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Archive for the ‘Las lecturas de Serendipia’ Category

Las lecturas de Serendipia: Herbert West. Reanimador (Diábolo Ediciones)

HERBERT WEST: REANIMADOR

Edu Molina (Basado en el relato de H.P. Lovecraft)

Diábolo Ediciones, tapa dura, 24×17, blanco y sepia. 80 págs.

 

Herbert West, reanimador (Herbert West: Reanimator) fue escrito por Lovecraft entre 1921 y 1922 y fue uno de los escasos cuentos del autor publicado en entregas, concretamente seis. Narra las andanzas de un joven doctor, Herbert West, empecinado en devolver la vida a los cadáveres, experimento cuyo éxito dependerá de la frescura del cuerpo. La historia, narrada por su ayudante, se desarrollará en tres escenarios que cubrirán desde los primeros experimentos como estudiante en la universidad de Miskatonic; su paso por la I Guerra Mundial, donde pudo disponer de todos los cuerpos que deseó; y finalmente culmina a la vuelta del conflicto, cuando se instalarán a trabajar en un cementerio.

Con mucho del inmortal relato de Mary Shelley en su inspiración, Herbert West, reanimador fue, como es bien sabido, adaptado al cine en la que permanece como más exitosa -que no fiel- translación a la pantalla del universo Lovecraft. Un universo que ha tenido mucha más fortuna en el noveno arte. Ahí están las adaptaciones de Alberto Breccia, Richard Corben o Esteban Maroto, a los que ahora se les suma el argentino Edu Molina, con su magnífica novela gráfica.

El Herbert West: Reanimador de Molina sigue de manera bastante fiel el cuento original de H.P. Lovecraft, quizás donde se toma más libertades es en su conclusión, pero se muestra respetuoso con el original y la sobriedad y esquematismo de su dibujo, en tinta sepia, posee un clasicismo expresionista que transmite al lector perfectamente el sórdido escenario en el que se desarrolla la historia.

Nacido en 1969 en La Plata, Buenos Aires, Argentina, Eduardo Molina estudió en la Facultad de Bellas Artes de la misma ciudad siendo alumno de Alberto Breccia. Afincado desde 2002 en México, entre sus obras destacan Crimen y Castigo, la adaptación de la obra de Fiódor Dostoyevski y la de varios relatos clásicos de autores como Jack London, Herman Melville, Charles Bukowski, Edgar Allan Poe y Albert Camus. Edu Molina cita influencias de dibujantes como Hugo Pratt, Jordi Bernet, Will Eisner, Cacho Mandrafina y, por supuesto, su maestro, Alberto Breccia.

 

 

Con ‘Esferas’ vuelve el mejor cómic de ciencia ficción

ESFERAS. CIENCIA FICCIÓN PARA VIAJEROS ESPACIALES.

NÚMERO UNO

Fanzine de ciencia ficción creado y editado por César Saga y Paco Limón.

Enero 2020, Cartoné, 30×21, blanco y negro. 40 págs.

Desde los tiempos en que el hombre primitivo contemplaba el cosmos en la infancia de la humanidad, la visión de las estrellas ha estimulado la imaginación colectiva de la especie. Los Dioses y las leyendas surgieron de ellas. Se podría decir que fueron el detonante de todos nuestros mitos y de todas nuestras historias.

Esos pequeños puntos de luz en la oscuridad nos daban esperanza. No todo estaba perdido. La luz iba ganando la batalla a la noche y nos arropaban cuando estábamos rodeados por las tinieblas.

Hay quien no se siente arrebatado viendo un cielo nocturno y prefiere mirar el suelo y sus propios pies. Lo entendemos.

Pero este fanzine no es para ellos.

Con esta declaración de principios nacía la página de Facebook, Esferas 77, con la que los futuros editores de este cómic mostraban la filosofía y los avances que han llevado, finalmente, a esta primera entrega de Esferas, el cómic de ciencia ficción para viajeros espaciales.

Hacía tiempo que el cómic de ciencia ficción había abandonado a sus lectores tras estar, más o menos presente en los quioscos de manera continuada desde los años cincuenta. De Diego Valor a las aventuras y desventuras camp ilustradas por Boixcar en los años cincuenta; pasando por Dani Futuro de Carlos Giménez y Víctor Mora; hasta, hermanados con el terror, en las ediciones de españolas de Warren (Vampus, Rufus, Vampirella y Dossier Negro), la ciencia ficción gozó de buena salud y estuvo siempre presente en el mercado español, tanto como hemos visto, en forma de cómic, como en novela popular y publicaciones especializadas, caso de la mítica Nueva Dimensión. Pero volviendo al cómic de ciencia ficción, sus años dorados fueron los protagonizados por 1984, publicación que, editada por Toutain, llegó a los quioscos de 1978 a 1984, alcanzando los 64 números y que tuvo continuidad con Zona 84, que alcanzó los 96 números en 1992, año que marca su cierre y con él la decadencia y el fin del cómic de ciencia ficción en España.

Hasta ahora.

Y decimos hasta ahora porque ha llegado Esferas, una publicación abordada como fanzine pero con aspecto y contenido profesional. Cuatro historias componen el primer número, y todas ellas guardan cierto hilo en común, algo de lo que se han beneficiado al estar guionizadas por el mismo autor, Paco Limón, todo lo cual no significa que se trate de historias similares, muy al  contrario, son historias con un tono bien diferenciado, ilustradas por distintos dibujantes pero conectadas entre sí mediante esferas: cada esfera es un mundo y cada mundo tiene su historia.

Visitaremos universos muy parecidos al nuestro, como el protagonizado por el relato apocalíptico Obituario, dibujado por la detallista ilustradora argentina Carina Altonaga; o el del atípico relato de fantasmas Estática, realizado por Pedro Villarejo, autor de Los fabulosos Teikerman (¡Caramba!, 2012); o en el que se sitúa Doctor Sydon, que cuenta con dibujos del almeriense Claudio Sánchez Viveros y que es el único que tendrá continuidad en un próximo número. Pero también tendremos mundos habitados por otras especies evolucionadas,  como sucede en Errantes ilustrado por el cubano Ermitis Blanco, que además es director de cortos de animación.

Todo ello en una publicación editada a todo lujo, con una estupenda portada de María Ayuso Esteban y una calidad de papel y de impresión muy por encima de lo habitual y en la que destacan los guiones de Paco Limón, también cineasta, que recientemente ha presentado su excelente documental Sesión salvaje, dirigido junto a Julio César Sánchez y del que ya les hemos hablado aquí.

Tan solo queda desear larga vida a Esferas, de la que Serendipia se declara, desde ya, entusiasta seguidor.

Pedidos: Esfera 77

 

Las lecturas de Serendipia: ‘Noches de Halloween. La saga de Michael Myers’

16 diciembre 2019 Deja un comentario

NOCHES DE HALLOWEEN

La saga de Michael Myers

Octavio López Sanjuán

Prólogo: PJ Soles
Portada: José Mellinas

Applehead Team, 2019. Tapa blanda, 15 x 21 Color/blanco y negro. 650 páginas.

Del escritor cinematográfico Octavio López Sanjuán ya les hemos hablado detenidamente en Proyecto Naschy. Lo entrevistamos en cuanto supimos de la publicación de Noches de Halloween y con anterioridad habíamos tenido ocasión de comentar otras de sus obras, como ¿A quien vas a llamar?, un exhaustivo repaso del universo Cazafantasmas que, actualizado y con nueva maquetación ha sido reeditado recientemente por Applehead; y  Cinezoico, un  repaso al cine jurásico editado por Roseta, obras que tienen en común el concienzudo trabajo de campo que hay tras ellos. Además de un profundo amor al cine que traspasa sus páginas.

López Sanjuán inicia su largo ensayo sobre la saga de Michael Myers introduciendo al lector en los arcaicos orígenes de la festividad del  Halloween; así como aproximándolo a los inicios cinematográficos de la carrera de John Carpenter y los hechos relevantes en conexión con la creación de su emblemática obra. Todo ello mezclado con leyendas urbanas que por entonces circulaban y que, todavía hoy, se narran como verídicas al amparo de la lumbre, algunas de las cuales contribuyeron en la creación del misterioso asesino de la máscara blanca. Asimismo, López Sanjuán ha realizado numerosas entrevistas con personas conectadas con las diferentes producciones, ya sean actores, guionistas o técnicos, integrándolas en el texto y enriqueciéndolo. Pero no piense el lector que tal profusión de datos es puro relleno o resulta extenuante. Ni mucho menos. Su lectura es amena y fluida y encamina perfectamente al lector al único objetivo del libro, adentrarlo en la saga Halloween y si es posible, transmitirle una parte de la pasión puesta por el autor en ello.

López Sanjuán sitúa cada película en su época, analizando el cine de terror contemporáneo a cada una de ellas, repasando la gestación de los filmes y analizando cada película sin caer en vacuos fanatismos. Consigue escribir un texto sobre cine que resultará por igual interesante y atractivo para el lector ajeno al conjunto de esta saga, como para el fan die hard del slasher en general y de Michael Myers, uno de sus mayores paradigmas, en particular.

Y es que podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que todo aquel que adquiera un libro de Octavio López Sanjuán puede tener la total seguridad, no solo de que ha comprado un buen libro, sino de añade a su biblioteca el mejor trabajo que se ha escrito en castellano sobre el tema.

Cabe destacar la cuidada edición y su diseño, la magnífica selección fotográfica y la estupenda portada, todo lo cual no hace más que añadir más atractivo a esta redonda propuesta.

 

 

Las lecturas de Serendipia: ‘Informe Madelman’ y ‘En busca de Totoro’

16 diciembre 2019 Deja un comentario

INFORME MADELMAN VOL. I

Jon Diez de Ulzurrun

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24. 256 pgs. Color. 

Desde que los descubrí lo tuve claro. Cada Navidad, cuando mis padres me preguntaban qué iba a pedir a los reyes, les decía que “un Madelman”. Si me decían que sí, pero que pidiera algo más, les decía con todo convencimiento: “otro Madelman”. Y es que desde que tuve el primero en mis manos, toda mi alegría era poder jugar con ellos y utilizarlos para representar lo  que más me gustaba: películas.

Los Madelman eran Bruce Lee, Spiderman (bueno, Peter Parker, que para eso tenía el Mego), Drácula y cualquier personaje que deseara. Los ‘maquillaba’ y utilizaba decorados (cajas de zapato), vestuario y efectos especiales (¡bendita plastilina y lapiz rojo!). Si el Capitán América debía aparecer congelado en el polo desde la 2ª Guerra Mundial, tal y como leí en un tomo de Vértice, el Madelman se dejaba congelar durante unos días en la cubitera.

La imaginación era el complemento imprescindible para estos muñecos, que en muchos casos fueron mis mejores amigos. Luego ya uno creció. Y más tarde vinieron las increíbles figuras de acción que hay en la actualidad, pero ninguna de esas figuras puede sustituir a aquellos Madelman, que podían convertirse en cualquier personaje y con los que podía disfrutar todas las aventuras que se me pasaran por la cabeza, pues, como es bien sabido, los Madelman lo pueden todo.

Comercializados en 1968, cuando yo tenía tan solo dos añitos, los Madelman tuvieron una evolución, con diferentes modelos, equipos y accesorios. Una historia deliciosa que el especialista en el tema, Jon Diez de Ulzurrun desgrana en Informe Madelman. Estudioso en el tema y responsable de libros y documentales sobre estos hombres articulados dispuestos para la acción, realiza en Informe Madelman el más profundo estudio sobre el tema: con todos los datos y misterios; los ilustradores, la propaganda, los prototipos, los catálogos; la historia de estos pequeños hombres sin pies y sus imitaciones; secretos ofrecidos con todo el cariño que tan solo puede ofrecer aquel que escribe y publica el libro que le hubiera gustado haber encontrado  a él mismo para saber absolutamente todo sobre estos personajes.

Este primer volumen comprende toda la información referente a las Madelman fabricados entre 1968 y 1976, el comienzo de todo. De hecho son los Madelman ‘cabeza cuadrada’ y sin pies que personalmente viví y de los cuales uno ha sobrevivido y me está mirando, ahora mismo, desde mi librería. Mi favorito, astronauta en origen (las manos lo delatan) con el traje de Marinero Servico Portaaviones, el que más me gustaba porque podía pasar por un personaje normal, no era un soldado y podía ser utilizado en historias normales. O para representar una identidad secreta de algún superhéroe. O… y es curioso. No me pregunten que es lo que cené ayer, pues no lo recuerdo, pero sí les puedo decir todos los Madelman y el equipo concreto (pequeño o mediano, grande entró solo uno).

Una segunda entrega estará dedica a los Madelman de segunda generación, con pies y diferente cara, así como otras reencarnaciones. Promete ser un itinerario emocionante. Y sin duda con alguna carga de nostalgia, pues personalmente cuando pienso en lo mejor de mi niñez pienso en cuando jugaba con los Madelman, por eso es estupendo poder contar con el que va a ser EL libro para conocer todo sobre ellos y además editado por Diábolo con la solvencia de medios y calidad de impresión que les caracteriza.

EN BUSCA DE TOTORO

Apuntes de un paseo por el bosque

Sebastián Hirr

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24. 248 pgs. Color. 

Hace un par de años Diábolo Ediciones publicaba un delicioso libro que analizaba, casi fotograma a fotograma, El viaje de Chihiro. Un laborioso trabajo que introducía y explicaba al lector muchos elementos culturales del Japón presentes en la cinta de Miyazaki que aclaraban y podían ofrecer nuevas lecturas a sus imágenes.

Aunque ya les confesé entonces y me reitero en que aquella es mi película favorita del mago japonés de la animación, la segunda que le sigue y muy de cerca es Mi vecino Totoro (Tonari no Totoro, 1988), cinta que he descubierto mucho después y que todavía necesita terminar de conquistar mi alma como hizo aquella. Algo que, sin duda, este libro me ayudará a hacer.

Sebastián Hirr ofrece en estos apuntes de un paseo por el bosque, una mirada pormenorizada a ese mundo, una experiencia que para el autor “tiene la capacidad de influenciar la forma en que vemos al mundo una vez atravesamos la experiencia de mirarla.”

Y es que Mi vecinoTotoro es una oda a la naturaleza y a la imaginación, y un relato de crecimiento. Pero también es mucho más. Cuando Miyazaki llegó a mí mediante El viaje de Chihiro, un amigo me la recomendó como un viaje lisérgico muy imaginativo. Y sabía que yo entendía lo que quería decir. Mientras su hija la disfrutaba a un nivel, él encontraba otra lectura que convertía la película en una experiencia totalmente diferente. Y ahora, en el libro de Hirr, me encuentro que compara a Miyazaki con un chamán. Y yo así lo siento también. Como un chamán que acompaña al espectador por un mundo lleno de misterios y simbologías que tan solo él comprende. Y otras que este libro puede ayudarnos a entender.

Junto al autor analizaremos cada escena, deteniéndonos en las partes que, ya sea por merecer una interpretación (o más de una) o por hacer referencia a algún detalle perteneciente a la cultura oriental en general, y japonesa en particular, merece ser explicado.

Y el autor lo hará todo llevándonos por un paseo por el film. Escena a escena, de manera fluida, deteniéndose para mostrarnos lo que le parece interesante, lo que le llama la atención, lo que no hemos visto y lo que no comprendemos. Enriqueciendo la experiencia de revisar una historia que nos tiene cautivados. En sus palabras, el autor intentará “amplificar su percepción”, partiendo de la base de que “lo importante no es dar con respuestas sino con nuevas preguntas que transformen en obsoletas a las anteriores.” Sin duda un atractivo juego. Y no es que saber todo sobre ella sea realmente imprescindible para disfrutar de esta maravillosa historia, pero puede ofrecer al lector una nueva visión de la película, también apasionante, enriqueciendo así el visionado de esta obra capital del cine. Un visionado que, de nuevo en palabras del autor “no nos aleja de la realidad: la reconfigura.”

Más información y pedidos: Diábolo Ediciones

 

 

Las lecturas de Serendipia: Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Momias

26 noviembre 2019 Deja un comentario

BIBLIOTECA DE CÓMICS DE TERROR DE LOS AÑOS 50: MOMIAS

Seleccionados por Steve Banes

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 144 páginas a todo color

Si la anterior entrega de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50 estaba dedicada al zombie, muerto andante moderno por autonomasia y paradigma del cine y literatura de terror del siglo XXI, el cuarto volumen, que recientemente ha salido a la venta, se centra en un muerto viviente de origen más romántico y que marcó una época a comienzos del siglo XX plena de maravillas y descubrimientos: la momia egipcia.

La leyenda que gira alrededor de las maldiciones faraónicas y la maldad inherente a estos seres se remonta a las expediciones británicas por Egipto y sus descubrimientos, más concretamente al de la momia de Tutankamon en 1921 por parte de la expedición del Museo Británico dirigida por Howard Carter, con el auspicio de Lord Carnarvon. Este hallazgo dio pie a la que se llamó maldición del faraón, creencia que se basa en que cualquier persona que profane la tumba de un faraón del Antiguo Egipto cae en una maldición por la que morirá en poco tiempo. La maldición asociada al descubrimiento de la tumba del faraón de la XVIII dinastía Tutankamón es la más famosa en la cultura occidental. Muchos autores (incluido el propio descubridor de la tumba, Howard Carter) niegan que hubiese una maldición escrita, pero algunos investigadores del caso aseguran que Carter encontró en la antecámara un sello en la pared cuya inscripción decía: «La muerte golpeará con su miedo a aquel que turbe el reposo del faraón» Por supuesto había mucha literatura en todo esto, pues no en vano unos años antes, en 1892, en el cuento El lote núm. 249  Arthur Conan Doyle abordó por primera vez la figura de una momia como elemento terrorífico, siendo el relato precursor de futuros filmes, entre los que destaca el primero de ellos y el mejor, La momia (The Mummy, Karl Freund, 1932), protagonizada por el gran Boris Karloff para Universal Pictures en la que interpretaba a Im-ho-tep, sacerdote egipcio momificado en vida que retornaba de la tumba para buscar a la reencarnación de su amada. Pero el personaje no siempre fue así de activo y romántico y pasó a ser, película tras película, poco más que un criado al servicio del malvado de turno.

Steve Banes, recupera y selecciona un buen número de historias protagonizadas por momias y las reúne en este cuarto volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Con un extenso prologo de Banes y una introducción de Steven Thompson, el libro cuenta con un buen número de historietas inéditas en nuestro país ilustradas por Frank Giusto, Sy Grudko, Iger Shop o Bob Powell, entre otros, seleccionadas de oscuros comic books de títulos tan sugerentes como Web of Evil, The Beyond, The Thing o Spook. El tomo se cierra con un buen número de portadas de comic books reproducidas a tamaño original.

Editado, como es habitual en Diábolo Ediciones, con un papel de buen gramaje y a todo color, este tomo es una adición imprescindible para todo aficionado al buen cómic de terror.

 

Las lecturas de Serendipia: Ortega y Pacheco Deluxe Vol. 4

26 noviembre 2019 Deja un comentario

ORTEGA Y PACHECO DELUXE Vol. 4

Pedro Vera

¡Caramba!, 2019. 200 páginas. B/N y color. Cartoné. 20.0 x 25.6 cm

Hay que decirlo bien alto y sin ningún tipo de rubor: Pedro Vera es lo mejor que le ha pasado al cómic humorístico español en los últimos años. Pero también es lo más grande que le ha sucedido a los futuros estudiosos que quieran saber como era y de donde salió el español del siglo XX y XXI, pues el dibujante manchego ha sabido capturar mejor que nadie todos los guiños, costumbres y frases que nos unen, que nos aúnan, pese a quien pese, a todos los habitantes de esta península ibérica que recientemente ha validado su eterno grado de ranciedad convirtiendo, con su voto, en tercera fuerza política al paradigma del cuñao iletrado que siempre tiene que opinar sobre todo aunque no tenga ni la más somera idea de lo que habla. Ese cuñado que todos tenemos y junto al que volveremos a sentarnos durante estas ‘fiestastanentrañables‘ para escucharle decir las mismas frases y sentencias de cada año. Pedro Vera ha sabido captar la esencia de la España rancia, tanto la que palpita en la calle y  en la empresa, como la que se reúne en tascas o en la intimidad del hogar.

Naturalmente hablamos de la serie Ranciofacts, que cada semana se ofrece desde las hojas de la revista El Jueves y que ¡Caramba! reúne regularmente en imprescindibles -y muy esperados- tomos, de los que la editorial ya lleva editados cuatro volúmenes. Pero antes de la obra maestra que, sin lugar a duda es Ranciofacts, Pedro Vera creó unos personajes que ya conectaban con ese ideario cañí, Ortega y Pacheco, dos cazurros que ponían justicia a base de zurriagazos ahí donde hiciera falta: tertulianos, políticos, personajes de la jet… y todo de la manera más políticamente incorrecta, por supuesto.

Dibujante muy acertado en el arte de la caricatura, ¡Caramba!, también ha estado reuniendo en lujosos tomos la integral de Ortega y Pacheco, que se publicó originariamente en El Jueves entre 1998 y 2012 y que con su cuarto volumen llega a su final. El libro reúne todas las últimas historias publicadas en el El Jueves, muchas de ellas no incluidas en los recopilatorios Pendones del Humor. El libro se completa con mas de sesenta páginas que reúnen una larga y reveladora entrevista con el autor, en la que confirma que hay ranciofacts para largo -incluidos unos tomos recopilatorios sobre cine que prometen ser muy grandes-; además de un buen puñado de ilustraciones a todo color, cameos de Ortega y Pacheco en historietas de otros personajes y mucho más,  todo un festín para el fan de la obra de Pedro Vera en particular y del amante del cómic de humor en general. No es que la obra de Pedro Vera sea recomendable: es imprescindible.

Las lecturas de Serendipia: ‘¡Anda! la merienda… Vol. II’

8 noviembre 2019 Deja un comentario

¡ANDÁ!, LA MERIENDA… VOL. II

Más deliciosas colecciones de nuestra niñez

Vicente Pizarro

Diábolo Ediciones, 2019. Tapa dura, 17 x 24 Color. 

En ¡Andá!, la merienda Vicente Pizarro abría la caja de los truenos de nuestra memoria más arcaica mostrándonos viejas colecciones de cromos que pudimos completar a base de dejarnos la salud, adquiriendo de paso unas eternas lorzas que nos acomplejarían durante el resto de nuestra adolescencia y más allá. Y todo gracias a los productos Bimbo, Cropán y Panrico, entre otros. Y es que los niños de los sesenta, setenta y ochenta adquirimos el hábito del coleccionismo, del que todavía sufrimos diversas secuelas, gracias a estas colecciones y las de quiosco. Pero, ¡ay!, las que venían en la bollería y pastelería industrial tenían un nosequé, que las hacía mágicas, especiales para aquellos tiempos de carencias: superhéroes; discos diminutos que sonaban narrando las grandes hazañas de los guerreros del pasado; adivinanzas; figuras; brutos mecánicos troquelados… fantasía desatada.

Tiempo después el mismo autor trajo a nuestra memoria los cromos y las colecciones que venían en aquella pesadilla de nuestras madres (y alegría de dentistas) que era la goma de mascar con el libro ¿Quieres un chicle? Una amenaza menor para sus vástagos si la comparamos con la de las drogas, el sexo y el alcohol, claro. Pero eso sería después.

Ahora, Vicente Pizarro retorna y devuelve al lector al universo de los productos alimenticios de nuestra infancia y sus objetos promocionales con ¡Andá! la merienda II en el que enumera y analiza las promociones incluidas en productos como quesitos, pipas, mermeladas, chocolates solubles, cremas de cacao y snacks, volviendo así a nuestra perjudicada memoria aquellos minerales que daba Cola-Cao en sus tapas; los Pitufos troquelados (y acolchados) de Matutano; o los adhesivos pasotas de Bollycao. Además de descubrirnos colecciones más oscuras,  como las que se ofrecían en las bolsas de pipas o por los productos Ortiz, y reservando sus últimas páginas para ofrecer algunas imágenes de colecciones y productos que quedaron sin reseñar en la primera entrega.

En resumen, todo un milagro, un maravilloso viaje en el tiempo, cuidado hasta el detalle, que destila un gran amor del autor por el objeto del libro y que más allá del dichoso factor nostálgico y del deleite para los sentidos que supone, ofrece un impagable estudio sobre el impacto de la televisión y el cine sobre los niños de la época, la marcha y la competencia en el mercado entre las diferentes marcas, así como el nacimiento del merchandising en España. Así que ¡Andá, la merienda… II funciona a varios niveles, de ahí que sea un interesante libro que merezca ocupar un espacio en nuestra Biblioteca de Serendipia junto a los dos anteriores.

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