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Serendipia vuelve a Molins: Una crónica de su 35 edición y mucho más
Si, reconozco que he llegado a ponerme pesado cada vez que me cruzaba con alguno de los responsables de TerrorMolins. Siempre me sentía en la obligación de disculparme por la vergüenza que sentía por no haber podido acudir al festival desde el ya lejano 2009. Ese año inaugurábamos Proyecto Naschy y allí estuvimos. De hecho nos habríamos apuntado a un bombardeo si hubiere sido preciso. Pero a partir de entonces, ya fuera por razones monetarias (y no me refiero a que cobráramos por ir), o por andar liadísimos, o por coincidir con otro certamen con el que colaboramos durante los últimos años, Fantasti’CS de Castellón, se hizo imposible que Serendipia volviera a asomar su bicéfala cabeza por el Teatre de la Peni. Afortunadamente este año hemos vuelto al Festival de Cine de Terror de Molins de Rei. Y hemos vuelto para quedarnos.
PERO ¿COMO COMENZÓ TODO ESTO?
En 1973 un grupo de inquietos jóvenes que se autodenominaba Cineclub Juventud, decide montar las primeras 16 horas de Cinema de Terror en el cine Juventud Católica de Molins de Rei (actual La Peni). En julio del siguiente año se repite la experiencia recurriendo, al igual que en la edición anterior, a títulos ya conocidos como La máscara del demonio, Pánico en el Transiberiano o Psicosis. La entrada, que costaba 200 pesetas, daba derecho a dos cafés y un bocadillo, y la sesión se iniciaba a las 21 horas y finalizaba sobre las 12 del mediodía del siguiente día. Poco a poco la cita se fue popularizando y nuevas actividades se van sumando al evento. Como las performances entre películas, de las que se recuerdan algunas realmente descabelladas. Como la magnífica idea de liberar 100 palomas en la sala donde se proyectaba Los pájaros (The Birds, Alfred Hitchcock, 1963); o la inesperada aparición de dos encapuchados con motosierras tras la proyección de La matanza de Texas (The Texas Chainshaw Massacre, Tobe Hooper, 1974). En futuras ediciones el maratón pasará a ser de 12 horas y la programación añadirá, junto a los clásicos, los últimos estrenos de la cartelera española. Pero por diferentes motivos las 12 horas de Cinema de Terror de Molins dejan de hacerse en 1991.
En 1993 nueva sangre retoma la iniciativa ofreciendo unos títulos más que interesantes, diversificando su programación hacia el fantástico y ofreciendo el maratón en dos salas diferentes. Pero el ambicioso plan no funciona como la organización espera, lo que supone un nuevo y largo parón que se alarga hasta el nuevo milenio. Es en 2001 cuando una nueva organización se hace cargo del evento cambiando su fecha habitual de junio a octubre, tras el festival de Sitges, lo que les da oportunidad de ofrecer títulos allí estrenados. Al año siguiente se proyectan, además de las 12 horas, cortometrajes, pasando a ser
festival de cortos de terror con jurado. También se potencia la presencia de invitados y en 2004 se homenajea a Jesús Franco, que acude emocionado a Molins. Por entonces el ya festival TerrorMolins consta de dos días, el primero para proyectar los cortometrajes finalistas y el segundo para la maratón.
En 2009 acude el primer invitado extranjero, Ari (First Jason) Lehman, que ofrece un concierto con su banda. Ese es el año en el cual Serendipia se deja caer por Molins, descubriendo porqué los espectadores de la maratón se llevaban mullidos almohadones a La Peni. A partir de ahí, exposiciones (como una magnífica dedicada a los FX de DDT), concursos de micro-relatos, más invitados (Deborah Kara Hunger en 2010), y el paso que confirma a TerrorMolins como Festival asentado y mayor de edad: el concurso de largometrajes.
Larga historia la de este festival. Repleta de anécdotas (que pueden ustedes revisar en el magnífico documental que les enlazamos aquí) y que tanto antes como ahora mantiene un denominador común: una gran pasión por el cine.
EDICIÓN Nº35: ¿DONDE ESTÁ LA MOJCA, AQUÍ O ALLÍ?
Aunque durante el fin de semana anterior ya hubo algunas actividades, como la sesión inaugural con La madriguera, de Kurro González, en absoluta primicia europea; una sesión de cortos al siguiente día y dos películas más el domingo, una de ellas la magnífica Action Jackson (Prabhudheva, 2014) película india que cerró las Nits de Cinema Oriental de Vic de 2015, el festival en sí se inició el lunes 14 de noviembre y se extendió durante toda esa semana, ofreciendo novedades y premieres, reservando algunas de las mejores películas proyectadas durante el reciente Festival de Sitges para la maratón que se celebra el último día. Entre ellas la magnífica cinta coreana The Wailing (Na Hong-Jin); la gran revelación de Nicolas Winding Refn, The Neon Demon, con aforo completo en La Peni; la muy disfrutable epopeya zombi Train to Busan (Yeon Sang-ho); o la muy inquietante La autopsia de Jane Doe (The Autopsy of Jane Doe), fantástica película de André Øvredal, director al que quizás recuerden por haber ganado la edición del Festival de Sitges de 2011 con Troll Hunter. 
Se tuvo la oportunidad de recuperar películas que no pudimos ver o que pasaron casi desapercibidas entre la extensa programación ofrecida en Sitges y que en festivales como el de Molins pueden apreciarse en su justa medida. Este es el caso de, por ejemplo, The Eyes of my Mother (Nicolas Pesce), una tan sórdida como memorable película. Pero también hubo espacio para los estrenos con las interesantes cintas We go On (Jesse Holland y Andy Mitton), Cruel Summer (Phillip Escott, Craig Newman), la muy interesante y abierta a múltiples lecturas K-Shop (Dan Pringle) o Kristen (Mark Weistra) que tuvo en TerrorMolins su premiere
mundial. Magníficas películas que demuestran que siempre hay algo a descubrir más allá de Sitges.
También hubo lugar para una de las cosas que más agradan a Serendipia, las sesiones retrospectivas. En esta ocasión, con las mutaciones como leitmotiv y el acento puesto en la mosca cronenbergiana, no podía faltar esta cinta a la cita. Un soberbio remake del clásico de Kurt Newman del 58 pero, tan sumamente mutado (ya que estamos en ello), que no aceptan comparaciones. También pudo disfrutarse de El hombre con rayos X en los ojos (X, the man with X-ray eyes, 1963) una de las más interesantes películas del prolífico Roger Corman en la que nos propone una inquietante paradoja. Un clásico que Serendipia, al igual que muchos de su generación, descubrió en televisión en esa edad en la que las cosas que nos impresionan se quedan para siempre en nuestra mente para no volver a salir.
Actividades, mesas redondas y el que quizás fue el evento especial, la presentación y puesta de largo del primer libro editado por el festival, completaron la lista de actos del festival.
PUEDE SER CONTAGIOSO. LAS MUTACIONES EN EL CINE DE GÉNERO Editorial Hermenaute
Coordinado por Albert Galera y con prólogo de Jesús Palacios nos llega el primer libro editado por TerrorMolins, que fue presentado por el coordinador junto a varios de los colaboradores del mismo en el Restaurant La Peni, donde se respiraba un ambiente de satisfacción ante el recién nacido, aunque el neonato les haya salido mutante. 250 páginas con imágenes en blanco y negro y nueve apartados en los cuales veremos distintos tipos de tratar las mutaciones en el cine de la mano de 12 especialistas y/o colaboradores de Terrormolins, entre ellos el propio Galera que nos acerca a Cronenberg y la Nueva Carne; Gerard Fossas y Javier Rueda que aportan una original visión de las mutaciones atómicas; Manel Calpe y Sergi Sanmartí que escriben sobre mascotas asesinas; Jaume Claver y David Izquierdo que se introducen el la serie B, los zombis y otras mutaciones. Todos ellos, junto al editor del libro, Lluis Rueda, responsable de Editorial Hermenaute, estuvieron presentes en el acto. Pero la obra también cuenta con colaboraciones de Jordi Puigdomènech, Rafael Dalmau, Israel Paredes, Quim Crusellas y Fausto Fernández. Una obra imprescindible en cualquier biblioteca de cine fantástico.
SERENDIPIA VUELVE A LA PENI
Entre las películas que Serendipia pudo disfrutar durante su estancia en Molins destacaron Darling (Mickey Keating, 2015) una inquietante cinta low cost rodada en blanco y negro y protagonizada por Lauren Ashley Carter, actriz que puede resultarles familiar por su intervención en The Woman (2011) de Lucky McKee
o Jug Face (2013) de Chad Crawford Kinkle, que se marca en la cinta de Keating un magnífico solo interpretativo. Exhibida por primera vez en Catalunya esta cinta, ambientada entre finales de los 50 y primeros 60, posee una fotografía brillante, escasos diálogos y una esmerada utilización del sonido que sirve de perfecto apoyo a sus imágenes subliminales. Con cierto aire arty y un guión predecible, esta historia con casa maldita resultó ser una propuesta muy interesante, pero menor en comparación con otras que se ofrecieron durante el certamen. Pensamos, por ejemplo y excluyendo las ya vistas en Sitges, en la fascinante The Eyes of my Mother (Nicolas Pesce, 2016), una perversa fábula sobre la soledad rodada también en blanco y negro que tiene entre sus grandes bazas la magnifica actuación de su protagonista, Kika Magalhaes. Nicolas Pesce ha realizado una bella y oscura ópera prima.Una historia macabra, enfermiza, en la que la protagonista combate su soledad rodeándose de muertos. Áspera e incómoda, nos hace depositar grandes esperanzas en su joven director. Como también habrá que seguir de cerca a Dan Pringle, otro joven realizador británico que debuta con K-Shop, una crítica al racismo si queremos quedarnos en la superficie, pero toda una bomba de profundidad que narra los avatares de Salah (Ziad Abaza), que ha tenido que dejar sus estudios para ayudar a su padre, temporalmente de baja, al frente de su tienda de kebabs, establecimiento ante el que desfilará, cada fin de semana, la flor y nata de la peor basura blanca atiborrada de alcohol y drogas. Pero la crisis y falta de liquidez llevará a la falta de suministro de carne con la que hacer sus kebabs así que, ¿Qué mejor suministro de carne que la de todos
esos inútiles xenófobos que cada fin de semana acuden a la costa en busca de sexo, drogas y mucho alcohol? K-Shop extrae lo peor de nosotros mismos, pues uno no puede más que ser cómplice de Salah, jaleándole incluso a hacer justicia cocinando algo útil con toda esa basura. Una intensa ópera prima que quizás peca de exceso de metraje, pero es que su director abre muchas puertas, deja muchas cuestiones sobre el tapete. Quiere que, al igual que hace Salah, cuestionemos sus acciones.
Finalmente, también vimos, en premiere mundial, Kristen, una muy inteligente cinta holandesa dirigida por Mark Weistra, que estuvo presente durante el pase y que contó la epopeya de rodar esta película con tan solo 8000 euros, una única localización y la participación desinteresada de todo el equipo. Ofreciendo como resultado una obra de magnífico acabado con una protagonista, Terence Schreurs, que realiza un poderoso solo interpretativo merecedor del reconocimiento del jurado del festival. Todo ello con una historia que, partiendo de una situación de acoso telefónico, se transformará en una intriga metafísica que sabrán entender mejor los protestantes, pues en su cultura nadie tiene garantizado el paraíso: son como arcilla en manos de Dios con la que moldeará, a su antojo, vasos de oprobio o vasos de honor. No hay recompensa para el arrepentimiento, su Dios es un déspota que les condena a su silencio.
PALMARÉS Y CONCLUSIONES
El jurado, compuesto por Matthew A. Brown, Howard Gorman, Ashley-C-Williams, Paco Rodríguez Prieto (Paco Fox) y Lluis Rueda, concedió los siguiente premios:
Como podemos ver, la gran ganadora fue I Am Not a Serial Killer, de Billy O’Brien, cinta que se pasó en Sitges con más pena que gloria y que el jurado de Molins quiso destacar por encima de otras que, a bote pronto, partían como favoritas. Aunque hay que destacar la excelente calidad de todos los títulos seleccionados, entre los que se ha querido contar con algunos de los mejores presentados en Sitges junto a algunas perlas que el festival ha sabido seleccionar y presentar. Entre los invitados que visitaron el festival y que pudieron ser entrevistados por los medios presentes se contó con parte de los equipos de las películas The Unseen, Cruel Summer, Tear Me Apart, K-Shop y Kristen. La organización del festival estuvo muy atenta en todo momento de los asistentes y La Peni continuó siendo un lugar ideal y confortable para ofrecer los diferentes pases de películas. No tanto el anfiteatro, donde las butacas continúan siendo de plástico duro anti-maratón. La oferta gastronómica es magnífica y el tiempo se apiadó de los asistentes. Serendipia se lo pasó muy bien en TerrorMolins y pudo comprobar que la organización no le guarda rencor por su larga ausencia, muy al contrario, fuimos tratados como reyes, al igual que el resto del público asistente a este festival, sin duda uno de los más importantes a nivel estatal y europeo en cine fantástico y de terror.
¡¡¡NOS VEMOS EN TERRORMOLINS 2017!!!
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 9 de diciembre de 2016 *
PATERSON (Jim Jarmush, 2016)
Francia/Alemania/USA Duración: 113 min. Guión: Jim Jarmusch Fotografía: Frederick Elmes Productora: Amazon Studios / Animal Kingdom / K5 Film Género: Drama
Reparto: Adam Driver, Golshifteh Farahani, Kara Hayward, Sterling Jerins, Luis Da Silva Jr.,Frank Harts, William Jackson Harper, Jorge Vega, Trevor Parham, Masatoshi Nagase, Owen Asztalos, Jaden Michael, Chasten Harmon, Brian McCarthy
Sinopsis: Una semana en la vida de un conductor de autobús y poeta aficionado llamado Paterson (Adam Driver), que vive en Paterson, New Jersey.
Como me dijo un taxista, llegamos a este mundo con la película ya empezada y nos vamos de él antes de que ésta termine. Así son nuestras vidas, un fluir de días finito en el que, si seleccionamos sólo un segmento, se diluyen el principio y el final. Así es Paterson, un relato episódico que compone una serie entendida en su acepción musical: una sucesión de sonidos (en este caso imágenes) establecida de antemano y constante. Porque Paterson es eso, un recorte de siete jornadas en el vivir cada día de su personaje central, con sus repeticiones rutinarias, en el que estamos tentados de decir que no pasa apenas nada. Pero sí pasa, y mucho. Pasa la vida tal como la experimentamos (en nuestro Occidente) la mayoría, sin estridencias, sin grandes infortunios ni grandes venturas, un simple acontecer monótono. Confortablemente monótono. Luego están las menudencias que salpican aquí y allá poniéndole la sal a los aconteceres, detalles muchas veces fortuitos que sientan las diferencias haciendo a cada día singular aunque casi no reparemos en ellos si nuestra mirada no es atenta. Y todo, todo, está en Paterson, un canto a lo intrascendente lleno de lirismo.
Paterson, el personaje (Adam Driver), es un humilde conductor de autobús, un autobús de línea regular en la pequeña Paterson, la ciudad. Un perfecto Juan Nadie que aprovecha todas las ocasiones posibles para escribir en su cuaderno secreto, poemas de verso libre (compuestos en verdad por el poeta Ron Padgett) que nadie, ni su esposa, Laura (como la amada de Petrarca), ha leído nunca. Laura (Golshifteh Farahani), fanática absoluta del negro, del blanco y de sus múltiples combinaciones, es un auténtico torrente creativo, siempre cambiando la decoración, siempre haciendo experimentos culinarios, siempre renovando sus sueños y sus aspiraciones. Con ellos, que aún no han tenido hijos, vive Marvin, un bulldog inglés que jugará un rol fundamental en la trama y que contribuye a pautar la rutina de la pareja. Paterson, la película, es una cinta de personajes, descritos sin subrayados de guion, interpretados sin histrionismo, dirigidos modélicamente. Paterson, la película, es también un filme de detalles, de sentimientos plasmados en imágenes, para lo cual se ha de dar la complicidad entre actores y director. Verdaderas definiciones del amor que pueden expresarse con un simple plano detalle de un cupcake montado antes del primer plano de una mirada que traduce la sonriente paciencia con la que se acepta el juego a dos. Un cupcake que no será ingerido.
Paterson, el poemario, formalmente consiste en un montaje de escenas y de imágenes, con pocos verbos que las vinculen explícitamente. Paterson, el personaje, se confiesa admirador de William Carlos Williams, el poeta cronista de Paterson, la ciudad. Paterson, la película, funciona a su vez como los poemas del modernista, los que va escribiendo el protagonista, que se insertan en la pantalla, los que son compuestos antes por las imágenes que inspirarán las palabras. Todo el filme es una oda a la cotidianeidad. Jarmush nos concita a aceptarnos y gozarnos en nuestro fluir, tan mágico como anodino. Y si los contratiempos nos alcanzan, bastará con volver de nuevo al primer verso. Y empezar que es seguir. Y seguir que es siempre empezar.
SOLO EL FIN DEL MUNDO (Juste la fin du monde, Xavier Dolan, 2016)
Francia/Canadá Duración: 95 min. Guión: Xavier Dolan (Obra: Jean-Luc Lagarce) Música: Gabriel Yared Fotografía: André Turpin Productora: Sons of Manual / MK2 / Telefilm Canada Género: Drama
Reparto: Léa Seydoux, Nathalie Baye, Gaspard Ulliel, Vincent Cassel, Marion Cotillard,Antoine Desrochers, Sasha Samar
Sinopsis: Tras doce años de ausencia, un joven escritor regresa a su pueblo natal para anunciar a su familia que pronto morirá. Vive entonces un reencuentro con su entorno familiar, una reunión en la que las muestras de cariño son sempiternas discusiones, y la manifestación de rencores que no queremos dejar salir, aunque delaten nuestros temores y nuestra soledad.
En estos momentos en que se avecinan reuniones familiares, Solo el fin del mundo parece una cinta más que indicada para animarnos a afrontarlas. Sean como sean nuestros compromisos no pensamos que lleguen a ser tan traumáticos como los que refleja Dolan en su película.
Si tuviéramos que definirla con una sola palabra, la calificaríamos, sin duda, de opresiva. Adaptación de la obra de teatro homónima de Jean-Luc Lagarce, nos trae un plantel de personajes atormentados como aquellos que pueblan los dramas de Tennessee Williams, miembros de una familia fracturada y embebidos de un rencor que parece tener su origen en la propia admiración hacía el hijo/hermano triunfador que ha roto los lazos con su huida del hogar, que les ha abandonado condenándolos a tener que construirse en torno a esa ausencia. Tan admirado como odiado, Louis (ese hijo pródigo) ejerce de observador. Vuelve para no volver. Y todos parecen saberlo. Todos se abrirán ante él. Como en una despedida. Recordando buenos y malos momentos. Unos dolorosos y otros agradables. Louis capturará las texturas, los sabores y los recuerdos del que sabe que no volverá. Un reencuentro/desencuentro que, más que a la catarsis, conduce a un desgarro paradójicamente liberador.
Dolan nos hace partícipes, casi víctimas, de ese agobio que planea sobre toda la situación con el uso extremo de los planos cortos. La cámara sólo abre en cuatro ocasiones a plano americano, menos escasos son los planos medios, pero incluso estos nos dejan sin aire pues casi siempre son tomados en escorzo, la cinta es, fundamentalmente, un inarmónico despliegue de primeros planos y planos detalle que nos impiden despegarnos de la acción. Estamos sumergidos en la trama, sin posibilidad alguna de distanciamiento, desorientados y apabullados por los tensos (e intensos) diálogos cruzados. Somos uno más de los miembros de esa familia disfuncional, sin poder simpatizar con ninguno, igual que ellos mismos entre sí. Estamos y nos sentimos incómodos, Dolan consigue que seamos uno más dentro de esa insufrible reunión. Las palabras con las que la crítica ha vapuleado esta película sólo nos confirman que el canadiense ha acertado con este recurso desmesurado. Todo lo que le achacan demuestra que la intención se ha saldado con éxito, porque ya se trataba de eso, de “actualizar el melodrama familiar, pero a costa de nuestros nervios” (Cinemanía), de salir “agotado, con la sensación de que llevo toda una vida acompañado de familia tan histérica. Me da igual su pasado, su presente y su futuro” (Carlos Boyero). Dolan nos lleva a la extenuación y así es como sentimos lo que sienten los personajes, no es que empaticemos, es que hemos vivido su misma experiencia.
Solo el fin del mundo es también una película cargada de buenas interpretaciones. Excesivas e histriónicas, a veces, pero ajustadas siempre a ese contexto doloroso en el que se desarrollan los personajes. Dolan vuelve a hablar de la familia. Y de esta hay bastante que decir: desde el cretino y violento hermano del protagonista, Antoine (interpretado por un fantástico Vincent Cassel que se diría que improvisa sus pérdidas de control); a su maltratada esposa Catherine (magnífica en su sensibilidad Marion Cotillard); pasando por Suzanne, la hermana pequeña (Léa Seydoux), muy recordada por La vida de Adèle); y terminando con la madre, que interpreta Nathalie Baye. Paradójicamente, el que menos sobresale es el protagonista, Louis (Gaspard Ulliel) y es que la única actitud posible para él es la de encerrarse en su propia coraza para morir en paz. No habrá más contacto, ya está todo dicho, el dolor ha tocado fondo sin que se pueda enjugar. Es el fin, el suyo propio, el de su familia, el del mundo.
‘Terra Formars’ de Takashi Miike se estrenará el 19 de enero en salas restringidas
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Tres días de tributo a Bigas Luna en el Cine Texas (Barcelona)
Los cines Texas, en colaboración con la Universidad de Durham (Reino Unido), una de las universidades más importantes y prestigiosas, con una gran reputación y resultados reconocidos internacionalmente en investigación y educación, celebrarán los días 12, 13 y 14 de diciembre la carrera del internacionalmente aclamado director de cine Bigas Luna. El homenaje incluirá la proyección de 4 de sus películas más conocidas, con presentaciones de académicos internacionales especialistas en su trabajo.
Este homenaje al famoso director catalán, fallecido en 2013, es parte de una serie de eventos organizados por la hija del director, Betty Bigas y el investigador y profesor de la Universidad de Durnham, Santiago Fouz Hernández, que comenzaron en San Francisco en marzo de 2015 y que continuaron en Newcastle. Barcelona es la tercera ciudad en este tributo internacional, que continuará en Los Ángeles en 2017.
Las proyecciones tendrán lugar en los Cines Texas (C / Bailén, 205) en la Sala 3, de nombre Bigas Luna, dedicada al famoso director y el precio de la entrada será de 3 €.
Lunes 12 de diciembre:
20:00 h.– Se proyectará Jamón, Jamón (1992), con presentación de Santiago Fouz Fernández, profesor titulado de la Universidad de Durnham en el Reino Unido y co-organizador del evento. Tras la proyección, el público asistente será invitado a vino, cava y cerveza por gentileza de Vallformosa y Moritz y también a degustación de jamón.
Martes 13 de diciembre:
20:00 h. Huevos de Oro (1993) y a las 22:30 h. La teta y la luna (1994), presentada por el catedrático Alfredo Martínez Expósito, de la Universidad de Melbourne en Australia, completando así la famosa trilogía de «Retratos Ibéricos» de Bigas Luna.
Miércoles día 14 de diciembre:
20:00 h.- Versión restaurada de Bilbao (1978), una película clave en la filmografía del director, protagonizada por Isabel Pisano y Ángel Jové. La película será presentada por la catedrática Carolina Sanabria, de la Universidad de Costa Rica, autora del libro Bigas Luna, el ojo voraz (2010).
Para más información: http://www.bigaslunatribute.wordpress.com
El Cine Callao de Madrid cumple 90 años
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ENTRE ESTA FOTO… Y ESTA OTRA…
HAN PASADO 90 AÑOS El Cine Callao de Madrid, cumple 90 años y eso es para rendirle un homenaje. Muchos, en algún momento, nos hemos sentado en sus butacas para disfrutar de la gran ceremonia del cine y para festejar este aniversario, el día 13 de Diciembre a las 19:30 h. se realizará un evento especial con la asistencia de personalidades del mundo del cine y la cultura.
LA HISTORIA Inaugurado el 11 de diciembre de 1926 con la proyección «Luis Candelas, el bandido de Madrid» , ostenta el honor de ser la primera sala madrileña en incorporar equipo de sonido y estrenar el 13 de junio de 1929 el largometraje sonoro, «El cantor de jazz», evento que nos recuerda esta crónica del ABC de la época: «De verdadero acontecimiento puede calificarse el estreno verificado ayer en el salón y terraza de este aristocrático cinema de la formidable película de vanguardia «El cantor de jazz», primera película parlante y sonora presentada en Madrid con el aparato Melodion, de producción nacional, que resuelve maravillosamente el problema de esta nueva modalidad de cinematógrafo (…). Fue visto con verdadero entusiasmo por el numeroso público que abarrotaba la sala». El cine, que también en 1935 estrenó la primera película en color proyectada en España, y en 1953, la primera película en 3D, cuenta, actualmente, con dos gigantescas pantallas en su fachada por donde se retrasmiten los grandes estrenos tanto nacionales como internacionales, y un patio de butacas totalmente desmontable para albergar diferentes eventos, tanto culturales como empresariales.
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El cine Méliès cumple 20 años de historia en Barcelona

El próximo 20 de diciembre se cumplen 20 años desde que en 1996 Cinemes Méliès abriera sus puertas por primera vez en Barcelona.
Del 19 al 25 de diciembre lo celebrará repartiendo 1.000 regalos entre los espectadores y con entrada reducida (3€) para todas las sesiones.
La historia de Cinemes Méliès de Barcelona, fundados por el cineasta Carles Balagué (La casita blanca, 2002; Arropiero, el vagabudo de la muerte, 2008; La bomba del Liceo, 2010), ha estado comprometida desde sus inicios con el cine clásico, el cine europeo, alternativo y de estreno, con más de 300 títulos clásicos estrenados hasta la fecha. Una labor que ha contribuido a popularizar las obras de los grandes maestros del celuloide como Billy Wilder, Joseph L. Mankiewicz, Alfred Hitchcock, François Truffaut, Éric Rohmer, Federico Fellini, Luchino Visconti, John Ford, Luis G. Berlanga, Fritz Lang, Vincente Minnelli, Sam Peckinpah, Josef Von Sternberg, Elia Kazan, Orson Welles, Ingmar Bergman, Luis Buñuel, Pier Paolo Pasolini, Jean-Luc Godard, R. W. Fassbinder y Charles Chaplin, entre muchos otros.
La trayectoria del cine Méliès ha sido reconocida en repetidas ocasiones por su contribución al patrimonio cultural de la ciudad, con varios galardones como el Premio Sant Jordi (1996), el Premio Ciudad de Barcelona (2003) o el Premio Carles Duran (V Premios Barcelona de Cine, 2006).
Desde 2005 los Méliès forman parte de la Confederación Internacional de Cines de Arte y Ensayo (CICAE) y de la red de Europa Cinemas.

El 2 de junio de 2011 el cine sufrió un incendio que le obligó a cerrar temporalmente sus puertas, hasta la feliz reapertura, que fue posible el 5 de enero de 2012.

El domingo 18 de diciembre: Atom fast market 2 – mercadillo de ilustración, fanzines y pequeñas editoriales
Tras el éxito de la primera edición llega Atom Fast Market 2, será el próximo domingo 18 de diciembre en una nueva ubicación en el barrio de Gràcia (Barcelona) con más espacio y, por lo tanto, más artistas.
De entrada gratuita, este es un mercadillo para apoyar el trabajo creativo local desde ilustradores y fanzines a pequeñas editoriales y escritores. Una cita imprescindible si estas navidades quieres hacer los regalos más originales y únicos.

Día: Domingo 18 de diciembre de 2016
Horario: de 11 a 21 horas
Lugar: L’espai Milà (c/Josep Torres 28. Barcelona) En el barrio de Gràcia.
Entrada gratuita
Con la participación de:
Ana Oncina
Ediciones Astrálago (Bill Jiménez)
Branca Studio
Gats Lliures del Poble Nou
Glitter Zines
Guillermo Carandini
Editorial Hermenaute
La boutique de Juanjo Sáez
Libros de Autoengaño
Kewaiichi
Maldo Illustration
Mia Álvarez
Mikel Murillo
Morbix
Núria Farré
Núria Just
Orciny Press
Somos Panoli
Paranoidland
Editorial Sven Jorgensen
Underbrain Books
Primer tráiler en español de LA MOMIA (9 de Junio en Cines)

Sinopsis: A pesar de estar enterrada en una tumba en lo más profundo del desierto, una antigua princesa (Sofia Boutella, Kingsman: Servicio secreto y Star Trek Beyond) cuyo destino le fue arrebatado injustamente, se despierta en la época actual y demuestra una maldad que ha crecido hasta límites insospechados con el paso de miles de años. Desde las inmensas arenas de Oriente Medio hasta unos desconocidos laberintos bajo el Londres actual, LA MOMIA ofrece una nueva y sorprendente versión de un mundo de dioses y monstruos.
Para completar el reparto, se unen a Tom Cruise Sofia Boutella, Annabelle Wallis, Jake Johnson y Courtney B. Vance y el ganador de un Oscar Russell Crowe.
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Ninja vampires y Donnie Yen: esto es Trash-o-rama
Ninja Raiders Vampire Queen (Chow Chun-Kai, Donald Kong, 1989)
Con Agnes Chan, Deborah Grant. (Audio en castellano, inglés o subtitulada, 16:9)
Ninjas contra vampiros chinos en una de las producciones más histéricamente dementes de la productora Filmark, editada por primera vez en DVD íntegra y en widescreen 16:9. Secuencias de acción ninja, efectos especiales imposibles, diálogos marcianos, cabezas voladoras y risas descontroladas en esta obra maestra del cine absurdo. Nueva entrega de la colección VHZ, pura nostalgia de los tiempos del VHS, con un diseño retro y muchas sorpresas.
Contenidos adicionales: Ninja trailers, Artículo Mixed Up, Artículo Filmark, cartel original, ficha técnica, Promo VHZ.
Precio: 12 euros (gastos de envío incluídos).
City of Darkness (Lam Man-Cheung, 1999)
Con Donnie Yen, Collin Chou (Audio en cantonés con subtítulos en castellano, 16:9)
Donnie Yen protagoniza esta película producida por la mafia taiwanesa y que tuvo que rodar para saldar una deuda. Acción sin tregua en un filme lleno de figuras del cine marcial, como Collin Chou, Billy Chow o Kim Penn. Por primera vez en 16:9 con subtítulos traducidos a partir de los diálogos originales.
Contenidos adicionales: Documental sobre Donnie Yen, Donnie Yen canta, Donnie Yen baila, trailer, ficha técnica, cartel original.
Precio: 12 euros (gastos de envío incluídos).
Y COMO SIEMPRE… ¡¡¡EDICIÓN MUY LIMITADA!!!
¡YA A LA VENTA!
Y ADEMÁS:
A finales de diciembre, el mockbuster de Ataque a los Titanes: tetas, sangre, acción y cutrefectos especiales a la japonesa, en doble versión. Y más italo-trash para coleccionistas selectos.
Finalmente un pequeño avance de uno de los lanzamientos del 2017. Detalle de la ilustración original realizada por el gran Jordi Pascual para el demencial Kaiju Monstermash que aportará monstruosidad y mucha serie Z a nuestra colección favorita. Sí amigos, 2017 promete ser horrible, ¡¡¡Pero con Trash-o-rama lo será mucho más!!!
http://trashoramadvd.bigcartel.com/
Diábolo Ediciones cierra 2017 con cine de animación y cómic
Después del aluvión de novedades de las últimas semanas, algunas muy recientes, Diábolo despide el año con otro número especial temático de CTHULHU: 17 historietas de terror oriental, y el nuevo libro de Cruz Delgado Sánchez: ¡A ver quién se anima!, un libro único en el mundo dedicado a todos los actores que se han convertido en personajes de animación, a todas las series o películas de personas que han pasado a ser series de dibujos animados y varias combinaciones más.
VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 2 de diciembre de 2016 *
ALOYS (Tobias Nölle, 2016)
Suiza/Francia Duración: 91 min. Guión: Tobias Nölle Fotografía: Simon Guy Fässler Productora: Hugofilm Productions Género: Drama
Reparto: Georg Friedrich, Tilde von Overbeck, Kamil Krejcí, Yufei Li, Koi Lee, Sebastian Krähenbühl, Karl Friedrich, Peter Zumstein, Agnes Lampkin, Rahel Hubacher
Sinopsis: Aloys Adorn es un detective privado taciturno, un lobo solitario cuyo trabajo consiste en filmar a otras personas, observándolas en secreto y permaneciendo invisible. Un día se emborracha y se duerme en un autobús y, al despertarse, descubre que su cámara y sus cintas han sido robadas. La misteriosa mujer que le llama poco después parece tener algo que ver con ello.
La ópera prima del suizo Tobias Nölle que recibió el Premio Fipresci a la Mejor Película de la sección Panorama del Festival de Berlín es una película de autor no apta para todos los públicos. Una gélida, extraña y perturbadora parábola sobre la soledad que ha sido coproducida entre Suiza y Francia y está protagonizada por Georg Friedrich y Tilde von Overbeck.
Tobias Nölle (Zurich, 1976) estudió cine en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York. Su corto Rene (2008) fue seleccionado para participar en numerosos festivales de todo el mundo y con él ganó el Golden Leopard al mejor corto suizo en el Festival de Cine Locarno. También es uno de los diez directores que han participado en Wonderland, un proyecto colectivo también premiado en el Festival de Cine de Locarno. Aloys es su primera película en solitario, escrita, dirigida y editada por él mismo; una interesante carta de presentación que muestra a un joven director con inquietudes capaz de hacer frente a retos complejos abordando personajes y psicologías nada convencionales.
LA DONCELLA (Ah-ga-ssi (The Handmaiden) Park Chan-wook, 2016)
Corea del Sur Duración: 145 min. Guión: Park Chan-wook, Jung Seo-kyung (Novela: Sarah Waters) Música: Cho Young-wuk Fotografía: Chung Chung-hoon Productora: Moho Film / Yong Film Género: Drama
Reparto: Ha Jung-woo, Kim Min-hee, Jo Jin-woong, Kim Tae-ri, Moon So-ri, Kim Hae-suk
Sinopsis: Corea, década de 1930, durante la colonización japonesa. Una joven (Sookee) es contratada como mucama de una rica mujer japonesa (Hideko), que vive recluida en una gran mansión bajo la influencia de un tirano. Sookee guarda un secreto y con la ayuda de un estafador que se hace pasar por un conde japonés, planea algo para Hideko.
Ofrecida durante el último Festival de Sitges inexplicablemente formando parte de la sección Oficial Competición, La doncella (Ah-ga-ssi) de Park Chan-wook es un perverso cuento de hadas cargado de sutil erotismo. Con un exquisito diseño de producción, nos cuenta una historia de amor vista desde tres puntos de vista, mediante los cuales el director jugará con el espectador, llevándolo de un lugar a otro, pero sin salir nunca de una perfecta estructura que contendrá intriga, terror, comedia y, sobre todo, cine con mayúsculas. La cinta, que adapta la novela Fingersmith de Sarah Waters, nos cuenta el arco de transformación por el que atravesará su protagonista Sookee (Kim Tae-Ri), carterista profesional que acepta un maquiavélico encargo: convertirse en la criada de Lady Hideko (Kim Min-hee), y colaborar para robarle la herencia. Sin embargo, el plan se verá alterado cuando las dos jóvenes comienzan a sentirse atraídas la una por la otra. La doncella traslada la acción a los años treinta, a la Corea ocupada por los japoneses, para erigirse en un filme de tintes góticos con la exuberancia visual de Park Chan-wook, repleta de belleza cromática y emoción a flor de piel. Todo un orgasmo cinéfilo que, sin lugar a dudas, formará parte destacada en los listados de las mejores películas de 2016.
Universal revive a ‘La momia’
Tom Cruise encabeza una nueva y espectacular versión cinematográfica de la leyenda que ha fascinado a culturas de todo el mundo desde los albores de la civilización: LA MOMIA.
Pese a estar enterrada en una tumba sellada bajo las inclementes arenas del desierto, una antigua princesa (Sofia Boutella de Kingsman: Servicio secretoy Star Trek: Más allá) cuyo destino le fue injustamente arrebatado se despierta en la actualidad, trayendo consigo una maldad alimentada durante siglos y horrores que desafían la comprensión humana.
Desde las caprichosas arenas de Oriente Medio a los laberintos sepultados bajo el Londres de hoy en día, LA MOMIA evoca emociones de sorprendente intensidad con una apasionante combinación de adrenalina y momentos estremecedores en una imaginativa nueva versión que nos transporta a un mundo de dioses y monstruos.
Acompañan a Cruise en el reparto Annabelle Wallis (Rey Arturo: La Leyenda de la Espada, que se estrenará en 2017), Jake Johnson (Jurassic World), Courtney B. Vance y el oscarizado Russell Crowe (Gladiator).
Encabezando el equipo creativo de esta producción de acción y aventura tenemos al director/productor Alex Kurtzman y al productor Chris Morgan, piezas clave en algunas de las franquicias más exitosas de los últimos años. Kurtzman ha escrito y producido películas de las sagas Transformers, Star Trek y Misión imposible, mientras que Morgan ha sido el ingeniero narrativo de la saga Fast & Furious desde su tercera entrega, just cuando ha experimentado un crecimiento explosivo. Sean Daniel, productor de la reciente trilogía de La Momia, se une en la producción a Kurtzman y Morgan.
El retorno del hombre lobo: El retorno de Waldemar Daninsky
“En El retorno del hombre lobo están las coordenadas , todas ellas, de mi propia vida, plasmadas en piezas que, si se analizan, encajan: el claustrofóbico castillo, las tumbas góticas, los amores sin futuro, las amenazas de los no muertos, la marginación de alguien condenado porque es distinto y la muerte, que lo impregna todo. Todos estos elementos forman mi personalidad y mi obra.”[1]
Tras adquirir bagaje dirigiendo seis películas y asegurarse de disponer de medios y control absoluto sobre su obra, Paul Naschy por fin se anima a dirigir su primera película sobre su más popular creación, el licántropo Waldemar Daninsky. Y lo hace en un momento en el que dispone de total libertad para hacerlo, ya que gracias a un acuerdo de preventa cerrada con Japón, puede rodarla con su propia productora, Dálmata Films, fundada junto a Julia Saly, Augusto Boué y el japonés Masurao Takeda y con la que ya ha coproducido con Japón El carnaval de las bestias (1980) y Howaito Rabu (1979), filme para el mercado japonés en el que Naschy ejerció exclusivamente labores de producción.
En un principio el director piensa en realizar una secuela de La maldición de la bestia, anterior cinta de la serie protagonizada por el licántropo rodada en 1975 por Miguel Iglesias Bonns con guión, como es habitual, del propio Naschy y que, al contrario que todas las demás películas de la saga, tenía un final feliz con Waldemar curado de su maldición. Pero El asesino de la luna llena, que es como se piensa titular esta secuela, no se rueda, optándose por realizar un inconfeso remake de La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971) al que se le añaden diversos elementos de otros títulos de la saga.
La acción se inicia en Hungría en el siglo XVI, donde es juzgada la Condesa Erzebeth Wandessa Bathory[2] acusada de beber la sangre de sus víctimas para conservar su juventud. También se enfrentan con la justicia sus cómplices, entre ellos el licántropo Waldemar Daninsky. Declarados culpables son condenados y mientras la Condesa será emparedada de por vida en su cuarto, Waldermar será apuñalado con una cruz forjada con la plata del cáliz de Mayenza. La acción pasa a la actualidad donde tres estudiantes, Karen (Azucena Hernández), Bárbara (Pilar Alcón) y Erika (Silvia Aguilar) viajan a los Cárpatos en busca del lugar donde fue enterrada la Condesa maldita. Lo que no saben sus compañeras es que Erika quiere resucitarla con ayuda de un medallón que ha sustraído a su profesor (Narciso Ibáñez Menta), tras asesinarle.
Este es el punto de partida de El retorno del hombre lobo, casi un compendio mejorado de varios filmes de la saga extrayendo de La noche de Walpurgis la mayor parte de la trama: en ambas historias un Waldemar revivido y desterrado en un caserón salva del peligro y acoge a unas jóvenes estudiantes, se enamora de una de ellas y se enfrenta como licántropo con la condesa sangrienta, vuelta a la vida como vampira. Una vez destruido el mal, la joven de la que se ha enamorado tendrá que liberarlo de la maldición hundiendo la cruz de Mayenza en su pecho.
Pero el argumento también posee puntos en común con otros filmes: así a bote pronto el inicio en pretérito en Hungría, con ejecución de Bathory (encarnada entonces por María Silva), pudo verse en El retorno de Walpurgis (Carlos Aured, 1973); la ejecución de los brujos, con maldición y promesa de volver de por medio, nos la hicieron también Alaric de Marnac y Mabille de Lancré en El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1973); otros forasteros fueron atacados por bandidos en la carretera de Baliavasta en Dr. Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1972), donde la joven superviviente fue rescatada por Waldemar, al igual que en este filme, de ser violada y asesinada.
El retorno del hombre lobo mantiene también constantes con el cine de terror clásico, del que Paul Naschy era un gran entusiasta. Baliavasta es un lugar anclado en el siglo XIX y situado en la misma Europa que nos mostraba los filmes de Universal. Habitada por supersticiosos lugareños que fuman en pipa, visten ropas autóctonas y se reúnen en la acogedora taberna, donde el espantado dueño no deja de recomendar a los forasteros no frecuentar ciertos lugares de noche. Quizás por ello no parece extrañar a las tres jóvenes la forma de vestir que tiene el revivido Waldemar, a la usanza de un caballero del siglo XVI. Otra presencia familiar en las cintas clásicas era la del criado o ayudante deforme o jorobado, personaje recurrente tanto en las películas Universal como Hammer, que no olvidemos en principio adaptaron, con su propia idiosincrasia, los filmes americanos. En El retorno del hombre lobo este personaje, habitual también en el cine de Naschy, recae en Beatriz Elorrieta[3], que encarna a la fiel sirvienta de Waldemar, Mircaya, con su bello rostro sepultado tras unas capas de látex.
Más iconográficas y particulares resultaron algunas escenas incluidas en El retorno del hombre lobo. Tanto que pueden calificarse como homenajes: la máscara que le ponen a Waldemar antes de ejecutarlo nos recuerda inevitablemente a La máscara del demonio (La Maschera del Demonio, Mario Bava, 1960), y la forma de resucitar a la Condesa Bathory con el cuerpo de Bárbara suspendido sobre el sarcófago, para que al degollarla caiga la sangre sobre los restos de la bruja, es similar a la de la resurrección de Drácula príncipe de las tinieblas (Dracula: Prince of Darkness, Terence Fisher, 1966).
Quizá sea acertado pensar que todas estas referencias (propias y ajenas) forman parte del ideario de Jacinto Molina, responsable de todos los guiones de las películas protagonizadas por su licántropo, y cuya posible intención al escribir y rodar El retorno del hombre lobo, sea la de poder hacer, por fin, su película definitiva sobre Waldemar Daninsky, un objetivo para muchos conseguido.
Rodada en el verano de 1980 en familiares localizaciones de Talamanca del Jarama, así como en los castillos de Villafranca del Castillo (Madrid) y Belmonte (Cuenca), además de otros lugares de Madrid como Navacerrada y Valdepiélagos, brilla especialmente en El retorno del hombre lobo la fotografía de Alejandro Ulloa, elogiada unánimemente, que sigue fielmente las indicaciones que Naschy tenía en mente:
“La fotografía de Alejandro Ulloa, tiene una textura quemada, como de pergamino antiguo; para lograr este efecto, estuvimos en el Prado estudiando a Brueghel (…) Tenía muy claro que el tono de la película tenía que ser gótico, pero por elementales problemas de presupuesto tenía que ambientarla en la actualidad. Así que opté por hacer la película en la época actual, pero aislando a Waldemar en un castillo, lo que me permitió conservar el decorado y el vestuario medievales. (…) Solo me arrepiento de haber empleado en más ocasiones de las debidas el zoom; pero se trataba de un recurso muy de la época que entonces a todos nos parecía pintiparado”[4]
La resurrección de los espectros y la aparición de las vampiras entre brumas y a cámara lenta (inspirado por Klimovsky) resultan muy efectivas. Sobre todo con ese acompañamiento de coral fantasmal. Según Ángel Agudo, para la banda sonora Naschy contacta con Ennio Morricone, que le vende una base musical que luego el cineasta trabaja con dos músicos españoles. Pero también hay música enlatada de Guido y Maurizio de Angelis y Stelvio Cipriani seleccionada por el propio director en los archivos de CAM, ediciones musicales.
En otros aspectos técnicos, como productor figura, junto a Julia Saly, un viejo conocido del director, Modesto Pérez Redondo, al que Naschy conocía desde La noche de Walpurgis y los tiempos de Profilmes. Del montaje se encargó Pedro del Rey, y del vestuario León Revuelta, que también lo habían hecho en recientes cintas de Naschy como Los Cántabros (1980) y El carnaval de las bestias (1980), ambas de Jacinto Molina.
En la parte artística Naschy recurrió a experimentados actores que conocía por otros rodajes, varios de ellos presentes en El carnaval de las bestias, su película anterior, como Julia Saly, Azucena Hernández, Silvia Aguilar, Rafael Hernández, Pepe Ruiz, Ricardo Palacios, Tito García, Manuel Pereiro, Ramón Centenero, Alexia Loreto y José Thelman. Contando con el veterano Narciso Ibáñez Menta para un pequeño papel, al igual que con David Rocha, que se incorporó al rodaje porque “Jacinto me llamo una mañana y me pidió que le hiciera un papel por la tarde, porque falló el actor que iba a hacerlo y por supuesto que allí estuve. También recuerdo algo de una escena que hice junto a Pilar Halcón”[5]. Precisamente la escultural actriz, que debutaba en el cine con este film, recordaba el buen ambiente que hubo durante el rodaje y como se hizo una de sus escenas, aquella en la que es degollada cabeza abajo para, con su sangre, revivir a la condesa Bathory:
“La noche del hombre lobo era el titulo del guión que me dieron para estudiar. La primera escena que rodé creo que fue en la que me colgaron. Y… ¡vaya tela! Nueva en el rodaje y me dejé hacer ¡Casi me quedo sin pies! Me pusieron una atadura en los tobillos para colgarme boca abajo e hicieron mal la sujeción y me dolía terriblemente. Como yo no quería que por mí cortasen la escena, aguanté como una jabata mucho rato ¡Y encima los demás se equivocaban mucho! (risas). Cuando me descolgaron se echaron las manos a la cabeza de como tenía los tobillos. ¡Qué malos los de atrezzo o quien cñ hiciese la atadura! “¿Quien cñ ha hecho esto tan mal?” gritaba Paul…”[6]
Con Paul Naschy volvería a coincidir Pilar Alcón en Aquí huele a muerto (Álvaro Sáenz de Heredia, 1990). Lamentablemente esta sería la última colaboración de Azucena Hernández con el director. La actriz sevillana sufrió un trágico accidente de circulación en octubre de 1986 que truncó su carrera cinematográfica.
Julia Saly pone toda la carne en el asador para encarnar a la malvada condesa vampira, pero no consiguió hacernos olvidar a Patty Shepard. Como tampoco El retorno del hombre lobo, a pesar de su cuidada factura, consiguió que muchos de sus fans dejaran de mostrar preferencia por La noche de Walpurgis. Para Ángel Sala “Fue una película algo anacrónica para la época, pero vista en la perspectiva de la saga Daninsky, se revela posiblemente como el mejor título de la misma, y uno de los mejores trabajos de su realizador, aunque no contenga la magia del filme de Klimovsky.”[7] Algo en lo que coincide Adolfo Camilo Díaz[8]

¿Cartel? ¿Diseño para video? en todo caso una variación del que no hemos podido averiguar procedencia.
Por entonces los monstruos clásicos ya formaban parte de otra época y el público parecía haberles perdido el miedo. Lluis Bonet Mojica, que destaca que el filme está “realizado con esmero y cierta brillantez formal”[9], también opina que “Al guión le falta garra –y no es un chiste fácil, tratándose del hombre lobo-, o tal vez ocurra que los mitos clásicos del terror ya no infunden ningún temor en una época en la que el pánico cotidiano tiene aspectos nada fantásticos.”Conviene no olvidar también que la más cuidada entrega de la saga de Waldemar Daninsky, a pesar de que contenía uno de los más elaborados maquillajes de hombre lobo realizado hasta la fecha, llegaba en un momento en el que las carteleras nos mostraban unos licántropos muy diferentes al de Naschy, pues el mismo año que se estrenaba El retorno del hombre lobo, llegaban a las pantallas Un hombre lobo americano en Londres (An American Werewolf in London, John Landis) y Aullidos (The Howling, Joe Dante), películas que revolucionaron el concepto del licántropo
despojándolo de la humanidad que caracterizaba a Waldemar Daninsky, mostrando además unas transformaciones como nunca antes se habían visto en el cine. Lo que no fue óbice para que Joe Dante incluyera en su película un reconocimiento hacia la labor de Naschy bautizando como Jack Molina a uno de los personajes. Y precisamente Jack Molina es el nombre que pusieron en el cartel americano de El retorno del hombre lobo cuando como The Craving, se estrenó fugazmente en 1985 en los cines norteamericanos de la mano de Film Concept Group con cerca de tres minutos de película cortados, la mayoría pertenecientes a una escena ‘cómica’ protagonizada por Pepe Ruiz. The Craving también fue la última película de Naschy estrenada en salas cinematográficas estadounidenses.
Los años han pasado y el film ha despertado pasiones encontradas. Donde unos ven virtudes: “(…) universo de goticismo lúgubre nunca igualado en la cinematografía española. (…) Un portentoso alarde técnico en el que nada chirría.”[10] “(…) una de las cumbres del fantaterror mundial y una obra de culto para el verdadero aficionado.”[11] Otros ven defectos: “(…) abundancia de zooms, montaje descuidado, música enlatada y hortera en el mayor de los casos (…) interpretaciones mediocres y guión deslavazado.”[12] “Calamitosa planificación, destartalada banda sonora, evidentes fallos de raccord.”[13]
Pero Paul Naschy, que tiene este filme como favorito dentro de la saga del licántropo junto con el posterior La bestia y la espada mágica (Jacinto Molina, 1983), tuvo claro que consiguió el objetivo que buscaba: “En ella pude reflejar mi carácter y mis obsesiones, así como mi concepto de cine fantástico, con absoluta libertad.”[14]
Lamentablemente la película no consigue rentabilizar la inversión, lo que motiva el cierre de Dálmata Films. Naschy no tarda en abrir una nueva productora, Acónito Films, con la que abordará nuevas películas: Latidos de pánico[15] (1983), La bestia y la espada mágica (1983), Mi amigo el vagabundo (1984), El último kamikaze (1984) y Operación Mantis (1985), que será la más costosa y que causará la ruina de la productora, empañando la relación que Naschy mantenía con los productores japoneses.
Tras la debacle de Acónito, Julia Saly se retiró del cine y se dice que tiene un restaurante en algún lugar de España. En 1987 murió Takeda, el socio japonés de la compañía, que continuaba incansablemente buscando financiación japonesa para los filmes de su amigo.
Por su parte Paul Naschy atravesó una mala temporada (que analizamos en este artículo) de la que afortunadamente fue resurgiendo poco a poco gracias, en parte, a los homenajes y rodajes que tuvo en el extranjero y al reconocimiento de su labor por parte de las nuevas generaciones de amantes del cine.
En 2007 el argumento y la estética de El retorno del hombre lobo, fueron adaptados con éxito en el cómic Waldemar Daninsky por Javier Trujillo y el propio Naschy, lo que llevó al veterano actor a realizar diversas presentaciones personales, como la que tuvo lugar en el Salón del Cómic de Barcelona en 2009, donde coincidió con otro invitado de excepción, Ray Harryhausen, al igual que Naschy, un mito del cine fantástico.
[1] Naschy, P.: Memorias de un hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 1997. Pág. 129-131
[2] Noble húngara (1560-1614) obsesionada con la belleza a la que se le atribuyen 630 muertes de jóvenes, a las que desangraba para bañarse en su sangre. También se dice que todo fue una invención de sus enemigos para buscar su perdición y muerte. Fue juzgada y emparedada de por vida en su cuarto.
[3] Beatriz Elorrieta es hija del director José María Elorrieta y hermana de Javier Elorrieta. Inició su carrera con el nombre de Beatriz Lacy y dentro del cine de terror ha participado en Necrophagus (Miguel Madrid, 1971) y La llamada del vampiro (José María Elorrieta, 1972), volviendo a coincidir con Paul Naschy en Mi amigo el vagabundo (Jacinto Molina, 1984).
[4] Prada, J. M. de: ‘El ciclo de Waldemar Daninsky’. La marca del hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 2003. Pág. 133
[5] Declaración de David Rocha al autor de este artículo.
[6] Benítez, C.: ‘De El retorno del hombre lobo a Conan el Bárbaro, pasando por otros rodajes’ Proyecto Naschy, Barcelona, 2012.
https://proyectonaschy.wordpress.com/2012/07/04/pilar-alcon-de-el-retorno-del-hombre-lobo-a-conan-el-barbaro-pasando-por-otros-rodajes/
[7] Sala, A.: Profanando el sueño de los muertos. Scifiworld, Pontevedra, 2010. Pág. 168.
[8] Camilo Díaz, A.: ‘Los ojos de Paul Naschy’. Fangoria Nº 18, Ed. Zinco, Barcelona, abril 1993. Pág. 65.
[9] Bonet Mojica, Ll. ‘El retorno del hombre lobo’ La Vanguardia, Barcelona, martes 21 de abril de 1981.
[10] Prada, J. M.: “El ciclo de Waldemar Daninsky” en La marca del hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 2003. Pág. 133.
[11] Alonso Barahona, F.: El cine fantástico y de terror en España” en Las tres caras del terror. Alberto Santos editor, Madrid, 2000. Pág. 198.
[12] Aguilar, M.: “El retorno del hombre lobo” en Quatermass Nº 4-5, Bilbao, Otoño 2002. Pág. 108
[13] López, D. y Pizarro, D.: Silencios de Pánico, Tyrannosaurus Books, 2013. Pág. 279.
[14] Prada, J. M.: Ibídem.
[15] Donde el director recuperaba a Alaric De Marnac, protagonista de El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1973) y otra creación de Naschy, basada en esta ocasión en el personaje histórico Gilles de Rais (1405-1440), aristócrata francés que mato a centenares de niños y niñas en su corte formada por brujos, alquimistas y adoradores del diablo antes de ser juzgado y ajusticiado por sus atroces crímenes.
Serendipia’s Sitges Film Festival 2016. Novena cápsula: Palmarés y cierre
SÁBADO 15 DE OCTUBRE
Jornada final de esta edición del festival de Sitges, pues como ya saben todos ustedes el último domingo está reservado para ofrecer en las salas lotes de películas en forma de maratón. Pero ese ya es otro festival en sí mismo. El sábado, para variar, nos recibió soleado tras un festival pasado por agua, inclemente en algunos momentos. Un buen tiempo que sin duda motivaba para hacer las últimas colas a la puerta de los cines. Serendipia las haría en l’Auditori, Prado y, finalmente, en Tramuntana.
Ábrimos el día con Limehouse Golem, película de clausura de esta edición. Una cinta ambientada en la época victoriana con asesino suelto en el barrio londinense de Limehouse. El caso será encargado a un fino sabueso, John Kildare de Scotland Yard (Bill Nighy), un Sherlock Holmes caído en desgracia entre compañeros y superiores por su homosexualidad. Kildare tendrá que abordar el complejo caso que tendrá como telón de fondo el mundo de las variedades. Una magnífica intriga, bien interpretada y narrada, con un exquisito diseño de producción y una sugerente iluminación, pero que no llegó a convencer del todo el respetable, que posiblemente ya acusaba un cansancio natural tras ocho jornadas repletas de cine. Su director, Juan Carlos Medina, ya nos ofreció en 2012 la muy interesante Insensibles, cinta con la que debutó.
Voyage of Time: Life’s Journey de Terrence Malick fue un bonita experiencia sensorial. Relajante, muy relajante. Ignoramos como funcionaría en su segundo pase a las 15.30 de la tarde (después de comer…) o en el último, cerrando la maratón del siguiente día. Pero nos lo podemos imaginar.
Más cine de animación y Serendipia se despedía por este año del entrañable Prado con la melancólica producción franco-canadiense Louise en Hiver de Jean-François Laguionie, una conmovedora historia narrada con una sencilla pero efectiva animación que simula estar realizada con acuarela sobre papel satinado, lo que da a a la película aspecto de cuento ilustrado. Una historia de vejez y recuerdos que rememora su anciana protagonista, Louise, tras perder el último tren al final del verano y quedar sola e incomunicada en un pequeño pueblo costero.
Las películas que Serendipia seleccionó para la tarde demostraron se mucho más movidas. Yoga Hosers es otra comedia del muy atareado Kevin Smith. Aunque muy diferente a Tusk (2014), su anterior cinta proyectada también en Sitges, los dos personajes protagonistas, encarnados por Harley Quinn Smith y Lily-Rose Deep, hija de Vanessa Paradise y Johnny Deep (presentes ambos en Yoga Hosers también), ya aparecían en la anterior película de Smith. Nazis, castores, números musicales, extraños asesinatos, Stan Lee, agresiones anales y, en definitiva, mucho desmadre. Pero no tanto como el que hubo en la clausura particular de Serendipia, The Mermaid (Mei ren yu) de Stephen Chow, uno de los actores y realizadores más populares en China, autor de grandes éxitos de taquilla como From Beijing with Love (1994), Shaolin Soccer (2001), Kung Fu-sion (2004) o Journey to the West (2013), nos preparó un cóctel de acción, fantasía y mucho humor con trasfondo ecologista. Un cartóon delirante con reconocibles melodías en su banda sonora, entre ellas la de Furia oriental (Jing wu men, Lo Wei, 1972). Un buen broche para esta edición número 49 que pensamos ha tenido en general un nivel bastante alto. Ciertamente no vimos todo lo que quisimos, por imposibilidades horarias, pero lo que vimos bien mereció la pena.
PALMARÉS Y CONCLUSIONES
Cuando escribo esto hace ya más de un mes que finalizó el 49 Festival de Sitges. Rememorarlo con estos artículos deja la sensación de que NUESTRO festival de Sitges, y cuando digo nuestro me refiero al que ha vivido Serendipia, ha tenido un nivel más que aceptable, siendo alto en algunas ocasiones. En esta ocasión nos hemos centrado más en ver películas que en hacer vida social o cazar autógrafos. Cada año es diferente, va como va, pero todas esas facetas también han ido bien. Muy bien.
Realmente hubo sesiones muy concurridas, y todo ello a pesar de la lluvia, que nos acompañó durante varios días contradiciendo al habitual único día lluvioso de rigor. Ha hecho mal tiempo, sí, y ello ha hecho que brillara mucho una de las grandes deficiencias de la organización. Cuando se celebró la sesión infantil, con sus previsibles retrasos, no se quiso perder comba y se programó a continuación Dog eat Dog de Schrader. A los imprevistos que ofreció la visita de tantos niños, que tras la sesión debían subirse a los autocares con el consiguiente retraso, hubo que sumar un copiosa lluvia algo que, si bien naturalmente está fuera del alcance de la organización, preverlo no lo hubiera estado tanto y, ante esta situación que se vive cada año, preparar algún tipo de parapeto (como el que tiene el público general o los invitados y profesionales) para no dejar a prensa desamparados ante los elementos. Pensamos que es una cuestión que habría que solventar.
Sin embargo algo que sí se ha solventado con respecto al año anterior es la sala Tramuntana Melià Sitges, que estuvo mucho mejor organizada y resultó mucho más cómoda para el público. Un gran aplauso pues para la organización, que ha montado otra sala cómoda y con las posibilidades que ofrece para poder ver con mayor comodidad el mayor número de cintas.
Por su parte la organización del festival se muestra satisfecha con los resultados de esta edición. Los datos de venta de entradas mantienen las cifras de récord registradas el año anterior, con un 7% de incremento, sumando un total de 66.859. El Festival ha crecido un 18% en entradas vendidas en los dos últimos años. Y según los cálculos de la organización, el Festival ha recibido 200.000 asistentes.
Y el Festival inicia las celebraciones de su 50º aniversario del que, lamentablemente, ha caído el primer acto a celebrar, el concierto de Fabio Frizzi en la sala Phenomena de Barcelona, que se suspendió sin que la organización ofreciera muchas explicaciones. En otro orden de cosas, Serendipia celebra que uno de sus directores favoritos, el mejicano Guillermo del Toro, que ha mantenido siempre un vínculo muy estrecho con Sitges, haya sido escogido como padrino de excepción de esta efeméride. Del Toro ha visitado el certamen en varias ocasiones. En el año 1993 presentó en el Festival su debut, Cronos; recibió el Premio Màquina del Temps en 2002, y en el 2006 inauguró con El laberinto del fauno.
Quedamos pues a la espera de esa 50 edición del festival, que sin duda será mágica y en la que esperamos volver a encontrarnos con tantos amigos como en esta ocasión. Ha sido todo un placer compartir esta edición con todos ustedes
¡¡Nos vemos en Sitges 2017, la edición número 50 del Festival !!
Sección Oficial Fantàstic Sitges 49ª
Premio Mejor Película: SWISS ARMY MAN, de Daniels
Premio Especial del Jurado: LA AUTOPSIA DE JANE DOE (THE AUTOPSY OF JANE DOE), de André Øvredal
Premio Mejor Dirección (patrocinado por Gas Natural Fenosa): Yeong Sang-ho, por TRAIN TO BUSAN
Premio Mejor Interpretación Femenina: Sennia Nanua, por MELANIE. THE GIRL WITH ALL THE GIFTS
Premio Mejor Interpretación Masculina (patrocinado por Autolica – Mercedes Benz): Daniel Radcliffe, por SWISS ARMY MAN
Premio Mejor Guión: Jeremy Slater, por PET
Premio Mejores Efectos Especiales: Jung Hwang-su, por TRAIN TO BUSAN
Premio Mejor Fotografía: Hong Kyung-pyo, por EL EXTRAÑO (THE WAILING)
Gran Premio del Público (patrocinado por La Vanguardia): THE HANDMAIDEN, de Park Chan-wook
Premio Mejor Cortometraje Sección Oficial Fantàstic
CURVE, de Tim Egan
Mención especial a LIMBO, de Konstantina Kotzamani
Premio José Luis Guarner (Jurado de la Crítica)
THE NEON DEMON, de Nicolas Winding-Refn
Premio Citizen Kane a la Mejor Dirección Novel
Julia Ducournau, por GRAVE (CRUDO)
Premio Jurado Carnet Jove a la Mejor Película
GRAVE (CRUDO), de Julia Ducournau
Menciones especiales a THE LURE, d’Agnieszka Smoczynska y SWISS ARMY MAN, de Daniels
Noves Visions ONE
UNDER THE SHADOW, de Babak Anvari
Mención especial a PREVENGE, de Alice Lowe
Noves Visions PLUS
A DRAGON ARRIVES, de Mani Haghighi
Mención especial a ARE WE NOT CATS, de Xander Robin
Premio Mejor Cortometraje Noves Visions Pequeño Formato: LA FEMME ET LE TGV, de Timo Von Gunten
Panorama Fantàstic
I AM NOT A SERIAL KILLER, de Billy O’Brien
Òrbita
LO CHIAMAVANO JEEG ROBOT, de Gabriele Mainetti
Focus Àsia
EL EXTRAÑO (THE WAILING), de Na Hong-jin
Mención especial a DEAREST SISTER, de Mattie Do
Anima’t
Premio Mejor Película: YOUR NAME, de Makoto Shinkai
Premio Mejor Cortometraje: DARREL, de Marc Briones y Alan Carabantes
Midnight X-Treme
IT STAINS THE SANDS RED, de Colin Minihan
Brigadoon
ARCANA, de Jerónimo Rocha
Méliès d’Argent
Premio Mejor Película Europea SOFC 49: GRAVE (CRUDO), de Julia Ducournau
Premio Mejor Cortometraje Europeo SOFC 49: DAWN OF THE DEAF, de Rob Savage
Blood Window
1974, de Victor Dryere
Premis SGAE Nova Autoria
Premio Mejor Guión: EN LA AZOTEA, de Miguel Casanova y Damià Serra
Premio Mejor Direcció-Realització: CABEZA DE ORQUÍDEA, de Violeta Blasco, Germán Andrés López, Carlotta Napolitano, Angélica Sánchez y Claudia Zegarra
Premio Mejor Música Original: ROGER, de Jan Fité
Premio IV Laboratorio de Escritura de Guión Cinematográfico: LOS INVITADOS, de Carla Guimarães








































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