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Elliot Cowan, Ana Ularu y Franka Potente protagonizarán el thriller sobrenatural MUSE del director de [REC] Jaume Balagueró.
Charlotte Vega, Christopher Lloyd, Leonor Watling, y Joanne Whalley completan el reparto principal de MUSE, nuevo título insignia de la empresa Filmax. Filmax (productora de gran parte de la carrera de Balagueró) coproduce este film con la irlandesa Fantastic Films, la francesa The Jokers Films y la belga Frajas Prods.
MUSE representa el regreso de Balagueró a la producción cinematográfica de habla inglesa 14 años después de su thriller “Darkness”, un lanzamiento de la productora Miramax/Dimension que recaudó 22.2 millones de dólares en la taquilla de EEUU. MUSE también representa el primer trabajo post-[REC] del director que, excepto el parántesis en 2011 con “Mientras duermes”, ha dedicado la última década a la saga cinematográfica [REC] la cual ha recaudado aproximadamente 60 millones de dólares a nivel global.
MUSE nos cuenta la historia de Salomon, un hombre en paro desde la trágica muerte de su novia, el cual sufre una pesadilla recurrente sobre el brutal asesinato de una mujer. Cuando ésta aparece muerta en el mundo real, Salomon buscando explicación, entra en un oscuro mundo controlado por unas figuras inspiradoras, las musas.
Producen Carlos Fernández y Laura Fernández, Brendan McCarthy, Jean-Yves Roubin y Manuel Chiche.
“La combinación de lo sobrenatural, la seducción, rituales macabros y el amor es explosiva y tiene todos los elementos necesarios para crear una película verdaderamente terrorífica” cuenta Balagueró.
MUSE tendrá su estreno en cines el último trimestre 2017.
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 28 de octubre *
TROLLS (Mike Mitchell y Walt Dohrn, 2016)
USA. Duración:93 min Guión: Erica Rivinoja Música: Christophe Beck Fotografía: Yong Duk Jhun Productora: DreamWorks Animation / 20th Century Fox Género: Animación infantil
Sinopsis: Conocidos por sus pelos de colores, locos y mágicos, los Trolls son las criaturas más felices y alegres que irrumpen en el mundo de la canción. Pero su mundo de arco iris y cupcakes cambiará para siempre cuando su líder Poppy (Anna Kendrick) debe embarcarse en una misión de rescate que la llevará muy lejos del único mundo que siempre ha conocido.
De la mano de Mike Mitchell y Walt Dohrn (directores de la cuarta entrega de Shreck) nos llega Trolls: una inocente (casi ingenua) comedia musical que reflexiona sobre la felicidad, su búsqueda y su condición de fuerza interior; es en cada uno de nosotros donde se halla y la amistad es el camino para encontrarla y compartirla. Trolls utiliza la música para sostener la narrativa de la película; la banda sonora de la película está producida por Justin Timberlake, que trabaja también como productor ejecutivo de música, y cuenta con canciones del propio Timberlake, Gwen Stefani, Anna Kendrick y Ariana Grande, así como varios clásicos de la época de los 60, 70 y 80 versionados por miembros del reparto. Un score que hará las delicias de los más pequeños y también de los mayores.
Los Trolls son criaturas radiantes que pasan el día cantando, bailando, abrazándose y comiendo cupcakes. El suyo es un mundo de colorido exultante que lo inunda todo desde sus pequeños cuerpos y largos penachos, hasta su entorno siempre luminoso. Es fácil imaginar que sus figuras inundarán las tiendas de juguetes pues ya en la pantalla vemos desfilar toda una serie de personajes y objetos que están pidiendo a gritos convertirse en merchandising. La película expone un mundo único inspirado en fibras, materiales de terciopelo, pelaje, purpurina y colores brillantes. Los espectadores se verán envueltos en este universo táctil y atractivo que los productores llaman «inmersión peluda«. Toda una experiencia sensorial.
Frente a los pequeños héroes están los Bergens y su mundo grisáceo, unos villanos que sólo son felices cuando tienen un Troll en el estómago, carecen de armonía y alegría y sólo pueden encontrar la felicidad a través de medios visibles más dañinos. No tienen mucho control sobre su felicidad y es menos satisfactoria cuando la consiguen. Si los Trolls representan el optimismo extremo, sus antagonistas son la imagen viva del pesimismo más acérrimo. La peripecia que viven en la película unos y otros hará que la balanza se equilibre y reine la sensatez y la armonía para todos ellos. Uno de los detonantes de esta confluencia será la historia de Bridget, la criada de palacio que está secretamente enamorada del rey. Es todo un acierto del filme retratar esta subtrama interpolando la conocida historia de la Cenicienta. Bridget es la Bergen más dulce y bondadosa de toda Ciudad Bergen; de hecho, puede que sea la única Bergen bondadosa. Ayudada por los Trolls revelará su amor y se producirá la catarsis en la que todos los personajes se hermanan.
Trolls es un canto a la alegría voluntariamente ingenuo, el objetivo de sus directores es distanciarse del discurso dominante siempre propenso al desencanto y la ironía y regalarnos un final feliz que nos devuelva las ganas de soñar.
MAGGIE’S PLAN (Rebecca Miller, 2015)
USA Duración: 92 min. Guión: Rebecca Miller Música: Michael Rohatyn Fotografía: Sam Levy Productora: Round Films / Specialty Films Género: Comedia dramática
Reparto: Greta Gerwig, Julianne Moore, Ethan Hawke, Travis Fimmel, Bill Hader, Maya Rudolph, Alex Morf, Jackson Frazer, Mina Sundwall, Leetopher Scott, Tommy Buck, Monte Greene
Sinopsis: Maggie, profesora y mujer decidida, está preparada para ser madre. Sus amantes no le duran más de seis meses, pero tiene un donante ideal. Con la muestra en la mano, se le declara un compañero casado…
Supuesta comedia sobre la maternidad protagonizada por unos personajes claramente inspirados en los de Woody Allen que tiene varios logros en su haber (o en su contra). El principal es que no tiene ninguna gracia, pero este no es el mayor de sus defectos, ya que el grado de cretinez de la práctica totalidad de sus protagonistas es tal, que uno no puede más que desear que sean engullidos por el Katrina. O que sean objeto de las atenciones de cualquier sosia de El hijo de Sam. O que celebren todos una reunión en un lugar que que sea objetivo de un sangriento atentado de Estado Islámico. Tan solo dos de sus personajes (el de la hija mayor y el del amigo de la protagonista) dan señales de vida inteligente, pero no la suficiente para salvar esta historia de lacras con pies que a pesar de tener mucho tiempo libre no dejan de parecer atareados, ya sea montando un mueble o doblando ropa mientras hablan, hablan y hablan. Todo resulta desagradable en esta película y su argumento, que puede resumirse en dos lineas, tampoco ayuda. Y ya es lástima, pues Rebecca Miller, guionista y directora de este engendro, tuvo un magnífico debut con la extraña y magnética Angela (1995), y cuenta la película, además, con la presencia de la siempre competente Julianne Moore y de un Ethan Hawke que hacen lo posible por dar entidad a este producto que riega su banda sonora con antiguas canciones Blue Beat.
YO, DANIEL BLAKE (I, Daniel Blake, Ken Loach, 2016)
UK/Francia/Bélgica Duración: 100 min. Guión: Paul Laverty Música: George Fenton Fotografía: Robbie Ryan Productora: BBC / BFI / Sixteen Films Género: Drama
Reparto: Hayley Squires, Natalie Ann Jamieson, Dave Johns, Micky McGregor, Colin Coombs, Bryn Jones, Mick Laffey, Dylan McKiernan, John Sumner, Briana Shann,Rob Kirtley
Sinopsis: Por primera vez en su vida, víctima de problemas cardiacos, Daniel Blake (Dave Johns), carpintero inglés de 59 años, se ve obligado a acudir a las ayudas sociales. Sin embargo, a pesar de que el médico le ha prohibido trabajar, la administración le obliga a buscar un empleo si no desea recibir una sanción. En el transcurso de sus citas al “job center”, Daniel se cruza con Rachel (Hayley Squires), una madre soltera de dos niños que tuvo que aceptar un alojamiento a 450 km de su ciudad para evitar que la envíen a un hogar de acogida. Prisioneros de la maraña de aberraciones administrativas actuales de Gran Bretaña, Daniel y Rachel intentarán ayudarse mutuamente.
Yo, Daniel Blake es la decimotercera cinta de Ken Loach que participa en el Festival de Cannes. Supuso para el director su segunda palma de Oro a la mejor película, un galardón que no fue bien recibido por la crítica, más inclinada hacia la última cinta de Paul Verhoeven, Elle. Aún así la película fue aplaudida durante 15 minutos por los asistentes a la premiere y es que, opiniones aparte, Loach es un cineasta con un universo propio y bien definido en su filmografía, que ofrece de nuevo su visión de lo que le gusta contar en el cine: el retrato de los más desfavorecidos de la sociedad, de los perdedores de esta y de todas las guerras. Esa carne de cañón buena, tan solo, a la hora de ofrecer su sangre para defender a la sociedad que luego le da la espalda. Yo, Daniel Blake incide en ese cine social que en esta tribuna consideramos tan necesario, como la francesa La ley del mercado (La loi du marché, 2015) de Stéphane Brizé. Un cine social que contrasta con laureados monumentos a la indecencia como es La juventud (La Giovinezza, 2015) de Sorrentino. Cine proletario que no demoniza a la clase obrera ni la señala como causante paleta y apestosa de todos los males que acosan a nuestra sociedad y en el que tiene un papel destacado esa burocracia absurda que, con sus más y sus menos, resulta igual de inútil en todos los países: se aletarga cuando se trata de pagar y se acelera cuando tiene que cobrar o desalojar. La cinta muestra la solidaridad que nacerá entre los débiles, única forma de sobrevivir en ese pozo de pirañas que supone el enemigo, representado por bancos y oficinas gubernamentales, con su deshumanizado funcionariado.
La película de Loach no cae en exceso en el dramatismo pese a lo que narra, y ello es en parte al gancho y carisma del personaje principal, encarnado por Dave Johns, un actor eminentemente televisivo especializado en el campo de la comedia y la improvisación, motivo de la vis cómica que trasmite su personaje y que tan buen resultado le ofrece. La película fue rodada de forma cronológica, de manera que la protagonista femenina, que también ofrece una actuación magnífica (tanto como pesimista), desconocía como concluiría la película o lo que le esperaba a su personaje, lo que dio una expresión de inquietud a la actriz acorde con la situación personal de su personaje.
Cartel y nuevas imágenes de ‘Stop Over in Hell’ de Víctor Matellano
Ya tenemos nuevas imágenes y el cartel de Stop Over in Hell, la nueva película de ficción dirigida por Víctor Matellano.
Por otro lado, Stop Over in Hell, comienza su recorrido en festivales y clausuraró el 9 de octubre el Almería Western Film Festival que se celebró en Tabernas, el único europeo de su especialidad.
La película, rodada en inglés, centra su argumento en un secuestro y el asalto de un cargamento de oro. Será un planteamiento moderno y actualizado de los viejos mitos del cine del oeste, sin escatimar acción, violencia y gran tensión.
Junto a Enzo Castellari, el reparto de carácter internacional incluye a Tania Watson, Pablo Scola, Veki Velilla, Denis Rafter, Maarten Dannenberg, Armando Buika, Tábata Cerezo o Andrea Bronston, hija del mítico productor Samuel Bronston. También participaciones especiales en papeles destacados de Manuel Bandera, Nadia de Santiago, Ramón Langa o Guillermo Montesinos.
Stop Over in Hell se ha rodado íntegramente en España, como tiempos atrás hiciese Sergio Leone, en localizaciones de Manzanares el Real, Titulcia, Almería, Granada y, especialmente, en un decorado construido en Colmenar Viejo, lugar de rodaje de westerns míticos como El bueno, el feo y el malo de Leone o Django de Corbucci.
Stop Over in Hell es una producción de Andrés Acevedo para Parada en el Infierno AIE y La bala que dobló la esquina.
Facebook: https://www.facebook.com/stopoverinhell
Twitter @StopOverInHell
Sitges 2016 ofrecerá ‘Herederos de la Bestia’ el esperado documental de Diego López y David Pizarro
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VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 23 de septiembre de 2016 *
BASKIN (Can Evrenol, 2015)
Turkia Duración: 97 min. Guión: Ogulcan Eren Akay, Can Evrenol, Cem Ozuduru, Ercin Sadikoglu Música: Ulas Pakkan Fotografía: Alp Korfali Género: Terror
Reparto: Muharrem Bayrak, Mehmet Akif Budak, Fadik Bülbül, Mehmet Cerrahoglu, Elif Dag, Mehmet Fatih Dokgoz, Aslihan Erguvan, Mümin Kaar, Gorkem Kasal, Sevinc Kaya, Serhat Mustafa Kiliç, Ergun Kuyucu .
Baskin, esa pesadilla lyncheana (con sabor a Clive Barker) a la turca, no resiste un segundo visionado. Así de rotundo (casi categórico) es mi juicio tras volverla a ver.Aciertos tiene: la atmósfera insana de ese inframundo al que desciende la patrulla, con su gore a lo Fulci y que tiene su clímax con la salida a escena de ese enano-maestro de ceremonias infernal; el intento de construir un relato en el que el plano de lo onírico se confunde con el plano de lo real, para acabar manifestándose como narración de un auténtico bucle temporal; la escena casi costumbrista en la que se nos presenta a los protagonistas (y que a mí, llaménme rara, es lo que más me interesa del filme)… Pero (uno de esos peros en los que uno se apoya en la sílaba tónica para alargarlo hasta el infinito) no, la película es un no. Y lo es porque no puede ocultar que su origen es un corto que aquí se ha hinchado con planos innecesarios, escenas alargadas a fuerza de utilizar la cámara lenta y episodios inconexos que poco aportan, hasta conseguir unos escasos noventa minutos que puedan hacerlo pasar por un largo. Escaso sentido del ritmo, una intriga que se apoya en la acumulación y no en la tensión dramática, mera suma de momentos más que trabazón narrativa, son lastres que empañan el resultado cuanto menos cuando ya conoces el argumento. Baskin es una de esas películas que es disfrutable en el marco de un certamen, pero que vista en solitario, y sin el cansancio eufórico que arrastra el espectador durante un festival, no tiene solidez suficiente como para funcionar por ella misma.
Un debut justito el de Can Evrenol y cuidado que ya está trabajando en la secuela. No sé si nos quedarán ganas.
NERUDA (Pablo Larraín, 2016)
Chile/España/Francia. Duración: 107 min. Guión: Guillermo Calderón Música: Federico Jusid Fotografía: Sergio Armstrong Productora: AZ Films / Fabula / Funny Balloons / Participant Media / Setembro Cine / TELEFE Género: Drama biográfico
Reparto: Luis Gnecco, Gael García Bernal, Mercedes Morán, Alfredo Castro, Pablo Derqui, Marcelo Alonso, Alejandro Goic, Antonia Zegers, Jaime Vadell, Diego Muñoz, Francisco Reyes, Michael Silva, Victor Montero
Sinopsis: En 1948, el senador y escritor Pablo Neruda acusa al gobierno chileno de traicionar a los comunistas en el congreso. El presidente González Videla lo desafuera y ordena su captura. El poeta emprende la huida del país junto a su mujer. Mientras es perseguido por el prefecto de la policía, Neruda comienza a escribir «Canto general» y se convierte en símbolo de la libertad y leyenda literaria.
Pablo Larraín no ha querido hacer un biopic al uso, él mismo declaraba tras su estreno en Cannes, que la suya “más que una película sobre Neruda, es una película nerudiana”. Larraín toma la figura del poeta y construye un relato poético más cercano a la obra que a un prosaíco documento sobre el autor de la Canción desesperada. El suyo es un retrato ficcionado que juega a mostrarnos la construcción del mito, sin dejar de entrar para ello en su cara oculta, en la húmeda intimidad gástrica como la llamaba Sartre (no es baladí que la película arranque en los lavabos del senado chileno con los políticos discutiéndo allí).
Tomando la falsilla de un momento concreto de la vida de Neruda, el período en el que por la ilegalización del Partido Comunista se vio forzado a la clandestinidad, primero, y al exilio, después, Larraín penetra en el Neruda hombre, con su complejidad y sus contradicciones: mujeriego, megalómano, aburguesado en ocasiones, pero también entrañable, idealista y generoso en otras. Y así nos irá desgranando el reverso de su imagen idealizada y lírica. Pero el director chileno no se limita a ello, si se hubiese limitado a desvelar el lado antiheroíco, su cinta habría sido un retrato plano más, lo que dimensiona el filme del autor de No es haber introducido en la trama la figura del perseguidor, así lo emparenta con el género policíaco pero para llevarlo mucho más allá. La voz narrativa se entreteje con el objeto a narrar y aporta un punto de vista que permitirá la digresión y el metadiscurso.
Al frente de la trama nos encontramos con una tríada protagonista, el poeta, el comisario encargado de detenerlo (de cuya existencia real sólo se conserva el nombre, Óscar Peluchonneau), que pone la voz en off como narrador en primera persona, y la “hormiguita”, Delia del Carril, segunda esposa de Neruda y auténtica artífice de su pátina legendaria. Lo humano y lo mítico se entremezclan en este juego de enfrentamiento entre el poeta y su antagonista, un juego entre gato y ratón que nos trae dos personajes que acaban confundiéndose en uno solo, pues ambos se necesitan para existir (como Los duelistas de Conrad adaptados al cine por Ridley Scott). La primera persona insertada en el filme permite auténticos juegos con el adentro de la ficción narrada y una estancia metadiscursiva en la que se cuece el afuera. No son pocas las escenas en la que este desdoblamiento se plasma con un cambio de eje que nos saca del decorado de la trama para instalarnos en el espacio de la metaficción más universal que la ficción misma. Desde ahí se introducen los hilos de la reflexión sobre el crear mismo que convierte a la cinta de Larraín en un ejercicio que es a la vez de antibiografía y de digresión literaria. Lo importante no es sólo alejarse de la descripción romántica de Neruda, lo verdaderamente significativo es analizar cómo se tejen los mitos, cómo se construyen los iconos y dilucidar quién es el verdadero autor del autor, quién escribe a quién y reparte los roles. En este sentido la secuencia más relevante es la que relata el encuentro (supuesto) entre Peluchonneau y Delia del Carril, secuencia en la que se ponen las cartas narrativas sobre la mesa y viene a concluir que poco importa la historia porque el espacio de la leyenda es el verdadero taller donde se confecciona el sentido. Neruda es también, así, la historia de un sacrificio, el de la esposa del poeta que se busca secundaria para contribuir a que el mito prevalezca, un mito en el que ella ha sido creadora activa pero del que borra su huella porque el vate es el que ha de pasar a la historia como dador de nombre y constructor de épica. Sólo de ese modo se da esperanza a los hombres.
FLORENCE FOSTER JENKINS (Stephan Frears, 2016)
UK Duración: 110 min. Guión: Nicholas Martin Música: Alexandre Desplat Fotografía: Danny Cohen Productora: Qwerty Films / Pathé / BBC Films Género: Comedia dramática
Reparto: Meryl Streep, Hugh Grant, Simon Helberg, Nina Arianda, Rebecca Ferguson, Neve Gachev, Dilyana Bouklieva, John Kavanagh, Jorge Leon Martinez, Danny Mahoney, Paola Dionisotti, David Menkin, Tony Paul West, Philip Rosch, Sid Phoenix
Sinopsis: Narra la historia real de Florence Foster Jenkins, una mujer que, al heredar la fortuna de su padre, pudo cumplir su sueño de estudiar para ser soprano. El problema era que carecía de talento, pero la gente acudía a sus recitales para comprobar si de verdad era tan mala cantante como decían los críticos.
Hace bien poco, concretamente a principios de abril de este mismo año, les hablábamos de Madame Marguerite, una producción europea que abordaba, en clave de ficción, el caso de una millonaria que desea, a pesar de hacerlo nefastamente, cantar ópera en público. Y realiza su sueño, siendo adoptada por unos divertidos anarquistas que harán de ella una figura que podría formar parte de un circo de fenómenos. La historia estaba basada en la de Florence Foster Jenkins, una adinerada norteamericana, y esa historia es la que ha dirigido Stephan Frears en lo que ha resultado ser una coincidencia que podría haber sido desafortunada y, sin embargo, no lo es porque ambas cintas tienen su valor y son dos modélicas producciones (cada una en su estilo y enfoque) que no tienen porque ser comparadas. Si acaso la más ficticia incide más en lo trágico e universal de la anécdota, pero ambas tratan a la imposible soprano con gran tacto, consiguiendo que el espectador ría, pero también sienta, a la vez, lástima y simpatía por ella. Ambas hacen gala de una extrema ternura.
En esta, Meryl Streep encarna a la protagonista con la solvencia que la caracteriza, consiguiendo meterse en el personaje y realizando casi una transformación física a la altura de las de Lon Chaney; mientras que Hugh Grant demuestra que, a pesar de que ya no es aquel joven galán que vivió tan buenos momentos en los años noventa, sigue manteniendo el encanto de antaño y continúa siendo el mejor para interpretar a esos bribones simpáticos que tan bien sabe encarnar. Nos gana con su encanto y su clase. Sin olvidar a Simon Helberg, el tercero en discordia. Popular por ser uno de los protagonistas de la popular serie Big Bang Theory, escapa de su encasillamiento interpretando al pianista que acompaña a la Jenkins. También destaca la banda sonora de Alexandre Desplat.
Comedia agridulce pero, ante todo comedia, Florence Foster Jenkins es una magnífica y refinada propuesta cinematográfica compatible con Madame Marguerite, pues las dos cintas son lo suficientemente diferentes como para convivir e incluso soportar un programa doble conjunto.
EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS (Alberto Rodríguez, 2016)
España Duración: 123 min. Guión: Alberto Rodríguez, Rafael Cobos (Libro: Manuel Cerdán) Música: Julio de la Rosa Fotografía: Alex Catalán Productora: Zeta Cinema / Atresmedia Cine / Atípica Films / Sacromonte Género: Thriller
Reparto: Eduard Fernández, José Coronado, Carlos Santos, Marta Etura, Emilio Gutiérrez Caba
El Hombre de las Mil Caras es la historia del hombre que engañó a todo un país. Inspirada en el libro periodístico de Manuel Cerdán Paesa, el espía de las mil caras, es un thriller ambientado en los años 90 que gira en torno a la vida del agente secreto español Francisco Paesa y su determinante papel en la fuga y posterior entrega del entonces jefe de la Guardia Civil, Luis Roldán. Pero es mucho más, es la confirmación de Alberto Rodríguez como un magnífico director de thriller, algo que ya demostró con La isla mínima (2014) y que corrobora ahora con esta mezcla de ficción y realidad, espionaje y corrupción. José Coronado, el actor mejor y peor aprovechado del cine español, realiza un magnífico papel como testigo y narrador de todos los acontecimientos en los cuales el principal protagonista es el súperespía español Paesa, magistralmente interpretado por Eduard Fernández, personaje para el cual los demás serán tan solo piezas del tablero a la espera de la jugada maestra.
El director mantiene la tensión durante las dos horas de duración de la cinta (que en este caso resultan justificadas) con el concurso imprescindible de la magnífica banda sonora de Julio de la Rosa, que acompasa el pulso de nuestro corazón con el vertiginoso ritmo de la narración hasta su desenlace. Algunos comentarios cuestionan la utilización de la voz en off, pero su compañía resulta necesaria, de entrada, si no queremos perdernos en la complejidad que en algunos momentos tiene la trama. Pero hay más argumentos en favor de ese recurso, la utilización de la primera persona para narrar nos mete más de lleno en la acción haciéndola más cercana al espectador e imprimiéndole aún mayor fuerza.
Saliendo de ver otra producción española, un crítico afirmaba que en España no se sabía hacer cine de género de calidad, yo defendí entonces (y defiendo ahora) lo contrario, poniendo como ejemplo destacado, precisamente, La isla mínima. El Hombre de las Mil Caras está nuevamente a la altura de las mejores producciones que ha dado el thriller: sabiamente narrada, con un sentido del ritmo del que sólo las mejores producciones hacen gala, más que meritoria en la construcción de personajes y destilación de la intriga, atenta a los detalles sin olvidar esos toques de humor que imprimen carácter a la trama y la hacen aún más ágil. Es cine corazón, cine con garra, pero también cine de preciosista factura y sabia puesta en escena, con unas interpretaciones sobresalientes y una dirección de pulso perfecto. El Hombre de las Mil Caras, impecable ejercicio de crónica política ficcionada, es cine. Cine de ese que puede escribirse con mayúsculas y perdurar en la historia.
El Principito, poniendo al día un clásico
De la unión de Mark Osborne (director en 2008 de Kung Fu Panda) e Irena Brignull (guionista de Los Boxtrolls) sólo podía salir una muy buena cinta de animación (acompañada además con las siempre inspiradas notas de Hans Zimmer). Y eso es lo que es El Principito, libre adaptación de la novela homónima de Saint-Exupéry, una gran cinta animada, repleta de aciertos técnicos e interesantes soluciones narrativas.
La novelita de Saint-Exupéry disfruta de la condición de ser el texto de ficción francés más veces leído y traducido (cuenta con traducciones a más de doscientos cincuenta idiomas y dialectos, incluyendo al sistema de lectura braille) y una de las obras más vendidas de todos los tiempos. La razón cabe buscarla, probablemente, en la conversión de su personaje en todo un ícono pop del niño como metáfora del poder de la emoción y la imaginación frente al exceso de pragmatismo del mundo adulto. Ilustrado por el propio autor, esta breve novela, que busca el agrado del público infantil, funciona también como una reflexión sobre el sentido de la vida, la soledad, la amistad, el amor y la pérdida. La adaptación de Osborne y Brignull ha sabido conservar este doble carácter de la obra original.
Un gran acierto de la versión es haber convertido a El principito en una ficción dentro de la ficción. Brignull ha tejido toda una historia, adornada ella misma por los mismos valores que la adaptada, que sirve de coartada para introducir el texto de Saint-Exupéry; una artimaña que nos la hace poner en relación con La historia interminable de Ende. Al servicio de esa interesante estratagema narrativa, Osborne alumbra una brillante solución técnica: la combinación de la moderna animación 3D para la trama conductora y la artesanal stop-motion para los episodios del clásico. El resultado de esta combinación nos da un filme innovador en lo formal y poderoso en su imaginería, sin dejar de ser respetuoso con el mensaje original.
De la obra de Saint-Exupéry se destacan los episodios claves casándolos con la propia peripecia de la lectora protagonista. La niña vive en un mundo planificado en el que lo que importa es ajustarse a los objetivos más cabales para triunfar en sociedad, la grisalla de esa vida es plasmada por la paleta de tonos fríos del dibujo y la repetición de estructuras cuadriculadas que toman toda la pantalla como, por ejemplo, el plano de la circulación viaria de la ciudad que recuerda las obras de Mondrian pero sin su explosión de color. El color aparece cuando la chiquilla entra en contacto con su excéntrico vecino, un anciano aviador que conoció en su juventud al pequeño príncipe y cuya aventura él mismo escribió e ilustró. La lectura del relato del aviador distraerá a la niña (sin nombre en el filme) del meticuloso plan de estudio (y de vida) que la madre ha diseñado para ella, descubrirá así la importancia de la imaginación que la sociedad mecanizada ha marginado y acabará comprendiendo que las grandes preguntas sólo pueden ser contestadas atendiendo al lenguaje del corazón. Esa es la enseñanza del libro: solo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos; y la adaptación de Osborne la capta perfectamente.
Si hubiera que buscarle algún pero a esta cinta animada, sería la excesiva dilación del final (cuando la propia niña entra en la peripecia del Principito). Sin embargo, se ajusta perfectamente a su objetivo: recordarnos que nunca debemos abandonar totalmente la inocencia infantil ni dejar de lado la imaginación y el lenguaje de las emociones. En suma, estamos ante un bello envoltorio innovador en lo formal que arropa una enseñanza universal y atemporal.
Samara ha vuelto… ‘Rings’ de Javier Gutiérrez: Tráiler y póster
En esta entrega de la saga de culto de terror Ring, que se estrenará el 2 de diciembre, una joven angustiada por su novio, que investiga la oscura subcultura que rodea una misteriosa cinta de video, de la que se dice que asesina a sus espectadores a los siete días de haberla visto, decide sacrificarse para salvarle, y al hacerlo, un descubrimiento le hiela la sangre: hay una «película dentro de la película» que nadie ha visto jamás…
Dirigida por el español F. Javier Gutierrez (“Tres días”) supone su debut cinematográfico en la meca del cine, dirigiendo a actores como Matilda Lutz, Alex Roe, Johnny Galecki, Aimee Teegarden, Bonnie Morgan y Vincent D’Onofrio.
Sorteo ‘La historia interminable’
Ya les avisamos desde Proyecto Naschy de que volvía a los cines La historia interminable. La espera ya ha terminado y desde este mismo viernes pueden disfrutarla en la lista de cines que publicamos. Pero hay más, 39 Escalones y Proyecto Naschy lo celebra con un sorteo la mar de sencillo con el que obtendrán una pieza de merchandising exclusivo. Tan solo tienen que responder a la pregunta que tienen al final de esta entrada.
Los tres primeros en responder correctamente en los comentarios a esta entrada (no en Facebook) obtendrán: El primero una camiseta (talla L); el segundo una camiseta (talla M) y el tercero un medallón ¡SUERTE A TODOS!
¿QUIÉN FUE EL ESPECIALISTA DE FX ENCARGADO DE CREAR AL DRAGÓN FUJUR?

Sorteo válido para residentes en España
‘¡Bruja, más que bruja!’ vuelve a las pantallas
Con motivo de su 40º aniversario vuelve a los cines ¡BRUJA MÁS QUE BRUJA!. Escrita y dirigida por un icono de nuestro cine, Fernando Fernán-Gómez, se presenta como una de las comedias más frescas y satíricas de este genio de la cinematografía española, una joya en bruto. Tras su paso por la pasada edición del Festival de Cine de Málaga, la película llegará a las salas el próximo 15 de julio.SinopsisUn pequeño pueblo de provincias vive sometido a los caprichos de Don Justino, el cacique local. Éste obliga a la joven y encantadora Mariana a casarse con él, aprovechando que Juan, el sobrino de Don Justino y novio de la chica, está lejos cumpliendo el servicio militar. A su regreso, Juan se ve burlado y acude a una bruja para que le asista en su venganza.
Vuelve ‘La historia interminable’
A partir del 22 de julio de 2016, y a lo largo de toda la geografía española ya sea mediante programación regular o eventos bajo demanda, se reestrenará en pantallas cinematográficas la película LA HISTORIA INTERMINABLE de la mano de 39 Escalones
Basada en el libro de Michael Ende cuenta la historia de Bastian, un muchacho que, escondido en el desván de su colegio devora, durante horas, un enigmático libro llamado”La historia interminable”, en el que se relata la inminente destrucción del Reino de Fantasía.
Se trata de una oportunidad única para revivir en pantalla grande uno de los grandes fenómenos del cine fantástico/infantil de los 80 y para darlo a conocer a las nuevas generaciones.
Es el momento de disfrutar en las mejores condiciones de audio e imagen, y sin distracciones, de un viaje a un universo ilimitado de entretenimiento y experimentar el mundo encantado que nace de la imaginación de un joven mientras lo acompañamos en la gran aventura que se despliega ante sus ojos.
Expediente Warren: El caso Enfield, no puedo evitar enamorarme de ti
¿Nunca les ha ocurrido que una película se les quede puesta como un chal sobre los hombros y vuelva a proyectarse en su interior, una y otra vez, sobre el telón de los párpados cerrados? A mí me ha pasado en varias ocasiones, cito al azar, con Tiempo de amar, tiempo de morir (1958, Douglas Sirk), con El Gatopardo (1963, Luchino Visconti), con Avanti (1972, Billy Wilder), con La vida privada de Sherlock Holmes (1970, Billy Wilder), y podría seguir. Lo curioso del caso es que esa proyección íntima se pone en marcha siempre en la misma escena, como si fuera una canción seleccionada en repeat, y esas escenas pasan a configurar mi/nuestra personal antología de grandes momentos del cine. Eso justamente ha vuelto a ocurrirme con The Conjuring 2 (su título español encabeza este artículo) la última cinta del maestro James Wan que afortunadamente no ha cumplido su intención de no volver a dirigir una película de miedo.
Desde que la vi por primera vez en el marco del Festival Nocturna, una melodía sobreviene a mí inesperadamente y vuelvo a ver a Ed Warren (Patrick Wilson), guitarra en mano, cantando «Can’t Help Falling in Love» de Elvis Presley. Esa es la escena. Esa es mi escena. Y no puedo evitar insertarla:
No es ya sólo la exhibición de saber hacer en la puesta en escena, de ella se hace gala en toda la cinta, es que esta secuencia se me antoja el corazón del filme en toda su polisemia. The Conjuring 2 va mucho más lejos de la pericia en la construcción del sobresalto, mucho más allá de escribir un argentado capítulo dentro del subgénero de casas encantadas, The Conjuring 2 es una película de amor, un canto al hogar y al cobijo de la familia, y un alegato sobre la importancia de la comprensión y la confianza como pedestal sobre el que asentar nuestras propias diferencias, esas que nos hacen especiales pero que también pueden llegar a aislarnos. Valores, todos ellos, que ya adornaban la primera entrega, no en vano Wan encargó a Mark Isham el tema principal del score (dejando el resto a su músico de cabecera, Joseph Bishara), el que más grabado se nos queda, y que se titula, precisamente, The Family; pero que en este segundo episodio, esos valores, tienen un desarrollo más amplio, más elaborado y ocupan un lugar mucho más central. Lo que la película de 2013 inauguraba, la de 2016 lo confirma y consolida.
James Wan repite fórmula, su díptico tiene modos de serial (y por nosotros puede seguirle añadiendo los episodios que guste siempre que los dirija él). Un prólogo marcado que constituye en sí un pequeño filme dentro del filme (y que, en ambas ocasiones, introduce personajes a los que dedicarles después un spin-off), da paso al cuerpo del relato en el que circulan dos tramas condenadas a encontrarse: la peripecia personal de la pareja Warren (el ya mencionado Patrick Wilson y Vera Farmiga) y el caso del que acabarán ocupándose, en esta ocasión el poltergeist de Enfield, conocido también como el Amityville británico. El desarrollo es un crescendo de ritmo perfecto que va desde las primeras manifestaciones de lo sobrenatural hasta la aparición del elemento demoníaco que constituye el clímax de la narración, un clímax en el que todas las líneas del texto quedan cerradas y concluidas. Para acabar con un epílogo esperado: Ed Warren depositando en su pequeño museo de los horrores un objeto que ha cumplido un papel protagonista dentro del caso, una auténtica reliquia que cumple la función de colofón. Una estructura casi robada a la televisión que permite aglutinar lo mejor de los dos medios en una era en la que las series, para cierto sector del público al menos, le están ganando terreno al séptimo arte. Wan demuestra así que aún le queda larga vida al cine, sólo tiene que saber recoger la afrenta de la modernidad y adaptarla a su terreno.
Y es que si algo domina Wan es la gramática cinematográfica. The Conjuring y The Conjuring 2 son pruebas de que en cine importa casi más el cómo se cuenta que lo contado en sí. Ambas son perfectamente disfrutables aunque no se sea amante del género, no por ser productos maisntream (que lo son) sino porque son dos ejercicios de virtuosismo con la cámara. Wan sabe siempre dónde plantarla, qué movimiento es el más acorde al sentimiento que busca provocarnos, donde cortar el plano en aras del interés argumental y de paso conducirnos por los temas que nos va a destacar con un simple encuadre. Esto es algo que ya comentábamos en 2013, The Conjuring 2 viene a confirmar que aquello no era un acierto puntual sino todo un signo de autoría. Siendo una película de miedo, hay que hacer hincapié en como Wan consigue dotar a la cinta de la dosis exacta de sobresaltos para mantener al espectador pegado a la butaca (o botando en ella si se quiere) sin convertirla en un mero tren de la bruja, su dominio de los recursos le permite amagar el susto cuando le conviene o desplazarlo los segundos justos para que nos hayamos confiado y nos pille desprevenidos a pesar de haberlo estado anticipando.
¿A quién quieres más a mamá o a papá? Difícil elección. La misma dificultad tiene decidir cual de las dos entregas es mejor. Ambas son grandes obras, la diferencia quizás es que en la segunda Wan ya se siente confiado en su producto, el éxito de la primera no le ha supuesto presión (o no lo parece). Al contrario, parece dejarse llevar más por su instinto y así retoma ese humor que se respiraba en su primer Insidious (incluso en el clímax se permite introducir un ligero gag sin despeinarse y sin que ello rompa el ritmo y la tensión dramática). Ese toque de ligereza, paradójicamente, da más profundidad a los personajes y contraste a las situaciones. Queremos a papá y a mamá, no renunciamos a ninguna, sin que ello obste para señalar que la segunda es un producto ya maduro que luce con mayor esplendor.
En enero llega la cinta de ciencia ficción ‘Proyecto Lázaro’ de Mateo Gil
Producida por Arcadia Motion Pictures, Proyecto Lázaro está protagonizada por Tom Hughes, Oona Chaplin, Charlotte le Bon (nominada al César por Yves Saint Laurent. The walk) y Barry Ward.
Con una amplia trayectoria como guionista (Abre los ojos, Mar adentro – Goya al mejor guion original –, El método – Goya al mejor guion adaptado- y Ágora – Goya al mejor guion original – entre muchas otras), y tras atreverse también como director con los más variados géneros cinematográficos desde el drama, el terror, el thriller, hasta el western (Blackthorn, galardonada con cuatro Goya), Mateo Gil (Las Palmas, 1972), firma el guion y la dirección de esta historia de ciencia ficción rodada en diversas localizaciones de Tenerife y Barcelona. Proyecto Lázaro es una producción de Arcadia Motion Pictures en coproducción con Achaman Films AIE y Noodles Production (Francia). Con la participación de Televisión Española, Canal +, Televisió de Catalunya y Scope (Bélgica), y el apoyo de Eurimages.
Sinopsis
Marc (Tom Hughes) es diagnosticado con una enfermedad cuyo pronóstico es de un año de vida. Incapaz de aceptar su final, decide congelar su cuerpo.
60 años después, en el año 2084, se convierte en el primer hombre resucitado de la Historia. Entonces descubrirá que el gran amor de su vida, Naomi (Oona Chaplin), le ha acompañado durante todo ese tiempo de una forma que él no esperaba…
Si Dios quiere, la posibilidad del milagro
«Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa» reza la parábola en el Evangelio según San Mateo para advertir a los humanos que la muerte llega sin avisar y es mejor estar preparado para ello. Contra la muerte lucha Tommaso (Marco Giallini), cardiólogo de fama y hombre de firmes creencias, ateo y liberal. Cree en la ciencia y niega los milagros. Pero el mundo de Tommaso dará un vuelco cuando Andrea, su hijo y prometedor estudiante de medicina, revolucione a la familia con su noticia: quiere hacerse cura. La supuesta vocación de Andrea pondrá sobre la mesa la disfuncionalidad de su familia, acomodada y aparentemente ejemplar; pero el principal cambio que introduce es el encuentro entre su padre y el reverendo Don Pietro (Alessandro Gassman), figuras opuestas que acabarán tomando conciencia de que son las dos caras de la misma moneda. Se acabarán reconociendo como el otro, el mismo.
Edoardo Maria Falcone debuta en la dirección con este largometraje (del que es además autor del guión) y nos ofrece una comedia ágil apoyada, fundamentalmente, sobre el carisma de sus dos interpretes principales. Marco Giallini está soberbio en su encarnación de ese médico, sobresaliente por su talento, que destaca por su cinismo (como el Dr. House televisivo), tanto en sus planteamientos vitales como en el trato que da a sus colegas y pacientes.
Descree de los milagros y no contempla la existencia de Dios, confía únicamente en la ciencia y la inteligencia humana. Y Alessandro Gassman le da la réplica a la perfección encarnando a ese reverendo poco ceremonioso, nada canónico, que levanta pasiones entre sus feligreses con su verbo ágil y coloquial. Exconvicto, Don Pietro es otro de esos personajes de carácter que llenan la escena con su sola presencia, un cura atípico, un tanto anárquico, que se gana la voluntad de quienes le escuchan por sus modos desenfadados, no por ello poco profundos. Del choque de ambos personajes, conducido por un excelente tratamiento de la intriga (aquí, ver quién puede dirigir la voluntad del joven Andrea), nacen momentos y situaciones hilarantes, bien coreadas por el resto de secundarios (tan bien dibujados como los protagonistas), con ciertos toques de caricatura en ocasiones y buen uso de la ironía siempre.
Falcone no sólo ha cuidado el diseño de los personajes y sus arcos de transformación, también ha atado en corto otro de los factores decisivos en toda comedia: el ritmo. Si Dios quiere modula a la perfección su tempo, agitado y percutante en algunas secuencias (con esa banda sonora que
amplifica las acciones), moderado y cadencioso cuando lo requiere la situación, solemne cuando se hace presente el momento dramático, para acabar con una coda que resume todos los movimientos dejándonos una sonrisa agridulce en su final. El director se muestra hábil en la dosificación de las situaciones cómicas, nos gana con la ración justa de risas desde el principio, de modo que conforme avanza la trama y llega el último acto con su giro dramático, ya somos totalmente suyos y hemos evolucionado a la par que los personajes y su peripecia.
Quedarnos sólo con que Si Dios quiere es una de las mejores comedias que han llegado a nuestras pantallas este año, siendo cierto, sería caer en un reduccionismo que no haría justicia a la cinta. Porque esta ópera prima envuelve con ropajes de liviana comicidad reflexiones existenciales de alto calado, que son introducidas con la misma suavidad y precisión con las que un cirujano practica una incisión. En clave de humor, Falcone nos hace recapacitar sobre la familia, sobre los vínculos y los roles, nos mueve a considerar los límites de la tolerancia (o mejor nuestra propia limitación para tolerar pese a pretendernos liberales y demócratas), pero sobre todo nos obliga a meditar sobre nuestra condición humana.
A seis mil pies de altura, frente al lago de Silvaplana, más allá del hombre y del tiempo, en un momento, pues, de éxtasis, tuvo Nietzsche la revelación del Eterno Retorno, su particular manera de entender la eternidad. En un paraje similar, también frente a un lago, Pietro vivió su «camino de Damasco», su conversión; solo y desconectado, aprehendió el Deus sive Natura de Spinoza. Su fe sólo toma la forma del cristianismo como falsilla a través de la que hacer patente su convicción: Dios está en la naturaleza y el hombre es sólo una figura minúscula en esa inmensidad. El prodigio no es más que el desplegarse de la naturaleza en su armonía silenciosa. Ese es el rostro omnipotente de Dios. Comprenderlo así es el único milagro. Así lo aprehenderá también Tommaso, por eso no importa si el milagro que desearían los espectadores, para que Si Dios quiere tuviese un final feliz, se haya dado o no. El verdadero milagro (que es también la redención del cirujano) ya se ha producido.
Estreno de You’re Gonna Die Tonight en Nocturna
El nuevo trabajo del director madrileño Sergio Morcillo ya tiene fecha de estreno. Lo hará en la cuarta edicion del festival internacional de cine fantástico de Nocturna.
La cita será el próximo día 26 de Mayo a las 22:00 h. en los cines Palafox, donde se viene haciendo todos los años el ya famoso festival. Lo hará junto a Summer Camp de Alberto Marini, producida por Jaume Balaguero.
El evento estará presentado por el propio Sergio Morcillo y también tendrá la presencia de su protagonista, Mónica Aragón y de todo el cartel artístico y técnico que compone este proyecto. Sergio y su enorme equipo nos darán más de un sobresalto y alguna que otra sorpresa.
Os recordamos que está basado en una idea original del propio Sergio y de Ismael de las Heras y que escrito por Álvaro Fuentes.
You´re Gonna Die Tonight supone una vuelta de tuerca al slasher convencional lleno de giros inesperados y que recoge la esencia del erotismo que desprendían los giallos de los 70.
El cortometraje está apadrinado por el director Miguel Ángel Vivas, director de la impactante Secuestrados y de la reciente Extinction. En FX tenemos a INSIDE FX los responsables de la famosa saga de [REC] y que están liderados por David Ambit y producido por Terror Club y por Fonofox, productores de Vampyres.
¿Vais a perderos esta intensa y sangrienta cita?
‘Framed’ de Marc Martínez Jordán ya está en pleno rodaje
El rodaje de FRAMED, la ópera prima del debutante de la ESCAC, Marc Martínez Jordán, ganador de los premios Paul Naschy-Brigadoon y Cine365 de la pasada edición del Festival de Sitges, ya está en marcha. Al frente del proyecto y de la producción está Marc Carreté, responsable del nuevo sello de terror, Creatures of the Dark, bajo el cual se produce la película. El film empezó a rodarse el pasado 24 de abril, en Sant Cugat del Vallés (Barcelona). El reparto está encabezado por Joe Manjón (El Internado, Risen), Àlex Maruny (Promoción Fantasma, Pulseras Rojas) y Clàudia Pons (Elisa K, Asmodexia), y cuenta con presencias tan destacadas como las de Júlia Molins (Cites, Seis Hermanas), Enric Auquer (Los Inocentes, KKM), Biel Montoro (L’Altra
Frontera) y Daniel Horvath (Buscando el Norte), entre otros. Además del debut de Lídia Casanova y la colaboración especial de Pep Sais (Rec 2, Los Últimos Días) y Mercè Montalà (El Príncipe).
El guión está escrito a cuatro manos, por el propio Martínez Jordán junto a Jaume Cuspinera (Any de Gràcia), tutor de guión de los proyectos de final de carrera de la ESCAC, de donde proceden también Yuse Riera, Director de fotografía, y Tania Gabrielli, Directora de Arte, así como el grueso del equipo técnico y artístico. La banda sonora original de la película correrá a cargo del compositor Jordi Dalmau (Asmodexia).
Según declara Marc Carreté, “La película está basada en una idea original del propio Martínez Jordán, que con su particular ojo crítico, se adentra en la temática de las redes sociales para ahondar en su cara más oscura, mostrándonos de forma explícita, hasta donde podría llegar alguien para disparar sus cuotas de popularidad y reputación, mal entendidas”.
La película entrará en fase de montaje y posproducción, a finales de mayo, una vez terminado el rodaje y todo apunta a que a durante el verano podremos ver las primeras imágenes promocionales del film. Mientras tanto os dejamos unas instantáneas del rodaje para ir abriendo el apetito.
Sinopsis:
FRAMED es la red social del momento. Permite emitir vídeos en streaming desde cualquier dispositivo móvil. Miles de usuarios de todo el mundo se han lanzado a una alocada carrera para conseguir el máximo número de viewers y, con ello, la máxima notoriedad. No existen normas ni censura y los contenidos emitidos se tornan cada vez más violentos y controvertidos. Álex (Joe Manjón) se prepara para irse a Berlín a empezar una nueva etapa. Su hermana Claudia (Clàudia Pons) se apunta a la fiesta de despedida que le han montado sus amigos. Durante la fiesta, que se celebra en la casa de una de las amigas de Álex, el grupo es salvajemente atacado por tres individuos, encabezados por un psicópata (Àlex Maruny) que pretende conseguir la máxima audiencia sometiéndolos a los jóvenes a juegos y torturas cada vez más espasmódicas.

















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