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Archive for the ‘VAMOS DE ESTRENO’ Category

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 7 de febrero de 2025 *

FUERA DE LA LEY (Greedy People, Potsy Ponciroli, 2024)

USA. Duración: 110 min. Guion: Mike Vukadinovich Música: Jordan Lehning Fotografía: Eric Koretz Compañías: Boies Schiller Film Group, Hideout Pictures, Limelight Género: Comedia

Reparto: Himesh Patel, Lily James, Joseph Gordon-Levitt, Tim Blake Nelson, Joey Lauren Adams, Simon Rex, Uzo Aduba, José María Yazpik, Nina Arianda, Jim Gaffigan, Traci Lords, Michael Harding, Travis Przybylski

Sinopsis: Will (Himesh Patel) y Terry (Joseph Gordon-Levitt) son dos agentes de policía que se ven envueltos en un escandaloso crimen. Con el descubrimiento de un millón de dólares, los problemas se les multiplican. Los habitantes del pueblo, tan peculiares como codiciosos, también quieren adueñarse del botín. Todos ellos irán tomando una serie de decisiones cada vez más equivocadas y al margen de la ley que pondrá patas arriba toda la hasta ahora pacífica comunidad.​

Si Fuera de la ley se mirara en algún espejo, lo haría en la clásica Fargo (1996), de los hermanos Cohen, con ciertas gotas de Un plan sencillo (1998) de Sam Raimi pero en calidad de plato deconstruido a lo Pulp Fiction (1994). Comedia agradable, que se complica y oscurece y termina cerrándose en drama. Repleta, en este caso de mucho humor negro que logra despistar al espectador hasta no saber muy bien hasta donde lo llevará esa larga cadena de situaciones.

El humor siempre ha sido y siempre será la mejor herramienta para la denuncia, esta sátira negra lo viene a demostrar. Y es que, su viaje a la zona oscura de lo humano, tiene un punto de canto fúnebre al American lyfestile, cosa que vista ahora (febrero 2025) cobra incluso más vigencia. Así, aunque no tenga el mismo pulso que el de los autores de Muerte entre las flores, desde aquí celebramos que mantenga su espíritu crítico.

Divertida y bien llevada, aunque se deshinche progresivamente conforme avanza el número de asesinatos, esta comedia negra está dirigida por Potsy Ponciroll y protagonizada por Himesh Patel (La franquicia, Tenet, Yesterday), Josep Gordon-Levitt (Origen, Looper, Puñales por la espalda), y Lily James (Mamma mía: una y otra vez, Cenicienta).

 

NO HAY AMOR PERDIDO (La Fille de son père, Erwan Le Duc, 2023)

Francia. Duración: 91 min. Guion: Erwan Le Duc Música: Julie Roué Fotografía: Alexis Kavyrchine Compañías: Domino Films, Canal+, Ciné+ Género: Drama

Reparto: Nahuel Pérez Biscayart, Céleste Brunnquell, Maud Wyler, Mohammed Louridi, Mercedes Dassy, Camille Rutherford, Alexandre Steiger, Nicolas Chupin, Philippe Quesne

Sinopsis: Étienne tiene apenas veinte años cuando se enamora de Valérie. Apenas un poco más tarde, nace su hija Rosa. Y luego, un día, Valérie se va y nunca regresa. Él decide no hacer un drama de ello y construye una vida feliz para él y su hija. Dieciséis años después, cuando Rosa está a punto de comenzar su propia vida, Étienne reconoce a su esposa en un reportaje de televisión. El pasado resurge de forma brutal, y padre e hija se ven arrastrados a un último caótico viaje familiar.

Resulta muy sano que, por una vez, sea un padre soltero el protagonista de esta historia de crecimiento que narra como un padre adolescente es abandonado por su loco amor tras dar a luz una hija. Este, tal y como indica, nunca cumplió los veinte años, al verse obligado a madurar a toda velocidad para, con ayuda de sus padres, criar a su inesperada hija. Tan rápido irá todo que de joven promesa del fútbol, pasará a ser entrenador.  

No hay amor perdido (La Fille de son père), de Erwan Le Duc, es la segunda película del director tras su singular y sorprendente ópera prima, Perdrix, con la que se dio a conocer en la Quincena de Cineastas del Festival de Cannes de 2019.

Seleccionada como película de clausura de la 62ª edición de la Semana de la Crítica de Cannes y nominada al Premio César a Mejor actriz revelación para Céleste Brunnquell, el film de Le Duc consigue dar muchos tintes de comedia a su historia ofreciendo una divertida a la par que emotiva historia de amor paternofilial cuya conclusión deja abiertos algunos interrogantes que será el espectador el que deberá pronunciarse.

Más cercano al verso que a la prosa, este segundo filme de Le Duc, si destaca por algo, es por su trabajo sobre el punto de vista: el francés huye del realismo a la hora de contar esta historia y recala en lo simbólico. No hay amor perdido tiene el tono de las fábulas, pero sin moraleja. Podría decirse que es el reverso luminoso de Un verano con Mónica, si el clásico de Bergman terminaba cuando el verano era barrido por la realidad, No hay amor perdido levanta el telón justo en el momento en el que se acepta la responsabilidad y se asume la crianza.  Si Bergman cierra en negro e invierno, Le Duc avanza diurno y colorido hacia la conclusión de que el amor no se pierde nunca.

No hay amor perdido está protagonizada, además de por la nombrada Céleste Crunnquell, por Nahuel Pérez Biscayart (120 pulsaciones por minuto, Un año, una noche o El Jockey), además de  Maud Wyler (Tiempo compartido) y Camille Rutherford (Anatomía de una caída).

Categorías: VAMOS DE ESTRENO

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 24 de enero de 2025 *

FLOW, UN MUNDO QUE SALVAR (Flow, Gints Zilbalodis, 2024)

Letonia/Bélgica/Francia. Duración: 83 min. Guion: Matiss Kaza, Gints Zilbalodis Música: Rihards Zalupe, Gints Zilbalodis Compañías: Dream Well Studio, Sacrebleu Productions, Take Five Género: Aventuras

Sinopsis: Un gato se despierta en un mundo cubierto de agua, donde la raza humana parece haber desaparecido. Busca refugio en un barco con un grupo de otros animales. Pero llevarse bien con ellos resulta ser un reto aún mayor que superar su miedo al agua. Todos tendrán que aprender a superar sus diferencias y adaptarse a este nuevo mundo en el que se encuentran.

“adj. Dicho de algo como una cualidad, una conducta, etc.: Puro y sin mancha ni defecto”. Así define el diccionario de la RAE el vocablo ‘acendrado’, el que mejor define la animación de Flow, exquisita y pulida como un metal precioso recién bruñido. Los fondos tienen tal grado de precisión y verismo que se diría que estamos ante una fotografía de corte naturalista, pero con una carga onírica que pocas veces puede lograrse con la imagen real. El tono ideal para una fábula postapocalíptica que ensalza el valor de la amistad, de las afinidades electivas como fuerza subversiva contra lo establecido, como medio para restablecer la paz social frente a los discursos de odio, tan vinculados a los relatos identitarios que priman lo propio en detrimento de todo aquello que se considera ajeno y, en calidad de ello, invasor. Gints Zilbalodis apuesta por lo simbiótico como único vehículo posible para alcanzar un nuevo equilibrio que revierta los efectos de la actuación mercantilista de los humanos que puede estarnos empujando al colapso. Desde su representación del reino animal, lo que busca es deslegitimar todo darwinismo social, poniendo al cooperativismo como remedio que impida la catástrofe o, al menos y en el peor de los casos, contribuya a paliar las consecuencias de la explotación desaforada de los recursos naturales y la consiguiente desigualdad en el reparto de la riqueza. Y todo esto en Flow se enuncia de modo sutil, sin subrayados ni sermones.

La palabra ‘sermón’ viene del latín, sermo, sermonis, vocablo que exactamente significa conversación, palabra trabada o entablada entre uno y otro. Zilbalodis rehúsa toda moralina y lo hace hasta el punto de apostar por la supresión de los diálogos en su narración, obteniendo como efecto un uso adulto de la animación en la línea de lo que consiguiera Pablo Berger en su Robot Dreams, pero utilizando representaciones todavía menos antropomórficas para sus personajes. El letón opta por retratar el orden natural desde su propia peculiaridad idiosincrática, algo que no sólo evidencia la ausencia de palabra, sino también el movimiento que anima a los protagonistas para el cuál el autor ha partido de estudios muy detallados, basados en grabaciones de vídeo realizadas en casa para los perros los gatos, y en el zoo para los demás animales. El resultado es un cuadro en el que lo humano está ausente o, de aparecer, es mero vestigio de un pasado, no sabemos cuán reciente, que parece causa de la catástrofe que ha transmutado al mundo.  Y, sin embargo, Flow es una cinta eminentemente humanista, en el sentido más estricto del término. El humanismo definió al Renacimiento frente al teocentrismo medieval, toda una corriente de pensamiento centrada en el principio de que las necesidades de la sensibilidad y de la inteligencia humana pueden satisfacerse sin tener que aceptar la existencia de Dios y la predicación de las religiones. La renacentista fue (y es) la versión más positiva del antropocentrismo, su planteamiento más revolucionario, liberador e integrador a partes iguales. Algo de esa filosofía subyace en Flow, pues buscar un retrato fiel del orden animal ha servido, paradójicamente si se quiere, para hacer posible expresar, en el comportamiento y actitudes naturales de los personajes, defectos y virtudes humanas y muy humanas. Como reconoce el propio autor: “Cada una de las personalidades de estos animales refleja un aspecto del individuo enfrentado a la vida en sociedad”. La posibilidad de redimirnos, de poner término a las adversidades que nosotros mismos hemos causado, está en nuestras propias manos, tal como los animales del filme logran ponerse a salvo apoyándose en sus limitaciones y temores, uniéndose a otros tan imperfectos como ellos en un viaje que tiene lo mismo de iniciático como de restaurador del buen orden común. Los problemas que causamos sólo los podremos solventar profundizando, ahondando y redundando, en nuestras propias contradicciones.

Lírica y comprometida a partes iguales, así es Flow. Un binomio que se alcanza en un grado que, tal vez, la imagen real no hubiera permitido. En palabras de Zilbalodis: “Tengo la impresión de que me permite explorar el subconsciente más profundamente que si hiciera una película de imagen real. La animación no se ve tan afectada por las barreras culturales o lingüísticas: puede ser mucho más universal y primaria. No creo que deba considerarse como un registro aparte del cine, porque no es más que otra técnica narrativa”. Como las mejores cintas de su admirado Hayao Miyazaki, el último largo del letón aúna profundidad temática y brillantez visual, maneja los mecanismos básicos de la aventura y los envuelve con una pertinente pátina de espiritualidad, en una combinación y proporción que la hacen madura, pero asequible. La idea se expresa y se capta gracias a la imaginería que emplea. Casi se diría que estamos ante un anime a la occidental, porque los conceptos y los símbolos están arraigados en nuestra tradición, pero son empleados con una capacidad de penetrar en la realidad más actual desde el misticismo más ancestral a la que sólo los nipones nos tienen acostumbrados. Por sus fotogramas se pasea el Leviatán, monstruo marino por excelencia, serpiente marina de cuerpo semejante a la ballena que ha expresado el poder del caos como fuerza de la naturaleza, y que aquí, en la cinta, es referencia directa al mundo de lo maravilloso y lo terrible. También nos informa simbólicamente de la naturaleza del cataclismo en curso. Se ha alcanzado un punto de ruptura, y la gigantesca criatura subraya la dimensión absolutamente extraordinaria de los acontecimientos que se desarrollan ante nuestros ojos. Su agonía en el desenlace, indicaría así la posible vuelta de la normalidad, pero su reaparición post-créditos advierte de la naturaleza cíclica de los desórdenes y dificultades. La vida humana es dialéctica. Y lo es tan bellamente como Flow es un canto al tenso equilibrio entre contrarios que es la existencia.

BODEGÓN CON FANTASMAS (Enrique Buleo, 2024)

España/Serbia. Duración: 88 min. Guion: Enrique Buleo Música: Sergio Bertran Fotografía: Gina Ferre Compañías: Cuidado con el Perro, Quatre Films, Sideral Cinema, This and That Productions Género: Comedia

Reparto: Jordi Aguilar, Eduardo Antuña, Enric Benavent, Patty Bonet, José Carabias, Ferran Gadea, Cristina García, Bianca Kovacs, Carmen Gloria Martínez, Pilar Matas, Nuria Mencía, Fernando Sansegundo, Consuelo Trujillo

Sinopsis: Rodeados por viñedos y tierras de cereales, los habitantes de un pueblo de La Mancha pasan sus días con normalidad. Unos, los vivos, luchando contra los aprietos de la vida. Otros, los fantasmas, lidiando con los sinsabores de la muerte

Enrique Buleo, director y escritor de este Bodegón con fantasmas nos ofrece cinco historias en las cuales el costumbrismo, fantastique y humor negro se dan la mano. Cinco historias que retrotraen al espectador al mejor J. L. Cuerda y, por supuesto, al más desternillante Azcona. También entra por su propio pie en el  humor de la Manchuela que tantos buenos ratos nos ha hecho pasar.

Las cinco historias que conforman Bodegón con fantasmas son perfectas parábolas del absurdo que tienen como fondo la muerte. Una muerte que carece de importancia y que se desarrollan en un pueblo casi fantasma. Un pueblo en el que el tiempo parece haberse congelado, con protagonistas muy humanos, feos, normales, solitarios. Que confían en la ouija o en la ley de atracción y que mientras, mueren y son olvidados.

Todo en una saludable obra que nos congratula con el humor español, y con el fantastique cañí, que tantas buenas obras dejó en los años cincuenta y sesenta y que en la actualidad tan estancado se encuentra poblado por comedietas amables de medio pelo que parecen clones unas de otras ya desde el propio póster.

Enrique Buleo ofrece una historia poliédrica con una estética muy kitsch protagonizada por Consuelo Trujillo, Pilar Matas, Fernando Sansegundo, Eduardo Antuña, Enric Benavent, Jordi Aguilar, Nuria Mencía, Pepe Carabias, Bianca Kovacs y Patty Bonet, entre otros.

La cinta cuenta con una trayectoria impecable que arrancó con el estreno mundial en la Sección Oficial a competición del Festival de Sitges, cosechando las primeras grandes críticas y recibiendo una calurosa acogida por el público. El estreno internacional tuvo lugar en el Festival de Varsovia para volver de nuevo a España como película de inauguración de Abycine y recibir allí el Premio Asociación de Periodistas. Posteriormente se alzó con el Premio Blogos de Oro al mejor largometraje en la Semana del Cine Fantástico y de terror de San Sebastián y recientemente en Rizoma recibió la Mención especial del jurado compuesto por la Ana Rujas, Jaume Ripoll y José Manuel Zamora, tras su paso por El Festival de Gijón (FICX).

Bodegón con fantasmas es una producción de AmoraFilms (Alejandra Mora), Cuidado con el perro (Alicia Yubero, Juan Cavestany, Alvaro F. Armero), en coproducción con Sideral (Roberto Butragueño, Nuria Landete) y This and That (Snezana van Houwelingen).

 

SEPTIEMBRE 5 (September 5, Tim Fehlbaum, 2024)

Alemania. Duración: 90 min  Música: Lorenz Dangel Fotografía: Markus Förderer Productora: Berghauswöbke Film y Projected Picture Works, Constantin Film y ERF Edgar Reitz Filmproduktion Productores Ejecutivos: Martin Moszkowicz, Christoph Müller Productores: Philipp Trauer, p.g.a., Thomas Wöbke, p.g.a.,  Tim Fehlbaum, p.g.a., Sean Penn, John Ira Palmer, p.g.a., John Wildermuth, p.g.a. Guion: Moritz Binder, Tim Fehlbaum, Alex David

Reparto: Peter Sarsgaard, John Magaro, Ben Chaplin, Leonie Benesch, Zinedine Soualem, Georgina Rich, Corey Johnson, Marcus Rutherford, Daniel Adeosun, Benjamin Walker, Ferdinand Dörfler

Sinopsis: La historia gira alrededor de Geoff (John Magaro), un joven y ambicioso productor que se esfuerza por demostrar su valía a su jefe, el legendario ejecutivo de televisión Roone Arledge (Peter Sarsgaard). Junto con la intérprete alemana Marianne (Leonie Benesch) y su mentor Marvin Bader (Ben Chaplin), Geoff toma inesperadamente los mandos de la cobertura en directo. Ante el cambio de temática y narrativa, con plazos que se agotan, rumores contradictorios difundidos por doquier y la vida de los rehenes pendiendo de un hilo, Geoff se enfrenta a decisiones difíciles y sus propios conflictos éticos.

Los trágicos hechos que sucedieron durante los Juegos Olímpicos de Munich de 1972 sirven de fondo para la acción de este electrizante thriller que narra como se consiguió retrasmitirlos en directo en unos tiempos en los cuales las cosas no eran, ni de lejos, tan fáciles como resultarían hoy. Lo que muestra Septiembre 5 es la historia de una retrasmisión que cambiará para siempre la cobertura de noticias en los medios de comunicación y que no ha dejado de influir en el tratamiento que se da a las noticias de actualidad, incluso con sus sombras, pues los hechos fueron cubiertos de tal manera que incluso el canal norteamericano ABC, que era quien consiguió realizar la hazaña, fue responsable de trastocar la primera acción que intentó la policía alemana para terminar con el secuestro.

Enfocar la historia desde el punto de vista de los periodistas es una opción que tenía clara el director del film, Tim Fehlbaumt, «Estamos constantemente en el estudio de televisión, casi como en una obra de teatro, y únicamente vemos los trágicos acontecimientos que se desarrollan ante nosotros a través de los objetivos de las telecámaras«. Algo que que ha Fehlbaumt le interesaba mostrar y contrastar con la forma de hacerlo en la actualidad, «Este enfoque parecía especialmente pertinente en el mundo actual: con la llegada de la retransmisión en directo y la disponibilidad instantánea de imágenes y vídeos, la forma de procesar los acontecimientos ha cambiado radicalmente. Las imágenes ejercen una enorme influencia: moldean la opinión pública, movilizan a la gente e incluso pueden inducir a adoptar decisiones políticas.»

Pura historia, una historia no demasiado conocida pero no por ello carente de importancia, lo narrado y la forma de hacerlo en Septiembre 5 consigue trasmitir la sensación de urgencia y la tensión de los hechos al espectador, captando su atención y no soltándolo hasta la conclusión del film, que invita a su reflexión.

Categorías: VAMOS DE ESTRENO

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 17 de enero de 2025 *

BABYGIRL (Halina Reijn, 2024)

USA/Holanda. Duración: 114 min. Guion: Halina Reijn Música: Cristobal Tapia de Veer Fotografía: Jasper Wolf Compañías: 2AM, Man Up Film, A24. Distribuidora: A24 Género: Drama

Reparto: Nicole Kidman, Harris Dickinson, Antonio Banderas, Sophie Wilde, Esther McGregor, Anoop Desai, Leslie Silva, Victor Slezak, Vaughan Reilly, Maxwell Whittington-Cooper, Gaite Jansen, Robert Farrior, Bartley Booz

Sinopsis: Romy (Nicole Kidman), una alta ejecutiva que inicia una ardiente aventura de sexo extremo con su joven becario, Samuel (Harris Dickinson) a espaldas de su marido Jacob (Antonio Banderas). Romy invertirá su rol habitual en el trabajo, pasando de ser quien da las órdenes a disfrutar siendo sometida en la cama. Esta tórrida relación extramatrimonial le permitirá encontrar el camino hacia su libertad sexual, a pesar del riesgo y los prejuicios.

¿Es el masoquismo femenino un constructo nacido en las fantasías sexuales masculinas? Erika Kohut, la profesora de piano severa, directa, represora, casi cruel con sus alumnos, encontraba en la voluntad de sumisión sexual una vía de escape y liberación de ese cerco constrictor con el que la sociedad, extremamente simbolizada por su sobreprotectora madre, busca ceñir el deseo femenino, domeñarlo y volverlo gobernable para que nunca afecte al correcto orden de lo doméstico. En ese marco referencial, lo (auto)lesivo es transgresor, subvierte lo establecido y reconvierte las reconvenciones que ordenan la precaución a la mujer, la cautela, más aún, el recato (decencia, pudor), siempre con la amenaza de la violación si se incumplen las reglas del decoro, las reconvierte en armas en manos de la mujer que a través de la búsqueda activa del dolor transforman al violador en esclavo al servicio del apetito sexual femenino. Tras el retrato psicológico de Erika estaba el incisivo bisturí de Michael Haneke, inspirado siempre por su mirada gélida y cruel sobre las emociones humanas.  La pianista incomodaba, precisamente, por su frialdad, una frialdad de alto voltaje que ponía el trastorno en el corazón de la pasión como condición de posibilidad de la subversión revolucionaria que sólo puede llegar del sexo cuando es llevado a lo más extremo. La película de 2001 fue una patada directa al estómago de lo biempensante que puso en jaque los principios de la defensa de la liberación sexual femenina al obligar a contemplar lo enfermo como verdadero camino de emancipación. Hacia el fin de la represión a través de la voluntad de sometimiento o el masoquismo femenino como herramienta de empoderamiento, pero sin final feliz, pues, si acaso había triunfo, sólo se daba a través de la práctica del sacrificio más radical.

La Romy de Halina Reijn tiene algo de Erika, pero la directora no tiene nada del austríaco. La actriz holandesa debutaba en la dirección en 2019 con Instinto (Instinct) ya con la atracción por el abuso y la sumisión en el horizonte, y entonces alguna crítica señaló que, a pesar de su puesta en escena interesante y cuidada, la cinta carecía de profundidad y fuerza para diseccionar lo escabroso de su propuesta. Babygirl juega en la mima liga. Es como si Reijn flirteara con lo oscuro sin llegar a poner nunca toda la carne en el asador. O, mejor dicho, sin llegar a poner verdadera carne. Quizás es porque vivimos en la era de lo healthy y lo más arriesgado que nos podemos permitir es combinar el aguacate con lo más insospechado en busca de la tosta más exótica. A Romy, mujer dominante que ha escalado hasta lo más alto en un mundo fundamentalmente de hombres, la atrae negarse a sí misma en la cama, su sueño lúbrico es ponerse al servicio de la voluntad del amante y que ésta pase por el dominio y el menosprecio, por eso no le basta con el esmero de un esposo que la ama, no la sacia su sexualidad amable y respetuosa, y, aunque lo finja cuando está con él, el orgasmo sólo lo alcanza con la masturbación estimulada con vídeos pornográficos online. Ese es el arranque de la cinta, in media res, poniendo el conflicto en la frase inicial como el manual del buen escritor recomienda, pero si el “Hoy mamá ha muerto” con el que Albert Camus presentaba a Meursault nos intrigaba y nos hacia sospechar el nihilismo provocador de autor y personaje, el planteamiento de la primera secuencia de Babygirl lo que nos hace intuir es que el tono va a ser el propio de un producto que no habría sido más aséptico si tras su confección estuviera la mano de una IA. De impecable factura estética, pero sin capacidad para golpear, como si de un boxeador con estilo pero sin fuerza se tratara. Mientras Erika buscaba la venganza contra la represión mediante la aniquilación de su voluntad (mutilación mediante si es necesario), Romy lo que pretende es ser domada con una galletita como si de una perra desbocada, pero con dueño, se tratara. Así es, precisamente, presentado el personaje que habría de poner totalmente patas arriba el idílico mundo de Romy, un becario, último eslabón en la empresa (con un sorprendente parecido a Íñigo Errejón), amansando a la autoritaria cabeza de la pirámide jerárquica. Y, seremos nosotros que aún llegamos a conocer de primera mano una dictadura, pero toda esa leña se nos antoja carboncillo para alimentar una barbacoa dominical en familia. Babygirl es blanca (¿O sería mejor decir vainilla?), mero diseño, que quiere abarcar mucho, pero aprieta muy poco: unas pinceladas de crítica a la mecanización, de advertencia sobre el futuro bajo la robótica y de defensa de la necesidad de fomentar la inteligencia emocional, todo ello como andamiaje de ese tema central que se pretende polémico en la sociedad post Me Too. A las chicas nos puede gustar que nos den caña, reivindica, pero lo hace a través de una Romy que no se desaliña ni cuando se desmelena, apenas un mechón fuera de lugar cuando vuelve de madrugada de poner en juego toda la estabilidad de su entorno. Ni que decir que ese mechón esquivo al orden es de lo más favorecedor. Reijn lo pretende, pero no lo logra, al menos no con todos, porque somos bastantes los que no percibimos en sus imágenes la pulsión del deseo ni, menos, el empuje del peligro. Aclarar que a esta Bovary del Siglo XXI le espera un final feliz, no debiera ser tenido por un destripamiento de la trama, al fin y al cabo, a quien sepa mirar el tráiler no le va a caber duda alguna. Sociedad 2.0 de debate en redes, encendido, acalorado, puede, pero perfectamente acomodado en la rebotica del hogar de cada uno. Sin más mácula ni peligro que el de padecer síndrome del túnel carpiano. Es lo que tiene ejercer el empoderamiento a través de la mano.

Podríamos acabar el comentario comparando el trabajo de Isabelle Huppert con el de Nicole Kidman, pero tampoco se trata de hacer sangre, no vaya a ser que los únicos sádicos de la función vayamos a ser nosotros mismos. Además, y al fin y al cabo, a la australiana sólo se le ha pedido que interprete a una babygirl. Una niñita, no una auténtica mujer.

 

HOMBRE LOBO (Wolfman, Leigh Whannell, 2025)

USA. Duración: 103 min. Guion: Leigh Whannell, Corbett Tuck, Rebecca Angelo, Lauren Schuker Blum Fotografía: Stefan Duscio Compañías: Blumhouse Productions, Motel Movies, Universal Pictures, Waypoint Entertainment. Distribuidora: Universal Pictures Género: Terror

Reparto: Christopher Abbott, Julia Garner, Sam Jaeger, Matilda Firth, Ben Prendergast, Benedict Hardie

Sinopsis: Blake (Christopher Abbott), un hombre casado y padre de familia residente en San Francisco hereda la remota casa donde creció, en una zona rural de Oregón, tras la desaparición de su propio padre, dado por muerto. En plena crisis de pareja con su enérgica esposa Charlotte (Julia Garner), Blake la convence para tomarse un descanso de la gran ciudad y visitar la propiedad con su hija Ginger (Matilda Firth). Todo se tuerce cuando, de camino a la granja y en plena noche, la familia sufre el brutal ataque de un animal al que no consiguen ver y, en un intento desesperado por huir, se atrincheran dentro de la casa mientras la criatura merodea por la zona. Pero, con el paso de las horas, Blake comienza a comportarse de un modo extraño y a convertirse en algo irreconocible, y Charlotte se verá obligada a decidir si esa monstruosidad es más letal que el peligro que acecha en el exterior.

El hombre que se vuelve bestia siempre ha tenido múltiples lecturas. La doble personalidad oculta bajo la piel. La parte de nosotros que no nos gusta exhibir. Todo ello fue el punto de partida de una de las grandes obras de la literatura, Dr. Jekyll & Mr. Hide, de R. L. Stevenson, quizás el acercamiento literario más certero al ser oculto que habita en nuestro interior, pues el hombre lobo es la única figura del pandemonio de los monstruos clásicos que no tiene origen literario, como sus compañeros, el insaciable chupasangre y el simpático trasplantado. Para ello hubo que esperar a novelas que a posteriori se han basada en la rica mitología del personaje, al que el cine dio razón de ser precisamente, desde el mismo sello que distribuye este Hombre Lobo, Universal Films. 

En esta ocasión nuestro licántropo es un padre de familia que ha recibido una severa educación patriarcal, exenta de muestras de cariño y en la que ha aprendido que el hombre es el cabeza de familia y que como tal, su misión es proveer y cuidar de los suyos. Ante ello se revela nuestro protagonista Blake (Christopher Abbott), escritor que cría a su hija en el cariño pero que, al retornar al escenario de su niñez, verá como la bestia primigenia vuelve a dominar a la razón.

En el film la mayor parte de la acción trascurre durante una única noche, con una criatura que se aleja de otras encarnaciones del personaje que han inundado de aullidos la pantalla. Como las tan elaboradas de los años ochenta que se acercaban más al animal, optando en esta ocasión por un maquillaje más clásico, más cercano a la encarnación humana, tanto que han hecho a este hombre lobo consciente de su maldición, como mostró nuestro Jacinto Molina/Paul Naschy en algunas de sus interpretaciones lupinas de los setenta y ochenta, en las que estaba condenado a ser ejecutado-liberado por aquellos que lo amaban.

Para encarnar a la bestia se ha escogido a Christopher Abbott, un actor proveniente del cine independiente y hombre ordinario, normal, que encarna a la perfección al torturado personaje y a su cruz, responsable de su pasión. Julia Garner encarna a su empoderada esposa, mujer independiente y de éxito profesional cuya relación con el marido no atraviesa sus mejores momentos.  El tercer vértice del trío protagonista es la joven actriz Matilda Firth, con la que el padre conecta mejor que la madre, en este matrimonio de roles «cambiados». Completan el reparto Sam Jaeger (El cuento de la criada), Ben Prendergast  y Benedict Hardie (El hombre invisible), junto con Zac Chandler, que debuta en la gran pantalla, Beatriz Romilly (Shortland Street) y Milo Cawthorne (Shortland Street). Escrita y dirigida por Leigh Whannell, que se encargó de El Hombre Invisible (The Invisible Man, 2020), está producida, como aquella, por Blumhouse.

 

LA SEMILLA DE LA HIGUERA SAGRADA (The Seed of the Sacred Fig, Mohammad Rasoulof, 2024)

Alemania/Francia/Irán Duración: 168 min. Guion: Mohammad Rasoulof Música: Karzan Mahmood Fotografía: Pouyan Aghababayi Compañías: Run Way Pictures, Parallel 45, arte France Cinéma, Parallel45, Filmförderung Hamburg Schleswig-Holstein, L’Aide aux Cinémas du Monde, Moin Films Género: Drama.

Reparto: Soheila Golestani, Setareh Maleki, Missagh Zareh, Mahsa Rostami, Niousha Akhshi, Reza Akhlaghirad, Shiva Ordooie, Amineh Mazrouie Arani

Sinopsis: Irán, otoño 2022. La vida universitaria en Teherán se ve sacudida por las  revueltas en las calles y las escuelas al grito de «Mujer, vida y libertad». A medida que los disturbios políticos aumentan, la responsabilidad profesional en la vida de un juez de instrucción empieza a afectar a su plácida vida familiar junto a su  mujer y a sus dos hijas adolescentes. Cuando la pistola que el gobierno le había entregado para mantener su seguridad desaparece, sólo le queda sospechar de las mujeres que lo rodean. Mientras las normas sociales empiezan a desmoronarse a su alrededor, lo hace también su familia.

Antes de que la ultraderecha descubriera que las redes sociales son el lugar ideal para plantar la semilla de la mentira, hubo un tiempo en el cual servían como reducto de la resistencia ante las falsedades oficiales, tal y como se muestra en La semilla de la higuera sagrada, una historia que se sitúa en Teherán, en otoño de 2022 con la ciudad sacudida por las revueltas en las calles, y especialmente en las escuelas, al grito de «Mujer, vida y libertad». Un escenario en el cual la población más joven se rebeló contra las mentiras oficiales, siendo la más sangrante el asesinato de Mahsa Amini de 22 años, que fue arrestada por la «policía de la moral» por llevar mal el velo y de la que se dijo que tuvo un paro cardíaco repentino en comisaría.

El ganador del Oso de Oro por la aclamada y reivindicativa La vida de los demás (Sheytan vojud nadarad, 2020), Mohammad Rasoulof, regresa cuatro años después con una nueva película sobre el régimen iraní. En esta necesaria  y laureada cinta su director, condenado a ocho años en su país natal y que se encuentra actualmente en el exilio, una familia, padre, madre y dos hijas adolescentes, atravesarán todo un arco de transformación durante el cual veremos el camino al extremismo que recorre el, hasta entonces, cabal padre de familia cuando es ascendido a juez de instrucción y obligado a firmar penas sin llegar a leerse los expedientes. La madre de las dos adolescentes protagonistas, que  de creer ciegamente en «lo que dice la tele» o justificar las detenciones porque «algo habrán hecho» deberá cuestionarse sus convicciones cuando llamen a su propia puerta. Y las dos jóvenes hijas cuando vean la realidad en sus propios móviles y la contrasten con la verdad oficial que difunden los medios. Una realidad que de enfrentamiento generacional pasará a ser toda una transformación personal.

Destaca su tramo final. Tras toda una historia desarrollada en interiores, casi a escondidas, los personajes se desplazarán a un pueblo abandonado, una localización perfecta, una tierra de nadie donde se producirá el perfecto desenlace, como si de un duelo se tratara.

Categorías: VAMOS DE ESTRENO

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 10 de enero de 2025 *

LAS VIDAS DE SING SING (Sing Sing, Greg Kwedar, 2023)

USA. Duración: 105 min. Guion: Clint Bentley, Greg Kwedar, John H. Richardson. Obra: Brent Buell. Historia: Clarence Maclin, John Divine G Whitfield Música: Bryce Dessner Fotografía: Patrick Scola Compañías: Black Bear Pictures, Marfa Peach Company, Edith Productions. Distribuidora: A24 Género: Drama

Reparto: Colman Domingo, Clarence Maclin, Sean Blackman, Paul Raci, David Giraudy, John Divine G Whitfield, Patrick Griffin, Mosi Eagle, James Williams, Brent Buell, Johnny Simmons, Sean Dino Johnson, Michael Capra

Sinopsis: Un pequeño grupo de presos encarcelados en el Centro Correccional Sing Sing, una de las prisiones de máxima seguridad más famosas del mundo, se propone montar su propia obra teatral como parte de un taller de teatro. A través de las artes escénicas, estos hombres consiguen ver el mundo como un lugar por el que luchar.

Aunque la acción de Las vidas de Sing Sing se desarrolla en el conocido penal y está protagonizado por un grupo de presos, no sabremos, pues no se destaca, cual fue el motivo que les llevó allí. Tan solo veremos un conjunto de seres humanos escapando de una situación dramática. Evadiéndose y recuperándose como personas. Ensayando obras de teatro, ilusionándose como niños, decepcionándose  y sufriendo durante el trance. Conviertiendo la cárcel en un lugar diferente, en el cual pueden ser cualquier personaje. Pueden engañar a su realidad mientras cultivan la amistad, el compañerismo, los celos… Las vidas de Sing Sing habla, sin nombrarla, de la reinserción de los presos dejando lugar para la poesía, dejando lugar para la esperanza.

Con la fragilidad de estas almas a flor de piel, este drama inspiracional basado en hechos reales tiene el riesgo continuo de que en cualquier momento cualquiera de sus personajes retorne a la realidad y pierda la frágil esperanza.

Dirigida por Greg Kwedar, la película se posiciona ya como una de las favoritas de cara a los Premios Oscar. Ha recibido 3 Premios Gotham a Mejor Interpretación Protagonista, Mejor Interpretación de Reparto y el Premio Tributo a la Justicia Social y ha sido nominada a otros 3 Premios Independent Spirit, donde también se ha puesto en valor el trabajo de Colman Domingo (Mejor Interpretación Protagonista) y de Clarence Maclin (Mejor Interpretación de Reparto), además de la nominación a Mejor Película.

Entre los protagonistas del film destaca el mentado Colman Domingo al que le acompaña, además, un elenco actoral en estado de gracia, con Paul Raci (Sound of metal) y un grupo de hombres que fueron alumnos del programa durante el tiempo en el que estuvieron encarcelados en Sing Sing, incluidos Clarence «Divine Eye» Maclin y Sean San José.

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Oh, Canadá: el tiempo recobrado

24 diciembre 2024 Deja un comentario

Me gusta el olor a napalm por las mañanas” es la expresión que ha invadido mi mente tras ver, por primera vez, en sesión matinal, Oh, Canadá Y no porque haya confundido a su director con Francis Ford Coppola, de hecho no le confundo siquiera con Martin Scorsese, aunque el italoamericano haya sido su mejor pareja de baile, porque Paul Schrader es un cineasta singular con una voz autoral personal e inconfundible. Una voz estimulante que apela directa al intelecto sin dejarse atrás la estética y los sentidos. Una voz que me sacude y me hace fruir en su dureza. Pero quizás no haya sido azaroso que mi mente haya viajado hasta el Vietnam de Coppola, porque Apocalypse Now no es una cinta bélica más, lo que la hace inigualable es el peso de su calado filosófico: adaptación espuria de El corazón de las tinieblas, usa la falsilla de la guerra de Vietnam para adentrarse en el terreno de lo ontológico, el río que se remonta es el de la pregunta por el sentido. La de Coppola es una película ensayo y Oh, Canadá también lo es.  Salvo que la de Schrader, en lugar del Ser, sobre lo que se interroga es sobre el Yo, en un ejercicio en el que se pone en juego el valor de la memoria y la definición de la verdad. Quizás, además y también, sea una película sobre Vietnam, pero esto lo dejamos sólo apuntado como sugerencia.

Película de breve sinopsis argumental (un afamado documentalista, en estado terminal, concede, a dos de sus exalumnos más brillantes, su última entrevista, con la única exigencia de que esté presente su esposa), el objeto de análisis de Oh, Canadá es la conciencia. Decíamos el Yo en el párrafo anterior, y aunque no vamos a desarrollar los matices que emparentan y separan ambas nociones, sí queremos incidir en la dimensión religiosa que connota a la conciencia frente a su sinónimo más genérico. Así, Leonard Fife, el protagonista, acepta la entrevista de sus alumnos con el afán y objetivo de recibir la confesión. Confesar es, en su sentido amplio, exponer la verdad de nuestros actos, ideas o sentimientos, pero, si nos ceñimos más estrictamente, a lo que se apunta es a ponerse a bien con Dios mediante la declaración como penitentes de nuestras faltas. Obviamente, nuestro calvinista favorito tiene esta acepción en mente. La penitencia es un sacramento ajeno a las iglesias reformadas, lo que más las separa del catolicismo, y uno de los puntos que más fascina a los fieles protestantes. Quizás también lo que más les envidian: esa posibilidad liberadora de descargar los pecados en el confesor con el fin de expiarlos. No es de extrañar que sea, precisamente, en tierras protestantes donde más predicación y arraigo tuvieron (y tienen) las tesis de Freud. Si a falta de pan buenas son tortas, prohibida la confesión, bien nos sirve un psicoanálisis, después de todo el propio Freud definió a su método como curación por la palabra. Este magma se agita en la coctelera de Schrader cuando adapta al cine la última novela de Russell Banks, la crepuscular Foregone (título traducido al español como Los abandonos), y aproxima el rol del entrevistador al terapeuta, pero también al confesor. Sentarnos frente a una cámara, deslumbrados por los focos, nos procura la misma intimidad que la rejilla que vela el rostro del sacerdote en el confesionario. La confesión y el psicoanálisis tienen también en común la escenificación, en su vertiente más clásica, el terapeuta se sitúa detrás del paciente, el cual, tumbado en el diván, no tiene plena dimensión de su presencia. La penitencia y el psicoanálisis nos llevan a una especie de monólogo sanador, porque estamos ante Dios, según la primera, o ante el doctor de la mente, en el segundo. En Oh, Canadá Fife sitúa en el puesto del clérigo, término que en la Edad Media era sinónimo de docto (y este último término, obviamente, está en la etimología de doctor), primero al cineasta y luego a la (última) esposa. Sí el reverendo nos da la absolución y el analista extiende el certificado de nuestra sanación, con Schrader la redención-salvación viene desde el principio femenino. Una concepción muy romántica, en referencia, claro está, al movimiento filosófico-literario del XIX (El eterno femenino nos eleva, escribe Goethe en el Fausto), pero que siempre estuvo en la tradición occidental. Penélope siempre fue el destino y la meta de Ulises.

Hablando de monólogos y de Penélope(s), no está de más recordar que una de sus máscaras más relevantes es la de Molly Bloom. También el Ulises de Joyce es una obra de breve sinopsis argumental, Leopold Bloom se levanta una mañana de junio, la del 16 concretamente, filosofa en el retrete, come unos riñones en el pub, se masturba en un parque viendo las bragas manchadas de sangre menstrual de una adolescente, deambula todo el día por Dublín y al final de la noche, en la madrugada del 17, ya en la cama, Molly le arrebata el protagonismo y su voz interior es la que cierra la novela. Se nos acaba de ocurrir que, si el Ulises es también (y entre otras muchas cosas) un repaso a la historia de las letras irlandesas, el capítulo XVIII es el que expresa la creación más personal del autor, ese monólogo interior es por su concepción y su desarrollo el capítulo más innovador, el más original en el sentido de que no existe propiamente un modelo previo. Continuando con los paralelismos, también se nos ocurre que Oh, Canadá, partiendo de material ajeno, es la más personal de las películas de Schrader. El americano también elige darle a su filme carácter de flujo de pensamiento y, como en su día el irlandés, le da un tratamiento formalmente moderno, ambos están cerca del vanguardismo, Joyce porque lo precede y anticipa, y Schrader porque lo sucede y lo culmina. El monólogo de Molly contraviene todas las normas narrativas, todos sabemos sobre él, al menos, que se caracteriza por haber suprimido casi todos los signos de puntuación; la confesión de Fife también rompe contra toda secuenciación lógica y les crea a algunos la sensación de que los constantes saltos temporales impiden generar verdadera tensión dramática (véase sin ir más lejos la crítica de Nando Salvá para El Periódico). En la época, la publicación del Ulises llegó a estar prohibida en Estados Unidos por obscena, y Virginia Wolf dijo de la más relevante novela del Siglo XX, que era una auténtica tontería. También el tiempo pondrá a Oh, Canadá en el lugar que merece librándola de los desmanes y exabruptos con los que parte de la crítica la ha maldecido. No pretendemos decir que sea fundacional como lo fue el Ulises, pero sí que es un buen broche de oro para cerrar una carrera. Y, no, no enterramos al cineasta, es que algunas cintas tienen la propiedad de ser últimas palabras aunque las sucedan otras tantas. Cine dentro del cine, Oh, Canadá es una película póstuma sobre una película póstuma.

No sabemos si Schrader tuvo en mente a Molly Bloom, en todo caso, nos parece, como analistas, suficientemente pertinente la puesta en relación entre las dos obras. Sí que podemos afirmar que la otra gran novela del siglo pasado está presente en la mente del autor. Cita explícita a la madalena, mediante, Oh, Canadá se pone voluntariamente en diálogo con La recherche de Proust. No podía ser de otro modo cuando los mimbres que la tejen son una reflexión sobre el papel y el valor de la memoria como albacea de la verdad. Uno de los conceptos nucleares de Proust es el de “memoria involuntaria”, esa que surge como efecto del estremecimiento sensorial que se produce cuando desde una sensación presente se desata la evocación, ejemplos serían mojar la madalena en el primer volumen o tropezar en el pavimento desigual del patio de los Guermantes en El tiempo recobrado, último tomo de los siete que componen la novela y que fue escrito por el galo a renglón seguido del capítulo que cierra el primero. La memoria involuntaria tiene valor de verdad revelada, la que viene a permitir la recuperación-redención del tiempo, y se manifiesta bajo la forma de experiencia presente con un objeto del pasado, a través de la cual la vivencia de la pérdida nos sacude. El narrador entonces decide ir en busca del tiempo ya vivido. El tiempo perdido. Por dos veces, Schrader nos pone ante la cita explícita de la madalena detonante del recuerdo vívido, y en ambas ese asalto supone un punto de inflexión y ruptura para Leo Fife. Un Fife que busca hacer las paces con lo que ha sido, en un ejercicio de desgarro y exhibición que pretende desfacer entuertos: eliminar de lo real aquello que lo ha embellecido falseándolo, viajando con su mente ya agónica al momento inicial de la mentira, ese 1968 tan emblemático. En 1968 Eddie Adams ganaba el Pulitzer por su fotografía de la ejecución sumaria en Vietnam de un prisionero desarmado y maniatado de un tiro en la cabeza por parte del general de brigada Nguyen Ngoc Loan. Aunque parezca que una imagen vale más que mil palabras porque no puede mentir, el fotógrafo confesó que su instantánea no era más que una verdad a medias y defendería al general Nguyen, al que calificaría de “producto del Vietnam de su tiempo” e incluso de “héroe”. Fife es un hombre reputado, un genio en lo suyo, el cine documental, pero también todo un héroe símbolo de la lucha pacifista por haber sido objetor de conciencia en ese mismo 1968 (¿recuerdan que les decíamos en el primer párrafo que, después de todo, también Oh Canadá es una película sobre Vietnam?). Volvamos a Proust, la conclusión más célebre de La recherche es que el escritor afirma la superioridad de la literatura sobre la vida: “comprendí que todos esos materiales de la obra literaria eran mi vida pasada (…) la verdadera vida es la literatura”. Una conclusión muy propia de una cumbre literaria del Siglo XX. Oh, Canadá es también una película del siglo pasado, pero llegada desde mediados los años veinte del Siglo XXI, por eso su inferencia cuestiona un tanto el corolario de Proust. Es cierto que sólo el arte permite trascender la experiencia individual, comunicar nuestro yo a los demás, pero ello no lo vuelve más verdadero que a la vida auténtica y sin filtro. Oh, Canadá es la deconstrucción del héroe, un poco equiparable a ese Desmontando a Harry de Woody Allen. Todo en la vida de Fife ha sido una verdad a medias, más fruto del azar que del arbitrio. Más que un héroe, ha sido un traidor. Pero, siempre la adversativa por delante, como habría sentenciado Borges, la infamia y la valentía están tan indisociablemente unidas que la una es la otra.  Así qué, después de todo, sí podemos dar la razón a Proust y concluir que, el arte en general y el séptimo en particular, tiene la virtud de reconciliarnos con la existencia. Gracias al cine, el tiempo pasado, el tiempo perdido, es tiempo poseído, tiempo recobrado.

Fue un auténtico placer despertarse con una cinta tan lúcida el día del pase de prensa. Una de esas películas que, siendo mucho de su autor, desde que me captan, pasan a ser una de mis películas. Otra de Schrader que se suma a mi colección. Y es que Schrader siempre me ha parecido un valor a considerar, uno de esos cineastas que no llegan a defraudar ni siquiera con sus obras menores. Quizás porque su imaginario es muy rico, tanto que puede dar vueltas en torno a sí mismo sin ser nunca una repetición.        En el olímpico 1992 se estrenaba Posibilidad de escape, Schrader dirigiendo a un Defoe en alza y altamente inspirado, no le pasó desapercibido a la crítica que en John Le Tour, camello de lujo, había un auténtico sosias de Travis Bickle, salvo que veinte años más maduro y con un final en el que cabía la esperanza. Entre ambos personajes podríamos situar a Julian Kay, el gigoló americano que tan bien compuso Richard Gere, un eslabón hacia el camino de posible redención del anti-héroe, ahora con treinta años confesos. El mismo Richard Gere es ahora Leo Fife, casi cuarentaicinco años después y con los ochenta ya a tocar. También Fife es una apostilla de Bickle, ahora a punto de sucumbir por razón de edad, y, sin embargo, con la capacidad suficiente como para redimir todas las encarnaciones con las que Schrader ha ido extendiendo a su personaje seminal. El propio director, más cercano a los ochenta que el actor, mira cara a cara a la muerte y, respetándola y aceptándola, la vence con la ilusión que sólo el cine puede generar. Al menos en lo que el cine fue en el siglo pasado, el de su nacimiento y         esplendor. Pero más sabe el diablo por viejo que por diablo, Schrader goza todavía de buenos reflejos y no se ha descolgado del presente, y al presente le lanza una crítica y una advertencia: en tiempos de pantallas omnipresentes, tal vez no quede espacio para lo íntimo, para la existencia sin filtro, lo cual no sólo supondría la negación de la vida, sino también la muerte del arte, en general, y en particular del cinematográfico, que siempre se alimentó de su tensión dialéctica con el vivir. Schrader lo afirma de primera mano, porque también él tiene perfil en Facebook. Y nosotros le seguimos.

 

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 29 de noviembre de 2024 *

29 noviembre 2024 Deja un comentario

EL MINISTRO DE PROPAGANDA ( Führer und Verführer, Joachim Lang, 2024)

Alemania. Duración: 135 min. Guion: Joachim Lang Música: Michael Klaukien Fotografía: Klaus Fuxjäger Compañías: Zeitsprung Pictures. Distribuidora: Wild Bunch Germany Género: Drama

Reparto: Robert Stadlober, Fritz Karl, Franziska Weisz, Raphaella Möst, Katia Fellin, Moritz Führmann, Michael Glantschnig, Sebastian Thiers, Oliver Fleischer, Raphael Nicholas

Sinopsis: Joseph Goebbels, el Ministro de Propaganda en la Alemania nazi, acompaña a Hitler durante siete años que van desde 1938 hasta 1945. Mientras Hitler está en la cima de su poder, Goebbels es el creador de las imágenes de multitudes ondeando banderas y de varias películas antisemitas. Tras la derrota en Stalingrado y la situación cada vez más desesperada a finales de 1944, Goebbels planea el acto de propaganda más radical, su última puesta en escena.

La casa de los horrores vuelve a abrirse, pues nunca es tarde ni se consulta en exceso. La solución final,  esa maquinaria perfecta, tuvo que contar con un departamento de propaganda, cargado de desinformación y mentira, para que todo el pueblo alemán aceptara que había que terminar con toda raza y elemento disidente que fuera u opinara de forma diferente a ellos. Especialmente el pueblo judío. El Ministro de propaganda muestra como no hay nada nuevo en todas esas fake news, la diferencia es que, de momento, se puede escoger a quien informa, si un medio contrastado y profesional, o un mentiroso vendido a intereses oscuros. Así, se cumple la paradoja de que  haya sectores de población que prefieran cerrar los ojos y creerse las mentiras a pies juntillas que algunos «medios» escupen por las redes, sin pensar que los agitadores y gobernantes modernos utilizan los mismos mecanismos de propaganda creados por Joseph Goebbels para ganar poder.

El ministerio de propaganda se desarrolla especialmente durante los últimos días del Reich, pero también muestra los antecedentes que hicieron que asesinos y psicópatas cogieran las riendas de un país en crisis y levantaran su moral acusando de sus males al judío y a los países limítrofes que buscaba conquistar, pues como se dice durante el film, les hacía falta espacio para acoger a todos los arios.  Así, aunque no lo pretende, El ministro de propaganda consigue hacer ver la paradoja en la que actualmente se encuentra Israel, que no respeta las fronteras de su país y está efectuando un genocidio con el pueblo palestino. La historia, pues, se repite, aunque los protagonistas cambien. Como también se repiten los ascensos de los fascismos alimentados por las noticias falsas y la mentira, que ahora tiene un canal ideal para difundirse, por lo que el film de Lang se descubre como más necesario que nunca.

El ministro de propaganda está dirigida por Joachim A. Lang, y apuesta por una ficcionalización basada en fuentes históricas, incluidos diálogos auténticos y escenas extraídas de los noticiarios con los protagonistas reales, que son encarnados eficientemente en la ficción por Robert Stadlober (Goebbels), Fritz Karl (Hitler) y Franziska Weisz (Magda Goebbels).

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 22 de noviembre de 2024 *

25 noviembre 2024 Deja un comentario

LAS CHICAS DE LA ESTACIÓN (Juana Macías, 2024)

España. Duración: 115 min. Guion: Isa Sánchez Música: Isabel Royán Fotografía: Guillermo Sempere Compañías: Feelgood Media, ICAA, Kowalski Films, La Perifèrica Produccions, Las chicas de la estación Género: Drama

Reparto: Salua Hadra, Julieta Tobío, María Steelman, Carla Gris, Elena Gallardo, Xóan Fórneas, Asier Tartás, Daniel Mantero, Saida Santana, Pepo Llopis, La Fanny

Sinopsis: Jara, Álex y Miranda son tres chicas que han crecido en un centro de menores sin saber qué es el amor sin condiciones. Es el cumpleaños de Jara y las tres quieren celebrarlo en el concierto de su trap queen preferida. Ellas no tienen dinero ni muchas formas de conseguirlo, pero por el barrio está siempre una chica algo mayor, ex interna de su mismo centro, que les ofrece citas con adultos en los baños de la estación. Poco a poco y creyendo tener el control, se van viendo atrapadas en una red de prostitución de menores. La violación múltiple a una de ellas acabará por darle la vuelta a todo.

Basada en un hecho real, Las chicas de la estación de Juana Macías aborda el tema de la prostitución de unas adolescentes tuteladas que tiene lugar en el entorno sórdido de los baños de la estación de tren de su ciudad y que se extiende en fiestas en chalets de lujo. Una sordidez cuyo origen nace y se extiende por unos barrios casi en ruinas, donde viven las familias de las niñas y donde se relacionan con sus iguales en un ambiente de trap, piercings, reggaeton, videojuegos, drogas blandas y alcohol.

El cariño familiar está vedado, unas veces por madres inmaduras, que tuvieron a sus hijas siendo niñas; otras veces por padres maltratadores. También por abandonos. Tan solo se tienen a unas a otras y el bien más preciado es el de la amistad. Esa amistad inquebrantable que nace en la adolescencia.

Flores entre basura, las jóvenes de esta estación nos traen a la memoria, si alguna vez han salido, a aquellas jóvenes que también se prostituían en una estación de tren de Berlín (Christiane F. – Wir Kinder vom Bahnhof Zoo), en aquel caso, para poder drogarse. Pasan los años, los motivos cambian, pero el mal sigue estando vigente. Como declara su directora, «Esta es una película sobre una realidad durísima. Una realidad invisible o, mejor dicho, una realidad a la que nadie quiere mirar, y cuando se hace, se tiende a culpabilizar a las víctimas porque tienen problemas feos, porque se escapan de los centros, beben, se drogan… y rara vez se pone el foco en los abusadores».

Julieta Tobío, Salua Hadra y María Steelman, a pesar de ser debutantes saben trasmitir su vitalidad herida, su carencia de perspectiva. El único problema que vemos a la denuncia que quiere hacer la directora en Las chicas de la estación es que no posee ninguna escena poderosa, de las que quedan en la mente una vez terminado el film, que indigne y revuelva las tripas, extrayendo al espectador de su comodidad, al que además se le ofrece un final feliz, para que alivie su posible congoja ante el caso que se nos cuenta.

La música, que casi suena constantemente, es uno de los elementos importantes de Las chicas de la estación. Música urbana que es un hilo narrativo más en la película, un espejo en el que se miran las protagonistas. Una banda sonora en la que hay estrellas consolidadas y jóvenes promesas, pero en la que se prioriza la voz de artistas femeninas como Albany, Gata Cattana, Kitty110, L’Beel, La Blackie, La Zowi, Dalila…cuyas letras hablan de supervivencia, de dolor, de respeto, violencia, desarraigo, que es el mundo que refleja la película.

 

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 15 de noviembre de 2024 *

15 noviembre 2024 Deja un comentario

 

GLADIATOR II (Ridley Scott, 2024)

USA. Duración: 148 min. Guion: David Scarpa. Personajes: David Franzoni Música: Harry Gregson-Williams Fotografía: John Mathieson Compañías: Scott Free Productions, Red Wagon Productions, Paramount Pictures, Parkes+MacDonald Image Nation, Red Wagon Films. Distribuidora: Paramount Pictures Género: Acción.

Reparto: Paul Mescal, Pedro Pascal, Connie Nielsen, Denzel Washington, Joseph Quinn, Fred Hechinger, Lior Raz, Derek Jacobi, Peter Mensah, Matt Lucas, May Calamawy, Chi Lewis-Parry, Alexander Simkin

Sinopsis: Años después de presenciar la muerte del admirado héroe Máximo a manos de su tío, Lucio (Paul Mescal) se ve forzado a entrar en el Coliseo tras ser testigo de la conquista de su hogar por parte de los tiránicos emperadores que dirigen Roma con puño de hierro. Con un corazón desbordante de furia y el futuro del imperio en juego, Lucio debe rememorar su pasado en busca de la fuerza y el honor que devuelvan al pueblo la gloria perdida de Roma.

Con Gladiator II vuelve el buen cine de entretenimiento. Pura acción para degustar acompañado de un muy voluminoso cubo de palomitas y con un argumento creado para satisfacer a los fans de la primera entrega, pero a la vez, ofreciendo nuevo contenido y nuevas aventuras que alejan a Gladiator II de ser un mero fan service.

Ridley Scott ha construido una bomba de relojería que se disfruta desde el primer fotograma. Una bomba que no satisfará a los más exigentes ni cambiará vidas por su mensaje, pero hará pasar una velada muy agradable a todo aquel que le de una oportunidad: héroes muy héroes y villanos repugnantes, algunas animaciones francamente sonrojantes y otras majestuosas, pero, lo dicho, todo puro espectáculo pirotécnico como los de antaño.

Intrigas palaciegas, reflexiones -breves- sobre la corrupción que trae el poder, batallas espectaculares y luchas sin cuartel con unos protagonistas muy convincentes, tanto que hacen olvidar a Rusell Crowe. Quizás si alguien chirría es Denzel Washington, pues actúa igual que si estuviera negociando una entrega en Harlem. No convence demasiado su actitud en pleno imperio romano pero, todo es espectáculo y todo contribuye a hacer de Gladiator II una película de aventuras que consigue que su dos horas y media pasen de manera fugaz.

 

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 8 de noviembre de 2024 *

8 noviembre 2024 Deja un comentario

ANATEMA (Jimina Sabadú, 2024)

España. Duración: 91 min. Guion: Jimina Sabadú y Elio Quiroga Música: Vanessa Garde  Fotografía: Luis Ángel Pérez Compañías: The Fear Collection, Pokeepsie Films, Amazon Prime Video, Sony Pictures. Productor: Álex de la Iglesia, Carolina Bang Género: Terror

Reparto: Leonor Watling, Pablo Derqui, Jaime Ordóñez, Keren Hapuc, Mauro Brussolo, Mariano Llorente, Manuel de Blas, Xóan Fórneas, Fedra Lorente, Juan Codina, Margarita Lascoiti, Juan Manuel Montilla ‘El Langui’, Enetz Zubizarreta

Sinopsis: Una joven monja (Juana Rabadán) recibe el encargo de visitar las catacumbas de una de las iglesias más antiguas de Madrid. El arzobispo sospecha que bajo sus interminables túneles se encuentra el Sello de San Simeón, colocado allí por el propio santo eremita con el fin de salvaguardar el mundo de un mal de tiempos pretéritos. Con la ayuda del joven sacerdote Ángel, la novicia Mara, y el exorcista Cuiña, Juana bajará al subsuelo de la ciudad a enfrentarse no sólo a lo sobrenatural, sino también a su pasado.

Anatema es un nuevo verso en el cine español, y particularmente en el de terror. Al venir de una directora novel en largometraje como es la escritora Jimina Sabadú, hay que buscar lo mejor y restar defectos. Lo mejor es que como reputada colaboradora de Mondo Brutto ha sabido detenerse e incluir muchos detalles en esta película de acción satánica en la que en la iglesia de San Simeón hay una entrada / salida al infierno, un argumento que se refleja en el de algún título de maestros italianos como Fulci o Soavi. Tristrabreakers de (aún más) baratillo, librerías de viejo con tomos repletos de conocimientos herméticos, monjitas modernas con olor a hoja parroquial.

La directora cuenta, además, con la participación de una estupenda Leonor Watling, que tiene a sus espaldas la titánica labor de levantar, ella sola, la película. Y lo consigue, gracias a su contrastada profesionalidad. Posiblemente el relato resulte más atractivo en su aspecto literario que en su traslación a la pantalla, pues no en vano está firmado por además de Sábadú, el director y novelista Elio Quiroga. A pesar de que en los burladeros de los festivales hay quien había hablado a la baja de Anatema, lo cierto es que la película no solo no va a terminar con la tradición del terror español, sino que, muy al contrario, suma un nuevo y refrescante eslabón del que estamos deseando ver más.

 

VAMOS DE ESTRENO * jueves 31 de octubre de 2024 *

31 octubre 2024 Deja un comentario

ESCAPE (Rodrigo Cortés, 2024)

España. Duración: 129 min. Guion: Rodrigo Cortés. Novela: Enrique Rubio Fotografía: Rafa García Compañías: Nostromo Pictures, Mogambo, Cosmopolitan TV, Movistar Plus+, RTVE. Productor: Martin Scorsese. Distribuidora: Beta Fiction Spain Género: Thriller

Reparto: Mario Casas, Anna Castillo, Guillermo Toledo, Josep Maria Pou, Blanca Portillo, José Sacristán, José García, David Lorente, Juanjo Puigcorbé, Albert Pla, Francisco Javier Pastor, Xóan Fórneas, Daniel Chamorro

Sinopsis: N. es un hombre estropeado, algo no va bien en su interior. N. no quiere tomar una sola decisión más, sólo apearse del mundo. Dejar de tener opciones. El psicólogo a quien visita no sabe cómo abordarlo, tampoco su hermana, que intenta apoyarlo sin frutos. N. sólo quiere vivir en la cárcel, y hará cuanto sea necesario para conseguirlo. ¿Lograrán sus allegados que desista de cometer delitos cada vez más graves? ¿Hasta dónde será capaz de llegar el juez para no concederle su propósito?

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua define así termostato: 1. m. Aparato que sirve para mantener automáticamente una determinada temperatura. Loable función la de este modesto prodigio electrónico, sobre todo en tiempos de calentamiento global y desorbitados precios de la energía. En nuestras casas los termostatos pasan desapercibidos, colocados siempre donde no se vean demasiado por su escaso aporte decorativo, como si viniéramos a negar la máxima griega según la cual lo bueno es bello. Para Luis Martínez, crítico cinematográfico del periódico El mundo, Escape de Rodrigo Cortés es termostato: “Pues bien, Escape, el último prodigio que ha salido empaquetado del ingenio interminable de Rodrigo Cortés, es termostato. Es más cosas, como libre, inclasificable, ingeniosa, divertida y muy política sin parecerlo (este matiz es importante), pero sobre todo es lo que es. No lo puede disimular. No es, cuidado, como un termostato, ni termostática, sino exactamente así, termostato. Y eso, créanme, da gusto.” Y le damos la razón a Martínez. Escape es buena y necesaria en unos tiempos de crisis de valores y crispación como son los nuestros, y, ojalá nos equivoquemos, pasará desapercibida en una taquilla en la que la sepultarán títulos con más reclamo. Pero ni Luis Martínez ni nosotros pensamos que no sea bella, jamás les enmendaríamos la plana a los griegos, sino que podríamos parafrasear al clásico francés y defender que es tan bella como el encuentro fortuito de un paraguas con una máquina de coser en una mesa de disección. Por eso su epíteto es termostato y también podría serlo astrolabio o tornasol, porque una película casi única en su especie merece ser significada con adjetivos altisonantes y estrafalarios. Escape es una rara avis en el cine español, aunque no está sola, bien cerca tiene a los largos de Santiago Lorenzo, como también le es próxima Amanece que no es poco, a las que se parece tanto sin parecerse en nada. Tal vez un día también sea de culto.

El absurdo es el rey, un monarca trascendente y circunspecto con máscara de bufón. La risa es el mejor vehículo para tomarse la vida con la seriedad debida. Un Bartleby extremo, que es a la vez reverso y sosias de Josef K. y Rascolnikov, habría de estar llamado a ser el héroe de nuestro tiempo. Y así es N, el hombre que no quisiera tener nombre. El asaetado por una culpa que no tiene. El que preferiría no hacerlo, no tomar más decisiones, que le arrebataran el libre albedrío para morir de buen grado como un perro. Rodrigo Cortés adapta libremente la novela homónima de Enrique Rubio para ofrecer su obra más personal hasta el momento, todo un aguafuerte con regusto a las Carceri d’Invenzione de Piranesi. Tomar la cárcel como espacio ensoñado en el que cumplir el anhelo de reposo, dónde alcanzar la paz, es una premisa singular, contraintuitiva, para diseñar un personaje, contraviene el orden de principios que todos conocemos, conseguir que desde la relación de las peripecias de este preso vocacional se perfile, además, una denuncia de lo aberrante de la justicia humana es ya una acrobacia perfecta. Escape y su protagonista juegan en la liga del humorismo de la llamada La otra generación del 27, un grupo forjado en torno a la revista Buen Humor que aplegó a figuras tan reivindicables como Edgar Neville, Jardiel Poncela, Miguel Mihura y, por supuesto, José Santugini, cuyos personajes chocantes podrían ser prefacios de N. Cortés comparte con todos ellos un humor inteligente y extemporáneo que flirtea con el esperpento y se sitúa por naturaleza en línea con el fantástico. Un humor de forma muy ibérica, pero con fondo plenamente universal, capaz de ser magma de todos los géneros y de cautivar a todos por encima de las distancias culturales. Por todo ello, y como el negativo de una cinta de fugas que es, Escape ha sido capaz de conquistar al mismísimo Martin Scorsese, que la apadrina. No conquistará a todos, posiblemente, pero debiera recibir al menos el elogio unánime a su originalidad.

Escape, como declaraba el propio Cortés, es para llorar y reír simultáneamente, prodigio en el que colaboran un Mario Casas y una Anna Castillo inmensos. Y, por supuesto, hay que reparar en la partitura de Víctor Reyes, el eterno camarada del director salmantino. Imprescindible.

TERRIFIER 3 (Damien Leone, 2024)

USA. Duración: 125 min. Guion: Damien Leone Fotografía: George Steuber Compañías: The Coven, Bloody Disgusting, Dark Age Cinema, Fuzz on the Lens Productions. Distribuidora: Cineverse Género: Terror

Reparto: David Howard Thornton, Lauren LaVera, Chris Jericho, Margaret Anne Florence, Samantha Scaffidi, Elliott Fullam, Daniel Roebuck

Sinopsis: Tras sobrevivir a la masacre de Halloween perpetrada por el payaso Art, el peor asesino en serie desde Jack el Destripador, Sienna y su hermano se esfuerzan por reconstruir sus vidas destrozadas. A medida que se acercan las fiestas de Navidad, intentan abrazar el espíritu navideño y dejar atrás los horrores del pasado. Pero justo cuando creen que están a salvo, el payaso Art regresa, decidido a convertir su alegría navideña en una nueva pesadilla. La temporada festiva se desmorona rápidamente mientras el payaso Art desata su retorcido terror marca de la casa, demostrando que ninguna festividad es segura.

Cinco años después de los acontecimientos narrados en Terrifier 2 (2022), se inicia su secuela directa, que sitúa al personaje de Damien Leone en las fiestas más entrañables: la Navidad, así que es conveniente tener fresca esa segunda parte, pues vuelven gran parte de los personajes para intentar terminar lo iniciado, cual coyote y correcaminos. Y procuren no buscarle mucha lógica al guion, pues que el personaje fuera decapitado al final de la anterior entrega, no significa, ni mucho menos, que no pueda continuar sus degollinas como si nada hubiera sucedido y volver a poner toda la carne, ya no en el asador, pues lo cierto es que se sirve bien cruda. Y en abundancia, que a fin de cuentas es la razón de ser de esta saga y lo que la ha aupado hacia el éxito, convirtiendo a Art en todo un personaje de culto que no hubiera destacado de no ser por su socarronería, su mímica y, sobre todo, por la crueldad y el gore sin prejuicios que en la saga exhibe.

Podemos así hablar de placer culpable, un fan service de manual cuyos excesos hemoglobínicos sirven de catarsis al espectador, eso si, de estómago curtido y que entre en el juego, pues un público no avisado podría encontrar excusas morales y absurdas con las que denunciar este cartoon viviente cargado de excesos, unos excesos que consiguen difuminar la realidad y entrar en el terreno de la paródico, de lo irreal. Así que no conviene tomarse muy en serio esta serie de películas más allá de pasar un buen rato con el muy bastardo mimo. A ser posible en grupo, por aquello de echar unas risas.

Ya comentó el director durante una charla que hubo en Sitges con todo el equipo del film, que no se ha autocensurado, ni antes ni ahora y que él, y su equipo, habían ideado diversas y sangrientas formas  de verter la sangre a borbotones. «Si creíais que Terrifier 2 era extrema, no habéis visto nada», apoyado en esa labor por su productor, Phil Falcone, que además de hacer un cameo en el film, apuesta nuevamente por una libertad creativa sin límites: la que llevó al éxito a la segunda entrega que se prorroga en esta nueva película de la saga, que llega, además, en una fecha tan señalada y propicia a estos excesos como es el 31 de octubre.

Leone, ha contado con mayor presupuesto, ha rodado en panorámico y su intención es «que se parezca más a una película de la vieja escuela de John Carpenter. Va a seguir teniendo ese aire épico de la segunda parte, pero ahora tendrá el tono de la primera con la temática navideña. Va a ser una bestia completamente diferente. Se verá diferente. Se va a sentir diferente, pero va a tener todo lo que amas en ella.»

 

VAMOS DE ESTRENO * Viernes 25 de octubre de 2024 *

25 octubre 2024 Deja un comentario

VENOM: EL ÚLTIMO BAILE (Venom: The Last Dance, Kelly Marcel, 2024)

USA. Duración: 109 min. Guion: Kelly Marcel. Historia: Tom Hardy, Kelly Marcel Música: Dan Deacon Fotografía: Fabian Wagner Compañías: Marvel Entertainment, Arad Productions, Columbia Pictures, Hutch Parker Entertainment, Matt Tolmach Productions, Pascal Pictures. Distribuidora: Sony Pictures Releasing Género: Acción

Reparto: Tom Hardy, Juno Temple, Chiwetel Ejiofor, Rhys Ifans, Peggy Lu, Alanna Ubach, Stephen Graham, Clark Backo, Ivo Nandi, Otis Winston, Cristo Fernández, Hala Finley

Sinopsis: Eddie y Venom están a la fuga. Perseguidos por sus sendos mundos y cada vez más cercados, el dúo se ve abocado a tomar una decisión devastadora que hará que caiga el telón sobre el último baile de Venom y Eddie.

Hace unos años y en las páginas de un cómic Marvel, concretamente la revolucionaria serie Secret Wars, se «modernizaba» la imagen de Spider-Man con un nuevo uniforme obtenido en el planeta donde se desató la guerra secreta. El nuevo traje no gustó demasiado y al final se tuvo que volver al clásico, pero para que no fuera un cambio de sastre normal, se escribió la saga del traje alienígena, haciendo que el nuevo uniforme no fuera otra cosa que un simbionte de otro planeta al que el héroe debería enfrentarse y uno de los más peligrosos, pues sabía todos sus secretos. Veneno (Venom) había nacido.

Pero una vez recuperada la «normalidad» arácnida se ideó que el simbionte entrara en otro nuevo cuerpo y se convirtiera en enemigo de Spider-Man, un antagonista que de villano pasó a ser un (anti)héroe y  a protagonizar series limitadas con sus propias némesis. Había nacido Venom, el protector letal.

Si bien, de momento, es bien difícil que veamos en la pantalla a Spider-Man y Venom juntos, sí que este último ha protagonizado tres películas protagonizadas por un Tom Hardy que se ha tornado en un perfecto anfitrión para el simbionte. Tanto es así que en Venom: El último baile ha participado en la la historia, escrita junto al guionista y director Kelly Marcel. En todo caso este último baile ofrece lo mismo que los dos anteriores: acción y humor, aunque no tan descocado como el que hay en los filmes protagonizados por Deadpool.

La tercera aparición del socarrón alienígena se puede tomar como la última entrega de la serie, tal y como se anuncia en el mismo título. Es posible que el personaje haya dado todo de sí y se haya pensado en finiquitarlo pero, ya saben, en Marvel nada es definitivo (si no que se lo digan a Wolverine en su última aparición cinematográfica) así que, estén atentos a la tan inefable, como obligada, escena post-créditos.

Junto a Tom Hardy, que se pasa la mayor parte del film descalzo, completan el reparto Chiwetel EjioforJuno TempleRhys IfansPeggy LuAlanna Ubach y Stephen Graham.

EL LLANTO (Pedro Martín-Calero, 2024)

España/Francia/Argentina. Duración: 107 min. Guion: Isabel Peña, Pedro Martín-Calero  Música: Olivier Arson Fotografía: Constanza Sandoval Compañías: Caballo Films, Setembro Cine, Tandem Films, Tarea Fina, Noodles Production, RTVE Género: Terror.

Reparto: Ester Expósito, Mathilde Ollivier, Malena Villa, Àlex Monner, Sonia Almarcha, Tomás del Estal, Claudia Roset, José Luis Ferrer, Lía Lois, Lautaro Bettoni, Pierre Marquille, Miguel Beláustegui

Sinopsis: Algo acecha a Andrea, pero nadie, ni siquiera ella misma, sabe lo que es. Hace veinte años, a diez mil kilómetros, la misma presencia aterrorizaba a Marie. Camila fue la única persona que pudo comprender lo que le ocurría, pero nadie las creyó. Al enfrentarse a esa amenaza, las tres escuchan el mismo sonido sobrecogedor. Un llanto.

Pedro Martín-Calero ha debutado en la pantalla grande con muy buen pie. El llanto, la película cuyo guion escribió junto a Isabel Peña se llevó la Concha de Plata a la Mejor Dirección en el Festival de San Sebastián, y a su paso por Sitges fue muy bien recibida. Y con motivo, pues el director se atreve con una trama de terror sobrenatural muy sugestiva, con una especie de maldición que va pasando de madres a hijas, sin detenerse. Así, cuatro mujeres y tres historias diferentes terminarán convergiendo en una sola. Siendo un mal común a todas.

Las historias van hacia adelante y atrás en el tiempo y están protagonizadas por Ester Expósito, Mathilde Ollivier, Malena Villa y, fugazmente, Blanca Valletbó, desarrollándose entre tres países: España, Argentina y Bruselas. Hablamos, pues, de un mal endémico.

Martín-Calero no juega al susto fácil, al impacto. Juega a la sugestión y al terror fugaz. Y lo hace recurriendo a mil ingenios que servirán para invocarlo. Así, lo que al ojo humano se le escapa, sí lo captará la cámara del móvil o la de video, cuando la acción se sitúa en un tiempo más pretérito. Hasta los auriculares captarán el llanto de las víctimas de la maldición. Cualquier ingenio supone una puerta de entrada a lo sobrenatural. También tendrá un papel destacado un edificio, lugar maldito que las protagonistas se encontrarán tanto en España como en Argentina. Un lugar común que es el hogar.

Al parecer, y así lo han escrito algunos críticos, todo sería una metáfora sobre la violencia machista. Se puede interpretar la aparición común que atormenta a las mujeres como la sombra del patriarcado, en semejanza a lo que hizo, hace bien poco y de forma más efectiva, Alex Garland con su estupenda Men (2022), pero, lo cierto es que sin llegar a esas conclusiones, como película de terror sobrenatural funciona muy bien y el hecho de que no se den explicaciones o se descubra quien diablos es el espíritu que las acosa, llevará al espectador a tomar sus propias conclusiones.

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 18 de octubre de 2024 *

18 octubre 2024 Deja un comentario

SMILE 2 (Parker Finn)

USA. Duración: 127 min. Guión: Parker Finn Música: Cristobal Tapia de Veer Fotografía: Charlie Sarroff Compañías: Paramount Pictures, Paramount Players, Temple Hill Entertainment, Bad Feeling. Distribuidora: Paramount Pictures Producción: Marty Bowen, Wyck Godfrey, Isaac Klausner, Parker Finn, Robert Salerno Género: Terror

Reparto: Naomi Scott, Rosemarie DeWitt, Lukas Gage, Miles Gutierrez-Riley, Peter Jacobson, Ray Nicholson, Dylan Gelula, Raúl Castillo y Kyle Gallner.

Sinopsis: La estrella del pop mundial Skye Riley (Naomi Scott) está a punto de embarcarse en una nueva gira mundial cuando empieza a experimentar una serie de sucesos cada vez más aterradores e inexplicables. Angustiada por la espiral de horrores y la abrumadora presión de la fama, Skye tendrá que enfrentarse a su oscuro pasado para recuperar el control de su vida antes de que sea demasiado tarde.

La secuela de Smile, surgida del cortometraje Laura Hasn’t Slept (2020), del mismo director, se inicia con un espectacular plano secuencia que entronca con la primera entrega de la saga y que sirve para captar la atención del espectador ante lo que se dispone a ver. A partir de ahí, el film se toma su tiempo antes de entrar en harina y se centra en narrar el día a día de Skye Riley (una excelente Naomi Scott), una estrella del pop que vuelve a la carretera tras una espiral de drogas causada por el stress. Parker Finn ha querido ofrecer una historia diferente a la primera, todo lo cual se agradece, y también dar una explicación a lo que causa esa aterradora sonrisa previa al suicidio en quien la experimenta. Y es aquí en donde quizás no sale tan bien parado el director y guionista, que recurre para ello incluso a una criatura monstruosa, quitando el sentido irracional y de extrañeza de la historia que, en nuestra opinión, tan bien sentaba a la primera. También se exagera en sustos, potenciados por la música, y causados por las pesadillas de la protagonista, un recurso cuyo abuso denota, posiblemente, falta de ideas o urgencia por asustar: resulta imposible no llevarse algún sobresalto.

Smile 2 es una cinta efectiva, pero, jugando con los términos, demasiado efectista. Nada arriesgada en su estructura formal, de una escena de impacto que busca captar la atención (y la benevolencia) del espectador llega hasta un desenlace delirante casi apoteósico, pasando entre medias por la galería más convencional de jumpscare, esta segunda parte se queda en mera película que entretiene al público menos exigente. Toda una pena, pues malbarata el presupuesto del filme inicial que, sin ser excepcional,  sí abría una interesante mitología que hubiera merecido ser continuada de una manera menos ramplona, torpe incluso en algún momento (ese intríngulis que no llega a ser mostrado por la acción y acaba siendo explicado por un personaje introducido ad hoc, personaje sin recorrido que acaba, casi literalmente, haciendo mutis por el foro de algún plano de realidad). A pesar de todo, ofrece algunos buenos efectos sanguinolentos y un final espectacular que, si bien al público más formado no se le escapa que es pura pirotecnia, no deja de ser lo suficientemente efectivo como para dejarnos un buen (aunque efímero) recuerdo al abandonar la sala. No es una secuela que nos parezca bien resuelta, pero le reconocemos que sí aporta algunas buenas ideas, una buena protagonista y el mencionado final desaforado, elementos que casi consiguen salvar la película. Una película apta para aquellos que abominan de lo que (ellos mismos) han llamado Elevated Horror y que se afanan en aplaudir cualquier ejercicio de lo que (ellos mismos) puede llamarse terror desacomplejado.

 

 

 

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 11 de octubre de 2024 *

10 octubre 2024 Deja un comentario

LA SUSTANCIA (The Substance, Coralie Fargeat, 2024)

UK/USA/Francia. Duración: 140 min. Guion: Coralie Fargeat Música: Raffertie Fotografía: Benjamin Kracun Compañías: Universal Pictures, Working Title Films. Distribuidora: Universal Pictures Género: Ciencia ficción. Terror

Reparto: Demi Moore, Margaret Qualley, Dennis Quaid, Gore Abrams, Tom Morton, Tiffany Hofstetter, Joseph Balderrama, Oscar Lesage, Matthew Géczy, Olivier Raynal, Hugo Diego Garcia, Vincent Colombe, Philip Schurer

Sinopsis: «Tú, pero mejor en todos los sentidos». Esa es la promesa de La Sustancia, un producto revolucionario basado en la división celular, que crea un alter ego más joven, más bello, más perfecto.

Habrá quien ataque/defienda La sustancia como un desaforado alegato feminista, y quizás no ande desencaminado. Otros la verán como una desagradable orgía body horror en respuesta a todo ese culto al cuerpo y la belleza, al exhibicionismo constante. Y también es posible que acierten. Los habrá que vean en esta comedia agria un retrato de la soledad en la cumbre, la fragilidad de la fama y la lucha contra el olvido. Y así es. También se verá como una oda muy loca al consumismo. Al desear-pedir-conseguir todos los deseos con la consiguiente moraleja moralista. Y es posible que así sea.

Pues La sustancia es todo eso y mucho más.

Es un homenaje al terror más inteligente y salvaje de los ochenta, con guiños a Re-Animator (Stuart Gordon, 1985), la incomprendida Society (Brian Yuzna, 1989) y, sobre todo, a toda la nueva carne del profeta Cronenberg. Pero su historia está fuertemente apuntalada en grandes clásicos del fantástico como son Dr. Jekyll y Mr. Hyde  y El retrato de Dorian Gray.

Todo ello en un sorprendente y gigantesco paso adelante en la filmografía de su directora, Coralie Fargeat, cuya correctísima opera prima, Revenge (2017), no hacía presagiar que su siguiente proyecto sería esta «locura absoluta» llamada a ser una película de culto de manual. Con un argumento perfectamente construido, que también ha escrito la directora, La Sustancia es todo un portento que cuida mucho sus planos, no dudando en poner todo el detalle en funciones orgánicas habituales hasta conseguir que resulten desagradables, aunque tan solo se trate de ampliar el sonido para alcanzar, con ello, un mayor nivel de repugnancia.

Las actrices protagonistas brillan, sobre todo Demi Moore, que inteligentemente se enfrenta a un personaje que, si bien no tiene porque ser autobiográfico, sí que se encuentra en una encrucijada vital que la actriz puede reconocer al estar viviéndola en la realidad. Por su parte Margaret Qualley, es el arquetipo de la perfección y alter ego del personaje que interpreta la Moore, y tanto un cuerpo como el otro son retratados al detalle por la directora, como expresión artística: uno con sus «imperfecciones» y otro sin mácula que pueda ensombrecerlo. Arte sin mancha. Perfección -exterior- inmaculada.

Con La sustancia los fans del fantástico y, en general, los del buen cine tenemos en Coralie Fargeat una voz muy estimulante. Una esperanza de buenas historias exenta de todo prejuicio a la hora de narrarlas. Libre y con una belleza salvaje.

STRANGE DARLING (J.T. Mollner)

USA. Duración: 96 min. Guion: J.T. Mollner Música: Craig Deleon Fotografía: Giovanni Ribisi Compañías: Miramax, No Remake Pictures, Spooky Pictures Género: Thriller

Reparto: Willa Fitzgerald, Kyle Gallner, Madisen Beaty, Barbara Hershey, Ed Begley Jr., Giovanni Ribisi, Steven Michael Quezada, Bianca A. Santos, Eugenia Kuzmina, Denise Grayson, Duke Mollner, Robert Craighead

Sinopsis: Nada es lo que parece cuando un complicado rollo de una noche deriva en una cadena de asesinatos de un asesino en serie.

Un día muy loco mostrado en seis capítulos aleatorios pero muy inteligentemente montados con el fin de conseguir despistar al espectador y sorprenderle rompiéndole los esquemas que se haya construido. Invirtiendo moldes. Un juego del ratón y el gato escrito y dirigido por JT Mollner (Ángeles y forajidos) en forma de thriller absorbente en cuyo buen resultado tienen mucho que ver sus protagonistas, es especial Willa Fitzgerald (El jilguero, La caída de la casa Usher) seguida muy de cerca por Kyle Gallner (Smile, Scream).

Como cuenta su guionista y director, JT Mollner, “Esta película era una especie de sueño (o pesadilla) que me vi obligado a hacer realidad. Los colores, la música, la estética visual general y los personajes estaban muy claros antes de rodar nada. Sólo quería que fuera un viaje infernal. Sabíamos que viviríamos o moriríamos con el reparto y resulta que las interpretaciones son los pilares de esta película«.

Rodada íntegramente en 35 mm, en Portland (Oregón), en Strange Darling se barajan muchas cuestiones: el consentimiento, la inquietante imprevisibilidad de los encuentros con extraños, los roles de género…todo ello en una situación que se desarrolla en un único día y en el que lo inesperado consigue sumir al espectador en un suspense envolvente. Manteniéndolo en vilo y explorando las facetas más oscuras de la naturaleza humana. Todo ello con una banda sonora original del músico Z Bergde la aclamada banda de rock alternativo The Like.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 4 de octubre de 2024 *

LOS DESTELLOS (Pilar Palomero, 2024)

España. Duración: 101 min. Guion: Pilar Palomero. Relato: Eider Rodríguez Música: Vicente Ortiz Gimeno Fotografía: Daniela Cajías Compañías: Mod Producciones, Inicia Films, Misent Producciones. Distribuidora: Caramel Films Género: Drama

Reparto: Patricia López Arnaiz, Antonio de la Torre, Marina Guerola, Julián López, Ramón Fontserè

Sinopsis: La vida de Isabel (Patricia López Arnaiz) da un inesperado giro el día en que su hija Madalen (Marina Guerola) le pide que visite regularmente a Ramón (Antonio de la Torre), que se encuentra enfermo. Tras quince años alejada de su exmarido, un hombre al que ve como a un desconocido pese a que fueron familia durante años, en Isabel comienzan a reavivarse resentimientos que creía superados. Sin embargo, al acompañar a Ramón en su momento más vulnerable, Isabel conseguirá ver con otros ojos el fracaso que vivieron para centrarse en el presente de su propia vida.

Con Los destellos Pilar Palomero demuestra que, sin lugar a dudas, es la mejor directora española de su generación. Si Las niñas (2020) y La maternal (2022), sus dos primeras propuestas, llamaron la atención por su frescura y sensibilidad, con Los destellos consigue tratar un tema universal, como es el de la muerte y la generosidad, sin ningún tipo maniqueísmo, de una manera muy humana y cercana. Pilar Palomero muestra el amor que su protagonista ha construido con una nueva pareja. Un plan de vida repleto de planes y proyectos, mientras que su antigua relación y padre de su hija se muere por una enfermedad respiratoria. La hija es el nexo de unión entre ambos ex-amantes, y en casa del padre de su hija ya solo quedan ruinas de lo que fue. Ruinas descuidadas, abandonadas de toda una vida, a la que la antigua pareja del moribundo tendrá, muy a su pesar, que volver para cuidar de él, pero también saludar a viejos amigos y toparse con elementos que ya había dejado de lado como resquicios que pertenecían a otra vida.

Esa antigua relación se redimirá, plena de humanidad y belleza, iluminado con sus destellos los últimos días de aquel que una vez fue el más importante en la vida de ella. Todo ello en un film que es todo un oasis en estos tiempos de egoísmo, egocentrismo y velocidad.

Los destellos cuanta con un reducido pero eficaz reparto, muy bien dirigido por Palomero, compuesto por prodigiosos actores y otros que están en estado de gracia con la historia que cuentan. Así, Patricia López Arnaiz (20.000 especies de abejas), ha sumado merecidamente al Goya que ya tenía por Ane (David Pérez Sañudo, 2020), la Concha a la mejor actriz por esta cinta; Antonio De la Torre, cuyo trabajo podría pecarse de considerar como secundario, consigue trasmitir perfectamente y sin aspavientos la sensación de ahogo con la que vive su personaje; Julián López (La tribu, Operación Camarón) muestra, una vez más, la máxima de que un actor cómico puede, de manera muy convincente, realizar un papel dramático con la misma eficacia con la que es capaz de hacer reír al público; y, finalmente, la debutante Marina Guerola se retrata también como una magnífica actriz con su fundamental personaje. Con su papel de hija, es el nexo de unión entre todos los personajes y con tan solo una escena, la del baile, trasmite todo el amor y la ternura que es capaz de sentir hacia su padre.

Los destellos, escrita y dirigida por Palomero se basa en el relato Un corazón demasiado grande, de Eider Rodríguez, que se centra en el reencuentro obligado de una pareja que no funcionó. Este conflicto, permite a la cineasta hablar «sobre lo contradictorios y complejos que pueden ser los vínculos que creamos, y sobre todo, proponer una reflexión sobre las huellas que nos dejan y dejamos, y que nos hacen ser quienes somos«.

 

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VAMOS DE ESTRENO * Viernes 27 de septiembre de 2024 *

27 septiembre 2024 Deja un comentario

EL HOMBRE DEL SACO (Bagman, Colm McCarthy, 2024)

USA. Guion: John Hulme Música: Tim Williams Fotografía: Nick Matthews Compañías: Temple Hill Entertainment. Distribuidora: Lionsgate, Leonine Distribution Género: Terror

Reparto: Sam Claflin, Antonia Thomas, Steven Cree, William Hope, Sharon D. Clarke, Adelle Leonce, Henry Pettigrew, Neil Linpow, Jordan Gubian, Francesca Corio, Caréll Vincent Rhoden, Will Davis

Sinopsis: Durante siglos, los padres han advertido a sus hijos sobre el temible Hombre del Saco, un ser maligno que rapta a niños inocentes y los aparta para siempre de sus familias. Patrick (Sam Claflin) escapó de sus garras por los pelos en su infancia, pero el trauma que le generó aquel encuentro le ha perseguido desde entonces. Tras mudarse a su antigua casa familiar con su esposa e hijo, Patrick descubrirá que la tenebrosa criatura continúa allí, acechando sus pesadillas y amenazando con arrebatarle aquello que más quiere en el mundo.

El ser al que, personalmente, más terror he tenido en mi infancia ha sido al hombre del saco, un personaje que está presente en todas las culturas y que, humano, muy humano, se ha representado como un secuestrador de niños, a veces con aspecto de trapero o pordiosero. Otras como perteneciente a etnia gitana pero, en todos casos, un tipo de aviesas intenciones (asesino, pederasta…) cuyo objetivo es trasmitir al niño el terror a ser apartado de su entorno familiar, de la seguridad,  y llevarlo a lo desconocido. Freddy o Candyman, han sido, ya en categoría monstruo, personajes que han bebido mucho de ese terror. Ahora, con El hombre del saco, se profundiza y se otorga cierta mitología a esa entidad, repetimos, que se ha utilizado para causar terrores infantiles en todo el mundo y todas las culturas.

El hombre del saco que nos ofrece la película de terror que hoy llega a las pantallas, se alimenta del miedo, del temor, de la debilidad de su protagonista, Sam Claflin (Antes de ti, La saga Los juegos del hambre), que si antes creía sentirlo como producto de su miedo a la oscuridad o a una vieja mina abandonada que hay cerca de su hogar, ahora vuelve a materializarse causado por un terror mucho más real: el de no poder pagar las facturas o que le suceda algo a su hijo. Al actor protagonista le acompañan Antonia Thomas (The Good Doctor), William Hope (El hijo), Steven Cree (Terminator: Destino Oscuro) y Frankie Corio, en su primer papel tras deslumbrar como la protagonista de Aftersun de Charlotte Wells.

Dirigida por el británico Colm McCarthy, que después de dirigir varios capítulos de prestigiosas series británicas debutó en la dirección cinematográfica con la aclamada Melanie: La chica con todos los dones (The Girl with All the Gifts, 2016), El hombre del saco es una correcta cinta de terror, que guarda algunas segundas lecturas, aunque flojea en su intención de dar miedo, pues se reserva todo para el final jugando mientras con la sutileza y haciendo que el aficionado al género pueda sentirse algo defraudado.