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Los Cántabros: un péplum en la filmografía de Paul Naschy

2 septiembre 2016 Deja un comentario

Tras ser uno más de los géneros producidos en la España de los sesenta, principalmente en régimen de coproducción, el peplum, las populares ‘películas de romanos’, hacía tiempo que habían dejado de producirse en nuestras tierras, así que la aventura de rodar un peplum en la España de los ochenta era todo un anacronismo y una aventura de lo más descabellada.

Dan Barry (Joaquín Gómez Sáinz de Rozas) actor, guionista, productor y director cántabro comenzó su andadura, al igual que Paul Naschy, en el mundo del deporte, obteniendo galardones en halterofilia y lucha grecorromana. Su físico le llevó a realizar papeles en el cine como actor y especialista en diversas producciones internacionales y españolas, la mayoría de género, hasta que en 1980 tuvo la oportunidad de poner en marcha un proyecto largamente acariciado, Los Cántabros, que narraba la lucha entre las tribus cántabras acaudilladas por Corocotta y las tropas romanas lideradas por Marco Vespaciano Agripa.

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Un magnífico cartel de Mac, aunque algo extraño en su concepción con el personaje de Naschy de espaldas.

La tesis tradicional presenta a Corocotta como héroe de la resistencia ante Roma, como unificador y caudillo local durante las Guerras Cántabras de Augusto durante los años 29 a 19 a. C., pero la única constancia de la existencia de Corocotta se basa en una cita del historiador romano Dión Casio, que tradujo Adolf Schulten:

“Irritóse tanto [Augusto] al principio contra un tal Corocotta, ladrón hispano muy poderoso, que hizo pregonar una recompensa de doscientos mil sestercios a quien lo apresase; pero más tarde, como se le presentase espontáneamente, no solo no le hizo ningún daño, sino que encima le regaló aquella suma.”[1]

Este episodio, que naturalmente se muestra en el largometraje, es el que ha creado toda la leyenda sobre el supuesto cántabro Corocotta (hay quien dice que su origen es norteafricano) motivando que su figura sea realzada como símbolo cultural y turístico de Cantabria. Y apoyándose en esta tesis, la más conocida y difundida, Dan Barry quiso inicialmente realizar una serie televisiva, aunque desechó la idea optando por un largometraje, que comenzó a dirigir el veterano Amando de Ossorio, tal y como recuerda el propio Barry:

Amando de Ossorio, en efecto, incluso llegó a rodar una primera versión, pero cuando acudimos a los lugares de Cantabria que yo había escogido como escenarios del rodaje, como los Picos de Europa y otros, no hubo forma de hacerle llegar a aquellos parajes; siempre quería rodar los planos desde la carretera, por lo que no me quedó más remedio que sustituirle.”[2]

Dan Barry y Verónica Miriel en un fotocromo de Los Cántabros

Dan Barry y Verónica Miriel en un fotocromo de Los Cántabros

Con Amando de Ossorio fuera del proyecto, hubo que buscar rápidamente un sustituto. Paul Naschy asegura que la dirección del filme se la ofreció Augusto Boué, jefe de producción de Los Cántabros, pero según Dan Barry, fue él mismo el que se lo propuso a Jacinto Molina, por entonces compañero suyo en el gimnasio Guzmán el Bueno. En todo caso Paul Naschy no aceptó utilizar lo rodado por Ossorio, y quiso reescribir el guión de este proyecto, que sin duda también le atrajo por las favorables condiciones de rodaje: “Por primera vez voy a trabajar con un presupuesto por encima de los treinta millones, que no podía ni soñar. Por primera vez dispongo de cinco semanas para rodar.”[3] Un holgado presupuesto que cuesta apreciar tras ver los resultados del film en pantalla. Cuestión que también ha sabido ver Adolfo Camilo Díaz al definir Los Cántabros como “un cómic con pocos medios y muchas ideas.”[4] El mismo director narró como se las tuvo que ingeniar para suplir la falta de vestuario: “Carecíamos de suficientes armaduras y cascos romanos, y logré un ataque de la caballería de Marco Vespasiano Agripa  -mi maravilloso personaje- haciendo pasar al mismo grupo de caballistas una y otra vez, emergiendo de un gran montículo.”[5] Quizás esta pobreza de medios sea la responsable de que una lucha entre gladiadores tenga lugar en el salón del palacio del César y no en el habitual circo romano. O que la batalla final entre ambos ejércitos se represente con un solitario duelo entre Corocotta y Marco Vespasiano.

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Sin olvidar los problemas ocasionados por una huelga de extras y el accidentado rodaje a 40 grados bajo cero, que causó la muerte de algunos caballos.

Lo cierto es que con la reescritura del guión el personaje de Marco Vespasiano Agripa, encarnado por Paul Naschy, resultó muy reforzado, erigiéndose en auténtico protagonista de la trama y restando protagonismo al líder cántabro interpretado por Dan Barry. El personaje de Naschy también protagoniza el romance con Elia (Verónica Miriel), la hermana de Corocotta. Y aunque se ha comentado que Paul Naschy fue el responsable del giro argumental hacia el subgénero de ‘espada y brujería’, este era un ingrediente supuestamente aportado al guión por Amando de Ossorio, que declaró su intención de: (…) hacer una película de ‘espada y brujería’ con druidas, magia, los romanos en contra de todos estos ritos, etcétera.”[6] Aunque naturalmente Naschy dotó al guión de Los Cántabros de elementos fantásticos, así como de pequeñas dosis de humor. Es posible que el director se dejara influenciar por el Asterix de Uderzo y Goscinny, algo que resalta especialmente en las caricaturas de los romanos, de entre los que destaca un muy improbable Luis Ciges.

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Al recaer la dirección en Paul Naschy, este se rodeo de actores habituales en sus películas. Como Andrés Resino que intervino en La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971) y Jack el destripador de Londres (José Luis Madrid, 1975), y que en Los Cántabros interpreta eficazmente a César Augusto. Sobre el rodaje de este film, el actor comentó un curioso detalle al especialista cinematográfico norteamericano Mirek Lipinski: (…) Naschy no se aprendía sus líneas por estar muy ocupado haciendo y planeando esto y aquello, por lo que usaba un apuntador cuando tenía que hablar. Así que uno tenía que esperar a que el apuntador hablara primero y luego Naschy. Esto afectaba al otro actor, pero bueno, si Naschy no memorizaba sus diálogos es porque estaba muy liado con la producción y negociando cosas. Esto es lo único reprochable, pero hay que perdonarle porque tenía muchas cosas que hacer en esta película.”[7]

Verónica Miriel y Paul Naschy en un fotocromo de Los Cántabros.

Verónica Miriel y Paul Naschy en un fotocromo de Los Cántabros.

El film también contó con la ya mencionada Verónica Miriel, una preciosa y aniñada actriz a la que también pudimos ver en La maldición de la bestia (Miguel Iglesias, 1975); Julia Saly, que mantenía una relación profesional con el actor y director que se extendió durante diez años; la encantadora Blanca Estrada, una de la actrices más populares en la época del ‘destape’ y que intervino junto a Naschy en El francotirador (Carlos Puerto, 1978), El caminante (Jacinto Molina, 1979) y, tras Los Cántabros, en Misterio en la isla de los monstruos (1981) de Juan Piquer Simón; el veterano Alfredo Mayo, como el druida, uno de los personajes más pintorescos de Los Cántabros, mezcla de Panorámix y Gandalf. Pepe Ruiz y Ricardo Palacios, representan el contrapunto cómico de la película con un papel similar al que realizaron en El retorno del hombre lobo (Jacinto Molina, 1981).

También intervienen otros actores habituales en el cine de Naschy realizando pequeños papeles, como Antonio Iranzo, Paloma Hurtado, Frank Braña, Mariano Vidal Molina, el ya nombrado Luis Cigés, o Jenny Llada. Así como Antonio Mayans, que recuerda como: “gracias a Juana de la Morena y Augusto Boué [Naschy] me volvió a contratar en Los Cantabros. Yo hacía de mensajero que llegaba, entregaba el mensaje y moría.”[8] Y David Rocha, cantabros1que mantiene un buen recuerdo de su también breve participación en el filme:   “recuerdo, además de a Paul que la dirigió e interpretó y con el que me sentí muy unido, a otros actores con los que coincidí en alguna otra película y de los que tengo bonitos recuerdos. Por ejemplo Frank Braña, que trabajó en Los Cántabros y en La herencia del mal, que dirigió Dan Barry; Blanca Estrada, con la que coincidí en El Caminante; y a algunos otros actores que trabajaron conmigo en doblaje en diferentes series y películas que dirigí. Pero a quien recuerdo con más cariño es a Antonio Iranzo.”[9].

En la parte técnica también encontramos rostros familiares en el cine de Paul Naschy como Ángel Arteaga, responsable de la banda sonora que también compuso las de La marca del hombre lobo (Enrique López Eguiluz, 1968) y La furia del hombre lobo (José María Zabalza, 1972) y al que el propio director confió la de El huerto del francés (Jacinto Molina, 1978) y Alejandro Ulloa, director de fotografía que tanto contribuyó a crear las mágicas atmósferas de El caminante y El retorno del hombre lobo, en la que también participaron el montador Pedro del Rey y León Revuelta diseñando vestuario.

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Lamentablemente no hubo un buen ambiente de rodaje, y los dos antagonistas en la ficción también lo fueron en la realidad. Dan Barry se arrepintió de haber contado con Paul Naschy como director, llegando a declarar que “hubiese sido mejor seguir con Ossorio que con Paul Naschy, que a la hora de la verdad rodó cantabros2casi toda la película en Torrelaguna, en paisajes que nada tienen que ver con los cántabros.[10] Por su parte Naschy se quejaba de la poca fotogenia de Dan Barry (cuya voz fue doblada por José Guardiola): “No sé (…) si es que fui muy autoritario en el rodaje y él no estaba acostumbrado o si es que le llegaron unos comentarios del equipo de fotografía sobre que era imposible fotografiarlo de lo feo que era, pero la tomó conmigo y se vengó quitándome el nombre de los carteles.”[11]

Según Ángel Sala, para quien Los Cántabrosfue un más que aceptable film de aventuras que recuperaba en parte el espíritu del peplum clásico de los años sesenta[12]”, la película resultó un fracaso comercial que “casi no pudo verse en su estreno, lastrada por unos distribuidores y exhibidores que no confiaron en el proyecto[13]

cantabros4Para Paul Naschy fue un dignísimo peplum de acción sin buenos ni malos y una muy bella película, rodada en una época en la que Naschy estaba profesionalmente en estado de gracia, ejerciendo como director, guionista y actor en sus películas, había estrenado poco antes dos de sus mejores títulos: El huerto del Francés y El caminante e iniciaría una relación con una productora cinematográfica japonesa que le llevaría a rodar varios documentales y largometrajes, ofreciéndole unos años de estabilidad y prosperidad que, lamentablemente se truncaron en 1984 con el fracaso de Operación Mantis.

Por su parte Dan Barry, tras interpretar pequeños papeles en varias cintas, intervino en 1982 en Estirpe de dioses (Diego Santillán), film de espada y brujería, un subgénero muy en boga por entonces gracias al estreno ese mismo año de Conan el bárbaro (Conan, the Barbarian, John Milius), pero que no llegaría a estrenarse. Al año siguiente dirigirá Tunka el guerrero, rodada en 1983 pero estrenada tres años después, otra cinta de espada y brujería pura y dura con gotas de cine apocalíptico que será seguido en 1987 por La herencia del mal, película de terror que tampoco llegará a estrenarse y tras la que la labor cinematográfica de Dan Barry se limitará a la dirección de algunos docudramas de carácter cultural durante los años noventa.

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[1] Schulten, A. Fontes Hispaniae Antiquae, vol. V. Emporium, Barcelona, 1940. Pág. 335
[2] Salvador Estébenez, J. L.: Dan Barry, el Conan español. https://cerebrin.wordpress.com/2008/01/07/dan-barry-el-conan-espanol/
[3] Sáinz, S.: ‘Diálogos de la luna llena’. Transilvania Express Nº 2, 1981. Pág. 51
[4] Camilo Díaz, A.: El cine fantaterrorífico español. Santa Bárbara, S.L., Gijón, 1993. Pág. 159.
[5] Molina, J.: Paul Naschy. Memorias de un hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 1997. Pág. 132.
[6] Olano, J. y Crespo, B.: ‘Entrevista a Amando de Ossorio’. Cine fantástico y de terror español 1900-1983. Donostia Kultura, S. Sebastián, 1997. Pág. 371
[7] Lipinski, M.: ‘The Andrés Resino Interview’. Latarnia Fantastique International Nº 1, 2010.
[8] Mensaje personal al autor de este artículo.
[9] Mensaje personal al autor de este articulo.
[10] Salvador Estébenez, J. L.: Opus cit.
[11] Agudo, A.: Paul Naschy. La máscara de Jacinto Molina. Scifiworld, Pontevedra, 2009. Pág. 225.
[12] Sala, A.: Profanando el sueño de los muertos. Scifiworld, Pontevedra, 2010. Pág. 67
[13] Ibídem.
Categorías:FANTATERROR, Paul Naschy

Ayuda a que los templarios retornen de sus tumbas…

Poster realizado por Daniel Fumero a partir de una fotografía de Eduardo J. García.

Poster realizado por Daniel Fumero a partir de una fotografía de Eduardo J. García.

SINOPSIS
La actriz Lone Fleming , reconocida por su interpretación en la película La noche del terror ciego y otros títulos hoy míticos del cine de terror de los 70 en España, acaba de presentar sus memorias, Recuerdos de una reina del grito. Los fans del genero la admiran, pero Lone guarda un secreto que le atormenta desde hace unos días. Por las noches sufre unas terribles pesadillas en las cuales aquellos caballeros Templarios zombies, protagonistas de aquellas películas que interpretó dirigidas por Amando de Ossorio, regresan para atormentarla con el propósito de acabar con su vida. Ella achaca el hecho de las pesadillas a un guión que llegó a su casa en un sobre sin remitente en cuyo interior encontró un viejo manuscrito escrito por el director Amando de Ossorio que en  su portada rezaba El necronomicon de los Templarios. La pesadilla no han hecho más que empezar. Puede que este sea el ultimo guión para Lone Fleming.

Boceto realizado por el técnico de efectos especiales Domingo Lizcano.

Boceto realizado por el técnico de efectos especiales Domingo Lizcano.

Nada más y nada menos. El retorno de los siniestros caballeros templarios es la idea de la que parte un bonito proyecto, El último guión, que en forma de corto con argumento y dirección de nuestro amigo David ‘Monsterworld’ García Sariñena representará además el  reencuentro entre los cadavéricos templarios y algunos de los actores participantes de la saga original de Amando de Ossorio, como Lone Fleming, Loreta Tovar y Jack Taylor. Secundados con la presencia de otras estrellas del Fantaterror como Antonio Mayans, José Lifante y Marian Salgado, además de los escritores y críticos Carlos Aguilar y Antonio Busquets.

Pero dejemos que el propio responsable, David García, nos cuente en que consiste El último guión: “se puede considerar como un proyecto colectivo de cortometraje que pretende rendir tributo a una forma de realizar cine artesanal. A una época dorada de nuestro cine fantástico y de terror donde el ingenio imperaba sobre el raquítico presupuesto pero sobre todo es un homenaje a esa raza de actores todo terreno que salieron airosos de rodajes infernales sin ser, en contadas ocasiones, ni siquiera mencionados en los créditos. Es una historia de cine dentro del cine orquestada al viejo estilo con un claro look de los años 70 en donde juega un importante papel ese cine considerado ‘de pipas’.
El corto de momento es un proyecto que necesita financiación, para lo que se ha puesto el proyecto en la plataforma de crownfunding Verkami, con intención de conseguir que “El último guión  llegue a buen puerto. Que los caballeros Templarios resuciten de sus tumbas de granito y vuelvan para terminar su trabajo.”

Den pues un vistazo a lo que se nos propone en este enlace y estén al día de las incidencias de este sueño en el blog que David García acaba de abrir y que servirá como diario de rodaje.

Desde Proyecto Naschy animamos a todos a colaborar y felicitamos a David por esta magnífica idea, que esperamos pronto sea una realidad.

 

 

Loreta Tovar : una rubia en el Fantaterror

3 enero 2014 1 comentario

39265987Loreta Tovar es uno de los rostros más bellos y reconocibles del Fantaterror español. Ha trabajado con los más importantes directores del género (Ibáñez Serrador, Paul Naschy, Amando de Ossorio, Jesús Franco…) antes de tener que adaptarse a la comedia y dejar definitivamente el cine de forma prematura tras quince años de carrera.

Nacida en Cáceres como María Dolores del Loreto Tovar, es hija de un abogado de éxito y estudió en un colegio de monjas, concretamente en las Escolapias de Sevilla, tras lo que estudia la carrera de Técnico de Publicidad en paralelo a su actuación en películas. Comienza su carrera en el cine de manera casual a los catorce años de la mano de Narciso Ibáñez Serrador: Mi hermana Marisa y yo no empezamos juntas en el cine, realmente, lo que ocurrió fue que Narciso Ibáñez Serrador era vecino de la casa y me dijo si quería trabajar en una película. Yo tenía 14 años y me quedé obnubilada. Me dijo que iba a hacer una película bastante importante que se llamaba La Residencia. Yo pensaba ‘¿Qué me está diciendo este hombre?’. Le dije, ‘¿Usted sabe la edad que tengo?’ y me dijo: ‘Si, si. Por eso, porque necesito chicas de tu edad y como tú me das el tipo del estilo de chica que quiero y necesito para esta película, pues me gustaría’. Le dije que como tenía 14 años tenía que hablar con mi madre. Y me dijo, ‘Bueno, pues hablaré con tu familia a ver si me dan permiso’. Y se lo dieron. Yo todo lo vi muy bonito y muy agradable. Era como estar en un cuento”.

En La Residencia junto a Maria Gustafsson.

En La Residencia junto a Maria Gustafsson.

“Chicho era serio, pero era muy cariñoso. Cuando tú tenias que hacer tus cosas las tenías que hacer bien, porque sino era mucha pérdida de tiempo para todo el mundo. Había que tener un respeto. Desde al señor que coge el sonido hasta la persona que pone, con perdón, la braga en el foco, que es para que no te resalte mucho la luz. Chicho hacía sentir que era un trabajo de equipo, no era una estrella. Era un trabajo en equipo y si el iluminador quiere tú puedes salir maravillosa y si no quiere, pues pobre de ti… Cuando emprendes un trabajo, por mucho o poco que te paguen (…) tienes que dar el 100% de ti. Si no es mejor no hacerlo.

Lilli Palmer era un señora muy seria. Muy profesional y bellísima, con un tipazo impresionante. En Comillas rodé exteriores. El rodaje duró dos meses y casi todas las niñas que trabajaban en La Residencia eran top model. Pero increíbles. No te puedes hacer una idea. Tenían unos books que yo pensaba ‘quiero ser como ellas…’ “

32679053En este primer acercamiento al mundo del cine, Loreta trabaja sin acreditar, pero tres años después inicia una carrera ininterrumpida hasta 1985 mutando su apellido en diversos nombres artísticos: Loreta Tovar (con una y dos T), Loreto Tovar, Loli Tovar, Dolores Tovar, Loretta Martin, María Dolores Tovar  y Lorena Tower:

“Tras La Residencia comencé con el cine, porque enseguida me llamó José Luis Merino con el que hice La rebelión de los bucaneros (1972) con un papel protagonista con actores italianos. Una coproducción en la que El Vaticano era la parte italiana. Después hice varias películas para niños y me llamaron para hacer una campaña de tomate Pomodoro en Italia y empecé a hacer cosas de modelo. Por cierto, durante el rodaje de La Residencia me llamaron para hacer un spot de publicidad y me pagaban mucho  dinero. Entonces Narciso Ibáñez Serrador, cariñosamente Chicho, me dijo: ‘No pierdas esta oportunidad, vete a Canarias a hacer el spot de publicidad, que no vas a ganar ese dinero aquí en los dos meses de rodaje y en cuatro días te vas a llevar un dineral. Hazlo y que venga tu hermana’. Y mi hermana hizo de alumna también como yo, pero ella en morena y yo en rubia.”

Y Loreta entra de lleno en el boom del Fantaterror español con La llamada del vampiro

9847191(Aquelarre de vampiros en el título de rodaje) de José María Elorrieta, donde interpreta a una vampira sexy y rueda por primera vez en San Martín de Valdeiglesias, escenario de muchos otros filmes de género: “Me conocía hasta a los tenderos de San Martín de Valdeiglesias, porque a mí me encantan las chocolatinas y siempre a mitad de rodaje me escapaba y me iba a comprar las chocolatinas a un colmado”

En esta película rueda sus primeras escenas destinadas a doble versión. De hecho son posiblemente las más explícitas rodadas para una versión destinada al extranjero de un film de terror español de los setenta: “Cuando te preguntaban si estabas dispuesta a todo y tu querías  triunfar no ibas a decir ‘oye, que no, que yo…’decías: pues sí. Entonces te decían ‘tienes que hacer esto, esto y esto otro’ y claro, una vez ya has firmado un contrato lo tienes que hacer. Es así. Mi madre se llevó un par de disgustos cuando se enteró, pero le dije que si hubiera estado papá nos habría matado a todas (risas) por lo cual tenemos que dar gracias  de que papi no está con nosotros.

Estas escenas se rodaban con mucho respeto. Muchísimo respeto. Solamente estaba el iluminador, el técnico y decían al resto que se marchara. De vez en cuando alguno estaba por ahí en lo alto colgado. Pero bueno que más da. Era su problema, no el mío.

la_llamada_del_vampiroNo había engaños, en serio, no había engaños. Yo es que, como siempre he dicho, veraneaba desde muy pequeña en Ibiza y entonces el top less para mí era lo normal, así que, que vamos a decir de una cosa que hago gratis en la playa. No se me puede criticar por nada. Si hiciera escenas realmente morbosas eso ya me daría más… pero enseñar algo cuando puedes… porque cuando ya no puedes una retirada a tiempo es una victoria.”

Entre otros compañeros de reparto estaba el extraño protagonista Nicholas Ney, un uruguayo que no rodó más películas o Beatriz Lacy, hija del director. Aquí también comparte rodaje con su hermana Marisa, que hizo más papeles pequeños en el cine, siendo por ejemplo atacada en dos ocasiones por el hombre lobo en La noche de Walpurgis y El Dr. Jekyll y el hombre lobo. También coincidieron ambas hermanas en Las garras de Lorelei.

Como buena vampiresa, durante el rodaje de La llamada del vampiro tiene ocasión de lucir unos atractivos colmillos y saborear “sangre”: “Los colmillos eran cómodos porque los hacía un protésico dental a la medida. El problema es que no había manera de vocalizar con ellos. En cuanto a la sangre, a mí me sabía como a dulzón. Yo creo que le ponían sirope de algo, porque era como dulzón todo. En Ceremonia Sangrienta pusieron mercromina y se me tiñó todo el pelo de rosa ¡fue tremendo! (risas)

Una cartelera italiana en la que se puede apreciar el curioso nombre que se le dio en ese país a El gran amor del Conde Drácula. En la imagen Loreta en la cama a punto de ser mordida por el conde (Paul Naschy)

Una cartelera italiana en la que se puede apreciar el curioso nombre que se le dio en ese país a El gran amor del Conde Drácula. En la imagen Loreta en la cama a punto de ser mordida por el conde (Paul Naschy)

En 1973 se estrenan siete películas en las que Loreta Tovar toma parte y las seis son de terror, aunque en cuatro de ellas con papeles muy pequeños: Aurora Bautista y Esperanza Roy la matan en el minuto uno  de la excelente Una vela para el diablo de  Eugenio Martín. En El gran amor del Conde Drácula es víctima del vampiro que interpreta Paul Naschy. Y en ambas hay doble versión. En Ceremonia sangrienta de Jorge Grau, era degollada por  Espartaco Santoni para proveer de sangre a Lucía Bosé. También figura en el reparto de El espectro del terror de José María Elorrieta.  Y en Autopsia, extraña película medio  ficción medio documental sobre la muerte con dos autopsias reales, tiene también un breve papel como modelo fotográfica: “Creo que no la vi terminada. Ni la doblé ni nada. Me dieron las cuatro páginas que yo tenía y no vi ni el guión entero.”

En Los ojos siniestros del Dr. Orloff (Jesús Franco), tiene un papel más extenso, aunque no se libra de morir en manos de Kali Hansa (con quien volverá a coincidir en La noche de los brujos): “Un actor me tenía que dar una bofetada y yo veía que cada vez tenía la cara más coloradita, pero no me atreví a decir nada y Jesús Franco me dijo “Mira, cuando repitamos otra vez esta escena, te retiras” Fíjate si el actor dio fuerte la bofetada que le dio a la cámara y a Jesús Franco le puso un ojo así, por lo que le dijo ‘Eres un salvaje. Una y nada más’. Porque la verdad es que daba. El compañero daba.

Jesús Franco me regañó porque me iba a cenar por ahí con mis amigos de Barcelona y no estaba con el equipo. Pero era encantador. No recuerdo, de verdad, ninguna palabra malsonante que me haya dicho un director. Nunca. Conmigo han sido súper amables. Pero también les decía, mira, yo soy como la plastilina y me tienes que moldear para sacar lo bueno de mí, y si le dices esto a un director yo creo que está todo dicho”.

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Y el último de esos siete filmes de terror estrenados en 1973 es uno de los más interesantes en los que Loreta Tovar ha tomado parte, ya que se trata de  El ataque de los muertos sin ojos, donde tiene un papel bastante extenso y cuenta con compañeros de la talla de  Fernando Sancho, Lone Fleming y Esperanza Roy. Con esta película inicia la actriz su colaboración con Amando de Ossorio, con quien rodará dos películas más: La noche de los brujos y Las garras de 9368161Lorelei: “Ossorio lo único que te decía era ¿sabes leer?, si sabes leer eres buen actor, porque si interpretas lo que yo he escrito y lo comprendes y asimilas, está claro que no puede haber ni un fallo. Pero si no sabes leer no te metas a actriz (risas). Esperanza Roy es lo más, es divina y una gran persona. Fernando Sancho era fantástico. Lone un bellezón de señora ¡Qué te voy a decir! Yo he tenido mucha suerte con mis compañeros y siempre me he llevado bien con ellos. El rodaje era en una iglesia abandonada y todo esto lo hicimos de noche y de verdad que pasamos un frío que nos moríamos. Y te imponían bastante, fíjate, los templarios”.  

En 1974 se diversifican un tanto los géneros. Rueda acción con Las violentas  (Fernando Miranda); comedia con El amor empieza a medianoche (Pedro Lazaga) y drama con Juegos de sociedad (José Luis Merino), entre otras. Pero también una coproducción de acción, Los cazadores (Peter Collinson), producida por varios países, entre ellos Estados Unidos, donde tiene ocasión de compartir reparto junto a Peter Fonda, John Phillip Law y William Holden: “Todos me dieron la dirección y luego fui a Los Ángeles, porque mi hermana fue a estudiar allí, y estuve hablando con ellos y me trataron muy bien. El rodaje fue en inglés, que ya era un trabajito. Y luego los americanos tienen una manera de hacer las cosas muy fluida, muy seria. Es otra manera. Allí fluye el dinero a lo bestia. Pero nuestro cine tiene para mí más valor porque realmente el gobierno español no se ocupa de esto para nada y es una pena, porque el cine es cultura”.

36185223Pero también en este año comienza su colaboración con Profilmes, productora barcelonesa especializada en cine de género, en especial de terror, rodando la película de aventuras: Tarzán y el tesoro Kawana de José Truchado: Amando de Ossorio me recomendó a Profilmes porque todo esto es de boca a oído. Si tú trabajas bien no das problemas y te adaptas a todo, es un aliciente para que la gente te contrate. Truchado tenía un caos mental total. Además, había un productor que era, bueno, no voy a hablar de la vida privada de otras personas, pero se peleaba con la novia un día sí y otro también. De verdad que fue divertido el rodaje. El mono no era mona, sino mono, porque si no no se acercan a una mujer. Pero el mono se ponía a cien ¡tenía lo suyo! Y yo decía ¡a ver si voy a coger algo! (risas). Y (a pesar de estar rodada en Costa de Marfil) no aparecieron las fieras. Yo creo que montamos tal jaleo y veían tanta gente que huían”.

No abandona la selva, aunque de forma más autóctona, ya que en La noche de los brujos  de Ossorio se recrea África en Madrid con María Kosti, Kali Hansa, Simón Andreu y Bárbara Rey, además de Loreta, en el reparto. Da la sensación de que las actrices se lo pasaron de miedo dándose de latigazos y luciendo bikinis de leopardo y colmillos. También se rodó 19339836doble versión, y el nombre de Loreta se internacionalizó pasando a ser Lorena Tower (Bárbara Rey figura como Bárbara King, en un alarde de ingenio): La noche de los brujos se rodó en Hoyo del Manzanares y Estudios Ballesteros. ¡Cuando vi la puesta en escena ya me dio un ataque de risa! Aquellas botas con flecos tenían lo suyo. Y me encantó el figurinista, porque en África con una minifalda con lo que pican los mosquitos… (risas) Era total. Los que hacían de aborígenes estaban contratados en la facultad de medicina y uno, en la vorágine, me metió mano (risas) y cuando se cortó el plano yo: ‘¡ese cochino! ¡que se muestre si es hombre!’ Como una niña histérica. Y Amando que dice: ‘Por favor Loreta, no digas ni hagas nada porque mañana nos quedamos sin morenos, porque son todos estudiantes de medicina y como digas a uno que no venga, todos hacen piña y no aparecen más’.  O sea, que me tuve que aguantar (risas).

Los latigazos eran en el aire y siempre los daba el especialista, el maestro de armas, que era el que sabía manejar el látigo. Porque si no te meten una que…”.

Vamos a ver un ejemplo de doble versión. Arriba tenemos la versión que se nos ofreció a los españolitos en la época, que con eso ya nos poníamos como toros y...

Vamos a ver un ejemplo de doble versión. Arriba tenemos la versión que se nos ofreció a los españolitos en la época, que con eso ya nos poníamos como toros y…

¡Voilà! ¡la imagen se veía en los mundos civilizados!

¡Voilà! ¡la imagen que se veía en los mundos civilizados!

Al siguiente años rueda su última película con Profilmes, Las garras de Lorelei, de nuevo con Amando de Ossorio pero interpretando un papel más pequeño. Silvia Tortosa contó sobre esta película que hacía mucho frío y que alguna de las chicas suspiraban por el galán protagonista, Tony Kendall: “Hacía un frío que te morías porque era invierno. En las escenas de piscina todas nos lanzábamos a por los abrigos en cuanto decían ‘corten’. Me llevé fenomenal con Tony. Además, conocí a su mujer que era un bellezón italiano increíble. Garras de LoreleiEra guapo este señor. Yo me hice muy amiga de él y además le llevé a que le echara las cartas una señora que conocía. Me hice muy amiga de él. Que te diga Esperanza Roy, que nos invitaba a él y a mí a paella. No te digo más. Nos reíamos mucho. Tony estaba hospedado en el Hotel Plaza, donde estaban todas las azafatas, que eran pibones increíbles y hacía así y las tenía a todas ¿para qué se iba a mezclar con alguien del rodaje?

El monstruo era de latex. Un poquillo de repelús si que daba, pero bueno… ¡Quería ser actriz!” (risas)

Y Loreta no hizo mucho más género, aunque recuerda con cariño todo este cine de terror: “Había que echarle mucho valor (risas). He hecho películas en las que se iba escribiendo el guión sobre la marcha y te decía el director ‘hoy tienes que tener la mente ágil, porque te toca hablar’ (risas). Me quedé dormida en un ataúd (risas) me parece que fue en El ataque de los muertos sin ojos. Me quedé roque pero roque y nadie se podía creer que me hubiera dormido. Tenía exámenes y por la noche estudiaba mucho porque es cuando tienes más calma, no hay ruido y puedes concentrarte más en los estudios y me quedé, pero vamos, totalmente dormida como dos o tres horas. Se fueron a comer y yo seguía dormida en el ataúd. Y es que a mí, las cosas siniestras como que nunca me han dado miedo”.

Torturada por Paul Naschy (tras lo que  pasa por la hoguera vuelta y vuelta) en Inquisición.

Torturada por Paul Naschy (tras lo que la pasan por la hoguera vuelta y vuelta) en Inquisición.

“Conocía el cine de Paul Naschy. Él era cariñoso y muy buena persona y te lo explicaba todo muy bien. En Inquisición, la primera película que dirigió, lo tenía muy clarito. Que luego ya en el montaje saliera mejor o peor, que yo no la he visto nunca, ya… Me acuerdo que trabajó Cuenca, el fotógrafo de la revista 10 Minutos haciendo de monje (risas).

Me invitaron al Festival de Sitges, pero estaba trabajando fuera y les dije que lo sentía mucho porque a mí Cataluña me tira mucho. Yo me lo pasó muy bien aquí”.

Triptico-2Otras películas en las que participa son: Los pasajeros (José Antonio Barrero) con Aurora Bautista, Eva León y Paul Naschy; el policíaco El socarrón (Jaime J. Puig); la coproducción Leonor de Juan Luís Buñuel, con actores como Michel Piccoli, Liv Ullmann, Ornella Muti y en la parte española Antonio Ferrandis o Ángel del Pozo. Y luego llegaron las comedias como Haz la loca… no la guerra de José Truchado con Lolita Flores, Máximo Valverde y un gran electo de actores españoles; El in…moral con los hermanos Calatrava; Mi adúltera esposa de Joaquín Coll Espona con Cassen, Esperanza Roy y Bárbara Rey y a partir de ahí su última etapa en el cine con una fructífera colaboración con Mariano Ozores, con el que ya trabajó con anterioridad, rodando cinco películas seguidas de 1980 a 1985, año en el que hace su último papel en el cine. En todas ellas cuenta con Fernando Esteso y Andrés Pajares, ya sea juntos (Yo hice a Roque III y los Liantes) o por separado (Queremos un hijo tuyo,  ¡Que gozada de divorcio! -con Pilar Alcón y Azucena Hernández- y 4 Mujeres y un lío). Luego vendría un nuevo campo en su carrera como fue la televisión, donde hizo varias series como Veraneantes, La comedia musical española y Clase media, con la que se despide de la interpretación: “Tuve una época muy buena como modelo y me fui a trabajar a Milán y Japón, y la verdad es que, honradamente, estuve haciendo caja”.

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El fotógrafo Castelví es maravilloso. Hice una sesión con él cuando estaba haciendo una obra de teatro con Carlos Larrañaga en la que era primera actriz y me hizo cortarme el flequillo. Fue mi primera obra de teatro de primera actriz. Yo fui a la escuela de arte dramático tres años porque no se pueden hacer las cosas sin conocimiento de causa. Ibáñez Menta me dirigió en una obra.

Yo, como todo el mundo, en el cine quería hacer papeles interesantes, pero si no los había que voy a hacer. No voy a regañar al director y decir ¿Porqué no le das a la masa gris y me das un papel que a mí me guste? Es absurdo.

Para mí el cine ‘S’, bajo mi punto de vista era como bajar peldaños. Por eso te digo que para ir a peor… una retirada a tiempo es una victoria. Si puedes sobrevivir con otras cosas y tener un dinerito para vivir dignamente, es preferible dejarlo en el mejor momento”.

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1Por nuestra parte tan solo nos queda agradecer la ayuda de Diego López (El Buque Maldito) y al director Eduardo Gión para poder realizar esta entrevista. Y naturalmente a Loreta Tovar, por su simpatía y amabilidad. Todo un torbellino de mujer.

Loreta Tovar

Charlando con Jack Taylor

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Foto: David ‘Cinephone’ Cornado.

Un día de julio de 2013 tuve ocasión de realizar un sueño: reunirme con George Brown Randall, norteamericano nacido en Oregón el 21 de octubre de 1936. Pienso que con ese nombre no sabrán quien es pero, ¿Y si les digo que más tarde se dedicó a la actuación bajo el nombre de Grek Martin? Vaya, tampoco. Y no me Jack-Taylorextraña, ya que ese es el nombre artístico que tuvo durante su estancia en Méjico. Pero tras aterrizar en Madrid un caluroso día de agosto de 1961, decidió quedarse y proseguir su profesión en España con el nombre de Jack Taylor. Ahora sí, ¿verdad?, pues el entrañable Jack Taylor me contó muchas cosas durante el transcurso de la conversación que mantuvimos. Su proverbial amabilidad, de la que ya habíamos escuchado hablar, rebasaba todo lo imaginado y fue generoso a la hora de contarnos anécdotas. Vivencias que él mismo les cuenta, tal y como hizo conmigo, y que únicamente les trascribo tal y como él las narró. Espero que disfruten tanto como lo hicimos todos los presentes en esa velada en Badalona, que además de agradecer al propio Jack y a su representante, José Marzilli, hay que agradecer efusivamente a la organización del festival Cryptshow y al magnífico restaurante Can Frai, que además de ofrecernos unas delicias culinarias finas, finas, también dispone de un personal de lo más amable. Y sin dejar de lado al amigo Eduardo Gión, ya que esta entrevista fue rodada con intención de formar parte de su documental El espanto surgió de Profilmes, que por razones ajenas está, digamos, esperando reiniciarse.

Apaguen sus móviles, les dejo con Jack Taylor.

Programa original español.

Programa original español.

Estuve en  Los Angeles e hice televisión, pero en seguida me dí cuenta de que no tenía nada que hacer porque no era tan alto como Rock Hudson ni tenía el tipo de Marlon Brando. Entonces pensé, bueno, ¿Dónde me puedo ver? Estaba pensando en Italia, pero no tenía dinero, así que me fui a Méjico y me contrataron para una película que se llamaba… bueno, no recuerdo el título pero era sobre Joaquín Murrieta[1], el poeta bandido, con Carlos Thompson, me acuerdo muy bien, el hermano de Linda Christian[2].

Luego por mi tipo, supongo, que no tenía nada que ver con el tipo típicamente mejicano, hice allí dos series para la televisión norteamericana[3] y luego comencé a trabajar en español.  Hablaba muy poco cuando llegué a Méjico, y en seis meses estaba hablando más o menos. Aprendí en la calle. Iba al Mercado Central, compraba los cancioneros, y con las letras de las rancheras aprendí español (risas). Luego me llamaron para hacer otra película en español y después Federico Curiel me llamó para Nostradamus[4].  Más tarde estuve haciendo teatro, porque en Méjico no importa si tienes acento o no. Hice Anastasia y luego una comedia musical con la que vinimos a España. Y lo que había sido un gran éxito en Méjico fue un fracaso total aquí. Pero es curioso, mi compañero de camerino era un tenor de diecinueve años que se llamaba Plácido Domingo.  Era octubre de 1961.

Yo quiero mucho a España. Me siento muy feliz aquí y siempre digo que es mi segunda patria, pero cuando llegué a Madrid el 29 de agosto de 1961 con ese calor… ¡Había una sola persona en toda la Gran Vía! Pensé ¿Dónde me he metido? Era un país gris, hasta cierto punto, porque Méjico por aquel entonces era como París al lado de Madrid. Era un poco chocante pero, aquí estoy.

34482487En seguida me salió un contrato para hacer una película francesa, después una italiana y pensé “me quedo. Ya está”. Así de fácil. La vida de un cómico, ya sabes. Hay futuro en todas partes solo hay que saber aprovechar el momento.

El primer western que hice[5] fue con Leo (León Klimovsky), un ser maravilloso. Hace una semana estuve con su viuda, Erika (Szel), que trabajaba como script en todas sus películas. Leo era un hombre muy culto, muy respetuoso, un gran director. Hizo películas menores, digamos, pero Leo tenía la facilidad de que si le dabas unos metros de película te hacía un largo ¿me entiendes? y por eso trabajó tanto. Le guardo un gran cariño.

Personalmente no me gustan los western. Yo nací en el oeste pero no me gustan los western (risas), pero estaban muy de moda aquí. Se rodaba sin sonido. Yo en Méjico estaba acostumbrado a rodar con sonido y en mitad de una escena comenzó Klimovsky a dirigirme y paré, porque no sabía que hacer. Con George Martin me acuerdo que rodamos una pelea y, no recuerdo si fue culpa mía o suya, pero le pegué sin querer y en una escena casi me ahoga en un abrevadero (risas).

Efectivamente, este fotocromo original (coloreado, tal y como se hacía antes) muestra el momento abrevadero)

Efectivamente, este fotocromo original (coloreado, tal y como se hacía antes) muestra el momento abrevadero)

Paul Naschy fue el precursor aquí del movimiento este de películas de terror. No lo inventó, por supuesto, pero fue el primero. Antes había habido películas que habían hecho incursiones en este género, pero lo que a mí me tocó en esa época lo comenzó Paul.

Él estaba completamente entregado a su personaje y al género. Lo tomaba muy, muy en serio. Lo vivía. Y era un gran profesional.

Me acuerdo bien de todos mis directores. Carlos Aured también era un gran artesano. Todos estos directores cumplían muy bien su cometido y tengo la suerte de haber sido amigo de todos, de Leo, de Carlos, de todos. A todo ese cine lo que le faltaba era dinero, por supuesto, pero con lo poco que había se hizo mucho. Todas estas películas eran modestas, digamos que eran de serie-B, pero lo curioso es que de más de una película de serie-A nadie se acuerda, pero de estas sí.

Imagen de distribuidora para distribuidores con una imagen de Rina Ottolina, que porta Jack Taylor, y que, naturalmente no se utilizó en la época.

Imagen de distribuidora para exhibidores con una imagen de Rina Ottolina, que porta Jack Taylor, y que, naturalmente no se utilizó en la época.

Por ejemplo, La venganza de la momia (1973) es muy lujosa para la época. Está muy bien. Rodamos en el Castillo de Viñuelas. Hay secuencias con Helga Line que rodamos en la antigua embajada de Santo Domingo. Estuvimos en el Puente de Londres rodando, y al ver la película terminada vi un autobús cruzando el puente (risas).

Por cierto, sobre la protagonista, Rina Ottolina, el padre se llamaba René, la hermana Rona y el perro Runa, me parece (risas).

Hice un western con Amando de Ossorio, La tumba del pistolero (1964). Me acuerdo que Ossorio se enfadó mucho conmigo. Estábamos haciendo El Buque Maldito (1974) y yo me equivoqué después de una jornada muy larga, y me dijo: “me sobran actores”, porque estaba pensando en sus muñequitos. Por eso hice Serpiente de mar (1987), porque soy libra y no puedo tener enemigos. Hice una actuación de dos minutos, pero lo más curioso de esta película es que estaba Ray Milland [6] y hablaba español. Me contó que cuando tenía quince años viniendo en un barco de Alejandría se le había infectado el brazo y se lo querían cortar. Lo desembarcaron en Almería y un médico lo recogió en su casa, donde estuvo unos seis meses curándose. Así aprendió español.

En El Buque Maldito hay un momento, cuando los templarios surgen del mar, que es impresionante. Yo no sé como un director de ahora no retoma esos personajes y hace algo con ellos, porque es una buena idea.

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De La noche de los brujos me acuerdo muy poco. Recuerdo que estuvimos cerca, en Madrid, en una selva de plantitas. Un fondo como un cuadro de Rousseau, y me acuerdo de una secuencia donde estábamos en mitad de un riachuelo.

Todos los rodajes se hacían en español y luego se doblaban. Hasta hace muy poco tuve que ser doblado, pero es que en aquella época se doblaban hasta las películas argentinas.

Yo tengo una idea muy particular sobre estas películas de género. Pienso que eran una manera de engañar la censura. Supongo que ver un monstruo corretear detrás de una chica en minifalda por un cementerio no era algo sumamente erótico, no lo sé, pero era una manera de mostrar un poquito más. Creo que algo había.

Os voy a contar una cosa. Cuando vine a España en pleno verano del 61 me fui al cine Fuencarral con una camisa de manga corta y no me dejaron entrar. Pregunté el porqué y me dijeron que “usted puede tocar algo con el brazo desnudo”. Esa era la mentalidad.

Las cosas han cambiado.

Sobre las dobles versiones que se rodaban para el extranjero con desnudos, no creas que afectaban menos a los hombres. Hay alguna película por ahí dirigida por un señor recientemente fallecido de la que hay cuatro o cinco versiones que… (risas). Después hablamos de eso. Sí, había dobles versiones, pero la doble versión por entonces era un poquito más de pierna o un poco más de seno. Con o sin sostén, digamos.

Detalle del poster de Female Vampire, film de Jesús Franco.

Detalle del poster de Female Vampire, film de Jesús Franco.

Es curioso trabajar mostrando algo de tus encantos o desnudo. Estás trabajando, estás actuando, no estás pensando ¡Dios mío!

Hice ocho películas con Jesús Franco en un periodo de diez años, pero hay películas por ahí de Jesús Franco con Jack Taylor que yo no he hecho. Son trozos y cosas así. Hay una película de la que hay cuatro o cinco versiones, tal y como te he comentado[7]. Hasta una versión porno, que yo no hice. Era un truculento (risas). Pues esa película nunca se terminó y no me la pagó. Después dijo “Jack me hizo esta película gratis”. Gratis si, porque no me pagó. Y lo digo en broma y con mucho cariño.

Estuvimos en Madeira y me dio 50 escudos para comer, y media hora después me los pidió prestados.

Cartel americano.

Cartel americano.

Durante el rodaje de El conde Drácula (1970) me parece que Christopher (Lee) y Herbert (Lom) nunca se vieron, si recuerdo bien. Yo sí trabajé con Christopher. Esta se hizo en inglés. Herbert Lom era un caballero muy correcto, muy profesional, pero tuvimos muy poco contacto, y con Christopher igual. Con Christopher Lee he rodado dos o tres veces, no me acuerdo[8]. Soledad Miranda murió poco después. Con María Rohm he trabajado mucho [9]. Era buena película porque había un productor detrás, Harry Alan Towers, que cuidaba los guiones. Porque había un guión, ya que muchas veces en las películas de Jesús no había guión. Un buen rodaje, si.

Vampir Cuadecuc (1971) de Pere Portabella, el gran amigo Pere, me gusta muchísimo. Es una gran película. Un making off pero una película en sí. Incluso se puede decir que me gusta más Vampir Cuadecuc que El conde Drácula. Sí, es una gran película. Me ha entrado un poco de emoción porque me acuerdo tanto, tanto, tanto de Soledad Miranda. En una escena ayudando a colocarla en el ataúd… yo estaba muy emocionado cuando rodamos eso.

 José Ramón Larraz es un gran amigo mío, le quiero mucho y le tengo un gran cariño. Hice tres cosas con él: Goya (1985), que fue donde le conocí, es una serie en la que hice de duque de Wellington. Y después hice dos películas, Descanse en piezas (1987) con la famosa Dorothy Malone,  y Al filo del hacha (1988). No eran muy buenas películas en realidad. No me gustaban mucho.

 

Jack Taylor durane la presentación del libro Spanish Horror junto al autor Víctor Matellano y José Ramón Larraz, José Lifante, Paul Naschy, Antonio Mayans y Saturnino García.

Jack Taylor durante la presentación del libro Spanish Horror junto al autor Víctor Matellano y José Ramón Larraz, José Lifante, Paul Naschy, Antonio Mayans y Saturnino García.

Viaje al centro de la tierra (1977, Juan Piquer Simón) era muy divertida, con Pep Munné, Kenneth More… bonita película. Me encanta también Mil gritos tiene la noche (1982, Juan Piquer Simón), tuvo mucho, mucho éxito fuera de España, sobre todo en Estados Unidos.

Yo creo que aquellas películas tienen un valor. Hay público todavía para estas películas. Yo me acuerdo hace diez años que estuve en Miami y un fan, un admirador, me dijo “quiero mostrarte algo”, y me llevó a una nave inmensa donde tenía todas las películas españolas de género. Todas las mías estaban allí y no se encontraban en España, porque en aquel entonces en España no interesaban y se burlaban mucho de, bueno, no quiero decir de quien, posiblemente de todos nosotros por haber hecho esas películas. Y después rodé con Polanski, con Milius… y pensaron, bueno, a lo mejor no es tan mal actor como habíamos creído (risas).

Viciosas al desnudo (1980, Manuel Esteba) es una película puramente alimenticia con Silvia Solar, que trabajó conmigo (o yo con ella) en La tumba del pistolero y luego en una película que hicimos en Italia, que no recuerdo como se llamaba[10].

32807219Con lo que vi durante el rodaje de Autopsia (1973, Juan Logar) tuve suficiente. Para esta película, y creo que nadie lo ha dicho, utilizaron tres cadáveres de verdad. Presenciar una autopsia no era nada para mí porque cuando estaba estudiando y necesitaba ganar dinero trabajé en una funeraria y estaba acostumbrado a ver esas cosas pero… era muy desagradable. La rodamos en la morgue del Hospital San Pablo, que ahora es el Museo Reina Sofía.

¿He hecho de todo, eh?

Voy a ser sincero. Hubo un momento en que me molestaba que se me reconociera solo  por el cine de terror, pero ahora no. En un momento pensé, bueno, si solamente me recuerdan por esto… pero no, soy muy feliz de haber hecho estas películas.

Hice también varias cosas para televisión española, con muy buenos directores  que tenían una calidad que no tenían muchas películas. Es una pena que ahora que la programación es tan pobre no saquen estas cosas ¿Por qué no pasan otra vez series como Los libros, El quinto jinete, Cuentos y leyendas…? Ahí estaban Martínez Lázaro, Páramo, Alfonso Hungría… buenísimos directores. Y se hacía como cine de verdad.

En los últimos cinco años he rechazado algún trabajo, no voy a decir cual, porque muchas cosas que he aceptado eran puramente alimenticias, voy a ser sincero, pero cuando uno puede decir que no, no es que dé una gran satisfacción, pero si puedo quiero ser más selectivo. Y ahora estoy trabajando probablemente más que nunca. Acabo de estrenar  Hijo de Caín (2013, Jesús Monllaó), una película que me gusta mucho hablada en catalán y español; creo que en septiembre sale Presentimientos (2013, Santiago Tabernero). Y claro, Wax, que está muy bien y que está en montaje ahora. Está un pelín retrasada porque había que esperar un montador, pero están en ello, y es una película que disfruté mucho haciéndola y (Víctor) Matellano ha hecho un buen trabajo. Es una película muy clásica tipo Hammer y disfruté inmensamente interpretando al Dr. Knox, que tiene unos gustos culinarios  un poco extraños. Espero que guste. Lo pasé muy bien haciéndola y hay un buen trabajo de maquillaje y dirección. Estoy deseando ver la copia final.

Y hay una cosa en la parrilla que vamos a ver si sale. Lo importante es seguir trabajando. Me han preguntado ¿has pensado en jubilarte? Y no, me quiero caer muerto delante de la cámara.

Humildad, amabilidad, profesionalidad y elegancia: JACK TAYLOR.

Jack Taylor con Serendipia tras la entrevista ¡Más contentos que unas castañuelas! (Foto: David 'Cinephone' Cornado )

Jack Taylor con Serendipia tras la entrevista ¡Más contentos que unas castañuelas! (Foto: David ‘Cinephone’ Cornado )


[1] La película es El último rebelde (1958, Miguel Contreras Torres) y Jack Taylor todavía se hacía llamar Grek Martin.

[2] Mejicana como su hermano, quería estudiar medicina pero se encontró con Errol Flynn que se la llevó a Hollywood, donde realizó una extensa carrera. Se casó con Tyrone Power y es la madre de Romina y Taryn Power.

[3] Al menos una de ellas fue en Captain David Grief , serie basada en narraciones de Jack London en la que, todavía como Grek Martin, interpretó un episodio de la segunda temporada, The Terrible Solomons (1960)

[4] Aunque Jack Taylor trabajó en Méjico con otros directores como Alfonso Corona Blake, es con Federico Curiel con el que más rodó, interviniendo en un total de 6 películas, tres de ellas pertenecientes a la serie dedicada a Nostradamus, donde tenía un personaje fijo, Igor: La maldición de Nostradamus (1960), Nostradamus y el destructor de monstruos (1962) y Nostradamus, el genio de las tinieblas (1962) y tres títulos más pertenecientes a la serie dedicada a Neutrón: Neutrón, el enmascarado negro (1960),   Los autómatas de la muerte (1962) y Neutrón contra el Dr. Caronte (1963).

[5] Fuera de la ley (1964).

[6] Y por cierto, Taryn Power, de la que hemos hablado antes.

[7] Aquí conocida en DVD como El ataque de las vampiras (Les Avaleuses, Female Vampire…) 1973.

[8] Y a nosotros también nos pilla desprevenidos. Sabíamos del film de Jesús Franco y su “altenativo” Vampir Cuadecuc, de Pere Portabella fuera de esos, Eugenie (1970) otro filme de Jesús Franco.

[9] Sin escarbar mucho en Sex Charade (1969) y en  Eugenie (1970) ambas de Jesús Franco.

[10] Posiblemente se refiera a Mercancía humana (Agente Sigma 3- Missione Godwhater, 1967, Gian Paollo Callegari).

Categorías:FANTATERROR, PIN UP

Marián Salgado: la niña mala del Fantaterror

1 octubre 2013 1 comentario
Marián Salgado y Kali Hansa en La Endemoniada.

Marián Salgado y Kali Hansa en La Endemoniada.

Marián Salgado podría haber sido uno más de los muchos niños actores que ha dado nuestro país, pero tenía una particularidad única, ya que lejos de ser un niño o niña cantora a la usanza de Marisol o Joselito, o simplemente un adorable infante encantador y sonriente como Pablito Calvo, Marián, vaya usted a saber porqué, se especializó, posiblemente sin pretenderlo, en hacer de niña mala. Provista de unas de las miradas más bordes y malas que se han podido ver en la pantalla y de una de las risas más maléficas, su figura ha brillado en  dos películas (y en una muy especial labor de doblaje) las cuales dan fe de que Marián sabía, y muy bien, helarte la sangre en las venas con una simple mirada. Pecosa y con el pelo castaño, su imagen es popular para el aficionado principalmente por La Endemoniada (1975) , película de Amando de Ossorio que protagoniza totalmente, a pesar de contar con queridas actrices de la talla de Lone Fleming o María Saly. También su intervención en ¿Quién puede matar a un niño? (1975, Narciso Ibáñez Serrador) es sencillamente inolvidable. Por estas dos películas entra con honores en el pequeño panteón de figuras del Fantaterror. Y no, no se equivoquen, no piensen que su corta edad la convierte en más inofensiva que sus compañeros de viaje…  Así que estamos más que contentos de haber podido hacerle esta entrevista que tan amablemente nos ha concedido.

Marián sin haber roto un plato (Archivo Marián Salgado)

La idea de entrar en el mundo del cine no es algo que surgiera de la mente de Marián, fue una idea “Absolutamente de mi madre, la mamá de la artista, ya se sabe…” Sin antecedentes  familiares en la profesión, comienza su carrera en 1972 desde la televisión, donde hace un papel en la serie, Hora once, que fue seguida, tres años después, por su colaboración con Amando de Ossorio en La endemoniada.

Pero Marián antes fue la voz de Linda Blair en El Exorcista (The Exorcist, 1973, William Friedkin) ¿Como? Pues sí, fue escogida para doblarla: “Hice un casting. La selección la hizo la productora de El Exorcista y Fernando Rey fue el director” . Marián se encargó de la voz normal, no de la poseída, cuyo doblaje realizó Mimí Muñoz. El director se encargó de que no viera ninguna escena escabrosa.

Ossorio ya tenía una buena filmografía a sus espaldas en la que había tocado varios géneros, pero La noche del terror ciego (1972) y sus secuelas le aseguraron un lugar en el cine de terror con unos personajes, los esqueléticos templarios, que han convertido esos filmes en películas de culto en todo el mundo. Precisamente el año en el que rueda La endemoniada, retomaría los personajes por cuarta y última vez en La noche de las  gaviotas.

endemoniada 4La Endemoniada se suma a la moda del cine de posesiones satánicas que El exorcista había desatado en 1973 y que tantas películas con mayor o menor fortuna generó, como Exorcismo (1975, Juan Bosch) en España o El anticristo (L’Anticristo, 1974, Alberto de Martino) en Italia, por poner dos ejemplos. La endemoniada tiene en común con estos dos títulos que la posesión no viene directamente de un demonio, como es el caso del film de Friedkin, sino de un ser maléfico, en este caso un bruja. Pero lo que sí que tiene en común la película de Ossorio con El exorcista es que el mal se refugia en una inocente niña. Y es ahí donde entra Marián: “Recuerdo una despacho enorme y un casting en el que sólo estaba yo” Ya desde el principio con El exorcista flotando en el ambiente: “Sé que en la rueda de prensa sí se habló de eso, pero no olvides mis once años, me fijaba en otras cosas”.

Marián es elegida y pronto se mete en un rodaje en el que deberá hacer invocaciones, decir muchas barbaridades e improperios (especialmente al cura que interpreta Julián Mateos), acuchillar (fuera de campo) a un bebé y devorar su brazo e incluso intentar seducir y castrar a Daniel Martín, novio del personaje interpretado por Lone Fleming ¿quizás algo fuerte para una niña de once años? “Trabajar ya era fuerte para mi edad, nada me parecía raro.Todo salía de una manera espontánea: leías el guión, ya sabías quién tenías que ser y ya está. El tema de la castración me fue ocultado claro, y yo no hacía más que preguntar ‘Pero ¿qué es lo que le corto?’ y nadie quería contestar” (risas).

Pero no todo fue tan fácil, ya que hay cosas que no se le han olvidado del rodaje como “Las escenas de noche por el frío” que en parte se aliviaban con “la bolsa de agua caliente que llevaba mi madre, lo más demandado por los actores en las frías noches de rodaje” También conserva un recuerdo especial de la escena en “la que se me ve comiendo el brazo de un bebé, el sabor de la tinta roja en la boca …repulsivo”.

El bizarro final de la película con gran parte del reparto: Fernando Sancho, Julián Mateos, Marián, Ángel del Pozo y Lone Fleming (Archivo Marián Salgado)

El bizarro final de la película con gran parte del reparto: Fernando Sancho, Julián Mateos, Marián, Ángel del Pozo y Lone Fleming (Archivo Marián Salgado)

Marián tuvo como compañeros a actores y actrices históricos en el cine español como Julián Mateos, Tota Alba, María Kosty, Kali Hansa, Daniel Martín Fernando Sancho, y aunque la relación “En realidad fue buena con todos, quizás fuera mucho más cercana con Ángel del Pozo y Lone, por supuesto. Siempre fue mi mejor amiga y ahora la tengo a mi lado siempre que la necesito, pero ya sabemos que Lone es una hada con todo el mundo”. En cuanto a Amando de Ossorio, Marián no se puede quejar ya que “A mi me prestaba especial atención, claro que, ¿era lógico no?” 

Marián tiene que lucir el repugnante aspecto de la bruja, Madre Gautère, que interpreta Tota Alba, por lo que las sesiones de maquillaje “Eran largas pero no molestas gracias al cariño de los maquilladores, con Ramón de Diego al frente”. Ramón de Diego es un maquillador de extensa carrera y todavía en activo que, entre otras muchas labores, es  responsable de haber convertido en convincente monstruo de Frankenstein al actor José Villasante para la película El espíritu de la colmena (1973, Víctor Erice). Los efectos especiales son artesanales pero ingeniosos, aunque alguno chirría, como la escena de la levitación de la niña “Es tan evidente, Ayy ese armario… supongo que todos os habéis dado cuenta”

La joven actriz, que se pudo doblar a sí misma, tuvo oportunidad de ver la película en la época en el cine “La vi en el estreno. Entonces había descanso, ya sabes, ‘visite nuestro bar’. Salí a tomar una coca-cola y a una señora que me vio por la escalera del cine casi le da un infarto.

Hace años que no he visto la película. Es como un hijo que no cumple las expectativas, pero le quieres”.

Un detalle del maquillaje que tuvo que sufrir Marián (Archivo Marián Salgado)

Un detalle del maquillaje que tuvo que sufrir Marián (Archivo Marián Salgado)

Tras su experiencia con Ossorio, rodaje que duró 43 noches (que alternaba con trabajo en el teatro) y que le supuso 50.000 pesetas, Marián Salgado entra a formar parte de un proyecto que, aunque requiere menos de su atención al tratarse de un papel mucho más pequeño, pasará a la historia del cine español al tratarse de la segunda película de Narciso Ibáñez Serrador: ¿Quién puede matar a un niño?

“Un día apareció en mi casa un ayudante de Chicho. Él quería verme, así de sencillo. Esperando en una salita, él paso por delante, me miró, me hizo pasar a su despacho y lo primero que dijo fue ‘Tú serás la niña que mata al viejo’ no hubo un comentario más. No hubo ninguna posibilidad de diálogo, no hice pruebas. Nada. Dijo eso y se acabó hasta el rodaje… No tenía el guión, ya sabes que apenas digo una frase, era un papel más de efecto. Creo que me escogió por mis pecas, no me digas porqué pero estoy segura”.

Quien_Puede_Matar_a_un_Ni_o_Who_Can_Kill_a_Child_Trapped_1976_007También se trató de un rodaje en el que Marián no sabía a ciencia cierta de qué iba la película “No , recuerdo que sabía lo que escuchaba hablar a otros, tenía una ligera idea pero nada más. La verdad es que lo que recuerdo de Chicho es más su forma de hablarme a mi. Me concentré mucho en eso. En la memoria retengo pequeños detalles, yo me fijaba mucho en las personas que componían el rodaje, algunas muy curiosas. También guardo un cuaderno con la firma de los actores y una dedicatoria de Chicho muy especial. He visto la fecha de algunas firmas: 24 de Septiembre de 1975, yo tenía doce años ¿ha llovido no?”.

Aunque la participación de Marián en ¿Quién puede matar a un niño? no es muy prolongada, si que protagoniza una de las escenas más duras del film, aquella en la que mata a un anciano a golpes de bastón, momento en el que es increpada por el protagonista (Lewis Fiander). Posteriormente ayuda a subir y bajar el cadáver del anciano cuando es convertido en una macabra piñata ¿Cómo explicó el director a Marián lo que quería de ella?: “Mi parte se rodó en poco tiempo, quizás un par de días. Me hizo llamar y muy despacio me explicó lo que quería. Le importaba mucho ese primer encuentro con el protagonista, quería causar impacto. En mi escena no hubo más que un problema, se hacía en inglés y yo sólo tengo una frase, un ligero cambio en el texto que yo había aprendido y el que decía el protagonista. Como yo lo que hacía era repetir su frase se lo dije a Chicho, me miró muy fijamente y llamó a una mujer preciosa que no recuerdo que hacía ahí exactamente, pero le cayó una buena (risas) cosas de Chicho. Chicho no era paciente…no, nunca lo fue con nadie, tenía las ideas tan claras que creo que no podía aceptar que no se le entendiera. Yo personalmente le recuerdo con mucho cariño, me trató muy bien.

La dedicatoria de Chicho.

La dedicatoria de Chicho (Gentileza de Marián Salgado)

La dedicatoria  de Lewis Fiander  "¿Por qué tu haces eso?"

La dedicatoria de Lewis Fiander “¿Por qué tu haces eso?” (Gentileza de Marián Salgado)

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Y la firma de la protagonista, la desaparecida Prunella Ransome.

Y la firma de la protagonista, la desaparecida Prunella Ransome (gentileza de Marián Salgado)

recuerdo el rodaje con especial cariño, pero por mi. Yo siempre fui una niña solitaria, me gustaba mas mirar que hablar, así que no hice amistad con nadie. Paseaba por el pueblo esperando mi escena, nada más. Apenas hablé con los demás pero les recuerdo con simpatía.

En esta ocasión Marián no vio la película en su época en el cine: “No, la vi al tiempo, supongo que por mi edad. No sé, ni fui al estreno. Volví a ver la peli hace años. Es curiosa, extraña, muy de Chicho. Quizás ahora me gusta menos que la primera vez que la vi.

Después “Hice más de cien programas de tv; pertenecí al cuadro de actores de la cadena Ser; hice mucho doblaje; varias obras de teatro; canté coros de zarzuela y escribí cuentos para la revista AMA…” pero más películas de terror “¡Noooo, me dan pánico!”

Y poco a poco abandonó la actuación “En realidad el espectáculo me abandonó a mi. Tenía una edad difícil, 13, 14 años y no había papeles para mi, así que busqué otros caminos.

Gracias por removerme la memoria y sobre todo por mantenerme en la vuestra”.

No, Marián. Gracias a ti por compartir estos recuerdos y momentos y  por cedernos un poquito de tu tiempo.

LONE FLEMING: A PROPÓSITO DE MARIÁN SALGADO Y LA ENDEMONIADA

Lone y Marián. Entonces...

Lone y Marián. Entonces…

De La endemoniada no recuerdo mucho. Lo que más recuerdo sobre todo era mi amistad con Marián. Ella pasaba personalmente por un momento difícil y estábamos bastante tiempo juntas, que duró un tiempo largo después de la película. Hasta que de pronto desapareció. Del rodaje no recuerdo especialmente gran cosa, como éramos bastantes actores, es difícil de recordar. Creo que mi papel allí era un poco soso, jejeje. Sin mucha carne. Amando estaba muy encima de Marián, ya que era un papel difícil, y lo hizo fenomenal.

Besos Lone.

Y finalmente el dulce autógrafo que le dedicó, entones, Lone a  Marián.

Y finalmente el dulce autógrafo que le dedicó, entones, Lone a Marián.

... y ahora.

… y ahora (Gentileza de Lone Fleming)

Categorías:FANTATERROR, PIN UP

El Fantaterror español invadirá Nueva York en Halloween

20 septiembre 2013 Deja un comentario

5746_12Bajo el título The Golden Age of Spanish Horror Cinema, se celebra en Nueva York un magnífico y completo ciclo dedicado al cine de terror español con la proyección en 35 m/m. de las películas más señeras que el género nos ofreció.  La cita tendrá lugar del 30 de octubre al 10 de noviembre, fechas mágicas que incluyen la noche de Halloween, velada en la que se ofrecerá un cocktail especial por gentileza de Freixenet.

La magnífica selección de títulos ha sido obra de Javier Pulido, autor del libro La década de oro del cine de terror español, e incluye gemas de Jesús Franco, Eugenio Martín, León Klimovsky, Jorge Grau, Amando de Ossorio, Narciso Ibáñez Serrador, Javier Aguirre, José Ramón Larraz y, por supuesto, Paul Naschy.

El mismo Javier nos ofrece algunas detalles sobre este ciclo del que es Comisario:

“La propuesta parte del Consulado General de España en Nueva York. Querían hacer un ciclo de cine de terror español en Halloween de 2013. Encontraron mi libro y se pusieron en contacto conmigo. Básicamente, lo que me pedían era que me encargara de la selección de películas, de escribir textos sobre cada una de ellas y, en general, coordinara el ciclo.
 
the_living_dead_at_the_manchester_morgue_by_slippery_jack-d5ulciiA partir de ahí, yo les pasé una propuesta inicial con los títulos que consideraba imprescindibles. Algunos de ellos se han quedado fuera por varias razones: no se encontró copia en 35mm, no había versiones en español con subtítulos en inglés, las copias estaban deterioradas o se pedían cantidades astronómicas por parte de las compañías que tienen los derechos, que no nombraremos porque no se lo merecen. Hay que tener en cuenta que hablamos de un ciclo para personas a las que el género no les es familiar, de ahí que algunas elecciones  puedan parecer muy obvias a los seguidores del cine de terror español. De la búsqueda de películas se encargaron en el Anthology Film Archives de Nueva York. Yo les gestioné todos los contactos que pude desde España, pero las cuestiones logísticas eran materia suya. Lamento algunas ausencias en la lista, pero espero que las películas que sí están incluidas sirvan al público no iniciado para conocer un género fascinante. El ciclo se ha preparado con mucho cariño y respeto”.
La propuesta que hizo Javier fue la siguiente:
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Diez básicas
  1. La Residencia (Narciso Ibáñez Serrador, 1969)
  2. La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1970
  3. La Marca del Hombre Lobo (Enrique Aguiluz, 1967)
  4. No profanar el sueño de los muertos (Jordi Grau, 1974)
  5. Gritos en la Noche (Jess Franco, 1961)
  6. El Ataque de los Muertos sin Ojos (Amando de Ossorio, 1973)
  7. Pánico en el Transiberiano (Eugenio Martín, 1973)
  8. Exorcismo (Juan Bosch, 1975)
  9. Drácula contra Frankenstein (Jess Franco, 1972)
  10. El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1972)

Diez opcionales

  1. La torre de los siete jorobados (Edgar Neville, 1944)
  2. 410571_1020_AArrebato (Iván Zulueta, 1979)
  3. Una vela para el diablo (Eugenio Martín, 1973)
  4. El jorobado de la Morgue (Javier Aguirre, 1972)
  5. Miss muerte (Jess Franco, 1976)
  6. Quién puede matar a un niño (Narciso Ibáñez Serrador, 1976)
  7. Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1973)
  8. La novia ensangrentada (Vicente Aranda, 1972)
  9. Mil gritos tiene la noche (Juan Piquer Simón, 1982)
  10. La orgía de los muertos (José Luis Merino, 1973)/La saga de los Drácula (León Klimovsky, 1973)

Cinco rarezas

  1. Un vampiro para dos (Pedro Lazaga, 1965)
  2. La llamada (Javier Setó, 1965)
  3. La campana del infierno (Claudio Guerin Hill, 1973)
  4. El espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973)
  5. El techo de cristal (Eloy de la Iglesia, 1970)

En vista de los títulos seleccionados, de los que ya explica Javier que algunos quedaron fuera por distintas razones, puede decirse que la búsqueda ha sido todo un éxito, con películas importantísimas y otras totalmente imprescindibles.

Como siempre ha pasado, y nos tememos que pasará, vuelve a suceder que tanto estas películas como sus artífices son más apreciadas fuera de nuestras fronteras que en su lugar de origen  y, como hemos podido averiguar recientemente, no siempre es culpa de los medios o de los ministerios de cultura de turno.

Para los afortunados que se puedan desplazar, la muestra tendrá lugar en:

Anthology Film Archives

32 Second Avenue (at 2nd St.) New York, NY 10003 USA

Y constará de los siguientes títulos:

  • León Klimovsky THE WEREWOLF VERSUS THE VAMPIRE WOMAN (La noche de Walpurgis, 1971) October 30 at 7:15 PM November 3 at 9:15 PM
  • Narciso Ibáñez Serrador THE HOUSE THAT SCREAMED (La Residencia, 1969) October 30 at 9:15 PM November 4 at 7:00 PM November 9 at 5:00 PM
  • Jorge Grau LET SLEEPING CORPSES LIE (No profanar el sueño de los muertos, 1974) October 31 at 7:15 PM November 8 at 9:15 PM
  • Javier Aguirre COUNT DRACULA’S GREAT LOVE (El gran amor del conde Drácula, 1973) October 31 at 9:15 PM November 8 at 7:15 PM
  • Jess Franco VENUS IN FURS (1969) November 1 at 7:15 PM November 5 at 7:15 PM November 9 at 9:30 PM
  • Jess Franco THE DEMONS  (Los demonios, 1973) November 1 at 9:15 PM November 9 at 7:15 PM
  • Amando de Ossorio LORELEY’S GRASP (Las garras de Lorelei, 1976) November 2 at 5:15 PM November 4 at 9:15 PM
  • Amando de Ossorio NIGHT OF THE SEAGULLS (La noche de las Gaviotas, 1975) November 2 at 7:15 PM November 5 at 9:15 PM November 10 at 7:00 PM
  • Jose Ramon Larraz VAMPYRES  (Las hijas de Drácula, 1974) November 2 at 9:15 PM November 7 at 7:15 PM November 10 at 5:00 PM
  • Paul Naschy THE CRAVING (El retorno del hombre lobo, 1981) November 3 at 5:15 PM November 10 at 9:00 PM
  • Eugenio Martín HORROR EXPRESS (Pánico en el Transiberiano, 1972) November 3 at 7:15 PM November 7 at 9:15 PM

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Categorías:FANTATERROR, HOMENAJES

¡¡¡Vuelven los templarios!!!

Nos alegramos y mucho de que Freakland, empresa virtual especializada en merchandising de cine de terror goce de buena salud. Y nos alegramos porque nuestro amigo Robert, que está tanto detrás de ella como del Festerror de Lloret de Mar, que este año no podrá celebrarse pero que seguro vuelve con la fuerza que merece el próximo, tiene un muy buen gusto a la hora de escoger los modelos con los que poner la piel de gallina a los coleccionistas. El último es una pieza que nos gusta especialmente: El caballero templario esquelético creado por Amando de Ossorio.

Y es que nos encanta especialmente esa saga, a la que la última creación de Freakland hace justicia. Vean sino las fotos, vean:

No estaba pintado y ya la cosa prometía...

No estaba pintado y ya la cosa prometía…

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Y aquí totalmente terminados y con su putrefacto aspecto definitivo.

Y aquí totalmente terminados y con su putrefacto aspecto definitivo.

Pero eso no es todo, al comprar esta obra recibirán como obsequio una reproducción de un cartel perteneciente a la saga firmado por la actriz Lone Fleming, protagonista de la primera La noche del terror ciego (1972) y actriz en la segunda, El ataque de los muertos sin ojos (1973), entre otros filmes. Hay cuatro carteles diferentes para escoger. Una magnífica pieza con cuya compra además colaboran en la financiación del próximo proyecto del madrileño César del Álamo, La mujer que hablaba con los muertos, largometraje en el que también colabora Lone Fleming.

Detalles técnicos de la figura:

  • Medidas : 15,7 x 10,2 x 7,2 cm (alto/largo/ancho). La altura contando la espada seria de 17cm.
  • Diseño y Materiales : Realizado en 3 piezas (cuerpo templario, guante con espada y mano esquelética) de resina de poliuretano.
  • Peso : 210 g aprox.
  • Pintura : Pintado totalmente a mano con pintura de alta durabilidad y resistencia.
  • Acabado barniz mate.
  • Base : Coloreada en negro con letras en color plata.
  • Pieza de edición limitada y numerada en la base. Fabricación de 500 unidades.

Más información y pedidos: http://www.freaklandshop.com/product.php?id_product=274

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Categorías:FANTATERROR
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