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Archive for the ‘Las lecturas de Serendipia’ Category

Las lecturas de Serendipia: Alan Moore despierta a la serpiente

EL LIBRO DE LA SERPIENTE

Los libros iluminados de Alan Moore

ALAN MOORE

La Felguera Editores. Encuadernación en tapa dura. 184 pág. ilustradas. 

Quizás ustedes piensen que alguien que al cumplir los 40 años se proclame mago podría ser una muestra de que ha perdido el entendimiento. Es posible que si se enterasen que este mismo individuo escogió como deidad a la que adorar a la serpiente Glycon, una especie de muppet protagonista de rituales organizados por su creador y falso profeta, el griego Alejandro de Abonutico, piensen que pudiera ser que este mago no se tomara demasiado en serio a sí mismo. Pero quizás no pensarían igual si supieran que, Alan Moore, el sujeto del que estamos hablando, escogió precisamente a esta deidad porque pensó que “Si voy a tener un dios, prefiero que sea un absoluto fraude y un títere, porque así es improbable que empiece a creer que ese títere creó el universo ni nada peligroso por el estilo”. 

Nosotros creemos a Alan Moore cuando se proclama mago y  anarquista. Porque este escritor británico ha demostrado a los incrédulos que el cómic, incluso el de superhéroes, puede ser literatura de primera si se aborda seriamente. Varias de sus obras se encuentran entre las mejores que ha dado el noveno arte, ya sea con proyectos más personales como Miracle Man (1982-89), V de Vendetta (1982-87), Watchmen (1986-87), o su etapa en Swamp Thing, como abordando personajes clásicos como Batman o el último hijo de Krypton, entre otros. En todas esas páginas y muchas más, Alan Moore dejó muestras sobradas de su genialidad. Obró pues prodigios. Pero es con From Hell (1989-99) donde el mago de Northampton comienza a adentrarse en un universo que conecta perfectamente con los dos libros que ha puesto a disposición del lector más audaz la editorial La Felguera: Ángeles Fósiles y el que vamos a presentarles: El libro de la serpiente. No en vano, el propio Eddie Campbell se encargó de adaptar e ilustrar en formato cómic The Birth Caul y Snakes & Ladders, dos de las invocaciones/representaciones de Alan Moore incluidas en El libro de la serpiente.

Sabemos que es posible que, incluso tras leer los cómics nombrados, piensen que la magia no existe. Pero nosotros sabemos que sí. Y más sabiendo que Alan Moore está adscrito a la magia más libre que existe: La magia del caos, en cuyos ritos cabe todo lo que el practicante quiera incluir ¿Runas? ¿El universo Lovecraft y sus mitos de Cthulhu? Todo lo que el mago quiera en ese momento y en ese día. Y Alan Moore cuenta con un riquísimo y atractivo cosmos del que extrae su magia: de las calles de Withechapel a la obra de William Blake; desde personajes reales y trágicos como Joe Meek o los siameses Chang y Eng a Cromwell y Arthur Machen. Y todo ello y mucho más observado por el ángel de Highbuy, con las proclamas de las sufragistas como fondo y, siempre siempre, el omnipresente Crowley dejando como testigo de su presencia la fragancia de su pipa de opio.

Todo esto y mucho más es lo que tuvo cabida en las cinco performances que conformaron El Gran Teatro Egipcio de las Maravillas de la Luna y la Serpiente, ejecutadas  entre 1994 y 2001 y en las que Moore se acompañaba de música, danza e incluso tragafuegos. Representándolas para la Golden Dawn Society o en lugares como la Tate Gallery y el Bridewell Theatre. Unas performances  que La Felguera tiene a bien reunir, por primera vez en castellano, en un lujoso volumen que ha contado con la supervisión del mismísimo Mago del Caos y con el que nos contagiaremos de la pasión de los textos que allí fueron leídos y de la envolvente prosa poética de Moore, en la que mezcla tiempo y espacio; ficción y realidad; poesía e historia. Caos. Anarquía. Magia. Todo ello regado con fascinantes imágenes que ha seleccionado con mimo La Intendencia de La Felguera, ilustraciones realizadas ex-profeso para este libro por Mario Rivière y una introducción, e impecable traducción/adaptación, de Javier Calvo. Y todo ello, muy importante, impreso en un papel de gran calidad que convierte este libro en un objeto de culto por sí mismo y en una obra fundamental para el lector más inquieto.

¿Todavía no creen en la magia?

ISBN: 978-84-948305-1-8 | Colección Zodiaco Negro | Cubierta por Mario Rivière | Traducido y prologado por Javier Calvo | 184 páginas | 23 euros | Tapa dura | 200 x 240 mm.

 

Las lecturas de Serendipia: ¡Qué modernos fuimos en los 70!

¡QUÉ MODERNOS FUIMOS EN LOS 70¡

Moda, música, juguetes y otras extravagancias de la década prodigiosa

GUILLEM MEDINA

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. 288 pág. Repletas de ilustraciones a todo color. 

Antes de nada avisar de que, cuando se enfrasquen en el multicolor universo de los setenta que nos propone Guillem Medina, no deben ser exigentes en cuanto a la profundidad de campo abarcada. Lo que nos propone este último monstruario pop editado por Diábolo Ediciones es un viaje al kitsch que dejó tras de sí esa década, representada en especial por su desmesurada moda, pero también por los objetos pop más variados y, naturalmente, la música, el cine y la televisión.

¡Qué modernos fuimos en los 70! es un libro en el que prima la imagen, marca de fábrica de la editorial, pero también incluye un un texto explicativo. Especialmente indicado para todos aquellos que no vivieron aquella época, que posiblemente alucinarán ante los modelitos que nuestras madres nos obligaron a lucir, el libro les ayudará a entender nuestro actual estado mental y porque muchos de nosotros terminamos, en los ochenta, metidos en tribus urbanas de diferentes pelajes. Pero, por supuesto, también servirá el libro de Guillem Medina como repaso (¡Oh, no!) para nostálgicos que quieran sumergirse en aquellos tiempos.

Medina mantiene al principio cierta cronología en sus páginas, partiendo de los sesenta del Swinging London, Twiggy y Mary Quant para meternos, sin anestésicos y de cabeza, en un universo en el que ocupan el mismo espacio Las Grecas, los pantalones de pata de elefante, el cine quinqui, el Glam, Leif Garrett o la Jet Set marbellí, todo puesto a lo loco, sin demasiado orden ni concierto, con sus imágenes a-saltándonos a la vista con tan solo girar una página, algo que, por otra parte, en nuestra opinión y tratándose del tipo de libro que es, representa  un factor sorpresa que añade emoción y encanto a la obra.

El libro, al no ser una obra detallada sino tan solo una amplia panorámica, colorista y canalla, eso si, puede servir para que el lector se anime a profundizar en los diferentes aspectos que hicieron de esta época una de las más olvidables en cuanto a estética se refiere.

El libro contiene algunas entradas que debieran haberse excluído por ser más  representativas de otras épocas, como la dedicada a la musa Edie Sedwick (¡murió en 1971!); o a Teresa Gimpera, cuya época más pop y recordada se desarrolló en los sesenta de Bocaccio y de la Escuela de Barcelona; o el muy 60’s look de Mia Farrow en La semilla del diablo (1968); o las referencias al Pop-Art, movimiento artístico que vivió su época de máximo esplendor a mediados de los sesenta  pero, ya les advertimos que no fueran muy puntillosos a la hora de juzgar esta obra, pues no está en su ánimo el resultar definitiva sobre aquellos años ¡Mucho nos tememos que habrá más! Eso sí, el libro también sirve para demostrar los conocimientos que tiene el autor sobre moda y juguetes, pues estos, en especial las muñecas, tienen un gran protagonismo en el libro, aunque sea en detrimento de otros muchos juegos que hubo en aquella época.

¡Qué modernos fuimos en los 70!, que cuenta con un destacable prólogo de Plàcid García-Planas, también contiene, en nuestra opinión, algún pequeño gazapo visual, como algunas imágenes pertenecientes a DVD o CD en lugar de a pósteres y discos originales; o fotografías con marcas de agua de populares portales de venta de segunda mano que podrían haberse disimulado con facilidad; o una imagen de un Madelman karateka que… nunca existió, al menos más allá del prototipo o de las buenas manos del aficionado mañoso.

Pero son minucias en un universo plagado de Blaxploitation, peinados imposibles, ponchos de labores de punto, Georgie Dann, David Bowie y musas del destape ibérico, entre otras monstruosidades,  hasta llegar ¡Bendito sea! al Punk, que trajo tras de sí (aunque con su influencia marcada), la New Wave, el Power-Pop… y lo que nos ofrecieron los años ochenta, también con sus propios monstruos y fantasmas.

Por lo pronto embarquen, junto al prolífico Guillem Medina y de la mano de Diábolo Ediciones, en ¡Qué modernos fuimos en los 70! un viaje al pasado más multicolor, en una nueva entrada en este universo nostálgico que a unos fascina, a otros deleita, a otros aburre, pero a todos, a todos, sorprende.

¿Quieres un chicle? de Vicente Pizarro, el libro que huele a fresa

¿QUIERES UN CHICLE? REGALOS Y SORPRESAS CON SABOR EXTRALARGO

VICENTE PIZARRO

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. 

Parece que hay cierto acuerdo en querer demostrar que cualquier tiempo pasado fue mejor a base de traer de vuelta la televisión de nuestra niñez o la música de nuestra juventud. Personalmente no creo que así sea. El pasado es el pasado y conviene mirar hacia adelante porque, sobre todo, se tiende a recordar lo bueno de nuestra niñez y olvidar todo lo malo, que lo hubo y en abundancia. Santones de la nostalgia se esfuerzan en clamar las ventajas del VHS respecto al  DVD como si hubiera punto de comparación en cuanto a calidad (algo que sí sucede entre vinilo y CD) y no fuera mucho mejor disfrutar del cine digital. Ventajas que no están en el sistema en sí, sino en que aquellos cacharros y cintas le traen de nuevo la ilusión de descubrir y ver por vez primera todas aquellas películas. Una experiencia que, por otra parte, no se puede repetir por muchas veces que se ponga la misma película en el mismo viejo magnetoscopio. Los video-clubs  y toda aquella época finalizó como se terminó el cine de los domingos como única posibilidad de distracción de nuestros padres o de los que tenemos ya los cincuenta. Y, entre otras cosas, porque se ha enriquecido con otras propuestas.

Pero si de algo sirve todo este viaje al pasado, esta nostalgia, es que al menos se editan algunos trabajos de investigación tremendamente pop que no podrían haberse afrontado de no haber este interés general por todo ello. Libros como los dedicados a Editorial Novaro, al merchandising español de La Guerra de las Galaxias, a la muñeca Nancy o a programas televisivos como Un, dos, tres, responda otra vez no se hubieran escrito o no se hubieran publicado de no haber todo este interés en el pasado más próximo, así que, como toda moda, hay que aprovechar lo bueno que deja tras su paso y entre ello se cuentan varios de los libros que Editorial Diábolo dedica a la cultura popular y que, realizados por coleccionistas y estudiosos con auténtico afán completista y espíritu de catálogo, se están publicando. Libros en los que, como no podría ser de otra forma, predomina la imagen.

Uno de los más curiosos que ha editado y con el que más ha disfrutado el que todo esto les cuenta es el dedicado a los cromos y obsequios que se daban con la bollería industrial que, en muchos casos, no estaban al alcance del escolar medio de bocadillo en recreo. Muchos envidiábamos a nuestros compañeros cuyas madres (quizás menos dedicadas que las nuestras), compraban Grisines de Panrico, Bonys de Bimbo, o Phoskitos de Cropán a sus hijos. Pero les mirábamos con envidia, sobre todo,  por el cromo que salía. Así que cuando Vicente Pizarro reunió todas aquellas colecciones en su libro ¡Andá!, la merienda… no pudimos más que celebrarlo.

Pues bien, ahora el mismo autor ha afrontado, con idéntica meticulosidad,  las colecciones de cromos y objetos que ofrecían las diferentes marcas de goma de mascar. Huelga decir que a nuestras madres, velando siempre por la salud de sus pequeños, no les gustaba nada que comiéramos chicles. Como tampoco agradaba a muchos profesores el efecto de rumiante que ofrecíamos. O las pompas que los más diestros hinchaban. Ni a donde iba a parar una vez agotado su sabor… Así que completar una colección de cromos era una labor titánica por no decir imposible, por lo que resulta más que interesante poder ver, en ¿Quieres un chicle?  todas estas colecciones.

Vicente Pizarro enumera las diferentes marcas de goma de mascar que estuvieron a la venta desde los años 70 hasta la actualidad, y a continuación las colecciones que ofreció cada una de forma cronológica: Bazoka, Cheiw, Dunkin (la marca estrella por sus figuritas de Lucky Luke, Asterix y Looney Tunes, entre muchas otras), Dubble Bubble… gracias a este libro algunos hemos podido descubrir que existió un chicle Pulga y Linterna (¡Con más de 22, 22, 22 adhesivos!) y  otros como Robocop, Kung-Fu y, el más bizarro, Sabrina, dedicado a la cantante que tantos despertares sexuales causó en aquella Nochevieja de 1987.

El libro cuenta, además de con infinidad de imágenes a todo color de todas las colecciones y sus álbumes, con ejemplos de pósteres y objetos promocionales, propaganda, envoltorios, todo ello hilvanado con un texto explicativo que detalla, además, la historia de las diferentes empresas fabricantes. En resumen: otro loable trabajo de arqueología pop publicado por Diábolo Ediciones en el que tan solo se echa en falta, puestos a ser exigentes, que hubiera incluido una introducción explicando la historia y el origen de tan llamativa golosina, cuyo aroma el lector también podrá rememorar y saborear con el libro, pues sus páginas huelen, y casi saben, a chicle de fresa, lo que añade otro aliciente a este auténtico viaje sensorial a otra época.

 

 

 

La Guerra de las Galaxias ‘Made in Spain’

13 diciembre 2017 Deja un comentario

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS ‘MADE IN SPAIN’ LA HISTORIA DE STAR WARS EN ESPAÑA

ÉPOCA VINTAGE 1977-1986

JOSÉ GRACIA. Prólogo Steve Sansweet

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. 296 páginas a todo colorS

 

Que no todo está dicho ni escrito sobre el universo Star Wars lo demuestra este voluminoso libro, el cual explora el mundo del merchandising autóctono generado por esta popular franquicia. Pocas veces un libro de estas características resulta tan completo como La guerra de las galaxias ‘Made in Spain’, ya que funciona a varios niveles: a nivel nostálgico permite a los más talluditos rememorar aquellos tiempos recordando promociones de bebidas refrescantes o pastelitos; y como guía de  campo permite a los coleccionistas y completistas ver y conocer todo lo que se realizó y editó sobre estas tres películas. Pero el libro de José Gracia es ante todo el resultado de una investigación exhaustiva realizada desde el conocimiento y el cariño. Me explico: hay libros que no se puede evitar leer como una ocasión perdida de haber realizado ‘EL’ libro, la obra de referencia sobre el tema que trata, no sucede lo mismo con La guerra de las galaxias ‘Made in Spain’ ya que el estar escrita por José Gracia garantiza que vamos a leer un trabajo de alguien que, además de saber perfectamente de lo que habla, lo ha hecho con el corazón y con la intención de ofrecer al lector el libro que le hubiera gustado poder comprar si alguien lo hubiera hecho, pero que como no ha sido así, ha tenido que hacerlo él. Así que tras años de investigación y de reunir material, principalmente de su colección y de las de sus amigos y conocidos, ha inmortalizado todos los objetos mediante fotografías realizadas por él mismo (olvídense de fotos extraídas de internet) y los ha reunido en un tomo acompañadas de amenos textos en los cuales explica detalles referentes a los objetos, junto a deliciosas vivencias personales propias y de otros compañeros de fatigas. Por si todo esto fuera poco, también ha contado con intervenciones de técnicos y actores de la saga que ofrecen su visión de lo que para ellos ha significado pertenecer a este universo tan particular nacido hace ya 40 años.

Si bien habría merecido una revisión más a fondo, que habría servido para detectar algunos pequeños gazapos, estos resultan mínimos en una obra tan detallada y pormenorizada, repleta de curiosidades y que tiene su punto más interesante y divertido en las disparatadas copias y productos piratas inspirados en la saga y sus personajes. También se ha querido enriquecer la obra ofreciendo detalles sobre la historia de algunas jugueteras y editoriales importantes como Vértice, Bruguera y Forum, que ayudan también a ofrecer un retrato de la época, en la cual no  había tanto material a disposición del pequeño aprendiz de Jedi.

Destaca asímismo un extenso apartado que da a conocer y homenajea a todos aquellos actores que doblaron al castellano la trilogía original, un cariñoso recuerdo que comparte hojas junto a álbumes de cromos, discos, guías, fotocromos, libros, maquetas y figuras de acción dedicadas a esta saga ahora inabarcable.

Más que una guía, pues su delicioso texto permite que sea leído y disfrutado por sí mismo, es sin lugar a dudas un libro necesario para fanáticos del universo Star Wars, pero también para estudiosos que se acercan con intención de conocer como se promocionaron estas películas en los años setenta y ochenta y, por supuesto,  para curiosos y nostálgico pues en sus  hojas, imágenes y textos se conserva el sabor de otros tiempos en los cuales muchos fuimos un poco más felices gracias a esta pequeña gran aventura espacial.

 

Las lecturas de Serendipia: caminando por la ‘Plaza de Bacalá’ con ‘Cine-Bis’ y ‘Ceremonia sangrienta’

21 noviembre 2017 Deja un comentario

Serendipia no da abasto con sus lecturas, pero no puede evitar detenerse un momento y recomendarles tres de los últimos trabajos que más le han gustado. Un cómic, Plaza de Bacalá del alicantino Carmelo Manresa,  y dos fanzines, el imprescindible séptimo número de Cine-Bis y el cada día más completo Ceremonia Sangrienta, que con su cuarto número confirma su lugar dentro del fandom. Ambos tan diferentes como interesantes. Lecturas que Serendipia atesorará en su biblioteca después tras haberlas devorado, pues, si en estos tiempos es cierto que se editan muchos libros y publicaciones, también conviene ser selectivo y conservar tan solo lo mejor. Y estos tres son de lo mejor.

 

PLAZA DE LA BACALÁ

Carmelo Manresa

Desfiladero Ediciones. Rústica con solapas.

176 páginas. Blanco y negro.

Bien sabido es que solemos edulcorar el pasado recordándolo como una época deliciosa. Saturando de melaza los recuerdos (buenos) de otra época que, si pudiésemos volver hacia atrás, podríamos comprobar que no fue tan maravillosa. Sin lugar a dudas eran tiempos de descubrimientos, algunos de los cuales marcarían nuestra personalidad de manera perenne. Ahora podemos tener en casa una película en HD repleta de extras, por ejemplo, pero nunca podremos revivir la sensación de aquella vez que la vimos, repleta de cortes, con unos amigos en el cine. Podremos escuchar un disco, pero el descubrimiento, esa piel de gallina al escuchar una canción, nunca volverá a repetirse. Podremos leer un cómic, olerlo incluso, pero nunca será igual que la primera vez que lo vimos, con aquella magia en su portada, en sus dibujos vistos una y otra vez. Podremos rememorar nuestras noches de fiesta, los conciertos, los amigos…

Todo es muy subjetivo, sin embargo. Puedo asegurarles que, personalmente, por mucho Súper-8 o VHS que hubiese tenido, nunca he podido disfrutar más del cine en casa que con el DVD/Blu-ray; mi colección favorita de cómics hace tiempo que se reeditó con mejor papel y a todo color respetando, además, el formato y las portadas originales. Y bueno, el vinilo sigue estando ahí. Eso sí que no ha sido superado. En cuanto a las noches de fiesta… bueno, ni fueron todas las noches, ni todas las semanas ni todas aquellas noches terminaron bien. Recuerden, recuerden…

Lo que pasa es que éramos más jóvenes. Y nuestro tiempo ha pasado muy rápido y ha evolucionado todo tanto que algunos hablamos ya como nuestros padres cuando se mofaban de nuestra música o nuestro aspecto. Y si miramos hacia atrás vemos que muchas cosas han cambiado. Pequeños detalles, maneras de vivir que conocimos y que, sin darnos cuenta, se han marchado para siempre. Y eso es lo que hace Carmelo Manresa en Plaza de La Bacalá: rememorar pequeñas cosas, detalles que todos los de su generación podemos compartir. Entonces se hacía más vida en la calle y había ciertos perfiles, ciertas figuras, que, sorprendentemente, se repetían en otras plazas de otros barrios de otras ciudades: cines de reestreno en los cuales, ahora, nos sería imposible ver una película porque no podríamos concentrarnos en ella dada su incomodidad, su deficiente sonido, sus deficientes copias y su deficiente público, que no callaba ni debajo del agua; los tontos del barrio; kioscos (y kiosqueros) con olor a rancio; habladurías y chismorreos sobre el vecindario, aunque ahora no conozcamos, ni ganas, ni al vecino de la puerta de al lado; recreativos (y su fauna); nunchakus fabricados con palos de escoba… Un universo de retales que se van perdiendo en nuestra memoria pero que, de forma totalmente imprevista, vuelve en el momento más inesperado haciendo que nos demos cuenta de que nos hacemos, irremediablemente, mayores.

Pues bien, pequeños recuerdos, texturas de ese pasado, son las que nos trae, con un lenguaje cercano, de tú a tú, Carmelo Manresa en Plaza de La Bacalá. Y nos lo muestra con trazos claros, que a mí personalmente me traen a la memoria aquellos dibujos voluntariosos de los artistas, muchas veces anónimos y escasamente reivindicados, de los humildes tebeos de editorial Vilmar. Un dibujo ideal para lo que se nos narra. Lo que no significa, ni mucho menos, que hablemos de un dibujo anticuado, pues también recuerda planchas de, por ejemplo, Martí Riera o Daniel Torres dibujantes poderosamente underground pero a la vez con un cierto regusto retro… Y por supuesto Carlos Gimenez con el que, además, comparte ciertas maneras en su forma de narrar,  de trasladar detalles, emociones y tipos.

Pues bien, al igual que sucede precisamente con las historias de Carlos Gimenez, las que nos cuenta Carmelo Manresa en Plaza de La Bacalá tienen, en el cómic, el vehículo ideal con el que ser transmitidas y con el que hacernos sentir de nuevo la nostalgia, sí, pero también el alivio de seguir vivos para contarlo.

CINE-BIS #7 VV.AA (Quatermass Ediciones)

¡Cuánto hemos echado en falta Cine-Bis! Serendipia adquiere escasas publicaciones periódicas, pues igual de escasas son las que despiertan nuestro interés más allá de ojear y leer algún artículo. Pero eso no nos pasa con Cine-Bis. Lo leemos de cabo a rabo porque todo en él  resulta interesante, está muy bien escrito y aprendemos mucho sobre cine.

Este séptimo número, que sus fieles hemos tenido que esperar durante 14 dolorosos meses, trae en sus páginas artículos tan interesantes (alguno incluso apasionante), que ha conseguido que la espera haya merecido, con creces, la pena. Vean si no:

Carlos Aguilar firma tres de las mejores perlas de este número. Un magnífico Dossier Mabuse que en esta primera entrega analiza las cintas que sobre el personaje dirigió Fritz Lang. Pura historia del cine que se prolongará en una segunda parte con las secuelas y nuevas aventuras del genio del mal que vinieron de la mano de Harald Reinl, Werner Klinger, Paul May, Hugo Fregonese, Jesús Franco o Claude Chabrol. De Aguilar también es la suculenta entrevista a Chelo Alonso, uno de los rostros más bellos (y ya es decir) del cine de género europeo de los sesenta; y el artículo sobre Luigi Bazzoni, un realizador con tan escasa como interesante filmografía.

Fernando Usón Forniés aporta un fascinante recorrido por lo que ha dado de sí, cinematográficamente hablando, el duelo en el O.K. Corral. Nueve títulos que abarcan desde los años treinta con Frontier Marshal (Allan Dawn, 1939) a Wyatt Earp (Lawrence Kasdan, 1994), pasando por grandes clásicos como La pasión de los fuertes (My Darling Clementine, John Ford, 1946) o Duelo de titanes (Gunfight at the O.K. Corral, John Sturges, 1956). De la realidad a la ficción.

David Pizarro contribuye con una muy interesante entrevista con el director Juan Bosch, un realizador todoterreno recordado (y no lo suficiente) por sus inicios en el policíaco con películas como A sangre fría (1959) o Regresa un desconocido (1961), pero que contó con una prolífica carrera durante la cual aportó oficio y dignidad a cuanta producción le pusieron a tiro. Una vida en el cine.

Ángel García Romero nos descubre y analiza en profundidad uno de los títulos más oscuros de William Castle, Shanks (1974), un delirio “pintoresco e inclasificable” tal y como lo define Romero, que resulta ser una, “extraña mezcla de historia de horror y cuento de hadas perverso” con el mimo (horreur!) Marcel Marceau como protagonista.

Se cierra el extenso y correcto dossier en dos partes dedicado a los Marx Brothers y se  incluyen, finalmente, dos completos artículos más, uno dedicado a las Biker Movies realizado por Roberto García-Ochoa Peces,  y otro más que interesante (¿cuantas veces utilizo este adjetivo?) centrado en la histórica publicación francesa especializada en genero fantástico Midi-Minuit Fantastique.

172 Páginas de pura cinefilia magníficiamente ilustradas con imágenes de calidad y a todo color en una publicación, no me cansaré de repetirlo, imprescindible para todos los amantes del cine.

Más información y pedidos a: quatermass@hotmail.com

 

CEREMONIA SANGRIENTA #4 (octubre 2017)

Coincidiendo, como suele ser habitual, con el Festival de Sitges  salió a la venta la cuarta entrega de Ceremonia Sangrienta, un fanzine que va encontrando su lugar en el fandom con una línea clara y un diseño muy característico. Aunque se ocupa del cine fantástico y de terror de todas las épocas, tiene una querencia especial por el de última hornada, lo que le diferencia de los demás fanzines, más centrados en rarezas pretéritas. Se caracteriza por tener una cuidada selección de textos, serios y exhaustivos, además de infinidad de imágenes, reproducidas en blanco y negro.

Con un acabado y una linea muy personal, este último número incluye, además de un extenso repaso sobre lo que dio de sí la edición número 49 del Festival de Sitges, artículos sobre La autopsia de Jane Doe (André Øvredal, 2016), The Love Witch (Anna Biller, 2016), 31 (Rob Zombie, 2016), The Last Shift (Anthony DiBlasi, 2014) y The Void (Jeremy GillespieSteven Kostanski, 2016), que se estrenará en nuestras pantallas como El vacío el día 8 de diciembre, además de artículos sobre Twin Peaks, el denominado New French Extremity, una entrevista con Barbara Crampton y un especial centrado en No profanar el sueño de los muertos (Jorge Grau, 1974) que, además de un artículo sobre el rodaje y su repercusión en la época, incluye una entrevista con José Lifante.

106 páginas de amena lectura que pueden conseguir en tiendas como Freaks o escribiendo directamente a:

info@ceremoniasangrientazine.com

Las lecturas de Serendipia: ‘Cinezoico, el dinosaurio a través de la historia del cine’

24 octubre 2017 Deja un comentario

Que Serendipia siempre ha sido muy de monstruos no les resultará una novedad a poco que nos conozcan. Vampiros, hombres-lobo y otras criaturas tamaño estándar, para que nos entendamos, poblaron y pueblan los mejores delirios cinematográficos y literarios de su universo,  y en menor medida los monstruos gigantes. De hecho, siempre le sorprendió la  sincera admiración y, sobre todo, el conocimiento sobre los dinosaurios que un amigo de la infancia profesaba por estos extintos seres. Amigo que era capaz de reconocer todas las especies, ya fuera tanto viéndolas en álbumes de cromos, como en pequeñas figuras Dunkin. Más tarde supe que no estaba solo en su pasión (ni yo tampoco en la mía),  y que existe un extenso grupo de mortales afectados por la ‘dinosauriomanía’.

CINEZOICO, EL DINOSAURIO A TRAVÉS DE LA HISTORIAA DEL CINE

Octavio David López Sanjuán

Editorial Rosetta. Rústica con solapas. 288 páginas

Lo anterior viene a cuento porque, a pesar de no ser personalmente una apasionado sobre el tema  (de hecho me cuesta horrores incluso pronunciar los nombres de esas especies), ha llegado a nuestras  manos Cinezoico, un libro de reciente publicación que nos introduce en las películas protagonizadas por estos monumentales seres. Octavio David López Sanjuán, autor del mismo, es un escritor del que ya teníamos referencia por su primera y voluminosa obra, ¿A quién vas a llamar?, de Tracy el gorila a Peter Venkman, la historia de los cazafantasmas que allá por 2015 publicó la editorial Tyrannosaurus Books (notese que el nombre de la editorial era ya un claro presagio de uno los grandes protagonistas de su presente libro). Una buena referencia, no hace falta decirlo, que hacía, ya de entrada, atractiva la lectura del título que ahora tenemos entre manos.

Cinezoico es una obra que aborda el estudio de los grandes saurios desde diversos niveles. Aunque su principal objetivo sea analizar de manera eficaz y amena los principales filmes de la historia del cine que han contado con la participación activa de seres antediluvianos, así como las diferentes técnicas de animación y trucaje cinematográfico con el que han sido devueltos a la vida, también, y ahí estriba la novedad,  nos instruye en el conocimiento científico de estos seres, en la investigación paleontológica y en sus últimos hallazgos  y, más allá aún,  en los orígenes literarios de muchas de las aventuras que más tarde se convertirán en película.  Todo ello desde el profundo conocimiento y sin ánimo de cargar su obra con engorrosos datos, nombres y fechas. Muy al contrario, toda la información se nos administra de forma fluida y entretenida, de modo que la lectura de Cinezoico se convierte en todo un placer. Como explica su autor: ” lo que convierte a Cinezoico en algo único es que se adentra en el tema ‘paleontológico’. Es decir, utilizando temas que aparecen reflejados en las diferentes películas, se trata de exponer dichos elementos científicos con un lenguaje accesible. Además, se recogen las diferentes especies de dinosaurios y animales prehistóricos que aparecen a lo largo de cada producción. En esta vertiente paleontológica, es donde José Luis Sanz, uno de los paleontólogos de mayor prestigio a nivel nacional (y que también ha prologado el libro), ha supervisado los diferentes matices, para conseguir un texto con el mayor rigor científico posible. Todo ello sin olvidar que es un libro dirigido para todas las edades, con un léxico accesible y donde la historia de estas producciones está narrado de una forma cronológica para darle una coherencia a la figura del dinosaurio a través de la historia del cine.”

Sin ánimo de resultar exhaustivo, se centra en las más interesantes o curiosas películas sobre el tema; así, Octavio dedica capítulos a cintas señeras como The Lost World (Harry O. Hoyt, 1925), King KongMerian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933), Hace un millón de años (One Million Years B.C., Don Chaffey, 1966) o la saga completa de Parque Jurásico. Eso sí, sin olvidar curiosidades como la dinosaura Gertie, que en 1914 tuvo el honor de inaugurar el cine de este subgénero, o películas pertenecientes a la denominada serie B tales que La bestia de la montaña (The Beast from Hollow Mountain, Edward Nassour e Ismael Rodríguez, 1956) e, incluso, hitos de la animación como En busca del valle encantado (The Land Before Time, Don Bluth, 1988). Tampoco ignora la llegada de los dinosaurios a la pequeña pantalla, objeto que aborda en un último capítulo.

De 1914 a 2015, más de 100 años de cine fantástico que ha alimentado la imaginación de pequeños y grandes desde las pantallas en esta completa obra, profusamente ilustrada que, sin lugar a dudas, está llamada a ser de referencia en la temática. Publicada por la joven Editorial Rosetta, sello conocido sobre todo por su gusto por las novelas y las bandas sonoras, que tiene también especial querencia por el cine, tal y como demuestran obras como Cine y Expedientes X de Miguel Ángel Plana, o los dedicados a compositores cinematográficos como George Dunning y John Barry.

Octavio David López Sanjuán:
Natural de San Vicente del Raspeig (1982). En 2003 junto a Rubén Ortiz y Jonathan Bellés funda la página web godzillaencastellano.com, la primera web de habla hispana dedicada al saurio nipón.
Desde 2014, colabora mensualmente en la revista “Scifiworld” en la sección “Monsterland”, dedicada al cine de monstruos japoneses. En la misma publicación, ha realizado artículos de otras películas relevantes del cine fantástico, incluyendo entrevistas realizadas expresamente a los implicados en las diferentes producciones. Entre ellos se encuentran los especiales dedicados a la saga “Temblores”, “Expediente X”, “Cortocircuito” o “El monstruo del armario”.
En 2015, publica su primer libro, “¿A quién vas a llamar?, de Tracy el gorila a Peter Venkman, la historia de los cazafantasmas”, un exhaustivo recorrido por la figura del cazafantasmas tanto en cine como en televisión, y donde se incluyen más de 50 entrevistas exclusivas realizadas a los partícipes de las diferentes producciones.
Además, organiza anualmente el “Godzilla Weekend”, evento alicantino dedicado al kaiju eiga. Y participa también en los podcast “Luces en el horizonte” y “Cosas de monstruos”.
“Cinezoico: el dinosaurio a través de la historia del cine” es su segundo libro publicado, encontrándose actualmente inmerso en otros proyectos relacionados con el cine fantástico.

 

Las lecturas de Serendipia: ‘Lejos de aquí’, una crónica sobre la vida, obra y época de Eloy de la Iglesia y José Luis Manzano

1978. José Manzano, un chaval de la UVA de Vallecas, sumiso y fantasioso, se ofrece a la salida de unos billares del centro de Madrid. Lo recoge Eloy de la Iglesia,rara avis, vasco, homosexual, comunista y el cineasta más comercial del momento. Eloy queda fascinado con el chaval. Se lo lleva a vivir a su apartamento y lo elige como protagonista de Navajeros, exponente del nuevo cine coyuntural sobre la situación de un segmento considerable de la juventud en una apenas estrenada España constitucional.

LEJOS DE AQUÍ

Eduardo Fuembuena

Uno Editorial. Encuadernación en rústica. 814 páginas

Hemos atesorado pacientemente Lejos de aquí, el libro que Eduardo Fuembuena ha escrito sobre Eloy de la Iglesia y José Luis Manzano, con intención de echarle mano cuando desconectáramos y tuviéramos tiempo de afrontar sus más de 800 páginas de apretada escritura con garantía de continuidad. Y el libro, lejos de defraudarnos, nos ha resultado excepcional por diversos motivos. Y es que Lejos de aquí, ideado como novela, funciona a varios niveles:

-Como crónica política del momento que se vivía en cada época en la cual nos sitúa el narrador. Desde los últimos coletazos de la dictadura a la Transición, primero con el gobierno de UCD y más  tarde con la izquierda de tramoya que representaba el PSOE, cuyo triunfo mayoritario relegó a la izquierda real, a la que pertenecía tanto Eloy de la Iglesia como gran parte de su entorno, a un segundo plano condenándola a su desaparición.

-Como crónica de la situación que tenían que vivir los homosexuales tanto antes como después de la muerte física del dictador. Obligados a permanecer dentro de sus armarios, bien ocultos y tan solo saliendo ocasionalmente en forma de piezas exóticas o como motivo de befa en comedias desarrollistas.

-Como crítica formal y comentario cinematográfico de la filmografía del director vasco, así como de historia cronológica de sus rodajes. Exhaustivo y repleto de anécdotas, detalles y numerosos datos extraídos de hemeroteca y de entrevistas personales del autor a amigos y a los principales colaboradores de Eloy de la Iglesia.

-También funciona, por supuesto, como novela. Aunque quizás, y es nuestra opinión, es en este aspecto donde más flojea. Algo que posiblemente se corregirá cuando tome forma de guión cinematográfico, en cuya materialización está trabajando activamente Fuembuena.

Con todo esta novelización de la vida y obra en común de Eloy de la Iglesia y José Luis Manzano va mucho más allá de ser una mera dramatización. No es, ni mucho menos, una novela al uso. En Lejos de aquí el autor maneja todos los elementos enumerados introduciéndolos en la acción de forma sutil sin despistar al lector, llevándole de la narración al ensayo conformando, con todo ello, una apasionante -y apasionada- visión de los años ochenta, y de la situación política resultante de un Transición maquillada en la cual la izquierda, en otras palabras, los perdedores de la contienda del 36, continuaron siendo también los derrotados en esa Transición, que colocó a los hijos de los jerifaltes del anterior régimen, de los vencedores, en los lugares que continúan ocupando aún hoy sus herederos, y al parecer a perpetuidad.

Eloy de la Iglesia no sale personalmente muy bien parado en el libro de Fuembuena. Su retrato es el de un hedonista, teórico del comunismo que goza poseyendo los cuerpos de jóvenes proletarios, preferiblemente lumpen. Cuando el director conoce a José Luis Manzano este es un chico sano, que ejerce eventualmente de chapero, pero que, al contrario de lo que comunmente tiende a creerse, no fue el responsable de poner en contacto a Eloy de la Iglesia con las drogas duras, sino que fue a la inversa. Y al contrario que el director vasco, Manzano no pudo desengancharse del tóxico. Así que en las páginas de este libro viviremos el penoso deambular de ambos en el mundo de la droga. Un vaivén de situaciones, enganches y desenganches en los que tendrá un papel muy importante en la parte final un cura, Pedro Cid, personaje que servirá al autor para detallar la desinteresada labor de un buen puñado de valerosos hombres y mujeres que dedicaron su vida a ayudar a los más necesitados en los barrios más golpeados por la heroína. Un universo de asociaciones y movimientos vecinales que tenían su epicentro en la parroquia del barrio, donde había echado raíces la Teología de la Liberación  y desde donde los vecinos lucharon por sus derechos y por la dignidad del lugar donde la necesidad les había llevado. Barrios de extrarradio con ciclópeos bloques de cemento en los cuales se hacinaba la mano de obra venida de lugares como Murcia y Andalucía. Lugares idénticos, igual de mutilados por la droga como El pozo del tío Raimundo en Madrid; La Mina en Barcelona; o San Roque en Badalona (1).

José Luis Manzano y Eloy de la Iglesia en una imagen tomada durante una entrevista que les realizó Pierrot en 1982 para la revista Lib (Nº 315).

Pero en Lejos de aquí sobre todo hay cine. Y destaca la atención especial que el autor dedica a una de las cintas más denostadas del director donostiarra, su adaptación de Otra vuelta de tuerca (1985). Y se agradece que así sea, pues se trata de una película compleja, que merece ocupar un puesto más destacado en la filmografía de Eloy de la Iglesia por las múltiples lecturas que ofrece y por su magnífico acabado técnico. También son especialmente atractivos e interesantes los detalles sobre proyectos del director que por diversos motivos no llegaron a buen puerto. Como la casi mítica Galopa y corta el viento o Imán, que adaptaba una obra de Ramón J. Sénder. También conoceremos la etapa más oscura y desconocida de de la Iglesia. Una caída libre de la que fue recuperado al final de sus días, durante los cuales llego incluso a rodar de nuevo.

El lector encontrará en la obra de Eduardo Fuembuena vivencias novelizadas de los protagonistas, sí, pero en base a declaraciones de muchos de los que las vivieron junto a ellos en aquellos momentos (2), así que de las páginas de Lejos de aquí puede asegurarse que están llenas de verdad. De más verdad que muchos ensayos o críticas, ingredientes, por otro lado, presentes también en este libro.

Lo que no hallará el lector es un tratado de cine quinqui al uso, ya que resulta estúpido y casi ofensivo meter la obra de Eloy de la Iglesia en el mismo saco que la de, por ejemplo, José Antonio de la Loma. Ningún cineasta retrató la época como lo hizo el director donostiarra en sus películas.

Eduardo Fuembuena  ha creado un híbrido. Un mutante que, como hemos visto, funciona en varios niveles los cuales, unidos, ofrecen un poderoso resultado. Personal,

La mirada de ‘el Jaro’

bien narrado y del todo recomendable, por sus páginas desfilan entrañables personajes como Andrea Albani (Lali Espinet), Pierrot, José Luis Fernández ‘el Pirri’ o Josep Anton Pérez Giner. Pero sobre todo ese José Luis Manzano tan necesitado de cariño y de protección. Tan frágil que no pudo pasar página. Lejos de aquí es un retrato triste, duro, desolador, en el que se desenvuelven seres destrozados por las adicciones y por la época que les tocó vivir, durante la cual se destruyeron sistemáticamente en busca de su momento de pausa. De paz. Que finalmente encontraron.

NOTAS:
(1) Resultaría ideal para completar esta lectura darle un ojo a los dos magníficos documentales  de Cecilia y José Juan Bartolomé, Después de… (1983), que retratan toda esa época a la perfección. Un mundo y un universo que tal y como nació, fue cercenado.
(2) «Han sido siete años de trabajo durante los que he recopilado más de trescientos testimonios directos, además de llevar a cabo una exhaustiva labor de investigación y consulta de las fuentes documentales y audiovisuales disponibles» Eduardo Fuembuena en la nota de prensa de Lejos de Aquí.

BIOGRAFÍA DEL AUTOR: Eduardo Fuembuena nace en Zaragoza, en cuya Universidad (Facultad de Filosofía y Letras) se licencia en Historia del Arte. Continúa su formación en Barcelona (Máster de Escritura de Guion para cine y TV en la UAB) y en Madrid (diplomado por la ECAM, estudios de posgrado en la Universidad Carlos III de Madrid). Asimismo, publica artículos cinematográficos en portales digitales, blogs y revistas, a la par que desarrolla una labor profesional como decorador en cine, televisión y publicidad. En 2010 dirige el cortometraje de ficción Voces y en 2011 el poema audiovisual Chico y barco.

 

ATENCIÓN:

Este libro, autoeditado por su autor, se encuentra actualmente agotado pero Eduardo Fuembuena prepara la segunda Y ÚLTIMA edición para el próximo octubre. NO SE LO PIENSEN. 

Contacto y pedidos: lejosdeaqui2017@gmail.com

 

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