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El cine en zapatillas: Los asesinos de la luna de miel (The Honeymoon Killers, Leonard Kastle, 1970)
LOS ASESINOS DE LA LUNA DE MIEL (The Honeymoon Killers, Leonard Kastle, 1970) BLU-RAY Regia Films
USA. Duración: 108 min. Guion: Leonard Kastle Música: Gustav Mahler Fotografía: Oliver Wood (B&W) Productora: Cinerama Releasing Corporation Género: Drama Formato pantalla: 1,85:1 – 16:9 Audio: DTS-HD Castellano e inglés Subtítulos: castellano
Reparto: Shirley Stoler, Tony Lo Bianco, Mary Jane Higby, Doris Roberts, Kip McArdle,Barbara Cason
Sinopsis: Martha Beck (Shirley Stoler) es la jefa de enfermeras del Hospital de Mobile en Alabama, con sobrepeso, soltera y falta de cariño. Raymond Fernández (Tony Lo Bianco) es un latin lover que se cita con mujeres mediante los anuncios clasificados de la prensa, los “corazones solitarios”, para robarles cientos de dólares con la falsa promesa de casarse con ellas. Muy pronto se encontrarán trabajando juntos en la tarea de engañar y robar a mujeres solteras y viudas, presentando a la ex enfermera como a la hermana de Raymond. Pero los celos enfermizos de Martha y su volátil temperamento harán que las cosas se tornen cada vez más violentas…
Regia Films edita en lujoso formato Blu-ray una de las películas que más gana tenía Serendipia de llevarse a su cubil. Los asesinos de la luna de miel se nos estaba resistiendo. Tentados estuvimos de hacernos con ella y verla en edición foránea ya cuando se editó en VHS por Tartan Video en los noventa y la tienda Gorgon la tenía, tentadora y en inglés, en una de sus estanterías. Tal era el interés desbocado que Serendipia tenía por esta película. Años después e ignorando que hubiera salido editada por Filmax, seguíamos sin verla así que, en cuanto supimos que Regia la iba a editar, por un lado nos dio mucha alegría, pero por otro temimos que nos defraudara.
Pero la espera ha valido la pena y las condiciones han resultado insuperables: la edición de Regia Films luce magnífica en radiante blanco y negro y con la posibilidad (imperdonable hacerlo de otra forma) de disfrutarla en versión original subtitulada al castellano.
Más información y pedidos: http://www.regiafilms.com/
CUANDO LA FICCIÓN SUPERA LA REALIDAD: MARTHA Y RAY
Raymond Fernández, norteamericano de padres españoles, era un cabeza de familia responsable y trabajador que vivía con su esposa y sus cuatro hijos en La Linea de la Concepción. En 1945 durante un viaje en barco a Estados Unidos tuvo un accidente recibiendo un golpe en la cabeza que, además de una fea cicatriz, le traería un cambio total de personalidad. Cometió un delito que le supuso un año de condena en Tallahassee (Florida), donde conoció el vudú y la magia negra de la mano de los indios que estaban en prisión. Se convenció de que tenía poderes hipnóticos especiales y que con ellos podría tener a todas las mujeres que quisiera. Y es que el accidente también había despertado unos desbocados deseos sexuales en Fernández. Ya en Nueva York se convirtió en un don Juan de guardarropía que mediante anuncios en clubs de corazones solitarios conocería a solteras y viudas a las que además de utilizar para saciar sus apetitos sexuales, despojaba de sus bienes. No tenía manías, todas despertaban su deseo. Según declaró, en dos años sedujo a más de cien mujeres, atribuyendo su éxito a su mirada hipnotizadora.
En 1947 se casó con Lucilla Thompson, una mujer mucho más mayor que él a la que llevó de luna de miel a España, concretamente a la casa donde vivía su esposa Encarnación con sus cuatro hijos. Lucilla pronto se dio cuenta de la situación. Pero no le dio tiempo a mucho más pues apareció muerta en un hotel de Sevilla. Lo que se diagnosticó como paro cardíaco, había sido realmente obra de Raymond con la ayuda de una droga, la digitalina, que ocasiona síntomas similares al ataque al corazón. Fernández volvió a casa de su suegra y esgrimiendo un documento que había falsificado, se declaró único heredero de los bienes de su esposa, a la que había hecho firmar dos papeles en blanco que él posteriormente había rellenado.
No tardó en volver a la carga escribiendo y contactando con una joven de 26 años, enfermera y con casa propia, que despertó su interés. Se trataba de
Martha Seabrook Beck. Hija de madre dominante, Martha sufrió un desorden glandular a los nueve años que la hizo engordar desaforadamente, además de provocarle un continuo apetito sexual. Se hizo enfermera, pero por su aspecto solo consiguió trabajo en pompas fúnebres lavando y amortajando cadáveres. En los ratos libres se dedicaba a acosar a hombres en las paradas de autobús. Hasta que uno la dejó en estado, suicidándose poco después. Encontró un nuevo trabajo en el hospital donde dio a luz, hasta 1944, año en que la despidieron por conducta escandalosa. Era una mujer dominante, a la que no interesaba el galanteo y agradaba el sexo duro. Poco después se casó y tuvo otro hijo, pero no tardó en divorciarse. Un día le hicieron una broma, un conocido escribió a un club de corazones solitarios de Nueva York en su nombre.
Cuando conoció a Raymond Fernández pensó que había conocido al hombre de su vida y decidió que nunca se separaría de él. Así que tras intentar suicidarse metiendo la cabeza en el horno, Martha convenció a Raymond de irse a vivir con él, abandonando a sus hijos que quedaron al cuidado de su madre. Informada por Ray de sus tejemenejes con viudas y solteronas, lejos de sorprenderse Martha se convirtió en su cómplice, presentándose ante las pretendientes como hermana de Raymond.
Si bien al principio alguna de sus presas escapó con vida tras ser saqueada a conciencia, Martha tenía unos feroces celos, así que no tardó en utilizó sus conocimientos químicos para suministrar fármacos con los que librarse de las desafortunadas novias de Raymond. En 1949 la cosa pasó a mayores cuando
Martha asesinó de un martillazo en la cabeza a la nueva señora Fernández, Janet Fay, de la que se deshicieron metiéndola en un baúl y enterrándola en el sótano de la casa que tenían alquilada en el neoyorquino barrio de Queens. El mismo día que la enterraban llegaba una carta de una nueva pretendienta, Delphine Downing, viuda de cuarenta años que tenía una hija de dos años, Rainelle. En pocos días allí aparecieron Martha y Raymond. Y en muy poco tiempo estaban durmiendo juntos Raymond y Delphine. Una situación que duró poco, pues los celos de Martha no se lo permitieron. Y más cuando se enteró que Delphine se había quedado en estado. Le dio unas pastillas con el pretexto de que eran abortivas y profundamente sedada fue finiquitada, de un tiro en la cabeza, por Raymond, que aturdido y desmoralizado por lo que había hecho, dejó que Martha se encargase de enterrar el cadáver en el sótano y ahogar en una tina llena de agua a la pequeña Rainelle. Pero unos vecinos sospechando que algo raro estaba sucediendo llamaron a la policía, ante la que rápidamente confesaron tanto Raymond como Martha ofreciendo, eso sí, versiones diferentes de los hechos.
La opinión pública se horrorizó ante los crímenes de estos asesinos de corazones solitarios, tal y como la prensa los había bautizado. En especial fue el asesinato de la niña lo que más conmocionó al público. Como en Michigan, donde fueron detenidos, no había pena de muerte, Martha y Ray fueron trasladados a Nueva York, donde sí podían ser ejecutados y donde fueron juzgados por el asesinato de Janet Fay, resultando condenados el 17 de junio de 1949 a morir en la silla eléctrica, siendo ejecutados en marzo de 1951 tras agotar todos los recursos. Dos horas antes de la ejecución Fernández le envío un mensaje a Martha en el que decía “Me gustaría gritarle al mundo el amor que siento por ti”. Cuando ella lo recibió se le iluminó la cara y, abrazando a la enfermera dijo “Ahora sé que Raymond me quiere y puedo afrontar la muerte con alegría”.
El club donde Raymond Fernández obtenía las direcciones de sus víctimas se llamaba “Mother Dinene”. Después del arresto de la pareja se descubrió que “Mother Dinene” era una mujer que vivía confortablemente en el barrio del Bronx (Nueva York). Los detectives de la policía cerraron el Club por fraude, pero la mujer no tardó en abrir otro en el que prometía la felicidad marital por tan solo cinco dólares.
THE HONEYMOON KILLERS
¿Qué tuvo que suceder para que el compositor de ópera Leonard Kastle terminara escribiendo y dirigiendo The Honeymoon Killers? Pues que Martin Scorsese, el director seleccionado para rodar esta cinta fuera despedido tras tan solo una semana de rodaje, así como su sustituto, el desconocido Donald Volkman. Prácticamente fue una cuestión de azar. Pero no piensen por el escaso bagaje de Kastle en el cine que el resultado obtenido fue pésimo, muy al contrario, The Honeymoon Killers es una cinta visualmente contagiada de los aires renovadores que llegaban desde Europa. Rodada en un blanco y negro repleto de grises, su marcado aire naturalista, al que contribuyen las actuaciones de los actores, en especial la pareja protagonista, hace que casi resulte cinéma vérité. Con unos movimientos de cámara llenos de modernidad, pero también con cierto aire exploitation, al que contribuye su descuidado uso de la música, mediante jirones de Gustav Mahler. No puede sorprendernos menos leer que este era el filme americano favorito de François Truffaut.
El guión, que también escribió Kastle, sigue de manera aproximada los hechos tal y como sucedieron, aunque se omite el accidente que Raymond sufrió y que redirigió su vida hacia el crimen, a pesar de que luce una cicatriz en la cabeza que se esfuerza en tapar con un bisoñé de la que no se nos explica cual su origen. Tampoco se habla de su vida en España, ni de la maternidad de Martha. El director -y guionista- prefiere poner el acento en los protagonistas como pareja, ya que para él, “Martha y Raymond no habrían llegado, por sí solos, a hacer lo que hicieron. Fue su encuentro lo que les convirtió en los asesinos más grotescos que se pueda imaginar. En ese sentido, creo que mi film es un estudio de la personalidad».[1]
Leonard Klastle también se permitió añadir algunas dosis de humor negrísimo, sobre todo en la primera parte de la película. Nos retrata a las pretendientes de Raymond de forma paródica, casi cómica, con actuaciones teatrales, exageradas, que contrastarán con las que tendrán las víctimas de la segunda parte de la cinta. Más realistas. Será a partir del sórdido y aterrador asesinato de la anciana cuando cambie el tono de la película. Subirá el horror, ya no se tratará de asesinatos casi accidentales, en la distancia, con fármacos. Desde ese momento la poca simpatía que pudieran despertar esa pareja de perdedores, desaparecerá. Esfumándose definitivamente cuando eliminen a sus dos últimas víctimas. Ese cambio de tono, brutal, se reflejará en los ojos de la última mujer que asesinan. Un crimen que el director capta de forma magistral. Y es que viendo The Honeymoon Killers nos damos cuenta del gran director que hemos perdido y de la injusticia que se ha cometido con esta película catalogándola como serie B. “Este es un film que hemos hecho sin presiones de ninguna clase. Nadie lo ha visto antes de ser montado y tuvimos muchas dificultades para encontrar un distribuidor. Todos pensaban que el film sería muy torpe, muy real y, sobre todo, no lograban entender la presencia de una protagonista de 110 kilos. Creían que todo resultaba demasiado deprimente. Por fin, cuando un distribuidor se arriesgó, el film se presentó en Nueva York y Los Angeles, el favor de la crítica superó nuestras más optimistas previsiones«.[2]
Tampoco sería esta película lo que es sin esa magnífica pareja de actores protagonistas.
Shirley Stoler, hija de inmigrantes judíos polacos, se inició en el teatro underground. El primer papel cinematográfico que interpretó fue el de la asesina Martha Beck a los 41 años, un papel nada amable que se prolongó en otros de similar talante como horrible funcionaria de prisión, prostituta y comandante de campo de prisioneros. Roles grotescos y crueles en los que mandaba su físico que tuvieron su excepción en un breve papel como sufrida madre en El cazador (The Deer Hunter, Michael Cimino, 1978). También intervino en diversas series televisivas e incluso debutó en Broadway en 1981 con Lolita, junto a Donald Sutherland y Blanche Baker, que se suspendió tras solo nueve días en cartel. Fallecío en 1999 a los 69 años por insuficiencia cardíaca.
Por su parte la carrera de Tony Lo Bianco se distingue tanto por su versatilidad, como por la calidad de su trabajo. Ha aparecido en numerosas películas, programas de televisión y obras teatrales, tanto actuando como ejerciendo de escritor, director y productor. Neoyorquino nacido en Brooklyn, entre sus más de cien actuaciones cinematográficas destaca su Sal Boca en Contra el imperio de la droga (The French Connection, William Friedkin, 1971)
A pesar de las críticas favorables que recibió su película y de las dos nuevas cintas, A Wedding at Cana y Aloha, que tenía proyectado rodar para el productor de The Honeymoon Killers, Warren Steibel, Leonard Kastle retornó al mundo de la música y no volvió a dirigir cine.
A finales de los setenta se anuncio en la revista Variety una secuela de The Honeymoon Killers. Aunque nunca se produjo, la historia partiría de una cita íntima entre Ray y Martha mientras esperaban su ejecución en el corredor de la muerte que habría tenido como resultado el nacimiento en prisión de gemelos, niño y niña, que serían separados al nacer. Años más tarde ambos formarían equipo como pareja de amantes asesinos sin sospechar que eran realmente hermanos.
Destacar también que el caso resultó lo suficientemente atractivo como para ser tratado, con desigual suerte, por otros cineastas. Hasta ahora se han realizado tres versiones más de la historia: las norteamericanas Contacto letal (Lonely Hearths, Andrew Lane, 1991) y Corazones solitarios (Lonely Hearths, Todd Robinson, 2006) y la mexicana Profundo Carmesí (Arturo Ripstein, 1996).
LOS ASESINOS DE LA LUNA DE MIEL
Estrenada en 1970, arribó de manera muy puntual a nuestras sacrosantas pantallas, concretamente en noviembre de ese mismo año se estrenó en el Publi de Barcelona y al mes siguiente en el Galileo de Madrid, relegada al circuito de salas de Arte y Ensayo lo cual, por otra parte, fue una ventaja ya que se ofreció en versión original subtitulada.
Mientras que no hemos podido acceder a la crítica madrileña en Barcelona, donde se estrenó junto al cortometraje Gente de mesón de Francisco Betriu, se recibió como agua de mayo si hacemos caso al tiempo que se mantuvo en cartelera y a alguna de las críticas que desató. Para la Vanguardia es una cinta “de un interés verídico y realizada con una eficacia que roza la brillantez.”[3] Concluyendo que “Acaso a Kastle pueda criticársele aquello mismo que se puede considerar como su mayor mérito: la crudeza sin freno, la crueldad (…), el realismo feroz que sirve de vehículo al verismo que quiere servirnos. Pero su verdad si hiere es siempre humana y nunca truculenta. Y la historia es aleccionadora y de un alcance estremecedor por esta honrada intransigencia con que su narrador cinematográfico destierra mitos y tópicos hasta sus últimas consecuencias.”[4]
NOTAS
[1] Declaraciones de Leonard Kastle incluidas en el programa de mano español.
[2] Ídem
[3] J.P.M. en La Vanguardia del jueves 12 de noviembre de 1970. Pág. 56
[4] Ídem
CARTELERÍA Y MATERÍAL GRÁFICO
Vial of Delicatessens: Paul Naschy, Blaxploitation, Palito y cine underground estatal
Vial of Delicatessens lanza el miércoles 22 de marzo de 2017 cuatro títulos en DVD: un título de culto del cine español de género, con Paul Naschy; la primera edición en España de un clásico del blaxploitation; y dos propuestas que nos acercan, cada una a su manera, al underground estatal.
En su línea de DVD prensados, y a la venta en grandes superficies, además de en la web del sello, “Vial of Delicatessens” lanza:
EL PADRINO NEGRO
Una película de John Evans
¡Hay un nuevo padrino en la ciudad! J.J. (Rod Perry) es un joven delincuente de Harlem que inicia un ascenso criminal apadrinado por Nate Williams, a quien llaman El padrino negro, líder del clan que domina los negocios de la prostitución y el juego en el barrio. Pero un clan de italianos que controla el lucrativo negocio de las drogas y la heroína está convirtiendo el barrio en un ghetto, lo que inicia una escalada de tensión y violencia entre bandas que acarreará múltiples muertes.
Cuando el éxito de “El padrino” aún estaba reciente y “El padrino II” estaba a punto de estrenarse, el universo «blaxploitation» se sacó de la manga esta violenta relectura en clave afroamericana que gozó de un considerable éxito en los años 70. La presente edición la trae por primera vez a nuestro país.
Un nuevo título de la colección “Clásicos Bis”, aderezado con extras presentados por el staff de “Tiempo de Culto Podcast” (http://tdcpodcast.blogspot.com). Audiocomentario con Angel Codón Ramos, cortometrajes (“Teddy” y “Black Dog”) y Reel de trailers “Blaxploitation”.
MORDIENDO LA VIDA
Una película de Martín Garrido Ramis
Tras su salida de la cárcel, Rodolfo, un delincuente de poca monta, es requerido por el jefe del lumpen local para que lleve a cabo un ajuste de cuentas en su nombre. El ambiente de violencia y prostitución de la ciudad no tardará en arrastrarlo a una espiral de crimen.
30 años después de su estreno, Mordiendo la vida es un título de culto que permanecía inédito en formato doméstico, algo que remedia “Vial of Delicatessens” con la presente edición plagada de extras. Tercera película del mallorquín Martín Garrido (El hijo bastardo de Dios), supone una incursión en los códigos del género criminal realizada de forma ultra realista, sórdida y violenta, con actores provenientes de los verdaderos bajos fondos y el concurso de Paul Naschy en la piel del sanguinario villano, “El Murciano”.
«Uno de los títulos más potentes y descarnados del cine Español» – AVT
La presente edición se hace acompañar de abundante material extra, como entrevistas al equipo 30 años después, o videoclip de la banda “Amaro”.
“El Padrino negro” y “Mordiendo la vida” tienen un PVP unitario de 11,99 € (gastos de envío incluidos para pedidos en la web del sello).
En la línea de ediciones limitadas a 100 ejemplares, de venta exclusiva en la web del sello, “Vial of Delicatessens” lanza:
V.H.ECES
Una película de Naxo Fiol
Al señor Domingo no le gusta ver películas. Dicha fobia tiene una explicación: siendo adolescente, quedó traumatizado ante la escalofriante carátula de una peli de terror alquilada por su padre. Su mujer le amenaza con que o se cura de una vez, o lo abandonará. Así que Domingo decidirá visitar a una psicóloga (¡argentina!), quien le somete a una terapia de shock con resultados poco halagüeños. El muchacho adquiere un diabólico poder, el de otorgar vida a aquellas imágenes que le horrorizan. Ante semejante percal, don Domingo se oculta allí donde no puedan dar con él. Su esposa, locamente enamorada a pesar de ponerle los cuernos, decide encontrarle, para lo que pide ayuda a su padre, un científico que ha inventado unas píldoras capaces de alterar el aspecto de las personas, lo que atrae a una pareja de mafiosos de segunda que quiere hacerse con ellas. Mientras, otro par de elementos, en este caso Satanistas de tercera regional, se hacen eco de la existencia de don Domingo y sus poderes y pretenden secuestrarlo para utilizarlo como arma destructora.
La última gamberrada de Naxo Fiol, plagada de personajes locos, extremos y demenciales, solo puede dar como resultado un recital de risas incómodas y un climax absolutamente delirante. La presente edición incluye casi dos horas de material adicional realizadas con tanto mimo como mala hostia, como son un audiocomentario a cargo del director Naxo Fiol acompañado por Víctor Olid, o numerosas escenas eliminadas que encierran sorpresas. ¡¡Pasen por caja, malditos!!
OTOÑO EN LA VALCUELVA
Una película de Víctor Olid
¿Qué entendemos como vídeo-diario? El hecho de grabar escenas de la vida cotidiana y montarlas a modo de ficción.
Influenciado en este sentido por gente como George Kuchar, Jonas Mekas, Naxo Fiol o incluso Jose Luis Guerín, Víctor Olid deja a un lado el humor característico de sus trabajos, para mostrarnos imágenes de inusitada belleza, pertenecientes a su día a día durante su estancia, en 2013, en el bello pueblo de Palazuelo de la Valcueva, en León. Eso si, servido todo sin ínfulas artísticas ni la pedantería inherente a este tipo de películas.
La presente edición contiene abundante material extra: Cortometrajes rodados asimismo en La Valcueva, Cortometrajes invitados y unas extrañas y bonitas piezas rodadas con las ignotas cámaras de 35 mm. “Lomokino”.
“V.H.Eces” y “Otoño en la Valcueva” tienen un PVP unitario de 5, 99 € más gastos de envío.
http://vialofdelicatessens.blogspot.com
Más locuras en edición limitada (y muy limitada) en Trash-o-rama
¡Ahora sí! Ya disponibles dos nuevas ediciones: un pack doble DVD de Robogirls con chicas robot luchando contra el crimen, masacrando cyborgs y quitándose la ropa a la mínima, y el thriller indio protagonizado por Chiranjeevi, al fin con toda la acción y desparrame, por primera vez subtitulado y remasterizado. ¡Éxito en la Cutrecon 2017! (MUY IMPORTANTE: del 10 al 26 no se enviarán pedidos)
Triple Sesión Robogirls (2 DVD)
ROBOTRIX (Jamie Luk, 1991) Con Billy Chow, Amy Yip. (VOSE, 16:9)
LADY BATTLECOP (Akihisa Okamoto, 1990) Con Azusa Nakamura, Kisuke Yamashita. (VOSE, 4:3 original)
ROBOFIGHTER LIBERATOR (Motoharu Takauji, 2014) Con Mai Miori, Masahiro Yoshino. (VOSE, 16:9)
El futuro es cosa de las chicas robots. En esta edición de 2 DVD, nuestras androides favoritas limpian la ciudad del crimen, masacran violadores, eliminan asesinos, practican kung fu y se entregan a los placeres carnales. Ciencia-ficción espectacular cargada de acción, efectos especiales y desparrame.
Contenidos adicionales:
Blue Swat, the Movie (película completa), Giga Robogirls, trailers originales, fichas técnicas.
EDICIÓN NUMERADA Y LIMITADA A 100 COPIAS.
NO SE VENDE EN TIENDAS.
Precio: 15 euros (gastos de envío incluídos).
Golimar, the movie
GOLIMAR, THE MOVIE (A. Kodandarami Reddy, 1985)
¡El Michael Jackson indio llega a Trash-o-Rama! Protagonizada por el icono del cine de culto, Chiranjeevi, Golimar the movie es un festival de kung fu, canciones bizarras y bigotes sobrenaturales. ¡Uno de los grandes éxitos de la Cutrecon 2017!
Contenidos adicionales: Golimar chino, Golimar japonés, Golimar 2016, ficha técnica, cartel original. V.O.S. Castellano, 4:3 remasterizado
Precio: 12 euros (gastos de envío incluídos).
EDICIÓN MUY LIMITADA
¡Combata el frío con dos nuevas cucharadas de Trash-o-Rama! (Lea atentamente las instrucciones de uso)
¡Contra el frío, Trash-o-Rama caliente! Dos nuevas ediciones limitadas, una rareza perdida de Jackie Chan con nazis, ninjas y mucha cara dura editada junto a un desvergonzado exploitation marcial con Mai Miori y un festival de Kaiju Eiga totalmente pasado de vueltas que garantiza risas y algarabía sin fin. Un festín para sibaritas de lo bizarro.
Kaiju Monstermash
¡¡EDICIÓN MUY LIMITADA!!
KAIJU MONSTERMASH es una recopilación de mediometrajes Z de Kaiju Eiga que incluye títulos como NEGADON, GEHARHA, INFINITE CELESTIA, FURIOUS KAIJU GREAT BATTLES, MOSAIC MAN, MAGARA y muchos más.
Más de dos horas de monstruosa diversión con kaijus pisoteando maquetas, luchando entre ellos y masacrando ejércitos. Muchas de estas producciones son inéditas en DVD y jamás han estado en internet. Con portada especialmente realizada por la ocasión por el dibujante Disney Jordi Pascual.
¡Solo para coleccionistas!
Contenidos adicionales: ¿Soy demasiado grande?, Zumbotron, Zubotron 3: Apocalipsis Final, trailers, fichas, carteles.
Precio: 12 euros (gastos de envío incluidos).
Mission of Fire Dragon + Lady Drunken Master
¡¡EDICIÓN MUY LIMITADA!!
MISSION OF FIRE DRAGON (Chester Wong, Chu Yen-Ping, 1983)
Con Jackie Chan, Kwan Chung
Audio en inglés con subtítulos en castellano, 4:3
LADY DRUNKEN MASTER (M. Takauji, 2014)
Con Mai Miori
Audio en japonés/cantonés con subtítulos en castellano, 16:9
Una lost movie de Jackie Chan financiada por las triadas taiwanesas con ninjas, nazis, amazonas, artes marciales y el peor doble de Jackie nunca visto. Y complementando la sesión, un desvergonzado exploited de Drunken Master con la nueva reina del trash nipón, Mai Miori.
Contenidos adicionales: Making of, Tomas Falsas, Videoclip, trailer, fichas técnicas, carteles originales.
Precio: 12 euros (gastos de envío incluidos).
¡Pide juntos estos dos DVD salvajes llenos de bofetadas y alimañas gigantes y ahorra!
Precio pack con los dos títulos: 20 euros (gastos de envío incluidos)
Más información y pedidos: http://trashoramadvd.bigcartel.com/
Nutritivas novedades ‘Vial of Delicatessens’ para calentar este enero
Vial of Delicatessens lanza el miércoles 25 de enero de 2017 cuatro títulos en DVD: un pequeño clásico del terror europeo y tres propuestas que nos acercan, cada una a su manera, al underground estatal.
DVD PRENSADO Y A LA VENTA EN GRANDES SUPERFICIES Y WEB:
EL LAGO DE SATÁN (The She Beast, Michael Reeves, 1966)
Vardella, una fiera bruja ajusticiada por los aldeanos de Transilvania en el siglo XVIII, vuelve en la persona de una atractiva y recién casada chica inglesa, Veronica (Barbara Steele). Su marido Phillip (Ian Ogilvy) intentará combatir a las fuerzas del mal ayudado por el sabio profesor Von Helsing (John Karlsen), descendiente del hombre que mató al conde Drácula.
La primera película del recordado Michael Reeves (Los brujos) estaba protagonizada por la musa del terror del momento, Barbara Steele. En una época en que el terror europeo era eminentemente gótico, Reeves añadió erotismo, comedia y elementos de la serie B americana a esta historia de brujería y posesiones que goza hoy de culto entre los aficionados al fantástico europeo.
“De rara belleza y cautivador erotísmo”
Slant Magazine
La presente edición incluye el tráiler de la película y tráilers de otros títulos.
NUNCA HE ESTADO EN POUGHKEEPSIE (Ángel Sala, 2013)
Nunca he estado en Poughkeepsie es un relato en tres actos sobre un acontecimiento pasado o futuro que afecta a la vida de Dick Tremaine. La imposibilidad de reencontrarse con la esquiva Sharon es el punto de partida de esta narración sin ataduras acerca de una ruptura sentimental.
Plagada de referencias a los autores más importantes del cine contemporáneo, la primera película de Ángel Sala, realizada bajo el manifiesto #littlesecretfilm, es una inquietante e inclasificable incursión en los fantasmas de nuestro tiempo que se edita, además con abundante material extra, como imágenes del rodaje, una entrevista al director o la home movie de los años 30 “Franklin D. Roosevelt en Poughkeepsie”.
“Ángel Sala en Inland Empire: La película circula por la vía Lynchiana”
Fotogramas
DVD EN EDICIÓN LIMITADA DE 100 EJEMPLARES Y A LA VENTA EXCLUSIVAMENTE EN LA WEB:
DIFUMINADO (Pere Koniec, 2014)
Existe un abuelo con un pasado oscuro. Existe un viaje y un sobre con dinero. Existe la posibilidad de ordenar unos recuerdos llenos de coches clásicos, mujeres bellas y excesos de juventud.
Difuminado es una película independiente dirigida por Pere Koniec, del que ya les hemos hablado largo y tendido en Proyecto Naschy. Rodada en blanco y negro sin diálogos, con una misteriosa trama y un extrañísimo reparto, fue presentada en el festival de Sitges de 2014. Koniec, tras L de Lorena, muestra en Difuminado la fascinación del automóvil como obra de arte, imágenes de infancia que marcan la trayectoria erótica, y recuerdos de aquellos amigos que fueron cayendo en una juventud politoxicómana.
La presente edición incluye el mediometraje Policromía, también de Koniec e igualmente seleccionado en el festival de Sitges en 2010, tráilers, álbum de rodaje, presentación en Sitges y entrevista con el director.
“Un intrincado laberinto de pasiones con el fetichismo automovilístico y la mitomanía comiquera y cinéfila como ingredientes principales de su fórmula secreta”
Jordi Costa
DAÏMÔN (Javier Perea)
En algunas culturas y tradiciones ancestrales, se usa el término Daïmôn para referirse a diferentes realidades que comparten los rasgos fundamentales de lo que se denominan ángeles y demonios
La película, al estilo Found Footage, nos cuenta cómo al finalizar el rodaje de un cortometraje, unos amigos se disponen a realizar un viaje a un lugar pintoresco en plena naturaleza. Las condiciones de los caminos por donde transitan hacen que tengan que pasar la noche en un lugar desconocido. Una cita de vídeo encontrada en el barro es la prueba de lo ocurrido.
El espectador será testigo de unos hechos absolutamente espeluznantes.
La presente edición se acompaña de abundante material extra: Tráiler, Making of, Videoclip de Nocturnia, Videoclip de Exkissitos.
http://vialofdelicatessens.blogspot.com
El cine en zapatillas: 39 Escalones edita, en edición especial, ‘Pi, fe en el caos’ de Darren Aronofsky
Pi, fe en el caos. Edición Especial (39 Escalones) DVD, Blu-ray
T.O: Pi: Faith in Chaos. País: USA. Año: 1998. Director: Darren Aronofsky. Guión: Darren Aronofsky. Historia: Darren Aronofsky, Sean Gullette y Eric Watson. Música: Clint Mansell. Fotografía: Matthew Libatique (blanco y negro). Productora: Harvest Filmsworks, Truth & Soul Pictures, Plantain Films, Protozoa Pictures. Formato: 16 mm. 1.66: 1. Blanco y negro. Dolby.
Reparto: Sean Gullette, Mark Margolis, Ben Shenkman, Pamela Hart, Stephen Pearlman, Samia Shoaib, Ajay Naidu, Kristyn Mae-Anne Lao, Lauren Fox.
Audios: Castellano 5.1/ Inglés 5.1 Subtítulos: Castellano Duración: 85 min. Formato imagen: Widescreen
Extras: Audiocomentarios de Darren Aronofsky y Sean Gullette; Tras las cámaras; Escenas eliminadas; Tráiler. (Todos los contenidos extras en VOSC)
Un cohen o kohen, (en hebreo כּהן, «sacerdote») tiene un estatus especial en el judaísmo. El Kohen Gadol (Sumo Sacerdote), una vez al año, se revestía con un peto ceremonial en el que había engastadas 12 piedras de distinta naturaleza (una por cada tribu de Israel), y penetraba solemnemente en el Sanctasantorum del Templo para pronunciar el Shem Shemaforash ante el Arca de la Alianza, en voz baja. El Shemhamphorasch (una corrupción del hebreo שם המפורש Sem-ha Mephorash) es un epíteto del nombre de Dios compuesto por 216 letras, que deriva de cabalistas medievales del Libro del Éxodo, mediante la lectura de las letras de tres versos en un orden específico. Cohen es el apellido del protagonista de Pi, fe en el caos que por un error informático descubrirá una serie de 216 dígitos (téngase presente que el alfabeto hebreo es a la vez un sistema numérico) ambicionada al mismo tiempo por una agencia bursátil y una secta judía. Nada está dejado al azar en la opera prima de Darren Aronofsky.
Max Cohen (Sean Gullette), contra las advertencias de su madre, miró directamente al sol cuando tenía seis años. Este primer ensayo de asaltar los cielos contraviniendo al orden (y tras recuperar la visión de la que el deslumbramiento le privó) le dejó como herencia las migrañas y la pericia matemática. Conocimiento y dolor quedarán asociados trágica e indisolublemente para este niño prodigio que publicó su primer artículo científico con dieciséis años y se doctoró con veinte. Iluminado sosias de Ícaro, Max no acepta que el conocimiento humano sea por naturaleza limitado, él está dispuesto a demostrar que el azar es aparente y que hasta el sistema más entrópico es reductible a patrones de regularidad. Porque para Max, igual que para Galileo, la naturaleza está escrita en lenguaje matemático, todo lo que nos rodea se puede entender y representar mediante números. Así, si se hace un gráfico con los números de un sistema se forman modelos y esos modelos están por todo lo existente, ahí, ocultos bajo el cálculo, delante de nuestros ojos. Su experimento crucial es hallar el patrón que necesariamente ha de regir los movimientos bursátiles.
“¿Qué es la Bolsa? Una inmensidad de números que representa la economía global. Millones de manos y de mentes trabajando, una red inmensa llena de vida; un organismo, un organismo natural”. Demostrar que la bolsa forma un sistema predecible es equivalente a probar que la verdad última del organicismo (el universo entendido como ser vivo) es el mecanicismo (el universo entendido como máquina), que la vida responde a un absoluto matemático calculable y, por ende, cognoscible. El empeño de Max es desentrañar ese código cifrado, se abandona (literalmente) a los cálculos de su macrordenador (al que llama Euclides) sin más relación social que las partidas de go que juega con su mentor Sol Robeson (Mark Margolis). Elegir el go tiene también significación narrativa dentro del filme, pues este juego de estrategia nacido en la China imperial es toda una parábola de cómo sobre la simplicidad de un universo euclidiano (el tablero y su cuadrícula), se sobrepone lo complejo e incalculable (las infinitas partidas posibles). La paradoja del go le sirve a Robeson para advertir a su alumno sobre la insensatez de su proyecto, el mundo no es reductible a cifra, a número, pretender lo contrario es abandonar el rigor científico, abandonar la matemática y caer en la falaz numerología. Pero Max sabe que lo que puede aparentar locura, puede ser genialidad en verdad y está dispuesto a demostrarlo, a pesar de que cada paso que avanza en ese terreno pantanoso le supone ataques de migraña cada vez más insoportables.
Aronofsky se adentra, así, en su opera prima, en el debatido problema de los límites del conocimiento humano. Hasta dónde es posible hacer ciencia sin caer en paradojas, contradicciones y falacias. Para ello usa la falsilla del espacio en el que la matemática roza la metafísica y se vuelve fascinante porque nos hace sentir que la aprehensión del absoluto es posible, que podemos descifrar el sentido de nuestra existencia. En palabras de Sergi Sánchez, “la inteligencia de ‘Pi’, la película, reside en su capacidad para traducir la angustia existencial del hombre ultramoderno -que es como decir del hombre primitivo- en una compleja trama que relaciona a un mismo nivel matemática, música electrónica, religión y economía”. El cineasta no pretende elaborar un ensayo matemático (por eso son absurdas ciertas críticas que hacen hincapié en la ausencia de rigor de sus conceptos) por más que sus imágenes se llenen de proporciones áureas (esas espirales que se retratan en la crema del café o en las volutas del tabaco y nos llevan a advertir que la espiral es la pieza clave de todas las figuras), lo que está en juego es otra cosa: la eterna pregunta sobre qué es el hombre y qué sentido tiene la vida inteligente y autoconsciente. Aronofsky se plantea la pregunta kantiana sobre qué podemos conocer y lo hace desde la perspectiva de la tragedia griega: el conocimiento es la causa del dolor (recuérdese el Edipo de Sófocles como ejemplo). Saber más no nos hará más felices, casi al contrario parece decirnos con su final, Max se lobotomiza a sí mismo para escapar de sus perseguidores y, sobre todo, para acabar con su enfermedad. El ansia desmesurada de conocimiento nos arranca la inocencia, nos aparta de la vida vista como cotidianidad plácida y nos aboca al abismo.
Con un presupuesto de 60.000 dólares, recaudados con participaciones de cien entre amigos y familiares (el micromecenazgo antes de la eclosión del crowdfunding), Pi, fe en el caos es una propuesta compleja (y osada) en su concepto y arriesgada en su forma. Aronofsky se nutre de las bases del thriller para desarrollar su búsqueda existencialista: Max se convierte en el punto de mira de una feroz firma de Wall Street y una secta Kabbalah que pretende descifrar el concepto de Dios a través de la matemática, el acoso creciente de ambos grupos es tratado en clave de intriga, una intriga bien trabada que permite disfrutar de la cinta al margen de sus implicaciones filosóficas. Pero ahí termina su concesión al público más generalista. El neoyorquino opta por el blanco y negro trabajado con una fotografía que juega continuamente con el grano y una cierta saturación expositiva que hace desaparecer la gama de grises y quema el blanco. El resultado de esta elección es una atmósfera agobiante que nos instala en el interior de Max para sufrir su misma angustia, una asfixia vital que se ve reforzada por la reiteración de primeros planos y movimientos rápidos con auténtico valor de imágenes subliminales. A la experimentación visual hay que sumar la banda sonora de Clint Mansell, músico de cabecera del cineasta, una pieza de música electrónica generada únicamente por sintetizadores y computadores, sin la intervención de instrumento musical alguno. Formalmente, pues, Pi, fe en el caos es un viaje al corazón de la paranoia que nos mantiene en constante tensión y nos remite a la experiencia del abismo. Un valiente debut, el de Aronofsky, que le supuso alzarse con el premio al mejor director en el Festival de Sundance.
La magnífica edición que ha puesto a la venta 39 Escalones nos ofrece, además de una magnífica copia del filme, con todo su contrastado y granuloso blanco y negro, unos interesantes extras que incluyen dos audiocomentarios, uno de su director y otro a cargo de su protagonista, Sean Gullette; cuatro escenas cortadas y comentadas por su director; y un documental rodado en video en el que podemos ver escenas del rodaje de Pi a color, comentadas también por el director y el actor. Una magnífica pieza y una oportunidad de revisar este filme con la calidad que se merece.
RedRum edita en DVD ‘Vampyres’ de Víctor Matellano
Vampyres está protagonizada por Caroline Munro (“Maniac”, “La Espía que me amó”), Marta Flich (“Omnívoros”), Almudena León (“Wax”) y Christian Stamm (“El hombre de las mil caras”). El reparto también cuenta con Anthony Rotsa, Veronica Bacorn, Alina Nastase, Víctor Vidal y Luis Hacha, así como la participación especial de Lone Fleming, May Heatherly, Antonio Mayans, Conrado San Martín y Fele Martínez.CONTENIDOS ADICIONALES EDICIÓN DVD:– Tráiler.– Teaser.
– Making of, narrado por el actor Jack Taylor.
– Entrevista con Caroline Munro.
– Galería fotográfica.
SINOPSIS: Un grupo de jóvenes artistas acampan en un bosque junto a un lago. Hasta la zona llega también un hombre joven con un oscuro pasado. Es una zona en la que está desapareciendo gente. La clave estará en un misterioso caserón cercano, en el que habitan dos extrañas mujeres…
¡Bruja, más que bruja!: zarzuela, humor y esperpento
Celebrando su 40º aniversario de estreno, A Contracorriente edita, en versión remasterizada, una de las obras menos vistas de Fernando Fernán-Gómez, «¡Bruja, más que bruja!», una sorprendente comedia musical de carácter costumbrista totalmente adelantada a su época y que contó con un pase especial en la última edición del Festival de Cine de Málaga y una corta carrera en salas cinematográficas.
¡Bruja, más que bruja! (Fernando Fernán-Gómez, 1977)
A Contracorriente (DVD/Blu-ray)
España. Duración: 92 min. Guión: Fernando Fernán-Gómez y Pedro Beltrán Música: Carmelo Bernaola Fotografía: Polo Villaseñor Productora: Laro Films Género: Comedia.
Reparto: Francisco Algora, Emma Cohen, Mary Santpere, Fernando Fernán Gómez, Estela Delgado, Fernando Sánchez Polack, José Luis Barceló, Manuel Ayuso
Sinopsis: Al volver del servicio militar, Juan (Paco Algora), se encuentra que su tío Justino (Fernando Fernán-Gómez), cacique del pueblo, se ha casado con la novia de éste, Mariana (Emma Cohen). Juan acudirá a la bruja del pueblo (Mary Santpere) para que le ayude a vengarse de su tío y así heredar y liberar a su amada.
«Hice ‘Bruja, más que bruja’ cuando la gente veía la zarzuela como algo muy respetable. Yo quería que fuera una película muy fea y muy mal hecha, pero que hubiera divertido mucho al espectador. Y esto, no lo conseguí. Hay, me parece, 7 u 8 personas no más a los que les parece una película magnífica y curiosísima, pero como te digo, son 7 u 8, y entre ellas, 2 son franceses.»
Fernando Fernán-Gómez es, para el grueso del público más joven y el españolito educado por bellacos programas televisivos e internet, ese señor mayor que
tenía tan mal genio y tanta mala gaita. Para las generaciones anteriores es, afortunadamente, uno de grandes del cine español. Fantástico actor y director. Un hombre libre y de gran personalidad que hizo de su vida un sayo hasta el final. Nacido en Perú, por ser sus padres cómicos y estar de gira por entonces por Sudamérica, estudió Filosofía y letras pero la sangre es la sangre y su vida se dirigió hacia los escenarios y más tarde al cine. Además de actuar y dirigir fue un prolífico escritor: desde novela a ensayo y de literatura infantil a poesía. Tras casarse con María Dolores Pradera, con quien tuvo dos hijos, fue pareja de la joven Emma Cohen desde que se conocieron en 1973 hasta el fallecimiento de Fernán-Gómez en 2000.
Más de 200 películas como actor, 30 como director, en la mayoría de ellas también autor del guión, avalan parte del genio de este iconoclasta creador, de entre cuyas obras, Bruja, más que bruja es otro perfecto ejemplo de esa genial forma de ver la vida y el cine que ya despuntó desde bien temprano, con su primera obra, Manicomio (1954), que dirigió conjuntamente con Luis María Delgado, uno de los grandes olvidados del cine español.
Zarzuela, humor y esperpento: «¡Bruja, más que bruja!»
El propio director dejaba bien clara su intención sobre como quería hacer la película en su ‘Nota para el posible productor’ que la copia en DVD y Blu-ray de A Contracorriente incluye como obsequio, «Esta película no quedará muy bien hecha; no resaltará por su perfección formal, por sus valores plásticos. (…) Los comparsas, los coros, los bailarines (?) no serán muy expertos ni manifestarán nunca un gran entusiasmo por su oficio.» Esa y no otra era la intención del director. La exageración, el feismo premeditado como espita para provocar el humor. Algo que, visto ahora y tras otros experimentos posteriores de corte similar como los realizados por José Luis Cuerda, parece más que evidente, pero que en la época no lo supo entender o valorar toda la crítica. Y esto lo hemos descubierto tras bucear en hemeroteca. El motivo de haberlo hecho es haber visto un viejo recorte de la época publicado en la prensa durante la tercera semana de su estreno en el Alexandra de Barcelona que contenía una frase que nos llamó la atención: ‘Público y crítica divididos.’
Y así, esto es lo que leímos en la crítica de su estreno en Barcelona, realizada por A. Martínez Tomas y publicada en La Vanguardia: «La película es mala de remate. Un bodrio extravagante, realizado -no llegamos a ver claro con cuáles intenciones.» Martínez demuestra estar totalmente desorientado o no tener ningún tipo de sentido del humor. Tras calificar de gratuitos los desnudos de Emma Cohen, con los que, para el crítico, la actriz «se coloca a la altura, en este terreno, de Ágata Lys» concluye: «A veces la intención humorística o irónica excusa y hasta puede justificar los mayores errores, pero todo tiene, en verdad, un límite. Si no hay ingenio, o éste se sustituye, sólo con mala intención, los resultados suelen ser diferentes. Como ocurre exactamente en este filme.» Desde luego Fernando Fernán-Gómez sabía a lo que se exponía, no en vano describió su película como «un experimento muy arriesgado (…) mezcla de sátira, de ironía y de parodia de la zarzuela y del musical.» Rodado con la única intención de divertir al espectador.
Muy diferente fue recibida la cinta por Donald, crítico del ABC, que supo entender la intención del cineasta: «La intención de la película se cumple: alcanza la cota cómica deseada y en todo momento evidencia su sentido crítico y, sobre todo, se aparta de esos moldes convencionales del género«. Aunque naturalmente puede llegar a comprende que algún espectador quede sorprendido ante lo que sucede en la pantalla: «Es muy posible que su originalidad, por apartarse de esos moldes, choque o desconcierte a más de un espectador, que, de todas maneras, se entregará a la diversión, a la fuerza hilarante.”
Como vemos, la cara y la cruz para una película a la que el tiempo ha tratado divinamente. Vista ahora, ‘¡Bruja, más que bruja!’ mantiene la frescura y la originalidad que tuvo en su momento y que ciertos críticos no supieron ver. Su humor y su estilo se adelantaba unos años al de la trilogía de culto de José Luis Cuerda compuesta por Total (1983), Amanece que no es poco (1989) y Así en el cielo como en la tierra (1995). Y es posible que como reconocimiento y agradecimiento a la deuda que estos títulos y su director mantienen con ¡Bruja, más que bruja! sea por lo que Fernando Fernán-Gómez aparece en el tercero de ellos interpretando el papel más importante de la historia, el de Dios Padre, como no podría ser de otra manera.
HEMEROTECA
Donald, «Bruja, más que bruja de Fernán-Gómez en Proyecciones» en Blanco y negro (18 de mayo de 1977, pág. 60)
Martínez Tomas, A. «¡Bruja, más que bruja!» en La Vanguardia (Miércoles, 30 de marzo de 1977, pag. 52)
M. M., A. «Fernando Fernán Gómez: al humor por el aspecto físico» en La Vanguardia (Sábado 16 de abril de 1977, pág 47)
Ninja vampires y Donnie Yen: esto es Trash-o-rama
Ninja Raiders Vampire Queen (Chow Chun-Kai, Donald Kong, 1989)
Con Agnes Chan, Deborah Grant. (Audio en castellano, inglés o subtitulada, 16:9)
Ninjas contra vampiros chinos en una de las producciones más histéricamente dementes de la productora Filmark, editada por primera vez en DVD íntegra y en widescreen 16:9. Secuencias de acción ninja, efectos especiales imposibles, diálogos marcianos, cabezas voladoras y risas descontroladas en esta obra maestra del cine absurdo. Nueva entrega de la colección VHZ, pura nostalgia de los tiempos del VHS, con un diseño retro y muchas sorpresas.
Contenidos adicionales: Ninja trailers, Artículo Mixed Up, Artículo Filmark, cartel original, ficha técnica, Promo VHZ.
Precio: 12 euros (gastos de envío incluídos).
City of Darkness (Lam Man-Cheung, 1999)
Con Donnie Yen, Collin Chou (Audio en cantonés con subtítulos en castellano, 16:9)
Donnie Yen protagoniza esta película producida por la mafia taiwanesa y que tuvo que rodar para saldar una deuda. Acción sin tregua en un filme lleno de figuras del cine marcial, como Collin Chou, Billy Chow o Kim Penn. Por primera vez en 16:9 con subtítulos traducidos a partir de los diálogos originales.
Contenidos adicionales: Documental sobre Donnie Yen, Donnie Yen canta, Donnie Yen baila, trailer, ficha técnica, cartel original.
Precio: 12 euros (gastos de envío incluídos).
Y COMO SIEMPRE… ¡¡¡EDICIÓN MUY LIMITADA!!!
¡YA A LA VENTA!
Y ADEMÁS:
A finales de diciembre, el mockbuster de Ataque a los Titanes: tetas, sangre, acción y cutrefectos especiales a la japonesa, en doble versión. Y más italo-trash para coleccionistas selectos.
Finalmente un pequeño avance de uno de los lanzamientos del 2017. Detalle de la ilustración original realizada por el gran Jordi Pascual para el demencial Kaiju Monstermash que aportará monstruosidad y mucha serie Z a nuestra colección favorita. Sí amigos, 2017 promete ser horrible, ¡¡¡Pero con Trash-o-rama lo será mucho más!!!
http://trashoramadvd.bigcartel.com/
Norberto Ramos del Val y Antonio Trashorras en Regia Films
De nuevo buenas nuevas desde Regia Films que anuncian interesantes lanzamientos y reediciones. Entre ellos destacan dos recientes películas españolas. Por un lado continúan editando la filmografía de Norberto Ramos del Val, una inclasificable bestia del cine independiente del cual después de editar El último fin de semana (2011) y Faraday (2013), publican Amor Tóxico, la última locura del director cántabro en la cual se ha acompañado de los actores Eduardo Ferrés, Ann Perelló, Mariu Bárcena y Álvaro Lafora.
Sinopsis: Reconfortante como un buen vaso de estricnina; reparador como un caldo con cristales molidos; tonificante como una bocanada de antrax: así es el amor tóxico que nace en esta comedia romántica disfuncional y marciana. Toni, que dice no entender a las mujeres, e Irene, una chica “especial” (por llamarlo de alguna forma) quedan por internet. Una cita que deriva en conversación bizantina sobre amor, sexo (y sexos), batalla dialéctica en la que el desconcierto acecha tras cada esquina.
Si somos muy de Norberto, también lo somos de Antonio Trashorras. Tras su bastante incomprendido debut en el largo con El callejón (2011), llega Anabel, una propuesta totalmente diferente estrenada, al igual que la anterior, en el Festival de Sitges y en la que ha contado también con la participación de Ana de Armas, actriz que ha dado el salto al otro lado del charco, (donde se encuentra rodando actualmente Blade Runner 2049 para Denis Villeneuve), además de Rocío León y Enrique Villén. Para el crítico John Tones, Anabel es un «homenaje extremadamente claustrofóbico al cine de terror de los setenta.»
Sinopsis: Tras la marcha, en circunstancias algo turbias, de Anabel, sus dos compañeras de piso deben buscar alguien más con quien compartir el alquiler. El elegido es un señor mayor que logra ganarse su confianza, pero que pronto se descubrirá como una presencia extraña e inquietante.
Pero Regia también anuncia otra novedad protagonizada por el mejor cine británico y con calidad Blu-ray. Walkabout de Nicolas Roeg está basada es una novela escrita por James Vance Marshall y publicada por primera vez en 1959 que trata acerca del viaje emprendido a través de la zona interior de Australia por dos niños estadounidenses perdidos junto a un aborigen australiano que se encontraba realizando su rito de paso a la madurez, el Walkabout, que dura varios meses.
Y para terminar decirles que, si como el que esto les cuenta se despistaron y se quedaron sin algún título de la Colección Giallo, sepan que se están reeditando algunos, así que entren en Regia y pídanlos, pues ahora es el momento de aprovechar y completar tan imprescindible colección.
El cine en zapatillas: El hombre y el monstruo
EL HOMBRE Y EL MONSTRUO (Rafael Baledón, 1958) DVD Regia Films
México. Duración: 75 min. Guión: Raúl Centeno Música: Gustavo César Carrión Fotografía: Raúl Martínez Solares Formato Pantalla: 1,33:1 (4/3) Fullscreen Audio: Español neutro Blanco y negro.
Reparto: Enrique Rambal, Abel Salazar, Martha Roth, Ofelia Guilmáin, Laura Baledón, José Chávez, Carlos Suárez
Sinopsis: Ricardo (Abel Salazar) es un periodista que acude a un lejano caserón para entrevistar al famoso pianista Samuel Magno (Enrique Rambal) quien aparentemente ha dejado de tocar para convertir a la joven Laura (Martha Roth) en la mejor pianista del mundo. Pero cuando Abel llega al caserón encuentra el cadáver de una joven que ha tenido un accidente de tráfico, aunque Abel sospecha que la causa de la muerte es otra debido a los profundos arañazos del rostro de la joven y a la posición del cuerpo. Tras este primer impacto, Abel poco a poco irá descubriendo un horrible secreto que al parecer convierte a Samuel en algo que nadie podría esperar cada vez que toca una melodía concreta, una melodía con una atroz y enigmática historia detrás
Hace unos días, con motivo del estreno en el Festival de Sitges de la cinta mexicana Tenemos la carne, dirigida por el jovencísimo Emiliano Rocha, alguien escribió, con total ausencia de criterio y sin haber visto ni siquiera la película en cuestión, un pequeño artículo con un desafortunado y totalmente falso título: «Tenemos la carne, la primera película mexicana de horror que no da pena«. El post, publicado en el portal mexicano Arca TV levantó cierta polémica por su falso titular y por el resto de su contenido, lo que posiblemente terminó consiguiendo que fuera retirado.
Y es que no hace falta ser un gran erudito en esa cinematografía para, tras apartar el gran paquete de entrañables películas de luchadores, recordar nombres como los de Carlos Enrique Taboada, Juan López Moctezuma, el propio Guillermo del Toro o Jorge Michel Grau para encontrar propuestas interesantes e imprescindibles. Tanto como las que en los años cincuenta ofreció Fernando Méndez con el El vampiro (1957) y El ataúd del vampiro (1958), díptico protagonizado por el conde Lavud/Duval encarnado por el asturiano Germán Robles. Y precisamente aquí queríamos ir a parar, ya que estas cintas fueron producidas y protagonizadas por Abel Salazar, un actor que interpretó, y muy bien, papeles de moderno galán en todo tipo de género, pero que también se encargó de producir cine destacando, por su temática fantástica, la adaptación mexicana de Las cinco advertencias de Satanás (1945) y la terrorífica El monstruo resucitado (1953), que introdujo al mad doctor en la cinematografía mexicana. Poco después Salazar funda la productora ABSA, con la que puso en marcha westerns, comedias, dramas románticos y por supuesto, películas de terror, en las que también participaba como actor, dando de pleno en diana con las ya mencionadas El vampiro (1957) y El ataúd del vampiro (1958). Entre las producciones de ABSA centradas en el género de terror figuran algunas que Regia ya ha ofrecido en su colección Terror Mexicano, como El espejo de la bruja (Chano Urueta, 1962) y La maldición de la llorona (Rafael Baledón, 1963); otras que esperamos ver editadas, como La cabeza viviente (1963); y El hombre y el monstruo (1959) con la que la productora tras importar con éxito el mito de Drácula y ubicarlo en una hacienda mexicana, repite la misma operación con un sosias de Jeckyll y Mr. Hyde, añadiendo a su personaje guiños a Svengali, Fausto, el hombre lobo y el fantasma de la ópera. Casi nada.
La cinta fue dirigida por el muy prolífico actor y director Rafael Baledón, que no se prodigó mucho con el cine de terror. El hombre y el monstruo fue su primera acercamiento y lo hizo reflejándose en el cine norteamericano, que basado en la escuela alemana, basa gran parte de su efectividad en el contraste de luz y sombras, pero con la acción situada claramente en el México contemporáneo, algo que personalmente nos fascina. De nuevo su reparto cuenta con
Abel Salazar como héroe de la función, algo bastante habitual en las películas que produjo, aunque en 1962 probó fortuna encarnando un rol terrorífico en El barón del terror (Chano Urueta), que ha terminado siendo una de las piezas clave del mejor cine psicotrónico. Su baron Vitelius d’Estera, que se transforma en un monstruoso ser sorbecerebros, ha contribuido a que sea considerada cinta de culto en Estados Unidos bajo el nombre de Brainiac. Tampoco conviene olvidar a Enrique Rambal, que interpreta al torturado músico que ha vendido su alma al diablo y que como efecto secundario a ese pacto se transforma en una monstruosa bestia cuando toca o suena una melodía concreta en el piano. Rambal, español nacido en Valencia e hijo del importante actor y director escénico teatral de idéntico nombre, se trasladó a México donde vivió durante toda su vida y participó en gran número de cintas, entre las que sobresale El ángel exterminador (1962) de Luis Buñuel, donde por cierto también encontramos a la también española Ofelia Guilmáin, que interpreta en la cinta de Baledón a Cornelia, la posesiva madre del músico. La actriz también se instaló en México, aunque en su caso obligada por razones políticas tras el final de la Guerra Civil.
Destacan en esta cinta, además de la fotografía, de la que se encargó Raúl Martínez Solares, que con ese elegante blanco y negro parece adelantarse a los goticismos que llegarían poco después de Italia, la partitura de Gustavo César Carrión, que ya poseía experiencia en sonorizar pesadillas por ser también el responsable de la música de El vampiro y El ataúd del vampiro y cuyos servicios serían reclamados de nuevo para el resto de producciones terroríficas de Salazar.
Vista ahora pensamos que la película no ha envejecido mal: su intriga está bien medida; no se ha recurrido al odioso cómico de turno que tanto mal haría al cine azteca; posee toques ciertamente macabros y algo enfermizos; y el monstruo es un recurso del que no se abusa, tarda en aparecer y en el que, aunque el maquillaje y los efectos especiales, pobres deudores de los de John P. Fulton para el hombre lobo de Universal, no son como para merecer una estatuílla, compensan por el encanto que destila esta pieza, modesta pero efectiva, perfecta muestra de la concepción del terror que se podía ver en los cines antes de la llegada de Hammer Films y Herschell Gordon Lewis con su explosión de rojo en las pantallas.
Una nueva ocasión de agradecer a Regia Films su la labor al editar estas películas y en tan inmejorables condiciones.



















































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