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Ya pueden llevarse a casa las ‘Lentejuelas de Sangre’ de Pierrot
Ya les hemos hablado mucho de este documental en este blog, ya que tuvimos la suerte de ser testigos del rodaje de algunas de las entrevistas y echar una manita a su director, Eduardo Gión. El resultado lo pudimos disfrutar en el Festival de Sitges: un documento redondo de otra época y diríase casi de otro mundo en el que pudimos emocionarnos recordando la faceta terrorífica del artista Pierrot junto a un montón de amigos y colaboradores. Ahora ya está disponible, repleto de suculentos extras y a un precio más que asequible. Yo voy a pedirlo en cuanto publique esto. Cómprenlo, no se arrepentirán.
Lentejuelas de sangre: PierroTerror repasa la vida del artista multidisciplinar Pierrot. Una etapa comprendida entre finales de los años sesenta y finales de los setenta, dedicada al mundo del terror, los fanzines, teatro de impacto, grand guignol y películas en Súper 8.
Pierrot es a día de hoy un icono tanto para los incondicionales del cabaret como para los del cine de terror. El director Eduardo Gión ha indagado en su vida para ofrecernos este magnífico documental que incluye importante e inédito material de archivo, además de declaraciones de clásicos del cine de género como José Lifante, Sebastián D’Arbó, Ricard Reguant o Salvador Sáinz.
Vial of Delicatessens tiene el placer de editarla en DVD y contribuir, junto a Eduardo Gión, a la reivindicación de esta mítica figura del underground, anunciando además que no será la única referencia sobre Pierrot que acabaremos teniendo en nuestro catálogo…
El DVD viene complementado con numeroso material extra: un cortometraje en súper 8 de Pierrot totalmente inédito, un cortometraje del propio Gión, homenajes, coloquios y las colaboraciones de Alaska, Paco Clavel, Naxo Fiol, David Tort, Raúl Hidalgo, Valeria Vegas y Juan Sánchez entre otros. A la venta a 5,99 Euros a través de http://vialofdelicatessens.blogspot.com o en puntos de venta especializados a consultar en la misma web.
El Espectro de Justine o los sueños rotos de Jordi Gigó
La última proyección organizada en el Centro Garcilaso por El Buque Maldito se convirtió en una charla sobre el sueño de hacer cine a toda costa personificado en Jordi Gigó, un olvidado realizador andorrano que, si bien dejó muy poco rodado tras de sí, fue recordado con cariño por algunos de los profesionales que trabajaron con él, presentes en la proyección de El espectro de Justine, última película del director: las actrices María Elías y Mercè Fillola y los técnicos Ricard Reguant, Ignasi P. Ferré y Josep Canet, que ejercieron de ayudantes de dirección de Gigó.
Se habló de la ilusión de hacer cine a pesar de que todos los elementos se pongan en contra. De la pasión puesta en escribir un detallado guión y de rodarlo contando con escasos medios, arriesgando el propio patrimonio en un sueño. Se habló de contratar un buen puñado de profesionales y técnicos y de contagiarles la pasión. De involucrar a actores como Toni Isbert, cuya carrera nunca llegó a arrancar del todo, quizás por tener la presión de una prestigiosa saga familiar tras de sí. De María Elías que habiendo trabajado mucho en teatro y televisión, y en menor medida en el cine, ve potencial en el guión de Gigó y aprovecha la posibilidad de hacer un papel protagonista, poniendo toda su profesión e ilusión en ello. De Mercé Fillola, una joven principiante que por primera vez está en algo parecido a un rodaje “de verdad”.
Pero sobre todo se habló de la pasión de un autor, como lo definió Ricard Reguant, ¿o no es un auténtico filme de autor el escrito, producido, dirigido y montado por una misma persona? Una persona que puso su alma en una obra que, hasta hoy estuvo olvidada (pero por suerte también conservada) en una vieja cinta de video en casa de María Elías.
El espectro de Justine es una historia de cine dentro del cine. De posesión de una actriz por un personaje. Todo ello aderezado con formulas de cine fantástico y de terror. Una película rodada en 1986 en la que Gigó puso todas sus esperanzas, pero que nunca se estrenó. Tras finalizar su rodaje, el director hizo un montaje provisional que mostró a Ricard Reguant para ver si podía hacer algo con ella. Enfrascado en otras labores, Reguant le recomendó encomendar un nuevo montaje a Carme Fàbregas, experimentada montadora y esposa del entrañable director Miguel Iglesias Bonns, pero la pista del film se perdió ahí, ignorando Reguant si llegó a realizarse ese montaje que tanto hubiera beneficiado la película, quedando el film sin estrenar, posiblemente sin montar y olvidado. Hasta hace unos años, cuando María Elías recibió una llamada de un compañero diciendo que había localizado una película en la que salía. Esa película era El espectro de Justine. María, que ni siquiera la había visto, pidió que le hiciera una copia (en video) siendo esta, de momento, la única copia superviviente del film de Gigó.
Y gracias a que la actriz, cuyo aparato de video hace mucho que pasó a mejor vida, no se desprendió de esa vieja cinta y se la cedió a Diego López para que la pasara a formato digital, El espectro de Justine se apareció 27 años después ante unos pocos afortunados en el Centro Garcilaso.
María quiso avisarnos antes de la proyección de que la película era bastante insufrible. Una copia de trabajo con un montaje provisional realizado por Gigó de casi dos horas de duración (1h.50m.). Y se resiente de ello resultando larga y lenta. Pero por otro lado, como también dijo la actriz, en cierto modo fuimos unos privilegiados, ya que somos de los pocos que han podido ver esta película inexistente, invisible (hasta ayer) y algo maldita. Repleta de la misma ilusión depositada en otros films que sí que llegaron a buen puerto, y que a pesar de continuar estando denostados por el cine español “oficial”, han sido editados en otros lugares del mundo, convirtiéndose incluso en películas de culto. Pero no pretendo engañarles. El espectro de Justine no es un Santo Grial del Fantaterror español, ni mucho menos, pero fue interesante y agradable verla. Cine en bruto. Sueño en bruto (y no, no me refiero al tedio que pudo provocar en alguno), me refiero al sueño, en este caso truncado, de un director por realizar su película.
Hubo entre el público quien solo quiso ver los defectos de guión. Y movido por cierta hilaridad reírse, no desprovisto de cierta crueldad, de los muchos fallos de una película que no estaba terminada, sin fijarse en que todo estaba correctamente rodado, perfectamente doblado y en general muy bien interpretado. No estábamos ante una muestra de cine “trash” improvisado. Había un torrente de ideas, un rodaje impecable, unos efectos especiales inexistentes pero a la vez extrañamente eficaces. Unos momentos que recordaban, aunque lejanamente y sin lugar a dudas involuntariamente, esa gran obra de arte incomprendida en su momento y hoy película de culto que es Carnival of Souls (1962, Herk Harvey). Quizás tampoco quiso ver que tras un rodaje hay un buen montón de profesionales, de dinero invertido y de ilusiones, que a veces no cristalizan. Hacer cine en esas condiciones es un acto de heroísmo. Y si es cine fantástico y en España… es casi un suicidio profesional, que de hecho es lo que le sucedió al director.
Ricard Reguant lo repitió varias veces, El espectro de Justine que vimos era una copia de trabajo montada por el director de forma provisional, y aunque reconoció que posiblemente no habría ganado mucho más con un montaje que hubiera recortado su metraje, si que quizás habría quedado un film más que correcto. Uno puede ver entre tantas ideas, desbrozando, el pequeño potencial que podría haber tenido. Tanto Mercé como María nos hablaron de un detallado y abultado guión. Rodado línea por línea sin dejar lugar para la improvisación. Un guión que le pareció lo suficientemente interesante a María, no lo olvidemos actriz con una sólida carrera a sus espaldas, como para embarcarse en el rodaje.
También se habló de los otros filmes de la carrera de Jordi Gigó, como La perversa caricia de satán (1976) y muy especialmente de Porno Girls, de la que Ricard fue ayudante de dirección (en su versión «S») e Ignaci P. Ferrer y Josep Canet, directores de segunda unidad, añadiendo insertos que la convirtieron en porno. De hecho la primera película porno rodada en España, pero que no llegó a estrenarse en salas, solo en formato video. Reguant, siempre dispuesto a contar sabrosas anécdotas, contó cómo consiguieron actrices en la sala Bagdad y lugares similares y de la dificultad que tuvieron para conseguir actores, recurriendo a poner un anuncio en la prensa al que respondieron un buen número de individuos. Y contó también como de los seleccionados, a la hora de la verdad ninguno pudo “ponerse en situación”, recurriendo a un profesional alemán que realizó toda la tarea dura.
Se habló de otros profesionales como José Antonio de la Loma. De cómo se pusieron palos a las ruedas en su proyecto de serie televisiva Viriato, a base de estrangular el presupuesto. Un presupuesto que dio para montar los decorados en los estudios que tenía Profilmes, en la carretera de Sants. Unos decorados, según Reguant, para partirse de risa por su precariedad, pero que lejos de desaprovecharse, tras abortarse la serie, sirvieron para el rodaje de dos filmes “S”, Bacanales romanas (1982, Jaime J. Puig) y su segunda parte, de las que ya les hablamos cuando entrevistamos a Carla Dey (Carmen Serret). María Elías, involucrada también en su momento en Viriato, contaba lo interesantes que eran los guiones, lo bien pensada que estaba y lo magnífica que habría podido ser pero… alguien parecía más interesado en que no se hiciera y así fue. Esta serie hubiera sido algo muy parecido a la exitosa Hispania, ya que relataba la misma historia.
Gigó, como contó Reguant, terminó trabajando en un periódico junto a su esposa en su Andorra natal años después de abandonar una profesión que amaba. Y precisamente por el desastre económico que le causó El espectro de Justine.
En esa mesa del Garcilaso, repleta de años y años de profesión, se respiraba cariño hacia Gigó, tanto las actrices como los técnicos que trabajaron con él recordaban sus gestos característicos. También lo profesional y lo buena persona que era; como sabía lo que quería hacer y de cómo, a pesar de las estrecheces económicas en el presupuesto, cobraron todos religiosamente. Se habló de pasión. De la misma pasión depositada en tantas películas que tanto ustedes como nosotros adoramos y que tienen detrás historias muchas veces desconocidas. De tanto trabajo depositado en ellas y de tantos sueños rotos. De cómo ahora alguno puede simplemente reírse sin entender que detrás de un rodaje y de un abultado guión hay un montón de profesionales trabajando y que algo realizado con tanto amor pueda terminar siendo proyectado y compartido con dos de sus actrices, tres compañeros y amigos del director y un buen puñado de cinéfilos afortunados de haber vivido un rato de cinefilia en estado bruto, nunca mejor dicho.
Otra velada memorable y muy especial en el Garcilaso.
Serie B: Richard Vogue vuelve cargado de sangre, acción, sexo y comedia
SOBRE RICHARD VOGUE
Serie B es una sana gamberrada que lo único que pretende es hacer pasar un buen rato al espectador, algo nada fácil no se crean, y que se agradece en estos a veces pretenciosos tiempos. Excesiva, sexy y sangrienta, uno adivina que su director y guionista, el nunca suficientemente ponderado Ricard Reguant, se lo pasó bomba imaginándola y dirigiéndola.
Y es que Serie B representa el retorno a la pantalla como director de Richard Vogue, alter ego de Ricard Reguant. Un niño grande de sonrisa contagiosa y conversación inagotable repleta de anécdotas. Es una de esas personas que uno escogería para tomarse unas cañas en esos cuestionarios que alguna vez hacen los periódicos y en los que indefectiblemente salen escogidos tipos tan interesantes como futbolistas, modelos o competidores de Formula-1.
Polifacético hombre-orquesta de extensa carrera en musicales, obras de teatro y trabajos para televisión, Reguant se inicia en el cine como meritorio de Iquino, dura escuela donde las haya, con el que hace de casi todo hasta que se decide a dirigir, naciendo en ese momento Richard Vogue, pseudómino con el se adentra en el cine erótico clasificado “S”: «Yo venia del mundo de la interpretación en teatro y en televisión, y como seguía trabajando en los escenarios prefería no mezclar cosas… sobretodo si pensamos que hacer películas “S” estaba muy mal visto para la profesión intelectual del momento, aunque gracias a estas películas durante años se mantuvo la industria en España y estos intelectuales podían rodar sus películas, más minoritarias».
Richard Vogue dirige algunos títulos como Sueca bisexual necesita semental (1982) o No me toques el pito que me irrito (1983), comedias sexys y alocadas como indican sus nombres, dentro de «un género cinematográfico que tuvo su momento como los spaghetti-western, los pseudo-Bonds o las de terror». De rápido rodaje, poco presupuesto y alta rentabilidad, no en vano «Sueca bisexual necesita semental fue la película más vista el año que se estrenó».
Ricard es un veterano que ha llegado a trabajar en más de 60 producciones desempeñando diversas tareas como ayudante, guionista o director.
Pero Serie B no es solamente un film erotico (aunque tiene sus gotas), es una mezcla de terror, película de acción con venganza y sobre todo comedia, aunque de forma soterrada y casi irónica. Reguant ya había tocado el género de terror, habiendo dirigido al mismo Paul Naschy para un capítulo de la serie televisiva Desenlace (2001, Ricard Reguant y Tito Álvarez), pero Antena 3 la emitió incompleta y a altas horas de la madrugada, una de esas decisiones contradictorias que, lamentablemente, son tan habituales.
COMO NACE SERIE B
“Un día un amigo mío me invito a su casa en los Pirineos. Era una autentica mansión, enorme, fantástica. Pasamos la noche de cháchara, divirtiéndonos imaginando cosas que podían ocurrir en aquel sitio. La casa estaba en medio de la nada a kilómetros del primer pueblo. Solitaria. Así que se me ocurrió una historia que podría ocurrir allí. Mi amigo, entusiasmado con lo que le contaba, me sugirió de hacer un filme. Yo le dije que aquel tipo de historias pertenecían a las llamadas películas de SERIE B, o lo que es lo mismo, películas de bajo presupuesto, de género (terror, ciencia ficción, westerns…), que servían de relleno a los grandes estrenos, naturalmente en la época en la que los cines hacían dobles sesiones.
En algunas ocasiones los filmes de SERIE B, eran mas interesantes y divertidos que los que se suponían eran los estrenos buenos, de clase A.
Con el tiempo estas peliculitas de SERIE B, se fueron convirtiendo en objeto de culto, y grandes directores actuales les hacían un sentido homenaje, como Quentin Tarantino por ejemplo. Claro que sus películas tenían presupuestos de Clase A. Muchos directores famosos se iniciaron en aquellas películas pequeñas de poca producción (casi siempre con la marca de ROGER CORMAN, el rey de las Series B): James Cameron, Martin Scorsese, Jonathan Demne e incluso Steven Spielberg. Pero estamos hablando de EEUU donde una película de poco presupuesto equivalía a dos nuestras de Gran Presupuesto. Luego aparecieron artistas que intentaron crear una industria de SERIE B en nuestro país. Paul Naschy, Jesús Franco son las cabezas más visibles de aquel intento… Pero los intelectuales, que todo lo fastidian, vinieron a aguar la fiesta y decidieron que el cine tenía que ser serio… Y lentamente estas pequeñas joyas (quizás no era buenas películas pero cumplían su doble cometido: distraer y mantener la industria), fueron desapareciendo de las pantallas y se convirtieron en piezas rebuscadísimas en los estantes de los vídeo-clubs de todo el mundo.
Animado por mi amigo recogí el reto y escribí el guión. Lo pasé a dos compañeros de profesión Jesús Liedo y Toni Badimon. Estos se animaron y nos vimos con mi amigo, que estaba dispuesto a convertirse en productor.
Hemos tirado adelante el proyecto y después de pensar en muchos títulos nos hemos quedado con el más lógico: SERIE B. Ya que el film es sobre todo un homenaje a aquellas películas sencillas, hechas con más pasión que dinero y con más imaginación que medios, que tanto nos sorprendieron y divirtieron en sus días. Si conseguimos algo parecido estaremos más que satisfechos.
Mi «alter ego» RICHARD VOGUE reclama ser el artífice de este «retorno» a las andadas. Y, naturalmente ante un «autor» que parió títulos como «NO ME TOQUES EL PITO QUE ME IRRITO» o «SUECA BISEXUAL NECESITA SEMENTAL», no podía negarme”.
Serie B es la primera película producida por Olwyn films, productora fundada en 2011 por Jesús Liedo y Ricard Reguant y el film, con un presupuesto estimado de 1,6 millones de euros, es la primera producción de la compañía, que nace con vocación de producir películas españolas de género con proyección internacional.
LOS ACTORES
En Serie B destaca sin duda el protagonista, Manuel Zarzo, todo un veterano de 85 años que debuta en 1951 y en cincuenta años de profesión llega a participar en más de 145 títulos de todo género (spaghetti western, comedia…), además de en televisión. Es un rostro familiar para el cinéfilo que sin duda da cachet al film. Aunque se barajaron otros nombre para el papel, como Omar Sharif y Helmut Berger, finalmente Reguant vio más acertado contar con su amigo Zarzo, que realmente borda el papel de Willie Molina (¿homenaje a Jacinto Molina?).
Roger Pera es un consolidado actor todoterreno que tanto hemos podido disfrutar en comedia como en otro tipo de registros, como es el caso de Serie B, donde interpreta a un bastardo de gatillo fácil.
Pero también juegan un papel (y muy interesante), las actrices del film: Sonia Monroy (sí, esa Sonia Monroy que les viene a la cabeza), hace el tipo de papel que les gustará ver: lo pasa muy, muy mal. Sangra mucho durante el film y… nos muestra sus poderosos encantos. Al igual que las demás intérpretes, la bella Marta Simonet y Cata Munar, actrices ambas de extensa formación.
Sin olvidar ¿Cómo hacerlo? a Nuria de Córdoba, que borda su enigmático papel con nutritivo final sorpresa…
También intervienen Jaume Fuster y Eva Losada.
El nuevo milenio nos traido de vuelta a Richard Vogue y ¿era necesario? Pensamos que sí tras ver Serie B y agradecer un poco de locura, despiporre, sexo, sangre y sobre todo entretenimiento bien realizado. Tanto que a veces uno tiene la tentación de pensar la película está hecha en serio… pero nada más lejos de la realidad, ya que lo que Reguant (o debo decir Vogue) propone es una película excesiva y con toques surrealista con la que pasar un rato loco. Y pensamos que lo consigue.
Bajo presupuesto, mucha imaginación, sangre (sin abusar de casquería), sexo (sin llegar a ser explícito) y un único escenario: Serie B
Proyectada en la última edición de la Semana de cine fantástico y de terror de San Sebastián con éxito por parte del público (no tanto de crítica, ya que parece no todos supieron ver el juego que pretende el film), llega el 19 de abril a las pantallas así que, si quieren ver como hacen callar a Sonia Monroy (además de hacerle pasar por otras lindezas no menos dolorosas), les recomendamos que entren en el juego de Serie B.
SINOPSIS
Willie Molina (Manuel Zarzo) es un actor ya retirado que ha pasado parte de su vida en Hollywood interpretando películas de SERIE B. Su mayor hobbie es la caza, y mientras esta en el monte dispara sin querer contra unas chicas que estaban caminando entre los arbustos, Lidia y Mabel (Sonia Monroy y Marta Simonet), hiriendo a una de ellas. La herida es superficial, pero Willie las invita a pasar el día en su finca. Al llegar a la mansión, las chicas descubren que están ante un hombre muy rico. En realidad, las jóvenes ejercen de gancho en la carretera a hombres ingenuos a los que desvalijan valiéndose de sus encantos. Su protector, Robín (Roger Pera), llega a la casa junto a Katy (Cata Munar), una nueva chica. Acorralan al viejo actor amordazándole y golpeándole. Las cosas se ponen feas para el hombre. Aunque mientras los demás se distraen curioseando por la casa, Willie consigue liberarse… y entonces empieza una cacería llena de sorpresas en donde no se llega a saber hasta el final quien es más malvado de todos ellos.
Más información en: www.seriebfilm.es y http://www.facebook.com/SerieBfilm
Y más detalles sobre la carrera de Ricard Reguant (y por ende Richard Vogue) en la entrevista que publicamos en este mismo blog.
De Carla Dey a Carmen Serret: un viaje por el cine «S» y de terror de los ochenta
El denominado cine clasificado «S» que «por su temática o contenido pudiera herir la sensibilidad del espectador» nace para proteger al españolito y advertirle de que lo que se disponía a ver era algo diferente a lo que se le había acostumbrado durante los cuarenta años anteriores. El público demandaba ver lo que la dictura y sus organismos le habían prohibido durante tanto tiempo y que habian podido atisbar algunos viajando a Perpignan, donde cada fin de semana podian verse cosas que, en nuestras salas estaban más que prohibidas o en el «mejor» de los casos, cortadas. Así que en 1976, con el caudillo enterrado bajo una enorme losa, comienza una tímida apertura en la que se suprime la censura previa en los guiones que da paso al año siguiente a la abolición de la censura, pero como ya se estaban estrenando films que podrian espantar a los de siempre, como es el caso de El último tango en París (1972, Bernardo Bertolucci) o varios ejemplos del castizo «destape», que encumbró a recordadas divas como Agata Lys, María José Cantudo o Barbara Rey, se decide crear una nueva clasificación, la «S», que engloba tanto films políticos como de terror, pero muy especialmente eróticos. Primero con el estreno de producciones foráneas como es el caso de las primeras en estrenarse en enero de 1978, Emmanuelle (1974, Just Jaeckin) y Emmanuelle II, la antivirgen
(1975, Francis Giacobetti). En cuanto a producción española, la primera película que recibió tal clasificación fue Una loca extravagancia sexy (1978) de Enrique Guevara, y la última en recibirla No me toques el pito que me irrito (1983) de Richard Vogue (que no es otro que el amigo Ricard Reguant, que ya nos contó parte de sus batallitas en esta entrevista).
Pronto ven los avispados productores españoles que se trata de un buen negocio, ya que cualquier film, por malo que fuera, por el hecho de tener una «S» colgada en su cartel parecía interesar mucho y dar substanciosas prevendas, además de recibir su subvención, tal y como explican Joe Krankol y Tomás Pérez Niño en el libro E»s»paña erótica: «Los productores y directores españoles podían acogerse a la ayuda oficial que representaba el 15% del rendimiento bruto en taquilla, así como a los créditos cinematográficos. Las «S» recaudaban como media unos más que aceptables 30 millones de pesetas (…)»
Así que a partir de 1980 los productores españoles se meten de lleno en el género, destacando sobre todos ellos el avispado Ignacio F. Iquino, que con el exito La caliente niña Julieta (1981) abre el portón a otros directores como Carlos Aured o Jesús Franco que ven una forma de seguir rodando y tener mercado, así como a otros directores y actores que debutan con unos filmes de rodaje veloz, poco presupuesto y guiones picantes que mezclan comedia o terror con erotismo, mezclas de géneros que hacían más digerible este tipo de cine a las sufridas (o no) esposas a las que su marido llevaba al cine (por aquello de poner en práctica lo visto…) Pero en 1982 el filón termina cuando Pilar Miro decreta el final de esta clasificación y la puesta en marcha de las salas X. El cine S sigue en vigor durante unos pocos años más, concretamente hasta 1985, cuando se estrena el último film con tal clasificación, La mansión de los muertos vivientes de Jesús Franco, en el que ya predomina el terror. A partir de entonces este lucrativo negocio, que por supuesto daba mucho trabajo, se viene abajo dejando un total de 425 filmes con la clasificación «S», de los que 285 eran extrajeros y el resto españoles o realizados en régimen de coproducción.
CARMEN SERRET ERA UNA JOVEN ACTRIZ DE ESA GENERACIÓN:
«Desde que era una niña adoraba el cine. Cuando me preguntaban que quería ser de mayor siempre respondía «ACTRIZ». Iba a un colegio de monjas y eso no les gustó nada, hasta el extremo de que me invitaron a que dejara el cole. Tenia por entonces 12 años.
Mi madre fue Vedette de revista y estaba muy relacionada con ese mundo aunque ya no ejercía. Su nombre artístico era Carmen Duwal. Trabajo con Aladi, Mari Samtpere, Paco Martinez Soria, etcétera, y Paco en una baja de la obra «Guardame el secreto Lucas» me hizo una prueba para sustituir a la que hacia de hija suya. Le gusto mucho mi interpretación y trabaje con él 10 meses.
Carla Dey debuta en un papel sin acreditar con Iquino en La desnuda chica del rélax (1980), y con Inclinación sexual al desnudo (1981) ya entra de lleno en la “troupe” Iquino, con papeles más destacados. El film parece ser era de los más atrevidos de la época, mejor rodados y que además obtuvo una más que importante recaudación (35 millones de pesetas):
Bien. Bonito maquillaje, vestidos, peinados… Yo hacia de Agripina y de Ajita recuerdo que apenas hablaba, muy seca, sosa, pero de que era transexual lo sabíamos todos. Me contó lo de su próxima operación, que se la iba hacer en el extranjero.
Y a continuación vino Morbus (1983) de Ignaci P. Ferrer, una película un tanto desquiciada que mezcla terror, erotismo y comedia con guión de Isabel Coixet y en la que repite junto a Víctor Israel
Hace unos 10 años quise volver al cine, me apunte en una agencia de representantes en París, ya que aquí faltaban buenos y reales representantes que se preocuparan realmente de tí. Y me llamaron de la Agencia para que fuera a Madrid a una reunión para hacer un papel co-protagonista junto Annie Girardot y Emma Penella. Fui y me cogieron para el papel de hija de Annie.RICARD REGUANT NOS HABLA DE CASTING: UN PAUL NASCHY INÉDITO Y DE MUCHAS OTRAS HISTORIAS DE CINE DE GÉNERO.
Ricard Reguant es toda una bestia de la escena y del espectáculo. Nacido en 1953 debuta de niño en el teatro y el olor de las tablas impregna de tal forma su alma que nunca se aleja del medio, aunque compaginando su trabajo con el cine y la televisión, haciendo de todo: escribiendo guiones, actuando, dirigiendo teatro, cine y musicales. Formando parte de la “primera promoción” de TV-3 (Televisión de Catalunya) donde permanece durante diez años contribuyendo a la puesta en marcha de muchos proyectos y series, entre ellas Crónica Negra con guiones de Andreu Martín o Quico el progre, serie basada en los cómics de José Luis Martín publicados en el semanario de humor El Jueves. También realiza las adaptaciones televisivas de obras teatrales como Manicomic de Tricicle o Cómeme el coco negro de La Cubana. Entre 1988 y 1995 es
productor ejecutivo de Focus. Abandona su labor en televisión para centrarse en su más querido medio, el teatro, donde tiene un extenso currículum en el que predomina el musical, dirigiendo entre muchísimos otros: Siete Novias para siete hermanos , Diez Negritos, Amor a medias (Con Malena Gracia y Loreto Valverde), La tienda de los horrores, Vuelven las Corsarias (con Malena, Marlene Mourreau y Rosanna Wells), Grease o Mortadelo y Filemón: The Musical, además de la prolongada colaboración con la actriz Àngels Gonyalons, a quien dirige en Àngels, Blues en la Nit, Chicago o Cuando Harry encontró a Sally. O sea que, el que haya querido responder de las nimiedades que le preguntamos dentro de su gran carrera, dice mucho de la personalidad y jovialidad que posee Ricard Reguant y es que… somos algo freakies, no lo podemos evitar, así que cuando pensamos en entrevistarle al respecto a la obra inédita de Paul Naschy, que ha cedido al ciber mundo como homenaje al actor para disfrute de sus fans, no pudimos evitar fijarnos en sus inicios en el cine «S» de la transición y en algunos aspectos de su carrera relacionados con el mundo del cómic que nos han llamado la atención y la curiosidad, así que le preguntamos por ellos, concediéndonos una interesante entrevista en la que además nos habla de la serie de suspense Desenlace, en cuyo capítulo Casting, protagonizado por Naschy, se realiza un homenaje en toda regla a la carrera del actor.
EL CINE S: DE SUECAS, LIGUES Y PITOS IRRITABLES
Mediante el decreto del once de noviembre de 1977 queda abolida (en teoría) la censura cinematográfica y se instaura y reglamenta el denominado cine «S», una calificación que abarca cine político, de terror y sobretodo cine erótico. Esta situación dura siete años, hasta 1984, momento en el que una nueva ley reglamente las salas X, desapareciendo así todo un género que si bien en su vertiente puramente erótica no ofreció obras maestras, sirvió al menos para mostrar carne en las ansiosas pantallas cinematográficas de una forma escalonada, filón que aprovecharon varios cineastas, entre los que destacaron Jesús Franco (que estrenó nueve films en 1977), Ignacio F. Iquino y Carlos Aured. En 1982, su momento más álgido, de los 146 films españoles estrenados, 41 de ellos eran «S». Después vino el declive, y tras él la mentada reforma que permitió la exhibición del cine X. Pero dejemos que el mismo Reguant nos lo cuente:
¿Como te introduces en el mundo del cine? ¿Y como se inicia tu colaboración con el legendario Iquino y Enrique Guevara, director chileno que formó tándem con su hermana la actriz Raquel Evans?
De hecho yo entré en el cine como meritorio con Iquino con películas como Chicas de Alquiler (1974) donde también hago un pequeño papelito. Luego me voy a la mili y cuando vuelvo, vuelvo a Iquino como guionista, actor, doblador…etc., etc. con Las marginadas (1977) y otras como Los violadores del amanecer (1978), Emmanuelle y Carol (1978) o La Caliente niña Julieta (1981), todas ellas dirigidas por Iquino . Y, como vengo del mundo del espectáculo, monto un show llamado Crazy Horse (que es una replica del famoso Music-Hall parisino) que se convierte en un éxito increíble… Gracias a este espectáculo contacto con Guevara e inicio una colaboración con él en varias películas, y también me contratan productoras como Films D’Ara, Catalonia Films, Balcazar, Sanchez Ramade… etc. Llegando a estar casi en 100 películas en distintas labores.
Poca gente sabe que Los violadores del amanecer la empezó a dirigir Jordi Cadena. Iquino me pidió que le propusiera para dirigirla pues le había gustado una película suya llamada Barcelona Sur (1981), pero a la semana de rodaje Iquino se dio cuenta que Cadena no iba ha hacer el tipo de cine que él quería, así que lo sacó del proyecto y la dirigió él. Yo llevé prácticamente a todas las actrices, ya que habían trabajado conmigo antes: Mireia Ros, Raquel Evans, Eva Lyberten (que precisamente debuto en el Crazy Horse) y Alicia Orozco (una excelente actriz que venia también del teatro). Colabore en el guión e hice además el doblaje, dándose la circunstancia que doblaba al protagonista (Bernard Seray) y a mi mismo en una misma secuencia, ¡cosa de locos!
En tu primer film dirigido ya en el ocaso del cine «S» contaste con dos grandes nombres del cine erótico europeo: Marina Frajese y Helen Shirley. ¿Como fue el rodaje y que tal estrenarse en la dirección con una película «S»?
Yo ya había dirigido antes. En aquellos tiempos los productores firmaban como directores para cobrar derechos de autor. Pero escribir el guión, dirigir a los actores, planificar las escenas y colocar las cámaras…eso era dirigir y es lo que yo hacia. El que firmaba solo decía “Acción”. Y eso ocurría tanto en España como en Italia o en Alemania. Yo conocí a Marina Frajese a raíz de un rodaje en Italia que hacia un director llamado Andrea Bianchi (Andrew White). Marina y él eran amantes… Andrea escribió un guión y Films d’Ara se lo compró. Iba a dirigirla él, pero al final la hice yo… aunque poco hubiera cambiado, ya que allí la experta era Marina. Con Helene Shirley (un seudónimo) hice bunas migas hasta el punto de que me invitó varias veces a su casa en Paris. Era una gran profesional que odiaba lo que hacía, adoraba el teatro, pero como tenia un hijo tenia que trabajar en porno. Hace tiempo que le perdí la pista… Lo peor que recuerdo de aquel rodaje es que hacíamos 4 versiones distintas de las escenas eróticas (una para la censura española, otra para la distribución en salas, otra para la censura italiana y la versión hard). También algo desagradable fue lo de la secuencia del caballo… salimos casi todos vomitando, excepto Marina que es la que prácticamente dirigió aquella escena.
¿Compaginabas esta labor con otra? ¿Motivó eso el seudónimo (Richard Vogue) con el que firmaste tus films «S»?
Yo venia del mundo de la interpretación en teatro y en televisión, y como seguía trabajando en los escenarios prefería no mezclar cosas… sobretodo si pensamos que hacer películas «S» estaba muy mal visto para la profesión intelectual del momento, aunque gracias a estas películas durante años se mantuvo la industria en España y estos intelectuales podían rodar sus películas, más minoritarias.
¿Tuviste que desnudarte por exigencias de (tu) guión?
Solo enseñe el culete en Un permiso para ligar (1980, Enrique Guevara), y para entender que se siente como actor haciendo este tipo de escenas.
Conclusión de ese cine: ¿Era necesario? Sin duda fue una antesala del cine X. Opinión del mismo.
Nunca he juzgado lo que es bueno y malo, eso se lo dejo a los críticos que es el único trabajo que tienen. Me parecían películas malísimas, pero visto lo que hoy se hace con el video, eran obras maestras. Pensad que rodábamos en cine, no existía el video, y en dos semanas teníamos que hacer el rodaje con todo lo que ello conllevaba… además tenia que tener una historia, diálogos, algo de interpretación, una fotografía decente… Yo creo que después de tantos años de represión, el cine erótico, cumplió una función, no solo social, sino también industrial. Por ejemplo, Sueca bisexual necesita semental (1982, Ricard Reguant), fue la película española mas vista el año que se estrenó. Fue un género cinematográfico que tuvo su momento como los spaghetti-western, los pseudo-bonds o las de terror.
DE REVISTA Y COMIC
Después de ver el tipo de musical que realizas, llama la atención que dirigieras Vuelven las corsarias, un musical que ha llamado a mofa y que, francamente llamaba la atención (más que nada por los bellezones que incluía) ¿Como fue que te metiste en este proyecto? ¿Que resultados obtuvo?
Yo me considero un profesional, un artesano, no soy un genio, ni un artista intelectual. Además tengo la mala costumbre de comer cada día, y como las administraciones jamás me han dado nada (me refiero a subvenciones) tengo que trabajar en lo que me ofrecen. Además Las Corsarias estaba planteado como un revival de la clásica revista española. Era lógico coger a dos vedettes como Marlene Mourreau y Malena Gracia… no son muy distintas a las vedettes de toda la vida: cantan más o menos; bailan más o menos; son bellas, simpáticas, están buenas y son populares. Pero la verdad es que constatamos que la revista estaba muerta y enterrada y no funcionó nada bien… a pesar de que yo creo que respondía a todo lo que se espera de una revista.
Malena es una excelente profesional, muy seria y cumplidora, yo había hecho un vodevil en Madrid con ella (cuando no era tan conocida) y me encantó la experiencia. Y Marlene es una persona simpatiquísima con la que te ríes un montón. Ellas dos se llevaban de maravilla, de hecho todo el elenco se llevaban muy bien. Pero en la vida hay fracasos y gracias a estos aprendemos a hacer éxitos.
Conexiones con el mundo del comic :¿Te interesa el medio? adaptación de Zipi y Zape (guión con Guevara y el mismo Escobar). Quico el progre y Musical Mortadelo y Filemón (¿Que tal funcionó? ¿Que le pareció a Francisco Ibáñez?¿Colaboró?)
El mundo del tebeo ha formado parte de nuestras vidas durante generaciones… así que es lógico que tarde o temprano llegara a hacer proyectos basados en comics. En Las aventuras de Zipi y Zape (1982, Enrique Guevara), Guevara no escribió una línea. El guión lo escribimos Eduard Cortes -director entre otras de La vida de nadie (2002)- y yo… y tuvimos el visto bueno de Escobar… pero esta la dirigió Guevara de verdad, ya que yo me enfadé con él y cese la colaboración. La película quedó horrible y fue el fin de Guevara como director. Pero no me gustaría que quedara como un reproche o un desprecio hacia Guevara, este era un tipo muy simpático y muy listo que supo navegar entre productores y distribuidores y que ganó mucho dinero y de pasada nos hacía ganar a los que estábamos con él. Hasta el final nunca tuvo aspiraciones artísticas y sabía rodearse de buenos profesionales. Guardo muy buen recuerdo de nuestras relaciones.
Quico el progre fue una idea mía que sugerí a J.L. Martín y la hice durante 2 temporadas en TV3, luego curiosamente me sustituyo en la tercera Eduard Cortés. En cuanto a Mortadelo y Filemón:The Miusical, creo que hice un trabajo excelente. A Ibáñez se le saltaban las lágrimas el día del estreno y no paraba de darme las gracias por como había tratado a sus personajes. Pero no tuvimos público suficiente para aguantar y a los cuatro meses de representaciones tuvimos que echar el cierre, con gran pesar por parte de todos. Pienso que es uno de los mejores trabajos que he hecho nunca. Y espero que el productor se decida finalmente a presentarla en Madrid.
LA SERIE DESENLACE Y CASTING, EL CAPÍTULO INÉDITO DE PAUL NASCHY
¿Como nace la serie de suspense Desenlace (2001, Ricard Reguant y Tito Álvarez), que incluye Casting, el capítulo interpretado por Paul Naschy?
Después de 12 años en TV3 (fui el primer realizador de programas de la cadena y prácticamente empezaba todos los programas y luego se quedaba mi ayudante), decidí probar suerte en Madrid. Talent TV me contrató para hacer esta serie, que era la traslación a España de una serie que estaba triunfando en Argentina llamada Tiempo Final . Éramos dos directores yo hice siete capítulos y Tito hizo seis.
Los guiones venían de Argentina, aunque los productores nos daban libertad para que pudiéramos visualizarlos a nuestra manera. (…) Yo llevaba el “casting” de toda la serie, y gracias a mi vinculación con el mundo del teatro pudimos conseguir actores sensacionales (José Sacristán, Fernando Guillen, Héctor Alterio, Eusebio Poncela, Pepe Sancho, Beatriz Carvajal…). Además los capítulos eran independientes, ósea no tenían ninguna continuidad. Eran pequeñas películas hechas para televisión.
¿Quedaste Satisfecho con el resultado? ¿La serie se llegó a emitir completa?
Los resultados de cada capitulo entusiasmaban a todos, incluidos los dirigentes de Antena 3. Por eso pudimos hacer los trece capítulos antes de que se emitieran, pues estaban convencidos de que serían un éxito. Lo que ocurrió es que cuando ya estaban listos para emitir, Antena 3 cambio de director, y el nuevo decidió que todo lo que hizo el equipo anterior no servía. Así que emitió solo tres capítulos a las dos de la madrugada y sin ningún tipo de publicidad. Fue la crónica de una muerte anunciada. Lo curioso es que fuimos al festival Internacional de televisión de Macao y nos llevamos el premio a la mejor serie del festival… una autentica contradicción.
¿Se vendió a algún país? ¿Se baraja la edición en dvd?
De la serie nunca más se supo. Afortunadamente yo conservo los masters y ahora he podido distribuirlos a través de emule y diversos portales de intercambio de archivos.
¿Puedes hablarnos de Casting, el capítulo protagonizado por Naschy? ¿Se llegó a emitir?
No. Y sin embargo es el capitulo que mas éxito tuvo en Macao y por el que nos dieron el premio. Yo pensé que alguien lo desenterraría tras el fallecimiento de Naschy. Pero por lo que veo sigue desaparecido.
¿Que tal fue el rodaje y la relación entre los actores? ¿Como fue tu relación con Naschy?
El guión era muy poca cosa, por eso se me ocurrió convertir el capitulo en una especie de homenaje al terror español, y como máximo representante naturalmente a Paul Naschy. Se lo conté cuando contactamos con él y le gustó la idea. Por eso llenamos el estudio con posters de sus películas y le dimos el personaje de este director algo pasado de rosca… En la versión argentina el director no tenía ni la fuerza, ni la importancia que le dimos aquí. Paul fue al que se le ocurrió que el asesino le matara a través del decorado. Era un personaje entrañable. En aquella época no se encontraba muy bien, pero siempre estaba listo al pie del cañón. Con quien no tuvo muy buena relación fue con Pepon Nieto, parecía que a éste le molestaba que le diéramos tanto protagonismo a Paul. Pero la sangre no llego al río. Rodábamos todo en tres días, así que no podíamos entretenernos mucho. También recuerdo que los de la cadena nos hicieron alargar el capitulo cinco minutos, con lo que hicimos unos insertos del asesino persiguiendo a la chica que no son para nada necesarios. La verdad es que todo el equipo estábamos encantados de trabajar con Paul al que considerábamos una gloria nacional, intentábamos tratarle de forma especial, pero él mismo nos pedía que le tratáramos como a uno más. Fue un autentico placer haberle conocido y haber trabajado con él.
¿Quieres añadir algo sobre Paul Naschy?
La ultima vez que le vi, hace ya unos cinco años fue por casualidad, en el aeropuerto de Ibiza. Nos alegramos de vernos y me contó ilusionado que iba a rodar Rojo Sangre (2004, Christian Molina). Paul era de estos actores que sobrepasan lo bueno y lo malo y se convierten en una personalidad. Yo no podría juzgarle ni bien ni mal… El era él y le amabas o le odiabas, igual que Bela Lugosi y tantos otros… por fortuna recibió muchos homenajes fuera de España, pero ya se sabe que nadie es profeta en la suya.
¿Conocías y te gustaba su cine? ¿Te gusta el cine de terror?
Conocía su cine, y la verdad es que no me gustaba especialmente, sin embargo admiraba la tenacidad y la fuerza con la que encaraba cada proyecto… Y no hay que olvidar las colas que se formaron en los cines con El retorno de Walpurgis (1973, Carlos Aured) … y eso es algo que muchos cineastas serios y respetados no han conseguido nunca. Mis películas de terror españolas favoritas son: La Residencia (1969, Narciso Ibáñez Serrador), Pánico en el Transiberiano (1972, Eugenio Martín) y Rec (2007, Jaume Balagueró y Paco Plaza).
Y para terminar: ¿Algún proyecto futuro en cine?
Estoy intentando levantar una película musical de gente joven basada en El sueño de una noche de verano y que pasa durante la verbena de San Juan, veremos si los intelectuales de siempre me dejan…
Queda pues agradecer a Ricard la interesante entrevista y la oportunidad de ver los siete capítulos dirigidos por él de la serie Desenlace, copias de trabajo, cuyos enlaces os ofrecemos aquí:
CASTING: con Paul Naschy y Pepón Nieto. http://depositfiles.com/files/5uaia127g
AFICIONADOS: Con Juan Fernández, Ana Otero, Leandro Ribera y Víctor Ullate. http://depositfiles.com/files/wfnoj30we
LA ÚLTIMA CENA: Con Josema Yuste, Rafa Rojas y Marina Gatell.http://depositfiles.com/files/t4ce9uqx8
EL ANIVERSARIO: Con Marta Belaustegui, Isabel Serrano, Andoni Ferreño, Manolo Zarzo y Lita Claver «La Maña». http://depositfiles.com/files/0nekjdke3
EL AUTÓGRAFO: Con Paula Vázquez, Antonio Carmona y Ariadma Corbella . (Uno de los emitidos en A3, aunque a las dos de la madrugada. Obtuvo un premio en el festival de televisión de Macao) http://depositfiles.com/files/qc30q62ql
EL FONTANERO: Con José Sacristán, Iñaqui Miramón, Manolo Zarzo y Eva Isanta. http://depositfiles.com/files/8pvto75ra
EL SEÑOR COMISARIO: Con Fernando Guillén y Fernando Cayo. http://depositfiles.com/files/fcr04vth2
Gracias a Punkandroll por las imágenes de Casting.



















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