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Diario de Serendipia en Sitges 2022: álbum fotográfico

13 diciembre 2022 Deja un comentario

Bueno, pues ya está, se terminó. Concluimos nuestro recorrido por la edición número 55 del Festival de Sitges con nuestro habitual álbum fotográfico, realizado íntegramente por Serendipia y que pensamos capta el ambiente de los cines, espacios y calles que vivimos durante esta edición. 

Anochece  en la zona de l’Auditori…

… y nuevamente comienza la sesión.

Con lleno en la mayoría de pases, el público de l’Auditori pudo disfrutar de la presencia de figuras como José Sacristán, que presentó un film que no se proyectó durante el festival, 13 Exorcismos y que en la imagen podemos verlo junto al director de la película, Jacobo Martínez. 

La presencia del cine coreano fue muy importante en esta edición, y entre los que desembarcaron en Sitges destacaron los actores Lee Jung-jae y  Jung Woo-sung, el primero de ellos (con traje color beige en las imágenes), muy popular entre el público por su participación en El juego del Calamar.

 

Otro de los invitados fue Adrián García Bogliano, que junto a la protagonista de su film, María Evoli, presentaron La exorcista. Y hablando de exorcistas, en el exterior de l’Auditori, justo al lado de l’espai Fnac, la productora Pokeepsie Films exhibió algunas piezas relacionadas con sus producciones…

…como esta misteriosa figura de Pazuzu, el rey de los demonios del viento de la mitología mesopotámica, una figura hallada en Irak y depositada en el Louvre que fue popularizada, precisamente, en El exorcista y que nos chivaron que guarda relación con la nueva producción que está en ciernes y que nos pidieron no desveláramos.    

También había una vitrina dedicada a la serie 30 monedas (2020)…

… y diversos objetos pertenecientes a Veneciafrenia (2021).

Otros espacios del festival que también contaron con una fuerte afluencia de público y en los que hay que dejarse caer, al menos, una vez, fueron…

…la King Kong Area, cada vez más amplia. La zona de food trucks y la de tenderetes de venta de libros, películas y otros objetos relacionados con el cine.  

El festival contó con la presencia de seres llegados de otras galaxias, como es el caso de estos Ummitas, y los zombies volvieron a invadir las calles de la localidad durante la popular Zombie Walk

La sala Tramontana nuevamente funcionó modelicamente y se mantuvo como el único espacio en el que las primeras filas estaban reservadas para prensa. Todo un lujo para Serendipia, pues son sus favoritas. 

Y por su parte el Prado, como es habitual, también fue frecuentado por Serendipia por ser un lugar entrañable e ideal para disfrutar de los clásicos. 

En esta edición nos cruzamos con gente muy simpática y con mucho talento…

…como Carlota Pereda y su actriz protagonista, Laura Galán, que posaron amablemente…

…o la diva Brigitte Lahaie, entre much@s otr@s. También estuvimos en interesantes ruedas de prensa, pues no era cuestión de perderse interesantes charlas de…

… el maestro Dario Argento, que presentó su última cinta, Occhiali neri (de ahí las gafas que lució al inicio de la rueda de prensa)…

… el equipo de la fenomenal Irati, con Paul Urkijo en cabeza…

… o nuestros amigos de Viejos: Javier Trigales, Raúl Cerezo, Rubén Sánchez Trigos y Fernando González Gómez. Raúl también presentó el cortometraje que resultaría ganador del Brigadoon Paul Naschy: El semblante, codigido con Carlos Moriana y con guión de Raúl y Javier Trigales. Sin duda, este es el año de Raúl Cerezo y su entorno. Y Serendipia se alegra, pues ya tocaba y, sobre todo, se lo han ganado. En cuanto a presencia de directores extranjeros, lo cierto es que fue destacada y hubo tres que maravillan especialmente a Serendipia: 

Ti West, que trajo bajo el brazo la excepcional Pearl

…Neil Marshall…

… y Edgar Wright, director de Last Night in Soho, una de las favoritas, si no la que más, de Serendipia de las vistas durante el pasado año. Unas ruedas de prensa que contaron con la presencia de Ángel Sala, director del certamen, como moderador de lujo. 

Y ya anochece en la blanca subur y con esta décima entrega, cerramos estas cápsulas pero…

… con la esperanza de que volvamos todos a encontrarnos en Sitges 2023. (Todas las fotos: Serendipia)

Best Sitges GIFs | Gfycat

 

Categorías: Sitges Film Festival

Diario de Serendipia en Sitges 2022: Retorno a la normalidad. Novena cápsula

13 diciembre 2022 Deja un comentario

La 55 edición del festival de Sitges llega a su fin tras diez intensas jornadas. De nuevo el público ha llenado las salas tras dos extraños años de restricciones. Todos los espacios del festival han estado abiertos y el aforo a tope. Ha habido un buen ambiente. Había ganas de volver (los que no lo hicieron durante la pandemia) y se ha notado. Serendipia, agotada pero feliz, cierra su decimotercera edición consecutiva.  

(Foto: Sitges Film Festival)

Si Luca Guadagnino se encargó de inaugurar la edición de 2018 con su esperado y, en cierto modo, temido remake de Suspiria, y demostró que una obra maestra puede inspirar otra siempre que caiga en las respetuosas manos de un creador, este año ha cerrado la edición con una insólita propuesta, Hasta los huesos (Bones and All), en la que aborda un tema no apto para veganos: el canibalismo. Pero claro, lo hace desde una óptica más amplia a la que nos acostumbraron los paisanos del director durante los años ochenta, sumando el apetito hacia el prójimo, a la búsqueda del padre y del igual. Durante esa búsqueda por la América profunda se conocerán Lee (Timothée Chalamet) y Maren (Taylor Russell), dos desarraigados. Dos extraños. Dos caníbales. Ambos iniciarán una huída hacia adelante dejando el camino regado de despojos. Aunque, tal y como señala Sergi Sánchez en el Diari del Festival, no se tratará tan solo de eso, «lo que le interesa a Luca Guadagnino no es recrearse en la carne hundida a dentelladas, sino en ese fatalismo juvenil que tanto le gustaba al Nicholas Ray de Los amantes de la noche y Rebelde sin causa o al Terrence Malick de Malas tierras«. Si hubiera que adscribir a un subgénero concreto a este relato de crecimiento que también es Hasta los huesos, habríamos de asignarle el de adolescentes en fuga (de ahí la memoria de Malas tierras), porque el viaje iniciático de los protagonistas toma forma de fuga, salvo que no huyen de una amenaza externa, sino de su propio instinto. Lee y Maren deambulan por la América de Reagan buscando un refugio en el que echar raíces y casi lo rozan con sus dedos, pero la fatalidad de los malditos tiene más fuerza que su voluntad. Estrenada ya en cines cuando ultimamos esta crónica, las estrellas de la crítica (como pueden serlo Carlos Boyero o Nando Salvá) han clavado sus letras en la carne de la cinta como si fueran ellos mismos los caníbales, por suerte siempre nos quedará la ponderación de Quim Casas, quizás nuestro crítico más formal en el buen sentido del término. Casas ha sabido capturar la esencia del relato y la intención de su creador, así que nos quedamos con sus acertadas palabras: «Su forma de encarar el canibalismo, como hizo Jim Jarmusch con el vampirismo en ‘Solo los amantes sobreviven’, es frontal, realista, sin medidas tintas. Unos matan para comer. Otros huelen un cuerpo que está a punto de fallecer y esperan pacientemente para saciar su sed de carne humana. Guadagnino no juzga. Comprende. Tan siquiera es efectista pese a algunas escenas ‘gore’ absolutamente necesarias para la evolución de la historia. Su película es un retrato de la soledad, como ha hecho en otros filmes en apariencia más convencionales. Este es transgresor sin epatar«.

Unidentified Objects, ópera prima del norteamericano Juan Felipe Zuleta, tiene bastantes puntos  en común con la anterior. Ambos son relatos de superación. Road movies protagonizadas por dos inadaptados que unirán sus caminos por un objetivo común: hallarse a ellos mismos y aceptarse. Y lo harán huyendo de su realidad y embarcándose en una búsqueda de un particular vellocino dorado. En Unidentified Objects los argonautas serán una prostituta maltratada y un enano homosexual que vive aislado por no aceptarse a sí mismo. Ambos huirán de la realidad con la excusa de ir a ver el aterrizaje de un ovni que, al parecer, tendrá lugar cerca de Canadá. Cine indie del que sabe sacar oro de los ajustados medios de los que dispone, con un potente high concept concretado y desarrollado con solvencia. Lo fantástico es más una excusa para abordar la historia que un fin en sí mismo, podría no haber sido incluido en un festival de género, pero valió la pena que fuese seleccionado fuera de competición, por su valía y por la satisfacción que se pintaba en los rostros del director y su equipo. Serendipia a veces se pone sentimental.

Si se dio cabida al humor absurdo y surreal con Unidentified Objects, también hubo lugar para la comedia más convencional con L’Année du requin, dirigida por Ludovic y Zoran Boukherma, directores que  si en su anterior film, Teddy (2020), introdujeron la licantropía en un entorno rural francés, aquí hacen lo propio con un tiburón devorador de hombres en una zona turística de la costa. Si los ecos de la obra maestra de Spielberg son innegables, las pretensiones son bien distintas. Una humorada muy entretenida que tiene el añadido de tener como protagonista, con un registro totalmente diferente, a Marina Foïs, actriz protagonista de As bestas, con la que Serendipia había cerrado la anterior jornada. Y cerramos el festival de la mejor manera posible con Unwelcome, una deliciosa propuesta con sabor a folk horror pergeñada por John Wright, responsable de la estupenda Grabbers (2012), otra propuesta con inequívoco sabor irlandés. Unwelcome está protagonizada por Hannah John-Kamen y Douglas Booth, interpretando a una joven pareja que abandona Londres con el deseo de instalarse y criar al bebé que están esperando en una pequeña y pacífica población rural irlandesa. Una vez allí, comenzará a llegarles siniestros ecos de la historia de la anterior moradora de la casa en la que están habitando, así como viejas leyendas sobre presencias que habitan los bosques aledaños a las que hay que calmar dejando ofrendas en forma de alimentos en la puerta de acceso a ese bosque. Bien interpretada por jóvenes actores y siempre eficaces veteranos de la talla de Colm Meaney, Unwelcome tiene unos efectos especiales muy ingeniosos, maravilla, sorprende y poseé un humor que la convierten en un perfecto colofón para esta edición del festival de Sitges.


PALMARES DE LA 55ª EDICIÓN SITGES FILM FESTIVAL

SECCIÓ OFICIAL FANTÀSTIC A COMPETICIÓ
Millor pel·lícula de la SOFC / Mejor película de la SOFC / Best feature film in the SOFC
Sisu (Jalmari Helander)
Premi especial del Jurat de la Secció Oficial Fantàstic (patrocinat per Sunglass Hut) / Premio especial del Jurado de la Sección Oficial Fantàstic (Patrocinado por Sunglass Hut) / Special Jury Award in the Official Fantàstic Selection  (sponsored by Sunglass Hut)
Project Wolf Hunting(Kim Hong-sun)
Millor interpretación femenina de la SOFC (patrocinat per So  de Tardor) / Mejor interpretación femenina de la SOFC (patrocinado por So de tardor) / Best actress in the SOFC (sponsored by So de tardor)
Mención especial para:
Natalia Germani & Eva Mores por Nightsiren
Premio para:
Mia Goth por Pearl
Millor direcció de la SOFC (patrocinat per Moritz) / Mejor dirección de la SOFC (patrocinado por Moritz) / Best direction in the SOFC (sponsored by Moritz)
Mención especial para:
Nightsiren (Tereza Nvotová)
Premio para:
Ti West porPearl
Millor interpretación masculina de la SOFC (patrocinat per Vilamòbil) / Mejor interpretación masculina de la SOFC (patrocinado por Vilamòbil) / Best actor in the SOFC (sponsored by Vilamòbil)
Jorma Tommila porSisu
Millor guio de la SOFC / Mejor guion de la SOFC / Best screenplay in the SOFC
Ex-aequo:
Quentin Dupieux por Fumer fait tousserIncroyable mais vrai
Millors efectes especials, visuals o de maquillatge de la SOFC (patrocinat per Kelonik) / Mejores efectos especiales, visuales o de maquillaje de la SOFC (patrocinado por Kelonik) / Best Special, Visual or Makeup Effects in the SOFC (sponsored by Kelonik)
Mención especial para:
Project Wolf Hunting
Ex-aequo:
Irati
Ego (Hatching)
Millor música de la SOFC (patrocinat per Primavera Sound) / Mejor música de la SOFC (patrocinado por Primavera Sound) / Best music in the SOFC (sponsored by Primavera Sound)
Juri Seppä & Tuomas Wäinölä por Sisu
Millor fotografía de la SOFC (patrocinat per Lavazza) / Mejor fotografía de la SOFC (patrocinado por Lavazza) / Best cinematography in the SOFC (sponsored by Lavazza)
Kjell Lagerroos por Sisu
NOVES VISIONS
Millor pel·lícula de la secció Noves Visions / Mejor director de la sección Noves Visions / Best director in the Noves Visions section
Jerk (Gisèle Vienne)
Millor direcció de la secció Noves Visions / Mejor dirección de la sección Noves Visions / Best direction in the Noves Visions section
Martika Ramirez Escobar por Leonor Will Never Die
Millor curt Noves Visions Petit Format / Mejor corto Noves Visions Petit Format / Best short film Noves Visions Petit Format
Flashback Before Death (Rii Ishihara & Hiroyuki Onogawa)
PREMIS MÉLIÈS D’ARGENT / PREMIOS MÉLIÈS DE PLATA / MÉLIÈS D’ARGENT AWARDS
Premi Méliès d’Argent a la millor pel·lícula de gènere fantàstic / Premio Méliès de Plata a la mejor película de género fantástico / Méliès d’Argent Award for the best fantastic genre feature film
Nightsiren (Tereza Nvotová)
Premi Méliès d’Argent al millor curt europeu de gènere fantàstic / Premio Méliès de Plata al mejor corto europeo de género fantástico / Méliès d’Argent Award for the best European fantasy genre short film
La machine d’Alex (Mael Le Mée)
JURAT DE LA CRÍTICA / JURADO DE LA CRÍTICA / CRITIC’S JURY
Millor curtmetratge de la SOFC (patrocinat per Fotogramas) / Mejor cortometraje de la SOFC (patrocinado por Fotogramas) / Best short film in the SOFC (sponsored by Fotogramas)
The Newt Congress (Matthias Sahli & Immanuel Esser)
Premi de la crítica José Luis Guarner a la millor pel·lícula SOFC / Premio de la crítica José Luis Guarner a la mejor película SOFC / José Luis Guarner Critics’ Award for best film in the SOFC
Something in the Dirt(Aaron Moorhead & Justin Benson)
Premi Citizen Kane per al millor director revelació / Premio Citizen Kane para el mejor director revelación / Citizen Kane Award for best new director
Michelle Garza porHuesera
ANIMA’T
Millor llargmetratge d’animació de la secció Anima’t / Mejor largometraje de animación de la sección Anima’t / Best animated feature film in the Anima’t section
La otra forma (Diego Guzmán)
Millor curtmetratge d’animació de la secció Anima’t / Mejor cortometraje de animación de la sección Anima’t / Best animated short film in the Anima’t section
Ecorchée (Joachim Hérissé)
ÒRBITA
Millor pel·lícula de la secció Òrbita / Mejor pel·lícula de la sección Òrbita / Best feature film in the Òrbita section
H4Z4RD (Jonas Govaerts)
BLOOD WINDOW
Premi Blood Window a la millor pel·lícula / Premio Blood Window a la mejor película / Blood Window Award for best feature film
Huesera (Michelle Garza)
PREMIS BRIGADOON / PREMIOS BRIGADOON / BRIGADOON AWARDS
Premi Brigadoon Paul Naschy al millor curt / Premio Brigadoon Paul Naschy al mejor corto / Brigadoon Paul Naschy Award for the best short film
El semblante (Raúl Cerezo y Carlos Moriana)
JURAT CARNET JOVE / JURADO CARNET JOVE / CARNET JOVE JURY
Premi Jurat Carnet Jove a la millor pel·lícula SOFC / Premio Jurado Carnet Jove a la major película SOFC / Carnet Jove Jury Award for best feature film in the SOFC
You Won’t Be Alone(Goran Stolevski)
Premi Jurat Carnet Jove a la millor pel·lícula Sitges Documenta / Premio Jurado Carnet Jove a la mejor película Sitges Documenta / Carnet Jove Jury Award for best Sitges Documenta film
Jurassic Punk (Scott Leberecht)
SGAE NOVA AUTORIA
Premis SGAE Nova Autoria: Millor direcció-realització / Premios SGAE Nova Autoria: Millor direcció-realització / SGAE Nova Autoria Awards: Best Direction-Production
Ariadna Pastor por Tornar a casa
Premis SGAE Nova Autoria: Millor guio / Premios SGAE Nova Autoria: Mejor guion / SGAE Nova Autoria Awards: Best Screenplay
Ariadna Pastor porTornar a casa
Premis SGAE Nova Autoria: Millor música original / Premios SGAE Nova Autoria: Mejor música original / SGAE Nova Autoria Awards: Best Original Music
Valentín Cremona por Sweet Side
PREMIS DEL PÚBLIC / PREMIOS DEL PÚBLICO / PEOPLE’S CHOICE AWARD
Gran Premi del Públic a la millor pel·lícula de la SOFC (patrocinat per La Vanguardia / Gran Premio del Público a la mejor película de la SOFC (patrocinado por La Vanguardia) / Grand People’s Choice Award for best feature film in the SOFC (sponsored by La Vanguardia)
Irati(Paul Urkijo)
Premi del Públic Panorama Fantàstic / Premio del Público Panorama Fantàstic / Panorama Fantàstic People’s Choice Award
Deadstream (Joseph Winter & Vanessa Winter)
Premi del Públic Focus Àsia  / Premio del Público Focus Asia / Focus Asia People’s Choice Award
The Roundup (Lee Sang-yong)
Premi del Públic Midnight X-treme / Premio del Público Midnight X-treme / Midnight X-treme People’s Choice Award
Sissy (Kane Senes & Hannah Barlow)

CONCLUSIONES

Termina una edición del festival, la número 55 que, si bien no contaba, a priori, con demasiadas perlas que destacaran o que fueran esperadas por el público, ha tenido una media de películas interesantes más que satisfactoria. Varias de las producciones españolas más esperadas por Serendipia, como fue el caso de Venus de Jaume Balaguero, As bestas de Rodrigo Sorogoyen, Cerdita de Carlota Pereda y, sobre todo, Mantícora, de Carlos Vermut, participaban en la Sección Oficial, si, pero fuera de competición. La película ganadora no fue la que más cotizaba en las quinielas, más que nada porque pocos la habían visto antes de la lectura del Palmarés. Y fue así porque los pases del film fueron, por lo general, a horas más bien intemspestivas (el más accesible fue a las 21,30 horas). Sisu, es la segunda película premiada de su director, Jalmari Helander, pues ya se alzó con tres premios en el año 2010 con Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad, y en esta edición ha vuelto a conquistar Sitges alzándose con otros tres galardones, entre ellos el de mejor película. Con ello, Helander ha pasado a la historia del certamen, ya que se trata del primer director en ganar el máximo galardón en dos ocasiones. Una de las grandes esperadas del festival, Pearl de Ti West, no defraudó, llevándose dos premios gordos: el de mejor director y actriz protagonista.

Todo ello en una edición de récord, tal como declaró la directora de la Fundación, Mònica García i Massagué, que anunció que la 55ª edición ha atraído a más público que nunca, con un 10.3% más en la cifra de asistentes y un 6.3% más de recaudación que en el año 2019. Además, Sitges ha recibido la visita de 610 invitados, una cifra insólita hasta la fecha. Y retornaron los zombies a las calles de la villa con su Zombie Walk. Por lo que toca a Serendipia, a pesar de ciertos problemas de índole técnica, pudo sacar entrada, por primera vez en varios años, para todos los títulos de su agenda. También, a resultas de la pandemia, se decidió mantener la venta de entradas numeradas para el público, lo que garantizó más tranquilidad en las colas y accesos a las salas. La nota negativa fue que prensa e industria se confinaron en zonas especiales. En l’Auditori detrás del todo, lo que para Serendipia es dramático, pues somos carne de segunda/tercera fila. También sucedió lo mismo en El Retiro y en cuanto al Prado, se optó nuevamente a hacinarnos en el gallinero, donde por cierto hacía mucho calor, todo lo cual obligó a Serendipia a adquirir algunas entradas para poder ver Seven Chances y clásicos en condiciones óptimas. En cuanto al resto de salas, la temperatura estuvo más que correcta y se estuvo cómodo.

Como no todo va a ser cine, aunque con el séptimo arte estuvieran relacionados, tuvieron lugar las  habituales presentaciones de libros en l’espai Fnac pero, lamentáblemente, hubo algunas de las que no se avisó a Prensa y fueron destinadas a Industria, así que no pudimos acudir a la de los libros oficiales del festival, con escasa afluencia de público en el caso de la dedicada a Macros ocultas. Retrofuturos y universos virtuales en la ciencia ficción a propósito de TRON. Y tampoco a una que nos interesaba bastante, la de Kier-La Janisse, autora de House of Psychotic Women, recientemente reeditado en edición ampliada.

Una última cosa. Este año, de manera excepcional, nos hemos saltado el trailer del festival por razones obvias, así que no lo verán reproducido en estas cápsula. Tron.

Buen programa, gratos encuentros, presencias interesantes en un festival que ha recuperado el pulso normal, con una programación tan extensa que obliga a seleccionar, pero también a experimentar y «descubrir» pequeñas e inesperadas perlas. Y todo eso es lo que hace que volvamos a Sitges. Son 13 años ininterrumpidos cubriendo el festival, y aunque nos hayan «bajado de categoría» la acreditación, no podemos evitar vivir todas esas jornadas con ilusión, como niños. Reflexionaba Serendipia el último día, cuando volviá del pueblo a su aposento bordeando la costa, sobre lo bien que se lo pasa en el Festival de Sitges. Son trece años seguidos y, aunque, a veces, una parte de Serendipia se ha sentido tentada de dejar de asistir a la cita, lo cierto es que, una vez allí, se activa la magia y pierde la noción del tiempo y el espacio. Está nuevamente en casa.

 

¡Nos vemos del 5 al 15 de octubre de 2023 en la 56 edición del Sitges Film Festival! 

 

 

Diario de Serendipia en Sitges 2022: Retorno a la normalidad. Octava cápsula

12 diciembre 2022 Deja un comentario

Segundo viernes de festival y esta edición va terminando, pero todavía quedan algunas perlas inolvidables por ver en el cajón. Algunas recuperadas (Condenados a vivir) y otras que hacen su puesta de largo (The Stranger y La Exorcista), mientras otras llegan con ecos de su éxito en otros festivales (As Bestas). 

Comenzamos la mañana con una cinta australiana, The Stranger (Thomas M. Wright), que sin mostrar, tan solo sugiriendo y gracias al  importante duelo interpretativo de sus dos protagonistas, consigue poner mal cuerpo al espectador. El tema ya es escabroso, el asesinato de un niño. Y el sistema escogido por los investigadores del caso para obtener la confesión del principal y hermético sospechoso será infiltrar a uno de sus hombres en su entorno y, haciéndose pasar por un criminal, ganarse la confianza del mismo. Basado en un caso real sucedido en Australia, este thriller está protagonizado por Sean Harris, como el extraño villano carente de todo tipo de sentimiento y Joel Edgerton como el policía que deberá intentar obtener su confesión. Dos personajes toscos, duros y misteriosos entre los que se creará una una intensa e íntima relación. Sin duda un buen inicio de jornada que prosiguió con La Exorcista, una cinta de terror que representa el retorno a l’Auditori del director madrileño, pero afincado en México, Adrián García Bogliano. Y lo hace con un film del que se podría decir que es a El Exorcista lo que El Vampiro de Fernando Méndez era hacia el Drácula de Fisher: una adaptación del mito, ampliada y adaptada al sabor e idiosincracia mexicana. Bien interpretada y atmosférica, la película está ambientada en una colorista población agrícola, San Ramón, donde Ofelia, una tan estupenda como improbable monja interpretada por María Evoli, deberá realizar un exorcismo a una mujer embarazada. Cine mexicano orgulloso de serlo y de terror tradicional totalmente alejado de lo que se conoce como Elevated Horror, tal y como proclamó su productor (además de director/fundador del festival Mórbido), Pablo Guisa Koestinger. Lo cierto es que fue una alegría ver este film en la pantalla de l’Auditori, pues Adrián tiene una extensa carrera a sus espaldas que ya va siendo hora de ir reconociendo sus meritos como merece.

La jornada prosiguió con nuestra última visita al Prado de este año, donde dentro de la sección Seven Chances se proyecto una versión reataurada por la Filmoteca de Madrid del western Condenados a vivir, una película dirigida en 1972 por Joaquín Luis Romero Marchent. En el film, un sargento (Alberto Dalbés) al que acompaña su hija (Emma Cohen), deberá escoltar a siete sádicos y malencarados prisioneros a un destino señalado. Lo que sucederá a continuación ya se lo pueden suponer. La película, en su versión internacional, cuenta con sorprendentes escenas gore que la convirtieron, bajo el nombre de Cut-Throats Nine, en una cinta de culto en Estados Unidos. Tanto, que sirvió de inspiración a Tarantino para su Los odiosos ocho. Lo cierto es que la película luce estupenda tras el gran trabajo de restauración realizado por la Filmoteca, labor que detalló y explicó su responsable durante la presentación, que debería haber realizado Alejandro G. Calvo, que al no poder estar presente, envió una grabación con su parecer sobre la película y lo que le decidió a incluirla en la sección Seven Chances de esta edición. Una presentación realizada con un fastidioso estilo youtuber totalmente fuera de lugar, todo hay que decirlo, condicionada a que la versión que se iba a proyectar fuera la internacional, repetimos, más popular y sangrienta. Pero no fue así, pues tal y como explicó el restaurador, de momento y a pesar de disponer de las escenas cortadas, se había optado por restaurar la versión española, sin gore ni erotismo, algo no del todo cierto, pues se les escapó un fugaz desnudo de Emma Cohen que estamos más que seguros que no pertenecía a la versión casta vista en los cines españoles. Con todo, Condenados a vivir sigue siendo, sin lugar a duda, un entretenido y potente western, pero no el que había reunido a  todos los presentes en el Prado. Y no solo eso, tampoco la que esperaba el propio festival, pues en todas las reseñas de sus publicaciones se destacaba claramente el tema de la casquería. Aún así fue un placer disfrutar de buen cine añejo con sabor a sesión doble con rostros tan admirados como los de los actores nombrados, a los que hay que sumar a Antonio Iranzo, Manuel Tejada, Xan das Bolas o Mabel Karr. Esperemos que un sello respetuoso con este tipo de cine (¿Ediciones 79?), edite una versión doméstica de Condenados a vivir, eso sí, completa y totalmente restaurada. O mejor aún, con ambas versiones.

Y sin prisa, pero sin pausa, una última incursión en e l’Auditori para ver una de las últimas sensaciones del cine español de esta temporada, As Bestas, un drama rural dirigido por Rodrigo Sorogoyen, un tipo muy joven y muy listo, que tiene en su haber una filmografía corta pero llena de aciertos (El reino, Que Dios nos perdone, Antidisturbios -Serie TV-) y que con As Bestas vuelve a apuntar muy alto. Este drama, basado en los hechos reales que ya trató con especial solvencia el excepcional documental Santoalla (Andrew Becker y Daniel Mehrer, 2016), narra las tensiones que, a su pesar, causan una pareja francesa, Antoine (Denis Ménochet) y Olga (Marina Foïs), cuando se instalan en una aldea del interior de la Galicia profunda, tierra empobrecida y desesperada y en la que los franceses creen haber hallado su paraiso particular. Allí llevan una vida tranquila, dedicada a la agricultura ecológica, aunque la convivencia con los lugareños no es tan idílica como desearían y son mirados con suspicacia, sobre todo a partir de que sean los únicos que se opongan a aceptar un suculento contrato con una empresa de energía renovable. Un conflicto de intereses que elevará la tensión, especialmente, con sus vecinos más próximos, los hermanos Anta (Luis Zahera y Diego Anido). Una presión que alcanzará un punto de no retorno.

En comparación con otras de las obras del director, en las que una de sus características era el montaje frenético, As Bestas tiene un ritmo diferente, más pausado. Algo que tal y como cuenta el propio Sorogoyen, ha sido buscado, «As bestas es una película a fuego lento. Todo lo contrario que El reino, por ejemplo. Me interesaba en este sentido la posibilidad de tener nuevos retos. En este sentido, la vida de campo tiene algo de no-frenético que me interesaba mucho y que imprime ese tempo más pausado. En As bestas, la violencia se va mascando poco a poco. Mi intención con esta película era hacer algo más clásico«.

En As bestas todo funciona como un reloj. De hecho, hay tantas cosas que funcionan con perfecta precisión, que cuesta destacar alguna, pero intentaremos nombrar las que más importantes nos han parecido. Como el pulso que Sorogoyen otorga a la narración, pausado en su mayor parte, pero implacable, que no permite que decaiga en ningún momento el interés del espectador hacia lo que sucede en la pantalla. O el propio lugar escogido. Escenario de vida y de muerte, con su humedad y desolación de cementerio habitado por los espectros que una vez recorrieron sus abandonadas calles y vivieron en la ahora ruinosas casas. Pero sobre todo cabe destacar a los actores. Todos. Pero en especial los cuatro que hemos nombrado, que son merecidamente carne de premio. Todo ello en una historia que tiene buenos y malos (que no héroes y villanos), que no juzga y en la que el director muestra todas las razones de unos y otros. Todas respetables y justificadas y que permitirán que sea el propio espectador el que deba intentar comprender los resortes que llevan a que una situación tal pueda llegar a alcanzar ese desenlace.

Una magnífica guinda, inmejorable para cerrar ese viernes en una edición que ya está a punto de terminar, como este quinto Making of, último de esta edición y protagonizado por todo el equipo del festival. Tanto por los de delante como los de atrás. Los que se ven y los que no. Todos ellos imprescindibles para conseguir que un festival como el de Sitges obtenga el éxito alcanzado.

Categorías: Sitges Film Festival

Diario de Serendipia en Sitges 2022: Retorno a la normalidad. Séptima cápsula

4 diciembre 2022 Deja un comentario

Prosiguen las aventuras de Serendipia en Sitges con una jornada en la que hubieron buenas películas y una castaña. Adivinen cual…


JUEVES 13


No habíamos vuelto a ver nada del camboyano Rithy Panh desde la impactante La imagen perdida (L’image manquante, 2013) en la cual el director indagaba y retrataba, como ya había hecho en otras ocasiones, el horror que los Jemeres Rojos causaron en su país. Pero lo que la hacía especial, es que, sin perder ni un ápice en impacto u horror, reconstruía las imágenes del genocidio mediante paisajes en miniatura y artesanales figuritas de arcilla, pues estas imágenes, o no existieron, o se extraviaron o, sencillamente, se hicieron desaparecer. Y había que recordar ese horror que le había tocado de cerca, pues toda su familia fue exterminada por ese gobierno genocida a excepción de él, que con 15 años pudo huir, refugiarse en Tailandia y un mes más tarde llegar a París, donde se instaló y estudió cine. La imagen perdida se convirtió en la primera película camboyana nominada a un Premio de la Academia como ‘Mejor Película en Lengua Extranjera’ y el cineasta, tras otras películas y documentales en imagen real, vuelve al cine experimental con Everything Will be Okay, en la que, en esta ocasión, Rithy Panh recurre a imágenes de archivo y figuritas de madera para imaginar un futuro distópico, en el que los animales dominan la Tierra, y donde resuenan las atrocidades del mundo actual. Una película para reflexionar que ofrece muchas claves sobre cómo hemos llegado a ser lo que somos y hacia donde nos encaminamos, con una conclusión que se permite dejar, él que ha visto tanto horror, una diminuta y esperanzadora rendija de luz brillando a través de la entornada puerta.

Los viejos son una carga. Un trasto inservible y un engorro. Huelen raro y son intransigentes. Con sus arrugas y enfermedades nos recuerdan que el tiempo pasa y que cada día que pasa estamos más cerca de ellos de lo que desearíamos. Que mañana, nosotros también seremos viejos. Y el miedo a la vejez parece que se está convirtiendo en uno de los terrores de moda, todo lo cual es natural en una población que va camino de estar formada, en su mayoría, por ancianos. Y si no que se lo digan a Paco Plaza, que con guion de Carlos Vermut estrenó el año pasado La abuela; o, ya fuera de nuestras fronteras, a dos nuevas películas se han producido protagonizadas por padres/abuelos con mal despertar: la alemana Old People (Andy Fetscher) y la norteamericana Old Man de Lucky McKee. Sí, parece que los viejos son la nueva encarnación del terror. Y eso mismo es lo que Raúl Cerezo y Fernando González nos trajeron con Viejos. Y especialmente uno con muy mala leche, Manuel, interpretado por Zorion Eguileor, un actor que cobró popularidad con su papel de Trimagasi en El Hoyo (Galder Gaztelu-Urrutia, 2019). Obvio.  

Raúl Cerezo y Fernando González nos invitan a entrar en casa de Mario (Gustavo Salmerón), su esposa Lena (Irene Anula) y su hija adolescente Naia, (Paula Gallego). Una familia que verá rota su convivencia cuando el padre de Mario, Manuel, se mude a vivir con ellos después de que un terrible suceso acabe con la vida de su anciana mujer. Poco a poco, la realidad se impondrá: el abuelo estorba más de la cuenta, pues algo incomprensible ocurre con él. Las voces que dice escuchar, las presencias con las que dice hablar. Lena quiere echarle de la casa: no solo porque le molesta su presencia, si no porque, además, está segura de que algo espantoso puede ocurrir. Solo la adolescente Naia, la nieta, está de su parte, pero incluso ella empezará a dudar a medida que los fenómenos extraños se sucedan en torno a su abuelo, cada vez más perturbado. Y no es el único viejo que actúa de una manera extraña…

Tras La pasajera en el pasado festival de Sitges, Raúl Cerezo y Fernando González vuelven, ya en Sección Oficial, con esta película que es, un poco, el reverso geriátrico de ¿Quién puede matar a un niño? (1976) el merecidamente mítico film de Chicho Ibáñez Serrador. En Viejos no hay espacio para el humor (como sí lo hubo en La pasajera). Presenciaremos, además de la descomposición del propio anciano, la de su desolado hogar, convertido en un almacén de objetos inservibles y basura. Reflejos borrosos de un pasado que pronto será olvidado: viejas fotos y destartalados muebles, (todo un milagro del departamento de arte del film), entre los cuales el hijo descubrirá, además, que sus padres son unos totales desconocidos para él. Unas ruínas y una dejadez que conseguirá trasmitir el caos y la extrañeza que reina en la casa y en la mente del anciano, llenando al espectador de desazón. En esa oscuridad brillará la nieta, interpretada por Paula Gallego, que vuelve así de nuevo a trabajar con los directores realizando un papel con el que confirma su valía. Viejos también cuenta con la participación de veteranos como Josele Román y Lone Fleming, dos auténticas reliquias del cine español que demuestran estar en buena forma: la mirada de Lone puede ser la más bella, pero también la más inquietante.

Si hay que ponerle un pero, quizás estaría en que no hubiera sido necesaria esa explicación final, que resta verosimilitud a la propuesta: bastante justificada está de por sí misma la rebelión de los más desheredados de la sociedad. De los que estorban. De los viejos.

La siguiente del día es Vesper, un cuento de hadas apocalíptico protagonizado por una niña de trece años, (la Vesper del título, interpretada por Raffiella Chapman) que lucha por sobrevivir en un ambiente hostil con un padre inmobilizado en cama. Ambientada en un futuro distópico después del colapso del ecosistema de la Tierra, Vesper conocerá a una misteriosa mujer que esconde un secreto que podría salva la Tierra del desastre final. Escrita y dirigida por Kristina Buozyte y Bruno Samper, quienes ya causaron sensación hace diez años en este mismo festival con Vanishing Waves, obteniendo con ella el Méliès de oro, en Vesper muestran un futuro con sabor gótico y repleto de un rico imaginario con los que narrar una historia que, a pesar de su oscuridad, se permite dejar cierto espacio para la esperanza. Una de las perlas del festival que no pudimos apreciar en toda su grandeza por el cansancio que comenzaba a pesar sobre Serendipia.

A continuación deberíamos haber visto la oscura You Won’t Be Alone (Goran Stolevski) y así lo programamos pero, a la hora de solicitar los pases del día, comprobamos que había un cambio de programación y, en su lugar, se ofrecía una que, premeditadamente, no queríamos ver: Halloween Ends (David Gordon Green). Ante ese cambio deberíamos haber dejado ahí la jornada, con tres interesantes sesiones, e irnos para casa pero… al final decidimos apuntarnos a ver el ¿final? de Michael Myers y… ¿qué decir?: pues vergüenza. Serendipia sintió enormes escalofríos de vergüenza ajena recorriéndole el cogote. Y también de sufrimiento pues, aunque es una doble, da cierta lástima ver como zarandean y tiran por los suelos al personaje interpretado por la simpática y venerable Jamie Lee Curtis (que por cierto, no parece poner gran entusiasmo en su labor). Entre tanto aburrimiento un buen gag, el que se desarrolla en la emisora de radio que parece señalar que, de haber tirado hacia la comedia,  podría haber funcionado este cuento, que nadie puede tomarse ya en serio. Precisamente el slasher de los ochenta consiguió que este ente que les habla abandonara su afición por el cine de terror. Y  Halloween Ends no hace más que confirmar de lo acertada de aquella decisión.

Así que, buen viaje, Michael. Y, por favor, no vuelvas nunca más.

Y cerramos con Dario Argento, de cuya rueda de prensa ya hablamos largamente en una de nuestras anteriores cápsulas, que también protagonizó un interesante encuentro con el público que les ofrecemos a continuación.

 

 

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Diario de Serendipia en Sitges 2022: Retorno a la normalidad. Sexta cápsula

2 diciembre 2022 Deja un comentario

Dos jornadas en una píldora, la del martes 11 y miércoles 12, pues en ambas tuvo un protagonismo especial Ti West y la esperada Pearl, precuela de X, la última e interesante propuesta del director, que en esta ocasión ha contado con la colaboración de su protagonista, Mia Goth, en el guion. También pudo verse La piedad, nueva y provocadora propuesta de Eduardo Casanova que, guste o no guste, no deja a nadie indiferente y la brutal Project Wolf Hunting, plato fuerte del paquete proveniente de Corea del Sur. Una producción ya enmarcada en la Sección Oficial Fantàtic Competició. (Fotos: Serendipia)


MARTES 11


Serendipia inicia la jornada con Enys Men (Mark Jenkin), una película seleccionada para la Sección Oficial Competició que, en opinión, no tan solo nuestra, era una candidata perfecta para Noves Visions. Rodada en 16 milímetros y procesada a mano, es una pieza casi de artesanía, con la que su director lleva al espectador a territorios inóspitos circundantes con el folk horror, todo ello de una forma experimental. Atmosférica y extraña de forma y fondo, su receta incluye magia y brujas, fantasía y realidad, hasta el punto que los fantasmas que pueblan la isla donde está ambientada la acción llegarán, incluso, a utilizar el retrete de la protagonista (¡!). Lo cierto es que la película se nos hizo un tanto cuesta arriba, lo cual es posible que sucediera por ser proyectada a las 8 de la mañana, cuando la mente y el espíritu se encuentra todavía en reset.

A continuación otra extraña propuesta, y en especial por provenir de Bloomhouse, Nanny, debut en el largo de la estadounidense Nikyatsu Jusu con la que impugna el llamado sueño americano desde los ojos de Aisha (Anna Diop), una inmigrante senegalesa que llega a Nueva York con el objetivo de ganar dinero para poder traerse a su hijo. Encontrará un trabajo de canguro aparentemente plácido, pero que irá minando y haciendo cada vez más irrespirable su cotidianidad, que pasará a ser un «trabajar hasta morir«. Una esclavitud sin vida más allá de la de ese hogar ajeno en el que cada vez permanece más y más horas. Nanny nos habla de clasismo y desigualdades sociales. De injusticia. Pero lo hace en clave fantastique con un trasfondo profundamente enraizado en mitos del folclore africano.  Nanny llegó a Sitges tras llevarse el Gran Premio del Jurado en Sundance.

Las dos personalidades de Serendipia se encuentran enfrentadas ante la obra de Eduardo Casanova. Mientras a la parte más voluminosa del ente sus propuestas le agradan, a el lado más inteligente le parecen un guiso al que todavía le faltan varias cocciones para estar  en su punto. Opina que Casanova antepone la estética y el estilo visual a la narrativa, algo para lo que su última película, La piedad, es el ejemplo perfecto, pues para esa parte de Serendipia, la historia ya está contada en las escenas previas a créditos, siendo el resto reiteraciones. Quizás sea así, pero a la otra parte le agrada el universo kitsch y «escandaloso» de Casanova. Un espíritu transgresor que llega con bastantes años de retraso, pues lo que pretende  hacer ya lo hizo John Waters al inicio de su carrera. Y más tarde y ya en España, el primer Almodóvar. Pero despreciar la obra de Eduardo Casanova es injusto, pues es un caso único. Un estilo, tanto en cine como en fotografía (disciplina que también cultiva), totalmente reconocible. Ya desde su primer cortometraje. De hecho, el propio Eduardo Casanova es una creación más del artista, cuya personalidad a veces condiciona al espectador más que lo que ve en pantalla. Con su segundo largometraje, también producido por Pokeepsie Films, Eduardo va un poco más allá, convirtiendo a Ángela Molina en una madre devoradora capaz de asfixiar a su propio hijo mediante una relación maternofilial malsana, llena de deseos y secretos enquistados. Todo ello en una película que, tal y como él mismo ha confesado, tiene mucho de personal: «Para mí es una película que habla de esa dicotomía entre dependencia y deseo de libertad que hay en toda relación. Y cómo cuando finalmente consigues esa libertad, añoras la dependencia que tenías, aunque fuese terrible. Es un bucle que he vivido, en el que he estado, y del que me ha costado salir. Yo soy una persona muy dependiente y la película habla de esa imposibilidad de ser feliz: no lo eres cuando estás en esa relación tóxica, pero tampoco cuando consigues librarte de ella. La piedad habla de mi modo de relacionarme con las personas y, también, de la relación con mi madre«.

Y llegó la perla. Pearl resultó ser, para Serendipia, muy superior a X, la anterior cinta de Ti West y de la que es precuela. West, tras unos años realizando trabajos para televisión, vuelve así al cine por la puerta grande y con una trilogía. Pero no se trata de abordar una aburrida historia estirándola en tres entregas. No. Ti West rueda tres películas totalmente diferentes en las que el nexo común es su protagonista, Mia Goth, que en X realizó dos papeles: el de Maxine, la actriz porno de los setenta; y el de Pearl, cuya historia se nos narra en esta segunda entrega de la trilogía. El director, que en principio tenía pensado que fueran tan solo dos películas, X y su secuela, MaXXXine, decidió embarcarse finalmente con una más en forma de  precuela, a la que ha dotado de su propia personalidad otorgándole el aspecto de una feliz película de los años cincuenta y en technicolor, a pesar de que la historia realmente se desarrolla en unos  años veinte que veían desarrollar un nuevo arte, en blanco y negro y silente. Con todo, el film de West consigue que el espectador penetre en la mente de Pearl y sea testigo de sus ilusiones y decepciones. Pero también de su desmoronamiento y bajada a los infiernos. Puro American Gothic en el que Mia Goth tiene todo el protagonismo y se enfrenta a retos interpretativos tales como un largo monólogo y una antológica escena final que convierten a Pearl y a la interpretación de la actriz, en inolvidables.


MIÉRCOLES 12


Ti West durante la rueda de prensa de Pearl (Foto: Serendipia)

Si la jornada anterior culminó con Pearl, este nuevo día Serendipia lo inicia con su director, Ti West, presente en el festival, donde además de presentar su película, recibió una Màquina del Temps por el conjunto de su labor en el cine fantástico. Realizó una rueda de prensa y un encuentro con los fans, además de disfrutar visiblemente de un festival que no es la primera vez que pisa. Durante la rueda de prensa contó como Pearl quería que no tuviera nada que ver con X, que fuera totalmente diferente, como MaXXXine lo será con respecto a ambas. Pearl debía estar centrada en el mundo psicológico de la protagonista. Además, estaba pensada como película en blanco y negro, al modo expresionista, y también como forma de avaratar costes, pues no se sabía aún como funcionaria X. Pero lo que Ti West tenía claro es que no quería realizar otro slasher al uso más, un «body count en la granja«, pues corría el riesgo de que no fuera tomado en serio. Respecto al personaje, Ti West confesó que Mia ya conocía profundamente el pasado de Pearl, pues durante el rodaje de X le preguntó sobre el mismo para preparar su papel.

Con Pearl, Ti West ha hecho, en sus propias palabras, «una carta de amor a la artesanía del cine. Esto involucra a todos los procesos y dimensiones del mismo, y la actuación es, evidentemente, uno de ellos. Por eso hice interpretar dos personajes a Mia en X, y por eso decidimos utilizar maquillaje prostético, para reivindicar la artesanía de los maquilladores«.

Les ofrecemos, por gentileza del Sitges Film Festival, la charla que Ti West ofreció a los fans:

Durante esa jornada, Serendipia vería dos nuevas películas más: La Tour (Guillaume Nicloux) y Project Wolf Hunting (Kim Hong-sun). El primero es un relato claustrofóbico, hijo directo de la reciente pandemia y que ratifica eso que todos sabemos: que el ser humano es el peor enemigo de sí mismo. Una competente producción francesa dirigida por Guillaume Nicloux, realizador que ya estuvo presente con anterioridad en el festival de Sitges con dos cintas protagonizadas por Gérard Depardieu, El valle del amor (2015) y The End (2016), y que propone en La Tour un apocalipsis urbano durante el cual los vecinos de un edificio se verán obligados a aliarse entre ellos para hacer frente a una amenaza inexplicable. Naturalmente, en lugar de unir fuerzas, los diferentes grupos se dedicarán a exterminarse entre ellos.

Por su parte, Project Wolf Hunting tuvo todo lo que esperábamos de ella: sangre a borbotones, acción adrenalítica, luchas espectaculares y unos personajes carismáticos, que deberán enfrentarse a una amenaza letal. El título del filme hacer referencia  al nombre que recibe la operación de traslado en barco a Filipinas de diez delincuentes de alto nivel. No obstante, esa será la tapadera para una operación gubernamental más siniestra, cuya verdadera naturaleza permanece oculta en las cubiertas inferiores. Así que, al previsible motín de tipos malcarados, se le sumará ese secreto de estado, denominado Alpha, que conseguirá que las fuerzas de la ley y los criminales unan sus fuerzas para plantar cara a esa amenaza común capaz de acabar con toda la tripulación.

Previamente al filme surcoreano, tuvo lugar en el escenario de l’Auditori la  entrega del merecidísimo Gran Premi Honorific al técnico de efectos especiales y de maquillaje -y estupenda persona, añadimos- Colin Arthur, de quien pasamos a repasar, escuetamente, parte de sus logros:

El británico se inicia como escultor en el prestigioso museo de cera de Madame Tussauds, pronto es tentado por el mundo del cine, donde entra por la puerta grande diseñando las caretas que portaban los simios en las inolvidables imágenes iniciales de 2001: Una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, 1968 Stanley Kubrick) junto a su primer maestro, Stuart Freeborn.  A partir de ahí iniciará una fructífera labor que le llevará por medio mundo, muchas veces a España, donde colabora en los rodajes de los tres últimos films ‘de’ Ray Harryhausen, especialmente en Furia de titanes (Clash of the Titans, 1981 Desmond Davis). Sus trabajos en Alemania también le llevaran a diseñar todos los personajes de La historia interminable (Die Unendliche Geschichte, 1984 Wolfgang Petersen): desde el ‘comepiedras’, al entrañable dragón Fújur pasando por la vetusta Morla… seres animatrónicos  que todos recordamos por su expresividad y cuya humanidad no ha sido superada por las técnicas digitales. Enumerar las películas en las que ha tomado parte y que están en nuestra memoria y entre nuestras favoritas, es una labor muy extensa, sirvan pues como muestra, además de las nombradas: Alien, el octavo pasajero (Alien, 1979 Ridley Scott), Conan, el bárbaro (Conan, the Barbarian, 1982 John Milius), El resplandor (The Shining, 1980 Stanley Kubrick), Las hijas de Drácula (Vampyres, 1974 José Ramón Larraz), Yo, Cristina F. (Christiane F. – Wir Kinder vom Bahnhof Zoo, 1981 Uli Edel), La cruz de hierro (Cross of Iron, 1977 Sam Peckinpah), Simbad y el ojo del tigre (Sinbad and the Eye of the Tiger, 1977 Sam Wanamaker), El viaje fantástico de Simbad (The Golden Voyage of Sinbad, 1973 Gordon Hessler), La grieta (1990, Juan Piquer Simón)…a lo que hay que sumar otros trabajos en exposiciones, anuncios comerciales y un largo etcétera, que han mantenido en activo a Arthur desde 1969 hasta este mismo año, en el que se presentó en Sitges el documental ficcionado El valle del Concavenator de Víctor Matellano, un director y escritor con el que ya había colaborado con anterioridad en Wax y en su versión de Vampyres, entre otras. Matellano también escribió un libro sobre Colin Arthur, producto de sus largas charlas con el artesano. Un imprescindible trabajo repleto de magníficas ilustraciones pertenecientes al archivo personal del técnico.

A caballo entre Londres y Madrid, donde fundó su empresa  Dream Factory , este genio de los efectos especiales sigue en activo investigando e innovando en su campo  y ha sido objeto de varios homenajes en festivales. Serendipia tuvo el honor de cenar y tener una extensa tertulia con el mago de los FX y su no menos grande esposa, Sarah Pooley, durante la edición de 2014 del Cryptshow, evento en el que se vivieron unas veladas inolvidables en compañía del maestro. Con ruedas de prensa en petit comité y una clase magistral. Serendipia conserva, como oro en paño, dos escamas y un poco del pelo original del mismísimo dragón Fújur como recuerdo.

Y con esto ponemos fin a dos jornadas más de festival en las que hubo un poco de todo, incluso lo que puede verse en este penúltimo making of realizado por Quim Crusellas y su equipo. 

 

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Diario de Serendipia en Sitges 2022: Retorno a la normalidad. Quinta cápsula

29 noviembre 2022 Deja un comentario

Serendipia encara, tras el movido fin de semana, una plácida travesía por Sitges que le llevará a su conclusión, eso sí, no sin antes ver muchas películas más, toparse con personalidades y reencontrarse con amigos. Y la jornada comenzará en el emblemático cine Prado. 


LUNES 10


Ya les hemos dicho que Serendipia es muy de clásicos en pantalla grande. Es sentimental y se hace mayor, así que, entre tantas novedades y estrenos, se da un respiro y prontito, bien prontito y en primera, primerísima fila (por algo ha preferido comprar la entrada y no aprovechar su acreditación, que le relega al gallinero), se sumerge en el telúrico misterio de Hanging Rock.

Australia, 1900, día de San Valentín, 19 alumnas adolescentes del pensionado Appleyard van de pícnic a Hanging Rock acompañadas por Diane de Poitiers (Helen Morse), joven profesora de lengua y literatura francesa, y Greta McCraw (Vivean Gray), la madura profesora de matemáticas. La única que no lleva un atuendo blanco y primaveral es Greta McCraw. Ella es el espíritu de lo racional, lo científico, opuesto al sensualismo literario que impera en todas las demás. Hora de la siesta, ella es la única que permanece despierta leyendo su libro de problemas. El plano detalle nos muestra que está enfrascada en un ejercicio de geodesia, esa parte de la topografía encargada del cálculo de las alturas sobre la curvatura terrestre. Alza la vista hacia la roca volcánica, que se recorta neblinosa y con los contornos difuminados, como si estuviera midiéndola. Pero su rostro cambia de expresión como si hubiera descubierto algo que va más allá de la ciencia, justo allí donde la matemática se convierte en magia, donde la topografía se vuelve contacto con lo telúrico.

Picnic at Hanging Rock es una película preciosista que se detiene en los detalles con exquisita sutileza, detalles a los que hay que estar atento para descubrir el misterio que nos relata. Basada en la novela homónima de Joan Linsayd, este segundo film de Peter Weir ya contiene sus marcas de autor: la aparición de personajes que no pertenecen a un determinado mundo, los cuales se harán presentes en él y nada volverá a ser lo mismo; y su depurada puesta en escena que favorece esa su capacidad tan personal de insinuar lo intangible. En esta ocasión ese personaje catalizador es el propio paisaje, la propia roca que se eleva libre sobre el encorsetamiento victoriano. Temido por los aborígenes, los burgueses australianos buscando parecer cuánto más ingleses, mejor, pretenden hacer de Hanging Rock un paraje próximo a la campiña británica, ignorando así el verdadero carácter de la naturaleza australiana. A Weir ese contraste entre lo salvaje, ignorado a toda costa, y la autoimposición de conductas puritanas, le sirve para retratar un tema que volverá a retomar años más tarde en El club de los poetas muertos (Dead Poets Society, 1989): la represión como modo de despojar al individuo de sus capacidades para convertirlo en una pieza del engranaje sin voluntad de rebelión. Y más allá, represión que deja a la muerte como única salida para los que son disonantes, distintos.

En Picnic at Hanging Rock se juega con el lenguaje de los volúmenes: los curvos que definen lo natural, los rectilíneos que caracterizan al ambiente victoriano del pensionado; como si lo recto hubiera de domesticar lo curvo que hay dentro de cada una de las adolescentes. Esa rectitud hierática que representa a Mistress Appleyard (Rachel Roberts), la directora, capaz de reducir al silencio a las bulliciosas muchachas cuando les dicta las últimas indicaciones para comportarse según corresponde a señoritas de su clase. La formación geométrica con la que se despiden de su directora contrastará con los círculos que formarán los corros de jóvenes, abandonadas a la poesía en ese locus amoenus que es la zona de pícnic. Lo recto excluye lo vital, la intensidad del sentimiento y Mistress Appleyard se cree en el deber de enderezar cualquier cosa que consideré torcido, como la joven Sara (Margaret Nelson) a la que vemos atada “por su bien” en la clase de danza. Sara es una huerfana cuya permanencia en el centro se ve amenazada por el descuido con el que su tutor se retrasa en el pago de las cuotas. Ella es el elemento extraño, pertenece a otra clase, a la vez que su alma poética se rebela contra la disciplina de los estudios. Sobre Sara volcará Mistress Appleyard su ansía de dominio cuando su escuela se ve tocada por el escándalo, la viuda se aferra a lo poco que queda de su poder y la presiona y humilla hasta llevarla al suicidio. Ese será el fin de la institución, la naturaleza habrá vencido de nuevo al afán por encauzarla aunque haya tenido que liberarse a través de la muerte.

Mistress Appleyard confiaba tanto en Greta McCraw, por su frialdad matemática, por ser lo más parecido a un principio masculino en el seno de ese universo femenino que es el pensionado. La última vez que fue vista Greta fue cuando se encaminaba a la cima sin su vestido, ataviada únicamente con la ropa interior. Ese es el episodio central del film: cuando tres alumnas y la Señorita McCraw desaparecen en la roca. Hacia las tres de la tarde, tres de las chicas mayores pidieron permiso a la profesora de francés para explorar la roca. Las tres jóvenes -Irma Leopold (Karen Robson), Marion Quade (Jane Vallis) y una muchacha a la que se recuerda simplemente como Miranda (Anne-Louise Lambert)- tenían todas diecisiete años y destacaban por ser sensatas y responsables. Tras un breve comentario entre los adultos (durante el cual se observó que los relojes de Ben Hussey y de miss McCraw se habían parado a mediodía), se acordó dejarlas ir. Posteriormente dieron también permiso a Edith Horton (Christine Schuler), una chica más joven, de catorce años, para acompañarlas. Se advirtió a las cuatro que no subieran demasiado por la roca, que procuraran evitar los riscos, cuevas y precipicios, y que tuvieran cuidado con las serpientes, arañas y otros bichos peligrosos.

Y las jóvenes ascienden hacia esa roca volcánica de 150 millones de años. Miranda, esa Venus de Boticceli cierra la expedición, pero ella es el centro. Virgen del amor conduce a sus compañeras a la ascensión hacia el misterio. La montaña es un símbolo cósmico y representa, a la vez, el centro y el eje del mundo. Vista desde lo alto, se percibe como el punto de una vertical en el centro del mundo. Vista desde abajo, es también el eje del mundo, pero en el sentido de una escala, de una pendiente que hay que subir. Sus puntas escarpadas insinúan rostros, el magnetismo que rezuma (los relojes se han parado a las doce del mediodía por ese campo magnético) abduce a las muchachas, sólo Edith queda al margen del influjo y pronto se separará del grupo. Las demás van liberándose progresivamente de las prendas que las encorsetan a los principios del puritanismo victoriano. Su viaje va del puritanismo a la pureza, a la comunión con la inocencia de lo natural. Y ese flou que usa Weir produce una perenne sensación de neblina que las hace parecer etéreas en ese despertar sexual que las lleva a la fusión con lo telúrico.

La sabiduría cinematográfica de Weir crea la atmósfera de misterio, o mejor sería decir de encuentro con lo mistérico: esos travellíngs circulares que las acompañan en el último tramo de su ascensión; las transparencias recortándose a contraluz; los contrapicados de la roca y las muchachas; el trabajo de sonido centrado en el ulular del viento y que tiene un perfecto contrapunto en la flauta de pan que ejecuta la banda sonora; los ralentís que las convierten en ninfas dispuestas a entregarse a los orígenes naturales, a abandonar la hipocresía de una moral que las anula. Flotando como en un sueño nos las muestra el último plano en que las vemos, para desaparecer después hacia el seno de la roca. Viaje de los pináculos fálicos a la inmersión en la cueva, madre del ser. La montaña está unida al ombligo del mundo y, en este caso, evoca la fecundidad de la Madre Tierra. La rebelión de lo femenino, de lo sensual, se ha consumado y la inexplicada desaparición de las muchachas conduce a la ruina a Mistress Appleyard y sus métodos castradores. La aparente irrealidad derrota a la que parecía aplastante realidad.

Y a continuación, en ese mismo entorno, ideal para dejar pasar la magia, Serendipia se sumerge en las Unicorn Wars (Alberto Vázquez), una fantasía de animación nada inofensiva, con toques de comedia pero también con un mensaje para tomar muy en serio. Unicorn Wars fue una de las apuestas fuertes del festival de Sitges pues, además de tener más pases, o al menos así nos lo pareció, participó en dos secciones: Oficial a competición y Anima’t.  

Los vídeos de perretes y gatetes siempre son tendencia, signo de nuestro tiempo y nuestra  vocación de escapismo, los japoneses tienen una palabra para aludir a todo aquello que nos transporta al mágico mundo de colores que prometía Walt Disneykawaii.  La palabra kawaii es una de las más usadas por los japoneses en la actualidad. Expresa una sensación de cierta alegría e ilusión y no solo se usa para describir a bebés o animales, sino que también se aplica a ropa, artículos de decoración y hasta dulces. Los unicornios y los osos amorosos pertenecen por derecho propio a ese universo. Pero Alberto Vázquez tensa los hilos e invierte los términos llevándolos al reverso amargo de lo agradable y naifUnicorn Wars busca al espectador adulto con una fábula antibelicista que no repara en sangre para mostrar el absurdo de la guerra, el adocenamiento de la sociedad, el abuso de los poderes fácticos (militares, religiosos) y su política de (necesarios) daños colaterales, para mostrar, en suma, aquel Horror del que hablaba el Coronel Kurtz. En las manos del director gallego se entretejen los mimbres de Bambi, con gotas de Apocalypse NowLa chaqueta metálica e hilos del Capítulo 4 del Génesis, y el resultado es una cinta de animación llamada a perdurar entre las creaciones memorables del género. Por su fondo y por su forma.

Como pasaba con Psiconautas, los niños olvidados, el proyecto empezó siendo cómic y pasó al corto (Sangre de unicornio, de 2013) antes de extenderse como largo. «En el corto veíamos a dos ositos cazando unicornios porque su sangre sabe a arándanos. Era mi forma de acercarme al drama del bullying. Decidí coger ese universo, expandirlo y mezclarlo con el género bélico y una historia religiosa y mitológica», declaraba el director a la prensa. Vázquez pone lo personal e íntimo a la altura de lo general y común, las pequeñas guerras familiares como puede ser la lucha entre dos hermanos por el favor de una madre, son equivalentes a las otras que implican a sociedades controladas por los intereses de las clases dominantes. Y a todo ello le da un tratamiento legendario que sirve, además, para cargar las tintas contra los Mitos Fundacionales bajo cuyo paraguas se ampara el poder para perpetuarse.

Unicorn Wars es un producto maduro que va mucho más allá del chiste de enfrentar ositos contra unicornios. Como bien señala el especialista Adrián Encinas, «es una filigrana de una calidad artística muy por encima de lo común. Un deleite para la psique y la retina donde la visceralidad sanguinolenta y el inmaculado amor por la naturaleza forman un todo perfectamente hilvanado«. Toda una reflexión sobre el combate entre lo silvestre y lo adocenado, lo matriarcal y lo patriarcal. Una denuncia y un canto, que no deja demasiada esperanza, que ha requerido un gran esfuerzo de trabajo: 6 años de proceso, más de 250 profesionales, 1.453 planos, más de 50 personajes y 124.515 fotogramas son algunas de las cifras de este universo imaginado por Alberto Vázquez. Uno de los principales retos en la animación de esta película, ha sido la convivencia de la animación tradicional con la animación 3D para los personajes de los unicornios. Como apuntaba su director: «Casi toda la película es animación tradicional. Lo distinto son los unicornios, pero incluso estos los acabamos repintando por encima para que parecieran hechos a mano. Las 3D nos han solucionado el problema de hacer una batalla con treinta caballos en cámara. ¡Animar caballos no es fácil!». Alberto Vázquez también ofreción una charla, enmarcada en la sección Sitges Industry, en la que contó todos los secretos de su película:

Y tras este pequeño oasis de mágia, Serendipia retorna a la realidad y, ¿qué mejor manera de hacerlo que metiéndose una buena dosis de adrenalina con un thriller realizado, nuevamente, en Corea del Sur? Pues eso, ni más ni menos, es lo que es Emergency Declaration (Han Jae-rim), un producto semejante a aquellas cintas de catástrofes aéreas que se pusieron de moda en los cines de mediados de los 70 pero que, pasada por el tamiz surcoreano, se convierte en una experiencia casi física. Cine de catástrofes aéreas pero, como no podía ser de otro modo, revisado al alza por la pericia coreana para la acción, y por su sello pospandémico, porque aquí el terrorista de turno perseguirá aniquilar al pasaje y a la tripulación de un vuelo desde Seúl a Hawai, por puro placer extremo, inoculando un peligroso virus para el que no hay todavía antídoto. Se vivirán situaciones que nos recordarán vivencias recientes, los confinamientos (aquí limitados a dividir el avión en dos zonas, la limpia y la contaminada), las histerias de algunos, las disquisiciones éticas y una cierta justificación de la política de Covid Cero, hay un momento en la cinta en la que los supervivientes deciden no aterrizar para evitar que el contagio se extienda en tierra y sean responsables de la muerte de sus seres queridos y sus compatriotas. Pero Emergency Declaration no es únicamente un drama y una intriga aérea, es un trhiller en toda regla porque la investigación en tierra comparte protagonismo con lo sucedido en los aires. Un thriller que pronto deja de englobarse en la categoría de clásico para merecer de pleno la clasificación de psicológico.

(Foto: Sitges Film Festival)

Lo peculiar de la trama es que el asaltante no persigue negociar, sabe que va a morir víctima de su propio ardid, el problema no es, pues, lidiar con el terrorista, sino lidiar con los pasajeros y los enfermos mientras se intenta aterrizar la nave. Las preguntas y las dudas de la gente, donde el miedo y las posibles repercusiones, tanto legales como morales y económicas, entran en juego, son las ánimas que vertebran la tensión. Porque, ¿Qué pasaría si el avión aterriza y el virus se expande? ¿Qué vale más, las vidas de un grupo limitado de pasajeros, victimas cuantificables y reales? ¿O las de todos los demás seres humanos, posibles victimas futuras? No faltan voces críticas que ven en todo esto una utilización oportunista del miedo real que la pandemia nos ha hecho sufrir, pero en su descargo hay que señalar que empezó a rodarse antes de que se declarara la emergencia sanitaria. Esta intriga, que cuenta con dos de los actores más célebres de la cinematografía surcoreana: Song Kang-ho (Parasite, Memories of Murder) y Lee Byung-hun (Encontré al diablo, A Bittersweet Life), fue un buen colofón para este día atípico, que dejaba a Serendipia listo para la siguiente jornada, en la que habría uno de los platos fuertes del festival.

Despedimos la cápsula recordando que este año se contó, durante muchos de los días de festival, con la presencia de Robert Englund, toda una leyenda del cine de terror. Siempre amable y cercano, siempre dispuesto a posar con los fans y firmar cuanto se le ponga por delante. Englund es un tipo estupendo que también mantuvo el encuentro con los fans que les ofrecemos a continuación (y que pueden subtitular mediante youtube):

 

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Diario de Serendipia en Sitges 2022: Retorno a la normalidad. Cuarta cápsula

24 noviembre 2022 Deja un comentario


DOMINGO 9


 

Hace mucho, desde sus primeros cortometrajes, que Serendipia sigue la trayectoria de Paul Urkijo, un creador que, ya desde sus inicios, con el cortometraje Jugando con la muerte (2011) y, más tarde, El bosque negro (2015), demostró que tenía algo especial que le hacía destacar: un oscuro sentido del humor, sí, pero también una forma de tratar el cine de género totalmente propia, por personal y por autóctona. Errementari (2017), su primer largometraje, confirmó su rico universo particular, un imaginario que volvió a desplegar en su exitoso (y terrorífico) corto, Dar-Dar (2020) y que ha consolidado en su segundo largo, Irati, que presentó en este, su festival. En esta, su casa.

Irati es una fantasía telúrica de espada y brujería con toques sobrenaturales y sabor a leyenda, que se desarrolla en unos bellos parajes, tan salvajes como los guerreros que protegen sus territorios. Folklore vasco, magia, sortilegios y brujería se mezclarán con los habitantes del bosque, que conformarán una alianza entre el paganismo de Irati (Edurne Azkarate) y el cristianismo de Eneko (Eneko Sagardoy), dos auténticas fuerzas de la naturaleza en lucha contra un enemigo común. Rodada en ocho semanas, Irati reúne el culto a la diosa madre y el folklore vasco, con el euskera como lengua, y la sabiduría popular, que Paul Urkijo ha mamado desde su infancia. Un euskera musical, con una rima que se pierde en la traducción y unos escenarios naturales que forman parte de la memoria sentimental del director, lejos de absurdos cromas. Como defendió, «estás ahí y es de verdad: en las entrañas de la naturaleza«. Y allí traslada también al espectador con Irati.

Fue la cinta más aplaudida por crítica y público, contagiados todos por el entusiasmo de Urkijo y su equipo, que han realizado un esfuerzo magno, pero también deslumbrados por esta pieza de orfebrería, cuya épica y belleza perduran en la memoria del espectador bastante tiempo después de haber abandonado sus paisajes.

Paul Urkijo y Edurne Azkarate, director y protagonista de ‘Irati’ (Foto: Serendipia)

Después de la magnífica cinta de Paul Urkijo, Serendipia sintió que todo lo que viera durante la jornada, por decepcionante que fuera, le sentaría bien, pues ya habría valido la pena madrugar tan solo por disfrutar del film del realizador vasco. Pero no, la jornada no tuvo nada que lamentar, al contrario, brindó más momentos inolvidables. Incluso algún episodio de esos tan anómalos que dejan estupefacto. No adelantemos acontecimientos, vayamos paso por paso.

Tras la rueda de prensa del equipo de Irati, Serendipia se quedaría para la siguiente, ni más ni menos que con Dario Argento, que además de recibir el Golden Honorary Award del festival, presentaba la película Occhiali neri (Dark Glasses), un proyecto comenzado hace 20 años pero que no pudo rodarse entonces por entrar su productor en prisión, lo que obligó al director de Suspiria a embarcarse en otros proyectos cayendo Occhiali neri en el olvido. No ha sido hasta que ahora que, buscando material para la autobiografía de su hija, Asia, apareció el antiguo guion y decidió sacarlo adelante.

El Maestro Argento (Foto: Serendipia)

El director habló de esta intrahistoria de su última cinta, pero también sobre su forma de hacer cine y el estado actual del cine de terror. Explicó como el carácter onírico de sus filmes tiene su origen en la influencia que tuvieron en él las obras de Freud y las de los surrealistas franceses, de los que heredó la escritura automática. Argento hizo una semejanza entre el cine de terror y el mar, con sus olas concretamente, que van renovando el género y cambiando los gustos del público. Y aunque, por ejemplo, unas veces interesa lo oriental y otras lo mexicano, él siempre ha seguido, durante sus 50 años de carrera, su propio estilo y modo de narrar historias, que a su vez ha servido de inspiración para otros. Añadió que el cine fantástico italiano está totalmente muerto y que en su país solo se ruedan comedias. Y, finalmente, explico su experiencia como actor en Vortex (2021) de Gaspar Noé, cinta que le atrajo porque en ella interpretaría a un crítico cinematográfico que escribía libros sobre cine y sueños, dos cosas que él ha hecho en la vida real. También accedió a rodarla porque, el que fuera en su mayor parte improvisada y carente de guion, le recordó la época del cine Neorrealista y, como hijo del mismo, le apetecía homenajearlo.

Al finalizar la rueda de prensa, Serendipia, seguido de otros aficionados, se encaminó hacia el Maestro con su copia en blu ray de Suspiria, su Argento favorito, para que se la rubricara, no sin que antes, divertido, el director italiano comentara al moderador, Ángel Sala: «arrivano gli zombi«.

Felices por haber obtenido el preciado autógrafo, volvemos a las salas. Otra vez al cine.  Y es que tenemos cita con un director cuya obra es venerada por un amplio sector del público del festival: Quentin Dupieux. El galo en esta ocasión, además de volver a casa con una Màquina del Temps bajo el brazo en reconocimiento a su labor por el fantástico, presentó dos películas a competición: Fumer fait tousserIncroyable mais vrai, dos producciones repletas de ese humor y extrañeza características que ha sabido conquistar al fan.

De las dos propuestas, Serendipia tan solo pudo ver la segunda, la normal. Bueno todo lo normal que puede darse en el cine del francés, pues se trata de una fantasía divertida, absurda y surrealista sobre un hoyo escheriano que se encuentra en el sótano de una vivienda unifamiliar por el que al descender se asciende. Se regresa a la planta noble, pero eso no es lo más notable, lo verdaderamente increíble (pero cierto) es que se ha retrocedido unas pocas horas en el tiempo. Toda una máquina del tiempo doméstica que revolucionará la sosegada vida de una pareja en la edad madura, ella entregada al vértigo de poder rejuvenecer, él, menos motivado o más prudente, se mantendrá al margen continuando con su rutinaria vida de corredor de seguros. Relato fantástico y laberíntico como un enlace de Moebius, Incroyable mais vrai es también una comedia corrosiva que explora y cuestiona el exacerbado culto a la juventud de nuestra sociedad, la sobrevaloración de esa etapa asociada a un vigor que tratamos de conservar o reconquistar con denuedo. Dupieux no vacila en exponer sus personajes al ridículo, como es el caso del dueño de la aseguradora que no duda en renovarse implantándose un pene biónico y acabará abocado a todo un sinnúmero de situaciones hilarantes (y humillantes). Pero esta cinta es también un canto al sosiego, una seria reflexión sobre el paso del tiempo en nuestras vidas y una recomendación a aprender a disfrutar de las diferentes etapas y lo que éstas nos ofrecen.

Un Dupieux más comedido, pero siempre ingenioso y amante del bizarre, es el que pudimos disfrutar. Su contención hizo posible que lo que vendría a continuación mereciera el calificativo de surrealista todavía con mayor justicia.

El fenómeno Ummo.

Durante los años setenta, todos los niños (y no tan niños) de España éramos aficionados y «estudiosos» del fenómeno ovni y otros «misterios». Fielmente acudíamos a la cita con nuestro televisor y el programa Más allá, que tan bien conducía el misterioso doctor Jiménez del Oso. Las dosis catódicas dominicales se completaban con revistas como Karma-7 y Mundos desconocidos, que otorgaban un halo de credibilidad científica a todo ello. Raro era el hogar en el que no hubiera una copia de El triángulo de las Bermudas, libro escrito por Charles Berlitz (1914-2003), un escritor de novelas de ciencia ficción, que fue todo un superventas en la época. Por entonces también conocimos el expediente Ummo, en el que se explicaba como en 1966, en  Aluche (Madrid), una luz blanca irrumpió en el cielo y un hombre, José Luis Jordán Peña, fue testigo del avistamiento. Se trataba, según él, de una nave «con forma de calabacín» procedente de Ummo, cuyos tripulantes aterrizaron en la Tierra y, adoptando apariencia humana, se integraron en la vida terrícola para extraer todo tipo de información. A cambio, enviaron extensísimas cartas con una valiosa información científica y tecnológica a algunos habitantes de la España de entonces, entre los que se encontraba, naturalmente, Jordán. Así nació Ummo: el mayor caso de ovnis en nuestro país. Un ambiente que retrató fielmente Óscar Aibar en su fantástica Platillos volantes (2003), pero que ahora, en forma de mini serie documental, dividida en tres capítulos de 50 minutos dirigidos por Laura Pousa y Javier Olivera, llega a la plataforma Movistar+.

¡Ya están aquí! (Foto: Serendipia)

Ummo, de la que se ofreció el primer capítulo, es una serie en la que el humor está muy presente. Junto a testimonios y documentos de la época, se pueden ver las declaraciones de periodistas como Juan Ramón LucasAndrés Aberasturi o Rosa María Mateoexpertos en el caso como Eduardo Bravo o José Juan Montejo; el director de cine Nacho VigalondoMaite Jordán, la hija de José Luis Jordán Peña (y personaje central de esta historia) o víctimas como Mercedes Carrasco, que participan con su testimonio en esta producción que, además de exponer y contextualizar los hechos históricos que rodearon este fenómeno, se acerca al papel que los medios de comunicación tuvieron en su difusión. Y todo ello intercalando también escenas de películas, en su mayor parte comedias, españolas que otorgan al conjunto un aire a lo spanish bizarro.

Todo en un primer capítulo excelente que dejó con ganas de más. Mucho más. Pero para lo que no estaba preparado el espectador era para los sucesos que tendrían lugar durante esa tarde, que se inició con la inquietante, a la par que pacífica, presencia de dos «ummitas» rubios, con ojos azules y reveladores monos espaciales plateados que recorrían la zona de l’Auditori repitiendo, obsesivamente, «Ummo», mientras señalaban el cielo. Incluso se produjo un hecho de lo más divertido cuando los alienígenas se cruzaron con Sebastià D’Arbó. Mientras su señora se hacía una foto con ellos, Serendipia no perdió la ocasión de señalar a los ummitas mientras le decía «¡Ya están aquí!«. Cientos de selfies después, ambos seres se situaron en la puerta de la sala Tramontana, donde recibieron a los espectadores del primer episodio de Ummo. Pero tras finalizar el documental vino el verdadero «espectáculo».

José Luis Jordán Moreno «¡Ummo existe!« (Foto: Serendipia)

Todavía con los títulos de crédito en pantalla, comenzaron a escucharse en la sala gritos de «¡No puede ser! ¡Es mentira! ¡Ummo existe!» realizados por un señor de mediana edad y una señora de origen sudamericano. Ambos fueron invitados a abandonar la sala. Hasta ahí, pensábamos que seguía siendo una estrategia promocional. Pero, al salir y ver que los «ummitas» habían cambiado de semblante y decían que no tenían nada que ver, averiguamos que se trataba de un happening real. Y que estaba protagonizado por José Luis Jordán Moreno, otro de los hijos del primer testigo de la supuesta presencia de ummitas en España que, muy enfadado, avisaba de los problemas legales que podía tener el servicio de streaming al usurpar su propiedad intelectual. Tras «montar el pollo», repartió unos folletos, firmados como «el hijo y coheredero de José Luis Jordán Peña, emisario del planeta Ummo en la Tierra», en los que principalmente pide a Telefónica que no emita el documental por perjuicio a la propiedad intelectual, cuyos derechos dice sustentar, antes de emprender querellas por vía legal. Insistiendo, además, en que todo lo que dice el documental es mentira y que Ummo existe. Lo cierto es que Serendipia pasó un buen rato, ameno y entretenido y el señor Jordán consiguió lo que quería, llamar la atención y ser entrevistado por diversos medios, así como, de manera involuntaria, ofrecer una magnífica promoción a la serie. También hizo el ridículo, pero esa es otra historia

Ya les dijimos que el día estuvo lleno de momentos realmente sobrenaturales…

Y tras este interludio, vuelta al cine para ver la última del día, la producción francesa Les cinq diables (Léa Mysius), protagonizada por Adèle Exarchopoulos, en la que la directora mezcla el drama íntimo, el fantástico y hasta el cine social, con su denuncia al racismo, pues como bien sabe la directora, Léa Mysius, en su país “hay racismo y hay homofobia, y eso se nota por la presencia de la extrema derecha, es una clara prueba de ello, y no solo en Francia o en España, ocurre en todo el mundo”. Compleja y poliédrica, puede parecer más cercana al drama intimista que al fantástico, «el género fantástico me permitía hablar de las obsesiones humanas de una manera lúdica, espectacular y escalofriante», prosigue la directora. «Quería que esta película nos hiciera reflexionar sobre nuestra sociedad, nuestras opciones de vida, nuestras desilusiones, nuestras obsesiones. Lo fantástico es sólo un medio y no un fin». Y, sin embargo, el género es el molde que ha dado entidad a la cinta, sólo al abrazar lo fantástico cuajó de forma efectiva la denuncia implícita en el guion.

El guion se construye como un mosaico sobre la idea de una niña obsesionada por los olores (una pasión que la propia directora cultivó en su adolescencia), con un olfato sobrehumano que le permite distinguir los aromas de cualquier objeto, inanimado o no, con mayor precisión que un perro de presa (toda una ventaja para jugar al escondite con los ojos cerrados), y que es capaz de destilarlos y guardarlos en frascos que ella misma etiqueta. Una niña solitaria de aspecto peculiar y un poco inquietante. Es la pieza central del puzzle como observadora de los movimientos caleidoscópicos del resto de personajes y de las tensiones que ellos generan. Es Vicki la hija mestiza de una familia interracial que sufre bullyng en el colegio por sus rasgos racializados, sobre todo por su frondosa cabellera hirsuta. La vida familiar es apacible hasta que regresa al pueblo la tía paterna. Hasta aquí los mimbres dramáticos. Trenzarlos habría dado pie a una historia común sobre el desarraigo, los prejuicios sociales y los secretos y traiciones que pueden desastabilizar a una familia y a una comunidad entera, pero Les cinq diables ofrece mucho más gracias a haber usado como falsilla para su escritura los renglones de lo fantástico.

Y es que la llegada de su tía hace que el don de Vicki escale un punto más allá. No se trata ya de que aisle los efluvios de sus seres queridos, ya había capturado en secreto el olor de su madre, por quien cultiva un amor salvaje y desmesurado, es que con la presencia del personaje interpretado por Swala Emati su capacidad se desarrolla hasta el punto de poder presenciar lo vivido en el pasado por el resto de personajes. Se establece así una suerte de bucle temporal, paradoja del abuelo incluida. Aunque no haya sido el fin perseguido por su autora, es la dimensión fantástica del relato la que le da brillo y originalidad. Algo que el público de Sitges supo apreciar (contra el pronóstico del propio Ángel Sala, que no siente demasiada simpatía por la cinta).

Con los créditos finales del segundo largo de Léa Mysius, Serendipia deja atrás el fin de semana para encarar una nueva que, sin duda, le traerá más sorpresas y sensaciones. Pero no olviden: ¡Ummo existe!

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Diario de Serendipia en Sitges 2022: Retorno a la normalidad. Tercera cápsula

22 noviembre 2022 Deja un comentario

 

Tras el atracón del segundo día, Serendipia se plantea una jornada más liviana, todo lo cual no significa, ni muchísimo menos, que no tenga actividad, pues le esperan dos ruedas de prensa, un thriller coreano y Jesús Franco/Brigitte Lahaie en el Prado. 


SÁBADO 8


Se presentaba un fin de semana intenso en cuanto a invitados, con dos de los galardonados con la Màquina del Temps: los directores Edgar Wright y Neil Marshall, ambos de gran peso específico para los aficionados. Wright, además de la magnífica Trilogía del Cornetto, compuesta por las comedias Zombies Party (2004), Arma fatal (2007) Bienvenidos al fin del mundo (2013), es el responsable de una de nuestras películas favoritas del pasado año, Última noche en el Soho, cinta que supuso un enorme salto adelante para el director. Y todo ello sin alejarse del fantástico ni de su personal tratamiento british. Durante su estancia, Wright, además de atender amablemente a los fans, realizó una rueda de prensa, a la que tuvimos el placer de asistir, y fue protagonista de un encuentro más generalizado con los aficionados, eventos durante los cuales respondió a cuanta pregunta se le realizó.

Por su parte, el también británico Neil Marshall figura en el corazoncito de los fans del género por, y en esta

Edgar Wright (Foto: Serendipia)

ocasión sí podemos calificarla como tal, esa obra maestra absoluta que es The Descent (2005): un ejercicio de puro terror y adrenalina que mantiene al espectador al borde del colapso durante todo su metraje. Director asímismo del film anterior Dog Soldiers (2002), con el que debutó en el largo y con el que se presentó en la edición de ese año del Festival de Sitges, recibió en 2019 el difícil encargo de retomar a Hellboy tras las dos entregas de Guillermo del Toro. Su lectura del antihéroe de Mignola dividió a los fans, al menos la versión que se estrenó en salas aligerada de hemoglobina y que no respetaba el corte del director. Su presencia en el certamen de este 2022, además para recibir su merecida Màquina del Temps, la justificaba también la proyección de dos de sus trabajos, una sesión dedicada a la reposición de su opera prima (Dog Soldiers) y otra con lo último que ha dirigido, The Lair (2022), un trabajo este último que puede ser catalogado de festival de mutantes, acción y gore, pero tan sólo pudieron disfrutar de ello los acérrimos de las sesiones nocturnas en general y de la sección Midnight Extreme en particular, entre los que no se cuenta, lamentablemente, Serendipia, pues el ente ama las sesiones despertador y ya no está en edad de compaginar maratones y madrugones. Pero pudo saber de su carrera en general y de este filme en particular durante la rueda de prensa. Tanto en la presentación ante los medios como en el posterior encuentro con los fans, Marshall destacó de su nueva propuesta su estética cómic e hizo hincapié en que pudo hacer un trabajo físico con criaturas analógicas. Una opción acorde con sus preferencias personales que no pudo satisfacer en otros

Neil Marshall (Foto: Serendipia)

trabajos como Juego de Tronos o Hellboy.  En este último, además, el empleo de CGI le pareció todo un error que le hizo más incómoda aún su participación en este encargo. Sobre Hellboy, añadió que él había propuesto un acercamiento de guion que la hubiera convertido en un film de terror, pero los responsables no dieron el visto bueno y el resultado es el que conocemos (aunque justo es decir que la versión uncut hace más justicia al espíritu del personaje). Ya no podremos saber qué tal habría resultado un Hellboy artesanal acorde a los gustos del director.

Marshall opina que las criaturas realizadas con efectos y maquillajes tradicionales, además de resultar más cercanas para el actor, también hacen más divertido y físico el rodaje. Así que, a pesar de ser más complicado que el CGI, prefiere emplear a todos esos artesanos y modeladores que poseen la facultad de crear figuras que perduran en el tiempo. Marshall, más interesado actualmente en el cine de acción tras su participación en series como Lost in Space o Juego de Tronos y producciones del calibre de Hellboy, donde todo estaba planificado, desea recuperar la autoría y realizar sus propios proyectos, aunque sean de menor presupuesto, pues ya sabe que cuanto más inversión hay, menos control tiene el director sobre su trabajo.

Además de la rueda de prensa, tuvo lugar un encuentro con los aficionados que terminó siendo entrevista y que es la  que ofrecemos a continuación, realizada por Xavi Sánchez-Pons y que, a pesar de estar enteramente en inglés, puede traducirse automáticamente.

 

Y tras este intervalo, Serendipia retorna a los cines, donde A Man of Reason se encargará de ponerla nuevamente en Órbita. En la órbita del mejor cine de acción, el que nos llega de Corea. Y es que en esta edición el cine coreano ha estado muy bien representado, tanto por la calidad de sus títulos, como por la presencia de grandes estrellas. Si en la cápsula anterior nos centrábamos en Lee Jung-jae, en esta toca celebrar la presencia de Jung Woo-sung, a quien ya vimos acompañando al primero en el reparto de Hunt. Actor bien conocido por los seguidores del cine asiático, también  debuta este año como director con A Man of Reason, cinta en la que se reserva el papel protagonista. Conceptos como la delincuencia, la paternidad y la redención, se dan cita en este film, que nos trae la historia de Soo Hyuk, que espués de pasar 10 años en la cárcel para cubrir a su jefe, sale de prisión. Pronto descubre que, durante su tiempo preso, ha sido padre de una niña, así que desea romper los lazos con el mundo criminal, pero cuando su jefe comienza a dudar de su lealtad, éste contratará a un famoso asesino para silenciarle. Cuando el sicario tome como rehén a su hija, Soo Hyuk decidirá vengarse de la forma que mejor sabe: con violencia. Con estreno mundial en el Festival de Toronto (TIFF) y premier europea en nuestro Sitges, A Man of Reason es un thriller efectivo que, aunque no venga a innovar nada, hace las delicias incluso de aquellos que no están en la onda de la Nueva Ola Coreana (una pujanza que puede llegar a desbancar a la niponofilia). Jung Woo-sung lleva a cabo un trabajo de dirección correcto que dota a las secuencias de acción del brío adrenalítico necesario y que sabe sacar lo mejor de actores y personajes. Hay que destacar el papelón de Kim nam Gil encarnando al principal antagonista del (anti)héroe, un sádico psicópata que parece casi tan invencible como el protagonista, juntos despliegan ante el atónito espectador un recital de situaciones cartoonescas cuyo gancho es tal que el público no puede por más que suspender la incredulidad ante un material tan espectacular como inverosímil.

Serendipia no se olvida de los clásicos, así que como amante de las desaparecidas retrospectivas, se aferra como si no hubiera un mañana a Seven Chances, sección en la que siempre cae algo interesante. Este fue el caso de Los depredadores de la noche (1988), producción francesa por todo lo alto del incombustible Jesús Franco, que pudo rodar en París y rodearse de un importante plantel de actores, lo que relegó a la pobre Lina Romay a una minúscula aparición. La estrella del film era la bella Brigitte Lahaie, actriz que inició su carrera en el porno y que pudo compaginar su filmografía X con papeles en cine, más o menos, comercial, además de con televisión y literatura. Pareja, por entonces, del productor René Chateau, Brigitte Lahaie le presentó a Jesús Franco durante el rodaje de Dark Mission (1988), acordando ambos hombres realizar alguna película conjuntamente.

La mítica Brigitte Lahaie presentando ‘Les Predateurs de la Nuit’ en el cine Prado (Foto: Serendipia)

Pero la cosa no fue tan bien como cabía esperar, y hubo desacuerdos en cuanto a reparto y guion. Franco se vio obligado a volver a rodar uno de sus films más emblemáticos, Gritos en la noche (1962), a color y con más gotas de erotismo. El variopinto elenco artístico está compuesto, además de Brigitte Lahaie, por Helmut Berger, Chris Mitchum, Telly Savalas, Caroline Munro, Howard Vernon (el propio Dr. Orloff franquiano) y Stephan Audran, esposa de Claude Chabrol, que protagoniza una de las escenas más inolvidables de la cinta. A pesar de la popularidad de los astros que intervienen en el film, hay que admitir que todos están bastante mal. Desganados e  impostados. Se nota que Savalas rodó toda su parte (la mayor parte conversaciones telefónicas) en una única jornada, incluída la despatarrante escena final, una de las más desconcertantes que recordamos, no tan solo del director, si no del cine en general.

A pesar de todo, con Los depredadores de la noche, el realizador madrileño demostró que era capaz de hacer un cine más comercial y accesible. Y todo ello sin desprenderse de  sus señas de identidad y conservando todas sus constantes de autoría.

La sesión que ofreció el festival de Sitges tenía varios alicientes para hacerla inolvidable. Entre ellos que se trataba una copia recientemente remasterizada en 4K. También por proyectarse en nuestro querido cine Prado, y con el aforo completo. Pero, sobre todo, por el lujo de ser presentada por la propia Brigitte Lahaie, Premi Nosferatu de esta edición. Musa de Jean Rollin, la actriz recordó al cineasta al que califico de autor, situándolo a la altura de otros directores como Éric Rohmer o Claude Lelouch.

Un buena guinda para una jornada repleta de mágicos encuentros y buen cine, mientras en otra parte de Sitges los zombies deambulaban a sus anchas devorando transeuntes tras dos años sin Zombie Walk. Va recuperándose la normalidad habitual.

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Diario de Serendipia en Sitges 2022: Retorno a la normalidad. Segunda cápsula

21 noviembre 2022 Deja un comentario

Esta segunda jornada, como ya les adelantamos en la primera cápsula, iba a ser la más larga del festival: 6 películas 6, con una selección que incluyó dos esperadas cintas españolas (Mantícora y Cerdita); una norteamericana (After Yang); una noruega (Nightmare); una eminentemente británica (Flux Gourmet) y, para terminar de redondear el día un intenso thriller coreano, Hunt. No está mal. Nada mal. Y todo en la enorme pantalla de l’Auditori (excepto Cerdita)                           Fotos: Serendipia

Si bien han desaparecido las mascarillas y los espacios restringidos, algunos hábitos puestos en práctica durante la pandemia se han mantenido. Tal y como suponíamos. Por un lado las sesiones son numeradas, lo que evita carrerillas para acceder a los sitios favoritos, un «lujo» solo accesible al público general, ya que prensa e industria tienen diferentes zonas reservadas que, a excepción de la Sala Tramontana, están situados detrás del todo y lejos, por consiguiente, de la pantalla y en una posición totalmente opuesta a la filosofía de Serendipia, que somos carne de primera o, mejor, segunda fila. Que se vea bien grande, que se note que estamos en el cine. Ande o no ande, pantalla grande. Así que nos tuvimos que fastidiar en algunas sesiones, donde de paso pudimos comprobar lo alto que son los jóvenes centennials, cuya almendra nos llegaba a partir, textualmente, la pantalla en dos. Lo que no ha perdurado es el hábito de dejar algo más de tiempo entre sesión y sesión: volvemos a las colas de 15 minutos y «pa dentro». ¿Es malo? ¿Es bueno?: es lo que hay y es imposible que llueva a gusto de todos.


VIERNES 7


El nombre Mantícora significa devorador de hombres. El mito de la Mantícora era de origen persa, pasó al folclore europeo a través del mundo griego que estuvo en contacto directo con el mundo persa. Pausanias, en su descripción de Grecia, recordó animales extraños que había visto en Roma y afirma que la Mantícora podría ser una referencia al tigre ya que tiene tres filas de dientes en la mandíbula y púas en la punta de su cola que usa para defenderse de cerca. Y tigre es lo que Julián, nuestro protagonista quiso, en su infancia, ser de mayor. Una voluntad de ser fiera que nada en su rutina hace sospechar, más allá de ser el encargado de crear los monstruos para los videojuegos de la productora para la que trabaja. Unos monstruos en los que Diana (otro nombre con remembranzas mitológicas, la cazadora del Olimpo) advierte dejes melancólicos en su mirada. Ella confiesa que siempre se preguntó por la intimidad de esos seres que pueblan las cintas de terror, que siempre quiso atravesar su lado desviado para descubrir qué puebla sus almas. Lo que nace entre ellos podría ser objeto de cualquier indie romance, un subgénero al que Vermut, como ya es marca de la casa, dará una (o dos) vueltas de tuerca. Y el director no les juzga, como no lo hizo antes con los protagonistas de sus filmes pasados, al madrileño le interesa derrotar al maniqueísmo, pero sin caer tampoco en el relativismo ramplón de las peores expresiones del buenismo. Lo que duele y conmueve de sus personajes es que son humanos, demasiado humanos. Y por eso nos incomoda su cine. Por eso y porque lo brutal nunca se hace explícito, sólo se configura en nuestra propia imaginación de espectadores. Ahí reside su horror.

Una película difícil de digerir pero que apetece volver a ver y cuyo impacto en público y crítica estamos deseando averiguar. Esperemos que sea recibida como merece, y no con necios e innecesario juicios de valor sobre su contenido o respecto a su director ¿Les ha intrigado, verdad? Véanla. Sin duda una de las que más nos gustó de todo el festival. Un filme con el que Vermut demuestra que no es flor de un día y que el éxito obtenido no le ha hecho esclavo de la complacencia, muy al contrario, Carlos Vermut se arriesga, con este filme, a situarse al margen de la industria. Veremos qué pasa. Por el momento Mantícora, que se presentó en Sección Oficial fuera de competición, consiguió incomodar a más de uno (encabronar, fue el término empleado por alguno).

Veremos…veremos.

Más Sección Oficial ahora a competición con tres propuestas bien diferentes. After Yang, escrita y dirigida por Kogonada, que como cuenta su artífice, está basada en «un cuento encantador y futurista sobre la pérdida («Diciendo adiós a Yang», de Alexander Weinstein)», que cautivó al director por «su domesticidad, así como las cuestiones inherentes al apego y la política del ser. También me interesaba explorar una forma de pérdida que surge retroactivamente». Kogonada propone una sociedad futurista limpia y (casi) perfecta. Multiracial, ecológica y en la que la tecnología es el centro, aunque humanizada y al servicio de esas familias ideales. Pero de nuevo la inteligencia artificial dará problemas, eso sí, de una índole diferente a la habitual en este tipo de historias. La premisa es leve y común en la ciencia-ficción literaria. Yang (Justin H. Min), una inteligencia artificial indistinguible de un ser humano se apaga inesperadamente, hecho que altera las vidas de sus dueños, el matrimonio formado por Jake (Colin Farrell) y Kyra (Jodie Turner-Smith) y su hija, la pequeña Mika (Malea Emma Tjandrawidjaja). Descubren que Yang era la verdadera alma mater de la familia, el puente que los mantenía unidos, por eso empieza un búsqueda casi desesperada para conseguir traerlo de nueva a la actividad (¿la vida?). Kogonada nos propone un viaje hacia la pregunta por el origen de qué significa ser humano, dándonos como hilo, para no perdernos en el laberinto, la memoria, verdadera albacea de nuestra entidad, aunque fuéramos, como Yang, un androide. Un viaje que brilla más cuanto más se acerca a lo sensorial  y se nos muestra que el recuerdo se nos graba sobre todo cuando viene acompañado de pequeñas acciones que implican los sentidos, cocinar, mojarse bajo la lluvia, enamorarse, pasear de la mano, contemplar las estrellas, reírse por una tontería… After Yang es una película bella, lo es en su fondo y en su forma, y profundamente serena como ese Colin Farrell más contenido que nunca de cuya mano descubriremos que hay algo peor que la muerte: el olvido. Y que hay que dejarse fluir.

Y del apolíneo goce estético que es After Yang pasamos a sumergirnos en otro viaje al mundo de los sentidos de la mano de Peter Strickland, una experiencia que busca desbordarnos y lo consigue con un planteamiento que cabalga entre imágenes subyugantes y situaciones grotesco-surrealistas que llegan al humor escatológico, perfectamente engranadas en un mecanismo que se pone al servicio de la reflexión sobre el arte y su papel, sobre el valor de la transgresión, y otros temas candentes como puede ser el lugar de la mujer en un mundo todavía dominado por perspectivas masculinas. Flux Gourmet consolida a Strickland como una de las voces más excepcionales en el panorama del fantástico y del cine en general. Maridando cine y gastronomía investiga, a través de todo el proceso de lo culinario (desde la elaboración hasta el detrito), las capas de lo creativo, que basculan entre la necesidad de indagar los límites y la voluntad de conquistar el reconocimiento y complacer al público. Formando un díptico espurio con Berberian Sound Studio, la experimentación con el sonido es el eje formal en torno al que ambas orbitan, Flux Gourmet es (quizás) la más asequible de las propuestas del británico, en buena medida porque sus habituales excentricidades vienen recubiertas por una envoltura de comedia. Una comicidad que viene de la mano de Stones (Makis Papadimitriou), el cronista que documenta el progreso del trío de aspirantes a estrellas del cátering ultrasónico (una disciplina en la que se mezcla la música electrónica, la cocina en directo y la escenificación teatral) que han sido elegidos para beneficiarse del semillero de futuros valores que es la Residencia de Jan Stevens (Gwendoline Christie). Stones, que guarda no pocas similitudes con el ingeniero de Berberian, aunque esté capacitado para ser escritor ha apeado toda pretensión artística para ganarse la vida como comentarista de oficio. Personaje empático, con sus reflexiones en off en su griego natal y, sobre todo, con sus dolencias intestinales (una aerofagia que se manifiesta con sonoros meteorismos), es el hilarante puente que permite al espectador, incluso al menos avezado, conectar de pleno con el rico imaginario del director. Flux Gourmet es un exquisito bocado visual que confirmó a Serendipia que una convocatoria capaz de integrar en su programación a los monstruos de Carlos Vermut y las extravagancias de Peter Strickland ya tenía merecido con creces el título de excelente edición, nos echaran a partir de ahí lo que nos echaran.

Por eso no empañó la jornada la mediana ópera prima de la noruega Kjersti Helen Rasmussen, con la que Serendipia cierra la Sección Oficial de esa segunda jornada: el demonio del sueño que puebla nuestras pesadillas y que se materializa en Marerittet.  Rasmussen declaraba en la presentación que su inspiración fue la proximidad fonética y etimológica del término empleado en diferentes lenguas para nombrar los malos sueños, citando los tres ejemplos más paradigmáticos: la voz ‘marerittet’ del noruego, la inglesa ‘nightmare’ y la francesa ‘cauchemar’, todas ellas palabras compuestas que en su primer término hacen referencia a la noche y en el segundo, que no debe ser confundido con el ‘mare’ traducible por ‘yegua’, aluden a una supuesta entidad maligna que sofocaría a las personas mientras duermen. Esta imagen literaria ha sido plasmada en las artes pictóricas con representaciones semejantes entre sí y que tendrían en la de Fuseli la más icónica. La directora trata de tejer con estos mimbres (y nos atreveríamos a decir que con la sombra de Pesadilla en Elm Street sobrevolando) un relato en el que se entremezcla el mito del diablo nocturno con la literatura sobre los llamados sueños lúcidos, aquellos en los que podemos reconocer el sueño como tal, permanecer conscientes dentro de él y cambiar su contenido, enmarcándolo en un contexto de casas encantadas y posesiones. La premisa no podía ser más interesante, pero su plasmación no está a la altura de la idea. Y es que la historia sobre un matrimonio de veinteañeros que se instalan en un destartalado piso en el que falleció una joven embarazada, un ambiente que seguramente pretendía reproducir la atmósfera de La semilla del diablo, adolece de un desarrollo mecánico que nos lleva a desinteresarnos por el destino de sus personajes, una de las peores maldiciones que pueden caer sobre sobre un filme. No le negamos a esta opera prima su derecho a ser incluida en una antología sobre el panorama más actual del fantástico y el terror, sobre todo en una edición que ha pretendido dar visibilidad al peso de las realizadoras en el género, pero que carece del empaque que todos esperamos encontrar en la Sección Oficial.

Un excelente thriller de Corea del Sur sirvió para recuperar el buen sabor de boca y poner a Serendipia en Órbita.
Hunt (헌트), una intriga política con sus infiltrados y ambientada en unos años ochenta de tensión entre ambas Coreas. La película sirvió a la perfección como desengrasante ante tanta propuesta intimista. Que no es que no nos agraden, pero Serendipia es también un ente dado a la acción y, de eso, saben mucho los coreanos. Dirige y protagoniza Lee Jung-jae, popular protagonista de la serie El juego del calamar, que se paseó junto a su coprotagonista, Jung Woo-sung, y se dejó querer por todos los asistentes al festival, entre los que levantó gran entusiasmo, sobre todo entre un grupo de fans de ascendencia coreana. La estrella no sólo demostró su savoir faire con las exigencias de la fama, sino que reveló que tras las cámaras tiene las mismas buenas dotes que frente a ellas.

Hunt, con el recuerdo de la Masacre de Gwangju en la recámara, explota bien todo el potencial de los dramáticos 80s coreanos, una década tan interesante como triste en la que la libertad de pueblo casi no existía, y la paranoia de espías comunistas de Corea del Norte se respiraba en toda la sociedad surcoreana. La trama sabe combinar memoria histórica y ficción con un guion que hace del giro su mejor arma para tensar la intriga. Y Lee Jung-jae dosifica con maestría los componentes de su fórmula magistral. En la cinta hay espacio para el drama, que no actúa como mero relleno para espaciar las secuencias de acción, sino que casa con la intriga en un maridaje en el que ambos se retroalimentan de forma necesaria. El debutante coreano muestra también su buen pulso en la dirección de actores logrando que todos ellos compongan personajes de rico y matizado arco dramático. Buen guion, buena ambientación, ritmo trepidante pero sin vértigo, pues todo encaja sin forzamientos, secuencias de acción bien ejecutadas y buen trabajo actoral, todo lo tiene Hunt. Sin duda una de esas operas primas con la que cualquier debutante sueña

De un debut de excepción a otro. Con los niveles de adrenalina convenientemente elevados, nos embarcamos en la sexta y última propuesta de esta apretada jornada: Cerdita, uno de los títulos más esperados, que se ofreció formando parte de Sección Oficial fuera de Competición. Partiendo del corto homónimo, que se alzó con el Goya al mejor corto de ficción en 2019, llegaba la puesta de largo de Carlota Pereda. Siempre que el origen de una opera prima es una brillante pieza breve anterior hay muchas expectativas, pero también dudas, ¿el largo no va a resultar ser un corto estirado? Las sospechas son legítimas, quizás no lo fue tanto que Serendipia se lo comentara a la autora tal cual antes de la proyección, ¡con lo nerviosa que debía de estar! Si este ente que les escribe careció de tacto en los momentos previos, no le faltó humildad para subsanar su error tras el pase felicitando a la autora y reconociéndole que el temor no había resultado ser más que un prejuicio infundado.

Pereda sabe convertir la materia de su trabajo en corto en el núcleo de su relato largo, sin que dé la impresión de que todo lo demás que lo arropa sea un mero postizo artificial. De hecho, Cerdita, el largo, puede ser disfrutado sin haber visionado la pieza anterior, así de tajante es su autonomía, estamos ante un universo expandido con maestría que logra ser fiel al espíritu de su germen y, a la vez, alumbrar un relato con entidad propia. Y es que la reescritura no se limita a perfilar con mayor agudeza al personaje central (que también) para ofrecer aún más oportunidades de lucimiento a su flamante protagonista, Laura Galán, sino que logra enmarcar el high concept en un rico entramado que no sólo da mayor carga psicológica a las reacciones de ésta, sino que además contextualiza el nudo temático dentro de una situación enriquecida donde aparecen personajes que no estaban en el corto y que hacen que la cinta alce su vuelo hasta el drama costumbrista, sin perder nunca de vista su condición de cinta de género. Entre los personajes creados para el largo, destacan los progenitores de Sara («cerdi» para sus antagonistas), dueños de la charcutería del pueblo, interpretados por Carmen Machi y Julián Valcárcel, son gentes llanas (y llenas), más rigida la madre, más permisivo el padre, que hacen que la cinta gane enteros cuando están en pantalla. La ampliación del dramatis personae y el mayor despliegue de subtramas hacen que Cerdita sea una obra que sabe darle nuevas lecturas a los tropos del género.

Laura Galán presentando el primer pase de ‘Cerdita’ (Foto: Serendipia)

Sangre, psycho killers, bullying, humor, chacina y costumbrismo en una Extremadura profunda que nada tiene que envidiar al Texas de los matarifes de Tobe Hooper, que irremediablemente vienen a la cabeza del aficionado al ver el filme, cosa que ratifica la directora: «En Cerdita hay referencias directas a ‘Jeepers Creepers’ y a ‘La matanza de Texas’. Es el cine que más me gusta». Respecto a la elección del escenario escogido para la película, Villanueva de la Vera, lo fue porque, tal y como confiesa, «Es donde paso las vacaciones, así que lo conozco muy bien. La película está escrita allí también», añadiendo que «Una cosa que decíamos mucho en el rodaje relacionado con esto es que, en Extremadura nadie te oye gritar«, en clara alusión a la popular frase promocional de Alien, el 8º Pasajero.  ¿Folk horror? ¡No!, Spanish Gothic y AgroTerror. Y no el único representante de esta vertiente autóctona que hubo durante el festival, como ya veremos.

Y con un buen sabor de boca, a pesar de que en el pase de la Sala Tramontana no se ofreció al público la degustación de embutidos que tuvo lugar durante el pase del día siguiente en l’Auditori, Serendipia marcha a su cubil a descansar tras la que fue la jornada más intensa, en cuanto a visionado de filmes, de todo su Sitges 2022.

Definitivamente esta edición estaba demostrando que, en contradicción con lo escuchado por los corrillos del festival, no era, ni de lejos, «la peor de los últimos 20 años«.

 

 

 

 

 

 

Diario de Serendipia en Sitges 2022: Retorno a la normalidad. Primera cápsula

10 noviembre 2022 Deja un comentario

Tras dos años «especiales» por las causas por todos conocidas, vuelve el Festival de Sitges sin restricción de aforos y sin necesidad de máscara, todo lo cual es un gran alivio. También vuelven masivamente el público y la prensa disidente. Ya estamos (casi) tod@s de nuevo en casa y se masca el entusiasmo y las ganas de festival en el ambiente. 

Serendipia ya está en Sitges y nuevamente instalado al lado mismo de l’Auditori. Este año, a diferencia de ediciones anteriores, no ha tenido casi dificultades en conseguir todas las entradas deseadas. De nuevo cuatro salas: Auditori, Tramontana, Retiro y Prado ya estan listas para entrar en acción. Además de otros espacios como el Fnac, donde el número de presentaciones no fue tan abultado como en otras ocasiones, pero que siempre sirvió como lugar de esparcimiento y un stand de Pokeepsie Films, ya saben, la productora de Álex de la Iglesia y su socia y esposa Carolina Bang, en el cual podían verse diversas piezas pertenecientes a las últimas producciones de la compañía dirigidas por el bilbaíno: la serie televisiva 30 monedas (2020) y Veneciafrenia (2021). Además de una escultura que representaba a Pazuzu, el rey de los demonios del viento de la mitología mesopotámica, una figura hallada en Irak y depositada en el Louvre que fue popularizada en El exorcista y que guarda relación con una nueva producción que está en ciernes y que nos pidieron no desveláramos… 

Todo dispuesto, así que ¡arrancamos!


JUEVES 6


Y lo hacemos, al igual que en la anterior edición, con una cinta perteneciente a la sección Noves Visions, Brian and Charles (Jim Archer, 2022), una fábula fantástica con altas dosis de comedia protagonizada por Brian (David Earl) un inventor de objetos absurdos e inútiles que vive alejado del mundo en un valle de Gales y cuya matería prima se compone, principalmente, de basura. Un día con, entre otros artilugios, una lavadora y una cabeza de maniquí,  fabricará un homúnculo para combatir su soledad. Así, durante una tormenta eléctrica, Charles (Chris Hayward), que es el nombre que ha recibido el proyecto, cobrará vida. Rodada a la manera de falso documental, Brian and Charles está basado en el cortometraje homónimo que su director rodó en 2017 y por el que recibió en Cannes la medalla de oro en los Young Directors Awards.

Las encantadoras vicisitudes de este inventor y su creación, que deja en paños menores al profesor Franz de Copenhague situándose más cerca del Dr. Frankenstein (o Fronkonstin), resultaron ideales para comenzar un festival que parecía no tener grandes títulos, o mejor dicho, sin películas que a priori pareciesen especialmente sugestivas, pero que finalmente mostró varios ases ocultos, tantos que terminó convirtiéndose en una edición de lo más interesante. Todo lo cual no impidió que desde el primer día hubiera quien comentara, insisto, desde el primer día, que se trataba de la programación más floja en 20 años. Ahí es nada. Pero no fue así, ni mucho menos.

El certamen se inauguraba con Venus, una cinta de Jaume Balagueró producida por Pokeepsie e incluida dentro del subsello The Fear Collection. Hemos de confesar que, al contrario de lo que sucede con Álex de la Iglesia, cuyo último cine está consiguiendo distanciarnos de él como director, esto no ocurre con Balagueró. Su universo sigue resultándonos muy sugerente. Un imaginario que se manifiesta de manera más o menos efectiva en cada nueva cinta, pero siempre dentro de la coherencia. Venus, basada lejanamente, como todo lo que se ha inspirado en la obra del recluso de Providence, en un cuento de Lovecraft (The Dreams in the Witch House), es un retorno a la oscuridad que se inicia en forma de thriller y que se desarrollará, en su mayor parte, en el ficticio edificio Venus de Madrid, un terrorífico bloque de extrarradio en el que la protagonista, Lucía (una excelente Ester Expósito), tendrá que luchar contra unos mafiosos (convincentemente  caracterizados) y otros peligros mucho más temibles. Balagueró aúna sus dos querencias en una sola cinta el thriller y el terror, y lo hace con solvencia sin que la película se fracture en ningún momento y con guiño incluso a uno de sus viejos cortometrajes. Sectas, imaginería católica, eclipses, canciones de Mari Trini, mucha sangre y unas gotas de humor, Venus nos parece una de las más películas más redondas que ha realizado Jaume Balagueró en los últimos tiempos. Un eficaz  retorno a su imaginario más propio, en el que incluso aprovecha para darle una vuelta de tuerca a sus obsesiones, estén muy pendientes de un dato: el significado biblíco del nombre de la súperprotagonista es ‘La que nació con la primera luz del día’, lo cual, visto de otro modo, es la que trae la luz. Y luego piensen en qué representa la oscuridad en el cine de Balagueró.

El día lo completamos con Resurrection (Andrew Semans, 2022), cinta perteneciente a la Sección Oficial Fantastic Competició del festival en la que su protagonista, Margaret (impecable Rebecca Hall), encarna a una madre sobreprotectora que cría a su hija adolescente (Grace Kaufman) en soledad y que un día verá como su traumático pasado irrumpirá en su vida encarnado por David, (Tim Roth en uno de sus papeles más odiosos). ¿Qué sucedió entre Margaret y David?¿A qué teme Margaret? Desmadejar ese ovillo hará asomar el hilo troncal de toda la trama y nos veremos asomados al abismo del maltrato psicológico llevado hasta su máxima expresión, toda una relación de dominio-sumisión. Un daño permanente que, aunque se logre superar y se pueda reingresar en la sociedad, bastará una leve sospecha para que la víctima vuelva a caer en el esquema de la sumisión. Semans podría haber acudido a los mimbres del drama para contar la historia de Margaret, pero, en vez de ello, opta por los parámetros más tensos del thriller. ¿Es una cinta de género? esa es la pregunta del millón, hay un terror real, el qué siente y sufre la protagonista, y un camino sin retorno para matar ese miedo, para acabar terminando con un desenlace en el que la fantasía del personaje y la realidad que vive es indiscernible para el propio espectador. Si acaso no es género, sí resulta más terrorífica que cualquier secuela de Halloween. Un filme inclasificable protagonizado por la actriz británica que unos prefieren recordar por Vicky Cristina Barcelona (2008) de Woody Allen pero que a nosotros nos encandiló con Christine (2016), de Antonio Campos, una película basada en un hecho real que narra los últimos días de una periodista que se suicidó durante la emisión en directo de un programa televisivo que presentaba.

Habrá quien diga que tres películas para un día no son mucho. Y les respondemos desde aquí que radicalmente no, pero quedaban muchas jornadas por delante y había que ahorrar fuerza y munición, sin ir más lejos, para el segundo día de festival, durante el cual Serendipia se metería entre pecho y espalda ni más ni menos que seis películas. Una detrás de otra. Con una duración que oscilaba entre los 105 y los 130 minutos. De 8,15 de la mañana a más de las 10 de la noche. Pero no nos adelantemos, eso será en la apretada segunda cápsula. Mientras tanto, les dejamos el maravilloso primer making of realizado por nuestro amigo Quim Crusellas y su equipo, una delicia que refleja todo el colorín y el glamour del festival. Disfruten con su magnífica selección musical.

 

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Sitges 2022 al descubierto

El Festival se pone un año más al frente del fantástico a nivel mundial con una infinidad de proyecciones, actividades y eventos de industria

A dos días y dos noches de dar comienzo la 55ª edición del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, el certamen ofrece su habitual repaso a los datos que marcan una edición que no solo recupera las cifras prepandémicas, sino que las supera con creces. Del 6 al 16 de octubre, se podrá disfrutar de una programación que ofrece un total de 283 obras cinematográficas, de las cuales 81 son cortometrajes y 4 son series de televisión. De entre esos casi tres centenares de obras, el Festival tendrá el honor de contar con 10 premiers internacionales y 40 directoras que honrarán la importante historia del cine fantástico dirigido por mujeres. Además, más de 350 artistas invitados, nacionales e internacionales, visitarán la costa catalana, 158 de los cuales pasarán por la alfombra roja representando a 26 de los proyectos más anticipados de toda la edición.  Por otro lado, en la King Kong Area, el gran centro de socialización y descanso del Festival, se podrán encontrar 13 food trucks que mantendrán a flote a los fans entre película y película, 5 exposiciones artísticas de primer nivel, 17 stands en la Fanshop Area, en la que el público podrá conseguir merchandising de sus películas favoritas. La pantalla de Sitges 2022 ya está cargada, ¡todo listo para jugar!

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Sitges 2022 revela su programación online

La plataforma Sitges Online pondrá más de veinte largometrajes al alcance del público que no pueda asistir presencialmente al Festival En una edición cuyo leitmotiv es el metaverso y los mundos digitales, no podía faltar la oferta de programación online, un servicio que ha demostrado su enorme utilidad en los últimos dos años de pandemia y con el cual el público podrá seguir contando. A partir del próximo jueves, 6 de octubre, tanto los escenarios físicos como la sala virtual recibirán la visita de las decenas de miles de cinéfilos que ya están preparados para saciar su hambre de fantástico. En la Sección Oficial a Competición, el público online tendrá la oportunidad de disfrutar de dos películas más que interesantes: Medusa Deluxe, el debut de Thomas Hardiman que, mediante un solo plano secuencia, pone en escena la investigación de un asesinato en un concurso de peluquería; y Nightsiren, de Tereza Nvotová, un cuento de folk horror sobre brujería que triunfó en el Festival de Locarno. También estará disponible Shin Ultraman, la nueva película de de Shinji Higuchi, director de Shin Godzilla o Ataque a los titanes, que se proyectará en Sitges fuera de competición. Noves Visions, con un total de siete atrevidas propuestas, es la sección que más aporta a la oferta de Sitges Online. Los títulos son Demigod: The Legend Beginsde Chris Huang, una singular cinta de artes marciales con marionetas; Leonor Will Never Die, la metacinematográfica opera prima de Martika Ramírez Escobar que cosechó galardones tanto en el Festival de Sundance como en el BAFICI; ARDE!, de Paco Campano, en la que se fusionan el cine de serie B y el onirismo de cineastas como David Lynch o Lucrecia Martel; Jacky Caillouel alpino y sobrenatural debut de Lucas Delangle; Jerk, el largo de Gisèle Vienne que recrea libremente los crímenes de un asesino en serie de la Texas de los años 70; La paradoja de Antaresun thriller de Luis Tinoco que pone en escena un juego con el espacio-tiempo, y Zalavade Arsalan Amiri una terrorífica cinta de exorcismos ambientada en un remoto pueblo iraní.

Panorama Fantàstic llevará a las pantallas de cada hogar las amenazas más icónicas del cine de terror, desde los alienígenas invasores de Slash/Back, de Nyla Innuksuk, a los animales mortíferos de Carnifex, de Sean Lahiff, pasando por el vapor de Piove, de Paolo Strippoli, que convierte en asesino a quien lo exhala. También estará disponible el documental Mad in Belgiumde Yves Montmayeur sobre el icónico mockumentaryOcurrió cerca de su casa, y la película de animación colombiana La otra forma, de Diego Guzmán. Por último, Brigadoon, la clásica sección que reúne a los fans del cine low costexploitation y serie B en Escorxador, aportará seis de sus títulos más llamativos: 13 notes en rouge, de François GaillardOrchestrator of Storms: The Fantastique World, de Dima Ballin y Kat Ellinger; El cineasta escondido, de Javier Pueyo y Valentine IconaruEmerge, de Rafa DengráWhat the Waters Left Behind: Scars (Los olvidados: Cicatrices), de Nicolás Onetti, y Vampiras: The Brides, de Iván Mulero.

Las entradas están ya disponibles en https://on.sitgesfilmfestival.online/

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Tráiler de ‘[Rec] terror sin pausa’

29 septiembre 2022 Deja un comentario

Producido por Filmax y Volta Producción, el documental retrata el nacimiento e impacto de la primera entrega de la mítica saga de terror cuando se cumplen 15 años de su estreno

Ya está disponible el tráiler oficial del documental [REC] TERROR SIN PAUSA, dirigido por Diego López- Fernández. La cinta se estrenará en cines el próximo 28 de octubre y antes tendrá su estreno mundial en la 55 edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña, donde contaremos con la presencia de los miembros más destacados del proyecto y también de [REC]. Producido por Carlos Fernández y Laura Fernández Brites para Filmax y por Nadine Rothschild para Volta Producción,  el documental retrata el nacimiento e impacto de la primera entrega de la mítica saga de terror y que derivó en todo un fenómeno cinematográfico internacional.El documental hace un recorrido por los diferentes ámbitos de la producción, entrevistando a todos aquellos que formaron parte en la creación de [REC]: los impulsores del proyecto, el elenco principal, los responsables de áreas como la dirección de arte o fotografía. También se da voz a otras personalidades destacadas que sin formar parte del equipo de producción sí que dieron impulso y visibilidad al proyecto. Julio Fernández, Jaume Balagueró, Paco Plaza, Alberto Marini, Pablo Rosso, Teresa Gefaell, Oriol Maymó, David Ambit, Manuela Velasco, Javier Botet, Carlos Lasarte, Ferran Terraza, Ángel Sala, Nacho Vigalondo, Javier Ruiz Cladera o Koldo Serra son algunas de las voces que se dan cita en el documental. [REC], de Jaume Balagueró y Paco Plaza, se estrenó el 23 de noviembre de 2007 y supuso un antes y un después en la cinematografía española. La nueva apuesta del productor de Filmax, Julio Fernández, redefinió el género del terror en España con una propuesta innovadora que se convirtió en una de las películas más apreciadas por los amantes del género y en todo un hito para el cine de terror patrio. Los fundamentos del éxito de [REC] surgieron con la apuesta del productor Julio Fernández por el género de terror a través del sello Fantastic Factory. Tras su estreno en cines [REC] se convirtió en un éxito inmediato de público y crítica, recibió numerosos premios y posibilitó el nacimiento de una franquicia inédita en España hasta el momento y que contó con tres secuelas y un remake estadounidense.La saga de terror [REC] marcó un punto de inflexión en la trayectoria de Filmax como productora de cine español con ventana al mercado internacional.

SINOPSIS[REC] es la película de terror que marcó un antes y un después en la cinematografía española con su estreno en 2007. La nueva apuesta del productor de Filmax, Julio Fernández, redefinió el género en nuestro país con una propuesta innovadora dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza. Ahora, 15 años después, los principales protagonistas analizan las claves de la película, su origen y gestación, el éxito de crítica y público, su paso por los grandes festivales y el impacto de un fenómeno cinematográfico que dio paso a una franquicia inédita hasta ese momento en el cine español con un total de cuatro entregas. Con el documental [REC] TERROR SIN PAUSA desclasificamos la historia, resucitamos el mito.

Sitges 2022: Programación cerrada y lista de invitados

29 septiembre 2022 Deja un comentario

El retrofuturo ya ha llegado. A tan solo una semana de dar el pistoletazo de salida a su 55ª edición, el Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya prepara sus vestiduras de gala para recibir a lo mejor tanto de la tradición como de la vanguardia del cine de género, desde lo nuevo del maestro Dario Argento hasta lo último de Ti West, pasando por Luca Guadagnino, Masaaki Yuasa, Quentin Dupieux o, en el terreno estatal, Jaume Balagueró y Carlos Vermut. Además de las clásicas proyecciones, que entumecerán las manos de los fans más aplaudidores, el público podrá disfrutar de un amplísimo surtido de actividades de industria y de ocio, entre las cuales se encuentran exposiciones cautivadoras, encuentros con grandes personalidades del sector, presentaciones de libros, sesiones musicales, etc. Todo ello y mucho más, del 6 al 16 de octubre.Cuarenta años después del estreno de Conan, el bárbaro, Sitges tendrá el honor de recibir de nuevo la visita de Colin Arthur, su legendario artista de efectos especiales, a quien se le otorgará el Gran Premio Honorífico. Arthur, que ya acudió al Festival en calidad de jurado en el año 1993, es el responsable directo de imágenes y seres que han quedado grabados a fuego en el imaginario colectivo del fantástico, como las serpientes de la clásica película de Arnold Schwarzenegger, la sangre saliendo del ascensor del Overlook en El resplandor o las criaturas fabulescas de La historia interminable. Así, el Festival reconoce la importante labor del artista inglés, cuyos trabajos a las órdenes de figuras como Steven Spielberg, Pedro Almodóvar o Ridley Scott han dejado una huella imborrable en la historia del cine de género.El premio Méliès de Oro de esta edición, que otorga la Federación Internacional de Festivales Méliès, será concedido a Claudio Simonetti, compositor de algunos de los títulos más emblemáticos de Dario Argento. Al nombrar a Simonetti, es imposible no pensar en las escalofriantes notas de celesta y las campanas del tema principal de Suspiria o en el sintetizador de la banda sonora de Rojo Oscuro. Al frente de la banda de rock progresivo Goblin, Simonetti ha creado melodías que han contribuido a sentar las bases musicales del giallo, y que tanto se han replicado desde entonces.Además de los premiados, el Festival de Sitges contará con un sinfín de visitas desde rincones harto dispares del mundo. En este sentido, el número de invitados ya alcanza e incluso supera los niveles de los años anteriores a la pandemia. El oscarizado cineasta francés Michel Hazanavicius pisará las calles de Sitges para presentar Corten! su vuelta a la comedia tras ocho años desenvolviéndose en terreno dramático. Y no lo hará solo: la laureada actriz franco-argentina Bérénice Bejo lo acompañará en calidad de protagonista de este particular remake de One Cut of the Dead, cinta que consiguió el entusiasmo del público en la edición de 2018.El icónico Robert Englund, conocido por dar vida a lo largo de cuarenta años y ocho películas al asesino onírico Freddy Krueger, pisará de nuevo el suelo de Sitges con motivo del estreno de Hollywood, Dreams and Nightmares: The Robert Englund Story, el documental que homenajea toda su carrera, a la par que reivindica sus numerosos proyectos ajenos al mítico personaje ideado por Wes Craven.Por otro lado, Lee Jung-Jae, el actor recientemente reconocido con un premio Emmy por su papel estelar en El juego del calamar, también visitará la costa catalana para presentar Hunt, su debut en la dirección, un trepidante thriller con trasfondo político que se estrenó exitosamente el pasado mes de mayo por el Festival de Cannes.En cuanto al panorama local, Nacho Vigalondo, responsable de títulos esenciales del fantástico nacional de las últimas dos décadas como Los cronocrímenes o Extraterrestre, formará parte de la comitiva de la segunda temporada de Historias para no dormir, en la que se integran también personalidades como Javier Gurruchaga o Javier Gutiérrez. El nominado al Oscar, cuyo último paso por Sitges fue en el año 2016 con la recordada Colossal, presentará La alarma, remake del clásico episodio de la serie de Chicho Ibáñez Serrador en el que cunde el pánico al oír que una invasión extraterrestre se aproxima.

Jurado Oficial Fantàstic

Sitges 2022 tiene el honor de contar con un jurado oficial formado por cinco personalidades de gran reputación dentro del mundo del cine, que pondrán su experiencia y su criterio al servicio de una Sección Oficial con mucho que ofrecer. Lo forman el director y productor William Lustig, conocido sobre todo por su clásico del terror Maniac y la trilogía de thrillers de serie B Maniac Cop; la escritora argentina Mariana Enríquez, una de las voces más reconocidas de la literatura de género de los últimos años; el distribuidor Christophe Mercier, ex vicepresidente de Fox Searchlight Europe, posición desde la cual ideó las campañas de lanzamiento de Birdman, Tres anuncios en las afueras o La forma del agua; la actriz austriaca Susanne Wuest, estrella de películas como Buenas noches, mamá o La cura del bienestar, Heidi Honeycutt, programadora de The American Cinematheque y cofundadora del Etheria Film Festival (muestra de cortometrajes dirigidos por mujeres).

Actividades paralelas

En 2022, la King Kong Area volverá a estar rebosante de entretenimiento. Por segundo año consecutivo, allí se desarrollarán las actividades de ocio para todos los públicos que tienen lugar durante el Festival aparte de las proyecciones. Se trata de un espacio abierto de recorrido continuo en el que se podrán descubrir todo tipo de experiencias fantásticas: música, podcast y proyecciones en la MEETING, merchandising en la FANSHOP, gastronomía en la FOODTASTIC y programación artística en el MERCAT VELL.Después de dos años evitando la aglomeración de muertos vivientes, el día 8 de octubre a partir de las 20 los zombies volverán a caminar por el pueblo de Sitges en nuestra clásica Zombie Walk. Como es habitual, los que deseen participar podrán maquillarse de 12 a 19 en frente de la carpa de maquillaje, situada en el espacio FANSHOP, en la playa de San Sebastián. Este año, el pistoletazo de salida corre a cargo del director Michel Hazanavicius.Con una programación cargada de ocio, el área MEETING servirá de punto de encuentro para que los fans disfruten del ambiente chill out, con sesiones de DJ, grabaciones de programas radiofónicos como Tardeo o Pop y muerte, y photocalls. Asimismo, tendrán lugar numerosos encuentros y presentaciones, como la del Blu Ray del irreverente cortometraje Fist of Jesus, de Adrián Cardona y David Muñoz, o la charla-debate “¿Dónde va el papel?”, en la que se hablará de la situación actual de los editores independientes y de los fanzines en formato físico en un mundo cada vez más digital.El área Mercat Vell, por su parte, acogerá la programación de Sitges Family, el programa del Festival que recupera películas programadas en ediciones anteriores para el disfrute de toda la familia, y Fantàstic Kids, donde los más pequeños podrán gozar de talleres gratuitos, sesiones de cine fantástico y lecturas de literatura de género para niños y niñas. También contaremos con exposiciones como Sus terrores favoritos, curada por una selección de los mejores autores de género del panorama español (Jaume Balagueró, Paul Urkijo, Paco Cabezas, etc), que recoge objetos relacionados con películas del fantaterror español, o la muestra Shaun Fantastic Visions, de la artista valenciana Shaun Elay, que muestra una selección de las imágenes más destacadas de una autora que se caracteriza por ilustrar directamente en negativo.

Sitges Industry

La sección profesional del Festival ofrecerá una amplia gama de actividades que van desde mesas redondas hasta presentaciones de proyectos en el marco de Sitges Fanpitch, pasando por masterclasses de grandes expertos en industria y creación cinematográfica y encuentros con individualidades del sector con el objetivo de ofrecer el mejor contenido para los profesionales de la industria del cine.Las destinatarias de las becas de WomanInFan contarán este año con la mentoría de un habitual de Sitges como Paco Plaza, voz experta en cine de terror. El director de REC y Verónica acompañará a Eva Saiz, Estíbaliz Urresola y Anna Fernández de Paco durante todo el Festival en su agenda de películas, mentorías y sesiones de industria.La actriz y cineasta alemana Astrid Frank, uno de los primeros referentes en cine fantástico dirigido por mujeres, recibirá la María Honorífica de esta edición, reivindicando así su inconmensurable labor como realizadora. Frank formará parte de la mesa redonda de Mujeres Creadoras del Fantástico junto con la escritora Mariana Enríquez, la directora Carlota Pereda y la programadora Heidi Honeycutt. Con esta última tendrá, además, una entrevista en la que repasará toda su carrera.
Este año, por primera vez, Unifrance apoyará el cine de género francés con la iniciativa Unifrance x SoFilm x Sitges International Fantastic Film Festival. Diez proyectos franceses de largometraje serán exhibidos por sus guionistas en el marco del Festival. Las residencias de SoFilm pretenden llegar a ser un auténtico laboratorio de escritura en torno al cine de género (fantasía, ciencia ficción, thriller, terror, etc) en colaboración con la CNC, Wild Bunch y Canal+.Por último, el acto Success factors for seducing the audience analizará cuatro películas y proyectos de televisión internacionales para entender el complejo escenario del mercado de contenido global en el que vivimos. La sesión ofrecerá algunas intuiciones sobre lo que puede hacer que una idea sea brillante, así como factores clave que afectan al público a la hora de tomar decisiones. Los proyectos que se examinarán son Babylon Berlín (Tom Tykwer & Achim von Borries, 2017), El laberinto del fauno (Guillermo del Toro, 2006), Melancholia (Lars Von Trier, 2011), y Lamb (Valdimar Jóhannsson, 2021)
JURADOS Jurado Oficial Fantàstic Competición:

  • William Lustig (Director)
  • Mariana Enríquez (Escritora)
  • Christophe Mercier (Consultor)
  • Susanne Wuest (Actriz)
  • Heidi Honeycutt (Programadora)

Jurado Noves Visions:

  • Celia Pouzet (Programadora)
  • Rubén Lardín (Escritor)
  • Yves Montmayeur (Director)

Jurado Blood Window / Anima’t / Órbita:

  • Cristian Ponce (Director)
  • Mar Abadín (Productora)
  • Pete Tombs (Distribuidor)

Jurado Meliès D’Argent:

  • Ricardo Ruiz Garzón (Programador)
  • Elia Barceló (Escritora)
  • David Gregory (Distribuidor)
Jurado Brigadoon:

  • Lluís Rueda (Editor)
  • Marta Torres (Periodista)
  • Maite Pascual (Distribuidora)

Jurat de la crítica / Meliès d’Or:

  • Alberto Lechuga (Crític)
  • Víctor López (Crític)
  • Marla Jacarilla (Crítica)

Jurat jove:

  • Adrià Olmedo
  • David Polo
  • José Manuel Molina
  • Gisela Giralt
  • Laura Obradors
PREMIOS Golden Honorary Award:

  • Dario Argento (Director)

Gran Premio Honorífico:

  • Colin Arthur (Artista de FX)

Premio Máquina del Tiempo:

  • Ti West (Director)

Premio Máquina del Tiempo:

  • Edgar Wright (Premio)

Premio Máquina del Tiempo:

  • Quentin Dupieux (Director)
Premio Nosferatu

  • Brigitte Lahaie (Actriz)

Premio María Honorífica:

  • Astrid Frank (Actriz, Directora)

Premio Méliès de Oro

  • Claudio Simonetti (Compositor)

Premio Máquina del Tiempo:

  • Neil Marshall (Director)

Premio Máquina del Tiempo:

  • Masaaki Yuasa (Director)
PROYECCIONES OFICIAL FANTÀSTIC ESPECIALES: Venus:

  • Jaume Balagueró (Director)
  • Ester Expósito (Actriz)
  • Ángela Cremonte (Actriz)
  • Fernando Valdivieso (Actor)
  • Federico Aguado (Actor)
  • Magüi Mira (Actriz)
  • Inés Fernández (Actriz)
  • Aten Soria (Actriz)
  • Fernando Navarro (Guionista)
  • Araceli Pérez Rastrilla (Productora)
  • Álex De la Iglesia (Productor)
  • Carolina Bang (Productora)

Mantícora:

  • Carlos Vermut (Director)
  • Zoe Stein (Actriz)
  • Nacho Sánchez (Actor)
  • Alex Lafuente (Productor)
  • Pedro Hernández (Productor)
  • María Beltrán (Productora)
  • Lucía Ramírez (Productora)
  • María Escolar (Productora)
  • Claudia Reinares (Productora)
  • Mara Sanz (Productora)
  • Lara Pérez Camiña (Productora)

Awareness (Teaser)

  • Daniel Benmayor (Director)
  • Carlos Scholz (Actor)
  • María Pedraza (Actriz)

Pobre Diablo:

  • Joaquín Reyes (Showrunner)
  • Ernesto Sevilla (Showrunner)
  • Miguel Esteban (Showrunner)
  • Carlos Areces (Actor)

Trailer ‘30 monedas’ Temporada 2:

  • Alex De la Iglesia (Director)

La exorcista:

  • Adrián García-Bogliano (Director)
  • Pablo Guisa Koestinger (Productor)
  • Maria Evoli (Actriz)
Cerdita:

  • Carlota Pereda (Directora)
  • Carmen Machi (Actriz)
  • Pilar Castro (Actriz)
  • Laura Galán (Actriz)
  • Merry Colomer (Productora)
  • Richard Holmes (Actor)

Unwelcome:

  • Jon Wright (Director)
  • Mark Stay (Guionista)
  • Hamish Doyne-Ditmas (Director de Fotografía)
  • Zsófi Tálas (Montadora)

Occhiali Neri:

  • Dario Argento (Director, Golden Honorary Award)
  • Noemie Devide (Productora)

La niña de la comunión:

  • Victor García (Director)

Historias para no dormir:

  • Alejandro Ibáñez (Productor)
  • Salvador Calvo (Director)
  • Javier Gutiérrez (Actor)
  • Nacho Vigalondo (Director)
  • Javier Gurruchaga (Actor)
  • Carlos Areces (Actor)
  • Alice Waddington (Directora)
  • Álvaro Morte (Actor)
  • Mina El Hammani (Actriz)
  • Jaume Balagueró (Director)
  • Pablo Derqui

García:

  • Eugenio Mira (Director)
  • Francisco Ortiz (Actor)
  • Veki Velilla (Actriz)
  • Marina Gatell (Actriz)
  • Francisco Reyes (Actor)
  • Daniel Freire (Actor)
  • Nico Romero (Actor)
  • Carlos de Pando (Showrunner)
  • Sara Antuña (Showrunner)
  • Miguel Salvat (Productor)

 OFICIAL FANTÀSTIC COMPETICIÓN La piedad:

  • Eduardo Casanova (Director)
  • Macarena Gómez (Actriz)
  • Manel Llunell (Actor)
  • Ana Polvorosa (Actriz)
  • María León (Actriz)
  • Daniel Freire (Actor)
  • Alberto Jo Lee (Actor)
  • Araceli Pérez Rastrilla (Productora)
  • Álex De la Iglesia (Productor)
  • Carolina Bang (Productora)
  • Jimena Monteoliva (Productora)
  • Songa Park (Actriz)

Pearl:

  • Ti West (Director)

Nocebo:

  • Eva Green (Actriz)
  • Lorcan Finnegan (Director)
  • Chai Fonacier (Actriz)
  • Nate Bolotin (Productor)
  • Brunella Cocchiglia (Productora)
  • Garret Shanley (Guionista)

Corten!

  • Michel Hazanavicius (Director)
  • Bérénice Bejo (Actriz)
  • Noemie Devide (Productora)

 Les cinq diables:

  • Léa Mysius (Directora)

 Vesper:

  • Kristina Buozyte (Directora)
  • Bruno Samper (Director)
  • Alexis Perrin (Productor)

Fummer Fait Tousser:

  • Quentin Dupieux (Director)
  • Hugo Selignac (Productor)

Incroyable mais vrai:

  • Thomas Verhaege (Productor)

Unicorn Wars:

  • Alberto Vázquez (Director)
  • Ivan Miñambres (Productor)

Asombrosa Elisa:

  • Sadrac González-Perellón (Director)
  • Silvia Abascal (Actriz)
  • Asier Etxeandia (Actor)
  • Ivan Massagué (Actor)
  • Jana San Antonio (Actriz)
  • Blanca Valletbó (Actriz)
  • Coque Serrano (Productor)
  • Diego Rodríguez (Productor)
  • Ferran Tomàs (Productor)

Sisu:

  • Jalmari Helander (Director)

NightMare:

  • Kjersti Helen Rasmussen (Directora)
  • Einar Loftesnes (Productor)
Speak no evil:

  • Christian Tafdrup (Director)
  • Jakob Jarek (Productor)
  • Ditte Milsted (Productor)
  • Mads Tafdrup (Guionista)

Ego:

  • Hanna Bergholm (Directora)

Huesera:

  • Michelle Garza (Directora)
  • Natalia Solián (Actriz)

Something in the dirt:

  • Justin Benson (Director)
  • Aaron Moorhead (Director)

Irati:

  • Paul Urkijo (Director)
  • Eneko Sagardoy (Actor)
  • Itziar Ituño (Actriz)
  • Edurne Azkarate (Actriz)
  • Joanjo Landa (Productor)
  • Luis de Oza (Productor)

Tropique:

  • Edouard Salier (Director)
  • Ninon Chapuis (Productora)
  • Marta Nieto (Actriz)

Viejos:

  • Raúl Cerezo (Director)
  • Fernando González Gómez (Director)
  • Zorion Eguileor (Actor)
  • Paula Gallego (Actriz)
  • Gustavo Salmerón (Actor)
  • Irene Anula (Actriz)
  • Nico Verona (Actriz)
  • Juan Acedo (Actor)
  • Carmen Ibeas (Actor)

Summer Scars:

  • Simon Rieth (Director)
  • Ines Daien Dasi (Productora)
  • Simon Baur (Actor)
  • Raymond Baur (Actor)

The Knocking:

  • Max Seeck (Director)
  • Joonas Pajunen (Director)
  • Markus Selin (Productor)
  • Jukka Helle (Productor)

Nightsiren:

  • Tereza Nvotová (Directora)

The Origin:

  • Andrew Cumming (Director)
  • Oliver Kassman (Productor)
  • Ruth Greenberg (Guionista)
  • Safia Oakley-Green (Actriz)
  • Kit Young (Actor)

Project Wolf Hunting:

  • Kim Hong-Sun (Director)
OFICIAL FANTÀSTIC COMPETICIÓ – CURTS Paralelos:

  • SAM (Director)
  • Rubén Casaña Vidal (Actor)

New Babylon:

  • Gideon Van Der Stelt (Director)
  • Beau Zwart (Compositor)

El umbral (Threshold)

  • Urko Errazquin Cubillo (Productor)
  • Helen Martí Donoghue (Productora)
  • Javier Carneros Lorenzo (Director)

Mermaid Killer

  • Israel González (Director)
  • Joel Codina (Director)

Reptile:

  • Jordan Guisti (Director)
  • Chris Luscri (Productor)

Solo hay una:

  • Mik J. López (Director)
  • Gerard Escalante López (Ayudante de dirección)

The Ballad of Maddog Quinn:

  • Matt Inns (Director)

 Family Night:

  • Alan Dunne (Director)
  • Eoin Quinn (Productor – Actor)
  • Jane Delahunt (Productor)

Ding-Dong Challenge:

  • In-Gu Park (Productor)
  • Ahn Sang-Hoon (Director)

From Beyond:

  • Fredrik S. Hana (Director)
La nueva:

  • Iván Villamel (Director)
  • Pablo Ruz (Compositor)

Underneath:

  • Connor Pickens (Director)
  • Dylan Bakka (Productor)

Ad Inferos:

  • Ignacio Malagón (Director)
  • Laia Parral (Productora)

The 6 Relics of Helene Mason:

  • Joseph Díaz (Director)

Psicario:

  • Joan Vilà (Compositor)

Zombie Meteor:

  • José Luis Farias (Director)
  • Alfonso Fulgencio (Director)

Alegrías riojanas:

  • Velasco Broca (director)

Point Jordan

  • Pol Miró (director)
  • Jai Zawisza (actor)

Tegoyo:

  • Guillermo de Oliveira (Director)
  • Luiza Cowell (Productora)

La machine d’Alex:

  • Mael Le Mée (Director)

Creator:

  • André Leblanc (Director)

 

NOVES VISIONS Good Madam:

  • Jenna Bass (Directora)
  • Babalwa Baartman (Directora)

Jacky Caillou:

  • Lucas Delangle (Director)

La paradoja de Antares:

  • Luis Tinoco (Director)
  • Eva Morales (Directora de arte)
  • Andrey Francés (Actor)
  • Aleida Torrent (Actriz)
  • Jaume de Sans (Actor)
  • Frank Gutiérrez (Compositor)
  • Arnau Ballater (Compositor)

We Might As Well Be Dead:

  • Natalia Sinelkinova (Directora)
  • Susanne Wuest (Actriz)
  • Viktor Gallandi (Guionista)
  • Evelyn Rack (Montadora)

Leonor Will Never Die:

  • Martika Ramírez Escobar (Directora)
  • Rajiv Idnani (Productor)
Unidentified Objects:

  • Juan Felipe Zuleta (Director)
  • Masha Leonov (Productora)
  • Juan Sebastián Jaimes (Productor)
  • Leland Frankel (Guionista)
  • Ramfis Myrthil (Productor)
  • Sarah Hay (Actriz)
  • Matthew Jeffers (Actor)
  • Rafael Lubcanski (Editor)

LOLA:

  • Andrew Legge (Director)
  • Alan Maher (Productor)

Demigod: The Legend Begins:

  • Huang Liang Hsun (Productor ejecutivo)

ARDE!:

  • Paco Campano (Director)
  • Pilar Campano (Productora)
  • Rocío Lopez (Actriz)
  • Javier García-Pelayo

 

NOVES VISIONS – PETIT FORMAT Il y a beaucoup de lumière ici:

  • Gonzague Legout (Director)
  • Christina Vieira (Director)

Nau:

  • Renata de Lélis (Director)
  • Eduardo Goldberg Rabin (Productor)

Fishwife:

  • Beth Park (Director)
Waving:

  • Steve Brumell
  • Rolfin Nyhus

La exposición de París:

  • Laura Copertino (Directora de arte)

Flashback Before Death:

  • Hiroyuki Onogawa (Director)
  • Rii Ishihara (Actriz)
PANORAMA FANTÀSTIC Polaris:

  • Kirsten Carthew (Directora)
  • Alyson Richards (Productora)

Carnifex:

  • Sean Lahiff (Director)
  • Helen Leake (Productor)
  • Gena Helen Ashwell (Productor)
  • Nicolas Shaw (Productor ejecutivo)
  • Pia Patatian (Distribuidora)

Mal de ojo:

  • Isaac Ezban (Director)
  • Edgar San Juan (Productor)
  • Paola Miguel (Actriz)
  • Ivana Ferro (Actriz)
  • Mildred Motta (Actriz)

Slash/Back:

  • Nyla Innuskuk (Directora)
  • Olivia Parsons (Productora)
  • Tasiana Shirley (Actriz)
  • Nalajoss Ellsworth (Actriz)
  • Chelsea Prusky (Actriz)
  • Alexis Vincent-Wolfe (Actor)
  • Frankie Vincent-Wolfe (Actor)
  • Rory Anawak (Actor)
A Wounded Fawn:

  • Travis Stevens (Director)
  • Sarah Lind (Actriz)

Family Dinner:

  • Peter Hengl (Director)
  • Lola Basara (Productora)

Rubikon:

  • Leni Lauritsch (Directora)
  • Loredana Rehekampff (Productora)

Wolfkin:

  • Jacques Molitor (Director)

Piove:

  • Paolo Strippoli (Director)
  • Jacopo Del Guidice (Guionista)

Shepherd:

  • Russell Owen (Director)
  • Sam Orans (Actor)

Megalomaniac:

  • Karim Ouelhaj (Director)
  • Florence Saâdi (Productora)
  • Gary Moonbots (Compositor)
  • Leila Ouelhaj (Productora)
ANIMA’T Yaya e Lennie:

  • Alessandro Rak (Director)

La otra forma:

  • Diego Guzmán (Director)

.

Inu-oh

  • Masaaki Yuasa (Director)
  • Fumie Takeuchi (Productor)
ANIMA’T CURTS Skinned:

  • Joachim Érissé (Director)

The Past:

  • Hamid Mohammadi (Director)
  • Mehdi Sherkat (Productor)
Ashkasha:

  • Lara Maltz
  • Ilyas Ennassiri

La pursé:

  • Pedro Andrade (Guionista)
MIDNIGHT X-TREME Dog Soldiers:

  • Neil Marshall (Director)

The Lair:

  • Neil Marshall (Director)
  • Daniel-Konrad Cooper (Productor)
Sissy:

  • Kane Senes (Director)
  • Hannah Barlow (Directora, Actriz)
  • Jason Taylor (Productor)

Christmas Bloody Christmas:

  • Joe Begos (Director)
ÒRBITA Hunt:

  • Lee Jung-Jae (Director)
  • Jung Woo Sung (Actor, Director)

As bestas:

  • Rodrigo Sorogoyen (Director)
  • Luis Zahera (Actor)
  • Diego Anido (Actor)
  • Isabel Peña (Guionista)
  • Nacho Lavilla (Productor)
  • Sandra Tapia (Productor)
A Man of Reason:

  • Son Dae-Chan (Productor)
  • Kim Jun-Han (Actor)
  • Jung Woo Sung (Actor, Director)

Diabolik:

  • Antonio Manetti (Director)
  • Marco Manetti (Director)

H4Z4RD:

  • Jonas Govaerts (Director)
SITGES CLÀSSICS Verbo:

  • Eduardo Chapero-Jackson (Director)

Conan, el bárbaro:

  • Jack Taylor (Actor)
  • Colin Arthur (Efectos Especiales)
  • Jorge Sanz (Actor)
El páramo:

  • Federico Durán (Productor)

 Scott Pilgrim vs The World

  • Edgar Wright (Director)
  • Leo Thompson (Productora)
SITGES DOCUMENTA UMMO:

  • Laura Pousa (Directora)
  • Javier Olivera (Director)
  • Luis Ferrón (Productor)
  • Ricard Sales (Productor)
  • Pedro Palacios (Productor)
  • Jon Sanz (Actor)

 Lynch/Oz:

  • Alexandre O. Phillipe (Director)

[REC] Terror sin pausa:

  • Diego López-Fernández (Director)
  • Jaume Balagueró (Director de REC)
  • Paco Plaza (Director de REC)
  • Carlos Fernández (Productor)
  • Laura Fernández (Productor)
  • Xavier Rull (Coroductor)
  • Javier Botet (Actor)
  • Manuela Velasco (Actriz)

1982: Greatest Geek Year Ever!:

  • Roger Lay Jr. (Director)
  • Mark A. Altman (Productor)
  • Scott Mantz (Productor)
  • Diane Meyer (Asistente de Producción)
Hollywood Dreams & Nightmares: The Robert Englund Story:

  • Robert Englund (Actor)
  • Chris Griffiths (Director)
  • Gary Smart (Director)
  • Adam Evans (Productor)
  • Laurence Gornall (Productor)
  • Hank Starrs (Productor

Mad in Belgium:

  • Yves Montmayeur (Director)

El valle de Concavenator:

  • Víctor Matellano (Director)
  • José Luis Sanz (Actor)
  • Carlos Guerrero (Productor)
  • David Cortázar (Director de fotografía)
  • Miguel Ángel Guerra (Productor)
  • Marian Clar (Actriz)
  • Lino García (Productor)
  • David Torres (Productor)
  • Paloma Villanova (Productor)
  • Raul López (Director de Arte)
SEVEN CHANCES Les predatéurs de la nuit (Faceless)

  • Brigitte Lahaie (Actriz)
CATALUNYA IMAGINÀRIA La barca sin pescador:

  • Marta Forn
  • Sandra Forn
Denver:

  • Carles Balagué (Director)

.

BRIGADOON  Fascination:

  • Brigitte Lahaie (Actriz)

El ser:

  • Sebastià D’Arbó (Director)

La mort troubé:

  • Pete Tombs

The Night of Bastard:

  • Erik Boccio (Director)
  • London May (Actor)

Los olvidados: Cicatrices:

  • Nicolás Onetti (Director)
  • Magui Bravi (Actriz)

El cineasta escondido:

  • Javi Pueyo (Director)
  • Jose Torresma (Actor)

El celo:

  • Antoni Aloy (Director)

13 Notes en Rouge:

  • François Gaillard (Director)
La ceremonia:

  • Isaac Berrocal  (Director)

L’Armadio:

  • Matteo Macaluso (Director)

El semblante:

  • Raúl Cerezo (Director)
  • Carlos Moriana (Director)

Scooter:

  • Chelsea Lupkin (Director)
  • Kevin Kalavgano (Productor)

Superjodidos:

  • Gastón Haag (Director)

Vampiras: The Brides:

  • Iván Mulero (Director)
  • Anais Valls (Productora)

Unveiled:

  • Ryan Graff (Director)

Emerge:

  • Rafa Dengrà (Director)
INDUSTRY Reina rojas (Masterclass):

  • Juan Gómez-Jurado (Autor)
  • Amaya Muruzabal (Showrunner)
  • Salvador Perpiñá (Showrunner)

Awareness (Masterclass):

  • Iñaki Lacosta (VFX)
  • Ricado Rocca (FX)

Sitges Fanpitch:

  • Javier Fernández Cuarto
  • Jongsuk Thomas Nam
  • Elena Muñoz (Directora)
  • Oscar Martín (Productor)
  • Cristian Ponce (Director)
  • Sooyung Kim (Directora)
  • Dong Kim (Productor)
  • Lucas Amann (Director)
  • Lee Stobby (Productor)
Ventana Sur:

  • Bernardo Bergeret

Showrunners Lab:

  • Bjorn Hlynur Haraldsson
  • Ruth García

Woman In Fan:

  • Helene Granqvist
  • Estibaliz Urresola
  • Anna Fernández de Paco
  • Eva Saiz
  • Kier-La Janisse (Escritora)

Panel Mujeres directoras:

  • Astrid Frank (Directora)

Bifan:

  • Shin Chul (Director del Festival)
Categorías: Sitges Film Festival

Seven Chances presenta su programación

27 septiembre 2022 Deja un comentario

De nuevo, con el objetivo de seguir descubriendo y reivindicando títulos que han pasado de puntillas por el canon del género fantástico, la Asociación Catalana de la Crítica y la Escritura Cinematográfica (ACCEC) y el Sitges – Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña han seleccionado siete películas que serán presentadas por miembros de la asociación.Abriremos Seven Chances con un film de Jesús Franco, Faceless (Los depredadores por la noche), protagonizada por la nuestra Premio Nosferatu de este año: Brigitte Lahaie, todo un mito del cine erótico y fantástico europeo de los 70 y 80. Antes de entregarse definitivamente a derivas cada vez más radicales, Franco dirigía a finales de los ochenta su última gran aportación a cierto tipo de cine fantástico europeo que empezaba a agonizar. Con la vista puesta en los Yeux sans visage de Georges Franju, el cineasta madrileño urdía una macabra intriga sobre un cirujano obsesionado con recomponer el rostro desfigurado de su hermana. Recientemente restaurada por el American Film Archive, y proyectada en el llamativo ciclo de cine fantástico que el MoMA de Nueva York ha ofrecido este verano, The Velvet Vampire se puede consideras la primera película de terror dirigida por una mujer. Stephanie Rothman tuvo que rechazar un par de encargos de Roger Corman para lanzarse a una puesta personal que narra el embrujo de un joven matrimonio a manos de una vampira centenaria. Menospreciado en su día, el film resignificaba en clave femenina y subversiva los códigos del género vampírico. El hongkonés Johnnie To no tendría que necesitar presentación en Sitges. Avanzándonos al treinta aniversario de The Heroic Trio, el primero de sus films emblemáticos, estrenado en 1993, lo recuperamos para poder disfrutar en pantalla grande de este vibrante e imaginativo delirio de acción capitaneado por tres mujeres temibles — Michelle Yeoh, Anita Mui y Maggie Cheung —, tres heroínas que descubrirán lo que las une a raíz de una trama de secuestro de bebés. El año pasado nos dejaba Joaquín Romero Marchent, de quien hace un par de años descubrimos Manos torpes. El mayor exponente ibérico del eurowestern vuelve a Seven Chances: lo despedimos de la mano de Condenados a vivir, quizá el más crudo y sangriento de sus films, durante el cual acompañaremos a un grupo de condenados a muerte en su calvario atravesando el Pirineo aragonés, donde se rodaron los exteriores de la película. Quentin Tarantino es fan declarado de esta película, que es casi un slasher bajo la nieve. A menudo eclipsado por otros cineastas con más prestigio internacional, Masahiro Shinoda fue uno de los grandes nombres de la nueva ola japonesa, la de Oshima, Imamura o Seijun Suzuki. A Demon Pond, que se exhibió cuidadosamente restaurada en el Festival de Cannes de 2021, nos transporta a un pueblecito entre montañas que vive atemorizado por la leyenda del dragón que vive en el fondo de un estanque. Partiendo de una obra de teatro kabuki de Kyöka Izumi, un escritor muy ligado al fantástico y a las atmósferas surrealistas, Shinoda da forma a una arrebatadora fábula de amor tráfico. El artesano Maurizio Lucidi también comenzó su carrera haciendo spaghetti westerns, peplums y películas bélicas, pero sería el insólito giallo La vittima designatasu única incursión en el subgénero, el que se convertiría con el tiempo en una pieza de culto. Esta tensa revisión de Extraños en un tren de Hitchcock nos ubica en una Venecia decadente donde un extravagante conde, interpretado por Pierre Clémenti, lía a un ambicioso hombre de negocios con el rostro de Romas Milian para llevar a cabo un intercambio de asesinatos. Y para acabar, toda una joya, muy poco vista, de la animación europea: Gandahar, el último largometraje de René Laloux, autor de la fundamental El planeta salvaje. Después de trabajar con artistas como Roland Topor o Moebius, Laloux se asoció con el dibujante francés Caza para llevar al cine una novela del escritos de ciencia ficción Jean-Pierre Andrevon. Este relato de aventuras fantásticas nos muestra una civilización idílica, que no ha conocido el horror de la guerra y se ve abocada a enfrentarse a una amenaza proveniente de un futuro remoto. Estas son las Seven Chances de Sitges 2022. Siete oportunidades únicas de recuperar obras singulares, a menudo arrinconadas por las circunstancias o paso del tiempo, que demuestran que en la inabarcable constelación del fantástico aún hay mucho por explorar.

Selecció Seven Chances 2022 Faceless (Los depredadores de la noche) (Jesús Franco, 1988), presentada por Carlos Losilla The Heroic Trio (Dung fong sam hap) (Johnnie To, 1993), presentada por Violeta Kovacsics La vittima designata (La víctima designada) (Maurizio Lucidi, 1971), presentada por Javier Parra The Velvet Vampire (Stephanie Rothman, 1971), presentada por Marga Almirall Demon Pond (Yashagaike) (Masahiro Shinoda, 1979), presentada por Mariona Borrull Condenados a vivir (Joaquín Romero Marchent, 1971), presentada por Alejandro G. Calvo Gandahar (René Laloux, 1988), presentada por Iván Pintor

Categorías: Sitges Film Festival
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