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Diario de Serendipia en Sitges 2024: Séptima cápsula
Cuatro películas más, cuatro. Tres de ellas Oficial Fantàstic Competició (Fréwaka, Sanatorium Under the Sign of the Hourglass y Else) y una Noves Visions (Pepe). Todas ellas bien diferentes. Todas ellas interesantes…pero más raras que los ratones coloraos. Vamos, pues, con ellas.

Folk horror irlandés con Fréwaka (Aislinn Clarke), una película repleta de imaginería religiosa católica y también magia y sortilegios, que serán la razón de ser de la anciana a la que la protagonista, Shoo (Clare Monnelly) va a
cuidar en una remota aldea. Shoo sobrevive a una traumática infancia marcada por el integrismo religioso de su madre, que termina suicidándose en soledad. Así que la vida y costumbres de la anciana no la cogerán desprevenida. Es agorafóbica, pero ella asegura que no sale al exterior porque fue secuestrada la noche de bodas por unos seres del folklore irlandés. La estudiante de enfermería necesita dinero, pues su pareja pronto a a ser madre. Atmosférica e inquietante, Fréwaka utiliza todos los recursos del cine de terror de casas encantadas, pero a ello cabe sumar la extrañeza de esos ritos ancestrales y sus sortilegios.
Buen inicio, de largo es la menos críptica. A continuación comenzó el sindiós con Sanatorium Under the Sign of the Hourglass, una cinta de animación stop-
motion que era pura carne de Noves Visions, pero que en Oficial Fantàstic Competició se presentó, para sorpresa de Serendipia. Dirigida por los hermanos Quay, Sanatorium… es un fantasmagórico viaje a un remoto sanatorio completamente decadente que resultará ser un mundo flotante a medio camino entre el sueño y la vigilia, con su propia noción del tiempo y siete historias reunidas en un extraño aparato que contiene la retina de su propietario y que, una vez al año, cobra vida. Extraña y no apta para todos los gustos, el film está basado en una novela del polaco Bruno Schulz.
Por su parte Else (Thibault Emin) es otra muestra de body horror (y de Noves Visions fuera de sección), con cuerpos que se fusionan con objetos a causa de una extraña epidemia. Más terror pandémico. Más extrañeza, tanta que Pepe (Nelson Carlo de los Santos Arias), la historia de un hipopótamo contada por él mismo después de morir, asemeja un cándido cuento infantil. Y algo de eso hay, aunque hay que reconocer que la película resulta fascinante y es imposible apartar la vista y dejar de seguir las peripecias de Pepe, uno de los hipopótamos que el narco Pablo Escobar pasó de contrabando de África a Colombia para su zoo privado. Realismo mágico y mucho, mucho humor, con partes de documental y crítica social.
Después de tanta rareza, Pepe, el manso Pepe, se alza como una melodía relajadora y cautivadora. Les dejamos con el tráiler, para que se crean que no nos hemos inventado nada: Pepe existió y su peripecia vital pudo verse en Sitges.
Diario de Serendipia en Sitges 2024: Quinta cápsula

Se abre una nueva semana y Serendipia se enfrenta a un maratón en Tramontana compuesto de cuatro películas seguidas: dos pertenecientes a la sección Oficial Fantàstic Competició (Canina y Sister Midnight) y dos Noves Visions (Your Monster y Love Me). A lo loco. A lo loco. A lo loco se vive mejor.

LUNES 7 DE OCTUBRE
Canina (Nightbitch, Marielle Heller) es una amable comedia, que a veces se torna negrísima, sobre lo complicado que es
ser madre e intentar llevar una vida laboral. O, sencillamente, una vida. Y es que para la protagonista (magnífica Amy Adams), el horror es la maternidad. Una constante pesadilla que intentará compaginar con lo que queda de «su vida», que parece haberse diluido en favor de su hijo, centro de toda su existencia. Muy inteligente y bien narrada, el film consiguió emocionar a más de una que sabía de lo que se estaba hablando en la pantalla.
Y de ahí a una recién casada frustrada ante lo que se le viene encima. Pero no una recién casada «normal», pues Sister Midnight (Karan Kandhari), una producción británica, arranca desde un matrimonio concertado en India en el que el hombre parece no querer enfrentarse a su nueva situación, teniendo ella que correr con todas las tareas e incluso a
tomar la iniciativa en el tema sexual. Con toques de comedia naif y de cartoon hasta que, de pronto, todo se vuelve tremendamente macabro y el tono del humor se torna negro. Dos propuestas, como vemos, algo atípicas en el Festival de Sitges y que juntas, consiguieron que, prescindiendo de su calidad, Serendipia se preguntará si el festival en el que estaba todavía era el de cine fantástico y de terror.
Sigamos, ahora con Noves Visions, y la cosa sigue siendo terriblemente amable. Your Monster (Caroline Lindy) trae a la mente el cuento de La bella y la bestia, con una
Melissa Barrera que tras una ruptura amorosa y en plena crisis, entablará una relación amistosa, primero, y amorosa después, con un monstruo que se oculta en el armario de su vieja casa familiar. Toda una comedia romántica de aires indies y con toques de El fantasma de la ópera que será la tercera muestra de empoderamiento femenino de la jornada. Simpática y correcta, sí pero… ¿Noves Visions? pues, en un más difícil todavía, Serendipia vivirá una nueva historia de amor con Love Me, un romance protagonizado esta vez por una boya y un satélite, el último que queda activo alrededor del globo terráqueo, pues ha habido una gran guerra que ha terminado con la vida en la Tierra, ¿les parece descabellado?, pues eso es lo que nos cuenta el matrimonio Sam y Andy Zuchero, que se aventuran a debutar en la dirección con esta historia que tuvo cierto éxito en su estreno en Sundance. En el reparto dos estrellas contemporáneas: Kristen Stewart, que no duda en apuntarse a un bombardeo cuanto más extraño mejor, y Steven Yeun.
Y finalizamos la jornada. Sin duda, una de las más extrañas que Serendipia ha vivido en el Sitges Film Festival. Pero oigan, ni tan mal.
Diario de Serendipia en Sitges 2024: Segunda cápsula

Segunda jornada de Serendipia en el festival y promete ser una jornada dura: cuatro película cuatro. Dos de Oficial Fantàstic Competició (Get Away y Bury Your Dead); una de Noves Visions (Body Odissey) y finalmente, Apocalipsis Z, que se ofreció dentro de ese cajón de sastre que es Sitges Collection. Este fue el menú gourmet que deleitó las retinas de Serendipia en su segunda jornada de madrugón y fiambrera. Y no, Terrifier 3 (Damien Leone), que se ofreció en pase único, no pudimos verla. Y Serendipia confiesa que le ha cogido cierto cariño a ese payaso burlón (y sanguinario). Ya habrá oportunidad.

Fotos: Serendipia
VIERNES 4 DE OCTUBRE

Nick Frost (Sitges Film Festival)
Tramontana espera a Serendipia para comenzar el día nuevamente con una comedia, en este caso británica, Get Away (Steffen Haars), una de las tres cintas protagonizadas por Nick Frost (junto a Timestalker y Krazy House) que se han podido ver durante esta edición. Y es que Frost es una figura admirada por el fandom y por el festival, pues no en vano es una importante pieza del núcleo que compone la trilogía del Cornetto, principal mérito para hacerlo merecedor de la Màquina del Temps con la que el certamen le ha homenajeado este 2024. Hay sed de volverle a ver formar equipo con Edgar Wright y Simon Pegg, algo que ocurrirá algún día, tal y como explicó el actor ante la inevitable pregunta, precisamente con la que se inició la rueda de prensa. Frost creé que será así porque los ve con frecuencia y hablan constantemente de ello, pero hay tanta expectación que deberán elegir muy bien el proyecto. Mientras, nos contentamos con seguirles en su carrera individual, en la que han corrido una suerte desigual, siendo, quizás Frost el menos afortunado hasta ahora. De los tres títulos que le representaron en esta ocasión, el más logrado fue el que Serendipia tuvo la suerte de visionar: Get Away en el que nuestro actor (que también firma el guion y ejerce de productor) interpreta al padre de una familia de turistas ingleses,
amante de los destinos remotos que serán muy mal recibidos por los habitantes de Svälta, una isla nórdica de la que se dice que, hace siglos y durante una cuarentena, sus habitantes recurrieron al canibalismo y donde, además, hay suelto un asesino múltiple buscado por la policía. Con un arranque que bebe mucho del primer capítulo de Drácula, los dos primeros tercios del filme nos sitúan ante lo que se diría que es el cruce gamberro entre Midsommar (Ari Aster, 2019) y Turistas (Ben Wheatley, 2012). Toma unas gotas del Folk Horror, tan en boga, para abundar en un subgénero que podríamos nombrar como relatos de repudio y asalto al forastero, y que tienen como variante más específica el encarnizamiento con el turista, algo, esto último, especialmente inspirador en tiempos de turistificación/turismofobia. Ni que decir que ese prolongado segmento de Get Away se apoya en el humor cafre que asociamos al actor. Desde su base cómico-cáustica se oculta y cimienta el giro de guion que da entrada al tercer acto: un festín de sangre, cuerpos descuartizados, efectos gore, y vísceras, en el que la víctima se manifiesta victimaria, como si estuviéramos ante el reverso pulp de The Wicker Man (1973). Esta explosión de violencia final, al estilo Grand Guignol, que se suma a esa mordacidad con ciertos visos de crítica social que rezuma la primera parte, hace de Get Away un agradable bocado para empezar la jornada. Cierto que no es una delicatesen culinaria sino algo semejante a un huevo Kinder. Una cinta agradable y simpática aunque intrascendente.
Coincidiendo en el tiempo con el pase de Get Away, en l’Auditori tenía lugar la proyección del film que, sin duda y de manera unánime, ha marcado esta edición del festival, La sustancia (The Substance, Coralie Fargeat). Detengámonos un momento aquí pues, habrá quien ataque/defienda La sustancia como un desaforado alegato feminista. Otros la verán como una desagradable orgía body horror en respuesta a todo ese culto al cuerpo y la belleza, al exhibicionismo constante. Los habrá que vean en esta comedia agria un retrato de la soledad en la cumbre, la fragilidad de la fama y la lucha contra el olvido. También se verá como una oda/denuncia muy loca al consumismo, al desear-pedir-conseguir todos los deseos con la consiguiente moraleja moralista. Y todo eso es. Pero también mucho más. La sustancia es un homenaje al terror más inteligente y salvaje de los ochenta, con guiños a Re-Animator (Stuart Gordon, 1985), la incomprendida Society (Brian Yuzna, 1989) y, sobre todo, a toda la nueva carne del profeta Cronenberg. Y más aún. Su esencia está fuertemente apuntalada en grandes clásicos del fantástico como son Dr. Jekyll y Mr. Hyde y El retrato de Dorian Gray. Todo ello en un sorprendente y gigantesco paso adelante en la filmografía de su directora, Coralie Fargeat, cuya más que correcta opera prima, Revenge (2017), hacía presagiar un futuro interesante, pero no que su siguiente proyecto fuera ya esta «locura absoluta», a la par que pieza madura y con mucho fondo, que sin duda está llamada a ser una película de culto de manual.
Con un guion perfectamente construido, que también ha escrito la directora, La Sustancia es todo un portento que cuida mucho sus planos, no dudando en poner todo el detalle en funciones orgánicas habituales hasta conseguir que resulten desagradables, aunque tan solo se trate de ampliar el sonido para alcanzar, con ello, un mayor nivel de repugnancia. Las actrices protagonistas brillan, sobre todo Demi Moore, que inteligentemente se enfrenta a un personaje que, si bien no tiene porqué ser autobiográfico, sí que se encuentra en una encrucijada vital que la actriz puede reconocer al estar viviéndola en la realidad. Por su parte Margaret Qualley es el arquetipo de la perfección y alter ego del personaje que interpreta la Moore, y tanto un cuerpo como el otro son retratados al detalle por la directora, como expresión artística: uno con sus «imperfecciones» y otro sin mácula que pueda ensombrecerlo. Arte sin mancha. Perfección -exterior- inmaculada. Con La sustancia los fans del fantástico y, en general, los del buen cine tenemos en Coralie Fargeat una voz muy estimulante. Una esperanza de buenas historias exenta de todo prejuicio a la hora de narrarlas. Libre y con una belleza salvaje.
Esta bilocación de Serendipia, que le permite comentar dos filmes que se vieron a la vez en salas distintas, tiene truco, que no trampa. En verdad, su cuerpo físico no se movió de Tramontana, donde también vio el siguiente título de su agenda: Apocalipsis Z. El principio del fin, cinta postapocalíptica que se desarrolla en Galicia, en la que una extraña enfermedad similar a la rabia empieza a extenderse sin freno por todo el planeta transformando a la gente en agresivos «resucitados» caníbales (de otro modo, zombis). Basada en la novela de 2007 de Manel Lourerio, nos trae la historia de un duelo, de un viaje de supervivencia, tanto físico como emocional, con acción, tensión, infectados rabiosos, un poco de sangre… y un malhumorado gato de nombre en latín, Lúculo, verdadero robaescenas. La película nace con vocación de ser primera parte, pues el proyecto de Prime Video incluye, en origen, adaptar la saga de Loureiro completa. La novela inicial que nació como relato por entregas en el blog del autor (versión 2.0 de los folletines decimonónicos), narraba el apocalipsis zombi en forma de diario. Debido a su éxito fue editada en formato de libro y pronto tuvo que ser expandida en dos secuelas más. Auténtico longseller, en palabras del novelista, la obra ha conocido innúmeras reediciones, elevadas a la enésima potencia, por supuesto, a raíz del COVID-19, de modo que lo que había empezado como una especie de historia de ficción especulativa, se ha transformado, tras la pandemia real, en una historia de política ficción salpicada con algo tan irreal como es que los muertos caminen entre los vivos. El propio Carles Torrens, director barcelonés escogido por la plataforma para trasladar el relato literario al leguaje del cine, alimentó el material original, conjuntamente con Ángel Agudo, que
firma el guion adaptado, con todo aquello que nos retrotrae al 2020: Supermercados desabastecidos, individualismos, privilegios, videollamadas… En manos del director de Pet (2016), el fenómeno zombi toma carácter documental, por eso, sobre todo en la primera parte de la cinta hay poca acción y poca sangre, pero mucha verosimilitud puesta al servicio de la denuncia del egoísmo humano, que sería capaz de llevarnos a la extinción antes que los mordiscos de los infectados. Tras la presentación del protagonista, y el planteamiento de ese subtexto crítico, la cinta abandona los interiores y se convierte, en su segunda parte, en un relato de aventuras: el foco se traslada del conflicto interno del personaje central a su fuga hacia adelante para conseguir sobrevivir. Él y Lúculo pronto se ven empujados a salir, y se irán encontrando, por tierra y por mar, con compañeros de viaje improbables pero esenciales para su crecimiento (y para justificar, un poco tramposamente, algunos giros de guion). Apocalipsis Z. El principio del fin no alcanzará, quizás, puestos de honor en el subgénero de muertos vivientes, pero seguramente tampoco lo pretende, a cambio, inaugura de forma eficaz la puerta de entrada a la que podría ser la primera gran franquicia del género Z en nuestro país. Bien resuelta y con un electrizante clímax, no generó debate en los corrillos, obtuvo sólo una tibia acogida que se explica, quizás, por las ambivalentes valoraciones que han ido cosechando las anteriores obras de Torrens. Serendipia, en cambio, incluso desde Emergo, siempre ha considerado que Carles Torrens es un cineasta al que seguir, curiosamente, en el apartado de anécdotas de esta edición quedará registrado el descubrimiento de que el interés es mutuo, el director fue quien nos reconoció al acercarnos a él.

Y de una cinta con acogida tibia a otra que la tuvo peor. Serendipia se aleja momentáneamente de la Sala Tramontana para cumplir con la siguiente escala del día. En el Auditori le está aguardando otra película espoleada por la reciente pandemia,
el último trabajo de Marco Dutra (As Boas Maneiras) presentada por el propio director y su actor protagonista, Selton Mello, una estrella en Brasil. Dutra refirió que la crisis del COVID le había provocado un descenso al abismo de la depresión, hay que recordar que, con Bolsonaro en el poder, en Brasil los efectos de la pandemia fueron especialmente devastadores en todos los estratos de la vida. Y el director rompió una lanza en favor del valor curativo del arte cinematográfico, así, la realización de Enterre Seus Mortos (Bury your Dead) le habría reconciliado con el género humano, al permitirle descubrir la importancia del trabajo colaborativo y el valor de la denuncia y la empatía. Pero esta emotiva presentación no impidió que el público suburense recibiera con estupefacción su obra. Y es que Enterre Seus Mortos (Bury your Dead) es un críptico film que sobrepasó las capacidades de comprensión de los espectadores, así, era casi unánime la sensación de que habíamos estado expuestos a una pieza incomprensible por nuestra falta de referentes concretos que explicaran la mitología desplegada, en el mejor de los casos, cuando no directamente causada por una exposición narrativa oscura y desmañada. Serendipia tiene que reconocer que, en un primer momento y en primera impresión tras el visionado, participó de esa perplejidad general. Con todo, no compartió el juicio que achacaba esa cualidad de indescifrable a su tempo exasperantemente lento, de hecho a Serendipia lo que la exaspera es esa cantinela perenne que denosta cualquier relato que no se exponga y desarrolle con un ritmo taquicárdico. Pese a verse desbordada por el carácter intrincado de la película y su trama, ya de primeras Serendipia advirtió que se encontraba ante una especie de western fronterizo apocalíptico con no pocos puntos en común con Atolladero, de Óscar Aibar, pero mentando oscuras entidades lovecraftianas. Impresión que,
junto al reconocimiento de la belleza plástica con la que se expresa Dutra, fue motivo suficiente como para desear investigar sobre qué había visto. La acción transcurre en torno a las circunstancias y vicisitudes de Edgar Wilson, sin duda uno de esos personajes dignos de perdurar archivados en la galería de caracteres memorables, un taciturno operario encargado de recoger cadáveres de animales atropellados en una zona rural de Brasil, que sueña con escapar de su existencia con Nete, el amor de su vida. Estructurando su cinta en siete capítulos, el director traslada al espectador a un terreno inestable, donde el peligro viene del más allá, de las entrañas del proceso civilizador. Esta tierra se llama Abalurdes, ciudad ficticia instalada en la inercia inherente a la certeza de que la Tierra está en sus últimas horas. Completan el panorama cierto fenómeno catastrofista (repasado, pero nunca detallado) que, sin duda, evoca nuestra pandemia, y algo parecido a una secta que practica ceremonias con un aura ritual. Dutra parte de las novelas de Ana Paula Maia (que participó en la redacción del guion), tomándose libertades y huyendo del cine de tesis, aunque en su relato se aprecian muchas de las vicisitudes de Brasil, empezando por el fundamentalismo religioso. El director está más interesado en componer un espectáculo fílmico (de lo más inquietante) que le sirva para explorar misterio por el misterio. La mística de lo macabro. Lamentablemente, el interés de Enterre Seus Mortos (Bury your Dead) se ve empañado por un exceso de ambición que acaba lastrando su claridad expositiva. No es una película redonda, pero su innegable poderío visual nos hace pensar que, tal vez, en un futuro vaya a ser reivindicada como perla del cine raro (Weird si se quiere decir en inglés). Tal vez. No nos atrevemos a afirmarlo, pues ya hemos reconocido que durante el visionado nos embargó la sensación de no saber qué estaba ocurriendo en la pantalla. De lo que sí estamos seguros es de que la hubiéramos incluido en la programación de la sección Noves Visions, donde hubiese encontrado un público más afín y dispuesto a dejarse llevar por lo extraño.

Sí estaba incluido en Noves Visions el siguiente bocado que degustó Serendipia de vuelta a la Sala Tramontana. Una inclusión que no nos convenció. Serendipia siempre recordará su impresión al ver The Invitation (Karyn Kusama), una cinta a la que llegó por azar (era la que cuadraba en su horario) y de la que se enamoró instantáneamente, fue su apuesta personal en esa edición y ganó la porra, puesto que la película de 2015 se alzó con el máximo galardón. Esa misma emoción es la que sintió viendo Body Odissey (2023). El debut en el largo de Grazia Tricarico se le antojó fascinante, vivo ejemplo de que todavía pueden contarse historias originales, que lo son porque son fruto de un acercamiento personal, y con una voz propia ya muy desarrollada, a temas universales. Así, en manos de la directora el body horror deviene un canto lírico a la esterilidad del esfuerzo de superación cuando se convierte en objetivo por sí mismo, en ir siempre más allá en una fuga continúa hacia una perfección imposible de alcanzar. Esta metáfora de los peligros del culto extremo al cuerpo, que tanta predicación y seguimiento tiene en nuestros tiempos (es uno de los males del hoy, nos atreveríamos a afirmar), servida con un embalaje formal exquisito, exhaustivamente pulido, sin caer en lo superfluo, fue toda una revelación para quien esto escribe. Son muchas las cosas que atraen a Serendipia del Festival de Sitges, pero, no es la menor, tropezarse con cintas únicas en su especie y que sólo allí pueden descubrirse. Body Odissey se instaló entre nuestras preferidas, por eso nos hubiera gustado que la hubiesen programado en Sección Oficial, pues quiérase o no, es la que da mayor visibilidad a los autores y sus obras, y ambas, la directora y su película, lo hubieran merecido con creces ¿No se trataba, además, de apostar por la incursión femenina en el fantástico?
Tricarico se estrena en el largo, pero ya no era una desconocida en la escena del género. Su presencia en el circuito era frecuente, sobre todo a raíz de cortos como Persefone (2014) o, y sobre todo, Mona Blonde (2014), germen del que ha sido su primer largo. Mona es el personaje protagonista de ambas ficciones, una culturista de élite que está obsesionada con tener el mejor cuerpo posible. La fijación por ese cuerpo perfecto es tan grande que llega a cotas
estratosféricas gracias al apoyo de Kurt (Julian Sands), su refinado entrenador especial. Versión enfermiza de Pigmalión, Kurt, a la vez, la estimula y la somete, es su puntal y su carcelero, como si fuese el ejemplo paradigmático de la sentencia cervantina, «quien bien te quiere te hará llorar«. Sands lo encarnó con más que probada solvencia, bordando su interpretación (una de las últimas), pero si alguien lidera la función esa es la suiza Jacqueline Fuchs (que también puede verse en Mad Heidi) dando vida a Mona, otro de esos roles que guardáremos en la galería de personajes dignos de memoria. Mona es una paradoja viviente, eligió voluntariamente su carrera y continúa persiguiéndola, pero su autonomía está limitada, y es que es tanto creadora, como creación. Mona es una nueva caracterización de la criatura de Frankenstein, pero sin la inocencia que definía al monstruo de Mary Shelley. Tricarico retrata con habilidad su dicotomía, actúa según sus elecciones, pero en contra de sus deseos. A medida que se enfrenta a los exigentes estándares físicos y sacrificios que exige la competición, empieza a perder de vista sus propios objetivos y su capacidad de decisión. Su ascesis es su descenso. El de Mona es un drama psicológico que reproduce a escala la odisea del cosmos, la perpetua e irresoluble dialéctica que pauta lo real. Body Odyssey es una película que asume riesgos considerables para brindar una perspectiva alternativa, y para algunos incómoda, sobre temas como la feminidad, el cuerpo y la construcción de los propios estándares de belleza, y, más allá, sobre la intrínseca tensión entre los polos opuestos. Cautivadora y fascinante, no deja indiferente al espectador, que se preguntará hasta qué sacrificio está dispuesto el individuo llevado por su culto a la apariencia. Sin trampa ni cartón. Sin maquillaje ni prótesis. El horror.
La de Tricarico, premiada con el galardón de mejor dirección de Noves Visions, es otra de la voces femeninas que viene a sumarse al futuro del fantástico. Voces innovadoras que llegan dispuestas a iluminar perspectivas nunca abordadas. Voces que Serendipia quiere escuchar. Como la de Coralie Fargeat a cuya rueda de prensa tuvo la suerte de asistir. Sirva un somero repaso de ese encuentro como cierre de nuestra segunda cápsula.
Un encuentro con Coralie Fargeat
Amable y muy cordial, la joven directora gala se explayó en sus explicaciones durante la rueda de prensa que ofreció a los medios, de la cual hemos destacado algunos pequeños jirones.
La sustancia no era un proyecto pensado con anterioridad a Revenge, aunque ambos están relacionados. Sin Revenge no habría podido haber hecho La sustancia.
En el cine todo influye: lo que lees, lo que ves, todo influye y se utilizan estas influencias para realizar tu propio proyecto. Aunque reconozco la influencia de Cronenberg o Lynch en La sustancia. En mis películas prefiero prescindir de diálogos, que no se explique todo y que cada cual tenga su opinión sobre lo que está sucediendo.
Respecto a la participación de Demi Moore en el film, ya cuando escribí el guion buscaba un símbolo, un icono para representar a la estrella que cuando su público la abandona, desaparece. Fue todo un reto hablar con la actriz por el tipo de papel que le iba a ofrecer. Pero, a pesar de que no confiara que aceptara participar en La sustancia, lo hizo. Y una vez aceptó quise reunirme antes con ella para explicarle el proyecto y el maquillaje que iba a conllevar, así como los desnudos. También le comenté que el rodaje tendría lugar en Francia, fuera de su zona de confort. Pero dijo que le gustaba tomar riesgos y así lo hizo. Por otra parte, a pesar de la participación de estrellas norteamericanas en el proyecto, quería mantener la independencia y que siguiera siendo una cinta independiente y experimental.
Diario de Serendipia en Sitges 2024: Primera cápsula

Fotos: Montse Rovira
Una nueva edición del Festival de Sitges, la número 57, con el público volcado en ella. Hay hambre de Sitges y se nota en el ambiente desde el primer día. Hay apetito de compartir en comunión con otros acólitos la fantasía, el caos y el terror que nos ofrecen las pantallas del festival. Hay necesidad de evadirse de los horrores cotidianos.
En esta ocasión el histórico Cine Retiro ha permanecido cerrado por (profundas y necesarias) reformas, ausencia que ha intentado ser solventada con la incorporación de otra pequeña sala, la de L’ Escorxador, lugar habitual del Brigadoon, que ha tenido que volver a celebrarse, como sucedió el pasado año, en la Sala Llevant del Melià.

JUEVES 3 DE OCTUBRE
Nuevamente la Sala Tramontana será el hogar de Serendipia. Y lo será más que nunca. Allí iniciará su festival particular y lo hará con buen pie con El segundo acto (Le deuxième acte) una nueva gamberrada de Quentin Dupieux, un director que se ha tornado en, si no imprescindible, sí una presencia habitual con una o más de sus películas en cada edición del festival. El idilio de Serendipia con Dupieux no fue un amor a primera vista, de hecho el argumento marciano de Rubber (2010) no le convenció y en aquella su primera edición no seleccionó en su programa la obra del francés, pero poco a poco fueron coincidiendo los caminos, primero casi por azar y después ya voluntariamente, hasta que desde Au poste! (2018), si
puede, inicia el periplo suburense con lo que sea que se le haya ocurrido al galo. El segundo acto, que participó en la sección Oficial Fantàstic Competició, nos hizo olvidar la decepción con Daaaaaalí! (2023) a la par que nos retrotrajo a aquella noche de agosto de 1985 en la que vimos descender a María Casares las escaleras del Teatre Grec de Montjuic. La gran dama de la Comedie Française interpretaba La nuit de Madame Lucienne, una pieza inclasificable de Copi, a su vez un autor tan insólito y extravagante como el propio Dupieux. En La nuit de Madame Lucienne, una escalera que sale del escenario permite que los actores utilicen el pasillo central del patio de butacas del teatro, saliendo y entrando repetidamente, igual que Léa Seydoux, Vincent Lindon, Raphaël Quenard y Louis Garrel, los interpretes del segundo acto de Dupieux, no dudan en romper la cuarta pared mezclando «realidad» y ficción. En la pieza de Copi, los intérpretes se ven inducidos a ensayar el ensayo de un ensayo y la teatralidad se exacerba hasta el delirio. Al final de ella, la señora que limpia el teatro asesina a todos los actores y exclama triunfante: “¡Se acabó el teatro!”. En la última cinta de Dupieux también nos encontramos con un ejercicio metacinematográfico, los personajes están interpretando la primera película dirigida por una Inteligencia Artificial y constantemente entran y salen del guion del filme que ruedan en la trama, cosa que no es otra que cumplir con el guion que interpretan para Dupieux, la cinta nos obliga a reconsiderar continuamente dónde termina la realidad (la de los personajes, que para nosotros es igual ficción) y dónde empieza la ficción, dándole al cine un valor simbólico extremo como herramienta para la reflexión filosófica sobre la existencia y sus límites. Como en Copi ocurre con el teatro. Pero ya no estamos en tiempos de la muerte del arte, por eso nuestro director no concluye que se acabó el tiempo del cine, más bien ese largo plano aéreo sobre el travelling que ha filmado a los personajes da cuenta de que sólo desde lo cinematográfico se puede atisbar lo que se esconde debajo del fenómeno, la esencia de nuestra realidad. Pero eso se da sólo desde el terreno de la conjetura, Dupieux entona un enorme “quizás”, algo que queda advertido ya desde el título del filme. Toda esta obra es un segundo acto, aquel en el que se desarrolla la trama y se intensifican los conflictos, pero todavía no se alcanza la resolución. Quizás el mundo, como la película que inauguró nuestro festival, no sea más que una obra sin conclusión posible.
Si Serendipia disfruta con el possurrealismo de Dupieux, tanto o más disfruta con el cine de animación. Hubiera querido degustar el stop-motion de Adam Elliot, Memorias de un caracol (Memoir of a Snail), pero asistir a su pase en el Cine Prado era incompatible con estrenar L’Auditori visionando el filme inaugural, y Serendipia no se ha perdido ninguno de ellos en las quince ediciones que lleva cubriendo el festival. Así, tras El segundo acto, se encaminó con el corazón partido a la cita con el actual buque insignia de las salas del festival, en vez de dirigirse a aquella otra que lo fue cuando el certamen nacía. No se trata de ser un animal de costumbres, es ser fiel al rito. Porque ese pistoletazo de salida de L’Auditori tiene algo de ceremonia, con un Ángel Sala como oficiante que siempre aprovecha la ocasión para darnos la bienvenida a los miembros de la prensa. Las formalidades pueden parecer corsés, pero, en verdad, con su artificialidad solemne, marcan la diferencia entre lo ordinario y lo extraordinario y nos permiten moldear y modelar el tiempo humano. Las formas puede ser tan importantes como el fondo. Si no más. De la relevancia de lo formal Presence, película de inauguración y último trabajo de Steven Soderberg, es un ejemplo perfecto.

Serendipia sigue la pista a este ganador del Óscar del 2000 por Traffic, desde que iniciara su carrera en 1989 ganando la Palma de Oro con Sexo, mentiras y cintas de video, auténtico sinécdoque del cine indie, y lo sigue no sólo porque todos fuéramos jóvenes en los 90, sino porque es un director que demuestra una y otra vez que no está reñida la asunción de un género y la voluntad de darle una impronta autoral a cada trabajo. Contagio (Contagion, 2011) es una buena muestra de ese equilibrio, y esta Presence, con la que regresa a Sitges trece años después, también. Soderberg recorre la
misma senda que abrió David Lowery en 2017 con A Ghost Story, y que podríamos definir como historia de fantasmas de autor. Tanto la de Lowery (más) como la que nos ocupa, han hecho las delicias de Serendipia y es que romperemos todas las lanzas que hagan falta para defender que, a la hora de contar, es más importante el cómo que el qué. Al fin y al cabo, los argumentos posibles son contados, si los relatos son infinitos es porque las variaciones son las que dan carta de naturaleza a cada narración. Quizás Lowery fue más rompedor, después de todo Soderberg reutiliza todos los tópicos del canon, como (casi) siempre nos encontramos con una familia disfuncional, aunque acomodada, que se muda a una mansión en las afueras (con el consiguiente enfado de los hijos adolescentes) en la que empezarán a ocurrir sucesos paranormales, unos fenómenos que el director confiesa que conoció bien en su propio hogar como hijo de una médium que es. Pero Presence no es una película parapsicológica más, pues la forma subvierte el fondo, lo que la distingue y hace especial es que Soderberg la plantea como una narración subjetiva de la propia presencia fantasmal. Los largos y fluidos planos secuencia en gran angular que se pueden conseguir con la pequeña cámara digital Sony A9 III se bastan por sí mismos para conducirnos al centro del terror, un terror que no se apoya ni en el susto ni en la sangre. (Casi) La única violencia que se muestra es la emocional, al menos, hasta que se llega al desenlace y se revela que el mal no está sino del lado de los vivos. Es, pues, el tratamiento de la cámara y la planificación el que sostiene la narración y nos fuerza a ver desde la mirada del espectro. Los fundidos a negro que cierran todas las secuencias casi parecen un parpadeo, una caída de párpados que es el recurso que el director utiliza para dosificar la información que quiere irle dando al espectador, una caída de párpados que, al estar contemplando una cámara subjetiva, es la del propio público que ve la película. Esta alineación de vistas por sí misma logra que la cinta se cierre con un giro que no tiene nada que envidiarle a los de Shyamalan, ante nuestros ojos, casi desde ellos, se ha tejido la ilusión que nos ha mantenido confundidos. Una enigmática frase en el epílogo despertó en Serendipia las ganas de volver a verla, algo que podrá hacer puesto que se estrenará en salas comerciales el próximo 31 de enero gracias a Diamond films.
Y, aunque ya nos encaminemos hacia la siguiente sesión del día, no queríamos dejar de mencionar el gusto de reencontrarnos con Lucy Liu como protagonista bordando una notable interpretación. Todos la recordaremos siempre como la villana que daba la réplica a Uma Thurman en Kill Bill. El díptico de Tarantino es uno de los filmes de cabecera de Serendipia por ser un sentido homenaje a las películas de Kung-Fu que devoró en su infancia en los cines de barrio. Hong Kong estará siempre en la médula cinéfilo-cinéfaga de Serendipia, quizás por eso no duda nunca en disfrutar del cine que
de allí nos llega todavía hoy. En esta 57 edición del festival ha habido menor presencia de cine oriental, pero el que se ha presentado ha tenido un buen nivel. Y disfrutamos de algunos títulos, empezando por ese 九龙城寨之围城 (Twilight of the Warriors: Walled In, Soi Cheang) que cerraba nuestra primera jornada en la Sala Tramuntana. Una producción chino-hongkonesa basada en hechos históricos, que retrata la Ciudad Amurallada de Kowloon, la cual en los años ochenta fue el único lugar de Hong Kong donde no se aplicaba la ley británica. Un enclave entregado a las bandas y al tráfico de todo tipo. En este claustrofóbico lugar y huyendo del poderoso jefe de las tríadas Mr. Big (Sammo Hung), el emigrante ilegal Chan Lok-kwun (Raymond Lamb) es acogido bajo la protección de Ciclón, líder de la Ciudadela (Louis Koo). En manos de Soi Cheang la Ciudad Amurallada se convierte en un escenario de leyenda, tan hábil siempre este director en capturar esa belleza hiriente que anida en lo sórdido y, aunque no está a la misma altura de su anterior Limbo, que pudimos disfrutar en la edición de 2021, logra darle a lo marginal un aire mitológico. A la vez, el de Macao, consigue irisar sus thrillers con visos de fantástico, aquí con la presencia de un villano sobrehumano, un (anti)héroe (Ciclón) con toques de santo laico y unas gotas de prodigio casi mágico en su desenlace. Destacan las coreografías, pero también el diseño de una galería de personajes que, sin dejar de ser arquetipos, presentan matices psicológicos hasta el punto de movernos a empatía. Acción, violencia, suciedad, artes marciales y aires distópicos en un filme en el que junto a grandes leyendas del cine de Hong Kong, podemos encontrar nuevos talentos luchando en los rincones y vericuetos de una réplica de la laberíntica ciudad amurallada que se construyó a tamaño real y que fue derruida tras finalizar el rodaje. Todo ello en una producción que también se presentó en Oficial Fantàstic Competició y de la que ya se está preparando una secuela.

Esta fue la experiencia en salas de Serendipia, pero aún pudo gozar de más cine en streaming por cortesía de su productora: Párvulos, con la que Isaac Ezban ofrecía un relato apocalíptico protagonizado por tres hermanos de corta edad que viven en una casa en el bosque. Poco a poco el director nos irá mostrando qué los ha llevado a esa situación. Y explicará qué extraños seres habitan en el sótano y que, de largo, no son lo peor con lo que se toparán los muchachos. Con color degradado, pero que no apaciguará el rojo de la sangre, Párvulos es un mal viaje que resalta el característico aspecto feísta del cine mexicano de terror. Producto de la pandemia, su ajustado presupuesto no es óbice para que se ofrezca al espectador una buena historia, salpicada de sangre, zombis y vísceras, con pasajes duros y crudos y una electrizante conclusión. El cine mexicano de terror encanta a Serendipia y mientras haya directores como Isaac Ezban, continuará estando en buenas manos y trayendo sorprendentes historias a la pantalla.
Buen promedia en esta entrada de festival. Lamentablemente en esta ocasión no se han realizado los maravillosos video-resúmenes, así que deberán contentarse con un tráiler de uno de los films de la jornada.
Diario de Serendipia en Sitges 2024: Tercera cápsula

Ya está aquí el primer fin de semana del festival, lo que incluye la tradicional Zombie Walk. También, además de tres nuevas películas a sumar en nuestro itinerario: dos de Oficial Fantàstic Competició (El baño del diablo y Mads) y una de Sitges Collection (Bookworm) Serendipia inicia las actividades paralelas con una visita a los protagonistas y director de Terrifier 3. Un momento fan supremo.

SÁBADO 5 DE OCTUBRE
La tercera jornada no podía empezar mejor para Serendipia que disfrutando desde la primera fila de la Tramontana del último trabajo de los austríacos Severin Fiala y Veronika Franz, tía y sobrino son responsables esta vez de haber cultivado uno de los mejores ejemplares de la cosecha cinematográfica de este 2024: El baño del diablo (Des Teufels Bad). Elegida como candidata a representar a Austria en la carrera por los Oscar, galardonada con el Premio a la mejor a la mejor fotografía (Martin Gschlacht) en la Berlinale, la última criatura de los directores de Buenas noches, mamá (Ich seh, Ich seh, 2014), está llamada a convertirse en un clásico de la exploración de las profundidades de la psique femenina como cruce perfecto que es del cine más psicologista de Bergman con el del Haneke más encarnizado. La Agnes (vibrante Anja Plaschg) de El baño del diablo tiene mucho en común con la Anne del Dies Irae de Dreyer, ambas jóvenes verán desasistida su sensualidad, prisioneras como están de un marido incapaz de corresponder a su demanda (y juzgadas por las respectivas suegras como causa de los males del hijo que ha caído bajo su influencia) y, aunque víctimas, a las dos les espera un trágico desenlace en el que lo religioso tiene un papel decisivo.
Elegante y pictórica, con tableaux vivants a la manera de Murnau, el film de Fiala y Franz ahonda en la incomprensión de
las necesidades amatorias femeninas por parte de una sociedad que prácticamente las reduce a su función de futuras madres, una función que, en el caso de Agnes, va a ser imposible de cumplir pues cualquier esperanza de convertir el lecho conyugal en su propio edén privado se ve frustrada al final de su noche de bodas, cuando el novio le pide a su novia que se aleje de él para poder masturbarse, sombríamente, bajo las sábanas. No cumplir las expectativas que otros albergan sobre nosotros, decepcionar, es (antes y ahora) una de las principales causas de insatisfacción y autoinculpación, de frustración, y ésta nos arroja al abismo de la depresión. El baño del diablo es, sobre todo, el acompañamiento a una mujer desesperada a la que no le queda siquiera la escapatoria de darse muerte por mano propia. En la mente de Agnes está fijada la advertencia del sacerdote local sobre el destino de los suicidas, mueren sin confesarse, así que les espera un llanto y crujir de dientes. Si pone fin abruptamente a su tormento, sólo logrará condenarse a una eternidad en el infierno.
Franz y Fiala inician su relato con un prólogo de impacto y, aberrantemente bello también (¿O debiéramos decir sublime?): una mujer camina por el bosque con un bebe hasta llegar a una cascada de un rio. Allí arroja al niño, que se precipita al vacío, y después acude al pueblo donde se declara culpable de asesinato. Una secuencia que la fotografía de Martin Gschlacht y la música de la propia Anja Plaschg convierten en premonición, un presagio de que sobre el filme se cierne una velada promesa de muerte, que cuando se materialice en el desenlace, pese a estar advertidos, nos repugnará. Nos aterrará. Y esto último quizás venga propiciado, paradójicamente, porque esa conclusión no está suavizada por el lenguaje del género (dato éste al que volveremos más adelante), así que nos resulta de un naturalismo que duele. Casi tanto como le duele el alma a Agnes. Igual que la iluminación de la cinta evoluciona desde la calidez de los ocres hasta la brumosa frialdad de los grises azulados, el proceso mental de Agnes es una caída en picado hacia la desesperación. Una desesperación que ninguno de sus pequeños ritos para volverle propicia la naturaleza (y aquí el filme toma tintes de Folk Horror) logrará reparar. No es de extrañar que Agnes, cada vez que tiene un momento libre, regrese de forma semiconsciente a la criatura sin cabeza (la homicida del inicio) que se encuentra en el bosque. Por espantoso que pueda ser
su cuerpo en descomposición, con los dedos de las manos y los pies mordidos por la fauna silvestre o amputados en nombre de supersticiones esotéricas, al menos su alma está libre de las limitaciones terrenales de una mujer mortal. Larvadamente, de forma totalmente inconsciente, se va forjando en su interior una idea: para salir de su prisión interior no le va a quedar otra opción que pasar de ser víctima a ser victimaria. Si, como advierte el eclesiástico, el suicidio es el peor asesinato, quizás no lo sea emular a la descabezada del bosque y segar la vida de un inocente. Después de todo, quien puede matar a un niño, está dándole a Dios un santo que le acompañará en la corte de la Rosa Mística.
Lo que sigue es un episodio que nos vuelve a traer a Dreyer a la memoria. Pero en esta ocasión al de La pasión de Juana de Arco. La secuencia del encarcelamiento de Agnes y, sobre todo, el momento de confesar su crimen es el único que nos sitúa ante su rostro de plena felicidad. Agnes se nos muestra beatífica. El asesinato permite un suicidio con la bendición de Dios. Perder la vida mortal es una liberación de las cargas terrenales de una mujer. Alcanzar la libertad. Más aún, no sólo ser libre, sino gozar de la Gloria del cielo. Y aquí sería quizás pertinente aludir a las muradas, esas mujeres medievales que, arrastradas por una fe fuera de lo normal, elegían el camino de convivir en vida con su tumba. Emparedarse voluntariamente contra los muros de una iglesia, morir en vida, fue para ellas un culto a la libertad personal. Sin embargo, extendernos en ello sería una disquisición que, llevándonos al centro de El baño del diablo, según nuestra libre asociación de ideas, nos apartaría de los límites sensatos de un comentario. Baste decir que caer en el delirio del fervor extremo, ejecutando acciones que hoy en día nos aberran, fue alguna vez un acto revolucionario de liberación.

Pronunciarnos sobre si este último filme de nuestra pareja austríaca favorita es pertinente o no de ser seleccionada por un festival como Sitges es también un excursus. Pero este si nos parce pertinente. El baño del diablo hay cosechado elogios allá donde se ha proyectado, su excelencia está fuera de dudas. La crítica generalista, que mira al fandom por encima del hombro, celebra que la dupla haya desestimado el camino del cine de terror. Para ellos, seguramente, su valía le viene precisamente por haber realizado un trágico drama rural sobre la enfermedad mental femenina ambientado en el siglo XVIII y basado en hechos reales. Los prejuicios siempre son nocivos. También son muy tiernos los intentos de la crítica especializada en el género de englobarla sí o sí entre sus terrores favoritos, sus gotas de Folk Horror pueden permitirle a algún crítico hacer cabriolas para emparentarla con Midsommar (2019, Ari Aster), del mismo modo que, al ser el suicidio por poderes una práctica no inusual entre las mujeres del Siglo XVIII, podría ser motivo suficiente como para considerarla una brillante incursión en el true crime tan en boga. ¿Qué piensa sobre ello Serendipia? Que no importa demasiado, a la hora de ponerla en valor, el género al que se adscriba, tratar de encasillarla sería un intento tan vano como el de las hermanastras de Cenicienta por calzarse los zapatitos de cristal. Poliédrica y inclasificable, fue la mejor cinta exhibida en
esta 57 edición. Y además, y sin duda, la más aterradora de las películas de los austríacos, porque nada matiza, ni estiliza, el horror de lo que nos muestra. Serendipia aún no lo sabía, pero, la entonces futura DANA, le haría patente que lo terrible cuando es real no tiene nada de liberador. Los horrores inherentes a la existencia no tienen nada de catárticos. Y de ello quisieron hablarnos al dar cuerpo a El baño del diablo. Una cinta excelente que no tiene nada que probarle a nadie y de la que, siendo su favorita, tampoco sabía aún Serendipia que lograría el triplete en el palmarés, emulando la gesta que ya consiguieron en la edición de 2014 en la que su opera prima se alzó con el Méliès d’Argent y el premio de la crítica. Quizás en 2014 eran una promesa, ahora, diez años después Severin Fiala y Veronika Franz ya han demostrado con creces que están entre los realizadores más inquietantes e interesantes que pueblan el paisaje cinematográfico de la actualidad. En el terror y más allá.
Y ahora, después de la intensa experiencia de acompañar a Agnes, tocaba cambiar de sala y cambiar de registro. La cita era con Ant Timpson, en esta ocasión el productor de The ABCs of Death, Turbo Kid, Deathgasm y The Greasy Strangler, se arrancaba, no por bulerías, sino por una cinta apta para todos los públicos, una especialidad pocas veces servida en Sitges más allá de alguna cinta de animación. Al director de Come to daddy, su reciente paternidad le ha conmovido y enternecido, a la vez que le ha hecho descubrir uno de los mayores temores humanos: no saber estar a la altura de las necesidades y demandas de los hijos. Y eso es, entre otras cosas, lo que indaga y expresa en Boookworm, casi un cruce de buddy movie y relato de crecimiento en el que, el director, repite tándem con Elija Wood, pero en un registro radicalmente distinto al que los
uniera en el debut del neozelandés. De la comedia negra al entretenimiento blanco que (casi) siempre son las películas con niño. Nell Fisher es Mildred, una niña de once años (el gusano de biblioteca del título) precoz y superdotada, que no ha conocido nunca a su padre. Cuando un accidente doméstico deja en estado de coma a su madre, Mildred tendrá que aceptar los cuidados de ese padre que ha estado ausente, un mago fracasado que interpreta con solvencia Wood. La carga del humor en Bookworm cae del lado de las chanzas a ese padre neófito que se esfuerza en vano en sorprender a la pequeña, una pátina de fracaso perfuma sus comportamientos y despierta nuestra simpatía, y poco a poco la de su propia hija. ¿El elemento fantástico? Aparece en el MacGuffin, padre e hija salen de excursión para fotografiar a un animal legendario como el Monstruo del lago Ness, una bestia mitológica conocida como la pantera de Canterbury. Y un poco más. La verdadera magia es tener fe en el otro y dejarse sorprender. En un episodio central de la cinta ambas circunstancias coincidirán y la película nos querrá sembrar la duda sobre si ha habido o no prodigio sobrenatural. Si ha habido o no magia real. Una inclusión en el género un poco forzada que se le perdona a una cinta que se aspira como una bocanada de aire fresco. E intrascendente. Pero lo liviano también es necesario y el visionado de Bookworm es como aquellos dulces que no amargan a nadie. Una deliciosa experiencia en la que Serendipia entró de grado.
Menos satisfactoria le resultó Mads, la última propuesta de David Moreau. Y ello a pesar de que el Nuevo extremismo francés ocupa un lugar de honor en los anaqueles de Serendipia dedicados al terror moderno y de que la propuesta de Moreau, a priori, resultaba atractiva. Sangrienta y efectista, poco se habló de ella en los burladeros suburenses y casi siempre para tildarla de película que logra el entretenimiento pero no acaba de ser redonda, en otros auditorios, sin embargo, fue mejor acogida, como lo prueba su puntuación en Rotten Tomatoes. Lo sugerente de la propuesta de
Moreau viene sobre todo desde la perspectiva de su apuesta formal: rodar toda la acción en una única toma continua, un ambicioso ejercicio técnico que obliga a tenerlo todo muy planificado, a la vez que deja mucha libertad a los actores para la improvisación. Y el recurso se adecúa, además, al relato que se quiere contar. ¿El problema, pues? Aunque Serendipia le reconoce el mérito de haber logrado con ese artificio una experiencia sensorial realista e inmersiva, le critica a Moreau haber desaprovechado un tanto la fuerza de su historia al haber dejado pocas dudas sobre qué es alucinación y qué es real en la cinta. Nos hubiera gustado un tratamiento más ambiguo que nos dejara en suspenso y aturdidos como a los protagonistas del filme. Porque se nos sugiere que vamos a bucear en el estado alterado de conciencia del protagonista, que vamos a movernos dentro de su alucinación, pero acabamos saliendo del recinto de ese yo para aterrizar en lo objetivo y así es como Mads se convierte en otra cinta más de infectados. Cuenta la historia del primer día de un brote mortal a través de la ilusión de una toma continua, y no está mal, pero habríamos deseado que cumpliera su promesa de sumergirnos en la experiencia y el aturdimiento del personaje principal. Pudo ser mejor.

Con ese regusto a pequeño desengaño, terminaba la mañana, no habrían más proyecciones en esta jornada, pero aún quedaban más experiencias. Desde cruzarse con huidizos muertos vivientes, hasta escuchar con atención al mismísimo Art the Clown. El Festival de Sitges es siempre un pozo de sorpresas y un recital de emociones.
EN SITGES CON ART THE CLOWN
Tras alimentarse, fue el momento para que Serendipia se encontrara con los responsables de que Terrifier se haya convertido en todo un repulsivo para los fans del género: el director Damien Leone, los actores David Howard Thornton (Art the Clown) y Samantha Scaffidi y la diseñadora de producción, Olga Turka. En el festival también estuvo presente la actriz protagonista, Lauren LaVera, pero no participó en esta charla, teniendo una propia dentro de la sección Woman in Fant.
La charla, que estuvo moderada por Xavi Sánchez Pons, versó sobre diferentes temas relacionados con el film. El director indicó que siempre investigan «muertes» y efectos no vistos en otros slashers, siendo este uno de los elementos innovadores de la saga.
Una saga en la que no ha tenido que censurarse nada y que está abierta a la improvisación. Así, cuando el payaso Art está en la tienda de disfraces en la segunda parte, el director tan solo tuvo que decirle a su actor: «Dave, just acting» quedando una toma perfecta. Por su parte, David Howard Thornton confesó que a veces ha llegado a asustarse de su propio reflejo como Art. Un maquillaje y unos efectos que se ha intentado que, en su mayor parte, sean físicos y no generados por ordenador.
Terminada la charla el equipo atendió amablemente a todos los asistentes, que no dejaron pasar la oportunidad de hacerse con el autógrafo o fotografiarse con los miembros del equipo.
Y feliz, Serendipia marcha a descansar, pues al siguiente día le aguardan cuatro películas más, mientras que en el pueblo los zombis rugen en libertad con diversas dificultades para hallar su alimento: cerebros.
Paul Urkijo presenta su tercer largometraje, ‘Gaua’ (Noche), en el Festival de Sitges

Durante esta edición del Sitges Film Festival se ha presentado ‘Gaua’ (‘Noche’ en castellano), el nuevo proyecto de Paul Urkijo Alijo tras las exitosas ‘Errementari’ e ‘Irati’. Como en trabajos anteriores, su tercer largometraje transitará entre los códigos de la fantasía y la realidad histórica, pero en esta ocasión sumergiéndose en el mundo nocturno de la Mitología vasca, ambientado en el siglo XVII.
Sinopsis: Montañas vascas, siglo XVII. En plena caza de brujas, Kattalin sale del caserío en mitad de la noche huyendo de su marido. Perdida en la negrura del bosque, siente una presencia que la persigue. En su camino se topa con tres afables mujeres que mientras lavan la ropa comparten cuentos de miedo y habladurías del pueblo. Para el asombro de Kattalin, ella misma acabará formando parte de dichas historias.
Las dos películas previas del director, Irati y Errementari, destacan como ejemplos exitosos de historias que fusionan elementos de fantasía y mitología rural. Precisamente Irati se ha convertido en la película más taquillera de la historia rodada en euskera, mientras que ambas han obtenido resultados excepcionales a nivel mundial en las plataformas Amazon Prime Video y Netflix, respectivamente. En relación al éxito de Irati, Paul Urkijo Alijo recogió el X Premio EZAE (Asociación de Salas de Cines de Euskadi) en la Gran Gala del Cine Vasco del Festival de San Sebastián.
Gaua es una producción de Irusoin (Marco), Ikusgarri Films (Irati), Gaua AIE y Vilaüt Films (Alcarràs). El inicio de rodaje está previsto para principios de 2025 en diversas localizaciones del País Vasco. Gaua combinará el inquietante mundo mitológico de los seres nocturnos con imaginario de la superstición rural de una manera nunca vista en nuestra cinematografía, creando un universo lleno de misterio, emoción y épica.
Paul Urkijo explica así el origen del proyecto: «Desde niño me han fascinado las historias relacionadas con la noche que hay en la mitología de nuestro país. Cuentos con los que se educaba a los más jóvenes a tenerle respeto a los peligros de la oscuridad, así como las leyendas sobre espíritus, demonios y brujas que se crearon a raíz de las persecuciones del siglo XVII y que hoy en día han derivado en figuras de empoderamiento femenino. Es un tema que siempre me ha interesado y que con Gaua pretendo llevar de manera espectacular, inquietante y épica a la gran pantalla. Escenas más terroríficas, pero a la vez bellas de las leyendas nocturnas de nuestra tradición oral».
Es la primera vez que Paul Urkijo Alijo y la productora Irusoin trabajan juntos. Ander Sagardoy, uno de los productores de Irusoin, valora así esta unión: «la alianza de Irusoin con Paul llega de una manera muy natural. Es un cineasta al que admiramos desde hace años y con el que estábamos deseando colaborar. La autenticidad y ambición que desprenden todas sus obras lo convierten en un talento único. Por eso estamos convencidos de que Gaua será el primero de muchos proyectos que vendrán después».
La presentación de Gaua en el Festival de Sitges ha tenido lugar en el marco de Sitges FanPitch, un evento internacional centrado en largometrajes y producción serializada en desarrollo con temática de terror, ciencia ficción y/o fantástica. La selección participante se compone de un máximo de siete largometrajes y cinco series de todo el mundo.
GAUA es una producción de Irusoin, Ikusgarri Films, Gaua AIE y Vilaüt Films. Cuenta con el apoyo de EITB, RTVE, Gobierno Vasco, Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y Diputación Foral de Álava. Filmax se encargará de su distribución en cines de España.
PAUL URKIJO ALIJO (Vitoria-Gasteiz, 1984)
Desde muy pequeño le apasionan el cine, la ilustración, la literatura, el cómic y el género fantástico, siendo un gran aficionado a la lectura de mitología y cuentos tradicionales. En 2008 se licencia en Bellas Artes y profesionalmente se dedica a la realización audiovisual, la ilustración y la infografía. Así comienza a escribir y realizar sus propios cortometrajes de ficción y animación. En 2016 escribe, produce y dirige su primer largometraje titulado Errementari. Una película de género fantástico basada en el cuento del folklore vasco “Patxi Errementaria”. En 2023 estrena Irati, la película en euskera más vista hasta la fecha en salas de cine. Las películas que ha escrito y dirigido han ganado más de 130 premios nacionales e internacionales y más de 400 selecciones en todo el mundo.
Sitges2024 – Todas las películas

Los últimos trabajos de Steven Soderbergh, Coralie Fargeat, Alexandre Aja, Asif Kapadia, Natalia Erika James, Adam Elliot, Bertrand Mandico, Pupi Avati y muchos más se podrán disfrutar en nuestras salas. Queda menos de un mes para el inicio del SITGES – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya y sabemos que los nervios están a flor de piel. Hoy, por fin, acaba la espera. Os traemos una larga batería de nombres y títulos, irresistibles para cualquier fan del género, entre los que podréis encontrar las películas de terror, ciencia ficción y fantástico más esperadas del año.
Dos nuevos premiados de lujo
El actor Geoffrey Rush, mejor conocido como el capitán Barbossa en la saga Piratas del Caribe, será galardonado con el Gran Premi Honorífic de esta edición del festival. Ganador de un Oscar al Mejor Actor por Shine y dos BAFTAs al Mejor Actor Secundario por El discurso del rey y Elizabeth: La edad de oro, el intérprete australiano también ha abrazado el cine de género en películas como Dioses de Egipto, Mystery Men o House on Haunted Hill (1999). El actor vendrá al Festival, donde también se proyectará su última película, The Rule of Jenny Pen, como parte de la Sección Oficial a Competición.
Por otro lado, el cineasta Alexandre Aja recibirá este año el Premi Máquina del Temps. El realizador francés lleva más de dos décadas explorando todas las esquinas del terror, desde el slasher en su celebrado remake de Las colinas tienen ojos hasta las animaladas en Infierno bajo el agua o Piraña 3D. Este año Aja volverá a Sitges, donde su polémica Alta Tensión se llevó tres galardones en 2004, para recibir este reconocimiento y, ya de paso, presentarnos su última película: Nunca te sueltes (Never Let Go), la cual se encargará de poner el punto y final al Festival.
Los galardones a Geoffrey Rush, ALexandre Aja se suman a los premiados ya anunciados en julio: Mike Flanagan, Nick Frost, Heather Lagenkamp, Ovidio G. Assonitis, Christophe Gans, Fred Dekker y Fabio Testi.

Presentamos inauguración y clausura
Se suele decir que no importa cómo se empieza, sino cómo se acaba. En Sitges no estamos de acuerdo, así que hemos decidido comenzar y terminar el festival por todo lo alto.
Esta edición dará el pistoletazo de salida con un invitado de lujo. La película inaugural será Presence, lo nuevo del ganador de la Palma de Oro y del Oscar Steven Soderbergh. El polifacético director estadounidense, responsable de títulos como Ocean’s Eleven, Contagio, Sexo mentiras y cintas de video, Traffic o Solaris (entre muchos otros), presentará en el festival su nuevo largometraje, un intrigante relato sobre una familia acechada por una misteriosa presencia. Tras su éxito en la última edición del festival de Sundance y Toronto, Presence será presentada en Sitges con la presencia (nunca mejor dicho) de su director.
Por otro lado, aunque antes os hemos hecho un pequeño spoiler, anunciamos Nunca te sueltes (Never Let Go) de Alexandre Aja como película de clausura, un cuento sobrenatural en una cabaña en el bosque protagonizado por Halle Berry.

Los jurados para esta edición
No puede haber un buen festival sin un buen conjunto de jurados. Como cada año, estamos orgullosos de los numerosos profesionales que van a estar deliberando por nuestras salas. Tal y como anunciamos en julio, el jurado de la Sección Oficial estará formado por el director y guionista Fred Dekker (quien también recibirá el Premio Honorífico Màquina del Temps), el compositor y escritor cinematográfico inglés Stephen Thrower, la cineasta madrileña Carlota Pereda, el cineasta francés Christophe Gans (quien también recibirá el Premi Méliès Career) y la directora del Fantastic Fest, Lisa Dreyer
Por otro lado, en el jurado Méliès d’Argent participarán el guionista e investigador Álex Mendíbil, la directora ucraniana Marysia Nikitiuk y la investigadora norirlandesa Victoria McCollum. Del Jurado Blood Window y de la sección Òrbita se encargarán la productora Roxana Ramos, el director y montador estadounidense Douglas Buck y la productora Nahikari Ipiña, mientras que el periodista José Enrique Monterde, la programadora Rebecca de Pas y la crítica de cine Olivia Cooper-Hadjian serán el jurado de Noves Visions.
El jurado de la sección Anima’t reunirá a la animadora Bill Kopp, a Verónica Buide, presidenta de la asociación MIA (Mujeres en la Industria de la Animación), y el ilustrador Juanjo Sáez. La directora de vestuario Nerea Torrijos, el director Ivan Villamel y le critique de cine Mariona Borull se encargarán de la sección Brigadoon.
Nuevos títulos en la Sección Oficial
Aunque ya os regalamos un pequeño avance en julio, aún nos quedaban muchas caras por desvelar (algunas ya conocidas, otras aún por descubrir) para completar la Sección Oficial Fantàstic a Competició de esta edición del festival.
Asif Kapadia, director de Senna, Amy o Diego Maradona, deja de lado su idilio con el biopic para volver a abrazar sus orígenes vinculados al cine fantástico. Lo hará con 2073, un largometraje inspirado en La Jetée de Chris Marker que deambula entre la ciencia ficción y el documental. Por su lado, el cineasta que nos enamoró en 2019 con su ¿Dónde está mi cuerpo? vuelve a visitarnos, esta vez con Meanwhile on Earth. Jérémy Clapin se lanza a la acción en imagen real con este relato de extraterrestres que generó muy buenas reacciones en el pasado festival de Berlín. Los que aterrizan directamente de Venecia serán los hermanos Quay, monolitos de la animación experimental, nos presentan la oscura Sanatorium Under the Sign of the Hourglass, una fantasmagoría en stop-motion que enloquecerá a los fans de Phill Tippet.
Activistas, desapariciones y un planeta extraño. La actriz Adèle Exarchopoulos, habitual indiscutible del festival, protagoniza Planet B de la realizadora francesa Aude-Lea Rapin. Aislinn Clarke dará el salto de Midnight X-Treme, donde sorprendió en 2018 con su The Devil’s Doorway, a la Sección Oficial. Esta vez nos regala la inquietante Fréwaka, una relectura del folclore irlandés que hizo temblar al festival de Locarno. J.T. Mollner, responsable de Ángeles y forajidos, abandona a los cowboys para invitarnos en Strange Darling a una noche romántica con un asesino en serie. No tan romántica será la sesión de Basileia, el debut en formato largo de la cineasta italiana Isabella Torre, una misteriosa expedición arqueológica con ecos lovecraftianos.

Tras su paso por el festival en 2021 con Atrapados en la oscuridad, el neozelandés James Ashcroft nos abrirá las puertas de The Rule of Jenny Pen, un thriller geriátrico con ancianos asesinos protagonizado por el homenajeado Geoffrey Rush y John Lithgow. Desde Asia nos visita Li Yang con su Escape from the 21st Century, un divertido cuento sobre viajes en el tiempo. El cine de acción del realizador chino vuelve a nuestras pantallas tras sorprendernos en 2012 con su ópera prima, Lee’s Adventure. Y desde Brasil nos llega una interesante sesión doble. Por un lado, Marco Dutra vuelve a la Sección Oficial, tras hacerlo con su As boas maneiras en 2011, con el crudo retrato de dos recogedores de animales muertos en Bury Your Dead. Por el otro, Davi Pretto, director de las aplaudidas Castanha y Rifle, pondrá a dialogar lo sobrenatural con el western en su nueva Continent.
La noruega Tallulah Hazekamp Schwab se lanzará por primera vez al cine de género con Mr. K, un thriller claustrofóbico sobre un hotel con vibraciones de Overlook. Y necesitaremos una vez más ponernos la mascarilla, pues Thibault Emin nos trae la adaptación al largometraje de su corto Else, en el que despliega una extraña pandemia sin forma. Por último, la actriz Élise Otzenberger se estrenará en la dirección con Call of Water, una odisea de ciencia ficción familiar a la orilla del mar.

Una colección de sesiones muy especiales
La nueva Sección Oficial del festival, Sitges Collection, da el pistoletazo de salida con la ya anunciada La sustancia de Coralie Fargeat. Lo último de la directora de Revenge, ganadora del premio a la Mejor Dirección (¡y Mejor Dirección Novel!) en Sitges 2017, causó una auténtica histeria colectiva en la pasada edición del festival de Cannes. Protagonizada por Demi Moore, Margaret Qualley y Dennis Quaid, la película explora el arquetipo del doppelganger desde la óptica de la serie Z y del universo celebrity.
El legendario edificio Dakota vuelve a abrir sus puertas en Apartment 7A, la esperada precuela de La semilla del diablo. Tras el aplaudido paso de Relic por la edición pandémica del festival, la directora Natalie Erika James toma las riendas de este prólogo maldito que se pregunta, de la mano de las actrices Julia Garner y Dianne Wiest, qué pasó antes de que Rosemary se mudara a Nueva York. Recién llegada del festival de Venecia aterriza en Sitges L’orto americano, la nueva película del maestro italiano Pupi Avati, protagonizada por Filippo Scotti y Rita Tushingham. El responsable de obras capitales del giallo como La casa dalle finestre che ridono y colaborador de Lamberto Bava presenta en esta ocasión el monocromático relato de un joven psicópata con ambiciones literarias.
No podríamos comprender un Sitges sin él: Nicolas Cage volverá este año a nuestras pantallas con Arcadian de Benjamin Brewer. El reconocido director de videoclips sigue sus andadas por el séptimo arte en este survival paterno-filial que también cuenta con la presencia del joven Jaeden Martell, siempre fiel al cine de terror. El que también adoptará el papel de padre será Elijah Wood, otro amigo del festival, en Bookworm de Ant Timpson. El cineasta repite con Wood tras el éxito en Sitges de Come to Daddy, esta vez en una aventura familiar acechada por una bestia mitológica.
El cine asiático, como no podría ser de otra forma, también estará presente en esta nueva sección. Tras pasar por Sitges en 2017 con su divertidísima Your Spiritual Temple Sucks, el cineasta taiwanés John Hsu presentará su nueva película Dead Talents Society, una comedia paranormal con alma de creepypasta sobre unos fantasmas ansiosos por convertirse en leyenda urbana. En la otra cara de la moneda estará Exorcism Chronicles: The Beginning, de Kim Dong-Chul, una pesadilla animada que combina animación 2D y 3D. Esta adaptación de una de las webtoons coreanas más populares de los últimos años fue estrenada en la pasada edición del festival de Annecy.

Siguiendo con la animación, naufragará en las costas de Sitges Robot Salvaje, lo último del maestro estadounidense Chris Sanders. El responsable de películas como Lilo & Stitch o Cómo entrenar a tu dragón despliega una odisea robótica doblada por un elenco de lujo, entre los que destacan en la versión original Lupita Nyong’o, Pedro Pascal y Mark Hamill, y en la versión doblada al castellano Macarena García y Álvaro Morte. De aventuras animadas va la cosa, pues Diplodocus de Wojtek Wawszczyk también tendrá su hueco en la sección. El cineasta polaco, encargado de los efectos visuales de Yo Robot, debuta en el largometraje con esta colorida propuesta.
Más allá de Sitges Collection, acogeremos también algunas de las ya míticas sesiones especiales del festival, empezando por la esperadísima El misterio de Salem’s Lot, la última adaptación a la gran pantalla del icónico relato de Stephen King. Gary Dauberman, director de Annabelle vuelve a casa y guionista de las It de Andy Muschietti, presentará el nuevo descenso a los infiernos del novelista Ben Mears, interpretado en esta ocasión por Lewis Pullman. El tándem de cineastas Bridget Savage Cole y Danielle Krudy vuelve a pedalear en House of Spoils, un intenso thriller sobre el caos en la cocina, a partir de las angustias de una chef que lucha por mantener a flote su restaurante. Tras Derribad al hombre, las estadounidenses coreografían una pesadilla en la cocina protagonizada por Ariana DeBose, Arian Moayed y Barbie Ferreira.
Otra pareja que no podía faltar a la cita es la compuesta por Alexandre Bustillo y Julien Maury, quienes en The Soul Eater nos sumergirán en la turbia atmósfera de una investigación policial que pretende resolver una escalofriante serie de desapariciones de niños en un apartado pueblo. Destry Allyn Spielberg, hija del mítico director estadounidense, se estrena en el largometraje con Please Don’t Feed the Children de la mano del actor Giancarlo Esposito. Por último, volvemos a acoger a otros sospechosos habituales de Sitges, ya que Hidenori Inoue vuelve a traernos el espíritu teatral del kabuki con Rose & Samurai 2: Return of the Pirate Queen.

Asia vuelve a conquistar Òrbita
Un año más se vuelve a confirmar que las periferias del género siguen siendo lideradas por los cineastas asiáticos; nuestra sección Òrbita sigue siendo testigo de ello. Desde Hong Kong aterriza The Goldfinger, de Felix Chong, un thriller de acción con espíritu ochentero liderado por un elenco de lujo, en el que destacan Tony Leung y Andy Lau. Al igual que estos actores, también ha colaborado con Wong Kar-wai el realizador chino Xu Haofeng. Tras el éxito de El maestro nos narra en 100 Yards el intenso duelo por el liderazgo de una academia de wushu.
Corea del Sur nos regala The Roundup: Punishment de Heo Myeong Haeng, director de Cazadores en tierra inhóspita, en el que el ya mítico actor Ma Dong-seok completa la cuarta parte de esta exitosa franquicia de acción detectivesca. También es surcoreana y policial la nueva película de Ryoo Seung-wan, el encargado de Escape from Mogadishu. En I, The Executioner, el asesinato de un profesor siembra dudas sobre la existencia de un asesino en serie. Por su parte, Lee Jong-pil nos dejará sin aliento con Escape, en la que un sargento norcoreano intentará dar caza a un desertor. Cierra la alineación asiática primero, desde Hong Kong Kim-Wai Yuen con The Moon Thieves, una sofisticada intriga que gira alrededor de una trama de robos de relojes, y después el japonés Nobuhiro Yamashita, quien este año hace doblete en el Festival con su Ghost Cat Anzu, con un angustioso thriller al que sólo le hacen falta dos actores, Confession.
Esta edición de Òrbita también da la bienvenida a viejos conocidos del festival. Los hermanos Marco y Antonio Manetti seguirán adaptando los fumetti de Angela y Luciana Giussani en Diabolik ¿Quién Eres? (Diabolik: Who Are You?). El cineasta congoleño Jean Luc Herbulot vuelve tras proyectar su Saloum en el Noves Visions de 2021. En esta ocasión se trae bajo la manga Zero, un asfixiante largometraje que se pregunta de dónde salen las bombas que tienen sus protagonistas en el pecho. El belga Fabrice Du Welz también conoce Sitges bastante bien, pues algunos de sus anteriores trabajos, como Adoration o Alleluia, ya han impactado en nuestras pantallas. Un policía que prefiere tomarse la justicia por su mano será su nuevo pretexto para volver a visitarnos con Maldoror, uno de los grandes seísmos del último Festival de Venecia.
Pondrá el punto y final a la sección Òrbita la esperada Beating Hearts, un romance violento que pudo verse en el pasado festival de Cannes. Gilles Lellouche, actor habitual de Quentin Dupieux, se encarga de dirigir al elenco habitual de este mismo (Adèle Exarchopoulos, Vincent Lacoste, Jean-Pascal Zadi) en un retrato kitsch de una relación poco esperanzadora.

Panorama, una constelación del terror actual
La sección Panorama nos ofrece las premieres españolas de algunos de los títulos de terror que más han dado que hablar durante los últimos meses. Cristian Ponce, director de uno de los mayores fenómenos de la edición del 2021, Historia de lo oculto, vuelve a Sitges con A Mother’s Embrace, un survival horror ambientado en 1996. El mexicano Isaac Ezbán, habitual del festival, también estará presente en la sección con su nuevo Párvulos: Hijos del apocalipsis, la historia de tres jóvenes que esconden algo muy oscuro en su sótano.
El danés Ole Bornedal presentará en El vigilante nocturno: Demonios heredados (Nightwatch: Demons Are Forever) a un Nikolaj Coster-Waldau enfrentado con sus traumas del pasado, el ucraniano Pavlo Ostrikov desplegará una solitaria odisea en el espacio en U Are the Universe y el estadounidense Brandon Espy retratará en Mr. Crocket a un presentador de programas infantiles secuestrador de niños, que bien podría ser una versión afroamericana (y muy pasada de rosca) del mítico Freddy Krueger. Por su lado, Paul Evans Thomas coreografía una versión rural del Impacto de Brian De Palma en Within the Pines, Spider One se imagina un monstruo pesadillesco devorador de madres en Little Bites, Mercedes Bryce Morgan construye un tentador laberinto de sexo, mentiras y supervivencia en Bone Lake y Tata Sidharta imagina a un adolescente con capacidad para entrar en los sueños ajenos en Respati.
El letón Marcis Lacis sacará del ataúd su Touched by Eternity, una comedia vampírica art-house; el italiano Francesco Carnesecchi se irá de caza en su oscura Resvrgis y el japonés Jun’ichi Yasuda se pondrá meta con la alocada comedia A Samurai in Time. Acabamos el repaso a Panorama con Push, de David Charbonier y Justin Powell; el horror histórico de The Damned de Thordur Palsson; la búsqueda de un cazador de monstruos desaparecido en Kryptic de Kourtney Roy; la exploración de un tenebroso edificio en Tenement de Sokyou Chea y Inrasothythep Neth; y las artes marciales en el universo comatoso de Inexternal de Kim-Wai Yuen.

Noves Visions, nuevas miradas
La sección Noves Visions sigue siendo el espacio ideal para descubrir esas pequeñas joyas que quizás aún no están generando tanta conversación, pero que sin duda van a empezar a hacerlo. Damos el pistoletazo de salida anunciando una sesión especial en la que podremos disfrutar de la remasterización en 4K y en montaje de “Director’s Cut” de la película de culto The Fall de Tarsem Singh. El cineasta indio plasma en esta apabullante extravagancia, ganadora del premio a Mejor Película en Sitges 2007, el espíritu inconformista de esta sección. Lo mismo puede decirse del cine del francés Bertrand Mandico, quien será el encargado de clausurar la sección con su indescriptible Dragon Dilatation. Este díptico de ensayos fílmicos promete poner el festival patas arriba, tal y como lo hizo en su paso por el festival de Locarno. También podrá verse en Noves Visions el último cortometraje de Don Hertzfeldt, director de It’s Such a Beautiful Day y World of Tomorrow, quien vuelve con su minimalismo existencialista en la odisea musical ME.
A competición estará Sew Torn, de Freddy Macdonald, uno de los thrillers más adictivos de la temporada; Love me de Sam y Andy Zuchero, una peculiar historia de amor entre una boya y un satélite interpretados por Kristen Stewart y Steven Yeun; Witte Wieven de Didier Koning, un cuento de terror medieval que arrolló el festival de Rotterdam; Your Monster de Caroline Lindy, retrato de un monstruo encantador protagonizado por Melissa Barrera, y Electric Child de Simon Jaquemet, un distópico pacto fáustico con la Inteligencia Artificial. También se pasarán por la sección The Killers, la antología hitman coreana de Jong-kwan Kim, Deok Roh, Hang-jun Chang y Myung-Se Lee; Los hiperbóreos (The Hyperboreans), la rareza esotérica chilena de Joaquín Cociña y Cristóbal León; Gazer, la paranoia discronométrica de Ryan J. Sloan, y Pepe, la increíble fábula sobre los hipopótamos de Pablo Escobar a cargo de Nelson Carlo de los Santos Arias.
Completan el menú los atípicos viajes en el tiempo de Things Will Be Different, de Michael Felker; el combate entre adolescentes inconformistas y espíritus malignos en Spirit in the blood de Carly May Borgstrom; el horror cultista de Body Odyssey de Grazia Tricarico; los surrealistas viajes temporales de She Loved Blossoms More de Yannis Veslemes; los relatos isleños a la mexicana de Un cuento de pescadores, de Edgar Nito; y la pesadilla metacinematográfica de It Doesn’t Get Any Better Than This, de Rachel Kempf y Nick Toti.

El cine de animación brilla en Anima’t
Por mucho que la animación esté presente en muchísimos otros rincones del Festival, Anima’t sigue siendo un año más su santuario. Adam Elliot, director de la más que aplaudida -y llorada- Mary and Max, nos vuelve a abrir las puertas de su oscuro universo de claymation con su nueva película, Memorias de un caracol (Memoir of a Snail). Una de las figuras más importantes del stop-motion contemporáneo narra en esta ocasión la relación entre una solitaria niña aficionada al coleccionismo y una excéntrica anciana llamada Pinky. Todo lo contrario a la oscuridad de Elliot nos aportará la brillante The Colors Within, lo nuevo de Naoko Yamada. La responsable de joyas del anime japonés como A Silent Voice dibuja la historia de una estudiante sinestésica que puede ver a los demás como colores.
Desde China nos llega The Umbrella Fairy, estreno como realizador del director de arte Jie Shen, un cuento de hadas capaz de fusionar el folclore chino con la animación japonesa. Después de imaginar On the White Planet, el animador surcoreano Hur Bum-wook se atreve con Pig that survived foot-and-mouth disease, la irónica historia sobre un cerdo que quiere ser humano y un humano que quiere ser un animal. Ricardo Curtis y Rodrigo Perez-Castro colaboran por primera vez en la divertida Night of the Zoopocalypse, un apocalipsis 3D causado por un meteorito que convierte a los animales en zombis babosos mutantes. Por último, el argentino David Bisbano, director de Rodencia y el diente de la princesa, imagina una odisea familiar borgiana en Dalia y el Libro Rojo, mientras que el paquistaní Usman Riaz se lanza al largometraje con su antibelicista The Glassworker. Cerramos el telón con la proyección especial de Guillot i Llebre salven el bosc (Fox & Hare save the forest), donde la holandesa Mascha Halberstad, directora de la aplaudida Knor (Oink Oink), narra la animada odisea de dos mejores amigos en busca de un búho desaparecido.

Freaks, colmillos y homenajes a los clásicos
Somos conscientes de que las integrantes de la sección Sitges Clàssics de esta edición no necesitan presentación alguna. Este año se podrá disfrutar en este gabinete de obras maestras títulos como La matanza de Texas de Tobe Hopper, monolito del slasher estadounidense que se proyectará en una impactante copia en 35mm. Presentamos la remasterización en 4K del clásico del kaiju eiga Japón bajo el terror del monstruo de Ishirō Honda. También homenajearemos a algunos de los premiados durante el festival, como por ejemplo a la actriz Heather Lagenkamp con la proyección de Pesadilla en Elm Street de Wes Craven; al actor Fabio Testi con la de Revolver de Sergio Sollima; y al cineasta Fred Dekker con una sesión de su El terror llama a su puerta. Cerramos la sección con la proyección de la secuela apócrifa Alien 2 de Ciro Ippolito.
Además, con motivo del leitmotiv de esta edición, dedicamos una retrospectiva al universo de los freaks, empezando con La parada de los monstruos, claro está, y Garras humanas de Tod Browning. Así como El rostro de Ingmar Bergman, Santa Sangre de Alejandro Jodorowsky, Extrañas criaturas de Ray Dennis Steckler, La casa de los horrores de Tobe Hopper, y para terminar, Balada triste de trompeta de Álex de la Iglesia y La casa de los 1000 cadáveres de Rob Zombie, esta última remasterizada en 4K.

La no-ficción se refugia en Sitges Documental
Viviendo una actualidad tan terrorífica y surrealista, no tendría sentido que el festival obviara la no-ficción. Es por eso que este año Sitges Documenta vuelve con mucha fuerza. No podemos entender Sitges sin Dario Argento, así añadimos a los documentales anunciados en julio Deep Argento de Giancarlo Rolandi y Steve Della Casa, un personal viaje por la vida del maestro de giallo, hasta ahora relativamente desconocida. Rupert Russell presenta The Last Sacrifice, un aterrador documento sobre el asesinato de Charles Walton, evento que inspiró The Wicker Man y dio origen al folk horror. Por si fuera poco paganismo, Scott Cummings nos trae Realm of Satan, un experimental retrato de la Iglesia de Satán.
En el terreno nacional Víctor Matellano, un habitual del Festival, presenta un nuevo documental sobre la legendaria figura de Paul Naschy, uno de los grandes nombres del cine de terror español. Se titula Llámame Paul y formará parte de Sitges Documenta. Otra participante española en Sitges Documenta será Ishiro Honda: Memoirs of a Film Director de Jonathan Bellés, uno de los grandes expertos en kaiju eiga de este país. En este caso, se centra en la carrera como director Ishiro Honda, conocido por ser el director de Japón bajo el terror del monstruo (1954).

Midnight X-Treme, para los no madrugadores
Id preparando el café, porque Midnight X-Treme, la sección para los más trasnochadores, vuelve a abrir sus puertas. El incansable Joe Begos, encargado de locuras vistas en el festival como Bliss o Christmas Bloody Christmas, vuelve a casa con Jimmy & Stiggs, una alucinógena pesadilla de drogas, alcohol y alienígenas rodada en 16mm. Frankie Freako de Steven Kostanski, uno de los directores de The Void, promete una alocada fiesta con una extraña criatura. El incansable Lowell Dean estará con nosotros por partida doble, pues nos trae Die Alone, un ‘niño con amnesia vs zombies’, y Dark Match, un ‘luchadores de wrestling vs cultistas’. También nos visita Las motosierras cantan (Chainsaws Were Singing) de Sander Maran, una desternillante comedia musical con acción-terror-gore-y serie B recién llegada de Estonia.
Completan el insomnio títulos como Operation Undead de Kome Kongkiat Komesiri, Fly Me To The Saitama: From Biwa Lake With Love de Hideki Takeuchi, Hell Hole de John Adams y Toby Poser, Grafted de Sasha Rainbow, Plastic Guns de Jean-Christophe Meurisse, The Beast Hand de Taichiro Natsume y 1978 de Nicolás y Luciano Onetti.

Brigadoon, café para los muy cafeteros
La sección Brigadoon vuelve a presentarse como el punto de encuentro de esa cinefilia enamorada de los títulos y voces más desacomplejadas del cine de género. Con una completa selección de cortos, documentales, largos, y encuentros/homenajes con artistas siempre a reivindicar, Brigadoon hará las delicias de los paladares más inquietos con propuestas como Traumatika de Pierre Tsigaridis, Tripping the Dark Fantastic de Lg White, Monster on a plane de Ezra Tsegaye y Year 10 de Ben Goodger. Pone la guinda del pastel la reposición de los 360 minutos integros de la miniserie de The Stand (Apocalipsis), que contará con presentación y coloquio de la mano de su director Mick Garris y del premiado Mike Flanagan.

Sitges Family, fantástico para todos los públicos
Como el cine de género no conoce de edad, el festival vuelve a reivindicar las propuestas familiares más fascinantes del momento en Sitges Family. Entre las películas seleccionadas este año encontramos John Vardar vs the Galaxy de Goce Cvetanovski, la primera película de animación de la historia de Macedonia del Norte; Pigsy de Li Wei Chiu, ganadora del Taipei Film Fest; o The Worlds Divide de Denver Jackson, creador de la serie Esluna: The First Monolith, entre muchas otras.

Horror Girls repite por todo lo alto
Tras el éxito de su primera edición, Sitges vuelve a acoger Horror Girls, unas jornadas dedicadas al cine de género fantástico europeo y la creación femenina que ponen de manifiesto cómo el talento de autoras se valora en cada una de las fases de la cadena de valor del producto cinematográfico. Dentro del marco de Horror Girls podremos disfrutar de un encuentro con la actriz Heather Langenkamp (Nancy Thompson en Pesadilla en Elm Street, Pesadilla en Elm Street 3: Los guerreros del sueño y La nueva pesadilla de Wes Craven), quien recibirá el Premio Màquina del Temps en esta edición del Festival, y de una conversación entre Coralie Fargeat (directora de La sustancia y Revenge) y Carlota Pereda (directora de Cerdita y La ermita), dos de las voces más provocadoras y frescas del terror contemporáneo.
Entre las diferentes actividades, también proponemos mesas redondas sobre producción y distribución con Priscilla Smith, Manon Barat, Antonia Nava, Nahikari Ipiña, Nuria Valls y Enrique López Lavigne; sesiones sobre el tratamiento de las mujeres protagonistas en el cine de género con Lauren LaVera, Desirée de Fez, Iván Fund, Mònica Garcia Massagué, Heidi Honeycutt y Victoria McCollum; y conversaciones entre parejas de realizadores sobre sus experiencias en la dirección (Paco Plaza y Denisse Castro, Marysia Nikitiuk y Paul Urkijo, Veronika Franz & Severin Fiala).

Jaume Balagueró, Aina Clotet y Francesc Gener, Jurado de los Premios SGAE Nova Autoria 2024
El director y guionista Jaume Balagueró; la directora, guionista y actriz, Aina Clotet, y el compositor de cine y televisión, Francesc Gener, integran el jurado de los Premios SGAE Nova Autoria 2024 que organizan la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y la Fundación SGAE, a través del Consejo Territorial de SGAE en Cataluña.
El Cine Prado acogerá, el 5 de octubre, la proyección de los mejores trabajos audiovisuales seleccionados de las universidades y escuelas de cine de Cataluña. Este año se han recibido 43 trabajos (22 de ficción, 8 de animación y 13 documentales) de 18 centros.
Los Premios SGAE Nueva Autoría son a las categorías de mejor dirección-realización, mejor guion y mejor música original, y forman parte del palmarés oficial del Festival de Sitges.
TODOS LOS TÍTULOS DE SITGES 2024
Secció Fantàstic a Competició (SOFC)
2073 – Asif Kapadia (Reino Unido, Spanish Premiere)
A Different Man – Aaron Schimberg (EEUU, Spanish Premiere)
Animale – Emma Benestan (Francia, Spanish Premiere)
Azrael – E.L. Katz (EEUU y Estonia, Spanish Premiere)
Basileia – Isabella Torre (Italia y Suecia, Spanish Premiere)
Bodegón con fantasmas – Enrique Buleo (España y Serbia, World Premiere)
Bury Your Dead – Marco Dutra (Brasil, World Premiere)
Continent – Davi Pretto (Brasil, Francia y Argentina, Spanish Premiere)
Daniela Forever – Nacho Vigalondo (España y Bélgica, European Premiere)
El baño del diablo – Severin Fiala y Veronika Franz (Austria y Alemania, Spanish Premiere)
El segundo acto (The Second Act) – Quentin Dupieux (Francia, Spanish Premiere)
Else – Thibault Emin (Francia y Bélgica, Spanish Premiere)
Escape From the 21st Century – Li Yang (China, European Premiere)
Exhuma – Jae-Hyun Jang (Corea del Sur, Spanish Premiere)
Fréwaka – Aislinn Clarke (Irlanda, Spanish Premiere)
Ghost Cat Anzu – Yoko Kuno y Nobuhiro Yamashita (Japón)
Luna – Alfonso Cortés-Cavanillas (España, World Premiere)
MadS – David Moreau (France, European Premiere)
Meanwhile on Earth – Jérémy Clapin (Francia y Bélgica, Spanish Premiere)
Mr. K – Tallulah Hazekamp Schwab (Bélgica, Países Bajos y Noruega, European Premiere)
Night Silence (Cisza Nocna) – Bartosz M. Kowalski (Polonia, Spanish Premiere)
Call of Water – Élise Otzenberger (Francia, World Premiere)
Planet B – Aude-Lea Rapin (Francia y Bélgica, Spanish Premiere)
Rich Flu – Galder Gaztelu-Urrutia (España, World Premiere)
Sanatorium Under The Sign of the Hourglass – los hermanos Quay (Reino Unido, Polonia y Alemania, Spanish Premiere)
Sister Midnight – Karan Kandhari (Reino Unido y Irlanda del Norte, Spanish Premiere)
Strange Darling – JT Mollner (EEUU, Spanish Premiere)
Get Away – Steffen Haars (Reino Unido, European Premiere)
The Rule of Jenny Pen – James Ashcroft (Nueva Zelanda, European Premiere)
Twilight of the Warriors: Walled In – Soi Cheang (Hong Kong, Spanish Premiere)
Una Ballena – Pablo Hernando (EEUU, European Premiere)
Desert Road – Shannon Triplett (EEUU, World Premiere)
Secció Oficial Sitges Collection
Apartment 7A – Natalie Erika James (EEUU, Spanish Premiere)
Apocalipsis Z: El principio del fin – Carles Torrens (España, World Premiere)
Arcadian – Benjamin Brewer (EEUU, Spanish Premiere)
Bookworm – Ant Timpson (Nueva Zelanda, Spanish Premiere)
Cuckoo – Tilman Singer (Alemania y EEUU, Spanish Premiere)
Dead Talents Society – John Hsu (Taiwan, Spanish Premiere)
El llanto – Pedro Martín-Calero (España y Argentina, Catalan Premiere)
Exorcism Chronicles: The Beginning – Dong-chul Kim (Corea del Sur, Spanish Premiere)
La sustancia (The Substance) – Coralie Fargeat (Reino Unido)
Please Don’t Feed The Children – Destry Allyn Spielberg (EEUU, World Premiere)
Robot Salvaje – Chris Sanders (EEUU)
Diplodocus – Wojtek Wawszczyk (Polonia,Spanish Premiere)
Mariposas negras – David Baute (España, Spanish Premiere)
Sauvages – Claude Barras (Suiza, Francia y Bélgica, Spanish Premiere)
The Soul Eater – Alexandre Bustillo y Julien Maury (Francia)
Ghost Killer – Kensuke Sonomura (EEUU y Japón, European Premiere)
Secció Oficial – Sessions Especials
El misterio de Salem’s Lot – Gary Dauberman (EEUU, Spanish Premiere)
House of Spoils – Bridget Savage Cole y Danielle Krudy (EEUU, World Premiere)
Rose & Samurai 2: Return of the Pirate Queen – Hidenori Inoue (Japan)
Terrifier 3 – Damien Leone (EEUU, European Premiere)
Òrbita
100 Yards – Xu Haofeng (China, Spanish Premiere)
Cloud – Kiyoshi Kurosawa (Japón, Spanish Premiere)
Confession – Nobuhiro Yamashita (Japan, Spanish Premiere)
Diabolik ¿Quién Eres? (Diabolik: Who Are You?) – Marco y Antonio Manetti (Italia – Spanish Premiere)
Escape – Jong-pil Lee (Corea del Sur, Spanish Premiere)
I, The Executioner – Ryoo Seung-wan (Corea del Sur)
Maldoror – Fabrice Du Welz (Bélgica y Francia, Spanish Premiere)
Night Call – Michiel Blanchart (Bélgica y Francia, Spanish Premiere)
Steppenwolf – Adilkhan Yerzhanov (Kazajistán, Spanish Premiere)
The Goldfinger – Felix Chong (Hong Kong y China, Spanish Premiere)
The Moon Thieves – Kim-Wai Yuen (Hong Kong)
The Kingdom – Julien Colonna (Francia, Spanish Premiere)
The Roundup: Punishment – Heo Myeong Haeng (Corea del Sur)
Zero – Jean Luc Herbulot (EEUU y Senegal, World Premiere)
(CLAUSURA) Beating Hearts – Gilles Lellouche (Francia, Spanish Premiere)
Panorama
A Mother’s Embrace – Cristian Ponce (Argentina, World Premiere)
A Samurai in Time – Jun’ichi Yasuda (Japón, Spanish Premiere)
Bone Lake – Mercedes Bryce Morgan (EEUU, World Premiere)
Nightwatch: Demons Are Forever – Ole Bornedal (Dinamarca, Spanish Premiere)
Estela – Adrián Araujo (México y España, World Premiere)
Handsome Guys – Dong-Hyub Nam (Corea del Sur, Spanish Premiere)
Historias de Halloween – Kiko Prada (España)
Inexternal – Kim-Wai Yuen (Hong Kong, European Premiere)
Kryptic – Kourtney Roy (Canadá y Reino Unido, Spanish Premiere)
Little Bites – Spider One (Estados Unidos)
Mr. Crocket – Brandon Espy (EEUU, Spanish Premiere)
Noise – Soo-jin Kim (Corea del Sur, World Premiere)
Oddity – Damian McCarthy (Irlanda, Spanish Premiere)
Párvulos – Isaac Ezbán (México, Spanish Premiere)
Peg o’ My Heart – Nick Cheung (Hong Kong, Spanish Premiere)
Push – David Charbonier & Justin Powell (Estados Unidos, World Premiere
Respati – Tata Sidharta (Indonesia, Spanish Premiere)
Resvrgis – Francesco Carnesecchi (Italia, Spanish Premiere)
Tenement – Sokyou Chea (Camboya, Spanish Premiere)
The Damned – Thordur Palsson (Reino Unido, Irlanda del Norte, Irlanda, Islandia y Bélgica, Spanish Premiere)
Touched By Eternity – Marcis Lacis (Letonia)
U Are The Universe – Pavlo Ostrikov (Ucrania y Bélgica, Spanish Premiere)
Within The Pines – Paul Evans Thomas (Australia, European Premiere)
Noves Visions
A Desert – Joshua Erkman (EEUU, Spanish Premiere)
Body Odyssey – Grazia Tricarico (Italia y Suiza, Spanish Premiere)
Dead Mail – Joe DeBoer y Kyle McConaghy (EEUU, Spanish Premiere)
Electric Child – Simon Jaquemet (Alemania)
Gazer – Ryan J. Sloan (EEUU, Spanish Premiere)
Infinite Summer – Miguel Llansó (Estonia y España, Spanish Premiere)
It Doesn’t Get Any Better Than This – Rachel Kempf y Nick Toti (EEUU, Spanish Premiere)
Los hiperbóreos (The Hyperboreans) – Joaquín Cociña (Chile, Spanish Premiere)
Love Me – Sam y Andy Zuchero (EEUU, International Premiere)
Mi bestia – Camila Beltrán (Colombia y Francia, Spanish Premiere)
Pepe – Nelson Carlos De Los Santos Arias (República Dominicana, Namibia, Francia y Alemania, Catalan Premiere)
Schirkoa: In Lies We Trust – Ishan Shukla (India, Francia y Alemania, Spanish Premiere)
Sew Torn – Freddy Macdonald (EEUU y Suiza, Spanish Premiere)
She Loved Blossoms More – Yannis Veslemes (Grecia y Francia, Spanish Premiere)
Spirit in the Blood – Carly May Borgstrom (Alemania y Canadá, World Premiere)
The Killers – Jong-kwan Kim, Deok Roh, Hang-jun Chang y Myung-Se Lee (Corea del Sur, European Premiere)
Things Will Be Different – Michael Felker (EEUU, Spanish Premiere)
Timestalker – Alice Lowe (Reino Unido e Irlanda del Norte, Spanish Premiere)
Un cuento de Pescadores – Edgar Nito (México, World Premiere)
Witte Wieven – Didier Konings (Países Bajos, Spanish Premiere)
Your Monster – Caroline Lindy (EEUU, Spanish Premiere)
(CLAUSURA) Dragon Dilatation – Bertrand Mandico (Francia, Spanish Premiere)
Anima’t
Memorias de un caracol (Memoir of a Snail) – Adam Elliot (Australia, Catalan Premiere)
Pig That Survived Foot-And-Mouth Disease – Hur Bum-wook (Corea del Sur, Spanish Premiere)
The Colors Within – Naoko Yamada (Japón, Spanish Premiere)
The Glassworker – Usman Riaz (Pakistán y EEUU, Spanish Premiere)
The Storm – Yang Zhigang (China, Spanish Premiere)
The Umbrella Fairy – Jie Shen (China, Spanish Premiere)
(SESIÓN ESPECIAL) Guillot i Llebre salven el bosc – Mascha Halberstad (Países Bajos y Luxemburgo, Spanish Premiere)
Midnight X-Treme
Plastic Guns – Jean-Christophe Meurisse (Francia)
El tema del verano – Pablo Stoll (Uruguay, World Premiere)
1978 – Nicolás Onetti y Luciano Onetti (Argentina, World Premiere)
Frankie Freako – Steven Kostanski (Canadá, Spanish Premiere)
Krazy House – Steffen Haars (Holanda, Spanish Premiere)
Die Alone – Lowell Dean (Canadá, World Premiere)
Hell Hole – John Adams y Toby Poser (EEUU, European Premiere)
Dark Match – Lowell Dean (Canadá, Spanish Premiere)
Grafted – Sasha Rainbow (Nueva Zelanda, Spanish Premiere)
Operation Undead – Kome Kongkiat Komesiri (Tailandia, Spanish Premiere)
Fly Me To The Saitama: From Biwa Lake With Love – Hideki Takeuchi (Japón, Spanish Premiere)
Las motosierras cantan (Chainsaws Were Singing) – Sander Maran (Estonia, Spanish Premiere)
Jimmy & Stiggs – Joe Begos (EEUU, International Premiere)
Spermageddon – Rasmus A. Siverstein (Noruega, Spanish Premiere)
The Beast Hand – Taichito Natsume (Japón, World Premiere)
Sitges Clàssics
Alien 2 – Ciro Ippolito (Italia)
Beyond the Door – Ovidio G. Assonitis y Roberto D’Ettorre Piazzoli (EEUU)
Dr. Jekyll y el Hombre Lobo (4K) – León Klimovsky (España)
Drácula contra Frankenstein (4K) – Jess Franco (España y Francia)
El conde Drácula (4K) – Jess Franco (Alemania y España)
El extraño amor de los vampiros – León Klimovsky (España)
Godzilla (4K) – Ishirō Honda (Japón)
Night of the Creeps – Fred Dekker (EEUU)
La matanza de Texas (35 mm) – Tobe Hooper (EEUU)
La saga de los Drácula – León Klimovsky (España)
Pesadilla en Elm Street – Wes Craven (EEUU)
Revolver – Sergio Sollima (Italia)
Último deseo (4K) – León Klimovsky (España)
The Birthday (4K) – Eugenio Mira (España)
Sitges Documenta
Chain Reactions – Alexandre O. Phillipe (Reino Unido, Spanish Premiere)
Deep Argento – Giancarlo Rolandi (Italia, Spanish Premiere)
Exorcismo – Alberto Sedano (España, World Premiere)
Grand Theft Hamlet – Pinny Grylls y Sam Crane (Reino Unido, Spanish Premiere)
Ishiro Honda: Memoirs of a Film Director – Jonathan Bellés (España, World Premiere)
Realm of Satan – Scott Cummings (EEUU, Spanish Premiere)
The Last Sacrifice – Rupert Russell (Reino Unido, European Premiere)
(SESIÓN ESPECIAL) Llámame Paul – Víctor Matellano (España, World Premiere)
Retrospectiva – Freaks
Freaks – Tod Browning (EEUU)
The Funhouse – Tobe Hooper (EEUU)
Balada triste de trompeta – Álex de la Iglesia (España)
Santa Sangre – Alejandro Jodorowsky (México)
House of 1000 Corpses (4K) – Rob Zombie (EEUU)
El rostro – Ingmar Bergman (Suecia)
Garras humanas (The Unknown) – Tod Browning (EEUU)
Extrañas Criaturas (The Incredibly Strange Creatures Who Stopped Living and Became Mixed-Up Zombies) – Ray Dennis Steckler (EEUU)
Brigadoon – Estrenos
El Cristo de la Calavera – Chus Lara
Céntrico – Luso Martínez
The Harvester – Gavin Bradley y Andrew Allen
Voyager – Pablo Pagán
Marisa y Gomoso – Pablo Parés
Dick Dynamite: 1944 – Robbie Davidson
Traumatika – Pierre Tsigaridis
Year 10 – Benjamin Goodger
Dirty Money – Kim Min-soo
Monster on a plane – Erza Tsegaye
Nadie inquietó más: Narciso Ibáñez Menta 2.0 – Gustavo Leonel MendozaTripping the Dark Fantastic – Lg White
Brigadoon – Documentales
Albert Pyun: King of Cult Movies – Lisa D’Apolito
Boutique: To Preserve and Collect – Ryan Bruce Levey
José Lifante, mi aventura en el cine – David Garía Sariñera
SUZZANNA: Queen of Black Magic – David Gregory
Mad Props – Juan Pablo Reinoso
Brigadoon – Sesiones especiales
The Stand (Apocalipsis) – Mick Garris
Los albores del Kaiju Eiga – Jonathan Bellés
The Undead -Roger Corman
Carnival of Souls – Herk Harvey
Marisa y Gomoso – Pablo Parés
Tráfico de menores – Alberto Negrín
Terror Circus – Alan Rudolph
Crypt of the Living Dead – Julio Salvador y Ray Danton
The Thrilling Bloody Sword – Chang Hsing-Yi
¿Quién la ha visto morir? – Aldo Lado
Kung Fu Magic – Lee Tso-Nam
Zombie 5 Killing Birds – Claudio Lattanzi
Dick Dynamite: 1944 – Robbie Davidson
La corta noche de las muñecas de cristal – Aldo Aldo
Santo contra los secuestradores – Federico Curiel
L’Ultimo Cacciatore – Antonio Margheriti
Luca il contrabbandiere – Lucio Fulci
Los guerreros de la magia (The Lords of Magick) – David Marsh
Cromwell el rey de los bárbaros – Albert Pyun
The four of Apocalypse – Lucio Fulci
¿Qué habéis hecho con Solange? – Massimo Dallamano
Sitges Family
Abah and his Band – Humberto Avelar (Brasil, European Premiere)
Cuadrilátero – Daniel Rodríguez Risco (Peru, Spanish Premiere
John Vardar vs the Galaxy – Goce Cvetanovski (Macedonia del Norte, Hungria, World Premiere)
Capitán Avispa – Jean Gabriel Guerra y Jonnathan Melendez (República Dominicana)
Idiot Girls and School Ghost: School Anniversary – Kim Min-ha (Corea del Sur, European Premiere)
Croma Kid – Pablo Chea (República Dominicana, Spanish Premiere)
Green Night – Han Shuai (Hong Kong)
Superklaus – Steve Majaury y Andrea Sebastiá (España y Canadá, World Premiere)
Pigsy – Li Wei Chiu (Taiwán, Spanish Premiere)
Isla Monstro – Steven Shea (EEUU, World Premiere)
El Castillo a través del Espejo – Keiichi Hara (Japón)
The Worlds Divide – Denver Jackson (Canadá, Catalan Premiere)
Las Aventuras del Pequeño Colón – Rodrigo Gava (Brasil)
Saleem – Cynthia Madanat Sharaiha (Jordania)
Animalia – Sofia Alaoui (Francia, Marruecos y Qatar)
The Siren – Sepideh Farsi (Francia, Alemania y Luxemburgo, Catalan Premiere)
Oficial Fantàstic a Competició (Cortos)
Skulk – Max Ward
Bisected – Daniel Piñeros
Magnum Opus – Nicholas Kozakis
Atom & Void – Gonçalo Almeida
Cornucopia – Andrew Kevelson
One for the Road – Daniel Carsenty
Imago – Rafa Dengrá
Lui – Matthias Couquet
Humedad – Julieta Quiroga
Shadow – Kamell Allaway
Lullaby – Chi Tai
Attachment Theory – Katherine Jackson
Triangle – Joseph Diaz
From Me To You – Simret Cheema-Innis
Chew – Felix Dobaire
Malet – Roger Danès
Meat Puppet – Eros V
Make Me a Pizza – Talia Shea Levin
Agonist – Annie Marie Elliot
Drizzle in Johnson – Ivan Li
Sesiones Especiales (Cortos)
Los comensales – MJ Fuentes Mateos
Tengo que acabar el puto TFM – Estíbaliz Burgaleta y Andrea Casaseca
Kokuhaku – Adrià Guxens
Help I’m Alien Pregnant – THUNDERLIPS
The Merchant – Gabriel Campoy y Guillem Lafoz
Noves Visions – Petit Format
Don’t forget – Jeremy S. Thompson
Satomi – Rayner Wang
The Image Seller – Donavan Richard
Vinca Vision – Lazar Bodroza
Stills Moving – Kevin Tsung-Hsuan Yen
Fishtank – Wendi Tang
Say Wuff! – Fabian Podeszwa
El mal donat (The evil eye) – Hector Mas y Alfons Casal
Strawberry Shortcake – Deborah Devyn Chuang
Death of an Actor – Ambroise Rateau
ME – Don Hertzfeldt
The Law of Extinction of Pain – Wonjae Lee
The Tree of Sinners – Hiroyuki Onogawa y Rii Ishihara
Anima’t (Cortos)
Crimson Harbor – Victor Bonafonte
Howl if You Love Me – John Dilworth
The Hunt – Diogo Costa
Dolores – Cecilia Andalón
Fish River Anthology – Veera Lamminpää
Matta and Matto – Bianca Caderas y Kerstin Zemp
When It Comes (It Will Have Your Eyes) – Izibene Oñederra
Devil’s Parasite – Lars Henrik y Lisa Rydberg
Free the Chickens – Matus Vizar
La valla – Sam Orti
Monsoon Blue – Ellis Kayin Chan
Shoes and Hooves – Viktória Traub
The Shadow of Dawn – Olga Stalev
Joko – Iza Plucinska
kawauso – Akihito Izuh
Society of Clothes – Dahee Jeong
Inkwo for When the Starving Return – Amanda Strong
La Voix des Sirènes – Gianluigi Toccafondo
Tennis, Oranges – Sean Pecknold
Hurikán – Jan Saska
Voz de trompeta – David Monarte
Magic Candies – Daisuke Nishio
Sitges Family (Cortos)
Freelance – Luciano A. Muñoz Sessarego, Magnus Igland Møller y Peter Smith
Kit & Spoon and the Wayward Moon – Olivia Moe
Haru-tsuge Fish and Fu-rai Boy – Takeshi Yashiro
Malas Hierbas – Daniel Tornero
Un placer – Sonia Estévez
Hammertime – Jan Mocka
Cuando Llegue la Inundación – Antonio L omas
Dagon – Paulo Gaudio
Gaomei Fantasy – Juo Wen Chin
Mû – Malin Neumann
The Human Fossil – Rebecca Huang
Gizaki – Xanti Rodríguez
La Gran Cita de Conej – Pablo Río
A Guest from Elsewhere – Ethan Anderson
Bird Drone – Radheya Jegatheva
Bufet Paradís – Héctor Zafra y Santi Amézqueta
Fan – Erik Lee
Candy Puppet – Angela Lorena Statnik
Pasos para Volar – Rosario Carlino y Nicolás Conte
Garu & Ponki – Cristhian Jallier
Neon Vowels – Sergio Caballero
Flocky – Esther Casas Roura
El atrapasueños – Guillermo Patrikios Alum
Iris de Cristal – Diego Gaviria
Bottle George – Dice Tsutsumi
Sincopat – Pol Diggler
Fagnes 1986 – Nicolas Monfort
LAVA 2 (El Nuevo Show del Narciso) – Ayar Blasco
Brigadoon (Cortos)
Escape – Lorenzo Manetti
El fantasma de la mediocridad – Naxo Fiol
Will Helm – Bobby Roe
Hive – Felipe Vargas Ferrufino
El Cristo de la Calavera – Chus Lara
The Harvest – David Barrera y Manuel Carballo
Céntrico – Luso Martínez
Forgive Me – Cameron Sun
The Harvester – Gavin Bradley y Andrew Allen
Voyager – Pablo Pagán
Este será el último. Naxo Fiol y su camarita – Xavier Guillaumes y Carlos J. Lafuente Cerdán
SGAE Nova Autoria
Flamin’Hot – Clàudia Romeo Cassadò, Paula Othmer Pérez, Alícia García Iniesta, Adrià Carballada Mallofré, Leanora Schnog Barriga, Bernardo Oliveira Mesquita, Marlon Anthony Hugo Zapata, Pol Córcoles Serra
Baile con la muerte – Berta Alsinet, Paula Anglàs, Nuria Aranda, Martina Barney, Joan Cortit, Laia Domene, David Martin, Carlota Massó, Roger Menta, Victor Moya, Gisela Torras
Burned Out – Isa Adler
De-Sastre – Tommasso Mangiacotti, Marolyn Ávila, Constanza Melio, Maria Antonieta Fernández, Kuang Yi Lee
Lluna – Pol Mansachs
Daru/n (Passed/Mother) – Benjamin Hindrichs
Alicia gilipollas – Gerard Miró
Asterisco – Xavi Herrera
Blava Terra – Marine Auclair March
Azadi – Lily-Eileen Uxía Baker Föhring, Juan Luis Ortega Navarrete, Luciana y Espinoza Hoempler
‘Call me Paul (Llámame Paul)’, una película documental sobre la figura de Paul Naschy, competirá en Sitges Film Festival.
El noveno largometraje del cineasta Víctor Matellano, en este caso un documental sobre la figura clave del fantástico, Paul Naschy, tendrá su estreno en el Sitges Film Festival. Justo se produce este anuncio en el mes en el que Naschy hubiese cumplido noventa años.
Sinopsis: Agosto de 1991. El cineasta Jacinto Molina, más conocido como Paul Naschy, está sufriendo un infarto. Mientras que es llevado a quirófano, todos sus recuerdos pasan por su mente como una película. Le vienen a la cabeza buenos y malos momentos, y una película en la que volcó sus filias y sus fobias, El aullido del diablo. Y todos los recuerdos de su niñez que le dejaron impronta en su cine, un claro símbolo de autoría. Mientras, como una ensoñación, un niño es perseguido por un lobo en el bosque…
Call Me Paul (Llámame Paul) indaga en la personalidad y el carácter creativo del mítico cineasta madrileño Jacinto Molina, quien con el pseudónimo de Paul Naschy, se convirtió en una figura fundamental del cine fantástico mundial, primero como guionista y actor, y después también como director.
Con guion de Ángel Sala junto al propio Matellano, la historia de Call Me Paul está contada por la actriz inglesa Caroline Munro, quien trabajó con Naschy en El aullido del diablo; el actor norteamericano Jack Taylor, que compartió con él proyectos como Dr. Jekyll y el hombre lobo o La venganza de la momia; el productor Sergio Molina, hijo de Molina/Naschy y coprotagonista de varias películas suyas como Mi amigo el vagabundo o la propia El aullido del diablo; y el actor de doblaje Héctor Cantolla, quien aquí pone voz a Naschy, tal y como hizo en la mayoría de sus películas.
Rodada en inglés y español, en Reino Unido y España, cuenta con montaje de Abián Molina, fotografía de David Cortázar, sonido de Manuel Cora, vestuario de Marta Fenollar, ayudantía de dirección de Felipe Arguello y música de Javier de la Morena.
Tras el paso por el festival de Sitges, Call Me Paul se verá en otros festivales nacionales e internacionales, como el también prestigioso Isla Calavera, Festival de Cine Fantástico de las Islas Canarias, estando previsto su estreno comercial para finales de año. En este enlace puede verse el primer teaser.
El cine nacional más fantástico llega a Sitges2024

Ya queda menos de un mes para el inicio de la 57ª edición del SITGES – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, que vuelve a ofrecernos una selección con el mejor cine de género nacional del año, con nombres más que conocidos para los aficionados del certamen como Nacho Vigalondo, Galder Gaztelu-Urrutia o Miguel Llansó… en total, más de 50 títulos.
Se acerca el inicio del Festival de Sitges y con ello se intensifican los anuncios. Hoy toca desvelar los títulos españoles que se unen a las anteriores confirmaciones de Una ballena, de Pablo Hernando, Apocalipsis Z: El principio del fin, de Carles Torrens, Exorcismo, de Alberto Sedano o The Birthday (4K), de Eugenio Mira, cuya celebración del 20 aniversario de su estreno estará acompañada por la presencia de Corey Feldman (podéis consultar dicho anuncio completo a través de este enlace).

Cine nacional en la Secció Oficial Fantàstic a Competició (SOFC)
Empezamos la batería de nuevas incorporaciones por la Secció Oficial Fantàstic a Competició (SOFC), en la que encontramos algunos nombres que ya saben lo que es estar en ella (y que incluso se han coronado allí).
Nacho Vigalondo y Daniela Forever, su último trabajo, no se podían perder esta cita. Protagonizada por Henry Golding y Beatrice Grannò, la película trata sobre un hombre que decide tomar parte de un ensayo clínico con tal de poder controlar sus sueños y conseguir volver a reunirse con su novia fallecida. Evidentemente, este experimento tiene sus riesgos, y en este caso los que afronta Nicolas son los de perderse en sus sueños para siempre. Daniela Forever fue el proyecto presentado por el Festival de Sitges como parte del Fantastic 7 en el Marché du Film – Festival de Cannes, y se trata de uno de los trabajos más personales del director cántabro.

Otro “sospechoso habitual” que regresa a la SOFC es Galder Gaztelu-Urrutia, quien quiere conseguir revalidar premio tras alzarse con el galardón a la Mejor Película en 2020 con El Hoyo. El director bilbaíno vuelve a explorar los temas de la avaricia, la ambición y la riqueza desmedida en Rich Flu, un largometraje en el que un virus está matando a todo aquél que posea cualquier tipo de riqueza, por lo que todo el mundo se está intentando deshacer de unas posesiones que acaban siendo una auténtica maldición. La película cuenta con un reparto de lujo en el que destacan nombres como el de Mary Elizabeth Winstead, Jonah Hauer-King o Timothy Spall.
Un film que promete dar mucho que hablar es Luna, de Alfonso Cortés-Cavanillas, una propuesta de ciencia ficción en el que una expedición privada viaja a la luna para fotografiar un cometa. Un fragmento de éste termina impactando contra la Tierra, cortando toda comunicación y dejándoles completamente aislados, luchando desesperadamente por sobrevivir en el vacío lunar. Con un reparto encabezado por Marian Álvarez, Greta Fernández, Asier Etxeandía y Roberto Álamo Luna podría convertirse en una de las grandes sorpresas de la SOFC.
El último de los largometrajes españoles que estará presente en la Sección Oficial a Competición será la ópera prima de Enrique Buleo, Bodegón con fantasmas, nueva y prometedora voz de la comedia del absurdo avalada por Juan Cavestany que coproduce junto a Alejandra Mora y Sideral. La cinta, que cuenta con una trayectoria impecable por mercados nacionales e internacionales, formó parte de la Incubadora de la ECAM y está recién aterrizada del First Look de Locarno. Se trata de una deliciosa comedia negra coral, con elementos autobiográficos y típicos de la idiosincrasia española como el esperpento o la picaresca, donde la creencia en lo paranormal está totalmente aceptada. En definitiva, un retrato único de la Manchuela que hará las delicias de los espectadores del Auditori.

Cine nacional en las demás secciones oficiales
En Sitges Collection, sección que se estrena en el Festival dedicada al fantástico que ya ha causado sensación en otros grandes certámenes, también podremos encontrar dos nuevas propuestas nacionales que darán mucho que hablar. La primera de ellas es un largometraje de animación que participó en la Sección Contrechamp de la pasada edición del Festival de Annecy. Estamos hablando de Mariposas negras de David Baute, una historia inspirada por mujeres reales que propone un viaje desde África, el Caribe y Asia hacia un futuro incierto para la humanidad. ¿El motivo por el que estos seres tienen que migrar? Un cambio climático que avanza despiadadamente y cuyas víctimas siempre son los más vulnerables.
La segunda incorporación nacional a Sitges Collection (tercera si contamos con la ya anunciada Apocalipsis Z: El principio del fin de Carles Torrens) es El llanto, primer largometraje del director vallisoletano Pedro Martín-Calero. La película trata sobre Andrea (interpretada por Ester Expósito), quien se ve acechada por algo o alguien que ella no es capaz de ver. Veinte años antes, esto mismo le había pasado a Marie (Mathilde Ollivier) y sólo hubo una persona que fue capaz de entender lo que ocurría, una mujer llamada Camila (Malena Villa). Las tres se enfrentarán a esta amenaza en la sombra y las tres escucharán un mismo sonido sobrecogedor: el de un llanto.

La sección Noves Visions siempre nos ofrece algunas de las propuestas cinematográficas más interesantes del año. Centaures de la nit e Infinite Summer son muestras perfectas del espíritu de la sección. La primera de ellas la firma uno de los directores catalanes con más prestigio en la actualidad, Marc Recha. Centaures de la nit, su décimo largometraje, está rodado mayoritariamente con actores invidentes, y está libremente inspirada en el mundo surrealista del fotógrafo invidente esloveno Evgen Bavèar y el imaginario de Luis Buñuel: cine libre, radicalmente independiente, global y transversal. Por otro lado, Infinite Summer llega de la mano de un director más que conocido para los aficionados al Festival de Sitges: Miguel Llansó. La película nos sitúa en una playa estonia, en la que las vacaciones de tres jóvenes se convertirán en un misterio transhumanista. Una exploración de la juventud, la sexualidad y la amistad con los giros surrealistas a los que nos tiene acostumbrados el director madrileño.
En la sección Panorama tendremos una coproducción española y mexicana filmada en Jalisco destinada a convertirse en una de las cintas más inquietantes de esta edición del Festival. Dirigida por Adrián Araujo, Estela es la historia de una pareja que decide mudarse a una mansión frente a un lago, en busca de una tranquilidad que les permita convertirse en padres. Su obsesión termina por atraer al fantasma de una niña que busca una madre. Además de Estela, también tendremos en Panorama Historias de Halloween, lo último de Kiko Prada. Trata sobre el periplo de Luis, quien en una noche de Halloween termina en un viejo anticuario que esconde muchos secretos. La película cuenta con un gran reparto coral en el que encontramos nombres como los de Macarena Gómez, Christian Thomas y Javier Botet.
En Anima’t también tendremos otra coproducción, en la que en este caso participan España, Argentina, Perú, Brasil, Ecuador y Colombia. Estamos hablando de Dalia y el Libro Rojo, de David Bisbano, una cinta de animación fantástica en la que Dalia se convertirá en parte del libro que estaba escribiendo su padre fallecido, enfrentándose cara a cara con los personajes que había creado.
Recuperando cine español de culto
En Julio ya avanzamos que dedicaríamos una retrospectiva dedicada a la figura de León Klimovsky y también que recuperaríamos algún clásico de culto del gran Jesús Franco. En el caso del primero, ya anunciamos las proyecciones de Dr. Jekyll y el hombre lobo y Último deseo. A ellas, se le suman dos de las grandes películas de vampiros que realizó el director nacido en Argentina pero que realizó la mayor parte de su obra en España: El extraño amor de los vampiros y La saga de los Drácula. Nos mantenemos en territorio vampírico con Las Vampiras, Drácula contra Frankenstein (4K) y El conde Drácula, obras de culto de Jesús Franco. A todos estos tesoros añadimos un título que encaja como anillo al dedo a leitmotiv feriante y circense de este año: Balada triste de trompeta, de Álex de la Iglesia.

Cortometrajes con sello nacional
A los largometrajes anunciados hay que añadirle un buen puñado de cortometrajes que se podrán ver en las distintas secciones del certamen sitgetano. En Sección Oficial, se proyectarán Imago, de Rafa Dengrá, Malet de Roger Danès y Alfred Pérez Fargas y Triangle de Joseph Díaz. Como sesiones especiales tendremos la presencia de Los comensales de Mj Fuentes, The Merchant de Gabriel Campoy y Guillem Lafoz y Tengo que acabar el puto TFM de Estíbaliz Burgaleta y Andrea Casaseca. La primera, recordemos, fue la ganadora de la primera edición del Concurso de Creación de Corto-Teaser WomanInFan.
La sección Anima’t – Curts contará con un total de cuatro producciones nacionales: The Hunt de Diogo Costa, Crimson Harbor de Victor Bonafonte, When It Comes (It Will Have Your Eyes) de Izibene Oñederra y La valla de Sam Orti. Por último, destacar también la presencia del cortometraje hispano-andorrano El mal donat, de Hector Mas y Alfons Casal, que participará en Noves Visions – Curts.
Cine español en Brigadoon
Siguiendo con la temática de cortometrajes nacionales, en la sección Brigadoon podemos encontrar una selección más que interesante, que además competirán por el Premio Brigadoon Paul Naschy. Son un total de cuatro: El Cristo de la Calavera de Chus Lara, Voyager de Pablo Pagán, The Harvest, de David Barrera y Manuel Carballo y Céntrico, de Luso Martínez.
En cuanto a largometrajes, hay que destacar la proyección de La tumba de la isla maldita (1973), de Julio Salvador y Ray Danton, que se proyectará como una sesión homenaje a Teresa Gimpera. También estarán presentes los documentales, empezando por José Lifante, una aventura en el cine, que dirige David García Sariñena. Otro documental que se proyectará será Este será el último. Naxo Fiol y su camarita de Carlos J. Lafuente Cerdán y Xavier Gullaumes que estará en una sesión acompañado del cortometraje El fantasma de la mediocridad de Naxo Fiol. Por último, en una sesión organizada por CineAsia podrá verse Los albores del Kaiju Eiga de Jonathan Bellés.

Sitges Family
En Sitges Family también podemos encontrar una buena cantidad de propuestas españolas. En cuanto a largometrajes, tendremos la presencia de Superklaus, de Steve Majaury y Andrea Sebastiá, una coproducción entre España y Canadá que nos cuenta la historia de Papá Noel que, tras golpearse la cabeza, se cree un superhéroe y se enfrenta a un empresario obsesionado con vender juguetes.
En cuanto a cortometrajes, la selección es muy extensa, llegando a los siete títulos nacionales: La gran cita de Conej de Pablo Río Gómez, Flocky de Esther Casas Roura, Gizaki de Xanti Rodríguez, El atrapasueños, de Guillermo Patrikios, Cuando llegue la inundación, de Antonio Lomas Domingo, Sincopat, de Pol Diggler, Un placer (A pleasure), de Sonia Estevez, Buffet Paradís, de Héctor Zafra y Santi Amézqueta y Malas hierbas, de Cristina Merino.
SOFC
‘Bodegón con fantasmas’ – Enrique Buleo (Estreno Mundial)
‘Daniela Forever’ – Nacho Vigalondo (Estreno Europeo)
‘Luna’ – Alfonso Cortés-Cavanillas (Estreno Mundial)
‘Rich Flu’ – Galder Gaztelu-Urrutia (Estreno Mundial)
‘Una ballena’ – Pablo Hernando (Estreno Europeo)
Sitges Collection
‘Apocalipsis Z: El principio del fin’ – Carles Torrens (Estreno Mundial)
‘El llanto’ – Pedro Martín-Calero
‘Mariposas, negras’ – David Baute (Estreno Español)
Noves Visions
‘Centaures de la nit’ – Marc Recha (Estrena Mundial)
‘Infinite Summer’ – Miguel Llansó (Estreno Español)
Anima’t
‘Dalia y el Libro Rojo’ – David Bisbano (Estreno Mundial)
Panorama
‘Estela’ – Adrián Araujo (Estreno Mundial)
‘Historias de Halloween’ – Kiko Prada
Sitges Clàssics
‘Drácula contra Frankenstein’ (4K) – Jesús Franco
‘Dr. Jekyll y el hombre lobo’ – León Klimovsky
‘El conde Drácula’ – Jesús Franco
‘El extraño amor de los vampiros’ – León Klimovsky
‘La saga de los Drácula’ – León Klimovsky
‘Las vampiras’ – Jesús Franco
‘The Birthday’ (4K) – Eugenio Mira
‘Último deseo’ – León Klimovsky
‘Balada triste de trompeta’ – Álex de la Iglesia
Cortometrajes
‘Crimson Harbor’ – Víctor Bonafonte (Anima’t)
‘El mal donat’ – Hector Mas y Alfons Casal (Noves Visions)
‘Imago’ – Rafa Dengrá (SOFC)
La valla – Sam Orti (Anima’t)
‘Los comensales’ – MJ Fuentes (Sesiones Especiales)
‘Malet’ – Roger Danès y Alfred Pérez Fargas (SOFC)
‘Tengo que acabar el puto TFM’ – Estíbaliz Burgaleta y Andrea Casaseca (Sesiones Especiales)
‘The Merchant’ – Gabriel Campoy y Guillem Lafoz (Sesiones Especiales)
‘Triangle’ – Joseph Díaz (SOFC)
‘When It Comes (It Will Have Your Eyes)’ – Izibene Oñederra (Anima’t)
Brigadoon
‘Céntrico’ – Luso Martínez (Cortometrajes)
‘El Cristo de la Calavera’ – Chus Lara (Cortometrajes)
‘El fantasma de la mediocridad’ – Naxo Fiol (Cortometrajes)
‘Este será el último. Naxo Fiol y su camarita’ – Carlos J. Lafuente Cerdán & Xavier Gullaumes (Largometrajes Documental)
‘José Lifante, una aventura en el cine’ – David García Sariñena (Largometrajes Documental)
‘La tumba de la isla maldita’ – Julio Salvador & Ray Danton (Largometrajes)
‘Los albores del Kaiju Eiga’ – Jonathan Bellés (Mediometrajes)
‘The Harvest’ – David Barrera y Manuel Carballo (Cortometrajes)
‘Voyager’ – Pablo Pagán (Cortometrajes)
Sitges Family
‘Cuando llegue la inundación’ – Antonio Lomas Domingo (Cortometrajes)
‘El atrapasueños’ – Guillermo Patrikios (Cortometrajes)
‘Flocky’ – Esther Casas Roura (Cortometrajes)
‘Gizaki’ – Xanti Rodríguez (Cortometrajes)
‘La gran cita de Conej’ – Pablo Río Gómez (Cortometrajes)
‘Sincopat’ – Pol Diggler (Cortometrajes)
‘Superklaus’ – de Steve Majaury & Andrea Sebastiá (Largometrajes)
‘Un placer (A pleasure)’ – Sonia Estevez (Cortometrajes)
‘Malas hierbas’ – Cristina Merino (Cortometrajes)
‘Buffet Paradís’ – Héctor Zafra y Santi Amézqueta (Cortometrajes)
Sitges2024. Primeros títulos e invitados estrella: comienza la cuenta atrás

Cada vez queda menos para dar el pistoletazo de salida a la 57ª edición del SITGES – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya y ya podemos anunciar una primera batería de títulos como ‘Terrifier 3’, ‘Exhuma’, ‘Azrael’, ‘El baño del diablo’ o ‘A Different Man’ y de nombres como los de Quentin Dupieux, Carles Torrens, Kiyoshi Kurosawa, Soi Cheang o Pablo Hernando. También anunciamos nuevos premiados de la talla de Nick Frost, Corey Feldman, Christophe Gans y Fred Dekker.
Menos de tres meses para el inicio de la 57ª edición del SITGES – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. Ángel Sala y Mònica Garcia i Massagué, Director Artístico del certamen y Directora de la Fundación, han presentado hoy en la Fábrica Moritz de Barcelona los primeros títulos que formarán parte de esta nueva edición y han confirmado nuevos invitados de lujo.
Nick Frost se suma al anunciado Mike Flanagan como uno de los galardonados con el Premio Honorífico Màquina del Temps. El actor y guionista británico empezó su carrera interpretativa en la fantástica serie ‘Spaced’, pero su salto a la fama a nivel internacional no llegaría hasta Zombies Party (2004), el brillante inicio de la Trilogía del Cornetto de Edgar Wright, que coprotagonizó junto a Simon Pegg. El resto de las películas de la saga, Arma Fatal (2007) y Bienvenidos al fin del mundo (2013), sirvieron para encumbrarlo como uno de los actores británicos más hilarantes de los últimos tiempos.
También nos rencontraremos con Corey Feldman, actor estadounidense que también recibirá el Premio Honorífico Màquina del Temps. De este modo, el Festival de Sitges homenajea la carrera de uno de los actores clave del cine fantástico. Su carrera de casi cincuenta años le ha llevado a prácticamente una veintena de grandes éxitos en taquilla en cada década desde los años 70 con Los pasajeros del tiempo y el clásico de Disney Tod y Toby, pasando por los años 80 con múltiples éxitos desde Gremlins hasta Jóvenes ocultos, los años 90 con Las Tortugas Ninja o Maverick, y los años 2000 con el célebre título de culto The Birthday, de Eugenio Mira, y su reciente documental de producción propia My Truth. En paralelo a una exitosa carrera musical, su trayectoria fílmica continua con tres nuevas películas de inminente estreno, incluida la presentación de la restauración de la mencionada The Birthday.

Siguiendo con esta temática ochentera, también podemos anunciar la presencia de otros invitados que nos hacen especial ilusión, como es el caso de Heather Langenkamp (inmortal protagonista de Pesadilla en Elm Street’), otro de los flamantes Premios Màquina del Temps de esta edición. Más allá de su inolvidable rol como Nancy Thompson en la saga de Freddy Krueger, la actriz norteamericana ha participado en otros grandes filmes de género como Star Trek Into Darkness (2012) o Shocker (1989). También nos hace mucha ilusión la visita de Courtney Gains y John Franklin, los legendarios Malachai e Isaac de Los chicos del maíz, una de las grandes sagas de terror de culto de las últimas décadas.

Otro de los Premios Honoríficos Màquina del Temps que ya podemos desvelar es el del director, guionista y productor estadounidense Fred Dekker, que también recibirá dicho galardón. El californiano saltó a la fama en 1986, contribuyendo con la historia original que inspiraría a la saga de terror ‘House’. Ese mismo año se estrenó como director con el título de culto El terror llama a su puerta y un año después, también en calidad de director, colaboró por primera vez con Shane Black, quien se encargó del guion de Una pandilla alucinante. Como director, también participó en la saga RoboCop, dirigiendo una tercera parte que tuvo a Frank Miller como guionista. En 2018 se invertirían los papeles en Predator, con Shane Black como director y Fred Dekker como guionista. Con este premio, el Festival de Sitges homenajea una figura fundamental para algunas de las sagas de terror más reconocidas de las últimas décadas.
Terminamos con los anuncios de los galardonados con el Premio Honorífico Màquina del Temps con uno de los grandes directores de culto del cine de género italiano: Ovidio G. Assonitis. El director, productor, guionista y ejecutivo italiano (aunque nacido en Egipto) empezó su carrera en el cine como ejecutivo de una compañía de distribución. A finales de los años 60 empieza a producir títulos de género, tanto giallo como distintos tipos de explotaiton. En el año 1974 se estrena como director con Beyond the Door (título estrenado en España como ‘Poder maléfico’, y que podrá verse durante el Festival) y a partir de este momento iría intercalando producciones como Laure (1976) o The Visitor’(1979) con direcciones propias como Tentacles (1977) o Piraña II: Los vampiros del mar (1981). Con este premio, el Festival de Sitges celebra una carrera multifacética, así como su rol clave en el desarrollo del cine de género italiano.

Otro premiado que podemos desvelar, en este caso receptor del Premio Nosferatu, es el actor italiano Fabio Testi. Con este galardón, reivindicamos una larga carrera en el cine de género italiano desde finales de la década de los sesenta, transitando por el western, el poliziesco, el giallo… En este sentido, sus títulos más destacados podrían incluir a ¿Qué habéis hecho con Solange? (1972), Revolver (1973), Los cuatro del apocalipsis (1975) y Luca el contrabandista (1980) de Lucio Fulci o Tráfico de menores (1978) de Alberto Negrín. Más allá del género, ha colaborado con algunos de los grandes directores del siglo XX como Vittorio De Sica o Andrej Zulawski.
Por su parte, la Federación Internacional de Festivales de Méliès ha decidido otorgar el Premio Méliès Career al cineasta francés Christophe Gans. Desde El libro de los muertos (1993), su ópera prima, el director se convirtió en uno de los grandes referentes del cine fantástico europeo. Posteriormente, películas como El pacto de los lobos (2001) o Silent Hill (2006) se volvieron clásicos de culto instantáneos para los aficionados al cine de terror. Su nombre se suma al de una ilustre lista de galardonados que incluye los nombres de Paco Plaza, Lucile Hadzihalilovic o Álex de la Iglesia.
Una de las partes más fundamentales para un buen Festival es la presencia de un jurado de entidad y este año, cómo no, volvemos a estar orgullosos de los representantes elegidos para juzgar las películas seleccionadas en Sección Oficial a Competición (SOFC). Los responsables de dar el máximo galardón serán los ya mencionados Christophe Gans y Fred Dekker, la cineasta española Carlota Pereda, el escritor y músico británico Stephen Thrower y la directora del Fantastic Fest Lisa Dreyer.
El mejor cine fantástico nacional
Los numerosos aficionados a los zombies que acuden cada año al Festival de Sitges pueden estar de enhorabuena, ya que podemos confirmar la proyección de una de las producciones españolas (con importante participación catalana) de este género más esperadas de los últimos años. ‘Apocalipsis Z: El principio del fin’, adaptación del libro homónimo de Manuel Loureiro, podrá verse durante el Festival. Estamos ante una historia de infectados rabiosos, sí, pero también de duelo, de un viaje de supervivencia tanto físico como emocional y todo ello aderezado con acción, tensión y por supuesto, un poco de sangre… La dirige uno de nuestros cineastas más internacionales, Carles Torrens.
Otro título español que promete dar mucho que hablar es Una ballena que llega de la mano de Pablo Hernando. Ingrid Garcia Jonsson protagoniza en el papel de una asesina a sueldo despiadada, capaz de infiltrarse y desaparecer sin dejar ningún tipo de rastro. Pero este poder viene de otro mundo, un lugar habitado por criaturas monstruosas y del que cada vez emerge menos humana. El reparto lo completan nombres tan destacados como Ramón Barea o Kepa Errasti.

Sospechosos habituales
La proyección de ‘Rubber’ en 2011 convirtió instantáneamente a Quentin Dupieux en uno de los directores más queridos por los fans de Sitges. El francés se confirmó desde entonces en una presencia constante en el Festival, presentando grandes éxitos como La chaqueta de piel de ciervo (2019) o Mandíbulas (2020). En esta edición, el francés regresa a Sitges con The Second Act, una suerte de cine dentro de cine que difumina los límites entre realidad y ficción y que abrió la última edición del Festival de Cannes. Además, cuenta con un reparto de lujo encabezado por Léa Seydoux, Louis Garrel, Vincent Lindon y Raphaël Quenard. Imprescindible para los numerosos fanáticos del particular cineasta francés que ofrece una de sus obras más reflexivas (y autorreflexivas).

Otro «sospechoso habitual” que promete volver a dar mucho que hablar es Soi Cheang, quizás el gran referente del thriller hongkonés contemporáneo. En esta ocasión presentará Twilight of the Warriors: Walled In, filme que se proyectó en sesión de Medianoche en la pasada edición del Festival de Cannes. Este neo-noir repleto de acción y artes marciales empezó como un proyecto que iba a ser codirigido nada más y nada menos que por Johnnie To y John Woo. Finalmente, el director de Limbo tomó las riendas del proyecto y la película ha sido un absoluto éxito comercial en Hong Kong, convirtiéndose en la segunda película más taquillera de su historia. Se trata, sin duda, de una de las mejores cintas de acción del año y su proyección en el Auditori promete ser de las que se recuerdan durante muchos años.
Allá por el 2014, la película ‘Goodnight Mommy’ impactaba al público de Sitges. Firmada a cuatro manos por Severin Fiala y Veronika Franz, no sólo la audiencia se enamoró de la película, sino que la pareja austríaca también se enamoró del festival, presentando desde entonces todos sus largometrajes a concurso. Este año no podía ser diferente y su último trabajo, El baño del diablo, presentada en la Berlinale, podrá verse también en el certamen sitgetano. En esta ocasión, estamos ante un ejemplo de drama histórico terrorífico sobre el suicidio de las mujeres en el siglo XVIII, ofreciendo un retrato oscuro pero hermoso sobre la depresión femenina en la Austria de los inicios de la Edad Moderna.
También tendremos lo último de Alice Lowe, directora de ‘Prevenge’ (2016), película que se llevó una Mención Especial en la sección Noves Visions. Timestalker es una divertida cinta de viajes temporales en la que una mujer del siglo XVII se irá reencarnando cada vez que se enamore del hombre equivocado. Protagonizada por Alice Lowe, el filme tiene un reparto de lujo con nombres como Nick Frost y Jacob Anderson, entre otros.
Otro título que los aficionados de Sitges muy probablemente vayan a recordar es ‘Cheap Thrills’, que causó furor en su paso por el Auditori en 2013. Su director, E. L. Katz regresa a Sitges para presentar su última película Azrael, un filme que está dando mucho que hablar desde su premiere en el South by Southwest (SXSW). En ella una joven (interpretada por Samara Weaving, que ofrece un auténtico tour de force) escapa a su encierro y deberá ser sacrificada para apaciguar un antiguo mal que habita en lo más profundo de las tierras salvajes que la rodean. Deliciosa mezcla de folk y survival horror ambientada en un mundo en el que nadie habla, lo que convierte a la actriz australiana en una auténtica scream queen despojada del grito.

El cine más fantástico de todo el mundo
El Festival de Sitges ha sido siempre un lugar de encuentro para el mejor cine de género de cualquier rincón del mundo. Una de las películas evento del año será el desembarco de Terrifier 3 en el Auditori. Vuelven las macabras fechorías del terrorífico payaso Art the Clown, que volverá a hacer de las suyas esta vez durante el período navideño. Damien Leone se mantiene al timón de la saga dirigiendo esta tercera parte que vuelven a protagonizar David Howard Thornton y Lauren LaVera.
Tras proyectarse en Sundance y Berlinale llega muy en conjunción con nuestra temática de este año, A Different Man, de Aaron Schimberg, una producción de A24 que protagoniza Sebastian Stan, actor de moda al que hemos visto como el Winter Soldier de Marvel en la saga de Capitán América, pero también como un joven Donald Trump en The Apprentice de Ali Abassi, proyectada en el último Festival de Cannes. La película cuenta la odisea de un actor aspirando a alcanzar el estrellato que decide someterse a una cirugía para corregir los tumores en su rostro y de este modo conseguir más papeles. Sin embargo, la falta de ofertas tras el procedimiento y una obra de teatro inspirada en su apariencia interior, despertarán en él una obsesión que lo empujará al límite y lo llevará a hacer todo por recuperar lo que pudo haberle pertenecido desde el inicio.
Si hay un país que es conocido por su cine fantástico, este es Francia, que este año cuenta con algunas de las grandes sensaciones del cine de género de esta primera mitad de año, empezando por Mads que promete ser una de las grandes sensaciones de este año. Se trata del último trabajo del cineasta francés David Moreau, a quien los
fans del terror recordarán por ser el codirector de Ellos (Ils), una cinta que causó furor en su paso por Sitges en el año 2006. Ahora nos propone un solo plano secuencia y un viaje que se torna surrealista son los ingredientes de esta cinta de terror que destaca por un reparto joven encabezado por las actrices Lucile Guillaume y Laurie Pavy. Por otro lado, Emma Benestan presenta Animale, su segunda película. En Camargue, región francesa conocida por sus espectáculos de toros, Nejma (interpretada por Oulaya Amamra) se entrena sin descanso para ganar una competición anual dominada por hombres. Todo se torcerá cuando, en plena temporada de espectáculos, varias personas desaparecen y empieza a correr el rumor de que una bestia salvaje está al acecho…
Uno de los países que ha ganado más protagonismo en el Festival en los últimos años es Corea del Sur. En este primer avance, podemos anunciar hasta tres títulos, destacando primero a una de las grandes sensaciones del cine de terror asiático en esta primera mitad de año: Exhuma. El filme dirigido por Jang Jae-hyun tuvo su premiere
mundial en la Berlinale y poco después se estrenó en Corea del Sur, siendo uno de los mayores éxitos de taquilla de su historia (superando los 12 millones de espectadores para un total de más de 80 millones de dólares recaudados). Se trata de una de las mejores muestras de terror sobrenatural de los últimos años y también cuenta con Choi Min-sik, uno de los actores más queridos para los fanáticos de Sitges desde su inolvidable papel protagonista en Oldboy. A ella, se le suman dos películas más que también prometen dar mucho que hablar: Handsome Guys y Noise. La primera es un remake dirigido por Nam Dong-hyub de la cinta canadiense Tucker and Dale vs Evil (Mejor Película en la Sección Panorama 2010). Handsome Guys se mantiene tan hilarante como el original y además explora los elementos sobrenaturales que en versión de Eli Craig quedaban más en segundo plano. Por su parte, Noise es un thriller de terror dirigido por Kim Soo-jin sobre una mujer atormentada por un ruido de fondo que escucha constantemente y que relaciona con la misteriosa desaparición de su hermana.
De Hong Kong llega Peg O’ My Heart una terrorífica cinta que firma y protagoniza Nick Cheung, una de las grandes estrellas de la televisión y el cine de Hong Kong. En ella, un taxista empieza a tener graves problemas para dormir, suponiendo un peligro para sí mismo, así como para sus clientes. Un día, una de sus clientes será una psiquiatra que, afectada por problemas de sueño similares, empezará a investigar el caso por su cuenta.
Desde Irlanda llega una de las sorpresas del cine de terror de esta primera mitad de año. Se trata de Oddity, que firma Damian Mc Carthy. Objetos malditos, médiums y una atmósfera realmente inquietante han hecho de esta película una de las sorpresas del cine de terror en la primera mitad del año, conquistando al público en South by Southwest (SXSW) hasta el punto de llevarse el Premio del Público en la sección Midnighter. Krazy House llega también desde Europa, en este caso Países Bajos. En este caso, nos alejamos del terror con una sátira sobre las comedias americanas de los años 80 y los miedos de la Guerra Fría que cuenta con un reparto de categoría que incluye a Alicia Silverstone, Kevin Connolly y, de nuevo, Nick Frost. Muy cerca, de Gran Bretaña, llega Sister Midnight del director indio pero afincado en Inglaterra Karan Kandhari. La película, presentada en la Quincena de los Realizadores del Festival de Cannes, nos sitúa justamente en su India natal, y nos cuenta la historia de un
matrimonio concertado que entra poco a poco en una espiral de oscuridad. Una historia de autorrealización con toques de humor que supone una aportación muy interesante al cine fantástico en lengua hindi.
Otro país europeo representado será Polonia, con la proyección de lo último del cineasta Bartosz M. Kowalski (conocido sobre todo por Playground, su ópera prima). Night Silence (Cisza Nocna) es la historia de Lucjian, un prestigioso actor jubilado que entra (en un principio de forma temporal) en una residencia de ancianos. Aunque en un principio todo el mundo parece muy amigable, poco a poco empezará a experimentar extraños sueños y visiones que irán difuminando cada vez más su percepción de lo que es real y lo que no.
El Festival de Sitges siempre apuesta por el mejor fantástico latinoamericano y Mi bestia, de la directora colombiana Camila Beltrán es una buena prueba de ello. Ambientada en Bogotá en el año 1996, la película cuenta la historia de Mila, una niña de 13 años aterrada por el rumor que circula de que, en el próximo eclipse de Luna, vendrá el Diablo. Todo a su alrededor empieza a volverse más extraño, incluso siente que ella también está cambiando: ¿No será ella ese diablo que todo el mundo está esperando?
Y por supuesto no podían faltar más propuestas estadounidenses que se suman a las ya mencionadas. Una de ellas es A Desert, una película de terror sobre un fotógrafo de lugares abandonados con tintes de neo-noir y elementos propios de la road movie que ofrece una atmósfera inquietante y unos efectos visuales muy potentes. Por su parte, Dead Mail, codirigida por Joe DeBoer y Kyle McConaghy presenta una estética documental que se mezcla con el slasher, hablándonos sobre un caso en los años 80 en el que una misteriosa nota llega a una oficina de correos. Una película muy ochentera tanto en su trama como en su estética. Otro título que podemos
anunciar es Shelby Oaks el esperado debut en el largometraje del crítico y creador de contenido de Ohio Chris Stuckmann. El filme se inspira en la misteriosa desaparición de los youtubers llamados Paranormal Paranoids, arrancando con la aparición de una última cinta que recibe una chica llamada Riley, que empezará a obsesionarse y a pensar que quizás los demonios imaginarios de su infancia eran más reales de lo que piensa… Por último, el director alemán Tilman Singer, autor del título de culto Luz, firma Cuckoo, una coproducción estadounidense y alemana que promete convertirse en una película de culto. En ella, seguimos a Gretchen (interpretada por Hunter Schafer), una joven que viaja con su padre y su madrastra a un pequeño pueblo de los Alpes alemanes, donde empezarán a suceder cosas extrañas. El reparto incluye otros nombres de primer nivel como Dan Stevens, Jessica Henwick o Greta Fernández.
Más allá del fantástico
El Festival de Sitges es también un lugar de encuentro para aquellos géneros limítrofes con el fantástico. En este sentido, el thriller francés promete ser uno de los grandes protagonistas de esta edición, con títulos como Night Call que dirige Michiel Blanchart. En ella, Mady es un joven estudiante de día y para ganarse la vida, trabaja de cerrajero de noche. Un día, abrirá la puerta equivocada, convirtiéndose en cómplice de un delito a gran escala. También desde Francia llega The Kingdom que firma Julien Colonna. La película nos sitúa en el año 1995, y seguimos los pasos de Lesia, una niña de 15 años que vive tranquila hasta que vuelve a vivir con su padre, un conocido jefe criminal. Una guerra entre bandas estallará y pondrá a prueba tanto su malograda relación como su capacidad de supervivencia.
Otro thriller muy apetitoso para los aficionados de Sitges es Steppenwolf, la última película del director kazajo Adilkhan Yerzhanov. Presentada en el Festival de Róterdam, se trata de una de las películas más nihilistas y despiadadas que han pasado por Sitges estos últimos años. Una introducción, por la puerta grande, a la obra de uno de los directores de cinematografías periféricas más interesantes del panorama cinematográfico actual.
Siguiendo en el mismo género, aunque en este caso con tintes de terror, este año tenemos el regreso de uno de los grandes maestros japoneses: Kiyoshi Kurosawa nos traerá su último trabajo, Cloud. El nipón vuelve a tratar los horrores y peligros de internet (tema con el que aterrorizó a Sitges en 2001
con ‘Kairo’) con la historia de un joven que trata de ganar dinero revendiendo productos a través de internet. Poco a poco irán pasando sucesos sospechosos a su alrededor y su vida cotidiana se verá alterada de formas escalofriantes.
Por último, otro “repetidor” regresa al Festival para presentar su último trabajo: se trata de Jean Luc Herbulot, director nacido en la República del Congo y que hace dos años presentó Saloum en Noves Visions. En esta ocasión, el cineasta presenta Zero una producción estadounidense en la que dos americanos terminan en Dakar, Senegal, con bombas pegadas a su cuerpo y 10 horas para descubrir porqué y lograr desactivarlas para seguir con vida.
La mejor animación de la temporada
Como cada año, el Festival de Sitges vuelve a ser un lugar de reunión para la animación más fantástica y también irreverente del panorama internacional. Este es el caso de Spermageddon, una comedia desenfadada e hilarante sobre el despertar sexual en la adolescencia, en la que unos espermatozoides deberán competir en una carrera en la que sólo puede ganar uno. Nuestro querido Tommy Wirkola hace dupla con Rasmus A. Sivertsen para esta delirante propuesta de animación.

Otra propuesta que promete ser de las más inventivas y fascinantes del certamen es Schirkoa: In Lies We Trust, una producción francesa que llega de la mano del director indio Ishan Shukla. El cineasta nos presenta una sociedad en la que todo el mundo lleva cajas en la cabeza con tal de eliminar cualquier diferencia. En este contexto,
empieza a circular el rumor de que existe una tierra casi mítica en la que la libertad es total. Combinando animación 3D y 2D y un sorprendente plantel de voces que incluye las de Asia Argento, Lav Diaz y Gaspar Noé, Ishan Shukla nos ofrece una rareza reflexiva con ecos evidentes de 1984, de George Orwell.
Por su parte, el director suizo Claude Barras (conocido especialmente por la maravillosa La vida de Calabacín) presenta Sauvages, una emocionante y poética aventura ecológica sobre las graves consecuencias de la deforestación generalizada en la selva de Borneo. En ella, un niño, una niña y una cría de orangután desafiarán todos los obstáculos para defenderse de esta salvaje destrucción.
Hablando de animación no podía faltar alguna propuesta japonesa, maestros absolutos del medio a nivel mundial. Ghost Cat Anzu se estrenó en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes y se trata, sin duda, de una de las propuestas de anime más interesantes del año. Nobuhiro Yamahita y Yôko Kuno dirigen esta historia sobre una niña de 11 años y su amistad con el gato fantasma de su abuelo.
La animación china gana enteros como una de las grandes potencias a nivel mundial. El año pasado tuvimos la proyección de Deep Sea, un filme sobrecogedor
a nivel visual y este año tendremos a The Umbrella Fairy y The Storm como representantes del gigante asiático. Estas películas dirigidas respectivamente por Shen Jie y por Yang Zhigang tienen algunos de los elementos que gustan tanto de la animación china: un aspecto visual y técnico impecable y una historia fantástica que bebe de la mitología del país.
Para terminar, el último título de animación que podemos anunciar es una película que supone un punto de inflexión para la cinematografía de su país. Presentada en el Festival de Annecy, Diplodocus es la primera película de animación en 3D de la historia de Polonia. Dirigida por Wojtek Wawszczyk y basada en el legendario cómic de Tadeusz Baranowski, nos cuenta la historia de un dinosaurio que emprende una aventura para salvar a sus padres, que han desaparecido en misteriosas circunstancias.
Los documentales más fantásticos
En cuanto a la no-ficción, regresa uno de los directores más habituales de Sitges en los últimos años. Alexandre O. Philippe, responsable de 78/52: La escena que cambió la historia del cine (2017) o Memory: los orígenes de Alien (2019) presentará, en esta ocasión, la premiere española de Chain Reactions, un documental sobre La matanza de Texas (1974) que cuenta con las intervenciones del maestro del terror Stephen King, cineastas ilustres como Takashi Miike o Karyn Kusama, del actor Patton Oswalt o la experta en cine de terror Alexandra Heller-Nicholas, jurado el año pasado en la SOFC.

Otra propuesta fascinante que podrá verse es el documental Grand Theft Hamlet. Presentado en el South by Southwest, trata sobre dos actores en apuros que, durante la pandemia, decidieron escenificar la obra de Hamlet en el contexto del modo online conocido juego Grand Theft Auto. Sam Crane y Pinny Grylls dirigen este divertido e incisivo documental que también ofrece una historia sobre la creación artística en tiempos de crisis.
Por último, Exorcismo de Alberto Sedano explora el cine de género español después de la muerte de Franco, poniendo el foco en las películas que eran consideradas como “clasificadas S”, por su uso del sexo y la violencia. A través de entrevistas con directores, actores e historiadores, así como fragmentos de películas de Jess Franco, José Ramon Larraz o Ignacio Iquino entre otros, ‘Exorcismo’ reivindica un movimiento cinematográfico que no solo tuvo un profundo efecto en la sociedad y la historia del cine español, sino que también tuvo una gran influencia en el cine de género del resto del mundo.
Recuperando clásicos de culto
El Festival de Sitges homenajea este año al clásico Freaks (1932) de Tod Browning, que cuenta con una flamante edición restaurada. En su honor, se realizará un ciclo que pondrá el foco el poder transformador del cine fantástico, con películas que aborden el espacio del circo, las ferias… También se rendirá tributo a dos de los directores fundamentales en el desarrollo del cine de género en España: León Klimovsky y Jesús Franco. Del primero, ya podemos decir que se proyectarán Dr. Jekyll y el hombre lobo (1971) y Último deseo (1976), entre otras aún por anunciar. Siguiendo con los directores de culto, otro gran director del que podrá verse uno de sus clásicos es Ovidio G. Assonitis, del que se podrá ver el título de culto Chi sei?.
Por otro lado, podemos anunciar ya uno de los grandes “eventos” de esta edición: la proyección en 4K del título de culto The Birthday, que cumple su 20 aniversario. En la proyección estarán presentes tanto Corey Feldman, su protagonista, como Eugenio Mira, el director. Otra gran proyección para los aficionados al terror será la versión en 35mm de un indiscutible clásico del género como es La matanza de Texas de Tobe Hooper. Una oportunidad única para recuperar un título inmortal de la mejor forma posible.
También podemos anunciar ya las dos películas que formarán parte de “Catalunya Imaginària”, iniciativa dentro de Sitges Classics que pretende reivindicar algunos títulos clásicos del cine de género catalán. Las selecciones de este año serán Pastel de sangre’ (1971), una película de terror episódica dirigida por Francesc Bellmunt, Jaime Chávarri, Emilio Martínez-Lázaro y José María Vallés; y Acosada (1985), cinta de terror de Sebastià D’Arbó, con Victoria Vera en el papel protagonista.
Primeros títulos en Brigadoon
Este año la sección Brigadoon repite en la sala Llevant en el Hotel Meliá Sitges, para ofrecernos una selección cargada de joyas clásicas del cine de género a descubrir (o redescubrir), documentales y también una sección competitiva de cortometrajes (en la que se otorga el Premio Brigadoon Paul Naschy) con algunos de los títulos de
terror más interesantes y descarados del año.
En cuanto a largometrajes, se podrá ver Traumatika, una historia de posesiones infernales que firma Pierre Tsigaridis (que ya estuvo en el Festival presentando Two Witches). También tendremos la proyección de Dick Dynamite 1944 la última locura del británico Robbie Davidson en la que Dick deberá enfrentarse a científicos nazis que planean convertir en zombis a la población de Nueva York; y Marisa y Gomoso una irreverente comedia argentina que llega de la mano de Pablo Parés.
En el apartado de no-ficción, podremos descubrir la increíble carrera del director de culto estadounidense Albert Pyun en Albert Pyun: King of Cult Movies de la directora Lisa D’Apolito y los aficionados al formato físico no pueden perderse Boutique: to Preserve and Collect de Ry Levy, un documental que repasa la historia de los medios físicos y su rol en la restauración y preservación de un cine que de otra forma se hubiera perdido.
Niñxs, cámaras… acción!
Hemos anunciado la puesta en marcha de Kids en Acció, un proyecto impulsado por Acció Cinema, de Catalunya Film Festivals, la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo y el Sitges Festival Internacional.
Se trata de un programa ideado para el público infantil y juvenil donde, a través de una selección de títulos, se tratan temáticas sociales, como la pobreza, la infancia en riesgo de exclusión, la vulnerabilidad por razón de género, etc. Además, la selección responde a los valores impulsados por WomanInFan y su voluntad de visibilizar el trabajo de las mujeres creadoras dentro del género fantástico, aportando el mayor número posible de películas dirigidas por mujeres.
Cada proyección irá precedida de la presentación a manos de una ONG invitada, con sede en Sitges o Garraf, encargadas de proyectos para abordar las temáticas tratadas. Habrá sesiones tanto familiares como escolares, donde contaremos con la presencia del alumnado de las escuelas e institutos de Sitges.
Los libros del festival
El 1973 se estrenó la primera película de terror dirigida por una mujer en España. El filme era ‘Vera, un cuento cruel’ y su responsable Josefina Molina. Más de cincuenta años más tarde solo una veintena de directoras se ha aproximado al género en nuestro país. Qué factores políticos, sociales y culturales han influido en hacer del fantástico un terreno de abrumadora autoría masculina forman parte del análisis del nuevo volumen de WomanInFan, centrado en la producción europea, y titulado Horror Girls. WomanInFan Europa. El título rinde homenaje al desaparecido historiador cinematográfico David J. Skal, que se definia como un “monster boy”. En este sentido, el volumen expone a las pioneras y referentes ‘horror girls’ europeas con un foco especial en cuatro filmografías: España, Francia, Alemania e Italia.
El volumen saldrá a la venta en el mes de octubre, durante el Festival, y en él participan Mònica Garcia Massagué (que también actúa cómo coordinadora), Alexandra Heller-Nicholas, Ángel Sala, Olivia Cooper-Hadjian, Marcus Stiglegger y Manlio Gomarasca.
¿Qué nos lleva a realizar un estudio sobre un puñado de filmes con las temáticas de la feria, del circo y del género de terror como ejes? El cine ha sabido captar esa esencia intrigante del circo esencialmente a través de dos géneros: el melodrama y el terror, como gemelos siameses, uno trágico y circunspecto y el otro histriónico y malcarado. El circo concentra todo lo necesario para describir el viaje iniciático a través de un relato donde cada uno de los componentes de la comunidad son un atributo —solo uno— de un último héroe. El payaso, la domadora, el equilibrista y la funambulista son un gigante que duerme cuando viaja, se despereza de madrugada y cada semana cobra vida en un lugar diferente. en su palacio de telas y lona.
Disfruten con La feria de las sombras: fantasmagorías, fenómenos y circos en el cine de terror de un paseo por un descampado iluminado con añejas bombillas, un sendero marchito entre carromatos de la mano de Mònica Garcia i Massagué, Pepe Aracil, Jorge Loser, Xavi Sánchez Pons y Lluis Rueda, una troupe coordinada por Ángel Sala y Jordi Sánchez-Navarro.
Listado de títulos anunciados de Secciones Oficiales
‘A Desert’ – Joshua Erkman (Estados Unidos)
‘A Different Man’ – Aaron Schimberg (Estados Unidos)
‘Apocalipsis Z: El principio del fin’ – Carles Torrens (España)
‘Animale’ – Emma Benestan (Francia, Bélgica, Arabia Saudí)
‘Azrael’ – E. L. Katz (Estados Unidos)
‘Chain Reactions’ – Alexandre O. Philippe (Estados Unidos)
‘Cloud’ – Kiyoshi Kurosawa (Japón)
‘Cuckoo’ – Tilman Singer (Alemania / Estados Unidos)
‘Dead Mail’ – Joe DeBoer & Kyle McConaghy (Estados Unidos)
‘Diplodocus’ – Wojtek Wawszcyk (Polonia)
‘El baño del diablo’ – Severin Fiala & Veronika Franz (Austria)
‘Exhuma’ – Jang Jae-hyun (Corea del Sur)
‘Exorcismo’ – Alberto Sedano (España)
‘Ghost Cat Anzu’ – Nobuhiro Yamashita & Yoko Kuno (Japón)
‘Grand Theft Hamlet’ – Sam Crane & Pinny Grylls (Gran Bretaña)
‘Handsome Guys’ – Nam Dong-hyup (Corea del Sur)
‘Krazy House’ – Steffen Haars & Flip Van der Kuil (Países Bajos)
‘MadS’ – David Moreau (Francia)
‘Mi bestia’ – Camila Beltrán (Colombia)
‘Night Call’ – Michiel Blanchart (Francia, Bélgica)
‘Night Silence (Cisza Nocna)’ – Bartosz M. Kowalski (Polonia)
‘Noise’ – Kim Soo-jin (Corea del Sur)
‘Oddity’ – Damian Mc Carthy (Irlanda)
‘Peg O’ My Heart’ – Nick Cheung (Hong Kong)
‘Sauvages’ – Claude Barras (Suiza)
‘Schirkoa: In Lies We Trust’ – Ishan Shukla (Francia)
‘Shelby Oaks’ – Chris Stuckmann (Estados Unidos)
‘Sister Midnight’ – Karan Kandhari (Gran Bretaña)
‘Spermageddon’ – Rasmus A. Sivertsen & Tommy Wirkola (Noruega)
‘Steppenwolf’ – Adilkhan Yerzhanov (Kazajistán)
‘Terrifier 3’ – Damien Leone (Estados Unidos)
‘The Kingdom’ – Julien Colonna (Francia)
‘The Second Act’ – Quentin Dupieux (Francia)
‘The Storm’ – Yang Zhigang (China)
‘The Umbrella Fairy’ – Shen Jie (China)
‘Timestalker’ – Alice Lowe (Gran Bretaña)
‘Twilight of the Warriors: Walled In’ – Soi Cheang (Hong Kong)
‘Una ballena’ – Pablo Hernando (España)
‘Zero’ – Jean Luc Herbulot (Estados Unidos)
Clásicos
‘Acosada’ (1985) – Sebastià D’Arbó (España)
‘Beyond the Door’ (1974) – Ovidio G. Assonitis (Italia)
‘Dr. Jekyll y el hombre lobo’ (1971) – León Klimovsky (España)
‘La matanza de Texas’ (1974) – Tobe Hooper (Estados Unidos)
‘Pastel de sangre’ (1971) – Francesc Bellmunt, Jaime Chávarri, Emilio Martínez-Lázaro & José María Vallés (España)
‘The Birthday’ (2004) – Eugenio Mira (España)
‘Último deseo’ (1976) – León Klimovsky (España)
Brigadoon
‘Albert Pyun – King of Cult Movies’ – Lisa D’Apolito (Estados Unidos)
‘Boutique: To Preserve and Collect’ – Ry Levey (Estados Unidos)
‘Dick Dynamite 1944’ – Robbie Davidson (Gran Bretaña)
‘Marisa y Gomoso’ – Pablo Parés (Argentina)
‘Traumatika’ – Pierre Tsigaridis (Estados Unidos)
Diario de Serendipia en Sitges 2023: Décima cápsula

Con este artículo y el fotográfico, que ofrecemos conjuntamente, damos por cerrada esta edición del festival de Sitges, que a su vez cerramos, como es habitual y tanto nos gusta, en el Prado, viendo clásicos y películas antiguas. Lo mejor. Y si se trata de una canallada con la que el aforo se puede echar unas risas, pues mejor que mejor, por su sabor a catarsis. Pero también estuvimos en el Tramontana, donde su equipo nos trata tan bien, tan cómodos estamos y donde pudirmos ver la última de Brad Anderson, Blood; y finalmente, en el Prado revisamos el King Kong original de 1933 y el último descubrimiento relacionado con Santo, el enmascarado de plata, las escenas con desnudos de Los jinetes del terror, una inocente cinta de luchadores mexicanos y vaqueros que, con estos insertos se convertía en…Los leprosos y el sexo. Imposible pedir mejor fin de fiesta ¡Viva el Santo!

Mientras empezaba a ensayar el «lástima que terminó el festival de hoy«, Serendipia encaminaba sus pasos hacia la que había sido casi su segunda casa, la Sala Tramontana. La última visita. Y es que, nuevamente, y como venía siendo casi una constante en esta edición, también el último día se decantó por la alternativa menos mayoritaria. La mayoría se acomodó en el Auditori para celebrar un nuevo filme con Nicolas Cage, Dream Scenario (Kristoffer Borgli), al que le fue encomendada la labor de clausurar el certamen. Nada en contra, pero a Serendipia le apeteció más echarle un vistazo al último trabajo de Brad Anderson, viejo conocido del que había admirado El maquinista (2004), con producción española, pero al que ya empezó a seguir la pista desde la singular Sesión 9 (2001). Invitado al festival para recoger una Màquina del
Temps como reconocimiento a su carrera. Serendipia tuvo la ocasión de hacerse con su autógrafo (¿hemos dicho ya que la colección de Serendipia ha ganado 64 firmas más?), eterna alma de fan la nuestra, eso sí, siempre desde el respeto a la intimidad. ¿Qué menos que corresponder a su gentileza que viendo su último filme?
La carrera de Brad Anderson se ha fraguado más en televisión que en cine, pero ha ido dando alegrías a los amantes del séptimo arte con pequeñas incursiones de notable valor, como pueden ser Transsiberian (2008), La última llamada (2013) o Fractura (2019). En 2022 rodó la que nos llega ahora, Blood (que en todas partes es referida con el nombre del director como coletilla). Un bonito ejercicio de hibridación entre el drama familiar y el terror más… (¿creen que vamos a decir puro?): estricto. En la cinta, conoceremos a la enfermera y madre recientemente separada, Jess (magnífica Michelle Monaghan). Para seguir adelante y crear una buena vida para ella y sus criaturas, traslada a su hija, Tyler (Skylar Morgan Jones), y a su hijo pequeño, Owen (Finlay Wojtak-Hissong), a la granja de su familia. Es una casa antigua un poco alejada de todo, pero es la única opción que cuadra con su economía. El paisaje y el tono del arranque nos hace pensar que volvemos a estar ante una película de casas encantadas, pero no, es más original que eso. Es el tropo del vampirismo el que se va a ver transfigurado en manos de Anderson. Sigamos con el argumento. Poco después de mudarse a la granja, el perro de la familia (que el padre les había regalado a los niños) huye hacia el bosque. Los niños están angustiados y la madre está perdida. En las pelis de miedo los perretes lo tienen siempre crudo. El de Tyler y Owen regresa, pero muy trastornado. ¿Rabia? Sea lo que sea ataca a Owen, en una escena a la que Anderson le da un tratamiento realista y cruento. Tras ser mordido en el cuello, también el pequeño se infectará. Es trasladado al hospital en el que trabaja Jess, pero su estado es crítico, nada parecen hacer los cuidados de los que la propia madre se encarga. Languidece y languidece, hasta que despierta repentinamente y busca la bolsa de sangre al lado de su cama. Y sin pensárselo dos veces la ingiere como quien toma un biberón. Ésa es la cura. Owen necesita sangre y mucha. De hecho, si no recibe sangre, su comportamiento se volverá tan aterrador como el del perrete. El trabajo de Jess va a ser a partir de ahora alimentar con el rojo líquido al niño y no vacilará ante nada para hacerse con la sangre necesaria para su cachorro. No desvelemos más.
El lema «la sangre es vida» en Blood da lugar a una cinta atípica, que sólo ha gustado a medias a la crítica (58% en Rotten Tomatoes), demasiado sangrienta (jeje) para los amantes del drama, y
demasiada tragedia familiar para los gorekids. Sin embargo, somos de la opinión de que al armazón no se le notan demasiado las costuras. La figura de Jess, encarnada por una inspirada Michelle Monaghan, es la central, una insana madre coraje que hace las veces de metáfora desquiciada de la sobreprotección parental que viven las últimas generaciones. No podríamos decir (o sí) qué es más terrorífico, que un niño beba sangre humana, o que una madre esté dispuesta a todo con tal de protegerle. No falta tampoco la hipótesis sobrenatural que explica la afección, poco desarrollada, eso sí, pero a Serendipia ya le gusta que se deje intuir, lo prefiere a que se insista en describir a toda costa. No salimos alborozados, pero sí satisfechos.
Y decimos hasta el año que viene a la Sala Tramontana, para dirigirnos sin prisa, pero sin pausa, al Cine Prado, nuestra última parada. Dos películas, dos, nos atienden. La primera cita es con el gorila más emblemático del Festival, el King Kong original, que se proyectó en una copia restaurada exquisita. Lástima que algunos problemas técnicos hicieran deslucir la sesión. Por suerte, el entrañable Phil Tippett nos compensó.
Phil Tippett, mago de los modernos efectos especiales (pre-digitales), estuvo en Sitges para recibir un merecido Gran Premio Honorífico del Festival. Fundador de Tippet Studios, ha ganado dos Oscar a los efectos especiales por El retorno del Jedi (Return of the Jedi, Richard Marquand, 1982) y Parque Jurásico (Jurassic Park, Steven Spielberg, 1993) y ha sido
director de Mad God, la estupenda película que maravilló a Serendipia y a todos los que tuvieron la suerte de verla durante la edición de 2021. Campechano y carismático, Tippett se paseó por Sitges con total tranquilidad, hablando con todo el que se le acercaba, maravillando con su cercanía. Durante la rueda de prensa que dio, opinó sobre cuestiones que han revolucionado los efectos especiales, comentando que a pesar de que su mente, en sus propias palabras, «trabaja analógicamente», no solo no reniega de los efectos digitales, sino que le parecen sorprendentes y reconoce que todo se revolucionó a partir de Parque Jurásico, pues no se había visto nada parecido hasta entonces. También dio su opinión sobre la IA, que para él nadie puede rehusar y debe integrarse en el cine. De hecho, confesó estar muy emocionado respecto a lo que pueda realizar esta nueva tecnología en las películas.
Presencia constante durante los días de festival, al enterarse de que se iba a proyectar King Kong (Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933) en la pantalla del entrañable cine Prado (cuya arquitectura y murales admiró), el creador de Jabba the Hut se ofreció a presentarla ante el
público, con el que se quedó a verla. En su charla inicial, Phil Tippett recordó lo que le impresionó la película cuando la vio por primera vez en 1956, en un pequeño televisor, cuando tenía seis años, en como «me cambió la vida«, al igual que antes que a él a Harryhausen y tantos otros mitos de los efectos especiales artesanales y aficionados al cine fantástico en general. Comentó que tuvo el honor de conocer a Marcel Delgado, estrecho colaborador de Willis O’Brian y que aquel todavía tenía en su poder los scrapbooks de El gran gorila (Mighty Joe Young, Ernest B. Schoedsack, 1949), que misteriosamente, tras su muerte, desaparecieron.
Pero ¿quienes son Willis O’Brian y Marcel Delgado? porque, si bien el nombre de Ray Harryhausen todavía resulta familiar para las últimas generaciones de aficionados, prensa y críticos cinematográficos especializados en cine fantástico de nuestro país, poco o nada es reconocido ni reivindicado el de Willis O’Brien y Marcel Delgado, padres de la animación stop-motion y los efectos especiales y mentores de Harryhausen y todos sus herederos. O’Brien y Delgado fueron los hombres que hicieron cobrar vida a King Kong. Y todo, absolutamente todo lo referente a efectos especiales, comenzó en 1933 con King Kong, a pesar de que 8 años antes
Marcel Delgado y el esqueleto del Sr. Kong
ambos hombres ya hubieran colaborado animando dinosaurios en una historia muy similar a la de Kong, El mundo perdido (The Lost World, Harry O. Hoyt, 1925). Delgado innovó la animación stop-motion en la que O’Brien era especialista, añadiendo a los modelos, hasta entonces de arcilla y plastilina, un armazón hecho de dural, una resistente aleación de aluminio que Delgado forraba con músculos de hule y goma y recubría después con una piel de látex, que daba a los modelos un aspecto más natural y realista. En algunas ocasiones colocaba también una vejiga inflable dentro de sus pechos, que creaba la sensación de que sus figuras respiraban, todo lo cual puede percibirse perfectamente en King Kong. Tanto en el enorme gorila, como en los diferentes dinosaurios. Willis O’Brian y Marcel Delgado formaron equipo y continuaron trabajando juntos en diversas películas, como El hijo de Kong (The Son of Kong, Ernest B. Schoedsack, 1933) o El gran gorila (Mighty Joe Young, Ernest B. Schoedsack, 1949). A pesar de todo, el trabajo de Delgado nunca recibió acreditación, permaneciendo a la sombra de O’Brien, posiblemente por cuestiones de corte racistas, pues Delgado cruzó junto a su familia la frontera a los 6 años al estallar la revolución mexicana. Aunque también es posible que fuera debido a lo poco que se respetaba entonces la labor de estos artistas y técnicos, pues el trabajo de Willis O’Brien tampoco fue acreditado en varias de las películas en las cuales trabajó.
Uno de los armazones que Delgado construyó para Kong ha sobrevivido, como mudo testigo de la historia del cine. La misma historia a la que no pasará, pero indudablemente nos hizo pasar un estupendo rato, Los leprosos y el sexo (René Cardona, 1970), película con la que cerramos, en gran gala particular y rodeado de amigos, la edición número 56 del festival.
En 1952 nació el cine de luchadores mejicano. Ese año se estrenó, también en España, La bestia magnífica (Chano Urueta), un drama que se desarrollaba en el ambiente de la lucha libre. Pero el honor de inaugurar el cine de luchadores enmascarados, tal y como lo entendemos, fue de El enmascarado de plata (1954) de René Cardona, que nada tiene que ver con nuestro chaparro héroe, pues estaba protagonizada por otro luchador profesional enmascarado, El médico asesino. Santo, tras cuya máscara de plata estaba, aunque era uno de los secretos mejor guardados, Rodolfo Guzmán Huerta, y que se dedicaba a la lucha desde 1942, se hizo muy popular, especialmente entre la chiquillería, por protagonizar historietas
en forma de fotonovelas semanales, que desde 1952 se comercializaron con el título Santo, El Enmascarado de Plata ¡Una aventura atómica!, de las que se vendieron miles de ejemplares. Pero lo que convirtió al luchador en referente mediático internacional fue el cine, donde debutó en 1961 (aunque otras fuentes datan 1958), con Santo contra el cerebro del mal de Joselito Rodríguez, una película realizada en régimen de coproducción entre México y Cuba que recientemente fue remasterizada por la compañía de Nicolas Winding Refn y proyectada, entre otros festivales, en el de Sitges. Desde esa primera y hasta 1982, el enmascarado de plata protagonizó 52 películas, en las cuales se enfrentó a distintos enemigos como hombres lobo, mujeres vampiro, el barón Brakola y el propio conde Drácula, extraterrestres, momias, brujas, la llorona, las mafias del vicio, la hija de Frankestein (sic) e incluso a los karatekas, dependiendo de la moda imperante en ese momento en el cine popular, compartiendo aventuras en diversas ocasiones con otros luchadores, como Mil Máscaras o Blue Demon, el más popular tras Santo. Dichas películas fueron un éxito de taquilla no solo en México, sino en gran parte de América Latina, Europa y algunos lugares tan distantes como Líbano o Turquía. Se trataba de películas de bajo presupuesto, amables y aptas para todos los públicos. En las cuales primaban los buenos sentimientos y la defensa del débil.
Había varias luchas pero siempre ganaba el bien frente a los malvados. Muchas de ellas contaban con un humorista que hacía de compañero del luchador, siendo de largo lo que peor ha envejecido de estos entrañables productos, que cuentan con muchos seguidores y coleccionistas. Una popularidad y tradición de la que supieron sacar partido los norteamericanos con el Pressing Catch de los años ochenta. Una imitación que ni de lejos posee el sabor de estos luchadores enmascarados mexicanos, lo cuales son, merecidamente, todo un icono cultural de su país.
Tantas fueron las aventuras y desventuras de Santo, el enmascarado de plata, que se rodaron escenas para versiones alternativas de algunas de sus películas. Escenas sexys, con desnudos femeninos, destinadas a la exportación. Algo que casi formaba parte de la leyenda, pero de lo que existía constancia por algunas imágenes en revistas y libros y que parecían corroborarlo. Serendipia tuvo noticia de El vampiro y el sexo por las fotos incluidas en el libro El vampiro en el cine, de David Pirie, que se publicó en España en 1977. Viviana García Besné, archivista y heredera de los derechos de las películas de Santo y otros luchadores, así como de aquel cine soft conocido como de ficheras (o sexycomedias), fue quien encontró el metraje «prohibido». Mientras entrevistaba a su tío-abuelo, el productor Guillermo Calderón para un documental que estaba realizando sobre películas perdidas, salió el tema de estas dobles versiones de las películas de Santo, algo que ella desconocía, concretamente sobre El vampiro y el sexo: “Me quedé con mucha curiosidad y empecé a hacer un poco de investigación en redes sociales y en periódicos para ver qué
información había sobre la película El vampiro y el sexo. Me encontré con mucha controversia y ya que yo tenía acceso a la bodega de la productora Permanencia Voluntaria, me puse a buscar y entonces descubrí que sí existía”.
Besné, para la que era importante que esta película pudiera verse, pues estamos hablando de historia viva del cine mexicano, recibió amenazas incluso de El hijo del Santo, que de pensar que ese material no existía, cuando apareció se decantó por oponerse a su exhibición, a pesar de no poseer los derechos sobre el mismo. Pero Viviana encontró más material. Como explica José Antonio Monterrosas Figueiras en la revista online Los Cínicos, de la que están tomadas las declaraciones de Viviana García Besné, todo comenzó cuando, nuevamente en la productora Permanencia Voluntaria, «entre miles de rollos de 35 milímetros, había una lata que decía las sugerentes palabras: “Jinetes sexy”. Al mirarla, sorprendida, descubrió que era una película que estaba perdida por años, Los leprosos y el sexo, la versión soft porn de Santo vs los jinetes del terror, el único western del Enmascarado

Un fotograma de Los leprosos y el sexo en el que no hay leprosos a la vista pero parece que habrá algo de sexo…
de Plata, filmado por René Cardona, estrenada en 1970″. Financiada su restauración mediante crowdfunding, por fin ese material pudo ser montado y estrenado en el festival de Rotterdam, desde donde ha pasado a otros, entre ellos el del Sitges, donde Serendipia tuvo el hondo privilegio de disfrutarla en una sesión que fue toda una fiesta, pues naturalmente se trata de un cine de otra época, con comportamientos bien diferentes a los actuales y con unas escenas sexys que mueven casi a la hilaridad. O que serían objeto de tijeras. Insertos algo más picantes que los que recordamos de El vampiro y el sexo, pero siempre dentro del más estricto Softcore. En todo caso, la hilaridad que acompañó algunos momentos de la proyección del film, estuvo teñida de cariño y respeto.
Los leprosos y el sexo se inicia cuando unos leprosos escapan del hospicio en el que están internados, sembrando el terror, pues además de tener un mal contagioso, se dedican a robar. Pero, todo y con eso no serán, ni mucho menos, los villanos de la función. Para que vuelva la tranquilidad a la pequeña ciudad se reclamará la presencia de Santo, el enmascarado de plata, justiciero que acudirá a lomos de su caballo para enfrentarse y derrotar a los viles bandidos, retornando la paz a la ciudad. Santo, además, anunciará a los enfermos que ya existe un fármaco que cura la lepra. Final feliz para los justos en una aventura ¡A colores!
Y final feliz también para una gran jornada, y para un festival de Sitges que Serendipia culminó compartiendo unas cervezas con amigos y compañeros en la terraza del mismo Prado. El 56 festival de Sitges había terminado. Vendrían otros certámenes, pero Serendipia había sobrevivido, y con nota, a otra edición del mejor festival de cine fantástico del mundo. Eso sí, durante el mismo nos llegó la noticia del fallecimiento del gran Carlos Pumares, al que sin duda todos echaremos de menos. También se han jubilado los entrañables encargados del Prado, lo que ha dado paso a la llegada de un marcial caballerete de gesto siempre adusto. En fin…en todo caso…
¡¡¡Nos veremos en Sitges 2024!!!
Y ahora, les dejamos con el…
PALMARES DE LA 55ª EDICIÓN SITGES FILM FESTIVAL
SECCIÓ OFICIAL FANTÀSTIC A COMPETICIÓ
Mejor película
Cuando acecha la maldad
Premio especial del Jurado
Ex-aequo:
Stopmotion (Por su exploración creativa del lado oscuro de la creatividad)
Vermin: la plaga (Vermines) (Por ser una película de monstruos poderosa y política)
Mejor dirección
Baloji por Omen
Mejor interpretación femenina
Kate Lyn Sheil por The Seeding
Menció especial per:
Zafreen Zairizai por Tiger Stripes (Por su talento emergente)
Mejor interpretación masculina
Karim Leklou por Vincent debe morir (Vincent Must Die)
Mejor guion
Colin y Cameron Cairnes por Late Night with the Devil
Mejores efectos especiales, visuales o de maquillaje
Frédéric Lainé, Jean-Christophe Spadaccini, Pascal Molina, Cyrille Bonjean-Jean, Bruno Sommier y Jean-Louis Autret por El reino animal (Animal Kingdom)
Mejor música
Markus Binder por Club Zero
Mejor fotografía
Martin Roux por La Morsure
Menciones Especiales
Moscas (Por su bonita visión del lado feo de Buenos Aires)
Riddle of Fire (Porque ha hecho al jurado muy feliz)
NOVES VISIONS
Mejor película
Moon Garden
Mejor dirección
David Kapac y Andrija Mardesic por The Uncle
Mejor corto Noves
The Old Young Crow
Menciones Especiales
Halfway Home
Humanist Vampire Seeks Consenting Suicidal Person (Por su guion)
Mimì – Prince of Darkness (Por su fotografia)
JURAT MÉLIÈS D’ARGENT
Premio Méliès d’Argent a la mejor película de género fantástico
La morsure
Premi0 Méliès d’Argent al mejor corto europeo de género fantástico
Cultes
ANIMA’T
Mejor largometraje de animación
Tony, Shelly i la llanterna màgica (Tony, Shelly and the Magic Light)
Mejor cortometraje de animación
Ghost of the Dark Path
ÒRBITA
Mejor pel·lícula
The Last Stop in Yuma County
BLOOD WINDOW
Premio Blood Window a la mejor película
Cuando acecha la maldad
JURADO DE LA CRÍTICA
La teoría universal
Premio Citizen Kane para el mejor director revelación
Stéphan Castang por Vincent debe morir
Mejor cortometraje
I’m Not a Robot
PREMIO BRIGADOON
Premio Brigadoon Paul Naschy al mejor corto
Ellos (Néstor López y Óscar Romero)
SGAE NOVA AUTORIA
Mejor dirección-realización
Mikel Garrido por Tenemos patria
Mejor guion
Karen Joaquín por O que me parta un rayo
Mejor música original
Márcio Echevarria por The Sun Thief
JURADO CARNET JOVE
millor pel·lícula
La morsure
Millor pel·lícula Sitges Documenta
Kim’s Video
PREMIOS DEL PÚBLICO
Gran Premio del Público a la mejor película
Robot Dreams
Premio del Público Panorama Fantàstic
El exorcismo de Eastfield
Premio del Público Focus Asia
Fuerza bruta: sin salida
Premio del Público Midnight X-treme
Os reviento
Y tras este último video, un enlace (aquí) a nuestro habitual álbum fotográfico.
Diario de Serendipia en Sitges 2023: octava cápsula

Con los entrañables Phil Tippett y Lamberto Bava ya merodeando por Sitges, Serendipia inicia una nueva jornada de festival, reduciendo, en esta ocasión, la ingesta de películas para coger impulso ante el largo fin de semana que se nos viene encima. Más Noves Visions en el Tramontana (Raging Grace, The Vourdalak) y nuestra última visita de este año a l’Auditori con Concrete Utopia, enmarcada en la sección Órbita y que agotó aforo con un lleno hasta la bandera.

Serendipia tiene algo con Filipinas. Quizás porque toda la filmografía filipina anterior a la II Guerra Mundial cayó bajo el fuego japonés y norteamericano y eso nos causa una gran congoja. Quizás por el cine de terror bizarro que allí se realizó en los años sesenta y setenta. Puede que
sea porque una de sus mayores estrellas haya sido el pequeño Weng Weng, nombre artístico de Ernesto de la Cruz. Quizás por la dictadura tan bizarra que sufrieron… vaya usted a saber, pero todo lo que tiene cierto sabor filipino, nos atrae. Si bien Raging Grace es una producción británica, su director y guionista, Paris Zarcilla, que debuta en el largo con esta cinta, es de origen británico-filipino. La historia que narra está protagonizada por Joy (Max Eigenmann) una emigrante indocumentada y madre soltera llegada, con su pequeña hija Grace (Jaeden Paige Boadilla), desde Filipinas a Inglaterra, donde se gana la vida como puede. Grace es un diablillo travieso, sus bromas pueden llegar a ser pesadas, pero manifiestan su inocencia y, en cierta forma, esa imaginación vivaracha alivia la carga de los días de Joy. La niña tiene que mantenerse escondida en el cubil que es su vivienda, agregando más tensión a Joy (en una ocasión tendrá que llevarla, escondida, a uno de sus trabajos proporcionando algunas de las situaciones más cómicas de la cinta). De modo que, cuando encuentra trabajo fijo con derecho a vivienda como cuidadora de Mr. Garrett (David Hayman), un anciano terminal que está en coma, Joy cree que sus problemas han finalizado. Pero lo cierto es que solo acaban de empezar. Pronto se percatará de que el anciano realmente está siendo sedado lentamente por su sobrina (Leanne Best). Así que la pregunta es ¿Por qué lo mantiene sedado? ¿Con qué fin? Cuando su sobrina se ausenta durante unos días, Joy logra reanimar al anciano con cuidados que ha aprendido en su tierra. Mr. Garrett está agradecido y atenderá con especial mimo a la niña. Una afabilidad que no extenderá a la madre, a la que trata con desdén, como si quisiera ponerla en su lugar: es una mera criada y debe estar a su servicio. El anciano había sido criado por una nani también filipina, habla con añoranza de ella, pero Joy descubre un día que las cartas a su familia se le habían secuestrado dejando a la nani en una situación de desamparo. Este descubrimiento será el punto de inflexión de la trama, un nuevo giro le descubre a Joy que quizás no ha sido buena idea ponerse de parte de Mr. Garrett, pues parece estar detrás de aquel sometimiento del que fue víctima su nani. La trama se complica y el horror cotidiano que había vivido la protagonista se tiñe de una opresión, un misterio que
desencadena, en el tercer acto de la cinta, un encadenado de situaciones que tiñen la película dándole naturaleza de terror.
Paris Zarcilla sale airoso en la realización de un filme que tiene más de sátira oscura que de terror, pero el hábil suspense que se mantiene durante todo el metraje permite que la hibridación no ofrezca fisuras. Eso sí, siendo un debut sólido, no deja de utilizar recursos convencionales, así que su ubicación en la sección más alternativa del festival no parece del todo ajustada. Más original que la media de las que son exhibidas en Panorama Fantástico, se diría que no se confió suficientemente en ella como para incluirla en la sección oficial. Película agradable de ver, efectiva en esa crítica de un colonialismo que aún sigue vigente tantos años después de que desaparecieran las colonías, comprendemos que el programador que la seleccionó quisiera traerla al festival, pero se debió apostar más fuerte.
Sí nos parece apropiada la inclusión en Noves visions de la siguiente película, que degustamos sin abandonar la Tramontana. Otra de las cintas que pocos se aventuraron a ver, y suponemos que no solo porque le colgaron el dudoso eslogan promocional de ser «arte y ensayo cercana al cine de Albert Serra«. La producción francesa Le Vourdalak, que como puede suponerse adapta el
relato de Alekséi Tolstói sobre vampirismo que tan bien llevara a la pantalla Mario Bava en 1963 en uno de los episodios que componen Las tres caras del miedo (I tre volti della paura) y que aquí, tal y como expresó su propio director, Adrien Beau, adapta de «una manera artesanal«. Y si, pero muy efectiva, añadimos, pues si bien el presupuesto se adivina escaso, con la mayor parte de la acción rodada en un bosque, la intriga y los personajes están bien modelados, desde el Marqués Jacques Antoine Saturnin d’Urfé, un petrimetre noble interpretado por Kacey Mottet Klein, que perdido por el bosque encontrará cobijo en un caserón arruinado habitado por una extraña familia; desde la exótica Sdenka (Ariane Labed); pasando por su aún más exótico hermano, Piotr (Vassili Schneider); y terminando con el patriarca de la familia, casi un cadáver, encarnado por una convincente marioneta tallada por el propio director. Para lograr el aspecto de fantasía de la vieja escuela, Beau renunció al rodaje en digital, hubiera dado a la imagen una apariencia demasiado precisa y los efectos logrados en la postproducción le hubiesen restado atmósfera, se utilizó una cámara de súper 16 y los efectos, como la propia marioneta, fueron físicos. Le Vourdalak es una cinta minimalista, a los aspectos técnicos señalados, se suma un elenco reducido, sólo siete actores a los que se pidió que llevaran a cabo una interpretación marcadamente teatral, que expresan más con sus movimientos, casi coreográficos, que con la declamación de las palabras. Y el minimalismo se traduce en un aura fantasmal, como si todos los personajes llevaran tiempo muertos, y la propia película vagara como un fantasma entre fantasmas. El director, pues, confeso amante de las transformaciones corporales, de las criaturas monstruosas, tenía muy claro qué es lo que intentaba trabajar dentro del género: nada interesado en los aspectos violentos ni en los sobresaltos típicos del terror más comercial, lo que le atrae es «explorar el lado oscuro del mundo, un poco como en los cuentos de hadas, a través de la brecha entre la crueldad y la ingenuidad» (declaraciones para Cineuropa). Todo este cóctel se adereza con unas gotas de sano humor que acaban de convertir Le Vourdalak en un petit plaisir.
Y como Serendipia pasó una hora y media deliciosa con esta producció ingeniosa y atmosférica que captura las dos almas del relato original (fue publicada en francés en vida de Tolstoi y en ruso de forma póstuma), les dejamos su trailer a modo de degustación.
Última película de la jornada, última sesión en l’Auditori de esta edición. Toca despedirse de la sala estrella. Y la verdad es que está más que bien hacerlo con una super producción a la altura de las condiciones de l’Auditori como es la surcoreana Concrete Utopia (콘크리트 유토피아, Tae-hwa Eom), adaptación de un célebre webtoon (cómic coreano serial), que fue la tercera película más taquillera del año en su país y seleccionada como candidata surcoreana a la mejor película internacional en los Óscar 2024. Como curiosidad, aún no estaba lista para el
estreno cuando se anunció el proyecto de otra película que, aunque está ambientada en una época muy posterior, comparte el mundo de Concrete Utopia. Es un hecho inusual en la industria cinematográfica surcoreana comenzar la producción de la segunda parte cuando la primera aún no se ha estrenado. Se concretó que sería el primer largometraje dirigido por el especialista en artes marciales Huh Myung-haeng, y que contaría con la presencia de Ma Dong-seok como protagonista. Un hecho insólito que aventura la calidad de la película que tenemos entre manos.
Y es que Concrete utopía es una epopeya de más de dos horas que confirma, definitivamente, que la especie humana merece la extinción. Veamos porqué. La película se inicia después de un fortísimo terremoto, con Seúl reducida a escombros. Todo en la ciudad se ha derrumbado excepto un edificio, los apartamentos Hwang Gung, que permanecen en pie. Cuando los supervivientes del exterior se enteran de esto, comienzan a reunirse allí, lo cual hace que los residentes originales del edificio empiecen a sentirse amenazados y decidan unirse para su supervivencia. Eligen a Young-tak (Lee Byung-hun) como delegado de los residentes y bajo su liderazgo se prohíbe estrictamente la entrada de personas externas. También se elabora un nuevo reglamento pero, en medio de las continuas amenazas a la supervivencia de los residentes, comienzan a surgir entre ellos conflictos inesperados.
Hostilidad en un mundo hostil, no hace falta ser muy listo para ver que el film coreano es una llamada a la solidaridad, o mejor dicho, a la falta de solidaridad existente entre los países. Entre las ciudades. Entre los vecinos. Pero hay más, pues destaca el tema de la gentrificación de los barrios populares, el clasismo y el totalitarismo, pues Young-tak termina siendo poco menos que
un dictadorzuelo al que todos siguen ciegamente. Vamos, como los que estos días se están reuniendo en Ferraz. Y, al igual que ocurre con los disturbios ante la sede del PSOE, con lo dramático de la situación, aun queda algún -puto- espacio para la comedia. Concrete Utopia no es cine de catástrofes al uso, aunque la acción se inicie tras un terremoto y se centre en ese único edificio que queda en pie y en las ruinas de los colindantes. Habla de un estado de guerra que nos resulta cotidiano. De una guerra entre los que no han perdido nada y los que lo han perdido todo. Entre los de dentro y los de fuera. O sea, lo de siempre. El pan nuestro de nuestras vidas. La radicalidad de la acusación y el fatalismo con el que se aborda la descripción de la naturaleza humana no nos deja sin esperanza, sin embargo. Porque Um Tae-hwa logra también hacernos comprender la presión social que lleva a la gente promedio, como nosotros, a abandonar todos los valores humanistas. También porque deja entrever que hay otros mundos, fuera de esta utopía segura, donde otra lógica es posible. Pero, sobre todo, porque sabe darle todo el protagonismo a la joven Myeong-hwa, la antagonista del líder carismático, una enfermera que se niega a abandonar la promesa que hizo de ayudar a los más vulnerables. Todavía se puede empezar de cero, parece decirnos la conclusión del filme.
Concrete utopia fue proyectada dentro de la sección Órbita que, no nos engañemos, bendita sea, por las películas que permite incluir en el festival sin complejo de culpa. No pertenecen, claramente, ni al género fantástico ni al terror, son en su mayoría thrillers de alto octanaje que se interseccionan en algún punto con la fantasía y el horror, por sus aspectos más visuales, por sus temáticas, por el tratamiento de la tensión, sin caer dentro del espectro global del género. Flotan en torno a él sin mimetizarlo plenamente. De ahí lo de órbita. Una sección que enriquece aún más el panorama de Sitges, sin duda.
Nos vamos de l’Auditori, toca recogerse. Decimos hasta mañana y les dejamos con unos dibujos animados gentileza del Quim Crusellas Team:
Diario de Serendipia en Sitges 2023: séptima cápsula

Serendipia se planta ya en la séptima jornada de festival. El cansancio comienza a hacer mella pero… ello no quita para que haya seleccionado cuatro películas más: tres de ellas de la sección Oficial Fantàstic Competició (Divinity, Vermin y El reino animal) y una en Noves Visions (Hundred of Beavers). Serendipia también estuvo tentado de acudir a ver un documental que pintaba francamente bien, Enter the Clones of Bruce Lee, pero dada la hora en la que se ofrecía, no nos hubiera permitido madrugar o soportar con dignidad las sesiones del siguiente día. Así que, con todo nuestro dolor, tuvimos que dejar el documental para mejor ocasión…

fotos: Serendipia
Y Serendipia escoge iniciar la jornada en la sala Tramontana con Divinity (Eddie Alcazar), una extraña película que tenía todos los ingredientes para pertenecer a la sección Noves Visions,
pero que inexplicablemente fue a parar a Oficial Fantàstic Competició. Y es toda una lástima, pues si bien en Noves Visions hubiera tenido posibilidades de rascar algo, en Oficial Fantàstic fue prácticamente ignorada. A esta circunstancia cabe añadir que esta sesión tuvo lugar mientras en l’Auditori se proyectaba la última de Takeshi Kitano y que los dos pases restantes del film se programaron a horas algo intempestivas, uno de ellos dentro de una maratón nocturna. Así fue poco -o nada- vista por prensa y público asistente. Rodada en blanco y negro y en 16mm, esta fábula futurista se desarrolla en una sociedad distópica en la que el prima el culto al cuerpo, a la belleza y juventud (bueno, aún mucho más que ahora). Divinity ve al científico Sterling Pierce (Scott Bakula) dedicar su vida a la búsqueda de la inmortalidad, creando lentamente los componentes básicos de un suero innovador llamado Divinity. Años más tarde, su hijo Jaxxon Pierce (Stephen Dorff) controla y fabrica la droga, dando como resultado un planeta hedonista que ha quedado 97% infértil, pero inmortal. La acción arranca con la llegada a la mansión del magnate de dos misteriosos hermanos (¿extraterrestes? ¿ángeles), que le inmovilizan con la ayuda de una seductora mujer llamada Nikita (Karrueche Tran). El suero de la eterna juventud no consigue, todavía, que el cerebro deje de deteriorarse y los semigemelos convierten al propio Pierce en conejillo de indias para hacerle probar las consecuencias de su invento. Producida por Steven Soderbergh, motivo, posiblemente, de que la cinta participara en la sección «grande», el extraño filme contiene escenas rodadas en stop-motion, que lejos de chirriar con el conjunto le añaden extrañeza y fascinación, consiguiendo que sus imágenes permanezcan en la retina del espectador una vez finalizada. Hay quien alegremente le pone el cartelito de «película de culto». No nos atreveríamos a tanto, pues pensamos que actualmente se eleva muy a la ligera a cualquier película a la calificación de cinta de culto u obra maestra («masterpiece» para los guais) sólo con que se salga un tanto de los cánones. Lo que sí es cierto es que, sin llegar a las cotas de radicalidad de Skinamarink (Kyle Edward Ball, 2023), ya saben, esa cinta que Variety considera mejor película de terror del año, pero que ha llegado directa a plataformas, Divinity, lo que se dice extraña, lo es un rato la jodía.
Si el año pasado el gran momento friki del festival se produjo durante la proyección del documental Ummo, la España alienígena por los incidentes que causó José Luis Jordán Moreno, el autoproclamado «hijo y coheredero de José Luis Jordán Peña, emisario del planeta Ummo en la Tierra», este año el show estuvo protagonizado por los protagonistas de Hundred
of Beavers (Mike Cheslik), una locura súper independiente, ingeniosa, divertida y, por desgracia, un tanto larga con la que culminan varios años de trabajo. Se trata de una epopeya que se desarrolla en el siglo XIX, en América del Norte y en pleno invierno, donde un vendedor de aguardiente de manzana arruinado querrá convertirse en el mayor cazador de pieles de castor para conquistar a la hija del comerciante local, que es quien se las compra. Para ello deberá cazar cientos de ellos, lo cual hará mediante locas trampas que, en muchos casos, se volverán contra sí mismo. Rodada en blanco y negro, utilizando técnicas del viejo slapstick mudo -no hay diálogos-, Hundred of Beavers es una de las óperas primas más salvajes de la temporada, un cartoon viviente de la Warner con gotas de Terry Gilliam cuyos 15.000 planos tardaron cuatro años en rodarse. Con sus casi dos horas de gags continuos, que hicieron las delicias del público del Tramontana, el film es tan consciente de su deuda con los dibujos animados de la Warner, y en concreto con los del Coyote y el Correcaminos, que incluso alguna de las trampas del cazador son marca Acme.
Pero, ¿por qué decimos que fue un momento friki? pues por el show que organizaron durante la presentación su director, Mike Cheslik, y su protagonista (y coguionista) Ryland Brickson Cole Tews. Tras tomar el director un tanto el pelo a la traductora, el actor saltó sobre un castor que apareció en el cine, reduciéndolo con una llave de lucha. Otro funny animal apareció, en este caso un perro, al que raudo venció otra vez, al igual que al tercero, un conejo que llegó a subir al escenario antes de caer a los pies del bizarro cazador de castores. Serendipia, al igual que el resto del público, no creía lo que estaba viviendo. Pero les garantizamos que sucedió. Cuando la película finalmente comenzó, quedó rápidamente demostrado que Hundred of Beavers es una divertida cinta a disfrutar en compañía, pues el Tramontana se convirtió en una auténtica fiesta.

Por cierto, si el año pasado tras el incidente Ummo vimos Les cinq diables (Léa Mysius), protagonizada por Adèle Exarchopoulos, en esta ocasión repetiríamos circunstancia: performance bizarra y actriz, pues la bella parisina también es una de las protagonistas de El reino animal, última cinta que veríamos durante esta jornada.
Pero antes… llegaron las arañas.
La francesa Vermin: la plaga (Vermines), con la que debuta en el largo Sébastien Vanicek, director criado en los suburbios parisinos donde sitúa la acción, fue una de las películas que, dentro del más estricto terror (no puro, recuerden), gustaron más a Serendipia, algo que casi parecía asemejarse a un placer culpable, pues si bien en los mentideros del festival todo el mundo estaba de acuerdo en lo bien que se lo había pasado con el film, nadie parecía tenerla en cuenta a la hora del palmarés. Y es una lástima y algo que Serendipia no llega a comprender. En TerrorMolins, por ejemplo, donde también fue programada, lo hizo dentro de una larga maratón. Todo y con ello, obtuvo en Sitges el Premio Especial del Jurado.
Vermin: la plaga es una muy digna producción de terror, enmarcada dentro del subgénero de invasiones de insectos. Una rebelión de la que, naturalmente, el culpable será el hombre. Kaleb (Théo Christine), es un joven que está a punto de cumplir 30 años y nunca ha estado más solo. Peleado con su hermana por un asunto de herencia, también ha cortado los lazos con su mejor amigo. Vive en un barrio parisino que está siendo devorado por la especulación, y su único consuelo es su gran pasión son los animales
exóticos, muchos de ellos especies protegidas que adquiere de manera ilegal. Un día llega a casa con una extraña y violenta araña proveniente del desierto, que se escapa y multiplica rápidamente, provocando una plaga en el bloque de pisos. Cuando el edificio es puesto en cuarentena, los vecinos se verán forzados a combatir a los arácnidos, que se vuelven más mortíferos conforme pasa el tiempo. ¡Y también más grandes!
Y Serendipia finaliza la jornada con El reino animal (Le règne animal, Thomas Cailley), otra producción francesa en la que los animales también tienen su protagonismo, pero digamos que de una forma más pacífica, menos molesta. Una pandemia causa mutaciones en la población, trasfiriendo características de diferentes animales a los afectados. Aunque no suponen una amenaza real, los mutantes son tratados con rechazo por buena parte de la sociedad. La película de Cailley nos enfrenta a una fábula que refleja la crispación pospandémica, enfrentarnos a la circunstancia extrema de vivir una situación límite no nos ha hecho mejores, casi todo lo contrario. En El reino animal se explora el lugar común del bosque como espacio de lo misterioso (cuando no de lo estremecedor) para alumbrar un fantástico, que la crítica de cine
Desirée de Fez adjetiva como luminoso, en el que lo real muy real se cruza con éxito con lo sobrenatural sin generar fisuras. Lo fantástico es utilizado como la herramienta útil que es para denunciar los males de una época. Cailley elige, además, el tono intimista para su relato y lejos de ofrecernos la descripción objetiva de cómo está desarrollándose la situación general, se centra en las vivencias subjetivas de una familia que se ha visto afectada en primera persona por la plaga. Elegir la perspectiva del caso particular apela a la empatía del espectador, haciendo al relato más efectivo para cumplir sus pretensiones.
El reino animal sigue a François Marindaze (Romain Duris) que hace todo lo posible por salvar a su esposa, aquejada por la misteriosa enfermedad. Mientras la sociedad parece abocada a un nuevo orden, François buscará un remedio a todo ello, sobre todo cuando Émile (Paul Kircher), su hijo de 16 años, comience a mutar y vea como todo se resquebraja a su alrededor. Juntos comprenderán que el remedio es dejar que suceda, que la especie evolucione. Que la vida siga. El mensaje nos cala gracias a nuestra identificación con los protagonistas (muy bien recreados por sus interpretes), al fin y al cabo lo que se nos plantea no es más que la estilización fantástica de problemas que todos podríamos haber enfrentado. Amén de que nos hace reflexionar sobre nuestro presente en el que la responsabilidad del hombre en el desastre ecológico, cada vez más evidente, hace cuestionarnos nuestra racionalidad. Nos hemos considerado centro del universo y ahora el orden desestabilizado que nos rodea nos lleva a replegarnos, a descubrir nuestras facetas más oscuras y a ensayar respuestas que devuelvan el equilibrio. Cailley entona un bello canto a la búsqueda de una nueva armonía que reponga los equilibrios y nos ponga en nuestro lugar.
Resulta cuanto menos inevitable recordar a H. G. Wells y La isla del Dr. Moreau, una novela publicada en 1896 y varias veces adaptada al cine en la que el buen doctor protagonista realizaba dolorosos cruces quirúrgicos entre especies animales y seres humanos, obteniendo unos
resultados que eran tratados como bestias salvajes carentes de humanidad. Pero también es lícito traer a colación a los X-Men originales, de Stan Lee y Jack Kirby, donde se trataba el tema del diferente y de los cambios hormonales de la adolescencia. Aquí los mutantes no tienen superpoderes, si acaso el de lograr contagiarnos su voluntad de posicionarse ante un mundo que parece preferir la violencia a la convivencia. El reino animal rezuma un humanismo tan sincero, casi ingenuo, que nos enternece y le perdonamos que caiga en algunos desajustes en el tono y que dilate en exceso su desenlace. Defectos que no empañan su condición de fábula cautivadora ambientada en impresionantes decorados naturales y con unos efectos especiales que tienen mucho de poético y que le valieron el premio del festival en esta categoría.
La última cinta del día nos pilló algo cansados, así que casi la hemos disfrutado más al remebrarla que al ingerirla. Así que nos recogemos, ya está bien por hoy, que al día siguiente quedaban todavía perlas por descubrir y un largo fin de semana que gestionar. Cerramos con el cuarto Making of de lo que acontece por Sitges, realizado por Quim Crusellas y su equipo. Unos estupendos cortometrajes en sí mismos, repletos de humor y buen hacer que miden el ambiente del festival.

guion completo y luego, una película. Pero con esa idea descabellada (que alguien borracho pueda pilotar en los límites de un parque infantil un kaiju en Tokio o el funcionamiento de una Bat-bola) Vigalondo construye divertidas películas, casi juegos. Únicos. Y eso es lo que ha vuelto a hacer con 
una inteligencia extraterrestre contacta con ella y le ofrece devolver a su hermano si, a cambio, ella hace un encargo muy especial. Y difícil. Muy difícil.
un gran caserón repleto de secretos y silencios. Cabe destacar que el director, el polaco Bartosz M. Kowalski, ya había impactado al público con su crudo retrato de la infancia en
Amable y muy cordial, la joven directora gala se explayó en sus explicaciones durante la rueda de prensa que ofreció a los medios, de la cual hemos destacado algunos pequeños jirones.
Tras alimentarse, fue el momento para que Serendipia se encontrara con los responsables de que Terrifier se haya convertido en todo un repulsivo para los fans del género: el director Damien Leone, los actores David Howard Thornton (Art the Clown) y Samantha Scaffidi y la diseñadora de producción, Olga Turka. En el festival también estuvo presente la actriz protagonista, Lauren LaVera, pero no participó en esta charla, teniendo una propia dentro de la sección Woman in Fant.
Una saga en la que no ha tenido que censurarse nada y que está abierta a la improvisación. Así, cuando el payaso Art está en la tienda de disfraces en la segunda parte, el director tan solo tuvo que decirle a su actor: «Dave, just acting» quedando una toma perfecta. Por su parte, David Howard Thornton confesó que a veces ha llegado a asustarse de su propio reflejo como Art. Un maquillaje y unos efectos que se ha intentado que, en su mayor parte, sean físicos y no generados por ordenador.
PAUL URKIJO ALIJO (Vitoria-Gasteiz, 1984)



y un argumento en el que caben también chips neuronales y mucha sangre. Géiseres de sangre brotando de gargantas seccionadas. A Serendipia la sació, pero algunos se quedaron sedientos de más hemoglobina. Y de más violencia. Y de más personalidad. Y… Vamos que no faltaron voces que tildaron a esta cinta de mediocre. ¿Qué hay de ello? El propio director declaraba en la rueda de prensa que cuando se tiene un mayor presupuesto, se tiene que buscar más público y se reduce la violencia, pero que a sus 63 años se ha cansado del estilo ‘light’ y quiere «volver al punto de origen» más violento. Y eso es lo que parece estar tramando: su nuevo proyecto será «un remake de una obra muy explosiva, idóneo para Sitges«. Pese a los lamentos de unos y otros, tenemos que decir que 
joven protagonista, Sara Montpetit, que encarna a Sasha, la benjamina de una estirpe de chupasangres que no parece progresar adecuadamente, pues le están comenzando a salir los primeros colmillos y se niega a matar para obtener el néctar de la vida, conformándose con producto envasado. Acomplejada, cuando se cruza en su camino Paul (Félix-Antoine Bénard), que patética e infructuosamente intenta quitarse la vida, acordará con él chupar su sangre hasta la muerte y así ambos se beneficiarán, pues él dejará eficazmente este valle de lágrimas y ella conseguirá, por fin, iniciarse en la caza pero…
familiares, y autores influidos por su obra, en mayor o menor medida, como son Gaspar Noé y Guillermo del Toro. Todo ello ilustrado con fotos e imágenes provenientes de fondos privados y prensa, además de escenas de sus películas.
La aventura italiana de Serendipia continúo por la tarde de este día, uno de los pocos en los que pudo prescindir de la fiambrera y comer como como dios manda, sentadx en una mesa. Era el turno de un cambio de registro, no tocaba una película sino un encuentro organizado en la sección de industria del festival, al que seguimos desde la primera fila, por supuesto. Serendipia culminaba la jornada con una nueva cita con el padre de
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