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Flamingo Films se presenta en el Festival de San Sebastián

20 septiembre 2019 Deja un comentario

Americana Film Fest, el festival de cine independiente norteamericano de Barcelona, da el salto a la distribución cinematográfica con la creación de Flamingo Films. La línea editorial de la nueva distribuidora independiente será similar a la del festival Americana sin limitación por el país de procedencia de la película.

Flamingo Films nace con la intención de acercar al público cinéfilo un nuevo catálogo de películas aclamadas en el circuito de festivales. La selección de cine de autor incluye obras de gran calidad, arriesgadas pero asequibles, tanto de directores reputados como de talento emergente, con títulos avalados por los principales certámenes.

Flamingo Films se presenta en el Festival de San Sebastián con dos películas en Zabaltegi-Tabakalera: Zombi Child de Bertrand BonelloGhost Town Anthology de Denis Côté, tendrán su première nacional en Donosti y tienen previsto su estreno en salas para la próxima primavera.

ZOMBI CHILD – BERTAND BONELLO

Haití, 1962. Un hombre regresa de entre los muertos para ser enviado al infierno de los campos de caña de azúcar. En París, 55 años después, en el prestigioso internado de la Legión de Honor, una chica haitiana revela un antiguo secreto familiar a sus nuevas amigas, sin imaginar que esta extraña historia hará que una una compañera de clase despechada haga lo impensable.

Bertrand Bonello (Francia, 1968) debutó en 1998 con Quelque chose d’organique, presentada en la sección Panorama del Festival de Berlín. Desde entonces, se ha convertido en habitual del Festival de Cannes, donde ha presentado Le pornographe (2001, Semaine de la Critique y Premio FIPRESCI), Tiresia (2003, Sección Oficial), De la guerre (2008, Quinzaine des Réalisateurs), y de nuevo a competición en 2001 con L’Apollonide (Casa de tolerancia) y Saint Laurent en 2014. En 2016 compitió por la Concha de Oro en San Sebastián con NocturamaZombi Child se proyectó en la Quinzaine des Réalisateurs del pasado Festival de Cannes.

Bertrand Bonello estará presente en el Festival de San Sebastián para presentar la película.

Proyecciones en San Sebastián:

Jueves 26 a las 22:15 en Tabakalera-Sala 1
Viernes 27 a las 20:45 en Tabakalera-Sala 1
Viernes 27 a las 21:00 en Principe, 2
Sábado 28 a las 23:00 en Antiguo Berri, 7

GHOST TOWN ANTHOLOGY – DENIS CÔTÉ

En Irénée-les-Neiges, una pequeña y aislada localidad de 215 habitantes de Quebec, Simon Dubé muere en un accidente de coche. Los atónitos vecinos del pueblo se muestran reacios a comentar las circunstancias de la tragedia. A partir de ese momento, tanto para la familia de Dubé como para algunos vecinos más, el tiempo parece haber perdido su significado y los días se prolongan sin fin. Algo desciende lentamente sobre la zona y en ese periodo de luto y niebla empiezan a aparecer personas desconocidas. ¿Quiénes son? ¿Qué está ocurriendo en realidad?

Denis Côté (Canadá. 1973) debutó en el Festival de Locarno en 2005 con Les états nordiques, donde logró un Leopardo de Oro. Desde entonces se ha labrado una reputación internacional como director independiente con una presencia continuada en Locarno y Berlin y en otros certámenes de referencia como Cannes o Toronto. Su filmografía combina documental y ficción y presenta títulos tan destacados como Curling (2010, Mejor director y actor en Locarno) o Vic + Flo ont vu un ours (2013, Premio Alfred Bauer en el Festival de Berlín). Sus dos últimos trabajos, Boris sans Béatrice (2016) y Ghost Town Anthology, han formado parte de la Selección Oficial de la Berlinale.

Denis Côté estará presente en el Festival de San Sebastián para presentar la película.

Proyecciones en San Sebastián:

Lunes 23 a las 19:00 en Tabakalera-Sala 1
Martes 24 a las 19:30 en Trueba, 1
Jueves 26 a las 22:00 en Principe, 2
Viernes 27 a las 18:00 en Antiguo Berri, 7

El mejor cine ‘indie’ en la 6ª edición del festival ‘Americana’

Fotos: Serendipia

En 2014 se puso en marcha en Barcelona un pequeño festival con el objetivo de rescatar y difundir gemas del cine independiente norteamericano. Películas que en la extensa mayoría de casos no conocerían distribución en salas cinematográficas o, de hacerlo, sería de forma muy restringida. Cintas heterogéneas, con todo tipo de temática y dirigidas a un público bastante más inquieto que el que acude habitualmente a ver el último blockbuster al centro comercial.

En aquella primera edición el festival constó de 12 películas, número que se incrementó progresivamente hasta los 33 largometrajes actuales, repartidos en seis secciones. A todo ello cabe sumar los 26 cortometrajes a concurso y los 12 incluidos en la retrospectiva, todo lo cual ha conformado la que unánimemente se ha considerado la mejor edición del Americana.

Esta sexta edición también ha contado con sección nueva, The Lost Session, creada para  recuperar títulos poco o nada vistos y que este año ha contado con The Golden Boat (1990) de Raoul Ruiz.

Inaugurado el martes 5 de marzo en el cine Phenomena con la proyección de The Miseducation of Cameron Post (Desiree Akhavan), Americana tuvo, como ya es habitual, su sede en los Cinemes Girona, que pusieron a disposición del festival sus tres salas en las cuales, de miércoles a domingo, pudieron verse el total de las cintas que conformaban las secciones competitivas: Americana Tops, Americana Next, Americana Docs y Americana Shorts, además del título perteneciente a The Lost Session y los dos ofrecidos, de forma gratuita, por Movistar Plus. Mientras, la Filmoteca de Catalunya acogió un ciclo dedicado a los invitados de honor del festival, The Zellner Bros y  también,  como  novedad,  el  Zumzeig Cinema, que se sumó a la familia Americana como sala alternativa ofreciendo al público, entre otros, los títulos incluidos en la sección Americana Docs.

UN PASEO POR AMERICANA

Comedia, drama, animación, documental, thriller… todo tuvo su espacio en Americana, y estos son algunos de los títulos que Serendipia pudo ver durante sus maratonianas jornadas en el festival:

Chloë Grace Moretz, Forrest Goodluck y Sasha Lane protagonizan The Miseducation of Cameron Post, cinta vencedora del último festival de Sundance basada en la novela de Emily M. Danforth que narra la convivencia de tres jóvenes internos durante los años noventa en un centro de reorientación sexual. Religión, junto a dudosas teorías psicológicas impartidas por individuos que no son más que víctimas hipócritas de su propia frustración sexual protagonizan esta cinta que sitúa su acción en un entorno idílico, situado en lo que parece ser pleno cinturón bíblico norteamericano, con unos actores en estado de gracia, y buenas dosis de humor y esperanza que convirtieron esta cinta en un título ideal con el que inaugurar las noches de Americana.

Relaxer (Joel Potrykus) fue uno de los títulos que más agradaron a Serendipia por lo bizarro de su propuesta. Largos planos-secuencia, cámara inmóvil, y una situación del todo extraña con video juegos, retos descabellados y una atmósfera asfixiante y sucia, todo lo cual no evita que el espectador se vea incapaz de apartar la vista de la pantalla. Diferentes grados de estupidez, situaciones absurdas,  una agresiva sensación de extrañeza y, también, mucho humor. Todo ello en lo que no deja de ser  una visión doméstica del apocalipsis. Que además termina produciéndose con la irrupción  de… ¡el efecto 2000! Caos dentro del caos.

Más convencional resultó Her Smell (Alex Ross Perry) una de las diversas propuesta relacionadas con el mundo de la música que ofreció Americana y que, en esta ocasión, nos introdujo en el backstage de un grupo femenino de punk-rock en plena crisis. Una decadencia motivada por los excesos de su acelerada líder, Becky Something,  interpretada magistralmente por Elisabeth Moss, muy popular para el degustador de series por El cuento de la criada. Como un torbellido, la protagonista se tambalea por las ruinas de su grupo y de su vida, repleta de espejos rotos y basura y a un escalón de la locura, acompañada con sonidos de otro mundo como fondo. En el reparto destacan, por motivos diferentes, algunos nombres como el de Virginia Madsen o Cara Delevigne.

Si tanto Relaxer como Her Smell son, cada uno a su modo, relatos apocalípticos, no nos lo parece menos Tyrel, del chileno Sebastián Silva, que narra como una reunión de viejos amigos degenera en un caos vital. Y es que acudir a una orgía de drogas y alcohol conociendo, tan solo, a una persona de entre un numeroso grupo de amigos de la infancia siendo, además, el mayor y único negro del clan, quizás no sea una buena idea. Es más, como pueden suponer la acción se torna incómoda, y esta incomodidad se trasmite al espectador, que al igual que el protagonista, tan solo deseará desaparecer de allí. Lo que para esa hermandad de beodos son juegos, para Tyrel es una tortura perteneciente a una época, la adolescencia, que ha quedado ya atrás. Resulta paradójico que el que mejor se lleva con Tyrel y tenga la mirada más inteligente sea Cosmo, un perro.

El documental Monrovia, Indiana (Frederick Wiseman) nos lleva de viaje a una pequeña comunidad rural norteamericana. Vemos su actividad, el día a día, que en poco a nada se diferenciaría de otras de las muchas que pueblan los Estados Unidos sino fuera porque el 75% de su población votó a Trump. Paisajes urbanos desérticos; campos de maíz mecidos por el viento; cerdos llevados al matadero; peluquerías; ceremonias masónicas; casas y calles habitadas por muertos andantes… las imágenes, los sonidos, los silencios y, sobre todo, el montaje da voz a este documental dirigido por el veterano Frederick Wiseman, que a sus 89 años todavía tiene mucho que decir, como intentar explicar porqué una pequeña comunidad rural, que vive principalmente de la ganadería y la agricultura, vota a una rata tan urbana como Trump, millonario metido a político y mesías apocalíptico. Algo podrido palpita en el pulcro, en apariencia, corazón de Estados Unidos y Wiseman lo muestra, teniendo que ser el propio espectador el que extraiga, de entre la belleza de sus imágenes, sus propias conclusiones.

Los conflictos internos de un niño que es diferente a sus hermanos y a su padre y no comprende muy bien el porqué protagonizan We the Animals, auténtica pieza de orfebrería cinematográfica y posiblemente la mejor película de esta sexta edición de Americana. Recurriendo en ocasiones a la estética del documental, y en otras a la animación, Jeremiah Zagar nos cuenta un relato de crecimiento trufado de ingredientes que marcarán la personalidad de los tres hermanos protagonistas: violencia de género, empleos precarios, progenitores irresponsables y homosexualidad, todo ello en una brillante ópera prima que representa el reverso tenebroso de los felices veranos infantiles de bicicleta, sandwich de manteca de cacahuete y primer beso. Su atmosférica banda sonora no hará más que añadir intensidad a esta poderosa propuesta que, como veremos, será justamente recompensada por el jurado del festival.

Que el menú que nos ofrece Americana es del todo variado lo demuestra el que también tenga cabida una película como Support the Girls (Andrew Bujalski, 2018) propuesta más desenfadada que el resto pero que, no se llamen a engaño, trata en clave de humor temas de lo más serio. Y lo hace desde un sports bar, pequeño universo genuinamente americano y masculino en el que se desenvuelve la hermandad femenina protagonista: la encargada del mismo, convincentemente interpretada por Regina Hall,  y el grupo de camareras de escueto uniforme, marcadas curvas y brillante sonrisa que sirven comida a los parroquianos habituales, que deberán observar las normas de comportamiento, semejantes a las que pudiera haber en un local de striptease.

En Hearts Beat Loud el amor por la música ha unido, aún más si cabe, a sus dos protagonistas, un padre viudo y su hija adolescente que pronto abandonará el nido para estudiar medicina. Veremos como el protagonista deberá dejar de aferrarse al pasado y superar el fallecimiento de la esposa, que no le permite prosperar ni madurar ante una hija que demuestra en todo momento que sabe lo que quiere demostrando ser la cabeza pensante de la familia. Una deliciosa cinta, toda una “feel good movie” protagonizada por unos excelentes Nick Offerman y Kiersey Clemons con secundarios de lujo como Toni Collette o Ted Danson, además de Sasha Lane, a la que ya vimos interpretando un personaje bien diferente en The Miseducation of Cameron Post.

Robert G. Putka y una de sus actrices, Ashley Lenz, presentaron We Use to Know Each Other, segundo largometraje del director que trata sobre una relación a distancia y las traiciones, entre otras sorpresas, que pueden conllevar. Escasos personajes, una banda sonora sencilla pero eficaz, abundancia de diálogo y una cámara inquieta en esta muestra de cine de guerrilla realizado con pocos medios y mucho ingenio. 

Robert G. Putka y Ashley Lenz.

Mucho más seria fue Friday’s Child (A. J. Edwards) que aborda, con un tono a veces cercano al documental, los problemas de un joven huérfano al abandonar el centro de menores en el que se ha criado. Una pesimista y fatalista cinta producida por Gus Van Sant protagonizada por Tye Sheridan, Imogen Poots y un inquietante Caleb Landry Jones, actor al que también pudimos ver en Tyrel. Con tono irreal y personajes que aparecen y desaparecen, algo que delata que posiblemente tan solo se encuentran en la cabeza del protagonista, Friday’s Child se muestra como la pesadilla de una mente enferma.

Y de nuevo una película que retrata la relación de un padre con su hija adolescente, aunque en este caso no podamos hablar de otra  “feel good movie“. Muy al contrario, Leave no Trace (Debra Granik) nos muestra una forma de vida condenada a fracasar. Un padre (Ben Foster) y su hija (Thomasin McKenzie) viven felices y libres al margen de la civilización en un bosque cercano a Portland, a donde tan solo de acercan a por víveres. Pronto serán desalojados y tendrán que  adaptarse a un entorno más convencional. Conoceremos el traumático origen que motivó al padre a querer huir de la realidad, y veremos como la necesidad de la joven de formar parte de una comunidad terminará enfrentando a ambos.  La joven Thomasin McKenzie está sencillamente brillante, al igual que Ben Foster, al que este tipo de personaje le van como anillo al dedo.

The Bill Murray Stories: Life Lessons Learned from a Mythical Man se hace eco de una leyenda urbana que demuestra ser real: la costumbre de Bill Murray de aparecer en los lugares más imprevistos y mezclarse con la gente ‘normal’ convirtiendo una celebración o una anodina tarde en el pub en una jornada inolvidable. Tommy Avallone, director de este documental, ha entrevistado a personas que han tenido experiencias de este tipo, ya sea encontrándolo lavando platos en fiestas caseras o sirviendo cervezas en un pub y ha querido así confirmar la veracidad de esas historias. Ha contado asimismo con la opinión de Gavin Edwards, autor del libro The Tao of Bill Murray, en el que analiza, entre otras cosas, esta costumbre del actor y saca conclusiones sobre su filosofía de vida. Más allá de todo esto, que nos parece quizás un tanto exagerado, la película ofrece una reflexión sobre la fama, la existencia humana y el deseo de conocer a nuestros ídolos, dejando patente, además, la particular humanidad del actor, basada en dar felicidad a los demás convirtiéndose en uno más, actuando con total normalidad y consiguiendo que la distancia existente entre el ‘famoso’ y el hombre ordinario desaparezca. Todo ello en un divertido y curioso documento que presentó el responsable de su banda sonora, Ryan Petrillo, afincado en Barcelona.

Y de un documental a otro bien diferente, pero a su manera, también muy divertido. Free Solo es la historia de un reto: el de escalar a mano, sin cuerdas ni ningún tipo de seguridad (modalidad que recibe precisamente el nombre de Free Solo), El Capitán (Yosemite), una pared montañosa de 3000 pies de altura que nadie ha conseguido escalar de esa forma. Un reto muy emocionante que es retratado de manera magistral en la parte final del filme. Pero más allá de ese hito, Free Solo es la historia de su protagonista, Alex Honnol, un tipo de lo más peculiar, que ama escalar y jugarse la vida más que nada en el mundo. Y todo sin dramatizar, como si ese juego con la muerte fuera lo más normal, algo que no está muy alejado de la verdad si tenemos en cueta que Honnol tiene en su haber más de 100 Free Solos. Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhelyi retratarán, además de los preparativos del ascenso, la relación heroica que mantiene con él su novia y el apoyo que recibe de la, también peculiar familia de este escalador poco dado a mostrar sentimientos. Una magnífica pieza, digna de la estatuilla recibida por tener de todo: emoción, humor y ternura  más allá del frío documento.

Never Goin’ Back, opera prima de la actriz Augustine Frizzell, es una gamberrada, una humorada con cierto trasfondo social que nos muestra las ansias de libertad y diversión de dos jóvenes que viven a trompicones sobreviviendo gracias a trabajos basura. Uno de los platos más ligeros y desenfadados del festival, humor sin demasiadas pretensiones con dos protagonistas muy complementarias y con mucho encanto, Maia Mitchell y Camila Morrone. Toda una fiesta que obtuvo su recompensa en el festival.

Por su parte Wildlife es otra ópera prima, en este caso del actor Paul Dano, un amargo retrato de crecimiento narrado desde el punto de vista del adolescente que interpreta Ed Oxenbould que se desarrolla en un barrio residencial de Montana en los sesenta. Una vida que no es precisamente idílica. Con un padre (Jake Gyllenhaal) que no acaba de encontrar su lugar y una esposa (Carey Mulligan) que se cansará de la itinerancia que eso ha motivado para la familia. Un agotamiento que la convertirá en lo opuesto a lo que hasta entonces había sido, pasando de abnegada madre y esposa a desentenderse de su casa y de su hijo y hacerse amante de un industrial, mientras que su esposo marcha/huye a trabajar apagando incendios. Un reverso tenebroso del sueño americano, de la familia perfecta que dejará un sabor agrio en el espectador.

Finalmente An Evening with Beverly Luff Linn es la nueva propuesta de Jim Hosking, que tanto diera que hablar con su esperpéntica The Greasy Strangler (2016), tras su paso por el Festival de Sitges.  La cinta es otra historia en la linea de aquella: humor disparatado, situaciones  absurdas y ridículas y un argumento a caballo entre el esperpento y la parodia, en este noir que estira hasta el límite sus lugares comunes. Una propuesta lúdica y desengrasante.

PALMARÉS Y CONCLUSIONES

PALMARÉS

El jurado joven de la sección NEXT del Americana Film Festival, formado por los alumnos de La Casa del Cine, decidió apostar por la ópera prima Never Goin’ Back de la directora Augustine Frizzell, porque “su frescura y su carácter desenfadado se manifiesta a través de la relación de la pareja protagonista, llena de matices y alejada de convencionalismos, y que juega con los clichés para dejarlos al descubierto y subvertirlos“.

El jurado ACCEC de la crítica, compuesto por Juan Pablo BeasMarc Garriga y Antoni Peris-Grao, valoró las películas presentadas en la sección TOPS destacando el elevado nivel de dos obras, Wildlife de Paul Dano (debutante en dirección) y Blaze de Ethan Hawke, ambas dirigidas por actores, otorgando el premio a la mejor película a We the animals, debut en la dirección de ficción de Jeremiah Zagar.

El palmarés se completó con el premio del público para corto y largometraje. El mejor cortometraje recayó en Souls of Totality, de Richard Raymond, mientras que el premio del público a mejor largometraje fue para Free Solo, de Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhelyi, el documental ganador del Oscar.

CONCLUSIONES

La programación de esta sexta edición del Americana ha sido variada y abierta a todo tipo de público. Varias de las cintas exhibidas han reflejado, de diferentes modos, la presencia de Trump como presidente, así como la diversidad sexual, abogando por su normalidad. El festival ha contado con la presencia de 8 invitados internacionales: David Zellner, Nathan Zellner, Robert G. Putka, Ashley Lenz, Andrew Lewis, T.J. Joshikazi, el catalán establecido en NY Jordi Torrent y el norteamericano residente en Cataluña Ryan Petrillo, que han presentado sus trabajos y han compartido experiencias con el público. También se contó con presentadores ilustres, entre ellos Ángel Sala, director del Sitges Film Fest, que se encargó de decir unas palabras preliminares sobre la demente An Evening with Beverly Luff Linn (Jim Hosking, 2018); o el escritor Antonio José Navarro, que hizo lo propio con el documental Monrovia. Indiana. La calidad de los títulos seleccionados han convertido esta sexta edición en la mejor y la más exitosa también en cuanto a presencia de público (más de 7000 espectadores) lo que supone un aumento de un 30%, y motivó que se tuviera que colgar el cartel de agotado en 14 sesiones.  Un público compuesto tanto por los fieles que acuden al festival reincidiendo por la satisfacción obtenida en anteriores ediciones, como por los que se acercan por primera vez de oídas, atraídos por lo que han escuchado sobre el mismo. De nuevo los Cinemes Girona ejercieron de anfitriones y cómplices ideales de este festival, que contó con una organización amable y eficiente, que evitó las aglomeraciones de público y la confusión de colas. El festival también contó con la colaboración del Zumzeig, la Filmoteca de Catalunya y la sala Phenomena

Felicidades a la organización por tan exitoso festival y, los que no pudieron estar que sepan que Americana continuará en varias localidades con la Route 66, con proyecciones en espacios tan destacados como el Cine Truffaut de Girona, el Cineclub Garbí en Malgrat de Mar, Numax en Santiago de Compostela, Tabakalera en San Sebastián o La Cineteca y La casa encendida en Madrid.

Categorías:Americana, FANTATERROR

‘Americana’ y la identidad

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Muchas películas de esta edición de Americana hablan de las diversas crisis de identidad de sus protagonistas. Identidad sexual, social, de pareja, personal o intelectual, pero finalmente, personas buscando sentirse ubicadas y conformes con sí mismas.

La sexualidad es la gran protagonista en The Miseducation of Cameron Post, nuestra película inaugural, donde un grupo de adolescentes homosexuales son internados en un centro con la intención de cambiarles sus tendencias sexuales, de “curarlos”. Chloë Grace Moretz, descubre que le gustan las chicas pero es sorprendida teniendo relaciones con una amiga el día del baile de graduación. Su lucha por mantener su yo y la de sus compañeros, en un entorno hostil, será el tema de una película sutil, que no carga las tintas y que está preocupada por descubrirnos a las personas más que en hacer una denuncia, por otro lado obvia.

Leave no Trace nos presenta a un padre y su hija viviendo en el bosque, en medio de la naturaleza. Es su forma de ver la vida y no hacen daño a nadie. Pero la sociedad no se puede permitir a las personas que no sigue unas normas. Y menos con menores. Así que, una vez descubiertos, los obligarán a llevar una vida diferente a la que ellos desean. La identidad individualista y salvaje del padre hacia las convenciones preestablecidas será uno de los temas de una película que nos pregunta si hace falta que seamos los animales sociales que se pretende de nosotros. Reflexión, bonita historia paterno-filial y los espectaculares espacios naturales del estado de Oregón completarán una película espléndida.
De identidad de pareja tratan dos películas pequeñas pero sinceras e intensas. Wildlife, el debut en la dirección del actor Paul Dano, nos radiografía los problemas de un matrimonio en los años 60, en el estado de Montana. Jerry (Jake Gyllenhaal) pierde repentinamente su trabajo y su mujer Jeanette (Carey Mulligan) aprovecha la ocasión para dar un paso adelante y recuperar su autonomía. Altibajos, amores, monotonías y esperanzas perdidas, todo reflejado con mucha sutilidad, con unas interpretaciones formidables y con los estandarizados roles hombre-mujer de la época muy marcados.
Mucho más jóvenes son los protagonistas de nuestro estreno mundial: We used to know each otherSon Hugo y Amanda y mantienen una relación a distancia, pero él, portugués, se desplaza finalmente al suburbio de Las Vegas donde ella vive para empezar una vida en común. Pero desde el inicio los problemas de convivencia, celos y relaciones anteriores empezarán a afectar a la pareja. Tendencias sexuales reprimidas, poliamor, homosexualidad. Un cóctel de dudas sexuales y existenciales que harán que la prueba que tenga que pasar esta pareja en  sus primeros días de convivencia, pueda o no condicionar el futuro de su relación.
Y una crisis de identidad personal, bastante habitual durante algún periodo de la adolescencia, es la que sufre Camille, la protagonista de Skate Kitchen, una skater que vive a los suburbios de Nueva York y que en pleno centro de la ciudad, descubre un grupo de chicas libres y salvajes, muy alejadas de lo que había sido su aletargada vida hasta entonces. Pero encontrar tu lugar en el mundo no es nada fácil. Y menos para una adolescente insegura y llena de dudas existenciales. Amor, amistad, sexualidad y celos formarán un cóctel de emociones con las que Camille tendrá que lidiar para hacerse un lugar dentro de este nuevo grupo de amistades que admira.
Y para terminar hablaremos de The Kindergarten Teacher, donde Lisa (Maggie Gyllenhaal), es una maestra de parvulario que se siente vacía intelectualmente. Tiene alma de poeta pero no demasiado talento. Y su familia no está por sus carencias ni por la vertiente artística de la vida. Por eso, cuando descubre que uno de sus muy pequeños alumnos hace poesía, de una madurez imposible de justificar, de repente, en brotes de inspiración, Lisa se emociona y quiere descubrirlo al mundo. Pero las obsesiones son muy peligrosas y más cuando tu compañero de viaje es un niño de parvulario. Así, en busca de una intelectualidad que la llene, pondrá en peligro su posición, su persona e incluso su salud mental.
Categorías:Americana

‘The Miseducation of Cameron Post’ da el disparo de salida al ‘Americana’

Hoy se inaugura la sexta edición del fesetiaval Americana, a partir de las 20h en la Sala Phenomena, con The Miseducation of Cameron Post, la ganadora de Sundance en 2018, el festival de cine independiente más importante del mundo. Veremos la historia de Cameron (una sorprendente y espléndida Chloë Grace Moretz), una chica que hace poco ha descubierto que le gustan las chicas y que es sorprendida durante el baile de fin de curso haciendo el amor con una amiga en el coche. Entonces, la familia decidirá internarla en un centro de reorientación sexual. Allí, Cameron tendrá que convivir con otros chicos y chicas homosexuales y con los directores del centro, convencidos de ayudarlos a superar su desviación. Dentro de este ambiente opresivo y desfavorable, pero con las ganas de vivir intactas, la película explorará los sentimientos, firmezas y dudas de todos los personajes implicados. Mezclando comedia y drama, con sutilidad, con un momento musical impagable, con delicada contundencia.

 

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Americana y la música

27 febrero 2019 Deja un comentario

La música será un componente importante en esta sexta edición de Americana, puesto que tres de las películas del festival (una de cada sección) la tienen como elemento principal.

Dentro de TOPS, la clausura corresponde a Blaze, la última película en la dirección de Ethan Hawke, un biopic musical que huye de los grandes mitos y que se aleja de los grandes estudios y de las grandes producciones. Blaze es un film sobre el cantautor country norteamericano Blaze Foley, desconocido más allá de Texas, donde pasó buena parte de su carrera. Teniendo la plena voluntad de afrontar el film con la máxima autenticidad, Hawke da el papel protagonista a Ben Dickey, músico de profesión que debuta en el cine y por el cual ha ganado un premio a Sundance. Y para acabar de conseguir el realismo buscado, escribe el guion a cuatro manos con Sybil Rosen, pareja de Foley y autora del libro “Living in the woods in a tree: Remembering Blaze Foley“. Blaze pone la mirada sobre el cantautor desde diferentes puntos de vista y líneas temporales. A pesar de no seguir linealmente la historia, no perdemos el hilo, sobre todo gracias a la música que actúa como un elemento unificador que nos transporta a través de los diferentes momentos de su vida. Una clausura intimista con un género tan norteamericano como el country.

Dentro de NEXT podremos ver Hearts Beat Loud donde Frank (Nick Offerman) regenta una tienda de vinilos desde hace muchos años. Leslie (Toni Collette), propietaria del local, casi no le sube el alquiler. Pero aun y así la tienda no funciona. Pensando en la posibilidad de cerrar, una tarde Frank graba un tema musical con su hija (la cantante y actriz Kiersey Clemons). Pero mientras el padre, un Peter Pan de manual, espera todavía triunfar en el mundo de la música, la hija, mucho más centrada que él, solo piensa en su ingreso en la universidad y en Rose (Sasha Lane), una chica de quien se está enamorando profundamente. Todo se complicará todavía más cuando una pequeña posibilidad de éxito tome forma. Y cuando Frank se enamore de Leslie. Y cuando la relación de aprecio entre padre e hija peligre. Hearts Beat Loud es la “feel good movie” de esta edición de Americana. Mezcla de comedia y algunas gotitas de drama, amenizada con momentos musicales, la película de Brett Haley se beneficia de una banda sonora sorprendente con canciones agradables que invitan a ser cantadas y de un reparto impecable y entrañable.

Finalmente en DOCS podremos ver Satan & Adam. Nos encontramos en Nueva York en 1986, Adam un joven graduado en Columbia que toca la armónica en sus momentos libres, está abatido, sin objetivos ni motivaciones. Un buen días paseando por Harlem se topa con Satan, un “hombre orquesta” afroamericano de mediana edad que toca blues en la calle, y decide unirse a él en un momento en que los conflictos raciales de la época van en aumento. Satan & Adam recoge la historia de dos personas de mundos diametralmente diferentes unidos por un vínculo musical indestructible. La música los llevará desde las calles de Harlem hasta los escenarios de todo el mundo y justo en el punto más álgido de su carrera, Satan desaparecerá. Balcerek, director del film, disfrutó de una de sus actuaciones en un pub a principios de los 90, desde entonces ha estado durante 23 años recopilando información y material de archivo para poder completar un relato de altibajos, que celebra la amistad y subraya el poder transformador de la música. Algunos críticos ya la han bautizado como la heredera de Searching for Sugar Man. Sea o no adecuado es innegable que Satan & Adam es uno de los documentales más emocionantes y sorprendentes del año.

Si a estas tres películas que tienen la música como elemento principal de la historia sumamos que, el documental de la sesión Movistar+ RGB tiene la canción “I’ll fight” de Diane Warren nominada a los Oscar de este año (sí, luchando con el “Shallow” de Lady Gaga, pero nominada al fin y al cabo) y que tenemos dos de los momentos con canciones más brutales del año en un par de películas (y si no os lo creéis esperad a escuchar a 4 Non Blondes y Bryan Adams en The Miseducation of Cameron Post y Her Smell respectivamente) podemos decir que, esta sexta edición de Americana, tiene sin ningún tipo de duda a la música como una protagonista destacada.

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Documentales de Oscar en ‘Americana 2019’

26 febrero 2019 Deja un comentario

Nada más y nada menos que cuatro de los cinco documentales nominados a los Oscar de este año se podrán ver durante Americana, incluyendo el ganador. Si tenemos en cuenta que el quinto era una co-producción alemana no indie, se puede decir que el festival ha hecho pleno en cuanto a documentales americanos nominados. No perdáis pues la ocasión de verlos, valorar y comparar, puesto que pocas veces tendréis tan al alcance esta posibilidad. Repasamos estas cuatro formidables películas.

Ganadora recientemente del BAFTA al mejor film documental y triunfador de los Oscar, Free Solo es toda una experiencia que merecería la pena disfrutar como se tienen que disfrutar las experiencias fílmicas: dentro de una sala de cine y en pantalla grande. Los documentalistas Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhelyi acompañan al joven Alex Honnold en el reto más extremo y excitante de su carrera deportiva: escalar, sin la ayuda de cuerdas ni arneses, los 900 metros del prominente acantilado de granito “El Capitán”, situado en el parque de Yosemite. Acercándonos a la emoción y al riesgo del hito pero también a los motivos y la forma de ver la vida del protagonista, a los miedos y dramas de aquellos que lo rodean y lo aman, Free Solo nos tendrá aferrados a la butaca gracias a la emoción, la tensión, la proeza, la belleza de unas imágenes absolutamente impactantes, la forma de rodar, de montar, la excepcional música. No os la perdáis.

Minding the Gap es otra preciosa película que no os dejará nada indiferentes. Bing Liu es un joven skater que se graba junto con sus amigos haciendo proezas encima de su monopatín. Hasta aquí nada de especial. Pero resulta que Bing rueda durante mucho de tiempo. Y va acumulando material. Y empieza a pasar de la adolescencia a la edad adulta. Y se da cuenta de la dificultad que esto comporta. Y de otra cosa. Su grupo de amigos tiene puntos en común: todos ellos han renegado de una forma más o menos radical de sus familias debido a diferentes comportamientos violentos que no conseguían entender. Así que Bing, a través del material rodado, el que seguirá rodando y una serie de entrevistas buscará las causas de sus infelicidades y las posibles soluciones. Pero esto no es una película de Hollywood. Y las soluciones no siempre son fáciles de encontrar. Y mirarse al espejo a veces hace daño. Pero el propósito será un tipo de terapia de grupo que hará aflorar situaciones y sentimientos que no podrán dejar de emocionarnos. Minding the Gap, una auténtica joya.

Y seguimos con Hale County This Morning, This Evening, el primer film del director afroamericano Ramo Ross, una historia sin hilo narrativo que tan solo pretende mostrar las cotidianidades de unas personas y del paisaje donde viven. Todo empieza en Alabama, donde el director hace de entrenador de baloncesto y decide rodar, sin más, imágenes de su día a día. Lo que ve, lo que percibe, aquello que le parece bonito. El resultado final del film es una secuencia de experiencias humanas, de momentos personales, pero también de colores, puestas de sol, gotas de lluvia y sudor. Una experiencia sensorial, una exhibición de lirismo y belleza y del fluir de la vida. Asesorado por uno de los grandes maestros de la poesía visual, de la seducción a través de las imágenes sugeridas, el director tailandés Apichatpong Weerasethakul, el film resultará una inusual experiencia fílmica, que sorprendentemente (o no) está consiguiendo un reconocimiento crítico excepcional.

Cierra este póquer de nominadas RBG, que además, será una sesión gratuita de Movistar+. Este documental explora la vida de Ruth Bader Ginsburg, una mujer que consiguió, desde dentro del sistema, hacer aplicar la ley en favor de la igualdad de género y que ha tenido una carrera como jueza que la ha llevado a formar parte durante muchos años del Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Luchadora, perfeccionista, de carácter inalterable, querida y odiada a partes iguales, de figura absolutamente controvertida, este documental con multitud de premios intenta explicarnos los pasos personales y profesionales que han llevado a Ruth a la élite del sistema judicial, así como acercarnos a su parte más humana. Las directoras Julie Cohen y Betsy West recogen material de archivo y testigos para explicarnos desde los inicios la historia de una mujer de vida difícil pero carácter tan fuerte como hermético, que ha marcado la vida judicial de los Estados Unidos durante los últimos 50 años. Superando la muerte de la madre justo antes de graduarse, la de un marido que ha sido su más fiel aliado e incluso tres cánceres, la película se acerca, finalmente lúdica, a la persona actual y nos muestra como se divierte con el inesperado protagonismo que ha recibido en los últimos años al convertirse en un icono pop.

Y para acabar, a pesar de no estar entre las cinco nominadas, sí que tenemos la última película de Frederick Wiseman, el prestigioso director octogenario ganador en 2016 del Oscar honorífico y uno de los habituales de Americana. En esta ocasión nos presenta Monrovia, Indiana y nos habla de este pequeño pueblo donde más de un 97% de su población es de raza blanca. Situado en la América profunda, las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos demostraron que más del 65% de sus habitantes estaban a favor de Donald Trump. Frederick Wiseman viaja con su cámara, como siempre observadora, a Monrovia para mostrarnos su realidad y sus rutinas y descubrimos un lugar conservador, proteccionista, católico y completamente aislado de los movimientos sociales y culturales del resto del país. Wiseman nos muestra escenas cotidianas de una comunidad completamente blanca, machista y obesa pero que al final, con sus votos, es clave para definir la política de su país y por tanto, la política mundial.

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Americana KIDS comes back!

22 febrero 2019 Deja un comentario

Americana Kids es un taller para estimular la creatividad, donde los niños y niñas podrán aprender como se hace una película mientras juegan. Los niños y niñas organizarán pequeños equipos de rodaje para efectuar un plano secuencia circular donde harán todas las tareas, desde el guión y organización del equipo técnico hasta la interpretación.

Los niños y niñas propondrán diferentes escenas cortas, se disfrazarán con vestidos y pinturas de cara y otros objetos que pondremos a su disposición para interpretar los papeles escogidos. Una vez lo tengan todo listo dirán aquello de “¡Cámara y acción!” para empezar a filmar su primera película.

Fecha: Sábado 02/03 – De 11h a 13h
Sitio: La Casa del Cine – Plaza Joanic, 6
Precio: 5€
Entradas: aquí

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