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Archive for the ‘LA BIBLIOTECA DE BABEL’ Category

‘El Cuerpo de Cristo’ de Bea Lema gana el Premio del Público de Angoulême

El Cuerpo de Cristo, de Bea Lema, publicado en Francia como Des maux à dire por la editorial Sarbacane, ha ganado el Premio del Público del festival de cómic de Angoulême en una edición en la que han destacado los autores y autoras nacionales en varias categorías. Bea Lema se encontraba nominada a cinco de los premios que se entregaron durante el fin de semana en el festival.

Sinopsis: Cuando Vera era niña, un demonio rondaba su casa y acosaba a su madre, martilleándole los nervios hasta postrarla en cama durante días. Entre las sesiones de exorcismo con la meiga y las citas con el psiquiatra, año tras año, la superstición se desvanece para dejar paso al diagnóstico. Pero, a pesar de los malos tratos, la enfermedad y las excentricidades, el amor de una madre y su hija es más fuerte que cualquier otra cosa, sobreviviendo al paso del tiempo y a las tormentas

Realizada durante una residencia en la Maisons des auteurs de Angoulême, esta primera novela gráfica de Bea Lema destaca por su impresionante estilo gráfico: junto a los dibujos, increíbles bordados hechos a mano por la autora y un diseño engañosamente ingenuo inspirado en los arpilleristas chilenos, así como decoraciones que recuerdan a la cerámica española. Esta obra es la declaración de amor de una hija a su madre, a la que tiene que cuidar siendo demasiado joven, pero también es el retrato trágico y universal de una mujer encerrada en su papel de hija, madre y esposa en una España patriarcal, pobre y católica.

La segunda edición de El Cuerpo de Cristo estará disponible en pocas semanas. Además la autora está trabajando en una adaptación audiovisual, como cortometraje de animación, que actualmente está en fase de producción.

 

Las lecturas de Serendipia: ‘Informe Madelman Vol. 3’

INFORME MADELMAN VOL. 3

INDUSTRIAS PLÁSTICAS MADEL, S.A.

Jon Diez de Ulzurrun

Diábolo Ediciones, 2023. Tapa dura, 17 x 24. 320 pgs. Color.




En Proyecto Naschy pensamos que la nostalgia, como tal, es reaccionaria. No somos amigos de ensalzar los tiempos pretéritos y sus armatostes y siempre miramos hacia adelante, aunque sin olvidar el pasado. Sin duda nos lo pasábamos estupendamente bien con el cine Súper-8, pero nada que ver con el VHS, una maravilla que se quedó obsoleta cuando llegaron los dvd y blu-ray. Pero eso no significa que no persista el cariño hacia esos ingenios iniciales que nos permitieron coleccionar nuestras primeras películas en formato físico, así como el descubrimiento de muchas de ellas. ¿Un reflejo de tiempos más felices? ¿O éramos nosotros los diferentes? Pues va a ser que si. Por lo que ni cualquier aparato de VHS y ni cinta original idéntica a aquella que alquilaste en el video club te va a llevar a aquellos tiempos. Si acaso a una dosis de felicidad de cinco minutos de duración antes de volver a enchufar nuestro blu-ray y ver nuestra película favorita en inmejorables condiciones.

Dicho este rollo, los Madelman, esos pequeños «hombres articulados dispuestos para la acción«,  fueron el juguete de mi vida. Y los recuerdo con un cariño entrañable. Así que he disfrutado leyendo este tercer volumen del Informe Madelman, que con tanta dedicación ha escrito Jon Diez de Ulzurrun tras haber repasado todos los Madelman de primera generación (sin pies) en su Informe Madelman Vol. 1  y el resto, (con cambio de aspecto y pies al fin), en Informe Madelman Vol. 2. Tan solo con estos dos completos tomos nos podríamos haber dado por satisfechos, pero el autor ha reunido en un tercer volumen nueva información y detalles sobre la historia de la empresa, así como los secretos de la fabricación de muñecos y accesorios en un libro que, lejos de ser un complemento inútil, resulta harto valioso para los interesados en la evolución del Madelman y la empresa que lo fabricó, pero también para conocer los métodos de fabricación y la administración en la industria juguetera española de los años sesenta a los noventa.

Se analizan el resto de productos Madel fabricados antes, durante y después del éxito de su figura de acción, aportando numerosa documentación, planos de diseño, facturas y, lo más importante, testimonios de dos antiguos trabajadores de la compañía, como Luis Andrés Campos, que formó parte del equipo creativo de Madelman y el cual, con envidiable memoria, repasa junto al autor los procesos de fabricación y los materiales de todos los accesorios  Madelman, desvelando muchas curiosidades que sabrán agradecer los coleccionistas y simpatizantes. Por su parte, Francisco Herrero, responsable de la publicidad del producto, hablará sobre el auge y caída del Madelman, así como de las estrategias de promoción y exportación. El autor aprovecha también la obra para hablar detalladamente de los «otros» Madelman: la línea 2050, los de Popular de Juguetes, Altaya… así como de prototipos, rarezas, figuras custom y un sinfín de información que hace justicia a estos pequeños amigos que muchos tuvimos y amamos.

Un tercer volumen con el cual el especialista en el tema, Jon Diez de Ulzurrun, responsable de otros libros y documentales sobre estos «hombres articulados dispuestos para la acción«, culmina Informe Madelman, un imprescindible tríptico que conforma el más profundo estudio sobre esta legendaria y entrañable figura de acción.

Novedades Diábolo Ediciones: enero 2024

Si hace bien poco Diábolo Ediciones anunciaba un apabullante número de interesantes novedades con las que cerraban un brillante año, a día 3 de enero ya tenemos el primer comunicado de novedades de 2024, en el que encontramos cómic, con todo un clásico, Al Capp y las tiras diarias y dominicales de Lil’Abner 1939-40; Anime, con la edición ampliada de Mujeres de Ghibliy la tercera edición de En nombre de Luna, te castigaré, primer volumen de los dedicados al universo Sailor Moon. Finalmente, unas gotas de sana nostalgia con dos obras que analizan algunas de las reliquias de nuestra infancia, como son los Madelman (con el tercer volumen de Informe Madelman, inesperado y perfecto colofón a los dos anteriores) y las Barajas Infantiles

Las lecturas de Serendipia: Paco Roca nos asoma a ‘El abismo del olvido’

21 diciembre 2023 2 comentarios

EL ABISMO DEL OLVIDO

Paco Roca

Astiberri, 2023. 296 páginas. Color. Cartoné apaisado, 24 x 17 cm


El 14 de septiembre de 1940, 532 días después del final de la Guerra Civil española, José Celda fue fusilado por el régimen franquista junto a otros 11 hombres en la tapia trasera del cementerio de Paterna, en Valencia, y enterrado con ellos en una fosa común. Más de siete décadas después, y tras una larga travesía por el lado oscuro de un país acomplejado por su pasado, Pepica, la hija de José, una anciana ya octogenaria que tenía 8 años cuando mataron a su padre, logró por fin localizar y recuperar sus restos para restaurar su dignidad.

En la batalla personal de Pepica Celda contra el olvido fue decisivo el papel de Leoncio Badía, un joven republicano que había sido condenado tiempo atrás a trabajar como sepulturero en el cementerio de su pueblo «para enterrar a los tuyos«. Jugándose el pellejo, Leoncio, un hombre obsesionado con el sentido de la vida y el orden del universo, había colaborado durante años y en secreto con las viudas de los represaliados de la guerra para identificar sus cadáveres, darles sepultura de la forma más digna posible, localizar sus fosas y ocultar mensajes entre sus restos, convencido de que algún día alguien podría sacarlos de allí.

Mi abuelo materno, Herminio, que pertenecía al cuerpo de carabineros, sin filiación política conocida, terminada ya la guerra, cuando volvía en bicicleta a su casa, donde le esperaban su esposa Remedios y sus cuatro hijas pequeñas, una de ellas Martina, mi madre, se cruzó con un camión o un tanque, no está claro este punto, y nunca llegó a su hogar: apareció muerto en la cuneta. Tanto era el miedo ante los vencedores, que nunca he podido averiguar que es lo que fue de él, pues mi abuela y sus hijas, no hablaban de ese tema. Mi abuelo no tiene tumba conocida. Mi abuelo ya se encuentra al borde de El abismo del olvido.

Paco Roca vuelve a viajar al pasado con El abismo del olvido para recuperar, junto a Rodrigo Terrasa, la historia real de Leoncio y de José, ejemplo de las decenas de miles de españoles que fueron represaliados de forma salvaje tras el final del conflicto en España. Pero también la de otros anónimos, difuntos no reclamados. Olvidados y a los que ya nadie espera. En un viaje que irá del pasado al presente, los autores  acompañarán  a Pepica Celda en su búsqueda,  e intentaran desentrañar las miserias de un país obsesionado con despreciar su memoria, compartiendo algunos datos que demuestran que este país es, todavía hoy, un pueblo sin escrúpulos en el que los descendientes de los vencedores de la «cruzada» mantienen «atado y bien atado» El abismo del olvido.

No debería sorprender a nadie decir que cuando se habla de cómic y se nombra a Paco Roca estamos nombrando a uno de los mejores, sino el mejor, autor de cómic español de todos los tiempos. Paco cuenta con una ya abultada obra a sus espaldas, bien laureada en todos los certámenes nacionales e internaciones que así lo demuestra. Pero sobre todo lo demuestra el lugar que las sentidas narraciones de este pequeño gran valenciano ocupan en el corazón de los amantes del noveno arte. Algunas de las más importantes obras de Paco como ArrugasLos surcos del azar o El invierno del dibujante lo han aupado al lugar que ocupa en el mundo del cómic.

En El abismo del olvido mezcla la familia, muy significativa en la práctica totalidad de la obra de Paco, con la historia, retrocediendo al origen de la tragedia, a lo que provoca todo, la guerra civil y su más sangrienta si cabe, postguerra. Y siempre desde el bando de los perdedores. De ese gobierno legítimo que fue traicionado por una parte de su ejército. De ese gobierno que, en gran parte, fue exterminado, mientras que los supervivientes tuvieron que callar y olvidar. Pero en esta ocasión los protagonistas son, por una vez, los ausentes. Los que agolpados en fosas comunes fueron objeto de las iras de los vencedores. Del egoísmo hacia sus propiedades. De la venganza.

Difuntos que permanecen en deshonrosas fosas de honor, rodeados de sus camaradas. Unos localizados y recordados por hijos y nietos. Otros, cada vez más, olvidados por el paso de los años y el fallecimiento de sus familiares directos. Un olvido al que todavía hoy se quiere condenar a esos españoles. Un olvido abismal del que Paco no puede rescatarlos, pero que si puede, al menos, denunciar con el lenguaje que tan bien se le da: el del cómic. Recuperarlos de El abismo del olvido.

Para ello, Paco Roca ha contado con la colaboración de Rodrigo Terrassa, periodista de larga trayectoria que, además de ejercer de coguionista junto al dibujante, ha aportado documentación que ha volcado en un artículo en el que veremos a los personajes reales que han inspirado este cómic, que como otros anteriores, se presenta en forma de álbum apaisado, el formato más clásico y entrañable del tebeo español, que enriquece esta obra del valenciano, un artista que sabe trasmitir sentimientos con su arte.

Porque si, porque hablar de Paco Roca es hablar del mejor autor de cómic español de todos los tiempos.


Paco Roca (Valencia, 1969) estudió en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Valencia. Aunque su trabajo se centra en los cómics, compagina su tiempo con la ilustración y las charlas y talleres. En el terreno de los cómics, su obra se ha traducido a una docena de países. Entre su bibliografía destacaEl juego lúgubre(2001), El Faro(2004), Arrugas (2007), Las calles de arena (2008), o El invierno del dibujante, (2010). Después de ilustrar La metamorfosis, de Franz Kafka, (2011) se embarcó en Los surcos del azar (2013), y ya en 2015 con La casa. Sus obra más reciente antes de Regreso al Edén ha sido El tesoro del cisne negro, (2018) con guion de Guillermo Corral, y Regreso al Edén (2020).

Algunos de sus cómics han sido llevados al cine como es el caso de Arrugas (Ignacio Ferreras 2011) que obtuvo el Goya a la mejor película de animación y al mejor guion adaptado; Memorias de un hombre en pijama (Carlos Fernandez de Vigo, 2018) o la serie La fortuna de Alejandro Amenábar, que adapta El tesoro del Cisne Negro, o la recientemente finalizada, La casa de Álex Montoya.

Paco Roca fue nombrado en 2016 hijo predilecto de su ciudad, Valencia.

Nueva cita con el imprescindible ‘Cine-Bis’

21 diciembre 2023 Deja un comentario

El décimo número de Cine-Bis se ha hecho esperar, pero la espera bien ha valido la pena. La que muy posiblemente sea la mejor publicación sobre cine que se edita en España, (algo que a su editor bien seguro que no le gusta que lo diga), llega nuevamente cargada con artículos muy interesantes y otros que uno nunca podría haber imaginado cuanto le llegarían a interesar. Me explico: sólo soy capaz de disfrutar un extenso artículo sobre cine y toros si se hace con tanto minuciosidad y pasión como lo hacen Ángel Comas y el propio editor de la revista, Javier G. Romero. Más fácil lo tiene la Cine-Bis para cazarme con otros temas como el cine de justicieros, que se aborda ya desde la portada en un más que interesante artículo que firma Fernando Rodríguez Tapia, o con el magistral repaso que Daniel Aguilar da a los Yôkai en el cine, del que en este número se publica su primera entrega. A mí, que personalmente disfruto con las entrevistas extensas y realizadas por alguien que sepa con quien está hablando y que conozca la trayectoria del entrevistado, me han encantado las dos que se incluyen, una con la deliciosa Analía Gadé, cuyos recuerdos y álbumes fotográficos y de recortes de toda una vida artística han terminado danzando por tiendas online en injusto destino tras su muerte. Una querida actriz, pura historia del cine español, que tiene mucho que contar y así lo hace a David Pizarro. Por su parte Carlos Aguilar y Anita Haas realizan una fantástica entrevista al entrañable actor alemán Dan van Husen, un todoterreno habitual en aquel cine rodado en Almería en régimen de coproducción en los años setenta en el que era una de sus presencias habituales. Cine-Bis tampoco pierde oportunidad de revisitar en detalle raras perlas del terror europeo como es el caso de la producción belga-italiana La Plus Longe Nuit du Diable /La Terrificante Notte del Demonio (Jean Brismée, 1971). Y finalmente, siempre atento a nuevas incorporaciones de interés, publican sus primeros  artículos en Cine-Bis José Abad, que ofrece un exhaustivo vistazo a la filmografía que ha dado de sí Miss Marple, un personaje creado por Agatha Christie hoy, ciertamente, en el olvido. Y el especialista en cine de animación Adrián Encinas, con un extenso artículo sobre el maestro Jirí Tmka.

Y todo, como es habitual, regado con un buen número de imágenes, pero imágenes bien seleccionadas y de gran calidad, también cartelería y programas de mano, todo lo cual convierten este Cine-Bis en, como bien saben, una lectura imprescindible y un objeto bibliográfico de primer orden. Realizado con pasión, conocimientos y exhaustividad. Un trabajo por el cual vale la pena esperar el tiempo que haga falta y que hay que atesorar como lo que es -repito- la mejor publicación sobre cine que se edita en España.

Las lecturas de Serendipia: ‘Shock SuspenStories’ Vol. 1

20 diciembre 2023 Deja un comentario

SHOCK SUSPENSTORIES VOL. 1


Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 216 páginas a todo color


Llega una nueva entrega de la lujosa e imprescindible edición de los clásicos EC que realiza Diábolo Ediciones. Tras completarse las dos colecciones que tenía en curso (Tales from the Crypt y Weird Science), comienza Shock SuspenStories, una de las más interesantes de EC Comics (y ya es decir) por su crítica directa hacia una sociedad que daba muestras sobradas, (eso sí, de puertas para dentro), de estar en avanzado estado de descomposición.

Shock SuspenStories se inició como auténtico cajón de sastre (que no desastre) de EC Comics. Como cuentan los mismos editores en la presentación que acompaña al primer número, la intención inicial de la colección era que incluyera una historieta de terror, otra de ciencia ficción, una de crímenes y, finalmente, una bélica. Un popurrí compuesto por los cuatro géneros que le habían dado más rédito a la editorial, aunque potenciando el impacto final. El shock. Pero la fórmula solo se cumplió en el primer número, algo que no es extraño, pues cuando hablamos de los cómics E.C., hablamos de, casi, un único género: el terror, alrededor del cual se desarrollan los diferentes géneros. Lo más importante es que, ya a partir del segundo número, se dio paso a incluir historietas que, vistas hoy, pero mucho más entonces, ponían el dedo en la llaga al señalar algunos de los trapos sucios del paraíso capitalista: racismo, paranoia anticomunista, linchamientos, abuso policial… temas que no eran habitualmente tratados en ningún otro medio y que encontraron su lugar natural en los E.C. Comics contribuyendo a, por un lado, educar a los jóvenes lectores (instruir deleitando), pero también a desatar las iras de los guardianes de la moral que muy pronto, tal y como vimos en otro capítulo, acabarían cuestionando, acusando y contribuyendo al fin de los revolucionarios cómics de Gaines.

El equipo creativo que se encontraba tras Shock SuspenStories no podía ser mejor: Al Feldstein a los guiones, a menudo en colaboración con Bill Gaines; y el arte de Jack Kamen, Wally Wood, Joe Orlando, Graham Ingels y Jack Davis. Sin duda un equipo ganador que consiguió sacar adelante los 18 números que con cadencia bimensual llegaron a los quioscos norteamericanos de febrero de 1952 a enero de 1955.


William Maxwell «Bill» Gaines (1922 – 1992)

William M. Gaines en su oficina de New York en mayo de 1990. (David Cantor)

Nacido en Brooklyn (NY), el padre de Bill, Max C. Gaines, fue uno de los creadores de la industria del cómic, cuyo inesperado fallecimiento en 1947, obligó a Bill a hacerse cargo del negocio familiar. Hasta entonces, al nuevo editor, los cómics no le habían interesado lo más mínimo, pero poco a poco se aficionó al medio y  decidió realizar algunos cambios en la editorial fundada por su padre, que pasó de ser Educational Comics y publicar títulos como Historias ilustradas de la Biblia, a convertirse en Entertaining Comics, sello que cambiaría la historia del medio con la edición de sus tres títulos dedicados al terror: Tales from the Crypt, The Haunt of Fear y The Vault of Horror; los dos de ciencia ficción: Weird Science y Weird Fantasy (más tarde unidos en Weird Science-Fantasy); los dedicados a crímenes: Shock SuspenStories y Crime SuspenStories; el de género bélico:  Front line combat; y de aventuras, Two-Fisted Tales y Piracy. A los que se les sumaron dos de carácter cómico: Mad y Panic. Un conjunto de títulos y un estilo que fue copiado pero nunca igualado por la competencia, y que a los buenos guiones, sumaba grandes ilustradores.

Pero a finales de la década de los cuarenta, la industria del cómic fue convirtiéndose, al igual que la del cine, en blanco de crecientes críticas debidas a su contenido violento y sexual, que se pensaba podía influir en los niños, lectores potenciales de cómics. El problema llegó a un punto crítico en 1948 con la publicación por el Dr. Fredric Wertham de dos artículos: Horror in the Nursery (en Collier) y La psicopatología de los cómics (en Revista Estadounidense de Psicoterapia). Como resultado, en 1948 se fundó la Asociación de Editores de Revistas de Cómics, con el fin de auto-regularse, pero resultó ineficaz y  E.C. abandonó la asociación en 1950. 

Johnny Craig, Al Feldstein y Bill Gaines

En 1954 todo se tambaleó con un nuevo ataque al medio, ahora en forma de libro, escrito nuevamente por el Dr. Fredric Wertham, La seducción del inocente, que terminó provocando una investigación del Subcomité del Senado sobre Delincuencia Juvenil, siendo los cómics que publicó Gaines los que más llamaron la atención del Congreso de Estados Unidos. En 1954, Gaines tuvo que testificar ante el subcomité, al mismo tiempo que una investigación federal provocaba una reorganización en las empresas de distribución de cómics y revistas pulp en todo Estados Unidos, conflicto que terminó provocando el desplome de las ventas y el cierre de varias editoriales. 

Aunque los cómics salieron bien parados de la investigación, Gaines  convocó una reunión con sus colegas editores y sugirió que la industria del cómic se reuniera para luchar contra la censura externa y ayudar a reparar la reputación dañada de la industria. Formaron la Asociación de Revistas de Cómics de América y su Autoridad del Código de Cómics. Pero el nuevo código CCA y sus reglas parecían haber estado creadas para terminar, en especial, con los cómics de Gaines: amplió las restricciones del ACMP y, a diferencia de su predecesor, el código CCA se aplicó rigurosamente y todos los cómics requerían la aprobación del código antes de su publicación. Al no ser esto lo que Gaines pretendía, se negó a unirse a la asociación, que, entre sus nuevas reglas figuraba el prohibir las palabras «horror», «terror» o «raro» en la portada de los comic books. Así que cuando los distribuidores se negaron a gestionar muchas de sus cabeceras, que se publicaron sin el sello del Comic Code, Gaines puso fin el 14 de septiembre de 1954 a la publicación de sus tres títulos de terror y los dos SuspenStories. Pero eso solo fue el principio del fin.

Mirando de salvar su editorial, EC cambió de enfoque iniciando lo que se llamó New Direction, con una línea de cómics más realistas y que comprendían historias de médicos (M.D. y Psicoanálisis) y periodistas (¡Extra!), pero también aventuras (Aces High y Valor) y un equivalente de SuspenStories que se tituló Impact. La ciencia ficción en un cómic con otro nombre. Dado que las ediciones iniciales continuaban sin llevar el sello del Comics Code, los mayoristas se negaron a distribuirlos, así que, después de consultar con su personal, Gaines comenzó a regañadientes a enviar sus cómics al Comic Code, que llevaron a partir del segundo número, bien visible, el sello en portada.

A pesar de la calidad que seguían teniendo las propuestas de E.C, este intento de renovación fracasó comercialmente y después del quinto número, todos los títulos de la New Direction fueron cancelados. Como recordaba el propio Gaines, «Saqué los seis primeros números, seis bimensuales, y vendieron entre el 10 y el 15 por ciento. No puedes creer lo horrendas que fueron las ventas. Y más tarde descubrí que era porque los mayoristas habían dicho: «¡a por él!» Y  me atraparon»

La salvación vino de un lado inesperado. Gaines convirtió Mad en revista en 1955, en parte para mantener en plantilla a su talentoso editor, Harvey Kurtzman, que había sido tentado con ofertas de otros lugares, y también para evitar las restricciones del Comic Code. De todos modos, Kurtzman dejó Mad un año después y fue reemplazado por el prolífico Al Feldstein, mano derecha de Gaines, que supervisó Mad desde 1955 hasta 1986. 

En 1961 Gaines vendió Mad a Premier Industries, un fabricante de persianas venecianas, pasando de mano en mano hasta llegar a formar parte del grupo Warner Communications, pero el viejo editor prosiguió siéndolo hasta el día de su muerte, que se produjo a los 70 años, mientras dormía plácidamente en su casa.

Ateo convencido desde los 12 años, William M. Gaines se casó tres veces: la primera vez con su prima segunda Hazel Grieb mediante un matrimonio concertado por su madre. En 1947 se divorciaron. En 1955 Gaines se casó con Nancy Siegel, con quien tuvo tres hijos, Cathy (1958) , Wendy (1959) y Christopher (1961) y de la que se divorció en 1971. Finalmente, en 1987 se casó con Anne Griffiths, con la que permaneció casado hasta su fallecimiento cinco años después.


Un repaso pormenorizado de los contenidos de Shock SuspenStories Vol. 1 

(Guiones: Al Feldstein)



SHOCK SUSPENSTORIES #1: febrero-marzo de 1952. 

Inaugura la nueva colección Al Feldstein con una impactante portada que no hace referencia a ninguna de las historietas que contiene el cuaderno y que, temáticamente, podría pertenecer perfectamente a Crime SuspenStories. El resto de portadas de los siguientes números, todas relacionadas con alguna de las historietas del interior, serían ilustradas por Wally Wood.

Como ya hemos indicado, el plan original es que cada comic book incluyera cuatro historietas de cuatro géneros diferentes: policíaco, terror, ciencia ficción y bélico. En el relato criminal ¡Un trabajo limpio! (The Neat Job!) Jack Kamen retrata a una abnegada ama de casa que tiene como marido a un puntilloso maníaco del orden. El final no se lo pueden imaginar, pero todo terminará en impecable orden, al gusto del marido. ¡Cobarde! (Yellow!) es la historieta bélica, pero tal y como EC entiende el género, con el terror como ingrediente principal. Jack Davis se encarga de dibujarla. ¡Los monstruos! (The Monsters!) es la historia de ciencia ficción y corre a cargo de Joe Orlando, cerrando Graham Ingels con una terrorífica ¡La alfombra! (The Rug!) en la que sucede algo al protagonista que muchos desearíamos sucediera a los defensores de la caza como deporte.


SHOCK SUSPENSTORIES #2: abril-mayo de 1952. 

Palabras mayores. Aún mayores. El número se abre con una impactante portada de Wally Wood que hace referencia directa a la historieta que ilustra Jack Davis. Una imagen que podría suceder hoy mismo y no solo en Norteamérica: el linchamiento del diferente. Del disidente.

El cuaderno se inicia con ¡Sin salida! (Kickback!), una historia criminal ilustrada por Jack Kamen protagonizada por una joven y bonita esposa que cuida a su anciano (y millonario) marido, impedido e inmovilizado por un ataque cardíaco. Ustedes no pueden imaginarse el plan que pasará por la cabeza de la esposa cuando conozca a un atractivo joven. O si. Deja de deshojar la margarita (Gee, Dad…It’s a Daisy!) es una historia de ciencia ficción que demuestra que, donde las dan, las toman. ¡Los patriotas! (The Patriots!) es una de las historietas más influyentes del cómic. Se celebra un desfile militar para celebrar el retorno de los soldados de la guerra de Corea. Todos los vitorean menos un individuo, actitud que llama poderosamente la atención de algunos de los ciudadanos que hay a su alrededor. Que pasarán a reaccionar cuando pase la bandera y este no salude ¿el resultado? una de las historietas icónicas de E.C. Comics y en general del noveno arte. Ghastly ilustra ¡Halloween!, con la que termina el número, una historia de terror que solo podría ilustrar Graham Ingels. Curiosamente, en la página de presentación del primer número se consultaba a los lectores sobre si estas últimas historias de terror deberían estar presentadas por alguno de los tétricos host de la editorial, algo que, al parecer, no importó al lector. También, en este número, los editores mostraron su interés de conocer la opinión de sus lectores sobre ¡Los patriotas!, sabedores de que por su temática, este tipo de historias podrían impactar a los aficionados.


SHOCK SUSPENSTORIES #3: junio-julio de 1952.

La reacción de los lectores ante la «arriesgada» (en palabras de los editores) historieta publicada en el anterior número no tarda en llegar. Tanto entusiastas «es importante que tengamos cuidado de no acusar a la gente sin pruebas. Se puede causar un daño irreparable a personas inocentes. Los Patriotas ilustra bien esta peligrosa tendencia que ahoga nuestra democracia«. Como en forma de crítica a los editores, «¡Creo que es terriblemente injusto representar al americano medio como una bestia salvaje y viciosa! Toda la historia me resultó muy exagerada. No creo que algo así pueda llegar a ocurrir«. E.C. no se amilana ante todo ello y tanto en este número, como en los siguientes, volverá a añadir historietas en esta linea. En esta ocasión Wally Wood ilustrará ¡El culpable! (The Guilty!), una historia sobre racismo, linchamientos y abuso policial que, naturalmente, creará también división de opiniones entre los lectores. Pero antes, Kamen presenta su historia criminal con una reunión muy especial. Como para perder la cabeza en ¡El postre justo! (Just Desserts!), una historia que se caracteriza por tener una viñeta-shock final a toda página. Wood se encarga de la ciencia ficción en ¡El gran chasco! (The Big Stand-Up!) una historia de amor interplanetaria que resultará ser imposible. Cierra Graham Ingels con ¡Mala pata! (Stumped!), la historieta de la portada, protagonizada por tramperos a la búsqueda de pieles en parajes helados, donde uno de ellos tendrá, como reza el título, muy mala pata…


SHOCK SUSPENSTORIES #4: agosto-septiembre de 1952.

Continúan llegando a la editorial felicitaciones por las historietas «arriesgadas», de algunas de las cuales se reproducen fragmentos en la página de contacto con los lectores, Shock Talk. Kamen abre el número con ¡Un buen partido! (Split Second!), una historia criminal protagonizada por otra de las mujeres fatales que tan bien sabe retratar el artista y que, como es habitual, pagará su maldad con la vida. La Shock SuspenStory del número es Confesión (Confession) en la que la gran protagonista será la corrupción policial y el abuso de autoridad. Ahí es nada. Wally Wood se encarga de ilustrarla, mientras Joe Orlando lo hace en ¡Estrictamente comercial! (Strictly Business!), la habitual historia de ciencia ficción con final (in)feliz que precede a la de terror de, en este caso, Jack Davis, que con ¡Golpe bajo! (Uppercut!) nos lleva a un ring de boxeo ¿tendrá el lector estómago para llegar hasta el final? Ya lo veremos.


SHOCK SUSPENSTORIES #5: octubre-noviembre de 1952.

Shock Talk, el correo de los lectores, pasa a ocupar el habitual espacio interior en la revista, como en las otras publicaciones, y allí van llegando las reacciones a las historias «comprometidas», tanto favorables como, en contra. Veamos dos de estas últimas: (…) «la historia del negro me resultó intolerable. No tengo prejuicios contra ninguna raza, pero la historia me impactó… me di cuenta de que podía llegar a ocurrir. Pero no creo que sea el tipo de historia que debe publicarse en un cómic«. O esta, quizás más furibunda: «He leído El culpable… Me parece que es la historia más desagradable, degradante y gratuita que ha llegado a mis manos. No encuentro el sentido a su cómic… ¡Cada vez que se plantea un problema de minorías, se pone como ejemplo a los negros!». Pues como si fuera en respuesta a estas dos cartas, este quinto número nos lleva desde de su portada a un nuevo escenario desolador: el de un lichamiento realizado por unos hombres con armas y sin escrúpulos. Una de las mejores portadas de E.C. Comics y de Wally Wood. A continuación, tras un anuncio de Mad, revista que, paradójicamente, será la única que sobrevivirá de la editorial, Kamen ilustra su habitual historia criminal, ¡Vía Crucis! (Well-Traveled!), protagonizada por un marido que verá materializados dos de sus sueños… para desgracia de su esposa. ¡Odio! es la Shock SuspenStory del número que se referencia en portada. También realizada por Wally Wood, en ella se demuestra que el antisemitismo no es algo que sea patrimonio exclusivo de la Alemania nazi. La ciencia ficción llega de la mano de Joe Orlando con A flor de piel (What Fur?!), que tiene un argumento bastante similar a Deja de deshojar la margarita, historieta incluida en el segundo número. El mensaje es idéntico: hay que respetar la naturaleza y a todas las especies. Jack Davis nos trae el terror (aunque también podría funcionar como Crime SuspenStory), con ¡Un fiambre muy sabroso! (Cold Cuts!), cuyo título en español deja bien poco a la imaginación.


SHOCK SUSPENSTORIES #6: diciembre de 1952-enero de 1953.

Sin ningún tipo de sutileza y demostrando mucho valor, tras una portada que ofrecía los efectos de un linchamiento en el número anterior, en este nos encontramos con otra que hace una nada velada referencia al Ku-Klux-Klan, también realizada por Wally Wood, y que corresponde a ¡Bajo la máscara! (Under Cover!), una historia también ilustrada por Wood en la que una mujer es castigada (y ejecutada) por relacionarse con «los elementos más viles de nuestra sociedad«. Un alegato anti racista que no se queda tan solo en eso, pues muestra como este grupo de encapuchados está compuesto por las propias fuerzas vivas del sistema, que «¡A salvo bajo sus máscaras de prejuicios, estos traficantes encapuchados de odio racial, religioso y político siguen actuando!» (…)»¡Es hora de denunciar a estos usurpadores de nuestras libertades constitucionales!«.

Kamen abre con una impactante escena de bella y bestia para ¡Acierto mortal! (Dead Right!) en la que la protagonista descubrirá, muy tarde, que no hay que dejarse llevar por los vaticinios y cantos de sirena de pitonisas y adivinas, aunque de hacerlo, hay que  interpretar bien las señales si no se quiere llevar una muy desagradable sorpresa. En ¡Ablandado! (Not so Tough!), Joe Orlando nos lleva nuevamente a una misión espacial que, en este caso, finaliza de modo sorprendente por culpa del abuso de autoridad del despótico comandante de la nave. El horror cerrará, una vez más, la publicación, y ¿quién mejor que «Ghastly» para hacerlo? junto a él conoceremos a Una vieja muy dulce (Sugar ‘n Spice ‘n) nada amiga de los niños…


De los árboles del Sur cuelga una fruta extraña,
sangre en las hojas y sangre en la raíz,
cuerpos negros balanceándose en la brisa del Sur,
extraña fruta colgando de los álamos.

Billie Holiday cantaba en Strange fruit (extraña fruta) de Abel Meeropol, sobre una extraña fruta que crecía en los árboles del Sur, una fruta extraña creada provocada por turbas de paletos racistas que temían la pérdida de sus privilegios. Y lo cantaba en una canción que el sello habitual de la artista, Columbia, se negó a grabar, lo que obligó a que Billie Holliday la registrara para otro sello, Commodore. Una canción que terminó convirtiéndose en estandarte de la campaña contra los linchamiento y canción protesta del colectivo negro en su lucha por los derechos civiles.

El linchamiento, la muerte de personas por la acción extrajudicial de una muchedumbre, ha existido en Estados Unidos sobre todo desde finales del siglo XVIII hasta la década de los 60 del siglo xx. Así, entre 1880 y 1970, se linchó a 3265 negros, 1082 blancos, 71 mexicanos, 38 indios, 10 chinos, y un japonés.​

El linchamiento en los estados del sur se asocia con la reimposición de la supremacía blanca tras la Guerra de Secesión y alcanzó su punto álgido a finales del siglo XIX y a principio del XX, tras la retirada del Sur de las tropas federales, y la toma de control de las asambleas legislativas estatales por parte de los demócratas sureños: se aprobaron nuevas normas constitucionales y electorales para evitar que los negros y muchos blancos pobres se inscribieran en el censo electoral. Los inscritos fueron castigados con violencia si votaban, o para evitar que votasen. Se promulgaron una serie de leyes de segregación racial para restablecer la supremacía blanca y se instauró la segregación racial entre negros y blancos, otorgando un estatus de segunda clase a los ciudadanos de piel negra. También se produjeron linchamientos por el control de las tierras. Tan alto fue el índice de violencia que se vivía, que entre 1910 y 1970 se produjeron dos grandes oleadas de migraciones de ciudadanos negros hacia las ciudades del norte y del medio oeste. Así, 6,5 millones de negros americanos abandonaron el sur.

Los motivos para que se produjera un linchamiento eran de lo más variados. Solo un tercio de las víctimas negras eran acusadas de violación o intento de violación (aunque se alegaban infracciones sexuales muy a menudo para justificar el crimen). La acusación más habitual era asesinato o intento de asesinato, seguida por una lista de infracciones que incluían agresión verbal o física, competencia desleal o independencia mental. Se formaron multitudes blancas de linchamiento para restaurar lo que se consideraba orden social. La «política» de linchamientos solía conducir al asesinato de las víctimas por multitudes blancas. En ocasiones, las fuerzas de seguridad participaban directamente, o mantenían al sospechoso en la cárcel hasta que se formaba un gentío que perpetraba el crimen. Con frecuencia las víctimas morían a manos de pequeños grupos de vigilantes blancos a altas horas de la noche. No obstante, en ocasiones los linchamientos se convirtieron en un espectáculo de masas con un ambiente circense destinado a poner de relieve el poder de la mayoría. A menudo los linchamientos se anunciaban antes en periódicos, y se sabe que se organizaban para que los periodistas tuvieran tiempo de escribir sus artículos. Incluso los fotógrafos aprovechaban para realizar fotos y venderlas a los periódicos y editores de postales. Los linchamientos se solían publicitar como amenaza velada para afroamericanos y para cualquiera que incumpliera las normas sociales.

Menos del 1% de los participantes en turbas de linchamiento fueron condenados por tribunales locales. A finales del siglo XIX, los jurados de la mayoría de los estados del Sur estaban compuestos solo por blancos, porque los afroamericanos habían sido eliminados del censo electoral y solo los votantes registrados podían formar parte de un jurado. Gracias a los jurados, estos delitos rara vez iban más allá de la investigación.

​A comienzos del siglo XX, los linchamientos eran un deporte fotográfico en Estados Unidos. La gente enviaba postales de linchamientos que había presenciado. Esta práctica era tan indigna que un colaborador de Time escribió en el año 2000 que «ni siquiera los nazis cayeron tan bajo como para vender recuerdos de Auschwitz, sin embargo, las escenas de linchamiento se convirtieron en un floreciente departamento de la industria de las postales. Hacia 1908, el comercio había crecido tanto, y la práctica de enviar postales de las víctimas de estos asesinatos se había hecho tan repugnante que el Director General de Correos de EE.UU. prohibió enviarlas por correo».​

En 1915, tres sucesos resaltaron las tensiones raciales y sociales: el juicio y linchamiento de Leo Frank, el estreno de la película El nacimiento de una nación (The Birth of a Nation, D.W. Griffith, 1915) y el resurgimiento del Ku Klux Klan, que entre 1910 y 1930 adquirió poder y popularidad en las ciudades con mayor ritmo de crecimiento, alcanzando su máximo número de miembros e influencia alrededor de 1925. ​

El asesinato en 1915 cerca de Atlanta (Georgia) de Leo Frank, judío americano director de una fábrica, adquirió gran resonancia. Al principio, los relatos de los periódicos sensacionalistas hicieron que la ira popular se concentrase en Frank, declarado culpable del asesinato de Mary Phagan, una joven empleada en su fábrica. Frank fue condenado después de un juicio plagado de defectos en Georgia, y sus apelaciones fueron desestimadas. Cuanto el gobernador conmutó la pena de muerte impuesta a Frank por cadena perpetua, una turba autodenominada «Caballeros de Mary Phagan» lo sacó de la prisión de Milledgeville (Georgia) y lo linchó.

En la década de los 30 varias organizaciones comunistas se unieron para apoyar la eliminación del linchamiento. Muchos sureños se sentían agraviados por lo que consideraron una «interferencia» en los asuntos locales. Según uno de los investigadores, un blanco de Tuscaloosa dijo: «Lo único que faltaba eran judíos de Nueva York entrometiéndose y propagando ideas comunistas».​

Varias obras literarias y películas retrataron algunos de estos asesinatos cometidos por turbas furibundas, destacando cintas como Furia (Fury, 1936), la primera película norteamericana de Fritz Lang; Matar a un ruiseñor (To Kill a Mockingbird, 1962) de Robert Mulligan, basada en la novela de Harper Lee; o  Conspiración de silencio (Bad Day at Black Rock, 1955) de John Sturges, pero los cómics de E.C., se adelantaron en la denuncia contra el racismo y los linchamientos por religión o raza. Su denuncia sigue abierta y su mensaje vigente hoy en día.

Novedades Diábolo Ediciones noviembre de 2023 (3ª Parte)

17 diciembre 2023 Deja un comentario




Diábolo cierra este año de novedades con tres más: cómic con Un puñado de historias de terror de Santipérez, un ilustrador que es considerado, con toda razón, un nuevo maestro del horror. Y literatura oscura y de terror con Nochebuena en un barco embrujado y otros relatos espectrales navideños en el que varios autores clásicos, entre los que se encuentran Lovecraft, Bierce y  Campbell, nos deleitan con su manera de ver estas fiestas tan… entrañables. Finalmente, Diábolo editar, tas más de 50 años de ausencia, una aventura de la Pimpinela Escarlata, aventurero creado por la Baronesa de Orczy, concretamente la segunda de sus historias, Mía es la venganza. Cómic, literatura, cine, ilustración, cultura popular… todo ello es Diábolo ediciones, que con estos títulos se despide hasta un nuevo 2024 que esperamos traiga muchas más sorpresas y novedades.















MÁS INFORMACIÓN EN DIÁBOLO EDICIONES




Novedades Diábolo Ediciones noviembre de 2023 (2ª Parte)

28 noviembre 2023 Deja un comentario

Ya están aquí el resto de las novedades de Diábolo para noviembre de 2023, un mes, como vemos, de lo más cargado e interesante. Comenzando con un nuevo tomo de E.C. Comics que reúne la serie Impact completa. Una colección que ya formó parte de la New Direction, línea editorial con la que E.C. deseaba adaptarse a los nuevos tiempos surgidos tras los problemas que tuvieron con las investigaciones del Congreso sobre la influencia de los cómics en la violencia juvenil (todo lo cual abordamos aquí). Pero no se crean, ni mucho menos, que las historietas incluidas en el tomo son flojas o vacías.

También salen a la venta este mes nuevas ediciones de best sellers de Diábolo, como es le caso de Candy Candy, más bonita cuando sonríe, El viaje de Chihiro, nada de lo que sucede se olvida jamás o del agotadísimo tercer tomo de la Nancyclopedia. Y finalmente tres nuevas incorporaciones al catálogo: Leyendas de Star Wars, obra en la cual Javier Peinado reúne todo el universo expandido que se ha desarrollado al margen de las películas en cómics, novelas, videojuegos o series de televisión; Todo Lovecraft ilustrado, en el que el artista Pete von Solly intenta dar forma al  imposible universo del solitario de Providence; y John Carter of Mars, que reúne la adaptación completa en un tomo, del cómic que Marvel  realizó de la obra del creador de Tarzán, Edgar Rice Burroughs, y que contó con talentos de la talla de Chris Claremont, Marv Wolfman, Gil Kane, Ernie Colon y Frank Miller, entre otros. Un noviembre, sin duda, repleto de novedades con las que dar la bienvenida a un nuevo año rodeado de la mejor lectura.
























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Y EN DIÁBOLO EDICIONES 

Novedades Diábolo Ediciones: 1-15 de noviembre de 2023

4 noviembre 2023 Deja un comentario




Halloween ha pasado, el año va terminando y Diábolo Ediciones presenta sus novedades para noviembre. Y hay tantas que hay un boletín para cada quincena. El primer boletín, todo hay que decirlo, viene bien cargado: cómic con el primer tomo de Shock SuspenStories, una de las más impactantes colecciones de E.C., en este caso dedicada al género policíaco. Y con prólogo de Steven Spielberg. Más cómic con el número 28 de la revista Cthulhu, dedicado enteramente al horror cósmico de Lovecraft; No escupas al viento, de Stefano Cardoselli y Dan Lee; y finalmente un cuento que Mauro Entrialgo realizado para los más pequeños, Los monstruos también tienen miedo. ¿Suficiente? ¡No! Hay más: Anime con las segundas ediciones de Viaje al mundo Digimon de Sergio Reyes y En busca de Totoro de Sebastián Hirr. Y cultura popular con Los circos de nuestra infancia, nuevo libro de Juan José Montijano y Rutas hacia el misterio. Lugares sobrenaturales en España, un estudio realizado por varios autores que promete poner los pelos de punta… Pasen y lean




























MÁS INFORMACIÓN Y PEDIDOS: https://www.diaboloediciones.com/




Novedades Astiberri · Diciembre de 2023

4 noviembre 2023 Deja un comentario

Las lecturas de Serendipia: ‘La universidad de la vida #Ranciofacts 6’

4 noviembre 2023 Deja un comentario

LA UNIVERSIDAD DE LA VIDA #RANCIOFACTS 6

Pedro Vera

¡Caramba!, 2023. 112 páginas. Color. Rústica con solapas. 20 x 27 cm


Durante el reciente Festival de Sitges Serendipia se topó con un habitual del mismo, Manuel Bartual, dibujante de cómics y editor de ¡Caramba! al que, tras los saludos de rigor y hablar sobre algunas novedades a punto de ser editadas, no pudo evitar preguntarle, con impaciencia, para cuando estaría disponible la nueva entrega de Ranciofacts de Pedro Vera. Y es que no nos cansamos ni nos cansaremos de repetir que Pedro Vera es lo mejor que le ha pasado al cómic humorístico español en los últimos años. Pero también es lo más grande que le ha sucedido a los futuros estudiosos que quieran saber como era y de donde salió el español medio del siglo XX y XXI, pues el dibujante manchego ha sabido capturar mejor que nadie todos los guiños, costumbres y frases que nos unen, que nos aúnan, pese a quien pese, a todos los habitantes de esta península ibérica.

Así que, hagánse un gran favor y adquieran ya la sexta entrega de Ranciofacts, esa enciclopedia del milenario saber rancio ibérico que, afortunadamente, tiene visos de no terminarse nunca. Superado el tema del coronavirus, que sirvió para dejar en la quinta entrega un documento definitivo sobre lo que aportó todo ello a la idiosincrasia rancia, Pedro Vera vuelve con una recopilación que trae lo peor de cada casa, recurriendo, pues dibujado sería harto difícil de creer, a pruebas fotográficas de destrozos en forma de tatuaje, figuras de cera nada realistas, animales disecados, grafitis, juguetes de mercadillo, casetes de gasolinera o fotos de estudio de embarazadas y sus parejas, la última lacra que estan sufriendo nuestras sufridas córneas. Pero hay más, mucho más. Desastres más grandes que la vida, frases popularizadas en twitter o varias páginas dedicadas a First Dates, ese fenómeno televisivo, auténtico experimento sociológico que explica, mejor que cualquier estudio, las carencias de aprendizaje que poseé el español medio y que le ha llevado a, por ejemplo, dejarse llevar por líderes que «hablan claro y no se callan» y  dar su voto a la extrema derecha. Y todo ello Pedro Vera lo ha sabido captar y trasladar a sus cada vez mejores viñetas, pues nada escapa al sabio ojo del cronista, auténtico cazador de comportamientos revenidos y frases y sentencias con olor a humedad, a cochambre, a rancio.

Cada semana desde las páginas de El Jueves se publica Ranciofacts, que ¡Caramba! reúne regularmente en imprescindibles tomos, como hizo antes con otra creación del autor, Ortega y Pacheco, cuyas aventuras reunió la editorial en cuatro espléndidos tomos que conforman todo un festín para el fan de la obra de Pedro Vera en particular y del amante del cómic de humor en general.

No dejen escapar pues La universidad de la vida, pues en sus páginas queda más que latente que de esta pandemia no salimos ni mejores ni más fuertes, pero sí más rancios.

Pedro Vera

Tras participar en la fundación de la revista El Tío Saín y colaborar con publicaciones como La ComictivaKovalsky FlyAnnabel Lee o Subterfuge, Pedro Vera (Murcia, 1967) comienza a publicar sus historietas en 1998 en la revista El Jueves.

Es el padre de personajes como Nick Platino o los famosos Ortega y Pacheco, de los que ¡Caramba! ha recopilado todas sus entregas en la colección Ortega y Pacheco Deluxe. En 2012 crea en la misma revista, Ranciofacts, donde repasa semanalmente las costumbres y dichos más rancios de la cultura popular española. La serie ha sido recopilada en libro por ¡Caramba! en cuatro volúme, nes, Ranciofacts (2014 ), Mi puto cuñado (2015), Rancio no, lo siguiente (2016) Saliendo de la zona de confort (2018)  Aquí, sufriendo (2020) y el tomo monográfico Ranciofacts de cine (2022)

Novedades Astiberri · Noviembre de 2023

17 octubre 2023 Deja un comentario




El verano ya es historia (a pesar de que el calor permanece) y Astiberri vuelve con un buen número de novedades para todos los paladares: trabajos innovadores como el de Bea Lema con el que trata una problemática tan vigente como es el de la salud mental; a viejas páginas siempre actuales como las de Manel Fontdevila; pasando por autores de culto como Miguel Brieva o Zapico. Todo eso y mucho, mucho más, entre las novedades de Astiberri Ediciones para el penúltimo mes de 2023



























MÁS INFORMACIÓN Y PEDIDOS: ASTIBERRI EDICIONES



Categorías: Cómic y Manga

Libro conjunto de la Semana de Cine Fantástico de Donostia y Terror Molins: ‘Beso negro. Brujería, cine y cultura pop’

10 octubre 2023 Deja un comentario

Los autores Elisa McCausland y Diego Salgado presentan su libro en el Festival de Sitges, editado por Hermenaute impulsado conjuntamente por la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia/San Sebastián y el TerrorMolins

Como sabe todo aficionado a las artes prohibidas, el osculum infame o beso en el ano del diablo, su otra boca, sella la rendición de un ser humano a los hechizos del mal. Beso negro: Brujería, cine y cultura pop recoge esa imagen en su título para arrojar luz oscura sobre un fenómeno que no ha dejado de manifestarse de una u otra forma en la cultura popular desde los inicios mismos de la Era de la Razón: la brujería.

Tras una introducción en la que se repasa el impacto de la misma en la esfera cultural y artística de los dos últimos siglos como manifestación de un descontento soterrado hacia los valores de la Modernidad, el ensayo pasa a contrastar en dos secciones bien definidas los personajes del brujo y la bruja, omnipresentes en la ficción audiovisual. El brujo y la bruja son figuras complementarias pero también antagónicas, si atendemos a los medios y los fines que persiguen a la hora de subvertir los valores dominantes.

Beso negro: Brujería, cine y cultura pop analiza las estrategias de uno y otra para transformar la realidad a través de un recorrido que tiene su epicentro en el cine pero no olvida la pequeña pantalla, el cómic y otras expresiones plásticas y audiovisuales en las que brujo y bruja han pugnado por materializar otra forma de ser y estar en el mundo. De Dion Fortune (1890-1946) y Häxan: La brujería a través de los tiempos (1922) hasta La bruja (2015) y los nigromantes de TikTok, un viaje en el que parece todo dicho y en el que todo está aún por invocar.

Las lecturas de Serendipia: ‘La vida y usted 2’ de Paco Alcázar

26 septiembre 2023 Deja un comentario

LA VIDA Y USTED 2

Paco Alcázar

¡Caramba! Tapa dura. 21,8 x 17 cm., 104 páginas a color


Si finalmente la Humanidad consiguiera erradicar su existencia, y una especie extraterrestre aterrizara en las ruinas de una tienda de cómics, podría llevarse una idea muy cercana de lo que era esa estúpida civilización y el porqué de su extinción si encontrara, al revolver entre los cascotes, un ejemplar de La vida y usted 2, la nueva entrega de la enciclopedia perpetrada por el, nunca suficientemente ensalzado, Paco Alcázar y que recopila hojas aparecidas en la revista Mongolia.

Magníficamente editado, con una cuidada portada a juego con el estilo de sus dibujos, realizados como si de uno de esos viejos diccionarios o manuales se tratara, sus páginas rezuman un humor que, no puede calificarse simplemente de negro: está muy por encima, es corrosivo y contagioso como un virus, trasmite desazón y malestar. Pero sigue siendo humor. Y del mejor.

Minimalista, si quieren, dice mucho con poco, y bajo la apariencia inofensiva de sus dibujos hay mucha mala leche. No creemos que busque denunciar las injusticias, el racismo, la sociedad, en definitiva. Pero a su modo lo hace, aunque de una forma muy gamberra, pero no exenta de lógica, pues algunas de las respuestas a sus preguntas son tan razonables como absurdas. Realmente, es difícil trasmitir lo que supone leer la obra de Paco Alcázar.

Los que seguimos a Paco Alcázar desde sus inicios como terrorista gráfico, con aquellas tiras en blanco y negro dibujadas esquemáticamente pero cargadas de estilo, que publicó en diversos fanzines, a su larga colaboración con la revista El Jueves, donde dibujó al odioso Silvio José, el buen parásito, pasando por su visión del mundo del cine o ese delicioso tomo dedicado a Nicolas Cage, sabemos que es, gráficamente, un camaleón. Pero lo que no cambia es su manera ácida de ver el mundo, pues nadie dice las cosas como Paco Alcázar. Y nada ni nadie, incluido él mismo, está a salvo de la hiel de Paco Alcázar. Así que no se nos ocurre nada mejor que seguir recomendando sus irresistibles, y terapéuticos, trabajos, incluidos los dos volúmenes de La vida y usted, cuyo segunda entrega podría ser la última, a tenor de la nota que, algo oculta, añade el autor: «Con este volumen termina la vida y usted. Para la muerte y usted, simplemente permanezca a la espera«.


Astiberri Editorial


Las lecturas de Serendipia: ‘Tales from the Crypt’ Vol. 5

24 septiembre 2023 Deja un comentario

TALES FROM THE CRYPT VOL. 5


Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. Formato magazine, 216 páginas a todo color


Llega una nueva entrega de la lujosa e imprescindible edición de los clásicos EC que realiza Diábolo Ediciones y lo hace retornando a la hedionda cripta en la que esperan The Crypt-Keeper, The Old Witch y The Vault-Keeper dispuestos a poner los pelos de punta al lector con las terroríficas historias incluidas en este nuevo tomo de Tales from the Cryptel quinto y último de la serie, que reúne los números que van del 41 al 46.

Sin decaer en ningún momento, prosigue la trayectoria ascendente de la más emblemática publicación de E.C. Comics. Y lo hace continuando la dinámica adquirida en números anteriores: las portadas de los seis números que componen el tomo son obra de Jack Davis, así como la primera historieta de cada uno de ellos, reservando la última para el gran Graham (Ghastly) Ingels. La mejor forma de que el lector no olvide la revista de cómics que acaba de leer. Contando, además, con la participación de otros artistas como Jack Kamen, Bernie Krigstein, George Evans, Joe Orlando y el gran Reed Crandall. En esta ocasión, Al Feldstein no firma todos los guiones, muchos de ellos están firmados por Carl Wessler, sin que la calidad de los mismos se resienta.  El tomo no incluye prólogo y, siendo como es el último, en varios de los cuadernos que contiene hay referencias e incluso comunicados en los cuales se explican los problemas que la editorial estaba atravesando y que, finalmente, conseguirían que se cerraran las colecciones policíacas y de terror, mientras se anunciaban, en el último número, los planes editoriales de publicar nuevas colecciones adscritas a lo que se dio en llamar New Trend (nuevo rumbo), series que se sumaron efímeramente a los títulos supervivientes hasta que cerraron todo, a excepción de Mad, que transformado en revista, pudo librarse de las garras del Comic Code. 


AL FELDSTEIN (1925-2014)

Albert Bernard Feldstein (octubre de 1925 – abril de 2014), fue un escritor, editor y artista estadounidense cuya labor más recordada es la que desempeñó en E.C. Comics de 1956 a 1985, ya como editor de la revista Mad.

Originario del barrio de Brooklyn (Nueva York) , gana algunos premios de dibujo, lo que le convence de estudiar arte. Tras la II Guerra Mundial entra de chico-para-todo en el Iger Studio. Allí se foguea realizando fondos a lápiz y tinta para terminar dibujando planchas completas. De ahí pasa a Fox Comics, donde era poco menos que explotado. Y poco después contacta con Bill Gaines, que acababa de asumir el cargo de editor de EC Comics tras la muerte de su padre en un accidente, con el que entablará una larga y provechosa relación de trabajo

Al llegar a EC en 1948, Feldstein comenzó como artista, pero pronto combinó el arte con la escritura y finalmente editó la mayoría de los títulos de E.C. Aunque originalmente escribió e ilustró aproximadamente una historia por cómic, además de hacer muchas portadas, Feldstein finalmente se centró en la edición y la escritura, reservando su arte principalmente para las portadas. Desde finales de 1950 hasta 1953, editó y escribió historias para siete títulos de E.C., abordando temas candentes que otros medios procuraban evitar, como el prejuicio racial, la violación, la violencia doméstica, la brutalidad policial, la drogadicción y el abuso infantil. Formando, también, todo un equipo de escritores colaboradores que incluía a Robert Bernstein , Otto Binder , Daniel Keyes , Jack Oleck y Carl Wessler.

Después de que las presiones de la industria y el gobierno obligaron a Gaines a cerrar la mayoría de sus títulos E.C., Feldstein se separó brevemente de la empresa. Pero cuando Harvey Kurtzman dejó Mad en 1956, Gaines recurrió a su antiguo editor, así Feldstein pasó los siguientes 29 años al frente de lo que se convirtió en una de las revistas más importantes e influyentes del país. Tras retirarse de Mad en 1985, Feldstein comenzó a pintar oleo, dotando de vida a la fauna salvaje norteamericana.  


Repaso pormenorizado de los contenidos de Tales from the Crypt Vol. 5: (Portadas: Jack Davis. Guiones: Al Feldstein y otros)



TALES FROM THE CRYPT 41Abril-Mayo 1954. 

Tal y como refleja el anuncio ilustrado por Alan Davis que hay en el reverso de la portada, también dibujada por él, y que es la escogida por Diábolo para este quinto tomo, el E.C Fan-Addict Club va sobre ruedas. También comprobamos que todos los guiones continúan siendo de Al Feldstein. El Guardián de la Cripta abre el número presentando Operación amistad (Operation Friendship) historieta dibujada por Davis que, en esta ocasión, no está relacionada con la

Bill Galvan realiza un homenaje en Archie Comics a la portada de Jack Davis

ilustración realizada para la portada. En Operación amistad tenemos un  retorcido relato de camaradería llevada hasta sus últimas consecuencias. ¡Vuelve, pequeña Linda! (Come back, Little Linda!) es una enternecedora historia de amor… al estilo E.C., ilustrada por el siempre soberbio George Evans. La página de correo de los lectores aborda diversas, entre ellas la mala distribución que tenían los cómics en los quioscos, y concretamente, el Guardián de la Cripta insta a los lectores a que ayuden a «mis estúpidos editores a deshacerse de un millón de revistas de E.C. en 3-D» que, al parecer, habían sufrido una mala distribución o, sencillamente no habían sido bien recibidas por los lectores. Más abajo les hablamos de ellas. Corriente de atracción (Current Attraction) es la historieta de portada, dibujada por Jack Kamen. Y para cerrar, un Toque de rancho (Mess Call), llamamiento al que acude raudo Ghastly Ingels con un menú no apto para todos los estómagos.


TALES FROM THE CRYPT 42Junio-Julio 1954.

Es en este número en el que se produce un cambio radical de paradigma en lo que respecta a los guiones. Al Feldstein va cediendo su sitio a otras plumas, y así, tres de las historias están escritas por Carl Wessler. Tras la vampírica portada de Jack Davis, encontramos una deliciosa propaganda de Panic realizada por Bill Elder en la cual un variopinto grupo de individuos se abalanzan sobre una quiosco hasta destrozarlo, todo con tal de hacerse con un número de la revista. Abre el habitual Davis con Concierto para violín y hombre lobo (Concerto fror Violin and Werewolf) que hace referencia a esa imagen, real o no, de los gangsters portando metralletas de incognito en estuches de violín. A la primera luz del alba (By the Dawn’s Early Light) es la historia de vampiros que se anuncia en la imagen de portada. Por lo que vemos, el nuevo guionista se decanta por los monstruos clásicos, pues sus dos primeras historietas están protagonizadas por hombres lobo y vampiros. El baño (The Bath) es la única historieta guionizada por Felstein (junto a Jack Oleck) del número. Está dibujada por el genial Bernie  Krigstein y protagonizada por un cruel terrateniente del Amazonas que se dará un baño de realidad. El último. Finalmente ¡Encapotado! (Hoodwinked!) es una deliciosa historia de dos hermanos, muy diferente entre ellos, y la relación de amor-odio que tienen y que terminará, bueno, terminará mal, por supuesto. Dibuja, como es norma,  Graham (Ghastly) Ingels.


TALES FROM THE CRYPT 43. Agosto-Septiembre 1954.

A partir de este número comienzan a ponerse las cosas serias. Y se hace partícipe de ello en todo momento al lector, con la primera referencia a la caza de brujas que se había entablado contra la violencia en los cómics. Y, como no podría ser de otra forma, está realizada con humor e ironía, pero con un lenguaje directo. Después de mostrar unas viñetas caricaturescas en las que vemos como en Rusia está contundentemente prohibido leer cómics, añade, «Aquí, en América, todavía podemos publicar cómics, periódicos, revistas de moda, libros y la Biblia. No tenemos que enviarlos primero a un censor. Por ahora…Porque hay algunas personas en América que quieren censurar… que quieren acabar con los cómics«. Y la nota prosigue entrando en la humorada, pues se llega a la conclusión de que detrás de todo esto se encuentran, por supuesto, ¡los comunistas! Otras disciplinas artísticas como el cine ya estaban siendo investigadas por el Comité de Actividades Antiamericanas, y muchas carreras, e incluso vidas, se quedaron por el camino. Ahora era el turno de los cómics.

En lo que respecta a su contenido de este número, prosiguen los movimientos entre los responsables de los guiones: Al Feldstein se hace cargo de tan solo uno, el ilustrado por Ghastly, mientras el resto se reparten entre el ya mencionado Carl Wessler y Otto Binder. La portada de Alan Davis, aunque modélica, como siempre, rompe un tanto con la norma de oscuridad y tenebrismo habitual, y hace referencia a la retorcida historia con la que, él mismo, con guion de Binder, abre el número, Cuatro partes iguales (Four-Way Split) en la cual su protagonista descubrirá por qué es imposible ser amigo de jefes y «superiores». Guerra fría (Cold War) con dibujos de Jack Kamen y guion de Wessler, es una extraña historia de poliamor… de ultratumba. Concurso con trampa (Clots my Line), con guion nuevamente de Otto Binder y viñetas de George Evans, ofrece una novedosa propuesta de concurso televisivo poco explotada y con la que todos los concursantes ganan… aunque no un apartamento en Torrevieja (Alicante). Finalmente, Graham Ingels ilustra la única contribución de Al Feldstein al número, Accidentes por compasión (Accidents and Old Lace), título y traducción al español que hacen referencia a los que tuvo el film de Frank Capra Arsénico por compasión (Arsenic and Old Lace, 1944), que adaptaba al cine el éxito teatral protagonizado por Boris Karloff que, más tarde, fue sustituido por Bela Lugosi. La historieta, además, está protagonizada por tres adorables ancianitas aficionadas a confeccionar artísticos tapices.


TALES FROM THE CRYPT 44. Octubre-Noviembre 1954.

Tras otra deliciosa portada de Jack Davis, el mismo dibujante abre, como es habitual, este número 44 con Olorosa obra (Forever Ambergris), el primero de los dos guiones firmados por  Al Feldstein incluidos en el cuaderno. Una historia muy retorcida de amistad, engaños, ballenas y… peste bubónica. El gran Red Crandall vuelve por segunda, y última vez a Tales from the Crypt para ilustrar Tumba marina (Burial at Sea) que con guion de Carl Wessler se desarrolla en una isla en la que, como suele suceder, hay un tesoro y alguien que lo quiere poseer a toda costa. La declaración (The Proposal) también escrita por Wessler pero ilustrada por Jack Kamen es una bonita historia de amor a tres bandas. Y finalmente vuelve Feldstein con La noche del verdugo (The Sliceman Cometh), una historia ideal para los viscosos lápices de  Graham Ingels. Localizada en la Francia revolucionaria, en la que tantos y tantas perdieron la cabeza, será precisamente una de ellas la que traerá de la ídem al cruel protagonista de esta historia.


TALES FROM THE CRYPT 45. Diciembre 1953-Enero 1955.

Otra portada antológica, que en esta ocasión hace referencia a la historieta que ilustra Jack Davis y guioniza Carl Wessler, responsable de todos los guiones de este número. Telescopio (Telescope) es una muy sórdida historieta sobre un naufrago y una rata, únicos habitantes de una isla y su  lucha por la supervivencia. Jack Kamen dibuja El sustituto (The Substitute), una historia en la cual no tendrá ocasión de dibujar atractivas damas, una de sus especialidades, pues se desarrolla en una colonia penal francesa de la que se fugará un preso con un plan que no puede fallar… o si. Bernie Krigstein ilustra Sueño asesino (Murder Dream), con dibujos muy influenciados por el surrealismo daliniano y con unas viñetas que buscan trasmitir movimiento, tal y como puede apreciarse en la página 5 de la historieta (que corresponde a la 167 del tomo). Una forma de narrar que culminaría en Master Race (Impact #1, Abril 1955), su obra maestra. Todo ello para reproducir en viñetas lo que resulta ser «el sueño de un maníaco«. Finalmente, con El cambio (The Switch), la vieja bruja y Graham Ingels cierran el número. Se trata de una tragicómica historia protagonizada por un octogenario que desea rejuvenecer su cuerpo para satisfacer a una dama de la que se ha enamorado. Para ello recurrirá a la cirugía. Como vemos, nada excepcional hoy día.




LA SEDUCCIÓN DEL INOCENTE

El número 45 de Tales from the Crypt no tiene página de correo, en su lugar hay, a toda plana, «un llamamiento a la acción«, una carta de los editores a sus lectores redactada ante las graves acusaciones del Subcomité del Senado sobre la Delincuencia Juvenil que culpa, precisamente a los cómics, y en especial a los de terror y crimen, de incitar a los niños a la violencia ya que «deforman las mentes de la juventud de América y afectan el desarrollo de las personalidades de aquellos que los leen«. Entre los responsables de esta campaña se encontraba Fredric Wertham, un psiquiatra germano-estadounidense que en su libro más conocido, La seducción del inocente (Seduction of the Innocent, 1954), consideraba que estas publicaciones causaban un apetito insaciable de violencia en los jóvenes: “En el mejor de los casos, interfieren con el sueño infantil. En el peor de los casos, invitan a los niños a imitar los crímenes que ven representados». Wertham también llamó la atención sobre lo que él consideraba implicaciones de amor homosexual en cómics como Batman y Wonder Woman. Los cómics, como vemos, eran para el psiquiatra los responsables de todo los males que atenazaban la civilización: “Los cómics en el peor de los casos son demoníacos, en el mejor simple basura”.

El impacto que causaron sus palabras, animó a crear la comisión de investigación del Congreso contra la industria de los cómics y a la creación del Comic Code, con el cual los propios editores autocensuraron sus publicaciones. Al igual que sucedió con el cine y el Codigo Hays en los años treinta. Pero Wertham no era el único que estaba  tras los ataques a la industria del cómic, pues como señalan los editores de E.C., asimismo también habría «ciertas editoriales que no publican cómics y que se beneficiarían de su desaparición, muchos grupos de adultos a los que les gustaría culpar de su falta de capacidad como padres responsables a las revistas de cómics, en lugar de a ellos mismos, y varios cazadores de titulares«.  Así que con esta carta abierta a los lectores, los editores instaban a que fueran ellos los que escribieran una carta al Congreso, «con tus propias palabras. Que sea una carta amable y educada«, tanto si pensaban que los cómics eran un entretenimiento inofensivo, como si pensaban que eran malos, «lo importante es que la Subcomisión escuche a los lectores reales de cómics y/o a sus padres (en caso de los más jóvenes), y no a personas que, sin haber leído un cómic en su vida, quiere destruirlos«.

El subcomité entrevistó tanto al doctor Wertham como a William Gaines, que expusieron sus argumentos en contra y a favor, todo lo cual fue televisado. Muchas de las conjeturas del psiquiatra, particularmente las de las alusiones sexuales ocultas (por ejemplo imágenes de desnudos femeninos ocultos en los dibujos de los músculos de los personajes y en la corteza de los árboles, o Batman y Robin como amantes homosexuales), fueron recibidas con hilaridad en la industria del cómic. Wertham también afirmaba que Wonder Woman tenía una segunda lectura relacionada con la sumisión y el bondage, algo que en cierto modo ya había sido mejor documentado por su creador, William Moulton Marston, que había admitido eso mismo; a pesar de ello Wertham también afirmó que la fuerza y la independencia de Wonder Woman ponían de manifiesto su carácter de lesbiana. Finalmente, aunque no se cumplió el objetivo buscado y no culpó a los cómics del supuesto auge de la delincuencia juvenil, sí que tuvo serias repercusiones para la industria, pues el subcomité recomendó que las casas editoriales bajaran el tono de sus publicaciones.

Gaines reunió a sus colegas editores y sugirió que la industria se agrupara para combatir la censura externa, formando la Comics Magazine Association of America, con su rama censuradora, el Comics Code Authority. Las normas del CCA eran aún más estrictas que las de la ACMP, ya que su cumplimiento era obligado y todos los cómics debían ser previamente aprobados antes de su publicación. Entre las nuevas normas impuestas por el Comics Code estaba la prohibición de que en la portada apareciera la palabra «horror», «terror» o «raro», y no era ninguna coincidencia que estas palabras fueran precisamente las que aparecían en los títulos de muchas de las series más vendidas de E.C. Gaines abandonó la asociación y rechazó someter sus historietas al Comics Code; pero cuando los distribuidores se negaron a repartir muchas de sus series, el editor se vio forzado a cerrar su cinco títulos más populares: los tres de terror y los dos de crímenes. Cerrando el resto poco después ante la perspectiva de un conflicto interminable. Y es que, como los propios editores de E.C. señalaron en una carta que abría el número 46 de Tales from the Crypt, «aunque en E.C. seguimos creyendo, como en el pasado, que las acusaciones contra los cómics policíacos y de terror son un completo disparate, a estas alturas no tiene sentido intentar defender este tipo de literatura. Económicamente, nuestra situación es grave. Las revistas que no llegan al quiosco no se venden. Nos vemos obligados a capitular. Nos rendimos. ¡ESTAMOS HARTOS!«. Pero no era una capitulación total, pues en la misma nota se anticipaba la nueva dirección que E.C Comics iba a tomar, centrándose en una línea de comic books de tono más realista. La que se denominó New Direction, que incluía títulos como M.D.(historias de médicos), Impact (suspense), Extra! (periodismo) y Psychoanalysis (historias de psiquiatras), entre otras. Además, moderó y renombró el título que aún tenía de ciencia ficción como Incredible Science Fiction y prosiguió con Mad, Panic, Piracy y Two-Fisted Tales. Con estos cambios, Gaines terminó sometiendose al Comics Code. Pero este relanzamiento fue un estrepitoso fracaso y ninguno de los nuevos títulos pasó del número cinco, así que tras varios conflictos con el Comics Code, incluyendo una demanda judicial, y las cada vez peores ventas de los títulos que aún tenía, Gaines decidió, en diciembre de 1955, abandonar por completo los comic books, transformando Mad en revista, con lo cual se libraba del Comic Code y pudo tener una trayectoria libre y prolongada durante sus 58 años de vida.

Muchos años después se demostraría que el libro de Wertham no estaba basado en un trabajo académico sólido. El material estaba manipulado para comprometer y fabricar evidencias en su beneficio. Pero el daño ya estaba hecho.




TALES FROM THE CRYPT 46. Febrero-Marzo 1955.

«Puede que nunca llegues a leer esta revista.  Es más , puede que nunca se imprima. Si se imprime, puede que nunca se distribuya. Si se distribuye, puede que se guarde en un fardo detrás del mostrador y nunca vea la luz del día. Pero si, por algún milagro, llega a los quioscos, éste será probablemente el último número que leas de esta revista«.

Sí, hemos llegado al último número de la colección. Un número que tal y como se indica en un mensaje de los editores, no iba a ser el último de Tales from the Crypt, sino el primero de una nueva colección, The Crypt of Terror, que se uniría a las otras tres cabeceras dedicadas al género que más rédito daba a la editorial. Pero no pudo ser.

En todo caso quedó un último número al nivel acostumbrado. Con los guiones de las dos primeras historietas escritos por Al Feldstein, y los otros dos por Carl Wessler. Abre Jack Davis con El reflejo (Upon Reflection) la historia de hombres lobo que, ¡ejem!, refleja la portada. Prosigue George Evans con Palos de ciego (Blind Alleys), donde un roñoso casero terminará recibiendo su merecido de mano de sus inquilinos. Success Story (cuya primera plancha original ilustra este artículo), está realizada por Joe Orlando y se ocupa de, posiblemente, la más terrorífica historia narrada en las publicaciones E.C., pues cuenta la historia de un joven recién casado cuyos suegros se instalan en su casa. Desbaratando su -hasta entonces- feliz matrimonio y creando tensiones que el protagonista terminará cortando de raíz. Finalmente cierra, como siempre, Ghastly con Trapos sucios (Tatter Up!) otra bonita y muy sórdida historia de amor con boda entre una tacaña octogenaria rica y un joven y atractivo muchacho, que comenzará la enfebrecida búsqueda del dinero de la vieja desde el primer día pero…

¡¡HORROR EN 3-D!!

La culpa de todo es de la televisión. En los años cincuenta la televisión había llegado a todos los hogares norteamericanos y restado audiencia a los cines, así que había que intentar innovar para combatir la fuerte competencia. Así, se probaron nuevos experimentos como el Cinemascope, el Drive-In o las películas en 3-D, mediante unas gafas con dos tonalidades (azul y rojo). Esta efímera moda pasó a otro tipo de medio, como las publicaciones de pin-ups (¡¡¡téngalas al alcance de sus manos!!!) y, por supuesto, a los cómics. E.C., siempre atenta a las novedades, editó dos números especiales: Three Dimensional E.C. Classics y Three Dimensional Tales from Crypt of Terror, preparándose uno más que quedó inédito, posiblemente por las pobres ventas motivadas, en gran parte, por la pobre distribución que comenzaban a tener los cómics de terror y crímenes. En todo caso, se trataba de historietas ya publicadas, adaptadas con viñetas nuevas, al sistema de tres dimensiones. Para completistas, estos dos cómics en 3-D han sido editaos en cuatro cuadernos por El Boletín. Y no solo eso, pues van acompañados de dos tomos (eso sí, en edición muy limitada) escritos por el especialista Enrique Torres en los cuales analiza estas historietas con la minuciosidad a la que tiene acostumbrado al lector.

Con este quinto tomo se cierra Tales from the Crypt, pero Diábolo ya está preparando nuevos tomos con otras colecciones E.C. Más tomos brillantes, de un nivel artístico y de guiones inmejorable, que se superan, número tras número, historia tras historia, viñeta tras viñeta.