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Novedades Diábolo mayo/junio 2018: Cultura popular y cómic
Más cómic y cultura popular entre las novedades que Diábolo Ediciones ha preparado para mayo/junio. Salud Amores, autora que ya ofreció dos obras dedicadas a las muñecas españolas (también publicadas por Diábolo), publica La muñeca española de posguerra, un estudio que además de mostrar todas las muñecas con las que jugaron las pocas niñas que pudieron permitírselas en los duros años que siguieron a la Guerra Cívil, nos sitúa en aquel contexto histórico y político. Sin duda mucho más que un catálogo de imágenes para nostálgicos. Como también lo es Los sabores de la memoria, de Fernando Ruíz, aunque en este caso con más trasfondo nostálgico. Un ensayo original en el que el autor repasa las marcas de su infancia y la de muchos de sus potenciales lectores y compañeros generacionales, pero que es indicado también para todo aquel que quiera conocer nuestro pasado mediante la vida cotidiana de sus habitantes.
En cuanto a cómic ¿Qué explicarles a estas alturas de Mauro Entrialgo? Pues que con Expertos en Jetón verán su faceta más política. No sabemos si, en este caso, la ficción superará a la realidad, pero nos parece tarea complicada a tenor de lo que estamos viviendo. Finalmente Diábolo publica la cuarta entrega de Orlando y el juego, de Luis Durán.
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CULTURA POPULAR
CÓMIC
Las lecturas de Serendipia: Entrevistamos a los autores de ‘La hierba del estío’
La hierba del estío, segunda novela gráfica realizada conjuntamente por Raquel Lagarto y Julio César Iglesias es una de esas piezas de orfebrería con la cual podría hacerse callar a todo aquel que todavía no considere el noveno arte como literatura de pleno derecho. También una lección de narración gráfica, de delicadeza de lineas, de expresividad, de arte, que nos ha gustado tanto que hemos querido saber más sobre los autores y su obra, uno de los más claros ejemplos de la calidad y la buena salud, a nivel creativo, con la que cuenta el cómic español.
ENTREVISTA A RAQUEL LAGARTOS Y JULIO CÉSAR IGLESIAS
¿Cómo nace vuestra colaboración?
Raquel: Nos conocemos casi desde la época del colegio. Por aquel entonces Julio ya escribía y yo dibujaba en la parte de atrás de las libretas, pero no nos planteamos trabajar juntos en un cómic hasta hace unos pocos años, cuando yo terminé la escuela de arte. Desarrollar algunos proyectos de los que llevábamos tiempo hablando fue un paso bastante natural, porque compartimos una visión muy similar de la narrativa gráfica y de sus posibilidades.LA
¿Qué tal funcionó vuestro primer trabajo conjunto, Mary Shelley: la muerte del monstruo?na
Julio-César: Estamos muy contentos de la reacción de la crítica y del público. Se puede decir que es una obra de estructura compleja, que exigía bastante implicación intelectual, pero bastante gente nos comentó que había llegado a emocionarse leyéndola, incluso a llorar. Nos hace muy felices haber conseguido transmitir, aunque sea en parte, la emoción que nosotros mismos sentimos al escribir el cómic y al sumergirnos en la vida de Mary Shelley y su criatura.
R: Algunas personas también nos dijeron que, tras leerse el cómic, se leyeron, o releyeron, la novela de Mary Shelley. Puede que no haya mayor halago, porque uno de nuestros objetivos era reivindicar a Mary como una gran creadora, que vivió a la sombra de su creación más famosa, pero cuyo talento merece ser recordado y reconocido.
¿Cómo surge la idea de hacer La hierba del estío?
R: Ambos tenemos un interés común en Japón, en su historia, sus costumbres, su sociedad y, desde luego, su producción cultural. Hemos viajado en varias ocasiones a Japón y siempre tuvimos en mente ambientar una historia allí. El año pasado, por desgracia, murió Jiro Taniguchi, un referente para ambos, autor de algunos de los mejores cómics jamás escritos, como ‘El gourmet solitario’, ‘El caminante’ o ‘El almanaque de mi padre’. Escribimos ‘La hierba del estío’, entonces, como un pequeño, pero muy sentido, homenaje a Taniguchi.
¿Cual es la idea central que queréis expresar con La hierba del estío? ¿Por qué escogisteis ambientar la historia en Japón?
J: La historia que queremos contar en ‘La hierba del estío’ tiene mucho que ver con las segundas oportunidades y la capacidad del ser humano para tomar sus propias decisiones, incluso en situaciones límite. Pretendemos capturar ese momento crucial en la vida de cualquier persona en el que se pregunta qué significa ser feliz. Es una historia universal y, por tanto, podría haber sucedido en cualquier pueblo del mundo, y en cada cual tendría sus particularidades. Las peculiaridades japonesas nos parecían especialmente interesantes, en parte por la riqueza que proporciona la compleja interacción entre la figura del samurái y la del campesinado. El protagonista, Sanosuke, está tan atrapado por conceptos como el honor o la lealtad como lo pueden estar los campesinos por la miseria e incertidumbre características de la vida en el campo. Encontrar el propio camino siempre es arriesgado y puede costarnos, incluso, la vida, pero siempre merece la pena romper las cadenas para intentar ser felices. Ese es el tema profundo de la historia.
¿Ha sido difícil documentarte a la hora de realizar el guión?
J: Fue bastante exigente comprobar que los rituales, las canciones o, por ejemplo, las técnicas para luchar contra las plagas, tanto las religiosas como las primeras fórmulas químicas, se ajustasen al período en el que se ambienta el relato. Raquel se encargó de documentar gran parte de la vida material del pueblo, incluyendo la cosecha, cuyos ritmos eran fundamentales para adaptar el guión al color del relato. Hay bastante trabajo de fondo también en aspectos como la vida política, la estructura social o las diversiones de la aldea, y aunque no ocupan un lugar predominante en el relato, era importante que reforzasen la verosimilitud del cómic.
¿Elegiste premeditadamente algún tipo de dibujo, técnica en concreto, color, textura… a la hora de traspasar la historia a imágenes?
R: Suelo trabajar con tinta y acuarelas, y procuro utilizar el color como un elemento narrativo más. En este caso, a diferencia del cómic anterior, los fondos tienen un papel importante a la hora de contar la historia, la naturaleza es un personaje más, así que el dibujo es más detallado que en ‘Mary Shelley’ y el entintado más jerarquizado. En ‘Mary Shelley’ toda la tinta está hecha con un mismo pincel con la intención de dar una sensación de ambiente más opresivo. Sin embargo, en ‘La hierba del estío’ utilicé diferentes calibrados y pinceles para dar más profundidad a los planos.
¿Habéis utilizado alguna influencia pictórica o cinematográfica oriental en La hierba del estío?
R: Me gusta mucho el ukiyo-e, y fue una de mis fuentes de documentación. Precisamente este verano tuve la suerte de ver en Londres una exposición con una recopilación de los trabajos de Hokusai en diferentes épocas de su vida. Sus bocetos de campesinos, soldados, gente en tabernas o haciendo labores cotidianas fueron muy inspiradores a la hora de abordar el proyecto.
J: Soy muy fan del cine de Kurosawa -incluyendo sus obras más costumbristas, como ‘Ikiru’-, de Shindo, Mizoguchi, Oshima… De hecho, una de las viñetas más importantes del cómic es un homenaje directo al baile de los campesinos de ‘Los Siete Samuráis’. También tendríamos que referirnos a la animación y a series como Saraiya Goyou o a las películas de la Ghibli.
¿Habéis quedado satisfechos con la edición de Diábolo? ¿Está teniendo ‘La hierba del estío’ una buena aceptación de crítica y público?
J: Hemos llegado a más medios que con el anterior cómic, y las reseñas están siendo muy positivas. Nos alegra especialmente que varios medios dedicados a la cultura japonesa hayan encontrado interesante nuestro cómic, y parece que entre el público también está gustando. En ese sentido, estamos muy contentos.
¿Está difícil el mercado actual de cómic en España? ¿Cómo está siendo vuestra experiencia?
R: Sólo llevamos dos cómics publicados, el primero en diciembre de 2016, y el segundo ahora en 2018, así que aún no nos ha dado tiempo a formarnos una perspectiva completa del asunto. De todas maneras, nuestra experiencia hasta la fecha ha sido muy buena. Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero en Asturias, desde el primer momento, hemos sido muy bien recibidos y nos han llamado para participar en casi todos los eventos que ha habido. Estamos francamente contentos.
¿Nos queréis comentar algún nuevo proyecto en el que estéis enfrascados?
R: Tenemos varias ideas en cartera, pero es pronto para comentar nada.
¿Cual es el tipo de lectura (cómic o literatura) que más os gusta?
R: La verdad es que me gusta leer de todo, de García Márquez a Manu Larcenet, pasando por Abercrombie, Sienkiewicz o Rabagliati. Si está bien hecho, suele gustarme.
J: Comparto la respuesta de Raquel, cualquier tema o autor me puede interesar si hay calidad, desde Virginia Woolf, Bradbury y Ray Loriga hasta Larcenet, las Tamaki, Mark Millar o Warren Ellis.
Añadid lo que queráis.
Os agradecemos mucho haber contado con nosotros para esta entrevista y esperamos que a vosotros y vuestros lectores os haya resultado de interés.
RAQUEL LAGARTOS: Licenciada en Matemáticas y titulada en Ilustración por la Escuela de Arte de Oviedo. Ha colaborado con diversas publicaciones e instituciones locales y ha participado en varias exposiciones, entre ellas, la dedicada a Mary Shelley: La muerte del monstruo (Diábolo Ediciones) en el Salón Internacional del Cómic de Avilés de 2017.
JULIO CÉSAR IGLESIAS: Licenciado en Historia. Escritor y guionista. Ha colaborado con diversos medios dedicados al análisis literario y a la novela gráfica..
Su primer cómic juntos, Mary Shelley: La muerte del monstruo, se publicó en España con Diábolo Ediciones a finales de 2016. La hierba del estío (Diábolo Ediciones, abril de 2018) es su segunda publicación juntos. También han colaborado en el homenaje colectivo Frankenstein resuturado (Ediciones Alrevés, marzo de 2018).
Novedades literarias de Vial of Delicatessens: Screwball comedy y poesía
“Vial Books” lanza al mercado dos nuevas referencias; un libro sobre sex comedies y un poemario. El primero de ellos obra de Víctor Olid y el segundo de Ángel Codón Ramos:
SCREWBALLS, 101 COMEDIAS SEXUALES de Víctor Olid.
El término sex comedy proviene del teatro de restauración inglés del siglo XVII donde se representaban sobre las tablas un tipo de comedias donde predominaban el enredo y la follambre, y hay quien asegura que el origen de estas comedias proviene de la antigua Grecia, del 411 a. C. y con la obra Lisistrata a la cabeza.
En cine (aunque como con todos los subgéneros podemos dar con sus inicios ya en la época muda) se utiliza el término desde aproximadamente los años 50 con las comedias de Billy Wilder (por ejemplo). Con faldas y a lo loco sería una sex comedy en toda regla, en los 60 El graduado, incluso con sus toques melodramáticos —a posteriori imitados en el género—, sería el máximo exponente y película madre de todo lo que vendría después; si bien no se utiliza el término como tal hasta finales de los años 70, cuando se populariza con Desmadre a la americana. Y aquí es donde verdaderamente comienza todo.
Las sex comedies abarcarían todos esos filmes en los que el humor está motivado —o precedido— por situaciones sexuales. Puede haber romance, sí, pero el principal móvil es el sexo, ha de haber intención de fornicio por parte de los protagonistas. En definitiva y para que lo acaben de entender, la principal premisa de la que hablaremos en este libro son las películas de tetas y culos.
Así, y degenerando la sex comedy en infinidad de estilos (estudiantes, fraternidades, juergas salvajes, despedidas de soltero, campamentos de verano…), Víctor Olid autor de libros como El descacharrante cine de Pajares y Esteso y co-autor de Malas pero divertidas, da un repaso a las que quizás podrían ser las 101 películas más representativas del subgénero en unos textos llenos de datos, batallitas, anécdotas, tratado todo con humor y desde la más absoluta irreverencia. Porky’s, Polo de Limón, Despedida de soltero, American Pie, La revancha de los novatos, El último Americano virgen, Resacón en Las Vegas, todos sus fakes, sus exploitations, sus imitaciones… ¡Todas (o casi) tratadas en profundidad en este tochazo! Prepárense para disfrutar y reír.
CARACTERÍSTICAS: Pags: 647 Formato: 150 x 210 mm Papel interior: Offset, b/n + Estucado, b/n. Portada: Laminado mate. Color. Encuadernación fresada.
GRÁVIDO Y MORTAL (ANTOLOGÍA 2000-2017) de Ángel Codón Ramos.
Ángel Codón Ramos (1982), nacido en Zamora y criado en Albacete, cronista pop, guionista, diseñador de videojuegos, crítico de cine, locutor de radio y podcaster, realizador… Habitualmente enfocado en el mundo de la crónica pop, el cine y la comedia, cambia por completo su registro para enfrentarse a la recopilación de su obra lírica.
El autor reúne en este volumen una selección de sus poemas (los cuales podrían ser denominados poemas de juventud), a modo de exorcismo y pase de página.
Grávido y mortal es una obra atípica, extraña, a veces inconexa, en ocasiones tranquila, siempre tajante. En este libro, una obra de cambio de siglo que llega 20 años tarde, el tono del dolor por el paso del tiempo es constante. Un eterno tempus fugit salpicado de carpe diem, beatus ille y, sobre todo, ubi sunt. La propuesta no es sutil: la portada de esta edición, una modificación del grabado nº XXXI de Holbein para su obra Danza macabra, presenta a un caballero luchando con la muerte. El autor bien podría ser ese caballero, llevando a cabo una lucha que, puede extenderse, pero que no puede ganarse…
CARACTERÍSTICAS: Pags: 132 Formato: 150 x 210 mm. Papel interior: Offset, b/n Portada: Laminado mate. Color. Encuadernación fresada.
«Screwballs, 101 comedias sexuales se presenta a un P.V.P de 26,99 € envío certificado incluido mientras que «Grávido y mortal» lo hace con un P.V.P de 12,99 € gastos de envío incluidos.
Ambos a la venta exclusivamente en la web:
HTTP://VIALOFDELICATESSENS.BLOGSPOT.COM
Comienza el Verkami para el nuevo libro del Festival Nits: ‘Stephen Show! El cine espectáculo de Stephen Chow’
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Diábolo editará en lujosos tomos los mejores Horror Comics de los años 50
Las lecturas de Serendipia: ‘Universo Twin Peaks’ (Ranas/polilla, Logia Negra, doppelgängers, tulpas, leñadores siniestros, humor-terror-surrealismo y David Bowie convertido en una tetera)
Hace unos años me enfadaba rotundamente y me sentía estafado y ultrajado cuando no entendía una película. Supongo que me atenazaba un profundo complejo de inferioridad cuando sucedía. Vamos, que pensaba que no la entendía porque sencillamente yo no llegaba. Que no daba más. Otras veces pensaba que el director se había pasado de listo o que, sencillamente, era un inepto y no había sabido contar la historia de manera coherente.
Han pasado muchos años y, sobre todo, muchas películas desde entonces. Y todavía a veces sigo pensando tras ver una película que el director es un botarate o que, sencillamente, yo no llego. Pero ya no me enfado. Y menos con David Lynch. Con este genio y su universo más abstracto –el ‘normal’ me encantaba-, hice las paces tras ver Twin Peaks: fuego camina conmigo (Twin Peaks: Fire Walk With Me, 1992), cinta cuyo terror íntimo entendí a la perfección. Y también Carretera perdida (Lost Highway, 1997) y, sobre todo, Mulholland Drive (2001). Y no solo hice las paces con él, sino que se convirtió en uno de mis directores de cine favoritos. De acuerdo, en una primera visión de, sobre todo, las dos últimas nombradas, no me enteré mucho de que iba la cosa, pero me quedé encandilado con sus imágenes y aprendí a gozar con las visiones producidas por la imaginación desatada de David Lynch. Así que ahora, cuando me pierdo viendo una de sus más enrevesadas películas, no hay dolor: pongo el botón de comprensión en OFF y me dejo mecer por las imágenes. Y ese grado de disfrute no lo consigo con muchos directores. Es un placer y una forma de disfrutar del cine situado en otro nivel. Ya no me molesto en intentar comprender lo que el director me quiero contar o porqué suceden esas cosas tan extrañas en la pantalla. Incluso me da por pensar que que el propio director no entiende lo que cuenta o, sencillamente, no desea que el espectador lo haga. Y no me enfado. Me dejo mecer. Me dejo llevar.
Así que cuando veo algo que me resulta ininteligible y un, digamos, crítico de cine o un, pongamos, cuñado intenta explicarme, ya sea vía revista, libro o red social, lo que he visto, sencillamente no le hago mucho caso. Estoy seguro de que tampoco lo ha entendido, pero a diferencia de mí, se niega a reconocerlo porque para él eso representaría quedar a la altura del espectador medio.
Sin embargo, todo esto no significa que no lea y me documente sobre lo que me gusta. Lo hago y mucho. Pero tan solo si la información proviene de los más cualificados. Y esas voces más cualificadas casi siempre resultan ser también las más humildes. Como me parece la de Javier J. Valencia, sin lugar a duda la persona más indicada para contarnos absolutamente TODO sobre el universo Twin Peaks.
Y es que tras ver el último capítulo de la serie, que me coincidió con la edición de Universo Twin Peaks, tenía una más que enfermiza curiosidad por poner cosas en claro. Y quien mejor que Javier J. Valencia, especialista en la serie y autor del único otro libro que tengo sobre ella, para que me explicara lo que él había sacado en claro de los complejos delirios de David Lynch y Marc Frost, los cuales consiguieron que tanto la crítica televisiva como la cinematográfica exclamaran, unánimemente, que Twin Peaks: The Return fue la mejor ficción rodada en 2017.
Y por supuesto que Universo Twin Peaks no defrauda. Ofrece todo lo que el seguidor y no seguidor de la serie de Lynch y Frost pueda desear y mucho más. Javier inicia su libro analizando el complejo mundo de la televisión o, mejor dicho, de las series, como nuevo paradigma del entretenimiento, el único que podría desbancar al cine. Y es que desde que Javier escribiera en 1999 Twin Peaks: 625 líneas en el futuro, las cosas han cambiado. Y mucho. Por entonces Twin Peaks había sido una serie adelantada a su época, que tras un merecido y desaforado éxito, fue languideciendo hasta desaparecer. En otras palabras: Twin Peaks fracasó, sí, pero permaneció en la mente de sus fieles seguidores y, lo que es más importante, su influencia perduró en posteriores ficciones televisivas. Han tenido que pasar 25 años, justos los que predice Laura Palmer al agente Dale Cooper, para que ambos se volvieran a encontrar y, por medio de esta nueva e inesperada temporada, Twin Peaks ocupara su lugar como reina y pionera de ese nuevo e inabarcable orbe de series. Y ha tenido que volver con una temporada cuyos 18 episodios han conseguido dejar en actitud ojiplática al espectador, demostrando que sigue siendo la más imaginativa, libre, bella, inquietante e ininteligible ficción visual creada por un artista.
Hacía falta un nuevo tipo de espectador. Lynch y Frost no andaban desencaminados y lo han demostrado a la televisión actual, en la que el papel que juegan las series como producto de entretenimiento, es ya más popular, influyente e importante que el que puede producir el cine entre los espectadores del nuevo milenio. Pues para todo ese nuevo y viejo espectador, Lynch y Frost han preparado una bomba, un revulsivo que no acepta comparaciones y que ha vuelto a dinamitar la ficción mediante una obra de arte que puede o no gustar, pero que definitivamente no deja indiferente. ¿Ha merecido la pena el retorno de Twin Peaks?: Rotundamente SI. ¿Debería continuar?: Rotundamente NO…o al menos hasta dentro de 25 años.
Sin embargo, el cambio en los modos de entretenimiento y el papel que jugará The Return, el tiempo lo dirá. Por el momento, Javier J. Valencia intenta poner un poco de orden en todo este desconcierto, revolviendo en los cascotes y ofreciendo al lector TODO lo que quiere saber sobre Twin Peaks. Y lo que es mejor, de manera atractiva. Nos habla, ya lo hemos mencionado, de televisión. Analiza la tercera temporada y nos narra como ha encontrado un campo abonado, un lugar ideal en el que su vuelta era esperada con auténtica ansia como pionera de ese mundo interminable de series de este nuevo milenio. Nos cuenta como se gestó lo que parecía un imposible. Analiza también los viejos episodios de la serie clásica y todo lo que le rodea. Ofrece sus tesis, personales, sobre lo que él entiende que pueden significar los diferentes enigmas. Intenta desentrañarlos pero ya avisa que lo que le gusta es ejercer de “fontanero de la continuidad”, trabajando a jornada completa para intentar atar cabos entre el pasado y el futuro. Buscando claves y nexos de unión. Y aún a pesar del ingente trabajo realizado, es posible que el autor no pueda explicarnos o hacer encajar todo. Tampoco es necesario. Uno de los atractivos, sino el más grande de Twin Peaks, se encuentra en el enigma. El misterio. Coincidimos con el propio Lynch cuando dijo: “El misterio es lo que más amo, es el magnetismo de la vida y me resulta maravilloso saber que de la mayoría de las cosas no conocemos absolutamente nada”.
El libro, impecablemente editado con el buen gusto que caracteriza a Dilatando Mentes Editorial, no habría podido recibir mejor nombre que Universo Twin Peaks, pues en él el lector encontrará, además de un pormenorizado comentario de cada uno de los episodios y del largometraje, TODO sobre la serie: merchandising, comentarios de escenas descartadas o no rodadas del largometraje, pero incluidas en el guión; libros que se suman al canon de la serie; bandas sonoras; trading cards, curiosidades, campañas publicitarias… Y todo ello sin resultar engorroso o pedante. Pues ante todo el autor se descubre como un sincero enamorado de Twin Peaks y de todo lo que rodea a la serie. Y ese amor lo trasmite al lector gracias a su escritura ágil, que ha ganado con el tiempo desde que escribiera aquel primer acercamiento a la serie, Twin Peaks: 625 líneas en el futuro que ha sabido desbrozar añandiéndolo a Universo Twin Peaks, ampliando lo necesario y eliminando lo superfluo, ofrecieno como resultado la que sin lugar a duda ya es LA obra de referencia sobre el universo Twin Peaks.
“Todo lo que han leído ha sido mi/mis teoría/teorías sobre el final, y apuntes diversos sobre todas las puertas que abre. Pero, por supuesto, es probable que usted tenga la suya y tenga mucho más sentido que todo lo que acaba de leer: el puzle existe desde que se emitió el episodio piloto en 1990 (…)”
Javier J. Valencia
Book trailer adelanto *Sucios, grasientos, rebeldes. Una revolución greaser*
Book-tráiler adelanto, cortesía de La Banda Negra, de *SUCIOS, GRASIENTOS, REBELDES. UNA REVOLUCIÓN GREASER*, inminente nueva locura ¡Aquí están los hillbillies y rednecks revolucionarios! ¡La Nación de la Basura Blanca! ¡Los greasers de la «brillantina revolucionaria»! Todos esos amantes de las armas que escuchaban country y rock and roll, amaban las motos y se vestían impecablemente. Tipos que en otro tiempo vivían en las colinas de lugares remotos y aislados y que la prensa solía describir como contrabandistas de whisky, violentos e inestables.
Esta es una historia insólita y desconocida, una unión (casi) imposible entre la bandera confederal y el black power en las peligrosas calles de Chicago, una ciudad convertida en jungla y en medio de un clima de levantamiento armado. A finales de los años sesenta, los Jóvenes Patriotas se unieron a los Panteras Negras y los puertorriqueños Young Lords para crear un Frente Unido contra el Fascismo. Llevaban chaquetas o gorras con la bandera sureña. Su líder, en la conferencia inaugural de aquella inaudita alianza rebelde, se preguntaba: «¿Quién de todos los aquí presentes y quién de ahí fuera va a dejar que el hijo de puta del capitalismo y el racismo derribe al pueblo a punta de pistola? ¿Quién va a hacerlo? ¿Quién es el perro racista? Dejadle subir aquí para que pueda arrancarle la cabeza a bocados. Dejad que me ponga en contacto con ese hijo-de-la-gran-puta y, si queréis, podéis abuchear. Y poned de fondo a Johnny Cash, porque Johnny Cash dice la verdad». Había llegado el Stone Revolutionary Grease, como fueron conocidos, un numeroso grupo de seguidores de Chuck Berry y enemigos del orden y la ley.
Más tarde, fundaron Rising Up Angry (1969-1975), una organización revolucionaria que publicó un potente y bello periódico del que te ofrecemos una selección de sus más potentes manifiestos, proclamas e incendios. El nombre lo tomaron de la película Wild in the streets y dio voz a las pandillas más duras de Chicago, algunas de ellas verdaderos ejércitos urbanos, como los Blackstone Rangers, Egyptian Cobras, Palmer Gaylords, Black Disciples, Young Comancheros, Black Angels, Mohawks, Hudsons, North Park, Latin Eagles o los hoy célebres Latin Kings. Fueron los primeros en hacer un llamamiento y soñar con el fin de las guerras por el territorio. El plan tenía como objetivo unirlas contra un mismo objetivo, la policía, o como dijo el líder pantera Huey P. Newton, «los hombres de negocios, el maldito Mickey Mouse y los cerdos».
«Llevamos mucho tiempo cabreados, curtiéndonos. Tenemos hambre, hambre de vida. Pisamos el acelerador, estamos locos, corremos, discutimos, presionamos, empujamos. Somos luchadores. Sí, arremetemos y golpeamos […] Nos vamos a ALZAR EN LA FURIA, y no de manera clandestina. Somos directos, somos igual de duros, infames, sucios y directos que la ciudad de Chicago; ¡y haremos lo que haga falta para recuperar la ciudad y hacerla nuestra!», proclamaban en el primer número de Rising Up Angry. Aquí está. ¡Han llegado! La tropa sucia, grasienta y rebelde.
Datos: ISBN 978-84-948305-2-5 | Rising Up Angry | 356 páginas | 21 euros |
Traducción de Javier Lucini | Fecha de publicación: 4/5 /2018.
Las lecturas de Serendipia: Alan Moore despierta a la serpiente
EL LIBRO DE LA SERPIENTE
Los libros iluminados de Alan Moore
ALAN MOORE
La Felguera Editores. Encuadernación en tapa dura. 184 pág. ilustradas.
Quizás ustedes piensen que alguien que al cumplir los 40 años se proclame mago podría ser una muestra de que ha perdido el entendimiento. Es posible que si se enterasen que este mismo individuo escogió como deidad a la que adorar a la serpiente Glycon, una especie de muppet protagonista de rituales organizados por su creador y falso profeta, el griego Alejandro de Abonutico, piensen que pudiera ser que este mago no se tomara demasiado en serio a sí mismo. Pero quizás no pensarían igual si supieran que, Alan Moore, el sujeto del que estamos hablando, escogió precisamente a esta deidad porque pensó que «Si voy a tener un dios, prefiero que sea un absoluto fraude y un títere, porque así es improbable que empiece a creer que ese títere creó el universo ni nada peligroso por el estilo».
Nosotros creemos a Alan Moore cuando se proclama mago y anarquista. Porque este escritor británico ha demostrado a los incrédulos que el cómic, incluso el de superhéroes, puede ser literatura de primera si se aborda seriamente. Varias de sus obras se encuentran entre las mejores que ha dado el noveno arte, ya sea con proyectos más personales como Miracle Man (1982-89), V de Vendetta (1982-87), Watchmen (1986-87), o su etapa en Swamp Thing, como abordando personajes clásicos como Batman o el último hijo de Krypton, entre otros. En todas esas páginas y muchas más, Alan Moore dejó muestras sobradas de su genialidad. Obró pues prodigios. Pero es con From Hell (1989-99) donde el mago de Northampton comienza a adentrarse en un universo que conecta perfectamente con los dos libros que ha puesto a disposición del lector más audaz la editorial La Felguera: Ángeles Fósiles y el que vamos a presentarles: El libro de la serpiente. No en vano, el propio Eddie Campbell se encargó de adaptar e ilustrar en formato cómic The Birth Caul y Snakes & Ladders, dos de las invocaciones/representaciones de Alan Moore incluidas en El libro de la serpiente.
Sabemos que es posible que, incluso tras leer los cómics nombrados, piensen que la magia no existe. Pero nosotros sabemos que sí. Y más sabiendo que Alan Moore está adscrito a la magia más libre que existe: La magia del caos, en cuyos ritos cabe todo lo que el practicante quiera incluir ¿Runas? ¿El universo Lovecraft y sus mitos de Cthulhu? Todo lo que el mago quiera en ese momento y en ese día. Y Alan Moore cuenta con un riquísimo y atractivo cosmos del que extrae su magia: de las calles de Withechapel a la obra de William Blake; desde personajes reales y trágicos como Joe Meek o los siameses Chang y Eng a Cromwell y Arthur Machen. Y todo ello y mucho más observado por el ángel de Highbuy, con las proclamas de las sufragistas como fondo y, siempre siempre, el omnipresente Crowley dejando como testigo de su presencia la fragancia de su pipa de opio.
Todo esto y mucho más es lo que tuvo cabida en las cinco performances que conformaron El Gran Teatro Egipcio de las Maravillas de la Luna y la Serpiente, ejecutadas entre 1994 y 2001 y en las que Moore se acompañaba de música, danza e incluso tragafuegos. Representándolas para la Golden Dawn Society o en lugares como la Tate Gallery y el Bridewell Theatre. Unas performances que La Felguera tiene a bien reunir, por primera vez en castellano, en un lujoso volumen que ha contado con la supervisión del mismísimo Mago del Caos y con el que nos contagiaremos de la pasión de los textos que allí fueron leídos y de la envolvente prosa poética de Moore, en la que mezcla tiempo y espacio; ficción y realidad; poesía e historia. Caos. Anarquía. Magia. Todo ello regado con fascinantes imágenes que ha seleccionado con mimo La Intendencia de La Felguera, ilustraciones realizadas ex-profeso para este libro por Mario Rivière y una introducción, e impecable traducción/adaptación, de Javier Calvo. Y todo ello, muy importante, impreso en un papel de gran calidad que convierte este libro en un objeto de culto por sí mismo y en una obra fundamental para el lector más inquieto.
¿Todavía no creen en la magia?
ISBN: 978-84-948305-1-8 | Colección Zodiaco Negro | Cubierta por Mario Rivière | Traducido y prologado por Javier Calvo | 184 páginas | 23 euros | Tapa dura | 200 x 240 mm.
Las lecturas de Serendipia: ¡Qué modernos fuimos en los 70!

¡QUÉ MODERNOS FUIMOS EN LOS 70¡
Moda, música, juguetes y otras extravagancias de la década prodigiosa
GUILLEM MEDINA
Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura. 288 pág. Repletas de ilustraciones a todo color.
Antes de nada avisar de que, cuando se enfrasquen en el multicolor universo de los setenta que nos propone Guillem Medina, no deben ser exigentes en cuanto a la profundidad de campo abarcada. Lo que nos propone este último monstruario pop editado por Diábolo Ediciones es un viaje al kitsch que dejó tras de sí esa década, representada en especial por su desmesurada moda, pero también por los objetos pop más variados y, naturalmente, la música, el cine y la televisión.
¡Qué modernos fuimos en los 70! es un libro en el que prima la imagen, marca de fábrica de la editorial, pero también incluye un un texto explicativo. Especialmente indicado para todos aquellos que no vivieron aquella época, que posiblemente alucinarán ante los modelitos que nuestras madres nos obligaron a lucir, el libro les ayudará a entender nuestro actual estado mental y porque muchos de nosotros terminamos, en los ochenta, metidos en tribus urbanas de diferentes pelajes. Pero, por supuesto, también servirá el libro de Guillem Medina como repaso (¡Oh, no!) para nostálgicos que quieran sumergirse en aquellos tiempos.
Medina mantiene al principio cierta cronología en sus páginas, partiendo de los sesenta del Swinging London, Twiggy y Mary Quant para meternos, sin anestésicos y de cabeza, en un universo en el que ocupan el mismo espacio Las Grecas, los pantalones de pata de elefante, el cine quinqui, el Glam, Leif Garrett o la Jet Set marbellí, todo puesto a lo loco, sin demasiado orden ni concierto, con sus imágenes a-saltándonos a la vista con tan solo girar una página, algo que, por otra parte, en nuestra opinión y tratándose del tipo de libro que es, representa un factor sorpresa que añade emoción y encanto a la obra.
El libro, al no ser una obra detallada sino tan solo una amplia panorámica, colorista y canalla, eso si, puede servir para que el lector se anime a profundizar en los diferentes aspectos que hicieron de esta época una de las más olvidables en cuanto a estética se refiere.
El libro contiene algunas entradas que debieran haberse excluído por ser más representativas de otras épocas, como la dedicada a la musa Edie Sedwick (¡murió en 1971!); o a Teresa Gimpera, cuya época más pop y recordada se desarrolló en los sesenta de Bocaccio y de la Escuela de Barcelona; o el muy 60’s look de Mia Farrow en La semilla del diablo (1968); o las referencias al Pop-Art, movimiento artístico que vivió su época de máximo esplendor a mediados de los sesenta pero, ya les advertimos que no fueran muy puntillosos a la hora de juzgar esta obra, pues no está en su ánimo el resultar definitiva sobre aquellos años ¡Mucho nos tememos que habrá más! Eso sí, el libro también sirve para demostrar los conocimientos que tiene el autor sobre moda y juguetes, pues estos, en especial las
muñecas, tienen un gran protagonismo en el libro, aunque sea en detrimento de otros muchos juegos que hubo en aquella época.
¡Qué modernos fuimos en los 70!, que cuenta con un destacable prólogo de Plàcid García-Planas, también contiene, en nuestra opinión, algún pequeño gazapo visual, como algunas imágenes pertenecientes a DVD o CD en lugar de a pósteres y discos originales; o fotografías con marcas de agua de populares portales de venta de segunda mano que podrían haberse disimulado con facilidad; o una imagen de un Madelman karateka que… nunca existió, al menos más allá del prototipo o de las buenas manos del aficionado mañoso.
Pero son minucias en un universo plagado de Blaxploitation, peinados imposibles, ponchos de labores de punto, Georgie Dann, David Bowie y musas del destape ibérico, entre otras monstruosidades, hasta llegar ¡Bendito sea! al Punk, que trajo tras de sí (aunque con su influencia marcada), la New Wave, el Power-Pop… y lo que nos ofrecieron los años ochenta, también con sus propios monstruos y fantasmas.
Por lo pronto embarquen, junto al prolífico Guillem Medina y de la mano de Diábolo Ediciones, en ¡Qué modernos fuimos en los 70! un viaje al pasado más multicolor, en una nueva entrada en este universo nostálgico que a unos fascina, a otros deleita, a otros aburre, pero a todos, a todos, sorprende.
Diábolo se viste de gala para el 36 Salón del Cómic de Barcelona
Este mes de abril y con ocasión del Salón del cómic de Barcelona Diábolo ofrece cuatro grandes novedades: Robocracia (Igor e Ivanper), una de las mejores series de la revista El jueves al fin recopilada en un tomo con material extra; Una caja de galletas, obra del catalán Josep Salvia, un joven autor que se está acercando a la historia de la Guerra Civil como nadie lo había hecho antes; Cartier-Bresson. Alemania 1945. De la colección de la Agencia Magnum, llega el segundo volumen, en este caso dedicado a este gran fotógrafo y a sus inolvidables fotos. En cuanto al cine, una suculenta secuela de ¡Vamos a morir todos!: ¡Vamos a morir todos! ¡Otra vez!, de Pedro Delgado Cavilla. Segunda parte del libro de culto que mezcló los fenómenos paranormales «reales» y el cine fantástico. Con un tono divertido, el autor nos habla de temas como la clarividencia, los monstruos acuáticos, los estigmas, las abuelas asesinas, etc.
Pero eso no es todo, pues Diábolo Ediciones avisa que a lo largo de este mes se encuentra ultimando los detalles de lo que será una gran noticia sobre la publicación en castellano de una serie de cómics inéditos que comenzará en mayo y que será una noticia histórica en nuestro medio y de la que les informaremos puntualmente desde Proyecto Naschy
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CINE
CÓMIC
Se reedita ‘Ángeles fósiles’ de Alan Moore
En el 2014 tuvimos la oportunidad de publicar, por vez primera, al gran Alan Moore. Ángeles fósiles fue todo un hallazgo, un ensayo de culto inspirador y valiente que rápidamente se convirtió en un «clásico» en nuestro catálogo y en las estanterías de muchos amigos y amigas que hallaron un discurso original y bello sobre magia, activismo y arte. Desde entonces, ha recibido toda clase de increíbles críticas y ha sido comentado y discutido ampliamente. Ahora, coincidiendo con la reciente publicación de *El Libro de la Serpiente. Los Libros Iluminados de Alan Moore*, la segunda obra que publicamos del genio de Northampton, ve la luz nuevamente Ángeles fósiles tras un tiempo agotado en librerías y en una edición mejorada (tratamiento de imágenes y cubierta).
PERO… ¿QUÉ ES ÁNGELES FÓSILES?
Ángeles fósiles es un texto que nació maldito. Fue escrito en diciembre de
2002. Inicialmente, estaba previsto que apareciera en el número 15 de Kaos, una publicación especializada en ocultismo dirigida por Joel Biroco, amigo personal de Moore. Lamentablemente, Kaos dejó de publicarse y Ángeles fósiles permaneció en el silencio. Tiempo después, cuando comenzó a difundirse en revistas underground vinculadas al mundo mágico, el arte oscuro o el ocultismo, adquirió el estatus de obra de culto, inusitadamente honesta e incluso despiadada; sus destinatarios eran las legiones de seguidores de los cultos ocultistas contemporáneos y los fans, que ya se contaban por miles, del propio Moore, quien quiso dar un valiente paso hacia adelante en su defensa de lo que entendía por magia liberadora y trascendental, vislumbrando y apuntando un futuro para él y los suyos donde la magia se fundiría con el arte. Durante estos años, Ángeles fósiles ha ido ganando un lugar en la obra de Moore, aportando luz a su posicionamiento actual (anárquico, flexible y enfrentado a la industria del cómic) y abriendo el camino para tantos otros que ven en su obra un eterno faro.
LA FELGUERA EDITORES publica Ángeles fósiles de Alan Moore por vez primera en el mundo en formato libro, y lo hace con un bello libro que, al mismo tiempo, es un tratado de magia y un manual para entender el universo
de Moore, que atrae a sus numerosos fans, amantes de la novela gráfica y la contracultura.
Ángeles fósiles es una brillante síntesis de muchas de las ideas del aclamado Alan Moore, uno de los mejores escritores de novela gráfica de todos los tiempos y autor de obras maestras como From Hell, Promethea, V
de Vendetta o Watchmen. Probablemente estemos ante el mejor y más sorprendente de sus ensayos. Ángeles fósiles, escrito haciendo gala de una honestidad brutal, es un manifiesto en defensa del arte y la magia, una llamada a las armas donde se dan cita todas sus obsesiones y todos sus héroes: Aleister Crowley y la sociedad secreta ocultista de la Aurora Dorada, el mítico mago John Dee, William Blake y la fuerza catártica de las bandas de rock psicodélico. Alan Moore, con su prodigiosa erudición, hace que nos planteemos preguntas, resolvamos encrucijadas y tomemos
partido. Nos incita a unirnos a su oscura tropa.
«Ángeles Fósiles es una llamada a las armas» Alan Moore
«El pensamiento mágico de Moore nunca se ha formulado de forma tan nítida
y sintética como en este ensayo, verdadera receta de la actividad mágica
para el genio de Northampton» Javier Calvo«Lo mejor que jamás ha escrito acerca de su profundo interés por lo
oculto» Joel Biroco«Un libro con vocación de talismán, tan juguetón como subversivo y tan
inteligente como deliciosamente ingenuo» El Pulso.es«Un ensayo, o tratado de magia, que se publica por primera vez en España y
que está llamado a ser una pieza de coleccionista» El Periódico«Un panfleto insuperable, un mamporro mayúsculo contra los pezqueñines
ideológicos que pueblan ambos mundos» Culturamas«Imprescindible» athnecdotario.com
«Un lanzamiento dirigido a los amigos del paganismo u ocultismo» Mondo Sonoro
«la primera edición internacional de un ensayo que quizás encienda una
“orgía alquímica” que ilumine el mundo»
elhype.com*Trayectoria de Ángeles Fósiles
Pueden pedirlo a través de la web o en un su librería favorita:
http://www.lafelguera.net/web/Angeles-Fosiles-Alan-Moore.html
























































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