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I Spit on your Grave: Venganza de mujer

SINOPSIS

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La atractiva Jennifer Hills (Camille Keaton) llega a la retirada casa que ha alquilado en una tranquila población de Nueva Inglaterra con el objetivo de escribir una novela. Pronto se encontrará con Johnny (Eron Tabor), padre de familia, propietario de la gasolinera y líder de un pequeño grupo de perdedores que completan Stanley (Anthony Nichols), Andy (Gunter Kleemann) y Matthew (Richard Pace), un retrasado mental que trabaja en el colmado del pueblo. Los aburridos amigos, que opinan que las mujeres ‘están llenas de mierda’ y deseando ser montadas, fantasean con la recién llegada y con que Matthew pierda, por fin, su virginidad. A la recién llegada le profesarán un odio especial, ya que no solo es mujer, sino que también independiente y de ciudad. Así que los cuatro aburridos amigos no tardan en presentarse en casa de Jennifer, donde la agreden, humillan y es violada por Johnny. Tras huir desnuda  por el bosque volverá a ser alcanzada, golpeada y violada, esta vez analmente, por Andy. Abandonada, la ensangrentada Jennifer inicia un vía crucis hacia la casa, donde la esperarán de nuevo los agresores reiniciando el suplicio de forma aún más violenta. En esta ocasión Matthew saca coraje y consigue violar también a Jennifer, que no deja de suplicar por su vida ante el divertimento de todos: “Eso es lo que me gusta de una mujer, sumisión total”.  Al abandonar la casa, Johnny encarga a Matthew que mate a la joven con una navaja. Pero el idiota se ve incapaz y se limita a manchar la hoja con la sangre que brota de las numerosas heridas de la joven, dejándola con vida.

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Los días pasan y la normalidad retorna a la vida de los cuatro amigos, que extrañados porque no se haya hallado el cadáver de la joven, justifican el ataque contra Jennifer como una defensa: “No llevaba sujetador” y “Exhibió sus piernas caminando muy despacio, asegurándose de que las viese bien”. Mereciéndose lo sucedido porque  “Cualquier hombre habría hecho lo mismo”. Pero mientras,  Jennifer se recupera en soledad. Ya no tiene miedo y ejecutará su venganza: a Matthew lo ahorcará; Johnny será castrado y morirá desangrado y a los otros dos los exterminará también sin piedad ni remordimientos.

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ESA ESCENA TAN DESAGRADABLE

Descubrí tempranamente lo que era una violación. Siendo niño y antes de saber en lo que consistía propiamente el sexo. Con esto no quiero decir que lo sufriera en propia carne, no. La protagonista fue Rosetta (Eleonora Brown), hija adolescente de Cesira (Sophia Loren) en la estupenda película Dos mujeres (La Ciociara, Vittorio de Sica, 1960). En aquel film la frágil Rosetta se quedaba casi catatónica al ser violada, junto a su madre, por un grupo de soldados moros en las ruinas de una iglesia abandonada. Una escena muy gráfica y cruda. Totalmente realista a pesar de (o precisamente por) estar rodada en blanco y negro. Ese blanco y negro neorrealista que se siente en el estómago. No se me puede olvidar la tristeza que sentí cuando vi esta película y que experimento todavía hoy cuando la rescato en formato doméstico. Una sensación similar a la que percibí al ver, en un viejo cine de barrio (concretamente el barcelonés Maragall) una película en la que una adolescente era violada en el hediondo lavabo de un tren. No recuerdo el título ni la he vuelto a ver, pero incluso ya adolescente, continué experimentando esta repulsión hacia el sexo forzado tras ver ciertas escenas gráficas en Deliverance (John Boorman, 1972) y la británica Scum (Alan Clarke, 1977).

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Quizás esta extraña mezcla de repulsión y fascinación que no permiten apartar la vista de la pantalla se deba a lo que explica Joan Ripollés refiriéndose al subgénero ‘Rape & Revenge’ como: (…) “un subgénero sumamente incómodo para el espectador masculino, que se siente vivamente ofendido por lo que ve y –sobre todo- experimenta. (…) Algo se remueve en el bajo vientre y la conciencia del espectador, que vacila entre la excitación y la náusea[1]

Y si hay un título representativo de este subgénero, ese es sin lugar a dudas I Spit on your Grave.

GÉNESIS

cvUna de las películas más polémicas de la historia del cine nació durante los desplazamientos que Meir Zarchi realizaba en metro desde su casa a la oficina en Times Square en la que trabajó durante 25 años. Allí realizaba labores de producción y postproducción para películas, cortos, anuncios y documentales. La inspiración llegó al director y guionista tras ayudar a una joven que había sido violada. Para Zarchi “Es muy difícil imaginarse que alguien pueda ser violado, y más si es alguien que conoces. Penetrar el cuerpo de alguien contra su voluntad es el más violento de los crímenes. Es difícil comprender que suceda, pero en Estados Unidos hay una violación cada cinco minutos y por eso al público le cuesta ver algo tan realista. Resulta duro ver la película[2]

El cineasta, tal y como ha admitido, también se dejo influenciar por algunos films, entre ellos El justiciero de la ciudad (Death Wish, Michael Winner, 1974), El vengador sin piedad (The Bravados, Henry King, 1958) y El manantial de la doncella (Jungfrukällan, Ingmar Bergman, 1960), que como es bien sabido también sirvió de modelo para Wes Craven y su película La última casa a la izquierda (The Last House of the Left, 1972).

Así que con el guión bajo el brazo y un ajustadísimo presupuesto de 650.000 $, Zarchi contactó con unos jóvenes actores, novatos pero voluntariosos, y junto al resto del equipo se largaron en julio de 1977 a casa de Nouri Haviv, director de fotografía del film, en Kent (Connecticut). Un escenario que había descubierto Zarchi en sus visitas al técnico y que inevitablemente terminó influyéndole. Curiosamente esta misma  localización fue escogida tres años después para rodar la segunda entrega de la saga Viernes 13[3].

EL EQUIPO ARTÍSTICO

El film cuenta con un muy reducido elenco en el que, aparte de la víctima y los cuatro lugareños, el resto de papeles está compuesto por poco más que figurantes.

camille-keaton-autographPara el expuesto y exigente papel de Jennifer Hills se contactó con la dulce Camille Keaton, actriz nacida en Pine Bluff, Arkansas, lejanamente emparentada con el popular cómico Buster Keaton[4], cuya carrera se inició en Italia en 1972 protagonizando giallos como ¿Qué habeis hecho con Solange? (Cosa avete fato con Solange?, Massimo Dallamano, 1972) e interesantes films de terror como Trágica ceremonia en Villa Alexander (Estratto dagli archivi segreti della polizia di una capitale europea, Riccardo Freda, 1972). Day of the Woman fue la primera película que interpretó al retornar a Estados Unidos.

El resto del reparto no tenía ni tendría posteriormente más contacto con el mundo del cine, a excepción de Eron Tabor (Johnny) que con anterioridad había colaborado en la música del film nudie Candy Stripe Nurses (Alan Holleb, 1974). Y es que es posible, tal y como admite el director, que la mala prensa que recibió el film fuera responsable de que ninguno de sus actores hicieran fortuna en el cine: “Cuando la película se estrenó en 1978 como Day of the Woman, la gente no sabía de qué iba. Ahora ya la ha visto un montón de gente, pero pienso que causó algún efecto negativo sobre el reparto, puede que fuera demasiado fuerte. Ella (Camille Keaton) es una gran actriz y ha hecho alguna otra película, pero con varios años entre sí. Quizás si la hubiera hecho ahora el mundo vería el film de otra manera. Veamos que sucede a Sarah Butler con el remake”[5].

Zarchi también recurrió a sus hijos, Tammy y Terry para interpretar pequeños papeles, así como a miembros del equipo como William Tasgal o Ronit Haviv, esposa del director de fotografía. Un elenco no muy distinguido cuya inexperiencia posiblemente añadió credibilidad al film.

El equipo técnico tampoco era muy experimentado. Su director de fotografía, Nouri Haviv, había colaborado con anterioridad en tres películas nudies, entre ellas Double Agent 73 (Doris Wishman, 1974), protagonizada por la muy neumática Chesty Morgan, en el papel de una agente secreto que deja K.O. a sus contrincantes golpeándoles con sus enormes pechos. En cuanto a Meir Zarchi, tan solo volvería a dirigir y escribir otra película, Don’t Mess With My Sister (1985), aunque coproduciría Holy Hollywood (1999) que dirigiría su hijo Terry,  y sería director ejecutivo del remake de I Spit on your Grave (2010) y de su secuela de 2013, I Spit on your grave 2.

EL RODAJE

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El film se realizó en pleno verano y ningún actor contó con doble, lo que ocasionó más de un disgusto. Camille recuerda que “Fue agotador. Una vez durante una de las escenas de violación recibí un golpe. Pero es que los chicos eran actores, no especialistas”[6].  Tampoco ellos las tenían todas consigo. En la escena final en la que Anthony Nichols y Gunter Kleemann están sumergidos en el lago, con Camille dirigiéndose hacia ellos en el fueraborda “Uno de los chicos tenía realmente miedo de que no fuera capaz de maniobrar la barca a motor, ya que aprendí en un día”[7]. Richard Pace (Matthew) comenzó a tener convulsiones mientras interpretaba, ahorcado,  la secuencia de su muerte. Zarchi pensó que el actor lo hacía para dar más credibilidad a la escena, pero notó que algo no marchaba bien y es que, si bien Pace no se estaba ahogando, sí que tenía vértigo y estaba sufriendo un ataque de pánico.

El equipo también tuvo que luchar contra la naturaleza: “Los únicos problemas que tuvimos fue con los mosquitos. Aunque era zona de serpientes nadie fue mordido, pero estábamos muy preocupados y rastreamos la zona para estar seguros de que no hubiera sorpresas. Cuando Camille camina por el pantano después de ser violada en la roca, lo hacía por aguas enlodadas habitualmente inundadas de serpientes, pero las habíamos cazado antes. Rodamos rápido, lo más  rápido que pudimos. En el bosque Camille fue picada por cientos de mosquitos. Tanto que tuvo que ser hospitalizada. Estuvo ausente dos días y cuando volvió continuamos rodando…”[8].

Camille Keaton contribuyó al personaje aportando su propio vestuario y no tuvo problema con los desnudos, posiblemente por su experiencia en Italia, pero sí por andar y correr descalza por el bosque. También hubo momentos divertidos. Zarchi contó que mientras rodaba la violación “quería un ángulo más de ella desde arriba con su cabeza golpeando el tronco del árbol y Camille dijo ‘Te desnudas y la haces tú’. La hice, golpeé mi cabeza contra el tronco y entonces ella aceptó a continuación rodar la escena”[9].

Camille muestra en una convención los shorts que lució durante el film y que todavía conserva (Foto: kitleyskript.com)

Camille muestra en una convención los shorts que lució durante el film y que todavía conserva (Foto: kitleyskript.com)

Al igual que con el vestuario, la actriz también aportó al personaje la cicatriz que luce en la parte izquierda de su cara, ya que es real y se la produjo en un accidente de coche. El maquillador la suavizó al principio y al final de la película y la realzó cuando su personaje está magullado.

Dos técnicos abandonaron el rodaje: “Un tipo, electricista y muy competente, después de que rodáramos la primera toma del hombre sodomizando a Camille, dijo ‘No puedo soportarlo más’ y renunció. La maquilladora (…) tras rodar la escena de violación en la casa confesó que había sido víctima de una violación múltiple y también marchó[10].

El magro presupuesto se dejó notar en la parte técnica. Pocas repeticiones, efectos especiales artesanales y zoom a base de poner la cámara en un carrito de supermercado. Por no haber no había ni para banda sonora, así que Zarchi intentó añadir música de archivo. Pero afortunadamente no encontró ninguna apropiada, así que la única música que escuchamos es incidental y proviene del órgano de la iglesia; de la harmónica de Andy; de la radio en una tienda y de un disco que escucha Jennifer mientras Johnny se desangra: ‘Sola, perduta, abbandonata’ de la ópera Manon Lescaut de Giacomo Puccini. Todo un acierto.

Un rodaje tan exigente y duro tuvo también su parte tierna, ya que al finalizar, Zarchi y Camille contrajeron matrimonio.

REPERCUSIONES

001La película se estrenó en 1978 como Day of the Woman pasando casi totalmente desapercibida. El 23 de mayo se presentó en Cannes, acudiendo Zarchi y Camille en plena luna de miel. También se proyectó en el Miami Film Festival donde durante la escena en que la chica corta el pene del  hombre en la bañera, dos mujeres salieran corriendo de la sala. Asimismo formó parte de la sección oficial del Festival de Sitges provocando que “algunas señoras sufrieran desmayos en la sesión inaugural motivados por el impacto de las imágenes de Day of the Woman o bien por la incomodidad de los vestidos de noche[11], obteniendo Camille Keaton una merecida Medalla Clavel de Plata de Ley a la mejor actriz, galardón concedido por un jurado presidido por el entrañable Forrest J. Ackerman. Al siguiente año ella misma sería la encargada de presidir el jurado  del certamen.

El público español tuvo que esperar hasta marzo de 1980 para poder ver la película en cines. Estrenada como La violencia del sexo…el día de la mujer y distribuida por American-European Films, compañía tras la que parece ser estaba Julio Pérez Tabernero, hombre orquesta (actor, director, productor…) y responsable de películas tan psicotrónicas como Terror Caníbal (1980) o Las alegres vampiras de Vögel (1975). El film, eso sí, se estrenó con una ‘S’ bien visible, clasificación que advertía que por el contenido podía herir la sensibilidad del espectador. El cartel reproducía fielmente el americano y las frases publicitarias no tenían desperdicio: ‘Por primera vez en la historia cinematográfica se aborda en la pantalla la batalla de los sexos con tanta franqueza y realismo, que los hombres no volverán a ser lo mismo…. Porque llegó El día de la mujer… el día más aterrador’ o ‘Quien piense que una mujer es frágil e indefensa…¡¡Se equivoca!!’ y ya para rematar: ‘Todo había terminado… pero ella esperó… ¡y comenzó una venganza del único modo que solo la mujer puede hacerlo!’.

Imaginativa carátula alemana.

Imaginativa carátula alemana.

Mientras, en su país de origen tras ser exhibida también como I Hate Your Guts y The Rape and Revenge of Jennifer Hills, fue redistribuida en 1980 como I Spit on your Grave,[12] por Jerry Gross, un distribuidor de cintas exploitation responsable de llevar a las pantalla estadounidenses títulos del calado de Mondo Cane o I Drink your Blood.  El nuevo título no gustó especialmente a Zarchi, que insistió siempre que en los pósters y carátulas se incluyera también el título original, pero sin duda contribuyó al éxito de la película, que paradójicamente recibió el espaldarazo publicitario definitivo cuando fue duramente atacada por los críticos Rogert Ebert y Gene Siskel:

“Una basura llamada I Spit on your grave se proyecta en los cines de Chicago esta semana. Es un film enfermo (…) que me cuesta creer que se exhiba en salas respetables como el Plitt’s United Artists. Pero así es. Fui testigo de una de las experiencias más depresivas de mi vida[13]. Tras detallar algunas de las imágenes del film, Ebert pasa a describir las reacciones del público asistente: “¿Cómo reaccionó la audiencia ante todo esto? Un hombre maduro de pelo blanco que estaba dos butacas delante de mí, por ejemplo, dijo en voz alta tras la primera violación: ‘Eso ha sido bueno’. Después de la segunda: ‘Eso la enseñará’. Y al finalizar la tercera: ‘Las otras estaban bien, pero esta es la mejor’. Cuando las tornas cambian y la mujer comienza su venganza, una mujer gritó desde atrás: ‘¡Córtasela, hermana!’ En las escenas en las que los otros tres hombres intentan animar al retrasado para que viole a la chica, hubo carcajadas y gritos de apoyo entre la audiencia”[14].

También el crítico Gene Siskel puso especial atención en la audiencia:

Lo más chocante de este film no fue nada comparado con el shock que recibí mientras la veía el sábado por la tarde (…) El cine estaba medio lleno, y al menos 30 preadolescentes se encontraban en la sala con sus padres. Me sorprendió, primero, que algún padre llevara a sus hijos a ver una película llamada I Spit on your Grave; y segundo, que no abandonaran el cine tan pronto como comenzara la primera escena de violación. Pero todas las familias permanecieron durante las violaciones, el ahorcamiento y la castración[15]

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El resultado no se hizo esperar y tras publicarse ambos órdagos, el responsable de la cadena de cines Plitt’s declaró: “Después de leer las críticas, pienso que lo mejor es dejar de exhibir el film”, así que a seis días de su estreno, se retiró de las salas que estaban bajo su responsabilidad.

Como vemos, la misma película que se había estrenado dos años antes pasando de puntillas por las carteleras, gracias a estas dos críticos se encontró en el centro del huracán despertando la curiosidad de otros medios como el Manhattan East, que calificó I Spit on your Grave como “Un trabajo inmensamente serio de un talentoso escritor y director llamado Meir Zarchi, remarcablemente bien interpretada por Camille Keaton, como la superviviente de la violación”[16].

Otro de los factores que sin duda contribuyeron a hacer tan popular este film fue su edición en video. Conviene no olvidar que nos encontramos a principios de los ochenta y en pleno despegue de la era del Home Video, cuando una auténtica avalancha de títulos luchaban por llamar la atención de los espectadores desde las estanterías de los video clubs, así que las  distribuidoras pusieron especial cuidado en reclamar esa atención del público con llamativas, y en muchos casos engañosas, carátulas con las que vestir sus productos. Para el lanzamiento en video de I Spit on your Grave se creó un nuevo cartel que es el que ha transcendido hasta nuestros días mostrando a  una chica de espaldas ligera de ropa portando un cuchillo. Sobre la identidad de la joven, que obviamente no es Camille Keaton, existe una curiosa teoría:

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En 1981, antes de embarcarse en Empire y Full Moon Pictures, Charles Band adquirió los derechos de distribución en video de I Spit on your Grave a través de su compañía Wizard Video, que fue la encargada de realizar el nuevo cartel. Por entonces Band estaba rodando una película de ciencia-ficción de bajo presupuesto llamada Parásito (Parasite, 1982) protagonizada por una joven Demi Moore, con la que se rumoreaba que Band tenía un romance. Cuando hubo que escogerse modelo para el póster, Band seleccionó a Demi Moore, que tenía por entonces 19 o 20 años y que, antes de dedicarse a la interpretación (de hecho Parásito es su segunda película), había realizado trabajos de modelo. El dato nunca ha sido confirmado por la propia actriz, pero tanto Band como sus colaboradores aseguran que el bonito trasero que decora la carátula de tantas ediciones mundiales,  primero en videocasete y ahora en Blu-ray, de I Spit on your Grave,  pertenece a Demi Moore.

El deliciosamente exploit cartel italiano.

El deliciosamente exploit cartel italiano.

Para terminar lo referente al cartel, cabe destacar que en la frase promocional que puede leerse en el mismo, se descontaron en el número de agresores y en los medios utilizados para la venganza: “Esta mujer ha cortado, troceado, roto y prendido fuego a cinco hombres pero ningún jurado de America sería capaz de condenarla”. Como se sabe los agresores son cuatro y ninguno de ellos es achicharrado…

Lamentablemente esta película también protagonizó otra agria polémica. En el verano de 1983 el británico Daily Mail urgió en su editorial al reelegido gobierno Thatcher para que plantara cara a las películas violentas, clasificándolas como pervertidoras de la juventud y altamente adictivas. En 1985 el gobierno tomó cartas en el asunto declarando que los productores y distribuidores de ese material no eran mejores que los traficantes de droga, y que merecían un trato legal similar. Y si para la justicia estos films equivalían a droga, I Spit on your Grave era la más tóxica. Astra Video, sello encargado de distribuir el título en el Reino Unido,  recibió la orden judicial de dejar de hacerlo y destruir master, cubiertas, más de 200 copias localizadas, pósters y todo el material promocional. I spit on your Grave recibía así la categoría de ‘Nasty movie’, siendo incluida en la tristemente célebre lista de películas prohibidas en Inglaterra. Pero todo se complicó aún más cuando, aprovechando la psicosis contra este tipo de películas, la Sra. Austin las culpabilizó directamente de provocar que su hijo Martin, de 18 años, violara a dos mujeres. Escribió una carta sobre el tema a la primer ministro de Inglaterra, Margareth Thatcher, manifestando que si su hijo “no hubiera sido corrompido por los videos, él nunca habría atacado a esas pobres mujeres”. La polémica llevó a que el propio Meir Zarchi fuera invitado por el programa televisivo Friday Live para hablar sobre el tema en septiembre de 1983, contando también con la Sra. Austin, que declaró: “su película convirtió a mi hijo en un doble violador”. Zarchi, padre a su vez de dos hijos adolescentes, se defendió como pudo y en contra de las expectativas congenio con la señora, que llegó a confesarle que su ‘angelito’ ya había tenido problemas con la justicia mucho antes de ver I Spit on your Grave o de aficionarse a las ‘nasty movies’. La Sra. Austin justificó su actitud ante Zarchi: “lo que hizo no tuvo nada que ver con la película, pero soy su madre y tengo que hacer lo posible para disculpar y salvar a mi hijo”.

Por todas estas razones I Spit on Your Grave no solo no se estrenó en cines en Inglaterra, sino que además desde que fue prohibida en video en 1984 no se editó hasta 2002, aunque con su metraje aligerado en 7 minutos, especialmente en las escenas de la violación, que parecen ser las más molestas. Habría que esperar a la lujosa  edición especial  editada en DVD en 2010 por 101 Films, que prometía ser ‘la versión más completa editada en UK’ y que podría  haber sido asimismo la más espectacular editada en todo el mundo al incluir un libreto de 24 páginas, una reproducción del póster,  numerosos extras y… también dos minutos amputados en su metraje.

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Y todo y con ello aún se prohibió su comercialización en Irlanda.

Pasan los años pero los guardianes británicos de la moral no descansan.

I SPIT TODAY

Han pasado los años para el film y sus protagonistas. Zarchi y Keaton se divorciaron en 1982, tres años después de casarse. Mientras el director tan solo dirigió una película más y se centró en la producción, tal y como ya hemos señalado, Camille volvió a casarse en 1993 tumblr_n7ug9bnDue1qk5el2o1_1280con el empresario norteamericano Sidney Luft, exmarido de Judy Garland con el que se llevaba 32 años de diferencia de edad y del que enviudó en 2005. Su carrera cinematográfica, tras unos prometedores inicios en Italia, se estancó después de rodar I Spit on Your Grave, limitándose a intervenciones en productos de serie Z e incluso en un, según Alex Zinéfilo, “casposo” remake del film de Zarchi, Savage Vengeance (Donald Farmer, 1993) “que no llega ni a la suela de los zapatos de la original, ni merece ninguna atención[17]”. Es con el nuevo milenio cuando la actriz ha vuelto a ser reclamada por nuevos directores y revalorizada precisamente por ser la protagonista del film de Zarchi. Camille, todavía una mujer muy bella, se deja querer en convenciones de fans e interpretando pequeños cameos en películas como The Butterfly Room (Jonathan Zarantonello, 2012).

Meir Zarchi, que responde “absolutamente si” cuando le preguntan si merecen los violadores terminar como acaban en su film, se muestra satisfecho de haber rodado I Spit on Your Grave: “Por supuesto que estoy orgulloso. Yo lo financié y es uno de los más famosos films de terror de culto de todos los tiempos. El público es libre de escoger ver o no una película, y en todo el mundo la repercusión ha sido importante, lo cual no está mal”[18]. Respecto a la acción de la censura, el director también lo tiene claro: “Nadie debe ser censurado. Ya somos

Camille Keaton y Zarchi durante el rodaje del documental Grow Up with I Spit on your Grave.

Camille Keaton y Terri Zarchi durante el rodaje del documental Growing Up with I Spit on your Grave.

suficientemente mayores como para decidir por nosotros mismos lo que queremos ver. No vivimos en la época de Mussolini (…) ¿Alguien debe decirte que ver y que no? Es humillante para el público que se le diga qué y qué no debe de ver[19], y confiesa que todavía hoy se sorprende de lo que lee sobre su film: “Recuerdo críticas online y comentarios de Internet en Amazon y uno decía ‘Hay que matar a este hombre, ¿Cómo ha podido hacer una película como esta?’ No sé si tomarlas en serio o no[20].

Por su parte Terry, el hijo de Zarchi que aparece brevemente en el film de su padre, también se ha dedicado al cine dirigiendo Holy Hollywood (1999), en la que Camille Keaton interpreta un pequeño papel. Actualmente se encuentra rodando Growing Up with I Spit on your Grave, un documental sobre el film que estamos tratando que promete ser más que interesante.

Indudablemente la obra de Zarchi también ha servido de modelo para otras películas, como es el caso de la comentada Savage Vengeance y de una ultra casposa adaptación turca, Intikam Kadini (Naki Yurter, 1979), que hay que ver para creer. Asimismo inspiró al director Steven R. Monroe, responsable en 2010 de un correcto remake y de su innecesaria secuela, de las que hablamos más adelante.

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Y es que I Spit on your Grave es un film que aún hoy no deja indiferente. Una carga de profundidad que golpea en el bajo vientre, muy cerca de las tripas, vísceras encargadas más que el cerebro de decidir si la actitud de la protagonista contra sus atacantes es la correcta. Si es la justa. Si hay que celebrar esa sangrienta venganza al margen de la ley. No en vano el título que recibió la película en Francia fue Oeil pour oeil (ojo por ojo) y en Argentina, Tomar revancha.  La obra nos enseña en toda su crudeza y mediante la violación más larga de la historia del cine (cerca de 25 minutos) que la mujer no disfruta siendo forzada, algo que el cine parecía haber popularizado en cientos de escenas en las que, tras reducir el galán a la mujer con una fuerte bofetada, pasa a besarla, encadenando la rendición de la mujer con un significativo fundido a negro. Hay que domarlas para que no se desmanden y Jennifer, la protagonista tan bien encarnada por Camille Keaton, no solo tiene el delito de ser mujer atractiva, sino que también es independiente, cultivada, de ciudad. Delitos todos ellos por los que debe de ser reducida brutalmente y volver a ser únicamente un sexo al servicio del varón. Controlada, en este caso, por  la violencia del sexo.

I Spit on Your Grave es un film que más que visionarse se experimenta. Que se siente en las tripas, a menos que no se tenga un mínimo de sensibilidad. Y que el tiempo lo ha puesto en su lugar como un film valiente y para nada misógino. Si en su momento fue considerado como uno de los peores ejemplos de explotación de la mujer, posteriormente su protagonista ha sido vista por ciertos sectores feministas como un modelo, llegando la feminista británica Julie Bindel, que se manifestó inicialmente en contra del film, a considerar I Spit on your Grave un ‘film feminista’. Sobre esto, Camille Keaton declaró: “Me hace sentir bien, me gusta escucharlo, pero pienso que un montón de gente también adora el film por lo que es: un film exploitation[21].

It’s Only Rock & Roll but… I like it

I SPIT AGAIN: DE REMAKES Y SECUELAS

Escupir_sobre_tu_tumba_Dulce_venganza-595506370-largeEn esta época de revisión de títulos más o menos recientes, a base de remakes actualizados de films señeros como Evil Dead o La última casa a la izquierda, era inevitable que le llegara el turno a I Spit on your Grave. Una empresa llevada a cabo con bastante dignidad Steven R. Monroe.

Neoyorquino de nacimiento, Monroe, que comenzó su carrera como auxiliar de cámara, debutó como director con The Contract (1999). Ha trabajado para el canal SyFy y su filmografía incluye It Waits (2004), Storm Cell (2007) y Mongolan Death Worm (2009), pero tenía una deuda adquirida con Meir Zarchi desde que vio su film a los 17 años y le dejó marcado: homenajearlo realizando un remake. Para ello contó con el propio Zarchi en funciones de producción ejecutiva y también se rodeó con un elenco de jóvenes talentos como Sara Butler, que interpreta muy dignamente a una Jennifer Hills sin miedo al reto físico y sin mojigaterías en las escenas de desnudos, tan presentes y necesarias, y un Rodney Eastman bastante irreconocible por el tiempo transcurrido desde que interpretó a Joey, el chico mudo y con la testosterona muy alta en la tercera y cuarta entrega de la saga Pesadilla en Elm Street.

La historia que nos narra Monroe no guarda grandes variantes respecto a su modelo, aunque no se limita a calcar el guión original, ya que ofrece nuevos giros argumentales y cinco atacantes en lugar de cuatro. También ‘corrige’ uno de los temas que llamaron la atención del

La atractiva Sarah Butler.

Sarah Butler, la atractiva Jennifer Hills de 2010.

film original: hubo quien no consideraba responsable de sus actos a Matthew, el retrasado del grupo de violadores, por lo que no veía correcto que este personaje estuviera incluido en la venganza de Jennifer, así que Monroe suavizó la situación poniendo su muerte en manos de uno de sus propios compinches.

Se introduce asimismo la figura del Sheriff como representación de la autoridad, figura que, no solo no servirá de consuelo para la joven, sino que también se sumará al ataque siendo el más feroz de todos: la justicia (su agente) sodomizará a la joven y llevará además el mando de la situación. Finalmente la escena en la que Jennifer acude a una iglesia y pide perdón por lo que va a hacer, incluida en la versión original y que algún crítico tildó de innecesaria, no se incluye en la película de Monroe, aunque como podemos ver revisando los extras del DVD, se grabó una similar que terminó siendo desechada.

La película está rodada con una cámara muy inquieta para añadir tensión a lo que se narra, y su color, al contrario que en la original, es apagado y a base de grises, a tono con su sórdida trama. Monroe también añade elementos found fotage mediante la cámara de uno de los atacantes, obsesionado, como tantos, en grabar todo lo que sucede. Otro punto de vista visual que enriquece el film otorgándole más verosimilitud.

Sarah Butler presentando I Spit on your Grave en el cine Retiro durante el Festival de Sitges.

Sarah Butler presentando I Spit on your Grave en el cine Retiro durante el Festival de Sitges.

Con todo el film de Monroe es un más que correcto remake que respeta la película original aportando quizás una venganza más ‘vistosa’, ya que es la parte violenta la que el director resalta en detrimento de la sexual, con un fundido en negro incluido que nos ‘ahorra’ dos violaciones evitando así lo que más incomoda al espectador, lo que lo posiciona ‘justificando’ la sangrienta venganza de Jennifer Hills, precisamente la crudeza y brutalidad de la violación.

Aún así, y como estos tiempos parece ser que tampoco están para echar cohetes, existen dos versiones del film, una de 108 minutos y otra con tres minutos menos, lo que no ha impedido que la edición en DVD haya sido prohibida en Nueva Zelanda.

¿Y qué opinan los artífices de la original de este remake? Pues Camille Keaton está encantada: “Me impactó, me sorprendió y finalmente me halagó. La imitación es la mayor forma de halago[22]. Mientras que para Meir Zarchi “No es necesario. Nadie necesita una nueva versión de Mona Lisa o de la 6ª Sinfonía de Tchaikovsky, pero el cine es un negocio y querían hacer dinero con el remake. La cuestión es ¿Es buena? ¿Es fiel a la original? En parte si y en parte no. Debe de ser la audiencia quien decida”[23]. A nivel anecdótico, ya que su crítica no ha tenido el peso específico que tuvo en su momento la que realizó de la original, Rogert Ebert calificó el film de “despreciable remake del despreciable film de 1978” algo que, en vista de las circunstancias, debe ser tomado como un halago.

mezarinatukurecegimi_spit_on_your_grave_two_ver2_xlgNo sé si por éxito obtenido, por compromisos adquiridos o por terminar de quemar el tema, Monroe dirigió una innecesaria secuela, I Spit on your Grave 2 en 2013, que mezcla en su guión elementos de la historia original condimentados con altas dosis de trata de blancas en países de la Europa del Este, concretamente Bulgaria, que será donde será llevada la protagonista tras ser secuestrada y donde será torturada, prostituída y finalmente enterrada en vida. Aunque, claro, sobrevivirá y planeará una venganza con la que demostrará una destreza en la tortura digna de Ilsa, la loba de las SS.

El film resulta más brutal y violento que su predecesor, pero no alcanza el nivel de perturbación del original. A pesar de su decepcionante resultado, CineTel Film estuvo en Cannes buscando preventas para una tercera entrega de la serie que todavía no tiene director ni escritor, pero sí un guión bastante disparatado a priori y ya totalmente alejado del espíritu del film original. También, y formando parte de un proyecto totalmente ajeno a Cinetel y Anchor Bay, responsables del remake y su secuela, Zarchi ha escrito una continuación directa de su film titulada I Spit on your Grave – Deja-vu, que piensa dirigir con Camille Keaton como protagonista y producción de Chad Ferrin y Terry Zarchi. El argumento sería el que sigue: Jennifer Hills publica un best seller en el que narra la traumática experiencia que vivió y el controvertido juicio en el que fue acusada de tomarse la justicia por su cuenta. En la pequeña ciudad en la que fue violada brutalmente, los familiares de los cuatro asaltantes están furiosos desde que la declararon inocente y buscan vengarse.

Otra vuelta de tuerca que sin lugar a dudas puede resultar, cuanto menos, curiosa.

(Publicado originariamente en el fanzine Klowns Horror Fanzine nº4: Rape & Revenge)

NOTAS:

[1] Ripollés, J. Ven y mira. El cine fantástico y de terror en la zona prohibida. Coordinado por Rubén Lardín. Ed. Semana de cine Fantástico y de Terror de San Sebastián. Donosti, 2011. Pág. 121

[2] http://www.gorepress.com/2010/09/21/meir-zarchi-interview/

[3] Friday the 13th Part 2, Steve Miner, 1982.

[4] Se ha dicho de todo respecto a este tema, preferentemente que es nieta o bisnieta, pero realmente era prima segunda o tercera y nunca llegó a conocer al genial cómico.

[5] http://www.gorepress.com/2010/09/21/meir-zarchi-interview/

[6] Tweedle, Sam: She Spat On Our Grave: A Conversation with Camille Keaton (http://popcultureaddict.com/interviews/camillekeaton/)

[7] Ibidem

[8] Meir Zarchi entrevistado por Gavin C. Schmitt (http://framingbusiness.net/archives/1315)

[9] http://www.gorepress.com/2010/09/21/meir-zarchi-interview/

[10] Ibidem.

[11] 25 Anys Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Sitges. Ed. Patronato Municipal per a l’organització del Festival. Octubre 1992. Pág. 116

[12]  Título ‘inspirado’ en el de la película francesa J’irai cracher sur vos tombes (Michel Gast, 1959) que en Estados Unidos se distribuyó, precisamente, como I Spit on Your Grave en 1962 y que está basado en la obra del mismo título escrita por Boris Vian en 1946.

[13]   Ebert, R. en Chicago Sun Times. 15 de Julio de 1980.

[14] Ibidem.

[15] Siskel G. en Chicago Tribune. 14 de Julio de 1980.

[16]Stan C. y Boyajian M. en Manhattan East, 13 de enero de 1982.

[17] Zinéfilo, A. La noche de los sexos violentos. Glénat. Biblioteca Dr. Vértigo 22. Barcelona 1998. Pág. 197.

[18] http://www.gorepress.com/2010/09/21/meir-zarchi-interview/

[19] Ibidem

[20] Ibidem

[21] Tweedle, Sam. Opus Cit.

[22] Tweedle, Sam. Opus cit.

[23] http://www.gorepress.com/2010/09/21/meir-zarchi-interview/

Categorías:CINE CLUB, HOMENAJES
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