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Archive for the ‘VAMOS DE ESTRENO’ Category

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 12 de junio de 2026 *


ELEONORA DUSE, LA DIVINA (Duse, Pietro Marcello, 2025)
Italia. Duración: 125 min. Guion: Pietro Marcello, Letizia Russo, Guido Silei Música: Marco Messina, Fabrizio Elvetico, Sacha Ricci Fotografía: Marco Graziaplena Compañías: Palomar, Avventurosa, Berta Film, Rai Cinema, Ad Vitam Production, PiperFilm Género: Drama
Reparto: Valeria Bruni Tedeschi. Noémie Merlant. Fanni Wrochna. Fausto Russo Alesi.
Sinopsis: En la Italia de posguerra y tras años alejada de los escenarios, la legendaria actriz Eleonora Duse (Valeria Bruni Tedeschi) siente el impulso irrefrenable de volver al teatro, el único lugar donde alguna vez fue verdaderamente libre. Mientras lidia con su compleja relación con su hija (Noémie Merlant), el peso de los años y su historia con el poeta Gabriele D’Annunzio, Eleonora Duse convierte su regreso en una lucha contra el tiempo, el poder y su propia decadencia, en un acto valiente y luminoso frente a un mundo en transformación.
Eleonora Duse, la divina se erige como un bellísimo réquiem cinematográfico sobre el crepúsculo del arte y de la propia existencia.
Es necesario una actriz con el carisma de Valeria Bruni Tedeschi para recrear la vida y obra de Eleonora Duse, una de las primeras divas del teatro y una de las pocas que no han caído en el más negro olvido. Para ello, su director, Pietro Marcello, ha recreado la Belle Époque, la Gran Guerra y los años del ascenso del fascismo en Italia, mostrando los últimos años de la actriz teatral. Y lo ha hecho recurriendo a planos muy cercanos de los rostros de los personajes, algo habitual en el director, personajes con los que viviremos el final de una época y de una disciplina artística condenada a cambiar tras la experiencia bélica que cambió toda una época.
Su banda sonora es clásica, pero no duda en incluir, en algunos pasajes, un sintetizador e imágenes cinematográficas de época que se han coloreado para que el choque sea menos violento.
Esta colisión entre lo analógico, lo teatral y lo puramente vanguardista convierte al film en una elegía profundamente moderna. Marcello huye del biopic convencional para entregar una obra plástica y espectral que hace justicia a un mito incombustible.


EL DÍA DE LA REVELACIÓN (Disclosure Day, Steven Spielberg, 2026)

USA. Duración: 145 min. Guion: David Koepp, Steven Spielberg. Historia: Steven Spielberg Música: John Williams Fotografía: Janusz Kaminski Compañías: Amblin Entertainment, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures  Género: Ciencia ficción
Reparto: Emily Blunt · Josh O’Connor · Colin Firth · Eve Hewson · Colman Domingo · Wyatt Russell · Elizabeth Marvel.
Sinopsis: Si descubrieras que no estamos solos, si alguien te abriera los ojos y te lo demostrase, ¿te asustarías? Este verano, la verdad será revelada a siete mil millones de personas. Llega… el día de la revelación.

La escena inicial de El Día de la Revelación es toda una declaración de intenciones: un combate de lucha libre donde la masa enardecida pide violencia extrema, como si no nos hubiéramos movido un ápice de los circos romanos. En primer plano destaca la expresión del protagonista (Josh O’Connor), una mirada de repulsa también extrema. Es el carácter bifronte de lo humano expresado con la mayor economía de recursos narrativos (de los otros, obviamente, la puesta en escena va bien servida).

Pero el abuelo Spielberg conserva intacto el entusiasmo naif por las criaturas anómalas; sigue siendo un monsterkid, igual que cuando rodaba en súper-8 con sus amigos, y entona aquí un himno a la alegría sin fisuras. Mientras hay vida hay esperanza, y la esperanza no admite sombras. No para él. Alabable es también la labor de una Emily Blunt colosal, que aporta una frescura y una vis cómica arrolladoras al conjunto. Tampoco John Williams decepciona en absoluto; el suyo y el de Spielberg es uno de los matrimonios músico-director mejor avenidos y que más satisfacciones han dado a la historia del cine (con permiso del tándem Herrmann-Hitchcock).

El Día de la Revelación, de tan blanca, resulta nívea. Cruza con maestría los mimbres del thriller conspiranoico, la ciencia ficción y la crítica a un presente convulso —donde no es descabellado avistar una tercera guerra mundial en ciernes—, pero ese equilibrismo se le presume siempre al Rey Midas, capaz de convertir en oro un guion que no es totalmente redondo. Se le agradece enormemente la inyección de optimismo, pues el cine sigue siendo la fábrica de los sueños. Sin embargo, ante un panorama real tan sombrío, por una vez nos habría gustado un poco más de vitriolo: suprimir las aristas del mundo no nos va a ayudar a tomar una postura de fuerza y cambio.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 5 de junio de 2026 *

BACKROOMS (Kane Parsons, 2026)

USA. Duración: 105 min. Guion: Roberto Patino, William Bromell. Historia: Kane Parsons Música: Edo Van Breemen, Kane Parsons Fotografía: Jeremy Cox Compañías: A24, Atomic Monster, 21 Laps Entertainment, Chernin Entertainment, Oddfellows Pictures. Distribuidora: A24, Blumhouse Productions Género: Terror.

Reparto: Renate Reinsve · Chiwetel Ejiofor · Mark Duplass · Finn Bennett · Lukita Maxwell · Avan Jogia · Chelah Horsdal.

Sinopsis: Una extraña puerta aparece en el sótano de una exposición de muebles. Cuando el paciente de una terapeuta desaparece en una dimensión más allá de la realidad, ella deberá adentrarse en lo desconocido para intentar salvarlo… Adaptación de un cortometraje del propio Kane Parsons.

Existe una trampa recurrente al analizar el fenómeno del terror digital: perderse en el laberinto de su propio lore. Quien acuda al salto al largometraje de Kane Parsons buscando únicamente respuestas sobre la corporación ASYNC o la cronología de su universo analógico, se perderá la verdadera e incómoda radiografía que late bajo sus luces fluorescentes. Al igual que el uranio en Notorious de Hitchcock, la mitología de ciencia ficción de los años 80 y el portal magnético del «Umbral» no son más que un MacGuffin de manual. Un armazón procedimental, frío y corporativo, diseñado exclusivamente para desplegar una demoledora reflexión sobre la psique humana. El «Complejo» no es una anomalía dimensional; es la arquitectura literal de nuestro subconsciente. La genialidad de la propuesta de Parsons y la productora A24 radica en transformar este laberinto de alfombras húmedas en un historial clínico en bucle. El viaje de la psicóloga Mary (Renate Reinsve) en busca de su paciente Clark (Finn Bennett) funciona como un descenso terapéutico hacia los esquemas maladaptativos que automatizamos desde la infancia. Somos prisioneros de nuestro propio «algoritmo» emocional: patrones de conducta reprimidos que, ante estímulos familiares, se activan como el motor invisible de nuestros peores impulsos. Los Backrooms son esos cuartos traseros de nuestra personalidad donde confinamos las frustraciones que no nos atrevemos a mirar de frente. Esta tesis alcanza su cénit dramático en un clímax que se aleja del terror convencional para convertirse en un catártico duelo de frustraciones heredadas. La criatura que acecha en las sombras, ese «Pirata» deforme, no es un demonio exterior, sino la proyección física de la regresión de Clark: la encarnación grotesca del fracaso profesional y personal que lo devoró tras su divorcio, atrapado en el disfraz publicitario de su antigua tienda de muebles. Frente a él, Mary no se defiende con un arma azarosa, sino con el molde de escayola de su propia mano. Un objeto cargado de un simbolismo abrumador, que condensa su propio cautiverio infantil y la traumática imposibilidad de salvar a su madre; la herida fundacional que, irónicamente, la empujó hacia la psicología. Cuando Mary golpea al monstruo con el molde de su mano, la película abandona cualquier pretensión de ciencia ficción para firmar un tratado poético sobre la liberación. Es el impacto literal de dos traumas en colisión: la terapeuta destruyendo la frustración de su paciente con el peso físico de su propia frustración reprimida. Al romper la escayola, Mary rompe el bucle conductual que la encadenaba al pasado. Mientras Clark se rinde a la inercia del laberinto, ella elige la violencia de la lucidez. En ese instante, Parsons demuestra que el verdadero horror no es caer por error en un pasillo infinito de internet, sino la aterradora certeza de que somos nosotros quienes construimos las paredes de nuestra propia prisión mental.

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 29 de mayo de 2026 *



EL DRAMA (The Drama, Kristoffer Borgli, 2026)

USA. Duración: 106 min. Guion: Kristoffer Borgli Fotografía: Arseni Khachaturan Compañías: A24, Square Peg, Live Free or Die Films Género: Comedia dramántica
Reparto: Zendaya, Robert Pattinson, Alana Haim, Mamoudou Athie, YaYa Gosselin .

Sinopsis: Emma (Zendaya) y Charlie (Robert Pattinson) tienen una relación idílica y están a punto de casarse. Sin embargo, días antes de la ceremonia, se enfrentan a una crisis cuando unas inesperadas revelaciones desbaratan lo que uno de ellos creía saber sobre el otro. Esto convertirá su relación en un auténtico drama.

El drama es un tanto inclasificable. Si bien su punto de partida es claramente el de una moderna comedia romántica, durante la cual se rememora la historia de ambos, pues están preparando su matrimonio, todo cambia cuando durante un juego se sinceran con unos amigos y sale a flote un secreto de adolescencia que desbaratará todo, incluido el tono de la historia ¿puede esa confidencia terminar con una relación? ¿puede acabar con la boda que va a celebrarse en breve? Ese será el kit de la cuestión y por donde se moverá la historia durante gran parte del film, que cambia de registro aunque, sin dejar de mantenerse en la comedia…¿o no? Es el espectador el que deberá juzgar qué es lo que habría hecho él de encontrarse en una situación similar. Ambos actores realizan una labor encomiable, apoyados por eficaces secundarios, todo ello en un relato con un ritmo alocado que no deja tiempo casi para la reflexión.

Tras sorprender con Sick of Myself y consolidarse con Dream Scenario, Borgli demuestra en El drama que es un maestro en usar la sátira para diseccionar la moral contemporánea. Su estilo se caracteriza por transformar situaciones cotidianas —en este caso, una cena preboda— en auténticas pesadillas psicológicas que rozan lo surrealista. Aquí, el director vuelve a jugar con la percepción pública vs. la realidad privada, obligando al espectador a cuestionar si el amor incondicional realmente puede sobrevivir a la verdad absoluta.

Zendaya (Emma) entrega una de sus interpretaciones más complejas. Su personaje, aparentemente perfecto y encantador, sostiene el peso del giro narrativo y su confidencia es el motor que desbarata el tono de comedia romántica del inicio. Robert Pattinson (Charlie) interpreta a un curador de arte algo torpe y vulnerable. Pattinson brilla al mostrar el colapso de un hombre cuya imagen idealizada de su pareja se rompe en mil pedazos días antes del «sí, quiero». Su transición del enamoramiento ciego a la paranoia y el juicio moral es el eje emocional del film. El relato utiliza a unos eficaces secundarios para precipitar el caos, personajes como los interpretados por Alana Haim y Mamoudou Athie.
Así que retomamos el inicio ¿Es El drama un drama? No se ofrecen respuestas fáciles. El ritmo alocado y casi frenético impide una reflexión pausada durante el visionado, mimetizando la confusión de Charlie. Lo que sin duda sí que es, es una película diseñada para el debate post-créditos, pues Borgli deja que el espectador decida si la relación merece ser salvada o si algunas confidencias son, simplemente, el fin de todo.

 



 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 22 de mayo de 2026 *


BEAST (LA BESTIA) (Beast, Tyler Atkins, 2026)

USA. Duración: 113 min. Guion: David Frigerio, Russell Crowe Música: Brian Cachia Fotografía: Thomaz Labanca Compañías: Broken Open Pictures, Storm Alley Entertainment, Armagh Films, Black Pearl Productions Género: Drama
Reparto: Russell Crowe, Daniel MacPherson, Luke Hemsworth y Bren Foster.
Sinopsis: Con la ayuda de su antiguo entrenador, un campeón de MMA retirado e invicto regresa a la jaula para vengar la muerte de su hermano y resolver sus problemas financieros.
Beast (La bestia) se presenta como una descarga de adrenalina directa al mentón que, a pesar de sus lugares comunes, logra atrapar gracias a su arrolladora honestidad física. Y todo ello sin descubrir nada nuevo, pues se trata de una historia sencilla, manida, vista pero resultona, que se desarrolla en el ambiente de las MMA (artes marciales mixtas) en las que vale casi todo.
Temas como el compañerismo, la familia, la venganza y unos personajes bastante arquetípicos se mueven y combaten entre sí en una historia en cuyo argumento ha participado el propio Russell Crowe, que también se reserva una significativo papel secundario.
Si bien todo está bastante visto, siempre funciona, sobre todo si sus combates están tan bien filmados como es el caso, cuyo realismo se debe a que la producción renunció a los dobles de acción tradicionales en favor de auténticos profesionales de las artes marciales mixtas y un entrenamiento de nivel profesional. 
El largometraje de Lionsgate destaca porque convierte la previsibilidad de su guion en una virtud rítmica, apoyada en unas coreografías brutales y viscerales. Es un drama de acción que no busca reinventar la rueda, sino girarla con la máxima fuerza posible.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 15 de mayo de 2026 *

HOKUM  (Damian McCarthy, 2026)

Irlanda/Emiratos Árabes/USA. Duración: 101 min. Guion: Damian McCarthy Música: Joseph Bishara Fotografía: Colm Hogan Compañías: Cweature Features, Imagenation Abu Dhabi FZ, Neon Films, Spooky Pictures, Team Thrives, Waypoint Entertainment. DistribuidoraNeon Género: Terror

Reparto: Adam Scott · Florence Ordesh · Peter Coonan · David Wilmot · Michael Patric · Austin Amelio · Will O’Connell · Brendan Conroy · Ezra Carlisle · Siox C.

Sinopsis: Un escritor de terror visita una posada irlandesa para esparcir las cenizas de sus padres, sin saber que se dice que la propiedad está encantada por una bruja.

Puertas que se cierran, apariciones en la oscuridad, habitaciones embrujadas y toda la parafernalia habitual en el cine de casas encantadas está presente en esta atmosférica película de Damian McCarthy que pasa por ser la más convencional de su director tras las extrañas Oddity y, sobre todo, CaveatPero no se piensen ni por un momento  que eso significa que Hokum no incluye escenas en las que la extrañeza es bien latente y que dejan bien claro el sello personal de su director. Su atmósfera es opresiva y el impecable diseño de sonido transforman los clichés del género en una experiencia perturbadora. McCarthy renuncia a bandas sonoras orquestales continuas para obligar al espectador a habitar el mismo plano sonoro que sus atrapados protagonistas. Por ejemplo, el crujido predictivo que ya utilizó con excelentes resultados en sus anteriores obras, también está presente en Hokum. Ese crujido de la madera del hotel corta la respiración y actúa como un heraldo de que algo ya se ha movido en la oscuridad profunda. McCarthy demuestra, además, que sabe manejar las expectativas del público para subvertirlas con su habitual crudeza visual. Con todo Hokum confirma el talento de Damian McCarthy para el terror psicológico.

jorge.toril@betafiction.es


VAMOS DE ESTRENO * Viernes 8 de mayo de 2026 *

BAJO TUS PIES (Cristian Bernard, 2025)

España. Duración: 110 min. Guion: Cristian Bernard, Ana Villar Música: Sergio Figueroa, Tomas Leonhardt Fotografía: Juan Sebastián Vasquez Compañías: Basque Films, Nudista AIE Género: Terror
Reparto: Maribel Verdú. Sofía Otero. Ibai Atanes. Urko Olazabal. Zorion Eguileor. Sandra Ferrús · Erik Probanza
Sinopsis: Isabel (Maribel Verdú) se muda con sus dos hijos (Sofía Otero e Ibai Atanes) a un edificio muy prestigioso con un alquiler asequible, pero un sistema de admisión peculiar. Una vez aceptados e instalados en su nuevo hogar, tres vecinas ancianas que viven en el piso de abajo le darán un vuelco a sus vidas.
En un panorama cinematográfico donde el terror a menudo se conforma con reciclar fórmulas, cualquier intento de originalidad es loable. El género, quizás el más repetitivo de todos, encuentra a veces su fuerza en el comentario social. Así, Bajo tus pies casi hace de su mensaje un chiste de humor negro extremadamente oportuno. Porque sí, en estos tiempos que estamos viviendo, parece que hay que hacer un pacto con el diablo para conseguir un piso digno; ya sea con un demonio en forma de entidad bancaria o mediante manifestaciones más esotéricas.
La trama nos presenta a una madre (Maribel Verdú) que, para su sorpresa, encuentra un piso de 150 metros cuadrados en la mejor zona de Bilbao. Es un Bilbao, por cierto, que el espectador no llegará a ver, pues la acción se clausura con inteligencia en el interior de la finca, potenciando una atmósfera opresiva. Como es lógico, ante tal ganga, la protagonista le pregunta a la inmobiliaria: ¿dónde está el truco? La respuesta no tardarán en averiguarla ella, sus dos hijos y el público. ¿Quién iba a decir que la crisis de la vivienda tenía una solución tan drástica como la que propone el director y guionista Cristian Bernard, junto a Ana Villar?
Sin embargo, tras ese potente punto de partida sociológico, el film se torna más convencional. Si bien es técnicamente correcto, resulta poco original en su ejecución formal. Bernard juega con los fundamentos de las historias de casas encantadas, dejando rastro de influencias tan evidentes como El resplandor, La semilla del diablo o El corazón del ángel. Estas referencias, aunque bien manejadas, sitúan a la película en un terreno intermedio: no llega a satisfacer las ansias de novedad de los aficionados más acérrimos al género, pero posee el empaque suficiente para atraer a un público más diversificado.
En última instancia, el gran baluarte de la propuesta es la siempre magnética presencia de Maribel Verdú. Ella sostiene el peso emocional de una madre atrapada entre la necesidad material y el horror sobrenatural, logrando que el espectador empatice con esa aterradora pregunta que subyace en todo el metraje: ¿Qué estarías dispuesto a tolerar a cambio de un hogar perfecto? Una cinta que, sin revolucionar el cine, cumple como metáfora cruel de nuestra realidad inmobiliaria.

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 30 de abril de 2026 *


LA ISLA DE AMRUM (Amrum, Fatih Akin, 2025)
Alemania. Duración: 93 min. Guion: Fatih Akin, Hark Bohm Fotografía: Karl Walter Lindenlaub Compañías: Bombero International, Rialto Film, Warner Bros. Germany. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Drama

Reparto: Jasper Billerbeck, Diane Kruger, Detlev Buck, Laura Tonke, Lisa Hagmeister, Matthias Schweighöfer, Kian Köppke, Hark Bohm.

Sinopsis: Isla de Amrum, primavera de 1945. En los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, Nanning, un niño de 12 años, desafía sin miedo los traicioneros mares para cazar focas, sale a pescar por la noche y cuida incansablemente los campos de la cercana granja Bendixen para ayudar a su madre a alimentar a la familia. Ante la ausencia de su padre, Nanning confía en su inquebrantable amistad con Hermann para que le apoye en momentos de necesidad. Sin embargo, a medida que llega la tan esperada paz, surgen desafíos imprevistos que obligan a Nanning a trazar su propio rumbo a través de las turbulentas aguas de la vida de posguerra.
Fatih Akin, conocido por su cine visceral y directo, sorprende en La isla de Amrum con una narrativa inusualmente contenida y lírica. La película funciona como un mecanismo de precisión emocional: utiliza la anécdota mínima —un niño buscando ingredientes para un pan de miel— para diseccionar el colapso moral de una nación.

Akin logra capturar la tensión entre la belleza casi paradisíaca de los paisajes marinos de Frisia y el horror residual del Tercer Reich. El personaje de la madre, Hily (Diane Kruger), encarna el fanatismo que se niega a morir, mientras que el pequeño Nanning (Jasper Billerbeck) representa la resiliencia de quien debe construir un futuro sobre las cenizas de un pasado que apenas comprende. La interpretación del joven Jasper es el corazón del filme; su mirada traduce el paso forzado de la infancia a la madurez sin necesidad de grandes artificios. La cinematografía, sobria y grandiosa a la vez, refuerza esa sensación de aislamiento en una isla que es, en sí misma, una metáfora de la Alemania de 1945: un lugar cercado por el mar donde la derrota es inevitable pero la supervivencia es el único objetivo.

La isla de Amrum , basada en la infancia del director, guionista y actor Hark Bohm, es una obra intimista y conmovedora que demuestra la madurez de Akin. Aunque es menos explosiva que El monstruo de St. Pauli, es igualmente poderosa en su exploración de la condición humana en situaciones límite.


STRANGERS: CAPÍTULO FINAL (The Strangers: Chapter 3, Renny Harlin, 2026)

USA. Duración: 135 min. Guion: Alan R. Cohen, Alan Freedland Música: Justin Caine Burnett Fotografía: José David Montero  Distribuidora: Lions Gate Films Género: Terror

Reparto: Hannah Galway · Ema Horvath · Krystal Ellsworth · Gabriel Basso ·  Madelaine Petsch ·

Sinopsis: Maya se enfrenta por última vez a los asesinos enmascarados. Un brutal y sangriento ajuste de cuentas, donde saldrán a la luz horribles secretos, y en el que ella deberá decidir si vengarse o convertirse en aquello que le arruinó la vida.

Más degollinas para una serie que ya desde su inicio prometía bien poco. Esta trilogía, surgida de una simpática película del año 2008, ya tenía una escasa mitología que ofrecer, al contrario de la también innecesaria trilogía dedicada a Halloween, en la que al menos se podía escarbar en su pasado. La última entrega de Strangers comienza donde terminó la segunda, así que conviene tener un poco fresco lo sucedido, al menos  la anterior, para no perderse en este bucle de asedios domésticos.
Dirigida por Renny Harlin, un nombre que en los ochenta todavía tenía algo que ofrecer con éxitos como Die Hard 2 Máximo Riesgo, aquí confirma su deriva hacia el cine de encargo más impersonal. El cineasta finlandés, que antaño dominaba el espectáculo de gran presupuesto, parece ahora cómodo operando en el bajo coste, limitándose a ejecutar sustos de manual sin rastro de aquella energía visual que lo caracterizó. Su dirección es funcional, pero carece de la atmósfera opresiva que la historia pedía a gritos, convirtiendo el cierre de esta saga en un mero trámite para completar el expediente de una franquicia que nunca supo —o no pudo— expandir su propio universo.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 24 de abril de 2026 *


EL SONIDO DE LA CAÍDA (In die Sonne schauenaka, Mascha Schilinski, 2025) 

Alemania. Duración: 149 min. Guion: Louise Peter, Mascha Schilinski Música: Michael Fiedler, Eike Hosenfeld Fotografía: Fabian Gamper Compañías: Studio Zentral, ZDF Género: Drama

Reparto: Hanna Heckt · Lena Urzendowsky · Laeni Geiseler · Susanne Wuest. Lea Drinda. Luise Heyer. Filip Schnack.

Sinopsis: Cuatro niñas, Alma, Erika, Angelika y Lenka, pasan su juventud en la misma granja del norte de Alemania. A medida que la casa evoluciona a lo largo de un siglo, los ecos del pasado perduran en sus paredes. Aunque separadas por el tiempo, sus vidas empiezan a reflejarse.

El sonido de la caída es una pieza que se siente como un susurro cargado de peso histórico y emocional. Su director, Benjamín Brunet, demuestra una sensibilidad particular para capturar la esencia de lo cotidiano, alejándose de las estructuras lineales para abrazar una narrativa mucho más orgánica y sensorial, propia de quien entiende que la memoria no sigue un orden lógico.
La película refleja perfectamente el inexorable paso del tiempo a través de una puesta en escena íntima. Entre las celebraciones y los funerales, la cámara se detiene en los pequeños detalles que nos reserva la vida: esos segundos de existencia que quedan marcados en nuestra memoria o pasan al olvido sin previo aviso.
La obra se mueve bajo una premisa melancólica que resuena con fuerza cuando, como uno de sus personajes dice, «lástima que no sepamos cuando somos felices«.
Brunet logra condensar este universo emocional en un espacio reducido, el de la casa y el bosque que la rodea, convirtiendo el entorno en un testigo mudo de las tres generaciones que la habitaron en el tiempo. Es un relato donde el tiempo a veces se detiene, fluyendo sin orden ni concierto para saltar de la tragedia al pequeño retazo de existencia, y con una naturalidad sobrecogedora, de la vida a la muerte.
No es cine para todos los públicos, es de ese tan especial con el que el espectador debe dejarse llevar y saborear texturas e imágenes como si de un viaje interior se tratara.


LA AHORCADA (Miguel Ángel Lamata, 2026)

España. Duración: 91 min. Guion: Mayte Navales Música: Fernando Velázquez Fotografía: Teo Delgado Compañías: Bemybaby Films, Imposible Films, El Árbol y el Ruiseñor, RTVE Género: Terror.

Reparto:  Amaia Salamanca, Eduardo Noriega. Cosette Silguero. Norma Ruiz. Anastasia Fauteck · Veki Velilla · Cristina Gallego.

Sinopsis: Una cantautora se suicida en el jardín de su amante después de ser abandonada por éste. Pero su fantasma se queda en la mansión. Sus ansias de venganza desencadenarán una espiral de locura, horror y muerte que convertirá la vida de la familia en un infierno. Sólo la pequeña Patti, médium espiritista, entenderá la naturaleza del Mal al que se enfrentan…

El guion de La ahorcada es muy posible que en el libreto funcionara, pero a la hora de trasladarlo a imágenes todo se  lo que puede funcionar mal, funciona muy mal. Es una historia de amour fou en la que faltan los prolegómenos para que el espectador pueda entrar en ella y creérsela. Pero es, sobre todo, una historia de fantasmas y venganza desde el más allá, pero en la que todos los elementos no consiguen que llegue a ser creíble.

Es increíble que un director con una carrera bastante abultada como es Miguel Ángel Lamata entregue una película tan torpe. Con un fantasma de lo más cárnico (interpretado por Amaia Salamanca) que se pasea con naturalidad por el jardín de la casa. Y lo hace casi de inmediato, al poco de iniciarse el film, echando a perder toda la intriga o el misterio.

Lo peor es que el escasamente imaginativo guion de Mayte Navales, colaboradora habitual del director, se contagia a los actores, consiguiendo que su trabajo sea, cuanto menos, deplorable. Como toda ensalada de tópicos, hay sustos fáciles, pesadillas y un final que lejos de resultar satisfactorio termina con la paciencia del espectador. Y es lástima, pues como en todo hay alguna buena idea que se podría haber desarrollado de otra forma.

Cuenta con algunos actores noveles y otros en horas bajas, entre ellos  la propia Amaia Salamanca, Eduardo Noriega, Cosette Silguero y Norma Ruiz, secundados por Anastasia Fauteck, Veki Velilla y Raúl Sanz. Además de la colaboración especial de Cristina Gallego y Emilio Buale, entre otros.

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 17 de abril de 2026 *



LA MUJER MÁS RICA DEL MUNDO (La femme la plus riche du monde, Thierry Klifa, 2025)

Francia/Bélgica. Duración: 121 min. Guion: Cédric Anger, Jacques Fieschi, Thierry Klifa Música: Alex Beaupain Fotografía: Hichame Alaouié Compañías: Récifilms, Wy Productions, Versus Productions, Cinémage 19, Films Distribution. Distribuidora: Haut et Court Género: Drama
Reparto: Isabelle Huppert · Laurent Lafitte · Marina Foïs · Raphaël Personnaz · André Marcon · Mathieu Demy
Sinopsis: La donación millonaria de una nonagenaria a un joven artista desata un escándalo que lleva a su hija a destapar una presunta corrupción política en la que está implicado un ex presidente. Película inspirada en la figura de Liliane Bettencourt, la que fue la mujer más rica del mundo como heredera de L’Oréal y protagonista de uno de los escándalos más célebres de Francia.
La mujer más rica del mundo es una cinta basada en hechos reales que incluso integra declaraciones de los personajes incrustadas en la trama, como si fueran testigos entrevistados, algo que no es solo un adorno; actúa como un coro griego que rompe la cuarta pared y permite contrastar la visión subjetiva y rejuvenecida de Marianne (perfecta, como siempre, Huppert) con la realidad objetiva y cruda que perciben los de su entorno. Todo en un recurso de falso documental que no por ello aporta realismo a la trama. La actriz francesa dota de una fragilidad magnética a su personaje, una mujer que parece vivir una segunda juventud al sacudirse el tedio de su posición como indolente millonaria. Ese despertar vital ocurre gracias al encuentro con un fotógrafo cuya energía disruptiva la introduce en una alocada joie de vivre, un soplo de aire fresco que pronto revelará su naturaleza tóxica.
El relato vira hacia el drama psicológico cuando el artista, retratado como alguien insolente, grosero, pero que en cierto modo ejerce también bufón para la millonaria, comienza a abusar de la confianza de su nueva amiga. Lo que empieza como un mecenazgo espiritual termina en un saqueo sistemático; el carismático acompañante no tarda en asaltar las cuentas de su anciana protectora, convirtiendo la supuesta libertad en una jaula de manipulación financiera y emocional.

 


PRIME CRIME: A TRUE STORY (Dead Man’s Wire, Gus Van Sant, 2025)

USA. Duración: 104 min. Guion: Austin Kolodney Música: Danny Elfman Fotografía: Arnaud Potier Compañías: Elevated Films, Pinstripes, Balcony 9 Productions, Co Created Media, Peak Distribution Partners, Edward R. Pressman Film, SIPUR, Va Bene Productions Género: Drama
Reparto: Bill Skarsgård · Dacre Montgomery · Cary Elwes · Myha’la Herrold · Colman Domingo · Al Pacino · John Robinson · Jordan Claire
Sinopsis: Tras ser estafado por un banco, Tony Kiritsis se presenta en sus oficinas y secuestra al hijo del presidente de la compañía atándole al cuello un dispositivo mortal con un alambre conectado al gatillo de una escopeta. Exige que le devuelvan su dinero y una cuantiosa indemnización, además de una disculpa pública que será retransmitida por televisión y vista por millones de estadounidenses en prime time.
Prime Crime: A True Story  es un ejercicio de inmersión técnica y emocional que golpea con la fuerza de un hecho real. La cinta no se anda con rodeos: la intriga no tarda en desatarse, atrapando al espectador en una atmósfera de tensión asfixiante desde los primeros minutos.
En el centro del relato brilla un Bill Skarsgård imponente. Su interpretación transmite una desesperación cruda y tangible que se convierte en el motor del filme. Es tal su magnetismo que logra poner al público de su parte. A pesar de que sus métodos no son los más limpios para luchar contra un sistema corrupto —llegando al extremo de capturar a un rehén y encañonarlo con su escopeta—, el espectador termina empatizando con su causa, entendiendo que su violencia es el último grito de un hombre acorralado.
Lo más impresionante es su envoltorio visual. Ambientada en los años setenta, la película realiza un trabajo de orfebrería estética al imitar con precisión la textura del celuloide y una paleta de colores desaturada que transporta al público directamente a esa década. Este viaje en el tiempo se apoya en un uso creativo de diferentes formatos de pantalla, que subrayar el agobio de la situación.
En el apartado sonoro, la selección de música de la época es tan potente y está tan bien integrada que, de forma casi insólita, consigue eclipsar la partitura original del mismísimo Danny Elfman, relegándola a un segundo plano ante el vigor de los clásicos setenteros.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 10 de abril de 2026 *



INCONTROLABLE (I Swear, Kirk Jones, 2025)
UK. Duración: 120 min. Guion: Kirk Jones Música: Stephen Rennicks Fotografía: James Blann Compañías: One Story High, Tempo Productions Limited. Distribuidora: Bankside Films Género: Drama
Reparto: Robert Aramayo, Peter Mullan, Maxine Peake y Shirley Henderson
Sinopsis: La historia real de John Davidson. Diagnosticado con Tourette a los 15 años, señalado como loco por sus compañeros, luchó con una condición que pocos habían presenciado. Ya adulto, hizo campaña en favor del síndrome de Tourette.
Incontrolable se presenta como un biopic amable y bienintencionado que pone el foco en una realidad poco explorada en el cine comercial: el Síndrome de Tourette. Esta afección neurológica se define por la presencia de tics motores y vocales crónicos que, en el caso de nuestro protagonista, se manifiestan como violentos espasmos y una verborrea impulsiva que le obliga a decir lo que piensa —e incluso lo que no piensa— en los momentos más inoportunos.
La película arranca con fuerza mostrando la aparición de los primeros síntomas en la adolescencia, capturando con crudeza cómo el joven se convierte en el blanco perfecto de las burlas de sus compañeros. Sin embargo, el guion acierta al señalar que el dolor no solo viene de fuera: la incomprensión general cala hondo en su hogar, retratando a unos padres desbordados que, lejos de ser villanos, simplemente no saben cómo enfrentarse a una condición que les supera.
El giro emocional llega a través de una figura secundaria pero vital: la madre de un amigo. Acostumbrada a lidiar con enfermedades mentales, su paciencia y comprensión se convierten en el ancla que el protagonista necesita para empezar a convivir con su patología. Es en este tramo donde la cinta brilla, utilizando la «vistosidad» de los síntomas para introducir toques de comedia muy logrados que oxigenan la trama y la alejan del «drama de pañuelo» o el exceso de victimismo.
El peso de Incontrolable recae casi por completo en la actuación de Robert Aramayo (quien interpreta la etapa adulta) y Scott Ellis Watson (en su etapa adolescente). Ambos logran una sincronía admirable para dar continuidad a un personaje marcado por el desgaste físico y emocional.No obstante, la película no escapa de las convenciones del género. Estamos ante un biopic al uso, que se siente algo rutinario conforme avanza hacia una parte final previsible y complaciente. A pesar de su estructura académica, el valor de Incontrolable reside en la novedad de su tema y en su capacidad para humanizar una condición a menudo ridiculizada, entregando un relato digno que, si bien no revoluciona el lenguaje cinematográfico, cumple con creces su función divulgativa y empática.


LA BUENA HIJA (Júlia de Paz, 2025)

España/USA/Bélgica. Duración: 101 min. Guion: Júlia de Paz, Nuria Dunjó Fotografía: Sandra Roca Compañías: Avalon, Astra Motion Pictures, Krater Films, RTVE, Movistar Plus+, 3Cat Género: Drama

Reparto: Kiara Arancibia. Janet Novás. Julián Villagrán. Petra Martínez. Anna Cerveró

Sinopsis: Tras la separación de sus padres, Carmela (Kiara Arancibia) y su madre (Janet Novás) se mudan a casa de su abuela (Petra Martínez). Mientras trata de adaptarse a su nueva situación, Carmela anhela pasar más tiempo en casa de su padre (Julián Villagrán), un artista plástico a quien admira e idolatra. La sombra de este llevará a las tres generaciones de mujeres de la familia a decidir el futuro que merecen. Adaptación al formato largometraje del corto homónimo de la propia Júlia de Paz.

La buena hija parece encajar perfectamente en ese modelo de realismo austero que, aunque académicamente respetado y favorecido por las comisiones de subvenciones por su «pureza» y relevancia social, a veces sacrifica la coherencia dramática en favor de la tesis.

Al prescindir de banda sonora y artificios, la película se lo juega todo a la verosimilitud. Si el cambio de comportamiento de la protagonista no está cimentado en acciones previas, el naturalismo se rompe y se percibe la «mano del guionista» forzando el final para lanzar un mensaje, perdiendo precisamente esa honestidad que buscaba. Ese giro, por una parte esperado, es especialmente sangrante cuando la película ha dedicado tanto tiempo a construir la química con el padre. Y es doblemente doloroso por el cuidado y el detallismo que la directora ha puesto en todo momento.  

En Custodia compartida (Xavier Legrand), la tensión es un crecimiento orgánico. El espectador (y el hijo) detectan la violencia latente en los silencios, las miradas y el control obsesivo del padre desde el minuto uno. En La buena hija, pasar de «padre modelo» a «agresor casi homicida» sin una gradación de microviolencias previas convierte el giro en un golpe de efecto artificial. Con la protagonista siendo una adolescente madura, el guion falla al no dotarla de memoria emocional. Es inverosímil que ella no reconozca los disparadores de ira de su padre si estos son tan extremos. Legrand utiliza el miedo del niño como termómetro; aquí, la confusión de Carmela parece forzada por la dirección para dilatar el clímax.

El fallo técnico se extiende a la representación del sistema. En un drama naturalista, si introduces especialistas y tutores, su incapacidad para ver lo que el espectador ve debe estar justificada (por burocracia, frialdad o manipulación). Es imposible que no se dan cuenta de que la menor necesita ayuda sicológica urgente. 

En última instancia, La buena hija fracasa donde Custodia compartida triunfa: en la cimentación del terror doméstico. Mientras Xavier Legrand construye una tensión ascendente y orgánica, donde cada gesto del padre es una nota en una sinfonía de violencia latente, la película de la directora española opta por un volantazo de guion que traiciona su propia estética naturalista. Al convertir a un «padre modelo» en un agresor homicida sin una progresión psicológica previa, la cinta sacrifica la verosimilitud en el altar del mensaje social.

 


ATRAPANDO A UN MONSTRUO (Dust Bunny, Bryan Fuller, 2025)

USA. Duración: 106 min. Guion: Bryan Fuller Música: Isabella Summers Fotografía: Nicole Hirsch Whitaker Compañías: Entertainment One, Thunder Road Pictures, Hero Squared, Dust Bunny Productions, Living Dead Guy Productions Género: Terror
Reparto: Mads Mikkelsen · Sophie Sloan · Sigourney Weaver · David Dastmalchian.
Sinopsis: Aurora, una niña de 10 años, está convencida de que el monstruo que vive bajo su cama se ha comido a su familia. Cuando descubre que su vecino (Mads Mikkelsen) es un asesino a sueldo, decide contratarlo para cazar a la criatura. Para protegerla, el sicario tendrá que abrirse paso entre una oleada de matones liderados por Sigourney Weaver y asumir que, a veces, los monstruos existen de verdad.
Atrapando a un monstruo marca el debut cinematográfico de Bryan Fuller con una propuesta que es, simultáneamente, un abrazo cálido y un zarpazo en la oscuridad. La película se envuelve en una fantasía de colores pastel y una estética modernista tan meticulosa que evoca inevitablemente el universo cromático de Wes Anderson por su simetría y saturación, aunque aquí la paleta sirve para enmascarar una realidad mucho más oscura y retorcida.
El filme habita un limbo tonal desconcertante; si bien su argumento parece surgido de la mente de un niño —una pequeña de ocho años que contrata a su vecino para matar al monstruo bajo su cama—, la ejecución transita por tonos sombríos y una violencia seca que la calificaron como R (para adultos), lo que genera esa duda razonable sobre a qué tipo de público va dirigida: ¿es un cuento de hadas para adultos o un horror de iniciación que podría asustar a los más pequeños? Todo esto se adereza con una adrenalina constante derivada de su faceta como thriller de acción y elementos surrealistas que transforman un edificio de Nueva York en un laberinto onírico.

Mads Mikkelsen como el vecino sicario, despliega una mezcla de letalidad y vulnerabilidad emocional. Su química con la niña evita el sentimentalismo, aportando una sobriedad que ancla la fantasía en algo peligrosamente real. Por su parte, Sophie Sloan es el corazón de la cinta, construyendo una interpretación que logra que el espectador crea en el monstruo tanto como ella.

 


Categorías: VAMOS DE ESTRENO

VAMOS DE ESTRENO * Miércoles 1 de abril de 2026 *



LAPÖNIA (David Serrano, 2026)

España. Duración: 89 min. Guion: Cristina Clemente, Marc Angelet. Obra: Cristina Clemente, Marc Angelet, Jordi Casanovas Música: Joan Martorell Fotografía: Joan Bordera Compañías: The MediaPro Studio, Movistar Plus+, RTVE, 3Cat Género: Comedia

Reparto: Natalia Verbeke · Julián López · Àngela Cervantes · Vebjørn Enger · Blanca Ramírez · Adrián Gamiz

Sinopsis: Después de varios años sin celebrar las fiestas juntas, Nuria (Ángela Cervantes), asentada en Laponia junto a su marido Olavi (Vebjørn Enger) y su hija, decide invitar a su hermana Mónica (Natalia Verbeke), a su marido (Julián López) y al hijo de ambos a celebrar una Navidad de ensueño en su casa de Romanievi. El plan se presenta perfecto hasta que la hija de Nuria le cuenta a su primo pequeño la verdad sobre la existencia de Papá Noel. La que estaba destinada a ser la más especial de las navidades, se convierte de golpe en una batalla campal entre hermanas, cuñados y primos. Una noche que sacará a relucir secretos inconfesables en medio de un debate sobre qué es más adecuado, si contar la verdad a toda costa o mantener la ilusión, aunque sea a base de mentiras.

Laponia, que adapta la obra de Cristina Clemente y Marc Angelet, basa su primera parte en diálogos presuntamente cómicos sustentados en el choque entre dos familias: la española, representada por Mónica (Natalia Verbeke) y Ramón (Julián López), y la que reside en Finlandia, formada por Nuria (Ángela Cervantes) y Olavi (Vebjørn Enger). Un choque que se apoya en tópicos sobre la rectitud nórdica frente a la espontaneidad latina para generar una tensión que pronto abandona la superficie del chiste cultural.

El conflicto estalla cuando la hija de los anfitriones le revela a su primo la inexistencia de Papá Noel. Esto transforma la película en una profunda reflexión sobre la educación de los niños y el dilema ético de las pequeñas mentiras que los adultos mantienen para «preservar la ilusión». La cinta cuestiona si estas ficciones son necesarias o si, por el contrario, subestiman la capacidad crítica de los menores.

Serrano no oculta el origen teatral de la historia y la acción se concentra en un único escenario —una idílica cabaña en Rovaniemi— potenciando una atmósfera claustrofóbica de «batalla campal». Para dinamizar la propuesta, el director emplea algunos largos planos-secuencia que permiten al elenco desarrollar la acción de forma fluida, respetando la cadencia de los diálogos originales y evitando que la película se sienta estática.
Su director, David Serrano, conocido por Voy a pasármelo bien, logra equilibrar el tono entre la comedia ácida y el drama familiar, a lo que contribuye el reparto y la química entre Natalia Verbeke y Julián López, quienes aportan la energía cómica, frente a una Ángela Cervantes sobresaliente en su papel de madre rigurosa. El actor noruego Vebjørn Enger completa el cuarteto aportando el necesario contrapunto de extrañeza y sobriedad.

 


LA GRAZIA (Paolo Sorrentino, 2025)

Italia. Duración: 133 min. Guion: Paolo Sorrentino Fotografía: Daria D’Antonio Compañías: Fremantle, The Apartment, Numero 10, PiperFilm Género: Drama.
Reparto: Toni Servillo · Anna Ferzetti · Orlando Cinque · Massimo Venturiello · Milvia Marigliano · Giuseppe Gaiani.
Sinopsis: Mariano De Santis, presidente (ficiticio) de la República italiana, es un veterano político demócrata, humanista y católico, que de repente comienza a dudar sobre varias importantes decisiones que debe tomar, en especial sobre si aprueba o no una ley de eutanasia, planteándose un gran dilema moral.

Más que un drama político-psicológico, La grazia opera en un plano simbólico: el protagonista no es solo un presidente, sino una figura arquetípica enfrentada a la trascendencia. La duda no es un rasgo de carácter, sino el motor humano que rompe con el yo monolítico-cartesiano. La toma de decisiones se estructura sobre la lógica del laberinto. Pero no es el laberinto asfixiante de Kafka, sino uno heredero de la tradición italiana de Dino Buzzati: un espacio de espera, de misterio y de una lógica propia que huye del realismo convencional para instalarse en una extravagancia creíble.

La puesta en escena no es solo decorativa, es el lenguaje mismo de la película. El paisaje visual parece emanar directamente del imaginario de Giorgio de Chirico. Los encuadres, la composición y la luz evocan esa quietud inquietante donde los objetos y espacios cobran una vida espiritual. La película encuentra su anclaje en el rito y la repetición (ese eterno cigarrillo a hurtadillas). Estos gestos mínimos son los que sostienen la estructura frente a la fluidez infinita del mundo moderno. Es la apuesta por un yo flexible, pero anclado.

Sorrentino entrega su obra más clásica, pero, paradójicamente, la más radical: totalmente en contra de la dictadura del «TikTok», al apostar por una puesta en escena señera y una narrativa que hace de la lentitud una virtud, la película se distancia del espectador contemporáneo acostumbrado a la inmediatez. No pretende ser una película «actual». Al alejarse de las modas, se postula como una vía hacia un cine futuro que recupere la capacidad de fijar la atención y reflexionar sobre la complejidad del ser.

 


VAMOS DE ESTRENO * Viernes 27 de marzo de 2026 *


PROYECTO SALVACION (Project Hail Mary, Phil Lord y Chistopher Miller, 2026)

USA. Duración: 156 min. Guion: Drew Goddard. Novela: Andy Weir Música: Daniel Pemberton Fotografía: Greig Fraser Compañías: Lord Miller, MGM, Amazon MGM Studios, Pascal Pictures, General Admission, Waypoint Entertainment. Distribuidora: MGM Género: Ciencia ficción.

Reparto: Ryan Gosling · Sandra Hüller · Milana Vayntrub · Lionel Boyce · Ken Leung · Isla McRae.

Sinopsis: El profesor de ciencias Ryland Grace (Ryan Gosling) se despierta en una nave espacial a años luz de casa sin recordar quién es ni cómo ha llegado hasta allí. A medida que recupera la memoria, empieza a descubrir su misión: resolver el enigma de la misteriosa sustancia que provoca la extinción del sol. Deberá recurrir a sus conocimientos científicos y a sus ideas poco ortodoxas para salvar todo lo que hay en la Tierra de la extinción… pero una amistad inesperada significa que quizá no tenga que hacerlo solo.

Proyecto Salvación (basada en la obra de Andy Weir) arranca con la amenaza de convertirse en otra de esas piezas de ciencia ficción existencialistas y densas que tan confusos nos pueden dejar. Sin embargo, para fortuna del espectador, la cinta muta rápidamente hacia una narración optimista y luminosa.
La película se transforma en un auténtico canto a la amistad, la comunicación y la solidaridad. En un giro refrescante, abraza la diversidad y deja un generoso espacio para la comedia, elementos que se sienten sumamente necesarios en el clima social actual.
El espacio se plantea como un océano infinito y la nave como una isla desierta. En este escenario de naufragio cósmico, los dos protagonistas se ven obligados a colaborar: primero, superando la barrera de lo imposible para lograr comunicarse, y después, para ejecutar una misión suicida que contó tan solo con billete de ida.
A nivel narrativo, el manejo de la barrera del lenguaje es el corazón de la película. En lugar de recurrir al cliché de un traductor automático mágico, la cinta se toma el tiempo de mostrar el proceso de aprendizaje mutuo. Esta decisión refuerza el mensaje de que la comunicación no es un evento instantáneo, sino un esfuerzo compartido basado en la paciencia y la observación.
En cuanto a la química, es fascinante cómo logran construir una conexión profunda entre dos seres tan distintos. La relación funciona porque se aleja de la jerarquía: ambos son expertos en sus campos y se necesitan mutuamente para sobrevivir. El humor de Gosling actúa como el pegamento perfecto, humanizando la tecnología y haciendo que la amistad se sienta orgánica y no impuesta por el guion.
Es cierto que, por momentos, la propuesta puede pecar de naíf, pero ese idealismo es precisamente lo que la convierte en un soplo de aire fresco y esperanza. En el centro de todo, Ryan Gosling brilla a su aire, entregando uno de sus papeles más humanos y empáticos hasta la fecha. Una obra que nos recuerda que, incluso en el vacío más absoluto, la conexión es nuestra mejor herramienta de supervivencia.


SHELTER: EL PROTECTOR (Shelter, Ric Roman Waugh, 2026)

USA/UK. Duración: 107 min. Guion: Ward Parry Música: David Buckley Fotografía: Martin Ahlgren Compañías: Black Bear International, RVK Studios, CineMachine Media Works, Punch Palace Productions, Stampede Ventures. Distribuidora: Black Bear International Género: Acción
Reparto: Jason Statham, Bodhi Rae Breathnach, Bill Nighy, Naomi Ackie, Daniel Mays
Sinopsis: En una remota isla, un hombre que vive en el exilio (Jason Statham) rescata a una niña de una peligrosa tempestad, lo que desencadena una serie de eventos que los ponen a ambos en grave peligro. A medida que sus destinos se entrelazan, su misión será protegerla a toda costa, mientras se enfrenta a los enemigos de su pasado, en una trepidante odisea por sobrevivir.
Shelter: El protector es, ante todo, el vehículo perfecto para Jason Statham. Es esa clase de película donde el espectador sabe exactamente a qué ha venido: una dosis pura de adrenalina, coreografías medidas y la carismática presencia de un héroe de acción que nunca defrauda en su terreno.
La película se apoya en un argumento sencillo que funciona como un reloj. Statham interpreta a un hombre que ha buscado el aislamiento total como el único habitante de una pequeña isla, deseando fervientemente no ser molestado. Sin embargo, construye un personaje más arisco de lo habitual, un bloque de hielo en el que se adivina un pasado turbulento que el espectador irá descubriendo a medida que la trama se complica.
El giro emocional llega con una niña huérfana que irrumpe en su soledad, obligándolo a «desengrasar» su perfecta maquinaria de matar cuando ese pasado vuelve a buscarlo. La joven actriz Bodhi Rae Breathnach destaca con una interpretación naturalista que logra humanizar al rudo protagonista, creando una química necesaria para elevar el film por encima del cine de acción genérico.
Por cierto, los encargados de poner nombre a las películas en las que participa Statham podrían mirar de ser más imaginativos si tenemos en cuenta que otros de sus  films se han llamado en nuestro país de forma muy parecida: El protector (Frente interno) (Homefront, Gary Fleder, 2013) o Beekeeper: El protector (The Beekeeper, David Ayer, 2024).

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 6 de marzo de 2026 *

EL ÚLTIMO VIKINGO (Den Sidste Viking, Anders Thomas Jensen, 2025)

Dinamarca/Suecia. Duración: 116 min. Guion: Anders Thomas Jensen Música: Jeppe Kaas Fotografía: Sebastian Blenkov Compañías: Zentropa Productions, Film i Väst, Film Fyn, TV2, The Danish Film Institute Archive, Zentropa Sweden Género: Comedia

Sinopsis: Anker sale de prisión tras cumplir una condena de quince años por robo. El dinero del atraco fue enterrado por su hermano Manfred. Solo él sabe dónde está. Por desgracia, desde entonces Manfred ha desarrollado un trastorno mental que le ha hecho olvidarlo todo. Juntos, los hermanos emprenden un viaje inesperado para encontrar el dinero y descubrir quiénes son en realidad.

«No juzguen, y no serán juzgados» esta enseñanza bíblica de Jesús (Mateo 7:1-5, Lucas 6:37) que exhorta a la misericordia y a evitar la condena hipócrita de los demás parece planear sobre el último film Anders Thomas Jensen. Pero no esperen una obra pía, ni menos una cinta reverente, porque con el danés siempre vamos a movernos en las antípodas de la corrección y la moralina, lo suyo es más bien un iluminar la empatía desde el absurdo. Jensen es, posiblemente, el director que mejor entiende la «fraternidad de los dañados. Su cine casi siempre gira en torno a hombres rotos, violentos o inadaptados que se ven obligados a convivir, encontrando una extraña redención a través de la aceptación de sus taras. Es así desde su debut, Luces parpadeantes (2000), tiene una cima en Las manzanas de Adam (2005), su obra maestra sobre la fe y el trauma en la que la anagnórisis es constante y el humor es tan negro como el de una fábula de los hermanos Grimm, y sigue manteniendo brillo en sus cintas de 2015 y 2020, Men & Chicken y Jinetes de la justicia, respectivamente. Y en El último Vikingo se reafirma en su tesis y en su estilo, una especie de cruce entre los Coen y Roy Andersson.

El último vikingo no es solo una comedia de humor negro; es un tratado visual sobre la autoaceptación y la redención de nuestras sombras. La película nos sumerge en una «banda de tarados» donde las excentricidades no son defectos de fábrica, sino cicatrices de una infancia negada.

El corazón del film late con fuerza en su momento de anagnórisis: cuando el hermano supuestamente «sano» reconoce su papel en la desaparición del padre. En ese instante, la jerarquía moral se desploma. Al descubrir que su sombra es tan oscura como la de aquellos a quienes cuida, la superioridad da paso a una empatía radical. Ya no se trata de tolerar al otro desde la condescendencia, sino de reconocerse en su fractura. Solo cuando aceptamos nuestra propia capacidad para el horror, estamos listos para comprender el dolor ajeno.

El golpe maestro de Jensen reside en el simbolismo del nuevo dueño de la casa familiar de los protagonistas, Werner (Søren Malling). Lo que parecía un personaje secundario se revela en los créditos finales como el arquitecto del relato. Al ser él quien dibuja esa fábula infantil, su rol transmuta de simple observador a narrador fundamental. Sus dibujos no solo dialogan con el inicio y el cuerpo del film, sino que otorgan una dignidad artística al trauma; Werner logra construir el relato que el mundo le negaba, transformando el horror en un mito compartido.

Este viaje emocional se sostiene gracias a un elenco prodigioso, donde destaca especialmente la interpretación de Mads Mikkelsen como Manfred, aquejado de trastorno de identidad disociativa. Su trabajo actoral dota de una humanidad desgarradora a la patología, recordándonos que detrás de cada tic o comportamiento errático hay un niño buscando refugio.

Al final, la película nos enseña que la verdadera comprensión que rige el mundo no nace de la normalidad, sino de la mirada del «otro» que, desde su aparente silencio, es capaz de dar sentido a nuestro caos.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 27 de febrero de 2026 *

27 febrero 2026 Deja un comentario

La ResidencIA (Dalloway, Yann Gozlan, 2025)

Francia/Bélgica. Duración: 110 min. Guion: Yann Gozlan, Nicolas Bouvet, Thomas Kruithof. Novela: Tatiana de Rosnay Música: Philippe Rombi Fotografía: Manuel Dacosse Compañías: Mandarin & Compagnie, Gaumont Télévision, Panache Productions, La Compagnie Cinématographique, Anya Productions Género: Thriller
Reparto: Cécile De France, Lars Mikkelsen, Anna Mouglalis, Frédéric Pierrot, Freya Mavor .
Sinopsis: Clarissa, una escritora falta de inspiración, ingresa en una prestigiosa residencia de artistas en la vanguardia de la tecnología. Allí encuentra apoyo -e incluso un confidente- en Dalloway, su asistente virtual, que la ayuda a escribir. Pero Clarissa empieza a sentirse incómoda con la presencia cada vez más intrusiva de la IA, un malestar amplificado por las advertencias conspirativas de otro residente. Al sentirse observada, Clarissa se embarca en secreto en una investigación para descubrir las verdaderas intenciones de sus anfitriones. ¿Una amenaza real o un delirio paranoico?
En un futuro cercano donde la tecnología no solo asiste, sino que moldea nuestra realidad, Yann Gozlan nos entrega en La residencIA un thriller paranoico que resuena con los ecos de una sociedad todavía marcada por el aislamiento y el control de la era pandémica. La película nos introduce en una prestigiosa fundación artística donde la búsqueda de la inspiración humana se ha delegado a algoritmos avanzados, planteando una inquietante pregunta: ¿qué queda del autor cuando la obra es dirigida por una inteligencia artificial?.
Cécile de France brilla en el papel de Clarissa, una escritora atrapada en el doble abismo de un bloqueo creativo y el duelo por la pérdida de su hijo. Su interpretación es el corazón de la película; su vulnerabilidad al sincerarse con Dalloway, su asistente virtual, se convierte en el motor de una intriga ascendente que atrapa al espectador desde el primer acto. Lo que comienza como una herramienta de apoyo emocional y literario deriva rápidamente en una relación de control intrusivo.
La puesta en escena de Gozlan, fría y milimétrica, refuerza esa sensación de vigilancia constante que Clarissa empieza a experimentar. A medida que la IA comienza a «sugerir» giros en su obra basados en sus secretos más íntimos, el filme se convierte en uno de los primeros grandes thrillers futuristas en posicionar a la IA no como un monstruo metálico, sino como un antagonista sutil y psicológico que habita en la intimidad.
La residencIA es, en definitiva, un ejercicio de suspense brillante que cuestiona si la tecnología es un espejo que nos ayuda a crear o una jaula de cristal que nos observa mientras nos arrebata nuestra humanidad.


Idilia (Javier Canales Sepúlveda y José Taltavull Sepúlveda, 2025)

España. Duración: 73 min. Guion: Javier Canales Sepúlveda Música: Elías Fabre. Canción: El Niño de Elche Fotografía: Beñat Belaza Compañías: Viejo Lobo Films Género: Thriller.
Reparto: Norma Ruiz, Alfons Nieto, Raúl Prieto, Andrew Tarbet, Eva Isanta, Cati Solivellas, Javier Coromina y Daniel Fuster
Sinopsis: En un futuro no muy lejano, una asociación llamada IDILIA se dedica a reclutar niños con altas capacidades intelectuales. La finalidad de esta organización es, presuntamente, la de ofrecer alternativas para construir un futuro mejor. 30 años después de la llegada de esta fundación a España, Diana Leiva se ha convertido en todo un referente de esta corporación tras escribir un manifiesto que fue fundamental para que la humanidad legislara contra el mal uso de las Inteligencias Artificiales. Sin embargo, durante los últimos años, la mujer ha decidido recluirse en una de las habitaciones de IDILIA por voluntad propia.
La ciencia ficción de bajo presupuesto suele ser el refugio del ingenio, pero en Idilia, la ópera prima de los hermanos Sepúlveda, el ingenio brilla por su ausencia. Los cineastas mallorquines se suben al carro de la distopía tecnológica con una propuesta que, bajo la apariencia de reflexión profunda sobre la Inteligencia Artificial, acaba resultando en un ejercicio de exposición narrativa agotador y plano.
La cinta nos sitúa en un mundo al borde del colapso climático donde la humanidad ha claudicado, delegando su supervivencia en la IA. En este caos surge Idilia, una fundación que —bajo la batuta de un líder con aires de mesías— recluta a niños superdotados para aislarlos del entorno. ¿El objetivo? Formar una élite que reconstruya el orden tras el apocalipsis.
Aunque el guion intenta jugar a la ambigüedad, dotando a la fundación de una estética sectaria, la sutileza no es el fuerte de los Sepúlveda. La película cae en un maniqueísmo evidente: mientras proclama que la IA es una herramienta neutra, subraya con trazo grueso que el mal uso humano la conducirá inevitablemente al desastre. El intento de suspense se desmorona por el exceso de pistas burdas, como ese chip tras la oreja de la periodista que busca «desenmascarar» a la organización; un recurso que anula cualquier posibilidad de sorpresa.
El gran problema de Idilia es estructural. Debido a un presupuesto ajustado y a un talento narrativo exiguo, la película renuncia a la acción dramática para confiarlo todo a la palabra. Es una cinta verborreica, donde nada se deduce de las imágenes porque todo se explica —se grita— a través de los diálogos. Al terminar, el espectador se queda huérfano de un conflicto central que articule el guion; no hay una trama que avance, solo conceptos que se repiten.
Y, lo peor, despierta el tedio. Pese a sus escasos setenta minutos de metraje, ‘Idilia’ se siente más dilatada que las tres horas de Lawrence de Arabia. Lo que pretendía ser una advertencia necesaria sobre nuestro futuro tecnológico se queda en una exposición estática y plúmbea. Una ópera prima que, irónicamente, carece de la «chispa» humana que tanto intenta defender frente a la máquina.


ORWELL 2+2=5 (Raoul Peck, 2025)

Francia/USA. Duración:119 min. Música: Alexei Aigui Fotografía: Ben Bloodwell, Stuart Luck, Julian Schwanitz Compañías: Velvet Films, Anonymous Content, Closer Media, Neon, Jigsaw Productions. Distribuidora: Neon Género: Documental

Sinopsis: 1949. George Orwell termina la que será su última pero más importante novela, 1984. Los últimos meses de Orwell y sus obras visionarias muestran las raíces de los conceptos vitales e inquietantes que reveló al mundo en su obra maestra distópica: doblepensar, crimen de pensamiento, neolengua, el espectro omnipresente del Gran Hermano…, verdades sociopolíticas inquietantes que resuenan cada vez con más fuerza hoy en día.

Orwell 2+2=5 es un muy lúcido ensayo en forma de documental que nos explica el pensamiento del escritor inglés mediante extractos de su diario y correspondencia. Vemos como mucho de lo que explicaba en su obra premonitoria 1984 se ha ido cumpliendo como si se tratara de profecias.

Hijo del colonialismo y del clasismo, que vivió en primera persona desde su infancia al haber nacido en la India, George Orwell explica en primera persona su pensamiento, que le llevó a formar parte de las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil Española y más tarde, durante la II Guerra Mundial, a formar parte de la BBC, que abandonó al sentirse manipulado por el sistema que buscaba combatir. Todo ello Orwell 2+2=5 lo muestra de manera amena mediante imágenes del escritor, de conflictos pasados y contemporáneos y de películas, entre ellas, naturalmente las tres versiones de 1984 que han sido llevadas al cine y la televisión.

Tres puntos centran la narración y sostienen el documental: La ignorancia es la fuerza; La libertad es la esclavitud y La guerra es la paz. Tres contradictorias ideas que se consiguen demostrar sobradamente durante el metraje del film.

El resultado es un muy lúcido y rebelador documental que debería mostrarse en escuelas e institutos para despertar conciencias, y más en estos tiempos en los cuales los fascismos están volviendo, en parte, por el dictado de los oligarcas tecnológicos. Una guerra cultural que ya estamos sufriendo y en la que, tarde o temprano deberemos situarnos.

El director, Raoul Peck, es un documentalista haitiano reconocido por sus obras de corte sociopolítico que le han convertido en una voz de denuncia ante las injusticias sociales tanto de etnia como de clase. Raoul Peck fue Ministro de Cultura en Haití en 1997. Su película documental I’m Not Your Negro , sobre el racismo en EEUU, fue nominada en los Premios Óscar de 2017 . Esta impactante y provocadora película documental tuvo su estreno mundial en Cannes Première y compitió en Perlak del Festival Internacional de cine de San Sebastián.  

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 20 de febrero de 2026 *

20 febrero 2026 Deja un comentario

GREENLAND 2 (Greenland 2: Migration, Ric Roman, 2026)

USA/UK. Duración: 98 min. Guion: Chris Sparling, Mitchell LaFortune, Música: David Buckley Fotografía: Martin Ahlgren Compañías: ACE, G-BASE, Thunder Road Pictures, CineMachine Media Works, STX Entertainment. Distribuidora: Lionsgate Género: Thriller
Reparto: Gerard Butler, Morena Baccarin, Roman Griffin Davis, Amber Rose Revah

Sinopsis: Después de sobrevivir al fin del mundo por la caída de un cometa, Jeff Garrity (Gerard Butler), junto con su mujer Allison (Morena Baccarin) y su hijo Nathan (Roman Griffin Davis), son obligados a abandonar el búnker que les ha mantenido a salvo durante cinco años para buscar una zona en Europa que pueda ser habitable. Así, el último refugio es el principio de un nuevo comienzo. Juntos emprenderán un viaje donde los desastres naturales y los humanos que sobrevivieron han convertido el mundo en un auténtico infierno.

A veces, cuando una película de catástrofes como Greenland (2020) consigue una secuela, la expectativa es que corrijan los errores de la primera o eleven la apuesta, pero parece que Greenland 2 se queda en «más de lo mismo». Veamos.

Han pasado cinco años desde que el cometa Clarke asoló la Tierra y el mundo tal y como lo conocíamos cambió para siempre. Los supervivientes del búnker de Groenlandia se enfrentan a la dura realidad de una vida bajo tierra y entre ellos se encuentra la familia Garrity. Mientras los recursos y la moral se agotan, surgen los rumores sobre un nuevo refugio en Francia, una especie de oasis creado en el lugar donde impactó el meteorito Clarke. Aunque explorar la superficie podría poner en riesgo todo lo que han logrado conservar, de pronto este mundo que han conseguido construir se desmorona cuando el búnker en el que se escondían es destruido por varios terremotos. Ahora, deberán afrontar la dura verdad de que ningún lugar es seguro para siempre e intentar llegar hasta el único lugar que parece en calma en la faz de la Tierra, aunque el camino no será fácil. Ni para ellos ni para el espectador.

Si bien la premisa de Greenland siempre fue atractiva: un enfoque más íntimo y «realista» sobre el fin del mundo, alejándose de los espectáculos de Roland Emmerich, la ejecución ha terminado confirmando que estamos ante una saga irregular y, por momentos, frustrante. Si la primera entrega ya nos obligaba a suspender la incredulidad más de la cuenta, la secuela parece no aprender la lección y los agujeros de guion son el verdadero meteorito que golpea la trama.

A diferencia de otros clásicos del género donde la tensión es ascendente, en esta saga el ritmo es errático. Se detiene demasiado en dramas familiares que no terminan de conectar emocionalmente, haciendo que la experiencia se sienta pesada. Así, lo que más se le critica a esta segunda parte (al igual que a la primera) es su incapacidad para ofrecer un final apoteósico, optando por un cierre tibio que se siente más como un «continuará» forzado que como una verdadera conclusión épica.
En resumen: Greenland nació como una alternativa «seria» al cine de desastres, pero se ha quedado en una saga floja que no sabe si quiere ser un drama existencial o una película de acción y que de ningún modo nos hacen olvidar películas como Deep Impact(1998) o Melancolia (2011) con su, ahora sí, apoteósico, y emotivo final.


LA MALDICIÓN DE SHELBY OAKS (Shelby Oaks, Chris Stuckmann, 2024) 

USA/Bélgica. Duración: 99 min. Guion: Chris Stuckmann. Historia: Sam Liz, Chris Stuckmann Música: Aaron J. Morton Fotografía: Andrew Scott Baird Compañías: Paper Street Pictures, Intrepid Pictures, Title Media. Productor: Mike Flanagan Género: Terror.
Reparto:  Camille Sullivan · Brenna Sherman · Brendan Sexton III · Michael Beach · Sarah Durn · Sloane Burkett.

Sinopsis: Cuando un documentalista descubre una nueva pista perturbadora, la búsqueda desesperada de una mujer por su hermana perdida hace mucho tiempo se convierte en obsesión al darse cuenta de que el demonio imaginario de su infancia puede haber sido real y no fruto de su imaginación.

Bajo el sello de Mike Flanagan (Misa de medianoche, La maldición de Hill House, La vida de Chuck) como productor ejecutivo, La maldición de Shelby Oaks, que se presentó en el Festival Fantasía y el Fantastic Fest e inauguró la sección Panorama de la última edición del Sitges – Festival Internacional de cinema fantàstic de Catalunya es el debut en el largometraje de Chris Stuckmann, se presenta como una propuesta híbrida que, si bien arranca bajo la sobriedad del documental, acierta al expandir su lenguaje visual conforme avanza el metraje. La película logra una atmósfera inquietante gracias al uso inteligente de diversas texturas —combinando vídeo analógico y digital—, una decisión estética que conecta con la sensibilidad visual de las generaciones más jóvenes habituadas al consumo fragmentado de imágenes. Lo más sugerente de la cinta reside en sus pinceladas de Folk Horror, aportando una capa de misterio ancestral que eleva la trama por encima del simple suspense. Sin embargo, este interés se ve empañado por ciertas incongruencias de guion que rompen la verosimilitud; resulta difícil ignorar decisiones inexplicables de la protagonista, (¿por qué no se limpia la sangre que le ha salpicado del sujeto que se acaba de suicidar en su presencia?) que sacan al espectador de la trama. En todo caso una opera prima de un director con buenas ideas y al que habrá que seguirle la pista.