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‘Applehead Team Creaciones’: ‘Somos una editorial con espíritu de video-club»
Applehead Team Creaciones es otro pequeño sello editorial que ha surgido dispuesto a dar guerra editando, tal y como ellos mismos especifican, ‘los libros que siempre has querido leer pero nadie se ha atrevido a publicar’, lema que cumplen a la perfección con necesarios y variopintos ensayos cinematográficos como son los dedicados a Cannon Films o a Mariano Ozores, todo ello en un catálogo que se va incrementando con la inclusión también de novelas. Pero dejemos que sean ellos mismos los que nos cuenten su historia y anhelos. Con ustedes Frank Muñoz, Pedro José Tena y Emilio Díez: Applehead Team Creaciones.
Bueno, ante todo, ¿cuándo y cómo nace la editorial y de donde sale el nombre?
Frank: Nace casi por casualidad cuando estábamos preparando «Cannon Films”. Pensé que sería buena idea no solo hacer ese libro (que, por cierto, en principio iba a ser un fanzine hasta que vimos que teníamos material suficiente para convertirlo en un libro), sino seguir editando cosas similares, ya que este proyecto nos entusiasmaba. Así que se lo propuse a Pedro y más tarde Emilio se unió al proyecto. Realmente cada uno ocupa una parte imprescindible dentro de la editorial. El nombre es en honor a nuestro cantante favorito, por lo menos el de dos de los tres Applehead.
NOTA: A los que como yo ignoramos a qué cantante se refiere Frank, tan solo indicarles que se trata de Michael Jackson ¿Que por qué Applehead? hay teorías por la web para todos los gustos.
¿Cuál fue el objetivo que os marcasteis al fundar Applehead? (aunque está implícito en vuestro lema)
Frank: Disfrutar haciendo cosas que nos gustan y de, alguna forma, recordar en nuestros libros todo aquello que nos marcó en nuestra infancia y adolescencia. Fue Pedro quien describió perfectamente en el lema lo que en gran parte queríamos hacer.
¿Qué tipo de libros queréis editar?
Pedro: Sobre todo, y aunque suene a perogrullada, libros que siempre nos gustaría leer y que todavía no existen. Creo que los mejores ejemplos son que hemos dedicado a la Cannon a la IFD y la Filmark. Es probable que muchos piensen que nadie en su sano juicio se atrevería a publicar un libro sobre las películas de Tomas Tang y Joseph Lai. Pero nuestra lógica es que, si conocemos a alguien que pueda escribirlo, nosotros podemos publicarlo. En cuanto a proyectos que no sean ensayos (novelas, antologías, cómics, etc.), lo más importante es que al leerlos nos entusiasmen y nos hagan pensar “¡qué suerte tenemos de poder publicar esto!”. Creo que esa es la premisa básica.
¿Alguno de vosotros tenía experiencia previa en el mundo del libro?
Pedro: Yo había escrito un capítulo de 50 páginas en el libro “Los brazos fuertes del cine de acción de los 80 y 90” (Diego Arjona, T&B Editores). Aparte de mis colaboraciones en revistas y periódicos comarcales en los que hablé también sobre cine, ese libro fue mi bautizo en papel, aunque llevo publicando críticas cinematográficas desde 2005 en varios blogs y webs.
Emilio: Un poco. Antes de empezar en Applehed Team era administrador de la web Corazón Literario con la que organicé dos pequeñas antologías y editamos un pequeño fanzine dedicado a Jesús Franco justo antes de empezar a formar parte de la editorial. En ese fanzine ya estaba implicado Frank. Pero nada comparado a lo que se ha convertido Applehead Team.

De izq. a dcha. : Pedro José Tena, Sam Firstenberg (¡!), Frank Muñoz y Emilio Díez durante la quinta Cutrecon de Madrid
¿Por qué pensáis que ha habido este boom de editoriales independientes?
Emilio: Pues aunque parezca irónico, creo que uno de los factores decisivos ha sido la crisis y, por extensión, el desempleo. Al no haber trabajo se agudiza el ingenio e intentamos hacer realidad esos sueños que antes no nos arriesgábamos a cumplir. Teniendo en cuenta que la impresión digital permite costes más asequibles, editar libros es más factible que hace unos años. Otro de los motivos es la falta de cierto tipo de libros, sobre todo ensayos, que las grandes editoriales no trabajan porque para ellos no son rentables o no les interesa, como trabajar con autores que están empezando o que no son superventas. También creo que hay una falsa idea de que una editorial es fácil de llevar. Yo leo el libro, yo lo corrijo, yo lo maqueto y un amigo me hace la portada. Ni mucho menos es así, después se dan cuenta de que nada es tan fácil ni tan bonito y los sueños de muchos se ven maltratados y tirados a la basura. Hay que investigar antes con qué editorial te interesa publicar y su trayectoria, así mucho se evitarían desengaños y timos.
¿Tenéis distribuidora? ¿Os parece algo imprescindible? ¿Cuáles son vuestros canales de distribución?
Emilio: No trabajamos con distribuidora; es un tema que hemos tratado mucho y discutido mucho, mirando pros y contras, pero hoy en día para el volumen que movemos no es imprescindible y cada vez menos, ya que progresivamente vamos consiguiendo por nuestra cuenta estar en más sitios. Las distribuidoras están pensadas para las grandes editoriales que mueven miles de libros, para pequeñas como nosotros sencillamente no son rentables. Nosotros trabajamos directamente con las librerías, un trato directo con el vendedor y con libreros comprometidos con el producto. También con grandes cadenas de librerías, así poco a poco estamos llegando a más público.
¿Cuál es la tirada media de ejemplares de vuestros títulos?
Frank: Depende de las expectativas comerciales de cada uno y de las reimpresiones que tengamos que hacer. También influye si hemos hecho preventa, ya que eso nos sirve para calibrar un poco la demanda, pero nuestras tiradas suelen rondar entre los 100 y 700 ejemplares.
¿Cuál ha tenido más éxito y porque pensáis que así ha sido?
Pedro: Sin duda alguna “Cannon Films” y “Más Cannon”. Es cierto que otros de nuestros libros también han funcionado bastante bien (y algunos, los menos, a duras penas han conseguido agotar la tirada inicial), pero creemos que los que se han vendido mejor lo han hecho porque han conseguido conectar con la nostalgia de los lectores y les ha pillado por sorpresa. Quizá, si hace unos años alguien me hubiera dicho que iba a existir un libro sobre la Cannon habría saltado de alegría, pero eso solo hubiera sido posible durante los 90, cuando muchos de los que desataron la fiebre del fanzine comenzaron a publicar en Alberto Santos, Midons o Glénat. Después de eso, los ensayos sobre cine publicados en España tornaron hacia temas más generalistas o que se ceñían casi exclusivamente a los temas preferidos del fandom patrio (es decir, el terror y la ciencia-ficción). Cannon Films no se considera algo masivo (aunque todo el mundo haya visto más de diez películas de la productora, aunque sea por accidente, y realmente no sea consciente de ello), tampoco es algo “cool” como para que alguna editorial independiente se interese por ello, y desde luego muy pocos escritores o editores se han tomado su filmografía mínimamente en serio como para molestarse en estudiarla. Pero sí hay un grupo de gente, que nosotros llamamos “La generación del videoclub” (nombre que pusimos a la colección en la que van englobados esos libros), deseosa de que alguien se preocupe en analizar las películas con las que se criaron, las que para ellos (nosotros) son sus clásicos. Por eso creemos que nuestros libros dedicados a la obra de Menahem Golan y Yoram Globus sido tan bien acogidos, porque realmente nadie esperaba un libro sobre ellos, pero inconscientemente deseaban que existieran. Los diversos documentales que se han estrenado recientemente sobre la Cannon (todos posteriores a nuestro primer libro) nos dan la razón.
¿Cuál ha tenido más eco en la prensa generalista? ¿Resulta difícil llegar a esta prensa?
Pedro: Sí que es difícil llegar a esta prensa cuando no tienes apenas amigos en los medios generalistas, y también cuando te mueves en ediciones modestas en cuanto a número de ejemplares publicados, y no digamos ya cuando lo haces sin distribuidora y tienes que preocuparte por ti mismo de poner tu libro en todas las estanterías que puedas. Así que la cuestión entonces es llamar a muchas puertas e insistir, entablar contacto con gente que pueda reseñar tus libros y enviar ejemplares de cortesía que pueden (o no) ser analizados después. De este modo, y progresivamente, hemos logrado que aparezcan varios de nuestros libros reseñados en el programa Días de Cine, en las revistas Imágenes de Actualidad y Acción, o en la web de RTVE, entre otros sitios. Los que han tenido más repercusión en los medios hasta el momento han sido, si no me equivoco, el primer “Cannon Films” y “Disparate Nacional: El cine de Mariano Ozores”.
Aunque ya se sabe que es difícil, ¿con cuál de vuestros libros (aunque no sea el más vendido) estáis más satisfechos?
Pedro: Pues sí que es difícil, y sentimos decepcionarte con esta respuesta tan diplomática, pero nos hemos dejado la piel en todos y cada uno de los 11 libros que hemos publicado, algunos con más acierto que otros, unos con más éxito y otros con menor aceptación de los lectores. Teniendo en cuenta eso y también que he participado en algunos no solo como editor sino también como escritor, no me veo con valentía suficiente para responder a esa pregunta.
Frank: Es que en realidad estamos satisfechos de todos, ya que todos tiene cosas que nos gustan y con cada uno de ellos hemos ido aprendiendo aspectos nuevos del mundo editorial que poco a poco nos han servido para mejorar. Y seguiremos aprendiendo y mejorando con los siguientes.
¿Qué recomendaríais a un autor que quisiera publicar un libro con vosotros?
Frank: Que nos presente lo mejor posible su proyecto, explicándonos su idea y sus intenciones, a ser posible con muestras de su trabajo. Y algo que parece obvio pero que a veces hay que recordar: que no nos escriba con faltas de ortografía.
¿Pensáis ampliar temáticamente el catálogo?
Frank: Aunque tenemos una línea muy marcada, sí tocaremos otras temáticas intentando en parte ponerle nuestro sello o nuestra manera de hacer las cosas.
Aunque acostumbra a ser un tema bastante tabú ¿nos podéis adelantar algún título que esté en el horno?
Pedro: Podemos mencionarte algunos que ya hemos anunciado, como el díptico dedicado a Charles Band que está escribiendo John Tones, titulado “El imperio de la luna llena”; el libro sobre Joe Dante que está puliendo Álvaro Pita, de título “Joe Dante: En el límite de la realidad”; o mis largamente acariciados primeros trabajos en solitario, “Demons: La pesadilla retorna” y “Ni retirada ni rendición: El cine de Jean-Claude Van Damme”, que han sufrido algunos contratiempos y demoras y están menos avanzados de lo que me gustaría, pero que acabarán saliendo en un futuro próximo. Pero en parte también se han retrasado porque tenemos muchos proyectos en la recámara y nuestras labores como editores hacen que mi faceta como escritor tenga que estar ahora mismo en un segundo plano. Lo cual, aunque por un lado pueda afectarme, en realidad es algo muy positivo ya que para nosotros Applehead Team es lo primero.
Habéis editado 11 libros entre novela y ensayo cinematográfico. ¿Cuál es el balance que hacéis de estos dos años en el mundo editorial independiente?
Frank: Hemos aprendido mucho y avanzado. En general el balance es muy positivo, pero no es fácil.
Pedro: A veces nos preguntamos entre sollozos “¿dónde nos hemos metido?”, porque jugarse el poco dinero que tenemos en emprender una aventura de estas características es algo económicamente muy poco grato en la mayoría de los casos, pero cada vez que llega de imprenta un nuevo libro es como una inyección de vida que nos anima a seguir adelante.
Emilio: El balance por una parte es triste, ya llevamos 11 libros y un par de miles de ejemplares vendidos, algunos de ellos libros únicos, pero aún así somos unos desconocidos y sin apoyos de ningún tipo. Ni la prensa (salvo excepciones) ni las instituciones saben que existes y te ves solo ante el peligro. Después está la mejor parte, y es que somos una editorial con espíritu de videoclub, con espíritu de productora de películas de acción de los 80, somos una editorial que hacemos lo que hacemos con el corazón y de una forma que a veces puede parecer algo caótica, pero eso es lo que nos gusta y lo que nos hace seguir en este mundo del libro. Somos Applehead Team Creaciones, ¿quién se atreve a ponerle un nombre así de extraño a una editorial? Solo gente que, pase lo que pase, publicará los libros que todos quieren leer pero que nadie se ha atrevido a publicar.
Las lecturas de Serendipia: Tim Burton. Simios, murciélagos y jinetes sin cabeza
TIM BURTON. SIMIOS, MURCIÉLAGOS Y JINETES SIN CABEZA
DAVID G. PANADERO Y MIGUEL ÁNGEL PARRA
288 Páginas. Tapa dura con cientos de ilustraciones a todo color.
Diábolo Ediciones, 2016.
Aunque sobre Tim Burton hay editados otros libros en castellano, se hacía necesario un trabajo más detallado, exhaustivo, así que la edición de Tim Burton. Simios, murciélagos y jinetes sin cabeza nos daba la esperanza de que fuera EL LIBRO sobre el director, y más viniendo de dos escritores que tienen un trabajo anterior dedicado a la obra de Burton (1). Pero en nuestra opinión no lo consigue del todo. Y es una lástima doble porque, la verdad, se queda corto por poco.
Y no crean, seguro que pecamos de exigentes, ya que Panadero y Parra abordan el trabajo del creador rigurosamente cinta a cinta, deteniéndose en detalles que podrían habérsenos pasado desapercibidos y consiguiendo algo que certifica, en nuestra opinión, que el trabajo está bien hecho: entran ganas urgentes de volver a revisar la obra completa de Tim Burton, uno de los pocos creadores actuales que puede presumir de tener un apellido que ha acuñado todo un adjetivo: ¿O no sabemos todos a lo que se refiere alguien cuando dice que tal cosa es ‘burtoniana’? Por si ello no fuera suficiente aliciente, Diábolo Ediciones, que de habitual ya realiza magníficas ediciones de sus libros, en esta ocasión ha tirado la casa por la ventana con una maquetación aún más cuidada y una magnífica selección fotográfica
Entonces ¿por qué decimos que Tim Burton. Simios, murciélagos y jinetes sin cabeza no llega a ser el libro definitivo sobre Burton? Pues porque en nuestra opinión (siempre en nuestra opinión), le faltan algunos apuntes biográficos más para satisfacer a los más curiosos, pues la biografía y la niñez del director salta a la vista que han influido definitivamente en su forma de ver y abordar el cine. Aunque por otra parte tampoco se trata de repetir el también recomendable Tim Burton por Tim Burton (2)
Sin duda resulta muy acertado ese capítulo dedicado a Danny Elfman, que tan bien ha ilustrado con su música los sueños y pesadillas del cineasta, pero quizás también hubiera sido ideal haberse detenido en actores fetiche para el director, como Johnny Deep o sus ex-parejas Lisa Marie y Helena Bonham Carter
Tampoco hubiera estado de más profundizar en sus primeros cortometrajes, en su escaso trabajo televisivo, en las películas en las que ha ejercido de productor. Detalles, detalles, sí. Posiblemente pequemos de puntillosos, pero detalles que nos parece que faltan para que el libro resulte perfecto. Pero es que ya les hemos dicho que está muy cerca de serlo. Tim Burton. Simios, murciélagos y jinetes sin cabeza es un riguroso acercamiento a la ya extensa filmografía del director californiano, el más interesante realizado en España y que viene a engrosar la magnífica colección de libros de cine editados por Diábolo Ediciones, uniéndose a los publicados sobre John Landis, Amblin, John Hughes, J. J. Abrams o Miyazaki, entre otros.
1 Tim Burton. Diario de un soñador, (Ediciones Jaguar, 2ª edición revisada, 2008). Ambos autores también tienen editado el magnífico acercamiento al cine y la figura del ‘peor director de la historia del cine’: Ed Wood. Platillos volantes y jerseys de angora (T&B, 2005)
2 Tim Burton por Tim Burton Tim Burton y Mark Salisbury (Alba, edición revisada, 2012)
Nuevo libro de Proyecto Naschy: Los semblantes del Fantaterror
LOS SEMBLANTES DEL FANTATERROR
Autor: Carlos Benítez Serrano
322 páginas, 130 imágenes en blanco y negro.
Edición autoeditada, limitada y numerada de 150 ejemplares.
Tapa blanda a todo color con solapas y punto de lectura de regalo.
PVP 18€ (+gastos en venta por correo)
Proyecto Naschy nació en octubre de 2009 como un blog centrado en dar salida a la pasión y las inquietudes de sus creadores, Carlos Benítez y Montse Rovira, hacia el cine, la literatura y el cómic fantástico y de terror. Durante estos casi 7 años hemos tenido la suerte de poder entrevistar, ya sea mediante mail o en persona a unas cuantas personalidades que formaron parte del denominando boom del cine de
terror español de los setenta, el denominado Fantaterror. Algunas de estas entrevistas vieron la luz tanto en el propio blog como en diferentes publicaciones. Vic Winner, Cristina Suriani, Rosanna Yanni, María José Cantudo, Jack Taylor, Loreta Tovar, Marian Salgado, José Ruiz Lifante o David Rocha, rememoraron para nosotros su participación en películas de culto como El asesino de muñecas, La endemoniada, El huerto del francés, La residencia o El espanto surge de la tumba. Pero más allá del Fantaterror cuando este, y en general el cine de género hecho en España prácticamente desapareció de las carteleras con la irrupción del cine erótico durante la Transición, muchos actores tuvieron que reciclar su carrera. Montse Prous, Pilar Alcón, Emilio Linder o Carla Dey, entre otros, nos ofrecieron su particular visión del género de terror en el momento que desarrollaron su carrera cinematográfica, cuando la producción de cine de terror en España languidecía en detrimento del cine erótico. Pero no nos hemos querido detener ahí. Hemos querido dar un vistazo al terror contemporáneo, culminando en el presente con dos entrevistas más, una con la actriz Macarena Gómez, gran aficionada al género, tal y como demuestran muchos de sus trabajos y Claudia Silva, aquella niña endemoniada de Rec, que ya es todo un icono del moderno cine de terror español, y que ya como toda una mujer, prepara de nuevo su desembarco en el cine español recordando, con mucho cariño, aquellas sesiones de maquillaje y aquellos rodajes sangrientos.
Todas esas entrevistas reunidas, a las que se han sumado varias realizadas exprofeso para este trabajo, dan una idea de la evolución del cine de terror en España desde los setenta hasta la actualidad.
La guinda a este trabajo nos la ofrece el magnífico prologo, un artículo en sí, del especialista Javier G. Romero, editor de Quatermass y Cine-Bis,
dos publicaciones de referencia especializadas en cine de género. Con Javier tengo la suerte de mantener contacto desde su Quatermass nº 0. Congeniamos desde el principio y de las cartas pasamos más tarde a los mail y los mensajes en Facebook. No olvido que gracias a él pude conseguir mi primer autógrafo de Paul Naschy en el libro Crónicas de las tinieblas.
Paul Naschy, la personalidad más importante que ha dado el cine de terror español, como no podría ser de otra manera está presente en este libro mediante artículos y entrevistas relacionadas con su figura, así como por las referencias y memorias aportadas por colaboradores y compañeros.
Finalmente, para mí era muy importante, casi primordial, el poder incluir con el texto buenas imágenes. Como coleccionista de material cinematográfico, he incluido todas las fotografías y material promocional que he podido, sin llegar a saturar. Naturalmente muchas imágenes han quedado en el archivo. ¿Quién sabe? quizás haya oportunidad de incluirlas en una segunda parte a este libro, dentro de otros siete años.
También he contado con los archivos personales de algunos de los propios entrevistados, que amablemente me han cedido imágenes, muchas de ella inéditas.
El trabajo no habría llegado a buen puerto si no hubiera contado con la estrecha colaboración de la otra parte de Proyecto Naschy, Montse. Así como con José Miguel Rodríguez, que ha dado al libro la magnífica apariencia que tiene. Con mucho tiempo y paciencia y conteniéndome cuando quería incluir demasiadas imágenes o cuando la calidad de las mismas era inferior a lo recomendado. Y claro, a Alfredo Orive, porque apoyó el proyecto desde el principio.
Finalmente queda dar las gracias a tantos amigos que hemos hecho durante estos años. Aficionados como nosotros al cine y a este género en particular que sé que recibirán este libro con ilusión y que sabrán disculpar que no lo regale, pero hay que devolver las deudas. Ustedes lo entienden.
Por su parte Proyecto Naschy progresivamente ha ido evolucionando, pasando a ser página Web, y adaptándose y ampliando su contenido a otros géneros, pero con la vista y el corazón siempre puesta en aquel Fantaterror de los años setenta, puro cine de género, realizado con más ganas e imaginación que presupuesto. Un cine que alimentó nuestros sueños en la niñez y que hoy nos retrotrae a aquellos cines de reestreno y sesión doble en los que se despertó nuestra cinefilia.
CARLOS BENITEZ SERRANO (Barcelona, 1966) Es junto a Montse Rovira Serendipia, el ente que está tras la Web Proyecto Naschy. Carne de fanzine en los ochenta y noventa, ha publicado Spanish Posters & Art from Classic Monster Films (BearManor, 2013) y junto a Montse Rovira, Double Feature: La residencia /¿Quién puede matar a un niño? (Tyrannosaurus, 2013). También ha colaborado en diversos libros como Mago de la Serie B (Fantcast, 2011) y Un titán en el confín de la tierra (Caltiki, 2011) dedicados al director Juan Piquer Simón, además de en Los mundos perdidos de Willis O’Brien (Fantcast, 2013), Carlos Aured, nostalgia y pasión (Fantcast, 2014), De Narciso Ibáñez Menta a Narciso Ibáñez Serrador (Fantcast, 2016), y en los dos tomos de Cine fantástico y de terror español (T&B, 2015,2016).
LOS SEMBLANTES DEL FANTATERROR será presentado durante la próxima edición del Festival Nocturna de Madrid que se celebrará del 23 al 29 de mayo de 2016, donde habrá ejemplares disponibles.
PEDIDOS A PARTIR DEL 6 DE JUNIO A: serendipianaschy@hotmail.com
También a la venta en:
FREAKS y CINEMASCOPE (Barcelona) entre otros lugares a determinar.
Las lecturas de Serendipia: ‘John Landis, un hombre lobo en Hollywood’
El primer libro en castellano -y uno de los escasos a nivel mundial- dedicado a John Landis, un director sin el cual sería imposible entender el cine y la televisión de finales del siglo XX, no podía faltar en la biblioteca de Serendipia, sobre todo si viene firmado por Gerardo Santos Bocero y editado por Diábolo Ediciones: satisfacción garantizada.
John Landis, un hombre lobo en Hollywood de Gerardo Santos Bocero (Diábolo Ediciones, 2016)
Diábolo continúa con su labor en pro de la cultura popular con la edición de lujosos libros dedicados a la televisión y al cine contemporáneo. A los ya
editados sobre Miyazaki, Jackie Chan, J. J. Abrams o John Hughes, añade un nuevo título centrado en John Landis, toda una deuda pendiente con el lector en castellano que su autor, Gerardo Santos Bocero, ha querido paliar:
«Landis cumplía las tres ‘reglas’ que he seguido a la hora de plantearme mis anteriores proyectos literarios: es un cineasta cuyas películas me apasionan; no había nada escrito sobre él en castellano -y el libro John Landis, publicado en inglés hace unos años, es más una recopilación de textos que un repaso concienzudo y cronológico a su carrera-; y creo que es una figura cinematográfica que podía resultar interesante a una gran cantidad de lectores».
Y nada más iniciar su libro, Gerardo señala al lector una verdad de Perogrullo: ¿Por qué consideramos a Landis un director de cine de terror cuando a este género ha dedicado tan solo dos de sus películas? Pues posiblemente porque Landis es un gran fan del género, que se deja ver en compañía de sospechosos habituales como Joe Dante, pero sobre todo, y coincidiendo con Bocero, porque «el impacto y la tremenda influencia que ‘Un hombre lobo americano en Londres’ tuvo en varias generaciones de espectadores y cineastas ha acabado ‘eclipsando’, hasta cierto punto, los logros de sus numerosas comedias, las cuales, además de suponer más del 90% de su filmografía, le dieron también sus mayores éxitos económicos». Y es que esa mezcla de comedia y puro terror influyó definitivamente en otros cineastas como Stuart Gordon o Dan O’Bannon, que utilizaron esta fórmula en sus más exitosas cintas.
Si la carrera de Landis se hubiera detenido ahí, ya habría pasado a la historia, pero a este director debemos películas (más o menos) de culto como Granujas a todo ritmo (The Blues Brothers, 1980), Made in USA (The Kentucky Fried Movie, 1977), Desmadre a la americana (Animal House, 1978) o Tres amigos (¡Three Amigos!, 1986); así como el video-clip Thriller (1983), de Michael Jackson, o la serie de televisión Sigue soñando (Dream On, 1990-96). Así que como ven, Landis tenía un libro muy interesante pendiente, y nadie mejor que Gerardo Santos Bocero para escribirlo, ya que se trata de un tipo pulcro que analiza cronológicamente su filmografía repasando los hechos más relevantes de su biografía, una forma sencilla, pero a la vez meticulosa y contrastada de realizar el trabajo, ya que Gerardo acude a la prensa americana de la época para recoger como se recibió cada películas en su momento, además de dar su propio análisis, tanto dentro del conjunto de la filmografía del director, como vista en retrospectiva. ¿El resultado?, pues el que pueden esperar los que hemos tenido el placer de leer otras obras del escritor como las dedicadas a Don Coscarelli, Jackie Chan y John Hughes: una amena lectura, ágil, interesante y bien documentada, que abre las ganas de profundizar en la obra de Landis: desde sus sorprendentes inicios en Europa (Almería incluida, en tiempos del Spaguetti Western); pasando por su colaboración y amistad con el genial Rick Baker; hasta sus últimos trabajos, de nuevo en Europa. Santos Bocero relata la gestación de cada proyecto; los rodajes -a veces tensos- y, en general, la peripecia vital de este director, encontrando múltiples señas de identidad comunes en sus trabajos. Unas señas de estilo que para el autor están, sobre todo, presentes en Granujas a todo ritmo:
«Reúne sus principales señas de identidad o, al menos, aquellas que yo, particularmente, he dejado reflejadas en el primer capítulo del libro: la mescolanza genérica -comedia, musical, acción…-, el sentido del exceso -las persecuciones, el clímax final- y del humor -visual, absurdo, consciente de los silencios y propio de los ‘dibujos animados’-, la increíble factura técnica y el uso de grandes planos generales, la pareja protagonista formada por Dan Aykroyd y John Belushi -quizás los actores más importantes en su filmografía-, los cameos de otros cineastas -Steven Spielberg, Frank Oz-, etc».
Con un texto que evita el lenguaje académico y las críticas engorrosas y pedantes, repleto de declaraciones de los protagonistas y magníficamente ilustrado, John Landis, un hombre lobo en Hollywood es un soberbio trabajo sobre un director cuyo hábito de mezclar géneros no siempre ha sido comprendido, y todo, como es habitual, magníficamente editado por Diábolo Ediciones.
«A Landis solo hay algo que le guste más que ver películas: hacerlas; y creo que eso se nota en su filmografía, incluso en aquellos títulos menos personales o con menos aciertos artísticos. Aunque si hay algo que me atrae de su cine es su sentido del ‘exceso’: es la palabra que, en mi opinión, mejor describe su forma de hacer cine -no es casualidad que el primer capítulo del libro lleve por título ‘El cine como exceso’- y no hay más que ver los minutos finales de ‘Desmadre a la americana’, ‘Un hombre lobo americano en Londres’ o ‘Granujas a todo ritmo, para darse cuenta de ello«.
Cátedra edita ‘Jacques Tourneaur’ de Rubén Higueras
Cuando se escribe y se habla sobre cine se tiende a recurrir a lugares comunes y a repetir lo más manido. A quedarse en la superficie. Así, los valiosos logros estéticos y narrativos que brindó la colaboración entre el director Jacques Tourneur y el productor Val Lewton, que nos legó obras capitales como La mujer pantera (Cat People, 1942) o Yo anduve con un zombi (I Walk with a Zombie, 1943), han capitalizado la extensa filmografía de Tourneur, al que se tiende a referir como imaginativo director de prestigiosas cintas de serie B. Por supuesto que la colaboración de ambos hombres legó un nuevo lenguaje al cine fantástico que, con mejor o peor fortuna, supieron continuar en sus respectivas carreras en solitario, pero limitar la obra de Jacques Tourneur a estas piezas y por ende al cine de serie B es, desde luego, ignorar una rica y extensa filmografía repleta de valiosas cintas en las que, tal y como nos demuestra en su libro Rubén Higueras, perdura la marca de estilo del director francés. Tal y como nos detalla el autor, su interés por escribir una obra sobre Tourneur se debe a que “Posee una obra de inigualable riqueza formal, narrativa y temática que, además, transita los más diversos géneros, lo que me aseguraba una gran variedad de temas en el análisis de su obra, cosa que tanto el autor como el futuro lector siempre agradecen”.
Para Rubén Higueras hay en Tourneur unas constantes que definen su obra: “Una depurada economía y fluidez narrativa, la preferencia por la connotación antes que por la denotación, la densidad significante de sus imágenes, la contrastada iluminación de cariz expresionista que presentan sus filmes, las ficciones se vertebran en torno a una acentuada ambivalencia y relativización de la verdad, entre muchos otros». Así que tras ofrecernos unos apuntes biográficos del cineasta, analiza estas constantes temáticas, narrativas y formales, complementando este análisis mediante el repaso cronológico y riguroso de cada cinta del director, hallando planos simbólicos, detalles narrativos y estilísticos y, en general, puntos en común con los que demostrar el carácter del cineasta como autor.
Conoceremos las primeras experiencias de Tourneur como asistente de su padre, el también director Maurice Tourneur, donde conocerá los secretos del montaje. Sin olvidar las poco (o nada) conocidas cintas dirigidas en Francia y los cortos para la Metro, que fueron seguidos por producciones de serie B tanto para la misma MGM, como para otros estudios menores como Republic. Naturalmente Rubén se detiene especialmente en la etapa que desarrolla el director en RKO y su colaboración con Val Lewton, ya que para el autor, La mujer pantera y Yo anduve con un zombi “Concentran tanto la esencia de la poética tourneuriana como la del género en que se inscriben, abriendo la puerta a la formulación cinematográfica de un terror maduro”. Pero no trata con menor minuciosidad los siguiente trabajos del cineasta para grandes estudios como Universal, donde con Tierra generosa (Canyon Passage, 1946), otra de las favoritas del autor, Tourneaur nos demuestra su pictórico uso del Technicolor. Asistiremos además al rodaje de reconocidas muestras de cine negro como Retorno al pasado (Out of the Past, 1947), grandes producciones de aventuras como El halcón y la flecha (The Flame and the Arrow, 1950) y el retorno del realizador a las producciones modestas, que no abandonará hasta su fallecimiento, dejando un legado que comprende, además de los títulos mencionados, importantes producciones como Berlín Express (1948), La mujer pirata (Anne of the Indies, 1951), Wichita (1955), La noche del demonio (Night of the Demon, 1957) y La comedia de los terrores (The Comedy of Terrors, 1964), entre muchas otras.
Visionar la obra del cineasta no siempre ha sido una labor fácil para el autor: “Recabar sus cortometrajes, largometrajes realizados en Francia y trabajos televisivos ha resultado en ocasiones un trabajo de cierta complejidad. Algunos de estos últimos, de hecho, me resultaron imposibles de visionar, pero otros están comercializados en formatos domésticos en otros países (su trabajo para series famosas como Bonanza, Northwest Passage o The Barbara Stanwyck Show) o, en el caso de los más desconocidos, tuve que recurrir a grabaciones en vídeo de la época”.
Rubén en sus casi 500 páginas ha realizado la que sin duda quedará como obra de referencia sobre Tourneur en castellano. Una recomendable y necesaria pieza en nuestra biblioteca cinematográfica que nos llega de la mano de Editorial Cátedra.
Las lecturas de Serendipia: zombis, psichokillers y Spanish Horror
FANTASTIC CULT CLASSICS Nº 2: NO PROFANAR EL SUEÑO DE LOS MUERTOS.
Shock Ediciones, diciembre 2015. 5€+gastos de envío.
Hace un año Shock Ediciones, sello tras el que se encuentra el amigo David García, responsable de Monster World, nos sorprendía con el primer número de esta publicación dedicada, de forma monográfica, a títulos míticos del cine fantástico español. Si aquella primera entrega, centrada íntegramente en Pánico en el Transiberiano, nos pareció impecable, casi mejor nos ha parecido este segundo número, que desmenuza en cuarenta páginas todo lo que debemos saber sobre No profanar el sueño de los muertos. Sin lugar a dudas una impecable elección con unos magníficos contenidos: entrevista con su director Jorge Grau realizada por Diego López; las memorias sobre el rodaje escritas por uno de sus protagonistas, José Lifante; un agradecido punto de vista sobre la cinta realizado por Samuel Regueira; e infinidad de imágenes muy bien reproducidas, entre ellas páginas del guión original, además de ilustraciones realizadas ex profeso por Rubén Ibáñez, Luis Sendón, Julio Sari y Domingo Lizcano.
No sé a que esperan para hacerse con él escribiendo a: fanzinemonsterworld@hotmail.com
PSYCHOBASE. 333 ASESINOS DE CINE de Emilio Martínez, Rubén Pajarón y Ana Marta Muñoz.
Dolmen Editorial (2º Edición) 2015
Editorial Dolmen editó en 2008 Psychobase. 333 asesinos de cine una,
por entonces, completa recopilación de los asesinos psicópatas más famosos que han desfilado por la gran pantalla. Desde el más insignificante, con un única y tímida aparición, hasta los más famosos, con franquicia, merchandising y bibliografía a cuestas. Desde Clavo oxidado o El asesino del dormitorio, que tan solo se asomaron en una ocasión en el cine o en la pantalla de nuestro televisor, hasta los pesos pesados de la degollina. Tanto engendros surgidos de la imaginación de enfermizos guionistas, como Michael Myers o Jason Voorhees; como de la cruda realidad, Albert DeSalvo o John Wayne Gacy, cuyas ‘azañas’ hayan sido narradas en terroríficas cintas. Todos tienen cabida en esta guía… y los que no han cabido, seguro que figuran en la segunda entrega, que reúne otros 333 sibaritas del crimen.
¿El funcionamiento de esta guía?: sencillo: cada asesino dispone de una ficha con descripción, número de víctimas, armas favoritas, películas en las que aparece y formas de morir (si es que muere) e
… Y recuerden que si no han tenido bastante con este compendio de gañanes, pueden alcanzar el paroxismo haciéndose con la segunda entrega, firmada en solitario por Rubén Pajarón y publicada también por Dolmen.
SEX, SADISM, SPAIN, AND CINEMA. THE SPANISH HORROR FILM Nicholas G. Schlegel
Rowman & Littlefield, 2015, USA.
El que pasa por ser primer libro escrito por un autor extranjero dedicado al cine de terror español, concretamente al de los setenta, representa una estupenda forma de entrar en nuestra cinematografía para quien desee acercarse al cine de terror que se hacía en la España de aquella época, pero también para los estudiosos del tema, pues nos ofrece un punto de vista alejado de favoritismos o nostalgias, y exento de todo prejuicio.
Nicholas G. Schlegel ha realizado un trabajo académico en el que no se ha buscado la exhaustividad ni el completismo. La tesis del autor ha sido demostrar que estas, en principio, inocentes películas, reflejaban la situación española, de forma críptica si se quiere, pero clara. Y esto tiene un gran valor, primero por señalarse desde el exterior, y segundo porque se hace de forma desapasionada. También tiene un valor reivindicativo, ya que el autor no comprende el desconocimiento, e incluso desprecio, que demuestran tanto la crítica como los estudiosos norteamericanos por el cine de terror español, catalogando todas las cintas que se produjeron en aquel boom como películas menores, dudoso honor compartido con el cine de terror proveniente de otros lugares como Alemania y, en menor medida, Italia, en detrimento del autóctono americano y del británico, ensalzado y largamente conocido y estudiado gracias a Hammer Films.
Ya desde la imagen de portada, excelentemente escogida, podemos percibir la seriedad con la que se tratará el tema: huyendo de los iconos más reconocibles del Fantaterror, se opta por mostrar una escena común a todas las cinematografías que han abordado el cine de terror: la chica joven descendiendo hacia lo desconocido acechada por una sombra amenazante. Una magnífica escena proveniente de Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1974) protagonizada por una Eva León al encuentro con su asesino.
El autor ha dividido la obra en cinco apartados. En el primero analiza la situación del cine español desde la postguerra a los setenta. Tanto en el marco social, como económico, cultural y político. Una vez situado el lector, pasa a analizar de forma detallada una selección de coproducciones: El Conde Drácula (Jesús Franco, 1969), La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1970), La noche del terror ciego (Amando de Ossorio, 1971), Pánico en el Transiberiano (Eugenio Martín, 1972) y No profanar el sueño de los muertos (Jordi Grau, 1974). En el tercer capítulo se analizan representativas producciones españolas, como las dos cintas de Narciso Ibáñez Serrador, La Residencia (1969), cuyo primer crimen (el de Maribel Martín) califica Schlegel como “One of, if not the most disturbing preslasher genre murder in Euro-horror history”, y ¿Quién puede matar a un niño? (1976); así como La marca del hombre lobo (1968), de Enrique López Eguiluz, que el autor señala como la pionera de todo el boom; El jorobado de la Morgue (Javier Aguirre, 1972); y Una vela para el diablo (Eugenio Martín, 1973). El cuarto capítulo está dedicado a otras producciones españolas, analizadas de forma menos profunda. Y finalmente el quinto capítulo intenta comprender porqué desapareció la producción de este cine durante los ochenta, analizando la llegada de la ley Miró y echando un sucinto (y algo pobre) vistazo a la producción actual de cine de terror en España. También se incluye, ya que tuvo oportunidad cuando el autor visitó Madrid, una entrevista con el director Eugenio Martín que sirve como apéndice a la obra, la cual se cierra con un listado de títulos.
Con introducción de Jack Taylor y prólogo de Carlos Aguilar, que también ha contribuido con su archivo gráfico, resulta una interesante obra para conocer la opinión que merecen todas estas cintas para un espectador foráneo, y más si se ha realizado partiendo de una investigación profunda. Nicholas G. Schlegel no duda en señalar tanto las virtudes como los defectos que detecta en estas obras, mostrando la influencia de la pintura de Goya, del tremendismo y del feísmo en muchas de estas cintas
También, y como no puede ser de otra manera, algunos pequeños errores se han colado entre sus páginas, detalles menores que no empañan el conjunto de la obra, que desde Proyecto Naschy recomendamos encarecidamente a todo aquel interesado en el cine de terror español. Si algún pero se le puede buscar (el único), es el elevado precio que tiene el libro, que a pesar de estar editado en tapa dura y buen papel, se nos antoja algo elevado.
Las lecturas de Serendipia: ‘2000 Maníacos’ y ‘Spider-Man, la historia jamás contada’
2000 MANÍACOS 48: GRECIA SALVAJE
Durante los últimos años he tenido que escuchar en diferentes ocasiones que 2000 Maníacos se repite, que no es original. Incluso hubo quien lo enterró en vida. Pero yo me he mantenido paciente y fiel como un gran danés (o un pekinés) a la llamada de una de mis publicaciones favoritas. Me ha importado un bledo si ha tardado en salir seis meses, un año o más. He esperado. Primero mirando ansioso en mi buzón, y más tarde comprándolo físicamente en las librerías especializadas (que no siempre hubo, malandrines, aunque ustedes piensen que siempre estuvieron ahí). Y todo para viajar a un paraíso cinéfago en el que descubrir películas que uno no sabe si son de verdad. Si existen. Pero que si no existen deberían, sin duda, existir. Pues bien, con el número 48 2000 Maníacos ha vuelto a dar una vuelta de tuerca descubriendo a muchos (entre los que me cuento, humildad ante todo) la cinematografía helena. Pero no la cinematografía ‘normal’ no, gran desconocida también por estas latitudes, sino la más bizarra y descerebrada habitada por quinquis, vaqueros, tetas, Ajita Wilson, ninjas y poca o ninguna vergüenza. Unas
películas salidas de la sucia mente de directores con apellidos como Mylonakos, Galatis o Karagiannis (¡Karagiannis!), a los que tendremos ocasión de conocer en un completo dossier que nos adentrará en el infierno griego. Si descubrir estas lacras no consigue que nos entren ganas de ver estas infectas cintas, al menos sí conseguirá hacernos pasar un buen rato y comprobar que sigue habiendo mucho descerebre por escarbar en el cine de género. Aunque el hacerlo pueda ocasionarnos secuelas irreparables.
Pero no todo va a ser cultura griega en este 2000 Maníacos, que además estrena papel mate de inmejorable calidad, también hay un extenso artículo literario perpetrado por Jesús Palacios; una entrevista a nuestro amigo Miguel Ángel Plana con ocasión de la publicación de su libro dedicado a Carlos Aured; otra larga entrevista de Domingo López a Andrew Leavold, director al que conocimos en Vic durante la penúltima Nit de Cinema Oriental y artífice de todo un documental dedicado al diminuto actor filipino Weng Weng; nostalgia onanista con Swedish Erotica… y más, mucho más en sus 100 páginas a todo color con las que podrán soportar mucho mejor la ira del ISIS
¡Imprescindible! ¡Impagable! ¡Necesario!
SPIDERMAN, LA HISTORIA JAMÁS CONTADA de Julián Clemente (Panini Books, 2015)
¿La historia jamás contada? Bueno, la verdad es que no. De hecho el mismo Julián Clemente ya la contó antes en dos ocasiones. Pero nos gusta volver a leerla. Primero porque Spiderman (así, sin guión) es mi súper-héroe favorito de todos los tiempos. Y segundo porque Julián Clemente ha escrito tres libros que aunque cuentan lo mismo, no son iguales. A ver si me explico.
En 1998 Alberto Santos publicaba Spider-man, biografía no autorizada, el primer tomo en el que Clemente repasaba la carrera del trepamuros desde su primera aparición hasta el mismo momento de la publicación del libro. Un trabajo maravilloso profusamente ilustrado que nos permitió poner un poco de orden a todos los coleccionistas, ya que tenía un fantástico listado de todos los cómics publicados en España y su contenido, guía de personajes, biografías de autores… un sueño hecho realidad para el seguidor de Spidey, vamos.
Pero cuatro años después, con la primera película haciendo aún más popular al personaje, Clemente revisa junto a Rubén Guzmán su libro y lo transforma en Spider-man, bajo la máscara. Editado en esta ocasión por Dolmen, daba un vuelco a lo explicado en el anterior tomo consiguiendo un libro más detallado y compatible en la biblioteca con el anterior. Nunca lo vi como una segunda edición ampliada, pues es un libro totalmente diferente… aunque cuente lo mismo que el anterior. Al año siguiente, ya con la segunda entrega de la patente cinematográfica en ciernes, de nuevo Dolmen publicó Spider-man, historia de una máscara, libro que actualizaba el anterior y que contó con, además de Julián Clemente, la participación de otros autores.
Todos estos libros eran unos estudios en profundidad del universo arácnido. Un trabajo descomunal que por fin ponía orden a años y años de caótica presencia arácnida en las editoriales españolas. Pudimos ver qué números se quedaron colgados de la edición de Vértice. Poner nombre a lo que realizó Bruguera y, en general, ordenar nuestra estantería. Un trabajo de fan y para fans realizado con el corazón.
Pero… como no hay dos sin tres (o cuatro, según se mire), Julián Clemente vuelve de nuevo a Spiderman realizando un monumental libro de 600 páginas en el que, de nuevo, nos narra la historia del trepamuros, pero ahora sin ilustraciones y de tal forma que, es como si leyéramos una novela. No me pregunten como lo ha hecho, pero de nuevo ha escrito un libro que, a pesar de contarnos lo mismo que los anteriores, lo hace de forma totalmente diferente. Narrando los más de cincuenta años de historia del personaje y de sus principales protagonistas y creadores. Llenando las páginas, de forma ágil y amena, de datos y declaraciones de los principales artífices en la historia del arácnido. Se echan en falta las ilustraciones que contenían los libros anteriores pero, es que esta Historia jamás contada es otra cosa. Es otro libro. Historia del cómic que se lee como una novela. Y una novela emocionante.
Julián Clemente lo ha vuelto a hacer. Nos ha regalado un magnífico trabajo realizado con ese cariño que el fan sabe apreciar y que sabe agradecer porque viene desde dentro. Una tarea fantástica y un libro imprescindible para spidermaníacos y lectores de cómics, pero también para todo aquel interesado en el arte popular del siglo XX y XXI.
Las lecturas de Serendipia: Cine-Bis, Taboada, Ibáñez Menta, Ceremonia Sangrienta y Mariano Ozores
Ya estamos en noviembre, el frío se acerca y apetece acurrucarse bajo las sábanas bien calentitos con una buena lectura pero, ¿qué escoger?, Serendipia tiene en su mesita de noche una montaña de títulos pendientes esperando su turno para echarles el diente. Su voracidad, así como su apetito es insaciable, y comprende un menú de lo más variado compuesto por ensayo, narrativa y cómic. Serendipia no tiene prejuicios. Estas lecturas son algunas de las que se lo han hecho pasar mejor:
DISPARATE NACIONAL: EL CINE DE MARIANO OZORES
Editorial: Applehead Team Creaciones (España)
Dos factores se han tenido que poner de acuerdo para que se editen libros como este: por un lado el nacimiento de pequeñas editoriales que aborden obras y temáticas que otras más grandes se ven incapaces de editar, ya sea por la especialidad del producto, por no confiar en su rentabilidad, o por ambos factores. Pero también es gracias al creciente interés que hay hacia otro tipo de cine muy poco tratado pero que sin duda influyó, y mucho, en la generación que creció visitando el video club. Generación a la que pertenecen los tres integrantes de Applehead Team: Emilio Díez, Frank Muñoz y Pedro José Tena.
Así que no es de extrañar que Applehead Team declare con orgullo como lema que editan «Los libros que siempre has querido leer pero nadie se ha atrevido a publicar». Y así en su lento, pero seguro, itinerario, se han atrevido con libros dedicados a Cannon, IFD y Filmark, productoras que inundaron los estantes de los video clubs de los años ochenta de ninjas, monstruos de baratillo y universitarios borrachos. Video clubs en los que también era fácil encontrar películas de Mariano Ozores, el tan denostado como prolífico director español. Y es ahí donde Javier Ikaz ha querido poner un poco de orden.
Disparate Nacional: El cine de Mariano Ozores analiza en sus más de 300 páginas a todo color, la filmografía de Mariano Ozores título a título, lo que representa dar un paseo por la España de los años cincuenta a los noventa. Y todo ello de forma amena, ágil y desprejuiciada. Se lee de un tirón y está profusamente ilustrado, aunque las imágenes, muchas de ellas capturas del video, no tengan la calidad deseada. No se trata de un sesudo y detallado trabajo, pero si exhaustivo, ya que uno de los puntos más interesantes para el que esto escribe ha sido adentrarse en las cintas directas para video que rodó durante los años noventa, un infierno particular que incluye una atípica (y se supone que bizarrísima) película de artes marciales.
A pesar de haber DOS libros recientemente editados dedicados a la comedia de Esteso y Pajares (que ya fueron analizados aquí), el libro de Ikaz no resulta redundante, ya que el arco de la obra del director es más amplio. El tiempo dirá si en el futuro podremos ver libros centrados en la obra de otros directores cuya filmografía tampoco se ha tratado en profundidad, como es el caso de Pedro Masó, Vicente Escrivá o el más marciano de todos y al que más admiramos en esta casa, Luis María Delgado.
En todo caso estaremos atentos a las novedades de Appleteam, que prometen ser más que interesantes, tan solo hace falta ver los proyectos de la editorial para 2016: Demons: La pesadilla retorna y Ni retirada ni rendición: El cine de Jean-Claude Van Damme, ambos firmados por Pedro José Tena. También uno dedicado a Charles Band (responsable de las productoras Empire y Full Moon y miembro de una insigne familia de popes de la serie B) realizado por nuestro amigo John Tones, y otro centrado en el director Joe Dante firmado por Álvaro Pita, analista experto en cine fantástico curtido en varios medios.
Lo único que cabe desear y pedir es que tanto esta editorial como otras que están desplegando velas pongan en sus proyectos toda la calidad y profesionalidad que sea posible, ya que desde aquí pensamos que es preferible que no haya libros editados, a que hayan malos libros. La calidad junto a los temas escogidos serán los que persuadan al público para apoyar estos pequeños sellos.
TABOADA
Editorial: Tyrannosaurus Books (España)
El festival mexicano Mórbido, dedicado al cine fantástico y de terror editó, coincidiendo con su edición de 2011, un libro que rendía homenaje a uno de los directores más apreciados del cine de terror mexicano, un cine sepultado bajo cientos de máscaras y monstruos de guardarropía, pero al que poco a poco se le va haciendo justicia descubriendo y redescubriendo a estos creadores, de entre los cuales Carlos Enrique Taboada, es una de las figuras más importantes.
Creador de una tetralogía fascinante compuesta por Hasta el viento tiene miedo (1968), El libro de piedra (1969), Más negro que la noche (1975) y Veneno para las hadas (1984), a las que habría que sumar Jirón de niebla, su quinta cinta de terror que, filmada en video, se tiene por perdida, ha servido de inspiración a una nueva generación de cineastas, entre los que se cuenta Guillermo del Toro, pero también los directores que colaboran en este tomo, que comentan la influencia que su obra ha tenido sobre ellos, sus recuerdos y opinan sobre su cine. Entre ellos Adrián García Bogliano, uno de los directores actuales de cine de terror más importante de Sudamérica (sino el que más); Julio César Estrada, que entre otras películas se atrevió a realizar el remake de El libro de piedra en 2007; Gustavo Moheno, responsable, entre otras, de dirigir la nueva versión de Hasta el viento tiene miedo (2007), Christian Cueva, director de Jirón (2014), documental sobre Jirón de niebla, la película perdida de Taboada, o el propio director del festival Mórbido, Pablo Guisa. En total ocho colaboradores para un libro que se lee del tirón y que está profusamente ilustrado. Editado en España por Tyrannosaurus Books y la sección Brigadoon del Festival de Sitges como reconocimiento a la obra del director mexicano, Taboada es un libro necesario que ayuda a descubrir el universo de este fascinante director.
Si les interesa y, háganme caso, LES INTERESA, dense prisa pues la tirada es muy reducida.
http://tyrannosaurus.es/index.php
EL ARTESANO DEL MIEDO
Autor: Leando D’Ambrosio / Gillespi
Editorial: Ediciones Corregidor, 2014 (Argentina)
La labor y la figura de Narciso Ibáñez Menta ha permanecido en España ensombrecida por la de su hijo Narciso Ibáñez Serrador. Así ocurre que hay quien piensa que es argentino, o que lo conoce, simplemente, por ser el padre de Chicho. Pero como podremos descubrir por este libro, Narciso Ibáñez Menta es para los argentinos que crecieron viendo la televisión en los setenta y ochenta una figura legendaria, que pobló su infancia de pesadillas con series como Obras maestras del terror (que fue la semilla de Historias para no dormir), Mañana puede ser verdad o Un pacto con los brujos, series que, lamentablemente, están todas perdidas por desgraciados incendios o por haberse reutilizado el soporte donde estaban grabados los programas. Así que todas esas imágenes se mantienen en la memoria de todo aquel público, especialmente de los que eran niños, que tienen el reconocimiento hacia Ibáñez Menta como en España lo tenemos hacia su hijo Chicho los que tuvimos la suerte de crecer pasando miedo con sus Historias para no dormir.
Nacido en Sama de Langreo (Asturias) en 1912, este hijo de la farándula, comenzará tempranamente en la profesión como Narcisín, haciendo giras y consiguiendo, especialmente en Argentina, un tremendo éxito. Pero al crecer Narciso, gran admirador de Lon Chaney, a quien tuvo la suerte de conocer, aprendió el arte del maquillaje y quiso enterrar al adorable niño prodigio dedicándose a encarnar los personajes más siniestros en infinidad de obras de teatro: El fantasma de la ópera, El que recibe las bofetadas, Arsénico y encaje antiguo… pasando más tarde al medio televisivo, para el que adaptó algunas de estas obras e ideó otras series, varias junto a su hijo, que todavía permanecen en la memoria de los entonces niños.
Del cariño que se guarda por Ibáñez Menta y de lo grande que significa su figura en Argentina, pueden hacerse una idea leyendo este Artesano del miedo, libro que repasa la faceta más terrorífica del gran Narciso Ibáñez Menta. Profusamente ilustrado con algunas imágenes cedidas por la viuda del actor, la obra de Gillespi y D’Ambrosio contiene la tristeza de lo que no se va a poder recuperar, pero también la pasión de lo que fue y de lo que se descubre. ¿Sabían que en Argentina se emitieron Historias para no dormir, pero con presentaciones nuevas de Chicho? ¿Sabían que se grabaron nuevo episodios con actores autóctonos? ¿Qué de todos ellos sobrevive un único episodio? ¿Qué Ibáñez Menta interpretó a Drácula en una serie y en otra a Van Helsing? ¿Qué Argentina se paralizaba cada vez que se emitía un nuevo episodio de El hombre que volvió de la muerte, El muñeco maldito o El pulpo negro? Pues todo puede averiguarlo de manera muy amena con este imprescindible libro. Si dan un vistazo en este enlace podrán leer una entrevista que realizamos a Leandro D’Ambrosio, uno de los autores. Además de a Gustavo Leonel Mendoza, realizador del documental Nadie inquietó más, también centrado en la figura de Ibáñez Menta. Dos niños argentinos que crecieron con Ibáñez Menta en su imaginario, homenajeándolo y manteniendo su recuerdo con sus obras.
CEREMONIA SANGRIENTA Nº 2
Tras el éxito obtenido por el primer número de Ceremonia Sangrienta, el lujoso fanzine sobre cine fantástico y de terror editado por nuestro amigo Kilian Rodríguez que se encuentra totalmente agotado, se presentó durante el reciente festival de Sitges su segundo número. Una entrega más heterogénea compuesta por cine clásico y actual sin olvidarse de las series míticas de televisión. Entre sus páginas podemos distinguir dos ejes temáticos: por un lado cine satánico con análisis a los principales títulos que ha dado como La noche del demonio, El exorcista, La semilla del diablo o Terror en Amityville; y por otro lado un homenaje al 30 aniversario de la emisión de la serie V. Los visitantes en España. Ocasión en la que Kilian aprovecha para, además de realizar un completo estudio sobre la serie original, sus secuelas y remakes, entrevistar a su creador, Kenneth Johnson y a la ‘lagarta más sexy’, Jane Badler, la inolvidable Diana. A todos estos contenidos hay que sumar un largo artículo sobre Interstellar, el filosófico filme de Christopher Nolan; Giallo (más) oscuro; entrevista al entrañable Emilio Linder; y una detallada crónica sobre el Festival Fantastik de Granollers. En total 82 interesantes páginas con una maquetación clara y limpia con profusión de imágenes por tan solo 5 euros. ¡Hazte con él antes de que también se agote!
http://www.ceremoniasangrienta.com/
CINE-BIS Nº5
Cine-Bis, Cine-Bis.. ¿A qué viene tanta fanfarria y palmadita en la espalda? Sí, de acuerdo, ya sé que sus cuatro anteriores entregas son, tanto técnicamente como de contenido, perfectas, impecables, altamente coleccionables e imprescindibles en toda biblioteca cinéfila que se precie. Que su maquetación, archivo fotográfico y la calidad de su impresión no tiene punto de comparación con nada de lo publicado con anterioridad pero… algún fallo tendrá. Seguro que este quinto número comienza a reflejar cierto agotamiento. Pequeñas esquirlas en su maquetación que nos indique el inicio de su caída. Vamos a ver pues:
De acuerdo, la portada es muy atractiva. Maravillosa con su tratamiento al cartel original americano de Reform School Girl (Edward Bernds, 1957). Bastante bonita, la verdad. Pero pasemos al interior. Tras las cartas de admiradores y fans, de los cuales el peor de todos es el que firma Carlos Benítez Serrano, sin duda posible seudónimo de alguno de los colaboradores o incluso familiar del editor que, naturalmente, se deshace en elogios: «calidad» «magnífico diseño«, «lectura necesaria«… ¡Basta ya! Pero vayamos a lo principal. A ver, a ver que artículos nos han preparado:
¡Oh, vean! Slasher Films, !Sin duda ha llegado la decadencia! ¡Qué tema más manido! ¿Se puede escribir algo nuevo sobre el tema?… urg … mmm… pues sí. Este artículo es sin lugar a dudas el mejor que servidor ha leído sobre sobre el subgénero. Antecedentes, análisis, magníficas imágenes… y sin recurrir a lo más conocido, que será objeto de la segunda entrega… ¡Si uno se
entera de que hasta la cieguita de La casa de la pradera salió en un slasher…! Vaya, me temo que por aquí no voy a poder pillarlos, pues estoy deseando leer la segunda entrega de este dossier.
Sigamos… Colts contra esvásticas. Vaya. Justo el tipo de artículo que me gusta porque aprendo cosas de las que sabía muy poco: Western anti y pro nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Me tengo que quitar el Stetson ante este artículo. Pero no pierdo la esperanza de que haya algo que chirríe … que delate su decadencia …
Entrevista a Sergio Sollima y Rosenda Monteros por Carlos Aguilar. Dos delicias ilustradas con raras fotos, pertenecientes algunas al archivo personal de los entrevistados. Lo cierto es que la de Sollima me ha llegado a emocionar. Por su sencillez, su militancia de izquierdas (de la de verdad), su concepto del cine y en general la bonhomía que desprende. Magníficas entrevistas, cáspita.
Seguro que hay, al menos, algún artículo de relleno. No puede ser 100% interesante. Bueno, el del cine musical soviético no cuenta, porque aunque no me interesa demasiado (me llamaron más la atención los de los años treinta en la primera parte del artículo) está tan bien escrito que aunque el tema no sea quizás el más interesante del mundo, resulta instructivo: nos enteraremos de que existen musicales rusos basados en obras de Tirso de Molina y Lope de Vega e incluso una rock star soviética, Sofiya Rotaru… ¿Qué, a que apetece averiguar más sobre todo esto? En cuanto al Cine WIP, ¿Qué quieren que les diga? Es uno de mis puntos débiles (y seguro que el muchos de ustedes, que ya nos vamos conociendo), y si está escrito por nuestro amigo José Luís Salvador Estébenez pues… como que es una garantía. Y que imágenes, oigan, ¡Qué imágenes!
¿Jerry Lewis…? bueno, la verdad es que apetece leer sobre este tan denostado humorista. En el artículo se habla sobre su faceta como director. Muy interesante.
¡Aquí está!: un artículo sobre giallo ¡Buah! Ahora sí que no saben lo que hacer. Pues no está trillado este tema … espera, que es sobre La casa dalle finestre che ridono de Pupi Avati. Veamos… a ver… vaya, pues no está nada mal esto. No la he visto y la verdad es que tras leer esto…
Y finalmente van y entrevistan a Dani Moreno, mi amigo Dani Moreno ¿A que es majete? Pues nada. No he encontrado NADA en toda la publicación que sea de relleno. Todos sus artículos me los he leído con sumo interés y placer, tanto que se me ha hecho corto. Pero en su sexto número… ¡Buah! seguro que en su sexto número comienza a notarse el agotamiento de los que realizan Cine-Bis.
Y es ¿A qué viene tanta fanfarria y palmadita en la espalda? Sí, de acuerdo, ya sé que sus cinco entregas son, tanto técnicamente como de contenido, perfectas, impecables, altamente coleccionables e imprescindibles en toda biblioteca cinéfila que se precie. Que su maquetación, archivo fotográfico y la calidad de su impresión no tiene punto de comparación con nada de lo publicado con anterioridad pero…
128 páginas con fantásticos contenidos deliciosamente maquetadas en papel de calidad a color y portada plastificada: 8,75 euros. Imprescindible.
Pedidos: quatermass@hotmail.com
Javier Pueyo: autopsia a Lucio Fulci en 316 páginas
El director romano Lucio Fulci es uno de esos creadores cuya obra no entiende de medias tintas. Todo en él es exceso. Y por eso mismo se cuentan tanto los apasionados de su cine de terror como los que lo detestan. El particular universo de sus más célebres cintas no es apto para todo tipo de estómagos ni sensibilidades y sus radicales propuestas pueden causar tanto desagrado como deleite entre el público. Entrar en el universo Fulci es entrar en un mundo en el que el terror descarnado se mezcla con la lógica más marciana; en el que el exceso gore se cruza con los finales más absurdos; en el que reina la visceralidad y no hay lugar parar la sutileza. Una fuente de placer y de cine. Buen y mal cine, pero cine de todo género por el que vale la pena bucear. Y esa ha sido la labor en la que se ha enfrascado Javier Pueyo. Una tarea en la que ha puesto toda su pasión y cuyo resultado nos ofrece Tyrannosaurus Books con el título: Lucio Fulci. Anatomía de un cineasta.
Javier Pueyo trabaja en el mundo audiovisual realizando diversas tareas, y también dirige cortometrajes, habiendo realizado hasta la fecha cuatro, uno de los cuales, Diario íntimo de una actriz, nos gustó tanto que decidimos ponernos en contacto con él y entrevistarlo. Pero lo que no sabíamos es que también escribía y que tenía ya un libro a punto de caramelo. El característico secretismo que envuelve los proyectos literarios funcionó bien y durante la entrevista que le hicimos no hablamos sobre el tema, que ahora ya se ha materializado en forma del libro del que vamos a hablar con él. Un libro que viene a completar la escasa bibliografía en castellano sobre el director italiano, algo muy conveniente para intentar entrar en una filmografía tan extensa como variada, pues resulta curioso saber que Fulci cultivó mucho el campo de la comedia; o que realizó buenas y desconocidas cintas que convendría revisar aunque no se adscriban al género terrorífico.
Pero lo de la labor de Javier Pueyo en el audiovisual, especialmente su faceta como director de cine, viene a cuento porque gracias a ello nos ofrece una visión de las películas de Lucio Fulci y algunos detalles que para el espectador ‘de a pié’ podrían pasar desapercibidas. Señalando tanto las virtudes de sus películas, que repasa agrupándolas por géneros, como los patinazos y defectos, con los que, tal y como escribe el propio Javier, «sus detractores quedarán más que satisfechos«.
Javier Pueyo analiza la carrera de Fulci cinta a cinta y la narración va tornándose, como si de una ficción se tratara, más interesante y emocionante conforme avanza y nos adentra en las cintas más conocidas y admiradas del director. Películas que nos han cautivado y obsesionado como El más allá (1981), Miedo en la ciudad de los muertos vivientes (1980), Nueva York bajo el terror de los zombies (1979) y Aquella casa al lado del cementerio (1981). Pero también sus westerns, en especial Los colts cantaron la muerte… y fue tiempo de matanza (1966) y Los cuatro del apocalipsis (1975); su drama histórico Beatrice Cenci (1969); y sus renombrados giallos con Angustia de silencio (1972) y Una historia perversa (1969) a la cabeza. Lo mejor y lo peor, lo más y lo menos conocido de Lucio Fulci, todo pasa por estas páginas comentado por la prosa coloquial de Javi Pueyo, que sitúa al lector en cada época y nos adentra en el cine de género europeo, en especial transalpino, de los años 60, 70 y 80. Una época totalmente irrepetible en la que los cines de barrio bombardeaban a la chiquillería con propuestas disparatadas, carnaza de programa doble que muchas veces resultaban ser títulos mucho más inolvidables que los ofrecidos como cabeza de cartel.
El libro de Javier Pueyo, profusamente ilustrado, también nos ofrece, a modo de apéndice, un buen puñado de entrevistas con colaboradores, guionistas, técnicos, y actores del director, que nos dan una visión complementaria y de primera mano de lo que era trabajar con Lucio Fulci, uno de los directores que mejor han sabido retratar el infierno.
Javier Pueyo Madroñero (Palma de Mallorca, 1985). Desde 2009 realiza crítica cinematográfica colaborando con diferentes medios (El buque maldito, Fancine, Amazing Monsters, Eros Comixx, Diari de Balears, IB3 Radio…). Fue uno de los autores del libro colectivo Zombie Films. Vol.1, Europa (Dolmen, 2011) y en 2013 crea junto a Eric de la Cruz el blog Dim Mak, sobre cine de artes marciales. Ha dirigido varios cortometrajes, entre ellos Rates (Primer Premio Art Jove’12, Mención especial del jurado en el Fic-Cat’13, Primer Premio en la II La Nit + curta, Mejor guión en el Suspiria Fest’13), 89% (ganador del concurso “El terror segons…” del Festival Acocollona’t ‘13)o el documental Diario íntimo deuna actriz (Mención especial del jurado en el Mèdit ‘15).
ENTREVISTA
¿Por qué Lucio Fulci? ¿Qué tiene este cineasta para que hayas escrito un libro enteramente dedicado a él?
De entrada porque es uno de mis directores de cine favoritos y me apetecía mucho analizar su completa filmografía. Además, aunque es probablemente uno de los realizadores de referencia dentro del cine fantástico, Fulci dirigió otras muchas películas pertenecientes a géneros diferentes (comedias, dramas, musicales…) que sin duda son menos conocidas. Pensé que podía ser interesante analizarlas todas y conocer qué razones le llevaron a dirigir cada una de ellas.
¿Qué te atrae del cine de Fulci?
Su versatilidad y su habilidad para introducir su sello personal en cada uno de sus filmes.
¿Cómo descubriste a Fulci? ¿Cuál fue la primera película que viste y cual fue tu reacción?
La primera película que vi de él recuerdo que fue Nueva York bajo el terror de los zombies, hace ya muchos años. Había leído sobre ella en diversos libros y fanzines, me fascinaba esa famosa escena de la lucha entre el zombie y el tiburón. Cuando por fin pude verla, alquilándola en video, me encantó. Escenas como la de la astilla en el ojo o la brillante banda sonora de Fabio Frizzi me atraparon enseguida e hicieron que me interesase aún más por el director. Después descubrí El más allá y Miedo en la ciudad de los muertos vivientes y acabaron por convencerme de que Fulci era un cineasta muy interesante.
¿Cuál es tu película favorita del director y por qué?
De él me gustan muchas, por supuesto. Quizá mis favoritas sean Angustia de silencio y Siete notas en negro, dos cintas muy bien trabajadas en todos sus aspectos: banda sonora, guión, interpretaciones y con el sello de Fulci bien marcado. Pero hay otras muchas que también me parecen geniales, como Luca el contrabandista, Los cuatro del Apocalipsis, La miel del Diablo, Miedo en la ciudad de los muertos vivientes, etc. Como decía, Fulci es de mis cineastas favoritos.
Hay quien dice que es un nefasto director. Que a veces el argumento de sus películas más populares es difícil de entender ¿Qué dirías a todo el que opina así?
Bueno, de entrada creo que cada uno tiene su opinión personal y es respetable; en ningún momento me plantearía tratar de convencer a alguien para que le guste una película o no. Sí puedo decir que aunque yo sea un admirador de su obra, soy consciente de que no todos sus títulos fueron brillantes, y así lo apunto en el libro. Fulci tiene películas que considero muy buenas, y otras que, francamente, no lo son tanto. De todas maneras, creo que Fulci era un muy buen realizador y una persona muy inteligente.
También es posible que a muchos críticos les molestase que, en algunos títulos, Fulci optara por potenciar el aspecto visual, dejando a un lado la propia historia, anteponiendo la casquería y todo el aluvión de efectos gore.
Al final del libro incluyes varias entrevistas con actores y técnicos colaboradores de Fulci ¿hubo alguien a quien quisieses entrevistar pero finalmente no fuese posible?
Sí, he tenido el honor de poder entrevistar a muchos profesionales que trabajaron en películas de Fulci. Actores, cineastas y técnicos han ofrecido sus testimonios, recordando anécdotas y explicando como eran los métodos de dirección que empleaba Fulci en sus rodajes. Estoy muy contento de haber podido contactar con profesionales de la talla de Beatrice Ring (protagonista de Zombie 3), Michéle De Angelis (que ejerció de asistente de Fulci en El espejo roto o Los fantasmas de Sodoma), Biagio Proeitti (guionista de El gato negro), Nino Celeste (director de fotografía de La dolce casa degli orrori), Giovanni Lombardo Radice (actor de Miedo en la ciudad de los muertos vivientes), Ludovica Marineo (guionista de La miel del Diablo), Carlo Maria Cordio (músico que compuso la banda sonora de Aenigma, entre otras), Bernard Seray (actor en La miel del Diablo) o Roberto Sbarigia (productor que trabajó en películas como Colmillo Blanco o Los cuatro del Apocalipsis). A todos los entrevistados les estoy muy agradecido, pues todas sus declaraciones son muy interesantes.
Y sí, del mismo modo hubo otras personas que o bien declinaron la oferta o directamente no contestaron a mi solicitud de entrevista, pero son cosas que pasan, no me enfadé ni muchísimo menos, es parte del juego.
Respecto a los que sí has podido entrevistar, ¿todos se mostraron dispuestos a hablar de Fulci?
Contestaré con un caso concreto. Contacté con Claudio Fragasso, dado que él fue el encargado de completar el rodaje de Zombie 3 cuando Fulci tuvo que abandonar la filmación debido a su enfermedad. En un primer momento, antes de poder explicarle demasiado, Fragasso me dijo que estaba un poco cansado de responder entrevistas, y que en definitiva no le apetecía mucho responder a más preguntas. Pero después le expliqué que era para un libro sobre la figura de Lucio Fulci y entonces cambió de idea. Es decir, que si era para hablar de Fulci sí estaba dispuesto a participar, dado que por él sentía un enorme aprecio y respeto.
Fragasso fue muy amable, me alegro de que finalmente aceptara colaborar, y me gusta mucho una frase suya que dijo al final de la entrevista: tanto a mi mujer (la guionista Rosella Drudi) como a mí nos gusta recordarle a menudo; Fulci nos enseñó a muchos de nosotros.
¿Ha sido posible acceder a la totalidad de la filmografía del director? ¿Cómo ha sido el proceso de escritura del libro?
Prácticamente toda la obra de Fulci (como director) está disponible de un modo u otro, ya sea en España o recurriendo a ediciones de otros países. Tras conseguir los títulos, analicé película a película e iba realizando una especie de reseña de cada una de ellas, que finalmente adaptaba para crear cierta continuidad con los capítulos.
Paralelamente, fui realizando un proceso de investigación, buscando a los entrevistados que te comentaba para pedirles que participasen el libro.
Analizas toda la filmografía de Fulci ¿Descubriremos algún título poco visto o que merezca la pena ver?
En 1980 Fulci dirigió una miniserie de tv de seis episodios que en mi opinión se debería tener más en cuenta. Se titulaba Un uomo da ridere y en ella se realizaba un
repaso de la historia del cine italiano desde el punto de vista de un actor que comienza a dar sus primeros pasos en el mundo del espectáculo; en el guion se incluyeron guiños hacia Totò, Fellini, Leone, el subgénero de espías, etc. Creo que es una obra importante pues ofrece un interesante cambio de registro tanto para Fulci como para su protagonista, el cómico Franco Franchi.
También me gustaría nombrar en este punto Le porte del silenzio, su última película, una cinta totalmente menospreciada que también creo que merece una mayor consideración, pues es un interesante ejercicio de estilo y no me parece en absoluto un filme tan horrible como se suele afirmar.
¿Cómo ha tratado Tyrannosaurus Book tu obra? ¿Te ha hecho alguna sugerencia?
Sinceramente, estoy muy contento con el trato de la editorial. Tanto José Miguel Rodríguez como Marc Gras se involucraron al máximo en el proyecto y me dieron apoyo total en todo momento. Cuando tenía dudas sobre algún texto concreto, se lo enviaba y entre todos lo encajábamos bien en el conjunto del libro. Me gustó mucho poder contar con su opinión en mis momentos de duda, me ayudaron mucho.
¿Recientemente se había publicado otro libro sobre el director? ¿No te echó un poco para atrás el saberlo? ¿Por qué piensas que es necesario otro libro sobre Fulci?
Creo que decir que mi libro es “necesario” sería un poco atrevido. Sencillamente me gustaría que le fuese de utilidad a todo aquel que pretenda conocer un poco más la obra de Fulci y que descubra nuevas anécdotas gracias a las declaraciones de los entrevistados.
Respecto a la existencia de otras publicaciones, cuando llevaba más o menos un año escribiendo el libro nos enteramos (la editorial y yo) de que Rubén Higueras iba a publicar un libro sobre Fulci. Lo cierto es que en ese momento me bloqueé y estaba dispuesto a tirar la toalla, a renunciar a continuar con la escritura del libro. Fue un primer impulso, pero después pensé que yo estaba en un error, que era posible continuar con la escritura y ofrecer otro punto de vista.
El libro de Rubén me gusta muchísimo, me parece que hizo un trabajo excelente, pero creo que eso no significa que no pueda a haber otros autores que pretendan investigar sobre la obra de Fulci.
¿Qué es lo que tiene que tener una buena película de terror? ¿Qué le pides tú?
Sinceramente, no le pido nada concreto a una película de terror. Me gusta mucho el género y descubrir constantemente nuevas propuestas; además, el terror le permite a los cineastas experimentar con nuevos formatos, diferentes estilos de narración, etc.
¿Nos dices algún título favorito del género terrorífico?
Quizá mi película favorita de terror sea El Exorcista de William Friedkin, una combinación ejemplar entre cine dramático y puro horror. Todo en ella es perfecto, la historia, los actores, los fx, la banda sonora… A mi juicio, una obra maestra.
Estamos totalmente de acuerdo con Javier, al que agradecemos encarecidamente que nos haya respondido a este interrogatorio. En cuanto a ustedes, no hace falta decirles lo interesante que es disponer de un buen libro, otro, sobre Lucio Fulci. Más bibliografía que añadir a nuestra biblioteca y otro hueco que por fin queda bien cubierto. Tan solo resta felicitar a Tyrannosaurus Books por su firme apoyo al cine fantástico y de terror, con esta obra y otras recientes como la dedicada a Don Coscarelli, que ya tratamos en nuestro blog y otras que se presentarán puntualmente durante la próxima edición del Festival de Sitges, ocasión en la que, además, el propio Javier Pueyo podrá dedicarles su ejemplar.
Allí estaremos.
Pajares y Esteso: tanto monta, monta tanto… Andrés como Fernando
Fernando Esteso y Andrés Pajares forman parte de la memoria sentimental de un amplio sector de españoles. Desde inolvidables programas de fin de año que vimos de niños en aquella televisión en blanco y negro; pasando por singles en 45 r.p.m. escuchados y cantados una y otra vez; y especialmente por un buen número de películas vistas y vueltas a ver tanto en cine como en video.
Películas que representan uno de los mejores testimonios de cómo se vivía y cuales eran las mayores preocupaciones y anhelos de los españoles de los años setenta y ochenta. También eran una forma de ver carne femenina en familia. Supongo que nuestros padres nos permitían ver estas esculturales señoritas desnudas en estas películas porque con Esteso y Pajares se sentían en confianza. Era una película de risa.
La memoria, los discos, las películas… todo está ahí. Y si bien es cierto que la mejor forma de acercarse a la obra de Esteso y Pajares (o Pajares y Esteso) es revisando todo ese material, cierto es que faltaban libros que documentaran todo aquello. Y la sequía bibliográfica se ha paliado y por partida doble. Si ya les hablamos de El descacharrante cine de Pajares y Esteso, ahora es el turno de otra propuesta bien diferente, pero en cierto modo complementaria: Pajares y Esteso. Tanto monta, monta tanto… Andrés como Fernando, un libro de Juan José Montijano editado por Diábolo Ediciones, editorial que está realizando una encomiable labor en pro de la difusión de la cultura popular, especialmente de la década de los setenta y ochenta, con libros dedicados a juguetes (Nancy, Madelman, Geyperman…), cromos, televisión y dibujos animados. Parece ser que la nostalgia de los que ya somos un tanto talluditos es su objetivo. Y naturalmente Esteso y Pajares forman parte de nuestro pasado.
Si el libro de Víctor Olid repasaba exhaustivamente la carrera cinematográfica de los dos humoristas, analizando los filmes y vertiendo su crítica, el que ha escrito Juan José Montijano opta por ofrecer una cronología artística de sus protagonistas recopilando toda la información posible: galas, actuaciones televisivas, obras teatrales, películas, críticas de prensa… ofreciendo un recorrido detallado por la carrera de los cómicos. Todo ello profusamente ilustrado con interesantes imágenes de programas teatrales, carteles y fotos de época que, en algunos casos, hubieran agradecido un pié de foto con información adicional.
Lamentablemente tal avalancha de datos termina dando al libro un tono quizás demasiado mecánico, apoyado también en exceso en la biografía de Mariano Ozores, de la que se extraen extensos pasajes, y la trascripción completa de críticas de la época y canciones. Todo ello en detrimento de la propia voz del autor, que se abstiene de opinar sobre los trabajos cinematográficos de los cómicos y de ofrecernos un necesario contexto histórico que nos sitúe en la época. El autor habla de obras como Evito, Burruus, Yermo o La pera mecánica, parodias de hitos muy de la época que quizás hubiera que haber analizado un poco para situar al lector. También hubiera estado bien detenerse en algunos teatros y salas en las que actuaron con más asiduidad, como El Biombo Chino; la cartelera teatral contemporánea en las diferentes épocas; y ofrecer algún apéndice con datos de los compañeros de viaje más asiduos de Esteso y Pajares: actores, actrices, vedettes…
No puede negarse la erudición del autor sobre el mundo del teatro frívolo y su completo trabajo cronológico, aunque de estar realizado de forma más amena y personal hubiera dado un resultado mucho más interesante de lo que es.
En todo caso el libro de Juan José Montijano es un necesario trabajo de arqueología del tan desconocido mundo del espectáculo popular en España, al que añade luz contribuyendo a darlo a conocer, al igual que ya hiciera el autor con otras obras como las dedicadas al Teatro Chino de Manolita Chen o a Zorí, Santos y Codeso. Preservar y difundir toda esa historia, muchas veces despreciada es, bajo nuestro punto de vista, algo necesario y loable que hay que agradecer al autor y a Diábolo Ediciones.
Víctor Olid y El descacharrante cine de Pajares y Esteso
Vial of Delicatessens, sello videográfico que inicialmente nació para dar alternativa a un tipo de cine y de obras que difícilmente podrían verse publicadas fuera de la autoedición, poco a poco ha ido incrementando su radio de acción y ahora se pasa a la edición de libros. Entre sus primeros y variopintos lanzamientos, la editorial adelanta títulos como La españolada en 100 películas (José Luis Salvador Estébanez y Víctor Olid), Cómo hacer un cortometraje (Naxo Fiol) y Michael Haneke: El cirujano fílmico de la realidad, de José Ángel de Dios. Pero la rama literaria del sello se ha estrenado con El descacharrante cine de Pajares y Esteso, un detallado y extenso repaso a la filmografía de este dúo de humoristas, tanto juntos como por separado. Un librazo de 384 páginas escrito por el ideólogo de Vial of Delicatessens, Víctor Olid.
No puedo ocultar que desde que supe de este proyecto, suspiré esperando tenerlo en mi poder, así que en cuanto se abrió la veda, me hice con él. Este libro está escrito por un fan total de estos actores y se nota. Al igual que otros intentan hacernos creer que descubrieron el cine con Mizoguchi o Bergman, Víctor confiesa y admite, sin ánimo de justificarse (ni falta que hace) que él lo hizo, como tantos, viendo las películas de estos dos populares cómicos. Disfrutándolas lejos de modas vintage, petardas o bizarras. Y esa admiración ha continuado e incluso incrementado, cuando Víctor ha sabido reconocer en las películas, principalmente bajo la batuta de Mariano Ozores, cine bien hecho, eficaz y competentemente interpretado por sus protagonistas y secundarios de lujo, ofreciendo con toda la información que ha podido hallar, un libro escrito desde la pasión y el cariño a ese cine que ya nunca volverá.
No busquen chismes de la vida privada de sus protagonistas, eso quedará para otro libro y otro escritor ya que Víctor prefiere ignorar e incluso despreciar a esa prensa rosa. Por mi parte no negaré que si sale, también lo compraré, pero con la total seguridad de que en cuanto al cine y las películas de Fernando Esteso y Andrés Pajares, ya tengo EL LIBRO.
Víctor Olid mantiene la libertad, la rebeldía, y parte del léxico combativo y de trinchera de los fanzines. Tono del que algunos parecen huir a la primera de cambio a base de diccionario de sinónimos. Lo importante es la actitud. Y Víctor deja claro lo que le gusta y lo que no en todo momento. Unas veces de forma más respetuosa y otras menos, desmenuza no tan solo las intervenciones de los protagonistas, sino también de todo el entorno casi familiar de Pajares y Esteso, compuesto por el director y guionista de la mayoría de sus films, Mariano Ozores, además de esos secundarios imprescindibles como son Antonio Ozores y Juanito Navarro, entre otros, y sin olvidar, naturalmente, a las damas que tanto nos inspiraron en nuestra niñez y adolescencia, como Adriana Vega, Loreta Tovar o Azucena Hernández y sus poblados sexos. Sin dejar de tener en cuenta a otras agradecidas figuras, muchas de ellas
por desgracia no solo olvidadas, sino enterradas, como si no hubieran existido para el cine español. Y es que todo este magnífico personal, al que parece que hubiera que olvidar, ofreció muchas alegrías al público llano que llenaba las salas para simplemente reír y pasarlo bien con estas cintas. Y también dio muchos dividendos a la industria cinematográfica española. Así que, para que conste y para recordarlo, aquí está Víctor Olid para decir bien alto que, no solo existieron esas películas, que fueron un buen número, sino que, ¡Qué diablos!, que eran buenas películas. Que cumplían su cometido a la perfección y eran las más taquilleras de la época, gustando a un amplio espectro de público, entre los que había también numerosos niños que adoraban a esta pareja de cómicos desde que entraron a formar parte de su imaginario sentimental por medio de la televisión. Y es que, un programa de nochevieja no era un programa de Nochevieja si no contaba con Pajares y/o Esteso entre sus invitados.
Yo por mi parte hacía tiempo que no devoraba un libro en tan poco tiempo, ni lo pasaba tan bien recordando esas películas. Tanto que entran ganas de volverlas a revisar. Y es que, no lo duden, atesoro todas las películas que hicieron juntos estos dos en mi colección. Sin ningún complejo ni rubor.
Un libro para cinéfilos y cinéfagos desprejuiciados editado con una bonita portada (a tono con la cartelería de la época) e ilustraciones interiores en blanco y negro. Una nueva propuesta de Vial of Delicatessens que agradecemos y apoyamos desde este, nuestro humilde blog.
Eso sí Víctor, no estoy para nada de acuerdo con que Padre no hay más que dos sea una de las mejores películas de Esteso/Pajares … ¡No hijo, no!
Jesús Palacios nos lleva de nuevo al lado oscuro del cine con Hollywood Maldito
El prolífico Jesús Palacios nos ofreció en 1997 un excelente y más que recomendable trabajo, Satán en Hollywood, editado con la solvencia que caracteriza a la editorial Valdemar. En aquel libro el autor hacía un acercamiento a la influencia del diablo y del esoterismo en el Hollywood clásico. Chismes, santones, satanistas y coincidencias letales poblaban sus páginas, que nos adentraban en la leyenda negra de un Hollywood maldito y vacío, que ya desde sus inicios buscaba su sentido y su espiritualidad en personajes tan variopintos como Krishnamurti o Anton LaVey, reencarnados en la actualidad por las nuevas religiones new age y la cienciología de Ron Hubbard.
En aquella obra, y en forma de apéndice, Palacios ya nos ofrecía un primer tratamiento a las leyendas negras que rodean a ciertas cintas. Auténticas películas malditas con rodajes que trajeron fatales consecuencias a varios de sus implicados. Un tema que ha movido al autor a adentrarse y profundizar en esas películas y en sus nefastas consecuencias con su Hollywood maldito, que acaba de editar de nuevo Valdemar.
Aunque uno se declara un tanto escéptico sobre este tema, ciertamente disfruta con los cotilleos sobre el mundo del cine, y mucho de eso hay en este libro, que reúne los hechos oscuros y las fatales consecuencias que el destino trajo para varios de los responsables, actores y en general, personas conectadas con el rodaje de películas como Poltergeist, La semilla del diablo, Nosferatu o El exorcista. Además de la aparente maldición que se abatió sobre Bruce Lee y su hijo Brandon o sobre los actores que han interpretado al hombre de acero, quizás la parte más sorprendente y la que más da que pensar de todo lo narrado por el autor. Todo resulta pintoresco e interesante y todo está reunido en el solvente libro de Jesús Palacios, imprescindible para conocer todo sobre esas leyendas negras, ideales para narrar en las sobremesas de estas fiestas y sorprender a su cuñado, que de todo y sobre todo tanto sabe.
384 páginas profusamente ilustradas que se leen del tirón con una portada que hace referencia a la imagen más conocida e inquietante del filme de William Friedkin (en ¿fatal? ¿maldita? coincidencia con otra obra sobre el mismo tema que no deben de confundir con esta) y con el que Palacios completa su incursión en el Hollywood oscuro.
Mataré a vuestros muertos: Yog-Sothoth en el Raval
Ni me considero crítico de cine, ni crítico literario. Y sé perfectamente que lo que yo opine les va a traer al pairo. Pero quiero hablarles sobre uno de los últimos libros que me he leído, porque Mataré a vuestros muertos ha conseguido que vuelva a leerme una novela.
Y no era algo fácil, ya que perdí la práctica hace tiempo. La mucha lectura en la que me sumerjo, a veces menos tiempo del que quisiera, se reduce a ensayos y libros teóricos, alejados de la ficción. La narrativa la limito a la que me ofrecen los cómics mes tras mes, de los cuales no tengo reparo alguno en decirles que son, en su mayoría, editados por Marvel Cómics. Pero el tener con el autor aficiones literarias y cinematográficas comunes y haber disfrutado con el chiripitifláutico Mentiré si es necesario, recopilación de historias ficticio-autobiográficas publicadas este mismo año por gentileza de El Butano Popular, hizo que el comprar esta novela fuera algo obligado.
Y no he quedado defraudado. Pues el autor demuestra con esta, su primera novela publicada, que sabe narrar muy bien lo que quiere contar. Que los detalles suburbiales que ofrece son realistas porque solo el que los conoce bien puede hacerlo, y como buen observador y habitante del Raval barcelonés que es, espacio donde se desarrolla íntegramente la acción,
sabe de lo que habla haciéndonos entrar a cierraojos en estas páginas pobladas de yonquis, quinquis, putas, gitanos y entidades innombrables ¿les parece una mezcla inverosímil? Pues no crean, Ausente sabe que en el hediondo Raval que muestra es fácil que todo conviva. Ese Raval solo para adultos en el que daba miedo meterse, que siempre tuvo sus secretos y sus calles sin sol, su olor orina y sus rincones oscuros. Un submundo que atrae tanto como repele en el que ratas, cucarachas y palomas se convierten en cronistas y transmisoras de antiguas historias y leyendas. Y es que algo se oculta en las profundidades de ese Raval. En sus catacumbas. Y todo cabe en las escasas 133 páginas editadas por Prosa Inmortal en las que averiguaremos que en esa
Himmler halló la inspiración con la que ideó la solución final, y que uno de los indios Sioux que acompañaba a Buffalo Bill durante su visita a la Ciudad Condal, nunca abandonó Barcelona perpetuándose en su protector. ¿Les parece disparatado? Pues sepan que muchos de los datos esgrimidos por el autor son verídicos, mezcla de ficción y realidad como ya hizo en la comentada Mentiré si es necesario. Y es que algunas realidades son demasiado perfectas como para desecharlas. Y esa amalgama va cuajando mientras detecto alarmado que el libro se va terminando con demasiadas tramas abiertas y muchos personajes memorables en danza. Pero cuando temo que voy a quedarme sin saber como acabarán muchos de ellos, Daniel Ausente encauza a sus personajes y al lector al punto en el que se producirá la conclusión. Una conclusión tan explosiva como la que exigió el productor Donald E. McCoy a Ed Wood en el final de Bride of the Monster.
Y todo ello perfectamente perfilado. Dibujando diestramente a los protagonistas y ofreciendo una lectura ágil y a momentos apasionante, lo suficiente como para finalizarlo en dos sentadas. No sé si volveré a salir de mi mundo de libros teóricos y ensayos, pero lo que si es seguro es que si Daniel Ausente vuelve a publicar otra novela, volveré a leerla.
En cuanto al libro como objeto, Mataré a vuestros muertos está editado por Prosa Inmortal, editorial nacida de los desvelos y anhelos de John Tones y Francisco Serrano, y forma parte de la colección Bestias Pardas. Destaca la magnífica ilustración de portada realizada por Kano, un dibujante todoterreno que entre muchas más cosas ha dibujado a Spiderman para Marvel, con lo que ya me tiene conquistado. Tan solo eché de menos un detalle nimio: habría sido ideal que sus páginas hubiesen sido impresas en papel amarillo para darle la apariencia y el atractivo de un bolsilibro. O pulp, si prefieren (esnobs, que son ustedes unos esnobs).
En resumen una adquisición, ahora que miro muy mucho en qué gasto mis pocas monedas, totalmente satisfactoria y recomendable. Pueden comprarlo, contribuyendo a que su autor llegue a final de mes y que sus editores se animen a seguir publicando libros en la siguiente dirección: http://www.prosainmortal.es/ donde está disponible también en, ¡ejem!, edición digital, así como otras propuestas de la editorial. Y si se encuentran en Barcelona el sábado 15 de noviembre, hagan como Serendipia y acudan a la tienda Gigamesh a las 19 horas, donde será oficialmente presentado el libro por el autor, sus dos editores y como invitado Albert Monteys. Podrán llevárselo calentito y dedicado ¿Qué mejor plan para un sábado van a tener ustedes, almas de cántaro, que por mucho que insistan no consiguen su ansiada cópula con mujeres? ¡Todos a Gigamesh, pues!
Jordi Grau, confidencias de un director de cine descatalogado
Descatalogar.
1. tr. Quitar un libro, un disco, un cuadro, etc., del catálogo del que formaba parte.
(Real Academia Española © Todos los derechos reservados)
Jordi Grau ha dejado huella con una obra, desde luego, difícil de catalogar. Intelectual cuando tocó; de género cuando a los productores les interesó y comercial, a veces a su pesar. Como cineasta nunca se vendió. Procuró seguir su instinto y la máxima que Fellini le espetó: «Haz lo que tengas en mente y no hagas caso a nadie«. Un pié de foto que podría Grau utilizar como epitafio, ya que define a la perfección una carrera en la que se ha dejado guiar por el instinto, protegido por lo que él denomina «hados».
A pesar de ser reconocido y admirado por los más fieles y constantes de todos los cinéfilos, los fans del cine de terror, gracias al acercamiento que hizo al género en los años setenta con Ceremonia sangrienta (1973) y sobre todo No profanar el sueño de los muertos (1974), uno de los mejores film de terror de (co)producción española, a los que se podría sumar el violento Zona de caza (1983), poco o nada conocido es el resto de la filmografía de este director que tiene una carrera cinematográfica que abarca desde 1957 hasta 1994. Casi cuarenta años de trabajo encumbrados en todo el mundo por dos films de terror y La trastienda (1975), que primero el público y ahora los historiadores cinematográficos destacan por contener el primer desnudo integral del cine español. Un desnudo que llenó las salas cinematográficas de un público ávido de disfrutar del plano de un segundo y medio de duración a mayor gloria del frondoso pubis de la Cantudo, escena que ha obtenido el honor de figurar, junto a otras imágenes de referencia, en ese álbum denominado ‘modélica transición española’.
Pero Jordi Grau es más, muchos más. Y ya que ningún escritor se ha tomado el tiempo de realizar un análisis de su figura y obra, ha sido el propio director el que ha decidido reunir una colección de vivencias, experiencias y ante todo trastiendas en forma de libro. Trastiendas de sus rodajes: unas ordenadas y llenas de paz y otras habitadas por parásitos y elementos inesperados que terminan ocasionando un caos insalvable.
En estas 240 páginas de ágil lectura que edita primorosamente Calamar ediciones, iremos de la mano de su autor directos al hueso, sorteando preámbulos biográficos y acompañándolo en sus vivencias con personajes tan variopintos como Berlanga, Riccardo Freda, Rosellini, Buñuel, Sergio Leone, José Frade, Espartaco Santoni, María José Cantudo y sobre todo Federico Fellini, buen amigo durante décadas del cineasta barcelonés. Nos desternillaremos ante el choque de
trenes que supuso la colaboración entre el director y la diva Sara Montiel , cuya unión nace con la intención de llevar a buen puerto aquel sinsentido que se llamó Tuset Street (1968), que terminó firmando Luis Marquina y en la que supuestamente iban a darse la mano la modernidad de la Escuela de Barcelona y el cine más comercial y carpetovetónico. Un encontronazo repleto de buena voluntad que terminó como previsiblemente suponen. Seremos testigos de lo que cuesta llevar adelante un proyecto cinematográfico si se está bajo la estrecha vigilancia de los poderes fácticos, de la propia industria y en especial de los censores eclesiásticos. Leeremos como este director llegó a desatar las iras del propio Escrivá de Balaguer, y nos sorprenderos de sus coqueteos con la ‘obra‘.
Explicando las trastiendas de sus películas, Jordi Grau ha descuidado detallar más sobre sus films hasta el punto de saltarse incluso su última etapa, dejando al lector la labor de profundizar y recuperar, con carácter de urgencia, el grueso de su filmografía. Siempre que no esté definitivamente descatalogada.
Los fans del cine de terror no encontrarán en este libro muchas novedades ni datos que no haya contado ya el propio cineasta en las numerosas entrevistas y extras que, en forma de documentales, contienen las ediciones especiales en DVD de No profanar el sueño de los muertos editadas en medio mundo. Es este un libro para saber más de la industria del cine. Una industria que ha cambiado desde que en los años cincuenta Jordi Grau (entonces Jorge), comenzara su andadura en el cine, pero con la que todavía hoy conserva sitios en común. En estos tiempos en los que, con peor o mejor fortuna también hay cineastas que, fieles a sí mismos, intentan hacer lo que tienen en mente sin hacer caso a nadie, es posible que hallen cierto consuelo en las experiencia que narra Jordi Grau, un director de cine descatalogado quizás, por propia voluntad.



































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