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VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 28 de octubre *

TROLLS (Mike Mitchell y Walt Dohrn, 2016)

USA. Duración:93 min Guión: Erica Rivinoja Música: Christophe Beck Fotografía: Yong Duk Jhun Productora: DreamWorks Animation / 20th Century Fox Género: Animación infantil

Sinopsis: Conocidos por sus pelos de colores, locos y mágicos, los Trolls son las criaturas más felices y alegres que irrumpen en el mundo de la canción. Pero su mundo de arco iris y cupcakes cambiará para siempre cuando su líder Poppy (Anna Kendrick) debe embarcarse en una misión de rescate que la llevará muy lejos del único mundo que siempre ha conocido.

De la mano de Mike Mitchell y Walt Dohrn (directores de la cuarta entrega de Shreck) nos llega Trolls: una inocente (casi ingenua) comedia musical que reflexiona sobre la felicidad, su búsqueda y su condición de fuerza interior; es en cada uno de nosotros donde se halla y la amistad es el camino para encontrarla y compartirla. Trolls utiliza la música para sostener la narrativa de la película; la banda sonora de la película está producida por Justin Timberlake, que trabaja también como productor ejecutivo de música, y cuenta con canciones del propio Timberlake, Gwen Stefani, Anna Kendrick y Ariana Grande, así como varios clásicos de la época de los 60, 70 y 80 versionados por miembros del reparto. Un score que hará las delicias de los más pequeños y también de los mayores.

Los Trolls son criaturas radiantes que pasan el día cantando, bailando, abrazándose y comiendo cupcakes. El suyo es un mundo de colorido exultante que lo inunda todo desde sus pequeños cuerpos y largos penachos, hasta su entorno siempre luminoso. Es fácil imaginar que sus figuras inundarán las tiendas de juguetes pues ya en la pantalla vemos desfilar toda una serie de personajes y objetos que están pidiendo a gritos convertirse en merchandising. La película expone un mundo único inspirado en fibras, materiales de terciopelo, pelaje, purpurina y colores brillantes. Los espectadores se verán envueltos en este universo táctil y atractivo que los productores  llaman  “inmersión peluda“. Toda una experiencia sensorial.

Frente a los pequeños héroes están los Bergens y su mundo grisáceo, unos villanos que sólo son felices cuando tienen un Troll en el estómago, carecen de armonía y alegría y sólo pueden encontrar la felicidad a través de medios visibles más dañinos. No tienen mucho control sobre su felicidad y es menos satisfactoria cuando la consiguen. Si los Trolls representan el optimismo extremo, sus antagonistas son la imagen viva del pesimismo más acérrimo. La peripecia que viven en la película unos y otros hará que la balanza se equilibre y reine la sensatez y la armonía para todos ellos. Uno de los detonantes de esta confluencia será la historia de Bridget, la criada de palacio que está secretamente enamorada del rey.  Es todo un acierto del filme retratar esta subtrama interpolando la conocida historia de la Cenicienta. Bridget es la Bergen más dulce y bondadosa de toda Ciudad Bergen; de hecho, puede que sea la única Bergen bondadosa. Ayudada por los Trolls revelará su amor y se producirá la catarsis en la que todos los personajes se hermanan.

Trolls es un canto a la alegría voluntariamente ingenuo, el objetivo de sus directores es distanciarse del discurso dominante siempre propenso al desencanto y la ironía y regalarnos un final feliz que nos devuelva las ganas de soñar.

cancion-del-trailer-de-la-pelicula-trolls-2016

 

MAGGIE’S PLAN (Rebecca Miller, 2015)

USA Duración: 92 min. Guión: Rebecca Miller Música: Michael Rohatyn Fotografía: Sam Levy Productora: Round Films / Specialty Films Género: Comedia dramática

Reparto: Greta Gerwig, Julianne Moore, Ethan Hawke, Travis Fimmel, Bill Hader, Maya Rudolph, Alex Morf, Jackson Frazer, Mina Sundwall, Leetopher Scott, Tommy Buck, Monte Greene

Sinopsis: Maggie, profesora y mujer decidida, está preparada para ser madre. Sus amantes no le duran más de seis meses, pero tiene un donante ideal. Con la muestra en la mano, se le declara un compañero casado…

maggies_planSupuesta comedia sobre la maternidad protagonizada por unos personajes claramente inspirados en los de Woody Allen que tiene varios logros en su haber (o en su contra). El principal es que no tiene ninguna gracia, pero este no es el mayor de sus defectos, ya que el grado de cretinez de la práctica totalidad de sus protagonistas es tal, que uno no puede más que desear que sean engullidos por el Katrina. O que sean objeto de las atenciones de cualquier sosia de El hijo de Sam. O que celebren todos una reunión en un lugar que que sea objetivo de un sangriento atentado de Estado Islámico. Tan solo dos de sus personajes (el de la hija mayor y el del amigo de la protagonista) dan señales de vida inteligente, pero no la suficiente para salvar esta historia de lacras con pies que a pesar de tener mucho tiempo libre no dejan de parecer atareados, ya sea montando un mueble o doblando ropa mientras hablan, hablan y hablan. Todo resulta desagradable en esta película y su argumento, que puede resumirse en dos lineas, tampoco ayuda. Y ya es lástima, pues Rebecca Miller, guionista y directora de este engendro, tuvo un magnífico debut con la extraña y magnética Angela (1995), y cuenta la película, además, con la presencia de la siempre competente Julianne Moore y de un Ethan Hawke que hacen lo posible por dar entidad a este producto que riega su banda sonora con antiguas canciones Blue Beat.

 

YO, DANIEL BLAKE  (I, Daniel Blake, Ken Loach, 2016)

UK/Francia/Bélgica Duración: 100 min. Guión: Paul Laverty Música: George Fenton Fotografía: Robbie Ryan Productora: BBC / BFI / Sixteen Films Género: Drama

Reparto: Hayley Squires, Natalie Ann Jamieson, Dave Johns, Micky McGregor, Colin Coombs, Bryn Jones, Mick Laffey, Dylan McKiernan, John Sumner, Briana Shann,Rob Kirtley

Sinopsis: Por primera vez en su vida, víctima de problemas cardiacos, Daniel Blake (Dave Johns), carpintero inglés de 59 años, se ve obligado a acudir a las ayudas sociales. Sin embargo, a pesar de que el médico le ha prohibido trabajar, la administración le obliga a buscar un empleo si no desea recibir una sanción. En el transcurso de sus citas al “job center”, Daniel se cruza con Rachel (Hayley Squires), una madre soltera de dos niños que tuvo que aceptar un alojamiento a 450 km de su ciudad para evitar que la envíen a un hogar de acogida. Prisioneros de la maraña de aberraciones administrativas actuales de Gran Bretaña, Daniel y Rachel intentarán ayudarse mutuamente.

yo_daniel_blake_cartelYo, Daniel Blake es la decimotercera cinta de Ken Loach que participa en el Festival de Cannes. Supuso para el director su segunda palma de Oro a la mejor película, un galardón que no fue bien recibido por  la crítica, más inclinada hacia la última cinta de Paul Verhoeven, Elle. Aún así la película fue aplaudida durante 15 minutos por los asistentes a la premiere y es que, opiniones aparte, Loach es un cineasta con un universo propio y bien definido en su filmografía, que ofrece de nuevo su visión de lo que le gusta contar en el cine: el retrato de los más desfavorecidos de la sociedad, de los perdedores de esta y de todas las guerras. Esa carne de cañón buena, tan solo, a la hora de ofrecer su sangre para defender a la sociedad que luego le da la espalda. Yo, Daniel Blake incide en ese cine social que en esta tribuna consideramos tan necesario, como la francesa La ley del mercado (La loi du marché, 2015) de Stéphane Brizé. Un cine social que contrasta con laureados monumentos a la indecencia como es La juventud (La Giovinezza, 2015) de Sorrentino. Cine proletario que no demoniza a la clase obrera ni la señala como causante paleta y apestosa de todos los males que acosan a nuestra sociedad y en el que tiene un papel destacado esa burocracia absurda que, con sus más y sus menos, resulta igual de inútil en todos los países: se aletarga cuando se trata de pagar y se acelera cuando tiene que cobrar o desalojar. La cinta muestra la solidaridad que nacerá entre los débiles, única forma de sobrevivir en ese pozo de pirañas que supone el enemigo, representado por bancos y oficinas gubernamentales, con su deshumanizado funcionariado.

La película de Loach no cae en exceso en el dramatismo pese a lo que narra, y ello es en parte al gancho y carisma del personaje principal, encarnado por Dave Johns, un actor eminentemente televisivo especializado en el campo de la comedia y la improvisación, motivo de la vis cómica que trasmite su personaje y que tan buen resultado le ofrece. La película fue rodada de forma cronológica, de manera que la protagonista femenina, que también ofrece una actuación magnífica (tanto como pesimista), desconocía como concluiría la película o lo que le esperaba a su personaje, lo que dio una expresión de inquietud a la actriz acorde con la situación personal de su personaje.

 

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