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Archive for the ‘Paul Naschy’ Category

En marcha ‘O Apóstolo – Secretos de un rodaje’

Se pone en marcha un Verkami con intención de editar un completo libro sobre la gestación y rodaje de O Apostolo, mostrando toda la magia del cine de animación stop-motion a través del proceso de desarrollo creativo, de realización y producción de esta maravillosa película de misterio y fantasía. Sin duda una interesante iniciativa de la que damos algunos detalles. 

La historia

La leyenda de la Santa Compaña, con sus almas en pena vagando por los bosques, nos trasladará a un pueblo con una maldición centenaria. El origen de esta historia tiene que ver con el propio origen del Camino de Santiago y las tradiciones milenarias de origen celta.

El rodaje con los actores

Durante 15 días se realizó un rodaje con los actores para capturar su interpretación y que sirviese de referencia para los animadores. También se consiguió una versión original que aporta una calidad muy superior a la de un doblaje en estudio.Tendremos anédotas, opiniones y entrevistas a grandes actores como Geraldine Chaplin, Paul Naschy, Luis Tosar, Celso Bugallo y Carlos Blanco.

La construcción de los muñecos

Alta tecnología y desarrollo para unos puppets realizados en silicona y con esqueletos totalmente artículados. Descubriremos los secretos de un equipo de modelmakers internacional proveniente de películas como La Novia Cadáver o Coraline.

Los decorados

Disfrutaremos del arte y la artesanía del impresionante proceso de creación de decorados y atrezzo. Aprenderemos los procesos, así como las diferentes técnicas y materiales utilizados. La dificultad añadida de la pequeña escala y el rodaje frame a frame será superada con mucho ingenio y creatividad.

El rodaje

Un equipo internacional de casi 200 personas trabajando a lo largo de 4 años, consiguió un gran trabajo pionero gracias a que cada miembro del equipo aportó su experiencia, su arte y su talento. Un rodaje para el que se realizaron 25 sets, más de 90 puppets y cerca de 50 decorados diferentes. Descubriremos todas las dificultades de realización, los retos superados y la difícil tarea de coordinar una gran producción con un bajo presupuesto.

La música

La Banda Sonora compuesta por Philip Glass, Xavier Font y Arturo Vaquero nos envolverá en ese ambiente de misterio y fantasía. Para su grabación se contó con la Real Filharmonía de Galicia y el Coro Orfeón Terra a Nosa

La estereoscopía

Detallaremos cómo ha sido el complicado proceso de desarrollo para la captura estereoscópica de la animación stop-motion. Esta es la segunda película a nivel mundial realizada con esta técnica, tras Coraline de Henri Sellick

Características del proyecto, objetivos y recompensas 

Aquí os detallamos las características técnicas del libro:

  • Medidas 21x21cm .
  • Nº páginas: 240 páginas interiores mas cubiertas
  • Papel interior:Estucado mate 130 gr.
  • Papel portada: Estucado brillo 170 gr.
  • Impresión: 4/4 tintas (A todo color)
  • Encuadernación: Tapa dura al cromo con sobrecubierta polastificada mate 1c. Incluirá el DVD de la película, con versión original en español y galego, así como subtítulos en 8 idiomas.

El objetivo de esta campaña es cubrir los gastos de producción e impresión de la primera edición en español del libro, incluyendo las previsiones de empaquetado, envios y gastos de la propia campaña de verkami.

Como agradecimiento al apoyo de este proyecto recibiréis en casa el libro, que como ya comentamos, incluye el DVD de la película. Será una edición limitada y numerada, con cada ejemplar personalizado con nombre y apellidos del mecenas, y firmado manuscrito por el director de la película.

Una vez que todo esté listo, se realizará un acto de presentación del libro en Santiago de Compostela, estará presente Fernando Cortizo, director de la película. Todos los mecenas podréis asistir y recibir el libro de manos de su autor.

Los que no podáis asistir, recibiréis el libro en un plazo máximo de dos meses desde que haya finalizado la campaña. Necesitaremos como mucho unos 45 días para trabajar en las tareas pendientes de texto, diseño y maquetación. Una vez rematado, la imprenta quedará resuelta en 10 días y damos 5 días de margen para el empaquetado y el envío.

Más información:

Verkami

Scifiworld

Premios e info de la película

Web de la película

Talamanca de Jarama, escenario de fantasmagorías

156wtbnmapa-talamanca-3Existen algunos escenarios que se han repetido en diversas películas y que, a fuerza de verlos, se han convertido en familiares para el fan. En el cine de terror español, y particularmente en el de Paul Naschy, Talamanca es, sin ningún género de duda, el lugar donde localizó la mayor parte de sus películas, donde más ha vivido sus personajes, donde se han desarrollado esos míticos rodajes: “Talamanca ha sido para mí, mi casa cinematográfica preferida. Cuantas horas, cuantos días, cuantos meses he pasado en su bodega, en su desván, en sus escaleras, en sus  salas… En aquellos escenarios hice realidad muchos de mis sueños y mis guiones adquirieron vida.” (1)

Y es que Talamanca de Jarama, población situada a 45 Km. de Madrid, dispone de varios puntos que han servido de escenario para diversas películas, como la Iglesia de San Juan Bautista o el puente romano, pero todos van a remolque de la Cartuja, emblemática construcción religiosa destinada a la actividad agraria construida en el siglo XVII que, dotada de una extensión de 17.437 m2, dos plantas y un desván, ha sido testigo de más de 200 rodajes.

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Foto: ¿?

Más de diez veces visitó Paul Naschy la Cartuja para rodar sus inolvidables cintas y actuar en las de otros directores. La marca del hombre lobo (Enrique López Eguiluz, 1968),  la primera aparición de Waldemar Daninsky no recurrió a este escenario, pero si tuvo días de rodaje en Talamanca, y pueden verse tanto el puente romano como la chopera, que está justo al lado. De hecho, los arcos del puente son testigos de la primera aparición de la bestia que inmortalizaría Paul Naschy. Después vinieron más películas: Dr. Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1971), El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1972), El gran amor del conde Drácula (Javier Aguirre, 1973), Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1973), El mariscal del infierno (León Klimovsky, 1973) y Último deseo (León Klimovsky, 1975). Una vez que Naschy accede a dirigir sus propias películas, demuestra que la Cartuja es su escenario predilecto, ya que allí rueda su primera cinta tras las cámaras, Inquisición (1976), que es seguida por muchas más: El caminante (1979), El carnaval de las bestias (1980), Los cántabros (1980), La bestia y la espada mágica (1983) y, sobre todo, El retorno del hombre-lobo (1980), que está rodada casi enteramente en las distintas dependencias de la Cartuja.

Más allá de las cintas de y con Naschy, Talamanca, y particularmente su Cartuja, han sido escenario de muchas más películas desde que inició su actividad como plató cinematográfico en 1964 con el filme Los cien caballeros (I Cento Cavalieri) de Vittorio Cottafavi. Sus estancias han sido testigo (tan solo hablando de cine de terror), del rodaje de El monte de las brujas (Raúl Artigot, 1972),  La orgía nocturna de los vampiros y La saga de los Drácula (León Klimovsky, 1972), Una vela para el diablo (Eugenio Martín, 1973),  La cruz del diablo (John Gilling, 1975), El extraño amor de los vampiros (León Klimovsky, 1975), La noche de las gaviotas (Amando de Ossorio, 1975), Akelarre (Pedro Olea, 1983), La lengua asesina (Alberto Scimma, 1995), 99.9 (Agustín Villaronga, 1997) y El espinazo del diablo (Guillermo del Toro, 2001).

Por sus dependencias han deambulado actores como Marlon Brando (Cristóbal Colón, el descubrimiento, John Glen, 1992); Natalie Portman (Los fantasmas de Goya, Milos Forman, 2006); Arnold Swarzenegger (Conan, el bárbaro, John Milius, 1982) o Michael York, Oliver Reed y Richard Chamberlain (Los cuatro mosqueteros, Richard Lester, 1974), entre otros.

Siempre había sido un sueño personal pasear por ese escenario, sobre todo por su bodega. Finalmente en el verano de 2015 tuvimos ocasión de hacerlo y de entrevistar, además, a su actual propietario, José Carlos Rodríguez, que nos abrió gentilmente las puertas de la Cartuja gracias a la inestimable colaboración de nuestro amigo el escritor y director de cine Víctor Matellano, que nos puso en contacto con él.

ENTRANDO EN LA CARTUJA

DSC_0597Esto era de los frailes cartujos, y con la desamortización de Mendizábal (2), el Estado lo saca a subasta a particulares. Ha convergido en mi llegando de una tía abuela política de mi abuela y de mi madre, o sea, tres partes han muertos en mí, digamos. Mi madre murió en el 1998; mi abuela en los años setenta; y la señora en los años ochenta o así. Pero he sido testigo de la actividad que había en estas paredes desde mucho antes de heredar, porque estaba aquí mi padre y mi madre y yo he vivido aquí de pequeño. Luego me fui a estudiar a Madrid, pero venía aquí los veranos. Los primeros rodajes los firmaba mi padre, pero yo estuve en muchos y me he encargado de los rodajes y todo eso desde 1982, porque mi padre estaba muy mal. O sea, que llevo ya  unos años. Empezó a funcionar como plató en los años sesenta, en 1964, y ha habido, entre series, películas  y demás, más de 250 rodajes”.

PATIO DE ENTRADA

Lo primero que el visitante se encuentra al atravesar el portón de entrada es el patio. Una extensión que ha servido en muchas ocasiones para recrear calles y mercados medievales. José Carlos me comenta que “En la parte de atrás Paul Naschy hizo un cementerio”. Una ventana me resulta familiar y la identificamos como el lugar por el que se escapan María Kosty y  Víctor Petit de los Templarios en La noche de las gaviotas (Amando de Ossorio, 1975), aunque algo cambiada por el paso del tiempo: “Ahí donde está la casa de madera había una casa de barro que no tenía nada que ver con la casa original. La hizo un antepasado en 1900 para poner una máquina de vapor para una prensa de aceituna y se cargó el edificio”. Y es que su actual propietario no es partidario de conservar pegotes o partes que no fueran originales del edificio: “Yo tengo 63 años, lo que ves hundido, está hundido desde entonces, menos una fachada que se ha caído hace poco y que yo estaba deseando que se cayera. Sí, porque no era original  de la casa, era un pegote, pero si algún día tengo muchos cuartos, reharé el claustro, que el antepasado este que te digo también se lo cargó.”

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CUADRA

José Carlos echa mano de un enorme llavero y abre la puerta de un edificio. La primera estancia que visitamos es la cuadra, que consta de dos pisos unidos por una escalera de madera. “Esta cuadra se conserva prácticamente igual a como la dejaron los frailes. Lo último que se ha rodado aquí ha sido para ‘El Ministerio del Tiempo’. En los setenta había tantos rodajes que perdimos muchas películas porque no se  podían atender. Ahora está volviendo. Yo he tenido un contrato con la serie ‘Águila Roja’ cinco años, pero claro, si en esos cinco años no hubiera estado ‘Águila Roja’, pues habrían sido unas 30 películas”. Le pregunto por una secuencia que sé que se rodó en la cuadra, de Los ritos sexuales del diablo (1982) coprotagonizada por un macho cabrío. Y me señala el lugar a la primera, ya que él estuvo presente cuando se realizó: “Aquí se rodó la de Larraz. Larraz era muy duro (risas). Ha rodado aquí bastante. Fue concretamente en esa columna. La acción está aquí”.

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 CLAUSTRO

Salimos de la cuadra y entramos en un segundo edificio, la Cartuja en sí, en cuyo interior está el Claustro, ajardinado y en bastante mal estado, lleno de escombros. “El antiguo claustro se me ha hundido a mí, pero no tengo interés en arreglarlo. Como sabes un claustro se compone de cuatro partes iguales para que los monjes recen. Se cayó una parte, yo puse unas columnas y se fabricó ahí un pasillo, pero yo siempre estuve acojonado de que alguien pasara por allí y… Hace años lo tenía ya vallado y por fin se cayó, con lo cual me alegré mucho. Pero viene el bueno de Terry Gilliam, ve los escombros y todo el follón y quiere rodar aquí. Quiere ponerme al Quijote por aquí, por ahí arriba ¿Cómo voy a dejar yo, con los problemas de seguro que puede dar? Depende de si la productora se empeña. Esas columnas que tienen el plátano arriba son las originales, el resto las he puesto yo, incluidas las de arriba, porque sabía que tarde o temprano iba a caer”. El claustro puede verse claramente en, por ejemplo, Alatriste (2006) de Agustín Díaz Yanes.

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LA COCINA

Entramos en otra estancia de la Cartuja, la cocina, donde rápidamente José Carlos me localiza una escena de la película Polvos mágicos (1983), también de Larraz. Como veo que el aspecto es muy diferente, con las paredes pintadas, José Carlos me explica: “Hacer obra no puede hacerse, ya que esta casa  está protegida, es monumento, pero todo lo que sea poner pintura es proteger la pared, así que no tengo ningún problema. Luego tienen que dejar todo como estaba. Aquí también se rodó hace tiempo uno de los capítulos de ‘El Ministerio del Tiempo.’ Como rodaron con sonido directo colocaron unas guatas colgadas grapadas para que no hubiera eco”.

El propietario me dice que tanto Paul Naschy como Larraz han rodado en la cocina. Para comprobarlo tan solo hay que visionar, por ejemplo, El caminante (1979) de Jacinto Molina.

En una esquina hay unas hojas de guión utilizadas en un rodaje. Tienen anotados cambios en los diálogos. José Carlos intuye (y más tarde comprobé que así era), que pertenecían a lo último que se había hecho allí, un episodio de ‘Amar es para siempre’. Resulta ser un bonito souvenir y un testigo silencioso de la actividad en ese  escenario.

EL GRANERO

El granero está sobre la bodega y tiene una estructura similar a esta, como comprobaremos cuando bajemos. Encima está el desván. Al ser el granero una estancia bastante amplía y despejada, ejerce como estudio. Así que a José Carlos le vienen a la cabeza sus admirados decoradores, directores de arte y técnicos de efectos especiales: “El granero es donde más se rueda, pero queda irreconocible. Aquí se ha rodado de todo, desde escenas del oeste (Al este del oeste de Mariano Ozores), a series. Retocan los arcos, lo que haga falta. Mi amigo Gil Parrondo (3), el decorador, montó ahí el interior de un chalet que le decías ‘Oye Gil, déjamelo montado que  me quedo a vivir aquí’. Y ahí delante un bosque, pero un bosque con un forillo bestial, que lo hizo Julianín (4), que aquello era un monstruo. Te metías dentro del chalet, mirabas por la ventana y estabas en el bosque. Eso es arte. A Emilio (5) , el maquetista, yo lo he visto hacer una maqueta del Castillo de Loarre (6) que te quedabas patidifuso. Era una maquetita pequeña y luego lo veías proyectado en panorámica y no cantaba nada. Los cromas cantan más. Eso hoy en día no saben hacerlo. He conocido a gente de los clásicos, escayolistas, y esos para mí eran los verdaderos artistas. Tengo una anécdota de ‘El regreso de los mosqueteros’ (The Return of the Musketeers, Richard Lester, 1989): habían hecho un torreón alto. El día antes del rodaje viene mi cuñado que conoce bien la casa y me dice ‘¿Cómo te has dejado hacer esto aquí? Ya sé que es para la película pero…’  no se daba cuenta de que era escayola, no pensaba que lo fuera. Genial. Las calidades que yo he visto en películas de hace 20 años, no las he visto ahora. Y que me perdonen los técnicos de ahora, que también hay gente muy buena, pero como los de antes… Ahí detrás se hizo el pueblo de ‘Don Quijote’, la serie protagonizada por Fernando Rey (7) . Si no fuera porque picabas en el decorado y sonaba hueco, colaba. Repito, para mí esos eran los artistas”.

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‘El retorno del hombre lobo’. en esta imagen puede verse la escalera y la puerta del granero de fondo.

Hablamos sobre el respeto a la profesión y de ahí la conversación derivó hacia la conservación del patrimonio cinematográfico, algo que parece no se respeta tanto como se podría:

Hace 10 o 12 años empecé a coleccionar todas las películas y series que se habían hecho aquí. Habré llegado a conseguir una tercera parte, porque hay cosas que… mira, hablaba con Juanjo Puigcorbé, que lo conozco mucho y que ha rodado aquí la serie que hizo sobre Miguel Servet8, y le decía: ‘Juanjo, lo que daría por encontrar la serie esa en DVD’ y él me decía ‘Toma, y yo’. Esa serie ha desaparecido, no se sabe bien porqué, y era una buena serie, pero no queda nada. El Ayuntamiento de Talamanca organiza cada año la Semana del Cine y el penúltimo premiado fue Juanjo. Esa conversación fue aquí donde estamos. En este país pasa de todo. Yo conozco a uno que ha trabajado en Radio Exterior de España y estaba escandalizado: llegaron allí un día,  cogieron los archivos del NODO de no sé que año a que año, hicieron una pila y les prendieron fuego. No se dan cuenta de que eso es historia”.

También hablamos de las facilidades que Talamanca ofrece para rodar, tanto en cuanto a espacio e infraestructura como en cuanto a personal:

Si quieren meter 200 camiones detrás, los pueden meter, ya que hay espacio casi hasta el arroyo. El ayuntamiento aquí no pone pegas, al contrario. Tú dices que vas a rodar, vas al ayuntamiento, pagas un canon más o menos simbólico y te cortan la calle para que no tengas ruidos. Aquí tienen facilidades de rodaje. En la Cartuja hay habitaciones que son normales que se usan como oficinas de producción, vestuario…Y no solo ya el personal técnico, los actores también se sienten cómodos porque cuando paran, o no tienen que rodar, y van a tomar una cerveza vestidos de romano nadie les dice nada. Tú puedes entrar en un bar y ver a cinco legionarios romanos y a gente del pueblo y aquí no pasa nada. Así que los actores están muy relajados. Recuerdo… no sé… en ‘Águila Roja’ preguntó Francis Lorenzo: ‘¿Dónde podemos comer por aquí?’, y se fueron a comer Francis, el chaval que hace de Águila Roja (David Janer), y el ayudante (Javier Gutiérrez), no porque el catering estuviera mal, sino porque querían ellos tres… y se fueron vestidos de romano, y aquí no ha pasado nada. Aquí la gente está vacunada (risas). Mira, yo era joven y se rodaba la versión que se hizo de ‘La Celestina’9 para televisión con Gemma Cuervo, entonces contrataron figuración del pueblo. Yo estaba de vacaciones, venía de estudiar de Madrid y me apunté. Se pusieron unas mesas representando una tasca, un tugurio, y recuerdo que a mí me tocó con otros tres o cuatro en la mesa de al lado de los protagonistas y estuvimos ahí metidos cuatro o cinco días. Sin embargo, el resto de la gente del pueblo que estaba en las otras mesas no se veía en el plano , así que se marchaban a casa, cobrando claro, pero a mí me tocó el muerto… (risas). Ahora a casi toda la figuración la traen de Madrid, porque bueno, como la tienen que dar de alta en la Seguridad Social, pues con las compañías de figuración se apañan mejor, pero antiguamente la pedían aquí. Llegaban y decían ‘Mañana hay rodaje y se necesitan 30 hombres, 20 mujeres…” Entonces, no digo ya de mi edad, sino mucho más jóvenes, raro es el que no haya rodado alguna película”.

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EL DESVÁN

Estamos, ni más ni menos donde se instaló el laboratorio del Dr. Jekyll (Jack Taylor) en Dr. Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1971); o en el mismo lugar donde se rodaron escenas de Brujas Mágicas (1981), cinta cómica ambientada en la Edad Media con Pajares, Antonio Ozores y, entre otras actrices, Azucena Hernández y Pilar Alcón. José Carlos me cuenta una anécdota de esa cinta. En un descanso del rodaje le pregunta Mariano Ozores, el director, a su hermano Antonio que va disfrazado de monje medieval ‘¿Tienes hora?’ y Antonio, con toda naturalidad, mira su reloj y le dice la hora, a lo que Mariano añade: ‘¿Ves como eres gilipollas?’. Esto viene a cuento de algunos gazapos que se colaban en los rodajes de aquellas épocas, muchos por culpa de los figurantes:

Cuando rodaron ‘La caída del Imperio Romano’ (Anthony Mann, 1964) o ‘55 Días en Pekín (Nicholas Ray, 1963)… las de Bronston, venían por estos pueblos con autobuses recogiendo gente para llevarla a los rodajes para hacer de extra. Les decían, ‘Dejen aquí su reloj’ y nada. Así que a la hora de la verdad en las películas se ven relojes, gafas…. Se ve de todo” (risas).

Y hablando de ver de todo: “Imagínate a un chico con 14 o 15 años que llega aquí cuando no había ni revistas de despelote ni nada y  veías a una docena de señoras desnudas caminando por la galería y cosas de esas… ¡Una sobredosis! (risas). Y eso que aquí a veces había temperaturas de 16 grados bajo cero. Yo creo que a las actrices las ponían ligeras de ropa para joder, con perdón. En invierno todas en bikini, por no decir otra cosa, y en verano con abrigo de visón” (risas).

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LA BODEGA

Finalmente bajamos a la bodega. Con sus arcos en el techo y sus columnas de las que tantas antorchas han colgado. Y sobre todo sus enormes tinajas, que como me cuenta José Carlos eran para el vino que hacían los Cartujos. Estamos donde volvieron a la vida Alaric de Marnac (Paul Naschy) y Mabille de Lancré (Helga Liné) en El espanto surge de la tumba; o donde, dentro de una tinaja, Judy Geeson descubría a las víctimas de las hermanas homicidas de Una vela para el diablo; o donde se celebraban los orgiásticos banquetes de El caminante, Último deseo y El mariscal del infierno. Por allí deambularon la condesa Elisabeth Bathory (Julia Saly) y sus huestes vampíricas salidas de El retorno del hombre lobo. También los templarios realizaron en la bodega de la Cartuja un sangriento sacrificio a su extraño ídolo en La noche de las gaviotas. Y este escenario fue testigo de terrores más contemporáneos, como los vividos en El espinazo del diablo (Guillermo del Toro, 2001) o Vampyres, de Víctor Matellano, hasta ahora la última cinta de terror que se ha rodado allí.

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Aquí finaliza nuestro itinerario. Al salir, José Carlos me cuenta que, gran aficionado a la fotografía, dispone de un archivo fotográfico de los distintos decorados y rodajes que guarda celosamente. Me indica el camino para llegar a la chopera y al puente romano, señalando que por el camino encontraré el paseo del cine, donde hay un homenaje a las distintas personalidades que han sido premiadas por el Ayuntamiento de Talamanca de Jarama durante su Semana del Cine. También me informa sobre un lugar en el que comer. Agradecido me despido de José Carlos. Todavía quedaban cosas por ver y momentos que vivir en Talamanca, pero marcho sabiendo que había pisado un escenario cinematográfico de leyenda. Pura historia del cine español.

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Fotos: Serendipia

NOTAS
1.- Naschy, P. ‘Epílogo’ en Un plató de siglos. Talamanca de Jarama, escenario cinematográfico. Ayuntamiento de Talamanca de Jarama, 2007.  Pág. 166
2.- Que en 1835 obligó a la Orden a vender todas sus posesiones y abandonar la zona. Por cierto, la Iglesia tomó la decisión de excomulgar tanto a los expropiadores como a los compradores de las tierras, lo que hizo que muchos no se decidieran a comprar directamente las tierras y lo hicieron a través de intermediarios o testaferros.
3.- El más importante director artístico del cine español con dos Oscar y cuatro premios Goya en su haber
4.- Julián Martín “Julianín” comenzó a trabajar con Francisco Prosper a finales de los años 50 y rápidamente aprendió el oficio de pintor trabajando entre otras en las películas de Samuel Bronston. Ha trabajado bajo las ordenes de Francisco Prosper y Francisco Asensio para directores de arte como Gil Parrondo o Enrique Alarcón. (http://efectosespecialescinespaniol. blogspot.com.es/2012_07_01_archive.html)
5.- Emilio Ruiz del Río era uno de los técnicos de efectos especiales del cine español más importantes. Su carrera abarca multitud de títulos entre finales de los años cincuenta hasta el momento de su fallecimiento en 2007. Ha trabajado con Piquer Simón e incluso con Guillermo del Toro.
6.- El castillo abadía de Loarre es un castillo románico situado en la localidad del mismo nombre, en la sierra de Loarre, en la provincia de Huesca  (Aragón)
7.- El Quijote, de Miguel de Cervantes (Manuel Gutiérrez Aragón, 1991-92) Serie de 5 episodios protagonizada por Fernando Rey y Alfredo Landa como Don Quijote y Sancho Panza respectivamente.
8.- Miguel Servet, la sangre y la ceniza (José María Forqué, 1989) Serie de 7 episodios protagonizados por Juanjo Puigcorbé, José Luis Pellicena y Pepe Soriano.
9.- La Celestina (Juan Guerrero Zamora, 1983) Mini-serie de tres episodios protagonizados por Gemma Cuervo, Miguel Ayones, Toñi Soler y Nuria Torray.
Categorías:FANTATERROR, Paul Naschy

Vic Winner: el galán del Fantaterror

19 diciembre 2016 Deja un comentario

untitledVic Winner representa para el cine de terror español la encarnación del galán. Su atractivo rostro y su atlética figura fueron el principal reclamo para los directores y productores, que lo requirieron para interpretar al ‘chico’ de la película, que rescata a la protagonista de las zarpas del villano, del monstruo de turno. O que muere en el intento. Una figura presente en el cine de terror desde sus inicios que también pasó a formar parte del imaginario autóctono de los años setenta, muchas veces interpretado por actores como Tony Kendall, Andrés Resino, Tony Isbert o nuestro protagonista, Vic Winner, el que más reincidió en este género, ya que tuvo la fortuna de formar parte del reparto de cinco de las más importantes cintas pertenecientes al boom del cine de terror español de los años setenta, así que su físico resulta familiar para el aficionado, algo que no dejó de sorprenderle cuando se lo destaqué.

Siendo como es un actor que no se prodiga mucho en entrevistas, nos resulta todo un placer el poder hablar con él y repasar toda su carrera, deteniéndonos, por supuesto, especialmente en su fructífera etapa en el cine de terror.

LOS COMIENZOS

Víctor Barrera Rodríguez nació en Carmona (Sevilla). Se licenció en Derecho pero tras ver unas imágenes de Venezuela en un documental, decide marcha hacia allí en 1957. En Caracas ejerce de abogado, trabajando también de corresponsal en diversas publicaciones españolas y como presentador de televisión en el canal Venevisión. Pero el cine se cruza en su vida, cambiándolo todo:

En los estudios de Venevisión

En los estudios de Venevisión

“Mi entrada en el cine fue por casualidad. Siendo abogado de una productora venezolana, que había firmado una coproducción de dos películas con otra productora italiana, resultó que el actor italiano que debía interpretar el papel de Inspector de Policía en ambas cintas no se presentó, y el director de las películas me convenció para que yo lo hiciera. Estas películas fueron Goldface (Goldface il fantastico Superman, Vitto Albertini, 1967) y Acción en Caracas (AKA El hombre de Caracas, Juan Xiol, 1970)[1] y en ninguna de las dos aparecí en los créditos, porque para mí fue un hecho esporádico. Así que fue casualidad más que vocación, aunque ésta estuviera larvada en mi subconsciente”.

Con el showman televisivo Renny Ottolina y la cantante Mina. Precisamente Renny Ottolina es padre de la actriz Rina Ottolina, que interpretó junto a Naschy, La venganza de la momia (1973) de Carlos Aured.

Con el showman televisivo Renny Ottolina y la cantante Mina. Precisamente Renny Ottolina es padre de la actriz Rina Ottolina, que interpretó junto a Naschy, La venganza de la momia (1973) de Carlos Aured.

A pesar de ser estos sus primero filmes, las filmografías consultadas del actor se inician generalmente con Las endemoniadas (Nelle pieghe della carne, 1970) de Sergio Bergonzelli.

Las endemoniadas no fue mi primera película. Fue la cuarta o quinta. La rodamos en Pescara, una bella ciudad italiana a la orilla del Adriático. Era una coproducción hispano-italiana con Pier Angeli y Eleonora Rossi Drago, por parte de Italia, y por parte española Emilio Gutierrez Caba, Alfredo Mayo, Fernando Sancho y yo. Y la verdad es que lo pasé muy bien. Pier Angeli -la exnovia de James Dean- ya estaba mayorcita, pero aun conservaba su belleza y elegancia. Así como Eleonora, otra belleza italiana. El director y productor, Sergio Bergonzelli, desde entonces hasta que murió hace unos años fue un gran amigo mío. Era un viejo profesor de filosofía que abandonó la universidad por el cine. Era un enamorado de la música clásica y llevaba el coche lleno de discos antiguos”.

con Pier Angeli

Con Pier Angeli en Las endemoniadas (Nelle pieghe della carne, 1970) de Sergio Bergonzelli.

A continuación participa, ya como protagonista, en Fray Dólar (Raúl Peña, 1970), una comedia coproducida entre España y Puerto Rico rodada en ese país y en Estados Unidos.

“Fue una película un tanto deslavazada. Allí conocí a Manolo Zarzo, de quien me hice muy amigo durante el rodaje, y a Marisa Paredes (…) Recuerdo que lo pasábamos genial. Incluso nos echaron del primer hotel por bullangueros. Me encantó Puerto Rico, sobre todo sus playas y sus mujeres”.

La Araucana (Julio Coll, 1971) su siguiente filme, es una importante coproducción entre España, Italia, Perú y Chile en la que Víctor obtiene un papel destacado, el del

Como el indio Lautaro en La Araucana.

Como el indio Lautaro en La Araucana (Julio Coll, 1971).

cacique indio Lautaro, el antagonista, compartiendo reparto con Elsa Martinelli, Venantino Venantini, Julio Peña, Ricardo Palacios y Eduardo Fajardo, entre otros.

“Rodamos en varias localizaciones de Chile (en la capital Santiago, en Valparaíso, desierto de Atacama etc.) Estuvimos más de un mes, en junio de 1970, durante la campaña electoral que ganó Allende. Fue emocionante conocer un pueblo tan culto políticamente y con un sentido democrático tan arraigado como el chileno. Lástima que asesinaran en 1973 a Allende, un gran político, aunque algo ingenuo para mí parecer. El rodaje fue totalmente placentero. Conocí mucha gente interesante, sobre todo a Venantino Venantini[2], un bohemio italiano, encantador como persona y un gran actor, que hablaba inglés perfectamente. La película, si mal no recuerdo, fue seleccionada en el Festival de Moscú y funcionó en España bastante bien”.

Precisamente durante el rodaje de La Araucana Víctor Barrera conocerá al productor Josep Anton Pérez Giner, con quien entabla una larga amistad y que le abrirá el camino de retorno a España, ya definitivamente como actor, para rodar en Profilmes, productora recién fundada por Pérez Giner y Ricardo Muñoz Suay que iniciaba su plan de producción dedicado al cine de género, especialmente de terror.

Vic Winner con Josep Anton Pérez Giner

Vic Winner con Josep Anton Pérez Giner

EL CINE DE TERROR

Víctor Barrera, que en los anteriores rodajes había sido acreditado con el nombre artístico de Víctor Alcázar decide, una vez en España, pasar a llamarse Vic Winner.

Como normalmente estas películas tenían dos versiones, una para España, recatada e hipócrita; y otra para el extranjero, más realista y desenfadada en lo que a las relaciones sexuales y vestuario se refiere, quise también diferenciar los nombres. Creo que fue decisión mía. Lo mismo hizo Jacinto con lo de Paul Naschy”.

Y precisamente junto a Paul Naschy compartirá el rodaje de cuatro películas: El espanto surge de la tumba (Carlos Aured), El jorobado de la Morgue (Javier Aguirre), El gran amor del conde Drácula (Javier Aguirre) y La rebelión de las muertas (León Klimovsky), rodadas todas en 1973. Victor Barrera piensa que el cine español no valoró lo suficiente a su amigo Paul Naschy:

“No, no lo valoró. Esa pena la tuvo mucho tiempo. Porque él era muy inteligente, y sobre todo, de una gran hipersensibilidad.

Creo que me lo presentó José Antonio Pérez Giner, Director de Producción de dos películas en las que intervine en Venezuela. (…) Era un profesional como la copa de un pino. Un gran actor, de una paciencia infinita en maquillaje. Un gran compañero y amigo. Con él, su esposa y la mía, salíamos a cenar y de copas casi todas las noches durante el tiempo que trabajamos juntos, que fueron varios años.

Amenazando a Alaric de Marnac (Paul Naschy) con los Martillos de Thor.

Amenazando a Alaric de Marnac (Paul Naschy) con los Martillos de Thor.

Tengo muchos recuerdos de mi gran amigo. El que me viene a la mente ahora es el siguiente: estábamos rodando El Espanto surge de la tumba. Era de noche, estábamos en una presa o embalse que hay en la Sierra Norte de Madrid. La escena es esa donde, desde una lancha, tenemos que tirar al embalse dos cuerpos embutidos en sacos, si no recuerdo mal. Cuando los echamos por la borda, y nos disponíamos a regresar a tierra, me dí cuenta de que a unos metros de nosotros estaba la caída del agua y la corriente nos llevaba hacia allí. El que manejaba los remos era Paul y se dio cuenta de la situación y de que yo estaba preocupado. Recuerdo que me dijo: ‘Eso está chupado. No olvides que soy campeón de España de levantamiento de pesos.’ Y no sin tener que recurrir a todas sus fuerzas salimos de la situación. Pero yo sentí verdadero miedo. Y no soy de los más miedosos”.

En esta película, que el actor recuerda como la que más le gustó interpretar de esta etapa, Vic interpreta al pintor Maurice Roland, descendiente de uno de los ejecutores del brujo Alaric de Marnac (Paul Naschy), que resucita con el ansia de vengarse de sus verdugos. Maurice intenta terminar con el brujo, pero este lo mata lanzándole un hacha.

La película se rodó en un tiempo record y se utilizó la cartuja de Talamanca del Jarama y la casa familiar del propio Naschy en Lozoya como escenarios.

En aquella época las películas se hacían con las letras que anticipaban los distribuidores regionales. Recuerdo que el Espanto surge de la tumba la hicimos con ocho millones de pesetas”.

Junto a Paul Naschy en una foto perteneciente a una sesión promocional realizada en casa de Vic

Junto a Paul Naschy en una foto perteneciente a una sesión promocional realizada en casa de Vic

El filme fue dirigido por Carlos Aured, ayudante de León Klimovsky, que debutaba con este filme

“(…) fue un buen director. No hubo problemas en el rodaje y terminamos siendo buenos amigos”.

Como tantas películas de la época, para El espanto surge de la tumba se rodaron algunas escenas alternativas con desnudos para incluir en la versión para exportación.

“Unas escenas se rodaban con sujetadores y en otras se enseñaban las mamelas. Las actrices ya eran advertidas antes de contratarlas, y conscientes de ello, rodaban sin poner ningún pero. Recuerdo con especial deleite el busto tan perfecto que tenía mi amiga y paisana María José Cantudo, a quien más de una vez fui a recoger al colegio donde estudiaba en mi Mercedes. Iba por ella por hacerle el favor a su novio y luego esposo, Manolo Otero, con quien estuve rodando La Araucana. Era un buen tipo, aunque un poco poseído (Con lo guapo que era y lo bien que cantaba, ¿Quien no es poseído?)”.

Otra imagen de Naschy y Winner perteneciente a la misma sesión promocional privada.

Otra imagen de Naschy y Winner perteneciente a la misma sesión promocional privada.

A continuación Paul Naschy y Vic Winner vuelven a compartir reparto en dos películas dirigidas por Javier Aguirre: El jorobado de la Morgue y El gran amor del Conde Drácula.

El jorobado de la Morgue narra los descabellados experimentos que realiza el Dr. Orla (Alberto Dalbés) para crear un ‘primordial’, contando con la colaboración del jorobado Gotho y del Dr. Tauchner, personaje encarnado por un Vic Winner que se verá obligado a memorizar frases como “Los niveles de proteínas solubles y lúcidos no disminuyen”. Cuando Tauchner deja de prestar ayuda a Orla tras ver que sus experimentos se le van de las manos, él y su novia Frieda (Maria Perschy) serán apresados para formar parte de la dieta del ‘primordial’. Finalmente y liberados por Gotho, el Dr. Tauchner, Frieda y Elke (Rossanna Yanni), conseguirán escapar con vida.

Rodada en parte en Viella, una población ubicada en pleno Pirineo de Lleida que da totalmente el pego como población bávara, El jorobado de la Morgue incluye una de las mejores interpretaciones de Paul Naschy.

“Paul, Javier Aguirre, Manu Leguineche (qepd) y yo fundamos una productora, Janus Films y con ella realizamos cuatro películas, que vendimos antes de empezarlas. Una de ellas era El Jorobado de la Morgue, de la que recuerdo una anécdota muy graciosa. Estábamos rodando las escenas finales de la película, en unos alcantarillados de un pueblo de la sierra. Yo acababa de liberar a mi novia en la película, la bella y maravillosa Rosanna Yanni[3], que todo lo que tenía de guapa lo

El truculento cartel americano de El jorobado de la Morgue

El truculento cartel americano de El jorobado de la Morgue

tenía de hembrona. Es una mujer de alta talla y buen peso, y como estaba desmayada, tenía que correr con ella en brazos a través de aquel alcantarillado de aguas negras y malolientes. Yo era joven y fuerte (aunque no tanto como Paul) y durante los ensayos no tuve problema, porque ella se agarraba a mi cuello y eso facilitaba mi acción. Pero cuando llegó la hora del rodaje y ella estaba desmayada, era un cuerpo muerto con el que yo ya no podía correr como en los ensayos. Se lo dije a Javier y entre las risas de todo el equipo, y sobre todo de Rosanna, improvisamos una carretilla sobre la cual, sin que se viera por cámara, yo apoyaba mis brazos, que sostenían a una Rosanna desmayada ¡¡Cómo pesaba la condenada!!”.

La película cuanta con algunas escenas remarcables, como la que demuestra la sangre fría que poseía la actriz María Elena Arpón, rodando cubierta de ratas; o aquella que levantó cierta leyenda de que se habían utilizado cadáveres reales en algunas tomas.

“Lo del cadáver de verdad yo no lo recuerdo. Pero no me extraña nada. Los de producción eran tan buenos que si necesitaban un cadáver y no lo encontraban, se cargaban al primero que pasara por allí. Es broma. Lo de las ratas de María Elena no eran ratas de verdad. Eran cobayas blancas de laboratorio teñidas de marrón, que dan el pego total”.

Por su parte, El gran amor del conde Drácula, el otro filme que rueda con Aguirre, cuenta con un gran reparto femenino: de nuevo Rosanna Yanni, Mirta Miller, Ingrid Garbo y como estrella internacional Haydée Politoff, que parece ser tuvo un serio accidente durante el rodaje. En el filme Imre Polvi, su personaje, era vampirizado y lucía prominentes colmillos, así como unas lentes de contacto que le daban un aspecto más siniestro, obra del equipo de maquilladores formado por Emilio Puyol y Carlos Moreno. El film contenía en su doble versión alguna escena picante protagonizada por Vic Winner e Ingrid Garbo, que interpretaba a Marlene, su novia. Imre es destruido por Drácula, personaje que encarna Paul Naschy, clavándole una estaca cuando ataca a Karen (Haydée Politoff), muchacha de la que el conde se ha enamorado y por la que terminará auto inmolándose.

¡Todos vampirizados!Con Mirta Miller e Ingrid Garbo en El gran amor del Conde Drácula

¡Todos vampirizados!Con Mirta Miller e Ingrid Garbo en El gran amor del Conde Drácula

“La verdad, no recuerdo nada en particular de esa película. Que rodamos en un palacete de la Alameda de Osuna. Que las actrices eran bellísimas. Que lo pasamos muy bien. Que Ingrid Garbo tenía un admirador del norte de España médico con el que se casó después. Por cierto, tuvimos un ayudante de producción (el que nos traía al rodaje las Coca-colas y los bocadillos) que se llamaba Enrique González Macho[4]

Las lentillas molestaban un poco, pero los colmillos en absoluto. De Emilio me acuerdo. Era genial y la pesadilla de Paul.

Del supuesto accidente de Haydeé no recuerdo nada. Ni siquiera de ella”.

En La rebelión de las muertas, Vic Winner encarna al doctor en psiquiatría Lawrence Radcliffe, escéptico amigo de la protagonista Elvire (Romy) a la que rescatará de las garras de una satánica secta, no sin antes ser capturado y estar ambos a punto de morir en manos de Elsie (interpretada por una joven María Kosty) que es abatida por la policía tras desvelar a los prisioneros sus aviesas intenciones: “Os mataré a ti y a ese estúpido entrometido de Lawrence. Luego me serviréis de zombies porque mi misión es crear un imperio ¡Un imperio de muertos que sojuzgarán a los vivos!”

El actor apenas recuerda nada de esta película, su última colaboración con Paul Naschy y última también con Profilmes, pero sí de su director:

“Lo único que recuerdo es lo buena persona y buen director que era Klimosvsky y lo bella que era su esposa”.

En La rebelión de las muertas, junto a Romy, Mirta Miller y Paul Naschy, que interpreta el doble papel de Krisna / Kantaka.

En La rebelión de las muertas, junto a Romy, Mirta Miller y Paul Naschy, que interpreta el doble papel de Krisna / Kantaka.

Se cierra así su breve etapa en Profilmes, que constó de dos cintas ya que aunque hay filmografías del actor que incluyen Tarzán y el misterio de la selva, dirigida por Miguel Iglesias Bonns en 1973, el actor no tuvo nada que ver con esa película.

Una vela para el diablo es el siguiente proyecto en el que participa Vic Winner. Pieza capital del cine de terror dirigida magistralmente por Eugenio Martín, contó con un excepcional reparto que incluía a Esperanza Roy y Aurora Bautista como Verónica y Marta, dos hermanas que regentan un hostal en la Andalucía profunda. La llegada a su establecimiento de jóvenes turistas con actitudes liberales escandalizará a las frustradas hermanas, siendo el detonante de sus instintos homicidas. Entre las actrices que caerán bajo sus zarpas se encuentran Lone Fleming, Blanca Estrada, Loreta Tovar y, por poco, la inglesa Judy Geeson que interpreta a Laura Barkley, hermana de May, personaje interpretado por Loreta Tovar cuya búsqueda destapará los crímenes. En el filme Vic Winner interpreta a Eduardo, joven que ayudará a Laura y que morirá en manos de Marta.

Con Lone Fleming y Aurora Bautista en un fotocromo de Una vela para el diablo

Con Lone Fleming y Aurora Bautista en un fotocromo de Una vela para el diablo

Una vela para el diablo la hice después de rodar las cuatro que hice con Paul Naschy. Entre las actrices, que yo recuerde, como eran tan distintas entre sí, no hubo problemas.

Recuerdo que Esperanza era muy divertida. Aurora muy chapada a la antigua. Blanca Estrada casi mata de celos a su marido. Lone Fleming era encantadora. Tanto que creo que enamoró en aquella película a Eugenio y continúan juntos. Judy Geeson, la inglesa, que acababa de hacer Brannigan[5] con John Wayne, estuvo poco en el rodaje. Con ella tuve una escena de cama bastante cálida que luego no vi en la película. Nunca supe por qué la quitaron, si por montaje o por censura.

Rodamos en Grazalema, el pueblo donde más llueve de España. Un pueblo precioso con una gente entrañable. Eugenio Martín genial. Es un señor como director y como persona. Aprendí muchas cosas de él. Sobre todo cómo tratar a los actores y actrices. Guardo recuerdos muy gratos de él y de todo el equipo, sobre todo del malogrado Teo Escamilla, el cámara, con quien hice una gran amistad. La película fue seleccionada para el Festival de Cannes de aquel año y fue bastante bien en taquilla”.

Premiere en Madrid de El espanto surge de la tumba (de izq. a drcha. crítico no identificado, Carlos Aured, Paul Naschy, María José Cantudo, Helga Liné y Vic Winner.

Premiere en Madrid de El espanto surge de la tumba (de izq. a drcha. crítico no identificado, Carlos Aured, Paul Naschy, María José Cantudo, Helga Liné y Vic Winner.

La voz de Vic Winner, como era bastante habitual en aquella época, era doblada, concretamente por Juan Miguel Cuesta, voz habitual también de actores como Ian McKellen o Michael Caine. Pero para este filme, que se rodó directamente en inglés, fueron muy bien los conocimientos del idioma que poseía el actor.

La última película de terror en la que participó nuestro protagonista fue El espectro del terror. En ella realiza un pequeño papel como inspector de policía, coincidiendo en su reparto con, de nuevo, María Perschy, además de Sancho Gracia, María Dolores Tovar, hermana de Loreta Tovar, y el extraño actor Aramís Ney.

“Esta fue una película en la que ciertos cineastas colaboramos desinteresadamente para ayudar a Elorrieta. Yo ni siquiera la vi. Recuerdo que allí conocí, y nos hicimos amigos, a Sancho Gracia. Como los dos vivíamos en la avenida Nazaret, todas las mañanas de rodaje yo lo recogía en su casa y nos íbamos juntos en mi coche. Sí, recuerdo que encendía un cigarrillo tras otro. Y que era campechano y muy buen actor”.

Thespecterofterror1973Aunque este tipo de películas eran humildes, Víctor Alcázar recuerda que algunas tuvieron honores de estreno: “De algunas sí se hicieron galas. A los estrenos de Madrid y alguna capital de provincias, sí asistí”.

A pesar de que  muchas de estas películas han pasado a ser títulos de culto en países como Estados Unidos, Alemania o Inglaterra, donde han sido editadas y reeditadas en algunos casos de forma lujosa, Vic Winner duda de su valor en la actualidad e incluso no es consciente de la popularidad de estos filmes para el aficionado

“No. Hasta ahora no lo supe. En cuanto a si tienen un valor, económico claro. Artístico, no lo sé. Depende de los países y de los críticos. Como ya dije, las hacíamos y ya estaban vendidas. Normalmente, nos las compraban baratas ‘para todo el mundo’. Por eso se perdía el control de los derechos de reproducción. En cuanto a lo de la posteridad, a estas alturas me importa bien poco”.

Respecto al cine de terror actual en España opina que “En menor cantidad y con otro tipo de historias se sigue haciendo. Y bueno”. Aunque no es un género que le interese especialmente: “El terror gusta cuando eres joven y no lo has vivido. Cuando lo vives en la realidad diaria, deja de interesarte en el cine”.

ÚLTIMA ETAPA

Con Lina Morgan y Patty Shepard en el estreno de Una Monja y un Don Juan

Con Lina Morgan y Patty Shepard en el estreno de Una Monja y un Don Juan

Retomamos la carrera de Vic Winner, que tras las películas de terror, a las que por desgracia no volverá, vuelve a ser Víctor Alcázar y colabora en comedias como Una monja y un Don Juan (Mariano Ozores, 1973) con Lina Morgan, José Sazatornil y Tina Sainz; Cinco almohadas para una noche (Pedro Lazaga, 1974) con Sara Montiel, Craig Hill, Manuel Zarzo y Manuel Tejada; y Cuando Conchita se escapa… no hay tocatta (Luis María Delgado, 1976) junto a María Luisa San José, Carmen Platero y Bárbara Rey. Es en esta etapa cuando hace también sus primeros pinitos como guionista

“Mi experiencia en Una Monja y un Don Juan fue doblemente buena: por una parte aprendí de Mariano Ozores que un director de fotografía rápido abarata los rodajes una barbaridad; y la otra, que rodearse de buenos cómicos hace que el rodaje de las películas transcurran en un ambiente de fiesta permanente. Nunca me he reído más en mi vida que durante ese rodaje. En particular, la hora de comer parecía un bautizo o una boda. Todavía me estoy riendo con los chistes de Sazatornil o de Pedro Valentín o de Emilio Laguna. Son únicos como cómicos, como actores y como compañeros. En cuanto a lo de guionista, es verdad, yo hice la primera adaptación de la novela Reportero de sucesos[6], del periodista Valdeón (jefe de redacción de aquel hontanar de buenos periodistas que fue el diario Pueblo, independientemente de su ideario político). Luego metieron la mano otros guionistas, entre ellos el mismo director, Luis María Delgado, (QEPD) que era un ‘cachondo’. Recuerdo una anécdota de esa película. Hay una escena de cama entre María Luisa San José y yo en la que, como había química entre nosotros, estábamos los dos tan ‘metidos’ en el papel que no oímos cuando Luis María dijo ‘corten’ y seguíamos besándonos y abrazándonos. Entre las risotadas correspondientes, Luis María tuvo que acercarse a la cama y separarnos materialmente gritando ‘¡ya está bien, coño!’  María Luisa es una gran actriz, una bellísima persona y estaba como un tren… y lo sigue estando, porque no hace mucho la vi por televisión y los años no han pasado por ella. La película no está mal, pero el título es tan horroroso y me gustó tan poco que dejé de hablarle al Productor Ejecutivo que se lo puso, que era mi amigo y dejó de

Con Sara Montiel en Cinco almohadas para

Con Sara Montiel en Cinco almohadas para una noche

serlo desde entonces. Ah, me dejaba atrás Cinco almohadas para una noche. El primer día de rodaje, mientras me maquillaban, entró una señora—que no conocía—y se sentó en el sillón de al lado para que la maquillaran. Cuando se levantó del sillón…¡¡Era Sara Montiel!! La Sara era mucha Sara y había aprendido mucho en Hollywood de su marido Anthony Mann. Recuerdo que cuando entramos en el Salón del Palacio de Aranjuez, donde íbamos a rodar mi primera escena con ella, lo primero que hizo antes de saludar al bueno de Pedro Lazaga fue señalar y gritar ‘A aquel foco ponedle una gasa. Y a aquel. Y al que está al lado’. El jefe de los eléctricos saltó como una bala. ¡Menuda era Doña Sara! En el plató la que mandaba era ella. Sin embargo, mientras no rodábamos, pues éramos ella y yo solos. Le salía Antonia la Manchega, la verdadera mujer, la que se sentaba en el sillón de maquillaje para que la convirtieran en La Sara. Me contó la de veces que había ido a Sevilla a visitar en el Hospital de El Tomillar al hermano que tenía allí, donde murió de tuberculosis, y al que quería entrañablemente.

Que en paz descansen los eléctricos del Cielo, porque ella no se quedará quieta ni un segundo…”

Después de participar en una supuesta coproducción hispano-alemana, Erdbeben in Chili (1975), tan solo rueda El avispero (Ramón Barco, 1976) acreditado como Víctor Winner y con la que termina, por el momento, su carrera como actor.

47085663“Ni se rodó en Chile ni fue una coproducción de verdad, sino de pacotilla de las de entonces. Lo que sucedió en verdad fue lo siguiente: A una alemana loca que trabajaba en la televisión alemana le dieron una subvención en Alemania para realizar una TV movie del cuento del mismo título del poeta alemán del romanticismo Heinrich von Kleist, que como buen romántico se suicidó. Como la directora alemana quería hacer una película para la pantalla grande, se presentó en Madrid con su amigo y director de fotografía y la ‘pasta’ en marcos, que cambiados sumaron unos cuantos millones de pesetas. Se buscó un productor español -que no recuerdo- para que le diera el “service”, y a quien le entregó la ‘pasta’. Ese productor se encargó de organizar la producción en Madrid, para que pareciera Chile (¿?) y la legalizó en el Ministerio como una coproducción -en aquella época el tener coproducciones con productoras extranjeras te daba derechos de importar películas -, donde él, que yo sepa, no puso un duro, sino que se pagó todo con dinero alemán. La historia iba sobre el preceptor mestizo de una jovencita blanca, a quien deja embarazada. La familia prócer de ella la mete en un convento, y durante uno de esos terremotos que hay en Chile todos los días, la joven se escapa del convento y da a luz en plena naturaleza -como debe ser para los románticos, que eran los ecologistas de entonces-, creo que en un riachuelo. A mí me escogió la directora porque vio un retrato mío en la fachada del Cine Gran Vía, donde yo aparecía en gran tamaño como el indio Lautaro en el estreno de la Araucana, que fue por aquella fecha. Esa película, o lo que fuera, que vi no hace mucho en video y que creo no llegó a las pantallas de los cines, es quizás donde peor lo pasé. La directora ni siquiera hablaba inglés, sino que daba sus instrucciones en alemán, que el ayudante de dirección nos traducía como podía. Total un desastre. Un día me enteré que la directora dio por finalizado el rodaje y se despidió a la francesa. Y no sé más. En cuanto a El Avispero, del malogrado Ramón Barco (qepd)[7], recuerdo que mi pareja era una catalana muy guapa y muy buena actriz, Marta May, que en una escena me introduce en la boca, mientras duermo, unas abejas para que, al picarme, la garganta 46567046se me inflame y yo muera. Lógicamente a las abejas yo mismo, sin delegar en nadie, les quité el aguijón y las guardé en un bote que guardé en mi bolsillo hasta el momento del rodaje. En la película intervino también Junior (qepd) y no estaba mal, pero no tuvo una buena distribución.

En cuanto a por qué dejé de actuar. Fue una mañana. Mi mujer me despierta porque tengo una llamada de mi representante, Butragueño. Me pongo al teléfono y me dice:’Víctor pásate por mi despacho que tengo un guión para ti’. Yo le contesté ‘No, no voy a actuar más’.’¿Pero qué dices?’. ‘Lo que oyes’.

Y hasta hoy. Supongo que se me habría llenado ya el hueco narcisista que tendría, digo yo”.

Pero Vic Winner no abandona el cine. En 1978 dirige su primera película, cuyo guión también escribe, El terrorista, en coproducción con Venezuela. El filme, planteado en plena transición española, narra los preparativos de un atentado contra el presidente Adolfo Suárez. Un tema un tanto arriesgado de rodar en aquella época.

“No, yo no tuve problemas, nadie me amenazó. Lo que sí tuvo la película una mala distribución en España. Ya las ‘majors’ norteamericanas comenzaban a imponer sus criterios a los exhibidores”.

Nueve años después, en 1987, escribe y dirige Los invitados, para su propia productora, Víctor Barrera P.C., película que narra el crimen de los Galindos y con la 12774581que fue invitado a acudir al Festival de Sitges. El filme cuenta con un variopinto reparto compuesto por Amparo Muñoz, Sonia Martínez, Lola Flores, Pedro Reyes y Pablo Carbonell, entre otros.

“El rodaje, a pesar de llevarse a cabo en la Vega de Carmona en septiembre a 50 grados al sol, no tuvo problemas. Y en su estreno fue un éxito de crítica y de público (¡Claro, la distribuía la Warner Bros.¡). Fue candidata a los Goya y Declarada de Especial Calidad por el Ministerio de Educación. En ella debutaron Pablo Carbonell, Pedro Reyes (qepd) y Sonia Martínez (qepd) y recuerdo de ella algo surrealista. Resulta que las plantas de marihuana que usamos en la película no eran de marihuana droga, sino de marihuana cáñamo. Para suelas de alpargatas. Y a pesar de ello la Guardia Civil nos obligó, al terminar el rodaje con las plantas, a hacer una pira, rociarlas de gasolina y quemarlas. Ante mi extrañeza, pues no era droga, me contestaron: ‘Es para evitar que alguien las venda y pueda estafar a los compradores’.

¡Eso es una guardia civil preocupada por los consumidores!”

Al año siguiente se estrena Contra la pared, escrita y producida por él y dirigida por Bernardo Fernández.

“Esa película, que se rodó con una cámara de 16 mm. de mi propiedad y con el dinero que me dieron por una sortija con un brillante que me traje de Venezuela, y por la que me dieron 600.000 pesetas, en realidad fue rodada en 1968. Lo que ocurrió fue que, al rodarla con un guión que nos había prohibido la censura, luego no autorizaron la película hasta que llegó la democracia y Pilar Miró a la dirección de Cinematografía. Demasiado tarde. La película ya no tenía ninguna vigencia. En ella debutó mucha gente, entre ellos el inolvidable Antonio Gamero, que hacía de mi compañero en la película, y Manolo Gutiérrez Aragón, que hacía de verdugo. El Jefe de producción fue el luego gran director, José Luis García Sánchez. Y mis hijas intervinieron de niñas en la película. Por cierto, y como algo curioso, una de ellas, Gracia, la mayor, que entonces tendría unos 10 años, hoy en día vive en Miami casada con un guionista californiano, es Vicepresidenta Senior del Grupo Comcast[8] de los Estudios Universal de Estados Unidos”

Amar_y_morir_en_Sevilla_Don_Juan_Tenorio-985504423-largeEn 2001 dirige, ya como Víctor Barrera, Amar y morir en Sevilla (Don Juan Tenorio), una adaptación escrita por Aitor Aguirre del clásico que realizó con su nueva productora, Gamiani, sin ningún tipo de apoyo público y con los mejores actores andaluces del momento, como María Alfonsa Rosso, Paco León, José Luis García Pérez, Ana Ruiz o Cuca Escribano.

“Don Juan es la única película que no ha recuperado su costo, y sin embargo es la que más me gusta y de la que me siento más orgulloso. Fue seleccionada en 14 Festivales, incluido el Festival de Festivales de San Petersburgo y ganó tres premios: la Garza de Oro de Miami, el premio Uninci en Burgos y el de Mejor Adaptación en Varna (Bulgaria). Hay quien dice que a la gente no le gusta el verso ¡Qué le vamos a hacer¡ Allá ellos, es su problema”.

Y Víctor Barrera (o Vic Winner o Víctor Alcázar, pues todos son él) sigue sin desvincularse del cine. Entre algunos proyectos que de momento no han podido ser, figura la adaptación al cine de Gamiani, una novela de Alfred de Musset, y coproducir, con dirección de Cecilia Bartolomé, El silencio de las sirenas. Proyectos que no han salido de momento adelante, pero que no han impedido que continúe en la brecha realizando cortometrajes con las ventajas que ofrecen los avances técnicos.

“La técnica ha hecho cambiar todo. Pero desde luego la facilidad de hacer cine que hay ahora no la ha habido nunca. Acabo de hacer un corto que se llama La cuñadita donde todos: actores, actrices y técnicos hemos colaborado desinteresadamente. Es una película de función social para las ONG antisida, y espero que sea el corto del año”.

Escritor también, ha publicado varios libros:  El Cine en Venezuela  (Arte Hispanoamericana, 1975), Qué es una obra de Arte (Al-Andalus, 1990) y El Mono Infeliz. Un Nuevo Humanismo (Al-Andalus, 1993). En 2002 publica la novela Un tigre en el Jardín (Al- Andalus) y, por último, Conticinio, su última novela, editada en 2003.

Académico de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, Víctor Barrera ha recibido, en reconocimiento a su dilatada trayectoria dedicada al cine andaluz, el Premio Asecan de Honor 2015.

“Me otorgaron el premio y estoy muy agradecido a mis compañeros. Lo que hace que quiera seguir rodando es que rodar y crear te hace vivir, y a mis años, eso es mucho.

El cine que hice lo hice por placer. Me pagaron por divertirme. Aquella etapa la veo muy lejana y la recuerdo con nostalgia. Pero lo único importante de la vida es el presente. El pasado ya no cuenta, porque pasó, y el futuro no cuenta porque no existe. Así que lo único válido para mí ahora es mi familia, (mi mujer, mis cinco hijos y mis ocho nietos) que es LO ÚNICO que es pasado, presente y futuro a la vez”.

Desde Proyecto Naschy agradecemos encarecidamente la amabilidad y la paciencia que ha tenido con nosotros Víctor Barrera, ya no solo respondiendo a nuestras numerosas preguntas, también cediéndonos todas estas imágenes, muchas de ellas inéditas, que en su totalidad (exceptuando carteles), pertenecen al archivo personal del actor y director. De nuevo, muchísimas gracias.  

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[1] Aunque también participó en ese título de Juan Xiol, la otra cinta de Vitto Albertini en la que participó Vic Winner fue seguramente Supercolpo da 7 miliardi, único filme que nos consta dirigió ese mismo año Albertini.
[2] Todavía en activo, este actor de prologadísima carrera ha participado en muchas cintas italianas de género, entre ellas las terroríficas Miedo en la ciudad de los muertos vivientes (Paura nella città dei morti viventi, Lucio Fulci, 1980) y Caníbal Feroz (Cannibal Ferox, Umberto Lenzi, 1981).
[3] Aquí Víctor ha cometido una confusión, pues el papel de su novia lo realiza la también bella y maravillosa Maria Perschy, aunque a Rosanna Yanni, tal y como recuerda, la rescata y lleva en brazos durante el desenlace del filme.
[4] Tras realizar diversas tareas en el mundo del cine, González Macho se estableció como exitoso productor en los años noventa, teniendo en su haber cintas como Flores de otro mundo (1999) o Te doy mis ojos (2003) de Iciar Bollaín, entre muchas otras.
[5] Brannigan (Douglas Hickox, 1975). El dato no acaba de cuadrar mucho. Según filmografías, la actriz había interpretado poco antes Holocausto radioactivo (Doomwatch) un film de ciencia ficción dirigido por Peter Sasdy y Miedo en la noche (Fear in the Night) un film Hammer dirigido por Jimmy Sangster. Todavía en activo, la actriz parece agradar a Rod Zombi, pues participó en The Lords of Salem (2012) y en la próxima cinta del realizador, 31 (2016)
[6] Que se adaptó al cine con el título ‘Cuando Conchita se escapa, no hay tocatta’ (Luis María Delgado, 1976) interpretada por Víctor Alcázar, María Luisa San José, Bárbara Rey y Máximo Valverde, entre otros.
[7] Tal y como comenta José Luis Salvador Estébenez en su artículo sobre otro de los filmes del director, Todos los gritos del silencio, publicado en su estupenda web La abadía de Berzano, Ramón Barco, de origen cubano, tuvo una accidentada vida personal que repercutió en su carrera. Rodó tan solo tres películas y su final fue un tanto bizarro: su cadáver fue hallado en el metro de Nueva York en avanzado estado de descomposición sin que se aclararan nunca las causas de su muerte. https://cerebrin.wordpress.com/2010/11/05/todos-los-gritos-del-silencio/
[8] Comcast Corporation es la mayor compañía proveedora de servicios televisivos por cable más grande del mundo, es la mayor proveedora de servicio de Internet banda ancha y líneas telefónicas digitales en la mayor parte del área en el que ofrece sus servicios.

 

El retorno del hombre lobo: El retorno de Waldemar Daninsky

30 noviembre 2016 Deja un comentario

“En El retorno del hombre lobo están las coordenadas , todas ellas, de mi propia vida, plasmadas en piezas que, si se analizan, encajan: el claustrofóbico castillo, las tumbas góticas, los amores sin futuro, las amenazas de los no muertos, la marginación de alguien condenado porque es distinto y la muerte, que lo impregna todo. Todos estos elementos forman mi personalidad y mi obra.”[1]

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Tras adquirir bagaje dirigiendo seis películas y asegurarse de disponer de medios y control absoluto sobre su obra, Paul Naschy por fin se anima a dirigir su primera película sobre su más popular creación, el licántropo Waldemar Daninsky. Y lo hace en un momento en el que dispone de total libertad para hacerlo, ya que gracias a un acuerdo de preventa cerrada con Japón, puede rodarla con su propia productora, Dálmata Films, fundada junto a Julia Saly, Augusto Boué y el japonés Masurao Takeda y con la que ya ha coproducido con Japón El carnaval de las bestias (1980) y Howaito Rabu (1979), filme para el mercado japonés en el que Naschy ejerció exclusivamente labores de producción.

En un principio el director piensa en realizar una secuela de La maldición de la bestia, anterior cinta de la serie protagonizada por el licántropo rodada en 1975 por Miguel Iglesias Bonns con guión, como es habitual, del propio Naschy y que, al contrario que todas las demás películas de la saga, tenía un final feliz con Waldemar curado de su maldición. Pero El asesino de la luna llena, que es como se piensa titular esta secuela, no se rueda, optándose por realizar un inconfeso remake de La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971) al que se le añaden diversos elementos de otros títulos de la saga.

Waldemar Daninsky con la máscara de la ignominia a punto de ser apuñalado con la cruz de Mayenza

Waldemar Daninsky con la máscara de la ignominia a punto de ser ejecutado con la cruz de Mayenza

La acción se inicia en Hungría en el siglo XVI, donde es juzgada la Condesa Erzebeth Wandessa Bathory[2] acusada de beber la sangre de sus víctimas para conservar su juventud. También se enfrentan con la justicia sus cómplices, entre ellos el licántropo Waldemar Daninsky. Declarados culpables son condenados y mientras la Condesa será emparedada de por vida en su cuarto, Waldermar será apuñalado con una cruz forjada con la plata del cáliz de Mayenza. La acción pasa a la actualidad donde tres estudiantes, Karen (Azucena Hernández), Bárbara (Pilar Alcón) y Erika (Silvia Aguilar) viajan a los Cárpatos en busca del lugar donde fue enterrada la Condesa maldita. Lo que no saben sus compañeras es que Erika quiere resucitarla con ayuda de un medallón que ha sustraído a su profesor (Narciso Ibáñez Menta), tras asesinarle.

Póster español del film.

Póster español del film.

Este es el punto de partida de El retorno del hombre lobo, casi un compendio mejorado de varios filmes de la saga extrayendo de La noche de Walpurgis la mayor parte de la trama: en ambas historias un Waldemar revivido y desterrado en un caserón salva del peligro y acoge a unas jóvenes estudiantes, se enamora de una de ellas y se enfrenta como licántropo con la condesa sangrienta, vuelta a la vida como vampira. Una vez destruido el mal, la joven de la que se ha enamorado tendrá que liberarlo de la maldición hundiendo la cruz de Mayenza en su pecho.

Pero el argumento también posee puntos en común con otros filmes: así a bote pronto el inicio en pretérito en Hungría, con ejecución de Bathory (encarnada entonces por María Silva), pudo verse en El retorno de Walpurgis (Carlos Aured, 1973); la ejecución de  los brujos, con maldición y promesa de volver de por medio, nos la hicieron también Alaric de Marnac y Mabille de Lancré en El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1973); otros forasteros fueron atacados por bandidos en la carretera de Baliavasta en Dr. Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1972), donde la joven superviviente fue  rescatada por Waldemar, al igual que en este filme, de ser violada y asesinada.

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El retorno del hombre lobo mantiene también constantes con el cine de terror clásico, del que Paul Naschy era un gran entusiasta. Baliavasta es un lugar anclado en el siglo XIX y situado en la misma Europa que nos mostraba los filmes de Universal. Habitada por supersticiosos lugareños que fuman en pipa, visten ropas autóctonas y se reúnen en la acogedora taberna, donde el espantado dueño no deja de recomendar a los forasteros no frecuentar ciertos lugares de noche. Quizás por ello no parece extrañar a las tres jóvenes la forma de vestir que tiene el revivido Waldemar, a la usanza de un caballero del siglo XVI. Otra presencia familiar en las cintas clásicas era la del criado o ayudante deforme o jorobado, personaje recurrente tanto en las películas Universal como Hammer, que no olvidemos en principio adaptaron, con su propia idiosincrasia,  los filmes americanos. En El retorno del hombre lobo este personaje, habitual también en el cine de Naschy, recae en Beatriz Elorrieta[3], que encarna a la fiel sirvienta de Waldemar, Mircaya, con su bello rostro sepultado tras unas capas de látex.

Pilar Alcón como una de las atractivas vampiras de El retorno del hombre lobo

Pilar Alcón como una de las atractivas vampiras de El retorno del hombre lobo

Más iconográficas y particulares resultaron algunas escenas incluidas en El retorno del hombre lobo. Tanto que pueden calificarse como homenajes: la máscara que le ponen a Waldemar antes de ejecutarlo nos recuerda inevitablemente a La máscara del demonio (La Maschera del Demonio, Mario Bava, 1960), y la forma de resucitar a la Condesa Bathory con  el cuerpo de Bárbara suspendido sobre el sarcófago, para que al degollarla caiga la sangre sobre los restos de la bruja, es similar a la de la resurrección de Drácula príncipe de las tinieblas (Dracula: Prince of Darkness, Terence Fisher, 1966).

Quizá sea acertado pensar que todas estas referencias (propias y ajenas) forman parte del ideario de Jacinto Molina, responsable de todos los guiones de las películas protagonizadas por su licántropo, y cuya posible intención al escribir y rodar El retorno del  hombre lobo, sea la de poder hacer, por fin, su película definitiva sobre Waldemar Daninsky, un objetivo para muchos conseguido.

Rodada en el verano de 1980 en familiares localizaciones de Talamanca del Jarama, así como en los castillos de Villafranca del Castillo (Madrid) y Belmonte (Cuenca), además de otros lugares de Madrid como Navacerrada y Valdepiélagos, brilla especialmente en El retorno del  hombre lobo la fotografía de Alejandro Ulloa, elogiada unánimemente, que sigue fielmente las indicaciones que Naschy tenía en mente:

La fotografía de Alejandro Ulloa, tiene una textura quemada, como de pergamino antiguo; para lograr este efecto, estuvimos en el Prado estudiando a Brueghel (…) Tenía muy claro que el tono de la película tenía que ser gótico, pero por elementales problemas de presupuesto tenía que ambientarla en la actualidad. Así que opté por hacer la película en la época actual, pero aislando a Waldemar en un castillo, lo que me permitió conservar el decorado y el vestuario medievales. (…) Solo me arrepiento de haber empleado en más ocasiones de las debidas el zoom; pero se trataba de un  recurso muy de la época que entonces a todos nos parecía pintiparado[4]

Fotocromo que muestra la atmosférica iluminación y los colores predominantes en el film.

Fotocromo que muestra la atmosférica iluminación y los colores predominantes en el film.

La resurrección de los espectros y la aparición de las vampiras entre brumas y a cámara lenta (inspirado por Klimovsky) resultan muy efectivas. Sobre todo con ese acompañamiento de coral fantasmal. Según Ángel Agudo, para la banda sonora Naschy contacta con Ennio Morricone, que le vende una base musical que luego el cineasta trabaja con dos músicos españoles. Pero también hay música enlatada de Guido y Maurizio de Angelis y Stelvio Cipriani seleccionada por el propio director en los archivos de CAM, ediciones musicales.

Diseños dibujados por Jacinto Molina para el maquillaje en El retorno del hombre lobo

Diseños dibujados por Jacinto Molina para el maquillaje en El retorno del hombre lobo

En otros aspectos técnicos, como productor figura, junto a Julia Saly, un viejo conocido del director, Modesto Pérez Redondo, al que Naschy conocía desde La noche de Walpurgis y los tiempos de Profilmes. Del montaje se encargó Pedro del Rey,  y del vestuario León Revuelta, que también lo habían hecho en recientes cintas de Naschy como Los Cántabros (1980) y El carnaval de las bestias (1980), ambas de Jacinto Molina.

En la parte artística Naschy recurrió a experimentados actores que conocía por otros rodajes, varios de ellos presentes en El carnaval de las bestias, su película anterior, como Julia Saly, Azucena Hernández, Silvia Aguilar, Rafael Hernández, Pepe Ruiz, Ricardo Palacios, Tito García, Manuel Pereiro, Ramón Centenero, Alexia Loreto y José Thelman. Contando con el veterano Narciso Ibáñez Menta para un pequeño papel, al igual que con David Rocha, que se incorporó al rodaje porque “Jacinto me llamo una mañana y me pidió que le hiciera un papel por la tarde, porque falló el actor que iba a hacerlo y por supuesto que allí estuve. También recuerdo algo de una escena que hice junto a Pilar Halcón[5]. Precisamente la escultural actriz, que debutaba en el cine con este film, recordaba el buen ambiente que hubo durante el rodaje y como se hizo una de sus escenas, aquella en la que es degollada cabeza abajo para, con su sangre,  revivir a la condesa Bathory:

“La noche del hombre lobo era el titulo del guión que me dieron para estudiar. La primera escena que rodé creo que fue en la que me colgaron. Y… ¡vaya tela! Nueva en el rodaje y me dejé hacer ¡Casi me quedo sin pies! Me pusieron una atadura en los tobillos para colgarme boca abajo e hicieron mal la sujeción y me dolía terriblemente. Como yo no quería que por mí cortasen la escena, aguanté como una jabata mucho rato ¡Y encima los demás se equivocaban mucho! (risas). Cuando me descolgaron se echaron las manos a la cabeza de como tenía los tobillos. ¡Qué malos los de atrezzo o quien cñ  hiciese la atadura! “¿Quien cñ ha hecho esto tan mal?” gritaba Paul…”[6]

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Con Paul Naschy volvería a coincidir Pilar Alcón en Aquí huele a muerto (Álvaro Sáenz de Heredia, 1990). Lamentablemente esta sería la última colaboración de Azucena Hernández con el director. La actriz sevillana sufrió un trágico accidente de circulación en octubre de 1986 que truncó su carrera cinematográfica.

Julia Saly pone toda la carne en el asador para encarnar a la malvada condesa vampira, pero no consiguió hacernos olvidar a Patty Shepard. Como tampoco El retorno del hombre lobo, a pesar de su cuidada factura, consiguió que muchos de sus fans dejaran de mostrar preferencia por La noche de Walpurgis. Para Ángel Sala Fue una película algo anacrónica para la época, pero vista en la perspectiva de la saga Daninsky, se revela posiblemente como el mejor título de la misma, y uno de los mejores trabajos de su realizador, aunque no contenga la magia del filme de Klimovsky.”[7] Algo en lo que coincide Adolfo Camilo Díaz[8]

¿Cartel? ¿Diseño para video? en todo caso una variación del que no hemos podido averiguar procedencia.

¿Cartel? ¿Diseño para video? en todo caso una variación del que no hemos podido averiguar procedencia.

Por entonces los monstruos clásicos ya formaban parte de otra época y el público parecía haberles perdido el miedo. Lluis Bonet Mojica, que destaca que el filme está “realizado con esmero y cierta brillantez formal[9], también opina que  “Al guión le falta garra –y no es un chiste fácil, tratándose del hombre lobo-, o tal vez ocurra que los mitos clásicos del terror ya no infunden ningún temor en una época en la que el pánico cotidiano tiene aspectos nada fantásticos.”Conviene no olvidar también que la más cuidada entrega de la saga de Waldemar Daninsky, a pesar de que contenía uno de los más elaborados maquillajes de hombre lobo realizado hasta la fecha, llegaba en un momento en el que las carteleras nos mostraban  unos licántropos muy diferentes al de Naschy, pues el mismo año que se estrenaba El retorno del hombre lobo, llegaban a las pantallas Un hombre lobo americano en Londres (An American Werewolf in London, John Landis) y  Aullidos (The Howling, Joe Dante), películas que revolucionaron el concepto del licántropo

Cartel del último filme estrenado en cines de Paul Naschy

Cartel del último filme  de Paul Naschy estrenado en los cines norteamericanos

despojándolo de la humanidad que caracterizaba a Waldemar Daninsky, mostrando además unas transformaciones como nunca antes se habían visto en el cine. Lo que no fue  óbice para que Joe Dante incluyera en su película un reconocimiento hacia la labor de Naschy bautizando como Jack Molina a uno de los personajes. Y precisamente Jack Molina es el nombre que pusieron en el cartel americano de El retorno del hombre lobo cuando como The Craving, se estrenó  fugazmente en 1985 en  los cines norteamericanos de la mano de Film Concept Group con cerca de tres minutos de película cortados, la mayoría pertenecientes a una escena ‘cómica’ protagonizada por Pepe Ruiz. The Craving también fue la última película de Naschy estrenada en salas cinematográficas estadounidenses.

Los años han pasado y el film ha despertado pasiones encontradas. Donde unos ven virtudes: “(…) universo de goticismo lúgubre nunca igualado en la cinematografía española. (…) Un portentoso alarde técnico en el que nada chirría.”[10] “(…) una de las cumbres del fantaterror mundial y una obra de culto para el verdadero aficionado.”[11] Otros ven defectos: “(…) abundancia de zooms, montaje descuidado, música enlatada y hortera en el mayor de los casos (…) interpretaciones mediocres y guión deslavazado.[12]  “Calamitosa planificación, destartalada banda sonora, evidentes fallos de raccord.[13]

Pero Paul Naschy, que tiene este filme como favorito dentro de la saga del licántropo junto con el posterior La bestia y la espada mágica (Jacinto Molina, 1983), tuvo claro que consiguió el objetivo que buscaba: “En ella pude reflejar mi carácter y mis obsesiones, así como mi concepto de cine fantástico, con absoluta libertad.”[14]

Pilar Alcón y Silvia Aguilar, huéspedes de Paul Naschy.

Pilar Alcón y Silvia Aguilar, huéspedes de Paul Naschy.

Lamentablemente la película no consigue rentabilizar la inversión, lo que motiva el cierre de Dálmata Films. Naschy no tarda en abrir una nueva productora, Acónito Films, con la que abordará nuevas películas: Latidos de pánico[15] (1983), La bestia y la espada mágica (1983), Mi amigo el vagabundo (1984), El último kamikaze (1984) y Operación Mantis (1985), que será la más costosa y que causará la ruina de la productora, empañando la relación que Naschy mantenía con los productores japoneses.

Tras la debacle de Acónito, Julia Saly se retiró del cine y se dice que tiene un restaurante en algún lugar de España. En 1987 murió Takeda, el socio japonés de la compañía, que continuaba incansablemente buscando financiación japonesa para los filmes de su amigo.

Por su parte Paul Naschy atravesó una mala temporada (que analizamos en este artículo) de la que afortunadamente fue resurgiendo poco a poco gracias, en parte, a los homenajes y rodajes que tuvo en el extranjero y al reconocimiento de su labor por parte  de las nuevas generaciones de amantes del cine.

waldemardaninsky_01gEn 2007 el argumento y la estética de El retorno del hombre lobo, fueron adaptados con éxito en el cómic Waldemar Daninsky por Javier Trujillo y el propio Naschy, lo que llevó al veterano actor a realizar diversas presentaciones personales, como la que tuvo lugar en el Salón del Cómic de Barcelona en 2009, donde coincidió con otro invitado de excepción, Ray Harryhausen, al igual que Naschy, un mito del cine fantástico.

Escudo que luce Waldemar Daninsky en su pecho (Propiedad de Ángel Gómez Rivero)

Escudo que luce Waldemar Daninsky en su pecho (Propiedad de Ángel Gómez Rivero)

[1] Naschy, P.: Memorias de un hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 1997. Pág. 129-131
[2] Noble húngara (1560-1614) obsesionada con la belleza a la que se le atribuyen 630 muertes de jóvenes, a las que desangraba para bañarse en su sangre. También se dice que todo fue una invención de sus enemigos para buscar su perdición y muerte. Fue juzgada y emparedada de por vida en su cuarto.
[3] Beatriz Elorrieta es hija del director José María Elorrieta y hermana de Javier Elorrieta. Inició su carrera con el nombre de Beatriz Lacy y dentro del cine de terror ha participado en Necrophagus (Miguel Madrid, 1971) y La llamada del vampiro (José María Elorrieta, 1972), volviendo a coincidir con Paul Naschy en Mi amigo el vagabundo (Jacinto Molina, 1984).
[4] Prada, J. M. de: ‘El ciclo de Waldemar Daninsky’. La marca del hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 2003. Pág. 133
[5] Declaración de David Rocha al autor de este artículo.
[6] Benítez, C.: ‘De El retorno del hombre lobo a Conan el Bárbaro, pasando por otros rodajes’ Proyecto Naschy, Barcelona, 2012.
https://proyectonaschy.wordpress.com/2012/07/04/pilar-alcon-de-el-retorno-del-hombre-lobo-a-conan-el-barbaro-pasando-por-otros-rodajes/
[7] Sala, A.: Profanando el sueño de los muertos. Scifiworld, Pontevedra, 2010. Pág. 168.
[8] Camilo Díaz, A.: ‘Los ojos de Paul Naschy’. Fangoria Nº 18, Ed. Zinco, Barcelona, abril 1993. Pág. 65.
[9] Bonet Mojica, Ll. ‘El retorno del hombre lobo’ La Vanguardia, Barcelona, martes 21 de abril de 1981.
[10] Prada, J. M.: “El ciclo de Waldemar Daninsky” en La marca del hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 2003. Pág. 133.
[11] Alonso Barahona, F.: El cine fantástico y de terror en España” en Las tres caras del terror. Alberto Santos editor, Madrid, 2000. Pág. 198.
[12]  Aguilar, M.: “El retorno del hombre lobo” en Quatermass Nº 4-5, Bilbao, Otoño 2002. Pág. 108
[13] López, D. y Pizarro, D.: Silencios de Pánico, Tyrannosaurus Books, 2013. Pág. 279.
[14] Prada, J. M.: Ibídem.
[15] Donde el director recuperaba a Alaric De Marnac, protagonista de El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1973) y otra creación de Naschy, basada en esta ocasión en el personaje histórico Gilles de Rais (1405-1440), aristócrata francés que mato a centenares de niños y niñas en su corte formada por brujos, alquimistas y adoradores del diablo antes de ser juzgado y ajusticiado por sus atroces crímenes.
Figura de Waldemar Daninsky lanzada por Scifiworld en claro homenaje a la caracterización y vestuario del actor en El retorno del hombre lobo

Figura de Waldemar Daninsky lanzada por Scifiworld en claro homenaje a la caracterización y vestuario del actor en El retorno del hombre lobo

Categorías:FANTATERROR, Paul Naschy

El cine en zapatillas: La sonrisa del lobo

28 octubre 2016 Deja un comentario

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LA SONRISA DEL LOBO (Javier Perea, 2014) DVD Vial of Delicatessens

Duración: 47 min. Guión: Javier Perea Género: Documental Audio: DD 2.0 Castellano. Subtítulos: Inglés. Formato: 1:78:1 – 16:9.

Sinopsis: Un recorrido por las películas que Paul Naschy interpretó dentro de la piel del licántropo. Repleto de imágenes y curiosidades comentadas por el propio Naschy con la ciudad de Toledo como telón de fondo.

EXTRAS:

Introducción del realizador Javier Perea.

Cortometraje: The Vampyre de Alejandro Ballesteros y Antonio Curado, protagonizado por Paul Naschy como Lord Ruthven.

Presentación de The Vampire a cargo de Antonio Curado

Presentación y entrevista a Paul Naschy por la Orden del Toledo Oculto

"Oye ¿Y esta, cuando la sacais?

“Oye ¿Y esta, cuando la sacais?”

Desde que supe de la existencia del material que conforma el documental La sonrisa del lobo, casi se trató de un empecinamiento personal el verlo editado alguna vez en DVD. Me enteré de su existencia por ciertas fotos de rodaje. Más tarde Javier Perea, director del mismo y alma mater de Imagen Death, una veterana distribuidora y productora toledana de objetos y películas ‘brutales y de culto‘ comenzó a mover unos flyers que anunciaban la buena nueva sobre el documental, o al menos su intención de editarlo. Mala idea la de Javier, que se encontró conque cada año le preguntaba por el dichoso documental. Tan pesado debí haberme puesto que Javier me pasó un primer montaje previo, pidiéndome opinión sobre el mismo. Pensé que, con sus más y sus menos, el material era interesante: Paul Naschy repasando todas sus intervenciones como hombre lobo en la pantalla. Una a una y en el marco de pintorescos rincones de Toledo que ya por si solos despiertan la imaginación del espectador. Un material casi en bruto con algunas deficiencias de sonido, pero que mostraba a un Naschy 100% puro. Sin duda un metraje con muchas posibilidades, tal y como quedó demostrado cuando se proyectó en la edición de 2013 del Festival de Sitges.

A principios de 2014 realicé una entrevista (concretamente esta) a esa enorme mole de amistosa humanidad que es Javier Perea para preguntarle sobre su larga carrera al frente de Imagen Death, entrevista en la que naturalmente hablamos sobre La sonrisa del lobo que, por desgracia, permanecía todavía en dique seco.

Así que cuando Diego López, colaborador en el documental original, me comentó que estaba seleccionando imágenes de películas para incluirlas en el metraje del documental, clamé a los cielos porque La sonrisa del lobo parecía más cerca de hacerse realidad. Incluso nosotros colaboramos con alguna imagen (creo recordar que con el póster de Um Lobisomem na Amazônia).

Y ahora, por fin, lo tenemos disponible y en las mejores condiciones de la mano de Vial of Delicatessens, que ha tratado este documento con el cariño que merece, añadiendo unos extras íntimamente relacionados con el mismo que dan aún más valor a este DVD que es, tal y como indicamos en su carátula, imprescindible para los fans de Naschy y del Fantaterror la-sonrisa-del-lobo-frontal-v2español. Imprescindible porque La sonrisa del lobo es puro Naschy, con anécdotas y recuerdos de todos esos rodajes en los que se calzó la piel del lobo. Y también emocionante, porque ese es el sentimiento que trasmite Javier en la larga presentación que realiza de su documental. Por su sinceridad al rememorar tantos encuentros con Paul Naschy, con el que llegó a fraguar una buena amistad. Por ese homenaje en Toledo que no pudo ser. Emocionante también por los agradecidos recuerdos que comparte Antonio Curado sobre la gestación y rodaje del cortometraje The Vampire, que se incluye entre los extras de DVD y que está rodado en glorioso blanco y  negro en las calles de Toledo, con Naschy ofreciendo el que podría ser su mejor personaje vampírico. Y también emocionante por ver al propio Naschy disfrutar de una distendida entrevista realizada por dos componentes de la Orden del Toledo Oculto, jóvenes estudiosos de los temas ocultos, con especial referencia a su ciudad, que demuestran gran afición al cine fantástico y que realizan una entrevista al entrañable actor que termina siendo una conversación  en la que se le nota suelto y cómodo. Una charla durante la que Naschy no deja de hablar de proyectos nuevos, del futuro y de las increíbles localizaciones que le sugieren las calles de Toledo. Extras, como vemos, que no son puro relleno, que conforman un todo al estar tan estrechamente ralacionados, con Toledo como centro neurálgico y con Paul Naschy como protagonista.

Más información y pedidos: http://vialofdelicatessens.blogspot.com.es/

Vial of Delicatessens presenta el nuevo documental sobre Paul Naschy ‘La sonrisa del lobo’ y otros títulos en el Festival de Sitges

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La sonrisa del lobo, documental de Javier Perea sobre la vida fílmica de Waldemar Daninsky, el más popular personaje creado por Paul Naschy será presentado en l’Espai Fnac dentro del marco del festival de Sitges el día 9 de Octubre a las 12.00 horas, junto a otros interesante títulos que detallamos a continuación y que podrán adquirirse durante los días de festival.

PAUL NASCHY: LA SONRISA DEL LOBO (DVD)

la-sonrisa-del-lobo-frontal-v2En 1968 daba comienzo la unión entre Paul Naschy y su personaje más emblemático, Waldemar Daninsky. Desde entonces y hasta la actualidad, Paul y Waldemar siempre han estado unidos. 40 años después y de las garras de Daninsky, vamos a adentrarnos en la fantástica y misteriosa ciudad de Toledo, para revivir con Paul todas aquellas oscuras y terroríficas películas, y así poder vivir con él aventuras y desventuras en la sonrisa del lobo.

Un recorrido cronológico por las películas que el actor, director y guionista español Jacinto Molina, mundialmente conocido como Paul Naschy, interpretó dentro de la piel del hombre lobo. Un compendio de imágenes, detalles y curiosidades comentadas por el propio Paul Naschy, en el marco incomparable de la ciudad de Toledo, donde rodó alguno de sus títulos más representativos.

Audio: DD 2.0 Castellano. Subtítulos: Inglés. Formato: 1:78:1 – 16:9. 

EXTRAS:

– Introducción del realizador Javier Perea.

– Cortometraje: “The Vampyre” de Alejandro Ballesteros y Antonio Curado, Con Paul Naschy.

– Presentación de “The Vampire” a cargo de Antonio Curado

– Presentación y entrevista a Paul Naschy por la orden del Toledo Oculto

 

LOS MAESTROS TULLIDOS (DVD)

the-crippled-masters-frontalUno sin brazos, el otro sin piernas… ¡Pero suman más cojones que nadie!

Dos luchadores de Kung –Fu, Lee HoTang Tsu Chang, son traicionados por su lider, el sádico Lin Chen Kung. Al primero le cortan los brazos, y al segundo le inutilizan las piernas con ácido. Ambos consiguen sobrevivir, y son acogidos por un viejo maestro que los entrenará con el objetivo de vengarse del sanguinario villano.

Uno de los fenómenos del cine de artes marciales de los 70, Los Maestros Tullidos fue uno de los títulos favoritos de toda una generación de estadounidenses que asistían a las delirantes proyecciones Grindhouse en la calle 42 de Nueva York. Un film mítico en su género que, incomprensiblemente, nunca llegó a España, algo que remedia “Vial of Delicatessens” con la presente edición para la colección “Clásicos Bis“,  bien cargada de contenidos a cargo del Staff del blog  y el podcast  Aquí Vale Todo

Características: 1:85:1, 16:9.  Audio: DD 2.0, Versión doblada en Inglés. Subtítulos: Castellano.

EXTRAS:

– Audio comentario por parte del Staff de “Aquí Vale Todo” (Naxo Fiol, Víctor Olid y Aratz Juanes).

– Trailer de cine

– Secuencia alternativa de créditos.

– Reel de trailers de la calle 42.

– La calle 42, ayer y hoy

– Cortometrajes sobre deformes: “Gente Fat From The Hell is Back” de Víctor Olid. “Ande te metes, Mariví” de Naxo Fiol,

 

EL MONSTRUO DE DOS CABEZAS (DVD)

the-manster-frontalUn periodista estadounidense es enviado a Japón para entrevistar a un excéntrico científico local, que lleva a cabo extraños experimentos en su laboratorio en la montaña. Cuando el doctor se da cuenta de que el pobre corresponsal será un excelente sujeto para su próximo experimento, le inyecta un suero que le convertirá gradualmente en  un monstruo asesino con dos cabezas.

El Monstruo de dos cabezas (The Manster) es una de las coproducciones entre Estados Unidos y Japón surgidas en la era de la paranoia atómica y los Kaiju Eiga, en medio de una trama de pura Serie B Americana. Sam Raimi la homenajeó en  El Ejército de las Tinieblas, y es hoy un título de culto, pionero en su fusión de ciencia ficción y terror, que hasta ahora permanecía inédito en nuestro país.

Un nuevo título de la colección “Clásicos Bis”, que tiene a bien lanzar “Vial of Delicatessens”, en esta edición aderezada con  extras presentados por el staff del blog La Abadía de Berzano.

Características: 1:33:1, 16:9 pillarbox.  Audio: DD 2.0, Versión original en Inglés. Subtítulos: Castellano.

EXTRAS:

– Audio comentario por parte del Staff de “La Abadía de Berzano” (José Luis Savador Estébenez y José Manuel Romero).

– Trailer de cine

– Cortometrajes monstruosos: “El Ataque del pene mutante del espacio” de Dani Moreno, “Manster of Puppets” de JJS, “Tonto Larva” de Naxo Fiol y “Virus Cabrón Invade Alcorcón” de Víctor Olid.

 

BASKIN (DVD/Blu-ray)

baskin_frontal_dvdUna patrulla de policía recorre una olvidada zona de la Turquía rural. En plena noche y cuando se disponían a acabar su servicio, reciben una solicitud de refuerzos en una zona cercana. Cuando los agentes llegan al lugar se encuentran con algo aterrador: La celebración de una misa negra como puerta directa al infierno.

Baskin, dirigida por Can Evrenol, es una fantasía macabra donde lo onírico y lo siniestro de entremezclan para crear una atmósfera irrespirable y tétrica. Cuatro policías se verán envueltos en un rito satánico en los límites del infierno. Desde Turquía nos llega esta opera prima no apta para almas sensibles.

Vial of Delicatessens” se asocia con “La Aventura” para poner a vuestra disposición, Y EN VENTA EXCLUSIVA EN LA WEB, un título polémico que ha arrasado en su paso por festivales, y que está llamado a ser uno clásico modernos del cine extremo.

Características: Widescreen anamorfico: 2.35.1  Audio: Versión original en Turco. Subtítulos: Castellano.

EXTRAS:

– “Baskin”: El cortometraje original

– “Baskin” en Fantastic Fest

-“Baskin” en Sitges 2015.

– Entrevista a Can Evrenol en Sitges.

 

 http://vialofdelicatessens.blogspot.com

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El carnaval de las bestias: una de las propuestas más extrañas de Paul Naschy

13 septiembre 2016 Deja un comentario

A pesar de que a mediados de los años setenta comenzaba a decaer la producción de cine de terror en España, Paul Naschy no podía comenzar con mejor pie la década de los ochenta. En 1976 había dado por fin el salto a la dirección con la soberbia Inquisición y su alter ego, Jacinto Molina, había diversificado la 46656855temática de sus guiones adaptándose a los nuevos tiempos que estaba viviendo España tras la muerte de Franco. Abordó la política en El francotirador (Carlos Puerto, 1978), Comando Txikia: Muerte de un presidente (José Luis Madrid, 1976) o Madrid al desnudo (Jacinto Molina, 1979), no desechando otros temas de actualidad como el secuestro de Patty Hearts, que adaptó en Secuestro (León Klimovsky, 1976) o entrando en el mundo de los homosexuales y transexuales con El transexual (José Jara, 1977). Sus últimos filmes de esa década figuran, todavía hoy, entre los mejores que firmó nunca: El huerto del Francés (Jacinto Molina, 1978) y El caminante (Jacinto Molina, 1979). Películas que, pese a quien pese, definen a Naschy como autor.

Pero por si todo ello fuera poco, tras rodar Los Cántabros (Jacinto Molina, 1980), Paul Naschy entraría en los que él mismo definió como mejores años de su vida a nivel profesional. A través de la embajada japonesa la productora Hori Kikaku Seisaku  contacta con él ofreciéndole rodar diversos documentales culturales. También participará en series televisivas realizadas exclusivamente para el mercado japonés y fundará, junto a la actriz Julia Saly, Augusto Boué (que ya colaboró en la producción de Los Cántabros) y el japonés Masurao Takeda, la productora Dálmata Films, que coproducirá con Japón el siguiente filme de Paul Naschy, El carnaval de las bestias.

Bestias Humanas, otro de los nombres con el que se conoció el filme de Naschy

Bestias Humanas, otro de los nombres con el que se conoció el filme de Naschy

Conocida también como The Pig, Cannibal Killer y Human Beasts, El carnaval de las bestias pasa por ser una de las propuestas más extrañas del cine de Paul Naschy. Su historia, que se inicia en el lago Hakone a los pies del Fujiyama y finaliza en el madrileño Valle de Lozoya, narra los avatares de Bruno[1] (Paul Naschy), un asesino profesional que  es contratado por un grupo terrorista japonés al que acaba enfrentándose al fugarse con unos diamantes. La persecución culminará en España, en el chalet de don Simón (Lautaro Murúa) donde Bruno se refugiará. Don Simón vive alejado junto a sus hijas Mónica (Silvia Aguilar), Alicia (Azucena Hernández) y la criada Raquel (Roxana Dupré). Pero tras esa pacífica apariencia se oculta una  familia de caníbales para los que Bruno será el siguiente plato.

Con semejante premisa argumental no extraña que Adolfo Camilo Díaz la defina como “una película desquiciada y desquiciante de radical, no  podría ser de otra manera, culto.[2] Su guión guarda elementos en común con Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1974). En ambos el personaje interpretado por Naschy se refugia en una mansión habitada por jóvenes hermanas para las que terminará siendo objeto de deseo. Y al igual que en el film de Aured se acostará con todas pero se enamorará de una de ellas, aunque en el caso de El carnaval de las bestias, el argumento dará un giro inesperado y atípico en los guiones de Naschy, ofreciéndonos una estampa pesimista de la sociedad muy en consonancia con El caminante.

Pepe Ruiz atacado por los cerdos en la carátula de la guía internacional del filme.

Pepe Ruiz atacado por los cerdos en la portada de la guía internacional del filme.

La secuencia más popular del filme es sin duda la que muestra al actor Pepe Ruiz devorado por una piara de cerdos, una imagen en la que muchos vieron similitudes con otra de la novela (y película) Hannibal[3]. Esta escena fue rodada en la cuadra de La Cartuja de Talamanca del Jarama, mientras que el macabro festín-fiesta de disfraces, fue realizado en la bodega de esta localización, escenario de tantos y tantos filmes memorables[4]. Anécdotas al margen este “monumento al mal”, tal y como lo define Ángel Sala[5], no obtiene éxito, pero inicia la sólida relación del actor con la productora japonesa y le anima a dirigir por primera vez a su personaje más popular, Waldemar Daninsky, en El retorno del hombre lobo, siguiente proyecto de Dálmata Films.

Fotocromo que muestra el banquete/fiesta de disfraces. Rodado en la bodega de la Cartuja de Talamanca del Jarama.

Fotocromo que muestra el banquete/fiesta de disfraces. Rodado en la bodega de la Cartuja de Talamanca del Jarama.

De su banda sonora, proveniente de archivo, destaca el  Dies Irae Psichedélico que compuso Ennio Morricone para el filme Escalation (1968) de Roberto Faenza, un acompañamiento ideal para las imágenes de  El triunfo de la muerte de Brueghel que muestran los títulos de crédito.

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Interior de la guía internacional de El carnaval de las bestias.

Al igual que en Los Cántabros el director quiso rodearse de caras conocidas repitiendo, además del mencionado Pepe Ruiz, Paloma Hurtado, Luis Ciges, Ricardo Palacios, Rafael Conesa, Manuel Pereiro y Julia Saly. Para el papel de Don Simón contó con el chileno Lautaro Murúa, actor que hizo carrera en el cine argentino hasta que tuvo que exiliarse en España por 11669662brazones políticas. Silvia Aguilar y Azucena Hernández interpretan a sus hijas. Silvia Aguilar ya había trabajado con Naschy en Madrid al desnudo y El caminante, y tendrá oportunidad de lucirse especialmente en El retorno del hombre lobo, al igual que la preciosa Azucena Hernández. Por su parte Raquel, la sirvienta de color, está interpretada por Roxana Dupré[6], actriz de origen  dominicano que fue la primera presentadora negra de televisión española, concretamente en el programa ‘625 líneas’, donde alcanzó popularidad precisamente por lo exótica que resultaba por entonces la propuesta. En el cine no puede decirse que tuviera mucha suerte, ya que además de en El carnaval de las bestias, su última cinta, participó en La isla de las vírgenes ardientes (1977) de Miguel Iglesias Bonns y Los Bingueros (1979) de Mariano Ozores. Finalmente, El carnaval de las bestias también cuenta con la participación de actores japoneses, 11669673algunos todavía en activo y populares en su país como Eiko Nagashima, que interpreta a Mieko, la amante despechada de Bruno. La actriz, al igual que el resto del elenco japonés, tuvo la paciencia y disciplina de aprenderse los diálogos en castellano, a pesar de que no había necesidad de ello. “Les di libertad total (…) para que rodaran en el idioma en el que se mostraran más seguros, pero se empeñaron en aprenderse los diálogos en español porque el guión estaba en ese idioma. Asombroso, vinieron sabiéndose los diálogos mejor que yo.”[7]

En la parte técnica la película cuenta de nuevo con la fotografía de Alejandro Ulloa, el montaje de Pedro Ruiz, el vestuario de León Revuelta, y los decorados de Luis Vázquez, colaboradores todos en Los Cántabros y que lo harán, con la excepción de Vázquez, en El retorno del hombre lobo, la siguiente aventura de Paul Naschy (y Waldemar Daninsky) en el celuloide.

Reverso de la guía internacional de El carnaval de las bestias.

Reverso de la guía internacional de El carnaval de las bestias.

[1] Sin duda un guiño a su primogénito , Bruno Molina.
[2] Camilo Díaz, A.: ‘El carnaval de las bestias’. Quatermass 4-5, Astiberri Ediciones, Bilbao, Otoño 2002. Pág. 107
[3] Hannibal (2001) es un filme de Ridley Scott basado en la novela de Thomas Harris que era la continuación de la excelente El silencio de los corderos (The Silence of the Lambs, Jonathan Demme, 1991), novela escrita por el mismo Harris.
[4] Para más detalles sobre los rodajes realizados en Talamanca se recomienda encarecidamente la lectura de Spanish Horror de Víctor Matellano, T&B Editores, Madrid, 2009.
[5] Sala, A.: Profanando el sueño de los muertos. Scifiworld, Pontevedra, 2010. Pág. 168.
[6] Nefastamente doblada al estilo ‘Zeñorita Ecalaaata” por María Luisa Rubio.
[7] Agudo, A.: Paul Naschy. La máscara de Jacinto Molina. Scifiworld, Pontevedra, 2009. Pág. 232.
Categorías:FANTATERROR, Paul Naschy
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