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El último vuelo de Supersonic Man: Muere Juan Piquer Simón
Otro de los grandes nos abandona, eso sí, legándonos un buen lote de películas que demuestran el gran cariño que profesaba por el cine de género puro y duro, apostando por él en un momento en el que, al igual que todos los francotiradores del cine fantaterrorífico español, era denostado y él poco menos que tratado de demente. La apuesta de Piquer Simón era por una producción desacomplejada, alejada del cine autóctono y cercana a los parámetros americanos. Sin lugar a dudas una apuesta más que arriesgada, pero con la que consiguió obras más que dignas y todas centradas en el cine fantástico, de terror y aventuras.
Este director, productor y guionista, nace en Valencia en 1935 e inicia su carrera en el campo de la publicidad creando en 1959 la productora Cinedinter. En 1964 comienza su andadura cinematográfica con un corto documental sobre la Guerra Civil Española, España Violenta que sería sin duda curioso de ver, ya que fue prohibido por la «simpática» censura del régimen.
En 1972 monta la productora Almena Films que dispone de sus propios estudios y en ellos rueda su primer film, Viaje al centro de la Tierra (1976), basada en la conocida novela de Julio Verne que contó con el inglés Kenneth More de protagonista, secundado por un buen lote de actores autóctonos, entre los que destacan algunos viejos conocidos de los amantes de cine de terror español, como Jack Taylor y Lone Fleming. La película contenía unos artesanales pero eficaces efectos especiales, labor en la que también destacaba el cineasta.
El film es ampliamente promocionado y adorado por los más jóvenes. Al año siguiente colabora con el cine de terror por primera vez con Escalofrío (1978), que aunque consta como dirigida por Carlos Puerto, contiene varias escenas rodadas por Piquer Simón, que también la produce.
Piquer se anima en su siguiente film con los súper-héroes creando Supersonic Man (1979), otra rara avis que surge como respuesta al reciente y exitoso Superman (1978, Richard Donner). Con un, vista ahora, increíble encanto kitsch, las aventuras de Supersonic Man, que merecieron incluso una adaptación al cómic, animaron al director a proyectar una secuela con protagonista femenina, Fantastika. Supersonic Girl, que lamentablemente no se materializó. La película contó con un villano de lujo, Cameron Mitchell, y en todo caso los efectos de vuelo están bastante conseguidos, la banda sonora es puro delirio con un tema principal discotequero del que incluso se editó un single y la identidad secreta del Superhéroe es todo menos discreta, con ese chulo de enorme bigote tan lejos de los Clark Kent y los Peter Parker.
Tras colaborar en el guión y producir Más allá del terror (1980, Tomás Aznar), vuelve al registro de su primer film con otras dos adaptaciones de Verne: Misterio en la isla de los monstruos (1981), en esta ocasión con un reparto de lo más surtido: Terence Stamp, Peter Cushing, Blanca Estrada, ¡¡Ana Obregón!!, Paul Naschy y Frank Braña entre otros, y al año siguiente con Los diablos del mar, con Ian Sera, Patty Shepard, Frank Braña y Aldo Sambrell.
También en 1982 se embarca, sin duda influenciado por el éxito de la saga Viernes 13, (de hecho uno de sus productores, Steven Minician lo es también de esta) en un sangriento y valorado slasher, Mil gritos tiene la noche, coproducida con Estados Unidos y Puerto Rico y rodada en Boston. La película obtuvo un gran éxito en USA, convirtiéndose en un film de culto y siendo el «slasher» favorito de Eli Roth (Hostel), siendo recientemente editada lujosamente en DVD (en Estados Unidos, por supuesto). Contando con un asesino inspirado en el personaje pulp The Shadow, entre sus actores destaca un Christopher George venido a menos, que fallecería al año siguiente y protagonista de otras joyas del terror europeo como Miedo en la ciudad de los muertos vivientes (Paura nella città dei morti viventi, 1980) del maestro Lucio Fulci, secundado por, entre otros, Edmund Purdom, Jack Taylor y Frank Braña.
Quizás saturado de tanta sangre, Piquer Simón decide pasarse a registros más amables y en 1983 le toca el turno a revisar E.T, El extraterrestre (E.T:The Extra-terrestrial, 1982 Steven Spielberg), realizando Los nuevos extraterrestres, film mucho menor coproducido con Francia que contó con la presencia de un extraterrestre que se llamaba… ¡Trompi! , que será seguido por otro de aventuras, Guerra sucia (1984). Pero esta étapa amable dura poco, ya que a continuación rueda sus films más recordados: Slugs, muerte viscosa (1988), un producto terrorífico con aspecto totalmente norteamericano, rodado allí y con mayoría de actores autóctonos (aunque también salen Concha Cuetos y Emilio Linder); el fallido intento de adaptar al solitario de Providence con La mansión de Cthulhu (1990), y una de las más valoradas, La Grieta (1990) especie de Alien bajo el mar que tuvo la mala suerte de coincidir en cartelera con otros films similares como Leviathan, el demonio del abismo (Leviathan, 1989 George Pan Cosmatos), Profundidad 6 (Deepstar Six, 1989 Sean S. Cunningham) y por supuesto, Abyss (The Abyss, 1989 James Cameron) pero que a diferencia de todas ellas tenía el dudoso encanto añadido de contar entre sus actores con la presencia de Pocholo Martínez-Bordiu (¡¡!!).
Tanto Slugs como La Grieta se llevan Goyas a los efectos especiales y buena distribución en el exterior, al ser ambas producciones de Francesca de Laurentiis, hija de ya saben ustedes quien. A partir de entonces su obra se va espaciando y dirigiendo de nuevo hacia la aventura con films como La isla del diablo (1994) y Manoa, la ciudad de oro (1999), última que dirigió. También realizó trabajos de guionista para otros directores, y colaboraciones en films como Brácula, Condemor 2 (1997, Álvaro Sáenz de Heredia), como coordinador artístico, además de la realización de series de televisión como la inefable Manos a la obra.
Sin conseguir rodar proyectos como la segunda parte de Barbarella (con Bridget Fonda), La Casa en el confín de la tierra (basada en la novela de William Hope Hodgson que adaptó de forma maestra Richard Corben), La Torre de los siete jorobados (¡alucinante!), El Capitán Trueno, El Guerrero del Antifaz, Roberto Alcázar y Pedrín (¡digno de verse!) y más obras de Verne, Juan Piquer ejerce durante los últimos años de director de la Mostra de Valencia y fallece a los 75 años de edad este 7 de enero de un cáncer, enfermedad que al final ha podido con este gran luchador.
¡¡¡Que la fuerza de las galaxias sea contigo!!!
Y como curiosidad, algunas portadas de los comics de Supersonic Man editados en 1979 por Editorial Valenciana.
Requiem pour Jean Rollin
Aburrido, coñazo, lento pero también fascinante, sexy, poético, surrealista, original… y muchos más adjetivos se pueden poner a este rebelde fiel hasta el final a su idea del cine. Jean Rollin,
nacido en París en 1938, estrena su primer film, Le Viol du Vampire en mayo de 1968 al que siguen varios más que tienen en común el tema vampírico (especialmente vampiras) como La Vampire Nue (1969), Le Frisson des Vampires (1970), y Requiem pour un Vampire (1972). A partir de entonces va sobreviviendo y llevando adelante proyectos terroríficos compaginándolos con alimenticios pornos bajo el seudónimo de Michel Gentil que sale de su propio nombre completo: Jean Michel Rollin Le Gentil. Precisamente por estos rodajes porno conoce a la
bella Brigitte Lahaie que será protagonista de uno de sus films más celebrados, Fascination (1979) , además de intervenir en Les Raisins de la Mort (1978), La Nuit des Traquées (1980), Les Échappées (1981) y ya como homenaje, en pequeños papeles en algunos de los últimos films vampíricos de Rollin: Les Deux Orphelines Vampires (1995) y La Fiancée de Dracula (2002). La carrera del director finaliza precisamente al pié del cañón este 2010 con Le Masque de la Méduse, film de terror/fantasía que demuestra que este hombre no tenía remedio, pero ¿Qué quieren que les diga?, precisamente por ser fiel a sí mismo nos gustan esta clase de tipos.
A Rollin lo conocí leyendo sobre él en Terror Fantastic, revista que como deben saber se publicaba en los años setenta. Allí se podian leer crónicas y entrevistas con este francés loco, que hablaba sobre unos films con vampiras sexys en cueros que aquí no se estrenarian hasta muchos años después y vía video, momento idoneo para comenzar a verlos «in situ», siendo una de mis favoritas, no me pregunten por qué, La Morte Vivante (1982).
Otro que se nos ha ido… y van… por irse hasta se ha ido el genial Blake Edwards.
¡Porco Mondo!
Muere Ingrid Pitt, gran dama del terror.
A ver si termina este año de una vez, ya que tenemos que dar otra necrológica y uno ya comienza a estar más que harto. Además en este caso me resulta especialmente molesto, ya que la actriz que ha fallecido es la protagonista de unas películas que me gustan especialmente. En fin, vamos allá:
Este 23 de noviembre, Ingoushka Petrov, nombre real de Ingrid Pitt, actriz nacida en Polonia en 1937 y auténtico icono de los fans del cine de terror, ha pasado a la inmortalidad a los 72 años.
Ingrid, conoció el horror real, ya que cuando tenía cinco años fue internada, junto a su
madre, en el campo de concentración de Stutthof durante tres años. Tras dar sus primeros pasos en la interpretación en Alemania y partir a Estados Unidos, se viene para España e inicia su carrera cinematográfica en 1964 con una película de terror, El sonido de la muerte de José Antonio Nieves Conde, film en el que también colabora Soledad Miranda y Lola Gaos (¡!). Interpreta pequeños papeles en otros films internacionales rodados en España como Campanadas a Medianoche (1965, Orson Welles), Doctor Zhivago (1965, David Lean) o Golfus de Roma (A Funny Thing Happened in the Way to the Forum, 1966 Richard Lester), pero de la más bizarra de las formas Ingrid consigue en 1966 su primer papel protagonista junto a… ¡Manolo Escobar! en el inclasificable film Un beso en el puerto de Ramón Torrado, lo que parece, ¡ejem! lanzar su carrera internacional, ya que tan solo dos años después ya estaba compartiendo cartel con Clint Eastwood y Richard Burton en El desafío de las Águilas (Where Eagles Dare, 1968 Brian G. Hutton).
Pero es con los dos siguientes films con los que pasará al panteón del cine de terror: TheVampire Lovers (1970 Roy Ward Baker) y Countess Dracula (1971, Peter Sasdy), dos fascinantes films que aúnan perfectamente el erotismo y el terror. A partir de aquí la carrera de Ingrid continuará en Inglaterra, donde el cine de terror vive todavía un inolvidable momento, rodando La mansión de los crímenes (The House That Dripped Blood, 1971 Peter Duffell), basada en relatos de Robert Bloch, protagonizándola junto a las grandes estrellas de la Hammer: Christopher Lee y Peter Cushing y el film de culto El hombre de mimbre (The Wicker Man, 1973 Robin Hardy), de nuevo con Christopher Lee.
Ingrid Pitt compagina el rodaje de nuevas películas con muchas series de TV hasta 2008, siendo una invitada habitual de las convenciones de fans, además de haber publicado su autobiografía, Darkness Before Dawn y tener una atractiva página web, Pitt of Horror. Pero sin duda será inolvidable y estará para siempre en nuestros corazones de fans sobre todo por sus dos films de vampiras. Dos grandes películas que ya forman parte del panteón del cine fantástico.
Donde Ingrid Pitt también está.
¡¡¡Premier de Empusa en Barcelona!!!
“Son los vampiros primigenios griegos. Existieron miles de años antes de Cristo y el gran hallazgo de la película es que a los vampiros primigenios no les afecta para nada ni la luz, ni el agua bendita, ni la cruz, porque (…) son anteriores a Cristo, por lo que hay que acudir a símbolos de su época y los que los combaten en la película no lo saben”. (Paul Naschy en Sur.es)
Serendipia nació hace poco más de un año, llamaba Naschy a su proyecto porque fue él quien azarosamente fundió en un todo sus dos partes. Lamentablemente su deseo de que Paul la apadrinara no se vio cumplido: Naschy marchaba hacia una nueva aventura persiguiendo la luna llena del diciembre pasado. Como todos sus admiradores Serendipia usó su pequeña tribuna pública para sumarse a la marea de homenajes, incluso tuvo el placer de participar en el elaborado tributo de Terror y Nada Más. Pero no quería quedarse ahí: no hay mejor manera de honrar la memoria que seguir difundiendo la obra creada, eso es lo que Serendipia pretendía cuando concibió el sueño de promover el estreno de Empusa (2009, Jacinto Molina) en Barcelona.
Lo que parecía imposible se ha hecho realidad, tenemos el gran honor de presentar la premier de Empusa en Barcelona gracias a la colaboración del festival Horrorvisión. Será el próximo viernes 3 de diciembre a la hora del lobo, a la medianoche en punto. Los chicos de Horrorvisión, que han acogido con ganas nuestro homenaje, han hecho realidad lo que nuestra precaria economía habría impedido, vay nuestro más sincero agradecimiento par ellos. Igualmente le agradecemos a Ángel Mora, productor de Empusa, que haya mantenido su palabra de cedernos el estreno en Barcelona después de su pase en Sitges aunque ya disponga de distribuidor para la película fuera de España. La suerte ha sonreído y ahora seremos muchos los que podamos gozar de la última película dirigida por Naschy.
Empusa es probablemente el proyecto más esperado por sus fans al tratarse de la última obra escrita, interpretada y dirigida por el propio Naschy desde La Noche del Ejecutor en 1993, fue producida por Naschy Team y Artistic Producciones de Ángel Mora y rodada en Levante, principalmente Alicante entre abril y agosto de 2007. El propio Ángel Mora nos explica como nació el proyecto La Gaviota o Deadly Seagulls (títulos de trabajo de Empusa): “Hace dos años Antonio Mayans me explica que van a rodar Empusa (entonces se llamaba La gaviota) en Benidorm con Paul. Yo estaba acabando la post-producción de Animal en Madrid. Dirigía Carlos Aured y necesitaban un productor ejecutivo. Mayans me pregunta si quiero participar en el film y yo inmediatamente le digo que si aunque insisto en que debo acabar primero mi película. A la semana me incorporo al equipo y ¡ a trabajar¡.
Como ya comenta Ángel Mora, Empusa comienza como un proyecto dirigido por Carlos Aured, director de joyas de Naschy como El Espanto surge de la tumba (1973), El Retorno de Walpurgis (1973), La Venganza de la momia (1973) y Los ojos azules de la muñeca rota (1973), pero por diferencias con la productora Aured fue cesado, pasando Naschy a encargarse de la dirección y completarla, pero tras exhibir un trailer de 15 minutos en los festivales de Sitges, Algeciras, Fantástika y Estepona, decide rehacer la película, desechando gran parte de lo rodado por Aured, y ya bajo el nombre de Empusa..
La acción comienza cuando paseando por la playa Abel, un ex-actor aficionado al ocultismo interpretado por Paul Naschy y Víctor (Antonio Mayans) descubren un brazo seccionado de mujer que tiene tatuado un extraño símbolo. Abel averigua que el símbolo hace referencia a Empusa, un ser de la antigua Grecia híbrido entre vampiro, serpiente y gaviota. Por entonces se suceden extraños crímenes que tienen un detalle en común: todas las víctimas han perdido el brazo derecho. Abel investigará adentrándose en una pesadilla mortal.
Como Paul Naschy dijo a Guillermo Abril para El País: “Esta película irá en la línea de El baile de los vampiros. Aparece Lilith, la madre primigenia. Y en ella, las mujeres vampiros dominan la tierra. Tienen forma de gaviotas. Es una película dura. Empusa es esa vuelta al cine de los sesenta y setenta. Lo que me encanta del cine fantástico es que sea tan artesanal, tan de ingenio».
Pero la producción sufrió tantos problemas, que puede catalogarse Empusa como un film maldito, tal y como nos confesó Ángel Mora: “Es curioso pero el cine como la vida hace que las experiencias más duras sean las que te marcan más y sin lugar a dudas te enriquecen (para bien o para mal). Creo que jamás ningún miembro del equipo había encontrado tantos problemas en un rodaje, pero también creo que nunca viviremos una experiencia tal de compañerismo, de lucha y de sacrificio por sacar adelante un film hecho por muy pocos medios pero con muchísima ilusión».
«Realmente hay motivos para creer que Empusa es una película maldita: Carlos Aured -el primer director- falleció meses después de abandonar el film (11 de enero de 2008); Antonio Mayans tuvo que ser operado; el director de fotografía Luis Colombo sufrió un grave accidente de coche; yo me rompí la cadera; y la misma enfermedad y muerte de Paul podría llevarnos a reflexionar sobre factores extraordinarios. Pero todos tuvimos y tenemos presentes la ley no escrita del cine: EL ESPECTACULO DEBE CONTINUAR».
La denomina por Naschy “Excelente comedia de vampiros” cuenta en su reparto con Antonio Mayans (con el que ya trabajó en 1980 en Los Cantabros, dirigida por Jacinto Molina), Saturnino García, Laura de Pedro y Mª Jesús Solina, entre otros.
Precisamente respecto a las dos protagonistas femeninas, nos comentó Ángel Mora que “Cuando me incorporo al rodaje, Carlos Aured me pide que realice un casting en Barcelona para seleccionar dos personajes que faltaban: Lilith y Natalia. Organicé un casting a través de soloactores.com porque no había tiempo de ir a agentes ni representantes. Y allí aparecieron Laura de Pedro y María Jesús Solina (creo que las mejores actrices posibles).
Laura de Pedro admitió en una entrevista que le realizamos que “Ser una vampiresa ha sido una experiencia brutal. Haber tenido la oportunidad de trabajar junto a Paul Naschy es un regalo, aprendí mucho de él, de su tesón, de su capacidad de trabajo, de sus anécdotas. Repetiría encantada”.
Mientras que Mª Jesús Solina nos contó que: “Yo fui a rodar dos veces. En la primera el director era Carlos Aured, y en la segunda fue Paul (se repitieron algunas escenas rodadas con Carlos que no habían quedado bien). Y ya no tenemos a ninguno de los dos… La relación con ellos a nivel personal fue buena. Incluso me fui a cenar una vez con Carlos. Parecía buena persona y, no puedo negarlo, me encantó que me dijera que porqué no había triunfado, que era buena y que era muy fácil trabajar conmigo. (Lo siento, tenía que decirlo, sino reviento, ja,ja).
Y como profesionales directores de la película pues un poco excéntricos, ambos”.
«El rodaje fue genial y yo estaba en el limbo, haciendo lo que más me gusta».
(…)»Una buena anécdota con Paul Naschy: En mi papel había escenas de cama con Paul, que creo que al final no han salido en la película, y evidentemente era una parte un poco comprometedora. ¿Por qué?, pues porque iba a rodar escenas de cama, mis primeras escenas de cama con un actor que me sacaba como más de 30 años y que yo no tenía ni idea de cómo se rodaba….Entonces imaginé que primero se harían las otras escenas y estas serían las últimas, por eso de la complicidad. Pero nada más llegar tuve que quitarme la ropa, ¡¡¡no me lo podía creer!!! Así que…¡A por todas! .Le eché todo lo que una buena actriz suponía yo que debería echarle y… ¡¡¡a la cama!!!. Así que después de eso ¿cómo crees que me iba a llevar con Paul?…jaja»
También Ángel Mora nos contó esta anécdota: “Hubo muchísimas (…)pero recuerdo una que me sorprendió: Estábamos rodando en las cuevas de Canelobre (unas preciosas cuevas perdidas entre Alicante y Murcia) y Paul y yo -que ejercía de ayudante de dirección- comentábamos aspectos del rodaje en una pausa. El resto del equipo estaba fuera de la cueva comiendo. Estábamos de lo más escondidos, en semi-penumbra y de repente apareció un señor, me imagino que un turista que visitaba las cuevas, y preguntó muy tímido si era Paul Naschy. Paul asintió y le firmó un autógrafo. Lo increíble es que lo conoció por la voz, en una remota cueva, en un remoto paraje y lo más escondidos posibles. ¡Vivan los fans!”
El estreno se está retrasando, tal y como nos comentó Ángel Mora, ya que “estaba previsto para finales de Enero del 2010. La enfermedad de Paul obligó a utilizar un actor de doblaje para acabar el soundtrack, pero él mismo tuvo la oportunidad de acabar el final cut, oír la música y dar el visto bueno al film. Es Paul Naschy 100%. Pero ha iniciado su recorrido por Festivales durante este 2010 (Sitges, Buenos Aires Rojo Sangre, 14 Weekend of Fears FilmFestival (Erlang Alemania)), y con posible distribución internacional, como dice Ángel Mora, para Paul Naschy “el reconocimiento y el éxito llegó de fuera. Aquí era un apestado, allí un genio. Aquí motivo de burla, allí motivo de aplauso. Aquí loco, allí premiado. Aquí nada, allí todo”.
Nosotros nos empeñamos en lograr que se estrenara al menos en Barcelona y lo hemos conseguido: la cita es el viernes 3 de diciembre justo a la media noche en el Auditori le Basses en el marco de la segunda edición de Horrorvisión, ¡¡¡¡estáis todos invitados al festín!!!!
Se marchan dos grandes genios: Dino de Laurentis y Luis García Berlanga
Dos cineastas han marchado, dos que forman parte de una estirpe que ya no existe, no nos engañemos. Y digo se marchan, porque dejarnos no nos pueden dejar mientras sigan sus películas en nuestras estanterías, memoria y corazón.
Posiblemente Luis García Berlanga (1921-13/11/2010) es mi director de cine español favorito. Aunque su filmografía es breve (24 títulos) en ella figuran varias de esas películas que nunca me canso de ver, obras capitales, sobre todo las de su primera época, como: Bienvenido Mr. Marshall (1953), Esa pareja feliz (1951), Calabuch (1956), Los jueves milagro (1957), Plácido (1961) y El verdugo (1963) con imágenes inolvidables que forman parte de mi vida. Lo mismo que dije hace poquito de Manuel Alexandre, son pura historia del cine Español.
Nacido en Valencia en 1921, el socarrón Berlanga estudia Filosofía y Derecho, pero abandona por el cine, no sin antes desembarcar en Rusia para luchar en la División Azul, ya saben, para defender junto a Hitler a Occidente de la horda roja, pero no se espanten, el joven Berlanga se apuntó para evitar represalias franquistas, ya que su padre fue Gobernador Civil durante La República. Tras unos cortometrajes, debuta junto a Bardem con Esa pareja feliz, uno de los más sonados debuts que ha dado el cine español, y a partir de ahí la cosa no deja de subir con un buen montón de memorables títulos que le han dado una buena cantidad de premios en Cannes, Venezia, Montreal, Berlín y Karlovy Vary.
Su carrera culmina en 2002 con el corto El sueño de la maestra, que no es otra cosa que una escena perteneciente a Bienvenido Mr. Marshall que no se incluyó en la época, aunque variando sustancialmente el argumento, ya que lo que era un sueño erótico, pasa a ser un alegato contra la pena de muerte.
En todo caso el gran erotómano fetichista que era Berlanga ha marchado con San Dimas o… igual está en el infierno rodeado de mujeres malas, pero, esté donde esté seguro que la está liando.
Dino de Laurentis (1919-10/11/2010) también marchó en Los Ángeles después de una vida dedicada en pleno al cine, produciendo obras inolvidables. Todo empezó cuando a los 17 años decidió que no quería ser fabricante de espaguetis como su padre, así que realizando diversos trabajos de extra, actor o cámara se pagó sus estudios en el Centro Sperimentale de Cine. Tan solo tres años después, en 1939, colaboraba en la producción de su primera película. El resto ya es historia del cine italiano (y mundial) con títulos como Arroz Amargo (1949, Guiseppe De Santis), que aquí se hizo inmensamente popular por la canción del Bayón y sobre todo por el vestuario (ese Jersey ajustado, ese pantalón corto, esas medias) de Silvana Mangano, a la que el tipo listo de Dino convirtió en su esposa. Poco después se alía con Carlo Ponti, y los dos colosos producen obras capitales de la talla de La Strada (1954, Federico Fellini), Ulises (Ulisse, 1954 Mario Camerini), Hombre o demonio (Attila, 1954 Pietro Francisci) Guerra y paz (War and Peace, 1956 King Vidor) o Las noches de Cabiria (Le Notti di Cabiria, 1957 Federico Fellini). Tras separarse en 1957 de Ponti, De Laurentis monta sus propios estudios, Dinocitta en 1964, pero poco después debe cerrar ante la crisis del cine italiano, aunque eso sí, dejándonos dos joyas 60’s de la talla de Diabolik (1968, Mario Bava) y Barbarella (1968, Roger Vadim). En 1972 marcha a Estados Unidos y monta productora, iniciando otra larga cadena de éxitos (y por supuesto, algún fracaso) con una larga lista de producciones que se prolongan hasta 2007. De las que, por citar algunas, sólo lo haré de cine fantástico y terror (ya que estamos en un blog sobre ello): Lápiz de labios (Lipstick , 1976 Lamont Johnson), King Kong (1976, John Guillermin), Orca, la ballena asesina (Orca, 1977 Michael Anderson), Flash Gordon (1980, Mike Hodges), Conan, el bárbaro (Conan The Barbarian, 1982 John Milius), Amytville 2, La posesión (Amytville II, The Possession, 1982 Damiano Damiani), La Zona Muerta (The Dead Zone, 1983 David Cronenberg), Conan el destructor (Conan The Destroyer, 1984 Richard Fleischer), Dune (1984, David Lynch), Los ojos del gato (Cat’s Eye, 1985 Lewis Teague), Miedo Azul (Silver Bullet, 1985 Daniel Attias), Hunter (Manhunter, 1986 Michael Mann), King Kong 2 (King Kong Lives, 1986 John Guillermin), El ejército de las tinieblas (Army of Darkness, 1992 Sam Raimi), Hannibal (2001, Ridley Scott), El Dragón Rojo (Red Dragon, 2002 Brett Ratner) y Hannibal, el origen del mal (Hannibal Rising, 2007 Peter Webber). Como pueden ver, un impresionante inventario de entre las muchas producciones de De Laurentis, cuyo apellido seguirá vivo en su hija Raffaella, también productora.
Lo dicho, un fuera de serie.
¡Llevamos un año! Y lo celebramos recordando a los difuntos

Un año ya y muchas visitas. Que tanta gente se interese por lo que hacemos (o caigan en nuestra trampa cuando hacen una búsqueda en internet) nos encanta. Que nos hayan recibido tan bien en los poquitos festivales que nos hemos podido permitir es genial, y que tanta gente haya contestado a nuestras entrevistas nos llena de felicidad. Así que aprovechando esta festividad de difuntos queremos, además de repasar y recordar a los que nos han dejado, incluído al mismo Naschy que inspiró (e inspira) este blog, brindar por este año de vida.
Va por ellos. Y va por ustedes.
2009
19 de septiembre Victor Israël.
2 de noviembre José Luis López Vázquez.
30 de noviembre Paul Naschy.
17 de diciembre Jennifer Jones.
17 de diciembre Dan O’Bannon.
20 de diciembre Britanny Murphy
30 de diciembre Iván Zulueta.
2010
22 de enero de 2010 Jean Simmons.
12 de marzo de 2010 Miguel Delibes.
10 de mayo de 2010 Frank Frazetta.
11 de septiembre de 2010 Kevin McCarthy.
26 de septiembre de 2010 Gloria Stuart.
29 de septiembre de 2010 Tony Curtis.
A esta lista hay que añadir tres nombres más que no pudimos tratar como se debía por estar haciendo carrerillas por Sitges o recuperándonos posteriormente de la sobredosis de películas que ingerimos:
Roy Ward Baker (5 de octubre de 2010). Genial director de tantas obras maestras como Niebla en el alma (Don’t Bother to Knock, 1952), ¿Qué sucedió entonces? (Quatermass and the Pit, 1967), The Vampire Lovers 1970 (una de mis grandes favoritas de vampiros), La cicatrices de Drácula (Scars of Dracula, 1970) Dr. Jekyll & Sister Hyde (1971) y sobre todo Kung-Fu contra los 7 vampiros de Oro (The Leyend of the Seven Golden Vampires, 1974), que tantas veces vi en mi infancia y tantas veces me queda por volver a ver (espero).
También se nos fué el entrañable Manuel Alexandre (12 de octubre de 2010) , el prolífico actor que practicamente sale en TODAS mis películas españolas favoritas de siempre: Bienvenido Mister Marshall (Luis G. Berlanga, 1953), Calabuch (Luis G. Berlanga, 1956), Calle Mayor (J. A. Bardem, 19569), Plácido (Luis G. Berlanga, 1961), Atraco a las tres (1962, José M. Forqué), El Verdugo (1963, Luis G. Berlanga)… tantas y tantas. En plan curiosidad nombrar colaboraciones con Jesús Franco en Vampiresas 1930 (1962) La mano de un hombre muerto (1962) y La muerte silva un blues (1964) y las geniales interpretaciones para José Luis Cuerda en Total (1985), El bosque animado (1987), Amanece que no es poco (1989) y Así en el cielo como en la tierra (1995). Pero lo dicho, son tantas… este hombre es pura historia del cine español.
Y Johnny Sheffield (15 de octubre de 2010), penúltimo de la famila Tarzán original que quedaba vivo, tras fallecer Johnny Weissmuller (1904-1984) y Mareen O’Sullivan (1911-1998). Sólo queda viva Cheetah, uno de los primates vivos más ancianos y que vive como Dios en una fundación que tiene su nombre. Incluso firma autografos.
A Johnny Sheffield, al igual que a Johnny Weissmuller, le encasilló el papel por el que será recordado, interpretando 8 films de la serie Tarzán y posteriormente como Bomba, otro personaje selvático con taparrabos, 12 films de 1949 a 1955, año en el que se retira.
Tony Curtis muere en las Vegas
Vaya, yo que venía a hablar del 50 aniversario de Los Picapiedra, va y se nos muere otro de los grandes, el gran Tony Curtis. Vale, la verdad es que el hombre estaba ya bastante cascadillo pero… uno no puede evitar sentirlo, y mucho, cada vez que fallece una de las leyendas del Hollywood clásico que tanto adoramos en esta casa. Sí, de acuerdo, tenía 85 años y estaba bastante cascadillo debido quizás un poco a la vida disipadadilla que le llevó a curas de desintoxicación de drogas y alcohol pero… es que no puedo recordar a Tony Curtis de otra forma que eternamente joven e impecable, incluso cuando compartía película con los tipos duros de Hollywood, como Kirk Douglas en Los Vikingos o Yul Brinner en Taras Bulba, films que hemos visto de niño y de esos que tan bien envejecen. Puede que ustedes se pregunten, «Si, pero, ¿Que, que hace Tony Curtis en Proyecto Naschy?»: Bien, tengan paciencia, luego les cuento.
Natural del Bronx y de origen judío (su nombre era Bernard Schwart), entra en el mundo del cine en 1949 realizando pequeños papeles bajo el nombre de Anthony Curtis y saliendo, aunque sea de refilón en clásicos de la talla de El abrazo de la muerte (Criss Cross, 1949 Robert Siodmak) Mi Mula Francis (Francis, 1950 Arthur Lubin) y Winchester 73 (1950, Anthony Mann), pero su constancia obtiene recompensa y recibe su primer papel protagonista en la fantasía oriental Su Alteza el ladrón (The Prince Who Was a Thief, 1951 Rudoph Maté) y a partir de ahí su carrera no deja de subir, formando parte de grandes producciones como El Gran Houdini (Houdini, 1953 George Marshall), Trapecio (Trapeze, 1956 Carol Reed), Chantaje en Broadway (Sweet Smell of Success, 1957 Alexander Mackendrick), Los Vikingos (The Vickings, 1958 Richard Fleischer), Fugitivos (The Defiant Ones, 1958 Stanley Kramer), Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot, 1959 Billy Wilder), Espartaco (Spartacus, 1960 Stanley Kubrick), Taras Bulba (1962, J. Lee Thompson) y La carrera del siglo (The Great Race, 1965 Blake Edwards) entre muchísimas películas que no podemos (ni
debemos olvidar), compartiendo actuación con actores y actrices de la talla de Burt Lancaster, Kirk Douglas, Frank Sinatra, Natalie Wood, Sidney Poitier, Robert Mitchum, Gregory Peck, Yul Brynner, Cary Grant, Dean Martin, Debbie Reynolds, Jack Lemmon, Henry Fonda, Sharon Tate y por supuesto su esposa Janet Leigh, con la que compartió varios títulos.
Tony Curtis, fue el hombre que terminó hasta las narices de Marilyn Monroe (al igual que todo el equipo de Con faldas y a lo loco) llegando a decir que besarla a ella era como besar a Hitler, pero que más tarde se desdijo en Sitges declarando algo bien distinto: «En la escena tórrida del barco hizo todo lo posible para que yo tuviera una erección. Como soy humano, acabó lográndolo. Así que tengo que decir que besar a Marilyn era como follar con ella, y perdón por la vulgaridad». También era amigo de Ed Wood y parece ser que tenian la misma afición por el travestismo, según cuenta la esposa de Wood, Kathy. Y Curtis es el mismo hombre que protagonizó la escena que se censuró de Espartaco, esa escena (más tarde recuperada) compartida con Laurence Olivier, en la que este le pregunta al efebo Curtis mientras le baña, si prefiere los caracoles o las ostras… Tony Curtis era todo un actor que se metió en todo tipo de películas, y es que ya saben como eran los actores de antes, así que cuando se decidió a hacer de malo, fue MUY malo.
¿Ven como les hablo al final de cine de terror?
Las dos partes de Serendipia recuerdamos haber visto de niños en el cine El estrangulador de Boston (The Boston Strangler, 1968 Richard Fleischer) una película basada en los asesinatos reales de Albert DeSalvo, y en la que no se corta en ser un tipo realmente enfermizo, realizando uno de los primeros retratos descarnados y sucios de un asesino en serie, todo ello sin ahorrar la vertiente sexual de los asesinatos. El niño que yo era no supo entender que la cara que ponía cuando culminaba un asesinado era la de un orgasmo, mientras que la parte femenina de Serendipia recuerda perfectamente que la escena de violación le fascinó, de tal modo que le causó numerosas ensoñaciones (lo que hace que me pregunte: ¿Con que tipo de mujer estoy conviviendo?)
Una inolvidable e innovadora película que utilizó la pantalla partida que posteriormente tan buenos resultados diera a, por ejemplo Tarantino en Kill Bill Vol. 1 y que es de lo poco de cine de terror que hizo el actor, aunque también hay alguna cosilla curiosa más, como su colaboración en La semilla del diablo (Rosemary’s Baby, 1968 Roman Polansky) en la que, sin acreditar, presta la voz a uno de los personajes o en La Cámara de los horrores (Chamber of Horrors, 1966 Hy Averback) en la que también hace un pequeño papel.
Curtis, se casó seis veces, siendo la primera la también actriz Janet Leigh, con las que estuvo casado durante once años. A finales de los sesenta comenzó a compaginar la carrera cinematográfica con actuaciones para series televisivas, prolongándose su filmografía prácticamente hasta ayer, falleciendo de un ataque al corazón el 29 de septiembre en Las Vegas, como los grandes, quedando también para la historia su joven cara de galán inmortalizada en la portada de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles.
Por otra parte no hay que olvidar que si Tony Curtis interpretó a uno de los más memorables asesinos psicópatas cinematográficos, su esposa, Janet Leigh (Marion Crane en la ficción) fue asesinada en la ducha por Norman Bates (Anthony Perkins) en Psicosis (Phycho, 1960 Alfred Hitchcock) y que la hija de ambos, Jamie Lee Curtis fue perseguida en varios films por el mismísimo asesino de Halloween.
Y ya que he nombrado a Los Picapiedra, Tony Curtis puso la voz a un personaje que era una parodia de sí mismo, Stony Curtis, así que, ¿ven? al final les he hablado de Los Picapiedra (¡Iabadabaduuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!)
Gloria Stuart (1910-2010):Retorno al Caserón de las Sombras
Hoy martes 28 informa la revista Variety que la actriz Gloria Stuart falleció el domingo, poco después de haber cumplido los 100 años (el 4 de julio). La adorable actriz, conocida por la gente «de a pié» como la «vieja de Titanic» fue mucho más, como todos los fans de cine de terror sabe de sobra, ya que nos deleitó con su presencia en algunos de los clásicos de la Universal, siendo dirigida por James Whale en El Caserón de las Sombras (The Old Dark House, 1932) y El hombre invisible (The Invisible Man, 1933) y El beso ante el espejo (The Kiss Before the Mirror, 1933).
Pero Gloria Stuart hizo mucho más: inició su carrera a los 22 años con Street of Women (1932, Archie Mayo) y su carrera se prolongó durante 46 películas más antes de su retiro en 1946, para dedicarse a su familia y a su otra pasión, la pintura. Entre los títulos que interpretó: Secret of the Blue Room (1933, Kurt Neumann) junto a Lionel Atwill; Escándalos romanos (Roman Scandals, 1933 Frank Tuttle) y Vampiresas 1935 (Gold Diggers of 1935, Busby Berkeley). El retiro duró hasta 1975, año en el que vuelve otra vez al mundo de la actuación, aunque centrando su carrera en la televisión realizando pequeños papeles en series como The Waltons (1972-1981) (¿Os acordais de los Waltons?) o Se ha escrito un crimen (Murder, She Wrote) e incluso en
The Invisible Man (2000-2002, Breck Eisner) hasta llegar a Titanic (1997, James Cameron), papel al que accedió porque su director quería a una actriz de la era dorada de Hollywood y como ella se definió estaba «aún disponible, sin problemas con el alcohol, ni con reuma ni cayéndose por la edad«. El papel le dió muchas alegrias y reconocimiento como la nominación al Óscar como mejor actriz de reparto, nominación al Globo de Oro y galardón del Sindicato de Actores, entre otros. Su último papel fue en 2004 en Tierra de abundancia (Land of Plenty, Wim Wenders).
También intervino en documentales sobre cine de terror como The Horror Show (1979, Richard Schickel), The World of Gods and Monsters: A Journey with James Whale (1999, Sam Irving, David J. Skal), Universal Horror (1998, Kevin Brownlow) y Karloff and Me (2006, Sam Borowski).
En 1988 escribió su biografía con la colaboración de su hija, la escritora Sylvia Thompson , que se publicó con el nombre de Gloria Stuart: I Just Kept Hoping.
Para mí, Gloria Stuart quedará eternamente como la elegante y sexy dama del vestido de noche que pasó la tormenta en el caserón de los dementes hermanos Femm, siendo objeto de deseo de Morgan, el borracho y deforme sirviente en ese gran clásico que es El caserón de las sombras, que como deben saber ha sido recientemente editada en DVD por Vellavisión, ya les hablé de ella aquí, ¿Cómo? ¿Que no la tienen ya? pues… ¡A que esperan!
Una Semana de Cine Fantástico en Estepona ya sin Naschy, pero con Naschy
Cada 11-S más de media humanidad se compunge con el recuerdo del más pavoroso atentado terrorista. Los amantes del terror y admiradores de Naschy, sin embargo, podemos compensar esa memoria con una efemérides más importante para nosotros: el 11 de septiembre de 2009, a las doce y media del mediodía, se inauguraba la calle dedicada a Paul Naschy en Estepona, un vial situado entre Avenida del Carmen y Calle Torre Almenara. Fue una iniciativa del Alcalde y Concejal de Cultura del consistorio David Valadez López y del Director del festival Julio Peces San Román, se le agradecía así el apoyo que durante diez años había prestado al festival.
Naschy tuvo una fuerte vinculación con la Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Estepona (que este 2010 se ha convertido en Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror de la Costa del Sol-Estepona), ejerció de coordinador general e hizo todo lo que estuvo en su mano para promocionarlo. Éste año no pudo asistir, esa enfermedad con nombre de constelación zodiacal se lo llevó el primero de diciembre último a compartir firmamento con otras estrellas del cine que tanto admiró y tanto le admiraron.
Sin embargo, Naschy no podía perderse la cita y allí estuvo desde el 6 de septiembre (para festejar su cumpleaños), hasta el doce, siendo el centro de la muestra, Paul Naschy: La marca del hombre lobo, emotivo recorrido por su vida artística a través del legado de experiencias delante y detrás de las cámaras, que cimentaron una de las carreras más admiradas internacionalmente, rica en anécdotas. Y todos pudieron verle allí, en Estepona, porque en la Sección Informativa se proyectó una amplia retrospectiva de sus principales films como La bestia y la espada mágica, El último kamikaze o Latidos de pánico, entre otros. Y el heterónimo que le inmortalizó, Waldemar Daninsky, es nombre de uno de los premios importantes otorgado a destacadas personalidades cinematográficas, galardón que este año fue entregado a Olvido Gara-Alaska en reconocimiento por su trabajo para el fantaterror.
En esta XI edición nuestro hombre lobo compartía protagonismo con otro de los monstruos que habitan nuestros sueños, la criatura de Frankenstein. Desde el mismo cartel del festival estuvo presente con su caracterización más emblemática, hasta la presentación del libro La marca de Frankenstein, volumen que cierra la tetralogía “La marca de…” iniciada con La Marca del Hombre Lobo en el año 2003, reùne alrededor del mito del moderno prometeo creado por Mary Shelley a algunas de las plumas mejor acreditadas en materia del fantaterror y literatura de género. Espido Freire, Juan Manuel de Prada, Vanesa Bocanegra, Domingo López, Daniel Fumero, Luis Alberto de Cuenca, Pablo Conde, Pedro J. Mérida o Ángel Gómez Rivero conforman el equipo redactor de este ambicioso trabajo que ofrece visiones hasta ahora inéditas de la mítica criatura, complementado con lujosas ilustraciones a cargo de José Ramón Sánchez, D-Killer Panda, Alfonso Azpiri, Javier Denia, Enrique Vegas, Sanjulián y Lorena Azpiri.
Hay otros certámenes en nuestro país, Sitges está esperándonos a la vuelta de la esquina, pero el de Estepona se ha ganado un lugar relevante por sus propios méritos. Si la Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror de la Costa del Sol-Estepona no existiera, habría que inventarla, porque gracias a ella ven la luz producciones de serie B que difícilmente se comercializarían aunque fuera en DVD. Las obras que competían en esta XI edición nos pusieron los dientes largos a quienes no pudimos asistir por su interés y calidad. Sirvan como muestra aquellas que han entrado en el palmarés de este año:
Bitch Slap fue la gran vencedora del certamen, la película dirigida por Rick Jacobson se alzó con los galardones de Mejor Película, Mejor Guión y Mejor Actor/Actriz Protagonista para Julia Voth, Erin Cummings y America Olivo, despampanante trío protagonista; el alemán Uwe Boll, un habitual en este festival, obtuvo el premio a Mejor Director por Rampage;
el premio a Mejor Banda sonora recayó sobre la excelente Astro Boy; y el resto de premios se los repartieron Reijkiavik Whale Watching Massacre -Mejor Fotografía- y Dark House -Mejores efectos especiales-
. Otro premio celebrado fue el de Mejor Serie Fantástica para la popular True Blood (Dios le dé larga vida a la HBO). Finalmente, Juan José Ryp obtuvo el Unicornio al Mejor Dibujante de Cómic, categoría de premio del que debieran tomar buena nota otros festivales.
A nosotros ya sólo nos queda despedirnos deseando larga vida a la Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Costa del Sol-Estepona y prometiendo que el próximo año le daremos mayor y mejor cobertura.
«¡¡¡Ustedes son los siguientes!!!» Fallece Kevin McCarthy
A pesar de ser un activísimo actor al que ha retirado la muerte, en la profesión durante siete décadas, presente en multitud de películas, series de TV y obras de teatro, Kevin McCarthy, alumno del Actors Studio y amigo de Montgomery Clift, es, fue y será recordado por ese gran clásico de la ciencia-ficción conspiranoia La Invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the Body Snatchers), film que seguro que han visto ustedes muchas veces.
Nacido en 1914, hermano de la escritora Mary McCarthy y primo lejano del ex senador americano McCarthy, al que nuestra película favorita debe mucho, debuta en un minúsculo papel en 1944 en el film Cita en los cielos ( Winged Victory, George Cukor) y desde ahí es un no parar, principalmente en televisión y teatro, lo que no quita que en 1951 sea nominado al oscar al mejor actor de reparto por su interpretación en La muerte de un viajante (Death of a Salesman, 1951 Laslo Benedek), en la que permanece como mejor adaptación de la obra de Arthur Miller, interpretando nada más y nada menos que el papel del hijo de Willy Loman, encarnado por el gran Fredic March. Pero no es hasta cinco años después en el que pasará a interpretar la película por la que pasará a ser inmortal y recordado por todos: La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasión of the Body Snatchers, 1956 Don Siegel). Este film de múltiples lecturas ustedes lo conocen de sobras, pero por si alguien ha estado en otro planeta, va sobre unos extraterrestres cuya invasión se basa en sustituirnos a todos nosotros mientras dormimos por unos indolentes mezquinos sin sentimientos, para lo que se proveían de unas vainas gigantes que servían de capullo en los que se formaba ese doble, todo ello partiendo desde el pequeño pueblo americano de Santa Mira, uno de esos en los que se conocen todos y se invitan mutuamente a tarta de manzana. La paranoia llega porque uno no sabe si el vecino es el mismo imbecil de siempre o ha sido sustituido por un ser extraterrestre del espacio exterior, además del pánico a quedarse dormido, ya que el que se duerme… cambia. Llega un momento en el que solo queda nuestro protagonista, siendo incluso su interés romántico, la adorable Dana Wynter, sustituida por su correspondiente encarnación alienígena en una inolvidable escena.
Afortunadamente parece ser que se quiso dar un mensaje optimista, añadiendo un prólogo y epílogo en el que el bueno de Kevin escapa y contacta con las autoridades, siendo creído antes de que la invasión se extienda por todo el mundo (Estados Unidos).
Se le buscaron muchas lecturas, ya que el país estaba entonces en plena psicosis maccartista, con los juzgados ocupados con la llamada «caza de brujas» que tantos cadáveres dejó en el camino y con unos Estados Unidos viendo comunistas en todos lados, pero incluso sin llegar tan lejos, es una magnífica película de ciencia-ficción de esas que uno no se cansa nunca de ver y que está considerada una de las 10 mejores películas del cine de terror.
Ya saben que de momento el argumento ha dado para tres remakes: la magnífica La invasión de los Ultracuerpos (Invasión of the Body Snatchers, 1978 Philip Kaufman)- con un divertido papel para el propio McCarthy-; Secuestradores de Cuerpos (Body Snatchers, 1993 Abel Ferrara) y The Invasion (2007, Oliver Hirschbiegel).
La carrera del actor continúo y este film se fue revalorizando con el tiempo. Pero Kevin McCarthy no dejó de trabajar actuando en films como la magnífica Noche de Pesadilla (Nightmare, 1956 Maxwell Shane);Vidas Rebeldes (The Misfists, 1961 John Huston) junto a Marilyn Monroe, Clark Gable, Eli Wallach y su amigo Monty Clift; El premio (The Prize, 1963 Mark Robson), Piraña (Piranha, 1978 Joe Dante), Aullidos (The Howling, 1981 Joe Dante), En los límites de la realidad (Twilight Zone: The Movie, 1983 Joe
Dante, John Landis, Steven Spielberg, George Miller), Los Ghoulies van a la universidad (Ghoulies III: Ghoulies Go to the College, 1991 John Carl Buechler), la maravillosa Elvis Meet Nixon (1997, Allan Arkush) y en muchísimas más, además de en absolutamente todas las series de TV que te puedas imaginar y un montón de convenciones de cine de terror a las que acudía encantado de ser reconocido por las películas de nuestro género favorito.
El hombre no ha parado, y si lo ha hecho ha sido por causas mayores, así que a partir del ahora, el once de septiembre será el aniversario del fallecimiento del único que se dio cuenta de que la invasión estaba en camino y que nos iban a cambiar a todos ¿Y… quien dice que no ha sido así?
Y como homenaje una selección de carteles de su película más inmortal y alguna cosilla más:
Muere Vonetta McGee, icono del cine ‘blaxploitation’
Ahora que acaba de fallecer Vonetta McGee, adorable y racial co-protagonista de Drácula Negro (Blacula, 1972 William Crain) es un buen momento para recordar este film, ya que si hay una película que recuerdo perfectamente haber visto de bien pequeño en el cine y que me encantó, o sea, que me hizo pasar miedo, esa fue Drácula Negro. Cuanto me sorprendieron las cámaras lentas con las vampiras que venian corriendo hacia tí, armadas de unos dientes super poderosos que destacaban por el color de piel, y otra cosa que me llamó, y me llama todavía la atención ¡Que diablos!: el hecho de que, una vez no-muertos, la piel de los vampiros negros se volvía blanca. En fin… cosas de esas en las que te fijas cuando eres del todo inocentón, casi casi como ahora.
Después supe que el film conoció una segunda parte que no se estrenó aquí, y que vista posteriormente es algo que se hizo con buen criterio, ya que es bastante floja, a pesar de contar con Pam Grier, la actriz que Tarantino se encargo de poner en circulación de nuevo con Jackie Brown (1997). En todo caso, el vampiro Blaxploitation (este término también lo supe después) y su mundo setentero a ritmo de funk era del todo exótico y pintoresco.
El argumento, pillado algo por los pelos, era de esos que nos creemos porque somos buenas personas. Al igual que nos creimos el fantástico punto de partida de Kung-Fu contra los 7 vampiros de oro (The Leyend of the 7 Golden Vampires, 1974, Roy Ward Baker y Cheh Chang), otra de esas pelis de vampiros exóticos bien hecha, perfecta coproducción mezcla de artes marciales (gentileza de Shaw Brothers) y terror a la inglesa (gentileza de Hammer Films).
Pero no divago más, que me pierdo: Hablamos de Drácula Negro, una de las más aprovechables del denominado cine Blaxploitation, vertiente cinematográfica de los años setenta dirigida a los afroamericanos en plena época de reivindicación del poder negro, nada nuevo si se tiene en cuenta de
que desde el cine mudo se han rodado películas para exhibir exclusivamente a los negros americanos (westerns, comedias, dramas, musicales … «all colored cast») .En esta vertiente setentera, la producción se centró sobre todo en cine policiaco y de aventuras, dando memorables obras como Shaft (1971, Gordon Parks) y su segunda parte Shaft en Africa (Shaft in Africa, 1973 John Gillermin), Super Fly (1972, Gordon Parks), Dolemite (1975, D’Urville Martin), y las de super mujeres como Cleopatra Jones (1973, Jack Starrett), Cleopatra Jones and the Casino of Gold (1975 Charles Bail) y Foxy Brown (1974, Jack Hill) por poner algunos buenos ejemplos.
Pero desde luego es la vertiente terrorífica la parte más bizarra de la moda, con versiones de Jeckyll & Hyde en las que el negro se transforma en blanco (Dr. Black & Mr. Hyde, 1976 William Crain); Blackenstein (1973, William A. Levey) ustedes ya se imaginan…Sugar Hill (1974, Paul Maslansky) con zombies en la tradición vudú; Abby (1974, William Girdler), la versión Blaxploitation de El Exorcista que contó con el propio William Marshall, actor que incorporó al vampiro en la que sin duda queda como el mejor título Blaxploitation de terror: Blácula, que es de la que estoy intentando hablarles.
Ahora me centro:
El argumento es más o menos el de siempre (tan trillado en films sobre la momia): Principe africano (esa es la nota de color) enamorado de su princesa y vampirizado por el mismísimo Drácula, que siglos después vuelve de la tumba y ,en la tradición Martinez Soria de La Ciudad no es para mí, se encuentra fuera de sitio en los barrios más enrrollados del Harlem de los 70, lo que da a algunas situaciones chuscas que ponen la nota de humor, sobre todo hoy. Pero se encuentra con la reencarnación de su princesa y al final, no se sabe si por una cosa o por la otra, el vampiro se suicida exponiéndose a la radiación del sol. Pero… como ya sabemos lo justo para reaparecer en una segunda parte.
William Marshall, actor, director y cantante de ópera con ascendencia cherokee, realizó gran cantidad de TV apareciendo en series tan legendarias como Star Trek, Bonanza, Alfred Hitchcock Hour, Rawhide o The Man from U.N.C.L.E; interpretó obras de teatro clásico, musical y poco cine, siendo recordado sobre todo por interpretar a Blácula, papel al que aporta clase y elegancia, además de mucho salvajismo cuando se le acentuan las patillas. El actor se adelantó a Vonetta McGee, ya que falleció en 2003.
Vonetta McGee falleció el pasado 9 de julio y tuvo una profusa carrera que curiosamente se inicia en Italia a finales de los sesenta y que le llevó a muchas series de televisión e intervenciones en el cine, destancando en Hammer (1972, Bruce D. Clark), Shaft in Africa (1973, John Guillermin) Licencia para matar (The Eiger Sanction, 1975 Clint Eastwood)o incluso Repo Man (1984, Alex Cox) donde tiene una pequeña intervención, pero sin duda también es por su papel en Blácula por la que los fans del fantástico (y del cine en definitiva) la recordamos y la recordaremos: exótica, fresca, dulce y guapa.
Ahora les dejo con una muestra de cartelismo del film, además de la preciosa figura (provista de tres cabezas distintas intercambiables) realizada por Amok Time que lleva largo tiempo en preparación.
50 Años de Obras Maestras del Terror:Narciso I y Narciso II se unen para dar miedo. Por Gustavo Leonel Mendoza.
Ya publicado anteriormente de forma abreviada en el blog Escribiendo cine, sirva este extenso artículo sobre la película argentina favorita de Gustavo Leonel Mendoza, Obras Maestras del terror, como complemento a las entrevistas concedidas a este, su humilde blog por los dos artífices de sendos homenajes al actor, director, guionesta…Narciso Ibañez Menta: Gustavo Leonel con el documental Nadie inquietó más y Leandro D’Ambrosio con el libro El artesano del miedo: Narciso Ibañez Menta.
Y sirva también este artículo para ir abriendo boca para la edición especial del film reseñado que está preparando Leonel, y que de ir todo bien saldrá a la venta a fin de año.
“Locutor: -Edgar Allan Poe, se adelantó con pasos de gigante, al movimiento literario de su país y de su época. Fue genial como poeta y genial como escritor. Y aunando ambos talentos, creó un género que lo hizo inmortalmente famoso. En ese género, nos hemos inspirado para ofrecer estas historias, tratando de conservar en ellas, la esencia del hechizo y de la naturaleza, en su misterio y en su horror.”
Por Gustavo Leonel Mendoza:
Recientemente ha cumplido 50 años el magistral film de horror y suspenso Psicosis (Psycho), del querido Alfred Hitchcock. Otro gran film también está cumpliendo medio siglo.
Se trata de “Obras maestras del terror”, film argentino de la productora “General Belgrano”, dirigido por el prolífico Enrique Carreras, que fuera estrenado en Buenos Aires el 28 de julio de 1960, en el desaparecido cine “Hindú”.
Esta obra ha generado varias polémicas, muchos dicen que no fue filmada por Carreras, sino por los dos Narcisos que actúan en él. Narciso Sr. (Narciso Ibáñez Menta) y Narciso Jr. (Chicho Ibáñez Serrador).
Y si existe la polémica, es por el tipo de tratamiento cinematográfico de este film, que no tiene la calidad formal del resto de la filmografía de Carreras. La mano de los Narcisos está presente sin dudas, ya que ellos habían adaptado para la televisión argentina, varias obras televisivas de Poe en el año 1959.
El guión de esta película fue adaptado por Luis Peñafiel, seudónimo del hijo de Narciso, Chicho Serrador. Basado en 3 cuentos del “maestro de maestro de maestros”, Edgar Allan Poe. Precisamente “El corazón delator”, “El tonel de amontillado” y “El extraño caso del Sr. Valdemar”.
En el año 1996, tuve la fortuna de comunicarme de manera telefónica y grabarlo por teléfono a Narciso Ibáñez Menta, para un documental llamado “Terror en el cine argentino”. Le pregunté quién había realizado Obras Maestras del Terror. Narciso no me contestaba y a la vez, me dice :-“Bueno, en realidad, la dirigimos un poco entre los dos, porque yo había dirigido toda la serie en Canal 7. La dirigí yo, porque no solo soy actor, también soy director”…
En el año 1997, gracias a mi amigo y maestro de cine José Martínez Suárez, me hace el contacto para conocerlo personalmente, precisamente en el Festival de Cine de Mar del Plata, donde al asturiano le brindaban un homenaje a su carrera, proyectando “La bestia debe morir”, film que pude ver en 35 mm a pocos metros del artesano del terror. Luego fui al hall de su hotel, conversamos y le hice otra entrevista, mucha gente se le acercaba y lo saludaba. Todos le decían: -¡El miedo que me hizo pasar!
Mientras el agradecía y se sacaba fotos con los fans. Otro fan, precisamente yo, quería agradecerle tantas alegrías y temores disfrutados a causa de su obra, le obsequié el afiche de la película de la que estamos hablando, además de hacerle firmar un autógrafo porque soy un gran cholulo (risas).
Narciso: -¡Esto no lo tengo!
En el año 2007, viajo a Madrid, España, para hacer la entrevista de mi vida, filmar a Chicho Ibáñez Serrador para el documental sobre su padre, “Nadie Inquietó Más”. Allí le pregunté quién había dirigido la película.
El genial uruguayo me miraba sorprendido: -“Pues, no me acuerdo”. Era su respuesta.
Desconozco si realmente no se acordaba o no quería decir que fueron ellos los que tomaron el mando de la película, cuando es tan notorio observar en los 3 capítulos, tan diferenciados en puesta cinematográfica, de lo que vemos que estructura el film, cuando Mercedes Carreras está caracterizada como una mucama que lee “Obras Maestras del Terror”, del creador de “El cuervo”.
Lo importante no es saber quién hizo o no esta película. Es verla. Es disfrutar cada momento de Narciso junto a su hijo, haciendo papeles totalmente diferentes, tan propio de él. La película cuenta las siguientes historias:
El tonel de amontillado
“Samivet”, un vinatero amargado y pegado a su trabajo, el vino, está casado con la hermosa Inés Moreno, que aburrida de un pueblo en el que sólo hay trabajo y más trabajo, la única satisfacción es una fiesta anual de la vid.
Allí irrumpe Carlos Estrada, en el papel de “Maurice Fralpont”, un buhonero que vende collares y telas. El recién llegado le pide hospedaje y lo recibe en su bodega, la propiedad más importante del pueblo. La mujer de Samivet instantáneamente se enamora por las palabras llenas de pasión, amor y aventura del amante.
Narciso, celoso, le ofrecerá a Carlos Estrada, el mejor vino de la fruta mas dulce, la venganza, que según él, es un vino que se toma frío…
El caso del Sr. Valdemar
Narciso es un doctor (Eckstrom), que investiga con el magnetismo animal (el mesmerismo), logrando sólo risas y desprecio de sus colegas científicos, porque con su mente duerme gallinas. Se anima hipnotizando a una joven demente, que había golpeado a su hermanito y le habría provocado la muerte. Narciso la magnetiza y la cura, ella al otro día entiende que asesinó a su hermanito y se golpea la cabeza hasta morir. El doctor es despreciado por la cúpula médica y se encierra en su mansión.
Ekstrom sigue investigando. Su meta es ir más allá y dormir a una persona en estado terminal y así engañar a la muerte. Se lo cuenta a su estudiante Valdemar, que entre toses, le dice que está a punto de morir a causa de una enfermedad terminal. Le pide que experimente con él, magnetizándolo cuando esté por cruzar la línea de la vida y de la muerte y así prolongar su existencia. El Dr. Eckstrom lo mantiene vivo dentro de una falsa vida. El desenlace es el peor.
El corazón delator
Narciso es “Thorborn”, un muy feo avaro relojero con sólo un ojo bueno. Atiende mal a los clientes y siempre cobra de más. No quiere a los niños que juegan en su puerta y es un solitario gruñón. Hasta que llega su joven sobrino Sidney (genial su hijo Chicho, en un papel memorable), quién le pide cobijo, trabajo y comida. Narciso lo recibe a regañadientes, aunque lo acepta porque viene recomendado por un familiar.
Sidney es encantador y quiere a los niños, ha fijado una amistad con Toby, un pequeño cojo de una pierna al que le da su desayuno por las mañanas, leche fresca.
Luego en la cena, el relojero le cuenta a su sobrino si se toma la leche que le deja por las mañanas. Sidney dice que no, que se la da a su amigo Toby. Thorborn le dice que ahora puede ahorrar esa leche, porque su amiguito ya no la va a tomar más, ha muerto.
Por la madrugada, Narciso cuenta las monedas que ahorra, escucha ruidos y es Sidney, quién se acerca a su tío. Le cuenta que está sufriendo a causa de ese ojo, ese ojo que no sirve. El relojero se da cuenta que no es su sobrino. El falso Sidney lo mata ahogándolo con la almohada.
Al otro día la policía entra a la relojería. Chicho frente a los agentes, no puede tolerar el golpeteo cardíaco de su víctima enterrada y estalla en gritos histéricos…
Esta película llegó a los Estados Unidos de Norteamérica en 1960/61. La vio nada más ni nada menos que Roger Corman que, copiando a los Narcisos y a Carreras, realiza el film del año 1961 “House of Usher”, junto al “narcisesco” Vincent Price. Más adelante haría toda una saga de adaptaciones de Poe.
Narciso me dijo por esto: –Y ni una línea de agradecimiento…
En el año 1963, el productor Jack Harris adquiere “Obras maestras del terror” y la dobla al idioma de Shakespeare, haciendo dos películas, “Master of horror” y “Legend of horror”.
En 1964, y para la televisión española, Chicho Serrador crearía las “Historias para no dormir”, basadas en la experiencia argentina de las adaptaciones de Poe.
Este magnífico film por suerte se consigue y se ha editado en DVD.
El 11 de julio de 2010 fue proyectada en el Museo Malba. Dice en su sitio web: “El negativo original de este film se ha perdido. La copia que se exhibe fue rescatada por la Filmoteca Buenos Aires y es, hasta donde se sabe, la única que existe en Argentina completa y en buen estado”.
“Locutor: -Hemos elegido estas tres historias, por ser distintas entre sí. No por ser las mejores, pues cualquiera de los cuentos del gran poeta, merece el título de “Obras maestras del Terror”
Mercedes Carreras: -Y pensar que hay gente que se asusta con estas cosas…
¡AAAAAAY!”
Ya solo resta desde aquí dar la gracias a Gustavo Leonel por cedernos este estupendo artículo con todos sus documentos gráficos. Es todo un honor poder contar con él en este Proyecto Naschy.
«Nadie Inquietó Más que el Artesano del Miedo»:Narciso Ibáñez Menta. Entrevista a Leandro D’ Ambrosio y Gustavo Leonel Mendoza que homenajean al actor asturiano con una película documental y un libro.
Muchos de los «monsters kids» españoles tienen la memoria terrorífica en la serie Historias para no dormir. Otros la tienen en Mis terrores favoritos. Pero lo que está claro es que mi generación (y la anterior y posiblemente, por diferentes motivos, la siguiente) tienen en su memoria un nombre: Narciso Ibáñez Serrador «Chicho», nombre que evoca también concursos y dos largometrajes que vistos y vueltos a revisar nos dejan con ganas de saber que hubiera pasado si este hombre se hubiera centrado en el celuloide en vez de haberlo hecho en la tele y en el entretenimiento, que tantísimos gratos recuerdos ha dejado en nuestra memoria y ya, en nuestra vida.
Lo curioso es que, igual que en nuestro cerebro está el nombre del hijo, en Argentina está marcado a fuego con noches de insomnio el de su padre, el gran actor Narciso Ibáñez Menta, personaje que mi generación también conocía y quería, claro, pero de una forma un poco más accidental que nuestros amigos rioplatenses.

Y así lo han demostrado aquellos niños que se apasionaron con sus programas televisivos en dos homenajes: uno filmado, Nadie inquietó más y otro escrito, El artesano del miedo: Narciso Ibáñez Menta, dos fantásticas muestras del amor y respeto que se tiene del recuerdo del gran actor asturiano. Y precisamente con los autores de estas dos obras, Gustavo Leonel Mendoza y Leandro D’Ambrosio, director y escritor respectivamente vamos a recordar a los dos cineastas.
-¿Porque piensas que hay este «revival» sobre la obra de este actor en Argentina y por una generación que sobre todo lo disfrutó en TV?
Gustavo Leonel: “Creo que tiene que ver con la “saudade”, que en portugués se denomina a la “nostalgia feliz”, recordar las obras de Narciso rememoran a una época que no es la actual, donde uno recuerda sólo lo bueno, el estar con la familia junto con los vecinos y familiares, todos reunidos frente al televisor (hoy esto sería imposible, salvo para los mundiales de fútbol), emocionándose y asustándose con Las historias para no dormir, que hizo mella en los corazones de los latinoamericanos y españoles.
Otra razón, es que Narciso junto con Chicho, realizaron cine, teatro y TV, con un material de alta calidad artística, que aunque tuviera decorados de cartón, su sola presencia justificaba su visión”.
Leandro D’Ambrosio: “el «revival» se produce por un lado porque no hubo otro exponente del terror en Argentina y el público siempre tiene aunque sea un pequeño porcentaje de disfrute por el terror bien hecho. Y Narciso conjugó en su persona la buena actuación, el buen maquillaje y el buen teatro. Por otra lado este revival se produce porque hoy por hoy en la televisión argentina escasea el teatro bien hecho, hay mucho programa de entretenimientos, periodismo y desnudismo y poca tele de calidad, por eso los televidentes sienten nostalgia por la «vieja» tele. Y Narciso ha sido un gran representante de la gran televisión argentina de otras épocas.”
Narciso Ibáñez Menta nace en Sama de Langreo (Asturias) proveniente de familia de actores, cosa que le marca ya que a los tres días debuta encima de un escenario de Bilbao haciendo el papel de… bebé. A los tres años, en Granada aprovecha un descuido entre número y número y salta al escenario para hacer una imitación de los actores de la compañía, recibiendo un gran aplauso, lo que significará el nacimiento de Narcisín, nombre con el que se dará a conocer como actor infantil en España y Sudamérica, hacia donde pronto parte la familia, debutando Narcisín en Buenos Aires a los 7 años (1919) y continuando una carrera en ascenso que le lleva de vuelta a España y otros escenarios como Cuba, Guatemala, México, Florida y Nueva York, donde permanece tres años y descubre el lenguaje cinematográfico, que le será de gran utilidad a la hora de organizar los grandes montajes escénicos que le darán fama en el teatro y posteriormente en la televisión.
Y es que Narcisín ya había crecido y quería dejar detrás al niño prodigio que casi llegó a odiar, así que decidió matarlo para que el público lo olvidara y «¿Qué es lo contrario de un niño encantador? :Un monstruo» (Narciso Ibáñez Serrador).
Así que el conocido como Narcisín se dedicó a personificar a los más terribles personajes en sus más fieles caracterizaciones, de tal forma se tomó el arte de la caracterización que incluso durante su estancia en Estados Unidos tuvo la fortuna de encontrarse con el que, aún hoy, sigue siendo el maestro del maquillaje por antonomasia: Lon Chaney, el mismísimo Hombre de las Mil caras.
Y no únicamente eso, el afortunado Narciso Ibáñez Menta pudo ver una representación teatral del Drácula interpretado por Bela Lugosi, adaptación que él mismo representaría muchos años después, en 1978 en España, aunque en esa ocasión se reservó el papel de Van Helsing.
Por si ello pudiera parecer poco motivo de envidia para el “monsters fan” que todos llevamos dentro, hay que recalcar que al prepararse para interpretar en 1942 la adaptación hispana de Arsénico y encaje antiguo (Arsénic and Old Lace), a nuestro hombre no se le ocurrió otra cosa que escribir a Boris Karloff, actor que interpretó la versión teatral americana (papel posteriormente heredado por… Bela Lugosi) para pedir consejos sobre el personaje. Karloff amablemente le envió una carta de contestación con valiosos comentarios sobre vestuario e interpretación.
A caballo entre España y Argentina, es allí donde desarrolla su carrera profesional y personal (se casó tres veces) haciendo radio, teatro, cine y televisión y desempeñando trabajo de actor, director, técnico, maquillador… todo un artista multidisciplinar. Teatro inolvidable en el que adaptó los clásicos de nuestro admirado Lon Chaney rememorando también sus maquillajes en El Fantasma de la Ópera (1934) -aún como Narcisín en el programa de mano- y El Jorobado de Notre Dame. Además de El Extraño caso del hombre y la bestia (1933), Manos Sucias, Muerte de un viajante e incluso un abortado Ricardo III que se quedó sin representar tras arduos preparativos. Como el propio Chaney, sería absurdo encasillar a Ibáñez Menta como actor exclusivo de género de terror pero…
En su primer film, Una luz en la ventana (1942, Manuel Romero) interpreta a un convincente enfermo de agromegalia (como Rondo Hatton, actor que realmente sufría la enfermedad); en Almafuerte (1949, Luis César Amadori) es fantásticamente envejecido y rejuvenecido y en Obras Maestras del Terror (1960, Enrique Carreras) su hijo Narciso (con su seudónimo de Luis Peñafiel) adapta tres cuentos de Poe que repetirian tanto en la televisión argentina (Obras Maestras del Terror) como en la Española (Historias para no dormir): El Corazón Delator, junto a su hijo Narciso y con otra interpretación memorable; El extraño caso del Sr. Valdemar y El barril de Amontillado. También protagonizó 3 Citas con el destino (1953) , film dirigido por León Klimovsky (su amigo Leo), que más tarde ya en España volvió a dirigirlo. También es destacable la comedia negra Los muchachos de antes no usaban arsénico (1976, José A. Martínez Suárez), su canto de cisne en el cine argentino y seleccionada por el propio Ibáñez Menta cuando se le hizo un homenaje en Gijón.
Pero si es recordado en Argentina, sin duda es por su labor en televisión con series como la ya mencionada Obras Maestras del Terror, adaptaciones de clásicos por Luis «Chicho» Peñafiel, que se instala en Buenos Aires; El fantasma de la Ópera en nueve capítulos emitidos en directo que hacía que las calles de Argentina se quedaran desiertas y que, lamentablemente quedará en el recuerdo catódico ya que un inepto reutilizó las cintas donde se grabó. Menta no permitió que se fotografiara su cara (como sucedió con la propaganda original del film de Chaney), aunque afortunadamente se escapó alguna, como se puede ver aquí, por lo que podemos comprobar que el maquillaje se inspiró claramente en el de Lon Chaney.
Otras series de las que únicamente queda el recuerdo son: El Muñeco Diabólico, Sátiro, Robot, Otra vez Drácula, El monstruo no ha muerto y sobre todo El Hombre que volvió de la muerte, de la que únicamente ha sobrevivido algún audio y trailers y en la que
lucía, de nuevo, un fantástico maquillaje. Por cierto, en esta serie se utilizaron cadáveres reales y la serie finalizaba con un Ibáñez Menta crucificado.
La única serie que sobrevivió es la posterior (y más floja) El Pulpo Negro (1985), que significó el retorno de Ibáñez Menta a la televisión argentina, serie en la que no tuvo la misma libertad de antaño ni apoyo en la parte técnica. Como curiosidad cabe destacar que, a pesar de todo, la serie tuvo tanto éxito que incluso había merchandising en forma de, naturalmente, un pulpo negro.
Pero tal y como he dicho la obra de «los Narcisos» se reparte entre dos paises. En 1963 Ibañez Menta vuelve a España y junto a su hijo repiten parte de lo experimentado en Argentina, esta vez en una
televisión todavía en pañales que recibió estas series con gran entusiasmo: Mañana puede ser verdad (adaptando relatos de
ciencia-ficción de autores de la talla de Bradbury o Matheson) y sobre todo la inolvidable Historias para no dormir, en la que repiten la fórmula de adaptar clásicos de terror, mayoritariamente de Poe, junto a historias originales de Luis Peñafiel (por enésima vez: el propio Chicho). En algunos episodios hay tal precariedad de medios que por arte de magia se convierten en virtudes, solo hay que ver El Asfalto, toda a base de burdos decorados y siempre genial.
Afortunadamente varios de estos episodios han sobrevivido y 25 de ellos pueden ser revisitados en el magnífico pack editado por Vellavision, que también tuvo a bien editar Nadie inquietó más, dos obras más que obligadas en la estantería de cualquier aficionado serio.
También en España, Ibañez Menta interpreta una buena serie de films junto a su amigo «Leo» Klimovsky (La Saga de los Drácula, 1972; Odio mi cuerpo, 1973 y 3 Días de noviembre, 1976), con Sebastián D’Arbó ( Viaje al más allá, 1980;El ser, 1982 y Más allá de la muerte, 1986), además de rodar junto a Paul Naschy El Retorno del Hombre Lobo (1981, Jacinto Molina), entre muchos otros papeles no únicamente terroríficos.
En cuanto a Narciso Ibáñez Serrador nos cede, además de innumerables programas de televisión, entre los que brillan con luz propia (por distinto motivos), las ya mencionadas Historias para no dormir, otros como Historias de la frivolidad y el concurso 1,2, 3 Responda otra vez que dieron color a nuestra gris niñez en blanco y negro de la España franquista que, afortunadamente comenzaba a agonizar. También fue memorable el espacio Mis terrores favoritos, que se trataba de una selección de películas de terror que contaban con una presentación jocosa
de Chicho, y que merece el recuerdo porque muchos no pudimos conciliar el sueño tras el pase de No Profanar el Sueño de los Muertos (1974) la magnífica zombie movie de Jorge Grau que aún hoy sigue en el pedestal de las favoritas de muchos (entre los que me incluyo) y que fue la comidilla de todas las conversaciones al día siguiente en el recreo del colegio.

También tenemos el legado de sus dos sorprendentes films: La Residencia (1969) y ¿Quien puede matar a un niño? (1976) y dos obras de teatro que cosecharon un gran éxito El Agujerito y Aprobado en Inocencia (adaptación post censura del título original, Aprobado en Castidad).
Ibañez Menta e Ibañez Serrador, una gran saga que permanecerá en nuestra memoria y en la de nuestros vecinos argentinos por distintos, pero a la vez idénticos motivos: como historia viva de la televisión, del teatro y del cine, en definitiva del arte.
Narciso Ibáñez Menta fallece en 2004, y dos años antes su hijo cede a su padre, emocionado, el galardón que le habían entregado a toda su carrera.

Foto de Chicho realizada en Barcelona y dedicada por los dos: Narciso "El histrión" Ibañez y Luis "El escriba" Peñafiel
Y ahora una pequeña entrevista conjunta a Gustavo Leonel Mendoza (Director del documental Nadie Inquietó Más) y Leandro D’ Ambrosio (co-escritor junto a Gillespie del libro El Artesano del miedo: Narciso Ibáñez Menta)
Primer recuerdo de Narciso Ibáñez Menta.
Gustavo Leonel: Fue televisivo. Era el año 1983 y con 13 años (ahora tengo 40), miraba el programa argentino “Kenia Sharp Club”, donde exhibían películas y programas de TV de gran calidad. Justamente conocí a Narciso en una Historia para no dormir de Chicho Ibáñez Serrador. Era justamente “Freddy”, donde un ventrílocuo tenía problemas en mantener sus relaciones amorosas, porque entre ellos, había alguien misterioso, que se encargaba de asesinarlas. El sospechoso era Narciso, irreconocible como siempre, esta vez con una melena y una actuación muy singular, porque hacía de viejo verde y lujurioso. Compartía habitación con el ventrílocuo y tenía celos del primero, porque era un gran seductor con las mujeres del show. Ese artista, escondía un secreto mortal…
Esa n0che no pude dormir, el recuerdo del enano (que era el hermano asesino que se hacía pasar por muñeco del ventrílocuo), con el cráneo roto y supurando masa cerebral y sangre, causado por el disparo vengador de su propio pariente…
Leandro: El primer recuerdo que tengo de Narciso es de una publicidad televisiva que realizó cuando yo era pequeño. Se trataba de unos purificadores de aire para la cocina marca Spar, en la que Narciso en el audio introductor instaba a que estos aparatos alejaban a los fantasmas de los olores que producen las comidas que uno realiza. Él ,como siempre, trataba con su relato de darle un aire diferente a la narración. Esta publicidad data del año 1981, tenía escasos tres años.
¿Conociste a Ibáñez Menta o Ibañez Serrador?
Gustavo Leonel: A Narciso Ibáñez Menta lo conocí en un cine. Era en el Festival Internacional de cine de Mar del Plata (Balneario de Buenos Aires), donde se proyectaba “La bestia debe morir” (Claude Lelouch hizo una con la misma historia).
Compartí a escasos metros la butaca con el maestro del terror. Luego hablamos en el hall del hotel en que se hospedaba, lo volví a entrevistar y le saqué varios temas que me interesaban.
Me contó que conoció a Bela Lugosi (en teatro haciendo “Drácula”); que seguía con ímpetu para seguir produciendo, tenía 85 años en ese momento; que se llegó a cartear con Boris Karloff para una obra de teatro, Arsénico y encaje antiguo; su breve encuentro con Lon Chaney en Coney Island; que trabajó con Christopher Lee («Un hombre muy alto…») y que el género de gore de tripas y sangre, ¡le asqueaba! JAJA
Leandro: Por desgracia no he conocido a ninguno de ellos. Con Chicho Serrador ha intercambiado unos mail mi socio en este libro, el músico Gillespi, pero hace varios años atrás. Imagino que Chicho no esta al corriente de que este libro ha sido editado, sí la esposa de Narciso, a la que le han hablado de él por medio de unos conocidos
¿Que hallazgo te ha sorprendido en tu investigación?
Gustavo Leonel: Encontrar, por intermedio de coleccionistas, fragmentos visuales de la serie televisiva El hombre que volvió de la muerte, que es nuestro London after Midnight, es el programa fantástico y de terror más querido y más buscado de la Argentina. Una vez un entrevistado, Darío Billani, investigador de esta serie, le dijo un misterioso comprador que lo tenía completo, que pedía 10.000 dólares. Luego fue toda una farsa…
Hubo gente que comentaba que se cortaría una pierna por verlo. Y sólo se encontró una pequeñísima fracción (2 minutos aprox.), fue gracias a Ezequiel Pastor (hijo del actor Pastor Serrador y sobrino de Ibáñez Menta), contaba que un día, su jefe de Canal 9, (Alejandro Romay), lo manda a buscar viejas latas de programas televisivos, como un arqueólogo moderno Pastor encuentra entre medio de la basura de cintas de TV, una lata de esta serie, con recortes de colas publicitarias de varios programas de Narciso, le pregunta si se lo puede quedar y allí lo pasa a un formato posible de ver actualmente. Para el caso del sonido, dos de mis entrevistados, Graciela Restelli y Emilio Ruggiero, grabaron con un micrófono de cinta abierta, directo al televisor, y así se rescató 2 horas de audio, con la música original y lo más interesante, escucharlo a Narciso diciendo:
«Mortensen, tu brazo derecho ha muerto, Mortensen, ahora le toca morir a tu brazo izquierdo, Mortensen, ya no puedes moverte…»
Leandro: Lo que me ha sorprendido y me sorprende aún más es la gran legión de inagotables fans que tiene el actor. Se han cumplido 6 años de su fallecimiento y muchos más de sus últimos trabajos con el terror y el público aún lo venera. Eso habla de que ha sido un grande auténtico, un Vincent Price, un Peter Cushing, un exponente inigualable del terror y del buen teatro. Narciso ya es un clásico, como un buen texto de Edgar Allan Poe. Sobre mi investigación me sorprendió que a pesar de que él públicamente desdeñaba el género del terror, lo amaba porque gracias a él había cautivado a tantos espectadores. Y por otro lado tenía un humor muy particular en el que gozaba cuando realmente lograba asustar al público. Era muy común en él caracterizarse y sorprender a los técnicos y actores con sus maquillajes, que eran de alto impacto. Cuando lograba asustar, comprendía que sus caracterizaciones tenían el efecto que él había esperado lograr y eso lo dejaba satisfecho y reconfortante.
¿Que te lleva a rodar la película / Escribir el libro?
Gustavo Leonel: Nadie Inquietó Más tuvo un origen en el documental Terror en el cine argentino (1996), donde lo entrevisto a Ibáñez Menta, como su mayor exponente.
El 15 de mayo de 2004, Narciso pasa a la abstracción y abandona el espacio terrenal, me deprimo (el mismo efecto de cuantos se sintieron mal por sus ídolos caídos, como Michael Jackson, Kurt Cobein, etc).
En mi caso ese malestar fue espiritual y mental, duró aproximados unos dos meses, hasta que le digo a un coleccionista y cinéfilo amigo: Narciso se merece un homenaje, hagamos un documental. Desde ese momento, hasta la postproducción de audio en enero del 2009, pasaron 5 años y medio de creación.
Leandro: Lo que me llevó a escribir un libro sobre él fue, por un lado la gran devoción por el género del terror que tengo, y por otro el hecho de querer contar la historia del único representante argentino del mismo. En Argentina siempre fue un género algo devaluado y tomado de forma poco seria, con la excepción de Ibáñez Menta, que supo imprimir miedo del verdadero en los hogares argentinos. Nunca hubo después de él otro exponente tan auténtico de esto.
Cuéntame que has pretendido con tu obra.
Gustavo Leonel: Comenzó por un hecho egoísta, salir de la depresión de mi duelo por la muerte de Narciso a convertirlo en una película para todos. Sumado a un verdadero fanatismo para hacer un homenaje a su obra. Y otro gran motivo, narrar la historia del pionero del terror en Iberoamérica. Además de hacer realidad mi vocación por el cine. Hay una sola vida, y si no hacemos lo que nos gusta, no tiene sentido existir…
Leandro:
Con mi obra lo que pretendido es por un lado darme el gusto de disfrutar contando la historia de este personaje tan interesante. Ha sido un placer investigar su vida. Por otro lado reivindicarlo y sacarlo del olvido. Y como digo en el libro, que todas aquellas generaciones que no han visto sus ciclos, se interesen en su figura y comiencen a explorar en aquellos viejos videos. Su obra es tan rica que siempre aparece algo nuevo para contar que te causa sorpresa.
¿Como ha funcionado?
Gustavo Leonel: Muy bien. Aunque sólo ha sido proyectada en muestras y en festivales cinematográficos. Ha sido pasada aproximadamente más de 30 veces en eventos de Argentina, Brasil, Uruguay, México, Francia y España (Castellón, Toledo, Barcelona y Sitges). Fue como un comodín, porque ha tenido la suerte de ser aceptada en festivales de cine documental y en los que se especializan en nuestro género preferido, el terror y el fantástico (Buenos Aires Rojo Sangre, Fantaspoa, Montevideo Fantástico, Macabro, Imagen Death de Toledo, Fantcast y el Festival Fantástico de Sitges).
Leandro: El libro creo que en líneas generales ha funcionado bien y ha gustado a la mayoría del público, que esperaba que alguien les cuente la historia de este personaje tan curioso y que con tanto «cariño» adoramos por el miedo que nos ha producido. Sin exagerar te digo que he dejado contento a varias generaciones de argentinos, que ansiaban leer esta historia.
¿Que te parecen los fims de Ibáñez Serrador?
Gustavo Leonel: Me encantaron los primeros dos. La culpa, de “Películas para no
dormir”, estuvo muy buena en muchos aspectos, pero creo que falló el guión. Haré un documental sobre el creador del 1, 2, 3, La residencia y ¿Quién puede matar a un niño?, no solamente están entre las mejores del género en el mundo, sino en la cinematografía general y mundial. Las amo. Recuerdo que me contaron cuando estaba en la casa de Chicho, que llama Quentin Tarantino y le pide un afiche de “La residencia”, porque le contaba que era fanático. Un amigo de Chicho tenía uno de más, y se lo pasan. Se lo menciono a Chicho y el dice: «Ah, sí, Tarantino…»
Leandro: El cine de Ibáñez Serrador es maravilloso. Sus dos películas son fantásticas. Uno lamenta que él haya decidido no rodar más y dedicarse a cosas tan comerciales como algunos programas de tv de entretenimientos. Creo igual que sumado a su ciclo Historias para no dormir, podemos hablar de un artesano del miedo bien realizado y auténtico. ¿Quien puede matar a un niño? creo con honestidad que debería estar entre las veinte mejores películas de terror de la historia del cine.
Alguna obra favorita del cine de terror argentino.
Gustavo Leonel: Obras maestras del terror. Con Chicho y Narciso, con tres adaptaciones de Edgar Allan Poe. Es un must!

Foto promocional del lanzamiento americano de Obras Maestras del Terror (Gentileza de Gustavo Leonel)
(Tanta es la pasión que tiene Gustavo Leonel por este film que nos comunica que para fin de año tendrá preparada una edición especial para su venta en Dvd repleta de extras. Permanezcan en sintonia …)
Leandro: El cine de terror argentino siempre ha sido muy escaso, pero si tuviera que rescatar algunas obras te nombraría: Obras maestras del terror (1959) que es la gran adaptación de Poe que Narciso realizó anticipándose al cine de Roger Corman; La venganza del sexo (1966) de Emilio Vieyra y Habitaciones para turistas, una peli contemporánea de asesinatos en un pueblo, con interesante vuelta de tuerca.
¿Conoces el cine de terror español? Dima algunas de tus preferencias.
Gustavo Leonel: Por supuesto que sí. Soy un verdadero fanático. Aquí en Argentina tenemos un videoclub especializado en género de horror llamado “Mondo Macabro”, donde con mis amigos, en los 80’s, nos veíamos todo lo de Paul Naschy, Ossorio y años más tarde las de Alex de La Iglesia. Obviamente las de Narciso con Klimovsky y la primera de Sebastián D’Arbó (Viaje al más allá), el resto de las del catalán las vi recientemente.
También asistía a un ciclo de cine de terror, llamado “El Bela Lugosi Club”, donde iba gente muy extraña (jaja), a ver estas películas de sangre, monstruos y tripas, que cada tanto aparecía algún Waldemar Daninsky o un templario con mal genio y con ganas de aplastar cráneos de turistas. JAJA
Prefiero a Chicho en sus dos primeras pelis, las de Alex de La Iglesia, las fantásticas de Jess Franco, Naschy (todo) y lo nuevo con Balagueró, Paco Plaza, Amenábar y muchas casposas y divertidas, como La Matanza Canibal de los Garrulos Lisérgicos, los cortos de Santiago Segura, etc.
España no tiene nada que envidiarle al cine fantástico del resto del mundo. Olé!
Leandro: Conozco mucho el cine de terror español. Adoro las películas de los templarios de Amando de Ossorio y algunas de Paul Naschy como de Alaric de Marnac, El espanto surge de la tumba. MI preferida es Pánico en el Transiberiano, con nuestro Alberto de Mendoza como un monje al estilo Rasputín, junto a Peter Cushing (mi actor preferido) y Christopher Lee. Al cine español de género lo conocí por la búsqueda en video de todas estas obras. En la tv argentina no se ha dado nunca un peli española de terror y estimo que gran parte del público local, desconoce estas obras. Hay algunas pelis de Jesús Franco que también me gustan, como Miss Muerte. Sobre las nuevas generaciones de cineastas locales, admiro a Jaume Balagueró, un artesano creativo y también a la gran película que es El orfanato.
¿Qué película de terror recuerdas haber visto por primera vez? ¿Cual recuerdas con más cariño y te ha dejado más marca?
Gustavo Leonel: Es un telefilm norteamericano que nunca volví a ver y no recuerdo su título. Se trataba de una película en blanco y negro (o era color, en esa época tenía TV B/N), donde el fantasma de una hermosa, aunque inquietante mujer flota como un espíritu en una ominosa casona. El espíritu vivía dentro de un cuadro. Me morí de miedo!!!! JAJA
Recuerdo Bad Taste, una casposería muy divertida de Peter Jackson; las de la Universal; las de la Hammer; las ochentosas Fright night, la saga de Viernes 13 y las Masacre en Texas. Todas!!!!
Leandro: La película que recuerdo con más miedo y creo la primera que he visto es en realidad una miniserie. Se trató de La hora del vampiro (Salem’s lot, 1979), conocido en tu país creo Phantasma 2. Los maquillajes de los vampiros golpeando las ventanas me han parecido siempre tan fantásticos, que aún me asustan. Junto con The Texas Chainsaw Massacre debe ser lo más rescatable de la obra de Tobe Hooper. Si veo el maquillaje del nosferatu de Reggie Nalder me sigo espantando!
Algunos de vuestros films favoritos del género de terror.
Gustavo Leonel: La que más miedo me dio de pequeño, fue El mas allá (L’aldila), de Lucio Fulci. El italiano había filmado el horror verdadero, ese hotel abrumadoramente terrorífico!
Luego vienen las de Darío Argento: Suspiria y Tenebre, pasando por El exorcista, La niebla de Carpenter, El día de la bestia, del actual presidente de cine de España, Pánico en el Transiberiano, Pesadilla en la calle Elm, El aullido del diablo, las brasileras de Mojica Marins y las bizarras de Emilio Vieyra. Corto aquí, porque la lista sería interminable…
Leandro: Mis films favoritos del género voy a enumerártelos: El resplandor (1980), El exorcista (1973), Don´t look now (1973), Diary of a madman (1963), una gran obra con Vincent Price; Tiburón (1975), Profondo rosso (1975), Que fue de baby Jane (1962), Videodrome (1983), Horror of Dracula (1958), Tales from the crypt (1972), Los otros (2001), Salem’s lot (1979), The omen (1976) y Halloween (1978).
Proyectos
Gustavo Leonel: Estoy en la preproducción de un documental de creación sobre el hombre que tuvo una ciudad con su nombre, Piriápolis, ubicada en Uruguay. El film se llamará Ciudadano Piria, es la historia de un montevideano, hijo de genoveses, que de la nada llega a tener una ciudad totalmente independiente, con ferrocarril, puerto, hoteles de primer nivel, casino, una rambla estilo europeo, etc., además de haber sido el primero en escribir literatura de anticipación, casi como un Julio Verne uruguayo. Y el nombre alusivo a Citizen Kane, es porque tuvo su propia Xanadú, ¡con castillo templario propio! (estamos hablando del principio de siglo), Manejó su propio periódico, escribió varios libros, ecologista, vitivinicultor, comprador de obras de arte en Europa (se trajo un toro de hierro de tres toneladas, para ubicarlo arriba de un cerro), y supuestamente fue alquimista, entre muchas más singularidades. Aquí su blog: http://ciudadanopiria.blogspot.com/
1, 2, 3, Chicho Ibáñez Serrador: Documental homenaje a Narciso “Chicho” Ibáñez Serrador. El que consiguió el éxito comercial en cine, teatro y televisión en Iberoamérica. Un hombre que porta la genética del arte de la actuación clásica y la narración popular, ya que fue hijo de prestigiosos actores, Pepita Serrador y Narciso Ibáñez Menta.
Con una niñez complicada por su frágil salud, se recluye en la lectura. Sus compañeros de juego son los clásicos literarios de Edgar Allan Poe y O’ Henry. Y al igual que su padre, fue también un niño prodigio. “Chicho” muy joven empieza a dirigir obras de teatro, luego en Argentina escribe y dirige populares obras televisivas. Trae el conocimiento de lo aprendido de Sudamérica a España revolucionando la TV, con programas míticos como el “1, 2, 3, responda otra vez”, (¡con 22 años de éxito!), o las inquietantes Historias para no dormir, con adaptaciones de Poe. Crea títulos de altísima calidad en cine, como La residencia o ¿Quién puede matar a un niño? y La culpa, de “Películas para no dormir”.
Chicho Ibáñez Serrador, un narrador de historias fantásticas que forjó miedos y sonrisas en nuestras curiosas mentes, para asustarnos, emocionarnos y hacernos pensar…
Blog: http://123chichoibaniezserrador.blogspot.com/
Y proyectos de ficción de terror, uno llamado El cotolengo de los monstruos, que será una película de horror basada en una leyenda urbana argentina de los años 30: Un monje cuida niños monstruosos que no conocen la vida real, el más vil y despiadado de ellos se escapa y genera la muerte por donde va. En escritura de guión.
Un corto de ficción, sobre el descubrimiento de London Alter Midnight en Argentina. En escritura de guión.
Leandro: Si te refieres a otros proyectos te cuento que estoy terminando un libro sobre catch as catch can o lucha libre, en particular sobre un programa legendario de esta especialidad que hubo en la tv argentina por espacio de casi treinta años. Se llamaba «Titanes en el ring» y su líder era un armenio de un gran carisma: Martín Karadagián. Como ves añoro los temas «retro» sobre la tv.
Y para terminar añade lo que quieras.
Gustavo Leonel: Agradecer a Serendipia Naschy por esta entrevista. Gente que conoce el género y que al escuchar el apellido del madrileño Jacinto Molina que se convertía en hombre lobo, me traen reminiscencias de melancolía y al mismo tiempo, de nostalgia feliz, con ganas de ver los últimos trabajos cinematográficos post-mortem del querido Naschy, alguien a quién recordaremos con cariño y respeto, que, al igual que con el caso de Narciso Ibáñez Menta, serán recordados y eternos!!!
Leandro: He visto tu blog y me parece muy interesante. Soy súper fan del cine de terror, especialmente del ingles de la Hammer y la Amicus. Con Narciso Ibáñez Menta tengo una gran devoción por ser un actor súper completo, que no solo realizó terror sino que se adecuó a cualquier papel que le tocara realizar. (…) espero te haya despejado algunas inquietudes. En octubre voy a viajar a España. Voy a estar calculo 3 o 4 dias en Barcelona y una semana en Madrid. Si es posible podríamos conocernos. (…) Te mando un abrazo.
Para conseguir el libro por importación:
http://www.corregidor.com.ar/contactenos.htm
Por nuestra parte únicamente resta agradecer a Gustavo Leonel y Leandro su colaboración rauda y simpatía. Y es que, a pesar de la distancia, a todos los niños, sean de donde sean, nos encanta el cine de terror y esa televisión inolvidable que a veces tuvimos que ver a hurtadillas por las rendijas de la puerta cuando nos enviaron a la cama.
Y ahora os dejamos con una muestra de programas y carteles.
http://nadieinquietomas.blogspot.com
http://artesanodelmiedonim.blogspot.com/

Programa teatral barcelonés de El Agujerito de Luis Peñafiel e interpretada por Narciso Ibañez Serrador.

Programa barcelonés de Aprobado en inocencia de Luís Peñafiel interpretada por Narciso Ibañez Serrador.

Y finalmente este reciente cartel, bastante horrible, por cierto pero... ¿Alguien me puede decir que significa eso de "ahora por primera vez la obra maestra del genio del terror tal y como fue creada"? ¿Existe una versión extendida o distinta a la exhibida?
Se cumplirá el deseo de Naschy: por fin existirá el documental «El Hombre que vio llorar a Frankenstein» (The Man who Saw Frankenstein Cry)
Bajo el poético título Cuando las luces se apagan (T&B 2008)Naschy nos regalaba una condensación actualizada de su autobiografía Memorias del hombre lobo (Alberto Santos 1997). Con su léxico arcaizante que le daba aires de señor decimonónico como aquellos que protagonizan los films de terror gótico que tanto amaba, Paul compartía con nosotros en sus memorias, el lado más humano de sus recuerdos cinematográficos. Entre sus evocaciones emotivas, probablemente la más querida por él fue haber visto llorar a uno de los mayores monstruos del cine, tanto es así que le dedica todo un capítulo. Naschy podía decir que fue el único hombre que vio llorar a Frankenstein.
Todo empezó la madrugada del 25 de febrero de 1966. Una productora estadounidense estaba rodando en España uno de los episodios de la serie I Spy (1965-68), concretamente el capítulo 22 de la segunda temporada llamado Mainly on the plain , y necesitaba algunos figurantes para su reparto y ahí es donde entra Naschy, que fue contratado para una minúscula aparición. En ese capítulo Boris Karloff, encarna a Don Ernesto Silvando, ciéntifico español especializado en misiles (¡!) que se cree una reencarnación del Quijote, y entre otras peripecias confunde lo que es una merienda
campestre con una dama en peligro a la que al intenta «salvar», provocando que tres lugareños (que lucen todos boina) manteen al pobre anciano. Uno de esos mozalbetes agrestes es nuestro Paul Naschy, en una aparición que la censura de la época no permitió, ya que cuando la serie se programó en nuestras pantallas, este capítulo se lo saltaron por no dejar en buen lugar a la Benemérita. Esta serie mi memoria catódica la recuerda más que nada por las imágenes de sus protagonistas, Bill Cosby y Robert Culp en un álbum de cromos, pero se trató de una serie muy popular, realizada en plena moda de los agentes secretos y sobre todo porque el rodaje fue muy internacional, rodando episodios en Roma, Atenas, Tokio, Hong-Kong, Marruecos o este capítulo del que hablamos, que se desarrolló en Madrid.
Aquella madrugada de febrero fue el primer día en que Paul llegó al rodaje; en aquel contexto que reunía todas las trazas de lo sombrío: paisaje nocturno, frío espantoso… Naschy cruzó su mirada con la de Boris Karloff: «Cuando alzó la mirada y clavó sus penetrantes e hipnóticos ojos verdes en mí, un escalofrío me recorrió la columna vertebral. Hablaba con voz profunda, y se mostraba entrañablemente amable.(…)Al verle en acción comprendí lo que la mirada significa para un actor de cine.» Karloff se movía trabajosamente, unas prótesis metálicas le permitían caminar a duras penas y el frío le caló durante todo el rodaje, entonces fue cuando: «Una tarde vi a Boris Karloff llorar, el anciano se quejaba del lacerante frío y estaba muy cansado; el coche de producción se retrasaba y las gélidas rachas de viento cortaban como cuchillos. Sorprendente: debí de ser uno de los pocos, tal vez el único, que vio llorar al monstruo de Frankenstein.«
Años después Emilio Pina quiso llevar al cine la vida de nuestro hombre lobo, el guión tomó su título de ese momento tan íntimo que acabamos de reproducir, se iba a llamar El Hombre que vio llorar a Frankenstein. El proyecto le fue ofrecido a Bajo Ulloa pero éste lo rechazo. Sin embargo, Naschy fue un hombre inaccesible al desaliento, recibió con estas palabras ese rechazo: «sinceramente, creo que fue lo mejor que pudo pasar. Tarantino me ha hablado del tema, hace muy poco y existe otro proyecto. Ya veremos.»
Y en la próxima edición del Festival de Sitges se estrenará en primicia el documental El hombre que vio llorar a Frankenstein (The man who saw Frankenstein cry, fuera de España). No, no será Tarantino quien lo filme, sino otro hombre que admiró a Paul, que le acompañó hasta sus últimos momentos y que puso su grano de arena para inmortalizarle: Ángel Agudo, autor de la biografía definitiva de Naschy, Paul Naschy: La Máscara de Jacinto Molina (Scifiworld 2009) ,que fue presentada también en Sitges en octubre del año pasado con la presencia de Naschy, que aunque ya estaba siendo devorado por la enfermedad no dio su brazo a torcer y hasta el último momento quiso estar con sus fans. El documental está producido por Scifiworld (con la colaboración de La Cruzada Entertainment -José Luis Alemán- y Waldemar Media -Sergio Molina-), tendrá aproximadamente una hora de duración y desde ya estamos deseando verlo. Scifiworld daba la noticia la pasada semana del inicio del rodaje. Concretamente el equipo se ha desplazado a Londres donde han entrevistado a John Landis a quien debemos otro
memorable hombre lobo y a manos de quien Naschy recibió el premio Máquina del Tiempo en el Festival de Sitges y a Caroline Munro, que colaboró con Paul en la más polémica de sus películas, El Aullido del diablo (1987, Jacinto Molina).Una inglesita con muy interesante carrera y de la que me enamoré perdidamente tras ver sus ojos en El viaje fantástico de Simbad (The Golden Voyage of Simbad, 1974 Gordon Hessler) y poco más tarde alimento mis más bajos instintos con los modelitos que lucía en Starcrash (1978 Luigi Cozzi), pero que entre otros títulos clásicos del fantástico colaboró en El abominable Dr. Phibes (The Abominable Dr. Phibes, 1971 Robert Fuest) y su secuela El retorno del Dr. Phibes (Dr. Phibes Rises Again) dirigida por el mismo director y estrenada al año siguiente; tardíos Hammer como Drácula 73 (Dracula A.D. 1972, 1972 Alan Gibson) o Captain Kronos: Vampire Hunter (1974, Brian Clemens); fue chica Bond en La espía que me amó (The Spy who Loves Me, 1977 Lewis Gilbert); tampoco se cortó en enfrentarse al temible Joe Spinell en la enfermiza Maniac (1980, William Lustig), además de haber trabajado para Paul Naschy en El Aullido del Diablo y con Jesús Franco en uno de sus films más bien rodados, Los depredadores de la noche (Faceless, 1987).
De la actriz, Naschy no conservó más que buenos recuerdos, tal y como escribió en sus Memorias del hombre lobo: «La más bella de todas las actrices que he conocido, una auténtica profesional y un ser humano extraordinario. Se hizo amiga y cómplice de mi hijo pequeño, Sergio, y siempre estaban juntos». Después de Londres el equipo recorrerá España (Madrid, Barcelona, Burgos…) y cruzará después el Atlántico para recalar en Los
Ángeles, donde presumiblemente entrevistarán a los dos directores con los que realizó sus dos únicos fims americanos, Fred Olen Ray (Tomb of the Werewolf) y Don F. Glut (Countess Dracula’s Orgy of Blood) sobre cuyos rodajes pueden ver un extenso artículo en este, su blog. En cada una de esas ciudades se entrevistará a las muchas personalidades que intervendrán en el documental, como Jordi Grau, Nacho Cerdá, Angel Sala o Sir Christopher Lee, entre otros que Scifiworld irá desvelando poco a poco. Como narrador el director Mick Garris (lástima, nosotros hubiéramos apostado por la voz de Christopher Lee)
Habremos de estar muy pendientes del portal de Scifiworld para ir descubriendo todo lo que nos va a deparar este film. También aprovechamos para recordar el otro documental pendiente de estreno oficial o, al menos distribución, La sonrisa del lobo de Javier Perea, un interesante repaso a la filmografía de Waldemar Daninsky de mano del propio Naschy.
Allá dónde esté nuestro hombre lobo, nuestro querido Paul, seguro que está complacido con esta noticia y este homenaje. Naschy vio llorar a Frankenstein y se emocionó, a nosotros nos emocionó no verle llorar a él, en palabras de Ángel Mora (que nos cedía en la entrevista que le realizamos): «Paul en su libro de memorias describe bajo el título “El hombre que vio llorar a Frankenstein”, como en el rodaje en España de un episodio de la serie I Spy con Boris Karloff , encontró a éste, muy anciano y enfermo sollozando de frío y de dolor en una pausa del rodaje -sólo, ausente, triste-. Yo he de decir que pese al dolor que sentía (físico, psíquico), pese a la cercanía de su muerte, Paul murió sin miedo, murió como quería, con su familia, con las botas puestas (hablando de cine) y que ni yo ni nadie podré/podrán decir aquello de que “Vieron llorar al hombre lobo”.»

Fallece Frank Frazetta, el genio de la ilustración
MADRID
Tenía 82 años y estaba considerado como el genio indiscutible de la fantasía heroica en cómic. Fran Franzetta, ilustrador clásico de Conan, ha fallecido en Florida (EEUU) víctima de un derrame cerebral. Desde el año 2000, el dibujante tenía problemas de salud, que, incluso, le habían afectado a las manos. El domingo por la noche se sintió mal y fue trasladado al hospital, donde los médicos no pudieron hacer nada por salvarle la vida.
Famoso por dibujar hombres musculosos, caballeros de otro tiempo y mujeres de pechos muy desarrollados, Franzetta (nacido en Nueva York en 1928) pasará a la historia de la ilustración por sus portadas de libros, cómics y carteles de películas. De hecho, Hollywood le abrió las puertas como cartelista después de que dibujara una caricatura de Ringo Starr para la revista satírica Mad. Su popularidad hizo que el guitarrista de Metallica comprara una portada suya de Conan por un millón de dólares.











































































































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