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Diario de Serendipia en Sitges 2025: Segunda cápsula

12 noviembre 2025 Deja un comentario

El festival ya ha despegado y hoy Serendipia verá algunas cosillas con más ingrediente fantástico, bastante más, que lo que vio ayer. Hoy viernes habrá más variedad y habrá tiempo para el despiporre sangriento, la comedia  e incluso la experimentación, pues ya teníamos muchas ganas de ver cómo se desenvolvía nuestro amigo Indi, protagonista de ‘Good Boy‘, por el cine de terror. También habían llegado al festival presencias tan agradables como la de Joe Dante o Barbara Crampton y por haber… hasta presentábamos dos libros. Un día cargado, que se dice. Vamos con él. 

Serendipia comienza la jornada en l’Auditori, donde verá una película perteneciente a la sección Oficial Fantàstic Competició muy relacionada con la temática de esta edición del festival, el binomio humor-terror, pues Death of a Unicorn es una comedia con tintes fantásticos que se inicia cuando los protagonistas de la trama, un padre (Paul Rudd) y su hija (Jenna Ortega), atropellan a un animal que resulta ser un mitológico unicornio de cuerno multicolor,  cuando se dirigen a un retiro de fin de semana en la mansión de su multimillonario jefe (Richard E. Grant). De manera casual se darán cuenta de que el cuerno y su sangre tienen unas propiedades curativas que el avaro jefe buscará explotar. Pero con lo que no contará es que el gracioso unicornio revive y… es una cría cuyos padres andan buscando. Opera prima de Alex Scharfman, el film cuenta con una eficaz banda sonora de John y Cody Carpenter y la participación de la muy popular Ortega. Su mucha fantasía y su, todavía más, hemoglobina de mentirijilla la convierten en un bocado ideal para un entorno festivalero. No puede faltar nunca una cinta que combine los efectos casi gores y el humor para todos los públicos en las pantallas suburenses, interludios para no pensar demasiado y dejarse llevar por su diversión trivial. Así, Serendipia la puso en relación con Hay algo en el granero (2023) una curiosa película de producción noruega dirigida por Magnus Martens que pudo verse en la Edición 57 en la que el ser fantástico de aspecto entreañable que acaba desatando un festín de sangre era un gnomo. La película de 2023 tuvo más fortuna que la presente, pues fue distribuida en los cines de nuestro país de la mano de A Contracorriente Films, mientras que la película de Scharfmen está disponible en plataformas desde el 20 de octubre, donde se lanzará directamente sin pasar previamente por cines más allá del circuito de festivales.

Aún con la sonrisa perfilada en los labios por el negro humor de Death of a Unicorn, Serendipia se dirige a Tramontana para ver más humor, en este caso salvaje, de la mano, o mejor decir zarpa, de Primate, una clasicona propuesta de Johannes Roberts, un director británico que en su  carrera, que lleva lo que va de siglo, se las ha visto con vampiras, arañas o tiburones y que ahora lleva al espectador al interior de la adinerada casa de los protagonistas, donde hay un encantador chimpancé. Allí se nos presentará a los jóvenes protagonistas, el  chimpancé será contagiado de la rabia al ser mordido por una mangosta y… Voilà! ya tenemos servido el terror. Lo que diferencia Primate de otras propuestas similares es que para el mono se ha desechado utilizar efectos digitales y se ha preferido contar con un pequeño actor ataviado con un disfraz con unos resultados desiguales. Pero lo importante es la cuenta de cadáveres que hará este simio asesino al modo de un slasher, con mucha sangre y diversión, convirtiendo Primate en una de las favoritas entre el público más desprejuiciado. Primate tendrá estreno en salas de la mano de Paramount.

¡Qué diablos! Entre tanta propuesta enrevesada y relamida que busca el fantástico casi en el trasfondo, también apetece ver a una bestia desatada con hidrofobia matando adolescentes o unicornios asesinos. Y para entender este contraste tenemos el siguiente film, Mother’s Baby, una propuesta algo más elevada, pero con una  conclusión de serie B que no pensamos desvelar, faltaría más.  Veamos su trama: Julia (Marie Leuenberger), una directora de orquesta de 40 años, y su pareja, Georg (Hans Löw), ansian tener un hijo cuando el Dr. Vilfort (un inquietante Claes Bang al que muchos recordarán por el polémico Drácula de la miniserie de Netflix), les ofrece una esperanza. De hecho, Julia se queda embarazada tras pasar por un tratamiento en la clínica del médico especialista en fertilidad. El parto no sale según lo planeado y se llevan al bebé inmediatamente, dejando a Julia sin saber qué ha pasado. Cuando se reúne con el niño, Julia se siente distante. Tanto que empieza a dudar de que sea realmente su hijo.

Johanna Moder (Foto: Serendipia)

Dirigida por la austriaca Johanna Moder, esta coproducción entre Austria, Alemania y Suiza que participó en el festival dentro de la sección Oficial Fantàstic Competició, incide en los miedos femeninos, en especial la depresión post-parto, de manera que si no tuviera el final que tiene, Mother’s Baby sería, tal y como lo definió su directora en la presentación, «una historia terrorífica, no un film de terror«. Moder se ha enfrentado a su tercer largometraje como directora y guionista para lanzar una inteligente crítica a los desequilibrios de la conciliación que todavía persisten en nuestra época en una espiral de alucinaciones y descubrimientos macabros. En su film seremos testigos de procedimientos médicos normales que son muy anormales, así como protocolos inhumanos. Todo lo cual viene subrayado por una banda sonora que lleva al espectador a que vea que tras tanta normalidad, algo no marcha como debería y que algo oscuro va a suceder.

Y de los miedos maternales a los miedos animales. Good Boy (Ben Leonberg) es un experimento que queríamos ver desde el momento en el que supimos de ella, pues está protagonizada por un simpático perro, Indy, que, interpretándose a sí mismo, se enfrentará a todo lo que acecha en la noche, y más cuando junto a su dueño Todd (Shane Jensen), se muda a una casa en el campo que, para sorpresa de nadie, resultará estar encantada. El cachorro, atormentado por visiones de la muerte del anterior propietario, deberá luchar contra unas fuerzas malignas que intentan arrastrar a su dueño al más allá. La película está muy bien interpretada por su perruno protagonista, que francamente, debería haber accedido a alguno de los premios a esa categoría del festival, como lo fue en el SXSW 2025, dónde fue galardonado con el «Howl of Fame» (Aullido de la Fama). Pero tras la buena interpretación del animal también está la pericia del debutante Leonberg que declaraba: «para conseguir escenas en las que parece que Indy está enfadado o asustado, lo que ocurre en realidad es que Indy está colocado de tal forma, con la mirada fija en la cámara o fuera de la pantalla, y mi mujer y yo estamos detrás de la cámara diciendo cosas como ‘bocadillo de jamón’, que no significa nada para él, para que incline la cabeza ligeramente. Y como es muy inteligente y está muy centrado, intenta entender lo que queremos. Si coges ese material, lo editas, lo iluminas correctamente, añades la música siniestra, el diseño de sonido, quitas las voces reales, sugieres al público a través del poder del cine que esto da miedo, la audiencia hace los números: el perro está asustado. Pero el perro solo está intentando entender. La narración hace que te asustes, y el público lo proyecta en el personaje. Ese efecto es el motor que impulsa gran parte de la película». La magia del cine y los códigos compartidos se alían para sumarle un significado aterrador a las imágenes, las expectativas del receptor se proyectan sobre lo mostrado y determinan la interpretación final. Así, conocer de antemano que en toda la tradición las mascotas implicadas en un relato de terror no llegan más allá del primer acto, añade una tensión y una angustia que atrapan la atención y las ganas de saber más. Eso estuvo en buena medida bajo el éxito viral del lanzamiento del primer trailer, después de tres años de rodaje.

 

La inquietud por la suerte de Indy, que llevó a unos registros históricos de la búsqueda en Google sobre si el perro muere o no al final, se tradujo en más de un millón de visualizaciones en apenas 24 horas. Esta extraordinaria acogida llevó a IFC Films a cambiar radicalmente su estrategia, pasando de un estreno limitado a una distribución amplia en cines. Y, sin embargo, las mismas expectativas generadas, la idea preconcebida en los espectadores por la propia viralidad, han sido responsables de la tibieza en la recepción del filme una vez visto al completo. Todos tenían claro, crítica especializada incluida, que Good Boy era el fénomeno de la temporada, una cinta de terror con la originalidad de ser contada desde un punto de vista novedoso, la mirada de Indy, y eso y nada más es lo que todo el mundo estaba dispuesto a ver. Pero, Good Boy no es sólo original en el punto de vista, porque no es una mera historia de hogar máldito, la gracia final está en su giro final que nos revela a la cinta como un auténtico drama de final agridulce. Cualquier juntaletras que se precie es consciente de que el final debe resultar sorprendente, pero no impuesto, el lector debe tomar conciencia de que esa sorpresa estuvo siempre ante sus ojos desde el planteamiento del conflicto. Así ocurre en la opera prima que nos ocupa, la secuencia inicial es clave porque es la que va a dar sentido al final y la que va a permitirnos explicar la naturaleza de las visiones y pesadillas de Indy. Good Boy no es una pieza más en el tópico, al contrario, como ocurre, por ejemplo, en Relic el tópico está puesto al servicio de un tema mucho más humano y lacerante que una mera maldición sobrenatural. Y hasta aquí podemos leer sin caer en el spoiler, un sólo consejo, si ya vieron Good Boy y no le acabaron de pillar la gracia, si les decepcionó en parte, vuélvanla a ver. Y si no la vieron, olviden las expectativas propias y los comentarios a pie de sala de quienes la vimos antes. Muchos se (nos) equivocaron.

Debiera reflexionarse algún día sobre la paradoja de que los festivales son las únicas plataformas para poder ver ciertas películas que sin ellos quedarían en los trasteros de lo no compartido, pero, simultáneamente, por el afán de abarcar cuantos más títulos mejor, el público está demasiado sobreestimulado como para comprender en un sólo visionado lo que acaba de ver (también habría que hablar largo y tendido sobre la imperiosa necesidad de ser el primero en opinar y ser la estrella de las Redes Sociales).

fotos: Quim Crusellas

Y en esta segunda jornada se cumplieron los quince minutos de fama de Serendipia. Ello gracias a la oportunidad que nos ofrecía Fnac y el festival para presentar nuestros dos últimos libros. Dos monumentales trabajos: Siempre nos quedará Pekín y Japón Ibérico, ambos producto del encargo de nuestro amigo Quim Crusellas para su festival Nits de Cinema Oriental de Vic. Unos trabajos en los cuales hemos hablado de las sinergias y cinergias entre la historia y el cine de Hong Kong, China y Taiwan y el español y de la  historia y el cine japonés y la  española y hemos encontrado todo un universo de convergencias que han conseguido que completemos 400 páginas en cada uno de los tomos. Entrar en detalle sería largo y tedioso, pero queremos hacer constar que la presentación contó con el propio Quim, que hizo un pequeño prolegómeno y pasó el testigo a Josep Rodríguez, maquetador de ambos libros, que realizó una florida presentación y nos realizó algunas preguntas con las que intentamos no aburrir al respetable que se congregó, sin duda, esperando algún tipo de espectáculo al uso, a todos los cuales queremos agradecerles encarecidamente su calor y presencia, así como la confianza demostrada a los que se aventuraron a adquirir alguno de los dos libros o incluso ambos.

Ahora sí, con todo el trabajo hecho, Serendipia vuelve a casa…¡No! Pues hubo que celebrar y mojar como es debido nuestra presentación, alargándose la sobremesa hasta, eso sí, una hora prudencial de la noche, pues al día siguiente nos esperaba otra jornada cinéfaga.

Y finalmente un tráiler que hemos encontrado escarbando en los baúles del audiovisual del festival. Un spot alternativo que, que nosotros sepamos, no se vio en ninguna pantalla del festival y en el que conviven el bien y el mal. El payaso «bueno» y el payaso «malo» y que, dada su duración, afortunadamente no se utilizó, decantándose el festival por el que pudimos ver en la primera cápsula

Categorías: Sitges Film Festival

Diario de Serendipia en Sitges 2025: Primera cápsula

11 noviembre 2025 Deja un comentario

Había llegado el momento, ya era jueves día 9 de octubre. La nevera estaba llena, la ducha matinal había hecho su efecto y el bocadillo de media mañana ya estaba en la cartera. Serendipia estaba, ya acreditado, nuevamente en Sitges, con el festival listo para estrenar. Había nervios pero no tensión y la ropa olía a limpio. Ya eran la ocho y salimos del lugar que durante esta edición volvería a ejercer de hogar y en esta ocasión comenzaríamos por una sala que no habíamos pisado, Escorxador, cuarto espacio del festival. 

Especie de Tramontana en miniatura l’Escorxador es, sin lugar a duda, el peor espacio del festival. Pero no por la pantalla o por lo reducido de sus dimensiones, lo que llama la atención es que sus butacas tienen una inclinación que las hace muy incómodas. Pero no olvidemos que se trata de una solución que se ha hecho mientras El Retiro se encuentra en obras de remodelación. Unas obras que, según hemos podido saber de buena tinta, van a dejar una sala memorable,  moderna y con todos los adelantos. Ya tenemos ganas de que sea una realidad.

Pero vamos a por las películas, que es de lo que se trata. Y Serendipia comienza con una Noves Visions, The Infinite Husk, una económica producción norteamericana en la que los alienígenas, como aquellos ladrones de cuerpos, ocupan cadáveres humanos como si fueran cascarones. Desde ahí descubrirán las miserias y ventajas del ser un humano. Temas como el racismo o el machismo saldrán a colación y harán de esta pieza de cámara mucho más que una historia de invasiones alienígenas. Repetimos, con escaso presupuesto, pero con una inteligente puesta en escena y unos actores eficaces, su director y guionista, Aaron Silverstein, debuta en el largometraje con una obra que guarda puntos en común con Pi, fe en el caos (Pi, 1998) la también opera prima de Darren Aronofsky. Si el protagonista de Aronofsky busca las pautas de regularidad del universo y su apariencia caótica en los números, Silvernstein nos presenta unos personajes que indagan la naturaleza del lenguaje partiendo de la premisa de que no hay conocimiento fuera de él, así, encontrar el fundamento del lenguaje es tanto como descubrir la esencia de lo real, la explicación total del Todo. Ciencia ficción existencialista ambas cintas, las dos operas primas comparten también el haber utilizado para su desarrollo los mimbres del thriller, porque The infinite husk se viste de noir (como en su día Blade Runer) cuando nos muestra las calles de un L.A. turbio, el Los Ángeles de los márgenes y los marginados, contribuyendo en la creación de la atmósfera tensa (y densa) que requieren la trama y su subtexto. Hay una pátina de pesimismo en su exploración de la condición humana, pero no todo nihilismo es paralizante, en el caso que nos ocupa todo está pensado para dejar entrever que en lo sórdido se puede hallar la belleza y que en la deficiencia de lo humano puede tener cabida la esperanza. Paradójica en si misma, esta cinta pausada en su tempo (abundan unas larguísimas conversaciones punteadas de café) es enérgica y vibrante en su concepto. No fue un mal despertar para Serendipia, siempre es estimulante enfrentarse a una película que está concebida como acicate para el debate intelectual ¡A por más!

Nueva caminata de vuelta a l’Auditori, donde nos esperaba la película inaugural de esta 58 edición del festival, Alpha, la tercera película de Julia Ducournau y la que muestra a su directora y guionista como la creadora de complejos universos que es. La película nos presenta a Alpha (Mélissa Boros), una niña de 13 años que vive con su madre (Golshifteh Farahani) y cuyo mundo se derrumbará cuando aparezca con una A tatuada en el brazo. Ese tatuaje hará barajar en el argumento del film temáticas como la enfermedad (¿el Sida?); la adolescencia y los problemas sociales que atañen a las clases menos favorecidas, sirviendo como argamasa de todo ello la sangre. Mucha sangre.

Ducourneau se estrenaba en Sitges hace nueve años con una opera prima que le mereció una tripleta de premios (Dirección novel, Melies de plata, Mejor película Jurado Joven), Crudo (Raw, 2016), cinta en la que ya estaban los intereses temáticos que iban a definir a la cineasta como futuros rasgos de autoría. Lo que descubrió Sitges pareció confirmarlo Cannes al concederle en 2021 la Palma de Oro por su segundo largo, Titane (Sitges la relegó al fuera de competición), una obra que no concitó la unanimidad, pero sí fue respaldada por una aprobación mayoritaria de la crítica. No hay dos sin tres, Alpha también compitió este año (2025) por la Palma de Oro, pero esta vez recibió auténticos varapalos por parte de la prensa especializada. En este espacio no podemos hacer un estudio pormenorizado de los argumentos aducidos, pero sí podemos decir que lo que se le censura a Alpha es, en muchos casos, lo mismo que se le elogiaba a Titane, a saber, su extrañeza, la insondabilidad de las metáforas, su dificultosa estructura narrativa. La crítica profesional todavía se arroga el papel de crear y destruir ídolos (otra cosa es que tenga el poder de influencia que tuvo en el siglo anterior), por suerte, tampoco en este caso el juicio es unánime.  Mientras Nando Salvá (como botón de muestra) la define como «rotundo fiasco«, Ángel Quintana la considera «una película importante de una cineasta que no cesa de buscar nuevas formas para pensar y representar el cuerpo«. A Serendipia le gustaría hacer un análisis comparativo pormenorizado de las tres piezas de Ducorneau, pero tampoco este es el espacio para ello, baste una apreciación aproximada: la francesa, es una de esas directoras que juegan en liga propia, que no pueden ser comparadas con otros coetáneos, tiene un universo personal muy rico que indaga en cada cinta, como si se interrogara a sí misma, por eso en sus cintas hay afinidades temáticas y formales, aunque no siempre resueltas con el mismo resultado de acierto, pero nunca desdeñables. Tampoco Alpha debiera haber sido menospreciada. Como en Crudo, nos encontramos con esos ambientes adolescentes opresivos, como en Titane se explora el horror de la deformidad del cuerpo como manera de indagar los límites de lo humano, en las tres hay un destino final de todo el esfuerzo: al final lo único que vale es el amor, una premisa que ha ido cobrando cada vez más protagonismo, el cierre de Alpha lo evidencia, extraño y no sabemos si suficientemente fundado en la narración, pero sí que es bello, un vuelo hacia lo poético para concluir que el amor perdura incluso cuando los cuerpos se desmoronan.
Concluimos. Más un drama social, en el que Cronenberg se da la mano con de la Iglesia (con Eloy), el fantástico tan solo se muestra en los estragos que afectan a los infectados, con ese casi poético fin que nos propone, elementos que hacen que el film resulte sobrecogedor, doloroso e incluso duro y que confirman a Ducournau como una importante voz a tener muy en cuenta.

Las flamantes primeras filas del Tramuntana

Serendipia ya va calentando motores. Ya ha pasado por l’Auditori y l’Escorxador, ahora es momento de ir a la sala en la que es acogido con más calor, Tramontana. Allí puede sentarse en primeras filas, al contrario que en el resto de salas, donde la prensa es relegada a ponerse detrás, en la lejanía. Allí le esperan dos películas seguidas con las que dar la jornada por finiquitada en lo que a cine respecta, comenzando con otra Noves Visions, The True Beauty of Being Bitten by a Tick de Pete Ohs, director que ofrece, en su séptimo largometraje, una curiosa pieza de esas que encajarían a la perfección en un festival como Americana. El film nos cuenta la visita de una mujer (Zoë Chao) a la casa de campo de una amiga, donde espera recuperarse del dolor que le ha causado la muerte de su perro. Allí se encontrará, además, a una pintoresca pareja de invitados. Entre gastronomía de diseño no siempre gustosa y juegos, todo cambiará cuando ella sea picada por una garrapata. La acción se tornará inquietante, tragicómica, mezclando lo idílico y lo pesadillesco.

Remitida a una (¿supuesta?) cita de Baz Luhrmann, «Una vida vivida con miedo es una vida a medias«,  esta picadura de garrapata resulta inclasificable. Es la extrañeza la que te invade cuando abandonas la sala.  Recapitulando ideas y sensaciones puede llegarse a la conclusión de que lo que se acaba de ver es eminentemente una sátira, un cuestionamiento lúdico al culto contemporáneo al bienestar que se traduce en frases de autoayuda y superalimentos orgánicos, en la persecución de un Zen prêt-à-porter adaptado a una sociedad de consumo que se camufla con la apariencia de vida sana. Una sátira tejida con unas metáforas quizás no totalmente identificadas, empezando ya por el significado de la propia garrapata del título, preguntado sobre ello, Pete Ohs sólo esboza una respuesta imprecisa que tiene más de suposición que de definición: «Creo que son, sobre todo, trauma. Creo que son las cosas que nos pasan en la vida que no elegimos. Desafortunadamente, tuvimos que pasar por eso. Desafortunadamente, crecimos en esta época, en esta ciudad, en este pueblo, en este estado, en este país, y eso nos cambia. Nos perjudica bastante. Es un elemento con el que tenemos que lidiar y que puede frenarnos, destruirnos. No podemos deshacernos de él. En el mejor de los casos, encontramos algún valor en él, lo que nos fortalece y nos permite desenvolvernos mejor en el mundo a pesar del miedo. Para mí, eso es lo que representan las garrapatas«.  En cuanto al género al que se adscribe el filme, más allá de la comedia más o menos negra, flirtea con los recursos del terror, especialmente la creación de una atmósfera a la que contribuye la puesta en escena y la música, así un crítico la ha llegado a definir como «una especie de secta del bienestar al estilo de La Matanza de Texas», y podría añadirse que entra por momentos en una especie de body horror de bajo voltaje. Todo ello, siempre, muy lúdico y muy Queer. Si algo deja entrever la cinta es lo bien que se lo ha pasado su equipo haciéndola, quizás valga la pena referir brevemente cómo se procedió en su creación.

The True Beauty of Being Bitten by a Tick fue creada en colaboración por su elenco principal: como explicó Ohs durante el estreno en SXSW, se aislaron en una casa de campo donde escribían tres escenas a la vez, las filmaban, las analizaban y luego seguían adelante. No es plena improvisación, se partía de una escaleta, pero desde luego dista mucho de la mecánica habitual de un rodaje que deja poco margen a la variación del plan. Ohs llama a este método «Bubble Table» y su esencia vendría a ser dar más relevancia al proceso de creación que al resultado final, eso probablemente es lo que hace que esta película resulte huidiza e inconcreta, pero eminentemente divertida por cómo sus artífices transmiten la sensación de haberlo pasado pipa en su realización. No podemos por más que concluir que si el objetivo de la sección Noves Visions es hacerse eco de aquellas cintas que abordan el fantástico con modos alternativos, nunca un premio estuvo mejor dado que el que recibió nuestra garrapata en esta edición. 

Y Serendipia cierra su completo primer día con un film mucho más convencional, perteneciente a la sección Oficial Fantàstic Competició, La virgen de la Tosquera: una coproducción realizada entre Argentina, México y España que adapta dos relatos de Mariana Enríquez y que está dirigida por Laura Casabé. En el film, Natalia, Mariela y Josefina son tres inseparables amigas que viven en las afueras de Buenos Aires y están locamente enamoradas de Diego, su amigo de la infancia. En el verano caluroso de 2001, tras el estallido de violencia que terminó en una profunda crisis económica y social, aparece Silvia, más mayor y más mundana, que cautiva a Diego. Natalia, decidida a reconquistar a Diego, pide ayuda a su abuela, Rita, que realizará un hechizo que no funcionará. Feminidad, pubertad, celos, deseo, drogas, angustia existencial…todo con el ropaje de  comedia juvenil, de relato de crecimiento,  pero con un trasfondo y un tono tenebrosos.

El corralito argentino de 2001, las protestas masivas y violentas que provocó y la profunda crisis socio-político-económica que se derivó de todo ello, con el aumento drástico de la pobreza como consecuencia más lacerante, despertó en el país una conciencia de pesadumbre, amargura y conflicto dejando como poso una impresión de terribilidad existencial. Y ese desconsuelo social es el marco referencial de la obra de Mariana Enríquez en la que se fusiona lo cotidiano con lo macábro. Considerada reina del terror en su país, su colección de cuentos Los peligros de fumar en la cama aborda temáticas que van desde lo sobrenatural al terror de vísceras, con elementos tópicos tradicionales, como fantasmas y rituales, pero siempre con un enfoque contemporáneo y local. A esa serie pertenecen los dos relatos que adapta Casabé con fidelidad y personalidad a partes iguales, así, cualquier espectador atento descubre el sustrato literario, la naturaleza propia de los relatos breves, pero a la vez puede apreciar que todo viene servido con los recursos puramente cinematográficos, con especial esmero en la fotografía, que, de hecho, fue reconocida por el jurado de la Sección Oficial con el galardón a esta categoría. La autora de Los que vuelven (2019) siempre se ha definido por la combinación de lo sobrenatural con la crítica social, y esa sigue siendo la carta de naturaleza de La Virgen de la Tosquera, una cinta que se mueve en un terreno a caballo entre el terror psicológico y el terror social. El tópico narrativo de las aristas de la pubertad, de la adolescencia como momento de doloroso despertar al mundo y al sexo, cobra en manos de Casabé (con la cooperación en el guión de Benjamín Neishtat) un desasosiego perverso que culmina en una explosión de violencia y punición. No son pocos los que han querido ver en esta película una Carrie suburbial y más argentina que el mate, pero en la que la protagonista no es víctima sino victimaria. Efectivamente, Natalia no es la muchacha marginal e inocente, objeto de acoso por parte de sus compañeras, que era Carrie, al contrario, es la líder de su grupo, es audaz y segura de sí misma, pero un mal asumido síndrome de abandono, el distanciamiento de Diego, pero ya antes la ruptura y marcha de los padres, va minando su estabilidad emocional y acaba siendo un volcán en erupción. Podríamos decir que la protagonista de La virgen de la tosquera es la heroína del relato y, a la vez y simultáneamente, la antagonista malévola. El trabajo de Casabé aporta, sobre la exposición del despertar de las adolescentes, un toque femenino que impregna de mayor realismo (y perversidad) al retrato. Películas como La virgen de la tosquera hablan en favor de la iniciativa Woman in fan en la que está empeñado el festival, las mujeres tienen mucho que aportar a los lugares comunes del fantástico. Al menos algunas.

Así de ecléctica resultó la primera jornada de Serendipia en Sitges. Cuatro películas con las que comenzar este festival de entre las cuales quizás destacara Alpha, pero acompañada de una tríada de curiosas películas cada una a su estilo. Serendipia, como ente bimembre que es, tiene un juicio dual sobre lo visto, de una parte ninguna sería una clara apuesta a caballo ganador, no acabaron de parecerle redondas en ese momento, pero de otra, la reflexión a posteriori sugiere que fueron piezas interesantes que tal vez merecerían un visionado pausado, algo imposible en la vorágine infernal que es Sitges. Pero esto tan solo acababa de empezar,  en el mañana siguiente habían cuatro películas más esperando su turno, con las expectativas puestas en Good Boy, pero eso lo contaremos ya en la siguiente cápsula.

Por cierto, el spot oficial de este año dedicado al humor-terror, al principio dejó un tanto frío a Serendipia, pero con la repetición, el chascarrillo acabó por convencerle.

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Diario de Serendipia en Sitges 2025: Décima cápsula

Serendipia ya está en su último día de festival. Un día en el cual por si no había visto muchas películas (38) aún pagó un ticket para poder ver un documental al que no tenía acceso como prensa. Un día flojo que, precisamente, arreglo el documental que llevó a Serendipia a terminar donde comenzó esta edición, a l’Escorxador. 

Más Drácula con Abraham’s Boys: A Dracula Story, una película basada en una buena idea de Joe Hill, hijo de Stephen King, pero ineficazmente llevada a la pantalla por Natasha Kermani. Max (Brady Hepner) y Rudy Van Helsing (Judah Mackey) han pasado sus vidas bajo el estricto control de su padre, Abraham (Titus Welliver). Ignorando su oscuro pasado, luchan por comprender su errático comportamiento, cada vez más paranoico. Cuando empiezan a descubrir las violentas verdades de la historia entre su padre y Drácula, su mundo se desmorona, obligándolos a enfrentarse a un -no tan- aterrador legado. Una barata infraproducción coproducida entre Reino Unido y Estados Unidos que amenazará a los espectadores desde la plataforma Shudder, que la ha producido y de donde no debería volver a salir. Seamos serios, por favor.

Quisimos ver El susurro porque era la nueva película del director de La casa muda (2010), Gustavo Hernández, pero Serendipia estaba irremediablemente agotado y aunque lo intentó, no llegó a entrar en la enrevesada trama que le ofrecía el film, que espera poder recuperar en un futuro próximo. Lean si no: Huyendo de su violento padre, Lucía (Ana Clara Guanco) y Adrián (Marcelo Michinaux) se refugian en una mansión remota. Con la ayuda de una microcámara oculta en un gato, Lucía descubre un secreto aterrador: sus vecinos forman parte de una red criminal que secuestra a adolescentes para hacer películas snuff, y pretenden deshacerse de los hermanos. Mientras Lucía lucha por proteger a su hermano, debe enfrentarse a una oscura maldición familiar que los persigue hasta su nuevo refugio.

Y con esta nos despedimos por este año de nuestra querida Tramontana. No hay palabras suficientes para agradecerles la amabilidad de los muchachos de esta sala.

Los productores de ‘El susurro’ presentándola en Tramontana (Foto: Serendipia)

Y es increíble. Ni en la primera, más mala que la carne de pescuezo, ni en la tercera, Serendipia se durmió, tan solo se adormiló en la más interesante, El susurro, y, lo dicho, se mantuvo totalmente despierto también en Night Patrol (Ryan Prows), una película de pandilleros y policías que se toman la justicia por su mano, con unas dosis de magia y vampirismo. Y zulús ¡Una cosa! Un agente del Departamento de Policía de Los Ángeles, Xavier Carr (Jermaine Fowler), se enfrenta a una complicada situación cuando su hermano pequeño, Wazi (Flying Lotus), aún involucrado en la vida de pandillas, es nombrado sospechoso de un brutal asesinato. Lo que Xavier no sabe es que la víctima era la novia de Wazi, miembro de un grupo rival, y que fue asesinada por un grupo antipandillas de su mismo departamento llamado “Night Patrol”, una división que esconde un horrible secreto.

Una película floja, muy floja, para despedirnos por este año de l’Auditori. Suerte que por la tarde nos esperaba el documental Eloy de la Iglesia: Adicto al cine, de Gaizka Urresti, un acercamiento a la personalidad y la carrera del director vasco desde diversas voces, las de actores que han trabajado con él, las de otros directores y amigos y también desde estudiosos de la obra y biógrafos.  Entre todos, a lo que se suman diversas imágenes de archivo, sobre todo de entrevistas, ofrecen un válido acercamiento a la compleja época y obra de Eloy de la Iglesia, un director que no deja de ser reivindicado tras años de olvido, cuando no desprecio, por parte del público y de la crítica cinematográfica. Cronista combativo contra la censura, Eloy de la Iglesia, dedicó parte de su filmografía a mostrar el lado más oscuro de la transición, fijándose en la marginalidad, la delincuencia y el consumo de sustancias, acabó cayendo en la drogadicción, siendo olvidado durante más de una década. Urresti aborda la figura de un valiente cineasta cuyos inicios como enfant terrible lo llevaron a investigar los límites de la libertad de expresión.

Y esto ya está, señores y señoras. Serendipia ha cumplido su itinerario por 39 películas seleccionadas, una presentación de sus libros, tres ruedas de prensa /encounters, y su lado más lúdico durante la invitación a un cóctel. Ya se ha ganado una cena reposada en ese cruce de caminos que, al lado del majestuoso pasaje a la eternidad (¡el cementerio, córcholis!, que hay que explicarles todo), les espera en forma de amigos y pizza con chorizo picante, su favorita.


CONCLUSIONES

Ya pasó un festival más. Otra edición del Festival de Sitges con una programación cargada de películas, alguna con una duración que en algunas ocasiones casi no daba tiempo de pasar por el lavabo y volver a la sala. Pero eso son gajes del oficio, ya es habitual desde hace tiempo y tan solo cambió en la edición de la pandemia. Lo que no es tan «normal» es la presencia de infra películas. Películas malas que, no es estuvieran en una sección equivocaba, si no que sencillamente manchaban la categoría de este, nuestro festival. Se me ocurren algunos ejemplos que Serendipia ha sufrido en propia carne como Night Patrol, Abraham’s Boys y Osiris. No sé, igual es que este año Serendipia ha tenido muy mal tino a la hora de escoger, pero algunas de estas películas casi eran meras fan movies de esas que llenan las plataformas de cine malo.

Los simpáticos Hélène Cattet y Bruno Forzani (Foto: Serendipia)

Lo de las ruedas de prensa abiertas al público, bueno, bien. Otros años hubo días que éramos cuatro gatos asistiendo a las mismas y quedaba la cosa bastante deslucida, así, por lo menos hay más presencia y de cara al invitado queda bastante mejor. Hay que decir que las ruedas de prensa se hacen por la mañana durante las horas en las que la mayoría de la prensa, precisamente, está viendo películas, así que es prácticamente imposible asistir, hacerlas por la tarde es un avance. Pero lo de hacer pagar incluso a prensa por los «encounters» pues ya como que no, como que ya pagamos bastante con la subida anual por la acreditación de prensa. Ya se pagaba antes un simbólico euros y vale, pero ahora ya la cosa ascendió de golpe a cuatro, que no, no es mucho, pero a lo que seleccionaras cinco pues… sumen ustedes. Incluso les diríamos que en las grandes figuras (por ejemplo, Joe Dante) estaría «justificado», pero en otras como Hélène Cattet y Bruno Forzani, directores muy interesantes y dignos, pero que presentaban película y, como era de esperar, llamaron la atención de escasos asistentes, varios de ellos miembros del festival y algunos periodistas y miembros de la prensa que, como nosotros, tuvimos que pagar.

En fin, no hay que quejarse mucho pues, en general, ir al festival de Sitges todos los días, aunque sea acreditado, se ha convertido en un lujo que no deja de subir año tras año (comida, alojamiento…), a no ser que sean ustedes, compañeros de prensa, de esos que van con gastos pagados y, por tanto, invitados a esa selectiva comida que les ofrece el festival. Por nuestra parte, ha sido una edición con muchos invitados, que han dado color, y algunas buenas películas, pero también bastantes correctas, algunas flojas y, unas pocas, infumables. ¿Lo mejor? Pues como siempre la organización en general, prensa en particular y esos voluntarios, tan profesionales y amables con los asistentes ¿Lo divertido? esa nueva ubicación de la red carpet que dejaba tan poco paso a los viandantes. Aún recuerdo la mirada de agente bestiajez que puso uno de los vigilantes cuando, sin darme cuenta, puse un pie donde no debía con el consiguiente peligro de que le arrebatase el oxígeno a algún invitado mientras hacía cucamonas ante el cartel de propaganda del festival y sus proveedores. En fin, lo dicho, sangre, sudor y mucha diversión. Algunas gotas de lluvia de las que conseguimos zafarnos (no porque se nos pusiera toldo, no, que los de prensa seguimos siendo los únicos que cuando llueve nos mojamos en las colas) y ese vacío cuando se termina, ese faltarte algo, ese quedarse huérfano ante la falta de esa balsa de salvamento de la realidad que es el Sitges Film Festival.

Y ahora sí, terminamos dejándoles con el…

PALMARÉS

SECCIÓ OFICIAL FANTÀSTIC A COMPETICIÓ

Jurado: Mary Harron, Peter Chan, Hernán Findling, Jovanka Vuckovic, Laura Pedro

Mejor Película  

La hermanastra fea (The Ugly Stepsister) de Emilie Blichfeldt

Premio Especial del Jurado 

  (ex aequo)

The Furious de Kenji Tanigaki

Obsession de Curry Barker

Mejor Dirección 

Park Chan-wook por No Other Choice

Mejor Interpretación Femenina 

Rose Byrne por Si pudiera, te daría una patada (If I Had Legs I’d Kick You)

Mejor Interpretación Masculina 

The entire cast of The Plague

Mejor Guion

Un fantasma útil (A Useful Ghost) de Ratchapoom Boonbunchachoke

Mejor Fotografía 

Diego Tenorio por La virgen de la tosquera

Mejor Música

Yasutaka Nakata & Shouhei Amimori por Exit 8

 Mejores Efectos Especiales, Visuales o de Maquillaje 

Tenille Shockey & François Dagenais por Honey Bunch

NOVES VISIONS

Jurado: Santiago Fillol, Alison Peirse, Miguel Llansó

Mejor Película

(ex aequo)

Lesbian Space Princess de Emma Hough Hobbs & Leela Varghese

The True Beauty of Being Bitten by a Tick de Pete Ohs

Mejor Dirección

(ex aequo)

Adam C. Briggs & Sam Dixon por A Grand Mockery

Toshiaki Toyoda por Transcending Dimensions

Mejor Corto

Monstruo Obscura do Hong Seung-gi

 

BLOOD WINDOW

Jurado: Carmen Cuba, Darío Lavia, Lluís Arcarazo

Premio Blood Window a la Mejor Película 

No dejes a los niños solos de Emilio Portes

ÒRBITA

Jurado: Carmen Cuba, Darío Lavia, Lluís Arcarazo

Mejor Pel·lícula de la Sección Òrbita 

The Forbidden City (La città proibita) de Gabriele Mainetti

MÉLIÈS DE ORO

Jurado: Josep Maria Bunyol, Daniela Urzola, Antonio Weinrichter

Premio Méliès de Oro a la Mejor Película de Género Fantástico

Mr. K de Tallulah Hazekamp Schwab

Premio Méliès de Oro al Mejor Cortometraje de Género Fantástico

Don’t Be Afraid de Mats Udd

MÉLIÈS DE PLATA

Jurado: Marcus Stiglegger, Marc Mounier, Diana Peñalver

Premio Méliès de Plata a la Mejor Película de Género Fantástico

Feels Like Home de Gábor Holtai

Premio Méliès de Plata al Mejor Corto Europeo de Género Fantástico

El fantasma de la Quinta de James A. Castillo

ANIMA’T

Jurado: Alba Sotorra, Anastasiia Falileieva, José Luis Farias

Mejor Largometraje

Lesbian Space Princess de Emma Hough Hobbs & Leela Varghese

A niche film for the general public that, in addition to laughter, will shake up the norm.

Mejor Cortometraje

Luz diabla de Gerva Canda, Paula Boffo & Patricio Plaza

For its artistic direction that subverts the horror genre.

PREMIOS BRIGADOON 

Jurado: Carles Torrens, Marina Queraltó, Xavi Rubí

Premio Brigadoon Paul Naschy al Mejor Corto

Floor de Jo Bareun

JURADO DE LA CRÍTICA

Jurado: Daniela Urzola, Josep Maria Bunyol, Antonio Weinrichter

Premio de la Crítica José Luis Guarner a la Mejor Película SOFC

(ex aequo)

La vida de Chuck (The Life of Chuck) de Mike Flanagan

Reflection in a Dead Diamond de Hélène Cattet & Bruno Forzani

The jury would like to recognize two radically different proposals that illustrate two important paths in contemporary cinema: one, an emotional and luminous film that allows us to imagine other possible worlds, and the other more cerebral, the best example of how cinema is still capable of inventing new narratives, playing with originality and the generic appropriation of references from the past to look towards the future. Fortunately, cinema has many faces, which are not at all mutually exclusive, but rather complementary.

Premio Citizen Kane para el Mejor Director Revelación

Ratchapoom Boonbunchachoke per Un fantasma útil (A Useful Ghost)

Mejor Cortometraje de la SOFC 

The Man That I Wave At de Ben S. Hyland

JURADO CARNET JOVE 

Jurado: Lucía Fabó Oses, Pepe Rico Piqué, Marc Negra Panadès, Javier Méndez Cañada, Martina Rodríguez Correa

Premio Jurado Carnet Jove a la Mejor Película SOFC

Obsession de Curry Barker

Premio Jurado Carnet Jove a la Mejor Película Sitges Documenta

Endless Cookie de Peter Scriver & Seth Scriver

 

SGAE NOVA AUTORIA

Jurado: Belén Funes, Laia Aguilar, Francesc Gener

Premios SGAE Nova Autoria: Mejor Dirección-Realización

Fran Moreno & Santiago Pujol per Furia

Premios SGAE Nova Autoria: Mejor Guion

Fran Moreno & Santiago Pujol por Furia

Premios SGAE Nova Autoria: Mejor Música Original

Sergio Rojas per Matcha

PREMIOS DEL PÚBLICO

Gran Premio del Público a la Mejor Película de la SOFC

Obsession de Curry Barker

Categorías: Sitges Film Festival

SITGES 2025 – Un fortín de títulos nacionales

16 septiembre 2025 Deja un comentario
Categorías: Sitges Film Festival

Line-up y Premios Honoríficos para la 58a edición

16 septiembre 2025 Deja un comentario
Categorías: Sitges Film Festival

SITGES 2025 – Proyectos seleccionados para Sitges Industry

1 septiembre 2025 Deja un comentario
Categorías: Sitges Film Festival

SITGES 2025 – Panorama / Midnight X-Treme


La (sub)cultura siempre ha hecho frente al horror y esto en Sitges no es excepción: Deathgasm II: Goremageddon de Jason Howden, secuela de la película de 2015 que también estuvo en esta misma sección, sigue la historia de Brodie, quien en esta ocasión resucita a sus compañeros de banda para ganar una batalla de bandas y recuperar a su novia. En esta línea también baila Queens of the Dead de Tina Romero, quien nos sumergirá en una batalla campal de zombies contra drag queens. Aunque si hablamos de confrontaciones tenemos que hablar de Meat Kills de Martijn Smits, una propuesta subversiva que sigue a un grupo de activistas por los animales que se enfrenta a un granjero cuando éste asesina a sus cerdos.

 

Listado de películas

Panorama

13 Days Till Summer – Bartosz M. Kowalski (2025)

Abraham’s Boys – Natasha Kermani (2025)

Bagworm – Oliver Bernsen (2025)

Blood Shine – Emily Bennett & Justin Brooks (2025)

Bokshi – Bhargav Saikia (2025)

Delivery Run – Joey Palmroos (2024)

El descendiente – Peter Cilella (2025)

Dollhouse – Shinobu Yaguchi (2025)

Halabala – Eakasit Thairaat (2025)

Hellcat – Brock Bodell (2025)

It Ends – Alex Ullom (2025)

Love Kills – Luiza Shelling Tubaldini (2025)

Mag Mag – Yuriyan Retriever (2025)

Man Finds Tape – Paul Gandersman & Peter S. Hall (2025)

Marama – Taratoa Stappard (2025)

Mermaid – Tyler Cornack (2025)

*Monster Island – Mike Wiluan (2024)

Mother of Flies – John Adams, Zelda Adams & Toby Poser (2025)

My Daughter is a Zombie – Pil Gam-sung (2025)

No dejes a los niños solos – Emilio Portes (2025)

Osiris – William Kaufman (2025)

Rabbit Trap – Bryn Chainey (2025)

Shelby Oaks- Chris Stuckmann (2025)

Slanted – Amy Wang (2025)

The Curse – Ken’ichi Ugana (2025)

The Surrender – Julia Max (2025)

The Vile – Majid Al Ansari (2025)

Hi Five – Kang Hyoung-chul (2025)

Taroman Expo Explosion – Ryo Fujii (2025)

Midnight X-Treme

Deathgasm II: Goremageddon – Jason Howden (2025)

*Deathstalker – Steven Kostanski (2025)

*Dolly – Rod Blackhurst (2025)

Flush – Grégory Morin (2025)

Fuck My Son! – Todd Rohal (2025)

Hold The Fort – William Bagley (2025)

Karmadonna – Aleksandar Radivojevic (2025)

Meat Kills – Martijn Smits (2025)

Queens of the Dead – Tina Romero (2025)

The Book of Sijjin and Illiyyin – Hadrah Daeng Ratu (2025)

The Creeps – Marko Mäkilaakso (2025)

*Touch Me – Addison Heimann (2025)

Ut Lan The Guardian Demon – Dan Trong Tran (2025)

*Títulos ya anunciados anteriormente

 

Categorías: Sitges Film Festival

SITGES 2025 – Primeros títulos e invitados que se suman a los ya conocidos

En la Fàbrica Moritz Barcelona, Ángel Sala y Mònica Garcia i Massagué, Director Artístico del Festival y Directora de la Fundación respectivamente, han ofrecido un primer avance de la 58ª edición del certamen referente del cine fantástico.

Alpha, de Julia Ducournau, será la encargada de inaugurar la 58ª edición de SITGES -Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya tras el impacto en el certamen de Crudo (2017) y Titane (2022), los trabajos previos de la directora francesa que se llevó la Palma de Oro de Cannes por ésta última. La proyección contará con la presencia de la directora francesa y marca la tercera ocasión que el festival estará inaugurado por una película dirigida por una mujer (las dos primeras fueron American Psycho (2000) de Mary Harron y Mona Lisa and the Blood Moon (2021) de Ana Lily Amirpour). En AlphaJulia Ducournau nos presenta un drama familiar en un contexto de distopía social que aborda temas como el desastre climático, la transformación del cuerpo y las tensiones familiares en un fascinante viaje visual y sensorial que juega constantemente con la percepción del espectador.

Alpha abrirá una amplia selección de títulos que se desplegarán por las diferentes secciones del festival que demostrarán la heterodoxia de temáticas, enfoques y estilos visuales del género en la actualidad. Precisamente una de esas temáticas recurrentes en el género es la de la maternidad. Mother’s Baby, de Johanna Moder es un título que expone los miedos de una madre en torno al extraño comportamiento de su bebé mientras que If I Had Legs I’d Kick You, de Mary Bronstein, ejemplifica en clave de relato paranoico la ansiedad derivada del nacimiento de un hijo en una mujer en crisis emocional brillantemente interpretada por Rose Byrne. De crisis emocionales, en este caso referidas a la pérdida, habla The Thing with Feathers, dirigida por Dylan Southern y protagonizada por un Benedict Cumberbatch que lucha contra sus propios fantasmas y otras presencias invisibles que habitan los silencios. Y esas mismas amenazas serán las que afrontará el protagonista de Good Boy, de Ben Leonberg, aterradora historia de fantasmas contada desde la mirada del fiel perro que convive con su dueño en una apartada casa de campo.

Mike Flanagan adapta a Stephen King en La vida de Chuck, una fábula moderna que nos cuenta la vida de Charles Krantz, interpretado por Tom Hiddleston en su versión adulta, en orden inverso, desde su muerte hasta su infancia en una casa encantada. En plena campiña británica nos encontraremos con una peculiar venganza con katanas en Tornado, la nueva película de John Mclean (Slow West) con Tim Roth como protagonista.

El terror más canónico, aunque reformulado desde puntos de vistas visuales contemporáneos estará representado por Eye for an Eye, de Colin Tilley, que construye un universo de terror fascinante con algunas de las imágenes más impactantes del año mientras que The Home, el esperado retorno de James DeMonaco (responsable de la saga The Purge), convierte una residencia de ancianos en un espacio donde lo cotidiano se vuelve retorcido. Por otra parte, el aterrador psycho-thriller Dolly, de Rod Blackhurst, propone un cuento de terror retorcido sobre infancia secuestrada y crianza monstruosa.

También habrá espacio para la ciencia ficción y la fantasía en Sitges. Redux Redux, de Kevin y Matthew McMAnus, es una experiencia metacinematográfica que desafía los límites del lenguaje audiovisual a través de la repetición, la reescritura y la memoria, mientras que Orang Ikan, de Mike Wiluan, convierte una isla perdida en el Pacífico en un campo de batalla donde la guerra entre hombres queda eclipsada por el acecho de una criatura implacable.

Y como todo buen Sitges necesita su dosis de espada y brujería, llega Deathstalker, la reimaginación del clásico de culto homónimo de los 80, con la firma de Steven Kostanski y todos los ingredientes que amamos: bárbaros, hechiceros malvados y monstruos. Más poética pero igual de épica es The Legend of Ochi de Isaiah Saxon, que nos transporta a un universo de fantasía en el que una joven protagonista se lanza a explorar un mundo desconocido habitado por criaturas asombrosas.

El cine de terror japonés regresa a Sitges con tres propuestas que demuestran la vigencia y capacidad de reinvención del género. Exit 8, de Genki Kawamura, convierte un trayecto en metro en una pesadilla psicológica de primer nivel inspirada en el videojuego homónimo. New Group, de Yuta Shimotsu (Best Wishes to All) encierra al espectador en una atmósfera claustrofóbica de un instituto donde los alumnos se comportan de pronto de manera inquietante en un filme que recoge las texturas del horror de Junji Ito así como las dinámicas narrativas del género en las redes sociales. Por su parte, The Curse, de Kenichi Ugana, de recupera el espíritu de la maldición tradicional taiwanesa para llevarla a nuevas cotas de tensión y renovar el estilo del J-Horror de comienzos del milenio. También desde Asia, en este caso de Tailandia, llega A Useful Ghost de Ratchapoom Boonbunchachoke, una fantasía poética sobre la pérdida en la que el espectro de un ser querido regresa poseyendo a un aspirador, en una de las películas más sorprendentes y originales del género en 2025, ganadora de la Semana de la Crítica del último Festival de Cannes.

Otros títulos de Sitges 2025 explorarán nuevas temáticas o renovarán las viejas historias en clave contemporánea. La hermanastra feade Emilie Blichfeldt, reimagina el cuento clásico de La cenicienta desde una óptica feminista, oscura, sarcástica y muy dolorosa mientras Fucktoys, de Annapurna Sriram, es otra odisea femenina donde una joven maldita recorre los suburbios de Trashtown intentando reunir mil dólares para librarse de una maldición. Uno de los títulos más celebrados del año está siendo Dead Lover, de Grace Glowicki una comedia de terror gótico donde una sepulturera se ve atrapada en un romance imposible. Touch Me, de Addison Heimann, por su parte, apuesta por una mezcla de sci-fi, relaciones poliamorosas con visitantes de otros planetas y estética camp mientras que Mermaid, de Tyler Cornack, ofrece un cuento oscuro sobre la marginalidad, que arranca cuando un adicto encuentra una sirena herida en la costa de Florida.

El cine español de género busca nuevos caminos

La producción española de este año vuelve a destacar por su personalidad arrolladora y su capacidad para explorar lo fantástico desde perspectivas únicas. Gaua, el nuevo trabajo de Paul Urkijo, nos sumerge en una oscuridad ancestral inspirada en el folclore vasco; en un viaje hipnótico y aterrador hacia las raíces del mito y la naturaleza. También conectada con el territorio, pero desde una óptica femenina y radical, La virgen de la tosquera de Laura Casabé, a partir de la obra literaria de Mariana Enriquez, ofrece una experiencia sensorial que promete sacudir los límites de lo real. Más contemporánea y provocadora, Silencio encumbra el universo estético y emocional de Eduardo Casanova, con una propuesta tan incómoda como hipnótica que derriba tabúes y cuestiona nuestra relación con el cuerpo, el dolor y la belleza en una sorprendente historia de vampiros queer.

Decorado apuesta por una crítica existencial cargada de sarcasmo y con la estética inconfundible de un conocido del festival como es Alberto Vázquez, que tras el éxito de Unicorn Wars vuelve a poner en un listón altísimo el nivel del cine de animación español. Con su ópera prima LugerBruno Martín aborda las segundas oportunidades a través de un violento y trepidante thriller que se desarrolla a tiempo real en un vasto y laberíntico polígono industrial, cine desacomplejado y de impacto donde volveremos a encontrarnos con parte del elenco de Os reviento, el filme de acción que sorprendió al público de Sitges en 2023.

Protagonismo de la animación en Sitges2025

La animación cobra este año un gran protagonismo en el festival, con una selección que demuestra la fuerza creativa y la versatilidad del formato para explorar universos fantásticos. Heart of Darkness de Rogério Nunes ofrece una adaptación visualmente arrolladora de la obra de Joseph Conrad, mientras que The Great History of Western Philosophy plantea un viaje tan ácido como brillante por las grandes ideas de la civilización occidental, su proyección dará testimonio, por desgracia de manera póstuma, del gran talento de su directora, Aria Covamonas.

El festival también acoge propuestas valientes que juegan con el lenguaje y el tono: Lesbian Space Princess de Emma Hough y Leela Varghese mezcla ciencia ficción e identidades disidentes con humor pop y espíritu punk, y ChaOdirigida por Yasuhiro Aoki, explora los límites de la percepción en una propuesta experimental hipnótica. El lado más emocional llega con Arco, una tierna y esperanzadora cinta de animación dirigida por Ugo Bienvenu y premiada en Annecy, y Another World de Tommy Kai Chung Ng, que aborda el duelo y el afecto con una gran delicadeza visual. Otra cinta que podrá verse es All you need is Kill, una explosiva cinta de acción y ciencia ficción con sello japonés que adapta la novela gráfica homónima (también fue adaptado al live-action con Al filo del mañana) y que firma Kenichiro Akimoto. Para los nostálgicos del anime clásico, Angel’s Egg (1985) brindará una experiencia mística e hipnótica, una auténtica obra de culto a manos de Mamoru Oshii, que sigue fascinando. Otra obra que va a recuperarse en la gran pantalla es Willy, el gorrión (1989), una joya de animación húngara que firma József Gémes.

Siguiendo en el apartado de clásicos, Sitges2025 ofrecerá una oportunidad única con la retrospectiva dedicada al director de animación e historietista italiano Bruno Bozzetto, conocido en Italia sobre todo por la creación del famoso personaje de Señor Rossi (Signor Rossi). Se podrán ver obras que recorren toda su carrera, desde los largometrajes The SuperVips (1968) y Allegro non troppo (1976) hasta cortometrajes como Tapum! La storia delle armi (1958), Opera (1973), Rapsodeus (2011) o Cavallette (1991), por el que estuvo nominado al Oscar.

Recuperando y reivindicando clásicos de culto

El Festival de Sitges siempre ha sido un lugar de recuperación y reivindicación de clásicos del cine fantástico. En este sentido, podemos encontrar dos documentales que reivindican el cine de género que tanto nos gusta: Strange Journey: The Story of Rocky Horror de Linus O’Brien es una mirada afectuosa al fenómeno del cine de culto y Hammer: Heroes, Legends and Monsters de Benjamin Field nos cuenta la historia de la productora Hammer Films a través de los ojos de sus actores, cineastas y aficionados.

Por otro lado, tendremos la recuperación de algunos hitos del cine de género como Vera, un cuento cruel (1973) un clásico a reivindicar del cine español que protagoniza Fernando Fernán Gómez y dirige Josefina Molina. Siguiendo en el terreno del cine clásico nacional, se podrán ver Atolladero (1995), western futurista de Óscar Aibar y Memoria (1976), cinta de ciencia-ficción de Francisco Macián, ambos títulos gracias a una ambiciosa restauración por parte de la Filmoteca de Catalunya y que formarán parte de nuestro sello Catalunya Imaginaria.

Seven Chances, la Semana de la Crítica del Festival, proyectará Lo spettro (1963), clásico del terror italiano que firma Riccardo Freda con Barbara Steele y Peter Baldwin como pareja protagonista, en una espectacular restauración en 4K por parte de Severin Films. Por su parte, Jigoku (1960) la aterradora visión del infierno de Nobuo Nakagawa también se podrá disfrutar en su restauración en 4K auspiciada por Toho Co.

Por último, celebraremos el cuadragésimo aniversario de una cinta de culto que aúna a la perfección terror y comedia, el leitmotiv de la edición: Re-Animator (1985). En este sentido, se realizará una proyección especial de la película que contará con las presencias estelares de la actriz Barbara Crampton, el compositor Richard Band y parte del equipo. Una oportunidad única de revivir el clásico con algunos de sus grandes protagonistas. Además de Re-Animatortendrá lugar una retrospectiva sobre el género de la comedia de terror, con títulos que anunciaremos en la próxima rueda de prensa.

Brigadoon

Este año, la sección Brigadoon vuelve a convertirse, como ya es tradición, en un punto de encuentro para los amantes del cine más outsider. Clásicos por redescubrir, joyas ocultas del género y una selección de documentales que celebran la pasión cinéfila y la resistencia creativa conforman una programación rica y sin complejos.

En cuanto a los largometrajes de ficción, este año podrán verse Test Screening, de Clark Baker, una deliciosa carta de amor al cine de género ambientada en un pequeño pueblo de Oregon; The Devil’s Teardrop, de Gonzalo Otero, que nos traslada a los Andes, donde un grupo de documentalistas ignora las advertencias sobre un espíritu demoníaco ancestral; Thinestra, de Nathan Hertz, una inquietante distopía sobre una droga milagrosa capaz de darte el cuerpo de tus sueños; y Death Cycle, de Gabriel Carrer, que ofrece un intenso thriller slasher en el que un misterioso asesino en moto pone patas arriba la vida de una mujer y de un investigador obsesionado con detenerlo.

En el apartado documental, Brigadoon acoge Occupy Cannes, de Lily Hayes Kaufman, un viaje irrepetible entre bastidores del Festival de Cannes de la mano de Lloyd Kaufman, mítico creador de The Toxic Avenger y figura clave de la contracultura cinematográfica. También podrá verse Masters of the Grind, de Jason Rutherford, una celebración visceral del cine más extremo, barato y excesivo, y un homenaje a los directores que, sin dinero ni permisos, hicieron historia desde la marginalidad.

Jurados para Sitges 2025

Una de las conditio sine qua non de un buen festival es la de tener un jurado a la altura. Este año no podemos estar más orgulloso de los nuestros. En sección oficial tendremos al director, guionista y productor Peter Chan, a Mary Harron, directora de American Psycho (2000) en el vigésimo quinto aniversario de la película, a la supervisora de efectos especiales Laura Pedro, doble ganadora de un Goya, al director, productor y presidente de la Academia de Cine de Argentina Hernán Findling y a la directora canadiense Jovanka Vuckovic.

#Sitges2025 también puede leerse

Como viene siendo habitual estos últimos años, en el Festival de Sitges se presentarán dos publicaciones que harán las delicias de los aficionados al cine de terror. La primera de ellas, Horror Girls: Estados Unidos & Canadállega con el sello WomanInFan e invita a recorrer dos territorios clave donde lo monstruoso, lo sobrenatural y lo inquietante han sido moldeados por la mirada femenina. Desde los tiempos silentes de Lois Weber hasta el fenómeno global de The Walking Dead producido por Gale Anne Hurd, este ensayo colectivo traza un mapa tenebroso y fascinante, celebrando el talento de la mujer creadora en la historia del género. Escriben Ángel Sala, Heidi Honeycutt, Shelagh Rowan-Legg, Amanda Reyes, Alexandra West y Paul Corupe, bajo la batuta de Mònica García i Massagué.

El segundo será Risas y escalofríos, un ensayo colectivo que trata sobre dos pulsiones en principio antagónicas: el espanto y la carcajada, leitmotiv de esta edición. Y, sin embargo, ahí están, entrelazadas, desafiando categorías estéticas, contaminando géneros y poniendo en cuestión nuestras formas de mirar. La confluencia del horror y la risa ha generado no solo nuevas formas de narrar, sino también nuevas formas de sentir y pensar. El trayecto incluye a los clásicos, el exceso camp, el carnaval gore, la sátira lúcida y las reescrituras del monstruo irónico. Escriben Violeta Kovacsics, Lluís Rueda, Guillermo Triguero, Víctor Matellano y Gerard Casau, bajo la coordinación de Jordi Sánchez-Navarro y Ángel Sala.

Apuntad fechas: venta de abonos, packs e inicio de solicitud de acreditaciones

Ya os podemos anunciar la fecha de inicio para la compra de packs y abonos para Sitges2025: será el 30 de julio. ¡No os despistéis!

En cuanto a las acreditaciones de Industry, abrimos período de solicitud a partir del jueves 17 de julio.

Para la prensa, la fecha en la que se abrirá el período de solicitud será el viernes 18 de julio. Estad atentos a nuestras redes sociales para más información.

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El Festival de Sitges presenta el cartel y adelanta los primeros premiados e invitados

En un acto en el Festival de Cannes, el certamen da el pistoletazo de salida a su 58ª edición, que contará con invitados especiales como Joe Dante, director de Gremlins, y buena parte del equipo del icónico film Re-Animator; y rendirá homenaje a la trayectoria de Sean S. Cunningham, director de Viernes 13.

Hoy, el Fantastic Pavilion del Marché du Film del Festival de Cannes ha acogido el pistoletazo de salida oficial de la 58ª edición de SITGES – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.

Ángel Sala, director artístico del Festival, y Mònica Garcia i Massagué, directora de la Fundación Sitges, han presentado, ante medios de comunicación, profesionales del sector audiovisual y representantes institucionales, el cartel oficial de esta edición —uno de los momentos más esperados por los seguidores del Festival—, así como un avance de los primeros premiados e invitados de este año.

La presentación ha incluido también una conversación entre Ángel Sala y el cineasta Pablo Berger, como antesala de Fantastic 7, un proyecto liderado por el Festival de Sitges (del cual Berger es el padrino este año), que mañana celebrará su 7ª edición en un acto en la Sala Palais K del Palais des Festivals, con la participación de más de 150 profesionales de la industria.

El horror-comedy, el gran protagonista

La 58ª edición del Festival se celebrará del 9 al 19 de octubre y pondrá el foco en la comedia dentro del cine de terror y ciencia ficción.

La imagen de este año invita al público a jugar, siguiendo el leitmotiv de una edición que quiere reivindicar el placer de reír con las películas de terror, así como el estimulante goce de recordar que el humor puede ser el mejor catalizador de nuestros miedos. Celebraremos una de las combinaciones que mejor ha sabido reinventar, renovar, subvertir y desmontar los motivos recurrentes que, históricamente, han definido el cine fantástico.

Un año más, la identidad surge de la colaboración con la agencia CHINA, parte de LLYC.

“El cartel de esta edición parte de la pregunta más directa posible: ¿qué pasa cuando el universo Sitges se cruza con la comedia? Y nos ha salido responderla con dos elementos deliberadamente obvios que conviven en un punto intermedio entre lo inquietante y lo lúdico. Y que dejan una lectura tan abierta como lo es el propio cine nacido de ese cruce de géneros”, dicen desde la agencia, que ha confiado, como ya hizo en la edición de 2023, para su elaboración en el fotógrafo Nacho Alegre.

Reanimando el género 40 años después

Para rendir homenaje al género, el Festival contará con la presencia de uno de sus grandes maestros: Joe Dante. El cineasta estadounidense revolucionó el humor macabro con Gremlins (1984) y Gremlins 2: La nueva generación (1990), producidas por Steven Spielberg, consolidando así el subgénero del horror-comedy; y con películas como Piraña (1978), una parodia salvaje del clásico Tiburón; o Hollywood Boulevard (1976), su ópera prima codirigida con Allan Arkush. Su visión única —que combina terror, ironía y un impecable sentido del ritmo— lo llevó a dirigir muchos otros títulos emblemáticos, entre los que destacan Aullidos (1981), La dimensión desconocida (1983), Exploradores (1985), Vecinos invasores (1989), Matinee (1993) y The Hole (2009).

También visitará Sitges buena parte del equipo de Re-Animator, de Stuart Gordon, una de las películas más emblemáticas y cómicas del cine de terror y ciencia ficción. Nos pondremos nostálgicos y reuniremos al equipo para recordar su premio a Mejor Película del Festival de Sitges, hace ahora 40 años, en 1985, un reconocimiento que consolidó su estatus de obra de culto. Además, proyectaremos una espectacular versión restaurada del filme en 4K, producida especialmente para celebrar su 40 aniversario. Basada en el relato corto de H. P. Lovecraft, la película es una excelente muestra del terror de los años ochenta que, como proclamaba Sam Raimi, concebía los baños de vísceras como una irresistible disolución donde “la risa y el escalofrío” se presentan como dos caras de la misma moneda.

Sean S. Cunningham, padre de Viernes 13, Premio Máquina del Tiempo

El Festival de Sitges reconoce este año la trayectoria de Sean S. Cunningham, creador de la legendaria franquicia de terror Viernes 13, que dio vida al icónico Jason Voorhees y se convirtió en una de las sagas más influyentes del género slasher. Con el estreno de la primera película en 1980, asentó las bases de una nueva corriente de cine de terror adolescente, convirtiendo el miedo en un fenómeno de masas para toda una generación.

Con más de una decena de secuelas, un remake, adaptaciones en cómics y videojuegos, y una comunidad de fans fiel en todo el mundo, podemos afirmar que Cunningham ha influido en cineastas de todo el planeta y ha dejado una huella imborrable en el imaginario popular. A lo largo de su carrera, también ha producido otras películas de terror, entre las que destacan House (1985) y House II: The Second Story (1987), que consolidaron su reputación como productor de referencia en el género.

 

 

 

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Diario de Serendipia en Sitges 2024: Cuarta cápsula

La primera semana de festival se cierra cargada de buen cine con tres películas seguidas en el Tramontana, dos de Oficial Fantàstic Competició (Rich Flu y A Different Man) y una Noves Visions (A Desert), finalizando la jornada en l’Auditori con la producción china 从21世纪安全撤离  (Escape from 21st Century, Li Yang) también correspondiente a la sección Oficial Fantàstic Competició


DOMINGO 6 DE OCTUBRE


Galder Gaztelu-Urrutia vuelve con otra película con contenido social. Si en la exitosa El hoyo (2019) trataba el tema de la lucha de clases, en su nueva propuesta, Rich Flu, consigue que se cumpla el sueño húmedo de todo proletario con conciencia de clase que se precie: un virus infecta a aquellos con más recursos, así que los más ricos deberán tratar de salvarse deshaciéndose de sus pertenencias, que naturalmente nadie quiere, para no contraer la enfermedad. Pero, claro, el egoísmo es el egoísmo. Con cine dentro del cine, Rich Flu es todo un puñetazo en las tripas de la fábrica de sueños y su «glamour», que es donde se sitúa a la protagonista, interpretada por Mary Elizabeth Winstead, de esta parábola plutofóbica que parece caer siempre de pie, tan solo hace falta recordar como esas  grandes fortunas, lejos de arruinarse, crecieron durante la pandemia.

Aaron Schimberg recupera para su última película, A Different Man, al actor Adam Pearson, con el que ya trabajó en  Chained for Life (2018) y que sufre un vistosa neurofibromatosis. El film de Schimberg, de aspecto indie, habla sobre los cánones de belleza rezumando mucho humor negro con toques del primer Lynch. Es melancólica y feroz y está producida por A24. Quizás hubiera estado más en su lugar de haber formado parte de Noves Visions y no A Desert (Joshua Erkman), que sí que forma parte de esa sección y encajaría mejor, bajo nuestro punto de vista, en Oficial Fantàstic. A Desert es el descenso al infierno del fotógrafo Alex Clark (Kai Lennox) que se abre camino a través de una América polvorienta y desierta, fotografiando fábricas abandonadas, antiguos cementerios de mascotas y lugareños al azar, sin saber que cuando se encuentre con Renny (Zachary Ray Sherman) y Susie Q (Ashley Smith), puros ejemplares de white trash, en un motel, su vida cambiará de forma radical. Con evidentes guiños a Psicosis, este telúrico y sugerente híbrido entre noir y terror, triste y polvoriento, fue una de las pequeñas sorpresas del festival.

Finalmente, y ya en l’Auditori, Serendipia se las tuvo que ver con una descabellada propuesta proveniente de China: 从21世纪安全撤离  (Escape from 21st Century, Li Yang)que parece unirse temáticamente con otras películas de paradojas temporales vistas en anteriores ediciones del festival  como las  producciones niponas de Junta YamaguchiMás allá de los dos minutos infinitos (ドロステのはてで僕ら, 2020) o Atrapados en un bucle infinito (リバー、流れないでよ, 2023), que Serendipia les recomienda encarecidamente por lo marciano de las propuestas y el ejercicio mental que suponen. O, ¿no les parece de otro planeta el siguiente argumento?: tres amigos descubren que tienen el poder de viajar 20 años atrás y adelante con un estornudo. Sin embargo, el futuro no es tan bueno como esperaban y tienen que asumir la responsabilidad de salvar el mundo. De acuerdo, es fácil que dependiendo de la hora en la que vean esta película, sus cabezas terminen explotando ante tanto viaje al pasado y al presente, pero no deja de ser una propuesta divertida que consigue su propósito. 

Y con esta locura Serendipia se retira pues se avecina su maratón particular en el Tramontana. Pero eso sucederá otro día.

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Diario de Serendipia en Sitges 2024: nuestro álbum fotográfico

14 diciembre 2024 Deja un comentario

Y tras ponerle a la crónica su punto final, llega el momento de pegar con cuidado al álbum de los recuerdos las mejores imágenes que registraron nuestras retinas. Acompáñennos en nuestro recorrido sentimental. [Todas las fotos son originales de Serendipia, menos la acreditada a otros autores]

Invocado el espíritu de los Freaks de Browning, comienza la 57 Edición:

un poco más allá de la King Kong Área se detiene lo real y lo imposible…

Art the clown es rey y señor, siempre preparado para saciar la sed de sangre…

…de un público que  aguarda fiel y con ansia del siempre más extremo todavía.

Desde el escenario, el maestro de ceremonias…

…y el gran rey Kong, atemperan una atmósfera…

…que el fan se apresura en atesorar.

Extrañas criaturas saltan de la pantalla…

…milicianos zombis…

…y hasta angelicales trabajadoras del Fnac.

Porque bajo cielos henchidos de sol…

…o cubiertos por las más negras nubes,

Sitges siempre promete la mejor oferta…

…para disfrutarla en sus mágicas salas…

…que nos hacen sentir auténticos VIP.

Siempre hay un espacio para alternar con las estrellas bajo la atenta mirada de la novia…

…o para adquirir nuevos fetiches para nuestras colecciones.

Disfrutando de viejos amigos célebres…

…o descubriendo jóvenes y prometedores cineastas.

Sitges no morirá nunca, porque cultiva su cantera…

…y hasta las mascotas no quieren perderse detalle. (Foto de @sitgesfestival)

Cuando toca a su fin, ya empieza a renacer.

¡¡¡Preparen sus mejores camisetas que el Festival vuelve en 2025, entre el 9 y el 19 de octubre!!!!

Gastón, que tiene tantos años como ediciones lleva Serendipia viviendo el festival (16), lo sabe. Y también ha prometido que hará todo lo posible por volver a vernos el próximo octubre, cuando renazca todo.

Diario de Serendipia en Sitges 2024: Palmarés y conclusiones

28 noviembre 2024 Deja un comentario

Ya solo queda ofrecer el acertado palmarés, que de manera casi unánime ha premiado El baño del diablo (The Devil’s Bath) de Veronika Franz & Severin Fiala por estar situada a una distancia abismal respecto a sus competidoras. Un film que no satisfará a los que les ha parecido Smile 2 la mejor película de terror del año, o a los que les pareció estupenda la ¿olvidada? ganadora de la edición anterior, pues en el film de los austríacos, el horror es muy real pero no por ello menos efectivo. O ¿no es terrorífico que la protagonista del film tenga que hacer lo que hace para que su religión la premie con su buscada muerte? o ¿No son terroríficos los secretos y mentiras de una sociedad que llega a enfermarla? o ¿no son bellas las naturalezas muertas que aguardan en el bosque, que más que disuadir representan una promesa de paz?

Pues eso, que este año y sin que sirva de precedente, Serendipia se muestra muy de acuerdo con el premio del jurado y de la crítica. Incluso con el del público, con su galardón a la muy resultona Strange Darling de JT Mollner 


PALMARÉS COMPLETO


 

SECCIÓ OFICIAL FANTÀSTIC A COMPETICIÓ 

Jurad: Lisa Dreyer, Stephen Thrower, Christophe Gans, Fred Dekker, Carlota Pereda

Mejor película de la SOFC

El baño del diablo (The Devil’s Bath) de Veronika Franz & Severin Fiala 

Premio especial del Jurado de la Sección Oficial Fantàstic

Exhuma de Jang Jae-hyun

Mejor dirección de la SOFC 

Soi Cheang per Twilight of the Warriors: Walled In 

Mejor interpretación femenina de la SOFC

Kristine Froseth per Desert Road   

Mejor interpretación masculina de la SOFC

(ex-aequo) 

John Lithgow per The Rule of Jenny Penn

Geoffrey Rush per The Rule of Jenny Penn

Mejor guion de la SOFC (patrocinado por Caixabank) 

Aaron Schimberg per A Different Man 

Mejores efectos especiales, visuales o de maquillaje de la SOFC

Equips de Digital District & Machina Infinitum per Else

Mejor música de la SOFC 

 Die Hexen per Fréwaka

Mejor fotografía de la SOFC

Giovanni Ribisi per Strange Darling

 

NOVES VISIONS 

Jurado: Olivia Cooper-Hadjan, Rebecca de Pas, José Enrique Monterde

Mejor película de la sección Noves Visions

A Desert de Joshua Erkman

  Mejor dirección de la sección Noves Visions

Grazia Tricarico per Body Odyssey 

Mejor corto Noves Visions Petit Format 

Say Wuff! de Fabian Podeszwa

 

JURADO MÉLIÈS DE PLATA

Jurado: Victoria McCollum, Marysia Nikitiuk, Álex Mendíbil

Premio Méliès de Plata a la mejor película de género fantástico

Animale de Emma Benestan

Premio Méliès Corto europeo de género fantástico

Meat Puppet de Eros V

 

ANIMA’T 

Jurado: Bill Kopp, Verónica Buide, Juanjo Sáez

Mejor largometraje de animación de la sección Anima’t

Memorias de un caracol (Memoir of a Snail) de Adam Elliot

  Mejor cortometraje de animación de la sección Anima’t

Free the Chickens de Matúš Vizár 

 

ÒRBITA 

Jurado: Douglas Buck, Roxana Ramos, Mar Canet

Mejor pel·lícula de la sección Òrbita

Zero de Jean Luc Herbulot 

 

BLOOD WINDOW 

Jurado: Douglas Buck, Roxana Ramos, Mar Canet

Premio Blood Window a la mejor película

Mi bestia de Camila Beltrán 

 

JURADO DE LA CRÍTICA

Jurado: Llorenç Esteve, Paola Franco, Sergi Sánchez

Premio de la crítica José Luis Guarner a la mejor película SOFC

El baño del diablo (The Devil’s Bath) de Veronika Franz & Severin Fiala

Premio Citizen Kane para el mejor director revelación

Thibault Emin per Else  

Mejor cortometraje de la SOFC

Chew de Félix Dobaire  

 

PREMIOS BRIGADOON

Jurado: Nerea Torrijos, Ivan Villamel, Meritxell Civil

Premio Brigadoon Paul Naschy al mejor corto

Céntrico de Luso Martínez

 

SGAE NOVA AUTORIA

Jurado: Jaume Balagueró, Aina Clotet, Francesc Gener

Premios SGAE Nova Autoria: Millor direcció-realització

(ex-aequo)

Blava Terra de Marine Auclair

DARU/N de Benjamin Hindrichs

Premios SGAE Nova Autoria: Mejor guion

Benjamin Hindrichs per DARU/N

Premios SGAE Nova Autoria: Mejor música original 

Yuliya Protasova per De-sastre 

JURADO CARNET JOVE

Jurado: Ángela Sánchez, Arnau Querol, Borja López, Ignacio Garriga, Marina Figueras

Premio Jurado Carnet Jove a la major película SOFC

El baño del diablo (The Devil’s Bath) de Veronika Franz & Severin Fiala

Premio Jurado Carnet Jove a la mejor película Sitges Documenta

Grand Theft Hamlet de Pinny Grylls & Sam Crane 

 

PREMIOS DEL PÚBLICO

Gran Premio del Público a la mejor película de la SOFC 

Strange Darling de JT Mollner 

Premio del Público Panorama Fantàstic

Handsome Guys de Dong-Hyub Nam

Premio del Público Sitges Collection

Dead Talents Society de John Hanchiang Hsu

Premio del Público Focus Asia

Dead Talents Society de John Hanchiang Hsu

Premio del Público Midnight X-treme

Die Alonde Lowell Dean


CONCLUSIONES


Ya finalizó una nueva edición del festival de cabecera de Serendipia. Terminaron las carreras entre película y película, entre sala y sala, algunas con un lapso de tiempo tan escaso que ocasionaron alguna que otra aparatosa caída de Serendipia. Recordado será, por los que lo vieron, su aterrizaje forzoso en el Prado. También pases de películas a duermevela, confusión de argumentos entre títulos, aturdimiento en algunas sesiones e incluso, nos les engañamos, alucinaciones visuales en l’Auditori. Vamos, lo habitual en este festival, en el que no es raro empalmar cuatro o cinco títulos. Habrá quien diga que nos quedamos cortos o que exageramos, pero Serendipia lo vive así. Y no crean por ello que esto es una queja, muy al contario, forma parte de la magia y encanto del festival y de su extensa programación. Una programación para todos los gustos (más o menos).

Hubo una sala nueva, l’Escorxador, pensada para aliviar la falta de el Cinema Retiro, cerrado por profundas reformas, que buena falta le hacen Lástima que en l’Ercorxador estuviera, comprensiblemente, vetada la prensa, lo que impidió a Serendipia compaginar retrospectivas o pases alternativos en su agenda. Pero no todo es posible.

También, en esta edición ha habido un gran nivel de invitados: directores, actores, figuras míticas, otras en alza, todas plenas de amabilidad y con las que hubo algún momento emotivo. No hizo falta, como sucedió en otras ocasiones (la edición 51, si no nos equivocamos) aquella especie de guardia pretoriana que llevaba a los invitados casi en volandas para que nadie se acercara. No, no es necesario y queda demostrado. Pero de ley es denunciar la presencia de ciertos cazadores de autógrafos profesionales que lo único que buscan es material para  poner a la venta y que llegan a atosigar a los invitados, tanto que no es de extrañar que a veces se nieguen a parar cuando un fan de verdad desea obtener de ellos un recuerdo para toda la vida. Eso no está bien y por culpa de ellos quizás todo cambie en un futuro. Y, la verdad, esa posibilidad restaría mucha magia al festival que tanto queremos.  

Tan solo queda agradecer a todos los responsables el que los soñadores tengamos esta burbuja temporal que nos aleja durante 10 ocupados días de los horrores cotidianos y de los noticiarios, y a esos voluntarios y responsables de sala que hacen tan bien su trabajo y que lejos de ser controladores y severos vigilantes son ayudantes, siempre dispuestos a atender a los espectadores.

Ahora sí, esto se ha terminado un año más, 38 películas vistas, alguna rueda de prensa y encuentros (los pocos que pueden programarse entre pase y pase) y ya son 15 años los que Serendipia, con ProyectoNaschy.com acude acreditado al Sitges Film Festival. Y espera acudir, al menos, a 15 más, así que…

¡NOS VEMOS EN SITGES DEL 9 AL 19 DE OCTUBRE DE 2025 PARA CELEBRAR EL 48 SITGES FILM FESTIVAL!

 

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Diario de Serendipia en Sitges 2024: Décima cápsula

28 noviembre 2024 Deja un comentario

Bueno, pues los días se sucedieron rápidamente y el festival llegó a su fin. Este año Serendipia ha decidido no terminar, como es habitual, en el Prado con Seven Chances, pero casi. Visitamos todas las sedes para despedirnos una por una hasta el próximo año, si Nyarlathotep quiere. Así, de buena mañana y tras un buen madrugón vio la película de clausura Nunca te sueltes de Alexander Aja en l’Auditori. A continuación la comedia involuntaria Luna, de la Oficial Fantàstic Competició en el Tramontana; Vampyros Lesbos (que no Las vampiras) de Jesús Franco en el Prado; terminando el día en nuestra sala favorita, Tramontana, con el documental 2073.

Nunca te sueltes (Never Let Go, Alexander Aja) es una cinta postapocalíptica protagonizada por Halle Berry, como una angustiada madre que junto a sus dos hijos gemelos viven en una cabaña en el bosque bajo el influjo de un espíritu maligno. Necesitan estar conectados en todo momento, aferrándose los unos a los otros, llegando incluso a atarse con cuerdas. Pero, cuando uno de los niños se pregunta si el mal es real, los lazos que los unen se rompen, desencadenando una aterradora lucha por la supervivencia. Estamos, obviamente, ante otra película producto de la pandemia, que, demuestra que el mal puede manifestarse de diversas formas para cazar a sus presas. Con un buen grado de intriga y misterio, Nunca te sueltes que el director definió como «un cuento de hadas realmente oscuro«, consigue su propósito de entretener y repartir algunas reflexiones sobre el dolor, la cordura, la rebelión y la redención, y también pone al espectador en el mismo brete en el que termina el más pequeño de los niños ¿será todo real o producto de una paranoia de la madre? ¿Habrá algo más allá de los límites del hogar?

Ya nos advirtieron sobre Luna (Alfonso Cortés-Cavanillas). Nos dijeron que estábamos locos si queríamos verla, que el público de los dos pases anteriores desertaba de las salas y en algunas partes del film reía a mandíbula batiente. Nos dijeron muchas cosas, pero no nos convencieron de desistir en nuestra convicción de ver Luna. Es más, Serendipia tuvo aún más ganas de verla pues, el humor involuntario es una de las últimas fronteras que le quedan al buen cinéfago, así que, decidido: nos encaminamos al Tramontana para ver Luna.

Y mal comenzamos, pues una película producida por La Caña Brothers y La Caña Sisters ya cuesta tomársela en serio. Pero cuando Serendipia comenzó a ver a buenos actores como Roberto Álamo, Asier Etxeandia o Greta Fernández dando botecitos en la luna, perdidos en el espacio con su banderita rojo y gualda prendida del brazo,  todo fue un venirle a la cabeza la película El astronauta (Javier Aguirre, 1970) con un genial Toni Leblanc; o aquella Pandeirada Sideral que cantaban los inefables reyes del rock tuno Zapato Veloz y que decía algo así:

Hay un gallego en la Luna, Luna.
Hay un gallego en la Luna, Luna.
Hay un gallego en la Luna
que ha venido del Ferrol.

Pá calentar las marcianas sí.
Pá que votaran a Fraga sí.
Y al cabo de una semana
el planeta conquistó.

Así, así se sentía Serendipia viendo a los terrícolas españoles dando botecitos por la luna sin ningún objetivo. Yendo a ninguna parte. Entre ellos un niño que no tarda en morir; una influencer gilipollas (vamos, lo que viene siendo un/una influencer); y otros personajes que verán, desde la luna, como un cometa chocará contra la superficie de la Tierra y cómo se quedarán, además, a causa de un accidente, sin nave con la que regresar al maltrecho planeta azul.  Pero… saldrá la bondad, la solidaridad, los chinos, que hasta en la luna se encontrarán, y el inmortal espíritu del capitán Moscardó, que poseerá a uno de los bravos astronautas haciendo que se sacrifique dando su vida por otros, harán el milagro. Serendipia no sabe si fue a causa del film, o por ese final apoteósico con canción de Nino Bravo incluida, pero el caso es que al terminar de ver Luna descubrió que tenía un escandaloso derrame en su ojo izquierdo. Tampoco es que el film de Alfonso Cortés-Cavanillas fuera tan, tan malo, ¿no?… ¿o si?

Por fortuna en el Prado nos esperaba material conocido, muy conocido. Vampyros Lesbos (1971) es una de las películas más populares del prolífico Jesús Franco. Protagonizada por una Soledad Miranda (aquí Susan Korda) perfecta, que consigue encoger el corazón de todo aquel o aquella que tenga sangre corriendo por sus venas. Mágica. Su argumento es otra vuelta de tuerca a Drácula, pero en clave femenina. La película, que también es generosa en momentos disparatados, consigue enganchar también gracias a su banda sonora, que mezcla jazz y psicodelia con sitar y que ha conseguido gran popularidad, ya no solo entre los fans del cine de terror español, si no también entre los modernos durante los años noventa, cuando tuvo gran predicamento.

Con esta, mi película favorita de Jesús Franco, del que aguanto bien pocas, la verdad sea dicha, Serendipia tuvo una experiencia curiosa hace unos años. Yo leía que era fantástica y que tenía una estupenda banda sonora, así que cuando pude hacerme con una copia beta de Las  vampiras y la vi… no entendí para nada la pasión que desataba. Ni el film, ni su música, ni Soledad Miranda. Y es que hay que tener en cuenta que Las vampiras, que así se llamó la versión de Vampyros lesbos que se estrenó en su época en España tiene tantos cortes que tuvieron que poner una anodina banda sonora de archivo. Tampoco se entendía nada (menos aun) y las escenas de Soledad Miranda estaban suprimidas, por el tema de los desnudos, así que cuando finalmente pude recuperarla completa lo entendí todo: se trataba de otra película totalmente diferente.

Una vez disfrutada Vampyros lesbos y nuestra estancia en el palco del gallinero del Prado, nos encaminamos, ahora sí, a por la última del festival, 2073 (Asif Kapadia) un falso documental que juega a proyectarse en un futuro cercano con un mundo en el que se han cumplido la mayor parte de los anunciados desastres: cambio climático, contaminación, ciudades repletas de cámaras para vigilar a los disidentes, control policial mediante drones, grandes diferencias entre clases… todo lo que ya está sucediendo, jugando así, como hemos comentado, a la falsa ficción o realidad ficcionada como advertencia y concienciación de lo que se nos viene encima si no lo evitamos. La lástima es que, como es de esperar, tras enumerar todos los desastres que están por venir, no ofrece soluciones. Quizás porque no las haya.

Y ahora, les dejamos con el único making of que ha realizado este año el equipo de Quim Crusellas, un merecido homenaje a todos los que hacen posible, con su dedicación y trabajo bien hecho, que cada año se celebre el Festival de Sitges.


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Diario de Serendipia en Sitges 2024: Novena cápsula

28 noviembre 2024 Deja un comentario

Ya es viernes en la Blanca Subur y Serendipia va a su encuentro con el Fantaterror y el cine de terror español más añejo con un programa doble: el estreno de Exorcismo (Alberto Sedano) que participa en el certamen dentro de la sección Sitges Documenta, y Último deseo (1976) el clásico de León Klimovsky que ha remasterizado Severin. Una sesión que lleva a Serendipia a su adorado cine Prado. Ya por la tarde nos esperaría una sesión órbita (Cloud) en l’Audori y, nuevamente en el Prado, una sesión (muy) especial, The Soul Eater. Hoy no habría Oficial Fantàstic Competició para Serendipia. Hoy jugará sobre seguro.


VIERNES 11 DE OCTUBRE


Exorcismo (Alberto Sedano) es una excelente y bien documentada película documental sobre el cine de terror español, en especial, el que ya en Democracia se hizo bajo la clasificación ‘S’. En sus casi dos horas de duración, hay espacio para todo lo más importante, incluido un necesario preámbulo histórico que sitúa al espectador en una época, la de la dictadura del General Franco, en la que la censura hizo que los productores y directores se las ingeniaran para poder vender mejor sus productos en el extranjero. Ejército e Iglesia componían las juntas de censura que vigilaban la moralidad de los españoles, pero que se mostraron más liberales con las copias de películas españolas que se vendían al extranjero, permitiendo que existieran las dobles versiones, con escenas picantes y de desnudo para exportar.

Exorcismo también se detiene en la edad de oro de las coproducciones (años sesenta y en especial setenta) hasta llegar al erotismo que todo lo invadió con la muerte del dictador. Así, se creó la clasificación ‘S’ que reunía bajo su sello todo aquello que pudiera, en opinión de la industria, herir la sensibilidad del espectador. Básicamente sexo, violencia y contenido político.  El documental toca muchas teclas y resulta muy didáctico, aunque Serendipia detecta algún error, como el de calificar la escena de costura de La residencia como trasgresora por su banda sonora, cuando es bien sabido que esta cambió en la versión española. O la escena de Una vela para el diablo en la que Aurora Bautista se auto flagela con ramas de espino tras ver a unos niños y chicos bañarse desnudos. Otra de esas escenas que fueron aligeradas en el montaje español. Ciertamente peccata minuta con el resultado final que ofrece el documental, que concede cierto grado de dignidad hacia el tan denostado cine ‘S’ español al que tiene reservado la última media hora del documental, posiblemente el mejor que se ha hecho sobre el cine de terror español de los años 70 y 80. Esa última media hora se centrará en esas producciones ‘S’ como Sexo sangriento (Manuel Esteba, 1981), Escalofrío (Carlos Puerto, 1978), Más allá del

 Póster norteamericano de ‘Último deseo’

terror (Tomás Aznar, 1980), Animales racionales (Eligio Herrero, 1983), Morbus (o bon profit)  (Ignasi P. Ferré, 1983), Los violadores (Paul Grau, 1981), Secta siniestra (Iquino, 1982), Los ritos sexuales del diablo (J.R. Larraz, 1982) a los que se suman, naturalmente, un buen número de películas de Jesús Franco, filmes que lucían, todos ellos, una vistosa ‘S’ en el cartel. El documental se cierra con la llegada de la tan denostada e incomprendida Ley Miró y la irrupción de las Salas X, y da voz a diferentes actores, productores y directores del género, como Ricard Reguant, Jack Taylor, Carmen Serret, Carlos Puerto o Antonio Mayans; sn olvidar la presencia de algún heredero de todos aquellos directores, como Álex de la Iglesia; y estudiosos como David Gregory y Álex Mendibil, entre muchos otros.

Tras este, repetimos, estupendo documental llegó el turno de Último deseo, el film apocalíptico de León Klimovsky protagonizado por Paul Naschy, Nadiuska y Teresa Gimpera, entre otros, que luce genial con el lavado de cara que le ha realizado Severin, el sello videográfico que más está contribuyendo a la ruina monetaria de Serendipia.

Y ya por la tarde, es el momento de volver a vernos con viejos amigos, como son Kiyoshi Kurosawa, Alexandre Bustillo y Julien Maury. El primero ofreció con Cloud, una de las tres películas que estrenará este año, una efectiva sátira anticapitalista protagonizada por Yoshii (Masaki Suda), un tipo que gana dinero mediante la reventa online, efectuando pequeñas inversiones y obteniendo grandes ganancias, pero que al final sufrirá la venganza de todos los que ha apretado e incluso empujado al suicidio con sus implacables métodos. Por su parte los galos Bustillo & Mauri, habituales al festival de Sitges, ofrecieron Le mangeur d’âmes (The Soul Eater) una cinta muy diferente a las que ofrecen habitualmente a su público, con ciertos toques de folk horror. Su argumento versa sobre la desaparición de niños después de que sus padres se hayan matado entre sí con una extraña y truculenta muerte que les lleva al orgasmo. Un misterio algo alejado de los terrores habituales, pero que contiene grandes dosis de sangre y una misteriosa figura, el devorador de almas, protagonizando una trama que se alarga durante tres horas.

No vamos a cerrar esta edición del festival sin un momento para recordar a «los nuestros».

 

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Diario de Serendipia en Sitges 2024: Octava cápsula

28 noviembre 2024 Deja un comentario

Comienza a vislumbrarse el final de esta 57 edición del festival ¡ya es juernes! pero Serendipia no piensa bajar ni un ápice su media, así que cuatro películas esperan verle durante el día, tres de Oficial Fantàstic Competició (The Rule of Jenny Pen, Call of the Water y Planet B) y una de Órbita, (Maldoror). 


JUEVES 10 DE OCTUBRE


Serendipia tenía ganas de ver The Rule of Jenny Pen, principalmente por los dos talentos que la protagonizaban, pero también por su director, pues quedó impactado por su anterior película, Atrapados en la oscuridad (Coming Home in the Dark (2021). Y, para nada quedó defraudado, pues el actor y director neozelandés James Ashcroft había preparado una película bien distinta a la que ofreció, también en Sitges, tres años antes. Ahora nos presenta a un severo juez (encarnado por el gran Geoffrey Rush) que sufre un ictus que hace que termine (temporalmente, como no se cansa de repetir) sus días en una residencia de ancianos. El cascarrabias juez mira todo y a todos por encima del hombro, pero encontrará la horma de su zapato en otro interno (John Lithgow), un sádico jubilado que disfrutará haciendo el mal y visitando por la noche a los otros internos con su terrorífica marioneta de mano. Es como si el terrible asesino en serie Trinity, auténtica némesis de Dexter en la serie del mismo nombre y  también interpretado por Lithgow, se hubiera jubilado y estuviera interno en un geriátrico.

Grandes interpretaciones tanto que, como veremos, serían merecedores del gran premio, todo ello en una nueva historia desarrollada en residencias geriátricas, al parecer, la nueva casa de (nuestro) terror tras las fraternidades y las fiestas de Halloween. Y es que la generación del Baby Boom se acerca a su senectud. Y eso sí que es terrorífico.

En Par amour (Call of Water, Élise Otzenberger) Sarah (Cécile de France), interpreta a una mujer de cuarenta años que vive una situación límite y al borde del agotamiento. Sus hijos de 9 y 5 años ocupan todo su tiempo y su marido está constantemente en viajes de negocios. Pero lo sobrenatural terminará de redondear su situación después de que su hijo mayor, Simon, desaparezca unos minutos en la playa y se vuelva extraño: pasa horas en su baño (no, no es eso que están pensando)  y busca el contacto con el agua a la menor oportunidad. Lo que le sucede es algo que solo una madre será capaz de creer y comprender.

Planète B (Aude Léa Rapin, 2023) es una imaginativa, pero para nada descabellada, parábola situada en un futuro cercano en el que los elementos incómodos son hacinados en cárceles virtuales, a las que los presos van en forma de avatar, mientras sus cuerpos se encuentran en animación suspendida. Un gran hermano penitenciario para un Estado policial. Entre los protagonistas del film, uno de los grandes nombres del cine galo, Adèle Exarchopoulos

Y Serendipia finaliza el día con Maldoror, película que se basa en el mediático caso de Marc Dutroux que asoló Bélgica en los años noventa. Un true crime de manual aunque su director, Fabrice du Welz, quiso alejarlo de esa popular vertiente cinematográfica y, sobre todo, televisiva que tan en auge se encuentra hoy en día. Nuestro Sergi López se pone en la piel del brutal secuestrador de niñas, pues la plana mayor de los actores belgas se negó a encarnar al criminal. Tan sensible se sigue mostrando la sociedad ante el caso 40 años después.

La cinta de du Welz muestra, al modo Ciudadano X (Citizen X, Chris Gerolmo, 1995), la acción desde el punto del vista del investigador, con los habituales problemas burocráticos entre cuerpos policiales que consiguieron que la detención del monstruo se prolongase, lo que ocasionó que dejará más cadáveres por el camino. Bien narrada, consigue trasmitir la sordidez de los hechos.

Y nuevamente, la jornada concluye y el cine deja paso a otras actividades festivaleras, como visitas a la King Kong Area y a la casbah de la playa, que incluye la obligada parada en el 79 la tienda de nuestro amigo Joan Castelló y en Imagen Death del entrañable Javier Perea. Serendipia aprovechó también para hacer una búsqueda, infructuosa, de un lugar en el que comprar el último número de El Jueves, lectura imprescindible para emprender el viaje de vuelta que ya se otea en el horizonte. Pero antes, aún queda mucho y buen cine.

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