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Cryptshow 2016: renovando ilusiones

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¡¡¡10 AÑOS DE CRYPTSHOW!!!

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Tomàs Pladevall, Iglesias Bonns y Toni Benages. La foto de rodaje que hay entre Iglesias Boons y Pladevall pasó a formar parte, firmada por ambos y por Pérez Giner, de la colección Serendipia. (Foto: ¿?)

Proyecto Naschy inició su andadura en octubre de 2009,  así que nuestra presencia en la edición del Cryptshow de 2010 fue poco menos que testimonial. Un acercamiento. Se celebró en Sant Adrià de Besós y nos pasamos por l’Ateneu para ver qué se cocía por allí y ver al homenajeado de ese año con la Sierra Circular,  Miguel Iglesias Bonns, director al que tuvimos el placer de conocer durante uno de los pases organizados por Diego López y su fanzine El buque maldito. Me resultó maravilloso comprobar que el entrañable director, no tan solo se acordaba de mí, sino que el hombre me abrazó al verme.  Se proyectó su película La maldición de la bestia, y se realizó una pequeña charla. Tuvimos ocasión de conocer, en persona, a Marta Torres y Lluis Rueda, por entonces responsables de la revista web Judex, ahora lustrosos editores, con los que habíamos entablado  conversación virtual. Así que nuestra entrada ‘oficial’ en el universo Crypt fue a partir de 2011, primera ocasión en la que el festival se celebraba en el Teatre El Círcol de Badalona, su actual, y esperamos que definitiva, ubicación. A partir de ahí conocimos y entablamos amistad con todos los componentes de la organización, compartiendo noches etílicas en, no tan solo El Círcol, sino especialmente en el entrañable bar, La alegre comadreja. Durante estos seis años que hemos compartido con Cryptshow hemos disfrutado con su cariño por el cine, tanto con los terrores clásicos como más actuales, algunos exhibidos en colaboración con el festival de Sitges o las Nits de Cinema Oriental, además de, por supuesto, con su cuidada selección de cortometrajes. Pero Cryptshow es mucho más que un festival de cine, es la experimentación pura de nuevas formas de expresión del fantástico. Otorgando especial cuidado a la literatura, ya sea editando trabajos propios como presentando ajenos; el arte, por medio de exposiciones colectivas dedicadas a la temática escogida en cada edición; y el cómic. El buen cómic. Así que el Cryptshow es, ante todo, un evento cultural. Pero muy lúdico.

Quizás el presupuesto del que dispone Cryptshow no haya dado para contar con invitados internacionales, pero eso no significa que se haya prescindido de contar con presencias de auténtico lujo, que han estado cercanas con el público y que se han dejado llevar por las buenas vibraciones que desprende el festival, de las que no son ajenas la cercanía del mar y del verano. Además de Iglesias Bonns, recuerdo a un José Ramón Larraz, repleto de vitalidad, que no quiso perderse la pequeña juerga nocturna; o la simpatía de Colin Arthur y su esposa Sarah Pooley, que obsequiaron al público asistente a su magnífica clase magistral con escamas y pelo auténtico del dragón Fújur; o al caballeroso Jack Taylor, al que tuve ocasión de entrevistar gracias a Cryptshow; al igual que a  Montserrat Prous y Howard J. Ford, responsable junto a su hermano John del díptico The Dead; sin olvidar a Éric (Thanatomorphose) Falarneau, y los ilustradores  Juan Giménez y Josep María Beà.

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Solos, pillados infraganti, apartados del mundanal ruido… A la pareja que hay delante nuestro, hoy entrañables amigos nuestros, los conoceríamos también en Cryptshow, pero en la edición de 2011. (Foto: ¿?)

Personalmente Proyecto Naschy, los ‘Serendipios’, siempre hemos sido muy bien tratados en Cryptshow. Hemos visto, bebido y reído todo lo que hemos podido. Hemos presentado un DVD y un libro y lo hemos, realmente, pasado muy bien. Cryptshow representa para nosotros un punto de arranque de los festivales (y del verano) y se coge con muchas ganas.

Así que el que este festival celebre su décimo aniversario es un hito para todos. El que  el Teatre El Círcol no vaya a ser derruido, tal y como se temía, es algo a celebrar. Y que el que el ayuntamiento apoye al festival facilitando la labor de la organización, es una gran noticia. Ya decíamos el año pasado, en nuestro comentario a la novena edición, que se oteaban cambios en el horizonte. Y los ha habido: menos largometrajes y más actividades ‘extraescolares’, además de potenciar el cómic.

Diez años. Seis en Badalona. Un montón de películas y cortometrajes, tantos que nos quedó el trasero machacado por las no demasiado cómodas butacas del Círcol; conversaciones sin fin; proyectos que nacen y mueren; infinidad de cervezas en el Círcol, en La alegre comadreja, en el Cor de la Marina y otros locales de la playa; buenas cenas en Can Frai; miles de risas y emociones. Muchos amigos y buenos momentos. Diez años ya. Y la cosa no tiene visos de agotarse en vista de que varios reconocidos componentes de la organización del festival han tomado la decisión de reproducirse, así que sus crías pronto se sumarán al compacto grupo que compone la organización del Cryptshow.

¡Va por ustedes!

¡Salud y Feliz décimo aniversario!

CRYPTSHOW 2016

TERROR EN LARGO

DSC_0102 (2)Aunque tal y como les hemos comentado la proyección de largometrajes en Cryptshow  tiende a reducirse edición tras edición, hemos tenido ocasión de disfrutar de algunas buenas cintas en la presente edición. Celebramos que se vuelva a repetir la experiencia que inicidada en 2012 de proyectar películas mudas con musica en directo. Si en aquella ocasión tuvimos en la pantalla del Círcol Garras Humanas (The Unknown, 1927), con el acompañamiento de TenebraEh!; y el pasado año La carreta fantasma (Körkarlen, Victor Sjöstrom, 1921) con Agustí Busom y su grupo, este año hemos podido disfrutar con el clásico de ciencia ficción soviético, Aelita (1924), de Yakov Protazanov, con el que repitió Agustí Busom, convirtiendo el pase del filme en toda una experiencia. Este clásico, un tanto descabellado con ese tercer acto en el que los protagonistas provocan una revolución comunista en Marte, resulta especialmente inolvidable por las escenas que recrean un Marte inspirado en el arte cubista, con un vestuario y unos decorados tan extremos como brillantes. Pura experimentación que lamentablemente no tuvo continuidad. El evento, que inauguraba el festival, fue precedido por el apocalíptico cortometraje Graffiti, dirigido por el barcelonés Lluís Quílez. Un magnífico y atmosférico corto ejemplarmente narrado y con buenas localizaciones en Ukrania que se ofreció fuera de competición por exceder la duración tope que aceptan los estatutos del festival, pero que Cryptshow no quiso perder la ocasión de proyectar.

DSC_0021 (2)L’ Illa de Toth (Héctor Morgan y Félix D’Ax, 2010) es una producción de terror catalana que se proyectó como homenaje al, entre otras cosas, director, escritor y actor Josep M. Bendicho. La cinta nos cuenta como Jesús va a Cadaqués, dejando atrás una vida sórdida de drogadicción en la ciudad y  pronto descubre que la paz bucólica que aparentemente se respira ha sido alterada por la misteriosa desaparición de varias personas en oscuras circunstancias. The Simon’s Jingsaw. Un viaje al universo de Juan Piquer Simón, es un documental del que ya les hemos hablado en Proyecto Naschy, pues hemos vivido de cerca parte del rodaje del mismo. Así que les instamos a dar un vistazo a la larga entrevista que realizamos al director del mismo, Luis Esquinas. Soutbound (2015) es una película de episodios producida y dirigida por los responsables de la saga VHS, aunque contando con un mayor presupuesto y que, tal y como comenta el director Gonzalo López, colaborador de Cryptshow, “funciona como una cinta de Moebius donde el terror no tiene principio ni final, es constante y está conectado por sus personajes y situaciones“. Pee Mak (Banjong Pisanthanakun, Tailandia, 2013) contiene un humor/horror ingenuo a lo Abbott & Costello con tintes surrealistas gracias al uso del color y la iluminación. Un grupo de soldados vuelven de la guerra y uno de ellos se reúne con su mujer y su hijo, de los que los vecinos sospechan que son fantasmas. Cual clásicos klowns, los actores hacen el papel de ‘augustos’ miedosos, mientras que el ‘carablanca’ -nunca mejor dicho- está encarnado por el propio espectro de la amada. Autoparódica, con toques anacrónicos y pese a todo final feliz, se trata de la película tailandesa más taquillera en su país. Finalmente, tras la gala de clausura se ofreció Southern Comfort (1981) de Walter Hill, una violenta epopeya que se desarrolla en los pantanos de Luisiana con un escuadrón de la guardia nacional en lucha consigo mismo y con los habitantes del lugar. Sin lugar a dudas, un buen colofón.

TERROR EN CORTO

La lectura del palmarés fue un espectáculo en sí mismo

La lectura del palmarés por el jurado, fue un espectáculo en sí mismo

Cincuenta cortos a competición (diez menos que el pasado año) distribuidos en ocho bloques, dos de ellos matinales dirigidos (o mejor dicho, aptos) para el público infantil y juvenil, en dos sesiones patrocinadas por Eduvic, una cooperativa de iniciativa social y sin ánimo de lucro que trabaja con la infancia, la adolescencia y la juventud en riesgo social, son una buena muestra de la buena salud de la que gozan estas pequeñas piezas que, provenientes de todos los rincones del mundo y con la fantasía y el terror como punto en común, han competido por el premio Serra Circular al mejor cortometraje. Y por si este número de cortos fuera poco, se proyectaron tres más fuera de competición, el mencionado Graffiti, El Harmonicista (Brian Bomby) y  Zero, un corto rodado en Los Ángeles escrito y dirigido por el joven manresano David Victori, con producción ejecutiva de Michael FassbenderRidley Scott.

PALMARÉS CRYPTSHOW 2016

El público y el Jurado de Cryptshow Festival’16 formado por Rubén Lardín, Gloria Fernández, Riccardo Plaisant, Javier Rueda y Bibiana Schönhöfer, ha otorgado los siguientes premios en esta décima edición:

Premio Sierra Circular Mejor cortometraje: Arcana (Jerónimo Rocha)

Mención Del público: El Ours Noir (Meryl Fortunate-Rossi y Xavier Seron)
–Mejor Animación: We can not live without Cosmos (Bronces Konstantine)
Mejor Director: Alex Pachón (You will fall again)
Mejor Guión: Sebastian Vanicek por (May Day)
Mejor Actor: Bjorn Melhus (Freedom and Independence)
Mejor Actriz: Iris Cayate (Arcana)
Mejor Banda sonora: François Liétoot (L’appel.)
Mejores Efectos especiales:  Joao Rapaz (Arcana)
Mejores Efectos visuales: Florian Hirschmann  (Metube2: August signs Carmina Burana)
Mejor Fotografía: Luis Fuentes (They will die in the space)
Mención Especial: El modelo Pickmann (Pablo Ángeles Zumón)

OTRAS ACTIVIDADES

Criptshow literario

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Este año las presentaciones de libros y fanzines cambiaron, para bien, de ubicación, realizándose en un lujoso espacio, l’Espai Betúlia, un lugar idóneo en el que se presentó 10 Relats Ecofuturistas, libro editado por Males Herbes y el propio festival que sustituye a los DSC_0078antiguos Cryptonomikon reuniendo en sus páginas el relato ganador del certamen, los finalistas y otros escritos por plumas invitadas abordando todos ellos el ecofuturismo, la temática del festival en esta ocasión. Javier Pueyo, que ya participara en la edición anterior del Cryptshow presentando su cortometraje Diario íntimo de una actriz, presentó su libro Lucio Fulci, autopsia de un cineasta (Tyrannosaurus Books). Marta Torres de Editorial Hermenaute presentó la nueva edición de El libro de Satán. Todo sobre el culto al diablo (Carlos Aguilar y Frank G. Rubio). Yo mismo presenté Los semblantes del Fantaterror, libro del que ya les hemos hablado largo y tendido (faltaría más). Finalmente, Diego López presentó el último número de El buque maldito. Tras las presentaciones, todos los asistentes remojaron el gaznate, que falta hacía, y pudieron hacerse con ejemplares de todos los títulos presentados en el Cor de la Marina.

Nemini parco, omnia moriría. Necroantologia de poesía badalonesa. Recital poético

(Foto: Cristina Raso)

(Foto: Cristina Raso)

Yendo un paso más allá en la vertiente literaria del festival, este año se optó por la novedosa experiencia de organizar un recital de poemas y relatos cortos de género fantástico y de terror en el cementerio del Santo Cristo de Badalona, dadas sus peculiaridades arquitectónicas. Se trató de una experiencia nocturna que  corrió a cargo de Marçal Font i Espí, acompañado por el saxofonista Fernando Besalduch.

Concurso de bandas sonoras a cargo de “The OST s”

Cryptshow Festival, caracterizado por ser un certamen multidisciplinar, aborda el género fantástico y el terror desde diferentes disciplinas y este año incluye la música en la variada lista de actividades con “The OST s”, que presentaron un repertorio de bandas sonoras de películas de terror y ciencia ficción en forma de concurso.

GALA DE CLAUSURA

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Juan Antonio García y Josep María Beà momentos antes de degollar con sus sierras a Toni Benages

La última tarde del festival estuvo dedicada al invitado homenajeado durante esta edición del Cryptshow, Josep María Beà, un Bea Catalan2 (2)magnífico ilustrador catalán nacido en 1942 al que Serendipia descubrió en los lejanos tiempos del Vampus, que es el nombre con el que se publicó en la España de los setenta Creepy, una revista de historietas de terror para adultos heredera de los siempre reivindicados comics de EC, publicada por la norteamericana editorial Warren, y que reunía en sus páginas a un buen número de ilustradores y dibujantes que ahora son auténticas leyendas: como Richard Corben, proveniente del cómic underground; los propios dibujantes de EC o a un grupo de exóticos artistas españoles como José Ortiz, Esteban Maroto, Sanjulián, Pepe González o el propio Beà, de cuyas páginas mi tierna infancia se nutrió. De todos ellos, Beà era uno de los más estrambóticos y sorprendentes ¿Cómo olvidar aquella historieta en la que el tío Vampus (Creepy) aparecía con barretina? O ‘El cuadro de la muerte’ en la que el protagonista terminaba dentro de un horrible cuadro repleto de personajes fugados de las pesadillas de El Bosco. Y es que Beà fue el primer dibujante español que en Estados Unidos  ilustró sus propios guiones. DSC_0130 A principios de los ochenta llegaron sus Historias de la taberna galáctica en las páginas de 1984, que mostraba la gran evolución que había sufrido su estilo. Más tarde, tras la caída en picado de aquellos cómics, Beà tuvo que buscarse la vida de diversas formas, aunque principalmente haciendo lo que mejor sabe, dibujar, aunque fuera firmando como Norton o Sánchez Zamora.

Durante el último Graf, que se celebró en marzo, se organizó una charla/entrevista entre Beà y Rubén Lardín, en el que el primero recordó muchísimas anécdotas sobre su carrera en el mundo del cómic. Una amenísima y divertida charla que presenció el director del DSC_0145Festival Cryptshow, y quiso llevar a su festival, aunque, en ese caso, enfocando la conversación hacia el cine. Como homenaje al dibujante se realizó un enorme mural que reproduce la obra que sirvió como portada para el álbum Historias de la Taberna Galáctica. Un trabajo colectivo realizado bajo la dirección de Juan Antonio García, padre del director J. A. Bayona y uno de aquellos artistas que decoraban las fachadas de los cines. Cryptshow aprovechó asimismo el acto para ofrecer un homenaje a García, otorgándole también una Serra Circular Honorífica.

Y Beà contó un buen puñado de vivencias con el cine como fondo. Su presencia como colaborador en el primer festival de cine fantástico de Sitges, con Luis Vigil traduciendo las películas en directo y a viva voz; los avatares que sufrió un proyecto de serie  basada en sus Historias de la Taberna Galáctica que nunca se realizó; sus recuerdos de ‘el innombrable’, o lo que es lo mismo, el productor Josep Antón Pérez Giner para el que realizó un diseño de monstruo para  Pà d’Àngel (1984), de Francesc Bellmunt… un puñado de historias deliciosamente divertidas con las que Beà deleitó al público del Círcol en una memorable velada con la que Cryptshow celebraba su décimo aniversario, un evento que se completó con la proyección de todos los spots de las ediciones anteriores, así como un secreto muy bien guardado, para el que han hecho falta diez años para ponerlo en conocimiento del público: antes de crear Cryptshow, los organizadores lo intentaron con una serie de humor que, vista durante la gala, explica perfectamente y por si sola porqué se dedicaron a otra cosa.

Desde Proyecto Naschy felicitamos a Cryptshow en su décimo aniversario. Sin duda uno de los festival, si no el más, innovador que podemos encontrar dentro de su temática. Abierto a todo tipo de disciplina relacionada con lo que une a la organización del festival y su público: el fantástico y el terror.

¡¡¡Nos vemos en Cryptshow 2017!!

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Todas las fotos: Serendipia (menos las indicadas)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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