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VAMOS DE ESTRENO (o no) * Miércoles 1 de enero de 2020 *


EL OFICIAL Y EL ESPÍA (J’accuse, Roman Polanski, 2019)
Francia/Italia. Duración: 126 min. Guion: Roman Polanski (Novela: Robert Harris) Música: Alexandre Desplat Fotografía: Pawel Edelman Productora: Gaumont / Légende Films / Canal+ / Eliseo Cinema / France 2 (FR 2) / France 3 (FR 3) / RAI Cinema Género: Drama
Reparto: Jean Dujardin, Louis Garrel, Emmanuelle Seigner, Grégory Gadebois, Hervé Pierre, Wladimir Yordanoff, Didier Sandre, Melvil Poupaud, Eric Ruf, Mathieu Amalric, Laurent Stocker, Vincent Pérez,
Sinopsis: 5 de enero de 1895. El capitán Alfred Dreyfus, un joven oficial judío, es degradado por espiar para Alemania y condenado a cadena perpetua en la isla del Diablo, en la Guayana Francesa. Entre los testigos que hacen posible esta humillación se encuentra el coronel Georges Picquart, encargado de liderar la unidad de contrainteligencia que descubrió al espía. Pero cuando Picquart se entera de que se siguen pasando secretos militares a los alemanes, se adentrará en un peligroso laberinto de mentiras y corrupción, poniendo en peligro su honor y su vida.

El caso Dreyfus tuvo como origen una sentencia judicial de neto corte antisemita, sobre un trasfondo de espionaje en el que la víctima fue el capitán Alfred Dreyfus (1859-1935), de origen judío-alsaciano, y que durante doce años, de 1894 a 1906, conmocionó a la sociedad francesa de la época, marcando un hito en la historia del antisemitismo.
La revelación del escándalo en Yo acuso (J’accuse), un artículo de Émile Zola de 1898, provocó una sucesión de crisis políticas y sociales inéditas en Francia que, en el momento de su apogeo en 1899, revelaron las fracturas pronunciadas que subyacían en la Tercera República Francesa.
La historia, que todavía hoy resulta escandalosa, tuvo diversas adaptaciones cinematográficas siendo quizás la más popular I accuse (1957) que dirigió y protagonizó José Ferrer. Pero nunca, hasta ahora, había sido adaptada para el cine francés.
Román Polanski, uno de los directores más relevantes de nuestros tiempos, dirige y escribe esta película basada en la novela de Robert Harris An officer and a spy, centrada en el Coronel Georges Picquart, un militar antisemita que formó parte del jurado que condenó a Dreyfus pero que, al ser nombrado jefe del departamento de Información detectará irregularidades que, en su búsqueda de la verdad, descubrirán una trama fraguada en altos estamentos militares para culpabilizar a un inocente.
Protagonista absoluto, Jean Dujardin en su papel de Picquart consigue crear un interpretación solida y sombría, demostrando que además de ser magnífico actor para la comedia, posee recursos para todo registro. Aparte de Dujardin el filme cuenta con la presencia de Louis Garrel y Emmanuelle Seigner, además de un modélico plantel de actores y el propio director, que participa delante de la cámara apareciendo como figurante.
Enrevesada en algunos momentos, la trama llevará al espectador a un momento histórico convulso y que todavía llegaría a serlo más protagonizado por potencias antagonistas y un creciente antisemitismo que llevaría a Europa, pocos años después, a la I Guerra Mundial, que no fue otra cosa que un preludio de la segunda.
Galardonada con el LEÓN DE PLATA (Gran Premio del Jurado) en la última edición del Festival de Venecia, la Federación internacional de críticos (FIPRESCI), le otorgó asimismo el premio a la mejor película de la sección oficial, además de conseguir 4 nominaciones en las principales categorías de los Premios de Cine Europeo, convirtiéndose en una de las favoritas de la presente edición.
LA MALDICIÓN (The Grudge, Nicolas Pesce, 2020)
USA. Guion: Nicolas Pesce (Remake: Takashi Shimizu. Historia: Jeff Buhler, Nicolas Pesce) Música: The Newton Brothers Fotografía: Zack Galler Productora: Ghost House Pictures / Good Universe / Columbia Pictures / Sony Pictures Entertainment (SPE) / Stage 6 Films. Distribuida por: Sony Pictures Entertainment (SPE). Productor: Sam Raimi Género: Terror
Reparto: Demian Bichir, John Cho, Andrea Riseborough, Lin Shaye, Betty Gilpin, William Sadler, Jacki Weaver, Frankie Faison, Stefanie Sherk, Tara Westwood, Joel Garland, Nancy Sorel, Stephanie Sy, David Brown, Zoe Fish, Bradley Sawatzky.
Sinopsis: Una casa encantada por un espíritu vengativo maldice a todos aquellos que entran en el lugar, llevándolos a tener una muerte violenta.

En 2002 y todavía con el eco del gran éxito mundial de El círculo (The Ring, Hideo Nakata, 1998), película que puso a Japón en el circuito mundial del cine de terror, Takashi Shimizu dirige La maldición (The Grudge), cuyo éxito prodiga una rápida secuela al año siguiente. El propio Shimizu se encargará de dirigir dos adaptaciones para el mercado norteamericano -y por ende, occidental- de la que, en parte, esta es una continuación.
Dirigida por el responsable de la magnífica The Eyes of my Mother (2016) y la interesante Piercing (2018), esta película promete más de lo que ofrece al presentarnos dos atípicos protagonistas: por un lado una policía viuda y madre de un niño de corta edad. Una mujer no especialmente atractiva fisicamente (Andrea Riseborough, a la que ustedes recordarán perfectamente por Mandy) y que, sorpresa, no será interés romántico de su compañero, un veterano policía soltero de fuertes convicciones católicas cuya madre, con la que vivía, ha fallecido recientemente (Demián Bichir). Lamentablemente todas estas características bien poco aportarán a la trama, que de ser una intriga sobre casas encantadas pasará, casi exclusivamente, a dedicarse a ofrecer sustos con los que crispar los nervios del espectador menos exigente al que, por otro lado, posiblemente va dirigido el filme.
VAMOS DE ESTRENO (o no): Miércoles 25 de diciembre


LA VERDAD (La vérité, Hirokazu Koreeda, 2019)
Francia/Japón. Duración: 106 min. Guion: Hirokazu Koreeda, Léa Le Dimna Música: Alexei Aigui Fotografía: Eric Gautier Productora: 3B Productions / Bun-Buku / MI Movies / France 3 Cinéma / Garidi Films Género: Drama
Reparto: Catherine Deneuve, Juliette Binoche, Ethan Hawke, Ludivine Sagnier, Clémentine Grenier, Manon Clavel, Alain Libolt, Christian Crahay, Roger Van Hool, Laurent Capelluto
Sinopsis: Fabienne es una estrella del cine francés. Vive rodeada de hombres que la aman y admiran. Va a presentar sus memorias, y por ello su hija Lumir regresa de Nueva York con su marido y su hija. La reunión entre madre e hija no tardará en convertirse en un enfrentamiento: se revelarán verdades, se ajustarán cuentas, se hablará de amor y de resentimiento.
Kore-eda Hirokazu es uno de los directores japoneses más aclamados internacionalmente por la crítica y adorado por el público. Y eso no es nada fácil siendo, como es, un director que no se caracteriza por encasillarse u ofrecer productos similares. Bien al contrario, entre sus últimas películas podemos encontrar dramas familiares como el mostrado en la deliciosa Nuestra hermana pequeña (Umimachi Diary, 2015) y la muy interesante Después de la tormenta(Umi yori mo mada fukakuaka, 2016) o el drama judicial El tercer asesinato (Sando-me no satsujin, 2017). Aquí de nuevo ofrece al espectador una visión de la familia. Pesimista, claro, pero en un marco bien diferenciado al que nos ha mostrado en otras de sus películas al haberla rodado en Francia protagonizada por actrices de la talla de Catherine Deneuve y Juliette Binoche. Madre e hija en la ficción que se restregarán mutuamente los celos y remordimientos del pasado. Cine dentro del cine, la Deneuve interpretará a una otoñal actriz que se negará a admitir su decadencia y cuya última propia película, que está rodando a desgana con unas actrices jóvenes y ascendentes, servirá para sacar todos los reproches del pasado, pero también la admiración y el cariño que ambas se profesaron sin llegar a confesárselo nunca. Será en la sutileza empleada para narrarlo todo, además de en su desenlace, donde más se notará la mano de Koreeda, su sensibilidad y agradable toque, que alejará su filme de la mentalidad europea. Una sutileza y elegancia que funciona maravillosamente con las protagonistas de esta película de actrices en las que los personajes masculinos serán poco más que accesorios. Incluido un contenido y correcto Ethan Hawke, que acepta con profesionalidad su carácter secudario. Catherine Deneuve muestra de nuevo con su interpretación la gran dama del cine que siempre será y demuestra una gran química con Juliette Binoche, actriz con la que, ahora sentimos como inexplicable, nunca antes había trabajado. Koreeda, feliz de trabajar con semejante leyenda del cine, no puede evitar ofrecer un guiño cinéfilo hacia Deneuve con cierto vestido emblemático que lució en Belle de Jour (1967), una de las muchas obras maestras de Luis Buñuel.
MUJERCITAS (Little Women, Greta Gerwig, 2019)
USA. Duración: 135 min. Guion: Greta Gerwig (Novela: Louisa May Alcott) Música: Alexandre Desplat Fotografía: Yorick Le Saux Productora: Columbia Pictures / Sony Pictures Entertainment (SPE) / New Regency Pictures / Pascal Pictures / Regency Enterprises. Distribuida por: Columbia Pictures Género: Drama
Reparto: Saoirse Ronan, Emma Watson, Timothée Chalamet, Laura Dern, Meryl Streep, Florence Pugh, James Norton, Eliza Scanlen, Louis Garrel, Bob Odenkirk, Chris Cooper, Tracy Letts, Abby Quinn, Sasha Frolova
Sinopsis: Amy, Jo, Beth y Meg son cuatro hermanas adolescentes que se embarcan en unas vacaciones con su madre, pero sin su padre, un evangelista itinerante. A medida que atraviesan el estado de Massachusetts, sumido en plena Guerra Civil, descubren el amor y la importancia de los lazos familiares.
Alguien dijo que cada generación tiene o debería tener una versión cinematográfica de esta novela de Louisa May Alcott. Aunque tan solo dos de ellas han resultado obras maestras, la de George Cukor de 1936 y la de Mervyn LeRoy en 1947, también destacaba la versión de Gilliam Armstrong de 1994. Ahora le ha tocado a Greta Gerwig el turno de adaptar esta novela en los tiempos del me too y de la justa y necesaria reivindicación feminista, algo que por otra parte hacía que nos temiéramos otro alegato ridículo a la altura del desgranado en, por ejemplo, Los Ángeles de Charlie. Afortunadamente no ha sido así, ni falta que le hacía, pues simplemente manteniendo la rebeldía y libertad femenina que encarna Jo, queda retratada la injusticia cometida con las mujeres de aquella época y el papel que se les tenía reservado. Tampoco teníamos la seguridad de que la, por otra parte excelente actriz, Saoirse Ronan fuera capaz de sacar adelante su papel y llegara a emocionarnos encarnando al dinámico personaje que tan bien retrataran Katherine Hepburn, June Allyson y Winona Ryder. Pero Saoirse Ronan escapa de su dulce papel habitual y realiza una simpática interpretación que nos ha convencido totalmente.
Junto a ella figuran otras de las mejores actrices de su generación como Emma Watson y Florence Pugh, en linea ascendente desde su revelación en Mindsommar (Ari Aster, 2019) y demostrando, con su soberbia interpretación, que es una actriz a tener mucho en cuenta. Por su parte el joven Timothée Chalamet prosigue sumando buenos papeles en su filmografía. Y junto a estas jóvenes actrices, la grandes veteranas Meryl Streep y Laura Dern., demostrando porqué están en el lugar que ocupan.
La directora ha abordado las obras de Louisa May Alcott que conforman la historia de Mujercitas de manera no lineal, al contrario de, al menos, las dos versiones más clásicas, mezclando así pasado y presente de manera ingeniosa, siempre con el protagonismo de la historia de Jo como hilo narrativo, aunque ello no significa que se corone como protagonista absoluta, pues el resto de personajes se tornarán definitivos para el desarrollo de la historia.
Un clásico que ha vuelto y que demuestra que su mensaje se mantiene vigente.
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 20 de diciembre de 2019 *


SENSE SOSTRE (Sin techo) (Xesc Cabot y Pep Garrido, 2019)
España. Duración: 97 min. Guion: Xesc Cabot, Pep Garrido Música: Adrián De Alfonso, Lucrecia Dalt Fotografía: Aitor Echeverría Productora: Alhena Production / Atiende Films Género: Drama
Reparto: Enric Molina, Laia Manzanares, Teresa Vallicrosa
Sinopsis: Joan, un sintecho que malvive en las calles de Barcelona con la inseparable compañía de su perro Tuc, decide emprender un viaje sobrehumano hacia un destino que sólo él conoce.
A medio camino entre el documental y la ficción, Sense sostre nos muestra el áspero vivir cada día, o sería mejor decir, morir cada día de Joan, su protagonista, una persona sin hogar que se arrastra cada día por una ciudad que lo ignora, que prefiere no verlo, con la única compañía de un perro que tan solo está en su cabeza, embotada por el alcohol.
De estación en estación, en busca de un tren que ya marchó, el protagonista deambula entre contenedores, puentes y descampados con el frío, el alcohol, la noche y el miedo como compañeros de viaje en un vía crucis en el que, como en muchos dibujos animados, las personas ‘normales’ no tendrá cabida, no saldrán, no entrarán en su plano, en nuestro plano, no tendrán rostro y su presencia solo se detectará por la voz o como esas sombras que los esquivan y se apartan de su camino.
Los directores solo permitirán al espectador moverse en el círculo de Joan, al que en ningún momento juzgará. Nos agarrarán fuertemente por el cogote y, en plano cerrado, nos obligará a entrar en ese universo, que preferimos mantener invisible, convirtiéndonos en la sombra de su protagonista: nos levantaremos con él, recibiremos los golpes que recibe, nos embriagaremos y nos fatigaremos mientras caminamos con él a un destino incierto.
Una aproximación incómoda a un universo que nos aterra y queremos mantener invisible quizás porque sabemos que está más cerca de nosotros de lo que quisiéramos admitir. Nadie busca terminar durmiendo en la calle, como nadie quiere reconocer que todos estamos expuestos a ello. Y eso lo sabe bien Enric Molina, su protagonista absoluto pues, por avatares de la vida y sin haberlo esperado nunca, terminó viviendo durante una larga temporada en la calle. Incómoda, comprometida, valiente, necesaria. Y muy real.
VAMOS DE ESTRENO (o no): Jueves 5 de diciembre de 2019


MIDWAY (Roland Emmerich, 2019)
USA/China. Año: 2019 Duración: 138 min. Guion: Wes Tooke Música: Harald Kloser, Thomas Wanker Fotografía: Robby Baumgartner Productora: Centropolis Entertainment / Starlight Culture Entertainment Group / The Mark Gordon Company. Distribuida por: Lionsgate Género: Bélico
Reparto: Ed Skrein, Woody Harrelson, Patrick Wilson, Luke Evans, Aaron Eckhart, Nick Jonas, Mandy Moore, Dennis Quaid, Darren Criss, Luke Kleintank, Alexander Ludwig, Mark Rolston, James Carpinello, Tadanobu
Sinopsis: Año 1942, Segunda Guerra Mundial. Después del devastador ataque sorpresa que destruyó Pearl Harbor, la Armada Imperial Japonesa se prepara para un nuevo ataque. Pero el Almirante Nimitz (Woody Harrelson) y Dick Best (Ed Skrein), el mejor piloto de la armada estadounidense, preparan un contraataque al imponente ejército japonés. Dick encabezará un ataque masivo que hará que Japón se dé cuenta de su error. Una decisión que cambió el curso de la historia para siempre. Mientras estos dos titánicos enemigos emprenden una letal batalla para cambiar el rumbo de la guerra, todas las miradas se vuelcan hacia la remota isla de Midway, donde una serie de impactantes ataques aéreos y marítimos pondrán a prueba la potencia y la fortaleza de ambas naciones.

Quien iba a decir al que esto escribe que, 43 años después, iba a volver a ver una nueva recreación del mismo hecho histórico en el mismo cine que vio la producción norteamericana original, La Batalla de Midway (Midway, Jack Smight, 1976) una superproducción de la que se promocionó especialmente su sonido Sensurround, sistema que se estrenó dos años antes con la espectacular Terremoto (Earthquake, Mark Robson), que si la memoria no me juega una mala pasada, también vi en esta misma sala. Este detalle, que suponemos ignoraba el distribuidor cuando programó el pase de prensa en el Phenomena (entonces conocido como Nápoles) me ha venido a la memoria, de manera espontánea, cuando he cruzado la puerta para ver esta nueva recreación de la batalla que decidió la guerra entre Estados Unidos y Japón. Y podríamos, de hecho, haber estado viendo la misma cinta, pues esta nueva versión de Midway tiene un sabor añejo, viejo, que no la beneficia en absoluto. Y es que, a pesar de que las batallas resultan espectaculares y su diseño de producción trasporta al espectador a los años cuarenta, todo ello no es suficiente para tapar un guión que de tan básico resulta plano. Con un inicio prometedor, que muestra los antecedentes que llevaron a que Estados Unidos se metiera en el conflicto bélico, poco a poco los personajes van mostrando el cartón y las frases carentes de sentido hacen su aparición (uno de los pilotos americanos, que acaba de bombardear Tokio indiscriminadamente, se escandaliza porque los japoneses disparan sobre la población china). Progresivamente el relato va tornándose más y más épico a pesar de que intenta disimular, en parte, su patrioterismo mostrando a algún japonés honorable. El piloto Dick Best (nótense las connotaciones del nombre), resulta ciertamente paródico y las mujeres de los militares y pilotos, al no poder ser mostradas pilotando aviones o luchando contra los japoneses, son retratadas como compañeras independientes y bravas. Tan aguerridas como sus maridos. Tan anticuada, que no clásica, ojo, nos ha parecido Midway en su forma que, hasta Dennis Quaid se nos ha asemejado sorprendentemente con Fred MacMurray. Por su parte Patrick Wilson y Woody Harrelson hacen cuanto pueden para dotar de dignidad a este, a nuestro parecer, fallido producto.
EL TRAIDOR (Il traditore, Marco Bellocchio, 2019)
Italia/Francia/Brasil/Alemania. Duración: 145min. Guion: Marco Bellocchio, Valia Santella, Ludovica Rampoldi, Francesco Piccolo Música: Nicola Piovani Fotografía: Vladan Radovic Productora: IBC Movie / Kavac Film / RAI Cinema / Ad Vitam Production / Gullane Pictures / Match Factory Productions / Arte Género: Drama
Reparto: Pierfrancesco Favino, Maria Fernanda Cândido, Fabrizio Ferracane, Luigi Lo Cascio, Fausto Russo Alesi, Nicola Calì, Giovanni Calcagno, Bruno Cariello, Vincenzo Pirrotta, Bebo Storti, Goffredo Maria
Sinopsis: A principios de los años 80 se produjo una guerra entre los jefes de la mafia siciliana. Tommaso Buscetta, un hombre hecho a sí mismo, decide huir para esconderse en Brazil. Sus hijos son asesinados mientras él se ve incapaz de hacer nada para impedirlo. Cuando es extraditado por la justicia brasileña, Buscetta toma una decisión totalmente inesperada tanto para él como para todos los que le conocían: decide reunirse con el juez Giovanni Falcone, traicionando así el juramento que realizó con la Cosa Nostra.

Crudo relato sobre la Cosa Nostra exento de épica que, basado en hechos reales, se inicia con una reunión entre las distintas familias para evitar roces y repartir el control sobre el tráfico de heroína. Un encuentro que, como veremos, no servirá para evitar una explosión de intrigas, traiciones y asesinatos, tantos que agotarán la paciencia de uno de los capos, Tommaso Buscetta, (interpretado muy convincentemente por el actor Pierfrancesco Favino) que denunciará los distintos entramados que hay detrás de una organización que, para él, ha perdido la honorabilidad que años ha le hizo ingresar en ella. Las declaraciones que hará al juez Falcone en 1984 harán historia y desencadenarán una reacción en forma de más muertes, detenciones y juicios, todo lo cual pasó a la historia como el golpe más fuerte dado por la justicia a la Cosa Nostra, y que se materializó en 366 detenciones. Cuando el mafioso tire del hilo envolviendo en la trama al mismísimo presidente de la República, Mario Andreotti, será cuando la credibilidad del testigo pasará a ser puesta en duda y comenzará su caída. Bien narrada y ambientada, esta historia ha coincidido en el tiempo con Our Godfather (Mark Franchetti, Andrew Meier, 2019) documental británico que narra los mismos hechos y con el que el film de Bellocchio se complementa.
EL JOVEN AHMED (Le Jeune Ahmed, Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne, 2019)
Bélgica. Duración: 84 min. Guion: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne Fotografía: Benoît Dervaux Productora: Centre du Cinéma et de l’Audiovisuel de la Fédération Wallonie-Bruxelles / Les Films Du Fleuve Género: Drama
- Reparto: Idir Ben Addi, Olivier Bonnaud, Myriem Akheddiou, Victoria Bluck, Claire Bodson, Othmane Moumen
- Sinopsis: En la Bélgica actual, el destino del joven Ahmed, de apenas 13 años, se ha quedado atrapado entre los ideales de pureza del que le habla su imán y las pasiones de la vida.
- Premios:
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2019: Festival de Cannes: Mejor director2019: Festival de Valladolid – Seminci: Mejor guion y montaje

Una de las decisiones más cruciales a la hora de narrar un relato es la elección del punto de vista, según cual sea el escogido la obra tendrá un carácter u otro, a la vez que exigirá una distinta actitud ante lo relatado por parte del lector. Más allá, la elección del narrador es, en muchas ocasiones, toda una declaración de intenciones. Decidir si podemos colarnos en la mente de los personajes supone una toma de postura, tanto si nos decantamos por una tercera persona omnisciente, buscamos una apariencia de objetividad, como si lo hacemos por un relator en primera persona (testigo o protagonista), donde pretendemos primar la subjetividad. Entre ambos polos se alza el que se ha dado en llamar narrador semiomnisciente, participa de la objetividad porque mira desde fuera, pero también de la subjetividad, porque su mirar está adherido a los personajes. Este último es requerido, sobre todo, cuando se quiere imprimir un sello documental y a la vez dejar el juicio sobre lo acontecido en manos de quien lee. Ceder la responsabilidad moral al público, sin pautar moraleja alguna.
Y lo que es válido para la literatura lo es para el audiovisual. El joven Ahmed no es un alegato, quiere más bien ser una toma de contacto con una realidad punzante, el terrorismo low cost de la yihad. Y no lo es porque los Dardenne no eligen plasmar esa realidad desde su cátedra, ni tampoco pretenden una inmersión en la psique de quienes la protagonizan porque su subjetividad se nos escapa a nosotros como observadores. La cámara de los hermanos se mantiene externa, no quiere intervenir sobre la acción sino documentarla, pero a la vez, y precisamente para ello, se pega a su protagonista, nada no visto/vivido por él se nos va a mostrar nunca. La intención de nuestros belgas, de esa persona con cuatro ojos, como les gusta definirse, es asomarnos al campo de batalla donde se lidia con el problema, y que, una vez allí, sea cada espectador juez. Nos llaman a asumir nuestra responsabilidad moral con todas las herramientas que ha aportado su trabajo de campo. La última sentencia será la de cada uno, pero habrá de ser siendo conscientes de que no solo somos jueces, también somos parte.
Por El joven Ahmed circulan todos los elementos de la ecuación, la familia, la escuela, la mezquita, en un retrato del islam que lo que nos deja claro es que este no es monolítico. También expone los mimbres que entretejen la personalidad de Ahmed, la ausencia del padre que verá suplido por la figura del imán, una cierta introversión combinada con una necesidad de afirmación en los gestos externos, una tendencia a la admiración puesta del lado de la necesidad de ser reconocido, su adolescencia inflamada, en suma, que en ese entorno acaba explotando por la radicalización idealista que le aparta de los suyos para abrazar la tradición que él cree que los define. Es el retrato de un terrorista que expone todas sus faces incluidas las contradictorias. Pero lo que no está en el filme es la inculpación ni, menos aún, la solución a un problema que, al fin y al cabo, nos atañe a todos. Su final no nos deja cómodos, porque la catarsis la hemos de poner nosotros mismos. Un filme moral que no moralista es lo que, brillantemente, nos ofrece el tándem belga. Y así nos ha gustado verlo.
Jean-Pierre y Luc Dardenne, que ya fueron premiados en dos ocasiones con la Palma de Oro en Cannes con Rosetta (1999) y El niño (2005), obtuvieron con El joven Ahmed, el premio a la mejor dirección en la pasada edición del festival
LOS ÁNGELES DE CHARLIE (Charlie’s Angels, Elizabeth Bancks, 2019)
USA. Duración: 118 min. Guion: Elizabeth Banks, Jay Basu (Historia: David Auburn, Evan Spiliotopoulos) Música: Brian Tyler (Canciones: Ariana Grande, Miley Cyrus, Lana Del Rey) Fotografía: Bill Pope Productora: 2.0 Entertainment / Brownstone Productions / Columbia Pictures / Perfect World Pictures / Sony Pictures Entertainment (SPE). Distribuida por: Sony Pictures Entertainment (SPE) Género: Acción
Reparto: Kristen Stewart, Naomi Scott, Ella Balinska, Patrick Stewart, Elizabeth Banks, Sam Claflin, Luis Gerardo Méndez, Djimon Hounsou, Jonathan Tucker, Hailee Steinfeld, Lili Reinhart, Noah Centineo, Monique StaTeena.
Sinopsis: Los Ángeles de Charlie siempre han proporcionado servicios de seguridad e investigación a clientes privados, y ahora la Agencia Townsend se ha expandido internacionalmente con las mujeres más inteligentes, valientes y mejor entrenadas a lo largo y ancho del planeta – varios equipos de Ángeles guiados por otros tantos Bosleys llevando a cabo los trabajos más duros por todo el mundo. Cuando un joven ingeniero de sistemas llama la atención sobre una peligrosa tecnología, los Ángeles son llamados a la acción, arriesgando sus vidas por protegernos a todos.
Tras una declaración de principios inicial que no hace más que recalcar la intención de su directora y guionista, Elizabeth Banks, de mostrar en su película mujeres fuertes en igualdad de condiciones con los varones, se agradece que no se vuelva a hacer hincapié en ello de manera tan directa. Ya lo hemos entendido.
Repleta de acción, humor -sorprendentemente en su mayor parte de la mano de Kristen Stewart- y todo lo que puede esperarse de una cinta de estas características. Sin embargo, la película no acaba de convencernos, a pesar de que las tres protagonistas están muy convincentes y hay buenas persecuciones y peleas, con un ritmo que no decae en ningún momento, tanto que una de las protagonistas llega a preguntar «¿Podemos darle a la pausa de una vez?.«A pesar de contar con todos esos méritos, el conjunto la convierte en un filme demasiado básico incluso pidiéndole poco.
No sabemos si se producirán, mucho nos tememos que no, pero su final queda abierto a nuevas aventuras de las chicas en un filme que incluye algunos pequeños guiños tanto a la versión televisiva (ojo al final), como a los largometrajes de los noventa.
LOS DOS PAPAS (The Two Popes, Fernando Meirelles, 2019)
UK. Duración: 126 min. Guion: Anthony McCarten Música: Bryce Dessner Fotografía: César Charlone Productora: Netflix. Distribuida por : Netflix Género: Drama
Reparto: Anthony Hopkins, Jonathan Pryce, Juan Minujín, Cristina Banegas, Sidney Cole, Luis Gnecco, Federico Torre, María Ucedo, Thomas D Williams, Pablo Trimarchi
Sinopsis: Frustrado con la dirección de la Iglesia, el Cardenal Bergoglio (Jonathan Pryce) solicita permiso para retirarse al Papa Benedicto (Anthony Hopkins) en 2012. En lugar de eso, enfrentando el escándalo y la inseguridad, el introspectivo Papa Benedicto convoca a su más duro crítico y futuro sucesor a Roma para revelar un secreto que sacudiría los cimientos de la Iglesia Católica.
Detrás de los muros del Vaticano comienza una lucha entre la tradición y el progreso, la culpa y el perdón, mientras estos dos hombres tan diferentes enfrentan su pasado para encontrar un terreno común y forjar un futuro para mil millones de seguidores en todo el mundo.
Los dos Papas ofrece, cuanto menos, un soberbio duelo interpretativo entre sus dos protagonistas, Hopkins y sobre todo Pryce, que consiguen hacer olvidar al espectador sus familiares rostros pasando a convertirse en los dos príncipes de la iglesia. Pero, además, la película cuenta con una preciosista puesta en escena, con planos que juegan con la geometría del encuadre, además de permitir al espectador penetrar en las bellas salas y estancias del Vaticano. Buen trabajo actoral, buen uso de la sintaxis de los planos y un guión correcto, son elementos suficientes como para disfrutar de esta digna película en la justa medida de lo que ofrece.
Todo ello en lo que es una lúcida reflexión sobre la religión católica, su necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos y su papel en la sociedad moderna mediante el diálogo de sus dos polos opuestos: el progresista, representado en Cardenal Bergoglio, futuro Papa Francisco y conservador, encarnado por Benedicto XVI, mostrando más luces que sombras de ambos personajes y humanizándolos, posiblemente en exceso durante el tramo final del film. Los dos Papas peca, como tantas y tantas películas actuales, de un exceso de metraje que quizás alarga innecesariamente una historia que debería haberse cerrado tras la última confesión, consiguiendo que un duelo a dos se termine convirtiendo en toda una oda al actual pontífice. En todo caso pesan mucho más los elementos positivos que hacen atractiva esta nueva producción Netflix dirigida por Fernando Meirelles, director de la memorable Ciudad de Dios (Cidade de Deus, 2002) que cuenta con el guión del tres veces nominado al Óscar, Anthony McCarten.
VAMOS DE ESTRENO (o no): Viernes 29 de noviembre de 2019


LA HIJA DE UN LADRÓN (Belén Funes, 2019)
España. Duración: 102 min. Guion: Belén Funes, Marçal Cebrian Fotografía: Neus Ollé Productora: B-Team Pictures / Oberón Cinematográfica. Distribuida por: B-Team Pictures Género: Drama
Reparto: Greta Fernández, Eduard Fernández, Àlex Monner, Frank Feys
Sinopsis: Sara (Greta Fernández) ha estado sola toda su vida. Tiene 22 años y un bebé, su deseo es formar una familia junto a su hermano pequeño y el padre de su hijo. Su padre, Manuel (Eduard Fernández), tras años de ausencia y al salir de la cárcel, decide reaparecer en sus vidas. Sara sabe que él es el principal obstáculo en sus planes y toma una decisión difícil: alejarlo de ella y de su hermano.

La hija de un ladrón, ópera prima en el largometraje de su directora, Belén Fuentes, es una de esas películas que dejan poso. De las que sus imágenes vuelven a nuestra mente mucho después de haber salido del cine. Y en gran parte es gracias al personaje que encarna, de manera brillante, su protagonista Greta Fernández, niña-mujer-madre de pocas palabras que expresa lo que siente mediante miradas, gestos y silencios. Recursos necesarios para desenvolverse, sin quejas ni lágrimas, por esa ratonera sin aparente salida y plena de veneno que conforma su día a día y el que precariedad, bloques de extrarradio, maternidad irresponsable, oficinas de empleo, pisos tutelados y servicios sociales conforman en gran parte el paisaje en el que se desenvuelve. Un sobrevivir más que un vivir que ha obligado a Sara a luchar y ser fuerte. Y a no quejarse.
Para conocerlo, Fuentes ha querido que no nos apartemos del personaje, de tal modo que la cámara no deja de seguirla, mirando lo que ella hace de manera continua por encima de su hombro. Así, estamos con ella cuando trabaja en empleos eventuales y miserables; cuando juega con lo que más ama, su hijo, su tabla de salvación; cuando su mirada se llena de tristeza al comprender que vive un espejismo de amor con el padre de su hijo; cuando intenta huir, sin éxito, de su padre, personaje interpretado por el propio padre de la actriz, Eduard Fernández y con el que, como no podría ser de otra manera, se entabla un formidable química.
Todo en un vivir cada día en el límite de la pobreza, partiendo de un día al azar, sin explicar al espectador los antecedentes que han llevado a su padre a la cárcel o a ella a esa situación. Será el espectador el que deberá intuirlo, así como aventurar lo que sucederá en su conclusión, lo que habrá detrás de esas lágrimas.
Natural y brillante, Greta Fernández está perfecta. Impecable. Y su directora correcta, a pesar de que el recurso de seguir de cerca a la protagonista acabe agotando un tanto al espectador.
VAMOS DE ESTRENO (o no): Viernes 22 de noviembre de 2019


INTEMPERIE (Benito Zambrano, 2019)
España. Duración: 103 min. Guion: Pablo Remón, Daniel Remón, Benito Zambrano (Novela: Jesús Carrasco) Música: Mikel Salas Fotografía: Pau Esteve Birba Productora: Morena Films / Movistar+ / TVE / Áralan Films / Ukbar Filmes Género: Western
Reparto: Luis Tosar, Luis Callejo, Jaime López, Vicente Romero, Manolo Caro, Kandido Uranga, Mona Martínez, Miguel Flor De Lima, Yoima Valdés, María Alfonsa Rosso, Adriano Carvalho, Juanan Lumbreras, Carlos Cabra
Sinopsis: Un niño (Jaime López) que ha escapado de su pueblo escucha los gritos de los hombres que le buscan. Lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente del infierno del que huye. Ante el acecho de sus perseguidores al servicio del capataz del pueblo (Luis Callejo), sus pasos se cruzarán con los de ‘el moro’, un pastor (Luis Tosar), que le ofrece protección y, a partir de ese momento, ya nada será igual para ninguno de los dos.

Benito Zambrano realiza una espléndida película de género, un western, para ser precisos, ubicándolo en un cortijo andaluz en plena postguerra española. Con un campo andaluz gobernado por déspotas terratenientes, para los que trabajan, en régimen de esclavitud, jornaleros analfabetos, de uno de estos cortijos, y de la casa de su cruel capataz huirá un niño con destino a la ciudad. Dejando todo atrás y en frenética marcha, se adentrará en un árido desierto, se encontrará con un pastor, el moro, (imponente Tosar) que le ayudará y llenará sus días de valores que nunca más olvidará.
Zambrano utiliza todos los recursos del western y lo hace de manera muy inteligente, acudiendo a personajes y entornos bien reconocibles de ese universo, como el paisaje del desierto, sus protagonistas con pasado, y la épica del (anti)héroe en contraste con la maldad del villano, con una escena final que bien podría haber sido la de un (buen) western crepuscular. Este ropaje no es el habitual en nuestra narrativa guerracivilista, con lo que el sevillano riza el rizo, en su filme más claramente de género es donde más autoral se muestra, una paradoja, pero, como es sabido, estas solo son contradicciones en apariencia. Intemperie es, probablemente, su película más redonda, una cinta adusta y conmovedora a partes iguales, que se evidencia como obra de madurez.
Una cinta soberbia que lo es también por el trabajo de sus magníficos actores, tanto los protagonistas, Luis Tosar, el joven Jaime López y el villano Luis Callejo, como los secundarios, algunos de ellos interpretes habituales en las películas del lebrijano como Vicente Romero y Manolo Caro, dos grandes característicos. Una muy agradable sorpresa.
¿DÓNDE ESTÁ MI CUERPO? (J’ai perdu mon corps, Jérémy Clapin, 2019)
Francia. Duración: 81 min Guion: Jérémy Clapin, Guillaume Laurant Música: Dan Levy Productora: Xilam Género: Fantástico
Sinopsis: Una mano cortada se escapa de un laboratorio con un objetivo crucial: volver a encontrar su cuerpo. A medida que avanza por los escollos de París, recuerda su vida con el joven al que una vez estuvo apegado… hasta que conocieron a Gabrielle.
J’ai perdu mon corps, debut en el largo de Jérémy Clapin, es una poética reflexión sobre el dolor por la pérdida, de unos seres queridos, del propio bienestar de la infancia, del futuro que parecía tenderse, a la que se une una mirada sobre el problema de la inmigración contada en primera persona, certera y sin acritud, y todo ello en lo que no deja de ser una preciosa historia de amor y superación. Lo que hace especial a esta opera prima, sin embargo, más allá del alcance de su subtexto, es el modo de abordarlo, desde la clave argumental, una mano se escapa en busca del cuerpo al que estaba unida, hasta las decisiones visuales con las que irá trazando este viaje en pos de la propia memoria, de la reconstrucción del yo. El miembro errático vivirá numerosas aventuras por los azares de París (especial mención merece el episodio de las ratas) y en cada una de ellas habrá la excusa para desbrozar un recuerdo, sin que los flashbacks sean sucesivos (distingue en blanco y negro los más remotos), relevante en la vida en común con el cuerpo que busca. Es digno de destacar cómo (de bien) consigue Clapin mantener la intriga a través de estas dos acciones paralelas al no revelar anticipadamente ningún detalle sobre el momento en que la mano se vio separada de su dueño, no hasta que llega el instante preciso. Una cinta preciosa y preciosista con un guion impecable, firmado por el propio director y el autor de la novela que adapta, Guillaume Laurant (que será recordado sobre todo por el guion de Amelie), y un score delicioso compuesto por Dan Levy que hizo las delicias del público (y, sobre todo, del jurado). Una delicia producida por Netflix (y van…) que hubiera encantado a los surrealistas que adoraron a aquella Bestia de cinco dedos (The Beast with five fingers) que dirigiera Robert Florey en 1946.
Lo dicho: un auténtico debut de lujo que se ha visto reconocido con el Gran Premio de la Semana de la crítica en el Festival de Cannes, además de los Premios Cristal a mejor película y el Premio del público en el Festival de Annecy.
VAMOS DE ESTRENO (o no): Viernes 15 de noviembre de 2019

MADRE (Rodrigo Sorogoyen, 2019)
España/Francia. Duración: 129 min. Guion: Rodrigo Sorogoyen, Isabel Peña Música: Olivier Arson Fotografía: Álex de Pablo Productora: Amalur Pictures / Arcadia Motion Pictures / Caballo Films / Malvalanda / Noodles Production / Le Pacte / TVE / Movistar+ / Canal+ Género: Drama
Reparto: Marta Nieto, Àlex Brendemühl, Anne Consigny, Frédéric Pierrot, Jules Porier, Raúl Prieto, Álvaro Balas, Blanca Apilánez
NOTA: Hemos decidido no poner el argumento, pues hacerlo reduciría el impacto de la primera parte del largometraje y el factor sorpresa.

Rodrigo Sorogoyen opta por desarrollar el cortometraje por el que obtuvo el Goya en 2018, de hecho toda la primera parte del filme está compuesta por el propio corto, rodado en impecable plano-secuencia. Una historia en sí misma de tal dramatismo e intensidad que, al igual que sucediera en Scream (Wes Craven), termina jugando en contra del resto del filme al no poder mantenerse al mismo nivel.
La búsqueda del hijo perdido llevará a la protagonista a vivir una situación extraña, postiza. Desesperada. Y algo retorcida también, que se beneficiará de la contenida y sensible actuación de su protagonista, una soberbia Marta Nieto, que convertirá al resto de actores en simples comparsas.
Rodrigo Sorogoyen, que tanto nos maravillara con Que Dios nos perdone (2016) y El reino (2018), realiza un sano ejercicio cambiando de registro, pero por el momento no demuestra tener un pulso tan eficaz para el drama como el que ha demostrado con el thriller.
EL IRLANDÉS (The Irishman, Martin Scorsese, 2019)
USA. Duración: 210 min. Guion: Steven Zaillian (Libro: Charles Brandt) Música: Seann Sara Sella Fotografía: Rodrigo Prieto Productora: Netflix / Sikelia Productions / Tribeca Productions. Distribuida por: Netflix. Productor: Martin Scorsese Género: Thriller.
Reparto: Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci, Harvey Keitel, Bobby Cannavale, Anna Paquin, Jack Huston, Ray Romano, Kathrine Narducci, Jesse Plemons, Domenick Lombardozzi, Stephen Graham, Jeremy Luke, Gary Basaraba, Welker White, Action Bronson, Chelsea Sheets, Kate Arrington
Sinopsis: Saga épica sobre el crimen organizado en Estados Unidos durante la época de la post-guerra vista a través de los ojos del veterano de la Segunda Guerra Mundial, Frank Sheeran (Robert de Niro), un buscavidas y asesino a sueldo que trabajó junto a algunas de las figuras más notables del siglo XX. A través de varias décadas, la película relata uno de los grandes misterios sin resolver de la historia americana, la desaparición del legendario líder del sindicato, Jimmy Hoffa (Al Pacino), y ofrece un viaje a través de los entresijos del crimen organizado: su funcionamiento interno, rivalidades y conexiones con las principales corrientes políticas.
El irlandés es una de esas películas que se ven con atención. Con el respetuoso silencio del que escucha hablar a un sabio. Saboreando cada escena, cada actuación, cada giro. Disfrutando con la seguridad de ser un privilegiado y de estar viendo un milagro. Pero el espectador, además de disfrutar de toda una lección de cine y de interpretación, será testigo de algunos de los acontecimientos clave de la vida y la política norteamericana del siglo XX. La llegada de los Kennedy al poder, la invasión de Bahía Cochinos, la crisis de los misiles de Cuba y, sobre todo, el ascenso y caída del poderoso sindicalista Jimmy Hoffa. Corrupción, mafia, violencia y negocios. Sobre todo negocios. Y todo lo viviremos desde el punto de vista de Frank Sheeran, el personaje que interpreta Robert de Niro. Una pieza menor. Un peón -y matón- de los villanos, pues en este caso Scorsese no permitirá que se vea a los mafiosos como héroes románticos y es por ello que tanto el personaje como el espectador serán observados, muy de cerca, por los oscuros ojos de Peggy, una de las hijas de Sheeran y auténtica conciencia del matón. Y es que en El irlandés las miradas son tan importantes como las palabras.
Steven Zaillian adapta I Heard You Paint Houses, de Charles Brandt, y si hubiera que poner un pero a la película, sería el de su duración, excesiva para el cine, pero claro, El irlandés no es un producto pensado para salas, así que no cuenta, pues en lo referente al tiempo, está bien estructurado, y aunque se remonta a los inicios de la carrera del protagonista, todo estará articulado en torno al episodio central de la historia, la desaparición de Jymmy Hoffa.
La esperada nueva película de Martin Scorsese, que además de en Nueva York y Londres se ha presentado también con gran éxito en los festivales de Roma y Lyon, reúne en su reparto junto a Robert de Niro, a Al Pacino, Joe Pesci, Harvey Keitel y Anna Paquin, todo un festival de nombres al que además se suma un estupendo plantel de secundarios. Así que, ya sea en su plataforma o en su limitado pase por salas, háganse un regalo: véanla.
VAMOS DE ESTRENO (o no): Jueves 31 de octubre


TERMINATOR: DESTINO OSCURO (Terminator: Dark Fate, Tim Miller, 2019)
USA/China. Duración: 128 min. Guion: David S. Goyer, Josh Friedman, Billy Ray, Justin Rhodes (Historia: David Ellison, Tim Miller) Música: Junkie XL Fotografía: Ken Seng Distribuidora: 20th Century Fox / Paramount Pictures / Skydance Productions / Lightstorm Entertainment / Tencent. Productor: James Cameron Género: Acción
Reparto: Mackenzie Davis, Linda Hamilton, Arnold Schwarzenegger, Natalia Reyes, Gabriel Luna, Edward Furlong, Diego Boneta, Enrique Arce, Tristán Ulloa, Alicia Borrachero, Tom Hopper, Cassandra Starr, Brett Azar
Sinopsis: Sarah Connor y un híbrido de cyborg y humano deberán proteger a una joven de un nuevo Terminator líquido que viene del futuro.
Actualmente se ruedan gran cantidad de películas innecesarias, que buscan hacen caja con el recuerdo de un gran éxito del pasado. Secuelas, remakes, reboots son términos tras los cuales se zafan historias que explotan el buen recuerdo que el espectador pueda tener de un viejo (o no tan viejo) éxito. La franquicia Terminator, iniciada en forma de film de serie-B por James Cameron en 1984, ha dado para varias secuelas, alguna de ellas realmente espectacular, otras lamentables. Su mitología se prolongó incluso con una serie. Se ha intentado prescindir del protagonista, Schwarzenegger, en alguno de estos filmes, pero en esas ocasiones el proyecto no gozó del éxito esperado. Pues bien, todo esto no ha sido suficiente y casi treinta años después de Terminator 2: El juicio final (Terminator 2: Judgment Day, James Cameron, 1991) se vuelve a reunir a los, ya talluditos, protagonistas, Arnold Schwarzenegger y Linda Hamilton en Terminator: Destino oscuro, una nueva aventura que repite, en su mayor parte, las premisas de la cinta de 1991. Entre las novedades cuenta con la incorporación de un personaje humano aumentado, lo que viene siendo un cyborg, y una nueva exaltación del poder femenino, un rol que de forma natural ya había adaptado la mujer en muchas historias de ciencia ficción y terror y que en estos tiempos se potencia, algunas veces de manera algo forzada, para qué negarlo. Con una segunda parte (desde la aparición de Schwarzenegger) que casi sitúa el filme dentro de los parámetros de la comedia, la película cuenta sorprendentemente con la participación de varios actores españoles, pues se desarrolla gran parte de la acción en México y en la frontera y ya saben que para el cine norteamericano ese es el destino de nuestros actores: encarnar mexicanos.
Aunque consigue, mediante persecuciones y trompazos a diestro y siniestro su objetivo de entretener, quizás eso ya no sea suficiente, pues en ningún momento logra ocultar su objetivo de haber nacido como medio de explotar un filón ya agotado sin aportar nada a la mitología del personaje.
SORRY WE MISSED YOU (Ken Loach, 2019)
UK/Francia/Bélgica. Duración: 100 min. Guion: Paul Laverty Productora: Sixteen Films / BBC Films / BFI Film Fund / Les Films Du Fleuve / Why Not Productions / Wild Bunch. Distribuida por: Front Row Filmed Entertainment Género: Drama
Reparto: Kris Hitchen, Debbie Honeywood, Rhys Stone, Katie Proctor
Sinopsis: Ricky y su familia luchan contra las deudas desde la crisis de 2008. A Ricky le surge la oportunidad de participar en una franquicia como repartidor autónomo al volante de una nueva camioneta. Son muchas horas de trabajo, y su mujer, una asistente social, también hace jornadas muy largas. Hasta ahora su relación siempre había sido fuerte, pero todo cambia cuando se ven arrastrados en diferentes direcciones
De nuevo Ken Loach aborda una historia que reivindica el papel y el sufrimiento de la clase trabajadora, algo que parece molestar a parte de la crítica cinematográfica. Pero resulta más que llamativo que pocos cineastas centren su carrera o dediquen parte de su obra para hablar del más débil, del que menos películas protagoniza, como lo hace Loach desde hace ya muchos años. El director está comprometido con denunciar las desigualdades y poner una dosis de realidad en las pantallas. Algo que ya hizo con anterioridad en algunas de sus películas, como Yo, Daniel Blake, Buscando a Eric o El viento que agita la cebada, entre otras. Con Sorry We Missed You pone el foco en la crisis financiera de 2008, la pérdida de derechos de la clase obrera y los nuevos y engañosos sistemas de contratación, como autónomo, de los trabajadores. No es una película agradable, como parece indicar su engañoso póster. Es cruda y pesimista, también muy realista, pues ni el guionista ni el director tienen la solución al problema. Y no nos encontramos ante una de aquellas fantasías sociales de Frank Capra de la época del New Deal. Loach no deja espacio para la esperanza. No puede haberla con empleos de 14 horas diarias que se desarrollan durante semanas de seis días. Y aún así la cinta tiene momentos deliciosos, que ofrecen un retrato social de la Inglaterra proletaria, con trabajadores dignos, eficientes. Que tienen un entrañable cariño por sus hijos y sus parejas. Y todo lo cuenta Loach mediante el día a día de la pareja protagonista y de sus hijos. Pero todos por separado, pues los horarios en los cuales pueden coincidir son cada vez más escasos. Dándose la paradoja de que trabajadores a los que nos les falta trabajo, son pobres, no prosperan ni tienen visos de hacerlo. Se encuentran en una ratonera repleta de presión que les obliga a vivir para trabajar.
El reparto de la nueva película de Loach, cuyo excelente y exigente guion recala de nuevo en el guionista Paul Laverty, está encabezado por Kris Hitchen -quien ya tuvo un pequeño papel en la película “La cuadrilla” de Loach- junto a Debbie Honeywood, Katie Proctor y Rhys Stone.
Sorry We Missed You fue presentada en la pasada edición del Festival de Cannes en la que fue la decimocuarta participación de Ken Loach en el certamen francés, donde ha obtenido dos Palmas de Oro. Posteriormente, la película se presentó en el Festival de San Sebastián obteniendo el Premio del público a la mejor película europea.
VAMOS DE ESTRENO (o no): Viernes 25 de octubre de 2019


EL SILENCIO DE LA CIUDAD BLANCA (Daniel Calparsoro, 2019)
España. Guion: Roger Danès, Alfred Pérez Fargas (Novela: Eva García Sáenz de Urturi) Música: Fernando Velázquez Fotografía: Josu Inchaustegui Productora: Atresmedia Cine / Rodar y Rodar Género: Thriller
Reparto: Belén Rueda, Javier Rey, Aura Garrido, Manolo Solo, Àlex Brendemühl, Kandido Uranga, Sergio Donado, Àlex Monner, Itziar Ituño, Pedro Casablanc, Richard Sahagún, Ramón Barea
El silencio de la ciudad blanca es un thriller de misterio basado en el best seller de Eva García Sáenz de Urturi que ha sido rodada en escenarios naturales de la ciudad de Vitoria y diversas localizaciones de la provincia de Álava. Bellos lugares de los cuales el director ha sabido sacar partido. Lástima que más allá del acierto en la ubicación, este thriller vaya desinchándose conforme avanza su metraje, pues acciones y situaciones que posiblemente funcionan óptimamente en la novela, pinchan en la adaptación llegando a ser, en algún momento, ridículas. Todo lo cual se lamenta, pues el material, bien tratado, podría haber dado para un buen filme, con ese argumento que mezcla crímenes rituales y elementos histórico de la ciudad ese asesino en serie de praxis metódica, venganza y conflictos familiares. Ítems que se mezclan en la trama con unos policías de pasado trágico y alguna escaramuza amorosa. Como vemos, elementos más que suficientes como para abrir el interés del espectador, pero que, en manos de los guionistas, se van embrollando hasta convertir la historia en una maraña casi ininteligible.
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 18 de octubre de 2019 *
ZOMBIELAND: MATA Y REMATA (Zombieland: Double Tap, Ruben Fleischer, 2019)
USA. Duración: 99 min. Guion: Dave Callaham, Rhett Reese, Paul Wernick Música: David Sardy Fotografía: Chung Chung-hoon Productora: Columbia Pictures / Pariah Género: Comedia
Reparto: Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Emma Stone, Abigail Breslin, Zoey Deutch, Bill Murray, Rosario Dawson, Luke Wilson, Dan Aykroyd, Avan Jogia
Sinopsis: En esta secuela el grupo de protagonistas tendrá que viajar desde la Casa Blanca hasta el corazón de los Estados Unidos, sobreviviendo a nuevas clases de muertos vivientes que han evolucionado desde lo sucedido hace algunos años, así como a algunos supervivientes humanos rezagados. Pero, por encima de todo, tendrán que tratar de soportar los inconvenientes de convivir entre ellos.
Diez años después de que ‘Bienvenidos a Zombieland’ se convirtiera en un gran éxito, el reparto principal (Woody Harrelson, Jesse Eisenberg, Abigail Breslin y Emma Stone) se vuelve a unir al director Ruben Fleischer (Venom) y los guionitstas originales Rhett Reese y Paul Wernick (Deadpool) para ‘Zombieland: Mata y remata’, una película que no solo no engaña a nadie, ofreciendo todo lo que gusto al público de la primera, sino que además no repite la fórmula, ofreciendo algunas situaciones de lo más jocosas, como la emancipación de la pequeña del grupo, ahora toda una adolescente, y la relación entre la joven pareja.
La secuela, que no aparenta tener ánimos de continuidad, ni falta que le hace, tan solo parece ser un divertimento de los responsables y protagonistas por repetir lo que se adivina como un rodaje divertido. O eso trasmiten y además muy bien: buenos gangs, ironía, diversión y muchas cabezas reventadas, además de nuevas clases de zombies, de los que no les pensamos desvelar nada, pero que van de lo divertido a lo más peligroso.
Wichita, Tallahassee, Little Rock y Columbus gozan de muy buena salud y a ellos se les suman otros personajes muy, muy divertidos que incluyen a pijas, y hippies, entre otros elementos. Agrada ver una secuela que no ofrece la sensación de tedio y déjà vu habitual, lo que hace que resulte tan bienvenida como inesperada. Todo un soplo de aire fresco y un oasis de diversión.
Un consejo: quédense hasta el final de la película. Vale la pena.
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 30 de agosto *
QUIEN A HIERRO MATA (Paco Plaza, 2019)
España. Duración: 107 min. Guion: Juan Galiñanes, Jorge Guerricaechevarría Música: Maika Makovski Fotografía: Pablo Rosso Productora: Vaca Films / Atresmedia Cine / Film Constellation / Playtime Production Género: Thriller
Reparto: Luis Tosar, María Vázquez, Tania Lamata, Ismael Martínez, Pablo Guisa Koestinger, Dani Currás, Marcos Javier Fernández Eimil, María Luisa Mayol, Víctor Duplá, Enric Auquer, Xoán Cejudo, Alberto Abuín
Sinopsis: En un pueblo de la costa gallega vive Mario (Luis Tosar), un hombre ejemplar. En la residencia de ancianos en la que trabaja como enfermero todos le aprecian. Cuando el narco más conocido de la zona, Antonio Padín (Xoán Cejudo), recién salido de la cárcel, ingresa en la residencia, Mario trata de que Antonio se sienta como en casa. Ahora, los dos hijos de Padín, Kike (Enric Auquer) y Toño (Ismael Martínez), están al mando del negocio familiar. Pero un fallo en una operación llevará a Kike a la cárcel y les generará una gran deuda con un proveedor colombiano. Toño recurrirá al enfermero para que intente convencer a su padre de que asuma la deuda. Pero Mario tiene sus propios planes.
De nuevo Paco Plaza inyecta el horror en la cotidianidad, como ya hiciera en Verónica (2017) e incluso en [Rec]³: Génesis (2012). Un horror que en esta ocasión se introduce en el día a día de un geriátrico, cuando un histórico narcotraficante ingresa en él tras ser liberado de la cárcel. Allí, el jefe de enfermeros, solventemente interpretado por Tosar, tendrá que hacerse cargo de él. Cuidarlo y soportar su soberbia. La acción se irá desarrollando y la extrañeza, sutil, irá aflorando en la trama, subiendo la intriga y permitiendo que el espectador baraje sus conjeturas. Paco Plaza consigue atrapar con su película y demostrar su versatilidad, adaptándose perfectamente a un género que ha manejado poco.
Plaza arriesga en la puesta en escena, narra la historia en planos cortos asfixiando al espectador en la trama, pero se desenvuelve bien en esta redacción en corto que obliga a destilar la información. No tenemos apenas perspectiva solo el dato justo, estrategia que nos mantiene en ascuas, pendientes del desarrollo de la acción y la construcción de los personajes, sus rasgos, sus motivos, sus intenciones, de su pasado conocemos lo poco que muestran unos flashbacks fotografiados en tonos ocres y velados en el desenfoque. Estos insertos irán aumentando conforme avanza el filme, al igual que irán ganando definición, hasta acabar desvelando qué latía en el interior de Mario, quizás incluso llega un momento en el que nos resultan excesivos, sin que, sin embargo, el recurso se le vaya totalmente de las manos.
Escrita por Juan Galiñanes y Jorge Guerricaechevarría («Celda 211», «El Niño», «Cien años de perdón”), Quien a hierro mata quizás flojea en su tercer acto cuando los flashbacks se intensifican (como ya comentamos), pecando de recalcar en demasía algunos pasajes del pasado del protagonista, pero con todo, es pecata minuta en una cinta realizada con un magnífico pulso y en la que, además de Luis Tosar, destaca el elenco de actores secundarios, que dotan al film de una gran credibilidad.
Una nueva muestra de la buena salud de la que goza el thriller español.
PLAYMOBIL: LA PELÍCULA (Playmobil: The Movie, Lino DiSalvo, 2019)
Francia/Alemania/USA. Duración: 110 min. Guion: Blaise Hemingway, Greg Erb, Jason Oremland (Historia: Lino DiSalvo) Música: Heitor Pereira Fotografía: Charlie Ramos Productora: Morgen Studios / ON Animation Studios / On Entertainment Género: Comedia
Reparto: Anya Taylor-Joy, Gabriel Bateman.
Sinopsis: Cuando el pequeño Charlie desaparece repentinamente en el mágico mundo animado de Playmobil, su hermana Marla emprende el viaje de su vida para traerlo de vuelta a casa. A medida que se adentra en mundos increíbles y supera desafíos imposibles, Marla se encontrará con nuevos y divertidísimos amigos como Del, el charlatán cocinero de food truck, el apuesto y carismático agente secreto Rex Dasher, un robot que es todo corazón, una extravagante hada madrina y muchos personajes más.
Playmobil: la película consigue trasmitir claramente el mensaje de que aunque uno crezca y tenga que afrontar las responsabilidades y tragedias que conllevan alcanzar la edad adulta, hay que dejar una puerta entornada por la dejar entrar la fantasía y la aventura. Eso sí, si es posible, materializando esa aventura mediante las diferentes gamas de figuras y complementos, (vikingos, oeste, piratas, romanos…) disponibles en Playmobil. Y es que, como es normal, en una cinta, eminentemente infantil y que tiene nombre de marca de juguete, se trata de promocionar y vender los productos que, en este caso, protagonizan el film. Y recalcamos lo de infantil, pues esta cinta ha sido duramente analizada por la crítica comparándola, especialmente, con otro film protagonizado por otra patente juguetera similar, y eso es algo que no debería hacerse, pues si aquella fue una sorpresa para los adultos por su magnífico y polivalente guión, Playmobil: la película, aún siendo plenamente disfrutable también por el público adulto, es básicamente una película dirigida a los más pequeños, repleta de humor, acción, aventura y eficaces canciones. Además, tiene el aliciente de contar con un prólogo y epílogo en el que podremos ver a la encantadora Anya Taylor-Joy (The Witch, Morgan…), en carne y hueso interpretando un registro totalmente opuesto al que nos tiene acostumbrados superando, además, con nota. Se muestra simpática, vital, canta, baila y realiza una remarcable labor doblando a su avatar de plástico. Se trata de la primera película inspirada en los juguetes Playmobil, y está dirigida por Lino DiSalvo, director con más de 17 años de experiencia en Disney, donde fue jefe de animación en Frozen (Chris Buck, Jennifer Lee, 2013), entre otras. La película fue seleccionada para inaugurar El Festival de Animación de Annecy


En estos tiempos de justa reivindicación del papel de la mujer en todos los ámbitos, hay formas de convertirlo en un ejercicio vacuo y chirriante o en una inteligente historia como la de
Escogida para representar a Japón en los Premios Oscar 2020, como ya lo fue




Alejandro Amenábar ha logrado con
Bienvenidos al barrio no es mucho más que una bienintencionada comedia basada en los contrastes que causa mezclar diferentes clases sociales, casi antagónicas, en un mismo escenario. Eso sí, además de la posible hilaridad que pueda causar la situación, se busca humanizar a la parte más desfavorecida compuesta por emigrantes e hijos de emigrantes, ahuyentando el tópico de que todos son unos criminales, mientras la convivencia de tan diferentes elementos les llevará a descubrir que ambos grupos no son (¡ejem!) tan diferentes. Si bien no resulta un planteamiento demasiado original, tiene a su favor que no cae demasiado en el sentimentalismo, algún buen gag y una duración ajustada. También cuenta con las buenas dotes para la comedia de su protagonista, Gilles Lellouche, y en general un planteamiento amable y blanco que convierte esta comedia en un vehículo ideal para toda la familia.

James Gray lleva al espectador al más lejano confín del universo para asomarse al interior del propio ser humano en este drama existencialista, protagonizado por un magnífico Brad Pitt, en el que la huida de las responsabilidades y los conflictos con el padre, así como las secuelas del abandono, conformarán otros importantes subtextos. Todo en una película de ciencia ficción, que también contiene sus gotas de intriga y acción, con piratas siderales, pero en la que el principal protagonista será el vértigo a que más allá del confín del universo no haya nada. Con ecos a El corazón de las tinieblas, viviremos su historia desde el punto de vista de su protagonista, el hijo abandonado que ha continuado la carrera del padre y cuyo control emocional será constantemente medido. Un viaje introspectivo con una moraleja quizás demasiado obvia, pero no por ello menos cierta. Sobrecogedora y atmosférica. Una gran película que demuestra, una vez más, que la ciencia ficción puede servir para mucho más que como escenario de Space Opera.



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