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El cine en zapatillas: ‘La muerte no tiene sexo’ (Regia Films)

LA MUERTE NO TIENE SEXO (La morte non ha sesso, Massimo Dallamano, 1968)

Italia/Alemania. Duración: 85 min. Guión: Giuseppe Belli Fotografía: Angelo Lotti Música: Giovanni Fusco, Gianfranco Reverberi Audio: Español (Dolby Digital 2.0), Italiano, Inglés Subtítulos: Español Relación de aspecto: 1.85:1 Extras: Final alternativo

Reparto: John Mills, Luciana Paluzzi, Renate Kasché, Robert Hoffmann, Tullio Altamura,Carlo Hinterman, Enzo Fiermonte, Loris Bazzocchi

Sinopsis: Franz Bulof (John Mills) es el jefe de la brigada de narcóticos en la policía de Hamburgo. En su último caso investiga una complicada trama de tráfico de drogas en la que se han producido una serie de asesinatos. Pero su complicada vida conyugal, y sus celos enfermizos, le llevarán a imaginar que su propia esposa Lisa (Luciana Paluzzi) mantiene una aventura con el jefe de la banda. Debatiéndose entre el delirio o la realidad, Bulof tomará una decisión definitiva…

Ciertamente estábamos deseando que Regia Films volviera a ofrecernos una nueva entrega de su colección Cinema Giallo, así que celebramos la edición de La muerte no tiene sexo (La morte non ha sesso), una película dirigida por Massimo Dallamano en 1968. Estrenada puntualmente en nuestro país, aunque con toda seguridad sin sus fugaces insertos de desnudo, La muerte no tiene sexo es un temprano giallo, tanto que realmente tiene pocas característica como para definirlo como tal más allá del par de manos enguantadas del asesino o el consumo compulsivo de whisky J&B por parte de sus protagonistas. Coproducida entre Italia y Alemania y rodada en inglés, se trata de un competente film policíaco en el que en la atmósfera, la fotografía o la banda sonora podemos reconocer fuertes influencias del cine policíaco norteamericano de la época.

El protagonistas principal está interpretado por John Mills, como policía cegado por los celos, que podrán o no tener fundamento (tendrán que averiguarlo), pero que están provocados por la belleza y, sobre todo, turbio pasado de su joven y todavía reciente esposa. Una compulsión y una profundidad psicológica del protagonista que también acerca la cinta al subgénero transalpino, llevándola más allá del mero filme policíaco con una trama centrada exclusivamente en la resolución de un caso. Luciana Paluzzi, que disfrutaba todavía de su reciente popularidad como chica Bond en Thunderball (Terence Young, 1965), realiza un magnífico papel como seductora esposa del policía.

Dellamano había debutado en 1967 en la dirección de cine de ficción con un Spaguetti Western (Bandidos),  tras años de ejercer de director de fotografía y cámara, actividad que le llevó, por ejemplo, a participar en dos entregas de la trilogía del dólar de Leone. Su primera obra completa fue La muerte no tiene sexo de la que además escribió parte del guión y en la que realizó un pequeño cameo, pero el filme por el que es más recordado es ¿Qué habéis hecho con Solange? (Cosa avete fatto a Solange?, 1972), sin lugar a duda su película más conocida y uno de los títulos emblemáticos, ahora si, del Gialli.

Finalmente y en cuanto a la carátula Regia ha escogido, con muy buen tino, adaptar el diseño realizado por el artista Mac (Macario Gómez) para la edición videográfica de VT.

El cine en zapatillas: ‘Amor y muerte en el jardín’ (Sauro Scavolini, 1971)

20 febrero 2018 Deja un comentario

AMOR Y MUERTE EN EL JARDÍN (Amore e Morte nel Giardino Degli Dei, Sauro Scavolini, 1971)

Italia Duración: 85 min. Guión: Sauro Scavolini y Anna Maria Gelli Fotografía: Romano Scavolini Música: Giancarlo Chiaramello Formato Pantalla: 1,85:1 (16/9) Anamorphic Widescreen Audio: Castellano, Italiano  Subtítulos: Castellano

Reparto: Peter Lee Lawrence, Erika Blanc, Ezio Marano, Orchidea de Santis, Rosario Borelli, Franz von Treuberg

Sinopsis: Un anciano profesor especialista en ornitología (Franz von Treuberg) se instala en una vieja villa rodeada de un bosque para estudiar las aves locales. Durante uno de sus registros, paseando por el enorme jardín, encontrará entre la maleza una serie de enigmáticas cintas magnetofónicas. Tras limpiarlas y reproducirlas, conocerá la historia de los antiguos inquilinos de la villa: Azzura (Erika Blanc) y su hermano Manfredi (Peter Lee Lawrence). También Timothy (Rosario Borelli), marido de Azzura, y Viola (Orchidea de Santis), amiga de Manfredi. Las cintas recogen las sesiones psiquiátricas de Azzura con el doctor Martin (Ezio Marano). A través de las escuchas, poco a poco el anciano profesor se adentrará en una oscura historia cuyo desenlace le afectará violenta e inesperadamente…

Esta trágica sinfonía visual orquestada por la partitura de Giancarlo Chiaramello se encuentra más cerca de ser una pieza minimalista de arte y ensayo que un giallo al uso, a pesar de que contará con sus dosis de misterio, erotismo, sombras acechantes y algún gotear de sangre. Lo que nos ofrecerá Sauro Scavolini será un muy perverso juego en el que el incesto será el principal ingrediente. No esperen asesinos con manos enguantadas y afiladas armas blancas, pues este no es ese tipo de filme, pero su belleza radicará en lo extraño de la relación entre los hermanos y el juego de dominación que ejercerá Azzura, interpretada por la siempre magnífica Erika Blanc sobre su hermano Manfredi,  un Peter Lee Lawrence en desintoxicación de tantos westerns rodados en Almería, donde por cierto conoció a la que sería su esposa, Cristina Galbó. De hecho Amor y muerte en el jardín sería una de las últimas películas protagonizadas por el actor, pues moriría de manera harto prematura tan solo tres años después de rodarla. A modo de curiosidad cabe añadir que Erika Blanc fue pareja también de Peter Lee Lawrence, junto al que interpretó otros giallo como Giorni d’amore sul filo di una lama (1973) de Giuseppe Pellegrini

Sauro Scavolini fue ante todo guionista y no se prodigó mucho como director. De hecho además de este, su primer trabajo, tan solo estrenó otra película en cines, realizando unos pocos trabajos más en televisión. Y es una lástima, pues demuestra un buen dominio de los elementos con los que cuenta: pocos pero escogidos actores y prácticamente un único escenario, el de la villa.

Con un magnífico colorido y una impecable calidad de imagen, Regia Films añade con este título otra interesante obra en su ya extensa colección dedicada al Giallo. No deberían perdérsela.

 

El cine en zapatillas: Días de angustia (Le foto proibite di una signora per bene, Luciano Ercoli, 1970)

19 febrero 2018 Deja un comentario

 

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DIAS DE ANGUSTIA (Le foto proibite di una segnora per bene, Luciano Ercoli, 1970) Editada en DVD por Regia Films

Italia/España. Duración: 90 Min. Guion: Ernesto Gastaldi y Mahnahén Velasco Música: Ennio Morricone Fotografía: Alejandro Ulloa Formato Pantalla: 2,35:1 (16/9) Anamorphic Widescreen Audio: Castellano, Italiano – Subtítulos: Castellano

Reparto: Dagmar Lassander, Susan Scott, Simón Andreu, Pier Paolo Capponi, Osvaldo Genazzani, Salvador Huguet

Sinopsis: Minou (Dagmar Lassander) es asaltada en plena noche mientras paseaba por una playa cercana a su casa. El enigmático asaltante (Simón Andreu) conoce su nombre y tras amenazarla con un arma blanca le advierte de que su marido Pierre (Pier Paolo Capponi) es un asesino. Días después, Minou lee en el periódico que un tal Dubois, un importante hombre de negocios al que Pierre debía mucho dinero, ha fallecido supuestamente por causas naturales. Minou, con la ayuda de su amiga Dominique (Susan Scott), tratará de investigar lo ocurrido mientras que el desconocido asaltante seguirá acosándola con extrañas intenciones…

Dias de angustia es, sin ningún género de duda, una pequeña obra maestra. Tan delirante como fascinante, es una muestra perfecta de cine de otra época, de otro mundo que hace mucho desapareció. Extrañamente moderna, esta perversa gema pop rodada en una Barcelona cuidadosamente camuflada para que pase por una ciudad europea cualquiera, relata una historia de dominación, de manipulación en la que la protagonista, una impresionante Dagmar Lassander , actriz checa que Mario Bava se llevó de luna de miel (Il rosso segno della follia, 1970) y que tal bien le sentó que no volvió a moverse de Italia será, en esta ocasión y junto con el espectador, víctima de un complot muy bien pergeñado por Luciano Ercoli, productor metido a director que demuestra suficientes recursos cinematográficos como para llevarnos a todos por donde quiere hasta la sorprendente conclusión de este elegante relato de intriga repleto de glamour, violencia y erotismo.

Un relato en el que su argumento resulta ser lo de menos ante la elegancia de sus imágenes. Rodado en lugares de ensueño, estos resultan ser un marco ideal para que sus dos bellas protagonistas, Dagmar Lassander y Susan Scott cambien continuamente de vestuario y sean  inmortalizadas en pantalla como tan solo alguien que adora la belleza femenina sabe hacerlo. Dias de angustia conforma algo así como una trilogía con las dos siguientes cintas del director, La muerte camina con tacón algo (1971) y La muerte acaricia a media noche (1972), ambas disponibles también en la colección Cinema Giallo de Regia Films y dos películas que tienen en común también el contar con Susan Scott (o Nieves Herrero, si prefieren) y Simón Andreu como protagonistas. Si a todo esto sumamos una espectacular partitura de Morricone dirigida y adaptada por Bruno Nicolai, no nos queda más remedio que considerar Dias de angustia, que se nos ofrece con una impecable calidad de imagen que respeta la magnífica fotografía de Alejandro Ulloa, como una apuesta ganadora para el gourmet del mejor cine.

 

El cine en zapatillas: Pesadilla en la playa (La spiaggia del terrore, Umberto Lenzi, 1972)

7 septiembre 2017 Deja un comentario

Como ya dijimos en el anterior post sobre las novedades de Regia Films, con semejante calor nada se antoja más apetecible que servirse una bebida helada y plantarse (aire acondicionado/ventilador mediante) ante la pantalla para ver cualquiera de los dos veraniegos lanzamientos que Regia  ha editado dentro de su prolífica e imprescindibleColección Cinema Giallo: Trópico de cáncer (Al tropico del cancro, Giampaolo Lomi y Edoardo Mulargia, 1972), de la que ya hablamos aquí y Pesadilla en la playa (La spiaggia del terrore, Umberto Lenzi, 1988). Dos cintas bien diferentes pero con puntos en común: caradura, despiporre, diversión y muchos ingredientes más que harán las delicias del cinéfago más exigente. Vamos con la segunda:

PESADILLA EN LA PLAYA (La spiaggia del terrore/Nightmale Beach, Umberto Lenzi, 1988) Editada en DVD por Regia Films

Italia/USA. Duración: 87 min. Guion: Umberto Lenzi, Vittorio Rambaldi, James Justice Música: Claudio Simonetti Fotografía: Antonio Climati Productora: Elpico Cinematografica / Laguna Films Género: Terror  Formato Pantalla: 1,85:1 (16/9) Anamorphic Widescreen Audio: Castellano, Italiano, Inglés Subtítulos: Castellano (x2)

Reparto: Nicolas De Toth, Sarah Buxton, Rawley Valverde, Lance LeGault, Michael Parks,John Saxon

Sinopsis: Diablo, el jefe de una banda de motoristas, es ejecutado por el asesinato de Julia, la hermana de Gail (Sarah Buxton). Unos meses después, durante las vacaciones de Pascua, conocidas como Spring Break en Norteamérica, los jugadores de fútbol americano Ronnie (Rawley Valverde) y Skipp (Nicolas De Toth) llegan al lugar vacacional donde ocurrió el crimen y la posterior ejecución. Ambos conocerán a Gail, pero al poco tiempo Ronnie desaparecerá coincidiendo con una serie de horribles asesinatos cometidos por un enigmático motorista. Skipp, con la ayuda de Gail, tratará de averiguar qué se ha hecho de Ronnie e investigará a la antigua banda de motoristas de Diablo y al perverso jefe de policía local Stryker (John Saxon).

«Inmediatamente me encontré en desacuerdo con el productor americano porque sentí que la historia era similar a mi Sette Orchidee Macchiate di Rosso. Por esta razón decidí, incluso antes de que el rodaje comenzara, que mi nombre no apareciera. Welcome to Spring Break debería ser considerado el trabajo de Harry Kirkpatrick, un guionista muy agradable que vivía en Florida y con el que me llevé muy bien.».(1)

Mal empezamos si el propio director reniega de su película atribuyéndola a un director -y guionista- ficticio que tan solo es otro de los diversos seudónimos del director italiano. Y mal continuamos si declara, además, que es un guión similar a otro rodado por el propio Lenzi en 1972. (2)  Mal o… no tanto, pues en Pesadilla en la playa, como pueden suponer, lo de menos es el guión.

Jovenzuelos y jovenzuelas alocados bailando en las calles con escuetos trajes de baño como si no hubiera un mañana; diálogos estúpidos; playa; descerebre; concurso de miss camiseta mojada; neuronas en número inversamente proporcional a las abundantes feromonas que circulan en el ambiente…; todo esto es el spring break en Florida, las vacaciones de primavera. Y es en el penal de ese lugar y en plena juerga estudiantil donde es ejecutado en la silla eléctrica el pandillero ‘Diablo’, mientras su banda de motoristas  hace guardia en el exterior del presidio. El enfrentamiento entre los jóvenes, limpios y borrachos estudiantes y los sucios y asociales motoristas está más que cantado. Pero todo se complica aún más para las corruptas autoridades cuando el cadáver de ‘Diablo’ desaparece de la tumba donde estaba enterrado y un extraño motorista comienza a electrocutar jovencitos mediante diversos procedimientos. Ya tenemos pues asesino misterioso en este híbrido más cercano al slasher que al giallo, todo sea dicho, aunque con elementos en común con ese subgénero transalpino, como ese asesino cuya identidad descubriremos al final y que resultará ser el más absurdo, por supuesto.

De hecho Pesadilla en la playa es casi una parodia en sí misma, con actores de derribo  interpretando un guión ridículo jalonado de efectos especiales de baratillo en la cual los productores no se han complicado mucho la existencia a la hora de contratar jóvenes, pues está rodada en plena temporada de vacaciones de primavera, así que las playas estaban repletas de carnaza. Entre los WTF que podemos encontrarnos, figura la escena en la que unos jóvenes de noche en la playa bailan y cantan alrededor de una fogata mientras uno de ellos toca la guitarra ¡eléctrica!; tatuajes realizados con bolígrafo; actores inexpresivos; rodaje en descampados… Sin olvidar el duro trasfondo de crítica social que no duda en denunciar las corruptelas de absolutamente todos los estamentos del pueblo: el alcalde, que pretende ocultar los asesinatos para que no afecten a la temporada vacacional, para lo que contará con la colaboración del policía y el médico. De entre los poderes fácticos tan solo parece salvarse el párroco…

Los actores, con excepción de John Saxon que ejerce, una vez más, de duro policía del lugar y Michael Parks, que encarna a un médico alcohólico, son absolutamente de derribo. El protagonista masculino, Nicolas de Toth, decidió finalizar su naciente carrera como actor con este film, prosiguiendo su trayectoria en el mundo del cine desde detrás de las cámaras haciéndonos, con ello, un favor a todos los amantes del cine. Mientras que Sarah Buxton, la actriz principal, ha proseguido actuando desde que fuera descubierta a los 15 años por un cazatalentos, aunque eso sí, sin nada que destaque en su filmografía. Por si eso fuera poco, la actriz ya había coincidido con los productores y parte del equipo de Pesadilla en la playa en Rage- Furia primitiva, otro (sub)producto de terror dirigido por Vittorio Rambaldi basado en un guión escrito por Harry Kirkpatrick ¿les suena?

¿Lo mejor de Pesadilla en la playa? Posiblemente el póster. Y también el sabor a caradura que exhala por todos sus poros y que la convierten en un perfecto placer culpable con el que pasar un buen rato, especialmente en grupo, gracias a sus enormes dosis de humor involuntario.

 (1) Declaraciones de Lenzi en PALMERINI, Luca M. y MISTRETTA, Gaetano, Spaghetti Nightmares, Fantasma Books, 1996. Pág. 70
(2) Siete orquídeas manchadas de rojo (Sette orchidee macchiate di rosso, Umberto Lenzi, 1972) disponible también en la ‘Colección Cinema Giallo’ de Regia Films.

 

 

 

 

 

 

 

El cine en zapatillas: Trópico de cáncer (Al tropico del cancro, Giampaolo Lomi, Edoardo Mulargia, 1972)

4 septiembre 2017 Deja un comentario

Con semejante calor nada se antoja más apetecible que servirse una bebida helada y plantarse (aire acondicionado/ventilador mediante) ante la pantalla para ver cualquiera de los dos veraniegos lanzamientos que Regia Films ha editado dentro de su prolífica e imprescindible ‘Colección Cinema Giallo’: Trópico de cáncer (Al tropico del cancro, Giampaolo Lomi y Edoardo Mulargia, 1972) y Pesadilla en la playa (La spiaggia del terrore, Umberto Lenzi, 1988) cuyo comentario pueden leer aquí. Dos cintas bien diferentes pero con puntos en común: despiporre, caradura, diversión y muchos ingredientes más que harán las delicias del cinéfago más exigente. Vamos con la primera:

TRÓPICO DE CÁNCER (Al tropico del cancroGiampaolo Lomi y Edoardo Mulargia -como Edward G. Muller-, 1972) Editada en DVD por Regia Films (Colección Cinema Giallo)

Italia. Duración: 90 min. Guion: Giampaolo Lomi, Edoardo Mulargia, Anthony Steffen Música: Piero Umiliani Fotografía: Marcello Masciocchi Productora: 14 Luglio Cinematografica / Plata Cinematografica Género: Thriller

Formato Pantalla: 2,35:1 (16/9) Anamorphic Widescreen Audio: Castellano, Italiano – Subtítulos en Castellano

Reparto: Anthony Steffen, Anita Strindberg, Gabriele Tinti, Umberto Raho, Stelio Candelli,Kathryn Witt, Alfio Nicolosi

Sinopsis: Fred (Gabriele Tinti) y Grace (Anita Strindberg) son un matrimonio occidental que llega a Haití para unas supuestas vacaciones, pero en realidad el motivo del viaje es adquirir la fórmula de una nueva droga de estimulación sexual creada por el Doctor Williams (Anthony Steffen), antiguo amigo de Fred que reside en Puerto Príncipe desde hace años. Grace desconoce por completo el motivo real del viaje, y Fred no dejará de provocar situaciones sospechosas en su búsqueda oculta del potente afrodisíaco, provocando la atracción de Grace por un habitante local. Lo que Fred desconoce es que hay muchos más interesados en adquirir la fórmula de su antiguo amigo, y no dudarán en pasar por encima de quien haga falta para lograr su objetivo dejando un rastro de macabras muertes a lo largo de la paradisíaca isla…

Para alcanzar a entender la trama, recogida en la anterior sinopsis, hace falta que haya transcurrido gran parte de la película ya que, quien sabe si por guión, montaje o dirección, Trópico de cáncer resulta un embrollo ininteligible, un puñado de escenas que parecen no tener conexión unas con otras colocadas a lo loco pero que en conjunto hacen del visionado de esta película una experiencia fascinante. Y también divertida. Para intentar desentrañar este embrollo comencemos por los directores:

Giampaolo Lomi tan solo dirigió una película en solitario en 1975 (I baroni), pero formó parte del equipo de dos impactantes documentales como son Hombres salvajes, bestias salvajes (Ultime grida dalla savana, Climati y Morra) y sobre todo Adiós tío Tom (Addio  zio Tom, 1971), el infame documental de los tunantes Jacopetti y Prosperi en el que ejerció de ayudante de dirección y que posiblemente le habilitó para rodar las bellas escenas captadas en Haití. No en vano se especifica al finalizar la cinta que, ‘las secuencias documentales son estrictamente auténticas en cada detalle‘.

Por su parte Edoardo Mulargia tiene un currículum mucho más extenso, sobre todo dentro del cine de género. Ya en su segundo trabajo, ¿Por qué seguir matando? (Perché uccidi ancora, 1965), un spaguetti western dirigido a medias con José Antonio de la Loma (¡!) decide firmar con el seudónimo Edward G. Muller, que también utilizará en Trópico de cáncer. Es en aquella película, rodada en régimen de coproducción con interiores filmados en Esplugas de Llobregat (Barcelona) y exteriores en Fraga (Huesca), donde coincide por primera vez con Anthony Steffen, protagonista de Trópico de cáncer y responsable, junto a los dos directores, de perpetrar el guión. Con Steffen el director rodará otros spaguetti western y las dos últimas películas de su carrera en 1980, El infierno de las mujeres (Femmine infernali)  y Orinoco, paraíso del sexo (Orinoco: Prigioniere del sesso), ambas también coproducidas con España con prácticamente el mismo equipo y protagonizadas, además de por Steffen, por esa cuasi leyenda del cine de (trans)género que fue Ajita Wilson.

Ambientada en Haití, donde presumimos que los tres bribones pasaron unas felices vacaciones, Trópico de cáncer podría haber estado firmada por ese otro trotamundos que fue Joe D’Amato, por la fotografía, por estar rodada en un lugar exótico e incluso por figurar en su reparto un actor que será habitual en sus películas, Gabriele Tinti, algunas de las cuales protagonizó la que sería esposa del actor, Laura (Emanuelle negra) Gemser.

El interés femenino del reparto viene de la mano de Anita Strindberg, actriz sueca afincada en Italia cuyo nombre artístico anterior, Anita Edberg, resultó demasiado obvio incluso para el cine italiano, en el cual desembarcó formando parte del reparto de varios filmes remarcables, entre ellos La cola del escorpión (La coda dello scorpione, Sergio Martino, 1971), Una lagartija con piel de mujer (Una lucertola con la pelle di dona, Lucio Fulci, 1971) ¿Quién la ha visto morir? (Chi l’ha vista morire?, Aldo Lado, 1972) y  Atormentada (L’uomo senza memoria, Duccio Tessari, 1974), todas ellas editadas por Regia dentro de esta misma colección. 

Con estos mimbres y el permiso de las autoridades de Haití para rodar donde les plazca disponiendo de todos los extras sin remunerar que deseen, se consigue que Trópico de cáncer tenga una factura impecable. Suntuosos palacios, multitudinarias ceremonias vudú con sacrificio de animales… todo bellamente rodado con una magnífica fotografía que la calidad de la copia que nos ofrece Regia no hace más que resaltar. Y si a todo esto añadimos unas gotas de sexo y las enguantadas manos de un misterioso asesino que nos dejará asistir a sus obras por medio de la cámara subjetiva, nos da como resultado este giallo un tanto atípico en el cual escena tras escena, pasamos del desconcierto a la perplejidad. Con personajes que la noche antes estaban plácidamente compartiendo mesa y mantel, y en el siguiente plano protagonizan una persecución por las calles de Haití; cadáveres que aparecen sin sangre, algo cuyo motivo todavía está por explicar; escenas sin conexión aparente en una disparatada trama que parece no saber a donde quiere llevarnos o cómo; y de propina la extraña fascinación que un joven nativo despierta en la protagonista y cuya razón, de peso, se desvelará durante el extraño y alucinógeno sueño que tendrá al ser drogada por no sabemos quien. La película culminará con un final extremo y desaforado que convertirá su visionado en una experiencia inolvidable.

Como siempre, recomendamos ver las películas en versión original y aquí más encarecidamente aún si cabe, ya que en el doblaje se ha añadido una música que pervierte la magnífica banda sonora del prolífico Piero Umiliani.

 

 

El cine en zapatillas: Sumario sangriento de la pequeña Estefanía (Mio caro assassino, Tonino Valerii)

SUMARIO SANGRIENTO DE LA PEQUEÑA ESTEFANÍA (Mio caro assassino, Tonino Valerii, 1972) DVD Regia Films. Estrenada en nuestra pantallas como Sumario sangriento de la pequeña Stefania. 

Italia/España. Duración: 95 min. Guion: Tonino Valerii y José Gutiérrez Maesso Música: Ennio Morricone Fotografía: Manuel Rojas  Productora:Cinerama Releasing Corporation Género: Giallo Formato pantalla:2,35:1 (16/9) Anamorphic Widescreen Audio: Castellano e italiano Subtítulos: castellano

Reparto: George Hilton, Salvo Randone, Patty Shepard, Marilu Tolo, Manuel Zarzo, Alfredo Mayo, Lola Gaos y Helga Liné.

Sinopsis: El comisario de policía Luca Peretti (George Hilton) investiga la extraña muerte por decapitación de un investigador privado. A medida que avanza en sus pesquisas, el caso se tornará cada más complejo y turbulento, apareciendo nuevas víctimas relacionadas con su investigación. Por si fuera poco, parece que el investigador decapitado estaba indagando en el “caso Moroni”, que ocurrió dos años antes y consistió en el secuestro y posterior muerte de una pequeña de ocho años llamada Estefanía…

Con todos los ingredientes habituales adscritos al Giallo: asesinatos sangrientos, argumento enrevesado e incluso alguna escena absurda, este whodonit, con reunión final de acusados incluida, mantiene la intriga y la emoción hasta su conclusión, con su pertinente dosis de colorido e imaginación en los asesinatos que realizan, por supuesto, unas manos enguantadas en cuero. Destacan las escenas rodadas con cámara subjetiva que nos ofrecen el punto de vista del asesino y, sobre todo, la fantástica y atmosférica partitura del siempre efectivo Ennio Morricone, en esta ocasión con orquesta dirigida por Bruno Nicolai.

Sumario sangriento de la pequeña Estefanía tiene un atractivo añadido para el seguidor del Fantaterror pues son varios los actores españoles, muchos de ellos habituales en películas de terror, que forman parte del reparto de esta coproducción, como Manolo Zarzo, Lola Gaos, Mónica Randall o Alfredo Mayo, que realiza un papel muy alejado de sus viriles modelos de  antaño. Por otra parte, nuestras queridas Helga Liné y Patty Shepard ejercerán en esta ocasión de víctimas, siendo la muerte de la Shepard especialmente virulenta.

La cinta se estrenó en España con cierto retraso con respecto a Italia y formando programa doble, en Barcelona con Sueños de un seductor (Play It Again, Sam, Herbert Ross, 1972); y en Madrid junto a No desearás al vecino del 5º (Ramón Fernández, 1970). La copia que nos ofrece Regia, a tenor de los pocos pero nutritivos desnudos (incluido uno muy especial y hoy impensable), en versión íntegra algo, como siempre, de agradecer en esta película rodada a caballo entre Roma y Madrid y dirigida Tonino Valerii, un realizador fallecido hace escasamente un año, adscrito al cine de aventuras y en especial al Spaghetti Western, dentro de cuya vertiente más cómica dirigió la memorable Mi nombre es ninguno (Il mio nome è Nessuno, 1974) que proseguía la estela marcada (que no iniciada)  por Le llamaban Trinidad (Lo chiamavano Trinità…, Enzo Barboni, 1970). Pero aunque esta fue la única incursión de Tonino Valerii como director en el Giallo y en el cine de terror, no lo fue como guionista y escritor, ya que suyos son los guiones y argumentos de las góticas La maldición de los Karnstein (La cripta e l’incubo, Camillo Mastrocinque, 1964) y Los largos cabellos de la muerte (I lunghi capelli della morte, Antonio Margheritti, 1964), ambas escritas junto a Ernesto Gastaldi.

En Sumario sangriento de la pequeña Estefanía encontrarán las consabidas trampas típicas en todo Giallo, que no por trilladas resultan menos efectivas y hasta cierto punto entrañables para el aficionado a este subgénero; también veremos en acción a un investigador, interpretado por George Hilton,  que si bien resulta un tanto más iluminado de lo normal, afortunadamente siempre llega tarde a la ya, por entonces, escena del crimen para deleite del seguidor del cine sangriento. De entre los secundarios absurdos nos encontraremos con personajes como el de su esposa, una desaprovechada Marilù Tolo; pero también con un Salvo Randone magnífico y natural. Todo ello en esta nueva adición a la más importante colección videográfica  sobre Giallo italiano que se ha editado en nuestro país de la mano de Regia Films.

Más información y pedidos: http://www.regiafilms.com/

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FOTOBUSTA ITALIANA


CARTELERÍA Y PROMOCIÓN ESPAÑOLA 

Guía festivales.

 

Tres nuevas referencias de Regia Films

3 diciembre 2015 Deja un comentario

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Regia Films continúa con su magnífica colección dedicada al giallo con un nuevo e interesante lanzamiento. También ponen a nuestra disposición Poseso, el largometraje de animación stop-motion de Sam. Ambas con carátula reversible. Y en su colección Video Hits nos ofrece Una banda de dos (Big Shots, 1987) de Robert Mandel. Todo ello con la calidad Regia Films.

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