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Archive for the ‘CINE FANTÁSTICO Y DE TERROR ESPAÑOL’ Category

Desentrañando el enigma Cristina Suriani

5 febrero 2015 4 comentarios

Cuando era pequeño (y de eso ya empieza a hacer tiempo) tenía un proyector de cine de Súper-8, toda una alternativa para la televisión en un momento en el que había dos canales, el video era un sueño y el CinExin le parecía toda una majadería a un monster kid como yo. También tenía un puñado de películas que proyectaba incansablemente para mí y para mis amigos, a los que hacía sesiones en las que no faltaba de nada, desde palomitas a programas y entradas. Entre estas películas había un resumen, de unos veinte minutos de duración, de El espanto surge de la tumba. No voy a descubrirles ahora esta película, que sin duda conocerán y de la que aquel niño quedó prendado. Cautivado por el cruel nigromante Alaric de Marnac  que interpretó Paul Naschy y  las sangrientas escenas que mostraba. Pero aquel imberbe niño también quedó conquistado por la belleza de una de sus protagonistas, rubia y de expresivos ojos azules, que se pasaba toda la segunda parte del film portando un blanco camisón. Sí, sin duda me quedé prendado de Cristina Suriani. Pero su nombre lo supe mucho después.

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Ahora, que ya he tenido la suerte de ver completa infinidad de veces El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1972) y La saga de los Drácula (León Klimovsky, 1972) donde luce, entre otras lindezas, unos encantadores colmillos, el ya no niño cautivado todavía por la belleza de la Suriani, ha conseguido ponerse en contacto con la actriz por magia de la tecnología y obtener unas cuantas notas que nos desvelarán qué fue de aquella actriz, de breve carrera cinematográfica, pero inolvidable para los aficionados al Fantaterror español.

Escarbemos pues en el enigma Suriani, pero tan solo lo justo, para que por siempre quede un poco de ese misterio que, sin duda, hace más cautivadora su figura.

r3q8Cristina Suriani nace en Rosario (Argentina), donde su belleza le facilita que haga sus primeros pinitos como modelo, entre otros de Carlos Saldi, que consigue publicar una de sus fotos en la portada de la revista Boom. No tarda en cruzar el charco y venir a España con poco más de veinte años:

Llegué a Madrid en el invierno del 70, para recoger un premio de publicidad. Al mes estaba en el programa de Laura Valenzuela y Joaquín Prat sobre música (Galas del sábado). De allí pasé a TVE, en un largo programa dominical de entretenimiento, y mientras tanto trabajaba como modelo. Todo esto era nuevo para mí, ya que yo era una estudiante de tercero de arquitectura que de pronto se había quedado sin universidad, cosas de los militares argentinos, y me adentré en un mundo fascinante. Al ser rubia, alta, ojos azules, con idiomas y educada, en esos años y en ese mundo, eso era rarísimo, y todo vino rodado. Los spots de televisión y anuncios en las revistas se sucedían sin parar. Mis constantes apariciones en el ABC y sus suplementos también ayudaron.”

32633659Ya dice bien Cristina cuando califica sus apariciones en el ABC de constantes, ya que su presencia es demandada para acudir a debates sobre moda; almuerzos en honor a la figura del mes de ‘Los domingos de ABC’ junto a otras personalidades de la política, las letras, el arte, el cine y el teatro; además de protagonizar amplios reportajes fotográficos en los suplementos dominicales ocupando, además, su portada. Pero no solo en esa revista:

Mis portadas en la mítica ‘Diez Minutos’ de la época eran las más buscadas. Y así apareció Jaime de Armiñan y me ofreció un papel en Mi Querida Señorita, con la condición de que mi hermana pudiera también trabajar conmigo (ella estaba rodando en Italia) ….Y así empezó todo.”

Su belleza, exótica para los cánones españoles, y su gracia para llevar mini faldas y

En esta ocasión la portada del suplemento ABC está protagonizado por Ana Suriani.

En esta ocasión la portada del suplemento ABC está protagonizado por Ana Suriani.

cortos shorts atrajeron a los productores de cine que, tal y como cuenta la propia Cristina, quisieron contar con su hermana Ana, actriz también, que se encontraba en Italia rodando la coproducción italo-española Tedeum (Enzo G. Castellari, 1972). Dicho y hecho, ambas hermanas formaron parte del reparto de Mi querida señorita, un filme de Jaime de Armiñán en el que interpretaron a las dos hijas del personaje interpretado por Antonio Ferrandis. Una película muy arriesgada para la época y en la que José Luis López Vázquez afrontó un papel atípico en su filmografía. Una apuesta que se saldó con éxito, obteniendo el filme varios galardones y la nominación a los premios Oscar:

“Cuando esta película fue nominada para el Oscar, alguien de los promotores americanos sugirió que yo fuera en la delegación que se desplazó a Los Ángeles. José Luis Borau, el productor, se negó. Según me contaron sus palabras fueron «que yo ya tenía demasiada publicidad» (¡…!)”

$T2eC16ZHJG8E9nyfoTcTBQCr0GJqbw~~60_57Si para Ana Suriani está fue su última experiencia en el mundo del cine, no fue así para Cristina, que fue llamada para participar en otros filmes. Pero Cristina tenía puesta la vista en su gran ilusión, que era ser actriz teatral, por lo que no descuidaba sus estudios en el TEI (Teatro Experimental Independiente), una compañía española que fue eje de varias vanguardias y que tenía el objetivo de renovar la estética del arte dramático con espíritu reivindicativo. En el TEI, que estuvo en activo desde 1968 a 1978, ensayaba tragedias de Esquilo como Prometeo encadenado. En cuanto a su vida social, era bastante ajetreada: además de trabajo, actos y presentaciones era, según cuenta el escritor Marcelo Marraquy en la biografía que escribió sobre Rodolfo Galimberti,  pretendida por este, líder de los Montoneros argentinos y cercano a Perón. El general, exiliado por entonces en España, vivía en Madrid, concretamente en Puerta de Hierro, donde Cristina y su hermana lo conocieron por mediación de Galimberti. La joven de 24 años por entonces, también era cortejada por Joan Manuel Serrat.

“Después vino una serie de películas con Alfredo Landa, otra con López Vázquez (El vikingo, Pedro Lazaga, 1972), y creo recordar que hice simultáneamente El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1972) con Experiencia prematrimonial (Pedro Masó, 1972), lo que cabreó enormemente a Pedro Masó, que recortó en el montaje todo lo que pudo mis apariciones. De esta película guardo el recuerdo de una larga y duradera amistad con Francesca (Ornella Muti) y el verme mezclada en guerras de egos entre productores y directores con más vanidad que presupuesto.”

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47040549_23483076Pero si Cristina Suriani es recordada, lo es por los fans y seguidores del cine de terror español gracias a las dos películas de ese género en las que intervino: El espanto surge de la tumba y La saga de los Drácula, dos perlas en las que estuvo rodeada de actores y actrices inolvidables como Paul Naschy, Narciso Ibáñez Menta, Helga Liné, Emma Cohen, María Kosty, Tina Sáinz y Tony Isbert. Del aquellos filmes la actriz guarda buenos recuerdos:

«De Carlos (Aured) tengo un recuerdo imborrable: el de un director con muchas ganas de trabajar y nada de presupuesto. Recuerdo que en el salón de mi casa me contaba sus penurias y los intríngulis del cine español. Mi entonces representante, Quique Herreros, quería que Emma Cohen fuera la protagonista y Carlos se negó. Lo que me pedía encarecidamente era que bajara mi cachet para que él pudiera contar conmigo y con ella. Cosa que hice. Carlos era una bellísima persona que trataba a todo el mundo por igual y amaba profundamente lo que hacía. Recuerdo que pasaba horas con Jacinto Molina (Paul Naschy) discutiéndolo todo y repensando escenas, tomas y decorados. Piense que rodábamos en Rascafría, en la casa de fin de semana de los padres de la mujer de Jacinto. En realidad éramos unos valientes, y los que ponían el dinero aún más.»

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La_saga_de_los_Dr_cula-694993590-large1972 estaba resultando intenso y la actriz declaró en ABC su intención de salir de vacaciones:“Voy a recorrer los pueblecitos de la Costa Brava: desde Barcelona a Perpignan. Porque esta parte no la conozco y me interesa mucho. Pero no lo haré en plan buenos hoteles. Iré recorriendo los pueblecitos de la costa y me alojaré en sus casas.” Y desde luego hizo bien en tomarse ese descanso, si llegó a hacerlo realmente, ya que a partir de septiembre la actriz se embarcó en la más prolongada relación laboral de su carrera al firmar un contrato para interpretar el papel de secretaria en la obra teatral Pato a la naranja, cuyo éxito obligaría a la actriz a celebrar varias Navidades en el escenario.

02742653230_19398925bEsta obra, una de las más exitosas y longevas de la escena londinense escrita por William Douglas-Home, se estrenó en 1967 como The Secretary Bird, siendo adaptada en Francia como Le Canard à l’orange por Marc Gilbert Sauvajón, adaptación que fue la que se estrenó el viernes 8 de septiembre de 1972 en el teatro Infanta Isabel en versión de Vicente Balart bajo la dirección de Fernando Montesinos por la Compañía teatral Arturo Fernández.

La obra, una comedia sobre la infidelidad, fue muy bien recibida por la crítica, aunque el crítico de ABC, Adolfo Prego, fue bastante superficial con su referencia a Cristina: “Con Arturo Fernández brilló el trabajo entonado de Conchita Cuetos y el talento anatómico de Cristina Suriani, nueva en el mundo de la escena.

Algo mejor que lucir palmito haría la actriz ya que, junto a Arturo Fernández, fue la única intérprete que permaneció en la obra desde la primera función en septiembre de 1972 hasta su despedida del Infanta Isabel en diciembre de 1974 y su posterior temporada en el teatro Talía de Barcelona, a principios de 1975. Todo un carretón que ocupó su agenda laboral con más de mil representaciones, lo que sin duda le hizo dejar de lado otros proyectos por la imposibilidad de acometerlos, tal y como declaró a Antonio Cervera en Terror Fantastic nº 17 (febrero 1973): “(…) no podría aceptarlos, la obra es un éxito y hay para rato. Se puede, sí, simultanear cine y teatro, a base de no dormir o poco menos, pero es difícil porque lo que no se puede es ausentarse de Madrid o donde me encuentre actuando.

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Fue el cenit de su carrera pero quizás también significó el fin de la misma: “Llegó Arturo Fernández con la proposición del ‘Pato a la naranja’ y lo dejé todo por el teatro. En realidad, por aquellos tiempos se hacían dos funciones diarias y se descansaba solo un día. No tenía tiempo para más. Después todo lo que me ofrecían no me parecía ni siquiera interesante. Al casarme, dejé Madrid por Budapest. Y después Viena, Bruselas, Nueva York, Roma, Londres y vuelta a Madrid. Pero esa es otra historia.”

Con el cine de destape en ciernes no eran los mejores tiempos para aspirar a interpretar historias más interesantes o comprometidas. Y su voz, que seguro tenía critina 001un lindo acento argentino, tampoco pudimos escucharla ya que fue doblada por profesionales del doblaje, como en El espanto surge de la tumba, donde le prestó la voz  la prematuramente fallecida Maite Santamarina. Cristina Suriani, a pesar de su juventud, tenía más que ofrecer que ese espléndido cuerpo, y de ello dejó constancia escrita Antonio Cervera cuando fue a su apartamento a entrevistarla  para Terror Fantastic: “Íbamos en busca de una información más o menos frívola y superficial en una de las más bellas mujeres que se han asomado a las películas de nuestro ‘boom’ terrorífico, y nos hemos encontrado con la agradable sorpresa de una inteligencia clara y lúcida que tiene mucho que enseñar a quienes vayan sólo en busca de su belleza para que adorne sus películas.” Quizás por ello Cristina se decantó también por la escritura y presentó una obra a los premios Adonais de poesía que se celebraron a finales de 1975. Pero a partir de entonces perdemos su pista. Hasta ahora, que tan amablemente ha querido hablar un poco con nosotros, deferencia que tanto le agradecemos.

¿En qué consiste la belleza de la mujer?

«Si esto me lo hubiesen preguntado hace cinco años, hubiera contestado que en ser como cualquiera de las vírgenes pintadas por Boticelli o Rafael, o como la Venus de Milo, o cualquiera de las estatuas griegas. Pero hoy por hoy la belleza de la mujer consiste en ser inteligente, hábil y desenvuelta. En saberse mover dentro de cualquier medio social, en trabajar, en saber tomar decisiones importantes, en participar activamente dentro del mundo que le ha tocado vivir. La otra belleza, la física, por unos miles de pesetas, cualquier mujer puede lograrla”

Cristina Suriani en La Vanguardia, jueves 26 de abril de 1973.
Agradecemos a Cristina Suriani el habernos respondido amablemente. Estas declaraciones recientes de la actriz (en color azul), han sido cedidas y publicadas previamente en el libro: Carlos Aured. Nostalgia y pasión, de Miguel Ángel Plana.

ÁLBUM FOTOGRÁFICO DE CRISTINA SURIANI

 

Más portadas dedicadas a Cristina Suriani

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Una captura de La saga de los Drácula, como vampira acechando junto a María Kosty

Una captura de La saga de los Drácula, como vampira acechando junto a María Kosty

Aquí junto al resto de la tenebrosa saga: Helga Liné, Narciso Ibáñez Menta, Cristina y María Kosty.

Aquí junto al resto de la tenebrosa saga: Helga Liné, Narciso Ibáñez Menta, Cristina y María Kosty.

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Junto a Vic Winner (Víctor Alcázar) en una captura de El espanto surge de la tumba.

Junto a Vic Winner (Víctor Alcázar) en una captura de El espanto surge de la tumba.

En el mismo filme, haciendo espiritismo junto a Paul Naschy y Julio Peña.

En el mismo filme, haciendo espiritismo junto a Paul Naschy y Julio Peña.

Adorada por Naschy y Liné en una de las imágenes más cautivadoras de El espanto surge de la tumba.

Adorada por Naschy y Liné en una de las imágenes más cautivadoras de El espanto surge de la tumba.

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Lograr el más alto grado de popularidad se conseguía en los años setenta cuando editaban cromos con tu imagen. O, como en este caso, naipes.

Lograr el más alto grado de popularidad se conseguía en los años setenta cuando editaban cromos con tu imagen. O, como en este caso, naipes.

Perfecta vampiresa en La saga de los Drácula.

Perfecta vampiresa en La saga de los Drácula.

 

Cartas de amor a una monja portuguesa

De nuevo Sergio Colmenar, nuestro colaborador de lujo, comparte un artículo en Proyecto Naschy. En este caso le toca a Jesús Franco y a su película Cartas de amor a una monja portuguesa, que el amigo Sergio analiza con el conocimiento y la idiosincrasia que le caracteriza.

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La etapa suiza jessfranquiana con Dietrich me flipa tanto, o casi, como la de nacionalidad múltiple con H.A. Towers. En calidad, cuidado, planteamiento, color y presupuesto, de hecho, van de la mano como nunca en el cine jessfranquiano desde el genial díptico formado por Bésame monstruo (1969) y El caso de las dos bellezas (1969), e incluso un poco antes con la primera obra maestra de horror sexy a todo color de Jess Franco, Succubus (1968), si queremos atenernos a una idiosincrasia turbia y demencial que se les aproxime.

Cartas_de_amor_a_una_monja_portuguesa-500622992-largeCartas de amor a una monja portuguesa (1977), aunque ligeramente por debajo de gozadas inclasificables de Franco y Dietrich como Greta, haus ohne männer (1977)(apócrifa pero superior al resto de secuelas de la saga de la loba nazi Ilsa -encarnada por la impresionante y justamente mítica Dyanne Thorne, aquí pelirroja- a la que pertenece) o Jack the ripper (1976), es una sinvergonzonería rijosa, sórdida (monja adolescente confundida, humillada, acosada y follada por satanistas en un estricto convento en Lisboa, tal y como cuenta la novela homónima de Mariana Alcoforado) y de qualité (muy aplicada técnica y formalmente aun sin dar todo de sí) que te vuelve amoral, si no lo eras ya, desde el minuto uno.

La resolución es floja, sin embargo, pecando de la misma ambigua denuncia (un confuso pero no demasiado importante “hasta aquí llegó la gamberrada”) que la de la también soberbia El proceso de las brujas (1970), pero la ennoblece lo siguiente: su condición de híbrido jessfranquiano, precisamente empezando por la consabida peli protagonizada por Christopher Lee y Maria Rohm, y continuando con desparpajo con la algo floja de contenido y casi nada fiel 36369760al texto original Marquis de Sade: Justine (1969) y la, esta sí, absolutamente magistral, inusitada y 100% de Sade y Franco Eugenie (la del 69), contando, encima, con los logros interpretativos de William Berger como el padre Vicente, un cura abusón que se corre en el confesionario, Susan Hemingway como la monja menor y, sobre todo, una escalofriante Ana Zannatti, la súper puta madre superiora satánica, décadas más tarde desempeñando un rol importante en ‘Medico de familia’. La música de Walter Baumgartner, quedando ya lejos los tiempos de mi compositor favorito haciendo maravillas para montones de pelis de Jess Franco anteriores, Bruno Nicolai, es más que apañadita y erotiza con esas peculiares melodías medievales la sinuosidad de las imágenes, cuidadas plano a plano, a cual más malintencionado y fotografiados por el propio padre del compositor.

No me olvido de las breves pero intensas apariciones del mismísimo Satán a lo “Rosemary’s Baby” (diría que hasta mejor aún) enculando a monjas y arañando pezones, ni de las varias escenas soft, lejos de la torpeza y la desgana sexual de muchas nunsploitations o sexploitations del palo y de la época.

Sea el tuyo mi caso, ser un rendido admirador con implicado conocimiento de causa, o no, duda no hay ante el hecho de que Jess Franco fue el más moderno y visceral director de los dedicados no solo al eurohorror, sino a la libertad de géneros y manías personales.

Sergio Colmenar.

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Publicado inicialmente en: http://historyofsexincinema.tumblr.com/post/108066878389/yosoyfulano-la-etapa-suiza-jessfranquiana-con

Las imágenes perdidas. La otra mirada: sobre el cine y la vida

20 diciembre 2014 Deja un comentario

El sello Cameo ha publicado Las imágenes perdidas. La otra mirada, un film que oscila entre el documental y la ficción y que supone una lúcida reflexión sobre el cine, la  vida y la muerte, además de ser la última película de Paul Naschy. En el filme, el cineasta Juan Pinzás realiza un viaje físico e iniciático en busca de unas imágenes perdidas que había rodado en los años ochenta. El viaje le conduce desde Madrid hasta Galicia y en la búsqueda de esas imágenes se encuentra con diversos personajes que le ayudan en su propósito, como  Paul Naschy o el polifacético Javier Gurruchaga, en cuyos universos personales ahonda el film. Finalmente hallará en Vigo, su ciudad natal, de la que realiza un singular retrato, una vieja película en formato de Súper-8 mm con las imágenes deseadas. La catarsis se produce con el visionado del antiguo film que resulta ser un homenaje al cine y supone el final del viaje introspectivo del cineasta.

01b3fa48-5db3-4d5b-9fb8-e700b6cd4269Ciertamente pueden calificarse de  opuestas  las trayectorias y la forma de entender el cine existente entre el vigués Juan Pinzás y el madrileño Paul Naschy. Si Juan Pinzás ha realizado un cine experimental, con tres de sus películas adscritas al movimiento Dogma. La trayectoria de Paul Naschy ha basculado principalmente en cine de género, popular y consumido por un público mayoritario. Pero contra todo pronóstico,  lejos de haberse producido un choque de trenes, el entendimiento y la admiración ha sido mutua entre ambos cineastas ya desde que Pinzás contara con el veterano Naschy para Cuando el mundo se acabe te seguiré amando, un film dirigido por la esposa de Pinzás, Pilar Sueiro, en 1998 para la productora de ambos, Atlántico Films. Tan satisfactoria será la experiencia que dos años después volverá a tenerlo como actor en su largometraje Érase otra vez, primera película Dogma española.

En 2009 y lejos ya del Dogma, Pinzás ha dirigido Las imágenes perdidas. La otra mirada, una lúcida reflexión sobre la vida utilizando el cine como vehículo y como hecho vital en la que Pinzás, con la excusa de recuperar una vieja película rodada en los años ochenta, visitará los escenarios de otros de sus filmes y mantendrá largas conversaciones con dos grandes cinéfilos: Javier Gurruchaga y Paul Naschy. Unas conversaciones que nos mostrarán las pasiones compartidas por el cine. Un viaje por la vida y la muerte en el que el hecho cinematográfico será el gran protagonista y también medio para poder entenderlo. Mostrando atardeceres o las escenas captadas en procesiones, lonjas y puertos, el director nos transmitirá sus estados de ánimo. Su forma de ver la vida. Su mirada cinematográfica.

Paul Naschy bromeando con un Javier Gurruchaga con máscara de lobo

Paul Naschy bromeando con un Javier Gurruchaga con máscara de lobo

Naschy se nos muestra relajado, cercano, cordial y alejado de discursos preparados,  protagonizando los momentos más deliciosos del filme, emocionantes a veces, con el actor mostrando ya en su rostro las marcas de la grave enfermedad que estaba atravesando.

Fetiches, objetos mágicos y sobre todo imágenes. Unas imágenes que, afortunadamente no se perderán y que quedarán como testigo de que el amor al cine puede unir unas, a priori, dispares naturalezas y formas de entender el arte. Todo ello en una película que, como no podía ser de otra forma, el director ha querido dedicar a su amigo fallecido.

Las imágenes perdidas. La otra mirada (2010)
Ficha (artística): Paul Naschy, Javier Gurruchaga, Juan Pinzás, Pilar Sueiro, Enrique Armesto
Guión: Juan Pinzas
Edita: Cameo
Idiomas (VO): Castellano
Sonido:V.O. Castellano 5.1
Subtítulos: Inglés
Extras:Tráiler, escenas elimindas de Paul Naschy y Javier, Gurruchaga, escenas extendidas, ficha artística, ficha técnica
Zona:Multizona
Formato (pantalla):Panorámica 16/9
Formato (imagen):1.85:1
Duración:111
Duración (extras):12
Gurruchaga, Pinzás y Naschy rodeados de fetiches y literatura en la casa museo del cantante.

Gurruchaga, Pinzás y Naschy rodeados de fetiches y literatura en la casa museo del cantante.

Caroline Munro habla sobre ‘Vampyres’

17 diciembre 2014 Deja un comentario

La productora Artistic Films presenta una vídeo entrevista con la actriz Caroline Munro, quien habla de su participación en la película de terror Vampyres de Víctor Matellano.

«Vi la película original en los 70, hace ya mucho tiempo, así que ahora es muy interesante ver cómo va a recrearla Víctor Matellano«, comentaba la actriz antes de iniciar la filmación del segundo largometraje del director de Wax, que tuvo lugar en el mes de abril en exteriores y decorados ubicados en Madrid y Castilla y León.

La actriz volvió a coincidir en el rodaje con Colin Arthur, responsable del departamento de efectos especiales de maquillaje, con quien ya había trabajado en las películas El abominable Dr. Phibes (1971) y El viaje fantástico de Simbad (1973).

Vampyres, de la que ya os hablamos en un extenso articulo donde entrevistamos a su director y sus protagonistas, es un nuevo acercamiento al universo del clásico de José Ramón Larraz, Las hijas de Drácula (1974), con dirección de Víctor Matellano historia del propio Larraz, y producción ejecutiva de Ángel Mora. En la actualidad la película se encuentra en proceso de ventas internacionales y pronto podrá verse en varios países.

El reparto de Vampyres, encabezado por la estrella internacional Caroline Munro, se completa con Christian Stamm, Marta Flich y Almudena León  y la participación especial de Lone Fleming, May Heatherly, Antonio Mayans, Conrado San Martín y Fele Martínez.

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Los diarios íntimos de Montserrat Prous

15 diciembre 2014 Deja un comentario

 

Los diarios íntimos de Montserrat<br /><br /><br /><br />
Dos mozuelas de órdago se revuelcan al son de una música hipnótica y putera en un night club. Naturalmente, son objeto de las miradas de la clientela, pero la cámara mantiene en primer término a un viejo con mostacho que bebe whiskey, fuma colillas y sonríe como un gilipollas. A la muchacha de la peluca rubia le ha trabajao bien los bajos su comensal del amor, quien se ceba ahora con sus pezones, siguiendo las pautas marcadas por la sensual música, de ascendente éxtasis ero-jazzistico. Cuando la cámara se coloca a la altura de sus hombros, enfocándola con un cojonudo primer plano, ella nos mira directo a los ojos con cara de vértigo sexual y una contención morbosa de otro planeta. Ojos grandes y oscuros, boca perfecta, cuerpito ténue y esbelto, mirada sibilina y un magnetismo que agita hasta los tuétanos. <br /><br /><br /><br />
Pocas veces una mirada, una actriz, me había causado semejante sacudida eléctrica en la cabeza, y menos veces, quizá ninguna, transcurridos los 3 primeros minutos de desarrollo de una película. Su nombre es Montserrat Prous, y la pelí, de la que es absoluta y maravillosa protagonista, es la incalculablemente buena, fascinante y compleja Diario íntimo de una ninfómana (Jesús Franco, 1972), y lo es gracias, en gran medida, que no queremos restarle méritos a la labor de un genial Jesús Franco (tan fino como con Venus in Furs o la primera Eugenie), a Montserrat. Fue el papel de su vida, donde más y mejor ha podido esta catalana demostrar sus cualidades como actriz (tan desaprovechada), sin desmerecer de sus intervenciones en otras pelis de menor rango interpretativo y artístico, que a mí siempre me harán gracia e incluso me parecerán buenas.<br /><br /><br /><br />
Si uno ve Un silencio de tumba (Jesús Franco, 1972), su debut protagonista, y Los ojos siniestros del Dr. Orloff (Jesús Franco, 1972), mucho mejor esta última, detectará la gracia, el estilo y la picardía de Kali Hansa, pero si hay algo que destaca sobre el resto es Montserrat, y no sólo por ser la prota, y no, desde luego, tampoco hablo nublado por su belleza escultural, su cara bonita (una obra de arte característicamente mediterránea) y porte naîf, sino porque, precisamente, estos pueden encerrar intenciones poco inocentes, así como una madurez insólita de repente, aspectos que suplen con radical facilidad la falta de medios de estos dos títulos rodados a destajo.<br /><br /><br /><br />
Jesús Franco, con su habitual buen ojo para las féminas con maneras, fue el primero en reparar del talento natural, la personal sensibilidad y la belleza sin par de Montserrat. Por eso, empeñado en remediar la repentina pérdida de su hasta entonces musa Soledad Miranda, contó con Montserrat para 4 de las 7 pelis que filmó en el 72 y para la dos primeras que filmó el año siguiente, los dos Macistes (el total de 6, consecutivamente). Es atrevido afirmar que entre todas las musas del director madrileño Montserrat ha sido la más impresionante, sin embargo, para mí es fácil confirmar su superioridad dramática frente a carismas y presencias tan especiales como las de Soledad Miranda, Maria Rohm, Marie Liljedahl, Lina Romay o Janine Reynaud. Tan solo la dulzura de Maria Silva y la potencia de salida de la argentina Perla Cristal, dos de las primeras musas del tío Jess, son comparables a su talento escénico, tan sobradamente demostrado y virtuosamente empleado en Diario íntimo de una ninfómana, donde se marca un tour de force psicosexual y mortuorio de antología, aunque, sí es cierto que sin sutilezas, lleno de candidez y elegancia. <br /><br /><br /><br />
Hace unas semanas se me acercó un chaval en el festival de Sitges, y me hizo sentir alguien que hace cosas porque se confesó seguidor mío. Era majo, y me considero afortunado porque todo aquel que hoy en día se me confiesa seguidor mío me parece majo por razones ajenas al halago (aunque parezca que veladamente esté diciendo que suelo gustar a gente que mola). Me dijo que era Javier Pueyo, el director del corto-documental que acababa de filmar sobre Montserrat Prous, Diario íntimo de una actriz, y me lo dijo convencido de que sabía de qué me hablaba, puesto que hacía poco que le retwitee el cartel de éste. Lo presentó el día anterior en el Brigadoon, y ello hizo que me diera cuenta que me estoy volviendo un sibarita de mierda, relegando mi papel en el festival a las tres salas de siempre, sin arrimar el hocico a (ni preocupándome por enterarme de) las noblezas del también clásico e interesante espacio del Brigadoon. Así pues, me lo perdí, asistencia de la propia Montserrat al evento inclusive, y hubiera preferido ver a Montserrat, y aún más conocerla, antes que ver el título más esperado de los programados en el festival. <br /><br /><br /><br />
Pero Javier, tan majo él, me regaló un DVD de su corto. Le prometí una reseña en cuanto lo viera, porque me parece de puta madre que alguien, y más a su edad, le dedique tiempo, dinero y esfuerzo a hablar de una de las musas estupendas del tío Jess y una de las caras más bonitas y sugerentes del cine patrio. Como vemos, esto, más que una reseña de su corto, es la excusa para mi pequeño tributo a Montserrat, que en el corto se la ve radiante a pesar de los años, que le han sentado muy bien.<br /><br /><br /><br />
A Javier le ha salido un trabajo cortito y al grano, elegante y preciso, cuidado y con tacto, a modo, claro, de diario de una actriz, huyendo así de los rígidos estandartes del formato documental, con montaje impersonal de entrevistas. Enhorabuena a él, a Montse y gracias a Jesús Franco por descubrirla y permitir que, décadas y décadas después, unos niñatos como nosotros flipen con ella y le dediquen tiempo, dinero y esfuerzo como bien se merece. Que aprendan nuestros abuelos.

Dos mozuelas de órdago se revuelcan al son de una música hipnótica y putera en un night club. Naturalmente, son objeto de las miradas de la clientela, pero la cámara mantiene en primer término a un viejo con mostacho que bebe whisky, fuma colillas y sonríe como un gilipollas. A la muchacha de la peluca rubia le ha trabajao bien los bajos su comensal del amor, quien se ceba ahora con sus pezones, siguiendo las pautas marcadas por la sensual música, de ascendente éxtasis ero-jazzistico. Cuando la cámara se coloca a la altura de sus hombros, enfocándola con un cojonudo primer plano, ella nos mira directo a los ojos con cara de vértigo sexual y una contención morbosa de otro planeta. Ojos grandes y oscuros, boca perfecta, cuerpito ténue y esbelto, mirada sibilina y un magnetismo que agita hasta los tuétanos.

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Pocas veces una mirada, una actriz, me había causado semejante sacudida eléctrica en la cabeza, y menos veces, quizá ninguna, transcurridos los 3 primeros minutos de desarrollo de una película. Su nombre es Montserrat Prous, y la pelí, de la que es absoluta y maravillosa protagonista, es la incalculablemente buena, fascinante y compleja Diario íntimo de una ninfómana (Jesús Franco, 1972), y lo es gracias, en gran medida, que no queremos restarle méritos a la labor de un genial Jesús Franco (tan fino como con Venus in Furs o la primera Eugenie), a Montserrat. Fue el papel de su vida, donde más y mejor ha podido esta catalana demostrar sus cualidades como actriz (tan desaprovechada), sin desmerecer de sus intervenciones en otras pelis de menor rango interpretativo y artístico, que a mí siempre me harán gracia e incluso me parecerán buenas.

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Si uno ve Un silencio de tumba (Jesús Franco, 1972), su debut protagonista, y la mucho mejor Los ojos siniestros del Dr. Orloff (Jesús Franco, 1972), detectará la gracia, el estilo y la picardía de Kali Hansa, pero si hay algo que destaca sobre el resto es Montserrat, y no sólo por ser la prota, y no, desde luego tampoco hablo nublado por su belleza escultural, su cara bonita (una obra de arte característicamente mediterránea) y porte naîf, sino porque, precisamente, estos pueden encerrar intenciones poco inocentes, así como una madurez insólita de repente, aspectos que suplen con radical facilidad la falta de medios de estos dos títulos rodados a destajo.

2iad9ptJesús Franco, con su habitual buen ojo para las féminas con maneras, fue el primero en reparar en el talento natural, la personal sensibilidad y la belleza sin par de Montserrat. Por eso, empeñado en remediar la repentina pérdida de su hasta entonces musa Soledad Miranda, contó con Montserrat para 4 de las 7 pelis que filmó en el 72 y para la dos primeras que filmó al año siguiente, los dos Macistes (un total de 6, consecutivamente). Es atrevido afirmar que entre todas las musas del director madrileño Montserrat ha sido la más impresionante, sin embargo, para mí es fácil confirmar su superioridad dramática frente a carismas y presencias tan especiales como las de Soledad Miranda, Maria RohmMarie Liljedahl, Lina Romay o Janine Reynaud. Tan solo la dulzura de Maria Silva y la potencia de salida de la argentina Perla Cristal, dos de las primeras musas del tío Jess, son comparables a su talento escénico, tan sobradamente demostrado y virtuosamente empleado en Diario íntimo de una ninfómana, donde se marca un tour de force psicosexual y mortuorio de antología, aunque, sí es cierto que sin sutilezas, lleno de candidez y elegancia.

diario_intimoHace unas semanas se me acercó un chaval en el festival de Sitges, y me hizo sentir alguien que hace cosas porque se confesó seguidor mío. Era majo, y me considero afortunado porque todo aquel que hoy en día se me confiesa seguidor mío me parece majo por razones ajenas al halago (aunque parezca que veladamente esté diciendo que suelo gustar a gente que mola). Me dijo que era Javier Pueyo, el director del corto-documental que acababa de filmar sobre Montserrat Prous, Diario íntimo de una actriz, y me lo dijo convencido de que sabía de qué me hablaba, puesto que hacía poco que le retwitee el cartel de éste. Lo presentó el día anterior en el Brigadoon, y ello hizo que me diera cuenta que me estoy volviendo un sibarita de mierda, relegando mi papel en el festival a las tres salas de siempre, sin arrimar el hocico a (ni preocupándome por enterarme de) las noblezas del también clásico e interesante espacio del Brigadoon. Así pues, me lo perdí, asistencia de la propia Montserrat al evento inclusive, y hubiera preferido ver a Montserrat, y aún más conocerla, antes que ver el título más esperado de los programados en el festival.

Pero Javier, tan majo él, me regaló un DVD de su corto. Le prometí una reseña en cuanto lo viera, porque me parece de puta madre que alguien, y más a su edad, le dedique tiempo, dinero y esfuerzo a hablar de una de las musas estupendas del tío Jess y una de las caras más bonitas y sugerentes del cine patrio. Como vemos, esto, más que una reseña de su corto, es la excusa para mi pequeño tributo a Montserrat, que en el corto se la ve radiante a pesar de los años, que le han sentado muy bien.

A Javier le ha salido un trabajo cortito y al grano, elegante y preciso, cuidado y con tacto, a modo, claro, de diario de una actriz, huyendo así de los rígidos estandartes del formato documental, con montaje impersonal de entrevistas. Enhorabuena a él, a Montse y gracias a Jesús Franco por descubrirla y permitir que, décadas y décadas después, unos niñatos como nosotros flipen con ella y le dediquen tiempo, dinero y esfuerzo como bien se merece. Que aprendan nuestros abuelos.

Sergio Colmenar

Publicado previamente en el blog: Yo soy fulano de tal.

Dr. Jekyll y el hombre lobo: un cóctel original

30 noviembre 2014 Deja un comentario
El estupendo cartel realizado por Mac (Macario Gómez)

El estupendo cartel realizado por Mac (Macario Gómez)

Tras encarnar a Waldemar Daninsky, el hombre lobo protagonista en La marca del hombre lobo (Enrique López Eguiluz, 1968) la carrera de Jacinto Molina, ya para siempre Paul Naschy, se centrará principalmente en su género favorito, el Fantaterror, escribiendo guiones, interpretando y en algunas ocasiones dirigiendo a su licántropo, al que periódicamente retornara y que vivirá ese mismo año su segunda aventura en la hispano-francesa Las noches del hombre lobo, film dirigido por René Govar que no llegó a finalizarse y que por lo tanto tampoco se estrenó, considerándose perdido.

En 1971 el licántropo de Naschy se incorpora al mayor cóctel de monstruos (con permiso de El aullido del diablo) rodado en España, en este caso en coproducción con Italia. Los monstruos del terror (Hugo Fregonese y Tulio Demicheli) proponía una invasión alienígena mediante la intervención, nada más y nada menos, de la momia, Drácula, un sosias de  la criatura de Frankenstein (Franksatán concretamente, cosas de copyright) y el hombre lobo. Naschy, que ya había ofrecido en el guión de La Marca del hombre lobo dos licántropos y dos vampiros, aumenta la oferta en este film, cuyo argumento también firma: “Yo soy un enamorado de los

Dibujo de Mr. Hyde realizado por un joven Jacinto Molina (gentileza de Sergio Molina)

Dibujo de Mr. Hyde realizado por un joven Jacinto Molina (gentileza de Sergio Molina)

cocktails de monstruos, quizás porque yo cogí la decadencia de la Universal, cuando utilizaban toda clase de resortes para tener éxito. Pero yo nunca pensé en eso, es que a mí sencillamente me gusta, para mí es apasionante enfrentar a Drácula contra el Hombre lobo, o la Condesa Bathory, o contra Frankenstein si llegaba el caso. Era muy divertido, me apasionaban las identidades de cada personaje, que me eran tan entrañables ¿Por qué no iba a hacer cocktails de monstruos?[1]

Peor suerte sufrirá Waldemar en La furia del hombre lobo (1971), un alucinante y alucinado film dirigido (es un decir) por José María Zabalza cuyas incidencias de rodaje convirtieron en un disparate que, precisamente por bizarro, se ha revalorizado por entre otros el escritor Juan Manuel de Prada, al que el film resulta “encantadoramente psicotrónico, con su pizca de psicodelia castiza[2]. Quizás los pobres resultados obtenidos  empujaron a la productora a dejar reposar cautelosamente la obra en un cajón, por lo que, afortunada -y oportunistamente- se estrenó después de La noche de Walpurgis (1971). Y es que tal éxito supuso el film de León Klimovsky, que otros productores, frotándose las manos, buscaron imitarlo pidiendo a Naschy un nuevo guión con licántropo. Así que a pesar de que el actor ya comenzaba a estar un tanto agotado del personaje, llegando a declarar que “De hombre lobo no quiero hacer más, porque es demasiado duro[3] , propuso un nuevo cóctel de monstruos todavía más difícil y original en Dr. Jekyll y el hombre lobo.

Paul Naschy consideraba al dual personaje creado por Robert Louis Stevenson  “uno de los más apasionantes mitos del Fantaterror y desde luego, junto al licántropo, el más humano (…) Al igual que en la leyenda del hombre lobo, también aquí emerge la bestia, pero en este  como resultado del uso de una droga y sin elementos mágicos[4]

El guión le fue encargado por el productor José Frade, “que se encontraba en cama con hepatitis. Admiraba mucho a Frade, a quien consideraba el productor joven con mayor proyección en el mundo del cine. Pasé muchos días en su casa leyendo el texto, y él me hacía las pertinentes sugerencias. Lo acabamos a gusto de ambos. Pero, al reponerse de la enfermedad, se fastidió un tobillo jugando a fútbol. Luego empezó a pasar el tiempo y Frade dejó de dar señales de vida. Le llamé varias veces a la oficina, pero nunca se podía poner. Aburrido, dejé de insistir. Poco después me llamó Arturo González, el hermano de Cesáreo, pidiéndome un guión de terror. Le ofrecí éste, le gustó y decidió producirlo. Días más tarde, Arturo González me contó que José Frade, enterado de su intención, le había telefoneado para aconsejarle que no hiciera la película. Pero el proyecto siguió adelante”[5].

Un Mr. Hyde interpretado posteriormente por Naschy en su film El aullido del Diablo

Un Mr. Hyde interpretado posteriormente por Naschy en su film El aullido del Diablo

Buscando repetir el éxito obtenido por La noche de Walpurgis, la nueva producción  contó también con el director de aquella, León Klimovsky, un realizador argentino de ascendencia rusa que firmó con esta su película número 52 y segunda de corte fantástico,  a partir de la cual dirigiría una larga serie.

Demos un somero repaso al guión de Dr. Jekyll y el hombre lobo:

Imre Kosta (José Marco) y su esposa Justine (Shirley Corrigan) están de viaje en Baliavasta (Transilvania), donde desoyendo las advertencias recibidas en la taberna, salen de noche y son atacados por tres maleantes que matan a Imre e intentan violar a Justine que, rescatada por Waldemar, la lleva a su castillo.

Esa misma noche los bandidos supervivientes vuelven para vengarse, pero se encuentran con un hombre lobo. Justine, que mientras tanto se ha enamorado de Waldemar, descubre el mal que le atenaza y le ofrece que viajen a Londres, donde puede ser tratado por su amigo Henry Jekyll,

Carátula de la edición doméstica japonesa.

Carátula de la edición doméstica japonesa.

nieto del famoso doctor.

Cuando Waldemar acude a la clínica para iniciar el tratamiento, se avería el ascensor en el que sube junto a una enfermera. Es plenilunio y la bestia se desata, matando a la desdichada joven y cobrándose otras presas por Londres. El incidente obliga al Dr. Jekyll a montar un laboratorio en el sótano de la casa de Justine, lejos de los ojos de la gente. La intención del Dr. Jekyll es inyectar a Waldemar el próximo plenilunio el suero de su abuelo, para que se transforme en Hyde y que este venza al licántropo, suministrándole a continuación un antídoto y eliminando así a Hyde.

Pero Sandra (Mirta Miller) la ambiciosa ayudante del doctor, está celosa de Justine y  apuñala a Henry cuando Waldemar está transformado en Hyde, liberándolo y comenzando así la pesadilla para Justine, que es forzada y torturada por ambos.

Hyde asesina y siembra el pánico en Londres hasta que en una discoteca se le pasa el efecto de la fórmula, y tras transformarse en Waldemar, vuelve a convertirse en hombre lobo.

Mientras, Henry, moribundo, encuentra a  Justine y le indica antes de expirar donde encontrará una pistola cargada con balas de plata con la que podrá matar a la bestia.

El hombre lobo vuelve y ataca a Justine, que antes de morir dispara y libera a Waldemar, quedando ambos unidos para siempre por la muerte.

Caracterizado y listo para rodar.

Caracterizado y listo para rodar.

Paul Naschy afonta un reto interpretativo interpretando tres personajes, del que para Tim Lucas sale victorioso: “como Hyde con su extraños ojos y color de piel, Naschy exuda una palpable maldad muy intimidante, y como Waldemar  tiene un buen número de transformaciones (…) incluyendo una de la que Corrigan es testigo en la que muestra visiblemente la tristeza de la bestia, consciente de su propia monstruosidad[6]”. Para los autores del primer estudio sobre Paul Naschy, su Mr. Hyde “resulta ser un personaje en la línea del que en su día interpretara John Barrymore, pero sobre las directrices formales y chispeantes del irónico ‘Testamento del Doctor Cordelier’ de Jean Renoir[7].

Rodada en Estudios Roma, Navacerrada, Talamanca del Jarama y alrededores de Madrid,  posteriormente parte del equipo partió hacia Londres, donde se rodaron algunos exteriores, un práctica bastante común en la época destinada a dar credibilidad a la ambientación, aunque en la mayoría de casos se limitaba a rodar algunas tomas turísticas con el protagonista paseando por lugares característicos. En el film de Klimovsky estas escenas fueron un tanto especiales, ya que obligaron al actor “a desfilar por las calles de esta ciudad disfrazado de Mister Hyde, con macferlán, sombrero y bastón y unas fastidiosas lentillas doradas que apenas me permitían ver. Vestido de esta guisa, tenía que pavonearme  por el Soho, donde los transeúntes me obsequiaron con todo tipo de insultos y piropos irónicos[8]La verdad es que provocaba miedo este personaje. La gente me miraba como si fuera un loco porque no sabían que estaba filmándose la película (…) no veían las cámaras que estaban ocultas en unos coches[9].

Precisamente estas molestas lentillas dieron más de un problema al actor: “perdí una de las lentillas doradas que llevaba como Hyde. Dado que nos encontrábamos en un pajar, te puedes imaginar la que se lió. Estábamos todos locos por encontrarla, cuando de repente comenzó a aparecer por la parte superior de mi ojo. Resultó que se me había metido para dentro, y como tenía anestesia local…[10]

Otra fotografía de la misma sesión de maquillaje para Dr. Jekyll y el hombre lobo.

Otra fotografía de la misma sesión de maquillaje para Dr. Jekyll y el hombre lobo.

También el poco elaborado maquillaje que luce el actor como hombre lobo, en el que el prolífico y todavía en activo Miguel Sesé, empleaba casi 5 horas, ocasionó problemas. Mientras el maquillador elaboraba un molde de su cabeza: “La escayola se me pegó al pelo y no se podía quitar. Sesé se volvía loco y yo aguantaba horas y horas mientras la intentaba sacar. Al final me la quitaron con un escalpelo. (…) Tuvieron que ponerme un postizo para poder rodar[11]. Aunque afortunadamente los colmillos no le ocasionaron tantos problemas: “me quedan muy bien, estoy cómodo con ellos. Recuerdo que la última vez me molestaban tanto que me pasé toda la película sangrando por la boca[12]

El film contó con una no muy inspirada partitura de Anton García Abril, labor que también realizó en La noche de Walpurgis. García Abril es responsable, entre multitud más de la, ahora sí, inolvidable banda sonora de La noche del terror ciego, para la que compuso el infernal y tétrico canto gregoriano que acompañaba a las apariciones de los esqueléticos caballeros templarios de Ossorio. Pero el film tiene reservada otra curiosidad, ya que se trata de  un “inusual ejemplo de película de terror española rodada directamente en inglés, con doblaje posterior sincronizado que hace que los actores se vean más conectados con lo que están diciendo, ofreciendo todos una actuación más completa[13]”.

Shirley Corrigan

Shirley Corrigan

Pero además de Paul Naschy, la película contó con la presencia de otros atractivos actores, como la irlandesa Shirley Corrigan, una bonita y más bien sosa actriz que tras comenzar su carrera en el teatro marchó a Brasil, Italia y Calcuta, donde permaneció cinco años con la madre Teresa, que cariñosamente la llamaba Shirleybelle, apodo que también utilizó alguna vez en el cine. La religiosa (quizás harta de su presencia) terminó recomendándole que retomara su carrera interpretativa. Y con Italia como base rodó películas como La plus longue nuit du diable (Jean Brismée, Belg-Ital. 1971), Sette Scialli di Seta Gialla (Sergio Pastore, Ital. 1972) o la comedia erotica Jorden Runt Med Fanny Hill (Mac Ahlberg, Suecia 1974). La actriz, como vemos todo un espíritu aventurero, actualmente vive en Londres y sigue actuando eventualmente. Sobre Paul recordaba que “era un hombre muy serio. Introvertido. Siempre preparando su papel, su interpretación y maquillaje (…) Estaba muy unido al director y eran muy amigos. Siempre hablaban de hacer películas juntos. El Sr. Klimovsky era un gran director. Hablaba siempre por el megáfono. Estábamos en el monte rodando un buen número de planos y Paul Naschy tenía su propio megáfono también y le respondía con él. Era una  situación sumamente divertida. Paul era muy perfeccionista y no tenía doble ni para preparar iluminación. Hacía todo él mismo”.

Firmó para hacer la película con solo una vaga idea de su argumento: “El director, Mr. Klimovsky me contó la historia cuando llegué a Madrid y pensé, ‘Si es tan sencilla como me la cuenta no representará ningún reto para mí hacerla’”. También conoció de primera mano la popularidad de la que gozaba su co-protagonista: “Cuando llegué a Madrid y conocí a Paul Naschy fuimos a su casa y me presentó a su familia, todos encantadores y  hospitalarios. Decidimos ir a cenar para hablar del guión, pero resultó imposible porque había unas 300 personas esperando fuera del restaurante para conseguir autógrafos ¡Fue como una estampida! Él se dirigió a la gente diciéndoles  ‘Esta señorita es Shirley Corrigan, una bella actriz inglesa que me va a dar buena suerte’. Era un hombre generoso y me gustó trabajar con él, muy respetuoso, siempre me decía ‘Eres demasiado buena’”[14]

La gran Mirta Miller

La gran Mirta Miller

Además, el film contó con dos actores muy familiares para los aficionados al Fantaterror español: Jack Taylor y Mirta Miller. El norteamericano Jack Taylor, cuyo aristocrático porte fue utilizado por otros directores en títulos adscritos al género como en La venganza de la momia (Carlos Aured), El buque maldito (Amando de Ossorio) o El conde Drácula (Jesús Franco), está todavía en activo y no pierde ocasión de participar en proyectos que le resulten interesantes. La exótica Mirta Miller (Mirta Jovita Bogni Chatard), es una bella argentina que desde los 20 años ha ejercido de modelo y actriz interviniendo en más de 70 películas. Puede admirarse su belleza en otras perlas del Fantaterror como La rebelión de las muertas (León Klimovsky, 1973) y El gran amor del Conde Drácula (Javier Aguirre, 1973), ambas también junto a Paul Naschy.  Fue amante declarada del fallecido Alfonso de Borbón, y aunque nunca ha dejado del todo el cine, ha vuelto en 2013 decidida a quedarse si le ofrecen papeles atractivos.

El papel del posadero está interpretado por Barta Barry, bailarín y artista de circo nacido en Budapest al que también podemos ver en La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971) o Pánico en el Transiberiano (Eugenio Martín, 1972), por nombrar dos títulos de su prolífica carrera. El malvado jefe de los bandidos es el italiano Luis Induni, que en sus 28 años de carrera en España colaboró en un buen número de films de género, principalmente westerns y de aventuras, así como terror, coincidiendo de nuevo con Naschy en El mariscal del infierno (León Klimovsky, 1974), Exorcismo (Juan Bosch, 1975) y La maldición de la bestia (Miguel Iglesias Bonns, 1975), donde interpreta al memorable villano mongol Sekkar Khan. Imre, el marido de Justine, está encarnado por el barcelonés José Marco, otro todoterreno con 42 años de carrera en el cine que también puede verse en, además de diversos westerns, La noche de Walpurgis, La furia del hombre lobo y Pánico en el Transiberiano. En el apartado anecdótico es curioso indicar la participación de María Luisa Tovar, la hermana morena de Loreta Tovar, siempre relegada a realizar pequeños, pero memorables papeles, en películas como La residencia (Narciso Ibáñez Serrador, 1969), La noche de Walpurgis, donde es la

Lobby card mexicano en el que, además de poder ver que se utilizó la imagen creada por Mac, contiene una imagen de la doble versión para exportación.

Lobby card mexicano en el que, además de poder ver que se utilizó la imagen creada por Mac, contiene una imagen de la doble versión para exportación.

primera víctima, La saga de los Drácula (León Klimovsky, 1973) y Las garras de Lorelei (Amando de Ossorio, 1974), en la que puede verse junto a Bárbara Rey como una de las cavernícolas en bikini del final. Tras este papelón, no puede censurársele que optara por desistir de su  intención de entrar en el mundo del cine. También interpreta un pequeño papel Henry Gregor, una figura curiosa del cine, ya que tras ese seudónimo estaba el príncipe austriaco Heinrich Rüdiger Karl Georg Franciscus von Starhemberg, cuya familia, al anexionarse su país a la Alemania de Hitler, prefirió emigrar a Sudamérica. Hijo de la actriz Nora Gregor, que cuenta con una extensa filmografía en la que destaca Las reglas del juego (La Règle du Jeur, Jean Renoir, 1939), se interesó por el cine y el teatro llegando a ser actor, productor, director y guionista en Argentina, Chile, España y Austria, los cuatro países en los que residió hasta su fallecimiento en 1997. Con Paul Naschy volvería a coincidir en Muerte de un quinqui (León Klimovsky) y Los pasajeros (José Antonio Barrero), rodadas ambas en 1975. Marisol Delgado, la sufrida enfermera que queda atrapada en el ascensor junto a Waldemar Daninsky en plenilunio (ahí es nada), es una actriz que tampoco pasó de realizar minúsculos papeles,

En España no pudimos ver el pecho de Shirley Corrigan...

En España no pudimos ver el pecho de Shirley Corrigan…

generalmente como doncella o sirvienta, en películas como Las garras de Loreley (1974) o El ataque de los muertos sin ojos (Amando de Ossorio, 1973).

La historia tiene dos partes bien diferenciadas, la que se desarrolla en la transilvana  Valiavasta  y la parte final en Londres. Si bien hay bastante unanimidad en destacar lo desequilibradas que resultan ambas partes, no la hay respecto a cual de ellas es más efectiva. Luis Alboreca opina que “La primera hora resulta bastante pobre en todos los aspectos, pero después, con la llegada de Waldemar Daninsky a Londres, se remonta la acción[15]”, coincidiendo con Shane M. Dallmann, para quien  “La primera mitad de la película es bastante lenta y melancólica[16]”. Mientras que tanto para Ángel Gómez Rivero[17] como para el propio Naschy, la segunda parte resulta más irregular en conceptos de realización: “En líneas generales, creo que Klimovsky no estuvo a la altura que todos esperábamos de él. Algunas escenas quedaron resueltas de forma atropellada; otras, por el contrario quedaban francamente bien, pero en general la película adolece de desequilibrios estructurales: la primera parte tiene un ritmo tranquilo que luego se precipita un tanto chapuceramente. León Klimovsky no rayó al nivel de La noche de Walpurgis: a veces se le veía con ganas y ese día rodaba bien; pero otros como si tuviese prisa por acabar. En alguna ocasión le pregunté: ‘Leo, ¿por qué vas tan acelerado? Aún quedan varias semanas de rodaje’. Y él me respondió: ‘Ya, ya… Pero si no logro acabar en cinco semanas corro el riesgo de que no me contraten para otras películas; todo el mundo me considera el director más rápido del cine español, y no puedo defraudar mi leyenda’. A pesar de todo debo decir que León Klimovsky tiene secuencias de lo mejorcito que hay en el cine fantástico universal: en ocasiones es superior a Terence Fisher, pero mientras que éste es regular, León tiene altibajos inexplicables[18]”. “Había dinero y había posibilidades. Pero el realizador, porque no sabía, no le gustaba o no quería, no le sacó todo el partido que debía. Aún así, yo pienso que es una película muy interesante[19]”.

La escena del ascensor, tal y como pudo verse en algunos lugares de Europa.

Marisol Delgado y Paul Naschy en la escena del ascensor, tal y como pudo verse en algunos lugares de Europa.

En cuanto a sus dosis de erotismo y violencia puede coincidirse con Narcis Ribot cuando opina que Dr. Jekyll y el hombre lobo es “la más brutal y sádica de la carrera de Waldemar Daninsky[20] aunque no tanto como para llegar a las supuestas dosis de violencia y terror con las que la distribuidora Regia Films-Arturo González promocionó el film, definiéndolo como ‘Una película para espíritus fuertes’ con ‘Las más terroríficas escenas que el cine nos podía ofrecer’. Lo que la película sí contenía eran dosis de erotismo más elevadas que en films precedentes, naturalmente recortado para su explotación española. Las versiones editadas en España, tanto en formato VHS como en DVD por Divisa, muestran la copia que pudo verse en nuestras castas pantallas, que dejan adivinar perfectamente la existencia de una segunda versión más picante para exportación. Así que ha habido que recurrir a versiones foráneas para poder comparar

Carátula de la edición en DVD de Sinister Cinema.

Carátula de la edición en DVD de Sinister Cinema.

escenas. Para el mercado norteamericano el film contenía  “dosis de violencia y desnudez lo suficientemente explícitas como para impedir que la película aparezca jamás en las pequeñas pantallas[21], pero no en salas cinematográficas y posteriormente en formato doméstico. Tanto es así que el VHS y el DVD editados por Sinister Cinema,  conservan las imágenes de desnudos que figuraban en la copia que se exhibió en cines por International Cine Film Corporation (como Dr. Jekyll and the Werewolf), aunque esta versión en inglés de 88 minutos, obtenida a partir de una copia en 16 mm. tiene mal color y su imagen está adaptada al formato televisivo. Esta versión americana es idéntica a la española hasta el minuto 63, a partir de donde pueden verse ligeras variaciones respecto a la copia exhibida en España que, vistas ahora, resultan sumamente inocentes: Hyde ataca a Justine y rasga su  blusa mostrando sus pechos. También los muestra cuando es flagelada, cubriéndolos con el camisón al llegar a su cuarto. Sandra, el personaje interpretado por Mirta Miller,  enseña sus pechos cuando es atacada por Hyde, quedando claro, al ser la escena más prolongada, que este la viola cuando pierde el conocimiento. Finalmente la prostituta a la que Hyde estrangula, también exhibe sus encantos.

El prestigioso sello Mondo Macabro ha editado una excelente copia en castellano e inglés respetando el formato de pantalla original y con brillantes colores, pero conteniendo la casta copia española. En todo caso tiene su interés para el coleccionista  por contener unas declaraciones del propio Naschy sobre el film.

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Pero tras revisar esta versión, todavía seguían llamando la atención ciertas escenas que daban pié a que existiera doble versión, pero que permanecían idénticas en ambas copias, concretamente la del intento de violación de la protagonista y la escena del ascensor. De la primera existían indicios de una versión más aligerada de ropa por imágenes en lobby cards foráneos, por ejemplo en los mexicanos. Y en cuando al ataque en el ascensor, se conocían imágenes promocionales con la actriz mostrando los pechos. Finalmente, gracias al especialista norteamericano Mirek Lipinski[22], se confirmaron nuestras sospechas: existió una doble versión completa, tal y como pudimos  comprobar al revisar el VHS holandés del film editado por Loyal Video como Die Nacht der Blutigen Wölfe. La cinta contenía, además de las escenas de la versión americana, el desnudo de Shirley Corrigan en la escena de violación en el cementerio, la secuencia del ascensor completa y, finalmente la que viene a continuación con el  hombre lobo atacando a María Luisa Tovar y rasgando su vestido. Estas escenas también están en las ediciones en VHS alemanas editadas por Action Video y VTD.

Tampoco conviene olvidar el maravilloso cartel de Dr. Jekyll y el hombre lobo, obra del ilustrador Mac (Macario Gómez) que transmite el desdoblamiento de Hyde en licántropo, aunque utilizando una imagen de Lon Chaney Jr. como modelo, además de mostrar a Jack Taylor y Mirtha Miller, magníficamente retratados con el inconfundible estilo del cartelista catalán. Pero a pesar de este atractivo póster y del recordado éxito de La noche de Walpurgis, el film no obtuvo una respuesta similar, llevando a las salas a 564.843 espectadores y obteniendo una recaudación de 105.923,47 € frente a los 1.021.90.0 espectadores y 182.365,30 € de su antecesora.

Libreto promocional para exportación con imágenes de dos de las escenas escamoteadas en la doble versión de Estados Unidos

Libreto promocional para exportación con imágenes de dos de las escenas escamoteadas en la doble versión de Estados Unidos

Ni la crítica de la época ni la actual la han tratado demasiado bien: “Los actores son penosos y sólo se salva la comedida interpretación  de Jack Taylor en el papel de nieto de Henry Jekyll[23]. “uno de los títulos más involuntariamente surrealistas de la historia del género en España, tan burdo y mal acabado como el resto de la saga de Waldemar Daninsky[24]. Aunque también ha contado con defensores. Basta mirar esta temprana  crítica publicada en 1974 con la que doy por terminado este trabajo:

“Quizás sea ésta la película más interesante, más difícil y menos comprendida de las que ha interpretado Paul Naschy (…) La burlona maldad y el sadismo son reflejados por Paul Naschy en su personal Mr. Hyde, sin duda el trabajo más complejo y brillante de su carrera. La película no fue comprendida por la mayoría de crítica diaria y resulta sorprendente, porque este film posiblemente  es una de las obras más originales  e importantes del cine fantástico español”[25].

Este artículo se publicó previamente en Cine de Ultramundo: http://cineultramundo.blogspot.com.es/2014/08/critica-de-la-venganza-de-la-momia_27.HTML

NOTAS:

[1] Olano, J. La marca de Paul Naschy entrevista para Quatermass 0, junio 1993. Pág. 30

[2] Prada, J. M. ‘El ciclo de Waldemar Daninsky’ en La marca del hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid 2003. Pág. 125

[3] Cernuda, P.  ‘Paul Naschy: 5 veces hombre lobo’. Entrevista en revista Pronto (1972)

[4] Naschy, Paul. Crónicas de las tinieblas. 1993. Pág. 34

[5] Naschy, P. Memorias de un hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid 1997. Pág. 90-91

[6] Lucas, T. en Video Watchdog 66, USA, diciembre 2000. Pág. 23

[7] Porto, J. J. y Falquina, A. Cine de terror y Paul Naschy. Editorial Madrid, 1974. Pág. 132-133

[8] Prada, J. M. Opus cit. Pág. 129

[9] Paul Naschy ‘Memoirs of a Wolfman’ en DVD ‘Dr. Jekyll Vs the Werewolf’ (Mondo Macabro, )

[10] Gómez Rivero, A. ‘La fuerza del mito’ en Transilvania Express 2. Marzo 1981. Pág. 38- 39

[11]Agudo, A. La máscara de Jacinto Molina. ScifiWorld  Pontevedra 2009. Pág. 112

[12] Cernuda, P. Opus cit.

[13] Lucas, T. Opus cit.

[14] Brice, A.  Entrevista a Shirley Corrigan en The Dark Side. Agosto, 2008.

[15] Alboreca, L. en Quatermass 4-5. Antología del cine Fantástico Español. Astiberri Ediciones. Otoño 2002. Pág. 73

[16] Dallmann, S. M. La marca de Naschy en Fangoria  7. Ed. Zinco, 1991. Pág. 10

[17] Agudo, A. Opus cit. Pág. 350

[18] Prada, J. M. Opus cit. Pág.128-129

[19] Sainz, S. ‘Diálogos de luna llena’ entrevista en Transilvania Express 2, marzo 1981. Pág. 46

[20]Ribot, N. ‘Waldemar Daninsky, la lucha contra los elementos’ en Transilvania Express 2, marzo 1981. Pág. 28

[21] Dallmann, S. M. Opus cit. Pág. 10

[22] http://www.naschy.com/

[23] Alboreca, L. Opus cit. Pág. 73

[24]Aguilar, C. Guía del Video-Cine. Ed. Cátedra (2000) Séptima edición. Pág. 332

[25] Porto, J. J. y Falquina, A.  Opus cit. Pág. 132-133

Wax obtiene dos menciones especiales en el festival BARS

11 noviembre 2014 Deja un comentario
Jack Taylor realiza un memorable trabajo como el Dr. Knox en Wax.

Jack Taylor realiza un memorable trabajo como el Dr. Knox en Wax.

Jack Taylor y Geraldine Chaplin han obtenido sendas Menciones Especiales en el BARS por su interpretación en la película de Víctor Matellano, Wax, y su contribución al género.
Otra mención especial ha ido para Franco Nero por Nymph, mientras que por parte española también era premiado Christopher Cartagena por la dirección del cortometraje La carrera.
Wax,  protagonizada por Jimmy Shaw y dirigida por Matellano, ha recibido muy buena acogida en las proyecciones del BARS, y el jurado ha querido destacar el trabajo de Taylor y Chaplin. Mientras que Jack Taylor interpreta al asesino caníbal, el cirujano Dr. Knox, Geraldine Chaplin encarna a una misteriosa productora de programas ocultistas. Junto a Shaw, encabezan un reparto de actores como Yolanda Font, Denis Rafter, Lone Fleming, Saturnino García, Vicky Luengo o Almudena León, contando con la aparición póstuma de (la voz) de Paul Naschy.
La veterana Geraldine Chaplin en un fotograma de Wax

La veterana, pero siempre joven, Geraldine Chaplin en un fotograma de Wax

Wax participa estos días en festivales nacionales e internacionales como el propio BARS o el Zinema Zombie Fest de Bogotá, tras su estreno en streaming en USA por Halloween.

Concurso Halloween: Sorteo DVD Empusa

31 octubre 2014 7 comentarios

2 Nuevo cartel ya con el nombre y director definitivo.

Empusa nace de la pasión:  de Paul Naschy por hacer cine. De las ganas de  volver a dirigir de  Carlos Aured. A lo que se suma la gran experiencia de Antonio Mayans en hacer cine a bajo coste. Lo que une a estos hombres son las ganas de hacer películas como las que hacían antes, en sus mejores momentos, cintas de horror con presupuestos ajustados dando salida a un buen puñado de guiones escritos por el alter ego de Naschy, Jacinto Molina. Y tras revisar varios guiones se lanzan en la primavera de 2007 y ruedan en Alicante, cuyas localizaciones conoce Mayans como la palma de su mano, Empusa, una historia de vampiras. Lamentablemente las cosas no salen  todo lo bien que hubieran querido y Aured tuvo que abandonar el barco, haciéndose cargo Naschy de la dirección. Pero poco después fallece Aured y  en 2009, sin estar finalizado el montaje de Empusa,  muere también Naschy, teniendo que doblar su voz José Duque.

Estamos totalmente de acuerdo con que Empusa no es una gran película. De eso no cabe duda. Pero en Proyecto Naschy le tenemos un cariño especial desde que el blog comenzó su andadura. La primera entrevista que realizamos fue  a la protagonista del film Laura de Pedro, en noviembre de 2009 con Paul Naschy todavía vivo. Más tarde entrevistamos a otra de sus actrices, María Jesús Solina , y al productor y actual propietario del cine Artistic Metropol de Madrid, Ángel Mora. Quisimos hablar con más personas relacionadas con esta producción, que durante bastante tiempo permaneció casi invisible, hasta que tras un pase casi de tapadillo a medianoche en Sitges, propusimos al festival Horrorvision de Barcelona que la proyectaran en su nuevo festival, y tras ponernos en contacto con Ángel Mora se consiguió que así fuera. También fuimos invitados a presentarla junto a María Jesús Solina, con la que contactamos y que narró algunas anécdotas del rodaje.

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Ahora por fin Empusa está disponible el film en formato DVD. Acaba de salir a la venta de la mano de Cameo/Tema y lo hace acompañada de algunos extras muy apetitosos: el cortometraje Los árboles, que tras proyectarse en Sitges 2010 y otros festivales permanecía inédito hasta ahora y a cuyo director, Joan Vall Karsunkle, y a la actriz protagonista Ginebra Vall, entrevistamos en su momento. Y también un makin of con Antonio Mayans como maestro de ceremonias. Nos habría gustado que se hubiesen incluido imágenes descartadas o alternativas rodadas por Aured , pero en todo caso se trata de una correcta edición.

19514995_jpg-r_160_240-b_1_D6D6D6-f_jpg-q_x-xxyxxFinalmente nos es grato adelantar también que el que es realmente último trabajo de Naschy, Las imágenes perdidas. La otra mirada (Juan Pinzás, 2010)  será editado por Cameo y saldrá a la venta el 3 de diciembre, novedad sobre la que les informaremos puntualmente.

Y ahora sí, vamos por el sorteo de un DVD de Empusa gentileza de Cameo/Tema totalmente gratuito para  quien conteste esta pregunta correctamente EN EL BLOG. Sólo válido para direcciones en España.

¿Cuál es el título de rodaje, en castellano, de Empusa?

Pues en la claqueta que tiene en sus manos Laura de Pedro está la respuesta: La Gaviota. Y el más rápido ha sido Rubén Higueras Flores. Felicidades y gracias a todos por concursar. ¡Son ustedes estupendos!

Pues en la claqueta que tiene en sus manos Laura de Pedro está la respuesta: La Gaviota. Y el más rápido ha sido Rubén Higueras Flores. Felicidades y gracias a todos por concursar. ¡Son ustedes estupendos!

 

Categorías: DVD / BLU-RAY, Paul Naschy

Sitges 2014: una inauguración de estreno, Rec 4

31 octubre 2014 Deja un comentario

¿Qué sería de nosotros si no existiera lo cíclico? No voy a (ni puedo) entrar en una disquisición sobre el tiempo, sólo a apuntar que, si nos percibiéramos constantemente en una fuga lineal e irrevocable del mismo hacia ese final del cual todos sabemos su qué aunque no sepamos su cómo, enloqueceríamos. Quizás sea por ello que hemos inventado sucedáneos de repetición: esos eventos que celebramos siempre en fechas idénticas de años distintos. Jalonamos con ellos nuestro camino y rellenamos con fiesta lo que bien podría ser un vacío. Fiesta es el Festival de Sitges. El certamen no es sólo una muestra de filmes más o menos relevantes, supone también, y a lo mejor sobre todo, el esperado retorno de unos días que parecen estar fuera del transcurso ordinario, unos días de locura y excesos que nos hacen sentir que nos hemos fugado del tiempo. Sitges nos hace un poco eternos.

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Sitges es un anhelo y esta edición no podía haber tenido una inauguración más esperada: [Rec] 4, Apocalipsis, la cinta con la que Jaume Balagueró pone fin a la saga de terror española más celebrada de todos los tiempos. Después del interludios fallero de [Rec]3 firmada en solitario por Paco Plaza, Balagueró prometía, para su propia entrega individual, que volvería a la senda oscura inaugural. Recapitulemos un poco.

REC_4_Apocalipsis-314900171-large[Rec] (2007) supuso todo un hito para el género, nos enfrentaba a un terror moderno rodado modernamente, un bien aprovechado bajo presupuesto que se apuntó en la línea del hiperrealismo, del falso documental de unos hechos narrados en presente y rodados con cámaras digitales y teléfonos móviles. Su éxito se vio afirmado con el remake americano, Quarantine (2008), aunque no pasara de ser un producto desleído de segunda fila. Al mismo tiempo su final abierto había creado muchas expectativas, así que la secuela se volvió inevitable. [Rec] 2 llegaba a los cines el octubre de 2009 y la polémica quedó servida, para algunos fue decepcionante, el terror había disminuido en aras de una mayor acción, otros salimos satisfechos porque el tándem de jóvenes realizadores nos seguía pareciendo vigoroso y capaz de continuarse sin repetirse. Fue en mayo del 2010 cuando Fílmax acababa con todos los rumores sobre si habría o no continuidad: el cinco de ese mes anunciaban lo que ahora ya es historia, iba a haber no una sino dos continuaciones, la primera a modo de precuela de la mano de Paco Plaza y la última como conclusión dirigida por Balagueró. [Rec] 3 (2012) no acabó con la división del público, al contrario, para algunos era todo un soplo de aire fresco que la convertía en prácticamente mejor que la primera entrega, otros no comulgaron con el abandono de los tonos oscuros y perversos que se habían conservado en la segunda (en esta casa hicimos una crítica bastante dura, pero puedo confesarles que en el seno de esta entidad que les escribe se dio la misma división que en la platea). Así que a [Rec] 4 la esperan unas expectativas muy crecidas, todos están esperando ver si renace o no el espíritu que la hacía especial. No sabemos cómo van a reaccionar público y crítica, pero (vista dos veces) ya podemos afirmar que esas expectativas le van a ir en contra. Veamos por qué.

Última pieza del puzzle, [Rec] 4 sigue estando más centrada en la acción, al igual que la segunda parte de la que es continuación directa. Desecha teorías y orígenes (de la tercera entrega no queda más que algún guiño en el argumento), ofrece respuestas a algunas de las claves de la saga y un final un tanto abierto a pesar de que Balagueró ha jurado y perjurado que con esta cuarta entrega finaliza la saga.

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La acción abandona el emblemático edificio del ensanche barcelonés y se desplaza a un barco completamente aislado en medio del mar, a fin de que la situación sea todavía más claustrofóbica si cabe y, a priori parece la intención, se agudice la impresión de terror. En ese barco nos encontramos con la heroína, Ángela Vidal (Manuela Velasco) única superviviente de lo acontecido en la finca, los dos soldados que la rescataron, Guzmán (Paco Manzanedo) y Lucas (Críspulo Cabezas) y la también única superviviente de la boda (María Alfonsa Rosso) en la que se produjo el otro brote (el guiño del que hablábamos). Su situación es de aislamiento, en principio como supuesta cuarentena, vigilados por un equipo médico; pronto descubriremos que es más bien un confinamiento, de ellos y de la tripulación del barco, casi un secuestro. ¿La finalidad? Confeccionar el antídoto contra el virus de la infección, más bien parásito a través del que el Maligno se sirve para extender su reino del mal, todo un experimento en el que estarían implicados los servicios secretos. Un fallo en la vigilancia hace que se reproduzca la infección en el barco. El equipo médico, y su escolta, hacen las veces de villanos, de antagonistas, aunque tal vez no lo sean tanto como revelarán los giros de guión.

[Rec] 4 no nos ofrece un ejercicio de terror puro, no hay ninguna potencia, sobrenatural o no, que lo cree, nos conduce más bien hacia el pánico que se desata en los protagonistas de los survivals el cual provocará en el público intriga y tensión. Los espectadores se sienten más interesados en ir siguiendo los intrincados hilos de la trama (aunque esta sea siempre un MacGuffin) que en buscar un posible sentido más profundo que se oculte tras ella. Insistimos, la última cinta de Balagueró es una intriga de acción (thriller si lo prefieren) con algunos apuntes gore para satisfacer a la platea (ese motor de lancha que tritura infectados y que viene a rec 2ocupar el lugar de la canónica sierra mecánica). El cineasta renuncia en esta entrega totalmente al found footage, todo está narrado en cámara objetiva perfectamente anclada, a lo que no renuncia es a los planos cortos y el montaje acelerado que se ha venido a convertir en estándar al menos ( si no antes) desde los 28 días después (2002) de Danny Boyle. Para los que amamos la narrativa clásica (hace poco nos relamíamos de nuevo con La noche del cazador) esta planificación y montaje representan un hándicap, aunque reconocemos que es un buen recurso para desatar la adrenalina, lamentamos que no se le dé fisicidad plástica a las escenas. Todo se vuelve oscuro y confuso, e incluso los excelentes efectos de maquillaje quedan deslucidos. Claustrofóbica resulta, pero también opaca. No se ocupa de mostrar sino que busca impactar, y lo consigue, pero quizás el segmento del público que se ha de ver complacido por esa narrativa le pediría más carnaza.

Aunque sea una obra propia, casi parece que Balagueró la haya emprendido como un encargo, tal vez porque más que una necesidad de contar le mueve el compromiso con la productora y los fans.  No es una cinta mediocre, pero se queda en correcta porque le falta alma. Tiene sin duda méritos, por su ritmo mantiene el interés durante su metraje con suficientes momentos climáticos para que no haya declives. Los actores están convincentes en sus interpretaciones y los personajes no están mal trazados (aunque el «mad» doctor sea un poco esquemático). Entre los que se incorporan en esta entrega hay que destacar a Nic (Ismael Fritschi) el radiotelegrafista de la tripulación, experto en informática y hacker ocasional (entra en el sistema cerrado de cámaras para poder ver a su admirada Ángela Vidal), sus conocimientos acabarán siendo fundamentales en un momento del filme.

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Nic va cobrando importancia conforme avanza la película hasta llegar a compartir protagonismo con la actriz principal. Se trata de un friqui (dicho cariñosamente, claro) en el que se podrá ver reconocido el segmento del público al que se dirige el filme especialmente. Ismael Fritschi presta su encarnadura para construir un personaje que resulta un trasunto del fan: él acaba siendo pieza clave para el desenlace, del mismo modo que son los aficionados (auténticos feligreses en algunos casos) los verdaderos impulsores de la continuidad de la saga.

¿Y ese final abierto significa que habrá más? Balagueró declaraba expresamente: «no seguirá«, sino que «es un modo de que el espectador se vaya a casa con la cabeza llena de cosas e imagine posibles evoluciones de la historia«. Al respecto, recordó que «el género se caracteriza porque nunca tiene finales muy contundentes, y en eso hemos querido ser fieles«. Así que hasta aquí llegó lo que se daba. La pelota está en el tejado de los aficionados para determinar si fue complaciente o no (e incluso, si se quiere, de continuarlo mediante fan movies ¿por qué no?). De lo que no va a quedar duda es de la relevancia que supone esta saga para la historia del fantaterror patrio en la que quedará inscrita por derecho propio.

Filmax sigue apostando por el cine fantástico: Sweet Home y Summer Camp

31 octubre 2014 Deja un comentario

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SUMMER CAMP y SWEET HOME son las nuevas apuestas de género de FILMAX. Ambos tráilers, que se presentaron en el pasado Festival de Sitges en la sección ‘Coming Soon’ y también fueron proyectados en la gala inaugural antes de  [REC]4, se podrán ver desde hoy en pantalla grande junto con [REC]4 en muchos de los cines donde está previsto su estreno.

SUMER CAMP

Dirigida por el debutante Alberto Marini, conocido por su trabajo de guionista en summer-camp-posterMientras Duermes, de Jaume Balagueró. Summer Camp está protagonizada por Diego Boneta (Rock of Ages), Jocelin Donahue  (La casa del diablo), Maiara Walsh  (Los muertos del hambre) y Andrés Velencoso (Fin).

Summer Camp sumerge al espectador en un viaje cargado de adrenalina aportando una visión innovadora al concepto clásico de adolescentes perdidos en los bosques.
Es una coproducción entre España y Estados Unidos: Filmax ([REC]),  The Safran Company (Expediente Warren: The Conjuring; Annabelle),  Pantelion Films Rebelión Terrestre (Los Últimos Días). La película supone la primera incursión de Jaume Balagueró en la producción ejecutiva.

SWEET HOME

Dirigida por Rafa Martínez, también debutante en la dirección. La protagonizan  Ingrid García Jonsson  (que nos sorprendió en Hermosa Juventud) y Bruno Sevilla (Mindscape; Leaving Hotel Romantic).

sweet homeLa trama se sitúa en un entorno cotidiano: una pareja decide pasar una noche romántica en un piso de un edificio semiabandonado al que se cuelan porque ella trabaja como asesora de inmuebles para el Ayuntamiento y tiene las llaves. Durante la velada descubren que unos encapuchados han asesinado al único inquilino que quedaba en el edificio… y ellos se convierten en su nuevo objetivo.

SWEET HOME es una producción de Julio Fernández para Filmax y cuenta con la participación de TVE. 

Ambas películas fueron rodadas en inglés y tienen previsto su estreno en 2015.

Tráiler y póster de Vampyres de Víctor Matellano

30 octubre 2014 Deja un comentario

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Ya puede verse el trailer de la nueva versión de Vampyres que ha dirigido Víctor Matellano, así como el cartel. En este enlace pueden leer la entrevista que realizamos al director y sus tres protagonistas.

Prepárate, las vampiras están muy cerca…

Full Moon lanzará ‘Wax’ en Estados Unidos

18 septiembre 2014 Deja un comentario

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A través de medios como Fangoria o Delirium, la famosa compañía americana especializada en terror, Full Moon, anuncia el lanzamiento de la película Wax de Víctor Matellano en los Estados Unidos.

Full Moon/Wizad Studios lanza Wax como «una película imprescindible para entender el horror español«, ya que «combina una atmósfera gótica tradicional con el toque contemporáneo del found footage, violencia sangrienta y un giro final inesperado«. La compañía destaca el hecho de que actores legendarios del género como Jack Taylor («La novena puerta»), Geraldine Chaplin («El hombre lobo»), Lone Fleming («La noche del terror ciego») o el propio astro del terror Paul Naschy, quien presta su voz a un autómata, desfilen a lo largo de un inquietante metraje que homenajea al terror de todos los tiempos.

La historia de Wax cuenta la aventura de un joven periodista (Jimmy Shaw) encerrado toda una noche en un Museo de Cera, quien es acechado por un asesino caníbal al que le gusta vestirse como Vincent Price en Los crímenes del museo de cera, y que graba snuff movies con tormentos inimaginables…

 Wax cuenta con efectos especiales de Colin Arthur («La historia interminable»), vestuario de Yvonne Blake («Superman») para el Dr. Knox, y dibujo de créditos del dibujante Alfonso Azpiri («Rojo sangre»). Se trata del debut en el largometraje de ficción de Víctor Matellano («Zarpazos!») quien en el momento actual se encuentra ultimando Vampyres, nueva aproximación a La hijas de Drácula, con guión del propio José R. Larraz, y protagonizada por Caroline Munro, Christian Stamm, Luis Hacha, Marta Flich y Fele Martínez, entre otros.

Wax tendrá en USA un estreno especial en streaming la noche de Halloween, y posteriormente en diciembre en dvd. Paralelamente la película comienza una nueva temporada de festivales, tanto nacionales como internacionales en países como México o los propios Estados Unidos.

Paul Naschy en…La venganza de la momia

6 septiembre 2014 Deja un comentario
Interior de la guía publicitaria.

Interior de la guía publicitaria.

Los misterios del antiguo Egipto y sus faraones que sirvieron de inspiración para la literatura y el cine, naturalmente también nutrieron al género fantástico, que creó uno de sus personajes clásicos, la Momia revivida, a la que los estudios Universal dotaron de existencia en diversas ocasiones hasta su decadencia en las garras de Abbott y Costello, quienes al igual que al resto de los monstruos clásicos, convirtieron a la Momia en objeto de sus bufonadas[1]. Afortunadamente quedó el gran clásico protagonizado por Boris Karloff[2], al que se dio continuidad en los años cuarenta por medio de cuatro disfrutables secuelas[3] realizadas, eso sí, con menos imaginación, menos presupuesto y otra momia protagonizándola, ya que en lugar de Imhotep, recibe el nombre de Kharis. En años posteriores, con los nuevos tiempos, Hammer Films también revisitará al personaje[4], que irá dejándose ver por las pantallas con menor asiduidad que sus compañeros de tropelías. Y así llegamos a Jacinto Molina, cuya confesa admiración por los monstruos clásicos anima a escribir un guión sobre el personaje, incrementando el pandemónium de mitos interpretados por su alter ego Paul Naschy.

A principios de los años setenta Paul Naschy vivía uno de sus momentos de mayor popularidad y actividad. Había interpretado a su hombre-lobo, Waldemar Daninsky, en cinco ocasiones, además de a otros personajes como Drácula, el jorobado Gotho, Mr. Hyde e incluso al propio diablo, entre muchos otros. Así que cuando el actor  firmó con Lotus Films para rodar dos largometrajes en coproducción, uno con Venezuela y otro con México se apostó, por un lado a lo seguro rodando una nueva entrega de su hombre-lobo, El retorno de Walpurgis, y por el otro afrontando un nuevo personaje con La venganza de la Momia, donde Naschy podría encarnar por primera y única vez a otro de sus queridos mitos clásicos, a los que el actor pensaba dar un descanso, tal y como declaró en la época: (El retorno de Walpurgis) “será mi último hombre-lobo, porque he decidido seguir el camino de otros personajes más en la línea actual y abandonar para siempre quizá, la piel de los monstruos más o menos clásicos[5]

La venganza de la momia 001

El cartel original español…

Centrémonos pues en La venganza de la Momia, una coproducción entre la española Lotus films y la venezolana Sara Films, compañía esta cuyo capitalista era Renny Ottolina, un conocido ‘showman’ de la televisión. Mientras Lotus Films realizaría una prolífica lista de títulos, Sara Films quedaría como una productora fundada con el objetivo único de rodar este título, en el que la hija del productor, Rina Ottolina, debutará a los 19 años como actriz.

Se inicia así un rodaje a caballo entre Londres y España con un argumento que tiene como modelo a sus antecesores de Universal y Hammer y en los que no pueden faltar “Sarcófagos policromados, aventureros, trampas mortales, misteriosos ritos funerarios y descubrimientos arqueológicos, (…) elementos imprescindibles en cualquier historia referida a la Momia”.[6] Veamos sino su trama: Amenhotep (Paul Naschy), un sanguinario faraón y su concubina favorita, Amarna (Rina Ottolina), son traicionados por Anchaff (Fernando Sánchez Polack), sumo sacerdote de Amon-ra, que mata a Amarna y momifica en vida al faraón. La momia es descubierta siglos después por una expedición inglesa dirigida por el profesor Nathan Stern (Jack Taylor) y su esposa Abigail (María Silva) y es transportada al museo de Sir Douglas Carter (Eduardo Calvo), en Londres, donde es revivida por los egipcios Assad Bey (Paul Naschy) y su bella ayudante Zanufer (Helga Liné) con la intención de castigar a todos los que han violado los secretos de Egipto. Una vez vuelta a la vida, la momia buscará un cuerpo que pueda alojar el espíritu de Amarna, encontrando a la reencarnación de su amada precisamente en Helen (Rina Ottolina), hija de Sir Douglas Carter.

La influencia de los films clásicos en el guión se deja notar: si la momia interpretada por Karloff se llamaba Imhotep, la de Naschy se llama Amenhotep, y ambos son enterrados en vida retornando siglos después en búsqueda de su amor. En ambos filmes la reencarnación de su  amada se llama Helen, huérfana de madre egipcia también en los dos casos. Amarna, el nombre de la concubina del faraón, suena bastante similar a Ananka, nombre que recibe tanto la actriz Ramsay Ames en The Mummy’s Ghost como Virginia Christine en The Mummy’s Curse, ambas producciones Universal, a las

Este no pudo ser... no fuera que los españolitos pecaran de pensamiento (y en la intimidad de facto)

… y el cartel que no pudo ser… no fuera que los españolitos pecaran de pensamiento (y en la intimidad de facto)

que también Hammer Films recurrió al llamar al personaje interpretado por Ivonne Furneaux Ananka y a la momia, Kharis. Por cierto, también la forma favorita de eliminar al monstruo se repite, siendo los procedimientos más populares las llamas y las arenas movedizas. Y si todos los films sobre el mito de la Momia poseen bastantes similitudes argumentales entre sí, justo es destacar las semejanzas entre el film original de Karl Freund y la adaptación de Drácula que Tod Browning dirigió un año antes. Así que subrayemos una variante que Naschy introdujo en su Amenhotep: “convierte a la Momia en un ser totalmente maligno y salvaje. Los personajes interpretados por Karloff, Chaney y Lee acabaron prematuramente convertidos en momias porque se les había sorprendido quebrantando los tabúes del templo en nombre del amor, pero Naschy es momificado en vida por la única razón de que era un faraón sádico, mal bicho e insoportable”[7] Y aquí sí que tenemos un leitmotiv desarrollado por Naschy con anterioridad, ya que dos crueles sujetos que son ejecutados y revividos en el futuro para instaurar un reino de terror, nos lleva de cabeza a El espanto surge de la tumba (1973, Carlos Aured), donde Alaric de Marnac (Paul Naschy) y Mabille de Lancré (Helga Liné), representan personajes similares.

Para Naschy “Este es un film muy pasional, con un amor más allá de la tumba, de la muerte y del

Una de las escenas de la doble versión para exportación. Una versión que de momento no se ha encontrado ni siquiera en VHS

Una de las escenas de la doble versión para exportación. Una versión que de momento no se ha encontrado ni siquiera en VHS

tiempo, con ese faraón Amenhotep locamente enamorado de su faraona… Tiene una escena con un beso entre la momia y la chica que es el máximo de lo romántico y de lo horrible al mismo tiempo[8]”. Romanticismo al que se tuvieron que añadir otros ingredientes: “Nosotros queríamos hacer una película sobre el mito de la momia, lo cual era un desafío, ya que se trata e un personaje bastante estático. Por esta razón se hizo necesario mostrar elementos que pudieran mantener el interés del espectador, y la violencia y la sangre fueron una buena solución”[9]. Y realmente el film contiene altas dosis de gore, que sin llegar a la altura de El espanto surge de la tumba, realmente resulta efectivo, destacando la escena en la que la Momia aplasta el cráneo de tres doncellas. Además de sangre se incluyó la cuota habitual de erotismo, especialmente destinado a la versión para el extranjero, para lo que se recurrió a la doble versión: “La verdad es que estaba un poco harto de tener que filmar la misma escena dos veces, una con la actriz vestida y otra con ella sin ropa. Yo pensaba que la historia no necesitaba más erotismo que el que se generaba en torno a la propia momia”[10].

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El presupuesto destinado a La venganza de la Momia, que según Luis Méndez, ejecutivo de Lotus Films fue de 10 millones de pesetas, repercutió en el aspecto general de la cinta, especialmente en los apartados de efectos especiales de maquillaje y vestuario, así como en las localizaciones. Tras el maquillaje se encontraba Miguel Sesé, un veterano profesional con una carrera que abarca desde 1960 a la actualidad. A él se debe el maquillaje de otras películas pertenecientes al boom del Fantaterror como Doctor Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1972), El jorobado de la morgue (Javier Aguirre, 1973), La rebelión de las muertas (León Klimovsky, 1973) o La saga de los Drácula (León Klimovsky, 1973) entre otras: “La realización del personaje de la momia, a cargo del maquillador Miguel Sesé es admirable. Para que tengan una idea aproximada de la minuciosidad de este trabajo, piensen que cada vez que me caracterizaba para este cometido su trabajo se aproximaba a las tres horas.[11]”. Naturalmente este minucioso maquillaje ocasionó no pocas molestias al actor:“Fue una película muy dura de hacer. No podía ir al baño por las vendas y me pusieron el maquillaje más difícil que he llevado nunca. Me embadurnaban la cara para hacer la piel y si el que usábamos en los planos medios era durísimo de llevar, el que me ponían para los primeros planos requería de una preparación que me desesperaba.”[12] . Por otra parte el director no quedó del todo satisfecho con que la Momia fuera interpretada por Paul Naschy: “creo que la corpulencia de Paul Naschy era un lastre para el personaje de una momia.”[13]

Diseño original de la vestimenta de la momia

Diseño original de la vestimenta de la momia

Como hemos indicado la ambientación, a caballo entre dos siglos, fue especialmente cuidada. Quizás fuera debido en parte a que, según desvela el director Carlos Aured: “(…) los decorados y el vestuario del antiguo Egipto fueron los usados en la película que sobre Cleopatra rodó Charlton Heston en España como director y actor[14]. El productor era el mismo para ambos títulos”[15]. También la protagonista, Rina Ottolina,  quedó satisfecha con el vestuario, especialmente con el proporcionado por Peridis Hnos.: “Soy una enamorada del novecientos. Creo que sólo el vestuario de la película tiene un costo de un millón de pesetas, porque los trajes que lucimos Helga Liné, María Silva y yo se han hecho con telas y encajes de la época”[16]

Muchos exteriores fueron rodados en Londres, un Londres dominado por el viento, tal y como puede apreciarse en algunas de las escenas compartidas entre Jack Taylor y María Silva. Jack Taylor nos contó que “La venganza de la momia (1973) es muy lujosa para la época. Está muy bien. Rodamos en el Castillo de Viñuelas. Hay secuencias con Helga Liné que rodamos en la antigua embajada de Santo Domingo. Estuvimos en el Puente de Londres rodando, y al ver la película terminada vi un autobús cruzando el puente (risas).”[17]Para Naschy se trata de “Una película, en mi opinión, muy bien ambientada, con muchos logros. La persecución por las alcantarillas de Londres es antológica. Fue difícil, muy difícil de rodar por eso, era muy desagradable el lugar. (…) Creo que Carlos Aured realizó un magnífico trabajo y la considero una película de las más interesantes de aquella etapa”.[18] Considerando también el actor que “La época está muy bien reproducida y se cuidó especialmente el vestuario.”[19]

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La venganza de la Momia inicialmente iba a ser dirigida por el todoterreno León Klimovsky, pero al no estar disponible fue el propio Naschy quien recomendó al ayudante del director, Carlos Aured, para realizar la labor. Carlos Aured había debutado como director con la nombrada El espanto surge de la tumba, y dirigiría otros títulos protagonizados por Naschy como El retorno de Walpurgis (1973) y Los ojos azules de la muñeca rota (1973). Jack Taylor no duda en defender esas películas y directores: “Carlos Aured también era un gran artesano. Todos estos directores cumplían muy bien su cometido y tengo la suerte de haber sido amigo de todos, de Leo, de Carlos, de todos. A todo ese cine lo que le faltaba era dinero, por supuesto, pero con lo poco que había se hizo mucho. Todas estas películas eran modestas, digamos que eran de serie-B, pero lo curioso es que de más de una película de serie-A nadie se acuerda, pero de estas sí.”[20]

Como vemos, en el reparto figuraba lo más granado del Fantaterror español, con Paul Naschy en cabeza: Jack Taylor, con quien Naschy había rodado Dr. Jekyll y el hombre lobo (1972) de León Klimovsky; María Silva, una gran actriz que también formaría parte del reparto del siguiente titulo producido por Lotus Films, El retorno de Walpurgis (Carlos Aured, 1973); Helga Liné, que ya había trabajado con Naschy y Aured en El espanto surge de la tumba (1973), además de en otros films señeros del Fantaterror de los setenta como Pánico en el Transiberiano(Eugenio Martín, 1972), Las garras de Lorelei (Amando de Ossorio, 1974) o El asesino de muñecas (Michael Skaife, 1975). El film también contó, ya en papeles secundarios, con los característicos Eduardo Calvo y Fernando Sánchez Polack, presentes asimismo en el siguiente film de la productora, así como con Ana María momia 9 001Pol, que debutó con La residencia (1969) de Narciso Ibáñez Serrador y Pilar Bardem, que interpretaba un pequeño papel. Y no nos olvidamos de la protagonista, la venezolana Rina Ottolina, de la que Jack Taylor nos comentó una curiosidad: “el padre se llamaba Renny, la hermana Rona y el perro Runa, me parece (risas)”[21]. Bromas aparte, es cierto que la esposa de Renny Ottolina, famoso showman de la radio y televisión venezolana se llamaba René y tuvieron tres hijas, Rena, Rhona y Rina. Costumbre está que las hijas parece mantuvieron, ya que Rena, la menor, tuvo dos hijos gemelos a los que llamó Renata y Renato… Curiosidades aparte detengámonos en Rina Ottolina, ya que indagando en su biografía vemos que en noviembre de 1969 fue secuestrada junto a su hermana Rhona por hombres armados con ametralladoras cuando eran llevadas al colegio. Los secuestradores dejaron una nota con el chófer dando los detalles del pago del rescate y la 001advertencia de no llamar a la policía. Renny Ottolina siguió las instrucciones de los secuestradores y las niñas fueron liberadas al día siguiente en un sitio indicado mediante una llamada telefónica. Tras el incidente, el padre decidió que sus tres hijas residieran en Estados Unidos. Desembarcaron en España en 1973, y ese mismo año las tres Ottolina se verían envueltas en un accidente automovilístico en Santander. Rhona y Rena salieron ilesas,  mientras que Rina tuvo que ser hospitalizada por las heridas.La actriz, que debutó en el cine ese mismo año con La venganza de la Momia, definió el film como “una película de terror-fantasía, comercial, por supuesto.”[22] A pesar de que opinar que “Está bien realizada y los decorados y vestuario están muy cuidados”[23], no simpatizó mucho con el cine de terror, dejando claro que lo consideraba un género menor: “Aspiro a algo más. Creo que los films de terror te limitan. Y yo tengo posibilidades de mucho más”[24]. Algo de lo que no nos cabe duda, pero que no terminó de demostrar. Tras ser jurado de la edición de 1973 del Festival de Sitges, donde concursaba El retorno de Walpurgis, pero no La venganza de la momia, que se estrenaría en 1975, su carrera cinematográfica se prolongó durante unos pocos años en España, en los que interpretó pequeños papeles en cuatro títulos más antes de regresar, en 1978, a su país, coincidiendo con el trágico fallecimiento de su padre en un accidente de aviación. Se hizo budista, interpretó otra película allí y se dedicó al mundo de la canción, grabando un disco y participando en 1983 como bailarina en el video-clip All Night Long de Lionel Richie.

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Aunque no he podido localizar críticas de la época, parece ser que la película no fue muy bien recibida. Vista ahora, la obra ha recibido críticas de todos los colores. Para Adolfo Camilo Díaz es “un cómic agradecido. Una apuesta por el exotismo rancio. Una recreación de la momia de la Universal más cercana al espíritu de la Hammer.”[25] Shane M. Dallman piensa que “es entretenida, pero debe ser considerada como una obra menor.”[26] Mientras que Luis Gasca siempre la ha considerado una de las mejores películas que se han rodado sobre el mito.

Más severos se muestran otros críticos al valorarla, como Antonio José Navarro, para el que La venganza de la Momia “Es un subproducto sin entidad visual, sin nervio narrativo. La sonrojante falta de medios es, en gran parte, la culpable del desastre. Basta con observar ese prólogo ambientado en el Egipto de los faraones: el entramado de tapices que ocultan, con toda probabilidad, una pared vacía; el carnavalesco vestuario (…) El guión de Jacinto Molina es un deslavazado amasijo de tópicos extraídos a pico y pala de las películas producidas por la Universal y la Hammer. (…) Carlos Aured, artesano de limitadas aptitudes no puede –o no sabe- vadear tantos escollos, y despacha el producto con insípida diligencia, salpimentando el monocorde aburrimiento con ciertos toques de gore primitivo y brutal’ (…) Y es que La venganza de la momia  no es únicamente pobre, sino también tonta.”[27] David Pizarro y Diego López insisten en la falta de medios: “Su limitadísimo presupuesto repercute sobre todo en los paupérrimos decorados, el carnavalesco vestuario, la sofocante rigidez estética…, pero también su ritmo monocorde, la caótica transición entre una época y otra, las frías interpretaciones…”[28]Carlos Aguilar tampoco se muestra muy compasivo con la película, que califica como “Una de las más lamentables apariciones cinematográficas del romántico y necrofílico mito de la Momia. Destacable únicamente por las apariciones del siempre magnético Jack Taylor y de la deliciosa y tristemente desaprovechada María Silva.”[29] Y finalmente, para Jesús Palacios el film tiene “Una trama absurda y ridícula, salvada por muertes bastante sangrientas, un reparto de scream queens nacionales de la época y FX decentes.” Concluyendo que “No es lo peor de Naschy.”[30]

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Por mi parte recuerdo haberla visto en un cine de programa doble de mi barrio, agradándome lo suficiente como para vencer mi proverbial timidez infantil y pedir el póster, que aún conservo, al propietario de la sala. Tras revisarla años después, pienso de manera similar que Ángel Sala, opinión con la que cierro este artículo:

(La venganza de la Momia es) “una reivindicable versión de las maldiciones egipcias que no acabó de encontrar el público adecuado en su momento, aunque vista hoy es un delirio pulp tan disfrutable como otras obras del autor.”[31]

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Este artículo se publicó previamente en Cine de Ultramundo: http://cineultramundo.blogspot.com.es/2014/08/critica-de-la-venganza-de-la-momia_27.html

NOTAS:

[1] Abbott and Costello meet the Mummy (Charles Lamont, 1955)

[2] La Momia (The Mummy, Karl Freund, 1932)

[3] A pesar de recibir otro nombre, los flash-backs de su origen que pueden verse en, al menos dos de los títulos contienen escenas del film del 32, aunque cambiando al protagonista. Los títulos de esta entrañable saga Universal fueron: The Mummy’s Hand (1940, Christy Cabanne), The Mummy’s Tomb (Harold Young, 1942),  The Mummy’s Ghost (Reginald Le Borg, 1944) y The Mummy’s Curse (Leslie Goodwins, 1944).

[4] La Momia (The Mummy, Terence Fisher, 1959)

[5] Paul Naschy en Terror Fantastic nº 20. Barcelona, mayo 1973. Pág. 5

[6] Naschy, P. Crónicas de las tinieblas. Madrid, 1993. Pág. 32

[7] Dallmann, S. M. La marca de Naschy en Fangoria 7. Ed. Zinco, Barcelona 1992. Pág. 12

[8] Paul Naschy entrevistado por Jesús Parrado en Quatermass nº 4-5. Bilbao, otoño 2002. Pág. 24

[9] Carlos Aured entrevistado por Mirek Lipinski en Quatermass nº 4-5. Bilbao, otoño 2002. Pág. 30

[10] López, D. y Pizarro, D. Silencios de pánico. Tyrannosaurus Books, Barcelona 2003. Pág. 450

[11] Paul Naschy en Terror Fantastic nº20. Barcelona, mayo 1973. Pág. 5

[12] Agudo, A. Paul Naschy, la máscara de Jacinto Molina. ScifiWorld, Pontevedra, 2009. Pág. 156-57

[13] Plana, M. A. Los alucinantes setenta y algunas cosas más… Dossier incluido en Flash-Back nº3. Valencia 1994. Pág. 76

[14] Marco Antonio y Cleopatra (Antony and Cleopatra, Charlton Heston 1972)

[15] Carlos Aured entrevistado por Mirek Lipinski en Quatermass nº 4-5. Bilbao, otoño 2002. Pág. 30

[16] Rina Ottolina en entrevista con Fernando Montejano en Terror Fantastic nº20 . Barcelona, mayo 1973. Pág. 6

[17] https://proyectonaschy.wordpress.com/2013/10/02/charlando-con-jack-taylor/

[18] Declaración de Paul Naschy en extra de la edición española en  DVD de La venganza de la Momia. Vella Visión, 2009.

[19] Videooze nº 6-7. Estados Unidos, 1994. Pág. 30

[20] https://proyectonaschy.wordpress.com/2013/10/02/charlando-con-jack-taylor/

[21] Íbidem.

[22] Terror Fantastic nº 26. Barcelona, noviembre 1973. Pág. 31

[23] Íbidem

[24] Íbidem

[25] Díaz, Adolfo Camilo. El cine fantaterrorífico español. Santa Bárbara editorial, Gijón 1993. Pág. 153

[26] Shame M. Dallman: La marca de Naschy en Fangoria nº 7. Ed. Zinco, Barcelona 1992. Pág. 12

[27] Antonio José Navarro en Quatermass nº 4-5. Bilbao, otoño 2002. Pág. 93

[28] López, D. y Pizarro, Opus Cit. Pág. 138

[29] Aguilar, C. Guía del video-cine. Séptima edición. Cátedra, Madrid 2000. Pág. 1091

[30] Palacios, J. Goremanía. Alberto Santos editor. Madrid 1995. Pág. 268

[31] Sala, Ángel. Profanando el sueño de los muertos. ScifiWorld, Pontevedra 2010. Pág. 83

Todas las imágenes: Archivo Serendipia.

 

 

 

 

Los perversos rostros de Víctor Israel ya están a la venta

frontal los perversos rostros

Vial of Delicatessens lanza en DVD el documental Los perversos rostros de Víctor Israel,  un viaje por la trayectoria cinematográfica del actor catalán desde sus inicios en la década de los sesenta, hasta sus últimos trabajos poco antes de fallecer.  Un profundo recorrido por los géneros cinematográficos en los que intervino, bien en funciones secundarias, como solía ser habitual en su carrera, o como actor protagonista, y todo ello aderezado con los testimonios de personalidades afines a él: destacando entre ellos su esposa y diversos realizadores, actores y actrices coetáneos a su filmografía, quienes no dudan un momento en sacar del pozo del olvido las anecdotas más desconocidas y ensalzar una figura quizás demasiado individualizada y poco explotada, pero aún así, digna de mención. Entre ellos José Lifante, Germán Monzó, Eduardo Martín, Frank Braña, Antonio Mayans o Jorge Grau entre otros. Una obra que Serendipia recibe con gran placer ya que sobre Víctor Israel fue la primera entrada que publicamos en Proyecto Naschy.

Víal of Delicatessens edita por primera vez en DVD este magnífico documental, presentado en diversos festivales dedicados al fantástico y  realizado por los autores del libro Silencios de Pánico David Pizarro y Diego López.

Un maravilloso homenaje a un actor imprescindible de nuestra cinematografía.

El documental se hace acompañar de los siguentes extras:

– Entrevista a David Pizarro y Diego López

– Slide de fotos

El DVD, al igual que el resto del catálogo,  aparecen al P.V.P de 5,99 € más gasto de envío en la página web del sello (http://www.vialofdelicatessens.blogspot.com) o en establecimientos especializados. Mas info: vialofdelicatessens@hotmail.com

Jordi Grau, confidencias de un director de cine descatalogado

Descatalogar.

 1. tr. Quitar un libro, un disco, un cuadro, etc., del catálogo del que formaba parte.

(Real Academia Española © Todos los derechos reservados)

jordi-grau-confidencias-de-un-director-de-cine-descatalogadoJordi Grau ha dejado huella con una obra, desde luego, difícil de catalogar. Intelectual cuando tocó; de género cuando a los productores les interesó y comercial, a veces  a su pesar. Como cineasta nunca se vendió. Procuró seguir su instinto y la máxima que Fellini le espetó: «Haz lo que tengas en mente y no hagas caso a nadie«. Un pié de foto que podría Grau utilizar como epitafio, ya que define a la perfección una carrera en la que se ha dejado guiar por el instinto,  protegido por lo que él denomina «hados».

A pesar de ser reconocido y admirado por los más fieles y constantes de todos los cinéfilos, los fans del cine de terror,  gracias al acercamiento que hizo al género en los años setenta con  Ceremonia sangrienta (1973) y sobre todo No profanar el sueño de los muertos (1974), uno de los mejores film de terror de (co)producción española, a los que se podría sumar el violento Zona de caza (1983), poco o nada conocido es el resto de la filmografía de este director que tiene una carrera cinematográfica que abarca desde 1957 hasta 1994. Casi cuarenta años de trabajo encumbrados en todo el mundo por dos films de terror y La trastienda (1975),  que primero el público y ahora los historiadores cinematográficos  destacan por contener el primer desnudo integral del cine español. Un desnudo que llenó las salas cinematográficas de un público ávido de disfrutar del plano de un segundo y medio de duración a mayor gloria  del  frondoso pubis de la Cantudo, escena que ha obtenido el  honor de figurar, junto a otras  imágenes de referencia, en ese álbum denominado ‘modélica transición española’.

Pero Jordi Grau es más, muchos más. Y ya que ningún escritor se ha tomado el tiempo de realizar un análisis de su figura y obra, ha sido el propio director el que ha decidido reunir una colección de vivencias, experiencias y ante todo trastiendas en forma de libro. Trastiendas de sus rodajes: unas ordenadas y llenas de paz y otras habitadas por parásitos y elementos inesperados que terminan ocasionando un caos  insalvable.

En estas 240 páginas de ágil lectura que edita primorosamente Calamar ediciones,  iremos de la mano de su autor directos al hueso, sorteando preámbulos biográficos y acompañándolo en sus vivencias con personajes tan variopintos como Berlanga, Riccardo Freda, Rosellini, Buñuel, Sergio Leone, José Frade, Espartaco Santoni, María José Cantudo y sobre todo Federico Fellini, buen amigo durante décadas del cineasta barcelonés. Nos desternillaremos ante el choque de Jordi Grautrenes que supuso la colaboración entre el director y la diva Sara Montiel , cuya unión nace con la  intención de  llevar a buen puerto aquel sinsentido que se llamó Tuset Street (1968), que terminó firmando Luis Marquina y en la que supuestamente iban a darse la mano la modernidad de la  Escuela de Barcelona y el cine más comercial y carpetovetónico. Un encontronazo repleto de buena voluntad que terminó como previsiblemente suponen. Seremos testigos de lo que cuesta llevar adelante un proyecto cinematográfico si se está bajo la estrecha vigilancia de los poderes fácticos, de la propia industria y en especial de los censores eclesiásticos. Leeremos como este director llegó a desatar las iras del propio Escrivá de Balaguer, y nos sorprenderos de sus coqueteos con la ‘obra‘.

Explicando las trastiendas de sus películas, Jordi Grau ha descuidado detallar más sobre sus films hasta el punto de saltarse incluso su última etapa, dejando al lector la labor de profundizar y recuperar, con carácter de urgencia, el grueso de su filmografía. Siempre que no esté definitivamente descatalogada.

Los fans del cine de terror no encontrarán en este libro muchas novedades ni datos que no haya contado ya el propio cineasta en las numerosas entrevistas y extras que, en forma de documentales, contienen las ediciones especiales en DVD de No profanar el sueño de los muertos editadas en medio mundo. Es este un libro para saber más de la industria del cine. Una industria que ha cambiado desde que en los años cincuenta Jordi Grau (entonces Jorge), comenzara su andadura en el cine,  pero con la que todavía hoy conserva sitios en común. En estos tiempos en los que, con peor o mejor fortuna también hay cineastas que, fieles a sí mismos, intentan hacer lo que tienen en mente sin hacer caso a nadie, es posible que hallen cierto consuelo en las experiencia que narra Jordi Grau, un director de cine descatalogado quizás, por propia voluntad.

Dedicando libros durante la última feria del libro de Madrid

Dedicando libros durante la última feria del libro de Madrid