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Sitges 2011: presupuestos dispares, distintos resultados, La Cosa (2011) versus El Páramo
De grandes presupuestos no necesariamente resultan grandes películas. Prueba de ello es The Thing (2011, Matthijs Van Heijningen), precuela de la obra maestra de Carpenter, que sin duda es un cinta entretenida y de impecable factura, pero totalmente olvidable. En el lado opuesto nos encontramos con El páramo (2011, Jaime Osorio), película modesta que rezuma honestidad y que vuelve a nuestra memoria una vez vista para descubrirle cada vez nuevos valores. Veámoslo con más detenimiento.
En 1982 Carpenter versionaba El enigma de otro mundo (The Thing from Another World, 1951, Christian Nyby) logrando un film que superaba el original. A todo color, con unos efectos especiales que no han perdido su espectacularidad, Carpenter extrae de aquella modesta obra de Serie B todo un clásico de la Ciencia Ficción que rivalizó en su momento con Alien (1979 ,Ridley Scott). Pero no es sólo un clásico por su diseño artístico sino también por su profundización en las tensiones que desata la vida aislada de unos hombres que se ven obligados a vivir sin la presencia de nadie más que ellos mismos. Precisamente cuando se ven enfrentados a una presencia ajena (y amenazante) los conflictos afloran y acaban siendo un peligro mayor unos para otros que la propia amenaza externa. Y esto último es lo que se pierde en la precuela.
Matthijs Van Heijningen se limita a poner imagen a lo que en la película de Carpenter tenía una medida condición de elipsis y, para su desdicha, no consigue aportarle nada a la historia con ello. Al contrario, banaliza su episodio (qué ocurrió en la primera base ocupada) y el resultado global si hubiese pretendido versionar lo ya contado por Carpenter. La nueva The Thing es tan sólo un producto comercial que no profundiza en los mimbres de la historia que cuenta, sino que se limita a presumir de los avances tecnológicos que permiten a día de hoy lograr impecables efectos digitales (aunque también sea loables los de maquillaje y los visuales). Ni siquiera la presencia de Mary Elizabeth Winstead es capaz de dar calado a la trama, no se le saca partido a su condición de elemento femenino que se entromete en ese nido masculino, con Howard Hawks en la dirección su presencia habría desatado más tormentas que el propio alienígena. A la inversa que en la obra de Carpenter, todo se somete (y sacrifica) al logro de la espectacularidad circense. En su honor hay que reconocer que se trata de un producto de agradable ingesta, eso sí, una vez consumido no queda el más leve poso.
Jaime Osorio se alzaba con el Premio Citizen Kane a mejor director revelación en este pasado Festival de Sitges, lo hacía por un trabajo que un espectador definió como «La Cosa sin cosa», y no le faltaba razón. El Páramo nos cuenta la historia de una brigada de nueve soldados a los que se les ha encargado acudir a una base de la que se ha perdido todo contacto. Una vez allí descubren que todo el destacamento ha
muerto y la única persona viva es una extraña mujer que había sido encerrada. Nada permite descubrir qué ha llevado a la muerte a los soldados de la base, pero unas extrañas pintadas con alusiones al diablo genera el temor de que esa mujer superviviente tiene mucho que ver con esas muertes. Poco a poco el aislamiento, la incapacidad de comunicarse con el exterior y la imposibilidad de huir, socavan la integridad y la cordura de los soldados, haciendo que pierdan la certeza sobre la identidad del enemigo y les crea dudas sobre su verdadera naturaleza.
Rodada en una base militar real a 4.300 metros sobre el nivel de mar (a la que el equipo y los actores tenían que acceder a diario desde los 3.600 mts de altura donde se ubicaba el Hotel Carretero), el propio paisaje desolado funciona como un personaje más. Para comprender mejor la trama hay que tener en cuenta la particularidad del ejército colombiano y es que en su mayoría esta integrado por soldados campesinos que provienen de las mismas zonas donde a diario deben combatir al enemigo. El campo con su inmensidad, la inocencia y las costumbres arraigadas de sus habitantes, está plagado de historias que se convierten en mitos y leyendas. Eso explica la locura que va adueñándose de los nueve soldados, progresivo ingreso en la enajenación que les convierte a ellos mismos en sus peores enemigos. Creyendo atacar a una amenaza externa son ellos los que se van dando muerte paulatinamente instigados por el pánico que el horror de lo bélico lleva asociado.
Aunque algunos puedan afirmar que es una película bélica y no fantástica y discutan la pertinencia de incluirla en la sección oficial de Sitges, nosotros la consideramos una película de terror: el terror real que conlleva la brutalidad de la guerra. Y así debe de considerarla el propio Osorio quien aclaraba en su presentación en el festival que su intención había sido que los espectadores participarán, vivieran en sus propias carnes el pánico de los protagonistas. Es por esa pretensión que escoge la técnica de la cámara en mano, una cámara que se hace opresiva por su escasa profundidad de campo, casi nos introduce en la piel de esos soldados y sentimos la presión del aislamiento, de su enfrentamiento a ciegas contra una amenaza indefinida que en su superstición achacan a alguna presencia infernal. Nosotros estamos tan a oscuras como ellos mismos y vivimos la incomprensión de ese darse muerte unos a otros al que se entregan. Cuando descubren que no hay más maldición que su propio terror, es demasiado tarde. Y nosotros también nos hemos visto privados de la capacidad de anticipación, partícipes como somos de la ausencia de perspectiva a la que nos han forzado esos planos cortos y vertiginosos.
En esta ópera prima, sin duda, no todo son virtudes: su metraje es excesivo, su escasa iluminación, su ausencia de profundidad es abusiva y, para el espectador español, lo enrevesado de ese sociolecto hace difícil seguir los diálogos (aunque ese no es un defecto de la película). Pero en su honor, y a nuestro juicio, hay que reconocerle que triunfa allí donde fracasa la precuela de La Cosa: Osorio sí sabe mostrarnos que el verdadero lobo para el hombre es él mismo. En suma, como declara el propio director galardonado: El Páramo logra generar una sensación física, así sea de repulsión y al mismo tiempo intelectual. Quitándole al espectador la comodidad que tiene al sentarse en una sala de cine (…) lo que me interesa o me llama del cine y que me gustaría lograr con él, es finalmente una cosa: no es invitar a soñar sino a despertar. Eso sí define el cine que me interesa. Uno puede hacer ambas, una: que el espectador evada, o despertar, generar una reacción no solo emocional, sino cuestionarlo, invitarlo a la reflexión, que sea una actividad activa y no pasiva.
Fecinema Confidential
Enviados dos agentes ocultos bajo el seudónimo de Serendipia a investigar el Festival Internacional de Cinema Negre de Manresa (Fecinema), nos encontramos con que han desaparecido y lo único que han dejado tras de sí ha sido esta transcripción descabellada seguramente realizada bajo la influencia de opiaceos. Juzguen ustedes:
«De nuevo en Manresa y todo sigue siendo extraño. Los días amanecen con una espesa niebla y la temperatura es caótica. Los naturales del lugar son extrañamente amables pero… oímos murmullos a nuestras espaldas en diferentes lenguas arcanas. Al preguntar precisamente sobre el acento autóctono, uno de los lugareños, que ejercía de boticario nos comentó: “nosotros matizamos mucho los sonidos”, una explicación que únicamente añade inquietud en nuestro espíritu. Nuestra misión en Manresa es la de ser testigos y analizar el extaño ritual cinéfilo que se viene desarrollando ya durante 13 años y la mejor forma de hacerlo es infiltrarnos entre los principales de este pagano rito. Decidimos investigar en una taberna de nombre Las Vegas, que parece ser uno de los lugares de reunión de esta blasfema secta. No conseguimos resultado alguno, pero mientras ojeo el escaparate de una librería adyacente se me acerca una extraña mujer preguntando por el horario de apertura. Le indico que supongo que a las cinco. Más tarde y desde Las Vegas la veo sentada en un banco de la plaza. Se hacen las cinco y no hace gesto de ir hacia la librería. Las seis y no entra. Sigue ahí… sentada… ¿vigilando? El posadero de La Peixera, lugar donde nos alojamos, nos ofrece un plano para intentar descrifrar toda esta extraña y enrevesada arquitectura manresana que hace que, entre cuestas y bajadas nuestro organismo se resienta de cansancio. Cuando nos indica el camino más accesible para llegar al templo donde se desarrollarán gran parte de los actos, que tiene el significativo nombre de Atlantida, nos avisa de que hay una calle “por la que es mejor no pasar de noche”. Lo que provoca nuestra inquietud… Durante nuestra estancia anterior en Fecinema hace dos años no sacamos ninguna prueba contra estos seres, a pesar de haber sido testigos del aterrador sacrificio ante un público enfervorizado de un individuo al que no pudimos identificar por no estar lo suficientemente cerca, pero del que pudimos averiguar que nadie reclamó sus restos. Restos que por otra parte desaparecieron tras ser retirados del escenario por parte de la organización
del evento sin que pudiéramos averiguar donde habían sido depositados. Todo esto nos hace sospechar que quizás también los servicios funerarios del lugar podrían estar en conexión con esta extraña y peligrosa secta. Decidimos retirarnos a nuestros aposentos, cercanos a un lugar de imposible e inacabada arquitectura , cuyo cambio más destacado ha sido la edificación de un puente de colosales proporciones por el que es continuo el flujo de seres de diversa calaña. La ciudad está repleta de extrañas pintadas y símbolos y las nuevas edificaciones no pueden ocultar la arcana arquitectura repleta de arcos y antiguos muros. Combinación que también poseía nuestra pensión donde pasamos una primera noche revuelta en la que costó conciliar el sueño y en la que tuvimos un, sobre todo, breve descanso, circunstancia esta posiblemente motivada por la extraña particularidad de que nuestra habitación no tuviera persianas, protegiéndonos únicamente del inclemente sol unos leves visillos … Solo sería el principio. Tras recoger una acreditación de prensa con la que infiltrarnos, nos dirigimos al cine Atlántida,(compuesto por tres salas de diferentes aforos) donde nuestra presencia despierta
ciertos comentarios y recelos. Hay que destacar que tanto las retrospectivas como varios títulos de cine fantástico tienen entrada libre. También se celebran otras actividades interesantes y relacionadas con el tema del festival. En esta ocasión una exposición con los carteles finalistas; un club de lectura protagonizado por Alberto Marini y su obra Mientras duermes; un juego de pistas infantil; presentación del libro Barcelona Skyline de David C. Hall; proyección de los primeros cortos de directores de largometrajes; feria cinematográfica (en esta ocasión enfrente de la sede de festival) y La cara del asesino, una demostración práctica de como se confecciona un retrato robot.
Pero lo principal son las películas, y el temible ceremonial cinéfilo se inaugura con el estreno estatal del film de Robert Redford, La Conspiración (The Conspirator, 2010) que versa sobre el asesinato de Lincoln, cuya investigación y juicio posterior se sustentó con injusticias y falsas acusaciones a inocentes, que fueron sacrificados para vengar un magnicidio promovido por ciudadanos del Sur, que conservaban aún las armas calientes tras la reciente Guerra Civil. Correctas actuaciones y un film que no llegó convencer del todo. Robert Redford nos ofrece una cinta sobria y elegante, aunque, si, tal como afirman ciertos críticos, pretende hacernos pensar sobre los crímenes infligidos sobre los presos de Guantánamo, le falta mordiente. Se limita a ser una nueva entonación del mea culpa a la que tanto nos tienen acostumbrados los estadounidenses, que, si bien reconocen haber cometido errores, hacen siempre mayor hincapié en su capacidad de autocrítica y superación. Así, en la película que
nos ocupa, tras una exposición que se hace quizás demasiado larga todo queda cerrado con un bonito plano cenital que se convierte en panorámica durante el cual, un texto nos informa que el protagonista, conciencia del país, fue fundador del liberal Washington Post, siendo este su primer y último caso como abogado. Informándonos también de que este fue el último juicio militar sobre civiles incluso en tiempos de guerra. Afortunadamente hemos hecho un enlace con Antonio Busquets, al que ya conocemos de otras veladas en Sitges, quien tras la proyección nos presenta e introduce en diferentes lugares, como el cavernoso Skelos, donde la amabilidad, la estupenda selección musical, la conversación y el alcohol consiguen que pronto nos sintamos embriagados, ¿producto quizás de algún narcótico introducido en nuestra bebida? No recordamos nada de esa noche, únicamente que el breve descanso fue agitado, repleto de horribles pesadillas e interrumpido nuevamente por la inclemente entrada de luz diurna en nuestra estancia. Al día siguiente, todavía con secuelas de la noche anterior, hacemos una tarde-noche cinéfila en la que repasamos un clásico de Sidney Lumet, la archiconocida, pero no por ello menos bien recibida Doce hombres sin piedad (Twelve Angry Men, 1957) que combinamos con dos films de terror, May (Lucky McKee, 2002) y The Children (Tom Shankland, 2008) ya que, como es bien sabido, durante el festival también se proyecta una estupenda selección de este género. Curiosamente ambos films eran casi homenajes a Ibañez Serrador y a sus dos películas. May, una especie de Amelie perversa, nos sumerge, en clave de humor negro en el estrambótico imaginario de una joven que no ha conocido otra amistad que la muñeca que le fabricó su madre, inalcanzable dentro de urna de cristal. Cuando su naturaleza reclama el contacto físico con sus semejantes, se desata una espiral de horror (y humor) con festín gore incluído que concluirá con las construcción de un nuevo amigo con las partes favoritas de los pocos contactos humanos que ha podido conseguir. La película obtuvo diversos galardones, entre ellos dos en Sitges otorgados a su protagonista Angela Bettis, que realiza un memorable papel, y a su guionista y también director Lucky McKee, que inició su carrera con este film. Mucho más interesante resultó The Children, una cruenta rebelión infantíl
muy bien construida con pulso firme y creciente tensión. Una producción británica que ya se pudo ver en Sitges y que nos sumerge en una fábula en la que una extaña enfermedad, probablemente causada por las fantasías new age de la medicina natural de sus padres (a lo que hay que añadir una educación que se pretende igualmente alternativa y al margen de la escuela) aquejará a los más pequeños haciendo asomar lo más monstruoso de la infancia. No se corta el director de mostrarnos violencia de y sobre los niños, unos sobrecogedores infantes magistralmente dirigidos, y rodeando todo ello con la magia de un gélido paisaje aislado que deja a los adultos a merced de los niños infectados. Este tema que ya lo trató de forma brillante nuestro Ibañez Serrador en la merecidamente célebre ¿Quién puede matar a un niño? (1976), aunque allí se quisiera casi justificar la explosión de violencia prepúber por ser los niños las principales víctimas en guerras, hambrunas y demás lacras.
El día ofreció muchas más alegrías a los miembros de esta secta cinéfila: El prestamista (The Pawnbroker, 1964, Sidney Lumet) dentro de la amplia retrospectiva-homenaje al director; Premonición (Et Après, Gilles Bourdos 2009) en la sección N+F (el negro más fantástico) y dos films inscritos en la Sección oficial de cine negro: Derniere étage, gauche, gauche (Angelo Cianci, Francia / Luxemburgo, 2010) y London Boulevard (William Monahan, G.B / USA, 2011). Conjuntamente con la sección oficial se presentaban estos cortos a concurso: Fisio (Vicente Seva) y La huida (Victor Carrey). Pasadas las proyecciones y todavía con los nervios en nuestro interior, quisimos dejar de infiltranos por ese día, así que dirigimos nuestros pasos a la pensión, donde intentaríamos desintoxicarnos de los avatares de la larga noche precedente…
Al día siguiente el festival incrementó su vorágine con un pagano mercado dedicado a promover el culto al cine, que visitamos antes de volver a pisar La Atlantida, donde supongo que, sospechando nuestra misión, nos dieron la espalda siendo los únicos asistentes a la proyección de esa mañana. El film mexicano a competición Miss Bala (Gerardo Naranjo, 2011). Título nada afortunado para un correcto film que nos narra la historia de una inocente joven que parece estar siempre en el lugar y en el momento equivocado. Su deseo de salir de la miseria siendo reina de la belleza en un concurso de Miss Baja California la llevará a verse involucrada con un importante cártel de droga en Tijuana. El director trata de plasmar con verismo este hecho real y por ello recurre a una cámara que siempre persigue a la protagonista, cuando no es directamente subjetiva, para hacernos partícipes de sus sentimientos en una ciudad dura y sin esperanza. Por otra parte se hace escaso uso de la luz extradiegética y así nos vemos sumidos en la oscuridad que envuelve la trama. ¿Se hacen films optimistas actualmente en el país de Cantinflas?. Los otros films proyectados ese día a competición fueron Dernière séance (Laurent Achard, Francia 2011) Cuenta atrás (À bout portant, Fred Cavayé 2010) y los cortos Ella perdió el control (Haritz Zubillaga), La muerte de Otilia Ruiz (Idan Cuéllar) y La casa del lago (Galder Gaztelo-Urrutia). Tambien se pudo seguir disfrutando de Lumet con La ofensa(The
Offence, 1972) y Sérpico (1973) y del negro más fantástico con The Cottage (Paul Andrew Williams, 2008), The Collector (Marcus Dunstan, 2009) y Surveillance (Jennifer Lynch, 2008). Tras ser disuadidos de ver la planeada The Collector, hicimos caso a los encarecidos ruegos de nuestros amigos y fuimos a ver la británica The Cottage: un ingenioso film que se inicia como una comedia negra de la Ealing y termina a lo Abbott & Costello Vs. Caradecuero. Divertida y sangrienta. Muy diferente fue Surveillance , donde la sombra de Lynch está más que latente en su hija, tal y como demostró ya desde su debut con Mi obsesión por Helena (Boxing Helena, 1993). En la película, lo que parece una investigación rutinaria de unos asesinatos, resultará ser algo muy diferente con dos agentes del F.B.I (interpretados por Bill Pullman y Julia Ormond) que nos parecen inicialmente una réplica enigmática del agente Cooper con tensión sexual añadida, pero que al final nos mostrarán su auténtica naturaleza de asesinos natos. Resulta muy interesante el juego entre lo que declaran los testigos y lo que nos enseña la cámara, mostrando lo que realmente sucedió, dándonos así a conocer sus mentiras. El giro final es perfectamente creible (sin dejar de ser sorprendente), gracias a la forma en la que está tejida la trama. No se nos pone ante los hechos de antemano, así que sabemos menos que los propios personajes y, poco a
poco vamos conociendo lo sucedido conforme avanza la declaración de los testigos. Tras estas dos películas nos juntamos con otros individuos para investigar más a fondo los lugares de reunión de esta secta primogenia. De nuevo en Skelos, los brebajes siguen haciendo un efecto tan alucinógeno que nos pareció a ver a varios reconocidos críticos cinematográficos rindiéndose a los ritmos más desaforados, sin duda una alucinación producida por dicho bebedizo… o no. El aforo del local estaba tan saturado que decidimos cambiar de escenario, siendo dirigidos por nuestro cicerone Antonio a Madujazz, encantador lugar con encantadores dueños y una solera de treinta años. Sin duda un lugar histórico en el que pudimos exorcizar demonios y hablar de lo divino hasta su cierre y más allá. Una velada memorable. Volvemos a nuestro refugio intentado analizar los extraños e inquietantes símbolos que vemos en las paredes de Manresa. Unos criptogramas que sin duda tendrán un sentido arcano y terrible. Como terrible fue el sol que poco después nos despertó dándonos directamente en nuestros rostros… ¡¡Cuanto echamos de menos unas persianas!!
ocasión anterior fuimos testigos de tan graves acontecimientos. Las luces se cierran, entra el maestro de ceremonias y en la pantalla exhuman un cadáver que… ¡Resulta ser Antonio Busquets!¡Él y no otro fue el protagonista del sacrificio que vimos! Pero eso no es todo ya que… ¡La sangre se hiela en nuestras venas cuando Busquets irrumpe en la sala revivido y con un enorme martillo en sus manos!. Lentamente baja amenazando y lanzando blasfemos improperios contra todos pero, al llegar a nuestra altura nos ataca, siendo rápidamente separado por la organización que le obliga a decir unas palabras a un entregado público…
Decidimos abandonar la sala pero no nos lo ponen nada fácil ya que, posiblemente somos su objetivo. Intentamos mantener la calma pero pronto nos vemos de nuevo envueltos en un torbellino infernal que incluye varios locales nocturnos de la ciudad partiendo desde el Skelos, que por suerte está menos congestionado que la noche anterior. Tomamos lo que pensábamos eran unas inocentes gominolas pero que seguro que fueron las responsables de nuestra progresiva perdida de la conciencia. De allí al Sielu, discoteca repleta de jóvenes que danzaban posesos mientras coreaban una blasfema canción «Tremendo ¡¡Culo!! ¡¡Culo!!» un akelarre que nos llevaría a la Madujazz, donde tras cerrar volvimos a un Sieluque resultó ser un «Infiernu» y
de nuevo en procesión a La Gramola, donde tras dar una contraseña nos dejaron entrar. En todos estos lugares nos trataron excepcionalmente bien pero… no nos engañan, sabíamos que nos habían descubierto y que en cualquier momento podría pasar cualquier cosa… así que ahora sí que pudimos escabullirnos y, tras un bocadillo en La Peixera, intentar apaciguar nuestros ánimos… Después de muy pocas horas de sueño decidimos intentar averiguar lo que se cocería esa última jornada del festival. En la Plaza del Ayuntamiento hay un mercado de antigüedades que visitamos, pero pronto notamos que somos vigilados… Por la mañana se proyecta Renaissance (Christian Volckman, 2006), un film futurista de animación y ya por la tarde, Amor bajo el espino blanco(Zhang Yimou, 2010), dentro de la sección Pantalla de Actualidad. A la misma hora en otra de las salas se pueden ver todos los cortos finalistas al premio Plácido y, después de esto nos avisan de la arribada de un nuevo oficiante llegado de
otras tierras que hará una charla junto al ganador del mejor corto y el director del festival Carlos Ortega (Kop). Determinados a llegar hasta el fondo del asunto acudimos a la misma, el Gran Orador resulta ser Álex de la Iglesia. La ceremonia comienza con Kop anunciando a los ganadores del certamen: Premio Toni Galindo al mejor cartel (1000 euros + Plácido) para David Calvet. Premio al mejor corto (3000 euros + Plácido) para La Casa del lago de Galder Gaztelu-Urrutia. Premio al mejor largometraje (Plácido de plata) para Rundskop de Michaël R. Roskam y finalmente, Placidos de honor para Álex de la Iglesia y Sergi López. Tras el palmarés del jurado bombardeamos a preguntas a los oficiantes para intentar aclarar todo el misterio, que únicamente conseguimos complicar más ante algunas declaraciones de Álex: Sobre el cine y el género negro en particular: «Negro es mi corazón y
negro es el cine que me gusta»; «El cine coloca los malos pensamientos en un mundo de ficción»; (…) «vehicula el ansia de venganza y toda esa rabia se extrapola en una secuencia de cine»; » El cine de terror te saca de la realidad y ofrece otro mundo alternativo»; «El ácido más corrosivo que existe es la risa». También dió su opinión sobre cine e internet, indicando que hay que «cambiar el modelo de mercado», resaltando la labor de los blogs y declarando que «Los festivales son absolutamente necesarios» . Terminando con una soflama para afrontar la vida con energía: «Contra la crisis más cine». También se encontraba encantado de compartir espacio con Gaztelu-Urrutia, cortometrajista que, tal como indicó de la Iglesia «le expulsará del negocio ocupando su lugar». El director, ganador al mejor corto, que definió su obra como «cine negro con dosis de terror» , encuentra que el cortometraje es «un medio para alcanzar otros objetivos» y agradeció al festival el premio, que también es una forma de recuperar la inversión.
Luego vino la clausura con una entrega de premios estupendamente organizada y la sospechosa ausencia de Sergi López, del que, en vista de unas imágenes que se nos mostraron, quizás no volvamos a saber nada. Una vez se terminó la ceremonia, con las palabras del director del certamen, Kop declarando que el festival «mientras haya ganas y presupuesto seguirá adelante» y prometiendo para el próximo año «más y mejor», se continuó

Álex de la Iglesia recogiendo el Plácido de Honor de manos de José Luis Rebordinos, director del Festival de San Sebastián.
con el akelarre cinéfilo con la proyección del corto ganador seguido de Asesinos de élite (Killer Elite, Gary McKendry, 2011), un nuevo estreno a nivel estatal. Cuando intentábamos marchar fuimos interceptados por Antonio, que nos llevó a un agape que, de tan generoso y selecto nos hizo sospechar que quizás querian cebar nuestros, ya de por sí generosos, cuerpos, con intenciones más que oscuras. Tras retornar de La Madujazz, que nuevamente cerramos, marchamos despavoridos a nuestro refugio a hacer el equipaje, escribir estas notas apresuradas y volver a nuestra ciudad. Las calles están desiertas y el silencio es ensordecedor, cuando de pronto escuchamos un ruido monótono que sube por las escaleras y se para en nuestro piso… en el rellano… en nuestra puerta….abrimos y es…. ¡¡¡Antonio Busquets con su martillo!!!
Hasta aquí la transcripción de los hechos tal y como fueron hallados, junto con la imagen anterior en la que puede comprobarse lo enajenados que se encontraban nuestros enviados, Serendipia, así como otros acompañantes de igual o peor ralea. Pensamos que debieron enloquecer en su descripción de los hechos, ya que el paisanaje de la ciudad es extremadamente amable. Manresa es la capital interior que cuenta con productos autóctonos repletos de contrastes: en noviembre está el Fecinema, festival dedicado en el cine negro que ofrece, entre otras secciones, una extensa muestra de fantástico. Y si todo lo oscuro tiene su reverso, en febrero se puede degustar la luz que desprenden sus típicas Ametlles de Llum, dulces similares a las peladillas pero con la particularidad de ser, al igual que Fecinema, un producto genuino y exclusivo de Manresa. El Festival pese a los recortes que ha sufrido, mantiene su dignidad con una excepcional selección de títulos. En todo caso, quizás se echa de menos una mayor implicación de ciudadanos, comercios e incluso instituciones para apoyar su festival, una de las pocas manisfestaciones culturales con proyección internacional que se desarrollan en Manresa y Catalunya (¡¡Que son 13 años, señores!!), aunque como manifestó su director, ganas hay de continuar adelante, así que, ¿Por qué no reservan fechas y acuden a la decimocuarta edición del Festival de Cinema Negre de Manresa ya que, haciendo nuestras las palabras de Kop: ¡¡El próximo año más y mejor!!
Todas las fotos del festival y de Manresa: Serendipia
Aunque… esas pintadas no dejan de ser inquietantes…
Programa de la XV Muestra en Toledo de cine independiente y fantástico 2011
Lo que se inició hace 15 años como una humilde muestra que ofrecía platos cocinados por Peter Jackson o Jorge Grau, además de algunos cortos y otras actividades, ha ido creciendo hasta convertirse en un auténtico festival que en sus ocho dias recoge lo nuevo y lo clásico, mostrando una nutrida participación de cortometrajes y una muestra de cine de ciencia ficción de los años cincuenta, además de diversas propuestas que incluyen exposiciones o teatro. Sin duda todo un buen plato a degustar. Vean sino su interesante programación:



Para más información: http://www.imagendeath.com/muestra/index.htm
Una nueva cita en las Cotxeres de Sants
Otro año y otra ocasión para el despiporre la que nos ofrece el ya añejo festival de cortos (y mucho más) de Cotxeres de Sants. Con la más extensa selección de cortos provenientes de todo el universo mundial y muchas más interesantes actividades que harán que no te muevas del Carrer de Sants. También se proyectarán largometrajes más apañaditos para descansar de tanta caspa.
No les digo más, pasen y vean: http://www.cotxeres.org/marato/marato.htm
¡¡No se pierdan FECINEMA 2011!!… Y no digan que no les avisamos
Esperemos que los responsables del Festival Internacional de Cinema Negre de Manresa, que se celebra del 9 al 13 de noviembre no sean supersticiosos, ya que la edición de este año es la número 13. Nosotros por nuestra parte no los somos, y menos con la programación tan apetitosa que han preparado. Pocas veces en un festival apetece ver la programación completa y este es uno de esos. Vean sino la programación oficial a concurso, las retrospectivas y la suculenta selección de fantástico recién llegada de los más prestigiosos festivales que nos han preparado. Además de ofrecer un fantástico ciclo dedicado a Sidney Lumet, director del que se proyectaran sus films más representativos. Mejor me callo y demos un repaso para que vean que no les miento:
SECCIÓN OFICIAL DE CINE NEGRO
La conspiración (122′) Director: Robert Redford [VOSE]
London boulevard (93′) Director: William Monahan [VOSE]
Cuenta atras (84′) Dir. Fred Cavayé [VOSE]
Miss Bala (84′) Dir. Gerardo Naranjo [VO]
Rundskop (134′) Dir. Michael R. Roskam [VOSEA]
Drive (100′) Dir. Nicolas Winding Refn [VOSE] Una de las sorpresas de la última edición del Festival de Sitges.
Premonición Dir. Gilles Bourdos [VOSE]
El monje (101′) Dir. Dominik Moll [VOSE]
No, no se hagan los valientes que también hay …
RETROSPECTIVAS
Con un magnífico y representativo homenaje a Sidney Lumet:
Doce hombres sin piedad (95′) [VOSE]
El prestamista (115′) [VOSE]
La ofensa (112′) [VOSE]
Serpico (130′) [VOSE]
El principe de la ciudad (167′) [VOSE]
Tarde de perros (125′) [VOSE]
La noche cae sobre Manhattan (108′) [VOSE]
Y el denominado:
NEGRO MÁS FANTÁSTICO
Sección donde nos ofrecen títulos de terror que vale la pena revisitar:
May (93′) Dir. Lucky McKee [VOSE] Primer film del director de The Woman, Lucky McKee.
The children (84′) Dir. Tom Shankland [VOSE]
Surveillance (93′) Dir. Jennifer Lynch [VOSE]
The devil’s rejects (106′) Dir. Rob Zombie [VOSE]… No les voy a explicar quien es Rod Zombie!
Renaissance (105′) Dir. Christian Volckman [VOSE]
…CORTOS
La tarde más corta. Proyección de todos los cortometrajes finalistas.
Para los más introvertidos tienen una PANTALLA DE ACTUALIDAD:
Le Havre (93′) Dir. Akis Kaurismaki [VOSE]
Sitges 2011: Álbum fotográfico (Parte 2)

Pedro Olea recibiendo la María Honorífica de la mano de Carmelo Romero, director del festival de cine de Málaga.
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El equipo de The Woman presentando el film. Entre ellos su director Lucky Mckee y Pollyanna McIntosh, la actriz principal.
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Sitges 2011: Álbum fotográfico (Parte 1)
Como hemos hecho muchas fotos que no hemos podido poner en los diarios, ponemos aquí algunas de forma totalmente aleatoria para reflejar tanto el ambiente de la ciudad como el del festival mismo.

- Nuestro amigo Quim Cruselles y equipo no pararon de rodar durante todo el festival. No dejen de ver sus making off diarios en la página del festival: http://sitgesfilmfestival.com/cas/sitges_live
Diario de Serendipia en Sitges 2011: ÚLTIMAS JORNADAS

... y no tan pequeños pudieron disfrutar de cine, zumo y ricas chuches... a nosotros no nos dieron! (Fotos Serendipia)
OCTAVO DÍA
Corriendo de buena mañana ya al Retiro a ver Tormented (Takashi Shimizu), film japonés de esos rarunos que nos llamaron la atención que mezcla niños, locura, un actor disfrazado de conejo de peluche y culpabilidad, todo ello con un eficaz 3-D. Venga a correr otra vez para l’Auditori a ver Womb (Benedek Fliegauf), una producción al alimón entre Alemania, Francia y Hungría que materializa una muy retorcida idea basada en la clonación de seres queridos, pero que peca de intimista y lenta, aunque tiene aciertos argumentales innegables. No así Kill List (Ben Wheatley), una propuesta británica que comenzó francamente bien, funcionando perfectamente como brutal relato de cine negro, pero con desafortunado giro al fantástico que degenera en un final (Atención: Spoiler) «a lo Servian film» que desvirtúa el resultado final.
Dos momentos flojos del día, lo que sumado al cansancio acumulado ocasionó que esa tarde nos la tomáramos de fiesta, aprovechando para ir a cenar lo que Quim Cruselles, uno de los comensales, definió como «cena cenaca«.
Antes de marchar hacia el restaurante, me encuentro al cazador de autógrafos apostado en el hall del hotel Meliá. Le saludo y me asegura que un señor que está cerca es Pedro Olea . Yo, como no recordaba físicamente al director, confiado le pido un autógrafo que amablemente me dedica pero añadiendo «Gracias, pero yo no soy nadie«, así que investigamos y averiguamos que se trata del director del Festival de Málaga, Carmelo Romero, lo que comunicamos al coleccionista, aunque él sigue emperrado defendiendo que es Olea el que ha estampado su firma en su copia de El bosque del lobo. También aviso al caza-autógrafos de que, tal y como nos dijo Mike Hostench (Subdirector del festival), Barbara Steele finalmente no venía tal y como estaba programado, aunque no me mira muy confiado…
Definitivamente hay muchos mundos y todos caben en el mismo festival.
NOVENO DÍA
Al día siguiente la cena, bueno, todo lo que la regó causan dolorosas secuelas en el organismo de Serendipia, que debe enfrentarse a un nuevo madrugón añadiendo el efecto resaca al cansancio acumulado. Motivando todo ello un aumento de fundidos en negro y autoediciones personales durante las proyecciones. Veamos lo que dio el día de sí:
Juan de los muertos de Alejandro Brugués era una de las cintas más nombradas por el propio director del certamen, y resultó ser un divertimento zombie a veces crítico, a veces banal y otras veces zafio, pero divertimento a fin de cuentas con las particularidad exótica de haber sido rodado en Cuba. A continuación los despojos de Serendipia nos trasladamos al Prado para ver Akelarre, momento en el que (ahora sí) pudimos ver y saludar a su director Pedro Olea, que me comentó que le encantaba el cine de terror y, fijándose en mi camiseta, me dijo que tenía el film de Lugosi The Devil Bat (1940, Jean Yarbrough), cosa que subrayó con un sonoro:»¡Viva los vampiros!». Definitivamente un tipo entrañable.
Akelarre fue presentada por su director, que también ofreció un postscreening en el que destacó que su afición al género fantástico venía de lejos, ya que desde la escuela de cine, sus primeros cortos lo demuestran al estar basados en relatos de Bradbury y Poe.
La copia del film que trajo Olea bajo el brazo era un «director’s cut» con doce minutos menos. El director bilbaíno definió su film como un intento de «bucear en la realidad y ver como se genera la leyenda de la brujería» mostrando «Paganismo vasco contra religión católica. El falo de la Iglesia contra la cueva de la brujería«, para lo que contó con documentos que incluían procesos originales en el país vasco. Todo un maestro en una interesante retrospectiva poco concurrida, lo que quizás debería sacar los colores a más de uno, que se pierde así una ocasión de oro de revisar un gran film de cuidada factura.
Pero Sitges respiraba algo nuevo, ya que se preparaba la multitudinaria Zombie Walk que se celebraba esa tarde / noche. Durante la espera para entrar en el Prado pudimos ver los preparativos con el equipo de Gus FX maquillando y preparando unos cuidados zombies que aprovechamos para inmortalizar.
El cuerpo pedía siesta, así que tras comer…¡De plato, oigan, de plato!, nos adentramos en el mundo de los sueños… aunque una hora, no vayan a creerse, pero lo suficiente para plantar cara a las proyecciones de la tarde que comenzaron con El Callejón, ópera prima de Antonio Trashorras. Supongo que ya conocen a este elemento, ya que además de ser crítico de cine con varios libros publicados (Ellas son fantásticas Ed. Glenat…) y cómics (Miedo Ed. Glenat…) ha dado el salto al cine, primero como guionista (Agnosia, El espinazo del diablo…) y ahora como director.
El Callejón es un muy inteligente film desarrollado en espacios reducidos que retrotrae a La Cabina (1972, A. Mercero), El Asfalto (Ibañez Serrador) o incluso a la primera entrega de Saw (2004, James Wan), con un final sorprendente y un giro al fantástico quizás algo excesivo e innecesario pero no por ello menos celebrado. Me ha encantado por su economía de escenarios y por el ingenio demostrado por su director para desarrollar una historia de forma sencilla sin que decaiga el interés ni la tensión en ningún momento. Ana de Armas demuestra ser una buena actriz, cuya candorosa y a la vez exuberante belleza resulta ideal para el papel protagonista de este film . Trashorras sabe que su actriz tiene un físico agraciado y no duda en hacer unos atractivos títulos de crédito con ella, para después introducirla en la oscuridad del callejón y dejar que demuestre que es, ante todo, una buena y eficaz actriz. Quiero volverla a ver y pienso que hay que verla. Parca de medios e ingeniosa, como si de un episodio de Twiligh Zone se tratara.
Respecto a El Páramo (Jaime Osorio Márquez), las opiniones de Serendipia son encontradas: buenos momentos en un film bélico difícil de visionar, ya que tal y como dijo su director en la presentación, su intención es involucrar al espectador en la acción, para lo que se vale de poner la cámara encima de los actores. Tan cerca, tan cerca que llega a agobiar. Oscura y brutal (¡¡Como los fanzines de los 90!!) a menudo tediosa y siempre ambigua respecto si se trata o no de una historia que se pueda incluir dentro o no del fantástico. Juzguen ustedes…
Nos vamos a dormir para plantar cara al ¡Sigh! último día.
DECIMO (Y ÚLTIMO) DÍA
…Y ya es sábado sabadete y se marcha todo mi cansancio. De pronto da la sensación de que todo ha pasado de forma fugaz y se siente cierta pena. Pena que uno intenta consolar pensando que pronto habrá otro festival.
Quedan pocas películas por ver. The Thing (Matthijs van Heijninger Jr.) es una innecesaria precuela realizada con todas las pistas que se daban en el film de Carpenter sin aportar casi nada nuevo (si exceptuamos el tema de los empastes). Más de lo mismo, bien realizado pero vacío de contenido. Repite los aciertos de su predecesora con unos efectos digitales nada estridentes a pesar de su espectacularidad. Pero la sorpresa del día para Serendipia fue Drive de Nicolas Winding Refn, que si bien seguimos sin hablar de cine fantástico, sí podemos hablar de un film redondo de principio a fin. Bien hecha, bien interpretada, pesimista y violenta, pero no tanto como pregonó Lucía Etxebarría cuando desde la columna que escribe en un diario gratuito dijo que tuvo que salirse del cine.
Después Serendipia se pasó a ver el palmarés, que ya comentamos aquí, sobre el que hubo opiniones de todo tipo, pero ya se sabe que nunca llueva al gusto de todos.
Bueno, termina aquí este diario tardío de la estancia de Serendipia en Sitges, con pequeños comentarios escritos en caliente y transcritos posteriormente. Ahora toca comentar películas con opiniones y reseñas más desarrolladas que se irán publicando ya reposadas al calor del hogar y de forma pormenorizada.
¡¡¡Nos veremos el año que viene con más y mejor!!!
CONCLUSIONES
LO BUENO:
-La organización, personal del hotel y voluntarios. Todos correctos y amables.
-Implicación del pueblo de Sitges en el festival (decoración de calles, escaparates, menús fantásticos…)
-Espai Fnac, repleto de posibilidades.
-Apertura del festival al público con postscreenings y actividades abiertas.
-Filmotech. Aunque quizás el plazo para poder ver los films on line era algo corto.
-Brigadoon más organizado y con mayor (y mejor) oferta.
-Apoyo al cine español, tanto clásico como actual con presencia de sus protagonistas.
-Variedad de títulos y géneros.
-Acuerdo con Renfe para el tren especial nocturno.
LO MALO:
-Reducción de cine fantástico y de terror y selección de films no fantásticos a concurso.
-Reducción de retrospectivas y poca afluencia de público.
-El asunto de las colas para los tickets de prensa. No achacable a la organización, sino a los mismos aficionados acreditados.
-No disponer de wifi más potente que llegara al exterior, ya que la sala de prensa se quedaba corta de espacio.
-Tickets en los pases 3-D.
-Precios abusivos en los chiringuitos adyacentes a l’Auditori. Especialmente en la cerveza esponsor.
LO MEJOR:
-Los amigos y con ellos las tertulias, las cenacas, los comentarios ad hoc y sobre todo… las risas.
Festerror presenta: Grindhouse especial Halloween
Además de otras propuestas que hemos ido publicando por aquí, tenemos para noche tan especial la esperada cuarta edición GRINDHOUSE, ¡Con un especial noche de Halloween!
Con las proyecciones:
Truco o trato («Trick ‘r Treat») 2007. Dirigida por Michael Dougherty.
Filme que intercala cuatro historias en la noche de Halloween. Una de las historias se centra en un director de instituto que se convierte en un vicioso asesino en serie con la luna llena. Otra trata de una virgen en edad universitaria que se reserva para el hombre de su vida, a quien cree que acaba de conocer. La tercera versa sobre una mujer cuyo odio hacia Halloween sólo es superado por el amor que le tiene su marido a esta festividad. Por último, un grupo de adolescentes despiadados llevan a cabo una broma imperdonablemente cruel.
Halloween: El origen («Halloween») 2007. Dirigida por Rob Zombie.
Después de estar recluido durante 17 años en una institución mental, Michael Myers, convertido ya en un hombre adulto y muy peligroso, logra escaparse y regresa a Haddonfield para buscar a su hermana. Todo aquel que se cruce en su camino corre un peligro mortal.
ATENCIÓN: No olvides venir con tu disfraz más terrorífico, ¡puedes ganar un fantástico premio!
ENTRADA + PALOMITAS DE REGALO POR TAN SÓLO… ¡¡4 EUROS!!
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sábado, 29 de octubre a las 22:00 – 30 de octubre a las 3:00
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Casal de L’ Obrera Av. Vila de Tossa, 1
Lloret de mar (Girona)
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Diario de Serendipia en Sitges 2011: SIETE
El relente de la mañana nos saluda lujuriosamente mientras las dos almas de Serendipia se aventuran en lo que será un nuevo día de cinefágia. Hoy es una jornada de las fuertes e intensas, ya que contiene dos de las más esperadas películas de quien esto escribe. Por un lado Livide, nuevo trabajo de Bustillo & Maury, responsables de la celebérrima À l’intérieur , quienes tras intentar la aventura americana, han decidido (y muy bien, por cierto) continuar haciendo proyectos personales como el que presentan en Sitges. Livide, que defraudó a quienes esperaban una continuidad con el anterior trabajo, no fue un chasco para los amantes del cine fantástico puro y duro. Además de magia en sus evocadores imágenes, también tiene sus momentos granguiñolescos que dejan a The Woman como un juego de niños. Pero lo mejor es que, por fin, pudimos ver cine fantástico en el festival de Sitges, algo que se echaba en falta encarecidamente y que seguiría escaseando…
Así que con un inmejorable sabor de boca nos encaramos con Extraterrestre de Nacho Vigalondo, comedia costumbrista con ovni de fondo que demuestra, una vez más, lo absurdo que somos los seres humanos incluso ante circunstancias excepcionales. Divertida, ingeniosa y con la participación de los chanantes Raúl Cimas y Carlos Areces (de nuevo tras Lobos de Arga), acompañados por la bella Michelle Jenner. Con todos ellos, uno supone que de las incidencias del rodaje se podría elaborar otro guión digno de convertirse en película, cosa que confirmó su director en la posterior y concurrida clase magistral, momento en el que estuvimos a nada de que ya, nuestro amigo Antonio Busquets nos presentara a Vigalondo pero… el barullo que se formó nos hizo desistir. Otras ocasiones habrá…
Bocadillo veloz (¡Se me hizo una pelota en el estómago!) y a estas alturas el natural cansancio y sobreexposición a la pantalla comienzan a producir ciertos fenómenos dignos de mencionar. Recopilamos aquí algunos que quizás les resulten familiares:
–Alucinación cromática: Extraño síntoma que hizo que, por ejemplo, la parte femenina de Serendipia viese una escena en color en El Dr. Frankenstein (1931, James Whale).
–Fundidos en negro y autoediciones personales: Que se producen cuando el individuo, rendido por el sueño y el cansancio aligera (a veces mejorando) el metraje de un film o acorta escenas.
–Pérdida del espacio y la realidad: Fenómeno difícil de explicar, ya que ni se duerme ni se está despierto, lo que produce una mezcla de sueño con realidad. Puede producir amagos de pánico (¿Donde estoy?) por la confusión que produce en la persona que lo experimenta.
–Efecto rabadilla clavada: De tanto estar sentado se produce un dolor en la parte baja de la columna vertebral que provoca nerviosos movimientos en la butaca buscando la posición menos dolorosa, misión más difícil de conseguir si uno se encuentra en el Cine Prado y, sobre todo, en El Retiro.
Otro fenómeno digno de admiración es la resistencia al sueño que desarrollan ciertos individuos durante el festival. Los más jabatos pueden llegar a empalmar los maratones nocturnos con los pases matinales. Serendipia conoce el caso verídico de un personaje (le llamaremos José Miguel Rodríguez para preservar su anonimato) que llegó a aguantar la sobrecogedora cifra de 40 horas sin dormir, y todo ello sin aditivos y sin perder la dignidad. Seguro que ustedes conocen o han protagonizado marcas más elevadas, pero nosotros nos quitamos el sombrero ante tal aguante.
Continuando con el día, no pudo conseguirse el autógrafo de Brian Singer, y eso que era de los más fáciles en teoría, ya que tenía programada una sesión de firmas en el Espacio Fnac, cosa que no he podido confirmar que se produjera finalmente. Para nosotros la nota bizarra la puso Carlos Pumares renegando de todo y contra todos y contando chistes. Quizás tiene razón cuando dice que «¡Nos odian!» cuando programan las mejores películas de las maratones en último lugar (que le pregunten a los hermanos Bogliano y a su interesante film Sudor Frío…). Nosotros por nuestra parte teníamos una cita con Phenomena «The Ultimate Cinematic Experience«, que consiste en un programa doble con trailers, ¡¡¡Algo totalmente novedoso y nunca visto!!! …para los que tengan menos de 30 años. Ahora en serio, la propuesta del Sr. Cerdá sigue atrayendo masas al cine Urgel y amenaza con exportarse a otras capitales. De momento se incluyó en la programación del festival de Sitges con una inmejorable propuesta: La Matanza de Texas 2 (The Texas Chainsaw Massacre 2, 1986 Tobe Hooper) y El más allá (E tu vivrai nel terrore – L’aldilà ,1981 Lucio Fulci). Para la ocasión se contó además con las presencia de las protagonistas de ambos films: Caroline Williams y Catriona McColl, lo que motivó que Serendipia, como buen fetichista, estuviera ojo avizor a la caza de sus autógrafos. Pude así conocer a un pintoresco personaje que estuvo esperando en el vestíbulo durante toda la proyección a la espera de su rúbrica.
Finalmente todos conseguimos nuestros pequeños trofeos, ya que tanto Caroline Williams como Catriona McColl fueron muy amables, así como Lisa Marie, que acompañaba a la primera y con ella marchó tras la presentación, mientras Catriona prefirió ver la película de los matarifes texanos.
La copia que se proyectó de La matanza de Texas 2 estaba simplemente impecable, no tanto la de El más allá, que sufrió ciertos problemas técnicos, ya que todos los diálogos iniciales eran subtitulados únicamente por «¡¡¡Muere!!!» y «Sólo yo puedo salvaros», lo que dio momentos delirantes y divertidos en la sala, que por otra parte se agradecieron. Pronto se arregló todo y tras ver estas dos perlas de nuevo, pudimos marcharnos a dormir a las tantas. Y es que, naturalmente no habíamos cenado todavía…
Diario de Serendipia en Sitges 2011: SEIS
Mañanita completa que comienza con Emergo (Carles Torrens), escrita por Rodrigo Cortés (Buried), film en la linea de Paranormal Activity aunque, por supuesto mucho más inteligente (lo que no es nada difícil). Puro divertimento, ágil, y con algún susto. Carrerita y toca el turno a Lars Von Trier y su Melancholia. Estuve por no ir, la verdad, ya que yo soy un ser bastante primario, al contrario de la otra parte de Serendipia, pero finalmente piqué y… no me arrepiento ya que, aunque tenga que joderme, no puedo decir nada en contra de este film que me pareció entretenido, ingenioso y en varios momentos emocionante, con inolvidables secuencias. Aunque puede que también influyera el que durante su proyección Serendipia aprovechó para comerse un pequeño tentenpié (bocadillo de chorizo concretamente) lo que quizás disfrutó como el que comete un sacrilegio robando en el cepillo de la iglesia.
Y ahora una de las que personalmente esperaba ver con más ganas, Twixt del Sr. Coppola, película que venía acompañada de comentarios poco alentadores. Pero eso de que fuera producto de una pesadilla del director me atraía, la verdad. El film tiena algunos buenos momentos, uno de ellos protagonizado por un enorme (textualmente) Val Kilmer, con eso les digo todo y una Elle Fanning como perdida que, eso sí, al final me puso la piel de gallina. Si definitivamente Twixt proviene de un mal sueño, nos gustaría saber que cenó Coppola la noche anterior para no pasar por sus malas experiencias.
Cerveza y bocadillo para aclarar ideas y despejarse y en una mesa está Antonio Busquets acompañado únicamente por una persona (Alfredo), momento ideal para ir a saludarlo, pero que dilato como el que no quiere que se termine el juego. No hay nada que hacer, vamos para allá y tras un segundo de presentación todo como la seda, oigan. Cascadas y cascadas de conversación y puntos en común. Como de toda la vida.
Tras un corto de animación absurdo, Mi burro, llega el ansiado momento del gore y el mal rollo con The Woman (Lucky Mckee), film que desató expectativas en todo el mundo, tanto que una gran parte de L’Auditori tenía vendidas filas preferentes. Divertida a ratos, defraudó a casi todos ya que, si este es el producto con el que el Festival «quiere probar la resistencia del espectador ante el terror llevado al extremo«, es que el «Síndrome Serbian Film» ha hecho mella en el certamen. Esperemos que no…
The Woman fue más una película ideal para maratón nocturno, ya que, sin ir más lejos el año anterior en uno de ellos se pudo ver un artefacto más brutal y efectivo como fue la nueva versión de I Spit on your Grave (Steven R. Monroe), que ofreció más violencia, más mal rollo, más sangre, más sexo y en general más diversión. A destacar, eso sí, la actuación de Pollyanna McIntosh como la mujer salvaje, con un salvajismo que se queda corto ante los dos protagonistas masculinos de la cinta. Pollyanna, resultó ser toda una belleza con la que pude conversar brevemente en castellano, ya que lo hablaba perfectamente al haber estado criada en la tierra de Juan Valdés.

Que alta, que simpática y que bien proporcionada está Pollyanna (The Woman) McInstosh (Foto Serendipia)
Después nos retiramos a uno de nuestros remansos de paz alejados (pero poco) del bullicio del Festival. Un lugar donde te sirven la cerveza al mismo precio que en los chiringuitos que hay alrededor de l’Auditori aunque, al lado de la playa, en silencio y sobre un mantel blanco atendido por serviciales camareros. Y es que… ¡Cómo abusan estos chiringuitos con los precios de los alimentos de primera necesidad!… Alguien lo tenía que decir…
Diario de Serendipia en Sitges 2011: CINCO
Otra glorioso día en Sitges… ¡¡¡Pero sin madrugar!!!, ya que nos damos una pequeña tregua (la única en todo el festival) aunque sea sacrificando con dolor The Yellow Sea (Na Hong-jin), cosa que se produjo no sin pocas batallitas entre Serendipia. Son las 11.45, momento en el que tenemos una cita con Takashi Miike en l’Auditori. Hara Kiri:Death of a Samurai es un film preciosista con un 3-D del todo innecesario cuyas dos horas pasan volando: uno no va al servicio; no respira; no se mueve: simplemente se mete en la película. Eso que, sencillamente, sólo pasa con las mejores, aunque defraudando a los que esperaban ser salpicados por chorretones de sangre desde la pantalla al ser una propuesta de factura clásica y exquisita, al igual que lo fue Jane Eyre.
Antes de la proyección nuestro amigo Manu nos avisa de que en la sala está Antonio Busquets y hace amago de presentárnoslo, pero como está un poco lejos y hablando con otras personas, lo dejamos para más tarde. Tras la proyección lo veo y voy hacia él pero… está, como casi siempre, hablando con alguien, así que decido que ya habrá otro
momento. ¡Esto comienza a ser exasperante!.
Bocadillo fugaz y para el Prado, donde nos esperan dos variopintas propuestas: la primera, Barbe Bleue (Catherine Breillat), es una de las varias adaptaciones de cuentos clásicos que se proyectaron durante el festival, que nos defraudó por parecernos sencillamente mala. Mientras que la otra de la noche, Meat (Victor Njeuwejenhuijs y Maartje Seyferth), ofrecía lo que prometía en el trailer, ya que era un film radical repleto de carne y sexo, aunque esa noche no teníamos el cuerpo (ni la mente) para muchos tangos, así que decidimos poner fin a la velada tras visionar una buena parte de ella, prometiendo verla otro día con más atención. Mención especial para corto previo REM, que se trajo su propia claca, por lo que, por supuesto, obtuvo una gran auto-ovación (con «espontáneos» ¡¡Bravos!! y todo) tras el cual gran parte del personal abandonó la sala con la «intima satisfacción del deber cumplido». Esos momentos de gloria irrepetibles… (y de vergüenza ajena).
Diario de Serendipia en Sitges 2011: CUATRO

José Miguel Rodríguez (Dioses y Monstruos) explicando los pormenores del proyecto Kifund (Foto Serendipia)
Serendipia se pone de gala. Es domingo y… ¿Qué hay que hacer en domingo?: ¡exacto! hay que ir al culto. Y eso es lo que hacemos acudiendo a ver todo un film imprescindible, que no por mil veces visto, deja de ser buena ocasión de revisar, esta vez, en pantalla grande. En el Retiro se proyecta el Frankenstein original de Universal, que como ya deben saber ha cumplido 70 añitos y se conserva como el primer día con ese gran Karloff (que se destrozó la espalda llevando a Colin Clive a sus espaldas); con esa María que el monstruo lanza al lago y que durante un periodo nos cortaron; con esos alegres aldeanos que tan pronto se ponen a danzar pseudo bailes tiroleses como agarran antorchas y prenden fuego a cualquier castillo que les resulte sospechoso… ya saben, ya la han visto pero… uno siempre ve nuevas cosas («noves visions») ¿A que no sabían que en el laboratorio del Dr. Frankenstein hay un sifón? Pues sí, les aseguro que lo hay porque lo he visto (y no era producto de las secuelas de la noche anterior…).
De nuevo en L’Auditori vemos Verbo, opera prima de Chapero Jackson que aunque se vaticina que se va a llevar muchas collejas, vimos con agrado (tan poco esperábamos…), a pesar (o gracias) a la poca labor de Miguel Ángel Silvestre, alías «El Duque», que no contentará a sus fans por no mostrar el torso ni casi la cara. Eso sí, de sobresaliente se puede calificar la actuación de la debutante Alba García, muy convincente en su papel de adolescente.
Tras un pequeño relax nos vamos a por tickets. Ah sí, les cuento…
¡¡¡EL TERRORÍFICO ASUNTO DE LOS TICKETS!!!
Para quien no esté al tanto del tema les explico: En el festival de Sitges hay pases de prensa con entrada para el público para los cuales accede el miembro de la prensa con sólo enseñar la acreditación. Esto acostumbra a suceder en los pases matinales, de ahí que Serendipia prefiera madrugar. Pero hay otros pases, casi todos a partir de las seis de la tarde, para los cuales hace falta pedir un ticket y para los que hay que hacer cola ante una taquilla específica que abre a las cuatro. Hasta ahí, más que correcto. Pero… lo malo es que uno puede llegar el tercero, por ejemplo, ponerse pacientemente en la cola y esperar sin comer para acceder a uno de esos tickets limitados y… puede pasar que el de delante tenga muchos amigos, que tal y como llegan a la cola se te vayan colando. Este aciago día nos pasó a nosotros, que ante nuestra estupefacción vimos colar a ocho personas, más algunos por delante y por detras ¡Por todos los conductos! … y eso duele amigos. Tanto que Serendipia prefirió no volver a hacer colas anticipadas para no perder los nervios y provocar un incidente, que a punto estuvimos… ¡Si hasta el Sr. Gorina (anterior director del festival) hacía cola religiosamente esperando su turno!
Damos una constructiva solución a la organización, a la vez que bastante económica, para que estos patanes dejen de colarse y que sería tal que así: una máquina de números como las de las pollerías, cuyos tickets cambiarian de color cada día (para evitar la canallesca) y con un vigilante para evitar que se pillaran más de uno por persona. Solución salomónica, sí, pero solidaria para los que, como nosotros, nos quedamos sin comer, sin refrescarnos y sin ver una proyección durante el tiempo en el que hacíamos cola.
Y tras este inciso sigamos la narración donde la dejamos…
Con los nervios a flor de piel y tras el consiguiente bocadillo nos acercamos a Brigadoon para ver como defienden sus creadores la plataforma Kifund, de la que ya les hemos explicado algunas cosillas por aquí. Aprovechando que estábamos allí aprovechamos para ver de nuevo al Sr. Luigi Cozzi que traía su documental Roma Fantástica, un compendio de lugares donde se han rodado algunos de los más memorables films italianos de terror, con algunos añadidos de la carrera del director que no tenían desperdicio, como los de Las Aventuras de Hércules (Le avventure dell’incredibile Ercole, 1985). Una gozada con lleno total. Durante la cola para acceder a la proyección notaba cierto hedor desagradable a mi alrededor que localicé en el individuo que tenía delante. Tenía una grave falta de higiene general que su apergaminada camiseta delataba (ya saben, esa mezcla de olores desagradables que no son de un sólo día y que provienen de TODO su organismo). Cuando abrieron la sala me alejé todo lo posible de él pero, mientras veía la película cierto olor, ya familiar, llegó de nuevo a mí. Sí, lo tenía justo detrás, así que ¡Roma apestó tanto como Venecia!

Ese souvenir oscuro y brutal de Imagen Death (él último día solo quedaba una cabeza) Foto Serendipia
Toca dar una vueltecita (textualmente tomar el aire!!!), saludar al entrañable Javier Perea (Imagen Death) y marchar hacia el centro de Sitges. Era una gozada pasear y ver el mar después de tantos días metidos por el Auditori y su zona. Visitamos la «calle del pecado» que tal y como dijo el alcalde, estaba decorada para la ocasión. Allí nos tomamos una tranquila cerveza alejados de todo el fandom hasta que nos encontramos con Enrique Torres (Tienda Freaks Barcelona), que nos dijo entre otras cosas que estaba por Sitges Antonio Busquets (Flash-Back), al que teníamos curiosidad de conocer después de tener amigos en común, comunicaciones varias en el medio cibernético y no haber podido coincidir en otras ocasiones. Así que nos propusimos dar con él, pero eso sería al día siguiente tras una pizza y un poco de sueño reparador…
Ya de camino a nuestro refugio nos asalta un personaje en la puerta del Melià que, así de entrada no reconocemos por el cambio de look que se ha marcado: se trata de Luís M. Rosales, alma mater de ScifiWorld, con el que tras recuperarnos del shock conversamos de un sinfín de temas y nos adelantó una nota relacionada con nosotros que se publicaría en la editorial del número 43 dedicado a Lovecraft… ¡Un gran regalo de bodas y un orgullo el compartir páginas con el solitario de Providence!
… Y que bien durmió Serendipia esa noche…
Diario de Serendipia en Sitges 2011: TRES
Nuevo madrugón haciendo promesas (que resultaron falsas) de no volverse a liar ninguna noche más. Y es que la mañanita estaba bien cargada, lean si no: De primeras una de las más esperadas por el que esto les narra, Mientras duermes, que resultó ser un muy retorcido
relato que cubrió mis expectativas con un perfecto Luis Tosar haciendo un papel que sólo puede definirse como de hijo de la gran puta; Marta Etura mucho mejor dirigida que en Eva y una niña que ninguno de ustedes querrían tener como vecina. La de Balagueró fue una de las películas más apoyadas por el público, siendo la que tuvo más afluencia y la que más aplausos levantó.
Buen comienzo que tiene continuidad con uno de los films más sólidos y bellos que se proyectaron, la exquisita Jane Eyre (Cari Joji Fukunaga) magistral adaptación de la obra de Charlotte Brontë con sólidos protagonistas (Mia Wasikowska y Michael Fassbender), que mantuvieron al público inmóvil durante toda la proyección. Una propuesta clásica que aplaudimos con ganas.
Toca descanso y cazamos a Luigi Cozzi, un tipo muy amable que nos dedicó un autógrafo y posó feliz para nosotros. No en vano esa misma tarde recibió un merecido premio Nosferatu. Un bocadillo (¡Cuantos bocadillos!) y Saint, loca encarnación maléfica de un Santa Claus putrefacto respaldado por unos ayudantes con cierto sabor a Templario de Ossorio dirigida por un viejo conocido del festival, Dick ‘Amsterdamned’ Maas, que también estuvo presentando su film.
Recuperamos el resuello y toca la primera dosis asiática con Guilty of Romance (Sion Sono)
¿Qué decirles?, pues que conforme la voy digiriendo me va gustando más aunque, hay que reconocer que los japoneses son un tanto perversos. Bueno, la otra parte de Serendipia ya les hará una buena crítica razonada y no toda esta sarta de chorradas que les enumero aquí. Como anécdota indicarles que un par de señoras muuuy mayores y con una sensibilidad a flor de piel (una incluso dijo que le encantó El árbol de la vida de Terrence Malik, mientras que le pareció enrevesada No habrá paz para los malvados de Urbizu), nos pidieron consejo sobre un film que no fuera ni retorcido ni sangriento. Yo, bueno, mi yo hijo de puta estuvo por recomendarles The Woman (todavía no la había visto y pensaba que era algo más truculento de lo que resultó ser), pero bueno, ellas escogieron este film supongo que por incluir Romance en el título. Y es que, sí, romance había, pero también dominación, putas, desnudos, sadismo, sexo y algunas gotas de sangre, con un principio de impacto. ¡¡Cuanto me hubiera gustado haberlas tenido cerca para ver sus reacciones!!
En fin, una cerveza final para recobrar el juicio y a dormir que… sí, como han adivinado al día siguiente tenemos que madrugar de nuevo…
Diario de Serendipia en Sitges 2011: DOS
A las siete y media suena el odioso pitido del despertador para acudir a una temprana cita con lobisomes en Lobos de Arga, una comedia bien construida de Juan Martínez, divertida y con las caras populares de Carlos Areces, Secun de la Rosa y Gorka Otxoa que hacen lo posible con unos hombres lobos que a veces parecen de peluche ¿Quien tiene ganas de reír a las nueve y media?… ¡¡Nosotros!! Tras ella una propuesta más seria con Intruders, nuevo film de Juan
Carlos Fresnadillo y uno de los más redondos del festival. No pienso desvelarles nada, así que mejor la ven. También el director fue el primero en engrosar con su rúbrica mi libreta de autógrafos.
Tras las típicas batallas conyugales decidimos reducir el flujo de films y comenzar a obrar con más calma, así que paseíto al medio día, caza de fotos, photocall a Adán Aliaga (La mujer del Eternauta), más autógrafos, malcomer y visita al nuevo Espacio Fnac donde los autores del libro en formato eBook Monstruos Eléctricos, Pau Roig y Luis Rueda, de la página web de cabecera Judex nos dieron algunas claves sobre su obra, que está centrada en la producción fantástica de Universal abarcando desde los años veinte a los cincuenta, analizando los títulos en profundidad, más allá de los manidos tópicos ya tocados en otras obras. Lo que se pretende en Monstruos Eléctricos es un análisis completo y pormenorizado, para lo que se estructura el libro en cuatro apartados: El Horror Gótico en la gran U; La Ciencia Ficción en la gran U; Pulp y cine criminal; y, finalmente el cuarto apartado, que ya como epílogo se aproxima a las grandes últimas propuestas de Universal deteniéndose especialmente en la labor de Jack Arnold. Deseamos lo mejor a los autores y que… pronto se pueda adquirir en papel. Uno ya está algo mayor y es más bien torpe para trastear con esos cachivaches…
Corriendo al Retiro para la que resulto ser una entretenida sorpresa, The Caller, ingenioso juego de espejos realizado con economía de medios en Puerto Rico, lugar donde su director, el americano Matthew Parkhill marchó buscando financiación, tal como indicó el dicharachero productor, Antonio Salas, también presente, que hizo funciones de traductor y showman durante la presentación del film. Lo dicho, una sorpresa agradable e ingeniosa, así que ya contentos y satisfechos marchamos a nuestro refugio con la vana intención de cenar (alimentos contundentes), dormir pronto (ya saben, hay que madrugar) y en general, descansar (y sólo es el segundo día…), pero todo en vano, ya que nos encontramos a dos aventajados colegas: Manu (Espectador imaginario) y Jose (Dioses y Monstruos) con los que nos liamos con una cena y dos (DOS) cervezas. Pero, ¡Qué leches!, valió la pena, ya habrá otros días para dormir… o al menos eso pensaba, ¡Iluso de mí!



















































































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