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Archive for 30 noviembre 2019

El retorno del hombre lobo (10 años después)

30 noviembre 2019 Deja un comentario

Tras enterarme de la desaparición de Paul Naschy escribí esto de un tirón. Un sencillo pero sentido homenaje que me salió directamente del corazón, un homenaje que sigue vigente y que quiero repetir hoy, décimo aniversario del día que Waldemar Danisnky por fin, consiguió la paz. Vaya por usted Don Jacinto. Vaya por usted para siempre, Paul Naschy.

Corre un bulo por la web y por los mentideros de la capital: Dicen que ha fallecido el hombre lobo Waldemar Daninsky; dicen que ha muerto Alaric de Marnac; dicen que se nos ha ido El Caminante para no volver jamás; que el último kamikaze ha chocado contra el último objetivo; que los latidos de pánico han cesado y que el diablo ha dado su último aullido.

Dicen muchas tonterias los mismos de siempre: Que los monstruos del terror han reclamado a Paul Naschy en su seno en la última noche de Walpurgis; que Gotho ha ido a la morgue para no volver a salir; que hasta los muertos se rebelan mientras el espanto surge de la tumba. Pero yo sé que ni las ratas duermen de noche y que siempre hay algún Jack o algún Petiot que han incordiado a nuestro francotirador.

Publican que las sesiones dobles de cine de barrio de mi infancia se estan  llenando de lágrimas; que el rojo sangre se ha tornado negro de luto; que la herencia Valdemar será  el último latido de pánico que veremos en los cines; que hasta en Japón se echará de menos a la bestia y la espada mágica;  que el mariscal del infierno yace en el huerto del francés; que hay una orgía de muertos celebrando el retorno de Walpurgis y el del hombre lobo.

Pero todos nosotros sabemos que no es posible. Sabemos que únicamente ha vuelto al lugar del los grandes, celosos ellos de no contar con él durante tanto tiempo, asi que ha sido reclamado. Y allí ha ido a conversar con los suyos, con Lon Chaney y con su hijo, con el que ha comparado maquillajes; ha vuelto a saludar a Boris Karloff y a decirle lo mucho que le admira; echará unas partidas de ajedrez con Bela Lugosi  y tomará unos refinados vinos con Peter  Lorre y Vincent Price. También echará pestes sobre el amiguismo y la mafia en el cine español con Victor Israël, Amando de Ossorio, Leon Klimovsky  y Carlos Aured. Y se reirá ya de todo ello… porque a fin de cuentas todos sabemos que Paul Naschy, Don Jacinto, tiene lo que pocos actores pueden desear: el cariño y reconocimiento de los fans de todo el mundo, que incluyen su figura junto a las de los demás mitos del fantaterror universal, donde siempre va a permanecer.

Así que a esos que dicen que Paul Naschy ha muerto, decirles que eso es imposible. Otra nueva patraña. Es más, está más vivo que nunca y ha vuelto (aunque nunca se había ido) para quedarse y permanecer, tomando vida en DVD, en celuloide o en donde sea.

Y como siempre, como tantos otros fans, humildemente seguiremos informando  de cualquier novedad que sobre nuestro actor se produzca.

Así que no hagan caso de esos bulos y patrañas y pongan una de esas películas que han visto tantas veces de Paul Naschy  y así podrán ver que,  naturalmente Paul Naschy esta vivo, y siempre va a estarlo.

Categorías:Paul Naschy

VAMOS DE ESTRENO (o no): Viernes 29 de noviembre de 2019

29 noviembre 2019 Deja un comentario

LA HIJA DE UN LADRÓN (Belén Funes, 2019)

España. Duración: 102 min. Guion: Belén Funes, Marçal Cebrian Fotografía: Neus Ollé Productora: B-Team Pictures / Oberón Cinematográfica. Distribuida por: B-Team Pictures Género: Drama

Reparto: Greta Fernández, Eduard Fernández, Àlex Monner, Frank Feys

Sinopsis: Sara (Greta Fernández) ha estado sola toda su vida. Tiene 22 años y un bebé, su deseo es formar una familia junto a su hermano pequeño y el padre de su hijo. Su padre, Manuel (Eduard Fernández), tras años de ausencia y al salir de la cárcel, decide reaparecer en sus vidas. Sara sabe que él es el principal obstáculo en sus planes y toma una decisión difícil: alejarlo de ella y de su hermano.

La hija de un ladrón, ópera prima en el largometraje de su directora, Belén Fuentes, es una de esas películas que dejan poso. De las que sus imágenes vuelven a nuestra mente mucho después de haber salido del cine. Y en gran parte es gracias al personaje que encarna, de manera brillante, su protagonista Greta Fernández, niña-mujer-madre de pocas palabras que expresa lo que siente mediante miradas, gestos y silencios. Recursos necesarios para desenvolverse, sin quejas ni lágrimas, por esa ratonera sin aparente salida y plena de veneno que conforma su día a día y  el que precariedad, bloques de extrarradio, maternidad irresponsable, oficinas de empleo, pisos tutelados y servicios sociales conforman en gran parte el paisaje en el que se desenvuelve. Un sobrevivir más que un vivir que ha obligado a Sara a luchar y ser fuerte. Y a no quejarse.

Para conocerlo, Fuentes ha querido que no nos apartemos del personaje, de tal modo que la cámara no deja de seguirla, mirando lo que ella hace de manera continua por encima de su hombro. Así, estamos con ella cuando trabaja en empleos eventuales y miserables; cuando juega con lo que más ama, su hijo, su tabla de salvación; cuando su mirada se llena de tristeza al comprender que vive un espejismo de amor con el padre de su hijo; cuando intenta huir, sin éxito, de su padre, personaje interpretado por el propio padre de la actriz, Eduard Fernández y con el que, como no podría ser de otra manera, se entabla un formidable química.

Todo en un vivir cada día en el límite de la pobreza, partiendo de un día al azar, sin explicar al espectador los antecedentes que han llevado a su padre a la cárcel o a ella a esa situación. Será el espectador el que deberá intuirlo, así como aventurar lo que sucederá en su conclusión, lo que habrá detrás de esas lágrimas.

Natural y brillante, Greta Fernández está perfecta. Impecable. Y su directora correcta, a pesar de que el recurso de seguir de cerca a la protagonista acabe agotando un tanto al espectador.

 

Categorías:VAMOS DE ESTRENO

Se estrena el documental ‘Sesión Salvaje’ 

27 noviembre 2019 Deja un comentario

Sesión Salvaje llega por fin a los cines españoles, a partir del 13 de diciembre. Julio César Sánchez y Paco Limón, directores del proyecto, también se han encargado del guión del mismo.

El proyecto, producido por Enrique López Lavigne, Enrique Cerezo y Pablo Guisa Koestinger, está en pleno recorrido de festivales. Ya ha sido galardonado en el Mórbido Fest (México), y ha visitado con gran éxito de prensa y público el Sitges Film Fest y la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián.

Sesión Salvaje es un documental que recorre la época dorada del cine de géneros en España, desde los westerns rodados en Almería a las películas de terror, pasando por “el destape” y el denominado cine quinqui. Se trata de un homenaje de la actual generación de cineastas a los profesionales del cine de serie B en España.

Sesión Salvaje es un documental divertidotierno y a la vez instructor. No sólo es un homenaje a aquellos profesionales que hicieron posible ese cine popular, también es una crónica sobre un momento histórico, con sus luces y sus sombras.

Por Sesión Salvaje desfilan personajes que se han convertido en iconos populares como Fernando EstesoMariano Ozores o Esperanza Roy, pero también eternos secundarios como Simón Andreu, Antonio Mayans Álvaro de Luna. Sin olvidar a los directores que marcaron aquella época como Jordi Grau, Eugenio Martín o Javier Aguirre y los directores actuales más internacionales de nuestro cine como Álex de la Iglesia o Nacho Vigalondo.

El documental, candidato a los Premios Goya 2020, ha sido producido por Apache Films en coproducción con FlixOlé y Mórbido Films, en asociación con Mercury Films.

La distribución correrá a cargo de #ConUnPack Distribución, responsables de títulos como “Most Beautiful Island” ó “Desenterrando Sad Hill”.

Las lecturas de Serendipia: Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Momias

26 noviembre 2019 Deja un comentario

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50: MOMIAS

Seleccionados por Steve Banes

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 144 páginas a todo color

Si la anterior entrega de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 estaba dedicada al zombie, muerto andante moderno por autonomasia y paradigma del cine y literatura de terror del siglo XXI, el cuarto volumen, que recientemente ha salido a la venta, se centra en un muerto viviente de origen más romántico y que marcó una época a comienzos del siglo XX plena de maravillas y descubrimientos: la momia egipcia.

La leyenda que gira alrededor de las maldiciones faraónicas y la maldad inherente a estos seres se remonta a las expediciones británicas por Egipto y sus descubrimientos, más concretamente al de la momia de Tutankamon en 1921 por parte de la expedición del Museo Británico dirigida por Howard Carter, con el auspicio de Lord Carnarvon. Este hallazgo dio pie a la que se llamó maldición del faraón, creencia que se basa en que cualquier persona que profane la tumba de un faraón del Antiguo Egipto cae en una maldición por la que morirá en poco tiempo. La maldición asociada al descubrimiento de la tumba del faraón de la XVIII dinastía Tutankamón es la más famosa en la cultura occidental. Muchos autores (incluido el propio descubridor de la tumba, Howard Carter) niegan que hubiese una maldición escrita, pero algunos investigadores del caso aseguran que Carter encontró en la antecámara un sello en la pared cuya inscripción decía: «La muerte golpeará con su miedo a aquel que turbe el reposo del faraón» Por supuesto había mucha literatura en todo esto, pues no en vano unos años antes, en 1892, en el cuento El lote núm. 249  Arthur Conan Doyle abordó por primera vez la figura de una momia como elemento terrorífico, siendo el relato precursor de futuros filmes, entre los que destaca el primero de ellos y el mejor, La momia (The Mummy, Karl Freund, 1932), protagonizada por el gran Boris Karloff para Universal Pictures en la que interpretaba a Im-ho-tep, sacerdote egipcio momificado en vida que retornaba de la tumba para buscar a la reencarnación de su amada. Pero el personaje no siempre fue así de activo y romántico y pasó a ser, película tras película, poco más que un criado al servicio del malvado de turno.

Steve Banes, recupera y selecciona un buen número de historias protagonizadas por momias y las reúne en este cuarto volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Con un extenso prologo de Banes y una introducción de Steven Thompson, el libro cuenta con un buen número de historietas inéditas en nuestro país ilustradas por Frank Giusto, Sy Grudko, Iger Shop o Bob Powell, entre otros, seleccionadas de oscuros comic books de títulos tan sugerentes como Web of Evil, The Beyond, The Thing o Spook. El tomo se cierra con un buen número de portadas de comic books reproducidas a tamaño original.

Editado, como es habitual en Diábolo Ediciones, con un papel de buen gramaje y a todo color, este tomo es una adición imprescindible para todo aficionado al buen cómic de terror.

 

Las lecturas de Serendipia: Ortega y Pacheco Deluxe Vol. 4

26 noviembre 2019 Deja un comentario

ORTEGA Y PACHECO DELUXE Vol. 4

Pedro Vera

¡Caramba!, 2019. 200 páginas. B/N y color. Cartoné. 20.0 x 25.6 cm

Hay que decirlo bien alto y sin ningún tipo de rubor: Pedro Vera es lo mejor que le ha pasado al cómic humorístico español en los últimos años. Pero también es lo más grande que le ha sucedido a los futuros estudiosos que quieran saber como era y de donde salió el español del siglo XX y XXI, pues el dibujante manchego ha sabido capturar mejor que nadie todos los guiños, costumbres y frases que nos unen, que nos aúnan, pese a quien pese, a todos los habitantes de esta península ibérica que recientemente ha validado su eterno grado de ranciedad convirtiendo, con su voto, en tercera fuerza política al paradigma del cuñao iletrado que siempre tiene que opinar sobre todo aunque no tenga ni la más somera idea de lo que habla. Ese cuñado que todos tenemos y junto al que volveremos a sentarnos durante estas ‘fiestastanentrañables‘ para escucharle decir las mismas frases y sentencias de cada año. Pedro Vera ha sabido captar la esencia de la España rancia, tanto la que palpita en la calle y  en la empresa, como la que se reúne en tascas o en la intimidad del hogar.

Naturalmente hablamos de la serie Ranciofacts, que cada semana se ofrece desde las hojas de la revista El Jueves y que ¡Caramba! reúne regularmente en imprescindibles -y muy esperados- tomos, de los que la editorial ya lleva editados cuatro volúmenes. Pero antes de la obra maestra que, sin lugar a duda es Ranciofacts, Pedro Vera creó unos personajes que ya conectaban con ese ideario cañí, Ortega y Pacheco, dos cazurros que ponían justicia a base de zurriagazos ahí donde hiciera falta: tertulianos, políticos, personajes de la jet… y todo de la manera más políticamente incorrecta, por supuesto.

Dibujante muy acertado en el arte de la caricatura, ¡Caramba!, también ha estado reuniendo en lujosos tomos la integral de Ortega y Pacheco, que se publicó originariamente en El Jueves entre 1998 y 2012 y que con su cuarto volumen llega a su final. El libro reúne todas las últimas historias publicadas en el El Jueves, muchas de ellas no incluidas en los recopilatorios Pendones del Humor. El libro se completa con mas de sesenta páginas que reúnen una larga y reveladora entrevista con el autor, en la que confirma que hay ranciofacts para largo -incluidos unos tomos recopilatorios sobre cine que prometen ser muy grandes-; además de un buen puñado de ilustraciones a todo color, cameos de Ortega y Pacheco en historietas de otros personajes y mucho más,  todo un festín para el fan de la obra de Pedro Vera en particular y del amante del cómic de humor en general. No es que la obra de Pedro Vera sea recomendable: es imprescindible.

Serendipia’s Sitges Film Festival 2019: Décima (y última) cápsula

25 noviembre 2019 Deja un comentario


SÁBADO 12 DE OCTUBRE                                                     (Fotos: Serendipia)

Y nos despedimos del festival con cuatro películas de diverso pelaje: Achoura (Talal Selhami, 2018), que participaba en sección Oficial Fantàstic Competició; la cinta de animación The Addams Family (Greg Tiernan y Conrad Vernon, 2019); la japonesa Jam (2018) de Sabu; y finalmente y como es habitual, Serendipia cerró el festival en el Prado, en esta ocasión con una de las Seven Chances, la muy  loca Tammy and the T-Rex (Stewart Raffill, 1994)

Serendipia, de no ser por el Festival de Sitges, no sabría que existe el cine de terror marroquí. Achoura es una monster movie que incluye conflictos sociales y tradiciones arcaicas, como el que representa el matrimonio de niñas y adultos. Una pesadilla que afortunadamente el mundo occidental hace tiempo que dejó atrás, pero que permanece viva en algunas sociedades modernas en pleno siglo XXI. Y es que los monstruos literarios y cinematográficos siempre han sido un reflejo y materialización de los reales. El guión resultará familiar al espectador, pues narra como un grupo de amigos que se enfrentaron en su infancia a un monstruo deberán, ya adultos, volver a reunirse para acabar con él, un monstruo milenario que se alimenta de la alegría e inocencia infantil. Una exótica propuesta que posee, además, una eficaz banda sonora.

El público de Sitges pudo ver un día antes de su estreno en Estados Unidos la nueva encarnación de La familia Addams, ahora en animación 3D. Con un diseño muy cercano al de los personajes originales de Charles Addams, la cinta sustrae gran parte del humor negro contenido en los chistes originales al tratarse de una película destinada al público infantil, aunque no por ello esté exenta de la suficiente mala baba como para resultar atractiva a los adultos. Y es que los directores de la excelente La fiesta de las salchichas (2016) han sabido medir bien los ingredientes. Tan solo hay que ver los gags protagonizados por Wednesday (doblada por Chloë Grace Moretz  en su versión original) y las jugadas que le gasta a su hermano Pugsley o a su tío Fester. Una propuesta con posible continuidad.

Sabu presentado su película

Y después de algo tan sumamente mainstream, ¿qué mejor que un poco de cine oriental? Pues eso es lo que nos ofreció el director Sabu con la segunda de las cintas que presentaba en esta edición del festival, Jam (2018). Narrada con su estructura compuesta de tres historias cruzadas, la primera protagonizada por un cantante pasado de moda que cuenta con una madura fan fatal; la segunda por un expresidiario que se venga de sus antiguos compinches con ayuda de un martillo; y finalmente una tercera con un hombre que tiene a su mujer en coma en el hospital. Tres historias extremas que chocarán unas con otras en una cinta con mucha acción y humor perfectamente construida.

Y finalmente un paseo por Sitges y visita al entrañable Prado, donde Serendipia se despide del festival con una cinta paradigmática de los años ochenta y noventa producto, sin duda, de una mala digestión del fenómeno Jurassic Park, Tammy and the T-Rex (Stewart Raffill, 1994), que recientemente ha lanzado en pristina edición en Blu-ray Vinegar Syndrome. Estrenada en su momento directamente a video y con las escenas gore mutiladas, ahora pudimos disfrutarla con esas escenas montadas en su lugar correspondiente. ¿La historia? un disparate sobre un joven cuyo cerebro es trasplantado al cuerpo -animatronic- de un Tyrannosaurus Rex. Estúpida y por eso mismo divertida, se trata de una basura repleta de humor chusco  con sus mejores momentos protagonizados por una Denise Richards de 22 años que va constantemente acompañada por su amiguito/mascota negro y homosexual-de los de hacer réir-, que para más inri es hijo del Sheriff Black ¿lo cogen? Sin olvidar ese gore de brocha gorda. En resumen, un final petardo para un festival en el que Serendipia, por las razones expuestas durante estas diez cápsulas, se ha tomado las cosas con mucha más calma.

Y poco más. Les dejamos con el Palmarés de esta 52 edición y,  a pesar de cierta pérdida de la ilusión con respecto al festival por una parte de Serendipia, como a nivel terapéutico la sensación de desconexión que representa estar diez días metidos en un cine sienta muy bien a la otra parte pues…

¡¡Nos vemos en  Sitges 2020!!

 

PALMARÉS SITGES 52

Secció Oficial Fantàstic a competició

Millor pel·lícula / Mejor película / Best Feature Length Film
El hoyo, de Galder Gaztelu-Urrutia

Millor direcció / Mejor dirección / Best Direction  (sponsored by XAL)
Kleber Mendonça Filho & Juliano Dornelles (Bacurau)

Millor interpretació masculina / Mejor interpretación masculina / Best Actor
(sponsored by Jeep Turiauto)
Miles Robbins (Daniel Isn’t Real)

Millor interpretació femenina / Mejor interpretación femenina / Best Actress
(sponsored by Mistinguett Sparkling)
Imogen Poots (Vivarium)

Millor guió / Mejor guion / Best Screenplay
(sponsored by Caixabank & La Caixa)
Mirrah Foulkes (Judy & Punch))

Millors efectes especials / Mejores efectos especiales / Best Special Effects
(sponsored by Deluxe)
Iñaki Madariaga (El hoyo)

Millor fotografia / Mejor fotografía / Best Photography  (sponsored by Moritz)
Manu Dacosse (Adoration)

Millor música / Mejor música / Best Music
Dan Levy (J’ai perdu mon corps)

Premi especial del jurat / Premio especial del jurado / Special Jury Prize
Adoration, de Fabrice du Welz

Gran Premi del públic a la millor pel·lícula / Gran Premio del público a la mejor película / Audience Award Best Motion Picture
(sponsored by La Vanguardia)
El hoyo, de Galder Gaztelu-Urrutia

Millor curtmetratge de gènere fantàstic / Mejor cortometraje de género Fantástico / Best Fantastic Genre Short Film
(sponsored by Fotogramas)
Polter, de Álvaro Vicario

Menció als nens d’Adoration / Mención a los niños de Adoration / Mention to the kids of Adoration
Thomas Gioria & Fantine Harduin

Menció a la pel·lícula Achoura / Mención a la película Achoura / Mention to the Film Achoura
Achoura, de Talal Selhami

Noves Visions

Millor pel·lícula / Mejor película / Best Feature Film
Dogs Don’t Wear Pants, de J-P Valkeapäa

Millor direcció / Mejor dirección / Best Direction
Mattie Do (The Long Walk)

Millor curt Noves Visions Petit Format / Mejor corto Noves Visions Petit Format / Best Noves Visions Petit Format Short    
Lucienne mange une auto, de Geordy Couturiau

Noves Visions Menció 1 / Mención 1 / Mention 1
Nina Wu, de Midi Z

Noves Visions Menció 2 / Mención 2 / Mention 2
Jesus Shows You the Way to the Highway, de Miguel Llansó

Noves Visions Menció 3 / Mención 3 / Mention 3
Hail Satan?, de Penny Lane

Panorama Fantàstic

Premi del públic a la millor pel·lícula / Premio del público a la mejor película / Audience Award Best Motion Picture
Extra Ordinary, de Aike Ahern y Enda Loughman

Midnight X-treme

Premi del públic a la millor pel·lícula / Premio del público a la mejor película / Audience Award Best Motion Picture
The Devil Fish, de David Chuang

Focus Àsia

Premi del públic a la millor pel·lícula / Premio del público a la mejor película / Audience Award Best Motion Picture
The Gangster, the Cop, the Devil, de Lee Won-Tae

Sitges Documenta

Premi del públic a la millor pel·lícula / Premio del público a la mejor película / Audience Award Best Motion Picture
La venganza de Jairo, de Simón Hernández

Méliès Awards

Méliès d’Argent a la millor pel·lícula / Méliès d’Argent a la mejor película / Méliès
d’Argent to a Feature Film
Adoration, de Fabrice du Welz

Méliès d’Argent al millor curt / Méliès d’Argent al mejor corto / Méliès d’Argent to a Short Film
Children of Satan, de Thea Hvistendahl

Blood Window

Premi Blood Window / Premio Blood Window / Blood Window Best Film
Breve historia del planeta verde, de Santiago Loza

Òrbita

Millor pel·lícula Òrbita / Mejor película Òrbita  / Best Òrbita Film
Huachicolero, de Edgar Nito

Jurat de la crítica

Premi de la crítica José Luis Guarner / Premio de la Crítica José Luis Guarner / José Luis Guarner Critic’s Award
Bacurau, de Kleber Mendonça Filho & Juliano Dornelles

Premi Citizen Kane al director revelació / Premio Citizen Kane al director revelación / Citizen Kane Award for Best New Director
Galder Gaztelu-Urrutia (El hoyo)

 Carnet JOVE

Premi Jurat Carnet Jove al millor llargmetratge de gènere fantàstic  /  Premio Jurado Carnet Jove al mejor largometraje de género fantástico / Carnet Jove Award for Best Fantasy Genre Feature Film         Bacurau, de Kleber Mendonça Filho & Juliano Dornelles

Premi al millor llargmetratge d’animació / Premio al mejor largometraje de animación / Award for Best Animated Feature Film    
Ride Your Wave, de Masaaki Yuasa

Premi al millor curtmetratge d’animació / Premio al mejor cortometraje de animación / Award for Best Animated Short  Film
The Lonely Orbit, de Frederic Siegel & Benjamin Morard

Brigadoon

Premi Brigadoon Paul Naschy /  Premio Brigadoon Paul Naschy / Paul Naschy Brigadoon Award      
Marc Martínez Jordán (Tu último día en la Tierra)

Sitges Cocoon

Premi a la millor pel·lícula Sitges Cocoon / Premio a la mejor película Sitges Cocoon / Best Sitges Cocoon Film
Gloomy Eyes, de Jorge Tereso & Fernando Maldonado

SGAE Nova Autoria

Millor direcció /  Mejor dirección / Best Direction
Pau Bösch & Berta Galvany (La mugre. UPF)

Millor direcció /  Mejor dirección / Best Direction
Marina Espinach (Cuando acabe el verano. Bande à Part)

Millor música / Mejor música /  Best Music
Juan Luis Pérez (Gusanos de seda. ESCAC)

Millor guió / Mejor guion / Best Screenplay
Agustín Elizalde & Carlos Villafaina Gusanos de seda. ESCAC)

Millor guió / Mejor guion / Best Screenplay
Marina Espinach (Cuando acabe el verano. Bande à Part)

Categorías:Festival de Sitges

Serendipia’s Sitges Film Festival 2019: Novena cápsula

22 noviembre 2019 Deja un comentario


VIERNES 11 DE OCTUBRE                                                     (Fotos: Serendipia)

 

Y vamos por la novena jornada, que resultó memorable por alguna de las películas, como Samurai Marathon, una delicia de Bernard Rose que fue una de las que más gustaron a Serendipia, a pesar de que lo de cine fantástico brille por su ausencia; la resultona y atmosférica The Vigil; o Color Out of Space, que no nos terminó de convencer por lo que explicamos más abajo. También resultó inolvidable poder ver a uno de los raros de Europa, el alemán Hermann Kopp,  recreando sus contribuciones a las bandas sonoras de las cintas de Jörg Buttgereit. Un viaje a otra dimensión muy malsana.  

Como nos imaginábamos una avalancha de público y prensa para ver Color Out of Space (2019), la última película de Richard Stanley y un nuevo intento de adaptar al cine el universo cósmico de Lovecraft algo, no nos engañemos, bastante difícil de conseguir de manera satisfactoria, reducimos el número de pases de este penúltimo día de festival a tres. Si, el cansancio comenzaba a acusarse y para esa misma noche teníamos programado un concierto, concretamente a las 22 horas, hora en la que habitualmente estamos, casi, en el séptimo sueño.

Pero vayamos por la primera. Color Out of Space tiene un gran problema: Nicolas Cage. Y es un problema porque su descenso a la locura no es creíble. Utiliza unos guiños que pueden provocar la simpatía e incluso la hilaridad del público, pero es que esta historia no requiere de ello, necesita un actor creíble, y Nicolas Cage desde luego no lo es. Nadie se ríe del Jack Torrance de Jack Nicholson en El resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, 1980), pero uno ve a Nicolas Cage hacer sus cucamonas habituales en Color Out of Space y no se lo cree. Más que nada porque ya lo hemos visto hacer lo mismo, de manera eficaz en la comedia Mom and Dad (Brian Taylor, 2017) y menos efectivamente en Mandy (Panos Cosmatos, 2018). Y realmente sabe mal que este ejercicio de cine de terror repleto de magia Wicca, ciencias ocultas, hippies y terror cósmico se malogre, en parte, por contar con un señor cuyos guiños comienzan a estar muy vistos. Naturalmente parte del público se reía, pero resulta que esa no era la intención de esta película. No sé si me entienden.

La adaptación, por otra parte, está bastante bien, repleta de colores lisérgicos que la hermanan, en cierto modo, con la cinta de Cosmatos, y terror de la vieja escuela que sugiere más que muestra, con esa invasión alienígena que cubre inexorablemente todas las superficies, todos los espacios, todos los cuerpos.  Sin olvidar, por supuesto, su homenaje a La cosa (The Thing, John Carpenter, 1982) esa película que, sin adaptar directamente al escritor de Providence, tan bien supo captar su esencia. Todo ello en una película que convenció en general al público y a gran parte de la crítica especializada, algo que no dejó de sorprendernos. En todo caso es posible que un segundo visionado consiga que, ahora que estamos avisados, obviemos en lo posible la presencia de Cage y estemos más pendientes de la labor de Richard Stanley y del resto del, por otra parte, correctísimo elenco.

Por su parte The Vigil, debut en el largometraje de su director, Keith Thomas, fue  la película escogida para la clausura de esta 52 edición del festival y resultó ser un eficiente ejercicio de terror que basa su efectividad en la milenaria costumbre judía de que alguien haga vigilia, durante la noche, a los fallecidos. El protagonista, que ha dejado la religión ortodoxa de lado, se verá sugestionado ante la situación de velar a un anciano. Sonidos misteriosos, movimientos inesperados, recursos clásicos de eficacia probada en el cine de terror, se mezclarán con el uso ingenioso del móvil, provocando desazón en el espectador. Nos pareció una interesante propuesta.

Y la última película del día, la excelente Samurai Marathon (2019), terminó de poner el broche de oro al día. Dirigida por Bernard Rose, uno de nuestros directores de cabecera (y no solo por

Un exultante Rose presentando su película

Candyman) esta historia, basada en hecho reales y con banda sonora de Philip Glass, resultó toda un regalo para los sentidos.

1855 los “barcos negros” arriban a las orillas de Japón después de más de 200 años del cierre de sus fronteras. Su llegada despierta sentimientos encontrados entre la población nipona, para algunos es la gran oportunidad de beneficiarse de los avances occidentales, para otros, los más celosos de su identidad, supondrá el fin de su civilización. Ese último es el caso de Katuakira Itakura (Hiroki Hasegawa), el señor feudal de Annaka, quien, ante la posibilidad de tener que enfrentarse a los americanos para preservar su cultura y tradición, organiza una carrera de 58 kilómetros para entrenar y poner a prueba a sus samuráis, los cuales, tras un largo periodo de paz, se han convertido en guerreros “débiles e indisciplinados”. Entre los concursantes se encuentra un joven ninja infiltrado en las tropas del mandatario y la hija del feudal, una chica rebelde que esconde su identidad bajo un disfraz. Este es, a grandes rasgos, el argumento de esta película que combina lo histórico con lo figurado, la épica y el humor, y todo aderezado con grandes dosis de acción en la que se mezclan las artes orientales de la espada y los ritmos propios del western. En juego, como subtexto, están temas universales como el valor de la lealtad, la importancia del honor, y también unos gramos de reflexión sobre qué es y qué no es progreso poniendo el índice en el derecho a realizarse personalmente indistintamente del sexo de cada cual, unas gotas de feminismo bien entendido. Pero lo más importante de Samurai Marathon es su factura. La cinta de Rose respira cine clásico por todos sus poros (o mejor píxeles, quizás) por su puesta en escena, por el tratamiento de personajes y situaciones, incluso por su ritmo que avanza in crescendo. Y, por supuesto, hay que destacar el perfecto maridaje de la música de Glass con las situaciones y personajes, así como la fotografía de Takuro Ishizaka que convierte a la imagen en un auténtico festín para los sentidos. Fantástico cine que no cine fantástico, ¿qué pinta en la sección oficial a competición? En todo caso, bienvenida sea.

Como curiosidad final hay que añadir que cada mes de mayo desde 1855, se celebra en la prefectura japonesa de Gunma la maratón nipona, una carrera muy peculiar y local en la que se corren 53 kilómetros (y no 42 como en la occidental) siguiendo el espíritu de los hechos reales que inspiran Samurai Marathon.

Excepcionalmente Serendipia trasnochó para acudir al concierto de Hermann Kopp que tuvo lugar ante un reducido pero animado público en la Carpa Norai de l’Auditori. Perfecto escenario para la insana partitura del alemán que reinterpretó, pues no en vano han pasado ya treinta años desde que se grabaron los originales, sus aportaciones a las bandas sonoras de Nekromantik (1987), Nekormantik II (1991) y Der Todesking (1990), grandes filmes de culto de Jörg Buttgereit. Para ello se valió de la colaboración de un músico que le ayudó con los acompañamientos mientras él se encargaba de violín, teclado y theremin. Supper, Drunk, Petrified, Poison, Fish… melodías repetitivas, atonales, reflejo de las terribles escenas que acompañaban, en blanco y negro, las canciones y que eran tocadas de manera monótona por un Kopp de semblante grave y frío. Uno de esos momentos inolvidables que ofrece, más allá del cine, el Festival de Sitges.

Categorías:Festival de Sitges
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