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Posts Tagged ‘mil gritos tiene la noche’

Programa doble Phenomena: ‘Mil gritos tiene la noche’ y ‘Demons’ en 35 mms.

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El concepto de terror nocturno cambiará tras este programa doble que derrocha casquería y sangre a litros. Primero un asesino en serie se dedicará a despedazar a sus víctimas, bajo la dirección de Juan Piquer Simón, y después los espectadores de un cine verán como varios de ellos se transforman en criaturas demoníacas por culpa de Lamberto Bava.
MIL GRITOS TIENE LA NOCHE (Juan Piquer Simon, 1982)
Con Christopher George, Lynda Day George, Frank Braña, Edmund Purdom
90′ · 35mm · Doblada

Diversos crímenes están ocurriendo en una Universidad de Estados Unidos. Una chica aparece asesinada sin cabeza, otra, ahogada en la piscina con el cuerpo brutalmente destrozado… La policía no logra encontrar al criminal así que introducen a una mujer policía haciéndose pasar por profesora de tenis para que investigue y descubra al autor de tan atroces asesinatos. Días después, una periodista que también llevaba el caso, es asesinada y otras chicas son encontradas con su cadáver terriblemente mutilado.

DEMONS (Lamberto Bava, 1985)
Con Urbano Barberini, Natasha Hovey, Karl Zinny, Fiore Argento
88′ · 35mm · Doblada

Dos jóvenes deciden ir al preestreno de una película de terror y viven una auténtica pesadilla al quedarse atrapados en el cine con los demás espectadores. Pronto descubrirán que las terribles cosas que ocurren en la película comenzarán a traspasar la pantalla y vivirán el horror en la propia sala de cine que se verá inundada de horribles criaturas.

Programa doble Grindhouse
Mil gritos tiene la noche + Demons
Viernes, 26/02/2016
22:40h   
8€ Versiones Dobladas en 35 m/m

 

Categorías: w Otros festivales

El Buque Maldito inicia 2015 con empuje: vuelven las proyecciones con invitados y nuevo número de la publicación

31 diciembre 2014 Deja un comentario

10881947_1015830801775808_1044917815401080500_nSe echaban en falta los pases que El Buque Maldito realizaba regularmente en Barcelona. Una oportunidad única para que el aficionado disfrutara de títulos raros o reverenciados del cine de terror contando, además, con la presencia de algunos de los protagonistas del filme: directores, actores… Así que su retorno es una gran noticia y más si es a lo grande, ya que tras una larga pausa de 18 meses debido a diversos motivos, y tras abandonar el Espai Jove Garcilaso, pasarán a realizarse, gracias al realizador Nacho Cerdà, en la nueva sala de Phenomena | the ultimate cinematic experience, ¡un marco espectacular para reanudar los pases!

Ventajas: una sala espectacular en la que ver los filmes con la calidad requerida. Cómoda, fresca en verano y caliente en invierno.
Inconvenientes: que han dejado de ser gratuitos pero… sin duda se sale ganando con la calidad del entorno.
Ruego: que se mantenga lo que daba tanta calidad a los pases en el Garcilaso: la cercanía y el acceso personal al  invitado por aquello de saludarlo personalmente o  conseguir una firma en el póster atesorado, o la fotografía de rigor… en fin, el calor que hacía entrañable estos encuentros con los cineastas y que se perdería si se dificultase y únicamente pudieran acercarse a ellos los elegidos y amiguetes…
El primero será el sábado 17 de enero a las 18h. con la proyección en 35mm del film insignia del realizador valenciano Juan Piquer Simón, Mil gritos tiene la noche (1982), proyección que contará con la presencia del mítico Jack Taylor, uno de los actores más importantes del cine fantástico y de terror español. Las entradas saldrán a la venta en los próximos días. ¡En breve más información!
El Buque Maldito _22 (2)Pero si esta no fuera suficiente noticia bomba para los aficionados, también está disponible el número 22 del fanzine El Buque Maldito, número enmarcado dentro del décimo aniversario de la publicación y como es habitual por estas fechas, centrando gran parte de sus contenidos en las últimas ediciones de los diversos festivales nacionales de género fantástico y de terror.
En el marco de la crónica del SITGES 2014 nos encontramos con las entrevistas a los realizadores Gustavo Hernández (La casa mudaDios local), Adam Brooks & Matthew Kennedy (The Editor), Manuel Ortega Lasaga (Dientes de otro), Luigi Cozzi (Contaminación: Alien invade la TierraStar El Buque Maldito _22Crash), Hermanos Prada (Queridos monstruosVicente Aranda. 50 Años de cine), Nicolas KleimanRob Lindsay & Tal Zimerman (Why Horror?), junto a las entrevistas con las actrices María Kosty y Montserrat Prous.

Además de una entrevista a Rob Zombie acerca de su nueva película, 31 y con el director chileno Alejandro Jodorowsky con motivo del 25 aniversario de Santa Sangre.

Un total de 47 páginas disponibles con dos portadas a escoger por 3,50 euros + gastos de envío a: elbuquemaldito_zine@hotmail.com   

Disponible también en las siguientes tiendas de Barcelona:

FREAKS. C/. Ali Bei, nº10
ARKHAM COMICS. C/. Xuclà, nº16
CINEMASCOPE. C/. Torrent de l’olla, 101
THE MONSTER MUSEUM (Interior Flamingos Gallery). fC/. Tallers, nº68

 

El Buque Maldito proyectará Mil gritos tiene la noche

4 septiembre 2012 Deja un comentario

EL BUQUE MALDITO presenta el sábado 15 de septiembre de 2012 a las 18h la proyección de Mil gritos tiene la noche (Juan Piquer Simón, 1982) con la presencia de la actriz May Heatherly. 

Conocida internacionalmente como Pieces el título del desaparecido director valenciano, clave en su filmografía, se posiciona como uno de los slashers más potentes realizados en la década de los ochenta. Convertida en película de culto y con legiones de fans a nivel mundial su 30 aniversario sirve para rendir homenaje a un film clave del cine de terror español.

El pase contará con la presencia de May Heatherly. Enrolada a la interpretación desde los años sesenta y con una destacada presencia en el cine de género la actriz estadounidense continúa en activo desde entonces. Ella y el miedo (León Klimovsky, 1962), Los muertos no perdonan (Julio Coll, 1963), El asesino está entre los trece (Javier Aguirre, 1973), Un par de zapatos del 32 (Rafael Romero Marchent, 1974), Manchas de sangre en un coche nuevo (Antonio Mercero, 1974), El paranoico (Francisco Ariza, 1975), Virus (Antonio Margheriti, 1979), Al filo del hacha (José Ramón Larraz, 1988) o Los fantasmas de Goya (Milos Forman, 2006), son algunos de los films en los que ha trabajado. Entrada gratuita.

Espai Jove Garcilaso
C/. Garcilaso, nº103
Barcelona
<M> Sagrera L1-L5.

Estrategias comerciales en el cine de Piquer Simón

Es indiscutible que Juan Piquer Simón sabía promocionar sus obras, no en vano su carrera comenzó en la publicidad donde trabajó durante unos 18  años, primero para una multinacional anglo-holandesa, con la que por ejemplo rodó en Londres los recordados anuncios españoles de jabón Lux, y más tarde con su propia compañía, lo que le sirvió para recoger dinero con el que  entrar en lo que de verdad le interesaba: el cine.

Con la publicidad aprendió lo que es promocionar bien el producto; lo que son los rodajes y además fue un aprendizaje en efectos especiales. También su vocación desde su primer film fue ofrecer un cine internacional, desgajado de la producción nacional, «disfrazando» todos sus rodajes con un reparto que tuviera nombres extranjeros (Peter Cushing, Terence Stamp, Kenneth More, Cameron Mitchell…) junto a unos actores autóctonos que, si bien  no eran figuras demasiado conocidas, formaron parte de varios de sus films, para lo que era imprescindible que hablaran inglés ya que las películas se rodaban en ese idioma. Entre los actores de «su» compañía se pueden nombrar a Frank Braña (recientemente fallecido), Emilio Linder o  Ian Sera. Todo esto unido a rodar en escenarios naturales hacía que sus películas colaran como americanas ante el espectador español, que en aquella época era reticente a todo lo que sonara a cine español de género, al cual, por lo general, el público autóctono miraba con cierto aire jocoso tras un par de décadas de westerns rodados en Almería  y del boom del Fantaterror, films que en la época eran en general poco respetados.

Así que, además de con atractivos pósters, guías y fotocromos,  Piquer Simón apoyó la promoción de sus films de diversas formas, algunas realmente novedosas (cómics, discos…). Vamos a analizar algunas. Recuerdo perfectamente ver por todas partes el cartel de la primera película dirigida por Piquer Simón, Viaje al centro de la tierra (1978) y en ningún momento pensar que se tratara de una producción española. El espectacular póster estaba decorado con monstruos y un prometedor gorila gigante (no en vano apenas un año antes había vuelto a las pantallas un renovado King Kong de la mano de John Guillermin), además de destacar a Kenneth More de protagonista, actor a quien los niños de la época identificábamos con una serie que recientemente habíamos visto en televisión dedicada al detectivesco Padre Brown. Con su siguiente film la estrategia es más audaz, ya que se trata de promocionar al que creo es el primer súper-héroe del cine español, aunque también desde una óptica «americana». Supersonic Man (1980) nos promete desde el cartel un combinado de ciencia ficción, aventuras, robots psicotrónicos  y claro, un personaje volador en pijama a imagen y semejanza de los salidos de los comic books americanos. Y todo ello en un momento en el que triunfaba en todo el mundo  Superman (1978, Richard Donner) y la saga galáctica Star Wars, que no sólo resucitó para el cine la televisiva Star Treck en 1979, sino que a su vez  también hizo que el fenómeno saltara a la pequeña pantalla mediante series como Galáctica (1978-79). Por su parte los súper-héroes tenían  su versión doméstica en nuestras pantallas con El Gran Héroe Americano (1981-83) o El increíble Hulk  (1978-82).

Pero en este caso se creó algo alrededor del personaje totalmente nuevo en el cine fantástico español: el merchandising. Si bien de una forma un tanto sencilla pero no por ello escasa de interés. Por un lado tenemos un single editado por RCA con el machacón y tremendamente discotequero tema principal de la película, compuesto por Juan Luis Izaguirre. Y por otro, la edición de unos cómics sobre el personaje. Detengámonos aquí.

Editorial Valenciana publicó, dentro de una colección genérica llamada Colosos del Cómic que reunía aventuras de personajes como El hombre enmascarado, Flash Gordon o Popeye, cuatro números que reproducían la trama de la película y que dibujó el archiconocido dibujante Sanchís (¿Recuerdan a Pumby, su personaje más popular?). Números que más tarde se reunieron en un tomo único que utilizó el cartel de la película como portada. La serie continuó brevemente durante cuatro números más con una nueva saga.  Una propuesta totalmente original e  inédita en nuestro país al interconectar  el mundo del cómic y el del cine.

Su siguiente film, Misterio en la Isla de los monstruos (1981),  tuvo un más que interesante lanzamiento. Ya desde el cartel los niños de la época podíamos ponernos a soñar porque mostraba un amenazador saurio gigante rodeado de misteriosos personajes, todo ello en otra adaptación de Julio Verne. Los atrayentes nombres de Peter Cushing y Terence Stamp añadían interés a un cartel que compartido con Blanca Estrada, Ian Sera, Ana Obregón  o Paul Naschy, en la que queda como única colaboración con el director. La campaña se apoyó, además de en los elementos promocionales habituales, de nuevo en Editorial Valenciana, que adaptó el film en dos cómics y también en un single con el tema principal que interpretaba el horrible grupo infantil, Regaliz, formación que por cierto dio una patada en el hígado al Fantaterror protagonizando Buenas noches, señor monstruo (1982, Antonio Mercero), película que contó con la colaboración del mismísimo Paul Naschy como licántropo.

Con Los diablos del mar (1982)  reincide Piquer Simón en el universo de Julio Verne que tan caro era para el director, y lo hace mediante un estupendo cartel realizado por el genial y popular ilustrador Sanjulián. Una obra que ya desde el papel nos promete aventuras, misterio y una amenazadora ballena. Para la ocasión se distribuyó en las salas un pequeño programa de mano adhesivo que reproducía el póster y que rápidamente los niños de la época ubicaron en sus carpetas y libretas. También se editó una publicación con fotos de la película la cual, una vez más, aprovechaba el soberbio dibujo de Sanjulián en su portada.

Para el primer largometraje dirigido a un público claramente adulto, la terrorífica Mil gritos tiene la noche (1982), Piquer Simón no utilizaría directamente el cómic, propuesta que quizás hubiera sido más que interesante en un momento en el que la nueva encarnación de Creepy arrasaba de la mano de Toutain Editor, pero sí  en espíritu, ya que uno de sus carteles estaba ilustrado por el gran Mike Kaluta (o por alguien claramente inspirado en él) y en los trabajos que realizó para el personaje pulp The Shadow. Y digo en uno de sus carteles, ya que para la ocasión se editaron dos propuestas totalmente diferentes, algo bastante raro para la época y que el mismo Piquer explicó que hizo por cuestiones de «marketing», aunque claramente se puede decir que de los dos diseños el que reflejaba más lo que nos ofrecía el film era el  «inspirado» o ilustrado por Mike Kaluta, ya que además del misterioso asesino de negro nos mostraba parte de su arma (¡una «atractiva» y destructora motosierra!) y a la semi desnuda damisela de rigor.

De nuevo la producción en sí, las localizaciones en Boston y la gran cantidad de nombres extranjeros que figuran en su cartel, «maquillan» la película haciéndola pasar como una producción americana.

Su siguiente propuesta, Los nuevos extraterrestres (1983) tenía en  la exitosa E.T. (1982, Steven Spielberg) el espejo en el que reflejarse y de nuevo iba dirigida al público infantil. Si bien el cartel de Jano no mostraba tanto esta influencia, para su edición en video fueron menos discretos y se pueden ver ciertos ojos que nos recuerdan directamente al simpático extraterrestre desarraigado de Spielberg. En todo caso se editó un Lp con la banda sonora de Liberto Pastor, un disco que contenía únicamente cuatro temas, uno de ellos cantado por el actor Ian Sera.

Si bien poco o nada hay que decir de la puramente alimenticia Guerra Sucia (1984), es más que interesante abordar la campaña que se preparó para el lanzamiento de Slugs, muerte viscosa (1988). Tenemos un atractivo cartel y un logotipo que  se adaptaron para el programa de mano que se repartió en las salas, además de una propuesta mucho más interesante, impactante y también inédita por estas tierras, ya que en algunas salas se repartieron bolsas para el mareo similares a las que dan en los aviones. Este «gimmick» promocional, que  ya se utilizó unos

Bolsa de vómito de Slugs, muerte viscosa

años antes en Estados Unidos para el lanzamiento de, por ejemplo, Las torturas de la inquisición (Hexen bis aufs Blut gequält, 1970 Michael Armstrong) se adaptó aquí de forma ejemplar con unas discretas bolsas  que han pasado a ser un raro objeto de colección.

A partir de La Grieta (1990),  las campañas dejan de apoyarse en objetos o programas que ofrecer al público. Su eficaz cartel, ejemplar en su simpleza, nos lleva directos al fondo del mar y, claro,  a films de temática similar como Abyss (The Abyss, 1989 James Cameron), que también inspiró Leviathan, el demonio del abismo (Leviathan, 1989, Pan Cosmatos) y Profundidad 6 (Deepstar Six, 1989, Sean S. Cunningham), entre otros.

Tras el fallido intento de entrar en el universo Lovecraft con La mansión de Cthulhu (1992), La Isla del diablo (1994) nos devuelve el Piquer Simón aventurero de los inicios, y no es extraño que para el cartel recurra de nuevo al eficaz Sanjulián, que realiza una obra a la altura o superior a la que realizó para Los diablos del mar. Un cartel que nos ofrece todo el misterio y las aventuras con las que Piquer Simón cerraría su filmografía, recurriendo a otros grandes clásicos en sus dos últimos films: Emilio Salgari para Manacoa, ciudad de oro (1999) (basada en El tesoro de los incas)  y Edgar Allan Poe, cuyo Escarabajo de oro (1999) adaptaría pero no dirigiría. Para ambos carteles contaría también con la colaboración de un inspirado Sanjulián.

Como hemos podido ver, Piquer Simón aprovechó su formación en el mundo de la publicidad para promocionar sus films, si bien de una forma sencilla, también inédita en España, sobre todo cuando hablamos de cine fantástico.

Programa de mano tipo postal de Slugs, muerte viscosa.

Pilar Alcón: De El retorno del hombre lobo a Conan el bárbaro, pasando por otros rodajes

4 julio 2012 4 comentarios

Sin lugar a dudas El retorno del hombre lobo (1981) es una pieza capital en la carrera de Paul Naschy. Por medio de esta obra su director, guionista y actor pudo por fin hacer el homenaje que su personaje, Waldemar Daninsky, y sus seguidores se merecían. En ella actuaba nuestra protagonista, Pilar Alcón, una actriz multidisciplinar y mucho más que una cara bonita. Intérprete de teatro, cine, televisión y comedias musicales, compartió cartel con los más reconocidos actores y actrices españoles, debutando en el cine con su personaje en El retorno del hombre lobo. Con ella vamos a recordar el rodaje de este film y de paso repasaremos los avatares de  su amplia carrera, que incluye muchos títulos interesantes, entre ellos uno que le llevó a recibir un mandoble del  mismísimo Schwarzenegger: la magnífica Conán el bárbaro. También formó parte del film de culto de Piquer Simón Mil gritos tiene la noche en un papel sin diálogo pero presente en todo el film, ya que era… la chica del puzzle.  Pero…

COMENCEMOS POR EL PRINCIPIO

Pilar Alcón nace en San Martín de Pusa (Toledo) y ya desde bien pronto demuestra la vocación que marcaría su vida: sería actriz: » Desde que era un cría de 12 años participaba en los teatrillos y obras que se hacían para fin de curso. Siempre se me dieron bien esas cosas, de hecho me cuenta mi mamá que con solo un año me ponía a bailar sin casi tenerme en pie cuando la gente me lo pedía, así que esta claro que se nace. Entré en este mundo por casualidad. Yo me casé muy joven, con solo 17 años, porque mi ex, que me llevaba 8 años me dejó embarazada. Yo estudiaba magisterio pero termine casada…  (…) me hablaron de una obra que se estaba preparando en Madrid y de la que hacían casting. Allí me presente y asi empezó todo: teatro , comedias musicales y… cine».

Respecto a la pregunta típica, preferencias entre el teatro y el cine, Pilar lo tiene claro:  «Pues a esta pregunta típica la respuesta es también típica: ambos. Cada cosa tiene su forma de hacer. El teatro para el contacto directo con el publico (esa sensación es única) y el cine es más para otras sensaciones. En el teatro no hay «corten»… «repetimos»… se és o no se és. Pero el cine es más variado y divertido: exteriores, cada dia una escena nueva… De revista solo hice una en el teatro Calderón de Madrid, por que quería saber de esa experiencia laboral. Fui primera vedette con mi gran amigo Pepe Ruiz. Quería saber si era difícil moverse con esos adornos de plumas tan pesados, y si sabía cantar en directo, sacar a un espectador y provocar esas situaciones simpáticas para todo el público. En fin,  un sinfín de materias interpretativas que en comedia musical o vodeviles no se daban. Así que en resumen básicamente soy actriz de teatro. He hecho musicales, vodeviles con Osinaga y Arturo Fernández, teatro clásico… un sinfín».

Pero su espectacular físico pronto llama la atención y tras el teatro, el papel con el que debuta en el cine es en…

EL RETORNO DEL HOMBRE LOBO

«Yo estaba haciendo una obra en el teatro Alcázar de Madrid donde tenía un papel bastante bueno en una obra dirigida por Montesinos, y me vio un representante que me llevo a ver a Naschy. Y  fui aceptada. Dicho esto me tomaron el pelo -firmó este representante el contrato- y nunca vi un duro por esa película. Aquel señor, Cesar Bonet, me perjuraba que el tampoco había cobrado, pero  le dejé al cabo de unos años por que no veía buena labor. En los despachos era yo la que peleaba por mis derechos y él no me buscaba buenas peliculas sin destape. Preferí pasados unos años  ser yo misma la que me representase, y me fue mejor. Luego supe que los representantes casi te venden por lotes. Así que fue una buena decisión.

La noche del hombre lobo era el titulo del guión que me dieron para estudiar. La primera escena que rodé creo que fue en la que me colgaron…¡Vaya tela! Nueva en el rodaje y me dejé hacer…casi me quedo sin piés. Me pusieron una atadura en los tobillos para colgarme boca abajo e  hicieron mal la sujeción y me dolía terriblemente. Como yo no queria que por mí cortasen la escena, aguanté como una jabata  y mucho rato y encima los demás se equivocaban mucho jajajajaja. Cuando me descolgaron se echaron las manos a la cabeza de como tenía los tobillos. ¡Qué malos los de atrezzo o quien cñ  hiciese la atadura!. «¡Quien cñ ha hecho esto tan mal!» gritaba Paul…..

Ni siquiera me doblé a mi misma, porque aunque soy de teatro ni me lo preguntaron. Era una total inexperta en este mundo y me hicieron de todo. Llevaba pocos meses en la profesión de actriz y  era como un bebé , inocente , bondadosa..¡¡ TONTA!!

Por si eso fura poco, durante el rodaje tuvo que rodar un buen puñado de escenas rodeada de ratas, aunque afortunadamente » no tengo fobias a ningún animal. Ni a las ratas. ¡Soy una mujer diferente!  jajajajaja».

Pero por suerte el ambiente de rodaje era bueno: «Si había buen ambiente . Había oído que Paul Naschy era el único actor que había hecho una transformacion en el cine español, luego hubo más, pero él fue el pionero. Era genial en todo, de verdad. Paul Naschy no solo era bueno en su trabajo de actor,  de director era igual de bueno». También coincide por primera vez con Azucena Hernández, una prometedora actriz que vería truncada su carrera por un desgraciado accidente de tráfico: «¡Pobre mía, que mala suerte! Es encantadora,  una niña adorable»

Pilar acudió al estreno oficial del film, donde también pudo verse a sí misma como vampira: «Cuando me matan de vampira me aplaudieron todos los que estaban allí, porque para ser la primera vez que moría asi por la estaca (en realidad la Cruz de Mayenza), las convulsiones si te fijas en la peli son geniales». Y realmente así es, denle un repaso a la película y verán que queda más que bien. También en una escena recibe un bofetón de Silvia Aguilar al  pasar un ataque de histeria tras ser atacadas por unos bandidos (entre ellos David Rocha en un minúsculo papel). Tal y como me confirma Pilar, el bofetón queda tan real porque se lo propinaron de verdad.

OTRAS PELÍCULAS

Debido a la época y a su espectacular físico, a Pilar pronto le ofrecen papeles en los que tiene que mostrar su cuerpo desnudo: «El tema desnudos.(…) Como mi cuerpo aún habiendo ya parido cuatro bebés era de impresión por mi afición al deporte, pues me lo ofrecían continuamente, y yo personalmente no doy importancia a eso. Si no había escenas fuertes,  que nunca acepte. De hecho antes de entrar como profesional del mundo del teatro, televisión y cine,  en las playas de Vacas con mis hijos nos bañábamos en tanga y nunca considere ni eduqué a mis hijos dando a esas partes del cuerpo más importancia que otras partes como la cabeza, los oídos, las manos…etc jajajajajaja».

Pilar pronto pasa a interpretar papeles en populares comedias de Mariano Ozores, compartiendo reparto con actores como Fernando Esteso, Rafael Alonso, Florinda Chico  (El Soplagaitas, 1980), Andrés Pajares, Juanito Navarro, Antonio Ozores (¡Qué gozada de divorcio! 1981, Brujas Mágicas 1981) o junto a  José Luis López Vázquez y Jesús Puente (Los presuntos, 1986): «Sí, empecé compartiendo con los grandes de la época. Era buena trabajando (modestia aparte) . Muy profesional. Y además de tener la calidad que da el teatro, nunca me tuvieron que doblar, es más, me contrataban para doblar a otras. Del rodaje de La momia nacional (1981, José Ramón Larranz),  recuerdo las gracias de los actores cómicos entre escena y escena. Sus bromas contínuas y el buen clima que creaba su director».

Con Álvaro Sáenz de Heredia inicia una relación profesional que se extiende en varios títulos: Freddy, el croupier (1982), film que incluye en su reparto a caras tan dispares como Bigote Arrocet o Ana Obregón. Policía (1987) con, además de Obregón, Emilio Aragón y ya en 1990, Aquí huele a muerto, donde coincide de nuevo en el reparto tras casi 10 años con Paul Naschy. Finalmente rueda con el director Una chica entre un millón (1994).

«Fredy el croupier fue un rodaje muy agradable, pues tanto su director como Bigote son personas muy profesionales y cordiales a la vez. De la película Policía puedo contar que estaba haciendo teatro de gira con Paco Arévalo y Manolo Cal y tuve que hacer muchos kilómetros para rodarla. Estábamos por el sur haciendo gira, terminaba de trabajar y a viajar de noche para llegar por la mañana,  a eso de ocho,  al rodaje. Rodar sin domir (las ojeras venían muy bien al personaje,  la mandamás del trafico de cocaina, mala a rabiar), terminar la secuencia y de vuelta para llegar a la función de tarde en el teatro.

Aquí huele a muerto fue un rodaje muy, muy sacrificado. Yo estaba haciendo gira con Arturo Fernández y me ofrecieron este papel, que consideré un reto, porque era la primera mujer que en el cine español iba a hacer una transformación. El primero que lo habia hecho era nuestro Naschy, así que di los 15 días en el teatro para poder enseñar y ayudar a la nueva a aprender mi papel, que era principal,  aunque no era mi obligación. Lo exigido es dar 15 días antes de irte para que el jefe, en esta caso Arturo, que era el productor además de actor en la obra,  buscase una sustituta, pero yo siempre fui así en mi trabajo. Una vez enseñado mi papel a la nueva me incorporé al rodaje que fue tremendo. Si has visto la pelicula verás que la transformación esta muy conseguida. De hecho Álvaro y yo hablamos de como hacerlo, y la idea fue mía. Le dije que por qué no utilizábamos el mismo efecto que el del vídeo Thiller,  de Michael Jackson. Y se hizo en muchas fases de maquillaje, no solo una. Es decir, se ponía algo, se rodaba,  se ponía otra fase, se rodaba… y asi la última fase llevó más de seis  horas de maquillaje. Y con esos dientes (…)  tan enormes que una vez puestos no podía ni tragar saliva … ¡vamos! un esfuerzo tela,  pero el papel lo merecía. He sido en la historia del cine español la primera en hacer una transformación, y ademas un papel con dificultad, pues solo podía interpretar con los ojos. Todo un reto. Y además coincidí con Naschy,  el director que me dió la alternativa en el cine.

(Aquí tienen esa transformación si echan un vistazo a partir del minuto 1.58)

Una chica entre un millón,  otra de Álvaro, se rodó en la Gran Via de madrugada, y mi papel era cortito. Pero yo a Álvaro siempre le decía que si , sin importarme si era más o menos largo. Las actrices por muy corto que sea su papel si eres buena se ve. Recuerdo lo terriblemente mala que era la protagonista. Si no repetió una frase que tenía cincuenta veces… se decía que era la «amiga»de alguien. Yo le daba la replica de la escena, hablaba un montón  y ella tenía que decir una frase. Y nada, no había forma de que lo dijese poniendo una expresion creible. Al final dijeron: ‘Bueno, la doblamos’. Jajajaja.

De Los líos de Estefanía (1982, Augusto Fenollar) recuerdo al gran Narciso Ibáñez Menta. Me tenía mucho cariño y nos pasábamos las horas de espera haciendo unas risas. Ya estaba muy mayor, pero era muy tierno y cariñoso».

Interpreta más  comedias, como Un rolls para Hipólito (1982, Juan Bosch) o Si las mujeres mandaran o mandasen (1982, José María Palacio) donde comparte reparto con actores y actrices de la talla de Amparo Muñoz, Rafaela Aparicio, Alfredo Landa

«Un rolls para Hipólito es una de esas peliculas típicas de la época. Muy blancas a  pesar de que las mujeres muestran los pechos. Son películas a mi modo de ver como las obras de teatro que yo hacía, vodeviles… divertidas. De Si las mujeres mandaran o mandasen tengo una anécdota preciosa. Yo hacía de dueña de un local de alterne pero de chicos «putos» ¡jajajajaja! era todo la revés de lo que era lo habitual en la sociedad, y era un poquito lesbiana además. Estaba en la barra de mi local con una mujer (una actriz mexicana de la que no recuerdo su nombre), la gastaba una broma sutil tirándole los tejos e intentado darla un cachete en le culete, y ella me daba un corte fuerte y me quedaba tan cabreada que el camarero, al otro lado de la barra, me decía «esa no traga, patrona», y yo le tenía que dar un puñetazo en la boca diciéndole  «pero tu si», bueno, pues con el dire ensayamos mucho por que  sé lanzar los puños de boxeo muy bien (otro más de mis muchos aprendizajes para mi profesión , como maquillaje , peluquería, montar a caballo, deportes de agua, etc. Un sinfín de materias). Lo medimos al milímetro para que quedara bien, y se  dijo al de figuración que fijase bien el sitio al movimiento para que quedase real. Yo le dejaba el puño justo rozando la boca, pegado a sus labios. Esto lo repetimos ensayando mucha veces. «¿Ya lo tienes?» le dijo el director… ¡ pues el actor se movió en el rodaje y le partí el labio! Así que sí que quedó muy real la escena. Sangró».

EL RODAJE DE CONAN EL BÁRBARO

«Yo estaba haciendo una comedia musical en el  teatro de Martín de Madrid, que ya no está, donde se cantaba y bailaba en directo en cada función,  y allí un representante me vió y me ofreció hacer algo en la pelicula Conan el bárbaro (1982, John Milius). El rodaje coincidía con las dos funciones, pero me dieron permiso para ausentarme un dia … ¡el dia que librábamos! y así me llevaron a las afueras de Madrid donde John Milius tenía unas enormes tiendas de campaña del tamaño de medio campo de fútbol, donde habían ubicado maquillaje, las duchas  y las zonas de descanso de actores y figuración.

Pilar tras recibir el espadazo (arriba) de Arnold.

Mi escena, que consistía en principio solo en salir de pasada en la bacanal, se amplió una vez me vio el director:  yo me levantaba borracha, iba hacia Arnold, me daba un tajo con su espada, y yo caía de bruces contra el suelo. Me salió muy bien. De hecho el especialista en efectos caidas me felicitó por hacerla sin necesitar sus indicaciones.

Fue un rodaje totalmente extraordinario para lo que yo habia vivido en los españoles. Si te preguntas por qué te diré las razones: primero porque los medios era grandiosos, seis cámaras rodando cada escena desde muchos ángulos diferentes. Y también por  la forma en la que ruedan los americanos. Ponen la misma música que luego irá en la escena de la película, y es genial porque te sitúa mejor a la hora de interpretar. Esta misma forma de rodar la viví en otra coproducción con Estados Unidos, Escarabajos asesinos.

Conocí a Arnold,  si. La verdad es que tuvimos una gran amistad que surgió de una manera muy mágica a raiz de la escena brutal de mi muerte. Nos vimos otro dia. Arnold en aquellos dias era un hombre muy dulce y atento metido en ese enorme cuerpo que realmente impresionaba. Yo, que mido 1,65 de estatura, mi cabeza le llegaba a mitad del pecho y  su brazo tenia el mismo grosor de mi muslo…¡impresionante! Pero dulce, muy dulce y muy crío».

MÁS PELÍCULAS …

Vuelta a comedias como Los autonómicos (1982, José María Gutiérrez Santos) con Antonio Ozores y Juanito Navarro y con el díptico Le llamaban JR y JR Contraataca de Francisco Lara Polop, con Pepe da Rosa y Antonio Garisa, entre otros.

«Los autonómicos era una de esas películas de humor con dosis de destape, como correspondía a la época. Como ya he dicho para mí sin problemas, porque  en mi vida de mujer casada y con hijos, el desnudo en la playas era algo natural. Antonio y Juanito eran grandes amigos y trabajé en muchas con ellos. Gente maravillosa. Las de Jr. eran muy divertidas y estaba encantada de hacer de cuñada de la mala jajajajaja (Sue Ellen creo que se llamaba)».

Pilar Alcón también forma parte del reparto de coproducciones con USA, violación y venganza (1983, José Luis Merino) coproducida con  Alemania o Escarabajos asesinos (1983, Steven Charles-Jaffe), con Estados Unidos. Además de rodar con Amando de Ossorio el último film del director, Serpiente de Mar (1984)

«El título original de la coproducción con Alemania era La hora de Susan White,  pero decidieron poner algo mas comercial , ya sabes… USA, violacion y venganza. Esta película fue un gran trabajo y  disfruté mucho. Tuve que correr con tacones de aguja. De hecho en la persecución con el  jeep es increible a la velocidad que corro. Parecía que estuviera rodada a cámara rápida. Y para nada. Fue un bonito trabajo y mi primer papel protagonista cuando solo llevaba menos de una año en la profesión. En España tuvo una mala distribución, lástima, porque era espectacular y podía haber hecho despegar mi carrera y darme proyección. Pero en Alemania fue todo un éxito.

En Escarabajos asesinos me transformo en un cerdo, y bastante grande, por cierto. Para poder hacerlo más real yo estaba en un doble fondo, allí me introducía debajo de su cuerpo para así poder sacar la cabeza y los brazos,  por que al cerdo lo vaciaron sin romperle su piel, para así yo poder enfundarme la parte alta del cuerpo del cerdo a modo de camiseta. Luego unos hilos invisibles me enfocaban cuando moviese sus patas ¿curioso no? Mientras rodábamos,  al igual que en Conan, sonaba la misma música que luego se escuchaba al verla en los cines».

En Serpiente de mar,  Pilar tiene ocasión de rodar con el gran actor Ray Milland: «Mis recuerdos de él son maravillosos. Fue encantador conmigo. Una experiencia maravillosa,  sin duda».

El señor de los llanos (1987, Santiago San Miguel)  es un film que se rodó parcialmente en Venezuela, compartiendo reparto con el recientemente fallecido Juan Luis Galiardo y con Maribel Verdú:  «El rodaje fue accidentado por que la película se rodaba en mitad de la selva venezolana. (…) En  aquella zona habia guerrillas con peligro real de que nos atacaran, así que  teníamos en todos los rodajes protección. En la fotografía me podeis ver con los militares que se encargaban de ello  y yo me puse un mono militar para hacer la gracia. Pero  la custodia diaria era real para evitar un ataque. Cuando nos marchábamos  los sindicatos nos hicieron boicot,  y en el aeropuerto estuvimos a punto de no poder salir … Además, sufrí una caida aparatosísima a caballo durante el rodaje y el caballo y yo dimos una vuelta de campana. Pero no nos hicimos daño ninguno , mi forma física en aquellos días era perfecta».

EL TRABAJO EN TELEVISIÓN

«También en televisión he hecho trabajos interesantes. La última serie que hice tuvo tanto éxito y  audiencia y que conforme terminaron los trece capítulos, se volvió a emitir. Te hablo de Quién da la vez (1995),  con José  Sacristan y dirigida por Vicente Escrivá. Con este director hice dos más por que le encantaba mi trabajo : Manos a la obra (1998) y Este es mi barrio (1996-97), otra vez con Sacristán.

 

El rodaje de Quién da la vez coincidió con la pérdida de  mi hijo a los 24 años. Pero continué rodando con mi hijo recién enterrado. Si ves la serie mi trabajo es espectacular, además, tengo la anécdota de que el día del casting para el papel (de una mexicana)  pensé que conociendo como son los directores, que les gusta que se lo des todo hecho y para competir con actrices de más renombre que yo, tenía que preparar algo especial, así que aparte de  decir la separata que me habían mandado para la prueba, dias antes me estuve visionando canales mexicanos. Así cogería perfectamente el acento. Y  para más detalle fui totalmente atrezada , maquillada , peinada (ya te dije que he estudiado de todo eso) y vestida. Es decir, lista para rodar. Y claro, el director  me escogió a mi  ¡Y eso que mis rivales tenían mucho más nombre!

Cuando ya rozaba el éxito sin ayuda de nadie, mi hijo Manuel se me fue de un manera muy traumatica. Estaba yo preparando lo de su boda,  pues él estaba en Tenerife y como nació en Madrid los papeles se los estaba pidiendo yo. Pero encontró encamada a la novia con otro, se le fue la cabeza y se tiro de un sexto piso. Esto me hizo entrar en una depresión profunda que duró muchos años. Me encerré en mi casa y no atendía ni teléfono ni nada».

Pero Pilar ha seguido adelante. Y después de ponerse al día con las nuevas tecnologías ha vuelto a  vuelto a entrar en contacto con amigos, fans y compañeros actores desde su facebook: «Los de mi época ya no están y los jóvenes no creo que me conozcan. Pero aunque no me he propuesto volver conforme están las cosas, ojalá algún productor me ofreciese trabajar sabiendo quien fui y poniéndome como colaboración especial».

El último vuelo de Supersonic Man: Muere Juan Piquer Simón

11 enero 2011 4 comentarios

Otro de los grandes nos abandona, eso sí,  legándonos un buen lote de películas que demuestran el gran cariño que profesaba por el cine de género puro y duro, apostando por él en un momento en el que, al igual que todos los francotiradores del cine fantaterrorífico español, era denostado y él poco menos que tratado de demente. La apuesta de Piquer Simón era por una producción  desacomplejada, alejada del cine autóctono y cercana a los parámetros americanos. Sin lugar a dudas una apuesta más que arriesgada, pero con la  que consiguió obras más que dignas y todas centradas en el cine fantástico, de terror y aventuras.

Este director, productor y guionista, nace en Valencia en 1935 e inicia su carrera en el campo de la publicidad creando en 1959 la productora Cinedinter. En 1964 comienza su andadura cinematográfica con un corto documental sobre la Guerra Civil Española, España Violenta que sería sin duda curioso de ver, ya que fue prohibido por la «simpática» censura del régimen.

En 1972 monta la productora Almena Films que dispone de sus propios estudios y en ellos rueda su primer film, Viaje al centro de la Tierra (1976), basada en la conocida novela de Julio Verne que contó con el inglés Kenneth More de protagonista, secundado por  un buen lote de actores autóctonos, entre los que destacan algunos viejos conocidos de los amantes de cine de terror español, como Jack Taylor y Lone Fleming. La película contenía unos artesanales pero eficaces efectos especiales, labor en la que también destacaba el cineasta.

El film es ampliamente promocionado y adorado por los más jóvenes. Al año siguiente  colabora con el cine de terror por primera vez con Escalofrío (1978), que aunque consta como dirigida por Carlos Puerto, contiene varias escenas rodadas por Piquer Simón, que también la produce.

Piquer se anima en su siguiente film con los súper-héroes creando Supersonic Man (1979), otra rara avis que surge como respuesta al reciente y exitoso Superman (1978, Richard Donner). Con un, vista ahora, increíble encanto kitsch, las aventuras de Supersonic Man, que merecieron incluso una adaptación al cómic,  animaron al director a proyectar una secuela con protagonista femenina, Fantastika. Supersonic Girl, que lamentablemente no se materializó. La película contó con un villano de lujo, Cameron Mitchell, y en todo caso los efectos de vuelo están bastante conseguidos, la banda sonora es puro delirio con un tema principal discotequero del que incluso se editó un single y la identidad secreta del Superhéroe es todo menos discreta, con ese chulo de enorme bigote tan lejos de los Clark Kent y los Peter Parker.

Tras colaborar en el guión y producir Más allá del terror  (1980, Tomás Aznar), vuelve al registro de su primer film con otras dos adaptaciones de Verne: Misterio en la isla de los monstruos (1981), en esta ocasión con un reparto de lo más surtido: Terence Stamp, Peter Cushing, Blanca Estrada, ¡¡Ana Obregón!!, Paul Naschy y Frank Braña entre otros, y al año siguiente con Los diablos del mar, con Ian Sera, Patty Shepard, Frank Braña y Aldo Sambrell.

También en 1982 se embarca, sin duda influenciado por el éxito de la saga Viernes 13, (de hecho uno de sus productores, Steven Minician  lo es también de esta) en un sangriento y valorado slasher, Mil gritos tiene la noche, coproducida con Estados Unidos y Puerto Rico y rodada en Boston. La película obtuvo un gran éxito en USA, convirtiéndose en un film de culto y siendo el «slasher» favorito de Eli Roth (Hostel), siendo recientemente editada lujosamente en DVD (en Estados Unidos, por supuesto). Contando con un asesino inspirado en el personaje pulp The Shadow,  entre sus actores destaca un Christopher George venido a menos, que fallecería al año siguiente y  protagonista de otras joyas del terror europeo como Miedo en la ciudad de los muertos vivientes (Paura nella città dei morti viventi, 1980) del maestro Lucio Fulci, secundado por, entre otros, Edmund Purdom, Jack Taylor y Frank Braña.

Cartel americano de Mil gritos tiene la noche

Quizás saturado de tanta sangre, Piquer Simón decide pasarse a registros más amables y  en 1983 le toca el turno a revisar E.T, El extraterrestre (E.T:The Extra-terrestrial, 1982 Steven Spielberg), realizando Los nuevos extraterrestres, film  mucho menor coproducido con Francia que contó con la presencia de un extraterrestre que se llamaba… ¡Trompi! , que será seguido por otro de aventuras, Guerra sucia (1984). Pero esta étapa amable dura poco, ya que a continuación  rueda sus films más recordados: Slugs, muerte viscosa (1988), un producto terrorífico con aspecto totalmente norteamericano, rodado allí y con mayoría de actores autóctonos (aunque también salen Concha Cuetos y Emilio Linder); el  fallido intento de adaptar al solitario de Providence con   La mansión de Cthulhu (1990), y una de las más valoradas, La Grieta (1990) especie de  Alien bajo el mar que tuvo la mala suerte de coincidir en cartelera con otros films similares como Leviathan, el demonio del abismo (Leviathan, 1989 George Pan Cosmatos), Profundidad 6 (Deepstar Six, 1989 Sean S. Cunningham) y por supuesto, Abyss (The Abyss, 1989 James Cameron) pero que a diferencia de todas ellas tenía el dudoso encanto añadido  de contar entre sus actores con la presencia de Pocholo Martínez-Bordiu (¡¡!!).

Tanto Slugs como La Grieta se llevan Goyas a los efectos especiales y buena distribución en el exterior, al ser ambas producciones de Francesca de Laurentiis, hija de ya saben ustedes quien. A partir de entonces su obra se va espaciando y dirigiendo de nuevo hacia la aventura con films como La isla del diablo (1994) y  Manoa, la ciudad de oro (1999), última que dirigió. También realizó trabajos de guionista para otros directores, y colaboraciones en films como Brácula, Condemor 2 (1997, Álvaro Sáenz de Heredia), como coordinador artístico, además de la  realización de series de televisión como la inefable Manos a la obra.

Sin conseguir rodar proyectos como la segunda parte de Barbarella (con Bridget Fonda), La Casa en el confín de la tierra (basada en la novela de William Hope Hodgson que adaptó de forma maestra Richard Corben), La Torre de los siete jorobados (¡alucinante!),  El Capitán Trueno, El Guerrero del Antifaz, Roberto Alcázar y Pedrín (¡digno de verse!) y más obras de Verne, Juan Piquer ejerce durante los últimos años de director de la Mostra de Valencia y fallece a los 75 años de edad este 7 de enero de  un cáncer, enfermedad que al final ha podido con este gran luchador.

¡¡¡Que la fuerza de las galaxias sea contigo!!!

Y como curiosidad, algunas portadas de los comics de Supersonic Man editados en 1979 por Editorial Valenciana.