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Finaliza el periodo de inscripción de Cinephone 2014
Cinephone, festival internacional de cortometrajes realizados con Smartphone, dirigido por el artesenco David Cornadó, ha cerrado el periodo de inscripciones el pasado 31 de agosto.
En marzo de este año los organizadores apuntaban que 2014 sería el año en que el Smartphone se volvería mainstream, rápidamente otros medios a través de las redes sociales se hicieron eco con las mismas palabras desde diferentes puntos del mundo.
Cinephone 2014 arrancaba bajo el lema “Arte y tecnología juntos de nuevo” y con un cartel que evocaba la portada de la prestigiosa revista TIME de 1984 con Steve Jobs mostrando el primer ordenador de la casa Apple el cual incorporaba fuentes tipográficas y era capaz de crear arte en los documentos. Gracias al continuo desarrollo tecnológico, 30 años más tarde, cualquiera, incluso un niño, es capaz de crear cine con un gadget que se ha hecho popular en nuestras vidas como es el teléfono móvil.
Durante este año fueron invitados a impartir conferencias en ESADE y en la UB para debatir sobre los cánones marcados por la industria de cine convencional frente al uso de aplicaciones que simplifican las tareas de grabación, edición y postproducción de material audiovisual, sin abandonar nunca el teléfono móvil. También estuvieron presentes en RAC1 y Cadena SER para dar a conocer qué es el Smartphone Filmmaking. Por último, forjaron alianzas con Nueva Zelanda, Los Angeles y San Diego, algunos de los puntos claves del mundo donde se encuentran otros festivales similares a Cinephone.
Con el soporte de la UOC y Movistar crearon su propio foro tecnológico, Cinephone Maker, que fue celebrado en Julio con los más grandes expertos que existen en el país: YOS Contenidos de Valencia, que mostraron soluciones de rentabilización empresarial con APPs de creación audiovisual; xPressart de Córdoba, que impartió un workshop en el que presentó un modelo docente encarado a adolescentes; y Conrad Mess de Zaragoza, el director de cine que acumula más premios internacionales del mundo rodados con Smartphone, entre ellos el laureado The Other Side.
Tras finalizar el periodo de inscripción, llega el momento de hacer balance de lo que ha deparado esta edición de Cinephone. La organización está satisfecha de poder notificar que han contado con un total de 115 cortometrajes seleccionados, recibidos desde 30 países de todo el mundo, lo que ha supuesto un crecimiento de un 35% respecto a la anterior edición. Cinephone se ha posicionado, así, como uno de los tres festivales más relevantes del mundo (de cine realizado con Smartphone).
Durante este mes de septiembre se conocerán los 20 cortometrajes finalistas que optarán a los premios del Jurado, formado, en esta ocasión, por Max Schleser organizador del Festival MINA de Nueva Zelanda, Susy Botello directora del Mobil Film Festival de San Diego y Conrad Mess de Me.S.S.FilmMakers. La entrega de premios se celebrara el 27 de septiembre. Por otra parte, hasta el dia 26 de septiembre se puede votar para otorgar el premio Mosaic (premio del público), al cortometraje que acumule mayor número de votos de los usuarios registrados en el portal web del Festival (www.cinephone.org).
Brigadoom 2014: Terror independiente, Álex Angulo, María Kosty y cineastas italianos.
Brigadoon ofrecerá este año en Sitges 2014 una selección de largometrajes de ficción, cortometrajes y documentales y un homenaje al actor Álex Angulo, fallecido recientemente. La sección del Festival, que presenta las propuestas más arriesgadas y de culto en sesiones gratuitas en el Escorxador, ha elaborado un amplio programa en el que destaca una revisión de los directores italianos que influenciaron a Quentin Tarantino.
La programación de largometrajes de Brigadoon cuenta con tres destacadas referencias, la primera es Maldito amor, el nuevo film de los hermanos chilenos Gonzalo y Sebastián Badilla, una comedia adherida al género giallo. La segunda propuesta, Megamuerte, es la película de Jordi Nájera que nace del corto Metal Creepers y a su vez rinde homenaje al glam metal de los años ochenta. The Redwood Massacre, de David Ryan, cierra este primer bloque: una cinta independiente rodada en el norte de Escocia donde un grupo de amigos visita el lugar donde se produjo una legendaria matanza.
Uno de los puntos fuertes de Brigadoon es, desde hace unas cuantas ediciones, la programación de documentales. En esta ocasión, se presentará I Tarantiniani de Steve Della Casa y Maurizio Tedesco, un documental que pretende explicar al mundo un fenómeno cinematográfico desconocido, el de los directores ignorados por la crítica italiana que Quentin Tarantino considera esenciales, como Lamberto Bava, Ruggero Deodato o Sergio Leone. El género giallo es el protagonista de Yellow Fever: The Rise and Fall of the Giallo, un repaso a la historia de este concepto cinematográfico y a sus cineastas, desde los orígenes con Mario Bava hasta Dario Argento o Lucio Fulci. Junto con la proyección de Vicente Aranda. 50 años de cine, otro documental sobre cine español será Queridos monstruos de los hermanos Kiko y Javier Prada, una visión de la historia del cine fantástico y de terror desde los años sesenta hasta nuestros días. Las coproducciones, el sistema de financiación, el caso Matesa, la Ley Miró o el sistema Back to back son algunos de los temas contados en primera persona por sus protagonistas.
Entre las actividades paralelas que se celebran destaca de nuevo la Sitges Zombie Walk, el tradicional desfile por las calles de Sitges, que tendrá lugar el sábado 4 de octubre con el pistoletazo de salida a cargo del director Jaume Balagueró, que inaugura el Festival el día anterior con REC4: Apocalipsis.
Al actor Álex Angulo, fallecido el pasado 20 de julio, se le rendirá homenaje con la proyección del film Acción mutante contando con la presencia de su director Álex de la Iglesia. El cineasta italiano Luigi Cozzi visitará Sitges 2014 para presentar una serie de trabajos en Brigadoon, entre ellos la película The Black Cat (1979). Durante la sesión se podrá ver el tráiler de su nuevo film Blood on Melies’Moon.
El Premio Nosferatu será, este año, para la actriz María Kosty, dedicada a la profesión desde finales de los años sesenta y con una gran presencia en el cine fantástico y de terror español de los setenta.
Se acaba agosto y vuelve… Trashorama
Ahora que ha terminado agosto, qué mejor momento para disfrutar de este transgresor programa doble de Categoría III: Comedia bruta, sexo acrobático, efectos especiales, acción a saco, cenobitas, zombis, fantasmas, terminators… No falta de nada en este demente programa doble que contiene:
Eternal Evil of Asia (Cash Chin, 1995) Con Elvis Tsui, Jerry Chan, Ellen Chan. (VOSE, 16:9) y Blue Jeans Monster (Ivan Lai, 1991 Con Shing Fui-On, Gloria Yip, Pauline Wong. (VOSE, 16:9)
Ambas en la nueva entrega de la colección Cat. III. Magia negra y zombis todopoderosos en dos de las películas más políticamente incorrectas de todo el cine hongkonés. Cash Chin nos ofrece una buena ración de magia negra del sudeste asiático con fantasmas violadores, hombres-polla, cenobitas y sexo acrobático, mientras que los efectos especiales y la acción a lo grande de Blue Jeans Monster se complementan con saludables dosis de humor ofensivo y géiseres mamarios. Carcajadas, horror y erotismo light para pasarlo en grande y completando el programa los siguientes contenidos adicionales:
Thai Sex Trailers, Ivan Lai Showreel, Box Office, biofilmografías, carteles, fichas técnicas y trailers.
Todo ello en edición numerada y limitada a tan solo 100 copias. Ya a la venta por 15 euros (gastos de envío incluídos) únicamente, ya que no se venden en tiendas, en la siguiente dirección: trashoramadvdpedidos@gmail.com
¡No digan que no les avisamos con tiempo!
Los zombies invaden las Fiestas de Gracia
Aunque la fiesta mayor de la Ciudad Condal es en septiembre, agosto trae la fiesta mayor del barrio de Gracia, casi tanto o más esperada que la de la ciudad. Durante una semana Gracia se llena de música y festejos, pero lo más celebrado es el engalanamiento de las calles. Cortadas al tráfico rodado, las calles se convierten en auténticos decorados de cine confeccionados por los propios vecinos a lo largo del año. Las hay más y menos logradas, pero siempre hay alguna que sobresale sobre las demás. Este año (como casi siempre) se ha llevado el primer premio la Calle Verdi con su simulación de la selva amazónica, pero la más visitada ha sido la Calle Progrés, que para nosotros, y para todos los aficionados al género, es la que merecía el galardón. Si el año pasado nos sorprendía con una recreación de Jurassic Park, este año se ha superado y nos ofrece una invasión zombie en toda regla, ¡Se sale! Aquí os dejamos una galería fotográfica para que la disfrutéis.
En un patio de París, dormir más todavía
No saber nada, no enseñar nada, no querer nada, no sentir nada, dormir, dormir más todavía, tal es hoy mi único deseo. Charles Baudelaire, prólogo a Las flores del mal.
Antoine Le Garrec (Gustave Kervern) es insomne, lleva mucho tiempo durmiendo muy poco, e incluso cuando duerme sueña que no puede dormir. El spleen, angustia vital, melancolía sin causa, se ha adueñado de él y un buen día abandona el escenario (es un cantante de medio pelo) sin rumbo definido. Como Baudelaire sólo ansía dormir, como él deambula por la ciudad, vaga por las calles, cual flâneur, sin objetivo ni expectativas, abierto a lo que la casualidad depare. Es casualidad que en la oficina de empleo le ofrezcan una vacante de portero, como lo es que quien tenga que aceptarle en el puesto sean Mathilde (Catherine Deneuve) y Serge (Féodor Atkine), una pareja de recién jubilados que se enfrentan a su nueva realidad de desocupados con distinta actitud. Es Mathilde quien lo escoge porque le inspira calma, a ella, que se ha sumergido en la vorágine de una ONG enfocada a resolver el calentamiento global y no tiene respiro. Cuando la evolución de una grieta haga que Mathilde tema que el edificio entero se derrumbe, nace la amistad entre ellos. Una amistad entre seres que amenazan ruina más que el viejo edificio en el que interactúan. Estos son los personajes que destacan en el mosaico de En un patio de París.
En un patio de París es una comedia agridulce que poco a poco va deslizándose hacia el drama, sin negarnos un tenue halo de esperanza en su final. Pierre Salvadori, su director, vuelve a conducirnos a esa mirada que se entretiene en los márgenes, con esos personajes inadaptados que, sin embargo, intentan sobrevivirse con todas sus fuerzas, tratan de salir de su condición a pesar de sus deficiencias. Y todo ello retratado con mucho humor y mucha ternura. Una producción de modesto presupuesto, pero muy rica en matices que nos cuenta una historia de perdedores que, sin embargo, no están totalmente perdidos. No todos ellos al menos.
Por ese patio de escalera pululan toda una serie de personajes bizarros (en su sentido francés que poco a poco ha ido desplazando el significado castellano): un ex futbolista drogadicto que roba bicicletas y las almacena en el patio común, un vecino con un trastorno compulsivo que no puede lidiar con el desorden, un inmigrante, captado por una secta, y su perro que ocupan el taller de los bajos… Dentro de un imaginario que está a medio camino entre Happiness (1998, Todd Solondz) y La maladie de Sachs (1999, Michel Deville), todos ellos comparten la misma soledad y la misma necesidad de atención. Antoine es el catalizador, no está ya para sí mismo pero sí para ellos, él se diluye poco a poco en su cotidianidad pero el resto, especialmente Mathilde, seguirán adelante más reconfortados pues el tamiz de Antoine les ha servido para recuperar convicciones igual que esas macetas que se consumían han pasado a ser jardín por obra y gracia del portero.
Dans la cour, el título original, hace más justicia a la película que su trasvase al castellano, que concreta con su genitivo el lugar de la acción quizás para indicar al seguidor de tendencias y modas que se encuentra, si, de nuevo ante un film francés. Ese patio vecinal no se ubica espacialmente por mucho que esté afincado en la capital gala. Esa comunidad es universal igual que lo es esa grieta que obsesiona a Mathilde. El edificio que aglomera a los personajes (prácticamente el único escenario del filme) es un microcosmos transportable por analogía a todo mundo humano contemporáneo. El edificio, como nuestra civilización, ha envejecido y, aunque no amenace ruina, ha empezado a agrietarse igual que se resquebraja nuestra confianza en el mundo occidental, con la fuga de valores y derechos que está arrojando su crisis. Los miembros de esa comunidad están fuera de lugar, como desubicado está el hombre de hoy ante un orden burocrático del que no se acaba de vislumbrar el centro. Todos podemos sentirnos exhaustos como Antoine («sólo quiero limpiar, dormir y no pensar»), pero Salvadori no nos deja ahí, no trata de engañarnos pero nos muestra una salida. Pues, del mismo modo que nos identificamos con el protagonista, todos podemos todavía ser Mathilde y embarcarnos en un nuevo proyecto que nos haga vivir. Una pequeña esperanza queda aún. Eso sí, la esperanza es lo único que quedó encerrado en la caja de los males que nos trajo Pandora.
El gurú de los efectos visuales, Pablo Helman, ofrecerá una masterclass en Sitges 2014
Pablo Helman, una de las figuras clave del cine fantástico de las últimas décadas, visitará la 47ª edición de Sitges – Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya para protagonizar una masterclass. Helman (Buenos Aires, 1959) es el supervisor de efectos visuales de Industrial Light & Magic y ha trabajado codo con codo con Steven Spielberg y George Lucas.
Salvar al soldado Ryan, El mundo perdido, La guerra de los mundos, Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, La amenaza fantasma o El ataque de los clones forman parte de la larga lista de títulos dirigidos por Spielberg y Lucas en los que ha trabajado Pablo Helman. Sus inicios se remontan a principios de los años 80, como autor de músicas para un canal de televisión de Los Ángeles, época en que se iniciaba la revolución digital en el cine, un momento que Helman vivió intensamente.
A partir de su trabajo en la serie de televisión Star Trek: The next generation, fue requerido para trabajar en Digital Domain, la empresa de efectos visuales y animación fundada, entre otros, por el director de cine James Cameron. Helman trabajó en grandes éxitos como Apolo 13 o Independence Day, dirigida por Roland Emmerich, que también estará este año en Sitges para recoger su Gran Premio Honorífico. Fue en ese momento que la empresa de George Lucas decidió integrarlo en Industrial Light & Magic, trabajando estrechamente con el director de efectos visuales Stan Wilson hasta la muerte de éste.
En la actualidad, sus últimos trabajos los ha realizado en los films Las tortugas Ninja (producida por Michael Bay) y Piratas del Caribe 5. Pablo Helman está considerado como uno de los mejores del mundo en su especialidad y compartirá con el público del Festival sus experiencias y diversos temas de interés como la captura digital de actuación de actores en el set, la relación entre la tecnologia y el arte, la creación de los personajes, o los diversos modelos de producción, así como imágenes inéditas y material de su trabajo como mano derecha de Spielberg y Lucas.

Nits de Cinema Oriental. Invitados: Andrew Leavold (The Search of Weng Weng) y Shao Xiaoli-Zhang Songwen (Fake Fiction)
Si bien es realmente importante la asistencia de invitados en un festival para, además de promocionar sus obras, atraer público y medios con su innegable colorido y glamour, esto resulta casi impensable cuando hablamos de pequeños festivales. Pero aún así muchos de estos esforzados certámenes no escatiman en ingenio para contar con algún actor o director que aporte brillo al evento. Más titánica puede resultar la labor si hablamos de un festival dedicado al cine asiático por lo que supone sufragar viajes y estancia a estos lejanos visitantes, pero aún así hasta en este caso los festivales se las ingenian como ha demostrado Nits de Cinema Oriental, que en su undécima edición ha podido contar con Shao Xiaoli y Zhang Songwen, director y actor de Fake Fiction (Mo Deng Nian Dai, China, 2013) y Andrew Leavold, director de The Search for Weng Weng; que se han mostrado muy cercanos y accesibles con el público.
ANDREW LEAVOLD: THE SEARCH FOR WENG WENG
Los dos documentales que se proyectaron durante las Nits, Machete Maidens Unleashed! (Mark Hartley, Australia/Filipinas, 2010) y The Search for Weng Weng (Andrew Leavold, Australia/Filipinas, 2013) estuvieron centrados en el cine filipino de acción de los años setenta y ochenta, que en su tan extensa como desconocida y psicotrónica filmografía reune karate, bikinis, ninjas, Rambos de saldo, cárceles de mujeres, blaxploitation, Mad Max de pacotilla y demás hierbas de serie B. Y es que este país no tan solo fue escogido como plató cinematográfico de un buen puñado de productoras canallas con la New World de Roger Corman en cabeza, sino que también la cinematografía filipina aprovechó para hacer más visible su propio cine, de una calidad aún más ínfima que el producido por las pequeñas compañías americanas y basado también en Bruces Lee de guardarropía, ninjas, e incluso como veremos, un súper agente enano. Pues bien Andrew Leavold, uno de los invitados, es una gran autoridad sobre el tema, tomó parte en ambos documentales y compartió sus conocimientos con el público asistente durante un ameno post-screaming.
SI, PERO… ¿QUIEN DIANTRES ES ANDREW LEAVOLD?
Nuestro hombre es un desquiciado australiano, antiguo propietario de la tienda Trash Video que funcionó de 1995 a 2010 y donde alquilaba los más locos videos que podía conseguir. Además es director de cine, autor, investigador, músico, presentador de televisión y sobre todo voraz devorador de cine raro. El rodaje de su documental The Search for Weng Weng le sumergió en una investigación de diez años, tres viajes a Filipinas y más de cuarenta entrevistas con el fin de seguir la huella del actor enano Weng Weng. Por el camino se convirtió en toda una autoridad sobre el cine de género filipino, como demuestra en su film y en Machete Maidens Unleashed!, del que es productor asociado. También publicará próximamente un libro sobre el tema, Bamboo Gods and Bionic Boys: A History of Pulp Filmmaking in the Philippines.
Y YA PUESTOS… ¿QUIEN DIABLOS FUE WENG WENG?
Fue un actor único. Nacido en 1957 como Ernesto de la Cruz, casi era una leyenda urbana cuando Andrew Leavold desembarcó en Filipinas en su búsqueda. El director escuchó todo tipo de bulos: que si se casó con una estrella porno; que si era un agente secreto de verdad; que si cantaba karaoke con Imelda Marcos… nadie sabía donde había terminado el pequeño Weng Weng que con sus tan solo 84 centímetros de estatura interpretó un buen puñado de películas.
Ernesto, el menor de cinco hermanos, nació casi de milagro y tuvo que pasar doce meses en la incubadora. Fue su familia la que comenzó a llamarle Weng Weng, un nombre reservado para los perros. Comenzó a practicar artes marciales y su instructor contactó con el productor cinematográfico Peter Caballes, que junto a su esposa Cora Ridon, prácticamente adoptaron a Weng Weng, que comenzó una carrera cinematográfica con The Bionic Boy (Leony M. Díaz, 1977) y Dynamite Johnson: The Bionic Boy 2 (Bobby A. Suarez, 1978). También trabajó en comedias como The Quick Brown Fox (Jett C. Espiritu, 1980) o el western paródico Da Best in Da West (Romy Villaflor, 1982)
Weng Weng se hizo tan popular que visitaba frecuentemente a la familia Marcos en le palacio presidencial e incluso fue nombrado Agente Secreto Honorario por el General Ramos, futuro presidente del país, acto que inspiró su primer papel protagonista como el agente 003 en la paródica For Y’ur Height Only (Eddie Nicart, 1981) film producido por Peter y escrito por Cora para su productora Liliw Productions. Una, según el propio Leavold “obra maestra del glorioso cine malo” que se vendió en todo el mundo, también en España, donde la titularon Bruce Linito Agente 003 y 1/2 , convirtiendo a Weng Weng en una de las más exitosas exportaciones de Filipinas. El film fue seguido por su mucho menos exitosa secuela, The Impossible Kid (Eddie Nicart, 1982) y el western D’Wild Wild Weng (Eddie Nicart, 1982), ambas también con argumento de Cora.
Pero los beneficios fueron disminuyendo, Peter y Cora Caballes se divorciaron y abandonaron el mundo del cine, dedicándose Cora a la política. Y ya sin trabajo, Weng Weng volvió con su familia, que continuaba siendo pobre. Según algunas fuentes bebía mucho y tenía hipertension. Finalmente falleció en agosto de 1992 de un ataque al corazón, poco antes de cumplir los 35 años.
LEAVOLD AL HABLA
Mi sueño era tener un video club dedicado exclusivamente a películas extrañas provenientes de todo el mundo, no únicamente americanas y europeas, así que este tipo de películas eran normales para mí. Abrí la tienda en 1995 y cuando cerró me dediqué al proyecto The Search for Weng Weng y también fui productor ejecutivo de Machete Maidens Unleashed!
Filipinas es un pueblo único. Ya que posee herencia española y siente la cercanía de la cultura pop americana al haber tenido administración americana, que utilizaba prensa, radio y también cine como medio de control. También hay mucha población china y hay muchos lazos con Asia, así que los filmes de acción de Hong-Kong fueron muy populares en Filipinas. Las
primeras películas de ninjas hechas fuera de Japón venían de Filipinas. Así que recibieron muchas influencias, naciendo una filmografía única en la que los directores, con el objetivo de conseguir el máximo público, eran capaces de realizar mezclas absurdas como poner escenas de sexo en películas infantiles. Los dobles de acción eran muy importantes, así como los malos y sus esbirros. El cine filipino no existiría sin esos malos de grandes bigotes presentes en todo tipo de género, tanto en películas adultas como infantiles, donde hacen además la parte cómica. Por su parte los especialistas tienen un club en el que se encuentran los viernes por la noche, consumen ron y se cuentan viejas historias. Yo estuve invitado en uno de estos encuentros y perdí el avión que debía tomar a las 11 de la noche. El nivel de estos especialistas era tan importante que la industria de Hong Kong terminó copiando sus métodos de trabajo convirtiéndose en los especialistas más reconocidos y perdiendo el cine filipino esta tradición y reconocimiento.
En Filipinas se considera que la edad dorada de su cine fueron los años cincuenta, con grandes estrellas y estudios, pero para mí fueron los sesenta porque es la década en la que comienzan las películas de acción, de serie B, ninjas… En los sesenta llegaron directores alemanes, franceses y por supuesto americanos que utilizaron actores y técnicos filipinos y realizaron películas muy sangrientas, que fueron reemplazadas por las de kung-fu en los setenta, como pasó en todo el mundo. El país aprovechó también para exportar sus propias películas. Como era la época en la que las películas de Bruce Lee triunfaban en todo el mundo, lanzaron el suyo propio, Rey Malonzo, conocido en Filipinas como Bruce Lie, (Bruce -de- mentira) que protagonizó varios films Brucexploitation.
El director Cirio H. Santiago era un personaje curioso que no entendía porque lo quería entrevistar. Para mí es uno de los tres directores filipinos más importantes junto a Bobby A. Suárez y Eddie Romero. Me gustan todos sus películas, las buenas y las malas. Hablamos de su carrera, de cuando empezó en los años cincuenta, de su familia que trabajaba en los estudios cinematográficos, donde comenzó editando escenas de Godzilla y dirigiendo, a los 16 años, su primera película. Tenía el sueño de
hacer sombra con sus películas al cine internacional, narrando de forma más moderna y ágil. Cuando Roger Corman llega a filipinas y recluta personal para New World Pictures, Cirio dirige para él hasta que Corman pierde interés por las películas de artes marciales y abandona la producción de este género, pasando Cirio de dirigir tres películas al año a dirigir tan solo una. Pero Corman vuelve a producir en Filipinas en los ochenta, rodando Cirio H. Santiago films como Puño desnudo (Firecracker, 1981) así como exploitation de Mad Max, Platoon, de motoristas… Todo lo que se pudiera homenajear, parodiar o rehacer, él lo hacía. Llegó un momento en que rodaba tres películas para Corman y otra para otra productora y así en los años noventa, entre dirección y producción, llegó a trabajar hasta en cinco películas año. Esta fue otra era dorada, la de ‘direct to video’, en la que la gente alquilaba lo mismo la original Mad Max que una copia. España era un gran cliente para este tipo de material y Filipinas comenzó a doblar las películas al inglés para llevarlas a festivales, donde España las compraba, incluidas las de Weng Weng y otras como Johnny Rambo Tan-Go (Ricky Santiago, 1982) y sus secuelas, interpretadas por un actor filipino-americano (Redford White) que llegó a convertirse en una estrella gracias a este mercado de producciones ‘direct to video’, que hacía dinero y generaba sus propias estrellas.
En este punto de la conversación, Domingo López (Trash-o-Rama) contó una divertida anécdota. Se refirió a una época en la que los video clubs españoles estaban atiborrados de películas filipinas de acción que “lo curioso es que eran totalmente inexportables porque, aparte de tener un humor súper local, la mitad eran musicales y claro, te quedabas como alucinando. Justamente hablando ayer con Xavier Catafal de Isaan Enterteinment me contaba una anécdota de cómo estas películas llegaron al video, que las compró Luis de Val, el propietario de Manga Films y decían que las películas eran tan raras, tan imposible de poner en el mercado, que se tuvieron que inventar los diálogos de las películas en una noche. O sea, nada de lo que decían en el doblaje español tenía que ver con la película”, una práctica que no sorprendió a Andrew Leavold: En la versión inglesa también se inventaban los diálogos de una forma medio improvisada. Han quedado como testimonio de una época loca. The Search for Weng Weng es una carta de amor a este tipo de cine que se alquilaba en pequeños video clubs y que hacía que uno se preguntara de donde diablos había salido eso y como había llegado a doblarse, aunque fuera de esa forma.
Weng Weng fue el producto más exitoso que exportó el cine filipino de la época. Es un personaje único en el cine filipino. Representó a su país en todo el mundo y tiene todos los elementos destacables de la cultura filipina. Hay unas 14 películas localizadas de Weng Weng, siete de las cuales he podido ver. Del resto no se ni si existen copias. De estas cabe destacar Legs Katawan Babae (Tony Ferrer, 1981) con imitadores filipinos de grupos como Village People y donde aparecía Weng Weng como protagonista. Mezclaba música disco, espías, kung-fu, thriller y musical, con Weng Weng saltando y bailando a ritmo de artes marciales rodeado de chicas en bikini. El mejor número musical que he visto nunca y no pude conseguir los derechos para reproducirlo en el documental. Espero que alguien lo comparta por youtube…
Los filmes originales de Weng Weng eran en Tagalo. Todos eran rodados en Tagalo, pero hay tres localizados, como la secuela del agente 00, The Imposible Kid que se rodaron en inglés. El problema con los archivos cinematográficos y televisivos es que durante la revolución de Marcos todo el material ardió perdiéndose todo lo previo a los años ochenta. Es una tragedia, ya no solo la pérdida de las películas, sino también de los archivos televisivos. Localicé una cinta en unos archivos que pude ver, en la que había una crónica del funeral de Weng Weng en la que se veía el cadáver del actor a través de una urna de vidrio. Una escena que me impactó. Pero poco después de ver la cinta volví a pedirla para el documental y se había perdido. De manera que este documental es producto de una lucha contra fuerzas caóticas y me siento muy orgulloso de haber encontrado todo el material con el que he conseguido tirar adelante el documental.
SHAO XIAOLI Y ZHANG SONGWEN: FAKE FICTION
Shao Xiaoli y Zhang Songwen, director y actor de Fake Fiction (Mo Deng Nian Dai, China, 2013) presentaron esta comedia sobre un mago en horas bajas (Zheng Xu) al que se le presenta como su hija una niña huérfana (Zhang Zifeng) que se instala en su casa. Si bien al principio la rechaza de plano, ya que es un tipo de lo más inmaduro: irresponsable, mujeriego y vividor, pronto caerá prendado por la energía vital de la pequeña, que le ayudará a realizar un truco de magia que le han encargado y con el que podrá relanzar su carrera y encarrilar su vida.
Tras el visionado de la cinta ambos invitados conversaron con el público, destacando el director las buenas críticas y los premios recibidos por un film que ha conseguido recuperar en taquilla diez veces el presupuesto invertido. También contó que tras estrenarse mucha gente escribió en las redes sociales dejando mensajes muy emocionantes, ya que se veían reflejados en los personajes. Para él fue fundamental en el éxito de Fake Fiction contar con unos grandes actores. El protagonista masculino, Zheng Xu, además de actor ha dirigido e interpretado Ren zai jiong tu: Tai jiong (2012), la película más taquillera del cine chino. El villano, que interpreta Zhang Songwen, es un profesor de interpretación reconocido como maestro de grandes actores. Y por supuesto la actriz protagonista, Zhang Zifeng, que realiza un gran trabajo y a la que, tal y como comentó el director, fue fácil de dirigir ya que, aunque es muy joven, es una veterana de la interpretación con importantes trabajos en su haber. Para el director el éxito se debe a la combinación de estos tres actores y considera que su film es una manera de dar a conocer una de las caras de la sociedad china actual.
Todas las fotografías menos la indicada: Serendipia
Mil veces buenas noches, el poder de la imagen
A raíz del último conflicto palestino israelí, la página de inicio en Facebook se ha llenado de fotos de niños muertos, mutilados, víctimas de los ataques. Sin duda se trata de un gesto de solidaridad autocomplaciente, inútil por definición, y que contribuye más bien a la desensibilización por saturación de nuestras neuronas. Están los que comparten esas imágenes y frente a ellos los que se indignan por esa violación de la intimidad con fotos morbosas, ambas posturas igual de cómodas acometidas desde la paz que nos confiere saber que no dejaremos de tener la barriga llena. Apenas un gesto perezoso con el que calmar nuestra conciencia.
La gran pregunta es si esas imágenes pueden ir más allá, si sirven para algo más que para alimentar moralinas pequeñoburguesas, si consiguen incomodar a los agentes sociales que tienen la capacidad de interceder de facto en los conflictos. Sólo soy capaz de alzarme de hombros ante ese interrogante, desde el escepticismo contraído por saberme yo impotente. Lo que sí tengo claro es que no hay que matar al mensajero: esas fotografías, tomadas desde el riesgo de muerte de los reporteros, tienen al menos el valor de la denuncia. Levantan testimonio de la ignominia y siembran la esperanza de que algún día la humanidad esté dispuesta a aprender de sus errores. Más allá del uso frívolo que podamos darles, las fotografías de guerra son necesarias. Mil veces buenas noches es un viaje a esa toma de conciencia de la necesidad de la foto denuncia, nos lleva a esa conclusión de forma honesta, sin hacer un panegírico de los reporteros gráficos (¡hay tantas películas que juegan esa baza!), al contrario, nos los muestra en sus dilemas menos heroicos, menos generosos, los retrata como impetuosos adictos a su vocación a la que lo sacrifican todo, más por instinto que por reflexión.
Juliette Binoche es Rebecca, una reportera entregada a su profesión, que también es esposa de un biólogo marino y madre de dos hijas, una ya adolescente. Tras un grave accidente en Afganistán, habrá de plantearse el difícil equilibrio entre su vida y su trabajo. Acabará descubriendo que le es imposible abandonar al segundo, porque ese trabajo es su propia esencia. Mil veces buenas noches es un drama doméstico que refleja el egoísmo del fotógrafo de guerra, a la vez que su valor y su perseverancia. No estamos ante un héroe sino ante una fuerza de la naturaleza cuyo instinto la lleva a estar siempre al pie del conflicto, no por ganar galardones sino porque no puede hacer otra cosa que ponerse al servicio de los más desprotegidos aún a costa de abandonar a los suyos. Erik Poppe, su director, y Binoche nos sitúan ante un personaje lleno de aristas, movido por la urgencia y la necesidad de intervenir ante la barbarie; confiesa a su hija mayor que escogió ese trabajo porque sentía ira visceral contra las lacras de la humanidad y ese sentimiento no lo puede enjugar la cotidianidad familiar, precisamente porque en sus hijas ve la esperanza de futuro que ella quiere transportar a los desfavorecidos. La actriz se muestra virtuosa en su interpretación de las contradicciones de Rebecca, ella sola se basta para que la película funcione.
Llena de pequeños detalles, con un buen desarrollo del arco de transformación de los personajes, hay que destacar también el trabajo de John Christian Rosenlund al frente de la fotografía. Un uso de la luz y el encuadre que nos lleva a centrarnos en el poder de la mirada, ideal para hacernos sentir en la piel de la fotógrafa. Mil veces buenas noches es un recital de imágenes que nos habla, precisamente, del poder e importancia de las mismas. Un acertado equilibrio entre el retrato y lo retratado, bellamente filmado e interpretado.
Nits de Cinema Oriental: las imágenes
Ya les hablamos con más detalle de lo que dieron de sí las Nits, pero ahora les invitamos a que nos acompañen en un paseo por los espacios y la rutina diaria de un festival en el que las sesiones y actividades no se solapan entre sí.
POR LA MAÑANA: ESPAI ETC

Donde se proyectaron las películas retrospectivas, los documentales y las de animación. Aquí tenemos al amigo Andrew Leavold compartiendo sus conocimientos sobre cine filipino.
POR LA TARDE DIRECTOS AL CINEMA VIGATÀ (TAMBIÉN PARA LOS MARATONES NOCTURNOS DEL VIERNES Y SÁBADO.

El Vigatà, un veterano cine sobreviviente desde los años 50 y recientemente reformado acoge dos salas.

La taquilla esta empapelada con programas de mano y carteles antiguos ¡Uno de ellos un auténtico incunable!
Una de las salas tiene más de 800 butacas y un lavabo más grande que alguna cines de Barcelona, así como una enorme pantalla y un excepcional equipo de sonido. No puede pedirse más.
Y POR LA NOCHE: LA BASSA DELS HERMANOS

Se trata de un parque colindante al Cinema Vigatà donde tras la proyección de la tarde, a las 21 horas se puede hacer cola para los menús orientales que se sirven diariamente relacionados con el país del film que va a verse.

Hasta las 22 horas, momento en el que ya ha caído la noche y comienza la película. Un plan perfecto ¿no?
Y EN LOS POCOS MOMENTOS LIBRES…
Fotos: Serendipia
Nits de cinema oriental. O como viajar a Oriente sin salir de Catalunya.
Por fin Serendipia pudo estar presente en uno de los festivales a los que más ganas le tenía: Les Nits de Cinema Oriental de Vic. Si bien en otra ocasión ya realizó una breve incursión, sabía que se trataba de una cita ineludible que, tras experimentarla en su totalidad, ha pasado a ser obligatoria. Y es que la filosofía que mueve a los organizadores de Les Nits, que este año ha celebrado su undécima edición, resulta más que atractiva y no se limita al cine, aunque naturalmente es su plato principal.
El certamen, que esta ocasión ha estado dedicado a Filipinas, posee tres espacios para proyectar las películas: matinales gratuitas en l’Espai ETC, principalmente retrospectivas, de animación y documentales. De tarde y sesiones golfas en el estupendo cine Vigatà (que consta de dos salas, una de ellas de más de 800 butacas). Y finalmente las sesiones nocturnas, también gratuitas y que son las más lúdicas y populares en la Bassa dels Hermanos, un parque al aire libre donde puede degustarse la comida del país de la película programada, así como asistir a demostraciones de danza o artes marciales para amenizar la cena. Esto es lo que más celebra el público más general, que colma estos pases y disfruta de estas veladas agotando los menús, que tienen un precio muy asequible. Y esta es la filosofía que mueve a los organizadores de Les Nits, dar a conocer las diferentes industrias cinematográficas asiáticas, así como su gastronomía y otras disciplinas que incluyen arte y danza. Todo ello durante seis intensos días que pasaron volando.
PELÍCULAS A COMPETICIÓN
La selección constó de 18 títulos que comprendían prácticamente todos los géneros, tal y como indicaba en el spot la mascota de este año, el tarsero filipino Gwapo, pero todos con el denominador común de su excepcional calidad. Desde la comedia, pasando por el drama, la acción, el policíaco y el fantástico, todo tuvo cabida en un festival del que pasamos a destacar lo que más nos gustó:
Graceland (Ron Morales, Filipinas, 2013) es una historia de venganzas, con trasfondo de prostitución infantil y corrupción política que nos lleva desde los bajos fondos a las zonas más acomodadas de Manila, donde la vida no tiene ningún valor. Un drama con final sorpresa en el que nada es lo que parece, con ágil producción, buena utilización del sonido y escenas de impacto, algunas de ellas impensables para los parámetros en los que se encuentra la corrección política occidental.
Kabisera (Alfonso Borgy Torre, Filipinas, 2013) nos narra, con cierto regusto Breaking Bad, el ascenso de un pescador en el mundo de la droga hasta llegar a la jefatura del tráfico de estupefacientes, que le devolverá su ansiado lugar como cabeza de familia. Amistad, lealtad, traición, corrupción… Una cinta de color degradado con onírico (e idéntico) inicio y final.
Blue Bustamante (Miko Livelo, Filipinas, 2013) es una comedia bastante inteligente sobre los problemas de la emigración, que tantos títulos ha dado en el cine español: desde Vente a Alemania, Pepe (Pedro Lazaga, 1971) a Un franco, 14 pesetas (Carlos Iglesias, 2006); aunque en este caso el viaje en busca de oportunidades lo realiza un ingeniero filipino a Japón, donde termina como protagonista de un sentai (serie televisiva en la línea Powers Rangers). Divertida, con buenos diálogos, situaciones nada sentimentaloides y un humor muy digerible para el paladar occidental.
Daily Lives of High School Boys (Daigo Matsui, Japón, 2013) Humor estudiantil a la japonesa y por lo tanto de lo más mutante. Personajes anime, no en vano está basado en un manga, con el consabido fetichismo por los uniformes colegiales femeninos. A pesar de todo muy bien rodada, recurriendo el director a mostrar vacíos para transmitir soledad, aislamiento…
A Time in Quchi (Chang Tso-chi, Taiwan, 2013) Pausado relato de crecimiento con excelente dirección de actores en el que se muestran muy naturales tanto los adultos como los niños. El día a día de un verano en el que se introducirá la muerte de una forma muy natural, sin subrayados musicales y sin recrearse en ella, únicamente con un plano sostenido y fuera de campo y unas lágrimas que caerán en la redacción que escribe el joven protagonista sobre ese verano, el cual representará el fin
de su infancia. Sin caer en la melancolía ni en la utilización de la recurrente, en este tipo de relatos, voz en off.
Cold Eyes (Cho Ui-seok, Kim Byung-seo, Corea del Sur, 2013) Remake coreano de Eye in the Sky (Nai-Hoi Yau, Hong Kong, 2007). Un thriller perfectamente construido, con una brillante escena inicial muda, y atractivos personajes, en especial su protagonista femenina, Hyo Joo.
Once Upon a Time in Shanghai (Wong Ching-Po, Hong Kong, 2014) Claro homenaje al cine de Hong Kong de los setenta y a su, todavía, mayor leyenda Bruce Lee. Elegantemente rodada con exquisitos decorados y vestuario de los años treinta (aprovechados de Da Shang Hai (Jing Wong, Hong Kong, 2012, película proyectada el pasado año en Les Nits), se trata de un remake de Ma Yong Zen (Cheh Chang, Hsueh Li Pao, Hong Kong, 1972), aunque indicar esto es casi anecdótico, ya que en el guión se utilizan viejas fórmulas ya vistas en los dos primeros films del Pequeño Dragón y por ende en la práctica totalidad del cine de artes marciales. Color degradado hasta casi el blanco y negro, cool, cuidada y repleta de guiños, cuenta además con la presencia de Sammo Hung. Preciosa y preciosista.
Umbeatable (Dante Lam, Hong Kong, 2013), con trama entroncada en competiciones de artes marciales mixtas, y ciertos puntos argumentales a lo Million Dollar Baby (Clint Eastwood, 2004) y El luchador (The Wrestler, Darren Aronofsky, 2008) aunque con un final, si bien amargo, no tan trágico como aquellos, fue uno de los films más
celebrados y ganador por goleada de la votación del público. Y eso teniendo en cuenta que la lluvia hizo su aparición en la Bassa dels Hermanos, lo que causó que se suspendiera la proyección en tres ocasiones y desertara parte del público. Los que quedaron aguantaron estoicamente la broma meteorológica. Y es que la película lo merecía.
The White Storm (Benny Chan, Hong-Kong, 2013) Buddy movie de policías ampliamente influida por el John Woo de los noventa que tanto nos cautivó, con aquellas historias en las que combinaba la amistad, la lealtad y la traición con la acción más trepidante y los momentos más intimistas. Peca quizás de demasiados tirabuzones en su conclusión.
Pee Mak (Banjong Pisanthanakun, Tailandia, 2013) Humor/horror ingenuo a lo Abbott & Costello con tintes surrealistas gracias al uso del color y la iluminación. Un grupo de soldados vuelven de la guerra y uno de ellos se reúne con su mujer y su hijo, de los que los vecinos sospechan que son fantasmas. Cual clásicos klowns, los actores hacen el papel de ‘Augustos’ miedosos, mientras que el ‘carablanca’ -nunca mejor dicho-está encarnado por el propio espectro de la amada. Autoparódica, con toques anacrónicos y pese a todo final feliz, se trata de la película tailandesa más taquillera en su país.
Fake Fiction (Shao Xiaoli, China, 2013) Comedia amable con niña en la que, como suele suceder, la pequeña protagonista es más madura que su primerizo padre. Bien construida y repleta de humor, nos premia con un final feliz que sin buscar verosimilitud demuestra que, a pesar de todas las adversidades, los milagros existen. Magníficas interpretaciones y presencia en Les Nits del director, Shao Xiaoli y uno de sus protagonistas, Zhang Songwen, que derrocharon simpatía.
Silent Witness (Fei Xing, China, 2013) Una de las más esperadas. Drama judicial, algo poco habitual en el cine oriental, con trama muy bien construida y buenos giros aunque excesivos, cayendo en el agotamiento al subrayar, en demasía, la sorpresa final. Buen pulso narrativo que desarrolla la trama desde los diferentes puntos de vista de los implicados en el juicio.
RETROSPECTIVAS, DOCUMENTALES, ANIMACIÓN Y OTRAS CANALLADAS
Además de las películas seleccionadas a competición se proyectaron muchas más dentro de diferentes secciones. La retrospectiva, que Serendipia siempre agradece, ofreció dos títulos involuntariamente divertidos: Los clones de Bruce Lee (Joseph Kong, HK-Corea, 1980) es uno de los más perfectos y descacharrantes ejemplos de lo que se dio en llamar Bruce Lee exploitation: películas de ínfimo presupuesto en las que durante los setenta y primeros ochenta se utilizaba como reclamo el nombre de Bruce Lee pero que eran interpretadas por actores (¿?) con un presunto parecido. Y si no se parecían daba lo mismo: unas buenas gafas negras y a imitar los mohines y gestos del fallecido ídolo. Los clones de Bruce Lee es un infraproducto en el que un científico clona, por partida triple, a Bruce Lee para combatir el mal. Pero como el doctor enloquece, buscará dominar el mundo (o algo así) por medio de los tres Bruce
Lee, que hay que aclarar que no le han quedado demasiado bien. Con rodaje a caballo entre Hong Kong y Tailandia, donde hay más especialistas low cost para golpear y escenas absurdas con señoras desnudas, el film, que se proyectó en celuloide, ofrece infinidad de diálogos demenciales y repetitivos; mad doctors locos perdíos; las imposibles técnicas del tigre, del mono, de la grulla y de la leche. Y sobre todo risión continua. No menos divertida fue Puño desnudo (Firecracker, Cirio H. Santiago, Filipinas/USA, 1981) un desvarío de acción rodada en Filipinas con Roger Corman a la sombra que con los años ha pasado a ser de humor, con kárate, tiros, desnudos gratuitos y la escena de amor más ridícula que Serendipia pueda recordar. Dos película que hay que ver así, en pantalla grande, con compañía y dispuesto a pasárselo bien, porque de otra forma son insufribles.
Serendipia también adora los documentales y Les Nits han ofrecido dos realmente interesantes con el país invitado como protagonista. Por un lado Machete Maidens Unleashed! (Mark Hartley, Australia/Filipinas, 2010), ya proyectado en Sitges, repasa el cine de género filipino desde los films de terror pioneros de Gerardo de León y Eddie Romero hasta los ochenta, cuando se rodaron infinidad de películas de acción de bajo presupuesto con producción estadounidense (como la nombrada Puño desnudo) repletas de falsos Rambos, cárceles de mujeres, blaxploitation… e incluso un James Bond diminuto, cuyo actor era el protagonista del segundo documental, The Search for Weng Weng (Andrew Leavold, Australia/Filipinas, 2013) que relataba la febril búsqueda que inició su director y protagonista, Andrew Leavold, para hallar al bizarro actor. Seremos testigos de sus hallazgos y fracasos e incluso de su entrevista con Imelda Marcos y al final, como suele suceder, descubriremos que tras la biografía de Weng Weng se encuentra lo de siempre: pobreza, dinero para todos menos para él y una muerte en la miseria olvidado por la industria a la que tantos dividendos aportó. Leavold fue otro de los invitados del festival. Un tipo muy divertido que se lo pasó muy bien y que compartió sus conocimientos sobre la industria cinematográfica filipina en algunas charlas que, no teman, les resumimos aquí.
También la animación, pieza capital en el cine oriental, estuvo muy presente en Les Nits con algunos pases dedicados especialmente a los más pequeños, quienes procedentes de casales de verano invadieron l’espai ETC protagonizando otra de las actividades que acercan a los ciudadanos de Vic y a su festival. Entre otras películas se pasó la exitosa Lifi (Oh Sung-yoon, Corea del Sur, 2011), un crudo cuento sobre la necesidad de dejar de estar adocenado, sobre la diferencia y la búsqueda de la libertad realizado con animación clásica y toques digitales. Como Serendipia no pudo estar en el pase que hubo en el festival de Sitges, se mostró más que feliz con la posibilidad de recuperar a la gallina Lifi en Vic. Por su parte, A Chinese Ghost Story (Andrew Chan, Hong Kong, 1997) nos acerca a la más pura fantasía oriental basada en el ya clásico film de Tsui Hark. Aunque destinado a occidente, el film es fiel a la sensibilidad oriental y el imaginario Chino con profusión de fantasmas, demonios y artes marciales. Fantasía y espiritualidad en forma de anime clásico combinado con efectos C GI que no chirrían.
También hubo otros títulos fuera de programación, entre ellos varios destinados a las dos sesiones golfas que tuvieron lugar en el Vigatà: una de ellas centrada en el cine de terror con las dos partes de Tales from the Dark (VVAA, Hong Kong, 2013) y la maratón de tres títulos que tenía como estrella BCN Knockout! (Puri Jagannadh, India, 2013-2014). La película, que fue jocosamente presentada como la versión oriental y superior de Vicky Cristina Barcelona (Woody Allen, 2008). Es un musical de acción colorista puramente bollywoodiense repleto de luchas y bailes inverosímiles, guión absurdo y actores delirantes. Un cóctel muy disfrutable rodado eficazmente en una muy reconocible Barcelona con tiroteos en el Gótico y bailes y coreografías en la Sagrada Familia, con constantes cambios de escenario que no dejan
tiempo de pensar ni asimilar lo que sucede en la pantalla. Con su metraje reducido hasta los escasos 90 minutos (su duración real es de casi tres horas) el film ha sido adaptado al gusto occidental manteniendo todas sus luchas y danzas y reduciendo el humor más localista. A destacar sus contagiosos números musicales (cuyas canciones incluyen un celebrado ‘Borriquito como tú’) y luchas, así como el ágil montaje que recorre un buen número de puntos de la ciudad. Por si el plato no era lo suficientemente fuerte, fue completado con la bizarrísima Gun Caliber (Bueno, Japón, 2014) de factura casi amateur y la petarda Gothic Lolita Battle Bear (Noburu Iguchi, Japón, 2013).
OTRAS ACTIVIDADES
Además de la variada oferta cinematográfica, se pudieron degustar cinco cenas en la Bassa dels Hermanos mientras en el escenario se celebraban exhibiciones de artes marciales y danza, destacando por su colorido las danzas indias y filipinas, así como la demostración de Taekwondo. Se celebró un concierto, Be Asian, my friend, protagonizado por Guillem Roma i la Camping Band Orchestra, que repitieron por segundo año consecutivo. Hubo (y hay, ya que estará hasta el 31 octubre) una exposición de ilustraciones de Jaume Salés, El viatge dels Yocai, y la compañía Rondallaire dejó boquiabiertos a los más pequeños con un cuento filipino narrado con sombras chinas. Finalmente, también hubo tres mesas redondas sobre la distribución de cine asiático en nuestro país, las empresas catalanas en Asia y sobre Hong Kong como ventana al mercado asiático.
EN CONCLUSIÓN
…porque seguro que tienen cosas mejores que hacer, voy terminando. Les Nits ha conseguido eso tan difícil que es conectar con el público, que aumenta edición tras edición hasta las 8000 personas contabilizadas este año, más de un 20% más que en la edición anterior, que han participado en las diferentes actividades, principalmente en las proyecciones /cenas de la Bassa dels Hermanos. La procedencia de estos visitantes también ha sido más variada, proviniendo de toda Catalunya y puntos de España. También ha crecido la presencia de personas pertenecientes a la comunidad india y china. Ha habido más medios acreditados y se ha contado con la presencia de integrantes del Festival de Sitges, el Cryptshow de Badalona y el REC de Tarragona. En cuanto al premio del festival, el público asistente ha mostrado sus preferencias votando a las películas que más les han gustado, quedando en primer lugar, Umbeatable, seguida en número de votos por Cool Eyes, Dhoom 3, Once Upon a Time in Shanghai y Graceland. Pero podía haber ganado prácticamente cualquiera de los films presentados ya que, realmente se trata de una elección muy difícil dada la exquisita selección de títulos que conforma su heterogénea programación repleta de obras de extraordinaria calidad que quedarán en su extensa mayoría inéditas ya no solo en nuestras pantallas, sino también en formato doméstico, mientras las distribuidoras nos bombardean con auténticas basuras mainstream o películas adscritas a géneros y filmografías ‘de moda’ (vean sino la racha de comedias francesas). La sensibilidad del cine asiático es asimilable para la cultura occidental. De hecho ambas formas de hacer cine y contar historias se influyen mutuamente y no es difícil notar estos mimetismos. El festival Nits de Cinema Oriental demuestra lo lamentable que resulta que películas como Faith Fiction o The White Storm, por nombrar dos de los films proyectados, queden inéditos. Triste resulta también que alguna distribuidora se vea obligada a rechazar films tan bellos como Once Upon a Time in Shanghai por estar rodado en un color degradado hasta el blanco y negro, por que ello les dificultaría poder venderla a las televisiones. Y es una lástima ya que, en general estas películas y sobre todo las más comerciales, rezuman una frescura que el cine occidental ha perdido. No tienen reparo en contar historias sencillas, de toda la vida, lo que nos sugiere que no han perdido la fe en el cine, o más concretamente, en la magia del cine tal y como se vivía antes. Como se vive en Les Nits de Cinema Oriental.
¡Hasta el próximo año!

Xevidom, creador del cartel de este año y de todas las mascotas del festival nos obsequió con este encuentro entre Wapo y Waldemar.
Todas las imágenes del festival: Serendipia
Gracias a toda la organización del festival, en especial a Quim Crusellas y Eva Clota por su amabilidad y ponérnoslo todo tan fácil.
Sitges 2014, nuevos avances de la programación
A poco más de dos meses de su inicio, la 47 edición del Festival de Sitges ya tiene confirmada el 75% de la programación y Ángel Sala ofrecía un avance ayer en su encuentro con los fans. Es voluntad del equipo organizador (y especialmente de su director) mantener una comunicación directa con el público en general y no sólo con los medios, pues el público es el que da color y calor al festival convirtiendo el evento en una auténtica fiesta. Y esa voluntad se puso de manifiesto en el tono desenfadado con el que se dirigió Sala a los asistentes al acto, pudimos ver al director del certamen más cercano y distendido, disfrutando verdaderamente de su exposición lejos del encorsetamiento que tienen los actos con la prensa y las autoridades.
En ese marco, Sala se reafirmó en su apuesta por una concepción muy abierta del género que busca no sólo lo estrictamente fantástico sino también su concomitancia con el thriller y la comedia autoparódica (por citar dos ejemplos), tendencia que viene siendo habitual en las últimas ediciones. Eso no quiere decir que el festival olvide cuál es su esencia, así se destacaba en el encuentro la nutrida presencia de filmes enmarcados en el sobrenatural subgénero de las casas encantadas (cuyo renacer actual le debe mucho a James Wan). Títulos significativos son la neozelandesa Housebound, de Gerard Johnstone; o la australiana The Babadook, de Jennifer Kent. Otro ejemplo del género, Home, de Nicholas McCarthy, también se podrá ver en el marco del Festival. Y por último, The Canal, de Ivan Kavanagh, cierra este cuarteto de títulos que harán saltar a los espectadores de la butaca con sus apariciones demoníacas.
Si las casas encantadas vuelven a tomar protagonismo, no lo pierden por ello los zombies, una de las presencias más queridas en Sitges. Durante el primer fin de semana tendrá lugar la ya habitual Zombiewalk y los maratones zombies que nos traen títulos delirantes como Dead Snow 2, de Tommy Wirkola, en la que el único superviviente de la primera parte tendrá que combatir un ejército de zombies todavía mayor. Si la obra de Wirkola mezcla nazis y zombies, otras mezclas alocadas están representadas con Goal of the Dead y Zombeavers, títulos que proponen combinaciones imposibles de zombies con futbol y castores, respectivamente. El primero se trata de un filme doble (dos partes de 70 minutos, como si fuera un partido), dirigido por Benjamin Rocher y Thierry Poiraud (responsables de La horda); el segundo parte de la conocida premisa “grupo de jóvenes, vacaciones, diversión, alcohol y sexo” que se transforma en una orgía de sangre. Y, si nos sonríe la fortuna, tal vez pueda verse Cooties niños zombies y Elijah Wood como protagonista.
No sólo de zombies viven los maratones, así, otra de las citas que más dsifruta el público es la Japan Madness donde podrá verse Torture Club dirigida por Kôta Yoshida y Live la última producción del director de Dead Sushi, Noboru Iguchi. Un thriller de supervivencia basado en una novela de Yusuke Yamada. Platillos ambos que presentan una apetitosa apariencia.
Igualmente apetecibles son algunas manifestaciones de género que se acogen a la, cada vez más tenida en cuenta por el público, sección Noves Visions. Desde Alemania llega Der Samurai, un film oscuro y ambiguo que ha sido descrito como thriller queer (el protagonista es un asesino en serie travesti), dirigido por Till Kleinert y financiado a través de micromecenazgo. El último de los nuevos títulos de esta sección confirmados ayer es The Curse of Downers Grove, película sobre los asesinatos de unos adolescentes atribuidos a una extraña maldición, dirigida por Derick Martini y coguionizada por el novelista Brett Easton Ellis, el autor de American Psycho, cuya versión cinematográfica inauguró Sitges 2000.
Sobre los invitados que acudirán al festival Ángel Sala anunciaba la presencia de Dick Miller, secundario de lujo activo desde 1955 con directores como Joe Dante, Roger Corman, James Cameron etc. El actor recibirá el homenaje del festival con ocasión de la proyeción del documental sobre su trayectoria That Guy Dick Miller, de Elijah Drenner. En lo que hace referencia a los documentales cabe destacar los dos dedicados a la productora Cannon (tan de culto para algunos) rodado uno desde el punto de vista de los fans, Electric Boogaloo: the Wild untold story of Cannon de Mark Harley (director conocido por su magnífico Machete Maidens Unleashed, documental sobre el cine de serie B filipino). Y el otro desde el punto de vista de los responsables del sello, Menahem Golan y Yoram Globus,The Gogo Boys: the inside story of Cannon. Finalmente, se adelantó también Doc of the Dead, una cinta que se ha definido como el “documental definitivo de la cultura zombie”. Dirigido por Alexander O. Philippe (The people versus George Lucas y The Life and Times of Paul the Psychic Octopus) y con las participaciones de Alex Cox, Simon Pegg, George A. Romero o Steven Scholzman, esta pieza analiza cómo el fenómeno zombie se ha popularizado en los últimos años en todo tipo de campos, como la literatura, las series o, incluso, la moda.
En Sitges 2014 tampoco faltarán los clásicos. El Festival ha confirmado la proyección de Sorcerer, el film de William Friedkin de 1977, remake de El salario del miedo, de H.G Clouzot (1953), protagonizado por Roy Scheider, Bruno Cremer, y Francisco Rabal.
Una edición, la 47, definida por su eclecticismo con títulos que cubren todo el espectro del género icluídas, como decíamos, sus concomitancias con el thriller (de los que ya hemos nombrado unos cuantos) y la comedia donde cabe destacar Premature, de Dan Beers, la historia de un estudiante de secundaria que debe revivir reiteradamente la pérdida de su virginidad como si fuera un giro alocado de Atrapado en el tiempo. Pero si algo nos quedó claro en el encuentro de ayer es que la gran favorita de Ángel Sala es la ya anunciada Under the Skin dirigida por Jonathan Glazer y protagonizada por Scarlett Johansson que fue tildada por Carlos Boyero de delirio sin gracia, pero sobre la que el director del Festival piensa que será la que más dará que hablar este Sitges. Allí estaremos para verlo y contarlo.
Hablando con Howard J. Ford de la saga The Dead
Howard J. Ford y su hermano Jonathan, cineastas ambos, juntaron fuerzas en 2010 para añadir su granito de arena a la ya prolífica filmografía zombi con The Dead, un film que situaba su acción en África, a imagen y semejanza de films italianos de los ochenta como Nueva York bajo el terror de los zombis de Lucio Fulci y Zombi Holocausto de Marino Girolami. A pesar de los muchos problemas que surgieron durante el rodaje (que llevó a Howard J. Ford a escribir un libro para relatarlos), el film gustó lo suficiente como para embarcar a los directores en una secuela, en esta ocasión rodada en la India. Tras proyectarse en diversos festivales, tanto The Dead 2: India, como uno de sus directores, Howard J. Ford, desembarcaron en el Cryptshow Festival. Howard ya puede considerarse amigo del pequeño gran festival de Badalona, ya que también estuvo presente durante la edición de 2011, en aquella ocasión con The Dead bajo el brazo.
Hablamos con él tras el exitoso pase de The Dead 2: India en el festival.
¿Cómo nace The Dead? ¿Fue concebida desde el principio como una saga?
Cuando hicimos la primera parte sabíamos que la película tenía potencial para una secuela. No sabíamos exactamente si existiría, pero sabíamos que era posible ya que era diferente y especial, pero no se concibió como una franquicia con diversas partes, nunca fue la idea. Pero empezamos a recibir correos de fans pidiéndonos una continuación, así que decidimos hacer la segunda parte. Y si tiene éxito, perfecto, ¡nos quedan todavía 150 países por visitar!
¿Cómo han funcionado los films?
Bueno, la primera parte fue el Blu ray y DVD más vendido en USA entre febrero y abril del 2012. Fue increíblemente bien y es una de las razones de esta segunda parte, vimos que había un mercado para esta película. Además, artísticamente podíamos hacer cosas que en la primera no pudimos por los problemas del rodaje, como poner mas acción. También es una manera de agradecer al publico su respuesta con la primera, una forma de devolverles algo. Todavía no sabemos cómo funcionará la segunda parte, ya que sale a la venta el 16 de septiembre en USA y esperamos que en más países. Pero espero que la gente se la compre, estaremos muy agradecidos si lo hacen.
¿Por qué habéis escogido películas de zombies? ¿Crees que aún se puede contar algo sobre el tema?
Sí, elegimos los zombis al ver Zombi (Dawn of the Dead, George A. Romero, 1978) y Posesión infernal (Evil Dead, Sam Raimi, 1982) cuando éramos muy jóvenes, así que queríamos hacer películas de zombis desde que teníamos 13 años. Pero tras dirigir otras cosas y bastante publicidad descubrimos África y dijimos «tenemos que hacer una película aquí» y creo que fue Jon quien dijo «¿porqué no nuestra película de zombis?» y pensamos que era bastante original. Todavía pienso que se pueden hacer películas originales con zombis. Al igual que de una comedia romántica puedes hacer muchas variaciones, pienso lo mismo de las pelis de zombis. Cada cultura, como África o India, te da una visión diferente. Y las respuestas de los diferentes pueblos a la invasión son muy distintas en cada país, permitiéndote contar la historia de distintas maneras. Todos los países tiene diferentes geografías y creencias y cambia la manera de afrontar la supervivencia. Por ejemplo, la jungla del Amazonas es muy diferente a las playas de Badalona. Las diferencias del terreno cambian la manera de enfrentarse al problema y su manera de afrontar la supervivencia. A nosotros no nos interesa hacer una película solo por la violencia y el gore. Es algo que está bien, pero muchas películas de zombis son solo eso y no nos interesa como directores, preferimos hacer algo diferente. Por ejemplo, en la segunda parte hay una cosa que ha molestado un poco a algunos fans del terror que es la historia de amor, pero creo que la gente debe darle una oportunidad, porque hay más cosas
¿Por qué piensas que el personaje del zombie se ha impuesto como monstruo del nuevo milenio?
Porque pienso que los zombis pueden ser tus parientes, tu madre, tu hermano, tu hermana, tu hija… no hay barreras, desaparecen, y creo que en estos tiempos de crisis, cuando somos conscientes del daño que le hacemos a la naturaleza, nos vemos a nosotros mismos como enemigos de la tierra. Pienso que esto hace al zombi más accesible y mas terrorífico, porque el monstruo puede ser tu amada, tu vecino; los zombis llevan el terror a tu lado, a la luz del día, no es solo un tipo con un cuchillo en una casa oscura. Están en todas partes y los problemas de nuestra sociedad están en todos lados y los zombis lo reflejan.
Al ver la primera entrega recuerda películas de Fulci y de otros directores italianos ¿Estás de acuerdo con ello?
Sí, estoy de acuerdo. Nueva York bajo el terror de los zombis (Zombi 2, Lucio Fulci, 1979) fue una gran influencia para la primera parte. Admiramos la atmósfera que Fulci consiguió en la isla, donde el ambiente se convierte en otro personaje más, queríamos lograr eso, que nuestra localización fuese un personaje. De hecho queríamos que nuestros zombis fuesen como los de Fulci, pero no tuvimos tiempo para hacerlo con todos los problemas que tuvimos en el rodaje de la primera. No nos dio tiempo de maquillarlos más y fue frustrante, ya que tuvimos que simplificar el aspecto de los zombis.
¿Cuales fueron estos problemas? ¿Pusieron trabas las autoridades para rodar?
Sí, en la primera tuvimos desde problemas con las autoridades locales a ser amenazados con cuchillos. El equipo enfermó; nos robaron a punta de AK 47; el protagonista estuvo dos semanas en el hospital a causa de una malaria cerebral y casi muere; y no pudimos sacar nuestro material de aduana durante cinco semanas. El plan de rodaje era de seis semanas y perdimos las cinco primeras esperando el material. Y luego el actor enfermó, por lo que en total pasamos tres meses en África. Tuvimos muchos problemas.
En la segunda parte también, pero debo admitir que no de la misma envergadura. Creo que la primera estaba maldita. La maldición no llegó a la segunda, pero hubo cosas bastante acojonantes: gente que nos quería lapidar y que no nos dejaban marchar hasta que les pagásemos, o cuando la actriz principal tuvo que subir al jeep y huir porque los extras que hacían de zombis querían violarla. Justo antes de que llegásemos allí habían violado a una mujer y alguna actriz llegó al casting asustada, ya que le habían amenazado y metido mano por la calle. Cuando nos lo contaban nos quedábamos pensado «joder…» fue un gran problema y nos asustó bastante. También una vez localizando en una pueblo precioso llamado Kuhara donde queríamos rodar, tuvimos que dejarlo, ya que los niños eran como los chicos del maíz, primero fueron muy simpáticos cuando estábamos localizando, pero de repente empezaron a tirarnos piedras, a mi hermano le dieron y finalmente no rodamos allí. Entonces vino un tío que nos quería alquilar un equipo de seguridad para que rodásemos y que nos contó que a su primo, que es policía, le cortaron la oreja. Así que no rodamos allí y me partió el corazón, ya que era un sitio precioso. Cuando nos íbamos nos empezaron a gritar que no nos fuésemos. Esto es una exclusiva que no había contado a nadie.
¿Hubo complicaciones para encontrar actores autóctonos y figuración? ¿Fue difícil explicarles lo que se esperaba de ellos?
Sí, un poco. Yo sabía que como en India hacen miles de películas no habría problemas con los actores, pero me sorprendió que no encontrásemos actores que hablasen inglés bien. Así que pusimos anuncios, pero no nos tomaban en serio porque la película no se rodaba en Mumbai, y por lo visto eso es raro ya que todo el mundo rueda allí y nosotros estábamos localizando en pueblos pequeños, y eso lo encontraban muy raro, así que finalmente fuimos a una escuela de interpretación de Delhi donde enseña Barry John y nos ayudaron mucho. Shark Kahn, el mayor actor de la India estudió allí, y también descubrieron a Frida Pinto de Slumdog Milloniare (id., Danny Boyle, 2008). Pero era difícil encontrar una actriz .
Aunque el tono de ambos films es apocalíptico, el mensaje que dan es positivo y esperanzador: tolerancia, mestizaje de razas, solidaridad en los momentos difíciles… ¿Fue algo buscado?
Sí, totalmente. Personalmente creo que si haces el bien te pasaran cosas buenas y al revés, si haces algo malo va a volver a ti de una manera que quizás no esperas. Quizás no ahora, pero algún día. Sin desvelar el final, en la segunda parte quería que la gente volviese atrás y viese que las decisiones que han tomado los personajes, algunas egoístas, otras no, les afectan. Es como un sistema de puntos: si consigues muchos puede llegar un momento en el que tengas cierta seguridad, pero si por el contrario no ayudas a nadie y solo miras por ti mismo, entonces pueden pasar cosas malas. Creo que es muy interesante y siempre intentamos poner cosas de este tipo, así como elementos de esperanza en ambas películas. Pero también hay una parte que dice que hagas los que hagas vas a morir: da igual que te comportes como un héroe, ya que lenta pero inexorablemente la muerte se acerca a ti. Estas películas son una metáfora sobre eso.
Jon y yo hemos sido conscientes de la existencia de la muerte desde niños. Recuerdo que pensábamos que nuestros padres podían morir y nos impactó cuando, con cinco años, se lo preguntamos directamente a ellos y nos explicaron que la gente se moría. Quedamos muy marcados y estas películas surgen un poco de ahí.
Es inevitable preguntar si se rodará The Dead 3
Es posible que si y es posible que no. En realidad depende del éxito que tenga la segunda. Si la gente no responde no podremos hacer la tercera. Mientras tengo un proyecto que quizás ruede entre Marruecos y España sobre una madre que busca a su hija secuestrada, una mezcla entre Venganza (Taken, Pierre Morel, 2008) y Frenético (Frantic, Roman Polanski, 1988). Jon está preparando una thriller muy interesante que mezcla drama y venganza, muy violento, en el que tres personajes se encuentran por circunstancias arrastrados a tomarse la justicia por su mano. Así que posiblemente primero cada uno hará una película por su cuenta y si la segunda The Dead tiene éxito, iremos a por la tercera y si no… ¡se acabó la saga!
¿En caso de rodarse dónde seria?
Hemos pensado tres sitios: Sudamérica, Afganistán o Tailandia. Este último país lo conocemos bien porque hicimos los efectos sonoros de las anteriores allí. Quizás en Tailandia los zombis serían un pelín mas rápidos, como ya sucede en la segunda. Los de la primera sabíamos que iban a ser lentos, pero hubo gente que los encontró demasiado lentos, por lo que en la segunda los hicimos un poco más rápidos, así que en Tailandia quizás serían todavía un poco más rápidos, pero sin llegar a correr, como en las películas de ahora. El problema con los zombis rápidos es que no puedes construir el suspense, y creo que el suspense es una herramienta más poderosa que la acción .
¿Cuáles son tus filmes favoritos del género zombie? ¿Los que han servido como modelo?
Por supuesto Zombi de Romero; la de Fulci que acabamos de mencionar (*) y, es curioso, Holocausto caníbal (Cannibal Holocaust, Ruggero Deodato, 1980) por el uso de las localizaciones. También Apocalipsis Caníbal (Virus, Bruno Mattei, 1980), que es una película que aunque tiene algunos problemas, está muy cerca de ser grande, por el buen uso de las localizaciones y por su acción con los protagonistas atrapados e intentado huir con el jeep. De hecho durante el rodaje de la primera The Dead siempre teníamos en mente su delirante principio, con el indicador de energía volviéndose loco, así que cuando teníamos algún momento poco realista, Jon y yo siempre decíamos en broma que el indicador se había vuelto loco y que mejor que no lo hiciéramos, ya que el público diría que estaba mal.
(*) De hecho el cartel de The Dead 2:India es un homenaje en toda regla al póster inglés realizado en 1979 por Tom Beauvais para el film de Fulci
Queda agradecer a Howard J. Ford su amabilidad, así como a Gonzalo López su eficaz labor como intérprete y mucho más. Y naturalmente a la organización del Cryptshow Festival, que nos ofrecieron la oportunidad de entrevistar con tranquilidad al realizador.
Fotos Howard J. Ford: Serendipia
12 cortometrajes optan al premio TAC
Doce cortometrajes optan al Premio TAC al mejor corto de terror de producción catalana de 2014
Un total de 26 cortos de producción catalana ha participado en los diferens festivales de género que forman la Federació d’Entitats Cinèfiles Terror Arreu de Catalunya
Estos doce finalistas han sido seleccionados entre 26 trabajos de factura catalana que en 2013 se proyectaron entre todos los festivales miembros del TAC. Optarán a tres categorías: Mejor cortometraje, Mejores FX y Maquillaje y Mejor actor / actriz.
Los premios serán elegidos por un jurar formado por profesionales del género, directores de cine y representantes otros festivales. El veredictos se dará a conocer a finales de octubre en el marco del Cardoterror, festival de cine de terror y fantástico de Cardedeu, miembro del TAC.
Una vez más queremos destacar la gran variedad de propuestas que encontramos entre las producciones catalanas de cine de género y sobre todo el salto cualitativo que encontramos entre los directores, no sólo a nivel formal sino a la hora de presentar guiones originales, la cual cosa hace que el género siga siendo una de las principales opciones de la industria de nuestro país.
CANDYHEARTS, de Joan Martín

CASTIDERMIA, de Marc Carreté

CON LA COMIDA NO SE JUEGA, de Daniel M. Caneiro

FIST OF JESUS, de David Muñoz i Adrià Cardona

FREEMIND, de Javi Araguz

LA OTRA CENA, d’Albert Blanch

LA SED ANIMAL, de Rafa Dengrà

LITERALMENTE, de Néstor Fernández

SEQUENCE, de Carles Torrens

SUNSET DAY, de J. A. Duran

TEONOMICON, d’Antonio García Crespo

ZONA DE CAZA, de Jordi O. Romero

Fran Mateu dirigirá el corto de terror Hidden Devil
Javier Botet (REC, Mama) y Javier Bódalo (El Espinazo del Diablo, Promoción Fantasma) formarán parte del reparto de Hidden Devil, un ambicioso cortometraje de terror y mitología fantástica que se rodará el próximo año.
Los actores, que ya trabajaron juntos en Su majestad Minor de Jean-Jacques Annaud, volverán a compartir planos en Hidden Devil, un ambicioso cortometraje de género fantástico dirigido por Fran Mateu y producido por Cafetico Films S.L. Se trata del segundo proyecto del director, que con su anterior trabajo, Historia Muerta, cosechó diversos premios, nominaciones (incluida el Méliès) y exhibiciones en unos 130 festivales de todo el mundo.
Javier Botet interpretó a la niña Medeiros en las sagas de REC, a la inquietante «mamá» de la película Mama, de Andrés Muschietti, o al personaje de Luismi en Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia. Su trabajo actoral se extiende en muchos otros títulos como La chispa de la vida, Balada triste de trompeta, Al final todos mueren (donde también dirigió un fragmento), Gente en sitios, o su reciente trabajo en Crimson Peak, la nueva película de Guillermo del Toro, que se estrenará el próximo año.
Javier Bódalo interpretó a Pepito en La hora de los valientes, de Antonio Mercero, y ha trabajado en títulos como El espinazo del diablo, de Guillermo del Toro, Promoción fantasma, de Javier Ruiz Caldera, o en la reciente Faraday, de Norberto Ramos del Val. En televisión ha participado en series como Los Serrano, Hospital Central, Cuéntame cómo pasó, El secreto de Puente Viejo, Águila Roja o Los misterios de Laura.
El equipo de Hidden Devil aún no ha anunciado el resto del reparto, aunque han afirmado que aún habrá más sorpresas dentro del fantástico elenco de esta historia que se rodará el próximo año. Hasta entonces, la productora seguirá con los preparativos e iniciará una campaña crowdfunding después del verano donde el público también podrá formar parte de este proyecto mediante la adquisición de productos, de edición limitada, que orbitarán alrededor del mundo de Hidden Devil.
Todas las novedades del cortometraje se podrán seguir desde su web oficial www.hiddendevil.com








































































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