Archivo
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 9 de junio *
CAPITÁN CALZONCILLOS: SU PRIMER PELICULÓN (Captain Underpants: The First Epic Movie, David Soren, 2017)
USA. Duración: 89 min. Guion: Nicholas Stoller (Libro: Dav Pilkey) Música: Theodore Shapiro Productora: DreamWorks Animation / Scholastic Entertainment Género: Comedia de animación
Sinopsis: Dos escolares traviesos hipnotizan al director del colegio para convertirlo en su héroe de cómic: Capitán Calzoncillos. Jorge y Berto son super buenos amigos y pasan sus días creando cómics y soñando con bromas. Un día, hipnotizan accidentalmente al ‘dire’ de su escuela, el Sr. Krupp, que a partir de entonces se cree que es el Capitán Calzoncillos, un superhéroe malhumorado cuyo traje consiste en ropa interior y una capa. Por si esto no fuera suficientemente malo, su nuevo maestro es un malvado científico malvado. Jorge, Berto y el Capitán Calzoncillos deberán entonces unirse para frustrar su malvado plan.
El Capitán Calzoncillos es una ya prolífica saga literaria infantil/juvenil creada por Dav Pilkey que basa su éxito en la simple y llana risa, con el añadido de contener el elemento escatológico, que tanta gracia termina haciendo a su lector (ahora público) más potencial. En su traslación a la pantalla, la obra no ha perdido ni un ápice de frescura manteniendo y divulgando el carácter terapéutico de la risa como parte de una vida que, tiempo tendrá para tomarse en serio a sí misma.
George y Harold, protagonistas del filme y tan rebeldes y creativos como el propio Pilkey, que creó a su personaje durante los ratos en los que era expulsado de clase, reivindican el tiempo libre para jugar, para crear y para la amistad, con la camaradería como elemento imprescindible de crecimiento. La historia contará, como es natural, con otros protagonistas que enriquecerán la trama, como el inefable y repelente chivato-pelota-empollón Gustavo Lumbreras o ese director de escuela que, a fin de cuentas, no deja de ser un pobre diablo solitario cuya existencia ha perdido una alegría y vitalidad que recuperará a cubetadas cuando George y Harold lo transformen en… El Capitán Calzoncillos.
La dirección del veterano de DreamWorks David Soren garantiza una magnífica animación, además de ritmo desencajado, gags divertidos aptos para toda la familia y un humor escatológico tan elemental como efectivo, que hacen del Capitan Calzoncillos: Su primer películón, una propuesta muy simpática para este fin de semana.
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 19 de mayo de 2017 *
NO SÉ DECIR ADIÓS (Lino Escalera, 2017)
- España. Duración: 96 min. Guion: Lino Escalera, Pablo Remón Fotografía: Santiago Racaj Productora: Lolita Films / White Leaf Producciones Género: Drama
- Reparto: Nathalie Poza, Juan Diego, Lola Dueñas, Pau Durà, Miki Esparbé, César Bandera,Noa Fontanals, Marc Martínez, Emilio Palacios, Oriol Pla, Greta Fernández,Pere Brasó, Miguel Guardiola, Bruno Sevilla, Darien Asian, Xavi Sáez
- Sinopsis: Carla (Nathalie Poza) recibe una llamada de su hermana: su padre (Juan Diego), con el que hace tiempo que no se habla, está enfermo. Ese mismo día, Carla coge un vuelo a Almería, a la casa de su infancia. Allí, los médicos le dan a su padre pocos meses de vida. Ella se niega a aceptarlo y contra la opinión de todos, decide llevárselo a Barcelona para tratarle.
De las películas que hemos tenido ocasión de ver provenientes del Festival de Málaga, sin lugar a dudas No sé decir adiós ha resultado, hasta ahora, la mejor. Principalmente porque tiene la deferencia de no tratar al espectador como si fuera corto de mente. Lino Escalera, que debuta en la dirección de largometrajes con esta cinta, trata a sus personajes con dureza, pero ni los juzga ni los redime: los muestra. Y lo que nos cuenta lo hace de la forma más efectiva y eficaz. Con economía de movimientos de cámara y un apoyo importante, fundamental, en los diálogos de sus personajes, encarnados por tres actores que realizan una labor encomiable, algo declamatoria, teatral, sí, pero de lujo. Juan Diego hace ese papel que tan bien realiza. Fallecido Pepe Sancho, Juan Diego es el actor que mejor dice tacos. Nathalie Poza (¿Donde ha estado hasta ahora Nathalie Poza?) realiza una magnífica creación con Carla. Creíble, patética, triste, inmadura. Una mujer que ha luchado, que ha pasado por experiencias que no se cuentan, ni falta que hace, vivencias que la han vaciado de sentimientos y le han despojado de la confianza en los demás. Escarmentada de la vida, se negará a aceptar lo inevitable, lo inminente y mientras, maquillará sus días con cocaína y Gintónics. Blanca, la otra hermana (interpretada por la magnífica Lola Dueñas) se ha quedado en el pueblo, ha heredado la auto-escuela del padre, vive con un tipo que no la llena y su hija y siente que ha perdido algo por el camino. También está vacía. Como su hermana, que fue a Barcelona a buscarse y todavía no se ha encontrado. Todos están heridos, en el cuerpo y en el alma, y la cinta de Lino Escalera es una reflexión sobre las oportunidades perdidas, sobre el fin de la vida, que puede terminar incluso antes del fallecimiento físico, cuando se dejan de lado los sueños y las aspiraciones y se toma la vida como una obligación, dejando morir el alma día tras día. Es también una historia de seres normales, derrotados, sin redención, sin héroes ni villanos. Ni más ni menos que vidas. Y muertes.
-
Festival de Málaga 2017: Cuatro Biznagas de Plata en el Festival de Málaga (Premio Especial del Jurado, Premio al Mejor Guion, Premio a la Mejor Actriz- Nathalie Poza- y el Premio al Mejor Actor de Reparto -Juan Diego) y la Mención Especial del Jurado de la Crítica al trabajo actoral
GOODBYE BERLÍN (Tschick, Fatih Akin, 2016)
Alemania. Duración: 93 min. Guion: Hark Bohm, Lars Hubrich (Novela: Wolfgang Herrndorf) Música: Vince Pope Fotografía: Rainer Klausmann Productora: Lago Film Género: Comedia dramática.
Reparto: Tristan Göbel, Aniya Wendel, Justina Humpf, Paul Busche, Jerome Hirthammer,Max Kluge, Udo Samel, Anja Schneider, Nadine Dubois, Henning Peker,Uwe Bohm, Anand Batbileg, Katerina Poladjan, Sammy Scheuritzel
Sinopsis: Maik (Tristan Göbel), un muchacho de 14 años marginado por su clase, crece en el seno de una familia rica y disfuncional en Berlín. Durante las vacaciones veraniegas, su alcohólica madre ingresa de nuevo en rehabilitación mientras su padre se ausenta con su joven ayudante por un presunto viaje de negocios. Maik está solo en casa, en su piscina, hasta que un nuevo compañero de clase llamado Tschick, joven inmigrante ruso, aparece con un coche robado. Juntos se lanzan a la carretera sin plan aparente.
Una nueva aproximación a un periodo tan complicado como es la adolescencia, aunque en este caso está protagonizado por adolescentes auténticos (quizás debería decir reales) y realizado de manera muy inteligente y amena. Goodbye Berlín narra el relato iniciático de Maik (Tristan Göbel), un muchacho para el que un verano resultará ser el punto de inflexión que cambiará su modo de ver la vida. En el que una pequeña escapada a ninguna parte terminará siendo toda una lección de vida que irá mucho más allá de la gamberrada. Variará su escala de valores, conocerá la auténtica amistad y dejará atrás al niño. Y todo ello muy bien llevado por su director, que logrará un magnífico equilibrio en la narración, ofreciendo humor y demostrando cariño hacia sus personajes: “Leí la novela y me quedé enganchado” explica Akin (director de Contra la Pared, Al Otro Lado y Soul Kitchen entre otras) quien persiguió los derechos de la adaptación nada más leer la novela, cinco años antes de iniciar el rodaje.
De nuevo se tratará de un relato que, como el anterior que hemos comentado, respetará al público ofreciéndole una buena historia, con sus pequeñas tragedias y grandes descubrimientos. Tras ese viaje, ese verano, Maik dejará de pensar que es «un aburrido y un puto feo«, invisible para su soñada (y tan guapa como superficial) compañera de clase Tatiana (Aniya Wendel), que sin nunca saberlo habrá sido el detonante responsable de toda la huida, pues tanto Maik como Tschick (el raro de la clase, con una tragedia detrás que afortunadamente se nos evita) no son invitados a acudir a la fiesta de cumpleaños que la muchacha ofrece a (casi) todos sus compañeros. Y es que ellos no parecen importar a nadie (ni a sus padres ni a sus compañeros de clase), y ese verano tan solo se tienen el uno al otro y un coche (sinónimo de libertad) con el que saltarán a plantar cara a la vida.
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 12 de mayo de 2017 *
ALIEN COVENANT (Ridley Scott, 2017)
USA/Australia/Nueva Zelanda/UK. Duración: 123 min. Guion: Michael Green Música: Jed Kurzel Fotografía: Dariusz Wolski Productora: Twentieth Century Fox Film Corporation / Scott Free Productions / Brandywine Productions Género: Ciencia ficción
Reparto: Katherine Waterston, Michael Fassbender, Demián Bichir, Danny McBride,Noomi Rapace, Billy Crudup, Carmen Ejogo, Jussie Smollett, Amy Seimetz,Callie Hernandez, Benjamin Rigby, Alexander England, James Franco
Sinopsis: Rumbo a un remoto planeta al otro lado de la galaxia, la tripulación de la nave colonial Covenant descubre lo que creen que es un paraíso inexplorado, pero resulta que se trata de un mundo oscuro y hostil cuyo único habitante es un “sintético” llamado David (Michael Fassbender), superviviente de la malograda expedición de Prometheus…
Una nueva epopeya conectada con el universo Alien y de nuevo con mucho en común con sus predecesoras: protagonismo del personaje femenino (aunque con los pies más en tierra, se permite el lujo de pasar miedo y reflejarlo con sus lágrimas); acción, intriga y por supuesto terror, ya que no faltan los diversos xenomorfos en sus diferentes fases (huevo, abrazacaras, revientapechos…) y en alguna variedad nueva como lo es aquella (de textura muy similar a las de Del Toro) tras la que adivinamos a nuestro Javier Botet.
Ridley Scott ha realizado un espectáculo in crescendo que añade nuevas pistas sobre el origen de esas terribles criaturas las cuales, al igual que sucedía en Prometheus (2012), no son las protagonistas de la función, pues ese papel está reservado para la inteligencia artificial y su conexión filosófica con su creador. Algo que enlaza la cinta directamente a Blade Runner (1982) del mismo Scott, -pues idénticas preguntas son las que se hacen los sintéticos- y, por descontado, con la simpática creación de la Señorita Shelley.
Si bien uno se alegra de que por una vez los héroes supervivientes de la función no sean unos bellos ejemplares hipermusculados, lo cierto es que Katherine Waterston no posee el suficiente carisma, en este caso, como para que su personaje y sus avatares nos hayan interesado en demasía. Aún así, se agradece la humanización de la heroína, que lejos de ser vocacional, le mueve el terror y el instinto de supervivencia, a pesar de que la tragedia ha truncado su futuro proyecto de vida.
Otro eslabón más en la saga Alien, quizás no uno de los más brillantes, pero lo suficientemente digno y que añade más información con la que llegar a esa tercera y última entrega de esta precuela. Qué raro suena todo esto ¡Qué tiempos nos han tocado vivir!
BAJO EL SOL (Zvizdan, Dalibor Matanic, 2015)
Croacia/Serbia/Eslovenia Duración: 123 min. Guion: Dalibor Matanic Música: Alen Sinkauz, Nenad Sinkauz Fotografía: Marko Brdar Productora: Kinorama / Gustav Film / See Film Pro Género: Drama
- Reparto: Tihana Lazovic, Goran Markovic, Nives Ivankovic, Mira Banjac, Slavko Sobin, Dado Cosic, Trpimir Jurkic, Lukrecija Tudor, Stipe Radoja
- Sinopsis: Tres décadas. Dos naciones. Tres historias de amor consecutivas entre una mujer serbia y un hombre croata dentro del corazón envenenado de los Balcanes.
- 1991. Jelena (Tihana Lazovic) e Ivan (Goran Markovic) están a punto de abandonar su pueblo natal para ir a Zagreb juntos. Ella es serbia y él croata y las primeras explosiones de odio étnico amenazan con dar al traste con su escapada.
- 2001. Tras la guerra, La joven serbia Natasa (Tihana Lazovic) vuelve con su madre a la casa en la que creció y en la que se abren las héridas profundas que ha sufrido. Ante (Goran Markovic), croata, se compromete a trabajar en el arreglo de la vieja casa. Ella no soporta su presencia.
- 2011. Luka (Goran Markovic), croata, vuelve a casa para una fiesta después de una larga ausencia. Visita a sus padres y lucha con la tentación de buscar a Marija (Tihana Lazovic), la joven serbia con la que tuvo algo más que una relación.

- Un canto a la vida que ha conmovido al jurado del Festival de Cannes. Bajo el sol nos cuenta tres historias diferentes, situadas en el mismo lugar, con diferentes personajes, los mismos actores y diez años de diferencia entre ellas. La primera se desarrollará en 1991, en ciernes del conflicto que romperá el país, familias y amistades. En un pequeño entorno en el que todos se conocen, comienzan a formarse los bandos. Ese es el campo de cultivo en el que se enamorarán la serbia Jelena y el croata Ivan.
- La segunda historia se desarrolla diez años después, tras la guerra, y nos mostrará un paisaje desolado, repleto de cicatrices causadas por la cruenta contienda. Se intentará reconstruir, volver a empezar. Y siempre con el lago como nexo común en todas las historias, como remanso de paz, Natasa y Ante cargarán con las heridas en su alma. Se palpa el odio, también el deseo. Pero el perdón es imposible.
- Finalmente, y ya en 2011, la vuelta al hogar y por fin la convivencia entre Serbia (Marija) y Croacia (Luka), imprescindible, pues hay un futuro en común representado por el hijo de ambos, al cual deben cuidar y sacar adelante.
Al igual que la reciente Hotel Europa, que también tenía como fondo el (¿eterno?) conflicto de los Balcanes, Bajo el sol evita, en lo posible, mostrar escenas bélicas o de violencia, demostrando Matanic un gran talento y mucha sensibilidad, así como un gran cuidado en el detalle sutil. Un magnífica película con buenas interpretaciones. Y una lección de humanidad sin caer en buenismos vacuos.
-
2015: Festival de Cannes: Premio Especial del Jurado («Un Certain Regard»)2015: Satellite Awards: Nominada a Mejor película de habla no inglesa2016: Premios del Cine Europeo: Nominada al Premio del Público
MARAVILLOSA FAMILIA EN TOKIO (Kazoku wa tsuraiyo, Yôji Yamada, 2016)
Japón Duración: 108 min. Guion: Yôji Yamada, Emiko Hiramatsu Música: Joe Hisaishi Fotografía: Shinji Chikamori Productora: Shochiku Company Género:Comedia
Reparto: Satoshi Tsumabuki, Yû Aoi, Yui Natsukawa, Kazuko Yoshiyuki,Masahiko Nishimura, Isao Hashizume, Tomoko Nakajima, Shozo Hayashiya
Sinopsis: El día de su cumpleaños, la mujer del pater familias de una tradicional familia de Tokio, le pide a su cascarrabias marido como regalo, el divorcio. Esta revelación no sólo chocará a su incrédulo marido, sino a toda la familia, quienes intentarán por todos los medios evitar la catástrofe familiar.
La nueva película de Yôji Yamada viene en forma de comedia familiar en la que el director vuelve a reunir a los 8 actores de Una familia de Tokio, ganadora de la Espiga de Oro en Valladolid en 2013, esta vez encarnando a la caótica familia Hirata, de la que algo más cabía esperar.
Esta película, su argumento, e incluso la interpretación del abuelo, su gran protagonista, nos retrotrae a los ejemplos más infames de las comedias protagonizadas por Paco Martínez Soria. Recuerda también a esa pretéritas cintas por el trato reservado hacia la mujer, bastante retrógrado fruto, posiblemente, del elemento cultural diferencial japonés, que también se acusa en un humor bastante primario, de porrazo, caída y tentetieso que uno ya daba por superado.
Y eso a pesar de que el punto de partida de la cinta resulta más que prometedor, pero no así su convencional conclusión, que resulta casi dramática por el mensaje que trasmite al espectador. Aunque sigue bajo la sombra de Ozu, en un momento del filme sus protagonistas verán en televisión Cuentos de Tokio, en esta ocasión no ha estado tan acertado como en su cinta de 2013. Eso sí, un desacierto de Yamada sigue valiendo más que los aciertos de muchos otros.
LE LLAMABAN JEEG ROBOT (Lo chiamavano Jeeg Robot, Gabrielle Mainetti, 2015)
- Italia. Duración: 112 min. Guion:Nicola Guaglianone, Menotti (Historia: Nicola Guaglianone) Música:Michele Braga, Gabriele Mainetti Fotografía: Michele D’Attanasio Productora: Goon Films / Rai Cinema / Ministero per i Beni e le Attività Culturali (MiBAC) Género: Drama fantástico
- Reparto: Claudio Santamaria, Luca Marinelli, Stefano Ambrogi, Maurizio Tesei, Ilenia Pastorelli, Francesco Formichetti, Daniele Trombetti, Antonia Truppo, Salvatore Esposito, Gianluca Di Gennaro
- Sinopsis: Enzo Ceccoti (Claudio Santamaria), un convicto, entra en contacto con una sustancia radioactiva. Tras el accidente descubre que tiene una fuerza sobrehumana, por lo que decide utilizar sus poderes para comenzar una carrera criminal. Todo cambia, no obstante, cuando conoce a Alessia (Ilenia Pastorelli, una chica que está convencida de que él es el héroe del manga Jeeg Steel.
Una muy atípica película de superhéroes. Violenta, con toques de humor y también drama, puede decirse que esta cinta, ópera prima de su director Gabrielle Mainetti, tiene de todo. Lo que comienza como una violenta historia con bandas de maleantes de segunda, comandados por Zíngaro (Luca Marinelli), un enloquecido capo que terminará enfrentándose directamente contra la mafia napolitana, se convertirá por azar, en una película con superhéroe y supervillano cuando Enzo (Claudio Santamaria), pura basura blanca, consumidor compulsivo de natillas y pornografía, tenga un accidente y su cuerpo sea impregnado por unos productos químicos que lo convertirán en un superhombre. Sórdida, violenta y no apta para menores, esta pesimista historia tendrá su parte lírica, y también tiernamente grotesca, en Alessia (Ilenia Pastorelli), una chica enloquecida que admirará a Enzo. Un alma cándida que entre tanta violencia servirá de contrapunto a todos estos matones.
Sin lugar a dudas una muy italiana y original forma de acercarse al superhéroe que ha sido muy bien recibida por la crítica, que la premió en su país con siete David di Donatello, entre ellos como mejor ópera prima, actor, actriz y secundarios. Y en el Festival de Sitges de 2016 como mejor película en la Sección Órbita.
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 5 de mayo de 2017 *
PASAJE AL AMANECER (Andreu Castro, 2016)
España. Duración: 100 min. Guion: Andreu Castro Música: Diego Navarro Fotografía: Jordi Luengo, Bernardo Rossetti Productora: Art Media Producciones / La Fabrica de la tele Género: Drama
Reparto: Elvira Mínguez, Lola Herrera, Nicolás Coronado, Andrea Duro, Ruth Díaz, Carles Francino, Antonio Valero, Pol Monen, Iria Calero, Anett Duran,Sergi Méndez
Sinopsis: Noviembre de 2004. El joven foto periodista Javier (Nicolás Coronado) recibe una sugerente propuesta de la agencia de prensa en la que trabaja: viajar al cubrir la guerra de Irak a Faluya, donde se está librando la más sangrienta de las batallas del conflicto. Javier acepta, y debe emprender viaje en pocos días, el 30 de diciembre. Antes de partir, decide comunicar su decisión a su familia y su novia (Andrea Duro) en Nochebuena. La noticia consigue resquebrajar los cimientos familiares. La vida y las relaciones de todos sus miembros, que viajarán a sus propios infiernos personales, se verán modificadas para siempre.
El actor y director Andreu Castro debuta en el largometraje con este drama familiar rodado de manera muy clásica e intimista, que se echa a perder por una saturación de situaciones dramáticas que difuminan lo que en principio es el centro de la historia: el drama de los periodistas asesinados en conflictos bélicos. El guión, también de Castro, se lía de tal forma que termina siendo poco creíble y, lo que es peor, aburrido. Eterno. Colmado de unos diálogos grandilocuentes y forzados hasta el ridículo. Con interpretaciones hieráticas a pesar de contar con los talentos de Elvira Mínguez o Lola Herrera que, a pesar de que en sus solos interpretativos nos puede hacer pensar en teatro filmado, no llega siquiera a ello, quedándose este enredo de familia en un despropósito a la altura de Las furias.
LOS DEMONIOS (Les démon, Philippe Lesage, 2015)
Canadá. Duración: 118 min. Guion: Philippe Lesage Fotografía: Nicolad Canniccioni Productora: Les Films de L’Autre Género: Drama
Reparto: Édouard Tremblay-Grenier, Yannick Gobeil-Dugas, Vassili Schneider, Sarah Mottet,Mathis Thomas, Laurent Lucas, Pascale Bussières, Bénédicte Décary,Pier-Luc Funk
Sinopsis: Mientras una serie de secuestros de niños tiene lugar en Montreal, Félix, un niño de diez años, empieza a conocer el mundo adulto en el momento en que entra en la adolescencia. Imaginativo y sensible, como muchos niños, Félix le tiene miedo a todo: el posible divorcio de sus padres, que parecen atravesar una crisis; unos vecinos sospechosos, etc. Poco a poco, sus demonios imaginarios comienzan a reflejarse en el mundo verdaderamente inquietante que le rodea.
Que la infancia no es la mejor etapa de nuestra vida, ni la más feliz a pesar de nuestra memoria selectiva, no puede ya sorprender a nadie. Solemos recordar lo bueno, pero olvidar los muchos miedos por los que atravesamos. Miedos como los que pasa el protagonista de esta cinta. Algunos imaginarios, como ogros que se esconden bajo la cama; otros muy reales, como esos ogros, depredadores que buscan arrebatar de golpe esa inocencia que día a día vamos perdiendo. Y es que aunque esta cinta no cuente, durante la mayor parte de su metraje, hechos realmente dramáticos, no deja de trasmitir tristeza y desazón. Quizás porque toca fibras que todos conocemos. Esos pequeños descubrimientos, grandes dramas de un día, olvidados al siguiente. Leyendas urbanas frente a ogros. Huevos de cucaracha bajo la lengua contra un pederasta asesino que resulta ser el vecino de enfrente.
Cautivadora en su aparente sencillez e incluso deriva, Los demonios está muy bien dirigida e interpretada. Nos muestra los pequeños y grandes dramas de la niñez de manera brillante, sin esconder también momentos sórdidos y de puro horror, que su selecta banda sonora consigue hacer inolvidables. Y doblemente brillante al tratarse del primer largometraje dramático dirigido y escrito por su director, que contaba hasta entonces con cuatro documentales en su haber.
‘Herederos de la bestia’, un homenaje necesario
HEREDEROS DE LA BESTIA (Diego López y David Pizarro, 2016)
España. Duración: 80 min. Guion: Diego López, David Pizarro Fotografía: Albert Calveres Productora: Xevi Subinyà, Xavier Llorca, Xosé Veiga Género: Documental
Sinopsis: Imposible imaginar el cine español actual sin El día de la Bestia. Dos décadas después de su estreno, la película de Alex de la Iglesia sigue siendo el gran referente al que acudir si se quiere mezclar el fantástico más brutal con la tradición española del esperpento. Este documental entrevista al equipo responsable de esa obra maestra y calibra su aún vigente influencia.
Tanto Diego López como David Pizarro son don especialistas sobre cine de género, particularmente español y especialmente de terror. Han publicado libros conjuntamente sobre el tema y si su primer largometraje, el también documental Los perversos rostros de Víctor Isräel nos introducía, mientras repasaba la carrera de este recordado actor de carácter, en el mejor cine de género español de los setenta y en su decadencia durante los ochenta, con Herederos de la bestia nos muestran el renacer del cine fantástico español de los noventa, con lo que sin duda Alex de la Iglesia y particularmente El día de la bestia (1995) tienen mucho que ver. Así lo expresan durante el documental varios de los directores que se sintieron inspirados a dar el salto al largometraje de terror teniendo a Alex de la Iglesia como modelo y ejemplo: Jaume Balagueró, Paco Plaza, Nacho Cerdà, Pablo Berger o Enrique Urbizu.
López y Pizarro como es natural también entran, mediante entrevistas a sus protagonistas (técnicos, actores, y el propio director) en la gestación, rodaje e impacto de la película. De forma muy académica, los diferentes protagonistas explicarán vivencias y anécdotas, intercalando documentación gráfica, escenas de rodaje y unas tomas de transición rodadas por la noche en algunas de las localizaciones más emblemáticas del filme. Con un efectivo montaje que mantiene un hilo narrativo constante, puestos a ponerle un pero, opinamos que quizás las repercusiones del filme sobre toda aquella generación de directores posiblemente habría encajado mejor al final que al principio del documental, pero en cualquier caso deja claro el revulsivo que representó El día de la bestia como punto de partida del renacer del fantástico español.
Pero El día de la bestia es también una película que nos pertenece. Pertenece a esa generación que se educó a base de fanzines, escarbando entre pilas de películas, que se emocionó cuando, durante la décima ceremonia de los premios Goya de 1996, El día de la bestia y sus creadores no solo fueron tenidos en cuenta, tomados en serio, sino que además recibieron el reconocimiento ‘oficial’ recibiendo seis premios, algunos de ellos tan importantes como el de mejor dirección, mejor actor revelación, mejores efectos especiales, mejor dirección artística, mejor maquillaje y mejor sonido. Y no es que esos premios la hicieran más valiosa, pero fueron como una confirmación de que no se trataba únicamente de un asunto de freaks. Estábamos hablando de cine. De buen cine. Y Herederos de la bestia es el necesario homenaje a ese esperpento terrorífico, esa reivindicación de la cultura popular y el cine de género que fue El día de la bestia.

VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 21 de abril de 2017 *
A FONDO (À fond, Nicolas Benamou, 2015)
Francia/Macedonia Duración: 91 min. Guion: Nicolas Benamou, Frédéric Jardin, Fabrice Roger-Lacan Música: Maxime Desprez, Michael Tordjman Fotografía: Antoine Marteau Productora: Chic Films / La Petite Reine Género: Comedia
Reparto: José Garcia, André Dussollier, Caroline Vigneaux, Josephine Callies, Stylane Lecaille, Charlotte Gabris, Vincent Desagnat, Florence Foresti, Jérôme Commandeur, Vladimir Houbart
Sinopsis: Una familia sube en su nuevo monovolumen por la mañana temprano para evitar los atascos de tráfico de la salida de las vacaciones de verano. Tom, el padre (José Garcia), ajusta el control electrónico de velocidad en 130 km/h., en ese momento un nuevo enfado con su suegro (André Dussollier), que se ha auto invitado, lleva a Julia (Caroline Vigneaux) a pedirle que dé la vuelta. Tom se da cuenta de que él no puede controlar su vehículo. La electrónica no responde, la velocidad se ha bloqueado a 130 km/h. Todas las maniobras para frenar el coche no surten ningún efecto.
Un coche inteligente que por una avería no puede detenerse y que circula a 130 Km/h. por la autopista y no puede bajar de velocidad es, a priori, una situación prometedora como argumento de cine. Y más si se trata de una comedia. Sugiere emoción y diversión (que no originalidad, tan solo basta recordar Speed), así que resulta sorprendente que esta premisa se malogre mediante un encadenado de chistes sin gracia y situaciones nada cómicas, junto a unos personajes despreciables, con los que es imposible empatizar, en especial con ese abuelo, carne de geriátrico y culpable de casi todos los desmanes en este desfasado slapstick que demuestra que no todas las comedias francesas funcionan.
LA PROFESORA (Učiteľka, Jan Hrebejk, 2016)
- Eslovaquia/República Checa Duración: 102 min. Guion: Petr Jarchovský Música: Michal Novinski Fotografía: Martin Ziaran Productora: PubRes / Rozhlas a televízia Slovenska / Ceská Televize / Offside MEN Género: Drama
- Reparto: Zuzana Mauréry, Zuzana Konecná, Csongor Kassai, Tamara Fischer,Martin Havelka, Éva Bandor, Oliver Oswald, Peter Bebjak, Richard Labuda,Ina Gogálová, Monika Certezni, Peter Bartak, Jozef Domonkos, Judita Hansman
Sinopsis: Desde la llegada en 1983 de Maria Drazdechova (Zuzana Mauréry), una nueva profesora, a un colegio en un suburbio de Bratislava, la vida de padres y alumnos se altera enormemente. El comportamiento corrupto de la profesora y el intento de suicidio de uno de los estudiantes hacen que el director del colegio convoque a los padres a una reunión urgente. En ella se les pide que firmen una petición de traslado para la Srta. Drazdechova. Sin embargo, las altas conexiones de la profesora con el Partido Comunista hacen que todos se sientan amenazados.
Con un ingenioso montaje que mezcla presente y pasado, Hrebejk nos presenta los hechos y los diferentes personajes de manera eficaz. No esperen otra manida historia de profesores que doman a una clase de alumnos problemáticos, lo que nos muestra La profesora, es una historia bien diferente. Construye una intriga que mantiene el interés y nos transporta a unos años ochenta grises gracias a su magnífico diseño de producción, que la hicieron merecedora en Gijón de un premio en esa categoría.
Con una puesta en escena que recuerda a Doce hombres sin piedad, se trata de una interesante historia muy bien interpretada que nos ofrece un ejemplo de las corruptelas y los abusos de poder, en este caso, en antiguas repúblicas comunistas.
-
2016: Festival de Karlovy Vary: Mejor actriz (Zuzana Mauréry)2016: Festival de Gijón: Mejor BSO y dirección artística
AMAR (Esteban Crespo, 2017)
España Duración: 105 min. Guion: Esteban Crespo Música: Adolfo Núñez Fotografía: Ángel Amorós Productora: Avalon P.C. / Amar AIE / Filmeu / TVE / Netflix Género: Drama
Reparto: María Pedraza, Pol Monen, Natalia Tena, Antonio Valero, Gustavo Salmerón,Greta Fernández, Nacho Fresneda, Sonia Almarcha
Sinopsis: Laura y Carlos se aman como si cada día fuera el último, y quizá esa intensidad del primer amor es la que les separará un año después…
Planos cortos que casi atraviesan a los actores rodados a cámara en mano, nerviosa, que logra trasmitir la urgencia de la pasión adolescente. Angustiosamente vital. El enamoramiento con toda su desenfrenada pasión, las riñas, los ‘sustos’, los juegos… y también algunos diálogos sonrojantes. Todo forma parte de toda esa confusión que se mueve por universidades y discotecas de extraradio. Droga (poca), alcohol (poco) y mucho sexo, aunque pacato, casi para todos los públicos. Con ese azoramiento y pánico que padece el cine moderno por mostrar los cuerpos.
Ópera prima de Esteban Crespo, director de siete cortometrajes y con más de 200 premios a sus espaldas, entre los que destacan el Goya a Mejor Cortometraje y la nominación al Oscar en 2014 por Aquél no era yo, Crespo ya rodó en 2005, de forma más convencional, un cortometraje, Amar, que mostraba la anécdota inicial que se nos ofrece en este largometraje antes del título. María Pedraza se muestra muy competente en la que es su segunda película y su primer papel protagonista.
LA ALTA SOCIEDAD (Ma Loute, Bruno Dumont, 2016)
- Francia-Alemania Duración: 122 min. Guion: Bruno Dumont Fotografía: Guillaume Deffontaines Productora: 3B Productions / Arte France Cinéma / Scope Pictures / Twenty Twenty Vision Filmproduktion Género: Comedia
- Reparto: Fabrice Luchini, Juliette Binoche, Valeria Bruni Tedeschi, Brandon Lavieville, Raph,Didier Després, Cyril Rigaux, Jean-Luc Vincent, Laura Dupré, Thierry Lavieville,Caroline Carbonnier, Manon Royère, Lauréna Thellier, Maya Sarac, Noah Noulard,Julian Teiten
- Sinopsis: Verano de 1910. Varios turistas han desaparecido en las playas de Costa Canal, y los inspectores Machin y Malfoy descubren que el epicentro de estas misteriosas desapariciones es la Bahía Slack, lugar donde el río Slack y el mar se unen sólo durante la marea alta. Es en esa zona donde vive una pequeña comunidad de pescadores como la familia Bréfort, liderada por el padre al que apodan “El Eterno”, quién hace lo que puede con sus hijos, entre ellos Ma Loute. Por otro lado, en una mansión en lo alto de la bahía, vive la burguesa familia Van Peteghem, cuya traviesa sobrina Billie se ha enamorado de Ma Loute.
Personajes grotescos con actuaciones caricaturescas; dosis medidas de slapstick; situaciones estrafalarias; escenas pictóricas retratadas con una magnífica fotografía; dudosa comicidad; canibalismo… Sin duda una apuesta arriesgada la de La Aventura Audiovisual el traer esta rara avis a nuestras pantallas. Pero ya lo llevan en su nombre de empresa. Y es que La alta sociedad podrá desagradar y entusiasmar, siempre a un público avisado, pero no dejar indiferente. Naturalmente habrá quienes, sopesando el resultado, no les compensen ni el trabajo de los actores; ni su estrafalario humor; ni su magnífica fotografía que resalta como lienzos esas bellas localizaciones; ni los muy buenos momentos que sin duda posee la película. Es más que posible que no le compensen a muchos las dos horas de estupideces que nos ofrece Bruno Dumont, con un nada desdeñable trasfondo de crítica social. Y es que lo de comerse al burgués es una idea poderosa y sin lugar a dudas, muy atractiva en estos tiempos. Reminiscencia de aquel comerse a los ricos que tan buenos resultados ofreciera durante la Revolución Cultural.
En fin, sin lugar a dudas algo que debe ser visto, pues difícil se hace el contarlo ¿Lo mejor?: el golpe que con un enorme remo atizan en la cabeza a Juliette Binoche. ¿Lo peor?: Que su personaje no solo sobrevive, también empeora.
-
2016: Premios César: 9 nominaciones, inc. Mejor película, director y actor (Luchini)2016: Festival de Sevilla: Giraldillo de oro (mejor película) y Actriz (Raph)2016: Festival de Cannes: Sección oficial largometrajes a concurso
STEFAN ZWEIG, ADIÓS A EUROPA (Stefan Zweig: Farewell to Europe, Maria Shrader, 2016)
Austria-Alemania-Francia. Duración: 106 min. Guion: Maria Schrader, Jan Schomburg Música: Tobias Wagner Fotografía: Wolfgang Thaler Productora: X-Filme Creative Pool / Idéale Audience / Maha Productions Género: Drama
- Reparto: Tómas Lemarquis, Barbara Sukowa, Nicolau Breyner, Charly Hübner,Lenn Kudrjawizki, Ivan Shvedoff, Josef Hader, Harvey Friedman,Nahuel Pérez Biscayart, André Szymanski, Matthias Brandt,Nathalie Lucia Hahnen, Oscar Ortega Sánchez, Vincent Nemeth, João Cabral,Márcia Breia
Sinopsis: Biopic sobre el intelectual austriaco Stefan Zweig, centrado en los años de exilio del famoso escritor y activista social. Zweig fue uno de los personajes más irrepetibles del siglo XX. Como judío se vio obligado a huir de su país debido al régimen nazi. En su huida hacia adelante, se refugió en París primero y, más tarde, en Londres, pero Zweig acabó huyendo de Europa junto a su esposa a Sudamérica, instalándose finalmente en Brasil, donde acabará suicidándose en 1942 debido a su miedo a que el nazismo se extendiera por todo el mundo.-
“(…) uno necesita un punto estable de donde partir y a donde volver; nunca lo he sabido tan bien como hoy, cuando ya no deambulo por el mundo por propia voluntad sino porque me persiguen». Así se expresaba Zweig en El mundo de ayer: Memorias de un europeo (publicada póstumamente en 1942) poco antes de darse muerte por mano propia, junto a su segunda esposa, en Petrópolis (Brasil). Su alma dolorida no pudo, envuelta por la luminosidad del sur tropical como estaba, soportar la oscuridad que asolaba Europa hasta hacerla fenecer. Demasiada barbarie para un espíritu sensible que vio como sus esperanzas e ideales eran arrollados por el tren del nazismo. ¿Por qué Zweig no denunció desde el exilio las atrocidades de la Alemania Nazi? Por dos razones, porque es demasiado fácil posicionarse desde la distancia, libre del temor de las represalias, y porque él, pacifista radical, soñaba posible la creación de un círculo intelectual que derrotara la constrictora ideología de Hitler. El tiempo no le dio la razón, o al menos él no tuvo paciencia para esperarla.
María Schrader, en su tercera aventura tras las cámaras, ha querido capturar e ilustrar el sentimiento del vienés como advertencia para esta Europa de nuestros días en la que nuevamente parece cabalgar el fantasma del populismo y el odio. Su película rezuma luz, efervescencia sensorial e infausta melancolía a partes iguales. Retrata la sombría tristeza del viejo continente desde la exuberancia colorida del nuevo mundo. Su cámara se entretiene en los detalles, esa explosión de flores que llena la pantalla en su plano de apertura, en la composición casi geométrica de los encuadres y en hacer hablar a las imágenes sin subrayados innecesarios, ahí tenemos el elegante epílogo que recoge todo el drama de la muerte en un montaje interno que lo refleja sobre la luna de un armario. A través del arte de Schrader, Zweig se convierte en un epítome de la Europa ideal, la defensora de la racionalidad en la que lo violento parecía imposible, aquella que en cierta manera vio la luz en el último tercio del Siglo XIX y la que pareció volver a emerger tras la posguerra de la última gran contienda (la que ya no pudo atender el escritor), la misma que Schrader ve peligrar ahora. La suya es una delicada película que contiene una advertencia envuelta en el ropaje de ese escritor sutil que lideró las letras alemanas junto a Thomas Man: si no se frena la barbarie, volverá a morir la razón y la cultura, volverán a resurgir las ideologías del odio y Zweig volverá a suicidarse en Brasil. Europa volverá a suicidarse, eso es lo que parece decirnos Stefan Zweig, adiós a Europa.
-
2015: Premios del cine Alemán: Nominada a mejor director y actriz sec. (Sukowa)
RÍO ARRIBA (En amont du fleuve, Marion Hänsel, 2016)
Bélgica-Países Bajos-Croacia Guion: Hubert Mingarelli Música: Paul M. van Brugge Fotografía: Didier Frateur Productora: Man’s Films / SNG Film / Kinorama Género: Drama
Reparto: Olivier Gourmet, Sergi López, John Lynch
Sinopsis: Sigue la travesía que empiezan dos medio hermanos, dos completos extraños que han sido reunidos por la muerte del padre. Homer vivía con su madre, mientras Joe fue criado por su madre, lejos de su padre de quien no sabe nada, o casi nada. Ambos se embarcan en un pequeño barco y remontan un río de Croacia, en busca de su padre desaparecido. A lo largo del camino, se cruza en su camino Sean, un irlandés que solía trabajar con su padre, y que quizá sea capaz de guiarles un poco en su expedición que busca halla el lugar donde se encontró su cadáver.
El productor y director Marion Hänsel saca partido al estupendo entorno natural en el que se desarrolla la acción. También a sus protagonistas, dos estupendos actores que colmarán totalmente la pantalla durante la ajustada duración de la cinta, durante la que estos dos medios hermanos se conocerán el uno al otro mientras también profundizan en sí mismos. El suyo será un viaje al origen (literalmente al nacimiento de un río), que les permitirá conocer el fin, tanto en su sentido de final (ahí se suicidó su padre), como en su sentido de objetivo.
Lamentablemente la trama se pierde un poco hacia el final, con innecesarias intrigas de armas y grupos terroristas pero, aunque no llega a funcionar todo lo bien que podría, la química que hay entre Sergi López y Olivier Gourmet consiguen llevar a digno puerto esta historia.
‘Lo tuyo y tú’, la cantante era calva
Una noche Youngsoo y su novia Minjung discuten por el supuesto flirteo de la chica con un desconocido y ella termina marchándose de casa. Al día siguiente Youngsoo vaga por las calles con la esperanza de encontrarla; mientras tanto Minjung (o una chica idéntica a ella) tiene citas con distintos hombres que dicen conocerla de antes.
La nueva película escrita y dirigida por el maestro Hong Sangsoo, ganadora de la Concha de Plata al Mejor Director en la pasada 64ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián-Donostia y protagonizada por Kim Joohyuck (Like for Likes, The Beauty Inside) y Lee Youyoung (The Treacherous, Late Spring), continúa explorando las relaciones de pareja, verdadera constante de su cine como ya tuvimos ocasión de comentar en Antes no, ahora sí. Hong Sangsoo reflexiona en ella sobre los límites del conocimiento mutuo en el seno de una pareja y sobre el valor de la confianza del uno en el otro. Dividida en escenas separadas por fundidos en negro (fundidos que prácticamente juegan el mismo papel que el telón en el teatro), un mismo tema musical sirve de nexo entre ellas, un tema que, por su naturaleza desenfadada y vivaz, indica claramente que Lo tuyo y tú es una comedia.
¿Es una comedia? El coreano nos trae cuadros escénicos disparatados retratados en plano fijo (prácticamente sólo el uso de aparatosos zooms introduce movimiento) en los que los personajes declaman diálogos, que en ocasiones se antojan casi sin sentido, mientras beben, sobre todo beben. La ruptura de la ilación lógica es la que funciona aquí como vehículo del humor, a algunos les podrá provocar hilaridad, a otros sólo una sonrisa, no faltarán los que no capten la gracia, pero lo que vivirán todos es el extrañamiento. Y el extrañamiento es ese lugar en el que lo habitual se deforma y pierde su confortabilidad, algo semejante a las imágenes reflejadas en espejos distorsionantes. Eso es Lo tuyo y tú, una suerte de palacio de los espejos en el que nos veremos obligados a ver de otro modo nuestras propias vivencias sobre el amor, la (des)confianza, la capacidad de comprender al otro, en suma, la posibilidad y sentido de formar una pareja.
“Sólo el amor verdadero tiene valor, lo demás es comer y cagar” dice en un momento el protagonista, todo un trasunto del pensamiento del propio director: “el amor es lo único que importa en esta vida aparte de la cerveza. Si encuentras a una persona a la que puedas amar y con quien puedas compartir tu vida, que en el resto de facetas de tu vida seas un desastre carece de gravedad”. Sangsoo se autoproclama vago porque no está dispuesto a inventar nada más allá de lo que él mismo aprecia y vive, por eso en todas sus películas se bebe tanto y por eso hablan todas ellas de amor, “yo mismo no tengo más aficiones que beber. Hablo de lo que sé, punto. Jamás me plantearía contar la historia de, por ejemplo, un piloto de carreras vegano y aficionado a la pesca. No conozco a nadie que sea así, y soy demasiado torpe para inventármelo”. Pero igual que reconoce su pereza, es consciente de su honestidad, “casi nada en mi cine es intencionado, porque me gusta ponerme a merced de los accidentes. Tampoco comparo mis películas entre sí. Cada una de ellas es un reflejo de quién soy yo en el momento de hacerla, una instantánea de quién soy en diferentes épocas de mi vida. En ese sentido soy un director brutalmente honesto”. El coreano no escribe detalladamente sus guiones, juega a la improvisación, se burla amablemente de la prensa que en su juicio rebusca demasiado en sus obras (niega incluso que el cine de Rohmer sea una influencia consciente) y respira sinceridad en cada palabra, una sinceridad que impregna cada fotograma en el que vierte su pensamiento y su sentimiento. Romántico empedernido, no se cansa de dar argumentos sobre como el amor es lo único. Y nosotros podemos amarle por ello.
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 7 de abril de 2017 *
EL OTRO LADO DE LA ESPERANZA (Toivon tuolla puolen, Aki Kaurismäki, 2017)
- Finlandia/Alemania Duración: 98 min. Guion: Aki Kaurismäki Fotografía: Timo Salminen Productora: Sputnik Género: Comedia dramática
- Reparto: Kati Outinen, Tommi Korpela, Sakari Kuosmanen, Janne Hyytiäinen, Ilkka Koivula,Kaija Pakarinen, Nuppu Koivu, Tuomari Nurmio, Sherwan Haji
- Sinopsis: Helsinki. El joven Khaled (Sherwan Haji) llega oculto en un barco de carga procedente de Siria. Mientras, un gris comercial llamado Wikström (Sakari Kuosmanen) decide poner fin a su matrimonio y a su negocio, y abrir un decadente restaurante. Sus caminos se cruzarán y Wikström ofrecerá a Khaled techo, comida y trabajo. Pero el sueño del chico es encontrar a su hermana, que también huyó de Siria.

- El otro lado de la esperanza es el último trabajo del director finés Aki Kaurismäki, recientemente galardonado con el Oso de Plata a Mejor director en el Festival de Berlín, certamen donde fue estrenada la película a nivel internacional. Kaurismäki nos mostrará la huida hacia adelante de dos personajes que, por diferentes motivos, quieren escapar de la encerrona en la que se ha convertido su vida. Ambas historias irán en paralelo hasta que colisionen, momento en el que ambos verán sus objetivos cumplidos, aunque con una suerte muy desigual. Todo ello narrado con el personalísimo estilo del director cuyo sello se define por un humor absurdo plagado de personajes y situaciones grotescas. Casi un paseo por los sueños de un sonámbulo, jalonado por las interpretaciones de viejos rockeros finlandeses.
- Es posible que no todo el mundo esté capacitado para entrar en este extraño humor de Kaurismäki, capaz de sacar una sonrisa al espectador con un tema tan serio como es la emigración, las trabas burocráticas para lograr el asilo y los encontronazos con la sinrazón, representada aquí por unos skins cabeza hueca. Y más allá incluso, porque El otro lado de la esperanza denuncia la idiotez y la hipocresía que todos, en mayor o menor medida, manifestamos respecto a este espinoso tema. Una denuncia sin moralina, pero con una agudeza tal que nos conmociona y nos mueve a reflexión. Esas situaciones ridículas y esos diálogos disparatados que los personajes viven (y los actores interpretan) con total seriedad, como aquellos personajes de Dario Fo que repetían a grito pelado «¡Viva la vida, alegre y divertida!», logran dejarnos una sonrisa, sí, pero una sonrisa que se congela, pues sentimos que lo que se desvela es lo vacua que puede llegar a ser la existencia. El otro lado de la esperanza es a la vez, bufa y amarga.
- Kaurismäki declaraba en una entrevista concedida a El mundo: «El cine no puede cambiar el mundo. Jean Renoir lloraba porque tras mostrar los desastres de la Primera Guerra Mundial en una obra maestra como La gran ilusión, nada impidió que llegara otra aún más brutal. El arte no cambia nada. El arte, de hecho, ya no es arte. Ahora, se ha transformado en simple entretenimiento. En cualquier caso, la naturaleza del cine es eso: entretenimiento. Y eso no es malo. Todo lo que signifique un alivio del sufrimiento necesario de la vida es objetivamente bueno.» Lúcido y satírico, a sus 60 años Kaurismäki hace gala de un pesimismo esperanzado, si se nos permite el oxímoron, y eso se traduce en su trabajo (que él cataloga de «mierda, pero con sentido»), no hay que cejar en la denuncia, el mundo es responsabilidad de todos, a sabiendas de que poco está en nuestras manos, pero sin reprimirnos ese lujo que es la comicidad. Como el Preston Sturges de Los viajes de Sullivan, el finlandés sabe que dar evasión a los desfavorecidos es en sí (y a la vez) el mayor honor que puede alcanzar un artista y la actitud más combativa posible ante nuestra realidad.
- El otro lado de la esperanza es la segunda entrega de una trilogía (que según el autor comprenderá solo dos partes) portuaria que el director inició con El Havre. Humor unido al profundo cariño hacia los más desfavorecidos que el director siempre ha mostrado en sus más de 20 trabajos como director, entre ellos pequeñas joyas como La Vida de bohemia (Premio Fipresci de la crítica, Berlín 1992), Nubes pasajeras, Un hombre sin pasado (Gran Premio del Jurado en Cannes 2002), Luces al atardecer o la ya nombrada, El Havre (Premio Fipresci de la crítica, Cannes 2011). Su amplia y meritoria filmografía fue reconocida en la pasada edición del Festival de Cannes donde recibió la Carroza de Oro por su sobresaliente trayectoria.
I AM NOT YOUR NEGRO (Raoul Peck, 2016)
- Francia/USA Duración: 93 min. Guion: Raoul Peck (Novela: James Baldwin) Música: Aleksey Aygi Fotografía: Henry Adebonojo, Bill Ross IV, Turner Ross Productora: Velvet Film Género: Documental

- En I Am Not Your Negro el director Raoul Peck reimagina Remember This House, la obra inacabada del activista por los derechos de los afroamericanos James Baldwin. Utilizando fragmentos extraídos del libro original narrados por Samuel L Jackson, así como filmaciones de sus discursos y entrevistas televisivas, y diverso material de archivo y cinematográfico, este documental aporta una visión genuina sobre el racismo en Estados Unidos contada a través de las vidas -y posteriores asesinatos- de tres amigos íntimos del autor: Martin Luther King Jr., Medgar Evers y Malcolm X. Pero ello no significa que estemos hablando del racismo en pretérito, ni mucho menos, el discurso de Baldwin continúa vigente y así se demuestra en este soberbio documental que también muestra, junto a palizas a manifestantes de los sesenta o linchamientos a negros en el sur, escenas recientes de palizas policiales o fotografías de víctimas de la violencia racista actual. Un repaso a la historia norteamericana y a su cultura, de la que se ha intentado excluir a los negros, cuando desde siempre han formado parte de esa civilización y han forjado ese país. Testigo de excepción de una época convulsa, James Baldwin fue amigo de los más importante activistas contra el racismo, Martin Luther King Jr., Medgar Evers, Malcolm X y Lorraine Hansberry, los cuales murieron antes de cumplir los 40 años, los tres primeros asesinados y Hansberry de cáncer, aunque como Baldwin afirmó: «es claro sospechar que lo que vio contribuyó a la tensión que la mató, porque el esfuerzo al que Lorraine estaba dedicada es más que suficiente para matar a un humano.» Asistiremos a su dolor. A su duelo y a su lucha frente a una sociedad hipócrita y enferma que, si bien muchos años después fue capaz de nombrar presidente a un ciudadano de piel negra, también lo ha sido de poner en la Casa Blanca a un personaje ridículo y demente como es Donald Trump.
- La tesis que nos muestra Baldwin es más compleja de lo que a priori pudiéramos esperar, no es el discurso de siempre aunque los datos sean los mismos y aunque la revisión de los hechos nos pueda avergonzar aun no siendo norteamericano. No, no se trata de eso, porque si así fuera se le podría contestar que los tiempos han cambiado mucho y que la lucha por los derechos civiles ha ganado muchas batallas. Para Baldwin el racismo en EE.UU no ha retrocedido, ni retrocederá hasta que se interiorice que el american lifestyle también incluye la realidad de aquellos a los que se les ha vetado el american dream. La realidad afroamericana, su condición y el dolor que han atravesado son parte de América, son América. No se trata de que haya un colectivo sojuzgado al que el otro colectivo puede liberar, se trata de asumir lo negro, su cultura y su dolor, el dolor que les ha infligido el blanco, como parte integrante de la realidad de un pueblo. Sólo cuando esto se haya interiorizado se podrá hablar de avance y fin del racismo.
- Inteligente e instructivo, este documental, que también ha sido aclamado por la crítica de su país, ha recibido múltiples galardones que han culminado en la nominación a los Oscars en la categoría de Mejor Documental.
-
2016: Premios Oscar: Nominado a mejor documental2016: Festival de Toronto: Premio del Público (Mejor documental)2016: Premios Independent Spirit: Nominado a mejor largometraje documental2016: Críticos de Los Angeles: Mejor documental2016: Premios Gotham: Nominado a mejor documental2016: Sindicato de Directores (DGA): Nominado a Mejor director / Documental
EL HIJO DE JEAN (Le fils de Jean, Philippe Lioret, 2016)
Francia/Canadá Duración: 98 min. Guion: Natalie Carter, Philippe Lioret Música: Flemming Nordkrog Fotografía: Philippe Guilbert Productora: Fin Août Productions / Item 7 Género: Drama
Reparto: Pierre Deladonchamps, Gabriel Arcand, Catherine de Léan, Jean-Pierre Andréani,Christopher Atallah, Caroline Bizier-Brière, Tania Bolduc, Anne-Valérie Bouchard,Valerie Cadieux, Pierre-Yves Cardinal, Patricia Dorval, Emmanuelle Dupuy,Hubert Dupuy, Pierre-Luc Fontaine
Sinopsis: Mathieu (Pierre Deladonchamps) tiene 33 años y vive con la incógnita de no haber conocido a su padre. Su madre siempre le dijo que fue fruto de una aventura de una noche. Una mañana, en su apartamento de París, recibe una llamada de Canadá de un desconocido que dice ser amigo de su padre, que éste ha fallecido, y que le quiere enviar lo que aparentemente le ha dejado en herencia. También le dice que tiene dos hermanos. Movido por la curiosidad, decide viajar a Montreal para conocer a esa parte de su familia que vive allí, que no serán, ni mucho menos, los que Mathieu esperaba.
A pesar del constante peligro que amenaza a El hijo de Jean de terminar chapoteando en las lacrimógenas aguas del melodrama, la película, escrita y dirigida por Philippe Lioret e inspirada libremente en la novela de Jean-Paul Dubois Ci se livre pouvait me rapprocher de toi , se mantiene muy dignamente en la tesitura de lo sobrio hasta su perfecta conclusión. Construida con estructura de thriller, el director nos hará partícipes de que dos de los protagonistas tienen una bomba, bueno, una información que cambiará la vida de una familia completa, y no sabremos nunca en que momento se lanzará o como. Pero como en todo buen thriller habrá una emocionante, en todos los aspectos, sorpresa final.
Una de esas películas sutiles que no toma al espectador por tonto y que logra mantener el interés hasta el final. Rodada en distintas ciudades de Francia y Quebec, El hijo de Jean está magníficamente interpretada por Pierre Deladonchamps (El desconocido del lago) nominado a los Premios Lumière y a los César por su papel, Gabriel Arcand, también nominado al César a mejor secundario por su interpretación, Catherine de Léan y Pierre-Yves Cardinal .
ÚLTIMOS DÍAS EN LA HABANA (Fernando Pérez, 2016)
Cuba/España Duración: 92 min. Guion: Fernando Pérez, Abel Rodríguez Fotografía: Raúl Pérez Ureta Productora: Besa Films / Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC) / Wanda Visión S.A Género: Drama
- Reparto: Jorge Martínez, Patricio Wood, Gabriela Ramos, Cristian Jesús, Coralita Veloz,Ana Gloria Buduen, Yailene Sierra, Carmen Solar
- Sinopsis: Centro Habana, el corazón de la Habana de hoy. Miguel (45 años) sueña con huir a New York. Mientras espera un visado que nunca llega, trabaja como lavaplatos en un restaurante particular. Diego (45 años) sueña con vivir. Postrado e inmóvil por el SIDA, libera toda su energía desde el estrecho camastro del cuarto más pequeño del solar. Mientras Miguel le da la comida a Diego, vamos descubriendo que ambos viven juntos como si fueran la noche y el día. Diego es gay, positivo, luminoso, Miguel es asexual, negativo, oscuro. Diego es el héroe, Miguel el antihéroe. Pero entre ambos existe una amistad contradictoria e indestructible, sostenida por un pasado compartido del que sólo ellos conocen sus secretos.
-
2016: Festival de La Habana: Sección Oficial de largometrajes a concurso2017: Festival de Málaga: 3 Premios, incluyendo mejor película iberoamericana
Últimos días en la Habana nos ofrece, además de una emocionante trama, un retrato detallado de una Cuba de paredes desconchadas, de barandillas herrumbrosas, de muros repletos de fotografías pegadas con cinta aislante, de antiguas neveras con marcas de óxido, de jineteras y chaperos, de un calor abrasador, pegajoso. Pero también de una alegría fatalista, de la que canta mientras limpia y sueña con un paraíso que quizás no exista, pero cuya esperanza ya es, de por sí, un motivo para echar a andar. Con unas actuaciones realistas, naturales, los personajes, que dentro de su miseria nunca parecen perder la dignidad, ofrecen una lección de supervivencia.
Producida por José María Morales (Wanda Vision) y ICAIC el film, se presentó en la Sección Oficial del Festival de Cine de Málaga, tras haber recibido el Premio Especial del Jurado y el Premio a la Mejor Banda Sonora en el Festival Internacional de Cine de La Habana el pasado mes de diciembre.
SMOKING CLUB (129 NORMAS) (Alberto Utrera, 2017)
España Duración: 80 min. Guion: Alberto Utrera, Sergio Granda, Carlos Soria Fotografía: Miguel Ángel García Productora: MoA Studio Género: Comedia
Reparto: Rodrigo Poisón, Jimmy Castro, Natalia Mateo, Margarita Lascoiti, Edu Díaz,Ángela Chica, Clara Alvarado, Álvaro Lafora, Nuño Benito, Christian Reyes,Silvia Vacas, Marta Balón, Úrsula Gutiérrez
Sinopsis: Óscar (Rodrigo Poisón), es un hombre cerca de los cuarenta años que, tras una crisis vital, deja su trabajo de funcionario y a su novia para montar un club de fumadores de cannabis junto a un amigo de la universidad, el abogado Danny (Jimmy Castro), con una solo norma básica: «el club es un espacio de libertad», un lugar donde refugiarse del mundo y sentirse libre… Esta norma resulta ser algo ambigua, por lo que tienen que incluir 128 más que garanticen la libertad que tanto quieren ofrecer a sus clientes. El problema viene cuando desaparecen 3 kilos de hierba que no debían estar allí y a una de las clientas le da un patatús.
Smoking Club. 129 normas es una comedia de Alberto Utrera, que ha participado recientemente en el Festival de Málaga en la sección “Pases Especiales” con una cálida acogida por parte del público y la prensa.
Con guion de Carlos Soria, Sergio Granda y Alberto Utrera, Smoking Club. 129 normas está protagonizada por Rodrigo Poisón y Jimmy Castro, secundados por Natalia Mateo, Silvia Vacas, Angela Chica, Margarita Lascoiti y Alvaro Lafora, entre otros. Rostros que resultan bastante familiares sobre todo por su participación en series televisivas.
Según sus creadores, la historia «transcurre en un club cannábico porque era el lugar perfecto para reflexionar sobre la libertad y sus límites. También porque estos clubs son una realidad presente en la vida de muchos ciudadanos, de esos considerados “normales” a ojos de todos y que consumen de forma legal cannabis con la misma libertad que el que se toma una cerveza, un vino o una copa.» Y si bien su variopinto reparto coral y el espacio cerrado en el que se desarrolla la acción podría haber dado pié a una excelente comedia de haber caído en manos de, pongamos, un Azcona, un Berlanga o, por poner uno más próximo, Alex de la Iglesia, no sucede así a pesar de las buenas intenciones depositadas en ella. No resulta divertida en ningún momento y está repleta de diálogos y subtramas que no aportan nada y restan agilidad al filme. Y si a esto sumamos algunos diálogos que cuesta entender y una banda sonora que a veces está por encima de los diálogos, el resultado es desalentador. Seguro que sobre el papel la historia resultaba atractiva, con esos cruces entre los diferentes puntos de vista de sus protagonistas, pero a la práctica todo parece fallar: los actores actúan sin convicción y la película adolece de falta de ritmo, haciéndose cansina a pesar de su ajustada duración. Hay más voluntad que pericia.
Los últimos días en el desierto, primera tentación de Cristo
Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu
al desierto para ser tentado por el diablo.
(Mateo, 4,1)
Leemos en el Evangelio que Cristo, antes de iniciar su ministerio, se retiró al desierto donde ayunó cuarenta días y cuarenta noches, cuando su cuerpo se debilitó y sintió hambre fue tentado por el demonio tres veces y no sucumbió ninguna. Este episodio es el punto de arranque de Los últimos días en el desierto donde la anécdota bíblica se noveliza al modo en que lo hiciera Kazantzakis en La última tentación de Cristo (adaptada al cine por Scorsese), pero insistiendo todavía más en el perfil humano del Nazareno, como declara el propio director: “No podía saber cómo era el lado divino, por lo que decidí tratar las predicaciones y problemas de Jesús de la misma forma que los de una persona normal”.
Poco versado en la doctrina (pese a haberse criado en un entorno eminentemente católico), la historia en la que Rodrigo García enmarca el episodio evangélico se le presentó de repente, después de decidir que lo que más le atraía del Hijo de Dios era justo eso, su condición de hijo. Así resume el director la trama: “en la niebla de un viaje espiritual encuentra a un padre, una madre y un hijo extraños los unos para los otros. El planteamiento se desarrolla en el clásico enfrentamiento entre la llamada divina del alma y el deseo individual de realización personal”. Mientras García trata las dinámicas familiares en el corazón de la película, decide añadir un personaje adicional: el Diablo. “En la Biblia se dice que el Diablo tentó a Jesús en el desierto. Yo he elegido que se le aparezca a Jesús con su propia apariencia. El Diablo cuestiona a Jesús si podrá resolver el problema de la familia satisfaciendo a todo el mundo.” En suma, Jesucristo y su travesía por el desierto son elegidos como contexto para explorar a un sujeto universal y su historia de crecimiento personal: un joven convirtiéndose en hombre, con el permiso de su padre o sin él.
El tratamiento de la figura de Jesús que nos brinda el colombiano ha sido considerado valiente y arriesgado, al estar alejado del que más habitualmente nos había dado el género en la pantalla. Un mundo desacralizado como es el nuestro agradece que se rescate el humanismo que respira lo cristiano apartándolo de las cuestiones de fe. Evidentemente esta secularización no ha satisfecho a todos y menos, sobre todo, a los sectores religiosos. De las filas de la Iglesia le han llegado las peores críticas de entre las cuales destacamos la de Monseñor Robert Barron, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Los Ángeles, por su tono sarcástico: “Con su última película, Últimos días en el desierto, Rodrigo García ha logrado algo verdaderamente destacable. Ha tomado un extracto de la vida de la persona más interesante que jamás ha vivido y lo convirtió en una película colosalmente aburrida. (…) Lo que sería realmente dramático y revelador sería una película que muestre convincentemente que el carpintero de Nazaret también es Dios.” En lo que no parecen querer reparar unos y otros es en que, no sabemos si de forma voluntaria, hay al menos una cuestión en la película de relevante interés teológico: la que afecta a la naturaleza del diablo.
Para representar al demonio, al maligno padre de la mentira, García huye de la iconografía clásica, nada de cuernos, alas o tridentes, también al diablo le da una apariencia humana, y no una apariencia cualquiera, como decíamos más arriba nos lo presenta como doble exacto del propio Jesús (reto doble, pues, para Ian McGregor que ha de interpretar al hombre más santo y a su reverso). En un primer acercamiento a esta decisión deberíamos concluir que esta elección viene dada por esa voluntad de dar a la historia un tratamiento humano: que sea su doble podría hacernos pensar que quizás se trate tan solo de una alucinación provocada por el mismo agotamiento de la estancia en el desierto. Sin embargo, si tomamos distancia de cuáles han podido ser las intenciones del autor, nos encontramos con que la cinta nos brinda la ocasión de reflexionar sobre la relación entre el bien y el mal. Más allá del filme, la tradición establece que el Nazareno es el verdadero Hijo de Dios, de un Dios que es uno y trino, así que Cristo es Dios; si el diablo es el doble del Hijo, estamos estableciendo que las dos potencias antagónicas comparten esencia. Dios y el diablo serían las dos caras de una misma moneda y con ello estaríamos estableciendo un mismo origen para el bien y para el mal absolutos, cuestión que obligaría a revisar todo el sistema de creencias y que podría considerarse una aberración teológica, pero también una inquietante proposición que explicaría porqué puede ser compatible la promesa del Cristo al buen ladrón de estar mañana con Él en la casa del Padre cuando la profecía había establecido que tras la muerte en la cruz descendería a los infiernos durante tres días. Si el diablo y Dios son el mismo, cielo e infierno sólo serían dos nombres para referirse a lo mismo y no habría salvación posible.
Las derivaciones teológicas de una elección probablemente inocente son mera especulación y divertimento intelectual, pero se habrá de reconocer que tirar del hilo de los recursos de García para contar su historia nos llevan a una interesante paradoja. Y la paradoja persiste hasta cierto punto aunque no pensemos en la naturaleza divina del Cristo. Aún manteniéndonos dentro de una caracterización meramente humana, la visión dialéctica del bien y el mal sigue persistiendo. Entre ambos polos se daría una relación de opuestos complementarios, un opuesto necesitaría al otro para definirse, extremando la reflexión habría de concluirse que un contrario es el otro en su eterna rivalidad. El diablo de García es el reverso socarrón del Hijo, él mismo es hijo de Dios como lo es cualquier criatura y la razón de haberse rebelado contra el Hacedor habría sido la arrogancia extrema de este último. Y esto sí se dice de forma expresa en el filme. Si no nos remontamos especulativamente por encima de la película, nos queda aún una caracterización del demonio que lo haría semejante al Satán de Milton. Se presenta como un personaje carismático y persuasivo. Un ser curioso, insumiso, contradictorio, humano, en suma, que a veces parece capaz de amar. Casi parece ofrecerle la única mano amiga al Cristo agotado por el desierto y por el peso de haber de atravesar la muerte para cumplir con el mandato del Padre.
Últimos días en el desierto no es, pues, una película aburrida, aunque sí resulte contemplativa y lírica en la mayor parte de su metraje. No deja de ser una interesante visión alternativa a lo que ha dado el género, que nos permite reflexionar sobre el humanismo, sobre el bien y sobre el mal. Todo ello envuelto por la fotografía del triplemente oscarizado Emmanuel Lubezki (El Renacido, Birdman, Gravity) que obra un milagro al convertir la luz natural y el paisaje desértico en magia para la mirada.
Ghost in the Shell: Prometeo desencadenado
GHOST IN THE SHELL: EL ALMA DE LA MÁQUINA (Ghost in the Shell, Rupert Sanders, 2017)
USA Duración: 120 min. Guion: William Wheeler (Manga: Masamune Shirow) Música: Clint Mansell Fotografía: Jess Hall Productora: DreamWorks SKG / Grosvenor Park Productions / Seaside Entertainment Género: Ciencia ficción
Sinopsis: En un Japón futurista, Scarlett Johansson interpreta a La Mayor, una agente especial ciborg, que lidera la Sección 9, un cuerpo policial de élite. El objetivo de esta unidad de operaciones encubiertas es luchar contra el ciberterrorismo y los crímenes tecnológicos. Gracias a su cuerpo artificial, La Mayor es capaz de realizar hazañas sobrehumanas especialmente requeridas para su labor. Entrenada para detener a los criminales y extremistas más peligrosos, La Mayor se enfrentará a un fanático terrorista, capaz de hackear mentes, cuyo único objetivo es acabar con los avances de Hanka Robotic en la tecnología cibernética. Pronto la agente ciborg se verá inmersa en una serie de intrigas y secretos de estado para encontrar al misterioso terrorista.
Aunque resulta difícil calibrar hasta que punto es fiel esta obra a su origen Manga sin haberlo leído, pensamos que no resulta necesario ser un fan de su original en papel (o de los muchos Animes derivados), para poder disfrutar de esta adaptación a imagen -más o menos- real. Por lo pronto no deja de resultar significativo que el cerebro que es introducido en el -magnífico- cuerpo cyborg sea el de una refugiada cuyo barco ha sido hundido por terroristas. Estamos utilizando términos que lejos de situarnos en el futuro, parece que hayan sido extraídos de los titulares de prensa. Como más adelante veremos, no todo será lo que parece, entrando también en el terreno de los antisistema y la resistencia pero, mejor vean la película para saber de qué diablos les estamos hablando. Aquí tan solo les contaremos lo que hemos visto y lo que nos ha parecido este nuevo Prometeo, que como Frankenstein, el hijo que inspiró, también terminó rebelándose contra su hacedor.
La ciudad futurista e hiper tecnificada que nos ofrece el universo de Ghost in the Shell, no tiene mucho que la diferencie del Tokio actual. Con un diseño innegablemente influido por Blade Runner (ya salió), pero mucho más rico. Y no me crucifiquen por mentar palabras mayores, resulta portentoso, muy imaginativo. Y no solo la ciudad. También sus habitantes multiraciales que poseen partes postizas de su cuerpo, que se han hecho evoluciones, mejorando así las partes humanas. Al igual que nuestras folklóricas con su nariz o sus ojos saltones, pero sin arrugas, un personaje de la cinta presume sobre su nuevo hígado tecnológico, con el que será capaz de cerrar más bares que nadie. Algo así como aquel cyberpunk y aquella Nueva carne que en los ochenta y noventa revolucionaron el cine y la literatura, mezclando máquina y carne, gasolina y sangre, solo que como un sencillo Prêt-à–porter, como en la actualidad con los implantes de silicona o el ‘rejuvenecedor’ botox. En este futuro-no tan-lejano, los humanos también tienen implantes con los que interactuar con los ordenadores. Y este será el campo de cultivo en el que el cerebro de una humana será introducido en un cuerpo mecánico. Despojándose al cerebro de casi todos sus recuerdos anteriores. Será la primera operación que tendrá éxito y al resultado se le dará un destino como policía de élite, convirtiéndola en una fría máquina de acción, pero que en la intimidad se enfrentará con diversas dudas existenciales ¿será más ser humano que máquina?
Además de ese paisaje visualmente arrollador, de una riqueza de detalles apabullante, Scarlett Johansson resulta muy convincente (y sexy, tenía que decirlo), como La Mayor, que durante gran parte del metraje luce un look Skingirl que abarca desde su corte de pelo, pasando por la chaqueta Pilot y terminando por sus botas militares (a lo Martins). Una imagen atractiva y una actuación memorable que cuenta con el apoyo de un reparto internacional, entre los que destacan el japonés Takeshi Kitano, la francesa Juliette Binoche, el danés Pilou Asbæk, el singapurense Chin Han, la inglesa de origen kurdo Danusia Samal, el australiano Lasarus Ratuere, la rumana Anamaria Marinca (a la vimos en Melanie, the Girl with all the Gifts)… además de Michael Pitt (al que vimos recientemente en La comunidad de los corazones rotos), muchos de los que, en vista del final del filme, podrían garantizar una secuela. Y es que Ghost in the Shell es una ensalada cultural, predominantemente oriental, pero a la que se ha querido cubrir de multiculturalidad. También es posible que su final resulte algo familiar. Similar a, por ejemplo, el de la conclusión de la saga Resident Evil, pero es que este histórico Manga, creado por Masamune Kirow y publicado por primera vez en 1989 ha influido mucho en la estética y la filosofía de, por ejemplo, la saga Matrix, tanto de hecho que sus creadores, las hermanas Wachowski, terminaron reconociéndolo en una entrevista. De ver y repetir para dejarse imbuir de una nueva concepción del cine de acción compuesto por más que solo tiros y explosiones.























Últimos comentarios