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Los ovnis aterrizaron en la tercera edición de ‘B-Retina. Festival de Cinema Série B de Cornellà’

Hace muchos años coincidí con Lucía Etxebarría. Esta se fijó en la camiseta de Plan 9 from Outer Space que yo lucía, lo que hizo que la persona que me presentó a la escritora añadiera un casi despectivo, ‘Sí, le gustan esas películas‘, a lo que la escritora le respondió “A quien le gusta el cine de Serie B le gusta y sabe mucho de cine”. Algo que, además de henchirme de orgullo y satisfacción, asestó un bonito bofetón a esa persona (y de paso a todas) las que desprecian la afición al cine Bis. Esto viene a cuento porque de nuevo la ciudad satélite ha hecho, en esta ocasión, honor a su denominación invadiendo la ciudad con ridículos alienígenas y naves espaciales de baratillo durante la tercera edición de B-Retina, Festival de Cinema Sèrie B de Cornellà, cita que consiguió reunir a un buen puñado de aficionados al mejor-peor cine del planeta Tierra demostrando que, tras unos principios muy, muy humildes, el festival tiene voluntad de superarse y de ganarse un merecido puesto entre el resto de festivales de cine de género inundando Cornellà con el cine más marciano del planeta contando, además, con entrañables invitados y un ambiente muy sano, como pudo comprobar el público que se acercó durante el pasado fin de semana a este evento en el cual películas artesanales con resultados óptimos se codearon junto a obras maestra del humor involuntario; Ed Wood compartió cartel con Juan Carlos Olaria y se contó con la presencia del faneditor Manuel Valencia y  del  propio director de El hombre perseguido por un Ovni , entre otras luminarias. 

B-Retina 2017 ha ampliado en un día más su oferta de despropósitos cinematográficos, contando así con tres días muy bien aprovechados. El espacio escogido, la acogedora sala cinematográfica de la Biblioteca Sant Ildefons, conformó un lugar ideal, con buena acústica y magnífica pantalla. Mientras que en el exterior la organización había habilitado un bar, que ofreció al respetable la posibilidad de remojar el gaznate durante las escasas treguas que se produjeron entre pase y pase. Entre dislate y dislate.

Además de los 10 cortometrajes finalistas que optaban a los premios del festival, el certamen ofreció una buena muestra de los más recientes largometrajes de terror marciano junto a algunas gemas clásicas que no por conocidas dejaba de ser interesante revisar en buena compañía y en pantalla grande. Echemos pues un vistazo a lo que dieron de sí estos tres días:

LARGOMETRAJES

 

Como piezas retrospectivas se escogieron con muy buen tino varios largometrajes bien diferentes entre sí, pero representativos de lo que el público puede encontrar en el B-Retina, como el gran clásico Plan 9 from Outer Space de Ed Wood, que muchos no consideramos tan mala como para ser considerada la peor película de la historia del cine, pues como todos bien sabemos hay infinidad de cintas por ahí que carecen del encanto, la imaginación y la facultad de entretener que tiene esta gema surgida de los suburbios del Poverty Row; Explorers (Joe Dante, 1985), uno de esos clásicos de ciencia-ficción para niños que hizo las delicias de aquella generación del video-club; Braindead (Peter Jackson, 1992) con una ensalada desaforada de casquería y zombies que no ha sido superada todavía; El hombre perseguido por un ovni (Juan Carlos Olaria, 1976) que por su voluntad, pasión y entusiasmo, pero también por la pobreza de sus resultados, es lo más cercano a Ed Wood que ha producido nuestro país.  Y finalmente The Room (2003), de Tommy Wiseau, algo que hay que ver para creer. Una película rodada con idea de construir un drama de altura que termina siendo el Ciudadano Kane del despropósito, del cine malo, del guión deslavazado y una ocasión perfecta para revisarla pues Tommy Wiseau, director, guionista, actor protagonista y responsable último de todo este dislate pronto estará hasta en boca de tu cuñado cuando en enero se estrene The Disaster Artist, película que, basada en el divertido libro escrito por Greg Sestero, co-protagonista de The Room, James Franco ha dirigido y protagonizado y en la que se narran los entresijos del rodaje de esta obra maestra del despropósito.

De entre los largometrajes de reciente factura que se pudieron ver en B-Retina destacamos The Story of Future Folk (John Mitchell, Jeremy Kipp Walker, USA, 2012), una tan humilde como sorprendente y bien solventada pieza sobre una invasión extraterrestre proveniente del planeta Hondo que se trunca cuando, el encargado de destruir la humanidad, el bravo General Trius, descubre la música y decide, no solo no destruir la Tierra, sino también casarse y formar una familia con una terrícola. Una delicia protagonizada por un dúo de folk real llamado, por supuesto, Future Folk. También se ofreció la premiere europea de la americana  The Barn (Justin M. Seaman, USA, 2016), un homenaje al cine de terror de los ochenta con parafernalia Halloween incluída. Sin olvidar Another Yeti A Love Story: Life on the Streets (Adam Deyoe y Eric Gosselin, USA, 2017) y la contribución del festival Nits de Cinema Oriental de Vic: The Best of Tetsudon, una jaimitada japonesa que reúne un buen número de cortometrajes con el denominador común de la locura más enfermiza. Acción, cuescos, erotismo y ridículos monstruos gigantes en este demente recopilatorio imprescindible en las Nits y cuya infección se ha extendido a otros festivales como Cryptshow o B-Retina.

La cosecha estatal de largometrajes que se ha proyectado durante los tres días del festival tampoco tiene desperdicio (o puede que sí): Chico Morera presentó su segundo largometraje tras el thriller de ciencia-ficción  Natalie_net (2015) repitiendo actriz protagonista, Sara G, en Blood Room (2016); se celebró la premiere catalana de Chronicon Z (Álvaro Martín Palomo, 2016), que parte de la atractiva premisa de ¿Qué pasaría si se produjera un apocalispsis zombie en Plasencia (Cáceres)? Pues el equipo de Chronicon Z nos lo cuenta al fin tras cuatro años de trabajo y de invertir sus ahorros en esta alocada comedia gamberra; Finalmente llegaron más zombies con Infección zombie (2016) de Jacint Espuny, otra producción realizada con más cariño que medios.

MANUEL VALENCIA Y JUAN CARLOS OLARIA: LOS DOS NOMBRE PROPIOS DE B-RETINA 2017

 

Especial atención merecen dos de las propuestas más esperadas y exitosas del festival: 25 Años de Serie-B  y El hombre perseguido por un ovni. El primero

(Foto: Manuel Valencia)

es un auto-homenaje a esa generación de los noventa que desde las páginas del fanzine 2000 Maníacos tantas alegrías dieron al aficionado al mejor y más descacharrante cine fantástico y de terror. 25 años y 50 números dan para muchos momentos de fiesta y jolgorio y un motivo de celebración en el que todos debemos participar. El fanzine dirigido por Manuel Valencia es un hito de la cultura popular y con este documental celebramos su trayectoria. La fiesta contó con el propio Manolo, que hizo en público algunos de los numeritos y gansadas que tan merecida fama le han otorgado ¡A por 50 números más!

Por su parte Juan Carlos Olaria fue el protagonista y responsable de cerrar B-Retina 2017 con su El hombre perseguido por un ovni, pieza de culto que merece reconocimiento como una de las más extrañas  cintas del cine español y la primera de nuestra cinematografía en tomarse en serio el tema de los extraterrestres. Y es que Juan Carlos Olaria es una enamorado de la ciencia-ficción y  la ufología, temáticas a las que ya había dedicado algunos cortometrajes amateurs cuando todavía era un imberbe teenager, así que cuando tuvo ocasión de rodar su primer largometraje no tuvo dudas: haría la primera película de platillos volantes española.

Juan Carlos Olaria pletórico con su entrada vitalicia.

Realizada con más voluntad y cariño que medios, El hombre perseguido por un ovni es una pieza que merece figurar en la historia del Fantaterror español por méritos propios. Por su mezcla de torpe erotismo y naif ciencia-ficción y por contener una poderosa y muy ibérica imagen: la de un Simca 1000 surcando el espacio.

Juan Carlos Olaria, una persona encantadora, presentó la película y respondió a las preguntas de los organizadores, que obsequiaron al director con una entrada vitalicia al festival, así como a las cuestiones que le hizo el respetable, que demostró su cariño y respeto hacia un cineasta que consiguió en los años setenta algo inaudito: rodar y ubicar en España una película de ovnis con la que consiguió, al menos de manera ficticia, una fantasía que ansiaba el propio director: vivir la llegada de los extraterrestres a la Tierra y surcar el espacio en una nave espacial.

PALMARÉS B-RETINA 2017

Presentando a Juan Carlos Olaria y su Hombre perseguido por un OVNI

El jurado de esta edición, formado por Sabrina Rodriguez (Artista Multimedia y escritora); David Jordan (Cardoterror);  Manuel Valencia (2000 Maníacos) y Marc Martínez (Director ganador del premio al mejor corto B-Retina 2016), tuvo que escoger de entre los diez finalistas al ganador del premio al mejor cortometraje, consistente en 500€ y trofeo. Por su parte el premio al Mejor-Peor Corto (Pack de cerveza artesana local Cornelia, pack 2000 maníacos y trofeo)  lo decide la organización, que lo considera un premio especial no al peor título recibido,  si no a la obra a la que reconozca un talento especial para conseguir llevar adelante un proyecto con los mínimos recursos consiguiendo crear una obra que haga pasar un buen rato a todos. Y finalmente también el público tiene voz y voto para dar su premio, consistente en 200€ y trofeo.

El palmarés de B-Retina 2017 ha sido el siguiente:

PREMIO DARK TV AL MEJOR CORTO: Justicia justiciera III (Rafa Dengrá)

PREMIO AMSTEL AL MEJOR DEL PÚBLICO: Justicia justiciera III (Rafa Dengrá)

PREMIO AL MEJOR-PEOR CORTO: Kelevra (Perro Malo) (Gerard Pelegrin

EN CONCLUSIÓN

Juan Carlos Olaria y la organización se despiden hasta el B-Retina 2018

Con la presencia de Juan Carlos Olaria y su El hombre perseguido por un ovni llegó el broche de oro para esta tercera y exitosa edición de B-Retina, que ha visto así confirmado su lugar entre los festivales catalanes de cine de género junto al resto de compañeros del TAC. ¿Qué es lo que confirma que un festival ha tenido éxito? Pues que el público lo pase bien, claro. Que vea buenas películas. Que haya interesantes actividades y buen ambiente pero, sobre todo, que se arrase con las  reservas de cerveza del bar. Y eso es precisamente lo que sucedió durante las dos últimas jornadas -de tres- del certamen ¿Y cómo lo celebró la organización? Pues invitando a todo el mundo, tras la película de Olaria, a dos barriles de clara que todavía permanecían intactos. Un colofón perfecto para un certamen que pasa a formar parte destacada en nuestra agenda de festivales. Y que también debería serlo en la vuestra.

 

Categorías:B-Retina, FANTATERROR
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