Archivo
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 1 de julio de 2022 *

MINIONS: EL ORIGEN DE GRU (Minions: The Rise of Gru, Kyle Balda, Brad Ableson, Jonathan del Val, 2022)
USA. Duración: 90 min. Guion: Matthew Fogel, Brian Lynch. Personaje: Cinco Paul Música: Heitor Pereira Productora: Illumination Entertainment, Universal Pictures Género: Comedia
Sinopsis: Mucho antes de convertirse en un genio del mal, Gru no era más que un chaval de 12 años en plenos años 70 tratando de conquistar el mundo desde el sótano de su casa de un barrio residencial cualquiera. Y no le iba demasiado bien. Pero cuando Gru se cruza en su camino con Kevin, Stuart, Bob, y Otto —un nuevo Minion con aparato en los dientes y desesperado por sentirse aceptado—, esta inesperada familia unirá fuerzas para construir su primera guarida, diseñar sus primeras armas y llevar a cabo sus primeras misiones. Así, cuando un infame supergrupo de supervillanos conocido como Los Salvajes 6 echa a su jefe, el legendario luchador Wild Knudillos, Gru, su más devoto fan, decide hacer la entrevista para que lo acepten como miembro. Los Salvajes 6 no quedan precisamente impresionados por nuestro diminuto aspirante a villano, pero Gru demuestra ser más astuto que ellos y acaba convirtiéndose en su enemigo mortal más odiado. Con su líder a la fuga, los Minions tratarán de dominar el arte del kung fu para intentar salvarlo y Gru descubrirá que hasta las mentes más perversas necesitan de vez en cuando ayuda de sus amigos.
Minions: el origen de Gru nos consquistó desde el primer momento con esos títulos de crédito a lo James Bond. Pero ese es el único momento realmente reposado que ofrece el cuarto largometraje de la saga Minion, pues a partir de ahí se desencadena una frenética montaña rusa repleta de acción, slapstick y muchos gags con la que resulta imposible aburrirse. De hecho, esta precuela consigue mostrar todos los trazos identitarios de los personajes sin que el espectador tenga la impresión de que se esta estirando la fórmula.
También nos agrada que las aspiraciones de Gru de ser villano y hacer el mal no se disfracen con traumas de infancia ni problemas de aprendizaje: el pequeño Gru es un cabroncete vocacional que tiene en los Minions, a quienes halla con un simple anuncio en el periódico, a sus perfectos esbirros. La acción se desarrolla en unos años 70 muy idealizados, coloristas, digámoslo, ficticios, pero que dan la oportunidad de incluir muchas canciones de la época (y anteriores) que, seguro, gustarán más a los sufridos padres y acompañantes que a su prole. Pero esa música no es un simple acompañamiento a la acción, sino que ella misma pauta el desarrollo de la vertiginosa narración.
Dirigida a un mercado multicultural, pero con el ojo puesto en el gigante asiático, la ambientación setentera también se hace eco de la moda del cine de artes marciales que se produjo en esos años, con varios guiños al legendario Bruce Lee y la participación de la mítica Michelle Yeoh, que pone la voz de la Maestra Chow, una acupunturista con un dominio absoluto del kung fu. Minions: el origen de Gru, también cuenta en su versión original con las voces de Taraji P. Henson como la impasible y fría líder de los Salvajes 6 (Vicious 6 en el original), Donna Disco (Belle Bottom), cuyo cinturón se convierte en una letal y discotequera arma; Jean-Claude Van Damme como el nihilista Pierre Pinza (Jean Clawded ¿lo cogen?), armado con una garra robótica gigante a modo de brazo; Lucy Lawless como Sor-chaku (Nunchuck), uno de los mejores y más irreverentes personajes del filme, que oculta en sus hábitos de monja un par de mortíferos nunchakus; Dolph Lundgren como el campeón del patinaje Svenganza (Svengeance), que dispersa a sus enemigos repartiendo patadas giratorias con sus patines con pinchos; y Danny Trejo como Puñacos (Stronghold), cuyas manos gigantes de hierro son tan pesadas para él como peligrosas para los demás. La cinta también cuenta en su reparto en VO con las voces de Russell Brand como el joven Dr. Nefario, al que en esta ocasión conoceremos como un joven aspirante a científico loco; y la voz de la oscarizada Julie Andrews dando vida a la egocéntrica madre de Gru. Si prefieren, o se ven obligados a verla doblada, escucharan, entre otros, a Mónica Naranjo poniendo voz a Donna Disco; el influencer Pablo G. Show (¿?) prestando la voz a un joven que se verá involucrado en las aventuras de Otto, el nuevo y adorable Minion de la franquicia. Además de Florentino Fernández, que repite por cuarta vez interpretando al joven Gru.
De los creadores originales de la saga, Minions: el origen de Gru está producida por el visionario fundador y director general de Illumination Chris Meledandri y sus habituales colaboradores Janet Healy y Chris Renaud. Kyle Balda regresa a la saga como director (Gru 3. Mi villano favorito, Los Minions), acompañado en esta ocasión por Brad Ableson (Los Simpsons) y Jonathan del Val (la saga Mascotas). La película, además, cuenta con la emblemática voz de Pierre Coffin para dar vida a los Minions.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 24 de junio de 2022 *

BLACK PHONE (The Black Phone, Scott Derrickson, 2021)
USA. Duración: 102 min. Guion: C. Robert Cargill, Scott Derrickson. Historia original: Joe Hill Fotografía: Brett Jutkiewicz Productora: Blumhouse Productions, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures Género: Terror
Reparto: Ethan Hawke, Mason Thames, Jeremy Davies, James Ransone, Madeleine McGraw, Gina Jun, E. Roger Mitchell, Ron Blake, Robert Fortunato, Chris TC Edge, Braxton Alexander, Andrew Farmer, Kellan Rhude
Sinopsis: Un sádico asesino secuestra a Finney Shaw, un chico tímido e inteligente de 13 años, y le encierra en un sótano insonorizado donde de nada sirven sus gritos. Cuando un teléfono roto y sin conexión empieza a sonar…
Black Phone, la nueva película de terror de Blumhouse (estudio responsable de éxitos como Déjame salir, la saga cinematográfica de La Purga y El hombre invisible) es mucho más que otro artificio nostálgico. Su acción se sitúa en una pequeña población norteamericana a finales de los años setenta. Pero no entra en el juego folklórico de describir el pasado como algo «mítico». Sencillamente es una película de terror de época ambientada en los años 70. El terror que muestra es bien real, sirviéndose de la leyenda del «hombre del saco», con un personaje, encarnado por Ethan Hawke, que secuestra adolescentes. Unos adolescentes de carne y hueso que nos recuerdan que la infancia no fue aquel paraíso que nos pintan y muchos compran. En la infancia ocurren cosas malas. En el colegio y en casa.
Pero aunque el terror al que se deberán enfrentar o, mejor dicho, del que se deben proteger es bien real, eso no significa que la historia no contenga elementos fantásticos, los hay y están encarnados por la pequeña hermana del protagonista, una niña con poderes premonitorios, y, por supuesto, por esas misteriosas llamadas telefónicas que recibe, durante su cautiverio, el joven. Nada de ello resultará ser fruto de un delirio.
Black Phone, cuyo argumento está basado en una historia corta de Joe Hill (ya saben, hijo de Stephen King), está dirigida y escrita por Scott Derrickson, que ya demostró su pericia con el cine de terror con las valiosas El exorcismo de Emily Rose (The Exorcism of Emily Rose, 2005), Sinister (2012) o Líbranos del mal (Deliver Us from Evil, 2014) entre otras, y que da un paso adelante más con esta estupenda cinta de terror en la que, por supuesto, hay guiños, entre ellos, al mejor Stephen King (como no podría ser de otra manera); a la moda del cine de artes marciales de los setenta, en especial el de Bruce Lee; y al fenómeno que supuso La matanza de Texas. Pero no se llamen a engaño: Black Phone no es otro bochornoso fan service más, es también un relato de crecimiento en el cual la iniciación será a través del terror. Un terror también catártico, pues enfrentarse a él servirá de redención para uno de los personajes adultos, envuelto él mismo, en su propio infierno doméstico.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 3 de junio de 2022 *

TODO A LA VEZ EN TODAS PARTES (Everything Everywhere All at Once, Dan Kwan y Daniel Scheinert, 2022)
USA. Duración: 132 min. Guion: Dan Kwan, Daniel Scheinert Música: Son Lux Fotografía: Larkin Seiple Productora: AGBO, Hotdog Hands, Ley Line Entertainment, Year of The Rat.Distribuidora: A24 Género: Fantástico
Reparto: Michelle Yeoh, Jamie Lee Curtis, Jonathan Ke Quan, James Hong, Anthony Molinari, Audrey Wasilewski, Stephanie Hsu, Peter Banifaz, Brian Le, Andy Le, Tallie Medel, Jenny Slate, Harry Shum Jr.
Sinopsis: Cuando una ruptura interdimensional altera la realidad, Evelyn (Michelle Yeoh), una inmigrante china en Estados Unidos, se ve envuelta en una aventura salvaje en la que solo ella puede salvar el mundo. Perdida en los mundos infinitos del multiverso, esta heroína inesperada debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros del multiverso mientras el destino del mundo pende de un hilo.
Todo a la vez y en todas partes es la esperada segunda película de Daniels, que es como firman conjuntamente Daniel Kwan y Daniel Scheinert, dos directores que sorprendieron a propios y extraños con la estupenda Swiss Army Man (2016) y que ahora, con esta cinta, confirman y superan las espectativas que pudieran haber levantado. Lo suyo es un universo propio y muy loco, pero repleto de capas en las que se profundiza todo lo que el espectador deseé, funcionando tanto si desea quedarse en la superficie, como sumergirse en un su rica, y en ciertos momentos apabullante, pero nunca aburrida, propuesta multigénero. Un carrusel frenético que se toma una pequeña pausa a los diez minutos de comenzar (aprovechen, es la única que habrá), antes de que comiencen a suceder cosas realmente extrañas e inesperadas. Sin vuelta atrás, la vertiginosa acción, repleta de humor, enganchará al espectador (o no), pero de hacerlo, sus más de dos horas pasarán en un respiro. Eso sí, física e intelectualmente, agotador.
Con mayor presupuesto que Swiss Army Man, pero sin llegar a los fastos de los blockbuster, los dos Daniel se encuentran en el punto exacto en el que dar rienda suelta a su imaginación y, a la vez, controlar toda la producción. Así, componen con completa libertad una obra poliédrica desde su misma concepción (algunos días llegaron a pergeñar 50 universos diferentes), que ellos resumen como “una historia abolicionista ambientada en el mundo del videojuego más violento de la historia”(rogerebert.com). Alegato no-violento, el viaje a través del espejo de Evelyn se despliega con la lógica del Mortal Kombat, salvo que no se trata de matar, sino de empatizar. Llegar a la cima equivale a recomponer las estructuras de su entorno familiar, el viaje de la heroína es un viaje al corazón de sí misma. Pero, para llegar a la resolución del drama familiar, habrá tenido que transitar todas las esferas concéntricas (circulares, al menos) de la realidad, recorrer el multiverso entero hasta alcanzar su epicentro. Todo a la vez en todas partes, hace honor a su título, porque es un drama familiar, un videojuego de acción con aroma de cinta de artes marciales, ciencia ficción fantástica (recuerden la polisemia), todo ello simultáneamente, y cada cosa en particular, rociado con el espray de la comedia más desacomplejada. Una pieza que es reflejo del siglo en que vivimos (como mínimo de lo que llevamos de él), una especie de loquilandia millennial en la que el nihilismo se convierte en apología de la jovialidad a golpe de icono pop. Nuestros directores lo tienen claro: “No es que quisiéramos ser animadores, queríamos demostrar que lo profundo y lo profano se pertenecen el uno al otro” (ibidem).
Jorge Luis Borges definió al Aleph como, “el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos”, un punto espacio-temporal que sólo puede ser descrito desde la metáfora. Antes de dar la suya, el escritor resumía algunas dadas en la historia: “para significar la divinidad, un persa habla de un pájaro que de algún modo es todos los pájaros; Alanus de Insulis, de una esfera cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna; Ezequiel, de un ángel de cuatro caras que a un tiempo se dirige al Oriente y al Occidente, al Norte y al Sur”. Pero lo que nunca pudo presentir la fértil imaginación del autor de El libro de arena es que dos cineastas lo fueran a convertir en un panecillo redondo con un hueco central ¡El Aleph convertido en Bagel! Ese podría ser el subtítulo de esta cinta que comprende todo lo bueno de la postmodernidad sin ninguno de sus inconvenientes. Para algunos es una obra generacional, y lo es, pero, sin dejar de tener presente ese horizonte, se eleva por encima de las particularidades hasta alcanzar la mirada universal del Búho de Minerva, animal que alza el vuelo al atardecer y que Hegel tomó como analogía de la filosofía. Si el alemán tuvo razón, podríamos concluir que Todo a la vez en todas partes cierra un círculo de la historia, aquel en el que estamos, y presagia una nueva etapa en el pensamiento humano. “Si Dios ha muerto, ¿Entonces todo está permitido?” enunciaba Fiodor Dostyevski por boca de Ivan Karamazov, planteando el problema de la vinculación entre toda decisión moral y Dios (muerto éste todo se vuelve relativo), proposición que Slavoj Zizek subvierte (sólo los creyentes se sienten licitados a hacerlo todo, el mal incluido, en nombre de su Dios) y que los Daniels revolucionan al apostar a la carta de que todo lo que concierne a la vida humana, en cualquier dimensión del universo, aunque este fuera múltiple, no es nada más que una inevitabilidad estadística. Nada importa. Pero, ya que estamos aquí… ¿Por qué no hacer el bien? El resultado final será el mismo, pero el durante será mucho más placentero. El proceso iniciático que nos proponen conduce a la deleitosa levedad del ser. Y, lo mejor, sin sermones; porque sus protagonistas habrían encajado en cualquier relato de Ken Loach, pero nuestros Daniels prefieren la risa. Única opción inteligente ante la angustia de vivir.
Todo a la vez en todas partes, se ha convertido en el fenómeno de la temporada en los cines de Estados Unidos. Tras inaugurar el festival South by Southwest (SXSW) en el mes de marzo, su estreno limitado consiguió recaudar más de 500.000 dólares con solo 10 copias en su primer fin de semana. Escrita, dirigida y producida por Daniels, que también tienen algo de Frank Capra del siglo XXI, la película está protagonizada por una estupendísima Michelle Yeoh y Jonathan Ke Quan, que entre otras cosas fue aquel actor infantil que ustedes recordarán (o no, pues ha cambiado lo suyo) por Indiana Jones y el templo maldito y Los Goonies, a los que se les suma una magnífica Jamie Lee Curtis en un papel con el que vuelve a demostrar lo grande que es y la falta de escrúpulos que tiene a la hora de encarar un papel.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 13 de mayo de 2022 *

OJOS DE FUEGO (Firestarter, Keith Thomas, 2022)
USA. Duración: 94 min. Guion: Scott Teems. Novela: Stephen King Música: John Carpenter, Cody Carpenter, Daniel A. Davies Fotografía: Karim Hussain Productora: Blumhouse Productions, Universal Pictures, Angry Adam Productions, BoulderLight Pictures, Weed Road Pictures, Night Platform. Distribuidora: Universal Pictures Género: Thriller sobrenatural.
Reparto: Ryan Kiera Armstrong, Zac Efron, Sydney Lemmon, Gloria Reuben, Michael Greyeyes, Tina Jung, Lanette Ware, Neven Pajkic, Gavin MacIver-Wright, Danny Waugh, Shannon McDonough, Phi Huynh, Isaac Murray
Sinopsis: Andy (Zac Efron) y Vicky (Sydney Lemmon) llevan más de una década huyendo en un desesperado intento de esconder a su hija Charlie (Ryan Kiera Armstrong) de una oscura agencia estadounidense empeñada en aprovechar su increíble don para convertir el fuego en un arma de destrucción masiva. Andy enseñó a Charlie cómo dominar su extraño poder, desencadenado normalmente por la ira o el dolor. Pero cuando Charlie cumple 11 años, el fuego es cada vez más difícil de controlar. Después de que un incidente inesperado revele la ubicación de la familia, un misterioso operario (Michael Greyeyes) sale en busca de Charlie.
Resulta, cuanto menos, sorprendente, que con la basta producción literaria que tiene a sus espaldas Stephen King, siempre se eche mano a libros e historias ya adaptadas anteriormente, tanto al cine como a la televisión, y con éxito, como Carrie, It, El cementerio de animales, El resplandor o El misterio de Salem’s Lot, entre muchas más, un grupo de obras al que viene a sumarse Ojos de fuego, nueva adaptación de la novela del escritor de Maine publicada en 1980 y que ya fue llevada a la gran pantalla en 1984 contando, incluso, con una secuela televisiva en forma de serie. Si la cinta de 1984 era, en cierto modo, una producción con cierta embergadura, protagonizada por renombrados intérpretes como George C. Scott, Martin Sheen o la pequeña Drew Barrymore, en el caso de esta nueva adaptación realizada por Blumhouse, nos encontramos ante una dignísima producción, evidentemente menor, pero bien resuelta, que en ningún momento basa su efectividad en sustos predecibles y que tiene como su principal valor a la pequeña estrella protagonista, Ryan Kiera Armstrong, que consigue hacer creible a su torturado personaje.
Segundo largometraje de Keith Thomas tras la interesante The Vigil (2019), ofrece con Ojos de fuego todo el sabor del cine de los ochenta, no tan solo por algún efecto lumínico o guiño, sino por la contención con la que está narrada, elevándose in crescendo hasta su climax final. Un bouquet que no se disimula ni en el póster, clónico al de 1984, ni en la atmosférica banda sonora de John Carpenter, su hijo Cody y Daniel A. Davies, a base de música electrónica con furiosos guitarrazos. No sorprende pues saber que tras el guion se encuentra Scott Teems, que ya se encargó de escribir Halloween Kills, la enésima vuelta de tuerca al clásico de, precisamente, John Carpenter, y que ahora está trabajando en los guiones de The Exorcist, que a la manera de la trilogía de Halloween, constará de tres entregas, secuelas directas de la original que, al igual que Ojos de fuego, seran producidas por Blumhouse y distribuidas por Universal.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 22 de abril de 2022 *
EL HOMBRE DEL NORTE (The Northman, Robert Eggers, 2022)
USA. Duración: 136 min. Guion: Robert Eggers, Sjón Sigurdsson Música: Robin Carolan, Sebastian Gainsborough Fotografía: Jarin Blaschke Productora: Regency Television, Focus Features. Distribuidora: Focus Features Género: Drama.
Reparto: Alexander Skarsgård, Nicole Kidman, Anya Taylor-Joy, Willem Dafoe, Ethan Hawke, Björk, Claes Bang, Ralph Ineson, Kate Dickie, Murray McArthur, Ian Gerard Whyte, Hafþór Júlíus Björnsson, Ian Whyte.
Sinopsis: En Islandia, en pleno siglo X, un príncipe nórdico (Skarsgard) busca venganza a toda costa por la muerte de su padre.
Si los anteriores trabajos de Robert Eggers eran ejercicios tirando a minimalistas, protagonizados por un reducido elenco y con una acción más bien sostenida y contemplativa, con El hombre del Norte Eggers se toma la revancha, moviendo ejércitos, destruyendo poblados y aullando a los cuatro vientos. Pero todo es aparente, sigue siendo una historia personal. La de su protagonista. Alrededor del cual girará todo y todos.
Como en La bruja (The Witch, 2015) y El faro (Lighthouse, 2019), sus dos fabulosos trabajos anteriores, el director introduce en su última obra el fantástico de manera ambivalente, dejando que sea el propio espectador el que decida si la interpretación histórica y social, en la línea del evemerismo, que entiende el mito como alegoría de lo real, es la dominante, o si la apuesta es por entender lo fantástico como explicación verdadera de lo narrado. Ambas, la racional y la mágica son plausibles, porque, sobre todo, en sus finales, todo queda en suspensión. Y, al igual que en las predecesoras, la extrañeza comparte espacio con lo natural.
Con interiores cálidos y exteriores gélidos, la fotografía de El hombre del Norte es pictórica, y su banda sonora majestuosa, atronadora. La historia que narra es clásica y gira sobre la venganza, motor de tantas y tantas otras historias. Su desarrollo es el de una cinta clásica, colosal, de aventuras, que quizás no encuentre a su público en el espectador actual, pero que, como sus anteriores trabajos, es un gozo para los sentidos que no se queda en el esteticismo hueco. El hombre del Norte es un ejercicio perfecto en la que todos sus elementos funcionan impecablemente yendo, además, más allá del objetivo del mero entretenimiento y la evasión, porque también (y diríamos que sobre todo) apunta al goce intelectual. Como los buenos clásicos, la trama es leíble desde varios niveles que van desde los más superficiales e inmediatos, que compran el Macguffin como auténtica esencia de la trama (como aquel uranio de Notorius), hasta las lecturas que aprecian el verdadero tema en juego que subyace sobre la mera anécdota argumental (igual que en el clásico de Hitchcock lo que sustentaba el relato era la reinterpretación del mito de Orfeo, del descenso iniciático a los infiernos). Todas las capas se sostienen y tienen (cierta) validez. Narración poliédrica, que, apoyada semejante reparto, no podían dejar de funcionar: Alexander Skarsgård, Anya Taylor-Joy, Nicole Kidman, Ethan Hawke, Willem Dafoe y Björk, realizan un gran trabajo, al igual que todo el elenco de secundarios.

Creo que no erramos si sostenemos que serán los felices lectores de Borges quienes más goce extraigan de esta trágica epopeya. Y su disfrute será proporcional a la información previa que tengan sobre la cinta: a menor conocimiento, mayor será el deleite. Porque, ya desde los primeros compases visuales de esta pieza impetuosa como la naturaleza que circunda la acción, vendrá a su memoria la devoción del ciego ilustre por las Eddas y su principal recurso retórico, las Kenningar. Se instalarán en el marco del Mito como espacio estructural que permite conocer la dinámica del espíritu humano en lo que tiene de atemporal. Esencias. Arquetipos en el sentido más noble del término. Esta leyenda escandinava, de la que Eggers, en su síntesis, toma su dimensión más heroica, cifra en la aventura de Amleth (nombre que es una kenning para el mar), una compleja gama de problemas éticos y filosóficos alrededor del fratricidio, la venganza preparada y el deseo frustrado. Porque sabe que el protagonista es el predecesor directo de aquel príncipe de Dinamarca al que inmortalizó Shakaspeare con su prosa más inspirada. Una reflexión sobre el sentido del actuar y su encadenamiento al peso de las Nornas que la hilvanan al Destino como fuerza ineludible y reparadora. A quien colabora de grado con lo ineluctable le espera el sueño del
Mucho más que una película de vikingos, pero tampoco menos, en El Hombre del Norte se combinan dolorosos mandobles, hachazos, traiciones, fuego y amor, pues hay espacio también para el romanticismo. Una brillante reelaboración, nada esteticista (ni menos superflua), del cine clásico de aventuras que, como sucedió con La bruja y El faro, encontrará enfurecidos detractores y maravillados seguidores pero que a nadie dejará indiferente. Y es que el cine de Eggers está en las antípodas de ese lugar común de la crítica que desprecia ciertas películas por ser insultos a la inteligencia. No sólo no insulta a la capacidad de entender, sino que la reclama. El cine de Eggers exige una contemplación activa, no basta con sentarse a ver, hay que corresponder, a esas imágenes que nos interpelan, con una mirada participativa que intente responder a los enigmas lanzados desde la pantalla y a la vez formularle a la cinta las preguntas adecuadas para poder libar todo el jugo intelectual que rezuma. El Hombre del Norte le exige al espectador un esfuerzo inteligente para obtener el disfrute y eso es algo a lo que el espectador de hoy, profesional o no, pocas veces está dispuesto. Así que nada más fácil que decidir cómo concluir el comentario de este film: sospechen ustedes de todos aquellos que lancen exabruptos en su contra. El de Eggers no es cine para los tardos de comprensión.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 1 de abril de 2022 *

MORBIUS (Daniel Espinosa, 2022)
USA. Duración: 109 min. Guion: Matt Sazama, Burk Sharpless. Cómic: Gil Kane, Roy Thomas Música: Jon Ekstrand Fotografía: Oliver Wood Productora: Marvel Entertainment, Sony Pictures Entertainment (SPE) Género: Fantástico
Reparto: Jared Leto, Matt Smith, Joseph Esson, Adria Arjona, Jared Harris, Tyrese Gibson, Corey Johnson, Michael Keaton, Bentley Kalu, Charlie Shotwell, Archie Renaux, Tom Forbes, Clara Rosager.
Sinopsis: El Doctor Michael Morbius (Jared Leto) es un bioquímico que sufre una extraña enfermedad en la sangre. Al intentar curarse y dar una respuesta a su trastorno se infecta sin darse cuenta con una forma de vampirismo. Tras la cura, Michael se siente más vivo que nunca y adquiere varios dones como fuerza y velocidad, además de una necesidad irresistible de consumir sangre. Trágicamente convertido en un imperfecto antihéroe, el Doctor Morbius tendrá una última oportunidad, pero sin saber a qué precio.
Corrian los años setenta y se imponía el cómic de terror gracias a las publicaciones Warren (Creepy, Eerie, Vampirella…) Los monstruos habían vuelto y Marvel, siempre atenta al avance de los tiempos, realiza sus propias adaptaciones de los clásicos (Drácula, Frankenstein, el hombre lobo…) adaptándolas a su universo. Pero también crea algunos nuevos, como es el caso de Morbius, el primero de ellos y emblema de los cómics Marvel de terror.
Morbius nace por accidente, como el propio Spider-Man, que es la serie en la que, en su número 101, debutó el chupasangres. Científico de nobles intenciones, que buscar curar una enfermedad que padece, termina convertido en un vampiro sediendo de sangre, lo que le obliga a matar incluso a su propia esposa… lo que le convertirá en un personaje torturado, con un irresistible ansia de consumir sustancia roja semejante a la ocasionada por otra lacra muy de la época: la adicción a las drogas.
Y es con esta faceta de anti-heroe, que Marvel explotó en algunas mini-series, con la que se han quedado los guionista del film que hoy se estrena. Una nueva adaptación de un personaje clásico que, al menos en vista de las escenas postcréditos, llega con intención de quedarse y, diría, que con posibilidad incluso de verse las caras con cierto personaje.
Pero hemos venido a hablar de la película Morbius.
Y Morbius tarda en arrancar, algo natural al tratarse del origen del personaje, pero, una vez arranca, tampoco termina de funcionar, como sucede con la sosa historia de amor entre Morbius y su colega, la doctora Martine Bancroft, interpretada por Adria Arjona. Tampoco tendría muy buen día Matt Smith (tras la fantástica Last Night in Soho que tan ajustada a medida le quedaba). Y sus bailes, precisamente, tampoco ayudan… Mucho más acertado se muestra Jared Leto, al que el personaje encaja a la perfección hasta lograr hacerlo suyo pero, en general, la propuesta no resulta del todo redonda, quizás porque para que sea apta, no se ha querido profundizar en el terror. En todo caso resulta entretenida y, lo que es mejor, su duración no llega a las 2 horas ni las sobrepasa, por lo cual, nuestra vejiga podrá respirar tranquila.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 25 de febrero de 2022 *

GREAT FREEDOM (Große Freiheit, Sebastian Meise, 2021)
Austria/Alemania. Duración: 117 min. Guion: Sebastian Meise, Thomas Reider Música: Nils Petter Molvaerr, Peter Brötzmann Fotografía: Crystel Fournier Productora: FreibeuterFilm, Rohfilm Género: Drama
- Reparto: Franz Rogowski, Georg Friedrich, Anton von Lucke, Joachim Schoenfeld, Thomas Prenn, Fabian Stumm, Ulrich Faßnacht
- Sinopsis: Es la historia real de Hans en tres momentos (1945, 1957 y 1969) de su relación con Viktor, un asesino convicto: un amor carcelario, propiciado por las entradas y salidas de prisión de Hans a causa de la represión a la que fueron sometidas las personas homosexuales en la Alemania democrática de posguerra.
- Premios 2021: Festival de Cannes: Un Certain Regard – Premio del Jurado
-
Festival de Sevilla: Mejor película y mejor actor (Rogowski)Premios del Cine Europeo: Mejor fotografía y música

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 18 de febrero de 2022 *

-
LA HIJA PERDIDA (The Lost Daughter, Maggie Gyllenhaal, 2021)
USA/UK/Israel. Duración: 121 min. Guion: Maggie Gyllenhaal. Novela: Elena Ferrante Música: Dickon Hinchliffe Fotografía: Hélène Louvart Productora: Endeavor Content, Faliro House, Pie Films, Samuel Marshall Productions Género: Drama.
Reparto: Olivia Colman, Jessie Buckley, Ed Harris, Dakota Johnson, Peter Sarsgaard, Paul Mescal, Oliver Jackson-Cohen, Dagmara Dominczyk, Alba Rohrwacher
- Sinopsis: Sola en unas vacaciones junto al mar, Leda (Olivia Colman) se ve consumida por una joven madre y su hija mientras las observa en la playa. Intrigada por su atractiva relación (y por su estridente y amenazante familia), Leda se siente abrumada por sus propios recuerdos del terror, la confusión y la intensidad de la maternidad temprana. Un acto impulsivo lleva a Leda al extraño y ominoso mundo de su propia mente, donde se ve obligada a enfrentarse a las decisiones poco convencionales que tomó como madre joven y a sus consecuencias.
Premios y nominaciones
-
Premios Oscar: Nom. a mejor guion adaptado, actriz (Colman) y actriz de repartoGlobos de Oro: Nominada a mejor dirección y actriz drama (Colman)Premios BAFTA: Nominada a mejor actriz secundaria (Buckley) y guion adaptadoFestival de Venecia: Mejor guionCritics Choice Awards: Nominada a mejor guion adaptado (Colman)Premios Independent Spirit: 4 nominaciones, incl. mejor película y direcciónCírculo de Críticos de Nueva York: Mejor ópera prima2021Sindicato de Directores (DGA): Nominada a mejor dirección novelSindicato de Actores (SAG): Nominada a mejor actriz (Colman)Asociación de Críticos de Chicago: 4 nominaciones incluido mejor dirección novelAsociación de Críticos de Boston: Mejor dirección novel y actriz sec. (Buckley)Premios Gotham: Mejor película, dirección, interpretación (Colman) y guionSatellite Awards: 3 nominaciones, incluyendo mejor película y actriz (Colman)
La hija oscura, terrible nombre al que no hemos llegado todavía a encontrarle sentido, es una de esas películas de digestión lenta. De las que van dejando un poso al que volvemos y cuyos enigmas vamos desvelando posteriormente. La hija oscura habla de una mala madre, así, sin paños calientes, una madre joven que escoge, «egoístamente», su carrera y su vida, que ve como se le escapa de las manos por tener que compaginarla con la responsabilidad de criar a dos hijas pequeñas. Vale.
Pero hay más, mucho más.
Pues La hija oscura (repito, ese nombre…), narra una historia diferente, valiente y en la que la directora va poniendo las cartas sobre la mesa de forma pausada, sutil, mostrando recuerdos y abriendo baúles y habitaciones largamente cerradas consiguiendo que todo entre en nuestra mente, de tal forma, que iremos entendiéndolo todo.
Comprendiéndolo todo.
La protagonista (inmensas Olivia Colman/Jessie Buckley), durante unas vacaciones en Grecia se reencontrará con la muñeca de su infancia y con esas hijas perdidas y la buena madre que no supo ser (ambas encarnadas en la siempre magnífica Dakota Johnson), con esa otra vida, extraviada también, que había dejado atrás.
Y comprenderá que ya es hora de volver a casa.
Potente debut en la dirección de la actriz Maggie Gyllenhaal esta película, basada en el best-seller homónimo de la escritora Elena Ferrante ha sido laureada en diferentes festivales y está protagonizada, además de por Olivia Colman, Jessie Buckley y Dakota Johnson, por Ed Harris, Dagmara Dominczyky Peter Sarsgaad, entre otros.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 4 de febrero de 2022 *

MOONFALL (Roland Emmerich, 2022)
Estados Unidos. Duración: 120 min. Guion: Spenser Cohen, Roland Emmerich, Harald Kloser Música: Harald Kloser, Thomas Wanker Fotografía: Robby Baumgartner Productora: Centropolis Entertainment, Street Entertainment, AGC Studios, Creative Artists Agency, Huayi Brothers, Tencent Pictures, Mels Studios Distribuidora: Lionsgate Género: Ciencia ficción
Reparto: Halle Berry, Patrick Wilson, John Bradley, Charlie Plummer, Donald Sutherland, Stephen Bogaert, Eme Ikwuakor, Michael Peña, Wenwen Yu, Carolina Bartczak, Maxim Roy, Hazel Nugent
Sinopsis: Una fuerza misteriosa golpea a la Luna fuera de su órbita y la envía directamente contra la Tierra a toda velocidad. Unas semanas antes del impacto, y con el mundo al borde de la aniquilación, la ejecutiva de la NASA y ex astronauta Jo Fowler (Halle Berry) está convencida de tener la clave para salvar nuestro planeta. Pero solo el astronauta Brian Harper (Patrick Wilson) y el teórico conspiranoico KC Houseman (John Bradley) la creen. Estos héroes organizarán una misión espacial imposible, dejando atrás a todos sus seres queridos, para aterrizar en la superficie lunar e intentar salvar a la humanidad, enfrentándose a un misterio de proporciones cósmicas.
El especialista en cine de catástrofes, Roland Emmerich (El día de mañana, 2012), retorna al género que tan bien conoce para ofrecer una nueva superproducción de ciencia-ficción con la que fantasear de nuevo sobre el fin del mundo. En esta ocasión hay que decir que ha puesto humor a la propuesta, quizás porque bastante hay con lo que estamos viviendo como para abordar el tema seriamente. Lástima que, conforme avanza la película, el humor involuntario comienza a campar a sus anchas.
Y el caso es que la cinta se desarrolla de manera modélica: un comienzo que capta el interés del espectador con unos personajes que son presentados sin prisa y cuyas peripecias resultan interesantes. Ellos, de una forma u otra, deberán enfrentarse a los peligros que causará el cambió súbito de la órbita de la luna, que amenaza con precipitarse sobre nuestro planeta en un corto plazo de tiempo. Halley Berry, Patrick Wilson y John Bradley serán los encargados de intentar salvar la Tierra de la inminente catástrofe.
La premisa que explica el cambio en la órbita lunar resulta atractiva e imaginativa, también un tanto excesiva, pero quizás es la forma en la que se narra la que no es la más indicada, pues transporta al espectador a una especie de torbellino en el que todo se pretenderá explicar de la manera más rápida posible, sin dar tiempo de asimilar lo que sucede, y todo ello mientras se inicia la cuenta atrás para el desastre, con los protagonistas luchando contra los elementos y sacrificando heroicamente la vida todos los personajes que, nada más asomarse por la pantalla, sabemos que que están condenados a muerte.
Indudablemente Moonfall consigue, durante la mayor parte del metraje, resultar entretenida, a pesar de ser bastante previsible. Halley Berry y Patrick Wilson están todo lo bien que pueden estar, y alegra ver en pantalla al bueno de Donald Sutherland, aunque la intervención del veterano actor sea poco más que breve.
VAMOS DE ESTRENO: * Viernes 21 de enero de 2021 *

A mediados de los años noventa una nueva generación de cineastas españoles conseguía rodar sus primeros largometrajes. Marcados por el cine fantástico que vieron en su infancia y por la televisión, directores llegados desde el
mundo del fanzine y del cortometraje como Álex de la Iglesia, Santiago Segura, Paco Plaza o Jaume Balagueró, conseguían entrar en la industria del cine de la mano de importantes productoras como El Deseo o Filmax. Pero no todos lo consiguieron. Mi adorado Monster es la historia de uno que desde la independencia más feroz, se detuvo en el camino y su proyecto quedó estancado durante más de 20 años hasta que, inesperadamente, fue finalizado y estrenado en el festival de Sitges, de donde fue a la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti y a la Filmoteca Española, además de editarse en DVD.
Esta es la historia de Los Resucitados y de su director, Arturo de Bobadilla.
Producida por Enrique López Lavigne para El Estudio, en coproducción con Infilmity, ViMa, y con la participación de EMB Documental, Mi adorado Monster está dirigido por Víctor Matellano y basada en una idea propia, con guion de Matellano y uno de los protagonistas de Los Resucitados, Manuel Tallafé. Un documental que llega a los cines de la mano de 39 Escalones.
Mi adorado Monster narra una historia más grande que la vida, la obsesión de revitalizar en los noventa ese fantástico español que Arturo de Bobadilla y su generación vieron en los cines de barrio de sesión doble durante los años setenta. Películas protagonizadas por el hombre lobo de Paul Naschy o los templarios de Amando de Ossorio, unas cintas que el tiempo ha revalorizado en todo el mundo y que Bobadilla quiso recrear en su guion, haciendo referencia a personajes de esas películas y revistiendo todo con un halo literario autóctono al basarla, al igual que ya hiciera otra de las películas de aquella época, La cruz del diablo (John Gilling, 1975), en las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer.

Matellano, Tallafé y Babadilla
Bobadilla juntó a algunos de los nombres de aquel terror español como Paul Naschy y Antonio Mayans, y algunos actores pescados de las cintas que rodaba un primerizo Álex de la Iglesia como Tallafé y Santiago Segura, además de algunos amigos y actores entonces principiantes como Zoe Berriatúa y otros intérpretes aficionados e incluso accidentales. El resultado es difícil de definir. Rodada sin presupuesto, sin sonido y con el guion que improvisaba Bobadilla en el momento del rodaje, se dobló 22 años después como bien se pudo y rehaciendo los diálogos, de los cuales no se conservaba nada. Toda una epopeya que Víctor Matellano narra gracias a la colaboración del propio Arturo de Bobadilla y de los actores y técnicos de aquel caótico rodaje, que cuentan anécdotas que han pasado a formar parte recurrente en la biografía de los que las cuentan.
Los paralelismos con Ed Wood, que señala Santiago Segura, también están presentes en el propio documental, con Paul Naschy como su Lugosi particular, recuperado, al igual que aquel, durante la peor época laboral y personal de su carrera; y Álex de la Iglesia como su Orson Welles. El reflejo de lo que pudo ser y lo que finalmente fue.
De lejos, lo mejor del documental, que tiene mucho de mockumentary, es cuando Matellano permite que sean los propios actores y actrices protagonistas, técnicos y el propio Arturo de Bobadilla los que narren sus experiencias durante el rodaje de Los Resucitados, así como las diferentes visitas a las localizaciones y el testimonio de Ángel Sala, que sitúa al director en el contexto de la época. También da buen resultado la química entre Bobadilla y su monstruo, que le persigue a todos lados con la forma de un podrido caballero templario «a la Ossorio» y encarnado por el siempre estupendo Javier Botet. Asimismo resulta curioso ver las reacciones de los actores Macarena Gómez, Cristina Alcázar, Nacho Guerreros y Carlos Areces ante el visionado de Los Resucitados. Todo ello en un necesario documental sobre una de las figuras más carismáticas del fandom aunque, como es mi caso, deja al espectador con más ganas de conocer a la persona y al personaje. Su historia y su tragedia.
En cuanto a lo peor, su inicio, pretendidamente didáctico y los, en gran parte innecesarios, testimonios de Pedro Ruiz (¡Pedro Ruiz!), la cantante Alaska, los cómicos Diego Arjona, Javivi (¡Javivi!) y Millán Salcedo o Antonio Miguel Carmona (ex-político del PSOE, tertuliano y ahora vicepresidente de Iberdrola) y su pareja Yolanda Font, que junto a Marian Clar y Valeria Vegas interpretan una parte del documental. Por su parte el encuentro entre Álex de la Iglesia y Arturo de Bobadilla pasa de ser un momento que podría haber sido mágico, a resultar algo impostado y exento de naturalidad al estar, en gran parte, guionizado.
Rodada en Digital 4 K durante 28 sesiones en localizaciones de Barcelona y Madrid, Mi adorado Monster, que cuenta con un estupendo póster, como todos los de los films de Matellano, participó en festivales como Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, el Festival de Cine Fantástico de Canarias, Isla Calavera o el Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror Mórbido (México/Chile), obteniendo el Premio Especial del Jurado durante la 11ª Setmana de Cinema Fantàstic i de Terror de Girona.
VAMOS DE ESTRENO: * Miércoles 22 de diciembre de 2021 *

SILENT NIGHT (Camille Griffin, 2021)
UK. Duración: 90 min. Guion: Camille Griffin Música: Lorne Balfe Fotografía: Sam Renton Productora: Marv Films, Maven Screen Media Género: Comedia negra.
Reparto: Keira Knightley, Matthew Goode, Roman Griffin Davis, Annabelle Wallis, Kirby Howell-Baptiste, Lucy Punch, Lily-Rose Depp, Rufus Jones, Holly Aird, Sope Dirisu, Davida McKenzie, Dora Davis, Gilby Griffin Davis, Hardy Griffin Davis
Sinopsis: Mientras el mundo se enfrenta al apocalipsis, un grupo de viejos amigos se reúne para celebrar la Navidad en una idílica casa de campo en Reino Unido. Incomodados por la idea de la inevitable destrucción de la humanidad, deciden afrontar la situación con tranquilidad, abriendo otra botella de Prosecco y continuando con la celebración… Pero, por mucho que quieran fingir normalidad, tarde o temprano, tendrán que hacer frente a la idea de que es su última noche.
Durante una charla que dimos en un festival se nos preguntó si pensábamos que la pandemia influiría en el modo de hacer cine. Y desde luego así ha sido en cuanto a la forma, pues muchas películas se han rodado de manera minimalista, con un número reducido tanto de actores como localizaciones. Pero con Silent Night detectamos que, sin hacer referencia directa al dichoso virus, este está presente en el fondo, en el sustrato, como nueva encarnación del miedo desplazando, al menos de momento, a la eterna amenaza atómica que vivimos durante la denominada guerra fría. De hecho, la película se terminó de filmar en Reino Unido justo antes del primer confinamiento por el COVID-19, y en septiembre de 2020, con la grabación de los últimos planos, se completó la producción.
Pero esta inseguridad y sensación apocalíptica de la que hemos tomado conciencia con la pandemia, se ve incrementada con otro terror mucho más habitual, sobre todo en estos últimos tiempos, como es el cambio climático y sus consecuencias, también apocalípticas y también presentes en el film de Camille Griffin que, como summum del horror, sitúa la acción en el que para muchos ya es un escenario de pesadilla: una comida familiar navideña.
Con los preparativos de esa velada, a la que la directora ha añadido amplias dosis de humor, se iniciará una historia que irá dando paso, conforme avance la trama, al terror.
Y a un terror muy, muy real.
Pero a pesar de jugar a ambas bazas, la directora consigue mantener un buen equilibrio, trasmitiendo la angustia que va adueñándose de los comensales conforme se avecina la tragedia. Y todo mediante una inteligente mirada femenina.
Silent Night es la opera prima de Camille Griffin, que también ha escrito el guion y ha contado con sus tres hijos para interpretar a los de la protagonista, Keira Knightley. Uno de ellos, Roman Griffin Davis, es posible que les resulte familiar pues debutó, y por la puerta grande, en 2019 con la estupenda Jojo Rabbit, de Taika Waititi. Silent NIght también cuenta en su reparto con Matthew Goode (Downton Abbey, Secretos de estado) y Lily-Rose Depp (The King, La bailarina), y el film llega a nuestras pantallas tras su premiere mundial en Toronto (TIFF) y haber pasado por algunos de los festivales fantásticos más importantes de la industria (Fantastic Fest – Austin -, Festival de Sitges – donde obtuvo el Premio al Mejor Guion y el Gran Premio del Público-).
Así que, olvídense de las bobaliconas comedias navideñas norteamericanas con las que cada año nos bombardean, sin ningún tipo de piedad, desde los diferentes canales televisivos, y vayan a ver Silent Night, una película navideña atípica para una Navidad atípica.
VAMOS DE ESTRENO: * Jueves 16 de diciembre de 2021 *
SPIDER-MAN: NO WAY HOME (John Watts, 2021)
USA. Duración: 148 min. Guion: Chris McKenna, Erik Sommers. Cómic: Steve Ditko, Stan Lee Música: Michael Giacchino Productora: Pascal Pictures, Marvel Studios, Columbia Pictures. Distribuidora: Columbia Pictures, Sony Pictures Entertainment (SPE) Género: Fantástico
Reparto: Tom Holland, Zendaya, Benedict Cumberbatch, Marisa Tomei, Jamie Foxx, Tony Revolori, J.K. Simmons, Angourie Rice, Alfred Molina, Jacob Batalon, Jon Favreau, Harry Holland, Christopher Cocke, J.B. Smoove, Hannibal Buress, Martin Starr
Sinopsis: Por primera vez en la historia cinematográfica de Spider-Man, nuestro héroe, vecino y amigo es desenmascarado y por tanto, ya no es capaz de separar su vida normal de los enormes riesgos que conlleva ser un Súper Héroe. Cuando pide ayuda a Doctor Strange, los riesgos pasan a ser aún más peligrosos, obligándole a descubrir lo que realmente significa ser Spider-Man.

Muchas de las historietas de Spiderman (por entonces así, todo junto) que los más talluditos leímos en blanco y negro cuando éramos imberbes, nos atraían por la acción y los antagonistas, por supuesto, pero aún más por la personalidad de Peter Parker. Nos identificábamos con aquel adolescente que, además de ser un súper-héroe, tenía que afrontar todos los problemas propios de la edad (amoríos, acoso del abusón de turno, exámenes, falta de dinero…). Y es precisamente en la riqueza de sus argumentos y personajes secundarios donde estriba el secreto de su longevidad, pues ha conseguido conectar con nuevas generaciones de lectores hasta ser el súper-héroe más atípico, humano y querido del mundo del cómic.
Parte de aquel espíritu no solo está presente en Spider-Man: No Way Home, sino que promete seguir siendo así, más fiel al personaje de las primeras apariciones en papel, ese que encandiló a tantas generaciones. Pero eso ya lo descubrirán viendo la película, que reúne a Spider-Man (ahora ya separado con guion) y Dr. Extraño, los dos personajes que crearon conjuntamente el ilustrador Steve Ditko y Stan Lee. El film también introduce el concepto del multiverso, que ha sido recurrente tanto en los cómics DC como Marvel para explicar agujeros de guion o, sencillamente, hacer reaparecer personajes «fallecidos» o, como es el caso, dar cierta «coherencia» y continuidad a la saga del lanzarredes uniendo a los tres protagonistas que, como ya deben suponer, operan en diferentes realidades. Así, tendremos ocasión de ver a los enemigos de aquellos enfrentándose al Peter Parker que interpreta Tom Holland.
Humor, conjuros y acción desbordante en un film que es todo un regalo para los aficionados al hombre araña, tanto en papel como en imagen real, y que lejos de ser otro odioso ejercicio de nostalgia, justifica la recuperación de personajes del pasado y de otras realidades con el objeto de dar «coherencia» a la filmografía del trepamuros, poniendo en contacto las tres series de películas dedicadas al personaje.
Y ya saben, quédense hasta el final de los títulos de crédito, pues se adelanta, no una, sino dos películas más, una secuela directa de esta, que prometen ser más que interesantes.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 3 de diciembre de 2021 *

CAZAFANTASMAS: MÁS ALLÁ (Ghostbusters: Afterlife, Jason Reitman, 2021)
USA. Duración: 124 min. Guion: Jason Reitman, Gil Kenan. Música: Rob Simonsen Fotografía: Eric Steelberg Productora: The Montecito Picture Company, Columbia Pictures, Ghostcorps, Bron Studios, Sony Pictures Entertainment (SPE). Distribuidora: Sony Pictures Entertainment (SPE) Género: Fantástico.
Reparto: Finn Wolfhard, Carrie Coon, Mckenna Grace, Paul Rudd, Celeste O’Connor, Logan Kim, Annie Potts, Bill Murray, Dan Aykroyd, Ernie Hudson, Bokeem Woodbine, Oliver Cooper, Sigourney Weaver.
Sinopsis: Una madre soltera y sus dos hijos llegan a una pequeña ciudad, descubriendo su conexión con los cazafantasmas originales y el legado secreto que dejó su abuelo tras de sí. Secuela directa de «Cazafantasmas 2».
El hijo de Ivan Reitiman, productor y director de la bastante envejecida Los Cazafantasmas (Ghostbusters, 1984), de su secuela Los Cazafantasmas II (Ghostbusters II, 1989), así como productor de la correcta actualización femenina de la serie, Ghostbusters (Paul Feig, 2016), Jason Reitman, ha decidido desmarcarse de esta última y retomar la saga original situando la acción en la actualidad, con la hija y los nietos de uno de los cazafantasmas, el Dr. Egon Spengler (que interpretara el fallecido Harold Ramis), como los protagonistas y herederos de una granja alejada de todo y de todos en la que el abuelo realizaba sus experimentos.
¿El resultado? Si bien se mantiene medianamente bien durante su primera hora, con los esperados y bastante bien medidos guiños a la cinta original, gracias a los nuevos y atractivos personajes, y a la presunta actualización del universo cazafantasmas, todo termina destilando sabor a años ochenta, desde la banda sonora a los efectos especiales ¡incluso los niños ven en la escuela películas en VHS!, adquiriendo todo apariencia de haber salido de entre las páginas de una novela de R. L. Stine. Un viaje al pasado que ira in crescendo y culminará en su final. Y es que Cazafantasmas: Más allá va dirigida eminentemente al público infantil. Al de ahora y también a aquellos que fueron niños en los ochenta y vieron, una y otra vez, las películas originales. ESE final es el que hará que a aquellos niños de antaño se les salte la lagrimilla durante este ejercicio de nostalgia en el linde con la pornografía.
En su parte artística Cazafantasmas: Más allá cuenta en su renovado reparto con Paul Rudd (Ant-Man) como el maestro del pueblo, Carrie Coon (Perdida) como la alcoholizada madre y Finn Wolfhard (Stranger Things) y Mckeenna Grace (Yo, Tonya) interpretando a los jóvenes protagonistas, de entre los que destaca especialmente Grace como pequeña nerd y heroína de la función, una actriz con un brillante futuro por delante.
EL AMOR EN SU LUGAR (Love Gets a Room, Rodrigo Cortés, 2021)
España. Duración: 103 min. Guion: Rodrigo Cortés, David Safier. Obra: Jerzy Jurandot Música: Víctor Reyes Fotografía: Rafael García Productora: Nostromo Pictures Género: Drama
Reparto: Clara Rugaard, Ferdia Walsh-Peelo, Magnus Krepper, Freya Parks, Jack Roth, Henry Goodman, Dalit Streett Tejeda, Anastasia Hille, Valentina Bellè, Mark Davison
Sinopsis: Enero de 1942, 400.000 judíos de toda Polonia llevan más de un año confinados por los nazis en un estrecho gueto en mitad de la ciudad. Fuera del muro, la vida sigue adelante. Dentro, sus habitantes luchan por sobrevivir. Sin embargo, el alto muro de ladrillos no consigue parar la creación de un grupo de actores judíos que, en una helada noche invernal, interpreta una comedia musical en el teatro Fémina. Los espectadores ríen y se emocionan ante una historia de amor, olvidando por un momento su difícil situación. Entre bambalinas, los actores se enfrentan a un dilema de vida o muerte ante la posibilidad de llevar a cabo una fuga después de la función.
Mi suegra Asunción contaba que cuando era pequeña su madre les llevaba mucho, a ella y a su hermano, al cine. Igual comían algo menos, pero el cine no faltaba. Era la evasión que no podía faltar para aquellos niños y adultos que vivieran la dura y larga postguerra que tuvieron que sufrir los perdedores y sus familias. Años después, tanto mis padres como mis suegros pasaron su luna de miel en un cine. Fue ese el único lujo que pudieron permitirse. El cine les hacía más llevadera la vida y les evadía de los problemas y las estrecheces que vivían.
Esa lección sobre el cine como cura, la reflejó muy bien Preston Sturges en la maravillosa Los viajes de Sullivan (Sullivan’s Travels, 1941), película que, vayan a saber porqué, no se estrenó en España hasta mucho más tarde. Si no saben a qué película me refiero, ya tardan en buscarla y disfrutar de esa indiscutible obra maestra.
Con El amor en su lugar, Rodrigo Cortés emplea esa máxima trasladándola a un pequeño teatro del gueto de Varsovia, cuyo público no puede aplaudir a causa del tremendo frío pero que ocupa todas las butacas en busca de un rayo de esperanza. Allí los actores divierten a sus vecinos, judíos como ellos, condenados a una muerte lenta a causa de la hambruna, las enfermedades y el frío. Unos vecinos a los que el futuro les deparará, de sobrevivir a todo ello, un destino aún peor.
Pero por lo pronto en el gueto la vida se ha detenido. Todo es gris, no hay alimento ni ropa de abrigo. Hay cadáveres por las calles que los transeúntes esquivan o despojan de lo poco de valor que les queda. Pero ese pequeño teatro, el Fémina, es otro mundo. Está lleno de risas y esperanzas. Allí se desarrolla una comedia que protagonizan jóvenes actores y actrices, mientras que entre bambalinas tendrá lugar un profundo drama que Rodrigo Cortés narrará de manera ejemplar, persiguiendo por todas partes a su protagonista (la estupenda Clara Rugaard), recurriendo incluso a falsos planos-secuencia para trasmitir inmediatez y crear un fuerte contraste con lo que sucede sobre el escenario, que rodará de forma más convencional. Dos historias que acaban mezclándose en una sola y única trágica historia de amor y sacrificio.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 26 de noviembre de 2021 *

RESIDENT EVIL: BIENVENIDOS A RACCOON CITY (Resident Evil: Welcome to Raccoon, Johannes Roberts, 2021)
USA/UK/Alemania. Duración: 107 min. Guion: Johannes Roberts. Videojuego: Capcom Fotografía: Maxime Alexandre Productora: Constantin Film, Sony Pictures Entertainment (SPE), Tea Shop & Film Company. Distribuidora: Screen Gems Género: Terror
Reparto: Kaya Scodelario, Hannah John-Kamen, Robbie Amell, Tom Hopper, Avan Jogia, Neal McDonough, Donal Logue, Chad Rook, Lily Gao, Nathan Dales, Stephannie Hawkins, Josh Cruddas, Marina Mazepa
Sinopsis: La que fue una pujante ciudad sede del gigante farmacéutico Umbrella Corporation, Raccoon City, es ahora un pueblo agonizante del Medio Oeste. El éxodo de la compañía dejó a la ciudad convertida en un erial… con un gran mal gestándose bajo la superficie. Cuando ese mal se desata, un grupo de supervivientes deben unirse para destapar la verdad detrás de Umbrella y sobrevivir a la noche.
Muchos pensamos, ilusos de nosotros, que con Resident Evil: El capítulo final (Resident Evil: The Final Chapter, Paul W. S. Anderson, 2016), se cerraba totalmente una serie iniciada 14 años antes y seis entregas después. Ese último capítulo retornaba a donde todo comenzó, a Raccoon City. Pues no. Johannes Roberts, fan de la saga, guionista y director de Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City ha desarrollado una historia paralela a la que en 2002 protagonizara Milla Jovovich e iniciara la saga, solo que con otros protagonistas, testigos del estallido de la epidemia, que se trasmite con suma velocidad y que convertirá a los habitantes de esa pequeña población en sedientos infectados.
Johannes Roberts, director británico que tiene en su haber interesantes propuestas dentro del género de terror, se toma su tiempo para presenta personajes y circunstancias, pero una vez estalla la violencia, la acción ya no se detiene hasta el final. Sangre, mordiscos y muchos tiros en esta cinta que da todo lo que ofrece. Tan sencilla como eficaz y a pesar de algunos agujeros en su guion, los personajes de Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City han venido para quedarse, así que ya pueden familiarizarse con sus protagonistas, Kaya Scodelario, Hannah John-Kamen y Robbie Amell, pues no creemos que tarden en volver a luchar contra la pérfida compañía farmacéutica Umbrella.
LA CASA GUCCI (House of Gucci, Ridley Scott, 2021)
USA/Canadá. Duración: 150 min. Guion: Roberto Bentivegna, Becky Johnson. Libro: Sara Gay Forden Música: Harry Gregson-Williams Fotografía: Dariusz Wolski Productora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Scott Free Productions, Bron Studios Género: Drama
Reparto: Lady Gaga, Adam Driver, Jared Leto, Al Pacino, Jeremy Irons, Salma Hayek, Jack Huston, Reeve Carney, Camille Cottin, Youssef Kerkour, Madalina Ghenea, Mia McGovern Zaini, Florence Andrews
Sinopsis: Inspirada en la impactante historia real del emporio familiar tras la legendaria firma de moda italiana, La Casa Gucci nos descubre, a lo largo de tres décadas de amor, traición, decadencia, venganza y, en último término, asesinato, el verdadero significado de un apellido, su valor y lo lejos que puede llegar una familia para hacerse con su control.
Drama basado en el ascenso y asesinato en 1995 de Maurizio Gucci, nieto del fundador del imperio de la moda Gucci, que apareció asesinado por orden de su exmujer Patrizia Reggiani, conocida como la «viuda negra de Italia». El film adapta el libro The House of Gucci: A Sensational Story of Murder, Madness, Glamour, and Greed, escrito por Sara Gay Forden y publicado en 2001. Y con estos mimbres Ridley Scott ha realizado una obra impecable, que a pesar de su extensa duración (150 min.), consigue captar la atención del espectador hasta su conclusión.
Rivalidades familiares, intrigas y juegos de poder, auténticas puñaladas empresariales por la espalda y glamour en este drama familiar que cubre casi dos décadas, de 1978 a 1995, y en el que Lady Gaga brilla especialmente como Patrizia, la pérfida y manipuladora esposa de Maurizio (Adam Driver), al que se propone cazar ya desde el inicio con la intención de subir en la escala social y permanecer en lo más alto. Y todo lo consigue, hasta que su desmedida ambición termina poniéndola en su lugar y dejando patente la enorme distancia cultural y de clase que la separa de su marido Maurizio, y de su mundo. Adam Driver realiza un trabajo perfecto y comedido como el contradictorio heredero del imperio Gucci en esta trama que también cuenta con Al Pacino y Jeremy Irons como los hermanos Aldo y Rodolfo Gucci, dos grandes actores a los cuales es un placer y privilegio ver actuar y comprobar como, con tan solo una sutil mirada, pueden llegar a expresar tanto.
En este reparto tan solo chirría, y no porque no se esfuerce, sino porque su actuación roza lo histriónico, Jared Leto, al que (no) reconocerán como Paolo Gucci, el hijo idiota de Aldo, al que interpreta casi como de una caricatura de italiano se tratara. Y es que posiblemente La casa Gucci debería haber sido rodada en italiano, pues sus personajes hablan en inglés con acento transalpino y a veces utilizan expresiones en italiano, todo lo cual consigue causar cierta extrañeza en el espectador. También destacan Salma Hayek y el siempre eficaz Jack Huston, un actor capaz de destacar por pequeño que sea su papel.
Todo el glamour y toda la miseria que se oculta tras las bambalinas de las grandes empresas y del mundo de la moda quedarán en evidencia en La casa Gucci, un apasionante viaje impecablemente orquestado por Ridley Scott que merece mucho la pena emprender.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 19 de noviembre de 2021 *

ÚLTIMA NOCHE EN EL SOHO (Last Night in Soho, Edgar Wright, 2021)
UK/USA. Duración: 118 min. Guion: Krysty Wilson-Cairns, Edgar Wright Música: Steven Price Fotografía: Chung Chung-hoon Productora: Complete Fiction, Focus Features, Film4 Productions, Working Title Films Género: Thriller Fantástico
Reparto: Thomasin McKenzie, Anya Taylor-Joy, Matt Smith, Terence Stamp, Diana Rigg, Rita Tushingham, Synnove Karlsen, Joakim Skarli, Andrew Bicknell, Colin Mace, Michael Ajao, Will Rogers, Will Rowlands
Sinopsis: Thriller psicológico sobre una joven apasionada por la moda que misteriosamente puede entrar en la década de 1960, donde se encuentra con su ídolo, un atractivo aspirante a cantante. Pero el Londres de los sesenta no es lo que parece, y el tiempo comenzará a desmoronarse con sombrías consecuencias.
Última noche en el Soho (Edgar Wright, 2021) es una delicia que, sin duda, será una de las bombas de estas fiestas. La gran mayoría de medios han situado la acción en el Londres del Swinging London, lo que es un error, pues si bien se desarrolla en aquella época, refleja otro tipo de ambiente nocturno, muy alejado del brillo kaleidoscópico y Pop-Art que tanto idolatran sus protagonistas Eloise (Thomasin McKenzie) y Sandie (Anya Taylor-Joy), la fantasmal presencia del pasado que, al igual que Eloise, fue a Londres buscando brillo y encontró sombras. Mediante la fantasmal presencia de Sandie será como Eloise aprenderá que no puede idealizar el pasado dejándose cegar tan solo por su resplandor, pues tras él conviven las tinieblas. El Londres que muestra el film es un fiel reflejo del original, que tuvo en el Soho uno de sus epicentros, con locales como el Marquee, Ronnie Scott’s y Flamingo (cuya marquesina se ve fugazmente), frecuentados por los Mods con sus brillantes Scooters y los grupos que, más tarde, formarían parte de todo aquel universo, bastante comercial y ya cercano al mainstream, que dio en llamarse Swinging London. Un universo que convivía con el de cabarets y locales de mala nota que protagoniza Última noche en el Soho, frecuentados por prostitutas, clientes con sus chulos, repletos de vicio y sueños rotos y en los que los ecos del Pop-Art y de ese Londres joven y moderno estaban totalmente ausentes. De ahí que la banda sonora se nutra, principalmente, de canciones standards de la época pero musicalmente mainstream (Cilla Black, Dusty Springfield o Sandie Shaw), dejando a los grandes grupos como
The Kinks o The Who de fondo, como la música de la idealizada época que escucha la protagonista en sus modernos auriculares. Dejando aparte este error, del que no es culpable el director, sino la costumbre de algunos periodistas de repetir como loros lo que leen, Última noche en el Soho es una película impecablemente ambientada y muy bien narrada. Una fantasía situada entre dos épocas que terminarán mezclándose. Plena de intriga, horror, sordidez, bajos fondos, denuncia social y también glamour, mucho glamour personalizado en la estupenda Anya Taylor-Joy, que se atreve incluso a interpretar una sobrecogedora versión de Downtown, el éxito de Petula Clark.
Edgar Wright, viejo conocido del aficionado gracias a estupendas comedias como Zombies Party (2004) y Bienvenidos al fin del mundo (The World’s End, 2013), o la más reciente, Baby Driver (2017), ha tenido el detalle de contar con dos de las estrellas originales de aquel Swinging London de los sesenta, los actores Terence Stamp y Diana Rigg, recientemente fallecida y que como la agente Emma Peel revolucionó, entre 1965 y 1968, el mundo de la televisión junto a Patrick Macnee con la serie Los Vengadores (The Avengers). A ella ha dedicado Edgar Wright el que es el último trabajo de la actriz, que con su papel en Última noche en el Soho, se despide por todo lo alto.
La película, quizás la mayor sorpresa cinematográfica que ha deparado este 2021, llega a los cines españoles tras su paso por el Festival Internacional de Cine de Venecia, el Festival de Cine de Sitges, y tras haber ganado el premio del público al mejor largometraje en la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián.
Últimos comentarios