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Archive for the ‘VAMOS DE ESTRENO’ Category

* VAMOS DE ESTRENO: Miércoles 4 de enero de 2023 *

M3GAN (Gerard Johnstone, 2022)

USA. Duración: 102 min. Guion: Akela Cooper. Historia: Akela Cooper, James Wan Música: Anthony Willis Fotografía: Peter McCaffrey, Simon Raby Compañías: Atomic Monster, Blumhouse Productions, Divide/Conquer Género: Terror.

Reparto: Allison Williams, Violet McGraw, Ronny Chieng, Brian Jordan Alvarez, Jen Van Epps, Arlo Green, Michael Saccente, Amie Donald, Stephane Garneau-Monten, Kira Josephson, Lori Dungey

Sinopsis: M3GAN es una maravilla de la inteligencia artificial, una muñeca realista programada para ser la mejor compañera de los niños y la mayor aliada de los padres. Diseñada por Gemma (Allison Williams de Déjame Salir), una brillante robotista de una compañía de juguetes, M3GAN es capaz de escuchar, observar y aprender mientras se convierte en amiga, profesora, compañera de juegos y protectora del niño al que se vincule. Cuando, inesperadamente, Gemma se convierte en la cuidadora legal de Cady (Violet McGraw), su sobrina huérfana de 8 años, no sabe muy bien qué hacer ni se siente preparada para ejercer de madre. Sometida a un intenso estrés laboral, Gemma decide vincular su prototipo de M3GAN a Cady en un intento por resolver ambos problemas…, pero no tardará en descubrir las inimaginables consecuencias de su decisión.

¿Dónde están los límites de lo que podría considerarse unidad familiar? Hoy mismo puede leerse en un artículo de prensa, y con la mayor naturalidad, el término ‘perrhijo’. La inteligencia artificial está integrada en muchos hogares, sustituyendo como compañía al antes familiar sonido de la televisión o el de la radio.  M3GAN, la última producción de James Wan y Jason Blum, que ha dirigido Gerard Johnstone (Housebound), reflexiona, en su punto de partida, sobre varios temas como son el afrontar la muerte de los seres queridos y la cada vez mayor inmadurez de los adultos y sus consecuencias, así como la progresiva presencia y dependencia de la tecnología en nuestros hogares.

M3GAN, ideada como el juguete definitivo, además de una, no declarada, tercera hermana Olsen es, en realidad, el sustituto del amigo, del hermano y, sobre todo, del padre y el maestro, ante la imposibilidad de desperdiciar nuestro escaso tiempo disponible en escuchar e interesarnos por los problemas que hay más allá de nuestro cada vez más enorme ego. Y M3GAN, es la herramienta perfecta para hacerlo. Pues se hace cargo, incluso, del trabajo desagradable, pasando a convertirse en una parte más de la familia.

¡Ah!, pero como todos los Prometeos habidos y por haber, la creación se rebelará contra su creador, y es ahí cuando la cinta cambiará el tono, adquiriendo un aire de lo más gamberro. Cercana en espíritu del remake de Muñeco diabólico, no es una Annabelle más, aunque en su segunda parte se acercará peligrosamente, cayendo, hasta cierto punto, en la humorada, pasando a ser un divertimento ideal para estos días en los que el tamagotchi ha vuelto a ponerse de moda.

Además de Allison Williams y Violet McGraw, que realizan un magnífico trabajo, la película también cuenta en su reparto con Ronny Chieng (Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos), Brian Jordan Alvarez (Will & Grace), Jen Van Epps (Cowboy Bebop), Lori Dungey y Stephane Garneau-Monten (Straight Forward).

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 9 de diciembre de 2022 *

9 diciembre 2022 Deja un comentario

MANTÍCORA (Carlos Vermut, 2022)

España. Duración: 115 min. Guion: Carlos Vermut Fotografía: Alana Mejía González Productoras:  Aquí y Allí Films, BTeam Pictures, RTVE, Movistar Plus+, TV3, ICAA, Crea SGR Género: Drama.

Reparto: Nacho Sánchez, Zoe Stein, Catalina Sopelana, Javier Lago, Patrick Martino, Ángela Boix, Álvaro Sanz Rodríguez, Vicenta N’Dongo, Joan Amargós, Albert Ausellé

Sinopsis: Julián (Nacho López) es un exitoso diseñador de videojuegos que vive atormentado por un oscuro secreto. Cuando Diana (Zoe Stein) aparece en su vida, Julián sentirá cercana la oportunidad de ser feliz.

El nombre Mantícora significa devorador de hombres. El mito de la Mantícora era de origen persa, pasó al folclore europeo a través del mundo griego que estuvo en contacto directo con el mundo persa. Pausanias, en su descripción de Grecia, recordó animales extraños que había visto en Roma y afirma que la Mantícora podría ser una referencia al tigre ya que tiene tres filas de dientes en la mandíbula y púas en la punta de su cola que usa para defenderse de cerca. Y tigre es lo que Julián, nuestro protagonista quiso, en su infancia, ser de mayor. Una voluntad de ser fiera que nada en su rutina hace sospechar, más allá de ser el encargado de crear los monstruos para los videojuegos de la productora para la que trabaja. Unos monstruos en los que Diana (otro nombre con remembranzas mitológicas, la cazadora del Olimpo) advierte dejes melancólicos en su mirada. Ella confiesa que siempre se preguntó por la intimidad de esos seres que pueblan las cintas de terror, que siempre quiso atravesar su lado desviado para descubrir qué puebla sus almas. Lo que nace entre ellos podría ser objeto de cualquier indie romance, un subgénero al que Vermut, como ya es marca de la casa, dará una (o dos) vueltas de tuerca. Y el director no les juzga, como no lo hizo antes con los protagonistas de sus filmes pasados, al madrileño le interesa derrotar al maniqueísmo, pero sin caer tampoco en el relativismo ramplón de las peores expresiones del buenismo. Lo que duele y conmueve de sus personajes es que son humanos, demasiado humanos. Y por eso nos incomoda su cine. Por eso y porque lo brutal nunca se hace explícito, sólo se configura en nuestra propia imaginación de espectadores. Ahí reside su horror.

Una película difícil de digerir pero que apetece volver a ver y cuyo impacto en público y crítica estamos deseando averiguar. Esperemos que sea recibida como merece, y no con necios e innecesario juicios de valor sobre su contenido o respecto a su director ¿Les ha intrigado, verdad? Véanla. Sin duda una de las que más nos gustó de todo el festival. Un filme con el que Vermut demuestra que no es flor de un día y que el éxito obtenido no le ha hecho esclavo de la complacencia, muy al contrario, Carlos Vermut se arriesga, con este filme, a situarse al margen de la industria. Veremos qué pasa. Por el momento Mantícora consiguió incomodar a más de uno (encabronar, fue el término empleado por alguno), quizás porque porque Vermut hace al público cómplice del protagonista, del monstruo, pero también porque le muestra su hipocresía, al obligarle a alinearse entre los que censuran la actitud del protagonista. La censura a su (la) fantasía.

Tras su premiere mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto, y su paso  por el BFI London Film Festival, la sección oficial del Fantastic Fest en USA y  del Festival de cine de Tokio, el Festival do Rio y el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña, Sitges 2022. También en la sección oficial del Ficcali, Festival Internacional de Cali, en Colombia. 

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 2 de Diciembre de 2022 *

2 diciembre 2022 Deja un comentario

NOCHE DE PAZ (Violent Night, Tommy Wirkola, 2022)

USA. Duración: 101 min. Guion: Patrick Casey, Josh Miller Música: Dominic Lewis Fotografía: Matthew Weston Productora: 87North. Distribuidora: Universal Pictures Género: Thriller

Reparto: David Harbour, John Leguizamo, Alex Hassell, Edi Patterson, Beverly D’Angelo, Cam Gigandet, Alexis Louder, Frederick Allen, André Eriksen, Mike Dopud

Sinopsis: El día de Nochebuena, un grupo de mercenarios se cuela en la propiedad de una familia adinerada secuestrando a todos los miembros. Pero no cuentan con que les hará frente el oponente menos esperado: Santa Claus (David Harbour), que pasaba por ahí y que convertirá esta celebración en una noche de violencia.

¿Puede ser Santa Claus un héroe de acción y no resultar ridículo? Definitivamente sí, pues Tommy Wirkola (como no podría ser de otra manera), lo convierte en un semi-dios, que antes de convertirse en el amigo de los niños y de los grandes almacenes, fue un sanguinario vikingo que aplastaba las cabezas de sus adversarios con su martillo favorito. Dicho esto, analicemos Noche de paz.

El noruego Tommy Wirkola ha dado varias alegrías al más desprejuiciado amante del fantástico.  Desde locuras protagonizadas por zombis nazis o unos Hansel y Gretel muy diferentes a los del cuento tradicional  que recogieron los hermanos Grimm; a propuestas algo más serias protagonizadas por la también nórdica Noomi Rapace, como Siete hermanas (What Happened to Monday, 2017) y la descocada El viaje (I onde dager, 2021).

En esta ocasión, Wirkola ha realizado, ante todo y pese a todo, un film navideño. Ideal para los días que se avecinan y que, en nuestra opinión, podría ser apto para toda la familia. Pero como no está el tema para muchas alegrías, ha recibido la clasificación de mayores de 18 años. Y es que, sí, es una película repleta de violencia, para qué engañarnos, pero su violencia es puro cartoon. Es sangrienta también, pero el gore es más bien intuído y no es -apenas- mostrado. La imagen que se ofrece de Santa Claus es, en el inicio de la película, la de un alcoholico desencantado y cínico pero, la Magia de la Navidad (que ni el propio Santa Claus sabe muy bien cómo funciona), conseguirá convertirlo en un héroe, transformándose el relato en un cuento muy disfrutable, tanto hoy, por el adulto con problemas de próstata que se acerca a los sesenta que esto escribe, como ayer, por aquel niño que fue en los setenta y que habría disfrutado de lo lindo con esta película.

Hay que reconocer que la mezcla de géneros que contiene Noche de paz, equívoco nombre que ha recibido Violent Night, es extraña, pero el resultado es efectivo. Es gamberra, muy gamberra, pero, tan amable como salvaje, se permite denunciar el consumismo desaforado de las fiestas navideñas, así como señalar a esos padres que han convertido en pequeños monstruos consumistas a sus hijos. Reivindica la ilusión y la fe en el triunfo del bien, aunque sea fulminando, martillo en ristre, a los villanos (incluído, entre ellos, a un sosia de Santiago Segura).

Así que, con un guion bien construido, una trama que engancha, muchos momentos divertidos y delirantes y una banda sonora brillante, Noche de paz es, en definitiva, la película perfecta para estas fiestas que se nos vienen encima.

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 18 de noviembre de 2022 *

18 noviembre 2022 Deja un comentario

LA MATERNAL (Pilar Palomero, 2022)

España. Duración: 122 min. Guion: Pilar Palomero Fotografía: Julián Elizalde Producción: Inicia Films, BTeam Pictures, RTVE, TV3, Aragon TV, Movistar Plus+ Género: Drama

Reparto: Carla Quílez, Àngela Cervantes, Jordan Dumes, Pepe Lorente, Olga Hueso, Rubén Martínez, Gal-la Sabaté, Neus Pàmies

Sinopsis: Carla (Carla Quílez) tiene 14 años y es una joven desafiante y rebelde. Vive en un viejo restaurante de carretera en las afueras de un pueblo con su joven madre soltera (Ángela Cervantes) mientras falta a clase y pasa las horas con su amigo Efraín. Cuando la trabajadora social se da cuenta de que está embarazada de cinco meses, Carla ingresa en ‘La Maternal’, un centro para madres menores de edad donde comparte su día a día con otras jóvenes como ella. Juntas con sus bebés, se enfrentarán a este nuevo mundo de adultos para el que no les ha dado tiempo a prepararse.

La maternal, la nueva película escrita y dirigida por Pilar Palomero, muestra otra cara de la adolescencia, cuya lado más amable mostró en su opera prima, Las Niñas. En La maternal la directora nos lleva a otro entorno y a otra forma, más cruda, de paso de la niñez a la adolescencia y, en el caso de la protagonista, a la edad adulta. En la maternal, el centro en el que está acogida la protagonista, hay niñas que tienen niñas y que son hijas de otras niñas. Todas prematuras, repitiendo perpetuamente un canon de maternidad temprana. Pero Palomero muestra, sin denunciar, sin entrar en la parte social del asunto. Eso queda para el espectador, que deberá extraer de la historia, estupendamente narrada, sus propias conclusiones. Algo que, por otra parte, ya hizo la directora en Las niñas.

En el centro de acogida las niñas-madre son tuteladas durante la gestación, el parto y más allá.  Enseñándoles algo para lo que definitivamente no estaban preparadas: a ser madres. Todo con total comprensión y cariño hacia ellas. Sin cuestionarles ni reprocharles nada. Y en un lugar en el que también, con la convivencia con compañeras que están viviendo las mismas circunstancias, las jóvenes encontraran apoyo y un sentimiento de hermandad.

Protagonizada por la brillante debutante, Carla Quilez y una Ángela Cervantes (Chavalas) en el papel de su madre, en (casi)lógica evolución del papel que realizara en el estupendo filme de Carol Rodríguez Colás, La maternal tiene toques de documental, de realidad. Y algo de eso hay, pues como compañeras de la protagonista hay un plantel de actrices no profesionales que vivieron en sus carnes la experiencia de la maternidad prematura. Finalmente, cabe señalar que el film se permite algunas elipsis, saltándose la concepción, el parto y el inmediato post-parto de la protagonista y, si algo hay que achacarle, es el mal común en tantas producciones, su algo prolongada duración. Producida por Inicia Films y Bteam Pictures, la película compitió en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián, donde se alzó con la Concha de Plata a la Mejor Interpretación para su actriz protagonista, la joven Carla Quilez, de tan solo 14 años.

 

ARMAGEDDON TIME (James Gray, 2022)

USA. Duración: 114 min. Guion: James Gray Música: Chris Spelman Fotografía: Darius Khondji Producción: Focus Features, RT Features, Spacemaker Productions. Distribución: Focus Features Género: Drama

Reparto: Anne Hathaway, Jeremy Strong, Michael Banks Repeta, Anthony Hopkins, Jaylin Webb, Ryan Sell, Marcia Jean Kurtz, Andrew Polk, Dane West, Lauren Yaffe

A finales de los años setenta quedraon atrás los «felices 60» y el «Peace & Love» de los setenta. Martin Luther King y Malcolm X habían sido ejecutados y, como dijo John Lennon, el sueño había terminado. El punk, con su inmediatez, puso todo patas arriba y desapareció con la misma rapidez, mutando en otros estilos que, tal y como pasó en los sesenta y cincuenta, se mestizaron con la música negram, en este caso, llegada de Jamaica: el Reggae y el Ska. En London Calling, el doble Lp (que en la época se vendía a precio de Lp sencillo) que The Clash, sacaron en 1978, se incluían algunos de sus mejores temas, como Spanish Bombs, Jimmy Jazz y la canción que daba nombre al disco, London Calling, que se editó en formato 12″ con una versión de Armagideon Time, no incluída en el álbum, como cara B.  El atmósferico tema reggae había sido originalmente grabado, tan solo un año antes, en 1977, por el jamaicano Willie Williams en el legendario Studio One de Kingston. La versión de The Clash hizo fortuna y Armagideon Time también fue el nombre que recibió el fanzine realizado por los seguidores del grupo. La letra de la canción del jamaicano casaba con el ideal punk, hablaba sobre los problemas sociales que vivían los de «su clase», así que es natural que interesara a un grupo como The Clash. Y es normal que la canción suene en esta película, que también ha recibido un título que recuerda al de la vieja canción jamaicana, pues también Armageddon Time habla de desigualdades sociales, de problemas raciales y del fin de una época y el inicio de los nuevos tiempos. Y lo hace, y es de agradecer, de forma sutil, sin histrionismos ni subrallados de esos que tanto se utilizan ahora como si el espectador fuera tonto. La película, ambientada en 1980 en Queens, demuestra cómo la educación y el clasismo se maman desde bien pronto, eternalizándose con la segregación. El joven protagonista, educado en un colegio público en el que también dejan entrar a negros del gueto, se hará amigo de uno de ellos, viviendo la diferencia de espectativas de futuro, totalmente diferentes entre ambos. Algo que se acentuará cuando el joven sea trasladado a una institución elitista para alejarlo de las «malas influencias».  

El filme, basicamente un relato de crecimiento, cuenta en su reparto con, además de los dos jóvenes protagonistas, impecables en su labor, con el siempre eficaz Anthony Hopkins como el abuelo del muchacho, al que ofrece varias lecciones de vida, así como Anne Hathaway y Jeremy Strong en el papel de los padres del protagonista. Todos creíbles e increíbles en una cinta que, parece que no narre nada concreto, pero que ofrece su mensaje de forma tan sutil como firme. Clara y sin falsas nostalgias. Con Armageddon Time, James Gray demuestra poseer  una gran versatilidad tras las interesantes Z, la ciudad perdida (2016) y Ad Astra (2019).

«Mucha gente no tendrá nada para cenar esta noche
Mucha gente no tendrá justicia esta noche
(…) Nadie te guiará a través del tiempo de armagideon»

Categorías: VAMOS DE ESTRENO

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 28 de octubre *

28 octubre 2022 Deja un comentario

[REC] TERROR SIN PAUSA (Diego López-Fernández, 2022)

España. Duración: 105 min. Documental, con las intervenciones de: Julio Fernández, Jaume Balagueró, Paco Plaza, Alberto Marini, Pablo Rosso, Teresa Gefaell, Oriol Maymó, David Ambit, Manuela Velasco, Javier Botet, Carlos Lasarte, Ferrán Terraza, Ángel Sala, Nacho Vigalondo, Javier Ruiz Caldera.  Productora: Filmax, Volta Producción. Distribuidora: Filmax Género: Documental

Sinopsis: [REC] es la película de terror que marcó un antes y un después en la cinematografía española con su estreno en 2007. La nueva apuesta del productor de Filmax, Julio Fernández, redefinió el género en nuestro país con una propuesta innovadora dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza. Ahora, 15 años después, los principales protagonistas analizan las claves de la película, su origen y gestación, el éxito de crítica y público, su paso por los grandes festivales y el impacto de un fenómeno cinematográfico que dio paso a una franquicia inédita hasta ese momento en el cine español con un total de cuatro entregas.

El fenómeno [REC], al igual que sucediera con The Blair Witch Project (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999), nació en la Web. Desde ahí podían verse unos, tan escuetos, como terroríficos clips previos que consiguieron intrigar al espectador hasta su llegada a los cines en 2007. Reconozco que tras ver el film en la gran pantalla de un cine que ya no existe, no me agradó demasiado. Y quería que me gustara. Como todo lo del director catalán desde que comenzara su trabajo con cortometrajes brillantes e instructivos fanzines. Pero afortunadamente entendí todo cuando volví a verla en DVD, en casa: en la televisión. Ese era el formato ideal para este fantástico experimento. Y desde entonces me volví incondicional de la saga. Dejando aparte esta anécdota personal, [REC], como bien es sabido, ha trascendido dejando por el camino tres secuelas, cómics y narraciones basadas en su universo, libros, teatro, un remake americano… y todavía sigue, pues su estela se prolonga quince años después con el estreno del documental [REC] Terror sin pausa, un impecable trabajo realizado por Diego López-Fernández que nos lleva de vuelta a la finca maldita, nuestro Motel Bates particular, que tan cerca de nosotros se encuentra. Producido por Carlos Fernández y Laura Fernández Brites para Filmax y por Nadine Rothschild para Volta Producción, [REC] Terror sin pausa retrata el nacimiento e impacto de la primera entrega de la mítica saga de terror que derivó en todo un fenómeno cinematográfico internacional. Y lo hace mediante entrevistas con miembros del equipo, como sus directores, Jaume Balagueró y Paco Plaza, que se abren ante Diego López desvelando secretos y anécdotas; además de los actores Pablo Rosso (cámara y «actor» a su pesar), Manuela Velasco, Javier Botet, Carlos Lasarte, Ferrán Terraza, Jorge-Yamam Serrano, Vicente Gil, María Lanau y Claudia Silva, la cual, por cierto, está iniciando su propia carrera como directora con un primer corto de terror (Turno de Noche). También participan otros miembros del equipo de producción como Carlos Fernández y Laura Fernández Brites de Filmax, Alberto Marini y el encargado de efectos especiales de maquillaje David Ambit, entre otros.  También podremos ver como fue recibido el filme por colegas de los directores como Nacho Vigalondo, Javier Ruiz Caldera o Koldo Serra, y en festivales, mediante las aportaciones de Ángel Sala (Sitges Film Festival) y  Pablo Guisa Koestinger (Mórbido Film Festival -México-). Sin olvidar, por supuesto, a los fans del género y la repercusión que el film tuvo en ellos.

[REC], un modesto proyecto pergeñado por dos jóvenes talentos que todavía se encontraban en el inicio de sus carreras profesionales y que nació, tal y como podemos ver en el documental, como un divertimento, un experimento que incluso sus responsables dudaban que fuera a llegar a los cines terminó convirtiéndose en una propuesta fresca e innovadora, que llevó el terror al bloque de pisos del espectador, a la puerta de al lado. Convirtiendo en horrible bestia sangrienta a la vecina del quinto. Esa que no saluda cuando os cruzais en la  escalera. O a ese cantamañanas que siempre decide dar martillazos o poner en taladro en marcha los domingos de 8 a 9 de la mañana.

Diego López, especialista en cine de terror, especialmente, español, consigue trasmitir mediante sus protagonistas, el gozo de un proyecto que va tomando forma, con unos directores que no dejan de trabajar realizando, sobre la marcha, los cambios necesarios, algunos sorprendentes, con el fin de conseguir su objetivo: dar miedo de verdad al espectador subiéndolo a un tiovivo de sangre y adrenalina. Un tren de la bruja inolvidable para el cual recurrirán incluso a no dar toda la información a los actores. O darla de forma contradictoria, a fin de grabar las reacciones y actuaciones más espontáneas. Un grupo de actores, por cierto, desconocidos para el gran publico, pero con gran capacidad de improvisación y eficacia probada en escenarios de toda Catalunya. Rostros anónimos que llenaron de realidad y magia  esta narración, contagiados por el entusiamo de Paco Plaza y Jaume Balagueró.

La realización y repercusión de este inmersivo y realista «Morir cada día«, que ha pasado a formar parte de la historia del cine de terror por derecho propio, queda reflejada en detalle en [REC] Terror sin pausa, un tan ameno como bien documentado trabajo cuyo excelente montaje, tambén sin pausa, termina de redondear.

EL CUARTO PASAJERO (Álex de la Iglesia, 2022)

España. Duración: 120 min. Guion: Jorge Guerricaechevarría, Álex de la Iglesia Música: Roque Baños Fotografía: Rita Noriega Productora: Pokeepsie Films, Telecinco Cinema, Mediaset España, Movistar Plus+ Género: Comedia

Reparto: Alberto San Juan, Blanca Suárez, Ernesto Alterio, Rubén Cortada, Carlos Areces, Jaime Ordóñez, Carolo Ruiz, María Jesús Hoyos, Josep Maria Riera

Sinopsis: Julián (Alberto San Juan), un divorciado de 50 años, recurre a la famosa aplicación para compartir su coche con desconocidos y, en especial, con alguien que ya no lo es tanto: Lorena (Blanca Suárez), una joven que viaja a menudo a Madrid. Desde hace meses tiene un asiento fijo en su coche y últimamente también en su corazón. Julián quiere aprovechar el viaje para sincerarse con ella, pero en un error a la hora de escoger al resto de los ocupantes (Ernesto Alterio y Rubén Cortada) incluye a un pasajero (quizá el individuo más insoportable del mundo) que provocará un cambio radical en el rumbo de los acontecimientos.

Entre comedia y road movie, El cuarto pasajero es otra de esas comedias nivel «convencional» de Álex de la Iglesia que  de tan convencional resulta, en algunos momentos, anticuada y, lo que es peor, aburrida. La acción se desarrolla dentro del reducido universo de un coche compartido, en el cual cuatro desconocidos vivirán la aventura de sus vidas. Estos ocupantes son Ernesto Alterio, en el papel de un pijo vallecano jeta y arruinado, ataviado, naturalmente, con su (fa)chaleco; Rubén Cortada, como el joven y guapo moderno concienciado; y Blanca Suárez, como la joven secretamente enamorada del dueño del coche y conductor, con el que ha compartido muchos desplazamientos, Alberto San Juan, un maduro y formal hombre trajeado que dice trabajar en una multinacional y que, a su vez, está colado por la joven.

Con un buen punto de partida, este film, escrito por el propio director y su habitual colaborador Jorge Guerricaechevarría,  contiene buenos diálogos y toques de screwball comedy que no terminan de cuajar, con un final que es puro Bruguera, con los protagonistas perseguidos por todo tipo de personajes, incluido uno con garrote (bate de beisbol) y todo. El cuarto pasajero no acaba de enganchar al espectador, en buena medida porque la historia de amor no tiene la fuerza suficiente para sostener el filme, es la columna vertebral del relato y, sin embargo, es su punto más débil y antañón, con lo cual toda la estructura se resiente. Solo la partitura de Roque Baños evita el descalabro, con una calidad muy superior a la de la cinta que acompaña. Los actores cumplen raspando y es que sus personajes tienen poco recorrido, especialmente el de la joven; solo merecen mención, además del socarrón (y perdonablemente sobreactuado) Ernesto Alterio, secundarios como Carlos Areces y Enrique Villén. El director vasco, pues, vuelve de nuevo a malograr en su realización lo que en el concepto funcionaba.

El cuarto pasajero  es una producción de Telecinco Cinema y Pokeepsie Films SL –de nuevo de la mano tras el éxito de crítica y público de ‘Perfectos Desconocidos’- junto a Te Has Venido Arriba A.I.E., con la participación de Mediaset España, Movistar Plus+ Mediterráneo Mediaset España Group. 

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 21 de octubre de 2022 *

21 octubre 2022 Deja un comentario

UNICORN WARS (Alberto Vázquez, 2022)

España/Francia. Duración: 91 min. Guion: Alberto Vázquez Música: Joseba Beristain Productora: Abano Producions, Autour de Minuit, Schmuby Productions, Uniko.Distribuidora: Barton Films Género: Fantástico.

Sinopsis: El ejército osito adoctrina a jóvenes reclutas para la guerra que libran contra los unicornios y amenaza la seguridad del pueblo osito. Los hermanos Azulín y Gordi, junto a un inexperto grupo de reclutas, serán enviados a una peligrosa misión para salvar el Bosque Mágico. ¿Estarán los ositos preparados para ello?

Los vídeos de perretes y gatetes siempre son tendencia, signo de nuestro tiempo y nuestra  vocación de escapismo, los japoneses tienen una palabra para aludir a todo aquello que nos transporta al mágico mundo de colores que prometía Walt Disney: kawaii.  La palabra kawaii es una de las más usadas por los japoneses en la actualidad. Expresa una sensación de cierta alegría e ilusión y no solo se usa para describir a bebés o animales, sino que también se aplica a ropa, artículos de decoración y hasta dulces. Los unicornios y los osos amorosos pertenecen por derecho propio a ese universo. Pero Alberto Vázquez tensa los hilos e invierte los términos llevándolos al reverso amargo de lo agradable y naif. Unicorn Wars busca al espectador adulto con una fábula antibelicista que no repara en sangre para mostrar el absurdo de la guerra, el adocenamiento de la sociedad, el abuso de los poderes fácticos (militares, religiosos) y su política de (necesarios) daños colaterales, para mostrar, en suma, aquel Horror del que hablaba el Coronel Kurtz. En las manos del director gallego se entretejen los mimbres de Bambi, con gotas de Apocalypse Now, La chaqueta metálica e hilos del Capítulo 4 del Génesis, y el resultado es una cinta de animación llamada a perdurar entre las creaciones memorables del género. Por su fondo y por su forma.

Como pasaba con Psiconautas, los niños olvidados, el proyecto empezó siendo cómic y pasó al corto (Sangre de unicornio, de 2013) antes de extenderse como largo. «En el corto veíamos a dos ositos cazando unicornios porque su sangre sabe a arándanos. Era mi forma de acercarme al drama del bullying. Decidí coger ese universo, expandirlo y mezclarlo con el género bélico y una historia religiosa y mitológica», declaraba el director a la prensa. Vázquez pone lo personal e íntimo a la altura de lo general y común, las pequeñas guerras familiares como puede ser la lucha entre dos hermanos por el favor de una madre, son equivalentes a las otras que implican a sociedades controladas por los intereses de las clases dominantes. Y a todo ello le da un tratamiento legendario que sirve, además, para cargar las tintas contra los Mitos Fundacionales bajo cuyo paraguas se ampara el poder para perpetuarse.

Unicorn Wars es un producto maduro que va mucho más allá del chiste de enfrentar ositos contra unicornios. Toda una reflexión sobre el combate entre lo silvestre y lo adocenado, lo matriarcal y lo patriarcal. Una denuncia y un canto, que no deja demasiada esperanza, que ha requerido un gran esfuerzo de trabajo: 6 años de proceso, más de 250 profesionales, 1.453 planos, más de 50 personajes y 124.515 fotogramas son algunas de las cifras de este universo imaginado por Alberto Vázquez. Uno de los principales retos en la animación de esta película, ha sido la convivencia de la animación tradicional con la animación 3D para los personajes de los unicornios. Como apuntaba su director: «Casi toda la película es animación tradicional. Lo distinto son los unicornios, pero incluso estos los acabamos repintando por encima para que parecieran hechos a mano. Las 3D nos han solucionado el problema de hacer una batalla con treinta caballos en cámara. ¡Animar caballos no es fácil!». Aplaudida en el Festival de Sitges, merece la mejor de las suertes en taquilla.

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 23 de septiembre de 2022 *

23 septiembre 2022 Deja un comentario

CRÍMENES DEL FUTURO (Crimes of the Future, David Cronenberg, 2022)

Duración: 107 min. Canadá-Grecia-Reino Unido-Francia. Guion: David Cronenberg Música: Howard Shore Fotografía: Douglas Koch Productora: Serendipity Point Films, Argonauts Productions S.A, Ingenious Media, Téléfilm Canada, Bell Media, Canadian Broadcasting Corporation (CBC), Ekome, The Harold Greenberg Fund Género: Fantástico

Reparto: Viggo Mortensen, Léa Seydoux, Kristen Stewart, Scott Speedman, Welket Bungué, Don McKellar, Lihi Kornowski, Tanaya Beatty, Nadia Litz, Yorgos Karamihos, Yorgos Pirpassopoulos, Denise Capezza, Ephie Kantza, Jason Bitter

Sinopsis: A medida que la especie humana se adapta a un entorno sintético, el cuerpo sufre nuevas transformaciones y mutaciones. Saul Tenser (Viggo Mortensen), célebre artista de performance, muestra públicamente la metamorfosis de sus órganos en actuaciones vanguardistas con su compañera Caprice (Léa Seydoux). Timlin (Kristen Stewart), una investigadora del Registro Nacional de Órganos, sigue obsesivamente sus movimientos. Es entonces cuando un grupo misterioso aparece: desean aprovechar la fama de Saul para revelar al mundo la próxima etapa de la evolución humana.

David Cronenberg, en cierto modo, ha vuelto a sus orígenes,o mejor dicho, a la temática que le distinguió entre todos los creadores de horrores de los ochenta. Y lo hace retratando un ¿futuro? nada halagüeño, pero quizás más cercano de lo que deseáramos en el que, la solución a la eliminación de residuos plásticos no solo será posible, sino que estará en nuestras manos. Pero Crímenes del futuro es más. Mucho más.

Seguida de una absurda estela de escándalo tras su estreno mundial en la Sección Oficial del Festival de Cannes, el film de Cronenberg es más que un espectáculo sanguinolento para asustar a pusilánimes o una repetición de los temas que distinguieron al director. Aunque todo ello está ahi, pues tan solo Cronenberg sabe hacer lo que Cronenberg hace, y para ello recurre a una de sus primeras obras, también titulada Crimes of the Future que con una duración de poco más de una hora, estrenó en 1970. Pero aunque el tiempo no ha pasado en vano, y la actual Crimes of the Future poco o nada tiene que ver con aquella vieja película experimentalm el creador mantiene su frescura y originalidad. Si algo puede achacársele es inspirarse en conceptos de su obra pasada (Inseparables, Videodrome, La mosca…),  para ofrecer, con Crímenes del futuro, un compendio del más reverenciado, pero no único, David Cronenberg. Y lo hace contando con la mejor compañía, la de Viggo Mortensen, Léa Seydoux y una Kristen Stewart en todo momento al borde de las lágrimas. Al borde del climax. Al borde del extasis.

Enfermedad, suciedad, desolación, paisajes postindustriales, un futuro-retro en el que el ser humano se encuentra en un estado evolutivo avanzado en el cual ha desaparecido el dolor y los cuerpos pueden generar sus propios órganos o hacer obras de arte con tumores. Un mundo en el cual, en palabras de uno de sus personajes, «la cirugía es el nuevo sexo» y en el que el abstracto concepto de la  belleza interior toma, textualmente, forma.

Un nuevo Cronenberg que podría ser un testamento/compendio de todo lo que hace de este canadiense un autor. Un creador de mundos de pesadilla, extraños pero cercanos. Palpables, reconocibles, fascinantes que obligan al espectador a degustarlos con los cuatro sentidos puestos en ellos, pues se trata de uno de esos filmes que invitan a pensar. A permanecer atento a la pantalla y degustar cuidadosamente. En extasis, mientras la música del habitual Howard Shore contribuye a materializar el milagro. A hacerlo carne. A hacerlo cine.

 

 

 

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 2 de septiembre de 2022 *

2 septiembre 2022 Deja un comentario

TRES MIL AÑOS ESPERÁNDOTE (Three Thousand Years of Longing, George Miller, 2022)

Australia/USA. Duración: 108 min. Guion: George Miller, Augusta Gore. Basado en el relato The Djinn in the Nightingale’s Eye de A.S. Byatt Música: Tom Holkenborg (Junkie XL) Fotografía: John Seale Productora: Kennedy Miller Productions, Filmnation Entertainment, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Elevate Production Finance, CAA Media Finance. Distribuidora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) Género: Fantástico.

Reparto: Idris Elba, Tilda Swinton, David Collins, Alyla Browne, Hayley Gia Hughes, Angie Tricker, Sarah Houbolt, Kaan Guldur, Jason Jago, Aska Karem, Aiden Mckenzie, Berk Ozturk, Jack Braddy

Sinopsis: La Dra. en literatura Alithea Binnie (Tilda Swinton) parece estar feliz con su vida aunque se enfrenta al mundo con cierto escepticismo. De repente, se encuentra con un genio (Idris Elba) que ofrece concederle tres deseos a cambio de su libertad. En un principio, Alithea se niega a aceptar la oferta ya que sabe que todos los cuentos sobre conceder deseos acaban mal. El genio defiende su posición contándole diversas historias fantásticas de su pasado. Finalmente, ella se deja persuadir y pedirá un deseo que les sorprenderá a ambos.

Después de asombrar a público y crítica con Mad Max: Furia en la carretera en 2015, haciéndose además con 6 Premios Oscar®, el septuagerio director australiano George Miller decide arriesgar ofreciendo un film muy distinto en el que la única coincidencia con el anterior es su narración en clave fantástica. Y lo hace añadiendo, además, unas gotas de humor. Tres mil años esperándote es una filigrana sobre la necesidad del refugio en la fantasía ante un mundo tecnológico y tremendamente racional. Pero también sobre el amor incondicional. Miller aborda esta fábula de genios y lámparas maravillosas en forma de diferentes cuentos narrados por uno y otra a la manera de Las mil y una noches, que también servirán para presentarnos de manera más profunda a ambos personajes y darán a la película una estructura episódica que terminará conformando un todo común.

Un universo de desaforada fantasía surgido en el reducido espacio del interior de una habitación de hotel, con una memorable partitura de Tom Holkenborg, que vuelve a repetir con el director. También los actores protagonistas estan magnificamente escogidos: Idris Elba resulta perfecto como genio, al igual que Tilda Switon, que ofrece al espectador una nueva máscara con su Alithea, clara alusión a la Aletheia griega, concepto de la verdad. No es baladí que la lengua con la que ambos comenzarán a entenderse sea el griego clásico, pues después de todo, los griegos son la base de todo el conocimiento occidental, son padres de la filosofía y también de los mitos, que todavía alimentan la imaginación del hombre.

En esta fábula el espectador decide qué es real y qué es fantasía. Ficción o realidad. Pero escoja lo que escoja, el relato funcionará  de idéntica manera. Así que, por esta y otras razones es posible que Tres mil años esperándote no guste, o al menos, no a todos, pero eso no hará más que confirmar la moraleja de la historia que nos cuenta: en nuestro mundo supeditado a la tecnología no parece haber lugar para las fábulas y, sin embargo, seguimos necesitando los cuentos porque son nuestro aliento. Como lo son para los djinn.

 

 

 

VAMOS DE ESTRENO * Jueves 18 de agosto de 2022 *

¡NOP! (Nope, Jordan Peele, 2022)

USA. Duración: 135 min. Guion: Jordan Peele Música: Michael Abels Fotografía: Hoyte van Hoytema Productora: Universal Pictures, Monkeypaw Productions.Distribuidora: Universal Pictures Género: Terror

Reparto: Steven Yeun, Daniel Kaluuya, Keke Palmer, Terry Notary, Donna Mills, Michael Wincott, Barbie Ferreira, Brandon Perea, Jennifer Lafleur, Ryan W. Garcia, Sophia Coto, Andrew Patrick Ralston, Conor Kowalski

Sinopsis: Daniel Kaluuya y Keke Palmer interpretan a los hermanos James y Jill Haywood, los personajes principales de esta aventura. Ellos dirigen un rancho de caballos domados para Hollywood. En medio de varios incidentes desafortunados, ellos deciden filmar de alguna manera a eso que acecha desde una nube en sus terrenos. Sin embargo, todo parece indicar que los visitantes que están en el cielo están dispuestos a eliminar a cualquiera que se anime a mirar hacia arriba. La gran pregunta es si los Haywood vivirán para contarlo.

La culinaria debiera figurar entre las bellas artes, posiblemente es la manifestación de cultura más antigua de la historia y combina en su expresión un despliegue sensorial que va más allá del gusto. Es un arte visual, no está limitada a la función de saciar, el primer alimento lo proporciona a la vista que habrá de disfrutar tanto de la paleta cromática de los ingredientes como de su distribución en el plato. Por ello debiera recalar entre las artes espaciales casi con el mismo derecho que la arquitectura, considerada como la más excelsa y perdurable. Cierto que la efimeridad es una de sus condiciones, pero el recuerdo de sus texturas en nuestro paladar es capaz de sobrevivir en nuestra memoria mucho después de haber deleitado nuestro tacto. Que se lo cuenten si no a Marcel Proust. El rumor de una madalena rebañándose en la leche llevó al galo a emprender una carrera en busca del tiempo perdido en una aventura de siete volúmenes que culmina en el tiempo recobrado. Y es que la cocina es, sobre todo, un arte temporal. Del justo calibrado de los tiempos de cocción depende la excelencia del guiso. Ni prisas ni pausas, todo en su justa proporción, o el compuesto de texturas, aromas, colores y sonidos (los que preceden a la y los que proceden de la degustación) se derrumbará como una construcción mal equilibrada y quedará totalmente arruinada su buena embocadura. Igual que queda malograda una partitura si los músicos aceleran su ejecución o malbaratada una película si la acción se demora más de lo que requiere el suspense. Y a esta comparación queríamos llegar: ¡Nop! es un condumio mal guisado. Buenos ingredientes, planteamientos y (hasta) conclusiones, pero con un cierto fondo de insipidez que displace al comensal. Es cierto que estirar los prolegómenos permite poner toda la carne en el asador, pero lo que ya no está siempre al alcance de la pericia del chef es lograr darle la vuelta a tiempo a todas las viandas, ni en la del director retener la atención de todo su público si dilata el tempo hasta la exasperación. Hasta la náusea.

No nos entiendan mal, ¡Nop! no es un filme nauseabundo, es sólo que marea a la perdiz más de lo que hacía falta para cazarla, así que, para cuando llega a la mesa, los asistentes al banquete ya han perdido hace rato el apetito. O al menos lo ha perdido el grueso de los convidados. Más aún, lo han perdido, sobre todo, los asistentes que habían acudido con mayor hambre de una nueva película de Jordan Peele. Los fans. Porque, paradójicamente, los más reticentes con la que ha sido hasta ahora la carta de sugerencias del afroamericano, libres como están de expectativas, son los que podrán rescatar de esta su última oferta los apreciables condimentos que la sazonan. Decir que hasta ahora nunca había cocinado tan bien la entrada del tercer acto puede saber a rancio tanto como escribir usando la tipografía comic sans, pero no por ello deja de ser una impresión acertada. El cine de Peele siempre ha querido integrar la crítica social al género de terror, pero hasta aquí siempre había batido la masa con unas varillas excesivamente gruesas y con giros más torpes que envolventes, con lo que los grumos acababan afeando el conglomerado final y resultando(nos) indigesto para muchos. Las metáforas si no están bien aderezadas pueden llegar a atragantar. En ¡Nop! el cineasta cambia el ritmo y liga los detalles, con lo que la salsa esta vez sí es homogénea, otra cosa es que siga siendo un humilde kétchup y no una delicada besamela. Se diría que ha sacrificado parte de la intriga al concepto y, al hacerlo, ha salvado la mezcla. Ahí quedan para reflexionar con los cafés ideas como el respeto a la naturaleza de los seres, el no menospreciar nunca al adversario, escuchar al prudente y al experto, saber que para domar hay que no herir ni engreírse y, por supuesto, que de los humildes puede llegar la salvación. Todo regado con unas gotas de esencia antirracista que llevan a embriagar prejuicios y a despertar conciencias.

Lo mejor, como está prescrito por los cánones de la gastronomía, los postres, el elogio del héroe anónimo que transforma sin ser visto, tanto la vida, como el arte. Y la guinda del pastel: una declaración de amor al cine y a los olvidados que lo hicieron posible, aquí representados por el jinete negro, de nombre ignorado que montó, la yegua Sally Gardner con la que Eadweard Muybridge en 1878 inauguró la captura del movimiento en imágenes estáticas. Bon appetit!

alejandra.morata@nbcuni.com

VAMOS DE ESTRENO * Jueves 5 de agosto de 2022 *

 

BULLET TRAIN (David Leitch, 2022)

USA. Duración: 126 min. Guion: Zak Olkewicz. Novela: Kotaro Isaka Música: Dominic Lewis Fotografía: Jonathan Sela Productora: 87North, CTB Inc, Fuqua Films, Sony Pictures Entertainment (SPE). Distribuidora: Sony Pictures Entertainment (SPE) Género: Acción

Reparto: Brad Pitt, Joey King, Aaron Taylor-Johnson, Brian Tyree Henry, Andrew Koji, Hiroyuki Sanada, Michael Shannon, Sandra Bullock, Zazie Beetz, Logan Lerman, Masi Oka, Miraj Grbic, Bad Bunny, Johanna Watts, Pasha D. Lychnikoff

Sinopsis: Ladybug (Brad Pitt), es un asesino con mala suerte decidido a llevar a cabo sus cometidos de manera pacífica tras demasiados “trabajos” que han descarrilado. El destino, en cualquier caso, tiene otros planes para él al colocarle en su última misión en una vía de colisión con adversarios letales venidos de alrededor del planeta – todos con objetivos conectados, a la vez que enfrentados – en el tren más rápido del mundo… e intentando averiguar cómo bajarse de él. La pregunta es quién saldrá vivo del tren y qué les espera en la estación final.

Pocas cosas nos parecen más refrescantes e idóneas para estos días de asueto y canícula que meternos en el cine y ver una película de puro entretenimiento, como es este tren bala, plena de acción, humor, tiros y un atractivo grupo de perdedores de lo más divertido encabezados por un socarrón Brad Pitt como Ladybug, el asesino más desafortunado del gremio; un irreconocible Aaron Taylor-Johnson como Tangerine y Brian Tyree Henry como Lemon, los Epi y Blas de los sicarios; o Joey King como letal y sádica lolita. Todo ello, y mucho más en esta ópera bufa en la que cada personaje tiene su propio solo y que se desarrolla íntegramente a bordo de un tren, a la manera de otras grandes como Alarma en el expreso, Pánico en el Transiberiano o Asesinato en el Orient Express y en la que la acción es puro y desbocado slasptick con un argumento estructurado a modo de rompecabezas en el que todas las historias terminan estando conectadas entre sí.

Pero lo que hace irresistiblemente simpático y recomendable el film de David Leitch, antiguo especialista de acción y director también de la descacharrante Deadpool 2Atómica, es la total falta de otras pretensiones que no sean la de hacer pasar un rato estupendo al  desprejuiciado espectador que sabe lo que va a ver.

Basada en la novela Maria Beetle, del escritor Kotaro Isaka, autor superventas y ganador de múltiples premios en Japón, donde es todo un referente dentro de la novela negra y ficción contemporánea y retitulada Bullet Train para su debut internacional, la novela ha sido traducida a más de quince idiomas y publicada en nuestro país por editorial Destino como Tren bala.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 1 de julio de 2022 *

MINIONS: EL ORIGEN DE GRU (Minions: The Rise of Gru, Kyle Balda, Brad Ableson, Jonathan del Val, 2022)

USA. Duración: 90 min. Guion: Matthew Fogel, Brian Lynch. Personaje: Cinco Paul Música: Heitor Pereira Productora: Illumination Entertainment, Universal Pictures Género: Comedia

Sinopsis: Mucho antes de convertirse en un genio del mal, Gru no era más que un chaval de 12 años en plenos años 70 tratando de conquistar el mundo desde el sótano de su casa de un barrio residencial cualquiera. Y no le iba demasiado bien. Pero cuando Gru se cruza en su camino con Kevin, Stuart, Bob, y Otto —un nuevo Minion con aparato en los dientes y desesperado por sentirse aceptado—, esta inesperada familia unirá fuerzas para construir su primera guarida, diseñar sus primeras armas y llevar a cabo sus primeras misiones. Así, cuando un infame supergrupo de supervillanos conocido como Los Salvajes 6 echa a su jefe, el legendario luchador Wild Knudillos, Gru, su más devoto fan, decide hacer la entrevista para que lo acepten como miembro. Los Salvajes 6 no quedan precisamente impresionados por nuestro diminuto aspirante a villano, pero Gru demuestra ser más astuto que ellos y acaba convirtiéndose en su enemigo mortal más odiado. Con su líder a la fuga, los Minions tratarán de dominar el arte del kung fu para intentar salvarlo y Gru descubrirá que hasta las mentes más perversas necesitan de vez en cuando ayuda de sus amigos.

Minions: el origen de Gru nos consquistó desde el primer momento con esos títulos de crédito a lo James Bond. Pero ese es el único momento realmente reposado que ofrece el cuarto largometraje de la saga Minion, pues a partir de ahí se desencadena una frenética montaña rusa repleta de acción, slapstick y muchos gags con la que resulta imposible aburrirse. De hecho, esta precuela consigue mostrar todos los trazos identitarios de los personajes sin que el espectador tenga la impresión de que se esta estirando la fórmula.

También nos agrada que las aspiraciones de Gru de ser villano y hacer el mal no se disfracen con traumas de infancia ni problemas de aprendizaje: el pequeño Gru es un cabroncete vocacional que tiene en los Minions, a quienes halla con un simple anuncio en el periódico, a sus perfectos esbirros. La acción se desarrolla en unos años 70 muy idealizados, coloristas, digámoslo, ficticios, pero que dan la oportunidad de incluir muchas canciones de la época (y anteriores) que, seguro, gustarán más a los sufridos padres y acompañantes que a su prole. Pero esa música no es un simple acompañamiento a la acción, sino que ella misma pauta el desarrollo de la vertiginosa narración.

Dirigida a un mercado multicultural, pero con el ojo puesto en el gigante asiático, la ambientación setentera también se hace eco de la moda del cine de artes marciales que se produjo en esos años, con varios guiños al legendario Bruce Lee y la participación de la mítica Michelle Yeoh, que pone la voz de la Maestra Chow, una acupunturista con un dominio absoluto del kung fu. Minions: el origen de Gru, también cuenta en su versión original con las voces de Taraji P. Henson como la impasible y fría líder de los Salvajes 6 (Vicious 6 en el original), Donna Disco (Belle Bottom), cuyo cinturón se convierte en una letal y discotequera arma; Jean-Claude Van Damme como el nihilista Pierre Pinza (Jean Clawded ¿lo cogen?), armado con una garra robótica gigante a modo de brazo; Lucy Lawless como Sor-chaku (Nunchuck), uno de los mejores y más irreverentes personajes del filme, que oculta en sus hábitos de monja un par de mortíferos nunchakus; Dolph Lundgren como el campeón del patinaje Svenganza (Svengeance), que dispersa a sus enemigos repartiendo patadas giratorias con sus patines con pinchos; y Danny Trejo como Puñacos (Stronghold), cuyas manos gigantes de hierro son tan pesadas para él como peligrosas para los demás. La cinta también cuenta en su reparto en VO con las voces de Russell Brand como el joven Dr. Nefario, al que en esta ocasión conoceremos como un joven aspirante a científico loco; y la voz de la oscarizada Julie Andrews dando vida a la egocéntrica madre de Gru. Si prefieren, o se ven obligados a verla doblada, escucharan, entre otros, a Mónica Naranjo poniendo voz a Donna Disco; el influencer Pablo G. Show (¿?) prestando la voz a un joven que se verá involucrado en las aventuras de Otto, el nuevo y adorable Minion de la franquicia. Además de Florentino Fernández, que repite por cuarta vez interpretando al joven Gru.

De los creadores originales de la saga, Minions: el origen de Gru está producida por el visionario fundador y director general de Illumination Chris Meledandri y sus habituales colaboradores Janet Healy y Chris Renaud. Kyle Balda regresa a la saga como director (Gru 3. Mi villano favorito, Los Minions), acompañado en esta ocasión por Brad Ableson (Los Simpsons) y Jonathan del Val (la saga Mascotas). La película, además, cuenta con la emblemática voz de Pierre Coffin para dar vida a los Minions.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 24 de junio de 2022 *

BLACK PHONE (The Black Phone, Scott Derrickson, 2021)

USA. Duración: 102 min. Guion: C. Robert Cargill, Scott Derrickson. Historia original: Joe Hill Fotografía: Brett Jutkiewicz Productora: Blumhouse Productions, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures Género: Terror

Reparto: Ethan Hawke, Mason Thames, Jeremy Davies, James Ransone, Madeleine McGraw, Gina Jun, E. Roger Mitchell, Ron Blake, Robert Fortunato, Chris TC Edge, Braxton Alexander, Andrew Farmer, Kellan Rhude

Sinopsis: Un sádico asesino secuestra a Finney Shaw, un chico tímido e inteligente de 13 años, y le encierra en un sótano insonorizado donde de nada sirven sus gritos. Cuando un teléfono roto y sin conexión empieza a sonar… 

Black Phone, la nueva película de terror de Blumhouse (estudio responsable de éxitos como Déjame salir, la saga cinematográfica de La Purga y El hombre invisible) es mucho más que otro artificio nostálgico. Su acción se sitúa en una pequeña población norteamericana a finales de los años setenta. Pero no entra en el juego folklórico de describir el pasado como algo «mítico». Sencillamente es una película de terror de época ambientada en los años 70. El terror que muestra es bien real, sirviéndose de la leyenda del «hombre del saco», con un personaje, encarnado por Ethan Hawke, que secuestra adolescentes. Unos adolescentes de carne y hueso que nos recuerdan que la infancia no fue aquel paraíso que nos pintan y muchos compran. En la infancia ocurren cosas malas. En el colegio y en casa.

Pero aunque el terror al que se deberán enfrentar o, mejor dicho, del que se deben proteger es bien real, eso no significa que la historia no contenga elementos fantásticos, los hay y están encarnados por la pequeña hermana del protagonista, una niña con poderes premonitorios, y, por supuesto, por esas misteriosas llamadas telefónicas que recibe, durante su cautiverio, el joven. Nada de ello resultará ser fruto de un delirio.

Black Phone, cuyo argumento está basado en una historia corta de Joe Hill (ya saben, hijo de Stephen King), está dirigida y escrita por Scott Derrickson, que ya demostró su pericia con el cine de terror con las valiosas El exorcismo de Emily Rose (The Exorcism of Emily Rose, 2005), Sinister (2012) o Líbranos del mal (Deliver Us from Evil, 2014) entre otras, y que da un paso adelante más con esta estupenda cinta de terror en la que, por supuesto, hay guiños, entre ellos, al mejor Stephen King (como no podría ser de otra manera); a la moda del cine de artes marciales de los setenta, en especial el de Bruce Lee; y al fenómeno que supuso La matanza de Texas. Pero no se llamen a engaño: Black Phone no es otro bochornoso fan service más, es también un relato de crecimiento en el cual la iniciación será a través del terror. Un terror también catártico, pues enfrentarse a él servirá de redención para uno de los personajes adultos, envuelto él mismo, en su propio infierno doméstico. 

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 3 de junio de 2022 *

TODO A LA VEZ EN TODAS PARTES (Everything Everywhere All at Once, Dan Kwan y Daniel Scheinert, 2022)

USA. Duración: 132 min. Guion: Dan Kwan, Daniel Scheinert Música: Son Lux Fotografía: Larkin Seiple Productora: AGBO, Hotdog Hands, Ley Line Entertainment, Year of The Rat.Distribuidora: A24 Género: Fantástico

Reparto: Michelle Yeoh, Jamie Lee Curtis, Jonathan Ke Quan, James Hong, Anthony Molinari, Audrey Wasilewski, Stephanie Hsu, Peter Banifaz, Brian Le, Andy Le, Tallie Medel, Jenny Slate, Harry Shum Jr.

Sinopsis: Cuando una ruptura interdimensional altera la realidad, Evelyn (Michelle Yeoh), una inmigrante china en Estados Unidos, se ve envuelta en una aventura salvaje en la que solo ella puede salvar el mundo. Perdida en los mundos infinitos del multiverso, esta heroína inesperada debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros del multiverso mientras el destino del mundo pende de un hilo.

Todo a la vez y en todas partes es la esperada segunda película de Daniels, que es como firman conjuntamente Daniel Kwan y Daniel Scheinert, dos directores que sorprendieron a propios y extraños con la estupenda Swiss Army Man (2016) y que ahora, con esta cinta, confirman y superan las espectativas que pudieran haber levantado. Lo suyo es un universo propio y muy loco, pero repleto de capas en las que se profundiza todo lo que el espectador deseé, funcionando tanto si desea quedarse en la superficie, como sumergirse en un su rica, y en ciertos momentos apabullante, pero nunca aburrida, propuesta multigénero. Un carrusel frenético que se toma una  pequeña pausa a los diez minutos de comenzar (aprovechen, es la única que habrá), antes de que comiencen a suceder cosas realmente extrañas e inesperadas. Sin vuelta atrás, la vertiginosa acción, repleta de humor, enganchará al espectador (o no), pero de hacerlo, sus más de dos horas pasarán en un respiro. Eso sí, física e intelectualmente, agotador.

Con mayor presupuesto que Swiss Army Man, pero sin llegar a los fastos de los blockbuster, los dos Daniel se encuentran en el punto exacto en el que dar rienda suelta a su imaginación y, a la vez, controlar toda la producción. Así, componen con completa libertad una obra poliédrica desde su misma concepción (algunos días llegaron a pergeñar 50 universos diferentes), que ellos resumen como “una historia abolicionista ambientada en el mundo del videojuego más violento de la historia”(rogerebert.com). Alegato no-violento, el viaje a través del espejo de Evelyn se despliega con la lógica del Mortal Kombat, salvo que no se trata de matar, sino de empatizar. Llegar a la cima equivale a recomponer las estructuras de su entorno familiar, el viaje de la heroína es un viaje al corazón de sí misma. Pero, para llegar a la resolución del drama familiar, habrá tenido que transitar todas las esferas concéntricas (circulares, al menos) de la realidad, recorrer el multiverso entero hasta alcanzar su epicentro. Todo a la vez en todas partes, hace honor a su título, porque es un drama familiar, un videojuego de acción con aroma de cinta de artes marciales, ciencia ficción fantástica (recuerden la polisemia), todo ello simultáneamente, y cada cosa en particular, rociado con el espray de la comedia más desacomplejada. Una pieza que es reflejo del siglo en que vivimos (como mínimo de lo que llevamos de él), una especie de loquilandia millennial en la que el nihilismo se convierte en apología de la jovialidad a golpe de icono pop. Nuestros directores lo tienen claro: “No es que quisiéramos ser animadores, queríamos demostrar que lo profundo y lo profano se pertenecen el uno al otro” (ibidem).

Jorge Luis Borges definió al Aleph como, “el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos”, un punto espacio-temporal que sólo puede ser descrito desde la metáfora. Antes de dar la suya, el escritor resumía algunas dadas en la historia: “para significar la divinidad, un persa habla de un pájaro que de algún modo es todos los pájaros; Alanus de Insulis, de una esfera cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna; Ezequiel, de un ángel de cuatro caras que a un tiempo se dirige al Oriente y al Occidente, al Norte y al Sur”. Pero lo que nunca pudo presentir la fértil imaginación del autor de El libro de arena es que dos cineastas lo fueran a convertir en un panecillo redondo con un hueco central ¡El Aleph convertido en Bagel! Ese podría ser el subtítulo de esta cinta que comprende todo lo bueno de la postmodernidad sin ninguno de sus inconvenientes. Para algunos es una obra generacional, y lo es, pero, sin dejar de tener presente ese horizonte, se eleva por encima de las particularidades hasta alcanzar la mirada universal del Búho de Minerva, animal que alza el vuelo al atardecer y que Hegel tomó como analogía de la filosofía. Si el alemán tuvo razón, podríamos concluir que Todo a la vez en todas partes cierra un círculo de la historia, aquel en el que estamos, y presagia una nueva etapa en el pensamiento humano. “Si Dios ha muerto, ¿Entonces todo está permitido?” enunciaba Fiodor Dostyevski por boca de Ivan Karamazov, planteando el problema de la vinculación entre toda decisión moral y Dios (muerto éste todo se vuelve relativo), proposición que Slavoj Zizek subvierte (sólo los creyentes se sienten licitados a hacerlo todo, el mal incluido, en nombre de su Dios) y que los Daniels revolucionan al apostar a la carta de que todo lo que concierne a la vida humana, en cualquier dimensión del universo, aunque este fuera múltiple, no es nada más que una inevitabilidad estadística. Nada importa. Pero, ya que estamos aquí… ¿Por qué no hacer el bien? El resultado final será el mismo, pero el durante será mucho más placentero. El proceso iniciático que nos proponen conduce a la deleitosa levedad del ser. Y, lo mejor, sin sermones; porque sus protagonistas habrían encajado en cualquier relato de Ken Loach, pero nuestros Daniels prefieren la risa. Única opción inteligente ante la angustia de vivir.

Todo a la vez en todas partes, se ha convertido en el fenómeno de la temporada en los cines de Estados Unidos. Tras inaugurar el festival South by Southwest (SXSW) en el mes de marzo, su estreno limitado consiguió recaudar más de 500.000 dólares con solo 10 copias en su primer fin de semana. Escrita, dirigida y producida por Daniels, que también tienen algo de Frank Capra del siglo XXI, la película está protagonizada por una estupendísima Michelle Yeoh y Jonathan Ke Quan, que entre otras cosas fue aquel actor infantil que ustedes recordarán (o no, pues ha cambiado lo suyo) por Indiana Jones y el templo maldito y Los Goonies, a los que se les suma una magnífica Jamie Lee Curtis en un papel con el que vuelve a demostrar lo grande que es y la falta de escrúpulos que tiene a la hora de encarar un papel.

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 13 de mayo de 2022 *

OJOS DE FUEGO (Firestarter, Keith Thomas, 2022)

USA. Duración: 94 min. Guion: Scott Teems. Novela: Stephen King Música: John Carpenter, Cody Carpenter, Daniel A. Davies Fotografía: Karim Hussain Productora: Blumhouse Productions, Universal Pictures, Angry Adam Productions, BoulderLight Pictures, Weed Road Pictures, Night Platform. Distribuidora: Universal Pictures Género: Thriller sobrenatural.

Reparto: Ryan Kiera Armstrong, Zac Efron, Sydney Lemmon, Gloria Reuben, Michael Greyeyes, Tina Jung, Lanette Ware, Neven Pajkic, Gavin MacIver-Wright, Danny Waugh, Shannon McDonough, Phi Huynh, Isaac Murray

Sinopsis: Andy (Zac Efron) y Vicky (Sydney Lemmon) llevan más de una década huyendo en un desesperado intento de esconder a su hija Charlie (Ryan Kiera Armstrong) de una oscura agencia estadounidense empeñada en aprovechar su increíble don para convertir el fuego en un arma de destrucción masiva. Andy enseñó a Charlie cómo dominar su extraño poder, desencadenado normalmente por la ira o el dolor. Pero cuando Charlie cumple 11 años, el fuego es cada vez más difícil de controlar. Después de que un incidente inesperado revele la ubicación de la familia, un misterioso operario (Michael Greyeyes) sale en busca de Charlie.

Resulta, cuanto menos, sorprendente, que con la basta producción literaria que tiene a sus espaldas Stephen King, siempre se eche mano a libros e historias ya adaptadas anteriormente, tanto al cine como a la televisión, y con éxito, como Carrie, It, El cementerio de animales, El resplandor o El misterio de Salem’s Lot, entre muchas más, un grupo de obras al que viene a sumarse Ojos de fuego, nueva adaptación de la novela del escritor de Maine publicada en 1980 y que ya fue llevada a la gran pantalla en 1984 contando, incluso, con una secuela televisiva en forma de serie. Si la cinta de 1984 era, en cierto modo, una producción con cierta embergadura, protagonizada por renombrados intérpretes como George C. Scott, Martin Sheen o la pequeña Drew Barrymore, en el caso de esta nueva adaptación realizada por Blumhouse, nos encontramos ante una dignísima producción, evidentemente menor, pero bien resuelta, que en ningún momento basa su efectividad en sustos predecibles y que tiene como su principal valor a la pequeña estrella protagonista, Ryan Kiera Armstrong, que consigue hacer creible a su torturado personaje.

Segundo largometraje de Keith Thomas tras la interesante The Vigil (2019), ofrece con Ojos de fuego todo el sabor del cine de los ochenta, no tan solo por algún efecto lumínico o guiño, sino  por  la contención con la que está narrada, elevándose in crescendo hasta su climax final. Un bouquet que no se disimula ni en el póster, clónico al de 1984, ni en la atmosférica banda sonora de John Carpenter, su hijo Cody y Daniel A. Davies, a base de  música electrónica con furiosos guitarrazos. No sorprende pues saber que tras el guion se encuentra Scott Teems, que ya se encargó de escribir Halloween Kills, la enésima vuelta de tuerca al clásico de, precisamente, John Carpenter, y que ahora está trabajando en los guiones de The Exorcist, que a la manera de la trilogía de Halloween, constará de tres entregas, secuelas directas de la original que, al igual que Ojos de fuego,  seran producidas por Blumhouse y distribuidas por Universal. 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 22 de abril de 2022 *

EL HOMBRE DEL NORTE (The Northman, Robert Eggers, 2022)

USA. Duración: 136 min. Guion: Robert Eggers, Sjón Sigurdsson Música: Robin Carolan, Sebastian Gainsborough Fotografía: Jarin Blaschke Productora: Regency Television, Focus Features. Distribuidora: Focus Features Género: Drama.

Reparto: Alexander Skarsgård, Nicole Kidman, Anya Taylor-Joy, Willem Dafoe, Ethan Hawke, Björk, Claes Bang, Ralph Ineson, Kate Dickie, Murray McArthur, Ian Gerard Whyte, Hafþór Júlíus Björnsson, Ian Whyte.

Sinopsis: En Islandia, en pleno siglo X, un príncipe nórdico (Skarsgard) busca venganza a toda costa por la muerte de su padre.

Si los anteriores trabajos de Robert Eggers eran ejercicios tirando a minimalistas, protagonizados por un reducido elenco y con una acción más bien sostenida y contemplativa, con El hombre del Norte Eggers se toma la revancha, moviendo ejércitos, destruyendo poblados y aullando a los cuatro vientos. Pero todo es aparente, sigue siendo una historia personal. La de su protagonista. Alrededor del cual girará todo y todos. 

Como en La bruja (The Witch, 2015) y El faro (Lighthouse, 2019), sus  dos fabulosos trabajos anteriores, el director introduce en su última obra el fantástico de manera ambivalente, dejando que  sea el propio espectador el que decida si la interpretación histórica y social, en la línea del evemerismo, que entiende el mito como alegoría de lo real, es la dominante, o si la apuesta es por entender lo fantástico como explicación verdadera de lo narrado. Ambas, la racional y la mágica son plausibles, porque, sobre todo, en sus finales, todo queda en suspensión. Y, al igual que en las predecesoras, la extrañeza comparte espacio con lo natural.

Con interiores cálidos y exteriores gélidos, la fotografía de El hombre del Norte es pictórica, y su banda sonora majestuosa, atronadora. La  historia que narra es clásica y gira sobre la venganza, motor de tantas y tantas otras historias. Su desarrollo es el de una cinta clásica, colosal, de aventuras, que quizás no encuentre a su público en el espectador actual, pero que, como sus anteriores trabajos,  es un gozo para los sentidos que no se queda en el esteticismo hueco. El hombre del Norte es un ejercicio perfecto en la que todos sus elementos funcionan impecablemente yendo, además, más allá del objetivo del mero entretenimiento y la evasión, porque también (y diríamos que sobre todo) apunta al goce intelectual. Como los buenos clásicos, la trama es leíble desde varios niveles que van desde los más superficiales e inmediatos, que compran el Macguffin como auténtica esencia de la trama (como aquel uranio de Notorius), hasta las lecturas que aprecian el verdadero tema en juego que subyace sobre la mera anécdota argumental (igual que en el clásico de Hitchcock lo que sustentaba el relato era la reinterpretación del mito de Orfeo, del descenso iniciático a los infiernos).  Todas las capas se sostienen y tienen (cierta) validez.  Narración poliédrica, que, apoyada  semejante reparto, no podían dejar de funcionar: Alexander Skarsgård, Anya Taylor-Joy, Nicole Kidman, Ethan Hawke, Willem Dafoe y Björk, realizan un gran trabajo, al igual que todo el elenco de secundarios.

Creo que no erramos si sostenemos que serán los felices lectores de Borges quienes más goce extraigan de esta trágica epopeya. Y su disfrute será proporcional a la información previa que tengan sobre la cinta: a menor conocimiento, mayor será el deleite. Porque, ya desde los primeros compases visuales de esta pieza impetuosa como la naturaleza que circunda la acción, vendrá a su memoria la devoción del ciego ilustre por las Eddas y su principal recurso retórico, las Kenningar. Se instalarán en el marco del Mito como espacio estructural que permite conocer la dinámica del espíritu humano en lo que tiene de atemporal. Esencias. Arquetipos en el sentido más noble del término. Esta leyenda escandinava, de la que Eggers, en su síntesis, toma su dimensión más heroica, cifra en la aventura de Amleth (nombre que es una kenning para el mar), una compleja gama de problemas éticos y filosóficos alrededor del fratricidio, la venganza preparada y el deseo frustrado. Porque sabe que el protagonista es el predecesor directo de aquel príncipe de Dinamarca al que inmortalizó Shakaspeare con su prosa más inspirada. Una reflexión sobre el sentido del actuar y su encadenamiento al peso de las Nornas que la hilvanan al Destino como fuerza ineludible y reparadora. A quien colabora de grado con lo ineluctable le espera el sueño del

Mucho más que una película de vikingos, pero tampoco menos, en El Hombre del Norte se combinan dolorosos mandobles, hachazos, traiciones, fuego y amor, pues hay espacio también para el romanticismo. Una brillante  reelaboración, nada esteticista (ni menos superflua), del cine clásico de aventuras que, como sucedió con La bruja El faro, encontrará enfurecidos detractores y maravillados seguidores pero que a nadie dejará indiferente. Y es que el cine de Eggers está en las antípodas de ese lugar común de la crítica que desprecia ciertas películas por ser insultos a la inteligencia. No sólo no insulta a la capacidad de entender, sino que la reclama. El cine de Eggers exige una contemplación activa, no basta con sentarse a ver, hay que corresponder, a esas imágenes que nos interpelan, con una mirada participativa que intente responder a los enigmas lanzados desde la pantalla y a la vez formularle a la cinta las preguntas adecuadas para poder libar todo el jugo intelectual que rezuma. El Hombre del Norte le exige al espectador un esfuerzo inteligente para obtener el disfrute y eso es algo a lo que el espectador de hoy, profesional o no, pocas veces está dispuesto. Así que nada más fácil que decidir cómo concluir el comentario de este film: sospechen ustedes de todos aquellos que lancen exabruptos en su contra. El de Eggers no es cine para los tardos de comprensión.