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Americana 2018: Éxito y consolidación

En 2014 se puso en marcha en Barcelona un pequeño festival con el objetivo de rescatar y difundir pequeñas gemas del cine independiente norteamericano. Películas que en la extensa mayoría de casos no conocerían distribución en salas cinematográficas o, de conocerla, sería de forma muy restringida. Cintas heterogéneas, con todo tipo de temática y dirigidas a un público más inquieto que el que acude habitualmente a ver el último blockbuster al centro comercial.

En aquella primera edición, el festival constó de 12 películas, número que se incrementó progresivamente hasta los actuales 31 largometrajes, repartidos en cinco secciones, y los 20 cortometrajes que han conformado la programación de esta quinta edición.

Americana 2018 ha constado de un día más. Inaugurado el martes 6 de marzo en el cine Phenomena con la proyección de Gook (Justin Chon, 2017) tuvo, como ya es habitual, su sede en los Cinemes Girona, que pusieron a disposición del festival sus tres salas en las cuales, de miércoles a domingo, pudiron verse el total de las cintas que conformaban las secciones competitivas: Americana Tops, Americana Next, Americana Docs y Americana Shorts, mientras que la Filmoteca de Catalunya acogió un ciclo dedicado al invitado de honor del festival, Alex Ross y se ofrecían, además, tres sesiones gratuitas (con invitación) para las sessions movistarplus.

AMERICANA 2018

*  Americana TOPS Cintas galardonadas por diversos festivales y con directores o actores que forman parte de lo más importante del cine Indie      actual: Beach Rats (Eliza Hittman); Brigsby Bear (Dave McCary); Gemini (Aaron Katz); Golden Exits (Alex Ross Perry); Ingrid Goes West (Matt Spicer); Lucky (John Carroll Lynch); Menashe (Joshua Z. Weinstein); Patti Cakes (Geremy Jasper); The Rider (Chloe Zhao); Weirdos (Bruce McDonald); World of Tomorrow (Robert Greene).

Americana NEXT  Se compone de apuestas particulares del festival. Un cine más desconocido pero con mucha calidad: Dayveon (Amman Abbasi); Don’t Think Twice (Mike Birbiglia); Flesh and Blood (Mark Webber); Gook (Justin Chon); Lemon (Janicza Bravo); Saturday Church (Damon Cardasis); Sylvio (Kentucker Audley y Albert Birney); The Endless (Justin Benson y Aaron Moorhead); The Strange Ones (Chistopher Radcliff y Lauren Wolkstein).

* Americana DOCS Tras su debut como sección en la tercera edición del festival, los documentales regresan a Americana con la intención de consolidarse: Dina (Antonio Santini y Dan Sickles); Ex Libris The New York Public Library (Frederick Wiseman); Jane (Brett Morgen); The Work (Jairus MacLeary y Gethin Aldous).

* Americana SHORTS Se compone de 20 cortometrajes exhibidos en dos sesiones.

* Sessionsmovistarplus Con tres largometrajes ofrecidos de forma gratuíta (recogiendo invitación en sus tiendas) por gentileza de Movistar: I Am Heath Ledger (Adrian Buitenhuis y Derik Murray); Miss Stevens (Julia Hart); Dave Made a Maze (Bill Watterson)

* Americana Guest Ciclo Alex Ross Perry en La Filmoteca de Catalunya: Queen of Earth (2015); The Color Wheel (2011); Listen Up Philip (2014); Impolex (2009).

  

UN PASEO POR AMERICANA

Comedia, drama, animación, terror, documental, thriller… todo tuvo su espacio en Americana. Estos son algunos de los títulos que Serendipia pudo ver durante sus maratonianas jornadas en el festival:

Si a un tórrido y aburrido verano en la ciudad añadimos angustia vital adolescente, muchas drogas y una homosexualidad mal asumida, entre otros ingredientes, obtendremos como resultado Beach Rats, una cinta que no deja ni un ápice de esperanza para el protagonista ni resulta complaciente con el espectador. Relatada con planos cortos, con una puesta en escena seca, áspera, nos cuenta la historia de Frankie (Harris Dickinson), un adolescente de Brooklyn que se mueve junto a sus amigotes por el parque de atracciones de Coney Island cuando conoce a una chica, Simone (Madeline Weinstein), con la que terminará la noche. Pero Frankie no puede mantener relaciones sexuales con ella. En soledad, lejos de la mirada de sus amigos, navegará por páginas pornográficas y de citas homosexuales y quedará con algunos hombres, la mayoría mayores que él, para practicar sexo furtivo por cualquier lugar de la ciudad. Sentimientos contrapuestos y sordidez en el día a día del protagonista que se nos expone a retazos, con la cámara persiguiéndole siempre en una propuesta formal que pone el acento en el punto de vista. Autos de choque, discotecas, playa y la oscuridad del cuarto del muchacho, guarida de sus deseos más ocultos en esta desalentadora historia magníficamente interpretada por el londinense Harris Dickinson, que sabe reflejar la terrible confusión existencial por la que atraviesa el protagonista.

Con Beach Rats, su segundo cinta, la directora y guionista Eliza Hittman salta al panorama de directores a seguir. Ganadora a la mejor dirección en el prestigioso festival de Sundance y con premios en festivales tan diversos como Hamburgo, Boston y L.A,  la película ha conseguido, además, dos nominaciones (actor y fotografía) en los Independent Spirit Awards de este año, figurando en el top 10 (la número 7) de la prestigiosa lista de The New Yorker.

Con el documental The Work nos adentramos en la prisión de Folsom donde asistimos, en primera persona, a una terapia de grupo en la que conviven  algunos de los presos más conflictivos que residen allí y hombres de la calle que, por diferentes motivaciones, se prestan a participar en este programa de reinserción.  La terapia, de cuatro días, se convierte en un experimento revelador donde los hombres se deshacen de sus corazas y exhiben, entre gritos y lágrimas, sus miedos e inseguridades. Una vez sumergidos en la terapia no habrá diferencias entre unos y otros y la intensidad será sobrecogedora, tanto para los reclusos como para los que no lo son e incluso para el espectador, que podrá depositar un pequeño rescoldo de esperanza en la especie humana gracias a la solidaridad y empatía que se producirá entre los diferentes asistentes. Todos los participantes, desnudando su alma, se enfrentarán cara a cara a sus propios fantasmas contando con el apoyo del resto del grupo. La cámara captará la electricidad de toda esa energía y su montaje logrará reunir un conjunto de imágenes que, por su emotividad,  llegarán a tocar hueso en el espectador. The Work es, sin duda, una experiencia catártica que demuestra cómo pequeños y olvidados incidentes del pasado pueden llegar a enquistarse en nuestro interior hasta condicionar todo nuestro futuro.

Ingrid Goes West es una comedia ácida de Matt Spicer sobre la adicción a las redes sociales protagonizada por una magnífica Aubrey Plaza como Ingrid, una joven cuyos serios  problemas mentales siempre terminan convirtiéndola en una persona tóxica para sus amistades. Tras una estancia en una clínica mental, se obsesiona con Taylor Sloane (Elizabeth Olsen), una influencer de Instagram que parece tener todas las dotes de triunfadora de las que ella carece. Ingrid querrá conocerla y formar parte de su vida.

Con un guion premiado en el festival de Sundance y nominada en dos categorías (mejor primer guion y mejor primera película) en los Independent Spirit Awards de este año, Ingrid Goes West avisa del peligro que supone la pérdida de la intimidad (cuando no de la identidad) por el hábito, cada vez más generalizado, de compartir toda nuestra existencia en las redes sociales. En este caso acerca este tema al fenómeno fan, con una seguidora que conseguirá, siguiendo las pistas que la propia influencer deja en su cuenta de Instagram, conocer e introducirse en la vida de su objeto de deseo. En un momento de la cinta uno de los personajes compara la actitud de Ingrid con la de la protagonista de Mujer blanca soltera busca (Single White Female, Barbet Schoeder, 1992) y es así, solo que en versión 2.0.  Elizabeth Olsen está magnífica realizando una parodia de sí misma en otros tiempos,  y el actor O’Shea Jackson Jr., hijo del rapero Ice Cube, en uno de los primeros papeles, crea también un magnífico personaje. Agria, divertida, ácida y más seria de lo que aparenta, en algunos momentos se acerca al cine de terror vertiente psycho on the loose consiguiendo arrancar la sonrisa nerviosa del público.

En Don’t Think Twice se nos narra el auge y caída de un pequeño grupo de amigos que realizan teatro de improvisación y que disfrutan de un éxito incuestionable en pequeños teatros de Nueva York. Más allá del teatro todos viven como pueden con trabajos de supervivencia. Pero una noche la fortuna llamará a la puerta de uno de los integrantes en forma de programa de televisión y la relación entre los amigos e incluso con su pareja cambiará. Las individualidades sobresaldrán por encima del grupo y llegarán pequeñas traiciones y ambiciones que harán que se pierda el (im)perfecto equilibrio reinante. Mike Birbiglia consigue extraer de sus actores unas interpretaciones muy naturales repletas de humor y sensibilidad en esta cinta de maduración y crecimiento, pues para que esos inadaptados personajes, todos treintañeros, encuentren su lugar en el mundo, el grupo tendrá que dinamitarse. Con la participación, en pequeños papeles, de Lena Dunham y Ben Stiller, Don’t Think Twice es todo un canto de cisne de un modo de entender el teatro y el humor, el fin del teatro de improvisación que después de más de cincuenta años de existencia se ve barrido de escena por los shows televisivos, aunque la comicidad de estos últimos sea mucho menos ingeniosa e inteligente, el acto irrepetible se ve sustituido por el humor fórmula que apoya su éxito en la repetición. Don’t Think Twice es una pequeña gema, divetida y muy humana.

Dina y Scott van a casarse. Dina tiene depresión, un severo asperger y, como dice su propia madre en un momento de esta divertida cinta, “un buffet libre” de enfermedades mentales. Su novio, también autista, no siente gran atracción por el tema sexual. Finalmente ambos se casarán y pasarán una luna de miel en el lugar más kitsch que una pesadilla de indigestión alimenticia pudiera ofrecer. Todo ello en Dina, un documental realizado con gran sensibilidad y mucho humor, algo que pareció molestar a algún espectador, que no llegó a entender que ese humor nacía de la ternura y empatía que puede sentirse ante estos dos seres, tan pícaros como inocentes y que tanto cariño y dependencia muestran el uno hacia el otro. Dos seres admirables que en su pureza y naturalidad demuestran poseer algo que muchos hemos perdido hace tiempo y que lamentablemente nunca volveremos a recuperar: la inocencia.

Rodada con luz sobre-expuesta y color degradado, casi pastel, consigue una fotografía de efecto neblinoso, que retrata la mente de estos dos enamorados. Pero también hay en  Dina lugar para el drama, representado por el maltrato que sufrió la protagonista, un episodio que los directores han sabido desgranar desvelándolo poco a poco hasta que entra en off la grabación de la llamada de emergencia en la que el mismo agresor daba cuenta del apuñalamiento a Dina, un momento de gran impacto en un documental sensible e inteligente que  Sundance reconoció con el Gran Premio del Jurado en su categoría.

Brigsby Bear, uno de los platos fuertes de Americana, es la ópera prima de Dave McCary, uno de los fundadores del grupo cómico Good Neighbor y, desde 2014, guionista y realizador de Saturday Night Live. Esta historia sobre como encontrar nuestro camino, nuestra pasión en la vida y perseguir nuestros objetivos fue una de las que contó con más asistencia de público y de las pocas que fue aplaudida al finalizar.  Un giro de guión que llega en los primeros minutos de la cinta, un joven fanático de una serie infantil protagonizada por un osito, el choque con la realidad y la manera de superarlo, son algunos de los ingredientes que hacen de este filme extraño, y su derroche de imaginación, una pequeña joya. Brigsby Bear demuestra que la escasez de medios no es una traba cuando se posee ingenio e inteligencia suficientes. Como cuanto menos sepan de esta historia mejor se lo pasarán, les recomendamos desde Proyecto Naschy que no pierdan la oportunidad de disfrutarla. La cinta fue proyectada con anterioridad en el festival de Sitges, donde contó con un único pase a las 19.30 horas en el Cine Prado, donde se alzó con el premio Discovery a la mejor película.

El otro gran éxito de esta edición de Americana ha sido, merecidamente, Luckyla última interpretación de Harry Dean Stanton. A Lucky le gusta cumplir sus rutinas: hacer ejercicio, fumar, beber, resolver crucigramas y ver concursos televisivos. Pero todo cambia cuando cae en la cuenta de su propia decadencia y de que su muerte podría estar esperándole a la vuelta de la esquina, convirtiéndose en una lúcida reflexión sobre la vejez, la independencia y la muerte. Todo ello narrado sin efectismos en un filme que logra convertir lo cotidiano en poesía, algo raro de ver y difícil de conseguir y que nos hace hermanarla con el Paterson de Jarmusch. La cinta, que guarda algún guiño con el cine de David Lynch, más allá de su propia presencia física como actor, interpretando a uno de los habituales del bar, reúne a Harry Dean Staton y Tom Skerrit por última vez casi 40 años después de Alien, el octavo pasajero (Alien, Ridley Scott, 1979). Lucky se estrenará próximamente en nuestros cines de la mano de Avalon.

La belleza efébica de Timothée Chalamet le convierte en el actor ideal para interpretar personajes seductores, objeto de atracción de los mayores. Si en la magnífica Call Me By Your Name (Luca Guadanino, 2017) es seducido y seduce al becario norteamericano de su padre, en Miss Stevens es su profesora de literatura la que está a punto de caer bajo su influjo. Miss Stevens es toda una reflexión sobre el arte de educar, sobre la implicación emocional del docente en su trabajo, ese moldear a pequeños humanos como si fueran arcilla, la necesidad de establecer límites a esa relación y, a la vez, no dejar de ser cercano a los alumnos. Miss Stevens es también un concurso de inseguridades vitales, tanto del alumno como, especialmente, de su maestra (Lili Reinhart) en un viaje en el que acompañará a tres de sus alumnos para que participen en un concurso de interpretación, un viaje que acabará siendo iniciático y terapéutico. Una buena ópera prima de Julia Hart que sabe compaginar tristeza y alegría, drama y comedia.

Gemini padeció una presentación durante la cual se barajaron como influencia los nombres de Hitchcock, De Palma y Winding Refn, dándole al público unas equívocas pistas que no cumplieron las expectativas. Y es una lástima, ya que posiblemente Gemini tenga buenas intenciones, pero como thriller no está a la altura de los mencionados. Ni por su acabado, ni por sus actores y su diarreica verborrea, ni mucho menos por su giro de guión, al que no sabe sacarle partido. Y es que no es tan fácil tejer un macguffin solvente que permita a un filme funcionar a varios niveles. Gemini no lo consigue y acaba en terreno de nadie.

El estupendo debut en la dirección del actor Bill WattersonDave  Made a Maze, fue una propuesta totalmente surrealista cargada de más significado del que a priori aparenta y sazonada con mucho humor e ingenio, que nos narra como Dave se construye un laberinto con cartones en medio del salón, en el cual no falta siquiera su propio Minotauro. Tanto él como sus amigos y novia se perderán para atravesar verdaderas peripecias dignas del mejor survival salvo que plasmadas con imaginativos recursos ¡Si hasta hay un momento en que los protagonistas se convierten en figuras de Stop-motion! Con toques, pues, de parodia a las películas de terror, la cinta de Watterson va mucho más allá, y nos trae toda una reflexión sobre la necesidad de realizarnos en nuestras obras, sobre los sueños, sobre la amistad y la pareja, y, en suma, sobre el sentido de la propia vida. Un filme redondo que también se proyectó en el Festival de Sitges y que, a pesar de que obtuvo el premio a mejor película en la sección Noves Visions One, hubiera merecido un mayor reconocimiento compitiendo en Sección Oficial.

Lemon, como ya avisaron los organizadores del festival, “será una de las cintas que provocará reacciones más extremas durante este Americana“. Y es que el denominado post humor no es algo apto para todos los públicos y Lemon fue el perro verde que entusiasmó a unos y repugnó a otros. Estos humildes comentaristas no se contaron en ninguno de los dos bandos. Desde nuestra equidistancia reconocemos que no somos su público natural, de algún modo, no va con nosotros, aunque su espíritu trasgresor nos parezca de lo más  saludable, a pesar de que termine recurriendo al humor escatológico o  al étnico. Un humor este,  en alza y para una inmensa minoría y cuya presencia dice mucho de Americana, pues un festival debe tratar de abarcar el abanico más amplio posible de propuestas, de lo más accesible a lo más críptico. Así que Lemon conviva con Lucky da grandeza a la muestra.

Y la cinta de clausura de esta quinta edición de Americana fue The Rider, ganadora a la mejor dirección en los recientes Independientes Spririt Awards, y que es un drama sobre un cowboy que después de un accidente no puede volver a montar y que deberá buscar su nueva identidad y su masculinidad en un entorno donde los clichés están muy marcados. El entorno que rodea a The Rider ofrecerá la oportunidad a su directora, Chloé Zhao, de captar los grandes horizontes de las praderas y montañas de Dakota del Sur con una hermosa fotografía, trasmitiendo la épica de esa forma de vida y, sobre todo, la melancolía de su pérdida,  pues el accidente que sufre el protagonistas supondrá la pérdida de todo su mundo. Dato curioso es que lo que se nos narra, tanto de fondo como de forma, no es ficción: la escritora y directora Chloé Zhao conoció al protagonista de The Rider, Brady Jandreau, durante su investigación para su película anterior Songs My Brothers Taught Me (2015). Ella visitó el rancho donde Jandreau trabajaba y este le enseñó a montar a caballo. La directora quería ponerlo en una de sus películas, y cuando tuvo el accidente que lo dejó con lesiones en la cabeza que le cambiaron la vida, decidió basar el guión de su próxima película en su historia. Así, la hermana del protagonista de la cinta, es también la hermana real de Jandreau y su amigo, que tiene una seria fractura de columna, es el personaje real que representa. De ahí la credibilidad que ofrece esta historia, que sin ningún género de duda fue una magnífica elección para clausurar esta quinta y exitosa edición del festival. 

PREMIOS Y CONCLUSIONES  

La valoración del público de la programación ha sido notable (3,7 sobre 5), con todas las películas por encima del 2,5. La película ganadora del Premio del público fue el documental Jane de Brett Morgen, una aproximación a la vida de la primatóloga Jane Godall a partir de las películas filmadas en 16 mm y redescubiertas en 2014 en los archivos de National Geographic. Jane, que ha realizado su première nacional en Americana, se podrá ver en National Geographic y Nat Geo Wild el próximo domingo 18 a les 18h.  A continuación la valoración de toda la programación por orden de puntación:

 

Jane    4,68
Lucky    4,49
World of Tomorrow (Ep. I +II)    4,46
Patti Cake$    4,42
Brigsby Bear    4,36
Gook    3,97
Dina    3,92
The Rider    3,9
Weirdos    3,87
Ex Libris    3,81
Ingrid Goes West    3,76
Saturday Church    3,71
The Endless    3,69
Don’t Think Twice    3,67
The Work    3,62
Menashe    3,59
Flesh and Blood    3,37
Beach Rats    3,34
Golden Exits    3,27
Lemon    3,11
Sylvio    3,09
Gemini    3,05
The Strange Ones    3
Dayveon    2,62

El Premio del Jurado Joven Next ha sido para la película de Mark WebberFlesh and BloodBasada en hechos reales, se otorga “por la honestidad de una propuesta que transita la delgada línea entre la realidad y ficción. Genuina, sin juicios de valor ni estereotipos”.

Esta edición del festival, como vemos, ha sido todo un éxito, tanto en la calidad y variedad del material seleccionado como de organización y asistencia de público. Un público compuesto tanto por los fieles que acuden al festival reincidiendo por la satisfacción obtenida en anteriores ediciones, como por los que se acercan por primera vez de oídas, atraídos por lo que han escuchado sobre el mismo. De nuevo los Cinemes Girona ejercieron de anfitriones y cómplices ideales de este festival, que contó con una organización más eficiente, que evitó las aglomeraciones de público y la confusión de colas.

Felicidades pues a la organización y, los que no pudieron estar que sepan que Americana sigue estos días en La Filmoteca de Catalunya y la Route 66, con proyecciones en Cineclub d’Igualada, Cineclub Manresa, Cineclub Vic, Cineclub La Garriga, l’Espai Rambleta de València y Tabakalera de San Sebastián.

Fotos: Serendipia

Categorías:Americana
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