Archivo
VAMOS DE ESTRENO: *Viernes 27 de agosto de 2021*

CANDYMAN (Nia DaCosta, 2021)
USA. Duración: 91 min. Guion: Jordan Peele, Win Rosenfeld. Remake: Bernard Rose. Novela: Clive Barker Música: Robert Aiki Aubrey Lowe Fotografía: John Guleserian Productora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Monkeypaw Productions, Bron Studios, Creative Wealth Media Finance.Distribuidora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) Género: Terror
Reparto: Yahya Abdul-Mateen II, Teyonah Parris, Nathan Stewart-Jarrett, Colman Domingo, Kyle Kaminsky, Vanessa Williams, Rebecca Spence, Carl Clemons-Hopkins, Brian King, Miriam Moss, Cassie Kramer, Mark Montgomery, Genesis Denise Hale,
Sinopsis: Una década después de la demolición de la última vivienda de protección social del barrio de Cabrini-Green (Chicago), el artista Anthony McCoy (Yahya Abdul-Mateen II,) y su pareja, la galerista Brianna Cartwright (Teyonah Parris), se han mudado a un lujoso loft de la zona, gentrificada con el paso de los años y habitada ahora por jóvenes adinerados. Con la carrera artística de Anthony en plena crisis creativa, un encuentro fortuito con un vecino del barrio (Colman Domingo) conduce a Anthony a explorar la trágica historia real que dio origen a Candyman, un sobrenatural asesino con un garfio a modo de mano, que se aparece con solo repetir su nombre cinco veces frente a un espejo. Ansioso por conservar su estatus en las élites artísticas de Chicago, Anthony comienza a investigar los macabros entresijos de los mitos que rodean a Candyman como inspiración para su obra. De esta manera, y sin ser consciente de ello, Antony comienza a abrir la puerta de un mundo que amenazará su propia cordura y desatará una aterradora ola de violencia.
Esta nueva visita al universo de Candyman se aferra al film original y añade nuevas lecturas hacia el personaje, tomando el testigo de la crítica social que ya contenía aquella, retomando aquel mismo barrio de viviendas baratas para pobres convertido ahora en una zona gentrificada y elitista habitada por hipsters blancos y jóvenes artistas, ¿les suena? claro, sucede en todas las ciudades. A eso Jordan Peele, autor del guion, ha añadido conflictos y crímenes raciales, unas gotas de normalización homosexual y una atmósfera elegante en la que los espejos y los reflejos jugarán un papel fundamental.
Este Candyman de nuevo milenio hace continuas referencias a la historia que narró Bernard Rose en la película de 1992, basada en Lo prohibido, uno de los «Relatos sangrientos» con los que un joven Clive Barker revolucionó la literatura de terror. Pero va más allá otorgando una nueva dimensión al personaje como representación del dolor de toda una raza por los crímenes y atrocidades cometidos contra ellos a través de los tiempos.
Candyman no es un mero remake, pues mucho es el respeto que profesa Jordan Peele hacia el film original, al que considera «una película histórica para la representación negra en el género de terror» y así, convertirá en una leyenda urbana lo sucedido a Helen Lyle (Virginia Madsen) en la cinta de Rose y añadirá varios atinados elementos, bien hilvanados con la historia original, entre ellos el que el personaje no se pueda ver a no ser que sea en un espejo o superficie reflectante. Todo ello aderezado con una partitura inspirada en la que compusiera Philip Glass para la cinta original.
Aparecerán leyendas urbanas que a su vez crearán nuevas; los flashbacks se efectuarán mediante sombras chinescas; y correrá la sangre sin caer en el mero slasher. Candyman, al igual que las dos cintas de Jordan Peele, pretende denunciar y concienciar, pero lo hace de forma tan evidente que termina resultando reiterativo.
Candyman de Bernard Rose es una gran película, inquietante y sangrienta. Cautivadora. Posiblemente una de las mejores o la mejor película de terror de los noventa. Sus dos secuelas son bastante olvidables, y la nueva incursión añade mitología al personaje, otorgándole un papel de héroe racial con un resultado positivo, pero sin conseguir trasmitir la desolación y el abandono del barrio de Cabrini-Green, la soledad y la indefensión que se mostraba en la cinta de 1992, un perfecto campo de cultivo para una terrorífica leyenda urbana que esperemos no se convierta en una nueva y repetitiva franquicia.
Candyman está dirigida por Nia DaCosta, y producida por Ian Cooper (Nosotros), Rosenfeld y Peele. El guion lo firman el propio Peele, Rosenfeld y DaCosta. La producción ejecutiva corre a cargo de David Kern, Aaron L. Gilbert y Jason Cloth.
Tres pósteres para ‘Venom: Habrá matanza’
Tres nuevos carteles de VENOM: Habrá Matanza, la esperada segunda entrega del simbionte más famoso del universo Marvel, que se estrenará exclusivamente en cines el próximo 15 de octubre de 2021.
Tom Hardy vuelve a la gran pantalla para dar vida al letal protector Venom, uno de los personajes más populares y complejos de Marvel. Dirigida por Andy Serkis, la película estará también protagonizada por Michelle Williams, Naomie Harris y Woody Harrelson, en el papel del villano Cletus Kasady/Matanza.



‘No respires 2’ llegará a los cines el 24 de septiembre
Ya disponible el póster definitivo de No respires 2, secuela, naturalmente, de la terrorífica No respires, aclamada por crítica y público, se estrenará solo en cines el próximo 24 de septiembre.
Dirigida por Rodo Sayagues, quien además, al igual que en la primera entrega, firma el guion junto a Fede Álvarez, entonces también director, No respires 2 contará de nuevo con Stephen Lang como protagonista principal.
Sinopsis
La secuela tiene lugar años después del mortal allanamiento de morada inicial, en los que Norman Nordstrom (Stephen Lang) vive en una discreta calma hasta que sus pecados del pasado le alcanzan.

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 13 de agosto de 2021 *

ESCAPE ROOM 2: MUERES POR SALIR (Escape Room: Tournament of Champions, Adam Robitel, 2021)
USA. Duración: 88 min. Guion: Maria Melnik, Daniel Tuch, Will Honley. Historia: Fritz Böhm, Will Honley, Christine Lavaf. Personaje: Bragi F. Schut Música: John Carey, Brian Tyler Fotografía: Marc Spicer Productora: Original Film, Shaken Not Stirred, Moonlighting Films, Columbia Pictures. Distribuidora: Sony Pictures Entertainment (SPE) Género: Thriller
Reparto: Indya Moore, Isabelle Fuhrman, Taylor Russell, Holland Roden, Logan Miller, Thomas Cocquerel, Carlito Olivero, Avianah Abrahams, Jay Erving
Sinopsis: Seis personas se encuentran encerradas de manera inesperada en una nueva serie de escape rooms, revelando paulatinamente aquello que tienen en común para sobrevivir… y descubriendo que todos ya habían jugado el juego con anterioridad.
Escape Room 2: Mueres por salir, secuela del exitoso thriller psicológico dirigido también por Adam Robitel hace dos años, no engaña a nadie. Como en aquella, el espectador se enfrentará, junto a un grupo de seis variopintos personajes, que tienen más en común entre sí de lo que en principio parece, a un espectáculo de acción sin respiro en un violento videojuego llevado a la vida real repleto de acertijos y trampas mortales. Y todo sucederá ante un enemigo intangible, al que nunca veremos y que responde al nombre de Minos.
La historia comienza poco después de los hechos relatados en la primera, recuperando a los dos supervivientes de aquella, Zoey (Taylor Russell) y Ben (Logan Miller), que volverán a donde todo sucedió en busca de respuestas a lo sucedido y de pruebas con las que poder detener ese macabro juego. Pero, claro, las cosas se complicarán y terminarán metidos en otro laberinto junto a cuatro nuevos participantes interpretados por Indya Moore, Holland Roden, Thomas Cocquerel y Carlito Olivero. El resto ya se lo pueden suponer: pura adrenalina durante hora y media en una película ideal para pasar un estupendo rato a cubierto del calor estival en una fresca sala cinematográfica.
Entren en Escape Room 2 y… ¡Disfruten del viaje!
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 30 de julio de 2021 *

TIEMPO (Old, M. Night Shyamalanm 2021)
USA. Duración: 108 min. Guion: M. Night Shyamalan. Novela gráfica: Pierre-Oscar Lévy, Frederick Peeters Música: Trevor Gureckis Fotografía: Mike Gioulakis Productora: Blinding Edge Pictures, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures Género: Fantástico
Reparto: Gael García Bernal, Vicky Krieps, Thomasin McKenzie, Rufus Sewell, Abbey Lee, Ken Leung, Alex Wolff, Eliza Scanlen, Embeth Davidtz, Aaron Pierre, Nikki Amuka-Bird, Emun Elliott, Jeffrey Holsman, Daniel Ison
Sinopsis: Diferentes personajes de vacaciones en un resort de lujo en un paraíso tropical descubren que la recóndita playa elegida para relajarse unas horas está haciéndoles envejecer rápidamente…
¿Alguna vez han sentido la desasosegante sensación de que el tiempo pasa demasiado rápido? ¿De que parece que se les escapa de las manos? Pues puede decirse que sobre ello va la última propuesta de M. Night Shyamalan, Tiempo, una parábola sobre el discurrir del tiempo que se desarrolla en una playa muy exclusiva en la que los diferentes personajes tendrán que enfrentarse a atávicas fuerzas sobrenaturales… y otras muy humanas.
Intrigante y bien desarrollada, el director introduce al espectador en el centro de la acción mediante prolongados planos y una cámara nerviosa y cercana que se moverá entre los protagonistas convirtiéndolo en uno más en el grupo.
En cuanto a su guion, basado en el cómic Castillo de arena de Pierre Oscar Lévy y Frederik Peeters publicado en España por Astiberri, lo mejor es saber lo mínimo posible para poder degustar la película en su justa medida, pues a pesar de alguna incongruencia, consigue intrigar y atrapar al espectador hasta su inesperado final
La película está protagonizada por un impresionante reparto internacional encabezado por Gael García Bernal, Vicky Krieps (El hilo invisible), Rufus Sewell, Ken Leung (Star Wars: Episodio VII—El despertar de la Fuerza), Nikki Amuka-Bird (El destino de Júpiter), Abbey Lee, Aaron Pierre, Alex Wolff (Hereditary), Embeth Davidtz (Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres), Eliza Scanlen (Mujercitas), Emun Elliott (Star Wars: Episodio VII—El despertar de la Fuerza), Kathleen Chalfant y Thomasin McKenzie (Jojo Rabbit).
‘Cazafantasmas: Más allá’, nuevo tráiler

Nuevo tráiler de CAZAFANTASMAS: MÁS ALLÁ, la esperada entrega y secuela de Los Cazafantasmas, que se estrenará solo en cines el próximo 3 de diciembre de 2021.
Dirigida por Jason Reitman (‘El Candidato’, ‘Tully‘) y producida por Ivan Reitman (‘Cazafantasmas’), CAZAFANTASMAS: MÁS ALLÁ cuenta en su renovado reparto con Paul Rudd (‘Ant-Man‘), Carrie Coon (‘Perdida‘) y los jóvenes talentos Finn Wolfhard (‘Stranger Things‘) y Mckeenna Grace (‘Yo, Tonya’).
SINOPSIS
Del director Jason Reitman y el productor Ivan Reitman, llega un nuevo capítulo del universo original de Cazafantasmas. En ‘Cazafantasmas: más allá’, una madre soltera y sus dos hijos se mudan a un pequeño pueblo donde descubrirán su conexión con los orígenes de los cazafantasmas y el legado secreto que su abuelo les ha dejado. La película está escrita por Jason Reitman y Gil Kenan.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 16 de julio de 2021 *

LA PURGA: INFINITA (The Forever Purge, Everardo Gout, 2021)
USA. Duración: 103 min. Guion: James DeMonaco Música: The Newton Brothers Fotografía: Luis David Sansans Productora: Blumhouse Productions, Man in a Tree, Perfect World Pictures, Platinum Dunes, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures Género: Thriller.
Reparto: Ana de la Reguera, Tenoch Huerta, Josh Lucas, Will Patton, Cassidy Freeman, Leven Rambin, Alejandro Edda, Susie Abromeit, Sammi Rotibi, Anthony Molinari, Joshua Dov, Gregory Zaragoza, Mark Krenik.
Sinopsis: Adela (Ana de la Reguera) y su marido Juan (Tenoch Huerta) viven en Texas, donde éste trabaja ayudando en un rancho de la adinerada familia de los Tucker. Juan tiene impresionado al patriarca, Caleb (Will Patton), una admiración que despierta celos y un odio desmedido del hijo de este, Dylan (Josh Lucas). A la mañana siguiente a la Purga, una banda de asesinos enmascarados ataca a los Tucker, incluidas la mujer de Dylan (Cassidy Freeman) y su hermana (Leven Rambin), obligando a las dos familias a hacer piña para defenderse mientras el país entero se sume en una espiral de caos y Estados Unidos comienza a desintegrarse.
La franquicia The Purge de Blumhouse demuestra, con esta quinta entrega, que sigue siendo una de las más sólidas, manteniendo un buen nivel de calidad. Aunque La Purga: Infinita apuesta definitivamente más por la acción que por el terror, mantiene sus buenas dosis de sustos y hemoglobina consiguiendo un perfecto equilibrio entre el cine de entretenimiento puro y duro y su innegable carga de crítica social, antiarmamentista y antiracista. Es reivindicativa sin resultar empalagosa, y sus personajes femeninos son los más fuertes e interesantes de la trama.
La acción, desarrollada en anteriores entregas en ciudades, cambia de escenario trasladándose a la frontera y a los grandes horizontes, concretamente a Texas, donde adquiere saludables tintes de western poniendo el acento en el racismo y en la inmigración ilegal. Allí se desarrollará la ya tradicional Purga, aunque esta vez deparará novedades justo al finalizar la noche.
Los emigrantes mexicanos serán unos de los objetivos principales de los participantes de la purga pero, con lo que no contarán estos pistoleros de «Los Estados Unidos del odio» es que ya están acostumbrados a luchar, pues como dice Adela, la protagonista, al escuchar los continuos tiroteos y explosiones, «hay barrios en México que suenan así cada noche«.
Con guion del creador de la saga James DeMonaco y dirigida por Everardo Gout, guionista y director del galardonado thriller Días de gracia, La Purga: Infinita ofrece al espectador lo que puede esperarse de una película de esta saga, manteniendo el interés y el atractivo en esta quinta entrega que no da muestras de agotamiento, algo que raramente acostumbra a suceder en este tipo de franquicias. Su ingeniosa conclusión resultará ser toda una paradoja y una lección en estos tiempos de nacionalismo exacerbados .
La noche del demonio, ¿hay cosas que es mejor no saber?
John Holder (Dana Andrews) es un psicólogo americano que viaja a Inglaterra llamado por el profesor Harrington (Maurice Denham), que intenta desenmascarar a un misterioso ocultista. A su llegada Holden recibe la noticia de la muerte del profesor, que ha sido encontrado salvajemente mutilado tras electrocutarse.
Holden, con la ayuda de Joanna (Peggy Cummins), sobrina del difunto profesor Harrington, iniciará una investigación que le llevará a conocer al doctor Karswell, el enigmático personaje que había sido desafiado por el profesor Harrington. De forma extraña llegará a las manos de Holden un viejo pergamino escrito con caracteres rúnicos sobre el que descubrirá que, si no lo devuelve antes de tres días a la persona que se lo hizo llegar, morirá víctima de un encantamiento.
“¿Escéptico? No saque conclusiones precipitadas hasta haber visto esta obra maestra de lo macabro”
(Frase promocional de La noche del demonio)
La noche del demonio (Night of the Demon, Jacques Tourneur, 1957) está lejos del cine de terror que produjo la Universal durante los años treinta y cuarenta, en el que los protagonistas eran los monstruos, hoy clásicos, que tantos dividendos rindieron al estudio y tan buenos momentos ofrecieron al espectador. El filme de Tourneur se encuentra más en sintonía con ese otro fantástico ambiguo, apoyado en lo sobrenatural que gusta más de sugerir que de mostrar y que nos dejó memorables títulos durante los años cuarenta, varios de ellos producidos por Val Lewton, como La mujer pantera (Cat People, 1942) y Yo anduve con un zombi (I Walked with a Zombie, 1943), ambas dirigidas también por Jacques Tourneur, o La maldición de la mujer pantera (The Curse of the Cat People, Robert Wise y Gunther von Fritsch, 1944), además de otros filmes anteriores y posteriores como The Uninvited (Lewis Allen, 1944), The Haunting (Robert Wise, 1963), Village of the Damned (Wolf Rilla, 1960) o Suspense (The Innocents, Jack Clayton, 1961). Películas muy distintas a los productos de serie B en los que degeneraron tanto el cine de terror como el de ciencia-ficción, que inundó los cines norteamericanos durante los años cincuenta a base de alienígenas y mutantes gigantes.
La noche del demonio parte de El maleficio de las runas (Casting the Runes), un relato corto incluido en la antología Collected Ghost Stories del inglés Montague Rhodes James (1862-1936), medievalista, lingüista y estudioso de la Biblia aficionado a escribir deliciosos cuentos de fantasmas. De El maleficio de las runas se transcribe la esencia al adaptarlo al cine, pero se introducen significativas variaciones que amplían la acción y, sobre todo, intensifican la intriga. Así el nigromante, del que en el relato solo tenemos información mediante terceros, tiene desarrollo propio cobrando mucha más entidad. Se añade una subtrama que tendrá gran importancia en la narración: el episodio que protagoniza un acólito de la secta acusado de asesinato y que permanece en estado catatónico tras ser encarcelado. También son modificados los personajes (e incluso se añade uno, el de la madre del mago): si en el relato los principales son dos hombres, en la película uno de ellos pasa a ser mujer, lo que introduce un interés romántico. Finalmente al protagonista se le cambia la nacionalidad, pasando de ser inglés a americano, y se le da el carácter de científico escéptico; de ese modo se introduce un nuevo interés temático a la trama, pues en su desarrollo se enfrentarán la actitud crítica contra la crédula y fanática. Lo que sí se habría conservado, de no ser por las injerencias del productor (como veremos más adelante), habría sido la ambigüedad sobre lo sobrenatural, con lo que la película, probablemente, habría sido más redonda de lo que ya es.

La escritura del guion contó con el concurso de varios escritores, aunque la voz cantante la tuvo Hal E. Chester, quien se impuso por ser productor de la película. Chester se inició en el cine produciendo una larga serie de filmes basados en el boxeador Joe Palooka, personaje de tira de prensa creado por Ham Fisher, pero su figura nos interesa más porque, además del filme que estamos tratando, también se encargó de co-producir la memorable El monstruo de tiempos remotos (The Beast from 20,000 Fathoms, Eugène Lourié, 1953).
Para dirigir la película, producida por Columbia Pictures y que se rodaría en Inglaterra entre noviembre y diciembre de 1956, se contrató al eficiente Jacques Tourneur (1904-1977), responsable de que estemos hablando de este filme casi sesenta años después. Hijo del también cineasta Maurice Tourneur, Jacques trabajó a caballo entre el cine norteamericano y francés. En 1942 dirigió La mujer pantera, que fue seguida por Yo anduve con un zombie y The Leopard Man (ambos de 1943) , ingeniosos filmes producidos por Val Lewton para RKO que, a pesar del éxito que obtuvieron, no deportaron mayores réditos al director, quien tuvo que contentarse con seguir realizando diversas producciones navegando entre géneros con varias perlas entre ellas, como Retorno al pasado (Out of the Past, 1947) o El halcón y la flecha (The Flame and the Arrow, 1950). Afortunadamente sus obras han sido lo suficientemente reivindicadas como para que se le haya dejado de considerar un simple artesano.
Antes de iniciar el rodaje de La noche del demonio, Jacques Tourneur se documentó eficazmente, entrevistándose en Londres con espiritistas y magos, visitando casas encantadas y leyendo varios tratados de demonología. Para encarnar a John Holden, papel por el que se mostraron interesados otros actores como Robert Taylor y Dick Powell, el director escogió a su amigo Dana Andrews, eficiente actor curtido en papeles secundarios hasta que llegó su oportunidad de oro con el que posiblemente sea su filme más popular, Laura (Otto Preminger, 1944). El resto del elenco fue, en su extensa mayoría, contratado en Inglaterra, como es el caso de la bella actriz galesa Peggy Cummings, ya retornada de su aventura en Hollywood tras cinco años en los cuales protagonizó, entre otras, la película de culto El demonio de las armas (Gun Crazy, Joseph H. Lewis, 1950). Para el tercer papel en importancia, el del elegante y luciferino satanista Karswell, se escogió a Niall McGinnis. El personaje de Karswell estaría basado, según Jesús Palacios[1], en el mago inglés Aleister Crowley, pero no vemos demasiados puntos en común entre ambas figuras. Mientras La Gran Bestia se dedicó a difundir su filosofía fundando su propia orden e instalándose con sus
seguidores en Cefalú (Sicilia), donde se entregó al consumo de drogas y la promiscuidad bisexual, el literario y ambiguo Karswell, vive plácidamente con su dulce madre organizando fiestas para niños en las cuales realiza trucos de ilusionismo disfrazado de payaso.
La noche del demonio ocupa un lugar destacado en la filmografía de Tourneur, y si no se encuentra en escalones más elevados es por culpa directa del productor Hal E. Chester, que se entrometió en la labor del director de tal forma que Dana Andrews amenazó con abandonar si no lo dejaba trabajar en paz. La última jugada del productor se produjo ya en ausencia de Tourneur y con la película finalizada: la inclusión de ciertos planos que cambian totalmente el tono de la cinta.
Jacques Tourneur ya tenía gran parte de los deberes hechos cuando se hizo cargo de la dirección de La noche del demonio. La experiencia adquirida junto a Val Lewton y los excelentes resultados obtenidos con los tres filmes que dirigió para él, en especial La mujer pantera, le demostraron que a veces menos es más y que es mejor sugerir que mostrar. Entender que el espectador es un ser -en muchos casos- inteligente que puede sacar sus propias conclusiones y lecturas tras ver un filme. Porque, ¿Quién necesita ver a Simone Simon transformándose en pantera? De acuerdo, tiene su gracia ver, por ejemplo, a un gorila hembra convertirse en Acquanetta en los dos delirios que produjo Universal[2], pero estamos hablando de otro tipo de fantástico muy diferente. Así que comprendemos que no le hiciera ninguna gracia a Tourneur que se incluyeran en el filme, sin su consentimiento, esos planos insertados por el productor que mostraban a un simpaticote demonio,
echando a perder en parte la verosimilitud de una historia que, tal y como estaba narrada, permitía que fuera el propio espectador quien decidiera si los sucesos acontecidos tenían, o no, base sobrenatural. El mismo Tourneur aclaró que “Las escenas en las que se ve al demonio fueron rodadas sin mí. Todas excepto una. Yo rodé la secuencia en los bosques donde Dana Andrews es perseguido por una especie de nube. Esa técnica debiera haber sido usada en las demás escenas. El público nunca habría visto por completo al demonio (…) Pero después de haber acabado [la película] y de vuelta a Estados Unidos, el productor inglés hizo esa cosa horrible”.[3]
Y gracias precisamente a esos planos, el campechano diablo protagonizó toda la cartelería del filme, y el estudio pudo añadir una nueva y sensacionalista frase promocional prometiendo “Un monstruo llegado del infierno que se materializa ante los aterrorizados ojos de los espectadores.” Y ante los también aterrorizados ojos del director, añadiríamos.
Tal y como escribió Pablo Herranz, “Tourneur es más bien un esteta, cuyo cuerpo de creencias y convencimiento en la existencia del más allá no requería de efectos pirotécnicos, sino que se apoyaba en un recurso tan sutil como la ambigüedad”[4]. Una ambigüedad sugerente que es construida por la propia puesta en escena en la que todos los elementos están puestos al servicio de crear una atmósfera altamente expresiva. Tourneur habla con los signos del lenguaje audiovisual, todos ellos inciden en la trama, desde los decorados a la iluminación pasando, sobre todo, por la construcción de los encuadres, esa forma de componer los planos en la que hasta los ángulos son significativos (recurriendo a la inclusión del techo si es necesario, en la línea de Welles y Toland). En La noche del demonio todo estaba pensado para que entraran en debate la racionalidad y la superstición, el escepticismo y las creencias ocultistas, un debate en el que se contemplaban los límites de ambos polos. Con clara conciencia de que el sueño de la razón también genera monstruos, por una parte, y de que en lo oculto también puede haber sentido, de la otra (es por eso que en el filme pueda resultar más siniestra una sesión de hipnosis controlada científicamente que una sesión de espiritismo). Tourneur quería que cada espectador se forjara su propia lectura no sin dejar una suave advertencia de que tal vez hay cosas que es mejor no saber.

En todo caso, con o sin diablo, el filme de Tourneur está situado, por méritos propios, entre los más importantes del cine de terror de los años cincuenta, y su demonio es todo un personaje icónico que incluso ha tenido el honor de ser retratado por el sin par Basil Gogos para protagonizar la portada de la revista Famous Monsters.
Tras La noche de demonio, Jacques Tourneur no volvió a colaborar con el productor Hal E. Chester. Regresó a Estados Unidos, donde compaginó el cine con la televisión y no volvió al fantástico hasta el final de su carrera, dirigiendo La ciudad sumergida (The City Under the Sea, 1965) y La comedia de los terrores (The Comedy of Terrors, 1963), filme en el que tuvo ocasión de trabajar con Boris Karloff, Peter Lorre, Basil Rathbone y Vincent Price.
La noche del demonio se estrenó en Inglaterra formando programa doble con 20 Million Miles To Earth (Nathan Juran, 1957), mientras que en Estados Unidos lo hizo con la producción Hammer Revenge of Frankenstein (Terence Fisher, 1958), aunque con el título Curse of the Demon y recortada en doce minutos que suprimían importantes escenas, como la de la visita de Holden a Stonehenge, imagen que, curiosamente, se recogía en el cartel con el que se promocionó allí el filme.
BIBLIOGRAFÍA
-Anónimo. “La maldición del demonio” Famosos ‘Monsters’ del Cine. Barcelona, Garbo Editorial, 1975.
-Díaz Maroto, C. La noche del demonio. Madrid, Notorious Ediciones, 2010.
-Herranz, P. “La noche del demonio”. Quatermass, Bilbao, verano 2004.
-Palacios, J. “Apéndice II: Crowley Superstar”. Satán en Hollywood. Madrid, Valdemar, 1997.
NOTAS
[1] Palacios, J. “Apéndice II: Crowley Superstar”. Satán en Hollywood. Madrid, Valdemar, 1997. Pág. 319.
[2] Captive Wild Woman (Edward Dmytryk, 1943) y Jungle Woman (Reginald Le Borg, 1944)
[3] Díaz Maroto, C. La noche del demonio. Madrid, Notorious Ediciones, 2010. Pág. 22-23
[4] Herranz, P. “La noche del demonio”. Quatermass, Bilbao, verano 2004. Pág. 103
Tráiler en español de HALLOWEEN KILLS (Estreno solo en cines: 15 de octubre)

Ya está disponible en calidad HD el tráiler en español de HALLOWEEN KILLS, la continuación de La noche de Halloween, que se convirtió en un éxito de recaudación en 2018 y que suponía la vuelta de la querida franquicia, casi 40 años después. En esta nueva película se retoma la historia justo donde lo dejó La noche de Halloween y veremos que Michael se ha escapado de la trampa de Laurie y volverá a desatar su habitual baño de sangre.
La película está dirigida por David Gordon Green y protagonizada por Jamie Lee Curtis, Judy Greer, Andi Matichak, Will Patton, Thomas Mann y Anthony Michael Hal.
HALLOWEEN KILLS se estrena en cines españoles el 15 de octubre.
Sinopsis:
En 2018, La noche de Halloween, de David Gordon Green, protagonizada por Jamie Lee Curtis, hizo sangrar a la taquilla, recaudando más de 250 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose en el capítulo más taquillero de la franquicia que ya tiene más de cuarenta años, y estableciendo un nuevo récord para el mejor fin de semana de estreno de una película de terror protagonizada por una mujer.
Pero la noche de Halloween en la que regresa Michael Myers aún no ha acabado.
Minutos después que Laurie Strode (Jamie Lee Curtis), su hija Karen (Judy Greer) y su nieta Allyson (Anti Matichak) dejaran al monstruoso Michael Myers encerrado en una jaula y quemándose vivo en el sótano de Laurie, esta última es ingresada de urgencias en un hospital con gravísimas heridas, convencida de que por fin ha matado a ese horrible monstruo.
Pero en el momento en que Michael consigue liberarse de la trampa de Laurie, vuelve a poner en marcha su habitual baño de sangre. A pesar del dolor producido por las heridas, Laurie se prepara para seguir defendiéndose y, de paso, consigue que todo el pueblo de Haddonfield se alce contra la demoníaca criatura.
Las tres mujeres se unen a otros supervivientes del primer ataque desenfrenado de Michael Myers y deciden formar un grupo de vigilantes para intentar controlar la situación y acabar con él de una vez por todas.
El mal morirá esta noche.
Universal Pictures, Miramax, Blumhouse Productions y Trancas International Films presentan Halloween Kills, con Will Patton en el papel del agente Frank Hawkins, Thomas Mann (Kong: La Isla Calavera) y Anthony Michael Hall (El caballero oscuro).
El mismo equipo de la taquillera entrega de 2018 se encarga de Halloween Kills, con guion de Scott Teems (la serie “Rectify” de SundanceTV), así como Danny McBride y David Gordon Green, basado en los personajes creados por John Carpenter y Debra Hill. Dirige la película David Gordon Green, y los productores son Malek Akkad, Jason Blum y Bill Block. La produccion ejecutiva corre a cargo de John Carpenter, Jamie Lee Curtis, Danny McBride, David Gordon Green y Ryan Freimann.
Primeras imágenes de ‘Orphan: First Kill’ la precuela de ‘La Huérfana’
Diamond Films distribuirá en España ’ORPHAN: FIRST KILL’, que ya ha terminado su rodaje. Se trata de la precuela de la película de terror de 2009 La Huérfana. Os mostramos las primeras imágenes detrás de las cámaras de la película.

La Huérfana, narraba la historia de una pareja que, tras perder a su bebé, adoptan a una niña de 9 años que no es tan inocente como dice ser. La película fue dirigida por Jaume Collet-Serra, y protagonizada por Vera Farmiga, Isabelle Fuhrman y Peter Sarsgaard.
En esta ocasión la dirección corre a cargo de William Brent Bell (‘The Boy: La maldición de Brahms’, ‘Stay Alive’), está protagonizada por Julia Stiles (‘La profecía’, ‘Estafadoras de Wall Street’) y repite, en el papel de Esther, Isabelle Fuhrman.
ORPHAN:FIRST KILL narra la historia de Lena, que consigue escapar del psiquiátrico ruso en el que está recluida y viaja a EEUU haciéndose pasar por la hija desaparecida de una familia adinerada. Pero su nueva vida como Esther no será como ella esperaba, y se enfrentará a una madre que protegerá a su familia a cualquier precio.

Tráiler de la nueva versión de ‘Candyman’, que se estrenará el 27 de agosto en cines
Ya está disponible el tráiler en español de Candyman, la nueva película de Nia Da Costa, con guion de Jordan Peele (ganador del Oscar® a mejor guion original por Déjame Salir). Se trata de una nueva versión de uno de los mitos más terroríficos de la historia: pronunciar cinco veces frente al espejo ‘Candyman’ provocará la aparición de un asesino. El protagonista, Yahya Abdul-Mateen II, investigará el origen de esta leyenda desatando, sin pretenderlo, una ola de violencia.
No digas su nombre.
El ganador de un Oscar®, Jordan Peele, despertará nuestros miedos más instintivos con CANDYMAN, una nueva visión de una de las leyendas urbanas más estremecedoras de todos los tiempos, dirigida por la prometedora cineasta Nia DaCosta (Little Woods).
Desde hace años, los residentes de las viviendas de protección social del barrio de Cabrini-Green (Chicago) han vivido aterrorizados por una fantasmagórica historia que se ha ido transmitiendo de generación en generación: la leyenda de un sobrenatural asesino con un garfio a modo de mano, que se aparece con solo repetir su nombre cinco veces frente a un espejo.
Una década después de la demolición de la última torre de Cabrini, el artista Anthony McCoy (Yahya Abdul-Mateen II, de la serie de HBO Watchmen y la película Nosotros) y su pareja, la galerista Brianna Cartwright (Teyonah Parris, de El blues de Beale Street y The Photograph), se han mudado a un lujoso loft de la zona, gentrificada con el paso de los años y habitada ahora por jóvenes adinerados. Con la carrera artística de Anthony en plena crisis creativa, un encuentro fortuito con un vecino del barrio (Colman Domingo, de la serie de HBO Euphoria y la película Nación salvaje) conduce a Anthony a explorar la trágica historia real que dio origen a Candyman.
Ansioso por conservar su estatus en las élites artísticas de Chicago, Anthony comienza a investigar los macabros entresijos de los mitos que rodean a Candyman como inspiración para su obra. De esta manera, y sin ser consciente de ello, Antony comienza a abrir la puerta de un mundo que amenazará su propia cordura y desatará una aterradora ola de violencia.
De Universal Pictures y Metro Goldwyn Mayer Pictures, en asociación con BRON Creative y la productora de Jordan Peele y Win Rosenfeld, Monkeypaw Productions, CANDYMAN está dirigida por Nia DaCosta, y producida por Ian Cooper (Nosotros), Rosenfeld y Peele. El guion lo firman el propio Peele, Rosenfeld y DaCosta. La cinta está basada en la película de 1992 Candyman, el dominio de la mente, escrita por Bernard Rose, y en el relato “Lo prohibido” de Clive Barker. La producción ejecutiva corre a cargo de David Kern, Aaron L. Gilbert y Jason Cloth.
CANDYMAN se estrena en cines españoles el 27 de agosto.

Primer tráiler en español de ‘Tiempo’ de M. Night Shyamalan
Tiempo, el nuevo thriller de M. Night Shyamalan (El sexto sentido, La Visita, Múltiple, Glass) basado en la novela gráfica Castillo de Arena está protagonizada por Gael García Bernal (ganador del Globo de Oro por la serie Mozart in the Jungle), Vicky Krieps (El Hilo Invisible), Thomasin Mckenzie (Jojo Rabbit) y Alex Wolff (Hereditary) entre otros.
![]()
TIEMPO se estrena en cines españoles el 30 de julio.
Sinopsis:
Este verano, el visionario cineasta M. Night Shyamalan nos descubre un escalofriante y misterioso thriller sobre una familia que, estando de vacaciones en un paraíso tropical, descubre que la recóndita playa elegida para relajarse unas horas está haciéndoles envejecer rápidamente… reduciendo toda su vida a un único día.
TIEMPO es una producción de Blinding Edge, dirigida y producida por M. Night Shyamalan, a partir de un guion basado en la novela gráfica Castillo de arena, de Pierre Oscar Lévy y Frederik Peeters. La película está también producida por Ashwin Rajan (Glass (Cristal), la serie de AppleTV+ Servant) y Marc Bienstock (Glass (Cristal), Múltiple). La producción ejecutiva corre a cargo de Steven Schneider.
‘Dies Irae’, a la derecha del Hijo o la doble feminidad
Quantus tremor est futurus,
quando iudex est venturus,
cuncta stricte discussurus!
Día de la ira habría de ser el día del juicio implacable sobre los vivos y los muertos. La cólera divina es un tema que inflama la imaginación del cristianismo, tan contradictoria esa ira con el “amaos los unos a los otros”, hasta el punto de que el Dies irae fue un momento de la liturgia del réquiem hasta 1970. Carl Theodor Dreyer busca en el himno del siglo XIII atribuido al franciscano Tomás de Celano la inspiración[1] para una de las más bellas denuncias del fanatismo, Dies Irae, su segundo largometraje sonoro que fue un fracaso estrepitoso de público (como Vampyr once años atrás, por otra parte), pero que ha quedado consagrado como uno de sus filmes más inspirados. Una auténtica obra de arte cumbre en su exigua y magistral carrera.
Solo quienes forjaron su discurso en el mudo son capaces de rodar así, porque en la madurez del periodo silente el lenguaje cinematográfico alcanzó su máxima precisión, su máxima capacidad de explotar los recursos de la luz y el movimiento, la planificación y la sintaxis del montaje. Y Dies Irae es una buena muestra de ese talento de pionero que está creando código y no solo estilo. Cada una de sus secuencias es una filigrana, son delicadas y pulidas lecciones de cómo narrar con imágenes, habremos de seleccionar bien para dar cuenta de ellas en tan breve espacio.
Desde su prólogo hasta su epílogo, toda la película está puesta al servicio de una idea: el antagonismo entre lo espontáneo y lo reglado, entre la luminosidad de lo natural y el obscurantismo de la superchería y el fanatismo. Y está dialéctica se despliega, a varios niveles, a modo de contraposición de espacios y a modo de contraste entre los personajes y su concepto. Es así como la caza de brujas en la Dinamarca del siglo XVII sirve como falsilla para denunciar la intolerancia, la hipocresía y la iniquidad en cualquier época y lugar (de hecho buena parte de la crítica hace hincapié en que su rodaje se dio en plena ocupación Nazi, con los consecuentes paralelismos que se quieran apuntar). Y la brillantez de Dreyer se deja apreciar en su capacidad de huir de todo discurso maniqueo, por lo que guarda relación con el fondo, y en su virtud de dejar casi en suspenso la inocencia/culpabilidad de la protagonista, por lo que hace referencia a los tópicos formales del género.
Por si fuera necesario, resumamos el argumento: Dinamarca, 1623. En plena caza de brujas, Absalom (Thorkild Roose), un viejo sacerdote, parece haber salvado a una mujer de la hoguera, para salvar, a su vez, a la hija de esta, Anne (Lisbeth Movin), casándose con la joven. Merete (Sigrid Neiiendam), la anciana madre de Absalom, desaprueba desde el principio el matrimonio. Todo se desestabilizará con la persecución, detención y ajusticiamiento en la hoguera de Marte Herlofs (Anna Svierkier), amiga de la madre de Anne, y la llegada de Martin (Preben Lerdorff Rye), el hijo de Absalom, que regresa a casa para conocer a su madrastra. El joven se enamorará de ella y ambos compartirán una relación
prohibida que tendrá inesperadas consecuencias. Como puede apreciarse la historia está llena de claroscuros y esa será una de las primeras decisiones de puesta en escena: la mímesis con los pintores de la escuela barroca que encabezaron Rembrant y Vermeer, pero, sobre todo, con la obra del danés Vilhelm Hammershøi en el punto de mira.
La fotografía de Karl Andersson, con un empleo prodigioso de la luz y la sombra que nos hace pensar en los rasgos característicos del expresionismo, retrata unos interiores dominados por la verticalidad en los que los personajes componen auténticos tableaux vivantes. Las panorámicas de Dreyer dan cuenta minuciosa de esos espacios habitados por el hieratismo de la norma expresando su rigidez con la propia rigurosidad formal con las que son concebidas esas largas tomas. Es el lugar de la represión del cuerpo bajo la idea de dominar la tentación, de enderezar aquello que propende a lo sinuoso rehuyendo la supuesta rectitud moral. Los cuerpos han de ser doblegados y castigados, no es vano que uno de los decorados reproduzca la sala de torturas donde es hostilizada Marte, en una escena que resume a la
perfección lo que venimos diciendo. Pero cuando la cámara de Dreyer/Andersson sale al exterior, abandonamos la sensibilidad barroca para abrazar de pleno el arrebato de los pintores románticos. Y el cambio de referente pictórico obedece a la voluntad de expresar la contraposición entre espíritu y carnalidad, dándose la paradoja (nada involuntaria) de que es cuando se adentra en el terreno del amor en el sentido más físico del término, cuando la película parece entonar un éxtasis místico. Así el contraste entre interiores y exteriores expresa una dicotomía central en la película, la que opone la religión a la fe; la primera sería solo un elemento de represión, mientras que la segunda solo se haría posible mediante un acto de amor y liberación (incluido su sentido erótico).
Habría sido fácil atribuirle a lo femenino la representación del valor edificante, frente a la represión que vendría asociado al principio masculino, pero Dreyer huye de posturas bipolares. El penetra en la dialéctica de los opuestos, es por ello que articula las contradicciones señaladas a través de la tensión entre dos formas de vivir la feminidad, la que representa Anne y la que representa su suegra, Merete. El antagonismo entre ambas figuras se cifra en la
distinta posición ante lo que es o no moralmente condenable, si la primera apuesta por la entrega a la sensorialidad de la vida, la segunda se decanta por el otro extremo, la adscripción a unas inapelables leyes de una moral supuestamente superior. Merete cree actuar correctamente, mientras que Anne acaba por creer que es verdaderamente portadora del mal. El tratamiento que Dreyer da a la figura de Anne, y la soberbia actuación de Lisbeth Movin, pueden parecer dar pie a la ambivalencia, pero una correcta lectura de la escena final desambigua nuestro juicio. Nos encontramos en el funeral de Absolom, las dos mujeres flanquean los costados de su ataúd, Anne vestida completamente de blanco, Merete de negro, teniendo al crucificado como eje de simetría. Martin, por su parte, cambiará su posición, si primero lo encontramos al lado de su joven madrastra amante, acabará haciendo piña con su abuela, un movimiento que será detonante de la confesión de Anne, reconociendo su alianza con el mal. Pero es la ubicación de ambas mujeres respecto a la cruz la que es significativa, Merete está a la izquierda, el lugar de lo siniestro. La película sentencia, pues, que ella es la verdadera bruja. Y así se verá en el Día de la Ira.
Inter oves locum præsta,
et ab hædis me sequestra,
statuens in parte dextra.

[1] Para ser más exactos, ese himno inspiró al dramaturgo Hans Wiers-Jenssen cuya obra, Anne Pedersdotter, adapta el filme.
Trailer de ‘La Purga: Infinita’ de Blumhouse
Ya está disponible en calidad HD el primer tráiler en español de LA PURGA: INFINITA, el nuevo capítulo de la saga más famosa de Blumhouse (productora de éxitos como “Déjame salir” y “El hombre invisible”). En esta nueva entrega, la Purga anual no se detiene al amanecer y la población se enfrenta a la amenaza de que no se limite a las 24 horas que la ley permite, y que se extienda en el tiempo. La película está dirigida por Everardo Gout y protagonizada por Josh Lucas, Ana de la Reguera y Cassiy Freeman.
LA PURGA: INFINITA se estrena en cines españoles el 16 de julio.
Sinopsis:
Este verano, prepárate para vivir la exterminación sin normas de LA PURGA INFINITA. Cuando una secta de criminales sin escrúpulos decide que la Purga no se acaba al amanecer, la sociedad deberá enfrentarse a una matanza interminable.
Catapultada por el demoledor éxito en taquillas en 2018 de La primera purga: La noche de las bestias, la aterradora saga de Blumhouse se adentra en un nuevo e innovador territorio: los miembros de un movimiento clandestino, insatisfechos con la noche anual de anarquía y asesinatos, deciden apoderarse del país mediante una campaña infinita de caos y masacre. Nadie está a salvo.
Adela (Ana de la Reguera, Cowboys & Aliens) y su marido Juan (Tenoch Huerta, Días de gracia) viven en Texas, donde éste trabaja ayudando en un rancho de la adinerada familia de los Tucker. Juan tiene impresionado al patriarca, Caleb (Will Patton, La noche de Halloween), una admiración que despierta celos y un odio desmedido del hijo de éste, Dylan (Josh Lucas, Le Mans ’66).
A la mañana siguiente a la Purga, una banda de asesinos enmascarados ataca a los Tucker, incluidas la mujer de Dylan (Cassidy Freeman, de la serie de HBO Los Gemstone) y su hermana (Leven Rambin, Los juegos del hambre), obligando a las dos familias a hacer piña para defenderse mientras el país entero se sume en una espiral de caos y Estados Unidos comienza a desintegrarse.
Con guion del creador de la saga y genio de la narrativa James DeMonaco, LA PURGA INFINITA está dirigida por Everardo Gout, guionista y director del galardonado thriller Días de gracia. La película está producida por los productores fundadores de la franquicia: Jason Blum para Blumhouse Productions; los socios de Platinum Dunes Michael Bay, Andrew Form y Brad Fuller; y el dúo de Man in a Tree James DeMonaco y su habitual socio Sébastien K. Lemercier. La producción ejecutiva corre a cargo de Marcei A. Brown, Everardo Gout y Jeanette Volturno. Universal Pictures presenta, en asociación con Perfect World Pictures, una producción de Platinum Dunes/Blumhouse/Man in a Tree.
Conjuros y ritos paganos en la Inglaterra moderna

LA NOCHE DEL DEMONIO: ENTRE RUNAS ANDA EL JUEGO
La noche del demonio parte de El maleficio de las runas (Casting the Runes), un relato corto incluido en la antología Collected Ghost Stories del inglés Montague Rhodes James (1862-1936), medievalista, lingüista y estudioso de la Biblia aficionado a escribir deliciosos cuentos de fantasmas. El guion del filme nos narra como John Holder (Dana Andrews) psicólogo americano, intentará desenmascarar, con ayuda de Joanna (Peggy Cummins), al enigmático doctor Karswell. Pero de forma extraña llegará a las manos de Holden un viejo pergamino, escrito con caracteres rúnicos, sobre el que descubrirá que, si no lo devuelve antes de tres días a la persona que se lo hizo llegar, morirá víctima de un encantamiento.
Antes de iniciar el rodaje de La noche del demonio, Jacques Tourneur se documentó eficazmente, entrevistándose en Londres con espiritistas y magos, visitando casas encantadas y leyendo varios tratados de demonología. Para encarnar a John Holden, papel por el que se mostraron interesados otros actores como Robert Taylor y Dick Powell, el director escogió a su amigo Dana Andrews, eficiente actor curtido en papeles secundarios hasta que llegó su oportunidad de oro con el que posiblemente sea su filme más popular, Laura (Otto Preminger, 1944). El resto del elenco fue, en su extensa mayoría, contratado en Inglaterra, como es el caso de la bella actriz galesa Peggy Cummings, ya retornada de su aventura en Hollywood tras cinco años en los cuales protagonizó, entre otras, la película de culto El demonio de las armas (Gun Crazy, Joseph H. Lewis, 1950). Para el tercer papel en importancia, el del elegante y luciferino satanista Karswell, se escogió a Niall McGinnis. El personaje de Karswell estaría basado, según Jesús Palacios, en el mago inglés Aleister Crowley, pero no vemos demasiados puntos en común entre ambas figuras. Mientras La Gran Bestia se dedicó a difundir su filosofía fundando su propia orden e instalándose con sus seguidores en Cefalú (Sicilia), donde se entregó al consumo de drogas y la promiscuidad bisexual, el literario y ambiguo Karswell vive plácidamente con su dulce madre organizando fiestas para niños en las cuales realiza trucos de ilusionismo disfrazado de payaso.

La noche del demonio ocupa un lugar destacado en la filmografía de Tourneur, y si no se encuentra en escalones más elevados es por culpa directa del productor Hal E. Chester, que se entrometió en la labor del director de tal forma que Dana Andrews amenazó con abandonar si no lo dejaba trabajar en paz. La última jugada del productor se produjo ya en ausencia de Tourneur y con la película finalizada: la inclusión de ciertos planos que cambian totalmente el tono de la cinta. Y es que Jacques Tourneur ya tenía gran parte de los deberes hechos cuando se hizo cargo de la dirección de La noche del demonio. La experiencia adquirida junto a Val Lewton y los excelentes resultados obtenidos con los tres filmes que dirigió para él, en especial La mujer pantera (Cat People, 1942), le demostraron que a veces menos es más y que es mejor sugerir que mostrar. Así que comprendemos que no le hiciera ninguna gracia al director que se incluyeran en el filme, sin su consentimiento, esos planos insertados que mostraban a un simpaticote demonio, echando a perder en parte la verosimilitud de una historia que, tal y como estaba narrada, permitía que fuera el propio espectador quien decidiera si los sucesos acontecidos tenían, o no, base sobrenatural.
EL OJO DEL DIABLO: CELUI QUI NE DANSE PAS NE SAIT PAS CE QUI VA SE PASSER
Inmersa en plena era pop, El ojo del diablo respira, al igual que los otros dos títulos comentados, un inequívoco aire británico, a pesar de que su acción esté ubicada en Francia. Pero ahí finaliza lo que pueda tener en común con las otras dos cintas, pues al contrario de estas, no hablamos de una secta satánica regida por un carismático líder, sino de un culto, una religión pagana, cuyo rito de fertilidad incluye el sacrificio del señor de Bellenac. Un culto milenario que acerca esta película a los parámetros del, muy en boga ahora, Folk Horror.
La historia es sencilla, Philippe de Montfaucon (David Nivel), señor de Bellenac, es reclamado cuando las viñas comienzan a dar escasos frutos y deberá sacrificarse en un rito que se perpetúa generación tras generación. Todo esto lo descubrirá su esposa, Catherine (Deborah Kerr), y naturalmente el espectador, de manera progresiva. Para perpetuar el pagano rito, el pequeño hijo de la pareja deberá ser iniciado cuando se sacrifique su padre.
Aunque no sea un culto satánico, el rito no deja de ser siniestro, con creyentes encapuchados con túnica y protegidos por dos hermanos, Christian (David Hemmings), siempre con el arco en la mano, y Odile (Sharon Tate), una sacerdotisa con poderes mentales. Dos fascinantes figuras totalmente vestidas de negro que añadirán inquietud, misterio y atractivo a la historia.
La película disfruta de una muy efectiva fotografía en blanco y negro que junto a unos silenciosos encadenados de planos cortos sumarán extrañeza a la propuesta de J. Lee Thompson. Si hubiera que darle un muy, muy gran pero, habría que darlo por el fallido casting de actores, pues tanto David Niven como Deborah Kerr resultan muy mayores y poco creíbles para el papel asignado, algo a lo que tampoco ayuda la actitud de la protagonista y la pasmosa tranquilidad que muestra ante los terroríficos acontecimientos que se están produciendo. Quizás influyera en ello el que tuviera que sustituir a la protagonista original, Kim Novak, al caerse de un caballo (o como comenta David Hemmings en su autobiografía, por una discusión con el productor del filme). De una forma u otra, el cambio obligó a rodar todo de nuevo con Deborah Kerr.

El ojo del diablo se estrenó en Inglaterra dos años después de rodarse, por lo que tanto Sharon Tate, que había debutado en la pantalla grande con esta cinta, como David Hemmings, ya gozaban de gran éxito por entonces al haberse estrenado antes El baile de los vampiros (Dance of the Vampires, Roman Polanski, 1967) y No hagan olas (Don’t Make Waves, Alexander Mackendrick, 1967) de Tate, y Blow Up (Michelangelo Antonioni, 1966) de Hemmings.
LA NOVIA DEL DIABLO: URIEL SERAFIN, IO POTESTA, SATI SATA, GALATÍN GALATÁ (Ritual Susama)
La Universal ya había mostrado un extraño culto con un carismático líder, Hjalmar Poelzig (Boris Karloff), con una personalidad basada en… efectivamente, Aleister Crowley, en la extraordinaria Satanás (The Black Cat, Edgar G. Ulmer, 1934), así que no es de extrañar que la británica Hammer Films también tratara esta temática cuando revivió los mitos del ciclo Universal durante los años cincuenta y especialmente en los sesenta y setenta. De hecho la primera incursión que hicieron en la temática, La novia del diablo (The Devil Rides Out, Terence Fisher, 1968) está basada en la novela de igual título de Dennis Wheatley, escritor inglés cuya prolífica producción de novelas de suspenso y ocultismo lo convirtió en uno de los autores más vendidos del mundo desde la década de 1930 hasta la de 1960. En 1934, Wheatley decidió usar el tema de la magia negra: «El hecho de haber leído mucho sobre las religiones antiguas me dio algunos antecedentes útiles, pero necesitaba información actualizada sobre los círculos ocultistas en este país. Mi amigo, Tom Driberg, (…), resultó de gran ayuda. Me presentó a Aleister Crowley, el reverendo Montague Summers y Rollo Ahmed”. La historia fue adaptada para el cine por el magnífico Richard Matheson, conservando así parte de su extraordinario corpus investigativo, pues durante el metraje se muestran prácticas y se nombran diversos grimorios y maneras de denominar el satanismo extraídos de la realidad y que Terence Fisher prolonga en los títulos de crédito del filme, repletos de simbología arcana.

La historia, que se rodó ante la insistencia de uno de sus protagonistas, el carismático Christopher Lee, de que el estudio británico adaptara alguna de las obras de Wheatley, narra la lucha de este, como Duc de Richleau, para rescatar a su protegido de las garras de una secta satánica liderada por el enigmático Mocata (un cautivador Charles Gray) personaje que el escritor basó, de manera más acertada que en La noche del demonio, en el mencionado mago británico Aleister Crowley.
El resultado no tan sólo satisfizo al aquí algo sobreactuado Christopher Lee, que declaró que era su película Hammer favorita, sino también al autor, a pesar de los cambios que se tuvieron que realizar para adaptar su novela. A medio camino entre el relato de terror y el de aventuras, pues no en vano su serie Gregory Sallust fue una de las principales inspiraciones para las historias de James Bond de Ian Fleming, quizás el resultado haya quedado un tanto trasnochado, aunque paradójicamente quizás ahí radique el encanto que actualmente pueda tener este filme, con unos primitivos efectos especiales y, otra vez, la necesidad de mostrar unos seres (incluido el propio Baphomet en pleno Sabbath), que quizás hubieran funcionado mejor de haber sido sugeridos.

Sinopsis:
Últimos comentarios