Archivo

Archive for the ‘CINE FANTÁSTICO Y DE TERROR’ Category

Peter Nanoogian y el rodaje de ‘Eliminators’

30 agosto 2018 2 comentarios

Tras unas primeras incursiones en el mundo del cine realizando, entre otras tareas, la de asistente de director para algunas de las más destajistas productoras norteamericanas como  la New World de Roger Corman,  Cannon o Embassy, donde asiste al propio Charles Band en la dirección de Parásito (Parasite, 1982) y Metalstorm: The Destruction of Jared-Syn (1983), Peter Nanoogian parecía estar más que preparado para librar su propia batalla, así que tras participar en el filme episódico El amo del calabozo (Ragewar /The Dungeonmaster, 1984), para el que escribe y dirige el segmento Cave Beast, recibe el encargo de Empire de  hacerse cargo de Eliminators, una producción que en principio se pensaba rodar en Florida contando con una fuerte inversión por parte de Bob Guccione, propietario de Penthouse. Financiación que le permitiría contar con unos efectos especiales de John Buechler presupuestados en 200.000 dólares. Pero al volver de buscar localizaciones en los Everglades y los pantanos de Florida, Manoogian se llevó el gran chasco al ser informado de los nuevos planes que Band tenía para la producción:

“Charlie Band me dijo: ‘Peter, no haremos la película en Florida porque he decidido que no quiero tener ningún compañero coproductor en ella. Yo mismo aportaré el dinero y la haremos por 600.000 dólares en España’. Me dejó destrozado. Le contesté: ‘Charlie, la película está ambientada en los Everglades’. Me dijo: ‘¡No te preocupes, encontraremos una selva en España!’”[1]

Ilustración promocional realizada para las ventas en el extranjero

Charles Band había oído hablar de lo ajustado de presupuesto que le habían resultado a Eduard Sarlui  de Transworld Pictures las dos producciones que rodó en España, Leviatán (Monster Dog, Claudio Fragasso, 1984) y Cosmos Mortal (Alien Predator, Deran Sarafian, 1985). “Charlie quedó tan impresionado de que se pudiera hacer una película con tan poco dinero que pensó que debería financiarla él mismo y así ganaría mucho más dinero. Así que tuve que buscar localizaciones en España y reescribimos el guión”. [2]

Eliminators contó con el guión de Paul de Meo y Danny Bilson, guionistas de confianza de Band que volverían a colaborar con Nanoogian en Arena, ring de las galaxias (Arena, 1989). Lo cierto es que la historia que escribieron no es demasiado compleja:

Takada (Tad Horino) y Reeves (Roy Dotrice) son dos científicos que disponen de una máquina del tiempo, con la que envían al pasado a su mandroide (Patrick Reynolds). Cuando el despiadado Reeves sugiere a Takada que desmantele al Cyborg, pues ya ha dejado de serles útil, este intentará escaparse con él. En su huída Takada será herido de muerte por los secuaces de Reeves, no sin antes indicarle al mandroid que debe buscar al Coronel Hunter.

El Coronel Hunter resultará ser Nora Hunter (Denise Crosby), una atractiva científica que tras escuchar lo que le cuenta el mandroide, entenderá que sus descubrimientos han sido utilizados para crear aberraciones (como el propio Cyborg). Partirá pues junto a él para enfrentarse a Reeves. Con ellos irá el pequeño robot Spot y Harry Fontana (Andrew Prine), un aventurero al que contratarán para que les lleve en su barco a la isla donde está el laboratorio de Reeves, cerca de México. Finalmente se les unirá Kuji (Conan Lee), un Ninja que resultará ser hijo de Takada y que al enterarse del fin de su padre, se unirá al grupo para vengarse.

Una vez en la fortaleza de Reeves, descubrirán que ha modificado su cuerpo convirtiéndose en un poderoso mandroide y que planea viajar al pasado para convertirse en César de la antigua Roma. Pero gracias a la intervención de los Eliminators, Reeves terminará en la era Silúrica, millones de años antes de la aparición del hombre en la tierra[3].

El mandroide en modo oruga…

Los resultados, como no podía ser de otra forma no satisficieron al director, que tenía claras las carencias del producto: “Mi problema principal con la película fue el guión. Es como un dibujo animado (…) no es el tipo de película que quisiera hacer, es como un Indiana Jones de pobre. Si vas a hacer una película como esa, tienes que hacerla por 30 millones de dólares y dejar que la acción brille. Pero Charlie no deja que ese tipo de contratiempos lo detengan, lo cual explica por qué ha hecho más de 200 películas”[4].

La cinta se inicia con unos confusos títulos de crédito compuestos por un batiburrillo de imágenes entre las que vemos un ser con media cara ‘a lo Terminator’, romanos (sí, romanos) y alguien que tiene un accidente de avión. La perplejidad da paso sin respiro al comienzo de la película que se desarrolla en el laboratorio donde conoceremos a los doctores Takada y Reeves y al mandroide, un organismo cibernético creado con partes mecánicas y orgánicas. Aunque el aspecto de su cara es insultantemente similar al que lució ese mismo año Arnold Schwarzenegger  en Terminator, de James Cameron, lo cierto es que ciertas características de su diseño nos trae a la memoria a Robocob, lo cual resulta curioso, ya que la cinta de Paul  Verhoeven no se estrenaría hasta tres años después del estreno de Eliminators. También comparte con el protagonista del filme de Verhoeven que ambos personajes tan solo conservan de humano la cabeza, siendo el resto mecánico. Así vemos como adapta armas a su brazo o sustituye sus piernas por lo que llama ‘unidad móvil’, accesorios que resultarán, tal y como veremos a lo largo de la cinta, francamente ineficaces: las armas lanzan unos proyectiles con sonido y aspecto de cohete verbenero,  y la ‘unidad móvil’ más que velocidad y autonomía,  ralentiza y entorpece el desplazamiento del mandroide. Eso sí, esta ‘unidad móvil’ luce magníficamente bien en los carteles promocionales y carátulas del filme.

El ‘mandroide’ y Spot, tal para cual…

Además del cyborg tenemos otro ingenio futurista, Spot, (Search, Patrol Operacional Tactician), un pariente lejano de R2-D2 con aspecto de aspiradora que pretende ser un desahogo simpático a la acción y un guiño hacia el público infantil. Spot terminará siendo una especie de compinche del mandroide, llegando a situarse en su hombro, como si del loro un corsario se tratara. Continuando con los paralelismos efectuados con la saga galáctica, Harry Fontana sería el equivalente, en pobre, a Han Solo: un buscavidas que con su barco (de significativo nombre, No questions!), llevará al grupo a su destino y terminará luchando codo a codo junto a los protagonistas. La taberna donde será contratado no tendrá tanta clientela de diversos pelajes como la que muestra el filme de George Lucas: los principales competidores de Fontana para hacerse con el encargo del grupo de aventureros será Betty Bayou, (claramente una lesbiana) y su compañero Maurice (un homosexual). Dos arquetipos sexistas que perseguirán a los protagonistas con su lancha y serán ridiculizados en diversas ocasiones pretendidamente cómicas.

Pero no todo es acción en Eliminators. También se intenta introducir con calzador su cuota de drama e interés romántico cuando vemos que el  mandroide conserva parte de su memoria humana. Averiguamos que se llamaba John, tenía mujer e hijo y se estrelló con un avión antes de ser convertido por los doctores Reeves y Kanada en un mandroide para sus experimentos. También comenzará a tener dudas existenciales, llegando a pedir a la doctora que lo desactive en una escena que desemboca en algo parecido a un intervalo romántico que terminará en un beso interrumpido por el simpático SPOT.

Ya en la isla el grupo tendrá más aventuras: serán apresados por  unos extraños seres que resultarán ser neandertales traídos por Reeves con su máquina del tiempo; y se les unirá un nuevo miembro, Kuji, un Ninja que resultará ser hijo del doctor Takada. Porque no hay nada más natural que el hijo de un científico se haga Ninja. Kuji va equipado con sus nunchakus, un elemento que por cierto se censuró en Inglaterra, donde había una ley que no permitía mostrarlos, así que esta escena fue recortada en las ediciones de video que se editaron en la pérfida Albión.

La delirante aparición del Ninja motivará que incluso Harry Fontana exclame algo que muchos espectadores piensan:

“¿Esto qué es? ¿Un cómic? Tenemos robots, tenemos cavernícolas, tenemos Kung-Fu… Pero ya está bien, ¿entienden?: renuncio”

Es posible que el personaje hablara por boca del director, el reparto, el equipo y gran parte de los espectadores, pero faltaba el delirio final, protagonizado por Abbott Reeves, que convertido en una poderosa reinona  Cyborg, con capa y escudo y armado con un rayo destructor de átomos, planea ir a la antigua Roma para ser su nuevo César. Pero como ya hemos indicado antes, nuestros amigos terminarán con sus planes enviándolo, de forma casual, a la era Silúrica.

Con semejantes medios y argumento fue todo un mérito que los actores se tomaran medianamente en serio sus papeles pero, ¿Quién puede censurárselo?

Denise Crosby no resulta en Eliminators nada creíble como mujer de acción. Nieta de Bing Crosby, al que nunca llegó a conocer, Denise fue en 1979, con tan solo 22 años, protagonista de un soberbio reportaje fotográfico en Playboy que posiblemente hizo revolverse en su tumba a su mítico abuelo, fallecido tan solo dos años antes. Pero a Denise le llegó la inmortalidad (o algo así) gracias a que llegó a entrar a formar parte de Star Trek, la nueva generación (Star Trek: The Next Generation), donde encarnó durante siete años a la Teniente Tasha Yar, papel que compaginó con otras series televisivas y películas como Muñeco diabólico (Child’s Play, Tom Holland, 1988), El cementerio viviente (Pet Sematary, Mary Lambert, 1989) o Il ritmo del silenzio (Andreas Marfori, 1993), junto a Traci Lords. En la actualidad continúa realizando pequeños papeles para cine y televisión, además de acudir a convenciones Trekkies.

El mandroide / John está encarnado por Patrick Reynolds, otro nieto ilustre, ya que su abuelo era nada menos que R.J. Reynolds, fundador de una de las más importantes industrias tabaqueras norteamericanas (Camel, Winston…). Patrick estudió cine y su documental Berkeley se presentó en Cannes en 1970. Fue invitado por Robert Altman a participar en Nashville (1975), a raíz de lo cual decidió dedicarse a la actuación, faceta en la que no tuvo mucha suerte a tenor de su filmografía, compuesta por series de televisión y pequeños papeles en largometrajes, muchos de ellos sin acreditar, como hippy bailarín en Hair (Milos Forman, 1979); Hare Krishna en Aterriza como puedas (Airplane!, Zucker, Zucker y Abrahams, 1980) o bailarín en Xanadú (Xanadu, Robert Greenwald, 1980). Así que su primer y único papel importante fue el que le proporcionó Eliminators, experiencia que Reynolds no ha dudado en calificar como los tres meses y medio más memorables de su vida.

Montando un mandroide…

En todo caso si el actor se ha hecho popular no ha sido por el cine, sino por la campaña que inició contra el consumo de tabaco mediante su organización por una América libre de humo. Y es que, paradójicamente, el nieto se rebeló contra el imperio que su abuelo ayudó a fundar.

Andrew Prine es, como Harry Fontana, posiblemente uno de los actores que quedan más aparentes en el filme. Y es que Prine es un prolífico actor de teatro, televisión y en menor medida, cine, al que pueden ver en películas como El milagro de Anna Sullivan (The Miracle Worker, Arthur Penn, 1962) o Chisum (Andrew V. McLaglen, 1970), pero también en La tumba de la isla maldita (Julio Salvador / Ray Lanton, 1973), una coproducción hispano-americana rodada en Turquía en la que compartía reparto con Teresa Gimpera, Patty Shepard y Frank Braña. Tras su intervención en Eliminators su carrera sorprendentemente no se resintió y continuó su itinerario por diferentes series televisivas. Recordado es su papel como uno de los visitantes de la serie V (1983). Recientemente Rob Zombie contó con él para  que realizara un pequeño papel en The Lords of Salem (2012).

Aunque se tuvo en consideración a Don ‘The Dragon’ Wilson, para el papel de Kuji el Ninja, finalmente fue Conan Lee quien interpretó y coreografió sus intervenciones en el film. Nacido en Hong-Kong como Lloyd Hutchinson, Conan ha realizado su poco remarcable carrera a caballo entre su lugar de nacimiento y Estados Unidos. Estudiante de Wing chun, Kung-fu, Taekwondo, Karate y boxeo, creó su propia arte marcial que bautizó como  ‘Realistic Fist’.

Roy Dotrice es un prolífico profesional británico que dos años después de interpretar a Leopold Mozart en Amadeus, de Milos Forman, se las tuvo que ver encarnando al villano de la función, Abbott Reeves, en Eliminators. Todavía muy en activo, su papel más reciente es en la serie Juego de tronos (Game of Thrones).

Como ya se ha comentado con anterioridad, Charles Band decidió que la producción se rodara en España, contando con parte autóctona del equipo y del reparto. Como ejecutivo de producción, por la parte americana se contó con un hombre de confianza de la compañía, Dennis Stuart Murphy, responsable de otros producciones como Re-Animator; Zone Troopers (1985) de Danny Bilson (uno de los guionista de Eliminators); Torok el Troll (Troll, John Carl Buechler, 1986) o  Dolls (Stuart Gordon, 1987). Pero para la parte española, esta labor la realizó el director Carlos Aured, detengámonos un momento en este nombre.

Carlos Aured, que inició su carrera como ayudante de León Klimovsky, se lanzó a la dirección en solitario realizando algunos de los más memorables títulos españoles del terror de los setenta como El espanto surge de la tumba (1973), El retorno de Walpurgis (1973) o La venganza de la momia (1973). Cuando llegó el boom del cine ‘S’ dirigió varias cintas eróticas, entre las que destacaron La frígida y la viciosa (1981) y El fontanero, su mujer, y otras cosas de meter… (1981). Cuando recibió la propuesta de colaborar en algunas coproducciones con Estados Unidos, Carlos Aured “quería descansar, replantearme las cosas y meditar sobre la insoportable levedad del ser, así que me pareció una buena idea”[5]. En la primera de ellas, Leviatán (1984), cinta dirigida por Clyde Anderson (Claudio Fragasso) y lanzada en video como Monster Dog, título que también recibiría en Estados Unidos, Carlos Aured realizó labores de producción y guión. En Cosmos mortal (Alien Predator, Deran Serafian, 1985) rodada casi a la vez que la anterior, también se encargó Aured de la producción.

Posiblemente su participación en estos dos títulos facilitó el que Carlos Aured trabajar en Eliminators, una decisión que como veremos terminará  lamentando. Otros técnicos y actores españoles que habían participado en estas cintas se incorporaron a la producción Empire, como el actor Charly Bravo o el director artístico Gumersindo Andrés, que trabajó en los tres proyectos. En Eliminators se encargó de ambientación y decorados. Con una  larga carrera a sus espaldas, Andrés había trabajado en los años setenta en muchas películas de terror, coincidiendo con Carlos Aured en El espanto surge de la tumba (1973), La venganza de la momia (1973) y Los ojos azules de la muñeca rota (1974).

La producción también contó con la participación del realizador cinematográfico Francisco Lara Polop como asistente de director.

El mandroide en el taller…

Los efectos especiales de maquillaje estuvieron, por la parte americana, a cargo de Everett Burrell, responsable el año anterior de los de Re-Animator (Stuart Gordon, 1985). Y por parte española estuvieron a cargo de Carlos Paradela, que creó maquillajes especiales para La furia del hombre lobo (José María Zabalza, 1972) o El buque maldito (Amando de Ossorio, 1974), por nombrar algunos de sus múltiples trabajos. Su hija Mar Paradela, que debutó en Eliminators encargándose de peluquería, compaginó este trabajo con el de maquilladora hasta la actualidad  en películas como El laberinto del fauno (Guillermo del Toro, 2006), o las series Hispania e Isabel, de TVE.

En cuanto a los intérpretes españoles, su participación fue muy poco destacada:

Luis Lorenzo interpreta a Maurice, uno de los roles de afeminado que tantas veces interpretara en cine y televisión. Nos viene a la memoria el de hombre lobo amanerado en El liguero mágico (Mariano Ozores, 1980) o su personaje en El chiste (Eduardo Manzanos, 1976); el chamán neanderthal está interpretado por Pepe Moreno, actor nacido en Chiclana (Cádiz) con una larga trayectoria entre la que destaca El huerto del Francés (Jacinto Molina, 1978); Charly Bravo, que encarna al barman de la taberna donde los protagonistas contratan los servicios de Harry Fontana, tiene una larguísima filmografía, en la que destaca, precisamente por ser uno de sus contados papeles protagonistas, el de Robin Hood nunca muere (1975) de Francesc Bellmunt, cinta de aventuras que produjo Profilmes. En 2012 Charly Bravo, junto a otros actores olvidados por la industria, fue homenajeado en el documental Contra el tiempo de José Manuel Serrano Cueto. Finalmente la cinta cuenta con la presencia de un joven Gabino Diego, que interpreta un minúsculo papel como vigilante de seguridad.

Eliminators fue rodada íntegramente en Madrid, de junio a mediados de octubre de 1985. Patrick Reynolds recuerda que el tiempo fue especialmente caluroso.

Peter Nanoogian, que llegó a Madrid acompañado de Marc Ahlberg, el director de fotografía y de su ayudante de dirección, no sabía gran cosa sobre el equipo español que iba a encontrarse, y mucho menos sobre Aured: “No conocía su trayectoria, aunque cuando llegué a España tenía entendido que había trabajado en películas eróticas y que nunca rodó con sonido directo”[6]. Precisamente esa inexperiencia con el sonido directo fue una de las principales quejas de Nanoogian, “¡Teníamos un equipo técnico de nivel inferior que ni siquiera sabía cómo grabar el sonido! Fue una pesadilla. Afortunadamente tuvimos seis semanas de preparación, lo cual es extraño en una película de Charlie. Se dio cuenta de que esta era una película mayor con muchos efectos especiales”[7]. Y pronto comenzaron los problemas de liquidez: “Charlie estaba diciendo a Carlos que teníamos 600.000 dólares. Pero cuando hice el primer presupuesto me di cuenta de que no podríamos hacer la película por menos de 900.000 dólares. Carlos se encontraba entre la espada y la pared porque siempre estaba intentando recortar gastos y no sabía realmente cómo tratar con todo esto. No sabía lo que debería costar una película de este tipo. Y entonces, a las dos semanas de rodaje me di cuenta de que la película tardaba en rodarse el doble de lo previsto (…) Así que un rodaje de cuatro semanas se convirtió en uno de ocho semanas y la película terminó costando alrededor de un millón de dólares. A pesar de todo creo que a cambio del dinero obtuve muchos valores de producción, construimos algunos decorados enormes y las actuaciones fueron buenas. Se la mostré a un amigo mío que trabajaba como jefe de producción en Cannon y pensó que nos debimos gastar alrededor de 3 millones de dólares”[8].

Aured no recuerda la experiencia con tanta satisfacción: Eliminators, (…), fue un desastre. Por “blancas y polvorientas razones” que no vienen al caso, el director se pasó de tiempo y presupuesto en un 120% (…) y me dejaron colgado con ciento ochenta mil euros de deudas a mis espaldas. Tuve que andar escondido, pues los acreedores me perseguían”[9].

Denise Crosby, Andrew Prine y Patrick Reynolds.

La película se estrenó el 31 de enero de 1986 en casi 1000 salas estadounidenses, recaudando durante el primer fin de semana, 1.987.072 millones de dólares de los 4.601.256  millones totales de su recaudación. Poco después se editó en videocasete por Playhouse Video, la división infantil de CBS/FOX Video, donde continuó su andadura por los video clubs norteamericanos.

En muchos países europeos, incluida España, la película fue directa al estante del video club. Entre los más exóticos nombres que recibió podemos destacar Decapitron (Francia), Os Mercenários da Aventura (Portugal) y Destroyers (Alemania).

Resulta cuanto menos curioso que en muchas de estas carátulas venia una sinopsis un tanto libre del argumento. Por ejemplo, la que venía en la edicion española de CBS/FOX nos narra lo siguiente:

“Diana Carson, una profesora de matemáticas y física recibe la trágica noticia de la desaparición de todos los chicos de un campamento de verano, entre los que se encontraban sus hijos. Diana decide salir en su busca. Todas las pistas conducen a Abbott Reeves, un genio renegado que capitanea las terribles legiones de Worship. Para conseguir la liberación de sus hijos, Diana Carson alista a un grupo de guerreros: Reinhardt, un ex-mercenario, junto a su robot Robota, el Ninja Kuji y el poderoso Crossbow. Juntos se convierten en una fuerza invencible de eliminators vengadores”. Un imaginativo argumento que se repite en las carátulas noruegas, por poner un ejemplo.

Andrew Prine, Conan Lee y Denise Crosby

La versión VHS argentina editada por Magia Video Home también recurrre a la imaginación para explicar el argumento de Eliminators, titulada allí Los aniquiladores:

“La importante KGB busca apoyo en la CIA para lograr encontrar y reducir a una muy peligrosa organización delincuente que con técnicas sofisticadas elude constantemente a la ley. Los EE.UU. tampoco logran someterlos pero encargan a un grupo profesional privado la misión ‘aniquilar’. Ellos son una MERCENARIA, un BOINA VERDE, un MANDROIDE (mitad hombre, mitad máquina) y un NINJA, cada uno es el mejor en lo suyo… juntos son ‘LOS ANIQUILADORES’ ”

Lo más curioso es que estos falsos argumentos se repiten por internet, figurando en algunos de los portales de cine más populares de la red, perpetuando así otro de los múltiples misterios de la era VHS, muchos ellos producto de la picaresca de las casas editoras.

Bueno, digamos que tienen poseen ciertas similitudes.

En cuanto a su edición digital, la norteamericana Shout! Factory  editó en DVD Eliminators en 2013 formando parte de un cuadruple ‘SciFi Movie Marathon’ ochentero junto Arena (1989), también de Nanoogian, America 3000 (David Engelbach, 1986) y The Time Guardian (Brian Hannant, 1987). Y diciembre de 2015 la misma compañía la editó en formato Blu-ray formando programa doble con The Dungeonmaster / Ragewar, película en episodios de la que recordemos, Nanoogian dirigió uno. La edición cuenta entre sus extras con una entrevista con el director.

Finalmente, no sabemos si puede decirse que un filme como Eliminators puede haber dejado huella, más allá de las deudas que persiguieron a Carlos Aured durante años. Nanoogian reconoce que se la han acercado jóvenes que en 1986 eran niños reconociendo cuanto les gustó la cinta. Posiblemente uno de ellos podría haber sido el director Steven Kostanski, que ha reconocido en Eliminators su principal fuente de inspiración para Manborg (2011), película con la que también comparte un delirante argumento y puntos en común: soldados que vuelven a la vida como Cyborgs y una banda de aventureros que deberán luchar contra hordas de demonios en un futuro apocalíptico.

 

NOTAS:
[1] Jay, D., Dewi, T. y Shumate, N. Empire of the B’s: The Mad Movie World of Charles Band. Hemlock Books Limited, 2014. Pág. 263
[2] Íbidem.
[3] El Silúrico es el periodo de la era Paleozoica que abarca desde el final del Ordovícico (hace 443,7 ± 1,5 millones de años) hasta el principio del Devónico (hace 416,0 ± 2,8 millones de años). La base del Silúrico viene marcada por un gran evento de extinción, en el que aproximadamente el 60% de las especies marinas se extinguieron.
[4] Jay, D., Dewi, T. y Shumate, N. Opus cit.
[5] López, D. y Pizarro, D. Silencios de pánico. Historia del cine fantástico y de terror español 1897-2010. Tyrannosaurus Books, Barcelona 2014. Pág. 452-453.
[6] Jay, D., Dewi, T. y Shumate, N.
[7] Íbidem
[8] Ïbidem
[9] López, D. y Pizarro, D. Opus cit.

‘Suspiria’ de Luca Guadagnino. Estreno en cines el 7 de diciembre. Estreno en cines el 7 de diciembre

‘SUSPIRIA’, la última película de Luca Guadagnino protagonizada por Dakota Johnson y Tilda Swinton, llegará a los cines el 7 DE DICIEMBRE.

‘SUSPIRIA’ supone la incursión de Luca Guadagnino en el cine giallo con este remake del clásico de culto de Dario Argento. Guadagnino se ha convertido en uno de los directores más aclamados de la actualidad tras ‘Yo soy el amor’, ‘Cegados por el sol’ y la más reciente, ‘Call me by your name’.

Encabezan el impresionante reparto Dakota Johnson (Trilogía Cincuenta sombras), Tilda Swinton (Isla de Perros), Chloë Grace Moretz (Carrie), Mia Goth (Nymph()omaniac) y Jessica Harper, protagonista de la original. Dakota interpreta a Susie Bannion, una joven y ambiciosa bailarina que se instala en Berlín para recibir clases en una prestigiosa escuela de ballet. Pronto descubrirá que algo oscuro se cierne sobre la compañía, una oscuridad que devora a la directora artística (Swinton), a Susie y a un afligido psicoterapeuta (Lutz Ebersdorf). Algunos sucumbirán a la pesadilla. Otros finalmente se despertarán.

Producida por Amazon Studios, con música de Thom York, líder de Radiohead y fotografía deSayombhu Mukdeeprom (Call me by your name), ‘SUSPIRIA’ promete ser una de las películas del año.

 

Los viajeros del tiempo: Theremin, mutantes, androides y playmates

Los viajeros del tiempo es una película deudora de la ciencia ficción pulp de los años treinta. Con una argumento de lo más ingenioso, Ib Melchior, director y guionista del filme, supo mezclar paradojas temporales bien elaboradas, con ciencia ficción apocalíptica y el resultado, aún siendo una serie b futurista de las muchas que se rodaron durante los años de la Guerra Fría, no deja de estar un tanto por encima gracias a sus trabajados efectos especiales y al uso del color, que le añade una fuerza visual y dramática muy interesante. La acción de Los viajeros del tiempo arranca el 11 de julio de 1964 desde un laboratorio en el que tres científicos: el Dr. Erik Von Steiner (Preston Foster) y sus ayudantes Steve (Philip Carey) y Carol (Merry Anders) están probando una máquina del tiempo que han creado. Enfocada en un punto del campus de la universidad desde la que trabajan, pueden ver los avances de su invento en una gran pantalla. Con ellos también se encuentra Danny, un técnico en computadores (Steve Franken). En un momento del experimento se produce un accidente, los circuitos se sobrecargan y el tiempo se acelera deteniéndose 107 años en el futuro. Un futuro apocalíptico, pues en la pantalla solo puede verse un desierto aparentemente desabitado. También se percatarán de que la pantalla se ha convertido en una puerta, “una grieta en el espacio tiempo por la que puede pasar la materia” por la cual no tardarán en colarse los cuatro protagonistas para darse un paseo por ese devastado paisaje, saliéndoles a su encuentro unos deformes mutantes con aviesas intenciones. Huyendo de ellos se introducirán en una cueva, en la que serán rescatados por los últimos descendientes de los hombres “normales” y sus androides. Allí se adentrarán en un microcosmos habitado por súper científicos que

¡Androides antropomórficos!

pondrán al profesor y equipo al día de lo sucedido. Les explican que siguen en la Tierra, concretamente en el año 2017 y que el mundo se ha extinguido “por la locura del hombre”, a excepción de esos cien científicos, que están construyendo una nave con la que partir hacia un nuevo planeta habitable, Alfa Centauro 4, en un viaje de varias generaciones de duración que realizarán en animación suspendida, mientras los androides se hacen cargo de los pormenores de la travesía. La partida va a ser inminente, así que les proponen ayudarles a reconstruir su ventana del tiempo para que retornen al pasado. Pero aquí se produce la primera paradoja temporal, pues en vista del desastre acontecido, está claro que nadie llegó del futuro para avisar a la Humanidad del peligro que se avecinaba. No pueden volver, así que les proponen unirse a ellos en el viaje a Alfa Centauro, pero la nave no tiene suficiente capacidad, así que construirán una nueva puerta. El tiempo se echa encima, la nave va a partir y la puerta temporal está casi a punto cuando son invadidos por los mutantes, que sabotean el despegue de la nave, destruyéndola, mientras que nuestros protagonistas consiguen activar la puerta y entrar en ella junto a algunos habitantes de aquel mundo.

Aparecen en el campus, pero cuando van al laboratorio se ven a sí mismos antes del incidente. Dándose cuenta de que el tiempo allí es mucho más lento, tanto que casi parecen inmóviles, mientras que ellos se mueven tan rápidos que un minuto equivale a un año. Por lo que de seguir así, pronto morirán de viejos y desaparecerán. El  tiempo, que prosigue inexorablemente,  parece haberles tendido una trampa, repitiendo  los acontecimientos hasta llegar al accidente que inició todo, y mientras la máquina del tiempo avanza hacia 2017, ellos deciden  entrar aleatoriamente en la pantalla, antes de que se detenga. Y veremos que han tomado una buena decisión, pues lo que se nos muestra es lo más parecido a un paraíso. Por su parte, tras detenerse la

Los placeres de Alfa Centauro 4

máquina en 2017 todo volverá a comenzar, repitiéndose todo lo que  hemos visto una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez…

En esta ingeniosa fantasía, técnicamente muy bien resuelta, tanto las maquetas como las transparencias siguen funcionando lo suficiente como para haberla convertido en una joyita camp de ciencia ficción en la que resulta fundamental el uso del color. Junto a estos efectos ópticos, algunos personajes realizan trucos de magia, que ofrecen un resultado de lo más marciano a esta fantasía, que contiene algunos momentos impagables, como la interpretación de Reena (Delores Wells) con el Lumicor, una especie de instrumento musical mezcla de órgano y theremin, o  la visita a la sección de montaje y fabricación de androides, cuya  música no ayuda a que la tomemos muy en serio. Y es que en Los viajeros del tiempo el humor no falta, monopolizado casi en su totalidad por el personaje de Danny, interpretado por Steve Franken al que muchos recordarán  como aquel inolvidable camarero que progresivamente va emborrachándose en El guateque (The Party, 1968), la magnífica comedia de Blake Edwards. Este personaje, el más mundano de cuantos habitan la película de Melchior, no tarda en calibrar las posibilidades de confraternizar carnalmente con las habitantes de ese mundo futuro, obteniendo un gran éxito con Reena, una muy turgente humana interpretada por Delores Wells, popular por haber protagonizado el desplegable central del Playboy de junio de 1960, además de haber

Delores Wells Playmate junio 1960 nos espera en el futuro.

participado en algunas de las fantasías surfistas protagonizadas por Frankie Avalon y Annette Funicello. También destaca el veterano Preston Foster como Von Steiner, así como la participación como extra (con frase) de Forrest J Ackerman, padre de todos los coleccionistas de memorabilia de cine fantástico y gran especialista en literatura de ciencia ficción. Por su parte los mutantes, algunos de los cuales miran despreocupadamente riendo a la cámara, estaban encarnados por jugadores de baloncesto, concretamente de Los Angeles Lakers.

Esta fantasía lamentablemente no ayudó a levantar la carrera de Ib Melchior como realizador, que tan solo dirigió un título más, The Angry Red Planet. Nacido y educado en Dinamarca, Melchior se dio tempranamente cuenta de que lo que le tiraba era el faranduleo, así que se unió a una compañía teatral británica para recorrer mundo. Tras la Segunda Guerra Mundial, que pasó en el Servicio de Inteligencia de Estados Unidos, se introdujo en televisión y más tarde en el cine,

ejerciendo especialmente de guionista del género que más le agradaba: la ciencia ficción, colaborando en los guiones de Reptilicus (Sidney W. Pink, 1961), Journey to the Seven Planet (Sidney W. Pink, 1962) y  Robinson Crusoe on Mars (Byron Haskin, 1964). También se encargó de los textos de la versiones americanas de El rey de los monstruos (Gojira no gyakushû, Motoyoshi Oda, 1955) bautizada allí como The Volcano Monsters y Terror en el espacio (Mario Bava, 1965), allí Planet of the Vampires. Además de diversos trabajos televisivos en series como The Outer Limits o Men Into Space, escribió

Ib Melchier (1917-2015)

The Race, historia en la que se basó La carrera de la muerte del año 2000 (Death Race 2000, Paul Bartel, 1975) y su remake de 2008. Pero a pesar de que sus guiones para  Robinson Crusoe on Mars (Byron Haskin, 1964) y The Time Travellers inspiraron claramente los de las series televisivas de Irwin Allen Perdidos en el espacio (Lost in Space, 1965) y El túnel del tiempo (The Time Tunnel, 1966-67), respectivamente,sin ser en ningún momento acreditado, Melchior prefirió no litigar para no tener que enfrentarse al poderoso productor televisivo y poder seguir trabajando en Hollywood sin problemas. Mucho más tarde y quizás reconociendo su deuda con él, Prelude Pictures le contrató como consultor en su película Perdidos en el espacio (Lost in Space, 1998, Stephen Hopkins), pero Melchior nunca recibió el pago estipulado de beneficios y aunque en esta ocasión si pleiteó, la Corte Suprema se negó siquiera a revisar el caso.

Afortunadamente hubo quien si pareció reconocer sus méritos: en 1976 la Academy of Science Fiction and Horror Films le concedió un Saturn Award como Mejor Escritor por el conjunto de su carrera.

(Artículo publicado previamente en Klowns Horror Fanzine Nº 6 Especial viajes en el tiempo, 2017)

Foxnext VR Studio Presenta ‘Crisis en el Planeta de los Simios VR’: un juego en realidad virtual

FOXNEXT VR STUDIO SITÚA A LOS JUGADORES EN UN MUNDO APOCALIPTICO DESDE LA PERSPECTIVA DE UN SIMIO EN

‘CRISIS EN EL PLANETA DE LOS SIMIOS VR’

FoxNext VR Studio ha revelado su primer juego de realidad virtual, Crisis en el planeta de los simios VR, que estará disponible en PlayStation®VR, Oculus Rift y HTC Vive a partir del 3 de abril. Producido en colaboración con Imaginati Studios, Crisis en el planeta de los simios VR es una aventura de acción VR en primera persona situada entre las películas El origen y El amanecer del planeta de los simios en la que el jugador se meterá en la piel de un simio inteligente.

Cinco años después de su aparición, la gripe simia ha acabado con la mitad de la población humana y ha hecho que el resto de primates evolucione. Eres un simio con una inteligencia avanzada que ha sido capturado y aprisionado en unas instalaciones científicas de máxima seguridad como resultado de la desesperada búsqueda de una cura para la humanidad. El objetivo de la misión es trepar, saltar y disparar para escapar del campamento militar con tus compañeros simios y regresar a tu hogar con César.

“La Realidad Virtual siempre ha tratado de cumplir su promesa de aunar la forma de contar una historia del cine con la experiencia altamente inmersiva de los videojuegos. Crisis en el planeta de los simios VR lleva este potencial a un siguiente nivel”, dice Brendan Handler, Vicepresidente Senior de FoxNext VR Studio. “Les hemos dado a los fans un papel principal en este oscuro mundo de El planeta de los simios, dónde podrá sentir la fuerza, el poder y la facilidad de movimientos de un simio, mientras lucha por sobrevivir”.

Desde la perspectiva de un primate, el jugador forma parte de la trama, es capturado y forzado a un conflicto mortal con los humanos, obligado a luchar por su vida mientras intenta escapar de su cautividad. Los jugadores pueden unirse a otros simios cautivos, enfrentarse a la violencia humana y canalizar sus instintos primitivos para sobrevivir.

“La franquicia de El planeta de los simios es la oportunidad perfecta para que los jugadores formen parte de un mundo apocalíptico desde la perspectiva de una especie distinta por primera vez”, declara Martin Alltimes, CEO de Imaginati Studios. “Queríamos equilibrar el combate visceral con una narrativa que te haga cuestionar tu innata lealtad hacia la humanidad”.

 Crisis en El Planeta de los Simios VR estará disponible en PlayStation®VR, Oculus Rift, y HTC Vive a partir del 3 de abril.

ACERCA DE FOXNEXT

FoxNext está impulsando experiencias inmersivas de entretenimiento de última generación en las áreas de realidad aumentada y realidad virtual, juegos para móviles, consolas y PC y aplicaciones basadas en la localización en Twentieth Century Fox Film y Fox Networks Group. La división consta de FoxNext Games, FoxNext VR Studio y FoxNext Destinations.

FoxNext VR Studio colabora con los principales guionistas de realidad virtual para crear experiencias inmersivas 360 y experiencias interactivas, y a menudo además trabaja estrechamente con los principales cineastas de la industria. El galardonado Alien Covenant: In Utero VR Experience se desarrolló con Ridley Scott y RSA VR, y se lanzó a la vez que la película. Isle of Dogs Behind the Scenes (in Virtual Reality) es un video 360 ​​producido en asociación con Wes Anderson, su equipo de producción y Felix & Paul Studios, y se estrenó en la sección New Frontier del Festival de Cine de Sundance. Crisis en el planeta de los simios VR será el primer juego de realidad virtual que se lance, al que seguirá Alien, actualmente en producción.

ACERCA DE IMAGINATI STUDIOS

Fundada en 2015, The Imaginati Studios es un desarrollador británico independiente de videojuegos con sede en Ealing Studios, Londres. Su objetivo principal es desafiar el tratamiento narrativo de los videojuegos y encontrar nuevas formas de contar historias ensalzando el protagonismo de la escritura, el cine y la actuación dentro de los juegos. Desarrolla videojuegos para todas las plataformas.

‘Quítame las manos de encima, sucio mono!: Un viaje de ida y vuelta a ‘El planeta de los simios’

1969 fue un año clave en el desarrollo de la ciencia ficción cinematográfica. Tras décadas de viajes a otros mundos que llenaron la pantalla de diversas especies extraterrestres, a cada cual más increíble, el genio visionario Stanley Kubrick dirigió 2001: Una odisea del espacio, una película que cambió totalmente el tratamiento de la ciencia ficción que hasta entonces conocíamos, influyendo en un buen número de cineastas y llegando su huella hasta la actualidad. Pero ese año también se estrenó una película que, siendo también de ciencia ficción futurista, aunaría la modernez que demandaban los nuevos tiempos con el clasicismo pulp aventurero que hasta entonces se relacionaba íntimamente con la ciencia ficción. El planeta de los simios (Planet of the Apes) nos ofrecería un viaje en la máquina del tiempo, al presente y al pasado, a un alucinante mundo gobernado por simios que se prolongaría en cuatro entregas más.

EL CICLO ORIGINAL: EL PLANETA DE LOS SIMIOS

George Taylor (Charlton Heston) es un astronauta que forma parte de la tripulación de una nave espacial que accidentalmente se estrella en un planeta desconocido gobernado por una raza de simios mentalmente muy desarrollados que esclavizan a unos seres humanos salvajes, que carecen de la facultad de hablar. Taylor es herido en el cuello, pero logra comunicarse por mímica con los doctores Zira (Kim Hunter) y Cornelius (Roddy McDowall), dos chimpancés que lo cuidan y estudian. Cuando Taylor recupera la voz el líder de los simios, el doctor Zaius (Maurice Evans), decide que hay que eliminarlo. Pero Taylor y su compañera Nova (Linda Harrison) huirán hacia los límites de la ciudad, la llamada Zona Prohibida, donde descubrirán vestigios de una civilización que… ¡Resulta ser la extinta raza humana!

En 1963 Pierre Boulle publicaba La planète des singes, una novela distópica en la que unos viajeros espaciales encontraban, como si de un mensaje en una botella se tratara, la narración del periodista Ulises Mérou, que junto al resto de la tripulación de su nave fueron a parar al planeta Soror, un lugar prácticamente idéntico a la Tierra, con sus edificios y aviones pero con la particularidad de que los monos (chimpancés gorilas y orangutanes) ocupan el lugar de los humanos en la evolución, viviendo los hombres en estado salvaje y como esclavos de los monos. Tras ser capturado en una partida de caza, Ulises deberá demostrar que es inteligente, para lo que contará con la colaboración de la doctora Zira.

El escritor francés, cuya obra El puente sobre el río Kwai se había adaptado con gran éxito a la pantalla por David Lean en 1957, no desaprovechó su oportunidad cuando recibió la oferta del productor Arthur P. Jacobs para llevar su nueva novela al cine. Tras adquirir los derechos por 360.000 dólares (de los que sacó un excelente rédito, tal y como veremos), Jacobs contrató al enormemente popular escritor Rod Serling, un especialista en el género, tal y como había demostrado en televisión con su muy famosa serie La dimensión desconocida (The Twilight Zone, 1959-1964). A Serling se le unió Michael Wilson, un guionista señalado en la tristemente célebre lista negra de Hollywood, que ya había trabajado con Jacobs en el guión de El

Rod Serling con Kim Hunter en los decorados de El planeta de los simios

puente sobre el río Kwai. Entre ambos convirtieron la novela de Boulle en ese alegato antibélico que es El planeta de los simios, ya que fue idea de ellos que el planeta en el que aterrizara la nave fuera la propia Tierra en su futuro.

El guión circuló sin éxito por diversas productoras americanas, así como por la británica Rank. Incluso fue presentado a Samuel Bronston, que por entonces estaba instalado en España,  pero a ninguna compañía  le pareció factible materializar el guión hasta que Charlton Heston, que había leído el texto gracias a Blake Edwards, se emperró en interpretar la película. Richard Zanuck de 20th Century Fox aceptó el proyecto, pero siempre que los maquillajes resultaran convincentes. Tras varias pruebas insatisfactorias, se hizo cargo del mismo John Chambers, uno de los introductores del látex en el cine que se haría merecedor, gracias a su trabajo en este filme, de una estatuilla de la Academia. Pero la película no hubiera sido la misma de no contar también con el magnífico vestuario de Mortoon Haack, quien realizó diferentes tipos de ropa para chimpancés, gorilas y orangutanes, tres clanes bien diferenciados; o el diseño de producción de William Creber y Jack Martin Smith, con esos edificios que mezclaban lo más moderno y lo más atávico con gran influencia en su diseño de Gaudí. Y sin olvidar la cacofónica, a la par que maestra, partitura de Jerry Goldsmith, que añade extrañeza a ese mundo de pesadilla que resulta ser el nuestro.

John Chambers y Roddy McDouwall ojeando un Famous Monsters

El planeta de los simios fue el primer trabajo importante del director Franklin J. Schaffner y por el que será más recordado. Tras ella consiguió dirigir alguna cinta de éxito como las adaptaciones cinematográficas de Papillón (1973) y Los niños de Brasil (The Boys from Brazil, 1978). En cuanto al equipo artístico, además de Charlton Heston como el comandante Taylor, la película contó con Roddy McDowall para interpretar al chimpancé Cornelius, un papel que llegó a ofrecerse al mismísimo Rock Hudson (¡…!); Kim Hunter como la simpática doctora Zira, pareja de Cornelius; Maurice Evans como el doctor Zaius, ocupando el lugar del veterano Edward G. Robinson, que si bien llegó a rodar una prueba, prefirió desligarse del proyecto a la primera de cambio por las molestias que ocasionaba el maquillaje (de 3 a 4 horas de caracterización); y finalmente, Linda Harrison (esposa de Zanuck) como Nova, la compañera de Taylor.

El resultado no podría haber sido mejor, El planeta de los simios es, aún hoy, estéticamente innovadora y ha conformado una mitología que sigue coleando. Su maquillaje sigue funcionando y resulta entrañable, hasta el punto de que sus actores son reconocidos como aquellos chimpancés incluso en su forma humana. La cinta funciona a todos los niveles, tanto conceptualmente como en forma de efectiva película de acción gracias, esto último, a los temibles gorilas y sus cacerías. Inolvidables resultan algunos momentos, como cuando Taylor recupera el habla; o la aparición de la muñeca humana parlante en las ruinas de la Zona Prohibida; o por ese gran final, antológico, ante la Estatua de la Libertad que con toda justicia ha pasado a formar parte de los mejores y más reconocibles planos de la historia del cine. Es por todo ello que El planeta de los simios nunca envejecerá.

Fotos del álbum personal de John Chambers. Debajo con Maurice Evans (Dr. Zaius) antes y después de ponerse en sus manos.

LAS SECUELAS

Si bien recordamos su célebre final, no nos resulta tan familiar el principio de la cinta inaugural de la saga, cuando Heston, a bordo de su nave y antes de hibernar, reflexiona sobre el tiempo, la relatividad y Einstein. El astronauta lleva seis meses viajando en el espacio, mientras que la Tierra ¡ha envejecido 700 años! Taylor hibernará después un total de 1305 años, dato que los observadores tendrán presente, pues las fechas están marcadas en el calendario de la nave. Ha estado viajando desde el 27 de marzo de 2673 hasta el 25 de noviembre del año 3978. En cambio, esos poco más de mil trescientos años en la Tierra suponen decenas de miles de años, por lo que cuando aterrice habrá viajado a un futuro remotísimo. Esta dilatación del tiempo, en los viajes a la velocidad de la luz, está recogida en la Relatividad Especial de Einstein; con esa teoría en la mano, los viajes al futuro requerirían tan sólo la existencia de naves capaces de viajar a la velocidad lumínica. Ajustarse a los conocimientos científicos del momento fue también otra de las claves que hicieron memorable El planeta de los simios. Y ante el éxito obtenido no tardaron en llegar las secuelas, que lejos de ser explotaciones sin sentido de la original, añadirán más consistencia, si cabe, a la mitología de la serie: todo sucederá en la Tierra en una espiral que enlazará las cuatro películas de forma circular y coherente.

Thomas Dodge, George Taylor, Maryann Stewart y John Landon, la tripulación de la nave Liberty 1, también conocida como Icarus.

Regreso al planeta de los simios (Beneath the Planet of the Apes, 1969) se rueda a continuación de la original, enlazando justo donde aquella termina. La acción se desarrollará casi en su totalidad en la Zona Prohibida, que no es otra cosa que las ruinas de Nueva York en las que habitan unos aterradores humanos mutantes que rinden culto a una bomba atómica. Allí llegará Brent, un astronauta que busca a Taylor y que se encontrará con Nova. Los simios avanzarán hacia la Zona Prohibida para enfrentarse a los mutantes. Taylor reaparecerá y, herido de muerte, activará la bomba. Fundido a negro. Pero antes los chimpancés Zira, Cornelius y Milo, que han reparado la nave de Taylor, huirán de la Tierra, que explota tras ellos.

En Huida del planeta de los simios (Escape from the Planet of the Apes, 1971), los tres simios llegarán a un planeta que… ¡Resultará ser la Tierra en 1973! habrán, por lo tanto, retrocedido en el tiempo, arribando a una Tierra en la que ahora los extraños serán ellos. Inicialmente serán bien recibidos e incluso Zira descubrirá que está embarazada, pero hay varios científicos que son partidarios de que los simios no tengan descendencia, pues sospechan que puede significar una amenaza para la raza humana. Zira y Cornelius huirán gracias a la colaboración de algunos humanos, pero ello no impedirá que sean abatidos, no sin antes dejar al recién nacido al cuidado del propietario de un circo.

La serie original finalizará con La rebelión de los simios (Conquest of the Planet of the Apes, 1972), que se desarrolla en 1991, en una fría sociedad dominada por la electrónica y las máquinas en la que los animales domésticos han muerto por culpa de una epidemia, por lo que los humanos han otorgado el papel de mascotas a los monos. Pero también el de esclavos y cobayas de crueles experimentos. César, hijo de Zira y Cornelius y único mono inteligente, se ha criado libre en el circo y maquina la rebelión contra el hombre opresor. Encabezará la revuelta y tras una cruenta guerra la Tierra pasará a ser el planeta de los simios.

Nova (Linda Harrison) tomando el sol.

Estructuralmente impecable, la continuidad de la saga, que había empezado con un viaje al futuro, nos habla de viajes al pasado, más complicados de expresar (y justificar con una relativa base científica) por la aparición de las llamadas paradojas temporales. Esas contradicciones aparentes que plantean absurdos lógicos y que, sin embargo (y literariamente hablando, al menos), permiten ser resueltas siguiendo líneas argumentales en las que quedan explicadas mediante acontecimientos no previstos, pero sin romper la línea de causalidad.  En el caso que nos ocupa, ese sería el papel que desempeña el nacimiento de César en la tercera entrega y que algunos analistas han querido leer como manifestación de la paradoja del sustituto.

Aunque como hemos visto La rebelión de los simios cierra el ciclo perfectamente, se volvió a reincidir con una quinta película, Conquista del planeta de los simios (Battle for the Planet of the Apes, 1973) que no aportaba nada a la trama y que sí sería, al igual que la serie televisiva que se emitiría más tarde, una explotación sobre el tema.

Artísticamente la segunda entrega de la serie contó, tal y como hemos señalado, con un nuevo astronauta, Brent, encarnado por James Franciscus que ocupó el lugar de Charlton Heston, el cual aceptó intervenir brevemente y de forma totalmente desinteresada. Esta vez el guión se encargó a Mort Abrahams y Paul Dehn, que escribiría el resto de los libretos de la serie, mientras que Ted Post la dirigió y la banda sonora corrió a cargo de Leonard Rosenman. Como curiosidad cabe indicar que Roddy McDowall no participó en esta película por estar comprometido en otro proyecto: dirigir su primera y única película, la cinta de terror La viuda del diablo (The Ballad of Tam Lin, 1970), así que su papel lo interpretó David Watson. Esta sería la única vez en la que McDowall fallaría, ya que no tan solo interpretaría a Cornelius en la siguiente, sino que también pasaría a encarnar a César en el resto de secuelas y en la serie televisiva. Huida del planeta de los simios tiene un cierto mensaje antirracista que se potenciará en la siguiente entrega de la saga, además de un delicioso tono de comedia en su primera parte. Dirigida por Don Taylor, un director al igual que Ted Post fogueado en televisión, la película contó en su reparto, además de con los habituales Kim Hunter y Roddy McDowall, con Ricardo Montalban y Sal Mineo. Por su parte Jerry Goldsmith volvió a encargarse de la banda sonora, aunque sin superar al trabajo que realizó para la primera cinta.

Tanto la dirección de La rebelión de los simios como la de Conquista del planeta de los simios corrió a cargo de J. Lee Thompson. Esta, la quinta y última de la saga creaba un final totalmente postizo e incoherente ya que, al igual que la serie, planteaba un mundo en paz habitado por simios y hombres algo que, como vimos en El planeta de los simios (o sea, en el futuro) no iba a suceder nunca. En cualquier caso, fue un sonoro fracaso que se trasladó a la televisión, y de hecho la contagió, ya que la serie El planeta de los simios (Planet of the Apes, 1974) que iba a constar inicialmente de 24 episodios de 50 minutos de duración, tuvo que suspenderse en el 14 al no conseguir un nivel de audiencia aceptable. Finalmente, en 1975 la 20th Century Fox en colaboración con DePatie-Freleng realizaría una serie de dibujos animados de 13 capítulos titulada Return to the Planet of the Apes, con un espíritu más cercano a la novela original de Pierre Boulle, pero que no contó con ninguno de los actores originales para doblar a sus personajes animados.

La finalización del rodaje de Conquista del planeta de los simios (película que con muy buen criterio no se estrenó en nuestros cines) coincidió con el fallecimiento del alma mater de esta inolvidable serie, Arthur P. Jacobs, todo un visionario que desapareció de forma prematura a los 51 años y que parecía querer difundir con esta serie un tímido mensaje de paz, reflejando el miedo al botón del apocalipsis nuclear que entonces, al igual que ahora, parecía estar en manos de locos. Estamos hablando de una época en la que todavía se encontraban bien diferenciados los dos bloques: Norteamérica y sus aliados en la OTAN y la Unión Soviética y los suyos bajo el Pacto de Varsovia. Richard Nixon era el presidente de Estados Unidos y Nikolái Podgorni el Jefe de Estado de la Unión Soviética y aunque había cierta calma chicha tras los años sesenta y la crisis de los misiles de Cuba, se desarrollaba una carrera armamentística que no dejaba prever hacia donde iba a ser llevada la Humanidad.

 EL RETORNO DEL PLANETA DE LOS SIMIOS

En 2001 Tim Burton estrena su particular interpretación de El planeta de los simios (Planet of the Apes), una visión que no agradó a casi nadie a pesar de contar con el maquillaje del multipremiado Rick Baker, la banda sonora de Danny Elfmann, el magnífico y salvaje diseño de producción de Rick Heinrichs y la intervención de Tim Roth, Kris Kristofferson, Helena Bonhan Carter (como Ari, una sosias de Zira), Estella Warren como Daena (una especie de Nova) e incluso el propio Charlton Heston en un sorprendente cameo. Aunque no pudo conseguir la magia de las películas originales lo cierto es que, vista en la distancia no es, ni mucho menos, un producto desdeñable. El planeta de los simios de Tim Burton gana, como el buen vino, con el tiempo, a pesar de que esta cinta está poco menos que sepultada ante la irrupción de la nueva serie, realizada ya en plena era digital.

Iniciada en 2011 con El origen del planeta de los simios (Rise of the Planet of the Apes, Rupert Wyatt) este nuevo ciclo, en el que un experimento de regeneración del cerebro humano realizado con un chimpancé, dará pie a una nueva especie inteligente, parte desde la Tierra en época actual, dejando aparte pues los viajes espaciales y, por lo tanto, las paradojas espacio-temporales.

El filme tuvo su continuidad con El amanecer del planeta de los simios (Dawn of the Planet of the Apes, Matt Reeves, 2014) y presumiblemente finalizará (o no) con su tercera entrega, Guerra por el planeta de los simios (War for the Planet of the Apes) estrenada en 2017 y dirigida, al igual que la segunda, por Matt Reeves.

Técnicamente los simios están muy conseguidos. Ya no hablamos de maquillaje sino de efectos digitales, lo que hace que todo resulte mucho más realista, pero al estar ambientada en la Tierra se prescinde del rico diseño de producción que poseía el mundo simio, con sus uniformes, castas y edificaciones. Aunque quizás es pronto para hablar, pues no sabemos lo que pueden tenernos preparado los responsables de esta nueva saga. Sea como sea, El planeta de los simios parece tener cuerda para rato.

Antes: Barcelona, cine Maragall, febrero de 1972: Mutantes con túnica, cánticos y de pronto se quitan la cara ¡Se quitan la cara! Mostrando un rostro en carne viva. Pesadilla al canto para ese niño de cinco años y medio que era yo, y de propina una escena que nunca olvidaría.

Tiempo después, cine Niza, noviembre de 1972: Matan a Zira y Cornelius, la simpática pareja de chimpancés parlantes, me pongo triste, pero un pequeño bebé mono se salva y dice: “¡Ma-má!” Sonrisa cómplice.

Dos años después, y de nuevo cine Maragall, enero de 1974: César, aquel pequeño bebé mono que se salvó, ha crecido y prepara en silencio la rebelión. Los simios la ganan. Estoy a favor de los monos. Sí, soy humano ¿y qué? Con mis ahorros pido el muñeco ‘soldado simio’ de Mego que veo en un anuncio en la contraportada de un cómic Vértice. También me hago la colección ‘Relatos Salvajes: El planeta de los monos.’ Mi cuñado se ríe de mí.

Ahora: Tengo todas las películas de la saga en DVD (las últimas en Blu-ray). Los comics los vendí (falta de liquidez), pero mi ‘soldado simio’ de Mego todavía me mira orgulloso desde la vitrina pues sabe que, como yo, es un superviviente.

(Artículo publicado previamente en Klowns Horror Fanzine Nº 6 Especial viajes en el tiempo, 2017)

 

David J. Skal: Algo en la sangre

18 diciembre 2017 Deja un comentario

Han trascurrido 120 años desde que se publicara Drácula, la inmortal novela de Bram Stoker, y David J. Skal, uno de nuestros autores favoritos, ha vuelto a escribir sobre el personaje y su creador.  Y es que como ya dijera Bela Lugosi ‘Dracula never ends‘ y así parece estar sucediendo también en el caso de Skal, al que conocemos por magníficos libros como Tod Browning. El carnaval de las tinieblas, Monster Show y Hollywood Gótico, pero  también responsable de otros, inéditos en nuestro país, todos ellos centrados en nuestro chupasangre favorito: Dracula: The Ultimate, Illustrated Edition of the Worl-Famous Vampire Play by Hamilton Deane, que reproduce el guión teatral en el que también se basó la película de Tod Browning; V is for Vampire: The A to Z Guide to Everything Undead, en el que se repasa todo lo que han dado de sí los vampiros en el cine; o una completa edición de  Drácula anotada y que ahora, a los 20 años de su publicación, va a ser actualizada. A David J. Skal pertenece también el mérito de que, entre otras cosas, podamos disfrutar del Drácula hispano rodado por la noche por George Melford en los estudios y decorados de Universal mientras se filmaba, durante el día, la cinta de Tod Browning, ya que investigando para uno de sus libros se topó en la Filmoteca de Cuba con la única copia completa que quedaba en el mundo, pudiendo así recuperarse el trozo extraviado de los baúles de Universal Pictures.

Drácula-Bram Stoker-David J. Skal. Unidos entre sí por la sangre, pero a los que hay que sumar también a Oscar Palmer, responsable de Es Pop Ediciones, que no solo ha tenido el buen gusto de traducir y editar en nuestro país Hollywood Gótico y Algo en la sangre: la biografía secreta de Bram Stoker; asimismo tradujo Monster Show, que editó en su momento Editorial Valdemar y, por si todo esto fuera poco también tradujo para Valdemar su edición de Drácula, ofreciendo un soberbio volumen repleto de notas y, como se dice ahora, extras de incalculable labor. Lo dicho: Drácula-Stoker-Skal-Palmer… y Sitges. Pues el Festival en su 50 edición dedicada a Drácula tuvo a bien traer como invitado (y jurado) al autor de Algo en la sangre: la biografía secreta de Bram Stoker que junto a Oscar Palmer ofrecieron una charla sobre Stoker y el legendario vampiro que resumimos a continuación.

DAVID J. SKAL: ALGO EN LA SANGRE

Fotos: Serendipia

En la tradición folklórica los vampiros no son aristócratas. Muy al contrario solían provenir de baja extracción social y regresaban de la tumba para convertir en vampiros a sus propios familiares. El concepto de vampiro como aristócrata no nació hasta la literatura romántica. Tenemos ejemplos en El vampiro, escrito por John Polidori, amigo de Lord Byron. Así que Bram Stoker convirtió también a su vampiro en aristócrata continuando el patrón establecido por sus predecesores y no pretendía hacer ningún tipo de alegoría política, de lucha de clases. Esa ha sido una lectura que se ha hecho de la novela a posteriori.

Creo que Bram Stoker no reconocería a Drácula en la mayoría de las adaptaciones cinematográficas y en particular en el caso de Lugosi. A diferencia de lo que mucha gente cree, Drácula no era un seductor. De hecho siempre tengo que corregir a los que creen que Drácula es una historia de amor. Coppola convirtió Drácula en una especie de ‘La bella y la bestia’ que Stoker, sin lugar a dudas, no hubiera reconocido.  También es interesante indicar que Stoker no se inspiró en Vlad Tepes, el personaje histórico, aunque diera la casualidad de que ambos fueran bastante sanguinarios. De hecho Stoker descubrió a Tepes cuando ya llevaba tiempo trabajando en su novela. Stoker nunca describe detalladamente a Drácula. El personaje está siempre envuelto en sombras, dejando que el lector tenga su propia idea de Drácula.

Suele pensarse que la enfermedad que mantuvo a Stoker de niño durante siete años en cama tenía un origen psicosomático. Tengo la teoría de que en la época Victoriana los padres suministraban opio y otras drogas a su hijos para protegerles de las enfermedades convirtiéndolos en pequeños toxicómanos. La propia madre de Stoker sobrevivió al cólera y estaba convencida de que fue gracias a las dosis diarias de whisky que recibía. De hecho Stoker permaneció durante esos siete años en estado de ensoñación, sin posibilidad de interactuar con el mundo, y el único consuelo lo encontraba en su propia imaginación y los cuentos que le contaba su madre. A Bram Stoker le encantaban los cuentos de hadas que su madre le contaba de pequeño. Más adelante descubrió las tradicionales pantomimas navideñas de su Irlanda natal. En estas funciones había un  personaje, el rey, en el que yo estoy convencido que se inspiró Stoker para su Drácula.  Más tarde, cuando Bram Stoker ejerció de crítico teatral escribió una serie de artículos sobre la pantomima y la importancia de esta para los niños como primer punto de contacto con la fantasía, algo que sin duda definía su propia experiencia de niño. En Drácula encontramos claras referencias a cuentos clásicos como Caperucita Roja. De hecho creo que la mejor forma de definir Drácula es como cuento para adultos.

Bram Stoker no dejó ningún diario escrito sobre sus motivaciones para escribir su obra más famosa, por lo tanto escribir el libro ha sido más difícil de lo que pensaba. Me ha llevado seis años terminarlo, siendo el que más tiempo me ha costado. Durante su escritura he aprendido, entre otras cosas, que es dificilísimo escribir una biografía a menos que se tenga la capacidad de viajar en el tiempo. Así que aunque he intentado ceñirme en la medida de lo posible a los hechos probados, gran parte de la biografía se basa en especulaciones. 

Todo comenzó a encajar cuando tomé en cuenta la figura de Oscar Wilde, conocido de Stoker y rival amoroso (Nota: de hecho, Stoker se casó con la novia de Oscar Wilde). También, aunque desconocemos muchos detalles, se ha planteado la posibilidad de que Bram Stoker fuera homosexual, pues se conserva correspondencia que así parece darlo a entender. Nosotros siempre buscamos nuestro propio reflejo  y el hecho de que Drácula no pudiera ver su imagen reflejada en el espejo parece indicar nuestra propia dificultad para vernos a nosotros mismos. De hecho hasta 60 años después de su publicación no se vieran los trasfondos freudianos y sexuales de la novela. Desconozco cuales eran sus demonios personales, pero intento descifrar algunos en el libro. En cierto modo la biografía tiene algo de ficción, pues hay que encontrar un modo atractivo de contar una historia, que a fin de cuentas es lo que todos queremos leer: más que hechos en sí queremos historias. Pero mi libro es mucho más que una simple biografía de Stoker. Supone una completa inmersión en el mundo artístico, social y sexual victoriano y espero que sirva para descubrir como se concebían en aquella época conceptos como la sexualidad, la vida y la muerte.

Como se ha indicado Bram Stoker fue crítico teatral y también secretario del actor Henry Irving. De hecho quería llevar Dracula al teatro y tenía en mente como protagonista ideal a su jefe, pero este no estaba interesado en el papel. Stoker falleció antes de que su novela llegara al teatro, pero estoy seguro de que de haber existido el cine en aquella época, Bram Stoker hubiera estado de acuerdo en que su novela era un material que se prestaba para ser llevado a la pantalla.

No creo que a Bram Stoker le gustara especialmente escribir. Más bien se sentía obligado a hacerlo. Escribía de forma obsesiva y los pensamientos le asaltaban a tal velocidad y tan frenéticamente los trasladaba al papel que su letra costaba de descifrar.

El novelista comentó a sus amistades la intención de escribir una secuela de Drácula, así que posiblemente a ello se deba el final alternativo existente y que es el que se publicó finalmente. En el manuscrito original el vampiro moría cuando el castillo volaba por los aires por culpa de una erupción volcánica. Un final que hay quien opina que fue cambiado por el que conocemos a efectos de dicha segunda parte.

Lo cierto es que recientemente se ha encontrado el primer borrador de Drácula. Con una extensión del doble de la novela que conocemos, podría ser que todo el material suprimido lo reservara Stoker para la secuela, posibilidad que personalmente no descarto. Formo parte del equipo que está trabajando con ese borrador. Una labor que nos llevará años pero que confío va a responder muchas preguntas sobre Drácula y su autor, así que valdrá la pena esperar.

Creo que me precipite cuando pensé que este sería el último libro que escribiría relacionado con la inmortal novela de Stoker. Y es que nunca terminaría de hablar sobre ella, pues es como un gran agujero negro. Es como el político perfecto, que da a todo el mundo lo que desea.

Aprovechando la ocasión, dando mucho trabajao al sr. Skal

 

 

 

 

 

 

 

 

El 29 de septiembre se estrena en cines ‘Phantasma: Desolación’

18 septiembre 2017 Deja un comentario

39 Escalones y Movistar+ se han aliado para distribuir en cines Phantasma: Desolación (Phantasm: Ravager), que se estrena en las salas el próximo viernes 29 de septiembre.

David Hartman dirige la quinta y última entrega de esta mítica saga creada por Don Coscarelli con guion de Hartman y el propio Coscarelli que tendrá un preestreno exclusivo el próximo jueves 28 de septiembre a las 22:00h en Movistar Xtra (dial 32).

Phantasma: Desolación cierra una de las series de culto más longevas y con más seguidores del cine de terror que nació en 1979 de la mano de Don Coscarelli, convirtiéndose rápidamente en una película de culto con multitud de seguidores en todo el mundo. La saga cuenta la historia de un malvado empresario de pompas fúnebres (el recientemente fallecido Angus Scrimm) que tiene el poder de convertir a los muertos en extraños seres. A este primer título le siguieron: Phantasma: El regreso (1988), Phantasma: El pasaje del terror (1994), Phantasma: Apocalipsis (1998) en una saga que se cierra con Phantasma: Desolación (2016).

Casi cuarenta años después de clavarse en nuestra retina, las esferas metálicas de Phantasma concluirán su trayecto en la esperadísima quinta entrega de la saga. Una odisea que reúne nuevamente al reparto original, incluyendo a Angus Scrimm, el mítico Hombre Alto, que falleció poco después de su participación en la película, además de a Reggie Bannister, Michael Baldwin, Kathy Lester, Bill Thornbury, Daniel Schweiger y Daniel Roebuck entre otros.

39 Escalones editará próximamente un pack con la saga Phantasma al completo y con la mejor calidad de imagen y sonido de cuyos contenidos les informaremos puntualmente.  Mientras, despidan al Hombre Alto en su última aparición como se merece: en la pantalla de un cine, donde muchos lo vimos por primera vez.

Sinopsis:

Mientras Reggie se debate entre dos mundos, El Hombre Alto continúa su viaje, de pueblo en pueblo, convirtiendo a los muertos  en  su propio ejército, y usando sus mortales esferas contra cualquiera que trate de impedir sus planes.

Dark Universe: actualizando el legado de la Universal

DARK UNIVERSE

Universal Pictures relanzará sus clásicos monstruos del cine para una nueva generación bajo el nombre de DARK UNIVERSE . El logotipo de este proyecto va acompañado por un tema musical inédito compuesto por Danny Elfman y se lanzará en cines con el estreno de La Momia el próximo 9 de junio.

DARK UNIVERSE  nace gracias a la creatividad de Alex Kurtzman, director y productor de La Momia, la película que inaugura esta nueva serie de monstruos, y de Chris Morgan, que también produce La Momia y que acaba de ver cómo Fast & Furious 8, la sexta película que escribe para la franquicia, ha conseguido la mayor recaudación jamás alcanzada en un estreno mundial el pasado 14 de abril. Se unen a la empresa, con muchas ganas de inspirar y entretener a una nueva generación, talentos visionarios de la talla del oscarizado Christopher McQuarrie (las entregas de Misión Imposible y la famosa Sospechosos habituales) y David Koepp (La guerra de los mundos, Jurassic Park).

«Nos enorgullece formar parte de la creatividad y la pasión que han inspirado la reinvención de los icónicos monstruos de Universal», afirma Donna Langley, presidenta de Universal Pictures. «Chris y Alex han iniciado este proyecto con suma maestría, lo que nos permitirá que cada película disponga del tiempo suficiente para encontrar el reparto perfecto, el director más idóneo y la visión más adecuada. Lanzamos DARK UNIVERSE apoyado en el tema musical compuesto por Danny Elfman, aprovechando el estreno de La Momia y sabiendo que vamos a colaborar con un brillante cineasta como Bill Condon para dirigir Bride of Frankenstein, la historia de una mujer muy actual dentro de un cuento de lo más clásico. Estamos convencidos de que esto es el comienzo de algo muy grande«.

«Cuando Universal nos habló de la posibilidad de volver a imaginar estos personajes clásicos, nos dimos cuenta inmediatamente de la responsabilidad que suponía y que debíamos, ante todo, respetar su legado a la vez que les hacíamos participar en aventuras nuevas y modernas», dicen Alex Kurtzman y Chris Morgan. «El estudio y nuestros colaboradores creativos nos han motivado y retado para que empezáramos a tejer la red de DARK UNIVERSE. Esperamos sinceramente que estas películas cautiven a los seguidores de siempre y enganchen la imaginación de muchos más».

DANNY ELFMAN

Desde su primera partitura para La gran aventura de Pee-Wee, de Tim Burton, a la que siguió el icónico tema para la serie «Los Simpson», sin olvidar tampoco sus colaboraciones con cineastas de la talla de Ang Lee, David O. Russell, Sam Raimi, Rob Marshall, Guillermo del Toro, Joss Whedon y Peter Jackson, las inimitables composiciones del músico Danny Elfman, nominado a cuatro Oscar, le han convertido en uno de los compositores más versátiles y consumados de la historia. «Crecí con monstruos«, dice Elfman, «los monstruos formaban parte de mi vida y los icónicos monstruos de Universal casi eran mi familia. No sería el mismo de no haberlos conocido. Cuando me ofrecieron componer el tema musical para el logotipo de DARK UNIVERSE , no lo dudé ni un segundo. ¿Hay algo más divertido que conectarme directamente con este mundo que siempre ha sido parte de mi psique?  Intenté encontrar algo nuevo que, a la vez, tuviera alguna conexión con los orígenes, aunque fuera de un modo muy sutil. Algo que predijera el futuro creativo, fértil e imaginativo en el que está a punto de penetrar DARK UNIVERSE , pero que también homenajeara la herencia dejada por los trágicos héroes (o antihéroes) de mi niñez. ¡Por los monstruos!».

LA NOVIA DE FRANKENSTEIN, SEGUNDO PROYECTO

El oscarizado Bill Condon, después del gran éxito mundial de La bella y la bestia, dirigirá Bride of Frankenstein a partir de un guion de David Koepp. Su estreno está previsto para el 14 de febrero de 2019 y será la siguiente entrega de DARK UNIVERSE  después del estreno de La Momia. El nombre de la actriz protagonista se revelará próximamente. «Me entusiasma la idea de llevar a la gran pantalla una nueva versión de Bride of Frankenstein, sobre todo cuando la película original de James Whale aún tiene tanta fuerza«, dijo Bill Condon. «La novia de Frankenstein es, sin lugar a dudas, el monstruo femenino más icónico de la historia del cine, lo que demuestra que James Whale hizo una obra maestra capaz de perdurar a través del tiempo».

Las películas de DARK UNIVERSE estarán interpretadas por algunas de las mayores estrellas del mundo para encarnar papeles icónicos y a ellas se unirán nuevos talentos que empiezan a despuntar. En la foto que acompaña a este artículo puede verse a dos de las estrellas de futuros proyectos de DARK UNIVERSE: el Hombre Invisible y el Monstruo de Frankenstein, interpretados respectivamente por Johnny Depp y el oscarizado Javier Bardem. A ellos les acompañan Tom Cruise, en el papel del mercenario Nick Morton, y al oscarizado Russell Crowe, como el Dr. Henry Jekyll, que encabezan el reparto de La Momia,  junto con Sofia Boutella, la actriz que encarna a la momia.

PRODIGIUM: UNA SAGA INTERCONECTADA

Las películas del mundo de DARK UNIVERSE están conectadas por una misteriosa organización multinacional llamada Prodigium. Encabezada por el enigmático y brillante Dr. Henry Jekyll, Prodigium tiene como misión encontrar, estudiar y, si fuera necesario, destruir el mal encarnado en los monstruos que recorren nuestro mundo. La organización funciona fuera de la tutela de cualquier gobierno y lleva milenios ocultándose; solo así consigue esconder el mal que existe más allá de la delgada membrana de la sociedad civilizada, y hará lo que sea necesario para seguir escondiéndolo. Para saber más acerca de DARK UNIVERSE y Prodigium, entren en www.DarkUniverse.com y http://www.WelcometoProdigium.com.

Bienvenidos a un nuevo mundo de dioses y monstruos. Bienvenidos a DARK UNIVERSE.

El cine en zapatillas: Los asesinos de la luna de miel (The Honeymoon Killers, Leonard Kastle, 1970)

LOS ASESINOS DE LA LUNA DE MIEL (The Honeymoon Killers, Leonard Kastle, 1970) BLU-RAY Regia Films

USA. Duración: 108 min. Guion: Leonard Kastle Música: Gustav Mahler Fotografía: Oliver Wood (B&W)  Productora: Cinerama Releasing Corporation Género: Drama Formato pantalla: 1,85:1 – 16:9 Audio: DTS-HD Castellano e inglés Subtítulos: castellano

Reparto: Shirley Stoler, Tony Lo Bianco, Mary Jane Higby, Doris Roberts, Kip McArdle,Barbara Cason

Sinopsis: Martha Beck (Shirley Stoler) es la jefa de enfermeras del Hospital de Mobile en Alabama, con sobrepeso, soltera y falta de cariño. Raymond Fernández (Tony Lo Bianco) es un latin lover que se cita con mujeres mediante los anuncios clasificados de la prensa, los “corazones solitarios”, para robarles cientos de dólares con la falsa promesa de casarse con ellas. Muy pronto se encontrarán trabajando juntos en la tarea de engañar y robar a mujeres solteras y viudas, presentando a la ex enfermera como a la hermana de Raymond. Pero los celos enfermizos de Martha y su volátil temperamento harán que las cosas se tornen cada vez más violentas…

Regia Films edita en lujoso formato Blu-ray una de las películas que más gana tenía Serendipia de llevarse a su cubil. Los asesinos de la luna de miel se nos estaba resistiendo. Tentados estuvimos de hacernos con ella y verla en edición foránea ya cuando se editó en VHS por Tartan Video en los noventa y la tienda Gorgon la tenía, tentadora y en inglés, en una de sus estanterías. Tal era el interés desbocado que Serendipia tenía por esta película. Años después e ignorando que hubiera salido editada por Filmax, seguíamos sin verla así que, en cuanto supimos que Regia la iba a editar, por un lado nos dio mucha alegría, pero por otro temimos que nos defraudara.

Pero la espera ha valido la pena y las condiciones han resultado insuperables: la edición de Regia Films luce magnífica en radiante blanco y negro y con la posibilidad (imperdonable hacerlo de otra forma) de disfrutarla en versión original subtitulada al castellano. 

Más información y pedidos: http://www.regiafilms.com/

CUANDO LA FICCIÓN SUPERA LA REALIDAD: MARTHA Y RAY

Raymond Fernández, norteamericano de padres españoles, era un cabeza de familia responsable y trabajador que vivía con su esposa y sus cuatro hijos en La Linea de la Concepción. En 1945 durante un viaje en barco a Estados Unidos tuvo un accidente recibiendo un golpe en la cabeza que, además de una fea cicatriz, le traería un cambio total de personalidad. Cometió un delito que le supuso un año de condena en Tallahassee (Florida), donde conoció el vudú y la magia negra de la mano de los indios que estaban en prisión. Se convenció de que tenía poderes hipnóticos especiales y que con ellos podría tener a todas las mujeres que quisiera. Y es que el accidente también había despertado unos desbocados deseos sexuales en Fernández. Ya en Nueva York se convirtió en un don Juan de guardarropía que mediante anuncios en clubs de corazones solitarios conocería a solteras y viudas a las que además de utilizar para saciar sus apetitos sexuales, despojaba de sus bienes. No tenía manías, todas despertaban su deseo. Según declaró, en dos años sedujo a más de cien mujeres, atribuyendo su éxito a su mirada hipnotizadora.

En 1947 se casó con Lucilla Thompson, una mujer mucho más mayor que él a la que llevó de luna de miel a España, concretamente a la casa donde vivía su esposa Encarnación con sus cuatro hijos. Lucilla pronto se dio cuenta de la situación. Pero no le dio tiempo a mucho más pues apareció muerta en un hotel de Sevilla. Lo que se diagnosticó como paro cardíaco, había sido realmente obra de Raymond con la ayuda de una droga, la digitalina, que ocasiona síntomas similares al ataque al corazón. Fernández volvió a casa de su suegra y esgrimiendo un documento que había falsificado, se declaró único heredero de los bienes de su esposa, a la que había hecho firmar dos papeles en blanco que él posteriormente había rellenado.

No tardó en volver a la carga escribiendo y contactando con una joven de 26 años, enfermera y con casa propia, que despertó su interés. Se trataba de Martha Seabrook Beck. Hija de madre dominante, Martha sufrió un desorden glandular a los nueve años que la hizo engordar desaforadamente, además de provocarle un continuo apetito sexual. Se hizo enfermera, pero por su aspecto solo consiguió trabajo en pompas fúnebres lavando y amortajando cadáveres. En los ratos libres se dedicaba a acosar a hombres en las paradas de autobús. Hasta que uno la dejó en estado, suicidándose poco después. Encontró un nuevo trabajo en el hospital donde dio a luz, hasta 1944, año en que la despidieron por conducta escandalosa. Era una mujer dominante, a la que no interesaba el galanteo y agradaba el sexo duro. Poco después se casó y tuvo otro hijo, pero no tardó en divorciarse. Un día le hicieron una broma, un conocido escribió a un club de corazones solitarios de Nueva York en su nombre.

Cuando conoció a Raymond Fernández pensó que había conocido al hombre de su vida y decidió que nunca se separaría de él. Así que tras intentar suicidarse metiendo la cabeza en el horno, Martha convenció a Raymond de irse a vivir con él, abandonando a sus hijos que quedaron al cuidado de su madre. Informada por Ray de sus tejemenejes con viudas y solteronas, lejos de sorprenderse Martha se convirtió en su cómplice, presentándose ante las pretendientes como hermana de Raymond.

Si bien al principio alguna de sus presas escapó con vida tras ser saqueada a conciencia, Martha tenía unos feroces celos, así que no tardó en utilizó sus conocimientos químicos para suministrar fármacos con los que librarse de las desafortunadas novias de Raymond. En 1949 la cosa pasó a mayores cuando Martha asesinó de un martillazo en la cabeza a la nueva señora Fernández, Janet Fay, de la que se deshicieron metiéndola en un baúl y enterrándola en el sótano de la casa que tenían alquilada en el neoyorquino barrio de Queens. El mismo día que la enterraban llegaba una carta de una nueva pretendienta, Delphine Downing, viuda de cuarenta años que tenía una hija de dos años, Rainelle. En pocos días allí aparecieron Martha y Raymond. Y en muy poco tiempo estaban durmiendo juntos Raymond y Delphine. Una situación que duró poco, pues los celos de Martha no se lo permitieron. Y más cuando se enteró que Delphine se había quedado en estado. Le dio unas pastillas con el pretexto de que eran abortivas y profundamente sedada fue finiquitada, de un tiro en la cabeza, por Raymond, que aturdido y desmoralizado por lo que  había hecho, dejó que Martha se encargase de enterrar el cadáver en el sótano y ahogar en una tina llena de agua a la pequeña Rainelle. Pero unos vecinos sospechando que algo raro estaba sucediendo llamaron a la policía, ante la que rápidamente confesaron tanto Raymond como Martha ofreciendo, eso sí,  versiones diferentes de los  hechos.

La opinión pública se horrorizó ante los crímenes de estos asesinos de corazones solitarios, tal y como la prensa los había bautizado. En especial fue el asesinato de la niña lo que más conmocionó al público. Como en Michigan, donde fueron detenidos, no había pena de muerte, Martha y Ray fueron trasladados a Nueva York, donde sí podían ser ejecutados y donde fueron juzgados por el asesinato de Janet Fay, resultando condenados el 17 de junio de 1949 a morir en la silla eléctrica, siendo ejecutados en marzo de 1951 tras agotar todos los recursos. Dos horas antes de la ejecución Fernández le envío un mensaje a Martha en el que decía “Me gustaría gritarle al mundo el amor que siento por ti”. Cuando ella lo recibió se le iluminó la cara y, abrazando a la enfermera dijo “Ahora sé que Raymond me quiere y puedo afrontar la muerte con alegría”.

El club donde Raymond Fernández obtenía las direcciones de sus víctimas se llamaba “Mother Dinene”. Después del arresto de la pareja se descubrió que “Mother Dinene” era una mujer que vivía confortablemente en el barrio del Bronx (Nueva York). Los detectives de la policía cerraron el Club por fraude, pero la mujer no tardó en abrir otro en el que prometía la felicidad marital por tan solo cinco dólares.

THE HONEYMOON KILLERS

Leonard Kastle

¿Qué tuvo que suceder para que el compositor de ópera Leonard Kastle terminara escribiendo y dirigiendo The Honeymoon Killers? Pues que Martin Scorsese, el director seleccionado para rodar esta cinta fuera despedido tras tan solo una semana de rodaje, así como su sustituto, el desconocido Donald Volkman. Prácticamente fue una cuestión de azar. Pero no piensen por el escaso bagaje de Kastle en el cine que el resultado obtenido fue pésimo, muy al contrario, The Honeymoon Killers es una cinta visualmente contagiada de los aires renovadores que llegaban desde Europa. Rodada en un blanco y negro repleto de grises, su marcado aire naturalista, al que contribuyen las actuaciones de los actores, en especial la pareja protagonista, hace que casi resulte cinéma vérité. Con  unos movimientos de cámara llenos de modernidad, pero también con cierto aire exploitation, al que contribuye su descuidado uso de la música, mediante  jirones de Gustav Mahler. No puede sorprendernos menos leer que este era el filme americano favorito de François Truffaut.

El guión, que también escribió Kastle, sigue de manera aproximada los hechos tal y como sucedieron, aunque se omite el accidente que Raymond sufrió y que redirigió su vida hacia el crimen, a pesar de que luce una cicatriz en la cabeza que se esfuerza en tapar con un bisoñé de la que no se nos explica cual su origen. Tampoco se habla de su vida en España, ni de la maternidad de Martha. El director -y guionista- prefiere poner el acento en los protagonistas como pareja, ya que para él, “Martha y Raymond no habrían llegado, por sí solos, a hacer lo que hicieron. Fue su encuentro lo que les convirtió en los asesinos más grotescos que se pueda imaginar. En ese sentido, creo que mi film es un estudio de la personalidad».[1]

Leonard Klastle también se permitió añadir algunas dosis de humor negrísimo, sobre todo en la primera parte de la película. Nos retrata a las pretendientes de Raymond de forma paródica, casi cómica, con actuaciones teatrales, exageradas, que contrastarán con las que tendrán las víctimas de la segunda parte de la cinta. Más realistas. Será a partir del sórdido y aterrador asesinato de la anciana cuando cambie el tono de la película. Subirá el  horror, ya no se tratará de asesinatos casi accidentales, en la distancia, con fármacos. Desde ese momento la poca simpatía que pudieran despertar esa pareja de perdedores, desaparecerá. Esfumándose definitivamente cuando eliminen a sus dos últimas víctimas. Ese cambio de tono, brutal, se reflejará en los ojos de la última mujer que asesinan. Un crimen que el director capta de forma magistral. Y es que viendo The Honeymoon Killers nos damos cuenta del gran director que hemos perdido y de la injusticia que se ha cometido con esta película catalogándola como serie B. “Este es un film que hemos hecho sin presiones de ninguna clase. Nadie lo ha visto antes de ser montado y tuvimos muchas dificultades para encontrar un distribuidor. Todos pensaban que el film sería muy torpe, muy real y, sobre todo, no lograban entender la presencia de una protagonista de 110 kilos. Creían que todo resultaba demasiado deprimente. Por fin, cuando un distribuidor se arriesgó, el film se presentó en Nueva York y Los Angeles, el favor de la crítica superó nuestras más optimistas previsiones«.[2]

Tampoco sería esta película lo que es sin esa magnífica pareja de actores protagonistas.

Shirley Stoler, hija de inmigrantes judíos polacos, se inició en el teatro underground. El primer papel cinematográfico que interpretó fue el de la asesina Martha Beck a los 41 años, un papel nada amable que se prolongó en otros de similar talante como horrible funcionaria de prisión, prostituta y comandante de campo de prisioneros.  Roles grotescos y crueles en los que mandaba su físico que tuvieron su excepción en un breve papel como sufrida madre en El cazador (The Deer Hunter, Michael Cimino, 1978). También intervino en diversas series televisivas e incluso debutó en Broadway en 1981 con Lolita, junto a Donald Sutherland y Blanche Baker, que se suspendió tras solo nueve días en cartel. Fallecío en 1999 a los 69 años por insuficiencia cardíaca.

Por su parte la carrera de Tony Lo Bianco se distingue tanto por su versatilidad, como por la calidad de su trabajo. Ha aparecido en numerosas películas, programas de televisión y obras teatrales, tanto actuando como ejerciendo de escritor, director y productor. Neoyorquino nacido en Brooklyn, entre sus más de cien actuaciones cinematográficas destaca su Sal Boca en Contra el imperio de la droga (The French Connection, William Friedkin, 1971)

A pesar de las críticas favorables que recibió su película y de las dos nuevas cintas, A Wedding at Cana y Aloha, que tenía proyectado rodar para el productor de The Honeymoon Killers, Warren Steibel, Leonard Kastle retornó al mundo de la música y no volvió a dirigir cine.

A finales de los setenta se anuncio en la revista Variety una secuela de The Honeymoon Killers. Aunque nunca se produjo, la historia partiría de una cita íntima entre Ray y Martha mientras esperaban su ejecución en el corredor de la muerte que habría tenido como resultado el nacimiento en prisión de gemelos, niño y niña, que serían separados al nacer. Años más tarde ambos formarían equipo como pareja de amantes asesinos sin sospechar que eran realmente hermanos.

Destacar también que el caso resultó lo suficientemente atractivo como para ser tratado, con desigual suerte, por otros cineastas. Hasta ahora se han realizado tres versiones más de la historia: las norteamericanas Contacto letal (Lonely Hearths, Andrew Lane, 1991) y Corazones solitarios (Lonely Hearths, Todd Robinson,  2006) y la mexicana Profundo Carmesí (Arturo Ripstein, 1996).

LOS ASESINOS DE LA LUNA DE MIEL

Programa de mano desplegable original

Estrenada en 1970, arribó de manera muy puntual a nuestras sacrosantas pantallas, concretamente en noviembre de ese mismo año se estrenó en el Publi  de Barcelona y al mes siguiente en el Galileo de Madrid, relegada al circuito de salas de Arte y Ensayo lo cual, por otra parte,  fue una ventaja ya que se ofreció en versión original subtitulada.

Mientras que no hemos podido acceder a la crítica madrileña en Barcelona, donde se estrenó junto al cortometraje Gente de mesón de Francisco Betriu, se recibió como agua de mayo si hacemos caso al tiempo que se mantuvo en cartelera y a alguna de las críticas que desató. Para la Vanguardia es una cinta “de un interés verídico y realizada con una eficacia que roza la brillantez.”[3] Concluyendo que “Acaso a Kastle pueda criticársele aquello mismo que se puede considerar como su mayor mérito: la crudeza sin freno, la crueldad (…), el realismo feroz que sirve de vehículo al verismo que quiere servirnos. Pero su verdad si hiere es siempre humana y nunca truculenta. Y la historia es aleccionadora y de un alcance estremecedor por esta honrada intransigencia con que su narrador cinematográfico destierra mitos y tópicos hasta sus últimas consecuencias.”[4]

NOTAS
[1] Declaraciones de Leonard Kastle incluidas en el programa de mano español.
[2] Ídem
[3] J.P.M. en La Vanguardia del jueves 12 de noviembre de 1970. Pág. 56
[4] Ídem

CARTELERÍA Y MATERÍAL GRÁFICO

Vamos de cena: Holocausto Caníbal

600x200_holocausto_canibal

Vamos a recordar la historia de esa tramposa película, del escándalo que desataron sus imágenes, y de una treta publicitaria tan perfectamente orquestada que, todavía hoy, hay quien piensa que realmente un equipo de televisión fue sacrificado y devorado por una tribu de caníbales en el Amazonas. Y que esas imágenes son las que nos muestra Holocausto Caníbal.

MENÚ DEL DÍA

Discípulo de Rossellini, del que fue asistente de cámara, así como colaborador de otros cineastas como Riccardo Freda y Antonio Margheriti, Ruggero Deodato inicia su carrera como director a finales de los años sesenta realizando películas de género, entre ellas aventuras selváticas como Gungala, la pantera nuda (1968), rodada enteramente en Italia; o de héroes enmascarados como Fenomenal e il Tesoro di Tutankamen (1968), películas ambas que rubricó con un seudónimo tan sonoro como ridículo: Roger Rockefeller. Continua su trayectoria abordando comedia, spaghetti western y poliziesco, hasta que realiza Mundo caníbal, mundo salvaje (Ultimo filming-in-colombiaMondo Canníbale, 1977), encargo del que se hace cargo al no poderla dirigir Umberto Lenzi, ocupado con otro proyecto. La  película supone un enorme éxito en todo el mundo y todo un antecedente a Holocausto Caníbal. Rodada en localizaciones naturales de Malasia, la cinta cuenta ya con algunos puntos comunes del subgénero caníbal: blanco conviviendo con tribu salvaje enfrentándose a ritos que podríamos calificar como chocantes, entre ellos, naturalmente, comer carne humana. La cinta “Se rodó enteramente en Kuala Lumpur (Malasia) en terribles condiciones climáticas y usando auténticos caníbales. Se me ocurrió la idea al leer un artículo en National Geographic en el que se describía una tribu de aborígenes caníbales que vivían en una cueva en la isla filipina de Mindanao”. Posiblemente sea cierto que a Deodato se le ocurrió la historia mientras leía una revista, pero, viéndola, uno no puede más que detectar claras similitudes entre la cinta de Deodato y Il Paesse del Sesso Selvaggio, que en 1972 rodó Umberto Lenzi en Tailandia, y que inauguró este subgénero. De hecho ambas cuentan con los dos mismos protagonistas, Me Me Lai e Ivan Rassimov, así como un productor en común, Giorgio Carlo Rossi, que también escribió la historia de Mundo caníbal, mundo salvaje, parada obligatoria de Deodato hacia su película más famosa.

PRIMER PLATO: RODAJE

Italia en los años ochenta estaba muy lejos de ser una de las cunas del séptimo arte. De Sica, Fellini, Pasolini y Rossellini habían dado paso a Bava, Argento o Freda y estos a otros directores estajanovistas que igual hacían un tiburón de pega, una cinta apocalíptica con moteros o una de zombis. O todo junto y revuelto. Uno de los subgéneros nacidos al abrigo de esa década fue el cine de caníbales, que se diferenciaba de los otros subgéneros por ser un producto totalmente transalpino. Hasta entonces, los caníbales eran esa presencia feroz holocaust-cannibal-scenesque se adivinaba en las películas de Tarzán, en las que como mucho se nos mostraban unos huesos mondos y lirondos como señales de su exquisita dieta. Todos tenemos en nuestro subconsciente esa imagen caricaturesca de la tribu danzando alrededor de una gran olla con exploradores dentro,  pero es a partir de las nombradas Il Paesse del Sesso Selvaggio (1972) de Umberto Lenzi y Mundo caníbal, mundo salvaje (Ultimo Mondo Canníbale, 1977) de Ruggero Deodato, cuando se abrió la veda y se pusieron las cosas peliagudas para los espectadores de estómago débil. De hecho ambos directores radicalizarían posiciones con sus siguientes películas enmarcadas en el subgénero: Lenzi en Comidos vivos (Mangiati vivi!, 1980) y sobre todo Caníbal feroz (Cannibal Ferox, 1981); y Deodato con el film que vamos a analizar, Holocausto Caníbal (Cannibal Holocaust, 1980).

La expedición del Profesor Monroe (Robert Kerman) parte hacia el Amazonas al rescate de cuatro periodistas desaparecidos mientras realizaban un documental. Tras varias peripecias en la jungla, la expedición encontrará el material que rodaron en poder de los Yamamomo, una tribu caníbal que vive en los árboles. Ya en la civilización revisarán el material para realizar con él una serie documental, The Green Inferno, pero desecharán la idea conforme descubran el contenido de las cintas, en las que los periodistas manipulan la realidad a su antojo con tal de conseguir imágenes de impacto. Todo vale para los cínicos reporteros, incluso prender fuego a todo un poblado, violar a sus mujeres y matar sin conciencia. Las últimas imágenes que rodarán las cámaras serán las de su propia ejecución a manos de los Yamamomo. Tras ordenar destruir las cintas, Monroe saldrá a la calle, a la selva de asfalto, preguntándose: ¿Quiénes son los caníbales?

Con tomas realizadas en Nueva York para darle ese aire a película norteamericana que los italianos (y también los españoles) les daban a sus productos para hacerlas pasar por lo que no eran, el grueso del metraje de Holocausto Caníbal está compuesto por lo rodado durante las nueve semanas que el equipo pasó en Leticia (Colombia). Un emplazamiento ideal para lo que tenía Deodato en mente y que encontró en el último momento, justo cuando ya estaba en el aeropuerto a punto de embarcar rumbo a Roma tras una infructuosa búsqueda por toda Colombia. Leticia se encontraba en el Amazonas y era la selva virgen que Deodato necesitaba. Un lugar al que por entonces tan solo podía accederse por avión. Y también un lugar altamente peligroso, pues estaba situado en plena ruta del narcotráfico al formar frontera con Brasil y Perú.  Por entonces este emplazamiento era un poblado de chavolas con dos hoteles en el que había electricidad tan solo por la noche gracias a un generador eléctrico. Lo que sí había en abundancia eran cocodrilos, pirañas, arañas venenosas, serpientes, insectos y un calor atroz. Así que el rodaje fue toda una aventura. Y casi improvisada, pues Dedodato no era amigo de seguir planes de rodaje ni storyboards. Su forma de rodar era emocional, abierta a la improvisación y a preparar la escena in situ: “Me leí el guión una vez y luego fui a la mía. Soy muy creativo cuando filmo. Mi maestro, Rossellini, era así”[1].

Los actores que buscaba Deodato tenían que ser lo más anónimo posible. Y estar algo locos también. Su principal objetivo era la credibilidad de lo que se iba a rodar. Era la gran baza del filme, tal y como se demostraría. También se rodaría en inglés, así que se seleccionaron tres de los cuatro actores principales en el Actor’s Studio de Nueva York, con tan buena fortuna que había dos italianos estudiando allí que hablaban perfectamente inglés, Francesca Ciardi y Luca Barbareschi, que fueron reclutados inmediatamente, ya que para que la película tuviera la nacionalidad italiana era imprescindible que contara, al menos, con dos actores italianos. Estos actores interpretaron a dos de los miembros del equipo de periodistas masacrados en la jungla, Faye Daniels y Mark Tomaso respectivamente. El equipo se completó con los americanos Perry Pirkanen (Jack Anders) y Carl Gabriel Yorke (Alan Yates). Cuatro actores que comenzaban su carrera en esos momentos y que cumplirían a la perfección lo que les demandaría el director: encarnar el paradigma de la ruindad humana.

001_v88yl6

Perry Pirkanen es quizás el más reconocible de los cuatro, ya que aunque su carrera fue breve, estuvo centrada en el cine italiano de género, interviniendo en dos de los títulos favoritos de los degustadores de comida italiana: Canibal Feroz y Miedo en la ciudad de los muertos vivientes (Paura nella città dei morti viventi, 1980) de Lucio Fulci. Gabriel Yorke tuvo una presencia más prolongada en cine y especialmente televisión, al igual que Francesca Ciardi, que tras más de 20 años alejada de las cámaras, ha regresado al cine en la producción británica de terror DeathWalks (2014) del director Spencer Hawken, que cuenta con la actriz para sus dos nuevo proyectos. Luca Barbareschi es sin lugar a duda el que ha conseguido tener una carrera más prolongada en cine y televisión, incluido un papel en Inferno in Diretta (1985), otra cinta de horror de Deodato. Barbareschi además ha  mantenido una segunda carrera en el mundo de la política como parlamentario por el PDL de Sergio Berlusconi.

Los cuatro intérpretes tuvieron que firmar un contrato especial en el que se especificaba que debían desaparecer del mundo del cine durante un año. No presentarse a castings, no visitar productores… Con ello se buscaba, ya desde su inicio, el impacto promocional. Nada fue casual. La intención era hacer pensar al espectador que todo lo que se narraba en la película era cierto y que los ‘periodistas’ habían sido sacrificados por los caníbales en justa venganza. De hecho, los títulos de crédito iniciales solo incluyen técnicos y ningún actor, detalle que pretende darle al filme apariencia de documental.

Ruggero Deodato seleccionó a Robert Kerman porque ya había trabajado con él en Concorde Affaire’79 (1979). Le interesaba por su físico común, justo lo que buscaba para el actor que debía interpretar al profesor Harold Monroe. Lo que quizás no sabía el director es que, como Richard Bolla, Kerman había intervenido en más de cien películas pornográficas, labor que retomaría tras Holocausto Caníbal, siendo uno de los pocos actores provenientes del cine X que mantuvo una carrera en paralelo en el cine convencional. Tras el éxito comercial  del filme de Deodato intervino en Comidos vivos y Caníbal feroz (con él ya son dos los actores de esta cinta que coinciden en la película de Lenzi), dos explotaciones del filón abierto por Holocausto Caníbal.

Salvatore Basile, que encarna al rudo guía que lleva al profesor Monroe al poblado de la tribu de los árboles, es un actor italiano nacionalizado colombiano que ha desarrollado una larga carrera en su país de adopción interpretando numerosas telenovelas. También ha ejercido como productor

Pero sin lugar a duda son los caníbales los que brindan credibilidad a la trama. Sin su participación Holocausto Caníbal no habría sido lo mismo. Interpretados por brasileños, colombianos y peruanos, entre ellos también hubo una mujer embarazada y un nutrido grupo de prostitutas, a las que se sumaron, convenientemente camufladas, dos actrices que resultaron totalmente convincentes en sus papeles de nativa, Lucia Costantini y Luigina Rocchi.

Lucía Costantini dándolo todo...

Lucía Costantini dándolo todo…

Lucia Costantini era la encargada de vestuario de Holocausto Caníbal, función que desempeñó en algunos títulos más, incluido Trampa para un violador (La casa sperduta nel parco, 1980), también de Deodato. A Lucia le tocó realizar el tan memorable como desagradable papel de nativa adúltera, que totalmente cubierta de fango es violada por su compañero con un falo de piedra a la orilla del Amazonas. Posteriormente es asesinada, arrastrada por el lodo y abandonada a la deriva en una canoa. Huelga decir que esta escena fue su primera y única tentativa en el campo de la interpretación. En cuanto a la bella y exótica Luigina Rocchi, su carrera se limita a unos pocos papeles, entre ellos uno junto a Pasolini en Las mil y una noches (Il fiore delle mille e una notte, 1974) y otro en La montaña del dios caníbal (La montagna del dio cannibale, 1978) de Sergio Martino,  cinta enmarcada también en este alimenticio subgénero, además de en algunas comedias. Ciertamente no se sabe que papel interpreta, así que se hace extraño que viniera desde Italia para encarnar a una anónima aborigen, aunque lo cierto es que su nombre figura en el reparto que se nos ofrece al final de la cinta.

Entre los actores y las actrices naturales del lugar destaca la joven brasileña que interpreta a la nativa violada por los reporteros.

El jefe de todas las tribus.

El jefe de todas las tribus.

Recuerda el director que la joven llegó a pensar que realmente iban a agredirla sexualmente, de ahí que casi no pudieran alcanzarla cuando salió a la carrera. También es remarcable la labor del tipo que hace de jefe de los Yacumo, de hecho tan bien lo hizo que se recurrió de nuevo a él para que interpretara al jefe de los Yamamomo. La escena en la que Robert Kerman se baña desnudo en el río no debió haberle resultado muy difícil de hacer en vista de su larga carrera en el cine porno. Las jóvenes que se le acercan desnudas a tocarle fueron reclutadas por Deodato en un lupanar cercano.

Finalmente, y a modo de curiosidad, el propio director hace un pequeño cameo en la película, búsquenlo sentado en la hierba del campus de la  N. Y. University, no les será muy difícil.

El rodaje no fue cronológico y en él intervino, como ayudante de dirección, el futuro director Lamberto Bava. En cuanto a los efectos especiales, obra de Carlo Gasparri, resultaron sencillos pero altamente efectivos. La emblemática escena de la chica empalada fue del todo artesanal, se solucionó sentando a la chica en un sillín de bicicleta y haciendo que sujetara con su boca un ligero palo de balsa.

Una imagen iconográfica del cine con un trucaje más que sencillo. Aún así hay quien dice que a la joven nunca se la ha encontrado...

Una imagen iconográfica del cine con un trucaje más que sencillo. Aún así hay quien dice que a la joven nunca se la ha encontrado…

Uno de los factores que contribuyó al gran éxito de la cinta fue la partitura de Riz Ortolani, que compuso una melódica música que contrasta con la violencia de las imágenes que acompaña. Aunque lo cierto es que también realizó otros cortes que añaden tensión a las escenas, como esa especie de latido electrónico o la pesimista melodía que, por ejemplo, puede escucharse cuando el nativo sacrifica a la adúltera. Este interludio musical ha sido recuperado recientemente por Cal Evrenol en su film Baskin (2015).

Resultó ser una gran idea que la película se rodara en 35 mm. y la parte realizada por los reporteros desaparecidos en 16 mm. El cambio de textura de este metraje, al que se le añadieron rallas y sobreexposiciones para darle la sensación de estar dañado, contribuyó a dar credibilidad al bulo.

Ruggero Deodato no recuerda que durante el rodaje hubiera ninguna discusión, según él se desarrolló en un ambiente muy relajado y agradable. Aunque uno no sabe que pensar cuando, según el mismo director, Robert Kerman prefería quitarse de en medio cuando se sacrificaba algún animal o Perry Pirkamen lloró cuando finalizó el rodaje de la escena en la que él y Ricardo Fuentes torturan y destripan una tortuga. También en 2005 Carl Gabriel Yorke declaró en una entrevista que Francesca Ciardi le sugirió que, como ensayo para la escena sexual que tienen ambos tras masacrar e incendiar el poblado nativo, fueran a la jungla y lo hicieran de verdad, a lo que el actor se negó porque tenía novia en Nueva York. Por su parte Ciardi dijo en 2009 que las imágenes sexuales no fueron simuladas y que además, ella y Yorke fueron amantes durante el rodaje.

5-3

Por correr rumores, también hay uno, seguramente sin fundamento, que dice que un indígena cayó al río y fue devorado por unas pirañas. Lo que sí parece cierto, ya que hay algunas imágenes que así lo atestiguan, es que se pensaba rodar un ataque de pirañas, pero se desechó la idea por no disponerse de cámaras subacuáticas.

Rumore, rumore, rumore…

Todo sabiamente mezclado, como un buen guiso. 180.000.000 liras (unos 335.000 euros), carne, vísceras, sexo, escenas de impacto y un rodaje documental, dará pié a una película de culto adelantada a su época en varios años a la muerte en directo, a la inmediatez, al found footage y hasta al absurdo ego de las selfies.

 2º PLATO: ESCÁNDALO

Una vez finalizada la película, tras un primer pase privado, Ruggero Deodato ya podía esperarse lo que se le vendría encima cuando Sergio Leone, comprendiendo el impacto que tendría, le dijo ‘Querido Ruggero, esta película te hará famoso, pero te traerá problemas con la ley’[2]. No tardarían en llegar.

"Comidos por los caníbales" el Interviu que desató la leyenda en España...

«Comidos por los caníbales» el Interviu que desató la leyenda en España…

“Se estrenó en Milán y un terrible juez la confiscó después de haber recaudado cinco millones de euros en diez días y la United Artists se retiró inmediatamente dejándonos tirados. Con la película confiscada no podíamos recuperarla y se debía celebrar juicio, ya que se me acusaba de matar personas y animales. Allí empezó la aventura. Nuestros dos productores buscaron los mejores abogados. Teníamos siete u ocho, que cuando iban a Milán se alojaban en los mejores hoteles”

La acusación de asesinato se demostró fácilmente que era falsa: “A los cuatro actores se les dijo que tenían que esfumarse durante un año. No hacer otras películas. Pero al venir los problemas judiciales hubo que ‘resucitarlos’, para que los jueces vieran que estaban vivos”. Pero por el maltrato animal fueron condenados a cuatro meses de prisión condicional y una multa de 400.000 liras. Lo peor fue que la cinta estuvo incautada durante tres años en Italia, hasta que el tribunal de casación les restituyó la película.

Pero la carrera de Holocausto Caníbal por el mundo, con el eco de sus problemas judiciales de fondo, se puso en marcha. En octubre de 1980 el diario ABC publicaba un artículo de llamativo titulo: “Fueron devorados por los indios”:

“En el Festival de Sevilla, donde se acaba de exhibir, ha provocado conmoción. No es para menos: “Holocausto Caníbal” es una película que, aparte de narrar las terribles prácticas de antropofagia de una serie de tribus amazónicas en el linde entre Perú y Brasil, constituye un documento insólito en la historia del cine, por el trágico destino que corrieron sus realizadores. Ellos mismos fueron asesinados y devorados por los indígenas a los que estaban filmando.”

Con esta noticia se daba crédito a Holocausto Caníbal como real, algo que no podía escaparse a la sensacionalista revista Interviú, que en su número 235, publicado en noviembre de ese mismo año, recogía el popular reportaje gráfico que perpetuaría en España el bulo de Holocausto Caníbal, calentando de paso al público para el estreno que tendría lugar en nuestras pantallas tan solo tres semanas después. La película, exhibida íntegra pero con la clasificación ‘S’, que advertía que ‘por su temática o contenido puede herir la sensibilidad del espectador’, consiguió, como no podía ser de otra manera, un gran éxito. En Inglaterra, donde The Sun también había difundido el bulo, la película se estrenó directamente en video. Por su parte en Francia sería la revista Photo, en su número 160 (enero 1981) la que difundiría el carácter ‘real’ del metraje rodado por los cuatro desafortunados periodistas, estrenándose en abril de ese año, pero con nueve minutos aligerados de su metraje.

holocausto_gallery_aProgresivamente fue estrenándose en el resto del mundo, llegando tres años después a las pantallas italianas por los mentados problemas judiciales. Si en el primer y breve estreno en febrero de 1980 la censura había retocado la escenas de la adúltera, la de la tortuga y la castración de uno de los reporteros durante la matanza final, al volver a las salas en 1983, se le realizaron algunos cortes adicionales, concretamente a la escena en que los nativos matan a Faye Daniels (Francesca Ciardi), posiblemente por algunos de  los desnudos. En Estados Unidos se estrenó en 1985 y en Japón en enero de 1983, desbancando del título de película más taquillera a E.T. el extraterrestre (E.T. the Extra-terrestrial) de Steven Spielberg.

Aunque como hemos visto pudo probarse rápidamente que no se había sacrificado a los actores, la polémica prosiguió respecto a la matanza de animales, algo de lo que Deodato siempre se defendió esgrimiendo el mismo argumento: “Los animales fueron matados por los propios indios, para comer. Yo simplemente les seguí en sus cacerías (…) Yo no dirijo documentales, lo que hago son historias reales con actores profesionales”. Algo que no es del todo cierto, ya que Luca Barbareschi mata de un tiro a un pequeño cerdo y Perry Pirkamen colabora en torturar y destripar a la tortuga junto al también actor Ricardo Fuentes, que en otro momento del filme sacrifica un pequeño coati. Pero desde luego estamos hablando de otros tiempos. Actualmente con las leyes de protección de los animales, sería imposible realizar estas escenas, de las que Deodato ha llegado a renegar “Si la rodara ahora quitaría la violencia a los animales. De joven para mi era normal ver en el pueblo la matanza del cerdo. Todo el mundo se reunía para la matanza, pero ahora solo vemos a los animales muertos en el supermercado. Antes todo era diferente. Mi hijo no quiere ver cosas muertas Tampoco quiso ver a mi madre muerta”. Justificándose recurriendo, nuevamente, a su maestro:   “(…) puede decirse que este realismo y el de mis otras películas lo he aprendido de mi primer maestro, Roberto Rossellini.”

POSTRE: LEGADO

Ruggero Deodato ha contado en diversas ocasiones que rodó su película como respuesta a la violencia que mostraba diariamente la televisión, de la que culpaba a los periodistas: “Hice Holocausto Caníbal porque Italia estaba bajo la presión de las Brigadas Rojas y mi hijo veía todos aquellos muertos por la televisión y me pedía que la apagase. Además, perdí a mi mujer en ese momento y empecé a preguntarme porqué los periodistas hacían aquellos reportajes. Metí en una película todo mi odio hacia la sociedad. Yo no soy violento, pero me encontraba en un momento difícil de mi vida. (…) Holocausto Caníbal condena a los periodistas que hacen lo indecible por conseguir un scoop”[3].

47a4a9f3f8b2e7618c727ea2a6c649d4Esta explicación del director nos resulta algo forzada, primero por condenar al mensajero, que se encarga de difundir las noticias, sean buenas o malas, pero noticias reales al fin y al cabo. Pero también, y lo que es peor, cínica, ya que para su supuesta denuncia, Deodato no duda en utilizar los mecanismos del cine exploitation: “Como en muchas películas de este tipo, se pretende condenar lo que se explota. Los periodistas son presentados como villanos que no deberían haber rodado las imágenes que el propio Deodato y otros nos venden[4]”. Así que quizás sobra el tono didáctico que ofrece  sobre la labor periodística. Además,  bajo nuestro punto de vista lo que se ataca, de forma involuntaria si quieren es, más que el sensacionalismo televisivo, un tipo de cine que desde los años sesenta se venía exportando con gran éxito desde Italia a todo el mundo, el denominado cine Mondo.

Mondo Cane (1962), cinta de Jacopetti, Cavara y Prosperi de la que Ruggero Deodato se ha declarado admirador[5], inauguró este crudo subgénero basado en documentales de estilo hiperrealista y contenido morboso que revela sin tapujos la crueldad del medio natural, valiéndose también de duras escenas de matanzas, rituales y ejecuciones. Adios África (Africa Addio, Jacopetti y Prosperi, 1966) exhibe “en sus primeros minutos los restos de un anciano comido por sus propios hijos en una suerte de rito fúnebre ciertamente radical”.[6] En Hombres salvajes, bestias salvajes, “se nos muestra con todo lujo de detalles la ejecución de un indígena del Amazonas por parte de una banda de encantadores mercenarios. El indio es castrado vivo y descuartizado ante la cámara”[7]. Un documento que Daniel Ausente confirma como falso en una cinta “acusada de acordar la hora de un fusilamiento”[8] para poder rodarlo en buenas condiciones e incluirlo en su metraje. En un momento de Holocausto Caníbal se nos enseñan escenas de un supuesto documental anterior rodado por los ficticios periodistas, ‘The Last Road To Hell’ momento en el que Deodato muestra unas imágenes, mecidas con la dulce melodía de Ortolani, de ejecuciones reales tomadas en Nigeria y el sudeste asiático, con excepción de una toma ficticia rodada por el propio director. Otras escenas como la de Monroe bañándose desnudo en el río o el rito del aborto estaban basadas en otras similares pertenecientes a otro mondo, Sabana violenta (Savana violenta, Antonio Climati y Mario Morra, 1976).

Así que si algo se denuncia en Holocausto caníbal son las tretas y la manera de hacer  del cine mondo, las prácticas de esos sensacionalistas buscavidas que recopilaban y exhibían crudamente las escenas más horribles que podían encontrar, aunque tuvieran que manipularlas, provocarlas e incluso falsearlas, todo en aras de conseguir el impacto más fuerte sobre el morboso espectador. Una forma de mostrar, directa al estómago, que influyó decisivamente en Holocausto Caníbal y en todo este subgénero transalpino,  abriendo la veda del exterminio sádico de animales, habitual en el mondo y que ha persistido, de todas las imágenes que pueden verse en Holocausto Caníbal, como único tabú, una vez desenmascarada su falsedad como documental. Bien cierto es que, como no se ha cansado cannibal-holocaust-movie-poster-1980-1020433289de decir Deodato, los animales fueron sacrificados y comidos por los nativos, pero escenas como la tortura y destripamiento de la tortuga, revuelven las tripas y buscan ofender al más audaz de los espectadores.

En todo caso Deodato se muestra satisfecho con la película que le inmortalizó: “Holocausto Caníbal es un film espléndido. Incluso visto hoy no comprendo como lo dirigí tan bien. No podría haberlo hecho mejor[9]“. Aunque para él no sea una película de terror, “No la considero una película de terror, es una película realista Y por esto es muy eficaz. Una simple película de terror no habría tenido tanta publicidad ni habría suscitado tantísimo interés[10]”. Un interés quizás basado en la posible existencia de las denominadas películas snuff, de cuya existencia el director no duda: “Son películas clandestinas que ningún director profesional podría soñar con hacer. Yo nunca he visto una, pero desafortunadamente existen. Forman parte del vil mercado pornográfico y yo no tengo absolutamente nada que ver con esas cosas. Por eso detesto que me llamen ‘Monsieur Caníbal’ y hago todo lo que puedo para escapar de este apodo”[11].

Para Mike Hostench y Jesús Martí, Holocausto Caníbal “es una película que tiene muchos paralelismos con otra gran obra de lo perverso: Saló o los 120 días de Sodoma. Rueggero Deodato, al igual que Pasolini, construye una gran alegoría sobre la opresión del poderoso sobre el débil (…) Ambas tienen una gran virtud: la de provocar asco y repugnancia y, a la vez, una fascinación que impide apartar por un segundo los ojos de la pantalla.[12]”

Lo que sí hay que concederle a Holocausto Caníbal es el merito, como pieza fundamental e innovadora, de haber iniciado un nuevo lenguaje cinematográfico, el del  falso documental basado en imágenes halladas en cintas roídas, en mal estado,  rodadas descuidadamente, sin montar, en estado puro, sin pulir, que nos descubren otra realidad, un horror ‘real’. El equivalente cinematográfico il_570xN.390222962_bp2ha los diarios secretos, a los libros de bitácora.  Junto al profesor Monroe iremos descubriendo lo que lleva a los caníbales a desatar su terrible venganza. Y esta misma caja de Pandora de la que Deodato dejó escapar unos fotogramas malditos,  es la que quisieron reproducir los dos jóvenes directores de El proyecto de la bruja de Blair (The Blair Witch Project, 1999), Daniel Myrick y Eduardo Sánchez.

La cinta de Deodato, actualmente película de culto en todo el mundo y reeditada en lujosas ediciones en formato doméstico, fue durante un tiempo olvidada por los espectadores, a excepción de los aficionados al cine de terror. Así que cuando se estrenó El proyecto de la bruja de Blair, precedida por una poderosa campaña viral, estos mismos aficionados la reconocieron como copia de algo que Deodato ya había realizado 20 años antes, situándose así Holocausto Caníbal, sino como buque insignia, sí como fundador  de este moderno subgénero denominado found footage, nacido gracias a la irrupción de la tecnología digital que ha facilitado que casi cualquiera con un teléfono y muy mal pulso, pueda realizar su película ofreciendo, como podemos ver en esta misma publicación, tanto obras interesantes, como piezas deleznables.

A día de hoy Ruggero Deodato vive especialmente de Holocausto Caníbal, a pesar de que, como hemos visto,  le causa cierto fastidio, al igual que a Lenzi con Caníbal feroz, ser recordado y homenajeado por su sangrienta cinta. Pero ambos se dejan querer. Hagan lo que hagan sus películas se han convertido en obras de culto. Y aunque a Deodato le moleste lo de Monsieur Caníbal, si Eli Roth le llama para realizar un cameo en Hostel 2 (2007), como exquisito gourmet de carne humana, Ruggero encantado lo hace. Porque el director italiano también tiene un buen sentido del humor.

CHUPITO FINAL

En una ocasión tuve la suerte de cenar con Ruggero Deodato y pedí a ciegas lo mismo que él. Pensé que quizás el ágape se convertiría en una orgía cárnica de filetes rebosantes de sangre, pero mi sorpresa vino cuando nos trajeron un plato de espárragos a la brasa. Estuvieron tan deliciosos como la conversación, centrada en Frank Capra.

cannibal-holocaust-grindhouse-releasing-blu-ray

 

[1] Las declaraciones de las que no se especifica su origen, pertenecen al director y están extraídas de la pista de audio-comentario de la edición española en DVD editado por Manga Films.

[2] Palmerini, Luca M. y Mistretta, Gaetano. Spaghetti Nightmares. Fantasma Books, Estados Unidos, 1997.

[3] Balagueró, J. “Caníbales ¡El cine que muerde!” Zineshock 2. Barcelona, Primavera 1992.

[4] Phil Hardy ‘The Aurum Film Encyclopedia” recogido en Fantasy Film Memory 1: Ruggero Deodato. Francia, julio 1990.

[5] Tanto que incluso quiso contar con Riz Ortolani, compositor de su banda sonora, para Holocausto Caníbal.

[6] Balagueró, J. “Caníbales ¡El cine que muerde!” Zineshock 2. Barcelona, primavera 1992.

[7] Balagueró, J. ”Snuff” en Zineshock 2. Barcelona, primavera 1992.

[8] Lardín, R. (Coord.) Ven y mira. El cine fantástico y de terror en la zona prohibida. Semana de cine fantástico y de terror de San Sebastián. 2011

[9] Palmerini, Luca M. y Mistretta, Gaetano. Opus cit.

[10] Serrano Cueto, J. M. ‘Ruggero Deodato, en busca del realismo perdido’ en Quatermass nº 7. Antología

del cine fantástico italiano. Noviembre de 2008. Edita Retroback, Séptimo vicio y Quatermass.

[11] Palmerini, Luca M. y Mistretta, Gaetano. Opus cit.

[12] Hostench, M. y Martí, J. Pantalla de sangre. Valencia, Midons Ediciones, 1997.

 

El cine en zapatillas: 39 Escalones edita, en edición especial, ‘Pi, fe en el caos’ de Darren Aronofsky

 

viendo_television_editado-1

Pi, fe en el caos. Edición Especial  (39 Escalones) DVD, Blu-ray

T.O: Pi: Faith in Chaos. País: USA. Año: 1998. Director: Darren Aronofsky. Guión: Darren Aronofsky. Historia: Darren Aronofsky, Sean Gullette y Eric Watson. Música: Clint Mansell. Fotografía: Matthew Libatique (blanco y negro). Productora: Harvest Filmsworks, Truth & Soul Pictures, Plantain Films, Protozoa Pictures. Formato: 16 mm. 1.66: 1. Blanco y negro. Dolby.

Reparto: Sean Gullette, Mark Margolis, Ben Shenkman, Pamela Hart, Stephen Pearlman, Samia Shoaib, Ajay Naidu, Kristyn Mae-Anne Lao, Lauren Fox.

Audios: Castellano 5.1/ Inglés 5.1  Subtítulos: Castellano Duración: 85 min. Formato imagen: Widescreen

Extras: Audiocomentarios de Darren Aronofsky y Sean Gullette; Tras las cámaras; Escenas eliminadas; Tráiler. (Todos los contenidos extras en VOSC)

3d-pi-dvdUn cohen o kohen, (en hebreo כּהן, «sacerdote») tiene un estatus especial en el judaísmo. El Kohen Gadol (Sumo Sacerdote), una vez al año, se revestía con un peto ceremonial en el que había engastadas 12 piedras de distinta naturaleza (una por cada tribu de Israel), y penetraba solemnemente en el Sanctasantorum del Templo para pronunciar el Shem Shemaforash ante el Arca de la Alianza, en voz baja. El Shemhamphorasch (una corrupción del hebreo שם המפורש Sem-ha Mephorash) es un epíteto del nombre de Dios compuesto por 216 letras, que deriva de cabalistas medievales del Libro del Éxodo, mediante la lectura de las letras de tres versos en un orden específico. Cohen es el apellido del protagonista de Pi, fe en el caos que por un error informático descubrirá una serie de 216 dígitos (téngase presente que el alfabeto hebreo es a la vez un sistema numérico) ambicionada al mismo tiempo por una agencia bursátil y una secta judía. Nada está dejado al azar en la opera prima de Darren Aronofsky.

Max Cohen (Sean Gullette), contra las advertencias de su madre, miró directamente al sol cuando tenía seis años. Este primer ensayo de asaltar los cielos contraviniendo al orden (y tras recuperar la visión de la que el deslumbramiento le privó) le dejó como herencia las migrañas y la pericia matemática. Conocimiento y dolor quedarán asociados trágica e indisolublemente para este niño prodigio que publicó su primer artículo científico con dieciséis años y se doctoró con veinte. Iluminado sosias de Ícaro, Max no acepta que el conocimiento humano sea por naturaleza limitado, él está dispuesto a demostrar que el azar es aparente y que hasta el sistema más entrópico es reductible a patrones de regularidad. Porque para Max, igual que para Galileo, la naturaleza está escrita en lenguaje matemático, todo lo que nos rodea se puede entender y representar mediante números. Así, si se hace un gráfico con los números de un sistema se forman modelos y esos modelos están por todo lo existente, ahí, ocultos bajo el cálculo, delante de nuestros ojos. Su experimento crucial es hallar el patrón que necesariamente ha de regir los movimientos bursátiles.

pi_movie

No busquen esta escena en ‘Pi’, ahora sabrán que fue cortada y porqué

“¿Qué es la Bolsa? Una inmensidad de números que representa la economía global. Millones de manos y de mentes trabajando, una red inmensa llena de vida; un organismo, un organismo natural”. Demostrar que la bolsa forma un sistema predecible es equivalente a probar que la verdad última del organicismo (el universo entendido como ser vivo) es el mecanicismo (el universo entendido como máquina), que la vida responde a un absoluto matemático calculable y, por ende, cognoscible. El empeño de Max es desentrañar ese código cifrado, se abandona (literalmente) a los cálculos de su macrordenador (al que llama Euclides) sin más relación social que las partidas de go que juega con su mentor Sol Robeson (Mark Margolis). Elegir el go tiene también significación narrativa dentro del filme, pues este juego de estrategia nacido en la China imperial es toda una parábola de cómo sobre la simplicidad de un universo euclidiano (el tablero y su cuadrícula), se sobrepone lo complejo e incalculable (las infinitas partidas posibles). La paradoja del go le sirve a Robeson para advertir a su alumno sobre la insensatez de su proyecto, el mundo no es reductible a cifra, a número, pretender lo contrario es abandonar el rigor científico, abandonar la matemática y caer en la falaz numerología. Pero Max sabe que lo que puede aparentar locura, puede ser genialidad en verdad y está dispuesto a demostrarlo, a pesar de que cada paso que avanza en ese terreno pantanoso le supone ataques de migraña cada vez más insoportables.

Aronofsky se adentra, así, en su opera prima, en el debatido problema de los límites del conocimiento humano. Hasta dónde es posible hacer ciencia sin caer en paradojas, contradicciones y falacias. Para ello usa la falsilla del espacio en el que la matemática roza la metafísica y se vuelve fascinante porque nos hace sentir que la aprehensión del absoluto es posible, que podemos descifrar el sentido de nuestra existencia. En palabras de Sergi Sánchez, “la inteligencia de ‘Pi’, la película, reside en su capacidad para traducir la angustia existencial del hombre ultramoderno -que es como decir del hombre primitivo- en una compleja trama que relaciona a un mismo nivel matemática, música electrónica, religión y economía”. El cineasta no pretende elaborar un ensayo matemático (por eso son absurdas ciertas críticas que hacen hincapié en la ausencia de rigor de sus conceptos) por más que sus imágenes se llenen de proporciones áureas (esas espirales que se retratan en la crema del café o en las volutas del tabaco y nos llevan a advertir que la espiral es la pieza clave de todas las figuras), lo que está en juego es otra cosa: la eterna pregunta sobre qué es el hombre y qué sentido tiene la vida inteligente y autoconsciente. Aronofsky se plantea la pregunta kantiana sobre qué podemos conocer y lo hace desde la perspectiva de la tragedia griega: el conocimiento es la causa del dolor (recuérdese el Edipo de Sófocles como ejemplo). Saber más no nos hará más felices, casi al contrario parece decirnos con su final, Max se lobotomiza a sí mismo para escapar de sus perseguidores y, sobre todo, para acabar con su enfermedad. El ansia desmesurada de conocimiento nos arranca la inocencia, nos aparta de la vida vista como cotidianidad plácida y nos aboca al abismo.

pidrill_in_head_pi_1998_aronofsky

Con un presupuesto de 60.000 dólares, recaudados con participaciones de cien entre amigos y familiares (el micromecenazgo antes de la eclosión del crowdfunding), Pi, fe en el caos es una propuesta compleja (y osada) en su concepto y arriesgada en su forma. Aronofsky se nutre de las bases del thriller para desarrollar su búsqueda existencialista: Max se convierte en el punto de mira de una feroz firma de Wall Street y una secta Kabbalah que pretende descifrar el concepto de Dios a través de la matemática, el acoso creciente de ambos grupos es tratado en clave de intriga, una intriga bien trabada que permite disfrutar de la cinta al margen de sus implicaciones filosóficas. Pero ahí termina su concesión al público más generalista. El neoyorquino opta por el blanco y negro trabajado con una fotografía que juega continuamente con el grano y una cierta saturación expositiva que hace desaparecer la gama de grises y quema el blanco. El resultado de esta elección es una atmósfera agobiante que nos instala en el interior de Max para sufrir su misma angustia, una asfixia vital que se ve reforzada por la reiteración de primeros planos y movimientos rápidos con auténtico valor de imágenes subliminales. A la experimentación visual hay que sumar la banda sonora de Clint Mansell, músico de cabecera del cineasta, una pieza de música electrónica generada únicamente por sintetizadores y computadores, sin la intervención de instrumento musical alguno. Formalmente, pues, Pi, fe en el caos es un viaje al corazón de la paranoia que nos mantiene en constante tensión y nos remite a la experiencia del abismo. Un valiente debut, el de Aronofsky, que le supuso alzarse con el premio al mejor director en el Festival de Sundance.

La magnífica edición que ha puesto a la venta 39 Escalones nos ofrece, además de una magnífica copia del filme, con todo su contrastado y granuloso blanco y negro, unos interesantes extras que incluyen dos audiocomentarios, uno de su director  y otro a cargo de su protagonista, Sean Gullette; cuatro escenas cortadas y comentadas por su director; y un documental rodado en video en el que podemos ver escenas del rodaje de Pi a color, comentadas también por el director y el actor. Una magnífica pieza y una oportunidad de revisar este filme con la calidad que se merece.

Primer tráiler en español de LA MOMIA (9 de Junio en Cines)

6 diciembre 2016 Deja un comentario

header

Sinopsis: A pesar de estar enterrada en una tumba en lo más profundo del desierto, una antigua princesa (Sofia Boutella, Kingsman: Servicio secreto y Star Trek Beyond) cuyo destino le fue arrebatado injustamente, se despierta en la época actual y demuestra una maldad que ha crecido hasta límites insospechados con el paso de miles de años. Desde las inmensas arenas de Oriente Medio hasta unos desconocidos laberintos bajo el Londres actual, LA MOMIA ofrece una nueva y sorprendente versión de un mundo de dioses y monstruos.

Para completar el reparto, se unen a Tom Cruise Sofia Boutella, Annabelle Wallis, Jake Johnson y Courtney B. Vance y el ganador de un Oscar Russell Crowe.

 

Sigue la página de Facebook de La Momia y los perfiles de Universal Pictures en Twitter, Facebook e Instagram para todas las novedades 

Universal revive a ‘La momia’

2 diciembre 2016 Deja un comentario

header

thumbTom Cruise encabeza una nueva y espectacular versión cinematográfica de la leyenda que ha fascinado a culturas de todo el mundo desde los albores de la civilización: LA MOMIA.

Pese a estar enterrada en una tumba sellada bajo las inclementes arenas del desierto, una antigua princesa (Sofia Boutella de Kingsman: Servicio secretoy Star Trek: Más allá) cuyo destino le fue injustamente arrebatado se despierta en la actualidad, trayendo consigo una maldad alimentada durante siglos y horrores que desafían la comprensión humana.

Desde las caprichosas arenas de Oriente Medio a los laberintos sepultados bajo el Londres de hoy en día, LA MOMIA evoca emociones de sorprendente intensidad con una apasionante combinación de adrenalina y momentos estremecedores en una imaginativa nueva versión que nos transporta a un mundo de dioses y monstruos.

Acompañan a Cruise en el reparto Annabelle Wallis (Rey Arturo: La Leyenda de la Espada, que se estrenará en 2017), Jake Johnson (Jurassic World), Courtney B. Vance y el oscarizado Russell Crowe (Gladiator).

Encabezando el equipo creativo de esta producción de acción y aventura tenemos al director/productor Alex Kurtzman y al productor Chris Morgan, piezas clave en algunas de las franquicias más exitosas de los últimos años. Kurtzman ha escrito y producido películas de las sagas Transformers, Star Trek y Misión imposible, mientras que Morgan ha sido el ingeniero narrativo de la saga Fast & Furious desde su tercera entrega, just cuando ha experimentado un crecimiento explosivo. Sean Daniel, productor de la reciente trilogía de La Momia, se une en la producción a Kurtzman y Morgan.

universal-logo

Karl Freund, Zita Johann y las imágenes cortadas de ‘La momia’ (1932)

26 septiembre 2016 Deja un comentario

mummy_reboot_universal1

Director: Karl Freund. Producción: Carl Laemmle Jr. Guión: Nina Wilcox Putnam, Richard Schayer y John L. Balderston. Fotografía: Charles J. Stumar. Montaje: Milton Carruth. Música: James Dietrich (sin acreditar). Efectos especiales: John P. Fulton. Maquillaje: Jack P. Pierce (sin acreditar).

Reparto: Boris Karloff, Zita Johann, David Manners, Arthur Byron, Edward Van Sloan, Bramwell Fletcher, Noble Johnson, Kathryn Byron, Leonard Mudie, James Crane.

ARGUMENTO: El sumo sacerdote de Karnak, Im-Ho-Tep (Boris Karloff) es condenado a ser momificado en vida por el sacrilegio de pretender resucitar a su amada princesa Anck-es-en-Amon (Zita Johann) con el pergamino de Thoth. En 1921 su tumba es hallada por una expedición del Museo Británico y su momia resucita al ser leído el pergamino, que se lleva consigo. Once años después un misterioso egipcio, Ardath Bey, da la pista a una nueva expedición para que descubran la tumba de Anck-es-en-Amon. Bey resulta ser Im-Ho-Tep, que encontrará a la reencarnación actual de la princesa y querrá convertirla en inmortal como él, pero sus planes serán frustrados por el Dr. Muller (Edwar Van Sloan) y Frank Whemple (David Manners)

vqmn4jLa momia es ante todo una historia de amor. Una fantasía romántica que trasciende el tiempo y el espacio. Hay quien ve ciertas similitudes con el Drácula de Tod Browning que un año antes inauguró el ciclo terrorífico de Universal, al que se adscribe también este título. Con Drácula no solo comparte un par de actores, sino que también estos realizan el mismo papel que en aquella: Edward Van Sloan se enfrenta al vampiro como el Dr. Van Helsing, mientras que aquí, como el Dr. Muller, luchará contra Im-Ho-Tep. Por su parte David Manners encarna en ambos títulos al insulso galán de turno que terminará arrebatando la chica a su fascinante rival, que en ambos casos habrá caído bajo el hipnótico influjo de la parte oscura.

Rodada por Karl Freund, el hombre detrás de la cámara en míticos títulos como Metrópolis (1927 Fritz Lang) o El último (Der Letzte Mann, 1924 F. W. Murnau), en esta ocasión toma la batuta y dirige su primer film americano. Lamentablemente alguien decidió aligerar metraje, así que quizás una de las partes más fascinantes del film se quedó en el suelo de la sala de montaje, quedando perdida para siempre y únicamente dejando como testigo de su existencia unas pocas fotos y el testimonio de la actriz que la protagonizó, Zita Johann. Ese metraje sigue al momento en el que Ardath Bey le muestra a la reencarnación de su querida princesa Anck-es-en-Amon el acto de amor que hizo que le condenaran a ser momificado en vida: el intentar resucitarla leyendo el pergamino de Thoth con el que Isis devolvió la vida a Osiris.  A continuación Karl Freud rodó tres escenas, que

Todo parece marchar bien entre Freund y Zita Johann

Todo parece marchar bien entre Freud y Zita Johann

son las que se han perdido, que mostraban la muerte trágica de la princesa en tres reencarnaciones sucesivas: en la edad media; suicidándose como princesa sajona ante la invasión de una horda de bárbaros; y como cristiana devorada por los leones en Roma. Unos finales tan trágicos como la relación que tuvo Zita Johann con Karl Freund. Zita, actriz teatral de origen húngaro que no guardaba especial cariño por el mundo del cine y que tenía un gran carácter, era amiga de decir las cosas claras y no se llevó en ningún momento bien con Freud, que no dudó en torturarla hasta el límite, situación que llegó a causarle  incluso desmayos durante el rodaje. Todo culminó con la escena de Roma, que, según contó la actriz al historiador cinematográfico y escritor Greg Mank, se rodó con el equipo y el director protegidos tras los barrotes de una jaula mientras que ella tuvo que caminar entre unos leones que, afortunadamente, no se interesaron por la actriz. Con esa escena finalizó el rodaje de La momia, momento en el que la actriz aprovechó para comunicar personalmente al mandamás de Universal, Carl Laemmle Jr., que rechazaba la opción de seguir contratada con el estudio.

Tres años después dejó el mundo del cine.

LAS IMÁGENES PERDIDAS

 

zitamummycut1

Suicidándose como princesa sajona ante la mirada de los bárbaros…

Como dama medieval, antes de ser ejecutada...

Como dama medieval, antes de ser ejecutada…

... y en estas dos imágenes, como cristiana antes de ser echada a los leones como merienda. Estas son las únicas imágenes que se conocen, pues no se ha encontrado (de momento, que uno es hombre de fe) metraje.

… y en estas dos imágenes, como cristiana antes de ser echada a los leones como merienda. Estas son las únicas imágenes que se conocen, pues no se ha encontrado (de momento, que uno es hombre de fe) metraje.

519339611_tp

 

 

 

 

 

 

 

 

El dia que King Kong llegó a España

23 septiembre 2016 2 comentarios

king-kong-50569a4b93c63

Sí, Kong llegó y bastante puntual, por cierto. Pero no piensen que el gran mono lo tuvo fácil cuando desembarcó en nuestro país Aquí hubo opiniones de todo tipo y la crítica no se lo puso del todo fácil al enamoradizo primate. Y eso que la situación en España entonces, al igual que ahora, no estaba para echar cohetes y lo que hacía falta era eso, puro entretenimiento. Pero bueno, el respetable sí que parece que se rindió al gran Kong, La 8ª maravilla del mundo,  ya desde su desembarco en el madrileño cine Avenida de Madrid el 9 de octubre de 1933 (siete meses más tarde que en USA) y después, el 20 de  noviembre en el Tivoli de Barcelona. Y no crean que destaco estas dos plazas por sectarismo, sencillamente lo hago por tratarse de los dos lugares de los que he podido recabar información.

Programa de cine español (gran formato troquelado)

Programa de cine español (gran formato troquelado)

La llegada de Kong, al igual que sucedió en todo el mundo, fue anunciada en España con bastante  antelación al estreno. En un artículo acertadamente titulado “Una extraña película” publicado en La Vanguardia del 13 de diciembre de 1932 se hablaba del rodaje, casi secreto, de King-Kong en los estudios RKO. Se aseguraba que se trataría de una película que daría ocasión de presenciar trucos técnicos y efectos fotográficos jamás vistos en el cine, y se aprovechaba  para  narrar detalladamente el argumento del film. Se desbarataba la historia, si, pero no solo eso ya que, a pesar de que el autor indicaba que: “Nadie conoce aún cómo es ni como aparecerá ‘Kong’ sobre la pantalla. Cada uno lo imagina a su manera, y en ello está uno de los grandes secretos que mantienen la curiosidad popular en torno a esta producción extraña…”[1]. No le tembló el pulso cuando en un momento de la narración describía a Kong como “una especie intermedia entre el hombre y el mono, de una estatura no menor a siete metros, de una fuerza y una agilidad de acuerdo a su tamaño”[2].

Un mes antes del estreno se publicaron más notas en la prensa española, en este caso provenientes de la prensa argentina, en cuyo diario, La Razón, se alabó la impresionante factura técnica de la producción, aderezando el texto con unas gotas un tanto políticamente incorrectas. Pongan acento porteño y lean un extracto de la reseña:

“Reviviendo la fábula de «La bella y la bestia», los directores de «King Kong» aprovecharon la idea para convertirla en una cinta de grandes vuelos. «King Kong», el monstruo gorila que había desafiado los siglos, soberano absoluto en su milenario reinado, vencedor de épicas luchas con otros seres prehistóricos no menos gigantescos y feroces que él, es derrotado por una delicada mujercita. Juguete en sus descomunales garras. «King Kong» no había visto en su prodigiosa vida más que las negras hijas de la tribu, que compartían con él la existencia en la fantástica isla. La expedición de los hombres blancos, los primeros de esta raza que hollaron aquel reino desconocido, trajo la única arma que podía vencer definitivamente al monstruoso animal, una mujer rubia y blanca, encarnada por la gentil Fay Wray. Fascinado por aquella visión, siente brotar en su pecho gigantesco una pasión que lo domina y lo vence. Y cuando en pleno centro civilizado, en pleno Nueva York, «King Kong» huye con la bella, las escenas más emocionantes, más audaces, de más atrevida técnica se suceden colocando a esta cinta en una situación tan elevada que dudamos que durante mucho tiempo la cinematografía pueda producir una obra mecánica comparable con «King Kong»”[3].

Suena adorable eso de “obra mecánica” ¿no les parece?

Programa de mano español gran formato

Programa de mano español gran formato

Ya con el inminente estreno del film en Madrid, se realizó un pase privado que despertó gran entusiasmo entre los asistentes:

“Hace unos días, en la sala de pruebas que posee la casa S. I. C. E.,  distribuidores en España del material R. K. O., ha sido pasada de prueba a varios empresarios la producción «King-Kong». Cuantos han asistido a dicho acto comentan favorablemente los muchos valores que contiene esta cinta, y han declarado que es una de las películas más excepcionales que se presentarán durante esta temperada. La técnica que ha sido preciso desarrollar en este film, para la reconstrucción de los monstruos antediluvianos, es de un perfeccionamiento que asombra, y su acción dinámica, repleta de una emoción difícil de igualar, tiene en suspenso el ánimo del espectador hasta la última escena, en la que el enorme gorila destruye a uno de los aeroplanos que han salido en su persecución, resulta de un efecto tan fantástico que bastaría ella sola para catalogar a esta película como una de las producciones más grandes que ha realizado el cinematógrafo”[4].

El ambiente estaba perfectamente caldeado y preparado para la llegada del gran Kong. A la información que la prensa diaria dedicó a la película se sumó la de las numerosas revistas sobre cine que se publicaban en la  España de la época.  Pero nada daba una idea de las colosales proporciones de la película que se avecinaba.

Poco después se produjo el estreno en Madrid, tal y como hemos mencionado, el día 9 de octubre de 1933, despertando elogios inmediatos:

“(…) La Radio Pictures nos presenta una nueva modalidad cinematográfica con la magia de la técnica mecánica puesta al servicio de una fábula impresionante y dramática que nos recuerda la encantadora obra de Jonathan Swift «Viajes de Gulliver».

(…)El viaje a la isla desconocida y misteriosa, las ceremonias de sus habitantes, la cacería para capturar a la bestia, la huida de ésta en la ciudad civilizada, sembrando el pánico y el terror por todas partes y por último su ascensión a la torre del Empire para depositar en la cornisa de su remate a la muñeca de carne y hueso que le fue arrebatada para caer en su poder de nuevo, son episodios de «King Kong» de una gran novedad artística, de una fantasía cinematográfica digna de la admiración de los entusiastas y de los profanos de la pantalla, lo mismo que de la ovación con que fue recibida por el público”[5].

4-programa-sencillo-gran-formato-reverso1Cuarenta y dos días después también la crítica y el público de Barcelona pudieron ver por si mismos el film que tanto interés estaba suscitando.

Pero provocó opiniones encontradas:

“Todo lo que ocurre aquí es sencillamente inverosímil. Lo sabemos tan de antemano que cuando ante el espectador desfilan las primeras escenas, el que se retarde la presencia de lo absurdo le sienta como una desilusión. No importa; porque lo maravilloso se prodiga tanto y tanto en «King-Kong» que la impaciencia se vuelve fácilmente en obsesión. No es nuevo jugar con animales antediluvianos—en algunas partes hemos leído «antidiluvianos»—en la pantalla (…) En «King-Kong» esos animales forman el fondo o el ambiente de un puñado de escenas de interés, en que vemos desfilar aparatosos y solemnes, una porción de reconstrucciones animales prehistóricas: desde los «tricepatops» hasta el «pterodáctylo», pasando por el impresionante «diplodocus», a los que quita intensidad emotiva la casi familiaridad con que el público se los mira.

Pero hay una novedad decisiva en «King Kong», que constituye, por cierto, el eje de la obra: es ese «King Kong», ese simio gigante o lo que sea, digno de la imaginación de un Julio Verne un poco más atormentado que el de «Los hijos del capitán Grant» y, sobre todo, de la técnica americana del cinema.

(…) Todo en esta película es grandioso, imponente, y cae sobre el espectador como una pesadilla en la que la fuerza ciega de la naturaleza luchase a brazo partido con el hombre y con su civilización.

Novela editada en la época del estreno

Novela editada en la época del estreno

El tema es ya de por si interesante, y no es otra cosa que esa lucha. Y la película es, de verdad, un alarde de técnica, con sus defectos graves y con sus aciertos definitivos. Hay momentos en que King-Kong nos descubre, por sus sacudidas bruscas, lo artificioso de su contextura; pero a pesar de todo, logra impresionar puesto en acción, más que por él mismo, por su significado de fuerza ciega e indomable. Hay que destacar como bien realizadas las escenas del asedio aéreo, que tienen su emoción, y, en general, a los protagonistas de la obra -Fay Wray, Robert Armstrong y Bruce Cabot—así como la sonorización, que era difícil y que aparece bien realizada.

«King Kong» es seguido por el público con un singular interés y emoción”[6].

Aunque el responsable de la crónica se muestra bastante exigente con los trucajes, en general deja más que bien una película que, dos días después, todavía hace correr ríos de tinta a más de un crítico maravillado ante lo visto en la pantalla del barcelonés cine Tivoli:

“No nos engañaba la prensa americana cuando nos aseguraba que esta temporada sería pródiga en avances cinematográficos. El film (…) es un paso de gigante en el orden de la técnica; «King Kong», es un alarde asombroso de como la técnica del cinema puesta al servicio de la fantasía, puede realizar los milagros más increíbles.

(…)Toda la riqueza escenográfica, toda la riqueza de conjuntos se ponen a contribución para la pintoresca presentación del pueblo primitivo que bastaría para ambientar una espléndida aventura cinematográfica. Pero esto no es más que un brillante prólogo. Lo insólito es la seudo reconstrucción de la vida en el planeta tal y como debió ser antes de que el hombre hiciese en él su aparición. Los bosques de plantas colosales, las lagunas sin límites, saurios y reptiles de monstruosas dimensiones y espantable aspecto aparecen ante la asombrada vista del espectador como algo alucinante…

En estos dominios vive «King Kong» el descomunal gorila, al que los salvajes del cercano poblado rinden el tributo de las más bellas mujeres. Fuera flaco servicio para el lector revelarle el desenlace de la extraordinaria aventura de la bella Fay Wray, baste decir que «King Kong» siguiendo a su adorable y leve presa, destruye el poblado de los indígenas y que más tarde en Nueva York, siembra el espanto, destruyendo coches, aviones y edificios como si fuesen para el simio gigante lo que para nosotros castillos de naipes. Al final el monstruo es vencido más que por la fuerza por la belleza. ¿Qué más podría fingir y cómo lo fingirá mejor el cinematógrafo? Hasta ahora lo que en «King Kong» crea y alienta es un milagro insuperable”[7].

5-1933-king-kong-usa-1933-ernest-b-schoedsack-merian-c-cooper-rko-stamps

Sellos promocionales SICE

Pese a no querer revelar el desenlace de la historia, el responsable de la anterior crítica casi llega a desvelarlo en su totalidad movido por el entusiasmo. Y si entusiastas fueron las críticas positivas, también lo fueron las negativas, basadas sobre todo en defectos técnicos, pero también en la supuesta falta de cierta verosimilitud para una historia que a fin de cuentas es pura fantasía. Tampoco puede evitar algún crítico, como sigue sucediendo ahora, ver este tipo de cine desde una supuesta superioridad intelectual. Sebastià Roig en su magnífica obra, Els malsons dels nostres avis (Las pesadillas de nuestros abuelos) recogió algunas de estas reseñas. Disfruten de lo caducas que han quedado en su mayor parte:

“(…) una técnica prodigiosa puesta al servicio de unos temas que, de tan refinadamente pueriles, naufragan en la extravagancia (…) Y es que todas esas aventuras fantásticas y extravagantes (…) no dan en ningún momento la sensación de realidad. Todo hace olor a estudio. La trampa se mastica constantemente. Todos esos monstruos no son otra cosa que muñecos mecánicos. Sus movimientos bruscos son como de dibujos animados mediocres. Y se adivina fácilmente que estos monstruos, como los personajes de los dibujos, se mueven gracias a la yuxtaposición de imágenes, cada una de las cuales es la fase de un gesto”.

“(…)Los espectadores cultivados  no encontrarán en King Kong  (…) el matiz, el detalle que se busca en una obra artística. Todos estos trucos (…) solo les harán sonreír en lugar de emocionarlos. Una película así solo puede satisfacer e impresionar a un público popular y fácil. Le auguramos mucho éxito en cines de barrio y pueblos, donde encontrará la calurosa acogida que el teatro Tivoli le niega”. [8].

“King Kong tiene, al igual que una fábula clásica, su moraleja. Es la bestia vencida por la bella. No es este el aspecto más verosímil de un film tan cargado de cosas inverosímiles La verdad, entre King Kong y Fay Wray hay una diferencia de tamaño tan enorme, que la posibilidad de darse una pasión, digamos extática, por no decir erótica, aparece como un máximo reto al más elemental sentido común”

“(…) King Kong gesticula de una manera inconfundiblemente mecánica que delata la presencia de un autómata allí donde se necesitaría una bestia para hacerlo creíble”[9].

“En King Kong se tiene la sensación de encontrarse en la entrada de un nuevo mundo cinematográfico, repleto de posibilidades, pero como en la infancia de todo nuevo mundo, imperfecto y, en cierta manera, rudimentario”[10].

“El movimiento de los monstruos y especialmente de Kong, la brusquedad de su caminar, dejar entrever claramente su construcción mecánica, y por consiguiente es muy natural que el público no pueda sentir la emoción si el truco está tan claro”[11].

Programa español gran formato.

Programa español gran formato.

Un crisol de críticas de todo tipo para una película que continuó circulando en salas hasta el inicio de la contienda que azotaría España y que dejaría su propio rastro de destrucción muy pocos años después. Durante esos años previos a la guerra civil, King-Kong se exhibiría como único plato, pero también compartiendo programa doble acompañada en muchos casos de  otra producción R.K.O., Los gángsters del aire (Parachute Jumper, 1933 Alfred E. Green), un film de aventuras para lucimiento de Douglas Fairbanks Jr., en el  que fue secundado por una ascendente Bette Davis.

Pero no había abandonado King-Kong todavía las carteleras cuando se informó que el enorme gorila tenía descendencia, tal y como pudo leerse, muy apropiadamente, en la sección «Chismorreo Hollywudense» de La Vanguardia: «¿Sabían ustedes que Kong tuvo un hijo?… ¿No?… Pues le verán en la nueva película de aventuras, «El hijo de Kong», en la que aparecerá el retoño del formidable gorila, pero en vez de Fay Wray la heroína será Helen Mack. Robert Armstrong, Frank Reicher y el «chinito», continúan interpretando los mismos papeles que iniciaron en la sensacional cinta «King Kong»»[12]

Y en enero de 1935 el albino vástago de Kong asomó su cabeza por España, aunque parece ser que sin conseguir que el público olvidara a su añorado padre, como demuestra esta crítica publicada al día siguiente de su estreno en Barcelona, en la que incluso el autor se permite descubrirnos sus conocimientos de boxeo (o de su jerga). Toda una delicia:

«El hijo de Kong» es un remedo, en menor escala, y resuelto de distinta manera, de la anterior cinta (…) La primera mitad del film no deja adivinar, por lo vacilante y vulgar, la forma que toma la acción en el resto del film, es decir, desde que ésta transcurre en la isla polinésica—made in Hollywood—donde mora «el hijo de Kong» y una serie de animales antidiluvianos, diseñados y construidos en los estudios. A partir de este momento, el film cobra un tono irónico (de no haberse hecho adrede hubiera podido ocurrir lo propio), que constituye un evidente acierto. Los monstruos se acometen con «uppercuts» y «swings» y por último un terremoto sepulta la isla en el océano, pereciendo el hijo de Kong y dejando ya al director del film definitivamente imposible, por falta de descendencia, para una tercera edición sobre el mismo tema.

54495948

Estas películas fueron tan populares que se adaptaron en forma de popular tebeo

Buen film en su aspecto técnico»[13].

Y nos quedamos sin Kong durante una larga temporada, ya que aunque tras la guerra civil es posible que circulara alguna copia por salas, no hay constancia de que se reestrenara hasta mediados de los años sesenta, concretamente en 1965, año en el que Rey Soria Films puso en circulación de nuevo en cine King Kong, pero cometiendo el agravio de utilizar, por aquello de modernizar la cosa, el cartel de una película británica que se basaba (por no decir que plagiaba) a nuestro inmortal simio: Konga (1961, John Lemont). Eso sí, al cartel se le realizaron unos sutiles cambios, siendo el más significativo el de sustituir el emblemático Bing Beng por el Empire State Building, pero dejando los característicos autobuses ingleses de dos pisos.

6-cartel-de-la-reposicion-del-ano-1965-claramente-inspirado-en-el-de-la-pelicula-konga

6-00cartel-de-kongaLa reposición fue recibida con cierto cariño:

««King Kong» es una de las películas «de miedo» cuyo interés ha sobrevivido al paso de los años. En el «Ciclo de cine del terror» proyectado en el último Festival de San Sebastián, fue una de las que llamaron más poderosamente la atención. Ya unos meses atrás la película había sido extraída de los archivos y vuelta a proyectar en las pantallas comerciales de diversos países, al parecer con éxito. (…) El guión está realizado hábilmente, y para llevarlo a cabo se ha empleado una enorme cantidad de recursos técnicos, muchos de los cuales todavía sorprenden por su audacia y perfección. Aun cuando la película fue realizada en 1933, conserva todavía incentivos que la hacen estimable. Naturalmente que este género de cine requiere no ser demasiado exigente y aceptar lo convencional con una relativa manga ancha. De todos modos, lo importante es que la película continúa interesando»[14].

Y hubo más reestrenos en salas comerciales (como el de 1982, posiblemente el último) pero el filme, que muchos en su momento ya disfrutamos y descubrimos en televisión,  reclamaba su lugar en filmotecas caseras,   primero en forma de cinta VHS (cuando no en Súper-8) y más tarde en formato digital.

De lo que no hay duda es que la película King-Kong es pura historia del cine y su personaje un icono del siglo XX. Y sí, aunque el tamaño hacía imposible “la posibilidad de darse una pasión, digamos extática, por no decir erótica” entre el simio y la chica, la historia y el puro espectáculo que representó y sigue representando,  ha resultado ser inmortal e inolvidable y motivo de culto entre varias generaciones de amantes del cine.

50548707

52391016
NOTAS
[1] “Una extraña película” en La Vanguardia del día 13 de diciembre de 1932. Pág. 17.
[2]  Íbidem. Pág. 16-17.
[3] “Ecos y noticias” en La Vanguardia del día 5 de mayo de 1933. Barcelona,  Pág. 17
[4] “Los comentarios que ha suscitado ‘King-Kong’” en La Vanguardia del día 11 de octubre de 1933. Barcelona, Pág. 11.
[5] Crítica de El Heraldo, citado en  “La prensa madrileña, sobre el estreno de King Kong” en La Vanguardia del día 7 de noviembre de 1933. Pág. 18.
[6] “King-Kong. Una fantasía cinematográfica de la R.K.O” por J. Ruiz de Larios en La Vanguardia del martes 21 de noviembre de 1933. Pág. 15.
[7] La Vanguardia, 23 de noviembre de 1933. Pág. 12.
[8] Sebastià Gasch en L’Opinió citado por ROIG, S. Els malsons dels postres avis. Ed. Dux, Barcelona 2006. Pag. 60-61-62-63.
[9] Josep Palau en Mirador, citado por ROIG, S. en Opus cit. Pag. 60-61-62.
[10] Àngel Ferran en La Publicitat, citado por ROIG, S. en Opus cit. Pág. 61.
[11] El de la fila 12 en La Humanitat, citado por ROIG, S. en Opus cit. Pág. 62.
[12] La Vanguardia, miércoles 24 de enero de 1934. Pág. 13.
[13] S. M. en La Vanguardia del martes, 29 de enero de 1929. Pág. 17.
[14] A.M.T en La Vanguardia del sábado 6 de noviembre de 1965. Pág. 51.