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Las lecturas de Serendipia: ‘Tales from the Crypt’ Vol. 3

TALES FROM THE CRYPT VOL. 3

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 216 páginas a todo color

Llega una nueva entrega de la lujosa e imprescindible edición de los clásicos EC que realiza Diábolo Ediciones y lo hace retornando a la hedionda cripta en la que esperan The Crypt-Keeper, The Old Witch y The Vault-Keeper dispuestos a poner los pelos de punta al lector con las terroríficas historias incluidas en este nuevo tomo de Tales from the Crypt, el tercero, que reúne los números que van del 29 al 34.

A partir del número 29 de Tales from the Crypt, Jack Davis, además de dibujar la historieta inaugural de cada uno de los números del tomo, realizará todas sus portadas, dando como resultado seis antológicas muestras de su arte -y también de su humor-. Mientras tanto, Al Feldstein se centrará exclusivamente en los guiones, firmado todos los incluidos en el tomo. También estarán, puntuales a la cita, Graham Ingels, que cerrará todos los números del tomo, dejando al lector con un fétido sabor de boca; y el imprescindible Jack Kamen, que tan solo faltará a su cita en el número 32, en el que será cubierto por el más descuidado, pero también efectivo, Fred Peters. Como escarnio, el siguiente número, el 33, contará con dos historietas ilustradas por Kamen. La segunda historia del cuadernillo seguirá estando abierta a ser cubierta por diferentes ilustradores. Principalmente Joe Orlando, pero también habrá lugar para los detallistas George Evans y Al Williamson. A todo esto cabe sumar la sección de correo del lector y esas impagables páginas que reproducen los bizarros anuncios de la época, algunos extrañamente piadosos si tenemos en cuenta que estan compartiendo espacio con monstruos, hombres lobo, asesinos, vampiros o caníbales. Este tercer volumen se redondea con un prólogo escrito, en esta ocasión, por el emblemático Bruce Campbell.


JACK KAMEN (1920-2008)

El primer amor de Jack Kamen en el mundo del arte fue la escultura, que estudió con Agop Agopoff y otros maestros. Realizó pequeños trabajos de ilustración hasta que fue llamado a filas. Será a su vuelta cuando comience a dibujar cómics para la agencia Eisner&Iger, donde conoció a Al Feldstein, que lo llevaría a EC Comics, donde al poco fue contratado con carácter exclusivo. Allí realizaría historietas románticas, uno de los géneros en boga de entonces, pero, esta tendencia cambiaría y sería sustituída por el terror, en cuyas páginas, sus atractivas chicas encajaban a la perfección. También dibujó para EC historietas de suspense, crimen, ciencia ficción o humor, convirtiéndose en uno de los ilustradores más prolíficos del sello. Cuando llegó la censura a la industria y EC se hundió, Kamen se pasó a la ilustración publicitaria. Más tarde, ya en 1982, se encargaría de realizar todas las ilustraciones que salen en  Creepshow, el film con el que Stephen King y George A. Romero homenajearon los cómics EC, así como la portada original de la adaptación al cómic de la película, que realizó Berni Wrightson.


Repaso pormenorizado de los contenidos de Tales from the Crypt Vol. 3: (Portadas: Jack Davis. Guiones: Al Feldstein)



TALES FROM THE CRYPT 29Abril-Mayo 1952. 

Las portadas de Jack Davis son tan terroríficas como cómicas. Quizás por la exageración de las situaciones o en ciertos detalles de la ilustración. En la de este número, que retrata un entierro en vida, al improvisado enterrador le sobresale un, totalmente fuera de lugar, pañuelo rojo a topos blancos del bolsillo trasero del pantalón. También podemos ver que sus zapatos están rotos, dejándonos ver sus dedos. Un toque caricaturesco que distiguía sus portadas de otras más serias y solemnes que terminaron siendo pasto de la censura. Vayamos a por su contenido: ¡El armario del horror!, la primera historieta y como tal ilustrada también por Davis, es un relato que mezcla maltrato infantil con la aparición de un amigo imaginario, con un final insuperable. ¡Una jugada repugnante! es la historia de una maravillosa e inimaginable venganza, muy bien retratada por un Joe Orlando que todavía arrastraba una fuerte influencia de Wally Wood en el trazo y compaginación. El turno de Kamen llega con ¡Enterrada en vida!, que parte de una muy atractiva premisa: el miedo al entierro en vida, pero cuyo final no se encontrará a la altura del tenso relato. Ghastly depara al lector ¡Un enredo de arañas! para cerrar el número. Graham Ingels es quizás el dibujante que mejor sabe reflejar la mezquindad humana. Una mezquindad que, por supuesto, recibirá un merecido castigo. Finalmente, en El rincón del guardián de la cripta, la sección dedicada a la comunicación con los lectores, se destaca la importancia de no echar ni un fugaz vistazo a la última viñeta de las historietas para no romper su impacto, como bien advierte The Crypt-Keeper «¡Avergonzaos, eso es hacer  trampa! (…)para disfrutar completamente de la basura que os lanzo, debéis comenzar por el principio y leer hasta el final…Y cuando llegue el final…Ohhh…Os sorprenderéis«. Pues ya saben, no desobedezcan al guardián de la cripta o… lo pagarán caro.

TALES FROM THE CRYPT 30. Junio-Julio 1952.

Nueva portada de Jack Davis, que en esta ocasión muestra el cadaver de un anciano ahogado bajo el agua…¡con un pañuelo rojo de topos blancos sobresaliendo de su bolsillo trasero! ¿Qué les dijimos sobre la portada con la que debutó Davis en el número anterior? Pues se repite el detalle. Y no solo eso, la deliciosa rana y el renacuajo que surcan la escena rompen la seriedad de la imagen, que hace referencia, precisamente, a ¡Una mina…de gas!, la primera historieta del cuaderno. En ella un viejo buscador de oro, asesinado, nos narra su historia mientras se aparece, una y otra vez, y cada vez más descompuesto, a su asesino. Mucho antes del film de Woody Alle, en EC ya tuvieron ¡Un final de Hollywood! que, ilustrado por Joe Orlando, cuenta como un productor cinematográfico que, además de ser piloto y millonario es todo un playboy, hallará a su futura estrella cinematográfica en un poblado esquimal del ártico. El productor, Hugh Howards (sin lugar a duda inspirado en Howard Hughes), tendrá que llevarse a la joven a la fuerza ante la oposición de su padre, que, como veremos en la última -e impactante- viñeta, tan solo buscaba protegerla de los elementos.  ¡La carbonera! es una magnífica historieta ilustrada por Kamen sobre un niño y su despótica tía. De nuevo habrá un amigo imaginario de por medio. O mejor dicho, voces en la cabeza del niño. En la última historia del número, El luto de Ambrose, Ghastly lleva al lector a  Hawley Manor, una mansión decrépita, habitada por dos ancianos a la que llega su avaricioso sobrino con aviesas intenciones. Pero, por supuesto, se llevará una macabra sorpresa. En esta ocasión, El rincón del guardián de la cripta se hace eco de la profusión de copias de las publicaciones terroríficas de EC que se van editando, algunas con títulos similares con intenció de confundir al lector. Para terminar con este número, tras su portada, tenemos un sorprendente anuncio de Jolola Sales Limited que ofrece al lector la posibilidad de adquirir La milagrosa cruz del Señor por tan solo 2,98$. O lujosas imágenes benditas enmarcadas y preparadas para obrar milagros: una de Jesús que abre y cierra los ojos; otra de la Virgen que mueve los labios; o una del Papa  Pio XII en la que «Su Santidad pronuncia la bendición papal moviendo sus labios, ojos y expresiva mano«, entre otras maravillas. Y tan solo por 1,50$ unidad o 4$ si se adquieren las tres. Una ganga.

TALES FROM THE CRYPT 31. Agosto-Septiembre 1952.

Nuevo número y nueva portada. Aquí no hay elementos paródicos o no hemos sabido verlos. Donde sí figuran es en la primera hoja de sus historietas, donde las presentaciones del guardián de la cripta están repletas de un pútrido humor negro. Supervivencia…¡o muerte!, es la previsible historia que Davis ilustra en este número. El guion de ¡La cosa de los pantanos!, dibujada por Al Williamson, no contribuye a subir el listón cualitativo, en cuanto a guiones, de este número, pues ese privilegio le tocará a ¡La kalamidad de Kamen!, un estupendo relato en el que Kamen se autoparodia, así como a Feldstein y Haynes, retratando el cambio de paradigma que le llevó de hacer historietas románticas al terror. Una historia pionera en mostrar los entresijos de una editorial, plena de humor y que, sin duda, humaniza a los responsables de llevar, cada dos meses, los cómics EC a los kioscos. Finalmente en ¡El tesoro enterrado! el enrevesado arte de Graham Ingels nos deleitará con otra historia que explica lo que les pasa (o debería pasar) a los mezquinos y avaros. Por cierto, en esta ocasión Consumers Mart nos ofrecerá tras la portada la oportunidad increíble de comprar fantásticas joyas al mejor precio. Como el elegante reloj de caballero «The Millonaire» en «solid GOLD color» por 7,98$; las alianzas de matrimonio «Eternal Love«, que posee «12 pseudo DIAMONDS imported from Europe«, y está fabricado en «natural GOLD color» y por tan solo 4,89$ la pareja; o incluso un anillo de veterano de guerra para que, por tan solo 2,95$, todos sepan que luchaste por tu país.

TALES FROM THE CRYPT 32. Octubre-Noviembre 1952.

Jack Davis ilustra la portada del número con una escena circense. En ella, la pata de un enorme elefante se cierne sobre la cara de una atractiva joven que está tendida debajo suyo. Todo parece formar parte de un número de circo. Pero algo anda mal, la cara del domador refleja preocupación, al igual que la de los simpáticos payasos que vemos en el fondo. No todo está bajo control, algo que sabremos en ¡Espachurrada! (vaya, el título parece ser todo un spoiler), que ilustra Ghastly Ingels y que, por tanto, cierra el número. Así que comencemos, ahora sí, con la primera historieta, ¡Carne de primera!, una delicia con transfondo social protagonizada por un carnicero que en tiempos de racionamiento vende carne podrida a sus clientes más humildes. Igual se lo están preguntando a sí mismos, pero ya le decimos que no, no termina bien, como pueden suponer. ¡En la red!, ilustrada por el estupendo George Evans, nos explica lo que les pasa a unos constructores que utilizan, cual Jesús Gil, materiales de mala calidad en sus obras, ignorando el riesgo de que estas terminen derrumbándose con los vecinos dentro. Finalmente Kamen… ¡No!, en este número no hay historieta de Jack Kamen, en su lugar tenemos ¡Cortar las cartas!, una sorprendente historia ilustrada por Fred Petters, un dibujante que tiene un estilo menos elaborado, pero no por ello menos efectivo.

Como es habitual, entre la escasa propaganda que incluyen los cómics EC, se encuentran las promociones de otras colecciones, que van añadiéndose a las de terror, como las bélicas (antibélicas) Frontline Combat, Two-Fisted Tales o la fenomenal Shock Suspenstories . En este número llega el turno de Mad, que nació con formato cómic book y sobrevivió, ya como revista, a la debacle de EC, sirviendo de refugio de varios de sus artistas. Pero no nos adelantemos.

TALES FROM THE CRYPT 33. Diciembre 1952-Enero 1953.

Con baja ¡Baja cuna! y la portada de este número, ambos de Jack Davis, se confirma lo que les venimos comentando desde la primera portada realizada. En esta, el humor negro, negrísimo, se mezcla con la corrupción proveniente de la tumba, la descomposición y el formaldeído. Y la mezcla casa perfectamente. Además, se trata de la primera historia de amor en Tales from the Crypt que termina ¿bien?… Digamos que si. En ¡Un truco para morirse!, Jack Kamen y George Evans se encargan conjuntamente de los lápices, aunque predomine la impronta de Kamen, en una nueva historia de egoismo que tendrá un final merecido. Y con este número se inicia una nueva tendencia, la de la incluir en sus páginas un tétrico cuento de hadas. Pero un cuento de hadas muy especial, cuya moraleja final se aleja mucho de la tradicional. Ilustrados por, nuevamente, Jack Kamen, la serie se inicia con una bonita fábula titulada, El funeral. En ¡Corazón solitario!, la última historieta del cuaderno, un barbazul moderno y cazadotes se llevará un chasco cuando vaya a conocer a su última novia, que conoció por correspondencia, y se constate de lo mucho que ha cambiado desde que se hizo la foto que le envió, tomada dos años atras. En el correo, los lectores se quejan, y mucho, de la historieta ¡La kalamidad de Kamen!, que como les hemos contado dos números antes, retrataba a los responsables de Tales from the Crypt, Al Feldstein y Bill Haynes con Kamen, que se caricaturizaba también a sí mismo, contando con la colaboración de  Graham Ingels, Johnny Craig y Jack Davis, que realizarán los suyos.

TALES FROM THE CRYPT 34. Febrero-Marzo 1953.

Y llegamos al último número de este tomo. Una entrega que, como la anterior, también traera novedades. ¡Espejito, espejito!, la historieta de Jack Davis, no será muy sorprendente, sobre todo porque el mismo autor ya nos ofrece la resolución del relato en la portada, que es todo un homenaje a la criatura de Jack Pierce, el inmortal maquillador de los estudios Universal ¡Bien está lo que bien excava! trae a las páginas de Tales from the Crypt un nuevo trabajo de George Evans, que tan expresivos rostros sabe retratar. La historia, impecáblemente orquestada por Al Feldstein, tendrá un final explosivo. Tras un nuevo cuento de hadas ilustrado por Kamen ¡Impuesto sobre el horror!, que deberían leer todos los sádicos inspectores de hacienda, llega la novedad, pues ¡Érase una anciana! es la primera adaptación de un guion ajeno, concretamente de uno de los genios surgidos de Weird Tales, Ray Bradbury. Todo gracias a una «colaboración» se había iniciado algunos números antes y en la que Al Feldstein, digamos, se había «olvidado» de indicarlo, ahorrandose así la obligación de pagar los derechos de autor al escritor, motivo por el cual la editorial recibió una amable misiva de Bradbury en la que reclamaba el importe de sus regalías achacando, «comprensivamente» el olvido a «la confusión general del trabajo de oficina«, y esperando, eso sí «su pago en un futuro cercano«. Algo que parecía dejar claro, por otra parte, que Bradbury era fiel seguidor de los cómics EC.  Lejos de causar una batalla judicial, Feldstein, no tan solo le envió agradecido el importe reclamado, sino que le propuso seguir adaptando sus relatos al cómic, indicando, eso sí, su autoría. La fructífera colaboración dejó tras sí un importante número de historietas, concretamente 25, repartidas entre diferentes publicaciones: Crime Suspenstories (2), Shock Suspenstories (2), Haunt of Fear (2), Tales from the Crypt (2), The Vault of Horror (3), Weird Fantasy (6), Weird Science (6) y Weird Science-Fantasy (2), unas historias que, como comprobamos, cubrían varias temáticas, aunque preferentemente se decantaban por el género de Ciencia-Ficción que vivía, por esa época, toda una edad de oro.


Artículos publicados: 
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