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El cine en zapatillas: Pesadilla en la playa (La spiaggia del terrore, Umberto Lenzi, 1972)

Como ya dijimos en el anterior post sobre las novedades de Regia Films, con semejante calor nada se antoja más apetecible que servirse una bebida helada y plantarse (aire acondicionado/ventilador mediante) ante la pantalla para ver cualquiera de los dos veraniegos lanzamientos que Regia  ha editado dentro de su prolífica e imprescindibleColección Cinema Giallo: Trópico de cáncer (Al tropico del cancro, Giampaolo Lomi y Edoardo Mulargia, 1972), de la que ya hablamos aquí y Pesadilla en la playa (La spiaggia del terrore, Umberto Lenzi, 1988). Dos cintas bien diferentes pero con puntos en común: caradura, despiporre, diversión y muchos ingredientes más que harán las delicias del cinéfago más exigente. Vamos con la segunda:

PESADILLA EN LA PLAYA (La spiaggia del terrore/Nightmale Beach, Umberto Lenzi, 1988) Editada en DVD por Regia Films

Italia/USA. Duración: 87 min. Guion: Umberto Lenzi, Vittorio Rambaldi, James Justice Música: Claudio Simonetti Fotografía: Antonio Climati Productora: Elpico Cinematografica / Laguna Films Género: Terror  Formato Pantalla: 1,85:1 (16/9) Anamorphic Widescreen Audio: Castellano, Italiano, Inglés Subtítulos: Castellano (x2)

Reparto: Nicolas De Toth, Sarah Buxton, Rawley Valverde, Lance LeGault, Michael Parks,John Saxon

Sinopsis: Diablo, el jefe de una banda de motoristas, es ejecutado por el asesinato de Julia, la hermana de Gail (Sarah Buxton). Unos meses después, durante las vacaciones de Pascua, conocidas como Spring Break en Norteamérica, los jugadores de fútbol americano Ronnie (Rawley Valverde) y Skipp (Nicolas De Toth) llegan al lugar vacacional donde ocurrió el crimen y la posterior ejecución. Ambos conocerán a Gail, pero al poco tiempo Ronnie desaparecerá coincidiendo con una serie de horribles asesinatos cometidos por un enigmático motorista. Skipp, con la ayuda de Gail, tratará de averiguar qué se ha hecho de Ronnie e investigará a la antigua banda de motoristas de Diablo y al perverso jefe de policía local Stryker (John Saxon).

“Inmediatamente me encontré en desacuerdo con el productor americano porque sentí que la historia era similar a mi Sette Orchidee Macchiate di Rosso. Por esta razón decidí, incluso antes de que el rodaje comenzara, que mi nombre no apareciera. Welcome to Spring Break debería ser considerado el trabajo de Harry Kirkpatrick, un guionista muy agradable que vivía en Florida y con el que me llevé muy bien.”.(1)

Mal empezamos si el propio director reniega de su película atribuyéndola a un director -y guionista- ficticio que tan solo es otro de los diversos seudónimos del director italiano. Y mal continuamos si declara, además, que es un guión similar a otro rodado por el propio Lenzi en 1972. (2)  Mal o… no tanto, pues en Pesadilla en la playa, como pueden suponer, lo de menos es el guión.

Jovenzuelos y jovenzuelas alocados bailando en las calles con escuetos trajes de baño como si no hubiera un mañana; diálogos estúpidos; playa; descerebre; concurso de miss camiseta mojada; neuronas en número inversamente proporcional a las abundantes feromonas que circulan en el ambiente…; todo esto es el spring break en Florida, las vacaciones de primavera. Y es en el penal de ese lugar y en plena juerga estudiantil donde es ejecutado en la silla eléctrica el pandillero ‘Diablo’, mientras su banda de motoristas  hace guardia en el exterior del presidio. El enfrentamiento entre los jóvenes, limpios y borrachos estudiantes y los sucios y asociales motoristas está más que cantado. Pero todo se complica aún más para las corruptas autoridades cuando el cadáver de ‘Diablo’ desaparece de la tumba donde estaba enterrado y un extraño motorista comienza a electrocutar jovencitos mediante diversos procedimientos. Ya tenemos pues asesino misterioso en este híbrido más cercano al slasher que al giallo, todo sea dicho, aunque con elementos en común con ese subgénero transalpino, como ese asesino cuya identidad descubriremos al final y que resultará ser el más absurdo, por supuesto.

De hecho Pesadilla en la playa es casi una parodia en sí misma, con actores de derribo  interpretando un guión ridículo jalonado de efectos especiales de baratillo en la cual los productores no se han complicado mucho la existencia a la hora de contratar jóvenes, pues está rodada en plena temporada de vacaciones de primavera, así que las playas estaban repletas de carnaza. Entre los WTF que podemos encontrarnos, figura la escena en la que unos jóvenes de noche en la playa bailan y cantan alrededor de una fogata mientras uno de ellos toca la guitarra ¡eléctrica!; tatuajes realizados con bolígrafo; actores inexpresivos; rodaje en descampados… Sin olvidar el duro trasfondo de crítica social que no duda en denunciar las corruptelas de absolutamente todos los estamentos del pueblo: el alcalde, que pretende ocultar los asesinatos para que no afecten a la temporada vacacional, para lo que contará con la colaboración del policía y el médico. De entre los poderes fácticos tan solo parece salvarse el párroco…

Los actores, con excepción de John Saxon que ejerce, una vez más, de duro policía del lugar y Michael Parks, que encarna a un médico alcohólico, son absolutamente de derribo. El protagonista masculino, Nicolas de Toth, decidió finalizar su naciente carrera como actor con este film, prosiguiendo su trayectoria en el mundo del cine desde detrás de las cámaras haciéndonos, con ello, un favor a todos los amantes del cine. Mientras que Sarah Buxton, la actriz principal, ha proseguido actuando desde que fuera descubierta a los 15 años por un cazatalentos, aunque eso sí, sin nada que destaque en su filmografía. Por si eso fuera poco, la actriz ya había coincidido con los productores y parte del equipo de Pesadilla en la playa en Rage- Furia primitiva, otro (sub)producto de terror dirigido por Vittorio Rambaldi basado en un guión escrito por Harry Kirkpatrick ¿les suena?

¿Lo mejor de Pesadilla en la playa? Posiblemente el póster. Y también el sabor a caradura que exhala por todos sus poros y que la convierten en un perfecto placer culpable con el que pasar un buen rato, especialmente en grupo, gracias a sus enormes dosis de humor involuntario.

 (1) Declaraciones de Lenzi en PALMERINI, Luca M. y MISTRETTA, Gaetano, Spaghetti Nightmares, Fantasma Books, 1996. Pág. 70
(2) Siete orquídeas manchadas de rojo (Sette orchidee macchiate di rosso, Umberto Lenzi, 1972) disponible también en la ‘Colección Cinema Giallo’ de Regia Films.

 

 

 

 

 

 

 

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