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Posts Tagged ‘Diábolo Ediciones’

Las lecturas de Serendipia: ‘Informe Madelman’ y ‘En busca de Totoro’

16 diciembre 2019 Deja un comentario

INFORME MADELMAN VOL. I

Jon Diez de Ulzurrun

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24. 256 pgs. Color. 

Desde que los descubrí lo tuve claro. Cada Navidad, cuando mis padres me preguntaban qué iba a pedir a los reyes, les decía que “un Madelman”. Si me decían que sí, pero que pidiera algo más, les decía con todo convencimiento: “otro Madelman”. Y es que desde que tuve el primero en mis manos, toda mi alegría era poder jugar con ellos y utilizarlos para representar lo  que más me gustaba: películas.

Los Madelman eran Bruce Lee, Spiderman (bueno, Peter Parker, que para eso tenía el Mego), Drácula y cualquier personaje que deseara. Los ‘maquillaba’ y utilizaba decorados (cajas de zapato), vestuario y efectos especiales (¡bendita plastilina y lapiz rojo!). Si el Capitán América debía aparecer congelado en el polo desde la 2ª Guerra Mundial, tal y como leí en un tomo de Vértice, el Madelman se dejaba congelar durante unos días en la cubitera.

La imaginación era el complemento imprescindible para estos muñecos, que en muchos casos fueron mis mejores amigos. Luego ya uno creció. Y más tarde vinieron las increíbles figuras de acción que hay en la actualidad, pero ninguna de esas figuras puede sustituir a aquellos Madelman, que podían convertirse en cualquier personaje y con los que podía disfrutar todas las aventuras que se me pasaran por la cabeza, pues, como es bien sabido, los Madelman lo pueden todo.

Comercializados en 1968, cuando yo tenía tan solo dos añitos, los Madelman tuvieron una evolución, con diferentes modelos, equipos y accesorios. Una historia deliciosa que el especialista en el tema, Jon Diez de Ulzurrun desgrana en Informe Madelman. Estudioso en el tema y responsable de libros y documentales sobre estos hombres articulados dispuestos para la acción, realiza en Informe Madelman el más profundo estudio sobre el tema: con todos los datos y misterios; los ilustradores, la propaganda, los prototipos, los catálogos; la historia de estos pequeños hombres sin pies y sus imitaciones; secretos ofrecidos con todo el cariño que tan solo puede ofrecer aquel que escribe y publica el libro que le hubiera gustado haber encontrado  a él mismo para saber absolutamente todo sobre estos personajes.

Este primer volumen comprende toda la información referente a las Madelman fabricados entre 1968 y 1976, el comienzo de todo. De hecho son los Madelman ‘cabeza cuadrada’ y sin pies que personalmente viví y de los cuales uno ha sobrevivido y me está mirando, ahora mismo, desde mi librería. Mi favorito, astronauta en origen (las manos lo delatan) con el traje de Marinero Servico Portaaviones, el que más me gustaba porque podía pasar por un personaje normal, no era un soldado y podía ser utilizado en historias normales. O para representar una identidad secreta de algún superhéroe. O… y es curioso. No me pregunten que es lo que cené ayer, pues no lo recuerdo, pero sí les puedo decir todos los Madelman y el equipo concreto (pequeño o mediano, grande entró solo uno).

Una segunda entrega estará dedica a los Madelman de segunda generación, con pies y diferente cara, así como otras reencarnaciones. Promete ser un itinerario emocionante. Y sin duda con alguna carga de nostalgia, pues personalmente cuando pienso en lo mejor de mi niñez pienso en cuando jugaba con los Madelman, por eso es estupendo poder contar con el que va a ser EL libro para conocer todo sobre ellos y además editado por Diábolo con la solvencia de medios y calidad de impresión que les caracteriza.

EN BUSCA DE TOTORO

Apuntes de un paseo por el bosque

Sebastián Hirr

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24. 248 pgs. Color. 

Hace un par de años Diábolo Ediciones publicaba un delicioso libro que analizaba, casi fotograma a fotograma, El viaje de Chihiro. Un laborioso trabajo que introducía y explicaba al lector muchos elementos culturales del Japón presentes en la cinta de Miyazaki que aclaraban y podían ofrecer nuevas lecturas a sus imágenes.

Aunque ya les confesé entonces y me reitero en que aquella es mi película favorita del mago japonés de la animación, la segunda que le sigue y muy de cerca es Mi vecino Totoro (Tonari no Totoro, 1988), cinta que he descubierto mucho después y que todavía necesita terminar de conquistar mi alma como hizo aquella. Algo que, sin duda, este libro me ayudará a hacer.

Sebastián Hirr ofrece en estos apuntes de un paseo por el bosque, una mirada pormenorizada a ese mundo, una experiencia que para el autor “tiene la capacidad de influenciar la forma en que vemos al mundo una vez atravesamos la experiencia de mirarla.”

Y es que Mi vecinoTotoro es una oda a la naturaleza y a la imaginación, y un relato de crecimiento. Pero también es mucho más. Cuando Miyazaki llegó a mí mediante El viaje de Chihiro, un amigo me la recomendó como un viaje lisérgico muy imaginativo. Y sabía que yo entendía lo que quería decir. Mientras su hija la disfrutaba a un nivel, él encontraba otra lectura que convertía la película en una experiencia totalmente diferente. Y ahora, en el libro de Hirr, me encuentro que compara a Miyazaki con un chamán. Y yo así lo siento también. Como un chamán que acompaña al espectador por un mundo lleno de misterios y simbologías que tan solo él comprende. Y otras que este libro puede ayudarnos a entender.

Junto al autor analizaremos cada escena, deteniéndonos en las partes que, ya sea por merecer una interpretación (o más de una) o por hacer referencia a algún detalle perteneciente a la cultura oriental en general, y japonesa en particular, merece ser explicado.

Y el autor lo hará todo llevándonos por un paseo por el film. Escena a escena, de manera fluida, deteniéndose para mostrarnos lo que le parece interesante, lo que le llama la atención, lo que no hemos visto y lo que no comprendemos. Enriqueciendo la experiencia de revisar una historia que nos tiene cautivados. En sus palabras, el autor intentará “amplificar su percepción”, partiendo de la base de que “lo importante no es dar con respuestas sino con nuevas preguntas que transformen en obsoletas a las anteriores.” Sin duda un atractivo juego. Y no es que saber todo sobre ella sea realmente imprescindible para disfrutar de esta maravillosa historia, pero puede ofrecer al lector una nueva visión de la película, también apasionante, enriqueciendo así el visionado de esta obra capital del cine. Un visionado que, de nuevo en palabras del autor “no nos aleja de la realidad: la reconfigura.”

Más información y pedidos: Diábolo Ediciones

 

 

Las lecturas de Serendipia: Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Momias

26 noviembre 2019 Deja un comentario

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50: MOMIAS

Seleccionados por Steve Banes

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 144 páginas a todo color

Si la anterior entrega de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 estaba dedicada al zombie, muerto andante moderno por autonomasia y paradigma del cine y literatura de terror del siglo XXI, el cuarto volumen, que recientemente ha salido a la venta, se centra en un muerto viviente de origen más romántico y que marcó una época a comienzos del siglo XX plena de maravillas y descubrimientos: la momia egipcia.

La leyenda que gira alrededor de las maldiciones faraónicas y la maldad inherente a estos seres se remonta a las expediciones británicas por Egipto y sus descubrimientos, más concretamente al de la momia de Tutankamon en 1921 por parte de la expedición del Museo Británico dirigida por Howard Carter, con el auspicio de Lord Carnarvon. Este hallazgo dio pie a la que se llamó maldición del faraón, creencia que se basa en que cualquier persona que profane la tumba de un faraón del Antiguo Egipto cae en una maldición por la que morirá en poco tiempo. La maldición asociada al descubrimiento de la tumba del faraón de la XVIII dinastía Tutankamón es la más famosa en la cultura occidental. Muchos autores (incluido el propio descubridor de la tumba, Howard Carter) niegan que hubiese una maldición escrita, pero algunos investigadores del caso aseguran que Carter encontró en la antecámara un sello en la pared cuya inscripción decía: «La muerte golpeará con su miedo a aquel que turbe el reposo del faraón» Por supuesto había mucha literatura en todo esto, pues no en vano unos años antes, en 1892, en el cuento El lote núm. 249  Arthur Conan Doyle abordó por primera vez la figura de una momia como elemento terrorífico, siendo el relato precursor de futuros filmes, entre los que destaca el primero de ellos y el mejor, La momia (The Mummy, Karl Freund, 1932), protagonizada por el gran Boris Karloff para Universal Pictures en la que interpretaba a Im-ho-tep, sacerdote egipcio momificado en vida que retornaba de la tumba para buscar a la reencarnación de su amada. Pero el personaje no siempre fue así de activo y romántico y pasó a ser, película tras película, poco más que un criado al servicio del malvado de turno.

Steve Banes, recupera y selecciona un buen número de historias protagonizadas por momias y las reúne en este cuarto volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Con un extenso prologo de Banes y una introducción de Steven Thompson, el libro cuenta con un buen número de historietas inéditas en nuestro país ilustradas por Frank Giusto, Sy Grudko, Iger Shop o Bob Powell, entre otros, seleccionadas de oscuros comic books de títulos tan sugerentes como Web of Evil, The Beyond, The Thing o Spook. El tomo se cierra con un buen número de portadas de comic books reproducidas a tamaño original.

Editado, como es habitual en Diábolo Ediciones, con un papel de buen gramaje y a todo color, este tomo es una adición imprescindible para todo aficionado al buen cómic de terror.

 

Novedades Diábolo Ediciones: Noviembre 2019

12 noviembre 2019 Deja un comentario

Más novedades de Diábolo Ediciones para este mes de noviembre. Y claro, más cine, en esta ocasión protagonizado por el mejor Western y los omnipresentes zombies. Merchandising y coleccionismo con el tercer volumen dedicado a Star Wars ‘made in Spain’ y la llegada del primer tomo dedicado a los eternos Madelman. Y más cómic, por supuesto, con la tercera entrega de ‘La espada de San Eufrasio’. Pasen y vean: 

Las lecturas de Serendipia: ‘¡Anda! la merienda… Vol. II’

8 noviembre 2019 Deja un comentario

¡ANDÁ!, LA MERIENDA… VOL. II

Más deliciosas colecciones de nuestra niñez

Vicente Pizarro

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24 Color. 

En ¡Andá!, la merienda Vicente Pizarro abría la caja de los truenos de nuestra memoria más arcaica mostrándonos viejas colecciones de cromos que pudimos completar a base de dejarnos la salud, adquiriendo de paso unas eternas lorzas que nos acomplejarían durante el resto de nuestra adolescencia y más allá. Y todo gracias a los productos Bimbo, Cropán y Panrico, entre otros. Y es que los niños de los sesenta, setenta y ochenta adquirimos el hábito del coleccionismo, del que todavía sufrimos diversas secuelas, gracias a estas colecciones y las de quiosco. Pero, ¡ay!, las que venían en la bollería y pastelería industrial tenían un nosequé, que las hacía mágicas, especiales para aquellos tiempos de carencias: superhéroes; discos diminutos que sonaban narrando las grandes hazañas de los guerreros del pasado; adivinanzas; figuras; brutos mecánicos troquelados… fantasía desatada.

Tiempo después el mismo autor trajo a nuestra memoria los cromos y las colecciones que venían en aquella pesadilla de nuestras madres (y alegría de dentistas) que era la goma de mascar con el libro ¿Quieres un chicle? Una amenaza menor para sus vástagos si la comparamos con la de las drogas, el sexo y el alcohol, claro. Pero eso sería después.

Ahora, Vicente Pizarro retorna y devuelve al lector al universo de los productos alimenticios de nuestra infancia y sus objetos promocionales con ¡Andá! la merienda II en el que enumera y analiza las promociones incluidas en productos como quesitos, pipas, mermeladas, chocolates solubles, cremas de cacao y snacks, volviendo así a nuestra perjudicada memoria aquellos minerales que daba Cola-Cao en sus tapas; los Pitufos troquelados (y acolchados) de Matutano; o los adhesivos pasotas de Bollycao. Además de descubrirnos colecciones más oscuras,  como las que se ofrecían en las bolsas de pipas o por los productos Ortiz, y reservando sus últimas páginas para ofrecer algunas imágenes de colecciones y productos que quedaron sin reseñar en la primera entrega.

En resumen, todo un milagro, un maravilloso viaje en el tiempo, cuidado hasta el detalle, que destila un gran amor del autor por el objeto del libro y que más allá del dichoso factor nostálgico y del deleite para los sentidos que supone, ofrece un impagable estudio sobre el impacto de la televisión y el cine sobre los niños de la época, la marcha y la competencia en el mercado entre las diferentes marcas, así como el nacimiento del merchandising en España. Así que ¡Andá, la merienda… II funciona a varios niveles, de ahí que sea un interesante libro que merezca ocupar un espacio en nuestra Biblioteca de Serendipia junto a los dos anteriores.

Las lecturas de Serendipia: ‘El destape en el quiosco’

28 octubre 2019 Deja un comentario

EL DESTAPE EN EL QUIOSCO.

Revistas y cómics que revolucionaron nuestra líbido

Guillem Medina

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24 Color. 312 páginas.

Para quien no haya vivido los años inmediatamente posteriores a la muerte de Franco, puede resultarle complicado comprender la fiebre del desnudo, eminentemente  femenino, que inundó los quioscos y los cines españoles a mediados de los setenta. Algo inimaginable en la actualidad, pero que tiene una explicación sencilla si nos desplazamos a aquellos tiempos.

Y es que a los que la ‘ola de erotismo’ nos pilló con los primeros picores venéreos la viñeta de un cómic; un inocente anuncio de lencería femenina y, en especial, un reportaje central de Interviú, revista más o menos permitida en los hogares españoles por aquello de los interesantes reportajes de índole político-social, podía abrirnos las puertas al misterio femenino y… a múltiples sesiones de onanismo. No digamos ya si dábamos de manera casual con el escondite de las revistas de nuestro hermano mayor o de nuestro padre. Eso representaba la perdición eterna, o al menos contribuía a aumentar nuestro sentimiento de culpa y el miedo a ir, tras una vida de vicio y depravación causada por la lectura de semejantes inmundicias, a parar a las calderas de Pedro Botero, tal y como el catolicismo nos había inculcado.

En el cine, habituado a la censura, los desnudos comenzaron a permitirse  “por exigencias del guión“, que era la manera culta y elegante con la que las actrices y los directores intentaban  justificar desnudos gratuitos. Surgieron divas que vivieron, y en muchos casos padecieron, esta época como simple carne de cañón, como fue el caso de María José  Cantudo, Agatha Lys, Barbara Rey o Nadiuska, por decir tan solo las más conocidas entre muchísimas más. Y tanto jóvenes estrellas, como una Maribel Verdú de 17 años o Pepa Flores; como veteranas de la talla de Carmen Sevilla, Lola Flores o Sara Montiel, llegaron a mostrar en mayor o menor medida sus encantos, ofreciendo en unos escasos años, toda la carne que el españolito había deseado ver durante aquellos cuarenta años que fueron de pan negro a desarrollismo. A muchas de estas grandes divas las vimos mediante “robados pactados” pero también en bellos reportajes fotográficos realizados por experimentados artistas de la talla de César Lucas o José María Castellví, que dotaron de arte a la fotografía erótica.

Al calor de todo ello llegaron a los quioscos, hasta textualmente inundarlos, una ingente cantidad de publicaciones, muchas de efímera vida, con el sexo como reclamo. Unas, a imagen y semejanza de clásicos  como Playboy, mezclando reportajes fotográficos con artículos periodísticos; otras, ya existentes, introduciendo los desnudos entre sus páginas, como Fotogramas, El Jueves o El Papus; también en forma de cómic, dejando de censurar sus páginas las ya conocidas y editándose muchas nuevas, especialmente provenientes de Italia; y finalmente las revistas y publicaciones íntegramente dedicadas al sexo, que poco después dieron paso directamente a las revistas pornográficas, primero de importación y más tarde incluso en su edición española, como fue el caso de la emblemática Private (de la que, por cierto, reunir las imitaciones chuscas daría para otro libro). Pero ese es otro cantar, pues Guillem Medina en El destape en el quiosco lo que analiza y reúne son aquellas primeras pubicaciones surgidas al calor de la Transición y la, ejem, desaparición de la censura. Revistas como Party, Siesta, Stop, Bocaccio, Lib y muchas otras de cuya existencia había que dejar constancia. Publicaciones que explican mucho más y mejor el pulso de aquella época que todos los libros y estudios que queramos reunir. Sin olvidar el mundo gay y trans. Y es que todavía no se ha hablado nada sobre la curiosidad que despertaban los transformistas y Travestís, que actuaban en sus propios y populares locales en Barcelona y Madrid. Artistas de fama como Pierrot o Paco España, cuyas actuaciones se desarrollaban ante un público compuesto, mayormente, por parejas heterosexuales. Pues bien, también hubo revistas como Party o Pierrot que dieron puntual noticia sobre estos temas y abrieron, más bien entornaron,  el armario.

De toda aquella ola de erotismo y de todas las publicaciones, que en consonancia con los tiempos lo que aireaban a los cuatro vientos era, a fin de cuentas, el ansia de libertad y apertura, poco queda ahora. Interviú desapareció recientemente, y la única que se publicaba en aquella época y prosigue es El Jueves. Los tiempos han cambiado, pero es de agradecer que alguien, con el detallismo y completismo que demuestra Guillem, realice un primer inventario de muchas de aquellas publicaciones, revistas, cómics. Labor que redondea repasando a las principales protagonistas de aquellas publicaciones y películas. Actrices que padecieron y vivieron aquella época en su esplendor y tras la cual vieron como, para la mayoría, se cerraban las puertas del cine.

Diábolo Ediciones, como es habitual, redondea la obra con abundancia de imágenes a todo color, imprescindibles para disfrutar de los diseños ‘vintage‘ y de las sugerentes imágenes de aquellas cabeceras. Pero que no se engañe el lector, la imagen están al servicio del documentado texto del autor, que ayudará al neófito a situarse en aquella época y al estudioso a conocer los entresijos editoriales y socioeconómicos que se vivían en aquellos años.

 

Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50: Zombis

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50: ZOMBIS

Seleccionados por Steve Banes y Craig Yoe

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 144 páginas a todo color

Por fin llega una nueva entrega de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 que edita Diábolo Ediciones, una lectura adictiva que en esta ocasión dedica sus páginas al monstruo por excelencia del siglo XXI: el zombi. El muerto andante. Y ese simpático e inquieto cadáver protagoniza las 17 terroríficas historias de este tercer tomo de gloriosos cómics clásicos seleccionados por Craig Yoe, ganador de un premio Eisner, y Steve Banes, propietario del famoso blog The Horrors of It All. Ambos han revuelto entre los sepulcros, apartando gusanos y otras liendres y quitando mortajas para desvelar las mejores historias seleccionadas de viejos y raros cómics pre-code como Adventures Into The Unknown, The Beyond, Blac Cat, Dark MysteriesEerie, que no hay que confundir con el más famoso y posterior editado por Warren. Ofreciendo autores de la talla de Wally Wood, Gene Colan, Jack Cole o Basil Wolverton, todo ello en un magnífico tomo que muestra aquellas historias tal y como se publicaban, con el color original, pues las reproduce directamente de las páginas de los cómics. Pero no solo eso, este tercer tomo presenta una agradable sorpresa, pues incluye dos historietas reproducidas directamente de los o originales entintados en blanco y negro. Dos auténticas piezas supervivientes pertenecientes a la colección de Bill Leach que permiten admirar los delicados trazos de los ilustradores, Vic Donahue y Al Eadeh, trazos que en muchos casos quedan sepultados ante el color y sus tramas, tal y como podemos comprobar, por ejemplo, en la historieta Ken Shannon, ilustrada por un casi irreconocible Reed Crandall, cuyo talento afloraría en todo su esplendor primero en EC y más tarde en Creepy.

En cuanto a las historias, tenemos vudú, mucho vudú, pues antes de que George A. Romero abriera la puerta a los zombis degustadores de vísceras y cerebros, este era el zombi habitual, el tradicional, que tan bien supo llevar el cine a las pantallas ya desde tan temprana fecha como 1932 con White Zombie de Victor Halperin, con un inolvidable Bela Lugosi, a la que siguieron algunas cintas menores, en su mayor parte de serie B, hasta culminar con la gran obra maestra pre-Romero: Yo anduve con un zombie (I Walked with a Zombie, 1942) de Jacques Tourneur. Pero aquí hemos venido ha hablar de un magnífico libro repleto de cadáveres mugrientos que regresan de la tumba para vengarse, como en La criatura del mar y La cripta de los muertos vivientes; o de difuntos que deberán enfrentarse a detectives  e investigadores aguafiestas como Ken Shannon y Purple Claw; o periodistas y escritores que en busca de historias lúgubres meterán sus narices en lugares prohibidos, como sucede en La misión de las almas perdidas y Experto en los no muertos.

El volumen se completa con dos introducciones de Yoe y Banes y un buen puñado de putrefactas portadas de cómics, auténticas reliquias reproducidas a toda página e ilustradas por Lee Elias, Frank Frazetta o Basil Wolverton, este último todo un precedente de los cómics underground de los setenta.

Es posible que alguna de estas historias le resulte familiar a los lectores más talluditos, y es porque fueron publicadas por una de las editoriales antepasadas de Marvel, Atlas, y recicladas como complemento de los cómics Marvel editados en España por Vértice, así como en las colecciones de terror que la misma editorial barcelonesa lanzó en los años setenta, como Fantom y Espectros.

Escalofriantes relatos que poco después sufrirán el peso de la censura, como ya explicamos cuando comentamos el primer tomo de esta colección, y que daría al traste con todo este imaginativo terror, unas veces tétrico, otras naíf, pero siempre entrañable de aquellos viejos cómics que Diábolo Ediciones pone a disposición de los lectores españoles en cuidadas ediciones de corte temático que sin duda ayudarán a combatir la canícula que se nos viene encima. Y prepárense, porque el siguiente tomo también estará repletos de muertos andantes, pero de otro tipo. No se pierdan Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 Vol. 4: ¡momias!

Novedades Diábolo mayo-junio: zombies, Mariquita Pérez, Ágata Christie y Tim Burton

CÓMIC

Diábolo ha preparado para estos meses, en los que el invierno definitivamente va quedando atrás, unos lanzamientos editoriales para todos los gustos. Serendipia, naturalmente, está más que entusiasmado con el tercer volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50, que en esta ocasión está dedicado a los apestosos zombis. Una lectura que sin lugar a duda va a ser muy estimulante. Como también lo será viajar al pasado, concrétamente a 1939 y visitar Colliure, donde el viejo poeta Machado agoniza en la más triste soledad, con Antonio Machado. Los días azules, uno de los comics que más interés ha despertado durante este año, como demuestra esta necesaria segunda edición. Más ligero resultará adentrarnos en la lectura de Miau, de José Fonollosa, que Diábolo reedita ahora a todo color. 

CINE, COLECCIONISMO Y CULTURA POPULAR

Pero como es habitual, Diábolo también ha preparado algunos interesantes tomos dedicados al cine y la cultura popular. Con Los mundos de Agatha Christie, José Montijano, gran especialista en arte frívolo español del que ya comentamos alguno de sus libros, nos sorprende adentrándose  en la vida y obra de la escritora por autonomasia de la novela policíaca y de misterio. Por su parte la muñeca Mariquita Pérez, que nuestras madres ni soñaron con poseer alguna vez, es la protagonista de Descubriendo a Mariquita Pérez, obra con la que sus autoras, Alicia Amigó y Salud Amores, repasan la historia, los modelos, vestidos y complementos de esta muñeca destinada a las clases más afortunadas de la España de postguerra. Finalmente Diábolo pone a la venta una edición ampliada del libro Tim Burton. Simios, murciélagos y jinetes sin cabeza, escrito por David G. Panadero y Miguel Ángel Parra del que ya les hablamos aquí y que se alarga para comentar Dumbo, la última película del genial director. 

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