Archivo

Archive for the ‘Las lecturas de Serendipia’ Category

Las lecturas de Serendipia: ‘Cinezoico, el dinosaurio a través de la historia del cine’

24 octubre 2017 Deja un comentario

Que Serendipia siempre ha sido muy de monstruos no les resultará una novedad a poco que nos conozcan. Vampiros, hombres-lobo y otras criaturas tamaño estándar, para que nos entendamos, poblaron y pueblan los mejores delirios cinematográficos y literarios de su universo,  y en menor medida los monstruos gigantes. De hecho, siempre le sorprendió la  sincera admiración y, sobre todo, el conocimiento sobre los dinosaurios que un amigo de la infancia profesaba por estos extintos seres. Amigo que era capaz de reconocer todas las especies, ya fuera tanto viéndolas en álbumes de cromos, como en pequeñas figuras Dunkin. Más tarde supe que no estaba solo en su pasión (ni yo tampoco en la mía),  y que existe un extenso grupo de mortales afectados por la ‘dinosauriomanía’.

CINEZOICO, EL DINOSAURIO A TRAVÉS DE LA HISTORIAA DEL CINE

Octavio David López Sanjuán

Editorial Rosetta. Rústica con solapas. 288 páginas

Lo anterior viene a cuento porque, a pesar de no ser personalmente una apasionado sobre el tema  (de hecho me cuesta horrores incluso pronunciar los nombres de esas especies), ha llegado a nuestras  manos Cinezoico, un libro de reciente publicación que nos introduce en las películas protagonizadas por estos monumentales seres. Octavio David López Sanjuán, autor del mismo, es un escritor del que ya teníamos referencia por su primera y voluminosa obra, ¿A quién vas a llamar?, de Tracy el gorila a Peter Venkman, la historia de los cazafantasmas que allá por 2015 publicó la editorial Tyrannosaurus Books (notese que el nombre de la editorial era ya un claro presagio de uno los grandes protagonistas de su presente libro). Una buena referencia, no hace falta decirlo, que hacía, ya de entrada, atractiva la lectura del título que ahora tenemos entre manos.

Cinezoico es una obra que aborda el estudio de los grandes saurios desde diversos niveles. Aunque su principal objetivo sea analizar de manera eficaz y amena los principales filmes de la historia del cine que han contado con la participación activa de seres antediluvianos, así como las diferentes técnicas de animación y trucaje cinematográfico con el que han sido devueltos a la vida, también, y ahí estriba la novedad,  nos instruye en el conocimiento científico de estos seres, en la investigación paleontológica y en sus últimos hallazgos  y, más allá aún,  en los orígenes literarios de muchas de las aventuras que más tarde se convertirán en película.  Todo ello desde el profundo conocimiento y sin ánimo de cargar su obra con engorrosos datos, nombres y fechas. Muy al contrario, toda la información se nos administra de forma fluida y entretenida, de modo que la lectura de Cinezoico se convierte en todo un placer. Como explica su autor: » lo que convierte a Cinezoico en algo único es que se adentra en el tema ‘paleontológico’. Es decir, utilizando temas que aparecen reflejados en las diferentes películas, se trata de exponer dichos elementos científicos con un lenguaje accesible. Además, se recogen las diferentes especies de dinosaurios y animales prehistóricos que aparecen a lo largo de cada producción. En esta vertiente paleontológica, es donde José Luis Sanz, uno de los paleontólogos de mayor prestigio a nivel nacional (y que también ha prologado el libro), ha supervisado los diferentes matices, para conseguir un texto con el mayor rigor científico posible. Todo ello sin olvidar que es un libro dirigido para todas las edades, con un léxico accesible y donde la historia de estas producciones está narrado de una forma cronológica para darle una coherencia a la figura del dinosaurio a través de la historia del cine.»

Sin ánimo de resultar exhaustivo, se centra en las más interesantes o curiosas películas sobre el tema; así, Octavio dedica capítulos a cintas señeras como The Lost World (Harry O. Hoyt, 1925), King KongMerian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933), Hace un millón de años (One Million Years B.C., Don Chaffey, 1966) o la saga completa de Parque Jurásico. Eso sí, sin olvidar curiosidades como la dinosaura Gertie, que en 1914 tuvo el honor de inaugurar el cine de este subgénero, o películas pertenecientes a la denominada serie B tales que La bestia de la montaña (The Beast from Hollow Mountain, Edward Nassour e Ismael Rodríguez, 1956) e, incluso, hitos de la animación como En busca del valle encantado (The Land Before Time, Don Bluth, 1988). Tampoco ignora la llegada de los dinosaurios a la pequeña pantalla, objeto que aborda en un último capítulo.

De 1914 a 2015, más de 100 años de cine fantástico que ha alimentado la imaginación de pequeños y grandes desde las pantallas en esta completa obra, profusamente ilustrada que, sin lugar a dudas, está llamada a ser de referencia en la temática. Publicada por la joven Editorial Rosetta, sello conocido sobre todo por su gusto por las novelas y las bandas sonoras, que tiene también especial querencia por el cine, tal y como demuestran obras como Cine y Expedientes X de Miguel Ángel Plana, o los dedicados a compositores cinematográficos como George Dunning y John Barry.

Octavio David López Sanjuán:
Natural de San Vicente del Raspeig (1982). En 2003 junto a Rubén Ortiz y Jonathan Bellés funda la página web godzillaencastellano.com, la primera web de habla hispana dedicada al saurio nipón.
Desde 2014, colabora mensualmente en la revista “Scifiworld” en la sección “Monsterland”, dedicada al cine de monstruos japoneses. En la misma publicación, ha realizado artículos de otras películas relevantes del cine fantástico, incluyendo entrevistas realizadas expresamente a los implicados en las diferentes producciones. Entre ellos se encuentran los especiales dedicados a la saga “Temblores”, “Expediente X”, “Cortocircuito” o “El monstruo del armario”.
En 2015, publica su primer libro, “¿A quién vas a llamar?, de Tracy el gorila a Peter Venkman, la historia de los cazafantasmas”, un exhaustivo recorrido por la figura del cazafantasmas tanto en cine como en televisión, y donde se incluyen más de 50 entrevistas exclusivas realizadas a los partícipes de las diferentes producciones.
Además, organiza anualmente el “Godzilla Weekend”, evento alicantino dedicado al kaiju eiga. Y participa también en los podcast “Luces en el horizonte” y “Cosas de monstruos”.
“Cinezoico: el dinosaurio a través de la historia del cine” es su segundo libro publicado, encontrándose actualmente inmerso en otros proyectos relacionados con el cine fantástico.

 

Las lecturas de Serendipia: ‘Lejos de aquí’, una crónica sobre la vida, obra y época de Eloy de la Iglesia y José Luis Manzano

1978. José Manzano, un chaval de la UVA de Vallecas, sumiso y fantasioso, se ofrece a la salida de unos billares del centro de Madrid. Lo recoge Eloy de la Iglesia,rara avis, vasco, homosexual, comunista y el cineasta más comercial del momento. Eloy queda fascinado con el chaval. Se lo lleva a vivir a su apartamento y lo elige como protagonista de Navajeros, exponente del nuevo cine coyuntural sobre la situación de un segmento considerable de la juventud en una apenas estrenada España constitucional.

LEJOS DE AQUÍ

Eduardo Fuembuena

Uno Editorial. Encuadernación en rústica. 814 páginas

Hemos atesorado pacientemente Lejos de aquí, el libro que Eduardo Fuembuena ha escrito sobre Eloy de la Iglesia y José Luis Manzano, con intención de echarle mano cuando desconectáramos y tuviéramos tiempo de afrontar sus más de 800 páginas de apretada escritura con garantía de continuidad. Y el libro, lejos de defraudarnos, nos ha resultado excepcional por diversos motivos. Y es que Lejos de aquí, ideado como novela, funciona a varios niveles:

-Como crónica política del momento que se vivía en cada época en la cual nos sitúa el narrador. Desde los últimos coletazos de la dictadura a la Transición, primero con el gobierno de UCD y más  tarde con la izquierda de tramoya que representaba el PSOE, cuyo triunfo mayoritario relegó a la izquierda real, a la que pertenecía tanto Eloy de la Iglesia como gran parte de su entorno, a un segundo plano condenándola a su desaparición.

-Como crónica de la situación que tenían que vivir los homosexuales tanto antes como después de la muerte física del dictador. Obligados a permanecer dentro de sus armarios, bien ocultos y tan solo saliendo ocasionalmente en forma de piezas exóticas o como motivo de befa en comedias desarrollistas.

-Como crítica formal y comentario cinematográfico de la filmografía del director vasco, así como de historia cronológica de sus rodajes. Exhaustivo y repleto de anécdotas, detalles y numerosos datos extraídos de hemeroteca y de entrevistas personales del autor a amigos y a los principales colaboradores de Eloy de la Iglesia.

-También funciona, por supuesto, como novela. Aunque quizás, y es nuestra opinión, es en este aspecto donde más flojea. Algo que posiblemente se corregirá cuando tome forma de guión cinematográfico, en cuya materialización está trabajando activamente Fuembuena.

Con todo esta novelización de la vida y obra en común de Eloy de la Iglesia y José Luis Manzano va mucho más allá de ser una mera dramatización. No es, ni mucho menos, una novela al uso. En Lejos de aquí el autor maneja todos los elementos enumerados introduciéndolos en la acción de forma sutil sin despistar al lector, llevándole de la narración al ensayo conformando, con todo ello, una apasionante -y apasionada- visión de los años ochenta, y de la situación política resultante de un Transición maquillada en la cual la izquierda, en otras palabras, los perdedores de la contienda del 36, continuaron siendo también los derrotados en esa Transición, que colocó a los hijos de los jerifaltes del anterior régimen, de los vencedores, en los lugares que continúan ocupando aún hoy sus herederos, y al parecer a perpetuidad.

Eloy de la Iglesia no sale personalmente muy bien parado en el libro de Fuembuena. Su retrato es el de un hedonista, teórico del comunismo que goza poseyendo los cuerpos de jóvenes proletarios, preferiblemente lumpen. Cuando el director conoce a José Luis Manzano este es un chico sano, que ejerce eventualmente de chapero, pero que, al contrario de lo que comunmente tiende a creerse, no fue el responsable de poner en contacto a Eloy de la Iglesia con las drogas duras, sino que fue a la inversa. Y al contrario que el director vasco, Manzano no pudo desengancharse del tóxico. Así que en las páginas de este libro viviremos el penoso deambular de ambos en el mundo de la droga. Un vaivén de situaciones, enganches y desenganches en los que tendrá un papel muy importante en la parte final un cura, Pedro Cid, personaje que servirá al autor para detallar la desinteresada labor de un buen puñado de valerosos hombres y mujeres que dedicaron su vida a ayudar a los más necesitados en los barrios más golpeados por la heroína. Un universo de asociaciones y movimientos vecinales que tenían su epicentro en la parroquia del barrio, donde había echado raíces la Teología de la Liberación  y desde donde los vecinos lucharon por sus derechos y por la dignidad del lugar donde la necesidad les había llevado. Barrios de extrarradio con ciclópeos bloques de cemento en los cuales se hacinaba la mano de obra venida de lugares como Murcia y Andalucía. Lugares idénticos, igual de mutilados por la droga como El pozo del tío Raimundo en Madrid; La Mina en Barcelona; o San Roque en Badalona (1).

José Luis Manzano y Eloy de la Iglesia en una imagen tomada durante una entrevista que les realizó Pierrot en 1982 para la revista Lib (Nº 315).

Pero en Lejos de aquí sobre todo hay cine. Y destaca la atención especial que el autor dedica a una de las cintas más denostadas del director donostiarra, su adaptación de Otra vuelta de tuerca (1985). Y se agradece que así sea, pues se trata de una película compleja, que merece ocupar un puesto más destacado en la filmografía de Eloy de la Iglesia por las múltiples lecturas que ofrece y por su magnífico acabado técnico. También son especialmente atractivos e interesantes los detalles sobre proyectos del director que por diversos motivos no llegaron a buen puerto. Como la casi mítica Galopa y corta el viento o Imán, que adaptaba una obra de Ramón J. Sénder. También conoceremos la etapa más oscura y desconocida de de la Iglesia. Una caída libre de la que fue recuperado al final de sus días, durante los cuales llego incluso a rodar de nuevo.

El lector encontrará en la obra de Eduardo Fuembuena vivencias novelizadas de los protagonistas, sí, pero en base a declaraciones de muchos de los que las vivieron junto a ellos en aquellos momentos (2), así que de las páginas de Lejos de aquí puede asegurarse que están llenas de verdad. De más verdad que muchos ensayos o críticas, ingredientes, por otro lado, presentes también en este libro.

Lo que no hallará el lector es un tratado de cine quinqui al uso, ya que resulta estúpido y casi ofensivo meter la obra de Eloy de la Iglesia en el mismo saco que la de, por ejemplo, José Antonio de la Loma. Ningún cineasta retrató la época como lo hizo el director donostiarra en sus películas.

Eduardo Fuembuena  ha creado un híbrido. Un mutante que, como hemos visto, funciona en varios niveles los cuales, unidos, ofrecen un poderoso resultado. Personal,

La mirada de ‘el Jaro’

bien narrado y del todo recomendable, por sus páginas desfilan entrañables personajes como Andrea Albani (Lali Espinet), Pierrot, José Luis Fernández ‘el Pirri’ o Josep Anton Pérez Giner. Pero sobre todo ese José Luis Manzano tan necesitado de cariño y de protección. Tan frágil que no pudo pasar página. Lejos de aquí es un retrato triste, duro, desolador, en el que se desenvuelven seres destrozados por las adicciones y por la época que les tocó vivir, durante la cual se destruyeron sistemáticamente en busca de su momento de pausa. De paz. Que finalmente encontraron.

NOTAS:
(1) Resultaría ideal para completar esta lectura darle un ojo a los dos magníficos documentales  de Cecilia y José Juan Bartolomé, Después de… (1983), que retratan toda esa época a la perfección. Un mundo y un universo que tal y como nació, fue cercenado.
(2) «Han sido siete años de trabajo durante los que he recopilado más de trescientos testimonios directos, además de llevar a cabo una exhaustiva labor de investigación y consulta de las fuentes documentales y audiovisuales disponibles» Eduardo Fuembuena en la nota de prensa de Lejos de Aquí.

BIOGRAFÍA DEL AUTOR: Eduardo Fuembuena nace en Zaragoza, en cuya Universidad (Facultad de Filosofía y Letras) se licencia en Historia del Arte. Continúa su formación en Barcelona (Máster de Escritura de Guion para cine y TV en la UAB) y en Madrid (diplomado por la ECAM, estudios de posgrado en la Universidad Carlos III de Madrid). Asimismo, publica artículos cinematográficos en portales digitales, blogs y revistas, a la par que desarrolla una labor profesional como decorador en cine, televisión y publicidad. En 2010 dirige el cortometraje de ficción Voces y en 2011 el poema audiovisual Chico y barco.

 

ATENCIÓN:

Este libro, autoeditado por su autor, se encuentra actualmente agotado pero Eduardo Fuembuena prepara la segunda Y ÚLTIMA edición para el próximo octubre. NO SE LO PIENSEN. 

Contacto y pedidos: lejosdeaqui2017@gmail.com

 

Jack Taylor recuerda: ‘Cuento lo que mi disco duro me permite’

CUENTO LO QUE MI DISCO DURO ME PERMITE

Jack Taylor. Prólogo de Eugenio Mira

Fundación Aisge. Colección Memoria de la Escena Española 90. Encuadernación en rústica. 150 páginas

Los que hemos tenido la suerte de conocer a Jack Taylor coincidimos en que se trata de una persona extremadamente educada y atenta. Un actor de estirpe y clase al que le gusta narrar, con su fantástica dicción, anécdotas y vivencias. Una dicción, por cierto, que no siempre hemos podido disfrutar en la pantalla, pues antiguamente se tenía la costumbre de doblar su voz, pero que igualmente con su imagen ha sabido trasmitir una distinción, carente de presunción, a sus personajes.

Pongo esto a colación porque Cuento lo que mi disco duro me permite, el libro de memorias de Jack Taylor que acaba de publicar Aisge, es el equivalente a escucharlo narrar, con ese delicioso acento, sus vivencias personales y los recuerdos que conserva de otros actores y directores con los que ha coincidido y trabajado en sus numerosos rodajes a través del mundo. Leyéndolo queda claro que a Jack Taylor le gusta escuchar más que hablar, aprender más que dar lecciones, sobre todo de sus colegas más veteranos. Así, en la páginas de este agradable libro nos relata sus encuentros y veladas con estrellas como Claudette Colbert, Clark Gable, Jack Benny, Marlene Dietrich, Pola Negri o Marilyn Monroe. Dioses y diosas del celuloide de otras épocas. Pero también de sus rodajes con Jesús Franco o Eugenio Mira.  Y todo lo explica desde la humildad, pues Jack Taylor es la discreción, el respeto y está exento de cualquier rastro de presunción.

Comienza su biografía remontándose a sus antepasados y su llegada a la tierra de las oportunidades. Poniendo en orden los recuerdos de infancia en su Oregón natal. Su descubrimiento del arte, del cine. Sus primeros pinitos en la escena y en televisión. Su estancia en México cuando vio que en Norteamérica no tenía muchas posibilidades de destacar como actor y su desembarco en la que sería su tierra de adopción, España. Un itinerario muy ameno, sin malas caras ni chismes, a veces sin dinero para comer o coger el metro, pero siempre cargado de optimismo y mucho trabajo. Muestra de la humildad que caracteriza a Jack Taylor es que lo que más se lee en Cuento lo que mi disco duro me permite, son palabras de agradecimiento a compañeros y amigos, y tan solo recuerda un mal momento, que también explicó en la entrevista que tuvimos ocasión de hacerle, con Amando de Ossorio. No en vano una de las máxima incontestable que podemos leer en el libro es que «Lo que necesita nuestro mundo son menos conflictos y más educación.» Y desde luego Jack da ejemplo de entrañable bonhomía, siendo una de esas pocas personas que sonríen con  la mirada y con la que es imposible estar incómodo.

Se queda francamente corto el libro, como se pasa rápidamente el tiempo cuando se está con Jack Taylor, con esa mirada azul y limpia que resulta imposible borrar de la memoria. Una delicia de libro. Una delicia de persona.

Nada de lo que sucede se olvida jamás: Descifrando El viaje de Chihiro

EL VIAJE DE CHIHIRO. NADA DE LO QUE SUCEDE SE OLVIDA JAMÁS…

ÁLVARO LÓPEZ MARTÍN. Prólogo Marta Fernández.

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. 280 páginas a todo color

 

La primera vez que oí hablar de El viaje de Chihiro fue gracias a un compañero de trabajo. Hasta entonces consideraba el Anime como poco menos que un entretenimiento destinado a niños, que incluso había disfrutado en mi infancia gracias a series como Marco, Heidi y sobre todo Mazinguer-Z. Ya como adulto quise darle un margen de confianza y en 1992, cuando se estrenó en nuestras salas Akira (1988) de Katsuhiro Otomo, acudí a verla no agradándome, a excepción de su animación.

Este amigo me vendió la película de Hayao Miyazaki como una aventura lisérgica muy imaginativa. Sabía que yo entendía lo que quería decir. Mientras su hija la disfrutaba a un nivel, él encontraba otra lectura que convertía la película en una experiencia totalmente diferente. Así que intrigado le hice caso y la vi. Y me conquistó. Hice las paces tan profundamente con el Anime que, con diferencia, es el cine de animación que más disfruto.

Pero El viaje de Chihiro continúa siendo mi favorita, todo ello a pesar de las numerosas cosas que no acabo de entender (que para mí añaden atractivo por estar abiertas a mil conjeturas), así como las exóticas referencias culturales que se escapan a los occidentales. Y es que El viaje de Chihiro, ganadora del Óscar y el Oso de Oro de Berlín, es una de las películas más aclamadas de la historia del cine, pero también de las más complejas y profundas, por lo que se hacía más que necesario que alguien escribiera un libro, en concreto este libro, que nos explicara y detallara estas referencias, que intentara explicarnos qué simbolizan y les pusiera nombre. Y no es que saber todo ello sea realmente imprescindible para disfrutar de esta maravillosa historia, pero estimo que el autor de El viaje de Chihiro. Nada de lo que sucede se olvida jamás… puede ofrecer al lector una visión de la película que podría tornarse también en apasionante, ayudándole a entender ese mundo y su entorno cultural, enriqueciendo así el visionado de esta obra capital del cine.

Lo que el espectador experimenta cuando ve El viaje de Chihiro, además de múltiples lecturas, son los estados de ánimo que sus imágenes trasmiten. Cuando oscurece y aparecen los fantasmas la atmósfera nos contagia cierta desazón, que aumentará ante esas criaturas que aparentan haber surgido de un cuadro de El Bosco; O ante esas máscaras benefactoras silenciosas, quejumbrosas; o ante el melancólico discurrir del tren en su viaje imposible por el mar.  Un sentido de la maravilla que esperamos entender más, comprender gracias a El viaje de Chihiro. Nada de lo que sucede se olvida jamás…

Y, para emprender ese viaje, Diábolo no nos podría haber puesto en mejores manos. Álvaro López Martín tiene dos libros sobre el arte de Miyazaki a sus espaldas (Mi vecino Miyazaki  y Antes de mi vecino Miyazaki, escritos junto a Marta García Villar y publicados por Diábolo) y dirige un blog de referencia como es, Generación Ghibli, avales más que suficientes como para resultar el autor ideal con el que adentrarnos en los distintos viajes de Chihiro y con el que descifrar todos sus misterios sumergiéndonos, nuevamente pero en su compañía, en esta historia única y fascinante que, como bien indica Álvaro López, es una historia de detalles.

Junto al autor analizaremos cada escena, deteniéndonos en las partes que, ya sea por merecer una interpretación (o más de una) o por hacer referencia a algún detalle perteneciente a la cultura oriental en general, y japonesa en particular, merece ser explicado. Recurriendo incluso en diversas ocasiones a la voz del propio Miyazaki, ya sea mediante declaraciones extraídas de diversos medios o de su autobiografía.

Álvaro nos descubre o confirma algunas de nuestras sospechas, incluidas las más descabelladas ¿Es la casa de baños un lupanar? Pues al parecer sí, con Yubaba como madam del establecimiento, lo cual no significa que contenga trasfondo pedófilo, con el Sin Cara como cliente encaprichado con comprar a toda costa a Chihiro. Pero no deja de ser una lectura apasionante, sugerente y sorprendente.

Cierto es que El viaje de Chihiro es sobre todo una historia de crecimiento personal, de maduración, pero también de respeto hacia las tradiciones ancestrales y al exceso de occidentalización que invade la cultura japonesa. Es una oda a la naturaleza y una fuerte crítica también al capitalismo exacerbado que domina nuestra sociedad y que tantos monstruos ha creado. El viaje de Chihiro es todo eso y mucho más. Son experiencias personales de Miyazaki; son leyendas japonesas; son elementos culturales del japón más tradicional… un maremágnum de referencias que Álvaro López nos aclarará, haciendo asequibles al lector los múltiples mensajes del filme de Miyazaki.

Bien es cierto que muchas veces el cariño y la erudicción no garantizan que la obra resultante sea valiosa. No es este el caso, Álvaro López es, además de un gran especialista y amante del cine de animación de Miyazaki, un estudioso de la cultura oriental, nos muestra escenarios, nos descifra claves y nos traduce palabras y símbolos. Y consigue narrarlo todo de forma ordenada y apasionante. Viajar junto a Álvaro López al extraño mundo de El viaje de Chihiro es viajar hasta el alma y el corazón de esta obra de Hayao Miyazaki que no se olvida jamás…

¡Andá!, la merienda…: un sabroso viaje al universo de los cromos Cropan, Bimbo, Panrico…

075446bbe0a3a54648753ccf145b9870

¡ANDÁ!, LA MERIENDA… LAS DELICIOSAS COLECCIONES DE  NUESTRA NIÑEZ

Vicente Pizarro

Diábolo Ediciones. Tapa dura. A todo color. 

A pesar de que uno comienza a estar bastante aburrido y hasta en cierto modo en contra de la operación nostalgia que desde todos los ámbitos se nos está inculcando, desempolvando desde los más infames y felizmente enterrados VHS a incluso gran parte de la música de los años ochenta, precisamente la más horrible y comercial que dio la época, -pues sabido es que lo bueno nunca pasa de moda-, tengo que admitir que cuando supe de ¡Andá! la merienda… , la nueva propuesta de Diábolo Ediciones, algo en mi interior hizo ¡click! Así que, de forma excepcional deseé bucear en el tiempo y revisitar las texturas que nos ofrecía todo aquel universo de cromos de plástico, superhéroes, calkitos y adhesivos. Y es que ¡Andá!, la merienda… es más que un libro: es un amalgama de sentimientos encontrados, de momentos recuperados de otra época, de pequeños detalles que hicieron más felices algunos momentos de nuestra infancia que, personalmente me tocaba de cerca así que, abusando de su paciencia ruego me permitan pasar durante unos instantes al plano personal (lo pondré en azul y así podrán saltarlo pasando directamente al comentario del libro si, comprensiblemente, les importa un bledo lo que pueda contarles)

En mi casa, y la mayor parte de mis compañeros, fuimos niños de bocadillo en el recreo. Algo que no se hacía tan solo con la intención de frenar mi tendencia a la obesidad, se hacía más que nada porque la naciente bollería industrial, que unos pocos niños traían ante nuestra envidia, costaba un dinero que muchas familias no podían permitirse. Envidia doble en mi caso, pues en mi familia se nos inculcó el espíritu coleccionista y tres generaciones de Benítez la cultivamos concienzudamente, algo de lo que daba fe una abultada maleta gris que reposaba encima de un armario repleta de álbumes de cromos completos. Una, a su vez, colección de álbumes que cubría desde finales de los cincuenta a principios de los ochenta. Pues bien, si en principio no había problema en coleccionar y completar las series de kiosco y librería, las de los sobres de toda la vida, cambiando en clase los repes y rematando en el Mercado de Sant Antoni (Barcelona), mucho más difícil era completar las series que ofrecían todas esas meriendas de, especialmente, Cropan. Ni en el Mercat de Sant Antoni se podían encontrar cromos para comprar. Ni con quien cambiarlos en los recreos. Definitivamente era difícil. Y lo que es peor es que eran, además, muy, muy chulos. Aún así mi hermana mayor completó las series Bimbo de primera generación, desde Conocimientos del Universo, Nuestro Mundo al primer Porqué de las cosas, momento en el cual mi hermano y yo tomamos el relevo coleccionando sus dos secuelas y los dos volúmenes de El libro de las adivinanzas, así como las fichas de inventos, récords, Un, dos, tres y las diapositivas Bimbovisión, entre muchos otros. 

Pero Cropan…¡Ay! era otra cosa y mucho más difícil. Como Panrico. Aún así recuerdo haber completado Te hablan los grandes guerreros y Descubre a tus héroes fantásticos de Cropan y todos los troquelados de Mazinger Z de Panrico. Y todo ello gracias a un amiguete que me los regalaba. Un cordobés hijo único de militar que, supongo que algo mimado, tenía acceso a todo ello y no dudaba en dármelos. Tanto que llegué a compler las tres series. Las de los perros y mariposas troqueladas de Panrico no hubo problema, se hicieron muy populares y en Sant Antoni podían cambiarse sin problema. Los de Marco de Danone se podían completar con picardía: cuando un camión de reparto de Danone se detenía ante un supermercado, se pedía género al conductor, que casi siempre nos daba álbumes y sobres de cromos, y así pudimos completar los dos volúmenes. Con el resto de promociones ya no me atreví. El tiempo corría irremediablemente…

La pregunta que se harán será «Debes de tener entonces una fortuna en colecciones de cromos, ¿no?» Pues me temo que no, pues mi padre se dedicaba a la compra venta de antigüedades y todo tipo de objeto de colección en Els Encants, el Rastro de Barcelona, así que un día, cuando por edad dejamos de interesarnos por los cromos, vendió aquella maleta completa en El Mercat de Sant Antoni. Fue un día que recuerdo gris. Pero otros intereses habían tomado el relevo a aquellos entrañables álbumes: música, cine, ropa, chicas… Eso sí, me quedé con unas pocas colecciones: Los tres El porqué de las cosas; los dos El libro de las adivinanzas y… Descubre tus héroes fantásticos. Álbumes todos ellos que forman parte del universo que Vicente Pizarro nos propone en su magnífica recopilación ¡Andá!, la merienda… 

¡ANDÁ!, LA MERIENDA… LAS DELICIOSAS COLECCIONES DE  NUESTRA NIÑEZ

Vicente Pizarro

Diábolo Ediciones. Tapa dura. A todo color. 

Diábolo Ediciones, con la colaboración en esta ocasión de Vicente Pizarro lo ha vuelto a hacer. Ha desbaratado los cajones más recónditos de nuestra memoria trayéndonos recuerdos que considerábamos perdidos;  refrescando otros que estaban ya desdibujados por el paso del tiempo y, por supuesto, nos ha dado a conocer datos que ignorábamos. Pizarro, un tipo para nada desocupado a tenor de su ficha biográfica, ocupa el breve espacio de tiempo que le permite su trabajo y sus dos hijos en recopilar datos e imágenes en su blog Cropan, coleccionando sueños, donde demuestra su devoción por todas esas colecciones que hicieron un poco más feliz nuestra infancia. Y lo que ha hecho con este libro ha sido, además de  reunir muchas de esas imágenes del universo Cropan, sumarle otras de Danone, Bimbo o Panrico. ¿El resultado? Un libro sobre todo visual, en el que el texto, necesario, es el justo para indicarnos fechas y detalles sobre las colecciones, huyendo de frías fichas que, si bien podrían haber hecho el mismo servicio, hubieran restado calor y complicidad a la obra .

Sin buscar ser exhaustivo el autor consigue serlo en algunos casos mostrando, por ejemplo, colecciones completas de cromos, así como otros objetos relacionados como son anuncios promocionales y posters. Si algo hemos echado de menos son algunos datos como la identidad de los ilustradores de estos cromos, pues dejando aparte a López Espí, claramente Burne Hogarth es el responsable de las imágenes de las postales de Tarzán de Panrico, imágenes surgidas de sus comics y no de una serie de televisión. Por otra parte, aunque no llegamos a saber quien dibujó algunos de estos cromos, la mayor parte anónimos,  hay algunos dibujantes cuya identidad puede intuirse ¿Es Manel Ferrer responsable de las imágenes de Cromosmágicos, Veo veo y Ríete del miedo con Chocostein?

Y no vayan a pensar que estos detalles de viejo puntilloso empañan el magnífico resultado de esta obra, cuyas imágenes incluyen también, además de los propios cromos y álbumes, hojas promocionales y obsequios que podían obtenerse al completar la colección. En resumen, un maravilloso viaje en el tiempo, cuidado hasta el detalle, que destila un gran amor del autor por el objeto del libro y que más allá del dichoso factor nostálgico y del deleite para los sentidos que supone, ofrece un impagable estudio sobre el impacto de la televisión y el cine sobre los niños de la época, la marcha y la competencia en el mercado entre las diferentes marcas, así como el nacimiento del merchandising en España. Así que ¡Andá, la merienda…. funciona a varios niveles, de ahí que sea un interesante libro que merezca ocupar un espacio en nuestra Biblioteca de Serendipia.

Las lecturas de Serendipia: Un viaje por el universo Novaro

21 diciembre 2016 Deja un comentario

075446bbe0a3a54648753ccf145b9870

CUANDO BRUCE WAYNE SE LLAMABA BRUNO DÍAZ. UN VIAJE POR NOVARO

JORGE GARD

Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa blanda con 352 páginas a todo color

w-423_num1_cuando_bruce_wayne_se_llamaba_bruno_diazPocos libros sobre cómic hacían más falta que este. La mexicana editorial Novaro conforma por si sola todo un fenómeno nostálgico para los que fueron niños en España y toda Sudamérica durante los años cincuenta, sesenta y setenta. Y es que más que por la calidad, es el factor nostalgia el que juega a favor de los tebeos Novaro. Muchos descubrimos a los súper-héroes gracias a estos cuadernos, que adquiríamos con nuestra magra paga semanal. Recuerdo haber comprado más de uno de ellos a 7 pesetas. Concretamente uno de Superman en el que volaba con una llave gigante dispuesto a abrir su Fortaleza de la soledad. Una portada que gracias a internet he podido recuperar para reproducirla aquí. No recuerdo ninguno más. Pero tenían un olor característico y un tipo de papel que los hacía inconfundibles.

Además, estaba su chocante lenguaje.

Y es que  los cómics Novaro, que se exportaron a toda Sudamérica y España, son todo un objeto de estudio para los lectores actuales. Al igual que los cómics editados por Vértice, los de Novaro carecían de la calidad que tienen los actuales. Los diálogos estaban retocados y reducidos a la mínima expresión. Y todo estaba castellanizado, tanto los nombres de las ciudades como los de los personajes, lo que ya entonces resultaba muy chocante. ¿Cómo iba a llamarse Robin, el compañero de Batman, Ricardo Tapia? ¿O Oliverio Reina Flecha Verde cuando no iba de uniforme? ¿Y qué diablos es eso de llamar Marvila a Wonder Woman? Chocante, muy chocante. Pero  sin duda forma parte del encanto actual que pueden tener estos cómics. También a favor jugaba el que fueran los primeros cómic books que conocimos, con un formato aproximado al original y a todo color (a diferencia de Vértice que los editaba, en aquella época, en blanco y negro).

51587565-2En 1964 la censura española prohibió los súper-héroes, así que dejaron de importarse los cuadernillos de Superman y el resto de luchadores en mallas hasta finales de 1971, momento en el que volvieron a los kioscos españoles. Cuatro años después el formato cómic book dio paso a uno más  reducido, que fue publicándose hasta la desaparición de la editorial en 1985. Mucho antes, en España, los cómics Novaro habían pasado a un segundo plano ya que Vértice, por fin, había publicado en color, ordenada y regularmente, a sus personajes. Y tras una olvidable etapa en la que Bruguera se hizo con los derechos de DC y Marvel, Forum (Planeta) consiguió dar orden y concierto a las cabeceras de la ‘casa de las ideas’ mientras Ediciones Zinco lo intentaba con DC.

Pero Novaro fue mucho más que súper-héroes, tal y como nos narra Jorge Gard en su libro. Añadiendo humor y también los propios recuerdos de infancia en su Uruguay natal, donde tuvo acceso a las publicaciones de esta editorial que comenzó su andadura como SEA y sumó pronto otros sellos al grupo como EMSA, ER y Alegría, hasta llegar al definitivo y más conocido de EN, Novaro inició la adaptación de cómics americanos en México en 1949, publicando los personajes de Walt Disney, que fueron seguidos más tarde por los de Warner, Walter Lantz o los Terrytoons, entre otras historietas de animales antropomórficos que con su éxito motivaron que Novaro continuara atreviéndose con los súper-héroes de DC cómics, con Superman y Batman a la cabeza, lo que supuso todo un bombazo para la editorial. Tan solo  hace falta ver un dato: Superman se comenzó a publicar de forma mensual en marzo de 1952, y de ahí pasó a quincenal y finalmente semanal, publicándose continuadamente hasta el cierre de la editorial en 1985. La editorial mexicana también publica en castellano los cómics de Dell y Gold Key, que adaptan en formato cómic las películas y series televisivas más conocidas, como Misión Imposible, Mis adorables sobrinos, The Green Hornet, Bonanza o El supeagente 86, por decir unas pocas. Casi todos los personajes más populares del cómic, televisión y cine pudieron verse en las portadas de los tebeos Novaro, porque lo tuvieron casi todo: La pantera rosa, Tarzán, Spirit, los personajes de Hanna-Barbera, la pequeña Lulu o Archi. Incluso durante un tiempo publicaron dos personajes editados por  Marvel: La masa y Conan, el bárbaro.

37050016w-423_domingos_alegres_sea_novaro_1954_745Todo esto y mucho más pueden descubrirlo detalladamente en el libro de Jorge Gard, que también ofrece datos poco conocidos, como la curiosísima colaboración entre la editorial mexicana y la barcelonesa Selecciones Ilustradas de Josep Toutain cuyos artistas realizaron para Novaro, durante diez años, historias del oeste, adaptadas o no de personajes televisivos e ilustradas por artistas de la talla de Fernándo Fernández, López Espí, Cortiella o Rafael Auraleón. O la colaboración entre Bruguera y Novaro, que durante diez años editó el material de la revista Sissí en su colección Susi.

Si algún pero hay que ponerle es cierta falta de rigurosidad  (No era Fred Astaire el que bailaba con el ratón Jerry, era Gene Kelly; y fue Ediciones Vértice la que bautizó a Hulk como La masa, no Bruguera). Errores pequeños, pero que empañan el conjunto y que con una revisión hubieran sido interceptados. Como la imagen repetida en dos páginas seguidas (224-225). Pero ya lo habíamos dicho al principio, pocos libros sobre cómic eran tan necesarios como este, y afortunadamente Gard ha realizado un estudio completo y detallado al que tan solo le hubiera hecho falta un buen inventario con el total de títulos publicados por la editorial con el número y año en el que se publicó cada serie para darse por completo. Pero con los datos que nos ofrece el autor, eso está en mano del lector. Toca investigar y profundizar, Jorge Gard nos ha ofrecido un detallado acercamiento, muy bien editado, como es habitual, por Diábolo ediciones. Ahora le toca al lector, estudioso y coleccionista interesado el sumar y aportar más datos y completar este trabajo. Difícil tarea, si, pero sin lugar a dudas apasionante.

nov

Las lecturas de Serendipia: ‘El imperio del miedo’ de Antonio José Navarro

19 diciembre 2016 Deja un comentario

075446bbe0a3a54648753ccf145b9870

EL IMPERIO DEL MIEDO. EL CINE DE HORROR NORTEAMERICANO POST 11-S 

Antonio José Navarro

Editorial Valdemar. Colección: Intempestivas / INT-028
año: 2016
ISBN: 97884-7702-836-9
págs: 528

Sabido es que cada convulsión en el pulso de la historia ha tenido repercusión en el cine. Y más concretamente en el fantástico y de terror. La Alemania de la profunda crisis entre guerras fue cuna del expresionismo, que produciría las primeras obras maestras del cine fantástico y las más sombrías y tenebrosas pesadillas. El crack del 29, seguido por la Gran Depresión, propició el nacimiento en Estados Unidos del ciclo de terror de la Universal. El estallido de la bomba atómica y, más tarde la guerra fría, trajo un cine repleto de insectos gigantes, colosos antediluvianos y amenazadores mutantes provenientes de  otros mundos. Finalmente la guerra de Vietnam, los hippies y los crímenes cometidos por la familia Manson propiciaron la pesadilla que desató Tobe Hooper con La matanza de Texas  en 1974, continuada por sus muchos hermanos bastardos en lo que se conoce como American Gothic.

14344086_1104384482930843_4257602703834804379_n-2Antonio José Navarro demostrará en este  bien documentado ensayo que, tras los trágicos atentados del 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center de Nueva York, el impacto provocado propició que el cine de horror norteamericano profundizara en ciertas temáticas y formas de entenderlo y de acometerlo. Posesiones, zombies, exorcismos, porno torture, found footage , brutales vampiros similares en intereses a los grandes grupos corporativos, locos hillbilies , terrible houses y bosques habitados por desconocidos salvajes casi invisibles son algunas de las temáticas que el cine de horror influido por los eventos del 11-S ha desarrollado en lo que va de nuevo milenio. Temáticas que si bien en algunos casos resultan innegablemente influenciadas por el trauma causado en la sociedad americana, en otros casos se antojan forzadas, aunque no por ello se debilite la tesis que el autor quiere demostrar.

Así que, a pesar de no estar al 100% de acuerdo con las teorías del autor, lo que es incuestionable es que el libro funciona magníficamente como muestra de lo que el cine norteamericano de horror ha venido ofreciendo en lo que va de milenio, algo que, naturalmente, nos habla claramente de la evolución de la sociedad y de los hábitos de consumo del público. Nos ofrece un buen campo en el que investigar. Profundizando y recuperando algunos títulos que podrían haberse escapado entre la basta producción norteamericana de terror, ofreciendo interesantes lecturas a sagas y películas como  La casa de los 1.000 cadáveres (2003) y su secuela Los renegados del diablo (2005), la serie Saw (2004-2010) y la trilogía Hostel (2005-2011). Sin olvidar remakes como La matanza de Texas (2003), Las colinas tienen ojos (2006) o Amanecer de los muertos (2004). Y películas como Expediente Warren: The Conjuring (2013), El exorcismo de Emily Rose (2005), La tierra de los muertos vivientes (2005), Paranormal Activity (2007), Los extraños (2008), La cabaña en el bosque (2011), La Bruja (2015) o No respires (2008). Todo lo que convierte a El imperio del miedo en una lectura imprescindible para entender el cine de terror que se hace actualmente en Estados Unidos. Además de ser uno de los cada vez más escasos libros de tesis, que hacen descubrir al lector, por el análisis que realiza, interesantes lecturas paralelas en algunas películas que, de otro modo, podrían pasar desapercibidas como intrascendentes. Otra nueva propuesta, impecablemente editada como es norma de la casa, por Editorial Valdemar.

ANTONIO JOSÉ NAVARRO (Barcelona, 1966). Historiador y crítico cinematográfico, miembro de la Asociación Española de Historiadores del Cine (A.E.H.C.) y del consejo de redacción de la revista especializada Dirigido por. Actualmente colabora en Imágenes de actualidad, Blow Up (Italia) y el suplemento cultural del diario Ara. Es autor de los libros Alien/Los inconquistables (1995) y, en colaboración con Tomás Fernández Valentí, de Frankenstein. El mito de la vida artificial (2000). Fue miembro del comité de selección del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya-Sitges (2001-2002 y 2007-2011) y responsable del Departamento de Publicaciones, donde coordinó y participó, entre otros, en los siguientes libros publicados en VALDEMAR: La nueva carne. Una estética perversa del cuerpo (2002), El demonio en el cine (2007), Explorando mundos: el cine de ciencia-ficción (2008), King Kong 75 años después (2008), Las sombras del horror, Edgar Allan Poe en el cine (2009) y Pesadillas en la oscuridad. El cine de terror gótico (2010).

Hablando con Miguel Herrero: ‘Un, dos, tres, responda otra vez’ y televisión de culto

23 noviembre 2016 1 comentario
 cartadeajustetveMiguel Herrero San José es un fanático de la televisión. Mejor dicho, del mundo que rodea a todos esos programas que se materializan al apretar el botón de ese, para unos invento del diablo, y para otros caja de sorpresas. Su gran afición le ha llevado incluso a trabajar en ese medio como presentador durante 9 años en Castilla y León TV. Pero no se detiene ahí  la actividad de Miguel en conexión al mundo de la televisión, pues también ejerce como bloguero en ‘El retrovisor’ de Teleprograma.tv y colabora en Es Radio. Además, ha escrito cuatro libros sobre su mayor hobby, todos ellos publicados por Diabolo Ediciones: «Revisitando los 80″, «Los 80 responden otra vez«, «Telepasión por los 90» y «La historia del Un dos tres«, reciente novedad que nos ha decidido a ponernos en contacto con él para hablar un rato sobre la llamada ‘caja tonta’, que tanto odio como amor parece despertar. 

miguel_herrero_2014Lo primero ¿Qué es para ti la televisión?

La televisión es mi mejor hobbie. Desde pequeño siempre me fascinó el medio debido a los diferentes atractivos que proporciona. Las cabeceras, logotipos, las sintonías, la evolución de contenidos, los géneros… No sé qué hubiera sido de mi vida sin televisión, a qué le hubiera dedicado tanto tiempo. Porque no sólo es saber de ella y escribir sobre ella. Es coleccionar su merchandising, conocer a sus protagonistas, memorizar sus mejores o peores momentos… Todo el mundo tenemos que tener algo que nos apasione, que nos distraiga, que nos tenga pensando en esa actividad. Es una manera de ocuparse y de preocuparse. Curiosamente, ver la televisión no es mi intención primordial. Es saber de ella y compartirla con amigos, lo cual demuestra que no tiene por qué ser un medio alienante y disuasorio, sino todo lo contrario, que sirva para asociar y unir.

¿Como has planteado la investigación a la hora de realizar el libro?

Este libro de la historia del «Un dos tres» lo planteé hace justo un año de manera cronológica. Es lo primero que hago antes de escribir mis libros. La organización inicial es básica para que no te encuentres perdido durante el camino de desarrollo del volumen. El concurso se podía haber tratado por temáticas o por personajes que pasaron por el mismo pero creí que era más interesante entender el desarrollo de la idea que tuvo Chicho desde su nacimiento. Que un programa de televisión puede nacer con el concepto de circunstancial, efímero, como un concurso más de la programación y cómo el público va haciendo ese «monstruito» cada vez más grande, como una especie de niño que se va haciendo mayor, asume mayores conocimientos y crece con el cariño de quienes le rodean. El «Un dos tres» va evolucionando con la sociedad española, del blanco y negro y la dictadura a la televisión digital y las libertades. Cada capítulo se centra en una etapa del concurso, en todo lo que abarcó a lo largo y lo ancho de sus emisiones, con una guía de «episodios» final, puesto que cada semana se centraba en una temática y resulta entretenido saber de ese listado. El proceso abarcó el verme todos los programas que se conservan a la par que iba incluyendo entrevistas, reportajes y demás material de la época para ir contextualizando todo al unísono.

historia_undostres¿Cual es el primer recuerdo que tienes del concurso?

Mi primer recuerdo del programa está asociado a la segunda tanda de la tercera etapa (1983-84), es decir, la considerada «era Botilde». Es parte de mi infancia la bota en la cabecera del concurso, con su alegre sintonía, además de todo el merchandising que generó el «Un, dos, tres» como juegos, muñecos, discos, llaveros, cromos y pegatinas, siendo la «botibota» el objeto más característico de esa época. Su color morado y su bonito diseño reflejan a la perfección el espíritu infantil del programa, engordado en la cancioncilla que Mayra le cantaba a un robot de la mascota, «eres tú, Botilde amiga» en los especiales infantiles que hacía el concurso. Todas las mascotas del programa, así como azafatas, cómicos o presentadores, tienen su encanto pero en este caso, el que sea mi primer recuerdo de infancia lo hace aún más grato.

Has llegado a acudir a la grabación del ‘Un, dos, tres…’ como público ¿Cómo recuerdas la experiencia?

Efectivamente cumplí mi sueño en 2004 de vivir por dentro cómo eran las grabaciones del «Un dos tres». Hasta los 90 se daba el caso de que yo era demasiado pequeño para participar en las ediciones de adultos pero demasiado mayor para poder estar en las ediciones infantiles. Pero siempre soñé con estar en el «Un dos tres» aunque fuera como mero espectador. Estar cerca de lo que se vivía allí. El concurso en sí, las maratonianas grabaciones, el carácter de Chicho… Cuando supe de la vuelta del programa en el nuevo siglo, me movilicé junto a otros amigos fans del «Un dos tres» para acudir cuantas más semanas fuera posible como una ocasión única y, tal vez, irrepetible de sentir que estabas dentro del «Un dos tres». No era fácil trasladarse cada semana a Madrid y compaginarlo con el trabajo, pero así lo hice en 12 mhchichode las 19 entregas que conformaron aquella temporada. La experiencia fue muy grata, uno de los mejores momentos de mi vida cuando vi ese plató reconstruido en sus elementos clásicos de parte negativa, set de concursantes, set de azafatas, mesa, graderío… Conocer de cerca a todos sus integrantes, que nos pusieran perdidos de guarrerías… Cosas mejores y peores, pero algo de lo que siempre me sentiré muy feliz por haber vivido. Es como llevar a un fan de Disney a Disneyworld.

¿Te gustan las películas de Chicho? ¿No crees que perdimos a un gran director de cine?

Las dos películas de Chicho me parecen dos joyas de nuestro cine. «La residencia» muy especialmente no parece ni una producción española si no fuera por los nombres en los títulos de crédito. Se rodó de una manera absolutamente maravillosa, muy cuidadosamente, con doblaje para asemejarse a una película extranjera, con grandes interpretaciones y planos. En el caso de «¿Quién puede matar a un niño?» también hablamos de una temática muy arriesgada e interesante, con ciertas semejanzas a producciones del género como «Los pájaros», tomada como una invasión de pequeños seres con manía persecutoria. Ciertamente hemos perdido a un gran director de cine, tal vez por esa necesidad del público porque nos diera nuestras raciones de concurso entrañable. Pero bien es cierto que la producción de Chicho abarca tanto episodios de series como «Historias para no dormir», especiales aquí y fuera de nuestras fronteras, tipo «Los bulbos», que podríamos considerar una cinematografía aunque no fuesen oficialmente películas, siendo su última incursión al género «La culpa», dentro de las «películas para no dormir» de Telecinco.

¿Crees que esa memoria sentimental catódica está potenciada por el hecho de que tan solo había dos canales?

revisitandolos80los-80-responden-otra-vez-cubierta-baja-590x590telepasionporlos90Yo creo que el hecho de que haya tanta «telenostalgia» sí tiene que ver en la emisión de solo dos canales. O uno y medio ya que la Segunda Cadena solo emitía unas horas. Evidentemente los programas los conoció todo el mundo, sus sintonías y «momentazos» están más presentes en la memoria común que otros vividos ya con la llegada de las cadenas privadas. Pero también es verdad que la programación era más entrañable. Sus melodías no son comparables con las de ahora. No es lo mismo que veas un refrito con las sintonías de «La bola de cristal», «Sabadabadá» y «La cometa blanca» a que lo hagan en el futuro con el «Club Megatrix», «Art attack» o «TPH Club». Las mascotas, los presentadores, su forma de hablar y dirigirse al público, las revistas que informaron sobre la tele, como TP o Tele Indiscreta. Todo es susceptible de ser «culpable» de que la tele del pasado sea mejor. Que actuaran grupos como Mecano o Los Secretos le da un aire de prestigio que no lo tienen en la actualidad ni Melendi o Los Gemeliers. El hecho de que vayamos sobre seguro a emisiones que fueron un éxito o de gente que se hizo muy popular ya gana terreno a cosas que hemos visto en los últimos tiempos como «Levántate All Stars» o «El amor está en el aire».

¿Qué piensas de la televisión actual?

La televisión actual peca de repetirse demasiado en cuanto a formatos de éxito. Si una cadena triunfa con un programa sobre cocina pronto aparece otro con algo parecido y casi el mismo título. Los programas del corazón, las series de época, los concursos  de preguntas rápidas y los de nuevos talentos están omnipresentes en nuestras teles. Ahora les toca el turno a los de las primeras citas. Yo no soy de los críticos a los que todo les parece mal. A mi me han interesado espacios como «Hay una carta para ti» pero creo que la mejor televisión actual está en formatos de entretenimiento como «Tu cara me suena», de los que en el futuro aún les puedes sacar provecho para mostrar los mejores momentos o reunir a sus integrantes, como ha hecho TVE con «Operación triunfo». El error de la tele moderna está en ese tipo de espacios que cuando han pasado cinco años no sabes de qué hablaban o quiénes eran aquellos personajes. Aún siendo relativamente cercanos, todo cuanto ocurrió en «A tu lado» o en los primeros tiempos de «Sálvame» es absolutamente inservible para el archivo de la cadena que lo emite. Porque ni resultará entrañable ver a Kiko Hernández cómo se enfadaba en ese espacio ni la amante de un actor que contaba sus trapos sucios. Por eso, la tele clásica nos da entrevistas a Christopher Reeve o a Richard Gere mucho más atemporales que cualquier espacio de actualidad de hoy en día.

Presentando el libro del 'Un, dos, tres...' junto a Raúl Sender, Mayra Gómez Kemp y Alejandra Grepi (foto archivo Miguel Herrero)

Presentando el libro del ‘Un, dos, tres…’ junto a Raúl Sender, Mayra Gómez Kemp y Alejandra Grepi (foto: archivo Miguel Herrero)

¿Qué piensas de esa nostalgia hacia los setenta, ochenta e incluso noventa que se nota por la edición de libros que hablan sobre el tema?

La moda por lo retro se está manteniendo desde hace muchos años. Ya Guillermo Summers hizo programas muy interesantes en los 90 denominados «Mitomanía». De esa mitomanía parecía que el nuevo siglo se despegaba un poco pero en los últimos tiempos, el archivo de RTVE ha rescatado numerosas y valiosas joyas, siendo perfecto acompañamiento de espacios como «Cachitos de hierro y cromo «, «Cómo nos reímos», «Viaje al centro de la tele», «Ochénteame otra vez» o el nuevo «Espinete no existe». Hace cuatro años abrí la veda de libros retro previos a otras experiencias en pro de años de EGB y similares. Mi primer libro, «ReVisitando los 80» salió al mercado cuando apenas había libros que hubieran tratado única y exclusivamente esa maravillosa década. Continué con los 90 y ahora estoy inmerso en la historia del «Un dos tres». Pero, desde luego, que me parece estupendo que haya florecido todo ese fenómeno por recuperar el pasado. Es bueno no olvidarse de donde venimos para conocernos mejor y homenajear a quienes han sido nuestros maestros.

¿Has publicado tu libro como deseabas o has tenido que recortarlo un poco?

En la versión final de todos mis libros siempre hay que recortar respecto al material que he escrito en origen. Mi capacidad de síntesis no es demasiado buena. Yo escribo sin límites puesto que no me serviría una plantilla para adaptarme. Es cierto que tener que recortar es muy duro pero siempre hay matices que no son necesarios o que, incluso, alargan el texto innecesariamente cuando no necesitas un incunable. En este caso, la historia del «Un dos tres» recoge lo que todo fan del programa debe saber y lo que quien no lo haya conocido en profundidad deba saber. Anécdotas, curiosidades, recuerdos personales, declaraciones de sus integrantes, fotos, capturas, el impacto mediático y social de sus personajes y frases… Kiko, Mayra, Jordi y Míriam, Garó, el dúo Sacapuntas, don Cicuta, las Tacañonas, las azafatas, los números de baile, los mejores y los peores premios, la magia de Tamariz, Ruperta, el Chollo, la «faz más ododosa», el «Un dos tres» en otros países europeos, los invitados, los especiales con famosos o infantiles, los desfiles folklóricos… ¿Queréis más? El libro del «Un dos tres» es la solución.

hqdefault-1

http://www.diaboloediciones.com

 

 

La historia del mejor programa de nuestras vidas: Un, dos, tres, responda otra vez. Un libro de Miguel Herrero

22 noviembre 2016 Deja un comentario

075446bbe0a3a54648753ccf145b9870

UN, DOS, TRES, RESPONDA OTRA VEZ. La historia del mejor programa de nuestras vidas

Miguel Herrero (Tapa dura, 296 páginas a todo color. Diábolo Ediciones)

Los que rondamos los cincuenta y los sobrepasamos recordamos perfectamente lo que significaba la llegada del viernes, día mágico en el que, además de terminar la semana lectiva y laboral (en muchos casos), toda la familia se reunía ante el televisor para vivir una nueva emisión del concurso ‘Un, dos, tres, responda otra vez‘. Con ese programa nos reímos, aprendimos y también, ¿por qué no? algunos niños nos enamoramos por primera vez, ya que todos teníamos a nuestra presentadora favorita. No nos parecían tan lejanas como realmente estaban. Eran como esa vecina a la que veíamos y adorábamos en silencio. Hasta nuestras madres las apreciaban. Las conocíamos, al igual que a los cicutas, tacañones y tacañonas, a los que, esos sí, teníamos más cerca de lo que quisiéramos. Queríamos a Chicho, que nos había espantado con sus ‘Historias para no dormir‘ y queríamos, en resumen, un mundo mejor, esa vida en la que todos sonreían y que cada viernes nos llegaba, primero en blanco y negro y más tarde a todo color, desde esa pantalla a la fantasía que entonces era el televisor.

historia_undostresSin lugar a dudas, el ‘Un, dos, tres…’ forma parte de la memoria sentimental de muchos españoles. Sobre todo de los más mayores, ya que las generaciones posteriores ya lo conocieron en la época de las televisiones privadas, y no cuando la gris televisión franquista constaba solo de dos canales, que parecían llenarse de  vida y color gracias a este concurso. Y todo, realmente todo, lo que envolvió a ese universo creado por Chicho Ibáñez Serrador es lo que ha reunido Miguel Herrero en las páginas de Un, dos, tres, responda otra vez. La historia del mejor programa de nuestras vidas. Un voluminoso libro, editado por Diábolo Ediciones, que se añade a la colección de obras con las que la editorial rescata la maltratada cultura popular española. Miguel Herrero, como ha demostrado en otras de sus obras dedicadas al ente televisivo (varias de ellas editadas también por Diábolo), es todo un especialista que demuestra un gran conocimiento sobre el medio, y sobre el concurso en particular, y ha realizado EL LIBRO sobre este espacio televisivo. Un libro en el que se recoge, repito, absolutamente todo y más: todas las etapas, los personajes, la mecánica del concurso en cada edición, anécdotas, merchandising, temática y fecha de emisión de cada espacio… Todo. Y el autor lo ha hecho de la mejor manera posible, escarbando en prensa y revistas  de la época. Buscando el dato curioso, entrevistando a algunos personajes conectados con el concurso como la encantadora Aurora Claramunt o el entrañable Pepe Carabias (quien ya por si solo merecería un libro por ser historia viva de la televisión, del cine y del doblaje) y contando, además, con material gráfico proveniente de los archivos personales de los implicados.

Miguel abre nuestra memoria mientras leemos el libro, nos inunda de datos contagiándonos su propio entusiasmo. Se nota que ha disfrutado encontrando esa pequeña nota que desconocía, esa declaración contenida en aquella añeja publicación, esa portada tan curiosa. Y también se nota que goza al compartir todo ello con el lector. Por eso este es un libro valioso, apabullante y desmesurado en su contenido, pero también necesario para entender a un país que quería cambiar y que lo hizo a caballo de las distintas ediciones del concurso.

Leeremos sobre las diferentes etapas, de cómo se tuvo que enfrentar el programa a las cadenas privadas llegando a poner demasiada carne en el asador (¿recuerdan a Gloria Trevi?). Averiguaremos que la neumática Sabrina actuó antes en el concurso que en aquel inolvidable programa de fin de año; veremos como Chicho siguió apostando por que su programa no dejara de ser un espacio familiar en tiempos de mamachichos. Y veremos como el fin llegó con su apuesta personal por la cultura en la décima temporada, que quizás fue un suicidio buscado, premeditado, en un momento en el cual la más pura telebasura inundaba las parrillas televisivas.

Victoria Abril, Aurora Claramunt, Agatha Lys, Beatriz Escudero, Britt, Blanca Estrada, María Casal, Kim, Silvia Marsó, Lydia Bosch…; las coletillas que formaron parte de las conversaciones cotidianas de los españoles y que, todavía actualmente permanecen ya como lugares comunes de nuestro imaginario: ‘Veintidos ‘ ‘La plaza estaba abarrotaaa’, ‘¡Y eso duele…!’ ‘¿Porqué será?’, ‘Hasta aquí puedo leer’, ‘Hemos venido a jugar’,’¡Campana y se acabó!’… Los presentadores que fueron y los que no llegaron a ser pero cuyos nombres se barajaron; Doña Ruperta, Botilde, El Chollo, El Antichollo… todo recorre las páginas de este libro. Si hay que buscarle un pero, este sería la ausencia de pies de fotos, que nos aclararían quienes son algunos de los personajes que muestran.

Hay quien, como yo, piensa que la dedicación al concurso terminó truncando una muy interesante carrera cinematográfica. El mismo Chicho lo ha llegado a declarar, pero ahí queda el conjunto de su obra, que trasciende al hombre, importante en todos sus aspectos: su ficción televisiva con Historias para no dormir, recuperadas  por el sello 39 Escalones en un magnífico pack en DVD; su obra cinematográfica que, lamentablemente, se limita a dos largometrajes (La residencia y ¿Quién puede matar a un niño?); su poco conocida faceta teatral (con obras como El agujerito y Aprobado en castidad/inocencia); y sus espacios televisivos (concursos y otros programas multipremiados que merecerían una edición en condiciones como Historias de la frivolidad).

Sin duda los estamentos oficiales maltratan y ningunean la cultura popular, los cómics, el cine y la televisión que muchos tenemos en nuestra memoria pero que oficialmente parece no haber existido, mientras otras épocas se están entronizando de manera desaforada. Así que mientra haya estudiosos entusiastas como Miguel Herrero y editoriales como Diábolo Ediciones parece que habrá un reducto donde quedará resguardada. Porque aunque Serendipia está un poco harto de esta operación nostalgia  (video clubs, los ochenta, la movida, EGB’s…) siempre estará a favor si se hace desde trabajos escrupulosamente realizados que escarben y vayan más allá de un simple desempolvar el pasado.

Las lecturas de Serendipia: Las fábulas mecánicas. Guillermo Del Toro

9 noviembre 2016 Deja un comentario

075446bbe0a3a54648753ccf145b9870

Clamaba al cielo el poder disponer de un libro en castellano sobre Guillermo Del Toro y Las fábulas mecánicas ha venido a paliar, en parte, esa sequía, ya que se trata de un magnífico y riguroso acercamiento crítico a la obra del cineasta mexicano. Quizás no todo lo exhaustivo que uno hubiera deseado, pero hay que tener en cuenta que el basto imaginario de Del Toro requeriría un volumen mucho más extenso para ser tratado al detalle y con justicia.

las-fabulas-mecanicas-guillermo-del-toroEn todo caso la propuesta que nos ofrece Calamar Ediciones es de un atractivo ineludible. Principalmente porque está coordinada por Juan A. Pedrero Santos, escritor al que ya hemos tenido ocasión de tratar en otras ocasiones, y que se ha rodeado de un buen número de colaboradores de primer orden como son Javier G. Romero, Tonio L. Alarcón, Rubén Higueras Flores, Carlos Díaz Maroto, José Luis Salvador Estébenez, Adrián Sánchez, Tomás Fernández Valentí y Diego Salgado los cuales, junto al propio Pedrero Santos, analizan la filmografía del director título a título. Santiago Segura, amigo personal del director mexicano, abre el libro con un divertido prólogo y Guillermo Del Toro, además de responder a una extensa e interesante entrevista telefónica realizada por el coordinador de la obra, ha cedido uno de los detallados perfiles biográficos que habitualmente realiza de sus personajes con los que ayuda al actor a ponerse en situación. Finalmente Calamar Ediciones redondea la obra reproduciendo fielmente, y en magnífico papel, el estupendo material gráfico que ha cedido el propio cineasta.

La sobria portada iluminada por Mike Mignola nos dará acceso a casi 250 páginas que nos introducirán en el barroco universo de Guillermo Del Toro, repleto de insectos con forma humana, vampiros patéticos,  mechas y kaijus, súper-héroes procedentes del infierno, fantasmas y goticismos de ultratumba. Mundos de pesadilla, pero también de hadas, que componen el valioso legado de este creador tan particular.

Leeremos sobre su ópera prima Cronos, cinta que algunos se empecinan en considerar su mejor obra, reduciendo casi a la nada todos sus logros posteriores. Sabremos de su problemática gestación, con un guión mil veces revisado, incluso durante el propio rodaje. Leeremos como Del Toro ama a todos sus hijos, considerando igual de personales y autobiográficas sus Hellboy como El laberinto del fauno. Sabremos de su encontronazo con el sistema de estudios norteamericano. De Mimic y Blade II. Tambien, naturalmente de sus películas españolas, tan fantásticamente arraigadas en los profundos miedos de nuestra contienda civil, como son la ya mencionada El las-fabulas-mecanicas-guillermo-del-toro-1 laberinto del fauno y El espinazo del diablo. Y sabremos como cobraron vida en la imaginación del director los titanes de Pacific Rim y los fantasmas íntimos de La cumbre escarlata.  Magia y aventuras que  los diferentes escritores de Las fábulas mecánicas han abordado cada uno a su propia manera. Algunos describiendo la película paso a paso y añadiendo lo que les va sugiriendo el director; otros mezclando análisis y crítica con la descripción de los diferentes elementos artísticos, ya sean humanos o materiales. Pero todos los artículos, cada cual con su propia idiosincrasia, no chirrían en el todo que conforma el libro, mérito que hay que atribuir a Juan A. Pedrero Santos y su trabajo de coordinación.

Al terminar de leer las reseñas y críticas de todas las cintas el lector curioso, que gusta de saber también de los avatares biográficos del protagonista del libro, podrá resarcirse, en parte, con la extensa entrevista en la que Del Toro se abre especialmente al coordinador. Hablando de su forma de trabajar, de su vida y deteniéndose especialmente en su niñez, pero dejando muy claro que el cine lo es todo para el. Que respira, bebe y come cine. Y que su género es el fantástico:

«Cuando lees la historia del cine de terror, de ciencia ficción, del fantástico en general, te encuentras sobre todo con biografías de directores que lo practican como un escalón hacia un cine más ‘genuino’, y que después lo repudian o rechazan; reniegan de su origen. Para mí, este es mi origen y este es mi fin; es decir, hablar del bien y del mal en términos de parábola, muy amplificada por el fantástico: eso es lo que quería hacer cuando tenía quince  años, y lo que quiero seguir haciendo ahora que tengo cincuenta y dos» (Pág. 161).

Del Toro, que no duda en considerarse a sí mismo un niño grande, con su gran sala de juegos, Bleak House, y sus cuadernos de apretada caligrafía en los cuales escribe y dibuja lo que se le ocurre a su fantástica imaginación, se muestra como un humilde y agradecido creador de tan basto, como maravilloso, universo, al que ahora podemos introducirnos de la mano de Calamar Ediciones.

ÍNDICE

Prólogo. Santiago Segura
Guillermo del Toro. Una vida entre fábulas. Juan Andrés Pedrero Santos

Cronos. Mala sangre. Tonio L. Alarcón
Mimic. La humanidad en peligro. Rubén Higueras Flores
El espinazo del diablo. De la esencia de los fantasmas. Carlos Díaz Maroto
Blade II. Entre la experimentación y el encargo. José Luis Salvador Estébenez
Hellboy. La mano de piedra del destino. Adrián Sánchez
El laberinto del fauno. Las pruebas mágicas de Ofelia. Tomás Fernández Valentí 
Hellboy II. El ejército dorado. Y aun así, nunca seremos humanos… Javier G. Romero
Pacific Rim. Monstruos contra monstruos. Juan Andrés Pedrero Santos
La cumbre escarlata. Gótico tardío. Diego Salgado

Entrevista con Guillermo del Toro. Juan Andrés Pedrero Santos
Biografía de un personaje: Lucille Sharpe. Guillermo del Toro 
Filmografía
Bibliografía
Índice onomástico

Mas información: http://www.calamarediciones.com/

Entrevista a Tony Jiménez: «Amo el terror escrito gracias a King, y escribo terror gracias a King».

28 septiembre 2016 Deja un comentario

Ya les hemos explicado cuanto nos ha agradado el libro que Tony Jiménez ha escrito (y Applehead Team ha editado) dedicado a la vida y, sobre todo obra, de Stephen King. El maestro de la narrativa terrorífica ha dejado huella en varias generaciones de lectores, de tal forma que muchos hemos tenido nuestra etapa King. Así que es todo un gozo repasar aquellos primeros terrores junto Tony en su libro. Pero, tan bien nos ha caído este escritor que hemos  querido hablar con él, saber más de su experiencia con el escritor de Portlan (Maine) y con el mundo de la escritura en general, así que Proyecto Naschy se enorgullece de presentarles a Tony Jiménez.

10847078_839796209395067_602640252_nTony Jiménez (Málaga, 1984). Comenzó a sentir la fiebre de la escritura muy joven, y desde entonces no ha parado de crear historias. Ganador y finalista de varios certámenes, seleccionador de compilaciones de relatos y jurado, ha participado en numerosas antologías como Antología Z: Volumen 4: Zombimaquia, Calabazas en el Trastero: Empresas, Pasos en la oscuridad, Epic. Antología de fantasía épica, Avengers: Poder absoluto, Body Shots, Historia se escribe con Z, Dejen morir antes de entrar, El viejo terrible y otros cuentos inquietantes, Invasores de mundos: Crónicas del Cosmos Vol. I, Los crímenes de la rue Morgue y más cuentos inquietantes, El idioma del miedo, ¡Zombifícalo!, Dimensión B, Imaginaria, Esta noche conectaremos con el infierno, Demonalia, Los papeles perdidos de Stephen King, Una utopía, por favor, Supermalia, El monasterio de Santa Dunia y La cosecha del arco iris entre otras. Es también autor de las antologías Actos de Venganza y Actos de Venganza: Edición definitiva, del ensayo Here´s Johnny! Las pesadillas de Stephen King, además de las novelas de terror Cinco tumbas sin lápida, Drácula vs. la momia: Batalla por Chicago, El que se esconde y Tormenta Sangrienta, resultando ésta última ganadora del Premio Ultratumba al Mejor Libro y finalista del premio Nocte a Mejor Novela Nacional en 2015.

 

Ante todo cómo entra Stephen King en tu vida y que influencia supone para ti

Stephen King entró en mi vida mucho antes de saber quién era Stephen King. Al ser hijo de los 80, me críe con numerosas películas de terror de aquella época, así que no sólo cayó alguna basada en las obras del de Maine, sino varias, formando automáticamente muchas de ellas parte de mi lista de cine de terror predilecto. Fue entre los 10-11 años que, ya como ávido lector de terror, me sumergí en las maravillosas páginas de los trabajos del Rey, concretamente con «Misery». Resultó una experiencia embriagadora, transformando mi mundo como lector de terror y fantástico, no limitado precisamente, pero sí falto del autor que me llenara por completo, que no sólo consiguiera que me gustase ese tipo de literatura, sino que la amase. Stephen King lo logró. Era evidente que estaba esperándolo a él.

9780670813643-uk-300

Misery (1987) Primera edición americana

Llegados a este punto, imagínate la influencia que tiene en mí no sólo como lector, sino como autor. No es extraño que cada nuevo libro que escribo y publico, ya sea una novela o una antología, lleve un poco de él, a veces más y a veces menos, pero siempre hay del de Maine en ellos, y nunca verás que lo niegue, al contrario, me siento muy orgulloso de ser un Little King, un hijo de King. Precisamente, «Cinco tumbas sin lápida», mi primera novela, era todo un homenaje al Rey de principio a fin, incluido el escritor bloqueado en un pueblo maldito. Si como lector King consiguió que amara la literatura de terror, como escritor hace que quiera provocar las mismas sensaciones en el lector que él, tratando de tocar todos los aspectos posibles del terror, el horror, el miedo y la psicología del ser humano, por luminosa u oscura que resulte. Amo el terror escrito gracias a King, y escribo terror gracias a King. ¿Existe mayor influencia que esa?

¿Piensas que a Stephen King se le toma peyorativamente como un escritor de best sellers?

No sólo es que lo piense, es que está más que demostrado, lamentablemente. A King siempre se le ha tomado poco en serio por eso de escribir terror, y cuando intentaba ir más allá ha provocado risas por parte de los críticos, por no hablar de que su consideración de escritor de best sellers siempre lo ha colocado en una posición sencilla para ser vilipendiado por todo aquel que piensa que cuando un artista vende mucho es que debe ser malo… ¡Cuando tendríamos que pensar todo lo contrario! Afortunadamente, con los años, el estatus de King ha cambiado bastante al respecto, y aunque es cierto que todavía existen críticos a su bibliografía (¿cuántos se meten con sus finales cuando tiene más de los buenos que de los malos?), son muchos los que se han quedado en el camino tras demostrar King que es un autor bastante más serio que lo que parecía en los 80, cuando todos los que lo despreciaban lo hacían porque, según ellos, sólo creaba historias truculentas, de monstruos, asesinos en serie y mucha sangre. «El pasillo de la muerte», «Dolores Claiborne», «Las cuatro estaciones» y «Misery», entre muchos otros títulos, son algunos de los mejores ejemplos que ha ido dando el de Maine sobre su soltura a la hora de tratar temas que la crítica especializada (si es que existe eso) considera más serios que los vampiros, los fantasmas, los coches vivientes o los payasos devoradores de niños. Y no sólo es que King nos haya hablado acerca de la violencia machista, los malos tratos, la vejez o el paso de la adolescencia a la adultez, sino que lo ha hecho (y lo hace) con una maestría envidiable.

stephen-king_2

En las reseñas que has realizado echo de menos un ingrediente que recuerdo bastante bien en la obra del escritor: el sexo.

Muy buen detalle el que me sacas, sin ánimo de peloteo, y completamente cierto, porque King es bastante «calentorro» a la hora de colocar escenas de sexo en sus novelas, ninguna de ellas forzada, y sí, pienso también en aquella tan controvertida de «It (Eso)» que no comentaré aquí para no reventar spoilers a quienes no se la hayan leído aún. A mi favor debo apuntar a que todavía queda por salir el segundo volumen del ensayo, y ahí puedo asegurarte que sí que habrá alguna mención a este tipo de escenas, aunque nada del otro mundo, porque si me tuviera que parar a analizarlas también tendría que hacerlo con, por ejemplo, las más sangrientas, y considero que a no ser que sean de vital importancia para la obra que se analice no conviene recrearse demasiado en ellas y sí en otros aspectos de tal o cual libro. También para evitar spoilers como decía antes, claro. Pero es cierto, en el primer volumen paso muy de puntillas sobre ellas, algo que no ocurre en el segundo. Lo prometo.

¿Eres consciente de que algunos comentarios sobre películas no coinciden con la opinión mayoritaria de algunos elementos que se niegan en ver virtudes en los remakes?

Si me permites, debo señalar que es otra gran pregunta ésta que me haces, y además bastante curiosa, en especial porque una de las reseñas más controvertidas que se han hecho sobre el primer volumen del ensayo señalaba que era demasiado conformista y amable con la mayoría de las novelas de King, e incluso con sus películas. Lo curioso es que, como dices, hay cosas donde prefiero las nuevas versiones cinematográficas de algunos de los libros que a las clásicas, lo que, sin duda, no coincide con la opinión mayoritaria de lectores constantes. En pocas palabras, con esos títulos me podría haber ido a lo fácil, mentir en cuanto a mi opinión personal y quedar bien, pero al final, mira, he decidido arriesgarme.

Centrándome más en la pregunta, sí, soy consciente de que hay elecciones que levantarán muchas ampollas a pesar de que deje claro que no es más que mi opinión, tan personal como subjetiva. Prefiero la nueva versión cinematográfica de «El misterio de Salem´s Lot» a la que hizo Tobe Hooper con ese nosferatu sacado directamente de los chinos, y hay escenas de la nueva versión de «Carrie» que me parecen mejor conseguidas aunque sea por el adelanto en los efectos especiales. Al César lo que es del César, hay adaptaciones que vi ya teniendo una edad, por lo que poco pudieron sorprenderme como sí hicieron con quienes las disfrutaron nada más estrenarse. Y al mismo tiempo creo que hay que admitir que hay clásicas películas King que han envejecido muy, muy mal.

En cuanto a los remakes, reconozco que es un tema que me apasiona, y que daría para un sinnúmero de entrevistas. Creo que existen demasiados prejuicios al respecto, en especial cuando hay remakes que son clásicos del cine como «El precio del poder» y «El cabo del miedo», e incluso Alfred Hitchcock hacía remakes, por no hablar de John Carpenter. La gente protesta por los remakes porque resulta que un remake indica la falta de ideas de Hollywood. ¿Alguien considera a Hitchcock y a Carpenter personas faltas de ideas originales? Y peor es el argumento de que todos los remakes son malos. Que conste que no defiendo los remakes sistemáticamente, pero igual que los hay malos los hay buenos. No son un género en sí mismo, sino un tipo de películas que sacan los estudios, ni más ni menos. Hay espectadores que hablan de los remakes como si les hubieran violado a un familiar, o algo así.

Con respecto a King, deberíamos hablar de nuevas adaptaciones, en especial cuando las nuevas versiones se fijan más en el material original que en las películas ya hechas. Por ejemplo, ahí tenemos la miniserie televisiva de «El resplandor», que dirigió Mick Garris, gran amigo de King, y donde el de Maine pudo meter mano para que se respetara su libro, cosa que Kubrick apenas hizo con su versión, y eso que luego le salió una de las mejores películas de terror de la historia. Con la nueva adaptación de «It (Eso)» se están basando más en el libro que en la miniserie televisiva. En cambio, la última de «Carrie» sí que está más cerca del remake, y aun así posee aspectos muy, muy interesantes.

¿Has tenido que volver a leer la biblioteca completa del autor para volver a introducirte en su universo?

1512855_811367752212098_921467656_nReconozco que no. Algún que otro libro he tenido que repasarlo, porque hacía bastante tiempo desde mis primeras lecturas y, lo admito, también para releerlo por puras ganas de hacerlo… ¡Que nadie me culpe! Ya de paso aprovechaba, ¿no? Por supuesto, no me olvido de los títulos nuevos, que esos sí que he tenido que catarlos por primera vez para tenerlos listos para el ensayo. Pero, en general, son pocos los que he tenido que leer, sobre todo los que ya llevaba años sin abrir. He releído tantas veces la bibliografía entera del de Maine que casi ni me hizo falta repasarla.

Dinos tus obras favoritas de King (aunque ya las nombras en el libro y coincido contigo: It, Cementerio de Animales y El misterio de Salem’s Lot -si no has cambiado de opinión-) y qué tienen para que lo sean.

Normalmente, cuando me hacen esta pregunta digo cinco, porque es cierto que las tres primeras es raro que varíen, y sí, son esas: «It (Eso)», «Cementerio de animales» y «El misterio de Salem´s Lot». Las dos que faltarían en mi lista principal cambian según el día, y suelen ser «Apocalipsis», «La Torre Oscura», «Christine», «El resplandor», «La mitad oscura»… No varío mucho entre ellas, pero me cuesta decidirme para finalizar el top five. Pero estamos hablando de King, ¡qué complicado es elegir sus mejores obras con la extensa bibliografía que tiene! Y más teniendo en cuenta que su etapa de los 70-80 es soberbia.

it_cover

    It (1986) Primera edición americana

En cuanto a lo que tienen esos títulos para que sean mis favoritos, me detendré sólo en los tres primeros, en los que me alegra mucho coincidir contigo, por cierto. Empezando de atrás adelante, «El misterio de Salem´s Lot»  me parece que contiene todos los buenos ingredientes que asociamos a la literatura de King, es decir, un escritor como protagonista, un pueblo maldito lleno de secretos, un escenario maligno en dicha localidad, una mezcla del mal humano con el mal sobrenatural en forma de vampiros en este caso, una estupenda cantidad de secundarios tan bien construidos como el protagonista y una crítica hacia las pequeñas comunidades norteamericanas. «Cementerio de animales» no se distancia demasiado de lo que he comentado acerca de «El misterio de Salem´s Lot», sólo que introduce una carga de terror todavía más fuerte, siendo uno de los trabajos más pesadillescos de King, capaz de conseguir que lo leamos con la luz encendida, y aun así estemos mirando hacia atrás continuamente por miedo a que alguna de las criaturas del libro nos aceche. De «It (Eso)» no podría hablar de forma demasiado diferente, añadiendo que es todo lo que significa Stephen King, por dentro y por fuera, su imaginación al completo hecha libro, su universo entero transmutado en más de mil páginas de terror. «It (Eso)», para mí, no es sólo la novela de terror definitiva, sino la obra definitiva de Stephen King, un título que significa pasear por la mente del escritor sin ninguna censura, acompañando a los Perdedores en su escalofriante enfrentamiento contra la criatura a la que conocen como Pennywise, la suma de todos los miedos del ser humano. Y sí, también contamos en la novela con un escritor de terror y un pueblo tan lleno de secretos como de horror. «It (Eso)» es el alma de Stephen King. ¿Cómo podría no ser mi obra favorita del maestro?

¿Para cuando la segunda entrega del libro sobre King? Y, por cierto, ¿a qué se debe el título Here´s Johnny!?

Si todo va bien y los retoques que le estoy dando no fallan, debería salir para finales de este 2016, es decir, para diciembre… ¡King para los Reyes Magos! Me ahorraré los juegos de palabras al respecto. Sin embargo, hay que tener precaución con todos estos temas editoriales, porque cualquier pequeño problema puede suponer un retraso de un par de meses como mínimo, pero en principio queremos que salga para diciembre de 2016, sí.

En cuanto al título, fue sugerencia de uno de los editores, y enlaza con la frase que suelta el Jack Torrance de Jack Nicholson en la famosa escena del hacha en «El resplandor» de Stanley Kubrick. Lo cierto es que la frase viene a su vez del programa de Johnny Carson, muy conocido en Estados Unidos; era el modo en el que se presentaba al propio Johnny. Here´s Johnny!!!!!!!! Uno de los editores de Applehead Team Creaciones pensó que sería un buen guiño que, además, lo diferenciaría de ensayos anteriores sobre la figura de King.

¿Qué autores de ficción modernos estarían en tu top personal?

Si me permites, voy a dividir esta respuesta en dos, para así poder hablar tanto de autores internacionales como de nacionales, lo cual creo justo en estos tiempos en los que vivimos un resurgir de la literatura fantástica y de terror bastante fuerte en nuestro país.

Clive Barker, Dean Koontz y Ramsey Campbell me parecen nombres que no pueden faltar en la lista del buen lector de terror y fantástico, al menos si hablamos de autores modernos, por supuesto. Y no se me olvida Joe Hill, nada más y nada menos que uno de los hijos de Stephen King, quien no tiene el bagaje de los mencionados, pero sí toda su calidad, como bien demuestran obras como «Fantasmas», «El traje del muerto» y «Cuernos». Atentos a Hill, porque fácilmente va a pasar del Príncipe del Terror a ser el nuevo Rey del género, sustituyendo a su padre. Y no exagero, no.

En cuanto al ámbito nacional, y espero que no se me olvide ninguno de los de mi top personal, y si es así que me perdonen, tenemos nombres tan interesantes como los de Miguel Córdoba, Israel Moreno, Toni R. Pons, Allan J. Arcal, Javier Herce, Miguel Aguerralde, Elio Quiroga, Víctor Conde, Cristian Blanco, Alicia Sánchez, Antonio Sánchez Vázquez… No se puede decir que en España no tengamos donde elegir a la hora de leer buen género.

Cuéntanos ¿Cómo ves el mercado literario español? ¿Qué opinión te merecen estas pequeñas editoriales que están saliendo por las facilidades de la impresión digital? ¿Qué tal te han tratado en Applehead Team Creaciones? ¿Han aportado sugerencias para tu ensayo?

batallaporchicagoportada_zps6d91b05dEl mercado literario español lo veo complicado, aunque reconozco que siempre soy de los que usan el optimismo como arma, no en clave de «podríamos estar peor», pero sí en el hecho de que se están dando pasos correctos para que podamos estar mucho mejor. Eso sí, es un camino que se recorre muy despacio, quizá demasiado para lo rápido que vamos cuando surgen los escollos. Esta crisis que nos ha tocado sufrir, y que precisamente estamos pagando quienes menos culpa tenemos, nos está afectando en todos los ámbitos, y el mercado literario no es una excepción. Se dice que cada vez leemos menos, y a pesar de que salen numerosas encuestas que puede confirmar estas palabras, yo creo que los lectores son cada vez más fieles, y que hay que buscar a los nuevos que sustituyan a los que ni siquiera se han acercado habitualmente a los libros. ¿Qué veo mal? Los escritores y editores siguen cobrando muy poco para el trabajo que tienen entre manos, demasiadas buenas librerías cierran, la publicidad se queda siempre para las grandes editoriales y los autores ya bien posicionados… Pero insisto, soy de los que ven el vaso medio lleno, y cada día surgen nuevas editoriales con ganas de hacer las cosas bien y acertar donde las de siempre fallan, cada día surgen nuevos autores con ganas de renovar el mundillo literario y cada día el terror y el fantástico, géneros habitualmente minoritarios, se hacen más hueco en este difícil mercado.

En cuanto a mi opinión sobre las pequeñas editoriales, reconozco que soy muy, muy, muy fan de ellas. No es casualidad que con eqse1-211x300todas las que he publicado sean pequeñas o medianas, editoriales recién nacidas con las que ir creciendo como autor mientras ellas lo hacen a su vez como editoriales. Me parece una estupenda forma de aprender y evolucionar como escritor, al mismo tiempo que lo hacen los editores con los que uno trabaja. Sería ingenuo obviar que tienen sus puntos flacos, como por ejemplo, no poder llegar tan lejos como las editoriales grandes, pero igual que tienen sus puntos débiles también tienen muchos fuertes, como por ejemplo, menos miedo a la hora de apostar por nuevos autores y géneros considerados minoritarios, lo cual tiene gracia, porque los movimientos de las editoriales pequeñas deben hacerse con más cuidado porque que funcionen o no un par de títulos puede ser la diferencia entre cerrar o continuar publicando, un handicap con el que no cuentan las editoriales grandes. Las editoriales pequeñas llevan abriendo camino de un tiempo a esta parte. ¿Habría boom zombi en la literatura española de no haber sido por la apuesta de Dolmen? Permíteme que lo dude bastante. Las editoriales grandes, con todo su derecho por supuesto, apuestan por lo que saben que va a funcionar, mientras que las pequeñas abren camino, precisamente para que luego estas editoriales mayores puedan recoger algunos de sus éxitos y hacerlos más grandes todavía. Si tuviera que señalar más puntos fuertes de las editoriales pequeñas está, por supuesto, el trato que dispensan, mucho más familiar, cercano y personal con sus autores que las editoriales grandes. Más que ser dos mundos diferentes son las dos caras de una misma moneda.

tormenta-sangrientaEl trato por parte de Applehead Team Creaciones siempre ha sido excepcional. No tengo ninguna queja (y quienes me conocen saben que no soy famoso precisamente por morderme la lengua) de las tres editoriales con las que trabajo actualmente, es decir, Applehead Team Creaciones, El Transbordador y Dilatando Mentes, todo lo contrario, los halagos serían tantos que deberíamos dedicar dos entrevistas enteras a ellos. Con los manzanitos de Málaga, como llamo yo a los chicos de Applehead Team Creaciones, mi relación es de amistad incluso antes de publicarme, ya que Emilio Díez y yo, uno de los editores, nos conocíamos previamente. Él fue el que me invitó a formar parte de la editorial en calidad de autor, fueron ellos los que creyeron en proyectos como la extensa novela «Tormenta Sangrienta» y la reedición de «Actos de Venganza». Mientras me sigan aguantando, seguiré colaborando con ellos en todo lo que pueda y quieran. Hay más que una relación profesional ahí, como me gusta mantener con los editores con los que suelo trabajar de forma cercana. Y sí que ofrecieron sugerencias para con el ensayo, en especial con el título, como he mencionado antes, aunque no muchas más. Me han dejado mucha libertad a la hora de escribirlo, lo cual es de agradecer. Eso sí, con las fotografías han sido mucho más estrictos.

Recomiéndanos un libro y una película.

Pues por un lado voy a intentar ser original, y por otro voy a ser tremendamente predecible, ja, ja, ja.

¿Un libro? «Ciudad de Heridas» de Miguel Córdoba, editada por El Transbordador. Atentos a este autor porque va a ser uno de los grandes de la literatura fantástica de nuestro país. Si os gusta King, Clive Barker, el surrealismo, la obra «Los Cantos de Maldoror», la ciencia-ficción y la metaliteratura, debéis leer su primera novela sí o sí. Yo lo considero el Clive Barker español, así que creo que eso lo dice todo.

¿Una película? «Alien, el octavo pasajero», uno de mis títulos fílmicos favoritos de todos los tiempos, y la que me parece una de las mejores cintas de terror de la historia, compitiendo de cerca con «El Exorcista» y «La Cosa». Me parece una obra maestra, un gran ejemplo de cómo hacer buen cine más allá de su género y una historia terrorífica de principio a fin. Imprescindible para todo fan del fantástico y del terror, en especial, si te quieres dedicar a cualquier disciplina artística sobre el tema, sea escribir, dirigir…

Y finalmente, añade lo que quieras.

Pues ya que estamos hablando de «Las pesadillas de Stephen King», voy a aprovechar para recomendar el libro desde aquí, aunque se me hace complicado hablar bien de él, ya que es algo que deberían hacer los lectores, no yo. Pero por probar no se pierde nada, ¿verdad? Tenéis aquí el primer ensayo en castellano sobre el de Maine completo al cien por cien, un volumen que creo disfrutarán tanto los lectores constantes de toda la vida como los recién llegados al universo del Rey. Es un título tan actualizado, trabajado y completo que hemos necesito dos volúmenes para meterlo todo, así que no os dejéis engañar por esos tomos unitarios donde supuestamente viene todo lo que se debe saber acerca de Stephen King, porque la información que se necesita para ello bien ocupa las mil páginas, así que cuidado con que os la cuelen. Curiosidades, análisis de todos los libros, anécdotas vitales, Richard Bachman sin secretos, colaboradores frikings de primera, Joe Hill, críticas de todas las adaptaciones audiovisuales, menciones a las obras no terminadas… «Las pesadillas de Stephen King» es TODO Stephen King. De verdad de la buena. ¿Os atreveréis a comprobarlo?

Un buen consejo: atreveos, porque os puedo garantizar que no os arrepentiréis. 

9eac7ac4dca19e5eb5120570cddd6974b16b28b7_king

 

 

Las lecturas de Serendipia: ‘Here’s Johnny! Las pesadillas de Stephen King’

28 septiembre 2016 Deja un comentario

075446bbe0a3a54648753ccf145b9870

HERE’S JOHNNY! LAS PESADILLAS DE STEPHEN KING Vol. 1 (1974-1989)

Tony Jiménez (Tapa blanda, 366 páginas -con fotos en blanco y negro-, Applehead Team Creaciones)

Quien más quien menos se ha iniciado en esto de la literatura fantástica y de terror de la mano de Stephen King. En mi caso me inicié con Poe, pero no tardé en saltar a King gracias a un amigo que se compraba sus novelas conforme se publicaban, introduciendo al escritor de Portlan en mi imaginario literario junto a cómics, cine, música y el más desaforado onanismo. Así devoré en el momento de su publicación obras como La danza de la muerte, El fugitivo, Las cuatro estaciones, El ciclo del hombre lobo, que juntaba a King con uno de mis ilustradores favoritos, Bernie Wrightson, y sobre todo It y El cementerio de animales, entre muchas otras novelas anteriores y posteriores. Luego vino mi etapa Lovecraft y como que fui dejando de lado al de Portlan, vaya usted a saber porqué. Aunque eso no significa que no le echara un ojo de vez en cuando, por supuesto. Quien sabe, puede que el motivo de que no volviera a abrir uno de sus libros fuera la convicción de que, en caso de hacerlo, otra vez caería bajo el influjo del escritor y sería incapaz de soltarlo hasta que no lo terminara, junto con el resto de su obra. Todo un acto de posesión.

HERES-JOHNNY-VOL-1-PORTADAEl caso es que  Here’s Johnny! Las pesadillas de Stephen King personalmente me llega en un momento en el que me apetece recordar aquellas lecturas y aquellas películas. Digo recordar porque este primer tomo (de dos) repasa gran parte de lo que he tenido el placer de leer y ver en relación con Stephen King que es,  no nos engañemos, lo mejor de su producción: desde Carrie a La mitad oscura. Quince años en la carrera de este prolífico escritor que representan hablar de 28 libros y un buen número de películas basadas en ellos y en su particular universo. Y todo esto nos llega, en mi opinión, de la mejor forma posible. De la mano de un escritor, Tony Jiménez,  al que no tengo el placer de conocer, pero que demuestra pasión por el cine. Pero que sobre todo es escritor de ficción, especialmente de terror, así que sabe de lo que habla, dándonos un buen punto de vista sobre la obra del Rey y sobre el arte y los resorte necesarios para dar miedo mediante la escritura. Gran admirador de la obra del de Portlan, ya desde el principio Tony Jiménez nos trata de tú a tú. En tono cercano. Sabedor de que está hablando con alguien que, como él, ama la obra del escritor americano. De fan a fan. Derrochando pasión y como todo buen escritor, contagiando las ganas de volver a sumergirse en la lectura de aquel libro que tanto te atrapó o probar a leer alguno pendiente. De meterse de nuevo en aquellas envolventes tramas y acompañar a aquellos personajes que llegaban a convertirse casi en amigos junto a los que sufrías los peligros que King les/nos tenía preparados. Tony nos descubre cosas que no conocíamos: se adentra en la biografía del autor y nos rebela sorprendentes conexiones entre algunas obras del escritor; sus problemas con las drogas y el alcohol; su opinión sobre las adaptaciones cinematográficas; los proyectos no publicados; las adaptaciones que no pudieron ser. Y todo ello sin recurrir a ese mal endémico de nuestro tiempo que es la nostalgia. Tony, (y permítanme que le tuteé, pues después de leer este libro uno parece que conozca al autor, pues hay mucho de él en esas páginas), escribe las reseñas de las películas de modo realista, sin que los recuerdos de la infancia le hagan ver obras de arte donde tan solo hay resultones telefilmes y algunos de ellos, por cierto, bastante perjudicados por el paso del tiempo. Y eso resulta refrescante, aunque sin duda le supondrán alguna colleja virtual de la mano de esa parte cenutria del fandom que no quiere ver lo evidente: que no todo lo de antes era magnífico y no todo lo de ahora es basura.

Estemos o no de acuerdo con su opinión, la sinceridad que destilan las páginas de este libro nos agrada mucho. Resulta muy agradable. Así Here’s Johnny! Las pesadillas de Stephen King ha sido, para el que todo esto les cuenta, como un reencuentro con un viejo amigo al que hacía tiempo que no veía, pero al que de vez en cuando recordaba con cariño. Y encontrarlo bien, gozando de buena salud. Y aunque es inevitable recordar con él algunas de nuestras antiguas batallitas, como nuestro viaje lisérgico a cierto cementerio de animales con la novela de King todavía caliente en nuestra memoria, es magnífico encontrarlo renovado, liberado y con ganas de mirar hacia adelante. Yo, por mi parte estoy deseando leer esa segunda parte. Saber qué pasó después de que dejáramos de vernos y ¿por qué no? echar un vistazo a lo nuevo que durante mi ausencia ha ofrecido King al público, un escritor peyorativamente definido como hacedor de Best Sellers pero en mi opinión todo un creador de un universo personal, que sabe tocar en la fibra de los lectores de literatura fantástica de todo el mundo.  Pero eso será cuando llegue esa segunda parte que Tony está ultimando y que, al menos este que esto les cuenta, ando ya impacientemente esperando. Por cierto, si se han quedado con ganas de conocer más a fondo la obra y motivación de Tony Jiménez, aquí, les ofrecemos una extensa e interesante entrevista.

Concretando: Bien por el trabajo de Tony Jiménez y también por el de Applehead Team, que si lanzar libros en estos tiempos puede definirse como acto heroico, más aún lo es si se trata de ofrecer una obra en dos tomos.

9eac7ac4dca19e5eb5120570cddd6974b16b28b7_king

http://appleheadteam.com/

 

 

Las lecturas de Serendipia: Godzilla y compañía pisotean Tokio

075446bbe0a3a54648753ccf145b9870

LUCHA DE GIGANTES. Godzilla, Gamera, Mothra y otros monstruos enormes de Japón

Juan Luis Sánchez y Luis Miguel Carmona (Tapa dura, 234 págs. Diábolo Ediciones)

lucha_portadaAhora que en breve retornará Godzilla a las pantallas protagonizando una superproducción y que se avecinan encuentros entre el saurio japonés y King-Kong, el entrañable gorila, es un buen momento para echar un profundo vistazo al Kaiju eiga, un subgénero que inundó las pantallas del mundo de actores en traje de monstruo pisoteando detalladas maquetas de Tokio. En España los niños que crecieron durante los años sesenta y sobre todo setenta, pudimos ver cintas como La batalla de los simios gigantes, King-Kong se escapa o Gorgo y Superman se citan en Tokio, películas que desataron nuestra fantasía desde los cines de barrio. Este subgénero, heredero del terror atómico que perduró en el pueblo japonés tras los innecesarios lanzamientos de las bombas en Hiroshima y Nagasaki, dio pie a un buen número de películas con monstruo gigante que, partiendo en 1954 con Godzilla y Japón bajo el terror del monstruo (Gojira, Ishirô Honda) ha llegado hasta nuestros días. Juan Luis Sánchez y Luis Miguel Carmona recopilan en este ameno libro un buen puñado de datos sobre las películas, cómics, merchandising y en general todo lo que ha generado el mundo del Kaiju a su alrededor, con especial dedicación a Godzilla, el primero y más popular de todos ellos, pero dando un repaso a otro populares seres como Mothra, Gamera, Megalon o Rodan y sus respectivas sagas. Los autores, a pesar de declararse fan absolutos de estas cintas, aceptan la pobreza de medios de algunos de estos títulos, que no dudan en calificar como pésimos. Y esa objetividad se agradece.

Gracias a este libro el neófito podrá saber que el Kaiju se divide en de tres épocas: Showa (1954-75), Heisei (1984-1995) y Millennium (1999-2004), cada una de ellas con sus propias características, además de otros datos sorprendentes ¿Saben lo que es el Jumping Shie? o ¿han oído hablar sobre la leyenda de los dos finales de King-Kong contra Godzilla? ¿Sabían que en una de las películas de la saga Godzilla habla? ¿Conocen al ridículo hijo de Godzilla? ¿Y sabían que tanto el padre como el hijo mueren en una de las cintas y que tuvieron que revivirlos ante el fracaso del filme de Emmerich? Pues todas estas cuestiones y muchas otras de más calado encuentran respuesta en las paginas de Lucha de gigantes, sin olvidar las versiones americanas de estas cintas, muchas con diferentes bandas sonoras y duración reducida.

Pero los autores, además de detallar el universo Godzilla, repasando los títulos que protagonizó el lagarto atómico en las tres épocas del Kaiju eiga, se detienen, tal y como ya hemos indicado, en otros derivados como Ultraman y sus kaijus televisivos; el merchandising que ha invadido el planeta de muñecos, cómics o video-juegos; y las filmografías de Godzilla y otros monstruos japoneses, todo ello ilustrado con llamativos posters originales y fotografías a todo color.

Sin lugar a dudas resulta una lectura amena con la que introducirse en el apasionante y pintoresco mundo de los Kaiju eiga.

screen-shot-2013-07-11-at-6-22-41-pm

 

AL HABLA CON JUAN LUIS SÁNCHEZ: «Conforme pasan los años, los Kaiju adquieren nuevos significados»

Juan Luis Sánchez es uno de los autores de Lucha de gigantes. Nacido en Madrid en 1972, es Licenciado en Ciencias de la Información y redactor y crítico de decine21.com. Ha formado parte de la plantilla de medios como diario Ya, Gaceta de los negocios, Estrenos de cine y Época, entre otros. Ha escrito Audrey Hepburn: Icono de la gran pantalla (Ed. Jaguar) y, junto a Luis Miguel Carmona, Peter Jackson: de Mal gusto a El hobbit (Ed. Jaguar), Tim Burton y sus mundos de fantasía (Ed. Jaguar) y De Perdidos a Star Wars, J. J. Abrams: un hombre y sus sueños, también para Diábolo Ediciones.

13244054_10209096868966103_3514428853910522753_o (2)¿Por qué has escogido escribir sobre los Kaiju eiga?

 Siempre ha sido mi placer culpable. Es decir, los críticos de cine ‘serios’ aseguran que en general tienen baja calidad. Pero no puedo evitar que me encanten, y me recuerden la fascinación que sentía por ellos de niño. Compartía esa pasión por Luis Miguel Carmona, y ahora que está de moda todo lo japonés, y que salía otra versión nipona de Godzilla era el momento genial para lanzar un libro.

¿No te parece que el Kaiju nació en una época y con un mensaje muy concreto que se ha ido diluyendo conforme ha evolucionado en sus tres etapas?

Nació en plena época del terror nuclear, cuando los japoneses todavía estaban conmocionados por la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki. A lo largo del tiempo este mensaje se ha quedado anticuado, ya no tenemos el mismo miedo que entonces, pero seguimos teniendo pánico a que nos destruyan nuestra casa, y a quedarnos sin nada, por lo que conforme pasan los años, los kaiju adquieren nuevos significados.

¿Piensas que el kaiju puede ser bien adaptado por otros países que no sean asiáticos?

Las asíáticas, no sólo las japonesas, sino también sobre todo las coreanas tienen un encanto especial. Pero ha habido excelentes cintas occidentales, destaco sobre todo Gorgo, de 1961, una producción británica dirigida por Eugéne Louirié, rodada con amplio presupuesto y que es realmente buena.

 ¿Cuál es tu opinión sobre las adaptaciones americanas, en concreto esta última y los proyectos que hay en camino?

En la peli de Gareth Edwards, las escenas de monstruos son brillantes, pero los humanos dejan mucho que desear, cuando dejan de salir los personajes de Bryan Cranston y Juliette Binoche, el film hace aguas. Pero es mucho mejor que la de Roland Emmerich, de 1998, una sucesión absurda de destrucciones que no acaba de funcionar.

¿Para ti cual sería la mejor película con monstruo gigante?

Me quedo con Japón bajo el terror del monstruo (1954), de Ishiro Honda, porque inventó el género, en lugar de abusar de imágenes del monstruo, sugiere mostrando partes del mismo, y compone una atmósfera muy sugerente en blanco y negro. Además, me encantó Gamera 3, la venganza de Iris, de Sushuke Kaneko, menos conocida, pero estupenda.

56833527¿Recuerdas cual fue el primer Kaiju que viste?

Gorgo y Superman se citan en Tokio, en una proyección en el colegio, con los compañeros. Primero fue decepcionante porque no era el Superman que conocíamos, sino un robot gigante que se llamaba en realidad en el original Jet Jaguar, Gorgo no era el monstruo británico, sino Godzilla, y para colmo de males… ¡jamás llegan a Tokio! Pero al final acabamos fascinados por esos monstuos gigantes que nos atemorizaban, pero nos encantaban.

Es vuestro cuarto libro en colaboración  ¿De qué forma os repartís la tarea? ¿Os habéis repartido las películas a la hora de comentarlas?

La verdad es que somos un poco caos, pero básicamente nos reunimos mucho para hablar de lo que vamos a poner, y nos repartimos los capítulos. Cuando cada uno acaba de escribirlo, el otro le añade retoques.

¿Por qué habéis dado al libro un lenguaje tan coloquial?

Creemos que así resulta más ameno y accesible a todo el mundo. Ya existen otros libros de cine que pretenden sentar cátedra, con un tono más sesudo, pero creemos que se hace más divertido si lo hacemos más distendido, sin perder la rigurosidad en la documentación y los datos. Hasta ahora nos ha funcionado muy bien en los libros de Diábolo.

http://www.diaboloediciones.com/

Las lecturas de Serendipia: trasgos, espíritus, fulgores y Cine-Bis… ¡Vamos a morir todos!

075446bbe0a3a54648753ccf145b9870

Serendipia no para de leer. En el metro, en la consulta del dentista, en la cama, incansable y siempre con un libro, les trae algunos de los que le han acompañado durante los últimos días. Lecturas cinéfilas a base de fantástico, clásico y Cine-Bis. ¡Deseamos que les agrade el menú!

¡VAMOS A MORIR TODOS! LO INSÓLITO Y LO PARANORMAL EN EL CINE de Pedro Delgado Cavilla (Diábolo Ediciones)

Diábolo Ediciones apuesta nuevamente por el cine fantástico, ofreciendo un título más interesante de lo que a priori aparenta ya que ¡Vamos a morir todos! Lo insólito y lo paranormal en el cine es más que un nuevo libro-compendio sobre 00106515517040____1__640x640cine fantástico y de terror. El autor, gran aficionado a los fenómenos extraños desde su juventud, nos ofrece en cada capítulo un fenómeno inexplicable más o menos real, enumerando a continuación las películas que pueden adscribirse a dicho fenómeno. Y todo ello con un añadido extra que aporta mucha personalidad al asunto: un sanísimo sentido del humor, con el que Pedro Delgado Cavilla nos habla de Yetis, de desapariciones extrañas, de chupasangres, zombies y, naturalmente, extraterrestres, entre muchos más contenidos en sus, muy bien ilustradas, 340 páginas. ¿Se trata entonces de un libro irreverente? para nosotros en absoluto, ya que está escrito desde el cariño y la erudición, pero sin ánimo de ser completista. Tan solo se trata un ameno paseo por todos esos fenómenos extraños y el tratamiento que les ha dado el cine. Desde los primeros experimentos con los primitivos antepasados del cinematógrafo (descacharrante lo del Kurding Club); a los títulos más representativos y, lo que es mejor, los menos, que desfilan por las páginas de ¡Vamos a morir todos! de forma amena y didáctica.

http://www.diaboloediciones.com/

EL FULGOR EFÍMERO de José Luis Forte (Applehead Team Creaciones)

el-fulgor-efímero-portadaEl fulgor efímero desborda texto desde sus muy aprovechadas 328 páginas. Además de amor y conocimiento de lo que habla: cine clásico poco (o nada) conocido. ¿De culto? No, todo no es cine de culto, esta es una denominación que se está utilizando demasiado a la ligera, pero sin duda se trata de películas que merecen ser vistas y sobre las que es muy saludable y necesario hablar. El fulgor efímero es alimento de primera para el cinéfilo, cuyo deporte de riesgo principal es el descubrir nuevas gemas que desconoce o saber más sobre esas película raras que José Luis Forte repasa de forma cronológica: desde los tiempos del cine mudo, con la olvidada flapper Coollen Moore entre otros personajes semi ocultos, hasta las locuras más extrañas del cine soviético, que no solo legó películas revolucionarias a la  historia. De las sombras chinescas  de Lotte Reiniger, al fantástico oculto como La muerte de vacaciones o la mucho más conocida La invasión de los ladrones de cuerpos. Exploitation y drogas con Reefer Madness; Hitchcocks de la etapa inglesa; cine negro, ahora sí, de culto con El demonio de las armas; clásicos de Akira Kurosawa y como extra, dos apéndices dedicados a Fritz Lang y Jacques Tourneur. Y todo con un lenguaje correcto, directo, que huye de tecnicismos y desborda amor y pasión por el cine clásico. Se agradecen los conocimientos literarios de un autor que, si peca de algo, es de algo tan extendido como pensar que actualmente no se hacen buenas películas. Y es que aunque también nuestras preferencias son claramente dentro del cine más clásico, es para nosotros un error generalizar y pensar que todo lo que se hace ahora carece de valor y todo lo antiguo es bueno. Pero en todo caso El fulgor efímero es una obra necesaria, que escarba en títulos que conviene repasar o descubrir y que está escrito desde la pasión y el amor más profundo por el cine. Y de ahí, nada malo puede salir.

www.nafracolección.com

CINE-BIS #6 VV.AA (Quatermass ediciones)

Cine-Bis Nº6 Javier G. Romero (10)A uno se le terminan los adjetivos positivos a la hora de comentar un nuevo número de Cine-Bis. Cada nueva entrega supera a la anterior y su contenido es devorado con fruición en cuanto llega a mis manos. No hay ningún artículo de relleno, de esos que uno se salta por falta de interés. Es casi una publicación realizada a la medida. A mi medida. Veamos sino:

Como el buen Marxista que presumo ser, el extenso dossier dedicado a los hermanos Marx no me descubre nada nuevo, pero precisamente por ser tan marxista, reconozco que narra lo que debe de narrar, aprovechando el espacio del que dispone para levantar pasiones por el humor irreverente y nunca superado de los más desquiciados cómicos que ha popularizado el cine. Y al ser en dos partes, queda pendiente el resto de la trayectoria del grupo, pues esta primera entrega repasa su carrera en el vodevil, el teatro y en la Paramount. Entre el resto de contenidos, se completa el extenso artículo dedicado a desmenuzar el slasher; nos introducimos en la serie de filmes paródicos dedicados a Matt Helm, un agente privado que tan solo podría haber sido encarnado por Dean Martin; y también nos vamos de aventuras a la selva africana con el que quizás resulta ser el artículo más flojo, ya que a veces cae en la simple enumeración de cintas ante la imposibilidad de tratar tan basta filmografía en tan poco espacio. Muy al contrario del maravilloso dossier sobre cine transexual, un trabajo de referencia sobre tan desconocido como interesante tema. Sin lugar a dudas la gema de este sexto número de Cine-Bis junto a las magníficas entrevistas a Tsugunobu ‘Tom’ Kotami y Hugo Blanco un actor que, desde luego, no tiene pelos en la lengua.

Estos son tan solo algunos de las magníficos contenidos de Cine-Bis, publicación que desborda pasión y buen hacer en sus 166 páginas editadas a todo color y repletas de un maravilloso material gráfico con el que se ilustran los artículos escritos por un elenco de colaboradores de lujo compuesto por Carlos Aguilar, Daniel Aguilar, Joan Bassa, Pablo Fernández, Tomás Fernández Valenti, Ramón Freixas, Antonio José Navarro, Juan Andrés Pedrero Santos, Diego Salgado y el propio director, coordinador y maquetador de la publicación, Javier G. Romero, que firma el mejor artículo de este número, lo que hablando de Cine-Bis, es algo serio.

Javier, amigo, lo has vuelto a hacer. Bravo.

quatermass@hotmail.com

Las lecturas de Serendipia: Mondo Fandom

075446bbe0a3a54648753ccf145b9870

Estamos viviendo otra explosión de fanzines de cine de género. Nuevas publicaciones se unen a las veteranas ofreciendo un buen número de contenidos, algunos manidos, otros más originales, pero todos interesantes. Repasemos algunas de las últimas que han llegado a la mansión de Serendipia.

OBSESION CONTINUA

Nº 1. Formato A5. 64 Páginas en blanco y negro con portada a color. 4€ + gastos. Publicación semestral.
Primera edición de 100 ejemplares numerados, agotada. Ejemplares disponibles de la segunda tirada a obsesioncontinua@gmail.com

13096267_516841738503663_7532693485728684817_nQué mejor forma de comenzar que con un recién llegado, así que demos la bienvendida a Obsesión continua, un fanzine que tiene su marco de acción «dentro del cine de género de cualquier clase y procedencia, comentado desde una perspectiva popular a la par que rigurosa». Y para ello se han puesto de acuerdo varios sospechosos habituales como son, entre otros, José Luis Salvador Estébenez, Javier Pueyo, Jesús Palop o José Manuel Romero Moreno, un staff proveniente, en muchos casos, de la blogosfera y que participa en un buen número de publicaciones. Con una maquetación clásica, sencilla pero clara y profusamente ilustrada, Obsesión continua  contiene artículos de lo más variopinto: teen movies con Polo de limón; terror ochentero con Criaturas asesinas; clásicos olvidados con La centinela y entrevistas, como las realizadas a la italiana Silvia Collatina (la niña pelirroja que vivía en Aquella casa al lado del cementerio) y Yolanda Ventura (la ficha amarilla de Parchís, con una entrevista interesante y extensa, a pesar de que se eche de menos que se hubiera ilustrado con las imágenes de su reportaje para Playboy México).

Nostalgia, pasión y cinefilia se dan la mano en esta publicación que nace con idea de continuidad y secciones fijas bien delimitadas centradas en clásicos ocultos, directo a video o Horror Host, además de artículos más extensos, como en este primer número el dedicado al Fantomas de André Hunebelle.

Deseamos lo mejor a este nuevo fanzine, que fue presentado durante el último Festival Nocturna de Madrid.

LA GUÍA OFICIAL DE LOS ADOLESCENTES TROCEADOS

Número único. ¿Formato? entre el A5 y el A6. 38 páginas en blanco y negro con portada a color. 3€ + gastos en teenagethunder.com

PESADILLA EN EL VIDEOCLUB

Números único. ¿Formato? entre el A5 y el A6. 102 páginas en blanco y negro con portada a color.   5€ + gastos a  teenagethunder.com. Chapa de regalo.

ADOLESCENTEStrodeados-601x800Si el anterior fanzine era una publicación seria y cinéfila, estos dos que os presentamos son bien diferentes.pesadillavideoclubPORTADA-601x800 Escritos sin ánimo de exhaustividad, ambos están teñidos de nostalgia de video club y van dirigidos a un público más desenfadado (no en vano Teenagethunder también es responsable del alegre ‘Fanzine para chicas y maricas’). En ambos se realiza un somero repaso a las sagas más infames y las peores entregas de cada serie, todo sin orden ni concierto (ni falta que le hace). Slasher a tutiplén, caníbales hambrientos, científicos locos, zombies y, en general, monstruos asquerosos en un atractivo formato. Lo mejor y lo peor del videoclub se dan cita en las páginas de estas dos publicaciones sin ánimo de crear cátedra, pero francamente entretenidas y refrescantes,  ideales para llevar a la piscina.

HOMER-VISION (LAS 1001 PELÍCULAS QUE HOMER SIMPSON VERÍA ANTES DE MORIR)

Número único. Formato A5. 68 páginas en blanco y negro con portada a color. 4 euros + gastos a Libritos Jenkins  frunobulax04@gmail.com

BÚSCATE LA VIDA (GUÍA 2000 DE LA SERIE MÁS DEMENTE DE LOS 90)

Número único. Formato A5. 88 páginas en blanco y negro con portada a color. 6 euros + gastos a Libritos Jenkins frunobulax04@gmail.com

coverblogDos tan interesantes como bien realizadas publicaciones escritas por Óscar Alarcia de forma buscatelavidaexhaustiva pero también muy divertida. La primera puede dar una pista errónea en su título, ya que no se trata tan solo de un listado de películas con el comentario de turno. Bueno, sí y no. Es también eso, pero mucho, mucho más. También contiene la peor telebasura de todos los tiempos y los DVD recopilatorios más enfermizos. Ustedes pensarán que no existen, pero todo es real. El apocalipsis ha llegado y lo retrasmiten cada día por televisión.

En cuanto a Búscate la vida, se trata de una guía nada oficial de esta serie realizada con enfermizo completismo de fan letal. Un vistazo exhaustivo al reparto de la serie y todos los episodios analizados uno a uno. Si no conoces la serie, desearás verla.

EXHUMED MOVIES

Nº10. Formato A5 con lomo. 446 páginas a todo color. 30 euros + gastos exhumedzine@hotmail.com

Ya van llegando los veteranos. Exhumed Movies es más que un fanzine, es un fenómeno social dentro del fandom que se ha convertido incluso en adjetivo calificativo: usted puede ser un Exhumed y no saberlo. Y es que ser Exhumed es casi un forma de vida. Películas largamente perdidas en los suburbios del videoclub, son rescatadas del EXHUMED MOVIES 10 PORTADAolvido y analizadas en las páginas de esta,(cada vez más) abultada publicación. Da lo mismo que sean rematadamente malas: son Exhumed. Lo importante es desenterrarlas, dejar constancia de su existencia. Todo un exhaustivo trabajo realizado por estas ratas de videoclub y de mercadillo que ha hecho de su afición una lujosa publicación que ya va por su décima entrega, bueno, undécima, ya que hubo número cero. Precisamente desde ese número 0 (sin lugar a dudas una de las mejores inversiones que he hecho en mi vida), la publicación ha mejorado progresivamente en cuanto a diseño, contenido y redacción. Así como en número de páginas, a este paso habrá que  ir ahorrando para el siguiente número, ya que quien sabe cuántas páginas tendrá… Magnífico material promocional se da la mano con, en algún caso, infames capturas de video en un fanzine hecho con mucho cariño. Y ese Exhumed Movieses posiblemente el secreto de Exhumed Movies: un profundo amor por todo ese cine, principalmente de los años setenta y ochenta, y muchas ganas de leer sobre él. Tantas, que han tenido que hacer ellos mismos un fanzine. Ahora son una familia de fieles, los Exhumed. Y da lo mismo que nunca hayas escrito en el fanzine, se es Exhumed o no se es Exhumed, un grupo selecto, que no elitista, de amantes del cine oscuro, maldito y de culto.

De este décimo número no les destaco ningún artículo concreto porque, hay tantos, que seguro hay algunos de su interés, si no todos.  Y por si 446 páginas a todo color no fueran suficiente aliciente, se incluye un DVD con los cortos ganadores del primer concurso Exhumed Movies + cortos extras, postal y pegatina de regalo. Respondan en serio: ¿Qué más quieren?

AMAZING MONSTERS

Nº 14 Especial payasos chungos y Nº 15 Especial Creature from the Black Lagoon. Formato: algo más grande que el A5. 60  páginas en blanco y negro con portada a color. 4€ (C/U) + gastos en chaparraentertainment.com

imageY con Amazing Monsters llegan el más veterano de todos. Dos locas entregas de este fanzine para dejarte la vista imageacon sus páginas entre los que desfilan Godzilla, Rick Baker, Ben Chapman, Punk exploitation, Robocop, Tom Savini, Lon Chaney, Manuel Esteba, o Human Centipede… Todo un batiburrillo con maquetación gentileza de Dani Moreno. Ustedes ya lo conocen, así que poco puedo añadir que no sepan. Sencillamente es Amazing Monsters y ya llevan 15 números.

Lo mejor: las entrevistas a Ben Chapman, Hideshi Hino, Tom Savini, Chiodo Bros. y Rick Baker. Punk exploitation descerebrado. Robocopxploitation. Godzillas. Juegos de mesa de monstruos…

Lo peor: ¿¿¿¡¡¡Que Creature from the Black Lagoon es… ¡¡¡En Technicolor!!!???

Grandes fanzines, grandes publicaciones que sirven de ejemplo de la buena salud que disfruta la prensa alternativa en España.