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A Serbian Film, moralismo y censura entre bastardos
Esta entrada toma prestado parte de su título del hilo de debate abierto en el focoforo para discutir sobre el dislate que se ha generado en España a raíz de la proyección en el pasado Festival de Sitges de la película A Serbian Film. En ese foro encontrarán todos los puntos de vista desde los que se puede abordar la cuestión, desde la reflexión sobre los límites morales de la representación (si los hay o no), hasta la denuncia de los medios por haber creado la alarma social ficticia que ha conducido a la imputación a Ángel Sala, director del Festival de Sitges, de los cargos de difusión y exhibición de pornografía infantil (denuncia en la que este blog colaboró activamente editando la cronología del «escándalo»); todo ello pasando también por los aspectos jurídicos que se dan en el caso. Se diría que ya está todo dicho allí y que, por si faltara algo, el artículo de Jordi Costa en El País ha puesto el punto final, sin embargo todavía es necesario seguir hablando porque todo testimonio de apoyo Ángel Sala en este momento puede ayudar a detener este despropósito.
Al director del Festival de Sitges se le acusa de haber violado el artículo 189-7 del código penal: «Será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis meses a dos años el que produjere, vendiere, distribuyere, exhibiere o facilitare por cualquier medio material pornográfico en el que no habiendo sido utilizados directamente menores o incapaces, se emplee su voz o imagen alterada o modificada«; Jordi Costa en su artículo afirma que se está acusando a Sala de un delito inexistente, pero ¿tiene razón?¿Acaso no es verdad que las polémicas imágenes muestran representaciones de infantes en situaciones de abuso sexual? Para responder a estas cuestiones hay que dar una definición clara de ‘pornografía’ y ‘imagen alterada de un menor’.
A la hora de definir qué es la pornografía el Diccionario de la RAE es de poca ayuda:
1. f. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas.
2. f. Obra literaria o artística de este carácter.
3. f. Tratado acerca de la prostitución.
Más útil nos es la Wikipedia: El término pornografía procede del griego πορνογραφíα (porne es «prostituta» ygrafía, «descripción», es decir, «descripción de una prostituta»). Por tanto, en sentido estricto designa la descripción de las prostitutas y, por extensión, de las actividades propias de su trabajo. Hay que decir, sin embargo, que el término es de aparición muy reciente, pues en la Antigua Grecia nunca se usó la palabra «pornografía». Modernamente se entiende por pornografía todos aquellos materiales, imágenes o reproducciones que representan actos sexuales con el fin de provocar la excitación sexual del receptor (la negrita es nuestra). Milos, el protagonista de A Serbian Film es, efectivamente, un actor porno, pero lo es en la ficción, y la película nos lo muestra en acción también en la ficción dentro de la propia ficción que ya es el film. Las imágenes sexuales que aparecen en la película no buscan provocar la excitación sexual sino que es una crónica de aquellas películas que la procuran por medios extremos
(y que se producen abundantemente en los países del este para uso y disfrute de esta hipócrita sociedad occidental que nos rodea), más allá del valor metafórico que pueda tener el film (véase nuestra crítica), A Serbian Film es la película sobre el rodaje de una cinta porno y no pornográfica en si misma, en algún punto de esta metareferencialidad se ha perdido la «avispada» fiscalía de Barcelona que ha confundido la representación fingida dentro del film con el film mismo. Lo importante es que si A Serbian no es una película pornográfica no se ha podido de ninguna manera violar el artículo 189-7 por mucho que algunos actores sean niños (que fueron custodiados por sus padres durante todo el rodaje, también hay que decirlo) y si no hay violación no hay delito, la acusación es improcedente. Quod erat demonstrandum podríamos concluir como si hubiéramos demostrado un razonamiento lógico.
Qué ha llevado al fiscal a incoar una causa improcedente, más allá de su absoluto desconocimiento de los elementos más básicos del lenguaje cinematográfico, no lo sabemos, pero intuimos que lo que busca es demostrar cómo la justicia española es solidaria con los más débiles cuando son víctimas de maltrato. El problema es que aquí el maltrato sólo ha existido en la imaginación de quienes orquestaron la polémica mediática (mucho más allá de lo que habría pretendido Spasojevic con su film provocativo, seguro que no esperaba que su provocación produjera reacciones tan estúpidas). Fueron unos cuantos periodistas los que repitieron las palabras de Irene Dalmases sin contrastar qué había de cierto y qué no (obviando, además, que la redactora de EFE expresaba una opinión personal y no un análisis objetivo),
profesionales de medios supuestamente progresistas despertaron la alarma ante un producto que de otro modo no habría salido de sus canales de difusión (esto es, festivales especializados y público aficionado al género) despertando las iras de asociaciones conservadoras (CONCAPA) y también progresistas (FAPMI), está claro que la tiranía de la corrección política no entiende de ideologías. Los medios desencadenaron este huracán y ahora, pasados unos meses, sin mediar públicas disculpas, se reclaman paladines de la libertad de expresión y se deshacen farisáicamente en muestras de apoyo a Ángel Sala, a la prensa tradicional no le importa la noticia sino las ventas. Los mismos que instigaron a la denuncia son los que ahora cargan las tintas contra el fiscal, la libertad de expresión (con sus límites cuando entra en conflicto con otros derechos) es una causa justa, pero no necesita de estos apoyos mercenarios.
¿Quién puede apoyar a Ángel Sala?: los ciudadanos que hayan desarrollado una conciencia crítica y sean capaces de formarse una opinión fundada sobre la importancia de rebasar los límites en la ficción como un medio para hacer reflexionar a la sociedad sobre sus lacras y ello sin ignorar su importancia como entretenimiento. Todos aquellos que sepan valorar el cine en su faceta lúdica, en su faceta subversiva y en su faceta crítica. Es el caso de los fans del Festival de Sitges que han abierto una Web para recoger los comentarios de apoyo y articular las posibles estrategias de defensa no sólo de Ángel Sala sino del propio Festival (que no nos hagan caer en la autocensura): http://www.apoyoangelsala.com/ Y más aún los directores de los principales festivales de cine del país que han redactado un manifiesto (del que se hicieron eco en Sitges) de repulsa para el que buscan la firma de todos aquellos que creemos en en la libertad de expresión, en la libertad de trabajo, como ejes fundamentales de la articulación democrática de nuestro país: http://www.ipetitions.com/petition/contralacensurasitges/
Nosotros ya hemos firmado, ¡¡ahora faltas tú!!
Comunicado de diferentes festivales de cine en apoyo a Ángel Sala, director del Festival de Sitges.
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SITGES FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINEMA FANTÀSTIC DE CATALUNYA
COMUNICADO en relación a la denuncia contra el Director del Festival, Ángel Sala, por la proyección de A Serbian Film en 2010
SITGES Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya quiere mostrar su total apoyo a su director Ángel Sala y a las decisiones que ha tomado en el ejercicio de su cargo.
En este sentido, y en referencia a la programación de la película A Serbian Film, el Festival quiere hacer patente que no se trata de una película pornográfica si no de una ficción de terror, y que no integra un ataque contra la indemnidad sexual de menores.
SITGES quiere agradecer los apoyos recibidos por parte de su público, de festivales de cine (1) y de personalidades destacadas del ámbito de la cultura.
A Serbian Film fue exhibida tras tomar todas las medidas informativas y de control necesarias para impedir el acceso a la proyección de cualquier persona menor de edad. Estas medidas consistieron tanto en información preventiva en los soportes de comunicación del Festival para garantizar el conocimiento del contenido de la cinta por parte de los espectadores antes de su visionado, como en la solicitud del Documento Nacional de Identidad a la entrada de la sala de proyección.
La trayectoria de esta película ha sido la habitual dentro del circuito comercial convencional, proyectándose, entre otros, en los siguientes festivales internacionales y mercados: Bruselas, Montreal (Fantasia), San Francisco, Toronto, Austin, Oporto, Sofía, Hamburgo, Helsinki, Puchon (Corea del Sur), Ravenna, y Estocolmo, entre otros.
También cabe destacar que ha ganado prestigiosos galardones como los tres premios recibidos en Montreal (Mejor Película, Premio de Oro a la Mejor Película Europea y Película Más Innovadora); el Premio Especial del Jurado en el Festival de Fantasporto en Oporto (hace menos de una semana) y el Premio al Mejor Guión en el Festival FIPRESCI en Serbia.
A Serbian Film se ha proyectado en los dos mercados de cine más prestigiosos del mundo: el Mercado y Festival de Cine de Cannes y el American Film Market en Santa Mónica, California, y será distribuida comercialmente en el Reino Unido, Canadá y EEUU.
SITGES quiere agradecer nuevamente todos los apoyos recibidos, así como mostrar su respeto por aquellas críticas que han generado un debate necesario sobre la importancia de la libertad de expresión y creación en la programación de los festivales cinematográficos.
SITGES Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya considera que ha actuado con el rigor necesario y ofreciendo a los espectadores la información previa que se requería. No obstante, la existencia de voces críticas llevará al Festival a plantear una reflexión sobre los mecanismos de información de cara al futuro, insistiendo en la protección de la infancia y la defensa de la libertad de expresión y creación, como hasta ahora ha venido haciendo.
(1) CARTA DE APOYO DE FESTIVALES DE CINE ESPAÑOLES
Los abajo firmantes, directores de festivales cinematográficos españoles, queremos dejar constancia, ante la filtración a la prensa publicada el pasado fin de semana, de nuestra extrañeza por la actuación judicial contra Ángel Sala, director de Sitges, Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, por haber incluido en la programación 2010 del citado evento, en pases sólo aptos para adultos, la película A Serbian Film, en la que se pretende ver contenidos violentos, pornográficos y contrarios a los derechos de la infancia.
Más allá de la extrañeza ante el hecho de hacer recaer la responsabilidad en un programador cultural, y no en los teóricos responsables de tales contenidos (en todo caso, el director y los productores), queremos recordar, además de nuestro apoyo a Ángel Sala, que el film se ha visto, desde el pasado año, en certámenes de ciudades como Bruselas, Montreal, Londres, Oporto, Austin, San Francisco, Toronto, Sofía, Hamburgo, Helsinki, Puchon (Corea del Sur), Ravenna y Estocolmo, entre otros. A Serbian Film, se ha proyectado además en los dos mercados de cine más prestigiosos del mundo: Cannes y el American Film Market en Santa Mónica, California. Todo ello sin que nadie haya elevado, hasta la fecha, denuncia judicial alguna contra el film, sus responsables o sus programadores.
También cabe destacar que ha ganado prestigiosos galardones como los tres premios en Montreal (Mejor Película, Premio de Oro a la Mejor Película Europea y Película más Innovadora); el Premio del Público en el Festival de Fantasporto en Oporto (hace menos de una semana) y el Premio al Mejor Guión en el Festival FIPRESCI en Serbia.
Igualmente, queremos denunciar que comportamientos como el de la Fiscalía de Barcelona parecen retrotraernos a épocas de cortapisas censoras contra la libertad de expresión y programación culturales que sinceramente creíamos que pertenecían a la Historia.
Firmantes:
Javier Angulo (Festival de Valladolid)
Josetxo Cerdán Los Arcos (Punto de Vista / Pamplona)
José Luis Cienfuegos (Festival de Gijón)
José Luis Rebordinos (Festival de San Sebastián)
Carmelo Romero (Festival de Málaga)
José Sánchez Montes (Festival de Granada / Cines del Sur)
Claudio Utrera (Festival de Las Palmas)
Javier Martín Domínguez (Festival de Sevilla)
Eduardo Trías (Festival de Huelva)
Josemi Beltrán (Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián)
¡¡¡Que rujan los blogs!!!
Ese era el grito de guerra que lanzaba Borja Crespo ante el comunicado de Ángel Sala en Facebook anunciando la prohibición cautelar del pase de A Serbian Film en la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti. Este blog ya rugió en su día cuando se levantaban los polvos de los que han venido estos lodos.
Leo en los comentarios en menéame una frase que resume bien lo que aquí se ha dado: A mi me parece una salvajada esta peli, y eso que no la he visto. Es por eso que aquí, tomando el caso A Serbian como punto de partida, les hablaré de otra cosa. Recojamos en primer lugar la cronología del escándalo.
El 14 de octubre se proyecta en Sitges A Serbian Film. Un becario o similar de la Agencia EFE asiste al pase y redacta su nota y, con un tono entre jocoso y alarmado, destripa la película recreándose en las escenas polémicas contándolas a su manera (le habrán dicho que hay que acrecentar el morbo para conseguir más ventas). Podemos verla reproducida en Noticias de Guipuzcoa. También aparece en Noticias de Alava pero sin spoilers, no sabemos si por no chafarles la película a los que quieran verla o por evitarle a sus lectores la descripción de tamañas escenas. Igualmente sin spoilers la encontramos en Noticias de Navarra, pero ahora además sin puntos y aparte que ha de quedar claro que se ha estudiado la ESO con aprovechamiento, esto es, sin aprender a escribir. Pero aún hay más, en la Web de Tele 5, lo habrán adivinado, nos tropezamos con el mismo comentario, esta vez más trabajado: le han añadido subrayados en negrita; en compensación por ese esfuerzo el periodista omite que es noticia de agencia y la firma con sus siglas. Así llegamos a Concha Campoy leyendo El Mundo.
El 15 de octubre Irene Dalmases recoge en El Mundo la misma nota de EFE, que nuevamente firma con su nombre. Su crónica es tan aséptica y objetiva que se limita (una vez más) a reproducir la noticia de EFE. Pero no, señores esta vez no hay plagio ella es la autora de esa noticia que tantas vueltas ha dado (podéis departir con ella en su blog, donde confiesa que no le gusta el cine de terror, pero al menos ella sí la vio). Ahí es donde lo lee Concha Campoy el lunes 18 de octubre mientras se dirige al trabajo, ella, que no es pacata pero sí muy sensible y concienciada, decide tomar cartas en el asunto y somete el tema a su tertulia con estos resultados:
Concha Campoy afirma que ha descrito a la audiencia las imágenes del film, prueba de que es una auténtica superdotada, ¿cómo si no podría describir algo que no ha visto? A ella le preocupa más que se la pueda tildar de retrógrada que comprobar si está dando información cierta o sólo medias verdades, las críticas de los bloggers (Nacho Vigalondo entre otros) hace que rectifique su postura inicial, pero no en su programa sino en su página de Facebook que evidentemente tiene la misma capacidad de difusión que el programa en antena ¿o no? Esa rectificación no fue el último capítulo, el 20 de octubre (seis días después de la proyección en Sitges, pero sólo dos días después de la tertulia en Cuatro) la Federación de Asociaciaciones para la Prevención del Maltrato Infantil (FAPMI) dirige una carta abierta a la Fundación responsable del Festival, carta que un día después remite al Defensor del Pueblo.
El gabinete de prensa de la FAPMI nos simplifica mucho el trabajo de recopilar cronológicamente los hechos. Copiemos su propio calendario:
20/10/10. Envío de la Carta Abierta de FAPMI dirigida a la Fundación responsable del Festival.
Inicio de la Acción Ciudadana y difusión de la Carta a través de la web.
21/10/10. FAPMI remite la Carta Abierta al Defensor del Pueblo.
22/10/10. Respuesta del Festival a FAPMI. Inicio del estudio del caso por parte del Defensor del Pueblo.
26/10/10. Entidades adheridas a la Carta Abierta remiten esta al Observatorio de Contenidos Televisivos y Audiovisuales / OCTA
27/10/10. Publicación de la Respuesta del Festival a FAPMI. Envío de la segunda Carta Abierta de FAPMI dirigida al Festival. Difusión de la segunda Carta a través de la web.
28/10/10. La Plataforma de Organizaciones de Infancia remite su propia carta al Festival.
29/10/10. Inicio de las Diligencias de Investigación por parte de la Fiscalía Provincial de Barcelona .
Os recomendamos que leáis con atención la segunda carta abierta de la FAPMI os dará una buena idea de las dimensiones del asunto. En ella se encuentran perlas como: Respecto al carácter ficticio de las imágenes, el cual damos por supuesto, tampoco deviene en justificación, ya que el uso de imágenes virtuales está siendo, a día de hoy, una práctica habitual por parte de los productores de pornografía infantil, en un esfuerzo, infructuoso por otra parte, de librarse de las consecuencias legales de sus actos. No existe diferencia alguna entre la pornografía infantil real y la simulada y, en todo caso, la existencia de una víctima real resulta un agravante. Por otra parte, tampoco hay diferencia entre el tráfico de contenidos de pornografía infantil por otros medios y su proyección en un festival de cine, como tampoco hay diferencia entre el consumo individual y privado de pornografía infantil y su consumo público, ni entre la difusión gratuita del mismo o remunerada. El tráfico, la publicidad y el lucro también resultan agravantes. Además, en este caso, no estamos hablando de la exhibición de niños, niñas y adolescentes en actitudes sexuales, sino de violación y abuso sexual de neonatos y menores. Puede que la citada película pueda catalogarse como fantástica o de terror (aunque no estemos de acuerdo), pero incluye contenidos de pornografía infantil que han sido proyectados. Que se afirme que tan censurable es una situación ficticia como una real nos resulta un dislate. ¿Puede asistirles algo de razón? Parece que eso es lo que va a determinar el juzgado de instrucción nº 4 de San Sebastián tras prohibir cautelarmente el pase en la Semana de Terror para comprobar si se ha incurrido en delito contra el artículo 189 del Código Penal.
Ese artículo viene a regular los supuestos bajo los cuales puede hablarse de producción, consumo o difusión de pornografía infantil. ¿La hay en A Serbian Film? Ahora será el juzgado quien lo determine y suponemos que lo hará teniendo en cuenta el apartado 3d del artículo que establece que hay delito Cuando el material pornográfico represente a niños o a incapaces que son víctimas de violencia física o sexual. No creo que a nadie se le escape la dificultad que entraña aquí el verbo representar, pero el quid está en cómo definir pornografía, ¿las imágenes de violencia son siempre pornográficas?¿Plenilunio, entonces, es una novela pornográfica?
Por lo pronto ahora el tema está subjúdice, se prohibió cautelarmente su pase en Donosti, a instancias de la CONCAPA, y el sábado 6 de noviembre era retirada de la programación del Festival de Terror de Molins de Rey. En este último caso no se indica, por parte de la dirección del festival, que hayan actuado bajo la presión de un requerimiento judicial destinado directamente a ellos en concreto. Mucho nos tememos que no lo ha habido, si fuere así, si se confirmase nuestra sospecha, se habría llegado a la autocensura inducida por el temor, la forma más sibilina de recortar libertades. Gracias al comentario de Víctor (ver abajo) hemos podido confirmar que no hubo medida judicial sino presión por parte de las instituciones (no se especifica si fue por parte del ayuntamiento o de la Generalitat), presión de la que se queja, en el vídeo que nos adjunta Víctor, Albert Galera director del festival.
Hasta aquí la enumeración de los hechos, por ellos mismos pueden resultar preocupantes, pero si fueran un caso aislado no dejarían de ser meramente anecdóticos. Sin embargo no es así, y de eso es de lo que anunciábamos que íbamos a hablar al principio de este artículo.
La sociedad va tomando conciencia de más problemas según evoluciona, eso puede permitir solucionarlos o, cuanto menos, paliarlos y evitarlos. Pero ese avance genera nuevos tabús y de ahí que surjan prohibiciones.
En Japón (y en otros países) se ha llegado al extremo de pedir la prohibición de los Lolis y de la aparición de jóvenes vestidas de colegialas en películas aunque sean mayores de edad (aquello de no ser pero representar). Para evitar problemas se renuncia a la libertad (y eso supone que se renuncia a la responsabilidad, añado). Censura ha existido siempre, bajo una forma u otra, la diferencia clave es que ahora se la demanda en nombre de la racionalidad, diferencia nada despreciable porque se nos recortan libertades en nombre del progreso, cosa que invierte totalmente nuestros horizontes referenciales. Las brujas no las caza el inquisidor sino el librepensador. Si la censura viene de la mano de un régimen dictatorial, el tablero de juego es claro, pero ahora no es así, al contrario, es la democracia la que se comporta como un estado policial, un estado policial que es deseado por el propio pueblo que se convierte así en tirano mientras es tiranizado. Esta especie de censura racional cala en todos y llega un momento en el que no hace falta coerción externa, yo mismo me reprimo y, lo que es más, exijo que los límites que yo me marco se impongan a todos. 1984, Fahrenheit 451, y las demás contrautopías parecen ahora auténticas profecías, nuestro mundo se parece cada vez más a aquel que describían.
Cíclicamente los pueblos festejan la llegada de un nuevo absolutismo al grito de «¡¡Vivan las cadenas!!» Afortunadamente siempre quedan resistentes que devuelven el péndulo de la historia a una nueva apertura: A Serbian Film recibía el Premio del Público en la Semana de Terror porque, aunque no la habían visto, se había convertido en un símbolo de la lucha por la libertad de expresión.
Sitges 2010, Festival de Contrastes: Uncle Boonmee versus The Last Exorcism

Este artículo también podría haberse titulado: cuando Sitges va de culto versus cuando es fiel al género que le da sentido. Cuidado, que ambas cosas no están reñidas. Después de todo, tal como contaban en una divertida entrada los de Vicisitud y Sordidez, no hay tanta diferencia entre culturetas y freaks. Pero es que Serendipia es milenaria y aún recuerda aquellos años (y aquel director) en los que se pretendió convertir Sitges en una especie de Festival de San Sebastián mediterráneo, con aquella sección Seven Chances que, de haber crecido, habría acabado apartando al festival de su objetivo. De modo que le entró la temblequera cuando vio que estaba programada Uncle boonmee who can recall his past lives , reciente ganadora de la Palma de Oro en Cannes.
El Festival de Cannes es, seguramente, el más prestigioso de los festivales de cine. Todos quieren pasear por La Croissette cuando llega mayo (todos menos los habitantes de Cannes, hartos de que todo triplique sus precios cuando llega el festival), quedar bien en la foto y dejar la huella de sus manos junto al auditorio (que, por fuera, al menos, es mucho más feo que el de Sitges, se lo digo yo que he pisado esa alfombra roja). Por allí han pasado, llevándose la Palma de Oro, películas de la talla de Días sin huella, Breve Encuentro (la de David Lean), Roma, città aperta, Milagro en Milán (qué de recuerdos), El Salario del Miedo, El Gatopardo (la más indiscutible de todas), Apocalypse Now, Taxi Driver, Kagemusha, Viridiana… Otras películas igualmente ganadoras ya no son tan de primera línea, Los paraguas de Cherburgo, The Knack, Un hombre y una mujer, Orfeo Negro… que sí, que están muy bien, pero no a la misma altura que las otras mencionadas (es curioso, he visto más del 80% de las ganadoras, ¡¡¡cuántas horas delante de una pantalla!!!). Y este año se descuelgan con la del tailandés Apichatpong Weerasethakul.
¿Qué decir de Uncle Boonmees Who Can Recall His Past Life? Pues muchas cosas, por ejemplo estas que han aparecido en el número 103 de Miradas de Cine:
cuando pierdes el miedo, entras y la película empieza, descubres que hasta mola su tono (entre despreocupado y chistoso), te pueden sus metáforas visuales, te encadena su concepción libre de hechos tan trascendentales como es estar o irse de aquí, te seduce su sentido de la puesta en escena casi esencial (en sencillez y en búsqueda de lo primigenio), te vence su utilización del sonido como arma decisiva para la comunicación entre los demás y uno mismo (y entre uno y uno mismo, también), te gana su ritmo, sin prosa pero sin pausa, decidido pero entreteniéndose con los miles de paisajes extraños que nos rodean y circunvalan en nuestra mismidad y sus afueras.
Jesús Palacios, a la salida de la proyección, fue más parco: la calificó de agradable de ver; pero cuando observó la doble cara de pasmo de la bicéfala Serendipia, matizó su opinión, «Bueno, emigmática». Nadie puede negarle que tenga aciertos visuales y no sólo por una cuestión de fotografía muy bonita, que eso es lo de menos, por su puesta en escena, por la planificación, por los movimientos de cámara. Peeeeeeeeero, sí, tiene peros muy grandes. Quien aporrea el teclado ahora mismo para escribir este artículo ya sabe que la sensibilidad oriental es distinta (recuerdo haber discutido con un profesor si el cine era o no un producto exclusivamente occidental), que en cine se puede «escrbir» poesía y que no todo tiene que ser prosa narrativa, ha visto mucho cine iraní y hasta le gusta (no es snobismo hueco, no, creánme), El viento nos llevará(Bād mā rā Khāhad bord, 1999, Abbas Kiarostami) es el mayor ejemplo de poema cinematográfico que conozco, pero Uncle Boonmees no da la talla. Mientras veía la película, y me las ingeniaba para que mi otra cabeza no se desgajara de mí, pensaba en Ozu porque son míticos sus planos de transición que pueden entretenerse en retratar la belleza de la naturaleza muerta pero que, fundamentalmente, sirven para contextualizar la escena siguiente, pensaba en Ozu y llegaba a la conclusión que esta película del tailandés de nombre impronunciable es toda ella un plano de transición.
Apichatpong Weerasethakul escribe mal su poema, no calcula la métrica de sus versos, esto es, el tempo no es ya que esté mal, es que no está, la película carece de estructura. Según parece en cada uno de los rollos pretende ensayar un estilo cinematográfico distinto, tal vez teniendo ese dato a priori se pueda vislumbrar el hilo, pero aún así lo dudo. Es película de una escena: la genial cena en la que se aparecen la esposa y el hijo muertos, este último encarnado en un mono de ojos luminosos; pero no hay crescendo a partir de ahí, al contrario va perdiendo fuelle, con otros destellos luminosos como la onírica muerte del protagonista, pero ya sin fuerza. Qué quieren que les diga, igual es el equivalente cinematográfico al Ulises de Joyce, pero mucho me temo que no, que es simplemente una película experimental que ha resultado fallida.
La pregunta que se hace Serendipia es si Uncle Boonmees es una película idónea para un festival de género como es el de Sitges. La respuesta es que queremos un Sitges plural y ya está bien que haya ofertas diversas, después de todo no deja de ser una historia de fantasmas. Pero, ¿Premio de la Crítica? Eso sólo puede significar que los críticos de oficio siguen sin enterarse del espíritu del certamen y, lo que es peor, parecen seguir avergonzándose de reconocer que les puede llegar a gustar una película de terror. Por suerte donde falla la crítica profesional está el periodismo ciudadano que se expresa humildemente en sus blogs.
En los blogs de fantaterror nos gusta hablar de las buenas películas de género, por eso cerramos esta serie de críticas del Sitges 2010 con el comentario de The Last Exorcism (2010, Daniel Stamm), una de las más redondas de todo el certamen.
Estructurada como falso documental, género que cada vez abunda desde La Bruja de Blair, nos cuenta la historia de Cotton Marcus ( un Patrick Fabian en estado de gracia que se alzó con el premio a Mejor Actor) quien desilusionado por años de defraudar a sus pobres parroquianos, sacándoles el dinero con unos sermones que ni el cree, decide dejar las cosas claras mediante la producción de un documental espectacular.Una carta de Louis, un agricultor pidiendo ayuda de Cotton para expulsar el diablo de su tierra, le da la oportunidad perfecta a Cotton para exponer las mentiras de su ministerio. Pero entonces conoce a la joven hija de Louis; la perturbadora Nell …
No sé si somos muchos, pero seguro que unos cuantos sí, los que temblamos cuando una película luce como carta de presentación ser un nuevo falso documental. Esta cabeza menos emotiva de Serendipia, para huir de ese temor se recuerda la magistral Redactec (2007, Brian de Palma). El director de Carrie (1976) desarrolló en esa cinta un ejercicio virtuosístico en el que no sólo nos contaba un lamentable episodio derivado de la guerra de Irak, sino que ofrecía una reflexión metatextual del supuesto valor de objetividad de la imagen y sobre el carácter del audiovisiual como mediación ineludible entre nosotros y el conocimiento de los hechos informativos. La película de Daniel Stamm no alcanza esa excelencia, pero su buena factura la hace sobresalir de la media. Y es que no se trata de el documental de hechos terroríficos sino que estos se presentan inesperadamente durante el falso rodaje.
The Last Exorcism nos conduce al mundo de los predicadores carismáticos que vienen a satisfacer la necesidad de esperanza en un más allá que compense las penurias de esta vida, presente en la mayoría de los hombres. Cotton Marcus inició su carrera como predicador cuando era un niño, acompañando a su padre y rápidamente destacó por sus dotes oratorias. Como a Elmer Gantry en El Fuego y la Palabra (Elmer Gantry, 1960, Richard Brooks), el poder de su verbo le convierte en una verdadera estrella, aunque, al igual que Gantry, él mismo no es un auténtico creyente. En verdad, puede decirse que Cotton Marcus protagoniza un auténtico Camino de Damasco invertido, si la caída del caballo hizo que Saulo se convirtiera al cristianismo, en el caso de Marcus, una grave enfermedad sufrida por su hijo le hace descubrir que carece de fe, puesto que no confía en Dios sino en los médicos. Después de esa revelación, Cotton Marcus siguió ejerciendo su oficio como un trabajo rutinario más sin que sus feligreses dejarán de quedar arrebatados con sus discursos, pero la muerte de una niña por causa de un exorcismo practicado por otro predicador le hace decidirse a acabar con la farsa. Ahí está el punto de partida del documental, el equipo de una cadena televisiva le sigue en su quehacer y Marcus va desvelando la falsedad de sus tretas, la cual quedará totalmente demostrada cuando se enfrenten a un caso de exorcismo, que habrá de ser el último para el predicador.
Cotton Marcus persigue, con su confesión pública, erradicar la superstición, la cual, teniendo en cuenta la creciente demanda de exorcismos en todas las confesiones, está aumentando en la sociedad moderna. Marcus comprende los motivos que inducen a ese creciente apego a las prácticas más extremas dentro de una sociedad que, paradójicamente, está cada vez más secularizada: no son otros que el miedo y la búsqueda desesperada de una explicación para, y un consuelo ante, todo aquello que acontece en nuestras vidas y escapa a nuestra comprensión como puede ser la turbadora presencia de la enfermedad y el mal. Marcus comprende que cuando las explicaciones lógicas se muestran insuficientes se recurra a lo irracional y a la fe, pero está convencido de que es demasiado peligroso y de que son mejores las soluciones que atiendan a razón aunque resulten parciales. Ese espíritu ilustrado es el que le anima cuando llega a la granja de Louisiana donde vive Nell, una joven adolescente que vive aislada por el exceso de celo de su padre cuyo fanatismo religioso le hace temer. Para Marcus es sólo un trabajo rutinario más, el último, el que va a permitir demostrar que no hay nada de sobrenatural en sus actos y que, si resultan efectivos, es simplemente porque los afectados se sienten comprendidos y atendidos.
Pero todo va a complicarse cuando el falso exorcismo no dé los resultados esperados y Nell siga sufriendo ataques cada vez más incomprensibles. El terror va adueñándose de lo que hasta entonces sólo había sido una crónica cotidiana, un vivir cada día. Y el recurso del falso documental se muestra verdaderamente eficaz para darle a ese giro la mayor verosimilitud, que la cámara esté presente dentro de la película nos coloca en un mirador privilegiado, nos sumerge dentro de la propia acción y nos implica en ella manteniéndonos cada vez más aferrados a la butaca conforme lo paranormal se va adueñándose de la escena. Si la pretensión inicial había sido combatir la superstición, el desarrollo de los acontecimientos invierte el planteamiento hasta hacernos preguntar si no será mejor no tomarse a broma determinadas creencias por mucho que contraríen a la razón. Dicho en palabras de su director:
A lo largo de la película, la pregunta que se formula es: ¿es algo sobrenatural o se trata de maldad humana? ¿Es Nell esquizofrénica o está poseída? Esa es para mí la cuestión verdaderamente interesante. La película trata sobre la fe, el papel que desempeña la fe en nuestra vida y lo que ello supone, cómo puede ayudarnos y cómo puede destruirnos.
La película no concluye categóricamente, pero deja suficientes dudas como para preguntarnos si estará acertada la ciencia cuando sostiene la inexistencia de Dios (así se expresa Hawking en su último libro) y, por tanto, de su reverso diabólico. Se diría que esta película contesta a Dawkins y su campaña en favor del ateísmo, sobre todo porque no la impulsa una mente reaccionaria sino que se instala en una sana actitud crítica que sigue abriendo interrogantes allí donde la ciencia pretende cerrarlos.
The Last Exorcism prueba una vez más que no es necesario renunciar al entretenimiento para reflexionar y que puede ofrecerse una cinta muy personal sin ignorar las convenciones de género. Ese es el tipo de cine que más nos gusta ver en Sitges, ahora habremos de esperar un año más para volver a vivir el festival. ¡¡¡Ya lo estamos deseando!!!
Sitges 2010: los otros fantásticos, Una Vela para el Diablo&Manicomio
La finalidad de un festival es, fundamentalmente, dar a conocer los últimos trabajos que nos ha ofrecido el cine. Pero no es menos importante el papel de las retrospectivas. En Sitges la retrospectiva nos da la posibilidad de disfrutar de clásicos del género, pero también nos ofrece otras cintas que amplían los límites de lo fantástico en la línea que expresa Ángel Sala en su libro () presentado en el transcurso del Festival. En la sección Los otros fantásticos se presentaron Cría Cuervos (1975, Carlos Saura), El Bosque del Lobo (1970, Pedro Ólea), La Cabina (1972, Antonio Mercero), Una Vela para el Diablo (1973, Eugenio Martín) y Manicomio (1954, Fernando Fernán Gómez/ Lues Mª Delagado). De las dos últimas es de las que os queremos hablar porque formaron parte de nuestra selección personal (uno querría verlas todas, pero ¡¡¡ hay tantas !!! y los días siguen empeñados en tener 24 horas).
Una Vela para el Diablo se presentó en programa doble con el excelente
documental Los Perversos Rostros de Víctor Israël coinciendo con la entrega del Premio Nosferatu a Eugenio Martín, su director. Rodada en Grazalema, pueblo prototípico de lo que fue la España rural de los 60s, nos cuenta la historia de dos hermanas solteronas y puritanas que dirigen una posada donde se hospedan jóvenes turistas. Obsesionadas por defender a toda costa la decencia y guiadas por un turbio fanatismo deciden eliminar lo que consideran “indecente”. La mayor de las dos hermanas, la más demente y desequilibrada, asesina a una chica inglesa que toma el sol en top less. Su muerte se convierte para ella en una señal divina. La película es una auténtico testimonio de la España más recalcitrante y más fanática, practicante de la doble moral. «Santiago y cierra España» podría ser el grito de guerra de esas dos hermanas magistralmente interpretadas por Aurora Bautista (su personaje nos recuerda mucho a aquel que interpretaba en La Tía Tula de Picazo) y Esperanza Roy. Si tomamos a ambos personajes como símbolos, podemos decir que Aurora Bautista representa el brazo ejecutivo de esa España pacata con sus modos inquisitoriales (de hecho Eugenio Martín se inspiró en una de esas prácticas que el vio en vivo y en directo), ella es la que cree ver una señal divina de su misión en la tierra tras el primer asesinato por accidente. En cambio, la hermana menor que nos construye Esperanza Roy simbolizaría a aquellos que, sin comulgar con la misma visión, eran cómplices por su silencio, temerosos de las represalias, incapaces de denunciar los excesos.
Martín nos muestra los peligros de ese catolicismo mal entendido que seguía siendo todavía la bandera de España en el tardofranquismo, se comprende pues que tuviera problemas con la censura. Los cortes afectaron al resultado final, cambiaban el orden narrativo, cosa que impidió la carrera internacional del film: varias distribuidoras habían adquirido los derechos de reproducción y al ver el montaje final rescindieron los contratos. Afortunadamente disponemos de una copia restaurada, de excelente calidad que fue la que se exhibió en Sitges, nos lo cuentan en La Abadía de Berciano:
hace escasas fechas se ha podido recuperar un montaje más aproximado al originalmente concebido por Eugenio Martín. Dicho montaje ha sido posible gracias a la colaboración de la Filmoteca Española, en cuyo archivo se halló el negativo amputado en su día por la Censura, y el festival granadino de cine clásico Retroback, que en su primera edición, y con ocasión de la retrospectiva dedicada a la carrera del director ceutí, se hizo cargo de los gastos de la nueva copia en celuloide, cuyo estreno se produjo el domingo 25 de enero de 2009 durante el desarrollo de dicho festival, en una proyección que contó con una presentación a cargo del propio Martín.
El propio Eugenio Martín presentó su película, afirmaba que se sentía orgulloso de ella a pesar de que ahora la veía un poco tosca. A Serendipia no le pareció tosca en absoluto. Al contrario, su factura nos parece impecable, como nos lo resulta igualmente su saber combinar la crónica negra y el fantástico. Este último asoma tanto en la crudeza de los asesinatos, como en la atmósfera de fantastique que envuelve el desenlace de la cinta, e igualmente por el regusto a medias gore, a medias esperpéntico, del modo de librarse de los cadáveres. Es en suma una película más que interesante, cuyo estilo narrativo no ha envejecido en absoluto y que inaugura una línea dentro del fantástico no suficientemente transitada en este país.
El esperpento podía haber sido una vía natural para el desarrollo de un fantaterror de cuño propiamente español. Esa deformación grotesca de la realidad, elevada a arte por la pluma

de Valle-Inclán, introduce el absurdo y este es, como mínimo, primo hermano de lo fantástico. El esperpento se mueve a medio camino entre lo cómico y el disparate, esto es, logra la comicidad mediante el decir fuera de la razón y el recurso a una estética sistemáticamente deformada. Lo esperpéntico es a la realidad como a cada uno es su imagen reflejada en un espejo cóncavo, es esa distorsión de lo real lo que lo hermana al fantástico. Un claro ejemplo de qué nos habría traído la utilización de esa vía nos lo ofrece Manicomio la primera película dirigida por Fernando Fernán Gómez en colaboración con Luis María Delgado.
Manicomio es una de las películas más buscadas por los aficionados, no existió copia en VHS ni menos la hay en DVD, de modo que quien esto escribe se siente afortunado de haberla podido ver en la pantalla del añejo Cine Prado. Había ganas de dar con ella desde que abrimos este blog, de modo que estar en esa sala fue ver cumplido un sueño. Y valió la pena madrugar (bueno sí, la sesión era a las 10,30 pero la noche había sido muuuuuuuy larga). A través de unos decorados que parecían salidos de la mano de Dalí, y que habían sido diseñados para la película Aeropuerto que iba a ser dirigida por Delgado y nunca se terminó, entramos en un mundo donde se engarzan varios relatos que abordan el tema de la demencia: La mona de imitación de Ramón Gómez de la Serna; Una equivocación de Alexandr Ivanovich Kuprin; La idea (referido en otros sitios como El médico loco) de Leonid Andreyev; y El sistema del doctor Brea y el profesor pluma de Edgar Allan Poe (el único que hemos encontrado on line). El cuento de Poe, modificado e introduciendo personajes, es el que sirve de base al argumento: Carlos (Fernando Fernán Gómez) va a visitar a su novia Juana al sanatorio en el que trabaja y que se caracteriza por haber implantado el sistema de benignidad, caracterizado por la inhibición de cualquier método represor con los enfermos quienes gozan de la libertad de pasear a sus anchas por el sanatorio y sus jardines. Mientras espera a su novia, Carlos conoce a sus excéntricos, cada uno de los cuales le explicará una anécdota que le haga reflexionar sobre la locura. Cuando por fin vea a su novia, Carlos comprenderá que lo que ha visto es un mundo al revés.
Manicomio es una rara avis, alejada del cine comercial de la España de los 50, supone un intento de hacer cine vanguardista, de alumbrar un neorrealismo mezclado con el tono del teatro de Jarciel Poncela. Clasificada habitualmente como comedia, su humor no está construido mediante gags sino que entronca con la tradición del sainete para llevar a la pantalla el espíritu de Gómez de la Serna
(y si no es que él mismo hizo un cameo, hay un figurante que lo recuerda poderosamente), cuya lectura recomendaba siempre Fernando Fernán Gómez. Así, aunque el hilo que sostiene la trama esté tomado del relato de Poe, es el de Gómez de la Serna el que le da tono a la película, el que proyecta el espíritu de incongruencia que impregna todo el film. Aunque visto a día de hoy el film tenga un regusto añejo (esas interpretaciones más próximas a la impostación teatral que al realismo cinematográfico), posee elementos de rabiosa modernidad como lo es la interpelación directa al espectador en la presentación del personaje de Carlos. Esa presentación nos lo muestra como una persona agitada y excéntrica sobre quien se nos instala la duda sobre si está cuerdo o loco. Toda la película gira en torno a los límites que separan la locura de la cordura, hay incluso un elogio a esta última desde la cabecera del film, esa cita de Shakaspeare que reclama una brizna de locura que nos haga escapar de la necedad. Y preguntarse por los límites de la locura lleva a la película a contrastar otras parejas contrapuestas: realidad/ficción, vigilia/sueño, realismo/fantasía. Esos decorados surrealistas, de los que penden infinidad de cuadros abstractos mal colgados, dan a Manicomio una apariencia onírica que nos desplaza hacia la fantasía; como Alicia, traspasamos el espejo y nos sumergimos en un espacio donde la lógica se suspende, ahí es donde la película nos recuerda el universo de José Luis Cuerda en Amanece que no es poco (1988) que igual que esta merece entrar en la categoría de los otros fantásticos. Del mismo modo que el film de Cuerda disgustó a la crítica, lo hizo Manicomio, el propio Fernán Gómez lo explicaba:
estaba claro que una de las razones, no la única, de su fracaso era lo que a nosotros -a mí, al colaborador en el guión y al codirector LuisMaría Delgado- más nos gustaba: su raíz literaria, su exceso de literatura.El público estaba de espaldas a un cine intelectualizado y tampoco lacrítica se mostraba habitualmente a favor de un estilo que conceptuabapoco cinematográfico, defecto que solía atribuir al cine francés.
Según los censores la película nos estaría diciendo que habría más cordura en un manicomio regido por locos que en la España dirigida por Franco.El Sitges 2010 más brutal: A Serbian Film versus Secuestrados
Los paladares más ávidos de sangre esperaban con impaciencia hincarle el diente a A Serbian Film (Sprski Film, 2010, Srdjan Spasojevic) película que contaba con el estímulo añadido de que Ángel Sala, director del Festival de Sitges, había confesado públicamente que no sería capaz de verla por segunda vez. Ahora A Serbian Film se ve envuelta por el escándalo tras el demoledor artículo que le dedicó El Mundo y el debate que, basado en ese artículo, se produjo en el programa Las mañanas de Cuatro (cuidado con el vínculo que contiene spoilers), pronto se olvidan las diferencias ideológicas cuando se trata de jugar a defensor de los buenos modos. Se trata de cumplir con la hipocresía, porque tiene miga que en una emisora que nos ofrece realitys como Callejeros tilden de delictiva una película de FICCIÓN. ¡¡¡Película que ni siquiera han visto!!! Viva la desfachatez informativa de algunos «profesionales» de la prensa.
Nadie se escandalizó durante los diez años que duró la guerra en Serbia ni se escatimaron imágenes de aquellos crímenes contra la humanidad por los que se juzgaría a Slobodan Milosevic. Imágenes que no son representación como sí lo es la pipa de Magritte. Kevin Carter se suicidó porque no pudo soportar su conciencia, pero ganó el Pulitzer por su fotografía más célebre:
Y así debe ser, porque el mal no está en el arte del fotógrafo sino en la realidad que da a conocer.
En verdad esos mojigatos de salón no sabían que estaban linchando la obra de un moralista. Srdjan Spasojevic quería explicar al mundo lo que ha sido la historia reciente de Serbia y esa mezcla ambivalente de sentimiento de víctima más complejo de verdugo. Pero no se queda ahí, en su propia coyuntura, sino que eleva su reflexión al universal, a la estructura innata que conduce a los humanos a practicar la destrucción y el mal. Y para hacerlo acude al campo del arte donde Tanathos es la inevitable pareja de baile de Eros. Spasojevic elige la esfera más baja de lo artístico para ilustrar su discurso, el mundo de la pornografía, quizás porque de ese modo nos resultan más obvios los límites. En su película nos cuenta la peripecia ficticia de un actor legendario del cine porno casi retirado, Milosh (Srdjan Todorovic), vive apaciblemente junto con su esposa (Jelena Gavrilovic) e hijo. Pero las penurias económicas le llevarán a aceptar la oferta de un enigmático individuo para protagonizar una película de “pornografía artística”. Milosh sospecha que puede haber algo muy turbio en ello, pero cuando intente renunciar será demasiado tarde. Spasojevic no deja lugar a la esperanza ni la muerte nos puede poner a salvo del horror, esa es su sentencia moral y eso lo que denuncia.
Milosh protagoniza un verdadero descenso al infierno, podría decirse que
Spasojevic retoma el tema del pacto mefistofélico. Mefistófeles ha ido haciéndose cada vez más humano según se ha ido retomando el mito de Fausto: en Marlowe (The Tragicall History of Dr. Faustus) Fausto encarna al hombre universal del Renacimiento que vende su alma a cambio de tener la sabiduría absoluta con la que ser emperador del mundo, aquí Mefistófeles es prácticamente el horrísono demonio medieval; la versión más célebre (y la que fue llevada al cine por Murnau) es la de Goethe (Faust: der Tragödie), Fausto aparece como ingeniero y acude al pacto para lograr el saber técnico con el que llevar al mundo a su progreso, ahora Mefistófeles se convierte ya en alter ego, en el reverso irremediable de fausto, monstruo que es despertado por el sueño de la razón; un paso más da Thomas Mann (Doktor Faustus), convierte el drama en novela y Fausto es ahora el artista que busca componer la obra de arte total, Mefistófeles es ya casi él mismo Fausto desdoblado. Spasojevic nos traería un Fausto obrero, un trabajador del porno, y Mefistófeles (aquí Vuknir interpretado por Sergej Trifunovic) ya no es un diablo sino un humano perverso capaz de saltarse todos las contenciones, capaz de sacar el animal que hay en los demás para su propio lucro, tentándoles con contratos millonarios (y no es casual que haya trabajado para los servicios secretos serbios pues ejemplifica la corrupción humana más abstracta, pero también aquella más concreta y dañina que se dio en el país balcánico).
Milosh no busca imperios, no pretende crear la máxima obra de arte aunque Vuknir le hable de ello, no quiere ordenar el mundo, sólo quiere conseguir el dinero suficiente para dar una vida mejor a su familia fuera del país; así de sencillo y humano es todo y por ello mismo resulta más terrorífico. Escandalizarse con A Serbian Film sólo es posible si uno no se ha parado a pensar en esta vida más de dos segundos seguidos, porque la película nos habla del drama humano, del drama del hombre moderno que aunque viva sin dioses debe seguir enfrentándose a la decisión moral de hacer el bien, de poner en jaque sus impulsos más bestiales que aflorarían al mínimo descuido. Y en la sexualidad es donde más puede verse el litigio entre razón e instinto, por eso nos dice Antonio José Navarro en su crítica (página 7):
De ahí que A Serbian Film no sea película sórdida, violenta, nihilista, por el simple afán de escandalizar. A Serbian Film, cinta sadiana que no sádica, tiene la clarividencia de ver la sexualidad humana como una despiadada forma de poder, misterioso, demoníaco, capaz de empujarnos a la realización de deseos prohibidos y peligrosos, íntimamente ligados a la anulación de la personalidad, a la falta de libertad.
Para caer en la maldad basta con dejarla salir, en cambio la bondad requiere esfuerzo. Y Milosh sigue esforzándose aun cuando está bajo los efectos de la droga, pero su lucha es vana, Vuknir ha sacado de él el monstruo que reside en
todo humano y nada puede hacer Milosh contra ello. Spasojevic no deja lugar para la esperanza, decíamos ya, lo corrupto siempre podrá más que lo noble; ese es el pesimista mensaje moral/político que nos remite el serbio.
- ¿Siempre triunfa el mal?
Pero mis otras dos manos están a punto de arañar a estas con las que escribo, mientras mis otros cuatro ojos se clavan en los míos con la mirada más asesina que he visto nunca, cansados ya de tanto onanismo mental. Y no le falta razón, porque si A Serbian Films funciona es porque todo este discurso permanece en el fondo, cuidadosamente envuelto por un guión con la dosis suficiente de intriga como para que el film sea disfrutable para los que buscan en el cine divertirse (aunque sea sufriendo) con una historia bien contada.
La película avanza dosificando la violencia, al principio es secundaria, apenas una anécdota en la vida de Milosh y su familia, un simple degotar. Durante esa mitad casi se diría que estamos viendo un melodrama familiar salpicado de misterio, nos vamos haciendo con los personajes porque Spasojevic nos los muestra en su cotidianidad: esos padres enamorados que cuidan de su hijo, familia feliz ejemplar. Sin embargo, el extraño trabajo que se le pide a Milosh va sembrando el desconcierto y, si hubiera algún espectador que no supiera nada de la película antes de verla, se sobrecogería con los momentos de brutalidad tal como se sobrecoge el propio Milosh. Para cuando queremos darnos cuenta ya es demasiado tarde, Milosh no tiene retroceso ni salida y los espectadores quedamos pegados a nuestras butacas (bueno, cuatro jovencitas abandonaron la sala, una haciendo evidentes esfuerzos por contener el vómito), aplastados por esa violencia desbocada que cada vez es más demoledora desde la explosión de la primera escena extrema que, aunque parezca fuerte, no es más que el primer grado de una atrocidad que casi parece no conocer límite. La estética tenebrista de A Serbian Film nos encoge por dentro, y ese scope, inteligentemente utilizado en unos planos de fondo casi vacío y amplios escenarios, vuelve a las imágenes más amenazadoras aún. Desde el estallido que marca la inflexión, A Serbian Film no nos da más tregua y su director juega con nosotros dilatando el final cuando ya todos deseamos que termine para volver a nuestra civilizada rutina.
Algunos acusan a Spasojevic de ser poco imaginativo a la hora de contar el descenso al infierno de Milosh, construido mediante flashbacks y elipsis, pero para nosotros es un acierto total porque esos son los mecanismos de la memoria, sobre todo al despertar de un estado de shock . A Serbian Film noqueó nuestra conciencia, pero, a diferencia de Ángel Sala, si queremos volver a verla para empaparnos aún más de su puesta en escena, de sus efectos de sonido, de sus claroscuros y de esa música desasosegante (dusbtep, no tecno) que cuadra perfectamente con esas imágenes desgarradas.
La conmoción de A Serbian Film era esperada, la de Secuestrados (2010, Miguel Ángel Vivas) fue una sorpresa, una grata sorpresa. Serendipia no escuchó mayor ovación al final de una pase, ni batió sus cuatro manos con más fuerza, que la que siguió a los créditos finales de esta segunda película de Miguel Ángel Vivas. Todos los medios se hicieron eco de la buena acogida que tuvo, tanto por el público como por la crítica, esta película que explora los mecanismos y expresiones del miedo en toda su amplitud. Luego ese éxito no quedó recogido en el palmarés, dicen las malas lenguas que fue debido a los premios que obtuvo en Austin, mejor película y mejor dirección, pues parece que a Sitges le gusta que su máximo galardón recaiga sobre una película que no entré en las quinielas para así presentarse en la escena de festivales como uno de los que más visión tiene a la hora de descubrir talentos. Con todo, lo que nadie comprende es que Manuela Vellés no se hiciera con el premio a Mejor Actriz porque sin duda la suya fue la mejor interpretación femenina que pudo verse en el festival.
Secuestrados es otra de esas películas de escenario único y reducido, en este caso el chalet recién habitado por una familia acomodada, familia que será víctima de un secuestro exprés por parte de tres hombres encapuchados. El film no se separa de ellos en ningún momento. No hay tramas externas como sí las había en 37 horas desesperadas (1990) de Michael Cimino, película de la que se afirma deudor Vivas, al contrario somos espectadores de excepción de ese allanamiento, testimonios únicos del horror que viven las víctimas y la violencia salvaje de los secuestradores. En verdad, Secuestrados es mucho más extrema que A Serbian Film, la experiencia del espectador es mucho más sangrante, porque los personajes de la cinta española son nuestros semejantes, cada uno de nosotros sabe que podría pasarle lo mismo a él y todos los mecanismos de transferencia se encienden: sufrimos el mismo miedo y la misma angustia que ellos padecen. Esa empatía se da gracias al enfoque que da Vivas quien busca ponernos cara a cara con el terror en directo porque más que historia hay acción y nosotros podríamos ser sus sujetos. En palabras del director:
El tema de esta película es el terror, el miedo absoluto y la violencia que lo genera. Normalmente en una película contamos una historia; mi idea en ésta es no tanto contar una historia sino mostrar unos acontecimientos. En ese sentido intento desnudar tanto el guión como la propia situación parta entrar en la verdad de esa violencia.
Para sumergirnos en la acción como si formáramos parte de la misma, Vivas
recurre al verismo que imprime el plano secuencia (tal como hace Gustavo Hernández en La Casa Muda). Doce planos secuencia encadenados son los que se utilizan en Secuetrados, y se divide la pantalla cuando estamos ante dos acciones paralelas que confluyen en un punto. Para aumentar la fisicidad se prescinde de la música y los efectos de sonido, nada subraya el dramatismo, sólo el trabajo interpretativo de los actores que nace del corazón y no de la intelectualización de la escena, por eso Manuela Vellés quiso huir de los estándares, estudió los momentos del pánico y esos son los que nos comunica en su actuación. Vivas ha querido huir del espectáculo, lo que ocurre en el plano es lo que podemos imaginar que ocurriría si la situación fuese real y nos nos captura el morbo de ver como sufren otros sino que lo que nos cautiva es la emoción de imaginarnos a nosotros mismos viviendo ese episodio.
Pocas son las escenas de exteriores, esos hechos que se dan en pocas horas de una misma noche casi siempre dentro de la casa, eso permite jugar con el claroscuro y hacer que la atmósfera proceda del contraste de los puntos de luz reales que hay en la casa, usando en la fotografía tonos cálidos para los fondos y muy fríos para los personajes.
En Secuestrados Miguel Ángel Vives se muestra como un virtuoso, pero no se limita a un ejercicio de estilo que puedan gozar cahieristas y animales de ese pelaje, porque Vivas demuestra igualmente ser un excelente contador de historias.
Eso es lo que le diferencia de Gaspar Noé con el que algunos se empeñan en compararle. Irreversible (Irréversible,2002, Gaspar Noé) su ópera prima era igualmente un ejercicio de estilo, pero a nosotros nos transmitió la impresión de que primero había ideado el mecanismo narrativo (planos secuencia montados a la inversa de la secuencia temporal de los hechos) y luego pensó qué contar. A la parte racional de Serendipia no le impresionó siquiera la violación de la Belluchi contada en un plano fijo de una duración que le pareció insoportable, no por la pretendida brutalidad (que ya estamos curtiditos en esto del cine) sino por el tedio que siempre siente cuando un director presume de epatador.
Opinamos como Paco Limón que el director es quien debe estar al servicio de la historia y no la historia al servicio del lucimiento del director (os hablaremos de este director, más conocido en el extranjero que en España, en breve). Y esa es la diferencia que separa a Vivas del argentino aficando en Francia: tenía un qué contar y luego buscó el cómo.
Otra influencia que se ha señalado es la de Michael Haneke, reconocida por el propio Vivas. Es fácil que asociemos Secuestrados a Funny Games, pero si la segunda apuesta por una reflexión en abstracto sobre la violencia y su sentido, Secuestrados nos muestra lo concreto, si Funny Games le habla a nuestro cerebro, la película de Vivas nos golpea el estómago. En la contemplación abstracta podemos obtener un placer intelectual, pero frente a lo concreto lo que se estimula es nuestro pánico más visceral. Con Secuestrados gozamos sufriendo.
Sitges 2010 ha sido una de las experiencias más intensas que ha vivido Serendipia (y así os lo hemos contado) no sólo por lo que pudo ver en las salas oscuras, pero también en ellas y A Serbian Film y Secuestrados fueron los bocados que más la deleitaron. ¿Será que Serendipia además de un ente casi mitológico es también un ser depravado? Se lo preguntaremos a la Señora Campoy :p
Sitges 2010: Una crónica algo caótica.
Aunque las dos partes de Serendipia somos algo más que veteranos en el tema de visitar el Festival de Sitges, este año por fin hemos visto cumplida la esperanzada promesa que nos hicimos un año atrás: que en 2010 estaríamos acreditados en el festival.
En todo caso tras casi un año de trabajo en este blog, pudimos acceder a la ansiada acreditación que nos diera acceso a todos los sueños y… la cosa no pudo marchar mejor, amiguitos:
Sesiones descarnadas de cine, modorra, apetito, exceso de bocadillos a mil por hora, oasis de cerveza fría para el camino de cine a cine, correrías de sala a sala, algunas bajo la lluvia, saludos en «carne y hueso» a esos amigos virtuales, trato de tú a tu con directores y actores, montones de películas, gofres… todo ello en unos poquitos días y con economía de guerra -ya saben, el paro- pero resultando de todo ello un auténtico paraíso al que ya tenemos ganas de volver….
Pero pasen, pasen, les prometo entretenimiento y alguna gota de erudición:
JUEVES 7 DE OCTUBRE: LA NOVATADA
Producto de nuestra inexperiencia y la información algo ajustada por parte del Festival, tuvimos que improvisar un viaje relámpago a Sitges para formalizar los pases de prensa y los tickets de acceso a las proyecciones del día siguiente, ya que estos tickets debían recogerse el día anterior, así que tras preguntar hasta por el sentido de la vida llegamos a prensa, donde tras pasar por la consiguiente cola nos dispusimos a recoger las acreditaciones (¡¡Sí, realmente estábamos acreditados!!) y al poco de estar en la cola recibimos la primera señal: vimos y pudimos saludar a Mike Hostench, subdirector del festival y viejo conocido de ambos desde los tiempos de la entrañable tienda Gorgon, pero lo más curioso y a lo que voy es que en sus manos llevaba cuidadosamente el trofeo Waldemar Daninsky, que tuve ocasión de tocar… Serendipias, serendipias…que continuaron, ya que tras obtener las acreditaciones, junto a un impecable bolso y un libro sobre el festival magníficamente presentado, nos sentamos a descansar y una presencia conocida se detuvo ante mí: se trataba de Tom Savini, que me preguntó donde estaba el gimnasio, algo que yo ignoraba, pero aproveché para inaugurar mi libreta de autógrafos, que tras el festival se incrementaría con 17 rúbricas más.
Ahora ya comenzábamos a quedarnos con la mecánica del festival, y antes de partir hicimos una visita al Brigadoon, donde Chaparra Entertainment, unos de los más madrugadores, montaba el stand, estando en ello Dani Moreno, alma matter de Chaparra y ahora también jurado de cortometrajes de Brigadoon. Así que tras saludarle abandonamos Sitges dispuestos a volver e iniciar nuestro particular festival al día siguiente. ¡Definitivamente esto promete!
VIERNES 8 DE OCTUBRE: NASCHY LIVES!
¡Qué difícil es cubrir tantos títulos y que ganas de verlos todos! pero hay que centrarse e intentar seleccionar los más interesantes, dejando también algo a la intuición y cuidando que los horarios no se pisen, ya que, una vez comenzadas las proyecciones no se podía entrar en la sala. Entre los títulos de la agenda de Proyecto Naschy teníamos El Exorcista (The Exorcist, 1973 William Friedkin), que siempre apetece ver, L. A Zombie, una bizarra película porno gay con zombies del irreverente Bruce LaBruce que, según nos dijeron se pasó en su versión Softcore, de ahí posiblemente su corta duración (62′); Golden Swallow (Jin yan zi, 1968 Chang Cheh) una de esas películas de espadachines protagonizadas por el maravilloso Wang Yu, intérprete de la espectacular El luchador manco
(Du bei chuan wang, 1973 Wang Yu) y de su secuela, además de otras que no me perdí en mi infancia como Caza desesperada (Zhui ming qiang, 1971 Pao-Shu Kao) y Wang Yu el invencible. También parecía interesante Ip Man 2, la segunda parte de la trilogía sobre el maestro de Wing Chum Yip Man, que pasará a la historía por el ser el primer y único maestro marcial de Bruce Lee, algo que se verá en la tercera parte de la historia. Interesante, pero nos decidimos por cuestión de horario por Confessions (Kokuhaku, 2010 Tetsuya Nakashima), un buen drama de venganzas japonés que prometía mucho pero… las largas colas a la hora de solicitar pases para el día siguiente hizo imposible llegar a tiempo de ver este film, circunstancia esta que también sucedió a otros de los resignados feligreses que formaban parte de la cola.
Serendipia se impacienta, ya que lleva unas horas en Sitges y el cine, aunque se respira en el ambiente, no lo hemos tastado. La primera de la selección es definitivamente Life 2.0 (USA, Jason Spingarn-Koff) film que selecciono dado el gran interés de una parte de Serendipia por el mundo virtual, inversamente proporcional al desinterés de la otra parte. En definitiva resulta ser un escalofriante documental que podéis ver analizado haciendo CLICK! aquí.
Satisfechos por haber visto al fin cine, nos preparamos para el maratón con tres películas que se celebra esa noche, uno que nos hace especial ilusión, ya que se trata de un homenaje a Paul Naschy en el Prado, viejo y entrañable cine testigo de todos los festivales desde el lejano 1968. Ya al entrar, la sala desprende un olor de esos que únicamente se notan al entrar en algunos museos, bibliotecas y tiendas de anticuarios. Todo un marco perfecto para ver un film que ya se proyectó en su época en Sitges: El gran amor del conde Drácula (1972, Javier Aguirre), un clásico del actor que, si bien no es de las mejores, reúne todos los encantos del fantaterror, a lo que hay que añadir la posibilidad de verla en celuloide, aunque diese algunos problemillas. La copia que nos ofrecieron fue la española, así que no contenía los insertos de desnudos que si se vieron en el extranjero. También pudimos ver el documental El hombre que vio llorar a Frankenstein, un correctísimo documental rodado por Ángel Agudo, autor del muy recomendable libro, Paul Naschy , La Máscara de Jacinto Molina. El film, producido entre Scifiworld, La Cruzada Entertainment (productora de José Luis Alemán, director del díptico La Herencia Valdemar) y Waldemar Media, está repleto de entrevistas con colegas, amigos y familiares del actor, que nos cuentan sus recuerdos. Entre los entrevistados: Javier Aguirre, Antonio Mayans, Laura de Pedro, Caroline Munro, Miguel Iglesias Boons, Nacho Cerdá y naturalmente su esposa y sus dos hijos. En resumen, todo un festín para fans y seguidores del Fantaterror en general y de Naschy en particular. Conocimos y pudimos felicitar personalmente al director del documental, conocer a Sergio Molina y Elvira Primavera, hijo y viuda de Jacinto Molina, que fueron muy amables con nosotros. Fue emocionante saber por Sergio que tanto a Naschy como a él mismo le gustaba nuestro blog y

Guía de La Sombra prohibida dedicada por José Luis Alemán, Ángel Agudo, Elvira Primavera y Sergio Molina.
piropeó nuestros artículos, cosa que nos anima a seguir adelante.
El tercer film de la noche fue la segunda parte de La Herencia Valdermar, La Sombra Prohibida (José Luis Alemán), un intento loable de hacer cine de terror gótico puro y sobrenatural, empleando grandes referencias de la talla de Lovecraft, Bram Stoker o Aleister Crowley; unos sorprendentes efectos especiales que dejan ver el presupuesto que hay detrás y un ramillete de conocidos y populares actores que no logran empañar la pequeña y emocionante intervención de Naschy.
Todos estuvieron cercanos y amables, incluidos el director del díptico, José Luis Alemán, Kike Cripta y Luis Rosales, editor de Scifiworld, que junto a los familiares nombrados y el director del documental, formaban parte de esa pequeña comitiva a la que tuvimos la suerte de conocer y unirnos en este homenaje al actor que dio todo por el Fantaterror. Únicamente se echó en falta que se hubiera incluido el corto Los Árboles, de Joan Vall que se proyectó el día de la inauguración y que por desgracia no pudimos ver. Agotados y satisfechos emprendimos el camino de vuelta al pequeño apartamento a las seis de la madrugada… y eso solo era el principio.
SABADO 9 DE OCTUBRE: CÁMARA EN MANO.
Mientras Savini daba una clase magistral en la sala Tramontana del hotel, nosotros hacíamos cola para ver una de las grandes esperadas del festival (y de la parte femenina de Serendipia) la uruguaya La Casa Muda, de Gustavo Hernández, proyección que había agotado las entradas y en la que se contó con la presencia del director que dio unas pocas palabras antes del pase. Previamente se proyectó un corto sobre el interesante cineasta Val del Omar, y a pesar del resultado, no restó interés por la obra del director, del que pronto saldrá un triple DVD de la mano de Versus/Cameo, que los directores tuvieron a bien anunciar ante el público del Auditorium.
ººRespecto a La Casa Muda les recomiendo la opinión que leerán aquí, un film que teníamos muchas ganas de ver y que en gran parte no nos ha decepcionado, aunque la resolución del mismo hizo que Serendipia se enfrascara en una agria y violenta discusión que terminó en comisaría… bueno, no tanto. No había tiempo de tanto, ya que la segunda propuesta de día nos esperaba tras una laaaaaaarga cola en el cine Retiro. Se trataba de Somos lo que hay, film mexicano de Jorge Michel Grau que la parte más cinéfila de Serendipia se esfuerza en disfrazar bajo la etiqueta de «Nuevo Cine Mexicano», pero que a mi me volvió a llevar a los mismos ambientes, algo más edificados pero igualmente desolados de Los Olvidados (1950, Luis Buñuel) con sus miserias y falta de esperanza. Canibalismo, miseria, complejos, lucha de poder, horror primigenio y… humor negro, muy negro, todo ello en un recomendable cóctel que no dudo en recomendarles y que , todavía sin haber podido comer abrió, aún más, el apetito de Serendipia, que sin opción para más que un poco de cebada líquida por el camino, nos disponemos a un cambio radical en el programa adentrándonos en otros horrores tan reales como los anteriores pero, paradójicamente virtuales con la nueva propuesta del popular Hideo Nakata, creador de The Ring (1998) y Dark Water (2002) que en esta ocasión rueda en Londres la atractiva Chatroom, un juego impecable que recibió una buena y merecida respuesta, lo que vaticina su inminente estreno en salas. Si la ven no se la pierdan. Pero no pierdan el tiempo conmigo y mis sandeces y hagan más caso del análisis que hace la parte más inteligente de mí aquí.

Loco fín de semana largo repleto de gente. Detalle de la zona del Brigadoon durante el día de la Zombie Walk
Mientras tanto arrancaba la Zombie Walk, ofrenciendo como el año anterior maquillaje gratuito a todo el que pudo y que en esta ocasión se adentraría en la ciudad terminando en fiesta en la playa o en la maratón zombie que se celebró esa misma noche.
Como de nuevo estamos en la otra punta de Sitges y hay que ir al Auditori, nos encontramos corriendo otra vez sin tregua y parando únicamente para comprar un bocadillo. No éramos los únicos estresados, ya que hay que decir que los bares de los alrededores de las salas estaban repletos de personal, aunque la plantilla no había sido reforzada para la ocasión, así que los pobres empleados iban de boli, siendo Serendipia testigo incluso de una espectacular y dolorosa caída de camarero (mientras el menos estresado jefe cobraba en caja).
Bocata en mano y tras una larguísima cola nos disponemos a ver desde la segunda fila del enorme Auditori, The Last Exorcism (USA, Daniel Stamm), ingenioso falso documental producido por Eli Roth repleto de humor y terror del que, a pesar personalmente de estar ya hasta las narices de films rodados «cámara en mano» , hay que decir que mola, ya que es 
un trabajo repleto de ironía y mala leche con grandes dosis de american gothic y bastante más que otra película de exorcismos al uso. Desde luego, las películas que habíamos seleccionado realmente estaban resultando una delicia, y no lo fue menos el MARAVILLOSO corto de genio de los FX Greg Nicotero, The United Monster Talent Agency, que completó el programa de esa noche y que era un extraordinario homenaje a los entrañables monstruos de Universal repleto de humor, de esos que saben mal que sean tan cortos. Además cuenta con cameos de Eli Roth y Jeffrey Combs. Tanto el film de Nicotero como el de Stamm fueron presentados por sus creadores, que quedaron estupefactos ante una traductora que resumía las explicaciones de ambos casi a la mínima expresión.
Satisfechos, agotados y con dos autógrafos más, marchamos habiendo dejado pendientes (otra vez será ya que todo no se puede acaparar) la maratón zombie que se proyecto en el Retiro y que constó de tres interesante propuestas, sobre todo The Dead (Howard J. Ford y Jon Ford)inspirada visualmente por el Fulci de Nueva York Bajo el terror de los Zombies (1979)pero… otra vez será.
DOMINGO 10 DE OCTUBRE: SECUESTRADOS, LA SORPRESA
Madrugamos para meternos dos dosis matinales de cine (parece que le vamos cogiendo el tranquillo al festival después de soportar las enormes colas del día anterior) y abordamos el título del director más reputado que se presenta en el festival, The Ward de John Carpenter, película que ha desatado controversias, ya que por un lado se acusa de ser un film anticuado pero, no sé, me parece que el viejo maestro ha jugado bien las cartas ofreciéndonos un slasher convencional que al final da un sorprendente giro que lo transforma en algo bien distinto. Entretenida y correcta (¡¡¡Por fin cine rodado de forma convencional sin cámara en mano ni nada de eso!!!) es de esos filmes que se saborean a posteriori y que terminan dejando un buen saber de boca, y eso que a mí Carpenter no me va mucho (excepto las que todos sabemos, claro) pero siempre es agradable ver una película ambientada en un cotolengo con adolescentes descerebradas (como casi todas wau, wau, wau) y de buen ver (como casi todas, juo, juo, juo) y todo ello en una película realmente inteligente.
A continuación nos embarcamos en una propuesta española, Secuestrados de Miguel Ángel Vivas, que realmente fue para quien esto escribe la sorpresa del festival, perfectamente construida, tensa, mal rollista, pesimista, bien interpretada y dirigida no nos ahorra ningún mal trago y eso, se agradece. Y todo ello impecablemente interpretada destacando Manuela Vellés, a la que recordamos en un registro totalmente opuesto como hermana de Camino (2008, Javier Fesser). Espero que oigan hablar más de este film porque pienso que se lo merece ya que es una propuesta valiente que nos lleva a films como La Ultima casa a la izquierda (1972, West Craven) o Funny Games (1997, Michael Haneke) por ponerles unos ejemplos para que se hagan una idea.
Tras la película una visita a la cafetería de l’Auditori para ver a Luis Rosales, que tuvo a bien adelantarnos el libro Profanando el Sueño de los Muertos escrito por Ángel Sala, director del festival. Nos interesaba hacernos con él, ya que lo presentarían el jueves siguiente, día que no íbamos a estar
presentes en el festival. También tuvimos las suerte de conocer cara a cara al amigo David de Monster World y engrosar la libreta de autógrafos con los de Caroline Munro, Macarena Gómez (una debilidad personal) , Mick Garris y Paco Plaza.
Tras ello nos metimos un vaso de gazpacho entre pecho y espalda (no dio tiempo a más) y nos fuimos al Prado a ver el documental Los perversos rostros de Víctor Israel de nuestros amigos Diego López y David Pizarro, documental redondo donde los haya y que contó con Mike Hostench de maestro de ceremonia, que presentó a los directores del documental y tambien al del segundo pase de la tarde, Eugenio Martín, del que se proyectó Una vela para el diablo (1973) película que cuenta con las magníficas interpretaciones de dos grandes damas del cine: Aurora Bautista y Esperanza Roy, respaldadas por las no menos grandes Judy Geeson, Lone Fleming, Blanca Estrada y Loreta Tovar, todo ello en una película que fue todo un privilegio ver con una copia impecable.
El documental dedicado a Victor Israel tiene una factura clásica y su duración ajustada, con muchos amigos y colegas que hablan sobre el actor y la persona que conocieron. La película se distribuye en temáticas (humor, erótico, aventuras y por supuesto, terror) con unos atractivos títulos de crédito y mención especial al cartel. Hay que felicitar a sus directores, ya que el film inicia su marcha por festivales y la próxima parada será en el XXIX Festival de cine de Terror de Molins de Rei.
Sobre Una Vela para el diablo poco se puede decir (pero algo sí), únicamente que es vergonzoso que no esté editada correctamente en DVD ahora que ya existe una buena copia recuperada. Maravillosas Aurora Bautista y Esperanza Roy con los cuchillos bien afilados a la caza de la indecente sueca que profanen su pensión. Bellamente rodada, fue todo un lujo contar con la presencia de Eugenio Martín, que leyó un bonito pasaje sobre el origen del film, y también de su esposa y actriz Lone Fleming , recordada protagonista de La noche del terror ciego (1971, Amando De Ossorio) que también hace un papel en esta. Martín no pudo finalizar la proyección de su film porque esa misma tarde recibia el merecido premio Nosferatu en el Brigadoon.
Finalizado el pase de ambos films nos dispusimos, tras las consultas a Internet de rigor, a darnos una cena homenaje con toda la tranquilidad del mundo lejos del cine (que también hay que descansar un poco y… al día siguiente había que madrugar), aunque lamentablemente nos tuvimos que dejar algunas pelis que realmente abrían el apetito como las japonesas Mutant Girls Squad (Noboru Iguchi) y AliensVs. Ninja (Seiji Chiba) y si no me creen vean, vean los trailers, son magníficos, nosotros nos quedamos con las ganas…
LUNES 11 DE OCTUBRE: IVANA Y PAUSA
El lunes había que volver a casa y a la «realidad», pero aún nos dio tiempo a ver La otra hija,(The New Daughter, Luis Berdejo) que si bien es correcta no nos pareció gran cosa. Las actuaciones están muy ajustadas, pero quizás en el guión hay algo que hace que no acabe de cuajar. Ivana Baquero ha crecido desde que se escapó de las garras del fauno, así que en esta película la quieren desvirgar unos repugnantes seres salidos de la profundidad de la tierra, pero su padre, Kevin Costner está ahí para intentar evitarlo. No les cuento si lo conseguirá, ya que a pesar de todo se deja ver con agrado.
SABADO 16 DE OCTUBRE: LET ME IN Y VUELTA AL FESTIVAL
De nuevo en Sitges, con un síndrome de abstinencia que nos lleva a darnos el gran madrugón e iniciar nuestra segunda estancia en el festival con el pase matinal de la versión americana de la sueca Déjame entrar (Lat den rätte komma in, 2008 Tomas Alfredson), película que teníamos muchas ganas de ver, primero por la odiosa comparación con la versión nórdica, de hipnótica visión y segundo por la presencia de nuestra admirada Chloe Moretz de la que nos enamoramos desde que la vimos como Hit Girl en la fantástica Kick-Ass (2010, Matthew Vaughn). Si bien la película nos agradó en general, Serendipia no estaba del todo de acuerdo entre sí: la parte femenina prefería sin discusión la versión europea, por su envolvente atmósfera y por la interpretación más sensual de ambos niños, más romántica e idealizada en la versión de Matt Reeves . Yo por mi parte he visto mucho más ágil esta versión, mejor resuelta y Chloe esta rompedora, pero a pesar de ello hay que reconocer que siempre tendrá más valor la versión original con unos hallazgos visuales que el director americano ha calcado en su versión.
Let Me In es la primera producción de la renacida Hammer Films, y como punto de partida resulta más que válido. Y hablando de Hammer, la productora fue presentada en rueda de prensa por algunas presencias de lujo, como fueron el propio Matt Reeves, el escritor Roberto Cueto (que sustituyó en el último momento a José María Latorre) y el también escritor David Pirie, un personaje entrañable para el que esto escribe, ya que a finales de los setenta y gracias a su libro El Vampiro en el cine, pudimos tener acceso a una preciosa información en uno de los escasos tomos que se publicaron en plena sequía de libros sobre cine de terror en el mercado español. Durante la rueda de prensa se aprovechó también para presentar Pesadillas en la Oscuridad, libro editado por Valdemar sobre el terror gótico. Estas son algunas de las cosas que se pudieron escuchar durante la rueda de prensa:
Matt Reeves recordó que comenzó a ver producciones Hammer a los diez años y que Christopher Lee le provocaba pesadillas. En cuanto a Let me in, procuró conservar la tradición Hammer mezclándola con influencias de películas como El Resplandor y El Exorcista.
David Pirie por su parte habló sobre la nueva Hammer, comprada por el multimillonario holandés John de Mol (¡¡uno de los creadores del concurso Gran Hermano!!) que evitará caer en copias de los viejos éxitos o vuelta al pasado. Aunque protegiendo su legado. Sobre Let me in y su director opinó que su elección fue perfecta. Hammer, cuenta con distribuidora propia, New Market, algo por lo que “James Carreras habría matado” y tiene como próximo lanzamiento Woman in Black dirigida por James Watkins según la novela de Susan Hill y The Resident (Antti Jokinen)una historia de terror psicológico ambientada en el siglo XIX, que Pirie define como todo un tributo a Christopher Lee, su protagonista. También está entre los proyectos retomar la clásica saga Quatermass, aunque naturalmente desde una nueva óptica, “ya que los tiempos cambian y no se pueden usar los mismos elementos”.
Cueto, después de resaltar lo que significó el libro de Pirie para los aficionados españoles del género, explicó un poco sobre Pesadillas en la Oscuridad, obra que ha prologado reflexionando sobre lo gótico, el adjetivo y su uso a través de los tiempos y sus reencarnaciones en los años treinta en Estados Unidos, en los cincuenta y sesenta en Inglaterra y posteriormente en, por ejemplo el American Gothic, abordando a personalidades como David Lynch y Tim Burton. Una obra que tal y como indicó no pretende ser definitiva, sino un punto de partida para futuros estudios.
Nos desalojaron rápidamente de la sala de prensa, ya que a continuación le tocaba el turno a la rueda de prensa de Let me in, que contaría con el director y el protagonista masculino Kodi Smith-McPhee, aunque, ante nuestra desilusión, Chloe se había escaqueado y no se presentó. Pero yo no me quedé sin abordar a Matt Reeves para seguir incrementando mi libreta de autógrafos y a Pirie con mi ejemplar de El vampiro en el cine para que me lo dedicara.
Durante esa mañana aún nos dio tiempo de ver un film más, Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives (2010, Apichatpong Weerasethakul) una coproducción entre Inglaterra, Tailandia, Francia, Alemania y España que es tan rara como el nombre del director y que a pesar de todo obtuvo la Palma de Oro en Cannes. Joe Dante estaba viéndola junto a su señora en una fila cercana a la nuestra. Me hubiera gustado saber su opinión. Yo, aprovechando que Jesús Palacios andaba por ahí le pregunté su opinión: “Enigmática…» «agradable de ver”. En cuanto a mí no me pregunten que opino, yo es que soy un ignorante y un ser primigenio al que gustó una película como A Serbian Film (pero de eso ya hablaremos luego) y que no salió de la sala antes de que finalizara por no dejar sola a la otra parte de Serendipia.
Esa tarde-noche nos dedicamos a pasarnos por Brigadoon y ojear el especial de Imagen Death que ofreció nuestro amigo Javier Perea en el que se presentó el libro La plaga de los zombies y otras historias de muertos vivientes, impecable libro editado, de nuevo, por Valdemar con extenso prólogo de Jesús Palacios, que lo presentó junto Rafael Díaz, a uno de los responsables de la editorial. También se pasaron cortos, La Raíz del Mal (2010, Adrián Cardona), que ya se encontraba a la venta en su stand y Daimon (2010, Javier Perea). Para el año que viene Javier nos confirmó que estará disponible a la venta el documental La sonrisa del Lobo, que como ya sabréis está interpretado por Paul Naschy y en el que, paseando por lugares emblemáticos de Toledo se repasa la filmografía sobre Waldemar Daninsky.
SÁBADO 16 DE OCTUBRE: METROPOLIS
Otro madrugón después de una noche loca (y es que ya no tenemos edad…) y nos plantamos en el Prado para ver Manicomio, de Luis María Delgado y Fernando Fernán Gómez, una rara avis que teníamos ganas de ver, cosa nada fácil. Magnífica comedia incomprendida en su momento que mereció más suerte de la que tuvo y que fue un buen punto de partida para el intenso día que nos esperaba.
Tras comer nos preparamos para ver en pantalla grande la versión del súper-clásico Metropolis (1927, Fritz Lang) en su versión más cercana y completa a la del estreno. Una delicia recompuesta con 25 minutos inéditos encontrados en una copia Argentina de 16 milímetros en bastante mal estado, todo hay que decirlo. Tras dos años de trabajo se ha montado añadiendo las escenas faltantes a la reconstrucción que realizó la Friedrich Wilhelm Murnau Stiftung en 2002 y que dejó como
resultado una copia prístina del inmortal film de Fritz Lang declarado Patrimonio de la Humanidad. Se ha hecho lo que se ha podido y los segmentos nuevos se pueden distinguir perfectamente dado el contraste con la reconstrucción.que realizó la Friedrich Wilhelm Murnau Stiftung en 2002 y que dejó como resultado una copia prístina del inmortal film de Fritz Lang declarado Patrimonio de la Humanidad. Desde luego más completa sí que está, pero los segmentos añadidos contrastan tanto que desfavorecen la labor de remasterización fotograma a fotograma que ya se realizó. Eso sí, contiene algunos fragmentos más que interesantes, como el rescate de los niños en la ciudad inundada o nuevas escenas que enriquecen a personajes como el trabajador 11811, Josaphat y la tirante relación entre Fredersen y Rotwang.
En todo caso, el 16 de noviembre Kino lanza el film en doble DVD y Blu-ray en Estados Unidos, con contenidos extras tan interesantes como Voyage to Metropolis, un documental de 50 minutos sobre la restauración y una entrevista con Paula Felix-Didier, responsable del Museo de Cine Pablo Ducrós Hicken de Buenos Aires donde se encontró la copia de 16 milímetros. Se puede dar casi por seguro que Divisa la editará aquí.
Este sin duda es el gran clásico que a Serendipia le hacía falta meterse entre pecho y espalda ¡¡¡Había tantas ganas de verla!!! …y lo mejor es que nunca pensé que acabaría disfrutándola en tan perfectas circunstancias de imagen y sonido.
Ya se acercaba el final del Festival pero a nuestros amiguitos les quedaban todavía varias aventuras que pasar, ya que esa noche verían una de las películas más polémicas que se han
presentado este año en Sitges, A Serbian Film de Srdjan Spasojevic, película que mezcla el mundo del porno con las snuff movies sin evitar escenas extremas que son las que han causado la polémica de marras en los medios de comunicación sensacionalistas -y no sensacionalistas- de turno, que se han escandalizado, en casi todos los casos sin haber visto la película. Curiosamente otra propuesta serbia tocaba el mundo del porno y las películas snuff, The Life and Death of a Porno Gang de Mladen Djordjevic, director que ya hizo un acercamiento al mundo del porno aunque en forma de documental en su film Made in Serbia.
Sorprendente, bueno, quizás no tanto el trato en programas matinales de esos que igual te hablan (y en el mismo tono) de asesinatos reales, abuelitas longevas que cumplen años, casos de síndrome de Diógenes o recetas de pollo al chilindrón, en la que tertulianos profesionales critican sin saber ni haber visto siquiera la película. Quedándose en la superficie y acusando a los aficionados al cine de terror de pederastas y criminales. Pasen y vean si no. http://www.youtube.com/watch?v=nADar7UHgpY
También en una emisora de radio que hablaba prodigiosamente de Herois, film proyectado también en Sitges con entrevista «maravillosa» en la que se vuelve a sacar esa nostalgia clónica de los años 80 : Heidi, D’Artacan, Verano Azul… todo cambió cuando alguien sacó el tema de A Serbian Film, haciendo que, el locutor, que no la había visto, especificara aquello de «Yo no estoy a favor de prohibir por prohibir pero…» dejando el film a la altura del betún como producto de baja estofa «Que igual no era necesario en un festival como el de Sitges«. Mientras, los dos críticos de cine se cargaban la más que correcta factura técnica del film, incluso uno de ellos dijo algo sorprendente, ya que se quejó de lo poco realista que era el feto de la escena que tanto les había ofendido… Yo solo recuerdo el silencio reverencial que había en la sala durante la proyección del film, un silencio por una historia que estaba llegando al espectador y que no le causaba ningún regocijo (excepto en puntuales momentos de humor), un público que sabe perfectamente diferenciar entre la violencia «divertida» de una película de zombies exagerada o la venganza extra sangrienta de la protagonista de I Spit on your Grave, films bien diferentes. Estos temas tan serios, exentos de humor siempre han dolido y sí, creado controversia. Bien es cierto que uno se revuelve en su butaca en ciertas escenas, pero nadie está obligado a verla y también hay películas que a buen seguro a este buen periodista radiofónico le habrían molestado y que ya se prohibieron en su momento como Saló o los 120 dias de Sodoma (Salò o le 120 giornate di Sodoma, 1975 Pier Paolo Pasolini), que se estrenó en España cinco años después con la clasificación «S», y que también contiene escenas de altos voltaje pero que nadie hoy se plantearía prohibir ni, por supuesto, criticar.
Y corriendo de sala en sala nos disponemos a despedir el festival de Sitges 2010 viendo algunas películas en el entrañable Prado. El equipo de I Spit on your Grave (Steven R. Monroe) presenta la nueva versión del clásico de 1978 de Meir Zarchi que aquí se conoció como La violencia del sexo, interpretado por Camille Keaton (nieta de Buster) y presentado en la edición de Sitges de ese año. Entre los asistentes la productora, Daniel Franzese, que interpreta a uno de los rednecks y sobre todo Sarah Butler, la minúscula actriz de la que ya nos advirtió la productora que era muy peligrosa. Todo un festival que gustó y divirtió a grandes y pequeños. Intentamos aguantar hasta cerca de las 6 de la madrugada para ver Empusa, el último film dirigido por Paul Naschy pero… el cansancio pudo con nosotros a pesar de las ganas de verla que tenemos y tras una cerveza decidimos marchar y dar por finalizado un festival que ha tenido de todo, como en botica, con un muy buen nivel de calidad.
Y esto es todo, amigos, Sitges 2010 ha terminado y el festival lo hemos vivido de una forma más cercana y emocionante, dentro de nuestras posibilidades. El Festival está impecablemente organizado y ha habido una selección tan grande de películas que no hemos podido ver que nos habría hecho falta un mes para cubrirlo entero. En todo caso pienso que hemos aprovechado el tiempo lo mejor posible y esperamos que el próximo año podamos permitirnos vivirlo en su totalidad.
Y ahora unos cuantos souvenirs:

La sorprendente recreación de The Creature of the Black Lagoon en el corto The United Monster Talent Agency de Gregg Nicotero.
¡¡¡Hasta Sitges 2011!!!
Sitges 2010: terror emergente en Latinoamérica
Una de las líneas de la recién finalizada 43ª edición del Festival de Sitges fue mostrar ese cine de terror emergente que está naciendo en Latinoamérica. Que el cine de terror en esas latitudes goza de buena salud la tenemos en el cada vez más importante Buenos Aires Rojo Sangre y en Sitges se festejaba la suerte del festival argentino con el pase del documental Rojo Sangre, 10 años a puro género (2009, Elián Aguilar) que se estrenó en Argentina el 30 de noviembre del año pasado coincidiendo con el décimo aniversario del festival. El documental repasa las dificultades y compensaciones que supone realizar cine de género a través de los principales artífices argentinos.
Además del documental, el cine argentino se hizo presente en Sitges con la película Fase 7 dirigida por Nicolás Goldbart, una comedia apocalítica que toma como base la epidemia de gripe A y cuenta con la presencia del mítico Federico Luppi. Se la ha definido como un Rec pasado por el ácido humor bonaerense y a Serendipia se le quedó pendiente porque pese a ser un ente casi mitológico aún no ha desarrollado la capacidad de ser ubicua.
Si tuvimos la inmensa suerte de poder ver las otras dos películas latinoamericanas, la uruguaya La Casa Muda (2010, Gustavo Hernández) y la mexicana Somos lo que hay (2010, Jorge Michel Grau).
Hemos ido siguiendo todo lo relacionado con La Casa Muda desde que estaba en fase de postproducción. En Febrero iniciábamos nuestra campaña de apoyo para que llegara a los cines, en abril anunciábamos su presentación en Cannes y celebrábamos más tarde que hubiera sido seleccionada en Sitges y hubiera vendido su distribución comercial en 16 países, finalmente el 8 de octubre teníamos el placer de verla en pantalla grande tal como deseamos que se exhibiera. Porque la película vale la pena y mucho empezaremos destacando lo más negativo de modo que se valoren aún más los aciertos. La película avanza sumergiéndonos en el terror que viven los personajes en un caserón abandonado, su largo plano secuencia nos provoca una sensación de inmediatez, sabemos lo mismo que sabe la protagonista y pasamos miedo con ella; se logra ese terror real en tiempo real que se había propuesto Gustavo Hernández en esta su ópera prima. La tensión y su crescendo nos mantienen pegados a la butaca y se crea entre la película y nosotros un acuerdo tácito: nos creemos la historia que nos cuenta y hasta nos sobresaltamos cuando la protagonista lo hace. Eso se mantiene así durante casi todo el metraje, hasta que de pronto nos sentimos traicionados en nuestra credulidad: un giro inesperado nos saca de la historia.
Lo peor de La Casa Muda es que su final está dudosamente resuelto. ¿Por qué puede pasar eso? Hernández parte de hechos reales, un doble asesinato no resuelto en el que aparecieron dos cadáveres mutilados junto a una serie de fotografías, el suceso es enigmático y a un amante de las historias de miedo no puede por más que resultarle atractivo. Hernández se propuso narrarlo buscando una hipótesis que explicara el misterio y se exigió desafiar un reto: igualar el tiempo de proyección y el tiempo de acción para intensificar el terror. Esa exigencia funciona al modo de las contraintes que se imponen los oulipianos, las trabas, al contrario de lo que pueda parecer, enriquecen los relatos. Hernández quería contarnos la historia sin salir del mismo escenario de la acción, no hay flashbacks ni acciones paralelas, si seguimos comparando la película con la literatura obtenemos que el plano secuencia funciona al modo en que lo hace el narrador semiomnisciente, narrador que no anticipa sino que va mostrando lo que acontece en su misma sucesión temporal, y ahí viene el problema del final de La Casa Muda: no se han mostrado los elementos que pudieran darle sentido lógico al desenlace, al contrario, cae en el error de no mostrar si no decir, un decir que es puesto en boca de la protagonista justo en el momento en que se produce el giro. De ese modo el final se nos antoja sacado de la manga y eso es lo que empaña una película que hasta entonces había sido excelente. Excelente porque la planificación juega con el encuadre para hacer ir avanzando la trama, la cámara en ningún momento es subjetiva pero no se separa de la protagonista, una Florencia Colucci en estado de gracia,
los fuera de campo actúan como intensificadores y los montajes internos permiten mostrar otros ángulos sin renunciar en ningún momento al punto de vista elegido; así consigue el objetivo que se propone: pasamos el mismo miedo que el personaje porque prácticamente estamos en sus mismas condiciones. Otro acierto es la banda sonora. La música de la película es casi un personaje más, con la peculiaridad de que es el único que sabe lo que está pasando, el único que posee toda la información y nos la va destilando de modo que aún nos hacemos más sujetos de la narración. Gracias a la banda sonora no somos meros espectadores sino parte integrante de la película la cual consigue de ese modo cumplir magistralmente la función catártica. Eso es lo que supieron ver los críticos que asistieron a su estreno en Cannes y que elogiaron la cinta uruguaya con afirmaciones como las siguientes: “El horror cobra un nuevo significado con el director uruguayo Gustavo Hernández en un impresionante debut… Al igual que los mejores ejemplos del género utiliza el suspenso por encima de la sangre para crear la tensión… Haber realizado todo esto en una sola toma es impresionante; haberlo hecho todo en una sola toma con una cámara digital es poco menos que milagroso” Lee Marshall SCREEN DAILY; “El film tiene un increíble sentido climático y juega bien con la oscuridad y los pequeños espacios.” Peter Sciretta SLASH FILM;“Fue un logro técnico y visual nunca antes alcanzado… Si eres fanático del horror o crees haber visto cinematografía increíble, sólo espera a ver esta película… Mírala cuanto antes!” Alex Billington FIRST SHOWING. Coincidimos con la opinión de estos críticos y al igual que ellos consideramos que la película nos muestra el talento de su joven director al que le deseamos la mejor de las suertes y de cuya carrera vamos a estar pendientes desde ya.
Más redonda resulta la película mexicana. Somos lo que hay nos cuenta la historia de una familia que sobrevive en México DF comiendo seres humanos a los que antes sacrifica a modo de ritual, la película arranca con la muerte del padre, a partir de ese momento el mayor de los hermanos habrá de esforzarse en ser el nuevo líder con una cierta oposición de su madre y su hermano; todo se complicará cuando la policía siga su rastro.
Se trata de una película compleja que podría definirse como drama de terror salpicado de descripción costumbrista más unas gotas de crítica social. Si alguna ciudad ejemplifica la sentencia de Hobbes, el hombre es un lobo para el hombre (homo homini lupus), esa es la capital mexicana, daba cuenta de ello Buñuel de modo realista en Los Olvidados (1950) y se hace eco ahora Jorge Michel Grau con está fábula, ácida y perturbadora, que es su primera película y cuyos protagonistas son una familia de desheredados que se comporta como una manada de depredadores aunque en verdad sean ellos las presas. Esta es una película de atmósferas que nos remite a su origen literario, un relato escrito por el propio director, se desarrolla como un cuento en el que los ogros fueran los protagonistas, los malos son los buenos; la propia madre se define a ella y a sus hijos como monstruos, palabras destinadas a no olvidar su realidad aberrante que en la batalla por la supervivencia ha degenerado en atrocidad y locura. La cinta, sin escatimar hemoglobina, huye del efectismo gore en su paseo por lo sórdido dando así tintes más realistas a la historia. Y es que no está contándonos únicamente una ficción,
no sólo porque pueda estar inspirada en casos de canibalismo real en México como los de José Luis Calva Cepeda o Gumaro de Dios, sino porque Jorge Michel Grau está haciendo una radiografía de los males que aquejan a México y que tan bien retrató Octavio Paz en El Laberinto de la Soledad. México y su grito «Hijo de La Chingada» alusión a la Malinche (esa india que traicionó a Moctezuma, de la que son descendientes) en el que se expresa su orgullo de pueblo derrotado por el invasor, contradictoria afirmación de sí mismos y su peculiar idiosincrasia que muestra y a la vez esconde sus miserias. Será por ello que esta película, que llegó a La quincena de los realizadores de Cannes y ha sido recientemente premiada con el Silver Hugo Special Jury Prize del Festival Internacional de Chicago, ha tenido una dispar acogida en México. Algunos críticos, como Carlos Bonfil de La Jornada, arremeten contra ella por considerarla un drama tremendista que únicamente retrata lo disfuncional y ansían un cine que se haga eco de aspectos más amables de su país aunque lo reconozcan colapsado.
Pero los cineastas responden a la crítica que esto es lo que hay, Somos lo que hay titula Jorge Michel Grau a su ópera prima de impecable factura porque así ve su realidad y así la plasma en su metáfora. Ahora bien, quedarse en que muestra sólo lo más sórdido es no ser capaz de ver la película en toda su profundidad, tiene mucho de burla contra la autoridad y contra la cultura de depredación que sufren los mexicanos, pero no deja de hacernos sentir su admiración por sus raíces, ese rico folklore capaz de embellecer hasta la misma muerte. Porque la familia protagonista no es una más en largo listado de familias de psicópatas que nos ha regalado el cine, no aman el asesinato son más bien supervivientes en un mundo que se les antoja apocalíptico y en el que para perpetuarse han ideado una ceremonia ritual en la que practicar la comunión con la carne. No viven su hacer como un asesinato sino como una ofrenda. No sólo está en juego su manutención, el ritual es el que les da sentido como familia, lo único que a su parecer podrá evitar su descomposición. De ahí que tras la muerte del padre haya una lucha por decidir quién ha de ser el nuevo líder, esa muerte saca a la luz las rivalidades y las alianzas; la película desciende hasta el mundo del incesto no consumado con esa hermana que hace de bisagra entre los dos hijos varones y los usa como escuderos para sentar su primacía frente la madre.
Todo esto nos lo cuenta Grau con una preciosista planificación que juega con toda la profundidad de campo y el desenfocado parcial para transmitir la intensidad del drama en sus magistrales encuadres. A ello contribuye igualmente la oscura banda sonora y el esmerado diseño de sonido (el opresivo ruido de los relojes que aventura su clímax es sencillamente abrumador). Serendipia salió del cine Retiro con la certeza de que esta receta de cocina canibal propia de Topor iba a ser uno de los mejores platos que le iba a permitir degustar ese gran banquete que es el Festival de Sitges. Esperamos que esta breve crónica os haya despertado las ganas de catarla.
Festival de Sitges 2010: Y los premiados fueron…
Recién llegada del festival, Serendipia deshace las maletas cuidando bien de que no se escape ni un miligramo de las toneladas de emociones que acaba de vivir. Nunca sus ocho retinas habían visto tantas películas en tan poco tiempo ni había vivido con tanta la magia del cine. El Festival de Sitges es inmenso, el celuloide se despliega por kilómetros y aún hay que sumarle otros tantos de grabaciones digitales, pero hay más, mucho más en forma de rostros amigos, conocidos, desconocidos que acaban de dejar de serlo, en forma también de carreras al galope para saltar de sala en sala y de cola en cola y tiro porque me toca. Hay mucha cerveza, comida a deshoras y millones de minutos de hambre canina (¿en qué televisión saldrá Serendipia zampándose un bocata ante las mismas narices del Señor director mientras presentaba The Last Exorcism?). Maratones de más de cuarenta y dos Kilómetros y muuuuuuuuucha falta de horas de sueño.
Mañana tocará ordenar papeles y recuerdos y contaros todo lo que hemos visto, vivido y disfrutado. De momento os dejamos aquello en lo que quedará reducida esta 43 edición para la prensa generalista: el palmarés. Pero ya os adelanta Serendipia que hay mucho más que cuatro premios, nunca totalmente justos (¿por qué no ha habido ningún premio para Secuestrados?). En verdad los premios son la menor de las anécdotas, ahí los podéis leer:
OFICIAL FANTÀSTIC COMPETICIÓ SITGES 43
JURAT / JURADO / JURY
Francesco Barilli, Jaume Collet-Serra, Colin Geddes, Jan Harlan & Elena Manrique
Millor Curtmetratge / Mejor Cortometraje / Best Short Film
THE LEGEND OF BEAVER DAMM de Jérôme Sable
Menció Especial pel seu original homenatge a una indiscutible obra mestra del cinema fantàstic / Mención Especial por su original homenaje a una indiscutible obra maestra del cine fantástico / Special Mention for its original tribute to one of the undisputed masterworks of the fantastic cinema
VICENTA de Sam Millor
Disseny de Producció / Mejor Diseño de Producción / Best Production Design
Yuji Hayashida per THIRTEEN ASSASSINS
Millors Efectes de Maquillatge / Mejores Efectos de Maquillaje / Best Make Up FX
Vitaya Deerattakul & Andrew Lin per DREAM HOME
Millors Efectes Especials / Mejores Efectos Especiales / Best Special Effects
Gareth Edwards per MONSTERS
Millor Banda Sonora Original / Mejor Banda Sonora Original / Best Original Soundtrack
Seppuku Paradigm, Alex & Willie Cortes per NUITS ROUGES DU BOURREAU DE JADE (RED NIGHTS)
Millor Fotografia / Mejor Fotografía / Best Cinematography
Mika Orasmaa per RARE EXPORTS: A CHRISTMAS TALE
Millor Guió / Mejor Guión / Best Script
Nicolás Goldbart per FASE 7
Millor Actriu / Mejor Actriz / Best Actress
Josie Ho per DREAM HOME
Millor Actor / Mejor Actor / Best Actor
Patrick Fabian per THE LAST EXORCISM
Millor Director / Mejor Director / Best Director
Jalmari Helander per RARE EXPORTS: A CHRISTMAS TALE
Premi Especial del Jurat / Premio Especial del Jurado / Special Jury Award
WE ARE THE NIGHT de Dennis Gansel
Millor Pel·lícula / Mejor Película / Best Motion Picture
RARE EXPORTS: A CHRISTMAS TALE de Jalmari Helander
OFICIAL FANTÀSTIC COMPETICIÓ PANORAMA
JURAT / JURADO / JURY
Philipp Engel, Annick Mahnert & Carlos Pumares
Millor Pel·lícula / Mejor Película / Best Motion Picture
TUCKER & DALE VS. EVIL d’Eli Craig
Millor Curtmetratge / Mejor Cortometraje / Best Short Film
THE FAMILIAR de Kody Zimmermann
CARNET JOVE
JURAT / JURADO / JURY
Gerard Alonso, Alba Carmona, Anna Gual, Marian López & Daniel Mourenza
Millor Pel·lícula / Mejor Película / Best Motion Picture FANTÀSTIC
RUBBER de Quentin Dupieux
Millor Pel·lícula / Mejor Película / Best Motion Picture MIDNIGHT X-TREME
MUTANT GIRLS SQUAD de Noboru Iguchi & Yoshihiro Nishimura & Tak Sakaguchi
NOVES VISIONS
JURAT / JURADO / JURY
Ferran Audi, Rafael Maluenda & Laurent Pécha
Millor Pel·lícula / Mejor Película / Best Motion Picture Patrocinat pel SEAT
SIMON WERNER A DISPARU (LIGHTS OUT) de Fabrice Gobert
Menció Especial / Mención Especial / Special Mention
SOUND OF NOISE d’Ola Simonsson & Johannes Stjarne Nilsson per la seva barreja única d’història, visuals i so / por su mezcla única de historia, visuales y sonido / for its unique blending of story, visuals and sound.
5150 RUE DES HORMES d’Éric Tessier per la seva innovadora combinació de cinematografia clàssica i fantàstica revelant nous dilemes morals / por su innovadora combinación de cinematografía clásica y fantástica revelando nuevos dilemas morales / groundbreaking blend of classical cinematography and fantasy opening up new moral issues.
Diploma Pel·lícula No Ficció / Diploma Película No Ficción / Non-Fiction Motion Picture Diploma
VAMPIRES de Vincent Lannoo
Diploma Pel·lícula Discovery / Diploma Película Discovery / Discovery Motion Picture Diploma
TONY de Gerard Johnson
CASA ÀSIA
JURAT / JURADO / JURY
Daniel Cohen, Rubén Lardín & Joan Pons
Millor Pel·lícula / Mejor Película / Best Motion Picture
COLD FISH de Sion Sono
NOVA AUTORIA SGAE – FUNDACIÓ AUTOR – INSTITUT BUÑUEL
JURAT / JURADO / JURY
Xavier Capellas, Maria Ripoll & Albert Solé Millor
Direcció / Mejor Dirección / Best Director
Sílvia Subirós per LA EDAD DEL SOL, presentat per l’Escola de Cinema de Barcelona (ECIB)
Millor Guió / Mejor Guión / Best Screenplay
Jaime Serrano per LA LONA, presentat pel Centre d’Estudis Cinematogràfics de Catalunya (CECC)
Millor Música Original / Mejor Música Original / Best Original Score
Gonçal Perales Roy per THE SMILEY, presentat per l’Escola d’Animació de Catalunya-9 Zeros
ANIMA’T – Premi Gertie / Premio Gertie / Gertie Award
JURAT / JURADO / JURY
Daniel Cohen, Rubén Lardín & Joan Pons
Millor Llargmetratge d’Animació / Mejor Largometraje de Animación / Best
Animated Film
JACKBOOTS ON WHITEHALL de Edward McHenry & Rory McHenry
Millor Curtmetratge d’Animació / Mejor Cortometraje de Animación / Best Animated Short film
UNE NOUVELLE VIE! (A NEW LIFE!) de Fred Joyeux
Millor Llargmetratge d’Animació per a Nens / Mejor Largometraje de Animación para Niños / Best Animated Feature for Kids
THE UGLY DUCKLING de Garry Bardin
Gran Premi del Públic El Periódico de Catalunya / Gran Premio del Público El Periódico de Catalunya / Audience Award El Periódico de Catalunya
Millor Pel·lícula / Mejor Película / Best Motion Picture
THIRTEEN ASSASSINS de Takashi Miike
MÉLIÈS D’ARGENT / MÉLIÈS DE PLATA / SILVER MÉLIÈS

JURAT / JURADO / JURY
Philipp Engel, Annick Mahnert & Carlos Pumares
Méliès d’Argent a la Millor Pel·lícula Europea / Méliès d’Argent a la Mejor Película Europea / Silver Méliès for Best European Motion Picture
RUBBER de Quentin Dupieux
Menció Especial / Mención Especial / Special Mention
RARE EXPORTS: A CHRISTMAS TALE de JALMARI HELANDER
Méliès d’Argent al Millor Curtmetratge Europeu / Méliès de Plata al Mejor Cortometraje Europeo / Silver Méliès Award for Best Europea Short Film
LES BESSONES DEL CARRER PONENT de Marc Riba & Anna Solanas
MÉLIÈS D’OR / MÉLIÈS DE ORO / GOLDEN MÉLIÈS
Méliès d’Or a la Millor Pel·lícula Europea / Méliès de Oro a la Mejor Película Europea / Golden Méliès for Best European Motion Picture
BURIED de Rodrigo Cortés
Méliès d’Or al Millor Curtmetratge / Méliès de Oro al Mejor Cortometraje / Golden Méliès for Best European Short Film
EL ATAQUE DE LOS ROBOTS DE NEBULOSA –5 de Chema García Ibarra
PREMIS DE LA CRÍTICA / PREMIOS DE LA CRÍTICA / CRITIC AWARDS
JURAT / JURADO / JURY
Carlos Losilla, Joan Millaret & Xavi Serra
Premi de la Crítica Jose Luis Guarner / Premio de la Crítica Jose Luis Guarner / Jose Luis Guarner Critic Award
UNCLE BOONMEE WHO CAN RECALL HIS PAST LIVES d’Apichatpong Weerasethakul
Premi Citizen Kane al director/a revelació / Premio Citizen Kane al director/a revelación / Citizen Kane Award to an up-and-coming director
Quentin Dupieux per RUBBER
BRIGADOON
Paul Naschy JURAT / JURADO / JURY
Joan I. Alonso, Jorge Manrique & Dani Moreno
Millor curtmetratge / Mejor cortometraje / Best short film
ST. CHRISTOPHORUS ROADKILL de Gregor Erler
Sitges 2.0, nuevos miedos llegan al cine
Sebastián Serrano afirma que somos hijos del miedo, porque los temerosos extremaron la prudencia y así pudo perpetuarse la especie; todos llevamos sus genes. Sin embargo, el miedo tiene también su vertiente negativa, si se nos presenta en exceso puede inmovilizarse, por eso todas las generaciones desde Altamira y antes incluso han tenido la necesidad de exorcizar sus fantasmas contando cuentos al calor de la hoguera. Algunos miedos son atávicos, nos acompañan desde que el hombre es hombre, otros nacen con cada nueva sociedad muchas veces fruto de los mayores avances de una época, porque lo nuevo no nos es plenamente conocido y porque advertimos los peligros que nos vienen incrustados en el progreso; ahí está la criatura de Frankenstein como sospecha de los males que arroja la ciencia. Uno de los mayores avances (si no el mayor a secas) de nuestro Siglo XXI es Internet. Sin la red de redes no podría difundirse la información a la velocidad en que lo hace hoy y la información siempre ha sido clave en la evolución y la supervivencia. Pero Internet tiene también sus incógnitas y su ganga, no todo es virtud, y de sus aspectos oscuros nacen nuevos miedos. Esos miedos dan lugar a nuevas leyendas que necesitamos contarnos para que no nos alcancen. Y ahí está el cine para reflejar esos temores y ahí está el Festival de Sitges para recoger nuevas formas de terror.
¿Cuántas veces no habrá recurrido la ciencia ficción a la existencia de universos paralelos? A día de hoy ese universo paralelo existe: se llama Second Life, y Life 2.0 (2010) el documental de Jason Spingarn-Koff, que se presenta en Sitges en la sección Noves Visions categoría no ficción, nos acerca a esa realidad de segundo grado que puede llegar a superar la impresión de verdad de la propia vida 1.0, otro modo, mundo que se pisa. Su sinopsis nos la resumen así: ¿Les suena de algo “second life”? Si desconocen este universo virtual que ha causado auténtico furor Life 2.0 les ofrece la oportunidad de ponerse al día. Si conocen esta isla en la que la gente vive bajo la apariencia de un vistoso e irreal avatar, el documental les permitirá penetrar en los secretos de este peligroso artilugio internáutico. Una mujer obesa que habita en un sótano y que vive en “second life” como la estilizada dueña de una línea de productos de lujo, un chaval que se hace pasar por una adolescente y una pareja que debe trasladar su relación virtual a la realidad son los protagonistas de este impagable documental. Second Life ha dado anécdotas que hacen reflexionar, hace un par de años Jean Marie Le Pen abría sede de su partido en ese mundo virtual, la reacción tardó poco en hacerse esperar: se organizó una manifestación dentro de Second Life mediante la cual sus usuarios, revestidos con sus avatares, consiguieron que el político ultraderechista tuviera que batirse en retirada. En Second Life se proyectan aspiraciones y se llevan a cabo acciones que no nos atreveríamos a llevar a cabo en nuestro mundo cotidiano. Jason Spingarn-Koff selecciona tres historias con las que logra ofrecernos una panorámica casi completa de lo que se da en esa vida paralela. Así nos enfrenta a ese par de casados que busca en la red una forma de evadirse al tedio de sus matrimonios y cree descubrir el amor verdadero en unos cuantos encuentros virtuales; a la obesa diseñadora gráfica que compensa las limitaciones de su obesidad y su extracción social duplicándose en la figura de una diseñadora de modas de estilizada silueta; y a un joven que encontrará en Second Life el modo de enfrentarse a fantasmas del pasado desarrollando parcelas de su personalidad que en su día a día no manifiesta, no sin pasar antes por una auténtica adicción que pone en peligro su vida sentimental y su vida laboral. Aunque se trata de una cinta de no ficción, en su arranque tenemos la impresión de estar ante una película de animación, porque el relato se construye intercalando las vivencias en Second Life con aquellas que se dan fuera de la red por parte de los protagonistas. Pero no es animación, claro, lo que recoge la pantalla es la representación que confeccionan los usuarios mediante sus avatares.
Cada usuario se proyecta en un doble mejorado de sí mismo que aparece en la pantalla como un retrato animado, pero no son meros dibujos como los que nos daban horas de diversión en nuestra infancia, son prolongaciones gráficas de ellos mismos y las experiencias que les permiten sus dobles se les hacen tan vividas como las que les llegan por los sentidos en nuestro mundo empírico. Eso es lo fascinante de Second Life: que inaugura una realidad paralela a la propia vida y que es percibida, incluso, como más verdadera que la cotidiana por quienes la construyen al conectarse. Nada está prohibido en esa vida 2.0, no existen las reglas de la naturaleza que nos impiden hacer todo cuanto nos venga en gana. Si nos apetece volar, lo hacemos; si deseamos cambiarnos sexo y edad, nada nos lo impide; si queremos disfrutar de una vida acomodada, llena de lujos, y poseer un físico envidiable, no tenemos más que construirlo con las herramientas que el programa ofrece; incluso podemos convertir esa actividad fantasiosa en algo que nos reporte beneficios monetarios en nuestro mundo cárnico.
Jason Spingarn-Koff nos muestra en su documental que al Mito de la Caverna platónico le ha nacido un correlato empírico y, al igual que en la alegoría del ateniense, ese mundo de sombras es una copia perversa del otro del que provienen los usuarios. Y es que cuando se les ha ofrecido a los humanos la posibilidad de crear un universo desde la nada, no han hecho otra cosa que recrear las lacras que definen nuestras sociedades. Pudiendo construir en la apariencia, en la virtualidad, un mundo en el que no existieran las diferencias sociales, donde el dinero no fuera necesario y la propiedad fuese compartida, donde los modelos estéticos no primaran sobre las virtudes del individuo, en Second Life todo ello se mantiene y hasta hace más fáciles los abusos al no existir un código de derecho que rija las actuaciones en Internet. Llega un punto en que la utopía dentro de ese mundo que habría podido ser paradisíaco, al menos en su fantasmagoría, es no rebasar los límites de nuestra existencia cotidiana, hacer que lo rijan las mismas leyes naturales, ponerle cercos a la imaginación para evitar sus desmanes. Lo real se vuelve ideal cuando lo ideal llega a encarnarse .
El documental de Spingarn-Koff no esconde, pues, los rostros perversos de Second Life ni los grandes interrogantes que surgen cuando hay que compaginar dos planos de realidad distintos en un mismo individuo, pero no se queda sólo en ello. Second Life nos brinda también la ocasión de inventarnos, como un niño que juega con Madelmans y les inventa vidas, salvo que nosotros somos los jugadores y el juguete. Para algunos equivale a una segunda oportunidad, a una forma de superar problemas proyectándolos en la imaginación, imaginación que crea, más que un álter ego, un yo mismo bajo circunstancias distintas. De todo ello también se da cuenta en Life 2.o. El documental va pasando por todas las dimensiones mediante la evolución de los entrevistados a lo largo del tiempo, nos muestra desde su viaje de la decepción a la aceptación, hasta su inversa, pasando por la estable satisfacción de la diseñadora gráfica. Montado con ritmo de film de ficción, va acompañando a los entrevistados por su peripecia en ambos planos de su realidad, se les entrevista tanto en el campo virtual (el propio periodista se presenta bajo un avatar) como en su primera vida, consiguiendo así transmitir como los usuarios mezclan en su quehacer las dos realidades fundiéndose en un todo sus recuerdos de ambas. El propio espectador se sumerge en los mundos virtuales y comprende, a la vez que se extraña de, esa vida desdoblada como si él mismo participara. En definitiva, Life 2.0 nos muestra que las especulaciones de futuro de la ciencia ficción han pasado a ser vivencias de nuestro presente.
Pese a todo, Second Life no ha tenido el crecimiento que se preveía, la red es un fenómeno tan cambiante que se hace difícil predecir su evolución. Lo único que es posible con rigor es hacer revisión de su historia y analizar su presente. Antes de Second Life fueron los chats y aún hoy es uno de los modos habituales de interactuar socialmente.
Hideo Nakata nos ofrece en Chatroom (2010) un drama juvenil que tiene su escenario en un chat de banda estrecha. El film, que fue rodado en inglés, sigue a un grupo de adolescentes que se introducen a través de internet en un juego peligroso, siguiendo los pasos de William, un tipo al que ellos en seguida toman como modelo a seguir. Hideo Nakata cambia con Chatroom, su habitual percepción del terror y nos sumergue en un thriller psicológico, que adapta de la obra teatral escrita por Enda Walsh, quien también se encarga del guión para la versión cinematográfica. Tachada por algunos de película de encargo, esta cinta que se presentó en Un Certain Regard en la pasada edición de Cannes, recurre a una inteligente ambientación para reproducir el mundo de los chats: Nakata los compara a un hotel en el que hay numerosas habitaciones, por los pasillos deambula un gentío, cada cual elige una habitación, William (Aaron Johnson, a quien acabamos de ver en Kick Ass) abre la suya propia esperando que lleguen a ella adolescentes de su mismo barrio. Allí llegarán Eva (Imogen Poots) , Jim (Matthew Beard) , Emily (Hannah Murray) y Mo (Daniel Kaluuya). William se erige en líder con la complicidad cercana de Eva e inicia un juego de sugestión y acoso a los miembros más frágiles de la sala. Cifra su objetivo especialmente en Jim, un joven en tratamiento psiquiátrico que todavía se siente culpable por el abandono de su padre. El mérito de Nakata es haber sabido desarrollar la mayor parte de la película en el entorno on line y mostrar las características de los chats, que tan bien conocemos quienes iniciamos nuestras singladuras internautas en ellos. Las salas que conforman el portal de chat muestran su tendencia mediante la decoración, así el de Eva, que trabaja como modelo está pintado en rosas fuertes y nos recuerda la frivolidad de la pasarela; un grupo de jóvenes violentos se reúnen en el canal La última sala y allí se comportan como trolls traduciendo Nakata sus agresiones verbales en forma de violencia física; la sala de Emily reproduce el mundo elegante de los buenos modales que su madre está empeñada que aprenda y de las paredes cuelgan retratos de las grandes mujeres que se le exige que sean sus modelos; etc. Por la actitud que mantienen los usuarios sabemos que algunos se entretienen en privados; el vocerío simultáneo nos da idea del scroll;
el permanecer en el grupo pero para sostener una charla entre unos pocos nos habla de como en el general no se mantiene una única conversación y como, aun que se esté hablando en público, se tiene la sensación de estar en un aparte con los amigos; figuras solitarias contemplando la sala desde una esquina reproduce la actitud de los lurkers; el desplazarse en grupo por los pasillos entrando en diferentes habitaciones reproduce esas invasiones que todo asiduo a los chats ha vivido. En suma, quien conoce los entresijos de los chats ve retratadas sus experiencias. Por último el uso del color transmite esa sensación de qué lo vivido en la red es más intenso y real que aquello que conforma nuestra cotidianidad en el mundo de la calle. Efectivamente, ese hotel que representa el hábitat on line, está fotografiado en colores cálidos, una atmósfera ocre, casi dorada donde se adopta un aspecto más atractivo que el que se posee fuera, ese exterior, ese off line, fotografiado en tonos fríos con predominancia de los grises y los colores degradados.
William es el líder de su grupo de amigos internautas, ante el relativo anonimato se crece. Posee habilidades que en la red son motivo de admiración: es capaz de hacer cortos de animación con plastelina que cuelga en youtube y muestra a sus amigos; conoce los trucos para sabotear sistemas de seguridad y eliminar de la sala a visitantes molestos, domina la tecnología lo suficiente como para actuar como un hacker; pero sobre todo es maestro en el arte de persuadir con la palabra. Su identidad virtual es totalmente opuesta a su personalidad real. En el mundo que se pisa William es un adolescente aquejado de un Trastorno de Personalidad Límite propenso a autolesionarse, acomplejado por el carisma de su hermano mayor que, a sus ojos, es preferido por sus padres, especialmente por su madre escritora que le ha dado el nombre de su hermano a su personaje más famoso. Acude a psicoterapia familiar y miente sobre su recuperación, incapaz como es de sobreponerse a sus traumas. Flirtea con el suicidio, pero sublima esa inclinación viendo vídeos en Internet donde otros jóvenes se suicidan. Valiéndose de su liderazgo en la sala de chat, se muestra como confidente de sus compañeros, pero no le interesa ayudarles sino someterles y dominar sus vidas. Llega un momento en que el juego se vuelve peligroso, pero ni quiere ni sabe pararlo aunque esté poniendo en peligro vidas ajenas.
En algunos círculos se ha tildado a la película de moralista y de lanzar un mensaje alarmista. A quien esto escribe le parece que la red es igual de peligrosa que la vida, no más pero tampoco menos. Ocurre sin embargo que en la vida tomamos precauciones para evitar percances y en Internet, más allá de tener instalado un cortafuegos y un antivirus, no tomamos ninguna porque nos creemos a salvo detrás de la pantalla. Si se frecuentan foros de opinión, se leerá muchas veces argumentos del tipo: «no hay que tomarse esto en serio», «con no leer es suficiente», «bastantes reglas hay en la vida como para que aquí también haya de haberlas»; sin embargo, el ciberacoso es suficientemente dañino como para no menospreciar sus características y sus efectos. La cultura digital toda

Megan Meier muestra de los peligros de la red
vía no está suficientemente desarrollada y cuando se trata de adolescentes la desinformación no es suya solamente, también aqueja a sus padres. Es un medio nuevo y se desconocen todas sus consecuencias, en cualquier caso está claro que el anonimato es campo abonado para llevar a término conductas que no podríamos en práctica en otros espacios. Tras el teclado nos sentimos impunes. Del anonimato pueden derivarse efectos beneficiosos: ayuda a hablar sin temor al qué dirán, facilita la creación de obras colectivas que no obedezcan a intereses particulares como la Wikipedia, permite ejercer la libertad al margen de las imposiciones sociales. Pero también sus contrarios. Vease por ejemplo el caso de Megan Meiers, adolescente estadounidense que fue inducida indirectamente al suicidio por la madre de una amiga oculta bajo la falsa identidad de un joven inexistente. Se puede debatir sobre qué límites legales cabe imponer a la red, pero los peligros existen y con ellos aparecen nuevas formas de miedo. Películas como Chatroom nos hacen reflexionar sobre ello.
FOCUS 3D EN SITGES 2010
SONY y GAS NATURAL FENOSA serán los partners de la sección FOCUS 3D de SITGES Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. La imagen de ambas marcas estará relacionada con toda la programación del cine en relieve, vinculada a la pantalla del Auditorio a través de los spots en 3D que protagonizan y con presencia en la sede principal del Festival, el Hotel Meliá.
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Sitges 2010 despegó en el Palau Marc
Ayer lunes día 4, en un mediodía soleado y ventoso, el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña se ponía de largo. Fue en el salón de actos del Palau Marc, neoclásico edificio que se hizo construir un comerciante de Reus, allá por el siglo XVIII, y que actualmente es la sede de la Conselleria de Cultura de la Generalitat. Mediante una rueda de prensa, se llevó a cabo la presentación oficial que contó con la presencia de Antoni Lladó, Director de l’Institut Català de les Indústries Culturals, Gabi Serrano, Regidor de Cultura del Ayuntamiento de Sitges, y Ángel Sala, Director del Festival.
Antonio Lladó, como representante de la Generalitat, informó de dos novedades importantes: por una parte, Catalan Films & TV, juntamente con Televisió de Catalunya, organiza una serie de actividades para la industria cinematográfica, de la que destacamos la jornada de videojuegos, este año en su tercera edición que se celebrará el día 15 de octubre; por otra se anunció la colaboración entre el Festival de Sitges y la Filmoteca de la Generalitat, las dos instituciones que más hacen por el cine en Cataluña. Los frutos de la reciente colaboración entre Filmoteca y Festival han sido dos sesiones de lujo: Segundo de Chomón, El cine de Fantasía que comprende 31 de las mejores piezas, remasterizadas, de este gran pionero; será el día 12 a las 12,15 en el Casino Prado, bonito vermú de un día festivo, pues siempre es delicioso poder disfrutar en pantalla grande de este cine tan enraízado con la magia y que, junto a Méliès, supuso el nacimiento del fantástico. La otra sesión es también muy, muy especial, se trata de la que nos permitirá gozar de la ópera prima de Joe Dante (con cuya presencia contará esta edición), The Movie Orgy (1968) que el propio director definió como una película de siete horas diseñada para poder entrar y salir de la sala sin perder nada importante.
No se asusten que la copia que se proyecta dura «sólo» cuatro horas y cuarenta minutos, pero se trata de una película documental, una extravagancia documental sería más apropiado decir, sobre el cine y la televisión, especialmente sobre el divertido cine explotation. En opinión de algunos se trata de una obra de imprescindible visionado, eso será en una sesión golfa que se inicia el lunes a las 00,30 y terminará casi con el sol emergiendo del mar en las bonitas playas de la Blanca Subur. Y si les resulta imposible desplazarse a Sitges o no quieren trasnochar hasta ese punto, pueden verla en la Filmoteca de Cataluña el miércoles 13 a las 19h también con la presencia de Joe Dante.
Hablando de playas, precisamente, Mike Hostench, subdirector del Festival, reconocía en una entrevista grabada hace dos años, que uno de las principales objetivos del Festival es promocionar esta villa costera, no hay que olvidar que eso estaba ya en la mente de Antonio Rafales, su primer director, y que esta fue una de las principales intenciones de ese hombre que casi todos se olvidan de mencionar (para conocer a fondo la historia del Festival de Sitges recomiendo que se lea la serie que está dedicándole Ausente en su blog). La vinculación entre ciudad y certamen fue puesta de manifiesto por Gabi Serrano como representante del ayuntamiento. Desde su visión uno de los actos más importantes es la Zombie Walk (cosa que alegrará a nuestra amiga Mitsuko) dado que entonces la propia ciudad se convierte en escenario de la representación. Y a nosotros también nos parece una cita importante que tendrá lugar el próximo sábado día 9.
Tras el representante municipal le toco el turno a Ángel Sala, director del Festival, y las suyas eran las palabras más esperadas. Había algunas dudas que quedaron despejadas a lo largo de su intervención: finalmente ni Psicosis (1960), ni Piraña 3D por diferencias entre su productora y su distribuidora, ni Regreso al Futuro por expreso veto de Universal (más interesada, según parece, en un futuro lanzamiento en Blu Ray), estarán presentes para tristeza de los aficionados. Pero la tristeza durará poco, dado que en esta edición se cuenta con un record de films exhibidos, todos ellos de innegable calidad e interés. Es tal el número de cintas presentes que la repetición de los pases es menor que en otros años, en buena medida por el elevado coste de los alquileres de las copias. Se promete, pues, muchas horas de diversión asegurada y así lo está entendiendo el público: de mantenerse la proporción de venta de entradas habida hasta ahora, este año el número de espectadores será superior al del año pasado que, hasta ahora, había sido el que mayor beneficio aportó con 60.000 entradas vendidas. Dato satisfactorio para nosotros puesto que ello redundará en que el Festival siga ocupando el lugar de importancia que ocupa y éste es el que le pilla más cerquita a Serendipia.
Quiero destacar una frase de Ángel Sala con la que estoy especialmente de acuerdo: «el género fantástico es el que más ha hecho evolucionar y avanzar al cine». En ese sentido iba mi recomendación de ver las películas de Chomón, pero si no os cuadra en vuestra parrilla, a la que no podéis faltar de ninguna de las maneras es a la proyección de la nueva copia de Metrópolis.
Tras un largo trabajo de restauración, cuyos pormenores podéis conocer en la página de Kino Internacional , podremos disfrutar de veinticinco minutos más con una calidad de imagen no conocida hasta ahora. Pero Sitges demuestra la buena salud del fantástico no sólo por la revisión de los clásicos, sino porque también es trampolín para nuevos realizadores en su sección Brigadoon y también este año dentro de la sección oficial, que ha sido diseñada siguiendo tres líneas directrices. La primera es la que nos lleva a conocer el cine emergente de los países sudamericanos, bajo esta panorámica se han programado tres films, la argentina Fase 7, la mexicana Somos lo que hay y la uruguaya La Casa Muda por la que hicimos una apuesta personal hace muchos meses, antes de que llegara a Cannes, y que es, junto a la de Carpenter la película que más entradas está vendiendo. En consonancia con esta indagación de lo más novedoso se han incluido una serie de películas que abordan un miedo muy contemporáneo: los problemas que puede darnos la gran red de redes. DestacamosChatroom del director de The Ring, Hideo Nakata y Life 2.0 documental sobre Second Life. Pero eso no significa que se haya olvidado a los monstruos más tradicionales, esa es la tercera directriz. Este año el protagonismo es para el vampiro en un intento por recuperar su imagen más salvaje después de haberse amariconado tanto con la saga Crepúsculo, con títulos como We Are The Night, Stake Land, Prowl (de la que se ofrece el estreno mundial) y más de entre los cuales resaltamos Let me in, con la nínfula Chloe Moretz, remake de la sueca Déjame entrar, película esta que supone el debut de la nueva Hammer. Es deseo de muchos que el renacimiento de la Hammer suponga la recuperación del mejor terror gótico; desde el Festival se apuesta por ello como lo prueba el libro que se publicará como resultado de su colaboración con la Editorial Valdemar.
Si el vampiro es protagonista entre los monstruos más clásicos, no faltan tampoco otros más modernos, como el pshychokiller, con películas como la española Secuestrados; y los zombies que tendrán su propia maratón (The Dead, Damned by Dawn, Evil in the Time of Heroes, más el corto Alice Jacobs is Dead) coincidiendo con la Zombie Walk que este año invadirá las calles de la villa.
En esta 43ª edición, en suma, nos esperan muchas emociones fuertes. Hay que hacer especial mención a A Serbian Film que promete ser la más burra de todo el Festival, hasta el punto de que uno de los periodistas presentes en la rueda de prensa llegó a preguntar si habría algún servicio de urgencias a lo que Ángel Sala replicó que únicamente se reservaban el derecho de admisión para vigilar que no hubieran menores en la sala. ¡¡¡El director confesó, además, que él la ha visto una vez y no piensa repetir!!! Si queréis verla llevando el cuerpo preparado os recomiendo que leáis esta crítica publicada por El Rector en el blog Nido de Cuervos.
Sin embargo, llamándose este blog Proyecto Naschy, para nosotros el plato principal del menú será el homenaje a Paul Naschy que salpica el festival a lo largo y a lo ancho. Empieza el propio día de la inauguración con el pase de El hombre que vio llorar a Frankenstein, documental producido por Scifiworld como ya os anunciamos en su día, más el corto Los árboles a cuyo director y actriz les hicimos una entrevista. El homenaje continuará el viernes día 8 en la Sala Tramuntana con Recordant a l’home llop.
Pero tendrá su momento estelar con las proyecciones de El gran amor del conde Drácula, como retrospectiva, y el estreno español de los últimos films en los que colaboró: La Sombra prohíbida, segunda entrega de La Herencia Valdemar, como actor; y Empusa, tan esperada, como director.
En el homenaje estará presente la mítica Caroline Munro quien además recibirá una María Honorífica. Otros premios honoríficos destacables son el Nosferatu que recibirá Eugenio Martín director, entre otras, de Una Vela para el Diablo, en una copia nueva (¿será sin cortes?), que acompañará al documental dirigido por Diego López y David Pizarro, Los perversos rostros de Víctor Israel del que ya os informamos en su día. Compensa a los aficionados por la ausencia de Regreso al futuro, el Máquina del Tiempo concedido a Richard Kelly, director de Donnie Darko, auténtica cinta de culto cuya versión del director podrá verse en las salas de Sitges. El Gran Premio Honorífico con su King Kong irá a manos de Vincent Cassel, viejo conocido de Sitges desde El pacto con los lobos (como si fuera poco premio estar casado con Mónica Bellucci). Otras menciones honoríficas corresponderán a Joe Dante, Rebeca de Mornay, Tom Savini, el fantástico maquillador y así hasta completar la lista. Especial querencia sentimos por la María Honorífica que le será entregada a Roger Corman, al que podremos ver paseando por Sitges junto a su esposa Julie. Auténtico lujo es el de poder conocer a toda una institución para el cine de terror como es el viejo Corman al que le debemos muchos momentos de diversión de pipas.
La de Corman, sin embargo, no será la única presencia relevante, tanto por lo que hace referencia a los invitados como a lo que hace referencia al jurado. Podéis preparar vuestros materiales para ir a la caza de autógrafos, pues podréis cruzaros con Belén Rueda, Antonio de la Torre, Emilio Gutiérrez Caba, Srdjan Spasojevic con el que podréis discutir sobre si A Serbian Film contiene o no violencia gratuita, Eduardo Noriega, Kim Ji-woon, Ivana Baquero, Lluis Omar, Pedro Olea, Candela Peña, Sergi López y un largo etcétera. A quien no se verá es a Jack Nicholson pese a que el Festival conmemora el 30 aniversario de El Resplandor, el hombre no debe de saber siquiera que existe La Blanca Subur. En cuanto a la protagonista femenina, Shelley Duval, hace años que vive retirada y no quiere saber nada del cine, mientras que el niño, Danny Lloyd, en la actualidad es un respetable profesor de química al que la cinta todavía le recuerda sus traumas. De hecho fue muy difícil seleccionar a un invitado puesto que muchos miembros destacados del equipo pasaron a mejor vida (habría que preguntarse si aquel hotel de montaña no tendría, después de todo, alguna maldición). Finalmente la representación ha recaído sobre Jan Harlan, productor ejecutivo que formará parte del jurado.
Todos los medios se han hecho eco de la presencia en él de Jaume Collet-Serra director de La Huerfana, pero nosotros queremos destacar la presencia del amiguete Dani Moreno formando parte del jurado Brigadoon.
No queríamos terminar este repaso de lo que dio de sí la rueda de prensa sin cotillearos una anécdota. Sin que haya demérito para las películas catalanas (¿?) que se verán en la muestra, Los Ojos de Julia, Agnosia, 14 días con Víctor, Lo más importante es no estar muerto, etc.; los miembros de la mesa se estaban felicitando por su labor para con el cine catalán, pero en el momento de exhibir el vídeo con sus mejores escenas, tachán, hubo problemas con el DVD y no pudieron verse. Nos pareció un bonito desplante a este chauvinismo pueblerino y casi una pequeña venganza personal por haber tenido que aguantar el pasado sábado a Santiago Segura y Álex Angulo hablando en la lengua de Jaume el Conqueridor en El Gran Vázquez por culpa de una tiránica cuota de copias en catalán como condición para recibir las subvenciones.
Fandom Sitges propone a todo el público del Festival la creación de un documental
El objetivo es captar el ambiente de Sitges y hacer una crónica entre todos
Crear un documental entre todos. Este es el proyecto que propone Fandom Sitges para la edición de este año SITGES 2010 – 43 Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. Para participar en este proyecto colaborativo, hay que enviar uno o más vídeos de no más de un minuto de duración a http://www.fandomsitges.com/?lang=es. Se aceptan todo tipo de imágenes que tengan el festival como protagonista: aventuras cotidianas por Sitges, el ambiente en las colas, la vida nocturna u opiniones sobre las películas proyectadas.
El objetivo es captar el ambiente de Sitges y hacer una crónica entre todos. Los vídeos pueden enviarse del 7 al 24 de octubre. Las imágenes pueden estar grabadas usando el móvil o la cámara de vídeo. Se pueden enviar tantas piezas como se quiera, pero cada pieza no podrá superar el minuto de duración ni ocupar más de 200 MB.
Además, el autor del vídeo más original, divertido o interesante ganará una Butaca VIP para la edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya del año que viene y todos los que participen aprecerán citados en los créditos de la película.
Fandom Sitges pretende llevar el espíritu de las redes sociales a Sitges, precisamente el año en que el festival proyecta, como mínimo, tres películas relacionadas con el tema, y David Fincher estrena The Social Network sobre la creación de Facebook. Por otro lado, la autoedición, las películas hechas con el móvil y la creación cooperativa han ganado adeptos entre los usuarios de la red y los amantes del cine.
Fandom Sitges es un proyecto de la página web especializada en cine fantástico y de terror Judexfanzine, la promotora Road to the Cryptshow y el artista multimedia Garbi KW que cuenta con la colaboración de Brigadoon i SITGES 2010 – 43 Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.
Se presentará en Sitges el libro Profanando el sueño de los muertos
CON PROFANANDO EL SUEÑO DE LOS MUERTOS, ÁNGEL SALA FIRMA UN COMPLETO VOLUMEN QUE REPASA, DE MANERA EXHAUSTIVA, LA HISTORIA DEL CINE FANTÁSTICO PATRIO.
Conservar el patrimonio cinematográfico nacional, más aún cuando se habla de fantástico, no es tarea sencilla. Las inercias de público y crítica en torno a este género, la valoración negativa a priori de un film adscrito a terror, ciencia ficción o fantasía por estar rodado en nuestro país, se suma al gran desconocimiento que el común de los espectadores aqueja sobre nuestro erario cinematográfico más devoto a lo mágico, onírico o extraordinario. En PROFANANDO EL SUEÑO DE LOS MUERTOS, Ángel Sala, crítico, escritor y director del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, invita al aficionado del fantástico a sumergirse en el pasado, presente y futuro de nuestra cinematografía nacional. Con más de 600 fotografías y carteles y el recorrido más detallado y profuso en títulos, tanto de los remotos precursores del mundo como de los postreros y más relevantes cineastas españoles, realizado jamás sobre este género en nuestro país, PROFANANDO EL SUEÑO DE LOS MUERTOS ofrece una oportunidad única para rendir cuentas con el gran e injustamente olvidado de nuestro cine. El volumen se presentará durante el próximo Festival de Sitges, en una fecha todavía por confirmar, tras la cual se procederá a una firma de ejemplares a cargo de su autor y de los componentes de la mesa. PROFANANDO EL SUEÑO DE LOS MUERTOS es un título indispensable para los amantes del cine fantástico y un libro necesario que pone de manifiesto la indispensable labor que ha tenido el género en nuestro cine. Y como no podía ser de otra forma editado por Scifiworld, la casa del fantástico. Características: Tamaño 170 x 240 mm 352 páginas Más de 600 fotografías y posters a todo color Cubierta rústica con solapas. Encuadernación cosida Páginas interiores 150 grs. mate PVP: 25 € Fecha de venta en tiendas: 2ª quincena de octubre 2010
SITGES 2010: Brigadoon y Sitges Zombie Walk
Se sigue completando la programación de este año con más proyecciones y disparates.
BRIGADOON Y SITGES ZOMBIE WALK
| Brigadoon: desde el giallo hasta los homenajes terroríficos |
Para ver la programación de Brigadoon pulsar aquí
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Con el realizador italiano Sergio Martino como protagonista, un ciclo y la entrega del premio Nosferatu lo constata, arranca este año la sección Brigadoon.La amplia selección de largometrajes internacionales, donde podrán verse, entre otros, el nuevo film de Herschell Gordon Lewis The Uh-Oh show (EUA); Slaughtered (Australia), de Kate Glover; Mega Piranha (EUA), de Eric Forsberg; o el film de zombies ADA Zombilerin dügünü (Turquía), de Murat Emik Eren, demuestra el buen momento del cine de terror independiente a nivel internacional, con estas propuestas tan diversas e interesantes que van desde el slasher al cine de zombies, hasta llegar a la nueva sensación del cine de horror estadounidense: All about evil, de Joshua Grannell.Los documentales, vitales en este SITGES 2010, también serán una parte importante de la sección Brigadoon: Herschell Gordon Lewis – The Godfather of gore (EUA), dirigido por Frank Henenlotter y Jimmy Maslon; Never sleep again: The Elm Street legacy (EUA), de Andrew Kasch y Daniel Farrands, interesante recorrido a una de las sagas más populares del cine de terror; Strangers in a strange land: 50 Greek mystery & fantastic movies(Grecia), de Dimitris Panayiotatos, un necesario repaso al cine de género griego; o Alucardos – Retrato de un vampiro (México), tributo al realizador mexicano Juan López Moctezuma.
En el apartado nacional se contará con los estrenos, entre otros, de las películas Paula Paula, de Jesús Franco, nueva incursión de tío Jess en ese cine tan personal que lleva ofreciéndonos desde hace muchos años; o El horror de la dama del lago, de Diego Vázquez, una interesante producción independiente de cine fantástico. En el ámbito documental se tendrá la oportunidad de poder ver Troma is Spanish for Troma de Marc Gras, un repaso a la influencia de Troma en nuestro país desde principio de los años noventa. Nuevos apartados en la sección Brigadoon, tales como I love the video nasty list!, Japan Madness o Els altres fantàstics, se unen a los ya consagrados de Imagen D.E.A.T.H., Cine Asia o Asian Trash Cinema, destacando la nueva incursión del portal de cine de terror Aullidos con el estreno del film 30 Días de oscuridad 2: Tinieblas, de Ben Ketai. El plato fuerte llega con el Premio Brigadoon – Paul Naschy con diecisiete cortos a competición de diferentes nacionalidades (España, Francia,EUA, Irlanda, México, Argentina y Alemania):Mars picnic, Claustro fobia, Dolorosa, La hora misteriosa, …Stay, Perro rojo, Tufty, Vecinos, Leyenda, Juan con miedo, Control, La verdad sobre la moneda hipnotizadora, St. Christophorus roadkill, Escape, Y volveré…, Por gloria divina y Clemency. Por último, cabe mencionar también el apartado Mondo Macabro: centrado este año en Argentina, donde se hará un pequeño homenaje al tristemente fallecido Emilio Vieyra, sin olvidar a Paul Naschy y Manuel Esteba. |
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Zombie Walk 2010 – Sábado 9 de octubre Vuelve la SITGES Zombie Walk y en esta edición 2010 con un nuevo recorrido: ¡entramos en el pueblo dispuestos a comernos a sus habitantes! El pistoletazo de salida será a las 20.30h en el edificio Miramar. Tras la marcha zombie nos espera una nueva fiesta en el playa y para los más cinéfilos una nueva maratón zombie en el Cine Retiro a la 1h de la madrugada con un invitado muy televisivo: Berto y su sitcom Zombis. Puedes zombificarte en la zona gratuita de maquillaje en el Edifici Miramar a partir de las 14h (plazas limitadas). |



































































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