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Archive for the ‘VAMOS DE ESTRENO’ Category

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 3 de febrero de 2023 *

LLAMAN A LA PUERTA (Knock at the Cabin, M. Night Shyamalan,2023)

USA. Duración: 100 min. Guion: M. Night Shyamalan, Steve Desmond, Michael Sherman. Novela: Paul Tremblay Música: Herdís Stefánsdóttir Fotografía: Jarin Blaschke, Lowell A. Meyer Compañías: Universal Pictures, Blinding Edge Pictures, Filmnation Entertainment, Perfect World Pictures, Wishbone Entertainment Inc. Distribuidora: Universal Pictures Género: Terror

Reparto: Dave Bautista, Jonathan Groff, Rupert Grint, Ben Aldridge, Nikki Amuka-Bird, Abby Quinn, William Ragsdale, Kristen Cui, Satomi Hofmann, Kat Murphy

Sinopsis: Durante unas vacaciones en una cabaña en un bosque alejada de todo, una niña y sus padres se convierten en rehenes de cuatro desconocidos armados que obligan a la familia a tomar una decisión imposible, pero necesaria para evitar un mal mayor.

El pensamiento es lenguaje. Cuando encuentro la palabra que resume mi idea, puedo explicarme; cuando identifico la palabra que resume la idea de quien me habla, puedo entenderlo. Vamos a aceptarlo así, aunque pueda problematizarse, y vayamos a la analogía: el cine también es lenguaje, sólo que en este caso los monemas son imágenes. Saltémonos las premisas y vayamos a la conclusión: cuando identificamos la sintaxis de imágenes que está en la base de su puesta en escena, entendemos la película. Y ello sería así aunque el argumento fuera incomprensible o incoherente. En un filme importa más el cómo nos lo cuenta mediante la gramática de la imagen, que el qué nos cuenta su trama literaria. El dominio de la puesta en escena es lo que distingue la calidad de un director. Y en esto M. Night Shyamalan es maestro. Después de argumentar la petición de principio, procedamos al comentario.

Es notorio que, desde su opera prima, el cine de Shyamalan tiene el giro de guion como bandera, aunque algunos ya vieron venir que Malcolm Crowe está muerto desde el principio. Y es que la cámara no ha mentido, a pesar de que el montaje (efecto kuleshov mediante) lo haya enmascarado. No hay trampa ni cartón, solo buen manejo de la gramática del plano. El director de El protegido parece saber (sabe) siempre qué recurso utilizar para que sea el espectador mismo el que se engañe, las imágenes le fuerzan siempre a formularse hipótesis plausibles que el propio avance en la cinta, antes o después, revelará erróneas. Si el suspense se establece gracias a que el espectador ve lo que no ven los personajes, Shyamalan le da al código una vuelta de tuerca, la intriga avanza conforme el respetable va modificando sus lecturas, sólo en la reflexión sobre lo visto somos capaces de comprender qué ha pasado ante nuestra mirada. Somos sujetos de la propia trama. Llaman a la puerta no es un caso aparte, desde su arranque empieza el juego de la reinterpretación y, antes de que la acción se encierre dentro de la cabaña, habremos tenido que cambiar de posicionamiento tres veces. Dónde creíamos ver una cinta de invasiones, el propio cartel ya nos había predispuesto a ello, pronto se instalará una situación en la que los personajes (todos) deben elegir una acción en medio de dos alternativas en conflicto, sin que ninguna de ellas resulte del todo aceptable o rechazable desde un punto de vista moral. Lo terrorífico viene de la mano de un dilema ético.

El llamado dilema del tranvía es el esqueleto que sostiene la historia. Un armazón en el que se imbrican las nociones de sacrificio, milagro y fe. Y tan bien construido que, incluso los que salgan diciendo que no han entrado en la historia y que no se creen el final, habrán comprado el relato y dado internamente el último giro que propone el filme. Como en la novela que adapta, La Cabaña del Fin del Mundo de Paul Tremblay, lo que está en juego sobre el tablero es la hipótesis sobrenatural, la factibilidad o no de creer lo imposible. Quienes hayan leído la novela descubrirán que la de Shyamalan es una adaptación con licencias, el director toma el conflicto de ella, pero lleva la premisa y su resolución a su propio universo. Como el Kierkegaard de Temor y Temblor, la cinta maneja sus elementos para plantear el salto mortal de la fe, un salto que daremos, o no, según cómo entendamos el peso del azar y la casualidad. No creernos el final es ya un modo de haber aceptado lo sobrenatural como presupuesto.

Serán muchos los que viéndola recordarán a Yorgos Lanthimos y su El sacrificio de un ciervo sagrado, serán menos los que sepan que el griego revisaba a otro griego más clásico y, por tanto, pocos alcanzarán a ver que es el espíritu de Eurípides el que planea sobre el relato. Ifigenia en Áulide es una de las más hermosas reflexiones sobre la aceptación del fatum, Ifigenia se somete de grado a lo que el destino le ha deparado, dejándose sacrificar es como ejerce su libertad y derrota a los Hados. Shyamalan comparte la idea de sacrificio como acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor. La ofrenda voluntaria es una celebración del hecho de amarnos. La vida es el auténtico milagro.

Quien haya leído hasta aquí ya habrá cometido el error de no enfrentarse a la película limpio como tabula rasa. Olviden los spoilers encubiertos, acudan dispuestos a dejarse enamorar por Kristen Cui en su estreno como actriz y disfruten de la acción, pero sobre todo entreténganse en contemplar el cómo está siendo narrada. Ni sus detractores podrán negar que Shyamalan es uno de los más diestros cuentacuentos que posee el cine actual.

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 27 de enero de 2023 *

LA BALLENA (The Whale, Darren Aronofsky, 2022)

USA. Duración: 117 min. Guion: Darren Aronofsky. Obra: Samuel D. Hunter Música: Rob Simonsen Fotografía: Matthew Libatique Compañías: A24, Protozoa Pictures. Distribuidora: A24 Género: Drama

Reparto: Brendan Fraser, Sadie Sink, Samantha Morton, Ty Simpkins, Hong Chau, Sathya Sridharan, Jacey Sink

Sinopsis: Un solitario profesor de inglés con obesidad severa (Brendan Fraser) intenta reconectar con su hija adolescente en una última oportunidad de redención.

Brendan Fraser tuvo ocasión de demostrar que, además de poseer un músculado físico, era un buen actor en Dioses y monstruos (1998), la estupenda cinta de Bill Condon sobre la decadencia del director de películas como El doctor Frankenstein (1931), La novia de Frankenstein (1935) o El hombre invisible (1933), James Whale. Y con The Whale (La ballena), Fraser vuelve a demostrar que, quien tuvo retuvo y que se trata de un actor a tener muy en cuenta, aunque aquel físico ya esté en el recuerdo, y que se trata de un actor que raro sería que no se llevara el Oscar por esta interpretación.

Basada en una obra teatral de Sam D. Hunter, The Whale es un sobrecogedor retrato sobre la soledad y el dolor que, a pesar de todo, consigue resultar optimista. El personaje de Fraser vive preso en su hogar (de donde no nos alejaremos durante todo el metraje), y también en su enorme cuerpo. Se asemeja a un animal herido, que se disculpa constantemente por existir y que ve la muerte como una liberación, pero que conseguirá la redención haciendo las paces con su hija, y así, consigo mismo.

Darren Aronofsky ha querido adaptar The Whale al cine desde que vio por primera vez la obra hace casi una década. La obra lo impresionó de inmediato por su inteligencia y por la forma intrépida en que cuestiona la condición humana sin ofrecer una respuesta fácil. Según Aronofsky: “Lo que más me gusta de The Whale es que te invita a ver la humanidad de personajes que no son ni buenos ni malos, sino que viven en esos tonos grises en los que vive la gente de a pie; personajes que tienen una vida interior profunda e intrincada. Todos han cometido errores, pero comparten un corazón inmenso y el deseo de amar a los demás, aunque los demás parezcan incapaces de amar. Es una historia que nos plantea una pregunta simple y a la vez esencial: ¿podemos salvarnos los unos a los otros? Es una pregunta muy importante en estos momentos, sobre todo ahora que nos damos la espalda más que nunca”.

Todos los protagonistas de The Whale realizan una labor excepcional, tanto Sadie Sink (Stranger Things), como Hong Chau (El verano de Cody) y Samantha Morton (Minority Report, En América), pero es Brendan Fraser el que sobresale sobre todos ellos, y a pesar de que el filme ha sido ignorado en los Globos de Oro, el Oscar a la mejor interpretación ya tiene su nombre grabado en la placa de su base.

Darren Aronofsky ha realizado un filme más asumible para el público general que su anterior propuesta, Mother (2017), pero sigue permaneciendo en él ese aura de director maldito, que levanta tantas pasiones como críticas y que con la incómoda The Whale, no dejará a nadie indiferente.

THE OFFERING (Oliver Park, 2022)

USA. Duración: 93 min. Guion: Hank Hoffman.Historia: Hank Hoffman, Jonathan Yunger Música: Christopher Young Fotografía: Lorenzo Senatore Compañías: Millennium Media Género: Terror

Reparto: Nick Blood, Emily Wiseman, Paul Kaye, Allan Corduner, Jonathan Yunger, Velizar Binev, Daniel Ben Zenou, Nathan Cooper, Sofia Weldon, Boyan Anev, Yonko Dimitrov, Jodie Jacobs 

Sinopsis: Desesperado por pagar sus deudas, un hombre intenta secretamente manipular a su padre para que venda su funeraria. Sin saberlo, desatará a un espíritu maligno que tiene la mirada puesta en su esposa embarazada.

The Offering tiene un prometedor punto de partida que mezcla tradiciones arcanas, conocimientos milenarios, sortilegios y brujería, todo ello envuelto en una tan atractiva como amenazadora oscuridad. Nos introduce, como ya hiciera la interesante The Vigil (Keith Thomas, 2019), en las poco conocidas tradiciones funerarias de la comunidad judía ortodoxa y en sus mitos. En esta ocasión se trata de una figura demoniaca femenina temida por sus prácticas relacionadas con abortos y muertes de niños, conocida como roba niños.

Acertadamente la acción del film se ubica en una antigua funeraria judia de Nueva York, a donde llega el  hijo pródigo, Art (Nick Blood), junto a su nueva esposa, Emily (Emily Wiseman), embarazada de varios meses. Viejos rencores y enfrentamientos con su padre (Allan Corduner) saldrán a flote y en esas llegará el cadáver de un anciano que se ha suicidado de una manera un tanto extraña: con una certera puñalada en el corazón. Ese será el detonante que facilitará la entrada del mal en el hogar de los protagonistas, un lugar especialmente siniestro, lo que permitirá al director la utilización de varios elementos y sustos comunes con las narraciones de fantasmas y casas encantadas, lease voces, sonidos, puertas que chirrían, sombras, pasadizos con ventadas en las que el viento azota sus cortinas… Nada nuevo, desde luego, pero con resultado siempre eficaz, lo cual unido al atractivo argumento y el marco donde se desarrolla,  conformará una atmósfera inquietante que preparará al espectador para el  climax.

The Offering, cinta encargada de clausurar la 33ª Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, no ofrecerá grandes alicientes al aficionado al cine de terror, más allá de su prometedor punto de partida y el novedoso entorno en el cual se desarrolla, pero en conjunto funciona en su misión de inquietar, a pesar de caer en uno de los handicaps de este género, ¿es necesario mostrar siempre la criatura?

TÁR (Todd Field, 2022)

USA. Duración: 158 min. Guion: Todd Field Música: Hildur Guðnadóttir Fotografía: Florian Hoffmeister Compañías: Focus Features, Emjag Productions, Standard Film Company Género: Drama

Reparto: Cate Blanchett, Nina Hoss, Mark Strong, Noémie Merlant, Sam Douglas, Sydney Lemmon, Murali Perumal, Diana Birenyte, Vivian Full, Amanda Blake

Sinopsis: La innovadora, y mundialmente famosa, directora de una de las orquestas más importantes de Alemania, Tár (Cate Blanchett), se encuentra en la cúspide de su carrera, a punto de publicar un libro y de dirigir la Quinta Sinfonía de Mahler. Sin embargo, su vida empezará a desmoronarse en las siguientes semanas. El resultado es un mordaz examen del poder, de su impacto y de su perdurabilidad en el mundo de hoy.

Esta reseña que escribo ahora mismo es la reseña que tú lees ahora mismo. Y esta frase que acabo de escribir, y que tú acabas de leer, es un anómalo bucle autorreferencial que podría tender al infinito. También la música de Bach es un eterno y grácil bucle que, en su pulcritud matemática, ha conseguido expresar como ninguna otra el humano diálogo con lo divino, con el absoluto. Decir Bach es pronunciar un sinónimo de genio. Ahora bien, en un mundo completamente laicizado como lo es el nuestro, no queda nada sagrado. El propio autor de la Misa en si menor, auténtico Everest entre las cimas que ha coronado la música de todos los tiempos, ha sido repudiado. Incluso entre estudiantes de conservatorio (a los que se presume la voluntad de comprender la esencia de la música). El Cantor de Leipzig engendró 20 hijos y eso a ojos de un alumno, pongamos por caso, racializado y pansexual, ya es motivo para denostarle por ser prototipo de la explotación del cisheteropatriarcado blanco. Todd Field dibuja este ejemplo en una de las escenas nucleares de Tár. Estamos ante la cultura de la cancelación que no distingue la obra de la persona que la crea.

Tár, Lydia Tár, pianista, etnomusicóloga, compositora, primera mujer en ser directora titular de la Filarmónica de Berlín y promotora de Accordion Foundation, fundación que beca a jóvenes aspirantes a directoras, también se verá triturada por esa tendencia en la que, además, ser acusado equivale a ser juzgado culpable. El tercer largometraje de Todd Field explora, con una ficción, este fenómeno que se ha convertido en actitud dominante del espíritu de nuestro tiempo y del que todos conocemos casos reales (no es gratuito que en uno de sus viajes la protagonista sea alojada en la suite de Plácido Domingo). Ahora bien, reducir Tár a la denuncia de la cancelación, sería quedarse en la epidermis del filme. Bajo ese epitelio, en la dermis de la cinta se siguen y persiguen, como en una fuga de múltiples voces, consideraciones que van más allá de la coyuntura. Temas universales entre los que emergen como notas dominantes el poder y el amor.

La maestro (feminizar el apelativo para ella resulta tan absurdo como llamar astronautrices a las astronautas) está en la cúspide de su carrera, a punto de publicar su esperada autobiografía y de ser la primera en registrar en directo la integral de las sinfonías de Mahler. Sólo le falta la más célebre, la 5ª, de la que casi todos conocemos, al menos, su adagietto. Visconti lo utiliza en Muerte en Venecia, y no ha sido el único cineasta que ha arropado sus imágenes con este movimiento cuya instrumentación consta únicamente de cuerdas y arpa. Una métrica y una melodía flotantes dan la impresión de una frágil intimidad. Precisamente por eso, el movimiento fue repetidamente interpretado como una declaración de amor de Mahler a su esposa Alma. En el guion, del propio Field, nada es azaroso, que sea la quinta y no otra la que le queda pendiente es una decisión intencionada, es la manera que elige para desarrollar la visión que tiene Tár del amor. Sharon, su esposa y concertino de la filarmónica, le espeta en un momento dado que todas sus relaciones han sido interesadas, excepto la que la une a Petra, la hija de ambas. Y el espectador puede coincidir en ese juicio viendo como trata a todos los que la rodean, especialmente a su alumna Krista Taylor, personaje que nunca aparece encarnado, pero de cuyo suicidio no le queda dudas al público de que Tár ha sido la inductora. Suicidio que prende la hoguera en la que se consumirá la protagonista. Las apariencias nos hacen sentir que ella es una fría cazadora a la que no le importa la situación en la que quedan sus presas cuando se le ha apagado la pasión que la movió a seducirlas. Pero, ¿es realmente una insensible? Para responder a esta pregunta hemos de partir de que, la música en especial, pero el arte en general, es la única vía mediante la que expresar sentimientos que no caben recogidos en la palabra. Tár llorará sólo una vez, cuando los sucesos ya la han superado, viendo en su habitación de adolescente una grabación del programa de Leonard Bernstein en la que el célebre músico y director establece la mencionada premisa. Tár no miente cuando afirma que ella elige el amor, pero lo expresa en la abstracción musical, en lo concreto apenas es capaz de dar abrazos.

Solo Cate Blanchett podía dar cuerpo a esa mujer poderosa (¿O hay que decir empoderada?) que es Tár, tan semejante a la Petra Von Kant de Fassbinder, triunfadoras en lo profesional, pero abocadas a perderse en lo sentimental. Apenas maquillada, la actriz compone una interpretación sobria que deja fluir los matices de un carácter que recorre un arco que va de la soberbia a la inseguridad, pasando por todos los estados intermedios. En sus manos Tár no es un personaje sino una persona. El trabajo de Blanchett permite incardinar el mordaz examen del poder, de su impacto y de su perdurabilidad en el mundo de hoy, que desea llevar a cabo Todd Field. La Tár de Blanchett es adicta a la seducción, pero, más que el hambre por la carne fresca, lo que la motiva es subyugar al talento.  Como la Jean Brodie de Maggie Smith, podría suscribir: “Dadme una niña [joven en el caso de Tár] en una edad influenciable y será mía para siempre”. Modelar aspirantes sobresalientes como si fueran barro en manos divinas. La naturaleza de su deseo no es definida por el sexo (aunque pueda haberlo) sino que viene conformada por el ansia de tener potestad sobre el destino.

Tár es un filme brillante. Y lo es no solo por su guion y por el trabajo interpretativo, sino también por su puesta en escena que ha sido elogiada por el mismísimo Martin Scorsese. Para el director de Taxi Driver, la mayoría de las producciones actuales no hacen presagiarle al cine un buen futuro, pero ver Tár le hizo atisbar luz más allá de las nubes. Y ello gracias a su “magistral mise-en-scène, con ángulos y bordes controlados, precisos, peligrosos y escarpados, geométricamente cincelados en una maravillosa relación de aspecto de 2:3. Los límites del propio encuadre y la provocación de tomas largas medidas reflejan la arquitectura brutal de su alma: el alma de Tár [personaje]”. Field logra el milagro por su dominio del lenguaje cinematográfico, pero también por su condición de músico que le permite usar estructuras musicales para explicitar su narración. Tár empieza con un silencio (no suena la cabecera de Universal), como lo hace la Quinta de Beethoven, y la coincidencia no es casual. La secuencia rítmica de tres notas cortas seguidas de una larga (ta, ta, ta, taaaa) con la que Beethoven comienza su 5.ª Sinfonía, es uno de los pasajes más icónicos de la historia de la música, con ella el portentoso creador alemán quiere expresar la llamada del destino. Y la 5.ª en su totalidad, que es un viaje hacia las estrellas a pesar de todas las dificultades, representa la imposibilidad de vencer al destino. Tampoco Tár, que ha querido ser demiurgo de vidas ajenas, es capaz de cambiar el rumbo, la derrota, de su periplo vital.

El descenso de Lydia Tár es un viaje al corazón de las tinieblas. Todo lo planificado se ha desbaratado y nada va a permanecer. Sólo queda el olvido. “This is the end, my only friend”.

 

Categorías: VAMOS DE ESTRENO

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 20 de enero de 2023 *

BABYLON (Damien Chazelle, 2022)

USA. Duración: 188 min. Guion: Damien Chazelle Música: Justin Hurwitz Fotografía: Linus Sandgren Compañías: Paramount Pictures, Material Pictures, Marc Platt Productions. Distribuidora: Paramount Pictures Género: Drama.

Reparto: Margot Robbie, Brad Pitt, Diego Calva, Katherine Waterston, Tobey Maguire, Li Jun Li, Olivia Wilde, Max Minghella, Samara Weaving, Eric Roberts

Sinopsis: Ambientada en Los Angeles durante los años 20, cuenta una historia de ambición y excesos desmesurados que recorre la ascensión y caída de múltiples personajes durante una época de desenfrenada decadencia y depravación en los albores de Hollywood.

Babylon se inicia en la puerta de servicio de Hollywood, en donde trabaja, realizando todo tipo de labores y encargos, el protagonista, encarnado por Diego Calva. Y de ahí pasa a la locura de una fiesta en la que se rebasan todos los excesos imaginables. Estamos en 1926, el sistema de estrellas ha nacido y los actores y actrices son dioses. El cine mudo está alcanzando su cénit y el séptimo arte nunca volverá a ser tan mágico como lo fue entonces pues, con la llegada del sonido, dejará de ser arte. Una Babilonia que hace referencia a la que mostró el mago Kenneth Anger en su díptico Hollywood Babilonia, dos libros que resultan imprescindibles para el que desee desentrañar las verdades y mentiras que se explican en el film. Un Kennet Anger que, su vez, tituló sus libros así en referencia a Intolerancia (Intolerance, 1916), el majestuoso filme de D.W. Griffith cuyos majestát icos decorados, junto a metros y metros de celuloide mudo de los archivos de la MGM sirvieron para alimentar las llamas del incendio de Atlanta que se reprodujo en Lo que el viento se llevó. Pero para entonces, ese Hollywood de pecado, sexo, drogas y escándalo, que es el que muestra Babylon, ya había desaparecido, al menos, del ojo público.

Drama y comedia se dan la mano en este viaje a la fábrica de sueños con un periodo que cubre de 1926 a 1952, cuando el denominado sistema de Estudios comenzó a desmoronarse. Pero Damien Chazelle se mantiene durante la mayor parte del metraje en aquel primer Hollywood, que tan profundamente cambiaría con la llegada del sonido.

Babylon construye su historia con los ecos de los auténticos personajes de aquella época: Clara Bow, Anna May Wong/Marlene Dietrich, John Gilbert y otros, que encarnarán en el film, respectivamente, una desatada Margot Robbie; una elegante Li Jun Li (cuyo personaje se permitirá reproducir la más famosa escena del film Marruecos de Josef von Sternberg) y un Brad Pitt cínico y mítico. Otros nombres que circulan por la historia de Babylon son los de los actores Buster Keaton y Lya de Putti, y el de los productores Irving Thalberg y Paul Bern, ambos fallecidos tempranamente. Bern se saltó la tapa de los sesos por sus problemas de erección dos meses después de casarse con Jean Harlow, la rubia platino. Hay tanto detalle y tanta referencia que en un plano incluso se muestra a un oriental tras la cámara. Y no es un error, o uno de esos planos inclusivos que se hacen ahora para satisfacer a la audiencia: uno de los más importantes directores de fotografía de la época fue el chino James Wong Howe, cuya carrera cubrió 50 años (de 1923 a 1975) con un largo número de películas importantes a sus espaldas. 

Babylon, pues, es un torbellino de vida, tan efímera como intensa, muy intensa, en el que unos personajes pasan de la nada a formar parte de un nuevo Olimpo y de ahí, devueltos a los más infectos callejones del Poverty Row, pasando otros nuevos dioses a sustituirlos. Damien Chazelle, dándole la mano a Cantando bajo la lluvia, usa esos materiales como un cincel con el que labrar un magno epitafio a esa época dorada del cine. Pero todo lo que nos cuenta de ese momento es fácilmente trasladable al presente del séptimo arte, el director nos lo hace sentir sin necesidad de explicitar los paralelismos. Ahora, quizás más que entonces, también el cine se enfrenta a un radical cambio de paradigma y nos parece vislumbrar una transformación que le hará tan otro que no lo reconoceremos. Babylon entona una bella oración fúnebre que, como la que pronunciara Perícles sobre Atenas durante las Guerras del Peloponeso, loa las virtudes de un espectáculo cuando ya parece ser pasto para la memoria. Y todo esto en el tiempo en el que se consume una llama ¡Pero qué llama! 

DECISION TO LEAVE (Heojil kyolshim, Park Chan-wook, 2022)

Corea del Sur. Duración: 138 min. Guion: Jeong Seo-Gyeong, Park Chan-wook Música: Cho Young Wuk Fotografía: Kim Ji-yong Compañías: Moho Films, CJ Entertainment Género: Drama

Reparto: Tang Wei, Park Hae-Il, Park Yong-woo, Yoo Seung-mok, Kim Shin-young, Lee Jung-hyun, Seo Hyun-woo, Park Jung-min, Ha-dam Jeong, Go Min-si, Go Kyung-pyo, Jung Yi-seo, Lee Hak-Joo

Sinopsis: Hae-Joon, un veterano detective, investiga la sospechosa muerte de un hombre en la cima de una montaña. Pronto, comenzará a sospechar de Sore, la mujer del difunto, mientras la atracción que siente por ella le desestabilizará.

Quiero el amor o la muerte, quiero morir del todo, // quiero ser tú sangre, esa lava rugiente// que renegando encerrada en bellos miembros extremos// siente así los hermosos límites de la vida”. Estos versos componen la más hermosa y célebre estrofa de la poesía de Vicente Aleixandre, el poeta expresa mediante la disyuntiva no excluyente la identidad de Eros y Thanatos, pues hay que morir del todo para alcanzar la unidad plena con la amada, disolverse entero para fusionarse por completo uno en el otro. Es el ideal del romanticismo que aspira a la comunión con el absoluto cósmico a través del amor, esa destrucción de la que habrá de nacer una nueva creación que nos elevará. Como escribió Goethe en el último verso de su Fausto: “El eterno femenino nos eleva”. Una profundidad desmesurada de la acción de amar, que a día de hoy nos parecería insana, pero que todavía perdura en el imaginario colectivo como el límite sublime de la pasión. Los franceses le dieron nombre: amor fou, y ese es el que nacerá entre los protagonistas de Decision to leave.

El último trabajo de Park Chan-wook es un thriller que cumple con todos los códigos del género los cuales tienen como objetivo tejer una trama que tenga al espectador sumido en la intriga, ocupado en desvelar las incógnitas de la acción como si él mismo fuera el detective, valiéndose para ello de los giros de guion y de la creación de suspense en el sentido hitchcockiano del término, el público tiene o cree tener más información que el personaje y sufre por lo que el destino parece depararle. Y toda esa tensión dramática, además, se desarrolla mediante un inteligente uso del montaje y la planificación. El coreano domina la técnica milimétricamente, tanto que logra coser un relato de amor sobre las mismas costuras que definían el thriller. La acción policíaca y el interés romántico se vuelven aquí indisolubles y de su maridaje surge una historia trágica de un voltaje que, quizás, no habíamos visto desde Hana-Bi (1997, Takeshi Kitano). En verdad, se podría decir que la estructura de intriga policíaca es el Macguffin, una mera falsilla sobre la que se escribe lo que importa que no es otra cosa que sumergirnos en las profundidades de la pasión romántica. En su sentido estricto, no en el laxo que tiene por patrón un santo agrario y que muchos celebran cada 14 de febrero.

El romanticismo apostaba por exaltar los sentimientos y los estados de ánimo por encima del racionalismo, en Decision to leave nos encontramos con un sentimiento desaforado que nace por causa de la racionalidad obsesiva de su protagonista masculino. El que fuera el detective más joven de la unidad, Hae-Joon, es ahora un policía maduro perseguido por el insomnio y la fijación en los casos no resueltos. Su expediente es impecable y su matrimonio está bien asentado pese a que, por razones de trabajo, sea una relación a distancia, nada explica, pues, porque no puede conciliar el sueño. Perfeccionista y meticuloso, su rigor en la investigación se convertirá en obsesión cuando se cruce en su camino Sore, una joven china esposa de un agente de inmigración que acaba de morir al despeñarse de una cima. Todo parece apuntar que se trata de un accidente, pero el celo profesional del detective le lleva a seguir de cerca a la recién enviudada como si fuera sospechosa. Durante su turno de noche, al que es asiduo por causa de su trastorno del sueño, se convertirá en la sombra de Sore. La sigue a todas partes con un desvelo que nos recuerda al James Steward de Vértigo, quizás porque sus persecuciones en coche son tratadas por Park Chan-wook con una puesta en escena similar a la que usó Hitchcock en su cinta de culto. La coartada de Sore resulta sólida y las pruebas que van apareciendo acaban apuntando al suicidio como causa de la muerte. Sin embargo, aún cuando la investigación se cierra, Hae-Joon continúa su asedio a distancia y sigue manteniendo las fotografías del asunto en el tablón en el que colecciona las imágenes de los casos no resueltos. Sore no ignora en ningún momento el acoso y sabrá jugar sus cartas, el director le muestra al espectador detalles que inducen a pensar que todo lo que se va sucediendo entre ellos es fruto de su manipulación. Porque conocemos las claves del argumento de Vértigo, formamos la hipótesis de la insinceridad, pero, nuevamente como en la obra de Sir Alfred, la película entra en una segunda parte bien diferenciada de la primera (los giros de guion son vertiginosos y casi nos podemos perder si no ponemos la mirada en el tema de fondo) en la que el desafuero que los vincula alcanza su máxima expresión. Estamos ante la destrucción o el amor, e igual que Scottie desea a una Madeleine muerta, Sore (y nosotros con ella) sabe que Hae-Joon la desea culpable. Todo concluye con un desenlace que plásticamente recuerda la pintura de Caspar David Friedrich y que bien podría haber salido de la pluma de E.T.A. Hoffmann. Un final propio de novela gótica escrita desde el romanticismo más negro, acompañada como sintonía por el Adagietto de la 5ª de Mahler (el mismo al que acudió Visconti en su versión de Muerte en Venecia).

Una fina línea distingue la tragedia del folletín: el sentido e intención de la narración y la pericia del narrador a la hora de expresarlo. Park Chan-wook tiene maestría de sobra para penetrar en la fibra de lo trágico y con Decision to leave nos regala una obra que está destinada a engrosar la larga lista de tragedias imperecederas. Sus personajes trascienden su circunstancia y se elevan universales como puntos de referencia del amor convertido en fatalidad. El coreano nos deja abandonados en la bruma de la contrariedad, acompañados sólo por los versos de una canción desolada de Chung Hoon Hee. “¿Adónde fue esa persona?// Solo en la niebla, voy sin fin”.

Categorías: VAMOS DE ESTRENO

* VAMOS DE ESTRENO: Miércoles 4 de enero de 2023 *

M3GAN (Gerard Johnstone, 2022)

USA. Duración: 102 min. Guion: Akela Cooper. Historia: Akela Cooper, James Wan Música: Anthony Willis Fotografía: Peter McCaffrey, Simon Raby Compañías: Atomic Monster, Blumhouse Productions, Divide/Conquer Género: Terror.

Reparto: Allison Williams, Violet McGraw, Ronny Chieng, Brian Jordan Alvarez, Jen Van Epps, Arlo Green, Michael Saccente, Amie Donald, Stephane Garneau-Monten, Kira Josephson, Lori Dungey

Sinopsis: M3GAN es una maravilla de la inteligencia artificial, una muñeca realista programada para ser la mejor compañera de los niños y la mayor aliada de los padres. Diseñada por Gemma (Allison Williams de Déjame Salir), una brillante robotista de una compañía de juguetes, M3GAN es capaz de escuchar, observar y aprender mientras se convierte en amiga, profesora, compañera de juegos y protectora del niño al que se vincule. Cuando, inesperadamente, Gemma se convierte en la cuidadora legal de Cady (Violet McGraw), su sobrina huérfana de 8 años, no sabe muy bien qué hacer ni se siente preparada para ejercer de madre. Sometida a un intenso estrés laboral, Gemma decide vincular su prototipo de M3GAN a Cady en un intento por resolver ambos problemas…, pero no tardará en descubrir las inimaginables consecuencias de su decisión.

¿Dónde están los límites de lo que podría considerarse unidad familiar? Hoy mismo puede leerse en un artículo de prensa, y con la mayor naturalidad, el término ‘perrhijo’. La inteligencia artificial está integrada en muchos hogares, sustituyendo como compañía al antes familiar sonido de la televisión o el de la radio.  M3GAN, la última producción de James Wan y Jason Blum, que ha dirigido Gerard Johnstone (Housebound), reflexiona, en su punto de partida, sobre varios temas como son el afrontar la muerte de los seres queridos y la cada vez mayor inmadurez de los adultos y sus consecuencias, así como la progresiva presencia y dependencia de la tecnología en nuestros hogares.

M3GAN, ideada como el juguete definitivo, además de una, no declarada, tercera hermana Olsen es, en realidad, el sustituto del amigo, del hermano y, sobre todo, del padre y el maestro, ante la imposibilidad de desperdiciar nuestro escaso tiempo disponible en escuchar e interesarnos por los problemas que hay más allá de nuestro cada vez más enorme ego. Y M3GAN, es la herramienta perfecta para hacerlo. Pues se hace cargo, incluso, del trabajo desagradable, pasando a convertirse en una parte más de la familia.

¡Ah!, pero como todos los Prometeos habidos y por haber, la creación se rebelará contra su creador, y es ahí cuando la cinta cambiará el tono, adquiriendo un aire de lo más gamberro. Cercana en espíritu del remake de Muñeco diabólico, no es una Annabelle más, aunque en su segunda parte se acercará peligrosamente, cayendo, hasta cierto punto, en la humorada, pasando a ser un divertimento ideal para estos días en los que el tamagotchi ha vuelto a ponerse de moda.

Además de Allison Williams y Violet McGraw, que realizan un magnífico trabajo, la película también cuenta en su reparto con Ronny Chieng (Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos), Brian Jordan Alvarez (Will & Grace), Jen Van Epps (Cowboy Bebop), Lori Dungey y Stephane Garneau-Monten (Straight Forward).

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 9 de diciembre de 2022 *

9 diciembre 2022 Deja un comentario

MANTÍCORA (Carlos Vermut, 2022)

España. Duración: 115 min. Guion: Carlos Vermut Fotografía: Alana Mejía González Productoras:  Aquí y Allí Films, BTeam Pictures, RTVE, Movistar Plus+, TV3, ICAA, Crea SGR Género: Drama.

Reparto: Nacho Sánchez, Zoe Stein, Catalina Sopelana, Javier Lago, Patrick Martino, Ángela Boix, Álvaro Sanz Rodríguez, Vicenta N’Dongo, Joan Amargós, Albert Ausellé

Sinopsis: Julián (Nacho López) es un exitoso diseñador de videojuegos que vive atormentado por un oscuro secreto. Cuando Diana (Zoe Stein) aparece en su vida, Julián sentirá cercana la oportunidad de ser feliz.

El nombre Mantícora significa devorador de hombres. El mito de la Mantícora era de origen persa, pasó al folclore europeo a través del mundo griego que estuvo en contacto directo con el mundo persa. Pausanias, en su descripción de Grecia, recordó animales extraños que había visto en Roma y afirma que la Mantícora podría ser una referencia al tigre ya que tiene tres filas de dientes en la mandíbula y púas en la punta de su cola que usa para defenderse de cerca. Y tigre es lo que Julián, nuestro protagonista quiso, en su infancia, ser de mayor. Una voluntad de ser fiera que nada en su rutina hace sospechar, más allá de ser el encargado de crear los monstruos para los videojuegos de la productora para la que trabaja. Unos monstruos en los que Diana (otro nombre con remembranzas mitológicas, la cazadora del Olimpo) advierte dejes melancólicos en su mirada. Ella confiesa que siempre se preguntó por la intimidad de esos seres que pueblan las cintas de terror, que siempre quiso atravesar su lado desviado para descubrir qué puebla sus almas. Lo que nace entre ellos podría ser objeto de cualquier indie romance, un subgénero al que Vermut, como ya es marca de la casa, dará una (o dos) vueltas de tuerca. Y el director no les juzga, como no lo hizo antes con los protagonistas de sus filmes pasados, al madrileño le interesa derrotar al maniqueísmo, pero sin caer tampoco en el relativismo ramplón de las peores expresiones del buenismo. Lo que duele y conmueve de sus personajes es que son humanos, demasiado humanos. Y por eso nos incomoda su cine. Por eso y porque lo brutal nunca se hace explícito, sólo se configura en nuestra propia imaginación de espectadores. Ahí reside su horror.

Una película difícil de digerir pero que apetece volver a ver y cuyo impacto en público y crítica estamos deseando averiguar. Esperemos que sea recibida como merece, y no con necios e innecesario juicios de valor sobre su contenido o respecto a su director ¿Les ha intrigado, verdad? Véanla. Sin duda una de las que más nos gustó de todo el festival. Un filme con el que Vermut demuestra que no es flor de un día y que el éxito obtenido no le ha hecho esclavo de la complacencia, muy al contrario, Carlos Vermut se arriesga, con este filme, a situarse al margen de la industria. Veremos qué pasa. Por el momento Mantícora consiguió incomodar a más de uno (encabronar, fue el término empleado por alguno), quizás porque porque Vermut hace al público cómplice del protagonista, del monstruo, pero también porque le muestra su hipocresía, al obligarle a alinearse entre los que censuran la actitud del protagonista. La censura a su (la) fantasía.

Tras su premiere mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto, y su paso  por el BFI London Film Festival, la sección oficial del Fantastic Fest en USA y  del Festival de cine de Tokio, el Festival do Rio y el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña, Sitges 2022. También en la sección oficial del Ficcali, Festival Internacional de Cali, en Colombia. 

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 2 de Diciembre de 2022 *

2 diciembre 2022 Deja un comentario

NOCHE DE PAZ (Violent Night, Tommy Wirkola, 2022)

USA. Duración: 101 min. Guion: Patrick Casey, Josh Miller Música: Dominic Lewis Fotografía: Matthew Weston Productora: 87North. Distribuidora: Universal Pictures Género: Thriller

Reparto: David Harbour, John Leguizamo, Alex Hassell, Edi Patterson, Beverly D’Angelo, Cam Gigandet, Alexis Louder, Frederick Allen, André Eriksen, Mike Dopud

Sinopsis: El día de Nochebuena, un grupo de mercenarios se cuela en la propiedad de una familia adinerada secuestrando a todos los miembros. Pero no cuentan con que les hará frente el oponente menos esperado: Santa Claus (David Harbour), que pasaba por ahí y que convertirá esta celebración en una noche de violencia.

¿Puede ser Santa Claus un héroe de acción y no resultar ridículo? Definitivamente sí, pues Tommy Wirkola (como no podría ser de otra manera), lo convierte en un semi-dios, que antes de convertirse en el amigo de los niños y de los grandes almacenes, fue un sanguinario vikingo que aplastaba las cabezas de sus adversarios con su martillo favorito. Dicho esto, analicemos Noche de paz.

El noruego Tommy Wirkola ha dado varias alegrías al más desprejuiciado amante del fantástico.  Desde locuras protagonizadas por zombis nazis o unos Hansel y Gretel muy diferentes a los del cuento tradicional  que recogieron los hermanos Grimm; a propuestas algo más serias protagonizadas por la también nórdica Noomi Rapace, como Siete hermanas (What Happened to Monday, 2017) y la descocada El viaje (I onde dager, 2021).

En esta ocasión, Wirkola ha realizado, ante todo y pese a todo, un film navideño. Ideal para los días que se avecinan y que, en nuestra opinión, podría ser apto para toda la familia. Pero como no está el tema para muchas alegrías, ha recibido la clasificación de mayores de 18 años. Y es que, sí, es una película repleta de violencia, para qué engañarnos, pero su violencia es puro cartoon. Es sangrienta también, pero el gore es más bien intuído y no es -apenas- mostrado. La imagen que se ofrece de Santa Claus es, en el inicio de la película, la de un alcoholico desencantado y cínico pero, la Magia de la Navidad (que ni el propio Santa Claus sabe muy bien cómo funciona), conseguirá convertirlo en un héroe, transformándose el relato en un cuento muy disfrutable, tanto hoy, por el adulto con problemas de próstata que se acerca a los sesenta que esto escribe, como ayer, por aquel niño que fue en los setenta y que habría disfrutado de lo lindo con esta película.

Hay que reconocer que la mezcla de géneros que contiene Noche de paz, equívoco nombre que ha recibido Violent Night, es extraña, pero el resultado es efectivo. Es gamberra, muy gamberra, pero, tan amable como salvaje, se permite denunciar el consumismo desaforado de las fiestas navideñas, así como señalar a esos padres que han convertido en pequeños monstruos consumistas a sus hijos. Reivindica la ilusión y la fe en el triunfo del bien, aunque sea fulminando, martillo en ristre, a los villanos (incluído, entre ellos, a un sosia de Santiago Segura).

Así que, con un guion bien construido, una trama que engancha, muchos momentos divertidos y delirantes y una banda sonora brillante, Noche de paz es, en definitiva, la película perfecta para estas fiestas que se nos vienen encima.

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 18 de noviembre de 2022 *

18 noviembre 2022 Deja un comentario

LA MATERNAL (Pilar Palomero, 2022)

España. Duración: 122 min. Guion: Pilar Palomero Fotografía: Julián Elizalde Producción: Inicia Films, BTeam Pictures, RTVE, TV3, Aragon TV, Movistar Plus+ Género: Drama

Reparto: Carla Quílez, Àngela Cervantes, Jordan Dumes, Pepe Lorente, Olga Hueso, Rubén Martínez, Gal-la Sabaté, Neus Pàmies

Sinopsis: Carla (Carla Quílez) tiene 14 años y es una joven desafiante y rebelde. Vive en un viejo restaurante de carretera en las afueras de un pueblo con su joven madre soltera (Ángela Cervantes) mientras falta a clase y pasa las horas con su amigo Efraín. Cuando la trabajadora social se da cuenta de que está embarazada de cinco meses, Carla ingresa en ‘La Maternal’, un centro para madres menores de edad donde comparte su día a día con otras jóvenes como ella. Juntas con sus bebés, se enfrentarán a este nuevo mundo de adultos para el que no les ha dado tiempo a prepararse.

La maternal, la nueva película escrita y dirigida por Pilar Palomero, muestra otra cara de la adolescencia, cuya lado más amable mostró en su opera prima, Las Niñas. En La maternal la directora nos lleva a otro entorno y a otra forma, más cruda, de paso de la niñez a la adolescencia y, en el caso de la protagonista, a la edad adulta. En la maternal, el centro en el que está acogida la protagonista, hay niñas que tienen niñas y que son hijas de otras niñas. Todas prematuras, repitiendo perpetuamente un canon de maternidad temprana. Pero Palomero muestra, sin denunciar, sin entrar en la parte social del asunto. Eso queda para el espectador, que deberá extraer de la historia, estupendamente narrada, sus propias conclusiones. Algo que, por otra parte, ya hizo la directora en Las niñas.

En el centro de acogida las niñas-madre son tuteladas durante la gestación, el parto y más allá.  Enseñándoles algo para lo que definitivamente no estaban preparadas: a ser madres. Todo con total comprensión y cariño hacia ellas. Sin cuestionarles ni reprocharles nada. Y en un lugar en el que también, con la convivencia con compañeras que están viviendo las mismas circunstancias, las jóvenes encontraran apoyo y un sentimiento de hermandad.

Protagonizada por la brillante debutante, Carla Quilez y una Ángela Cervantes (Chavalas) en el papel de su madre, en (casi)lógica evolución del papel que realizara en el estupendo filme de Carol Rodríguez Colás, La maternal tiene toques de documental, de realidad. Y algo de eso hay, pues como compañeras de la protagonista hay un plantel de actrices no profesionales que vivieron en sus carnes la experiencia de la maternidad prematura. Finalmente, cabe señalar que el film se permite algunas elipsis, saltándose la concepción, el parto y el inmediato post-parto de la protagonista y, si algo hay que achacarle, es el mal común en tantas producciones, su algo prolongada duración. Producida por Inicia Films y Bteam Pictures, la película compitió en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián, donde se alzó con la Concha de Plata a la Mejor Interpretación para su actriz protagonista, la joven Carla Quilez, de tan solo 14 años.

 

ARMAGEDDON TIME (James Gray, 2022)

USA. Duración: 114 min. Guion: James Gray Música: Chris Spelman Fotografía: Darius Khondji Producción: Focus Features, RT Features, Spacemaker Productions. Distribución: Focus Features Género: Drama

Reparto: Anne Hathaway, Jeremy Strong, Michael Banks Repeta, Anthony Hopkins, Jaylin Webb, Ryan Sell, Marcia Jean Kurtz, Andrew Polk, Dane West, Lauren Yaffe

A finales de los años setenta quedraon atrás los «felices 60» y el «Peace & Love» de los setenta. Martin Luther King y Malcolm X habían sido ejecutados y, como dijo John Lennon, el sueño había terminado. El punk, con su inmediatez, puso todo patas arriba y desapareció con la misma rapidez, mutando en otros estilos que, tal y como pasó en los sesenta y cincuenta, se mestizaron con la música negram, en este caso, llegada de Jamaica: el Reggae y el Ska. En London Calling, el doble Lp (que en la época se vendía a precio de Lp sencillo) que The Clash, sacaron en 1978, se incluían algunos de sus mejores temas, como Spanish Bombs, Jimmy Jazz y la canción que daba nombre al disco, London Calling, que se editó en formato 12″ con una versión de Armagideon Time, no incluída en el álbum, como cara B.  El atmósferico tema reggae había sido originalmente grabado, tan solo un año antes, en 1977, por el jamaicano Willie Williams en el legendario Studio One de Kingston. La versión de The Clash hizo fortuna y Armagideon Time también fue el nombre que recibió el fanzine realizado por los seguidores del grupo. La letra de la canción del jamaicano casaba con el ideal punk, hablaba sobre los problemas sociales que vivían los de «su clase», así que es natural que interesara a un grupo como The Clash. Y es normal que la canción suene en esta película, que también ha recibido un título que recuerda al de la vieja canción jamaicana, pues también Armageddon Time habla de desigualdades sociales, de problemas raciales y del fin de una época y el inicio de los nuevos tiempos. Y lo hace, y es de agradecer, de forma sutil, sin histrionismos ni subrallados de esos que tanto se utilizan ahora como si el espectador fuera tonto. La película, ambientada en 1980 en Queens, demuestra cómo la educación y el clasismo se maman desde bien pronto, eternalizándose con la segregación. El joven protagonista, educado en un colegio público en el que también dejan entrar a negros del gueto, se hará amigo de uno de ellos, viviendo la diferencia de espectativas de futuro, totalmente diferentes entre ambos. Algo que se acentuará cuando el joven sea trasladado a una institución elitista para alejarlo de las «malas influencias».  

El filme, basicamente un relato de crecimiento, cuenta en su reparto con, además de los dos jóvenes protagonistas, impecables en su labor, con el siempre eficaz Anthony Hopkins como el abuelo del muchacho, al que ofrece varias lecciones de vida, así como Anne Hathaway y Jeremy Strong en el papel de los padres del protagonista. Todos creíbles e increíbles en una cinta que, parece que no narre nada concreto, pero que ofrece su mensaje de forma tan sutil como firme. Clara y sin falsas nostalgias. Con Armageddon Time, James Gray demuestra poseer  una gran versatilidad tras las interesantes Z, la ciudad perdida (2016) y Ad Astra (2019).

«Mucha gente no tendrá nada para cenar esta noche
Mucha gente no tendrá justicia esta noche
(…) Nadie te guiará a través del tiempo de armagideon»

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 28 de octubre *

28 octubre 2022 Deja un comentario

[REC] TERROR SIN PAUSA (Diego López-Fernández, 2022)

España. Duración: 105 min. Documental, con las intervenciones de: Julio Fernández, Jaume Balagueró, Paco Plaza, Alberto Marini, Pablo Rosso, Teresa Gefaell, Oriol Maymó, David Ambit, Manuela Velasco, Javier Botet, Carlos Lasarte, Ferrán Terraza, Ángel Sala, Nacho Vigalondo, Javier Ruiz Caldera.  Productora: Filmax, Volta Producción. Distribuidora: Filmax Género: Documental

Sinopsis: [REC] es la película de terror que marcó un antes y un después en la cinematografía española con su estreno en 2007. La nueva apuesta del productor de Filmax, Julio Fernández, redefinió el género en nuestro país con una propuesta innovadora dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza. Ahora, 15 años después, los principales protagonistas analizan las claves de la película, su origen y gestación, el éxito de crítica y público, su paso por los grandes festivales y el impacto de un fenómeno cinematográfico que dio paso a una franquicia inédita hasta ese momento en el cine español con un total de cuatro entregas.

El fenómeno [REC], al igual que sucediera con The Blair Witch Project (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999), nació en la Web. Desde ahí podían verse unos, tan escuetos, como terroríficos clips previos que consiguieron intrigar al espectador hasta su llegada a los cines en 2007. Reconozco que tras ver el film en la gran pantalla de un cine que ya no existe, no me agradó demasiado. Y quería que me gustara. Como todo lo del director catalán desde que comenzara su trabajo con cortometrajes brillantes e instructivos fanzines. Pero afortunadamente entendí todo cuando volví a verla en DVD, en casa: en la televisión. Ese era el formato ideal para este fantástico experimento. Y desde entonces me volví incondicional de la saga. Dejando aparte esta anécdota personal, [REC], como bien es sabido, ha trascendido dejando por el camino tres secuelas, cómics y narraciones basadas en su universo, libros, teatro, un remake americano… y todavía sigue, pues su estela se prolonga quince años después con el estreno del documental [REC] Terror sin pausa, un impecable trabajo realizado por Diego López-Fernández que nos lleva de vuelta a la finca maldita, nuestro Motel Bates particular, que tan cerca de nosotros se encuentra. Producido por Carlos Fernández y Laura Fernández Brites para Filmax y por Nadine Rothschild para Volta Producción, [REC] Terror sin pausa retrata el nacimiento e impacto de la primera entrega de la mítica saga de terror que derivó en todo un fenómeno cinematográfico internacional. Y lo hace mediante entrevistas con miembros del equipo, como sus directores, Jaume Balagueró y Paco Plaza, que se abren ante Diego López desvelando secretos y anécdotas; además de los actores Pablo Rosso (cámara y «actor» a su pesar), Manuela Velasco, Javier Botet, Carlos Lasarte, Ferrán Terraza, Jorge-Yamam Serrano, Vicente Gil, María Lanau y Claudia Silva, la cual, por cierto, está iniciando su propia carrera como directora con un primer corto de terror (Turno de Noche). También participan otros miembros del equipo de producción como Carlos Fernández y Laura Fernández Brites de Filmax, Alberto Marini y el encargado de efectos especiales de maquillaje David Ambit, entre otros.  También podremos ver como fue recibido el filme por colegas de los directores como Nacho Vigalondo, Javier Ruiz Caldera o Koldo Serra, y en festivales, mediante las aportaciones de Ángel Sala (Sitges Film Festival) y  Pablo Guisa Koestinger (Mórbido Film Festival -México-). Sin olvidar, por supuesto, a los fans del género y la repercusión que el film tuvo en ellos.

[REC], un modesto proyecto pergeñado por dos jóvenes talentos que todavía se encontraban en el inicio de sus carreras profesionales y que nació, tal y como podemos ver en el documental, como un divertimento, un experimento que incluso sus responsables dudaban que fuera a llegar a los cines terminó convirtiéndose en una propuesta fresca e innovadora, que llevó el terror al bloque de pisos del espectador, a la puerta de al lado. Convirtiendo en horrible bestia sangrienta a la vecina del quinto. Esa que no saluda cuando os cruzais en la  escalera. O a ese cantamañanas que siempre decide dar martillazos o poner en taladro en marcha los domingos de 8 a 9 de la mañana.

Diego López, especialista en cine de terror, especialmente, español, consigue trasmitir mediante sus protagonistas, el gozo de un proyecto que va tomando forma, con unos directores que no dejan de trabajar realizando, sobre la marcha, los cambios necesarios, algunos sorprendentes, con el fin de conseguir su objetivo: dar miedo de verdad al espectador subiéndolo a un tiovivo de sangre y adrenalina. Un tren de la bruja inolvidable para el cual recurrirán incluso a no dar toda la información a los actores. O darla de forma contradictoria, a fin de grabar las reacciones y actuaciones más espontáneas. Un grupo de actores, por cierto, desconocidos para el gran publico, pero con gran capacidad de improvisación y eficacia probada en escenarios de toda Catalunya. Rostros anónimos que llenaron de realidad y magia  esta narración, contagiados por el entusiamo de Paco Plaza y Jaume Balagueró.

La realización y repercusión de este inmersivo y realista «Morir cada día«, que ha pasado a formar parte de la historia del cine de terror por derecho propio, queda reflejada en detalle en [REC] Terror sin pausa, un tan ameno como bien documentado trabajo cuyo excelente montaje, tambén sin pausa, termina de redondear.

EL CUARTO PASAJERO (Álex de la Iglesia, 2022)

España. Duración: 120 min. Guion: Jorge Guerricaechevarría, Álex de la Iglesia Música: Roque Baños Fotografía: Rita Noriega Productora: Pokeepsie Films, Telecinco Cinema, Mediaset España, Movistar Plus+ Género: Comedia

Reparto: Alberto San Juan, Blanca Suárez, Ernesto Alterio, Rubén Cortada, Carlos Areces, Jaime Ordóñez, Carolo Ruiz, María Jesús Hoyos, Josep Maria Riera

Sinopsis: Julián (Alberto San Juan), un divorciado de 50 años, recurre a la famosa aplicación para compartir su coche con desconocidos y, en especial, con alguien que ya no lo es tanto: Lorena (Blanca Suárez), una joven que viaja a menudo a Madrid. Desde hace meses tiene un asiento fijo en su coche y últimamente también en su corazón. Julián quiere aprovechar el viaje para sincerarse con ella, pero en un error a la hora de escoger al resto de los ocupantes (Ernesto Alterio y Rubén Cortada) incluye a un pasajero (quizá el individuo más insoportable del mundo) que provocará un cambio radical en el rumbo de los acontecimientos.

Entre comedia y road movie, El cuarto pasajero es otra de esas comedias nivel «convencional» de Álex de la Iglesia que  de tan convencional resulta, en algunos momentos, anticuada y, lo que es peor, aburrida. La acción se desarrolla dentro del reducido universo de un coche compartido, en el cual cuatro desconocidos vivirán la aventura de sus vidas. Estos ocupantes son Ernesto Alterio, en el papel de un pijo vallecano jeta y arruinado, ataviado, naturalmente, con su (fa)chaleco; Rubén Cortada, como el joven y guapo moderno concienciado; y Blanca Suárez, como la joven secretamente enamorada del dueño del coche y conductor, con el que ha compartido muchos desplazamientos, Alberto San Juan, un maduro y formal hombre trajeado que dice trabajar en una multinacional y que, a su vez, está colado por la joven.

Con un buen punto de partida, este film, escrito por el propio director y su habitual colaborador Jorge Guerricaechevarría,  contiene buenos diálogos y toques de screwball comedy que no terminan de cuajar, con un final que es puro Bruguera, con los protagonistas perseguidos por todo tipo de personajes, incluido uno con garrote (bate de beisbol) y todo. El cuarto pasajero no acaba de enganchar al espectador, en buena medida porque la historia de amor no tiene la fuerza suficiente para sostener el filme, es la columna vertebral del relato y, sin embargo, es su punto más débil y antañón, con lo cual toda la estructura se resiente. Solo la partitura de Roque Baños evita el descalabro, con una calidad muy superior a la de la cinta que acompaña. Los actores cumplen raspando y es que sus personajes tienen poco recorrido, especialmente el de la joven; solo merecen mención, además del socarrón (y perdonablemente sobreactuado) Ernesto Alterio, secundarios como Carlos Areces y Enrique Villén. El director vasco, pues, vuelve de nuevo a malograr en su realización lo que en el concepto funcionaba.

El cuarto pasajero  es una producción de Telecinco Cinema y Pokeepsie Films SL –de nuevo de la mano tras el éxito de crítica y público de ‘Perfectos Desconocidos’- junto a Te Has Venido Arriba A.I.E., con la participación de Mediaset España, Movistar Plus+ Mediterráneo Mediaset España Group. 

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 21 de octubre de 2022 *

21 octubre 2022 Deja un comentario

UNICORN WARS (Alberto Vázquez, 2022)

España/Francia. Duración: 91 min. Guion: Alberto Vázquez Música: Joseba Beristain Productora: Abano Producions, Autour de Minuit, Schmuby Productions, Uniko.Distribuidora: Barton Films Género: Fantástico.

Sinopsis: El ejército osito adoctrina a jóvenes reclutas para la guerra que libran contra los unicornios y amenaza la seguridad del pueblo osito. Los hermanos Azulín y Gordi, junto a un inexperto grupo de reclutas, serán enviados a una peligrosa misión para salvar el Bosque Mágico. ¿Estarán los ositos preparados para ello?

Los vídeos de perretes y gatetes siempre son tendencia, signo de nuestro tiempo y nuestra  vocación de escapismo, los japoneses tienen una palabra para aludir a todo aquello que nos transporta al mágico mundo de colores que prometía Walt Disney: kawaii.  La palabra kawaii es una de las más usadas por los japoneses en la actualidad. Expresa una sensación de cierta alegría e ilusión y no solo se usa para describir a bebés o animales, sino que también se aplica a ropa, artículos de decoración y hasta dulces. Los unicornios y los osos amorosos pertenecen por derecho propio a ese universo. Pero Alberto Vázquez tensa los hilos e invierte los términos llevándolos al reverso amargo de lo agradable y naif. Unicorn Wars busca al espectador adulto con una fábula antibelicista que no repara en sangre para mostrar el absurdo de la guerra, el adocenamiento de la sociedad, el abuso de los poderes fácticos (militares, religiosos) y su política de (necesarios) daños colaterales, para mostrar, en suma, aquel Horror del que hablaba el Coronel Kurtz. En las manos del director gallego se entretejen los mimbres de Bambi, con gotas de Apocalypse Now, La chaqueta metálica e hilos del Capítulo 4 del Génesis, y el resultado es una cinta de animación llamada a perdurar entre las creaciones memorables del género. Por su fondo y por su forma.

Como pasaba con Psiconautas, los niños olvidados, el proyecto empezó siendo cómic y pasó al corto (Sangre de unicornio, de 2013) antes de extenderse como largo. «En el corto veíamos a dos ositos cazando unicornios porque su sangre sabe a arándanos. Era mi forma de acercarme al drama del bullying. Decidí coger ese universo, expandirlo y mezclarlo con el género bélico y una historia religiosa y mitológica», declaraba el director a la prensa. Vázquez pone lo personal e íntimo a la altura de lo general y común, las pequeñas guerras familiares como puede ser la lucha entre dos hermanos por el favor de una madre, son equivalentes a las otras que implican a sociedades controladas por los intereses de las clases dominantes. Y a todo ello le da un tratamiento legendario que sirve, además, para cargar las tintas contra los Mitos Fundacionales bajo cuyo paraguas se ampara el poder para perpetuarse.

Unicorn Wars es un producto maduro que va mucho más allá del chiste de enfrentar ositos contra unicornios. Toda una reflexión sobre el combate entre lo silvestre y lo adocenado, lo matriarcal y lo patriarcal. Una denuncia y un canto, que no deja demasiada esperanza, que ha requerido un gran esfuerzo de trabajo: 6 años de proceso, más de 250 profesionales, 1.453 planos, más de 50 personajes y 124.515 fotogramas son algunas de las cifras de este universo imaginado por Alberto Vázquez. Uno de los principales retos en la animación de esta película, ha sido la convivencia de la animación tradicional con la animación 3D para los personajes de los unicornios. Como apuntaba su director: «Casi toda la película es animación tradicional. Lo distinto son los unicornios, pero incluso estos los acabamos repintando por encima para que parecieran hechos a mano. Las 3D nos han solucionado el problema de hacer una batalla con treinta caballos en cámara. ¡Animar caballos no es fácil!». Aplaudida en el Festival de Sitges, merece la mejor de las suertes en taquilla.

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 23 de septiembre de 2022 *

23 septiembre 2022 Deja un comentario

CRÍMENES DEL FUTURO (Crimes of the Future, David Cronenberg, 2022)

Duración: 107 min. Canadá-Grecia-Reino Unido-Francia. Guion: David Cronenberg Música: Howard Shore Fotografía: Douglas Koch Productora: Serendipity Point Films, Argonauts Productions S.A, Ingenious Media, Téléfilm Canada, Bell Media, Canadian Broadcasting Corporation (CBC), Ekome, The Harold Greenberg Fund Género: Fantástico

Reparto: Viggo Mortensen, Léa Seydoux, Kristen Stewart, Scott Speedman, Welket Bungué, Don McKellar, Lihi Kornowski, Tanaya Beatty, Nadia Litz, Yorgos Karamihos, Yorgos Pirpassopoulos, Denise Capezza, Ephie Kantza, Jason Bitter

Sinopsis: A medida que la especie humana se adapta a un entorno sintético, el cuerpo sufre nuevas transformaciones y mutaciones. Saul Tenser (Viggo Mortensen), célebre artista de performance, muestra públicamente la metamorfosis de sus órganos en actuaciones vanguardistas con su compañera Caprice (Léa Seydoux). Timlin (Kristen Stewart), una investigadora del Registro Nacional de Órganos, sigue obsesivamente sus movimientos. Es entonces cuando un grupo misterioso aparece: desean aprovechar la fama de Saul para revelar al mundo la próxima etapa de la evolución humana.

David Cronenberg, en cierto modo, ha vuelto a sus orígenes,o mejor dicho, a la temática que le distinguió entre todos los creadores de horrores de los ochenta. Y lo hace retratando un ¿futuro? nada halagüeño, pero quizás más cercano de lo que deseáramos en el que, la solución a la eliminación de residuos plásticos no solo será posible, sino que estará en nuestras manos. Pero Crímenes del futuro es más. Mucho más.

Seguida de una absurda estela de escándalo tras su estreno mundial en la Sección Oficial del Festival de Cannes, el film de Cronenberg es más que un espectáculo sanguinolento para asustar a pusilánimes o una repetición de los temas que distinguieron al director. Aunque todo ello está ahi, pues tan solo Cronenberg sabe hacer lo que Cronenberg hace, y para ello recurre a una de sus primeras obras, también titulada Crimes of the Future que con una duración de poco más de una hora, estrenó en 1970. Pero aunque el tiempo no ha pasado en vano, y la actual Crimes of the Future poco o nada tiene que ver con aquella vieja película experimentalm el creador mantiene su frescura y originalidad. Si algo puede achacársele es inspirarse en conceptos de su obra pasada (Inseparables, Videodrome, La mosca…),  para ofrecer, con Crímenes del futuro, un compendio del más reverenciado, pero no único, David Cronenberg. Y lo hace contando con la mejor compañía, la de Viggo Mortensen, Léa Seydoux y una Kristen Stewart en todo momento al borde de las lágrimas. Al borde del climax. Al borde del extasis.

Enfermedad, suciedad, desolación, paisajes postindustriales, un futuro-retro en el que el ser humano se encuentra en un estado evolutivo avanzado en el cual ha desaparecido el dolor y los cuerpos pueden generar sus propios órganos o hacer obras de arte con tumores. Un mundo en el cual, en palabras de uno de sus personajes, «la cirugía es el nuevo sexo» y en el que el abstracto concepto de la  belleza interior toma, textualmente, forma.

Un nuevo Cronenberg que podría ser un testamento/compendio de todo lo que hace de este canadiense un autor. Un creador de mundos de pesadilla, extraños pero cercanos. Palpables, reconocibles, fascinantes que obligan al espectador a degustarlos con los cuatro sentidos puestos en ellos, pues se trata de uno de esos filmes que invitan a pensar. A permanecer atento a la pantalla y degustar cuidadosamente. En extasis, mientras la música del habitual Howard Shore contribuye a materializar el milagro. A hacerlo carne. A hacerlo cine.

 

 

 

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 2 de septiembre de 2022 *

2 septiembre 2022 Deja un comentario

TRES MIL AÑOS ESPERÁNDOTE (Three Thousand Years of Longing, George Miller, 2022)

Australia/USA. Duración: 108 min. Guion: George Miller, Augusta Gore. Basado en el relato The Djinn in the Nightingale’s Eye de A.S. Byatt Música: Tom Holkenborg (Junkie XL) Fotografía: John Seale Productora: Kennedy Miller Productions, Filmnation Entertainment, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Elevate Production Finance, CAA Media Finance. Distribuidora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) Género: Fantástico.

Reparto: Idris Elba, Tilda Swinton, David Collins, Alyla Browne, Hayley Gia Hughes, Angie Tricker, Sarah Houbolt, Kaan Guldur, Jason Jago, Aska Karem, Aiden Mckenzie, Berk Ozturk, Jack Braddy

Sinopsis: La Dra. en literatura Alithea Binnie (Tilda Swinton) parece estar feliz con su vida aunque se enfrenta al mundo con cierto escepticismo. De repente, se encuentra con un genio (Idris Elba) que ofrece concederle tres deseos a cambio de su libertad. En un principio, Alithea se niega a aceptar la oferta ya que sabe que todos los cuentos sobre conceder deseos acaban mal. El genio defiende su posición contándole diversas historias fantásticas de su pasado. Finalmente, ella se deja persuadir y pedirá un deseo que les sorprenderá a ambos.

Después de asombrar a público y crítica con Mad Max: Furia en la carretera en 2015, haciéndose además con 6 Premios Oscar®, el septuagerio director australiano George Miller decide arriesgar ofreciendo un film muy distinto en el que la única coincidencia con el anterior es su narración en clave fantástica. Y lo hace añadiendo, además, unas gotas de humor. Tres mil años esperándote es una filigrana sobre la necesidad del refugio en la fantasía ante un mundo tecnológico y tremendamente racional. Pero también sobre el amor incondicional. Miller aborda esta fábula de genios y lámparas maravillosas en forma de diferentes cuentos narrados por uno y otra a la manera de Las mil y una noches, que también servirán para presentarnos de manera más profunda a ambos personajes y darán a la película una estructura episódica que terminará conformando un todo común.

Un universo de desaforada fantasía surgido en el reducido espacio del interior de una habitación de hotel, con una memorable partitura de Tom Holkenborg, que vuelve a repetir con el director. También los actores protagonistas estan magnificamente escogidos: Idris Elba resulta perfecto como genio, al igual que Tilda Switon, que ofrece al espectador una nueva máscara con su Alithea, clara alusión a la Aletheia griega, concepto de la verdad. No es baladí que la lengua con la que ambos comenzarán a entenderse sea el griego clásico, pues después de todo, los griegos son la base de todo el conocimiento occidental, son padres de la filosofía y también de los mitos, que todavía alimentan la imaginación del hombre.

En esta fábula el espectador decide qué es real y qué es fantasía. Ficción o realidad. Pero escoja lo que escoja, el relato funcionará  de idéntica manera. Así que, por esta y otras razones es posible que Tres mil años esperándote no guste, o al menos, no a todos, pero eso no hará más que confirmar la moraleja de la historia que nos cuenta: en nuestro mundo supeditado a la tecnología no parece haber lugar para las fábulas y, sin embargo, seguimos necesitando los cuentos porque son nuestro aliento. Como lo son para los djinn.

 

 

 

VAMOS DE ESTRENO * Jueves 18 de agosto de 2022 *

¡NOP! (Nope, Jordan Peele, 2022)

USA. Duración: 135 min. Guion: Jordan Peele Música: Michael Abels Fotografía: Hoyte van Hoytema Productora: Universal Pictures, Monkeypaw Productions.Distribuidora: Universal Pictures Género: Terror

Reparto: Steven Yeun, Daniel Kaluuya, Keke Palmer, Terry Notary, Donna Mills, Michael Wincott, Barbie Ferreira, Brandon Perea, Jennifer Lafleur, Ryan W. Garcia, Sophia Coto, Andrew Patrick Ralston, Conor Kowalski

Sinopsis: Daniel Kaluuya y Keke Palmer interpretan a los hermanos James y Jill Haywood, los personajes principales de esta aventura. Ellos dirigen un rancho de caballos domados para Hollywood. En medio de varios incidentes desafortunados, ellos deciden filmar de alguna manera a eso que acecha desde una nube en sus terrenos. Sin embargo, todo parece indicar que los visitantes que están en el cielo están dispuestos a eliminar a cualquiera que se anime a mirar hacia arriba. La gran pregunta es si los Haywood vivirán para contarlo.

La culinaria debiera figurar entre las bellas artes, posiblemente es la manifestación de cultura más antigua de la historia y combina en su expresión un despliegue sensorial que va más allá del gusto. Es un arte visual, no está limitada a la función de saciar, el primer alimento lo proporciona a la vista que habrá de disfrutar tanto de la paleta cromática de los ingredientes como de su distribución en el plato. Por ello debiera recalar entre las artes espaciales casi con el mismo derecho que la arquitectura, considerada como la más excelsa y perdurable. Cierto que la efimeridad es una de sus condiciones, pero el recuerdo de sus texturas en nuestro paladar es capaz de sobrevivir en nuestra memoria mucho después de haber deleitado nuestro tacto. Que se lo cuenten si no a Marcel Proust. El rumor de una madalena rebañándose en la leche llevó al galo a emprender una carrera en busca del tiempo perdido en una aventura de siete volúmenes que culmina en el tiempo recobrado. Y es que la cocina es, sobre todo, un arte temporal. Del justo calibrado de los tiempos de cocción depende la excelencia del guiso. Ni prisas ni pausas, todo en su justa proporción, o el compuesto de texturas, aromas, colores y sonidos (los que preceden a la y los que proceden de la degustación) se derrumbará como una construcción mal equilibrada y quedará totalmente arruinada su buena embocadura. Igual que queda malograda una partitura si los músicos aceleran su ejecución o malbaratada una película si la acción se demora más de lo que requiere el suspense. Y a esta comparación queríamos llegar: ¡Nop! es un condumio mal guisado. Buenos ingredientes, planteamientos y (hasta) conclusiones, pero con un cierto fondo de insipidez que displace al comensal. Es cierto que estirar los prolegómenos permite poner toda la carne en el asador, pero lo que ya no está siempre al alcance de la pericia del chef es lograr darle la vuelta a tiempo a todas las viandas, ni en la del director retener la atención de todo su público si dilata el tempo hasta la exasperación. Hasta la náusea.

No nos entiendan mal, ¡Nop! no es un filme nauseabundo, es sólo que marea a la perdiz más de lo que hacía falta para cazarla, así que, para cuando llega a la mesa, los asistentes al banquete ya han perdido hace rato el apetito. O al menos lo ha perdido el grueso de los convidados. Más aún, lo han perdido, sobre todo, los asistentes que habían acudido con mayor hambre de una nueva película de Jordan Peele. Los fans. Porque, paradójicamente, los más reticentes con la que ha sido hasta ahora la carta de sugerencias del afroamericano, libres como están de expectativas, son los que podrán rescatar de esta su última oferta los apreciables condimentos que la sazonan. Decir que hasta ahora nunca había cocinado tan bien la entrada del tercer acto puede saber a rancio tanto como escribir usando la tipografía comic sans, pero no por ello deja de ser una impresión acertada. El cine de Peele siempre ha querido integrar la crítica social al género de terror, pero hasta aquí siempre había batido la masa con unas varillas excesivamente gruesas y con giros más torpes que envolventes, con lo que los grumos acababan afeando el conglomerado final y resultando(nos) indigesto para muchos. Las metáforas si no están bien aderezadas pueden llegar a atragantar. En ¡Nop! el cineasta cambia el ritmo y liga los detalles, con lo que la salsa esta vez sí es homogénea, otra cosa es que siga siendo un humilde kétchup y no una delicada besamela. Se diría que ha sacrificado parte de la intriga al concepto y, al hacerlo, ha salvado la mezcla. Ahí quedan para reflexionar con los cafés ideas como el respeto a la naturaleza de los seres, el no menospreciar nunca al adversario, escuchar al prudente y al experto, saber que para domar hay que no herir ni engreírse y, por supuesto, que de los humildes puede llegar la salvación. Todo regado con unas gotas de esencia antirracista que llevan a embriagar prejuicios y a despertar conciencias.

Lo mejor, como está prescrito por los cánones de la gastronomía, los postres, el elogio del héroe anónimo que transforma sin ser visto, tanto la vida, como el arte. Y la guinda del pastel: una declaración de amor al cine y a los olvidados que lo hicieron posible, aquí representados por el jinete negro, de nombre ignorado que montó, la yegua Sally Gardner con la que Eadweard Muybridge en 1878 inauguró la captura del movimiento en imágenes estáticas. Bon appetit!

alejandra.morata@nbcuni.com

VAMOS DE ESTRENO * Jueves 5 de agosto de 2022 *

 

BULLET TRAIN (David Leitch, 2022)

USA. Duración: 126 min. Guion: Zak Olkewicz. Novela: Kotaro Isaka Música: Dominic Lewis Fotografía: Jonathan Sela Productora: 87North, CTB Inc, Fuqua Films, Sony Pictures Entertainment (SPE). Distribuidora: Sony Pictures Entertainment (SPE) Género: Acción

Reparto: Brad Pitt, Joey King, Aaron Taylor-Johnson, Brian Tyree Henry, Andrew Koji, Hiroyuki Sanada, Michael Shannon, Sandra Bullock, Zazie Beetz, Logan Lerman, Masi Oka, Miraj Grbic, Bad Bunny, Johanna Watts, Pasha D. Lychnikoff

Sinopsis: Ladybug (Brad Pitt), es un asesino con mala suerte decidido a llevar a cabo sus cometidos de manera pacífica tras demasiados “trabajos” que han descarrilado. El destino, en cualquier caso, tiene otros planes para él al colocarle en su última misión en una vía de colisión con adversarios letales venidos de alrededor del planeta – todos con objetivos conectados, a la vez que enfrentados – en el tren más rápido del mundo… e intentando averiguar cómo bajarse de él. La pregunta es quién saldrá vivo del tren y qué les espera en la estación final.

Pocas cosas nos parecen más refrescantes e idóneas para estos días de asueto y canícula que meternos en el cine y ver una película de puro entretenimiento, como es este tren bala, plena de acción, humor, tiros y un atractivo grupo de perdedores de lo más divertido encabezados por un socarrón Brad Pitt como Ladybug, el asesino más desafortunado del gremio; un irreconocible Aaron Taylor-Johnson como Tangerine y Brian Tyree Henry como Lemon, los Epi y Blas de los sicarios; o Joey King como letal y sádica lolita. Todo ello, y mucho más en esta ópera bufa en la que cada personaje tiene su propio solo y que se desarrolla íntegramente a bordo de un tren, a la manera de otras grandes como Alarma en el expreso, Pánico en el Transiberiano o Asesinato en el Orient Express y en la que la acción es puro y desbocado slasptick con un argumento estructurado a modo de rompecabezas en el que todas las historias terminan estando conectadas entre sí.

Pero lo que hace irresistiblemente simpático y recomendable el film de David Leitch, antiguo especialista de acción y director también de la descacharrante Deadpool 2Atómica, es la total falta de otras pretensiones que no sean la de hacer pasar un rato estupendo al  desprejuiciado espectador que sabe lo que va a ver.

Basada en la novela Maria Beetle, del escritor Kotaro Isaka, autor superventas y ganador de múltiples premios en Japón, donde es todo un referente dentro de la novela negra y ficción contemporánea y retitulada Bullet Train para su debut internacional, la novela ha sido traducida a más de quince idiomas y publicada en nuestro país por editorial Destino como Tren bala.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 1 de julio de 2022 *

MINIONS: EL ORIGEN DE GRU (Minions: The Rise of Gru, Kyle Balda, Brad Ableson, Jonathan del Val, 2022)

USA. Duración: 90 min. Guion: Matthew Fogel, Brian Lynch. Personaje: Cinco Paul Música: Heitor Pereira Productora: Illumination Entertainment, Universal Pictures Género: Comedia

Sinopsis: Mucho antes de convertirse en un genio del mal, Gru no era más que un chaval de 12 años en plenos años 70 tratando de conquistar el mundo desde el sótano de su casa de un barrio residencial cualquiera. Y no le iba demasiado bien. Pero cuando Gru se cruza en su camino con Kevin, Stuart, Bob, y Otto —un nuevo Minion con aparato en los dientes y desesperado por sentirse aceptado—, esta inesperada familia unirá fuerzas para construir su primera guarida, diseñar sus primeras armas y llevar a cabo sus primeras misiones. Así, cuando un infame supergrupo de supervillanos conocido como Los Salvajes 6 echa a su jefe, el legendario luchador Wild Knudillos, Gru, su más devoto fan, decide hacer la entrevista para que lo acepten como miembro. Los Salvajes 6 no quedan precisamente impresionados por nuestro diminuto aspirante a villano, pero Gru demuestra ser más astuto que ellos y acaba convirtiéndose en su enemigo mortal más odiado. Con su líder a la fuga, los Minions tratarán de dominar el arte del kung fu para intentar salvarlo y Gru descubrirá que hasta las mentes más perversas necesitan de vez en cuando ayuda de sus amigos.

Minions: el origen de Gru nos consquistó desde el primer momento con esos títulos de crédito a lo James Bond. Pero ese es el único momento realmente reposado que ofrece el cuarto largometraje de la saga Minion, pues a partir de ahí se desencadena una frenética montaña rusa repleta de acción, slapstick y muchos gags con la que resulta imposible aburrirse. De hecho, esta precuela consigue mostrar todos los trazos identitarios de los personajes sin que el espectador tenga la impresión de que se esta estirando la fórmula.

También nos agrada que las aspiraciones de Gru de ser villano y hacer el mal no se disfracen con traumas de infancia ni problemas de aprendizaje: el pequeño Gru es un cabroncete vocacional que tiene en los Minions, a quienes halla con un simple anuncio en el periódico, a sus perfectos esbirros. La acción se desarrolla en unos años 70 muy idealizados, coloristas, digámoslo, ficticios, pero que dan la oportunidad de incluir muchas canciones de la época (y anteriores) que, seguro, gustarán más a los sufridos padres y acompañantes que a su prole. Pero esa música no es un simple acompañamiento a la acción, sino que ella misma pauta el desarrollo de la vertiginosa narración.

Dirigida a un mercado multicultural, pero con el ojo puesto en el gigante asiático, la ambientación setentera también se hace eco de la moda del cine de artes marciales que se produjo en esos años, con varios guiños al legendario Bruce Lee y la participación de la mítica Michelle Yeoh, que pone la voz de la Maestra Chow, una acupunturista con un dominio absoluto del kung fu. Minions: el origen de Gru, también cuenta en su versión original con las voces de Taraji P. Henson como la impasible y fría líder de los Salvajes 6 (Vicious 6 en el original), Donna Disco (Belle Bottom), cuyo cinturón se convierte en una letal y discotequera arma; Jean-Claude Van Damme como el nihilista Pierre Pinza (Jean Clawded ¿lo cogen?), armado con una garra robótica gigante a modo de brazo; Lucy Lawless como Sor-chaku (Nunchuck), uno de los mejores y más irreverentes personajes del filme, que oculta en sus hábitos de monja un par de mortíferos nunchakus; Dolph Lundgren como el campeón del patinaje Svenganza (Svengeance), que dispersa a sus enemigos repartiendo patadas giratorias con sus patines con pinchos; y Danny Trejo como Puñacos (Stronghold), cuyas manos gigantes de hierro son tan pesadas para él como peligrosas para los demás. La cinta también cuenta en su reparto en VO con las voces de Russell Brand como el joven Dr. Nefario, al que en esta ocasión conoceremos como un joven aspirante a científico loco; y la voz de la oscarizada Julie Andrews dando vida a la egocéntrica madre de Gru. Si prefieren, o se ven obligados a verla doblada, escucharan, entre otros, a Mónica Naranjo poniendo voz a Donna Disco; el influencer Pablo G. Show (¿?) prestando la voz a un joven que se verá involucrado en las aventuras de Otto, el nuevo y adorable Minion de la franquicia. Además de Florentino Fernández, que repite por cuarta vez interpretando al joven Gru.

De los creadores originales de la saga, Minions: el origen de Gru está producida por el visionario fundador y director general de Illumination Chris Meledandri y sus habituales colaboradores Janet Healy y Chris Renaud. Kyle Balda regresa a la saga como director (Gru 3. Mi villano favorito, Los Minions), acompañado en esta ocasión por Brad Ableson (Los Simpsons) y Jonathan del Val (la saga Mascotas). La película, además, cuenta con la emblemática voz de Pierre Coffin para dar vida a los Minions.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 24 de junio de 2022 *

BLACK PHONE (The Black Phone, Scott Derrickson, 2021)

USA. Duración: 102 min. Guion: C. Robert Cargill, Scott Derrickson. Historia original: Joe Hill Fotografía: Brett Jutkiewicz Productora: Blumhouse Productions, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures Género: Terror

Reparto: Ethan Hawke, Mason Thames, Jeremy Davies, James Ransone, Madeleine McGraw, Gina Jun, E. Roger Mitchell, Ron Blake, Robert Fortunato, Chris TC Edge, Braxton Alexander, Andrew Farmer, Kellan Rhude

Sinopsis: Un sádico asesino secuestra a Finney Shaw, un chico tímido e inteligente de 13 años, y le encierra en un sótano insonorizado donde de nada sirven sus gritos. Cuando un teléfono roto y sin conexión empieza a sonar… 

Black Phone, la nueva película de terror de Blumhouse (estudio responsable de éxitos como Déjame salir, la saga cinematográfica de La Purga y El hombre invisible) es mucho más que otro artificio nostálgico. Su acción se sitúa en una pequeña población norteamericana a finales de los años setenta. Pero no entra en el juego folklórico de describir el pasado como algo «mítico». Sencillamente es una película de terror de época ambientada en los años 70. El terror que muestra es bien real, sirviéndose de la leyenda del «hombre del saco», con un personaje, encarnado por Ethan Hawke, que secuestra adolescentes. Unos adolescentes de carne y hueso que nos recuerdan que la infancia no fue aquel paraíso que nos pintan y muchos compran. En la infancia ocurren cosas malas. En el colegio y en casa.

Pero aunque el terror al que se deberán enfrentar o, mejor dicho, del que se deben proteger es bien real, eso no significa que la historia no contenga elementos fantásticos, los hay y están encarnados por la pequeña hermana del protagonista, una niña con poderes premonitorios, y, por supuesto, por esas misteriosas llamadas telefónicas que recibe, durante su cautiverio, el joven. Nada de ello resultará ser fruto de un delirio.

Black Phone, cuyo argumento está basado en una historia corta de Joe Hill (ya saben, hijo de Stephen King), está dirigida y escrita por Scott Derrickson, que ya demostró su pericia con el cine de terror con las valiosas El exorcismo de Emily Rose (The Exorcism of Emily Rose, 2005), Sinister (2012) o Líbranos del mal (Deliver Us from Evil, 2014) entre otras, y que da un paso adelante más con esta estupenda cinta de terror en la que, por supuesto, hay guiños, entre ellos, al mejor Stephen King (como no podría ser de otra manera); a la moda del cine de artes marciales de los setenta, en especial el de Bruce Lee; y al fenómeno que supuso La matanza de Texas. Pero no se llamen a engaño: Black Phone no es otro bochornoso fan service más, es también un relato de crecimiento en el cual la iniciación será a través del terror. Un terror también catártico, pues enfrentarse a él servirá de redención para uno de los personajes adultos, envuelto él mismo, en su propio infierno doméstico. 

 

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