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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 23 de septiembre de 2022 *

23 septiembre 2022 Deja un comentario

CRÍMENES DEL FUTURO (Crimes of the Future, David Cronenberg, 2022)

Duración: 107 min. Canadá-Grecia-Reino Unido-Francia. Guion: David Cronenberg Música: Howard Shore Fotografía: Douglas Koch Productora: Serendipity Point Films, Argonauts Productions S.A, Ingenious Media, Téléfilm Canada, Bell Media, Canadian Broadcasting Corporation (CBC), Ekome, The Harold Greenberg Fund Género: Fantástico

Reparto: Viggo Mortensen, Léa Seydoux, Kristen Stewart, Scott Speedman, Welket Bungué, Don McKellar, Lihi Kornowski, Tanaya Beatty, Nadia Litz, Yorgos Karamihos, Yorgos Pirpassopoulos, Denise Capezza, Ephie Kantza, Jason Bitter

Sinopsis: A medida que la especie humana se adapta a un entorno sintético, el cuerpo sufre nuevas transformaciones y mutaciones. Saul Tenser (Viggo Mortensen), célebre artista de performance, muestra públicamente la metamorfosis de sus órganos en actuaciones vanguardistas con su compañera Caprice (Léa Seydoux). Timlin (Kristen Stewart), una investigadora del Registro Nacional de Órganos, sigue obsesivamente sus movimientos. Es entonces cuando un grupo misterioso aparece: desean aprovechar la fama de Saul para revelar al mundo la próxima etapa de la evolución humana.

David Cronenberg, en cierto modo, ha vuelto a sus orígenes,o mejor dicho, a la temática que le distinguió entre todos los creadores de horrores de los ochenta. Y lo hace retratando un ¿futuro? nada halagüeño, pero quizás más cercano de lo que deseáramos en el que, la solución a la eliminación de residuos plásticos no solo será posible, sino que estará en nuestras manos. Pero Crímenes del futuro es más. Mucho más.

Seguida de una absurda estela de escándalo tras su estreno mundial en la Sección Oficial del Festival de Cannes, el film de Cronenberg es más que un espectáculo sanguinolento para asustar a pusilánimes o una repetición de los temas que distinguieron al director. Aunque todo ello está ahi, pues tan solo Cronenberg sabe hacer lo que Cronenberg hace, y para ello recurre a una de sus primeras obras, también titulada Crimes of the Future que con una duración de poco más de una hora, estrenó en 1970. Pero aunque el tiempo no ha pasado en vano, y la actual Crimes of the Future poco o nada tiene que ver con aquella vieja película experimentalm el creador mantiene su frescura y originalidad. Si algo puede achacársele es inspirarse en conceptos de su obra pasada (Inseparables, Videodrome, La mosca…),  para ofrecer, con Crímenes del futuro, un compendio del más reverenciado, pero no único, David Cronenberg. Y lo hace contando con la mejor compañía, la de Viggo Mortensen, Léa Seydoux y una Kristen Stewart en todo momento al borde de las lágrimas. Al borde del climax. Al borde del extasis.

Enfermedad, suciedad, desolación, paisajes postindustriales, un futuro-retro en el que el ser humano se encuentra en un estado evolutivo avanzado en el cual ha desaparecido el dolor y los cuerpos pueden generar sus propios órganos o hacer obras de arte con tumores. Un mundo en el cual, en palabras de uno de sus personajes, «la cirugía es el nuevo sexo» y en el que el abstracto concepto de la  belleza interior toma, textualmente, forma.

Un nuevo Cronenberg que podría ser un testamento/compendio de todo lo que hace de este canadiense un autor. Un creador de mundos de pesadilla, extraños pero cercanos. Palpables, reconocibles, fascinantes que obligan al espectador a degustarlos con los cuatro sentidos puestos en ellos, pues se trata de uno de esos filmes que invitan a pensar. A permanecer atento a la pantalla y degustar cuidadosamente. En extasis, mientras la música del habitual Howard Shore contribuye a materializar el milagro. A hacerlo carne. A hacerlo cine.

 

 

 

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 2 de septiembre de 2022 *

2 septiembre 2022 Deja un comentario

TRES MIL AÑOS ESPERÁNDOTE (Three Thousand Years of Longing, George Miller, 2022)

Australia/USA. Duración: 108 min. Guion: George Miller, Augusta Gore. Basado en el relato The Djinn in the Nightingale’s Eye de A.S. Byatt Música: Tom Holkenborg (Junkie XL) Fotografía: John Seale Productora: Kennedy Miller Productions, Filmnation Entertainment, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Elevate Production Finance, CAA Media Finance. Distribuidora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) Género: Fantástico.

Reparto: Idris Elba, Tilda Swinton, David Collins, Alyla Browne, Hayley Gia Hughes, Angie Tricker, Sarah Houbolt, Kaan Guldur, Jason Jago, Aska Karem, Aiden Mckenzie, Berk Ozturk, Jack Braddy

Sinopsis: La Dra. en literatura Alithea Binnie (Tilda Swinton) parece estar feliz con su vida aunque se enfrenta al mundo con cierto escepticismo. De repente, se encuentra con un genio (Idris Elba) que ofrece concederle tres deseos a cambio de su libertad. En un principio, Alithea se niega a aceptar la oferta ya que sabe que todos los cuentos sobre conceder deseos acaban mal. El genio defiende su posición contándole diversas historias fantásticas de su pasado. Finalmente, ella se deja persuadir y pedirá un deseo que les sorprenderá a ambos.

Después de asombrar a público y crítica con Mad Max: Furia en la carretera en 2015, haciéndose además con 6 Premios Oscar®, el septuagerio director australiano George Miller decide arriesgar ofreciendo un film muy distinto en el que la única coincidencia con el anterior es su narración en clave fantástica. Y lo hace añadiendo, además, unas gotas de humor. Tres mil años esperándote es una filigrana sobre la necesidad del refugio en la fantasía ante un mundo tecnológico y tremendamente racional. Pero también sobre el amor incondicional. Miller aborda esta fábula de genios y lámparas maravillosas en forma de diferentes cuentos narrados por uno y otra a la manera de Las mil y una noches, que también servirán para presentarnos de manera más profunda a ambos personajes y darán a la película una estructura episódica que terminará conformando un todo común.

Un universo de desaforada fantasía surgido en el reducido espacio del interior de una habitación de hotel, con una memorable partitura de Tom Holkenborg, que vuelve a repetir con el director. También los actores protagonistas estan magnificamente escogidos: Idris Elba resulta perfecto como genio, al igual que Tilda Switon, que ofrece al espectador una nueva máscara con su Alithea, clara alusión a la Aletheia griega, concepto de la verdad. No es baladí que la lengua con la que ambos comenzarán a entenderse sea el griego clásico, pues después de todo, los griegos son la base de todo el conocimiento occidental, son padres de la filosofía y también de los mitos, que todavía alimentan la imaginación del hombre.

En esta fábula el espectador decide qué es real y qué es fantasía. Ficción o realidad. Pero escoja lo que escoja, el relato funcionará  de idéntica manera. Así que, por esta y otras razones es posible que Tres mil años esperándote no guste, o al menos, no a todos, pero eso no hará más que confirmar la moraleja de la historia que nos cuenta: en nuestro mundo supeditado a la tecnología no parece haber lugar para las fábulas y, sin embargo, seguimos necesitando los cuentos porque son nuestro aliento. Como lo son para los djinn.

 

 

 

VAMOS DE ESTRENO * Jueves 18 de agosto de 2022 *

¡NOP! (Nope, Jordan Peele, 2022)

USA. Duración: 135 min. Guion: Jordan Peele Música: Michael Abels Fotografía: Hoyte van Hoytema Productora: Universal Pictures, Monkeypaw Productions.Distribuidora: Universal Pictures Género: Terror

Reparto: Steven Yeun, Daniel Kaluuya, Keke Palmer, Terry Notary, Donna Mills, Michael Wincott, Barbie Ferreira, Brandon Perea, Jennifer Lafleur, Ryan W. Garcia, Sophia Coto, Andrew Patrick Ralston, Conor Kowalski

Sinopsis: Daniel Kaluuya y Keke Palmer interpretan a los hermanos James y Jill Haywood, los personajes principales de esta aventura. Ellos dirigen un rancho de caballos domados para Hollywood. En medio de varios incidentes desafortunados, ellos deciden filmar de alguna manera a eso que acecha desde una nube en sus terrenos. Sin embargo, todo parece indicar que los visitantes que están en el cielo están dispuestos a eliminar a cualquiera que se anime a mirar hacia arriba. La gran pregunta es si los Haywood vivirán para contarlo.

La culinaria debiera figurar entre las bellas artes, posiblemente es la manifestación de cultura más antigua de la historia y combina en su expresión un despliegue sensorial que va más allá del gusto. Es un arte visual, no está limitada a la función de saciar, el primer alimento lo proporciona a la vista que habrá de disfrutar tanto de la paleta cromática de los ingredientes como de su distribución en el plato. Por ello debiera recalar entre las artes espaciales casi con el mismo derecho que la arquitectura, considerada como la más excelsa y perdurable. Cierto que la efimeridad es una de sus condiciones, pero el recuerdo de sus texturas en nuestro paladar es capaz de sobrevivir en nuestra memoria mucho después de haber deleitado nuestro tacto. Que se lo cuenten si no a Marcel Proust. El rumor de una madalena rebañándose en la leche llevó al galo a emprender una carrera en busca del tiempo perdido en una aventura de siete volúmenes que culmina en el tiempo recobrado. Y es que la cocina es, sobre todo, un arte temporal. Del justo calibrado de los tiempos de cocción depende la excelencia del guiso. Ni prisas ni pausas, todo en su justa proporción, o el compuesto de texturas, aromas, colores y sonidos (los que preceden a la y los que proceden de la degustación) se derrumbará como una construcción mal equilibrada y quedará totalmente arruinada su buena embocadura. Igual que queda malograda una partitura si los músicos aceleran su ejecución o malbaratada una película si la acción se demora más de lo que requiere el suspense. Y a esta comparación queríamos llegar: ¡Nop! es un condumio mal guisado. Buenos ingredientes, planteamientos y (hasta) conclusiones, pero con un cierto fondo de insipidez que displace al comensal. Es cierto que estirar los prolegómenos permite poner toda la carne en el asador, pero lo que ya no está siempre al alcance de la pericia del chef es lograr darle la vuelta a tiempo a todas las viandas, ni en la del director retener la atención de todo su público si dilata el tempo hasta la exasperación. Hasta la náusea.

No nos entiendan mal, ¡Nop! no es un filme nauseabundo, es sólo que marea a la perdiz más de lo que hacía falta para cazarla, así que, para cuando llega a la mesa, los asistentes al banquete ya han perdido hace rato el apetito. O al menos lo ha perdido el grueso de los convidados. Más aún, lo han perdido, sobre todo, los asistentes que habían acudido con mayor hambre de una nueva película de Jordan Peele. Los fans. Porque, paradójicamente, los más reticentes con la que ha sido hasta ahora la carta de sugerencias del afroamericano, libres como están de expectativas, son los que podrán rescatar de esta su última oferta los apreciables condimentos que la sazonan. Decir que hasta ahora nunca había cocinado tan bien la entrada del tercer acto puede saber a rancio tanto como escribir usando la tipografía comic sans, pero no por ello deja de ser una impresión acertada. El cine de Peele siempre ha querido integrar la crítica social al género de terror, pero hasta aquí siempre había batido la masa con unas varillas excesivamente gruesas y con giros más torpes que envolventes, con lo que los grumos acababan afeando el conglomerado final y resultando(nos) indigesto para muchos. Las metáforas si no están bien aderezadas pueden llegar a atragantar. En ¡Nop! el cineasta cambia el ritmo y liga los detalles, con lo que la salsa esta vez sí es homogénea, otra cosa es que siga siendo un humilde kétchup y no una delicada besamela. Se diría que ha sacrificado parte de la intriga al concepto y, al hacerlo, ha salvado la mezcla. Ahí quedan para reflexionar con los cafés ideas como el respeto a la naturaleza de los seres, el no menospreciar nunca al adversario, escuchar al prudente y al experto, saber que para domar hay que no herir ni engreírse y, por supuesto, que de los humildes puede llegar la salvación. Todo regado con unas gotas de esencia antirracista que llevan a embriagar prejuicios y a despertar conciencias.

Lo mejor, como está prescrito por los cánones de la gastronomía, los postres, el elogio del héroe anónimo que transforma sin ser visto, tanto la vida, como el arte. Y la guinda del pastel: una declaración de amor al cine y a los olvidados que lo hicieron posible, aquí representados por el jinete negro, de nombre ignorado que montó, la yegua Sally Gardner con la que Eadweard Muybridge en 1878 inauguró la captura del movimiento en imágenes estáticas. Bon appetit!

alejandra.morata@nbcuni.com

VAMOS DE ESTRENO * Jueves 5 de agosto de 2022 *

 

BULLET TRAIN (David Leitch, 2022)

USA. Duración: 126 min. Guion: Zak Olkewicz. Novela: Kotaro Isaka Música: Dominic Lewis Fotografía: Jonathan Sela Productora: 87North, CTB Inc, Fuqua Films, Sony Pictures Entertainment (SPE). Distribuidora: Sony Pictures Entertainment (SPE) Género: Acción

Reparto: Brad Pitt, Joey King, Aaron Taylor-Johnson, Brian Tyree Henry, Andrew Koji, Hiroyuki Sanada, Michael Shannon, Sandra Bullock, Zazie Beetz, Logan Lerman, Masi Oka, Miraj Grbic, Bad Bunny, Johanna Watts, Pasha D. Lychnikoff

Sinopsis: Ladybug (Brad Pitt), es un asesino con mala suerte decidido a llevar a cabo sus cometidos de manera pacífica tras demasiados “trabajos” que han descarrilado. El destino, en cualquier caso, tiene otros planes para él al colocarle en su última misión en una vía de colisión con adversarios letales venidos de alrededor del planeta – todos con objetivos conectados, a la vez que enfrentados – en el tren más rápido del mundo… e intentando averiguar cómo bajarse de él. La pregunta es quién saldrá vivo del tren y qué les espera en la estación final.

Pocas cosas nos parecen más refrescantes e idóneas para estos días de asueto y canícula que meternos en el cine y ver una película de puro entretenimiento, como es este tren bala, plena de acción, humor, tiros y un atractivo grupo de perdedores de lo más divertido encabezados por un socarrón Brad Pitt como Ladybug, el asesino más desafortunado del gremio; un irreconocible Aaron Taylor-Johnson como Tangerine y Brian Tyree Henry como Lemon, los Epi y Blas de los sicarios; o Joey King como letal y sádica lolita. Todo ello, y mucho más en esta ópera bufa en la que cada personaje tiene su propio solo y que se desarrolla íntegramente a bordo de un tren, a la manera de otras grandes como Alarma en el expreso, Pánico en el Transiberiano o Asesinato en el Orient Express y en la que la acción es puro y desbocado slasptick con un argumento estructurado a modo de rompecabezas en el que todas las historias terminan estando conectadas entre sí.

Pero lo que hace irresistiblemente simpático y recomendable el film de David Leitch, antiguo especialista de acción y director también de la descacharrante Deadpool 2Atómica, es la total falta de otras pretensiones que no sean la de hacer pasar un rato estupendo al  desprejuiciado espectador que sabe lo que va a ver.

Basada en la novela Maria Beetle, del escritor Kotaro Isaka, autor superventas y ganador de múltiples premios en Japón, donde es todo un referente dentro de la novela negra y ficción contemporánea y retitulada Bullet Train para su debut internacional, la novela ha sido traducida a más de quince idiomas y publicada en nuestro país por editorial Destino como Tren bala.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 1 de julio de 2022 *

MINIONS: EL ORIGEN DE GRU (Minions: The Rise of Gru, Kyle Balda, Brad Ableson, Jonathan del Val, 2022)

USA. Duración: 90 min. Guion: Matthew Fogel, Brian Lynch. Personaje: Cinco Paul Música: Heitor Pereira Productora: Illumination Entertainment, Universal Pictures Género: Comedia

Sinopsis: Mucho antes de convertirse en un genio del mal, Gru no era más que un chaval de 12 años en plenos años 70 tratando de conquistar el mundo desde el sótano de su casa de un barrio residencial cualquiera. Y no le iba demasiado bien. Pero cuando Gru se cruza en su camino con Kevin, Stuart, Bob, y Otto —un nuevo Minion con aparato en los dientes y desesperado por sentirse aceptado—, esta inesperada familia unirá fuerzas para construir su primera guarida, diseñar sus primeras armas y llevar a cabo sus primeras misiones. Así, cuando un infame supergrupo de supervillanos conocido como Los Salvajes 6 echa a su jefe, el legendario luchador Wild Knudillos, Gru, su más devoto fan, decide hacer la entrevista para que lo acepten como miembro. Los Salvajes 6 no quedan precisamente impresionados por nuestro diminuto aspirante a villano, pero Gru demuestra ser más astuto que ellos y acaba convirtiéndose en su enemigo mortal más odiado. Con su líder a la fuga, los Minions tratarán de dominar el arte del kung fu para intentar salvarlo y Gru descubrirá que hasta las mentes más perversas necesitan de vez en cuando ayuda de sus amigos.

Minions: el origen de Gru nos consquistó desde el primer momento con esos títulos de crédito a lo James Bond. Pero ese es el único momento realmente reposado que ofrece el cuarto largometraje de la saga Minion, pues a partir de ahí se desencadena una frenética montaña rusa repleta de acción, slapstick y muchos gags con la que resulta imposible aburrirse. De hecho, esta precuela consigue mostrar todos los trazos identitarios de los personajes sin que el espectador tenga la impresión de que se esta estirando la fórmula.

También nos agrada que las aspiraciones de Gru de ser villano y hacer el mal no se disfracen con traumas de infancia ni problemas de aprendizaje: el pequeño Gru es un cabroncete vocacional que tiene en los Minions, a quienes halla con un simple anuncio en el periódico, a sus perfectos esbirros. La acción se desarrolla en unos años 70 muy idealizados, coloristas, digámoslo, ficticios, pero que dan la oportunidad de incluir muchas canciones de la época (y anteriores) que, seguro, gustarán más a los sufridos padres y acompañantes que a su prole. Pero esa música no es un simple acompañamiento a la acción, sino que ella misma pauta el desarrollo de la vertiginosa narración.

Dirigida a un mercado multicultural, pero con el ojo puesto en el gigante asiático, la ambientación setentera también se hace eco de la moda del cine de artes marciales que se produjo en esos años, con varios guiños al legendario Bruce Lee y la participación de la mítica Michelle Yeoh, que pone la voz de la Maestra Chow, una acupunturista con un dominio absoluto del kung fu. Minions: el origen de Gru, también cuenta en su versión original con las voces de Taraji P. Henson como la impasible y fría líder de los Salvajes 6 (Vicious 6 en el original), Donna Disco (Belle Bottom), cuyo cinturón se convierte en una letal y discotequera arma; Jean-Claude Van Damme como el nihilista Pierre Pinza (Jean Clawded ¿lo cogen?), armado con una garra robótica gigante a modo de brazo; Lucy Lawless como Sor-chaku (Nunchuck), uno de los mejores y más irreverentes personajes del filme, que oculta en sus hábitos de monja un par de mortíferos nunchakus; Dolph Lundgren como el campeón del patinaje Svenganza (Svengeance), que dispersa a sus enemigos repartiendo patadas giratorias con sus patines con pinchos; y Danny Trejo como Puñacos (Stronghold), cuyas manos gigantes de hierro son tan pesadas para él como peligrosas para los demás. La cinta también cuenta en su reparto en VO con las voces de Russell Brand como el joven Dr. Nefario, al que en esta ocasión conoceremos como un joven aspirante a científico loco; y la voz de la oscarizada Julie Andrews dando vida a la egocéntrica madre de Gru. Si prefieren, o se ven obligados a verla doblada, escucharan, entre otros, a Mónica Naranjo poniendo voz a Donna Disco; el influencer Pablo G. Show (¿?) prestando la voz a un joven que se verá involucrado en las aventuras de Otto, el nuevo y adorable Minion de la franquicia. Además de Florentino Fernández, que repite por cuarta vez interpretando al joven Gru.

De los creadores originales de la saga, Minions: el origen de Gru está producida por el visionario fundador y director general de Illumination Chris Meledandri y sus habituales colaboradores Janet Healy y Chris Renaud. Kyle Balda regresa a la saga como director (Gru 3. Mi villano favorito, Los Minions), acompañado en esta ocasión por Brad Ableson (Los Simpsons) y Jonathan del Val (la saga Mascotas). La película, además, cuenta con la emblemática voz de Pierre Coffin para dar vida a los Minions.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 24 de junio de 2022 *

BLACK PHONE (The Black Phone, Scott Derrickson, 2021)

USA. Duración: 102 min. Guion: C. Robert Cargill, Scott Derrickson. Historia original: Joe Hill Fotografía: Brett Jutkiewicz Productora: Blumhouse Productions, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures Género: Terror

Reparto: Ethan Hawke, Mason Thames, Jeremy Davies, James Ransone, Madeleine McGraw, Gina Jun, E. Roger Mitchell, Ron Blake, Robert Fortunato, Chris TC Edge, Braxton Alexander, Andrew Farmer, Kellan Rhude

Sinopsis: Un sádico asesino secuestra a Finney Shaw, un chico tímido e inteligente de 13 años, y le encierra en un sótano insonorizado donde de nada sirven sus gritos. Cuando un teléfono roto y sin conexión empieza a sonar… 

Black Phone, la nueva película de terror de Blumhouse (estudio responsable de éxitos como Déjame salir, la saga cinematográfica de La Purga y El hombre invisible) es mucho más que otro artificio nostálgico. Su acción se sitúa en una pequeña población norteamericana a finales de los años setenta. Pero no entra en el juego folklórico de describir el pasado como algo «mítico». Sencillamente es una película de terror de época ambientada en los años 70. El terror que muestra es bien real, sirviéndose de la leyenda del «hombre del saco», con un personaje, encarnado por Ethan Hawke, que secuestra adolescentes. Unos adolescentes de carne y hueso que nos recuerdan que la infancia no fue aquel paraíso que nos pintan y muchos compran. En la infancia ocurren cosas malas. En el colegio y en casa.

Pero aunque el terror al que se deberán enfrentar o, mejor dicho, del que se deben proteger es bien real, eso no significa que la historia no contenga elementos fantásticos, los hay y están encarnados por la pequeña hermana del protagonista, una niña con poderes premonitorios, y, por supuesto, por esas misteriosas llamadas telefónicas que recibe, durante su cautiverio, el joven. Nada de ello resultará ser fruto de un delirio.

Black Phone, cuyo argumento está basado en una historia corta de Joe Hill (ya saben, hijo de Stephen King), está dirigida y escrita por Scott Derrickson, que ya demostró su pericia con el cine de terror con las valiosas El exorcismo de Emily Rose (The Exorcism of Emily Rose, 2005), Sinister (2012) o Líbranos del mal (Deliver Us from Evil, 2014) entre otras, y que da un paso adelante más con esta estupenda cinta de terror en la que, por supuesto, hay guiños, entre ellos, al mejor Stephen King (como no podría ser de otra manera); a la moda del cine de artes marciales de los setenta, en especial el de Bruce Lee; y al fenómeno que supuso La matanza de Texas. Pero no se llamen a engaño: Black Phone no es otro bochornoso fan service más, es también un relato de crecimiento en el cual la iniciación será a través del terror. Un terror también catártico, pues enfrentarse a él servirá de redención para uno de los personajes adultos, envuelto él mismo, en su propio infierno doméstico. 

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 3 de junio de 2022 *

TODO A LA VEZ EN TODAS PARTES (Everything Everywhere All at Once, Dan Kwan y Daniel Scheinert, 2022)

USA. Duración: 132 min. Guion: Dan Kwan, Daniel Scheinert Música: Son Lux Fotografía: Larkin Seiple Productora: AGBO, Hotdog Hands, Ley Line Entertainment, Year of The Rat.Distribuidora: A24 Género: Fantástico

Reparto: Michelle Yeoh, Jamie Lee Curtis, Jonathan Ke Quan, James Hong, Anthony Molinari, Audrey Wasilewski, Stephanie Hsu, Peter Banifaz, Brian Le, Andy Le, Tallie Medel, Jenny Slate, Harry Shum Jr.

Sinopsis: Cuando una ruptura interdimensional altera la realidad, Evelyn (Michelle Yeoh), una inmigrante china en Estados Unidos, se ve envuelta en una aventura salvaje en la que solo ella puede salvar el mundo. Perdida en los mundos infinitos del multiverso, esta heroína inesperada debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros del multiverso mientras el destino del mundo pende de un hilo.

Todo a la vez y en todas partes es la esperada segunda película de Daniels, que es como firman conjuntamente Daniel Kwan y Daniel Scheinert, dos directores que sorprendieron a propios y extraños con la estupenda Swiss Army Man (2016) y que ahora, con esta cinta, confirman y superan las espectativas que pudieran haber levantado. Lo suyo es un universo propio y muy loco, pero repleto de capas en las que se profundiza todo lo que el espectador deseé, funcionando tanto si desea quedarse en la superficie, como sumergirse en un su rica, y en ciertos momentos apabullante, pero nunca aburrida, propuesta multigénero. Un carrusel frenético que se toma una  pequeña pausa a los diez minutos de comenzar (aprovechen, es la única que habrá), antes de que comiencen a suceder cosas realmente extrañas e inesperadas. Sin vuelta atrás, la vertiginosa acción, repleta de humor, enganchará al espectador (o no), pero de hacerlo, sus más de dos horas pasarán en un respiro. Eso sí, física e intelectualmente, agotador.

Con mayor presupuesto que Swiss Army Man, pero sin llegar a los fastos de los blockbuster, los dos Daniel se encuentran en el punto exacto en el que dar rienda suelta a su imaginación y, a la vez, controlar toda la producción. Así, componen con completa libertad una obra poliédrica desde su misma concepción (algunos días llegaron a pergeñar 50 universos diferentes), que ellos resumen como “una historia abolicionista ambientada en el mundo del videojuego más violento de la historia”(rogerebert.com). Alegato no-violento, el viaje a través del espejo de Evelyn se despliega con la lógica del Mortal Kombat, salvo que no se trata de matar, sino de empatizar. Llegar a la cima equivale a recomponer las estructuras de su entorno familiar, el viaje de la heroína es un viaje al corazón de sí misma. Pero, para llegar a la resolución del drama familiar, habrá tenido que transitar todas las esferas concéntricas (circulares, al menos) de la realidad, recorrer el multiverso entero hasta alcanzar su epicentro. Todo a la vez en todas partes, hace honor a su título, porque es un drama familiar, un videojuego de acción con aroma de cinta de artes marciales, ciencia ficción fantástica (recuerden la polisemia), todo ello simultáneamente, y cada cosa en particular, rociado con el espray de la comedia más desacomplejada. Una pieza que es reflejo del siglo en que vivimos (como mínimo de lo que llevamos de él), una especie de loquilandia millennial en la que el nihilismo se convierte en apología de la jovialidad a golpe de icono pop. Nuestros directores lo tienen claro: “No es que quisiéramos ser animadores, queríamos demostrar que lo profundo y lo profano se pertenecen el uno al otro” (ibidem).

Jorge Luis Borges definió al Aleph como, “el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos”, un punto espacio-temporal que sólo puede ser descrito desde la metáfora. Antes de dar la suya, el escritor resumía algunas dadas en la historia: “para significar la divinidad, un persa habla de un pájaro que de algún modo es todos los pájaros; Alanus de Insulis, de una esfera cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna; Ezequiel, de un ángel de cuatro caras que a un tiempo se dirige al Oriente y al Occidente, al Norte y al Sur”. Pero lo que nunca pudo presentir la fértil imaginación del autor de El libro de arena es que dos cineastas lo fueran a convertir en un panecillo redondo con un hueco central ¡El Aleph convertido en Bagel! Ese podría ser el subtítulo de esta cinta que comprende todo lo bueno de la postmodernidad sin ninguno de sus inconvenientes. Para algunos es una obra generacional, y lo es, pero, sin dejar de tener presente ese horizonte, se eleva por encima de las particularidades hasta alcanzar la mirada universal del Búho de Minerva, animal que alza el vuelo al atardecer y que Hegel tomó como analogía de la filosofía. Si el alemán tuvo razón, podríamos concluir que Todo a la vez en todas partes cierra un círculo de la historia, aquel en el que estamos, y presagia una nueva etapa en el pensamiento humano. “Si Dios ha muerto, ¿Entonces todo está permitido?” enunciaba Fiodor Dostyevski por boca de Ivan Karamazov, planteando el problema de la vinculación entre toda decisión moral y Dios (muerto éste todo se vuelve relativo), proposición que Slavoj Zizek subvierte (sólo los creyentes se sienten licitados a hacerlo todo, el mal incluido, en nombre de su Dios) y que los Daniels revolucionan al apostar a la carta de que todo lo que concierne a la vida humana, en cualquier dimensión del universo, aunque este fuera múltiple, no es nada más que una inevitabilidad estadística. Nada importa. Pero, ya que estamos aquí… ¿Por qué no hacer el bien? El resultado final será el mismo, pero el durante será mucho más placentero. El proceso iniciático que nos proponen conduce a la deleitosa levedad del ser. Y, lo mejor, sin sermones; porque sus protagonistas habrían encajado en cualquier relato de Ken Loach, pero nuestros Daniels prefieren la risa. Única opción inteligente ante la angustia de vivir.

Todo a la vez en todas partes, se ha convertido en el fenómeno de la temporada en los cines de Estados Unidos. Tras inaugurar el festival South by Southwest (SXSW) en el mes de marzo, su estreno limitado consiguió recaudar más de 500.000 dólares con solo 10 copias en su primer fin de semana. Escrita, dirigida y producida por Daniels, que también tienen algo de Frank Capra del siglo XXI, la película está protagonizada por una estupendísima Michelle Yeoh y Jonathan Ke Quan, que entre otras cosas fue aquel actor infantil que ustedes recordarán (o no, pues ha cambiado lo suyo) por Indiana Jones y el templo maldito y Los Goonies, a los que se les suma una magnífica Jamie Lee Curtis en un papel con el que vuelve a demostrar lo grande que es y la falta de escrúpulos que tiene a la hora de encarar un papel.

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 13 de mayo de 2022 *

OJOS DE FUEGO (Firestarter, Keith Thomas, 2022)

USA. Duración: 94 min. Guion: Scott Teems. Novela: Stephen King Música: John Carpenter, Cody Carpenter, Daniel A. Davies Fotografía: Karim Hussain Productora: Blumhouse Productions, Universal Pictures, Angry Adam Productions, BoulderLight Pictures, Weed Road Pictures, Night Platform. Distribuidora: Universal Pictures Género: Thriller sobrenatural.

Reparto: Ryan Kiera Armstrong, Zac Efron, Sydney Lemmon, Gloria Reuben, Michael Greyeyes, Tina Jung, Lanette Ware, Neven Pajkic, Gavin MacIver-Wright, Danny Waugh, Shannon McDonough, Phi Huynh, Isaac Murray

Sinopsis: Andy (Zac Efron) y Vicky (Sydney Lemmon) llevan más de una década huyendo en un desesperado intento de esconder a su hija Charlie (Ryan Kiera Armstrong) de una oscura agencia estadounidense empeñada en aprovechar su increíble don para convertir el fuego en un arma de destrucción masiva. Andy enseñó a Charlie cómo dominar su extraño poder, desencadenado normalmente por la ira o el dolor. Pero cuando Charlie cumple 11 años, el fuego es cada vez más difícil de controlar. Después de que un incidente inesperado revele la ubicación de la familia, un misterioso operario (Michael Greyeyes) sale en busca de Charlie.

Resulta, cuanto menos, sorprendente, que con la basta producción literaria que tiene a sus espaldas Stephen King, siempre se eche mano a libros e historias ya adaptadas anteriormente, tanto al cine como a la televisión, y con éxito, como Carrie, It, El cementerio de animales, El resplandor o El misterio de Salem’s Lot, entre muchas más, un grupo de obras al que viene a sumarse Ojos de fuego, nueva adaptación de la novela del escritor de Maine publicada en 1980 y que ya fue llevada a la gran pantalla en 1984 contando, incluso, con una secuela televisiva en forma de serie. Si la cinta de 1984 era, en cierto modo, una producción con cierta embergadura, protagonizada por renombrados intérpretes como George C. Scott, Martin Sheen o la pequeña Drew Barrymore, en el caso de esta nueva adaptación realizada por Blumhouse, nos encontramos ante una dignísima producción, evidentemente menor, pero bien resuelta, que en ningún momento basa su efectividad en sustos predecibles y que tiene como su principal valor a la pequeña estrella protagonista, Ryan Kiera Armstrong, que consigue hacer creible a su torturado personaje.

Segundo largometraje de Keith Thomas tras la interesante The Vigil (2019), ofrece con Ojos de fuego todo el sabor del cine de los ochenta, no tan solo por algún efecto lumínico o guiño, sino  por  la contención con la que está narrada, elevándose in crescendo hasta su climax final. Un bouquet que no se disimula ni en el póster, clónico al de 1984, ni en la atmosférica banda sonora de John Carpenter, su hijo Cody y Daniel A. Davies, a base de  música electrónica con furiosos guitarrazos. No sorprende pues saber que tras el guion se encuentra Scott Teems, que ya se encargó de escribir Halloween Kills, la enésima vuelta de tuerca al clásico de, precisamente, John Carpenter, y que ahora está trabajando en los guiones de The Exorcist, que a la manera de la trilogía de Halloween, constará de tres entregas, secuelas directas de la original que, al igual que Ojos de fuego,  seran producidas por Blumhouse y distribuidas por Universal. 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 22 de abril de 2022 *

EL HOMBRE DEL NORTE (The Northman, Robert Eggers, 2022)

USA. Duración: 136 min. Guion: Robert Eggers, Sjón Sigurdsson Música: Robin Carolan, Sebastian Gainsborough Fotografía: Jarin Blaschke Productora: Regency Television, Focus Features. Distribuidora: Focus Features Género: Drama.

Reparto: Alexander Skarsgård, Nicole Kidman, Anya Taylor-Joy, Willem Dafoe, Ethan Hawke, Björk, Claes Bang, Ralph Ineson, Kate Dickie, Murray McArthur, Ian Gerard Whyte, Hafþór Júlíus Björnsson, Ian Whyte.

Sinopsis: En Islandia, en pleno siglo X, un príncipe nórdico (Skarsgard) busca venganza a toda costa por la muerte de su padre.

Si los anteriores trabajos de Robert Eggers eran ejercicios tirando a minimalistas, protagonizados por un reducido elenco y con una acción más bien sostenida y contemplativa, con El hombre del Norte Eggers se toma la revancha, moviendo ejércitos, destruyendo poblados y aullando a los cuatro vientos. Pero todo es aparente, sigue siendo una historia personal. La de su protagonista. Alrededor del cual girará todo y todos. 

Como en La bruja (The Witch, 2015) y El faro (Lighthouse, 2019), sus  dos fabulosos trabajos anteriores, el director introduce en su última obra el fantástico de manera ambivalente, dejando que  sea el propio espectador el que decida si la interpretación histórica y social, en la línea del evemerismo, que entiende el mito como alegoría de lo real, es la dominante, o si la apuesta es por entender lo fantástico como explicación verdadera de lo narrado. Ambas, la racional y la mágica son plausibles, porque, sobre todo, en sus finales, todo queda en suspensión. Y, al igual que en las predecesoras, la extrañeza comparte espacio con lo natural.

Con interiores cálidos y exteriores gélidos, la fotografía de El hombre del Norte es pictórica, y su banda sonora majestuosa, atronadora. La  historia que narra es clásica y gira sobre la venganza, motor de tantas y tantas otras historias. Su desarrollo es el de una cinta clásica, colosal, de aventuras, que quizás no encuentre a su público en el espectador actual, pero que, como sus anteriores trabajos,  es un gozo para los sentidos que no se queda en el esteticismo hueco. El hombre del Norte es un ejercicio perfecto en la que todos sus elementos funcionan impecablemente yendo, además, más allá del objetivo del mero entretenimiento y la evasión, porque también (y diríamos que sobre todo) apunta al goce intelectual. Como los buenos clásicos, la trama es leíble desde varios niveles que van desde los más superficiales e inmediatos, que compran el Macguffin como auténtica esencia de la trama (como aquel uranio de Notorius), hasta las lecturas que aprecian el verdadero tema en juego que subyace sobre la mera anécdota argumental (igual que en el clásico de Hitchcock lo que sustentaba el relato era la reinterpretación del mito de Orfeo, del descenso iniciático a los infiernos).  Todas las capas se sostienen y tienen (cierta) validez.  Narración poliédrica, que, apoyada  semejante reparto, no podían dejar de funcionar: Alexander Skarsgård, Anya Taylor-Joy, Nicole Kidman, Ethan Hawke, Willem Dafoe y Björk, realizan un gran trabajo, al igual que todo el elenco de secundarios.

Creo que no erramos si sostenemos que serán los felices lectores de Borges quienes más goce extraigan de esta trágica epopeya. Y su disfrute será proporcional a la información previa que tengan sobre la cinta: a menor conocimiento, mayor será el deleite. Porque, ya desde los primeros compases visuales de esta pieza impetuosa como la naturaleza que circunda la acción, vendrá a su memoria la devoción del ciego ilustre por las Eddas y su principal recurso retórico, las Kenningar. Se instalarán en el marco del Mito como espacio estructural que permite conocer la dinámica del espíritu humano en lo que tiene de atemporal. Esencias. Arquetipos en el sentido más noble del término. Esta leyenda escandinava, de la que Eggers, en su síntesis, toma su dimensión más heroica, cifra en la aventura de Amleth (nombre que es una kenning para el mar), una compleja gama de problemas éticos y filosóficos alrededor del fratricidio, la venganza preparada y el deseo frustrado. Porque sabe que el protagonista es el predecesor directo de aquel príncipe de Dinamarca al que inmortalizó Shakaspeare con su prosa más inspirada. Una reflexión sobre el sentido del actuar y su encadenamiento al peso de las Nornas que la hilvanan al Destino como fuerza ineludible y reparadora. A quien colabora de grado con lo ineluctable le espera el sueño del

Mucho más que una película de vikingos, pero tampoco menos, en El Hombre del Norte se combinan dolorosos mandobles, hachazos, traiciones, fuego y amor, pues hay espacio también para el romanticismo. Una brillante  reelaboración, nada esteticista (ni menos superflua), del cine clásico de aventuras que, como sucedió con La bruja El faro, encontrará enfurecidos detractores y maravillados seguidores pero que a nadie dejará indiferente. Y es que el cine de Eggers está en las antípodas de ese lugar común de la crítica que desprecia ciertas películas por ser insultos a la inteligencia. No sólo no insulta a la capacidad de entender, sino que la reclama. El cine de Eggers exige una contemplación activa, no basta con sentarse a ver, hay que corresponder, a esas imágenes que nos interpelan, con una mirada participativa que intente responder a los enigmas lanzados desde la pantalla y a la vez formularle a la cinta las preguntas adecuadas para poder libar todo el jugo intelectual que rezuma. El Hombre del Norte le exige al espectador un esfuerzo inteligente para obtener el disfrute y eso es algo a lo que el espectador de hoy, profesional o no, pocas veces está dispuesto. Así que nada más fácil que decidir cómo concluir el comentario de este film: sospechen ustedes de todos aquellos que lancen exabruptos en su contra. El de Eggers no es cine para los tardos de comprensión.

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 1 de abril de 2022 *

MORBIUS (Daniel Espinosa, 2022)

USA. Duración: 109 min. Guion: Matt Sazama, Burk Sharpless. Cómic: Gil Kane, Roy Thomas Música: Jon Ekstrand Fotografía: Oliver Wood Productora: Marvel Entertainment, Sony Pictures Entertainment (SPE) Género: Fantástico

Reparto: Jared Leto, Matt Smith, Joseph Esson, Adria Arjona, Jared Harris, Tyrese Gibson, Corey Johnson, Michael Keaton, Bentley Kalu, Charlie Shotwell, Archie Renaux, Tom Forbes, Clara Rosager.

Sinopsis: El Doctor Michael Morbius (Jared Leto) es un bioquímico que sufre una extraña enfermedad en la sangre. Al intentar curarse y dar una respuesta a su trastorno se infecta sin darse cuenta con una forma de vampirismo. Tras la cura, Michael se siente más vivo que nunca y adquiere varios dones como fuerza y velocidad, además de una necesidad irresistible de consumir sangre. Trágicamente convertido en un imperfecto antihéroe, el Doctor Morbius tendrá una última oportunidad, pero sin saber a qué precio.

Corrian los años setenta y se imponía el cómic de terror gracias a las publicaciones Warren (Creepy, Eerie, Vampirella…) Los monstruos habían vuelto y Marvel, siempre atenta al avance de los tiempos, realiza sus propias adaptaciones de los clásicos (Drácula, Frankenstein, el hombre lobo…) adaptándolas a su universo. Pero también crea algunos nuevos, como es el caso de Morbius, el primero de ellos y emblema de los cómics Marvel de terror.

Morbius nace por accidente, como el propio Spider-Man, que es la serie en la que, en su número 101, debutó el chupasangres. Científico de nobles intenciones, que buscar curar una enfermedad que padece, termina convertido en un vampiro sediendo de sangre, lo que le obliga a matar incluso a su propia esposa… lo que le convertirá en un  personaje torturado, con un irresistible ansia de consumir sustancia roja semejante a la ocasionada por otra lacra muy de la época: la adicción a las drogas.

Y es con esta faceta de anti-heroe, que Marvel explotó en algunas mini-series, con la que se han quedado los guionista del film que hoy se estrena. Una nueva adaptación de un personaje clásico que, al menos en vista de las escenas postcréditos, llega con intención de quedarse y, diría, que con posibilidad incluso de verse las caras con cierto personaje.

Pero hemos venido a hablar de la película Morbius.

Y Morbius tarda en arrancar, algo natural al tratarse del origen del personaje, pero, una vez arranca, tampoco termina de funcionar, como sucede con la sosa historia de amor entre Morbius y su colega, la doctora Martine Bancroft, interpretada por Adria Arjona. Tampoco tendría muy buen día Matt Smith (tras la fantástica Last Night in Soho que tan ajustada a medida le quedaba). Y sus bailes, precisamente, tampoco ayudan… Mucho más acertado se muestra Jared Leto, al que el personaje encaja a la perfección hasta lograr hacerlo suyo pero, en general, la propuesta no resulta del todo redonda, quizás porque para que sea apta, no se ha querido profundizar en el terror. En todo caso resulta entretenida y, lo que es mejor, su duración no llega a las 2 horas ni las sobrepasa, por lo cual, nuestra vejiga podrá respirar tranquila.

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 25 de febrero de 2022 *

GREAT FREEDOM (Große Freiheit, Sebastian Meise, 2021)

Austria/Alemania. Duración: 117 min. Guion: Sebastian Meise, Thomas Reider Música: Nils Petter Molvaerr, Peter Brötzmann Fotografía: Crystel Fournier Productora: FreibeuterFilm, Rohfilm Género: Drama

Reparto: Franz Rogowski, Georg Friedrich, Anton von Lucke, Joachim Schoenfeld, Thomas Prenn, Fabian Stumm, Ulrich Faßnacht
Sinopsis: Es la historia real de Hans en tres momentos (1945, 1957 y 1969) de su relación con Viktor, un asesino convicto: un amor carcelario, propiciado por las entradas y salidas de prisión de Hans a causa de la represión a la que fueron sometidas las personas homosexuales en la Alemania democrática de posguerra.
Premios 2021: Festival de Cannes: Un Certain Regard – Premio del Jurado
                Festival de Sevilla: Mejor película y mejor actor (Rogowski)
                Premios del Cine Europeo: Mejor fotografía y música
Aunque no exenta de sordidez, al desarrollarse enteramente en prisión, Great Freedom es, por supuesto, una denuncia, ya no de la tan triste como conocida situación que tuvieron que vivir los reclusos homosexuales en los campos de concentración, sino, de algo tan desconocido como vergonzoso: que una vez liberados, tuvieron que proseguir su condena en las prisiones alemanas. Como explica el director, «El punto de partida de nuestra historia se basa en casos reales de hombres alemanes homosexuales que fueron liberados de los campos de concentración sólo para ser trasladados directamente a la cárcel para que pudieran terminar de cumplir sus condenas de acuerdo con el artículo 175. Para ellos, la persecución aún no había terminado porque la homosexualidad siguió siendo ilegal hasta finales de los años 60. Otras investigaciones y muchas entrevistas en Berlín y Viena con personas que vivieron la experiencia de primera mano mostraron la meticulosidad, el ingenio y el denodado esfuerzo que el Estado invirtió en perseguir a tantos hombres inofensivos.
Nuestro personaje principal, Hans, representa los muchos destinos de las personas que aterrizaron repetidamente en la cárcel sin tener culpa alguna, cuyos medios de vida y relaciones fueron destruidos, y cuyas historias desaparecieron en los archivos de la burocracia«
Con convincentes actuaciones y caracterizaciones, particularmente la de Franz Rogowski, que ya nos dejó sin aliento en Luzifer (Peter Brunner, 2021), evita no cae en el panfletismo ni en un innecesario morbo
Pero Great Freedom es, además, una prolongada historia de amor, de soledad y sacrificio. Una lección para el espectador de hoy, para que entienda que los derechos adquiridos con tanto dolor no pueden perderse por caprichos sectarios y políticos venidos de los mismos que los prohibieron durante el pasado siglo. Pues la libertad de querer como y a quien se quiera, es una lucha que nos incumbe a todos. 

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 18 de febrero de 2022 *

18 febrero 2022 Deja un comentario

LA HIJA PERDIDA (The Lost Daughter, Maggie Gyllenhaal, 2021)

USA/UK/Israel. Duración: 121 min. Guion: Maggie Gyllenhaal. Novela: Elena Ferrante Música: Dickon Hinchliffe Fotografía: Hélène Louvart Productora: Endeavor Content, Faliro House, Pie Films, Samuel Marshall Productions Género: Drama.

Reparto: Olivia Colman, Jessie Buckley, Ed Harris, Dakota Johnson, Peter Sarsgaard, Paul Mescal, Oliver Jackson-Cohen, Dagmara Dominczyk, Alba Rohrwacher

Sinopsis: Sola en unas vacaciones junto al mar, Leda (Olivia Colman) se ve consumida por una joven madre y su hija mientras las observa en la playa. Intrigada por su atractiva relación (y por su estridente y amenazante familia), Leda se siente abrumada por sus propios recuerdos del terror, la confusión y la intensidad de la maternidad temprana. Un acto impulsivo lleva a Leda al extraño y ominoso mundo de su propia mente, donde se ve obligada a enfrentarse a las decisiones poco convencionales que tomó como madre joven y a sus consecuencias.

Premios y nominaciones

Premios Oscar: Nom. a mejor guion adaptado, actriz (Colman) y actriz de reparto
Globos de Oro: Nominada a mejor dirección y actriz drama (Colman)
Premios BAFTA: Nominada a mejor actriz secundaria (Buckley) y guion adaptado
Festival de Venecia: Mejor guion
Critics Choice Awards: Nominada a mejor guion adaptado (Colman)
Premios Independent Spirit: 4 nominaciones, incl. mejor película y dirección
Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor ópera prima2021
Sindicato de Directores (DGA): Nominada a mejor dirección novel
Sindicato de Actores (SAG): Nominada a mejor actriz (Colman)
Asociación de Críticos de Chicago: 4 nominaciones incluido mejor dirección novel
Asociación de Críticos de Boston: Mejor dirección novel y actriz sec. (Buckley)
Premios Gotham: Mejor película, dirección, interpretación (Colman) y guion
Satellite Awards: 3 nominaciones, incluyendo mejor película y actriz (Colman)

La hija oscura, terrible nombre al que no hemos llegado todavía a encontrarle sentido, es una de esas películas de digestión lenta. De las que van dejando un poso al que volvemos y cuyos enigmas vamos desvelando posteriormente. La hija oscura habla de una mala madre, así, sin paños calientes, una madre joven que escoge, «egoístamente», su carrera y su vida, que ve como se le escapa de las manos por tener que compaginarla con la responsabilidad de criar a dos hijas pequeñas. Vale.

Pero hay más, mucho más.

Pues La hija oscura (repito, ese nombre…), narra una historia  diferente, valiente y en la que la directora va poniendo las cartas sobre la mesa de forma pausada, sutil, mostrando recuerdos y abriendo baúles y habitaciones largamente cerradas consiguiendo que todo entre en nuestra mente, de tal forma, que iremos entendiéndolo todo.

Comprendiéndolo todo.

La protagonista (inmensas Olivia Colman/Jessie Buckley), durante unas vacaciones en Grecia se reencontrará con la muñeca de su infancia y con esas hijas perdidas y la buena madre que no supo ser (ambas encarnadas en la siempre magnífica Dakota Johnson), con esa otra vida, extraviada también, que había dejado atrás.

Y comprenderá que ya es hora de volver a casa.

Potente debut en la dirección de la actriz Maggie Gyllenhaal esta película, basada en el best-seller homónimo de la escritora Elena Ferrante ha sido laureada en diferentes festivales y está protagonizada, además de por Olivia Colman, Jessie Buckley y Dakota Johnson, por Ed Harris, Dagmara Dominczyky Peter Sarsgaad, entre otros.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 4 de febrero de 2022 *

MOONFALL (Roland Emmerich, 2022)

Estados Unidos. Duración: 120 min. Guion: Spenser Cohen, Roland Emmerich, Harald Kloser Música: Harald Kloser, Thomas Wanker Fotografía: Robby Baumgartner Productora: Centropolis Entertainment, Street Entertainment, AGC Studios, Creative Artists Agency, Huayi Brothers, Tencent Pictures, Mels Studios Distribuidora: Lionsgate Género: Ciencia ficción

Reparto: Halle Berry, Patrick Wilson, John Bradley, Charlie Plummer, Donald Sutherland, Stephen Bogaert, Eme Ikwuakor, Michael Peña, Wenwen Yu, Carolina Bartczak, Maxim Roy, Hazel Nugent

Sinopsis: Una fuerza misteriosa golpea a la Luna fuera de su órbita y la envía directamente contra la Tierra a toda velocidad. Unas semanas antes del impacto, y con el mundo al borde de la aniquilación, la ejecutiva de la NASA y ex astronauta Jo Fowler (Halle Berry) está convencida de tener la clave para salvar nuestro planeta. Pero solo el astronauta Brian Harper (Patrick Wilson) y el teórico conspiranoico KC Houseman (John Bradley) la creen. Estos héroes organizarán una misión espacial imposible, dejando atrás a todos sus seres queridos, para aterrizar en la superficie lunar e intentar salvar a la humanidad, enfrentándose a un misterio de proporciones cósmicas.

El especialista en cine de catástrofes, Roland Emmerich (El día de mañana, 2012), retorna al género que tan bien conoce para ofrecer una nueva superproducción de ciencia-ficción con la que fantasear de nuevo sobre el fin del mundo. En esta ocasión hay que decir que ha puesto humor a la propuesta, quizás porque bastante hay con lo que estamos viviendo como para abordar el tema seriamente. Lástima que, conforme avanza la película, el humor involuntario comienza a campar a sus anchas.

Y el caso es que la cinta se desarrolla de manera modélica: un comienzo que capta el interés del espectador con unos personajes que son presentados sin prisa y cuyas peripecias resultan interesantes. Ellos, de una forma u otra, deberán enfrentarse a los peligros que causará el cambió súbito de la órbita de la luna, que amenaza con precipitarse sobre nuestro planeta en un corto plazo de tiempo. Halley BerryPatrick Wilson y John Bradley serán los encargados de intentar salvar la Tierra de la inminente catástrofe.

La premisa que explica el cambio en la órbita lunar resulta atractiva e imaginativa, también un tanto excesiva, pero quizás es la forma en la que se narra la que no es la más indicada, pues transporta al espectador a una especie de torbellino en el que todo se pretenderá explicar de la manera más rápida posible, sin dar tiempo de asimilar lo que sucede, y todo ello mientras se inicia la cuenta atrás para el desastre, con los protagonistas luchando contra los elementos y sacrificando heroicamente la vida todos los personajes que, nada más asomarse por la pantalla, sabemos que que están condenados a muerte.

Indudablemente Moonfall consigue, durante la mayor parte del metraje, resultar entretenida, a pesar de ser bastante previsible. Halley Berry y Patrick Wilson están todo lo bien que pueden estar, y alegra ver en pantalla al bueno de Donald Sutherland, aunque la intervención del veterano actor sea poco más que breve.

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VAMOS DE ESTRENO: * Viernes 21 de enero de 2021 *

A mediados de los años noventa una nueva generación de cineastas españoles conseguía rodar sus primeros largometrajes. Marcados por el cine fantástico que vieron en su infancia y por la televisión, directores llegados desde el mundo del fanzine y del cortometraje como Álex de la Iglesia, Santiago Segura, Paco Plaza o Jaume Balagueró, conseguían entrar en la industria del cine de la mano de importantes productoras como El Deseo o Filmax. Pero no todos lo consiguieron. Mi adorado Monster es la historia de uno que desde la independencia más feroz, se detuvo en el camino y su proyecto quedó estancado durante más de 20 años hasta que,  inesperadamente, fue finalizado y estrenado en el festival de Sitges, de donde fue a la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti y a la Filmoteca Española, además de editarse en DVD.

Esta es la historia de Los Resucitados y de su director, Arturo de Bobadilla.

Producida por Enrique López Lavigne para El Estudio, en coproducción con Infilmity, ViMa, y con la participación de EMB Documental, Mi adorado Monster está dirigido por Víctor Matellano y basada en una idea propia, con guion de Matellano y uno de los protagonistas de Los Resucitados, Manuel Tallafé. Un documental que llega a los cines de la mano de 39 Escalones.

Mi adorado Monster narra una historia más grande que la vida, la obsesión de revitalizar en los noventa ese fantástico español que Arturo de Bobadilla y su generación vieron en los cines de barrio de sesión doble durante los años setenta. Películas protagonizadas por el hombre lobo de Paul Naschy o los templarios de Amando de Ossorio, unas cintas que el tiempo ha revalorizado en todo el mundo y que Bobadilla quiso recrear en su guion, haciendo referencia a personajes de esas películas y revistiendo todo con un halo literario autóctono al basarla, al igual que ya hiciera otra de las películas de aquella época, La cruz del diablo (John Gilling, 1975), en las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer.

Matellano, Tallafé y Babadilla

Bobadilla juntó a algunos de los nombres de aquel terror español como Paul Naschy y Antonio Mayans, y algunos actores pescados de las cintas que rodaba un primerizo Álex de la Iglesia como Tallafé y Santiago Segura, además de algunos amigos y actores entonces principiantes como Zoe Berriatúa y otros intérpretes aficionados e incluso accidentales. El resultado es difícil de definir. Rodada sin presupuesto, sin sonido y con el guion que improvisaba Bobadilla en el momento del rodaje, se dobló 22 años después como bien se pudo y rehaciendo los diálogos, de los cuales no se conservaba nada. Toda una epopeya que Víctor Matellano narra gracias a la colaboración del propio Arturo de Bobadilla y de los actores y técnicos de aquel caótico rodaje, que cuentan anécdotas que han pasado a formar parte recurrente en la biografía de los que las cuentan.

Los paralelismos con Ed Wood, que señala Santiago Segura, también están presentes en el propio documental, con Paul Naschy como su Lugosi particular, recuperado, al igual que aquel, durante la peor época laboral y personal de su carrera; y Álex de la Iglesia como su Orson Welles. El reflejo de lo que pudo ser y lo que finalmente fue.

De lejos, lo mejor del documental, que tiene mucho de mockumentary, es cuando Matellano permite que sean los propios actores y actrices protagonistas, técnicos y el propio Arturo de Bobadilla los que narren sus experiencias durante el rodaje de Los Resucitados, así como las diferentes visitas a las localizaciones y el testimonio de Ángel Sala, que sitúa al director en el contexto de la época. También da buen resultado la química entre Bobadilla y su monstruo, que le persigue a todos lados con la forma de un podrido caballero templario «a la Ossorio» y encarnado por el siempre estupendo Javier Botet. Asimismo resulta curioso ver las reacciones de los actores Macarena Gómez, Cristina Alcázar, Nacho Guerreros y Carlos Areces ante el visionado de Los Resucitados. Todo ello en un necesario documental sobre una de las figuras más carismáticas del fandom aunque, como es mi caso, deja al espectador con más ganas de conocer a la persona y al personaje. Su historia y su tragedia.

En cuanto a lo peor, su inicio, pretendidamente didáctico y los, en gran parte innecesarios, testimonios de Pedro Ruiz (¡Pedro Ruiz!), la cantante Alaska, los  cómicos Diego Arjona, Javivi (¡Javivi!) y Millán Salcedo o Antonio Miguel Carmona (ex-político del PSOE, tertuliano y ahora vicepresidente de Iberdrola) y su pareja Yolanda Font, que junto a Marian Clar y Valeria Vegas interpretan una parte del documental. Por su parte el encuentro entre Álex de la Iglesia y Arturo de Bobadilla pasa de ser un momento que podría haber sido mágico, a resultar algo impostado y exento de naturalidad al estar, en gran parte, guionizado.

Rodada en Digital 4 K durante 28 sesiones en localizaciones de Barcelona y Madrid, Mi adorado Monster, que cuenta con un estupendo póster, como todos los de los films de Matellano, participó en festivales como Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, el Festival de Cine Fantástico de Canarias, Isla Calavera o el Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror Mórbido (México/Chile), obteniendo el Premio Especial del Jurado durante la 11ª Setmana de Cinema Fantàstic i de Terror de Girona.

VAMOS DE ESTRENO: * Miércoles 22 de diciembre de 2021 *

21 diciembre 2021 Deja un comentario

SILENT NIGHT (Camille Griffin, 2021)

UK. Duración: 90 min. Guion: Camille Griffin Música: Lorne Balfe Fotografía: Sam Renton Productora: Marv Films, Maven Screen Media Género: Comedia negra.

Reparto: Keira Knightley, Matthew Goode, Roman Griffin Davis, Annabelle Wallis, Kirby Howell-Baptiste, Lucy Punch, Lily-Rose Depp, Rufus Jones, Holly Aird, Sope Dirisu, Davida McKenzie, Dora Davis, Gilby Griffin Davis, Hardy Griffin Davis

Sinopsis: Mientras el mundo se enfrenta al apocalipsis, un grupo de viejos amigos se reúne para celebrar la Navidad en una idílica casa de campo en Reino Unido. Incomodados por la idea de la inevitable destrucción de la humanidad, deciden afrontar la situación con tranquilidad, abriendo otra botella de Prosecco y continuando con la celebración… Pero, por mucho que quieran fingir normalidad, tarde o temprano, tendrán que hacer frente a la idea de que es su última noche.

Durante una charla que dimos en un festival se nos preguntó si pensábamos que la pandemia influiría en el modo de hacer cine. Y desde luego así ha sido en cuanto a la forma, pues muchas películas se han rodado de manera minimalista, con un número reducido tanto de actores como localizaciones. Pero con Silent Night detectamos que, sin hacer referencia directa al dichoso virus, este está presente en el fondo, en el sustrato, como nueva encarnación del miedo desplazando, al menos de momento, a la eterna amenaza atómica que vivimos durante la denominada guerra fría. De hecho, la película se terminó de filmar en Reino Unido justo antes del primer confinamiento por el COVID-19, y en septiembre de 2020, con la grabación de los últimos planos, se completó la producción.

Pero esta inseguridad y sensación apocalíptica de la que hemos tomado conciencia con la pandemia, se ve incrementada con otro terror mucho más habitual, sobre todo en estos últimos tiempos, como es el cambio climático y sus consecuencias, también apocalípticas y también presentes en el film de Camille Griffin que, como summum del horror, sitúa la acción en el que para muchos ya es un escenario de pesadilla: una comida familiar navideña.

Con los preparativos de esa velada, a la que la directora ha añadido amplias dosis de humor, se iniciará una historia que irá dando paso, conforme avance la trama, al terror.

Y a un terror muy, muy real.

Pero a pesar de jugar a ambas bazas, la directora consigue mantener un buen equilibrio, trasmitiendo la angustia que va adueñándose de los comensales conforme se avecina la tragedia. Y todo mediante una inteligente mirada femenina.

Silent Night es la opera prima de Camille Griffin, que también ha escrito el guion y ha contado con sus tres hijos para interpretar a los de la protagonista, Keira Knightley. Uno de ellos, Roman Griffin Davis, es posible que les resulte familiar pues debutó, y por la puerta grande, en 2019 con la estupenda Jojo Rabbit, de Taika Waititi. Silent NIght también cuenta en su reparto con Matthew Goode (Downton AbbeySecretos de estado) y Lily-Rose Depp (The KingLa bailarina), y el film llega a nuestras pantallas tras su premiere mundial en Toronto (TIFF) y haber pasado por algunos de los festivales fantásticos más importantes de la industria (Fantastic Fest – Austin -, Festival de Sitges – donde obtuvo el Premio al Mejor Guion y el Gran Premio del Público-).

Así que, olvídense de las bobaliconas comedias navideñas norteamericanas con las que cada año nos bombardean, sin ningún tipo de piedad, desde los diferentes canales televisivos, y vayan a ver Silent Night, una película navideña atípica para una Navidad atípica.

 

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