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Una charla con el hombre que creó el segundo cienpiés humano

25 septiembre 2019 Deja un comentario

En 2009 Tom Six, un desconocido director de cine holandés, revolucionaba el cine de terror con un tan retorcido como descabellado proyecto: The Human Centipede (First Sequence), una osadía que dejó a más de un endurecido fan del género gore con el estómago revuelto. Dos años más tarde el director redobló su oferta con una propuesta aún más enfermiza: The Human Centipede (Full Sequence) que, a pesar de ser  exhibida en blanco y negro, mantenía e incluso superaba el nivel insano de su predecesora. En esta segunda entrega destacaba su protagonista, Laurence R. Harvey, una especie de versión demente de Peter Lorre que bordaba su papel como Martin, un fan-letal de la película original, tanto que se propondrá recrearla en ‘la realidad’. En 2015 Tom Six rueda la última entrega de la trilogía, The Human Centipede (Final Sequence) en la que unirá a los dos actores protagonistas de las anteriores, Harvey y Dieter Laser, si bien en papeles distintos, demostrando que siempre se puede ir un poco más allá.

Laurence R. Harvey visitó la reciente quinta edición del B-Retina, en la que el Festival de Sèrie B de Cornellà de Llobregat le entregó su honorífico “Golden Ticket” tras la proyección de The Human Centipede (Full Sequence). Momentos antes, La Abadía de Berzano y Proyecto Naschy tuvimos la oportunidad de unir fuerzas para realizarle esta entrevista conjunta.

Bon Appetit!

ENTREVISTA CON LAURENCE R. HARVEY

Fotos: Serendipia

En los noventa trabajabas en programas infantiles de televisión. ¿Cómo acabas trabajando en una película como The Human Centipede 2?

(Risas) Es cierto que empecé  en un tipo de programa que hay en la televisión británica para los más pequeños. Se emitía por las mañanas y era de dos horas o dos horas y media de duración. Yo comencé como artista de performance y hacia mediados de los noventa me contrataron en ese programa televisivo. Mientras estaba trabajando en él contraté a un representante. De esta manera estuve trabajando en algún que otro anuncio publicitario durante siete años. Un día, este representante me llamó comentándome que querían que trabajara para una película porno, lo cual me llamó la atención. No obstante, fue un malentendido de mi representante al entrar en la página web de la productora de Tom Six, Six Entertainment. Investigué el asunto y finalmente descubrí que se trataba de la nueva producción de Tom Six, una secuela de The Human Centipede.

En total, pasaron diez años desde que estuve trabajando en esos programas de entretenimiento para niños hasta que acabé rodando con Tom Six. Durante ese tiempo, aparte de anuncios publicitarios, hice también obras de teatro.

¿Qué pensaste cuando viste el guion de The Human Centipede 2 y descubriste de qué trataba la película?

Por aquel entonces The Human Centipede se encontraba todavía haciendo el circuito de festivales. En ese momento estaba en el Fright Fest de Londres y yo ya había oído hablar de ella, pero no la había visto aún. Es más, el día que hice la audición para el personaje de Martin fue el día que también me vi la película original y tras verla me dije: “¿Por qué no?”

Cuando hablé por primera vez con Tom Six no había un guion realmente establecido, sino que en ese momento él me iba transmitiendo distintas ideas que quería utilizar en la secuela. No fue hasta más adelante que recibí el guion. Aun así, yo reconocía ciertas partes que me recordaban a otras películas a las que tengo cierto aprecio, como Society de Brian Yuzna, o el gore japonés, al que en aquella época era muy aficionado,  y reconocí en la película un elemento que era bastante habitual en aquellos films, lo que se denomina el “síndrome de la paloma solitaria” y que consiste en que cuando una persona sufre algún tipo de maltrato o problema trágico acaba vengándose de un modo brutal. Así que sabía perfectamente donde me estaba metiendo. (Risas)

La mayoría de las críticas suelen coincidir en que uno de los principales valores del film es tu interpretación de Martin Lomax, el protagonista. ¿Cómo fue su creación? ¿Te basaste en algún personaje previo?

En un principio es fácil asociarlo con cualquier otro tipo de personaje inadaptado a la sociedad tal y como está establecida. También me basé en el protagonista de un film australiano llamado Bad Boy Bubby (Rolf de Heer, 1993). A Martin le ocurre lo mismo que al protagonista de Bad Boy Bubby, que está desconectado de la sociedad, y en el momento en que se involucra en ella acaba modificando su actitud y su modo de hacer para integrarse. El problema es que Martin no lo hace. En última instancia, acabé basándome en esa diferencia con la normalidad que podemos sufrir cada uno de nosotros para implementarlo en este personaje. Digamos que cogí todo lo que tenía de mí mismo y lo reflejé del modo más oscuro posible en Martin. Aunque, posiblemente, la inspiración que funcionó mejor con Martin no fue tanto de un personaje cinematográfico, sino de los hijos gemelos de unos amigos que en aquella época se encontraban en la tierna edad de dos años. En ese momento estos niños tenían una cierta disociación entre las emociones que sentían y como las representaban. Y eso fue algo que quise introducir en Martin.

Teniendo cuenta el tono y el nivel de explicitud del que hace gala la película, ¿hubo alguna escena que se desechara porque su contenido era ya demasiado fuerte?

No. Sí que originalmente Martin iba a tener una hermana, que era algo con lo que yo no me sentía especialmente cómodo. Pero aunque nunca le comenté nada a este respecto a Tom Six, finalmente este personaje acabó siendo eliminado del guion. Pero más allá de eso, básicamente lo que había en el guion fue lo que rodamos. No tuvimos que contenernos.

Tu personaje en The Human Centipede 2 está obsesionado con la primera parte del film, lo que motiva que quiera hacer su propio ciempiés humano. ¿En cierto modo no es dar la razón a todos aquellos sectores conservadores que arremeten contra cierto tipo de cine de terror aludiendo a la perniciosa influencia que teóricamente puede llegar a ejercer en según qué personas?

No estoy de acuerdo. Considero que Tom Six utilizó deliberadamente la idea de que Martin esté obsesionado con la primera parte de The Human Centipede principalmente para demostrar las diferencias que hay entre la versión película, que sería la primera parte, y la versión real, aunque sea dentro de la ficción, que sería la secuela. Aparte de eso, me gustaría decir que en ningún momento habría que considerar a Martin un héroe o una víctima. Puede ser un personaje que puede generar cierta simpatía en el espectador, pero eso no quiere decir que sea respetable. Hay una diferencia entre la narrativa de la película y el personaje en sí.

El contenido de The Human Centipede 2 provocó, entre otras cosas, que en su momento fuera prohibido en el Reino Unido. Tú, como británico, ¿qué opinas de esta prohibición?

La película no fue exactamente prohibida en el Reino Unido, sino que fue prohibida en su versión sin cortes. La razón por la que intentamos pasar esta versión sin cortes en el Reino Unido fue porque Saló o los 120 días de Sodoma (Salò o le 120 giornate di Sodoma, Pier Paolo Pasolini, 1975) sí había conseguido pasar el corte de la BBFC, que es la organización británica que se encarga de la calificación de las películas. Así que decidimos probar suerte. El problema fue que cuando la BBFC emitió un comunicado sobre The Human Centipede 2 no solo indicaba los motivos por los que la película no había pasado el corte, sino que además, la persona que lo redactó se permitió el lujo de añadir ciertas opiniones personales sobre la labor de Tom Six. Esto provocó que, pese a que la película no fuera finalmente prohibida como digo, sí que creara un perjuicio económico al obligar a que los distribuidores locales tuvieran que recortar la película y tuvieran que volver a mandarla a la BBFC.

De este modo, la película fue recortada en tres minutos y treinta y seis segundos, lo que en realidad la hacía muy parecida a la versión para cines que se estrenó en los Estados Unidos. La única diferencia fue entonces que el montaje comercializado en los Estados Unidos en DVD y Blu-ray sí que era el íntegro, mientras que en Inglaterra no pudimos tenerlo. Por otra parte, todo este revuelo también tuvo cierto eco en otros países cercanos cultural y políticamente al Reino Unido, donde se tomó la palabra de la BBFC como jurisprudencia, por decirlo de algún modo. Por ejemplo, aunque en Australia en un primer momento la película había pasado sin problemas la calificación sin cortes, a raíz de la publicación de este comunicado de la BBFC, un grupo cristiano comenzó a hacer presión para que la película volviera a recalificarse. Pero aunque la intención de este grupo era que se prohibiera la película, lo único que consiguieron fue que se recortaran doce segundos, que son los doce segundos en los que se ve la imagen de un pene. Así que a lo largo del mundo lo único que se ha cortado de la película suele ser mi pene. (Risas)

Siempre se ha visto a Tom Six como la cabeza pensante que está detrás de toda la trilogía. ¿Pero qué papel ha jugado su hermana Ilona, quien ha ejercido de productora en los tres films? ¿Ha participado también creativamente o solo se ha limitado a sus labores de productora?

Tom Six es la creatividad que hay detrás de las películas, mientras que su hermana Ilona suele encargarse más del trato con los distintos inversores y el modelo de financiación. Así que en mi opinión Tom Six se ocupa de la faceta creativa mientras que su hermana lo hace del apartado productivo, sobre todo teniendo en cuenta que Tom Six no entiende mucho de producción. Sí que es cierto que ambos tienen un sentido del humor muy característico y muy parecido, y eso hace que se complementen muy bien como pareja, al estilo del lado izquierdo y el lado derecho del cerebro.

Tras de The Human Centipede 2, también interviniste en la tercera entrega de la saga dando vida al personaje de Dwight Butler. ¿A qué se debió el cambio de tono tan radical que tiene The Human Centipede 3, que salvando las distancias puede decirse que es casi una comedia, con respecto a su predecesora?

Cuando Tom Six me empezó a hablar de la tercera parte de The Human Centipede ya me avisó que iba a haber un severo cambio en el tono de la película. De esta manera él pretendía jugar un poco con las expectativas del público que pudiera ir a ver esta tercera parte de la saga. Y yo personalmente aprecio estas diferencias que se dan en la trilogía. Al contrario que en otras sagas como puede ser Viernes 13, en la que cada película es una continuación de la historia de la anterior entrega y cuenta lo mismo prácticamente, en The Human Centipede cada película cuenta una historia radicalmente distinta al resto. De esta manera hay fans a los que no necesariamente les gusta la saga al completo, sino que solo les gusta la primera, o solo la segunda y la tercera (…), lo que hace que también pueda haber siempre alguien que pueda quejarse de alguna de las películas. (Risas)

Se ha comentado que en la tercera entrega de produjeron ciertos problemas entre Dieter Lasser, el protagonista de la primera película, y Tom Six. ¿De qué modo influyó esta circunstancia en el rodaje?

Los problemas entre Dieter y Tom Six son como una versión más amable de los que tuvieron Kinski y Herzog (risas). En cualquier caso, esas dificultades entre Tom Six y Dieter se reflejaron sobre todo en el hecho de que la película inicialmente estaba planeada para ser rodada en el 2012 y, sin embargo, no se hizo hasta 2013. Por lo que yo sé de la historia, Tom Six le fue contando a Dieter escena por escena lo que iba a tener que hacer en la película, al igual que había hecho conmigo. Sin embargo, cuando semanas antes de empezar a rodar le llegó el guion, por alguna razón Dieter decidió retirarse del proyecto. No sé muy bien si fue porque recibió algún tipo de recomendación por parte de alguien o porque de pronto no estaba interesado. El caso es que fue por esto que se produjo este retraso hasta que finalmente consiguieron convencerle de participar en la película.

Recibiendo el ‘Golden Ticket’ en el festival B-Retina

Más allá de esto, a mí me encanta Dieter. Es una persona que es justo lo contrario del personaje que conocimos en la primera parte de The Human Centipede. Además es una persona que siempre se disculpa por todos los retrasos que pueda ocasionar en el rodaje, porque es alguien que se enfrasca mucho en su trabajo, por lo que para él todo esto le supone un problema del que se tiene que disculpar continuamente.

Desde tu participación en la saga The Human Centipede has trabajado en muchas películas de género fantástico y de terror, y mucha gente te identifica como el tipo de The Human Centipede. ¿Te molesta este encasillamiento?

No pienso exactamente que haya sido yo el que haya elegido el género de películas por las que soy conocido, sino que según las circunstancias me ofrecieran el papel protagonista de The Human Centipede 2 y que yo lo acepté. Por esa misma razón mi carrera se ha acabado desviando al terror. Pero eso no quiere decir que cuando Tom Six me ofreció el papel yo no supiera donde me metía, como decía antes, y estuviera dispuesto a participar en ello. Yo soy un fan del género y por eso mismo me pareció interesante trabajar en The Human Centipede 2. Pero no considero que mi carrera esté vinculada al cine de terror, sino que a mí me gusta trabajar con gente que me atrae o con ideas que me atraen. Y estas circunstancias son las que me han llevado al terror.

¿Qué nos puedes adelantar de tus próximos proyectos?

Acabo de participar en un slasher británico que probablemente tardará entre un año y un año y medio en ver la luz. Lo cierto es que el último año ha sido una temporada en la que no me he encontrado especialmente bien de salud y es algo que ha tenido una repercusión en el desarrollo de mi filmografía. No obstante, en este tiempo he estado trabajando para Cadabra Records grabando audiolibros de H.P. Lovecraft, o Roland Topor. Y justo ahora mismo en Fright Fest se ha estrenado For We Are Many (2019), una antología británica producida por Hex Media en la que participo en uno de sus cortos.

José Luis Salvador Estébenez y Carlos Benítez 

Con todo nuestro agradecimiento al festival B-Retina de Cornellá (Barcelona) por las facilidades ofrecidas a la hora de entrevistar a su invitado.

B-Retina 2019: Buen ambiente, muchos bárbaros y un ciempiés

20 septiembre 2019 Deja un comentario

Una nueva edición, la quinta, del B-Retina, un festival que crece progresivamente, creando espectadores fieles a las propuestas del mismo, compuesta mayoritariamente por «películas consideradas de mal gusto, innecesariamente crueles o simplemente malas»¡Y vaya si han cumplido! Demos un repaso a lo que dio de sí este largo fin de semana. 

Fotos: Serendipia 

De nuevo la acogedora sala cinematográfica de la Biblioteca Sant Ildefons fue el marco para estas jornadas de descerebre cinéfago. Una sala que contó en el exterior con un imprescindible bar con el que remojar el gaznate durante las treguas producidas entre pase y pase. Y para dar más ambiente festivalero al evento, durante el fin de semana se contó con tenderetes en el exterior con el mejor cine doméstico y la literatura más chanante, proporcionada por, entre otros, nuestros amigos de Hermenaute. Hasta ahí lo habitual, pero en esta ocasión B-Retina ofreció mucho más: 2 invitados 2; tamborilada atronadora protagonizada por Soundbarri, unas chicas de lo más guerrero; una masterclass que bajo el título ‘Magia, espadas y… ¿Exploitation?’ ofreció Mario Padilla; el humor de Javi Capitán y sus monólogos; un concierto de Bochornorama (el hijo bastardo -y acústico- de Gigatron); y bárbaros, más bárbaros, muchos bárbaros, más allá de los habituales en este tipo de eventos, pues estuvieron los vikingos de Brokkar Lag, un grupo de recreación histórica que además de dar mucho color a la efeméride, ofreció varias muestras de los estilos de combate europeos. También se estrenó la nueva Sala B, donde se ofrecieron tres largometrajes conectados con el leitmotiv de este año ¿alguien da más? pues si, mucho cine, ya que además de los 10 cortometrajes finalistas que optaban a los premios del festival; una muestra de cortometrajes del Festival Fantosfreak; el certamen ofreció una buena muestra de cine actual de terror junto a algunas gemas clásicas que no por conocidas dejaba de ser interesante revisar en buena compañía y en pantalla grande.

LARGOMETRAJES

Dentro del más infame cine de terror, plagado de ridículos efectos digitales y presupuesto inexistente destacaron Mimesis: Nosferatu (Douglas Schulze, 2018), una reelectura metacinematográfica del clásico de Murnau. Un ejercicio similar al que el mismo Schulze realizó en Mimesis, Night of the Living Dead (2011). En la brasileña A Repartiçao do Tempo (Santiago Dellapé, 2016) su director ofrece una ingeniosa cinta fantástica con elementos cómicos que juega con el tiempo. Velocipastor (Brendan Steere, 2018), con su ‘ingenioso’ juego de palabras no engaña a nadie: su protagonistas es un sacerdote que puede convertirse en dinosaurio. Y además salen ninjas. Clownado (2019), del tristemente prolífico Todd Sheets, mezcla payasos con inclemencias meteorológicas como los tornados como alguien ya hiciera con los escualos ¿el resultado? la perfecta basura. Ideal tan solo para ver en un festival, pues en la intimidad del hogar resulta tarea imposible el soportarla. Y ustedes dirán, y con razón, ¿y los zombies? ¿donde estan los zombies? pues en Perímetro Cero (Francisco Santana y Jorge Álvarez, 2019) con la que comenzamos el repaso a las producciones españolas que han estado presentes en esta edición del festival. Perímetro Cero ha tardado nueve años en terminarse, como decimos es una película de zombies y en su cartel no sale ningún muerto viviente ¿error de marketing? Una osadía que tan solo podría presentarse -y disfrutarse- en B-Retina. La también española Apóstata (2019) de nuestro amigo Hugo Cobo vuelve a tirar más de ingenio que de presupuesto, como ya hiciera en su primer largo Cautivos (2018), con la que comparte también algunos actores. En esta ocasión su cinta servirá de denuncia contra los abusos de menores. Y finalmente también el público del B-Retina, como los del Fangofest antes y los del TerrorMolins después, han tenido que sufrir Devil Dead 2 (2019) de Iván Fernández y Aureli del Pozo, un mediometraje que orgullosamente promocionan como una comedia de terror ultralowcost totalmente incorrecta y ofensiva. De momento Serendipia se ha escapado de verla, pero mucho nos tememos que cualquier día nos saldrá al paso.

Como homenaje a los invitados, Lauren R. Harvey y Luigi Cozzi, se ofrecieron The Human Centipede II (Tom Six, 2011), que parte del público no había visto, algo que se notó en las risas nerviosas y comentarios presuntamente jocosos que espetaban algunos durante las escenas más comprometidas; y la escasamente vista Paganini Horror (1989) que bien pronto verá la luz en formato digital y edición digna. Ambos invitados presentaron sus películas, firmaron cuanto se les puso por delante, se retrataron con todo el que lo deseó y respondieron a cuanta pregunta realizó el respetable tras la proyección de sus películas.

 

Como sesión infantil -abierta a los adultos, claro- se proyectó Masters del Universo (Gary Goddard, 1987) y como representación del cine asiático The Seventh Curse (Lam Ngai Kai, 1986) un film de terror procedente de Hong Kong dirigido por el responsable de la versión cinematográfica del manga Lik Wong (Historia de Riky,1991), que cuenta con el honor de ser la primera cinta categoría III por su violencia. Si la han visto, ya saben de qué hablamos.

Y finalmente y dentro del eje temático escogido para esta edición del B-Retina, se proyectaron tres de los mejores/peores ejemplos de Conanexploitation italianos: Ator el poderoso (Joe D’Amato, 1982), Yor, el cazador que vino del futuro (Antonio Margheriti, 1983) y El desafío de Hércules (Luigi Cozzi, 1984), tres perlas extraídas del revalorizado cenagal del cine exploitation italiano que tanto gusta a Serendipia. Una única pega: que se ofrecieron en la Sala B solapándose con los de la otra sala y haciendo que el público tuviera que escoger entre unas y otras. ¡Y todo apetecía!

PALMARÉS B-RETINA 2019

El jurado de esta edición, formado por Charly Glamour (Gigatron), Laia Parral (InFest), Norberto Ramos del Val (director de cine) y Sandra Uve (escritora e ilustradora), tuvo que escoger de entre los diez finalistas al ganador del premio al mejor cortometraje, consistente en 500€ y trofeo. También el público tuvo voz y voto para dar su premio, consistente en 200€ y trofeo.

El palmarés de B-Retina 2019 fue el siguiente:

PREMIO AL MEJOR CORTO: This will end badly(Luis Tapia)

PREMIO DEL PÚBLICO: The Skinner (Sergio Hidalgo)

 

EN CONCLUSIÓN

B-retina ha confirmado, una vez más, su lugar entre el resto de festivales catalanes de cine de género.

Su infraestructura ha funcionado a la perfección. La sala de la Biblioteca Sant Ildefons es ideal para este tipo de acto y el bar cumple con su función de lugar de encuentro y conversación junto al pequeño mercadillo de libros y películas, que da mucha vida al evento.

Las copias de las películas que se pudieron ver eran más que correctas. Hubo, como es normal, algún pequeño problema técnico, en este caso con los subtítulos de Paganini Horror, como vemos, del tipo de errores que hay en todo festival que se precie, sea cual sea su tamaño y repercusión. A pesar de ello en B-retina hubo poco espacio para la chapuza y la improvisación, pues la organización, en todo momento, estuvo atenta consiguiendo que todo marchara bien. Así que tan solo queda felicitarlos por tan magnifico resultado y por la labor bien realizada. El próximo año… ¡Más B-Retina!

 

 

 

 

Categorías: B-Retina

The Human Centipede 2 : La escatología del horror

3 noviembre 2011 Deja un comentario

¡Que deliciosamente desagradable es  Human Centipede 2 (Full Sequence)! Si pensaban que Tom Six ya había dicho todo que tenía que decir sobre su retorcida idea con la primera… ¡Andan totalmente equivocados!  ya que, no sólo es  bastante más retorcida esta segunda entrega, es que el bueno de Six  prepara la tercera entrega con esta todavía caliente. ¡Y vaya si está caliente!

Les supongo totalmente informados sobre la premisa que sirve de argumento a esta saga, pero hagamos un recuento: El primer film (The human Centipede: First Sequence, 2009)  narra el proyecto de un mad doctor al uso que tiene la descabellada idea de unir tres personas boca-ano,  conectando así sus sistemas digestivos. El experimento llega a buen puerto y da como resultado un (des)agradable film no apto para todos los estómagos que se anunciaba como “Médicamente posible al 100%”, pero aunque Six jura que sí, los médicos disienten, ya que nadie podría nutrirse de materia fecal y tendría infecciones como la hepatitis, el cólera, amibiasis, E. coli y tifoides, transmitidas por comer partículas de heces.

El film  se proyectó con éxito en  certámenes como el de  Sitges,  Frightfest (Londres) o Fantastic Fest (Austin, Texas), obteniendo premios en estos últimos, lo que animó a su director, el holandés Tom Six a continuar desarrollando la idea. ¡Y vaya si la está desarrollando!

Si la primera entrega es una película escándalo que despierta la curiosidad a la vista  del original punto de partida, NO ES NADA, comparada con la segunda parte que he podido visionar. Después de un festival de Sitges en el que la propuesta más sangrienta a competición que nos han ofrecido es The Woman, (2011, Lucky McKee), la verdad es que con este film uno se quita el gusanillo de ver algo que, bajo mi punto de vista, es desagradablemente transgresor ¿Por qué no se ha proyectando en Sitges? Posiblemente la organización no ha querido más problemas tras la polémica  absurda del año anterior, una opción muy lógica tal y como está el patio con eso de la corrección política y con todos los inquisidores  de guardarropía cogiéndosela con papel de fumar.

Pero  vayamos con The Human Centipede 2 (Full Sequence) : ¿De qué va esta segunda parte?, Pues  a grandes rasgos se trata del delirio de Martin (sosias en horrible de Peter Lorre)  un vigilante de parking obsesionado con la película original de Mix, de tal forma que planea realizar el experimento pero incrementando el número de elementos a enlazar. Para recrear a la perfección el primer film, nuestro amigo Martin consigue, mediante engaño, contar incluso con la actriz sobreviviente del primer film, Ashlynn Yennie, que se verá interpretando «en la vida real» el papel que realizó en la primera parte. Pero claro, nuestro protagonista tiene nulos conocimientos de cirugía así que… tendrá que hacer las cosas con los medios que tiene a mano, experiencia que será muy dolorosa para sus conejillos de indias…

Martin  es el protagonista absoluto del film. Un tipo con grandes problemas mentales y que sufre un historial de abusos bastante voluminoso que hace que cuando salta la chispa, entre como un elefante en una cacharrería haciendo realidad su fantasía y creando, con más ilusión que destreza, su propio «ciempiés humano». Además, Martin se retrata como un perfecto especialista en el cachiporrazo y tentetieso en vista de como captura a sus víctimas.  El actor Laurence R. Harvey (Martin), tiene una larga carrera teatral en su Inglaterra natal, además de haber participado en programas infantiles. Con este personaje logra una gran creación que, a veces hace dudar de si se trata de un actor profesional o … un actor natural (ustedes ya me entienden).

Todo ello brillantemente rodado de forma feísta y acertadamente en blanco y negro, ya que como deben de saber, la sangre casi es más terrorífica en negro… además de que se nos ahorra ver a todo color otro tipo de fluidos escatológicos que embadurnan una porción del metraje. También adquiere   el film así  aspecto semidocumental. Los diálogos escasean  y contiene una banda sonora cacofónica que contribuye a crear  un ambiente asfixiante  y opresivo que en ningún momento nos da tregua. Un terror casi de arte y ensayo que  apesta desde la pantalla. Así que si dan con ella, no se alarmen aunque esté en versión original sin subtítulos, ya que tal y como les he dicho el film contiene escasos diálogos.

Naturalmente esta secuela ya nace con polémica, cosa que alimenta el director, lo que motivó que tras visionar el primer tráiler,  el Comité Británico de Calificación de Películas (BBFC) prohibiera su difusión en el Reino Unido. Prohibición  que resultó ser la mayor publicidad para el film. Para el comité:

«Hay pocos intentos de presentar a alguna de las víctimas como algo más que objetos para ser maltratados, degradados y mutilados para la diversión y la excitación del personaje central así como por el placer de la audiencia».

Laurence R. Harvey, que  también vive con su madre, declaró alegrarse de que ella no la hubiera visto. Y no sólo eso, también se alegraba de que se hubiera prohibido su exhibición en Inglaterra . Pero lamentablemente (para el actor), su madre podrá verle en las salas ya que  se estrenará, eso sí,  tras 32 cortes  que reducen el metraje en dos minutos y treinta y siete segundos.

Mientras, en Estados Unidos el filme está recaudando buenas cifras, y eso que únicamente se proyecta en sesión nocturna y con una versión algo aligerada también. Veamos el trailer australiano:

Durante el pase en Austin (Texas), la Distribuidora IFC Films aparcó una ambulancia en la puerta del cine (como ya se hiciera en 1931 durante el pase de El Dr. Frankenstein), por si sus servicios fueran necesarios. También se proveyó con una bolsa para vomitar a cada asistente  (un gimmick también poco original  que ya se hizo con por ejemplo, Las torturas de la Inquisición de Michael Armstrong en su pase por  Estados Unidos y en España con Slugs, muerte viscosa  de Piquer Simon). Aquí algunos de los comentarios que despertó tras su  proyección en Austin:

«Una experiencia intensamente interesante y absolutamente divertida»  (Bloody-Disgusting)

«La película no aspira a ser algo más que una experiencia cinematográfica muy incómoda.  (ColeSmithey)

«Yo nunca le diría a nadie abiertamente que no vea una película, pero la más cercana que he encontrado es «The Human Centipede 2»  (WeAreMovieGeeks)

Por lo que a mi respecta la película me parece correcta. Me parece altamente saludable el tener la posibilidad de ver este espectáculo bizarro sin que se me prohíba y sin discutir mi salud mental ya que, a fin de cuentas se trata de una película (Repitan conmigo: «Sólo es una película, sólo es una película, sólo es una película…»). No, no es una visión agradable, ni mucho menos y quizás el director juega a escandalizar y a realizar un más difícil todavía, pero en todo caso tiene su lugar y después de ver este salto sin red que es The Human Centipede 2: Full Sequence, tengo mucha, mucha curiosidad por saber que nueva aberración sacará de su manga Tom Six con ese Human Centipede 3: Final Sequence, que según el propio director dejará esta segunda como una película de Disney…

 SPOILERS EN LA RED

Expongo unos detalles de última hora que explican que la versión que se puede ver por la web posiblemente no es completa ¿Leyenda? ¿Realidad? En todo caso son detalles para un film que, ya de por sí es bastante fuerte:

«Poco antes de que la embarazada se despierte, Martin se pone a violar al ciempiés humano con el miembro envuelto en alambre de espino. También se está masturbando con papel de lija cuando las borrachas se ríen de él en el parking. Lo del recién nacido también me suena que era más hardcore» (Trelkovsky, Focoforo).

«OJO CUIDAO DE VANGUARDIA: Parece ser que la versión mutilada no merece la pena en absoluto. Por lo que deduzco de lo que leo, con los cortes se ha perdido el mejor salto con tirabuzón de la película: Todo es en blanco y negro, menos la mierda, que es MARRÓN» (Vigalounge, Focoforo)