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El retorno de Vampyres: entrevistamos al director y los protagonistas

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Saber que una película tan mítica y ‘nuestra’ (a pesar de ser británica) como Las hijas de Drácula, o mejor dicho, Vampyres,  iba a tener una nueva versión actualizada, provocó que muchos nos hiciéramos cruces. No por alejar a las chupasangres protagonistas, esas no nos provocan miedo precisamente, sino por la ‘profanación’ que supone revisar un film de culto tan perfecto y querido como es el de José Ramón Larraz. Y más después de haber visto despropósitos como el que se perpetró con ¿Quién puede matar a un niño? del apreciado Narciso Ibáñez Serrador… Pero del espanto pasamos a la tranquilidad cuando supimos quien estaba detrás del proyecto, que no era otro que Víctor Matellano, gran estudioso del cine de género en España, tal y como ha demostrado en dos libros imprescindibles[1] y  en su pequeña pero interesante filmografía[2] que homenajea continuamente a aquellos actores, ya mitos, del cine fantástico y de terror español. Estamos seguros de que Vampyres mostrará respeto por el film de Larraz y aportará una nueva visión que refrescará el panorama terrorífico español.

Así que mientras esperamos verla con impaciencia, abrimos boca entrevistado al director y parte del reparto del film. Todos ellos nos contarán los detalles del rodaje y nos adentrarán en el  fascinante mundo de  Vampyres.  

Pero comencemos por el principio…

… Y EN EL PRINCIPIO FUE LARRAZ

VampyresProveniente del mundo del cómic y la fotonovela, no fue difícil para el barcelonés José Ramón Larraz pasar a idear planos con la cámara y contar historias en imágenes, ahora en movimiento.  A caballo entre España e Inglaterra, donde se instala durante una larga temporada, no deja escapar la oportunidad de investigar ese nuevo campo estrenándose en 1970 con Whirpool, película que fue seguida por producciones españolas y otras rodadas y producidas en Inglaterra, como su  obra más recordada: Vampyres (1974), un  film influenciado por las más eróticas y sangrientas producciones Hammer, lo que le supuso, a pesar de haber aligerado convenientemente parte de su metraje, la clasificación ‘X’ en las salas británicas. En España se estrenó íntegra, aunque hubo que esperar seis años para verla y con una ‘S’ bien visible en su cartel, no fuera que  “por su temática o contenido pudiera herir la sensibilidad del espectador”.  En Las hijas de Drácula, que es el horripilante título que recibió Vampyres en España,  Fran (Marianne Morris) y Miriam (Anulka), son dos vampiras enamoradas que buscan a sus víctimas haciendo auto-stop, seduciéndolas y llevándolas a su mansión, donde se alimentan de su sangre. Creándose entre Fran y una de sus presas, Ted (Murray Brown), una extraña dependencia.

No exageró el director cuando señaló que en su película “el vampirismo es algo bestial, casi parece canibalismo[3] por las pasiones desatadas de sexo y sangre. Cuenta Larraz que “el guión lo escribí en una semana, ni un día más[4], transcurriendo “tres semanas de rodaje con unas chicas de Playboy que no  habían visto una cámara ni desde lejos[5] , cumpliendo de sobra los objetivos que los productores le demandaron: “A lot of blood and a lot of sex”[6]. El resultado es un éxito que sobrevive hasta nuestros días como un film de culto y el más conocido del director, que posteriormente continuó rodando más historias, muchas de ellas puramente alimenticias y ya en su país de origen, compaginando terror, (un dudoso) humor y erotismo. Pero tan satisfactoria fue la experiencia de Vampyres que el mismo productor, Brian Smedley-Aston, animó a Larraz muchos años después a rodar una segunda parte, para la que Larraz escribió el guión, quedando la cosa en suspenso… hasta ahora.

Larraz, poco antes de su fallecimiento, junto a Víctor Matellano (Foto: Abadía de Berzano)

Larraz, poco antes de su fallecimiento, junto a Víctor Matellano (Foto: Abadía de Berzano)

VAMPYRES DE VÍCTOR MATELLANO

Muchos nos hemos ilusionado ante la perspectiva de ver una nueva versión o continuación de aquella película que rodara Larraz hace ya la friolera de 40 años. Un film que se mantiene fresco y enigmático. Sexy y violento. Todo un reto cuyo origen y proceso nos narra el propio director en esta entrevista que le hemos realizado:  

– Háblanos de tu relación con José Ramón Larraz y de cómo nace el proyecto Vampyres

Larraz y yo nos conocíamos desde hace unos dieciséis años, nos presentó Jack Taylor en su casa. Nos hemos frecuentado durante estos años de forma más o menos continuada, siempre con amistad. Sobre todo en los dos últimos años, y siempre hablábamos de hacer algo juntos. José Ramón era una persona muy interesante, un gran conversador, y francamente tenía un talento impresionante. Lo admiro, lo quiero y lo recuerdo con mucha frecuencia. Al plantearnos volver a la historia de ‘Las hijas de Drácula’ lo primero que hacemos es reflexionar conjuntamente sobre el papel sobre qué cuestiones se debían mantener de la anterior versión y cuáles no. A partir de ahí trabajamos una nueva sinopsis y una primera vuelta sobre el nuevo guión. Después, ya con las aportaciones de Ángel Mora, nuestro productor ejecutivo, termino de escribir las últimas versiones, siempre en base a lo trabajado con Larraz. Respecto a la primera película, cambia el tercer acto, algunos personajes se desdoblan, desaparece alguno y aparecen otros nuevos. Lo que más nos preocupaba a José Ramón y a mí era dotar al personaje protagonista de motivaciones claras, así como evitar que en el último tercio decayese el ritmo.

– ¿Conseguiste a los actores que buscabas? ¿No fue posible la intervención de las actrices originales como guiño al film del 74?

Mano a mano con la directora de casting, Ana López, que es una gran profesional, fuimos elaborando el reparto. Para ello se hicieron pruebas con cámara a diferentes actores y actrices, las escenas más comprometidas del guión. Creo que el reparto ha quedado muy ajustado a los personajes, de gran calidad. Respecto a las intérpretes de la primera película, que estaban fantásticas en aquella, obviamente no estaban en edad. Hubiese sido un guiño, cierto, pero te aseguro que toda la película es un guiño en sí mismo, y también al resto de películas de Larraz como ‘Whirpool’ o ‘Symtoms’.

El director junto a Marta Flinch (a su derecha) y Almudena)

El director junto a Marta Flich (a su derecha) y Almudena León durante una presentación de Vampyres en el festival Nocturna, donde se proyectaron unas secuencias del film.

– ¿Qué tal las nuevas vampiras? ¿Nos cuentas algo de ellas?

Marta Flich y Almudena León son nuestras vampiras. Hubo que hacer mucho casting para esos personajes, aunque en el caso de Almudena lo tenía claro, ya que hemos colaborado bastante juntos y conozco sus posibilidades, cómo trabaja. Lo más difícil que han conseguido, con gran técnica, es su compenetración. Era complicado, muchas escenas de sangre y desnudos, no caer en la parodia… Lo bueno que tienen tanto Marta como Almudena es que poseen un método muy técnico, muy ágil, no fallan ni una toma, lo necesario para un rodaje rápido como este. Marta Flich simplemente llena la pantalla, tiene una presencia espectacular, además de ser una de las actrices más divertidas que he conocido en un rodaje. Muy generosas las dos.

– ¿Es tan alto el grado de erotismo al del film de Larraz?

Yo creo que ‘Las hijas de Drácula’ fue realmente innovador respecto al erotismo. No tanto por los desnudos, o las escenas de cama como por el tratamiento de la perversión. Eso lo hemos mantenido, era vital. Y lo que hemos potenciado es el misterio, la acción, y los toques gore.

– ¿Qué tal ha ido con Caroline Munro? ¿Fue muy difícil conseguir su colaboración?

Caroline es un ser maravilloso. Estaba presente en mi documental ‘Zarpazos!’. Es sencillo que acepte si le gusta el personaje, y este le gustó, especialmente escrito para ella. Un personaje que posee las claves de la historia. Es un lujazo trabajar con ella.

Caroline Munro durante el rodaje de Vampyres. A su vera puede verse a Víctor Matellano y Colin Arthur.

Caroline Munro durante el rodaje de Vampyres. A su vera puede verse a Víctor Matellano y Colin Arthur.

– También has contado con actores de la talla de Lone Fleming, May Heatherly, Antonio Mayans y Conrado San Martín. ¿Qué tal fue con estos veteranos?

Son todos amigos, lo ponen muy fácil y se las saben todas. De ellos, la que tiene el papel más largo es Lone, también escrito expresamente para ella. Antonio personifica un claro homenaje a ‘Vampyr’ de Dreyer, una de las películas preferidas de José Ramón. Y May y Conrado interpretan al matrimonio senior que al final quiere comprar la casa. Respecto a otras colaboraciones más jóvenes, tenemos a Fele Martínez y Luis Hacha, muy grandes también.

Una de las oníricas localizaciones de Vampyres.

Una de las oníricas localizaciones de Vampyres.

– ¿Buscaste conseguir la atmósfera que consiguió Larraz en su film? ¿Seleccionaste localizaciones similares a las de él?

Lo más importante del cine de Larraz es la atmósfera y por supuesto que era prioritario. Las localizaciones siguen esa estela de misterio y belleza.

– ¿En cuanto tiempo se ha rodado? ¿Has podido contar con los medios necesarios?

Se ha rodado en cuatro semanas, un tiempo muy ajustado. Si me preguntas por los medios, todos los directores decimos que tenemos poco tiempo y que nos hubiese gustado tener más medios. Pero creo honestamente que la película ha tenido lo esencial.

– ¿Ha habido alguna escena especialmente complicada de rodar?

Las escenas más complicadas, las de sangre. Y las menos, las de sexo. Sinceramente, nunca había rodado sexo anteriormente y no me ha sido al final complicado, los actores han aportado mucho y lo han puesto fácil.

Un detalle de la mesa de operaciones de Colin Arthur.

Un detalle de la mesa de operaciones de Colin Arthur.

– ¿Ha tenido muy complicado Colin Arthur el trabajo en fx?

Es la tercera película que hago con Colin, aparte del documental. En ‘Wax’ tuvo trabajo, pero aquí ha tenido mucho trabajo. Intento ponérselo fácil, pero a veces no lo es, pero como es un grande, soluciona cosas realmente difíciles. Para nosotros era muy importante tenerlo, porque estuvo en la película original. También por su carácter personal, su técnica y lo que representa. Y aporta todo. 

– ¿Alguna anécdota del rodaje que quieras compartir?

Hay muchas, como las inclemencias meteorológicas, ya que hemos pasado frío, calor, hemos tenido lluvia etc. Otras, como el reencuentro profesional de Colin y Caroline, cuarenta años después de hacer juntos ‘El viaje fantástico de Simbad’ de Harryhausen.  O el reencuentro de Caroline con la figurinista de ‘Superman’, Yvonne Blake, en el rodaje. También llevaban cuarenta años sin verse desde que rodaron una película con Richard Widmark…[7]

– ¿Tendremos ocasión de ver alguno de tus films en el Festival de Sitges?

‘Wax’ se pasa ahora en el festival Nocturna de Madrid y en el Festival de Alicante. ‘Zarpazos!, tras su paso por festivales, se comercializa el mes que viene. Sin duda Sitges es el festival de festivales, el sueño de cualquier aficionado al fantástico, como nosotros lo somos. Nos gustaría que estuvieran las películas, claro, y por supuesto ‘Vampyres’. 

‘Vampyres’ es la primera producción de Artistic Films y espero que haya más. Ha sido una apuesta muy arriesgada y valiente, que creo hemos hecho con mucho amor y dedicación. Y que espero que eso se traduzca en la pantalla en una gran película.

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HABLAN LOS PROTAGONISTAS: MARTA FLICH, ALMUDENA LEÓN Y CHRISTIAN STAMM

Marta Flich y Almudena León son dos jóvenes y competentes actrices que han afrontado el difícil papel de interpretar los roles que inmortalizaron Anulka y Marianne Morris en el film de Larraz. Marta, con colaboraciones en televisión y en algún largometraje como Omnívoros (2013, Óscar Rojo), recientemente se ha interesado por otras facetas del cine, como demuestra su primer cortometraje, 2×0 (2013), que ha escrito, interpretado, coproducido y dirigido y en el que además ha colaborado en la banda sonora.  Para Almudena León este es el primer papel importante en el cine tras colaborar con Víctor Matellano en su película Wax (2014) y participar en cortos como Waiting (2013, Rhoda N. Wainwrigh). Por su parte Christian Stamm es un actor de origen alemán que desde temprana edad ha estado dando botes por Italia, Francia, Estados Unidos,  Madrid y finalmente Barcelona, donde se ha instalado y ha decidido apostar por la interpretación, profesión que ha hecho suya y que le ha llevado a realizar un buen número de papeles para cine y televisión.

Los tres respondieron amablemente nuestras preguntas:

Marta Flich

Marta Flich

– ¿Cómo entrais en el proyecto Vampyres?

Almudena León: Tras un proceso de casting, como siempre. Me convocaron a casting porque ya habían visto mis anteriores trabajos en ‘La venta del Paraíso’, ‘Wax’ y en teatro con la obra ‘Mujeros’.

Marta Flich: La directora de cásting me llama para decirme que tengo el perfil de una de sus protagonistas. Así que hago el cásting y… ¡Tachán! me dan la noticia de que voy a encarnar a una de las vampiras de Vampyres.

Chistian Stamm: Alguien me llamó porque había visto mi material por ahí y me invitó al casting.

– ¿Cuál es vuestro papel en la película?

M. F.: Fran, una vampira inquietante y cruel que tiene una relación con su otro yo que es otra vampira y que se dedica a seducir, para beber sangre, matar y posteriormente comerse a la víctima. Hasta que llega Ted, un pastor protestante del que se enamora. Ahí empiezan sus problemas.

A. L.: Soy una de las dos Vampiras, Miriam. Es un personaje que oculta muchas cosas, a pesar de que muestra bastante (Risas). Su mirada dice mucho.

C. S.: Soy Ted, el protagonista principal, detrás de Caroline Munro.

– ¿Hubo alguna escena especialmente complicada de rodar?

A. L.: Las escenas en la bodega, en Talamanca, y la de la bañera creo que son las más bonitas, pero las más complejas. Por el frío que hacía y por los efectos especiales. Al haber sangre, cortes, etcétera, requerían mucha concentración por nuestra parte y mucho respeto por parte del equipo para que todo saliese bien a la primera. Tuvimos que medir perfectamente por donde hacer el corte, ya que era yo la encargada de cortar el cuello a una de las actrices, pero el gran Colin Arthur se ocupó de enseñarme bien cómo hacerlo.

M. F.: Por las condiciones climatológicas, hacía mucho frío, se hizo complicado rodar con tan poca ropa e incluso llegué a meterme en una bañera con agua fría a muy pocos grados. ¡Terrible! Pero son una de esas cosas que quedan como anécdota y que acabas contando con una gran sonrisa.

C. S.: Las de cama.

Almudena León

Almudena León

– Hablando de escenas de cama ¿tuvisteis algún problema respecto a rodar escenas eróticas?

M. F.: No. Es más incómodo rodar una escena erótica con corsé que en top less.

A. L.: La verdad es que no. Confío mucho en Daniel Salas, el director de foto, y en Víctor Matellano, ya que ellos querían cuidar mucho la estética de la película, por tanto, sabiendo que no eran desnudos frontales ni ordinarios, la tranquilidad era mayor. Además no soy una actriz pudorosa, creo que el cuerpo de la mujer es muy bonito y a estos personajes les da un realismo brutal. Para mí era necesario verlas desnudas, como animales, con un instinto primario de devorar y beber sangre sin importar nada más que eso. Aunque tengo que reconocer que el rodar desnuda, además del frío que pasamos, hacía que, como actriz te sintieses muy expuesta y muy vulnerable. Pero siempre en set se pedía ‘equipo mínimo y respeto máximo’. Eva Ferradas, ayudante de dirección, era la encargada de ello.

C. S.: Pues al final no surgió ningún ‘problema’ en estas escenas (aparte de algún que otro morado que me hizo una de las vampiras…), pero porque el rodaje estaba muy bien preparado y muy bien cuidado todo. El ‘dire’ nos instruyó muy bien, los actores nos mentalizamos bien, y el equipo de producción fue más que serio y profesional en todo lo que hacían.

Christian Stamm pasando... ¿frío o miedo?

Christian Stamm pasando… ¿frío o miedo?

¿Qué tal fue en general el rodaje?

M. F.: Genial. Mucha complicidad con el equipo. Grandes profesionales. No puedo estar más contenta con todos ellos. Una familia.

A. L.: Ha sido un rodaje maravilloso, con un equipo fantástico. Es cierto que era muy cansado porque han sido muchas horas, hemos pasado frío, hemos tenido complicaciones lógicas de rodaje. Pero hemos hecho muy buena amistad con todo el equipo, y yo en especial con mi otra vampira, Marta Flich.

C. S.: Súper agradable. Con un director y un equipo de producción como la copa de un pino, y unos compañeros actores estupendos todos.

– ¿Cómo ha ido con los actores veteranos?

M. F.: Yo coincidí con Antonio Mayans. Es un ser encantador, profesional y absolutamente carismático. Tuve un trato exquisito.

A. L.: Es un lujo poder trabajar al lado de figuras del cine de terror como Caroline Munro. Tuve la oportunidad de conocerla, y me parece preciosa. A Lone Fleming  también la conocía por otros trabajos en los que hemos coincidido y es un amor de persona, muy cercana y muy cariñosa. La adoro y la admiro. Con Antonio Mayans coincidí un día de rodaje, y es un encanto también. Para mí ha sido un placer compartir película con ellos.

C. S.: ¡Todo un privilegio y un inmenso placer! ¡Con todos! Además, era fantástico escucharles y aprender de ellos y de su experiencia vivida.

Una magnética Almudena.

Una magnética Almudena.

– ¿Habíais visto el film original?

M. F.: No, porque no me quise autosugestionar. No quise tomar referencias. Sólo quería oír las directrices de Víctor Matellano.

A. L.: Si, me consiguió la película una amiga y la vimos en su casa. Inmediatamente pensé que encajaba perfectamente en Miriam, porque era la idea que yo tenía del personaje y de lo que quería trabajar como actriz. Además me permitió darle una vuelta de tuerca a esta vampira que a día de hoy era muy diferente a la que creó Larraz en el 74.

C. S.: No lo había visto y preferí no verlo antes del rodaje, para no quedar ‘condicionado’

¿Os atrae el cine de terror? ¿Os gusta rodar este tipo de películas?

M. F.: ¡Me encanta! Tiene unas dificultades que no contempla el cine comercial en general y es que al trabajar con efectos especiales las tomas han de salir a la primera. Es muy adrenalínico. Es complejo y exigente. Además, el público de este tipo de pelis sabe muy bien lo que quiere y conoce perfectamente el género. Me encanta rodar este tipo de pelis, aunque reconozco que las sesiones son agotadoras.

A. L.: El género de terror no era de mis preferidos hasta que rodé esta película. Ahora  adoro el género, y especialmente rodar este tipo de personajes que tienen un trastorno o patología que les hace mostrar los instintos más básicos y criminales. Los efectos especiales y el terror psicológico me han enamorado.

C. S.: Me atrae todo tipo de buen cine, incluido el de terror. Soy un gran fan del tipo de terror de Haneke (Funny Games). Y por supuesto me chifla rodar este tipo de película.

Marta seductora.

Marta seductora.

– ¿Alguna anécdota que querais compartir sobre el rodaje de Vampyres?

M. F.: Tuve que rodar una escena bastante atípica: Tuve que saltar con arnés desde unos 4 metros para hacer un salto en el que Fran volaba hasta colocarse en el suelo. El trabajo con los especialistas y los ensayos han sido un subidón muy adictivo. Ahí me di cuenta que debía confiar sin reservas en el trabajo de tres personas que acababa de conocer. ¡Uf! Muy grande ese momento. Me lo llevo conmigo.

A. L.: De un rodaje tan intenso te podría contar miles… Pero para mí hay un par de momentos que destaco del rodaje. Una de ellas fue cuando me subieron colgada de un arnés para hacerme caer a varios metros en caída libre. Y el momento de la bañera, cuando las dos vampiras empezamos a notar como nos caía la sangre por todo el cuerpo, en el set no se oía ni una respiración, solo estábamos las vampiras disfrutando de nuestro baño, con ese contraste de temperaturas entre el agua caliente de la bañera y la sangre que nos caía…. Hasta que escuchamos un CORTEEEEEN!!!! con una energía maravillosa que venía de Víctor, y ahí Marta y yo nos dimos cuenta que no solo era toma válida sino que les había flipado.

Pronto sabremos a quien apunta Christian

Pronto sabremos a quien apunta Christian

C. S.: Pues lo primero que me viene a la cabeza es algo que casi no llego a contar: casi la palmamos algunos con el coche de Ted (el Plymouth Fury III), que conducía yo: teníamos que bajar una cuesta con una pendiente muy pronunciada y acercarnos a un punto donde estaba todo el equipo de producción esperándonos. Mientras bajábamos, se caló el motor de ese coche tan viejo, y con ello dejaron de funcionar los frenos, que funcionaban con un sistema hidráulico. Así que nosotros bajando la cuesta a toda ostia, cada vez más rápido y acercándonos peligrosamente a los otros… ¡sin frenos! En el último momento y con el freno de mano (que en ese coche es más bien un ‘freno de pié’, un poco escondido), pude controlar el coche.

 WITH A LITTLE HELP FROM THE FRIENDS: LONE FLEMING Y ANTONIO MAYANS

Como ya hemos comentado, Víctor Matellano ha contado con la colaboración de lujo de veteranos actores y amigos de la talla de Lone Fleming, May Heatherly, Antonio Mayans y Conrado San Martín. Veteranos y venerados actores que enriquecen con su presencia el reparto del film. Hemos hablado brevemente con dos de ellos para que también nos comenten las impresiones vividas durante el rodaje de Vampyres.

Caroline Munro y Lone Fleming (Foto: Adán Latonda)

Caroline Munro y Lone Fleming (Foto: Adán Latonda)

Lone Fleming no requiere de presentación. La actriz, muy querida por todos los aficionados al género terrorífico,  es recordada como la exótica belleza de ojos imposibles que se pasea por películas tan admiradas como La noche del terror ciego (1972) y El ataque de los muertos sin ojos (1973) de Amando de Ossorio  o Una vela para el diablo (1973) de su marido Eugenio Martín. Todavía muy en activo, ha colaborado con Víctor Matellano en Wax (2014), el corto The Ravine of the British (2014) y también en la recién estrenada La mujer que hablaba con los muertos, de César del Álamo. Lone interpreta en el film de Matellano  a la “encargada del pequeño hotel rural en medio de un bosque, del que Caroline Munro es la dueña y con la que tengo cierta complicidad. En el hotel se aloja la gente que viene a pasar un fin de semana tranquilo… ¡y de eso nada! Ocurren cosas terroríficas…” Aunque rodó un único día, la actriz cuenta que hubo “Un ambiente de mucho cariño por parte de todos”, opinando que  “Victor Matellano es un director que se preocupa de dirigir muy bien a los actores y que no para hasta que obtiene lo que quiere”.

No menos conocido para los seguidores del mejor cine de género es Antonio Mayans, compinche en mil y un rodajes del recientemente fallecido Jesús Franco e intérpreta en un buen número de películas. En Vampyres interpreta a “el hombre de la guadaña, un homenaje a la película Vampyr”, y aunque su participación fue pequeña, tuvo tiempo de detectar el buen ambiente del rodaje, “todo funcionaba como un reloj y con muchísimo nivel, mucha ilusión y raudales de energía positiva. Cuando solo vas a rodar un día no tienes oportunidad de ‘penetrar’ en los equipos, sin embargo en este se me recibió desde el primer momento con mucho cariño, me aceptaron enseguida. Me trataron como VIP y tenía hueco, ¡¡sentado¡¡ para ver en el monitor lo que se estaba rodando”. Para Antonio Mayans, el film de Matellano “tiene una estética muy superior” al de Larraz. Cuando piensa en la forma de rodar del director “La primera palabra que me viene a la mente (y que seguramente le molestará) es ‘dulcecito’, pero lleva muy controlado el tema y sabe perfectamente lo que quiere, solo que lo consigue con cariño. En todo lo que he visto de Víctor una de sus grandes virtudes es la de sorprender con imágenes sublimes”.

Víctor Matellano junto a Antonio Mayans, todo un homenaje a una de las imágenes icónográficas de Vampyr (Carl T. Dreyer, 1932)

Víctor Matellano junto a Antonio Mayans, todo un homenaje a una de las imágenes icónográficas de Vampyr (Carl T. Dreyer, 1932)

[1]  Spanish Horror (2011) y Spanish Exploitation (2011), ambos editados por T&B Editores.

[2] En su filmografía figura el documental Zarpazos! Un viaje por el Spanish Horror (2014), el largometraje Wax (2014) que incluye en su reparto a Jack Taylor, Antonio Mayans y Lone Fleming, además de homenajear a Paul Naschy y el cortometraje The Ravine of the British (2014) que cuenta también con Lone Fleming y Jack Taylor. También dirigió en la obra de teatro La danza de la muerte (2005) a Paul Naschy y Saturnino García.

[3] BIRRELL, S. Entrevista a J. R. Larraz en Quatermass nº 6. Bilbao, verano 2004. Pág. 46

[4] LARRAZ, J. R. Memorias. Del tebeo al cine, con mujeres de película. Editores de tebeos, Barcelona 2012. Pág. 121

[5] MATELLANO, V. Spanish Exploitation. T&B Editores, Madrid 2011. Pág. 114

[6] BIRRELL, S. Opus Cit. Pág. 47

[7] Talento por amor (A Talent for Loving, 1969 Richard Quine)

ÁLBUM FOTOGRÁFICO

Parece que Verónica Polo...

Parece que Verónica Polo…

... no lo pasa del todo bien en Vampyres.

… no lo pasa del todo bien en Vampyres.

Caroline Munro.

Caroline Munro.

No te asustes pero...

No te asustes pero…

Muchacho... ¿estas seguro de lo que vas a hacer?

Muchacho… ¿estas seguro de lo que vas a hacer?

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Rodando Vampyres.

Rodando Vampyres.

La gran Caroline Munro llenando la pantalla

La gran Caroline Munro llenando la pantalla

Parte del equipo artístico durante la presentación de algunas escenas de Vampyres en el Festival Nocturna de Madrid.

Parte del equipo artístico durante la presentación de algunas escenas de Vampyres en el Festival Nocturna de Madrid: Ángel Mora, Antonio Mayans, Marta Flich, Verónica Polo, Almudena León, Lone Fleming, Luis Hacha y Víctor Matellano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Categorías:CINE CLUB, FANTATERROR, PIN UP

Loreta Tovar : una rubia en el Fantaterror

3 enero 2014 1 comentario

39265987Loreta Tovar es uno de los rostros más bellos y reconocibles del Fantaterror español. Ha trabajado con los más importantes directores del género (Ibáñez Serrador, Paul Naschy, Amando de Ossorio, Jesús Franco…) antes de tener que adaptarse a la comedia y dejar definitivamente el cine de forma prematura tras quince años de carrera.

Nacida en Cáceres como María Dolores del Loreto Tovar, es hija de un abogado de éxito y estudió en un colegio de monjas, concretamente en las Escolapias de Sevilla, tras lo que estudia la carrera de Técnico de Publicidad en paralelo a su actuación en películas. Comienza su carrera en el cine de manera casual a los catorce años de la mano de Narciso Ibáñez Serrador: Mi hermana Marisa y yo no empezamos juntas en el cine, realmente, lo que ocurrió fue que Narciso Ibáñez Serrador era vecino de la casa y me dijo si quería trabajar en una película. Yo tenía 14 años y me quedé obnubilada. Me dijo que iba a hacer una película bastante importante que se llamaba La Residencia. Yo pensaba ‘¿Qué me está diciendo este hombre?’. Le dije, ‘¿Usted sabe la edad que tengo?’ y me dijo: ‘Si, si. Por eso, porque necesito chicas de tu edad y como tú me das el tipo del estilo de chica que quiero y necesito para esta película, pues me gustaría’. Le dije que como tenía 14 años tenía que hablar con mi madre. Y me dijo, ‘Bueno, pues hablaré con tu familia a ver si me dan permiso’. Y se lo dieron. Yo todo lo vi muy bonito y muy agradable. Era como estar en un cuento”.

En La Residencia junto a Maria Gustafsson.

En La Residencia junto a Maria Gustafsson.

“Chicho era serio, pero era muy cariñoso. Cuando tú tenias que hacer tus cosas las tenías que hacer bien, porque sino era mucha pérdida de tiempo para todo el mundo. Había que tener un respeto. Desde al señor que coge el sonido hasta la persona que pone, con perdón, la braga en el foco, que es para que no te resalte mucho la luz. Chicho hacía sentir que era un trabajo de equipo, no era una estrella. Era un trabajo en equipo y si el iluminador quiere tú puedes salir maravillosa y si no quiere, pues pobre de ti… Cuando emprendes un trabajo, por mucho o poco que te paguen (…) tienes que dar el 100% de ti. Si no es mejor no hacerlo.

Lilli Palmer era un señora muy seria. Muy profesional y bellísima, con un tipazo impresionante. En Comillas rodé exteriores. El rodaje duró dos meses y casi todas las niñas que trabajaban en La Residencia eran top model. Pero increíbles. No te puedes hacer una idea. Tenían unos books que yo pensaba ‘quiero ser como ellas…’ “

32679053En este primer acercamiento al mundo del cine, Loreta trabaja sin acreditar, pero tres años después inicia una carrera ininterrumpida hasta 1985 mutando su apellido en diversos nombres artísticos: Loreta Tovar (con una y dos T), Loreto Tovar, Loli Tovar, Dolores Tovar, Loretta Martin, María Dolores Tovar  y Lorena Tower:

“Tras La Residencia comencé con el cine, porque enseguida me llamó José Luis Merino con el que hice La rebelión de los bucaneros (1972) con un papel protagonista con actores italianos. Una coproducción en la que El Vaticano era la parte italiana. Después hice varias películas para niños y me llamaron para hacer una campaña de tomate Pomodoro en Italia y empecé a hacer cosas de modelo. Por cierto, durante el rodaje de La Residencia me llamaron para hacer un spot de publicidad y me pagaban mucho  dinero. Entonces Narciso Ibáñez Serrador, cariñosamente Chicho, me dijo: ‘No pierdas esta oportunidad, vete a Canarias a hacer el spot de publicidad, que no vas a ganar ese dinero aquí en los dos meses de rodaje y en cuatro días te vas a llevar un dineral. Hazlo y que venga tu hermana’. Y mi hermana hizo de alumna también como yo, pero ella en morena y yo en rubia.”

Y Loreta entra de lleno en el boom del Fantaterror español con La llamada del vampiro

9847191(Aquelarre de vampiros en el título de rodaje) de José María Elorrieta, donde interpreta a una vampira sexy y rueda por primera vez en San Martín de Valdeiglesias, escenario de muchos otros filmes de género: “Me conocía hasta a los tenderos de San Martín de Valdeiglesias, porque a mí me encantan las chocolatinas y siempre a mitad de rodaje me escapaba y me iba a comprar las chocolatinas a un colmado”

En esta película rueda sus primeras escenas destinadas a doble versión. De hecho son posiblemente las más explícitas rodadas para una versión destinada al extranjero de un film de terror español de los setenta: “Cuando te preguntaban si estabas dispuesta a todo y tu querías  triunfar no ibas a decir ‘oye, que no, que yo…’decías: pues sí. Entonces te decían ‘tienes que hacer esto, esto y esto otro’ y claro, una vez ya has firmado un contrato lo tienes que hacer. Es así. Mi madre se llevó un par de disgustos cuando se enteró, pero le dije que si hubiera estado papá nos habría matado a todas (risas) por lo cual tenemos que dar gracias  de que papi no está con nosotros.

Estas escenas se rodaban con mucho respeto. Muchísimo respeto. Solamente estaba el iluminador, el técnico y decían al resto que se marchara. De vez en cuando alguno estaba por ahí en lo alto colgado. Pero bueno que más da. Era su problema, no el mío.

la_llamada_del_vampiroNo había engaños, en serio, no había engaños. Yo es que, como siempre he dicho, veraneaba desde muy pequeña en Ibiza y entonces el top less para mí era lo normal, así que, que vamos a decir de una cosa que hago gratis en la playa. No se me puede criticar por nada. Si hiciera escenas realmente morbosas eso ya me daría más… pero enseñar algo cuando puedes… porque cuando ya no puedes una retirada a tiempo es una victoria.”

Entre otros compañeros de reparto estaba el extraño protagonista Nicholas Ney, un uruguayo que no rodó más películas o Beatriz Lacy, hija del director. Aquí también comparte rodaje con su hermana Marisa, que hizo más papeles pequeños en el cine, siendo por ejemplo atacada en dos ocasiones por el hombre lobo en La noche de Walpurgis y El Dr. Jekyll y el hombre lobo. También coincidieron ambas hermanas en Las garras de Lorelei.

Como buena vampiresa, durante el rodaje de La llamada del vampiro tiene ocasión de lucir unos atractivos colmillos y saborear “sangre”: “Los colmillos eran cómodos porque los hacía un protésico dental a la medida. El problema es que no había manera de vocalizar con ellos. En cuanto a la sangre, a mí me sabía como a dulzón. Yo creo que le ponían sirope de algo, porque era como dulzón todo. En Ceremonia Sangrienta pusieron mercromina y se me tiñó todo el pelo de rosa ¡fue tremendo! (risas)

Una cartelera italiana en la que se puede apreciar el curioso nombre que se le dio en ese país a El gran amor del Conde Drácula. En la imagen Loreta en la cama a punto de ser mordida por el conde (Paul Naschy)

Una cartelera italiana en la que se puede apreciar el curioso nombre que se le dio en ese país a El gran amor del Conde Drácula. En la imagen Loreta en la cama a punto de ser mordida por el conde (Paul Naschy)

En 1973 se estrenan siete películas en las que Loreta Tovar toma parte y las seis son de terror, aunque en cuatro de ellas con papeles muy pequeños: Aurora Bautista y Esperanza Roy la matan en el minuto uno  de la excelente Una vela para el diablo de  Eugenio Martín. En El gran amor del Conde Drácula es víctima del vampiro que interpreta Paul Naschy. Y en ambas hay doble versión. En Ceremonia sangrienta de Jorge Grau, era degollada por  Espartaco Santoni para proveer de sangre a Lucía Bosé. También figura en el reparto de El espectro del terror de José María Elorrieta.  Y en Autopsia, extraña película medio  ficción medio documental sobre la muerte con dos autopsias reales, tiene también un breve papel como modelo fotográfica: “Creo que no la vi terminada. Ni la doblé ni nada. Me dieron las cuatro páginas que yo tenía y no vi ni el guión entero.”

En Los ojos siniestros del Dr. Orloff (Jesús Franco), tiene un papel más extenso, aunque no se libra de morir en manos de Kali Hansa (con quien volverá a coincidir en La noche de los brujos): “Un actor me tenía que dar una bofetada y yo veía que cada vez tenía la cara más coloradita, pero no me atreví a decir nada y Jesús Franco me dijo “Mira, cuando repitamos otra vez esta escena, te retiras” Fíjate si el actor dio fuerte la bofetada que le dio a la cámara y a Jesús Franco le puso un ojo así, por lo que le dijo ‘Eres un salvaje. Una y nada más’. Porque la verdad es que daba. El compañero daba.

Jesús Franco me regañó porque me iba a cenar por ahí con mis amigos de Barcelona y no estaba con el equipo. Pero era encantador. No recuerdo, de verdad, ninguna palabra malsonante que me haya dicho un director. Nunca. Conmigo han sido súper amables. Pero también les decía, mira, yo soy como la plastilina y me tienes que moldear para sacar lo bueno de mí, y si le dices esto a un director yo creo que está todo dicho”.

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Y el último de esos siete filmes de terror estrenados en 1973 es uno de los más interesantes en los que Loreta Tovar ha tomado parte, ya que se trata de  El ataque de los muertos sin ojos, donde tiene un papel bastante extenso y cuenta con compañeros de la talla de  Fernando Sancho, Lone Fleming y Esperanza Roy. Con esta película inicia la actriz su colaboración con Amando de Ossorio, con quien rodará dos películas más: La noche de los brujos y Las garras de 9368161Lorelei: “Ossorio lo único que te decía era ¿sabes leer?, si sabes leer eres buen actor, porque si interpretas lo que yo he escrito y lo comprendes y asimilas, está claro que no puede haber ni un fallo. Pero si no sabes leer no te metas a actriz (risas). Esperanza Roy es lo más, es divina y una gran persona. Fernando Sancho era fantástico. Lone un bellezón de señora ¡Qué te voy a decir! Yo he tenido mucha suerte con mis compañeros y siempre me he llevado bien con ellos. El rodaje era en una iglesia abandonada y todo esto lo hicimos de noche y de verdad que pasamos un frío que nos moríamos. Y te imponían bastante, fíjate, los templarios”.  

En 1974 se diversifican un tanto los géneros. Rueda acción con Las violentas  (Fernando Miranda); comedia con El amor empieza a medianoche (Pedro Lazaga) y drama con Juegos de sociedad (José Luis Merino), entre otras. Pero también una coproducción de acción, Los cazadores (Peter Collinson), producida por varios países, entre ellos Estados Unidos, donde tiene ocasión de compartir reparto junto a Peter Fonda, John Phillip Law y William Holden: “Todos me dieron la dirección y luego fui a Los Ángeles, porque mi hermana fue a estudiar allí, y estuve hablando con ellos y me trataron muy bien. El rodaje fue en inglés, que ya era un trabajito. Y luego los americanos tienen una manera de hacer las cosas muy fluida, muy seria. Es otra manera. Allí fluye el dinero a lo bestia. Pero nuestro cine tiene para mí más valor porque realmente el gobierno español no se ocupa de esto para nada y es una pena, porque el cine es cultura”.

36185223Pero también en este año comienza su colaboración con Profilmes, productora barcelonesa especializada en cine de género, en especial de terror, rodando la película de aventuras: Tarzán y el tesoro Kawana de José Truchado: Amando de Ossorio me recomendó a Profilmes porque todo esto es de boca a oído. Si tú trabajas bien no das problemas y te adaptas a todo, es un aliciente para que la gente te contrate. Truchado tenía un caos mental total. Además, había un productor que era, bueno, no voy a hablar de la vida privada de otras personas, pero se peleaba con la novia un día sí y otro también. De verdad que fue divertido el rodaje. El mono no era mona, sino mono, porque si no no se acercan a una mujer. Pero el mono se ponía a cien ¡tenía lo suyo! Y yo decía ¡a ver si voy a coger algo! (risas). Y (a pesar de estar rodada en Costa de Marfil) no aparecieron las fieras. Yo creo que montamos tal jaleo y veían tanta gente que huían”.

No abandona la selva, aunque de forma más autóctona, ya que en La noche de los brujos  de Ossorio se recrea África en Madrid con María Kosti, Kali Hansa, Simón Andreu y Bárbara Rey, además de Loreta, en el reparto. Da la sensación de que las actrices se lo pasaron de miedo dándose de latigazos y luciendo bikinis de leopardo y colmillos. También se rodó 19339836doble versión, y el nombre de Loreta se internacionalizó pasando a ser Lorena Tower (Bárbara Rey figura como Bárbara King, en un alarde de ingenio): La noche de los brujos se rodó en Hoyo del Manzanares y Estudios Ballesteros. ¡Cuando vi la puesta en escena ya me dio un ataque de risa! Aquellas botas con flecos tenían lo suyo. Y me encantó el figurinista, porque en África con una minifalda con lo que pican los mosquitos… (risas) Era total. Los que hacían de aborígenes estaban contratados en la facultad de medicina y uno, en la vorágine, me metió mano (risas) y cuando se cortó el plano yo: ‘¡ese cochino! ¡que se muestre si es hombre!’ Como una niña histérica. Y Amando que dice: ‘Por favor Loreta, no digas ni hagas nada porque mañana nos quedamos sin morenos, porque son todos estudiantes de medicina y como digas a uno que no venga, todos hacen piña y no aparecen más’.  O sea, que me tuve que aguantar (risas).

Los latigazos eran en el aire y siempre los daba el especialista, el maestro de armas, que era el que sabía manejar el látigo. Porque si no te meten una que…”.

Vamos a ver un ejemplo de doble versión. Arriba tenemos la versión que se nos ofreció a los españolitos en la época, que con eso ya nos poníamos como toros y...

Vamos a ver un ejemplo de doble versión. Arriba tenemos la versión que se nos ofreció a los españolitos en la época, que con eso ya nos poníamos como toros y…

¡Voilà! ¡la imagen se veía en los mundos civilizados!

¡Voilà! ¡la imagen que se veía en los mundos civilizados!

Al siguiente años rueda su última película con Profilmes, Las garras de Lorelei, de nuevo con Amando de Ossorio pero interpretando un papel más pequeño. Silvia Tortosa contó sobre esta película que hacía mucho frío y que alguna de las chicas suspiraban por el galán protagonista, Tony Kendall: “Hacía un frío que te morías porque era invierno. En las escenas de piscina todas nos lanzábamos a por los abrigos en cuanto decían ‘corten’. Me llevé fenomenal con Tony. Además, conocí a su mujer que era un bellezón italiano increíble. Garras de LoreleiEra guapo este señor. Yo me hice muy amiga de él y además le llevé a que le echara las cartas una señora que conocía. Me hice muy amiga de él. Que te diga Esperanza Roy, que nos invitaba a él y a mí a paella. No te digo más. Nos reíamos mucho. Tony estaba hospedado en el Hotel Plaza, donde estaban todas las azafatas, que eran pibones increíbles y hacía así y las tenía a todas ¿para qué se iba a mezclar con alguien del rodaje?

El monstruo era de latex. Un poquillo de repelús si que daba, pero bueno… ¡Quería ser actriz!” (risas)

Y Loreta no hizo mucho más género, aunque recuerda con cariño todo este cine de terror: “Había que echarle mucho valor (risas). He hecho películas en las que se iba escribiendo el guión sobre la marcha y te decía el director ‘hoy tienes que tener la mente ágil, porque te toca hablar’ (risas). Me quedé dormida en un ataúd (risas) me parece que fue en El ataque de los muertos sin ojos. Me quedé roque pero roque y nadie se podía creer que me hubiera dormido. Tenía exámenes y por la noche estudiaba mucho porque es cuando tienes más calma, no hay ruido y puedes concentrarte más en los estudios y me quedé, pero vamos, totalmente dormida como dos o tres horas. Se fueron a comer y yo seguía dormida en el ataúd. Y es que a mí, las cosas siniestras como que nunca me han dado miedo”.

Torturada por Paul Naschy (tras lo que  pasa por la hoguera vuelta y vuelta) en Inquisición.

Torturada por Paul Naschy (tras lo que la pasan por la hoguera vuelta y vuelta) en Inquisición.

“Conocía el cine de Paul Naschy. Él era cariñoso y muy buena persona y te lo explicaba todo muy bien. En Inquisición, la primera película que dirigió, lo tenía muy clarito. Que luego ya en el montaje saliera mejor o peor, que yo no la he visto nunca, ya… Me acuerdo que trabajó Cuenca, el fotógrafo de la revista 10 Minutos haciendo de monje (risas).

Me invitaron al Festival de Sitges, pero estaba trabajando fuera y les dije que lo sentía mucho porque a mí Cataluña me tira mucho. Yo me lo pasó muy bien aquí”.

Triptico-2Otras películas en las que participa son: Los pasajeros (José Antonio Barrero) con Aurora Bautista, Eva León y Paul Naschy; el policíaco El socarrón (Jaime J. Puig); la coproducción Leonor de Juan Luís Buñuel, con actores como Michel Piccoli, Liv Ullmann, Ornella Muti y en la parte española Antonio Ferrandis o Ángel del Pozo. Y luego llegaron las comedias como Haz la loca… no la guerra de José Truchado con Lolita Flores, Máximo Valverde y un gran electo de actores españoles; El in…moral con los hermanos Calatrava; Mi adúltera esposa de Joaquín Coll Espona con Cassen, Esperanza Roy y Bárbara Rey y a partir de ahí su última etapa en el cine con una fructífera colaboración con Mariano Ozores, con el que ya trabajó con anterioridad, rodando cinco películas seguidas de 1980 a 1985, año en el que hace su último papel en el cine. En todas ellas cuenta con Fernando Esteso y Andrés Pajares, ya sea juntos (Yo hice a Roque III y los Liantes) o por separado (Queremos un hijo tuyo,  ¡Que gozada de divorcio! -con Pilar Alcón y Azucena Hernández- y 4 Mujeres y un lío). Luego vendría un nuevo campo en su carrera como fue la televisión, donde hizo varias series como Veraneantes, La comedia musical española y Clase media, con la que se despide de la interpretación: “Tuve una época muy buena como modelo y me fui a trabajar a Milán y Japón, y la verdad es que, honradamente, estuve haciendo caja”.

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El fotógrafo Castelví es maravilloso. Hice una sesión con él cuando estaba haciendo una obra de teatro con Carlos Larrañaga en la que era primera actriz y me hizo cortarme el flequillo. Fue mi primera obra de teatro de primera actriz. Yo fui a la escuela de arte dramático tres años porque no se pueden hacer las cosas sin conocimiento de causa. Ibáñez Menta me dirigió en una obra.

Yo, como todo el mundo, en el cine quería hacer papeles interesantes, pero si no los había que voy a hacer. No voy a regañar al director y decir ¿Porqué no le das a la masa gris y me das un papel que a mí me guste? Es absurdo.

Para mí el cine ‘S’, bajo mi punto de vista era como bajar peldaños. Por eso te digo que para ir a peor… una retirada a tiempo es una victoria. Si puedes sobrevivir con otras cosas y tener un dinerito para vivir dignamente, es preferible dejarlo en el mejor momento”.

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1Por nuestra parte tan solo nos queda agradecer la ayuda de Diego López (El Buque Maldito) y al director Eduardo Gión para poder realizar esta entrevista. Y naturalmente a Loreta Tovar, por su simpatía y amabilidad. Todo un torbellino de mujer.

Loreta Tovar

Charlando con Jack Taylor

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Foto: David ‘Cinephone’ Cornado.

Un día de julio de 2013 tuve ocasión de realizar un sueño: reunirme con George Brown Randall, norteamericano nacido en Oregón el 21 de octubre de 1936. Pienso que con ese nombre no sabrán quien es pero, ¿Y si les digo que más tarde se dedicó a la actuación bajo el nombre de Grek Martin? Vaya, tampoco. Y no me Jack-Taylorextraña, ya que ese es el nombre artístico que tuvo durante su estancia en Méjico. Pero tras aterrizar en Madrid un caluroso día de agosto de 1961, decidió quedarse y proseguir su profesión en España con el nombre de Jack Taylor. Ahora sí, ¿verdad?, pues el entrañable Jack Taylor me contó muchas cosas durante el transcurso de la conversación que mantuvimos. Su proverbial amabilidad, de la que ya habíamos escuchado hablar, rebasaba todo lo imaginado y fue generoso a la hora de contarnos anécdotas. Vivencias que él mismo les cuenta, tal y como hizo conmigo, y que únicamente les trascribo tal y como él las narró. Espero que disfruten tanto como lo hicimos todos los presentes en esa velada en Badalona, que además de agradecer al propio Jack y a su representante, José Marzilli, hay que agradecer efusivamente a la organización del festival Cryptshow y al magnífico restaurante Can Frai, que además de ofrecernos unas delicias culinarias finas, finas, también dispone de un personal de lo más amable. Y sin dejar de lado al amigo Eduardo Gión, ya que esta entrevista fue rodada con intención de formar parte de su documental El espanto surgió de Profilmes, que por razones ajenas está, digamos, esperando reiniciarse.

Apaguen sus móviles, les dejo con Jack Taylor.

Programa original español.

Programa original español.

Estuve en  Los Angeles e hice televisión, pero en seguida me dí cuenta de que no tenía nada que hacer porque no era tan alto como Rock Hudson ni tenía el tipo de Marlon Brando. Entonces pensé, bueno, ¿Dónde me puedo ver? Estaba pensando en Italia, pero no tenía dinero, así que me fui a Méjico y me contrataron para una película que se llamaba… bueno, no recuerdo el título pero era sobre Joaquín Murrieta[1], el poeta bandido, con Carlos Thompson, me acuerdo muy bien, el hermano de Linda Christian[2].

Luego por mi tipo, supongo, que no tenía nada que ver con el tipo típicamente mejicano, hice allí dos series para la televisión norteamericana[3] y luego comencé a trabajar en español.  Hablaba muy poco cuando llegué a Méjico, y en seis meses estaba hablando más o menos. Aprendí en la calle. Iba al Mercado Central, compraba los cancioneros, y con las letras de las rancheras aprendí español (risas). Luego me llamaron para hacer otra película en español y después Federico Curiel me llamó para Nostradamus[4].  Más tarde estuve haciendo teatro, porque en Méjico no importa si tienes acento o no. Hice Anastasia y luego una comedia musical con la que vinimos a España. Y lo que había sido un gran éxito en Méjico fue un fracaso total aquí. Pero es curioso, mi compañero de camerino era un tenor de diecinueve años que se llamaba Plácido Domingo.  Era octubre de 1961.

Yo quiero mucho a España. Me siento muy feliz aquí y siempre digo que es mi segunda patria, pero cuando llegué a Madrid el 29 de agosto de 1961 con ese calor… ¡Había una sola persona en toda la Gran Vía! Pensé ¿Dónde me he metido? Era un país gris, hasta cierto punto, porque Méjico por aquel entonces era como París al lado de Madrid. Era un poco chocante pero, aquí estoy.

34482487En seguida me salió un contrato para hacer una película francesa, después una italiana y pensé “me quedo. Ya está”. Así de fácil. La vida de un cómico, ya sabes. Hay futuro en todas partes solo hay que saber aprovechar el momento.

El primer western que hice[5] fue con Leo (León Klimovsky), un ser maravilloso. Hace una semana estuve con su viuda, Erika (Szel), que trabajaba como script en todas sus películas. Leo era un hombre muy culto, muy respetuoso, un gran director. Hizo películas menores, digamos, pero Leo tenía la facilidad de que si le dabas unos metros de película te hacía un largo ¿me entiendes? y por eso trabajó tanto. Le guardo un gran cariño.

Personalmente no me gustan los western. Yo nací en el oeste pero no me gustan los western (risas), pero estaban muy de moda aquí. Se rodaba sin sonido. Yo en Méjico estaba acostumbrado a rodar con sonido y en mitad de una escena comenzó Klimovsky a dirigirme y paré, porque no sabía que hacer. Con George Martin me acuerdo que rodamos una pelea y, no recuerdo si fue culpa mía o suya, pero le pegué sin querer y en una escena casi me ahoga en un abrevadero (risas).

Efectivamente, este fotocromo original (coloreado, tal y como se hacía antes) muestra el momento abrevadero)

Efectivamente, este fotocromo original (coloreado, tal y como se hacía antes) muestra el momento abrevadero)

Paul Naschy fue el precursor aquí del movimiento este de películas de terror. No lo inventó, por supuesto, pero fue el primero. Antes había habido películas que habían hecho incursiones en este género, pero lo que a mí me tocó en esa época lo comenzó Paul.

Él estaba completamente entregado a su personaje y al género. Lo tomaba muy, muy en serio. Lo vivía. Y era un gran profesional.

Me acuerdo bien de todos mis directores. Carlos Aured también era un gran artesano. Todos estos directores cumplían muy bien su cometido y tengo la suerte de haber sido amigo de todos, de Leo, de Carlos, de todos. A todo ese cine lo que le faltaba era dinero, por supuesto, pero con lo poco que había se hizo mucho. Todas estas películas eran modestas, digamos que eran de serie-B, pero lo curioso es que de más de una película de serie-A nadie se acuerda, pero de estas sí.

Imagen de distribuidora para distribuidores con una imagen de Rina Ottolina, que porta Jack Taylor, y que, naturalmente no se utilizó en la época.

Imagen de distribuidora para exhibidores con una imagen de Rina Ottolina, que porta Jack Taylor, y que, naturalmente no se utilizó en la época.

Por ejemplo, La venganza de la momia (1973) es muy lujosa para la época. Está muy bien. Rodamos en el Castillo de Viñuelas. Hay secuencias con Helga Line que rodamos en la antigua embajada de Santo Domingo. Estuvimos en el Puente de Londres rodando, y al ver la película terminada vi un autobús cruzando el puente (risas).

Por cierto, sobre la protagonista, Rina Ottolina, el padre se llamaba René, la hermana Rona y el perro Runa, me parece (risas).

Hice un western con Amando de Ossorio, La tumba del pistolero (1964). Me acuerdo que Ossorio se enfadó mucho conmigo. Estábamos haciendo El Buque Maldito (1974) y yo me equivoqué después de una jornada muy larga, y me dijo: “me sobran actores”, porque estaba pensando en sus muñequitos. Por eso hice Serpiente de mar (1987), porque soy libra y no puedo tener enemigos. Hice una actuación de dos minutos, pero lo más curioso de esta película es que estaba Ray Milland [6] y hablaba español. Me contó que cuando tenía quince años viniendo en un barco de Alejandría se le había infectado el brazo y se lo querían cortar. Lo desembarcaron en Almería y un médico lo recogió en su casa, donde estuvo unos seis meses curándose. Así aprendió español.

En El Buque Maldito hay un momento, cuando los templarios surgen del mar, que es impresionante. Yo no sé como un director de ahora no retoma esos personajes y hace algo con ellos, porque es una buena idea.

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De La noche de los brujos me acuerdo muy poco. Recuerdo que estuvimos cerca, en Madrid, en una selva de plantitas. Un fondo como un cuadro de Rousseau, y me acuerdo de una secuencia donde estábamos en mitad de un riachuelo.

Todos los rodajes se hacían en español y luego se doblaban. Hasta hace muy poco tuve que ser doblado, pero es que en aquella época se doblaban hasta las películas argentinas.

Yo tengo una idea muy particular sobre estas películas de género. Pienso que eran una manera de engañar la censura. Supongo que ver un monstruo corretear detrás de una chica en minifalda por un cementerio no era algo sumamente erótico, no lo sé, pero era una manera de mostrar un poquito más. Creo que algo había.

Os voy a contar una cosa. Cuando vine a España en pleno verano del 61 me fui al cine Fuencarral con una camisa de manga corta y no me dejaron entrar. Pregunté el porqué y me dijeron que “usted puede tocar algo con el brazo desnudo”. Esa era la mentalidad.

Las cosas han cambiado.

Sobre las dobles versiones que se rodaban para el extranjero con desnudos, no creas que afectaban menos a los hombres. Hay alguna película por ahí dirigida por un señor recientemente fallecido de la que hay cuatro o cinco versiones que… (risas). Después hablamos de eso. Sí, había dobles versiones, pero la doble versión por entonces era un poquito más de pierna o un poco más de seno. Con o sin sostén, digamos.

Detalle del poster de Female Vampire, film de Jesús Franco.

Detalle del poster de Female Vampire, film de Jesús Franco.

Es curioso trabajar mostrando algo de tus encantos o desnudo. Estás trabajando, estás actuando, no estás pensando ¡Dios mío!

Hice ocho películas con Jesús Franco en un periodo de diez años, pero hay películas por ahí de Jesús Franco con Jack Taylor que yo no he hecho. Son trozos y cosas así. Hay una película de la que hay cuatro o cinco versiones, tal y como te he comentado[7]. Hasta una versión porno, que yo no hice. Era un truculento (risas). Pues esa película nunca se terminó y no me la pagó. Después dijo “Jack me hizo esta película gratis”. Gratis si, porque no me pagó. Y lo digo en broma y con mucho cariño.

Estuvimos en Madeira y me dio 50 escudos para comer, y media hora después me los pidió prestados.

Cartel americano.

Cartel americano.

Durante el rodaje de El conde Drácula (1970) me parece que Christopher (Lee) y Herbert (Lom) nunca se vieron, si recuerdo bien. Yo sí trabajé con Christopher. Esta se hizo en inglés. Herbert Lom era un caballero muy correcto, muy profesional, pero tuvimos muy poco contacto, y con Christopher igual. Con Christopher Lee he rodado dos o tres veces, no me acuerdo[8]. Soledad Miranda murió poco después. Con María Rohm he trabajado mucho [9]. Era buena película porque había un productor detrás, Harry Alan Towers, que cuidaba los guiones. Porque había un guión, ya que muchas veces en las películas de Jesús no había guión. Un buen rodaje, si.

Vampir Cuadecuc (1971) de Pere Portabella, el gran amigo Pere, me gusta muchísimo. Es una gran película. Un making off pero una película en sí. Incluso se puede decir que me gusta más Vampir Cuadecuc que El conde Drácula. Sí, es una gran película. Me ha entrado un poco de emoción porque me acuerdo tanto, tanto, tanto de Soledad Miranda. En una escena ayudando a colocarla en el ataúd… yo estaba muy emocionado cuando rodamos eso.

 José Ramón Larraz es un gran amigo mío, le quiero mucho y le tengo un gran cariño. Hice tres cosas con él: Goya (1985), que fue donde le conocí, es una serie en la que hice de duque de Wellington. Y después hice dos películas, Descanse en piezas (1987) con la famosa Dorothy Malone,  y Al filo del hacha (1988). No eran muy buenas películas en realidad. No me gustaban mucho.

 

Jack Taylor durane la presentación del libro Spanish Horror junto al autor Víctor Matellano y José Ramón Larraz, José Lifante, Paul Naschy, Antonio Mayans y Saturnino García.

Jack Taylor durante la presentación del libro Spanish Horror junto al autor Víctor Matellano y José Ramón Larraz, José Lifante, Paul Naschy, Antonio Mayans y Saturnino García.

Viaje al centro de la tierra (1977, Juan Piquer Simón) era muy divertida, con Pep Munné, Kenneth More… bonita película. Me encanta también Mil gritos tiene la noche (1982, Juan Piquer Simón), tuvo mucho, mucho éxito fuera de España, sobre todo en Estados Unidos.

Yo creo que aquellas películas tienen un valor. Hay público todavía para estas películas. Yo me acuerdo hace diez años que estuve en Miami y un fan, un admirador, me dijo “quiero mostrarte algo”, y me llevó a una nave inmensa donde tenía todas las películas españolas de género. Todas las mías estaban allí y no se encontraban en España, porque en aquel entonces en España no interesaban y se burlaban mucho de, bueno, no quiero decir de quien, posiblemente de todos nosotros por haber hecho esas películas. Y después rodé con Polanski, con Milius… y pensaron, bueno, a lo mejor no es tan mal actor como habíamos creído (risas).

Viciosas al desnudo (1980, Manuel Esteba) es una película puramente alimenticia con Silvia Solar, que trabajó conmigo (o yo con ella) en La tumba del pistolero y luego en una película que hicimos en Italia, que no recuerdo como se llamaba[10].

32807219Con lo que vi durante el rodaje de Autopsia (1973, Juan Logar) tuve suficiente. Para esta película, y creo que nadie lo ha dicho, utilizaron tres cadáveres de verdad. Presenciar una autopsia no era nada para mí porque cuando estaba estudiando y necesitaba ganar dinero trabajé en una funeraria y estaba acostumbrado a ver esas cosas pero… era muy desagradable. La rodamos en la morgue del Hospital San Pablo, que ahora es el Museo Reina Sofía.

¿He hecho de todo, eh?

Voy a ser sincero. Hubo un momento en que me molestaba que se me reconociera solo  por el cine de terror, pero ahora no. En un momento pensé, bueno, si solamente me recuerdan por esto… pero no, soy muy feliz de haber hecho estas películas.

Hice también varias cosas para televisión española, con muy buenos directores  que tenían una calidad que no tenían muchas películas. Es una pena que ahora que la programación es tan pobre no saquen estas cosas ¿Por qué no pasan otra vez series como Los libros, El quinto jinete, Cuentos y leyendas…? Ahí estaban Martínez Lázaro, Páramo, Alfonso Hungría… buenísimos directores. Y se hacía como cine de verdad.

En los últimos cinco años he rechazado algún trabajo, no voy a decir cual, porque muchas cosas que he aceptado eran puramente alimenticias, voy a ser sincero, pero cuando uno puede decir que no, no es que dé una gran satisfacción, pero si puedo quiero ser más selectivo. Y ahora estoy trabajando probablemente más que nunca. Acabo de estrenar  Hijo de Caín (2013, Jesús Monllaó), una película que me gusta mucho hablada en catalán y español; creo que en septiembre sale Presentimientos (2013, Santiago Tabernero). Y claro, Wax, que está muy bien y que está en montaje ahora. Está un pelín retrasada porque había que esperar un montador, pero están en ello, y es una película que disfruté mucho haciéndola y (Víctor) Matellano ha hecho un buen trabajo. Es una película muy clásica tipo Hammer y disfruté inmensamente interpretando al Dr. Knox, que tiene unos gustos culinarios  un poco extraños. Espero que guste. Lo pasé muy bien haciéndola y hay un buen trabajo de maquillaje y dirección. Estoy deseando ver la copia final.

Y hay una cosa en la parrilla que vamos a ver si sale. Lo importante es seguir trabajando. Me han preguntado ¿has pensado en jubilarte? Y no, me quiero caer muerto delante de la cámara.

Humildad, amabilidad, profesionalidad y elegancia: JACK TAYLOR.

Jack Taylor con Serendipia tras la entrevista ¡Más contentos que unas castañuelas! (Foto: David 'Cinephone' Cornado )

Jack Taylor con Serendipia tras la entrevista ¡Más contentos que unas castañuelas! (Foto: David ‘Cinephone’ Cornado )


[1] La película es El último rebelde (1958, Miguel Contreras Torres) y Jack Taylor todavía se hacía llamar Grek Martin.

[2] Mejicana como su hermano, quería estudiar medicina pero se encontró con Errol Flynn que se la llevó a Hollywood, donde realizó una extensa carrera. Se casó con Tyrone Power y es la madre de Romina y Taryn Power.

[3] Al menos una de ellas fue en Captain David Grief , serie basada en narraciones de Jack London en la que, todavía como Grek Martin, interpretó un episodio de la segunda temporada, The Terrible Solomons (1960)

[4] Aunque Jack Taylor trabajó en Méjico con otros directores como Alfonso Corona Blake, es con Federico Curiel con el que más rodó, interviniendo en un total de 6 películas, tres de ellas pertenecientes a la serie dedicada a Nostradamus, donde tenía un personaje fijo, Igor: La maldición de Nostradamus (1960), Nostradamus y el destructor de monstruos (1962) y Nostradamus, el genio de las tinieblas (1962) y tres títulos más pertenecientes a la serie dedicada a Neutrón: Neutrón, el enmascarado negro (1960),   Los autómatas de la muerte (1962) y Neutrón contra el Dr. Caronte (1963).

[5] Fuera de la ley (1964).

[6] Y por cierto, Taryn Power, de la que hemos hablado antes.

[7] Aquí conocida en DVD como El ataque de las vampiras (Les Avaleuses, Female Vampire…) 1973.

[8] Y a nosotros también nos pilla desprevenidos. Sabíamos del film de Jesús Franco y su “altenativo” Vampir Cuadecuc, de Pere Portabella fuera de esos, Eugenie (1970) otro filme de Jesús Franco.

[9] Sin escarbar mucho en Sex Charade (1969) y en  Eugenie (1970) ambas de Jesús Franco.

[10] Posiblemente se refiera a Mercancía humana (Agente Sigma 3- Missione Godwhater, 1967, Gian Paollo Callegari).

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Marián Salgado: la niña mala del Fantaterror

1 octubre 2013 1 comentario
Marián Salgado y Kali Hansa en La Endemoniada.

Marián Salgado y Kali Hansa en La Endemoniada.

Marián Salgado podría haber sido uno más de los muchos niños actores que ha dado nuestro país, pero tenía una particularidad única, ya que lejos de ser un niño o niña cantora a la usanza de Marisol o Joselito, o simplemente un adorable infante encantador y sonriente como Pablito Calvo, Marián, vaya usted a saber porqué, se especializó, posiblemente sin pretenderlo, en hacer de niña mala. Provista de unas de las miradas más bordes y malas que se han podido ver en la pantalla y de una de las risas más maléficas, su figura ha brillado en  dos películas (y en una muy especial labor de doblaje) las cuales dan fe de que Marián sabía, y muy bien, helarte la sangre en las venas con una simple mirada. Pecosa y con el pelo castaño, su imagen es popular para el aficionado principalmente por La Endemoniada (1975) , película de Amando de Ossorio que protagoniza totalmente, a pesar de contar con queridas actrices de la talla de Lone Fleming o María Saly. También su intervención en ¿Quién puede matar a un niño? (1975, Narciso Ibáñez Serrador) es sencillamente inolvidable. Por estas dos películas entra con honores en el pequeño panteón de figuras del Fantaterror. Y no, no se equivoquen, no piensen que su corta edad la convierte en más inofensiva que sus compañeros de viaje…  Así que estamos más que contentos de haber podido hacerle esta entrevista que tan amablemente nos ha concedido.

Marián sin haber roto un plato (Archivo Marián Salgado)

La idea de entrar en el mundo del cine no es algo que surgiera de la mente de Marián, fue una idea “Absolutamente de mi madre, la mamá de la artista, ya se sabe…” Sin antecedentes  familiares en la profesión, comienza su carrera en 1972 desde la televisión, donde hace un papel en la serie, Hora once, que fue seguida, tres años después, por su colaboración con Amando de Ossorio en La endemoniada.

Pero Marián antes fue la voz de Linda Blair en El Exorcista (The Exorcist, 1973, William Friedkin) ¿Como? Pues sí, fue escogida para doblarla: “Hice un casting. La selección la hizo la productora de El Exorcista y Fernando Rey fue el director” . Marián se encargó de la voz normal, no de la poseída, cuyo doblaje realizó Mimí Muñoz. El director se encargó de que no viera ninguna escena escabrosa.

Ossorio ya tenía una buena filmografía a sus espaldas en la que había tocado varios géneros, pero La noche del terror ciego (1972) y sus secuelas le aseguraron un lugar en el cine de terror con unos personajes, los esqueléticos templarios, que han convertido esos filmes en películas de culto en todo el mundo. Precisamente el año en el que rueda La endemoniada, retomaría los personajes por cuarta y última vez en La noche de las  gaviotas.

endemoniada 4La Endemoniada se suma a la moda del cine de posesiones satánicas que El exorcista había desatado en 1973 y que tantas películas con mayor o menor fortuna generó, como Exorcismo (1975, Juan Bosch) en España o El anticristo (L’Anticristo, 1974, Alberto de Martino) en Italia, por poner dos ejemplos. La endemoniada tiene en común con estos dos títulos que la posesión no viene directamente de un demonio, como es el caso del film de Friedkin, sino de un ser maléfico, en este caso un bruja. Pero lo que sí que tiene en común la película de Ossorio con El exorcista es que el mal se refugia en una inocente niña. Y es ahí donde entra Marián: “Recuerdo una despacho enorme y un casting en el que sólo estaba yo” Ya desde el principio con El exorcista flotando en el ambiente: “Sé que en la rueda de prensa sí se habló de eso, pero no olvides mis once años, me fijaba en otras cosas”.

Marián es elegida y pronto se mete en un rodaje en el que deberá hacer invocaciones, decir muchas barbaridades e improperios (especialmente al cura que interpreta Julián Mateos), acuchillar (fuera de campo) a un bebé y devorar su brazo e incluso intentar seducir y castrar a Daniel Martín, novio del personaje interpretado por Lone Fleming ¿quizás algo fuerte para una niña de once años? “Trabajar ya era fuerte para mi edad, nada me parecía raro.Todo salía de una manera espontánea: leías el guión, ya sabías quién tenías que ser y ya está. El tema de la castración me fue ocultado claro, y yo no hacía más que preguntar ‘Pero ¿qué es lo que le corto?’ y nadie quería contestar” (risas).

Pero no todo fue tan fácil, ya que hay cosas que no se le han olvidado del rodaje como “Las escenas de noche por el frío” que en parte se aliviaban con “la bolsa de agua caliente que llevaba mi madre, lo más demandado por los actores en las frías noches de rodaje” También conserva un recuerdo especial de la escena en “la que se me ve comiendo el brazo de un bebé, el sabor de la tinta roja en la boca …repulsivo”.

El bizarro final de la película con gran parte del reparto: Fernando Sancho, Julián Mateos, Marián, Ángel del Pozo y Lone Fleming (Archivo Marián Salgado)

El bizarro final de la película con gran parte del reparto: Fernando Sancho, Julián Mateos, Marián, Ángel del Pozo y Lone Fleming (Archivo Marián Salgado)

Marián tuvo como compañeros a actores y actrices históricos en el cine español como Julián Mateos, Tota Alba, María Kosty, Kali Hansa, Daniel Martín Fernando Sancho, y aunque la relación “En realidad fue buena con todos, quizás fuera mucho más cercana con Ángel del Pozo y Lone, por supuesto. Siempre fue mi mejor amiga y ahora la tengo a mi lado siempre que la necesito, pero ya sabemos que Lone es una hada con todo el mundo”. En cuanto a Amando de Ossorio, Marián no se puede quejar ya que “A mi me prestaba especial atención, claro que, ¿era lógico no?” 

Marián tiene que lucir el repugnante aspecto de la bruja, Madre Gautère, que interpreta Tota Alba, por lo que las sesiones de maquillaje “Eran largas pero no molestas gracias al cariño de los maquilladores, con Ramón de Diego al frente”. Ramón de Diego es un maquillador de extensa carrera y todavía en activo que, entre otras muchas labores, es  responsable de haber convertido en convincente monstruo de Frankenstein al actor José Villasante para la película El espíritu de la colmena (1973, Víctor Erice). Los efectos especiales son artesanales pero ingeniosos, aunque alguno chirría, como la escena de la levitación de la niña “Es tan evidente, Ayy ese armario… supongo que todos os habéis dado cuenta”

La joven actriz, que se pudo doblar a sí misma, tuvo oportunidad de ver la película en la época en el cine “La vi en el estreno. Entonces había descanso, ya sabes, ‘visite nuestro bar’. Salí a tomar una coca-cola y a una señora que me vio por la escalera del cine casi le da un infarto.

Hace años que no he visto la película. Es como un hijo que no cumple las expectativas, pero le quieres”.

Un detalle del maquillaje que tuvo que sufrir Marián (Archivo Marián Salgado)

Un detalle del maquillaje que tuvo que sufrir Marián (Archivo Marián Salgado)

Tras su experiencia con Ossorio, rodaje que duró 43 noches (que alternaba con trabajo en el teatro) y que le supuso 50.000 pesetas, Marián Salgado entra a formar parte de un proyecto que, aunque requiere menos de su atención al tratarse de un papel mucho más pequeño, pasará a la historia del cine español al tratarse de la segunda película de Narciso Ibáñez Serrador: ¿Quién puede matar a un niño?

“Un día apareció en mi casa un ayudante de Chicho. Él quería verme, así de sencillo. Esperando en una salita, él paso por delante, me miró, me hizo pasar a su despacho y lo primero que dijo fue ‘Tú serás la niña que mata al viejo’ no hubo un comentario más. No hubo ninguna posibilidad de diálogo, no hice pruebas. Nada. Dijo eso y se acabó hasta el rodaje… No tenía el guión, ya sabes que apenas digo una frase, era un papel más de efecto. Creo que me escogió por mis pecas, no me digas porqué pero estoy segura”.

Quien_Puede_Matar_a_un_Ni_o_Who_Can_Kill_a_Child_Trapped_1976_007También se trató de un rodaje en el que Marián no sabía a ciencia cierta de qué iba la película “No , recuerdo que sabía lo que escuchaba hablar a otros, tenía una ligera idea pero nada más. La verdad es que lo que recuerdo de Chicho es más su forma de hablarme a mi. Me concentré mucho en eso. En la memoria retengo pequeños detalles, yo me fijaba mucho en las personas que componían el rodaje, algunas muy curiosas. También guardo un cuaderno con la firma de los actores y una dedicatoria de Chicho muy especial. He visto la fecha de algunas firmas: 24 de Septiembre de 1975, yo tenía doce años ¿ha llovido no?”.

Aunque la participación de Marián en ¿Quién puede matar a un niño? no es muy prolongada, si que protagoniza una de las escenas más duras del film, aquella en la que mata a un anciano a golpes de bastón, momento en el que es increpada por el protagonista (Lewis Fiander). Posteriormente ayuda a subir y bajar el cadáver del anciano cuando es convertido en una macabra piñata ¿Cómo explicó el director a Marián lo que quería de ella?: “Mi parte se rodó en poco tiempo, quizás un par de días. Me hizo llamar y muy despacio me explicó lo que quería. Le importaba mucho ese primer encuentro con el protagonista, quería causar impacto. En mi escena no hubo más que un problema, se hacía en inglés y yo sólo tengo una frase, un ligero cambio en el texto que yo había aprendido y el que decía el protagonista. Como yo lo que hacía era repetir su frase se lo dije a Chicho, me miró muy fijamente y llamó a una mujer preciosa que no recuerdo que hacía ahí exactamente, pero le cayó una buena (risas) cosas de Chicho. Chicho no era paciente…no, nunca lo fue con nadie, tenía las ideas tan claras que creo que no podía aceptar que no se le entendiera. Yo personalmente le recuerdo con mucho cariño, me trató muy bien.

La dedicatoria de Chicho.

La dedicatoria de Chicho (Gentileza de Marián Salgado)

La dedicatoria  de Lewis Fiander  "¿Por qué tu haces eso?"

La dedicatoria de Lewis Fiander “¿Por qué tu haces eso?” (Gentileza de Marián Salgado)

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Y la firma de la protagonista, la desaparecida Prunella Ransome.

Y la firma de la protagonista, la desaparecida Prunella Ransome (gentileza de Marián Salgado)

recuerdo el rodaje con especial cariño, pero por mi. Yo siempre fui una niña solitaria, me gustaba mas mirar que hablar, así que no hice amistad con nadie. Paseaba por el pueblo esperando mi escena, nada más. Apenas hablé con los demás pero les recuerdo con simpatía.

En esta ocasión Marián no vio la película en su época en el cine: “No, la vi al tiempo, supongo que por mi edad. No sé, ni fui al estreno. Volví a ver la peli hace años. Es curiosa, extraña, muy de Chicho. Quizás ahora me gusta menos que la primera vez que la vi.

Después “Hice más de cien programas de tv; pertenecí al cuadro de actores de la cadena Ser; hice mucho doblaje; varias obras de teatro; canté coros de zarzuela y escribí cuentos para la revista AMA…” pero más películas de terror “¡Noooo, me dan pánico!”

Y poco a poco abandonó la actuación “En realidad el espectáculo me abandonó a mi. Tenía una edad difícil, 13, 14 años y no había papeles para mi, así que busqué otros caminos.

Gracias por removerme la memoria y sobre todo por mantenerme en la vuestra”.

No, Marián. Gracias a ti por compartir estos recuerdos y momentos y  por cedernos un poquito de tu tiempo.

LONE FLEMING: A PROPÓSITO DE MARIÁN SALGADO Y LA ENDEMONIADA

Lone y Marián. Entonces...

Lone y Marián. Entonces…

De La endemoniada no recuerdo mucho. Lo que más recuerdo sobre todo era mi amistad con Marián. Ella pasaba personalmente por un momento difícil y estábamos bastante tiempo juntas, que duró un tiempo largo después de la película. Hasta que de pronto desapareció. Del rodaje no recuerdo especialmente gran cosa, como éramos bastantes actores, es difícil de recordar. Creo que mi papel allí era un poco soso, jejeje. Sin mucha carne. Amando estaba muy encima de Marián, ya que era un papel difícil, y lo hizo fenomenal.

Besos Lone.

Y finalmente el dulce autógrafo que le dedicó, entones, Lone a  Marián.

Y finalmente el dulce autógrafo que le dedicó, entones, Lone a Marián.

... y ahora.

… y ahora (Gentileza de Lone Fleming)

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Increible Hit-Girl de Medicom Toy

2 septiembre 2013 Deja un comentario

Ya les hemos hablado de Kick-Ass 2, el cómic y la película. Pero hay algo muy especial para los enfermos coleccionistas que a más de uno lleva por el camino de la amargura que se llama merchandising. Y si viene de Medicom Toy, les aseguro que el daño es mucho más grande.
Les presento el modelo de Hit-Girl que todavía se encuentra en pre-venta y que sin duda voy a tener que disfrutar solo en fotos.

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¿¿¿Es o no es espectacular???

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Chloe Moretz vuelve con Kick Ass 2 y Carrie

Estamos tan contentos de que Chloe Moretz (ahora Chloë Grace Moretz)  siga aceptando hacer cine fantástico y en general gamberro,  que no cabemos en nosotros en goce. Desde que descubrimos a este violento y adorable piojo en Kick Ass (2010, Matthew Vaughn) nos quedamos totalmente prendados de ella. Si, ha ido creciendo y parece que comienza a destacar su prominente bizquera pero… ¡A quien le importa! Chloe no deja pasar cuanta película fantástica cae en sus manos y si ya tuvimos ocasión de verla como vampira en Déjame entrar; como adolescente malencarada con profundos cambios de metabolismo en Dark Shadows y sobre todo como Isabelle en La invención de Hugo, la mejor película que Serendipia vio durante el pasado año,  pronto tendremos ocasión de disfrutar de su presencia en la revisión de Carrie (que ya saben en que novela y de quien está basada) y también Kick Ass 2, que por lo que hemos podido ver en el trailer parece seguir fielmente la trama del cómic de Mark Millar y John Romita Jr.

Si el director de la primera entrega de Kick Ass  no se cortó en la forma de mostrar a la violenta Hit Girl cuando solo era una pequeña y molesta niña, esperamos que ahora, que ya está bien crecidita, sigan mostrándola igual de sorprendentemente hábil con las armas blancas. Sí, ya sabemos que para el Sr. Trueba  (que comparte características visuales, aunque de forma menos favorecedora, con nuestra Chloe) somos unos iletrados por leer y ver semejantes imbecilidades pero… la carne es débil y nos gusta mucho tipo de cine. Y de cómic. Y de  literatura.

Incluso el “gilipollas” de Spiderman nos gusta y lo seguimos mes tras mes.

Y, por supuesto, también nos encanta Chloe.

Así que con la excusa de compartir el cartel y el trailer de Kick Ass 2, no nos resistimos a incluir un nuevo álbum fotográfico de nuestra nínfula favorita ya a sus 16 años  y repleta del encanto.

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María José Cantudo nos habla de cine de terror

24 julio 2012 2 comentarios

Se tiende a limitar a varios actores y actrices españoles encasillándolos en roles que, sin bien forman parte de su carrera, no deberían delimitarlos tanto. Se limita la, en muchos casos, extensa carrera de un actor a uno o dos títulos que, si bien han transcendido por causas más achacables a la época que España vivía entonces, no fueron los únicos en los que participaron. Marisol, por poner un ejemplo, sigue siendo recordada (y limitada) por muchos como la adorable niña cantora de azules ojos, cuando una vez hecha mujer interpretó filmes tan fantásticos como La corrupción de Chris Miller (1973, Juan Antonio Bardem),  Los días del pasado (1978, Mario Camús) o la invisible Caso cerrado (1985, Juan Caño).

Pero todo va a peor cuando hablamos de las denominadas actrices del “destape”. Si bien varias de ellas no pudieron acceder a retos mayores por limitaciones en su interpretación, si había algunas que si bien al principio disfrutaron de gran popularidad luciendo sus encantos para el hambriento varón ibérico deseoso de ver lo que le habían prohibido durante tanto tiempo, luego vieron que les costaba salir de ese encasillamiento, ya sea por la memoria del público, como por únicamente recibir ofertas relacionadas con ese tipo de cine. Afortunadamente no es el caso de la protagonista de nuestra entrevista, María José Cantudo, nacida en Andújar (Jaén), una áctriz que ha demostrado su valía en varios campos y con la que en este artículo repasaremos una de las facetas menos conocidas de su carrera: el cine de terror.

EL ESPANTO SURGE DE LA TUMBA (1973, Carlos Aured)

Sin duda es una de las películas más recordadas del Fantaterror español: Zombies, brujería y gotas de gore en un guión de Jacinto Molina  que, como su alter ego Paul Naschy, protagonizó con un doble papel. En ella los brujos medievales Alaric de Marnac (Naschy)  y su compañera Mabille De Lancré (Helga Liné), son revividos en pleno siglo XX iniciando un reino de terror en el que incluso los muertos volverán a caminar.  Si bien la intervención de María José es pequeña, su imagen zombificada ha quedado como una de las más populares del film, siendo reproducida en carteles, carátulas de video e incluso camisetas. Y lo más curioso es que, como nos cuenta la propia actriz, su intervención en el film fue poco más que casual: “Yo tenía escasamente 16 años , estaba recién llegada de mi pueblo e hice ésta película porque necesitaba ganar dinerillo, para costearme mis estudios de arte y decoración y pagarme la residencia. Me pidieron que llevara un camisón y al final se lo presté a Emma Cohen. En ese momento no era consciente del proyecto en el que estaba metida, nunca pensé que se iba a convertir en una película de culto en todo el mundo. Sólo pensaba en no cogerme una pulmonía para no gastarme el poco dinero que me pagaban. De Luis Ciges te puedo decir que veía a un señor muy serio y cuando levantaba la hoz para degollarme pensaba; “este hombre es capaz de hacerlo…¡ayy dios mío ayúdame!…”

La interpretación de zombie parece que no le fue muy difícil ya que “Cuando salíamos del agua, sí que era un espanto porque era pleno invierno, en la sierra de Madrid y no podíamos ni movernos del frío. Pareciamos unos auténticos zombies, por lo que no nos costó mucho trabajo meternos en el papel.

(La película) “Nunca la vi, ni antes ni ahora. Tengo el dvd en casa, me lo dio un amigo, pero aún no lo he visto. Lo que si que sé es que me van a traer una camiseta de EEUU con mi imagen , lo cual me hace mucha gracia. Para algo sirvieron las penalidades y el frío que pasé en el rodaje, ja ja. También soy consciente de la que la película se sigue viendo en multitud de festivales y paises y que en EEUU ha salido una versión en dvd muy buena y con mi imagen en la caratula.

En este rodaje conocí al , para mí, mejor maquillador del mundo, Julipi. Era el maestro de los maestros. A mí me enseñó y me dijo cómo me debería de maquillar, porque hasta entonces no le había prestado atención a ese tema. Aunque no era la protagonista de la película, él siempre quiso maquillarme a mi, porque decía que tenía una cara, según él, muy especial y bonita. Gracias maestro, por sacarme guapa de zombie, je je. Luego tuve la suerte de ser maquillada por él en muchas otras ocasiones, desde aquí mi más sincera admiración hacía este gran profesional”.

Respecto al tema de la doble versión, más ligera de ropa, para su exportación:  “Bueno, en aquella época yo no sabía mucho de ese tipo de cosas, porque nunca pensé en dedicarme al mundo del cine, pero todas las actrices del momento lo sabían porque era obvio.

No quiero olvidarme de decir que este rodaje, en especial, fue muy difícil. Las sesiones eran muy difíciles y muy largas”.

AUTOPSIA (1973, Juan Logar)

Este extraño y psicotrónico film es bastante raro de ver. En él, Juan Luis Galiardo interpreta a un corresponsal de guerra que al ver la muerte de tan cerca decide realizar un reportaje sobre la fragilidad de la vida. Para ello, además de hacer un montón de entrevistas a personajes de la época como Ángel Nieto, Félix Rodríguez de la Fuente, Emilio Romero o Palomo Linares, decide presenciar una autopsia. Una autopsia real que desde la pantalla se nos ofrece con todo lujo de detalles.

María José Cantudo es uno de los personajes “de ficción” del film, que mezcla  el documental,  la ficción y culmina con el mondo.

“También fue de los primeros de mi carrera, parece ser que en mi primera étapa me acompañó el género fantástico. En esta película no pude doblarme porque empezaba otra rapidamente y nunca la pude ver. Las demás en las salas de montaje y doblaje sí las veías antes del estreno, pero en esta ni eso. Tengo una copia en vhs pero a ver si un día me pongo y me hago una maratón de mis trabajos que no he visto. Fue una época que trabajé mucho y seguido y tenía que estudiar arte y decoración , que era para lo que había venido a Madrid y no tenía tiempo de nada.

Respecto a las escenas de autopsia finales: Pues la verdad es que no me acuerdo. Como yo no participaba en ninguna escena de la autopsia , no sabía lo que en el montaje final se iba a ver, pero sí era consciente de que  iban a salir escenas de la autopsia real y de pensarlo se me ponían los pelos de punta. Yo creo que eso fue muy importante para que no quisiera verla.. je je”.

También María José nos cuenta una pequeña anécdota del rodaje: “Había una  maquiladora  que había maquillado a una novia de Manolo Otero, y en ese momento yo estaba saliendo con él y  la señora me tenía una manía horrorosa. Pero al final se convirtió en mi maquilladora,  que siempre pedía en muchas películas. Se llamaba Lola Merlo”.

LAS ALEGRES VAMPIRAS DE VÖGUEL (1975, López Tabernero)

Una comedia terrorífica que aún puede verse con agrado. Gamberra y repleta de vampiros, señoras ligeras de ropa y humor agropecuario, contó con, además de María José Cantudo, Ágata Lys, con la que volvería a coincidir en otro de los films que revisamos en este artículo, El huerto del Francés (1978, Jacinto Molina). De este rodaje María José guarda buenos recuerdos:

“¿Cómo no voy a tenerlos?, si estaba embarazada y me casé en esa película. Anécdotas hay muchas. Una muy graciosa era que cuando tenía que meterme en el ataud y me clavaban la estaca, no pudieron hacer un plano de cuerpo entero porque al estar tumbada, el niño no paraba de moverse. Me daban bocadillos para que el niño se calmara y dejara de moverse, pero ni por esas… Manolito, era a sus cuatro meses de gestación , muy movidito , así que como esa te podría contar muchas. Me fui un viernes , me casé un sabado y volví el domingo para rodar el lunes. Otra anécdota fue que hubo una actriz que le dijo al director que si me quitaba el baile de flamenco que hago, ella haría un striptease, y al final el director prefirió mi baile. Yo hubiese preferido que me dejasen tranquila, porqué tenía unos vómitos horrorosos. Por cierto que el primer director fue José María Elorrieta y luego, no recuerdo muy bien porqué, lo acabó Pérez Tabernero. Hace poco la vi en el canal 8 Madrid y me trajo muy buenos recuerdos, porque en esa época yo aún no tenía claro lo de dedicarme al mundo del cine. Por lo tanto me importaba un bledo que me quitaran o no escenas. Porque mi objetivo era trabajar para sacar adelante a mi hijo.”

SECUESTRO (León Klimovsky, 1976)

Este film de acción que contó con Paul Naschy de protagonista y guionista (junto a Antonio Fos), adaptaba la historia real de Patty Hearst, una rica heredera que fue secuestrada en 1974 por el Ejército Simbiótico de Liberación. Poco después se captaron imágenes de ella atracando bancos junto a sus captores. Todo un caso de síndrome de Estocolmo extremo que ha pasado a formar parte del pop más delirante ya que, por ejemplo, tras su paso por la carcel  interpretó varias películas para John Waters.

“Fue una película rodada en mi pleno boom de cine. Klimovsky en esos momentos estaba muy considerado para éste tipo de películas y esta la hacía la Paramount, y para mi era bastante importante que una productora como ésta la distribuyera. Yo creo que quedó estupenda. Quizá no la he vuelto a ver desde el estreno, pero también tengo una copia que habrá que añadir a ese maratón, je je. Te darás cuenta de lo poco aficionada que soy a volver a ver mis trabajos. En ese momento la historia de Patricia Hearst estaba muy de actualidad y buscaron a la actriz de más actualidad de esos momentos para interpretarla, y tuve la suerte de que me eligieran a mi”.

EL HUERTO DEL FRANCÉS (1978, Jacinto Molina)

Sobre esta película escrita, dirigida e interpretado por Paul Naschy, ya hablamos largo y tendido en este artículo. Basada en hechos reales acaecidos en Andalucía, en ella se narran los asesinatos cometidos por Andrés Aldije “El Francés” y su compinche, que con la excusa de partidas clandestinas en las que se jugaba mucho dinero, eliminaban, desplumaban y enterraban a su víctima en el huerto que El Francés poseía. María José es en este film una amante que queda embarazada de Aldije y que acabará descubriendo todo lo que se cuece en el huerto.

“Cuando me ofrecieron la película, en esos momentos pasaban por mis manos muchos guiones. La elegí porque me atrajo mucho esa historia, que mi abuelo contó en alguna ocasión cuando yo era pequeña, y él me animó a hacerla. La verdad es que he trabajado en varias ocasiones con Paul Naschy y era el propio Paul quien pedía que me convencieran para estar en su reparto, porque decía que era su actriz fetiche y ni te imaginas los rebotes que se cogía cada vez que rechazaba participar en una película suya, no me lo perdonaba, me ponía de vuelta y medía y cuando nos volviamos a ver yo le decía: ‘hombre Paul, no te enfades pero no puedo hacer todas tus películas’ y así estábamos en un tira y afloja. Pero le tengo un gran cariño y me halaga que sus rebotes fuesen por tenerme en sus producciones. Hace poco participé en un documental que hicieron de Paul, El hombre que vió llorar a Frankenstein, y que se presentó con mucho éxito en el Festival de Sitges, donde conocí a su hijo Sergio, un chico estupendo, pero que aún tiene una promesa sin cumplir conmigo y es mandarme el dvd del documental. Espero recibirlo pronto, para tener un gran recuerdo de su padre”.

Naschy cuenta en su autobiografía que hubo problemas entre las actrices protagonistas, especialmente con Ágata Lys: “Por mi parte jamás he tenido ningún problema con ninguna actriz. Tal es así que me propuso ir sola en los créditos antes del título, para que aceptase su película y yo le dije que no, que iría en primer lugar pero acompañada de los actores que él quisiera. Si hubo algún problema, que yo no recuerdo, te puedo garantizar y darte mi palabra de honor que no fue por causa mía, y te vuelvo a repetir que desde que empecé en esta profesión nunca tuve deseos de trepar ante ningún compañero, ni hacerme notar ni ser mas que nadie, todo lo contrario, quise pasar de puntillas para no meterme nunca en ningún conflicto de ese tipo”.

Aunque por otro lado, tal y como nos cuenta María José, algunas escenas eran muy verosímiles: “Hay una escena en la que me peleo con una actriz y la verdad es que se me quedaron las uñas de la actriz clavadas en el cuello, nunca vi una escena más verídica… me dejó el cuello como un santo Cristo. Todo sea por el buen cine….”

El film está repleto de escenas impactantes. Una de ellas, la del aborto, fue muy atrevida para la época y está protagonizada por nuestra protagonista: “Muy dura, date cuenta que yo me casé embarazada y me quedé casi sin puvertad y juventud por ser madre. Para mí fue muy duro ese rodaje, creo que esa escena está muy lograda”.

OTRAS CUESTIONES SOBRE CINE

“He hecho algunas películas de terror  y según el publico, tanto de aquí como de EEUU y muchos paises, sobre todo Alemania, son las mejores, por lo tanto , para no llevarles la contraria a tanto público, que como sabes es el que tiene la última palabra, escojo las mías. Pero reconozco que mi favorita como actriz es El huerto del francés. Creo que eran unas películas que con el poco presupuesto que había, eran muy dignas y taquilleras, de hecho esas películas tenían mucho éxito fuera de nuestras fronteras y aún lo siguen teniendo. Ahora son películas de culto y hay festivales dedicados a ellas. Era un buen cine, taquillero y que divertía a la gente, no todas tenían la misma calidad pero yo intenté hacer las mejores. Este tipo de cine ahora, y a pesar de tener mejores medios, es inviable hacerlo, es una pena…

Acabo de estrenar la película Ventanas en el cuerpo, donde hago una colaboración con un personaje muy duro y que me ha gustado mucho hacer. Es un proyeto de bajo presupuesto  de un director novel, en homenaje a la figura de los médicos rurales de los años 50 y me encanta haber ayudado, dentro de mis posibilidades, a un proyecto muy bonito, con un resultado final digno”.

Ha sido toda una satisfacción que  María José Cantudo haya encontrado un hueco para recordar esos rodajes y contarnos todas estas cosas en una entrevista que supongo le habrá parecido de las más atípicas que le han hecho, pero que ha contestado, tal y como ella dice, encantada. Lo dicho, una satisfacción y un honor que desde aquí le agradecemos encarecidamente.

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