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Diario de Serendipia en Sitges 2023: Interludio en ‘El otro lado’

¡¡¡UN MOMENTO!!!
ANTES DE REPASAR MÁS PELÍCULAS,PERMITAN QUE NOS DETENGAMOS EN UNA SERIE. QUE NOS DETENGAMOS A COMPROBAR LO QUE HAY EN
EL OTRO LADO
Ya instalados en Sitges, pero con un día libre antes de comenzar nuestra particular ensalada de películas, Serendipia recibió, de mano de Movistar+, los enlaces de visionado que había solicitado de El otro lado, serie producida por la plataforma en colaboración con El Terrat y dirigida por Javier Ruiz Caldera y Alberto de Toro, que precisamente iba a presentarse durante esta edición del festival. Ocho episodios de veinte minutos que nos dispusimos a ojear y que no pudimos abandonar hasta su conclusión. Basada en una idea original de Berto Romero, El otro lado supone un avance en su carrera como actor, pues si bien la serie tiene mucho humor, este no viene dado especialmente por su personaje.
Pero no nos avancemos y veamos en qué es El otro lado, ¿una serie de terror? ¿una comedia? Pues todo eso y bastante más. En la serie Nacho Nieto (Berto Romero), periodista especializado en lo paranormal, pasa por su peor momento profesional y personal. Tiene dificultades para adaptarse a las nuevas tecnologías, para él una titánica tarea en la cual cuenta con la colaboración de un ayudante bastante inepto (Albert García). Y es que Nieto es un claro heredero de aquel periodismo, algo bizarro, todo hay que decirlo, que se cultivaba en espacios de radio y televisión como Más allá y publicaciones tipo Karma-7 y Mundos Desconocidos, durante los años setenta y ochenta.
Tras un intento fallido de suicidio, vuelve a la vida acompañado por el fantasma de su mentor, el doctor Estrada (Andreu Buenafuente), mítico comunicador del misterio, y una de las notas de humor de la serie, pues fallecido hace más de 20 años, su lenguaje y modo de comportarse resulta muy chocante para los parámetros del siglo XXI. En ese momento se cruza en la vida del periodista un virulento caso poltergeist en un piso del extrarradio de Barcelona, quizás el caso paranormal más importante de los últimos años. Nacho acude al piso de los fenómenos, donde viven Eva (María Botto) y Rubén (Hugo Morenilla), acompañado por el espíritu de su mentor y ayudado por Juana (Eva Ugarte), su mano derecha en su antiguo programa de radio. Mientras Nacho desenreda el misterio, se enfrentará a un oscuro secreto de su pasado. Un secreto que le relaciona directamente con Gorka Romero (Nacho Vigalondo), antiguo compañero de investigaciones, y que ahora se ha convertido en el referente del periodismo del misterio en España, un clarísimo y cómico sosias de Iker Jiménez.
En vista de este argumento, ¿puede considerarse El otro lado una serie de humor? Pues sí, lo cierto es que resulta muy cómica, sobre todo cuando intervienen los personajes interpretados por Andreu Buenafuente y Nacho Vigalondo, pero nos parece también una serie de terror. Y muy digna, con todo muy bien medido y equilibrado, como tuve ocasión de comentarle al mismo Buenafuente durante el festival. Algo que suponemos los responsables de El otro lado se habrán hartado de escuchar pero, es que se trata de algo muy meritorio por la dificultad que entraña. No predomina una cosa sobre la otra. El humor no pisa a la intriga y el terror.
Muchas han sido las propuestas de combinar humor y terror desde que en 1948 los estudios Universal mezclara a sus, hasta entonces, terroríficos monstruos con dos cómicos de vodevil, en Abbott y Costello contra los fantasmas (Bud Abbott and Lou Costello Meet Frankenstein, Chas T. Barton) y en la mayoría de ocasiones el resultado no ha pasado de ser eminentemente cómico, con el terror como complemento. En España muchas han sido las cintas que han intentado mezclar pavor y humor. Sin ser exhaustivos recordamos a los Hermanos Calatrava en Horror Story (Manuel Esteba, 1972); Joe Rígoli en El pobrecito Draculín (Juan Fortuny, 1977); Andrés Pajares en El liguero mágico (Mariano Ozores, ) o Martes y 13 en Aquí huele a muerto… (¡Pues yo no he sido!) (1991) y el gran Chiquito de la Calzada en Brácula. Condemor II (1997), perpetradas ambas por Álvaro Sáenz de Heredia. Por fortuna, El otro lado no tiene nada que ver con todo esto pues, repetimos, el equilibrio entre géneros funciona a la perfección, algo que se debe a que Berto Romero, responsable de la serie, es también un buen amante del cine de terror, algo que se deja entrever en los guiños que hace en la serie a dos terrores castizos (y bien diferentes) como son ¿Quién puede matar a un niño? (1976) de Chicho Ibáñez Serrador y Mil gritos tiene la noche (1982) de Juan Piquer Simón. Su cinefilia también queda bien latente en la serie Zombis (2009), así que no es extraño que se aventurara en ofrecer algo diferente: «Se juntaron dos elementos: por un lado, la voluntad de hacer algo nuevo y por otro poder, por fin, escribir algo de lo que a mí me gusta. Tenía muchas ganas de realizar un cambio de registro, de tratar temas que a mí me interesan más como espectador desde siempre, de toda la vida, de terror y de fantástico. No tanta comedia ni autoficción».
Para dirigir El otro lado se ha contado con Javier Ruiz Caldera, que ya dirigió a Berto Romero y Eva Ugarte en la magnífica serie Mira lo que has hecho (2018), también para El Terrat / Movistar+, y a Berto en 3 Bodas de más (2013). En esta ocasión Javier Ruiz Caldera ha optado por dirigir la serie a cuatro manos junto a Alberto de Toro, con el que ya dirigiera Malnazidos (2020), largometraje que tuvo muy mala suerte y que urge recuperar.
Berto Romero y Andreu Buenafuente han demostrado, sobre todo el primero, que pueden considerarse actores sin sonrojarse. Juntos participaron en la estupenda El pregón (Dani de la Orden, 2016), y Berto, por separado, ha realizado diversos papeles, la mayoría de comedia, pero tan variopintos como los que encarna en Algo muy gordo (Carlo Padial, 2017), Ocho apellidos catalanes (Emilio Martínez-Lázaro, 2015) o en el memorable cortometraje Hostiable (2015) de David Galán Galindo.
Así que no se llamen a engaño, si bien resulta inevitable comenzar a ver El otro lado con una sonrisa al ver aparecer en pantalla a Berto Romero, (viniendo de paso a la cabeza del espectador ciertos sketches televisivos en los que visitábamos ‘la nave del misterio)’, esa sonrisa desaparece pronto, pues también hay mucho terror sobrenatural, con una mezcla tan bien construida que tras el modélico primer episodio, no queda otra que seguir desentrañando los misterios que esperan en El otro lado. Aparecidos, poltergeist y sanadores se mezclarán con cosas más terrenales y mundanas hasta su conclusión, perfecta y, afortunadamente, abierta a una segunda temporada pues, en nuestro caso estamos dispuestos a volver a cruzar a El otro lado.
Al otro lado se estrena en doble episodio semanal el jueves 23 de noviembre en Movistar Plus+
Y AHORA, PROSEGUIMOS CON LA PROGRAMACIÓN HABITUAL DEL FESTIVAL EN NUESTRA CUARTA CÁPSULA
Diario de Serendipia en Sitges 2023: Tercera cápsula

Fotos: Serendipia
Primer fin de semana de festival y las cosas se van calentando. Ya se dejan ver algunos de los más esperados invitados y homenajeados y termina, en cierto modo, la tranquilidad con el máximo de pases que nos permite nuestra acreditación…¡Y nuestra salud! Este sábado será el día en el cual Serendipia podrá comprobar por qué tenía tantas ganas de ver la última de Pablo Berger, Robot Dreams, también descubrirá una perla oculta, Moon Garden (Ryan Stevens Harris) y revisará una, bastante mal envejecida, Siesta (1987), de Mary Lambert. Mientras tanto, Oriente Medio volvía a temblar víctima de un terror del que no da cuenta la ficción, pero permanecíamos ajenos a todo ello desde la oscuridad de los cines. Sitges es la mejor de las burbujas, una fiesta en su sentido griego. Un tiempo fuera del tiempo en el que los villanos sólo son de cartón piedra y maquillaje. Como los inofensivos muertos vivientes, protagonistas absolutos de la Zombie Walk, que llenaron las calles de la Blanca Subur la misma jornada en la que volvía a temblar la paz del orbe.

Este sábado, Serendipia se lo pasa íntegramente en la sala Tramontana, donde se dejará llevar por un maratón que irá de las 8,30 a cerca de las 17,30 horas. Nueve horas, pues, de buen cine que se inició de inmejorable manera con Moon Garden (Ryan Stevens Harris), una apuesta a la que no se apuntó
demasiado público, que al parecer prefirió volcarse con nuevas entregas de las 30 Monedas de Álex de la Iglesia. Moon Garden está rodada con celuloide caducado de 35 milímetros, una elección que, pudiera parecer absurda pero que, vistos los resultados, resulta fundamental para obtener la textura y la atmósfera onírica que requiere este film con sabor a cuento clásico, protagonizado por una niña y que cuenta con sus hadas y villanos. Un universo feérico en el que la protagonista se ve inmersa tras sufrir un terrible accidente y entrar en coma. Un mundo industrial, oscuro, y surrealista en el que es atormentada por un espectro de pesadilla que se alimenta de sus lágrimas. Deberá seguir la voz de su madre para encontrar el camino de regreso a la vida.
La mejor baza de la cinta es haber sabido penetrar en el mundo alucinado de la percepción durante un episodio de estado alterado de la mente. Ryan Stevens Harris parece saber cómo la realidad, en situaciones cerebrales extremas, queda mezclada y confundida con los materiales irreales de la alucinación, y da cuenta de ello con un excelente dominio de los dos planos de la narración. La cinta se centra en la acción que no tiene correlato real fuera de la mente de la pequeña, pero tiene la habilidad de no ignorar qué está ocurriendo allá fuera. Más aún, logra ilustrar cómo una mente, casi desconectada de la conciencia, transforma lo acontecido en el mundo objetivo en construcciones oníricas que sirven a efecto de explicación y herramienta con las que elaborar estrategias de subsistencia. Vemos el debate entre la vida y la muerte como nunca antes lo habíamos conocido. Y la cinta nos mantiene en vilo durante los 93 intensos minutos de su duración.
Realizada con efectos especiales tradicionales, el director no duda en utilizar stop-motion en algunos pasajes de la cinta los cuales, lejos de resultar postizos, añaden aún más encanto y autenticidad a la cinta. Dirigida y escrita por Ryan Stevens Harris, si la película se hubiera presentado como un desconocido título perdido en los años ochenta y hallado dentro de un baúl, les aseguramos que nos lo hubiéramos creído. Bajo presupuesto pero muy bien utilizado, y sobre todo mucha fantasía y cine. Puro cine fantástico que vio su esfuerzo recompensado con el premio a mejor película en la sección Noves Visions.
De la fantasía más desbordante al terror más extravagante con Where the Devil Roams, la última barrabasada de la familia Adams. Y no nos referimos a la deliciosa creación de Charles Addams que dio pie a
una inolvidable serie (y unas más olvidables películas), nos referimos a John y Zelda Adams y Toby Poser, directores, interpretes y compositores a los que conocimos con Hellbender (2021) y que se sumergen con Where the Devil Roams en el American Gothic, representado por las decadentes ferias de fenómenos en plena Gran Depresión. Y lo hacen a su modo, respetando los lugares comunes del género, pero llevándolos a su propia estética, en la que intercalan momentos con tempo de videoclip que realzan la banda sonora de la que son autores (casi como si asistiéramos a un recital), con otros en los que la oscuridad es reina reforzando un horror que huele a descomposición. Los rituales posteriores a los asesinatos implican de todo, desde tomar fotografías de las escenas del crimen hasta tocar un ukelele junto a los cadáveres, inyectando a las muertes una apariencia extrañamente bizarra.
Where the Devil Roams es una road movie que acompaña a la familia protagonista en su periplo sangriento, el cual coincide con el progresivo éxito de su número de feria. Un éxito que aumenta proporcionalmente a la escalada de violencia de los protagonistas. Hábil es su
tratamiento de la fotografía, que se vale por sí mismo para situarnos en el contexto temporal de la acción. Esa América de la Gran depresión, cuya desesperanza lo tiñe todo de desolación y añoranza, se deja retratar bien con los modos digitales que reproducen la textura de los daguerrotipos, esa antesala de la fotografía que nos ha llegado desvaída como si hubiera capturado un mundo espectral. Las imágenes van cambiando gradualmente del color al blanco y negro para reflejar el descenso de la propia familia en el horror y la putefracción, esto último literalmente, además.
Supersticiones, brujería, religión, música y una matriarca que entre sus tareas del hogar está incluido asesinar a todo el que estorba. Y amor. Seven, Maggie y Eve, así se llaman los integrantes del grupo familiar, manifiestan una delicada atención los unos por los otros. Así, la película intercala sus interludios más sangrientos con escenas de tipo doméstico: los vemos lavando la ropa, cenando alrededor de una fogata y quejándose de los ronquidos de los demás. Puede que sean asesinos descompuestos, pero también son extrañamente adorables, y eso es lo que nos mantiene atentos. Casi cómplices.
Un cóctel variopinto es Where the Devil Roams, levantado con un presupuesto más que ajustado, pero bien rentabilizado, que le da un inequívoco sabor a película indie con un resultado marciano. Una aproximación al American Gothic particular y moderna.
Y, de lo actual, marchamos de vuelta al sabor del cine de los ochenta, ahora real, con Siesta (1987), una producción que en España se estrenó, directa a video, como Relación fatal, por aquello de aprovecharse del éxito de la Fatal Attraction de Adrian Lyne (1987) que puso en boga en su momento los thrillers eróticos, subgénero en el que no todos los acercamientos resultaron igual de afortunados. Siesta no estuvo llamada a figurar entre los mejores ejemplos.
Rodada en España, resulta involuntariamente divertida por el modo de retratar nuestro país, en donde todo el mundo parece estar en constante sopor (a lo que pudiera contribuir la banda sonora de Miles Davis). Tampoco el paisanaje patrio sale bien parado, su más representativo exponente es un taxista sucio y de aviesas intenciones interpretado por el británico Alexei Sayle, al que los más viejos del lugar recordarán por sus locas intervenciones en la serie de culto The Young Ones (Els joves / Los jóvenes, 1982-84) donde interpretaba al inefable Balowski. La trama nos lleva de nuevo por terrenos oníricos cuando su protagonista (Ellen Barkin) despierta en una carretera cubierta de sangre que no es suya, sin recordar nada de las últimas 24 horas y con la convicción de que ha asesinado a alguien. Así que seguiremos sus pesquisas para recomponer ese último día. Con una abultada filmografía a
sus espaldas, Ellen Barkin se ganó el cielo con esta interpretación, bien acompañada por figuras como Gabriel Byrne, Isabella. Rossellini, Jodie Foster, Martin Sheen, Grace Jones o el recientemente fallecido Julian Sands, algunos de los cuales parecen preguntarse qué diablos hacen allí. Además de algunos rostros autóctonos como los de Daniel Martín, Santiago Álvarez, Blaki, Frank Braña o José María Cañete, que realizan pequeños papeles. Destaca la participación de la pareja de flamenco Lole y Manuel, mucho antes de que Tarantino escogiera una de sus canciones para Kill Bill, ante los que la Barkin nos sorprende con sus dotes de funambulista.
Con este hilarante engendro debutó en el cine Mary Lambert, eficaz directora de algunos de los videoclips más célebres de Madonna, The Go-Go’s o Janet Jackson que tiene su lugar en el fantástico por ser la primera mujer en dirigir un film de terror y que este fuera, con permiso de Stanley Kubrick, la mejor adaptación de una novela de Stephen King, El cementerio viviente (Pet Sematary, 1989), y su secuela en 1992, tras lo cual su labor se limitó, principalmente, a la televisión. La directora fue homenajeada con un premio Màquina del Temps.
Serendipia finaliza esta tercera jornada con la encantadora Robot Dreams de Pablo Berger, que participaba tanto en Oficial Fantàstic Competició, como en Anima’t y acabó alzándose con el Premio del Público. Una deliciosa película
de animación sobre la vida y el amor que se mira en la tradición del anime japonés a la hora de poner en movimiento a sus personajes. Protagonizada por Dog, un perro solitario que vive en Manhattan y que decide comprarse un robot armable para tener compañía. No sabemos si los androides sueñan con ovejas eléctricas, pero el de Berger sí tiene inquietudes y sentimientos: se sorprende y se entusiasma con todo lo que descubre en sus primeros pasos; se emociona hasta la risa con lo divertido y se entristece con lo infortunado, colmando los días de Dog con una amistad que va más allá de lo que éste había esperado. La que les une es, como la Annie Hall de Woody Allen, casi una historia de amor. Viven momentos mágicos que afianzan sus vínculos en un crescendo de felicidad que se diría no va a conocer fin. Pero toda comedia que se precie tiene su punto de inflexión dramático. Por un accidente Dog debe abandonar a su robot en la playa la última tarde del verano, la burocracia impedirá que vuelva con ayuda hasta el siguiente, y lejano, verano. Las estaciones se suceden parsimoniosas y la suerte que correrá cada uno juega en contra del feliz reencuentro. Ambos acabarán reiniciando su vida con nuevas compañías. Habrá un momento en el que sus caminos están a punto de volver a cruzarse, pero ¿Acaso sería deseable y justo que ello sucediese? El primer amor existe para vivir en nuestra memoria, idealizado e intocable, mientras lo sensato se impone, como si fuera ese beso que Peter Pan dejó prendido en las comisuras de los labios de Wendy.
Basada en el cómic de idéntico título de Sara Varon, editado por Norma, Pablo Berger traslada la acción a Nueva York (en la historieta no se concreta la ubicación) que, a la postre, se convierte en un protagonista más. Y firma el guion junto a la autora de la novela gráfica, a la que prometió que “respetaría el espíritu y el alma de la obra original”, algo con lo que Sara Varon está totalmente de acuerdo, llegando incluso a afirmar que “la película es más divertida”. El director también habló en la rueda de prensa sobre la banda sonora de Alfonso de Vilallonga, con el que vuelve a trabajar, y de cómo en una película que no tiene diálogos, “la música es la voz de los personajes”. Para el director era muy “importante que la banda sonora representara a la perfección la ciudad de Nueva York.” Earth, Wind & Fire y su canción September nunca ha sonado tan bien y ha trasmitido tanto buen rollo como en Robot Dreams. A pesar de que suene admonitoriamente con las torres gemelas de fondo.
Y tras Robot Dreams Serendipia se recoge, con una sonrisa agridulce, y abandona, después de nueve horas de cine, su Sitges particular por hoy. No sin dejarles un nuevo video con otra cara del festival, la más pública con los oropeles y el lujo; las alfombras rojas y las reuniones de industria. Dos días condensados en cuatro minutos y medio por Quim Crusellas y su estupendo equipo.
El TerrorMolins 2023 cierra su primer fin de semana con el Premio Honorífico a Mar Targarona y las salas llenas

Fotos: Joan Gosa
El Festival de Cine de Terror de Molins de Rei ha finalizado su primer fin de semana con unos registros extraordinarios de público, que ha llenado el patio de butacas del Teatro de La Peni en varias de sus sesiones. La inauguración, con La mesita del comedor, y la sesión de Cuando acecha la maldad, colgaron el cartel de entradas agotadas, y las de cortometrajes de Sección Oficial y TerrorKids, llenaron la práctica localidad de las entradas. Cerca estuvieron las sesiones de V/H/S/85, Sleep y Ç-Trencada. Todo ello supone el mejor arranque del TerrorMolins en sus 42 ediciones, sumando más de 2.500 espectadores, contando solo proyecciones, en el primer fin de semana.

Los primeros días de certamen estuvieron marcados también por el homenaje a Mar Targarona, Premio Honorífico del festival de este año. La cineasta barcelonesa presentó su última película, El cuco, en una jornada dedicada en el cine catalán, y agradeció el reconocimiento y el galardón, diseñado por la escultora y forjadora Berta Canals Vilanova.
Premio de Ç-Trencada y TerrorKids
La noche de sábado se entregaron los premios de la sección Ç-Trencada después de la proyección de la selección de este año, valorada por el jurado formado por Laia Aubia, Max Calvera y Mentxu Sesar. El premio al mejor cortometraje fue para The Holy Yield, de Diego Collado Castells, “por su apuesta valiente en el lenguaje y por su inteligencia en el uso de las herramientas cinematográficas”. El Premio del Público de la sección fue a parar al corto Co-haunting, de Adrián Carande, Pepe Rico y Paula Sánchez Álvarez.
La mañana de domingo empezó con la sección infantil TerrorKids, con una platea llena de niños y familias que disfrutaron de dos sesiones de cortometrajes y que por primera vez recibían premio. El premio del Público Caca a la Butaca, que se medía con un contador de decibelios según la ovación que recibía cada film, fue para el sueco At the Window, de Tomas Stark y Peter Larsson, y el Premio del Jurado Joven, que decidían un grupo de jóvenes cinéfilos después de hacer un taller impartido por Agustí Lloberas donde se explicaban los principales criterios y herramientas para ser un buen jurado de festival, fue para la estadounidense Hector’s Hell House, de John Adam Krueger.

La jornada dedicada a niños y adolescentes finalizó con la proyección del largo No tengas miedo (Cobweb), de Samuel Bodin, programada por un grupo de jóvenes y dedicada al público que se empieza a sumerger en el cine de terror.
Durante el domingo también tuvieron lugar, a la Pista de La Peni, varias actividades profesionales, como la charla sobre montaje en el cine de terror impartida por Gerard Vila o la mesa redonda «Bruja, más que bruja!», con Carme Puche Moré, Sergio Álvarez-Napagao, Magdalena Oliver y Vibha Daryanani Melwani, donde se hablaba del imaginario colectivo y de las interrelaciones con el mundo del séptimo arte hacia la figura de la bruja.
Programación de la Undécima edición del festival FantaElx

La undécima edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Elche – FANTAELX se celebrará del 9 al 25 de noviembre de 2023, siendo todas sus actividades de acceso gratuito.
Para esta nueva edición, el ilustrador y cineasta Mario-Paul Martínez se ha encargado de la elaboración de los cuatro carteles que, conectados entre sí, responden a leitmotiv de este año: Ciencia y Criaturas Fantásticas. En ellos, encontramos a grandes emblemas de lo fantástico devorándose uno tras otro como: al colosal gorila King Kong, cuya primera película en blanco y negro se estrenó hace 90 años; al famoso Tyrannosaurus Rex de la película “Parque Jurásico”, la cual cumple 30 años desde su estreno; a la entidad cósmica de la ciencia ficción Cthulhu, creada por H.P. Lovecraft; y al clásico Godzilla, el kaiju más famoso de Nipón, fruto de la radiación nuclear. El Festival también contará con la proyección gratuita en pantalla grande de “Parque Jurásico”, cuyo homenaje tendrá lugar el jueves 9 de noviembre a las 20:00h en Cines Odeón, actividad que dará el pistoletazo de salida de esta edición.
Seguidamente, el viernes 10 de noviembre a las 19:00h, en la librería Ali i Truc, tendrá lugar la presentación del libro “Territorios de la Alta Fantasía”, obra que aborda una diversidad de propuestas y reflexiones en torno a la Alta Fantasía, un género donde lo fantástico desarrolla una mitología propia cuya marca distintiva se fundamenta en el épico enfrentamiento entre las fuerzas del bien y del mal.
En la presente edición, además, el Festival expande sus actividades a nuevos municipios, como es el caso de Catral, donde el sábado 11 de noviembre a las 19:00h tendrá lugar el “Ciclo Raíces del Fantástico Valenciano”, con la proyección y coloquio del documental “Segrelles. Il·lustrador Universal”, y la asistencia de José Enrique Segrelles (curador de arte y sobrino nieto de Segrelles), e Ignacio Estrela (director de la película); y el domingo 12 de noviembre con la exhibición de los primeros cortometrajes a competición.
Además, el Festival contará con otras actividades detalladas en su programación, como la “Formación Fantástica” para públicos infantiles y juveniles desarrollada en centros educativos de Sant Joan d’Alacant y Benidorm; el Premio Especial FANTAELX-L’ALJUB, donde parte del estudiantado de la Universidad Miguel Hernández tendrá la oportunidad de presentar y estrenar sus trabajos en los cines ABC del centro comercial (además de la proyección de cortometrajes en su megascreen) y las conferencias dentro de una nueva edición del Congreso Internacional de Género Fantástico, Audiovisuales y Nuevas Tecnologías, en conexión directa con el citado letimotiv de este año. El Congreso tendrá lugar los días 23 y 24 de noviembre en formato presencial y online. Así, las ponencias del jueves 23 se realizarán en modalidad online a través de la web del festival; mientras que las ponencias del viernes 24 se llevarán a cabo de forma presencial en el Auditorio del Centro de Congresos “Ciutat d’Elx”, entre cuyos invitados se encontrarán el cineasta e investigador Jasper
Vrancken, que acudirá a Elche desde Bélgica para estrenar su nuevo trabajo, o Ainara Aberasturi, directora del Museo Paleontológico de Elche (MUPE).
Por otro lado, el jueves 23 de noviembre a las 19:00h, en el Auditorio del Centro de Congresos “Ciutat d’Elx”, se celebrará la “Sección Transversal”, una sesión que tiene como objetivo visibilizar y debatir los diversos aspectos que giran en torno a las cuestiones de género, queer y LGTBI+, dentro de la producción audiovisual de corte fantástico, en la que se proyectará una selección temática de cortometrajes y tendrá lugar un coloquio con parte de sus creadores y creadoras, y personalidades expertas en la materia, tales como Augusto Almoguera (cineasta y organizador del Cortesina Fest), Fernando Fernández (artista e ilustrador) o Toni Díaz (actriz, y vicepresidenta trans de Diversitat Alacant).
Asimismo, aquellas personas que deseen disfrutar de una Sesión Especial “Ciencia y Criaturas Fantásticas”, tendrán una cita el sábado 25 de noviembre a las 12:00h en el Auditorio del Centro de Congresos “Ciutat d’Elx”. En ella, habrá una presentación de la película documental “Los albores del Kaiju Eiga”, la cual vendrá acompañada de un coloquio junto a Jonathan
Bellés (director de la película), Gloria Costas (bióloga ambiental y marina) y Octavio López Sanjuán (escritor especializado en género fantástico). Por otro lado, las tardes del 24 y 25 de noviembre, también en el Centro de Congresos, se llevarán a cabo las últimas proyecciones de cortometrajes a competición, donde se podrán ver reconocidos trabajos de género fantástico, muchos de ellos proyectados por primera vez en la provincia.
Finalmente, el sábado 25 de noviembre a las 19:30h en el Centro de Congresos, llegará la Gala de Clausura y entrega de premios, presentada por la actriz, cineasta y jurado, Silvia Conesa. En esta nueva edición, los cortometrajes ganadores recibirán por primera vez premios en metálico, además del acceso a festivales colaboradores como el Skyline Benidorm Film Festival, el Festival de Cine Sant Joan d’Alacant, el Festival de Cortometrajes de Terror y Fantástico 1000 Gritos de Buenos Aires, o el Navidades Sangrientas – Weekend Horror Awards de Alicante.
Toda la programación detallada con sedes y horarios, se encuentra disponible en la web del festival: https://www.festivalcinefantaelx.com/programa/
La undécima edición del Festival está organizada por la asociación “Unicornio Negro”, el Centro de Investigación en Artes (CIA) y el grupo de investigación Massiva, de la Universidad Miguel Hernández. Asimismo, también cuenta con el apoyo de diversos organismos, como la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Elche, Visit Elche, el Vicerrectorado de Cultura de la Universidad Miguel Hernández, el Instituto Valenciano de Cultura, el centro comercial L’Aljub, la tienda alicantina Cinema Paradiso, la librería ilicitana Ali i Truc, el I.E.S. Luis García Berlanga, el Lope de Vega International School, Santō Pub Elche, o la Asociación Cineclub Catral.
El 42º TerrorMolins embruja el público con el estreno de la película catalana más premiada del año

Fotos: Joan Gosa

El Teatre de La Peni, sede principal del Festival de Cine de Terror de Molins de Rei, ha acogido la noche del 3 de noviembre la que ya se ha convertido en la sesión con más entradas vendidas de la historia del festival. La première de la multigalardonada producción catalana La mesita del comedor ha congregado en la sala más de 400 personas en una sesión que abría el cortometraje Knit One, Stab Two, de Alison Peirse, y que dará paso a una semana larga de terror en todas sus formas. Habrá cine, pero también literatura, ilustración y música, todo alrededor de este género y de un eje común: las brujas.
Caye Casas, director de la película, junto con Cristina Borobia, guionista, los intérpretes Estefanía de los Santos, David Pareja y Gala Flores y el productor Norbert Llaràs, han asistido a la proyección y han reivindicado el espíritu provocativo e independiente de la que ya se ha convertido en la película de género más premiada del año a nivel internacional y, con esto, en el film catalán que más reconocimientos ha recogido en todo el mundo el 2023, con una veintena. Y es que La mesita del comedor inauguraba el TerrorMolins el mismo día que se anunciaba como ganadora a la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia, festival con el que el TerrorMolins comparte leitmotiv y algunas actividades.
Una de ellas es la exposición del festival. Antes de la sesión de apertura, la sala de exposiciones Ca n’Ametller ha acogido la inauguración de “Bruixes-Sorginak-Brujas: Aquelarre Ilustrado”, una muestra de una veintena de ilustraciones originales de 24 artistas catalanas y vascas comisariada por Borja Crespo, historietista y uno de los responsables del Comic Barcelona. El mismo Crespo, junto con la ilustradora Nadia Hafid, el alcalde de Molins de Rei, Xavi Paz, y la concejala de Políticas Feministas y LGTBI, Jessica Revestido, han sido los encargados de presentar la exposición, que permanecerá abierta durante el transcurso del festival y hasta el día 26 de noviembre, coincidiendo con el Día Internacional por la Erradicación de la Violencia hacia las Mujeres.
El 42º TerrorMolins levanta así el telón y se prepara para un primer fin de semana donde se homenajeará a la cineasta Mar Targarona, gran referente del cine de terror del país, y en el que los cortometrajes y el cine catalán serán los grandes protagonistas, con la gala de la sección Ç-Trencada y el encuentro del TAC – Terror Arreu de Catalunya, las proyecciones de los cortometrajes de Sección Oficial y de la sección TerrorKids.
Diario de Serendipia en Sitges 2023: Segunda cápsula

Miyazaki es mucho Miyazaki, no cabe duda, pero El chico y la garza es una de las más ricas y fantásticas películas que ha realizado el venerable responsable de Ghibli. Club Zero (Jessica Hausner), a pesar de las reticencias que tuvimos a la hora de reservarla, terminaría siendo, de largo, la gran favorita de Serendipia de la sección Oficial Fantàstic Competició. Finalmente, Wake Up, sin ser nada del otro mundo, no dejó de ser una entretenida cinta dirigida a seis manos por los responsables de Turbo Kid. Este fue el menú gourmet que deleitó las retinas de Serendipia en su segunda jornada de madrugón y fiambrera.

No amanece más temprano, pero, a quien madruga, Miyazaki le regala un magnífico universo de fantasía pintado con todos los colores de los estados anímicos. Algunas películas nacen con vocación de testamento, aunque sus autores no se la hayan planteado así conscientemente. Ocurría con la Fedora de Billy Wilder, el Eyes wide shut de Stanley Kubrick o, la más reciente, Cerrar los ojos de Víctor Érice; también El chico y la garza juega en esta liga. Obras creadas en verdadero estado de gracia a través de las cuales fluye lo mejor de la savia de sus autores. Películas obsequio llamadas a perdurar como broches de oro de toda una producción. Capturan los rasgos estilísticos, las obsesiones temáticas y los modos narrativos que han hecho grandes a sus creadores, y están tocadas, además, con el halo de la melancolía de quien sabe que su labor está culminándose sin que haya alcanzado todas las respuestas. Tal vez ninguna está llamada a ser la mejor del conjunto de una obra, pero todas comparten una aureola de acendrada espiritualidad que las hace inasibles. Eternas.
Hayao Miyazaki a sus 82 años levanta una cinta que es un verdadero derroche de imaginación a través del que circulan todas sus convicciones y todos sus anhelos. Una pieza vibrante que, de pura madurez, transmite lozanía y en la que el fundador de Studio Ghibli crea un trabajo intransferible aunque esta vez haya partido de una novela ajena. ¿Cómo vives? (En japonés: Kimitachi wa Dō Ikiru ka, 君たちはどう生きるか) de Genzaburo Yoshino es la novela que Mahito, el niño de 12 años protagonista, lee en un momento crucial de la trama, auténtico ejercicio de meta-referencia pues es la misma pieza que inspira el guion de la película. Nos gusta observar que el japonés ha venido a construir su propia historia interminable, en la que al pequeño héroe le cabe la responsabilidad de mantener en pie un mundo de fantasía en el que la realidad encuentra su sentido. Miyazaki sigue siendo un mago desdoblando mundos como medio para trazar un coming of age que apunta más allá del propio individuo que crece, lo hizo en El viaje de Chihiro y lo ha vuelto a hacer magistralmente en El chico y la garza. Porque esta última sirve a modo de relato que habla de cómo superar los duelos, pero también informa de qué supone Japón como cultura y como forma de estar y de ser en el mundo. La madre del protagonista muere en un incendio en plena Segunda Guerra Mundial, una pérdida que ve engrosado su dolor por el hecho de que el padre haya contraído segundas nupcias con su propia cuñada, Mahito no se sobrepondrá hasta que entre en una especie mundo subterráneo en el que los vivos y los muertos conviven, guiado por una misteriosa Garza que cumple la misma función que el conejo de Alicia en su caída en el país de las maravillas. Una trama que el japonés añade de su propio magín al material literario original que le inspira y con la que aborda sus grandes obsesiones temáticas, que van desde la superación de las pérdidas y ausencias, hasta el repaso del legado cultural japonés y sus grandes hitos históricos (siempre la Meiji y la II Guerra mundial como raíces del Japón moderno), pasando por la condición mística de la naturaleza que carga de sentido universal y trascendente lo que, de otro modo, sería simple circunstancia individual.

Con El chico y la garza (君たちはどう生きるか), Miyazaki añade un nuevo eslabón a su universo de fantasía, aportando a su ya rica mitología personal nuevos personajes y seres maravillosos. En esta ocasión la galeria se llena con una pléyade de animales antropomórficos que van desde la garza del título español a unos aviesos y glotones periquitos que van siempre pertrechados con sus servilletas y sus cuchillos. Mención especial merecen los Warawara, pequeños seres de luz que se hinchan y flotan cuando un infante está próximo a su nacimiento y que nos hizo pensar en el Mito de Er que cierra La república de Platón en el que se da cuenta de cómo las almas eligen su propio fardo de hados cuando están prestas a reencarnar. Un plantel de criaturas que hará las delicias de quienes los adquieran una vez se hayan convertido en merchandising. Esta muestra de puro cine repleta de humanismo tiene múltiples lecturas y está salpicada de detalles, tanto que puede parecer críptica en muchos momentos cuando nos acrecamos a ella en un primer visionado. Desbordante, casi apabullante, siempre fascinante, El chico y la garza es una de esas películas que llega al corazón y nos hace (aunque sea por un breve lapso de tiempo), mejores personas. Habríamos apostado por ella como caballo ganador de no haberse presentado fuera de competición.
Sí pertenecía a la Sección Oficial Fantático Competición la siguiente parada fílmica: la última obra de la austríaca Jessica Hausner, Club Zero (2023). Parte de la cosecha recolectada por los organizadotres en el Marché du Film por excelencia, el Festival de Cannes.
La sinopsis argumental de Club Zero no nos terminaba de llamar, pero, casi por meras razones de cuadrar otros títulos que sí nos interesaban a priori, acabó incluida en nuestra selección. Cosas del bendito azar. Quizás por eso la sorpresa al verla, de quien escribe esto, fue máxima. Cuando no esperas nada y te plantas delante de un trabajo saldado con la excelencia con la que Hausner borda su último largo, no puedes por más que caer rendido de admiración. No haberla descartado, acabó revelándose como una sabia decisión.
Esa sinopsis rezaba: «Mia Wasikowska interpreta a Miss Novak, una maestra nutricionista en una escuela de élite, la cual establece un vínculo muy estrecho con cinco de sus alumnos, que comienzan a referirse a sí mismos como el Club Zero. Pronto, la verdadera naturaleza del grupo se revela y las alarmas saltan entre el resto del profesorado». Poco (o nada) hacía sospechar que el filme iba mucho más allá de abordar los excesos que pueden provocar los nuevos hábitos alimenticios en un grupo de jóvenes. Lo que se presentaban como thriller psicológico se desplegó como amarga y aterradora reflexión sobre el hoy que nos toca vivir. La austriaca nos enfrenta a nuestro mundo devorado por fanatismos de nuevo cuño que enarbolan las banderas del mesianismo, en este caso, centrados en los discursos sobre la alimentación responsable y sostenible. Y la cinta es eficaz porque todo es abordado desde una pátina de aparente asepsia formal, con una frialdad que ya es marca de la casa, recuérdese Little Joe (2019) -con la que comparte también el uso del color con valor narrativo-, una desafección aparente por lo mostrado que nos hace sentir que, las consecuencias nefastas de los actos de los personajes, caen inapelables sobre ellos (y nosotros) a modo de sentencias derivadas de la propia coherencia de la acción. Una acción que nos resulta próxima, pues la percibimos en el entorno que nos envuelve, cuando no hemos comulgado directamente con alguno de sus principios sin casi quererlo. Al fin y al cabo, la directora nos habla de la necesidad perentoria de creer en algo, aunque se intuya a leguas que
hay un timo detrás, como hacía en Lourdes (2009). Ahora, con un humor nada blanco, nos mueve a sonreír durante buena parte de la proyección, con esos adolescentes negándose a comer como vía para la ascesis, con esas madres a dieta perpetua, o con esos padres que, o bien repiten el modelo masculino de ordeno y mando, o bien son progres necios que contratan a gurús de moda para quitarse la culpa de no saber cómo educar a sus hijos. Pero poco a poco, conforme avanza el metraje, la sonrisa se nos va congelando y convirtiéndose en mueca. Nos adentramos en la senda de la captación sectaria por parte de iluminados que se valen de nuestras debilidades en horas críticas (y la adolescencia es pura crisis) para onnubilarnos y anularnos, conduciéndonos a un punto sin retorno racional posible. Club Zero es un auténtico ejemplo de cómo el verdadero terror de nuestros días no cae del lado de zombies, poseídos, infectados, y otras figuras de la retórica del género (las cuales, muchas veces, lo que logran es evadirnos de la realidad), sino que pasa por la disección irónica, casi cínica, del presente y sus premisas ideológicas. Porque lo que puede darnos miedo real es ver cómo las derivaciones de nuestros pequeños actos adscritos a las últimas tendencias, por moda, en muchos casos, por fanatismo, en otros tantos, se cernirán sobre nosotros arrollando las bases de la convivencia. Sumiendo a la humanidad en el mar del desastre colectivo. Así, inapelablemente y sin ornamento ficcional, bajo su ropaje de triller psicológico late un corazón que es puro terror, aunque no sea terror puro.
Lucidez, inteligencia y sobriedad son las constantes que definen el cine de esta directora austríaca, una autora que domina el arte de la puesta en escena y la dirección de actores a partes iguales. Si se acerca a lo fantástico siempre es con la mirilla puesta en los códigos que nos atosigan como sociedad, por eso el terror que nos lega está ligado a nuestra psique. Club Zero es quizás su ejemplo más maduro hasta la fecha. Cuando su luz en la pantalla incidió sobre las retinas de Serendipia, lo primero que impresionó fue su punto de vista. Una planificación que golpea por su pura precisión, una precisión que hace a las imágenes autosuficientes (los diálogos son continuación de lo visto, nunca sustitución) y que es la que traba la fatalidad que espera a los personajes. Su ritmo no tiene tacha, sincopado y lacerante, completado en una banda sonora percutante que mereció el galardón del jurado. Su cinismo formal nos cautiva. Su belleza nos acompañaría hasta el final del certamen en un puesto de honor en nuestras preferencias.
Serendipia finalizaba, después, la jornada con otro de los títulos de la sección Oficial Fantàstic Competició, Wake Up, película dirigida por RKSS (Roadkill Superstars) o lo que es lo mismo, el trío de zumbados canadienses François Simard, Anouk Whissell y Yoann-Karl Whissell, responsables de los largometrajes Turbo Kid (2015) y Verano del 84 (2018), ambos títulos deudores del cine de los ochenta. En esta ocasión llevarán al espectador a una enorme tienda de muebles y complementos del hogar llamada -ejem- HOMEIDEA, que un grupo de activistas medioambientales asaltará de noche como protesta política. No obstante, lo que no esperan es que allí dentro se encuentra un sanguinario guardia de seguridad con severos problemas de control de la ira, un sosias de Bud Spencer que intentará cazarlos uno a uno antes de que la noche termine. Esta sí una propuesta de género desacomplejada, que respeta la fórmula sin, por ello, dejar de aportar elementos personales a la misma.
Así, la habitual cinta de adolescentes que mueren sucesivamente uno tras otro en manos del psicópata de turno, aquí se materializa como una refrescante versión del cine de cazadores de hombres. Es como si fuera algo así como una adaptación para la Generación Z de clásicos como el influyente cuento de 1924 escrito por Richard Connell, The Most Dangerous Game (el cual, desde 1932, con una pieza que se conoció en España como El malvado Zaroff, se ha ido versionando para el séptimo arte con distinta calidad en sus resultados). Prima su aire cartoonesco, pero asentado sobre un fondo oscuro; después de todo la cinta nos dejará sin catarsis, con un plano casi final que tiene mucho de desolador (máxime cuando a continuación vemos que el mundo sigue sin haberse inmutado). El filme es una golosina para los amantes de las muertes vistosas y rezuma humor, un humor negrísimo, pero dejándonos clara conciencia de que lo que les sucede a los anarquistas pro animales y anticorporativos es inmerecido y demasiado violento. Wake Up da la impresión de ser una barra de chocolate con una hoja de afeitar en el centro. Una salvajada divertida, pero con suficiente personalidad como para deslindarse de la media.
Con guion de Alberto Marini (Mientras duermes, El desconocido, Summer Camp), fue para Serendipia una entretenida locura. Perfecta para culminar una poderosa jornada.

Mientras tanto, comenzaba a calentar motores (y vísceras) la Zombie Walk 2023, que se celebraría al día siguiente, con pregón de Mary Lambert y donde los incansables RKSS presentarían, dentro de los maratones nocturnos Midnight X-Treme, otra película más, We Are Zombies (2023), muy indicada para esa noche…
Diario de Serendipia en Sitges 2023: Primera cápsula

Una nueva edición del Festival de Sitges, la número 56, y llega con el público volcado en ella. Hay ganas de Sitges y se nota en el ambiente ya desde el primer día. Algunos problemas informáticos a la hora de reservar entradas agriaron el festival a más de uno, pero una vez en las colas para acceder a las salas, ese y todos los problemas tienden a olvidarse. Y de eso se trata, de compartir en compañía la fantasía, el caos y el terror que nos ofrecen las pantallas del festival con la esperanza de evadirnos de los horrores cotidianos

JUEVES 5 DE OCTUBRE
Serendipia inicia su itinerario harto pronto y en la sala Tramontana, donde más estará durante esta edición por diversos motivos: es la más accesible a la hora de hacer las reservas de prensa y, personalmente, es la única sala en la cual Serendipia puede sentarse en las primeras filas, algo vetado para prensa en el resto de cines del festival. Pero de las diferentes salas ya iremos hablando cuando toque. En Tramontana prácticamente ya formamos parte del mobiliario. El festival lo iniciamos, como ya va siendo tradición, con un film perteneciente a la sección Noves Visions, In my Mother’s Skin, película producida en régimen de coproducción entre Filipinas,
Singapur y Taiwán, bajo el manto de Amazon, que traslada al espectador al archipiélago filipino durante la II Guerra Mundial. El país insular sufrió los horrores de una cruel ocupación japonesa, primero, y de una liberación a base de bombardeos norteamericanos, después. Su rica historia y cultura quedó reducida a cenizas. Sangrada además por la infinidad de matanzas que cometieron los nipones durante su retirada con política de tierra quemada. El horror permea siempre todas las capas de la sociedad, ansiosos muchos de sacar la mejor tajada de la situación, todo lo corrompe la guerra haciendo aún más intenso el imperio de la crueldad.
De todo ello habla la segunda cinta de Kenneth Dagatan en clave de cuento de hadas sombrío. Es la historia de Tala (Felicity Kyle Napuli), la hija mayor de una rica familia filipina que está varada en una mansión con su madre, su hermano y su ama de llaves (Angeli Bayani) mientras su padre se va a luchar en el conflicto. Cuando su madre (Beauty González) sufre una misteriosa enfermedad, Tala confía ciegamente en una cautivadora hada del bosque (Jasmine Curtis-Smith) que promete curarla. ¿Qué podría salir mal? El director se adentra en el drama sirviéndose de todos los mimbres de un folklore popular en el que convive la imagenería cristiana, llevada a su expresión más paroxística, y los relatos ancestrales de un pueblo que batalla con la fuerza insondable de sus parajes selváticos. Ambas tradiciones se imbrincan, además, componiendo un sistema de creencias que tiene mucho de realismo mágico y que, aquí, en In my Mother’s Skin, muestra su rostro más oscuro. Con un presupuesto modesto, la cinta nos ofrece imágenes impresionantes que irán volviéndose espeluznantes conforme el hada vaya manifestando su auténtica naturaleza. Destacable es el ropaje que luce ese ser primordial, ansioso de sangre, una vestimenta que parece el reverso de los hábitos de esa virgen que preside el altar de la entrada de la mansión sitiada. Pero es sobre todo el acertado uso del sonido el que convierte el visionado en una experiencia inmersiva, aspecto que Serendipia puedo apreciar con su máximo esplendor pues el volumen de esta primera proyección en su sala preferida estaba especialmente alto. Atronador.
El director de In my Mother’s Skin, es nieto de un guerrillero filipino que se enfrentó a los japoneses, y su abuela, tuvo que lidiar con su ausencia y ese enemigo que constantemente amenazaba su seguridad y la de sus hijos. Ellos, como todos los supervivientes, tuvieron que vivir con las secuelas del horror sufrido. Ese horror se aborda en su segunda película, con un tono sombrío, inequívocamente pesimista, que el autor define como «un cuento de hadas para nuestros abuelos, padres, niños, amigos y vecinos, que han estado experimentando esos aterradores cambios«.

Jasmine Curtis-Smith como El Hada, y Felicity Kyle Napuli como Tala (Copyright – Amazon Studios)
Y más iconografía religiosa nos esperaba en Hermana Muerte, la precuela de la magnífica Verónica (2017) con la que Paco Plaza profundiza en uno de los personajes de aquella: la aterradora monja ciega. Es más un spin-off que un mero relato que pone los antecedentes de su película precedente, algo que da entidad propia y personal a esta obra que se inicia con el tono del terror clásico para derivar, en su desenlace, hacia un giro narrado con el ritmo acelerado del terror actual. Cambio de registro que no fragmenta el relato, sin embargo, sino que está puesto
al servicio de darle al clímax un carácter espectacular que impacte, sorprenda y atrape al espectador. Un final que está haciendo las delicias del público, pero que a quien esto escribe le pareció excesivamente operístico.
La cinta arranca en clave de esos documentales en blanco y negro que después trufaron el No-Do. Las imágenes nos sitúan en la España de la Guerra Civil, vemos a una aglomeración de fieles adorando a una niña. Como los pastorcillos de Fátima, supuestamente la infante es sujeto de visiones marianas. Un milagro que habrá de marcar su destino. La llamarán «Niña Santa» y su fama la irá precediendo cuando decida tomar los votos. Y el color irrumpe en la pantalla cuando, diez años más tarde, llega a un convento, antes de clausura pero que se ha reconvertido en asilo para niñas sin recursos, como Hermana Narcisa (Aria Bedmar). Plaza sabe tomarle el pulso a esa España devota y oscura que constriñó los destinos desde la postguerra hasta bien entrado el desarrollismo. Una España de cirios y hábitos que imperó auspiciada por el Movimiento. Pero no se queda sólo en el costumbrismo (en el que tan bien se mueve), más allá, también se hace eco del problema de la autenticidad de la fe, expresada en las dudas íntimas de esa protagonista que no sabe hasta dónde fue cierto lo vivido en su infancia y que espera una señal que confirme o no su vocación. Hermana muerte es una cinta que pivota en torno a la noción de visión en toda su polisemia, desde su aproximación al campo semático de la alucinación, hasta su acepción de discernimiento claro, pasando por su condición de sacar a la luz lo oculto y su índole de profecía. Cegarse puede ser la única manera de ver más allá de las apariencias. Y todo ello lo logra sin abandonar la perspectiva del género.
Hermana muerte avanza ligera como una película de misterio que no es simple. En ella se dan la mano los fenómenos paranormales y la depravación de quienes ocultan un secreto criminal. Un laberinto que se recorre con el ovillo de la inocencia, la de quienes pagan las atrocidades de unos y otros en un mundo en guerra, y aquella otra que reviste a los libres de culpa, que son los únicos capaces de alumbrar la justicia. Sin abusar de los sustos fáciles. Con la dosis justa de suspense. Un terror de efecto que sabe arrancar de lo cotidiano su raíz. Como en aquella otra cinta de la que ésta se quiere preludio.
Hermana Muerte se estrenó directamente en plataforma, concretamente el 27 de octubre en Netflix, así que el haberla podido disfrutar previamente en pantalla grande ha sido todo un privilegio.
Y Serendipia vuelve a Filipinas para concluir su primera jornada en el Festival de Sitges, pues allí (y en Corea del Sur), se desarrolla el hiper-violento thriller The Childe (귀공자) de Park Hoon-jung, responsable de la modélica New World (신세계, 2013). The Childe llegará a las salas comerciales de la mano de A contracorriente y cuenta la historia de Marco (Kang Tae-Ju), un kopino, que es como de forma despectiva se llama a los hijos de padre coreano y madre filipina. Un joven que pelea en estadios de boxeo ilegales en Filipinas y busca a su padre coreano para conseguir dinero para la operación de su madre enferma. Un día, recibe un mensaje de alguien que dice ser su progenitor, y vuela a Corea del Sur para encontrarse con él. Al llegar será perseguido por distintos bandos sin saber la razón de su persecución. Un desconocimiento que comparte con el espectador. Esta es la trama con la que el director jugará ofreciendo giros y equívocos, mezclando las imágenes violentas con las situaciones cómicas. Un trabajo de enredo que consigue difuminar quien juega en el bando del bien y quien es el malvado. Acción, mucha acción y humor, en su mayor parte protagonizado por el dandi, y brutal asesino, encarnado por Kim Seon-Ho. Una manera buena y adrenalítica de cerrar la jornada con una sonrisa en los labios.
Finalizamos esta primera entrega de nuestro diario con el primer y espectacular, como siempre, Making Of del festival, reflejo de ese Sitges glamouroso, oficial, que no tiene nada que ver con el nuestro de guerrilla: colas, madrugones, calor y fiambrera.
Presentación oficial 42 TerrorMolins: cifras e invitados

Fotos: Dan Costa
El Festival de Cine de Terror Molins de Rei ya está a punto para celebrar su aquelarre cinematográfico anual; diez días en los cuales se han programado un total de 126 películas —
entre cortos y largos— y una veintena de actividades que culminarán con la Maratón de 16 horas de Terror, el evento más emblemático del certamen que desde hace días ha agotado todas las entradas. En una rueda de prensa que ha tenido lugar en el ayuntamiento del municipio, encabezada por el alcalde Molins de Rei, Xavi Paz, y el director y la subdirectora del festival, Javier Rueda y Glòria Massana respectivamente, se han dado a conocer todos los detalles de una edición dedicada a las brujas que conmemora, también, los 50 años de la primera Maratón, germen de lo que es hoy el festival. La rueda, además, ha coincidido con la apertura de la versión online del TerrorMolins, que a través de Filmin, entre el 26 de octubre y el 12 de noviembre, ofrecerá 20 cortometrajes de la sección Globus y 20 largometrajes de la sección Retrospectiva.
Las cifras del TerrorMolins 2023
Del 3 al 12 de noviembre en La Peni —y del 26 de octubre al 12 de noviembre en sus secciones online a Filmin—, el TerrorMolins ha programado 56 largometrajes y 70 cortometrajes de hasta 37 nacionalidades. Durante estos días tendrán lugar también más de una veintena de actividades destinadas a todo tipo de públicos, desde las de industria, para profesionales del sector, hasta talleres para niños y jóvenes. En un año en que se ha vuelto a apostar con fuerza por los títulos inéditos en Catalunya, la programación incluye 43 premières, de entre las cuales destacan el estreno mundial de la película de clausura, la serbia Mudbrick, o los estrenos en el estado español de grandes títulos del cine de terror del año como New Life, It’s a Wonderful Knife, Good Boy o Hostile Dimensions. Además, la proyección de diversas de estas películas contará también con la presencia de sus equipos, presentes durante los días de festival.
Presencias destacadas y reconocimiento honorífico
Entre los invitados que recibirá el festival para presentar sus películas están Caye Casas y David Pareja, director y protagonista, respectivamente, del film inaugural La mesita del comedor. También asistirán al TerrorMolins el británico Graham Hugues, director de Hostile Dimensions que en 2021 ganó el principal premio de la sección Videodrome del festival con Death of a Vlogger; los noruegos Marie Andrea Waade Grønning y Viljar Bøe, productora y director de Good Boy; F. Javier Gutiérrez, director de La espera; así como el serbio Nikola Petrovic y los principales miembros del equipo técnico y artístico de Mudbrick. A todos ellos se suman los equipos de buena parte de los cortometrajes de Sección Oficial y Ç-Trencada y los miembros de los respectivos jurados, entre los cuales hay nombres destacados como los de Carlota Pereda, Nerea Torrijos, Paul Urkijo Alijo o Laia Aubia.

Además, el reconocimiento honorífico del TerrorMolins 2023 irá a parar a Mar Targarona. La directora y productora barcelonesa es uno de los nombres más relevantes del cine de género contemporáneo en nuestro país. A través de su productora, Rodar y Rodar, ha levantado títulos imprescindibles para entender el terror contemporáneo del país, como El habitante incierto, El orfanato, Los ojos de Julia o El cuerpo, de directores como Guillem Morales, J.A. Bayona y Oriol Paulo. También se ha prodigado como directora de thriller y terror; suyos son los films Secuestro, Dos o El cuco. Esta última obra, recientemente estrenada en cines, se proyectará en una sesión especial en el TerrorMolins, a guisa de homenaje, con presencia de la cineasta.
Más que brujas
Entre las propuestas que se han preparado alrededor de las Brujas, leitmotiv de esta edición, hay la sección Retrospectiva, que este año es más extensa que nunca y que incluye 24 films y títulos tan míticos como la sueca Häxan. La brujería a través de los tiempos (1922), La estación de la bruja (1972) de George A. Romero o el clásico contemporáneo de Rob Zombie The Lords of Salem (2012), que formará parte de la Maratón. Además, durante el festival se celebrarán charlas, como la que impartirá Mireia Iniesta bajo el título “Va de brujas: ¿viejas, putas y perversas?”, o la mesa redonda “¡Bruja, más que bruja!”, sobre estereotipos y sesgos en el cine en clave femenina. También se inaugurará la exposición de obras de varias ilustradoras “Bruixes-Sorginak-Brujas: Aquelarre ilustrado”, creada con colaboración de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia, y se presentará el libro Beso negro: brujería, cine y cultura pop, de Elisa McCausland y Diego Salgado, impulsado por el TerrorMolins junto con el mismo certamen donostiarra.
Un encuentro imprescindible del sector
El TerrorMolins 2023 volverá a ser el epicentro del cine de terror en clave industrial gracias a las Jornadas Profesionales, donde hay más de un centenar de empresas invitadas y está previsto que asistan más de 120 acreditados. También tendrá lugar el Día del Cine Catalán, donde además de las proyecciones y la Gala de la sección Ç-Trencada, se reunirán representantes del TAC – Terror Arreu de Catalunya, asociación que aglutina la mayoría de festivales de género del país.

¡¡La castañera Zombie llega al Fantboi!!

Este año, el Fanboi (Festival de cine fantástico San Boi de Llobregat) va a animar la noche de Halloween en San Boi de Llobregat, con la presencia de La Castañera Zombie que aterrizará en el teatro Cal Ninyo a partir de las 22:30 hasta las 05:00 de la mañana.
La iniciativa en la que colaboran Cultura del ayuntamiento de San Boi de Llobregat y el festival Fantboi, arrancará a las 22:30 con la proyección de un mix de clásicos del terror, haciendo un recorrido por la historia del cine, con el acompañamiento musical del gran Dj Ernie Beard cuya selección de temas de rock n’ roll darán un buen arranque a la jornada.
Después de la sesión musical, pasamos directos a una selección de cortos de terror, gore y humor, donde destacamos títulos como Fist of Jesus, RIP, Brutal Relax, Bushido… con la entrada se entregarán unas gafas 3D retros, que serán perfectas para ver el mediometraje de Dani Moreno, El ataque del pene mutante del espacio. Además de una sesión doble sorpresa ochentera, que hará las delicias de los amantes del género más bizarro y desenfrenado. Habrá gominolas gratis para todos los que acudan disfrazados a la cita con la Castañera zombie, y atención porque los que vengan vestidos de castañera entrarán gratis a la sesión.
Todo esto regado con cerveza fría que se podrá adquirir a módico precio en la barra dentro del teatro.
¡Si te gusta la Castanyada y Halloween, no puedes perderte la noche del 31 de octubre en Cal Ninyo!
Consigue las entradas en:
https://www.entrapolis.com/entradas/castanyera-zombie
Libro conjunto de la Semana de Cine Fantástico de Donostia y Terror Molins: ‘Beso negro. Brujería, cine y cultura pop’
Los autores Elisa McCausland y Diego Salgado presentan su libro en el Festival de Sitges, editado por Hermenaute impulsado conjuntamente por la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia/San Sebastián y el TerrorMolins

Como sabe todo aficionado a las artes prohibidas, el osculum infame o beso en el ano del diablo, su otra boca, sella la rendición de un ser humano a los hechizos del mal. Beso negro: Brujería, cine y cultura pop recoge esa imagen en su título para arrojar luz oscura sobre un fenómeno que no ha dejado de manifestarse de una u otra forma en la cultura popular desde los inicios mismos de la Era de la Razón: la brujería.
Tras una introducción en la que se repasa el impacto de la misma en la esfera cultural y artística de los dos últimos siglos como manifestación de un descontento soterrado hacia los valores de la Modernidad, el ensayo pasa a contrastar en dos secciones bien definidas los personajes del brujo y la bruja, omnipresentes en la ficción audiovisual. El brujo y la bruja son figuras complementarias pero también antagónicas, si atendemos a los medios y los fines que persiguen a la hora de subvertir los valores dominantes.
Beso negro: Brujería, cine y cultura pop analiza las estrategias de uno y otra para transformar la realidad a través de un recorrido que tiene su epicentro en el cine pero no olvida la pequeña pantalla, el cómic y otras expresiones plásticas y audiovisuales en las que brujo y bruja han pugnado por materializar otra forma de ser y estar en el mundo. De Dion Fortune (1890-1946) y Häxan: La brujería a través de los tiempos (1922) hasta La bruja (2015) y los nigromantes de TikTok, un viaje en el que parece todo dicho y en el que todo está aún por invocar.
Brujería moderna y empoderamiento femenino en una selección de cortometrajes que acerca el terror a todos los públicos

Entre el 3 y el 12 de noviembre, el TerrorMolins acogerá decenas de actividades y proyecciones, entre las cuales hay largos y cerca de setenta cortometrajes que se podrán ver en su sede principal, el Teatro de La Peni, así como en Filmin, sede de la sección online Globus. La brujería, en todas sus formas y declinaciones, es protagonista de los cortometrajes de inauguración y clausura, Knit One, Stab Two y Na Ribas, respectivamente, y el cine catalán y las nuevas generaciones y públicos siguen ganando terreno en la programación de cortos de la 42ª edición del festival.
Clausura y sección Ç-Trencada
El cine catalán volverá a ser una de las grandes apuestas del TerrorMolins, con una inauguración con sello catalán y también con la sección de cortometrajes Ç-Trencada, que se proyectará en una sesión-gala en el Teatro de La Peni al final de la cual se anunciarán las obras ganadoras. Entre las producciones catalanas seleccionadas, un total de 9, hay cuatro estrenos mundiales —Witness, de Ian Garrucho; Entre los otros, de Manel F. Gonda; The Holy Yield, de Diego Collado; y Efémeras, de Maria Olivé y Maélie Jaffrin— y films con un destacado recorrido por festivales de renombre. Son, por ejemplo, Intercanvi, de Alberto Evangelio, una historia sobre despedidas e intenciones ocultas estrenada en Sitges, o Na Ribas, de Ferran Carbonell Pous, un relato de liberación seleccionado en Málaga que será también el cortometraje de clausura del festival. La brujería en clave contemporánea está presente en ambos casos, como también lo está en el cortometraje inaugural del TerrorMolins, que acompañará la proyección del largo La mesita del comedor. Se trata de Knit One, Stab Two, de la británica Alison Peirse, un mordaz ensayo cinéfilo sobre la representación de la mujer al cine de terror desde los años 20 del siglo pasado hasta la actualidad.

Sección Oficial de cortometrajes
De la Sección Oficial, la principal a competición, destacan los films con una doble perspectiva de género —el terror y la identidad—, como Vulvine Reine d’Extase, una violenta y erótica joya animada sobre una reina que inicia una relación carnal con la Muerte; Measure, de Julia Cranney y Helen Simmons, sobre el retorno a los terrores de adolescencia de una madre que acompaña a su hijo autista a una fiesta de cumpleaños; Ride Baby Ride, de Sofie Smoroff, alrededor de la atormentada relación entre una mujer y su flamante coche deportivo; o la china Meant to Be Your Mife, de Cheng Ji, sobre el papel de una mujer “decente” y su sospechosa similitud con un misterioso maniquí. También destacan las multipremiadas You Will See, de Kathleen Bu, seleccionada en los festivales de Bucheon o Fantasia, o Écorchée, de Joachim Hérissé, ganadora del premio al mejor corto de animación en Sitges.

Público infantil, juvenil y online
El público infantil y juvenil vuelve a ser un eje esencial de la programación del TerrorMolins. Por un lado, con la sección TerrorKids, que por primera vez es competitiva y el ganador de la cual decidirá un jurado conformado por niños y jóvenes. Serán 11 cortometrajes para niños y niñas de entre 6 y 12 años que se podrán ver el domingo 5 de noviembre a La Peni, paralelamente a los talleres de manualidades y de realización de cine organizados a lo largo del fin de semana. Por otro lado, con la sección de cortos para institutos, una selección de 6 films que han pasado con éxito por el festival y que se proyectarán en centros educativos de secundaria para acercar el terror al público adolescente.
Filmin volverá a ser la principal ventana online del TerrorMolins, donde este año se podrán ver los cortometrajes de la sección no competitiva Globus, tanto la selección de 2023 como la de 2022, que el festival incluirá para dar máxima visibilidad a unas propuestas singulares que exploran las fronteras del género. Serán un total de 20 films que se podrán ver en exclusiva a la plataforma de video bajo demanda.
Últimas incorporaciones de largometraje
El programa de largometrajes incorpora cuatro títulos a la selección final, dos de los cuales en estreno internacional. Después de V/H/S/94, film inaugural de 2021, la saga de culto vuelve a las pantallas del TerrorMolins con la hiper-violenta V/H/S/85, con la dirección de grandes nombres del género como David Bruckner (The Ritual, Hellraiser) o Scott Derrickson (Sinister, Black Phone). Se suman también la propuesta indie estadounidense The Puppetman, de Brandon Christensen, así como la portuguesa Lovely, Dark, and Deep, de Teresa Sutherland, y la pakistaní In Flames, de Zarrar Kahn, uno de los grandes fenómenos del género este año, estrenado en la Quincena de Cineastas de Cannes.

‘Dream Scenario’ clausurará la 56ª edición del festival de Sitges

La 56ª edición del SITGES – Festival de Cinema Fantàstic de Catalunya ya tiene película de clausura: la comedia de terror ‘Dream Scenario’, producida por A24 y protagonizada por Nicolas Cage, será la encargada de cerrar el festival en una proyección que promete ser toda una fiesta.
Sinopsis: Paul Matthews (Nicolas Cage) es un profesor y padre de familia corriente; con una vida aparentemente normal, pero todo cambia cuando, de repente, millones de personas empiezan a soñar con él. Al principio, este extraño suceso resulta una bendición para Paul, pero a medida que los sueños empiezan a cambiar en su tono, empezará a convertirse en una pesadilla…
Ari Aster produce, junto al sello A24, esta ambiciosa comedia surrealista con guion y dirección a cargo del noruego Kristoffer Borgli, director de la sorprendente comedia negra Sick of Myself (Syk pike, 2022). Nicolas Cage encabeza un reparto de lujo que cuenta con nombres de primer nivel como Julianne Nicholson, Michael Cera y el veterano Dylan Baker.
Dream Scenario llega a Sitges tras su exitoso paso por el Festival de Toronto (TIFF), donde el clamor por parte de público y crítica ha sido unánime, destacando especialmente la interpretación de un Nicolas Cage en su salsa. La película, supone además la primera colaboración entre el veterano actor estadounidense y el estudio A24, que ha revolucionado el cine de terror en la última década. Su pase en Sitges será además el primero fuera de Estados Unidos y se producirá un mes antes de su estreno en Norteamerica.










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