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Exposición ‘Daganzo. Un pueblo… de cine’

El Ayuntamiento de Daganzo de Arriba, Ultravioleta Escuela de Fotografía y Flash-Back Producciones presentan esta exposición que podrá verse desde el 26 de junio al 12 de julio de 2015.
bebés mutantes se dan cita en esta Exposición única junto a la chaqueta original del Capitán Diego Alatriste, los planos del reino mágico de El Laberinto del Fauno, el lujoso vestido de Isabel la Católica, la gorra de la Unión de Bud Spencer o el sombrero que lució Lee Van Cleef en la inolvidable trilogía del Dólar.Con esta muestra organizada por el Ayuntamiento de Daganzo, se homenajea su valioso pasado cinematográfico y a sus protagonistas con la ilusión, cada vez más real, de que Daganzo vuelva a ser un pueblo… de Cine.Junto a numerosos paneles detallando la historia de esta rica etapa cinematográfica española, tendremos valiosos objetos originales de nuestro reciente pasado fílmico: vestuario y atrezzo de época, carteles y preciados documentos, maquetas rescatadas de rodajes de films inolvidables, retazos de grandes obras de culto para los admiradores y seguidores de un cine, en muchas ocasiones verdadera Serie B aplaudida y recordada también por aquellas interminables sesiones triples de reestreno y grandes, grandísimos efectos especiales y grandes, grandísimos profesionales del séptimo arte, que son los verdaderos protagonistas de esta historia, de esta Exposición.
En el año 1969, el americano Philip Yordan, ganador de un Oscar de la Academia, guionista y productor de Hollywood, y Gregorio Sacristán -productor y representante en España de la multinacional de iluminación Mole Richardson- fundaron en Daganzo de Arriba los estudios “Los Ángeles” que un año más tarde se denominaron “Estudios Madrid 70”. Durante los diez años que estuvieron funcionando en este municipio del Corredor del Henares, al este de la Comunidad de Madrid, además de las naves que se habilitaron para interiores, también se construyeron exteriores como un poblado del oeste, un poblado mexicano, las vías de un tren y el Restaurante El Cine.
En esa época se rodaron más de veinte películas, la mayoría podrían etiquetarse como “spaghetti western”. Capitán Apache, Una ciudad llamada Bastarda, Locos por el oro negro o Atraco en la jungla son algunas de las más recordadas. Al frente de ellas se encontraban realizadores como Luis Lucía, Richard Fleischer, Antonio Margheriti , Eugenio Martín (que en 1971 filmó en Daganzo El hombre de Rio Malo y al año siguiente El Desafío de Pancho Villa), o Juan Bosch.
En 1979 los Estudios fueron comprados por Juan Piquer Simón, realizador, productor y guionista español y nombre fundamental en la Historia del cine fantástico y de terror español. Los Estudios siguieron funcionando hasta que, en 1985, un incendio los destruyó. En esta segunda época se filmaron sobre todo películas de género fantástico, en las que los efectos especiales ocupaban un lugar destacado. Aquí, el cineasta valenciano rodó Misterio en la Isla de los Monstruos, Los diablos del mar, Mil gritos tiene la noche o Los nuevos extraterrestres, junto a otros directores como Ferdinando Baldi (“Yendo hacia ti – Comin´at Ya!” (1981) y dos años después, aquella “extravaganza” en 3-D que fue El tesoro de las cuatro coronas) o Tomás Aznar y su conocida Más allá del terror.
LOS PROTAGONISTAS
Sus, a menudo internacionales repartos, propiciaron la visita en Daganzo de célebres actores y actrices como Telly Savalas, Tony Curtis, Gina Lollobrigida, Lee Van Cleef, Christopher Lee, Claudia Cardinale, Joan Collins, Stella Stevens, Martin Landau o James Mason y un larguísimo etcétera
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Con ellos compartieron los créditos famosos rostros de nuestro cine: Fernando Rey, Silvia Tortosa, Victoria Abril, Paloma Cela, Emma Cohen, José Bódalo, Blanca Estrada, Francisco Rabal, Maribel Martín, Ramón Langa, Simón Andreu, Emilio Linder, y, de nuevo, otro inabarcable reparto de “stars” que durante años estuvieron trabajando en producciones rodadas en Daganzo.
Y asimismo, técnicos de indiscutible reconocimiento mundial, -españoles en su gran mayoría-, pasaron por estos Estudios. Grandes profesionales abarcando todos los apartados técnicos y artísticos cinematográficos. Estos son alguno de ellos: Gil Carretero, Gregorio Sacristán, Philip Yordan, Paco Ardura, Basilio Cortijo, Enrique Cerezo, Cornejo, Juan Mariné, Julián Mateos, Emilio Ardura, Peris, Gumersindo Andrés, Martín Sacristán… todos ellos encabezando los departamentos de producción, guión, escenografía, atrezzo, decoración, vestuario… o ese gran mago de las maquetas y los trucos cinematográficos que ha sido y será siempre Emilio Ruiz, que también tiene su lugar en la exposición no solo con su labor en Daganzo, sino también con piezas únicas y originales de El Laberinto del Fauno.
Junto a él, otros genios de los efectos especiales como son Colin Arthur y Reyes Abades, presentes en la muestra gracias a joyas rescatadas de los rodajes de La Grieta, El Caballero del Dragón o El Espinazo del Diablo, más otros muchos títulos del cine internacional que también forman parte de “Daganzo. Un pueblo… de Cine”
Desgraciadamente de todo aquello hoy apenas quedan “cuatro ladrillos” que se pueden ver circulando por la carretera M-118 hacia Alcalá. Si se gira la vista hacia la derecha, y antes de llegar al restaurante El Cine, se podrá contemplar la silueta de esas ruinas que ilustran el cartel de esta Exposición, con la que se pretende homenajear a todos aquellos que trabajaron en los Estudios de Daganzo y con ellos a todos esos excelentes profesionales que vivieron aquella fructífera época del séptimo arte español.
Inauguración viernes 26 de junio a las 19:30 horas
Daganzo, un pueblo… de cine: Del 26 de junio al 12 de julio de 2015.
Ultravioleta Espacio Dorfland. C/. Fray Ceferino González nº 4. (Madrid).
Horarios: De 10 a 22h.
Metro: L5 La Latina. L1 Tirso de Molina. Cercanías: Embajadores C5. Autobús: 6-26-32-M1-17-18-23-35-N26.
Más información: https://www.facebook.com/events/1594797997436331/
Christopher Lee (1922-2015)
Hay varios signos que me van recordando periódicamente que me estoy haciendo mayor. Es más, que posiblemente ya lo sea. Noto indicios, como el que no me sepa manejar ni disponga de Internet en mi móvil ni me parezca algo imprescindible; tener lagunas mentales y pérdidas de memoria; que no sea necesario en mi vida el wasap; haber dejado de tomar alcohol; que las muchachas veinteañeras me traten de usted; no ir a conciertos musicales; el odio profundo a toda tribu urbana nueva; o que sea un frustrado sexual de manual. Afortunadamente no tengo hijos, si no supongo que entonces no tendría escapatoria y cada segundo me recordarían no ya que me hago mayor, sino que el de la guadaña me aguarda en el portal.
Sí, me hago mayor. No en vano el próximo año (si todo va bien) cumpliré el medio siglo y mi padre, al que tenía por un señor mayor y con bigote, hijos a los que collejear y respeto que infundir, todo un adulto, vaya, murió en 1985 con 53. O sea que, supongo que sí, me estoy haciendo mayor.
También me recuerda que el contador no se detiene el que mis ídolos se mueran. Cuando lo hizo John Lennon fui consciente de que algo había cambiado en mi concepto de la vida y la muerte. Más tarde comenzaron a morirse algunos de mis amigos… pero bueno, sigamos con los ídolos. En cuanto me he enterado de que Christopher Lee había muerto he sentido pena. Vaya, Christopher Lee. Christopher Lee. El Drácula alto, tal y como lo llamábamos para distinguirlo de Lugosi mi hermano y yo cuando éramos pequeños y no sabíamos su nombre.
Pero más tarde he caído en la cuenta de que con Christopher Lee se marcha más que un buen actor: con él se va el último de los grandes monstruos del altar mayor del cine fantástico. Y eso me ha dolido más aún.
Este altar, cuyo orden siempre he tenido claro, está compuesto jerárquicamente por: Lon Chaney (1883-1930); Bela Lugosi (1882-1956); Boris Karloff (1887-1969); Lon Chaney, Jr. (1906-1973); Christopher Lee (1922-2015); Peter Cushing (1913-1994) y Vincent Price (1911-1993). A partir de ahí figuran otros nombres indudablemente ilustres, desde luego, pero estos son los que para mí forman el altar mayor. Y ahora todos están muertos.
Mi primer recuerdo de Christopher Lee es como Drácula, por supuesto, por las fotografías de los artículos cinematográficos de la revista Vampus. Y la primera película de él que recuerdo haber visto fue también Dracula (Terence Fisher, 1958). La recuerdo bien porque mi hermano y yo estábamos en el sillón frente a la tele tan excitados esperando que empezara, que para ambientar la emisión mi hermano, a modo de gimmick, tuvo la feliz idea de levantarse una costra de su rodilla provocando un largo reguero de sangre. También me resultó inolvidable, más tarde y ya en cine, ver Pánico en el Transiberiano (Eugenio Martín, 1972).
No sé si para alguien que ahora tenga veinte años Christopher Lee será la más perfecta encarnación cinematográfica de Drácula, el no muerto. Supongo que de sonarles, les sonará más por haber formado parte de las dos sagas cinematográficas más populares del siglo XXI: El
señor de los anillos y la segunda trilogía de Star Wars. Pues bien, su participación en esas dos sagas no habría sido posible si los directores de ambas, Spielberg y Jackson, no hubieran crecido viendo las viejas cintas de la Hammer, donde admiraron al elegante y sexy vampiro que encarnó Christopher Lee y que, pese a mi predilección por los filmes de los estudios Universal y por Bela Lugosi en particular, he de admitir como la más importante encarnación del personaje de Bram Stoker.
Vaya, ya estoy divagando. Y es que, como les he dicho, me estoy haciendo mayor. Y ahora que lo pienso, este rollo a lo abuelo cebolleta que les he cascado es, posiblemente, síntoma inequívoco de que el tiempo está haciendo mella en mí… Por cierto, ¿Saben quien es el abuelo cebolleta? Pues…
El Buque Maldito y Phenomena presentan: No profanar el sueño de los muertos
Sábado 6 de junio 2015 – 16:30h
Tras debutar en el largometraje en 1962 con Noche de verano, y proseguir con títulos como El espontáneo (1964) o Una historia de amor (1966), el realizador catalán Jordi Grau se introducía en el cine de terror en 1972 gracias a Ceremonia sangrienta.
Dos años después, y en los cauces del género fantástico, llegaría su obra más emblemática: No profanar el sueño de los muertos. Film adherido al género de zombies y que nacía a la estela del clásico de George A. Romero La noche de los muertos vivientes (1968).
Grau, con una magistral precisión detrás de la cámara, lograba ir un paso más allá, confeccionando un magnífico título de principio a fin, técnicamente impecable, apoyado en unos extraordinarios maquillajes gracias a la labor de Giannetto de Rossi, y donde incluso tenía espacio el mensaje ecológico. A subrayar el destacado reparto, compuesto entre otros por los actores Cristina Galbó, Arthur Kennedy, Ray Lovelock, Jeannine Mestre, José Lifante o Fernando Hilbeck. En la actualidad, cinta de culto venerada a nivel mundial y sin duda uno de los mejores films de terror de todos los tiempos.
Entradas anticipadas ya disponibles:
http://phenomena.admit-one.eu/?p=details&eventCode=18920
Y en las taquillas del cine:
Phenomena C/. Sant Antoni Maria Claret, nº168, Barcelona
<M> L5 (Sant Pau) / L2 (Sagrada Familia) / L4 (Alfons X/Joanic)
Luis Esquinas nos habla de ‘Simon’s Jigsaw’ su documental sobre Juan Piquer Simón
Durante el pasado Festival Fantasti’CS de Castellón, Serendipia tuvo el placer de ser entrevistado para el documental dedicado al director Juan Piquer Simón, ‘Simon’s Jigsaw’, que está ultimando su director Luis Esquinas, junto a otros de los escritores que participaron en el libro que Fantcast editó en 2011 sobre el cineasta, Juan Piquer Simón, Mago de la Serie B. Así que ahora le toca a él responder a nuestras preguntas en esta entrevista, con la que podemos hacer boca hasta que podamos disfrutar del magnífico homenaje en forma de documental, realizado por Luis Esquinas desde la admiración y la pasión.
JUAN PIQUER Y EL PORQUÉ DE ESTE DOCUMENTAL
¿Por qué Piquer Simón? ¿Qué es lo que te atrae principalmente de este cineasta?
Llevo años, muchos años, enseñando a mis alumnos cine, así que un buen día decidí abordar la realización de un documental sobre un director de cine español, para quitarme un poco las
telarañas del aula. La verdad es que mi pasión por el cine viene desde niño. En mi casa, siempre se ha visto mucho cine porque mi padre trabajaba como carpintero de rodaje y decorador. Era habitual, que se encontrara trabajando en el poblado del Oeste de Almería o en alguna superproducción en estudios de cine en Madrid. Todavía me acuerdo de como me contaba como se habían rodado algunas secuencias de las películas de Simbad o de Doctor Zhivago. En aquella época Almería era centro neurálgico, por lo que tuvimos que trasladarnos largas temporadas a la capital andaluza. Aún me acuerdo cuando era niño pasearme por aquellos decorados.
Pero ¿Por qué Juan Piquer?, pues porque para mí representa la figura del cineasta del fantástico a la española. Él intentó ,sin duda, siempre hacer un cine con proyección internacional, para lo que construyó un lenguaje de cine fantástico a la americana, pero traducido al español. Aún recuerdo ver con la ilusión de un niño su película Viaje al Centro de la Tierra y pensar ‘¡No, no puede ser española!’, la firmaba un tal J.P.SIMON. Pero sí, ¡era español y muy español!, ¡Valenciano para más señas! y había podido hacer un película al estilo fantástico más clásico, pero con técnicos de efectos especiales españoles. La huella palpable de un mítico Emilio Ruiz, o de un genio de la cámara como Juan Mariné, quedaba clara. Y fui descubriendo con los años que además nos había dejado joyas de la talla de Mil Gritos tiene la noche o Slugs, que aún valoro como joyas del cine de terror al más puro estilo americano. Y no es que no me guste el Fantaterror español, del cual soy un auténtico fan. Qué decir de nuestros Amando de Ossorio, Paul Naschy, Jesús Franco, Jordi Grau, León Klimovsky, etc. Sin duda un cine de fantástica factura, porque lo sabemos hacer
muy bien, aunque haya sido siempre incomprendido desde la crítica que una y otra vez se ha cebado con este tipo de obras, algunas de la cuales ya han pasado a ser consideradas de culto. Pero es que Juan Piquer se atrevió incluso con un Superman a la española, o con una película de aventuras subacuáticas como La Grieta.
Se trata de un cine que posee ese “ojo americano”, cinemascope, poco habitual en nuestro cine. Además siempre tuvo claro que tenía que rodar en inglés. Pero además:
- Es muy buen realizador, es decir, la factura de sus películas es impecable, seguramente fruto de su experiencia en el mundo publicitario. En todo momento controla el ritmo de las secuencias. Hay un detalle que deja palpable eso, y es que Juan Piquer rodaba sin combo. Sabía exactamente lo que iba a obtener en la pantalla.
- Sabe sacar petróleo de unos presupuestos ajustados, obteniendo, a base de dedicación y trabajo, aparte de talento, unos resultados nunca vistos hasta entonces en en el Fantástico español.
- Tiene ese punto de Exploitation que a mí me gusta. Sabe utilizar elementos que tienen tirón en cada momento para atraer al público. Fue un maestro. Sabe crear productos derivados de sus películas, creando a su alrededor un merchandising, inédito en nuestro cine.
- La relación de su obra con la literatura fantástica y el cómic. Era un voraz lector y conocedor de este tipo de literatura.
- Pero quizás una de los aspectos más relevante del cine de Piquer, son los efectos especiales. Hasta la llegada de sus películas nadie había pensado en un cine fantástico y de terror a lo grande. Es decir con efectos especiales de extrema calidad en un mundo analógico, añorado por muchos de nosotros, sin duda un poco hartos de tanto efecto digital que inunda nuestras retinas pero sin contenido ni justificación. Todos los técnicos de efectos especiales que han trabajado con él insisten en varias cuestiones. La primera es que Juan, siempre sabía lo que quería y la segunda, es que rodaba para los efectos especiales, adecuando la realización a la obtención del mejor efecto posible. Y además era comprensivo, es decir, que sabía hasta donde se podía llegar con los medios de los que se disponía. Siempre intentaba sacar un poco más de todo el equipo, pero siempre desde la comprensión.
- Otro aspecto a destacar de su cine es que siempre intenta controlar la factura de sus películas de principio a fin. No por casualidad, crea unos Estudios propios en Pradillo y más tarde adquiere los estudios de Daganzo MADRID70. La única manera de controlar todo el proceso es hacerlo todo tú y tener a los mejores trabajando para tí (Colin Arthur, Paco Prósper, Basilio Cortijo, Carlo de Marchis, Emilio Ruiz, Juan Mariné, etc) y en su cine esto se nota.
¿De entre sus películas cual escogerías, y por qué?
Es una pregunta muy difícil de contestar, pero de entre aquellos que considero mis preferidos: Pieces, La Grieta, Slugs y Viaje al Centro de la Tierra, me quedo sin duda alguna con esta última, ya que representa desde mi punto de vista al Juan Piquer original, fascinado por el mundo del cine, embebido por la literatura fantástica y con la frescura de un niño.
Se nota en este filme la pasión de Juan por el Cine, a pesar de las dificultades que tuvo para poder realizarla. Pero al fin realizó su viaje y nos dejó esta joya del cine español.
De un tiempo a esta parte parece que se está reivindicando la figura de Piquer Simón, con dos libros dedicados a él ¿A que crees que es debido? ¿Crees que es importante que así sea?
Me parece genial que se esté reivindicando la figura de Juan. Sin duda se lo merece. Me imagino que al igual que yo he tenido mis razones para hacer este documental Jorge Adsuara y José Luis Alonso, han tenido las suyas para hacer sus libros, fantásticos por cierto. Yo soy de la creencia de que a lo largo de la historia, diferentes personas se ponen a trabajar en un determinado tema. Quizás sea casualidad, suerte o destino. Lo que si creo es que sean cuales sean la razones de este interés por el cine de Juan Piquer, es sin duda merecido. Yo creo que hacen falta iniciativas en nuestro país para reivindicar, no ya la figura de Juan, sino la de muchos otros realizadores y técnicos, que han sido ninguneados, no sé por que razón. Algunos parecen avergonzarse de este tipo de cine porque es poco intelectual o porque es de baja calidad. Cualquiera que se aventura en la
realización de una película sabe de las dificultades de llevar un proyecto a buen fin. Sólo la pasión por el CINE, puede ser la energía para que la cultura avance. Y no hablo de una cultura elitista, más propia de otros tiempos, hablo de una Cultura de todos, y si nos gusta este tipo de cine, hay que darle su sitio, porque sin duda lo tiene. Hace poco cayó en mis manos, regalo de mi amigo Manuel López Villegas, un especial de la revista Quatermass, “Antología del Cine Fantástico Español”. Me lancé a leer las críticas de las películas de Juan Piquer. Me quedé un poco perplejo, no las ponían muy bien, pero en este especial de otoño de 2002 (Nº 4-5), había unas páginas dedicadas a las cifras del cine español, clasificadas por años y en ellas podemos ver:
Año 1977 película más taquillera Viaje a centro de la Tierra, lo curioso es que la segunda es Escalofrío de Carlos Puerto, pero producida por Almena Films, productora de Juan Piquer.
Año 1979 película más taquillera Supersonic Man.
Año 1981 segunda película más taquillera Misterio en la Isla de los Monstruos.
Año 1982 película más taquillera Mil Gritos tiene la Noche.
Año 1988 segunda película más taquillera Slugs, muerte viscosa
Año 1989 película más taquillera La Grieta.
Yo creo que esto deja palpable que el gusto del espectador va por un camino, y el de los críticos por otro.
Por lo tanto creo que es muy importante todo aquello que se haga para recordar a directores como Juan, que tanto ha hecho por el cine fantástico y de terror español. Aprovecho esta entrevista para reivindicar este tipo de cine. Creo que se puede seguir haciendo en España, porque es un género que conocemos y que se nos da muy bien.
EL DOCUMENTAL
¿Cómo nace el proyecto del documental sobre Piquer Simón?
Como ya te contaba, fue un intento de poner en práctica una ilusión que me rondaba por la cabeza hace tiempo. Hacer mi propio documental. El cine documental es uno de mis preferidos y era el momento de emprender esta aventura.
¿Qué es lo que nos encontraremos en tu documental? Cuéntanos en qué consiste
El documental tiene un concepto de obra CORAL, es decir veremos y oiremos la opinión y las experiencias de gente relacionada con el cine de Juan Piquer:
Expertos en su obra, Actores, Productores, Técnicos, Colaboradores y amigos. Encontraremos una estructura en bloques temáticos que tocarán diversos aspectos de la obra de Juan Piquer, encadenados por una licencia dramática como hilo conductor, aunque prefiero mantener un poco la sorpresa.
Yo creo que se trata de un trabajo profundo sobre Juan Piquer como Director y como persona. Conoceremos su trabajo en primera persona a través de los protagonista que vivieron su cine junto a él.
¿Habías rodado antes más documentales? ¿Ha sido muy complicado?
Es mi primer documental como realizador. he participado en otros proyectos de documentales pero siempre como técnico, ya sea realizando las labores de operador de cámara o de montaje. De hecho en estos momentos puedes ver el último trabajo en el que he colaborado Diego Galán, un toledano en Estambul de los directores Manuel López Villegas y Esteban Estepanian Taracido. También hemos producido el concierto del 30 aniversario del mítico grupo TDK (https://www.youtube.com/watch?v=3p9gEJ5l-sw). Actualmente nos encontramos en la pre-producción de un cortometraje de terror basado en una idea original de Lone Fleming, y mayo produciremos el Making Off del cortometraje El Último Guión de David García. En fin, que no paramos.
Has podido entrevistar a todas las personas que deseabas? ¿Cuál se ha quedado en el tintero?
He entrevistado a la mayoría de las personas en las que había pensado en principio, aunque siempre hay entrevistas que por diversas circunstancias no has podido hacer. Prefiero no decir nombres.
¿A que personas has entrevistado?
Es una larga lista de pero creo que conviene citarlos a todos:
Antonio Garcinuño, Antonio Mayans, Basilio Cortijo, Carlos Benítez, Carlos Puerto, Collin Arthur, David García, Domingo Lizcano, Emilio Linder, Gabi Cortijo, Hector Caño, Hilda Fucks, Jack Taylor, Jorge Adsuara, Jose L. Salvador, Juan Mariné, Lone Fleming, Manuel Puchades, Manuel Valencia, María Rubio, Marisa Pino, Miguel A. Plana, Pedro del Rey, Reyes Abades, Rosa Mateu, Sergio Blasco, Teresa Sancho y Victor Matellano.
¿Has podido acceder a los archivos de imágenes que querías? ¿Te lo han puesto muy difícil?
Todas las personas que disponían de imágenes de los rodajes las han puesto a mi disposición, y además he podido utilizar material de Filmoteca Española, que tenía la familia de Emilio Ruiz en depósito y que ha cedido amablemente. Quiero aprovechar esta ocasión para agradecerles a todos su ayuda desinteresada y el apoyo que me han prestado. Seguro que me dejo a alguien pero quiero agradecer a Elena Cervera (Filmoteca) su ayuda; a Juan Mariné y a Concha Figueras por las fotos y las imágenes en vídeo de su cámara personal; a Jorge Adsuara por el ingente volumen de material fotográfico cedido; a Sergio Blasco por prestarme imágenes y una entrevista en vídeo que realizó a Juan Piquer; a Gabriela Cortijo por sus fotos del rodaje; a Carlos Puerto por el materia de Escalofrío; a Andrés Santana por sus imágenes de la comida entre Emilio Ruiz, Juan Mariné y Juan Piquer, etc.
¿Has podido tener acceso a material inédito o especialmente interesante?
Yo creo que las imágenes con mayor valor testimonial son las que muestran a Juan Piquer en plena salsa, dirigiendo escenas en Slugs o en La Grieta (cedidas por Juan Mariné). Alguna de las fotografías, tampoco han sido vistas nunca, por lo que cobran una especial relevancia. Podremos ver guiones manuscritos de Juan Piquer, Story Boards realizados por Emilio Ruiz. En fin, yo creo que a nivel de aportaciones inéditas, la experiencia promete.
En cuánto a material original de las películas, a fecha de hoy me ha sido imposible obtener los permisos para utilizar las imágenes. Mi producción tiene más voluntad que presupuesto, y el tema de derechos de autor pone este aspecto muy difícil, pero estoy seguro que aquellos que vean el documental no las echarán en falta.
¿Cuándo estará listo para verse?
Si todo marcha según lo previsto, podrá verse a finales de 2015 y en festivales el año próximo. Una vez se estrene, también habilitaré una página web con todas las entrevistas montadas para que se puedan ver íntegras. Y si obtengo permiso de sus propietarios, los materiales gráficos relacionados con el documental.
¿Algún nuevo proyecto en cartera? ¿Relacionado con el fantástico?
Siempre hay proyectos en una cabeza como la mía. Me gustaría abordar una serie de documentales sobre otras figuras del fantaterror español.
Pues ya está, si quieres añadir algo más
Para terminar me gustaría decir a todos aquellos que me han ayudado, qué llegué sin nada más que ilusión en mis bolsillos y un sueño, y que gracias a ellos este sueño va a hacerse realidad. Pero no solo me han dado su ayuda, también me han dado su cariño y lo más importante, su AMISTAD. Este mundo está lleno de gente fantástica y yo he tenido la suerte de conocer a muchos de ellos. Seguro que seguiremos nuestra amistad en el futuro. Desde aquí gracias a todos y espero que el documental os guste, porque he puesto en él mi alma.
Y hasta aquí esta entrevista que agradecemos encarecidamente a Luis Esquinas, al que deseamos toda la suerte con su documental.
‘La piel quemada’ de Josep María Forn se proyectará con la presencia del director


Josep Maria Forn
Director (15 largometrajes y 8 cortos), Guionista, (18 largometrajes y 19 cortos), Productor (30 largometrajes y 62 cortos). Presidente de honor de la PAC. Ex director general de Cinema de Catalunya (1985-1989)
De toda su filmografía destacan Muerte al amanecer (1961); La vida privada de fulano de tal (1961); La piel quemada (1966); Companys, procés a Catalunya (1979); Subjudice (1998), (Premio del Festival de Málaga) y El coronel Macià (2006). De entre sus producciones destacan títulos como La ciutat cremada, Ocaña, retrato intermitente y Un cos al bosc, entre otras.
CONSULTAR HORARIOS EN:
El Buque Maldito y Phenomena presentan: Los sin nombre. Con la presencia de Jaume Balagueró.
Cerrando prácticamente la década de los noventa, momento que el fantástico en nuestro país empezaba a ver la luz otra vez, Balagueró, apoyado en la novela de Ramsey Campbell The Nameless, teñía de oscuridad y terror una historia protagonizada por la actriz Emma Vilarasau. Un film que trabajaba alrededor del dolor y donde el mal y lo macabro se apoderaban de un relato escalofriante y perverso a partir de la desaparición de una niña. Abriendo el film de Balagueró un nuevo marco dentro del género y, a su vez, abanderando a una nueva generación de realizadores catalanes.
A partir de dicho título la carrera del director se disparaba dentro del cine de terror: Darkness (2002), Frágiles (2005), Para entrar a vivir (2006)… hasta llegar a codirigir junto al director valenciano Paco Plaza uno de los títulos más importantes del cine de terror de los últimos años a nivel mundial y que daba pie a la primera saga numérica dentro del fantástico estatal: [REC] (2007). A la que seguirían tres entregas más.
El próximo sábado 7 de marzo, tras la proyección de Los sin nombre, tendremos oportunidad de conversar junto a Jaume Balagueró acerca de su filmografía y la situación del fantástico.
Entradas anticipadas ya disponibles:
http://phenomena.admit-one.eu/?p=details&eventCode=17269
Y en las taquillas del cine:
Phenomena
C/. Sant Antoni Maria Claret, nº168.
Barcelona
<M> L5 (Sant Pau) / L2 (Sagrada Familia) / L4 (Alfons X/Joanic)
Iquino y el puterío fino: a propósito de la IFI transicional
Porque nos gusta como escribe nuestro amigo, y más que competente director de cortos (de momento) Sergio Colmenar, le hemos pedido alguno de sus textos para compartir desde Proyecto Naschy. Ahí va el primero, muy oportuno teniendo en cuenta que uno de los filmes de los que se habla, Los violadores del amanecer, ha sido recientemente publicado y en excelentes condiciones tanto en DVD como Blu ray. Así que con Sergio e Iquino les dejamos. Disfruten con ellos tanto como nosotros.
«Le diré la verdad: nosotros lo pasamos cojonudamente. Hace días nos divertimos con una niña de 15 años, anteayer con otra, y mañana con tu hija si la encontramos».
Un quinqui a un poli en Los violadores del amanecer (1978, Ignacio F. Iquino)
El cine por encima de todo
Un tío, y me estoy refiriendo a mí, que ha sido amamantado con un concepto muy claro de cine-espectáculo, cuyo arte, si lo hay, es el fin mismo y no necesariamente un vehículo, jamás se hubiera acercado a la obra del viejo maestro Ignacio F. Iquino, el rey de las pelis-denuncia españolas, primero, y del cine clasificado “S”, después (todo empezando en los 70, con el régimen franquista ya en decadencia y la censura dando sus últimos coletazos y cediendo cada vez más), si no fuera porque el suyo no dejaba de ser un reducto traslúcido de estricto cine espectacular y comercial del bueno, aunque casi siempre fuese con dos duros y apoyado en montones de guayabos desnudos de forma excelsa y dudosas intenciones.
Iquino era un tío fino y exquisito, pianista, dibujante, fotógrafo, escritor y dramaturgo antes que director, guionista, iluminador y productor. Lleva la consigna de director más prolífico del cine catalán y español. Su vasta filmografía está muy cerquita de lo producido en España por Jesús Franco y José Luís Sáenz de Heredia, con ciento y pico títulos dirigidos o producidos por él. Rodaba a toda hostia y confería a los montajes un ritmo aceleradísimo, amén de un estilo de documental de gran gusto estético y formal (la fotografía del propio Iquino era el aspecto técnico más destacable de sus películas, combinación perfecta del noir yanqui clásico y el más siniestro poliziesco italiano, de llamativos tonos claroscuros), aunque cada vez más descuidado, debido, claro, a la brutal prontitud aplicada a los rodajes. Una de las mejores pelis de Iquino en este sentido quizá sea uno de los clásicos seminales del cine negro español por antonomasia, Brigada criminal (1950), en ángulos transversales imposibles a lo Welles y narración violenta y eficaz, poco o nada que envidiar, por ejemplo, a la muy posterior Rififi en la ciudad (1963, Jesús Franco), que era un guiño confeso a Welles mejor que el propio Welles.
Fue el creador de las dobles versiones en España (las que se exportaban al extranjero con desnudos o cierto contenido controvertido que no colaba en la administración, o sea, comercializar por donde se podía el final cut sin censura) y el cine catalán (y español, en gran medida) le debe su prestigio de cine industrializado y bien encauzado gracias a la llegada de la famosa empresa de exclusiva marca Iquino IFI S.A., nacida a finales de los años 40 y en desuso a principios de los 80, con un total de 123 títulos producidos, muchos de ellos, grandes éxitos. Intentó en vano producir la primera película sobre la guerra civil en los inicios de la posguerra. Jodió el proyecto la censura, claro. Con El judas (1952), además de revolucionar el cine religioso español con esta obra ingeniosa y original, fue el primer director en rodar en lengua catalana, no sin tener graves problemas con la puta censura, la cual al final confiscó el doblaje en catalán con el fin de exhibir únicamente el doblaje en castellano, lo cual no impidió que El judas fuese declarada de Interés nacional y tuviera un montón de reconocimientos internacionales, ya que, en el fondo, era una película que exaltaba los buenos sentimientos y la fe católica.
La hábil estrategia Iquino
Cierto es, y como el propio Iquino reconocía, que la actitud moralizante, radical y reaccionaria manifiesta en su primera peli-denuncia, Aborto criminal (1973), ya estaba latente en algunos de los viejos títulos en B/N que dirigió o tuteló, pero no fue hasta que vio cómo fuera de su país, en Europa y EE.UU, se hacía un cine escapista plagado de violencia, sexo y tramas policíacas desmadradas que recogían el testigo de lo que sucedía realmente en las calles, que decidió hacer lo propio con la más famosa de sus triquiñuelas: el cine-denuncia. Iquino, con la Junta de Censura franquista dando malamente por el culete a todo dios, no podía permitirse hacer cine de género sin una excusa acomodaticia y afín al régimen, pero él, gran conocedor y amante de los subgéneros y todo lo que huela a rentable, pasó por el aro. La coló, y cómo, el cabrón. Fueron muchos los directores y guionistas que jugaban a este juego, toreando como se podía a la censura. Berlanga, Azcona o Pedro Olea (el ejemplo perfecto sería su terror anti-estampita La casa sin fronteras -1972-, que presentaba a fanáticos religiosos como psicópatas justificados por
salvaguardar la moral biempensante, y estos, claro, parece que eran bien recibidos por el régimen) presentaban proyectos a la junta muy estudiados que podían someterse a los cortes de manera que, lo que quedara, si quedaba algo, mantuviera una sutil y subliminal aridez crítica y social. Por el contrario, Iquino iba a lo seguro, no hacer una crítica de nada con respecto al franquismo sino enaltecer lo que éste defendía, promulgando una soflama moralista y tontorrona que condenara los malos hábitos sociales. Putas, camellos, macarras, asesinos, maricones, lesbianas, travestís, abortistas, el amor libre y las drogas serían los estereotipos que más utilizaría y sus objetivos moralizantes, los cuales, luego, a finales de los 70, volvería del revés, incluso defendiendo y promoviendo la mayoría de ellos, los permisibles, eh (los numerosos gags con travestís y mariquitas, la obsesión lésbica…), empezando así su etapa de esquizofrenia ideológica más famosa entre erotómanos.
Así, previo acuerdo con la censura, que Iquino odiaba pero que bien sabía comerle la oreja para embelesarla y que le dejara hacer, colaba mierdas antiabortistas y anti-mala-gente-corrompe-jóvenes-inocentes con pelaje de pura serie B de autor, que más que denunciar o moralizar nada, en el fondo, se usaba de los ambientes sórdidos que le entregaban estos personajes de manera sensacionalista, pero con estilo, ojo, como un buen subproducto de explotación, porque eso era la iquinada de los 70 y 80, sea de denuncia, melodrama sado-erótico o comedia “S”, a veces ligeramente hard, puro cine de explotación comercial. Y, joder, si uno logra obviar ese falso mensaje aleccionador de muchos de ellos, lo pasa de puta madre siempre, porque Iquino no solo tenía oficio, como se ha dicho hasta la saciedad para excusarle de tanto título fariseo, sino que, hay que darle la razón, era un autor, con distintivas señas de identidad, y que, poco a poco, con la renqueante llegada de la democratización del cine y la vida en España, iría desprendiéndose de su fingido sentido moralizante para descubrir a la bestia amoral, libertina y, siguiendo mi criterio, aunque algunos dirán que exagero o me equivoco, hasta libertaria que se escondía reprimida. Puntualicemos este último dato: Iquino podía decir lo que quisiera, pero solo se la coló a los memos del régimen, quienes declararon de interés especial una peli tan descaradamente lúdica, violenta, sexual y escabrosa como Aborto criminal (pero claro –y, curiosamente, algo así ya le pasó, aunque
años más tarde, con la democracia, a Coto de caza (1983, Jorge Grau)-, como en el epílogo te narra una supuesta denuncia, eso sí, muy explícita, de que las chicas malas van medio desnudas y follan con quien sea sin pensar, además de ser delincuentes; del aborto, porque es asesinar; y del amor libre y de comprar revistas guarras exportadas de Suiza, porque lleva por el mal camino y te aleja de la palabra de Dios: pues eso, denuncia social a tope. Y es que, madre mía, ¿cómo cojones pudo nadie tragarse semejante imbecilidad? Fue un pelotazo, sí, pero porque la forma y su grata estética de telediario cañero –algunos la han comparado incluso con el periodicucho amarillo El caso-,que no el fondo, verdaderamente execrable, eran y siguen siendo la hostia, música reinterpretada de Bach aparte, algo en lo que Iquino volvería a incidir en Fraude matrimonial (1975), porque, por lo demás, y por mucho que se lleve la contraria a sí mismo, ya en plena transición democrática y desaparecida la censura, insisto, ha hecho algunas de las reivindicaciones feministas más bellas y las mejores apologías del folleteo, el lesbianismo, el fetichismo más rebuscado y el sadismo porque sí que este devora-todo ha podido ver con sus ojos, degustar con sus
sentidos y saludar con la entrepierna, verbigracia éxitos que a mí me apasionan especialmente de la filmografía de Iquino como Las que empiezan a los 15 años (1979), Los violadores del amanecer (1978), Esas chicas tan pu… (1982), La desnuda chica del relax (1981), Los sueños húmedos de Patrizia (1981), un fantaterror cojonudo y jodidamente atmosférico y sangriento que es la leche satánica, nunca mejor dicho (ésta ya sin IFI), Secta sangrienta (1982) y el clásico de clásicos del cine “S” español La caliente niña Julieta (1980), que nos descubrió (a lo bestia, digo) a la grandiosa Lali Espinet, alias Andrea Albani. Iquinadas maestras todas, aun con sus interpretaciones de café teatro (no todas, que hay que reconocer también el talento de Iquino para dirigir actores y la entrega de ciertos miembros, genitales y personales, del reparto, como Concha Valero -brutal en Secta sangrienta y cachonda como pocas en Los sueños húmedos de Patrizia y en Inclinación sexual al desnudo (1981), donde se la ve haciéndose una paja frente a la cámara, enseñando bien el filete-, Raquel Evans, la Lali, Alicia Orozco -impresionante de quinqui encinta en Los violadores del amanecer– y las tres maravillosas mozuelas de Las que empiezan a los 15 años, Sonia Blanca, Patricia Becker y Judith Jamber), música monótona, descuido en la puesta en escena y composición de imágenes y montaje aparentemente improvisados, nada, en realidad, que riñera con el indudable buen hacer y la evidente experiencia plástica y visual tras la cámara de Iquino.
La puta verdad moral de un cine de putas amoral
Nunca es sencilla, y menos tratándose de analizar éticamente a Iquino, quien aseguraba no ser de izquierdas ni de derechas. Sin embargo, la ley y el orden al
gusto franquista era algo que le gustaba respetar y defender, seguramente, para hacer películas y tener éxito después, lo cual le salió mejor que a nadie. Iquino era un listo, no un facha, y aunque se le llenara la boca de imbecilidades retrógradas y beatas sobre los supuestos males de la sociedad que criticaba en sus pelis-denuncia, ideológicamente se ha contradicho, de forma harto descarada, siempre. Por ejemplo, cuando a finales del 77 se abolió del todo la censura (a principios del 76, una orden del ministerio permitió una tímida apertura en el cine español y, poco tiempo después, se eliminaría la censura de guiones), Iquino no vaciló en poner toda la carne en el asador y cambiar radicalmente de parecer con respecto al mensaje de Aborto criminal en Los violadores del amanecer, una de esas maravillas cuya suciedad moral te mancha el cerebro para siempre, con una denuncia radical-feminista de postín (condena a los violadores con el lema “contra la agresión, castración”) y un convincente y (esta vez) creíble y coherente mensaje proabortista, condenando, encima, al clero fanático y la madre dominante. El asunto es que Iquino ya no podía disimular su condición de cerdo sexual español y nos regaló su primer drama quinqui sado-erótico (el siguiente sería la muy inferior pero igualmente obscena y degradante La desnuda chica del relax, también con falsa denuncia).
Si La zorrita en bikini (1976) ya vaticinaba el humor porno y de vuelta de todo que pronto Iquino convertiría en impronta personal, La máscara (historia sexual de una adolescente, 1977), iniciaría con nervio y tenacidad la obsesión lésbica de Iquino, acentuada en venideras iquinadas como Emanuelle y Carol (1977), la extrañamente moralista (otra vez, por falsa) La basura está en el ático (1979) y ya sin tapujos ni sermones monjiles, las obras maestras absolutas (y mis favoritas) La caliente niña Julieta, Los sueños húmedos de Patrizia, Esas chicas tan pu… y Las que empiezan a los 15 años, que acaban prácticamente igual, llegando a la misma conclusión, la felicidad a veces se logra no fingiendo fidelidad a una educación judeo-cristiana, sino aferrándote a tus instintos, a tu condición real, a tu libertad. Por eso, y aunque Iquino tendía siempre a reírse cariñosamente de los mariquitas (gays afeminados), las chicas con las chicas y los chicos con los chicos como colofón, si hace falta.
Son éticamente brutales y plásticamente perfectas algunas escenas de La caliente niña Julieta (todos y cada uno de los momentos en que aparece la Lali, sencillamente, el ideal de dona ben feta, ese amor imposible en mi vida y demasiado posible como para soportarlo en pantalla; los continuos gags cachondos y pornos que se suceden a ritmo de vértigo en esta magistral comedia de enredo; el momento sadomaso en que la Lali le pide al personaje de Joaquín Gómez que la zurre fuerte, primero con la mano y luego con una correa; las escenas de sexo, increíblemente tórridas, incluso las más torpes ponen), de Los sueños húmedos de Patrizia (Concha Valero siendo enculada por su ambiguo marido mientras ve
vídeos de una mujer misteriosa pajeándose; los tríos lésbicos que se monta borracha; y Jaime Bascú merendándose el cimbrel de un travestí de las Ramblas convertido en actriz ocasional en una escena antológica) y de Esas chicas tan pu… (el brutal inicio, todos dios, chicos y chicas, drogándose, emborrachándose y follándose a diestro y siniestro durante largos minutos en un piso destartalado con olor a lefa recién hecha). Está claro que la pulcritud mentecata de fondo en la iquinada quedaba ya aparcada, y ni hablar tampoco de esa sordidez con coartada en la misma. Solo quedaba, pues, la consabida esquizofrenia ideológica en la evolución del cine de Iquino.
¡Un maestro (sin entrecomillado), coño!
Porque no lo entiendo. Iquino ha dejado un legado irrepetible y creó, guste o no, escuela. Su condición de maestro no debe tomarse a la ligera y no hay que seguirle nunca el rollo a la crítica que habituaba a destrozarlo. Coño, este tío era muchas, muchas veces buenísimo, en su etapa más autoral o taquillera. Quizá no usara la letra “S” del modo combativo en que la usaba Joaquín Coll Espona en su mejor dislate, El fascista, la beata y su hija desvirgada (1978), pero, desde que Jorge Grau despelotara a la Cantudo en La trastienda (1975), Iquino ha sido el rey del destete y el desmadre sexual en España, con algunos de los mejores títulos eróticos de la historia del cine. Este hombre es un referente del cine independiente para todos los que nos dedicamos, intentamos o tenemos que dedicarnos por cojones al cine sin ayudas en Cataluña o España. Solía darle igual la mayoría de pelis que hacía, prueba de ello sería que acabaría vendiendo muchas de ellas para la fabricación de cuellos de camisa. Así pues, y con todo, maestro Iquino, mis respetos y mi admiración profunda.
Para acabar, os dejo una muestra iquinesca de cómo hay que tratar a la crítica, algunos fragmentos de los créditos de un Iquino tomándose un respiro de tanto despelote, Dos pillos y pico (1980).
Sergio Colmenar
(publicado inicialmente en Yo soy fulano de tal)




Los diarios íntimos de Montserrat Prous

Dos mozuelas de órdago se revuelcan al son de una música hipnótica y putera en un night club. Naturalmente, son objeto de las miradas de la clientela, pero la cámara mantiene en primer término a un viejo con mostacho que bebe whisky, fuma colillas y sonríe como un gilipollas. A la muchacha de la peluca rubia le ha trabajao bien los bajos su comensal del amor, quien se ceba ahora con sus pezones, siguiendo las pautas marcadas por la sensual música, de ascendente éxtasis ero-jazzistico. Cuando la cámara se coloca a la altura de sus hombros, enfocándola con un cojonudo primer plano, ella nos mira directo a los ojos con cara de vértigo sexual y una contención morbosa de otro planeta. Ojos grandes y oscuros, boca perfecta, cuerpito ténue y esbelto, mirada sibilina y un magnetismo que agita hasta los tuétanos.
Pocas veces una mirada, una actriz, me había causado semejante sacudida eléctrica en la cabeza, y menos veces, quizá ninguna, transcurridos los 3 primeros minutos de desarrollo de una película. Su nombre es Montserrat Prous, y la pelí, de la que es absoluta y maravillosa protagonista, es la incalculablemente buena, fascinante y compleja Diario íntimo de una ninfómana (Jesús Franco, 1972), y lo es gracias, en gran medida, que no queremos restarle méritos a la labor de un genial Jesús Franco (tan fino como con Venus in Furs o la primera Eugenie), a Montserrat. Fue el papel de su vida, donde más y mejor ha podido esta catalana demostrar sus cualidades como actriz (tan desaprovechada), sin desmerecer de sus intervenciones en otras pelis de menor rango interpretativo y artístico, que a mí siempre me harán gracia e incluso me parecerán buenas.
Si uno ve Un silencio de tumba (Jesús Franco, 1972), su debut protagonista, y la mucho mejor Los ojos siniestros del Dr. Orloff (Jesús Franco, 1972), detectará la gracia, el estilo y la picardía de Kali Hansa, pero si hay algo que destaca sobre el resto es Montserrat, y no sólo por ser la prota, y no, desde luego tampoco hablo nublado por su belleza escultural, su cara bonita (una obra de arte característicamente mediterránea) y porte naîf, sino porque, precisamente, estos pueden encerrar intenciones poco inocentes, así como una madurez insólita de repente, aspectos que suplen con radical facilidad la falta de medios de estos dos títulos rodados a destajo.
Jesús Franco, con su habitual buen ojo para las féminas con maneras, fue el primero en reparar en el talento natural, la personal sensibilidad y la belleza sin par de Montserrat. Por eso, empeñado en remediar la repentina pérdida de su hasta entonces musa Soledad Miranda, contó con Montserrat para 4 de las 7 pelis que filmó en el 72 y para la dos primeras que filmó al año siguiente, los dos Macistes (un total de 6, consecutivamente). Es atrevido afirmar que entre todas las musas del director madrileño Montserrat ha sido la más impresionante, sin embargo, para mí es fácil confirmar su superioridad dramática frente a carismas y presencias tan especiales como las de Soledad Miranda, Maria Rohm, Marie Liljedahl, Lina Romay o Janine Reynaud. Tan solo la dulzura de Maria Silva y la potencia de salida de la argentina Perla Cristal, dos de las primeras musas del tío Jess, son comparables a su talento escénico, tan sobradamente demostrado y virtuosamente empleado en Diario íntimo de una ninfómana, donde se marca un tour de force psicosexual y mortuorio de antología, aunque, sí es cierto que sin sutilezas, lleno de candidez y elegancia.
Hace unas semanas se me acercó un chaval en el festival de Sitges, y me hizo sentir alguien que hace cosas porque se confesó seguidor mío. Era majo, y me considero afortunado porque todo aquel que hoy en día se me confiesa seguidor mío me parece majo por razones ajenas al halago (aunque parezca que veladamente esté diciendo que suelo gustar a gente que mola). Me dijo que era Javier Pueyo, el director del corto-documental que acababa de filmar sobre Montserrat Prous, Diario íntimo de una actriz, y me lo dijo convencido de que sabía de qué me hablaba, puesto que hacía poco que le retwitee el cartel de éste. Lo presentó el día anterior en el Brigadoon, y ello hizo que me diera cuenta que me estoy volviendo un sibarita de mierda, relegando mi papel en el festival a las tres salas de siempre, sin arrimar el hocico a (ni preocupándome por enterarme de) las noblezas del también clásico e interesante espacio del Brigadoon. Así pues, me lo perdí, asistencia de la propia Montserrat al evento inclusive, y hubiera preferido ver a Montserrat, y aún más conocerla, antes que ver el título más esperado de los programados en el festival.
Pero Javier, tan majo él, me regaló un DVD de su corto. Le prometí una reseña en cuanto lo viera, porque me parece de puta madre que alguien, y más a su edad, le dedique tiempo, dinero y esfuerzo a hablar de una de las musas estupendas del tío Jess y una de las caras más bonitas y sugerentes del cine patrio. Como vemos, esto, más que una reseña de su corto, es la excusa para mi pequeño tributo a Montserrat, que en el corto se la ve radiante a pesar de los años, que le han sentado muy bien.
A Javier le ha salido un trabajo cortito y al grano, elegante y preciso, cuidado y con tacto, a modo, claro, de diario de una actriz, huyendo así de los rígidos estandartes del formato documental, con montaje impersonal de entrevistas. Enhorabuena a él, a Montse y gracias a Jesús Franco por descubrirla y permitir que, décadas y décadas después, unos niñatos como nosotros flipen con ella y le dediquen tiempo, dinero y esfuerzo como bien se merece. Que aprendan nuestros abuelos.
Sergio Colmenar
Publicado previamente en el blog: Yo soy fulano de tal.
ENTREVISTA A JÖRG BUTTGEREIT: DE NEKROMANTIK A GERMAN ANGST
Ya desde que conocí por fanzines los films de Jörg Buttgereit me interesé por ese rubio teutón, alto, delgado y de expresión divertida. Desprendía jovialidad y salud, muy al contrario que sus películas, en las que trataba temas, digamos, que bastante más sombríos, tal y como pude comprobar tras ver su filmografía: La muerte, el amor, el suicidio, la locura y la pérdida de toda esperanza se mezclaban en sus cuatro largometrajes y en su mediometraje Hot Love (1985). Pero no siempre fue así. Los inicios de Jörg Buttgereit en el campo del cortometraje en súper 8, bastante amateur todo hay que decirlo, combinan el humor y un profundo amor por los monstruos clásicos y los súper héroes, desfilando en ellos referencias a Frankenstein, la momia, Godzilla, Bruce Lee o Spiderman, todo ello realizado de forma artesanal, desprovisto de prejuicios y con toda la energía adolescente que vivía el joven Jörg en el Berlín de los ochenta, todavía segregado por el muro y que se abría al Punk y la New Wave a principios de los ochenta.
Han pasado varios años desde que el díptico Nekromantik (1988/1991) pudo verse cómodamente desde nuestro sillón orejero y tras una última película, Schramm (1993), vino un silencio respecto al director solo roto por su numeroso grupo de seguidores. Ahora, en plena era digital, podemos ver que Jörg Buttgereit no solo no ha estado quieto durante este nuevo milenio, sino que sigue siendo alto (por supuesto), delgado (todavía) y rubio (aunque…) pero ante todo conserva esa expresión de pasarlo muy bien con lo que hace, retomando viejos personajes y creando en varios campos: radio, televisión, teatro, cómic, literatura y, de nuevo, cine. Así que hemos pensado que es buen momento para hablar con él del pasado, del presente y del futuro de un artista que nos sigue interesando y que mantiene una de las virtudes que desde aquí más valoramos: que sigue siendo totalmente libre e independiente.
¿Como se te ocurrió la idea de rodar un film sobre la necrofilia?
¿Te refieres a Nekromantik (1988)? Verás, durante los 80 cuando se hizo la película había un movimiento muy fuerte de censura en Alemania. Nekromantik fue algo así como una especie de protesta contra ese movimiento. También estaba leyendo libros sobre Ed Gein, que inspiró Psicosis (Psycho, Alfred Hitchcock, 1960), El silencio de los corderos (The Silence of the Lambs, Jonathan Demme, 1990) o La matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, Tobe Hooper, 1974). Este tipo de atmosfera me influía mucho en esa época.
¿Qué querías expresar con la película?
Bueno realmente quería hacer una película de terror en Alemania, donde no es fácil hacer películas de este tipo y tienen muy mala reputación. Aunque no tenemos una tradición de cine terror, siempre he sido muy fan del género, por lo que quería hacer una película de terror por mi cuenta, sin pedir permiso a las autoridades, sin pasar por la censura. Seguí el espíritu del cine underground y una gran influencia fue John Waters y sus películas de finales de los 70. Él hizo cine underground y ese era mi objetivo. Si lo piensas es una mezcla entre cine underground y cine de terror, pero si prestas atención te darás cuenta de que no hay tensión ni elementos grotescos, ni música de terror. En mi opinión no es realmente una película de terror. Por suerte el público de terror fue muy abierto.
Es verdad, pero la película provoca repulsión en el espectador y sentimientos de rechazo, así que aunque no sea puro terror acaba provocándolo.
Si, quizás; pero hay muchas escenas que no funcionan si las pones en un contexto de terror. Por ejemplo, la última escena puedes decir que es asquerosa, pero en realidad es lo opuesto. Funciona por contraste con la música, me gusta trabajar así
Volviendo a lo que decías, tras tus películas pioneras ¿es más común hacer cine de género en Alemania ahora?
Realmente no. Ahora estoy en medio de la producción de German Angst (Jörg Buttgereit, Michael Kosakowski y Andreas Marschall, 2014) y es muy difícil encontrar dinero. La reputación de las películas de terror no ha cambiado. Para esta película fueron mis co-directores quienes me convencieron para participar, ya que yo no creía que se pudiesen hacer películas de terror en Alemania. La gente no las aprecia, las odian, y así no tiene ningún sentido hacerlas. Los fans del terror aquí son muy fieles y apasionados, pero hay muy pocos.
A lo mejor es porque tus películas van en contra del sistema y son muy independientes porque recuerdo que Anatomía (Anatomie, Stefan Ruzowitky, 2000) llego a tener incluso una secuela.
Si, pero Franka Potente fue muy criticada por participar en este película. Y lo mismo le ocurrió cuando participó en Creep (Christopher Smith, 2004).
¿Qué piensas de tus películas ahora casi 30 años después? ¿Piensas que han madurado bien? ¿Las ves tan transgresoras como entonces?
Es muy difícil para mí responder a esta pregunta ya que no tenía mucha fe en la primera cuando la hice. Piensa que la hicimos los fines de semana un grupo de amigos y jamás pensé que la gente se la tomaría tan en serio. La rodamos en Super 8 y fue muy difícil venderla, solo a unos pocos países. Para mi siguen siendo underground, ya que incluso para hacer el máster HD desde el súper 8 es muy, muy difícil.
¿Qué es lo mejor y lo peor que has escuchado sobre tu cine o sobre ti como creador?
Lo peor es que la gente asume que las cosas que muestras en tus películas son cosas que te gustan en la vida real. Otra cosa muy mala es que muchas de las críticas más duras vienen de críticos que ni siquiera han visto la película, ya que están disgustados por el solo pensamiento de verla. Eso me molesta porque mucha gente que me ha criticado ni siquiera las ha visto y no saben de qué están hablando. Yo no pienso que mis películas sean muy violentas, son más bien sensibles.
¿En cuántos países se han prohibido o continúan siendo prohibidas a día de hoy las dos Nekromantik?
Es que son películas que ni siquiera se consideran para ciertos países, porque obviamente serían prohibidas. Se ven en festivales de cine. Nekromantik pudo verse legalmente el año pasado en Inglaterra, ya que por fin la censura dejó que se proyectara. Es curioso porque la película tiene 25 años pero sigue prohibida en muchos países. Con decirte que solo se ha estrenado en 5 países ya se explica bastante sobre mis problemas con la censura.
En vista del éxito obtenido por Nekromantik ¿piensas que la gente se la tomó más como una película arty en lugar de terror?
Ahora seguro. Hace poco estuve en Los Ángeles, donde pusieron la película en la Filmoteca Americana. Estoy seguro de que esto no hubiese pasado hace 25 años, así que han envejecido bien.
¿Cuál es la edición de Nekromantik más mutilada que has visto?
Solo la japonesa, que no estaba realmente cortada pero le pusieron un desenfoque en los genitales. Es la única cosa que se censuró ya que si no tendrían que cortar toda la película, y si lo hiciesen no tendría ningún sentido.
¿Cómo decides hacer la segunda parte de Nekromantik? ¿La considera mejor?
Nekromantik 2 es muy diferente. Está basada en una entrevista con una necrófila que leí en un libro. El punto de vista es el de una mujer. Otra gran diferencia es que la rodamos en 16 mm y creo que cambia mucho en lo que se refiere a la atmosfera, ya que es muy lenta. Esta sí que la considero una película arty. La primera es una broma underground, pero en la segunda puedes ver que está hecha por gente que lo ha tomado muy en serio. A mucha gente que le encanta la primera no le gusta la segunda porque es muy lenta.
¿Nekromantik 3? ¿Has pensado alguna vez en rodarla o con la úlcera que te motivó el rodaje de la segunda tienes suficiente?
La verdad es que no. Como te decía antes las dos primeras eran una especia de protesta y son películas que se han pirateado tanto, que creo que si hiciese una película como esta hoy en día, es decir, que consiguiese el dinero para rodarla con la situación actual, no creo que tuviese una sola oportunidad de recuperarlo. En la era digital estaría en la red al día siguiente de acabarla. Internet está eliminando la oportunidad de hacer este tipo de películas y recuperar tu dinero. Por ejemplo hice una obra de teatro en Berlin llamada Captain Berlin vs Hitler (2009), el personaje de cómic que cree yo, así que también la rodamos en video y la sacamos en DVD. Dos días después de sacarlo a la venta ya estaba para descargar en internet. Si hubiese sido una película y no una obra de teatro me hubiese sido imposible recuperar el dinero. Ahora he rodado este episodio para German Angst y tengo un productor, y tengo curiosidad por ver si recuperará su dinero. Por supuesto, lo que está intentando hacer es vender la película antes. Cuando hice mis películas la única manera de recuperar el dinero era ponerlas en el mercado en VHS y ganar algo vendiéndolas, al menos la piratería no era tan rápida en esa época. Nekromantik llegó a ser la película mas pirateada de la historia, pero tardo mucho, había que hacer la copia, enviarla, etc. Resumiendo, que no tengo intención de hacer Nekromantik 3, para mí es un concepto demasiado ochentero.
¿Te molesta años después ser conocido y recordado como el director de Nekromantik?
Es divertido, porque eso depende del país en el que esté. En Alemania me conocen por mis películas, pero soy mucho más famoso como director de teatro. He hecho El hombre elefante (Der Elefantenmensch, 2013) y es por eso por lo que me conocen. Para ellos soy un director de teatro. También hice una obra sobre Ed Gein que se llamaba Cannibal and love (Kannibale Und Liebe, 2012), y tiene algo que ver con mis películas, pero al hacerse en el teatro es mucho más fácil porque el ambiente es diferente, en el teatro tengo total libertad artística y además las obras de teatro no se pueden piratear. También para la radio he dirigido mucho teatro y he escrito criticas. Hay gente que ni siquiera sabe que yo hice esas películas.
Visitaste muchos festivales ¿Dónde fuiste mejor y peor recibido?
Es difícil de decir, porque en cada festival el público es particular. Las reacciones más raras u oscuras fueron en Corea del Sur, donde había 700 personas en la sala y muchos eran estudiantes de cine. También recuerdo un gran pase en Donostia, en Sitges y en Gran Bretaña. A veces la ves en un país que tiene censura y la aprecian más.
Cuéntanos alguna anécdota ¿Conociste a alguno de tus “héroes” del cine?
Si, como también escribía sobre cine, ya había tenido la oportunidad de conocer a algunos y entrevistarles. Yo soy muy fan de los kaiju eiga, así que cuando fui a Japón a rodar un documental sobre el tema para la televisión alemana, pude encontrarme con los creadores de esas películas. Hice un documental llamado Monster Island (Die Monsterinsel, 2002) y otro llamado Monsterland (2008), así que gracias a este trabajo encontré a muchos creadores de efectos especiales de Estados unidos, Suiza, etc También pude conocer al actor de Godzilla (Gojira, Ishirô Honda, 1954). Conocí a mucha gente de esta manera. También en los festivales, por supuesto.
De tus películas, ¿Cuál piensas que es la que te quedó mejor? ¿Tu favorita?
Es difícil decirlo. La gente me dice que El rey de la muerte (Der Todesking, 1990) es la que más les gusta y paradójicamente es la que menos se vende. La más famosa es la primera Nekromantik. Pero las mejores críticas las he tenido por El rey de la muerte y Schramm (1993). No sé realmente cual es la mejor para mí.
Has editado recientemente todas tus películas en un formato lujoso[1] Dado que has vuelto al cine, ¿es una forma de dejar cerrado el pasado?
El caso es que estas películas ya no se encontraban disponibles. Todos los derechos habían caducado en los respectivos países, por lo que éramos los únicos que las distribuíamos en ese momento. Puede que la situación cambie a finales de año, ya que Nekromantik va a ser editada en USA, Alemania, Japón y quizás en Inglaterra, pero a día de hoy somos los únicos que sacamos ediciones oficiales de mis películas. Los estudios tienen gente que se ocupa de esto, pero como no quiero que mis películas sean alteradas o cortadas, ahora mismo somos los únicos que las podemos sacar sin cortar. Así que la razón ha sido sacar ediciones cuidadas de las películas.
Por cierto, en la edición Hardbox de Nekromantik 2 (1991) se incluye como extra un CD con un concierto que recrea la banda sonora en el que participa Monika M. ¿Cómo es que habéis vuelto a colaborar después de tanto tiempo? ¿Te gustaría volver a rodar con ella?
Bueno, ella vive muy cerca de mí y trabaja en diferentes campos, siempre hace la música para mis programas de radio, por ejemplo. Trabajamos mucho juntos. Ha cantado en algunas de mis obras radiofónicas. Lo que pasa es que ya no actúa, canta y trabaja para la televisión, pero detrás de las cámaras.
Después de tu cuarto largometraje, Schramm, no volviste a rodar ¿Por qué? ¿Nos cuentas algún proyecto que no siguiera adelante?
Sí, hubo proyectos tras Schramm, pero finalmente los convertí en obras para la radio o el teatro. Si no puedo hacer un proyecto en un medio pero tengo la oportunidad de hacerlo en otro, entonces sencillamente cambio de medio. El problema es que estos trabajos, al estar realizados en lengua alemana, no son conocidos fuera de mi país ya que no puedes retransmitir en directo en otra lengua. He hecho algunas obras de teatro en estudio con actores muy famosos que fueron retransmitidas por la radio a nivel nacional y que después podían ser descargadas de manera gratuita, pero solo en Alemania.
En las entrevistas que te hacían en los noventa siempre decías que no firmabas con ninguna productora por temor a que no te dejaran hacer lo que quisieras. Has seguido independiente. ¿Piensas que perdiste la oportunidad de seguir haciendo cine? ¿Qué piensas sobre la decisión que tomaste?
Nunca se me acerco ningún estudio grande, pero sí que hice algún trabajo de segunda unidad y de FX. Por ejemplo fui director de FX para El condón asesino (Kondom des Grauens, Martin Waltz, 1996) e hice los maquillajes de varios episodios de Lexx (1997) una serie de ciencia ficción canadiense, o sea que si que hice trabajos profesionales, pero era muy aburrido ya que no eran mis proyectos. Era un trabajo más. Y ahora German Angst es de nuevo una producción independiente. Tiene un presupuesto muy ajustado, está producida por Michal Kosakowski, que trabajó en producción conmigo durante los 80 y 90, pero sigue siendo independiente, lo cual creo que es importante.
¿Piensas que tu cine no fue entendido?
Todavía sigue sin ser entendido por la mayoría de la gente. Sabes, a final del año sale Nekromantik en Blu Ray y tengo curiosidad por ver que pasa, ya que para mucha gente va ser la primera vez que la vean. Es difícil de saber, pero tengo curiosidad por saber cómo funcionará la película hoy en día, puesto que es muy diferente a todo lo que se ve actualmente. El hecho de que esté filmado en súper 8 hace que tenga un estilo muy arty. Si miras muchas películas de los 80, ya estaban rodadas en vídeo y tienen un aspecto horroroso.
¿Puedes contarnos algo más de tu actividad teatral?
Algunas de mis obras están editadas en DVD, pero es difícil saber si son interesantes para la gente de fuera de Alemania. Acabamos de sacar un DVD que se llama Monsters of Arthouse que recopila tres obras de teatro que he hecho[2] Pero aun teniendo subtítulos en inglés no la han comprado mucho fuera de Alemania. El concepto es muy extraño… es algo complicado de explicar, tú ves a los actores en el escenario y este reproduce un cine, así que el público tiene la sensación de que está en un cine y los actores pretenden reinterpretar lo que ven en la pantalla, pero en realidad no hay nada en esta. Asi que pretenden estar viendo una película de monstruos japonesas, la obra llamada Green Frankenstein (2011) que es algo así como una película de monstruos ecológica. Luego tengo otra que es como un sexploitation de los 70 llamada SexMonster! (2011), basada en una obra de radio. O sea que hago cosas con estos géneros pero lo hago en el teatro. Y eso es raro ya que no trato los temas habituales que se suelen hacer en la escena, hago las obras con mi subcultura y mi estética de trash films, por lo que mi público de teatro está compuesto mayormente por cinéfilos, no gente de teatro. Mi misión es llevar este tipo de cultura a los teatros normales.
¿Haces tú mismo los FX del teatro?
Sí, más o menos. Cuando hicimos Sexmonster!… ¿has visto Berberian sound studio (Peter Strickland, 2012)?, pues es un poco como allí, lo oyes todo pero no ves nada. Pero cuando hice El hombre elefante, que se está representando ahora en Dortmund, era una cosa mas convencional, o sea, que construimos un cuerpo entero con maquillaje muy profesional, pero no lo hice yo, ¡soy el director! Es algo que solo hago cuando no hay más remedio. Además, últimamente estoy muy perezoso. Lo que me gusta de hacer esta obra es que te da la oportunidad de hacer los maquillajes en directo. Lo bueno del teatro es que no puedes usar efectos digitales, que no me gustan nada.
¿A qué se debe que hayas recuperado tu súper héroe paródico Captain Berlin que creaste en 1982? Con el personaje no solo has realizado, además de dos cortos en la época, una obra de teatro (Captain Berlin Vs. Hitler) y un cómic cuyo primer número, de estética totalmente Kirby, acaba de salir a la venta.
Era una película que hice en súper 8, Captain Berlin – Retter der Welt (1982), y ahora acaba de salir el primer número del cómic book. Primero fue una película, luego, hace 8 años, una obra para la radio, después teatro, más tarde un DVD[3] y ahora un cómic. Y el cómic va ser una serie, ya que estamos escribiendo el segundo número. Siempre evoluciona en algo diferente.
Porque es divertido hacer todo tipo de cosas con este personaje. En los 80 era una parodia de los súper héroes USA. Pero ahora podemos ver en el primer numero del cómic como viaja a Japón para enfrentarse al monstruo de Fukushima y este tipo de cosas. Es el típico héroe antinazi. En Alemania no tenemos superhéroes y creo que los alemanes necesitamos este tipo de héroes positivos. Quizás por esto el cómic ha tenido una respuesta tan positiva. Fuimos muy inexpertos: del primer número sacamos 1000 copias en edición limitada y tras unas pocas semanas ya se había agotado, así que además del segundo número, tendremos que hacer un reimpresión del primero. Y el año que viene el número tres.
¿Dónde pueden adquirirlo los interesados de fuera de Alemania?
En amazon.de. Es un distribuidor muy pequeño que lleva la editorial él solo. Totalmente independiente. Puede pedirse directamente a él[4] También esta publicando cómics de terror en la línea de EC. Captain Berlin es más como un cómic Marvel de los 60 pero con referencias políticas. Soy fan de los comics desde pequeño y esto es como un sueño hecho realidad.
Cuéntanos algo sobre tu reciente retorno al cine, German Angst, y el segmento que has dirigido, Final Girl, así como sobre sus actores y actrices.
Es un concepto muy básico, como las películas que hice en los 80, muy básico. Será el primero de los tres episodios de la película[5] El protagonista (Axel Holst) que es el mismo actor que hizo de Ed Gein en mi obra de teatro, interpreta a un hombre de 50 años. Luego tenemos a nuestra actriz principal (Lola Gave), muy joven y que no tiene ninguna experiencia; es amiga de la hija del productor y era un poco complicado, ya que al ser tan joven y trabajar en una película de terror hemos tenido que doblarla con especialistas constantemente, supongo que es el mismo problema que tuvieron en El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973) La historia está en la línea de Nekromantik 2. La chica decide que está harta de ser la víctima, ya que en el terror la joven es siempre la víctima pero esta vez…realmente no quiero revelar demasiado de esta película…

El director y Lola Gave durante el rodaje de Final Girl, segmento de Buttgereit en el film German Angst.
¿Cuándo estará lista?¿La presentareis en festivales? ¿Visitarás Sitges de nuevo con el film?
Eso espero. El caso es que mientras hablamos están rodando el segundo episodio, que estará terminado la semana que viene. Y dentro de tres semanas empiezan a rodar el tercer episodio. Y este último es muy complicado. Así que a lo mejor estará acabado al final del verano, si no se nos acaba el dinero antes. Sería muy grande estrenarla en Sitges.
¿Nos puedes decir alguna película que te haya impactado últimamente?
Bueno estoy esperando ver la nueva de Godzilla (Gareth Edwards, 2014), el director me parece muy interesante, me gustó su anterior película, Monsters (2010). Lo que me parece curioso y divertido es que lo mas interesante no viene de USA. Los franceses están haciendo una películas muy intensas de terror. Berberian Sound Studio, que tenía un concepto diferente, me gusto. La verdad es que me aburren las películas de terror convencionales.
Hablando con el director de Thanatomorphose (Éric Falardeau, 2012) salió tu nombre como referencia.
Le conocí en Texas. Estaba muy contento porque fui a ver su película en el festival de Austin y pude comprobar que mis películas le habían influido.
Y para terminar, ¿Tienes algún recuerdo especial de tus estancias en España?
Sí, claro. Cuando estuve en Sitges por primera vez y fui jurado fue una gran experiencia. Conocí a Ken Russell. Una noche estuve hablando de la saga de Gamera con Quentin Tarantino. También conocí a Barbara Steele. Además cuando fui era muy joven y a veces me preguntaba qué hacía allí con mi película casera.
Un gran agradecimiento a Jörg Buttgereit por su total disponibilidad para atender esta entrevista y por su amabilidad. Y también a Gonzalo López, que no solo dio la cara traduciendo las preguntas que preparé y conversando con Buttgereit, sino que también añadió varias sugerencias y cuestiones de su cosecha que han enriquecido mucho esta extensa entrevista, que también se ha ocupado de transcribir. Sin él no hubiera sido posible realizarla.
[1]http://www.joergbuttgereit.com/english/home/dvd/
[2] Green Frankenstein, Sex Monster y Video Nasty.
[3] Captain Berlin Versus Hitler (2009)
[4] (https://weissblechcomics.com)
[5] Los otros dos segmentos, Make a Wish y Alraune, están dirigidos por Michal Kosakowski y Andreas Marschall, respectivamente.
Colin Arthur conquistó a todos los asistentes al Cryptshow
Desde la primera edición del festival Cryptshow, la organización tiene la sana costumbre de homenajear y galardonar anualmente con su Sierra Circular Honorífica a diferentes personalidades del mundo del cine, contando con su presencia como invitados siempre que ha sido posible. Así, durante las siete ediciones celebradas, han sido galardonados con este trofeo Jorge Grau, Miguel Iglesias Bonns, Joe Dante, Jack Taylor, José Ramón Larraz, Julian Doyle y Shinya Tsukamoto, a los que se les ha sumado en esta edición el técnico de maquillaje y efectos especiales Colin Arthur, homenajeando a este artesano en reconocimiento a su prolongada labor en el cine.
El británico Colin Arthur, que se inicia como escultor en el prestigioso museo de cera de Madame Tussauds, pronto es tentado por el mundo del cine, donde entra por la puerta grande diseñando las caretas que portaban los simios en las inolvidables imágenes iniciales de 2001: Una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, 1968 Stanley Kubrick) junto a su primer maestro, Stuart Freeborn. A partir de ahí iniciará una fructífera labor que le llevará por medio mundo, muchas veces a España, donde colabora en los rodajes de los tres últimos films ‘de’ Ray Harryhausen, especialmente en Furia de titanes (Clash of the Titans, 1981 Desmond Davis). Sus trabajos en Alemania también le llevaran a diseñar todos los personajes de La historia interminable (Die Unendliche Geschichte, 1984 Wolfgang Petersen): desde el ‘comepiedras’, al entrañable dragón Fújur pasando por la vetusta Morla… seres animatrónicos que todos recordamos por su expresividad y cuya humanidad no ha sido superada aún por las técnicas digitales. Enumerar las películas en las que ha tomado parte y que están en nuestra memoria y entre nuestras favoritas, es una labor muy extensa, sirvan pues como muestra, además de las nombradas: Alien, el octavo pasajero (Alien, 1979 Ridley Scott), Conan, el bárbaro (Conan, the Barbarian, 1982 John Milius), El resplandor (The Shining, 1980 Stanley Kubrick), Las hijas de Drácula (Vampyres, 1974 José Ramón Larraz), Yo, Cristina F. (Christiane F. – Wir Kinder vom Bahnhof Zoo, 1981 Uli Edel), La cruz de hierro (Cross of Iron, 1977 Sam Peckinpah), Simbad y el ojo del tigre (Sinbad and the Eye of the Tiger, 1977 Sam Wanamaker), El viaje fantástico de Simbad (The Golden Voyage of Sinbad, 1973 Gordon Hessler), La grieta (1990, Juan Piquer Simón)… Desde 1969 hasta este mismo año, en el que ha trabajado para Víctor Matellano en Wax y la nueva versión de Vampyres. Una extensa filmografía a la que hay que sumar otros trabajos en exposiciones, anuncios comerciales y un largo etcétera.
A caballo entre Londres y Madrid, donde fundó su empresa Dream Factory , este genio de los efectos especiales sigue en activo investigando e innovando en su campo y ha sido objeto de varios homenajes en festivales, además de un libro escrito por Víctor Matellano, producto de largas charlas con Arthur y repleto de magníficas ilustraciones pertenecientes al archivo personal del técnico. Reveladoras imágenes que muestran la maestría de este artesano.

Colin y su esposa Sarah ojeando un libro sobre Vampyres (J. R. Larraz) film en el que el técnico colaboró.
En Cryptshow todos tuvimos ocasión de comprobar que también es una persona cercana, humilde y plena de humanidad y buen humor. Disfrutó del festival junto a su esposa, la encantadora Sarah Pooley, acudiendo a las sesiones y viendo tanto el documental ¡Zarpazos! (2014, Víctor Matellano) como La historia interminable, film que el festival recuperó como homenaje a Colin Arthur, que pudo verla por primera vez desde la época. Fue totalmente accesible a todos, firmó y se fotografió con cuantos se lo pidieron y, sobre todo, repartió simpatía, buen humor y también nos mostró una pequeña porción de su genio durante la clase magistral de dos horas que impartió ante un atento público en el Círcol, en la que habló de diversos temas referentes a su carrera de entre los que destacamos algunos detalles:
Opinó que los viejos efectos no serían borrados por los efectos CGI generados por ordenador «Igual que el cine no terminó con el teatro, los efectos CGI no acabarán con los viejos técnicos del cine. Los directores y los actores prefieren trabajar con algo que puedan tocar. Mi trabajo ha bajado, claro, pero en los últimos 18 meses he trabajado en tres películas y estoy planificando otras. Cuando los dos medios trabajan juntos, los medios tradicionales y el CGI, ofrecer muy buenos resultados. Es muy importante que los directores y productores no pierdan de vista las posibilidades de las viejas tecnologías. Spielberg está haciendo la nueva entrega de Star Wars a la vieja usanza, aunque utilizará digital. Los personajes de Avatar (2009, James Cameron) casi tienen vida, pero tienen algo metálico… que no llega. Y los artesanos somos conscientes de ello. Es como un cantante que no alcanza la nota. Es como en el sonido, la calidad del mp4 no es como la de los viejos vinilos, la calidad del sonido no es igual. Al final los productores necesitan recurrir a las viejas técnicas, que además no resultan caras. Algunas veces necesitan gente como yo, con experiencia.»

Con la máscara del Visir realizada con el molde original que utilizó para el film El fantástico viaje de Simbad
Explicó como surgió de su mente todo el diseño de los personajes de La historia interminable, así como la libertad que tuvo para hacerlos partiendo únicamente de las ilustraciones del propio libro. Siendo el caracol el primero que preparó ya que, al no hablar, le resultó menos complicado de hacer. Mientras preparaba los diseños de los diferentes y entrañables personajes, el rodaje recibió la visita de una comitiva japonesa que pagó por tener los derechos de realizar juguetes basados en sus personajes, obteniendo la producción una inyección monetaria de siete millones (se supone que de dólares). En cambio le resultó muy diferente trabajar con Ray Harryhausen «Un padre para mi. Disfruté tanto trabajando para él…«motion, así que no había lugar para la improvisación. Únicamente pudo crear el Oráculo, uno de los personajes de El viaje fantástico de Simbad , que fue interpretado por un irreconocible Robert Shaw. Harryhausen solo le dijo «ponle un gorro con cuernos grandes«, así que el resto surgió de la mente de Arthur.
También explicó como se adapta a los departamentos artísticos de los diferentes films. Si ve que estos tienen claros los personajes a realizar, los sigue a pies juntillas, como es el caso del mencionado Ray Harryhausen o Ron Cobb, con el que trabajó realizando la serpiente gigante y diferentes partes anatómicas amputadas para Conan, el bárbaro:»sería tonto si no siguiese el diseño al pié de la letra. El concepto era tan bueno y el director estaba tan encantado con él y con el departamento de arte tan bien motivado que, ¿quien soy yo para luchar contra eso? Pero cuando es posible, como en La historia interminable, lo hago yo. Y no es cuestión de ambición«.
Habló de otros especialistas, celosos en muchos casos con sus técnicas, como Stuart Freeborn, primer técnico con el que trabajó Colin Arthur y que cuando recibió el encargo de George Lucas de crear a Yoda, realizó un autorretrato. Con él se inició en 2001: Una odisea del espacio y coincidieron en varios rodajes. «No era del tipo que enseñaba a sus aprendices o estudiantes. Guardaba sus técnicas. Hay gente abierta con sus técnicas, pero Stuart era muy secretista. Pero necesito homenajearle y darle las gracias«. También recordó al maquetista Emilio Ruiz, que tanto trabajó para Juan Piquer Simón. Compartió también anécdotas y vivencias con algunos directores como Stanley Kubrick, que durante el rodaje de 2001: Una odisea del espacio, al ser reclamado para ver terminado el significativo monolito, realizado en un único y valioso bloque que tardó dos o tres meses en enfriarse, «entró en el plató, exclamó ‘no’ y volvió a salir«. Y también su enriquecedora experiencia con Sam Peckinpah, para el que trabajó en La cruz de hierro (Cross of Iron, 1977): «Siempre pedía más. Fue inspirador. Me sacaba magia. Especialmente cuando trabajaba directamente con la caja de maquillaje, sin preocuparme de la continuidad, es relajante. Con Sam se vive peligrosamente, pero eran buenos tiempos. Sabía como rodar. Era un director muy bueno. Me gustaba mucho trabajar con él.»
Habló sobre la sangre que tiene patentada en dos calidades: lavable (cara) y no lavable (muy barata pero que mancha), relatando como durante el reciente rodaje de Vampyres se utilizó de la barata hasta que un productor indicó que le hacían falta 35 litros de la lavable «poniendo la responsabilidad sobre mi espalda ¿Sangre que no mancha para un presupuesto bajo? Así que hablé con un amigo mío y mezclando la suya, más barata, con el colorante alimenticio que utilizo yo, conseguimos una perfecta y lavable. Podría haber ganado más dinero pero no. Hablé con mi amigo e hicimos esto. La de El resplandor (que baja abundantemente por las escaleras del hotel Overlook) era de la barata«.
Durante la clase magistral se pasó el making of de un anuncio de Renault para el que creó un rinoceronte, así como otros trabajos con animatronics, como el del cortometraje El espantapájaros (2003, Gonzalo Zona).
Colin Arthur trajo una maleta con algunas piezas pertenecientes a films en los que trabajó: la cara del ‘comepiedras’ de La historia interminable, con el que el respetable se hizo infinidad de fotos; un pequeño minotauro realizado con el molde original y una copia de la máscara del visir de El viaje fantástico de Simbad, realizada también con el molde original y que pronto va a ser reproducida por la fundación Harryhausen, con la que colabora Arthur, y cuyas ganancias irán destinadas a becas para estudiantes de cine. También tuvo dos emocionantes detalles con el festival: primero les obsequió con un objeto que, tal y como comentó, «encantaba a Ray» y que parece merchandising original de El viaje fantástico de Simbad. Pero también repartió piezas muy especiales: escamas y pelo original de Fújur, el entrañable dragón blanco volador de La historia interminable. Las escamas las cedió al festival para su financiación y este las ofreció al público asistente a cambio de la voluntad, siendo uno de los objetos que Colin Arthur firmó a los que tuvimos la suerte de conseguir una. En cuanto al pelo, lo sorteó entre dos asistentes, que cedieron parte generosamente a los que nos interesamos en poseer esa porción de historia cinematográfica.
Una jornada deliciosa la que la organización del Cryptshow nos ofreció. Una inolvidable y amena clase con el maestro que todos nosotros hubiésemos deseado haber tenido en nuestra infancia.
Nunca es tarde. Gracias Colin.
Todas las fotos: Serendipia
Arde Badalona: Cryptshow Festival homenajea a Colin Arthur
Faltan escasamente dieciocho días para que podamos recalar en Badalona («de la costa llevantina la millor») y disfrutar como enanos del Cryptshow, uno de nuestros festivales favoritos por la calidad de su programación y la calidez de sus organizadores. Este año el Leitmotiv del evento es H.P. lovecraft, así que viene fuerte. Haced clic aquí y podréis ver el cuadro de la programación completa. No falta de nada, una gran selección de cortos, provenientes de los más prestigiosos festivalmes del mundo como Fant-Asia International Film Festival, Horrorfest, Sitges Film Festival o Brussels International Festival of Fantasy Film, entre otros; largos clásicos y recientes, mesas redondas, vermús literarios, exposición de pinturas, homenajes, etc.
Otra razón por la que nos gusta acudir a esta cita anual es por el buen tino que demuestran a la hora de traernos invitados. En la presente edición el invitado de honor será Colin Arthur icono cinematográfico experto en efectos especiales, maquillaje y animatrónica responsable, entre muchísimas creaciones más, del simio de 2001, una odisea en el espacio o la máscara de Vincent Price en Dr. Phibes. El viaje fantástico de Simbad, Furia de Titanes o Conan, El Bárbaro son sólo algunos de los memorables títulos en los que ha participado. Stanley Kubrick, Ridley Scott, Wolfgang Petersen, Pedro Almodóvar y Alejandro Amenábar son algunos de los directores que han confiado en él para dar vida a las criaturas que imaginaron.
El británico visitará el festival durante los días 5 y 6 de julio, este último día dedicado íntegramente a su figura. El domingo 6 de julio a las 12 horas en la Sala El Círcol, Colin Arthur ofrecerá una master class de dos horas donde mostrará parte de su técnica y algunas de sus criaturas. Ya por la tarde, el homenaje continuará con la proyección de ¡Zarpazos! Un viaje por el Spanish Horror, un documental donde Víctor Matellano hace un repaso por la explosión de la producción fantástica y de terror en España durante los años 70 y 80, donde Colin también tuvo un papel destacado junto con Juan Piquer Simón o José Ramón Larraz. El documental dará pie a la proyección de La historia interminable donde Arthur dio forma al mundo imaginario de Michael Ende.
La emperatriz infantil os/nos espera en Badalona para que juntos volvamos a darle el nombre de Hija de la Luna y restablecer el mundo de la fantasía. Sólo hemos de llevar nuestra presencia, los muchachos del Cryptshow ya ponen a nuestra disposición todo un rico muestrario de lo fantástico. ¡¡A disfrutarlo!!
Ah, y no olvidéis que todavía se puede participar en el crowdfunding del que os avisábamos en este blog.
El pato Donald cumple 80 años
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Algunos datos sobre el Pato Donald
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Rob Zombie recibirá el Gran Premio Honorífico del Festival de Sitges
El director de cine y músico Rob Zombie recibirá el Gran Premio Honorífico del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, el próximo sábado 21 de junio. El Festival aprovechará la presencia en Barcelona de Rob Zombie con motivo del concierto que protagonizará el día siguiente, para entregarle el premio y convocar un acto de reconocimiento a su trayectoria.
El acto de entrega tendrá lugar durante la sesión organizada por el Festival en los Multicines Aribau, el sábado 21 de junio, a las 20 horas. El director del Festival, Ángel Sala, le entregará el Gran Premio Honorífico a Rob Zombie, que asistirá acompañado por su pareja, la actriz Sherie Moon Zombie. A continuación, se proyectará The Devil’s Rejects (Los renegados del diablo), dirigida por el propio Rob Zombie en el año 2005. The Devil’s Rejects supone la continuación del violento y delirante viaje iniciado con House of 1.000 Corpses (2003) y narra una intensa historia de asesinatos y venganzas en Texas. El film se proyectó en Sitges 2005. El último título de Rob Zombie, The Lords of Salem, también se proyectó en el Festival, el año 2012. Así mismo, también se proyectaron con anterioridad a la mencionada House of 1.000 Corpses (2003), Halloween (2007) y The Haunted World of El Superbeasto (2009).
Estos títulos responden a una breve aunque muy destacada filmografía del género de terror de los últimos años, que consagra a Rob Zombie como uno de los directores ilustres de su generación. Heredero del cine más asfixiante de la década de los años setenta, junto a Tobe Hooper y Sam Peckinpah como referentes directos, Rob Zombie destaca por su estilo directo y personal, que a la vez le sitúa como realizador de referencia para el público del Festival.
Las entradas para la proyección de The Devil’s Rejects y la entrega del Gran Premi Honorífic se pondrán a la venta hoy martes 3 de junio, al precio de 8 euros. La venta se realiza a través del Grup Balañá, con este enlace directo. El Festival también sorteará entradas para la sesión a través de su página de Facebook.
Rob Zombie y su banda actuarán el domingo 22 de junio en el Sant Jordi Club. A Barcelona habrá llegado procedente del festival musical Hellfest (Francia). Al día siguiente, lunes 23, actuará en Madrid y después continuará con su gira europea por Roma.
El último Gran Premio Honorífico del Festival de Sitges lo recibió Takashi Miike durante la clausura de la última edición del certamen. Entre las figuras que han recibido esta distinción hay que destacar a George A. Romero, Bryan Singer, Jodie Foster, Neil Jordan, Paul Verhoeven, Quentin Tarantino, Viggo Mortensen, Vincent Cassel, Malcolm McDowell y Stanley Kubrick (que lo recogió su viuda, Christiane).
Con la colaboración de:
RockNRock · Rob Zombie · Grup Balañá
Chuky: 26 años dando guerra
“Hola, soy Chucky, y seré tu amigo hasta el final. ¡Hidey-ho!”
Han pasado veintiséis años desde que el ilustre “Good Guy” entonara por primera vez, entre el cariño y la amenaza profética, su ominosa muletilla; un cuarto de siglo repartiendo sustos, risas y tajos a destajo, que no sólo ha demostrado que Chucky sigue en forma, sino que aún le queda mucha pila.
Pelirrojo, de imponentes ojos azules, sonrisa traviesa, peto vaquero y colorido jersey a rayas, su aspecto está enraizado en el imaginario popular, su nombre implícito en conversaciones cinéfilas. Es tal su resonancia que incluso llegó a fagocitar el título original de la franquicia a partir de la cuarta entrega. La gente dejó de referirse a la saga como “Muñeco Diabólico”; se habían convertido en “las películas de Chucky”.
Don Mancini, el “Geppetto” de esta historia, llegó a Hollywood con una idea firme bajo el brazo, y gracias a su inflexible dedicación, primero como guionista, y más tarde sumando los roles de productor y director, su criatura llegó a protagonizar la friolera de seis películas, varios cortometrajes, cómics, spots, videojuegos, e incontable merchandising.
Y si Don Mancini es el alma de la saga, Brad Dourif (“Alguien voló sobre el nido del cuco”, “El Señor de los Anillos”) es sin duda el alma del muñeco. Dourif, pese a haber trabajado en numerosas producciones de peso, reconoce que una mayoría de espectadores sigue identificándolo con Chucky, y no sin razón. Su simbiosis con el muñeco es absoluta e indivisible, mágica; metafílmica. Le ha prestado su voz en todas las entregas, e incluso su cuerpo en varias de ellas, interpretando al asesino en su etapa humana, Charles Lee Ray, el infame “Estrangulador de Lake Shore”.

Chucky dio sus primeros pasos en 1988 bajo la dirección del “master of horror” Tom Holland (“Noche de miedo”, “Thinner”). En la película, Charles Lee Ray (amalgama de tres asesinos reales: Charles Manson, Lee H. Oswald y James Earl Ray), malherido por los disparos de un policía, se esconde en una juguetería, donde gracias a la magia vudú transfiere su alma a un muñeco “Good Guy” para sobrevivir. El muñeco cae en manos del pequeño Andy (Alex Vincent) como regalo de cumpleaños de su madre, aunque en realidad es Andy quien ha caído en manos del muñeco. Chucky está vivo, y nada ni nadie lo detendrá hasta cumplir su objetivo, poseer el cuerpo del niño.
Con el Slasher de resaca y agonizando a las puertas de los 90, Holland sorprendió a propios y extraños con un título que devolvía la dignidad al subgénero. “Muñeco diabólico” fue un broche de oro para una edad de oro; una película de terror poco corriente, oscura, sobria y adulta, que supo balancear el suspense, la tensión, el horror e incluso pinceladas de humor, tintando de pesadillas la almohada de los que crecieron en los 80.
El éxito de crítica y taquilla, reforzado por la vertiginosa popularidad del personaje (pese a las quejas de muchas asociaciones de padres), se tradujo en dos secuelas consecutivas entre 1990 y 1991, de John Lafia y Jack Bender respectivamente. Un total de tres películas desde tres ópticas, que aun así resultaron sorprendentemente homogéneas. A fin de cuentas, Don Mancini seguía moviendo los hilos de su marioneta desde el papel.
En virtud de la fidelidad, “Muñeco diabólico 2” sigue siendo para muchos la mejor secuela. En esta continuación directa, cuasi embrionaria, Andy es dado en adopción al matrimonio Simpson, después de que a su madre la ingresaran en un Psiquiátrico por divagar sobre muñecos vivientes. Por su parte, Chucky, carbonizado tras su última confrontación con Andy, es restaurado por los técnicos de “Play Pals” (fabricantes de los muñecos “Good Guy”), para investigar las anomalías de su diseño y así tranquilizar a los accionistas. Una segunda oportunidad para el juguete asesino, que necesita urgentemente poseer el cuerpo de Andy antes de que su alma quede atrapada para siempre en el muñeco.

Muñeco diabólico 3 llegó inmediatamente después, aunque esta vez sólo en el lapso de tiempo real, ya que en la ficción han pasado ocho años desde que Chucky quedó hecho trizas en su segundo intento frustrado de reencarnarse en Andy. Chucky resucita al mezclarse su sangre con plástico durante la fabricación de un nuevo Good Guy. Su plan, invariable, sigue siendo poseer a Andy, que ahora tiene dieciséis años y es cadete en una Escuela Militar. Sin embargo, la casualidad le lleva a conocer al pequeño Tyler, un cuerpo a priori más accesible que el rebelde Andy, que aun estando al margen, sigue siendo el único capaz de plantarle cara. Fiel a la tradición del género, Muñeco diabólico 3 cumple con maestría las reglas de las secuelas; hay más acción, más chascarrillos, más tacos, más armas y más asesinatos, que además, son más gráficos y más retorcidos. Sin embargo, y pese a la orgía de cadáveres, el destino siguió poniéndole la zancadilla a Chucky, que acabó con sus huesos triturados en un ventilador.
Los pedazos de Chucky dormitaron en una caja durante siete largos años, hasta que el Scream de Wes Craven, con su discurso reivindicativo y postmoderno del Slasher, animó a las viejas glorias a desempolvar sus cuchillos. Don Mancini no perdió la ocasión de reciclar a Chucky, en el sentido literal de la palabra, y para ello contó con Ronny Yu en la dirección, quien poco más tarde haría lo propio con otros dos ídolos del género (“Freddy VS Jason”). La novia de Chucky supuso un agradecido lavado de cara radical, divertido e inteligente, enmarcado en el humor negro, la autoconciencia y los guiños nostálgicos, amén de introducir otro glorioso personaje en el panteón de los villanos de cine, Tiffany (Jennifer Tilly), la novia perfecta, y una sonora patada en el c*** a todas las Barbies del mundo.

El cambio de siglo alentó al propio Mancini a meterse en el pellejo de director. Con La semilla de Chucky (2004), el guionista, productor y ahora director llevó el carácter de su predecesora a las últimas consecuencias, añadiendo al desestructurado matrimonio un hijo transexual, Glen (o Glenda), con el que se marcó de paso un sentido homenaje a Ed Wood, el consagrado peor cineasta de la historia. El humor crítico-paródico que envuelve la cinta es tan descarado, mordaz, desenfadado y pasado de rosca, que dejó planchados a los fans en la butaca, para quienes sigue siendo la entrega más polémica, delirante y arriesgada de la saga.
El año pasado, coincidiendo con el 25 aniversario de Chucky, Mancini decidió reconciliarse con su público, y sacó su mejor vajilla para celebrar las bodas de plata. La maldición de Chucky tiene todo lo que el fan deseaba y más. Vuelven los espacios minimalistas, las atmósferas tensas, el stalking en primera persona, los sustos, el tono sombrío (sin renunciar a la vena cachonda), los personajes clásicos, y el look original del muñeco. Una vuelta al pasado mirando al futuro, pues reescribe y extiende el timelime de la historia, atando cabos sueltos y rellenado agujeros con flashbacks de todas las entregas. En esta ocasión, nuestro muñeco malhablado favorito invoca otra vez a Damballa, ya no para poseer el cuerpo de Andy o el de Tyler, sino el de su mismísima hija perdida, Nica, cuyo papel interpreta, para más inri, la virtuosa Fiona Dourif, hija de Brad Dourif. Todo un regalo para los fans. Imprescindible quedarse hasta el final de los créditos.

Ya está disponible en DVD y Blu-ray un nuevo pack de películas de Chucky, aunque lamentablemente incompleto. La versión en DVD incluye cuatro largometrajes: El muñeco diabólico 2, El muñeco diabólico 3, La semilla de Chucky y La maldición de Chucky, mientras que el pack en Blu-ray contiene las mismas excepto La semilla de Chucky. Uno no entiende el porqué de no editar la saga completa. Misterios del marketing.









































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