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Archive for the ‘Paul Naschy’ Category

Helga Liné, diosa del cine de género

De pequeño Serendipia ya era muy enamoradizo. Les hablo de la vertiente platónica del tema, por supuesto. Inma de Santis, Emma Cohen, Maribel Martín, Marisol … Me enamoré de todas ellas y puedo decir que lo sigo estando. Incluso a una de ellas pudo conocerla y confirmar lo que suponía: que era un tipa fenomenal. Pero Helga Liné era otra cosa. Cuando la veía en el Súper-8 de El espanto surge de la noche o en el de El asesino de muñecas le sugería otras cosas. Por lo pronto ya no era tan joven como sus queridas Emma e Inma (que también salían en esas películas, por cierto). Su mirada no era, ni mucho menos, inocente y sus formas… no tardó en entender lo que le sugerían. Si, a Serendipia Helga Liné le imponía respeto pero también le abrían un mundo de sensualidad situado más allá de pasear por el campo cogido de la mano de su amada.

 

(Archivo Serendipia)

Y cómo no iba  a hacerlo si ya lo traía de nacimiento, pues, Helga Lina Stern nació en Alemania, concretamente el 14 de julio de 1932 en un Berlín convulso que veía como, tan solo tres meses antes, el partido nazi ganaba las elecciones y poco después el ridículo personaje de bigote a lo Chaplin era nombrado canciller. Y ya saben lo que vino a continuación. Así que la familia de Helga decidió poner pies en polvorosa ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos y en 1940 se refugiaron en Portugal, donde se crió la pequeña Helga, a la ya desde pequeña y alentada por su madre se le despertó la faceta artística, destacando primero por el baile, más tarde como modelo, contorsionista y acróbata, lo que la llevó a trabajar en el circo. Una disciplina que le ocasionó algunas secuelas en la espalda de las que todavía hoy se resiente. Y de ahí a realizar sus primeros pinitos en el cine gracias a un concurso que gana, debutando en Porto de Abrigo (1941) de Adolfo Coelho, lo que dio pie a varias películas más, algunas en régimen de coproducción con el país vecino y otras enteramente españolas, en las que Helga desempeñaba una función poco menos que decorativa (El negro que tenía el alma blanca, La trinca del aire, El gran galeoto…). En 1951 protagoniza en Portugal la que todavía hoy es su película favorita: Para mí la mejor película en la que participe fue la primera que hice, que se llamaba ‘Saltimbancos’, una película de circo rodada antes de que Fellini hiciera La Strada. Y si bien no es la primera película en la que participa, si que es la que le proporciona su primer papel importante, además de retratar un mundo que la actriz conocía bien. Saltimbancos fue la opera prima de su director, Manuel Guimarães, que dedicaría gran parte de su carrera al documental.

Una jovencísima y rubísima Helga Liné demonstrando sus dotes como contorsionista

Helga compaginaría el cine con su trabajo como vedette en la Compañía de Revista del Teatro Albéniz, con la que sale de gira por España a mediados de los cincuenta protagonizando Una rubia peligrosa y Mujeres de papel, comedias musicales dirigidas por Manuel Paso. Esta temporada de escenarios dejó una profunda huella en la actriz, que considera que “El medio en el que estoy más a gusto es el teatro. Es más directo y me gusta mucho más. El cine, ya sabes, puedes empezar a rodar primero el final, cortar… es otra cosa. El cine es otra cosa, es una técnica.”

Helga ya va adquiriendo la expresión y mirada que la convertirán en leyenda (Archivo Serendipia)

Ya en los años sesenta Helga Liné vuelve al cine, trabajando prácticamente en todo lo que le proponen. Había enviudado y debía sacar adelante ella sola a sus dos hijos. Rueda películas en España como apoyo a las niñas prodigio Rocío Dúrcal (Canción de juventud, Rocío de la Mancha) o Maleni Castro (Las gemelas),  participando en un buen número de cintas interpretando al interés romántico del héroe, muchas de ellas coproducciones hispano-italianas como El capitán intrépido (Mario Caiano, 1963), Los invencibles (1963) de Alberto de Martino o Espartaco y los diez gladiadores (1964) y El triunfo de los diez gladiadores (1964) de Nick Nostro, además de participar en su primera película de terror, la poco vista Horror (Alberto de Martino,1963). Es en esa época cuando la actriz marcha a Italia, donde en seis años hace la friolera cifra de 36 películas, inscritas en  los más diversos géneros: espías (La muerte espera en Atenas, Operación Poker: agente 05-14, Operación Mogador, Operación Lady Chaplin…), peplum (Ercole contro i tiranni di Babilonia), bélico (Los leopardos de Churchill), aventuras (El arquero de Sherwood), comedia (con los inefables Franchi y Engrassia en Brutti di notti) y también terror, coincidiendo con Barbara Steele, otra ilustre refugiada en el cine de género italiano, en Amantes de ultratumba (Amanti d’oltretomba, 1965) dirigida por su viejo conocido, Mario Caiano.

Operación Mogador ( Terence Hathaway -Sergio Grieco, 1966)

El máximo de películas que llegué a rodar en un año fueron seis. Por eso ahora no me gusta levantarme muy temprano, porque entonces me levantaba todos los días a las cinco de la mañana, viajaba y a lo mejor debía rodar en un sitio en verano vestida de invierno o de verano en pleno invierno. Y te metían hielo en la boca para que cuando hablaras no te saliera vapor… ¡Esto es el cine!

En la práctica totalidad de estos títulos Helga Liné participa como coprotagonista, o al menos figura en una posición destacada del reparto, pero conforme su nombre comienza a bajar, decide instalarse en España. Estamos en 1970 y la actriz tiene 38 años y, no lo olvidemos, dos hijos que mantener.

Pronto demuestra que no tiene miedo a nada ni nadie y confirma, como ya lo había hecho en Italia, su lugar de honor como leyenda del cine europeo de género, “Me daba igual todo. Yo aceptaba todo menos pornografía”. Interpreta comedias picantes como señora estupenda que hace desfallecer a José Luis López Vázquez o Alfredo Landa; y también aventuras, western y sobre todo terror. En 1972 rueda a las órdenes de Eugenio Martín Pánico en el Transiberiano (1972) de la que recuerda con cariño “las escenas que tuve con Peter Cushing, maravillosas” aunque no conserva tan buen recuerdo de Christopher Lee. Y Pánico en el Transiberiano es tan solo la primera de una lista que incluye El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1973), Las garras de Lorelei (Amando de Ossorio, 1973), La saga de los Drácula y La orgía nocturna de los vampiros ambas de 1973 y dirigidas por León Klimovsky, cintas dirigidas por la flor y nada del Fantaterror español, realizadores de los que la actriz guarda, en general, buenos recuerdos “Klimovsky es un amor dirigiendo. He hecho muchas películas con él. Con Amando de Ossorio también. El mejor para mí es Carlos Aured, que es alumno de Paul Naschy, que en su momento no fue reconocido y ahora sí.” Eso sí, cuando Serendipia le mostró a Helga Liné una radiante copia alemana en Blu-ray de Las garras de Lorelei, le dejó bien claro que no figuraba precisamente entre sus películas favoritas, “Ay, esa la odio, ¡Las garras de Lorelei no me gusta nada!”. Recordaba entre divertida e irónica que le gustaba hacer cine de terror, “Me divertía abrirle el pecho a un muñeco y fingir que me comía su corazón, que en realidad era de cerdo”.

Lobby Card alemán de El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1972)

También reconoció que de estas películas se rodaban escenas con desnudos destinadas a la exportación, algo que “no estaba en el contrato, pero se hablaba. No creas tampoco que eran desnudos totales ni cosas de esas, pero sí, se hacían dobles versiones. Algunas actrices se lo tomaban

Helga en la época ‘señora estupenda’ del cine español. 

bien, otras mal. Yo me lo tomaba mal pero lo hacía. Pero pornografía no”.

En 1974 obtiene el premio del Sindicato Nacional del Espectáculo a la mejor actriz de reparto por El chulo de Pedro Lazaga. Y poco después, con la muerte de Franco, desaparece la censura y se desata la fiebre del destape, moda que afecta la carrera de la estrella, “Mira, yo solo hacía lo que estaba en el guión. Si pasaba de ahí, no lo hacía. No me gustaba, y bastaba si el guión era bueno. Con Paul Naschy nunca tuve problemas”, y junto a él encarno a una fascinante Zanufer en La venganza de la momia (Carlos Aured, 1975), última colaboración de la actriz con Naschy y Aured. Ese mismo año también se estrenó la peculiar El asesino de muñecas, que “no me gusta, porque querían que hiciera cosas que no estaban en el guión. Y por ahí no paso. Yo me he llevado bien con todo el mundo siempre y cuando me respetaran. Pero que no me pisaran porque entonces me enfadaba”.

Mucho tiempo pasó antes de que los españolitos de a pié pudiéramos ver aquellas dobles versiones. En la imagen, El espanto surge de la tumba.

Y es que como vemos, quizás por su edad, Helga Liné tenía claro hasta donde quería llegar, por eso no se mostró de acuerdo con que las actrices denunciaran los abusos sufridos por parte de productores o directores años antes, lo conocido como ‘Mee Too’:

“Eso es una tontería ¿Por qué no lo han dicho en su momento? En mi época la que quería se destapaba y hacía lo que quería. La que sabía comportarse y poner la manita para que no pasara nada o para que no se atrevieran, no le pasaba nada. Y ahora dirán ‘Ay, me han obligado’, no, yo no estoy de acuerdo. Que lo digan en el momento. Y yo soy feminista, me gusta que la mujer trabaje y que llegue a ser directora, que haya productoras… en fin, que haya mujeres en el mundo del cine. Pero eso de quejarse de lo que pasó hace veinte años, me parece una tontería”

Flanqueada por Antonio y Mariano Ozores

Helga Liné quizás se encontraba en aquella época encasillada en papeles de señora estupenda -que indudablemente lo era- y villana, pero eso no parecía importarle “es más fácil hacer de villana que de buena. Pues de buena tienes que estar maravillosa y de villana… en fin. No me importaba hacer de villana, me daba igual. Puede que estuviera encasillada, pero así fue la cosa. Y fueron más de cien películas”.

La actriz pasó los años setenta y ochenta tomando parte en todo tipo de producciones, algunas de ellas de alto contenido erótico. También participa en Laberinto de pasiones (1982) de Pedro Almodóvar,  además de hacer teatro y televisión, donde destaca su papel como madre de Javi (Juanjo Artero) en la popular serie  Verano azul (1981). En 1987 vuelve a ser llamada por Almodóvar con quien rueda La ley del deseo, de la que no guarda buen recuerdo por el trato recibido por el director.

A comienzos de los años noventa, durante una gira por Argentina con Luís Aguilé y su espectáculo teatral Escándalo en el Grand Hotel, decide instalarse allí, donde permanece en la actualidad,

Un alto en el rodaje de la serie ‘Verano azul’

volviendo cuando es llamada para algún trabajo puntual, ya sea en el medio teatral: La Hermana Pequeña (1999), adaptación de una obra de Carmen Martín Gaite; Ellas, la Extraña Pareja (2001), versión de un texto de Neil Simon de la que la crítica ponderó su labor (1); o El Cianuro… ¿Solo o Con Leche? (2003), de Juan José Alonso Millán. También televisión: El comisario (2001), Hospital Central (2004) y Vientos de agua (2006). Y, por supuesto, cine: Torrente 3. El protector (Santiago Segura, 2005). Aunque naturalmente va espaciando sus trabajos, pero sin descartar nada: “Tuve la manía de dirigir. Pero se me quitó y ya se acabó. Ya soy muy viejita”.

Para Helga Liné, que en la actualidad tiene una vida de lo más tranquila en Buenos Aires, acompañada de sus mascotas, le resulta curioso que su trabajo sea recordado y que sus películas

En Sitges, radiante (Foto: Serendipia)

de terror sean consideradas de culto, “me parece muy extraño, porque aquí en España en aquella época no les hacían mucho caso”, así que cuando le propusieron visitar en 2018 el Festival de Cine Fantástico de Sitges para recoger el Premio Nosferatu “me sorprendió muchísimo. Fueron dos veces a Buenos Aires. La primera vez dije que no, y la segundo vez Diego (2) me convenció. Y aquí estoy, (…) feliz de que me hayan invitado. Hay pocos festivales de cine dedicados exclusivamente al cine fantástico”.

Y allí Serendipia tuvo ocasión de, como le pudo expresar a ella misma, cumplir uno de sus sueños, algo que ella tildó de exagerado. Pero no. Conocer a Helga Liné ha sido una de las circunstancias más felices que Proyecto Naschy le ha ofrecido a Serendipia. Fotografiarla mientras le indicaba donde debía de ponerse para sacarla con la mejor iluminación. Y hacerla sonreír. Ver sonreír a aquella mujer de rasgos duros y gélida mirada. Ver transformar su rostro en la expresión de la dulzura. Y ser testigo de su gran profesionalidad y experiencia con los medios, dejándose preguntar todo pero respondiendo, diplomáticamente, lo que quiso. Una experiencia realmente deliciosa. “Tengo muy buenos recuerdos. Me he llevado bien con todo el mundo.  Si empiezo a contar anécdotas… mejor que no”. Y ya es una lástima. Pero no hubo tiempo. Helga Liné, con gran temple, tuvo que hacer frente a cinco medios que la entrevistaron conjuntamente durante diez minutos. De ahí han surgido las declaraciones textuales de la actriz incluidas en este artículo, además de otras confidencias que comentó a Serendipia cuando, una vez pasados esos veloces minutos, todos abandonaron la sala y quedó la actriz y su reducido séquito de amigas, entre ellas la maquilladora y peluquera cinematográfica Toñy Nieto y Serendipia, recogiendo sus cosas.

Todo había acabado. O eso pensé cuando me despedí dándole las gracias por todo. Pero Helga me sonrío y, de forma inesperada, me plantó dos besos en la cara. Y Serendipia retomó el día como el protagonista de Jupiter’s Moon, levitando.

¡Gracias Helga!

(1) : “Helga Liné vuelve a demostrar sus singulares dotes cómicas. Su belleza, elegancia y sofisticación, en contraste con la aguda ingenuidad de su carácter, la convierten en un personaje y una actriz de comedia deliciosa e indispensable” Juan Antonio Vizcaíno en: http://elmeteoritodelteatro.blogspot.com/2010/07/entre-amigas-anda-el-juego.html
(2) Diego López, responsable, entre otras cosas, de la Sección Brigadoon del Festival de Sitges, editor del fanzine ‘El Buque Maldito’ y autor de libros y documentales dedicados al cine fantástico y de terror español.

Marc Gras adapta y dibuja ‘Licántropo’, una aventura de Waldemar Daninsky

Como amigo que consideramos a Marc Gras, nos gusta que le vaya bien su trabajo. Y además nos gusta que trabaje porque nos gusta lo que hace. Ya sea editando películas y libros, como escribiéndolos o dibujando comics. Así que cuando nos enteramos que estaba adaptando, ni más ni menos, que una película de Paul Naschy,  nuestra felicidad fue completa y nos prometimos que esto, nos lo tenía que contar. Y aquí está la entrevista que tan amablemente nos ha contestado, con imágenes que les convertirán, también a ustedes, en incondicionales seguidores del trabajo de Marc. 

¿Qué editorial te encargó adaptar Licántropo y cómo nace el proyecto?

La adaptación al cómic de “Licántropo” es un proyecto de Sparkle Comics (dentro de su sello Blood Scream Comics), una pequeña editorial de Dayton, Ohio, especializada en adaptaciones al cómic de pelis de terror de bajo presupuesto y cine underground y otros proyectos independientes.

¿Fue iniciativa tuya adaptar una película de Paul Naschy o parte de una idea del editor americano?

Fue idea de Matthew Brassfield, el editor y co-fundador de Sparkle. Matthew es un gran fan de Paul Naschy y del cine de hombres-lobo y hacer cómics de pelis de Paul Naschy ha sido su sueño durante años.

¿Cómo llegas a esta editorial? ¿Habías trabajado ya con ellos con anterioridad?

Conozco a Matthew desde hace años, desde antes de que fundara Sparkle Comics, ya que él es productor de cine underground de terror y un gran fan de los cómics, del cine fantástico, de la Troma, del heavy rock y de muchas cosas que tenemos en común. Cuando fundó Sparkle simplemente me preguntó si me gustaría dibujar algún cómic para ellos y respondí que encantado. En 2017 hice para ellos la adaptación al cómic de la peli de 1973 “No miréis en el sótano”, que se publicó como número unitario. Luego adapté “La posesión del Diablo” (1972), que todavía no se ha publicado. “Licántropo” es el tercer cómic que hago para Sparkle.

¿Cómo es trabajar para el mercado americano? ¿Cómo entras en ese difícil mercado?

En mi caso me siento súper cómodo. Por el momento no trabajo para grandes editoriales, sino para editores pequeños que me dan mucha libertad y me presionan muy poco, por lo que la mayoría de las veces puedo hacer las cosas al ritmo que necesite. Empecé a trabajar con unos y con otros a través de diferentes vías; a Matthew ya le conocía anteriormente, pero con otros como Broken Icon Comics y su editor, Eric Watkins, fue tras mandar unas muestras a su director de arte. Para Broken Icon estoy realizando dos series. Ahora mismo también estoy dibujando la serie limitada “The Inevitable Silence”, para Pinwheel Press. En este caso fue el editor y guionista, Craig Partin, que se puso en contacto conmigo para ofrecerme el proyecto tras descubrir mi web.

Los guiones son tuyos también o te los enviaron?

Los guiones son míos. Matthew me dice siempre el espacio del que dispongo, si es un solo número unitario o una serie limitada o lo que sea, y yo me lo monto. Hasta ahora todo lo que hecho para Sparkle lo he guionizado yo, además de hacer el lápiz, la tinta y la rotulación, pero de cara al futuro sí que hay proyectos en los que ellos van a facilitarme un guión.

¿Hay en proyecto adaptar en cómic alguna película más de Paul Naschy o de terror español?

Sí, como digo Matthew es un enamorado de Paul Naschy y su objetivo es publicar adaptaciones al cómic de todas las pelis de hombres-lobo de Naschy. Me consta que también le encantaría hacer cómics con los templarios de Ossorio, pero según me ha contado, los derechos para USA, en este caso, son más complicados de obtener.

¿Por qué concretamente ‘Licántropo’?

Le hice esta misma pregunta a Matthew cuando me encargó el proyecto y su respuesta fue muy clarificadora: “Es un punto de inicio genial ya que Licántropo es una de las pelis de Naschy peor valoradas.” Si uno de los objetivos de Sparkle es publicar adaptaciones al cómic de pelis que nadie más haría, seguramente “Licántropo” es una de las mejores opciones.

¿Cómo has afrontado el estilo de dibujo y tu trabajo a la hora de adaptar la película?

He querido mantener un estilo clásico, tanto en el dibujo como en el guión, y he intentado ser lo más fiel posible a la película. La verdad que me lo he pasado genial haciendo este cómic.

¿De cuantas entregas constará la serie? ¿Cuál será la cadencia de salida?

“Licántropo” es una serie limitada de 2 números. El primero sale a la venta en USA a finales de marzo y el segundo, si nada cambia, saldrá a principios de Junio.

¿Sabes si los lectores españoles podrán comprarlo en alguna tienda o mediante Amazon?

Sí, lo pueden comprar directamente a Sparkle Comics mandando un e-mail a asksparklecomics@gmail.com También estará disponible en Ebay y Etsy. La web de Sparkle es sparklecomics.com y también tienen Facebook y Twitter.

¿Sabes si podría haber alguna editorial estatal interesada en traducirlos y editarlos en España?

¡Ojalá! Aunque entiendo que sería un proyecto muy minoritario. El año pasado hice un poco de sondeo con el cómic de “No miréis en el sótano”, pero no hubo interés. Tal vez con “Licántropo” haya más suerte.

¿Personalmente qué opinas del cine de Paul Naschy? Si te gusta ¿Qué es lo que te atrae de él?

El cine de Paul Naschy es inmortal. Como todo el mundo, tengo películas que me gustan más y películas que me gustan menos, pero ver a Paul Naschy en la pantalla es siempre una maravilla.

¿Cómo ves el mercado español del cómic?

Mi relación con el mundo del cómic español, como autor, se limita casi a los fanzines. En el pasado sí que trabajé como editor de cómics aquí y desde esa perspectiva lo veía un mercado muy difícil, en el que se volcaban muchas esperanzas, mucho trabajo, mucho esfuerzo y mucha inversión por parte de autores, editores y distribuidores pero que daba frutos muy escasos. Sobretodo dentro del mundo del cómic independiente, que es el que yo conocí de primera mano. Lamentablemente, pienso que aquí no hay suficientes lectores para mantener una industria que funcione de forma regular; y no tiene nada que ver con que se publiquen unas cosas u otras. Simplemente no hay suficiente público. Una editorial como Sparkle Comics o como Broken Icon, por ejemplo, dudo mucho que pudiera subsistir en España.

¿Tienes algún proyecto más relacionado con el cómic fantástico y de terror que quieras compartir

Tengo mil proyectos entre manos. Solo espero poder tener tiempo para hacer algunos de ellos más pronto que tarde mientras sigo trabajando en diferentes encargos y adaptando pelis al cómic. Me lo paso realmente bien haciendo este tipo de cómics. En cuanto a Sparkle, tengo el calendario lleno para los próximos dos años con adaptaciones al cómic de pelis como “Evil Toons” (1990), “The Barn” (2016), “El Asesino del Taladro” (1979) y un clásico de 1970 escrito por Paul Naschy del que no puedo decir aún el título.

Recomiéndonos un cómic, un libro y una película que te haya agradado

Buf, escoger solo un título de cada es muy difícil, pero uno de los mejores cómics que he leído últimamente es “Paletos Cabrones”, de Jason Aaron y Jason Latour. Una novela que me ha gustado mucho también, y que he descubierto hace poco (aunque ya tiene muchos años), es “Sombras Verdes, Ballena Blanca”, de Ray Bradbury. En cuanto a película, siguiendo con lo de los títulos poco valorados, una que me aterrorizó de pequeño y que no quiero volver a ver por si me llevo un chasco: “El rey de las cobras” (1981). Prefiero recordarla tal como la tengo en mi mente.

Añade lo que quieras.

Tan solo daros las gracias por esta entrevista y animar a todos los fans del cine de terror underground y a los cómics a echar un vistazo a las publicaciones de Sparkle Comics.

‘Paul Naschy: la dualidad de un mito’. Entrevista a José Luis Salvador Estébenez

23 noviembre 2017 Deja un comentario

El coordinador de este proyecto, finalmente convertido en realidad, nos habló hace unos años del titánico trabajo que estaba realizando analizando diferentes guiones de Jacinto Molina en la Biblioteca Nacional.  Los hallazgos que había hecho leyendo las diferentes versiones, además de descubriendo otros muchos no rodados, resultaban apasionante, así que desde que nos lo contara le animamos encarecidamente a hacer algo con todo ello más allá de un artículo en su, por otro lado, magnífico blog La Abadía de Berzano. Lo que gracias a José Luis, los diferentes autores que han colaborado, y los responsables de Vial of Delicatessens se ha publicado como Paul Naschy: la dualidad de un mito, va mucho más allá de lo esperado: es un detallado estudio de cada una de las películas del actor y director, sí, pero también contiene ilustrativos y completos trabajos sobre otras facetas poco o nada tratadas en profundidad  como su labor como autor de bolsilibros, el mencionado apartado de guiones no rodados o su relación con otras cinematografías, además de entrevistas con directores que trabajaron con él y muchas otras aportaciones que convierten este trabajo en un libro de referencia. Uno puedo estar o no de acuerdo con lo opinado por sus muchos colaboradores, pero sin lugar a dudas este es un libro que Serendipia hace mucho tiempo que deseaba leer. Si no lo tienen todavía no tienen porque hacerme caso a mí para convencerles, que sea el propio coordinador, José Luis Salvador Estébenez, el que les explique como nació, se desarrolló y finalmente se publicó este imprescindible trabajo. 

Para comenzar, ¿podrías contarnos cómo nació el proyecto y por qué te decidiste por Paul Naschy a la hora de elegir el tema de tu primer libro como coordinador?

Realmente el origen del proyecto se remonta a un dossier sobre la obra de Naschy que hicimos en mi blog, La Abadía de Berzano, poco tiempo después de que él muriera y a modo de homenaje. Siempre había pensado que en todos los libros que hasta entonces se habían ocupado de Naschy habían pesado más las filias y fobias de los diferentes autores que el análisis serio y riguroso. El tratar de corregir esta circunstancia dentro de mis modestas posibilidades fue lo que me impulsó a poner en marcha aquel dossier para el que conté con un buen número de firmas invitadas con el fin de intentar dar una visión que fuera lo más rica y ajena a subjetividades como fuera posible.

La idea era que aquel dossier con el tiempo se convirtiera en un libro, añadiendo nuevos contenidos exclusivos que evitaran que se tratara una simple repetición de lo ya publicado en el blog. Sin embargo, diversos condicionantes impidieron que en ese momento este proyecto fuera llevado a cabo, por lo que lo dejé en modo standby, aunque sin abandonarlo del todo. No fue hasta que Víctor Olid y Ferrán Herranz, los responsables de Vial of Delicatessens, me ofrecieron la posibilidad de publicar un libro con ellos sobre el tema que yo eligiera. Como la ocasión la pintan calva, que decimos los castizos, decidí recuperar aquel proyecto, tomando como base el dossier publicado en el blog más los contenidos que había ido confeccionando en todo el tiempo transcurrido, ya que, como digo, en ningún momento lo dejé abandonado por completo e iba trabajando en él en tiempos muertos. Con todo, de aquel dossier del blog al libro resultante ha habido muchos cambios, se han corregido todos los textos, muchos se han sustituido… Pero digamos que el espíritu sigue siendo el mismo.

¿En qué crees que se diferencia este volumen de otros que han abordado con anterioridad la figura de Naschy?

Pues como decía en mi anterior respuesta, en el rigor con el que hemos abordado su confección. Esa es la máxima que seguimos tanto yo como el resto de colaboradores que me han acompañado, porque, insisto, esa era la misma esencia del proyecto. Eso en primera instancia. Pero además, hemos cubierto muchas lagunas de la obra de Naschy que rara vez se habían tratado. Por ejemplo, hablamos de su faceta de escritor de bolsilibros o de sus guiones no rodados. También hay análisis de su obra en términos sociológicos y filosóficos, se comenta su relación y la de su cine con terceros países, entrevistamos a diversas personalidades que trabajaron con él… Está feo que yo lo diga, porque al fin y al cabo eso es algo que deben valorar y apreciar los lectores, pero digamos que es muchísimo más completo en todos los sentidos de todo lo que se haya podido publicar sobre Naschy hasta la fecha.

A la hora de establecer el tono del libro, ¿podrías explicarnos qué directrices recibieron los colaboradores a la hora de escribir sus textos?

Pocas. Mi intención era que, aunque yo fuera el coordinador, la visión que se extrajera del libro no estuviera contaminada por la opinión y valoración subjetiva que yo pudiera tener sobre Naschy, para no caer precisamente en aquello mismo que yo critico en los anteriores libros aparecidos sobre su cine. Es por ese motivo por el que traté de contar con un nutrido plantel de colaboradores de lo más heterogéneo en el que hubiera también cabida para autores extranjeros, que pudieran aportar una aproximación a la obra de Naschy que no estuviera tan mediatizada como la que el resto pudiéramos tener al vivir en España. Así que, a la hora de establecer un tono para el libro, preferí que cada uno escribiera acorde a su estilo, con la única directriz del rigor y el respeto sobre nuestro sujeto de estudio.

Paul Naschy/Jacinto Molina: la dualidad de un mito ha contado con la participación de más de una treintena de especialistas, y no solo de nuestro país, sino también de Inglaterra, Italia o Francia. ¿Cuán difícil ha resultado coordinar a tanta gente?

La verdad es que ha sido muy sencillo. Bastante más de lo que puede parecer a primera vista. No sé si será que he tenido la suerte del principiante, pero la verdad es que todos han huido del lugar común, lo que de entrada habla del esfuerzo y profesionalidad con la que abordaron su tarea, evitando de este modo que hubiera duplicidad de datos o reiteración de informaciones. Así que apenas he tenido que intervenir en los textos de los colaboradores, más allá de algunas pequeñas puntualizaciones y/o correcciones.

Sin duda alguna uno de los capítulos más atractivos es el consagrado a la enumeración de los guiones escritos por Paul que jamás llegaron a rodarse. ¿Cómo trabajaste a la hora de indagar en estos proyectos no realizados y cuál destacarías por encima del resto, ya sea por haberte parecido el más relevante y/o el más original?

En principio, mi campo de acción principal fue el archivo de la Biblioteca Nacional. Allí tienen guardados un buen número de guiones que en su momento fueron registrados y no llegaron a rodar, tanto de Naschy como de otros guionistas españoles. Así que, en principio, solo fue ponerme a leer los diferentes guiones que estaban registrados a nombre de Naschy y no coincidían con los títulos de sus películas. Claro que tampoco fue tan fácil. Había casos en los que, a pesar de que el título no coincidía, algunos guiones sí que habían acabado dando forma a películas, como puede ser el caso de uno titulado El cerdo, que tras varias versiones acabaría por convertirse en El carnaval de las bestias. Y otros en los que diferentes guiones no rodados que tenían nombres diferentes acababan formando parte de un proyecto común.

Para complicar un poco más las cosas, cuando ya tenía casi todo el trabajo hecho me enteré gracias al libro de Javier Pulido La década de oro del cine de terror español que en la Filmoteca Española también tenían algunos libretos inéditos. Así pues, una vez pude ponerme a ello, ya que todo este trabajo de investigación lo iba haciendo en mis periodos de vacaciones, visité la Filmoteca y me puse a la tarea. Iluso de mí, pensaba que no sería muy complicado, ya que varios guiones los había leído ya en los archivos de la Filmoteca… Lo que no sabía entonces y pronto descubrí era que, en la mayoría de los casos, se trataba de diferentes versiones, que ampliaban o modificaban sustancialmente los textos que yo había leído con anterioridad, por lo que tuve que empezar de nuevo prácticamente desde cero.

Junto con los archivos de la Biblioteca Nacional y de la Filmoteca Española hubo también algunos guiones no rodados para los que tuve que tirar de otras fuentes, aunque fueron los menos. Así, a voz de pronto, creo que solo fueron el de la acariciada asociación entre Naschy y Amando de Ossorio, y el de la película supuestamente rodada y no finalizada Horror en el museo de cera.

En cuanto a destacar alguno de estos trabajos por encima del resto, creo que sería muy injusto. Por un motivo o por otro todos son muy interesantes. Aunque bueno, sí que puedo decir que dos de los que más me gustaron fueron el de la secuela nonata de El gran amor del conde Drácula, titulada El retorno de la condesa Drácula, y En el nombre del infierno, que debía de haber supuesto la asociación de Naschy con nada menos que Jordi Grau. En otro sentido, también me sorprendió la existencia de El licántropo, un guion sobre hombres lobo anterior a La marca del hombre lobo que, como digo en el libro, de haberse rodado en su momento habría variado sustancialmente la historia de nuestro cine fantástico, y que cuenta con la particularidad además de estar escrito por Paul en compañía de un segundo guionista; y El buque fantasma, una entrega de la saga sobre Waldemar Daninsky donde los motivos propios del hombre lobo polaco se fusionaban con la leyenda del Holandés Errante.

Después de haber pasado tanto tiempo sumergido en la obra y en la vida de Naschy, ¿ha evolucionado a lo largo de estos años tu opinión acerca de su cine y/o su persona?

Lógicamente, aunque no tanto la opinión que pudiera tener de él y de su obra como el conocimiento a un nivel más profundo. A raíz de analizar tantas películas suyas en cortos espacios de tiempo y de forma reiterada, sobre todo, de leer sus guiones, me he ido percatando de su forma de ser, sus obsesiones, sus sueños y sus temores. Y es que, le pese a quien le pese, pocas películas hablan tanto de su autor como lo hacen las de Paul Naschy.

El culto hacia Paul Naschy sigue intacto aun habiendo transcurrido ocho años desde su desaparición, pero, ¿qué lugar crees que ocupa en realidad dentro de la historia del cine (español o mundial) el creador de Waldemar Daninsky?

Puede que quizás no tan importante como la que sus seguidores más incondicionales puedan creer, pero tampoco tan residual como pregonan sus detractores. Hombre, ponerle a la altura de la Hammer, la Universal o, lo que es lo mismo, el cine de James Whale y Terence Fisher, por citar dos ejemplos con los que el propio Paul intentaba equipararse a menudo, me parece bastante apurado. Pero lo mismo me parece compararle con Ed Wood o Al Adamson. Aparte, para valorar el cine de Paul hay que tener muy en cuenta los condicionantes sociales, políticos, económicos y productivos que rodearon al grueso de su filmografía. Películas que en su momento estaban planteadas como poco menos que productos de usar y tirar, ideados para ser rodados con la mínima inversión para que su rentabilidad fuera la máxima posible, y rodados, además, en muy corto espacio de tiempo y casi en serie. Obviamente, estos condicionantes acaban por reflejarse en el acabado de muchos de sus títulos, lo que no ha evitado que algunos de ellos, pese a sus innegables deficiencias, tengan un nivel bastante alto, e incluso se les pueda considerar a día de hoy pequeños clásicos del género. La mejor prueba es que, aún con todo, más de ocho años después de su muerte, lejos de caer en el olvido, su obra sigue siendo estudiada y comentada por aquellos que ya la conocíamos, al tiempo que es descubierta y en algunos casos venerada por nuevas generaciones de espectadores en todo el mundo. Por algo será…

Paul Naschy/Jacinto Molina: La dualidad de un mito

El próximo día 5 de Octubre de 2017 Vial of Delicatessens lanza al mercado el libro colectivo Paul Naschy / Jacinto Molina: La dualidad de un mito, el cual será presentado oficialmente el próximo 12 de Octubre a las 13 horas dentro del espacio Brigadoon en el marco del Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges, en un acto que contará con la presencia de su coordinador José Luis Salvador Estébenez, así como de varios de los autores participantes.

Conocido y venerado a lo largo y ancho del mundo, no hay duda de la consideración de mito que Paul Naschy disfruta a día de hoy entre los aficionados al cine de terror. Sin embargo, a pesar de esta apreciación, su figura y obra se encuentran aún carentes de una auténtica valoración crítica que reconozca sus verdaderos méritos. Por exceso o por defecto, las no pocas publicaciones que han abordado su trayectoria, ya sea de forma parcial o global, han estado guiadas por filias y fobias que en la mayoría de los casos han eclipsado al análisis puro y duro, que atendiera a los siempre necesarios criterios de rigurosidad y objetividad. Paul Naschy/Jacinto Molina. La dualidad de un mito nace con el confesado objetivo de cubrir este vacío. Para tal fin, en sus más de seiscientas páginas se da cita una nutrida nómina de autores de muy diferente condición y procedencia, entre los que figuran varios de los más prestigiosos especialistas europeos en cine de género y fantástico, conformando así un rico crisol de miradas hacia Naschy y su cine, lo más libre posible de prejuicios y subjetividades.

De la mano de sus textos, el presente volumen reseña una por una todas las películas en las que intervino de forma directa o indirecta el cineasta madrileño, además de incluir diferentes apartados que repasan sus guiones no realizados, sus diferentes memorias y biografías, así como su producción literaria; otro compuesto por varias entrevistas a profesionales que trabajaron en algún momento codo con codo junto a Paul, una selección de declaraciones inéditas de nuestro protagonista, y una última sección de apéndices formada por artículos que abordan los efectos especiales en su cine, la filosofía y el trasfondo sociocultural de sus películas, sus influencias o su relación con terceros países. Un estudio, en definitiva, que aspira a ser lo más completo y exhaustivo posible, siempre con la intención de que sea el lector quien en última instancia tenga la última palabra entorno a la auténtica valoración de Naschy y su obra, en virtud de las opiniones e informaciones vertidas.

Paul Naschy/Jacinto Molina. La dualidad de un mito cuenta con la participación (por orden alfabético) de: Daniel Aguilar, Santiago Aguilar, Joan Bassa, Antonio Vicente Chinchilla, Roberto Curti, Carlos Díaz Maroto, Ramón Freixas, Javier G. Romero, Roberto García Ochoa-Peces, Valentin Guermond, Rubén Íñiguez Pérez, Domingo Lizcano, Diego López, Jorge Loser, Javier Ludeña, Víctor Olid, Juan Andrés Pedrero Santos, David Pizarro, Javier Pueyo, Davide Pulici, Javier Pulido, Jonathan Rigby, Juan Pedro Rodríguez Lazo, Fernando Rodríguez Tapia, José Manuel Romero Moreno, José Luis Salvador Estébenez, Adrián Sánchez Esbilla, Erika Tiburcio Moreno, Joaquín Torán y Mikel Zorrilla Trueba.

Pags: 640 Formato: 150 x 210 mm. Papel interior: Offset, b/n

Portada: Laminado mate. Color Encuadernación fresada.

Paul Naschy/ Jacinto Molina: La dualidad de un mito tiene un PVP unitario de 27,50 € (envío certificado incluido para pedidos en la web de la editorial) y podrá adquirirse exclusivamente a través de http://vialofdelicatessens.blogspot.com y en tiendas especializadas.

“Los Resucitados” verá la luz veinte años después

Veinte años después de terminar su rodaje, iniciado en 1995, “LOS RESUCITADOS” de Arturo de Bobadilla, verá la luz el próximo otoño de la mano del sello RedRum de Tema Distribuciones.

Considerada por unos como una leyenda urbana y por otros como la película “más maldita y de culto del fantástico español”, el título que Arturo de Bobadilla comenzó a filmar con Paul Naschy y Santiago Segura, durante la producción de “El día de la bestia” de Álex de la Iglesia, ha despertado siempre la curiosidad de los aficionados al fantástico.

Bobadilla consiguió en su momento reunir a grandes nombres del fantaterror, como Paul Naschy o Antonio Mayans, con algunas de las jóvenes promesas de aquel entonces, como Santiago SeguraManuel Tallafé o Zoe Berriatúa, en una barroca historia sobre un soldado de los Tercios de Flandes que es poseído por el demonio, con muertos vivientes incluidos. El propio Segura la ha definido como “demencial” en los medios, encantado con que Arturo de Bobadilla haya perseguido su sueño.

Veinte años después, “LOS RESUCITADOS” acaba de terminar su nuevo doblaje con las voces de los actores originales como Santiago SeguraAntonio Mayans o Toni Fuentes, que se han reencontrado dos décadas después. La nueva sonorización ha contado con otras ilustres colaboradoras como las actrices Lone Fleming y Sandra Alberti, dos clásicas del fantástico español que también han prestado su voz a este título. Por su parte, para poner voz al fallecido Paul Naschy se ha contado con el veterano Héctor Cantolla, actor que ha doblado a Marlon Brando o Arnold Schwarzenegger entre otros, y quien habitualmente ponía voz a Naschy en películas como “El retorno del hombre lobo” o “El carnaval de las bestias”.

“LOS RESUCITADOS” comienza con la siguiente leyenda que resume el tortuoso proceso del proyecto:

“Madrid, año 1994. Comienza el rodaje del largometraje Los Resucitados de Arturo de Bobadilla inspirado en leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, un proyecto plagado de misterios. La película se rueda en varios formatos.

Tras un proceso tortuoso, en 1997 la película se edita, pero poco tiempo después la primera copia desaparece y los materiales originales parecen inencontrables, como por arte de magia.

Décadas después, el material de rodaje, mudo, vuelve a aparecer también como por arte de magia, y a pesar del deterioro sufrido se decide volver a editar y postproducir en base al guión original, con el fin de que la película exista.

Veinte años después, que diría Alexandre Dumas. Cosas de brujas y otros misterios”.

Sin duda “LOS RESUCITADOS” es una auténtica rareza que no dejará a nadie indiferente. Estad atentos.

LOS RESUCITADOS
Director: Arturo de Bobadilla
Guión: Arturo de Bobadilla, inspirado en leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer
Reparto: Santiago Segura, Paul Naschy, Toni Fuentes, Antonio Mayáns,

Sinopsis: España. Mil seiscientos dos. Los caballeros de la orden de la espada de Juana de Arco han sido derrotados.  Tras generaciones de lucha encarnizada contra el heraldo del infierno, El Caminante, que ha quebrado las armaduras y los corazones de los generales de la Fe. Poseyendo al más célibe y virtuoso de todos ellos el enemigo ulterior ha conseguido lo que ni mil leviatanes y brujas jamás soñaron. La posesión demoníaca y espiritual del líder de la orden, el General Molina. Retirados y mutilados; encarcelados y medio locos, los veteranos tercios de Flandes que antaño lucharon por la cristiandad en mil cruzadas en nombre de la Fe, conseguirán reunir de nuevo el valor necesario para evitar el más atroz de los crímenes: La caída del reino de Dios en la tierra.Pero el demonio no se lo pondrá fácil… Los muertos han comenzado a levantarse.

Categorías:FANTATERROR, Paul Naschy

En marcha ‘O Apóstolo – Secretos de un rodaje’

Se pone en marcha un Verkami con intención de editar un completo libro sobre la gestación y rodaje de O Apostolo, mostrando toda la magia del cine de animación stop-motion a través del proceso de desarrollo creativo, de realización y producción de esta maravillosa película de misterio y fantasía. Sin duda una interesante iniciativa de la que damos algunos detalles. 

La historia

La leyenda de la Santa Compaña, con sus almas en pena vagando por los bosques, nos trasladará a un pueblo con una maldición centenaria. El origen de esta historia tiene que ver con el propio origen del Camino de Santiago y las tradiciones milenarias de origen celta.

El rodaje con los actores

Durante 15 días se realizó un rodaje con los actores para capturar su interpretación y que sirviese de referencia para los animadores. También se consiguió una versión original que aporta una calidad muy superior a la de un doblaje en estudio.Tendremos anédotas, opiniones y entrevistas a grandes actores como Geraldine Chaplin, Paul Naschy, Luis Tosar, Celso Bugallo y Carlos Blanco.

La construcción de los muñecos

Alta tecnología y desarrollo para unos puppets realizados en silicona y con esqueletos totalmente artículados. Descubriremos los secretos de un equipo de modelmakers internacional proveniente de películas como La Novia Cadáver o Coraline.

Los decorados

Disfrutaremos del arte y la artesanía del impresionante proceso de creación de decorados y atrezzo. Aprenderemos los procesos, así como las diferentes técnicas y materiales utilizados. La dificultad añadida de la pequeña escala y el rodaje frame a frame será superada con mucho ingenio y creatividad.

El rodaje

Un equipo internacional de casi 200 personas trabajando a lo largo de 4 años, consiguió un gran trabajo pionero gracias a que cada miembro del equipo aportó su experiencia, su arte y su talento. Un rodaje para el que se realizaron 25 sets, más de 90 puppets y cerca de 50 decorados diferentes. Descubriremos todas las dificultades de realización, los retos superados y la difícil tarea de coordinar una gran producción con un bajo presupuesto.

La música

La Banda Sonora compuesta por Philip Glass, Xavier Font y Arturo Vaquero nos envolverá en ese ambiente de misterio y fantasía. Para su grabación se contó con la Real Filharmonía de Galicia y el Coro Orfeón Terra a Nosa

La estereoscopía

Detallaremos cómo ha sido el complicado proceso de desarrollo para la captura estereoscópica de la animación stop-motion. Esta es la segunda película a nivel mundial realizada con esta técnica, tras Coraline de Henri Sellick

Características del proyecto, objetivos y recompensas 

Aquí os detallamos las características técnicas del libro:

  • Medidas 21x21cm .
  • Nº páginas: 240 páginas interiores mas cubiertas
  • Papel interior:Estucado mate 130 gr.
  • Papel portada: Estucado brillo 170 gr.
  • Impresión: 4/4 tintas (A todo color)
  • Encuadernación: Tapa dura al cromo con sobrecubierta polastificada mate 1c. Incluirá el DVD de la película, con versión original en español y galego, así como subtítulos en 8 idiomas.

El objetivo de esta campaña es cubrir los gastos de producción e impresión de la primera edición en español del libro, incluyendo las previsiones de empaquetado, envios y gastos de la propia campaña de verkami.

Como agradecimiento al apoyo de este proyecto recibiréis en casa el libro, que como ya comentamos, incluye el DVD de la película. Será una edición limitada y numerada, con cada ejemplar personalizado con nombre y apellidos del mecenas, y firmado manuscrito por el director de la película.

Una vez que todo esté listo, se realizará un acto de presentación del libro en Santiago de Compostela, estará presente Fernando Cortizo, director de la película. Todos los mecenas podréis asistir y recibir el libro de manos de su autor.

Los que no podáis asistir, recibiréis el libro en un plazo máximo de dos meses desde que haya finalizado la campaña. Necesitaremos como mucho unos 45 días para trabajar en las tareas pendientes de texto, diseño y maquetación. Una vez rematado, la imprenta quedará resuelta en 10 días y damos 5 días de margen para el empaquetado y el envío.

Más información:

Verkami

Scifiworld

Premios e info de la película

Web de la película

Talamanca de Jarama, escenario de fantasmagorías

156wtbnmapa-talamanca-3Existen algunos escenarios que se han repetido en diversas películas y que, a fuerza de verlos, se han convertido en familiares para el fan. En el cine de terror español, y particularmente en el de Paul Naschy, Talamanca es, sin ningún género de duda, el lugar donde localizó la mayor parte de sus películas, donde más ha vivido sus personajes, donde se han desarrollado esos míticos rodajes: “Talamanca ha sido para mí, mi casa cinematográfica preferida. Cuantas horas, cuantos días, cuantos meses he pasado en su bodega, en su desván, en sus escaleras, en sus  salas… En aquellos escenarios hice realidad muchos de mis sueños y mis guiones adquirieron vida.” (1)

Y es que Talamanca de Jarama, población situada a 45 Km. de Madrid, dispone de varios puntos que han servido de escenario para diversas películas, como la Iglesia de San Juan Bautista o el puente romano, pero todos van a remolque de la Cartuja, emblemática construcción religiosa destinada a la actividad agraria construida en el siglo XVII que, dotada de una extensión de 17.437 m2, dos plantas y un desván, ha sido testigo de más de 200 rodajes.

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Foto: ¿?

Más de diez veces visitó Paul Naschy la Cartuja para rodar sus inolvidables cintas y actuar en las de otros directores. La marca del hombre lobo (Enrique López Eguiluz, 1968),  la primera aparición de Waldemar Daninsky no recurrió a este escenario, pero si tuvo días de rodaje en Talamanca, y pueden verse tanto el puente romano como la chopera, que está justo al lado. De hecho, los arcos del puente son testigos de la primera aparición de la bestia que inmortalizaría Paul Naschy. Después vinieron más películas: Dr. Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1971), El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1972), El gran amor del conde Drácula (Javier Aguirre, 1973), Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1973), El mariscal del infierno (León Klimovsky, 1973) y Último deseo (León Klimovsky, 1975). Una vez que Naschy accede a dirigir sus propias películas, demuestra que la Cartuja es su escenario predilecto, ya que allí rueda su primera cinta tras las cámaras, Inquisición (1976), que es seguida por muchas más: El caminante (1979), El carnaval de las bestias (1980), Los cántabros (1980), La bestia y la espada mágica (1983) y, sobre todo, El retorno del hombre-lobo (1980), que está rodada casi enteramente en las distintas dependencias de la Cartuja.

Más allá de las cintas de y con Naschy, Talamanca, y particularmente su Cartuja, han sido escenario de muchas más películas desde que inició su actividad como plató cinematográfico en 1964 con el filme Los cien caballeros (I Cento Cavalieri) de Vittorio Cottafavi. Sus estancias han sido testigo (tan solo hablando de cine de terror), del rodaje de El monte de las brujas (Raúl Artigot, 1972),  La orgía nocturna de los vampiros y La saga de los Drácula (León Klimovsky, 1972), Una vela para el diablo (Eugenio Martín, 1973),  La cruz del diablo (John Gilling, 1975), El extraño amor de los vampiros (León Klimovsky, 1975), La noche de las gaviotas (Amando de Ossorio, 1975), Akelarre (Pedro Olea, 1983), La lengua asesina (Alberto Scimma, 1995), 99.9 (Agustín Villaronga, 1997) y El espinazo del diablo (Guillermo del Toro, 2001).

Por sus dependencias han deambulado actores como Marlon Brando (Cristóbal Colón, el descubrimiento, John Glen, 1992); Natalie Portman (Los fantasmas de Goya, Milos Forman, 2006); Arnold Swarzenegger (Conan, el bárbaro, John Milius, 1982) o Michael York, Oliver Reed y Richard Chamberlain (Los cuatro mosqueteros, Richard Lester, 1974), entre otros.

Siempre había sido un sueño personal pasear por ese escenario, sobre todo por su bodega. Finalmente en el verano de 2015 tuvimos ocasión de hacerlo y de entrevistar, además, a su actual propietario, José Carlos Rodríguez, que nos abrió gentilmente las puertas de la Cartuja gracias a la inestimable colaboración de nuestro amigo el escritor y director de cine Víctor Matellano, que nos puso en contacto con él.

ENTRANDO EN LA CARTUJA

DSC_0597Esto era de los frailes cartujos, y con la desamortización de Mendizábal (2), el Estado lo saca a subasta a particulares. Ha convergido en mi llegando de una tía abuela política de mi abuela y de mi madre, o sea, tres partes han muertos en mí, digamos. Mi madre murió en el 1998; mi abuela en los años setenta; y la señora en los años ochenta o así. Pero he sido testigo de la actividad que había en estas paredes desde mucho antes de heredar, porque estaba aquí mi padre y mi madre y yo he vivido aquí de pequeño. Luego me fui a estudiar a Madrid, pero venía aquí los veranos. Los primeros rodajes los firmaba mi padre, pero yo estuve en muchos y me he encargado de los rodajes y todo eso desde 1982, porque mi padre estaba muy mal. O sea, que llevo ya  unos años. Empezó a funcionar como plató en los años sesenta, en 1964, y ha habido, entre series, películas  y demás, más de 250 rodajes”.

PATIO DE ENTRADA

Lo primero que el visitante se encuentra al atravesar el portón de entrada es el patio. Una extensión que ha servido en muchas ocasiones para recrear calles y mercados medievales. José Carlos me comenta que “En la parte de atrás Paul Naschy hizo un cementerio”. Una ventana me resulta familiar y la identificamos como el lugar por el que se escapan María Kosty y  Víctor Petit de los Templarios en La noche de las gaviotas (Amando de Ossorio, 1975), aunque algo cambiada por el paso del tiempo: “Ahí donde está la casa de madera había una casa de barro que no tenía nada que ver con la casa original. La hizo un antepasado en 1900 para poner una máquina de vapor para una prensa de aceituna y se cargó el edificio”. Y es que su actual propietario no es partidario de conservar pegotes o partes que no fueran originales del edificio: “Yo tengo 63 años, lo que ves hundido, está hundido desde entonces, menos una fachada que se ha caído hace poco y que yo estaba deseando que se cayera. Sí, porque no era original  de la casa, era un pegote, pero si algún día tengo muchos cuartos, reharé el claustro, que el antepasado este que te digo también se lo cargó.”

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CUADRA

José Carlos echa mano de un enorme llavero y abre la puerta de un edificio. La primera estancia que visitamos es la cuadra, que consta de dos pisos unidos por una escalera de madera. “Esta cuadra se conserva prácticamente igual a como la dejaron los frailes. Lo último que se ha rodado aquí ha sido para ‘El Ministerio del Tiempo’. En los setenta había tantos rodajes que perdimos muchas películas porque no se  podían atender. Ahora está volviendo. Yo he tenido un contrato con la serie ‘Águila Roja’ cinco años, pero claro, si en esos cinco años no hubiera estado ‘Águila Roja’, pues habrían sido unas 30 películas”. Le pregunto por una secuencia que sé que se rodó en la cuadra, de Los ritos sexuales del diablo (1982) coprotagonizada por un macho cabrío. Y me señala el lugar a la primera, ya que él estuvo presente cuando se realizó: “Aquí se rodó la de Larraz. Larraz era muy duro (risas). Ha rodado aquí bastante. Fue concretamente en esa columna. La acción está aquí”.

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 CLAUSTRO

Salimos de la cuadra y entramos en un segundo edificio, la Cartuja en sí, en cuyo interior está el Claustro, ajardinado y en bastante mal estado, lleno de escombros. “El antiguo claustro se me ha hundido a mí, pero no tengo interés en arreglarlo. Como sabes un claustro se compone de cuatro partes iguales para que los monjes recen. Se cayó una parte, yo puse unas columnas y se fabricó ahí un pasillo, pero yo siempre estuve acojonado de que alguien pasara por allí y… Hace años lo tenía ya vallado y por fin se cayó, con lo cual me alegré mucho. Pero viene el bueno de Terry Gilliam, ve los escombros y todo el follón y quiere rodar aquí. Quiere ponerme al Quijote por aquí, por ahí arriba ¿Cómo voy a dejar yo, con los problemas de seguro que puede dar? Depende de si la productora se empeña. Esas columnas que tienen el plátano arriba son las originales, el resto las he puesto yo, incluidas las de arriba, porque sabía que tarde o temprano iba a caer”. El claustro puede verse claramente en, por ejemplo, Alatriste (2006) de Agustín Díaz Yanes.

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LA COCINA

Entramos en otra estancia de la Cartuja, la cocina, donde rápidamente José Carlos me localiza una escena de la película Polvos mágicos (1983), también de Larraz. Como veo que el aspecto es muy diferente, con las paredes pintadas, José Carlos me explica: “Hacer obra no puede hacerse, ya que esta casa  está protegida, es monumento, pero todo lo que sea poner pintura es proteger la pared, así que no tengo ningún problema. Luego tienen que dejar todo como estaba. Aquí también se rodó hace tiempo uno de los capítulos de ‘El Ministerio del Tiempo.’ Como rodaron con sonido directo colocaron unas guatas colgadas grapadas para que no hubiera eco”.

El propietario me dice que tanto Paul Naschy como Larraz han rodado en la cocina. Para comprobarlo tan solo hay que visionar, por ejemplo, El caminante (1979) de Jacinto Molina.

En una esquina hay unas hojas de guión utilizadas en un rodaje. Tienen anotados cambios en los diálogos. José Carlos intuye (y más tarde comprobé que así era), que pertenecían a lo último que se había hecho allí, un episodio de ‘Amar es para siempre’. Resulta ser un bonito souvenir y un testigo silencioso de la actividad en ese  escenario.

EL GRANERO

El granero está sobre la bodega y tiene una estructura similar a esta, como comprobaremos cuando bajemos. Encima está el desván. Al ser el granero una estancia bastante amplía y despejada, ejerce como estudio. Así que a José Carlos le vienen a la cabeza sus admirados decoradores, directores de arte y técnicos de efectos especiales: “El granero es donde más se rueda, pero queda irreconocible. Aquí se ha rodado de todo, desde escenas del oeste (Al este del oeste de Mariano Ozores), a series. Retocan los arcos, lo que haga falta. Mi amigo Gil Parrondo (3), el decorador, montó ahí el interior de un chalet que le decías ‘Oye Gil, déjamelo montado que  me quedo a vivir aquí’. Y ahí delante un bosque, pero un bosque con un forillo bestial, que lo hizo Julianín (4), que aquello era un monstruo. Te metías dentro del chalet, mirabas por la ventana y estabas en el bosque. Eso es arte. A Emilio (5) , el maquetista, yo lo he visto hacer una maqueta del Castillo de Loarre (6) que te quedabas patidifuso. Era una maquetita pequeña y luego lo veías proyectado en panorámica y no cantaba nada. Los cromas cantan más. Eso hoy en día no saben hacerlo. He conocido a gente de los clásicos, escayolistas, y esos para mí eran los verdaderos artistas. Tengo una anécdota de ‘El regreso de los mosqueteros’ (The Return of the Musketeers, Richard Lester, 1989): habían hecho un torreón alto. El día antes del rodaje viene mi cuñado que conoce bien la casa y me dice ‘¿Cómo te has dejado hacer esto aquí? Ya sé que es para la película pero…’  no se daba cuenta de que era escayola, no pensaba que lo fuera. Genial. Las calidades que yo he visto en películas de hace 20 años, no las he visto ahora. Y que me perdonen los técnicos de ahora, que también hay gente muy buena, pero como los de antes… Ahí detrás se hizo el pueblo de ‘Don Quijote’, la serie protagonizada por Fernando Rey (7) . Si no fuera porque picabas en el decorado y sonaba hueco, colaba. Repito, para mí esos eran los artistas”.

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‘El retorno del hombre lobo’. en esta imagen puede verse la escalera y la puerta del granero de fondo.

Hablamos sobre el respeto a la profesión y de ahí la conversación derivó hacia la conservación del patrimonio cinematográfico, algo que parece no se respeta tanto como se podría:

Hace 10 o 12 años empecé a coleccionar todas las películas y series que se habían hecho aquí. Habré llegado a conseguir una tercera parte, porque hay cosas que… mira, hablaba con Juanjo Puigcorbé, que lo conozco mucho y que ha rodado aquí la serie que hizo sobre Miguel Servet8, y le decía: ‘Juanjo, lo que daría por encontrar la serie esa en DVD’ y él me decía ‘Toma, y yo’. Esa serie ha desaparecido, no se sabe bien porqué, y era una buena serie, pero no queda nada. El Ayuntamiento de Talamanca organiza cada año la Semana del Cine y el penúltimo premiado fue Juanjo. Esa conversación fue aquí donde estamos. En este país pasa de todo. Yo conozco a uno que ha trabajado en Radio Exterior de España y estaba escandalizado: llegaron allí un día,  cogieron los archivos del NODO de no sé que año a que año, hicieron una pila y les prendieron fuego. No se dan cuenta de que eso es historia”.

También hablamos de las facilidades que Talamanca ofrece para rodar, tanto en cuanto a espacio e infraestructura como en cuanto a personal:

Si quieren meter 200 camiones detrás, los pueden meter, ya que hay espacio casi hasta el arroyo. El ayuntamiento aquí no pone pegas, al contrario. Tú dices que vas a rodar, vas al ayuntamiento, pagas un canon más o menos simbólico y te cortan la calle para que no tengas ruidos. Aquí tienen facilidades de rodaje. En la Cartuja hay habitaciones que son normales que se usan como oficinas de producción, vestuario…Y no solo ya el personal técnico, los actores también se sienten cómodos porque cuando paran, o no tienen que rodar, y van a tomar una cerveza vestidos de romano nadie les dice nada. Tú puedes entrar en un bar y ver a cinco legionarios romanos y a gente del pueblo y aquí no pasa nada. Así que los actores están muy relajados. Recuerdo… no sé… en ‘Águila Roja’ preguntó Francis Lorenzo: ‘¿Dónde podemos comer por aquí?’, y se fueron a comer Francis, el chaval que hace de Águila Roja (David Janer), y el ayudante (Javier Gutiérrez), no porque el catering estuviera mal, sino porque querían ellos tres… y se fueron vestidos de romano, y aquí no ha pasado nada. Aquí la gente está vacunada (risas). Mira, yo era joven y se rodaba la versión que se hizo de ‘La Celestina’9 para televisión con Gemma Cuervo, entonces contrataron figuración del pueblo. Yo estaba de vacaciones, venía de estudiar de Madrid y me apunté. Se pusieron unas mesas representando una tasca, un tugurio, y recuerdo que a mí me tocó con otros tres o cuatro en la mesa de al lado de los protagonistas y estuvimos ahí metidos cuatro o cinco días. Sin embargo, el resto de la gente del pueblo que estaba en las otras mesas no se veía en el plano , así que se marchaban a casa, cobrando claro, pero a mí me tocó el muerto… (risas). Ahora a casi toda la figuración la traen de Madrid, porque bueno, como la tienen que dar de alta en la Seguridad Social, pues con las compañías de figuración se apañan mejor, pero antiguamente la pedían aquí. Llegaban y decían ‘Mañana hay rodaje y se necesitan 30 hombres, 20 mujeres…” Entonces, no digo ya de mi edad, sino mucho más jóvenes, raro es el que no haya rodado alguna película”.

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EL DESVÁN

Estamos, ni más ni menos donde se instaló el laboratorio del Dr. Jekyll (Jack Taylor) en Dr. Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1971); o en el mismo lugar donde se rodaron escenas de Brujas Mágicas (1981), cinta cómica ambientada en la Edad Media con Pajares, Antonio Ozores y, entre otras actrices, Azucena Hernández y Pilar Alcón. José Carlos me cuenta una anécdota de esa cinta. En un descanso del rodaje le pregunta Mariano Ozores, el director, a su hermano Antonio que va disfrazado de monje medieval ‘¿Tienes hora?’ y Antonio, con toda naturalidad, mira su reloj y le dice la hora, a lo que Mariano añade: ‘¿Ves como eres gilipollas?’. Esto viene a cuento de algunos gazapos que se colaban en los rodajes de aquellas épocas, muchos por culpa de los figurantes:

Cuando rodaron ‘La caída del Imperio Romano’ (Anthony Mann, 1964) o ‘55 Días en Pekín (Nicholas Ray, 1963)… las de Bronston, venían por estos pueblos con autobuses recogiendo gente para llevarla a los rodajes para hacer de extra. Les decían, ‘Dejen aquí su reloj’ y nada. Así que a la hora de la verdad en las películas se ven relojes, gafas…. Se ve de todo” (risas).

Y hablando de ver de todo: “Imagínate a un chico con 14 o 15 años que llega aquí cuando no había ni revistas de despelote ni nada y  veías a una docena de señoras desnudas caminando por la galería y cosas de esas… ¡Una sobredosis! (risas). Y eso que aquí a veces había temperaturas de 16 grados bajo cero. Yo creo que a las actrices las ponían ligeras de ropa para joder, con perdón. En invierno todas en bikini, por no decir otra cosa, y en verano con abrigo de visón” (risas).

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LA BODEGA

Finalmente bajamos a la bodega. Con sus arcos en el techo y sus columnas de las que tantas antorchas han colgado. Y sobre todo sus enormes tinajas, que como me cuenta José Carlos eran para el vino que hacían los Cartujos. Estamos donde volvieron a la vida Alaric de Marnac (Paul Naschy) y Mabille de Lancré (Helga Liné) en El espanto surge de la tumba; o donde, dentro de una tinaja, Judy Geeson descubría a las víctimas de las hermanas homicidas de Una vela para el diablo; o donde se celebraban los orgiásticos banquetes de El caminante, Último deseo y El mariscal del infierno. Por allí deambularon la condesa Elisabeth Bathory (Julia Saly) y sus huestes vampíricas salidas de El retorno del hombre lobo. También los templarios realizaron en la bodega de la Cartuja un sangriento sacrificio a su extraño ídolo en La noche de las gaviotas. Y este escenario fue testigo de terrores más contemporáneos, como los vividos en El espinazo del diablo (Guillermo del Toro, 2001) o Vampyres, de Víctor Matellano, hasta ahora la última cinta de terror que se ha rodado allí.

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Aquí finaliza nuestro itinerario. Al salir, José Carlos me cuenta que, gran aficionado a la fotografía, dispone de un archivo fotográfico de los distintos decorados y rodajes que guarda celosamente. Me indica el camino para llegar a la chopera y al puente romano, señalando que por el camino encontraré el paseo del cine, donde hay un homenaje a las distintas personalidades que han sido premiadas por el Ayuntamiento de Talamanca de Jarama durante su Semana del Cine. También me informa sobre un lugar en el que comer. Agradecido me despido de José Carlos. Todavía quedaban cosas por ver y momentos que vivir en Talamanca, pero marcho sabiendo que había pisado un escenario cinematográfico de leyenda. Pura historia del cine español.

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Fotos: Serendipia

NOTAS
1.- Naschy, P. ‘Epílogo’ en Un plató de siglos. Talamanca de Jarama, escenario cinematográfico. Ayuntamiento de Talamanca de Jarama, 2007.  Pág. 166
2.- Que en 1835 obligó a la Orden a vender todas sus posesiones y abandonar la zona. Por cierto, la Iglesia tomó la decisión de excomulgar tanto a los expropiadores como a los compradores de las tierras, lo que hizo que muchos no se decidieran a comprar directamente las tierras y lo hicieron a través de intermediarios o testaferros.
3.- El más importante director artístico del cine español con dos Oscar y cuatro premios Goya en su haber
4.- Julián Martín “Julianín” comenzó a trabajar con Francisco Prosper a finales de los años 50 y rápidamente aprendió el oficio de pintor trabajando entre otras en las películas de Samuel Bronston. Ha trabajado bajo las ordenes de Francisco Prosper y Francisco Asensio para directores de arte como Gil Parrondo o Enrique Alarcón. (http://efectosespecialescinespaniol. blogspot.com.es/2012_07_01_archive.html)
5.- Emilio Ruiz del Río era uno de los técnicos de efectos especiales del cine español más importantes. Su carrera abarca multitud de títulos entre finales de los años cincuenta hasta el momento de su fallecimiento en 2007. Ha trabajado con Piquer Simón e incluso con Guillermo del Toro.
6.- El castillo abadía de Loarre es un castillo románico situado en la localidad del mismo nombre, en la sierra de Loarre, en la provincia de Huesca  (Aragón)
7.- El Quijote, de Miguel de Cervantes (Manuel Gutiérrez Aragón, 1991-92) Serie de 5 episodios protagonizada por Fernando Rey y Alfredo Landa como Don Quijote y Sancho Panza respectivamente.
8.- Miguel Servet, la sangre y la ceniza (José María Forqué, 1989) Serie de 7 episodios protagonizados por Juanjo Puigcorbé, José Luis Pellicena y Pepe Soriano.
9.- La Celestina (Juan Guerrero Zamora, 1983) Mini-serie de tres episodios protagonizados por Gemma Cuervo, Miguel Ayones, Toñi Soler y Nuria Torray.
Categorías:FANTATERROR, Paul Naschy
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