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Las lecturas de Serendipia: ‘Solo son déjà vus a la carta’ de Mauro Entrialgo

17 noviembre 2020 Deja un comentario

SOLO SON DÉJÀ VUS A LA CARTA

Mauro Entrialgo

Diábolo Ediciones, 2020. 160 páginas. Color. Rústica, 20 x 27 cm

Cuando reseño, muy poco después de salir a la venta, Solo son Déjà vus a la carta de Mauro Entrialgo veo, con cierta sorpresa, que se encuentra agotado en la editorial. Con cierta sorpresa y también con gran agrado, pues es estupendo que el cómic, y especialmente el editado por autores españoles, tenga importantes ventas.

Y no es que nos extrañe en el caso de Mauro Entrialgo, ni mucho menos, pues amplia es ya la caterva de seguidores de este autor que en pequeñas y breves historietas pueden hablar de preservativos, legalización de drogas, tebeos, tabaco, grietas espaciotemporales, el amor o de lo que sea mezclando mucho humor, sabiduría y un tan sencillo como reconocible estilo de dibujo.

Casi cuarenta años de carrera han dejado tras sí una extensa obra, y este libro, editado a todo lujo por Diábolo Ediciones, recopila todas las historietas realizadas por el autor entre 1988 y 2004, que ya se recopilaron en su momento en inencotrables ediciones editadas por Ponent, Dólmen y La Factoría. Sus páginas reúnen series como Sólo son tebeos, Carlos Redondilla o Yo ya no salgo, además de otras historietas y tiras. Todo un festín para los fans del autor con planchas que en su época fueron publicadas en variopintos medios que abarcan tanto fanzines y álbumes colectivos, como Ardi Beltza o Playboy. Sin duda lectura de primera de uno de los mejores autores estatales en unas historietas para las que no ha pasado el tiempo.

Mauro Entrialgo Ibarrondo (Vitoria, 1965)

Este polifacético artista ha desarrollado carrera como ilustrador, músico, guionista para cómic, cine y teatro, pero sobre todo como historietista. Entre sus personajes más populares se encuentran Herminio Bolaextra, El Demonio Rojo y Ángel Sefija. Publicó su primera serie de forma profesional en la revista Makoki en 1982: Pastiches Show presentan. Es socio fundador y miembro de la junta de dirección de la revista TMEO, y entre los medios en los que ha colaborado se encuentran El Víbora (El Demonio Rojo, 1994), El Gran Musical y El País de las Tentaciones (Alter Rollo), Mongolia y El Salto, entre otros. Desde el año 2000 realiza su serie Angel Sefija para El Jueves.

 

 

 

 

Las lecturas de Serendipia: ‘El Castillo Ambulante. Un corazón es una pesada carga’ de Álvaro López Martín

1 septiembre 2020 Deja un comentario

EL CASTILLO AMBULANTE.

UN CORAZÓN ES UNA PESADA CARGA

Álvaro López Martín

Diábolo Ediciones, 2020. Tapa dura, 17 x 24. 256 pgs. Color. 


Como profano de Hayao Miyazaki que se acerca, gozosa, pero eventualmente a sus películas, he querido ver primero El Castillo Ambulante (Hauru no ugoku shiro, 2004), antes de sumergirme en la lectura de la nueva obra de Álvaro López Martín dedicada, al igual que hizo anteriormente con su libro dedicado a El viaje de Chihiro, a analizarla en detalle. Lo primero que me llamó la atención del filme fue que la acción estuviera ambientada en una Europa ficticia de estética steampunk producto de mezclar varios escenarios provenientes de Francia, Suiza, Italia o Alemania, entre otros muchos países. Ese punto de europeidad me hizo pensar, vanamente, que El Castillo Ambulante contendría menos misterios a desvelar que El viaje de Chihiro por aquello de la cercanía cultural. Pero no es así, la película de Miyazaki, lejanamente inspirada en una novela de la escritora británica Diana Wynne Jones publicada en 1986 tiene una complejidad que en su segunda parte se torna algo apabullante, pero sin resultar confusa, pues la magia y la belleza del arte de Ghibli consiguen que pueda ser disfrutada a varios niveles sin necesidad de comprender todo en un primer momento.

Diversos son los misterios que se desarrollan durante el metraje del filme, decisiones personales de Miyazaki que hace suya la historia sin dejar de respetar el espíritu de la misma, añadiendo nuevas subtramas ausentes en la novela y adaptando otras a las necesidades de su película.

El Castillo Ambulante es un nuevo viaje iniciático, en este caso hacia el interior de su protagonista, Sophie, una apocada joven con miedo a volar que deberá enfrentarse a sí misma y a sus complejos para superar su infelicidad. Pero todo esto lo averiguaremos, junto a ella, de manera críptica. También es una oda a la vejez como fase abierta a nuevas experiencias a disfrutar con otra mirada, así como un alegato antibélico. Pero sobre todo es una bella experiencia que pide ser disfrutada una y otra vez por el espectador para extraerle todo lo que el autor ha querido trasmitirle.

Resulta tan atrevido como arriesgado que se haya optado por dar el protagonismo a una anciana, en lugar del habitual personaje infantil, pero como descubriremos, las cosas no son tan sencillas como aparentan en esta historia repleta de hechiceros, magos y también misterios que Álvaro López Martín ayudar al lector/espectador a comprender de manera sencilla, con un lenguaje cercano y de manera ordenada,  escena tras escena, hasta darnos una visión más profunda del filme pero abierta, a su vez, a nuevas interpretaciones.

El autor también intercalará declaraciones de los responsables de Ghibli y del filme en concreto que ayudarán a entender las decisiones artísticas con las que fueron creados los personajes. El texto se irá perlando con notas, nada molestas o que estorben a la lectura, sobre los personajes, escenarios reales en los que se han ido situando las pictóricas localizaciones del film de Miyazaki, así como pinceladas sobre la banda sonora y las significativas diferencias existentes entre la película y la novela en la que se basa.

Editado con el mimo habitual por Diábolo Ediciones, repleto de escogidas capturas del filme que acompañarán al lector en la narración, así como imágenes del diseño de personajes, tenemos en El Castillo Ambulante. Un corazón es una pesada carga, un libro por descontado imprescindible para todo fanático de Miyazaki, pero también del cine de animación o que se acerque por primera vez, incluso, a El Castillo Ambulante pues, todo aquel que lo vea aproximándose entre la niebla y desplazándose sobre sus cuatro patas quedará prendado para siempre de la magia del filme y de su lección de vida.

Álvaro López Martín
Nacido en Madrid en 1985, gran aficionado al cine y la animación, estudió Imagen y Sonido, y realización audiovisual para cine y televisión.
En 2010 creó el blog Generación GHIBLI, dedicado al estudio de animación japonés Studio Ghibli, y en poco tiempo se convirtió en una referencia que no ha parado de crecer con miles de seguidores en todo el mundo.
Además del reseñado, ha escrito los libros ‘Mi vecino Miyazaki. Studio Ghibli, la animación japonesa que lo cambió todo’ (2014), ‘Antes de Mi vecino Miyazaki. El origen de Studio Ghibli’ (2016) y ‘El viaje de Chihiro. Nada de lo que sucede se olvida jamás’ (2017),  El universo de Makoto Shinkai. A través del tiempo, la distancia y el espacio (2018) y este para Diábolo Ediciones.
Ha colaborado en diversos medios, eventos y charlas universitarias divulgando el tema de la animación japonesa y Studio Ghibli. Ha participado en eventos como el Salón del Manga de Barcelona, Héroes Manga Madrid o ExpOtaku Almería; escribe en medios como El Salto Diario o la revista Otaku Bunka; y ha colaborado regularmente en el programa radiofónico sobre cine El Baúl de Kubrick.
Twitter: @A1varoLopez (http://twitter.com/a1varolopez)
Blog: http://generacionghibli.com

Las lecturas de Serendipia: ‘Lo que nunca te contaron sobre…El Trabajo’

LO QUE NUNCA TE CONTARON SOBRE… EL TRABAJO

Igor

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura,18×13,134 páginas a todo color

¿Recuerdan aquello que se llamaba trabajo?, sí hombre, era una actividad que nuestros padres y abuelos tenían durante toda su vida de manera, más o menos, asegurada, con unos derechos sindicales alcanzados gracias a años de lucha, todo lo cual les garantizaba un sueldo mensual que les permitía poder acceder a un hogar digno, dar escolarización a sus hijos -ergo, por lo tanto plantearse formar una familia- y cubrir las necesidades suyas y de los suyos. Sin grandes lujos, pero con cierta seguridad.

Bueno, pues como aquello se terminó y no se ve solución por ningún lado ¡y menos ahora!,  pueden reírse del alarmante estado de las cosas con Lo que nunca te contaron sobre…el trabajo un esclarecedor tomito realizado por Igor, uno de los más interesantes colaboradores de la revista El Jueves, que pondrá al lector al corriente de lo horribles que están las cosas en la actualidad para esas generaciones que tienen el extraño privilegio de tener un futuro ante sí más negro que el que tuvieron sus padres. Pero todo nos lo ofrece Igor de la única manera soportable: con muchísimo humor. El que caracteriza a este joven humorista e historietista surgido de la revista TMEO que pudo dejar su trabajo de diseñador gráfico y dedicarse enteramente al cómic cuando El Jueves lo incorporó como colaborador habitual en la revista, labor que inició con la tira Zombie Life y que, una vez finalizada, prosigue, con sus propias historietas y con los guiones de Robocracia, serie que, al igual que Zombie Life ha sido recopilada en tomos por DIÁBOLO Ediciones.

Lo que nunca te contaron sobre…El Trabajo es el segundo libro de una serie iniciada con Lo que nunca te contaron sobre…Buscar piso, que recopila material publicado previamente en El Jueves y TMEO que se complementa con páginas inéditas.

Entre sus hojas, magníficas, leeremos pasajes tristemente familiares referentes a todo lo que rodea al asunto laboral: escoger una profesión; pagar los estudios; buscar trabajo; hacer un currículum; entrevistas de trabajo; horarios; primer día de trabajo; ser autónomo; huelga; la vuelta de vacaciones; jubilación y, lo más triste y real, todo ello para trabajar y seguir siendo pobre. Verdades como puños que pasadas por el filtro del humor de Igor y su sencillo y expresivo dibujo pasan a ser más llevaderas.

Un delicioso librito para todas las ocasiones, pero en especial para esto tiempos que nos han tocado, que no son moco de pavo (un ranciofact que, realmente, no se muy bien lo que significa pero que se decía en casa y expresa a la perfección la situación actual).

Las lecturas de Serendipia: Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50: Criaturas del pantano

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50 VOL. 5

CRIATURAS DEL PANTANO

Seleccionados por Steve Banes y Craig Yoe

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 148 páginas a todo color

Inadaptados; parias entre los monstruos; más aún que los licántropos; nacidos lejos de laboratorios o carentes del carisma de haber sido invocados mediante artes nigromantes; radicalmente opuestos al dandy vampiro que nos ofreció -especialmente- el cine; la criatura del pantano, ese producto del húmedo fango y el limo fue, hasta que lo pilló Alan Moore y convirtió a Swamp Thing en un magnífico ser ecológico miembro de un linaje milenario, con vida sexual y frutos psicodélicos, poco menos que la evolución monstruosa de una grave falta de higiene.

Recuerdo cuando leí por primera vez la historia que dio origen a La cosa del pantano, creada por Len Wein y el artista Bernie Wrightson, una historia triste y corta, autoconcluyente, que se editó originalmente en House of Secrets #92 (1971) y que aquí publicó, sino recuerdo mal, la veterana revista de cómics Dossier Negro. En aquella historia la solitaria criatura, antes humana y producto de un sabotaje, despertaba más nuestra piedad que terror, al verse condenada a vivir en el pantano, donde su espantosa naturaleza pasaría desapercibida… hasta que fue recuperada convirtiéndose en toda una serie, la misma que transformaría Alan Moore en una de las cimas del noveno arte.

Pero antes de todo eso, en los años cincuenta, diferentes criaturas surgidas de desconocidos y profundos pantanos de Florida chapoteaban entre las páginas de los cómics de terror americanos que Steve Banes y Craig Yoe reúnen en magníficos tomos que DIÁBOLO EDICIONES edita en castellano para solaz de los aficionados.

Este quinto volumen rebosa humedad en cada una de sus páginas, con historietas surgidas de antiguas publicaciones como Weird Mysteries, Forbidden Worlds, Beware o The Beyond, publicaciones de corta vida en su mayoría que saturaron los kioscos de prensa.  De entre esas aventuras, editadas con todo cariño en páginas de color amarillento, destaca la que abre el tomo: Swamp Monster, ilustrada por el enorme y adelantado a su época Basil Wolverton, sin lugar a duda uno de los padres del Underground americano. Pero hay más, mucho más: historias protagonizadas por hombre-rana (textualmente, por supuesto); mujeres cocodrilo; viscosas masas tentaculares; zombies… e incluso una saga familiar que habita bajo la ciénaga. Todo en hojas amarillentas editadas en papel de buen gramaje y tapa dura. Todo lo cual se completa con algunas de las portadas originales al final del volumen.

Pero dejo lo mejor para el final, pues el tomo cuenta con una maravillosa y extensa introducción de Stephen R. Bissette, uno de los más importantes creadores gráficos de Swap Thing y responsable directo de la existencia de este tomo. Lean esa deliciosa introducción y sabrán el porqué. Por cierto, conviene resaltar que tanto la intro como las portadas están editadas y reproducidas en papel blanco, a diferencia de los cómics, haciendo notar así el cariño y cuidado puesto en la edición de este tomo, que tiene un extra exclusivo para la edición española de DIÁBOLO: dos historias no incluidas en la edición americana seleccionadas por el editor español. Todo un lujo, oigan. Pero bueno, supongo que durante esta pandemia se habrán hecho con él, pues ha sido una de las pocas alegrías que el aficionado ha podido llevarse al cuerpo. De no ser así… ¿a qué esperan?

Las lecturas de Serendipia: ‘Hace un millón de años. Todo el cine de dinosaurios (1914-1987)’

HACE UN MILLÓN DE AÑOS. TODO EL CINE DE DINOSAURIOS (1914-1987)

Octavio López Sanjuán

Diábolo Ediciones, 2020. Tapa dura, 17 x 24. 288 pgs. Color. 

Cuando era pequeño, mi mejor amigo tenía una pasión desmedida por los dinosaurios, tanto, que no llegaba a comprenderlo. Se sabía  los nombres de cada especie y tenía una colección de pequeñas figuras tipo Dunkin que eran su pasión. Más tarde supe que no era el único. Cineastas como Don Glut o el mismo Ray Harryhausen comparten ese mismo entusiasmo y amor por esas desaparecidas especies. También es el caso de Octivio López Sanjuán, como él mismo confiesa desde el prologo de Hace un millón de años. Todo el cine de dinosaurios (1914-1987) que acaba de publicar Diábolo Ediciones.

De Octavio ya les hemos hablado en Proyecto Naschy en diversas ocasiones. En nuestra opinión se trata de uno de los escritores cinematográficos españoles más serios que hay en activo, pues uno puede tener la completa seguridad de que cuando aborda un tema, lo va a exprimir ofreciendo como resultado el más importante y ameno estudio realizado en castellano sobre el mismo. Ya lo hizo con los cazafantasmas en su primera y voluminosa obra, ¿A quién vas a llamar?, de Tracy el gorila a Peter Venkman, la historia de los cazafantasmas, que allá por 2015 publicó la editorial Tyrannosaurus Books y ha reeditado recientemente Applehead Team responsable, precisamente, de Noches de Halloween. La saga de Michael Myers otro abultado estudio escrito por Octavio, en esta ocasión, sobre el inmortal psicópata y paradigma del slasher creado por John Carpenter.

Entre uno y otro, el autor publicó Cinezoico , libro en el que abordaba el estudio de los grandes saurios desde diversos niveles. En aquella obra el autor, tal y como explicó, se adentraba “en el tema ‘paleontológico’. Es decir, utilizando temas que aparecen reflejados en las diferentes películas, se (trataba) de exponer dichos elementos científicos con un lenguaje accesible”. Si bien aquel trabajo daba un amplio repaso a las películas protagonizadas por saurios prehistóricos, ahora Octavio se ha propuesto ser más exhaustivo, una de sus virtudes, y realizar “una versión ampliada y pulida de aquel texto, enfocado ahora a un punto de vista enciclopédico para poder albergar tantas películas de dinosaurios como fuera posible. Auspiciado además por un deslumbrante apartado gráfico reunido para esta nueva ocasión”, algo que tan solo podría ofrecerle Diábolo Ediciones, editando la obra como merece con numerosas ilustraciones a todo color y cartelería reproducida, en muchas ocasiones, a toda página. El resultado es soberbio, con capítulos dedicados a cintas señeras como The Lost World (Harry O. Hoyt, 1925), King Kong ( Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933) o Hace un millón de años (One Million Years B.C., Don Chaffey, 1966). Sin olvidarse de la dinosaura Gertie, que en 1914 tuvo el honor de inaugurar el cine de este subgénero; o películas pertenecientes a la denominada serie B tales como La bestia de la montaña (The Beast from Hollow Mountain, Edward Nassour e Ismael Rodríguez, 1956). El autor se ha puesto como meta realizar un exhaustivo repaso de toda la filmografía dinosauria deteniéndose, como hemos señalado, en los hitos más importantes, pero no olvidando nombrar pequeñas perlas trash como El bello durmiente (Gilberto Martínez Solares, 1952) u One Million AC/DC (1969) un nudie con guión del mismísimo Ed Wood.

De lo sublime a lo ridículo en 288 páginas con todo el cine de dinosaurios realizado mediante efectos físicos, ya sea por medio de stop-motion, como mediante hombres en traje de saurio y animación, pues este primer tomo cubre, tal y como se especifica, el periodo comprendido entre 1914 y 1987, así que, nuevamente y en palabras del autor, se reservará “la etapa moderna del cine prehistórico y la carrera de estos saurios en la pequeña pantalla para un próximo segundo volumen“, que servirá de secuela a esta primera entrega y que abordará ampliamente la saga Jurassic Park, entre otras perlas.

Octavio David López Sanjuán:

Natural de San Vicente del Raspeig (1982). En 2003 junto a Rubén Ortiz y Jonathan Bellés funda la página web godzillaencastellano.com, la primera web de habla hispana dedicada al saurio nipón.
Desde 2014, colabora mensualmente en la revista “Scifiworld” en la sección “Monsterland”, dedicada al cine de monstruos japoneses. En la misma publicación, ha realizado artículos de otras películas relevantes del cine fantástico, incluyendo entrevistas realizadas expresamente a los implicados en las diferentes producciones. Entre ellos se encuentran los especiales dedicados a la saga “Temblores”, “Expediente X”, “Cortocircuito” o “El monstruo del armario”.
En 2015, publica su primer libro, “¿A quién vas a llamar?, de Tracy el gorila a Peter Venkman, la historia de los cazafantasmas”, un exhaustivo recorrido por la figura del cazafantasmas tanto en cine como en televisión, y donde se incluyen más de 50 entrevistas exclusivas realizadas a los partícipes de las diferentes producciones. Un trabajo que fue reeditado por Applehead. Tras él vino “Cinezoico: el dinosaurio a través de la historia del cine” su segundo libro y primer acercamiento al tema de su última obra. Y finalmente y también de la mano de Applehead, se publicó Noches de Halloween, su voluminoso estudio sobre la saga de Michael Myers.
Octavio organiza anualmente el “Godzilla Weekend”, evento alicantino dedicado al kaiju eiga, y participa en los podcast “Luces en el horizonte” y “Cosas de monstruos”.

Las lecturas de Serendipia: ¡Quita tus patas de encima, mono asqueroso!

¡QUITA TUS PATAS DE ENCIMA, MONO ASQUEROSO! 

Jorge San Román

Diábolo Ediciones, 2020. Tapa dura, 17 x 24. 280 pgs. Color. 

A todos nos gustan los chimpancés y reírnos de las monerías que hacen, pues a fin de cuentas, es un poco como reírnos de nosotros mismos. Los simios nos muestran lo poco que nos separa de ser unos macacos onanistas y come bananas.

Ah, ¿que ya lo somos?

Ya, pues centrémonos en el cine, que siempre ha gustado de retratar monos. Podría decirse que el primer monstruo cinematográfico fue un peludo simio. Los villanos de la keystone eran como enormes gorilas de luciferinas cejas que machacaban torpemente al Jaimito o Charlot de turno. Todo mad doctor que se preciara tenía en algún ala de su castillo o laboratorio un gorila O mejor dicho, un hombre con un traje de gorila ¿con qué fin? pues naturalmente para que en algún momento se escape y la líe parda. En la larga serie de películas de Tarzán, tanto de Weissmuller como de sus antecesores y descendientes, apareció en algún momento, con mejor o peor fortuna, un hombre metido en un traje de gorila. Y el primer monstruo gigante que se enamoró de una mujer fue un mono: El rey Kong.

A Jorge San Román, de quien ya les hemos recomendado algún libro en esta sección, le encanta los monos. Pero también el cine, así que ha juntado ambos conceptos y los ha reunido en ¡Quita tus pata de encima, mono asqueroso! Una guía ilustrada de gorilas, orangutanes y chimpancés en el cine que repasa el honroso paso de nuestros hermanos primates por el cine fantástico y de terror.

Y algunos de ustedes dirán ¿y esto da para tanto? Y les respondemos: ¡Por supuesto! Da para eso y mucho más. Es más, el gorila es a la serie-B como la boina a Martínez Soria: imprescindible. Y Jorge demuestra en su libro que los primates han estado y están presentes desde la propia invención del cinematógrafo. Desde el silente hasta su (no) materialización en efecto tridimensional. De Charles Gemora y Emil van Horn, los primeros e ilustres héroes anónimos que vivieron de tener un traje de gorila; pasando por los modelos articulados mediante efectos stop-motion, hasta, de nuevo y ahora en Japón,  volver al traje de gorila y a su versión robot, el Mechani-Kong, pisando maquetas.

Eso por no hablar de chicas y gorilas. Gorilas robando chicas. Y si, es lo que se suponen. El subconsciente y la calenturienta mente de los guionistas de Hollywood siempre han pensado en la bonita estampa que representan la bella y la bestia y de entre ellos, el más genial, Ed Wood, llegó a donde tenía que llegar, con The Bride and the Beast (Adrian Weiss, 1958), una historia de amor correspondido entre un noble gorila y una damisela recién casada que mediante hipnosis descubre que… en una encarnación anterior fue ¡la reina de los gorilas! Más tarde ya se encargaría Worowczyk de mostrarlo en todo detalle. ¿Más?: la saga de El planeta de los simios a la que el título del libro hace referencia y que se repasa en su totalidad. Y ya, para que no se diga y aunque sea de pasada, el autor también deja constancia de la presencia del buen primate en el cine de animación y  el cómic.

Un libro que servirá al lector inquieto para introducirse, de manera amena, en un universo cinematográfico habitado por gorilas, chimpancés y orangutanes, pero también  en el mejor cine fantástico y de terror en un itinerario bien ilustrado en el que, si bien no están todos los que son, si son todos los que están.

Más en: diaboloediciones.com/

Las lecturas de Serendipia: Herbert West. Reanimador (Diábolo Ediciones)

HERBERT WEST: REANIMADOR

Edu Molina (Basado en el relato de H.P. Lovecraft)

Diábolo Ediciones, tapa dura, 24×17, blanco y sepia. 80 págs.

 

Herbert West, reanimador (Herbert West: Reanimator) fue escrito por Lovecraft entre 1921 y 1922 y fue uno de los escasos cuentos del autor publicado en entregas, concretamente seis. Narra las andanzas de un joven doctor, Herbert West, empecinado en devolver la vida a los cadáveres, experimento cuyo éxito dependerá de la frescura del cuerpo. La historia, narrada por su ayudante, se desarrollará en tres escenarios que cubrirán desde los primeros experimentos como estudiante en la universidad de Miskatonic; su paso por la I Guerra Mundial, donde pudo disponer de todos los cuerpos que deseó; y finalmente culmina a la vuelta del conflicto, cuando se instalarán a trabajar en un cementerio.

Con mucho del inmortal relato de Mary Shelley en su inspiración, Herbert West, reanimador fue, como es bien sabido, adaptado al cine en la que permanece como más exitosa -que no fiel- translación a la pantalla del universo Lovecraft. Un universo que ha tenido mucha más fortuna en el noveno arte. Ahí están las adaptaciones de Alberto Breccia, Richard Corben o Esteban Maroto, a los que ahora se les suma el argentino Edu Molina, con su magnífica novela gráfica.

El Herbert West: Reanimador de Molina sigue de manera bastante fiel el cuento original de H.P. Lovecraft, quizás donde se toma más libertades es en su conclusión, pero se muestra respetuoso con el original y la sobriedad y esquematismo de su dibujo, en tinta sepia, posee un clasicismo expresionista que transmite al lector perfectamente el sórdido escenario en el que se desarrolla la historia.

Nacido en 1969 en La Plata, Buenos Aires, Argentina, Eduardo Molina estudió en la Facultad de Bellas Artes de la misma ciudad siendo alumno de Alberto Breccia. Afincado desde 2002 en México, entre sus obras destacan Crimen y Castigo, la adaptación de la obra de Fiódor Dostoyevski y la de varios relatos clásicos de autores como Jack London, Herman Melville, Charles Bukowski, Edgar Allan Poe y Albert Camus. Edu Molina cita influencias de dibujantes como Hugo Pratt, Jordi Bernet, Will Eisner, Cacho Mandrafina y, por supuesto, su maestro, Alberto Breccia.

 

 

Las lecturas de Serendipia: ‘Informe Madelman’ y ‘En busca de Totoro’

16 diciembre 2019 Deja un comentario

INFORME MADELMAN VOL. I

Jon Diez de Ulzurrun

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24. 256 pgs. Color. 

Desde que los descubrí lo tuve claro. Cada Navidad, cuando mis padres me preguntaban qué iba a pedir a los reyes, les decía que “un Madelman”. Si me decían que sí, pero que pidiera algo más, les decía con todo convencimiento: “otro Madelman”. Y es que desde que tuve el primero en mis manos, toda mi alegría era poder jugar con ellos y utilizarlos para representar lo  que más me gustaba: películas.

Los Madelman eran Bruce Lee, Spiderman (bueno, Peter Parker, que para eso tenía el Mego), Drácula y cualquier personaje que deseara. Los ‘maquillaba’ y utilizaba decorados (cajas de zapato), vestuario y efectos especiales (¡bendita plastilina y lapiz rojo!). Si el Capitán América debía aparecer congelado en el polo desde la 2ª Guerra Mundial, tal y como leí en un tomo de Vértice, el Madelman se dejaba congelar durante unos días en la cubitera.

La imaginación era el complemento imprescindible para estos muñecos, que en muchos casos fueron mis mejores amigos. Luego ya uno creció. Y más tarde vinieron las increíbles figuras de acción que hay en la actualidad, pero ninguna de esas figuras puede sustituir a aquellos Madelman, que podían convertirse en cualquier personaje y con los que podía disfrutar todas las aventuras que se me pasaran por la cabeza, pues, como es bien sabido, los Madelman lo pueden todo.

Comercializados en 1968, cuando yo tenía tan solo dos añitos, los Madelman tuvieron una evolución, con diferentes modelos, equipos y accesorios. Una historia deliciosa que el especialista en el tema, Jon Diez de Ulzurrun desgrana en Informe Madelman. Estudioso en el tema y responsable de libros y documentales sobre estos hombres articulados dispuestos para la acción, realiza en Informe Madelman el más profundo estudio sobre el tema: con todos los datos y misterios; los ilustradores, la propaganda, los prototipos, los catálogos; la historia de estos pequeños hombres sin pies y sus imitaciones; secretos ofrecidos con todo el cariño que tan solo puede ofrecer aquel que escribe y publica el libro que le hubiera gustado haber encontrado  a él mismo para saber absolutamente todo sobre estos personajes.

Este primer volumen comprende toda la información referente a las Madelman fabricados entre 1968 y 1976, el comienzo de todo. De hecho son los Madelman ‘cabeza cuadrada’ y sin pies que personalmente viví y de los cuales uno ha sobrevivido y me está mirando, ahora mismo, desde mi librería. Mi favorito, astronauta en origen (las manos lo delatan) con el traje de Marinero Servico Portaaviones, el que más me gustaba porque podía pasar por un personaje normal, no era un soldado y podía ser utilizado en historias normales. O para representar una identidad secreta de algún superhéroe. O… y es curioso. No me pregunten que es lo que cené ayer, pues no lo recuerdo, pero sí les puedo decir todos los Madelman y el equipo concreto (pequeño o mediano, grande entró solo uno).

Una segunda entrega estará dedica a los Madelman de segunda generación, con pies y diferente cara, así como otras reencarnaciones. Promete ser un itinerario emocionante. Y sin duda con alguna carga de nostalgia, pues personalmente cuando pienso en lo mejor de mi niñez pienso en cuando jugaba con los Madelman, por eso es estupendo poder contar con el que va a ser EL libro para conocer todo sobre ellos y además editado por Diábolo con la solvencia de medios y calidad de impresión que les caracteriza.

EN BUSCA DE TOTORO

Apuntes de un paseo por el bosque

Sebastián Hirr

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24. 248 pgs. Color. 

Hace un par de años Diábolo Ediciones publicaba un delicioso libro que analizaba, casi fotograma a fotograma, El viaje de Chihiro. Un laborioso trabajo que introducía y explicaba al lector muchos elementos culturales del Japón presentes en la cinta de Miyazaki que aclaraban y podían ofrecer nuevas lecturas a sus imágenes.

Aunque ya les confesé entonces y me reitero en que aquella es mi película favorita del mago japonés de la animación, la segunda que le sigue y muy de cerca es Mi vecino Totoro (Tonari no Totoro, 1988), cinta que he descubierto mucho después y que todavía necesita terminar de conquistar mi alma como hizo aquella. Algo que, sin duda, este libro me ayudará a hacer.

Sebastián Hirr ofrece en estos apuntes de un paseo por el bosque, una mirada pormenorizada a ese mundo, una experiencia que para el autor “tiene la capacidad de influenciar la forma en que vemos al mundo una vez atravesamos la experiencia de mirarla.”

Y es que Mi vecinoTotoro es una oda a la naturaleza y a la imaginación, y un relato de crecimiento. Pero también es mucho más. Cuando Miyazaki llegó a mí mediante El viaje de Chihiro, un amigo me la recomendó como un viaje lisérgico muy imaginativo. Y sabía que yo entendía lo que quería decir. Mientras su hija la disfrutaba a un nivel, él encontraba otra lectura que convertía la película en una experiencia totalmente diferente. Y ahora, en el libro de Hirr, me encuentro que compara a Miyazaki con un chamán. Y yo así lo siento también. Como un chamán que acompaña al espectador por un mundo lleno de misterios y simbologías que tan solo él comprende. Y otras que este libro puede ayudarnos a entender.

Junto al autor analizaremos cada escena, deteniéndonos en las partes que, ya sea por merecer una interpretación (o más de una) o por hacer referencia a algún detalle perteneciente a la cultura oriental en general, y japonesa en particular, merece ser explicado.

Y el autor lo hará todo llevándonos por un paseo por el film. Escena a escena, de manera fluida, deteniéndose para mostrarnos lo que le parece interesante, lo que le llama la atención, lo que no hemos visto y lo que no comprendemos. Enriqueciendo la experiencia de revisar una historia que nos tiene cautivados. En sus palabras, el autor intentará “amplificar su percepción”, partiendo de la base de que “lo importante no es dar con respuestas sino con nuevas preguntas que transformen en obsoletas a las anteriores.” Sin duda un atractivo juego. Y no es que saber todo sobre ella sea realmente imprescindible para disfrutar de esta maravillosa historia, pero puede ofrecer al lector una nueva visión de la película, también apasionante, enriqueciendo así el visionado de esta obra capital del cine. Un visionado que, de nuevo en palabras del autor “no nos aleja de la realidad: la reconfigura.”

Más información y pedidos: Diábolo Ediciones

 

 

Las lecturas de Serendipia: Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Momias

26 noviembre 2019 Deja un comentario

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50: MOMIAS

Seleccionados por Steve Banes

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 144 páginas a todo color

Si la anterior entrega de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 estaba dedicada al zombie, muerto andante moderno por autonomasia y paradigma del cine y literatura de terror del siglo XXI, el cuarto volumen, que recientemente ha salido a la venta, se centra en un muerto viviente de origen más romántico y que marcó una época a comienzos del siglo XX plena de maravillas y descubrimientos: la momia egipcia.

La leyenda que gira alrededor de las maldiciones faraónicas y la maldad inherente a estos seres se remonta a las expediciones británicas por Egipto y sus descubrimientos, más concretamente al de la momia de Tutankamon en 1921 por parte de la expedición del Museo Británico dirigida por Howard Carter, con el auspicio de Lord Carnarvon. Este hallazgo dio pie a la que se llamó maldición del faraón, creencia que se basa en que cualquier persona que profane la tumba de un faraón del Antiguo Egipto cae en una maldición por la que morirá en poco tiempo. La maldición asociada al descubrimiento de la tumba del faraón de la XVIII dinastía Tutankamón es la más famosa en la cultura occidental. Muchos autores (incluido el propio descubridor de la tumba, Howard Carter) niegan que hubiese una maldición escrita, pero algunos investigadores del caso aseguran que Carter encontró en la antecámara un sello en la pared cuya inscripción decía: «La muerte golpeará con su miedo a aquel que turbe el reposo del faraón» Por supuesto había mucha literatura en todo esto, pues no en vano unos años antes, en 1892, en el cuento El lote núm. 249  Arthur Conan Doyle abordó por primera vez la figura de una momia como elemento terrorífico, siendo el relato precursor de futuros filmes, entre los que destaca el primero de ellos y el mejor, La momia (The Mummy, Karl Freund, 1932), protagonizada por el gran Boris Karloff para Universal Pictures en la que interpretaba a Im-ho-tep, sacerdote egipcio momificado en vida que retornaba de la tumba para buscar a la reencarnación de su amada. Pero el personaje no siempre fue así de activo y romántico y pasó a ser, película tras película, poco más que un criado al servicio del malvado de turno.

Steve Banes, recupera y selecciona un buen número de historias protagonizadas por momias y las reúne en este cuarto volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Con un extenso prologo de Banes y una introducción de Steven Thompson, el libro cuenta con un buen número de historietas inéditas en nuestro país ilustradas por Frank Giusto, Sy Grudko, Iger Shop o Bob Powell, entre otros, seleccionadas de oscuros comic books de títulos tan sugerentes como Web of Evil, The Beyond, The Thing o Spook. El tomo se cierra con un buen número de portadas de comic books reproducidas a tamaño original.

Editado, como es habitual en Diábolo Ediciones, con un papel de buen gramaje y a todo color, este tomo es una adición imprescindible para todo aficionado al buen cómic de terror.

 

Novedades Diábolo Ediciones: Noviembre 2019

12 noviembre 2019 Deja un comentario

Más novedades de Diábolo Ediciones para este mes de noviembre. Y claro, más cine, en esta ocasión protagonizado por el mejor Western y los omnipresentes zombies. Merchandising y coleccionismo con el tercer volumen dedicado a Star Wars ‘made in Spain’ y la llegada del primer tomo dedicado a los eternos Madelman. Y más cómic, por supuesto, con la tercera entrega de ‘La espada de San Eufrasio’. Pasen y vean: 

Las lecturas de Serendipia: ‘¡Anda! la merienda… Vol. II’

8 noviembre 2019 Deja un comentario

¡ANDÁ!, LA MERIENDA… VOL. II

Más deliciosas colecciones de nuestra niñez

Vicente Pizarro

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24 Color. 

En ¡Andá!, la merienda Vicente Pizarro abría la caja de los truenos de nuestra memoria más arcaica mostrándonos viejas colecciones de cromos que pudimos completar a base de dejarnos la salud, adquiriendo de paso unas eternas lorzas que nos acomplejarían durante el resto de nuestra adolescencia y más allá. Y todo gracias a los productos Bimbo, Cropán y Panrico, entre otros. Y es que los niños de los sesenta, setenta y ochenta adquirimos el hábito del coleccionismo, del que todavía sufrimos diversas secuelas, gracias a estas colecciones y las de quiosco. Pero, ¡ay!, las que venían en la bollería y pastelería industrial tenían un nosequé, que las hacía mágicas, especiales para aquellos tiempos de carencias: superhéroes; discos diminutos que sonaban narrando las grandes hazañas de los guerreros del pasado; adivinanzas; figuras; brutos mecánicos troquelados… fantasía desatada.

Tiempo después el mismo autor trajo a nuestra memoria los cromos y las colecciones que venían en aquella pesadilla de nuestras madres (y alegría de dentistas) que era la goma de mascar con el libro ¿Quieres un chicle? Una amenaza menor para sus vástagos si la comparamos con la de las drogas, el sexo y el alcohol, claro. Pero eso sería después.

Ahora, Vicente Pizarro retorna y devuelve al lector al universo de los productos alimenticios de nuestra infancia y sus objetos promocionales con ¡Andá! la merienda II en el que enumera y analiza las promociones incluidas en productos como quesitos, pipas, mermeladas, chocolates solubles, cremas de cacao y snacks, volviendo así a nuestra perjudicada memoria aquellos minerales que daba Cola-Cao en sus tapas; los Pitufos troquelados (y acolchados) de Matutano; o los adhesivos pasotas de Bollycao. Además de descubrirnos colecciones más oscuras,  como las que se ofrecían en las bolsas de pipas o por los productos Ortiz, y reservando sus últimas páginas para ofrecer algunas imágenes de colecciones y productos que quedaron sin reseñar en la primera entrega.

En resumen, todo un milagro, un maravilloso viaje en el tiempo, cuidado hasta el detalle, que destila un gran amor del autor por el objeto del libro y que más allá del dichoso factor nostálgico y del deleite para los sentidos que supone, ofrece un impagable estudio sobre el impacto de la televisión y el cine sobre los niños de la época, la marcha y la competencia en el mercado entre las diferentes marcas, así como el nacimiento del merchandising en España. Así que ¡Andá, la merienda… II funciona a varios niveles, de ahí que sea un interesante libro que merezca ocupar un espacio en nuestra Biblioteca de Serendipia junto a los dos anteriores.

Las lecturas de Serendipia: ‘El destape en el quiosco’

28 octubre 2019 Deja un comentario

EL DESTAPE EN EL QUIOSCO.

Revistas y cómics que revolucionaron nuestra líbido

Guillem Medina

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24 Color. 312 páginas.

Para quien no haya vivido los años inmediatamente posteriores a la muerte de Franco, puede resultarle complicado comprender la fiebre del desnudo, eminentemente  femenino, que inundó los quioscos y los cines españoles a mediados de los setenta. Algo inimaginable en la actualidad, pero que tiene una explicación sencilla si nos desplazamos a aquellos tiempos.

Y es que a los que la ‘ola de erotismo’ nos pilló con los primeros picores venéreos la viñeta de un cómic; un inocente anuncio de lencería femenina y, en especial, un reportaje central de Interviú, revista más o menos permitida en los hogares españoles por aquello de los interesantes reportajes de índole político-social, podía abrirnos las puertas al misterio femenino y… a múltiples sesiones de onanismo. No digamos ya si dábamos de manera casual con el escondite de las revistas de nuestro hermano mayor o de nuestro padre. Eso representaba la perdición eterna, o al menos contribuía a aumentar nuestro sentimiento de culpa y el miedo a ir, tras una vida de vicio y depravación causada por la lectura de semejantes inmundicias, a parar a las calderas de Pedro Botero, tal y como el catolicismo nos había inculcado.

En el cine, habituado a la censura, los desnudos comenzaron a permitirse  “por exigencias del guión“, que era la manera culta y elegante con la que las actrices y los directores intentaban  justificar desnudos gratuitos. Surgieron divas que vivieron, y en muchos casos padecieron, esta época como simple carne de cañón, como fue el caso de María José  Cantudo, Agatha Lys, Barbara Rey o Nadiuska, por decir tan solo las más conocidas entre muchísimas más. Y tanto jóvenes estrellas, como una Maribel Verdú de 17 años o Pepa Flores; como veteranas de la talla de Carmen Sevilla, Lola Flores o Sara Montiel, llegaron a mostrar en mayor o menor medida sus encantos, ofreciendo en unos escasos años, toda la carne que el españolito había deseado ver durante aquellos cuarenta años que fueron de pan negro a desarrollismo. A muchas de estas grandes divas las vimos mediante “robados pactados” pero también en bellos reportajes fotográficos realizados por experimentados artistas de la talla de César Lucas o José María Castellví, que dotaron de arte a la fotografía erótica.

Al calor de todo ello llegaron a los quioscos, hasta textualmente inundarlos, una ingente cantidad de publicaciones, muchas de efímera vida, con el sexo como reclamo. Unas, a imagen y semejanza de clásicos  como Playboy, mezclando reportajes fotográficos con artículos periodísticos; otras, ya existentes, introduciendo los desnudos entre sus páginas, como Fotogramas, El Jueves o El Papus; también en forma de cómic, dejando de censurar sus páginas las ya conocidas y editándose muchas nuevas, especialmente provenientes de Italia; y finalmente las revistas y publicaciones íntegramente dedicadas al sexo, que poco después dieron paso directamente a las revistas pornográficas, primero de importación y más tarde incluso en su edición española, como fue el caso de la emblemática Private (de la que, por cierto, reunir las imitaciones chuscas daría para otro libro). Pero ese es otro cantar, pues Guillem Medina en El destape en el quiosco lo que analiza y reúne son aquellas primeras pubicaciones surgidas al calor de la Transición y la, ejem, desaparición de la censura. Revistas como Party, Siesta, Stop, Bocaccio, Lib y muchas otras de cuya existencia había que dejar constancia. Publicaciones que explican mucho más y mejor el pulso de aquella época que todos los libros y estudios que queramos reunir. Sin olvidar el mundo gay y trans. Y es que todavía no se ha hablado nada sobre la curiosidad que despertaban los transformistas y Travestís, que actuaban en sus propios y populares locales en Barcelona y Madrid. Artistas de fama como Pierrot o Paco España, cuyas actuaciones se desarrollaban ante un público compuesto, mayormente, por parejas heterosexuales. Pues bien, también hubo revistas como Party o Pierrot que dieron puntual noticia sobre estos temas y abrieron, más bien entornaron,  el armario.

De toda aquella ola de erotismo y de todas las publicaciones, que en consonancia con los tiempos lo que aireaban a los cuatro vientos era, a fin de cuentas, el ansia de libertad y apertura, poco queda ahora. Interviú desapareció recientemente, y la única que se publicaba en aquella época y prosigue es El Jueves. Los tiempos han cambiado, pero es de agradecer que alguien, con el detallismo y completismo que demuestra Guillem, realice un primer inventario de muchas de aquellas publicaciones, revistas, cómics. Labor que redondea repasando a las principales protagonistas de aquellas publicaciones y películas. Actrices que padecieron y vivieron aquella época en su esplendor y tras la cual vieron como, para la mayoría, se cerraban las puertas del cine.

Diábolo Ediciones, como es habitual, redondea la obra con abundancia de imágenes a todo color, imprescindibles para disfrutar de los diseños ‘vintage‘ y de las sugerentes imágenes de aquellas cabeceras. Pero que no se engañe el lector, la imagen están al servicio del documentado texto del autor, que ayudará al neófito a situarse en aquella época y al estudioso a conocer los entresijos editoriales y socioeconómicos que se vivían en aquellos años.

 

Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50: Zombis

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50: ZOMBIS

Seleccionados por Steve Banes y Craig Yoe

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 144 páginas a todo color

Por fin llega una nueva entrega de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 que edita Diábolo Ediciones, una lectura adictiva que en esta ocasión dedica sus páginas al monstruo por excelencia del siglo XXI: el zombi. El muerto andante. Y ese simpático e inquieto cadáver protagoniza las 17 terroríficas historias de este tercer tomo de gloriosos cómics clásicos seleccionados por Craig Yoe, ganador de un premio Eisner, y Steve Banes, propietario del famoso blog The Horrors of It All. Ambos han revuelto entre los sepulcros, apartando gusanos y otras liendres y quitando mortajas para desvelar las mejores historias seleccionadas de viejos y raros cómics pre-code como Adventures Into The Unknown, The Beyond, Blac Cat, Dark MysteriesEerie, que no hay que confundir con el más famoso y posterior editado por Warren. Ofreciendo autores de la talla de Wally Wood, Gene Colan, Jack Cole o Basil Wolverton, todo ello en un magnífico tomo que muestra aquellas historias tal y como se publicaban, con el color original, pues las reproduce directamente de las páginas de los cómics. Pero no solo eso, este tercer tomo presenta una agradable sorpresa, pues incluye dos historietas reproducidas directamente de los o originales entintados en blanco y negro. Dos auténticas piezas supervivientes pertenecientes a la colección de Bill Leach que permiten admirar los delicados trazos de los ilustradores, Vic Donahue y Al Eadeh, trazos que en muchos casos quedan sepultados ante el color y sus tramas, tal y como podemos comprobar, por ejemplo, en la historieta Ken Shannon, ilustrada por un casi irreconocible Reed Crandall, cuyo talento afloraría en todo su esplendor primero en EC y más tarde en Creepy.

En cuanto a las historias, tenemos vudú, mucho vudú, pues antes de que George A. Romero abriera la puerta a los zombis degustadores de vísceras y cerebros, este era el zombi habitual, el tradicional, que tan bien supo llevar el cine a las pantallas ya desde tan temprana fecha como 1932 con White Zombie de Victor Halperin, con un inolvidable Bela Lugosi, a la que siguieron algunas cintas menores, en su mayor parte de serie B, hasta culminar con la gran obra maestra pre-Romero: Yo anduve con un zombie (I Walked with a Zombie, 1942) de Jacques Tourneur. Pero aquí hemos venido ha hablar de un magnífico libro repleto de cadáveres mugrientos que regresan de la tumba para vengarse, como en La criatura del mar y La cripta de los muertos vivientes; o de difuntos que deberán enfrentarse a detectives  e investigadores aguafiestas como Ken Shannon y Purple Claw; o periodistas y escritores que en busca de historias lúgubres meterán sus narices en lugares prohibidos, como sucede en La misión de las almas perdidas y Experto en los no muertos.

El volumen se completa con dos introducciones de Yoe y Banes y un buen puñado de putrefactas portadas de cómics, auténticas reliquias reproducidas a toda página e ilustradas por Lee Elias, Frank Frazetta o Basil Wolverton, este último todo un precedente de los cómics underground de los setenta.

Es posible que alguna de estas historias le resulte familiar a los lectores más talluditos, y es porque fueron publicadas por una de las editoriales antepasadas de Marvel, Atlas, y recicladas como complemento de los cómics Marvel editados en España por Vértice, así como en las colecciones de terror que la misma editorial barcelonesa lanzó en los años setenta, como Fantom y Espectros.

Escalofriantes relatos que poco después sufrirán el peso de la censura, como ya explicamos cuando comentamos el primer tomo de esta colección, y que daría al traste con todo este imaginativo terror, unas veces tétrico, otras naíf, pero siempre entrañable de aquellos viejos cómics que Diábolo Ediciones pone a disposición de los lectores españoles en cuidadas ediciones de corte temático que sin duda ayudarán a combatir la canícula que se nos viene encima. Y prepárense, porque el siguiente tomo también estará repletos de muertos andantes, pero de otro tipo. No se pierdan Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 Vol. 4: ¡momias!

Novedades Diábolo mayo-junio: zombies, Mariquita Pérez, Ágata Christie y Tim Burton

CÓMIC

Diábolo ha preparado para estos meses, en los que el invierno definitivamente va quedando atrás, unos lanzamientos editoriales para todos los gustos. Serendipia, naturalmente, está más que entusiasmado con el tercer volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50, que en esta ocasión está dedicado a los apestosos zombis. Una lectura que sin lugar a duda va a ser muy estimulante. Como también lo será viajar al pasado, concrétamente a 1939 y visitar Colliure, donde el viejo poeta Machado agoniza en la más triste soledad, con Antonio Machado. Los días azules, uno de los comics que más interés ha despertado durante este año, como demuestra esta necesaria segunda edición. Más ligero resultará adentrarnos en la lectura de Miau, de José Fonollosa, que Diábolo reedita ahora a todo color. 

CINE, COLECCIONISMO Y CULTURA POPULAR

Pero como es habitual, Diábolo también ha preparado algunos interesantes tomos dedicados al cine y la cultura popular. Con Los mundos de Agatha Christie, José Montijano, gran especialista en arte frívolo español del que ya comentamos alguno de sus libros, nos sorprende adentrándose  en la vida y obra de la escritora por autonomasia de la novela policíaca y de misterio. Por su parte la muñeca Mariquita Pérez, que nuestras madres ni soñaron con poseer alguna vez, es la protagonista de Descubriendo a Mariquita Pérez, obra con la que sus autoras, Alicia Amigó y Salud Amores, repasan la historia, los modelos, vestidos y complementos de esta muñeca destinada a las clases más afortunadas de la España de postguerra. Finalmente Diábolo pone a la venta una edición ampliada del libro Tim Burton. Simios, murciélagos y jinetes sin cabeza, escrito por David G. Panadero y Miguel Ángel Parra del que ya les hablamos aquí y que se alarga para comentar Dumbo, la última película del genial director. 

Novedades Diábolo abril 2019: Robots, TV Nostalgia y Cómic

Todavía con la reseca del reciente Comic Barcelona encima, Diábolo, sin tregua, anuncia sus muy interesantes novedades, lideradas por el esperado Robots en el cine. de María a Alita un minucioso trabajo escrito por Jordi Ojeda. Seguido muy de cerca por Mazinger-Z. Guía de la serie de animación, un libro que se anuncia como el más completo sobre el tema. Miguel Herrero vuelve a meterse de cabeza en la televisión del pasado y viaja en esta ocasión hasta los años de infancia de Serendipia, los años 70, para bucear entre todos aquellos programas y series con la solvencia que le caracteriza. Y dejamos para el final un cómic de lo más prometedor y refrescante, que parece anunciar la canícula que se nos avecina: Summer Muse II de Guillem March. 

 

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