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Serendipia’s Sitges Film Festival 2017. Décima cápsula

16 noviembre 2017 Deja un comentario

SÁBADO 14 DE OCTUBRE                                                                       Fotos: Serendipia

Y Serendipia arriba a su última jornada del festival con acusado cansancio y cuatro títulos con los que cerrar esta edición número 50. Vamos a ello:

Tras su debut en la dirección hace tres años con Let Us Pray, el irlandés Brian O’Malley fue el encargado de clausurar la 50ª edición del Festival de Sitges con The Lodgersun cuento de horror gótico situado en la Irlanda rural de principios del siglo XX que narra la historia de los gemelos Rachel y Edward. Ambos huérfanos viven solos  en la decrépita casa familiar la cual arrastra una maldición que se remonta a sus ancestros y que se cumplirá cuando ellos alcancen su mayoría de edad. Linajes malditos, perpetuados por la sangre y el incesto, condenados a desaparecer protagonizan esta cinta ambientada en una sociedad, la victoriana, también en proceso de desaparición (con ese punto final que marcó el estallido de la Gran Guerra, puerta de entrada hacia el siglo XX). Un relato con trasfondo lovecraftiano, en el cual entidades ocultas en lo profundo devorarán a esa estirpe decadente. Destaca su estética delicuescente, con su frío cromatismo, perfectamente acorde con lo que su director quiere transmitir. Si bien no es rabiosamente original, sí que resulta una producción correcta y convincente. El festival contó con la presencia de, además de parte de los productores, el director y su protagonista, la madrileña Charlotte Vega, actriz afincada en Sitges.

Tras una pieza de misterio de época, nuestro siguiente puerto nos hacía desembarcar de nuevo en nuestro siglo y a uno de sus problemas de más rabiosa y lamentable actualidad: el acoso y abuso escolar. Viajamos de lo imaginario a lo asfixiantemente real con el anime A Silent Voice (Naoko Yamada), adaptación del manga de Yoshitoki Oima. Usa un dibujo bastante estándar de los anime para chicas (shôjo) cuya dulzura contrasta con la dureza de su temática. La historia nos muestra los dos lados del acoso, el punto de vista del maltratador y el de quien sufre las vejaciones. Por ambos estadios transita su protagonista,  Ishida, quien aprende una valiosa lección que le llevará a buscar a Nishimiya (la niña sorda a la que él acosó) después de unos años, para intentar redimir su pasado. Un relato de madurez que nos acerca a una cultura la japonesa que tiene su particular forma de vivir el bullyng (en japonés ijime) por el arraigo del sentimiento de culpabilidad y por su poca facilidad para expresar sus emociones. No es en absoluto un filme pesimista, antes al contrario, además de mostrar los traumas que provoca este tipo de comportamientos, también se podrán ver otros elementos como la superación, la amistad y algún que otro atisbo de romanticismo. Como nota curiosa, la películase inicia con My Generation, himno generacional de The Who , cosa que promete toda una garantía de calidad y buen gusto.

Nuestra sesión de tarde fue un curioso programa doble compuesto por dos películas  en las antípodas la una de la otra. Si despegábamos con una de las pocas piezas de género puro que consumió Serendipia en esta edición, What Happened to Monday, la tarde noche se cerraba (y se clausuraba nuestro personal Sitges 2017) recalando en el surrealista imaginario de Raoul Ruiz con La telenovela Errante, cinta que fascinó a la mitad de Serendipia (a la otra psé) tanto que ni siquiera se enteró de la nutrida deserción del público del Prado.

What Happened to Monday es una distopía futurista que pone su foco sobre la superpoblación y el consecuente colapso de la sostenibilidad que conlleva. El punto distópico lo introduce la solución de proclamar la política del hijo único (no tan lejano de lo que ocurre en países que padecen el problema como es el caso del gigante chino). Y por único se entiende que sólo se podrá tener una criatura y una sola vez por familia. El principal problema serán los gemelos, muy abundantes en esa sociedad futura por los mismos desarrollos genéticos con los que se ha buscado generar alimentos, sólo podrá vivir uno,  los hermanos del primogénito serán cryonizados (en teoría) a la espera de una mejor solución. Si una pareja de gemelos es problemática que no ocurrirá con siete, esta es la premisa de la que parte Tommy Wirkola en su segunda película americana. Un director ya conocido en Sitges desde que en 2009 aterrizara con sus nazis zombies y que entra con esta pieza en un cine más serio, pero sin perder su lado de desenfreno y comicidad.  Nos trae, pues, la historia de siete chicas idénticassalvadas por su abuelo de ser procesadas y llevadas a congelar. Él, interpretado por un excelente Willem Dafoe, llama a las siete niñas como los días de la semana y les enseña a salir solo el día que corresponda con su nombre. Todas ellas deberán vivir la vida de Karen Settman y  no podrán vivir una vida fuera de la ya establecida por su abuelo, todo ello para lograr sobrevivir. Evidentemente, la estratagema falla el día que una de ellas no regresa, a partir de aquí el componente distópico se relaja y entramos en un entretenido relato de acción. Lo que más resalta en esta producción de Netflix es su prodigio técnico para mostrar a los siete personajes interactuando juntos. Y tan importante como los aspectos técnicos resulta ser el trabajo de su(s) protagonista(s), Noomi Rapace. La actriz supera con nota la dificultad de interpretar a siete personajes a la vez idénticos y muy diferentes entre sí, todo un juego de matices, y a la vez se confirma como la heroína de acción que demostró ser en Prometheus (2012, Ridley Scott). Un último apunte sobre esta cinta es señalar la grandiosa villana que es siempre, más allá de la calidad de los guiones,  Glenn Close.

Y esto se acaba, señores. Y lo hace con esa cinta perteneciente a la sección Seven Chances que es, La telenovela errante (2017) la primera película del chileno Raoul Rúiz tras su exilio que se rodó durante seis días de noviembre de 1990 permaneciendo inédita hasta  hoy. Un trabajo visionario para el momento que se vivía en Chile, de cuya sociedad explora su superficie, aparentemente banal, utilizando para ello el lenguaje de la telenovela,  muy representativa para su director para el que, “La realidad chilena no existe, más bien es un conjunto de teleseries. (…) Los problemas políticos y económicos están disueltos en una jalea ficcional dividida en capítulos vespertinos“. Película que estaba desaparecida y que, en “un acto de amor de ultratumba” su viuda, Valeria Sarmiento, logró recomponer dejando sus cinco horas de material en poco más de setenta escasos minutos de duración repletos de humor y un sentido del absurdo realmente adelantado en el tiempo. La telenovela errante se estrenó el pasado agosto en el Festival de Locarno.

Han sido 42 películas en 10 días. 42 Historias bien diferentes en un tour de force cinéfago del que, en nuestra última píldora, extraeremos todas las conclusiones.

 

 

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Serendipia’s Sitges Film Festival 2017. Sexta cápsula

1 noviembre 2017 Deja un comentario

MARTES 10 DE OCTUBRE                                                           

La jornada comienza con La piel fría de Xavier Gens, adaptación de la exitosa obra de Albert Sánchez Piñol, que cumple sobradamente su misión, respetando la novela y trasladando eficazmente la narración al lenguaje cinematográfico. Gens escoge dos ritmos narrativos distintos según avanza la acción, cercano al relato de aventuras tipo Robert Louis Stevenson o Julio Verne en su inicio, para pasar después a sumergirse en lo abisal con toques del Lovecraft más imbuido en sus mitos. Todo ello finaliza con un mensaje anti colonizador y pacifista que aboga por el respeto a la diferencia.

          Xavier Gens y, si, Aura Garrido

Alimañas nocturnas de piel húmeda, mitad pez/mitad hombre serán la única compañía de dos hombres que lucharán noche tras noche contra estos seres, movidos por el instinto de supervivencia, pero también luchando por recobrar el sentido de sus vidas. La cautividad y la continua lucha les llevan a un viaje al centro de sus entrañas, donde se entremezcla lucidez y enajenación, rechazo y deseo, crueldad y amor, hacia lo desconocido.

La piel fría de Gens es una película de atmósfera, su factura visual es impecable y nos hace sentir el aislamiento en el que viven sus personajes, sentimos frialdad, la frialdad abismal que pende sobre las existencias de sus protagonistas. Sin embargo, esa atmósfera es tan acaparadora que los hilos de la historia se pierden, parece que no todo quede contado y así se hace difícil la lectura del mensaje último que quiere transmitirnos. En su haber positivo, merece, y mucho, destacarse el maquillaje y la actuación de Aura Garrido pues el de Aneris (sirena a la inversa), el ser anfibio retenido en el faro, es un difícil y arriesgado papel que sin lugar a dudas habrá supuesto un tan gran trabajo a la actriz como escaso reconocimiento, pues su rostro está totalmente oculto y la actriz resulta irreconocible. Sin lugar a dudas un reto actoral que supera con nota.

Y de ahí a otra propuesta totalmente diferente. Radical. La película ‘escándalo’ del festival nos presentaba un futuro cyberpunk, situado en 2060, en el cual el semen infectado por el VIH es la droga de moda. Así que Fluido (Shu Lea Cheangofrece al espectador un extenso catálogo de genitales, sexo, semen, masoquismo, orina y suciedad con la pretensión de resultar trasgresora, aunque los únicos que parecieron escandalizarse un poco fueron los estudiantes de la ESCAC que, entre otros, se sumaron a las prolijas deserciones de la proyección. Si la pornografía underground de los años setenta nació como producto de la rebeldía hippy (en la que, ya como negocio, se introdujo más tarde la mafia, pero esa ya es otra historia), todavía hoy sigue siendo utilizada como objeto trasgresor con el que epatar al espectador. Y sigue funcionando, pues cierta parte del público tiende a escandalizarse ante este tipo de imágenes aunque sean, como en este caso, de tipo experimental y reducido al ámbito del circuito de festivales. Una hora larga de felaciones, sodomía (homosexual y heterosexual), fist-fucking, pissing, skirting… todo regado en semen y diálogos marcianos para esta saludable y extrema broma.

Retornamos al mejor cine con A Day (Ha-roo, Cho Sun-ho), una historia de bucles temporales durante los cuales el protagonista de nuestra historia intentará cambiar un final, al parecer inexorable, que concluye con la muerte de su pequeña hija en accidente de tráfico atropellada por un taxi. Pero, en un salto sin red de guión, todo se complicará, aún más, cuando otro personaje se encuentre en similar situación, así que deberán ponerse de acuerdo para cambiar los acontecimientos. Nada parece ser efectivo, sin embargo, porque allí donde consiguen introducir una variación de la secuencia siempre parece haberse adelantado el taxista. Y es que el conductor también estará atrapado en el bucle dispuesto a consumar siempre su venganza. Toda una versión de la mítica Atrapado en el tiempo conducida aquí con ritmo de thriller. Y, a lo que es ya de por sí una emocionante historia, manejada con maestría por su director, se le añadirá la necesaria reconciliación paterno-filial y un mensaje positivo sobre el perdón que distinguirá esta cinta más allá del mero entretenimiento. Otra muestra del buen hacer del cine coreano y un sonoro debut en la dirección para Cho Sun-ho.

Y finalizamos esta jornada, en la que nuestra particular selección no tuvo la garra de otros días, con el neonoir , Sweet Virginia (Jamie M. Dagg, 2017) el cual cercano también al neowestern nos propone la historia de Elwood (Christopher Abbott), un gélido asesino a sueldo que, al no recibir el pago convenido por parte de su cliente, Lila (Imogen Poots), irá en su búsqueda. Una producción indie con una trama fácil de contar que el trabajo de guion de los hermanos China convierte en una pesimista y melancólica cinta de personajes remarcables, los cuales se moverán en el reducido y frío escenario de una pequeña localidad de Alaska. La película contará con las actuaciones competentes de John Bernthal y el nombrado Christopher Abbott en un registro en el cual no estábamos acostumbrados a verle y que superará con nota dándole mucha credibilidad a su rol. Modesta e interesante a partes iguales, la cinta tendrá estreno comercial de la mano de A contracorriente films.

 

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Serendipia’s Sitges Film Festival 2017. Segunda cápsula

23 octubre 2017 Deja un comentario

VIERNES 6 DE OCTUBRE

Fotos: Serendipia

Si la primera jornada de Serendipia en Sitges resultó magra en películas esta no sería, ni mucho menos, la tónica general, pues este segundo día compensaría su promedio con seis (6) títulos en un tour de force cinéfago que marcaría, ahora sí, su estancia en el festival.

Bien poco nos esperábamos de Annabelle: Creation (David F. Sandberg, 2017) por mucho que varias voces clamaran, visionado ilegal mediante, que estaba mejor que la primera lo cual, no nos engañemos, no era mucho decir. Y es que si aquella, que pudimos ver en la edición del festival de hace tres años nos dijo bien poco, no pasando de ser una mera exploitation del universo The Conjuring de James Wan, esta no aporta mucho más a pesar de sus agradables dosis de American Ghotic. Pero su exceso de sobresaltos resulta ridícula (no es una película con sustos es un jumpscare continuo con algo de película, justo la composición inversa del subgénero). Y es que alguien debería haber dicho a los creadores de Annabelle: Creation que la mesura es uno de los ingredientes primordiales del suspense, y que cuando se sobrecargan las tintas este pierde efecto, algo que debería saber de sobras David F. Sandberg, que saltó a la palestra tras su exitoso corto Light Out (2013), alargado tres años después en Nunca apagues la luz (2016). En todo caso si con esta precuela podría decirse que todo está ya dicho sobre Annabelle, no será esta la última vez que veamos en pantalla a personajes surgidos de esa saga, pues en una de las imágenes del filme se nos muestra fugazmente a la protagonista del próximo Spin-off de la franquicia: la siniestra monja, que al parecer tampoco será el último personaje que tendrá película pues Warner ha anunciado que aquel Crooked Man que encarnara Javier Botet en la segunda entrega de la serie,  Expediente Warren: El caso Enfield (The Conjuring 2, James Wan, 2016), también tendrá película.

El segundo título por el que apostó Serendipia no era, ni mucho menos,  el favorito del día, The Killing of a Sacred Deer de Yorgos Lanthimos, que preferimos dejar para más adelante a sabiendas de que, a diferencia del que escogimos, tendría distribución en nuestros cines. Pero es que no nos pudimos resistir ante la propuesta de sexo, morgues, suciedad y autopsias que nos ofrecía la cinta filipina Purgatoryo (2016). Dirigida por Derick Cabrido, realizador de la multipremiada Children’s Show (2014).  Este purgatorio, no solo no nos defraudó, sino que fue uno de los puntos álgidos en nuestra selección ya desde su arranque, durante el cual fuimos los sujetos de un embalsamamiento al estar rodado este desde el punto de vista del cadáver que es tanto como decir el nuestro. A partir de ahí todo lo que sucede en la Funeraria Jimenez regentada por un travesti irá en ascenso (o descenso, según se mire), con un negocio ilegal de juego y apuestas en salas de vela, necrofilia, sexo en la sala de tanatopraxia, tráfico de cadáveres y suciedad. Mucha suciedad en la casa de la muerte en la que, paradójicamente, hay mucha vida y también mucho humor negro, como no podría ser de otra manera, en esta película protagonizada por una familia Trapisonda de las funerarias. Sin lugar a dudas el reverso tercermundista, sucio y para nada amable, de la profiláctica  A dos metros bajo tierra

Éric Valette convertido en todo un busto parlante presenta Le serpent aux mille coupures

Carrerilla y otra vez a la oscuridad para disfrutar de Wind River, un fantástico thriller con ecos de Fargo y El silencio de los corderos en el que una agente novata del FBI (encarnada eficazmente por Elizabeth Olsen), apoyada por un rastreador y cazador local encarnado por Jeremy Renner, investigarán unos asesinatos en los helados paisajes de Wyoming, donde se ubica la reserva india que da nombre al film. Un relato bello y cruel elegantemente dirigido por Taylor Sheridan, que tras realizar los  libretos de Sicario (Denis Villeneuve, 2015) y de una de las favoritas de la pasada edición del festival, Comanchería (Hell or High Water, David Mackenzie, 2016), debuta en la dirección con este film que le mereció el premio como mejor director en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes, y que es mucho más que un rape and revenge como algunos pretendían en las largas colas que sirven como mentidero oficial del festival. Está en juego la difícil resolución del duelo por un hijo, el sentimiento de culpabilidad por no haberle evitado el horror y, sobre todo, un canto a la supervivencia en entornos hostiles. Uno de los platos más sabrosos de esta cincuenta edición.

Levitando todavía ante las anteriores experiencias cinéfilas, nos introdujimos en el universo del policíaco galo con Le serpent aux mille coupures (Éric Valette, 2017), cinta repleta de personajes con destinos cruzados, intercambio de balas, un sádico asesino a sueldo oriental especialista en refinadas torturas, mafiosos colombianos, racismo y un terrorista islámico huido ¿quien da más? Todo ello en un cóctel muy bien manejado por su director, amante también del cine fantástico, género al que pertenece su, hasta ahora, única experiencia en el cine americano Llamada perdida (One Missed Call, 2008). Una cinta que invita a reflexionar sobre el bien y el mal, los grados que los separan y sus aristas (unos simples vecinos pueden convertirse en asesinos y un terrorista en héroe). No exento de humor, este thriller coral se ingiere con agrado.

Y sin pausa, una experiencia bien diferente con The Book of Birdie (Elizabeth E. Schurch), una opera prima que destaca por su factura visual, no en vano su directora ha forjado su carrera en el mundo de la dirección de arte. Película femenina por su elenco (no hay un solo personaje masculino), por su realizadora, pero sobre todo por su sensibilidad a la hora de narrarnos la historia de Birdie, una imaginativa adolescente amante de los cómics a la que su abuela pone a refugio (¿de un posible padre maltratador?) en un convento de monjas de clausura y que allí empezará a experimentar extraños sucesos y visiones. Si el fantástico nos ha acostumbrado a utilizar los grupos cerrados de mujeres para profundizar en el tema de la brujería, Schurch da un giro de 180º y nos trae toda una reflexión sobre la santidad y la locura. Birdie,  encarnada por la exótica Ilirida Memedovoski con esos ojos negros tan profundos, proyectará sobre lo religioso su rica imaginación y se adentrará en su dimensión más fantástica: la hagiografía, esas vidas de santos que son perfectamente compatibles con el mundo de los superhéroes que ella bien conoce. A su luz se explica sus profusas menorragias y se construye un altar de reliquias sustraídas aquí y allá en la capilla. La virtud de este filme es que no cierra ninguna puerta, nos insinúa que hay una explicación racional a toda la experiencia de la protagonista, pero mantiene el toque sobrenatural como altamente probable.

Elizabeth E. Schurch presentando su película

Un magnífico (y agotador) primer día de festival que Serendipia cerró con un broche de oro: la comedia negra Mom and Dad, dirigida por el guionista y director Brian Taylor, curtido en películas de acción y que nos propone con esta cinta una deliciosa gamberrada perfecta para ver en concurrida compañía, que tras unos deliciosamente camp títulos de crédito nos introduce en el reverso de ¿Quien puede matar a un niño? Son los padres quienes, por una epidemia que no se termina de explicar -ni falta que hace-, quieren matar a sus vástagos. Aunque no carga las tintas en los explícito (qué le vamos a hacer, nos encanta que mueran niños y adolescentes en el cine), es una refrescante comedia salvaje protagonizada por unos magníficos Selma Blair y Nicolas Cage (paradodiándose a sí mismo) no exenta de un trasfondo de frustración ante la pérdida de los sueños de juventud y de la identidad con la madurez. Pero todo ello con sonoros porrazos slapstick. Una película que también tendrá su oportunidad en nuestras carteleras de la mano de A Contracorriente. 

Con boba sonrisa de satisfacción y cansancio cerramos este segundo día, todavía enteros y sin graves efectos de narcolepsia en el organismo con ocho jornadas más por delante y con sus muchas horas de cine…

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Serendipia’s Sitges Film Festival 2017. Primera cápsula

19 octubre 2017 Deja un comentario

Fotos: Serendipia

La edición número 50 del Festival de Sitges ha sido especial por diversos motivos. Ya de por sí el llegar a una cifra tan redonda gozando de tan buena salud es un motivo a celebrar, tal y como se ha hecho mediante diversos homenajes y exposiciones. Pero ha sido especial también por un motivo que hemos coincidido en señalar diversos asistentes: su beneficioso efecto terapéutico. Ha permitido que nos evadamos temporalmente de la complicada situación que se vive en Catalunya,  y durante estos 10 intensos días los asistentes hemos permanecido en estado de hibernación, de película en película, de historia a historia. Entrando en diversos universos con el común de la fantasía en todos ellos. 

Quizá por ello nos gusta tanto vivir el festival de Sitges. A pesar de que después tengamos que atravesar un periodo de adaptación a la realidad, una vuelta a los problemas que dejamos aparcados y a recuperarnos físicamente de todo el agotamiento que no notamos, de cine en cine, de cola en cola, en su momento. 

Por nuestra parte vamos a contarles nuevamente nuestro festival de Sitges. Les hablaremos de felices reencuentros, de amenas charlas, de buenos y no tan buenos momentos, pero sobre todo de cine, del mejor cine seleccionado por el equipo del festival de entre lo más granado proveniente de todos los continentes, un buen puñado de títulos de entre los cuales pudimos ver 42, que no es poco.

 JUEVES 5 DE OCTUBRE

 

Confesó Guillermo del Toro durante la rueda de prensa posterior al pase de prensa de La forma del agua (The Shape of Water, 2017) que, hasta ahora, sus películas habían explorado sus obsesiones infantiles y que esta era su primera película adulta. No sabemos hasta que punto, pero sin lugar a dudas este cuento de hadas consigue el propósito de capturar la poesía que habita en el horror suponiendo, además,  una forma inmejorable de inaugurar esta 50 edición del Festival de Sitges. En esta nueva revisión del mito de la bella y la bestia por primera vez la bella es una mujer corriente y moliente, un ser humano como todos nosotros, “que se masturba por las mañanas“, tal y como indicó el director. Y la bestia  no se convertirá, mediante un mágico beso, en el atractivo y habitual príncipe azul. Pero nos hablará de amor. De amor por el amor y de amor por el cine y su poder sanador como medio de evasión de los males reales que nos atenazan.

La forma del agua es una de esas cintas que nos regalan momentos de antología, como aquel en que la criatura y Elisa (magistralmente encarnada por Sally Hawkins) tienen su primer contacto amoroso, un encuentro acuático en el inundado baño de Elisa, la inundación rebasará los límites de esa reducida habitación desbordándose hasta caer en forma de lluvia sobre la sala de cine sobre la que vive la protagonista. La de del Toro, es también una cinta plagada de referencias cinematográficas y musicales, pero no se trata de un ejercicio de estilo postmoderno al modo que hemos visto antes en tantas películas recientes, sus citas no buscan lo trillado, no buscan los grandes clásicos, pues lo que se celebra es el poder del cine de acompañar y puntuar nuestras vidas haciéndonos ser lo que somos de forma casi imperceptible. Del mismo modo, los personajes que la pueblan son seres anónimos, personas de normal invisibles a las que del Toro quiere dar voz y protagonismo. Y el villano, el verdadero monstruo, no es la criatura extraordinaria sino un muy humano miembro de la inteligencia militar al que Michael Shannon caracteriza como un hombre ambicioso, cegado por su voluntad de escalar socialmente, y que resulta incapaz de valorar a los diferentes, a los que se apartan de los estándares. Un antagonista perfecto  para este cuento de hadas con estética retrofuturista que mezcla lo fantástico con lo romántico.

En conclusión, más allá del claro homenaje a los monstruos de la Universal, y concretamente a ese que ustedes ya saben, la cinta de Del Toro va mucho más lejos, ofreciendo un recital de buen cine, del que nos hace más felices. De ese que nunca olvidaremos y que se goza con el corazón.

Un cine, por cierto, que dejó tan alto el listón que a partir de ahí era sumamente difícil que se pudiera mantener a esa altura. Aún así se procuró y el festival tuvo muy buenos momentos, entre los cuales se encuentran los que nos ofreció la épica cinta coreana The Battleship Island: Director’s Cut (Gum-ham-do, Seung-wan Ryo, 2017), que con un estilo muy cercano al cine carcelario, narra la epopeya de un grupo de coreanos y de coreanas que durante la 2ª Guerra Mundial fueron explotados por el ejército japonés como mano de obra barata (ellos) y concubinas (ellas). Con mucho contenido patriótico y político, The Battleship Island es también una espectacular película de acción en la que los personajes alcanzan la redención (el cobarde acabará siendo el héroe, y el héroe volverá a ser capaz de pensar en los hombres y no en la misión), cargada de drama e incluso algún respiro humorístico que reúne a la flor y nata del cine coreano, incluida Su-an Kim, actriz infantil a la que recordaremos por su participación en Train to Busan (Busanhaeng , Sang-ho Yeon, 2016), otro de los bombazos recientes del cine coreano que Sitges ofreció en su anterior edición. O Jung-min Hwang, protagonista de El extraño (Gok-seong, Na Hong-jin,2016), también vista el año pasado en el festival, entre otros. Sin lugar a dudas dos cintas de impacto con las que dar el pistoletazo de salida a estos diez intensos días, todo ello en una jornada accidentada por problemas relacionados con los pases de prensa que en las conclusiones finales les relataremos y que nos obligaron a cambiar nuestra particular programación limitándonos a ver tan solo dos cintas durante toda la jornada, aunque, por otra parte, permitiéndonos estar presentes en la interesante rueda de prensa que ofreció Guillermo del Toro tras la proyección de La forma del agua y que por gentileza del Festival les ofrecemos a continuación: 

 

 

 

 

 

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27 trabajos de realidad virtual componen la Samsung Sitges Cocoon

Alexandre Aja y Robert Englund presentarán ‘Campfire Creepers: The Skull of Sam’, el último trabajo en VR de uno de los realizadores de terror más prolíficos de la pasada década

Un total 27 trabajos procedentes de todo el mundo conforman la Samsung Sitges Cocoon de este año y podrán verse de forma gratuita en los dos espacios habilitados en el Festival. Entre ellos, Talismán, estreno mundial del cortometraje realizado por Carlos Therón e interpretado por Berto Romero. Además, por primera vez, un jurado de lujo compuesto entre otros por Jaume Balagueró y Javier Olivares, decidirá cuál será la mejor experiencia VR de entre las 18 piezas que estarán a competición, que también optarán al Premio del Público en votación virtual.

Dos serán los espacios que en esta 50 edición del Festival de Sitges se habilitarán para que el público disfrute de la mejor realidad virtual con la tecnología Samsung Gear VR: la carpa Samsung VR Experience ubicada en las inmediaciones del Hotel Meliá Sitges; y el Samsung VR Cinema, una innovadora sala de cine de realidad virtual sincronizada con capacidad para 25 personas, situada en el Centro Cultural Miramar de Sitges, y donde se proyectarán los 18 trabajos que competirán, por primera vez, en la sección Samsung Sitges Cocoon.

El pistoletazo de salida será el próximo 6 de octubre a las a las 18:00h en el mismo Centro Cultural Miramar donde se inaugurará oficialmente la sección y se presentará en primicia mundial el cortometraje de realidad virtual y rodado en 360º Talismán, dirigido por Carlos Therón e interpretado por Berto Romero, que pretende sumergir a los espectadores en una terrorífica historia cargada de misterio. Gracias a las gafas de realidad virtual Samsung Gear VR, el público podrá vivir con la máxima emoción esta historia de tres albañiles que trabajan en la reforma de una antigua casa, donde encuentran un extraño objeto, parecido a un talismán, oculto tras una pared y deciden sacarlo de su escondite. Muy pronto, el talismán empezará a ejercer su poder y los protagonistas descubrirán la macabra historia de la familia propietaria del inmueble.

Algunos de los trabajos en realidad virtual más destacados de la Samsung Sitges Cocoon de este año serán Campfire Creepers: The Skull of Sam, del director Alexandre Aja y protagonizada por Robert Englund, la primera serie de terror en realidad virtual y con una visión de 360º, que gira alrededor de las historias de miedo explicadas alrededor del fuego en un campamento de verano, un trabajo que se verá en Sitges 2017 por primera vez antes de que se estrene en Halloween de este mismo año; Night, Night, de Guy Shelmerdine una experiencia terrorífica sobre los miedos infantiles en forma de payasos macabros; los coreanos An Obituary de Jean Yoon en la que un funeral se convierte en una pesadilla, Reawakening Memories de Young-kap Kim, y Bloodless de Gina Kim, uno de los recientes ganadores de la sección de realidad virtual del Festival de Venecia; The Argos File de Josema Roig, en la que el espectador se convertirá en un investigador de recuerdos y resolverá asesinatos; el corto italiano Dreams of Blue de Valentina Paggiarin que explora el universo de la realidad virtual; el divertido nuevo trabajo de La Troma con su Vengador Tóxico en Heart of FartnessI Saw the Futur, del francés François Vautier, una especie de ensayo sobre la llegada de la revolución digital; el corto español Portal firmado por Adrián Ruíz del Cerro; o los también estadounidenses Melita de Nicolás Alcalá y Ray de Rafael Pa vón, un cuento de hadas moderno. Destacar también la nueva experiencia VR creada por Pablo Lara y Rafael Pavón de la serie El Ministerio del TiempoEl Ministerio del Tiempo VR: Salva el tiempo, una pieza de diez minutos que se presentará en el Festival.

De las 27 experiencias en VR que se ofrecerán de forma gratuita al espectador, 18 forman la sección oficial a competición de la Samsung Sitges Cocoon de este año. Un jurado, formado por el director Jaume Balagueró, el creador de la serie El Ministerio del Tiempo, Javier Olivares y el director de contenidos Miguel Ángel Ruiz, decidirá cuál es el mejor corto realizado en realidad virtual de este Sitges 2017. Además,  el público asistente al Centro Cultural Miramar, a través de su voto virtual en la propia gafa, podrá decidir cuál ha sido su experiencia preferida y otorgar así a uno de los trabajos el Premio del Público.

Por otro lado, en la Carpa Samsung VR Experience situada delante del Hotel Meliá Sitges, a la que el público podrá acceder de forma gratuita y escoger el contenido audiovisual que quiera ver, se podrá disfrutar de forma ininterrumpida de seis experiencias a cual más terrorífica. A las ya mencionadas Talismán, Campfire Creepers, El Ministerio del Tiempo y Night Night, se les unen dos cortos muy esperados por el aficionado: por un lado la experiencia en VR de Annabelle: Creation, en la que nos trasladaremos a la casa de muñecas encantada de Bee; y por otro Death Note VR Experience, cortometraje en el que el espectador podrá convertirse en el mismísimo Light Turner y enfrentarse cara a cara con el shinigami Ryuk.

Con una programación espectacular y unos invitados de lujo como Alexandre Aja, Robert Englund, Carlos Therón o Berto Romero, el Festival de Sitges apuesta una vez más por el futuro de las nuevas tecnologías en el terrero del audiovisual y renueva su acuerdo con Samsung, compañía que patrocina por segundo año consecutivo el Sitges-Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.

Para consultar la programación completa del Samsung Sitges Cocoon y sus horarios descárgate el programa de mano del Festival.

 

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La Fura dels Baus protagonizará la clausura de Sitges 2017

26 septiembre 2017 Deja un comentario

La clausura de la 50a edición del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya tendrá un cartel y un escenario especial: la Fura dels Baus protagonizará el espectáculo, que tendrá lugar en la Fragata, bajo la emblemática Iglesia de Sitges, en el entorno conocido como La Punta. El acto se realizará el sábado 14 de octubre, a las 21:30 horas.

La celebración del 50 aniversario del Festival tendrá su punto culminante durante la gala de clausura, que este año cambia de formato, escenario y estilo. Con el objetivo de compartir con el público y el pueblo de Sitges un evento tan especial como este, la gala será de libre acceso. El espectáculo está producido por La Xarxa para la Comunicació Local, que emitirán en directo las televisiones locales y el canal 159 de Movistar +.

La gala estará protagonizada por la Fura del Baus, que ha preparado un espectáculo que girará entorno a diversas figures e iconos del cine fantástico muy en la línea de la compañía. Durante la gala se entregarán algunos de los premios más relevantes de la 50a. edición del Festival. El resto de galardones se entregarán en la sesión de clausura del Festival, que se celebrará en el Auditorio con la proyección de The Lodgers, el mismo sábado a las 20h.

La gala de clausura es uno de los muchos actos que el Festival ha convocado este año para celebrar la 50 edición. Este jueves, la organización del certamen homenajeará a sus fundadores en un acto que se celebrará en el Prado, donde se proyectará el film que inauguró el Festival en el año 1968: la producción soviética de ciencia ficción Aelita. Además de este acto, Sitges acogerá durante los próximos días exposiciones, actos conmemorativos y publicaciones que resaltan las 50 primeras ediciones del Festival.

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Seven Chances 2017: siete joyas por descubrir

25 septiembre 2017 Deja un comentario

Programada en colaboración con la Asociación Catalana de la Crítica y la Escritura Cinematográfica (ACCEC), la sección Seven Chances reúne siete destacables títulos que, a día de hoy, permanecen inéditos en nuestras pantallas de cine. 

A Bride for Rip Van Winkle es junto con All About Lily Chou-Chou la película más arriesgada de Shunji Iwai. Oscilando con gran habilidad entre los géneros, el director ofrece un relato despiadado de una sociedad japonesa en la que el conservadurismo y la necesidad de guardar las apariencias condicionan la vida de las mujeres hasta extremos inimaginables.

Death Line (conocida también como Raw Meat) fue el debut en la dirección de Gary Sherman y una de las películas favoritas de Guillermo del Toro. La película penetra en las profundidades del metro londinense donde tienen lugar una serie de inexplicables desapariciones. Película injustamente olvidada que cuenta con un cameo de Christopher Lee y que da indicios del talento que Sherman confirmaría con su segundo largometraje, Muertos y enterrados.

Más conocido como artista multidisciplinar, Bill Morrison combina habitualmente en su obra material de archivo con música contemporánea. A lo largo de su carrera ha colaborado con músicos como Philip Glass, Steve Reich, Kronos Quartet o Bill Frisell, compositor estadounidense junto con el que concibió The Great Flood, obra inspirada en la inundación más destructiva de la historia de EE.UU, aquella que en 1927 obligó a la evacuación de más de medio millón de personas y provocó la muerte de más de doscientas.

Además de tener la oportunidad de ver en la sección oficial Jupiter’s Moon, último filme de Kornél Mundruczó, Seven Chances rescata Johanna, auténtica rareza del director húngaro inspirada en la historia de Juana de Arco. Premio especial del jurado en el Festival de Sevilla, esta arriesgada, tenebrosa y desconcertante ópera cinematográfica narra la historia de Johanna, una drogadicta que tras salir del coma al recuperarse de un grave accidente, decide dedicar dar un giro radical a su vida dedicándola por completo a los enfermos. Su decisión, eso sí, no será aceptada de buen grado por todos.

Poesía sin fin, segunda parte de su trilogía autobiográfica de Alejandro Jodorowsky, está marcada por un (sur)realismo mágico audaz y poco complaciente. En ella, el cineasta recuerda su juventud en Santiago de Chile, las exaltadas relaciones con su padre o el descubrimiento del arte y el amor. Si resucitáramos a Buñuel para que hiciese una adaptación de Los detectives salvajes, dicha adaptación tendría probablemente el espíritu de Poesía sin fin.

Mansfield 66/67 -dirigida al alimón por P. David Ebersole y Todd Hughes– se sumerge en los dos últimos años de vida de la actriz estadounidense Jayne Mansfield, antes de que un inesperado accidente acabase con su vida de forma prematura. La prensa y los persistentes rumores (algunos bastante sórdidos y macabros) se encargarían posteriormente de crear una leyenda, o más bien varias, alrededor de este accidente que ocupó las páginas de sucesos de aquel verano de 1967. Erotismo, glamour, satanismo y chismorreos mezclados a partes iguales en un documental que no dejará a nadie indiferente.

Para hablar de La telenovela errante, mejor dejar hablar a Raúl Ruiz“La realidad chilena no existe, más bien es un conjunto de teleseries. Son cuatro provincias audiovisuales y se respira la guerra entre los bandos. Los problemas políticos y económicos están disueltos en una jalea ficcional dividida en capítulos vespertinos. Toda la realidad chilena está tratada desde el punto de vista de la Telenovela y cumple la función de filtro revelador de esta misma realidad”. Estreno en España.

Todas las sesiones de Seven Chances vendrán acompañadas por la presentación de un crítico miembro de la ACCEC.

Categorías:Festival de Sitges
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