Inicio > VAMOS DE ESTRENO > VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 22 de diciembre de 2017 *

VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 22 de diciembre de 2017 *

LESA HUMANITAT (Héctor Faver, 2017)

España Duración: 98 min. Guion: Héctor Faver Música: Lito Vitale Fotografía: Gerardo Gormezano Productora: Vargtimmen Films / Aureal Theorem Género: Documental

Sinopsis: Dar voz y visibilidad a las víctimas del Franquismo, recoger sus testimonios, acabar con la indiferencia de buena parte de la sociedad y restituir su derecho a la memoria y a la justicia son los objetivos del proyecto de documental “Lesa humanidad”, un documental sin ánimo de lucro sobre memoria histórica y justicia universal. ¿Qué sucede cuando los derechos humanos se violan de una forma continuada y sistemáticamente y si estos delitos de genocidio acaecieron en un pasado reciente; y si además, existieran leyes enmarcadas dentro de un marco democrático que ampararan la impunidad y exoneraran a los genocidas? La jurisdicción universal puede conformar una gran motivación que pueda accionar e impulsar resoluciones judiciales que velen por la reparación de las víctimas que han sufrido la indefensión y se les ha coartado su libertad como ser humano.

El marxismo es una enfermedad y en nuestras manos está erradicarla” (Vallejo Nájera)

Camboya, Argentina, España… son lugares que tienen en común historias de desaparecidos y de huesos enterrados en fosas anónimas. Lugares que con este documental, narrado por Eduard Fernández, conoceremos mejor. Visitaremos lúgubres sótanos con paredes de pintura descascarillada, enormes barracones y mausoleos cuasi faraónicos repletos de huesos anónimos, pertenecientes a miles de víctimas de la violencia generada por regímenes totalitarios.

Y es que nunca está de más refrescar la memoria a los más olvidadizos y enseñar a las nuevas generaciones el país que han heredado. El de dónde venimos para saber el a dónde vamos. El qué pasó para no repetir errores. Pues mientras todavía hay calles dedicadas a verdugos, asociaciones que luchan por la memoria histórica sobreviven gracias a sindicatos de electricistas daneses o entidades argentinas.

Ex-presos, ex-jueces… todos represaliados. Baltasar Garzón, Gerardo Pisarello, Soledad Luque, Emilio Silva nos hablan de su experiencia. De su impotencia.

Se sale de la sala con el estómago revuelto ante la indefensión de sabernos gobernados por los herederos de aquellos verdugos que murieron en la cama con honores y restos de sangre reseca en sus manos. Se sale con el corazón en un puño ante la rabia por saber que poco o nada puede hacerse.

Niños robados; experimentos raciales; apoyo institucional a las dictaduras latinoamericanas; fosas, fosas y más fosas.

Pero siempre hay que decirlo. No dejar nunca de decirlo. Como se dice en Lesa Humanitat: solemne pero implacablemente. Ahora que a todos se les llena la boca de democracia. Ahora que todos parecen haberla inventado. Ahora y siempre hay que seguir denunciando.

DEMASIADO CERCA (Tesnota, Kantemir Balagov, 2017)

Rusia Duración: 118 min. Guion: Kantemir Balagov, Anton Yarush Fotografía: Artem Emelianov Productora: Lenfilm Studios / Alexander Sokurov’s Fund / Example of Intonation Género:Drama
Reparto: Darya Zhovner, Olga Dragunova, Veniamin Kac, Atrem Cipin, Nazir Zhukov
Sinopsis: 1998, Nalchik. Una familia judía está en peligro: el hijo más pequeño y su esposa no vuelven a casa y a la mañana siguiente la familia recibe una nota de secuestro. El rescate que piden es tan alto que la familia se ve obligada a vender su pequeño negocio y a buscar ayuda a su alrededor.
Premios
2017: Festival de Cannes: Un Certain Regard (Sección oficial)
Podremos sentir el olor a cerrado de los hogares adocenados, desordenados, que visitaremos; sentir la ranciedad y el sudor acumulado en la ropa de los trabajadores; el sexo; el alcohol… todo se nos mostrará desde muy cerca en ese laberinto, ese callejón del que no parece haber escapatoria.  Un crisol cultural enfrentado entre sí. Tribus en las cuales el odio y amor parecen darse la mano en cada esquina.
Y donde la muerte campa a sus anchas…
Aroma a galleta reblandecida, a gasolina en una película en la cual tan solo se abre el claustrofóbico plano cuando vemos un radiante amanecer. Que es casi como despertar de una pesadilla. Una esperanza de un nuevo comienzo.
Otro lugar… otro rastro de miseria itinerante. Otro bloque de extrarradio.
Y un frío intenso en esta cotidianidad nada cotidiana de tragedias íntimas, viscerales, en esta película que además de verse se siente cerca. Demasiado cerca.
Más que verse se experimenta.

UNA VIDA A LO GRANDE (Downsizing, Alexander Payne, 2017) 

USA/Noruega Duración: 135 min. Guion: Alexander Payne, Jim Taylor Música: Rolfe Kent Fotografía: Phedon Papamichael Productora: Annapurna Pictures / Paramount Pictures / Ad Hominem Enterprises Género: Comedia fantástica.
Reparto: Matt Damon, Christoph Waltz, Hong Chau, Jason Sudeikis, Kristen Wiig,Neil Patrick Harris, Laura Dern, Margo Martindale, Kerri Kenney, Maribeth Monroe,Niecy Nash, Udo Kier, Donna Lynne Champlin, Joaquim de Almeida, Rolf Lassgård,Ingjerd Egeberg, Søren Pilmark, Jayne Houdyshell,
Sinopsis: Narra las peripecias de Paul Safranek (Matt Damon), un tipo corriente de Omaha, que, junto a su mujer Audrey (Kristen Wiig), sueña con una vida mejor. En un momento en el que el mundo se enfrenta a una crisis de superpoblación, los científicos descubren una solución radical que permitirá reducir a las personas a una altura de cinco pulgadas. La población no tarda en descubrir que el dinero da mucho más de sí en un mundo a escala reducida, y ante la promesa de un estilo de vida más lujoso del que nunca habrían podido soñar, Paul y Audrey deciden correr el riesgo de someterse al controvertido tratamiento y embarcarse en una aventura que cambiará sus vidas para siempre.
Premios: 
2017: Festival de Venecia: Sección oficial largometrajes a concurso
2017: National Board of Review (NBR): Mejores 10 películas del año
2017: Satellite Awards: Nominada a mejor dirección artística
Almibarada distopía que desaprovecha el lado oscuro del futuro que retrata sustituyéndolo por una pesadilla pseudo ecologista , con esa manida moraleja que pone al amor por encima de nuestras ansías de supervivencia. Una vida a lo grande se sitúa más cerca del Walter Mitty de Ben Stiller que del Elysium que dirigida por Neill Blomkamp protagonizaba el propio Matt Damon. Dos cintas recientes que también jugaban con la importancia del recorrido por encima de la finalidad, pues no nos hace feliz la meta sino el camino en pos de ella. Es una película sin villanos que se enfrenten al héroe, y es siempre esta dialéctica la que permite mostrar las aristas de esos temas vitales que nos afectan a todos.
Una vida a lo grande desaprovecha una idea más que interesante, abierta a mostrar las desigualdades generadas en una nueva sociedad en la que todo parecen ventajas, pero en la cual los perdedores siguen siendo los mismos y los guetos se encuentran, como siempre, lejos del centro. Una sociedad a escala reducida de hombres menguantes en la que los peligros a los que tienen que enfrentarse no son arañas, ahora gigantescas,  ni lluvias que se transforman en desastres naturales, sino al propio hombre, especialista en convertir los sueños en pesadilla.

 

WONDER WHEEL (Woody Allen, 2017)

USA Duración: 101 min. Guion: Woody Allen Fotografía: Vittorio Storaro Productora: Gravier Productions / Amazon Studios Género: Drama

Reparto: Kate Winslet, Justin Timberlake, Juno Temple, James Belushi, Max Casella,Michael Zegarski, Tony Sirico, Marko Caka, Jack Gore, Dominic Albano, Evin Cross,Debi Mazar, Brittini Schreiber, Geneva Carr, Steve Schirripa, Matthew Maher

Sinopsis: En la Coney Island de la década de 1950 el joven Mickey Rubin (Timberlake), un apuesto salvavidas del parque de atracciones que quiere ser escritor, cuenta la historia de Humpty (Jim Belushi), operador del carrusel del parque, y de su esposa Ginny (Winslet), una actriz con un carácter sumamente volátil que trabaja como camarera. Ginny y Humpty pasan por una crisis porque además él tiene un problema con el alcohol, y por si fuera poco la vida de todos se complica cuando aparece Carolina (Juno Temple), la hija de Humpty, que está huyendo de un grupo de mafiosos.

Aunque la nostalgia suele ser reaccionaria, en ocasiones, cuando es reelaborada para crear algo radicalmente nuevo, no lo es. Y esto es justo lo que ofrece Wonder Wheel, un ejercicio nostálgico que tiene mucho de experimentación como lo fue en su día (y salvando las distancias) el Ulises de James Joyce. Uno de los valores (y no el menor) de la inconmensurable novela del irlandés es su repaso y asimilación de la historia de las letras británica, en cada capítulo Joyce ensaya un estilo distinto, desde la literatura popular hasta el teatro del absurdo (anticipando a Samuel Beckett) pasando por las crónicas medievales, y todo ello lo puso al servicio de una obra absolutamente vanguardista. Woody Allen, igualmente, ha repasado en su poblada filmografía la de otros autores que ha admirado, ya sea a Bergman en Interiores (1978), a Fellini en Stardust memories (1980) o al cine expresionista en la siempre reivindicable Sombras y niebla (1991), por citar sólo los tres ejemplos que vienen a bote pronto a mi memoria. Pero esos trabajos no son, por supuesto, plagios ni son tan solo meros homenajes, cuando Allen emula lo hace siempre imprimiendo su sello personal, claramente distinguible, consiguiendo así obras con perfecta identidad propia.

Esto ocurre de nuevo en Wonder Wheel, aquí lo que es revisitado es la corriente realista del teatro americano con sus máximos representantes, Arthur Miller, Tennessee Williams y, sobre todo, Eugene O’neill directamente referenciado en la película. Sus personajes podrían haber poblado las páginas de cualesquiera de ellos, el sino que pesa sobre ellos (ese error fatídico cuya culpa conducirá a su debacle) les habría satisfecho y lo hubieran diseñado así e incluso esas interpretaciones, que rozan la sobreactuación, hubiesen hecho sus delicias. Pero no hagan caso de quienes les digan que el último trabajo de Allen es un drama, porque aunque en su planteamiento lo parezca, no lo es en su materialización y no lo es porque está compuesto desde la distancia irónica. Distancia irónica que supone la inclusión de recursos del humor (ese pequeño pirómano y su forma de representarlo, podría servir de ejemplo), pero no sólo eso, el director tiene presente todo el tiempo que está experimentando con un modelo y toma distancia respecto a él como la tomamos cuando jugamos a ser otra cosa distinta a la que somos. Wonder Wheel tiene tanto de drama como de divertimento. Lo mismo de repaso nostálgico que de innovación. El guión podría adaptarse en los escenarios, pero lejos de ser teatro filmado, tal como lo entendemos, lo que nos ofrece es un ejercicio  que describe al teatro con los recursos del séptimo arte. Wonder Whell es puro cine.

Con su último trabajo, Allen consigue dar salida a varios de sus gustos y temas recurrentes, siempre ha amado el arte escénico (e incluso ha escrito varias piezas), no menos ha amado al cine, especialmente el clásico, todo lo referido al mundo de los gangsters y (casi sobre todo) a lo que dieron de sí esos años cincuenta en los que transcurrió su adolescencia. En este sentido se da un auténtico festín con esta recreación del mundo de Coney Island, reproducido minuciosamente en un trabajo que supone la suma de elaborados decorados y fondos digitales preciosistas, pero sobre todo capturado en lo que tiene de decadente todo parque de atracciones que se precie, su colorido artificial esconde grandes dosis de melancolía. Allen flirtea con lo grotesco (bizarro, si lo prefieren), coquetea con los arquetipos del teatro, sus personajes y sus formas, y rinde su amor al cine del technicolor que impactó su infancia. Con Wonder Wheel nos regala un guión redondo plagado de guiños al cinéfilo e incluso a la televisión (no es casual la utilización de actores de Los Soprano interpretando a los malos de la función). Disfruta rompiendo la cuarta pared, dirige certeramente a sus actores sacando lo mejor de ellos (y no solo de la Winslet, hay que decirlo) y usa virtuosamente la planificación y el encuadre. El resto lo ponen esos naranjas de Storaro que acaban de dar a la cinta ese aspecto de producto bellamente envejecido. Wonder Wheel es uno de esos vinos añejos que conservan en su fondo los regustos frescos de su juventud.

JUMANJI: BIENVENIDOS A LA  JUNGLA (Jumanji: Welcome to the Jungle, Jake Kasdan, 2017)

USA. Guion: Jeff Pinkner, Scott Rosenberg, Erik Sommers (Novela: Chris Van Allsburg. Historia: Chris McKenna) Música: Henry Jackman Fotografía: Gyula Pados Productora: Radar Pictures / Seven Bucks Productions / Matt Tolmach Productions / Sony Pictures Entertainment Género: Fantástico

Reparto: Dwayne “The Rock” Johnson, Karen Gillan, Jack Black, Kevin Hart,Madison Iseman, Nick Jonas, Rhys Darby, Alex Wolff, Marc Evan Jackson,Morgan Turner, Ser’Darius Blain, Bobby Cannavale, Missi Pyle, Maribeth Monroe,Tim Matheson

Sinopsis: Cuatro improbables amigos son absorbidos por el peligroso mundo de Jumanji, y transformados en avatares con habilidades únicas. Todos ellos deberán embarcarse en la aventura más arriesgada de sus vidas, o quedarán atrapados en el juego para siempre…

Ideal para toda la familia, en Jumanji: Bienvenidos a la jungla, los cuatro adolescentes protagonistas, perfectos arquetipos de enclenque cerebrito; musculitos deportista; odiosa muñeca pendiente de su imagen y su  teléfono; y solitaria tímida, deberán enfrentarse a los peligros de Jumanji, una especie de juego de rol en el cual los jóvenes deberán ponerse, textualmente, en la piel del otro, lo que dará pié a situaciones divertidas en las cuales hasta Jack Black resultará eficaz.

Jumanji: Bienvenidos a la jungla es una de esas escasas películas que ya desde su planteamiento se sabe que mucho deberían torcerse las cosas para que resultara fallida. Además de hacer pasar un rato emocionante y divertido al espectador, ofrece un mensaje de respeto al diferente y de saber colaborar y valorar las cosas realmente importantes de la vida. Trabajando en equipo los cuatro jóvenes descubrirán el potencial que tienen en su interior e irán superando las diferentes pruebas (pantallas) de las que constará la partida, cuya recompensa será regresar a su existencia y recuperar su lugar en el mundo.

No es necesario tener fresco el primer acercamiento al universo Jumanji, dirigido por Joe Johnston en 1995,  para poder disfrutar con esta nueva aventura, pues su guión es totalmente independiente y tan solo tiene en común con aquella el antiguo juego de mesa, que rápidamente pasa a ser un videojuego ‘vintage’, posiblemente una licencia para hacerla más cercana al espectador contemporáneo.

En resumen: mucho humor y aventura para toda la familia en esta muy recomendable película que, con permiso de la última entrega galáctica, merecería ser la película de estas fiestas.

FERDINAND (Carlos Saldanha, 2017)

USA. Duración: 106 min. Guion basado en un cuento de Munro Leaf Música: John Powell Fotografía: Renato Falcão Productora: Blue Sky Studios / 20th Century Fox Animation / Davis Entertainment. Distribuida por 20th Century Fox Género: Comedia de animación

Sinopsis: Ferdinand es un novillo muy tranquilo que prefiere sentarse bajo un árbol a oler las flores que saltar, resoplar y embestirse con otros. A medida que va creciendo y haciéndose fuerte su temperamento no cambia y sigue siendo un toro manso. Un día unos hombres vienen buscando el toro más grande, rápido y bravo… y Ferdinand es elegido equivocadamente para las corridas de toros de Madrid.

Basado en un cortometraje de animación de Walt Disney de 1938, Ferdinand es un magnífico largometraje que, a pesar de contener un inevitable trasfondo pacifista y por supuesto antitaurino, sus creadores se han cuidado mucho de ridiculizar o convertir su mensaje en un panfleto. Divertida, emocionante y llena de aventuras, Ferdinand tiene un cuidado diseño de personajes, variados y muy divertidos, incluyendo uno, la cabra Lupe, que guarda un agradecido toque Warner o Hans, un caballo abiertamente homosexual, algo impensable no hace mucho en una película de animación dirigida, especialmente, a los más pequeños.

Ferdinand, por supuesto, está cargada de mensajes positivos. El valor de la amistad y el respeto a la diferencia. El seguir nuestro camino guiados por el corazón revelándonos ante lo que el destino parece tenernos reservado, en el caso de Ferdinand  el sacrificio en la plaza de toros. Y es que Ferdinand ama las flores y no quiere luchar. No quiere embestir.

 

 

Categorías:VAMOS DE ESTRENO
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: