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YuenTai-Yung, la humildad del artista

6 septiembre 2018 Deja un comentario

En The Posterist, documental realizado por Hui See-Wai que tuvimos ocasión de ver durante el festival Nits de Cinema Oriental de Vic de 2017, el protagonista es el artista, casi siempre anónimo, que realiza el cartel cinematográfico, ese elemento tan importante cuya función es persuadir al posible espectador de que entre a ver una película informándole, con tan solo una imagen, del tipo de cinta que se le ofrece. Un objeto que hasta hace bien poco era considerado como de usar y tirar y que de un tiempo a esta parte ha comenzado a ser apreciado como una obra de arte digna, no tan solo para la atención de coleccionistas y nostálgicos, sino como pieza merecedora de figurar en museos.

El protagonista absoluto de The Posterist es Yuen Tai-Yung, el más importante dibujante de pósteres cinematográficos de Hong Kong, con una carrera a sus espaldas que cubre un periodo tan vital en la cinematografía china como es el que va de 1975 a 1992. Con ambos, el protagonista y el director de The Posterist, tuvimos ocasión de hablar durante una mañana de junio. De su pasión y vocación por el dibujo. De su admiración por Bruce Lee como actor marcial único, y de cómo sus obras dedicadas al Pequeño Dragón le concedieron la suficiente autoridad para ser seleccionado asesor y supervisor de los escultores que realizaron la figura de Bruce Lee que se inauguró en Hong Kong en 2005.

Nacido en 1941 en Zheijiang (Shangay), Yuen Tai-Yung poseía un talento natural para el dibujo que le convirtió, ya desde sus tiempos en el instituto, en el mejor dibujante de su clase. Le encantaba el cine y realizar retratos de sus actores favoritos: Clark Gable, James Dean y, sobre todo, Marlon Brando. Autodidacta, deseaba estudiar arte tras finalizar sus estudios universitarios, pues no era un buen estudiante, pero su padre no veía con buenos ojos que se dedicara al dibujo y le buscó trabajo en una fábrica en Hong-Kong: “Mi vida desde que llegué a Hong Kong, entre 1957 y 1966 fue muy dura, hasta que encontré trabajo como cartelista. Todo eso no sale en el documental.

Yuen Tai-Yung durante la presentación de The Posterist (Foto: Serendipia)

Pero Yuen tenía una innegable pericia con el dibujo, así que gracias a un amigo de su padre consiguió trabajo en una editorial como ilustrador de libros de texto, desde donde daría el salto a Grant Advertising, estudio publicitario en el que permaneció de 1966 a 1975 y donde aprendería importantes nociones que, sin lugar a duda, le serían de utilidad en su futura labor como cartelista. Como objeto publicitario que es, un cartel cinematográfico debe llamar la atención del posible espectador describiendo en una imagen el tono de la película que promociona, además de resultar atractivo.

Ya tenía Yuen Tai-Yung una buena carrera en el campo de la publicidad, cuando en 1975 recibe el encargo de realizar su primer cartel cinematográfico, concretamente para la película The Last Message (Tien cai yu bai chi, Michael Hui), una cinta protagonizada por los hermanos Hui, populares cómicos de Hong Kong. Ese fue el inicio de todo. Su trabajo gustó y comenzó a recibir más y más encargos de carteles de cine hasta llegar a dedicarse exclusivamente a ello, ilustrando muchas de las producciones Golden Harvest de Raymond Chow. Y es que Yuen Tai-Yung se encontraba en el momento y el lugar exacto. El cine de Hong Kong vivía una edad de oro que se prolongaría hasta los años noventa, lo que causó que el artista llegara a realizar más de 200 carteles de películas, adquiriendo un estilo inconfundible, a veces caricaturesco, pero también severo cuando la temática del filme lo exigía. Entre sus obras figuran los carteles de las cintas más emblemáticas de Bruce Lee, Stephen Chow, Karl Maka, Jackie Chan, Sammo Hung y, cómo no, de los hermanos Hui.

Para realizar un póster, a Yuen Tai-Yung no le hacía falta ver la película. Se informaba sobre el argumento, recopilaba material gráfico y dibujaba la obra con una técnica un tanto curiosa: colgaba el lienzo detrás de una puerta de su estudio y pintaba de pie. Su experiencia en el campo de la publicidad le había enseñado que un buen cartel debía llamar la atención ya desde la distancia, por ello en gran parte de su obra destacan figuras de gran tamaño y/o los enormes rostros de los protagonistas. También se encargaba de los dibujos para prensa: “Los dibujaba de noche, fuera del  horario laboral. Para el póster tenía un plazo de entrega de 8 a 10 días y una semana aproximadamente para los anuncios de prensa. Un plazo muy corto para el gran trabajo que le exigía cada una de sus obras. Con los medios digitales todo esto ha cambiado radicalmente: Si nos fijamos en los pósteres americanos de los años 70, tipo Star Wars, estaban hechos a mano por Drew Struzan, quien hizo también los de las sagas de Indiana Jones o Regreso al Futuro. Actualmente se hacen por ordenador y eso les resta personalidad, no son tan característicos como los que el propio Struzan o yo pintábamos. Pero lo bueno que tiene hacerlos por ordenador es que es más rápido que hacerlos a mano.

Como ya mencionamos anteriormente, su maestría con el dominio del dibujo anatómico, y concretamente con la figura de Bruce Lee, motivó que pasara a formar parte del equipo que diseñó la estatua del maestro, que se inauguró en Hong Kong en el año 2005. En ese trabajo fui consejero. El escultor era cantonés y había otros pintores que también fueron consejeros o asesores. Yo le decía al escultor que cambiara esto o aquello. Pero es muy difícil capturar las expresiones de Bruce Lee y su lenguaje corporal si realmente no conoces bien como era su cuerpo y sus expresiones faciales. El proyecto comenzó en mayo y teníamos seis meses para hacerlo. Era poco tiempo y cada vez que iba a ver la escultura me sentía decepcionado con el resultado. Al final pensé que Bruce Lee nos había bendecido,  porque cuando finalizaba el plazo un aprendiz del escultor realizó la estatua y me encantó. Así que al final funcionó lo del estudiante y no lo del maestro”.

Tras jubilarse dejó totalmente de dibujar, retirándose durante más de 10 años a Nueva Zelanda con su esposa. Al fallecer esta regresó a Hong Kong y volvió a dibujar por puro placer, alejado de los apretados plazos de entrega. Gracias a Internet descubrió que su obra tenía un buen número de seguidores y también que coleccionistas, aficionados y otros artistas se preguntaban qué había sido del más importante cartelista cinematográfico de China, entre ellos el propio director del documental, Hui See-Wai.

Hijo de Michael Hui, uno de los hermanos Hui, que como hemos comentado eran dos muy populares actores cómicos del periodo de oro del cine de Hong Kong, Hui See-Wai se interesó por el arte de Yuen Tai-Yung de manera casual: Hace 3 años decidí vender mi negocio en China y volver a casa a ver que podía hacer por mi familia. Lo primero que mi madre me asignó fue cuidarles, pues tienen 70 años, y hacerme cargo de la compañía. Allí hay un almacén donde está guardado todo lo referente a la empresa familiar. Cosas como películas en 35mm, etc. que me encargué de cuidar. Todo ese material llevaba allí almacenado unos 40 años. También había montones y montones de pósteres antiguos cubiertos de polvo que no habían visto la luz en 30 años. Los abrí, miré, y uno de ellos era de la película Míster Boo (Ban jin ba liang, Michael Hui, 1976), la favorita de mi tío y una de las más populares de los setenta en Asia. Con todo esto me asaltaron muchos recuerdos de mi infancia (…). Me fijé que cada uno de esos pósteres tenía un nombre en una de las esquinas y me pregunté quién era el hombre que hizo esa cantidad de pósteres para mi familia. Lo busqué en Internet, pero no había mucha información. Le pregunté a mis padres, que le conocieron, pero no sabían nada de él. Pregunté a mis amigos de la industria y nadie sabía donde localizarlo. Era todo un misterio, y eso hizo crecer mi curiosidad, así que planeé buscar al maestro y ese fue el inicio.

Tras buscarlo infructuosamente por todos lados, Hui See-Wai repara en que Yuen Tai-Yung tiene una cuenta en Facebook, gracias a lo cual entra en contacto con el artista, que al principio se muestra reacio a conocer al director: “Al ser el hijo de una estrella muy famosa del cine de Hong Kong pensaba que sería el típico niño rico consentido, con coche, mansión… así que tuvo que insistir mucho hasta que me convenció para vernos y, para mi sorpresa, resultó ser una persona normal, con la que, a pesar de nuestra diferencia de edad, congenié perfectamente” (…) Así que cuando me preguntó si podía grabarme acepté, porque de ese modo podría mostrarles mi vida y mi trabajo a mis hijos. Al principio no sabía que iba a ser una película documental, me grababa y me hacía preguntas, me entrevistaba, pero no sabía lo que acabaría siendo todo aquello. Cuando me enseñó el resultado final me pareció perfecto, porque así yo también podía enseñárselo a mi familia”.

Hui See-Wai y Yuen Tai-Yung durante su visita a Vic frente a una de las obras de Yung (Foto: Serendipia)

The Posterist (2016) fue el resultado de todas las jornadas vividas con el maestro Yuen. Una cinta que se ha proyectado en diversos festivales y en la cual podemos ver al artista trabajando y en diferentes encuentros con fans y estrellas del cine de Hong Kong de todos los tiempos. Con este documental el director no tan solo realiza un homenaje a Yuen Tai-Yung, sino también a todos esos dibujantes de carteles de cine que alimentaron con ellos nuestros sueños. Soy de los que creen que los pósteres de cine son muy importantes, que son una forma de arte, pero durante muchos años sus creadores han sido menospreciados. Mucha gente ha visto este póster (señalando el de la película de Bruce Lee, Game of Death), pero no saben quién lo creó. Mi documental y la vida de Yuen Tai-Yung ayudan a hacer comprender que los pósteres de películas son una forma de arte y que debemos respetar al artista que los crea.”

Precisamente Bruce Lee es, tal como ya hemos comentado, uno de los modelos favoritos en la obra de Yuen Tai-Yung. Una figura que le inspira y al que dibuja en formato tanto caricaturesco como realista, pero siempre con reverencial respeto: No tuve la oportunidad de conocer a Bruce Lee pese a que él solo era 6 meses mayor que yo y podría haberse dado la ocasión de conocernos. Pero no pudo ser. La primera vez que vi una película de Bruce Lee fue impresionante porque el Kung-fu que hacía era muy diferente al del resto de películas de Hong Kong y China. Era único. Para el público de Hong Kong era un estilo muy atractivo. Su cara, sus expresiones faciales me parecían realmente únicas. Normalmente los asiáticos no usan mucho lenguaje corporal, no utilizaban ese tipo de expresiones en esa época, así que las de Bruce Lee eran realmente únicas. Y también su cuerpo. Y no porque fuera muy grande, en realidad era bastante pequeño. Yo lo comparo con una rana. En Asia comemos ranas y cuando les quitas la piel están llenas de músculos, pues bien, cuando él estaba vestido con camiseta y vaqueros no parecía muy fuerte, pero cuando se quitaba la ropa podías ver que era todo músculo. Y eso en sí es único. Nadie hizo nada parecido a Bruce Lee y nadie podría hacerlo.

Admirador de Picasso y Van Gogh, Yuen Tai-Yung sigue pintando y ese es su principal objetivo: pintar mientras pueda. Sin dejar de innovar. Probando nuevos estilos y técnicas. Experimentando con el arte e incluso con otras disciplinas como la escultura, cuya primera obra, como no podría ser de otra forma, es un busto de Bruce Lee.

(Con todo el agradecimiento a Carla Vizfor, Raquel Vizuete, Eva Delgado y a la organización de las Nits de Cinema Oriental de Vic)

CARTELES Y DETALLES 

 

Foto: Serendipia

15 Festival Nits de Cinema Oriental del Vic: Álbum fotográfico

Pues esto se acaba. Si en los dos artículos precedentes les hablamos de la Sección Oficial, así como  de la retrospectiva y otras secciones, o sea, que les hablamos principalmente de cine, esta tercera y última entrada se la dedicaremos a mostrar un poco del ambiente que se vivió tanto en la Bassa dels Hermanos como en el Cinema Vigatà. 

Una delicia…

…antes de la película al aire libre…

…degustar platos típicos del país del film que vamos a ver. Ya sea…

…cena cantonesa, cena china,…

…cena japonesa, cena tailandesa o cena india, que de todas hubo. 

Cenar mientras en el escenario hay …

… exhibiciones de artes marciales. En las que se demuestra…

… que cualquier edad es ideal…

… para iniciarse en el…

… arte de la lucha.

¿Lo mejor? El ambiente que se respira durante estas jornadas.

Un oasis en el cual no falta música.

Y culturas que nos resultan exóticas…

…estos días están más cercanas.

Tampoco faltaron invitados…

… que dieron colorido al festival…

… y que recibieron premios. Como el productor Shin Iizawa, que lo recogió de manos del honorable cónsul general del Japón en Barcelona Sr. Naohito Watanabe.

Los niños tienen una sección matinal especialmente pensada para ellos…

… en la que los futuros Mitòmans se lo pasan en grande.

Pero sin duda una de las jornadas…

… favoritas y que más colorido ofrecen a las Nits …

… es la dedicada a la India con sus bailes tipo Bollywood…

… y Bangra, que en esta ocasión estuvieron a cargo de Natajara Dance…

… que consiguió que todo el mundo en la Bassa bailara con ellos.

Y es que Vic, durante estas jornadas se cubrió de magia: ABRACADABRA…

…¡TACHÁN!: MAGIA POTAGIA…

También hubo tiempo para otros tipos de rituales. Fustigamientos, japoneses enseñando el culo y …

… monjitas morbosas.

Todo. Todo es posible en las Nits de Cinema Oriental de Vic….

… tanto que se otorgue un premio del público al cortometraje menos malo…

… como el otorgado a la Sección Oficial por un jurado com cal (en la foto el de este año: Mònica Garcia Massagué, Omar Parra y Toni Benages)

Pero repetimos: ¿lo mejor? el reencontrarse con amigos año tras año. Así que…

… quedaremos pacientemente atentos a la pantalla. Hipnotizados. Esperando a que llegue de nuevo julio y volvamos a Vic, con renovadas ganas, a disfrutar de nuestro festival favorito. ¿Nos vemos en Vic? ¡Por supuesto! 

15 Festival Nits de Cinema Oriental del Vic: Retrospectiva, otras secciones y Palmarés

Si en la primera parte de esta crónica dábamos un pormenorizado repaso a lo que dió de sí la Sección Oficial de las Nits de Cinema Oriental 2018, vamos en esta segunda entrega a centrarnos en el resto de secciones y actividades, que fueron numerosas y para todo tipo de público.

FOTOS: Serendipia

SECCIÓN RETROSPECTIVA

En esta ocasión la sección retrospectiva de las Nits ha estado dedicada a Stephen Chow, un actor y director de Hong-Kong cuyas películas se proyectaron a continuación de la sesión matinal infantil. Chow destacó, especialmente en los años noventa, por sus películas moleitau, que definen un tipo de humor característico a base de dobles sentidos, juegos de palabras, escenas de marciales y de acción, así como gags visuales, incluidos parodias de actores como Bruce Lee, del que Chow es un gran admirador, Jackie Chan o Chow Yun-Fat, o de éxitos contemporáneos, tanto occidentales como locales.

El de Stephen Chow es un humor que confía su comicidad al carisma de su intérprete, así que si el espectador no consigue sentir simpatía por el actor, difícilmente podrán sus películas arrancarle la risa. Aún así casi todas las que se ofrecieron en esta muestra retrospectiva, que constó de cinco títulos, representan una muestra de la mejor etapa del actor, todas con buen ritmo y algún gag afortunado con el que consiguen no resultar tediosas en ningún momento.

Además cabe indicar que tanto Stephen Chow como su film Shaolin Soccer son muy especiales para el festival, ya que esta fue la primera película que se ofreció durante la lejana primera edición de las Nits de Cinema Oriental de Vic, que en aquel 2004 tan solo consistió en la proyección de este filme en la Bassa dels Hermanos acompañado de un menú a base de fideos chinos así que, como homenaje a aquellos humildes inicios y con la misma ilusión de entonces se ofreció Shaolin Soccer en esta decimoquinta edición.

Y También a Stephen Chow se ha dedicado el libro del festival. Stephen Show! El cine espectáculo de Stephen Chow, escrito por Domingo López, es el primer libro editado en todo el mundo dedicado al actor y director marcial. En él se repasa toda la carrera y sus películas, desvelando algunos datos curiosos, como la vinculación del cine de Hong-Kong con la mafia, lo que obligaba al actor, en el cenit de su popularidad, a tener que repartir su trabajo entre los diferentes productores-mecenas de gatillo rápido con el fin de que todos tuvieran su porción del pastel generado por el éxito de las películas de Chow, que según narra Domingo, tuvieron más éxito en taquilla que las de sus admirados Jackie Chan e incluso que las del mismísimo Pequeño Dragón. Serendipia, pese a no haber conectado demasiado con el cómico, disfrutó con la lectura del libro, pues Domingo López, además de ser uno de los mayores expertos sobre cine asiático que existen, sabe instruir deleitando, así que además de conocer datos sobre Chow, su libro resulta ilustrativo con respecto al funcionamiento de la industria cinematográfica de Hong-Kong desde los ochenta a la actualidad. A destacar la portada debida al maestro Yuen Tai-Yung.

Ahora veamos lo que dio de sí el ciclo.

En Legend of the Dragon (Long de chuan ren, 1991) de Danny Lee y Corey Yuen, Stephen Chow interpreta uno de sus personajes habituales: un joven de escasas luces proveniente de un pequeño pueblo que tiene conocimientos de artes marciales y que va a la gran ciudad, donde además de enamorarse y hacer el bobo en diferentes situaciones, adapta sus artes marciales a, por ejemplo, el fútbol. O el billar, como es el caso, triunfando ante los que le consideraban poco más que un retrasado. Un personaje en el cual el actor se encasilló, repitiéndolo en otras películas.

En Fight Back to School (To hok wai lung), otra de las ocho películas de Stephen Show que se estrenaron en 1991 en los cine de Hong Kong, interpreta a un policía que deberá infiltrarse en un instituto, como estudiante, para recuperar el arma perdida por un superior. Acción y las humoradas típicas del actor, imitaciones incluidas, en esta cinta producida por Golden Harvest que conoció tanto éxito que se rodaron rapidamente dos secuelas: la primera prácticamente un remake de la precedente y la segunda una parodia de Instinto básico (Basic Instinct, Paul Verhoeven, 1992) (¿?).

Love on Delivery (Poh wai ji wongLik-Chi Lee, 1994) rodada para Shaw Brothers, fue la primera cinta en la que Stephen Chow tuvo el control creativo al 100%. Ya por entonces tenía unos actores que intervenían habitualmente en sus películas y con los que se compenetraba a la perfección, terminando estos por ser una presencia imprescindible y celebrada por los fans del actor. Por lo demás más o menos lo de siempre: personaje apocado que aprenderá a golpear para conseguir a la chica de sus sueños. Acción, romance, mamporros, escatología y competitividad chino-japonesa, además de dos guiños-parodia a Tiburón (Jaws, Steven Spielberg, 1975) y The Terminator (James Cameron, 1984). 

Out of the Dark (Wui wan ye, Jeffrey Lau, 1995) es una comedia fantástica en la que Chow ejerce de cazafantasmas con un look idéntico al de Jean Reno en El profesional (Léon, Lucc Besson, 1994). Finalmente y ya en La Bassa dels Hermanos, o sea, donde todo comenzó, tal y como hemos comentado, se proyectó Shaolin Soccer (2001), película dirigida por el propio Chow con sus guiños y actores de apoyo habituales encarnando a un grupo de desheredados de la sociedad con facultades marciales especiales que adaptarán para jugar al fútbol, pero añadiendo un eficaz tono de cartoon desquiciado, con efectos imposibles, que la convierte en la más asequible para el público occidental. Y, a nuestro parecer, la más redonda de todas las que tuvimos ocasión de ver durante la retrospectiva. Divertida, idealista (no dejar de seguir los sueños) y realmente espectacular, esta es la película con la que se inauguraron las Nits allá en 2004. Con una copia en 35 milímetros en versión original subtitulada propiedad de Lauren Films, pues la distribuidora la había adquirido con intención de estrenarla en cines algo que, finalmente, no se produjo por culpa de la debacle de la distribuidora catalana.

ANIMACIÓN

Con la habitual presencia de público infantil proveniente de los diferentes casales de Vic, se celebraron cinco sesiones matinales que hicieron las delicias de los más pequeños y de algunos adultos, entre los que Serendipia se cuenta. De las cinco películas, tres compitieron en la Sección Oficial y ya fueron comentadas en el artículo anterior, quedando estas dos interesantes piezas  japonesa pendientes:

Mai Mai Miracle (Maimai Shinko to sennen no mahô, 2009), dirigida por Sunao Katabuchi, aventajado colaborador de Miyazaki, es una oda a la amistad y la necesidad de aprender, así como de respetar el pasado y la sabiduría de nuestros ancestros, una sabiduría representada por el abuelo de la protagonista, Shinko, una niña de desatada imaginación. Mai Mai Miracle, que llegará en breve a nuestras pantallas, ha tardado nueve años en estrenarse, habiendo sido precedida por la posterior En este rincón del mundo (Kono sekai no katasumi ni, 2016) obra maestra de Katabuchi que pudimos ver en la edición anterior de las Nits y que pasó de manera injustamente fugaz por nuestras pantallas.

Finalmente, Sword Art Online (Gekijo-ban Sword Art Online: Ordinal Scale) de Tomohiko Itô forma parte de un universo formado por una serie televisiva y algunos largometrajes de animación más, algo que, contra todo pronóstico, no debe alarmar a los que se acercan por primera vez, mediante esta película a ese mundo situado en el 2026, en el cual Kirito, Asuna y sus amigos descubren que un fallo en un juego de realidad aumentada puede poner sus vidas en peligro. Un mundo que está muy cerca ya de ser el nuestro, en el que la realidad virtual y los juegos podrían pasar a formar parte importante de nuestra vida. Los protagonistas viven en varios universos con diferentes aspectos que han adquirido para jugar, visitan lugares inexistentes e incluso tienen hijos virtuales, mientras que la realidad es algo totalmente diferente. Algo demasiado real y próximo al mundo hiperconectado que estamos viviendo.

GOLFAS MUY GOLFAS 

El mismo espacio que por la mañana había sido ocupado por los inocentes niños fue pisoteado por la noche por los enfermos y crápulas que acudimos a las sesiones golfas en busca de emociones fuertes… ¡Y vaya si las hubo!

Para empezar los organizadores de las Nits parecen no escarmentar y por tercer año consecutivo el público más gamberro tuvo su ración de Reji Hoshino, el japonés kamikaze, que trajo bajo la gorra Tetsudon: Natural Born Fools -For Foolish Adults- una nueva antología del disparate compuesta de diversos cortometrajes, con el sexo como protagonista, que el público pudo aprobar o rechazar pidiendo la devolución del dinero. Una pandemia que se ha extendido y prolongado con la primera edición del denominado Vicsudon, adaptación autóctona de Tetsudon que contó con la participación de ocho perlas surgidas de la calenturienta mente de varios pervertidos que el público tuvo que sufrir durante la sesión de clausura, y en la enorme pantalla del Cinema Vigatà, con el objeto de votar la (¡ejem!) favorita.

Pero hubo mucho más sexo. Y del más chusco, además, en la sesión golfa de cine Categoría III con Big Boobs Sisters. The Yellow Panties of Happiness (Yoshikazu Kato, 2016), una cosa que solo se le puede ocurrir perpetrar a las enfermas mentalidades niponas. Pero permítannos que les pongamos en situación, pues la jornada fue muy larga…

Debido a la amenaza de tormenta, se decidió proyectar Baaghi 2, la película destinada a la Bassa dels Hermanos, en el cine Vigatà. Esto motivó, al ser una de las películas más esperadas de las Nits, un lleno total en la sala que quedó, al terminar, como un campo de batalla. Y con mucho calor al fallar, al parecer, el aire acondicionado. Bajo estas circunstancias llegó el turno de la sesión golfa, compuesta de tres platos, a cada cual más pringoso. La noche se inició con el -eterno- corto Mabo Kyan-V (Unatsuki (Motoharu Takauji), 2018), una patochada japonesa sobre unas chicas que combaten, sin sujetador y con las bragas en la cabeza a modo de máscara, a los numerosos violadores que hay en su instituto. Todo muy amateur y torpe. Muy tonto, podría decirse. No estaba recuperada todavía la platea  cuando Iván Fernández y Aureli del Pozo subieron al escenario a presentar el trailer del largometraje que les gustaría, si consiguieran el presupuesto mínimo, rodar en Vic: Devil Dead 2, secuela de la infame película-homenaje-plagio indio de Evil Dead. El caso es que tras haber visto la aberración japonesa con la que se abrió la sesión, la propuesta de este dúo sacamantecas resultó, contra todo pronóstico, prometedora e incluso ¿interesante? Lo que es innegable es que tuvieron un golpe de suerte y nos tememos que muy mal tiene que ir la cosa para que el público de las Nits no tenga que sufrir  Devil Dead 2 el próximo año. ¡Advertidos estamos!

Pero eso no fue todo. No. Finalmente arribó el plato fuerte de la noche: Big Boobs Sisters. The Yellow Panties of Happiness una ¿comedia? ¿erótica? sobre monjas cachondas generosas en carnes y en pechos que asaltan con intenciones libidinosas a todo buen samaritano que se encuentran a su paso ¿Suena mal? Pues fue peor. Absurda, bizarra… el hedor atravesó la pantalla alcanzando al espectador, que vivió esa experiencia alucinante sabiendo que sufriría unas secuelas cuyos efectos difícilmente se podrían cuantificar. Y mientras el tufo proveniente de la pantalla inundaba la sala, en el lavabo de hombres no había luz ¿casualidad? ¿O alguien había improvisado un cuarto oscuro con aviesas intenciones? Entretanto, en la pantalla, las monjas proseguían restregando sus ubres sobre los improvisados actores, muchos de ello con aspecto de haber sido recogidos de la calle o de algún sucio albergue. Más que una sesión de cine, lo vivido fue una experiencia catártica para los sentidos que finalizó con no pocas deserciones, de ahí que los que aguantamos hasta el clímax, incapaces de movernos de nuestra butaca, fuéramos vitoreados y aplaudidos como los valientes que sin lugar a duda, fuimos.

¡Ya estamos ansiosos por saber con que nos sorprenderán el próximo año!

ACTIVIDADES PARALELAS

Como bien saben todos los que han estado alguna vez en las Nits, este festival no se limita al cine, así  que como es habitual han tenido lugar otras actividades relacionadas con las artes marciales, la gastronomía y otras disciplinas provenientes de oriente. Se pudo disfrutar de la exposición Totoro: 30 años, 30 artistas, realizada con la colaboración del Festival Nocturna de Madrid. Así como, ya en la Bassa dels Hermanos, de los conciertos de Charleen Cheng y  Milefo Band-A, Gas y Markus & Shahzad Santoo Khan (estos últimos en el Casino de Vic por amenaza de lluvia);  así como de la Danza del león, ofrecida por la Fundació Institut Confuci de Barcelona y las habituales muestras de artes marciales, karate, jiu jitsu, tai chi chuan, taekwondo y las siempre espectaculares danzas indias, en esta ocasión, con Nataraja Dance.

CORTOMETRAJES Y PELÍCULAS DE CLAUSURA

En cuanto a cortometrajes se presentaron cuatro, dos de animación y dos de imagen real: Sota l’olor de la figuera, un trabajo de animación realmente atractivo, ópera prima de la directora de origen japonés-catalán Dawnoi Martí Sagnet, que combina stopmotion, collage, dibujo digital y animación tradicional; Where is my Moon? (Miyoung Baek, 2018) también de animación, es un corto franco-coreano; Meiying MG-01 de Adrià Guxens, es un cuento de ciencia ficción  protagonizado por JinJin Chen, colaboradora de las Nits, en cuya producción ha participado el festival. Un cuento que profundiza en temas como la belleza, la perfección y el autoengaño; Y finalmente The Stained Flag, un trabajo de denuncia social que se desarrolla durante la guerra civil que hubo en Nepal, obra del nepalí Dhanraj Barkote, estudiante de cine becado por la ESCAC.

Fuera de competición, aunque en principio formaran parte de la Sección Oficial, y ya durante el último día, se ofrecieron dos interesantes largometrajes. Por un lado la producción china Namiya (Jieyou zahuodian, Han Jie, 2017), una bienintencionada fantasía oriental basada en el Bestseller Los milagros de la tienda de Namiya, que sigue a tres adolescentes huérfanos que se esconden en una tienda de ultramarinos, donde encontrarán una misteriosa carta escrita 30 años antes que desencadenará una emotiva aventura con apertura de puerta temporal incluida. Una oda a no dejar de perseguir nuestros sueños por difíciles que nos parezcan,  en la que podemos ver a Jackie Chan como anciano entrañable, todo un cuento de Navidad repleto de dulzor que no llega a empalagar. Finalmente y como sesión de clausura se ofreció la también china Fist and Faith (Jiang Zhuoyuan, 2017), una cinta de acción ambientada durante la ocupación japonesa de Manchuria que, mezclando eficazmente el lenguaje del cómic y el del cine, nos relata la represión cultural sufrida por los estudiantes chinos durante la ocupación.  Cambiando las clases de historia e intentando hacer desaparecer la literatura china. La película mostrará los enfrentamientos entre estudiantes chinos y japoneses, que convivirán y se enfrentarán en las aulas de los institutos.

CONCLUSIÓN Y PALMARÉS

-Premio del jurado (compuesto por Mònica Garcia Massagué, Toni Benages y Omar Parra): Colour of the Game (Kam Ka Wai, Hong Kong 2018)

-Mención Especial del jurado: The Cambodian Space Project: Not Easy Rock’n’Roll (Marc Eberle, Australia-Camboya
2015)

-Premio del Público:  Bad Genius (Nattawut Poonpiriya, 2017)

-Premio de la Crítica: Bad Genius (Nattawut Poonpiriya, 2017)

-Premio Vicsudon: Kaiju Porqui (Ferran Carbonell, 2018)

El Festival Nits de cinema oriental 2018 ha presentado un total de 31 filmes producidos en China, Japón, Hong Kong, Tailandia, Camboya, Taiwan e India. De las 21 películas estrenadas en las pantallas de Vic, trece han sido Premieres internacionales.

Los Nitòmans han podido disfrutar también de 32 actividades paralelas: conciertos, exhibiciones de artes marciales, espectáculos de danza, talleres, exposiciones y charlas, entre el 1 y el 15 de julio con el programa Més Nits!, y a partir del día 17 dentro del certamen.

La fidelidad del público a las sesiones nocturnas de la Bassa dels Hermanos es absoluta y, además, este año ha aumentado la asistencia en las proyecciones del Cinema Vigatà. El total de espectadores que han disfrutado de la 15ª edición del Festival Nits de cinema oriental de Vic se mantiene ligeramente por encima de los 10.000.

Buen cine, buena compañía, buen ambiente. Risas, música, danza, cultura. Noches de verano y un magnífico trabajo. Por todo esto y mucho más…

¡¡¡NOS VEMOS EN EL FESTIVAL NITS DE CINEMA ORIENTAL 2019!!!

Y si se han quedado con ganas de más, visiten nuestro álbum fotográfico aquí.

 

 

15 Festival Nits de Cinema Oriental del Vic: Sección Oficial

Serendipia se desplaza a Vic para disfrutar de una de sus citas cinéfagas favoritas, las Nits de Cinema Oriental, que de nuevo han ofrecido a su variopinto público una magnífica selección de largometrajes, además de otras propuestas lúdicas. Y todo ello en una ineludible cita que año tras año va sumando adeptos, y que de nuevo ha sumergido al público asistente en unas cinematografías que parecen resultar demasiado exóticas para el espectador medio. O para las distribuidoras españolas. 

Demos pues un vistazo a lo que dieron de sí estas seis Nits comenzando por su…

SECCIÓN OFICIAL

Al igual que el pasado año, las Nits de Cinema Oriental han otorgado  tres categorías de premio: premio del jurado, premio de la crítica y el habitual premio del público.

Las cintas que han tenido acceso a los diferentes premios del festival han sido, como es norma habitual en las Nits, de todo género y provenientes de diversos países orientales. Si anteriormente se dedicaba cada certamen a un país que ejercía como anfitrión, a partir de ahora se hará de manera, más o menos, temática, estando dedicada esta edición de las Nits al deporte, algo que para bien de Serendipia, NADA aficionada a estos asuntos, resultó ser algo poco más que anecdótico, siendo el fútbol el tema principal de tan solo tres películas.

El número de cintas a competición ha subido con respecto al pasado año. Si entonces la Sección Oficial constó de un total de dieciséis largometrajes, en esta decimoquinta el número ha pasado a ser diecinueve, procedentes de China, Hong-Kong, Taiwan, Japón, India, Camboya y Tailandia, siendo la gran ausente, por causas ajenas a la organización, Corea del Sur.

De China llegaron las dos favoritas de Serendipia: The Looming Storm (Bao xue jiang zhi, Dong Yue, 2018) y The Wrath of Silence (Bao lie wu sheng, Xin Yukun, 2017). Dos tensos thrillers. The Looming Storm, nuestra cinta ganadora, supone el debut en la dirección del prometedor Dong Yue. Esta cinta regaló algunos de los planos más bellos que pudieron verse en esta edición, esos cenitales que nos hacen caer junto con la lluvia sobre los personajes, esos encuadres cargados de sentido que en todo momento nos hacen experimentar los estados anímicos que les conmueven, una cuidadísima fotografía que nos golpea y nos impide permanecer impasibles ante lo que estamos viendo. La acción se inicia en 1997 en una pequeña ciudad del sudoeste de China en el que está teniendo lugar una serie de crímenes con idénticas características, lo que provoca que el vigilante de una fábrica, detective aficionado, se obsesione por detener al asesino. Bajo una lluvia densa y continua, que enrarece la atmósfera y borra las posibles huellas que pudieran quedar en las diferentes escenas del crimen, esta tormenta saturará de grises tanto la pantalla como las vidas de los protagonistas. Pero esa lluvia es también una desolada metáfora sobre la realidad China, el aguacero tiñe la historia con una fuerte crítica hacia el pasado régimen y con una desesperanzada mirada hacia el presente. Dong Yue no nos trae, sin embargo, un relato localista, teniendo continuamente a China en el punto de mira, el cineasta aborda temas universales como son el peso de la culpa en nuestras acciones, la corrupción política que permea todas las capas sociales, la frustración por los sueños incumplidos o el devastador sentimiento que nos inunda al reconocernos insignificantes ante el implacable paso de la historia. La película se cerrará bajo la nieve que caerá, once años después,  sobre el protagonista y la nueva China, una China que, al igual que el protagonista, permanecerá inmóvil sin ir a ninguna parte. Y es que 2008 fue el año en que el gigante asiático se vestía con sus mejores galas para limpiar su imagen internacional celebrando los Juegos de la XXIX Olimpiada pero también el año en que las peores nevadas de su historia asolaron el país pocos meses antes, Dong Yue, con su primera película, nos deja claro que él no está del lado de la historia oficial sino de su contrario, la denuncia del lado oscuro de China que la versión exportable oculta. Una película redonda y desoladora a partes iguales.

Por su parte The Wrath of Silence expone, con técnica narrativa de western, la búsqueda de un hijo desaparecido por parte de su incansable padre, mudo por haber perdido la lengua seccionándosela en una pelea, el protagonista es todo un héroe de acción capaz de enfrentarse a brazo partido con toda la mafia. Ambientada en las montañas del norte de China, este thriller rural, plagado de pobreza y suciedad, nos mostrará la corrupción que subyace en una empresa de explotación minera cuyo jefe es todo un hallazgo para la ficción, un decadente villano tan real como terrorífico. Con un guión algo confuso en su inicio, la acción se desarrollará en varios niveles que terminarán convergiendo en las desoladas montañas donde se esconde un sórdido secreto.

China también aportó, en coproducción con Hong-Kong, algunos títulos más a la sección oficial, como las cintas de animación e imagen real Meow (Miao xing ren2018) y Monster Hunt 2 (Zhuo yao ji 2, Raman Hui 2018). La primera, dirigida por el prolífico y heterogéneo Benny Chan, del que en la edición de las Nits de 2014 pudimos ver The White Storm (Sau duk, 2013), es una cinta infantil con prodigiosos efectos especiales que está protagonizada por un pedazo de gato bigotón proveniente del espacio exterior. Mientras que Monster Hunt 2 es, naturalmente, la secuela del filme de idéntico nombre que pudo verse en Vic en el año 2016 y que como aquella tiene unos efectos digitales  impecables realizados por los mismos estudios que dieron vida a Schreck y a toda su parentela. En resumen: magia, luchas espectaculares, humor, el pequeño Wuba, un Tony Leung que aporta un personaje canalla pero de buen corazón y sendos homenajes a ET y King-Kong ¿Qué más se puedepedir?

Profusión de efectos especiales también en Soccer Killer (Jeff Lau y Corey Yuen, 2017), un batiburrillo con bastante de Shaolin Soccer (2001) de Stephen Chow (no en vano Jeff Lau dirigió varias películas del actor y director), pero que tras un prometedor comienzo, (¡Los héroes Marvel desafiando a China!) se irá desinflando. Para enfrentarse a ese grupo China deberá reclutar a los mejores maestros de las escuelas de Kung-Fu y con ellos jugar un brutal partido de Cuju, deporte precursor del fútbol. Diálogos interminables, escenas supuestamente cómicas y ridículas intrigas palaciegas irán desluciendo el interés, que no se recuperará ni con la esperada batalla final entre super-héroes (aquí villanos) y maestros de Kung-Fu. Colorista y, si se le quiere rebuscar un sentido, con un simbólico enfrentamiento entre occidente y el tradicionalismo Chino (o algo así), pero poco más de interés. Entre los contendientes podemos distinguir a unos muy reconocibles sosias de Lobezno, Spiderman, Hulk, Capitán América, Antorcha Humana, Cíclope, Tormenta y… ¡Drácula! ¿Que no se lo creen? Denle un vistazo a este video:

Más historias cargadas de humor y fantasía de la China milenaria con The Golden Monk (Billy Chung y Wong Jing, 2017) y, finalmente en lo que respecta a China y también en coproducción, en esta ocasión con Alemania, se ofreció, de nuevo con el deporte como protagonista, el documental Ironhead (Eisenkopf, Tian Dong, 2017) sobre como el maestro Shi Yanlu, inculca a sus jugadores de fútbol enseñanzas de Kung-fu en el entrenamiento para hacer de ellos jugadores de élite.

De Hong-Kong pudimos ver When Sun Meets Moon, segunda película dirigida por el actor y guionista Benny Lau, una historia de amor protagonizada por adolescentes que vivirán un romance al que no podrá vencer ni la distancia ni el tiempo y una película con la que gran parte de los encallecidos Nitòmans dijeron, todavía con los ojos enrojecidos por las lágrimas, haberse dormido. Una historia para púberes, que se deja ver por los adultos, y que nos hace evocar el candor de las historietas de Purita CamposColour of the Game (Hei bai mi gong, Kam Ka Wai) muestra las luchas entre diferentes clanes mafiosos de Hong-Kong. Con revoltosos nuevos cachorros que se rebelan contra el orden antiguo; policías infiltrados que cambiarán de bando; honor, acero y muchas balas; y una única, pero excepcional, pelea cuerpo a cuerpo. Épica. Visto el resultado saber que Kam Ka Wai acaba de finalizar una película con Donnie Yen de protagonista no puede más que entusiasmarnos.

La contribución japonesa a esta edición de las Nits ha sido, como es habitual, de lo más surtida. Dos comedias como Reon (Renpei Tsukamoto, 2018) y Tremble All you Want (Katte ni furueteroAkiko Ohku, 2017); un Tokusatsu para público infantil y juvenil, Heroes Unite (Heroes Unite: kessoku! Yatsurugi × Tryoh × Ninja Reppū, Eiji Kamikura, 2018); el policíaco de acción Stained (Patrick Kong) y, en coproducción con Australia, Top Knot Detective (Aaron McCann y Dominic Pearce, 2017).

Renpei Tsukamoto,  inició su carrera con alguna cinta de terror como El pozo (Chakushin ari 2, 2005), tras lo que pasó a desarrollar la mayor parte de su carrera en televisión. Retorna de nuevo al cine con Reon, una comedia de corte fantástico en la que una apocada secretaria (Ji-young Kang) y su rijoso jefe (Naoto Takenaka) intercambiarán accidentalmente sus cuerpos, dando pie a los consabidos equívocos, la mayoría, claro, de carácter sexual, sobre todo porque el jefe, con el cuerpo de la joven, se sentirá atraído por un atento compañero de trabajo… Con algunos saludables detalles políticamente incorrectos la película, divertida y dinámica, se beneficia de la magnífica labor interpretativa de sus protagonistas, que mediante su expresión corporal sabrán convencernos de que el uno está en el cuerpo del otro. Notable y gamberra.

Tremble All you Want, cinta basada en un bestseller de la escritora Risa Wataya y que obtuvo el premio del público en el Tokyo Film Festival fue, sin duda, uno de los perros verdes del festival, pues a la historia le cuesta arrancar, al menos hasta que el espectador no entra en el surrealista lenguaje y en el enfoque que utiliza el director para contarnos esta historia sobre las vacilaciones amorosas de su joven protagonista, que duda entre el ideal romántico representado por un antiguo camarada del colegio y una relación sensata con un compañero de trabajo. O lo que es lo mismo, entre dejar atrás la infancia o adentrarse en la madurez. Quizás hubiera encajado mejor Reon que la cinta de Ohku ante el público de la Bassa, pues buena parte desertó quizás porque un auditorio al aire libre no permite la concentración necesaria para apreciar los distintos niveles narrativos de esta cinta.

Raro es el año en el que las Nits no ofrecen una muestra del Tokusatsu más canalla, pues como es bien sabido este subgénero está entre las debilidades de uno de los programadores del festival. Y Heroes Unite va directa al grano. No engaña a nadie. Es un Tokusatsu de bajo presupuesto dirigido por Eiji Kamikura, un realizador que se ha especializado en películas de acción, la mayoría de ellas en linea con la que pudimos ver en Vic, o protagonizadas por colegialas o Wonder Lady, émulo oriental de Wonder Woman. Pero esta proyección, matinal y con gran afluencia de público infantil fue especial porque contó con parte del equipo del filme: la estrella infantil de 9 años Kasumi Tsuji, que en la película interpreta el papel de Mini-Kisara, acompañada de Ayaka Tsuji, su hermana en la vida real y una de las Kung Fu Girls más importantes del cine japonés, que empezó a interpretar papeles de acción a los 9 años y actualmente, con 24, ya ha actuado en más de 80 películas y series y que en Heroes Unite encarna a Kisara. También visitó el festival Shin Iizawa, productor de Heroes Unite y uno de los productores independientes más prolíficos de Japón, con más de 5.000 filmes a sus espaldas. El Festival Nits aprovechó su presencia para otorgarle el Premio a la trayectoria.

A las actrices, caracterizadas como sus personajes en la película, se les unió Yatsurugi, otro de los personajes, que sorprendieron a grandes y pequeños recibiendo en las puertas del cine al público asistente, al que conquistaron con su simpatía.

Con la sala a rebosar, esta sencilla aventura con demonios, armaduras de colores, espadas, héroes y artes marciales, a pesar de los mamporros, propaga un mensaje de respeto al prójimo y a los beneficios de trabajar en equipo. La película cuenta con unos efectos (escasamente) especiales y el concurso de un auténtico campeón de kickboxing, al que se reconoce por su falta de expresividad. Un entretenimiento eminentemente infantil que disfrutó todo el público y que dejó exhausta a la platea por los aplausos y gritos con los que eran jaleados los diferentes personajes, algo que sorprendió gratamente a los invitados, acostumbrados a la respuesta, mucho más contenida, del público japonés. Como diría Ferran Monegal, inofensiva como la gaseosa, pero uno de los éxitos de las Nits y plataforma de futuros Nitòmans.

Kisara, Mini-Kisara y Yatsurugi a las puertas del Vigatà recibiendo a la concurrencia observados, muy de cerca, por el productor Shin Iizawa (Foto: Serendipia)

Stained comprime, en dos largometrajes, los cinco episodios de una mini-serie de la cadena Fox Networks Asia. Al ser una primera entrega deja algunas de las tramas sin cerrar, pero como nos chivó el director del festival, en la próxima edición de las Nits el público tendrá ocasión de ver la segunda y última entrega de este thriller, que cuenta con la participación de la carismática estrella Kara Wai y del también veterano Anthony Wong, que tendrá más protagonismo en la segunda parte de esta historia y al que aquí vemos de refilón.

La participación de Japón en la Sección Oficial se cierra con Top Knock Detective, un magnífico falso documental coproducido con Australia. Este mockumentary sobre una serie de televisión de culto en Australia, que nunca existió, sobre un torpe y bizarro samurai ronin detective que resuelve entuertos mediante su ‘razonamiento deductivo’, está muy bien rodado y cuenta con los elementos habituales en todo documental, dando textura de viejos VHS a los cortes pertenecientes a la serie, así como fotos ‘de archivo’ e imágenes de supuestas entrevistas televisivas, todo ello junto a testimonios actuales de los otros protagonistas de la serie. Todo tan bien hecho y con tanto humor que uno desearía que esta serie y su impresentable protagonista hubieran existido realmente, pues el resultado es tan convincente como el que ofrece, por ejemplo, el documental también australiano The Search of Weng Weng, tanto que incluso el film de Andew Leavolt resulta, en muchos momentos, más delirante y surreal que este Top Knock Detective. Juzguen, sino, por el trailer:

De Taiwan llegó A Foley Artist (Wang Wan-Jo, 2017), un documental sobre el sonido en las películas realizado en torno al profesional de los efectos sonoros Hu Ding-Yi, que practica una tan poco valorada como imprescindible disciplina para convertir el cine en magia. Con este veterano artista del sonido, el documental retratará el auge y caída del cine en Taiwan bajo la implacable competencia del cine de Hong-Kong y China. La película, que fue presentada en Vic por su productor, Aether Lee, resulta muy interesante y deja el regusto amargo de reflejar otro arte que, al igual que el de los efectos especiales mecánicos o con látex, está condenado a desaparecer ante el avance de los recursos digitales.

Camboya, en coproducción con Australia, participó en las Nits con otro documental, The Cambodian Space Project: Not Easy Rock’n’Roll (Marc Eberle, 2015), un sorprendente experimento cuyo rodaje se prolonga durante cuatro años y que retrata la creación de un grupo musical de Revival compuesto por un turista australiano y una ex-prostituta camboyana siguiendo el progreso de este pintoresco grupo desde su formación hasta su pequeño, pero significativo, éxito, que le llevó a realizar giras en Europa. Pero todavía más sorprendente resulta enterarse, por medio de este documental, de la trascendencia que tuvo la eclosión del Rock & Roll en los años cincuenta y sesenta  en lugares tan exóticos y a priori tan poco receptivos como podría parecer Camboya. Pero así fue gracias al rey Sihanouk, considerado el último Rey/Dios de Camboya, que abrió el país hacia los ritmos modernos occidentales y también hacia el cine, llegando a dirigir varias películas en las que no faltaban los números musicales de Pen Ran, la intérprete de moda. Tras ser derrocado por un golpe de estado auspiciado por los Estados Unidos y obligado a exiliarse, el rey apoyó a los Jemeres Rojos, que en 1975  tomaron el poder terminando con todo rastro de cultura en Camboya y devolviendo al trono al ahora rey-marioneta, que se olvidó de todo el Rock & Roll y de todo el cine, que  el nuevo régimen totalitario consideraba decadente. El nuevo presidente, Pol Pot abogaba por la vuelta de la sociedad a lo agrícola y la ruralización del país. Y por callar a quien no estuviera de acuerdo. Entre 1975 y 1979 el régimen de los Jemeres Rojos asesinó a más de un millón y medio de camboyanos. Los muertos sumaron una tercera parte de la población total del país y entre los más buscados se encontraban los artistas y músicos, de tal modo que nueve de cada diez artistas fueron ejecutados, entre ellos Pen Ran, la reina del Rock & Roll camboyano, que poseía un toque totalmente autóctono propio de la cultura del país.

Si este fuera el tema del documental ya resultaría de por sí apasionante, pero el auténtico leitmotiv del mismo es presentarnos la evolución de un grupo de Revival de aquel sonido de los sesenta, The Cambodian Space Project, liderado por el músico australiano Julien Poulson, que se encuentra con una joven prostituta, Shre Thy, en un karaoke (de ahí que se les llame despectivamente karaoke girls). La joven fascina al músico porque canta -y muy bien- un buen montón de canciones de Pen Ran que le enseñó su madre. El músico formará un grupo cuya  evolución iremos viviendo, así como la relación de la pareja,  su crecimiento como banda y como persona, sus giras, que les llevarán a otros lugares de Asia y también Europa y… la decadencia del grupo tras cuatro años y medio de vida.  Una experiencia de la que el público será testigo privilegiado, pues mientras se grababa el documental no se sabía como iban a evolucionar los acontecimientos ni la trayectoria que iba a continuar el grupo. Sin duda un magnífico documental, de los que alimentan y culturizan, en especial para aquellos interesados en la historia y en la música de los sesenta, que fue merecedoramente obsequiado con la mención especial del jurado.

La producción tailandesa Bad Genius (Nattawut Poonpiriya, 2017) es una simpática comedia estudiantil que esconde, tras su inocente imagen libre, eso sí, de los habituales amoríos del subgénero, un tenso e ingenioso thriller en el que unos estudiantes becados idearán un sistema para que sus compañeros copien sus exámenes previo pago. Accesible para el público occidental, divertida y muy bien interpretada, este El Golpe (The Sting, George Roy Hill, 1973) estudiantil contiene también una importante crítica social, hacia las clases privilegiadas, representadas por los estudiantes de familias acomodadas, en beneficio de las más humildes, representada asimismo por los hijos de trabajadores, estudiantes que dependen de las becas para acceder a los estudios superiores. Los jóvenes haraganes se querrán aprovechar del esfuerzo y sacrificio de los menos favorecidos económicamente pagando sus servicios con lo que les sobra: cara dura y dinero. Con esto corromperán a nuestra protagonista, hasta que caiga en cuenta del error que supone todo ello, dejando la puerta abierta a la esperanza con su -vana- muestra de integridad final. Todo ello en una estupenda película cuyos derechos ya han sido adquiridos por una Major norteamericana para rodar un remake.

Y finalizamos la sección oficial sin olvidarnos de la India que participó en las Nits con dos películas bien diferentes: Sniff!!! (Amole Gupte, 2017) una fábula sobre la sociedad india disfrazada de filme de superhéroes protagonizada por Sunny, un niño de ocho años que siempre tiene la nariz atascada y que, a raíz de un accidente, desarrolla una poderosa capacidad de oler y el catártico y muy esperado trallazo habitual de baile, música, acción, violencia, belleza, músculos y fantásticos escenarios -144 minutos dan para mucho- con Baaghi 2 (Ahmed Khan, 2018), película interpretada -es un decir- por el mazas Tiger Shorff, al igual que Munna Michael (Sabir Khan, 2017) ofrecida el pasado año y Baaghi (Sabir Khan, 2016) el anterior, todas en primicia internacional por las Nits de Cinema Oriental de Vic. Y Baaghi 2 ofreció al público justo lo que se esperaba de ella: hostias como panes, pectorales desmesurados y excesivos, danzas exóticas, argumento minúsculo y un inesperado giro de guión que convierte a Tiger en un nuevo Johnny Rambo. Todo ello en la gran fiesta cinematográfica de las Nits cuyo encanto, para Serendipia, radica en verlas en público, en comunidad, con su jolgorio (aunque sobren los comentaristas sin gracia, que insisten e insisten…) y en pequeñas dosis: una o dos veces al año como máximo, para no perder la frescura. Por cierto, a destacar uno de los personaje secundarios: el comisario LSD, que está pidiendo a gritos -roguemos a Vishnu- un spin-off para él solo.

En la próxima entrada analizaremos otros aspectos del festival: retrospectiva, cine canalla con Tetsudon y monjas de grandes ubres y otras delicatessens que nos dejaron las Nits de Cinema Oriental de Vic. Permanezcan en sintonía…

 

 

 

 

 

 

Todo listo para las Nits 2018

La programación del Festival Nits de cinema oriental 2018 (17-­22 de julio) incluye 31 filmes producidos en China, Japón, Hong Kong, Tailandia, Camboya, Taiwán e India. De las 21 películas que se estrenarán en las pantallas de Vic, dos son estreno mundial, trece, internacional y seis, estatal. Los Nitómanos podrán disfrutar también de 32 actividades paralelas: conciertos, exhibiciones de artes marciales, espectáculos de danza, talleres, exposiciones y charlas entre el 1 y el 15 de julio con el programa Més Nits!, y a partir del día 17 dentro del certamen. Así mismo, el Festival sigue sumando complicidades dentro del territorio (con más de 30 entidades implicadas en su organización) y en el sector cinematográfico del país a través del impulso que el certamen quiere dar a los jóvenes creadores.

De las superproducciones de calidad al arriesgado cine independiente asiático

Entre las superproducciones que se proyectarán en la edición del próximo julio destacan Monster Hunt 2 (Raman Hui 2018), estreno estatal simultáneo con Movistar+ (el 19 de julio), en las Sessions Movistar+, y segunda parte del filme con el mismo nombre que pudo verse en Vic el año 2016; la coproducción entre Hong Kong y China The Golden Monk (Billy Chung y Wong Jing, 2017) que destila espectacularidad y romanticismo; la tailandesa Bad Genius (Nattawut Poonpiriya, 2017) sobre adolescentes que crean ingeniosas estrategias para aprobar los exámenes, y Baaghi 2 (Ahmed Khan, 2018), que traslada al universo indio las películas One Man Army, llenas de músculos y acción.

Desde China llegan thrillers contundentes que invitan a la reflexión social y política entre los cuales destacan The Looming Storm (Dong Yue, 2018), The Wrath of Silence (Xin Yukun, 2017) y el filme de clausura Fist and Faith (Jiang Zhuoyuan, 2017), que lleva al territorio chino las célebres películas de batallas estudiantiles niponas. Y desde Japón, irresistibles adaptaciones del manga como Reon (Renpei Tsukamoto, 2018) y Tremble All You Want (Akiko Okhu, 2017), que ha sido Premio del Público en el Festival de Tokio 2017.

 

Precisamente, de una novela del japonés Keigo Higashino es la adaptación china Namiya (Han Jie, 2017), un viaje al pasado reciente lleno de realismo mágico y poesía con Jackie Chan en una de sus mejores intrepretaciones. Dentro de esta línea de poética al límite de la realidad, destaca también el filme When Sun Meets Moon (Benny Lau, 2018), una historia de amor atemporal y de obstáculos mundanos en el Hong Kong de los años 90.

Los documentales ganan terreno

El Festival Nits, en colaboración con el Consell de Cooperació Local de Vic, aumenta este año la cantidad de filmes documentales programados y, ante el éxito de asistencia de público en pasadas ediciones, pasa a mostrarlos en el Cinema Vigatà.

Los cuatro documentales seleccionados para esta edición son: Ironhead (Alemania/China. Tian Dong 2017); el filme taiwanés A Foley Artist (Wang Wan-­Jo, 2017), Top Knot Detective (Aaron McCann y Dominic Pearce, 2017), y el documental musical The Cambodian Space Project: Not Easy Rock’n’Roll (Marc Eberle, 2015), programado conjuntamente con el MMVV (Mercat de Música Viva de Vic).
Así mismo, el público de Vic será el primero en ver un montaje previo de The man from Katmandú (Pema Dhondup, 2018), una coproducción entre el Nepal y España.

Sesiones infantiles más allá de la animación y con invitados especiales

El Festival Nits dedica un año más las mañanas del Cinema Vigatà a las sesiones infantiles (las Nits més Petites), este año con filmes de animación y de imagen real. Cabe destacar la surrealista y divertida Meow! (Benny Chan, 2018), la mágica y tierna cinta de animación japonesa Mai Mai Miracle (Sunao Katabuchi, 2009), dentro de las Sessions Movistar+, la película india Sniff!!! (Amole Gupte, 2017), protagonizada por un niño con poderes olfactivos sobrenaturales, y Heroes Unite (Eiji Kamikura, 2018), un tokusatsu lleno de solidaridad y excelentes coreografías marciales que será presentado en Vic por su equipo artístico.

La programación del Festival Nits se completa con la retrospectiva dedicada a Stephen Chow, una selección de seis cortos, la sesión Tetsudon y con la recuperación de la sesión de madrugada bajo el nombre CAT III (tal y como se denominan las películas para adultos en Hong Kong).

Nuevas complicidades en el territorio

Vic Comerç se une este año al proyecto creando un Chinatown (Nitstown) durante la celebración del certamen. A través de diferentes propuestas de los alumnos de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Vic (EASD), se hará una intervención en las calles más cercanas a la Bassa dels Hermanos. Vic Comerç también edita una tarjeta Festival Nits para que personas invitadas, acreditadas y nitómanos tengan ventajas en los establecimientos de Vic.

Por otro lado, El Festival Nits se añade a la celebración del 30º aniversario del Mercat de Música Viva de Vic e incluye a su programa dos actividades organizadas por el MMVV: la proyección del documental The Cambodian Space Project: Not Easy Rock’n’Roll y el concierto de clausura en la Bassa (sábado 21 de julio), con el grupo paquistaní Markus & Shahzad Santoo Khan.

La Fundació Antiga Caixa Manlleu se suma también al proyecto del Festival Nits como patrocinador para hacer posible las Nits més Petites. Y Cervesa del Montseny, casa de cerveza artesanal instalada en la comarca, lanza una edición especial como cerveza oficial del certamen: la Nitòmana.

El Festival Nits conecta con la creación cinematográfica

El Festival Nits de cinema oriental tiene el objetivo de incidir a la vez en la vida cultural de su entorno inmediato y en el crecimiento del tejido audiovisual del país. En este sentido trabaja en tres direcciones:

-­ Conectar profesionales catalanes y asiáticos. El Festival desea promover el trabajo de los creadores y establecer conexiones entre profesionales, sea en Cataluña o en Asia. Por ejemplo en las visitas de los representantes del Festival Nits en el FilmArt (HKTDC Hong Kong International Film & TV Market) y en los convenios de colaboración que mantiene con el festival HISTORICA -­ International Film Festival de Kyoto y la productora GIGA (Heroes Unite).

-­ Dar apoyo a jóvenes creadores con interés por la cultura asiática. En la sección de cortometrajes, este año el Festival ha coproducido Meiying MG-­01, de Adrià Guxens, y ha programado The Stained Flag, de Dhanraj Barkote, joven director nepalí becado por la ESCAC para estudiar cine en Catalunya. El certamen también estrena este 2018 el concurso de cortometrajes VICSUDON.

-­ Colaborar con el ESCAC -­ Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya. El director Adrià Guxens, como estudiante de 4º curso de la ESCAC, ha sido el responsable este año de dirigir el anuncio del Festival Nits 2018.

El Festival Nits presenta 21 estrenos de cine asiático en el programa de su 15º aniversario

La programación del Festival Nits de cinema oriental 2018 (17-22 de julio) incluye 31 filmes producidos en China, Japón, Hong Kong, Tailandia, Camboya, Taiwán e India. De las 21 películas que se estrenarán en las pantallas de Vic, dos son estreno mundial, trece, internacional y seis, estatal. Los Nitómanos podrán disfrutar también de 32 actividades paralelas: conciertos, exhibiciones de artes marciales, espectáculos de danza, talleres, exposiciones y charlas entre el 1 y el 15 de julio con el programa Més Nits!, y a partir del día 17 dentro del certamen.

Así mismo, el Festival sigue sumando complicidades dentro del territorio (con más de 30 entidades implicadas en su organización) y en el sector cinematográfico del país a través del impulso que el certamen quiere dar a los jóvenes creadores.

De las superproducciones de calidad al arriesgado cine independiente asiático

Entre las superproducciones que se proyectarán en la edición del próximo julio destacan Monster Hunt 2 (Raman Hui 2018), estreno estatal simultáneo con Movistar+ (el 19 de julio), en las Sessions Movistar+, y segunda parte del filme con el mismo nombre que pudo verse en Vic el año 2016; la coproducción entre Hong Kong y China The Golden Monk (Billy Chung y Wong Jing, 2017) que destila espectacularidad y romanticismo; la tailandesa Bad Genius (Nattawut Poonpiriya, 2017) sobre adolescentes que crean ingeniosas estrategias para aprobar los exámenes, y Baaghi 2 (Ahmed Khan, 2018), que traslada al universo indio las películas One Man Army, llenas de músculos y acción.

Desde China llegan thrillers contundentes que invitan a la reflexión social y política entre los cuales destacan The Looming Storm (Dong Yue, 2018), The Wrath of Silence (Xin Yukun, 2017) y el filme de clausura Fist and Faith (Jiang Zhuoyuan, 2017), que lleva al territorio chino las célebres películas de batallas estudiantiles niponas. Y desde Japón, irresistibles adaptaciones del manga como Reon (Renpei Tsukamoto, 2018) y Tremble All You Want (Akiko Okhu, 2017), que ha sido Premio del Público en el Festival de Tokio 2017.

Precisamente, de una novela del japonés Keigo Higashino es la adaptación china Namiya (Han Jie, 2017), un viaje al pasado reciente lleno de realismo mágico y poesía con Jackie Chan en una de sus mejores intrepretaciones. Dentro de esta línea de poética al límite de la realidad, destaca también el filme When Sun Meets Moon (Benny Lau, 2018), una historia de amor atemporal y de obstáculos mundanos en el Hong Kong de los años 90.

Los documentales ganan terreno

El Festival Nits, en colaboración con el Consell de Cooperació Local de Vic, aumenta este año la cantidad de filmes documentales programados y, ante el éxito de asistencia de público en pasadas ediciones, pasa a mostrarlos en el Cinema Vigatà.
Los cuatro documentales seleccionados para esta edición son: Ironhead (Alemania/China. Tian Dong 2017); el filme taiwanés A Foley Artist (Wang Wan-Jo, 2017), Top Knot Detective (Aaron McCann y Dominic Pearce, 2017), y el documental musical The Cambodian Space Project: Not Easy Rock’n’Roll (Marc Eberle, 2015), programado conjuntamente con el MMVV (Mercat de Música Viva de Vic).
Así mismo, el público de Vic será el primero en ver un montaje previo de The man from Katmandú (Pema Dhondup, 2018), una coproducción entre el Nepal y España.

Sesiones infantiles más allá de la animación y con invitados especiales

El Festival Nits dedica un año más las mañanas del Cinema Vigatà a las sesiones infantiles (las Nits més Petites), este año con filmes de animación y de imagen real. Cabe destacar la surrealista y divertida Meow! (Benny Chan, 2018), la mágica y tierna cinta de animación japonesa Mai Mai Miracle (Sunao Katabuchi, 2009), dentro de las Sessions Movistar+, la película india Sniff!!! (Amole Gupte, 2017), protagonizada por un niño con poderes olfativos sobrenaturales, y Heroes Unite (Eiji Kamikura, 2018), un tokusatsu lleno de solidaridad y excelentes coreografías marciales que será presentado en Vic por su equipo artístico.

La programación del Festival Nits se completa con la retrospectiva dedicada a Stephen Chow, una selección de seis cortos, la sesión Tetsudon y con la recuperación de la sesión de madrugada bajo el nombre CAT III (tal y como se denominan las películas para adultos en Hong Kong).

Nuevas complicidades en el territorio

Vic Comerç se une este año al proyecto creando un Chinatown (Nitstown) durante la celebración del certamen. A través de diferentes propuestas de los alumnos de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Vic (EASD), se hará una intervención en las calles más cercanas a la Bassa dels Hermanos.
Vic Comerç también edita una tarjeta Festival Nits para que personas invitadas, acreditadas y nitómanos tengan ventajas en los establecimientos de Vic.
Por otro lado, El Festival Nits se añade a la celebración del 30º aniversario del Mercat de Música Viva de Vic e incluye a su programa dos actividades organizadas por el MMVV: la proyección del documental The Cambodian Space Project: Not Easy Rock’n’Roll y el concierto de clausura en la Bassa (sábado 21 de julio), con el grupo paquistaní Markus & Shahzad Santoo Khan.

La Fundació Antiga Caixa Manlleu se suma también al proyecto del Festival Nits como patrocinador para hacer posible las Nits més Petites. Y Cervesa del Montseny, casa de cerveza artesanal instalada en la comarca, lanza una edición especial como cerveza oficial del certamen: la Nitòmana.

El Festival Nits conecta con la creación cinematográfica

El Festival Nits de cinema oriental tiene el objetivo de incidir a la vez en la vida cultural de su entorno inmediato y en el crecimiento del tejido audiovisual del país. En este sentido trabaja en tres direcciones:

– Conectar profesionales catalanes y asiáticos. El Festival desea promover el trabajo de los creadores y establecer conexiones entre profesionales, sea en Cataluña o en Asia. Por ejemplo en las visitas de los representantes del Festival Nits en el FilmArt (HKTDC Hong Kong International Film & TV Market) y en los convenios de colaboración que mantiene con el festival HISTORICA – International Film Festival de Kyoto y la productora GIGA (Heroes Unite).

– Dar apoyo a jóvenes creadores con interés por la cultura asiática. En la sección de cortometrajes, este año el Festival ha coproducido Meiying MG-01, de Adrià Guxens, y ha programado The Stained Flag, de Dhanraj Barkote, joven director nepalí becado por la ESCAC para estudiar cine en Catalunya. El certamen también estrena este 2018 el concurso de cortometrajes VICSUDON.

– Colaborar con el ESCAC – Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya. El director Adrià Guxens, como estudiante de 4º curso de la ESCAC, ha sido el responsable este año de dirigir el anuncio del Festival Nits 2018.

TODA LA PROGRAMACIÓN Y DETALLES: AQUÍ

 

Nits 2018 y Movistar+ presentan ‘Monster Hunt 2’ y ‘Mai Mai Miracle’

Movistar + y el Festival Nits de cine oriental (17-22 de julio) vuelven a unir fuerzas para presentar en Vic dos perlas del cine asiático en las Sesiones Movistar +: Monster Hunt 2 (Raman Hui, 2018) y Mai Mai Miracle (Sunao Katabuchi, 2009). También ofrecen a los Nitòmans la oportunidad de recuperar el primer Monster Hunt (Raman Hui, 2015), en la sesión inaugural del ‘Més Nits!’.

La esperada producción de China y Hong Kong Montser Hunt 2 compite en sección oficial y se podrá ver el jueves, 19 de julio, a las 22.00 h, en la Bassa dels Hermanos, en la noche dedicada a China.

Tras el éxito monumental de Monster Hunt, el pequeño e irresistible Wuba vuelve con una nueva aventura aún mayor, más espectacular y más divertida. Y además, con la incorporación al reparto de un Tony Leung en estado de gracia.

Por su parte el premiado filme de animación japonés Mai Mai Miracle forma parte de la programación infantil y se podrá ver el miércoles 18 de julio, a las 10.00 h, en el Cine Vigatà.

Sunao Katabuchi, director de En este rincón del mundo (Kono sekai no katasumi ni), proyectada en la pasada edición del festival, demuestra todo su aprendizaje junto al maestro Miyazaki en esta conmovedora parábola sobre el mundo infantil y la imaginación como medio liberador.

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