LO QUE DE VERDAD IMPORTA(The Healer, Paco Arango, 2016)
USA/Canadá / España Duración: 107 min. Guión: Paco Arango Música: Nathan Wang Fotografía: Javier Aguirresarobe Género: Comedia
Reparto: Oliver Jackson-Cohen, Camilla Luddington, Jonathan Pryce, Jorge García, Kaitlyn Bernard
Sinopsis: Alec (Oliver Jackson-Cohen) es un ingeniero mecánico inglés incapaz de poner en orden su vida. Cuando su tienda de reparación de aparatos electrónicos “El curandero” está a punto de quebrar por su afición al juego, un familiar que nunca supo que tenía se ofrece a solucionar sus problemas a cambio de que se traslade un año a Canadá, el lugar de origen de sus antepasados. Allí descubrirá que a su alrededor comienzan a suceder las cosas más incomprensibles. Enfrentarse a sí mismo, a su pasado, a su vida y, sobre todo, al don que nunca supo que tenía, inspirará a las personas que le rodean a creer en algo más allá de lo que se puede explicar.
Con este argumento poco más cabe añadir. Lo que comienza como una agradable comedia no demasiado inspirada va adentrándose en el fantástico más increíble y de ahí al piadoso mundo de los milagros. Todo de forma más bien increíble y con un epílogo que termina de poner la puntilla a esta cinta. Generoso presupuesto para un director con tan solo una en su haber (Maktub, 2011) y el dudoso honor de haber creado dos de las series más psicotrónicas de la televisión (¡Ala…Dina! y El inquilino), cuenta con actores como Jonathan Price y Jorge García que interpretan pequeños papeles junto a algunos actores bregados en series televisivas, como García y el propio director. De hecho, la película tiene un importante tufillo televisivo. Y no del mejor, precisamente. Pero al menos el objetivo de Lo Que De Verdad Importaes más que loable, ya que toda la recaudación se destinará íntegramente a la red de campamentos para niños enfermos SeriousFun Children’s Network, que fundó Paul Newman, con la que la Fundación Aladina (presidida por Arango) colabora estrechamente.
MANUAL DE UN TACAÑO(Radin!, Fred Cavayé, 2016)
Francia Duración: 89 min. Guión: Fred Cavayé,Nicolas Cuche,Laurent Turner (Idea original: Olivier Dazat) Fotografía: Laurent DaillandProductora: Jerico / TF1 Films Production / Mars Films Género: Comedia
Sinopsis: François Gautier (Dany Boon) es un tacaño. Ahorrar le produce alegría. Su vida gira con el único fin de no gastar nada, pero un día todo cambiará cuando se enamora de una compañera de trabajo, Valérie (Laurence Arné) y descubre que tiene una hija de 16 años, Laura (Noémie Schmidt) producto de una preservativo caducado y de la que no conocía su existencia. Obligado a mentir para ocultar su terrible defecto, esto será el comienzo de todos sus problemas.
Un conjunto de gags magníficamente hilvanados en esta ingeniosa comedia interpretada por el competente cómico Dany Boon y dirigida por Fred Cavayé, un director cuya carrera se había desarrollado hasta ahora en el campo del thriller y que demuestra que se desenvuelve muy bien también con la comedia.
Acertado ritmo, buen diseño de situaciones y buena construcción del personaje central, ese tacaño extremo llevado voluntariamente a la caricatura. Manual de un tacaño no ocupará un lugar de honor dentro de la comedia francesa, pero tiene una puesta en escena más que digna y es muy eficaz en su propósito de hacernos pasar un buen rato.
JACKIE(Pablo Larraín, 2016)
Chile/Francia/USA Duración: 95 min. Guión: Noah Oppenheim Música: Mica Levi Fotografía: Stéphane Fontaine Productora:LD Entertainment / Fabula / Protozoa Pictures Género: Drama
Reparto: Natalie Portman, Peter Sarsgaard, Greta Gerwig, Billy Crudup, John Hurt, Richard E. Grant, Max Casella, Beth Grant, Caspar Phillipson, John Carroll Lynch, Julie Judd, Sara Verhagen, Sunnie Pelant, Hélène Kuhn, Deborah Findlay, Corey Johnson
La (breve) estancia de Jackie Kennedy (Natalie Portman) y su marido John, el presidente de los Estados Unidos, en la Casa Blanca son rememoradas por su compungida, pero muy digna, viuda durante una entrevista que le realiza un periodista (Billy Crudup) una semana después del atentado que conmocionó al mundo en noviembre de 1963. La narración nos lleva por el pasado más inmediato de la pareja, su llegada a Dallas; su reacción al atentado; el traslado del cadáver; y el entierro. Además de, por supuesto, el magnicidio. Y todo nos lo muestra Larraín de una forma muy elegante. Firme. Contando con una actriz que realiza eso tan difícil de ver últimamente: actuar. Y es que Natalie Portman deja de ser esa magnífica actriz y se convierte en una convincente e intensa Jackie. Altiva, digna, carne de leyenda. Cubriendo toda la narración con total protagonismo y mínimamente respaldada por eficaces actores como John Carroll Lynch, Peter Saarsgard y, sobre todo, John Hurt, cuyo reciente fallecimiento aporta un nuevo sentido a su papel de sacerdote, que dará comprensión y apoyo espiritual a Jackie tras la pérdida de su esposo.
La música de Mica Levi, muy juiciosamente nominada a un premio Oscar ilustra, con una partitura protagonizada por la sección de cuerda, el desgarro de la protagonista y conecta con el concierto de Pau Casals ante la pareja protagonista y su séquito, evento que se recuerda en un momento de la cinta.
Pero repito, si algo destaca por encima de todo es la madura actuación de Natalie Portman, en opinión de este comentarista, posible próxima poseedora de una estatuilla por su brillante interpretación como ese icono de siglo XX. Contenida, digna, en una película que deja reconocer también la labor del Pablo Larraín que nos conquistó con su otro acercamiento a un personaje histórico en Neruda (2016). Aquí como allí sitúa la acción en un momento muy concreto de la biografía del protagonista. Y también como en la maravillosa Ed Wood(Tim Burton, 1994), se huye del biopic al uso y se recoge un momento concreto. Ni nos interesa el antes, ni el después de Jackie, tan solo ese momento en el que nace la leyenda, el icono de la dama presidencial que se ha mantenido hasta hoy y que no se repetirá. Ese momento en el que existió Camelot.
Theodore H. White escribía en 1978, en su obra In Search of History: A Personal Adventure, especie de memorias de sus tiempos como periodista político, que su comparación de la presidencia de JFK a Camelot fue «una lectura errónea de la historia La Camelot mágica de John F. Kennedy nunca existió». Pero eso fue después. Mucho después. Cuando la historia quiso poner fin a la leyenda.
Con la pantalla en negro como fondo, se precipitan sobre nosotros los primeros acordes de la música de Mica Levi. Un encadenado de cuerdas que descienden como olas imitando el ritmo de una respiración muy profunda, de una exhalación de suspiros de duelo. La banda sonora se sustantiva en una serie de temas con propósitos no tanto narrativos como dramáticos, un conjunto de leitmotiv que resaltan la turbación y quiebro del personaje, su desquiciamiento y sus heridas internas. Es una banda sonora que, como un jarrón de cristal hecho añicos, se forma con piezas musicales quebradas.
Así es la música, así es el retrato de la primera dama que nos trae Pablo Larraín: un puzle construido con los fragmentos del dolor que siguió inmediato al magnicidio. El chileno, igual que conNeruda, dibuja el perfil psicológico de su personaje centrándose en el momento más decisivo de su biografía. Detalles breves relatados con flashbacks y flashforwards que rompen la serie cronológica lineal y forman una cascada de situaciones esenciales, de instantes cinematográficos intensos, que jalonan la narración impactando en nosotros que acompañamos el sentimiento de la viuda. Sirva como ejemplo ese plano en el que la vemos reflejada en el espejo lavando la sangre y visceras que han impregnado su rostro y su ropa, mientras las gotas de agua salpican la superficie reflectante como si fueran lágrimas ensangrentadas.
La cámara busca constantemente la cara de Jackie/Natalie Portman, su semblante de esfinge que nos recuerda la expresión de la Monalisa, que nos trae a la memoria la indescifrable faz de Greta Garbo en La reina Cristina de Suecia. Una interpretación soberbia la de Portman que justifica sobradamente su nominación al Óscar. La vemos controlar su aflicción consciente de la responsabilidad que ha caído sobre sus hombros como imagen visible que es del sentir de todo un pueblo, de una nación que ha sido sacudida en sus raíces por el asesinato del líder luminoso que era entonces JFK para la mayoría. Sobre ella descansa la labor de dar consuelo a ese mundo que ha resultado conmocionado por el magnicidio, de ella depende la construcción del mito al que asirse, por eso el presente de la obra se centra en la entrevista concedida a Theodore H. White (tan solo una semana después del atentado) en la que la viuda de América convirtió en idílica la era Kennedy. El corto mandato de JFK habría sido un nuevo Camelot, un paraje lleno de gloria en el que, por breve duración, reinó la paz y la armonía.
Como en un juego de muñecas rusas, mientras asistimos a la creación de la leyenda que envolvió a Kennedy de manos de Jackie, Larraín la convierte en leyenda a ella misma. Igual que nos mostraba a Delia del Carril en Neruda, convirtiendo al poeta en mito y dándose voluntariamente a sí misma un papel secundario, borrando ambas su huella en favor del hombre al que elevan a la inmortalidad. Así el trabajo de Larraín no es una mera hagiografía, lo que le interesa reflejar en sus peculiares biopics es la importancia del mito para los pueblos. Sus retratos no escatiman la plasmación de los perfiles oscuros de sus héroes, Jackie confiesa al entrevistador que su matrimonio no pasaba por el mejor momento mientras enciende un cigarrillo con otro, pero, como le advierte, ella no fuma, igual que reconocerá después ante ese sacerdote encarnado por John Hurt que sí recordaba los detalles que ha negado conocer. Las debilidades deben ser omitidas en la versión oficial porque lo que importa es el legado, el regalo de un icono que trasciende al hombre (y a la mujer que lo recrea).
Poco importa la historia porque el espacio de la leyenda es el verdadero taller donde se confecciona el sentido. La mentira genera una verdad más amplia a la que podrán recurrir incluso las generaciones venideras. La sonoridad apesadumbrada de Levi tiene su contrapunto en la música de Loewe y la letra de Lerner para la última canción de su musical artúrico. Un interludio de luz entre las sombras que introduce el matiz melancólico en la trama. Tal como dice el confesor, aunque la noche traiga el quebranto de nuestra fortaleza hasta desear la muerte, cada mañana volveremos a tomar nuestro café como si nada. Todos somos apenas gotas en la inmensidad de un mar soleado, pero nos gusta imaginar que algunas brillan y que su destello nos toca como una ilusión de esperanza.
USA Duración: 111 min. Guión: Barry Jenkins (Historia: Tarell McCraney) Música: Nicholas Britell Fotografía: James Laxton Productora: A24 / Plan B Entertainment / Upload Films Género: Drama
Reparto: Trevante Rhodes, André Holland, Janelle Monáe, Ashton Sanders, Jharrel Jerome,Naomie Harris, Mahershala Ali, Shariff Earp, Duan Sanderson, Edson Jean
Sinopsis: Chiron es un joven afroamericano con una difícil infancia y adolescencia que crece en una zona conflictiva de Miami. A medida que pasan los años, el joven se descubre a sí mismo y encuentra el amor. Al mismo tiempo, tiene que hacer frente a la incomprensión de su familia y a la violencia de los chicos del barrio.
Uno, que no es nada dado a ver trailers o leer mucho (ni poco) sobre las películas que va a ver, se maravilla ante películas como Moonlight, con las que el director consigue, ya desde la primera escena, que nos interese y nos intrigue lo que sucede en la pantalla, metiéndonos en la historia con una cámara que no sabe estarse quieta, que persigue a los diferentes personajes, que nos mete de lleno en la acción. También, este mismo, da especial valor a que ciertos temas (bulling, homosexualidad nada asumida, droga, soledad…) sean tratados de forma realista, pero sin caer en fáciles sentimentalismos, que restarían valor a esta cinta, a la que si hay que darle un pero, este sería para la corrección política con la que se han redactado los subtítulos, que adulteran unos diálogos que no deberían ofender a nadie, ya que la cinta está dirigida por un afroamericano, Barry Jenkins, que a la vista está que promete mucho, y más teniendo en cuenta que su tercera cinta, de salir adelante el proyecto, será Contract with God, basada en la maravillosa novela gráfica de Will Eisner.
Pero esta cinta no sería igual si no contara con el magnífico reparto en el que destacan los actores que interpretan las tres edades del protagonista, Chiron /Little, que consiguen darle una continuidad a sus gestos a sus miradas, manteniéndolo totalmente reconocible a pesar de sus cambios físicos, alguno de ellos realmente radical. La cámara se encargará también de trasmitir las emociones que el tímido y cohibido Chiron, víctima de los abusos de sus compañeros y de su sexualidad reprimida, será incapaz de exhibir. Conviene destacar también al magnífico Mahershala Ali, que encarna a Juan, un personaje que, a pesar de dedicarse al negocio de la droga, representará a uno de los personajes más positivos de la historia junto con su compañera Teresa, una deliciosa Janelle Monàe a la que también hemos visto recientemente en Figuras ocultas(Hidden Figures, Theodore Melfi, 2016).
Recientemente premiada con el Globo de Oro a Mejor Película (drama), Moonlight es una película atípica quizás en una ceremonia de los Oscar, independiente y emotiva, sin ser lacrimógena, deja un poso de melancolía en el espectador y demuestra que puede hacerse cine reivindicativo y sensible sin caer en los viejos tópicos. A destacar también el cartel escogido, con el rostro de Chiron formado por retazos de los tres actores.
2016: Premios Oscar: 8 nominaciones incluyendo mejor película y director
2016: Globos de Oro: mejor película drama. 6 nominaciones inc. mejor director
2016: Premios BAFTA: 4 nominaciones, incluyendo Mejor película
2016: American Film Institute (AFI): Top 10 – Mejores películas del año
2016: National Board of Review (NBR): Mejores 10 pel., director y actriz sec. (Harris)
2016: Premios Independent Spirit: Mejor reparto. 6 nom. incl. película y director
2016: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor director, actor sec. y fotografía
2016: Críticos de Los Angeles: Mejor película, director, actor sec. y fotografía
2016: Círculo de Críticos de San Francisco: 6 premios, inc. mejor película y director
2016: Festival de Mar del Plata: Mejor actor (Mahershala Ali)
2016: Premios Gotham: Mejor película, guión y reparto
2016: Critics Choice Awards: Mejor reparto y actor sec. (Mahershala Ali). 10 nomin.
2016: Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor película
2016: Sindicato de Directores (DGA): Nominada a mejor director/película
2016: Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión original
2016: Sindicato de Actores (SAG): Mejor actor secundario (Mahershala Ali)
2016: British Independent Film Awards (BIFA): Mejor película internacional
2016: Satellite Awards: Mejor actriz sec. (Harris) y guión original. 7 nominaciones
BATMAN LA LEGO PELÍCULA (The LEGO Batman Movie, Chris McKay, 2016)
USA / Dinamarca Duración: 104 min. Guion:Seth Grahame-Smith Música: Lorne Balfe Productora: Vertigo Entertainment / Warner Animation Group / Warner Bros. Género: Comedia de animación
Sinopsis: Spin-off de «La LEGO Película», protagonizado por Batman. En esta ocasión, el irreverente Batman, que también tiene algo de artista frustrado, si quiere salvar a la ciudad de la hostil conquista de El Joker, puede que tenga que dejar de actuar en solitario, intentar trabajar con otros y, tal vez, aprender a relajarse.
Un festival de irónicas referencias a todas las versiones de Batman que han sido en cómic, televisión, seriales y cine, así como a otras cinefílias ya que podemos ver entre los enemigos del cruzado enmascarado desde a los monstruos de Universal, a los Gremlins, King-Kong, la bruja de El mago de Oz y sus monos alados y hasta al mismísimo Saurón, todo ello en un recorrido sin frenos y a toda velocidad repleto de humor, ironía y el tan inevitable como eterno mensaje común a casi todas las películas de animación para toda la familia: trabajo en equipo. No resulta tan redonda como La Lego Película, que nos ofreció el mismo director, Chris McKay hace dos años, pero el buen rato está más que asegurado, sobre todo durante la primera hora. Nos sigue pareciendo toda una proeza que con juguetes tan horribles como los Lego pueda hacerse estas cintas tan arrolladoras y eso pensamos que se consigue gracias al humor gamberro que desbordan los guionistas de Batman, la Lego película y su predecesora.
EL DÍA MÁS FELIZ EN LA VIDA DE OLLI MÄKI(Hymyilevä mies, Joho Kuosmanen, 2016)
Finlandia /Suecia / Alemania Duración: 92 min.Guión: Mikko Myllylahti Música:Laura Airola,Joonas Haavisto,Miika Snåre Fotografía: Jani-Petteri Passi (B&W) Productora:Aamu Filmcompany / ONE TWO Films / Tre Vänner Produktion AB Género: Drama
Reparto: Jarkko Lahti, Eero Milonoff, Oona Airola, Joonas Saartamo, Olli Mäki, Mika Melender, Raija Mäki, Joanna Haartti, Niklas Hyvärinen, Pia Andersson,Deogracias Masomi, Jarmo Kiuru, Marko Wilskman, Shamuel Kohen, Antti Naakka
Sinopsis: En el verano de 1962, Olli Mäki (Jarkko Lahti) tiene la oportunidad de hacerse con el título de campeón del mundo de boxeo en la categoría de peso pluma. Desde la campiña finlandesa hasta las intensas luces de Helsinki, todo está preparado para su fortuna y gloria. Lo único que Olli debe hacer es perder peso y concentrarse. Pero hay un problema: se ha enamorado de Raija (Oona Airola).
Finlandia, bello poema sinfónico de apenas ocho minutos con dos partes bien diferenciadas, una introducción lenta (andante) y un allegro, mediadas por un pequeño pasaje de transición. Trágica y solemne se inicia Finlandia para mutar hasta su victorioso final. Durante casi toda su extensión se desarrolla un ritmo y estilo turbulentos, con gran carga orquestal, simbolizando la opresión y lucha del pueblo finés, finalizando en un himno de esperanza.
Sibelius como cantor del alma finesa de la que pocas manifestaciones llegan a nuestra Europa meridional. Por eso debemos estar agradecidos a Surtsey Films por acercarnos esa exquisita opera prima que es El día más feliz en la vida de Olli Mäki bien definida en Variety como: «una fábula que celebra la sencillez por encima de la ambición, la recompensa emocional por encima del botín de la Victoria».
Finlandia, país de los mil lagos; ver danzar una piedra sobre sus aguas cristalinas equivale a acariciar con las yemas la paz de las emociones compartidas. Locus amoenus con connotaciones de Edén, a través de Olli (Jarkko Lahti) y Raija (Oona Airola) accedemos al remanso del alma en el que todavía creemos en la inocencia y cuestionamos las nociones de éxito y fracaso que baraja nuestra sociedad. La derrota puede ser una victoria si nos alcanza por haber priorizado la paz íntima por encima de la fama en nuestras vidas. El día más feliz en la vida de Olli Mäki es un canto a la humildad y la armonía simbolizadas por el pequeño pueblo de Kokkola (por alguna razón en nuestro interior este debut en el largo nos hace recordar Mi dulce pueblecito de Jirí Menzel) frente al mundo frívolo de las apariencias simbolizado por la capital.
El sucio blanco y negro (esa fotografía con grano que le concede textura de documento) de la película de Kuosmanen nos sitúa magníficamente en el gris de esa época (1962) y de ese lugar (Helsinki). Con actores que se desenvuelven de manera muy natural, sencilla, retratando a esos dos seres enamorados que tan solo quieren vivir un vida normal en su pueblo, donde él es panadero y no deportista de élite. Con saludables y simpáticos apuntes de comedia, esta exótica cinta nos narra un relato de boxeo exento de todo el dramatismo (y más aún del triunfalismo), al que nos tiene acostumbrados el cine norteamericano. Un relato que trasciende su propio argumento para llevarnos a interrogarnos sobre los valores que deben regir nuestras vidas.
Premios
Festival de Cannes: Mejor película (Un Certain Regard)
Premios del Cine Europeo: Premio FIPRESCI
Satellite Awards: 2 nominaciones incluyendo mejor película de habla no inglesa
URBAN HYMN (Michael Caton-Jones, 2015)
UK Duración: 114 min. Guión: Nick Moorcroft Música:Tom Linden Fotografía:Denis Crossan Productora: Eclipse Films / Powder Keg Pictures Género: Drama
Reparto: Shirley Henderson, Letitia Wright, Isabella Laughland, Ian Hart, Steven Mackintosh,Shaun Parkes
Sinopsis: Enmarcada en los disturbios ocurridos en el Reino Unido durante el verano de 2011, Urban Hymnnarra las vivencias de una problemática adolescente de color que debe elegir si en el futuro quiere seguir metida en problemas junto a su mejor amiga o si, por el contrario, decide hacer caso a su asistenta social e iniciar una prometedora carrera musical.
En todos lados nos encontramos arrabales, extrarradios de los que nadie se ocupa, pero en los que a veces, tan solo poniendo un poco de cuidado, pueden hallarse perlas. Tan solo hace falta buscarlas y una vez encontradas, sacarles brillo. Eso es lo que intenta en esta producción británica Kate (Shirley Henderson), con la problemática Jamie (Letitia Wright), una adolescente que ha perdido a su madre víctima de una sobredosis de heroína. Amante del Northern Soul, legado musical heredado de su madre, Jamie encontrará en esos viejos discos y en la música la válvula de escape de una sociedad que acepta cuidarla hasta la mayoría de edad, aunque ignorando sus intereses. Catón-Jones, director con la mayoría de su producción realizada en Hollywood, hace un alto para volver a su país natal y dirigir esta pequeña pero eficaz cinta. Cercana en algún momento al folletín, pero alejándose de mensajes musicales triunfistas, Urban Hymn tiene su grandeza en sus actrices. Carentes de glamour, que no de encanto. Gente normal, que no es poco, que quiere superar sus pérdidas, trascender por encima de sus problemas. La prolífica Shirley Henderson borda una magnífica actuación y Letitia Wright consigue ofrecernos un personaje repleto de facetas, posiblemente más de las que tendrá ocasión de ofrecernos en la próxima cinta Marvelita, Black Phanter.
HOTEL EUROPA(Smrt u Sarajevu, Danis Tanovic, 2016)
Francia/Bosnia Herezegovina Duración: 85 min. Guión: Danis Tanovic (Obra: Bernard-Henri Levy) Música: Mirza Tahirovic Fotografía: Erol Zubcevic Productora: Margo Films / SCCA/pro.ba Género: Drama
Reparto: Snezana Markovic, Izudin Bajrovic, Vedrana Seksan, Muhamed Hadzovic, Faketa Salihbegovic, Edin Avdagic Koja, Jacques Weber, Aleksandar Seksan
Sinopsis: En el hotel Europa, uno de los más grandes de Sarajevo, van a recibir a una delegación de diplomáticos europeos para conmemorar el centenario del atentado que inició la Primera Guerra Mundial. En las cocinas se prepara una huelga de los trabajadores, que llevan dos meses sin cobrar. Mientras tanto, una periodista filma un programa de televisión en la azotea y un hombre ensaya un discurso en su habitación.
Otra nueva e intensa visión al eterno conflicto de los Balcanes, como en su día lo fue la incomprendida A Serbian Film (Srpski film, Srdjan Spasojevic, 2010), situando en esta ocasión a los peones en un hotel cercano a donde se produjo el atentado de Sarajevo que dio origen a la Primera Guerra Mundial. Tanovic dará mucha vitalidad a la cinta mediante largos planos secuencia en los que la cámara perseguirá alternativamente a los dos personajes que pasearán por todo el hotel, de la terraza a los sótanos y por todas las secciones: el gerente y la gobernanta.
Las diferentes entrevista a historiadores de ambos bandos que realizará una periodista intentarán situarnos en la problemática que ha movido a enfrentarse periódicamente a estas zonas europeas. También demostrarán que la herida sigue dolorosamente abierta y no dejará mucho lugar a la esperanza (¿dónde estará el Palacio de invierno en nuestro convulso ahora?), solo a perpetuar los errores. Los horrores.
RESIDENT EVIL: EL CAPÍTULO FINAL(Resident Evil: The Final Chapter, Paul W. S. Anderson, 2016)
FRANCIA/ALEMANIA/CANADÁ/AUSTRALIA, Duración: 106 min. Guión: Paul W.S. Anderson Música: Paul Haslinger Fotografía:Glen MacPherson Productora: Screen Gems / Capcom Company / Capcom Entertainment / Constantin Film InternationalGénero: Terror.
Reparto: Milla Jovovich, Li Bingbing, Ali Larter, Ian Glen, Shawn Roberts, Ruby Rose, Eoin Macken, Willian Levy, Fraser James, Rola
Sinopsis: La humanidad está agonizando tras la traición sufrida por Alice (Milla Jovovich) a manos de Wesker. Alice deberá regresar a donde la comenzó la pesadilla -Raccoon City-, ya que allí la Corporación Umbrella está reuniendo fuerzas antes de un último ataque a los últimos supervivientes del apocalipsis. En una carrera contra el tiempo, Alice tendrá que unir fuerzas con viejos y con un inesperado aliado en una batalla contra hordas de zombis y nuevos monstruos mutantes. Será la aventura más difícil de Alice para salvar a la humanidad, que está al borde de la extinción.
Una vuelta a casa, al origen de la saga Residen Evil para ¿despedirse?, bueno, digamos que eso quedará un tanto en el aire, aunque desde luego esta sexta entrega cerrará varias subtramas heredadas de anteriores episodios. Pero no se alarmen si no tienen las otras películas todo los frescas que podrían, o incluso si no las han visto, pues Paul W. S. Anderson pondrá al día al espectador en un prólogo previo a la acción, situada en un mundo en ruinas, apocalíptico, en el que Alice (la siempre estupenda Milla Jovovich), tendrá que sobrevivir y luchar contra horribles mutaciones que irá encontrando en su viaje a ninguna parte. Lo peor de estos seres y estas luchas es que se desarrollan a tal velocidad que no se nos permite verlas todo lo bien que nos gustaría. Un mal desgraciadamente común en el último cine de acción y que echa a perder magníficos maquillajes, efectos y coreografías. Anderson vuelve a repetir con Resident Evil, saga de la que ha realizado todos sus guiones y dirigido cuatro, todas protagonizadas por su esposa Milla, pieza imprescindible en esta simpática saga que ha logrado algo tan difícil como es trascender sobre el video juego en el que se basa mediante acción, mucha acción, monstruos putrefactos y fabulosas patadas voladoras. Para incondicionales de la saga y para pasar un buen rato. No engaña a nadie.
Francia/Canadá. Duración: 89 min. Guión:Éric Summer,Carol Noble,Laurent Zeitoun Música: Bruno CoulaisFotografía: Jericca Cleland Productora:Caramel Film / Quad Productions / Main Journey Género: Musical de animación.
Sinopsis: Francia, 1879. Felicia es una chica huérfana con gran determinación y un único sueño, convertirse en bailarina. Para ello contará con la ayuda de su amigo Víctor, un joven inventor junto al que se fugará del orfanato y compartirá muchas y divertidas aventuras en la mágica París.
Magnífica cinta de animación que recuerda las mejores producciones Disney y que a los habituales mensajes positivos de este tipo de cintas (la recompensa por el esfuerzo, luchar por los sueños…) añade una muy eficaz animación, imprescindible para reproducir los momentos de danza con naturalidad y elegancia, consiguiendo que para nada resulten falsos o acartonados.
Ballerina es la primera incursión de la productora Quad en el mundo de las películas de animación y han trabajado con L’Atelier Animation y Theodore Ty y su equipo, responsables de grandes éxitos como Madagascar, Kung Fu Panda y Mulan. Coproducción entre Francia y Canadá de 32 millones de dólares de presupuesto, llega a los cines en versión 2D y 3D. La película cuenta en su versión original con las voces de Elle Fanning (The Neon Demon), Dane Deehan, la bailarina Maddie Ziegler y la cantante Carly Rae Jepsen, y las coreografías son de Aurelie Dupont y Jeremie Belingard, embajadores mundiales de la Ópera de París. La música original es de Klaus Badelt y su banda sonora ha contado con Sia que interpreta la canción «Suitcase» y Carly Rae Jepsen que canta «Cut to the Feeling» y «Runaways».
Un buen plantel de simpáticos personajes pueblan este excelente musical que contiene el humor preciso para no convertirlo en una cinta exclusivamente para niños. Todo ello conjuntado da como resultado una historia lo suficientemente atractiva como para olvidarse del mundo durante su hora y media de duración y salir, además, encantado del cine.
SOMNIA. DENTRO DE TUS SUEÑOS (Before I Wake, Mike Flanagan, 2016
USA Duración: 97 min. Guión:Mike Flanagan,Jeff Howard Música:Danny Elfman,The Newton Brothers Fotografía: Michael Fimognari Productora:Intrepid Pictures / Demarest Films / MICA Entertainment Género: Fantástico
Reparto: Kate Bosworth, Thomas Jane, Jacob Tremblay, Annabeth Gish, Dash Mihok,Scottie Thompson, Jay Karnes, Kyla Deaver, Lance E. Nichols, Courtney Bell,Justin Gordon, Ginger McNamara
Sinopsis: Jessie (Kate Bosworth) y Mark (Thomas Jane) deciden adoptar a Cody (Jacob Tremblay), un niño al que le aterroriza dormir. Inicialmente creen que el origen de dicha fobia está en el traumático pasado del chico. Pero pronto se dan cuenta de la verdad: los sueños de Cody se proyectan en la realidad, y muchas veces lo que se materializa son horribles y letales pesadillas. Para salvar a su familia, Jessie y Mark deberán descubrir qué se encierra bajo los sueños del pequeño.
A Contracorriente continúa su loable labor de estrenar en nuestras salas algunos de los mejores títulos que pudimos ver durante el último Festival de Sitges. Somnianos propone un siempre inquietante viaje al mundo de los sueños, que son vistos como un diálogo con nosotros mismos y nuestras aflicciones. También es una película sobre la difícil resolución del duelo. A Jessie y Cody les une el haber tenido una pérdida importante en sus vidas. Pero también tienen en común las noches en blanco, Jessie producto del insomnio y Cody de forma voluntaria, mediante estimulantes, porque teme que le visite el Canker y devore a sus seres queridos. Esta inquietante intriga sobrenatural está muy bien planteada y resuelta. No resulta difícil pensar en otras pesadillas materializadas, con el mismo Freddy en cabeza, pero también en el viejo cuento La pata del monode W. W. Jacobs, con esos padres que desean que, a toda costa, retorne su hijo fallecido. Flanagan resolverá esta intriga mediante un ingenioso clímax que explicará de donde vienen los terrores que atenazan al niño interpretado por Jacob Tremblay que brilla de forma especial, al igual que lo hizo en La habitación (Room, Lenny Abrahamson, 2015), cinta con la que se dio a conocer . De nuevo realiza una magnífica actuación que vaticina que, si no se trunca su carrera, nos encontramos ante una nueva estrella. El tiempo dirá.
LAS PLANTAS (Roberto Doveries, 2015)
Chile Duración: 93 min. Guión:Roberto Doveris Música: Violeta Castillo,Ignacio Redard Fotografía: Patricio Alfaro Productora:Patra Spanou Film Marketing,Consulting Género: Drama
Reparto: Violeta Castillo, Mauro Vaca, Ernesto Meléndez, Ingrid Isensee, Juan Cano, Simón Mercado, Marcela de la Carrera
Sinopsis: Florencia (Violeta Castillo), una joven de 17 años, se tiene que hacer cargo de su hermano que está en estado vegetativo. Su madre (Ingrid Isensee), internada en un hospital, la ayuda con un dinero que apenas les alcanza para vivir. Fan de los cómics y el anime, descubre casualmente en un trastero un cómic antiguo llamado “Las Plantas”, que narra una invasión de espíritus vegetales con poderes para poseer cuerpos humanos. Prácticamente sola, con la «compañía» de su hermano, Florencia trata de calmar su desamparo explorando su sexualidad con desconocidos a través de Internet.
Roberto Doveris debuta con esta película y el reto que se ha marcado es muy loable, pero ciertamente arriesgado: ha rodado una cinta cuya exhibición será bastante limitada, entre otras cosas, por las explícitas imágenes de sexos masculinos. Y es que en pleno siglo XXI siguen existiendo ciertos temas tabú cuya exhibición esta vetada dentro del cine más o menos comercial. Las Plantaspresenta la mirada heterosexual femenina, entendiendo el cuerpo masculino como objeto de deseo cuando la protagonista quiere saber y experimentar lo que es la sensualidad y el erotismo. Aquí es el hombre objeto de la mirada de la mujer, lo que no es habitual en la mayoría de la películas. Es una cinta incomoda, además, por la situación que nos narra, un callejón sin salida en el que la sordidez asoma en el hogar, con ese hermano en estado vegetal, y en esos arriesgados encuentros con desconocidos. El film, que causa polémica allí por donde proyecta, provocó incluso altercados en el Festival de cine de Skhalin en Rusia, cuando el publicó se escandalizó por esas escenas. Y es que Violeta Castillo, que interpreta el personaje protagonista, Florencia, invita a desconocidos a través de internet y les pide que se masturben mientras ella, vestida, observa la situación. El tratamiento explícito de los encuentros bastaron para causar la indignación.
El filme, que en el Festival de cine de Berlín obtuvo el Premio del Jurado a la Mejor Película en la sección Generation 14+, y una Mención Especial del Jurado Joven, incluye animación gráfica sobre la imagen y música instrumental compuesta por la propia Violeta Castillo, protagonista y cantante argentina, que recibió el premio Epicentre del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires.
Sin lugar a dudas una cinta arriesgada, pero cuya existencia y exhibición demuestra que todavía quedan espacios alternativos de libertad y creadores comprometidos con su trabajo, aunque signifique el veto o la invisibilidad.
BILLY LYNN(Billy Lynn’s Long Halftime Walk, Ang Lee, 2016)
USA/UK/China Duración: 110 min. Guión:Simon Beaufoy,Jean-Christophe Castelli (Novela: Ben Fountain) Música:Jeff Danna,Mychael Danna Fotografía:John Toll Productora: Sony Pictures / TriStar Pictures / Bona Film Group / Dune Films / Film4 / Ink Factory / The Marc Platt Productions / Studio 8 Género: Bélico
Reparto: Joe Alwyn, Steve Martin, Kristen Stewart, Garrett Hedlund, Vin Diesel, Chris Tucker, Beau Knapp, Ben Platt, Deirdre Lovejoy, Bo Mitchell, Bruce McKinnon,Randy Gonzalez, Christopher Matthew Cook, Ricky Muse, Ric Reitz
Sinopsis: El joven soldado de 19 años Billy Lynn (Joe Alwyn) y su patrulla sobreviven a una batalla en Iraq en la que son grabados por las cámaras, unas imágenes que hacen que sean tratados como héroes. Tanto, que cuando regresan a casa se les organiza una gira promocional antes de volver a la guerra…
Billy Lynn, que adapta una novela de Ben Fountain, es una lúcida reflexión sobre el heroísmo, la guerra y el sacrificio y una ácida crítica al american lifestyle. Ang Lee se valdrá de un rico conjunto de texturas visuales y conceptuales que se unirán ofreciendo un retrato opresivo de la situación desde la mirada del protagonista. La acción se desarrolla durante el día que los soldados serán expuestos durante el intermedio de la Super Bowl , pasando a ser tan solo un número más junto a Destiny’s Child y las Cheerleaders de turno. Un espectáculo mediático en el que la guerra será tan solo otra ocasión de sacar a lucir la bandera. Hasta el amor en el que se inicia le será ofrecido al héroe, al mito, y no al hombre. Ante tanta hipocresía, el grupo de soldados tan solo se tendrán a ellos mismos para resguardarse de un mundo que ha pasado a ser absurdo, ridículo y en el que ellos, que han olvidado ya por lo que luchan, serán lo único digno, real.
Una película desasosegante que nos coloca ante el abismo de la crisis de valores de nuestra agotada sociedad. Sin duda uno de los mejores títulos que llegan a nuestras pantallas este fin de semana y, probablemente, una de las mejores películas del año.
VIVIR DE NOCHE(Live By Night, Ben Affleck, 2016)
USA Duración: 129 min. Guión: Ben Affleck (Novela: Dennis Lehane) Música:Harry Gregson-Williams Fotografía:Robert Richardson Productora: Warner Bros. / Appian Way / Pearl Street Films Género: Thriller
Reparto: Ben Affleck, Sienna Miller, Zoe Saldana, Elle Fanning, Chris Cooper, Brendan Gleeson, Remo Girone, Robert Glenister, Matthew Maher, Chris Messina, Miguel J. Pimentel, Anthony Michael Hall, Titus Welliver, Chris Sullivan, Max Casella, Kristen Annese, Larry Eudene, Derek Mears
Sinopsis: Lo que siembras, recoges. Pero nunca recoges lo que imaginas. Aceptar consejos paternales no va con Joe Coughlin (Ben Affleck). De hecho, este veterano de la Primera Guerra Mundial es un autoproclamado delincuente antisistema, a pesar de ser hijo del superintendente adjunto de la policía de Boston. No obstante, Joe no es completamente malo; ni siquiera es lo suficientemente malo para la vida que ha elegido. A diferencia de los mafiosos con los que se niega a trabajar, él tiene cierto sentido de la justicia y un corazón amable, y ambas cosas le juegan malas pasadas que le hacen vulnerable una y otra vez, tanto en los negocios como en el amor. Joe, decidido a enmendar los errores cometidos contra sí mismo y contra los suyos, se adentra en un peligroso camino que va contra su educación y su propio código ético. Él y su osado equipo dejan atrás el frío invierno de Boston para acudir a la calurosa ciudad de Tampa. Allí Joe aprenderá que la venganza, aunque pueda resultar más dulce que la melaza con la que se produce el ron ilegal que vende, siempre tiene un precio.
Para su cuarta película Ben Affleck ha vuelto a recurrir a Dennis Lehane de quien también adaptó una novela en Adiós pequeña, adiós (Gone Baby Gone, 2007) y sigue demostrando muy buen pulso en la dirección, en especial para las escenas de acción, pero no tanto para las dramáticas en esta, su película posiblemente más floja. Y es una lástima, pues el guión resulta interesante y el desarrollo, con una magnífica puesta en escena, llega a capturar e incluso, en algún momento, entusiasmar, pero el trasfondo que nos quiere trasmitir queda desdibujado y por eso aún queda más postizo ese final múltiple que nos quiere demostrar, a puñetazos, la total redención del personaje protagonista. Junto a Affleck (interpretando un papel que se ofreció también a Leonardo DiCaprio), y que prosigue con el rictus severo que se le quedó tras encarnar al caballero oscuro, podemos ver a un sobresaliente Chris Messina; un, como es habitual, magnífico Brendan Gleeson; una correctísima Zoe Saldana y a Elle Fanning en un pequeño pero agradecido papel.
LION (Garth Davis, 2016)
Australia/UK/USA. Duración: 120 min. Guión: Luke Davies (Novela: Saroo Brierley) Música: Volker Bertelmann,Dustin O’Halloran Fotografía: Greig Fraser Productora:See-Saw Films / Screen Australia / Sunstar Entertainment / Weinstein Company Género: Drama
Reparto: Dev Patel, Sunny Pawar, Nicole Kidman, Rooney Mara, David Wenham,Nawazuddin Siddiqui, Tannishtha Chatterjee, Deepti Naval, Priyanka Bose, Divian Ladwa
Sinopsis: El pequeño Saroo (Dev Patel), de cinco años, se pierde en un tren en el que recorrerá miles de kilómetros por la India, lejos de su casa y de su familia. Saroo tendrá que aprender a vivir solo en Calcuta, antes de que una pareja australiana lo adopte. Veinticinco años después, y contando tan sólo con sus recuerdos, una determinación inquebrantable y las posibilidades que le proporciona la herramienta de búsqueda Google Earth, comenzará a buscar a su familia perdida, para reencontrarse con ellos.
Premios:
2016: Globos de Oro: 4 nominaciones, incluyendo Mejor película drama
2016: Premios BAFTA: 5 nom., inc. Mejor actor sec. (Patel) y Actriz sec. (Kidman)
2016: Festival de Toronto: 1ª finalista Mejor película
2016: Critics Choice Awards: 6 nominaciones, incluyendo Película y Actor sec. (Patel)
2016: Satellite Awards: 5 nominaciones, incluyendo Película y Guión adaptado
2016: Sindicato de Directores (DGA): Nominado a Mejor Director y Nuevo director
2016: Sindicato de Actores (SAG): Nominada actor sec. (Patel) y actriz sec. (Kidman
Tras su aclamado paso por Toronto, y cuatro nominaciones a los Globos de Oro, entre ellas a Mejor película, esta cinta de The Weinstein Company llega a nuestras pantallas. Basada en una historia real, que se cuenta en el libro “Un largo camino a casa” (Ediciones Península), está dirigida por el nominado Garth Davis (Top of the Lake), guionizada por Luke Davies (Candy, Life) y protagonizada por Dev Patel(Slumdog Millionaire, El exótico hotel Marigold) junto a la la ganadora de un Oscar Nicole Kidman(Paddington, Las Horas), la nominada al Oscar Rooney Mara(Millenium: los hombres que no amaban a las mujeres) y David Wenham(Top of the Lake, 300).
Tras visionar un extenso tráiler que destripa el contenido casi íntegro de la película, nos esperábamos una historia mucho más lacrimógena y cercana a la pornografía sentimental que la que finalmente nos ofrece Lion. Correcta, interesante y bellamente rodada, sobre todo en su primera parte, que se desarrolla durante la niñez del protagonista en la India. Nos retrata este país como un lugar muy alejado de ese paraíso de espiritualidad que nos venden las modernas pseudo religiones New Age, mostrando en toda su cruel y mísera realidad algunos sórdidos episodios. Pero la acción decae en la segunda parte, en el hogar adoptivo del joven en Australia, desbordándose definitivamente en ese emotivo final. La película cuenta con valiosas actuaciones, como la de Nicole Kidman como la madre adoptiva del joven Saroo, cuya encarnación infantíl, Sunny Pawar, realiza un sobresaliente trabajo.
EL ÚLTIMO REY(Birkebeinerne, Nils Gaup, 2016)
Noruega Duración: 95 min. Guión:Ravn Lanesskog Fotografía:Peter Mokrosinski Productora:Paradox Film 3 Género: Aventuras
Reparto: Kristofer Hivju, Jakob Oftebro, Nikolaj Lie Kaas, Thorbjørn Harr, Pål Sverre Hagen,Benjamin Helstad, Stig Henrik Hoff, Anders Dahlberg, Thea Sofie Loch Naess, Ane Ulimoen Øverli, Adam Nemet, Torkel Dommersnes Soldal, Elg Elgesem
Sinopsis: Año 1206. Noruega ha sido devastada por una cruenta guerra civil. Mientras el Rey agoniza en su lecho de muerte, una nueva vida llega en el más absoluto de los secretos. Se trata del nacimiento de su hijo, Håkon, amenzado de muerte desde su primer suspiro de vida por los enemigos de su padre. Estos han puesto precio a la cabeza del bebé y un ejército se dispone a capturarlo. Pero no cuentan con que dos fieles soldados del rey, Skjervald y Torstein, estarán dispuestos a sacrificarlo todo para salvar a Håkon Håkonsen y convertirlo en el rey de Noruega.
«El Último Rey» es la historia de su huida, una extraordinaria aventura que puede cambiar la historia de Noruega para siempre.
«El Último Rey« se situó en el Top Ten de estrenos de mayor recaudación en 2016 en Noruega, con un Box Office de más de 3,5 millones de euros, superando a grandes estrenos norteamericanos como «Mascotas«, «El renacido» o «Jason Bourne«.
La película se basa en hechos reales acaecidos antes del reinado de Håkon Håkonsen, que se prolongó del 1217 hasta 1263 y que sirvió para poner fin al período de las Guerras Civiles que asolaban al país desde 1130. Su reinado se caracterizó por la paz y la consolidación de la monarquía. Pero El último rey no es sólo una película de recreación histórica, casi podría decirse que su remembranza es una excusa para adentrarse en el género de aventuras. Así la cinta de Nils Gaup nos ofrece un relato fiel a los estilemas de los cuentos tradicionales, con un héroe que se redime en el propio cumplimiento de su misión, tras ese episodio en el que la debilidad le hace traicionar a los suyos (la caída del héroe que habrá de purgar su falta). Entre paisajes nevados bellamente filmados, se nos sirve una aventura clásica muy disfrutable que cumple con creces su voluntad de entretener.
Criando ratas es, sin lugar a dudas, una obra que merece respeto. Realizada con escasos medios, pero mucho tesón y trabajo y construida, a pesar de los problemas e inconvenientes que hubo durante el rodaje, con pasión y buenos resultados, retrata a la perfección la sordidez de los barrios marginales de extrarradio, sus sonidos, su textura, sus protagonistas. Y todo desde dentro. Mojándose. Contando con una plantilla de actores extraídos de las calles, como antaño hacían Eloy de la Iglesia o José Antonio de la Loma y una vez en su salsa, introduciendo los ingredientes principales con los que contará la trama de Criando ratas: Droga, prostitución, violencia y pobreza en un barrio marginal que es como todos los barrios marginales: una bomba de relojería que apesta a realidad. A verdad.
Y a pesar de la falta de medios técnicos y humanos o de la participación de actores no profesionales, Criando ratasno es un trabajo amateur. Muy al contrario, mérito y muy grande es el de su artífice absoluto, Carlos Salado, pues muy claro hay que tener lo que se quiere hacer y cómo para conseguir los resultados artísticos que ha obtenido. Filmada de forma aparentemente descuidada, cercana a veces al documental tipo ‘Callejeros’, no se engañen, mirando más allá de la falta de medios puede apreciarse el cuidado con el que ha sido rodada y el gran trabajo de Salado para extraer los magníficos resultados que ha logrado de sus actores naturales, alguno de los cuales realiza un trabajo totalmente meritorio, desde su protagonista, Ramón Guerrero, pasando por los críos, tristemente maduros para su edad, y sin olvidar el memorable personaje de Mauri, que de manera tan veraz interpreta Mauricio Manzano. Un variopinto grupo de personajes que tienen en común llevar la ruina a cuestas.
Finalmente, a los medios humanos y de guión, hay que sumar un magnífico montaje y un eficaz acompañamiento musical que dan a la película ese crescendo/descenso tan bien marcado, tan intenso, que hace de Criando ratas una película muy entretenida y emocionante, tanto que no hemos dudado en ponernos en contacto con su responsable, Carlos Salado, para hablar de la gestación de este proyecto y de todo lo que rodeó al rodaje de esta auténtica epopeya de seis años de realización. Así que dejemos que sea él mismo quien lo cuente agradeciendo su tiempo y su gran amabilidad.
CARLOS SALADO: CRIANDO RATAS
Licenciado en Comunicación Audiovisual y tras dirigir seis cortometrajes y un mediometraje, Pecadores, se sumerge de lleno en Criando ratas, un proyecto que le llevará cuatro años rodar y para el que se recorrerá los barrios marginales de Alicante buscando a gente y lugares que den a su historia el verismo que quiere. Compositor y director de publicidad, entre sus últimos trabajos destaca la publicidad social del Club Atlético de Madrid o de entidades como Ayuda En Acción, ONCE, Mensajeros de la paz, ONU, FEAPS Madrid y FIAPAS. Actualmente, ha ganado con el proyecto «Somos sus mayores fans» el premio a la «Mejor Campaña Social» en los premios ALCE y el premio a la «Mejor Campaña Social Interactiva» en el Publifestival 2015.
Estudié cine, la licenciatura de Comunicación Audiovisual, y durante todos esos años era gran consumidor de cine, casi todo de autor, independiente. Ese cine que aboga por las historias reales, por las historias íntimas. Y dentro de todo ese cine estaba el cine quinqui, que yo adoraba. Lo empecé a consumir muchísimo, empecé a comprar todas las películas de Eloy de la Iglesia, José Antonio de la Loma, Carlos Saura … al final mi estantería estaba llena de cine quinqui, y veía que después de 30 años no había en el cine español una película que reflejara de manera realista el mundo de la calle como lo hicieron antaño, en los ochenta, así que durante todos los años de carrera soñaba con hacer algún día una película quinqui.
Carlos Salado, director de «Criando Ratas» (Foto Juan Carlos Soler)
Lo que me atrae de este género es mostrar una realidad de manera tan realista y tan veraz. Yo como cineasta cuando veo una película y no me la creo me siento estafado. Entonces para mí el objetivo primordial, aunque falle la iluminación, o el sonido se escuche mal, es que el resultado sea realista. Un documento social que invite a la reflexión. Yo creo que el cine quinqui, sobre todo el de Eloy, invitaba muchísimo a la reflexión, al debate. Establecía líneas de discusión. Mi gran deseo como artista es trascender, conmover al espectador, que no sea algo banal, que no sea simplemente entretenimiento, que haga sentir. Y yo creo que el cine quinqui eso lo ha hecho siempre muy bien. España ha cambiado, los barrios periféricos ya no están tan alejados del casco urbano, el argot ha cambiado, pero la delincuencia sigue existiendo en las calles. El menudeo sigue existiendo. El quinqui está en la calle.
Había dirigido cinco o seis cortos de temática de delincuencia, tenía 23 añitos, poca experiencia pero un entusiasmo muy grande. Intenté probar con los cortos el estilo que luego descubrí en ‘Criando ratas’. Se podría decir que eran casi pruebas de cámara. Así que en cuanto salí de la carrera tenía claro que quería hacer una película de género quinqui. Y en cuanto tuve las herramientas y los conocimientos necesarios me puse a ello. Contacté con un productor que creía en mí y creía en la idea, cogí a un chaval en la cámara y otro en el sonido. Éramos cuatro técnicos para filmar una película.
Lo rodé en muchos barrios de Alicante. Fui a buscar esa estética callejera o marginal por todo Alicante, está rodada desde Colonia Requena o Las 1000 viviendas al barrio José Antonio. Yo creo que Alicante, a diferencia de otras ciudades, es muy pequeña, no es como una gran metrópoli, como Barcelona, donde los barrios quedan más lejos. En Alicante yo creo que cualquier chaval que haya salido a la calle con quince años sabe lo que hay, solo hay que abrir los ojos, lo que pasa es que hay mucha gente que no quiere verlo, pero es una realidad que está ahí.
Con la gente del barrio nunca tuve problemas. Noté una predisposición total y absoluta. Con los actores e incluso con los vecinos. Desde prepararnos bocadillos hasta hacernos la cena la madre de un actor. Y los actores una predisposición total en el sentido de que había mucho potencial en la calle. Había talento. Y muchos de ellos no lo sabían, es decir, en ‘Criando Ratas’ el 95% de la plantilla son gente de la calle. La premisa básica era ser de la calle, conocer el mundo del menudeo, de la droga de cerca, pero eso no quita para que tuvieran talento. El proceso de selección fue muy duro y muy largo, seleccionando a esa persona que tuviera magia y que supiera interpretar de manera innata y natural. Y poco a poco ellos, pues imagínate, después de cada rodaje viéndose en la pantalla, intentando mejorar, intentando trabajar en su motivación, la dinámica de grupo. Siempre hemos notado mucha predisposición.
Yo siempre he pensado que el talento está en todas partes y en esas capas sociales está en abundancia lo que pasa es que hay que dar oportunidades, es decir, hay muchos chavales allí que les escuchas tocar la guitarra y es maravilloso y no han recibido una clase en su vida. O los ves dibujar… el talento está en todas partes y fue terapéutico en ese sentido. Descubrir una pasión, una motivación, desatar un potencial, ver como cada día se sacrificaban para hacerlo cada vez mejor. Fue un trabajo muy enriquecedor para ellos, muy positivo.
Al actor protagonista, Ramón Guerrero, lo conozco desde los trece años y es un chaval en el que yo siempre he confiado, que le veo carisma, un talento innato. Cuando camina por la calle o habla, la gente lo escucha, y eso lo ha tenido desde pequeño, eso no se enseña en ninguna universidad, lo tienes o no lo tienes, y creo que Ramón lo tiene. Por desgracia a Ramón lo encarcelaron un año, y aunque no se paralizó el rodaje, se cambió el guión, se hizo una película más coral. Se siguieron rodando las secuencias donde él no salía y yo, mientras, durante todo el año, todos los domingos iba al Centro Penitenciario de Fontcalent, en Alicante, a motivarle y a esperarle, pues no concebía ‘Criando ratas’ con otro protagonistas más que con Ramón Guerrero. Creo que es la cara visible de ‘Criando ratas’ y no concibo la película sin él, así que estuve allí todos los domingos estudiando el guión, preparando el personaje, soñando con el día que saliera. Y en el primer permiso carcelario se rodó la película y en el segundo se terminó. Terminamos la película en los permisos carcelarios.
Solo las chicas que interpretaban a las prostitutas y los que encarnaban a los dos policías eran actores profesionales.
Con la película en total hemos estado seis años. La empecé con 24 y tengo 30. Rodar, parar de rodar, volver a rodar… claro, al final los tiempos se dilatan mucho en una producción tan independiente. El cine convencional en dos meses se ha rodado, aquí no, aquí para preparar una secuencia la preproducción se alarga muchísimo y con eso todo. La música por ejemplo, que yo he compuesto, en una producción convencional tienes un departamento con siete personas, aquí yo he tenido que componer, grabar, orquestar, mezclar, producir, masterizar… absolutamente todo, y el proceso se alarga. Además, cualquier día de rodaje en ‘Criando ratas’ era un ir y venir de barreras, de obstáculos, de piedras en el camino, era muy complicado. Tanto el productor como yo llevamos cuatro años trabajando en publicidad. Hacemos campañas sociales para la ONU, Mensajeros para la paz, Ayuda en acción, ONCE, Atlético de Madrid… para un anuncio trabajamos con treinta personas, con Steadycams y cámaras de 50 mil euros. Es muy sencillos a día de hoy conseguir material, si quieres algo lo alquilas, pero en aquel entonces no, había que tener mucha cara dura para conseguir un bar donde rodar, o llamar al primo, o al hermano, o a un familiar para que conseguir cuatro coches de gama alta. Imagínate, la producción de una película así son inconvenientes, aventuras y desventuras constantemente.
En ‘Criando ratas’ me ha influido todo el cine que he consumido. Como el cine Dogma, el Neorrealismo italiano, el Cinema Verité de los cincuenta o la Nouvelle Vague. De estilo mi película se empapa mucho de aquello, de intentar renegar de todo artificio para ver un tipo de cine en el que parezca que no hayan ni cámaras, que tú estés ahí dentro con ellos. Parece una docuficción, nada de lo que aparece está pasando pero parece que así sea. La cámara al hombro, no iluminar, no retocar el sonido, abogar por la improvisación en diálogos, creo que al final hay un decálogo de cosas que se han repetido en la historia del cine y que ‘Criando Ratas’ vuelve ha renovar. Ese cine independiente, al margen de la industria, ese cine anticonvencional, que se rodaba antaño con cámaras de 16 mm. , pues ahora tenemos cámaras digitales que nos dan otro tipo de fotografía, pero al final es coger ese estilo hiperrealista y convertir nuestra mierda en abono. Si no había más dinero para iluminar, pues mejor todavía, porque el estilo es más palpable. No hay dinero para conseguir tres micrófonos, da igual, mejor que se oiga así porque es más creíble todavía. Yo creo que ese estilo tan carente de medios lo hace más valioso todavía.
Lo más importante para mi también era no mojarme, no posicionarme. Por ejemplo, Eloy de la Iglesia se posicionaba, daba lecciones de moral y de ética y yo, sin embargo, he intentado no hacerlo, aunque creo que es tan lícito posicionarse como no hacerlo, la delincuencia es un mundo demasiado complejo como para opinar yo. Entonces he intentado ser más imparcial, he mostrado todo aquel mundo, lo he reflejado, y que ahora los políticos, los trabajadores sociales, los padres o los educadores se encarguen de buscar soluciones o culpables. Pero esa no es mi misión, mi misión era mostrarlo de una manera auténtica y generar esa línea de debate para que la gente hable y busque soluciones.
Desde el primer día que se empezó a rodar teníamos nuestro plan de comunicación más que pensado y sabíamos lo que queríamos, hacia donde íbamos. Creo que al final hay muchos proyectos, películas y formatos distintos. Hay algunos que deben ir a salas de cine; hay otros que deben ir a festivales; otros que tienen que hacer taquilla y otros, como ‘Criando ratas’, son formatos para difundir online. Creo que en ese formato hay muchas oportunidades hoy en día, por ejemplo, lo que hizo ‘Malviviendo’ (1), o lo que ha hecho la película ‘Human’ (2), o lo que hacen muchos artistas jóvenes que ponen sus discos o videoclips por Youtube, creo que hay que aprovecharlo. Que a día de hoy tengamos en una semana 150 mil visitas y nos escriba gente de toda España e incluso Latinoamérica… Es maravilloso que pueda llevarse a cabo. Producciones pequeñas que tienen una difusión tremenda sin invertir dinero.
Los medios la verdad es que están respondiendo muy bien. Están apoyando y creyendo en la valía de unos chavales que se comprometieron con un proyecto y emprendieron su aventura. Hemos salido en El Mundo, El País, El Español, Onda Cero, SER, COPE, en breve en TVE… la acogida de los medios ha sido muy grata, la verdad.
Estamos pensando en la segunda película. Estamos barajando varios guiones y buscando financiación con varias productoras a ver por qué guión y por qué modelo nos decantamos ahora. Pero vamos a seguir haciendo cine, por supuesto, y después de la segunda película esperamos que venga la tercera. Al final como artista lo que quiero es seguir haciendo obras y si puede ser, cada vez con más presupuesto y en mejores condiciones, eso si, siempre respetando la autoría y luego intentando crear vanguardia o innovar o transgredir. Yo creo que ese es el objetivo final de cualquier cineasta o cualquier artista. Con más o menos presupuesto, el fin debe ser ese.
(1) Malviviendo es una serie web producida por Diffferent dirigida por David Sainz. Fue estrenada el 24 de noviembre de 2008 y su éxito ha ido creciendo exponencialmente, llevándose muy buenas críticas por parte del público. Lleva tres temporadas con un total de 30 capítulos emitidos.
(2) Película documental de Yann Arthus-Bertrand que se estrenó en Francia en septiembre 2015 y desde entonces ha estado para ser visionada de forma libre en internet. En España, algunos cines de arte y ensayo han iniciado proyecciones públicas a mediados de agosto 2016. De todas maneras, lo importante es que el film está disponible en internet para ser visionado por cualquier persona.
Sinopsis: “El cristo”, conocido delincuente juvenil, tiene una deuda con uno los narcotraficantes más poderosos de su barrio. Bajo los efectos del consumo de sustancias estupefacientes e inmerso en un estado de desesperación, lleva a cabo todo tipo de actos delictivos para conseguir el dinero. Poco a poco, irá cometiendo errores que le harán ganarse muchos enemigos. Paralelamente, la película muestra las aventuras y desventuras de tres chavales que están comenzando su carrera delictiva. Juntos sufrirán las consecuencias de su estilo de vida y comprenderán cuál es el precio a pagar.
“Buen servicio, pero no damos propinas a los negros”, así rezaba la nota que dos clientes dejaron en la cuenta del restaurante Anita’s de Ashburn (Virginia). Una pareja de treintañeros blanca que habían sido servidos por Kelly Carter,la camarera negra que lleva tiempo atendiendo a los parroquianos de ese restaurante con la fama de ofrecer un trato sin mácula (hay que aclarar que en EE. UU. el sueldo de los camareros debe ser completado con las propinas). “Me gustaría que regresasen –declaró Carter– y servirles de nuevo. Un comentario de odio no me hará cambiar”.
No es el episodio racista más sangrante que ha tenido lugar en EE. UU. recientemente, pero hemos querido destacarlo, precisamente, porque nos habla de un segregacionismo más corriente, más como de andar por casa, al alcance de cualquiera. Un acto discriminatorio para el que no hace falta dejar de ser civilizado, incluso amable (la pareja se comportó con normalidad y hasta se les escuchó elogiar la comida). Es un racismo del gesto, del desaire, apenas violento, pero igual de dañino que los asesinatos. Si no más, porque es más sutil y aparentemente menos reprobable. Casi anecdótico, es repulsivo porque da cuenta de cuánto ha permeado en la sociedad la lacra del odio racial.
Esto ocurre ahora, en el Siglo XXI, después de que la Casa Blanca haya albergado durante ocho años al primer presidente negro. Es desalentador. Quizás por ello el cine ha reaccionado y en los últimos tiempos nos ha ofrecido varios filmes que nos hablan del problema, remontándose al momento fundacional (The Birth of a Nation, Nate Parker) o a mediados del Siglo XX cuando la lucha por los derechos civiles de la población negra en Norteamérica tomó protagonismo. Este último es el caso de las dos cintas que llegan ahora a nuestras salas, Figuras ocultas (Theodore Melfi) y el último trabajo de Jeff Nichols, Loving, ambas basadas en hechos reales, pero muy distintas en su planteamiento y concepción.
Melfi usa la gran pantalla para sacar de la sombra el relevante papel de Katherine Johnson (Taraji P. Henson), Dorothy Vaughn (Octavia Spencer) y Mary Jackson (Janelle Monáe) en la carrera espacial, tres científicas superdotadas que tuvieron que luchar contra la segregación para ser consideradas, incluso dentro de la propia NASA. Su filme es el típico (¿tópico?) trabajo de autocrítica que busca en realidad la loa de los valores estadounidenses, un mea culpa que se sabe perdonado de antemano por sus propios méritos. Un ejercicio al gusto del americano medio que ve así tranquilizada su conciencia (lo analizamos con más detalle aquí). La mirada de Jeff Nichols es distinta, no está cortada por los patrones del cine académico y comercial, por eso su película vuela por otros espacios que no son los de la épica (de cartón) y el panegírico (huero). En Loving el drama se juega a ras de suelo, en la partida de un humanismo cercano y nada enfático, por eso nos alcanza a todos.
Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio. Así reza el artículo 16 de la Declaración de Derechos Humanos aprobada en las Naciones Unidas en 1948. Diez años más tarde Mildred y Richard Loving eran sacados de la cama en su casa de Central Point (Virginia) y arrestados a las dos de la madrugada, ¿su delito? Haber contraído matrimonio. Un matrimonio interarracial considerado ilegal en el estado de Virginia. El país líder de los aliados, el abanderado de las libertades democráticas, escondía en su interior su propio negativo. Tuvieron que pasar diez años más para que el Tribunal Supremo dictaminara a su favor, declarando todas las leyes de uniones segregacionistas del país inconstitucionales. Las más de medio millón de parejas mixtas que existían en aquel tiempo les deben su libertad a los Loving. Sin embargo, ellos nunca quisieron verse como héroes, revolucionarios o meros activistas de la lucha por los derechos civiles. “No lo hacemos porque alguien tenga que hacerlo y queramos ser nosotros. Lo hacemos por nosotros, y porque queremos vivir aquí”.
Mientras Melfi ofrece una dirección invisible e impersonal, Jeff Nichols aporta su visión particular al drama. La suya es una mirada de autor sobre una historia que le ha cautivado antes de llevarla a la pantalla. La apertura del filme, ese plano-contraplano cerrado y pausado en el que la joven anuncia su embarazo, ya nos indica que estamos ante una cinta diferente. Una película que va a saber exprimir la cara más íntima de la gesta. Nichols junto al gran trabajo de sus protagonistas, un irreconocible Joel Edgerton en el papel de Richard Loving y una Ruth Negga ajustada como un guante a la piel de Mildred, nos saben transmitir el espíritu de su batalla: fue su voluntad de luchar por ellos la que les impulsó a enfrentarse a todo un estado. La suya fue una revuelta por su derecho propio, igual al de tantos otros, a vivir en paz. Una revolución sin ánimo de protagonismo ni liderazgo surgida de su legítimo empecinamiento de amarse sin tenerse que ocultar ni renunciar a hacerlo en la tierra que les vio nacer.
Nichols nos habla desde los detalles, sin subrayados enfáticos, de una historia de amor que se trascendió a sí misma. Su puesta en escena destila sutileza y fluidez, anclada en lo cotidiano, nos informa de ese racismo a pie de calle que contamina a toda una sociedad. Pero su gran acierto reside en haberle imprimido a la cinta un ritmo y un tono de película de suspense. Porque nos parece tener más información que los protagonistas, estamos siempre a la espera de la gran conmoción, el gran y efectista episodio violento. Magistral, en este sentido, es el montaje de la secuencia que supone el punto de inflexión en el posicionamiento de los protagonistas, ese momento en el que uno de los hijos del matrimonio es atropellado. Un mero accidente, que Nichols cuenta a modo de acción paralela entre el recorrido del niño y el trabajo en la obra del padre. Una sacudida que nos toca por su cercanía. Esto no es Arde Mississippi (1988, Alan Parker), lo que les ocurre a los personajes puede sucedernos a todos y, sin embargo, de su historia corriente se derivó uno de los mayores logros del combate por la igualdad.
Porque se amaban. Porque todos podemos amarnos. Porque fueron cuestionados por su propio entorno de afines, como puede serlo todo aquel que se separa de lo habitual. Loving cala bien hondo porque nos habla de un segregacionismo más corriente, más como de andar por casa, al alcance de cualquiera.
España. Duración: 80 min. Guión:Carles Torras,Martin Bacigalupo Fotografía: Juan Sebastián Vásquez Productora: Zabriskie Films / TV3 / Glass Eye Pix Género: Thriller
Reparto: Martin Bacigalupo, Lilli Stein, Larry Fessenden, Timothy Gibbs, Rigoberto Garcia,Kathryn Kuhn, Paulina Simkin, Dave Bobb, Butch McCain
Sinopsis: Larry (Martin Bacigalupo) es un ferviente cristiano evangélico que trabaja como mozo de mudanzas, aunque su gran aspiración es convertirse en actor profesional de anuncios publicitarios. Vive inmerso en una solitaria rutina de traslados en casas ajenas, disputas con su jefe (Larry Fessenden) y continuos cástings, a la espera de una gran oportunidad. Su suerte parece cambiar el día que Alexandra (Lilli Stein) entra en su vida, sin embargo, pronto las cosas empezarán a torcerse, cada vez más.
Premios
2016: Festival de Málaga: Mejor película, guión y actor (Martin Bacigalupo)
2016: Festival de Bruselas: Premio del Jurado
Carles Torras nos acerca a la cara oculta del sueño americano. Un sueño que se torna en pesadilla protagonizada por Larry de Cecco (un gran Martin Bacigalupo, coguionista también de la historia junto al director), un tipo anodino, tóxico, que no puede despertar ninguna simpatía. Y toda una bomba de relojería. Un ‘Juan lanas‘ totalmente vacío que tiene mucho en común con el Henry de John McNaughton o el Travis de Scorsese. Perdedores, basura blanca que busca su lugar. Su momento de gloria.
De digestión reposada, Callback no deja lugar para la esperanza. Sus personajes se ignoran unos a otros. Ni Dios puede salvarles. Ni está ni se le espera. El Dios que visita Larry está representado en la tierra por un predicador evangélico de medio pelo. Y lo que cree que es amor lo encuentra espiando a su compañera de casa y olisqueando su ropa interior. Esos colores apagados, casi grises, no se iluminan mucho más cuando suena la triste Il Mondo, de Jimmy Fontana:
Gira, il mondo gira
Nello spazio senza fine
Con gli amori appena nati
Con gli amori già finiti
Con la gioia e col dolore
Della gente come me
Carles Torras, que ya sorprendió a propios y extraños con su película anterior, Open 24 h.(2009), sigue una carrera, ya de carácter internacional (está rodada en Nueva York con actores americanos) demostrando que, si bien quizás ya no hay historias nuevas que contar, sí que hay formas diferentes de hacerlo. Callbackes una de ellas, elegante y que evita caer en fuegos de artificio.
SHIN GODZILLA(シン・ゴジラ Shin Gojira, Hideaki Anno y Shinji Higuchi, 2016)
Japón. Duración: 120 min. Guión:Hideaki AnnoMúsica: Shirô Sagisu Fotografía: Kosuke Yamada Productora: Toho Company / TFC Género: Ciencia ficción
Reparto: Satomi Ishihara, Hiroki Hasegawa, Yutaka Takenouchi, Akira Emoto, Kengo Kôra,Jun Kunimura, Ren Ohsugi, Mikako Ichikawa, Pierre Taki, Mark Chinnery
Sinopsis: Godzilla, fuerza destructiva insondable para el hombre, resucita en el Tokio de hoy en día para acosar de nuevo a la civilización. Un país aún atormentado por las secuelas de un desastre natural, experimenta de repente el horror catastrófico de Godzilla. Apremiado por la muerte y la desesperación, Japón deberá encontrar el poder para superar este desafío.
Estamos ante la primera película de Godzilla realizada en Japón desde Godzilla: Final Wars(2004) de Ryuhei Kitamura. Dirigida por Hideaki Anno («Evangelion») y Shinji Higuchi («Attack on Titan») nos encontramos ante una película que muy difícilmente gustará a todos, pues nos hemos encontrado tanto ante los que, en vista del trailer, se han alegrado de que el protagonista de la misma no sea el saurio gigante; como ante los que se quejan, precisamente, del poco protagonismo que tiene el monstruo, en beneficio de interminables escenas de reuniones de gabinetes de crisis con cierto tono crítico ante la burocracia del gobierno japonés. Emula la ingenuidad de los Kaiju Eiga originales, utilizando la peripecia para analizar las coyunturas políticas del Japón actual, la injerencia americana y la ya nombrada burocracia, que mantiene el país inmovilizado mientras el monstruo va avanzando en poder destructivo. Sus personajes son esquemáticos, su historia de amor, tan blanca que se queda en intuida, e incluye un canto al orgullo nacional ante la dependencia a otras naciones. Incluye también chistes cinéfilos para fans de la serie e incluso la banda sonora original al final de la cinta, aunque definitivamente ya no son maquetas lo que destruye Godzilla, ni estas son pisoteadas por un hombre dentro de un traje de monstruo. Tenemos un monstruo animado por elementos digitales, más temible, pero también mucho menos entrañable.
USA Duración: 127 min. Guión: Allison Schroeder (Novela: Margot Lee Shetterly) Música: Benjamin Wallfisch,Pharrell Williams,Hans Zimmer Fotografía: Mandy Walker Productora: Fox 2000 Pictures Género: Drama
Reparto: Octavia Spencer, Taraji P. Henson, Janelle Monáe, Kirsten Dunst, Kevin Costner, Mahershala Ali, Glen Powell, Rhoda Griffis, Ariana Neal, Maria Howell, Alkoya Brunson, Jaiden Kaine, Wilbur Fitzgerald, Saniyya Sidney, Bob Jennings, Lidya Jewett, Ron Clinton Smith
Sinopsis: Narra la historia nunca contada de tres brillantes mujeres científicas afroamericanas que trabajaron en la NASA a comienzos de los años sesenta, en plena carrera espacial y también en mitad de la lucha por los derechos civiles de la gente de color, en el ambicioso proyecto de poner en órbita al astronauta John Glenn.
El adjetivo que debe recibir esta cinta es claramente el de bienintencionada. Pero, vaya usted a saber si es porque cada poco recibimos noticias de abusos policiales (incluidos tiroteos mortales) a ciudadanos estadounidenses afroamericanos desarmados; o porque los informativos hablan del frío que pasan los refugiados mientras esperan en tierra de nadie ser acogidos en Europa; o, quizás porque personalmente no andamos muy animados respecto al funcionamiento del mundo actual, el caso es que este dulcificado mea culpa no nos lo terminamos de creer. El que se abuse de los conocimientos de tres superdotadas intelectuales de raza negra en la NASA durante los sesenta a cambio de un trato insultante nos lo creemos, por supuesto, pero también resulta insultante el tono que tiene esta película, con un alegato a la bondad universal que haría palidecer de vergüenza ajena al mismísimo Mahatma Gandhi.
Vayamos por partes. En un escenario con la guerra fría como fondo; con dos potencias en lucha por ganar la carrera espacial; con la amenaza nuclear sobrevolando la vida cotidiana; y todo esto multiplicado por 1000 si se es mujer, y además, negra, resulta más que admirable, milagroso, que tres damas superdotadas en ciencias lograran sobresalir en un mundo tan de hombres y cerrado como la NASA. Y en los años sesenta. Y siendo mujeres. Y negras. El como se consigue es a base de aceptar tanta injusticia como el cuerpo aguante, y esto es parte importante de este ameno relato, que se edulcora con ciertas dosis de comedia a ritmo de un primerizo Soul. Todo bien, pero todo va tan bien y todos los personajes son tan maravillosos que, en algún momento la película comienza a resultar banal. Y es que, americanos blancos: si. Autocríticos: si, pero también, los buenos de la película, que viven en el mejor país del mundo, la tierra de las oportunidades. Y oigan, con tanta desigualdad social la cosa hoy por hoy no nos cuela. Se habla de estas mujeres negras porque consiguieron un objetivo. Nadie habla de los y las que quedaron por el camino. No. Así no. Sin lugar a dudas una interesante y poco conocida historia que, de haber caído en manos de, pongamos, Clint Eastwood, sin duda habría tenido unos resultados menos edulcorados que habrían causado menos sonrisas optimistas a la salida del cine, pero también habría resultado más solida y realista.
Y todo ello a pesar de la buena intención que ponen su actores. Desde las tres actrices protagonistas, Octavia Spencer, Taraji P. Henson y Janelle Monáe; pasando por una irreconocible Kirsten Dunst realizando un papel de adulta; llegando a un correcto Kevin Costner (de lo mejor de la función, con ello les digo todo) y finalizando con un Jim Parsons encarnando a un perfecto antepasado de Sheldon Cooper.
TONI ERMANN (Maren Ade, 2016)
Alemania Duración: 162 min. Guión: Maren Ade Fotografía:Patrick Orth Productora:Komplizen Film / Coop99 Filmproduktion / KNM Género: Comedia.
Reparto: Peter Simonischek, Sandra Hüller, Lucy Russell, Trystan, Hadewych Minis,Vlad Ivanov, Ingrid Bisu, John Keogh, Ingo Wimmer, Cosmin Padureanu, Anna Maria Bergold, Radu Banzaru, Alexandru Papadopol, Sava Lolov, Jürg Löw, Miriam Rizea
Sinopsis: Ines (Sandra Hüller),se encuentra trabajando para una importante empresa alemana fuera del país, concretamente en Budapest. Un día su padre Winfried (Peter Simonischek) aparece en la ordenada vida de Ines de imprevisto, ya que está completamente seguro de que su hija ha perdido el sentido del humor y busca sorprenderla con una serie de bromas que tiene preparadas para ella. Incapaz de darle una respuesta a la pregunta de si es feliz, la existencia de Ines cambiará para siempre gracias al imaginativo personaje de su padre: Toni Erdmann.
De entre todas las sinopsis que pueden encontrarse sobre esta multipremiada película, la que hemos escogido es quizás una de las más cercanas a lo que podemos ver en el film de Maren Ade, pero es tan solo un acercamiento a su trama. Vamos a ver, se nos está intentando vender Toni Ermann como una comedia y aunque ciertamente contiene momentos hilarantes, conforme se va digiriendo uno descubre que, ante todo, nos encontramos frente a un drama. Las cosas no tienen fácil solución, pero añadir de vez en cuando un gramo de locura, sin duda puede ayudar a sobrellevar la dura existencia. Pero Toni Erdmann no es un sabio, un ‘Pacomartinezsoria’ que viene a sanar la vida de su hija mostrándole los parabienes que ofrece detenerse a disfrutar del paisaje y evitar vivir con menos dramatismo. No, Winfried también posee una personalidad que lo convierte en un marginado. Con un extraño humor y unos métodos de pesadilla que incluso pueden perjudicar involuntariamente a sus semejantes. Al final ambos aprenderán la lección bebiendo el uno del otro. Pero lo que se dice cambiar, no cambiará nada en esa carrera de ratas que para algunos es la vida y que representa el día a día de Ines. Aunque puntualmente pueda contemplarse con unos dientes de pega puestos. Pero no tan solo nos hará pensar y nos dejará, en su conclusión, con un sabor agridulce, la cinta de Ade también deja ver una muy saludable e incisiva crítica al sistema capitalista y al sexismo.
Toni Ermann es la tercera película que ha dirigido por la directora y productora alemana Maren Ade. Se beneficia de unos muy bien escogidos protagonistas: Sandra Hüller es una reputada actriz de teatro alemana que con su debut cinematográfico en Requiem ( Hans-Christian Schmid, 2006) obtuvo el Oso de Plata en el Festival de Berlín y el Premio a la Mejor Interpretación Femenina en la Gala del Cine Alemán. Recientemente ha obtenido el galardón a Mejor Actriz en los Premios del Cine Europeo por su soberbia interpretación en Toni Erdmann. Por su parte Peter Simonischek es un veterano actor alemán de cine, teatro y televisión que ha trabajado con prestigiosos directores como Margarethe von Trotta, Hans Steinbichler, Felix Fuchssteiner, Dani Levy y Götz Spielmann entre otros. Por su original trabajo en esta película ha obtenido el galardón a Mejor Actor en los Premios del Cine Europeo.
Tras su participación en importantes festivales, Toni Erdmann ha dejado una estela de elogios que se han traducido en importantes premios y nominaciones, entre los que destacan: cinco premios del Cine Europeo (Película, Directora, Actriz, Actor y Guion), dos galardones en el Festival de Sevilla (Gran Premio del Público y Premio Eurimages), el Premio Fispresci del Festival de Cannes, el Gran Premio Fipresci de la Crítica a la mejor película del año y el Premio Lux del Cine Europeo. La película, que está preseleccionada para los Premios Oscar, ha recibido recientemente una nominación a Mejor Película de Habla No Inglesa en los premios BAFTA.
Una interesante propuesta, no apta quizás para todo tipo de estómagos, pero sin duda original que si peca de algo, es quizás de jugar peligrosamente con nuestra vejiga dada su duración de casi tres horas.
LOVING(Jeff Nichols, 2016)
UK/USA Duración: 123 min. Guión:Jeff Nichols Música: David Wingo Fotografía: Adam Stone Productora: Big Beach Films / Raindog Films Género: Drama
Reparto: Joel Edgerton, Ruth Negga, Michael Shannon, Marton Csokas, Nick Kroll, Jon Bass, Bill Camp, David Jensen, Alano Miller, Sharon Blackwood, Chris Greene
Sinopsis: La historia real de Mildred y Richard Loving, una pareja que se casó en Virginia en 1958. Debido a la naturaleza interracial de su matrimonio, fueron arrestados, encarcelados y exiliados. Durante una década la pareja luchó por su derecho a regresar a casa.
LA AUTOPSIA DE JANE DOE(The Autopsy of Jane Doe, André Ovredal, 2016)
UK. Duración: 99 min. Guión:Ian B. Goldberg,Richard Naing Fotografía:Roman Osin Productora:42 / Goldcrest Films International / Impostor Pictures Género: Terror
Reparto: Emile Hirsch, Brian Cox, Ophelia Lovibond, Michael McElhatton, Olwen Kelly, Jane Perry, Parker Sawyersr
Sinopsis: El cuerpo de una joven sin identificar aparece en un pequeño pueblo de Virginia. En el depósito de cadáveres, los dos forenses (Tommy y Austin, padre e hijo) pronto observan evidencias físicas muy extrañas. Con precisión metódica, su autopsia pone al descubierto los secretos ocultos tras el cadáver.
Tras su presentación en la sección Midnight Madness del Festival de Toronto, LA AUTOPSIA DE JANE DOE se ha alzado con varios premios:
Festival de Sitges
Premio Especial del Jurado
Fantastic Fest de Austin
Mejor Película de Terror
Semana de Cine de Terror de Donostia
2ª posición del Premio del Público
Festival de Terror de Molins de Rei
Mejores Efectos Visuales
Tuvimos ocasión de disfrutar durante el Festival de Sitges este tenso relato minimalista que se beneficia de unos personajes muy bien perfilados y de un escenario bien marcado y tan repulsivo como atrayente: el frío y aséptico ambiente de la morgue, con la presencia diaria de la muerte en su estado más inmediato recordándonos continuamente el peaje al que todos estamos destinados. A todo esto sumen un elemento sobrenatural muy bien introducido y tendremos una de las perlas del pasado festival. Y todo ello sin interrumpir el trabajo de los forenses, que será mostrado de forma bastante didáctica. La cinta británica, que estrena en nuestras pantallas A Contracorriente, mantuvo al público de l’Auditori sumido en un tenso silencio sepulcral que tan solo se rompió al finalizar . Un silencio que seguro se contagiará en las pantallas españolas. Y es que su director, el noruego André Øvredal, sabe de qué va esto del cine fantástico, como ya demostró en 2010 con la exitosa Troll Hunter.
LA TORTUGA ROJA(レッドタートル ある島の物語 (La tortue rouge), Micahel Dudok de Wit, 2016)
Francia/Bélgica/Japón Duración: 80 min. Guión: Michael Dudok de Wit,Pascale FerranMúsica: Laurent Perez del Mar Productora: Why Not Productions / Wild Bunch / Studio Ghibli Género: drama de animación
Diez años de duro trabajo se esconden tras esta película, primera coproducción extranjera de los Estudios Ghibli, que rebosa elegante sencillez. El animador holandés Michael Dudok de Wit nos pone ante un dibujo que emula la aparente simplicidad de una pintura a lápiz, al que imprime el estilo del cómic europeo más clásico. Desnuda de palabra, apenas algunas onomatopeyas y los sonidos de la naturaleza entregada a sí misma, La tortuga rojaconfía toda su expresividad al poder de sus imágenes.
Imágenes pintadas con una paleta de tonos tenues en la que impacta el rojo intenso de la tortuga que le da título. Un náufrago, una isla, una tortuga de color insólito y la irrupción del elemento mágico, pautan el relato de una vida que atraviesa todas sus etapas. No es más que eso, ni menos que ello. Una vida humana enfrentada a una naturaleza que no pocas veces es hostil, pero con la que estamos obligados a convivir, para lo cual es necesario comulgar con sus ritmos hasta alcanzar el equilibrio, el mimetismo. El hombre ante el poder de lo telúrico, uno de los temas recurrentes en la productora nipona, se comprende así que haya aceptado maridarse con el trabajo de un europeo y se constata que los simbolismos que nos permiten soportar el peso de lo real tienen mucho de universales.
La tortuga roja es una metáfora, una bella metáfora, y como tal casi inasible para el entendimiento lógico. “Quien se limite a aspirar el perfume de esta flor mía no llegará a conocerla, pero tampoco la conocerá quien la corte sólo para aprender de ella”, así resumía Hölderlin en el prefacio de su Hiperión la complejidad de enfrentar la lectura de un poema. Quienes inquieran, incisivos, los porqués de sus giros argumentales, pretendiendo encontrar su razón, quedarán impedidos para comprender su sentido pues este se perderá en algún punto de la disección. Pero también aquellos que se le acerquen desde la pose, un tanto snob, de sensible degustador de belleza y la aúpen con frases (tantas veces escritas y pronunciadas) del cariz de “poesía que inunda la pantalla”, “delicia para la vista y el oído”, serán privados de la aprehensión de su esencia porque no trascenderán el epitelio. Al símbolo sólo se le penetra desde la combinación de embeleso sensorial y análisis especulativo. Desde la llamada intuición intelectual.
La perfecta animación de los movimientos del agua y el vaivén de los árboles nos sumerge en la acción como si fuéramos su sujeto. Y es que, en verdad, no hay otro náufrago que nosotros, ni otra isla que el mundo. Así estamos, perdidos a la deriva en la inmensidad oceánica de la existencia, apenas resguardados por el entramado del instinto y el lenguaje. Humilde balsa que zozobra si nos alejamos demasiado de la orilla, del insular perímetro de nuestro universo definido. Imposible nos es rebasar el horizonte de nuestra propia razón, en un confín custodiado por lo que sea que es la muerte o (¿y?) lo sagrado. Es cuando aceptamos nuestros límites que podemos vivir.
¿Y por qué una tortuga que es roja? No se lo pregunten, al fin y al cabo hace tiempo que sabemos que lo que menos importa es que Moby Dick sea ballena y blanca.
UNDERWORLD: GUERRAS DESANGRE(Underworld: Blood Wars, Anna Foerster, 2016)
USA Duración: 91 min. Guión: Cory Goodman (Historia: Kyle Ward,Cory Goodman; Personajes: Kevin Grevioux,Len Wiseman,Danny McBride)Música: Michael Wandmacher Fotografía: Karl Walter LindenlaubProductora:Lakeshore Entertainment / Screen Gems / Sketch Films Género: Fantástico
Reparto: Kate Beckinsale, Theo James, Charles Dance, Bradley James, Lara Pulver, Tobias Menzies, Alicia Vela-Bailey, James Faulkner, Oliver Stark, Peter Andersson, Daisy Head, Brian Caspe, Dan Bradford, David Bowles, Clementine Nicholson
Sinopsis: Selene (Kate Beckinsale) deberá defenderse de ataques brutales de los dos clanes, el de los Lycans y el de los Vampiros que la traicionaron. Con sus únicos aliados, David (Theo James) y Thomas su padre (Charles Dance).
Nueva entrega de la franquicia Underworldafortunadamente con la presencia de Kate Beckinsale, a la que sin duda el látex le sienta de fábula. Aunque es para incondicionales de esta serie menor, no engaña a nadie y ofrece más de lo mismo en la que es su quinta entrega: vampiros refinandos; licántropos proletarios; sangre y mucha, mucha acción en una cinta que augura una nueva entrega inmediata que también veremos, pues somos seguidores de esta simpática serie que no tiene otra pretensión más allá del puro entretenimiento, al igual que Resident Evil, esa otra franquicia de acción y ciencia-ficción que se sustenta, al igual que esta, en el innegable carisma de su protagonista.
México/Taiwan/USA. Duración: 159 min. Guión: Jay Cocks,Martin Scorsese (Novela: Shusaku Endo) Música: Kim Allen Kluge,Kathryn Kluge. Fotografía: Rodrigo Prieto Productora: Cappa Defina Productions / Cecchi Gori Pictures / Fábrica de Cine / SharpSword Films / Sikelia Productions / Verdi Productions / Waypoint Entertainment Género: Drama
Reparto: Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Neeson, Ciarán Hinds, Tadanobu Asano,Shin’ya Tsukamoto, Ryô Kase, Sabu (AKA Hiroyuki Tanaka), Nana Komatsu,Yôsuke Kubozuka, Yoshi Oida, Issei Ogata, Ten Miyazawa
Sinopsis: Segunda mitad del siglo XVII. Dos jesuitas portugueses viajan a Japón en busca de un misionero que, tras ser perseguido y torturado, ha renunciado a su fe. Ellos mismos vivirán el suplicio y la violencia con que los japoneses reciben a los cristianos.
DE-MENTES CRIMINALES(Masterminds, Jared Hess, 2016)
USA. Duración: 94 min. Guión:Chris Bowman,Hubbel Palmer,Emily Spivey Música:Geoff Zanelli Fotografía:Erik Wilson Productora:Relativity Media / Broadway Video / Michaels-Goldwyn Género: Comedia
Reparto: Zach Galifianakis, OwenWilson, Kristen Wiig, Jason Sudeikis, Devin Ratray, Ken Marino, Mary Elizabeth Ellis, Jon Daly, Kate McKinnon, Rhoda Griffis, Kevin J. O’Connor, Leslie Jones, Daniel Zacapa, Jill Jane Clements
Sinopsis: La cinta se centra en David (Zach Galifianakis), un hombre atrapado en una monótona vida que conduce un vehículo blindado transportando millones de dólares. Sólo tiene un atisbo de emoción: trabajar con su coqueta compañera Kelly Campbell (Kristen Wiig), quien pronto trastocará todos sus planes. Junto a un grupo de delincuentes de medio pelo liderados por Steve Chambers (OwenWilson), planearán el robo de 17 millones de dólares. Con un equipo de inexpertos, los rastros que irán dejando serán más que evidentes por lo que sólo habrá una cosa más difícil que organizar el robo: escapar con el botín.
A pesar de los prejuicios que pueda despertar, De-mentes criminaleses una comedia digna que consigue entretener y divertir con algunos buenos gags y sin caer demasiado en la zafiedad. Bien interpretada, sus protagonistas consiguen que empaticemos con sus personajes. Desde el inocente David que interpreta Zach Galifianakis al que recordarán como el elemento más descontrolado de la serie Resacón en las Vegas; hasta Owen Wilson encarnando un papel que iba a interpretar Jim Carrey, con lo cual salimos ganando; o las actrices Kristen Wiig, Kate McKinnon y Leslie Jones, tres de las cuatro cazafantasmas de nuevo cuño. Aunque parezca mentira y puedan pensar que es otro de los gags de la película, esta está basada en un hecho real, el robo de 17 millones acaecido en 1997 en Charlotte, North Carolina.
DESIERTO(Jonás Cuarón, 2015)
México/Francia. Duración: 94 Guión:Jonás Cuarón,Mateo García Música:Woodkid Fotografía:Damian Garcia Productora: Esperanto Kino / Itaca Films / CG Cinéma Género: Thriller
Reparto: Gael García Bernal, Jeffrey Dean Morgan, Alondra Hidalgo, Diego Cataño, Marco Pérez
Sinopsis: Moisés (Gael García Bernal), junto con otros indocumentados, está cruzando a pie un estrecho camino de la frontera entre México y Estados Unidos, buscando tener nuevas oportunidades del otro lado y reencontrarse con sus seres queridos. Este grupo es descubierto por Sam (Jeffrey Dean Morgan) un «vigilante» demente que junto a su perro entrenado disfruta eliminando a los inmigrantes. Ante la inclemencia del desierto, Moisés y Sam se enrolan en una persecución en la que sólo el más fuerte sobrevivirá.
Las aficiones de Sam, personaje que interpreta Jeffrey Dean Morgan en este emocionante thriller fronterizo, nos retrotraen hasta el mismísimo Conde Zaroff, que ya en 1932 mostraba orgulloso entre su colección de trofeos la cabeza de varios humanos: su presa favorita. Eso sucedía en El malvado Zaroff(The Most Dangerous Game, Irving Pitchel y Ernst B. Schoedsack) y si bien Zaroff, interpretado magníficamente por el ingles Leslie Banks, lo hacía como deporte, no es este el caso de Sam, que lo hace para proteger a su país de una supuesta invasión de espaldas mojadas. Como vemos algo bastante en consonancia con la política de inmigración de la nueva administración Trump. Entre ellos estos mexicanos ilegales, está el solicitado Gael García Bernal, al que últimamente hemos visto en varias cintas, entre ellas Salt & Fire de Herzog yNerudade Pablo Larraín y que actualmente se encuentra rodando Z, una nueva versión de las aventuras de El Zorro, también con Jonás Cuarón como director.
Rescatada de entre la programación del último Festival de Sitges, esta correcta cinta logra transmitir el calor, el ahogo y la soledad de tan amplia extensión de terreno, donde es fácil ser presa del cazador. Y aunque pierde fuelle hacia el final, cuenta con la ventaja de tener la duración justa para no caer en el tedio.
“Los chinos han sido educados en el odio y tienen la bomba atómica” dice el personaje de Max von Sydow enLos comulgantes de Bergman, poco antes de suicidarse. Los comulgantes una de las piezas más profundas (si no la más) del director sueco, aquella que más nos lleva a experimentar la tragedia del silencio de Dios y el valor de la duda y de la fe.Silencio de Scorsese no es una película apta para quienes no hayan sentido nunca una inquietud religiosa aunque sea mínima (sea para afirmarla o para negarla o, sobre todo, para albergar duda). Haberla sentido tampoco es garantía de que vayamos a interiorizar y hacer nuestro el relato, pero lo entenderemos en Scorsese, sabremos la relevancia que para él tiene lo narrado, de hecho tanta, que el celo con el que nos cuenta el calvario de los cristianos en el Japón del Siglo XVII no deja respirar su tragedia. No es una película fácil, más bien nos pone a prueba, como el Dios que veneran pone a prueba la fe de sus creyentes, desde su dilatada duración (más de dos hora y media), hasta esa mencionada falta de aire, pasando por la densidad de su concepto narrado sin tregua. Las torturas de la pantalla se hacen extensivas al espectador casi físicamente y en nuestro interior rogamos que nos deje al menos un espacio, aunque sea breve, para la catarsis.
Dedicada a los cristianos japoneses,Silencio lleva a la pantalla la novela homónima de Shūsaku Endō inspirada en la persecución de dos jesuitas portugueses en la época de los Kakure Kirishitan («cristianos ocultos»). Jesuitas, misioneros, persecución de los cristianos, hasta ahí la lectura de la sinopsis nos trae a la mente La misión, pero nada tiene que ver esta con la épica mainstream de Roland Joffé, que nadie vaya a verla esperando ese espectáculo. Si hay que buscarle filiaciones, su espíritu tiene mucho del David Lean de El puente sobre el río Kwai, ese tratar de vencer al enemigo minando su sistema de valores. Y tiene más todavía de El corazón de las tinieblas de Conrad (convertida en película metafísica por Coppola), ese viaje hasta el límite para encontrar el sentido del sinsentido, la búsqueda del Coronel Kurtz que aquí toma la forma de Padre Ferreira (poderosamente interpretado por Liam Neeson), el misionero legendario representante de los valores del cristianismo y del que se sospecha que ha apostatado su fe. Más allá de las comparaciones con y las reminiscencias de otros, Silencio debe ser enmarcada dentro de la propia producción de Scorsese, una producción en la que el elemento religioso no es un motivo menor. Y ello más allá de esa supuesta trilogía que cierra la película que nos ocupa junto a La última tentación de Cristoy Kundun, porque ¿qué es si no un thriller teológico El cabo del miedo? ¿De qué salvación se nos habla si no es de la cristiana en Al límite? Y podríamos seguir enumerando hasta no dejarnos apenas ninguna de sus películas alejada totalmente de este prisma. La diferencia que marca Silencio es que aquí estamos ya ante una obra de vejez y, como tal, su magisterio en la puesta en escena luce con esplendor (su poderío visual merecería un estudio propio y a fondo) y su reflexión está dotada de esa solidez compacta a la que llegan sólo aquellos que se han mantenido fieles a sí mismos pero sin escatimarse las aporías a las que su sistema de pensamiento les ha llevado.
Sí, enSilencio nos encontramos con un Scorsese que ha problematizado sus creencias y ha destilado de ellas la esencia. Se diría que él mismo (y no sólo sus personajes) ha descendido iniciáticamente al pozo de la soledad más punzante para un creyente: la de sentirse abocado a la Ausencia Suprema. Así, en mayúsculas, porque sería la de ese Dios que no sólo es omnipotente, sino que es puro amor. Privados de Él, ningún martirio tiene sentido, porque supondría revivir su pasión sin sentir que nos espera recompensa (y son numerosos los momentos en que la peripecia del protagonista escenifica a escala los últimos días de Cristo, especialmente sangrante es la réplica de la oración en el Huerto de Getsemaní). Y ahí, en el momento de mayor duda, es donde se acomete la mayor imitación, para liberar a su Iglesia no queda otra salida que renegar tres veces antes de que cante el gallo. Silencio es un viaje hasta el final de la fe, un viaje del que sólo Dios (acaso) sabe si llega a puerto alguno.
Silencio, para ser vista en programa doble con Los comulgantes y después suicidarse o rezar, si es que son alternativos.
VUELTA A CASA DE MI MADRE(Retour chez ma mère, Eric Lavaine, 2016)
Francia Duración: 97 min. Guión:Héctor Cabello Reyes,Eric Lavaine Fotografía: François Hernandez Productora: Pathé / Same Player / Scope Pictures / TF1 Films Production Género: Comedia
Reparto: Josiane Balasko, Alexandra Lamy, Mathilde Seigner, Alexandra Campanacci,Jérôme Commandeur, Nathan Dellemme, Pascal Demolon, Philippe Lefebvre,Cécile Rebboah
Sinopsis: A sus 40 años, Stephanie se ve obligada a regresar a casa de su madre y es recibida con los brazos abiertos por ella. Ambas tienen que tener una gran paciencia para llevar esta nueva vida juntas.
Si no nos convenció nada la anterior cinta de Lavaine, Barbacoa de amigos, tampoco nos ha convencido esta, a pesar de que en su país de origen se haya mantenido durante tres semanas consecutivas en el número 1 del box office. Con guión del propio director, esta película pretende mostrar de una forma divertida una dura realidad: cada año más de 400.000 franceses, después de un divorcio o problemas económicos, se ven obligados a regresar a casa de sus padres. Lo que en principio podría dar para una buena comedia, agridulce, claro, pero con muchos momentos a los que sacar partido, se convierte en un puñado de chistes manidos. Y es que ya desde su propio inicio, en el cual se pretende que nos pongamos en el pellejo de la protagonista, arruinada, pero que conduce un lujoso descapotable, sabemos que algo no va a ir bien. De nuevo nos sumergimos en una comedia que se desarrolla en ambientes privilegiados, alejados de la auténtica problemática que produce el paro y la crisis, argumento al que se le intentará sacar jugo a base de un humor primario, básico, con el que arropar la premisa de que siempre, en los peores momentos, nos queda la familia.
Agradable y con algún buen punto, aunque en conjunto no demasiado divertida, lo mejor, bajo nuestro punto de vista, es la vitalidad y vis cómica de su protagonista veterana, Josiane Balasko, todo un torbellino.
PASSENGERS (Morten Tyldum, 2016)
USA. Duración: 116 min. Guión: Jon Spaihts Música: Thomas Newman Fotografía:Rodrigo Prieto Productora: Columbia Pictures / Lstar Capital / Village Roadshow Pictures / Original Film / Company Films / Start Motion Pictures Género: Ciencia ficción
Reparto: Jennifer Lawrence, Chris Pratt, Michael Sheen, Laurence Fishburne, Inder Kumar,Jamie Soricelli, Vince Foster, Julee Cerda, Robert Larriviere, Barbara Jones
Sinopsis: Una nave espacial que viaja a un planeta lejano transportando miles de personas tiene una avería en una de sus cámaras de sueño. Como resultado, un pasajero, Jim (Chris Pratt), se despiertan 90 años antes del final del viaje.
Passengers se inicia como otra nueva muestra de esa ciencia-ficción minimalista con la que reflejar la soledad que atenaza(rá) al ser humano y que ya se ha servido de la fantasía para mostrarla: desde Naves misteriosas(Silent Running, Douglas Trumbull) en 1972; a recientes ejemplos como Gravity (Alfonso Cuarón, 2013), Moon (Duncan Jones, 2009) o The Martian (Ridley Scott, 2015). En este caso tenemos una nave que transporta a 5000 habitantes y 258 miembros de la tripulación en estado de hibernación hacia un nuevo planeta granja ante los problemas de superpoblación que amenazan la supervivencia en la Tierra. Pero sucede un pequeño accidente que, entre otros problemas, causa que una de las cámaras de hibernación se active despertando a su huésped 90 años antes de la llegada de la nave al nuevo planeta. El personaje que interpreta Chris Pratt deberá enfrentarse a ese hecho e interactuar con máquinas (más o menos como cuando llamamos a un teléfono de ayuda o cita previa) sin presencia humana al otro lado.
La encrucijada moral que nos plantea el filme es la de la licitud, o no, de condenar al otro a nuestras mismas circunstancias, con objeto de paliar esa soledad absoluta que nos habría de acompañar el resto de nuestros días. Un muy interesante punto de partida argumental que pierde un tanto el interés cuando se transforma, radicalmente, en un drama amoroso con el concurso de Jennifer Lawrence.
FRANTZ (François Ozon, 2016)
Francia/Alemania Duración: 113 min. Música:Philippe Rombi Fotografía:Pascal Marti Productora:Mandarin Films / X-Filme Creative PoolGénero: Drama
Reparto: Pierre Niney, Paula Beer, Cyrielle Clair, Johann von Bülow, Marie Gruber, Ernst Stötzner, Anton von Lucke
Sinopsis: En una pequeña ciudad alemana después de la I Guerra Mundial, Anna (Paula Beer) va cada día al cementerio a lamentar la pérdida de su novio Frantz (Anton von Lucke), que murió en una trinchera en Francia. Un día se encuentra con Adrien (Pierre Niney), un joven francés que ha ido a depositar flores en la tumba de Frantz y cuya presencia en un país que acaba de perder la guerra enciende pasiones encontradas.
El largometraje es una coproducción franco-alemana, con guion de François Ozon en colaboración con el escritor Philippe Piazzo basado libremente en el filme del realizador alemán Ernst LubitschRemordimiento (Broken Lullaby, 1932). En verdad ambas películas (la de Lubitsch y la de Ozon) adaptan al cine la novela, primero, y pieza teatral, después, L’Homme que j’ai tué escrita en 1925 por Maurice Rostand (sí, el hijo mayor del autor de Cyrano de Bergerac). Una obra testimonial de la Europa de entreguerras que, rememorando los daños de La Gran Guerra, se apunta a la corriente pacifista que se consolidó, precisamente, en torno a la primera contienda mundial.
La Primera Guerra Mundial fue el primer conflicto bélico moderno, con armas de un potencial destructivo desconocido hasta entonces, que permitían dar muerte sin necesidad de recurrir al enfrentamiento cuerpo a cuerpo y resultaban capaces de matar masivamente. Esta circunstancia fue determinante para acabar con las reglas de caballerosidad que habían imperado en las batallas del Antiguo Régimen, lo moderno daba pruebas de ser más eficaz y también más sucio. Supuso el fin de los privilegios de la aristocracia y el triunfo de la burguesía con sus nuevos valores, con los bienes que ello supuso, pero también con los males colaterales correspondientes. Un mundo convulso que supo glosar perfectamente Jean Renoir en La gran ilusión.
La cinta de Ozon no está a la altura de ese gran clásico, pero sabe resumir bien el conflicto de valores de aquella época, a la vez que es capaz de alzarse por encima de ello y alcanzar lo que esos valores tienen de universal. Evocadora, melancólica, Frantz nos trae una reflexión sobre la identidad y las afinidades, sobre los patriotismos, opio para el pueblo, su aparente solidez y absolutismo, es en su nombre que los hombres son llamados a la guerra, y su real endeblez, la naturaleza humana nos hace iguales más allá de donde las fronteras lo indican. Magistral que Ozon lo haya ilustrado con escenas simétricas en los dos bandos haciéndonos recordar el antológico final de Senderos de Gloria. La misma guerra que inspiró a Freud su ensayo Más allá del principio de placer, le sirve a Ozon para afirmar la vida sobre las raíces del suicidio (ese cuadro de Manet que cobra color en el final), porque tenemos razones para querer marcharnos y tenemos la posibilidad de hacerlo a nuestro arbitrio, pero siempre será importante seguir viviendo por el amor a otros. Más aún, siempre será necesario vivir para conservar la ilusión de aquellos a los que queremos. La mentira puede ser más bella que la verdad.
La película, filmada en Alemania y Francia, cuenta con un elenco de actores de ambos países y un rodaje que combina el francés y el alemán, así como el color y el blanco y negro. Protagonizada por Pierre Niney (El hombre perfecto) y Paula Beer (El valle oscuro), el reparto cuenta también con los veteranos actores alemanes Ernst Stötzner, Marie Gruber, Johann von Bülow y la francesa Cyrielle Clair.
En la formidable y prolífica carrera de François Ozon cabe destacar su participación en los grandes festivales europeos donde ha logrado entre otros los premios Teddy del Festival de Berlín (Gotas de agua sobre piedras calientes), premio al mejor guion europeo otorgado por la Academia de cine Europeo (En la casa), Concha de Oro del Festival de San Sebastián (En la Casa) y el premio TVE- Otra Mirada del festival donostiarra (Joven y bonita). Por su parte la actriz protagonista ha obtenido por su actuación en Frantzel premio Marcello Mastroianni a Mejor Actriz Emergente en Venecia.
¡CANTA!(Sing! Garth Jennings y Christophe Lourdet, 2016)
USA. Duración: 108 min. Guión: Garth JenningsMúsica:Joby TalbotProductora: Illumination Entertainment Género: Comedia de animación
Sinopsis: Buster Moon (Matthew Mc Conaughey en V.O.) es un elegante koala que dirige un teatro que ha conocido tiempos mejores. Buster es un optimista nato, lo que está muy bien si no fuera un poco sinvergüenza. Ama su teatro con pasión y es capaz de cualquier cosa para salvarlo. Sabe que el sueño de su vida está a punto de desaparecer y solo tiene una oportunidad: organizar el concurso de canto más grande del mundo.
Después de pasar varias etapas, quedan cinco finalistas: Mike (Seth MacFarlane en V.O.), un ratón cuya voz es tan suave como la forma en la que engaña a todos; Meena (Tori Kelly en V.O.), una tímida elefanta adolescente que padece de un grave caso de miedo escénico; Rosita (Reese Witherspoon en V.O.), la exhausta y sobrecargada madre de 25 cerditos; Johnny (Taron Egerton en V.O.), un joven gorila mafioso que intenta cortar con su familia de delincuentes, y Ash (Scarlett Johanson en V.O.), una puercoespín punk-rock que quiere deshacerse de su arrogante novio y cantar en solitario. Los cinco llegan al teatro de Buster convencidos de que es su oportunidad para cambiar radicalmente de vida.
Con una banda sonora que juega mucho con los clásicos, veremos como animales de toda catadura y extracción social luchan para hacerse un sitio en el mundo de la canción y recibir un abultado premio en metálico como premio. Vamos, como cierto concurso televisivo, pero con la particularidad de que los protagonistas de ¡Canta! son más humanos, simpáticos y creíbles que sus contrapartidas catódicas. Con una magnífica animación y muy buen humor, se vuelven a resaltar valores positivos como la colaboración, la amistad y la recompensa del esfuerzo, que nunca está de más recordar. Su versión original cuenta con las voces de Matthew McConaughey, Reese Witherspoon y Scarlett Johansson cuyas voces han sido dobladas para la versión en castellano, pero afortunadamente, no las canciones. En el doblaje al español de la película, han participado Concha Velasco como Nana, Paco León como la Señorita Crawley, Santi Millán como Mike y Andrea Compton como Ash.
Illumination ha cautivado al público del mundo entero con los grandes éxitos Gru – Mi villano favorito; Lorax: En busca de la trúfula perdida;Gru 2 – Mi villano favorito, Mascotas y Los Minions, la segunda película de animación más taquillera de la historia.
LASINOCENTES (Les innocentes (Agnus Dei), Anne Fontaine, 2016)
Francia/Polonia. Duración: 100 min. Guión: Sabrina B. Karine,Pascal Bonitzer,Anne Fontaine,Alice Vial Música:Grégoire Hetzel Fotografía: Caroline Champetier Género: Drama
Reparto: Joanna Kulig, Lou de Laâge, Agata Buzek, Agata Kulesza, Anna Próchniak, Vincent Macaigne, Katarzyna Dabrowska
Sinopsis: Agosto de 1945. Un monasterio cerca de Varsovia (Polonia) alberga un oscuro secreto. Mathilde Beaulieu (Lou de Laâge) es una joven médico enviada por la Cruz Roja con el fin de garantizar la repatriación de los prisioneros franceses heridos en la frontera entre Alemania y Polonia. Pero la sorpresa llega cuando descubre que una gran parte de las hermanas de un convento están embarazadas por haber sido violadas por soldados del Ejército Rojo. Aunque Mathilde es inexperta, deberá aprender a sacar adelante esta inusual situación y ayudar a las hermanas.
Cintas como Las inocentes son las que hacen que uno recupere la fe en el séptimo arte como vehículo para contar historias más allá del puro entretenimiento, que también es bienvenido, como no, pero el cine necesita también de este tipo de películas y de historias. Pictórica y preciosista, este drama bélico (o post-bélico) basado en hechos reales, nos cuenta una dura historia, muy dura, que vuelve a atestiguar que la brutalidad de la guerra se ensaña siempre con los más indefensos. Pero, a pesar de todo, es una historia que insufla optimismo. Su mensaje es positivo y no entra en mojigaterias beatas, nos muestra a las religiosas como seres humanos que deben enfrentarse a un papel para el que no estaban llamadas.
Película protagonizada y dirigida por mujeres, su directora, Anne Fontaine, que ya nos ofreció este mismo año otra cinta muy diferente y tan grata como esta, Primavera en Normandia(Gemma Bovery, 2014), ha sabido rodearse de un magnífico reparto, entre el que sobresale muy especialmente la francesa Lou de Laâge, como la joven e independiente doctora que descubrirá y atenderá a las religiosas cuestionando, de paso, su carencia de fe. La actriz está secundada por un elenco formado por intérpretes polacas que también realizan un gran trabajo, en especial Agata Buzek, como la hermana responsable de llevar a la doctora al convento, abriendo así ese hermético mundo, y Agata Zulesza como la Madre Abadesa, que tendrá un papel de peso en este sobresaliente drama.
Otro punto a destacar es el magnífico póster que han escogido para promocionar el filme. Tan bello como enigmático, pensamos que es capaz de atraer y despertar, por sí solo, la curiosidad del espectador y llevarlo a entrar en el cine. Y lo mejor es que quien se deje llevar, y lo haga, difícilmente saldrá defraudado.
España/Argentina. Duración: 109 min. Guión: Gerardo Olivares, Lucia Puenzo y Sallue Sehk (Novela: Roberto Bubas) Música: Pascal Gaigne Productora: Historias Cinematograficas Cinemania / Wanda Visión S.A. Género: Drama
Reparto: Maribel Verdú, Joaquín Furriel, Joaquín Rapalini Olivella, Ana Celentano, Osvaldo Santoro, Federico Barga, Ciro Miro, Alan Juan Pablo Moya, Zoe Hochbaum, Juan Antonio Sánchez
Sinopsis: Lola (Maribel Verdú) viaja con su hijo autista, Tristán (Quinchu Rapalini), para encontrarse con Beto (Joaquín Furriel), un guardafauna que tiene una relación muy especial con las orcas salvajes en la Patagonia Argentina. La determinación de Lola de luchar por su hijo, la peculiar personalidad de Tristán y su relación con la naturaleza harán que la vida de todos ellos cambie para siempre.
Gerardo Olivares vuelve a abordar una película en la que ficción y naturaleza se unen para contarnos esta emotiva historia basada en hechos reales que, según su director «tiene por eje la búsqueda de los valores esenciales de la vida y su encuentro con los valores de la naturaleza. La imponente belleza de las orcas, la fuerza de la naturaleza, lo inhóspito del paisaje, la soledad, la simpleza, crean la atmósfera propicia para el inicio de una maravillosa historia de amor».
Pero ni la belleza de los paisajes ni la voluntad puesta por sus actores realizan el milagro de hacer una película interesante. El resultado es una sucesión de postales con una historia alargada hasta el infinito plagada de clichés y diálogos redundantes.
INFILTRADO(The Infiltrator, Brad Furman, 2016)
USA/UK Duración: 127 min. Guión:Ellen Brown Furman (Novela: Robert Mazur)Música: Chris Hajian Fotografía: Joshua Reis Productora:Broad Green Pictures / Good Films Género: Thriller
Reparto: Bryan Cranston, John Leguizamo, Diane Kruger, Amy Ryan, Joseph Gilgun,Benjamin Bratt, Juliet Aubrey, Rubén Ochandiano, Simón Andreu, Saïd Taghmaoui,Elena Anaya, Jason Isaacs, Olympia Dukakis, Niall Hayes, Yul Vazquez
Sinopsis: Basada en una historia real ocurrida en los años 80, narra cómo un policía estadounidense se infiltra en una banda de narcos colombianos. Para lograr ese objetivo, Robert Mazur (Bryan Cranston) se infiltrará junto Kathy Ertz (Diane Kruger), quien fingirá ser su futura esposa y Emir Abreu (John Leguizamo), un policía con métodos poco tradicionales para codearse con la cúpula de la organización criminal y ser parte de la mayor operación encubierta antidroga de la historia.
Podría esperarse más de esta historia que sin lugar a dudas da para una interesante película, pero nada acaba de cuajar. Tenemos a Bryan Cranston de nuevo envuelto en una trama en la que la droga tiene el protagonismo, aunque esta vez ejerce del lado de la ley, como el infiltrado del título, con Miami como principal coladero de la cocaína hacia el norte. Tenemos también a John Leguizamo que quizás sea el que destaca más por su convincente interpretación. Por tener, tenemos hasta la intervención por sorpresa de gran Simón Andreu y de otros actores españoles como Rubén Ochandiano e incluso a Elena Anaya. Pero nada. La trama resulta enrevesada y liosa en algunos momentos y, cuando por fin se coge el hilo, el interés ha decaído fatalmente.
ÉTERNITÉ(Tran Anh Hung, 2016)
Francia. Duración: 115 min. Guión:Tran Anh Hung (Novela: Alice Ferney) Fotografía:Ping Bin LeeProductora: Artémis / Nord-Ouest Productions / Samsa FilmGénero: Drama romántico
Sinopsis: Cuando Valentine (Audrey Tautou) se casa a los 20 años con Jules (Arieh Worthalter) estamos a finales del siglo XIX. A finales del siglo siguiente, una joven parisina, la bisnieta de Valentine corre en un puente y acaba en brazos del hombre que ama. Entre estas dos épocas, hombres y mujeres se encuentran, se aman, se abrazan, mostrando así los destinos románticos de más de una generación.
Una oda a la maternidad, protagonista e hilo conductor entre las diferentes historias que nos cuenta Tran Anh Hulng. Pero oda también a la muerte, sino como telón, si como punto y aparte de todas ellas. Pocas preocupaciones más reflejan las vidas de los protagonistas, seres hedonistas cuyas indolentes vidas están repletas de belleza. Emparejamientos, embarazos, muertes… por los siglos de los siglos. Cumplir la labor reproductiva se muestra como el objetivo más importante en la vida de estos acomodados seres, de tal modo que incluso el hijo hace saber a su madre su intención de casarse formulándole una pregunta: «¿Te apetece ser abuela?.» Y todo narrado, textualmente contado, pues escucharemos durante casi la totalidad de la cinta una voz en off que nos guiará y pondrá al corriente de los pensamientos de los protagonistas. Delicada, sensible, detallista en su diseño de producción, visualmente cuidada hasta el mimo, sus exquisitas imágenes están continuamente regadas con una selección de piezas clásicas.
Interpretada por unos actores y actrices bellas, todo es bello en esta blanca narración que también tiene parte terrible pues nos recuerda que, a fin de cuentas, somos bestias y nuestra labor y función en esta vida es (o debería ser) reproducirnos y dejar lugar a las nuevas generaciones, eternizar la especie y morirnos, en un ciclo eterno.
OPERACIÓN ANTHROPOID(Anthropoid, Sean Ellis, 2016)
R. Checa/UK/Francia Duración: 120 min. Guión: Sean Ellis,Anthony Frewin Música:Robin Foster Fotografía: Sean Ellis Productora:LD Entertainment / 22h22 / Lucky Man FilmsGénero Bélico.
Reparto: Jamie Dornan, Cillian Murphy, Charlotte Le Bon, Toby Jones, Harry Lloyd, Bill Milner, Sam Keeley, Mish Boyko, Sean Mahon, Anna Geislerová, Martin Hofmann,Jan Budar, Alena Mihulová, Václav Neuzil, Ondrej Malý
Sinopsis: Thriller político que narra el atentado contra el líder nazi Reinhart Heidrich, General de las SS. Basada en la historia de la Operación Antropoide, la misión de la Segunda Guerra Mundial para asesinar a Heydrich, tercero en la línea de mando y artífice intelectual de la Solución Final.
Sean Ellis, que nos ofreció en 2006 la muy interesante Cashback, incurre con esta producción bélica en el exceso de metraje, en una fotografía fea, oscura y con más grano que el rostro de un adolescente; y una cámara inquieta, casi nerviosa, para rodar esta historia basada en hechos reales que, si bien tiene cierto interés, por lo poco tratado que ha sido el tema, cae por la forma en la cual ha sido llevado al cine. Entre otras cosas por no respetar el juego de los idiomas cuando se trata de una cinta tan detallista. Ni la bien recreada Checoslovaquia ocupada por los alemanes ni la intervención de actores como el ascendente Cillian Murphy o la encarnación en la pantalla del mismísimo Christian Grey (Jamie Dornan), salvan esta aburrida y previsible producción.
LA COMUNA(Kollektivet, Thomas Vinterberg, 2016)
DINAMARCA/SUECIA/HOLANDA Duración: 107 min. Guión: Tobias Lindholm,Thomas Vinterberg Música: Fons Merkies Fotografía: Jesper Tøffner Productora:Zentropa Entertainments Género: Drama
Reparto: Ulrich Thomsen, Trine Dyrholm, Martha Sofie Wallstrøm Hansen, Helene Reingaard Neumann, Lars Ranthe, Fares Fares, Julie Agnete Vang, Lise Koefoed,Adam Fischer, Magnus Millang, Oliver Methling Søndergaard, Rasmus Lind Rubin,Sebastian Grønnegaard Milbrat
Sinopsis: Dinamarca, años 70. Un matrimonio decide convertir su casa en una comuna. La pareja descubrirá así las peculiaridades de la vida colectiva.
Premios: Premios del Cine Europeo: Nominada a mejor actriz (Trine Dyrholm)
Festival de Berlín: Sección oficial largometrajes a concurso
No es fácil la convivencia en grupo. Parece algo más que demostrado. Pero hubo un tiempo, allá en los setenta, en los cuales se tuvo fe en ello, como intenta demostrar esta, en principio, comedia danesa. Lo que comienza de forma amistosa, uno sabe que terminará mal, como al final sucede. No por adelantarles esto les estoy spoileando la cinta, pues ustedes ya pueden suponérselo. Lo peor de La comuna, es que sus personajes carecen de entidad como para llegar, de verdad, a interesarnos el que les suceda. Así que la película pierde intensidad y tan solo se trata de saber como y donde explotará el conflicto que pondrá en peligro la estrecha convivencia de los protagonistas, cambiando la cinta de registro y entrando en el drama puro y duro. Risas, lágrimas, comedia y drama se dan la mano en esta comuna que cuenta con una atinada banda sonora compuesta por hits de los setenta.
Francia/Alemania/USA Duración: 113 min. Guión: Jim Jarmusch Fotografía: Frederick Elmes Productora:Amazon Studios / Animal Kingdom / K5 Film Género: Drama
Reparto: Adam Driver, Golshifteh Farahani, Kara Hayward, Sterling Jerins, Luis Da Silva Jr.,Frank Harts, William Jackson Harper, Jorge Vega, Trevor Parham, Masatoshi Nagase, Owen Asztalos, Jaden Michael, Chasten Harmon, Brian McCarthy
Sinopsis: Una semana en la vida de un conductor de autobús y poeta aficionado llamado Paterson (Adam Driver), que vive en Paterson, New Jersey.
Como me dijo un taxista, llegamos a este mundo con la película ya empezada y nos vamos de él antes de que ésta termine. Así son nuestras vidas, un fluir de días finito en el que, si seleccionamos sólo un segmento, se diluyen el principio y el final. Así es Paterson, un relato episódico que compone una serie entendida en su acepción musical: una sucesión de sonidos (en este caso imágenes) establecida de antemano y constante. Porque Paterson es eso, un recorte de siete jornadas en el vivir cada día de su personaje central, con sus repeticiones rutinarias, en el que estamos tentados de decir que no pasa apenas nada. Pero sí pasa, y mucho. Pasa la vida tal como la experimentamos (en nuestro Occidente) la mayoría, sin estridencias, sin grandes infortunios ni grandes venturas, un simple acontecer monótono. Confortablemente monótono. Luego están las menudencias que salpican aquí y allá poniéndole la sal a los aconteceres, detalles muchas veces fortuitos que sientan las diferencias haciendo a cada día singular aunque casi no reparemos en ellos si nuestra mirada no es atenta. Y todo, todo, está en Paterson, un canto a lo intrascendente lleno de lirismo.
Paterson, el personaje (Adam Driver), es un humilde conductor de autobús, un autobús de línea regular en la pequeña Paterson, la ciudad. Un perfecto Juan Nadie que aprovecha todas las ocasiones posibles para escribir en su cuaderno secreto, poemas de verso libre (compuestos en verdad por el poeta Ron Padgett) que nadie, ni su esposa, Laura (como la amada de Petrarca), ha leído nunca. Laura (Golshifteh Farahani), fanática absoluta del negro, del blanco y de sus múltiples combinaciones, es un auténtico torrente creativo, siempre cambiando la decoración, siempre haciendo experimentos culinarios, siempre renovando sus sueños y sus aspiraciones. Con ellos, que aún no han tenido hijos, vive Marvin, un bulldog inglés que jugará un rol fundamental en la trama y que contribuye a pautar la rutina de la pareja.Paterson, la película, es una cinta de personajes, descritos sin subrayados de guion, interpretados sin histrionismo, dirigidos modélicamente. Paterson, la película, es también un filme de detalles, de sentimientos plasmados en imágenes, para lo cual se ha de dar la complicidad entre actores y director. Verdaderas definiciones del amor que pueden expresarse con un simple plano detalle de un cupcake montado antes del primer plano de una mirada que traduce la sonriente paciencia con la que se acepta el juego a dos. Un cupcake que no será ingerido.
Paterson, el poemario, formalmente consiste en un montaje de escenas y de imágenes, con pocos verbos que las vinculen explícitamente. Paterson, el personaje, se confiesa admirador de William Carlos Williams, el poeta cronista de Paterson, la ciudad. Paterson, la película, funciona a su vez como los poemas del modernista, los que va escribiendo el protagonista, que se insertan en la pantalla, los que son compuestos antes por las imágenes que inspirarán las palabras. Todo el filme es una oda a la cotidianeidad. Jarmush nos concita a aceptarnos y gozarnos en nuestro fluir, tan mágico como anodino. Y si los contratiempos nos alcanzan, bastará con volver de nuevo al primer verso. Y empezar que es seguir. Y seguir que es siempre empezar.
SOLO ELFIN DEL MUNDO (Juste la fin du monde, Xavier Dolan, 2016)
Francia/Canadá Duración: 95 min. Guión: Xavier Dolan (Obra: Jean-Luc Lagarce) Música: Gabriel Yared Fotografía: André Turpin Productora: Sons of Manual / MK2 / Telefilm Canada Género: Drama
Reparto: Léa Seydoux, Nathalie Baye, Gaspard Ulliel, Vincent Cassel, Marion Cotillard,Antoine Desrochers, Sasha Samar
Sinopsis: Tras doce años de ausencia, un joven escritor regresa a su pueblo natal para anunciar a su familia que pronto morirá. Vive entonces un reencuentro con su entorno familiar, una reunión en la que las muestras de cariño son sempiternas discusiones, y la manifestación de rencores que no queremos dejar salir, aunque delaten nuestros temores y nuestra soledad.
En estos momentos en que se avecinan reuniones familiares, Solo el fin del mundo parece una cinta más que indicada para animarnos a afrontarlas. Sean como sean nuestros compromisos no pensamos que lleguen a ser tan traumáticos como los que refleja Dolan en su película.
Si tuviéramos que definirla con una sola palabra, la calificaríamos, sin duda, de opresiva. Adaptación de la obra de teatro homónima de Jean-Luc Lagarce, nos trae un plantel de personajes atormentados como aquellos que pueblan los dramas de Tennessee Williams, miembros de una familia fracturada y embebidos de un rencor que parece tener su origen en la propia admiración hacía el hijo/hermano triunfador que ha roto los lazos con su huida del hogar, que les ha abandonado condenándolos a tener que construirse en torno a esa ausencia. Tan admirado como odiado, Louis (ese hijo pródigo) ejerce de observador. Vuelve para no volver. Y todos parecen saberlo. Todos se abrirán ante él. Como en una despedida. Recordando buenos y malos momentos. Unos dolorosos y otros agradables. Louis capturará las texturas, los sabores y los recuerdos del que sabe que no volverá. Un reencuentro/desencuentro que, más que a la catarsis, conduce a un desgarro paradójicamente liberador.
Dolan nos hace partícipes, casi víctimas, de ese agobio que planea sobre toda la situación con el uso extremo de los planos cortos. La cámara sólo abre en cuatro ocasiones a plano americano, menos escasos son los planos medios, pero incluso estos nos dejan sin aire pues casi siempre son tomados en escorzo, la cinta es, fundamentalmente, un inarmónico despliegue de primeros planos y planos detalle que nos impiden despegarnos de la acción. Estamos sumergidos en la trama, sin posibilidad alguna de distanciamiento, desorientados y apabullados por los tensos (e intensos) diálogos cruzados. Somos uno más de los miembros de esa familia disfuncional, sin poder simpatizar con ninguno, igual que ellos mismos entre sí. Estamos y nos sentimos incómodos, Dolan consigue que seamos uno más dentro de esa insufrible reunión. Las palabras con las que la crítica ha vapuleado esta película sólo nos confirman que el canadiense ha acertado con este recurso desmesurado. Todo lo que le achacan demuestra que la intención se ha saldado con éxito, porque ya se trataba de eso, de “actualizar el melodrama familiar, pero a costa de nuestros nervios” (Cinemanía), de salir “agotado, con la sensación de que llevo toda una vida acompañado de familia tan histérica. Me da igual su pasado, su presente y su futuro” (Carlos Boyero). Dolan nos lleva a la extenuación y así es como sentimos lo que sienten los personajes, no es que empaticemos, es que hemos vivido su misma experiencia.
Solo el fin del mundo es también una película cargada de buenas interpretaciones. Excesivas e histriónicas, a veces, pero ajustadas siempre a ese contexto doloroso en el que se desarrollan los personajes. Dolan vuelve a hablar de la familia. Y de esta hay bastante que decir: desde el cretino y violento hermano del protagonista, Antoine (interpretado por un fantástico Vincent Cassel que se diría que improvisa sus pérdidas de control); a su maltratada esposa Catherine (magnífica en su sensibilidad Marion Cotillard); pasando por Suzanne, la hermana pequeña (Léa Seydoux), muy recordada por La vida de Adèle); y terminando con la madre, que interpreta Nathalie Baye. Paradójicamente, el que menos sobresale es el protagonista, Louis (Gaspard Ulliel) y es que la única actitud posible para él es la de encerrarse en su propia coraza para morir en paz. No habrá más contacto, ya está todo dicho, el dolor ha tocado fondo sin que se pueda enjugar. Es el fin, el suyo propio, el de su familia, el del mundo.
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