Diario de Serendipia en Sitges 2021: Remontando la pandemia. Séptima cápsula

18 noviembre 2021 Deja un comentario

Una nueva jornada en la que el cansancio comienza a hacer mella en Serendipia. Las películas se van editando en duración y sus argumentos mezclándose debido al sueño y las breves cabezaditas que van produciéndose… Pero afortunadamente encontramos un momento para cargar las baterías dando un paseo por la costa y visitando la King Kong Area:

Fotos: Serendipia

INCISO

KING-KONG AREA / COLECCIÓN FANTATERROR  (Ediciones Setanta-Nou)

A la zona de tiendas que hay en la linea de costa, se les ha añadido otra de actividades y bares que consiguen empalmar con la zona de tracker food, consiguiendo un paseo temático y en cierto modo un oasis entre cines que tuvo gran afluencia de público. Nuestra intención primera, eso sí, era poder ir a nuestro establecimiento preferido del festival, El Setanta-Nou, lugar de parada obligatoria para todo asistente y fan del cine de terror, pues allí podrá comprar a un precio sin competencia, lo mejor del cine fantástico y de terror en formato DVD y Blu-ray. Y ya habían llegado nuestros niños, bueno, nuestros en parte, pues Serendipia ha puesto su granito de arena para que salgan lo mejor posible, pues se trata de las primeras cuatro entregas de la Colección Fantaterror, bajo cuyo genérico nombre se reúne lo mejor del cine fantástico y de terror español en una necesaria iniciativa editada por el propio sello de la tienda, Ediciones Setanta-Nou. Cuatro titulazos cuyas ediciones especiales (con póster, libreto y slipcover) fueron las estrellas del festival: Pánico en el Transiberiano (Eugenio Martín, 1972), No profanar el sueño de los muertos (Jordi Grau, 1974), Ceremonia Sangrienta (Jordi Grau, 1973) y Misterio en la isla de los monstruos (Juan Piquer Simón, 1981). Cuidadas ediciones, con numerosos extras y con ánimo de continuidad, pues pendiente quedó El bosque del lobo (Pedro Olea, 1970) por falta de dos tempranos cortometrajes del director, El parque de juegos (1962) y Anabel (1963), ambos de temática fantástica, con los que Olea se graduó como director en la Escuela Oficial de Cinematografía (EOC) y que quedaron pendientes de servir por la Filmoteca Española. Además, durante la presentación de El aullido del diablo, Sergio Molina anunció parte de los nuevos once títulos de su padre con los que la colección proseguirá su andadura durante el próximo año. Así que se abre un 2022 interesante, seguro, para los amantes del cine de terror español y en particular los de Paul Naschy. También se presentaron, fuera de colección, dos estupendas ediciones en Blu-ray: una en formato doble dedicada a Elio Quiroga con No-Do (2009) y La hora fría (2006), y Amigo, la fenomenal opera prima de Óscar Martín, directores ambos presentes durante el festival, Óscar brevemente, pues partía hacia otro situado en los Cárpatos (no es broma) y Elio como jurado de la sección Noves Visions.

EXPOSICIÓN: LOS MUNDOS DE WALDEMAR DANINSKY

En un año dedicado a la bestia interior, con el hombre lobo en cabeza, no podía faltar un homenaje a nuestro licántropo particular y el más prolífico en el cine, Paul Naschy. Así, además de poder disfrutar en pantalla grande de El retorno del hombre lobo (Jacinto Molina, 1981), dentro de la retrospectiva dedicada a las películas del mito y con la actriz Silvia Aguilar como presentadora de lujo, se le sumó la exposición Los mundos de Waldemar Daninsky, comisariada por Diego López y que contó con material de su propia colección, así como perlas pertenecientes al propio Naschy, dentaduras, la katana original del film coproducido con Japón, La bestia y la espada mágica (Jacinto Molina, 1983) y guiones, entre ellos el santo grial, el manuscrito de Satanás contra el hombre lobo, que dio pie a La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971). También había unas estupendas fotografías originales que muestran el proceso de maquillaje utilizado en La maldición de la bestia (Miguel Iglesias Bonns, 1975), realizadas por el artista Pierrot, publicadas en su revista, Vudú y aportadas por su biógrafo y autor del documental, Lentejuelas de sangre (2012), Eduardo Gión. Todo en una pequeña gran exposición de la que compartimos un video realizado y publicado por el canal de YouTube Los mundos de ENORM. Hemos intentado comunicarnos con su responsable para pedir permiso para hacerlo, pero de momento la búsqueda ha sido infructuosa. En todo caso, clicando en el nombre del canal, pueden acceder a muchas más entradas con un nexo común, el cine, especialmente fantástico y de animación: coleccionismo, figuras, muñecos, libros, cómic, VHS… , y todos esos objetos de los que se nutren nuestros sueños.

Pero después de este necesario inciso, vayamos a por más películas:

Y el día comienza con el madrugón habitual en la sesión despertador de l’Auditori, donde nos espera Antlers (Scott Cooper, 2021), una cinta que debe mucho al Festival de Sitges, como confesaba su guionista principal, y autor del cuento en el que se inspira el guion (y que puede leerse íntegro aquí, Nick Antosca (presente en esta edición por ser uno de los galardonados con el Premi Màquina del Temps): «es curioso, porque el proyecto de ‘Antlers’ nació aquí mismo [en el festival de Sitges de 2017] en el año que vino Guillermo del Toro. Yo vine como invitado para una masterclass a raíz del estreno de ‘Channel Zero’ y él presentaba ‘La forma del agua’. Yo soy un admirador de su trabajo y la sorpresa llegó cuando me dijo que quería trabajar conmigo. De ahí viene el hecho de que haya sido el productor de la película» (en la entrevista concedida a  eCartelera). Antosca es uno de los jóvenes valores del cine norteamericano (hasta ahora vinculado al audiovisual televisivo), para algunos al mismo nivel que Ari Aster o Jordan Peele gracias a su manejo de temáticas sobrenaturales contrapuestas con situaciones cotidianas y dramáticas. En The Quiet Boy, el cuento de partida, el escritor sigue la historia de Julia, una joven maestra de buenas intenciones, atrapada en la monotonía de un poblado en West Virginia quien, en su afán por ayudar al niño introvertido y desnutrido de su clase de cuarto año, termina por desatar una serie de sucesos violentos y atroces a manos de una fuerza sobrenatural que se alimenta del dolor. En su traslado al guion literario a esta trama principal se le sumaba la intención de anclar la historia la mitología de la tradición nativa americana y el espíritu diabólico ancestral del Wendigo. Folk Horror de raigambre norteamericana, ideada por un joven talento y producida por Guillermo del Toro, nada podía pintar mejor, sin embargo, el resultado no está a la altura de las expectativas: nos pareció bastante rutinaria y carente de ritmo, algo quizás achacable al cansancio acumulado por Serendipia, pero en sintonía con los comentarios que clamaba el murmullo de los espectadores. Es posible que la cinta se resienta del cambio de director a principios del rodaje y por los numerosos reshoots (retoques de filmación posteriores para mejorar lo insuficiente), con el consiguiente retraso de producción, pero lo cierto es que la versión final va falta de timón, no logra integrar las distintas capas de lo relatado, no consigue ensamblar bien el thriller psicológico de la maestra y el alumno introvertido con el terror sobrenatural de la maldición indígena. Pudiendo haber sido sugerente malbarata su atmósfera para convertirse en una monstermovie común y corriente. En todo caso pronto podrán comprobar por ustedes mismos si la cinta tiene carencias o fue Serendipia la que no estuvo atinada, pues tendrá estreno en cines el 19 de noviembre de la mano de Disney como Antlers: Criatura oscura.

A continuación deseábamos haber visto Offseason (Mickey Keating, 2021), pero la ya habitual escasez de tickets para medios en los, insistimos, pases de prensa abiertos al público, causó que se agotaran en escasos minutos haciendo que volviéramos a Tramontana y a la sección Noves Visions y tuviéramos que escoger una película que en principio nos inspiraba cierto rechazo, Mayday (Karen Cinorre, 2021). Nuevamente el azar jugó bien sus cartas, pues, sin ser un descubrimiento de primera, resultó ser todo un soplo de aire fresco y una oda a la libertad e igualdad en forma de cuento de hadas. En clave femenina y con elementos de Peter Pan y Alicia en el país de las maravillas, en Mayday el enemigo a combatir, inicialmente, serán  los hombres, a los cuales cual sirenas, el grupo de mujeres protagonista dirigirán hacia la perdición. Pero ese enfrentamiento, retratado como una guerra basada en el exterminio mutuo, no satisfará a la protagonista, Ana (Grace Van Patten) que, a pesar de que en principio ha encontrado fuerza en ese nuevo mundo, escogerá buscar su lugar luchando y compitiendo como una mujer, y no a la manera del hombre. Contada en clave fantástica, entre bélica y de aventuras, la película está protagonizada por un estupendo elenco femenino (ademas de Van Patten, Mia Goth, Soko, Juliette Lewis) y con ella ha debutado en el largometraje su directora y guionista, Karen Cinorre.

Más Noves Visions con Vampir (Branko Tomovic, 2021), una producción británica con un inicio similar al de Drácula (y por extensión a casi todas las historias vampíricas), con la llegada de un forastero a una pequeña población, en este caso situada en Serbia y en la actualidad, en la que su protagonista, un escritor inglés (interpretado por el propio director, productor y guionista del film), se instalará en busca de tranquilidad, aceptando un empleo como sepulturero que le dará opción a una vieja casa adyacente al cementerio. Allí se dará cuenta de que los habitantes, además de tener un folklore y unas costumbres un tanto bizarras, tienen un tono de piel de lo más pálido. Pero no se adelanten, pues la historia no irá por donde pueden imaginar, y ahí, además de en la angustiante claustrofobia que el personaje nos contagia , radica la originalidad de esta interesante opera prima. El bajo presupuesto de Vampir es obvio, pero también lo es la capacidad de Tomović para crear una atmósfera con escasos medios.

Para terminar el día, una nueva cita en Sitges con un viejo conocido del Festival, Fabrice du Welz, que presentaba Inexorable (2021) dentro de la sección Oficial Fantàstic Competició. Una historia de obsesiones y mentiras protagonizada por un escritor, Marcel Bellmer (Benoît Poelvoorde), en busca de inspiración, padre de una niña angelical y felizmente casado con la hija del editor que convirtió su novela, Inexorable, en un bestseller. Todo es luz y espacio abierto cuando arranca la cinta, la familia acaba de mudarse a la, recientemente heredada, finca del editor, una mansión noble en la pacífica campiña belga, hasta «estrenan» perro para la pequeña ahora que han abandonado la ciudad. Completamente idílico e impoluto. Pero pronto ese espacio ideal será invadido por un elemento discordante que tendrá tanto de seductor como de turbador: la joven Gloria (Alba Gaïa Bellugi), un personaje que resulta ser un perfecto cruce entre la Annie Wilkes de Misery (novela llevada al cine en 1990) y la Alexandra «Alex» Forrest de Atracción Fatal (1987), con suaves toques de la Peyton Flanders de La mano que mece la cuna (1992). En la secuencia de presentación de la misteriosa Gloria, du Welz emplea espacios urbanos, cerrados y nocturnos, una elección de puesta en escena que ya muestra las dos fuerzas antagónicas que van a cortocircuitarse en el filme, sin necesidad de explicar más de lo necesario sobre el origen o la razón que mueve a la joven. La colisión entre los dos mundos, en un primer momento, no podría ser menos amenazante, Gloria aparece en el jardín familiar acompañando al perro de la niña, que se había extraviado en un descuido. Un gesto servicial que permite a la joven introducirse en el universo burgués  como un engranaje indispensable para el buen funcionamiento de ese hogar. Lo de Gloria es una auténtica home invasion seductora, sensual, de hecho. Nada saben de la extraña, más allá de esa afabilidad y diligencia que la hacen querida y necesaria, pero ella sabe todo sobre sus antagonistas e incluso se hará con la información más oculta, que, con sus manejos, acabará desmantelando el equilibrio del hogar hasta su aniquilación absoluta y trágica. Sabremos lo justo para definírnosla, es una admiradora del autor, la más acérrima, una verdadera fan fatal, que busca hacerse central para reactivar el genio  creativo del novelista, convirtiéndose para ello en su fantasía erótica primordial. Se quiere musa y quiere serlo a través de la pulsión sexual y la total posesión, aun en el caso de que ello conduzca a la muerte del artista y de ella misma. Nuevamente, pues, du Welz, se adentra en una radiografía de la pasión desmesurada, lo hace esta vez bajo el envoltorio del suspense, del thriller de personaje a la guisa en que tanto nos ofreció en los últimos ochentas, primeros noventas. Pero el belga usa los tópicos del género y los modos hollywoodienses con una impronta personal que, en el fondo, dinamita las estructuras morales del mismo en las producciones mainstream. Porque no hay una línea divisoria que separe a los personajes positivos de los negativos, puede que Gloria sea el lobo, pero en su intención podría estar el deseo de subvertir el darwinismo social que impide el flujo de una clase a otra. Lo que está claro es que los Bellmer del mundo no son ovejas, su ansia de control y poder es incisiva, por eso basta con rascar un poco la superficie de su aparente orden para descubrir su realidad disfuncional. En Inexorable nada nos mueve a la empatía, no es una pieza para el gran público, a pesar de ser una de las obras más convencionales del belga. No será la mejor de su filmografía, pero maneja bien la tensión y, sobre todo, tiene carácter.

¿Qué más podríamos decir? Quizás señalar que el elemento fantástico brilla por su ausencia y, en cuanto al terror, sólo se acerca a él en la medida en que lo fatídico y lo funesto son fuentes de trauma y angustia (tres términos que la teoría psicoanalítica ve concomitantes). Nos moveríamos, pues, en las arenas movedizas de lo limítrofe. Sólo lo apuntamos. ¡No hemos venido aquí para hablar de los límites del fantástico!

Y para finalizar inmejorablemente la jornada, nada mejor que una buena mesa compartida con amigos. En este caso Serendipia disfrutó de la compañía de su viejo amigo José Miguel Rodríguez, responsable del blog Dioses y Monstruos y uno de los fundadores de la recordada editorial Tyrannosaurus Books.

 

 

Diario de Serendipia en Sitges 2021: Remontando la pandemia. Sexta cápsula

15 noviembre 2021 Deja un comentario

Una jornada muy especial para Serendipia, pues además de tres interesantes películas, presentábamos, junto a Sergio Molina y Ángel Sala, nuestra propuesta para Seven Chances, El aullido del diablo (1988), la película maldita por antonomasia de Paul Naschy que, recuperada por el sello norteamericano Mondo Macabro, por fin se puede disfrutar en las mejores condiciones en formato blu-ray. Pero no era cuestión de desaprovechar la ocasión de que el público de Sitges y Serendipia disfrutáramos el film desde la pantalla del cine Prado, ideal para el goce cinéfilo de los sentidos, en la que fue toda una experiencia maravillosa.

Foto: Serendipia

Martes, sexto día de festival y de cabeza a l’Auditori para inaugurar una nueva jornada que se inicia bien pronto, a las 8.15 horas, en la que nos espera Tres, primer y esperado largo dirigido por el barcelonés Juanjo Giménez Peña, que con su cortometraje Timecode (2016) se llevó un buen puñado de premios, llegando a estar nominado al Oscar. Con Tres, el director vuelve a proponer un ingenioso argumento, protagonizado por una actriz de doblaje (estupendamente interpretada por Marta Nieto) que un día se dará cuenta que esta fuera de sincronía, primero y por diversos motivos, de manera personal y en su relación con los demás, y más tarde esta falta de sincronía afectará a su propia voz, que llegará con un retardo cada vez mayor, pues su cerebro ha comenzado a procesar el sonido más tarde que las imágenes. Tres, no deja de ser una metáfora en clave fantástica sobre la incomunicación. Y todo ello lo consigue el director mediante una original historia de cine dentro del cine perfectamente hilvanada que conseguirá angustiar al espectador y en la que el sonido es fundamental, sobre todo en su último tramo, en el que aprenderemos a apreciar esos sonidos ambientales tan bellos y que tan poco nos detenemos a escuchar. Sobre la génesis de la obra, el director explicó durante la rueda de prensa que para él “la vida tiene banda sonora y yo soy un apasionado del sonido”. También ha añadido respecto al género: “Me siento muy a gusto en el cine fantástico, mi próximo largo también lo será”. Una película como Tres requiere de actores que hagan creíble esta historia al espectador, y el director ha contado con los intérpretes ideales, pues además de con la mencionada Marta Nieto, que según declaró, “es el papel más difícil que he hecho nunca” y cuya desolada mirada refleja la desesperación vital por la que atraviesa su personaje, cuenta con un convincente Miki Esparbé. Tres elevó el nivel de calidad del cine español participante en esta edición del festival.

A continuación deseábamos ir al pase de prensa de The Innocents (De uskyldige, Eskil Vogt, 2021) en l’Auditori, pero ante la imposibilidad de poderlo hacer, pues los pases reservados se terminaron misteriosamente en segundos, tuvimos que improvisar un cambio de planes que nos llevó a… lo han adivinado: Noves Visions en la Sala Tramuntana. Así, tuvimos ocasión de ver A Nuvem Rosa (Iuli Gerbase, 2021), una producción brasileña escrita en 2017 y realizada durante 2019 que vaticinaba el confinamiento que sufriríamos en 2020. En la película, una nube tóxica de color rosa es la causante de que la población mundial deba encerrarse en casa, centrándose la historia en situaciones que, por desgracia, resultarán familiares para el espectador y en la que, el contacto con el exterior y los pedidos de todo tipo de víveres y electrodomésticos, se realizará mediante «el tubo». Lo demás, ya se lo pueden imaginar: relaciones difíciles después de largo tiempo confinados, familias separadas, comunicación por redes sociales y mensajería por internet… todo está muy bien llevado por la directora en su debut que incluso ha sabido añadir unas gotas de humor a la trama haciéndola así más incisiva si cabe. No salimos ganado con el cambio fortuito, pero tampoco perdiendo, con la añadidura de que la obra de Gerbase no habríamos podida recuperarla como sí pudimos hacer con la cinta noruega.

El director austríaco Ulrich Seidl, que tantas alegrías ha ofrecido al público más comprometido con películas como Import Export (2007), la trilogía Paraiso (2012-2013) y el sorprendente documental En el sótano (Im Keller, 2014) también ha tenido buen ojo como productor, siendo responsable, entre otras, de la perturbadora Goodnight Mommy (Ich seh, Ich seh, Severin Fiala y Veronika Franz, 2014) y la que nos ocupa, Luzifer (Peter Brunner, 2021) una rara y exigente cinta que compitió dentro de la sección Oficial Fantàstic y que venía precedida por el escándalo en su pase en el Festival de Locarno. Este «perro verde» requiere de públicos más curtidos que el que puebla el certamen suizo. Brunner comparte con el productor ese sentido del humor ácido y desconcertante que tan bien armoniza con el retrato de lo extraordinario. Un extraordinario que en Luzifer se desgrana de la cotidianidad que llega a haber en la subsistencia en condiciones límites. Limítrofes son los personajes protagonistas, excelentemente interpretados por Franz Rogowski en el papel de Johannes y  Susanne Jensen en el de su madre, madre e hijo viven aislados en las cumbres alpinas regidos por la ascética moral del padre (recientemente fallecido) que permitió a la madre superar su dependencia del alcohol, un fervor religioso en el que se mezcla el cristianismo más místico con el animismo pagano y a la luz del cual ha crecido Johannes entre el amor a la naturaleza y el temor al mal supremo. Johannes es un bendito, una persona sencilla y de pocos alcances, que nos recuerda al Kaspar Hauser de Herzog, un hombretón con alma infantil que no conoce más mundo que el que le ha rodeado, un paraíso, paradójicamente arisco, en el que se ha forjado su inocencia sin apenas contacto con otros humanos que no fueren sus padres. Madre e hijo viven en paz con la naturaleza que les circunda, pero esa paz se va a ver turbada por la presión de los especuladores que están talando el bosque para construir una estación de esquí. La propiedad de los protagonistas es un escollo para sus intereses e iniciarán un acoso que irá subiendo de tono hasta la violencia física. Vemos la acción a través de la mirada de Johannes desde su simpleza inicial, su curiosidad por los nuevos sonidos, el de las sierras, el zumbido de los drones que empiezan a rivalizar con las rapaces, hasta su cruel despertar a la vida y a la pérdida. El luzifer del título vive encarnado en el llamado progreso que aniquila el equilibrio de la naturaleza, la cinta de Brunner es una desoladora proclama ecologista que nos deja sin catarsis. Quedamos abatidos cuando abandonamos la sala acompañados por la última imagen, un Johannes destrozado rodeado por cientos de drones amenazantes. Imágenes punzantes, servidas por el brillante director de fotografía Peter Flinckenberg,  que exigen al espectador una atención intelectual que quizás no esté al alcance de todos, pero quienes la logren sentirán en sus carnes el arrebatado ritmo de la narración.

Serendipia no sabe muy bien porque se mete en tantos saraos, la verdad. Pero aunque sufrimos al ponernos delante de cámaras o público, nos terminamos poniendo. Suponemos que por afición. Por pasión. Porque no tenemos remedio y por lo bien que nos sentimos haciéndolo. Así que, en vista de que iba a estar disponible por primera vez en copia digital y remasterizada la la película de Paul Naschy El aullido del diablo (1987), nunca estrenada en cines y que tan solo pudo verse en un par de festivales y en la Filmoteca de Madrid, además de en dos intempestivos pases televisivos, nos propusimos poder verla en un marco tan encantador como es el cine Prado de Sitges. Por egoísmo. Por verla en pantalla grande y porque pudiera ser disfrutada por quien lo deseara. Así que cuando recibimos la nota anual de la ACCEC (Asociació catalana de la crítica i escriptura cinematogràfica) invitando a sus socios a proponer películas para la sección Seven Chances del Festival de Sitges, no tuvimos ninguna duda de que nos tocaba dar un paso al frente. Y lo dimos.

Poco después supimos que nuestra propuesta había sido aceptada, así que tuvimos que escribir un texto, que fue incluido en el catálogo oficial del festival, y nos tocó presentar la cinta. Ya desde el principio pensamos que sería más que imprescindible la presencia en la misma del hijo del actor y director, Sergio Molina, profundamente involucrado en que el legado artístico de su padre siga vigente además de, no lo olvidemos, testigo en primera persona del rodaje del filme, pues es el protagonista del mismo. A la presentación quiso sumarse el director del certamen, Ángel Sala, así que ante una presencia bastante abultada de público y crítica, se pudo disfrutar de la película maldita de Paul Naschy y la única que firmó con su seudónimo oficial. Una magnífica experiencia que Serendipia culminó, antes de retirarse a descansar, con una sabrosa pizza en la zona fronteriza entre el centro de Sitges y l’Auditori.

¿Puede pedirse más?

El aullido de Paul Naschy (Texto incluido en el catálogo oficial del 54 Festival Intenacional de Cinema Fantàstic de Catalunya)

No resulta exagerado considerar a El aullido del diablo como el aullido de dolor del propio cineasta. Tras una larga carrera durante la cual pudo encarnar a un amplio abanico de monstruos clásicos en una España que no estaba para nada habituada a ello, llegó un cambio de paradigma con la llegada de la Democracia al que Naschy supo adaptarse, abordando nuevas temáticas acorde con los tiempos. También pudo alcanzar la categoría de autor total de sus obras y comenzó a dirigir con bastante buen tino y siempre sin dejar de lado el cine de terror, que era el que realmente sostenía su vida y obra. Los años ochenta trajeron consigo una de las etapas más satisfactorias para Jacinto Molina, como artista y profesional, con sus trabajos para Japón, todo lo cual le animó a retomar su personaje más emblemático, su hombre lobo, su alter ego: Waldemar Daninsky.

Pero a mediados de los ochenta se produjo una debacle en su vida y carrera y todo comenzó a desplomarse como un castillo de naipes: el desastre de algunos de sus últimos proyectos, la muerte de su padre y la de su socio y amigo Masurao Takeda y la falta de trabajo en una industria en la que el cine de género prácticamente ha desaparecido, ocasionan que el actor sufra una depresión y se aferre, como todos hemos hecho alguna vez, a sus queridos monstruos.

Así nace en 1988 El aullido del diablo, una película maldita por diversas razones, entre ellas por la precariedad financiera, los problemas con el decorador, Tony Pueo, que motivaron su despido, la intoxicación alimentaria del equipo y, sobre todo, por la duda sobre la autoría del guion, algo absurdo al tratarse de uno de los más personales de Jacinto Molina, casi autobiográfico y repleto de sus constantes como guionista, factores todos que terminaron influyendo en el confuso, y a veces caótico, resultado que puede verse en pantalla.

Rodada en inglés y en cuatro semanas, Paul Naschy interpreta en la cinta a los hermanos Doriani: el ausente Alex, popular actor de cine de terror que ha dejado un hijo huérfano (Sergio Molina, el propio hijo de Naschy) a la tutela de su hermano Héctor, la otra cara de la moneda, un frustrado actor teatral que desprecia las películas de su hermano y que en privado se deleita con el dolor que infringe a las prostitutas que contrata. Es posible que un estudio psicológico pudiera explicar la razón por la que Naschy interpreta a ambos hermanos, de personalidades tan alejadas y extremas entre sí: el Naschy y el anti-Naschy. También puede verse el personaje de Héctor como una posible representación del cine oficial, que desprecia la fantasía y el terror ficticio mientras en privado se deja llevar por vicios inconfesables. Una hipocresía que Molina extiende hacia otros estamentos como la iglesia católica, con ese rijoso cura interpretado por Fernando Hilbeck.

En la cinta, última rodada en la propia finca familiar del actor en Lozoya del Valle, en las inmediaciones de Madrid, escenario de otras de sus películas como El espanto surge de la tumba, Naschy se deleitará encarnando a la práctica totalidad de los monstruos clásicos, pues estos se le aparecerán a su hijo Sergio sirviéndole de refugio y consuelo tras la pérdida de su progenitor. Por su parte el sádico Héctor Doriani gustará de disfrazarse de personajes como Fu-Manchú, Barba Azul o Rasputín para sus retorcidos juegos sexuales, lo que ampliará, aún más, el catálogo de caracterizaciones de Naschy para El aullido del diablo, sin duda todo un tour de force para el actor y por supuesto para el veterano maquillador Fernando Florido, que ya había colaborado con Naschy en diversas producciones. El monstruo de Frankenstein, Quasimodo, Erik, el fantasma de la ópera, Waldemar Daninsky o el propio diablo son encarnados por Naschy en una película que representa todo un colofón a ese denostado Fantaterror español, nacido para la explotación internacional, que tuvo su época de esplendor durante los años setenta y que con este doloroso aullido puede darse por cerrado.

Con un reparto en el que se habían barajado inicialmente los nombres de Herbert Lom y la actriz y escritora Isabel Pisano (protagonista de ‘Bilbao’ de Bigas Luna), finalmente sus papeles fueron interpretados por Howard Vernon, un veterano actor suizo asociado al cine de Jesús Franco, que encarna a un mayordomo versado en ocultismo y con varios esqueletos más ocultos en su armario y Caroline Munro, chica Bond que participó en algunas cintas de la Hammer, quien  interpreta a Carmen, la empleada de hogar y objeto de deseo de varios de los protagonistas. Ambos, junto a Héctor Doriani y su sobrino Adrián viven en una alejada mansión donde se desarrollará la historia.

Puede hablarse de El aullido del diablo como de un testamento, un compendio a la carrera y trayectoria de Paul Naschy que, curiosamente, firma la película como tal, y no con su nombre real, como era habitual. Un cóctel de monstruos clásicos en el que también hay lugar para otros históricos y también modernos, con una clara referencia a La noche de Halloween y La matanza de Texas. Pero también es, tal y como escribió el propio Naschy, un desahogo vital que culmina con una venganza total y apocalíptica, muy similar, por cierto, a la que concluye la primera versión del guion de Rojo sangre (2004) de Christian Molina, una película que guarda no pocos puntos en común con El aullido del diablo, en la que Naschy interpretaba a un actor en horas bajas y que culminaba con la destrucción del auditorio en el que se celebraba la entrega de los premios Murillo del cine español, con toda la plana mayor del mismo en su interior.

Puede afirmarse que el accidentado rodaje de El aullido del diablo fue uno de los factores que contribuyeron al ataque cardíaco que sufriría el actor en agosto de 1991, pues terminó siendo poco más que una traumática e inútil experiencia: la película no llegó a estrenarse en cines y tan solo pudo verse en dos pases televisivos (TVE y A3), uno de ellos a horas intempestivas, y en cine tan solo, que nos conste, en su estreno en pantalla grande en septiembre del año 2000, durante la 1ª Semana de Cine Fantástico y de Terror de Estepona, en un  homenaje a Caroline Munro en el que también estuvo presente Naschy, y finalmente en 2018, en un homenaje al actor realizado en Filmoteca Española.

No editada previamente en ningún tipo de formato doméstico, Mondo Macabro, uno de los sellos de cabecera del buen cinéfilo, ha sacado El aullido del diablo del baúl, le ha lavado la cara remasterizando la copia y, en todo su esplendor, la ha puesto a disposición de seguidores y simpatizantes del cine fantástico español, todo lo cual ha permitido, de la mano del Festival de Sitges, que el aullido de Paul Naschy pueda oírse desde la pantalla del emblemático cine Prado.

 

‘In the Earth’ y ‘Coming Home in the Dark’, grandes triunfadoras de la 40a edición del TerrorMolins

13 noviembre 2021 Deja un comentario

El TerrorMolins, que cierra hoy nueve días de cine de terror con el emblemático maratón de 12 horas de terror en el Teatre de La Peni, ha anunciado los films ganadores de su 40ª edición. In the Earth, la nueva película del británico Ben Wheatley, autor de obras como Kill ListTuristas (Sightseers) High Rise, se erige como ganadora de la 40ª edición del TerrorMolins. El film, rodado el 2020 y lleno de reminiscencias pandémicas combinadas con temas como la brujería y la vertiente oscura de la naturaleza, ha sido escogido como ganador por el jurado de la sección oficial, compuesto por Marc Martínez Jordán, Joan Millaret, Diana Rojo, David Pareja y Mireia Noguera. La otra gran triunfadora del festival ha sido la neozelandesa Coming Home in the Dark, de James Ashcroft, un crudo thriller que se acerca al pasado colonial del país oceánico a través de un relato contemporáneo sobre del secuestro de una familia. El film de Ashcroft ha ganado el premio a la mejor dirección, mejor guion y mejor actriz protagonista, además de una mención al actor. Los jurados del resto de selecciones competitivas han apostado por las propuestas más rompedoras, premiando la singularísima Masking Threshold, de Johannes Grenzfurthner —presente en el festival— en la sección Being Different; la animación salvaje de The Spine of Night, de Philip Gelatt y Morgan Galen King, en la sección Bloody Madness; y Crabs!, de Pierce Berolzheimer en la sección True Survivor. En cuanto a cortometrajes, la gran ganadora ha sido una obra igualmente arriesgada, la australiana Sweet Mary, Where Did You Go?, revisión oscura y onírica del pasado de Australia, y Transfer, que ha ganado el premio Víctor Israel a la mejor interpretación, el Méliès de Plata al mejor corto europeo y premio de la Crítica de Oro. Otros films destacados del palmarés son The Boy Behind the Door, con un premio y una mención, y AgnesThe Scary of Sixty-First y The Sadness, con dos galardones cada una.

Crecimiento de público y personas acreditadas

La 40ª edición del TerrorMolins afronta su último día presencial superando los 6.000 espectadores físicos, lo que supone una subida del 11% respecto a 2019. A estos se le tendrán que sumar el público de la vertiente online del certamen, que todavía sigue en Filmin y en la web del festival hasta el día 21 de noviembre. Además del público, durante los nueve días de festival han pasado por Molins de Rei unos setenta periodistas acreditados, 220 profesionales que han participado a las jornadas profesionales y más de ochenta invitados, entre talentos y jurados.

PALMARÈS 40 TERRORMOLINS


SECCIÓ OFICIAL LLARGMETRATGES

Millor pel·lículaIN THE EARTH
Millor direccióCOMING HOME IN THE DARK (James Ashcroft)

*Menció especial a THE BOY BEHIND THE DOOR (David Charbonier, Justin Powell)

Millor guióCOMING HOME IN THE DARK (James Ashcroft, Eli Kent)
Millot actriuCOMING HOME IN THE DARK (Miriama McDowell)
Millor actorTHE BOY BEHIND THE DOOR (Lonnie Chavis)*Menció especial a COMING HOME IN THE DARK (Daniel Gillies)
Millor fotografiaTHE MEDIUM (Naruphol Chokanapitak, Yossawat Sittiwon)Millor banda sonora originalY TODOS ARDERÁN (Joan Vilà)
Millors efectes i maquillatgeBRAIN FREEZE*Menció especial a LA PASAJERA
*Mencions a millor atmosfera a OFFSEASONi millor arrencada de llengua de la història a WE NEED TO DO SOMETHING

SECCIÓ BEING DIFFERENT
Millor pel·lículaMASKING THRESHOLD
Millor direccióAGNES(Mickey Reece)
Millor guióUNDERGODS(Chino Moya)
Millot actriuTHE SCARY OF SIXTY-FIRST(Betsey Brown)
Millor actorAGNES(Ben Hall)Millor fotografiaTHE SCARY OF SIXTY-FIRST(Hunter Zimny)

SECCIÓ BLOODY MADNESS
Millor pel·lículaTHE SPINE OF NIGHT
Millor direccióV/H/S 94(Simon Barrett, Steven Kostanski, Chloe Okuno, Ryan Prows, Jennifer Reeder, Timo Tjahjanto)
Millot actriuLA CRIADA (THE MAID)(Ploy Sornarin)
Millor actorTHE SADNESS(Tzu-Chiang Wang)
Millors efectes i maquillatgeTHE SADNESS(Azzurro Kuo)
*Menció a la banda sonora original de LA CRIADA (THE MAID)(Bruno Brugnano)

SECCIÓ TRUE SURVIVOR

Millor pel·lículaCRABS!

*Menció especial a SPICE BOYZ

SECCIÓ OFICIAL CURTMETRATGES
*Menció especial a ELLA Y LA OSCURIDAD

Millor guióINCARNATION(Noboru Suzuki)

Premi Víctor Israel a la millor interpretacióTRANSFER(Gène Bervoets)Millors efectes i maquillatgeTRANVÍA*Mencions al stop-motion de MALAKOUTi a la interpretació de BAIT


Premi Méliès d’Argent al millor curtmetratge europeuTRANSFERPremi de la Crítica d’Or al millor curtmetratgeTRANSFER


SECCIÓ Ç TRENCADA
Millor curtmetratgeONCE FAMILIAR
*Menció especial a AURORA LLENGUA AMB TÀPERES

Categorías: Terror Molins

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 12 de noviembre de 2021 *

12 noviembre 2021 Deja un comentario

WAY DOWN (Jaume Balagueró, 2021

España. Duración: 118 min. Guion: Rowan Athale, Michel Gaztambide, Andrés Koppel, Rafa Martínez, Borja Glez. Santaolalla Música: Arnau Bataller Fotografía: Daniel Aranyo Productora: Telecinco Cinema, Think Studio, Mediaset España, Movistar+. Distribuidora: Sony Pictures España Género: Thriller.

Reparto: Freddie Highmore, Astrid Bergès-Frisbey, José Coronado, Liam Cunningham, Luis Tosar, Famke Janssen, Sam Riley, Emilio Gutiérrez Caba, Axel Stein, Hunter Tremayne, Julius Cotter, James Giblin, Craig Stevenson, Daniel Holguín

Sinopsis: El Banco de España es completamente distinto a cualquier otra entidad financiera. Un banco absolutamente inexpugnable. Un banco que nadie ha podido robar, del que no hay planos, no hay datos, ni hay nadie vivo que sepa qué ingeniería faraónica se utilizó hace más de cien años para construir su cámara acorazada. Un auténtico misterio… Pero ni las leyes de Estado ni las leyes de la física asustan a Thom Johnson (Freddie Highmore), el brillante y joven ingeniero reclutado para averiguar cómo quebrar el secreto para acceder a su interior. El objetivo es un pequeño tesoro que va a estar depositado en el banco solo diez días. Diez días para descubrir el secreto de la caja, diez días para urdir un plan, diez días para preparar el asalto, diez días para aprovecharse de un plan de fuga irrepetible, cuando la esperada final del Mundial de Fútbol de Sudáfrica reúna a cientos de miles de aficionados a las puertas del mismísimo Banco de España… Diez días para alcanzar la gloria… o para acabar en prisión.

Una intriga bien construida para un atraco perfecto protagonizado por un grupo de modernos buscadores de tesoros cuya recompensa consistirá, principalmente, en superar el reto que se plantea ante ellos cuando deban entrar en la cámara acorazada más segura del mundo, situada en el Banco de España, justo debajo de la Plaza de Cibeles de Madrid. Atractivos personajes, como Thom (Freddie Highmore), un joven ingeniero superdotado e idealista; la también joven Lorraine (Astrid Bergès-Frisbey), una intrigante y sigilosa carterista y ladrona de guante blanco; Simon (Luis Tosar), como hombre para todo; o el propio «villano» de la función, Gustavo, el jefe de seguridad del edificio, con José Coronado en su faceta de tipo arisco y seco que tan bien sabe interpretar.

Ambientes suntuosos, aventuras, importante despliegue de medios, escenas vertiginosas y realmente emocionantes en una película en la que, si algo hay que echar de menos, es el sello de su autor, tan solo visible en la escena inicial, así que los seguidores del cine de terror de Balagueró deberán esperar a su próximo film, Venus, pues no en vano se trata de la primera película del director en la que no ha colaborado en el guion, todo lo cual tampoco perjudica el resultado, eficaz, entretenido y que ofrece al espectador justo lo que cabe  esperar de una producción como Way Down.

 

 

Categorías: TRAILERS RECOMENDADOS

Diario de Serendipia en Sitges 2021: Remontando la pandemia. Quinta cápsula

12 noviembre 2021 Deja un comentario

Nueva jornada de festival y nuevo maratón de cuatro película, cuatro, en la Sala Tramontana, el segundo hogar de Serendipia en Sitges 2021. Lo cierto es que deseábamos haber visto Limbo y Mad God en l’Auditori pero… las circunstancias terminaron arrastrándonos a una sala que de no existir nos pondría mucho más difíciles las cosas. Una jornada que estuvo presidida por buen cine de animación.

Fotos: Serendipia

La sesión despertador de l’Auditori era Halloween Kills, otra monótona entrega de la trilogía Halloween de Blumhouse, así que preferimos apostar por otro caballo y, la verdad, es que escogimos ganador, pues la producción austriacoalemana Welcome to Sieghilkirchen (Rotzbub, 2021) dirigida por el valenciano Santiago López Jover y Marcus H. Rosenmüller, resultó ser otra perla oculta, en esta ocasión, dentro de la sección Anima’t. Un relato de crecimiento expresado en una animación 3D tan paródica como realista, que se ambienta en los años sesenta y está protagonizado por un adolescente que vive en una asfixiante población en la que el pasado supremacista nazi todavía resulta bien palpable, tanto en sus habitantes, como dentro de sus hipócritas instituciones. Basada en parte en la propia infancia del ilustrador y caricaturista austriaco Manfred Deix, presente en el proyecto hasta su fallecimiento, en 2016, Welcome to Sieghilkirchen narra los años de desarrollo de su joven protagonista, al que le gusta dibujar y soñar con una vida mejor fuera de su círculo familiar y social, donde no se siente comprendido. Además, él se siente cada vez más atraído por una joven gitana rumana (a la que todos desprecian) por su gracejo y por su forma de entender la vida. Música, cerveza, sexo y mucho humor en una de esas películas que, de tan disfrutables, uno no quiere que termine nunca. Tanto que no paramos de recomendarla a todo el que nos topamos durante ese día (y que se la habían perdido por acudir a la tediosa nueva cita con Michael Myers) y seguimos haciéndolo. Véanla si tienen ocasión de encontrarla en alguno de esos canales de pago, porque a los cines españoles, ya les decimos que no va a llegar, al contrario que la elegida mayoritariamente en esa jornada que sí llegó poco después. Halloween Kills (David Gordon Green, 2021), la recuperamos en pase de prensa ya en Barcelona y la comentamos aquí.

A continuación Serendipia se sumergió en dos Noves Visions: Zora (The Dawn)(2020), de una parte, una metáfora sobre los efectos y consecuencias de una guerra,  que bien puede ser la de los Balcanes, dirigida por el croata Dalibor Matan, que viene a situar la acción en un futuro cercano (el que supone 2021 a la pandemia del 2020) donde la sociedad ha experimentado un giro político drástico. Mientras sus vecinos escapan del radicalismo, Matija (Krešimir Mikić) y su familia se debaten sobre si deben huir del que siempre ha sido su hogar. Quizá, la única forma de lidiar con el trauma y el mal sea arrostrarlos de frente. Esta cinta croata, árida en su ingesta, aborda un drama (el social, pero también el personal, pues la familia protagonista ha perdido a uno de sus hijos) en clave distópica, y su desarrollo está perlado de sugerentes imágenes surreales que culminan en un clímax final donde el conflicto y su resolución se dará a modo de número musical. Dalibor Matanić volvía a primera línea en 2015 con su largometraje Bajo el sol (con la que ganaría el Premio Especial del Jurado en la sección Un Certain Regard de Cannes), tras hacer escala en el terror con Egzorcizam (Exorcism)(2017), ofrece en Zora la segunda parte de la trilogía que empezaba su filme de 2015. Si en aquel el enfrentamiento tenía un cariz étnico, esta segunda escala busca divisiones más complicadas y abstractas, el director trata, en parte, de universalizar la experiencia croata, pero sin perder de vista que los fantasmas que exorciza son los propios, «no me interesan los pecados de mis “vecinos”, sino los pecados cometidos por mi país y la posibilidad de absolución para las maldades que hicimos» confiesa en declaraciones a Cineuropa. Esta búsqueda de expiación nacional tiene el inconveniente de que esta segunda pieza tenga un regusto un tanto localista y nos deje la impresión de que no puede comprenderse en su totalidad si no se conocen bien los hechos históricos que llevaron al conflicto que desintegró y dividió un país.

Tras casi dos horas de simbolismos oscuros, y de otra parte, nos enfrentamos a renglón seguido con The Scary of Sixty-First, opera prima de la directora y actriz Nasha Nekrasova, es una cinta Indie norteamericana o, mejor dicho, un remedo de cine indie. Todo lo que, en el cine independiente, es impuesto por la falta de medios y/o de experiencia de los cineastas, y que se convierte en algo secundario gracias al talento, en esta cinta parece un burdo parche al ser todo impostado: fotografía granulada, aspecto de 16 mm hinchado, colores degradados para dar aspecto vintage, desenfoques… Ello, además, con un guion absurdo perfumado con gotas de conspiranoia (a la que se supone crítica) y de #MeToo, con toques de supuesto humor (que en todo caso será de andar por «cassen») y culminado con grandes dosis de brotes de logorrea (ya saben, ese trastorno caracterizado por una locuacidad incoherente). Y, sí, suponemos que Serendipia es eso que se ha dado en llamar Boomer: a algunas moderneces, irremediablemente, ya no alcanzamos.

Afortunadamente, la jornada terminó tan bien como comenzó gracias al cine de animación. En esta ocasión dentro de la sección Oficial Fantàstic Competició pudimos ver Where is Anne Frank (2021), de Ari Folman, ganador del premio de la crítica en la edición del festival de 2013 con The Congress.  Tras adaptar al siempre ricamente complejo Stanislaw Lem, el director aborda ahora la importancia de la memoria histórica y lo hace con una animación de línea clara que mezcla lo histórico, lo actual y lo sobrenatural, con un sentido de la composición emotivo servido por un trazo innovador (a destacar la representación de los nazis como sombras oblicuas con perfil art decó). La finalidad de esta cinta es claramente pedagógica, reaviva la memoria de la joven víctima del holocausto pero se dirige especialmente a los más jóvenes , por eso su tono es juvenil y por eso encarga este ejercicio de memoria a  Kitty, la amiga imaginaria de la joven, que cobrará vida y buscará a Anna en el mundo actual. Conviene recordar siempre los hechos que protagonizaron el drama más terrible del siglo XX, repleto de locura y sinrazón, para que no vuelvan a repetirse nunca. Debiéramos repetirnos esto como un mantra cuando nos asalte la impresión de déjà vu, cuando nos sintamos tentados de catalogar el último trabajo del director de Vals con Bashir con la etiqueta de buenismo y queramos poner rictus de amargura porque la ironía nos parezca un bien sagrado y/o pensemos que solo el cinismo es expresión de inteligencia. Where is Anne Frank  es naif, pero valiente y, sobre todo, muy inteligente. Ejercitar la memoria histórica  es un deber, y un placer si se hace con la delicadeza y originalidad con la que Ari Folman lo ha hecho.

Ese lunes fue, además, el día escogido para las presentaciones de los libros oficiales de la 54ª edición del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantástic de Catalunya: La bestia interior. Hydes, licántropo s y otras figuras teriantrópicas en el imaginario audiovisual, coordinado por Ángel Sala y Jordi Sánchez-Navarro y con textos de Lluís Rueda, Violeta Kovacsics, Marta Torres, Diego López y Mike Hostench, y Tres piezas para el asesino, de Pacus González Centeno.,ambos editados por nuestros amigos de editorial Hermenaute. También se presentó por la tarde en la carpa FNAC Scream Queer de Javier Parra, editado por Dos Bigotes.

Y la perla del día la puso, también en la carpa FNAC, la presentación del BluRay La noche de Walpurgis / El Retorno de Walpurgis. que ha editado a todo lujo Divisa en formato digibook con libro escrito por Sergio Molina, presente en el evento, al final del cual se sortearon varios ejemplares y Serendipia tuvo la suerte de que le tocara uno, que raudo fue dedicado y rubricado por el autor del extenso libreto.

Otro feliz retorno al hogar…

Categorías: Sitges Film Festival

Novedades Astiberri · Diciembre de 2021

11 noviembre 2021 Deja un comentario

Novedades de diciembre de 2021


Flor Fané, Sara Morante

Color. Rústica con solapas200 páginas. 17 x 24 cm18 eurosISBN: 978-84-18215-78-0A la venta el 2 de diciembre

Flor fané nos sumerge en el universo de Olga, una niña que vive una situación familiar asfixiante con un padre controlador en un hogar donde los días tranquilos pertenecen al pasado. Su poderosa imaginación, unida a su instinto de supervivencia, la acompañarán hasta la adolescencia. Sara Morante -ilustradora de larga y fructífera trayectoria que firma con Flor fané su segunda obra como autora completa tras La vida de las paredes (Lumen, 2015)- narra esta historia desde la mirada subjetiva de la protagonista, en primera persona, dejando que el lector haga sus propias reflexiones. En palabras de Morante, “he querido explorar el efecto de la violencia y cómo contrarrestarla a través de la creación, de la imaginación, que es el refugio de la protagonista, pero dándole todo el espacio a quien la sufre, no a quien la ejerce”.

En Flor fané, texto, ilustración y cómic forman parte de la misma narración. “He podido hacer algo que hacía tiempo que quería -continúa Morante-: contar una escena a través de secuencias de dibujos. Darle movimiento. Para los dibujos, he utilizado todas las técnicas que conozco evitando lo digital: lápices, gouache y acuarela, collage de dibujos… Ha sido como volver al principio, cuando empecé en la ilustración e incluso más allá, al dibujo de la infancia. Es algo intencionado: he encontrado el trazo suelto que me ha dado más libertad para contar esta historia”.


Man-eaters 2, Chelsea Cain, Lia Miternique y Kate Niemczyk

Color. Cartoné128 páginas. 17 x 26 cm17 eurosISBN: 978-84-18215-86-5A la venta el 2 de diciembre

Es un hecho: las adolescentes se transforman en panteras salvajes cuando menstrúan y esto complica sus relaciones familiares y crea una situación dramática en el colegio. El Gobierno no está dispuesto a permitirlo, por lo que toda el agua potable que sale del grifo lleva una carga adicional de progesterona y estrógenos. El Estro-Pop es un refresco libre de estrógenos exclusivo para chicos, pero para Maude, de doce años, se ha convertido en su única bebida. Tiene un plan.

En este segundo volumen de Man-eaters, Cain, Miternique y Niemczyk se han aliado con un buen grupo de chavalas –Elise McCall, Stella Greenvoss, Eliza Fantastic Mohan y Emily Powell– para continuar esta historia sobre gatas que pueden ser suaves y cuquis, a menos que las toques como no toca. Entonces, pueden matarte.


Totem, Laura Pérez

Color. Cartoné144 páginas. 19 x 26 cm20 eurosISBN: 978-84-18215-54-4A la venta el 9 de diciembre

Diferentes vivencias conectadas entre sí transcurren a lo largo de diferentes viajes, ensoñaciones, lugares y momentos que nos hacen saltar a tiempos y personajes distintos.

Cada persona hace su propio viaje. Para algunas será físico, para otras, espiritual, pero todo se integra en un tótem de vivencias. Extractos que forman parte de una totalidad. Un mosaico de experiencias.

Laura Pérez da con Tótem un paso más en su consistente trayectoria como autora de cómics tras la novela gráfica Ocultos, obra con la que ganó, entre otros, el prestigioso Premio El Ojo Crítico de Cómic 2020.


Parker Integral. Tomo 1, Darwyn Cooke

Bitono. Cartoné312 páginas. 19 x 26,8 cm30 eurosISBN: 978-84-18215-97-1A la venta el 9 de diciembre

Atracos de altos vuelos, un criminal traicionado muchas veces y dado por muerto casi otras tantas, que se dedica a robar a mafiosos y a eludir su venganza, eso es justamente lo que es Parker. En una atmósfera por momentos glamurosa y fúnebre, el dibujante Darwyn Cooke, fallecido en 2016, da vida a este escurridizo personaje y a estas densas tramas con un estilo años sesenta.

Este primer tomo (de dos) del integral de las novelas de Parker, escritas por Richard Stark, seudónimo de Donald Westlake, incluye, además de las adaptaciones de El cazador y La Compañía, la transcripción de la entrevista en la que Darwyn Cooke habla de su admiración por Stark con Ed Brubaker y Tom Spurgeon, así como diversas ilustraciones inéditas.

Donald Westlake falleció en diciembre de 2008, unos meses antes de la publicación del primer tomo de la serie, pero estaba entusiasmado con lo que había podido ver de los trabajos preliminares y el proceso de adaptación de Cooke, quien le había explicado: “No creo que necesite escribir más de un par de docenas de frases en cada libro. Tus palabras están ahí. Para mí tus diálogos son perfectos. Esto no es tanto un intento de interpretar tus palabras con las mías como de trasladar la historia a un medio diferente. (…) Creo que estaba contento de saber cuáles serían las palabras que saldrían de la boca de los personajes”, sentencia Cooke.

 

Comienza el rodaje de “O Corpo aberto”, folk horror dirigido por Ángeles Huerta

11 noviembre 2021 Deja un comentario

La localidad orensana de Muíños acoge desde esta semana el rodaje de O Corpo aberto, una película dirigida por la cineasta Ángeles Huerta. Se trata de una coproducción de las compañías OlloVivo, Fasten Films y Cinemate que llegará a las salas de cine en otoño de 2022 de la mano de Filmax.

O Corpo aberto es un largometraje de terror folk basado en un relato del escritor gallego Xosé Luis Méndez Ferrín. Narra la historia de un maestro que, a principios del siglo XX, recibe como primer destino Lobosandaus, una pequeña localidad de la ‘raia seca’, en la frontera entre Galicia y Portugal. Nada más llegar, el maestro, interpretado por Tamar Novas (El desorden que dejas, Fariña), percibirá cómo el misterio y la muerte conviven con naturalidad en la vida cotidiana de la población de este extraño y abrupto lugar. Pero el profesor se enfrentará, desde el racionalismo y la ciencia, a una creencia común de la población local: el espíritu de los muertos puede manifestarse y permanecer entre ellos al habitar otros cuerpos.

Los límites, las ‘raias’ o líneas que separan el mundo de los muertos y de los vivos, el género, la identidad o el poder evocador de la tradición y el folclore serán algunos de los ejes que atraviesen la película, dirigida por la cineasta Ángeles Huerta (Esquece Monelos) y que contará con banda sonora original de la música gallega Mercedes Peón.

Sinopsis

1909. Miguel, un joven profesor, es destinado a un pequeño pueblo de montaña en la frontera entre España y Portugal. Un territorio inhóspito, un lugar habitado por gente ruda y tradiciones tan remotas como la propia aldea. A medida que avanza el invierno, Miguel siente cómo la oscuridad se apodera de todo a su alrededor al tiempo que crece su fascinación por una vecina del pueblo, la enigmática Dorinda.

El equipo de O Corpo aberto ha iniciado esta semana el rodaje, que se desarrollará íntegramente en la región del Xurés-Gêres, entre las aldeas portuguesas de Tourem y Pitoes, en la freguesía de Montalegre; y en los ayuntamientos gallegos de Muíños, Lobeira y Calvos de Randín, en la provincia de Ourense. En total, serán seis las semanas de grabación, en las que la producción transformará el territorio en la inquieta, abrupta y enigmática aldea de Lobosandaus.

Tamar Novas (El desorden que dejas) dará vida a Miguel, el maestro, en un reparto que cuenta con figuras destacadas del audiovisual gallego, como María Vázquez (Quien a hierro mata), Federico Pérez (Cuñados), Elena Seijo (Elisa y Marcela) o Miquel Ínsua (O sabor das margaridas); y con intérpretes del país vecino como la actriz portuguesa Victoria Guerra (Auga seca).

 

Por su parte, el equipo técnico está conformado por Gaspar Broullón (Eroski Paraíso), Adrià Monés (Mediterráneo) y Ana Costa (Terra Nova) en la producción ejecutiva; Tamara Soto (Mientras dure la guerra) en la dirección de producción, Gina Ferrer (L’homme au piano) en la dirección de fotografía y Antonio Pereira (Fariña) en la dirección de arte. Completan el equipo Sandra Sánchez en el montaje, Jordi Rossinyol en la jefatura de sonido, Diego S. Staub en la postproducción de sonido o Raquel Fidalgo en la jefatura de maquillaje, entre otros.

O Corpo aberto es una coproducción hispano-lusa entre las compañías OlloVivo (Galicia), Fasten Films (Cataluña) y Cinemate (Portugal), y cuenta con el apoyo de Xunta de Galicia a través de la Axencia Galega das Industrias Culturais (Agadic) y del Gobierno de España a través del Instituto de la Cinematografía y Artes Visuales (ICAA). El largometraje, participado por Televisión Española y Televisión de Galicia, llegará a las salas de cine en otoño de 2022 de la mano de Filmax.

Diario de Serendipia en Sitges 2021: Remontando la pandemia. Cuarta cápsula

10 noviembre 2021 Deja un comentario

Un domingo sin descanso para Serendipia, que se meterá cinco películas seguidas entre pecho y espalda, cuatro de Oficial Fantàstic Competició (Lamb, Eight for Silver, Limbo y El páramo) y una de Noves Visions (Beyond the Infinite Two Minutes) comenzando la jornada a las 8.15 y culminando a las 19.30 horas. Según previsiones de programa y, menos la sesión despertador, todas en Sala Tramontana.  

Foto: Serendipia

El día comienza pronto y muy bien para Serendipia, pues Lamb (2021), del debutante Valdimar Jóhannsson, es uno de los títulos que más disfrutó. Protagonizado por Noomi Rapace, es un melancólico retrato sobre la pérdida y la maternidad llevada al extremo y que se desarrolla en una  solitaria granja de Islandia en la que vive la pareja protagonista, que se dedica a la ganadería y de los que averiguaremos, conforme avance la trama, que perdieron un hijo. Pero un día se producirá un ¿milagro? que les ofrecerá consuelo. Todo en una película en la que los diálogos, en islandés, son tan escasos como innecesarios para penetrar en el drama de fondo, afrontado con mucho humor y ternura, pero también con varios gramos de locura y tragedia. Noomi Rapace está maravillosa, trasmitiendo dolor y tristeza,  metida a fondo en un personaje cuyo día a día incluye ayudar a parir al ganado y marcar reses algo a lo que, según comentó, ya estaba habituada desde la infancia en la granja de su abuela. Definida por muchos como un cortometraje alargado, a Serendipia no se lo pareció, pues su cadencia ayuda a penetrar y comprender la tragedia que los protagonistas aceptan y sobrellevan mediante la dura labor cotidiana.

A continuación Serendipia se sumerge en un maratón en Tramontana, comenzando con la ingeniosa Beyond the Infinite Two Minutes, dirigida por el debutante Junta Yamaguchi, una pequeña producción japonesa artesanal repleta de humor que sumerge al espectador en un bucle espacio-temporal de dos minutos perfectamente construido y rodado con el mínimo número de cortes (simula un plano secuencia) para darle la inmediatez requerida. La vida es eterna en cinco minutos, decía la canción de Víctor Jara, y Yamaguchi nos zambulle en el infinito que genera un desfase de apenas dos minutos entre la imagen de la pantalla del ordenador y la del televisor, y nos hace acompañar a los personajes que lo viven desde su festivo ánimo inicial hasta sus cuitas por ver de evitar el peligro que parece predeterminado en ese futuro tan inmediato. Entre risas, se nos convida a la reflexión sobre el sentido del tiempo, la posibilidad o no de manipularlo, la predestinación y la posibilidad o no de introducir voluntariamente el cambio. Ahí es nada para una cinta con una ajustada duración de setenta minutos, con un escenario único un grupo reducido de personajes y (casi) sin efectos especiales. Una de las perlas ocultas del festival.

La siguiente no era una opera prima, Sean Ellis, su director, es ya un veterano que con Eight for Silver (2021) regresa al género mediante una cinta que encaja como un guante en la temática de esta edición, centrada en la bestia interior (y casi la única que vería Serendipia bajo este leitmotiv). Una película de licántropos bastante clasicona, rodada en 35 mm., que sitúa la acción a finales del siglo XIX y que retorna al personaje a sus orígenes europeos, con su pequeña población azotada por la maldición, sus zíngaros, y el poder de las balas de plata como única solución para erradicar el mal. No falta un leve apunte de lucha de clases e introduce un personaje que podríamos bautizar como Van Helsing de la licantropía, prácticamente su única novedad.  Su media hora inicial y sus aciertos en la caracterización de la criatura generan grandes expectativas en el espectador, pero acaba dando bastante menos de lo que promete. Todo y con ello este cuento de terror (género puro y duro) permite la evasión y el entretenimiento. Una propuesta correcta pero olvidable.

Del terror pasamos al noir, con sus monstruos nada sobrenaturales, pero, si cabe, mucho más aterradores. Era el turno de Limbo (Soi Cheang, 2021), una de las grandes películas del festival, con una asesino en serie que se desenvuelve en un Hong Kong distópico, retratado en un blanco y negro repleto de grises en el que los cadáveres se descomponen enterrados en basura. Un thriller violento y tosco que apesta e incomoda y en la que dos policías antagónicos (uno desencantado y el otro recién salido de la academia), deberán unir fuerzas para cazar al asesino. Elegante y sórdida a partes iguales, Limbo nos enfrenta a lugares comunes del thriller como son la fatalidad, la necesidad de redención y la búsqueda del perdón, pero aquí sin glamur ni ápice de épica, nunca los antihéroes lo habían sido tanto como en esta visión distópica de una metrópoli asiática en medio de una crisis de identidad política y social. Secuencias de acción bien coreografiadas, actores en estado de gracia y una dirección de fotografía sencillamente magistral que no habría de dejar indiferentes a los miembros del jurado.

Y para acabar nuevamente un debut: El páramo (David Casademunt, 2021). Una producción española que muestra, según confesó el autor, sus propios miedos atávicos: “es una película de terror pero es muy emocional. Viene de un lugar muy personal, puesto que cuando era muy joven perdí a mi padre y El Páramo habla de estos miedos”. Nada como el fantástico para indagar en los temores de nuestra psique, de nuestra alma, y Casademunt se adentra en él con el ansia del explorador que quiere encontrar la definición del miedo, este se aparecerá como un ‘eso’ paralizante que podría no haber salido de fuera de nuestra mente, aunque al final el novel director apueste por una solución más convencional (y que, a nuestro parecer, empaña el relato). Siglo XIX, la amenaza latente de una guerra de la que se huye y a la que se cree atada en corto con una simple delimitación del campo, con unos lindes que definen el adentro y el afuera, unos límites que se irán cerrando cada vez más, una vez marche el padre de familia y la madre caiga en una profunda melancolía espoleada por el celo y la soledad. Con un arranque brillante, que tiene mucho de western, pintado por el enorme carisma de Roberto Álamo, El páramo parece deslizarse hacia el fértil terreno del imaginario de Horacio Quiroga y sus Cuentos de amor, de locura y de muerte, pero no quiere (o no sabe) permanecer ahí y pierde fuelle en su tercer acto, también en parte por el poco elaborado arco de transformación del personaje de la madre, con la que Inma Cuesta hace todo lo posible. Lamentablemente, aquí si que a Serendipia le parece que el film se ajusta como un guante a lo de cortometraje alargado. Una opera prima oscura, irregular, pero no carente de talento en su haber, Casademunt  tiene bastante cuerda para madurar y, quizás por encima de todo, destaca el pequeño de la función, Asier Flores que ya nos hacía esperar grandes cosas en su debut de la mano de Almodóvar en Dolor y Gloria.

Tras tal atracón de cine, nada mejor que un pequeño refrigerio en el coctel organizado por el Hong Kong Trade Development Council (la oficina económica sita en Bruselas para fomentar lazos entre Europa y Hong Kong), en el que saludamos a varios de nuestros amigos de las Nits de Cinema Oriental, y tenemos un reencuentro maravilloso y una extensa charla con la actriz (y ya amiga) Silvia Aguilar, tras lo cual, feliz como una perdiz, Serendipia finaliza otra jornada deliciosa en el Festival de Sitges…

Categorías: Sitges Film Festival

Diario de Serendipia en Sitges 2021: Remontando la pandemia. Tercera cápsula

9 noviembre 2021 Deja un comentario

Tercera jornada y se acabó lo que se daba. Si el primer día Serendipia tuvo que comprar dos entradas si quería ver Titane y Censor (tan rápido se agotaron los tiques de prensa que tan solo le dio tiempo de reservar uno de cada), en esta ocasión y tras la sesión despertador, le fue imposible conseguir entradas de prensa para el pase de prensa (¿contradictorio, no?) de la película que Serendipia deseaba ver, Belle (Ryû to sobakasu no hime, 2021), último anime de Mamoru Hosoda, lo que nos obliga a cambiar los planes. Pero a veces lo inesperado viene acompañado de agradables sorpresas… En todo caso iniciamos nuestra relación con la sala Tramontana, lugar en el que prácticamente viviremos el resto del festival, a excepción de las sesiones despertador, claro y dos sesiones maravillosas en el Prado. Pero no nos adelantemos… 

A las 8,15 ya estamos en l’Auditori para ver la nueva película de Álex de la Iglesia, Veneciafrenia (2021), una propuesta que ha sido clasificada de giallo por unos y slasher por otros, y que es posiblemente todo eso y mucho más, bastante más, pues no en vano estamos hablando de Álex de la Iglesia y raro sería que no incluyera gotas de comedia y costumbrismo, así como denuncia, en este caso del turismo adocenado. Más que giallo, este slasher cuenta con el habitual grupo variopinto de jóvenes deliciosamente masacrables, pero en lugar de meterlos en una cabaña en el bosque u hogar habitado por sucios rednecks en el profundo sur de Estados Unidos, se los lleva a una Venecia muy lejana en la memoria como paraíso romántico, ahora totalmente invadida por el turismo basura. Por nosotros, vamos. Como comentó el director durante la rueda de prensa: “Mi principal intención con la película era explicar cómo los seres humanos destruimos aquello que amamos. Hay una evidente crítica social que siempre ha estado presente en mi cine de alguna manera, pero quizás aquí se ha visto mucho más claro”. Soy consciente que yo mismo soy parte del problema porque también soy turista. Pero he decidido explicarlo a través de una obra que al final busca entretener”.

La parte puntillosa de Serendipia halla varias similitudes entre Veneciafrenia y La matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, Tobe Hooper, 1974): tenemos en ambas a un grupo de jóvenes que son abordados por un tipo raro e inquietante (el autoestopista allí, el bufón aquí) que les adentrará en lo extraño. Poco después uno de los jóvenes será asesinado e introducido en una habitación, que el asesino cerrará con un sonoro portazo, tal y como sucede durante la primera aparición del bueno de Leatherface en la película de Hooper. Por no hablar de la presencia de un gancho del que, por supuesto, acabará prendida una víctima. En Veneciafrenia hay, asimismo,  generosas dosis de la turismofobia a la manera de Hostel (Eli Roth, 2005) o Aftershock (Nicolás López, 2012), y una efectiva banda sonora de Roque Baños, quien recibió un merecidísimo homenaje durante el festival. El film de de la Iglesia, cuya proyección nocturna en l’Auditori fue la que acusó un mayor número de público durante todo el festival, se cierra por todo lo alto con un final operístico y, sin parecernos excepcional, si que figura entre las mejores de las últimas dirigidas por el vasco.

Noomi Rapace con la moderadora de la rueda de prensa, Desirée de Fez. Foto: Serendipia

El cambio de planes trae un inesperado tiempo muerto de las 10 a las 13.30 horas, pero como Serendipia no ha venido a Sitges a perder el tiempo pone su contador en pausa y decide ir a la sala de prensa donde se informa de las ruedas de prensa del equipo de la excelente comedia negra The  Trip (I onde dager, Tommy Wirkola, 2021) y The Deep House (Alexandre Bustillo y Julien Maury, 2021), lo que le da ocasión de disfrutar de una charla presidida por la encantadora Noomi Rapace junto a los los guionistas Nick Ball y John Niven y otra con los directores franceses. Rapace habló sobre las dos películas protagonizadas por ella que se presentaban en Sitges, la mencionada The Trip y Lamb y sobre su personaje en ellas: “Ha sido un gran honor interpretar estos dos personajes que son tan opuestos el uno del otro. Con ‘Lamb’ he podido volver a mis raíces escandinavas con un personaje nada vanidoso, una mujer sumergida en un dolor profundo por una pérdida. Por el contrario, Lisa de ‘The Trip’ es absolutamente vanidosa y refleja de manera muy evidente el odio que siente hacia su marido. Las dos tienen algo de mí”.

A continuación, Julien Maury y Alexandre Bustillo hablaron sobre su última incursión en el cine de terror con The Deep House y en especial sobre las dificultades técnicas que comportó el rodaje, en el que “lo más difícil era comunicarse con los actores bajo el agua mientras nosotros controlábamos en la superficie. Tuvimos que utilizar dobles especializados porque era muy complicado tener a los actores doce horas diarias bajo la agua”. Respecto a las localizaciones de rodaje, Bustillo apuntó: “Rodamos en un tanque de agua de seis metros en un estudio que tenía una gran piscina. La casa sumergida la construimos de cero en el tanque, planta por planta. También rodamos una gran parte en el lago que aparece en la pel ícula”.

Alexandre Bustillo y Maury. Foto: Serendipia

Serendipia aprovechó para conversar brevemente con todos ellos y hacerse con algunas firmas para su colección, entre ellas la de Noomi Rapace. Y es que hay que decir que en esta ocasión la seguridad del festival fue más laxa y no impidió, cual guardia pretoriana como en otras ocasiones, acercarse y saludar respetuosamente a los invitados. Por el camino nos topamos, además, con Mamoru Hosoda y, ¡zás!, otra pieza para nuestra colección.

Con la parte fetichista de Serendipia totalmente satisfecha y los ánimos bien altos, nos metemos nuevamente en la sala oscura para ver Dead & Beautiful (David Verbeek, 2021), que compite en la sección Noves Visions y está protagonizada por un grupo de jóvenes hedonistas, bellos, ricos y aburridos en busca de nuevas emociones, las que encontrarán cuando un día despierten convertidos en vampiros. Con visos de crítica social, la cinta no acaba de manejar bien su timón y acaba siendo la historia de unos auténticos muertos de aburrimiento en vida.

A continuación, y en formato doble episodio por sesión, pudieron verse las cuatro nuevas Historias para no dormir, que actualizan algunos de los mejores episodios clásicos bajo la dirección de renombrados directores y Sitges ofreció en primicia previa a su estreno el 5 de noviembre en Amazon Prime Video. La broma, dirigido por Rodrigo Cortés, cuenta con Nathalie Poza, Eduard Fernández y Raúl Arévalo como codiciosos protagonistas y es el más divertido de todos; El doble, que dirige Rodirgo Sorogoyen y cuenta con David Verdaguer y Vicky Luengo como protagonistas, se ubica en un futuro más o menos cercano en el que la inteligencia artificial deja cada vez menos espacio a las relaciones entre humanos; En El asfalto, cuyo episodio clásico muchos recordarán por la magnífica interpretación de Narciso Ibáñez Menta, se retrata la angustia de ser engullido por la tierra, en esta versión, un repartidor de comida a domicilio que comienza a ser tragado por el asfalto. Paula Ortiz es la directora y bajo sus órdenes actúan Dani Rovira e Inma Cuesta. Y finalmente Freddy, otro de los episodios más recordados que, en esta ocasión, dirige Paco Plaza y que cuenta cómo un actor de medio pelo establece una tétrica relación con un muñeco de ventrílocuo gracias a los consejos del mismísimo Chicho Ibáñez Serrador, con Miki Esparbé, Adriana Torrebejano y Carlos Santos encabezando el reparto. Los cuatro cineastas compartieron impresiones sobre la contribución de Chicho al cine de terror y el proceso de creación del proyecto. Paco Plaza, que considera al creador de La residencia como un “virtuoso del lenguaje cinematográfico”, declaró que uno de los objetivos de su episodio era “convertir a Chicho en un personaje de ficción”, y que lo que más valoraba era “como él mismo cuestionaba el resultado del capítulo, una cosa impensable en los tiempos actuales de hipérbole y autofelación”. De la presión de actualizar un material con un éxito tan consolidado como la serie original, Rodrigo Cortés puntualizó que: “En lugar de sentir que estamos a la sombra de Chicho, prefiero pensar que estamos bajo su paraguas. Este proyecto nos permite devolverle nuestro material como forma de agradecimiento y sensación de tributo”. La opinión positiva de público y crítica respecto a la serie fue bastante unánime, siendo las historias más valoradas Freddy y La broma. En todo caso, consuela ver como Chicho continúa estando presente y su legado ligado al fantástico más vivo que nunca. 

El día culminó con la inabarcable cinta de animación stop-motion Mad God, que ha estado realizando artesanalmente el genio de la animación y los efectos especiales Phil Tippett durante los últimos 30 años y que se ha finalizado gracias a una campaña de mecenazgo y la colaboración desinteresada de un equipo que se reunía los fines de semana para dar vida al oscuro universo de Tippett. Una espera que, sin lugar a duda, ha merecido la pena. Mad God es toda una experiencia, cercana en algunos momentos al video-arte, que se desarrolla en un escenario apocalíptico con un imaginario que se diría surgido de peor pesadilla de El Bosco. El tan manido adjetivo de obra maestra se ajusta aquí en toda su extensión. Podemos asegurar que la vimos con la boca abierta durante toda su proyección, pues la fantasía desatada en esta obra daría para muchas horas de debate. Todo el que se sumerge en Mad God, ve sus propias pesadillas y la interpreta, si desea hacerlo, de una manera diferente. Y es que es en lo que sugiere donde estriba su grandeza: campos de exterminio; experimentos científicos; alquimia; guerra; muerte… todo presidido por un dios loco que condena a sus creaciones a una existencia sin sentido en un inexorable paso del tiempo. Es por obras como Mad God por las que Serendipia acude cada año a Sitges. Por la rara y placentera sensación de estar viviendo una experiencia cinematográfica única.

Categorías: Sitges Film Festival

Diario de Serendipia en Sitges 2021: Remontando la pandemia. Segunda cápsula

9 noviembre 2021 Deja un comentario

Nueva jornada, con las pilas bien cargadas tras un inicio de lo más nutritivo. Se acerca un largo fin de semana que será el de más afluencia de público al ser el del puente. Un fin de semana que demostrará que el público, tras un año pandemia, tiene ganas de cine y de pasar miedo y desazón, pero ficticio y desde las seguras butacas del festival de Sitges.

La programación que Serendipia se había preparado se mantiene bajo lo planeado -y deseado- y este día disfrutará, íntegramente en l’Auditori, de cuatro producciones pertenecientes a la sección Oficial Fantàstic Competició, iniciando la jornada con Cliff Walkers, segunda película de Zhang Yimou que vimos ese mes tras la deliciosa, y muy diferente, One Second (2020), toda una oda a la imagen cinematográfica, como guardián de la memoria, que inauguró el Festival de San Sebastián. Cliff Walkers, por su parte, es un trepidante y elegante cinta de espías desarrollada durante los primeros años treinta, con Manchuria ocupada por Japón y en donde desembarcará un comando de 4 agentes chinos entrenados en Rusia. Con una banda sonora que en algunos momentos nos transportará al Morricone de Hasta que llegó su hora, la película es emocionante y absorbente, aunque quizás un tanto confusa para el espectador occidental. Yimou es un mago de la iluminación y la composición pero, pese a su fantástica belleza, carece de elementos fantásticos tanto en la trama como en la forma de ser narrada que justifiquen su inclusión en la Sección Oficial, a nadie le amarga un dulce, dicen, pero era necesario señalar su imposible adscripción al género.

Tras la obra de un director consagrado, le llegaba el turno a la primera incursión cinematográfica de Lee Haven Jone, conocido, hasta ahora, por su trabajo en televisión: The Feast (Gwled, 2021), una cinta de horror contemporáneo servida en el idioma del País de Gales. En el trabajo de Haven Jones se dan la mano los terrores del Siglo XXI con el sustrato legendario de Gales y el resultado es una inquietante cinta que aborda el problema de la especulación con el suelo, que arruina del ecosistema sostenible y gentrifica la placidez rural, en clave feérica. La película está protagonizada por una magnífica y joven actriz, Annes Elwy, su personaje soporta el peso de la función y, ya desde el primer momento, introduce del elemento de la extrañeza. Llegada a la granja de una familia adinerada para ayudar en la celebración de un banquete, cuyo objetivo es convencer a sus vecinos de que vendan sus tierras al empresario italiano que se ha hecho con todos los títulos de propiedad de la comarca, para así permitir la explotación minera, la joven deambulará por la mansión como una presencia inquietante que no media palabra con ninguno de sus habitantes y ante cuya enigmática mirada iremos descubriendo las miserias del resto de personajes. Los extraños manejos de la misteriosa joven desencadenarán un festín de horror y sangre a borbotones que choca frontalmente con el planteamiento pausado que había precedido a ese desenlace tempestuoso (y que a algún espectador le chirrió en exceso). Y es que la enigmática protagonista sería en verdad la ninfa de esas tierras cuya voluntad no debe ser contrariada, una deidad cuya venganza sirve a las demandas ecologistas que alzan su voz contra el cambio climático. Cuanto menos The Feast es una propuesta inquietante que articula modernidad y tradición con pulso firme y que nos regala un buen puñado de imágenes, elegantemente espeluznantes, que grabar en nuestra memoria.

Nuevamente una opera prima en nuestro programa: The Execution (2021) dirigida por el ruso Lado Kvataniya, una cinta que se gesta al fresco de la prolongada sombra de los crímenes de Andréi Chikatilo y su adapatación audiovisual, Ciudadano X (Citizen X, Chris Gerolmo, 1995)  laureada en Sitges, y, aunque no alcanza los méritos de aquella, resulta una pieza a tener en cuenta dentro del subgénero de asesinos en serie. Varias son las bazas en juego entre las que no es la menor el uso de la intriga criminal como vehículo para la crítica al estado burocrático y policial soviético, la brutalidad de los investigadores no le va a la zaga a la sórdida violencia de los asesinatos, este thriller articulado sobre el salto temporal da cuenta de la débil relación entre la actuación de la policía y la ética, de como, más que la búsqueda de la justicia, lo que está en juego es el prestigio del cuerpo y las aspiraciones de ascenso social dentro de un paisaje en el que importa más la apariencia de control que la verdad. En la Rusia inmediatamente previa a la Perestroika, Issa Valentinovich (Niko Tavadze) e Ivan Sevastyanov (Evgeniy Tkachuk) están al frente de la investigación de la ristra de asesinatos, sus métodos incluyen la tortura física y psicológica, en un estado que se tambalea todo está permitido si logra resultados. Pero estos se hacen esperar, las evidencias se resisten y el tiempo apremia, como lo hace la ambición de Valentinovich quien no dudará en dar por cerrado el caso pese a que las pruebas no sean concluyentes y aunque ello suponga dejar a quien sea en la cuneta, incluso si es su compañero y amigo Sevastyanov. The execution es una crónica de un desmoronamiento doble, el de un país en crisis y el de unos personajes que nunca fueron héroes, y en sus líneas se lee una reflexión sobre la esencia del monstruo y la posibilidad o no de la justicia, retratada con una paleta cargada de negros y rojos que irán palideciendo conforme el despliegue de la trama revele la miseria de unos y otros. La bisoñez de Kvataniya, que se evidencia en un metraje que podría haberse reducido, no es óbice para mantener con buen pulso narrativo esta película compleja narrada en tiempo discontinuo (es enternecedor que cada salto venga precedido de unos números danzarines que nos ubican en el año de la acción). Un debut saldado con honores.

Sangin Manizha Dalerovna (que no está cantando, aunque participó en Eurovisión 2021 representando a Rusia) actriz en The Execution, junto a su director, Lado Kvataniya, que la mira embobado y coronado por el sol (Foto: Serendipia)

La jornada terminó con Visitante que, contrariamente a la rusa, supone el fallido debut de Alberto Evangelio, posiblemente sobre el papel el proyecto resultara interesante, pero su plasmación en imágenes malogra la idea. Existencias paralelas, realidades alternativas y fantasmas invisibles que, como en las películas de escaso presupuesto, obligan a los actores a ejercer de mimo, en este tímido acercamiento a la ciencia ficción vestida de ambigüedad, a la que el director hizo referencia durante la rueda de prensa: “Mi intención era plantearle al público este esfuerzo en el visionado. Me parece interesante cuando el espectador hace un trabajo para entender lo que se está proponiendo en la historia. Cuando se genera un debate posterior a la proyección. El fan del fantástico está más acostumbrado que ningún otro a este tipo d e películas que se acercan a la ciencia ficción”. Pero ni la mejor voluntad del espectador suple la carencia de ritmo, la medianía de las interpretaciones y la falta de empuje de la trama, un suspense inexistente que hace que bien pronto nos desinteresemos por los personajes planos que desfilan en la pantalla. ¿Lo mejor? Iria (El increíble finde menguante) del Río.

De entre los eventos de industria que se celebraron, y a los que no pudimos acudir, pues entre nuestras facultades no se cuenta el don de la ubicuidad, destacó especialmente el denominado Sitges Tabook’s, que contó con la participación especial del director, productor y guionista Pedro Olea que habló sobre la adaptación de El bosque de Ancines de Carlos Martinez- Barbeito que se convirtió en el largometraje El bosque del lobo, película que en breve contará con una estupenda edición en blu-ray y DVD a cargo de Edicions Setanta-Nou. Una charla que enlazamos para el goce y solaz de los admiradores del entrañable director vasco entre los cuales, naturalmente, Serendipia se cuenta.

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El 40º TerrorMolins encara una semana con las películas de terror nacionales más destacadas del año y unas jornadas profesionales de récord

9 noviembre 2021 Deja un comentario

Después de una inauguración que, dos años después, volvió a llenar el teatro de La Peni, y de un fin de semana lleno de invitados y actividades heterogéneas y para todos tipos de públicos, el TerrorMolins encara una semana en la cual se proyectará el grueso de la programación de largometrajes y tendrán lugar las Jornadas profesionales, que cuentan con cifras récord: unos 220 asistentes y la participación de algunas de las empresas nacionales e internacionales más destacadas del sector.Sigue la fiesta del terror

El estreno nacional de Lo inevitable, del argentino Fercks Castellani; o las producciones La pasajeraJacinto y Y todos arderán son algunos de los platos fuertes que esperan al público de Molins de Rei durante esta semana, que podrán degustar el más reciente de la producción nacional de terror. Después de estrenarse en Sitges, La pasajera aterriza en Sección Oficial al TerrorMolins de la mano de sus directores Fernando González Gómez y Raúl Cerezo, que presentarán el film al público. También en Sección Oficial se proyectarán la apocalíptica Lo inevitable, con presencia del director Fercks Castellani y el actor Javier Godino, y la película de posesiones Y todos arderán, dirigida por David Hebrero y protagonizada por Macarena Gómez. En la sección más irreverente y heterodoxa, True Survivor, se estrenará el film de terror rural gallego Jacinto, presentado por su equipo.

El viernes se celebra la clausura del TerrorMolins 2021, con la proyección de la esperada The Innocents (Eskil Vogt) y el cortometraje T’es morte Hélène (Michiel Blanchart). Antes, Pere Portabella presentará en La Peni su mítico film Vampir-Cuadecuc, obra que forma parte de la historia cinematográfica del país y también del festival, siendo la película sorpresa del primer Maratón de Terror, el 1973, que dio paso al festival actual.Además de las proyecciones y presentaciones, el TerrorMolins acogerá sesiones festivas como la Batalla de programadores, que enfrentará ante la pantalla los festivales Fantosfreak y Cryptshow para saber quién es más friki, un Karaoke o, pasada la clausura y el anuncio del palmarés, el Maratón de 12 horas de terror, con seis películas que cerrarán la parte presencial de la 40ª edición del festival.

Jornadas profesionales

Más de 220 acreditados participan en esta edición de las Jornadas profesionales, récord de personas y también de empresas, entre las que se encuentran algunas de las más importantes del país. En los pitchings que reunirán siete importantes proyectos y posibles productoras habrá representantes de compañías como Fosca Films, Ikiru Films, Life&Pictures o Filmax, y en las charlas y actividades participarán profesionales como Kike Maíllo, Mariana Cangas, o Gabriela Iacob. Previamente a las fechas del festival presencial, del 2 al 4 de noviembre, tuvo lugar el primer Foro de coproducción Argentina-España de proyectos de terror y fantástico. Un encuentro organizado por las asociaciones APIMA (Argentina), PAC (España), y el TerrorMolins, que tenía como objetivo compartir experiencias y conocimientos, así como propiciar coproducciones, todo en respuesta a la pérdida de soberanía ante las grandes plataformas.

El fin de semana del cortometraje de terror

Durante el primer fin de semana del 40º TerrorMolins el cortometraje tomó protagonismo, con las tres sesiones de Sección Oficial que tuvieron lugar sábado en La Peni, donde asistieron algunos de los realizadores, y la gala de la sección Ç Trencada, de films catalanes, en el Teatre del Foment, de donde salieron los dos primeros premios del certamen. El principal, ganador de la sección, fue a para el cortometraje de Rubén González Once Familiar. El jurado también dio una mención especial a Aurora, de Sergio de Asensio, por la interpretación protagonista de Montse Ribadellas.También dedicado al formato corto, en este caso de espíritu familiar, fue el TerrorKids, que llenó La Peni de jovencísimos espectadoras y realizadores. Esto y actividades como la charla sobre contracultura, el Vermut literario o los Molins Horror Games remataron el primer fin de semana del festival presencial.

Categorías: Terror Molins

Diario de Serendipia en Sitges 2021: Remontando la pandemia. Primera cápsula

8 noviembre 2021 Deja un comentario

Si la edición de 2020 del Sitges Film Festival se realizó en plena pandemia con poca afluencia de público y prensa y las medidas de seguridad agravadas durante la segunda semana, dando lugar a escenas desoladoras de pueblo fantasma, este año ya podemos hablar de una clara recuperación, materializada en el total levantamiento de las medidas preventivas, con excepción de la mascarilla en interiores, y la recuperación de la afluencia de público. Y todo en una variopinta  edición que ha sido recibida con tanto entusiasmo como frialdad. Lo habitual, vamos. Vuelta a la normalidad.

Foto: Serendipia

Serendipia ya está instalado en Sitges. Más cerca de l’Auditori que en años anteriores y con la parte más torpe del ente recuperándose de una reciente operación, de la que todavía quedaba una sonda introducida en salva sea la parte, que hizo aún más interesantes y emocionantes las jornadas vividas en el festival. A ello se sumaba cierto fastidio por no haber podido conseguir buena parte de las entradas de prensa deseadas, pues se agotaron en lo que se tarda en espirar, a resultas de lo cual hubo que recurrir a un plan B y decantarse por «lo que surgiera»,  conformándose con las entradas disponibles a películas alternativas, ello que dio pie a sorpresas y batacazos. Y no debería sorprenderlo, pues es el pan de cada año y en vista de lo sucedido, va a peor (o no).

Pero como dijo aquella pequeña gran sabia: «peor es morirse«, así que: comenzamos.

Y lo hacemos con Noves VisionsEl apego, una producción argentina ambientada en los años setenta rodada con una preciosa fotografía en blanco y negro que recoge temas siempre actuales, como los abortos clandestinos, muchas veces por embarazos producto de violaciones; los abusos en la infancia; y la adopción ilegal de niños. Todo ello en una historia protagonizada por mujeres. Distintas generaciones de mujeres. Historias en las que habrá amores «prohibidos», un tardío despertar sexual cuya pasión dará, textualmente, color a la película, y un crimen. Un completo catálogo melodramático narrado de manera realista hasta que, inesperadamente, todo se torna truculento. El apego está dirigida y escrita por Javier Diment, que ya participó anteriormente en otra edición del festival con El eslabón podrido (2015).

Comienzo ligero, pero ideal para atenuar el ansia de cine que a estas alturas nos invade. Vamos a por más. Tras el no demasiado sorprendente cortometraje La inquilina (Lucas Paulino y Ángel Torres, 2021), protagonizado por una de las tres personalidades premiadas con el Gran Premio Honorífico de esta edición del festival, Belén Rueda, llegó la esperada Mona  Lisa and the Blood Moon, cinta inaugural dirigida por Ana Lily Amirpour, cineasta británica que no dejó a nadie indiferente con su debut, A Girl Walks Home Alone at Night (2014), película que arrasó en Sitges obteniendo tres premios y que, con la apocalíptica The Bad Bach (2016), confirmó su adscripción al fantástico. Ana Lily, presente en el festival, demostró además que ya es de la familia, repartiendo simpatía con todos. Se la pudo ver siempre en  compañía de uno de los actores del film, el perrito Benny, con quien también estuvo en Venecia, levantando los habituales chismorreos entre la prensa del corazón.

Mona  Lisa and the Blood Moon es un cuento, una fábula protagonizada por una joven con poderes psíquicos, Mona Lisa Lee (la coreana Jeon Jong-seo), que, tras diez años recluida, escapa del manicomio en el que está internada y se pasea, cual Makoki, por las calles de Nueva Orleans ataviada con su camisa de fuerza. Allí hará extrañas amistades con diversas aves nocturnas, entre ellas la stripper Bonnie (Kate Hudson), todo ello de nuevo en una historia de mujeres fuertes en la que la banda sonora tendrá un importante peso. Su excelente factura visual, con perfecto ensamblaje con su score, hace de este cuento de hadas perverso un delicioso caramelo cinematográfico de agradable consumo. Un buen final catártico la culmina y nos deja una amplia sonrisa cuando abandonamos la sala.

Titane, segunda y laureada cinta de Julia Ducournau, que en Sitges se ofrecía fuera de competición, era otro de los platos fuertes. Desembarcada desde Cannes con la Palma de Oro bajo el brazo y cierto aire polémico por la supuesta dureza de alguna de sus imágenes, algo que también sucedió con su anterior trabajo, Crudo (Grave, 2016) y que, como en aquella, tan solo se trataba de un reclamo. Titane es ciertamente una película extraña, que nuevamente deja entrever un mensaje de diversidad sexual y que contiene ciertos toques del primer Cronenberg: mutaciones; carne y metal y  transformación física en una colección de imágenes, algunas realmente bellas y potentes, hilvanadas por un fino hilo narrativo mediante escenas tan atractivas como surreales, algunas con repuntes filogay, como las protagonizadas por ese cuerpo de bomberos bailarín. Todo en una película muy loca, protagonizada por una Agathe Rousselle casi debutante, que se las tendrá que ver con el gran Vincent Lindon. Titane entusiasma tanto como desagrada, pero no defrauda y enriquece el imaginario de la joven directora francesa, a la que sin duda no hay que perder el rastro. Personalmente consideramos que es una de esas experiencias que pide ser repetida más de una vez.

Y Serendipia termina esta potente primera jornada de festival con Censor (2021), una narración ambientada en Inglaterra durante el mandato como Primer Ministro de la conservadora Margaret Thatcher, época en la que se hicieron célebres las denominadas Nasty Movies, películas prohibidas en los video club ingleses por, presuntamente, incitar a la violencia. Prohibición que, en verdad, era toda una cortina de humo para ocultar la fuerte crisis económica que se vivía, marcada por el paro, los recortes sociales y los duros conflictos con la minería. Censor demuestra una vez más que no por ocultar la ficción terrorífica desaparece el horror real, ya que este terror imaginario no es más que una válvula de escape, una catarsis del cotidiano, el que destruye hogares y esperanzas. Una interesante ópera prima dirigida por la galesa Prano Bailey-Bond que inevitablemente nos hace traer a la memoria Berberian Sound de Peter Strikland pues ambas son ejercicios de metacine desarrollados desde el punto de vista de un componente del relato fílmico al que, aún siendo fundamental, no siempre se le da el protagonismo que merece, en la segunda la acción se desarrolla de la mano de las circunstancias del ingeniero de sonido del filme que se dobla dentro del filme, en Censor la mirada se proyecta desde los avatares de Enid y su trabajo como censora, y en ambas cintas su personaje principal irá perdiendo pie a lo largo del relato. Siguiendo la peripecia de Enid, Censor se adentra en el terreno de la reflexión sobre como la censura, al contrario de lo que pretende, alimenta nuestro deseo de ver lo prohibido, lo que incomoda a la sociedad dominante, y encumbra lo que pretende ocultar. Aunque el debut de Bailey-Bond palidece en su comparación con la cinta de Strikland, no deja de ser interesante y meritorio y, desde luego, tiene muy merecido el haber sido incluida dentro de la Sección oficial Fantàstic Competició,

Cuatro películas ya nos parecieron suficientes para el primer día, pero Serendipia se quedó con la espina clavada de no haber podido ver  The Deep House, la  nueva propuesta gótico-submarina de Bustillo y Maury, pero el que su pase de prensa estuviera programado ¡a las 11 de la noche!, teniendo que madrugar no solo al día siguiente, sino durante todas las jornadas del festival, no ayudaba a hacerlo y sí a reservar energías ante lo que teníamos por delante.

Maury y Bustillo durante la rueda de prensa ofrecida por The Deep House (Foto Serendipia)

Finalmente, y mientras preparamos la segunda cápsula, les dejamos con el primero de los cinco estupendos video-resumen realizados por nuestro amigo Quim Crusellas y su equipo durante el festival. Hay otros festivales, tantos como sujetos, pero este es el oficial: el del glamour y el de las alfombras rojas, que aunque pilla lejos a Serendipia, también existe.

 

 

 

Categorías: Sitges Film Festival

El 40º TerrorMolins abre las puertas de su edición presencial con el estreno europeo de V/H/S 94 y record de entradas vendidas

6 noviembre 2021 Deja un comentario

La cuadragésima edición del TerrorMolins, Festival Internacional de Cine de Terror de Molins de Rei, ha dado su pistoletazo de salida en su versión presencial con una sesión que ha llenado el Teatro de La Peni para presentar la cuarta entrega de una de las franquicias más celebradas del género en los últimos años: V/H/S 94. El estreno europeo del film ha sido precedido por los parlamentos del alcalde de Molins de Rei, Xavi Paz, y el presidente de la asociación y coordinador del festival, Roger Sàbat, que ha destacado el reencuentro con un público que da sentido a una fiesta cinematográfica que el año pasado se celebró únicamente por internet. También Miki Pastor, programador del festival, ha intervenido para presentar el film inaugural y explicar algunas de las cifras destacadas: récord de entradas vendidas de la historia del festival, ya antes de su inicio, y más de 25.000 visualizaciones a la programación online a través de Filmin. Después de los parlamento se ha dado paso a las proyecciones, empezando por el tráiler de Lagunas, la guarida del diablo. El público del festival ha podido ver en exclusiva las primeras imágenes de la nueva película de Marc Carreté, cineasta asiduo al festival, que ha escogido este marco para mostrar un adelanto de su nuevo trabajo.Otro plato fuerte de la noche ha sido la proyección del cortometraje inaugural, Night of the Living Dicks, una revisión contemporánea de tótems del terror como La noche de los muertos vivientes de George A. RomeroEstán vivos de John Carpenter, en clave de parodia feminista. El director del corto, el finés Ilja Rautsi, ha sido el encargado de presentar el film. Finalmente ha sido turno de V/H/S 94, film episódico dirigido por Simon Barrett, Chloe Okuno, Ryan Prows, Jennifer Reeder y Timo Tjahjanto que ha acabado de abrir las puertas de un TerrorMolins que recupera la presencialidad y su espíritu más festivo y cinéfilo, con diez días en los cuales Molins de Rei será capital del género, con un centenar de films de terror y decenas de actividades paralelas.El TerrorMolins comienza así una edición que reivindica el espíritu subversivo y contracultural que lo vio nacer y que lo ha regido durante cuarenta años, homenajeado este año con una exposición retrospectiva en la sala de Ca n’Ametller, la publicación de un fanzine y varias charlas, además de un leitmotiv que le hace referencia. En este sentido, nombres capitales del underground estatal como Morfi Grei, Fermín Muguruza y Miki Espuma explicarán, en la charla sobre contracultura del sábado en El Foment de Molins, la historia y claves de estos movimientos artísticos y sociales.

Categorías: Terror Molins

«SCREAM» – Pieza especial con declaraciones del equipo sobre la película

5 noviembre 2021 Deja un comentario

«SCREAM»

GHOSTFACE HA VUELTO

Solo en cines 14 de enero

SINOPSIS

Veinticinco años después de que una serie de brutales asesinatos conmocionara al tranquilo pueblo de Woodsboro, un nuevo asesino se ha puesto la máscara de Ghostface y comienza a perseguir a un grupo de adolescentes para resucitar los secretos del mortífero pasado del pueblo.

Neve Campbell («Sidney Prescott»), Courteney Cox («Gale Weathers») y David Arquette («Dewey Riley») retoman sus icónicos papeles en Scream junto a Melissa Barrera, Kyle Gallner, Mason Gooding, Mikey Madison, Dylan Minnette, Jenna Ortega, Jack Quaid, Marley Shelton, Jasmin Savoy Brown y Sonia Ammar.

SCREAM (2021)

DIRIGIDA POR

Matt Bettinelli-Olpin & Tyler Gillett

PRODUCTORES EJECUTIVOS

Kevin Williamson, Chad Villella, Gary Barber, Peter Oillataguerre, Ron Lynch, Cathy Konrad, Marianne Maddalena

PRODUCIDA POR

William Sherak, p.g.a. James Vanderbilt, p.g.a. Paul Neinstein, p.g.a.

BASADA EN LOS PERSONAJES CREADOS POR

Kevin Williamson

ESCRITA POR

James Vanderbilt & Guy Busick

PROTAGONIZADA POR Melissa Barrera, Kyle Gallner, Mason Gooding, Mikey Madison, Dylan Minnette, Jenna Ortega, Jack Quaid, Marley Shelton, Jasmin Savoy Brown, Sonia Ammar, Courteney Cox, David Arquette y Neve Campbell

14 Paramount Pictures y Spyglass Media Group Presentan

Una Producción de Project X Entertainment y Radio Silence

#ScreamLaPelícula

El 17 de diciembre se estrena la cinta de animación para adultos, ‘Gora Automatikoa’

4 noviembre 2021 Deja un comentario

El próximo 17 de diciembre se estrena en cines la película de animación para adultos Gora Automatikoa, de la que ya está disponible su tráiler.

Dirigida por David Galán Galindo (Orígenes Secretos), Esaú Dharma (Pixel Theory) y Pablo Vara (Al Final Todos Mueren), se trata de una divertidísima historia berlanguiana en la que tres perdedores se embarcan en una aventura absurda por la más egoísta de las razones ¡ganar un premio! Comedia, canciones originales y surrealismo se dan la mano en esta película de animación que nos cuenta un relato transgresor e iconoclasta que no dejará títere con cabeza… ¡Nunca algo automático fue tan difícil. Ni tan divertido!

SINOPSIS: Galindo, un director de cine fracasado, reúne a sus viejos amigos, Pablo, que trabaja en una funeraria y Dharma, un pedante artista con ínfulas, para lograr cumplir su absurdo sueño: ¡conseguir un Goya automático!

ESAÚ DHARMA DAVID GALÁN GALINDO PABLO VARA 39 ESCALONES FILMS y THE OTHER FILM PRODUCTION presentan ‘GORA AUTOMATIKOA’ una película de ESAÚ DHARMA DAVID GALÁN GALINDO y PABLO VARA. Con las voces de ELENA DE LARA, ANDRÉS TRASADO, FRANK T, RAÚL PÉREZ, PEPE MACÍAS, SARA HERAS, LUCÍA ESTEBAN y MIGUEL MARTÍN. Sonido GUILLERMO BENTUÉ. Música GUILLERMO VÍLCHEZ CORREDOR

GALERÍA DE PERSONAJES


 

 

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