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Tráiler de lo último de Blumhouse y James Wan: ‘M3GAN’
Ya disponible en calidad HD el nuevo tráiler en español de M3GAN, la última producción original de Blumhouse, el estudio responsable de éxitos como Déjame salir o El hombre invisible.
Sinopsis: M3GAN es una maravilla de la inteligencia artificial, una muñeca realista programada para ser la mejor compañera de los niños y la mayor aliada de los padres. Diseñada por Gemma (Allison Williams de Déjame Salir), una brillante robotista de una compañía de juguetes, M3GAN es capaz de escuchar, observar y aprender mientras se convierte en amiga, profesora, compañera de juegos y protectora del niño al que se vincule. Cuando, inesperadamente, Gemma se convierte en la cuidadora legal de Cady (Violet McGraw, La maldición de Hill House), su sobrina huérfana de 8 años no sabe muy bien qué hacer ni se siente preparada para ejercer de madre. Sometida a un intenso estrés laboral, Gemma decide vincular su prototipo de M3GAN a Cady en un intento por resolver ambos problemas…, pero no tardará en descubrir las inimaginables consecuencias de su decisión.
No es solo un juguete. Es parte de la familia. De las mentes más prolíficas del terror —James Wan, el cineasta responsable de las sagas Saw, Insidious y The Conjuring, y Blumhouse, productora de las películas de La noche de Halloween, Black Phone y El hombre invisible— llega un nuevo rostro al cine de terror.
Producida por Jason Blum y James Wan, M3GAN está dirigida por el galardonado cineasta Gerard Johnstone (Housebound) a partir de un guion de Akela Cooper (Maligno, La monja 2) basado en una historia de Akela Cooper y James Wan.
La película también cuenta en su reparto con Ronny Chieng (Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos), Brian Jordan Alvarez (Will & Grace), Jen Van Epps (Cowboy Bebop), Lori Dungey (El señor de los anillos: La comunidad del anillo, versión extendida) y Stephane Garneau-Monten (Straight Forward).
Universal Pictures y Blumhouse presentan una producción de Atomic Monster en asociación con Divide/Conquer. La producción ejecutiva de la cinta corre a cargo de Allison Williams, Mark Katchur, Ryan Turek, Michael Clear, Judson Scott, Adam Hendricks y Greg Gilreath.
M3GAN se estrena en España el 4 de enero, exclusivamente en cines.
James Wan producirá ‘The Nun’: una nueva incursión en el universo ‘The Conjuring’
El realizador James Wan, director de los éxitos que han batido récords “Expediente Warren: The Conjuring” y “Expediente Warren: El Caso Enfield”, explora otro rincón oscuro de ese universo con “THE NUN” de New Line Cinema. Encabezado por el galardonado director Corin Hardy (“The Hollow”), este nuevo festival de miedo ha comenzado su producción con localización en Rumanía. Será producida por Wan con su productora Atomic Monster, junto con Peter Safran, que ha producido todas las películas de la franquicia “The Conjuring”. El estreno de “THE NUN” está previsto para el 13 de julio de 2018.
Cuando una joven monja en una abadía de clausura en Rumanía se suicida, un sacerdote con un pasado poseído y una novicia a punto de tomar sus votos son enviados por el Vaticano para investigar. Juntos descubren el profano secreto de la orden. Arriesgando no solo sus propias vidas sino su fe y hasta sus almas, se enfrentan a una fuerza maléfica en forma de la misma monja demoníaca que anteriormente ya horrorizó a la audiencia en “Expediente Warren: El Caso Enfield”, donde la abadía se convierte en un campo de batalla de horror entre los vivos y los condenados.
The Nun está protagonizada por el actor nominado a un Oscar, Demian Bichir como el Padre Burke, Taissa Farmiga como la Hermana Irene, Jonas Bloquet como Frenchie, el habitante local del pueblo, Charlotte Hope como la Hermana Victoria en la abadía, Ingrid Bisu como la Hermana Oana, y Bonnie Aarons, repitiendo su papel en Expediente Warren: El Caso Enfield, en el papel que da título a la película.
Los títulos de Wan en Atomic Monster incluyen Annabelle y Nunca apagues las luz, así como la próxima Annabelle: Creation, produciendo Wan todos ellos. Como co-creador de las franquicias de la Saga Saw y Insidious, Wan ha dirigido el éxito mundial A todo gas 7 y próximamente dirigirá la esperada producción Aquaman. Safran también ha producido la secuela Annabelle: Creation, que se estrenará el 12 de octubre, y está produciendo Aquaman. Hardy dirigirá The Nun con guión de Gary Dauberman (próximamente “It”), de una historia de Dauberman & James Wan.
Gary Dauberman y Todd Williams serán los productores ejecutivos, con Michael Clear como coproductor.
Junto con Hardy, tras las cámaras estarán la directora de fotografía Maxime Alexandre (The Voices, próximamente Annabelle: Creation), la diseñadora de producción Jennifer Spence (Nunca apagues la luz, las películas de Insidious), el director de montaje Michel Aller (Nunca apagues la luz, Paranormal Activity: Dimensión fantasma), y la diseñadora de vestuario Sharon Gilham (Black Mirror en TV).
The Nun es una presentación de New Line Cinema, producción de Atomic Monster / Safran Company, y será distribuida por Warner Bros. Pictures, de Warner Bros. Entertainment Company.
James Wan se pasa a los superhéroes con ‘Aquaman’
El director James Wan y la estrella Jason Momoa se meten en el primer largometraje donde se presenta al superhéroe como el gran protagonista, junto con los compañeros de reparto Amber Heard, Willem Dafoe, Patrick Wilson, Nicole Kidman y otros
Ha comenzado el rodaje de la película de acción y aventura Aquaman de Warner Bros. Pictures, encabezada por James Wan (The Conjuring). Jason Momoa es el gran protagonista, repitiendo el papel que interpreta en la película de este otoño Liga de justicia.
Los otros protagonistas son Amber Heard (Liga de justicia) como Mera; Willem Dafoe como Vulko; Temuera Morrison (Star Wars: Episodo II – El ataque de los clones, Linterna verde) como Tom Curry; Dolph Lundgren como Nereus; Yahya Abdul-Mateen II como Black Manta; con Patrick Wilson (The Conjuring, Watchmen) como Orm/Ocean Master; y Nicole Kidman como Atlanna.
La película, producida por Peter Safran, cuenta detrás de las cámaras con algunos de los habituales colaboradores de James Wan, como el director de fotografía Don Burgess, Kirk M. Morri, el Director de montaje que repite con Wan por quinta vez y el diseñador de producción Bill Brzeski. Se une al equipo la diseñadora del vestuario Kym Barrett, junto con el Oscarizado Charles Gibson, supervisor de VFX y el supervisor de VFX Kelvin McIlwain.
Como corresponde al rey de los mares, el rodaje se realizará principalmente en localizaciones a lo largo de la Costa Dorada de Queensland, Australia, realizando gran parte de la filmación en los Estudios Village Roadshow. La producción utilizará sus extensas instalaciones con un gran terreno y los nueve estudios de sonido VRS, que incluyen el moderno Stage 9, el más grande de su clase en el Hemisferio Sur. El rodaje también se realizará en Newfoundland, Sicilia y Túnez.
Icono durante más de 75 años, Aquaman es conocido por los fans de DC Comics como el emperador de Atlantis, aunque comprometido a defender todo el planeta, tanto en la tierra como en los mares. Programada para su lanzamiento en 2018, la película está basada en personajes de DC.
Expediente Warren: El caso Enfield, no puedo evitar enamorarme de ti
¿Nunca les ha ocurrido que una película se les quede puesta como un chal sobre los hombros y vuelva a proyectarse en su interior, una y otra vez, sobre el telón de los párpados cerrados? A mí me ha pasado en varias ocasiones, cito al azar, con Tiempo de amar, tiempo de morir (1958, Douglas Sirk), con El Gatopardo (1963, Luchino Visconti), con Avanti (1972, Billy Wilder), con La vida privada de Sherlock Holmes (1970, Billy Wilder), y podría seguir. Lo curioso del caso es que esa proyección íntima se pone en marcha siempre en la misma escena, como si fuera una canción seleccionada en repeat, y esas escenas pasan a configurar mi/nuestra personal antología de grandes momentos del cine. Eso justamente ha vuelto a ocurrirme con The Conjuring 2 (su título español encabeza este artículo) la última cinta del maestro James Wan que afortunadamente no ha cumplido su intención de no volver a dirigir una película de miedo.
Desde que la vi por primera vez en el marco del Festival Nocturna, una melodía sobreviene a mí inesperadamente y vuelvo a ver a Ed Warren (Patrick Wilson), guitarra en mano, cantando «Can’t Help Falling in Love» de Elvis Presley. Esa es la escena. Esa es mi escena. Y no puedo evitar insertarla:
No es ya sólo la exhibición de saber hacer en la puesta en escena, de ella se hace gala en toda la cinta, es que esta secuencia se me antoja el corazón del filme en toda su polisemia. The Conjuring 2 va mucho más lejos de la pericia en la construcción del sobresalto, mucho más allá de escribir un argentado capítulo dentro del subgénero de casas encantadas, The Conjuring 2 es una película de amor, un canto al hogar y al cobijo de la familia, y un alegato sobre la importancia de la comprensión y la confianza como pedestal sobre el que asentar nuestras propias diferencias, esas que nos hacen especiales pero que también pueden llegar a aislarnos. Valores, todos ellos, que ya adornaban la primera entrega, no en vano Wan encargó a Mark Isham el tema principal del score (dejando el resto a su músico de cabecera, Joseph Bishara), el que más grabado se nos queda, y que se titula, precisamente, The Family; pero que en este segundo episodio, esos valores, tienen un desarrollo más amplio, más elaborado y ocupan un lugar mucho más central. Lo que la película de 2013 inauguraba, la de 2016 lo confirma y consolida.
James Wan repite fórmula, su díptico tiene modos de serial (y por nosotros puede seguirle añadiendo los episodios que guste siempre que los dirija él). Un prólogo marcado que constituye en sí un pequeño filme dentro del filme (y que, en ambas ocasiones, introduce personajes a los que dedicarles después un spin-off), da paso al cuerpo del relato en el que circulan dos tramas condenadas a encontrarse: la peripecia personal de la pareja Warren (el ya mencionado Patrick Wilson y Vera Farmiga) y el caso del que acabarán ocupándose, en esta ocasión el poltergeist de Enfield, conocido también como el Amityville británico. El desarrollo es un crescendo de ritmo perfecto que va desde las primeras manifestaciones de lo sobrenatural hasta la aparición del elemento demoníaco que constituye el clímax de la narración, un clímax en el que todas las líneas del texto quedan cerradas y concluidas. Para acabar con un epílogo esperado: Ed Warren depositando en su pequeño museo de los horrores un objeto que ha cumplido un papel protagonista dentro del caso, una auténtica reliquia que cumple la función de colofón. Una estructura casi robada a la televisión que permite aglutinar lo mejor de los dos medios en una era en la que las series, para cierto sector del público al menos, le están ganando terreno al séptimo arte. Wan demuestra así que aún le queda larga vida al cine, sólo tiene que saber recoger la afrenta de la modernidad y adaptarla a su terreno.
Y es que si algo domina Wan es la gramática cinematográfica. The Conjuring y The Conjuring 2 son pruebas de que en cine importa casi más el cómo se cuenta que lo contado en sí. Ambas son perfectamente disfrutables aunque no se sea amante del género, no por ser productos maisntream (que lo son) sino porque son dos ejercicios de virtuosismo con la cámara. Wan sabe siempre dónde plantarla, qué movimiento es el más acorde al sentimiento que busca provocarnos, donde cortar el plano en aras del interés argumental y de paso conducirnos por los temas que nos va a destacar con un simple encuadre. Esto es algo que ya comentábamos en 2013, The Conjuring 2 viene a confirmar que aquello no era un acierto puntual sino todo un signo de autoría. Siendo una película de miedo, hay que hacer hincapié en como Wan consigue dotar a la cinta de la dosis exacta de sobresaltos para mantener al espectador pegado a la butaca (o botando en ella si se quiere) sin convertirla en un mero tren de la bruja, su dominio de los recursos le permite amagar el susto cuando le conviene o desplazarlo los segundos justos para que nos hayamos confiado y nos pille desprevenidos a pesar de haberlo estado anticipando.
¿A quién quieres más a mamá o a papá? Difícil elección. La misma dificultad tiene decidir cual de las dos entregas es mejor. Ambas son grandes obras, la diferencia quizás es que en la segunda Wan ya se siente confiado en su producto, el éxito de la primera no le ha supuesto presión (o no lo parece). Al contrario, parece dejarse llevar más por su instinto y así retoma ese humor que se respiraba en su primer Insidious (incluso en el clímax se permite introducir un ligero gag sin despeinarse y sin que ello rompa el ritmo y la tensión dramática). Ese toque de ligereza, paradójicamente, da más profundidad a los personajes y contraste a las situaciones. Queremos a papá y a mamá, no renunciamos a ninguna, sin que ello obste para señalar que la segunda es un producto ya maduro que luce con mayor esplendor.
Nocturna 2016: películas de inauguración y clausura
Ya está todo listo para que comience la próxima semana el IV Festival de Cine Fantástico y de Terror de Madrid, Nocturna, de nuevo con el cine Palafox como sede y una muy especial película de clausura. ¡Nos vemos en Nocturna!
CLAUSURA: EXPEDIENTE WARREN. EL CASO ENFIELD
Expediente Warren: El Caso Enfield (The Conjuring 2) será la encargada de clausurar, el sábado 28 de mayo, NOCTURNA 2016. Su estreno en España está previsto para el 17 de junio de
2016 y será distribuida por Warner Bros. Pictures, una compañía de Warner Bros. Entertainment. Todo un lujo para el festival que hace tres años ya contó con la primera parte de esta película.
Este thriller sobrenatural de New Line Cinema con James Wan de nuevo al frente tras el éxito de Expediente Warren: The Conjuring, lleva a la gran pantalla otro caso real de los expedientes de los prestigiosos demonólogos Ed y Lorraine Warren.
La nominada al Óscar Vera Farmiga y Patrick Wilson (Insidious) interpretan una vez más el papel de Lorraine y Ed Warren, quienes, en una de sus investigaciones paranormales más aterradoras, viajan al norte de Londres para ayudar a una madre soltera que vive sola con sus cuatro hijos en una casa plagada de espíritus malignos.
Expediente Warren: The Conjuring recaudó más de 319 millones de dólares en todo mundo y continúa siendo la segunda película de terror original más taquillera de todos los tiempos solo por detrás de El Exorcista.
Completan el reparto Frances O’Connor en el papel de la madre soltera y los debutantes Lauren Esposito, Patrick McAuley y Benjamin Haigh.
INAUGURACIÓN: THE HOLLOW POINT
Tras inaugurar con gran éxito la reciente edición del Fant de Bilbao, Gonzalo López-Gallego y su nueva película, The Hollow Point, llegarán a Madrid para dar el pistoletazo de salida de NOCTURNA 2016 el próximo lunes 23 de mayo.
El film guionizado por Nils Lyew y protagonizado por Patrick Wilson, Lynn Collins y Ian McShane nos traslada a las desoladas carreteras de una ciudad fronteriza, donde se forjará una alianza entre el nuevo sheriff y su antecesor para detener a un misterioso asesino a sueldo.
NOCTURNA 2016 contará con la presencia de Gonzalo López-Gallego en el Palafox para dar el pistoletazo de salida a la semana más fantástica del año.
El Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, NOCTURNA 2016 se celebrará del 23 al 29 de mayo en los madrileños cines Palafox, y es una producción de La Cruzada Entertainment con el patrocinio de Dark Souls III, el canal de televisión Buzz y De Angeles Films.
Sitges 2014: objetos malditos, Annabelle y Oculus
Si en el panorama actual del terror estamos asistiendo al renacimiento de sus manifestaciones más clásicas (casas encantadas, fantasmas, ambientes góticos… ), no podían faltar en Sitges buenos ejemplos de ello. Ejemplos que han resultado de factura y acogimiento (por parte del público) dispares. Uno de los autores que más ha contribuido a ese renacimiento es James Wan, con sus dos entregas de Insidious y, sobre todo, con The Conjuring. Es por eso que Annabelle era una de las películas que más interés había generado a priori. No en vano venía dirigida de la mano del director de fotografía de las aclamadas cintas de James Wan, John R. Leonetti, avalada por la producción del propio Wan y con el reclamo de la muñeca Annabelle (que ya tenía un papel episódico pero intenso en The Conjuring). Tal vez era esperada también porque la pediofobia, ese miedo irracional a las muñecas, es uno de los temores más extendidos. Todas esas expectativas se vieron frustradas: la película no pasó de ser una exploit desleída del subgénero y el público la despidió (en el auditorio) con la pitada más unánime. Abucheo no totalmente justo porque no deja de jugar honestamente con las claves de la serie B.
Annabelle es un producto pop que busca calar en el segmento más joven del público, terror para adolescentes como se ha puesto de manifiesto en Francia, altercados incluidos. Como tal no carece de las típicas escenas de impacto (lamentablemente desveladas casi todas en el trailer), algunos sustos bien filmados y bien coreografiados que podrían redimirla si no fuera por el exceso de ingredientes que se dan cita en su guión. Efectivamente, el argumento de Annabelle resulta complicado (que no complejo) con una sobrecarga de elementos que no acaban de tener buena resolución. En Annabelle se dan la mano sectas destructivas (con la sombra de Manson en el horizonte), asesinatos brutales (en fuera de campo), invocaciones satánicas, posesiones diabólicas y hasta inmolaciones altruistas para salvar a la protagonista. Acumulación de tópicos que acaba empañando el esperado protagonismo de la muñeca maldita, que era lo que a priori prometía este filme concebido como spin off (y a la vez especie de precuela) de The Conjuring. Y, por si fuera poco, el cóctel viene aderezado por un mensaje moralista y conservador.
En resumen, sin que pueda considerarse como despropósito, Annabelle tiene (casi)todos los números para acabar decepcionando. Mucho más redonda resulta Oculus (Mike Flanagan), aunque dividió al público en dos grupos irreconciliables: los que le dedicaron grandes, y hasta excesivos, elogios y los que prácticamente la abominaron. Entre los comentarios positivos el más exagerado fue el de un espectador que la calificó de nuevo hito del terror como en su día fuera El exorcista (William Friedkin), basando su juicio en las reacciones de pánico que había observado durante la proyección. Podemos testimoniar que parte de la platea disfrutó pasándolo verdaderamente mal, pero Oculus no pasa de ser
una película efectiva que (para nosotros) tiene su mejor baza en la perspectiva narrativa bajo la que se desarrolla. Su argumento no es original (ni lo pretende): tiempo atrás, un asesinato dejó dos niños huérfanos. Las autoridades culparon al hermano, mientras que la hermana creció creyendo que el verdadero culpable fue un antiguo espejo maldito. Ahora, completamente rehabilitado y con veinte años, el hermano está listo para empezar de nuevo, pero la hermana está decidida a demostrar que fue el espejo lo que destrozó a su familia (FILMAFFINITY). No es, pues, más que una típica historia de objetos encantados que extienden su maldición a lo largo de los tiempos en la que se mezcla terror y suspense a partes iguales. No es un hito ni va a serlo. Ahora bien, sí tiene suficientes valores como para merecer ser bien considerada dentro del subgénero al que se adscribe.
Lugar común en este tipo de relatos es que los hechos terribles sucedan en dos momentos distintos del tiempo, uno pasado en el que se gesta la maldición y otro presente en el que se repite el embrujo pudiendo quedar resuelto o, al contrario, reforzado para seguir dándose. Del pasado se puede dar noticia en una secuencia inicial que funcione a modo de prólogo o mediante una serie de flashbacks; Oculus opta por lo segundo. Lo que la hace peculiar es que los flashbacks no suponen una ruptura del tiempo de narración sino que se trenzan totalmente con el presente al estar montados en paralelo y secuenciados a la par. El espectador va descubriendo a la vez el antecedente y la peripecia actual, coincidiendo, además, su descubrimiento con el del propio protagonista que va rescatando sus recuerdos mientras vuelve a pasar por situaciones parejas. Flanagan sabe desarrollar las dos tramas haciendo coincidir sus clímax y consiguiendo que la intriga se extienda por igual a ambas. Recurso que consigue por sí mismo crear la atmósfera y la tensión. Los sobresaltos no dejan de estar en un segundo plano respecto a la estratagema narrativa, pero ello no los desmerece sino que los coloca en el punto de mira exacto para que resulten efectivos y no chirríen (ni siquiera son vergonzantes las apariciones fantasmales).
Oculus confirma a su director como hábil orquestador capaz de dar un toque personal a materiales usados muchas veces antes. Y sin duda fue el mejor filme adscrito al terror clásico de los que se presentaron en la 47 edición del Festival. A tener en cuenta.
Las favoritias de Serendipia 2013
El año que acaba siempre quedará en mi memoria como aquel a partir del cual ya no podré decir que nunca me he roto un hueso. Ha sido un año bien surtido de médicos y hospitales, aunque todas esas visitas han acabado con final feliz. Eso prueba que por mal que vayan las cosas, antes de que la parca nos llame, siempre hay remansos de bondad. Y a la hora de los balances siempre cabe destacar lo positivo, aunque sólo sea como ejercicio para forzar el optimismo y arrinconar el miedo.
En cine, 2013 no ha alumbrado ningún título absolutamente incuestionable, pero sí ha dado filmes notables para todos los gustos, tanto para el cine en general como para el género en especial. La singladura personal de Serendipia se estrenaba con Amor de Haneke y todo apunta a que habrá terminado con Paranormal Activity: Los señalados, un viaje, pues, que va desde un polo a su contrario. Desde la obra que busca permanecer en la historia hasta su filme opuesto, aquel pensado para el consumo rápido y el olvido. Desde el cuidado por el encuadre perfecto, llevado hasta el paroxismo del plano fijo de larga duración, a la cámara en mano temblorosa y en constante movimiento para adscribirse, una vez más, en el found footage. Así de eclécticos son sus gustos, así lo son también las tendencias del cine actual.
De invierno a invierno y tira porque me toca, ha llegado el momento de elegir las favoritas del año, no por ánimo de juzgar y sentar cátedra, sino más bien de hacer recuento y dejar constancia en la memoria escrita de aquello que pasó a formar parte de nuestra historia particular. Y, claro, el listado por coherencia con este blog-proyecto lo hemos confeccionado exclusivamente con las cintas de género que más huella nos dejaron.
De mayor a menor preferencia hemos elegido los siguientes diez títulos (diez el número mágico de los pitagóricos):
1,- Gravity, Alfonso Cuarón
2,- Siete psicópatas, Martin McDonagh
3,- The Conjuring, James Wan
4,- The Congress, Ari Folman
5,- Jodorowsky’s Dune, Frank Pavich
6,- Stoker, Park Chan-wook
7,- You are the next, Adam Wingard
8,- Pacific rim, Guillermo del Toro
9,- The Dead 2: India, Howard J. Ford, Jonathan Ford
10,- Mamá, Andrés Muschietti
Y además queremos dar una mención especial a Tanatomorphose con cuyo director, Éric Falardeau tuvimos ocasión de conversar (y hasta bailar) durante su presentación en el Cryptshow. Esta es una lista que marcará coincidencias con otras, pero que también mantendrá discrepancias, especialmente por Mamá, pero a nosotros nos gusta que directores noveles tengan ocasión de llegar al gran público y consideramos que aunque sólo fuera por su segmento inicial debía de haber recibido mejor trato por la crítica.
En suma, ha sido un año en el que hemos disfrutado del cine en pantalla grande, esa gran fábrica de sueños e ilusiones que nos ayuda a encontrar sentido en nuestros días. Esperamos que así siga siendo en el 2014 que ya mismo empieza. Feliz año de cine para todos!!!!
Expediente Warren, The Conjuring: revisitando las casas encantadas
Movimientos de cámara que nos acercan al personaje, movimientos de cámara que nos muestran aquello que se presiente, movimientos de cámara que acompañan al personaje en sus propios movimientos… Movimientos de cámara que se bastan por sí mismos para crear la intriga. El padre de Saw construye en The Conjuring (Expediente Warren en español) un relato con buen pulso que nos lleva a atravesar todos los estadios de una invasión paranormal en una casa encantada, desde su inicio (ruidos, puertas que se abren o se cierran, luces que se apagan, todo el rosario de poltergeist) hasta la posesión demoníaca, pasando por el miedo y la debilidad que sienten quienes los viven en primera persona. Nada que no hayamos visto antes, pero eso no importa, al fin y al cabo las historias que componen los humanos son casi siempre las mismas, lo que les da valor no es tanto el qué nos cuentan sino el cómo. Y ahí, en los modos de narrar, James Wan aprueba con nota.
Ed y Lorraine Warren han sido dos de los investigadores de fenómenos paranormales más célebres que han existido, en buena medida por haber intervenido en los sucesos de Amityville especialmente conocidos por los amantes del terror. The Conjuring es la adaptación de otro de los casos en el que los parapsicólogos intervinieron: las aterradoras vivencias de la familia Perron en su granja de Rhode Island. Como reza su argumento: «Ed y Lorraine Warren, investigadores de renombre en el mundo de los fenómenos paranormales, son llamados por una familia aterrorizada por una presencia oscura en una granja aislada. Obligados a enfrentarse a una poderosa entidad demoníaca, los Warren se encontraron atrapados en el caso más terrorífico de sus vidas… (FILMAFFINITY)». Un matrimonio y cinco niñas de diferentes edades que darán mucho juego para la creación de alarmas que no siempre acaban en susto (cosa que es de agradecer) en una historia en la que se combinan los tópicos de las películas sobre casas encantadas y las de posesiones demoníacas, exorcismo incluido coincidiendo con el clímax del filme.
Hechos reales que acontecieron en 1971, la película cuenta con una cuidad ambientación y está perlada de esmeradas interpretaciones. Especial mención merecen Vera Farmiga (los aficionados al fantástico la recordarán por su intervención en Código Fuente) en el papel de Lorraine Warren, y Lily Taylor interpretando a esa madre que adora a su familia y que va a tener que enfrentar al mal dentro de sí.
Pero el auténtico protagonista es el propio James Wan que demuestra que es uno de los grandes nombres en el cine de terror actual. Wan maneja con precisión el ritmo (la acción es un crescendo continuo), la composición de personajes (logra retratarnos su psicología interna) y, sobre todo, la puesta en escena midiendo bien qué muestra y qué sugiere. En este sentido, aunque la cinta no olvida los sobresaltos (no podían dejar de estar en un filme de casas encantadas) no cae en el exceso y sabe jugar la baza de la sugerencia, esos planos con aire en un lado que no siempre se llenan con la presencia de la aparición y que nos intriga aún más cuando es así dejando a nuestra imaginación completar el resto. En una historia de fantasmas es fácil caer en la tentación de mostrar las apariciones con lujo de detalles y derroche de efectos especiales (cayendo así muchas veces en lo grotesco), James Wan sabe controlar ese impulso y jugar con la insinuación, dejando las visiones para los momentos exactos; es así como logra agarrar al espectador que ve cómo no disminuye su interés a lo largo del metraje. Y es así también como consigue comunicarnos el crisol de sensaciones que podría llegar a despertar un lugar verdaderamente encantado. Alguna risa nerviosa en el pase de prensa hace evidenciar que la cinta alcanza su objetivo, transmite miedo. Y nos hace reflexionar sobre el mismo.
El miedo es nuestra reacción ante la inminencia de un peligro, actúa como alerta que estimula nuestra prudencia y nos hace buscar soluciones que nos eviten salir malparados. Somos hijos del miedo porque los temerosos sobreviven más que los temerarios, sin embargo, el miedo es también un arma de doble filo porque si se perpetúa en nosotros nos vuelve débiles, vulnerables. Paradoja. Entonces, al debilitarnos, si hubiera un ente portador del mal, sería fácil hacernos presas. ¿Contesta The Conjuring sobre la existencia de una fuerza maligna? Dejaremos que el espectador lo descubra.
John Carpenter vuelve a la gran pantalla en Sitges 2010
El Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya confirma nuevas películas dentro de la Sección Oficial del festival.
La última película de John Carpenter, The Ward, se añade a la Sección Oficial de SITGES 2010 siendo première europea. Carpenter vuelve con un thriller de terror sobrenatural ambientado en un manicomio, contando como protagonista con Amber Heard, la nueva musa del cine fantástico.
Dos de las nuevas incorporaciones son producciones españolas: Secuestrados, première europea, y Carne de Neón,
première mundial. La primera explica a tiempo real la terrorífica odisea de una familia que está retenida en casa por un grupo de psicópatas. Miguel Ángel Vivas, afanado director de cortometrajes, realiza su segundo largo producido por el mismo equipo de Celda 211, cinta estrenada el año pasado en el festival de Sitges. Por otro lado, Carne de Neón traslada al cine español el espíritu de los thrillers de Guy Ritchie y Quentin Tarantino. Entre los actores destacan Mario Casas y Darío Grandinetti, así como el retorno de Ángela Molina en un papel muy sorprendente. Violencia, humor y un poco de terror en el segundo largometraje de Paco Cabezas basado en su corto del mismo título.
Rare Exports: A Christmas tale (Jalmari Helander) es una de las películas mas esperadas para los amantes del cine fantástico. En ella se narra una teoría
sobre el origen de Santa Claus sacada de un cuento infantil de origen finlandés, convirtiéndose así en una película de terror dirigida principalmente al público juvenil. SITGES 2010 también presenta como a première europea Vanishing on 7th Street, la última película de Brad Anderson, galardonado en Sitges 2001 como mejor director para Session 9 y seleccionado con The Machinist en Sitges 2004, donde el actor Christian Bale ganó el premio al mejor actor. En esta edición, Anderson estrena una cinta a medio camino entre la ciencia ficción y el terror.
La Sección Oficial del festival también presenta Legend of the Fist: The Return of Chen Zhen (Wai-Keung Lau), una gran superproducción China-Hong Kong donde se combina el cine de acción, el drama histórico, las artes marciales y el género fantástico. La película está
protagonizada por Donnie Yen, actor presente en varias de las películas seleccionadas este año, y por la espectacular actriz Shu Qi.
Con Thirteen Assassins, Takashi Miike demuestra su madurez como realizador de cine de culto. Una película de samuráis filmada al puro estilo de los clásicos como Akira Kurosawa o Hideo Gosha. Red Nights (Julien Carbon y Laurent Courtiaud) es una de las producciones más originales y radicales del cine fantástico de este
año. La película es una mezcla entre el giallo italiano y el misterio oriental, ambientada en Hong Kong y visualmente impactante.
Por otro lado, el director Darren Lynn Bousman se atreve con un remake de El día de la madre (1980), de Charles Kaufman, una de las grandes películas de Troma. La nueva cinta titulada Mother’s Day tiene un cariz menos psicotrónico y está protagonizada por una espléndida Rebecca de Mornay. Por último, se presentará como première europea Insidious, film que traslada al espectador a una casa donde una familia está
aterrorizada por los fenómenos paranormales que afectan a su hijo pequeño. El director James Wan, creador del primer capítulo de Saw, no tiene miedo de afrontar todo un filme al puro estilo de Poltergeist con una fuerte dosis de terror. Una película para los amantes de las películas encantadas.




























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