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VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 19 de enero de 2018 *

ME ESTÁS MATANDO SUSANA (Roberto Sneider, 2017)

México/Canadá. Duración: 102 min. Guion: Roberto Sneider, Luis Cámara (Novela: José Agustín) Música: Víctor Hernández Stumphauser Fotografía: Antonio Calvache Productora: Cuevano Films / La Banda Films / Fidecine Género: Comedia dramática
Reparto: Gael García Bernal, Verónica Echegui, Ashley Hinshaw, Daniel Giménez Cacho,Björn Hlynur Haraldsson, Cassandra Ciangherotti, Barbara Garrick,Gabino Rodríguez, Andrés Almeida, Tristan Carlucci, Jadyn Wong,Maite Suarez Diez, Julian Sedgwick, Will Woytowich, Adam Hurtig, Gordon Tanner,Jeremy Walmsley, Ilse Salas, Juan Pablo Medina
Premios: 
2017: Festival de Málaga: Sección Oficial Largometrajes a Concurso
2016: Premios Ariel: 6 nomin. incl. mejor película, director y actor (García Bernal)

Sinopsis: Eligio (Gael García Bernal) es un actor mexicano que vive de fiesta en fiesta. Un día su esposa, Susana (Verónica Echegui), lo abandona sin dar explicaciones. Tras conseguir algunas pistas sobre su paradero, irá en su busca desde México hasta Iowa. Cuando encuentra a su esposa, nota que está muy cambiada y no quiere volver con él. Eligio tendrá que cambiar si quiere recuperar a Susana. 

Protagonizada por Verónica Echegui (No culpes al KarmaDéjate llevar) y por el actor mexicano Gael García Bernal (Amores perrosDiarios de motocicleta), la comedia Me estás matando Susanabasada en la novela de José Agustín Ciudades desiertastrata de manera inteligente las dificultades de la vida en pareja y el delicado tema del machismo en la sociedad mexicana. El resultado es una cinta que no termina de coger el tono entre comedia y drama, todo ello sin que el resultado sea necesariamente negativo pues tanto Gael García Bernal como la española Verónica Echegui, están magníficos. Echegui, por cierto, se encuentra en pleno arranque internacional de su carrera pues además de alguna serie rodada en Inglaterra, dos cintas suyas van a coincidir durante un tiempo en las carteleras, esta cinta mexicano-canadiense y la comedia italiana Déjate llevar (Lasciati andare) de Francesco Amato, que se estrenará el próximo viernes. 

120 PULSACIONES POR MINUTO (120 battements par minute, Robin Campillo, 2017)

Francia Duración: 143 min. Guion: Robin Campillo, Philippe Mangeot Fotografía: Jeanne Lapoirie Productora: Les Films de Pierre Género: Drama
Reparto: Nahuel Pérez Biscayart, Adèle Haenel, Yves Heck, Arnaud Valois,Emmanuel Ménard, Antoine Reinartz, François Rabette
Sinopsis: París, principios de los años 90. Un grupo de jóvenes activistas intenta generar conciencia sobre el SIDA. Un nuevo miembro del grupo, Nathan (Arnaud Valois), se quedará sorprendido ante la radicalidad y energía de Sean (Nahuel Pérez Biscayart), que gasta su último aliento en la lucha.Seleccionada por Francia para los Oscar 2018.
Premios
2017: Festival de Cannes: Gran Premio del Jurado
2017: Premios del Cine Europeo: Mejor montaje
2017: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
2017: Críticos de Los Angeles: Mejor película extranjera
2017: Premios Independent Spirit: Nominada a mejor película extranjera
2017: Critics Choice Awards: Nominada a mejor película de habla no inglesa
2017: Satellite Awards: Nominada a mejor película de habla no inglesa
Con una primera parte realizada con premeditado estilo documental, esta cinta refleja las actividades del grupo Act-Up, creado en 1989 en París a imagen y semejanza del modelo americano y surgido del resentimiento hacia el establishments médico, político y religioso, cuya pasividad y prejuicios fueron y continúan siendo responsables del desconocimiento hacia la enfermedad del SIDA que tantos estragos causó, inicialmente, entre sectores de homosexuales, drogadictos y prostitutas. Esa misma ira contra el sistema, conduce a los activistas de Act-Up a hacer visible su drama y luchar contra el silencio mediante una poderosa cultura visual en eventos con gran difusión.
Robin Campillo, como hemos indicado, durante la primera parte de la cinta recurre al lenguaje del documental para mostrar el compromiso de los componentes del grupo, su lucha y su rebeldía. Todo ello de forma dinámica, pero sin renunciar a presentarnos a los principales actores que protagonizarán la segunda parte de la película, centrada en el drama íntimo que vivirán el seropositivo Sean (Nahuel Pérez Biscayart) y Nathan (Arnaud Valois). Una historia de amor marcada por una  tragedia anunciada que el director sabrá introducir cambiando sutilmente de registro.
Modélicamente narrada e interpretada, la película de Campillo resulta efectiva a varios niveles: como recordatorio de otra época que, desde luego no está superada y en la que los enfermos y los sufrimientos que causó el SIDA y sus diferentes tratamientos eran algo que no parecía afectar al grueso de la población, ocultándose o definiéndose como el cáncer gay. Es también una película didáctica, ilustrativa sobre como puede organizarse un activismo rico y solidario. Desvinculado de banderas y partidos políticos.
Entre sus protagonistas destacan, además de Pérez Biscayart (al que vimos el pasado año en Stefan Zweig: adiós a Europa) y Arnaud ValoisAdèle Haenel, que tuvo un sonoro debut a los trece años en Los diablos (Les diablesChristophe Ruggia, 2002) y a la que pudimos recientemente en La chica desconocida (La fille inconnue, 2017) de los hermanos Dardenne. 
Robin Campillo no suaviza el drama ni lo decora más allá de la solidaridad entre iguales. El realismo más áspero toma la pantalla pudiendo llegar a resultar incómodo para el espectador. Una crudeza que es necesaria para entender qué es lo que hacía que estos jóvenes salieran a la calle y tuvieran una actitud casi de combate, de guerra contra un sistema que los ignoraba. Y que los ignora, por lo cual hay que mostrar ese drama silenciado en toda su dureza, para concienciar al espectador, que nunca está de más.

 

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CUTRECON VII llega del 24 al 28 de enero con un tributo a Chiquito de la Calzada

CutreCon, el Festival Internacional de Cine Cutre de Madrid, calienta los motores ante la inminente llegada de su séptima edición, del 24 al 28 de enero, en la que invita a los espectadores a viajar por los confines del peor cine del espacio y a conocer a delirantes seres de otros mundos procedentes de los rincones más lejanos del universo cinematográfico conocido. Serán cinco días en los que se proyectarán hasta 20 de las peores películas de la historia del cine -en sesiones tanto gratuitas como de pago-, repartidas por las distintas sedes del festival: Palacio de la Prensa, Cine Doré – Filmoteca Española, Auditorio del Centro Cultural de la Casa del Reloj de Matadero Madrid y los Cines Conde Duque Verdi Alberto Aguilera.

Entre la variada y amplia programación destacan:
Miércoles 24: ‘Chiquitofest’, tributo a Chiquito de la Calzada, con la proyección de ‘Brácula, Condemor II’ en formato Fistrovisión, show previo a cargo de varios cómicos y exposición en torno a la figura de Chiquito. 21:30 horas en el Palacio de la Prensa (Plaza del Callao, 4).
Jueves 25: ‘Italoexploitation galáctica’ con ‘Star Crash, choque de galaxias’, la versión italiana de ‘Star Wars’ y una de las más divertidas; y ‘El desafío de Hércules’, una loquísima revisión del mito griego en la que Hércules viene del espacio y lucha contra robots y monstruos gigantes. Ambas películas contarán con la presencia de su director, Luigi Cozzi, Premio ESLANG Jess Franco 2018. A las 21:00 horas en el Palacio de la Prensa,
Viernes 26: Entrega del Premio ESLANG Jess Franco a Luigi Cozzi por toda una carrera dedicada al cine fantástico. Antes de la ceremonia se verá ‘FantastiCozzi’, documental en torno a su figura, y posteriormente ‘Blood on Méliès Moon’, la última película del director italiano. A partir de las 17:30 horas en el Cine Doré – Filmoteca Española (C/ Santa Isabel, 3).
A las 21:30, también el Cine Doré – Filmoteca Española, llega la despedida del programa ‘Cinebasura’ de Movistar Xtra, con la proyección de ‘Space Munity’ y los comentarios de Paco Fox, presentador y director, e invitados sorpresa.
La sesión golfa estará protagonizada por ‘Mi amigo Mac’, una de las peores versiones de ‘E.T.’ que existen, a las 23:59 horas en el Palacio de la Prensa.
Sábado 27: Maratón, desde las 10:45 horas, en el Auditorio del Centro Cultural de la Casa del Reloj de Matadero Madrid (Paseo de la Chopera, 10). En total, seis películas con títulos como ‘Super Mario contra Son Goku’, ‘Superman turco’, con la presencia de su director, Kunt Tulgar y ‘Geteven’, cinta de acción protagonizada por un abogado que quería ser el nuevo Scwarzennegger y se produjo un filme de su propio bolsillo, dando como resultado una obra maestra de lo cutre.
La jornada del sábado se completa con el estreno mundial de ‘Apocalipsis Voodoo’, a las 23:59 horas en el Palacio de la Prensa. Una especie de ‘Starsky y Hutch’ mezclado con ‘Expediente X’ y ‘Golpe en la pequeña China’, en esta cinta española dirigida por Vasni Ramos.
Domingo 28: ‘Documentrash’, en el Auditorio del Centro Cultural de la Casa del Reloj de Matadero Madrid, a partir de las 10:30 horas. Sesión doble dedicada a documentales en torno al cine cutre, en la que veremos ‘Nanaroscope’, producción del canal ARTE que analiza el fenómeno de la pasión por las malas películas y ‘Children of the stars’, que nos habla de una secta que rueda películas caseras de ciencia ficción, afirmando que todo lo que cuentan son historias reales que sucedieron millones de años atrás.
Por último, CutreCon VII se despide por todo lo alto con la ‘Etetón’, a partir de las 16:00 horas en los Cines Conde Duque Verdi Alberto Aguilera (C/Alberto Aguilera, 4). Una maratón de cuatro películas con joyas como ‘Alienator’ o el ‘E.T. filipino’ que prefiere rezar el rosario a llamar por teléfono a su casa.

Más información: http://cutrecon.com/

Categorías:w Otros festivales

Novedades de ‘Diábolo Ediciones’ para enero de 2018: Manga, Anime y cómic

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Que la cultura japonesa y en concreto el Anime y el Manga han llegado para quedarse es algo que en Diábolo Ediciones saben muy bien, tal y como demuestran con la constante edición de libros dedicados a ellos. En esta ocasión le toca el turno, por segunda vez, al universo Sailor Moon. Pero también celebraremos con ellos el centenario del Anime y sin olvidar el cómic, otro de los puntales de la editorial, con la edición del noveno tomo de Last Man. ¡A empezar el año con energía!

PARA AMPLIAR: CLICK EN LA IMAGEN

Categorías:Cómic y Manga

El Buque Maldito Nº 28 ¡Ya disponible!

Ya está a la venta un nuevo número del fanzine El Buque Maldito que centra gran parte de su contenido en la crónica de la cincuenta edición del SITGES – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya y la XXVIII Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián.

El reportaje del SITGES 2017 viene acompañado de entrevistas a Tony Isbert (Nadie oyó gritar), Hélène Cattet & Bruno Forzani (Amer), Jaume Balagueró (Mientras duermes), Paul Urkijo (Errementari, el herrero y el diablo), Can Evrenol (Baskin) y Nick Antosca (Channel Zero).

A la crónica de la Semana 2017 le siguen las interviús con la mítica actriz María José Cantudo y con el realizador Arturo de Bobadilla, artífice de  Los resucitados.

En paralelo a los certámenes cinematográficos, el número contiene una extensa entrevista con el director Paco Plaza centrada en su última película, Verónica; y con Fabio Frizzi y Antonella Fulci tras el encuentro el pasado mes de septiembre en la onceava edición del certamen Fimucité – Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife.

PVP: 3,50€ + gastos de envío. 54 páginas.

También disponibles los últimos ejemplares de los números 23, 26 y 27.

www.elbuquemaldito.com

PUNTOS DE VENTA EN BARCELONA:  

FREAKS C/. Ali Bei, nº10; ARKHAM COMICS C/. Xuclà, nº16; CINEMASCOPE C/. Torrent de l’olla, 101.

VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 12 de enero de 2018 *

EL EXTRANJERO (The Foreigner, Martin Campbell, 2017) 

USA/UK/China Duración: 114 min. Guion: David Marconi (Novela: Stephen Leather) Música: Cliff Martinez Fotografía: David Tattersall Productora: STX Entertainment / thefyzz / Arthur Sarkissian Productions Género: Acción

Reparto: Jackie Chan, Pierce Brosnan, Charlie Murphy, Katie Leung, Rory Fleck Byrne,Dermot Crowley, Shina Shihoko Nagai, Simon Kunz, Jorge Leon Martinez,Lasco Atkins, Dilyana Bouklieva, Roberta Taylor, Dino Fazzani, Lee Nicholas Harris,Branwell Donaghey, Stephen Hogan

Sinopsis: Quan (Jackie Chan), es un humilde dueño de un restaurante londinense cuyo pasado, ya enterrado, emerge cargado de venganza al perder a su hija, la única familia que le queda, en un acto terrorista con motivaciones políticas. Mientras busca a los responsables, recurre a la ayuda del viceministro irlandés, Liam Hennessy (Pierce Brosnan), un funcionario del gobierno a quien afecta su propio pasado turbio de vinculación con el grupo terrorista IRA. Así comienza un juego del gato y el ratón con tinte político entre Quan y Hennessy, quienes deben confrontar su pasado mientras intentan identificar a los escurridizos asesinos.

Una intriga política con mucho de thriller policíaco y  el tan socorrido elemento, en el cine oriental, de la venganza que viene dado por el protagonista y productor de la cinta, un Jackie Chan que no está ya para muchos trotes,  pero que todavía nos recuerda que ha sido uno de los mejores especialistas del cine de acción made in Hong-Kong. El villano está interpretado por el siempre correcto Pierce Brosnan, con el que el director ya había trabajado con anterioridad en GoldenEye (1995), que encarna un personaje claramente inspirado en Gerry Adams, líder del Sinn Féin.
    Con un más que discutible trasfondo político, que le ha merecido no haber sido estrenada en Irlanda, esta historia, protagonizada por un Chan encarnando a un justiciero a lo Charles Bronson, mantiene el aire de serie-B de aquellas, aunque dentro de un tono generalmente dramático en el cual no hay lugar para el humor, lo que aleja a este personaje de los habituales de Jackie Chan.
      Este filme gris no está (ni estará) entre lo mejor de Chan, demasiada seriedad para merecer el calificativo de cinta de evasión y demasiado poco calado para ser considerado cine político. Apta sólo para fans completistas.
       Como curiosidad, señalar que el score lo firma Cliff Martínez músico de cabecera de Steven Soderbergh.

THE JUNGLE BUNCH (LA PANDA DE LA SELVA) (Les As de la Jungle, David Alaux, 2017) 

Francia. Duración: 97 mn Guion: David Alaux, Eric Tosti, Jean-François Tosti Música: Olivier Cussac Productora: France 3 Cinéma / Master Films / S.N.D / TAT Productions Género: Comedia de animación.

Sinopsis: Maurice es un pingüino en toda regla… ¡Pero hay un tigre dentro de él! Criado por una tigresa, este pingüino, lejos de ser un ave marina se ha convertido en un profesional del kung-fu. Con sus amigos, de ahora en adelante, Maurice tratará de hacer reinar el orden y la justicia en la jungla, como hizo su madre antes que él. Pero Igor, un koala diabólico, rodeado de sus secuaces babuinos (no muy espabilados) tiene la intención de destruir la jungla… ¡The Jungle Bunch acudirá al rescate!

The Jungle Bunch es una fantasía multicolor repleta de acción y humor que cuenta con una animación con textura casi orgánica. Apta incluso para adultos, su acción se desarrolla en una jungla sin depredadores en la que todas las especies conviven en paz, lo que da pié a un extenso catálogo de simpáticos personajes que servirán para ilustrar a los más pequeños el valor de la diversidad.  Narrada en clave de equipo justiciero, formato este muy en boga y muy útil para enseñar a los más pequeños la importancia de trabajar en equipo. En ese idílico marco  Los campeones y sus herederos, La banda de la jungla, tendrán como único antagonista a Igor, el koala maligno, que busca terminar con la vida en la jungla contando con la colaboración de su secuaz, el cangrejo Surimi.

Presentada en el prestigioso festival de cine de animación de Annecy y en la sección Europa Junior del Festival de Sevilla (destinada a niños de 3 a 12 años), The Jungle Bunch adapta al formato cinematográfico la serie de animación 3D The Jungle Bunch to the rescue (Les As de la jungle) creada, escrita y dirigida por David Alaux, Jean-François Tosti y Éric Tosti, que se emite en más de 180 países incluidos España (donde puede verse actualmente en CLAN TV y Canal Panda) y Estados Unidos, donde la serie ganó diferentes premios entre los que destacan dos Emmy a la mejor serie de animación infantil en 2014 y 2016.

 

 

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Call TV, nocturnidad y alevosía

“Lo siento mongolita, pero no lo voy a cortar ¡Esto es oro puro!”

Todos hemos visto mucho cine. A título personal, pero también a título colectivo, y eso es tanto como decir que hace mucho que nosotros y la sociedad perdimos la ingenuidad, la han perdido los espectadores, pero también (y quizás sobre todo) la han perdido las gentes que se dedican profesionalmente a esto del séptimo arte. El cine de hoy es un arte de bisnietos de aquellos pioneros que establecieron las bases, por eso tiene mucho de autorreferencia, de revisita, de homenaje y, todo ello siempre en el mejor de los casos, de revisión y reinvención de códigos. Apenas existen películas, en Occidente al menos y dejando de lado los blockbusters, que no tengan también una pátina de ensayo, no se dejan leer linealmente pues estamos obligados a rebobinar para no perdernos la cita que resultará clave en el análisis que nos propone. Ni siquiera las más frescas gozan de una frescura total. Y, créannos, a veces da pereza, mucha pereza. Con la edad uno es cada vez más partidario de que los experimentos se hagan con gaseosa, uno se atrinchera en su personal repertorio de clásicos y allí, en ese refugio/altar nos solazamos de las excursiones a lo moderno.

Norberto y Javier Albalá

Por todo eso, tiene mucho mérito que Norberto Ramos del Val nos saque una y otra vez de nuestra batcueva y nos lleve de excursión por sus propuestas pintorescas. Será porque siempre sabe cómo ganarse nuestras simpatías, aunque pertenezcamos a generaciones distintas y su humor no siempre sea el nuestro. Será, también, porque su enfoque, su voz cinematográfica, es particular, personal e intransferible, y siempre nos gusta aquello que no es clon de nada. Esta vez nos ha sacado a bailar con Call Tv, su película casi normal que aspira a escalar mundos más amplios que ese universo de gafapastas que siempre parece ser el reducto al que quedan relegadas las películas que se escapan del tópico. Norberto nos trae una película nocturna, disparatada, que tiene a Jo que noche o Algo salvaje en su maletero, sin caer nunca en la cita, que no es un homenaje sino un nuevo jalón en ese río de thrillers en clave de comedia en el que la irrealidad y lo real se dan la mano en una vorágine de acontecimientos divertidos y tristes a la vez, patéticos y simpáticos a partes iguales.

Call TV, como su título indica, toma como falsilla el submundo de esos programas de preguntas trampa que llenan las emisiones de madrugada, tan casposos, pero que tan buenos momentos dan a los noctámbulos que no consiguen bajar su espitado ánimo, que no consiguen salir de esos estado alterados de la mente inducidos por la noche y sus trampas. Un subproducto grotesco que en manos de Norberto (y de Pablo Vázquez, su guionista casi de cabecera) se convierte en el envoltorio perfecto para la revisión crítica de las constantes de nuestro tiempo, como ambos comentaban en Las Horas Perdidas, “habla de metacine, de la lucha de sexos, de la serie B, de la soledad, de la madurez, de la sociedad en la que vivimos ahora mismo, la maldita crisis que nos hace sentir más indefensos y más hostiles los unos con los otros, la envidia, la voracidad del trepismo, el cinismo como filtro para ver el mundo globalizado, la normalización de la megalomanía, y de los mundos reales y virtuales que nos rodean“. No hay ni gota de ingenuidad en la historia de Lucía (soberbia María Hervás), una actriz venida a menos que se ve obligada a aceptar un trabajo de presentadora en un Call TV y cuya primera noche se convertirá en un horror pesadillesco; pero sí hay raudales de frescura, introducidos en gran manera porque Norberto siempre hace cine para sí mismo (trata de rodar la película que le gustaría ver a él como espectador) que es la mejor manera para dirigirse a los demás. Una frescura que tiene que ver también con el uso de los giros de guión, que se nos ocurre tildar de arbitrarios y que logran darle al filme su tono de crónica surrealista (y que hacen que la película no sea tan normal como su director cree, dicho sea de paso).

Mucho cine dentro del cine es el que respira esta cinta. Por sus planteamientos argumentales que permiten incluso  bromas con el supuesto cine snuff, con los vídeos virales de Internet, con el mundo de los cineastas con ínfulas y con su extremo opuesto que es el universo de la telebasura (los extremos se tocan, ya se sabe). Pero también por las influencias que no se ocultan, esos azules y rojos llegados de Mario Bava, esa sangre de tono irrealmente encendido que nos llevan de cabeza al giallo, género de las entretelas de Norberto, y esa revisión de los roles que nos propone al dar a las mujeres el papel protagonista, lejos de su papel de rubias florero y reinas del grito que han poblado el género.

Y mucho de crítica social, introducida en gran medida por esa inversión de los protagonismos habituales. Los personajes de Norberto están  siempre poseídos por la impotencia, el asombro y el desconcierto, pero dentro de ello son las mujeres las que tienen verdadera capacidad de reacción frente al plantel de varones  cretinos que las rodean. Norberto nos las sirve además vestidas (por desvestidas, en ocasiones) de una sensualidad enormemente bella, como solo puede retratarlas un hombre que se siente atraído por las mujeres y que es feliz de que así sea. Por todo ello su obra es un idóneo vehículo para plantear la guerra de los sexos, tan subrayada en nuestro presente, y lo es para hacerlo con la exquisita incorrección política que tanta falta nos hace.

Y lo mejor de todo es que la reflexión no oculta la acción, la voluntad de analizar no margina la de divertirse. La película es un divertido divertimento, lo han pasado bien sus artífices y lo harán sus espectadores. Créannos, de las contadas veces en las que vale la pena abandonar eso que Josep Plà llamaba “tebaida de la misantropía”, una de ellas es la posibilidad de ver el cine de Norberto, que es moderno (más de lo que a él quizás le gustaría), pero que se acerca a la añorada inocencia del cine de los clásicos por vía de la irreverencia.

Categorías:VAMOS DE ESTRENO

‘Quítame las manos de encima, sucio mono!: Un viaje de ida y vuelta a ‘El planeta de los simios’

1969 fue un año clave en el desarrollo de la ciencia ficción cinematográfica. Tras décadas de viajes a otros mundos que llenaron la pantalla de diversas especies extraterrestres, a cada cual más increíble, el genio visionario Stanley Kubrick dirigió 2001: Una odisea del espacio, una película que cambió totalmente el tratamiento de la ciencia ficción que hasta entonces conocíamos, influyendo en un buen número de cineastas y llegando su huella hasta la actualidad. Pero ese año también se estrenó una película que, siendo también de ciencia ficción futurista, aunaría la modernez que demandaban los nuevos tiempos con el clasicismo pulp aventurero que hasta entonces se relacionaba íntimamente con la ciencia ficción. El planeta de los simios (Planet of the Apes) nos ofrecería un viaje en la máquina del tiempo, al presente y al pasado, a un alucinante mundo gobernado por simios que se prolongaría en cuatro entregas más.

EL CICLO ORIGINAL: EL PLANETA DE LOS SIMIOS

George Taylor (Charlton Heston) es un astronauta que forma parte de la tripulación de una nave espacial que accidentalmente se estrella en un planeta desconocido gobernado por una raza de simios mentalmente muy desarrollados que esclavizan a unos seres humanos salvajes, que carecen de la facultad de hablar. Taylor es herido en el cuello, pero logra comunicarse por mímica con los doctores Zira (Kim Hunter) y Cornelius (Roddy McDowall), dos chimpancés que lo cuidan y estudian. Cuando Taylor recupera la voz el líder de los simios, el doctor Zaius (Maurice Evans), decide que hay que eliminarlo. Pero Taylor y su compañera Nova (Linda Harrison) huirán hacia los límites de la ciudad, la llamada Zona Prohibida, donde descubrirán vestigios de una civilización que… ¡Resulta ser la extinta raza humana!

En 1963 Pierre Boulle publicaba La planète des singes, una novela distópica en la que unos viajeros espaciales encontraban, como si de un mensaje en una botella se tratara, la narración del periodista Ulises Mérou, que junto al resto de la tripulación de su nave fueron a parar al planeta Soror, un lugar prácticamente idéntico a la Tierra, con sus edificios y aviones pero con la particularidad de que los monos (chimpancés gorilas y orangutanes) ocupan el lugar de los humanos en la evolución, viviendo los hombres en estado salvaje y como esclavos de los monos. Tras ser capturado en una partida de caza, Ulises deberá demostrar que es inteligente, para lo que contará con la colaboración de la doctora Zira.

El escritor francés, cuya obra El puente sobre el río Kwai se había adaptado con gran éxito a la pantalla por David Lean en 1957, no desaprovechó su oportunidad cuando recibió la oferta del productor Arthur P. Jacobs para llevar su nueva novela al cine. Tras adquirir los derechos por 360.000 dólares (de los que sacó un excelente rédito, tal y como veremos), Jacobs contrató al enormemente popular escritor Rod Serling, un especialista en el género, tal y como había demostrado en televisión con su muy famosa serie La dimensión desconocida (The Twilight Zone, 1959-1964). A Serling se le unió Michael Wilson, un guionista señalado en la tristemente célebre lista negra de Hollywood, que ya había trabajado con Jacobs en el guión de El

Rod Serling con Kim Hunter en los decorados de El planeta de los simios

puente sobre el río Kwai. Entre ambos convirtieron la novela de Boulle en ese alegato antibélico que es El planeta de los simios, ya que fue idea de ellos que el planeta en el que aterrizara la nave fuera la propia Tierra en su futuro.

El guión circuló sin éxito por diversas productoras americanas, así como por la británica Rank. Incluso fue presentado a Samuel Bronston, que por entonces estaba instalado en España,  pero a ninguna compañía  le pareció factible materializar el guión hasta que Charlton Heston, que había leído el texto gracias a Blake Edwards, se emperró en interpretar la película. Richard Zanuck de 20th Century Fox aceptó el proyecto, pero siempre que los maquillajes resultaran convincentes. Tras varias pruebas insatisfactorias, se hizo cargo del mismo John Chambers, uno de los introductores del látex en el cine que se haría merecedor, gracias a su trabajo en este filme, de una estatuilla de la Academia. Pero la película no hubiera sido la misma de no contar también con el magnífico vestuario de Mortoon Haack, quien realizó diferentes tipos de ropa para chimpancés, gorilas y orangutanes, tres clanes bien diferenciados; o el diseño de producción de William Creber y Jack Martin Smith, con esos edificios que mezclaban lo más moderno y lo más atávico con gran influencia en su diseño de Gaudí. Y sin olvidar la cacofónica, a la par que maestra, partitura de Jerry Goldsmith, que añade extrañeza a ese mundo de pesadilla que resulta ser el nuestro.

John Chambers y Roddy McDouwall ojeando un Famous Monsters

El planeta de los simios fue el primer trabajo importante del director Franklin J. Schaffner y por el que será más recordado. Tras ella consiguió dirigir alguna cinta de éxito como las adaptaciones cinematográficas de Papillón (1973) y Los niños de Brasil (The Boys from Brazil, 1978). En cuanto al equipo artístico, además de Charlton Heston como el comandante Taylor, la película contó con Roddy McDowall para interpretar al chimpancé Cornelius, un papel que llegó a ofrecerse al mismísimo Rock Hudson (¡…!); Kim Hunter como la simpática doctora Zira, pareja de Cornelius; Maurice Evans como el doctor Zaius, ocupando el lugar del veterano Edward G. Robinson, que si bien llegó a rodar una prueba, prefirió desligarse del proyecto a la primera de cambio por las molestias que ocasionaba el maquillaje (de 3 a 4 horas de caracterización); y finalmente, Linda Harrison (esposa de Zanuck) como Nova, la compañera de Taylor.

El resultado no podría haber sido mejor, El planeta de los simios es, aún hoy, estéticamente innovadora y ha conformado una mitología que sigue coleando. Su maquillaje sigue funcionando y resulta entrañable, hasta el punto de que sus actores son reconocidos como aquellos chimpancés incluso en su forma humana. La cinta funciona a todos los niveles, tanto conceptualmente como en forma de efectiva película de acción gracias, esto último, a los temibles gorilas y sus cacerías. Inolvidables resultan algunos momentos, como cuando Taylor recupera el habla; o la aparición de la muñeca humana parlante en las ruinas de la Zona Prohibida; o por ese gran final, antológico, ante la Estatua de la Libertad que con toda justicia ha pasado a formar parte de los mejores y más reconocibles planos de la historia del cine. Es por todo ello que El planeta de los simios nunca envejecerá.

Fotos del álbum personal de John Chambers. Debajo con Maurice Evans (Dr. Zaius) antes y después de ponerse en sus manos.

LAS SECUELAS

Si bien recordamos su célebre final, no nos resulta tan familiar el principio de la cinta inaugural de la saga, cuando Heston, a bordo de su nave y antes de hibernar, reflexiona sobre el tiempo, la relatividad y Einstein. El astronauta lleva seis meses viajando en el espacio, mientras que la Tierra ¡ha envejecido 700 años! Taylor hibernará después un total de 1305 años, dato que los observadores tendrán presente, pues las fechas están marcadas en el calendario de la nave. Ha estado viajando desde el 27 de marzo de 2673 hasta el 25 de noviembre del año 3978. En cambio, esos poco más de mil trescientos años en la Tierra suponen decenas de miles de años, por lo que cuando aterrice habrá viajado a un futuro remotísimo. Esta dilatación del tiempo, en los viajes a la velocidad de la luz, está recogida en la Relatividad Especial de Einstein; con esa teoría en la mano, los viajes al futuro requerirían tan sólo la existencia de naves capaces de viajar a la velocidad lumínica. Ajustarse a los conocimientos científicos del momento fue también otra de las claves que hicieron memorable El planeta de los simios. Y ante el éxito obtenido no tardaron en llegar las secuelas, que lejos de ser explotaciones sin sentido de la original, añadirán más consistencia, si cabe, a la mitología de la serie: todo sucederá en la Tierra en una espiral que enlazará las cuatro películas de forma circular y coherente.

Thomas Dodge, George Taylor, Maryann Stewart y John Landon, la tripulación de la nave Liberty 1, también conocida como Icarus.

Regreso al planeta de los simios (Beneath the Planet of the Apes, 1969) se rueda a continuación de la original, enlazando justo donde aquella termina. La acción se desarrollará casi en su totalidad en la Zona Prohibida, que no es otra cosa que las ruinas de Nueva York en las que habitan unos aterradores humanos mutantes que rinden culto a una bomba atómica. Allí llegará Brent, un astronauta que busca a Taylor y que se encontrará con Nova. Los simios avanzarán hacia la Zona Prohibida para enfrentarse a los mutantes. Taylor reaparecerá y, herido de muerte, activará la bomba. Fundido a negro. Pero antes los chimpancés Zira, Cornelius y Milo, que han reparado la nave de Taylor, huirán de la Tierra, que explota tras ellos.

En Huida del planeta de los simios (Escape from the Planet of the Apes, 1971), los tres simios llegarán a un planeta que… ¡Resultará ser la Tierra en 1973! habrán, por lo tanto, retrocedido en el tiempo, arribando a una Tierra en la que ahora los extraños serán ellos. Inicialmente serán bien recibidos e incluso Zira descubrirá que está embarazada, pero hay varios científicos que son partidarios de que los simios no tengan descendencia, pues sospechan que puede significar una amenaza para la raza humana. Zira y Cornelius huirán gracias a la colaboración de algunos humanos, pero ello no impedirá que sean abatidos, no sin antes dejar al recién nacido al cuidado del propietario de un circo.

La serie original finalizará con La rebelión de los simios (Conquest of the Planet of the Apes, 1972), que se desarrolla en 1991, en una fría sociedad dominada por la electrónica y las máquinas en la que los animales domésticos han muerto por culpa de una epidemia, por lo que los humanos han otorgado el papel de mascotas a los monos. Pero también el de esclavos y cobayas de crueles experimentos. César, hijo de Zira y Cornelius y único mono inteligente, se ha criado libre en el circo y maquina la rebelión contra el hombre opresor. Encabezará la revuelta y tras una cruenta guerra la Tierra pasará a ser el planeta de los simios.

Nova (Linda Harrison) tomando el sol.

Estructuralmente impecable, la continuidad de la saga, que había empezado con un viaje al futuro, nos habla de viajes al pasado, más complicados de expresar (y justificar con una relativa base científica) por la aparición de las llamadas paradojas temporales. Esas contradicciones aparentes que plantean absurdos lógicos y que, sin embargo (y literariamente hablando, al menos), permiten ser resueltas siguiendo líneas argumentales en las que quedan explicadas mediante acontecimientos no previstos, pero sin romper la línea de causalidad.  En el caso que nos ocupa, ese sería el papel que desempeña el nacimiento de César en la tercera entrega y que algunos analistas han querido leer como manifestación de la paradoja del sustituto.

Aunque como hemos visto La rebelión de los simios cierra el ciclo perfectamente, se volvió a reincidir con una quinta película, Conquista del planeta de los simios (Battle for the Planet of the Apes, 1973) que no aportaba nada a la trama y que sí sería, al igual que la serie televisiva que se emitiría más tarde, una explotación sobre el tema.

Artísticamente la segunda entrega de la serie contó, tal y como hemos señalado, con un nuevo astronauta, Brent, encarnado por James Franciscus que ocupó el lugar de Charlton Heston, el cual aceptó intervenir brevemente y de forma totalmente desinteresada. Esta vez el guión se encargó a Mort Abrahams y Paul Dehn, que escribiría el resto de los libretos de la serie, mientras que Ted Post la dirigió y la banda sonora corrió a cargo de Leonard Rosenman. Como curiosidad cabe indicar que Roddy McDowall no participó en esta película por estar comprometido en otro proyecto: dirigir su primera y única película, la cinta de terror La viuda del diablo (The Ballad of Tam Lin, 1970), así que su papel lo interpretó David Watson. Esta sería la única vez en la que McDowall fallaría, ya que no tan solo interpretaría a Cornelius en la siguiente, sino que también pasaría a encarnar a César en el resto de secuelas y en la serie televisiva. Huida del planeta de los simios tiene un cierto mensaje antirracista que se potenciará en la siguiente entrega de la saga, además de un delicioso tono de comedia en su primera parte. Dirigida por Don Taylor, un director al igual que Ted Post fogueado en televisión, la película contó en su reparto, además de con los habituales Kim Hunter y Roddy McDowall, con Ricardo Montalban y Sal Mineo. Por su parte Jerry Goldsmith volvió a encargarse de la banda sonora, aunque sin superar al trabajo que realizó para la primera cinta.

Tanto la dirección de La rebelión de los simios como la de Conquista del planeta de los simios corrió a cargo de J. Lee Thompson. Esta, la quinta y última de la saga creaba un final totalmente postizo e incoherente ya que, al igual que la serie, planteaba un mundo en paz habitado por simios y hombres algo que, como vimos en El planeta de los simios (o sea, en el futuro) no iba a suceder nunca. En cualquier caso, fue un sonoro fracaso que se trasladó a la televisión, y de hecho la contagió, ya que la serie El planeta de los simios (Planet of the Apes, 1974) que iba a constar inicialmente de 24 episodios de 50 minutos de duración, tuvo que suspenderse en el 14 al no conseguir un nivel de audiencia aceptable. Finalmente, en 1975 la 20th Century Fox en colaboración con DePatie-Freleng realizaría una serie de dibujos animados de 13 capítulos titulada Return to the Planet of the Apes, con un espíritu más cercano a la novela original de Pierre Boulle, pero que no contó con ninguno de los actores originales para doblar a sus personajes animados.

La finalización del rodaje de Conquista del planeta de los simios (película que con muy buen criterio no se estrenó en nuestros cines) coincidió con el fallecimiento del alma mater de esta inolvidable serie, Arthur P. Jacobs, todo un visionario que desapareció de forma prematura a los 51 años y que parecía querer difundir con esta serie un tímido mensaje de paz, reflejando el miedo al botón del apocalipsis nuclear que entonces, al igual que ahora, parecía estar en manos de locos. Estamos hablando de una época en la que todavía se encontraban bien diferenciados los dos bloques: Norteamérica y sus aliados en la OTAN y la Unión Soviética y los suyos bajo el Pacto de Varsovia. Richard Nixon era el presidente de Estados Unidos y Nikolái Podgorni el Jefe de Estado de la Unión Soviética y aunque había cierta calma chicha tras los años sesenta y la crisis de los misiles de Cuba, se desarrollaba una carrera armamentística que no dejaba prever hacia donde iba a ser llevada la Humanidad.

 EL RETORNO DEL PLANETA DE LOS SIMIOS

En 2001 Tim Burton estrena su particular interpretación de El planeta de los simios (Planet of the Apes), una visión que no agradó a casi nadie a pesar de contar con el maquillaje del multipremiado Rick Baker, la banda sonora de Danny Elfmann, el magnífico y salvaje diseño de producción de Rick Heinrichs y la intervención de Tim Roth, Kris Kristofferson, Helena Bonhan Carter (como Ari, una sosias de Zira), Estella Warren como Daena (una especie de Nova) e incluso el propio Charlton Heston en un sorprendente cameo. Aunque no pudo conseguir la magia de las películas originales lo cierto es que, vista en la distancia no es, ni mucho menos, un producto desdeñable. El planeta de los simios de Tim Burton gana, como el buen vino, con el tiempo, a pesar de que esta cinta está poco menos que sepultada ante la irrupción de la nueva serie, realizada ya en plena era digital.

Iniciada en 2011 con El origen del planeta de los simios (Rise of the Planet of the Apes, Rupert Wyatt) este nuevo ciclo, en el que un experimento de regeneración del cerebro humano realizado con un chimpancé, dará pie a una nueva especie inteligente, parte desde la Tierra en época actual, dejando aparte pues los viajes espaciales y, por lo tanto, las paradojas espacio-temporales.

El filme tuvo su continuidad con El amanecer del planeta de los simios (Dawn of the Planet of the Apes, Matt Reeves, 2014) y presumiblemente finalizará (o no) con su tercera entrega, Guerra por el planeta de los simios (War for the Planet of the Apes) estrenada en 2017 y dirigida, al igual que la segunda, por Matt Reeves.

Técnicamente los simios están muy conseguidos. Ya no hablamos de maquillaje sino de efectos digitales, lo que hace que todo resulte mucho más realista, pero al estar ambientada en la Tierra se prescinde del rico diseño de producción que poseía el mundo simio, con sus uniformes, castas y edificaciones. Aunque quizás es pronto para hablar, pues no sabemos lo que pueden tenernos preparado los responsables de esta nueva saga. Sea como sea, El planeta de los simios parece tener cuerda para rato.

Antes: Barcelona, cine Maragall, febrero de 1972: Mutantes con túnica, cánticos y de pronto se quitan la cara ¡Se quitan la cara! Mostrando un rostro en carne viva. Pesadilla al canto para ese niño de cinco años y medio que era yo, y de propina una escena que nunca olvidaría.

Tiempo después, cine Niza, noviembre de 1972: Matan a Zira y Cornelius, la simpática pareja de chimpancés parlantes, me pongo triste, pero un pequeño bebé mono se salva y dice: “¡Ma-má!” Sonrisa cómplice.

Dos años después, y de nuevo cine Maragall, enero de 1974: César, aquel pequeño bebé mono que se salvó, ha crecido y prepara en silencio la rebelión. Los simios la ganan. Estoy a favor de los monos. Sí, soy humano ¿y qué? Con mis ahorros pido el muñeco ‘soldado simio’ de Mego que veo en un anuncio en la contraportada de un cómic Vértice. También me hago la colección ‘Relatos Salvajes: El planeta de los monos.’ Mi cuñado se ríe de mí.

Ahora: Tengo todas las películas de la saga en DVD (las últimas en Blu-ray). Los comics los vendí (falta de liquidez), pero mi ‘soldado simio’ de Mego todavía me mira orgulloso desde la vitrina pues sabe que, como yo, es un superviviente.

(Artículo publicado previamente en Klowns Horror Fanzine Nº 6 Especial viajes en el tiempo, 2017)

 

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