Archivo

Posts Tagged ‘Diábolo Ediciones’

Las lecturas de Serendipia: ‘Lo que nunca te contaron sobre…El Trabajo’

LO QUE NUNCA TE CONTARON SOBRE… EL TRABAJO

Igor

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura,18×13,134 páginas a todo color

¿Recuerdan aquello que se llamaba trabajo?, sí hombre, era una actividad que nuestros padres y abuelos tenían durante toda su vida de manera, más o menos, asegurada, con unos derechos sindicales alcanzados gracias a años de lucha, todo lo cual les garantizaba un sueldo mensual que les permitía poder acceder a un hogar digno, dar escolarización a sus hijos -ergo, por lo tanto plantearse formar una familia- y cubrir las necesidades suyas y de los suyos. Sin grandes lujos, pero con cierta seguridad.

Bueno, pues como aquello se terminó y no se ve solución por ningún lado ¡y menos ahora!,  pueden reírse del alarmante estado de las cosas con Lo que nunca te contaron sobre…el trabajo un esclarecedor tomito realizado por Igor, uno de los más interesantes colaboradores de la revista El Jueves, que pondrá al lector al corriente de lo horribles que están las cosas en la actualidad para esas generaciones que tienen el extraño privilegio de tener un futuro ante sí más negro que el que tuvieron sus padres. Pero todo nos lo ofrece Igor de la única manera soportable: con muchísimo humor. El que caracteriza a este joven humorista e historietista surgido de la revista TMEO que pudo dejar su trabajo de diseñador gráfico y dedicarse enteramente al cómic cuando El Jueves lo incorporó como colaborador habitual en la revista, labor que inició con la tira Zombie Life y que, una vez finalizada, prosigue, con sus propias historietas y con los guiones de Robocracia, serie que, al igual que Zombie Life ha sido recopilada en tomos por DIÁBOLO Ediciones.

Lo que nunca te contaron sobre…El Trabajo es el segundo libro de una serie iniciada con Lo que nunca te contaron sobre…Buscar piso, que recopila material publicado previamente en El Jueves y TMEO que se complementa con páginas inéditas.

Entre sus hojas, magníficas, leeremos pasajes tristemente familiares referentes a todo lo que rodea al asunto laboral: escoger una profesión; pagar los estudios; buscar trabajo; hacer un currículum; entrevistas de trabajo; horarios; primer día de trabajo; ser autónomo; huelga; la vuelta de vacaciones; jubilación y, lo más triste y real, todo ello para trabajar y seguir siendo pobre. Verdades como puños que pasadas por el filtro del humor de Igor y su sencillo y expresivo dibujo pasan a ser más llevaderas.

Un delicioso librito para todas las ocasiones, pero en especial para esto tiempos que nos han tocado, que no son moco de pavo (un ranciofact que, realmente, no se muy bien lo que significa pero que se decía en casa y expresa a la perfección la situación actual).

Las lecturas de Serendipia: Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50: Criaturas del pantano

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50 VOL. 5

CRIATURAS DEL PANTANO

Seleccionados por Steve Banes y Craig Yoe

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 148 páginas a todo color

Inadaptados; parias entre los monstruos; más aún que los licántropos; nacidos lejos de laboratorios o carentes del carisma de haber sido invocados mediante artes nigromantes; radicalmente opuestos al dandy vampiro que nos ofreció -especialmente- el cine; la criatura del pantano, ese producto del húmedo fango y el limo fue, hasta que lo pilló Alan Moore y convirtió a Swamp Thing en un magnífico ser ecológico miembro de un linaje milenario, con vida sexual y frutos psicodélicos, poco menos que la evolución monstruosa de una grave falta de higiene.

Recuerdo cuando leí por primera vez la historia que dio origen a La cosa del pantano, creada por Len Wein y el artista Bernie Wrightson, una historia triste y corta, autoconcluyente, que se editó originalmente en House of Secrets #92 (1971) y que aquí publicó, sino recuerdo mal, la veterana revista de cómics Dossier Negro. En aquella historia la solitaria criatura, antes humana y producto de un sabotaje, despertaba más nuestra piedad que terror, al verse condenada a vivir en el pantano, donde su espantosa naturaleza pasaría desapercibida… hasta que fue recuperada convirtiéndose en toda una serie, la misma que transformaría Alan Moore en una de las cimas del noveno arte.

Pero antes de todo eso, en los años cincuenta, diferentes criaturas surgidas de desconocidos y profundos pantanos de Florida chapoteaban entre las páginas de los cómics de terror americanos que Steve Banes y Craig Yoe reúnen en magníficos tomos que DIÁBOLO EDICIONES edita en castellano para solaz de los aficionados.

Este quinto volumen rebosa humedad en cada una de sus páginas, con historietas surgidas de antiguas publicaciones como Weird Mysteries, Forbidden Worlds, Beware o The Beyond, publicaciones de corta vida en su mayoría que saturaron los kioscos de prensa.  De entre esas aventuras, editadas con todo cariño en páginas de color amarillento, destaca la que abre el tomo: Swamp Monster, ilustrada por el enorme y adelantado a su época Basil Wolverton, sin lugar a duda uno de los padres del Underground americano. Pero hay más, mucho más: historias protagonizadas por hombre-rana (textualmente, por supuesto); mujeres cocodrilo; viscosas masas tentaculares; zombies… e incluso una saga familiar que habita bajo la ciénaga. Todo en hojas amarillentas editadas en papel de buen gramaje y tapa dura. Todo lo cual se completa con algunas de las portadas originales al final del volumen.

Pero dejo lo mejor para el final, pues el tomo cuenta con una maravillosa y extensa introducción de Stephen R. Bissette, uno de los más importantes creadores gráficos de Swap Thing y responsable directo de la existencia de este tomo. Lean esa deliciosa introducción y sabrán el porqué. Por cierto, conviene resaltar que tanto la intro como las portadas están editadas y reproducidas en papel blanco, a diferencia de los cómics, haciendo notar así el cariño y cuidado puesto en la edición de este tomo, que tiene un extra exclusivo para la edición española de DIÁBOLO: dos historias no incluidas en la edición americana seleccionadas por el editor español. Todo un lujo, oigan. Pero bueno, supongo que durante esta pandemia se habrán hecho con él, pues ha sido una de las pocas alegrías que el aficionado ha podido llevarse al cuerpo. De no ser así… ¿a qué esperan?

Las lecturas de Serendipia: ‘Hace un millón de años. Todo el cine de dinosaurios (1914-1987)’

HACE UN MILLÓN DE AÑOS. TODO EL CINE DE DINOSAURIOS (1914-1987)

Octavio López Sanjuán

Diábolo Ediciones, 2020. Tapa dura, 17 x 24. 288 pgs. Color. 

Cuando era pequeño, mi mejor amigo tenía una pasión desmedida por los dinosaurios, tanto, que no llegaba a comprenderlo. Se sabía  los nombres de cada especie y tenía una colección de pequeñas figuras tipo Dunkin que eran su pasión. Más tarde supe que no era el único. Cineastas como Don Glut o el mismo Ray Harryhausen comparten ese mismo entusiasmo y amor por esas desaparecidas especies. También es el caso de Octivio López Sanjuán, como él mismo confiesa desde el prologo de Hace un millón de años. Todo el cine de dinosaurios (1914-1987) que acaba de publicar Diábolo Ediciones.

De Octavio ya les hemos hablado en Proyecto Naschy en diversas ocasiones. En nuestra opinión se trata de uno de los escritores cinematográficos españoles más serios que hay en activo, pues uno puede tener la completa seguridad de que cuando aborda un tema, lo va a exprimir ofreciendo como resultado el más importante y ameno estudio realizado en castellano sobre el mismo. Ya lo hizo con los cazafantasmas en su primera y voluminosa obra, ¿A quién vas a llamar?, de Tracy el gorila a Peter Venkman, la historia de los cazafantasmas, que allá por 2015 publicó la editorial Tyrannosaurus Books y ha reeditado recientemente Applehead Team responsable, precisamente, de Noches de Halloween. La saga de Michael Myers otro abultado estudio escrito por Octavio, en esta ocasión, sobre el inmortal psicópata y paradigma del slasher creado por John Carpenter.

Entre uno y otro, el autor publicó Cinezoico , libro en el que abordaba el estudio de los grandes saurios desde diversos niveles. En aquella obra el autor, tal y como explicó, se adentraba “en el tema ‘paleontológico’. Es decir, utilizando temas que aparecen reflejados en las diferentes películas, se (trataba) de exponer dichos elementos científicos con un lenguaje accesible”. Si bien aquel trabajo daba un amplio repaso a las películas protagonizadas por saurios prehistóricos, ahora Octavio se ha propuesto ser más exhaustivo, una de sus virtudes, y realizar “una versión ampliada y pulida de aquel texto, enfocado ahora a un punto de vista enciclopédico para poder albergar tantas películas de dinosaurios como fuera posible. Auspiciado además por un deslumbrante apartado gráfico reunido para esta nueva ocasión”, algo que tan solo podría ofrecerle Diábolo Ediciones, editando la obra como merece con numerosas ilustraciones a todo color y cartelería reproducida, en muchas ocasiones, a toda página. El resultado es soberbio, con capítulos dedicados a cintas señeras como The Lost World (Harry O. Hoyt, 1925), King Kong ( Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933) o Hace un millón de años (One Million Years B.C., Don Chaffey, 1966). Sin olvidarse de la dinosaura Gertie, que en 1914 tuvo el honor de inaugurar el cine de este subgénero; o películas pertenecientes a la denominada serie B tales como La bestia de la montaña (The Beast from Hollow Mountain, Edward Nassour e Ismael Rodríguez, 1956). El autor se ha puesto como meta realizar un exhaustivo repaso de toda la filmografía dinosauria deteniéndose, como hemos señalado, en los hitos más importantes, pero no olvidando nombrar pequeñas perlas trash como El bello durmiente (Gilberto Martínez Solares, 1952) u One Million AC/DC (1969) un nudie con guión del mismísimo Ed Wood.

De lo sublime a lo ridículo en 288 páginas con todo el cine de dinosaurios realizado mediante efectos físicos, ya sea por medio de stop-motion, como mediante hombres en traje de saurio y animación, pues este primer tomo cubre, tal y como se especifica, el periodo comprendido entre 1914 y 1987, así que, nuevamente y en palabras del autor, se reservará “la etapa moderna del cine prehistórico y la carrera de estos saurios en la pequeña pantalla para un próximo segundo volumen“, que servirá de secuela a esta primera entrega y que abordará ampliamente la saga Jurassic Park, entre otras perlas.

Octavio David López Sanjuán:

Natural de San Vicente del Raspeig (1982). En 2003 junto a Rubén Ortiz y Jonathan Bellés funda la página web godzillaencastellano.com, la primera web de habla hispana dedicada al saurio nipón.
Desde 2014, colabora mensualmente en la revista “Scifiworld” en la sección “Monsterland”, dedicada al cine de monstruos japoneses. En la misma publicación, ha realizado artículos de otras películas relevantes del cine fantástico, incluyendo entrevistas realizadas expresamente a los implicados en las diferentes producciones. Entre ellos se encuentran los especiales dedicados a la saga “Temblores”, “Expediente X”, “Cortocircuito” o “El monstruo del armario”.
En 2015, publica su primer libro, “¿A quién vas a llamar?, de Tracy el gorila a Peter Venkman, la historia de los cazafantasmas”, un exhaustivo recorrido por la figura del cazafantasmas tanto en cine como en televisión, y donde se incluyen más de 50 entrevistas exclusivas realizadas a los partícipes de las diferentes producciones. Un trabajo que fue reeditado por Applehead. Tras él vino “Cinezoico: el dinosaurio a través de la historia del cine” su segundo libro y primer acercamiento al tema de su última obra. Y finalmente y también de la mano de Applehead, se publicó Noches de Halloween, su voluminoso estudio sobre la saga de Michael Myers.
Octavio organiza anualmente el “Godzilla Weekend”, evento alicantino dedicado al kaiju eiga, y participa en los podcast “Luces en el horizonte” y “Cosas de monstruos”.

Las lecturas de Serendipia: ¡Quita tus patas de encima, mono asqueroso!

¡QUITA TUS PATAS DE ENCIMA, MONO ASQUEROSO! 

Jorge San Román

Diábolo Ediciones, 2020. Tapa dura, 17 x 24. 280 pgs. Color. 

A todos nos gustan los chimpancés y reírnos de las monerías que hacen, pues a fin de cuentas, es un poco como reírnos de nosotros mismos. Los simios nos muestran lo poco que nos separa de ser unos macacos onanistas y come bananas.

Ah, ¿que ya lo somos?

Ya, pues centrémonos en el cine, que siempre ha gustado de retratar monos. Podría decirse que el primer monstruo cinematográfico fue un peludo simio. Los villanos de la keystone eran como enormes gorilas de luciferinas cejas que machacaban torpemente al Jaimito o Charlot de turno. Todo mad doctor que se preciara tenía en algún ala de su castillo o laboratorio un gorila O mejor dicho, un hombre con un traje de gorila ¿con qué fin? pues naturalmente para que en algún momento se escape y la líe parda. En la larga serie de películas de Tarzán, tanto de Weissmuller como de sus antecesores y descendientes, apareció en algún momento, con mejor o peor fortuna, un hombre metido en un traje de gorila. Y el primer monstruo gigante que se enamoró de una mujer fue un mono: El rey Kong.

A Jorge San Román, de quien ya les hemos recomendado algún libro en esta sección, le encanta los monos. Pero también el cine, así que ha juntado ambos conceptos y los ha reunido en ¡Quita tus pata de encima, mono asqueroso! Una guía ilustrada de gorilas, orangutanes y chimpancés en el cine que repasa el honroso paso de nuestros hermanos primates por el cine fantástico y de terror.

Y algunos de ustedes dirán ¿y esto da para tanto? Y les respondemos: ¡Por supuesto! Da para eso y mucho más. Es más, el gorila es a la serie-B como la boina a Martínez Soria: imprescindible. Y Jorge demuestra en su libro que los primates han estado y están presentes desde la propia invención del cinematógrafo. Desde el silente hasta su (no) materialización en efecto tridimensional. De Charles Gemora y Emil van Horn, los primeros e ilustres héroes anónimos que vivieron de tener un traje de gorila; pasando por los modelos articulados mediante efectos stop-motion, hasta, de nuevo y ahora en Japón,  volver al traje de gorila y a su versión robot, el Mechani-Kong, pisando maquetas.

Eso por no hablar de chicas y gorilas. Gorilas robando chicas. Y si, es lo que se suponen. El subconsciente y la calenturienta mente de los guionistas de Hollywood siempre han pensado en la bonita estampa que representan la bella y la bestia y de entre ellos, el más genial, Ed Wood, llegó a donde tenía que llegar, con The Bride and the Beast (Adrian Weiss, 1958), una historia de amor correspondido entre un noble gorila y una damisela recién casada que mediante hipnosis descubre que… en una encarnación anterior fue ¡la reina de los gorilas! Más tarde ya se encargaría Worowczyk de mostrarlo en todo detalle. ¿Más?: la saga de El planeta de los simios a la que el título del libro hace referencia y que se repasa en su totalidad. Y ya, para que no se diga y aunque sea de pasada, el autor también deja constancia de la presencia del buen primate en el cine de animación y  el cómic.

Un libro que servirá al lector inquieto para introducirse, de manera amena, en un universo cinematográfico habitado por gorilas, chimpancés y orangutanes, pero también  en el mejor cine fantástico y de terror en un itinerario bien ilustrado en el que, si bien no están todos los que son, si son todos los que están.

Más en: diaboloediciones.com/

Las lecturas de Serendipia: Herbert West. Reanimador (Diábolo Ediciones)

HERBERT WEST: REANIMADOR

Edu Molina (Basado en el relato de H.P. Lovecraft)

Diábolo Ediciones, tapa dura, 24×17, blanco y sepia. 80 págs.

 

Herbert West, reanimador (Herbert West: Reanimator) fue escrito por Lovecraft entre 1921 y 1922 y fue uno de los escasos cuentos del autor publicado en entregas, concretamente seis. Narra las andanzas de un joven doctor, Herbert West, empecinado en devolver la vida a los cadáveres, experimento cuyo éxito dependerá de la frescura del cuerpo. La historia, narrada por su ayudante, se desarrollará en tres escenarios que cubrirán desde los primeros experimentos como estudiante en la universidad de Miskatonic; su paso por la I Guerra Mundial, donde pudo disponer de todos los cuerpos que deseó; y finalmente culmina a la vuelta del conflicto, cuando se instalarán a trabajar en un cementerio.

Con mucho del inmortal relato de Mary Shelley en su inspiración, Herbert West, reanimador fue, como es bien sabido, adaptado al cine en la que permanece como más exitosa -que no fiel- translación a la pantalla del universo Lovecraft. Un universo que ha tenido mucha más fortuna en el noveno arte. Ahí están las adaptaciones de Alberto Breccia, Richard Corben o Esteban Maroto, a los que ahora se les suma el argentino Edu Molina, con su magnífica novela gráfica.

El Herbert West: Reanimador de Molina sigue de manera bastante fiel el cuento original de H.P. Lovecraft, quizás donde se toma más libertades es en su conclusión, pero se muestra respetuoso con el original y la sobriedad y esquematismo de su dibujo, en tinta sepia, posee un clasicismo expresionista que transmite al lector perfectamente el sórdido escenario en el que se desarrolla la historia.

Nacido en 1969 en La Plata, Buenos Aires, Argentina, Eduardo Molina estudió en la Facultad de Bellas Artes de la misma ciudad siendo alumno de Alberto Breccia. Afincado desde 2002 en México, entre sus obras destacan Crimen y Castigo, la adaptación de la obra de Fiódor Dostoyevski y la de varios relatos clásicos de autores como Jack London, Herman Melville, Charles Bukowski, Edgar Allan Poe y Albert Camus. Edu Molina cita influencias de dibujantes como Hugo Pratt, Jordi Bernet, Will Eisner, Cacho Mandrafina y, por supuesto, su maestro, Alberto Breccia.

 

 

Las lecturas de Serendipia: ‘Informe Madelman’ y ‘En busca de Totoro’

16 diciembre 2019 Deja un comentario

INFORME MADELMAN VOL. I

Jon Diez de Ulzurrun

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24. 256 pgs. Color. 

Desde que los descubrí lo tuve claro. Cada Navidad, cuando mis padres me preguntaban qué iba a pedir a los reyes, les decía que “un Madelman”. Si me decían que sí, pero que pidiera algo más, les decía con todo convencimiento: “otro Madelman”. Y es que desde que tuve el primero en mis manos, toda mi alegría era poder jugar con ellos y utilizarlos para representar lo  que más me gustaba: películas.

Los Madelman eran Bruce Lee, Spiderman (bueno, Peter Parker, que para eso tenía el Mego), Drácula y cualquier personaje que deseara. Los ‘maquillaba’ y utilizaba decorados (cajas de zapato), vestuario y efectos especiales (¡bendita plastilina y lapiz rojo!). Si el Capitán América debía aparecer congelado en el polo desde la 2ª Guerra Mundial, tal y como leí en un tomo de Vértice, el Madelman se dejaba congelar durante unos días en la cubitera.

La imaginación era el complemento imprescindible para estos muñecos, que en muchos casos fueron mis mejores amigos. Luego ya uno creció. Y más tarde vinieron las increíbles figuras de acción que hay en la actualidad, pero ninguna de esas figuras puede sustituir a aquellos Madelman, que podían convertirse en cualquier personaje y con los que podía disfrutar todas las aventuras que se me pasaran por la cabeza, pues, como es bien sabido, los Madelman lo pueden todo.

Comercializados en 1968, cuando yo tenía tan solo dos añitos, los Madelman tuvieron una evolución, con diferentes modelos, equipos y accesorios. Una historia deliciosa que el especialista en el tema, Jon Diez de Ulzurrun desgrana en Informe Madelman. Estudioso en el tema y responsable de libros y documentales sobre estos hombres articulados dispuestos para la acción, realiza en Informe Madelman el más profundo estudio sobre el tema: con todos los datos y misterios; los ilustradores, la propaganda, los prototipos, los catálogos; la historia de estos pequeños hombres sin pies y sus imitaciones; secretos ofrecidos con todo el cariño que tan solo puede ofrecer aquel que escribe y publica el libro que le hubiera gustado haber encontrado  a él mismo para saber absolutamente todo sobre estos personajes.

Este primer volumen comprende toda la información referente a las Madelman fabricados entre 1968 y 1976, el comienzo de todo. De hecho son los Madelman ‘cabeza cuadrada’ y sin pies que personalmente viví y de los cuales uno ha sobrevivido y me está mirando, ahora mismo, desde mi librería. Mi favorito, astronauta en origen (las manos lo delatan) con el traje de Marinero Servico Portaaviones, el que más me gustaba porque podía pasar por un personaje normal, no era un soldado y podía ser utilizado en historias normales. O para representar una identidad secreta de algún superhéroe. O… y es curioso. No me pregunten que es lo que cené ayer, pues no lo recuerdo, pero sí les puedo decir todos los Madelman y el equipo concreto (pequeño o mediano, grande entró solo uno).

Una segunda entrega estará dedica a los Madelman de segunda generación, con pies y diferente cara, así como otras reencarnaciones. Promete ser un itinerario emocionante. Y sin duda con alguna carga de nostalgia, pues personalmente cuando pienso en lo mejor de mi niñez pienso en cuando jugaba con los Madelman, por eso es estupendo poder contar con el que va a ser EL libro para conocer todo sobre ellos y además editado por Diábolo con la solvencia de medios y calidad de impresión que les caracteriza.

EN BUSCA DE TOTORO

Apuntes de un paseo por el bosque

Sebastián Hirr

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24. 248 pgs. Color. 

Hace un par de años Diábolo Ediciones publicaba un delicioso libro que analizaba, casi fotograma a fotograma, El viaje de Chihiro. Un laborioso trabajo que introducía y explicaba al lector muchos elementos culturales del Japón presentes en la cinta de Miyazaki que aclaraban y podían ofrecer nuevas lecturas a sus imágenes.

Aunque ya les confesé entonces y me reitero en que aquella es mi película favorita del mago japonés de la animación, la segunda que le sigue y muy de cerca es Mi vecino Totoro (Tonari no Totoro, 1988), cinta que he descubierto mucho después y que todavía necesita terminar de conquistar mi alma como hizo aquella. Algo que, sin duda, este libro me ayudará a hacer.

Sebastián Hirr ofrece en estos apuntes de un paseo por el bosque, una mirada pormenorizada a ese mundo, una experiencia que para el autor “tiene la capacidad de influenciar la forma en que vemos al mundo una vez atravesamos la experiencia de mirarla.”

Y es que Mi vecinoTotoro es una oda a la naturaleza y a la imaginación, y un relato de crecimiento. Pero también es mucho más. Cuando Miyazaki llegó a mí mediante El viaje de Chihiro, un amigo me la recomendó como un viaje lisérgico muy imaginativo. Y sabía que yo entendía lo que quería decir. Mientras su hija la disfrutaba a un nivel, él encontraba otra lectura que convertía la película en una experiencia totalmente diferente. Y ahora, en el libro de Hirr, me encuentro que compara a Miyazaki con un chamán. Y yo así lo siento también. Como un chamán que acompaña al espectador por un mundo lleno de misterios y simbologías que tan solo él comprende. Y otras que este libro puede ayudarnos a entender.

Junto al autor analizaremos cada escena, deteniéndonos en las partes que, ya sea por merecer una interpretación (o más de una) o por hacer referencia a algún detalle perteneciente a la cultura oriental en general, y japonesa en particular, merece ser explicado.

Y el autor lo hará todo llevándonos por un paseo por el film. Escena a escena, de manera fluida, deteniéndose para mostrarnos lo que le parece interesante, lo que le llama la atención, lo que no hemos visto y lo que no comprendemos. Enriqueciendo la experiencia de revisar una historia que nos tiene cautivados. En sus palabras, el autor intentará “amplificar su percepción”, partiendo de la base de que “lo importante no es dar con respuestas sino con nuevas preguntas que transformen en obsoletas a las anteriores.” Sin duda un atractivo juego. Y no es que saber todo sobre ella sea realmente imprescindible para disfrutar de esta maravillosa historia, pero puede ofrecer al lector una nueva visión de la película, también apasionante, enriqueciendo así el visionado de esta obra capital del cine. Un visionado que, de nuevo en palabras del autor “no nos aleja de la realidad: la reconfigura.”

Más información y pedidos: Diábolo Ediciones

 

 

Las lecturas de Serendipia: Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Momias

26 noviembre 2019 Deja un comentario

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50: MOMIAS

Seleccionados por Steve Banes

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 144 páginas a todo color

Si la anterior entrega de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 estaba dedicada al zombie, muerto andante moderno por autonomasia y paradigma del cine y literatura de terror del siglo XXI, el cuarto volumen, que recientemente ha salido a la venta, se centra en un muerto viviente de origen más romántico y que marcó una época a comienzos del siglo XX plena de maravillas y descubrimientos: la momia egipcia.

La leyenda que gira alrededor de las maldiciones faraónicas y la maldad inherente a estos seres se remonta a las expediciones británicas por Egipto y sus descubrimientos, más concretamente al de la momia de Tutankamon en 1921 por parte de la expedición del Museo Británico dirigida por Howard Carter, con el auspicio de Lord Carnarvon. Este hallazgo dio pie a la que se llamó maldición del faraón, creencia que se basa en que cualquier persona que profane la tumba de un faraón del Antiguo Egipto cae en una maldición por la que morirá en poco tiempo. La maldición asociada al descubrimiento de la tumba del faraón de la XVIII dinastía Tutankamón es la más famosa en la cultura occidental. Muchos autores (incluido el propio descubridor de la tumba, Howard Carter) niegan que hubiese una maldición escrita, pero algunos investigadores del caso aseguran que Carter encontró en la antecámara un sello en la pared cuya inscripción decía: «La muerte golpeará con su miedo a aquel que turbe el reposo del faraón» Por supuesto había mucha literatura en todo esto, pues no en vano unos años antes, en 1892, en el cuento El lote núm. 249  Arthur Conan Doyle abordó por primera vez la figura de una momia como elemento terrorífico, siendo el relato precursor de futuros filmes, entre los que destaca el primero de ellos y el mejor, La momia (The Mummy, Karl Freund, 1932), protagonizada por el gran Boris Karloff para Universal Pictures en la que interpretaba a Im-ho-tep, sacerdote egipcio momificado en vida que retornaba de la tumba para buscar a la reencarnación de su amada. Pero el personaje no siempre fue así de activo y romántico y pasó a ser, película tras película, poco más que un criado al servicio del malvado de turno.

Steve Banes, recupera y selecciona un buen número de historias protagonizadas por momias y las reúne en este cuarto volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Con un extenso prologo de Banes y una introducción de Steven Thompson, el libro cuenta con un buen número de historietas inéditas en nuestro país ilustradas por Frank Giusto, Sy Grudko, Iger Shop o Bob Powell, entre otros, seleccionadas de oscuros comic books de títulos tan sugerentes como Web of Evil, The Beyond, The Thing o Spook. El tomo se cierra con un buen número de portadas de comic books reproducidas a tamaño original.

Editado, como es habitual en Diábolo Ediciones, con un papel de buen gramaje y a todo color, este tomo es una adición imprescindible para todo aficionado al buen cómic de terror.

 

Novedades Diábolo Ediciones: Noviembre 2019

12 noviembre 2019 Deja un comentario

Más novedades de Diábolo Ediciones para este mes de noviembre. Y claro, más cine, en esta ocasión protagonizado por el mejor Western y los omnipresentes zombies. Merchandising y coleccionismo con el tercer volumen dedicado a Star Wars ‘made in Spain’ y la llegada del primer tomo dedicado a los eternos Madelman. Y más cómic, por supuesto, con la tercera entrega de ‘La espada de San Eufrasio’. Pasen y vean: 

Las lecturas de Serendipia: ‘¡Anda! la merienda… Vol. II’

8 noviembre 2019 Deja un comentario

¡ANDÁ!, LA MERIENDA… VOL. II

Más deliciosas colecciones de nuestra niñez

Vicente Pizarro

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24 Color. 

En ¡Andá!, la merienda Vicente Pizarro abría la caja de los truenos de nuestra memoria más arcaica mostrándonos viejas colecciones de cromos que pudimos completar a base de dejarnos la salud, adquiriendo de paso unas eternas lorzas que nos acomplejarían durante el resto de nuestra adolescencia y más allá. Y todo gracias a los productos Bimbo, Cropán y Panrico, entre otros. Y es que los niños de los sesenta, setenta y ochenta adquirimos el hábito del coleccionismo, del que todavía sufrimos diversas secuelas, gracias a estas colecciones y las de quiosco. Pero, ¡ay!, las que venían en la bollería y pastelería industrial tenían un nosequé, que las hacía mágicas, especiales para aquellos tiempos de carencias: superhéroes; discos diminutos que sonaban narrando las grandes hazañas de los guerreros del pasado; adivinanzas; figuras; brutos mecánicos troquelados… fantasía desatada.

Tiempo después el mismo autor trajo a nuestra memoria los cromos y las colecciones que venían en aquella pesadilla de nuestras madres (y alegría de dentistas) que era la goma de mascar con el libro ¿Quieres un chicle? Una amenaza menor para sus vástagos si la comparamos con la de las drogas, el sexo y el alcohol, claro. Pero eso sería después.

Ahora, Vicente Pizarro retorna y devuelve al lector al universo de los productos alimenticios de nuestra infancia y sus objetos promocionales con ¡Andá! la merienda II en el que enumera y analiza las promociones incluidas en productos como quesitos, pipas, mermeladas, chocolates solubles, cremas de cacao y snacks, volviendo así a nuestra perjudicada memoria aquellos minerales que daba Cola-Cao en sus tapas; los Pitufos troquelados (y acolchados) de Matutano; o los adhesivos pasotas de Bollycao. Además de descubrirnos colecciones más oscuras,  como las que se ofrecían en las bolsas de pipas o por los productos Ortiz, y reservando sus últimas páginas para ofrecer algunas imágenes de colecciones y productos que quedaron sin reseñar en la primera entrega.

En resumen, todo un milagro, un maravilloso viaje en el tiempo, cuidado hasta el detalle, que destila un gran amor del autor por el objeto del libro y que más allá del dichoso factor nostálgico y del deleite para los sentidos que supone, ofrece un impagable estudio sobre el impacto de la televisión y el cine sobre los niños de la época, la marcha y la competencia en el mercado entre las diferentes marcas, así como el nacimiento del merchandising en España. Así que ¡Andá, la merienda… II funciona a varios niveles, de ahí que sea un interesante libro que merezca ocupar un espacio en nuestra Biblioteca de Serendipia junto a los dos anteriores.

Las lecturas de Serendipia: ‘El destape en el quiosco’

28 octubre 2019 Deja un comentario

EL DESTAPE EN EL QUIOSCO.

Revistas y cómics que revolucionaron nuestra líbido

Guillem Medina

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24 Color. 312 páginas.

Para quien no haya vivido los años inmediatamente posteriores a la muerte de Franco, puede resultarle complicado comprender la fiebre del desnudo, eminentemente  femenino, que inundó los quioscos y los cines españoles a mediados de los setenta. Algo inimaginable en la actualidad, pero que tiene una explicación sencilla si nos desplazamos a aquellos tiempos.

Y es que a los que la ‘ola de erotismo’ nos pilló con los primeros picores venéreos la viñeta de un cómic; un inocente anuncio de lencería femenina y, en especial, un reportaje central de Interviú, revista más o menos permitida en los hogares españoles por aquello de los interesantes reportajes de índole político-social, podía abrirnos las puertas al misterio femenino y… a múltiples sesiones de onanismo. No digamos ya si dábamos de manera casual con el escondite de las revistas de nuestro hermano mayor o de nuestro padre. Eso representaba la perdición eterna, o al menos contribuía a aumentar nuestro sentimiento de culpa y el miedo a ir, tras una vida de vicio y depravación causada por la lectura de semejantes inmundicias, a parar a las calderas de Pedro Botero, tal y como el catolicismo nos había inculcado.

En el cine, habituado a la censura, los desnudos comenzaron a permitirse  “por exigencias del guión“, que era la manera culta y elegante con la que las actrices y los directores intentaban  justificar desnudos gratuitos. Surgieron divas que vivieron, y en muchos casos padecieron, esta época como simple carne de cañón, como fue el caso de María José  Cantudo, Agatha Lys, Barbara Rey o Nadiuska, por decir tan solo las más conocidas entre muchísimas más. Y tanto jóvenes estrellas, como una Maribel Verdú de 17 años o Pepa Flores; como veteranas de la talla de Carmen Sevilla, Lola Flores o Sara Montiel, llegaron a mostrar en mayor o menor medida sus encantos, ofreciendo en unos escasos años, toda la carne que el españolito había deseado ver durante aquellos cuarenta años que fueron de pan negro a desarrollismo. A muchas de estas grandes divas las vimos mediante “robados pactados” pero también en bellos reportajes fotográficos realizados por experimentados artistas de la talla de César Lucas o José María Castellví, que dotaron de arte a la fotografía erótica.

Al calor de todo ello llegaron a los quioscos, hasta textualmente inundarlos, una ingente cantidad de publicaciones, muchas de efímera vida, con el sexo como reclamo. Unas, a imagen y semejanza de clásicos  como Playboy, mezclando reportajes fotográficos con artículos periodísticos; otras, ya existentes, introduciendo los desnudos entre sus páginas, como Fotogramas, El Jueves o El Papus; también en forma de cómic, dejando de censurar sus páginas las ya conocidas y editándose muchas nuevas, especialmente provenientes de Italia; y finalmente las revistas y publicaciones íntegramente dedicadas al sexo, que poco después dieron paso directamente a las revistas pornográficas, primero de importación y más tarde incluso en su edición española, como fue el caso de la emblemática Private (de la que, por cierto, reunir las imitaciones chuscas daría para otro libro). Pero ese es otro cantar, pues Guillem Medina en El destape en el quiosco lo que analiza y reúne son aquellas primeras pubicaciones surgidas al calor de la Transición y la, ejem, desaparición de la censura. Revistas como Party, Siesta, Stop, Bocaccio, Lib y muchas otras de cuya existencia había que dejar constancia. Publicaciones que explican mucho más y mejor el pulso de aquella época que todos los libros y estudios que queramos reunir. Sin olvidar el mundo gay y trans. Y es que todavía no se ha hablado nada sobre la curiosidad que despertaban los transformistas y Travestís, que actuaban en sus propios y populares locales en Barcelona y Madrid. Artistas de fama como Pierrot o Paco España, cuyas actuaciones se desarrollaban ante un público compuesto, mayormente, por parejas heterosexuales. Pues bien, también hubo revistas como Party o Pierrot que dieron puntual noticia sobre estos temas y abrieron, más bien entornaron,  el armario.

De toda aquella ola de erotismo y de todas las publicaciones, que en consonancia con los tiempos lo que aireaban a los cuatro vientos era, a fin de cuentas, el ansia de libertad y apertura, poco queda ahora. Interviú desapareció recientemente, y la única que se publicaba en aquella época y prosigue es El Jueves. Los tiempos han cambiado, pero es de agradecer que alguien, con el detallismo y completismo que demuestra Guillem, realice un primer inventario de muchas de aquellas publicaciones, revistas, cómics. Labor que redondea repasando a las principales protagonistas de aquellas publicaciones y películas. Actrices que padecieron y vivieron aquella época en su esplendor y tras la cual vieron como, para la mayoría, se cerraban las puertas del cine.

Diábolo Ediciones, como es habitual, redondea la obra con abundancia de imágenes a todo color, imprescindibles para disfrutar de los diseños ‘vintage‘ y de las sugerentes imágenes de aquellas cabeceras. Pero que no se engañe el lector, la imagen están al servicio del documentado texto del autor, que ayudará al neófito a situarse en aquella época y al estudioso a conocer los entresijos editoriales y socioeconómicos que se vivían en aquellos años.

 

Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50: Zombis

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50: ZOMBIS

Seleccionados por Steve Banes y Craig Yoe

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 144 páginas a todo color

Por fin llega una nueva entrega de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 que edita Diábolo Ediciones, una lectura adictiva que en esta ocasión dedica sus páginas al monstruo por excelencia del siglo XXI: el zombi. El muerto andante. Y ese simpático e inquieto cadáver protagoniza las 17 terroríficas historias de este tercer tomo de gloriosos cómics clásicos seleccionados por Craig Yoe, ganador de un premio Eisner, y Steve Banes, propietario del famoso blog The Horrors of It All. Ambos han revuelto entre los sepulcros, apartando gusanos y otras liendres y quitando mortajas para desvelar las mejores historias seleccionadas de viejos y raros cómics pre-code como Adventures Into The Unknown, The Beyond, Blac Cat, Dark MysteriesEerie, que no hay que confundir con el más famoso y posterior editado por Warren. Ofreciendo autores de la talla de Wally Wood, Gene Colan, Jack Cole o Basil Wolverton, todo ello en un magnífico tomo que muestra aquellas historias tal y como se publicaban, con el color original, pues las reproduce directamente de las páginas de los cómics. Pero no solo eso, este tercer tomo presenta una agradable sorpresa, pues incluye dos historietas reproducidas directamente de los o originales entintados en blanco y negro. Dos auténticas piezas supervivientes pertenecientes a la colección de Bill Leach que permiten admirar los delicados trazos de los ilustradores, Vic Donahue y Al Eadeh, trazos que en muchos casos quedan sepultados ante el color y sus tramas, tal y como podemos comprobar, por ejemplo, en la historieta Ken Shannon, ilustrada por un casi irreconocible Reed Crandall, cuyo talento afloraría en todo su esplendor primero en EC y más tarde en Creepy.

En cuanto a las historias, tenemos vudú, mucho vudú, pues antes de que George A. Romero abriera la puerta a los zombis degustadores de vísceras y cerebros, este era el zombi habitual, el tradicional, que tan bien supo llevar el cine a las pantallas ya desde tan temprana fecha como 1932 con White Zombie de Victor Halperin, con un inolvidable Bela Lugosi, a la que siguieron algunas cintas menores, en su mayor parte de serie B, hasta culminar con la gran obra maestra pre-Romero: Yo anduve con un zombie (I Walked with a Zombie, 1942) de Jacques Tourneur. Pero aquí hemos venido ha hablar de un magnífico libro repleto de cadáveres mugrientos que regresan de la tumba para vengarse, como en La criatura del mar y La cripta de los muertos vivientes; o de difuntos que deberán enfrentarse a detectives  e investigadores aguafiestas como Ken Shannon y Purple Claw; o periodistas y escritores que en busca de historias lúgubres meterán sus narices en lugares prohibidos, como sucede en La misión de las almas perdidas y Experto en los no muertos.

El volumen se completa con dos introducciones de Yoe y Banes y un buen puñado de putrefactas portadas de cómics, auténticas reliquias reproducidas a toda página e ilustradas por Lee Elias, Frank Frazetta o Basil Wolverton, este último todo un precedente de los cómics underground de los setenta.

Es posible que alguna de estas historias le resulte familiar a los lectores más talluditos, y es porque fueron publicadas por una de las editoriales antepasadas de Marvel, Atlas, y recicladas como complemento de los cómics Marvel editados en España por Vértice, así como en las colecciones de terror que la misma editorial barcelonesa lanzó en los años setenta, como Fantom y Espectros.

Escalofriantes relatos que poco después sufrirán el peso de la censura, como ya explicamos cuando comentamos el primer tomo de esta colección, y que daría al traste con todo este imaginativo terror, unas veces tétrico, otras naíf, pero siempre entrañable de aquellos viejos cómics que Diábolo Ediciones pone a disposición de los lectores españoles en cuidadas ediciones de corte temático que sin duda ayudarán a combatir la canícula que se nos viene encima. Y prepárense, porque el siguiente tomo también estará repletos de muertos andantes, pero de otro tipo. No se pierdan Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 Vol. 4: ¡momias!

Novedades Diábolo mayo-junio: zombies, Mariquita Pérez, Ágata Christie y Tim Burton

CÓMIC

Diábolo ha preparado para estos meses, en los que el invierno definitivamente va quedando atrás, unos lanzamientos editoriales para todos los gustos. Serendipia, naturalmente, está más que entusiasmado con el tercer volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50, que en esta ocasión está dedicado a los apestosos zombis. Una lectura que sin lugar a duda va a ser muy estimulante. Como también lo será viajar al pasado, concrétamente a 1939 y visitar Colliure, donde el viejo poeta Machado agoniza en la más triste soledad, con Antonio Machado. Los días azules, uno de los comics que más interés ha despertado durante este año, como demuestra esta necesaria segunda edición. Más ligero resultará adentrarnos en la lectura de Miau, de José Fonollosa, que Diábolo reedita ahora a todo color. 

CINE, COLECCIONISMO Y CULTURA POPULAR

Pero como es habitual, Diábolo también ha preparado algunos interesantes tomos dedicados al cine y la cultura popular. Con Los mundos de Agatha Christie, José Montijano, gran especialista en arte frívolo español del que ya comentamos alguno de sus libros, nos sorprende adentrándose  en la vida y obra de la escritora por autonomasia de la novela policíaca y de misterio. Por su parte la muñeca Mariquita Pérez, que nuestras madres ni soñaron con poseer alguna vez, es la protagonista de Descubriendo a Mariquita Pérez, obra con la que sus autoras, Alicia Amigó y Salud Amores, repasan la historia, los modelos, vestidos y complementos de esta muñeca destinada a las clases más afortunadas de la España de postguerra. Finalmente Diábolo pone a la venta una edición ampliada del libro Tim Burton. Simios, murciélagos y jinetes sin cabeza, escrito por David G. Panadero y Miguel Ángel Parra del que ya les hablamos aquí y que se alarga para comentar Dumbo, la última película del genial director. 

Novedades Diábolo abril 2019: Robots, TV Nostalgia y Cómic

Todavía con la reseca del reciente Comic Barcelona encima, Diábolo, sin tregua, anuncia sus muy interesantes novedades, lideradas por el esperado Robots en el cine. de María a Alita un minucioso trabajo escrito por Jordi Ojeda. Seguido muy de cerca por Mazinger-Z. Guía de la serie de animación, un libro que se anuncia como el más completo sobre el tema. Miguel Herrero vuelve a meterse de cabeza en la televisión del pasado y viaja en esta ocasión hasta los años de infancia de Serendipia, los años 70, para bucear entre todos aquellos programas y series con la solvencia que le caracteriza. Y dejamos para el final un cómic de lo más prometedor y refrescante, que parece anunciar la canícula que se nos avecina: Summer Muse II de Guillem March. 

 

Comic Barcelona 2019, reune en un mismo espacio nuevos aires y clásicos de siempre

Serendipia pudo disfrutar una vez más de la fiesta comiquera por autonomasia de la Ciudad Condal. Un evento que consiste en mucho más que en comprar tebeos, que si, por supuesto, pero también en cruzarse con amigos, ojear novedades, saludar a autores-amigos y conocer nuevos, comprar algún cómic (menos de los que desearíamos), saludar en persona a algunos editores amigos, disfrutar de las exposiciones y conseguir alguna dedicatoria. Y hacer caminatas de muchos kilómetros y colas. Hasta el agotamiento. Pero como ya dijimos a alguien, cansancio del bueno, del que te lleva a la cama y te hace caer rendido con la luz encendida, un buen tebeo en las manos y una sonrisa. Veamos pues como ha vivido Serendipia estos días, sepamos quiénes han sido los artistas y guionistas ganadores de los premios Comic Barcelona 2019 y averigüemos las conclusiones y números que ha proporcionado la organización.

Fotos: Serendipia

37 CÓMIC BARCELONA. CUESTIÓN DE ESPACIO

Lo que más ha llamado la atención de Serendipia de esta edición del antiguo Salón del Cómic, ahora Comic Barcelona, ha sido la muy acertada distribución de los espacios. Nada más cruzar el umbral, se desplegaban ante el visitante los stands de las editoriales más pequeñas, pero no por ello menos importantes. Y junto a estas editoriales, en un lateral, la zona dedicada a los fanzines y la autoedición. Y celebramos que no se encontrara, como sucedía en otras ediciones, apartada del meollo, relegada a un extremo, no,  formaba parte del espacio principal y eso nos ha parecido muy bien. También había zona específica para los stands de objetos y artículos más ajenos al cómic, concretamente esos stands que todos nos  hemos preguntado alguna vez qué diablos hacen en un salón del cómic. Como también los video juegos, ubicados en un mismo espacio, todo lo cual ayudó a repartir al público por intereses. Repetimos, nos pareció una distribución realmente acertada, en la que tan solo quizás fallaba el espacio que había que recorrer para visitar las exposiciones, situadas en otro pabellón y repartidas en dos pisos: uno para la de homenaje a Stan Lee y otro para el resto. En todo caso a pesar de haber contado con un día menos de salón y de la gran afluencia de público (un total de más de 112.000 visitantes), se ha podido circular de manera cómoda, sin aglomeraciones importantes y con espacio suficiente para poder disfrutar de todo lo que la organización había puesto a disposición del público.

Dos instalaciones con dos de las exposiciones, y en el fondo, Forum Comic Barcelona

¡EL ARTISTA, EL ARTISTA!  

Esta 37 edición de Comic Barcelona ha contado con un nutrido grupo de invitados, pero dos nombres han brillado por encima de todos, los de Milo Manara y Daniel Clowes, siendo este último el más reclamado por prensa y

Daniel Clowes dedicando sus libros en el stand de Random House

público al ser la primera vez que pisaba el certamen. Ellos han sido los que más expectativas han levantado sobre los aficionados, como demuestra el hecho de que los cincuenta números repartidos para la firma de Clowes en el stand de Random House, se agotaran en menos de media hora. Afortunadamente hubo nuevas oportunidades de obtener su dedicatoria durante los tres días del salón, pues no solo firmó en los stands de las editoriales que han publicado sus cómics, La Cúpula, Fulgencio Pimentel y la mencionada Random House, sino también en otros espacios, como en el stand de esos grandes almacenes cuyo nombre comienza por ‘f’ y termina por ‘nac’. Daniel Clowes también ofreció una clase magistral ante un entregado público.

Más presencia de Clowes en el stand de la editorial Fulgencio Pimentel

Dejando aparte estos nombres de relumbrón, Serendipia, se alegró mucho de poder saludar al siempre bienvenido Paco Roca, ya un amigo, que trajo bajo el brazo sus obras más recientes,  La encrucijada (2017), una novela gráfica con disco creada conjuntamente con el músico José María Casañ del grupo

En el stand de Astiberri

Seguridad Social; El tesoro del Cisne Negro (2018), con guión de Guillermo Corral; y la tercera y última entrega de su trilogía del hombre en pijama, Confesiones de un hombre en pijama (2017), todos ellos publicados por Astiberri, con su acostumbrada calidad: tapa dura, papel de buen gramaje e impresión de calidad. Este cuidado en sus ediciones, junto a su magnífica selección de autores, han conseguido que el cómic sea tratado en las secciones de literatura de la prensa y sus álbumes adquiridos incluso por lectores que habitualmente no leen cómic. Y eso se consigue publicando obras que han calado en el público como Arrugas (2007) del mencionado Paco Roca o las obras de Alfonso Zapico, de quien recordamos especialmente las dedicadas al universo del escritor James Joyce; Miguel Gallardo o Miguelanxo Prado, firmas y trabajos que conviven en el catálogo de la editorial con los de Alan Moore, Neil Gaiman, Horacio Altuna y grandes favoritos de Serendipia, de carácter mucho más gamberro, como

Paco Alcázar 

Pedro Vera o Paco Alcázar. Por otra parte, tal y como nos aseguró uno de sus editores, Astiberri tiene pensado iniciar una linea de cómic infantil.

La última vez que vimos al iconoclasta Paco Alcázar fue en 2009. Entonces trabajaba todavía en El Jueves y allí nos dedicó el primer álbum dedicado a Silvio José, personaje que por entonces publicaba en el semanario de humor. Paco también tuvo a bien firmarnos sus primeros y salvajes trabajos, que son los que hicieron de Serendipia fan incondicional del gaditano. Así que tras diez años de ausencia, esperábamos toparnos de nuevo con Paco, que, ahora en Astiberri, dedicó, con tanto temple como profesionalidad, todo lo que Serendipia le llevó. Paco presentaba un nuevo trabajo, La vida y usted, un desquiciado -o no tanto-,  tratado enciclopédico que en breve procuraremos reseñar como merece.

Raquel Lagartos y Julio César Iglesias

Serendipia también tenía muchas ganas de saludar personalmente a Raquel Lagartos y Julio César Iglesias, autores de dos de las novelas gráficas que más nos han gustado de los últimos años: Mary Shelley, la muerte del monstruo y La hierba del estío, deliciosas obras en las que su ilustradora, Raquel Lagartos, experimenta diferentes técnicas pictóricas algo que, tal y como ambos nos aseguraron, se prolongará en la nueva obra que están preparando y de la que tan solo nos adelantaron que no tendrá nada que ver con lo publicado hasta ahora. Tocará pues esperar pacientemente y releer una novela gráfica tan compleja y completa como la dedicada a la autora de Frankenstein, narración que deja en evidencia la pobre y folletinesca versión de la vida de Mary Shelley que se estrenó recientemente en nuestros cines. Ambas novelas gráficas están editadas, con excelente calidad, por Diábolo

Hernán Migoya y ‘Nuevas Hazañas Bélicas’ de Norma Editorial

Ediciones, una editorial amiga que, como bien saben, también publican libros sobre cine y cultura popular. Precisamente sobre cine y literatura versa una de las interesantes novedades que Diábolo está preparando para Sant Jordi, Robots de cine. De María a Alita, escrito por Jordi Ojeda, y todo sin olvidar

la inminente tercera entrega de la Biblioteca de cómics de terror de los años 50, dedicada en esta ocasión a los zombis. Diábolo prepara, como vemos, una primavera repleta de buena lectura.

Otra obra que se presentó a lo grande durante los tres días del Salón y de la que prometemos hablarles más detenidamente ha sido la antología Nuevas Hazañas Bélicas, que con guión de nuestro amigo Hernán Migoya cuenta con la colaboración, en la parte gráfica, de la flor y nata del cómic español y que ha sido editado, a todo lujo y en formato apaisado, como debe ser, por Norma.

Deamo Bros. ‘Serie B’ de primera clase

Finalmente, y en otro orden de cosas, también en el stand de Diábolo Ediciones pudimos conocer a los Deamo Bros, Danide y Raúl Deamo, que dedicaban su muy recomendable Serie B, una colección de divertidas y trepidantes historias de ciencia-ficción y misterio salpicadas de guiños y referencias a conocidas películas y novelas, en especial de los años 50, y en las que que el presente más cotidiano y la dimensión fantástica más desquiciada se entremezclan con el humor más desacomplejado.

Nuestro amigo Dani Moreno sigue al pié del cañón con su fanzine Amazing Monsters, del que presenta un espectacular tomo recopilatorio con el que celebra el décimo aniversario de la publicación, todo ello antes de ponerse,

Dani ‘Amazing Monsters’ Moreno

no con uno, sino con dos nuevas entregas del fanzine, el próximo a publicarse previsiblemente en mayo y dedicado a las películas de bárbaros y pseudo Conans y otro, sin temática concreta, para octubre, coincidiendo con el Festival de Sitges. Chaparra Entertainment presenta también una antología de sus películas reunidas en un maravilloso estuche VHS que contiene, además de las películas, un grueso libreto. Mandanga, pues, de la

Una lectura imprescindible en todo hogar de bien

buena. Como prometedoras son las imágenes que hemos podido ver del nuevo cortometraje que están perpetrando en Baleares David Muñoz y Adrián Cardona, responsables de Brutal Relax (2010) y Fist of Jesus (2012) y que  se enfrascan ahora en una postapocalíptica propuesta a lo Mad Max, com mucho más gore y diversión. David también está ultimando la edición definitiva de Mi nombre es Koji, cortometraje que rinde homenaje a Mazinger-Z, añadiendo imágenes rodadas en Japón y una banda sonora que incluye una canción cantada por la misma voz que grabó el tema original en castellano de la serie. Una bomba.

KIM, KEKO Y ANTONIO ALTARRIBA, GRAN PREMIO DEL 37 COMIC BARCELONA

¡El gran Kim!

Serendipia adora a Kim desde sus tiempos de humorista gráfico en El Jueves, donde publicaba la longeva serie Martínez, el facha, con la que ha sabido reírse del apolillado nostálgico del franquismo desde los primeros años de la Transición, introduciendo algo de humor a la violencia fascista que protagonizaron, en aquellos primeros años de la democracia, grupúsculos de extrema derecha. En abril de 2015 se dejó de publicar pero, ¿Quién le iba a decir a Kim que estos nuevos tiempos traerían consigo el retorno de la más rancia derecha franquista? Pues por desgracia así está siendo, por lo que Kim ha vuelto para crear nuevas aventuras con las que reírnos de todos esos nostálgicos. Pero en el interín Kim se ha manifestado como un magnífico dibujante ‘serio’ realizando, con guión de Antonio Altarriba, El arte de volar (2009) y El ala rota (2016), dos magníficas obras que tanto el ilustrador como el guionista firmaron durante

Antonio Altarriba pletórico con su Gran Premio de Comic Barcelona

estas jornadas de Comic Barcelona. Kim, además, presentaba su relato autobiográfico Nieve en los bolsillos (2018) una novela gráfica editada, al igual que los anteriores, por Norma,  y Cuarenta maneras de fornicar (Dibbuks, 2019), libro de ilustraciones de corte erótico basado en un texto anónimo francés de 1870 con el que recuperamos al Kim más gamberro.

Editado también por Norma y con guión, nuevamente, de Antonio Altarriba se presentó Yo, loco, una especie de segunda parte de Yo, asesino (2014) ilustrada, al igual que aquella, por el dibujante Keko. Este nuevo trabajo, ambientado en el mundo de las empresas psicofarmacéutica es, tal y como nos comentó Altarriba, la segunda entrega

Keko, ilustrador de ‘Yo, asesino’ y ‘Yo, loco’

de una trilogía que finalizará en poco más de un año, cuando se publique Yo, mentiroso. Tres obras que como nos detalló, pueden leerse de manera independiente pero que, como veremos, tendrán entre ellas un nexo de unión.

Tanto Keko como Kim y Altarriba estuvieron firmando y dibujando multitud de cómics durante los tres días del salón, derrochando simpatía y cercanía con los aficionados, que supieron agradecer el tiempo que los dibujantes se tomaron con cada uno de ellos realizando magníficas ilustraciones. Antonio Altarriba obtuvo, asimismo, un merecido Gran Premio del 37 Comic Barcelona.

¡PREMIOS Y MÁS PREMIOS!

Además del mencionado Altarriba, Comic Barcelona dio a conocer el primer día del certamen al resto de galardonados de esta edición, que se deciden en una primera fase por los votos de profesionales de la historieta de España y en segunda fase por un jurado. La ganadora del premio a la Autora Revelación -patrocinado por la Fundación Divina Pastora– fue María Medem, que ha debutado en la novela gráfica con Cénit (Apa Apa).

Harley Quinn, uno de los disfraces más populares… y más resultones

¡Universo! (Astiberri), de Albert Monteys, ha obtenido el premio a la Mejor Obra de Autor Español. Conocido por su dedicación al humor gráfico, Monteys firma aquí una obra de ciencia-ficción que apareció primero online en la plataforma Panel Syndicate, y que fue nominada a los premios Eisner en la categoría de mejor cómic digital.

Por su parte, El árbol que crecía en mi pared (Sallybooks), de Lourdes Navarro, ha sido galardonada en la nueva categoría de Mejor Obra Infantil/Juvenil. Se trata de una historia sobre la adolescencia protagonizada por un chico solitario e incomprendido.

Lo que más me gusta son los monstruos (Reservoir Books), de Emil Ferris, ha ganado, como era previsible, el premio a la Mejor Obra Extranjera. Primera novela gráfica de su autora, recrea el diario gráfico de una peculiar niña de diez años que vive en el oscuro Chicago de los años sesenta.

El premio al Mejor Fanzine ha sido para Saxífono, mientras que Desmesura (Edicions Bellaterra), un cómic sobre la locura de Fernando Balius y Mario Pellejer, ha obtenido el Premio Popular, que se decide por los votos de los aficionados y el público en general.

EXPOSICIONES

Aunque los más jóvenes igual no lo crean, hubo un tiempo en el que leer comics de superhéroes estaba muy mal visto, sobre todo entre los aficionados al noveno arte. Pero ahora estos personajes están en el imaginario de todo el mundo gracias al cine. Las películas Marvel han triunfado  y sus personajes ya son un valor en alza que el cine se ha encargado de propagar. Ahora todos saben quien era aquel ancianito de sonrisa perpetua que siempre tenía frase en las peliculas Marvel. Stan Lee fue -dejando polémicas de lado- el creador de todo un universo superheróico, de una moderna mitología que, por fin, ha logrado influenciar y transcender más allá de las hojas de los comic book. Así que, ahora que Stan Lee nos ha dejado, Comic Barcelona, no podía ignorar su figura y organizó un homenaje a su altura con Stan Lee & The American Comic Book, una excelente exposición con paneles dedicados a sus personajes más populares,  y en cada uno de ellos planchas originales para disfrute del aficionado más exigente. Hojas repletas de magia dibujadas por las plumas más famosas del cómic norteamericano: Jack Kirby, John Buscema, John Romita… Una exposición que se completaba con otra, compuesta por dibujos originales realizados por autores autóctonos que se subastaron a beneficio de la ONG Open Arms.

Otras exposiciones se dedicaron a la obra de la dibujante y guionista Laura Pérez Vernetti, ganadora del Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona del pasado año; a Pinturas de guerra, de Ángel de la Calle, premio a la Mejor Obra en 2018; a Ana Penyas, premio a la Autora Revelación (patrocinado por la Fundación Divina Pastora) de la anterior edición; al dibujante Josep Solana Joso, fundador de la prestigiosa Escuela Joso; y a la relación entre la música y los autores de cómic alternativo, entre otras. Además, Comic Barcelona ha consolidado su colaboración con el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) con una muestra sobre el nuevo Corto Maltés de Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero.

OTRAS ACTIVIDADES

Comic Barcelona ofreció otras actividades que cabe destacar, entre ellas el Forum Comic Barcelona, en el que varios autores hablaron sobre su obra y dialogaron con el público, que llenó el espacio durante los tres días de certamen. Allí pudimos ver y escuchar, por ejemplo, a la protagonista de una de las exposiciones, Laura Pérez Vernetti, que como autora ha dibujado historias con sus propios guiones y ha trabajado con guionistas como Onliyú,

Laura Pérez Vernetti en el Fórum Comic Barcelona

Joseph Marie Lo Duca, Antonio Altarriba y, sobre todo, Felipe Hernández Cava. Colaboró durante diez años con la revista El Víbora (1981-1991) y entre sus obras más recientes figuran Yo, Rilke (Luces de Gálibo. 2016) y Viñetas de plata, con poemas adaptados al cómic de Luis Alberto de Cuenca (Reino de Cordelia. 2017). También a  Mamen Moreu, dibujante de El Jueves con la serie Mamen y Lolo de la que Astiberri acaba de publicar la primera recopilación y que cuenta las aventuras de dos extrañas compañeras de piso: Dolores, una viuda chapada a la antigua, y su nieta Lolo, bisexual, poliamorosa y vegana.

Mamen Moreu durante su intervención en el Forum Comic Barcelona

Entre las novedades del 37 Comic Barcelona destacó la primera edición de unas Jornadas Profesionales dentro de la zona Comic Pro, el espacio de networking en el que colabora Acción Cultural Española (AC/E), que ha acogido 199 entrevistas de trabajo (un 47% más que el año pasado). También se ha creado el espacio Alter ComicBarcelona con la intención de potenciar e impulsar a editoriales pequeñas, independientes, alternativas o de reciente creación.

Con un carácter más lúdico se ha estrenado el espacio Comic Stage, donde se han celebrado actuaciones y han participado cosplayers, mientras que en Comic Experience ha habido talleres dirigidos a los más jóvenes con la colaboración de la Escuela Joso.

La directora de Comic Barcelona, Meritxell Puig, ha destacado el hecho de que “el público ha llenado cada día los nuevos espacios que se han ofrecido” y también “el incremento de expositores, que se ha traducido en la presencia de más editoriales, más librerías, más fanzines y más autores exponiendo y vendiendo su obra”. Según Puig, el certamen mantiene la dirección de integrar “actividades pensadas para un público amplio y otras que resulten interesantes para el experto lector de cómic, dos aspectos que se han combinado en la muestra dedicada a Stan Lee”.

Ahora, la organización se encuentra volcada en organizar el Salón del Manga, pues se trata de un año muy especial para el mismo al tratarse de la edición número 25. Así que del 31 de octubre al 3 de noviembre Barcelona volverá a vestirse con sus mejores galas y a volcarse en ese mundo de onomatopeyas, color, acción y ternura que Will Eisner bautizó como arte secuencial.

ÁLBUM FOTOGRÁFICO 37 COMIC BARCELONA 

Novedades Diábolo marzo 2019: animación, Manga, cómic y… Buffy

A %d blogueros les gusta esto: